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Rabino Dr. Simón Moguilevsky

Anécdotas talmúdicas y de Rabinos famosos

Rabino Dr. Simón Moguilevsky

Anécdotas talmúdicas y de Rabinos famosos

COLECCION
COLECCION

escrituras

Moguilevsky, Simón Anecdotas talmúdicas y de rabinos famosos. - 1a ed. - Buenos Aires : Milá, 2010. 232 p. ; 20x14 cm. - (Escrituras)

ISBN 978-987-647-022-3

1. Narrativa Argentina. 2. Anécdotas. I. Título CDD A863

Diseño de tapa e interior: Rubén Longas

©Copyright 2010 Simón Moguilevsky ©Copyright 2010 para la presente edición: Editorial Milá Pasteur 633 - 8º piso (1028) - Buenos Aires - Argentina

Hecho el depósito de ley Impreso en la Argentina - Printed in Argentina

ISBN 978-987-647-022-3

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Si has adquirido mucha sabiduría, no lo consideres un privilegio personal, pues para eso fuiste creado.

Ética de los Padres, Cap. 2,9

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En homenaje a la Congregación Israelita de la República Argentina.

Á Comunidade Israelita de Curitiba - Paraná, Brasil.

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PRÓLOGO

Por Prof. Moshé Korin*

D e dos p artes fundamentales consta la p ublicación “Anécdotas tal-

múdicas y de rabinos famosos” q ue h oy nos ofrece el rabino Dr. Simón Moguilevsky. L a p rimera versa sobre anécdotas del Talmud babi- lónico y toma algunos fragmentos del jerosolimitano. L a segunda p arte est á com puesta en gran medida p or anécdotas de rabinos ja-

sídicos cuya p articular sensibilidad hacia las carencias y persecucio- nes vividas por los jud íos son agudamente se ñ aladas por el autor como valiosas.

N os encontramos luego, con un último a partado en el cual nos pre -

senta reseñas biográcas de rabinos ilustres.

L

os an h elos de un autor

E

l sentido de este último tramo del libro dedicado a reseñ as bio -

grá fi cas de rabinos famosos, nos es revelado indirectamente p or Mo- guilevsky en su p refacio cuando nos menciona el valor pedagógico q ue lo ins piró a crear este com p endio de consulta para la enseñ an z a . Y sobre este p unto debemos agregar q ue se trata de un valioso mate - rial de difusión de nuestros saberes j udaicos elaborado a partir de la p rop ia trayectoria de enseñanza del Rabino Moguilevsky. Por otra p arte , el anhelo de difusión de nuestro milenario reservo -

rio j udaico no alcanz a tan sólo a nuestro p ueblo - y dentro de éste , a q uienes tal ve z no h an tenido la o portunidad de tener una educación

j udaica en su hogar o de manera formal y que pueden utili z ar este

libro como una exquisita y a la ve z sencilla v í a de transmisión.

E l deseo de propagación de los valores esenciales q ue encierra

nuestro juda ísmo, alcanz a también p ara Moguilevsky en esta publi- cación , al gentil.

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E ste an h elo no es sin duda nimio , p ues generalmente los libros tan es pecí ficos no invitan - o al menos no lo h acen tan exp l í citamente- al lector gentil , m á s bien se cierran en s í mismos. Pero las palabras de Moguilevsky tienen el propósito de hacer caer preconceptos difundidos p or una cultura dominante que muy a nuestro pesar, est á im p regnada por ideas maliciosas o bien por falsas conce pciones p roducto del desconocimiento. En pocas palabras, este libro los acerca a nuestros pilares fundan - tes , al tiemp o q ue nosotros casi sin darnos cuenta nos acercamos a los no judíos, minimi z ando as í, la brech a imaginaria q ue tantas ve - ces nos desune.

El autor E l Rabino Dr. Simón Moguilevsky, egresado del “Majón Lelimu- dei Haiahadut” (I nstituto S u p erior de Estudios Judaicos ), ha dedica - do la mayor p arte de su vida a la enseñanza. F ue maestro, director de colegios p rimarios y p rofesor de escuelas e institutos de enseñ an - z a media jud í os . F ue profesor de Tradición, Biblia e Historia en el Instituto Rambam, en el Instituto Talpiot y un a ño en la Mijlalá (Instituto terciario de Estudios Judaicos ). Durante 25 a ñ os fue profe- sor en los cursos de hebreo para adultos del Instituo de Intercam- bio Cultural y Cientí co Argentino Israelí. Autor de una enorme cantidad de artículos sobre diversos temas judaicos. Por otra p arte , h a traducido del hebreo “Mesilát Iesharím” (L a sen- da de los justos ), del p oeta y cabalista italiano Moshé Jaim Luzzatto quien vivió en el siglo XVIII. H a , también , traducido del ídish la “Antología del jasidismo y sabios judíos” del recordado periodista Is- rael Gurwirth Z’L. Recibió su ordenación rabínica en New York y p osee un Master y Doctorado en Filosofía en La Universidad de Los Angeles. E ntre los

a ñ os 1989 y 1998 fue Rabino en la Ciudad de Curitiba ( ca p ital del

E stado de Paran á, Brasil ). A llí cum p lió una gran labor tanto dentro de la Comunidad Israelita, como en el orden social , ayudando a los

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necesitados conjuntamente con organizaciones de bien público y del Arzobispado de Curitiba. F ue homenajeado por dic ho traba jo p or la Cámara Municipal de la Ciudad. Hace 50 años se incorporó a la Congregación Israelita de la Repú- blica Argentina, Templo Libertad, ocupando distintos cargos; hasta finalmente, en 1984 ejercer como rabino, función en la que continúa.

Mi apreciación personal Personalmente luego de haberlo conocido p or largo tiem p o y de h aberlo visto e j ercer su rabinato en Curitiba, su ser y su labor como rabino me hacen afirmar sin dudar que se trata de un alumno de Moshé (M oisés ), ya que la caracter í stica p rimordial del gran maes - tro se encarna en él : el Rabino Dr. Simón Moguilevsky es “Anav” (humilde , t í mido ). A p esar de ser un e xhimio estudioso , de haber logrado una enorme cantidad de t í tulos académicos, de h aber sido reconocido y h omena j eado , de h aber e j ercido su función en infini - dad de prestigiosas instituciones, Simón Moguilevsky conserva una modestia y una humildad q ue imp actan. U no de los fragmentos es - cogidos por él en la presente p ublicación puede perfectamente a p li - carse a su persona , p ues dibu j a esta virtud q ue lo constituye.

“En la última la” “En una reunión de vecinos, los rabinos se sentaron en la primera la. Rabi Najum ben Itzjak llegó unos minutos más tarde y se sentó en la última la. Uno de los rabinos lo vio y lo invitó a que se siente al lado de ellos, puesto que una persona como él, no debería sentarse allí”. “Rabí Najum respondió”:

- “Agradezco la invitación, sería un honor estar entre ustedes, pero estoy contento con este lugar. Después de todo ¿no nos han enseñado que no es el lugar el que proporciona honores, sino la persona que honra el lugar? De esta manera Rabí Najum raticaba lo que quería: la humildad es la que a rma la grandeza.” (Tratado Taanit 7a).

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Creo que el eco de la sabia conclusión rerverbera alcan z ando a Mo- guilevsky: su humildad es la que afirma su grandeza. Otro atributo que me evoca la perseverante y concienzuda tarea del rabino Moguilevsky es aquella que le era intrínseca a Aarón, herma- no de Moshé, él era “Ohev shalom, verodef shalom”. En español podría traducirse como aquél que desea, ama la paz y se esfuerza por lograr- la. Tanto la vastedad de la labor personal de Moguilevsky, así como la indiscutible tendencia a resaltar y enseñar los valores humanitarios que nos legaron nuestros predecesores, lo atestiguan. Quien lo dude que se acerque a las ginas del libro “Anécdotas talmúdicas y de Rabi- nos famosos”y al concluir su lectura de seguro concordará conmigo.

El arte de compilar En cada compilación puede entreverse el modo de selección de los textos. Creo que la compilación es un arte en tanto crea a partir de la vastedad de recursos disponibles, una selección determinada que de por sí es novedosa. Aquí la compilación posee un marcado tinte peda- gógico fruto de años de experiencia, de estudio de nuestros sagrados textos, de la práctica de la enseñanza y de la labor rabínica del autor. Un ramillete de tópicos hechos con la materia de la sabiduría ancestral y nuestra tradición

“Un hijo del rabí David Lelov cayó gravemente enfermo y los doc- tores creían que no sobreviviría. La comunidad toda que quería mucho al niño, se reunió en la sinagoga para rezar por él, dando caridad para su recuperación. Cuando el niño mostró signos de mejoría, corrieron a darle al padre la buena nueva, pero rabí David comenzó a llorar. Al preguntarle el motivo del llanto dijo” - “Mi hijo mejoró porque todos se reunieron y rezaron y dieron cari- dad por él. Pero ¿qué pasa con otros chicos? Cuando enferman, la sina- goga no está llena de gente rezando por su recuperación.” (´Misericordia hacia los demás´).

El relato recién citado nos habla de la responsabilidad hacia el otro aún

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sea éste desconocido o no cercano a nosotros. En la síntesis de una breve historia se condensa uno de los núcleos más fuertes de nuestra ética ju- día: la responsabilidad por otro y la compasión por el prójimo. Compasión y caridad que no est á n hech as de la materia del decir o del p ensar, sino del accionar concreto.

“Rabí Leví Itzjak de Berditchev emprendió un viaje para juntar fon- dos para el casamiento de una joven cuyo padre era una persona muy versada pero muy pobre. En su camino entró a lo del rabino de un pueblo y éste al escuchar sobre su cometido, lo bendijo para que tenga éxito en la empresa a la que estaba abocado. Entonces Rabí leví Itzjak le recordó el episodio de la lucha de Abraham para rescatar a su sobrino Lot y cuando terminó la guerra cómo fue recibido por el rey Malkitzedek que ´lo con- vidó con pan y vino y lo bendijo´(Gen. 14, 18). “Primero, dijo Rabí Leví Itzjak, ´convidó con pan y vino´ y luego ´lo bendijo´. Entonces, primero hay que dar y luego pronunciar bendicio- nes”. (´Dar y bendecir´).

H e elegido tan sólo dos de las anécdotas q ue se h allan en esta com -

p ilación referidas a este su p remo valor ético j ud í o . Sin embargo h ay

a q u í decenas de e j em p los que lo re ejan y exhortan al lector a la

íntima reexión y al accionar. Y de la estrec h a relación que e x iste para el juda í smo entre la acti- tud para con el otro y el vínculo entre el hombre y Dios nos habla el fragmento titulado “Tu sombra”. “Interpretando el versículo 5 del Salmo 121: ´el Señor es mi sombra: el Baal Shem Tov comentaba” (el rabino fundador del Movimiento Jasídico):

- “Así como una sombra imita cada movimiento de una persona, así el Eterno se relaciona con nosotros, de la misma manera como nos rela- cionamos con los demás. Si somos exibles e indulgentes, lo mismo hace el Eterno con nosotros. Si somos rígidos y severos, de la misma manera obra el Eterno con nosotros. Cuando juzgamos favorablemente a nues- tro prójimo en lugar de condenarlo, logramos que el Eterno nos juzgue también favorablemente.” (´Tu sombra´).

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L

a compilación hec h a por Moguilevsky es un enhebrado delicio-

so, q ue recorre innumerables temas tales como : el valor de la pa- ciencia y de hacer oídos sordos a la maledicencia; el estudio como uno de los princi p ales ca p itales que el ser humano puede tener; la humildad de saber aprender de otros, cual quiera sea su condición social; la ca pacidad p ara alegrarse con las posesiones materiales que se tienen sea cual fuere su cantidad; el saber que una sincera sonrisa o cualquier verdadero gesto de amor cura tanto el cuerpo como el alma; la potencia q ue p osee el humor cuando no ríe de otro, sino que expresa felicidad; lo sagrado de resp etar nuestros precep- tos m á s fundantes como p or e j em p lo guardar el sábado, pues ellos est á n plenos de sentido, no son meras formalidades. A ún sin ser

clasificados ba j o estos t í tulos, p ero sugiriéndolos permanentemente en boca de nuestros sabios, estos tó p icos nos convocan una y otra ve z a lo largo de estas ginas.

L os encontramos con distintos rop a j es : el relato, la anécdota, la

interpretación o bien condensados en breves líneas tal y como es el caso del siguiente fragmento q ue se titula “Una ropa negativa”:

“Rabí Naftalí de Ropshitz decía a sus adeptos:

-No vistan una ropa cuya parte superior está hecha de orgullo, su parte inferior de enojo y cosido con hilos de pesadumbre.” (´Una ropa negativa).

Para concluir, no me resta m á s q ue e xpresar mi más profundo an- helo de que las palabras a q u í reevocadas en estas páginas logren su cometido: sean nutrientes pedagógicos, sean manantiales de coti- dianas re exiones y acciones a p artir de su sabidur í a y se conviertan en la puerta de entrada p ara los judíos y gentiles a nuestras milena - rias tradiciones y saberes.

* D irector del D e partamento de C ultura de AMIA.

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PREFACIO

U na de las anécdotas que m á s me imp resionaron es la de a quel

j ud í o observante, due ño de una gran fortuna, q ue h abí a instruido

a sus hij os q ue cuando falleciera , encontrar í an en su escritorio dos cartas : una p ara ser abierta en el momento de su deceso y otra a los

treinta d í as . Cuando falleció , abrieron la p rimera carta y en ella p e -

d í a que se lo se pultara con un p ar de zoquetes blancos que su madre

le h ab í a tej ido y q ue encontrar í an en su ca j a fuerte

L o hij os llevaron los zoq uetes al lugar donde se iba a realiz ar la tahará” ( lavado del cuer p o ), pero all í les d ij eron que era im p osible

cump lir con el p edido, p or q ue de acuerdo a la halajá” ( ley religiosa ) solamente se se p ulta con las morta j as. L os hij os e x tra ñ ados , fueron

a ver al Rabino y éste corroboró lo que hab ían escuch ado y cuando

q uisieron donar una gran suma de dinero para que se cum p liera el deseo del p adre , el Rabino les d ij o q ue p or ningún dinero del mundo se iba transgredir la ley. A los 30 dí as , se abrió la segunda carta , all í el padre escribió : ”-E stoy seguro de que me se p ultaron sin los zo que - tes , como corres ponde según la ley. U stedes se habrá n p reguntado por q h ice todo esto. F ue solamente para ense ñarles que al otro mundo no se lleva ni si quiera un p ar de zoq uetes , solamente las bue - nas acciones y la caridad que realiz amos durante nuestra vida . Y eso deseo q ue lo tomen muy en cuenta como mi legado m á s p reciado ”. E l a ñ o pasado se cum p lieron cincuenta a ños de que me incorp oré a la Congregación , p ara ense ñar, los s á bados por la tarde, la Parashá ( lectura semanal de la Tor á) luego fui Baal Koré (lector de la Torá) y p oco tiem p o des p ués , oficiante de los re z os semanales. Má s tarde asist í al Gran Rabino Dr. G uillermo Sc h lesinger Z”L, tanto en las prédicas como en las ceremonias de Bar Mitzvá y ca- samientos , p ara culminar como R abino en 1984. M uc h as veces me

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sugirieron que escribiera un libro con las prédicas que pronuncié , p ero no lo h ice, q ui s p or timide z. Desde muy j oven , tuve siem p re p redilección p or frases célebres y

por relatos de R abinos, maestros jasí dicos y de los cl á sicos univer- sales y fueron una gran ayuda para mi desem pe ñ o como maestro

y p rofesor de escuelas primarias y secundarias jud í as y durante 25

a ños , como p rofesor en los C ursos de H ebreo dictados en el I nsti -

tuto C ultural de I ntercambio C ient í fi co Argentino I sraelí, lamenta - blemente h oy ine x istente . a También me fueron muy útiles entre los a ños 1989-1998 en que me desem p e ñ é como Rabino de la Comuni - dad Israelita de C uritiba , ca p ital del E stado de Paraná-B rasil . Como todas las anécdotas que figuran en este libro me ayudaron en mi función pedagógica y R ab í nica , me decid í a escribirlo , con el í ntimo deseo de q ue también sirva como consulta y orientación p ara docentes , gu í as es p irituales y Rabinos, de manera que nuestra fe sea e xplicitada y valorada , p ara q ue todos a q uellos que no tuvieron una educación j udaica en sus h ogares o no frecuentaron una escuela j u -

dí a , p uedan ad quirir nociones y sabidur í a de nuestra tradición y

cultura y sentirse orgullosos con su identidad y p ertenencia. No es menor el propósito de que la publicación de estos relatos sirva

para que sean leídos por los gentiles que desconocen los principios

y postulados de la religión judía, para que tomen conocimiento del

acervo moral, cultural y social de nuestra fe, de manera que los pre- conceptos que probablemente hayan adquirido de fuentes xenófobas

o especialmente antisemitas, sean eliminados de su cultura y acción.

Esto lo digo con conocimiento de causa, puesto que he intervenido en

muchas conferencias y clases en instituciones y colegios católicos, aquí

y en Brasil y me he dado cuenta de lo que significa la falta de conoci-

miento y el preconcepto reinante en muchas mentes de vasta cultura,

que precisan ser esclarecidas sobre los postulados del judaísmo que preconizan honestidad, integridad, benevolencia y moral.

N o ser ía h onesto de mi p arte , el de j ar de reconocer en primer

término, la ayuda que recib í del se ñ or Rubén Weinger Z”L, q uien se h iz o cargo de mis estudios en el I nstituto S u perior de E studios Re -

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ligiosos J udaicos y q ue j unto con su se ñ ora es p osa N oem í Z”L, me tuvieron como un hij o m á s hasta su deceso. También mi agradecimiento a mi querido amigo y com pa ñ ero de estudios en el Ma j ón (el Instituto antes nombrado ) B aruj Tenenbaum , creador de la F undación Raoul Wallenberg , cuyo Conse j o me honro de p ertenecer y q uien siemp re me a p oyó y ayudó .

L os nueve a ñ os que p asé en C uritiba -B rasil como Rabino , fortale -

cieron la z os de amistad y fraternidad con toda la Comunidad hasta hoy en d í a , en es pecial con el D r. Mauricio y M artin h a S c h ulman y el

D r. R ubens y la Dra . M arlí K unifas. A llí de j é cuando part í,” un tro z o de mi cora z ón ”, q ue recoj o cuando los visito .

U na mención es p ecial a la L ic. Marisa Bergman , directora insti-

tucional del M useo J ud í o de Buenos Aires “Dr. S alvador K ibrick ”,

y a la secretaria L ic . L aura Sz ames y a las gu í as del M useo H ilda ,

L ola , Diana . N icole , Marta , R ut h, Julia , I da , E st h er, S ilvia y Pe p i, con q uienes mantengo un trato y un cariñ o es p ecial . L o mismo con las integrantes de “Arev í m”, q ue reali z an una labor e x traordinaria . Una mención es p ecial a la D ra . M arta R ubinstein , secretaria técnica de la C ongregación q ue desde q ue volv í al Tem p lo, me ayuda en los que - h aceres diarios con dedicación y efi cacia . A comienzos de este nuestro siglo XXI, la Fundación Judaica, bajo la conducción del Rabino Sergio Bergman, se hizo cargo de la dirección de la Congregación, cambiando el ritual tradicional por el conserva- dor igualitario, pero consensuando que aquellos que no estuvieran de acuerdo podrían celebrar los oficios en el pequeño templo que existe en el piso inferior, donde se realizan los oficios diarios. Fue entonces que nuestro consocio el querido Leo Spokojny, tomó a su cargo la re- novación de ese templo, dotándolo con todas las comodidades y técni- cas modernas, en homenaje sus padres el señor Israel Spokojny Z”L y

la señora Sara Morman de Spokojny Z”L, los dos sobrevivientes de la

Shoá. De manera que en nuestra Congregación durante los sábados y altas fiestas, funcionan dos minianim”: uno Moderno y otro Tradicio- nal, como se estilaba en la Congregación, cosa no muy común, gracias a la buena voluntad del Rabino Bergman y la Fundación Judaica.

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A los q ue me acom p a ñ an en ese minián, q ue se caracteri z a p or la confraternidad de sus com p onentes , q uiero destacar en p rimer término al Jazán J aime H al p er í n , uno de los últimos e xp onentes de la é p oca de oro de la Jazanut, q uien con su maravillosa vo z, acom - p a ñ ado brillantemente p or el organista L ic . Victor G arelik , p ro p or- cionan elevación es p iritual a los ofi cios de Cabalat Shabat y Shajarit de Shabat; y al I ng . G uillermo Polack , D r. S aúl S lonimsky, S r. I saac Z afran , S r. M anfredo N euman , D r. C arlos D. D abul , S r. M anuel B o - renstein , S r. D elf í n Wald h orn , do ñ a M anie J. de K a h an y dem á s in - tegrantes del Minian. Por último , y como decimos en h ebreo :”ajarón ajarón javiv”: el últi- mo es el m á s querido ; mi agradecimiento y reconocimiento a mi es - p osa A ny, p or acom p a ñ arme durante 45 a ños y en la labor R ab ínica q ue e x ige dedicación y sacrificios, muc h as veces en detrimento de obligaciones familiares. A mis hij os: A riel y su es p osa Estela; S ilvina y su es poso G ustavo y a mi adorados nietos: A lan , U ri, M elina y I ara , con los q ue el E terno me bend ij o.

Rabino Dr. Simón Moguilevsky

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INTRODUCCIÓN

L a primera parte de este libro com p rende anécdotas del Talmud B abilónico y algunas del J erosolimitano , q ue fueron com p endiadas en una antolog í a llamada Ein Iaakov” ( el oj o de J acob ), p or uno de los m á s grandes sabios de su é p oca : I aakov ben J abib , q uien desterra - do de E s pa ñ a fijó su residencia en S alónica , G recia , en el siglo XV. E n sus escritos , basados en los e x égetas cl á sicos q ue lo p rece - dieron , subraya siem p re el signifi cado sim p le del te x to y la im - p ortancia de la fe p or sobre las dis q uisiciones racionales de los fi lósofos . ”Ein Iaakove x tendió su fama entre la gente sim p le del p ueblo , h ec h i z ada p or las ley endas y anécdotas q ue llaman a la refl e x ión y a la intros p ección . C abe destacar q ue en el siglo p asa - do , en muc h as sinagogas se acostumbraba a ense ñ ar esta antolo - g í a entre la oración de Minjá ( tarde ) y Arvít ( noc h e ). R ab í I aakov ben J abib escribió solamente una p arte de la obra y su hij o , L ev í ben J abib la com p letó . L a segunda parte est á com p uesta por anécdotas de famosos Rabi - nos , mayormente jas í dicos, q ue no solamente se destacaron por su versatilidad , sino p or su h umildad y com p rensión de la vida en to - das sus facetas : familiar, comercial y social y siem p re sab í an dar la res puesta a pro piada a una comunidad que muc h as veces adolec ía de p a z y sosiego , p or las contingencias económicas, pol í ticas y p ersecu - ciones que p adec í a . E l rebeo “Rabí” era como el p sicólogo de h oy, a quien se dirig í a toda la comunidad sin distinciones, p ara aconse j arse y encontrar consuelo a sus afl icciones . Cabe destacar que una gran mayorí a de estos justos varones no siem pre go z aban de una vida cómoda, p ues muc h os de ellos sufrían de problemas económicos y a veces, h ambre ; lo cual los ca p acitaba

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también p ara sentir los dolores y los problemas que deb í an resolver

o mitigar.

A l final de este libro se incluyen las biograf í as de algunos de los

Rabinos citados .

Precisamente , el ob j eto m áximo de este libro, es q ue cada uno p ue - da encontrar en estas anécdotas de nuestros sabios , alguna res p uesta

a los desaf í os que la vida le presenta, de manera que p ueda asumir-

los y accionar con honestidad y firme z a p ara resolverlos . ¡A mén !

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ANÉCDOTAS TALMÚDICAS

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CADA UNO SEGÚN SU CAPACIDAD

Los Sabios que estudiaban en la gran Academia de Yavne, solían decir:

“Yo q ue estoy sentado estudiando , soy una p ersona y mi com p a -

ñ ero el ignorante , es también una p ersona . Yo h ago mi traba jo en la

ciudad y él en el cam p o . Me levanto tem p rano para perfeccionar mi traba j o y él h ace lo mismo con el suyo . A s í como él no se vanagloria con su traba j o , yo tam p oco lo h ago con el m í o . U stedes dirá n q ue h ago muc ho y él hace poco No, p orq ue a p rendimos que tanto el que h ace muc ho y el que hace poco , son iguales , siem p re que la intención sea buena .

EL TEMOR AL ETERNO

C uando R ab í Yo j anan ben Z akai , estaba cerca de morir, sus disc í-

p ulos le p idieron que los bend ij era . E l sabio les d ijo :

-Q ue vuestro temor al Eterno sea tan grande como vuestro temor

a los h umanos .

A nte la e x tra ñ ez a de sus discíp ulos , les e xp licó :

-U na p ersona a veces se abstiene de hacer algo im pro p io , por q ue tiene miedo de q ue alguien lo vea , p ero el temor a q ue el E terno lo vea , puede no ser suficiente p ara disuadirlo .

CAUTELOSO

E l Talmud , en el tratado Yomá, dice que R ab í Sh imón ben L akis h

era e x tremadamente cauteloso con la p ersona con la q ue conversaba , p orq ue al hacerlo , dich a persona era considerada como de confian z a

y le p od ían prestar dinero sin testigos , dado que R ab í Sh imón ben

L akis h h ab í a conversado con él .

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DESCUBRIR AL LADRÓN

E l sabio M ar Z utra se h osp edó en una p osada y ese d í a desa p are-

ció una co pa de plata del p osadero y nadie sabí a q uien lo h i z o .

E n un momento dado , M ar Zutra vio como un h ués p ed se lavaba

las manos y se secaba en una p renda que no le pertenec í a y q ue col - gaba de la p ared . E ntonces e xclamó :

-E sta p ersona no resp eta las cosas a j enas y seguramente es el la-

drón de la co pa de p lata .

A corralaron p ues a dich a p ersona y finalmente confesó el robo .

LA HORMIGA NO TIENE REY

R ab í Sh imon ben J ala ft a gustaba de investigar cada cosa . Cierta

ve z se le ocurrió investigar si era verdad lo que el rey S alomón d ij o q ue las hormigas no tienen rey en el libro de los Proverbios . Para ello , en pleno verano buscó un nido de hormigas y es p eró que algu - na saliera . Las hormigas no gustan del sol , p or lo tanto ex tendió un manto sobre el nido y enseguida salió una h ormiga y se paseó en la sombra y R ab í Sh imon le colocó una se ñ al p ara poder distinguirla de las otras , puesto q ue seguramente avisarí a a las dem á s que el sol ya no alumbraba . E n seguida salió un gru p o grande de hormigas , j unto con la que les fue a avisar. R ab í Shimón levantó el manto y el lugar q uedó soleado . L as hormigas se eno j aron con la otra , p orq ue pensa- ron que las h abí a enga ñ ado, y la mataron en el lugar. -“Ah ora veo q ue no tienen rey ” - d ij o R ab í Sh imón - por q ue si lo h ubieran tenido , le h ubieran p edido p ermiso antes de matarla ”.

APRENDER

N o es igual a q uél q ue a p rende por s í mismo, q ue a quél q ue a p ren -

de de su maestro .

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(Tratado Ketuvot)

PROMESA

S i p rometes algo a un ni ñ o y no lo cum p les , le est á s ense ñ ando a mentir.

(Tratado Sotá)

VALOR DE LA VIDA

Ex isten tres categor í as de p ersonas cuya vida resulta muy dif í cil:

Aq uel q ue debe comer en la mesa de su p j imo . Aq uel q ue es dirigido p or su mu j er y a q uél cuyo cuer p o est á invadido p or el dolor.

(Tratado Beitzá)

CALUMNIADOR

E l calumniador es igual a una ser p iente : H ace mal sin obtener nin - gún beneficio .

(Jer. Tratado Peá)

CONFORTAR

N o es f á cil confortar a a quellos que sufren . Cuando Rab í I o j anan,

q ue h ab í a p erdido die z hij os , encontraba a alguien q ue h ab ía sufri -

do una pérdida , le mostraba un pe q ue ñ o diente de su hij o menor.

N o decí a Rab í I oj anan : ”- mi desgracia es peor que la tuya ”, sino que

q uer í a significar q ue a p esar de su gran tragedia , no deses p eró y con -

tinuó estudiando y ense ñ ando Torá.

(Tratado Brajot)

APRENDER DE LOS SERVIDORES

E l S abio Rab í Sh imón ten í a un servidor llamado Tob í as . Un día lo envió al mercado para que le trajese la mejor comida y To-

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bías le trajo una lengua. Al día siguiente lo mandó de nuevo para que trajese lo peor para comer y Tobías nuevamente le trajo una lengua. Al preguntarle el motivo de su conducta, Tobías le dijo que la lengua puede hablar palabras muy sabias, pero también puede practicar ma- ledicencia, como decía el rey Salomón: “la vida y la muerte dependen de la lengua”. Rabí Shimón reconoció que había aprendido algo de su mucamo. Lo mismo sucedió con Rabí Yehúda, que había invitado a va-

rios sabios y cuando llegaron se enteraron que el Rabí todavía no había llegado. Cuando la mucama los invitó a pasar. Entonces comenzaron

a decirse: -Pase usted primero. -No faltaba más, pase usted y así conti-

nuaron hasta que la mucama les aconsejó que fueran pasando según las edades, del más viejo al más joven. Una vez adentro decían entre ellos:

-B ien dice la gente q ue h asta la mucama del R abino conoce las le- yes y p uede j u z gar.

BUENA RESPUESTA

C uando R ab í Yoséf ben J ala ft a era p e que ñ o, estaba en la calle j u -

gando con fuego con otros c hicos . Pasó por a una p ersona que lo conoc ía y e xtra ñado p or la conducta del niñ o, le d ij o q ue se lo iba a contar a su padre , y R ab í Yosef L e contestó :

-Ya q ue usted entiende me j or que yo , q ue soy un c h ico , p or qué en ve z de ir a contarle a mi padre , que seguramente me castigar á, no me dice q ue no lo haga m á s y lo cum p liré .

COMPASIÓN

U na ve z, yendo por un camino , un carnero que era llevado al mata -

dero , escap ó y se escondió ba j o las vestiduras de Rab í Ye h uda , q uien

e x clamó : Vete, fuiste creado p ara esto.

E ntonces una vo z sentenció desde los cielos : ”-Ya que no tienes

com p asión de mis criaturas , tam p oco la habr á p ara ti ”. Y desde a q uel

d ía su cuer p o se cubrió de llagas.

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C

ierto d í a , su sirvienta estaba limp iando la casa y en un rincón

encontró la cr í a de una comadrej a . L a mu jer ya estaba dis p uesta a

barrer los hij uelos , cuando escuc hó la vo z de R abí Ye h uda q ue d ij o :- Pobrecitos - j alos estar.

E ntonces se escuch ó una vo z de los cielos:-Tú tienes com p asión de

mis criaturas , p or eso mereces tú mismo com p asión ”. Y desde a quel d í a se curó p or com p leto

(Tratado Bava Metzía)

HOMICIDIO

U na persona se presentó ante un Sabio y le pidió un conse j o , pues

se encontraba frente a una terrible alternativa . E l p r í ncip e le h ab í a ordenado matar a un amigo suyo y si se re h usaba , morir í a . ¿D eb í a cum p lir la voluntad de su amo o no? -D ebes morir antes de h acerte asesino - le contestó el S abio - ¿ aca - so crees q ue tu sangre es m á s p reciosa q ue la del otro ? Q ui s es menos .

ALEGRÍAS PARA TODOS

U n pagano le d ij o a un Sabio:-Ustedes no festejan como nosotros,

cuando nosotros nos damos a la alegría, ustedes se abstienen. ¿Cuán- do tenemos alegrías comunes? -L as tenemos cuando la tierra nos otorga sus frutos . Para disfru - tarlos , el Eterno no invita a sacerdotes, levitas o israelitas , sino que invita a toda la tierra .

CONSUELO

C uando falleció el hij o de R ab í I oj an á n ben Zakai , sus disc íp ulos

vinieron a consolarlo.

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Primero entró Rabí Eliezer ben Horkenos quien le dijo: -Adán, el primer hombre, tuvo un hijo que murió, y sin embargo se consoló y

siguió su vida familiar con Eva y así también tú tienes que consolarte. -¿No son suficientes mis desgracias -díjole Rabí Iojanan- que me re- cuerdas las de Adán?

L uego entró R ab í I os húa que les mencionó a J ob y sus hij os e hij as

q ue fallecieron en un solo d í a y que , no obstante se consoló.

R

ab í Io j anan le dio la misma resp uesta que a Rab í E liez er.

Y

as í fueron p asando R abí I osi y R ab í Shimón q ue le recordaron

al Sumo Sacerdote A arón q ue p erdió dos hij os y al rey D avid que

p erdió a su hij o Abs halóm .

Para todos la res p uesta fue la misma. Por último entró Rabí Eliezer ben Azaria, quien se sentó y le pidió permiso para contarle una parábola que pensaba era adecuada para esa circunstancia: -Un rey le dio a una persona de su entorno un objeto va- lioso para que se lo cuide y ese hombre lo cuidó con dedicación, pero siempre se lamentaba de que el rey no le retiraba el objeto, para liberarlo de tanta responsabilidad, tú también, maestro, tuviste un hijo brillante y se fue de este mundo íntegro, libre de pecado. Debes consolarte, por haber devuelto al Creador lo que te dio como un depósito valioso.

M

uy conmovido, R ab í I o j anan e xclamó :

-B

endito seas , E lié z er, me has consolado y reconfortado .

HONRAR Y DESCONFIAR

C ierta ve z llegó una p ersona a lo de R abí I osh úa, p ara pernoctar en

su casa . E l maestro le dio de comer y beber y luego lo llevó hacia el altillo , donde h ab í a una cama y cuando ba j ó, sacó la escalera .

A medianoch e el individuo se levantó, envolvió en una manta todo

ob jeto valioso que encontró y cuando se disp on í a a ba j ar, se cayó y

se quebró la es palda .

A la ma ñ ana siguiente , R ab í I os húa lo encontró en el suelo , dolo -

rido y que j oso.

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-¿E s ésa la manera de agradecer la h osp italidad q ue te brindé ?- -M aestro , no pod ía saber q ue retiraste la escalera . -Tonto - ya te ven í a observando desde el p rimer momento .

D esde entonces q uedó un p roverbio :

H onrar a un ex trañ o como si fuera el me j or, p ero sos p ech ar como

si fuera el peor.

OBSEQUIOS

U n romano , que era conocido de Rab í Ye h uda , le mandó como ob -

se q uio unas perlas muy valiosas y le pidió que le retribuyera con algo igualmente valioso p ara tener como recuerdo .

R ab í Ye huda le mandó una mezuzá” (que se fija en las entradas ).

E l destinatario q uedó muy sor p rendido y le mandó a decir :

-¿Q ué signifi ca todo esto ? Te envié algo muy valioso y tu me man - das algo q ue p uedo com p rar p or p oco dinero . Rab í Ye h uda le resp ondió: -Todas las cosas valiosas no se p ueden com parar con ese pe q ue ñ o obj eto q ue te mandé . Má s aún, tú me mandaste algo q ue yo vo y a tener q ue cuidar ; p ero yo te envié algo q ue te guardar á a ti .

ACOSTUMBRADO A LO MEJOR

U n h ombre muy rico, p ero que p racticaba muc h a caridad , ten ía un

vecino que era muy pobre y cada v í s p era de Yom Kipur, le mandaba una suma im portante de dinero .

C ierta ve z le envió el dinero con su hij o, quien al rato volvió y le

d ijo al p adre q ue el vecino ya no necesitaba q ue lo ayudaran.

A l p reguntar p or q , el j oven le contó q ue h ab í a visto q ue en la

casa estaban bebiendo un vino muy a ñ ej o. -Q uiere decir - d ijo el p adre - que estaba acostumbrado a vivir una vida mej or ; p or lo tanto necesita m á s, te daré otra suma mayor de

dinero para q ue se la lleves de inmediato.

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LO QUE NO VUELVE

D ec ía R ab í Iosef ben K isma :

-Lá stima de a quel que p artió y no volverá j am á s . -¿D e q uién se trata ? -D e la infancia .

CONSULTAR CON LA ESPOSA

E l Talmud cuenta q ue cuando los Sabios se dis p on í an a nombrar

a Rab í Ela z ar ben Azaria como jefe del Sa h nedrí n , alguien sugirió la idea de conversar con su es p osa p ara ver si en verdad era com p eten- te p ara esa posición