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CORTE PENAL INTERNACIONAL

ANTECEDENTES

En 1948 las Naciones Unidas consideraron por primera vez la posibilidad de establecer
una corte internacional, permanente para enjuiciar el genocidio, los crímenes de lesa
humanidad, los crímenes de guerra y la agresión. En la resolución 260 (III)del 9 de
diciembre de ese año, la Asamblea General afirmó que "en todos los períodos de la
historia el genocidio ha infligido grandes pérdidas a la humanidad" y está "convencida
de que para liberar a la humanidad de un flagelo tan odioso se necesita la cooperación
internacional". Debido a esto se adoptó la "Convención sobre la Prevención y Sanción
del delito de Genocidio". El artículo I de dicha Convención afirma que el genocidio
cometido en tiempo de paz o de guerra, es un delito de derecho internacional que las
partes contratantes se comprometen a prevenir y sancionar. Asimismo, el artículo VI
dicta que las personas acusadas de genocidio o actos relacionados, serán juzgadas por
un tribunal del Estado en cuyo territorio el acto fue cometido o ante la corte penal
internacional que sea competente respecto a aquellas de las partes que hayan
reconocido su jurisdicción.

Siguiendo la conclusión de la Comisión de que el establecimiento de una corte


internacional para procesar a personas responsables de genocidio u otros crímenes de
gravedad similar era deseable y posible, la Asamblea General estableció un comité
para preparar propuestas para el establecimiento de semejante corte. El comité
preparó un estatuto del proyecto en 1951 y un estatuto del proyecto revisado en 1953.
Sin embargo, Asamblea General decidió posponer la consideración del estatuto del
proyecto pendiente la adopción de una definición de agresión.

Posteriormente se siguió tomando en cuenta de forma periódica la posibilidad de


establecer una corte penal internacional, hasta que en 1992 la Asamblea General
solicitó a la Comisión de Derecho Internacional la preparación de un proyecto de
estatuto de una corte penal internacional.

En 1993, tuvieron lugar crímenes de lesa humanidad y de genocidio en Yugoslavia, por


lo que se estableció el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.

Brevemente después de esto, la Comisión completó su trabajo en el proyecto del


estatuto para una corte penal internacional y en 1994 se sometió a la Asamblea
General. La Asamblea General estableció el Comité ad hoc para el establecimiento de
una Corte Penal Internacional.

En la 52ª sesión, la Asamblea General decidió convocar a una Conferencia de


Plenipotenciarios para el establecimiento de una Corte Penal Internacional. En Roma,
Italia, del 15 de junio al 17 julio de 1998, para finalizar y adoptar una convención en el
establecimiento de una corte penal internacional.

El "Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional", fue adoptado el 17 de julio de


1998 por 120 votos a favor, 7 en contra y 21 abstenciones, para ser abierto
inmediatamente a firma.
El Estatuto de Roma entró en vigor el 1 de julio de 2002, de acuerdo a su artículo 126.

FUNCIONAMIENTO

La Corte funciona como un organismo autónomo de cualquier otro poder o estado. Sin
embargo, esto no obsta a que, en el cumplimiento de su deber, cuente con la
colaboración de los poderes públicos de cada país.

CRIMENES

Los crímenes que puede conocer la Corte se encuentran limitados a los señalados en el
artículo 5 del Estatuto de Roma, que son:

• El genocidio (art. 6): como queda establecido en el estatuto se entiende por


"genocidio" cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados
con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico,
racial o religioso como tal:

a) Matanza de miembros del grupo;


b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de
acarrear su destrucción física, total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.

• Los crímenes de lesa humanidad (art. 7): se entenderá por "crimen de lesa
humanidad" cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de
un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con
conocimiento de dicho ataque:

a) Asesinato;
b) Exterminio;
c) Esclavitud;
d) Deportación o traslado forzoso de población;
e) Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación
de normas fundamentales de derecho internacional;
f) Tortura;
g) Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado,
esterilización forzada u otros abusos sexuales de gravedad comparable;
h) Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada
en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos,
de género definido en el párrafo 3, u otros motivos universalmente
reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en
conexión con cualquier acto mencionado en el presente párrafo o con
cualquier crimen de la competencia de la Corte;
i) Desaparición forzada de personas;
j) El crimen de apartheid;
k) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen
intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la
integridad física o la salud mental o física.

• Los crímenes de guerra (art. 8); La Corte tendrá competencia respecto de los
crímenes de guerra en particular cuando se cometan como parte de un plan o
política o como parte de la comisión en gran escala de tales crímenes.

Se entiende por "crímenes de guerra":


a) Infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949.
b) Otras violaciones graves de las leyes y usos aplicables en los
conflictos armados internacionales dentro del marco del derecho
internacional
c) En caso de conflicto armado que no sea de índole internacional, las
violaciones graves del artículo 3 común a los cuatro Convenios de
Ginebra de 12 de agosto de 1949, a saber, cualquiera acto cometido
contra personas que no participen directamente en las hostilidades,
incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto
las armas y los que hayan quedado fuera de combate por
enfermedad, lesiones, detención o por cualquier otra causa.

• El delito de agresión: todavía no han sido definidos.

PRINCIPIOS APLICABLES

El funcionamiento de la Corte se rige por una serie de normas y principios que lo


transforman en un tribunal especial, sólo para conocer casos realmente particulares.
Los principios aplicables son:

1. Complementariedad: la Corte funciona solo cuando un país no juzga o no puede


juzgar los hechos de competencia del tribunal;
2. Nullum crime sine lege: el crimen debe estar definido al momento de la
comisión y que sea competencia de la Corte;
3. Nulla poena sine lege: un condenado por la Corte sólo puede ser penado como
ordena el Estatuto;
4. Irretroactividad ratione personae: nadie puede ser perseguido por la Corte por
hechos o delitos cometidos con anterioridad a su entrada en vigencia;
5. Responsabilidad penal individual: no serán objeto de la pretensión punitiva las
personas jurídicas, salvo como hecho agravante por asociación ilícita;
6. La Corte no es competente para juzgar a quienes eran menores de 18 años en
el momento de comisión del presunto crimen;
7. Improcedencia de cargo oficial: todos son iguales ante la Corte, aunque el
acusado sea, por ejemplo, jefe de Estado;
8. Responsabilidad por el cargo.
9. Imprescriptibilidad.
10. Responsabilidad por cumplimiento de cargo: no es eximente de responsabilidad
penal.

INVESTIGACIÓN Y ENJUICIAMIETO

La investigación de los hechos que fueran constitutivos de delitos se puede iniciar por
tres formas (art. 13):

• Por remisión de un Estado Parte a la Corte de una situación particular;


• Por solicitud del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (donde se aplica
el veto invertido); y
• De oficio por el Fiscal de la Corte.

Una vez que el Fiscal maneje estos antecedentes, puede o archivarlos o presentar una
acusación que es revisada por la Cámara de Asuntos Preliminares, que revisa los
antecedentes hechos valer por el Fiscal. Si es procedente se acoge la acusación que
pasa a ser conocida por la Cámara de Primera Instancia, donde se realiza el juicio. Una
vez absuelto o condenado, tanto el Fiscal como el condenado en su caso, pueden
apelar o casar ante la Cámara de Apelaciones.

PENAS Y CUMPLIMIENTO

Las penas que puede establecer la sentencia puede ser de prisión por un plazo no
mayor de 30 años, o (por la gravedad de los crímenes) cadena perpetua, además de
una multa y el decomiso de las especies que sean de propiedad del condenado (art.
77).El cumplimiento de la pena se puede llevar a cabo en el país sede de la Corte
(Holanda) o en otro de acuerdo con los convenios que se puedan establecer entre la
Corte y otros países.

LA IMPORTANCIA DEL ESTABLECIMIENTO DE UNA CORTE PENAL


INTERNACIONAL

Es necesario perseguir y castigar a los responsables de los crímenes como el genocidio


ya que la Corte Internacional de Justicia solo se ocupa de casos entre Estados sin
enjuiciar a individuos. Sin una corte penal internacional que trate la responsabilidad
individual en los actos de genocidio y las violaciones graves de derechos humanos,
estos delitos quedan a menudo impunes. En los últimos 50 años, ha habido muchos
casos de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en los que ningún
individuo ha sido castigado. En Camboya, Mozambique, Liberia, El Salvador, Argelia, la
región de los Grandes Lagos de Africa y otros países.
El establecimiento de un tribunal permanente para castigar a los responsables de
crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio es importante porque
evita los retrasos inherentes de preparar un tribunal ad hoc que pueden ser
aprovechado por los criminales para escapar o desaparecer; los testigos pueden ser
intimidados o las condiciones políticas y sociales pueden empeorar, además de que las
investigaciones se encarecen.

Los tribunales ad hoc están sujetos a los límites de tiempo o lugar. En el último año, se
han asesinado los miles de refugiados del conflicto étnico en Rwanda, pero el mandato
de ese Tribunal se limita a los eventos que ocurrieron en 1994. Los crímenes que
sucedieron después de esa fecha ya no entran en la jurisdicción de estos tribunales.

La Corte Penal Internacional también puede actuar cuando las instituciones nacionales
de justicia son involuntarias o incapaces de actuar. Además puede prevenir la comisión
de crímenes de lesa humanidad deteniendo a delincuentes de guerra futuros.