Está en la página 1de 1

De la Ciudad

RED INFORMATIVA
Boletín Numero 6 - Martes 8 de Abril de 2008

Federalismo argentino del siglo XXI


El artículo 1° de la Constitución Nacional sus inicios ha venido dialogando con otros partidos
establece que “ La Nación Argentina adopta para su provinciales con el fin de construir un país más
gobierno la fórmula representativa, republicana y participativo,
federal...”. con un desarrolla más equilibrado en sus regiones, un país
verdaderamente federal. La controversia campo-ciudad
El federalismo es la forma de gobierno que
desatada por las benditas retenciones fiscales
más se adecua a la tradición y a la historia nos genera dudas sobre la eficiencia de la
política del país. Ello es así porque las
forma federal adoptada por la constitución que
provincias son preexistentes a la Nación y
supimos conseguir.
se integran como miembros de un estado
federal, delegando ciertas competencias en La riqueza que se genera en los
el poder central y reservándose los poderes territorios se concentra sin embargo en el
no delegados. puerto. El interior produce la materia prima,
pero las fábricas están amontonadas en la gran
La forma de gobierno federal urbe. La distorsión alcanza al sistema rentístico
tiende a evitar la concentración de poder, del Estado: la renta agraria –el cuerno de la
descentralizándolo, logrando además una abundancia en un tiempo excepcional de alza
mayor participación e inmediatez en el de los commodities- no vuelve al territorio.
conocimiento y resolución de los
problemas. Es una técnica de distribución La disputa por los derechos de
territorial del poder y también una técnica de control y exportación o retenciones no sólo pasa por la alícuota,
cooperación recíproca entre el Estado Federal y los sino por el destino y la administración de los fondos que
Estados Provinciales que coordina sus competencias. se recaudan por este mecanismo. El federalismo conlleva
una distribución de la riqueza más revolucionaria aún que
El Partido de la Ciudad fue el primer partido cualquier programa socialista. No hay antagonismo entre
netamente distrital en la Ciudad de Buenos Aires y desde una mejor distribución del ingreso y expansión
productiva, sino entre políticas productivistas y políticas
de estancamiento.

Psicología, Filosofía y Espiritualidad


Perspectiva antropohistórica (por Victor J. Vergara) -1º parte-
La ignorancia se concilia muy bien con una organismo siente en todas sus células el torbellino de los
cierta satisfacción animal, pero la metafísica tiene por fenómenos vitales, como si se autocaptara eterno (ya sea
tarea sublime encontrar una explicación plausible del desde su sexualidad que lo tranquiliza como inmortal,
Universo. Las formas que impuso la cultura en su desde el instinto en la esfera de lo inconsciente), la idea
desenvolvimiento histórico fueron la familia, la de la nada le es incomprensible. Hay un horror al vacío en
propiedad, el Estado y la Religión, pero ninguna de las la materialidad de la Naturaleza bruta tanto como en la
tres primeras alcanza un imperativo tan fuerte como esta artificialidad (por decir así) del elucubrar mental de los
última. El hombre primitivo se impresiona más por las humanos; pero aunque sin idea definida de “en que
fuerzas de la naturaleza que le son hostiles que por las que consiste”, conjuntamente contenemos una noción intuitiva
le son propicias, y el sentimiento de temor está en el de que pueda existir el “no ser”. Realmente no
origen de todos los actos primordiales de expresión del alcanzamos una idea clara ni de la “nada” ni del
sentimiento religioso; por eso los viajeros de todos los “infinito”; se los puede traducir a fórmulas para su mejor
tiempos han recogido como dato que “lo religioso” suele empleo, pero no se lo logra hacer entrar realmente en la
ir unido a temerosa superstición. Hubo lógica de nuestros cerebros. Curiosamente,
un remoto tiempo precristiano, en que es perfectamente concebible y aceptable, la
la religión lo era todo frente a una muerte de un semejante. Paralelamente, los
ciencia que era poco o nada. La que han contemplado la muerte en muchos
religión fue un medio de unión por moribundos se sorprenden de que, salvo
idearios trascendentales más o menos excepciones que confirman la regla, los
inconscientes de la infancia de la que ya no tienen vida mueren serenos,
humanidad, pero en la “era” en que como si se resignaran a aceptar el final de
conjuntamente se experimenta la un extraño.
televisión, la farmacología, la
cibernética y la computación es difícil Un rey es un autócrata, dueño
hacer creer en dioses a las masas; hoy del honor vida y haciendas de sus súbditos,
la religión será o no cada vez menos, pero es requisito “sine qua non” para que
pero los humanos ya no pueden vivir sin la ciencia. La la monarquía funcione, el aceptar la
soberanía de la ciencia se impone aún a sus mismos existencia de un Dios. Es imposible entender la
enemigos. Lo grave es que la verdadera ciencia, exige monarquía sin creer en Dios; el rey manda sólo y
como inherente e indispensable, “la abnegación”. exclusivamente por gracia de Dios, o es rey de opereta. La
estirpe real, de manera expresa o solapada, se jacta de
Sin embargo, el atavismo de creer en poderes descender en línea directa de los dioses. Ahora claro, en
sobrenaturales continúa sinceramente arraigado en una verdadera República, se den cuenta o no, se sea rico o
espíritus semieducados como en realidad son aun hoy la pobre, todos los ciudadanos al ser iguales ante la ley y
mayoría de los hombres. La idea de una voluntad como dado que pueden acceder a la primera magistratura, en
causa de los fenómenos del mundo y, por consiguiente, la realidad son “príncipes”, y eso por dignificador es
idea de un dios y hasta la de dioses personales, pertenece antineurotizador y viceversa. La humanidad, cual otro
también el concepto de un alma en el hombre y una Fausto de Goethe, busca la dicha desilusionada de las
supervivencia de tal alma después de la muerte, como religiones que, activas o pasivas, siempre avalaron las
proyección del instinto de conservación individual. explotaciones y las guerras.

Contáctate con el Partido de la Ciudad


partidodelaciudad@iplanmail.com.ar - 4393-1917