PERSONAJES DEL ANTIGUO TESTAMENTO - Capítulo I: Personajes del Génesis PERSONAJES DEL ANTIGUO TESTAMENTO Capítulo I: Personajes del

Génesis Estudio nº 1: ADAN: A LA IMAGEN DE DIOS Génesis 1: 25 - 2: 3 Salmos 8: 1-9 Introducción El relato bíblico precedente nos muestra el cuidado de Dios en toda la obra creadora. Hay después de cada obra una expresión de aprobación por parte del Señor: “Y vio Dios que era bueno…” nos repite el pasaje una y otra vez. Este acto de aprobación divina sugiere que al crear, Dios tenía un propósito, y que cada obra que El llevaba adelante era buena para aquel propósito superior que le inspiraba. No podemos dejar de ver que todo lo que Dios creó tenía como propósito superior y final a la creación del hombre, porque el hombre sería creado con una condición especial que le haría diferente a todos los demás seres creados: el hombre sería creado a la imagen y semejanza de Dios. 1-La imagen de Dios Génesis 1: 26-27 La Biblia nos dice que Dios es Espíritu; Jesús lo afirmó tajantemente en su conversación con la mujer samaritana (S. Juan 4: 24a); es decir que Dios no tiene un cuerpo físico ni está constituído por algo material, tangible. Si Dios es Espíritu ¿A qué se refiere el Génesis cuando nos dice que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios? No hay ninguna duda que se refiere al hombre como ser espiritual. Es verdad que el hombre es un cuerpo físico. La Biblia lo afirma muchas veces y lo sostiene de Adán, diciendo que Dios formó su

cuerpo del barro. También sabemos que el hombre es un ser inteligente porque puede pensar, razonar, sacar conclusiones… Esta capacidad es única en el hombre. Pero el hombre no piensa como si fuera una máquina de pensar; no es algo así como una computadora. Es que a la inteligencia del hombre se suman otras dos capacidades: su voluntad y sus sentimientos. El hombre es libre para actuar de acuerdo a su voluntad; de acuerdo a sus deseos. Nada puede quitar esta capacidad y esta libertad al hombre. De la misma manera el hombre siente en el área afectiva: odio, amor, rencor, tristeza, alegría, son algunos de los sentimientos del hombre. Por lo tanto el hombre, aunque tenga un cuerpo físico, es fundamentalmente una persona espiritual que piensa, decide y siente. A esta condición de persona espiritual es a la que hace referencia la Biblia cuando nos dice que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Adán fue creado igual a Dios: una persona espiritual. 2-El señorío del hombre Génesis 1: 28-31 A aquella condición de persona espiritual, Dios añadio en sus dones al hombre, a Adán, la responsabilidad y el derecho de ser “señor” de toda la creación, porque la creación había sido hecha para el hombre. Por esa razón el hombre tiene una relación de dominio sobre todas las cosas y de ninguna manera puede pensarse que haya otro ser creado que tenga más dominio que el hombre. Todo fue creado por Dios para que el hombre se sirviera porque el hombre era el ser creado especial de Dios. Tal condición de señorío del hombre sobre toda la naturaleza nos muestran la intención divina de que así sea, como un privilegio para el hombre, pero también como una responsabilidad. Adán fue puesto sobre toda la cración como señor; este era un privilegio, pero también fue hecho responsable por ello

3-La gloria y la honra Salmos 8: 1-9 El salmista exalta la grandeza de Dios y reconoce el señorío del hombre sobre todas las cosas creadas. Pero sorprendentemente dice: “le coronaste de gloria y de honra”. Hay al menos dos posibles interpretaciones de esta afirmación: -en primer lugar el salmista hace referencia al privilegiado don con el cual el hombre fue formado: a imagen de Dios y como señor de toda la creación. -en segundo lugar, y tal vez como un dato importante digno de no olvidar, si el hombre fue creado a imagen de Dios es lícito pensar que la misma gloria y honra divinas se reflejan en todos los humanos. Dios en su infinita bondad decide compartir no sólo su imagen, sino también su gloria y su honra con Adán. El pecado habría de degradar esta condición del hombre. 4-El descanso divino Génesis 2: 1-3 No es lícito pensar que un Ser Todopoderoso como nuestro Dios se haya cansado de llevar adelante su obra creadora. Lo que Génesis quiere decirnos, sin dudas, es que Dios tomó un tiempo de contemplación después de haber creado al hombre, bendiciendo todo lo creado. Su creación estaba terminada de acuerdo a sus propósitos. El v. 31 del capítulo 1 dice: “…y he aquí que (todo lo creado) era bueno en gran manera”. Dios estaba satisfecho con su creación. Tenía ahora a un ser hecho a su imagen y semejanza con quien compartir su existencia, su gloria y su honra…Esta fue la privilegiada situación de Adán. Cuestionario de repaso: ¿Qué nos sugiere el cuidado puesto por Dios en toda su obra creadora antes de formar al hombre? ¿Cómo define la Biblia a Dios? ¿A qué debemos referirnos cuando decimos que el hombre es creado a imagen y semejanza de Dios? ¿Qué dones tiene el hombre como persona espiritual?

¿Qué significa que el hombre tenga señorío sobre todas las cosas creadas? ¿Qué entendemos cuando el salmo 8 nos dice que Dios coronó al hombre de gloria y de honra? Versículo para aprender de memoria: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó…” Génesis 1: 27a

Estudio nº 2: ADAN Y EVA: LIBRES PERO RESPONSABLES Génesis 2: 7-25; 3: 1-19 Introducción Hemos estado considerando en la lección anterior que la imagen y semejanza divinas en el hombre son su condición de persona espiritual. Definimos esta condición como un privilegio, pero también como una responsabilidad. Y esto es así porque en el ejercicio de su personalidad el hombre usa su inteligencia, sus sentimientos y su libertad. A menudo no tenemos en cuenta frente a la Omnipotencia de Dios que hay algo que Dios “no puede hacer” porque El así lo dispuso en su acto creador… Y este algo es sobrepasar la libertad del hombre. Dios no puede hacer lo que el hombre no le deja hacer… Dios no puede guiar los pasos de una persona si esta no le da a Dios este derecho. Adán, como persona espiritual, a la imagen de Dios, tenía libertad para hacer lo que le pareciera; y Dios respetó esa libertad, porque no hacerlo hubiera sido no respetar sus propios designios en la creación. 1-La libertad para elegir Génesis 2: 7-17 Dios pone al hombre sobre el huerto del Edén disfrutando de todos los privilegios. Adán en realidad no tenía de qué quejarse…

Pero Dios también pone dentro del huerto el árbol de la ciencia del bien y del mal. Advierte a Adán que de este árbol no debería comer porque si lo hacía moriría. No es este árbol un hecho antojadizo de Dios. En realidad, como a todo ser libre, Dios da a Adán la posibilidad de elegir aunque le hace conocer cuál es su deseo, y las consecuencias de la desobediencia. Dios creó al hombre perfecto… Al formarlo El mismo había dicho que “era bueno en gran manera”. Dios no creó al hombre para morir. El hombre moriría si elegía mal, pero era libre para decidir por sí mismo. Este árbol de la ciencia del bien y del mal simboliza la posibilidad del hombre de optar haciendo uso pleno de su libertad. 2-Una compañera ¿Buena? Génesis 2: 18-25 Después de haber puesto al hombre sobre toda su creación y de haber establecido claramente lo que esperaba de él, Dios percibe que “no es bueno que el hombre esté solo…” Hay un lenguaje poético en este pasaje, que nos muestra a Dios completando su obra creadora, preocupado en la felicidad plena del hombre. Dios forma a la mujer para que sea compañía idónea y para que la raza humana se multiplique y llene la tierra. Todo este obrar de Dios nos muestra su amor y su buena voluntad para con el hombre. Dios quiso que la mujer fuera una buena compañera para Adán. 3-Ejerciendo la libertad irresponsablemente Génesis 3: 1-13 El último versículo del capítulo anterior nos muestran la tranquilidad y la pureza en la que el hombre y la mujer convivían. No había en ellos pensar de maldad. Pero “la serpiente era astuta…”; con esta frase se resume el mal obrar preexistente de Satanás. De la Biblia extraemos la enseñanza que Satanás fue un ángel lleno de dones que se insubordinó contra Dios y fue expulsado de delante de la presencia divina (Apoc. 12: 7-9; Isaías 14: 12 y ots.) y desde ese momento obra tratando de trastocar los planes

divinos ( Zacarías 3: 1; Marcos 3: 11 y ots.) y busca afligir a los hombres (Isaías 14: 12, 16-20; Mateo 15: 22 y ots.) La mujer cae ante la tentación satánica y convence al hombre, y ambos comen del fruto prohibido. Entonces se dan cuenta de la existencia del mal, haciendo el mal. No es que el fruto del árbol tuviera alguna substancia mágica… El hombre abre los ojos al pecado cuando comete pecado, desobedeciendo a Dios, ejerciendo su libertad para elegir. Pero elige mal… Trae con su elección la muerte y la pérdida de aquella tranquilidad y pureza que tenía en el huerto antes de pecar contra Dios. 4-Las consecuencias del pecado Génesis 3: 14-19 Dios había dado todo al hombre; pero éste, al pecar contra Dios, pierde muchos de aquellos privilegios. El señorío del hombre sobre la creación se invierte y ahora deberá trabajar y esforzarse para alimentarse. La bendición de llenar la tierra traerá dolores sobre la mujer al tener sus hijos… Esta condena de parte de Dios resume el estado del hombre después del pecado. Alguien dijo: “después de pecar el hombre comienza a morir”. Y ésto es cierto porque la más terrible consecuencia del pecado de Adán y Eva es que trajeron la muerte sobre toda la raza humana. Pero no sería justo dejar pasar la promesa inserta por Dios según el v. 15 de este capítulo. En su condena a la serpiente hay una clara referencia a Satanás. Y Dios dice al diablo que un hijo de la mujer le habría de “herir en la cabeza” profetizando la maravillosa victoria de Jesús en la cruz sobre la muerte, el pecado y Satanás. De cualquier manera resulta ciertamente triste considerar las funestas consecuencias que el irresponsable ejercicio de la libertad traen sobre aquel ser que había sido creado a la imagen y semejanza de Dios y había sido coronado de gloria y de honra, e imaginar el tremendo dolor de Dios frente al mal ejercicio que el hombre hizo de su libertad, porque Dios, aún amando al hombre, debió condenarlo por su pecado.

Cuestionario de repaso: ¿Qué simboliza el árbol de la ciencia del bien y del mal que Dios puso en medio del huerto del Edén? ¿Qué intención motivó a Dios crear a la mujer? ¿Cómo descubre el hombre la existencia del mal? ¿Qué promesa extraemos de Génesis 3: 15? Versículo para aprender de memoria: “Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” Génesis 3: 19

Estudio nº 3: ABEL: PARA DIOS LO MEJOR… Génesis 4:1-13; Hebreos 11: 4 Introducción En esta lección habremos de considerar la actitud de Abel en su gratitud hacia Dios. Este es el buen ejemplo… Pero también consideraremos las acciones de Caín porque de ellas también podemos aprender en lo que respecta a nuestra relación con Dios y a las consecuencias de una relación pobre o nula con el Señor. Debemos decir que el hombre desde siempre, a partir de la percepción de Dios, ha intentado, de alguna manera, cuando su corazón es agradecido, agradar a Dios reconociendo en El al dador de todas las bendiciones. Esta idea está presente en todas las religiones, y se hace más notoria aún en la religión judeo-cristiana. 1-La ofrenda de Abel Génesis 4: 1-4 El pasaje nos muestra a los dos hijos mayores de Adán y Eva trabajando para la subsistencia. Como vimos en la lección

anterior, el hombre debería “ganar el pan con el sudor de su frente”. Caín fue labrador de la tierra, agricultor; y Abel dedicó su esfuerzo a criar ovejas…Ya vemos como la familia de Adán comienza a organizarse para asegurar el sustento. El pasaje nos dice que después de un tiempo ambos decidieron traer una ofrenda a Dios. Sin duda que en ambos estaba presente el deseo de reconocer al Señor por los frutos obtenidos de sus trabajos. Caín trajo parte de sus cosechas; pero Abel eligió lo mejor para el Señor. La actitud de Abel nos enseña dos cosas: -Un corazón verdaderamente agradecido al Señor no sólo ofrendará una parte, sino que traerá lo mejor y lo primero para Dios. -La ofrenda en este caso es un símbolo también de la alabanza a Dios y de la entrega de nuestra propia vida. Por eso debemos estar dispuestos a darle a El lo mejor aún de nuestra vida como una alabanza. Caín no fue mezquino, sino tal vez algo descuidado… Es probable que su actitud ofertoria haya sido un simple compromiso; algo así como una obligación. Por eso no tomó el tiempo de elegir y traer lo mejor a Jehová. 2-La aprobación de Dios Génesis 4: 4b-5 El pasaje nos dice que Dios miró con agradó la ofrenda de Abel; pero no ocurrió lo mismo con la ofrenda de Caín. De ninguna manera debe pensarse que Dios consideró el valor material de lo traído por Abel y lo traído por Caín… Tal vez hasta es posible que lo ofrendado por Caín fuera más valioso materialmente que lo ofrendado por Abel. Pero Dios miró el corazón de ambos hermanos, y vio en Abel una dedicación, una atención, una gratitud que no encontró en Caín… Y ésto es lo verdaderamente importante para Dios: no cuánto ofrendamos, sino cómo; no el valor material sino que sea lo mejor que podamos traer a su altar. 3-”El pecado está a la puerta” Génesis 4: 6-8

La consideración de Dios trajo enojo y decaimiento en Caín. Dios, como un Padre paciente y tierno, dialoga con él tratando de hacerle comprender que, aunque no se ha agradado con su ofrenda, todavía espera de Caín el bien. Pero también le advierte que si no corrige su error y si no busca el bien, “el pecado está a la puerta”… Hay dos cosas importantes de esta expresión divina: -En primer lugar se desprende que Dios no ha considerado el descuido de Caín como un pecado, sino más bien como un error corregible; -En segundo lugar en esta advertencia Dios deja a Caín la responsabilidad de decidir lo que hacer, pero le hace notar que, si bien su actitud ofertoria no ha sido considerada un pecado, si no la corrige entonces sí será un pecado, porque Dios ya le ha advertido sobre ella. Caín, en vez de reconocer su error, lleno de celos y de soberbia, invita a su hermano a salir al campo y allí, lejos de sus padres, se alza contra él y le mata. El no quiso reconocer y corregir su error y mató a quien él culpaba de su desgracia. Muchas veces los hombres culpan a otros de sus angustias y pesares y no reconocen que ellos son los responsables por su falta de humildad para reconocer sus propios errores. Caín fue, en este sentido, un ejemplo… Un mal ejemplo 4-La hipocresía de negar el pecado y el castigo de Dios Génesis 4: 9-13 Ahora sí Caín ha pecado… El ha despreciado la comprensión y la ternura divinas y ha matado a su hermano. Cuando Dios le pregunta por Abel, Caín, aún preso en su soberbia, pregunta hipócritamente: “¿Soy yo acaso quien tiene que cuidar a mi hermano?” Pero nada es posible de ocultar ante Dios, y el Señor dice a Caín que la sangre inocente de Abel clama ante El… Frente a tal afirmación divina, Caín se siente descubierto. Ya no tiene excusas…Y el castigo de Dios es terrible. Debe haber sido tremendo para Caín, que tanto se había dolido por el desagrado de Dios ante su ofrenda, escuchar ahora la voz del Señor diciendo: “Maldito seas tú…Errante y extranjero serás en la tierra” Caín, avergonzado y derrotado por su propio pecado, solo atina a lamentarse…

5-Abel: un buen ejemplo Hebreos 11: 4 La actitud de Abel frente a Dios quedó como un notable testimonio. El escritor de la carta a los Hebreos hace en este capítulo una larga lista de hombres que actuaron por fe, y al primero que menciona es a Abel. La fe es necesaria para ofrendar a Dios lo mejor: -Sin fe en Dios no entenderemos jamás que todo lo que tenemos es porque El lo provee.-Sin fe no podremos llegar a entender que cuando damos lo mejor al Señor sólo estamos haciendo lo que El hace por nosotros, dándonos lo mejor. -Sin fe no gozaremos dar al Señor lo mejor para agradarle; y la tristeza de un corazón ingrato y mezquino abrirá las puertas al pecado, como sucedió con Caín Aunque a Abel le costó la vida ofrecer al Señor lo mejor, él lo hizo… Es notable leer al escritor de Hebreos cuando dice: “muerto, aún habla por ella” haciendo referencia a la fe con la que Abel dio lo mejor al Señor. Cuestionario de repaso: ¿Qué dos enseñanzas sacamos de la actitud de Abel para ofrendar? ¿Por qué es importante la fe para ofrendar? Versículo para aprender de memoria: “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín…” Hebreos 11: 4a

Estudio nº 4: ENOC: CAMINANDO CON DIOS… Génesis 5: 18-24; Hebreos 11: 5-6 Introducción

Es importante destacar que el Génesis sólo procura dar una lista de los hombres de las principales familias no como un dato histórico, sino como un argumento sobre la autenticidad del relato. Moisés, el autor, sólo puede haber llegado a este conocimiento por la revelación del mismo Dios. Y la intención de Dios al revelar estos nombres a Moisés seguramente es dar un criterio de veracidad al relato. Nadie tal vez pueda aprender de memoria tantos nombres y tantos datos, pero la precisión de ellos, ubicados inmediatamente después del relato de la creación del hombre, afirman la autenticidad del Génesis. Otro dato a tener en cuenta es la gran longevidad de estos patriarcas… Muchos superaron los novecientos años de vida. Algunos afirman que los años se contaban de otra manera. Pero si esto fuera así, lo sería también para las edades de Abraham, Isaac, Moisés, que son mencionadas en el relato; y entonces la solución sería aún más problemática. Por ejemplo: si consideramos que los 969 años de Matusalén (Gén. 5: 27) no fueron tantos ¿cuántos años tenía Moisés cuando mató al egipcio y huyó de Egipto? La Biblia dice que Moisés tenía 40 años (la misma edad que se menciona para el casamiento de Isaac). Si creemos que Matusalén no vivió en realidad 969 años, debemos creer que Moisés e Isaac tenían 4 años aproximadamente cuando ocurrieron aquellos sucesos…Esto es inadmisible. En realidad debemos pensar que en una raza aún no degradada por el pecado, los hombre podían vivir mucho más tiempo. 1-Enoc, un hombre en comunión con Dios Génesis 5: 18-24 Es realmente hermoso como describe el Génesis la relación de Enoc con Dios… No basta el simple “vivió” que se usa en todo el capítulo. Motivado por la fidelidad de Enoc, Moisés en el relato dice: “Y caminó Enoc con Dios…” (v. 22); y como si no bastara, para que no queden dudas, insiste una vez más: “Caminó, pues, Enoc con Dios…” (v. 24) Debemos entender muy bien a qué se refiere el escritor, al afirmar que Enoc caminó con Dios.

Algunos, tal vez dogmatizando el concepto, han llegado a afirmar que Enoc era un hombre perfecto delante de Dios. Esto en realidad es inadmisible porque la Biblia misma lo desmitifica cuando nos dice que “todos pecaron” y “que no hay justo, ni aún uno” (Pablo escribiendo a los romanos). Es muchos más prudente y aún más hermoso pensar que, siendo un hombre como todos, incluso habiendo pecado, la dependencia de Enoc respecto de Dios llegó a ser tal, que su comunión fue constante con Dios. Los creyentes sabemos muy bien qué importante es estar en comunión con Dios a través de la oración, de la alabanza, de la iglesia, de la lectura de su Palabra… Pero también sabemos que muchas veces esa comunión no es constante, que hay cosas que nos distraen y que a menudo ocupados en asuntos temporales olvidamos tener en cuenta al Señor. Esto no pasaba seguramente con Enoc… El “caminaba” con Dios: es decir que él iba adonde Dios le llevaba, y a su vez Dios iba siempre junto a Enoc…¡Qué maravillosa imagen…! 2-Un hombre notablemente premiado por Dios Génesis 5: 24 El pasaje dice que Dios premió a Enoc llevándole sin pasar por la muerte física… También se afirma esto de Elías, y muchos creemos que algo similar ocurrió con el mismo Moisés (lo veremos en lecciones futuras). Pero no deja de asombrarnos hasta que punto llegó la comunión de Enoc con Dios… Notemos también que al ser elevado a la presencia divina, Enoc tiene 365 años, muchos menos que sus antecesores y sus descendientes. La idea es que Dios no quiso esperar más tiempo para tener consigo a Enoc. Alguien, poetizando el pasaje, dijo: “…Y una tarde, cuando el sol se apresuraba a ocultarse, Enoc tomó su cayado y comenzó a caminar junto al Señor, como siempre lo hacía…Hasta que junto al Padre llegó hasta el mismo cielo; y el Padre le retuvo allí”… Es una cuadro maravilloso de la notable bendición sobre la vida de este hombre fiel y devoto, y el agrado innenarrable del mismo Dios.

3-Enoc: un ejemplo de fe Hebreos 11: 5-6 El escritor de Hebreos ubica a Enoc inmediatamente después de Abel en el largo listado que hace de los grandes hombres de fe. Aquí se certifica que Enoc no conoció la muerte y se afirma el agrado de Dios con él. El escritor dice, tomando como ejemplo a Enoc: “porque sin fe es imposible agradar a Dios”, dando por sentado cuánto agradó a Dios la fe de Enoc. Y esta es una gran enseñanza para los cristianos: no es posible una comunión plena e intensa con Dios sin fe. La fe es imprescindible no sólo para creer que sí es posible caminar con Dios, sino también para que cada paso que damos en ese camino, lo demos tomados de la mano del Señor. Es este sentido, Enoc debe ser un espejo en donde cada creyente pueda mirarse, tratando de seguir su ejemplo. Es posible una comunión tan hermosa con el Señor; más aún sabiendo que por Jesucristo su Espíritu mora en nosotros para darnos la vida eterna. Y desde esta perspectiva, el premio a Enoc es un “anticipo” de lo que Dios quiere dar a todos aquellos que creen en Jesús y aprenden, por su Espíritu, a “caminar con El”. Cuestionario de repaso: ¿Qué aporta al relato del Génesis la mención de tantos nombres y datos respecto a los sucesores de Adán? ¿Qué podemos decir de las edades de los patriarcas? ¿Qué debemos entender cuando el autor del Génesis dice que Enoc “caminó” con Dios? ¿Qué certifica el escritor de Hebreos respecto a Enoc? ¿Qué enseñanza toma el escritor de Hebreos de este ejemplo de Enoc? ¿Qué relación podemos encontrar entre el ascenso de Enoc a la presencia de Dios y la oferta de Jesucristo…? Versículo para aprender de memoria: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay…” Hebreos 11: 6a

Estudio nº 5: NOE: OBEDIENTE Y FIEL Génesis 6: 1-22; 8: 1-13; 9: 12-17 Introducción La historia de Noé es una de las más conocidas de la Biblia. A modo de introducción, digamos que la idea de un gran diluvio está presente en todas las culturas antiguas, lo que certifica el relato bíblico. La versión egipcia lo ubica entre 10.000 y 11.000 años antes de Cristo, que coincidiría con el relato bíblico y con un hecho científicamente comprobado digno de ser tenido en cuenta: alrededor del año 10.000 A.C. se produjo la cuarta “glaciarización”, es decir un gran enfriamiento de la tierra que llevó hielo hasta los trópicos…Cuando estos hielos se derritieron porque la tierra volvió a tener su temperatura normal, grandes masas de aguas se desplazaron y produjeron grandes lluvias… Es bueno saber que el relato bíblico no es una historia metafórica sino la descripción de un hecho real. 1-La maldad de los hombres Génesis 6: 1-7 La maldad se hace una constante en toda la tierra y todos los hombres se pervierten de manera tal que Dios, sufriendo por tanta corrupción, decide eliminar al hombre de la faz de la tierra. Tal actitud nos muestra a un Dios sensible a su vez defraudado por aquel hombre al que había coronado de gloria y de honra. Cuando se menciona a las “hijas de los hombres” debe entenderse que se hace referencia a las descendientes de Caín; y cuando se habla de “los hijos de Dios” es correcto entender que se hace referencia a los dencendientes de Set, hijo de Adán y Eva, de moral similar a la de Abel, del cual también procede Noé, y quienes aún guardaban cierta comunión con Dios. Sin embargo la tentación era más fuerte y a través de una mala sexualidad también estos últimos comienzan a corromperse.

2-Noé y la gracia de Dios Génesis 6: 8-22 Siempre se ha considerado la virtud de Noé… Sin embargo no debe caerse en el dogmatismo de que haya sido un hombre perfecto (ver cap. 9: 18-29). Pero sí fue obediente y fiel… Notemos que el autor de Génesis dice de Noé lo mismo que había dicho de Enoc: “Con Dios caminó Noé” (v. 9b) lo que afirma su comunión con el Señor. En Noé Dios encuentra a un hombre devoto y obediente (seguramente el único). Noé no sólo buscaba la dirección de Dios sino que estaba dispuesto a obedecerle, aún más allá de poder comprender los propósitos divinos. No debe haber sido fácil para Noé aceptar que habría de llover tanto tiempo… Pero obedeció a Dios en forma sumisa y humilde y se puso manos a la obra de acuerdo con las instrucciones divinas. Pero a las virtudes de Noé debe agregarse la gracia de Dios… Dios estaba herido por tanta maldad, y su enojo es perceptible… Sin embargo su amor es mayor que su ira. Cuando considera a Noé exalta sus virtudes y le hace digno, por su gracia (vers. de llevar adelante sus propósitos. Sin Noé el plan de Dios para la raza humana hubiera fracasado; pero la gracia de Dios, su sublime amor, aprovecha la devoción y la obediencia de un simple hombre para intentar una nueva oportunidad para el hombre. 2-La promesa de Dios se cumple Génesis 8: 1-13 Tal como Dios lo había dicho, llovió intensamente y todos los hombres murieron, salvo Noé y su familia (ver cap. 7). Después de 40 días Dios se “acordó” de Noé (esta expresión debe ser entendida como un recurso literario) e hizo que dejara de llover. Así el Arca se detuvo y finalmente Noé pudo ver desde el Arca que la tierra estaba seca. Hay un simbolismo notable en la fecha de este acontecimiento según el v. 13: allí se nos dice que esto aconteció el primer día del primer mes de una nueva centuria en la vida de Noé, como si se nos quisiera significar el inicio de una nueva historia para la raza humana.

Vale destacar que la Palabra de Dios se cumple siempre, ya sea para bendición como para castigo. Se cumple para bendición al librar a Noé y a su familia de las consecuencias funestas del diluvio, pero también se cumple para castigo de todos los demás hombres corruptos y pervertidos. 3-El Pacto de Dios con Noé Génesis 9: 12-17 Después de dejar de llover y de secarse la tierra, Noé ve dibujarse en los cielos un arco de colores. Sabemos que hay una explicación científica de la descomposición de la luz en las gotas de agua flotando sobre la superficie de la tierra. Sin embargo no hay mención anterior en ninguna literatura antigua al Arco Iris que ésta de Moisés en el Génesis. Este es uno de los paisajes más hermosos que puede regalarnos la naturaleza; pero más hermoso aún es el mensaje que de él se desprende, dado por Dios a Noé: el mensaje de un Dios amoroso que promete jamás volver a intentar destruir a la humanidad mediante las aguas… Este mensaje de amor de Dios es un anticipo del maravilloso mensaje de amor que Dios nos daría en Jesucristo. No debemos jamás pasar por alto la importante misión que le cupo a Noé: sin él la raza humana hubiera sido eliminada de la faz de la tierra y los planes amorosos de Dios para con nosotros no se podrían haber llevado a cabo. Noé es un antecedente imprescindible de Cristo. Sin su sumisa obediencia y su devoción a Dios, el Mesías divino no habría sido posible. Cuestionario de repaso: ¿Qué debemos entender cuando la Biblia refiere a “hijas de los hombres” e “hijos de Dios”? ¿Qué virtudes podemos destacar en Noé? ¿Cumple Dios su Palabra? ¿Cómo? ¿Qué mensaje extraemos del Arco Iris…? ¿Qué importancia tiene Noé en la historia de la salvación del hombre por parte de Dios? Versículo para aprender de memoria:

“Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.” Génesis 6: 22

Estudio nº 6: ABRAM: A LA VOZ DE DIOS… Génesis 12: 1-9 Introducción: A partir de Abram comienza la historia específica de Dios con lo que sería primero una familia, la familia de Abram, y lo que a partir de ella se conformaría: el pueblo de Dios, del cual habría de nacer el Mesías. La historia de Abram es riquísima y podríamos estar con ella mucho tiempo… Pero es bien conocida. En estas lecciones sólo trataremos de dar un vistazo a algunos sucesos de la vida del patriarca que nos manifiestan su carácter y que habrán de servirnos para meditación y ejemplo. 1-El llamado de Dios Génesis 12: 1 En primer lugar, resulta interesante considerar el llamado que Dios hace a Abram. Abram era hijo de Taré, descendiente de Sem, segundo hijo de Noé. Nativo de Ur de los Caldeos, una ciudad importantísima ubicada al oeste de la Mesopotamia, dedicada al comercio y habitada por prósperas familias de clase media alta, Taré había salido de ella para subir hacia el Norte hasta la tierra de Harán, después de la muerte de su hijo menor (es posible que Harán, la ciudad, lleve este nombre en homenaje al hijo de Taré). La Biblia no manifiesta las razones que tuvo Taré para este viaje, pero sí es presumible que Taré era un hombre temeroso de Dios. A los 205 años de edad, Taré muere en Harán. Ya la edad de los patriarcas no es tan notable como antaño; la longevidad ha disminuído después de Noé.

Dios llama a Abram en Harán ordenándole dejar todo, tomar a su mujer, al hijo de su hermano muerto, y partir hacia una tierra desconocida. Abram acaba de perder a su padre… No hay en la Biblia ninguna mención al carácter de Abram ni a una relación especial previa de éste con Dios. Una vez más debemos afirmar que Dios conoce el corazón de Abram y de este conocimiento resulta su llamado. 2-El propósito de Dios Génesis 12: 2-3 Hay una promesa inmediatamente después del llamado. Pero esta promesa tiene un destino personal hacia el mismo Abram, cuando Dios le dice “haré de ti una nación grande, y te bendeciré…” y una promesa a toda la humanidad: “…y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. La frase “y serás bendición” (v. 2b) unifica ambas promesas. El propósito de Dios es continuar con lo iniciado con Noé: salvar a la humanidad de las garras de Satanás. Su programa necesita un pueblo (”una nación grande”) del cual nazca el Mesías ya previsto en Génesis 3: 15; pero la bendición de la obra del Mesías no será solamente para Abram y sus descendientes, sino para todos los hombres (”todas las familias de la tierra”). La mayor bendición que Abram podía pedir era ser él mismo de bendición… 3-Abram obedece la voz de Dios Génesis 12: 4-9 Ya dijimos que Abram había perdido hacía poco a su padre Taré. En aquel tipo de sociedad patriarcal, el hijo mayor heredaba los derechos y las responsabilidades del padre al morir éste. Abram era el hijo mayor… Seguramente aún no estaba repuesto de la muerte de su padre y estaría trabajando en vistas a sus nuevas responsabilidades familiares, cuando Dios le llama. No era el momento oportuno, sin dudas… Pero Abram no se resiste. Podemos imaginar todas las explicaciones que tuvo que dar a su hermano Nacor y a los demás en su familia. Había algunos asuntos importantes para aquellos

hombres de entonces: Sarai, la mujer de Abram, era estéril. La promesa de Dios “haré de ti una nación grande” era incomprensible; la tierra adonde ir no era conocida por Abram; es más: ni siquiera sabía con qué rumbo habría de viajar. Abram tenía muchas excusas: pero era Dios el que hablaba; era la voz de Dios la que él escuchaba. Y a la voz de Dios marchó… Comienza entonces una larga relación de Dios con Abram que habrá de tener momentos gratos y momentos tristes. Abram no sabe qué habrá de venir, y avanzará según Dios le indique. Hay una virtud notable en Abram: él obedece a Dios sin quejas ni preguntas. Nunca supo, hasta el fin de sus días, todos los propósitos de Dios para con él, pero descansó en el Señor y esperó que Dios fuera revelándose de acuerdo a su Voluntad y en sus tiempos. Los creyentes a veces, antes de responder al llamado de Dios, queremos saberlo todo… Esto solamente demuestra nuestra impaciencia y nuestra falta de confianza en el Señor. Jesús dijo en la montaña “basta a cada día su propio afán” y Abram, mucho tiempo antes, vivió de acuerdo a este precepto. Al llegar a Canaán Dios le mostró la tierra y le prometió darla a su descendencia… Poco a poco Dios iba manifestando sus planes. Abram sólo escuchaba la voz de Dios y le alababa. En aquella tierra él levanta un altar para el Señor por haberle aparecido. Se detuvo en un monte al oriente de Bet-el, levantó su tienda, y una vez más “invocó el nombre de Jehová…” esperando nuevas órdenes. De allí se levantaría para marchar hacia el sur, hacia el inhóspito desierto del Neguev, a la voz de Dios… Cuánto tenemos los cristianos para aprender de Abram, de su fe, de su confianza, de su obediencia. Dios sigue teniendo planes de salvación para toda la humanidad, pero necesita hombres y mujeres dispuestos a levantarse y emprender la marcha, a la voz de Dios… Cuestionario de repaso: ¿Por qué decimos que las promesas de Dios a Abram tienen un doble destino?

¿Qué virtud notable encontramos en la actitud de fe de Abram respecto a los propósitos de Dios? ¿Qué podemos aprender los creyentes de la actitud de Abram ante el llamado de Dios? Versículo para aprender de memoria: “…Y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová” Génesis 9: 8b

Estudio nº 7: ABRAHAM, UN HOMBRE OBEDIENTE Génesis 22: 1-19 Introducción: Ya han sucedido muchas cosas en la vida de Abram desde que Dios le llamó en Harán: había atravesado la Tierra Prometida, Canaán, había llegado hasta Egipto, en donde se había mostrado como un hombre temeroso y este temor le llevó a mentir a Faraón, pecando contra Dios. Había vuelto de Egipto pasando por Gerar en donde cometió el mismo error frente al rey Abimelec… Dios le había prometido un hijo y le había también cambiado su nombre: se llamaría Abraham, que quiere decir “padre de multitudes”. Así nació Ismael, siguiendo ciertas costumbres antiguas, con la sierva de su esposa, Agar…Finalmente Dios cumplió su promesa y permitió que Abraham tuviera un hijo con Sara, su mujer; así nació Isaac. Pero Agar y Sara discutían por sus hijos, por lo que Abraham tuvo que echar de delante de sí a Agar e Ismael, aunque bendijo a su hijo (De Ismael descenderían los “ismaelitas” o árabes en la actualidad). Entonces Dios decidió probarle. 1-Dios prueba Génesis 22: 1-2 Suena realmente incomprensible el llamado que Dios hace a Abraham…

Dios mismo le había prometido a Abraham un hijo de Sara sin que el patriarca lo pidiera; Dios le había dicho que de ese hijo haría una gran nación, y ahora le llama para que lo ofrezca en sacrificio a Dios, cuando nunca antes (y nunca después) Dios había pedido sacrificios humanos… Es importante recordar que la vida de Abraham no había sido fácil y que en algunos momentos él había perdido la confianza en Dios y había pecado. La idea, una vez leído todo el pasaje, es que Dios prueba a Abraham, no para saber El mismo que grandeza había en la fe y la obediencia de su siervo, sino que la intención divina es dar una oportunidad a Abraham para que el mismo patriarca reconozca su fe y en ella se afirme… 2-La respuesta de Abraham Génesis 22: 3-10 El pasaje nos cuenta que Abraham al llegar la mañana, se levantó, cargó su asno, llamó a dos siervos suyos y a Isaac, su hijo, y emprendió la marcha, para cumplir lo que Dios le había mandado. No nos dice el pasaje en ningún momento que Abraham haya discutido con Dios sobre el asunto o siquiera le haya preguntado algo, sobre esta orden tan inesperada y hasta incoherente… Sin embargo podemos imaginar todo lo que iba pasando por la cabeza de Abraham a medida que avanzaban hacia el lugar que Dios le había indicado: seguramente recordó su vida de muchacho junto a Taré, su padre; la muerte de su padre y el llamado de Dios; su marcha hacia la Tierra Prometida; el momento en que Dios le prometió un hijo y sobre todo el nacimiento de Isaac, sus años de bebé y de niño y todas las esperanzas que en él había depositado. Con toda seguridad Abraham anduvo todo el trayecto con el rostro demudado por el dolor, por la incomprensión, y seguramente en el más absoluto de los silencios. Fueron tres largos días de un viaje realmente angustiante… Sin embargo en ningún momento levantó su voz contra Dios. Al divisar el lugar, dejó a los siervos y al animal y continuó la marcha junto a Isaac… El muchaco llevaba la leña y Abraham el fuego y el cuchillo. Isaac comprende que falta el cordero para el sacrificio y le pregunta a su padre, quien sólo se anima a contestar: “Dios proveerá de cordero para el holocausto, hijo

mío…”; podemos imaginar con cuanta tristeza pronunciaba el anciano estas palabras. Al llegar al lugar Abraham juntó unas piedras, levantó un altar al Señor, dispuso la leña y ató a su hijo… Isaac seguramente asombrado comprendió que él mismo era el cordero… Pero estaba obligado a aceptar la voluntad de su padre. Sin lugar a dudas que este suceso debe de haber marcado notablemente la vida del muchacho. 3-Dios provee el cordero Génesis 22: 11-14 Con todo preparado, Abraham levanta su cuchillo para ofrecer a su hijo, y en ese preciso instante el ángel de Jehová da voces desde el cielo para que detenga su mano y no haga ningún mal a Isaac… Debemos entender por las palabras que luego se suceden que Dios mismo es quien habla. Muchas veces en el Pentateuco se refiere a Dios como al ángel de Jehová. La prueba ya ha sido superada y no es necesario el derramamiento de la sangre de el hijo de Abraham (en realidad, como ya hemos dicho, a Dios no le agrada el derramamiento de sangre humana para adorarle…) Al levantar la vista Abraham ve en un zarzal trabado a un carnero por sus cuernos; toma el animal y lo ofrece al Señor en holocausto. Entonces llama a aquel lugar “Jehová proveerá” y le adora. Esta actitud de Abraham sería luego la más recordada por los israelitas, aún en tiempos de Jesús: Abraham en su obediencia no había rehusado dar a Dios aún a su propio y único hijo. 4-Y Dios bendice por la obediencia Génesis 22: 15-19 Una vez más Dios habla con Abraham, después del sacrificio prometiéndole que, por su acto de obediencia, le bendeciría y habría de darle una descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo o la arena del mar… Que su pueblo vencería a sus enemigos y que en su simiente serían benditas todas las naciones de la tierra.

Y así ocurrió, porque de la descendencia de Abraham Dios levantó una nación que se hizo numerosa y grande, Israel, y de esta nación Dios hizo que naciera su propio y único Hijo, Jesucristo de Nazaret, a quien Dios, como lo había hecho Abraham con Isaac, habría de ofrecer en sacrificio para que los hombres sean salvos de sus pecados. Y este es el hecho más notable de este acontecimiento en la vida de Abraham: él no rehusó dar a Dios a su único hijo, de la misma manera en que Dios no rehusó dar a su único Hijo en la Cruz… Esta actitud de Abraham lo muestra como un hombre fiel y obediente, que llega a tener el mismo carácter de su Señor porque creyó a Dios y puso su fe en El… Por eso fue llamado “amigo de Dios” (leer Santiago 2:23 y Hebreos 11: 17-19) Cuestionario de repaso: ¿Por qué Dios dispuso probar a Abraham? ¿Cómo respondió Abraham al llamado de Dios? Versículo para aprender de memoria: “Abraham creyó a Dios… Y fue llamado amigo de Dios” Santiago 2: 23

Estudio nº 8: ESAU: UN HOMBRE INSENSATO Génesis 25: 19-34; 27: 30-43 Introducción Después de haber pasado por la suprema prueba de obediencia hubieron algunos sucesos en la vida de Abraham que tienen una importancia relativa. Isaac, por su parte, creció. Sara la esposa de Abraham murió, y siguiendo la costumbre, Abraham buscó una esposa para Isaac cuando el muchacho tenía cuarenta años. La elegida fue Rebeca, que era hija de parientes de Abraham…

Rebeca dio a Isaac dos hijos mellizos: el mayor, por haber nacido primero, fue Esaú y el menor Jacob. Ambos son muy importantes porque de ellos surgieron dos grandes pueblos: de Esaú los edomitas, habitantes de Edom, del otro lado del río Jordán al sur, y de Jacob (luego llamado por Dios Israel) los israelitas, que serían los herederos de las promesas dadas por Dios a Abraham y darían lugar, muchos años después al nacimiento del Mesías. 1- La irresponsabilidad de Esaú Génesis 25: 19 - 34 Si prestamos atención al relato notaremos que en la respuesta que Dios da a las aflicciones de Rebeca ya se le anuncia que en su vientre vivían gemelos y que serían cabezas de dos naciones, y que el menor sería más fuerte históricamente que el mayor (v. 23). También se describe el carácter diferente de ambos hermanos: Esaú era cazador y gustaba de la vida al aire libre, mientras Jacob era hogareño y reposado. Estas características hicieron que las preferencias de los padres se dividieran: Isaac prefería a Esaú porque comía de lo que el muchacho cazaba, y Rebeca prefería a Jacob porque le sentía su compañero en el hogar. Hay una manifiesta responsabilidad en Isaac y Rebeca por lo que luego habría de acontecer; en realidad ninguno de los dos debería haber privilegiado a un hijo sobre otro. Pero lo hicieron, y ésto dio lugar a rencillas y enemistades que duraron muchos años entre los hermanos. El relato nos sigue diciendo que cierto día Esaú al volver del campo cansado y hambriento pidió a Jacob comer de un guisado que el menor estaba preparando. Ni lerdo ni perezoso, Jacob le pidió a cambio la primogenitura… Este era un aspecto muy importante de la vida familiar de los israelitas: el primer hijo varón recibía la bendición de su padre de manera que al morir éste heredaba su autoridad y privilegios sobre toda la familia. En la familia de Isaac la primogenitura correspondía, por ser el mayor, a Esaú. Pero Jacob la codiciaba… Ante la propuesta de Jacob, Esaú casi desfalleciendo de hambre y de cansancio pensó que si no se alimentaba moriría y de nada le serviría la primogenitura, y la cambió a Jacob por aquel guisado de lentejas.

La actitud de Esaú fue sobremanera irresponsable; no había ninguna posibilidad que por tan poco él hubiera despreciado una condición tan importante. 2- Se consuma el engaño Génesis 27: 30 - 43 Si hay tiempo conviene leer todo el capítulo 27. El pasaje nos cuenta que Isaac, siendo ya anciano, llamó a su hijo mayor para darle la bendición y concederle la autoridad que él ostentaba. Pidió a Esaú que fuera al campo y le trajera un guisado según a Isaac le gustaba. Pero Isaac estaba ciego… Rebeca oyó la conversación y aprovechando la salida al campo de Esaú convenció a Jacob para que ocupara el lugar de su hermano. Ambos eran físicamente distintos, así que Rebeca urdió un ingenioso plan para que Isaac ciego creyera que era Esaú a quien bendecía… Cuando Jacob va a la presencia de Isaac le miente diciéndole que él era Esaú. Tal vez en nuestros días no comprendamos exactamente la gravedad de la falta de Jacob al mentir a su padre… Un israelita jamás mentiría a su padre porque veía en él la imagen de Dios. Esta falta podría llegar a ser castigada con la muerte. Pero Jacob había obtenido el consentimiento del mismo Esaú en el incidente del guisado de lentejas, y contaba con la complicidad de su madre. No dudó entonces en mentir en incluso invocó a Jehová como obrando a su favor (leer el v. 20). La mentira se hacía cada vez mayor. Ante la duda de su padre (v. 22) Jacob insistió en la mentira. Isaac jamás se imaginaría que un hijo pudiera llegar tan lejos, de manera tal que pese a sus dudas, bendijo a Jacob, creyendo que era Esaú. Cuando Jacob salió de la presencia de Isaac, llegó Esaú ante su padre… Así supo Isaac que había sido engañado… Pero no podía volverse atrás porque era costumbre que la bendición dada no se podía quitar. Esto trajo gran pesar a Isaac y también a Esaú que lloró amargamente y debió escuchar de labios de su padre que debería

servir a su hermano menor, lo que era para un israelita una afrenta sumamente grande. Por esa razón Esaú aborreció a Jacob de manera tal que dispuso que una vez que su padre muriera él mataría a su hermano… Pero una vez más Rebeca actúa a favor de Jacob y le hace saber los planes de su hermano y le manda que vaya a vivir con su hermano Labán, en Harán, para que Esaú no pudiera cumplir su propósito… Es un hecho notable que Esaú, en su furia y en su dolor, hubiese olvidado que estos sucesos se debían a sus actos irresponsables y que si bien Rebeca y Jacob habían engañado a Isaac, él mismo había consentido en ello “por un plato de lentejas…” Conclusión Los creyentes podemos aprender de estos sucesos que de ninguna manera podemos culpar a otros de nuestros actos irresponsables y que, de una manera u otra, cuando actuamos irresponsablemente, debemos estar dispuestos a sufrir las consecuencias. Muchas veces por nuestra irresponsabilidad rechazamos las bendiciones que Dios tiene para nuestras vidas. Lamentarnos luego por no recibir esas bendiciones es inútil… Es nuestra culpa y como tal debemos asumirla. Cuestionario de repaso: ¿Cuáles son las características principales de las personalidades de Esaú y de Jacob y de qué manera insiden en los sucesos narrados? ¿Cuál es la culpa de Esaú? ¿Cuál es la culpa de Jacob? ¿Qué lecciones podemos extraer para nuestras vidas considerando las acciones de Isaac y Rebeca como padres y la irresponsabilidad de Esaú? Versículo para aprender de memoria: “Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido…” Génesis 27: 41a

Estudio nº 9: JACOB: UN ENGAÑADOR ENGAÑADO Génesis 29: 1-30; 31: 17-55 Introducción Ya hemos considerado en la lección anterior las distintas personalidades de Esaú y Jacob… Era lógico que después del engaño las reacciones fueran como fueron: Esaú se enojó mucho sin asumir que lo sucedido era en gran parte debido a su irresponsabilidad; como hombre de campo, guerrero y cazador, pensó en la violencia como única solución; Jacob, criado bajo el consentimiento excesivo de su madre, sin una conducta ética correcta, decidió huir. Pero no habría de irle muy bien y marchó a cosechar lo que había sembrado. Un párrafo especial para Rebeca: había consentido a su hijo menor y había intentado privilegiarlo sobre su otro hijo llegando a concebir el plan para engañar a su propio esposo con un asunto tan delicado… Ella pagó caro su error: tuvo que dejar marchar a su tan amado Jacob lejos de ella. 1- Jacob en casa de Labán Génesis 29: 1-14 Después de mucho andar hacia el oriente Jacob llegó hasta la tierra de su tío Labán tal como se lo había sugerido su madre. La distancia era alguna garantía de seguridad respecto a los deseos de venganza de Esaú, pero también era necesario que Labán lo recibiera en el seno de su familia, de manera tal que quedara bajo su protección. De esta manera Esaú no podría pasar sobre la autoridad del patriarca y Jacob estaría seguro…Pero el corazón de Jacob comienza a cambiar algunas cosas. Al llegar cerca de la casa de su tío se encuentra con su prima Raquel, que era la segunda de las hijas de Labán, y se enamora al momento de ella, de tal manera que impulsivamente la besa y se presenta. Ella, seguramente impactada por la disposición, la fuerza y el

atrevimiento de su primo, corre presurosa a dar la noticia a su familia. Labán recibe al hijo de Rebeca con alegría, aunque nota la situación de indefensión del muchacho y su carácter algo ingenuo… Jacob ya es parte de la familia de Labán, se queda con él un mes, a resguardo de las intenciones de su hermano. Todo parece marchar bien… 2-Jacob engañado Génesis 29: 15-30 Hay un detalle para tener en cuenta en la conversación de Labán con Jacob que nos muestra de cuerpo entero la astucia del patriarca: El llama a su sobrino “hermano” y le insta a reclamar una paga por los servicios que el muchacho le prestara… Sabía muy bien, como ya dijimos, que Jacob estaba solo y necesitado de protección,y seguramente notó que estaba enamorado de su hija. No dudó Jacob al reclamar su paga: serviría a Labán por siete años a cambio de Raquel. Aunque Labán toma la solicitud del muchacho con cierto desdén (”Mejor es que te la de a ti, y no que la dé a otro hombre…”), ya tenía todo calculado: ganaba siete años de trabajo de un hombre joven y que, por necesidad y sentimientos le sería fiel… Los siete años pasaron rápidamente para Jacob y no tuvo en cuenta su espfuerzo, porque amaba mucho a Raquel… Después de este tiempo reclamó a Labán la autorización para unirse a Raquel, pero Labán le dio a Lea por esposa. Era la costumbre: si no se casaba la hija mayor, las menores debían esperar. Probablemente Jacob no se apercibió del engaño por la costumbre antigua de que la novia no se quitase el velo que sólo dejaba al descubierto sus ojos hasta después de la consumación del matrimonio, como un símbolo de la posesión que el varón hacía de la mujer. Lo cierto es que Jacob no tuvo más remedio que trabajar otros siete años por Raquel. Labán podría haberle dado a Raquel en ese mismo momento, pero no convenía a sus negocios. Podemos imaginar el peso de estos siete años en la vida de Jacob, viviendo con una mujer que no era la elegida, conociendo ahora la

astucia de su suegro y anhelando estar finalmente con Raquel. Seguramente estos siete años si se hicieron largos y esforzados. Había sido engañado, de la misma manera en que él había engañado a su hermano. Así terminaba el heredero de la primogenitura de Abraham y el hijo mimado de Rebeca… Pero aún no terminarían sus aflicciones al poder tener finalmente a Raquel… 3-Jacob debe huir otra vez Génesis 31: 17-55 Los pasajes anteriores a este en la Biblia nos muestran los enfrentamientos entre Jacob y su suegro… Eran dos engañadores enfrentados y no dejaron de intentar todas las tretas posibles… La situación llegó a tal tirantez que ya no era posible que Jacob permaneciera con su numerosa familia en casa de Labán. Entonces decide volver a la tierra de su padre Isaac pese a que ello implicaba tener que arreglar sus viejas disputas con Esaú. El pasaje destaca que Jacob huye sin decir nada a Labán, que estaba en el campo, llevando todos su bienes y que Raquel hurta los ídolos de Labán… Hay una explicación para este suceso que motivaría la posterior queja de Labán: se creía que el hijo que tuviera la imágenes de los dioses de sus padres podría reclamar luego la propiedad de los bienes de su padre. Cuando Labán vuelve del campo, furioso sale en pos de Jacob, y le alcanza después de siete días, aunque en sueños Dios le advierte sobre el cuidadoso trato que deberá dar a Jacob. El reclamo de Labán se acentuó en el hecho de perder a sus hijas. A él le pasaba ahora lo mismo que le había ocurrido a Rebeca con Jacob…No deja de llamarnos la atención la astucia de Raquel para evitar que su padre encontrara los ídolos que ella había hurtado. Jacob no sabía que ella los había hurtado, de manera tal que Labán no tenía manera de acusar a Jacob. Ella era una buena hija de su padre… Jacob reconoce la protección de Dios pese a que él no había actuado de acuerdo con sus mandamientos y llega a un pacto con Labán, que con tristeza debe dejar marchar a sus hijas y nietos… Notemos que de alguna manera la desconfianza no desaparece entre ellos porque el altar que levantan en Galaad era a su vez un

límite que ninguno de los dos podría pasar. (Majano quiere decir en este caso “altar de piedras”). Así terminaron veinte años difíciles en la vida de Jacob, que sólo había cosechado lo que había sembrado… Cuestionario de repaso: ¿Cómo puede relacionarse lo sufrido por Jacob con el engaño al que él sometió a su padre Isaac? ¿Qué lección podemos extraer para nuestra vida? Versículo para aprender de memoria: “Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Gálatas 6: 7

Estudio nº 10: JACOB Y ESAU: RECONCILIACION Y PERDON Génesis 32: 1-11; 33: 1-20 Introducción Debemos considerar con atención la situación de Jacob: él se había marchado de su tierra porque había robado la bendición de la primogenitura a su hermano Esaú engañando a su padre ciego con el consentimiento y la complicidad de su madre. Por veinte años se había refugiado en casa de su tío Labán, quien le engañó y se hizo servir por Jacob, llegando la situación a tal tirantez que Jacob decidió volver a su tierra pese a las amenazas de Esaú. Por su parte Esaú habitaba la tierra de Edom, del otro lado del Jordán respecto a Canaán; una tierra árida y muy inferior a la de su padre Isaac. Seguramente durante tantos años había responsabilizado a Jacob de su suerte y habría alimentado su deseo de venganza. Seguía siendo un cazador y un guerrero y esas eran las características de la familia que había formado.

1- El temor de Jacob Génesis 32: 1-11 El pasaje nos muestra a Jacob dejando un problema atrás, pero tomando conciencia de las dificultades mayores que le espera por delante. En aquel momento Dios envía ángeles que le recuerden la presencia protectora de Dios… Pero el temor de Jacob no desaparece porque teme por la vida de toda su familia. Envía entonces un humilde mensaje a su hermano y recibe como respuesta que Esaú viene a su encuentro con cuatrocientos hombres; el temor de Jacob se agiganta, porque es de suponer que una comitiva tan grande no tendría intenciones pacifistas. Entonces decide dividir a su familia en dos campamentos de manera tal que si Esaú ataca a uno el otro pueda huir. También ora a Dios reconociendo sus pecados y su debilidad… Está ahora en manos de su hermano y en las manos de Dios… 2- El reencuentro y el perdón Génesis 33: 1-7 Después de algunos sucesos ocurridos con Jacob que resultan en una nueva demostración divina de su presencia y su protección, llega el momento tan temido… Jacob alza la vista y ve venir a su hermano a su encuentro. Entonces decide poner a toda su familia delante con la intención de conmover el corazón de Esaú. Luego, al llegar su hermano frente a él, Jacob camina hacia Esaú, arrodillándose siete veces delante de su hermano… Esta era una honra a quien se reconocía como señor; el número siete significa para los judíos lo completo… Jacob honraba a su hermano de la mejor manera, se ponía a su servicio invocando su perdón y reconociéndole implícitamente como el mayor y digno de la autoridad patriarcal. Sabemos que Jacob estaba en una situación difícil e indefenso, pero no hay ninguna razón para especular con que él estuviera fingiendo… Tantos años de ausencia y engaños, sumados a las continuas demostraciones del amor de Dios a su favor, seguramente habían hecho madurar a este hombre… Y esto es lo que percibió Esaú, que había malgastado veinte años de rencor y

ahora, al ver a su hermano, el engañador, humillado y de rodillas delante de él, siendo aún un hombre rústico y severo, no puede contener las lágrimas y un beso y un abrazo profundo selló el perdón y la reconciliación. El amor de Dios había ganado una nueva batalla… 3- La gratitud de Jacob Génesis 33: 8-20 Pese al rechazo de Esaú de los presentes que Jacob le ofrecía, este insiste una y otra vez para que el mayor los reciba…Hay una frase que finalmente convence a Esaú y que, sin dudas Jacob expresa de todo corazón: “…acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido”. Aún así Jacob insiste ante Esaú haciéndole notar la ternura de sus hijos y pidiéndole que él marche delante… Algunos interpretan estos versículos (13 y 14) como una actitud de cierta desconfianza de parte de Jacob, al fin y al cabo tan golpeado por tantos engaños propios y ajenos; pero otros intérpretes creen ver en Jacob un sincero deseo de no incomodar ni desagradar a Esaú… Por eso rechaza la custodia de su hermano y sus preocupaciones. Esaú parte entonces a Seir, su tierra, mientras Jacob sigue su lento viaje hacia Canaán… En Sucot (que quiere decir barracas) se construye una casa y corrales para su ganado aprovechando las características del lugar. Finalmente habrá de recalar en frente de la vieja ciudad de Siquem en donde compra un campo e instala allí su tienda y levanta un altar de gratitud a Dios que llamó “El-Elohe-Israel” (El poderoso Dios de Israel). La odisea había terminado y ahora Jacob se instalará en la tierra que Dios había prometido a su abuelo Abraham… Los planes de Dios a favor del hombre habrán de continuar. Como conclusión podemos decir que pese a los pecados de Jacob, a los engaños y las mentiras, Dios siempre fue fiel a lo que había prometido a Abraham.

Nosotros podremos fallarle a El, pero El nunca dejará de ser fiel a nosotros; y la razón de ello es su rectitud y su amor hacia la humanidad. Cuestionario de repaso: ¿Qué hace Jacob para tratar de ganar el favor de su hermano Esaú? ¿Qué sucede al encontrarse Jacob con Esaú? ¿De qué forma podemos ver la mano del Señor obrando? ¿Qué lección podemos extraer para nuestras vidas? Versículo para aprender de memoria: “…porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios…” Génesis 33: 10

Estudio nº 11: JOSE, PRIVILEGIADO Y ABORRECIDO Génesis 37: 1-36 Introducción Han pasado algunas cosas destacadas en la vida de Jacob, una vez que se instaló en Canaán, después de su reconciliación con Esaú, que podemos resumir diciendo que el patriarca había tenido doce hijos, pero sólo dos de ellos eran hijos de Raquel, la mujer que él tanto había amado: José y Benjamín. Dios se le había manifestado con su bendición en Bet-el (Génesis 35: 1-15) como un reconocimiento a la reconciliación con Esaú y una reafirmación de la presencia de Jehová a su lado. Este lugar sería luego un lugar de reunión y adoración para sus descendientes. Raquel murió al dar a luz a Benjamín y fue sepultada en Efrata, en donde luego se levantaría la ciudad de Belén en la que habría de nacer el Salvador.

Luego de ésto también murió Isaac a la edad de ciento ochenta años… Todos estos sucesos conmovieron a Jacob, quien, en su soledad, afirmó sus sentimientos en José y Benjamín… Es importante destacar que esta parte de la historia es triste y hasta incomprensible. El comienzo de la vida de José será muy difícil. Pero sobre todos estos sucesos está la voluntad de Dios y su dirección, porque a través de la fidelidad de José, Dios tenía un propósito que salvaría la vida de la familia de Jacob y le permitiría llevar adelante sus planes de salvación. 1- José, el soñador… Génesis 37: 1-11 Jacob tuvo hijos con cuatro mujeres: Lea, Raquel, y las siervas de ambas, Bilha y Zilpa (esta era una costumbre muy común entre los hombres de aquellos tiempos, especialmente en casos de esterilidad o dificultades como las sufridas por Raquel)… Los hijos de las criadas crecían junto a José y a Benjamín. José informaba a su padre de la mala fama de sus hermanos, lo que nos muestra una relación especial entre Jacob y este hijo, que se hizo aún más notoria cuando el padre le regaló al muchacho una túnica de diversos colores, que agrandó aún más la envidia de sus hermanos. Debe entenderse la situación afectiva de Jacob: José era el hijo que Raquel tanto había deseado y había dado a luz con muchos años de edad; tantos que no pudo soportar un segundo parto y como ya dijimos, murió al nacer Benjamín… Por la esterilidad de Raquel ella le había dado a su sierva a Jacob, y por celos Lea había hecho lo mismo con la suya. Es decir que José era el hijo que con más entusiasmo y amor Jacob había anhelado… Pero también era un ser muy especial y la Biblia lo destaca en muchos pasajes. Por eso a aquellas condiciones afectivas su sumaba la calidad de José. Jacob no pudo menos que privilegiarlo ante todos sus hijos. En este contexto José tuvo dos sueños que el pasaje relata, y que eran, qué duda cabe, un mensaje de Dios para toda la familia de Jacob… Pero cuando el muchacho contó sus sueños a sus hermanos y luego a su padre, la envidia y el rencor de sus hermanos creció notablemente.

2- La Conspiración en Dotán Génesis 37: 12-30 Cuando José tenía diecisiete años, Jacob lo envió al campo para que averiguara cómo estaban sus hermanos. En un momento José no les pudo hallar… Ellos en vez de regresar desde Siquem, habían seguido hasta un lugar llamado Dotán, y esta demora seguramente había preocupado a Jacob. Cuando divisan la figura de José llegando hasta ellos, traman su muerte carcomidos por la envidia y el desprecio… Estos sentimientos de los hermanos de José no deben ser entendidos sólo como una reacción ante los privilegios que Jacob le dedicaba, sino también como la reacción de muchachos simples y mediocres, aún de dudosa conducta, frente a quien se perfilaba como el mejor de todos ellos… Rubén era el primogénito de Jacob e intervino impidiendo su muerte; pero los demás le arrojaron a una cisterna vacía. Allí estuvo José hasta que una caravana de ismaelitas (los descendientes de Ismael, el medio hermano de Isaac) que viajaban trayendo especias a Egipto, pasó por el lugar. Judá insinuó vender a José y todos estuvieron de acuerdo y así lo hicieron por veinte monedas de plata (un buen precio pero no tan importante). Pero Rubén no estaba allí en ese momento. Así es que cuando el mayor de los hermanos regresó el hecho había sido consumado, de manera que a Rubén sólo le quedó lamentarse. 3- La Mentira a Jacob Génesis 37: 31-36 Los hermanos de José mataron un cabrito del ganado y con su sangre tiñeron la túnica de José; luego volvieron a casa de Jacob y dijeron que habían hallado la túnica ensangrentada, de manera tal que Jacob se dolió tremendamente… Ya nada más triste podía pasarle. Su soledad se hizo terrible… La Biblia nos dirá más adelante que en su corazón sólo había alegría por su hijo Benjamín… Cuando la caravana de ismaelitas (o madianitas porque venían de Madián) llegó a Egipto, José fue vendido como esclavo a Potifar, un general de Faraón…

Pero hay un hecho político muy importante: el Faraón era de un pueblo conocido como los Hicsos; estos eran semitas como los israelitas y habían conquistado el poder en Egipto sumándose desde el desierto. El hecho de que este Faraón fuera de la misma raza que José habrá de obrar a favor de los planes de Dios. El comienzo para José fue muy difícil en Egipto; y muy doloroso para Jacob que le creía muerto. Pero Dios tenía planes maravillosos… Cuestionario de repaso: ¿Qué sucesos entristecieron la vida de Jacob una vez que llegó a Canaán? ¿Qué sueños tuvo José y qué significaban estos sueños? ¿Qué hicieron los hermanos de José con él y por qué; y cuál fue la actitud de Rubén, el mayor? ¿Qué pueblo gobernaba en Egipto y por qué esto favorecería los planes de Dios? Versículo para aprender de memoria: “Y los madianitas vendieron a José en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia.” Génesis 37: 36

Estudio nº 12: JOSE: OBEDIENCIA Y PUREZA Génesis 39: 1-23 Introducción José había sido vendido por sus hermanos a los ismaelitas que cruzaban el desierto desde Madián llevando especies a Egipto. Al llegar a Egipto, estos a su vez lo vendieron a un oficial de Faraón llamado Potifar. Dijimos en la lección pasada que Egipto estaba gobernado por los Hicsos, un pueblo de raza semita al igual que los israelitas, que se había ido incorporando gradualmente a la vida social y política

del reino, hasta que, habiendo crecido numéricamente en gran forma, desplazaron del poder político a los nativos de Egipto… En concreto, el dato importante es que el Faraón era de la misma raza que José y así también Potifar, lo que explica que José haya sido bien recibido y bien tratado, además de sus condiciones personales. Sin duda que la mano de Dios estaba en todas estas cosas… 1- José, el mayordomo Génesis 39: 1-6 Lo que hemos expresado en la introducción se afirma en estos versículos. Es para destacar el hecho de que Jehová haya estado con José… Pero también es digno de consideración el hecho de que Jehová haya bendecido la casa de Potifar por José. Este es un desafío que a menudo los creyentes no tenemos en cuenta: anhelamos que el Señor esté con nosotros y nos bendiga; pero también debemos desear que, por nosotros, el Señor bendiga a quienes nos rodean: nuestra familia, nuestro hogar, nuestros amigos… Y debe ser algo notable a los demás. Potifar se dio cuenta que la protección y el poder de Jehová estaba con José, y entonces lo hizo mayordomo de toda su casa. Potifar nos enseña a actuar con sabiduría eligiendo lo mejor y José era el mejor de sus siervos y quien sin dudas respondería fielmente a su amo. Pero la Biblia nos dice además que José era un joven de hermoso semblante y bella presencia… 2-La tentación Génesis 39: 7-12 La insinuación de la mujer de Potifar era algo impensado en una mujer egipcia, pero no debemos olvidar que ella era semita y tal vez las normas de conducta de un pueblo que por muchos años no había tenido tierras ni poder pudiesen ser algo diferentes. Sin embargo, aún dentro de la cultura hicsa ya instalada en Egipto, los deberes ciudadanos y las normas éticas eran muy estimadas.

Para que la mujer de Potifar se haya insinuado a José deben haber ocurrido algunas cosas que ahondan el peligro al que José se vio sometido: tal vez se enamoró perdidamente del muchacho (y sabemos cuán peligrosa es una mujer enamorada y además con autoridad); tal vez el oficio militar de su marido le hizo sentirse sola (y sabemos que mala consejera es la soledad) o tal vez fuese una mala mujer, de costumbres licenciosas… Frente a la tentación José, un muchacho que había recibido toda la confianza de su patrón, se niega una y otra vez, porque además se resiste a pecar contra Dios. Hay una lección en el v. 9: todo mal que hacemos a otra persona, lo sepa ella o no, es pecado contra Dios… No pecamos contra una persona: le hacemos mal y la dañamos. Pero sí pecamos contra Dios cuando actuamos así. José lo tenía muy claro pese a su juventud y a las peripecias por las que había atravesado en su vida… Y se negó. 3-La injusticia Génesis 39: 13-23 No sabemos las razones por las cuales la mujer de Potifar deseaba a José, pero sí sabemos cuanto daño hace una perona despechada. Y ella se sintió así al ser rechazada por José. José había huído de su presencia mientras ella lo tironeaba de su ropa… El muchacho escapó pero la mujer se quedó con parte de su ropa. Y usó estas prendas para acusarlo delante de su marido. Podemos imaginar cómo se sintió Potifar ante la acusación… Y podemos imaginar que por más que José lo negara, las evidencias le comprometían, y nadie creería a un siervo en contra de la opinión de la esposa del amo. Todo esto llevó a José a la cárcel… Una vez más, siendo justo y noble, era víctima de los sentimientos degradados de otras personas. Había sido víctima de los celos y la envidia de sus hermanos, y ahora era víctima del mal amor y el despecho de esta mujer. Pero Jehová no se apartó de él… Y aún en la cárcel que estaba destinada a los presos de la corte del rey, José fue de bendición, de manera tal que todos los demás presos quedaron bajo sus cuidados y autoridad…

Dios seguía adelante con sus planes, y José pacientemente, descansaba de tantas injusticias en las manos del Señor. Reflexión José es uno de los más claros ejemplos de la forma en que Dios bendice a sus hijos cuando sus hijos son fieles a El y obedientes, no importa lo que con ellos suceda. El muchacho podría haberse rebelado contra el Señor… Pero pacientemente espera en El con su conciencia tranquila. Y Jehová no se aparta de su lado… Los creyentes muchas veces nos justificamos por nuestras debilidades excusándonos por las situaciones que nos tocan vivir. José nos enseña que se puede ser bendecido y ser de bendición, en las malas y en las buenas, si confiamos en el Señor. Cuestionario de repaso: ¿Por qué fue posible que José llegara a ser mayordomo sobre toda la casa de Potifar? ¿Qué nos enseña su reflexión frente a la tentación? ¿Qué sucedió con José a causa de la mentira de la mujer del capitán de Faraón? ¿Cómo fue la vida de José en la cárcel? ¿Qué enseñanza importante podemos extraer para nuestras vidas de esta lección? Versículo para aprender de memoria: “…Porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.” Génesis 39: 23

Estudio nº 13: JOSÉ DE LA MANO DEL SEÑOR Génesis 41: 1-40 Introducción

En el capítulo anterior la Biblia nos cuenta de que manera Dios bendijo a José, aún estando en prisión y como el interpretó los sueños del copero del rey y del panadero y que sus interpretaciones fueron correctas, aunque el copero, que fue dejado en libertad tal como José se lo había anunciado, no se acordó del muchacho una vez que estuvo libre, hasta que Faraón tuvo un sueño cuyo significado nadie pudo entender. 1-El Sueño de Faraón Génesis 41: 1-8 La Biblia se refiere en muchas oportunidades a Dios hablando a alguna persona en especial a través de un sueño… Recordemos que de la misma manera Dios le había hablado a José siendo él nada más que un muchacho adolescente. También los egipcios creían que los dioses hablaban al hombre a través de los sueños, y por eso dentro del palacio del rey, vivían hombres dedicados a la ciencia y a la religión, que el rey usaba cuando creía que los dioses se comunicaban con él. En esta oportunidad, Faraón tuvo dos sueños: en el primero soñó con siete vacas gordas que pastaban en un prado, y que detrás de ellas subían desde el río otras siete vacas, muy flacas y desagradables que devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. El segundo sueño fue similar, aunque en este caso eran siete espigas menudas y golpeadas por el viento que devoraban a siete espigas gruesas y llenas… Al despertar, Faraón estaba preocupado e hizo llamar a los magos de todo Egipto y a los sabios de su casa y les contó los sueños y su preocupación, pero ninguno pudo interpretar el mensaje que ellos escondían. 2-José es recordado y llamado Génesis 41: 9-14 Si repasamos el capítulo 40 veremos que José había interpretado correctamente dos sueños y que el copero del rey, preso junto a él, había sido liberado tal como José lo había interpretado, sin embargo al salir de la cárcel no se había acordado que había prometido a José interceder por él.

Frente a la necesidad del rey y a la crisis que desató el hecho de que nadie en el reino haya podido interpretar sus sueños, el copero recuerda a José y entonces José es llamado desde la cárcel para que trate de entender los sueños de Faraón. Hay una importante lección en esta parte de la historia para nosotros: Muchas veces se nos olvida cuando hemos actuado correcta y responsablemente y a menudo pensamos que no se nos ha tenido en cuenta. Pero cuando llegue el momento preciso, Dios hará que el creyente fiel sea recordado por sus actos sabios y buenos y los demás recurran a él… 3-José interpreta los sueños del rey Génesis 41: 15-36 Esta es la parte fundamental de este pasaje de la historia porque habrá de marcar la vida de todo Egipto en los años futuros, la vida de José y finalmente será de bendición para toda la familia de Jacob, dando así sentido al hecho de que Dios haya permitido que José fuera vendido por sus hermanos a esta tierra tan lejana. Al llegar José el rey le cuenta lo que ha soñado y José con humildad y sabiduría le hace saber al rey que no es él, sino Dios mismo quien habrá de responderle. Así una vez oído los sueños,. José le hace saber al rey que ambos sueños son uno solo y que las siete vacas gordas y las siete espigas hermosas significan siete años de abundancia y prosperidad sobre toda la tierra de Egipto; pero que las siete vacas flacas y las siete espigas enjutas que devoraban a las anteriores, significan siete años de sequía y terrible hambre que vendrían después y llenarían de aflicción toda la tierra. No satisfecho con interpretar el sueño de Faraón, José le aconseja que nombre gobernadores sobre todo Egipto, que cierre las fronteras y ponga sobre todo el reino un administrador de manera tal de almacenar sabiamente la cosecha de los buenos años para enfrentar los años malos. 4-José gobernador sobre todo Egipto Génesis 41: 37-40

Al Faraón le pareció bien el consejo de José y habiendo reunido a sus ministros, puso sus ojos en José como gobernador-administrador, diciendo: “¿Hallaremos a otro hombre como éste en el cual esté el espíritu de Dios?” Vale decir que esta declaración del rey debe interpretarse como que el espíritu y la mente de José estaban guiadas por Dios y el Faraón así lo nota y lo destaca. El Pentateuco fue escrito según lo conocemos recién en el siglo VI antes de Cristo, y en este tiempo los judíos aún no tenían conocimiento del Espíritu Santo como la Tercera Persona de la Trinidad, por eso la palabra “espíritu” está escrita con minúscula. José es entonces nombrado gobernador; el rey le da su anillo, lo que significa que nadie es más poderoso que él en toda la tierra de Egipto salvo Faraón… José administra sabiamente los siete años de abundancia. Al llegar el primer año de sequía él ya tiene una familia: Asenat, su esposa, y Manasés y Efraín, sus hijos. Desde toda la tierra entonces comenzaron a llegar gentes que venían a Egipto a comprar alimentos para no morir de hambre… Y todas estas cosas dependían de José. Cuestionario de repaso: ¿Qué sucedió mientras José estuvo en la cárcel, según nos relata el capítulo 40? ¿Qué soñó Faraón y qué inconveniente tuvo el rey? ¿Por qué fue llamado José y que aprendemos de este suceso en la vida de este personaje bíblico para nosotros los creyentes? ¿Qué interpretación dio José a los sueños del Faraón? ¿Qué hizo Faraón y qué llamó la atención del rey en la personalidad de José? ¿Cómo bendijo Dios a José? Versículo para aprender de memoria: “Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?” Génesis 41: 38

Estudio nº 14: JOSE Y LA NECESIDAD DE PERDONAR Génesis 45: 1-28 Introducción No es esta la conclusión de esta historia, pero podría serlo, porque está cargada de dramatismo, expectación, y tiene un alto contenido afectivo… Podemos hacer un repaso a la historia: los hermanos de José habían sufrido celos y envidia hacia el muchacho a causa de los privilegios que su padre Jacob hacía con él y por sus sueños; le habían querido matar aunque finalmente le vendieron a unos mercaderes que lo llevaron a Egipto, en donde después de muchas peripecias, llegó a ser gobernador y a tener casi el mismo poder de Faraón. Ahora José tenía a su cargo la distribución del grano que los egipcios habían almacenado y de todos lados venían hasta él para comprarle… Es lógico pensar que José no vendía indiscriminadamente porque si no lo almacenado se acabaría pronto y la sequía habría de durar siete años… Por eso deducimos que José vendía a quien él quería y en las cantidades que a él bien le parecía mejor. En los capítulos anteriores se nos cuenta como también Jacob mandó a sus hijos para que compraran alimentos en Egipto, como José reconoció a sus hermanos y las tretas que él hizo (en el buen sentido del término) para asegurarse que ellos no se marcharan de Egipto, para así poder saber de su padre Jacob… El pasaje que vamos a leer nos cuenta que José ya no podía soportar más sin darse a conocer a sus hermanos que jamás habrían de imaginar que el poderoso gobernador de todo Egipto era su propio hermano. 1- La suprema voluntad de Dios Génesis 45: 1-9 Podríamos imaginar que José tuviera rencor o aprovechara esta oportunidad para vengarse de sus hermanos…Pero no ocurre así por dos razones fundamentales: en primer lugar José amaba a sus

hermanos pese a todo y sobre todo amaba a su padre; y en segundo lugar él había comprendido la suprema voluntad de Dios en todo lo que había ocurrido, y por eso no culpa a sus hermanos. Podemos imaginarnos el momento en que José, llorando, se da a conocer y abraza a sus hermanos… Ellos seguramente no podían creerlo. Pero era la verdad. Con seguridad pensaron que José podría usar su gran poder para vengarse; estaban a su merced y en tierra extranjera; no podrían escapar de las manos del gobernador. Pero José les hace entender que Dios lo había permitido todo para que su familia tuviera ahora, en plena sequía (dos años habían pasado ya y quedaban cinco más) a quien recurrir… El deseo ferviente de José es que sus hermanos vuelvan a Palestina y traigan hasta Egipto a su padre Jacob… Y el gran gobernador le suplica a sus hermanos que lo hagan así. No podemos dejar pasar la oportunidad para reflexionar sobre la actitud de José y la enseñanza que tiene para nosotros: El tenía todas las cartas en su mano y muchas razones para vengarse, pero si lo hubiera hecho no se habría sentido feliz porque habría perdido la posibilidad de volver a ver a su padre. Además sólo le hubiera quedado el resentimiento por todo lo ocurrido y no habría podido comprender la voluntad de Dios para su vida y para la vida de su familia. Hay un hecho notable aquí que tiene que servirnos de inspiración: Cuando José perdonó a sus hermanos pudo comprender la Voluntad de Dios… Si no hubiera perdonado no habría entendido los planes divinos. El perdón siempre beneficia en primer lugar al que perdona y acerca su mente y su corazón a la mente y al corazón de Dios. 2-Todo para bien Génesis 45: 10-28 En este pasaje se resume el propósito de Dios para José, para su familia y para toda la humanidad, porque no podemos olvidar que al salvar a la familia de Jacob, Dios estaba siguiendo adelante con su propósito redentor: de esta familia El haría un pueblo; de ese pueblo levantaría al Mesías y su Mesías sería el Salvador y Señor de toda la humanidad…

José envía a sus hermanos hasta Jacob con provisiones y carros para traer a su padre hasta Egipto. A Jacob le cuesta creer lo que sus hijos le dicen pero al ver los carros de la corte egipcia cree y ansioso emprende el camino a Egipto. Allí Jacob y toda su parentela habitarían en la mejor tierra, la de Gosén, al norte de Egipto, en donde la sequía no se había hecho sentir tanto… Era la tierra que Faraón había destinado para la familia de José; tal era la confianza y el afecto que dispensaba el rey a José. Es maravilloso poder imaginarse el encuentro de José con su padre Jacob (leer Génesis 46: 28-30). Ahora José tenía a su padre y a su familia junto a él… Una vez más la maravillosa mano de Dios y la notable fe de José habían obrado para bien… Conclusión: Como conclusión podemos ver en este pasaje como actúan: a-El poder de Dios que usó aún a la historia de los egipcios para preservar a su pueblo (no olvidemos que los hicsos eran semitas igual que los israelitas y ésto favoreció a José) b-La misericordia divina que actúa aún en hechos tan malos y tristes como la actitud que los hermanos de José tuvieron al venderle; c-La obediencia de José al Señor,en cada momento de su vida bueno o malo; d-La capacidad para perdonar de José que permitió que los planes de Dios se llevaran a cabo. Una pregunta importante: Si José no hubiera perdonado a sus hermanos ¿Se hubiera podido llevar a cabo el propósito de Dios? Cuestionario de repaso: ¿Cómo se dio a conocer José ante sus hermanos? ¿Qué nos llama la atención de la actitud de José? ¿Por qué José pudo entender que era la voluntad de Dios que las cosas hubieran ocurrido como ocurrieron? ¿Por qué es importante saber perdonar? ¿Qué beneficio nos trae el perdón que nosotros damos a los demás?

Versículo para aprender de memoria: “…porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.” Génesis 45: 5b

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