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LA FAMILIA UNIVERSAL Extractos calendario

DEL MAESTRO

OMRAAM MIKHAËL AÏVANHOV Vayáis donde vayáis, esforzaros en crear por el pensamiento una atmósfera límpida, armoniosa, fraternal, para que la tierra se vuelva un día como un jardín florido donde todos estarán contentos de habitar. Si queréis que vuestras plegarias lleguen al Señor, uniros a la multitud de espíritus que, en ese momento, como vosotros, se concentran en él. De este modo vuestra voz no quedará aislada en el desierto de la vida, estará acompañada por los miles de seres que piden al cielo más luz, más amor, más justicia sobre la tierra. Una verdadera enseñanza espiritual debe primero llevar a los humanos a comprender y a sentir que son todos hijos e hijas de un mismo Padre, Dios, y de una misma Madre, la Naturaleza, el Alma universal. Sed conscientes de todas las riquezas que el Creador os ha dado; entonces sentiréis que vuestro corazón se llena de amor y no pensaréis más que en ayudar y sostener a todos los seres a vuestro alrededor. No habrá paz en la tierra hasta que los humanos no habrán aprendido a considerar las situaciones desde un punto de vista más vasto, a abrir su corazón a un número cada vez más vasto de criaturas, y a consagrar toda su voluntad a la realización de una familia universal. La vida individual debe preparar las condiciones para la vida colectiva. Una vez os habéis desarrollado armoniosamente como individuo, debéis entrar como miembro de la colectividad para beneficiarla con vuestros dones. Y no

perdéis nada de vuestras adquisiciones, al contrario: es en ese momento que os volveréis realmente rico y poderoso. Amad a todos los seres sin esperar nada a cambio. Sí, amadles como el sol brilla en el cielo, como las flores impregnan la atmósfera, sin esperar nada, naturalmente… Incluso si no tuvierais ni padre, ni madre, ni hermano, ni hermana, ni ninguna familia de sangre, no sería aún razón para creeros solo…Cuando llegaréis a tomar conciencia de que pertenecéis a la gran familia universal, no os sentiréis jamás abandonado ni desgraciado. Decidiros a participar en el trabajo de miles y miles de entidades en el mundo invisible que se han consagrado a la realización del Reino de Dios sobre la tierra, y seréis inscrito en el Gran Libro de la Vida como benefactores de la humanidad. Pensad en esta familia universal que debéis formar a pesar de vuestras diferencias de razas, de caracteres, de grados de evolución, de puestos sociales, de profesiones…No perdáis nunca de vista esta verdad : el poder está fundado sobre la unidad, sobre la armonía. La verdadera evolución va en el sentido de la colectividad. Aquél que se abre a la colectividad evoluciona maravillosamente. Hay que amar la colectividad donde uno se siente sumergido como en un océano donde todas las almas vibran juntas en armonía. Mientras los hombres hagan pasar sus intereses personales por delante de los de la colectividad, no habrá solución a sus problemas. Y cuando digo interés por la colectividad no se trata solamente de la colectividad de los seres humanos, sino del universo entero.

Centro OMRAAM Reus