FUNCIÓN DEL ABOGADO EN EL CAMPO JURÍDICO Este tema se refiere a las posibilidades que se le ofrecen a ese profesional para

actuar en el campo jurídico positivo y las consecuencias de esa actividad. Al respecto, puede distinguirse según relacionemos el abogado con la norma ya dada, o bien planteemos la intervención profesional en vista a la creación normativa. Con relación a la norma positiva dada: Conectando esa norma jurídica vigente con la función del abogado, podemos clasificar los modos jurídicos que le es factible asumir a éste; son tres en total: intérprete, crítico – valorativo y difusor. Intérprete: El primero que técnicamente y con orientación práctica desentraña el sentido de la norma una vez promulgada es precisamente el abogado. La norma, como objeto cultural, necesita ser precisada en sentido y alcance, pero esa tarea para que sea veraz, armonizada con el resto del ordenamiento y justa, requiere conocimientos especiales, experiencia y una visión totalizadora del sistema jurídico. Es decir que el prudente manejo de los diferentes métodos interpretativos desde el gramatical, el sistemático, el teleológico, etc., con vista a poner en funcionamiento la disposición en cuestión, es una de las importantes funciones que cumple cotidianamente el abogado. La norma es casi un cuerpo sin vida hasta que es tomada por el abogado, y es éste el que le da un soplo vital al ponerla en contacto con la realidad; hasta ese momento el derecho era algo estático, y a partir de ahí algo dinámico. Si el derecho tiene tres dimensiones, es precisamente el abogado el que en gran medida completa el fenómeno jurídico al vincular prudentemente la norma con la conducta, y para ello debe desentrañar previamente el sentido de aquélla, o sea, de interpretarla. En cuanto a la amplitud de significación que puede otorgársele a la norma, la interpretación es literal cuando se ajusta estrictamente a su palabra, es extensiva cuando se le brinda la máxima amplitud posible, o también restrictiva en los casos en que la significación se reduce a su mínima expresión. Como vemos, el abogado, al interpretar la norma, le va brindando tonos o modalidades particulares. Crítica – valorativa. Además de conocer el derecho positivo, el abogado debe someterlo a una consideración valorativa o estimativa, tanto desde un punto de vista externo como del contenido. Desde aquel ángulo se interrogará sobre la validez formal de la norma en cuanto a si fue dictada por el órgano competente y conforme al procedimiento establecido. En el otro punto de vista interesa analizar la ordenación de conductas contenidas en la norma y averiguar si esa distribución de derechos y obligaciones se compatibiliza con las normas superiores hasta llegar a la Constitución, y para el caso de que las contradiga auspiciar la invalidación de la norma cuestionada. Pero también esa estimación puede trascender los límites del derecho positivo y plantearse de qué modo aquella norma satisface los fines propios del derecho: justicia y seguridad jurídica; procurando, en consecuencia, que la norma no

el abogado puede iniciar el proceso que terminará con la nueva norma. Pero en realidad aquéllas no trascienden el ámbito de los estudios profesionales. pone en conexión el mundo técnico – jurídico con el mundo jurídico profano. Así el profesional da a conocer las regulaciones contenidas en las normas a sus interesados de un modo que resulte accesible y procedente judicialmente. Entendemos por fuente material del derecho los datos o elementos de naturaleza diversa. Las revistas especializadas o las publicaciones destinadas a difundir las normas satisfacen el requisito de la publicidad. jurisprudenciales y conmutativas. etc. en la ley que fija la edad para casarse el legislador debió haber consultado a médicos. efectivamente. jurisprudencia y actos jurídicos. derecho comparado. son cuatro: ley. En un derecho que buscar ser menos formalista para preocuparse por ser más justo.. La referida función de difusor que cumple el jurisperito contribuye a forjar aquella doctrina que a nivel crítico – valorativo expresa la sociedad respecto de las normas que más directamente y generalizadamente le llegan. resultando ser causa eficiente de éstas a las que condiciona en su contenido. ese derecho que llega al conocimiento de los profanos lo hace normalmente impregnado de las consideraciones. de donde las normas se clasifican en legales. como fuente material. y llega a funcionar como un factor posibilitador o generador de normas jurídicas. que desde el punto de vista de las fuentes formales es precisamente una ley. y desde éstos se cumple efectivamente la difusión del derecho en un determinado orden de prioridades. jurídica y no jurídica. sino también orientada teleológicamente en el sentido indicado. consciente o inconscientemente. presenta una característica que lo distingue de las restantes. que tienen en cuenta los sujetos de las fuentes formales al crear las normas jurídicas. el abogado difusor. mientras éstas cumplen el papel pasivamente. Y estas fuentes pueden definirse como los distintos modos de formulación de las normas jurídicas. respectivamente. pues todos éstos constituyen las fuentes materiales de aquella norma. Veamos el funcionamiento de las señaladas fuentes en un ejemplo. Como fuente material pre – normativa. psicólogos. Dado que la objetividad de la transmisión en ciertos temas es prácticamente imposible. Difusor: El abogado es puente entre los sujetos de las fuentes formales del derecho y aquellos a los que se dirigen las normas. Pero el jurisperito. En el derecho. consuetudinarias. despoja al derecho de su pureza técnica y lo traduce con un sentido casuístico a un nivel de comprensión masivo. el abogado asume un rol dinamizador. constitucionalmente exigible. las leyes y los jueces van otorgando a los abogados creciente espacio para intentar que el derecho sea aplicado equitativamente.sólo sea legítima. a saber. como el de los tiempos presentes. particularidades o valoraciones que le ha impuesto. no está forzado a esperar que los sujetos de las fuentes formales concurran a su . costumbre. datos demográficos.

según se apliquen a un número determinado o indeterminado de casos. Además. y las iremos considerando según el grado de injerencia o participación decisiva que tiene el profesional. respectivamente. a través de los actos jurídicos. con respecto a cada una de las fuentes formales. y lo que hace el órgano de aplicación es una opción entre los argumentos y criterios de distribución de derechos y obligaciones enfrentados en el juicio. normas jurídicas conmutativas de alcance individual o general. el abogado encargado. es indudable que el derecho se nos revela en los fallos en términos de vigencia y de un modo más claro y preciso que en las normas generales. Los jueces actúan por impulsos de los abogados. una creación normativa. ratificando con la nota de su autoridad jurígena el criterio normativo auspiciado por uno de los profesionales intervinientes. puede agregarse que los jueces le hacen decir a las leyes aquello que una de las partes del proceso dijo que la ley decía. Actos jurídicos. y los jueces fallan conforme se traba la litis. Es por eso que interesa ver en particular esa actividad del abogado en cuanto fuente material. Corresponde destacar que las decisiones jurisprudenciales existen generalmente como resultado de las demandas y acciones que promueven los abogados. con lo que abre el juego al órgano de aplicación del derecho. Sin pretender ser demasiado técnicos ni precisos. Hay autores que han sobrevalorado esta fuente al punto de que sólo reconocen carácter jurídico a aquello que los jueces aplican en sus sentencias. Jurisprudencia. y la forma jurídica. llegando a funcionar en más de un caso como amigable componedor. por ejemplo. dentro del margen legal establecido. es decir que el contenido del acto o los intereses en juego lo suministran los sujetos intervinientes.análisis o estudio. las pretensiones de las partes. y brinda la oportunidad para que la jurisprudencia actúe y se manifieste como fuente normal. y posibilitando el diálogo . es habitual que la participación del profesional alcance al contenido mismo del acto. conciliando los intereses enfrentados. conforme al grado de complejidad o importancia de los intereses comprometidos. un boleto de compraventa y un convenio colectivo de trabajo. Puede decirse que la norma individualizada por el juez está en gran medida atada o predeterminada por lo afirmado o negado en el proceso. las personas con capacidad jurídica crean. y puede concluirse que si es verdad que las leyes dicen lo que los jueces hacen decir. sino que va hacia ellos exigiendo o sugiriendo. El abogado traduce jurídicamente por ante el órgano de aplicación del derecho la pretensión de su poderdante. y así el abogado traduce jurídicamente y respetando las previsiones legales. enriquecido precisamente con las particularidades del caso. de alguna manera la sentencia ya está hecha por el abogado de una de las partes. estándole vedado ir más allá de ésta supliendo la actividad de las partes. directa o indirectamente. Es normal que los sujetos que realizan el acto jurídico cuenten con asesoramiento profesional antes y durante el mismo. Sin llegar a esa exageración.

Esta fuente formal cuenta con plena capacidad de iniciativa. que se ajusten a la Constitución. confiando en los jueces y en las personas jurídicas para que vayan dentro los límites de la ley. en virtud de su característica de no ser escrita y consistir en la misma conducta que llega a tornarse obligatoria. que ejerzan su función de sujetos de fuente formal. En razón de ello. pues él se encarga de invocarlo ante los tribunales en respaldo de sus demandas. Corresponde al abogado lograr que el derecho consuetudinario obtenga esas ventajas técnico – formales. a los fines de su validez. El reconocimiento del carácter de fuentes formales a los actos jurídicos implicó que la teoría jurídica admita la función de sujetos formales del derecho a las personas de derecho privado. cuando la jurisprudencia aplica una norma consuetudinaria ésta. se termina por admitir a los abogados una tarea importante en ese espacio legal. contemplándola. Se funda esta orientación en que resulta una pretensión utópica pensar que basta la ley para lograr un orden jurídico eficaz.fructífero que culmine con la suscripción de la norma jurídica conmutativa. La entendemos en un sentido lato. que en su ejercicio irán generando las normas jurídicas correspondientes. comprensivo de la ley formal y ley material. sino ciertos aspectos técnico – formales. enriqueciéndola y adaptándola. precisión y publicidad. . abarca toda norma jurídica general dictada mediante la palabra. justo y seguro. gana no tanto entidad jurídica. La norma jurídica consuetudinaria. son éstos los encargados de velar por la salud jurídica de las personas. Costumbre Jurídica. se insiste en que la técnica legislativa debe recurrir a criterios amplios de regulación. como también en cuanto al momento en que se ha constituido en verdadera fuente formal. o sea. pues aquéllas cumplen con la referida función por medio de profesionales. Ley. sea por el poder específicamente legislativo o cualquier otro órgano competente. no participando el abogado en su inicio concreto. Es que el Poder Legislativo adopta decisiones de tipo político más que técnico – jurídico. pero aun aquéllas requieren. fundamentalmente en relación con el conocimiento preciso de su contenido. Consecuentemente. con lo que se robusteció el rol de fuente material que puede ejercer el abogado. es decir. Contemporáneamente. como por ejemplo: claridad. y este juicio exige los conocimientos especializados que tiene aquel profesional. tratando de que sus derechos y obligaciones no se enfermen y se mantengan en plenitud. si bien regía como derecho positivo con anterioridad a esa consagración y al nivel de la ley en el ordenamiento jurídico. y de esa manera el juez puede llegar a consagrarlo en sus fallos. presenta dificultades. al estar encargados de preparar el “anteproyecto” de las sentencias judiciales e informar a los particulares acerca de sus derechos y obligaciones.

y será el abogado de la repartición pública que sanciona la norma el encargado de armonizar la decisión con el resto del ordenamiento y de que cumpla con los requisitos formales exigibles. correspondiendo en consecuencia que los que cumplen estas tareas abogadiles las asuman con vocación y conciencia de las características señaladas. en relación con esta fuente. Concluyamos este tema reafirmando el carácter inevitablemente ético de la profesión de abogado. en esta fuente formal incluimos el amplio campo de las normas legisferantes dictadas por el Poder Ejecutivo o administrador. corresponde destacar al abogado como forjador de doctrina.Además. y que influyen en mayor o menor medida en la formulación o variación de la ley. y destacando las posibilidades que diariamente se le ofrecen a éste para perfeccionar directa o indirectamente el derecho positivo. . También. crítico – valorativa y supletoria es elaborada por abogados que se preocupan por los aspectos prácticos del derecho positivo. pues esta importante fuente material en sus orientaciones interpretativa.

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