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Los planetas hoy (10 de noviembre, 2011 – 20:16 UT) Luna Llena Sol en Escorpio Luna en Tauro Mercurio en Sagitario Venus en Sagitario Marte en Leo Júpiter en Tauro Saturno en Libra Urano en Aries Neptuno en Acuario Plutón en Capricornio Quirón en Piscis Aspectos Sol oposición Luna Mercurio conjunción Venus Venus cuadratura Marte Marte quincuncio Urano Marte oposición Neptuno Marte trígono Plutón Marte oposición Quirón Júpiter trígono Plutón Júpiter sextil Quirón Saturno trígono Neptuno Urano cuadratura Plutón Urano semisextil Quirón Neptuno conjunción Quirón Luna Llena en Tauro, 2011 Hoy es la Luna Llena en Tauro. El Sol, desde el signo de Escorpio, refleja su luz en la Luna en Tauro. Ambos signos son de naturaleza fija y estable, por lo cual esta luna nos ayuda a anclar la energía y a estabilizar los intensos procesos de cambio que estamos atravesando. Comparada con las lunas que nos han estado influenciando durante los pasados meses, especialmente desde Junio, esta Luna nos trae una influencia benévola. Ésta es una Luna poderosa ya que está enmarcada por eventos astrológicos de largo alcance, y también es intensa ya que el Sol en Escorpio sigue movilizando energías subterráneas hacia la superficie, sin embargo, el cambio que nos ofrece esta lunación tiene un tono expansivo, de apertura, celebración y sanación que podemos acoger con confianza. Esta Luna Llena también está enmarcada por una conjunción de Mercurio (nuestros procesos mentales) y de Venus (el amor y las relaciones) en Sagitario, el signo de la expansión y la apertura. Esta configuración nos ayuda a ampliar nuestra perspectiva y abrir nuestros horizontes dentro del equilibrio y balance al cual esta luna llena nos invita. Marte está en el último grado de Leo en oposición a Quirón (sanación del alma) y Neptuno (maestro del alma). Esto implica que lo que ocurra en este momento tiene un efecto significativo a largo plazo tanto a nivel personal como a nivel colectivo. El eje de Tauro y Escorpio tiene mucho que ver con nuestra estabilidad (Tauro) y con nuestra capacidad de acoger la transformación (Escorpio). Estamos manejándonos dentro de la dualidad del apego y del dejar ir, del retener y soltar, del controlar y entregarnos. Tauro es un signo de Tierra y rige la dimensión de la materia ¿Cuán inestables nos hace sentir el cambio? ¿A qué nos aferramos? ¿Qué nos cuesta soltar? Toda Luna Llena implica una búsqueda de equilibrio entre los dos signos de la polaridad en la que se encuentran el Sol y la Luna, a la vez que hace visible lo que en la Luna Nueva estábamos trabajando desde la sombra. La sombra de la pasada Luna Nueva en Escorpio se abre a la luz en Tauro. Lo que hemos elaborado desde el mundo de nuestras emociones más ocultas y profundas (Escorpio) se abre camino en la materia (Tauro). Este es un tiempo en que podemos ver con mayor claridad ¿Qué se nos revela? ¿Qué hemos elaborado? ¿Qué estamos manifestando? ¿Cómo es nuestra realidad material? Cuanto más profundo hayamos sido capaces de navegar en las aguas transformadoras de Escorpio, más frutos y cosechas podemos recoger en el jardín de Tauro. Cuanto más abiertos y dispuestos hayamos estado a morir bajo la Luna Nueva en Escorpio, más sentiremos el renacimiento y florecimiento de la Luna Llena en Tauro. La Luna está exaltada en Tauro. Esto quiere decir que está feliz ya que Tauro es el signo dónde mejor se puede expresar. Tauro está regido por Venus, el signo del amor, de la creatividad, la belleza y de nuestras relaciones. Venus al estar en Sagitario, le añade una cualidad de espiritualidad expansiva, de apertura y de alegría. Por otro lado, Júpiter, el signo regente de Sagitario, está en Tauro. Esta recepción mutua entre Venus y Júpiter fortalece los lazos de comunión entre ambos signos y planetas. Esta Luna Llena nos invita a la exaltación del amor y a vivirlo como una manifestación en la materia, no solo como un ideal a alcanzar, sino como algo que anclamos en nuestro día a día, en nuestra manera de vivir. Esta Luna Llena es una celebración de la verdadera abundancia, del amor materializado, de la espiritualidad encarnada, es una invitación a expresar y compartir este amor. Es también una invitación a que abracemos nuestro espíritu creativo en estos tiempos de cambio. Tauro es el signo de la Madre Tierra, y Sagitario guía nuestra búsqueda de la verdad, nuestra confianza en un orden mayor, sea este cósmico, religioso, filosófico o espiritual. Esta Luna nos ofrece la oportunidad de encarnar la energía de la integridad y de los valores espirituales dentro de un marco real y pragmático. Esta Luna nos invita a integrar el amor como el valor y la verdad suprema: el amor hacia la Tierra, el amor hacia nosotros mismos, el amor hacia lo que hacemos. Este amor se manifiesta a través de nuestra integridad, a través de una traducción coherente entre nuestro mundo espiritual y nuestro mundo material. ¿Somos coherentes en la manera en que predicamos nuestro amor y nuestra verdad y en la manera en que la caminamos y manifestamos? ¿Refleja nuestra realidad material nuestros valores e ideales? ¿Qué nos revela esta Luna? ¿Qué se hace visible? ¿Nos gusta lo que vemos? ¿Qué podemos o queremos cambiar? Para poder abordar el tema de la coherencia en la manera en que manifestamos nuestra vida hay varios temas que esta lunación nos invita a integrar: el Sol desde Escorpio nos empuja a que profundicemos sobre la verdadera naturaleza de nuestras motivaciones. Escorpio nos recuerda que es en nuestra sombra que encontraremos las respuestas a los bloqueos a los que nos enfrentamos en nuestra vida material. Escorpio rige dos aspectos fundamentales de nuestras motivaciones, abiertas u ocultas. Una tiene que ver con el poder y el otra con nuestros deseos. ¿Qué poder tienen nuestros deseos sobre nosotros? ¿Qué deseamos? ¿Deseamos amor, poder, dinero, salud, iluminación, trascendencia, libertad? ¿Estamos abiertos a nuestros deseos? ¿Somos prisioneros de nuestros deseos? ¿Los acogemos, los aceptamos? ¿Cuán concientes estamos de nuestros verdaderos deseos? ¿Reprimimos y censuramos nuestros deseos? ¿Quién reprime o censura nuestros deseos? ¿Cuál es el vínculo entre nuestra espiritualidad y nuestros deseos? ¿Quién desea en nosotros? ¿Deseamos desde la carencia o la abundancia? A nivel colectivo la Luna Llena en Tauro nos ayuda a arrojar luz sobre cómo el mercado y la sociedad de consumo usa la satisfacción o insatisfacción de nuestros deseos para vender productos y crear necesidades que nos llevan a consumir y a utilizar nuestros recursos para sustentar una economía y un sistema de valores determinado. ¿Cuán coherente es este proceso con la preservación de los recursos naturales? ¿Cuán inmersos estamos en este sistema? ¿Están nuestros deseos en armonía con estos valores? ¿Tenemos el poder de elegir? ¿A qué poderes sirven nuestros deseos y nuestro consumo? ¿A quién apoyamos con lo que consumimos? Todo lo relacionado al intercambio energético está regido por el signo de Escorpio. Uno de los temas más importantes del eje de Tauro y de Escorpio tiene que ver con nuestra energía sexual y con la energía del dinero, y el juego de poder que hay inherente en toda dinámica de intercambio. ¿Cuál es nuestra historia con el dinero? ¿Cuál es nuestra historia con nuestra sexualidad? ¿Cómo vivimos nuestros intercambios económicos? ¿Cómo vivimos nuestros intercambios sexuales? ¿Hay alguna relación entre ambos? ¿Cómo damos? ¿Cómo recibimos? ¿Usamos el sexo o el dinero como estrategia de poder y control? ¿Lo hacen con nosotros? Bajo esta Luna Llena se pueden revelar los niveles de satisfacción o insatisfacción, altos o bajos, que vivimos con relación a nuestra sexualidad, a nuestros afectos, a nuestra solvencia económica, a nuestra capacidad de crear abundancia, de auto-sustentarnos, de sentirnos estables y seguros. Los cambios que vivimos a nivel colectivo en la escala social y económica son un reflejo de este proceso. A medida que nuestros puntos de referencia dejan de ser un apoyo o sostén para nuestra seguridad, nos enfrentamos a nuevas emociones que emergen y nos pueden hacer sentir miedo, vulnerabilidad, incertidumbre. Este proceso en su esencia refleja que estamos atravesando una crisis de valores personales y que estamos en un proceso de transformación colectiva de los valores que han creado la realidad material que vivimos. Esta Luna Llena en Tauro nos invita a encontrar la fuente de amor a la vida y el deseo en nuestro interior para poder sustentar este cambio de manera creativa, con belleza y vitalidad. Marte en los últimos grados de Leo en oposición a Neptuno nos ayuda rasgar valientemente los velos de la ilusión con la espada del amor, desde nuestro corazón. Estamos viviendo un tiempo de liberación de los engaños y de la ilusiones de un mundo material que no es reflejo de una verdadera relación con la materia. La materia está vinculada a la Madre Tierra, al origen de los recursos y de la vida. El mundo ilusorio es un mundo falso que se nutre de nuestras sombras, de nuestros deseos no integrados, de nuestras falsas necesidades, un mundo de corporaciones, productos, y sistemas cuyo eje está desvinculado del valor de la vida y el espíritu. Es en el rasgar de esta ilusión, en las emociones internas que este proceso mueve, que se da el proceso de despertar. Marte en oposición a Neptuno nos invita a activar el poder del amor y a despertarnos de la ilusión. Este proceso puede ser doloroso, en la medida que se devela que lo que hemos creído como verdadero se revela como una mentira, un engaño. Marte también hace una oposición con Quirón en Piscis. Esto apunta a un despertar espiritual que pide acción y participación a través de nuestro propio proceso de sanación. Quirón rige el proceso de sanación y de despertar de la conciencia en esta era de cambios. A medida que lo falso se revela a nuestro alrededor, mayor acceso tendremos a nuestra verdad interna. Este renacer que emerge en cada ser, en cada persona, es el tejido invisible del cambio dentro del cambio, el despertar dentro del despertar. Cuanta más conciencia podamos poner en nuestras verdaderas motivaciones, en nuestros valores, en nuestros deseos, más estaremos contribuyendo al proceso del despertar. Este despertar es el paso fundamental para que podamos pasar a la acción, a la participación, ya que está en nuestras manos la manifestación de lo que queremos crear. Este es el verdadero poder que tenemos a nuestra disposición si nos alineamos con el valor supremo de la vida, si nuestro deseo está íntegramente alienado con sustentabilidad de la vida. Mañana Marte hace su entrada en Virgo, signo en el cual, por su movimiento retrógrado, transitará durante ocho meses, en vez de seis semanas. Desde este signo seguirá haciendo su oposición a Quirón y a Neptuno. Marte rige nuestra energía y vitalidad, nuestra pasión, dónde la dirigimos, hacia dónde la enfocamos y cómo la manifestamos en acción. Por un periodo extendido de tiempo nuestra acción estará enfocada en un sector determinado de nuestra vida, en un punto vital. A nivel personal, ahí dónde se encuentra Virgo en nuestra carta natal recibiremos una dosis extra de energía. A nivel colectivo, todos los asuntos relacionados con Virgo estarán activados hasta Junio del 2012. Tanto Venus, Mercurio y Marte rigen nuestra esfera personal y los tres se encuentran en signos mutables, signos de cambio. La estabilidad que nos ofrece el eje de Tauro y Escorpio se da dentro de una activación de los signos cambiantes. Los procesos de sanación y de despertar que vivimos a través de la sanación que Quirón en Piscis nos abre desde primavera de este año, se anclan en Virgo. Es en Virgo que cobran forma, que se expresan. Virgo comparte con Tauro el pragmatismo del elemento Tierra. La energía en Virgo está enfocada en dos ejes fundamentales que sostienen el proceso de nuestro despertar. Uno es nuestro servicio y el otro nuestra salud. En Virgo la energía espiritual de Piscis encuentra en canal de manifestación, el ancla para abrirse paso en la materia. Este canal es nuestro cuerpo, nuestro templo, nuestro vehículo. La acción que emprendamos desde la integridad de la relación entre nuestro espíritu y nuestro cuerpo se manifiesta como nuestro servicio. Para poder sostener la intensidad de los cambios internos y externos que vivimos, y los que se avecinan, la clave está en nuestra vitalidad. Marte en Virgo apoyado por Quirón en Piscis nos habla de cómo sostener y cuidar nuestro canal a través del cuido del cuerpo y a través de la práctica de alguna disciplina que nos ayuda a mantenernos alienados energéticamente. El mayor servicio que podemos ofrecer en estos momentos está en sostener nuestro bienestar. Es la vitalidad la que nos permite encontrar soluciones creativas, la que nos permite amar con fuerza, la que nos da el ánimo y el optimismo para nos sucumbir al miedo, a la impotencia, a la frustración que puede generar la incertidumbre y el cambio. Nuestra capacidad de manifestar nuevas y bellas formas en la materia depende de la integridad de nuestros valores y cuán armonizados están con la totalidad de la vida en la Tierra. Este es el llamado de la Luna en Tauro. Para celebrar la vida, es vital que seamos parte de la vida, que nuestro servicio sea poner la totalidad de nuestra existencia al servicio de la creación, en armonía con la creación. La fuente de la abundancia es infinita. Esta nace en nuestro corazón, en nuestro ser, somos la fuente de la abundancia. Si no sentimos esta conexión, si nos sentimos fuera de esta realidad, fuera de la capacidad de manifestar esta posibilidad como una verdad, la invitación es a encontrar esta fuente en nuestro interior. Es vital, no solo para nosotros sino por todos y para todos. Mañana hay múltiples convocatorias para unirnos en meditación colectiva. La astrología de esta fecha nos invita a que seamos canales concientes del amor y lo anclemos en este jardín sagrado que es la Tierra. Fuente: Luna de Abril

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