Está en la página 1de 14

CONFERENCIA DEL MAESTRO

OMRAAM MIKHAËL AÏVANHOV
De fecha 21 de abril de 1943

LA

ADAPTACIÓN

“Os preguntáis si tal actividad es contraria a las leyes cósmicas, o si estas se equivocan... Pero no. La actividad es conforme a las reglas de la naturaleza. Las nuevas velocidades corresponden a un cambio que se está produciendo en los astros; son algo normal, pero hay que saber ayudar al sistema nervioso a soportar esta tensión.”

VERSIÓN ESPAÑOLA

Centre OMRAAM
Institut Solve et coagula

Reus

Lectura del pensamiento del Maestro Petar Danov “Cuando os encontréis frente al tribunal examinador será cuando os daréis cuenta cuál es el amor que habéis tenido por un ser humano; entonces sabréis si se trataba sólo de una inclinación pasajera y sin importancia. ¿Qué otra cosa es un amor que sólo dura unos meses o unos años? Cuando el amor de alguien nodura más allá de dos años, esto indica que su conciencia sólo ha estado despierta en el mundo físico. Pero si este amor se mantiene hasta la tumba, su conciencia habrá despertado no sólo en el plano físico sino también en el mundo espiritual. Ahora bien, si este amor persiste aún más allá de la tumba y lo lleva consigo para toda la eternidad, será una prueba de que su conciencia ha despertado no ya en los dos primeros mundos sino también en el mundo divino. El hombre debe aspirar a este amor que nunca cesa y que no varía jamás. No hay nada que pueda hacer variar un amor como este. El amor que puede ser modificado por circunstancias externas es el amor humano. El amor divino se mantiene igual pese a todas las pruebas, sean cuales fueran las circunstancias.”

El amor que no es duradero es sólo físico. Muchos seres jóvenes y simpáticos se aman durante unos pocos años y luego se separan. A menudo, su amor ni siquiera llega a durar más que unos cuantos meses... Hoy en día todo va muy rápido, un año equivale a cien. Los acontecimientos son tan vertiginosos, múltiples e intensos, que el tiempo parece haberse encogido... El Maestro nos ha dicho que más tarde, un año llegará a ser como mil años... Las almas no están preparadas para estas tensiones nerviosas. En otros tiempos pasados, las personas que vivían cien años, o ciento quince o ciento cincuenta, los vivían a ralentí. Ellos se levantaban, iban a su trabajo, laboraban durante todo el día, para luego volver a casa, cenar y dormir. Lo mismo ocurría al día siguiente, sin que hubiera acontecimientos imprevistos. A veces tenían que atender al nacimiento de un niño, pero en general, el curso normal de sus vidas no cambiaba, su existencia era apacible, dulce, tranquila... nunca tenían prisa, todo iba regulado como un reloj. Hoy por contraste, debido a tantos inventos y a la rapidez de los transportes y de todo en general, las cosas se han precipitado. Pero dado que el sistema nervioso no estaba preparado para resistirlo, no ha sabido cómo adaptarse... Cada día se producen cambios en todos los terrenos: social, comercial,
2

industrial, familiar, etc. La guerra ha contribuido a cambiarlo todo: alimentación, forma de vestir, amistades... La gente se ve obligada a adaptarse sin cesar a todo tipo de novedades. Toda esta tensión que se ejerce sobre los individuos, acabará con la humanidad. Enfermedades graves y nerviosas se van manifestando en forma creciente. Los humanos se van tornando frágiles, inestables, pequeñas cosas sin importancia les producen una agitación desmesurada... Europa y América se están convirtiendo en grandes hospitales. Sólo en aquellos sitios donde aún no reina una intensa prisa, los humanos han podido preservar su normalidad. Os preguntáis si tal actividad es contraria a las leyes cósmicas, o si estas se equivocan... Pero no. La actividad es conforme a las reglas de la naturaleza. Las nuevas velocidades corresponden a un cambio que se está produciendo en los astros; son algo normal, pero hay que saber ayudar al sistema nervioso a soportar esta tensión. A la vez que van generándose estos cambios internos y externos en la vida, algo hay que modificar para ir al ritmo acelerado de los cambios y la precipitación. El cuerpo deberá estar constituido por una materia cada vez más sutil, capaz de resistir la tensión actual. Es un tema de estudio para la ciencia. Todo es normal, todo está muy bien y tenía que llegar. El hombre ha sido hecho de tal forma que pueda resistir a todas las condiciones, incluso aquellas que están por venir y que traerán consigo una aceleración aún más vertiginosa. En el plano etérico, la velocidad es prodigiosa. Para soportarla, el cuerpo debe ser preparado, pero el conocimiento de tal preparación no es algo que esté de momento en posesión del hombre. Los humanos han avanzado mucho en algunos campos, pero muy poco en esta ciencia de la preparación de su cuerpo, de cara a las adaptaciones que tendrá que realizar. Con el descubrimiento de los aparatos T.S.F. se ha demostrado que el hombre habita en un mundo ilimitado en el cual se propagan las ondas. Los sentimientos se propagan también y el alma vive en un mundo sublime, al que tendrían que adaptarse los hombres. Los descubrimientos han avanzado, pero las gentes han dejado que su alma siga viviendo con los mismos sentimientos, los mismos pensamientos, los mismos instintos y hábitos que poseía antes de tales descubrimientos. De este modo, se observa un gran progreso y un avance notable en el mundo externo y en las condiciones de vida, en gran contraste con el mundo interno de los sentimientos y los pensamientos, donde reina el atraso y el estancamiento.

3

Todo esto ha creado una brecha cada vez mayor entre el lado mecánico de la existencia y la vida psíquica de los humanos. Esta es la razón de las fisuras, de los choques y rompimientos que se producen; Las dos partes de la vida no van juntas, no avanzan a la misma velocidad. Existe una tensión creciente entre estas dos partes del ser que van por diferentes caminos. En lo sucesivo, la vida cambia y exige una adaptación del individuo, pero este se niega a modificarse interiormente... la vida le remueve, le agita, pero él es resistente y reacio a cambiar. Pero la vida le sacude más fuerte cada vez llegando incluso a causarle daño si no se sabe adaptar. He aquí la causa de las enfermedades. Para recuperar su equilibrio, es preciso que el hombre cambie todo su montaje, modificando su materia a fin de poderse adaptar. Os daré un ejemplo: En un violín, la cuerda de “sol” es más gruesa que la de “mí”, su materia no es tan sutil como la del “mí”. Si vosotros intentáis tensarla para que dé la nota “mi”, se romperá la cuerda. Incluso si habéis logrado que dé el “mi” en un principio, existe un límite que no podéis sobrepasar sin que la cuerda reviente. Lo mismo le pasa al ser humano: necesita que su materia se torne más sutil. Si ella es frágil o impura tendrá que animarla, espiritualizarla, impregnarla de una fuerza que le permita adaptarse sin quebrarse... Entonces el sistema nervioso, los pulmones, el cerebro, serán capaces de soportar presiones más fuertes aún. Ellos podrán encontrar la armonía incluso en medio de los gritos, los lamentos y la agitación. Todos los hombres que no se hayan trabajado a sí mismos para espiritualizar sus células y su cerebro, padecerán sufrimiento. ¿Cómo se puede espiritualizar el cerebro? A través del alimento, absorbiendo partículas que harán las células más resistentes, más vivas, más flexible y elástica. Así como el caucho es elástico, hay ciertos seres que se le asemejan, reciben un fuerte shock y sin embargo unos instantes después ya se han calmado, mientras que otros van a permanecer agitados durante días o incluso semanas, sin poder recuperar su forma primitiva. Esto les sucede porque su materia no es dúctil, sino que esta formada por elementos más próximos al plano físico. La ciencia espiritual explica cómo la cantidad y la calidad del alimento, la forma de digerirlo con ayuda de la respiración, la manera de pensar, de reflexionar y sentir son medios por los cuales el cuerpo puede volverse muy resistente, adaptándose a las nuevas condiciones y convertirse en ciudadano de una nueva vida. Aquellos que no sepan cómo adaptarse se tornaran locos, perderán la razón. Os explico todo esto a fin de que tengáis una gran confianza en el camino que habéis elegido. A veces se ignora la importancia que tiene el régimen alimentario, una disciplina escogida, una forma de vivir. Cuando se
4

goza de un excelente estado físico, a veces la gente se pregunta: ¿Cómo es que Dios me ha dado una salud tan robusta y en cambio me ha negado el dinero? Pero luego caen enfermos y en medio del sufrimiento imploran: “Dios mío, aunque sólo coma pimientos con sal, haz que me ponga bien!” Muchos espiritualistas piensan: “¿De qué me sirve estar en el buen camino escogido, dado que carezco de dinero?” Pero ellos no saben que si dispusieran de dinero, morirían bien pronto y el dinero iría a manos de sus deudos... Y que ya en el otro lado les exigirían cuentas por este dinero abandonado y lo supervisarían para saber quien lo tiene y que destino se le ha dado. Ellos se verían perpetuamente atormentados... En vez de ir a una escuela para estudiar... golpeando en vano las puertas, vagando por las casas... en fin, que padecerían tormentos semejantes a los que ya vivieron en la Tierra, Al ver el uso que se le daba a su dinero, ya sufrirían de antemano y nadie les escucharía a pesar de todos sus clamores... Ellos terminarían lamentándose y diciendo: “Al final nunca quisieron oírme, ¡Qué familia!” Hay quienes llevan años ya en el otro mundo y aun no saben que han muerto. Ellos vagan por los lugares donde vivieron y algunas veces incluso llegan a mostrarse a las personas vivas, sin percatarse de que ellos ya han pasado al otro lado. Lo importante es ser conscientes del valor del camino por el cual avanzamos. Trabajad plenamente para aumentar vuestra elasticidad astral, mental, con los métodos indicados por el Maestro. Así, podréis aportar a vuestras células partículas luminosas, más sutiles y elásticas, reemplazando aquellas que ya están anquilosadas, encallecidas y resistentes... Todo lo que ya es caduco debe ser desechado. El Maestro nos habla de esos jóvenes que se aman apasionadamente y luego, al comenzar a envejecer ya no se aman más. Su amor era simplemente físico... el amor que no va más allá de la belleza física no tiene nada de espiritual; en cambio, el verdadero amor persiste. Hay seres que empiezan a amarse al envejecer. He conocido casos sorprendentes de ancianos: la forma como se miraban, se hablaban y se acariciaban era algo digno de verse. Podían tener más de noventa años, pero se amaban como tiernos palomos. Era evidente que su amor debería subsistir más allá, luego de su partida hacia el otro lado. Era impresionante ver un afecto así. Esto no lo he observado nunca en Francia, sino más bien en pequeñas aldeas donde aun se conservan vivas antiguas tradiciones, en lugares donde los jóvenes se casaban sin amarse para complacer la voluntad de sus padres, por compromiso o por deber... A menudo el amor surgía años más tarde, son parejas que han conocido el amor en la madurez de sus vidas.
5

Cuando los jóvenes se enamoran y se casan, suele ocurrir que esta atracción se agota y ellos siguen viviendo en medio de querellas que, en muchos casos, les llevan a separarse. Casi se podría concluir que aquellos que mucho se aman no deberían contraer matrimonio... Es por esto que en otros tiempos se casaba a los jóvenes sin preocuparse por la atracción que sintiera el uno por el otro, y se obtenían ventajas, las parejas permanecían unidas y llegaban a amarse... En Turquía incluso se casaba a la gente sin que hubieran visto a su futura pareja. Ya eran esposos en el momento de conocerse y podían comprobar que el otro era jorobado, lisiado, enfermo o sordo... ¡ Qué grandes sorpresas! Pero, ¿Por qué hacían esto los Turcos? Tenían razones para ello. Se trata de una costumbre que provenía de una iniciación recibida en la antigüedad. Al ser conocedores de la naturaleza humana, los Iniciados decían que no hay que promocionar tanto los aspectos carnal y emotivo sino las virtudes, la paciencia, la voluntad, el sentido del deber y del sacrificio... y una manera de hacerlo es estar casado con una persona hacia quien no se siente atracción, antes que vivir junto con alguien a quien se ama. Cuando se convive con una persona amada, se sigue la vía del placer y la sexualidad. Sabiendo esto, los Iniciados decían: “¿Quién querría casarse entonces con aquellos seres poco privilegiados por la naturaleza? Si sólo se casaran las personas atractivas, esto motivaría entre las demás unos celos y un odio que luego les afectaría a todos... Concedámosles pues a los demás un poco de bendición y de oportunidad de verse favorecidos”. Los Iniciados tenían razón al pensar así: ellos sabían que nada ocurre por azar y que el destino podía jugar un excelente papel si se procedía de acuerdo a sus consejos, puesto que cada ser podría encontrar a la pareja que le convenía según la Ley del Karma. El aparente azar está en realidad en perfecta concordancia con el Karma. Era la Providencia la que unía entonces a las gentes en matrimonio, y su elección era siempre justa. Pero actualmente, son los humanos los que eligen... En los matrimonios turcos, podía haber pequeñas sorpresas los primeros días, pero en lo sucesivo los esposos se entendían bastante bien. No existía el divorcio. Hoy en día, lo que prevalece es la glotonería, la búsqueda de gozo y placer. En cuanto uno de los cónyuges deja de estar satisfecho, le da la espalda al otro y pide el divorcio... es un hábito que proviene de América, Son matrimonios de capricho, donde sólo cuenta el placer, el egoísmo, la sensualidad. La gente se casa porque le apetece y se divorcia cuando ya no le apetece. En América se alegan los motivos más ridículos para pedir el divorcio... Por ejemplo que el marido no tiene todos sus dientes, o que no quiere afeitarse, etc. Hay alguna ciudad que se ha hecho famosa por sus innumerables divorcios, por los motivos más insignificantes.
6

Un día, Nastradine Hodja se casó con Fátima. Se les había prohibido conocerse antes de su boda. De hecho, Fátima era tan poco favorecida por la naturaleza que hubiera sido difícil hallar una mujer menos agraciada que ella. Pero por otra parte, ella era gentil, servicial y obediente. Según la costumbre, la mujer podía ser vista por el marido después de la boda y a él le correspondía designar los parientes que estuvieran presentes en aquel momento. Fátima dejó caer sus velos ante Nastradine diciéndole: “Maestro y dueño mío, decidme ante quien debo descubrir mi rostro” y él le respondió: “puedes mostrarte ante todos, menos ante mí”... Cosas como esta ocurría con frecuencia en aquellos días. Era toda una aventura. En aquella época, el matrimonio era algo bastante distinto al actual Había sultanes que casaban a sus ministros a su antojo. No puedo aconsejaros las costumbres turcas, pues encierran también bastantes defectos, aunque tal vez era necesario actuar de esta forma en la época en que fueron adoptadas. Sin embargo, os repito que los esposos terminaban amándose con el tiempo y que eran fieles y pacientes entre sí. En cambio, cuando una pareja no se ama, la convivencia no hace más que complicarles mas las cosas. Si queréis conservar el amor de aquellos a quienes amáis, aprende a conservar las distancias. En efecto, ellos os atraen gracias a esa distancia que se mantiene... Si franqueáis este límite, el amor se extinguirá y vendrán múltiples cambios. Procurad guardar siempre las condiciones en que el amor ha nacido, si queréis que dure toda la vida. Si amáis a alguien es a causa de la distancia que os separa... siempre está ahí la posibilidad de dismnuirla y de hacerla desaparecer. Cuanto mejor se entiende esto, más se evitará casarse con aquel ser que uno ama, si pretendemos que este amor perdure para toda la vida. El amor inspirado, iluminado, se desvanece al entrar en contacto con los hechos más prosaicos; para conservar su frescura y salvaguardarlo hace falta conservar esa distancia, de manera que no se acabe la inspiración. Hay quienes al comprender esto han decidido casarse con una mujer a la que no amaban, para poder seguir amando a otra... pero esto no es recomendable, ya que en muchos casos la esposa no era para ellos más que una “vaca que ordeñar” y ya la escogían apropiada para tal efecto. En muchas existencias, el papel del amante ha sido el de suavizar e inspirar! Muchas mujeres deciden también casarse con un marido rico y bonachón, pero están prestas a engañarle con otro... No está aquí la verdadera solución. La solución real consiste en amarse y ayudarse como si uno estuviera casado con el otro, siendo fieles y estudiando juntos, evolucionando y perfeccionándose al unísono, juntos pero sin estar unidos por ataduras físicas. Se puede estar casado y vivir como hermano y hermana. El Maestro nos decía que esto es lo ideal para los discípulos espirituales y dentro de la Fraternidad, habrá cada vez más parejas
7

viviendo de este modo. Estarán casados pero vivirán como hermanos... sabrán mantener siempre una distancia entre ellos que les permitirá amarse y adorarse sin dejar de hacerlo nunca. Cada uno de ellos ejercerá un cargo dentro del hogar. Las parejas de este tipo se multiplicarán con el tiempo, gracias al ejemplo. Cada uno entenderá que lo se trata es de contar con un socio espiritual, un colaborador. Estas parejas podrán realizar grandes cosas para renovar a la humanidad, Lo que predomina en ellas es el amor. El elemento más importante para lograr resistir a los grandes cambios y descubrimientos externos, a toda la trepidante vida moderna, es la vida pura y sencilla, colmada de amor y bondad. Hé aquí el camino perfecto que va a preparar las condiciones internas y externas, haciendo posible soportar todas las tensiones anormales de la naturaleza. De lo contrario, pueden surgir complicaciones graves. Debemos aumentar cada vez más la proporción de pensamientos, deseos y sentimientos elevados y de alimentación sana, e iremos adquiriendo gradualmente una mayor elasticidad. Distintos acontecimientos vendrán a nuestras vidas y, si no estamos preparados para absorberlos, van a ocurrir cosas tristes. Son pocos los hombres que saben realizar esta preparación... ellos siguen viviendo igual que en el pasado, mientras que la vida externa se ha modificado por completo. Si la velocidad exterior crece, deberá aumentar también la velocidad interior. ¿Porqué los humanos esperan a ser sacudidos y convulsionados para empezar a aumentar su ritmo interno, en vez de hacerlo de una forma más agradable, antes de verse inmersos en tales catástrofes? Lo que está pasando actualmente es normal: todo ya estaba previsto desde hace tiempo. La humanidad tiene que experimentar todas estas cosas y debe aprender a adaptarse. La filosofía de Darwin se basa en la adaptación de los seres vivos mejor preparados. Sólo aquellos que mejor se adapten sobrevivirán. Darwin explicaba que muchas especies de plantas y animales han desaparecido a causa de los grandes cambios cíclicos o cósmicos (erupciones, cambios de temperatura y de presión, etc.): ellos han sido afectados por las fuertes variaciones externas, desapareciendo todo tipo de plantas y animales que han sido incapaces de adaptarse con la rapidez requerida... Es por esto que los animales prehistóricos pese a su gran tamaño no pudieron adaptarse a la sequía ni a las temperaturas cambiantes y desaparecieron de la faz de la Tierra. Los científicos no están bien informados acerca de estos grandes períodos de agitación, pero ellos han comprobado que los animales que han sobrevivido supieron adaptarse a las nuevas condiciones, mientras que los demás sucumbieron.
8

Ahora bien, lo que es verdad en el plano físico lo es también en el plano espiritual. No se trata sólo de los aspectos político y social o de las restricciones que obligan a transformar la vida: Se dan variaciones aun mayores en el plano invisible. ¿Qué pasará si no estamos preparados para aceptarlas? Muchos que resistieron en lo físico no fueron capaces de hacerlo interiormente. En pleno invierno, he visto vagabundos durmiendo sobre un banco al raso, cubiertos sólo por papel de diario... Ellos estaban encogidos de tal modo que formaban una cobertura con el papel y podían soportar el frío intenso. Si alguno de sus movimientos hacía caer el papel, ellos lo recogían rápidamente para volverse a cubrir. En realidad, era su pensamiento quien les protegía. Pero en otros terrenos, estos hombres tan resistentes físicamente no sabían adaptarse. Se trata no sólo de evitar caer enfermos procurando comer menos o llevar menos ropa encima... sino que hay que prepararse interiormente, aprendiendo a soportar todas esas espantosas vibraciones que emanan de miles y miles de seres humanos. El sufrimiento genera ondas que nosotros captamos y no debemos dejarnos arrastrar por ellas. La temperatura ya no es la misma y puede haber todo tipo de meteoros en el plano interno: Lluvia, nieve, granizo, etc. ¿Cómo adaptarse? ¿Acaso estamos espiritualmente preparados? Observo que la mayoría de los humanos no está en condiciones de resistir estas variaciones del otro mundo... Hé aquí porqué se muestran tan sensibles y se sienten tan atormentados. Imaginemos a uno que está en un ambiente frío, con poca ropa, y que trabaja sin mostrarse friolento. A su lado hay otros que tiemblan de frío y les crujen los dientes, a pesar de ir protegidos por gruesos abrigos... lo mismo pasa en el otro lado: Hay unos que sufren y van contraídos mientras que otros no están afectados en lo más mínimo. Algunos captan las ondas que llegan hasta ellos, lo cual les hace sentirse mal, sufren, son desgraciados. Otros son más robustos y lo soportan todo fácilmente. Hay hombres muy fuertes en lo físico, pero muy débiles del otro lado... Por contraste, hay otros que son frágiles en el plano físico pero han sabido adaptarse a las corrientes superiores internas... Son estos quienes pueden dirigir, enseñar y guiar a la humanidad. Hay que procurar ser sólidos en los dos planos, en lo físico y en lo invisible. He aquí el ideal del discípulo. Pero ¿Cómo hacer para adaptarse y sobrevivir mientras que todo el mundo sucumbirá? ¿Cómo pertenecer a esta familia humana mejor preparada, que va a sobrevivir y a propagar la luz? Trabajando consigo mismos, siguiendo los métodos indicados por nuestra enseñanza, por el amor y la comprensión... Hace falta entender las cosas para poderse adaptar.

9

Observareis que lo primero que hay que hacer para poder dominar la naturaleza, es conocerla. Si no conocéis el fuego, os quemareis constantemente. Si no conocéis el rayo, seréis fulminados por él, si no conceis el viento, seréis arrastrados y llevados por él... Si no conocéis la tierra, esta os tragará. Hay que conocer toda la naturaleza, es el primer paso para dominarla. Así mismo, para poder adaptarnos a las corrientes cada vez más sutiles que empiezan a invadir la Tierra, es necesario comprenderlas. Aquellos hombres que son incapaces de comprender las nuevas pruebas que le llegan ahora a la humanidad, están muy atormentados. Pero no basta comprenderlas para lograr vencerlas... Hay que tener mucho amor en el corazón para contar con la paciencia y la perseverancia que ayudan a soportarlo todo. El amor es indispensable al comienzo, lo mismo va a ocurrir con el coraje y la paciencia... ¿Porqué? Porque al inicio hay que vencer grandes dificultades y para lograrlo es preciso contar con el amor en uno mismo, de lo contrario vendrá el descorazonamiento. Una vez que se hayan superado y vencido las dificultades, el amor no es tan indispensable, bastará con seguir trabajando. La paciencia, la bondad, la tolerancia, la perseverancia, ya no son necesarias una vez superados los obstáculos. A partir de allí las cosas van por sí solas, el automóvil ya funciona, ya se ha puesto nuevamente en marcha. Por eso, el amor ya no es lo que más se necesita... lo que viene ahora son los estudios, la sabiduría... El amor es indispensable en la juventud, pero en la senectud lo es más la sabiduría. Para entonces, todo debe estar ya regulado por los esfuerzos y por el amor y no queda más que aprender e instruirse. Hé aquí porqué el desarrollo de la inteligencia es posterior al del corazón. Hay que empezar por expandir los deseos y energías, para luego dedicarse sólo a los estudios, desarrollando la reflexión y la sabiduría. Es el amor quien predispone las condiciones favorables, la esperanza, la perseverancia. Por eso él antecede a la sabiduría. De forma semejante, para poder comprender las nuevas corrientes de la vida y adaptarse a ellas, estas corrientes que lo aceleran todo hasta el punto de afectar a los humanos, que se ven devorados y quemados por ellas hasta el punto de que sus órganos se quiebran, es preciso trabajar con amor y con sabiduría. Hay corrientes que pueden quemar desde el plano invisible. Habrá cataclismos de fuego, agua, aire y tierra... Desde ahora, los humanos ya notan los efectos del fuego y muchos de ellos están quemados. Es por el fuego que la humanidad perecerá. En otros tiempos esto ocurrió por el agua (las pasiones), pero ahora será el fuego: Marte, la cólera, el orgullo, la crueldad, la destrucción...

10

Para adaptarse a los acontecimientos actuales hay que conocer estas cosas: para comprenderlos, hace falta tener amor... así están vinculados los hechos. Es preciso amar para conocer. Al conocer, será posible adaptarnos. Una vez adaptados, nada nos podrá ocurrir. Nuestra enseñanza nos va preparando de una forma lenta pero segura, para poder acceder a las nuevas condiciones de vida, para soportarlas mejor hasta llegar a dominar la nueva situación. Allí donde veréis caer mil seres a vuestra izquierda y diez mil a vuestra derecha, vosotros no seréis tocados. En torno vuestro veréis a muchos seres perturbados, enfermos, o que han perdido la razón... pero vosotros permaneceréis intactos. Los mayores peligros no están actualmente en el plano físico... lo estuvieron en la época en que los humanos aún no estaban preparados para emitir ondas a través de su pensamiento. Lo que pasaba entonces podía ser la carencia de alimento, o los grandes fríos. La gente moría de hambre y frío por millares. Hoy, los humanos han vencido estas plagas, han acumulado reservas de alimentos, han construido casas, tienen ropa apropiada, etc. Saben gobernar incluso el viento y la lluvia... En el pasado, todas las dificultades se manifestaban en el plano físico. No era fácil contar con una casa o una familia, ni estar al abrigo de las grandes convulsiones de la naturaleza, ni del hambre, en las épocas en que esta atacaba. Eran estos los mayores motivos de necesidad para los humanos Hoy, la humanidad ha resuelto ya estos problemas ancestrales, pero se ve enfrentada a otro tipo de dificultades sociales, colectivas, individuales, económicas, que son más sutiles y que tocan los sentimientos, aunque se trata de un asunto muy complejo. Los peligros provienen ahora de un plano superior al mundo físico y sus contingencias. Se van hallando soluciones a los conflictos sociales, pero en cambio los conflictos invisibles, activados por las ondas perniciosas que los humanos han desencadenado, asolan con más fuerza que los ciclones y las trombas del pasado, son más perdurables. Es por esto que los grandes Maestros nos envían a sus discípulos, para que nos enseñen cómo resolver estos conflictos cuya importancia y sutileza ignoramos, ya que no han sido tema de la literatura ni del teatro, no los vislumbramos en los libros ni en los dramas que tratan sobre el amor terrenal. Son un ámbito hasta ahora inexplorado. Y sin embargo se van manifestando con fuerza en el alma del discípulo y en la de aquel que comienza a despertar, hasta el punto de que los grandes Maestros acuden en persona para esclarecerles y darles los medios para adaptarse a ellos. Habrá escritores que mas adelante se encargarán de mostrarnos cómo es más profunda la vida del discípulo y más rica que todas las demás. Ellos describirán
11

las pruebas por las que ha tenido que pasar el discípulo y de que forma ha podido superarlas. Hay centenares de personas que viven inmersos en esta problemática y no obstante los escritores siguen creyendo que en torno a ellos sólo existen los conflictos tocantes al amor humano, el divorcio y los crímenes, volviendo siempre a los mismos temas... Pero es posible mostrar tambien al público que existe otra clase de conflictos, los del discípulo, e indicarle las soluciones que es posible hallar. Este tiempo llegará. Los nuevos problemas serán abordados tambien por las artes y la música, representados a través de formas, colores, estructuras y sonidos nuevos. Se conocen ya varios estilos: el románico, el gótico, el griego... cada uno de ellos se ha encargado de representar problemas que la humanidad ha tenido que resolver. Del mismo modo, en un futuro cuando predomine la vida de los discípulos y los Iniciados, ella va a reflejarse sobre todas las actividades humanas, sobre todas las artes. Las películas y las obras teatrales cambiarán de tema... Ya desde hoy, están apareciendo algunas muestras de espectáculos que enfocan asuntos y problemas distintos a los habituales. Un ejemplo de esto es la película titulada “El Benefactor”, de Raimú. Su protagonista es un ladrón que se ha hecho rico y que comienza por vanidad a prodigar el bien en su entorno, ocultándose hábilmente a las pesquisas policiales en un pueblo pequeño. Al experimentar lo que es volverse generoso, pasar por bueno, sentirse honrado, respetado y amado por todos, se da cuenta del error en que había caído al elegir su primer camino. Al final, la policía le localiza y sólo le queda la posibilidad de morir voluntariamente en medio de un gran incendio, iluminado por el fuego al cual deberá dominar magistralmente para salvar su honor frente a todos los que le veían como un hombre honesto. Para él, esta era a la vez la forma de escapar de la policía y poder conservar su reputación de benefactor... Hé aquí la visión de un nuevo conflicto. En lo sucesivo, las películas irán mostrando nuevos caminos de la existencia. Los peores peligros que el hombre deberá afrontar provienen del lado sutil del pensamiento humano. Todos los seres están más o menos influenciados por las ondas emanadas por los cerebros de millares de hombres perturbados... Para protegerse, hay que rodearse de luz creando como una fortaleza que nos preservará de todas estas vibraciones destructivas. Esta luz será como una coraza que permitirá soportar con facilidad las ondas y sobrevivir a los acontecimientos que vendrán. Esta envoltura de luz será una protección contra las energías nocivas que propaga la humanidad. Cada día mueren miles de seres humanos en medio de la angustia y esto se refleja sobre todos. El hombre posée antenas que captan todo este desvarío, esta angustia, esta desgracia. Me podréis objetar que parece muy egoísta intentar protegerse cuando todo el mundo sufre, que es algo contrario a la compasión... pero os equivocáis al pensar así. Aquel que se protege estará en condiciones de enviar ondas de luz que
12

podrán aliviar a los que viven en medio de la desolación. Cada día sucumben miles de seres y es algo que repercute sobre todo el mundo. Con ayuda de la luz hay que luchar contra las olas de angustia y desespero que circulan por doquier. La luz será como un bote salvavidas para todos aquellos que viven en las sombras. Es necesario propagar las ondas de luz, de calor, de comprensión... Donde quiera que estemos, debemos dar un buen ejemplo de entendimiento, con nuestros amigos y relacionados, así como con los contactos cotidianos que llevemos a cabo con la colectividad. Por todas partes, sin excepción. Nadie debería decir de nosotros que no le entendemos. Es preciso vivir en armonía y buen entendimiento con todos, incluso con los débiles, idiotas, malhechores y similares... Es de esta manera como se adquiere la flexibilidad que hará posible adaptarse y sólo quienes sepan adaptarse sobrevivirán a la gran tormenta. Otro método para volverse flexible, para poder realizar la adaptación: Consiste en saber reir, en estar siempre alegres. Saber reir encierra una gran ductilidad y la risa ya es una forma de adaptación, un vigor, un tono de eterna juventud... Ante todo el humor pero sin sarcasmo, sin nada que pudiera herir a otros. Hay que poder y hay que saber reir. Los hombres rígidos, cristalizados, que no hacen más que pontificar, los pesimistas, son gentes que no saben adaptarse a la vida, no tienen suficiente amor. Ellos nunca serán bien comprendidos por los demás. Ahora bien, cuando decimos que hay que adaptarse, esto no significa que haya que estar “cambiando de chaqueta”... Adaptarse quiere decir ser comprensivos, inteligentes, tener tacto, percibir el momento propicio y la palabra que hay que pronunciar, mantener la actitud correcta, actuar sin perder nunca de vista el propio ideal y las convicciones profundas respecto a nuestro sistema, a nuestra moral... sin hacer concesiones ni transigir respecto a los principios espirituales. Adaptarse no es renunciar a las propias convicciones ni cambiar de opinión, ya que esta sería una adaptación peligrosa. Al adaptarse hay que seguir siendo moralmente igual, como alguien fuerte, honesto, ímprobo.. Sin variar. Aquí todo depende de la flexibilidad, de la inteligencia y sutileza personal. Lo que no hay es que ser rígidos, implacables, conflictivo para vivir, pues todo esto es lo que va a definir el propio monto de estabilidad e imperturbabilidad... La rigidez va unida al envejecimiento y mantenerla implica ir perdiendo a los amigos.
13

El discípulo es un ser en esencia flexible, pero al mismo tiempo sólido e inquebrantable respecto a sus convicciones. Cuando él llega a convertirse en un servidor de Dios, ya podéis cortarle en trocitos... su fe y su amor permanecen imperturbables. El intenta adaptarse con el fin de evitar tragedias y mayores complicaciones. Si la consciencia logra tal estado de flexibilidad y sin embargo comprueba que esto no ha sido suficiente para mejorar a los demás, no por ello va a renunciar el discípulo a ninguna de sus ideas, sino que preferirá arder en la hoguera o ser martirizado para demostrar que no es posible ya ir más lejos en la adaptación. “El hombre debe lanzarse hacia aquel amor que nunca se interrumpe y que no varía jamás... No existe circunstancia alguna que pueda cambiar un amor así. El amor susceptible de ser modificado por las condiciones externas es el amor humano. El Amor divino se mantiene por encima de todas las pruebas, bajo cualquier tipo de circunstancias”. Si se permanece dentro de esta Enseñanza, esta comprensión, este Amor espiritual, se llegará a dominar la situación. Nada podrá dañarnos y la vida será magnífica. Esto es lo que nosotros deseamos, poder adaptarnos maravillosamente a las nuevas influencias celestes y terrestres, para poder dar buen ejemplo a todos, trabajando por el Reino de Dios. ¡ ASÍ SEA!

OMRAAM Institut Solve et Coagula Reus

Centre

14