Está en la página 1de 6

Efecto del riego en soja y maíz en un vertisol de Entre Ríos. 1. Eficiencia en el uso del agua

Héctor Rodríguez 1,3 , Juan De Battista 1,3 , Julio Dardanelli 2 , Mauro Castellá 3 , Belén Pessolani 3 y Ximena Chaix 3 1 INTA EEA Concepción del Uruguay hrodriguez@concepcion.inta.gov.ar 2 INTA EEA Manfredi 3 FCA-Universidad de Concepción del Uruguay

Introducción

En el centro este de Entre Ríos predominan los suelos Vertisoles, caracterizados por altos contenidos de arcilla predominantemente montmorillonita con valores medios de 33 % en el horizonte A y 44 % en el horizonte B. Estas arcillas tienen la capacidad de expandirse y contraerse al variar el contenido hídrico. A bajos contenidos de agua se generan grietas, mientras que con contenidos mayores se produce la expansión de las partículas reduciendo la tasa de infiltración y el movimiento de aire y agua en la matriz del suelo (Tasi et al., 2007). Estas características texturales y el régimen pluviométrico provocan alta escorrentía como consecuencia de la escasa capacidad de los horizontes subsuperficiales de transmitir el agua favoreciendo los procesos de erosión hídrica (Beney y col. 1976). En Argiudoles vérticos con más de 36 % de arcilla, la presencia de las grietas induce a las raíces a crecer por ellas y a distribuirse de manera desuniforme reduciendo el volumen de suelo explorado, lo que provoca una baja tasa de absorción de agua a lo largo de todo el perfil y por otra parte la velocidad de profundización es menor que en suelos con menos arcilla (Dardanelli et al., 2003). Dado que el crecimiento del sistema radical se detiene al comenzar el llenado de granos, la profundidad que éste logre definirá la capacidad del cultivo de tomar el agua disponible del suelo. En los vertisoles, el agua útil de los horizontes subsuperficiales está comprendida entre 34 y 54 % de humedad volumétrica (Benavídez y col, 1998) lo que sumado a la escasa capacidad de ceder agua y la ocurrencia de períodos sin lluvias provocarían períodos de estrés hídrico con relativamente altos contenidos de agua. La soja es el principal cultivo de la región ocupando más del 60 % de la superficie agrícola. El período crítico comienza a partir de R4 donde se fija el número de vainas. Deficiencias hídricas en R4 y R5.5 afectan principalmente el número de granos y en estados posteriores disminuyen el peso de los granos (Andriani et al., 1995). El cultivo de maíz es de importancia en la región por ser insumo clave de la industria avícola instalada y por su rol en la rotación con el aporte de rastrojo. El período crítico, de 30 días entorno a la floración, en el que ocurren el

crecimiento de la espiga, la emergencia de estigmas y el inicio de llenado de granos, se caracteriza por su alta sensibilidad al déficit hídrico (Payero et al.,

2008).

La producción de granos en los suelos vertisoles de Entre Ríos manifiesta una gran variación interanual asociada a las precipitaciones primavero-estivales dadas las condiciones restrictivas de estos suelos para captar y ceder agua a los cultivos. Profundizar el conocimiento de las relaciones hídricas suelo-planta permitirá mejorar el manejo de los cultivos, asegurar la respuesta al riego suplementario y estabilizar la productividad de los cultivos. Los objetivos del presente trabajo fueron: a) Determinar el consumo de agua de maíz y soja ante diferentes ofertas hídricas, y b) Determinar la eficiencia de uso de agua.

Materiales y métodos El ensayo se condujo en la EEA INTA Concepción del Uruguay sobre un suelo Peluderte árgico serie Clara. El diseño experimental utilizado fue parcela dividida con 3 repeticiones. Riego en la parcela principal y cultivo (maíz y soja) en la subparcela. Riego, con 4 niveles: secano, TR1: 25 %, TR2: 50 % y TR3: 90 % de la diferencia entre la evapotranspiración potencial de referencia (ETPo) estimada por el método Penman-Monteith y la precipitación. Se utilizaron los datos de la estación meteorológica de la EEA INTA C. del Uruguay ubicada a 200 m del ensayo. La unidad experimental constó de 12 surcos por 8 m de largo. La siembra del maíz (DK670MGRR2) se realizó el 25 de octubre con una densidad de 7pl.m-2, la de soja (TJ2148) el 3 de noviembre con 40 pl.m-2. El riego se realizó por goteo, con cintas ubicadas al costado de cada línea registrando el volumen aplicado mediante un caudalímetro. Se comenzó a regar el 6 de diciembre a los 25 y 42 días de emergencia (DDE) de soja y maíz, respectivamente. El contenido hídrico del suelo se determinó gravimétricamente hasta los 2m de profundidad en intervalos de 10 días aproximadamente. La evapotranspiración del cultivo (ETP) se calculó como la variación en el contenido hídrico de 0 a 2 m más la precipitación efectiva y el riego entre dos muestreos. Se realizaron perfiles verticales de distribución de raíces utilizando una cuadrícula de 2 x 2 cm, hasta los 2 m de profundidad en 3 momentos hasta máximo crecimiento, R2 en maíz y R5 en soja. Se calculó la velocidad de profundización de raíces en tiempo térmico, utilizando la temperatura media del aire. Para la determinación del rendimiento se cosechó una superficie de 5 m 2 en soja y 10 m 2 en maíz.

El efecto de los tratamientos se determinó mediante un ANOVA y test de comparación de medias de Tukey (p=0,05) (InfoStat, 2011).

Resultados

Evapotranspiración del cultivo (ETP)

La ETP 0 acumulada desde emergencia a madurez fisiológica fue de 725 y 713 mm para maíz y soja, respectivamente. Las diferencias registradas en ETP bajo los diferentes niveles de riego suplementario fueron significativas a partir de 77 DDE, previo a este momento la oferta hídrica no fue limitante. No se encontró interacción riego x cultivo en ningún muestreo. A los 64 DDE se logró el máximo índice de área foliar, a partir de ese momento la ETP estuvo limitada por la oferta de agua disponible. El comportamiento de los cultivos se diferenció a partir de 77 DDE donde la soja tuvo mayor ETP que el maíz, finalizando el ciclo con un consumo total de 533 mm a diferencia del maíz que alcanzó 439 mm, promedio de los tratamientos de riego (Tabla 1).

Tabla 1. Evolución de la ETP en mm acumulados desde inicio de riego, en valores promedio de tratamientos de riego y de cultivo.

 

DDE en Maíz y Soja

 

Tratamientos

23

36

45

53

64

77

97

111

135

Secano

82 a

112 a

146 a

151 a

203 a

285 a

331 a

356 a

401 a

TR1 (25%)

97 a

107 a

117 a

143 a

206 a

272 a

342 a

389 a

404 a

TR2 (50%)

92 a

108 a

154 a

166 a

246 a

322 ab

383 a

457 ab

492 b

TR3 (90%)

89 a

116 a

141 a

171 a

265 a

370 b

481 b

528 b

566 b

Maíz

93 a

108 a

122 a

139 a

228 a

286 a

362 a

408 a

439 a

Soja

82 a

117 a

178 a

196 a

243 a

369 b

435 b

490 b

533 b

CV (%)

6,7

18,5

25,0

23,0

16,1

2,1

9,1

1,2

9,1

En columnas, letras diferentes indican diferencias en el Test de Tukey (p=0.05).

La ETP diaria en secano, a partir de 64 DDE, tuvo valores promedio de 4 y 3,4 mm.día -1 para maíz y soja, respectivamente y máximos de 6,7 mm.día -1 para ambos cultivos mientras que en el tratamiento TR3 el máximo fue de 10 y 11 mm.día -1 para maíz y soja, respectivamente.

El efecto del riego sobre la ETP de los cultivos se evaluó mediante el índice relativo de estrés (IRE = ETP/ETP 0 ) durante el periodo crítico: 10 días antes de antesis a llenado de granos para maíz y de R4 a R6 en soja. Los valores para secano fueron 0,65 y 0,68, en contraste con el tratamiento TR3 cuyos valores fueron 1,04 y 1,18 para maíz y soja, respectivamente, indicando que no hubo estrés durante el período crítico en este tratamiento.

En secano, el aporte del agua almacenada a la ETP, en el primer metro de profundidad del suelo, fue de 146 y 116 mm para maíz y soja, respectivamente, mientras que el segundo metro aportó 86 mm para ambos.

Profundización y colonización radical

La máxima profundidad de raíces observada fue de 150 y 198 cm para maíz y soja, respectivamente. La velocidad de profundización de las raíces fue similar en los 4 niveles de riego con valores medios de 0,13 y 0,15 cm.ÀCdía -1 para soja y maíz, respectivamente. Estos valores son inferiores a los encontrados por Dardanelli et al. (2003) de 0,22 y 0,18 cm.ÀCdía -1 para soja y maíz, respectivamente tanto en un Haplustol y como en un Argiudol. Esta reducción en la velocidad de profundización estaría dada por el elevado contenido de arcilla del Peluderte como lo sugiere Dardanelli (op.cit.).

a b a b
a
b
a
b

Figura 1. Porcentaje de suelo colonizado por raíces en los tratamientos TR3 y secano. a Soja. b Maíz.

La colonización del perfil alcanzada por ambas especies fue diferente. En soja la cantidad de raíces decayó bruscamente por debajo de 50 cm de profundidad con una proporción de celdas colonizadas inferior a 47 % para el tratamiento TR3 y 31 % para secano, mientras que en maíz se mantuvo en valores superiores al 40 % hasta los 100 cm. En ambas especies el tratamiento TR3 mostró una mayor colonización en los 50 cm superficiales y no hubo diferencias por debajo de esa profundidad (Figura1).

Rendimiento

El riego produjo aumento en el rendimiento de ambos cultivos pero los incrementos fueron mayores en maíz que en soja. El riego en el tratamiento TR3, que no tuvo restricciones hídricas, aumentó el rendimiento en un 87 % en maíz y 34 % en soja.

Tabla 2. Efecto del riego sobre el rendimiento de maíz y soja.

Cultivo

Secano

TR1

TR2

TR3

Maíz

4694

6051

6697

8781

Soja

3326

*

3548

4464

* No se presenta el rendimiento del tratamiento TR1 en soja debido a la pérdida de dos parcelas.

Eficiencia del uso del agua (EUA)

El maíz presentó EUA superiores a las de soja. La EUA en producción de grano aumentó con el riego en 18, 19 y 30 % para TR1, TR2 y TR3, respectivamente. En soja la EUA no fue afectada por los tratamientos de riego.

10000 Maíz Soja 8000 y = 19,588x - 2037,1 R² = 0,82 6000 4000 2000
10000
Maíz
Soja
8000
y = 19,588x - 2037,1
R² = 0,82
6000
4000
2000
y = 6,3574x + 635,02
R² = 0,65
0
0
200
400
600
800
Rendimiento (kg ha)

Evapotranspiración (mm)

Figura 2. Eficiencia del uso del agua en maíz y soja en la producción de granos.

La recta de ajuste muestra una EUA de 19,6 kg.ha -1 .mm -1 para maíz y 6,4kg.ha -1 .mm -1 para soja (Figura 2).

Conclusiones

El aporte de agua del suelo fue superior a los 200 mm para ambos cultivos, siendo mayor la extracción de agua por parte del maíz, de 0 a 100 cm de profundidad, por la mayor colonización del perfil por las raíces, mientras que de 100 a 200 cm de profundidad, el cultivo de soja tuvo mayor capacidad de extraer agua por alcanzar una mayor profundidad asociado a un periodo de crecimiento de raíces más largo. Estos resultados muestran la importancia de realizar barbechos que permitan la recarga del perfil y conservar el agua almacenada que puede ceder el suelo. La velocidad de profundización de las raíces de soja y de maíz fue inferior a la encontrada en otros suelos con menores contenidos de arcilla. El riego permitió incrementar los rendimientos en un 34 % en soja y en un 87% en maíz. La EUA en la producción de grano aumentó hasta un 30 % con el riego suplementario en maíz y no fue afectada en soja.

Bibliografía

Andriani, J. y Bodrero, M. 1995. Respuesta de cultivares de soja a la disponibilidad hídrica. 1À Congreso Nac. Soja y 2… Reunión Nac. Oleag., Pergamino, Bs As. Tomo I Cap. II. Pág. 81-87. Benavídez, R.; Grantón, M.; Valenti, R. y Arévalo, S. 1998. Características hídricas de los suelos. Métodos de laboratorio y estimaciones: su evaluación y aplicación para suelos de Entre Ríos. XVI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. Villa Carlos Paz. Beney, M.; Kakish, U.; Moresco, R.; Muñoz, E. y Nani, L. 1976. Algunas propiedades físicas de los suelos de Entre Ríos y su relación con la erosión. IDIA. Suplemento NÀ

33:16-19.

Dardanelli, J. L.; Colino, D.; Otegui, E. y Sadras, O. 2003. Bases funcionales para el manejo del agua en los sistemas de producción de los cultivos de grano. En: Satorre, E. y col. (Eds.) Producción de Granos: Bases funcionales para su manejo. Facultad de Agronomía. UBA. Pág. 377-434. InfoStat, 2011. InfoStat versión 2011. Grupo InfoStat, FCA, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Payero, J. O., Tarkalson, D. D., Irmak, S., Davison, D. y Petersen, J. L. 2008. Effect of irrigation amounts applied with subsurface drip irrigation on corn evapotranspiration, yield, water use efficiency, and dry matter production in a semiarid climate. Agric. Water Management 95:895–908. Tasi, H. A.; Wilson, M. G.; Paz González, A.; Indelángelo, N. y Sasal, M. C. 2007. Sensibilidad de algunas propiedades de un vertisol con uso ganadero-agrícola para indicar calidad de suelos. 10th International Symposium on Soil and Plant Analysis. Budapest, Hungary. 2007.