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25, Luis Gone, Putblo en vie. Mcroh- tora de Sam ov de Gracia, Meso, El Colegto ‘deseo, 1968, 9.94 26 La liertrn robe las relacones cent lileas ene Ambo roca es, por lo exten, prictieamenteinabarcabe:Aigunos elemplos Elster pend extocise de nhivorlogaiade lefevoldcln Mexean. As le complctin de David A Brodin. (Caudilsy eampesins en Rovoucin Meena, Mee, CE, 1988) abn eensjemplosciresdsla mporancideleon {fol social qoeeJerelan les hecendados como bomea de contenctin del conicte mismo ‘nomen haba ido advert pot tur Wr. ‘han observa a actus parva de los peones Seslladosen fs hacienda aueareras de Mo- ‘es enelepleantro def Revolucion ( e- moran, Lex cmpeinor de Mort ye ‘tad nacional, Mexleo, SE, 1976 pp. 124-29. 27 tosctasectador correfponen 4 AO! favery Ann Hagerman johnson, "Land and ‘our in ura Chile, 1850-1986", en Kenneth Duncan e lan Rute (ed), Land and Labour in ati Amen, Cambridge, Cambeidge Un ‘erty Pens 1977, pp. 83-10%: Michael Gnas Ice sCapials agneattore and Labour Con. {tng In Norther Pero, 1860-1905", ural flat Amara Stier vl 12N°2, 198, pp. HicaTS 9 walcom Dear, "A Colombian colee nate; Sante Barbara, Condinamates, 1870: 191, en Duncan y Ruledge, Land and Lee burns pp, 269298. 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Rausch, Where Culture Met rote nati American isto, hmingon, Si. 194 STpam una teorectn de este punto, vt James Sots, Weapon of he Weal vey ny Fos of Peon esitace New Haver, eleUnmerhty Pe, 1988 Sabor excelent eempiog de wo de tas foenesy de esta penipetvo para a M. tonal atinogrian on Caer nd Colonlzetny protests campeina en Co- [Enis 19801950, topos, UniveniaaaNci tale Colorbi, 1980 yHorencaE Nation, The Define of Communty In Pers Cental Fightanty,Penceton, Pinceton University Pres, 1983, Lov estudio més recientes sobre os onflctos rafales pampeanos sn fos de Wal ovAnsaig) CHipetesi sobre os eonictos Spars paripeanor, Buenos Ares RURALIA SE ion, 09 cpp. 7-27, como compl Sor, Cinco aber omprane 1900. 1847), Blenos aes CEAL 1995, 3 vo). 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Seabees Seen era lsal quedo cpr een eta earch neces Epandeconsetia sat sear enna ma tpeiura conémic sin embargo, comuurtearees te pene Giblaonadamemcemerens Como wren’ in eres Flevronslenpenenecmence Wckubieermersienacnne Snpretade nd egeninoce. taeine ei reac ee monsitacodeinventsdemucss erode fe Geers limasdecptinecaraacompanas "Nocestheefomsecer seis ag titarieest Noerinpamcaseeque camitaneen a seney seas Steprocoamenaselnoineniae hee wane ae fein joen or asoisoge uth intadochieenbeargeere ae Etnubibavaicnadgccenpine grapes oa eee de los empresarios nacionales por los que se extlenden hasta el presente, sitanjecsenlornacvorymieme: “sisersieermarat ete. demos secre qure eres. uatwerpane tome trial estaba desplegando”. Su predic- general ocupé en su obra un lugar pree- din esis tn‘ealodewrhaysr. Rincwe Woomens teas ee fm eonémia que svatde: angi ams em ees Ne hosmodeta tamplomentetie: povatlens eee tne gos ide pasdaperibqueestocurndocn frcebaniogt canse eee holes furistansoencade frog emerge aA tora kein sen ned denocis‘cae dominant eee Jy iorotncegansun Suef fr veheasinotn Extoeriny toncnae ian jeronnars cesta mecmvjeosetncrechemnejer tunel rewalar leo inds rope emit caja aedesescs cones Enna yg ymca) arian tien Specie int Sosa cane ence Stave cmnatastae "acon ae y67¢ yest tl 22 rado susemprendimlentos econémicos con una mentalidad netamente comer- dl que lalevaba a mantener la mayor liguldez posible para aprovechar &l m- -ximo las distintas oportunidades deha- ‘cer dinero que!a inestableeconomiaar- igentina offecia, Este comportamiento abla levado a evitar las inversiones fen capltal fifo, estrategia tan beneficlo- 8 para la clase dominante como dafi- ‘ha para el futuro desarrollo de la socte- daden suconjunto. Este articulo estudla el comporta- ‘milento del empresariado industrial en Tos afios del boom agroexportador @ partir del anilisis critico de las tesis Ccentrales de Sbato, Tene tres partes hhlen diferencladas. En la primera, con elobjetivo de brindar el contexto inte- Igctual en el que surgié a obra de Saba- to, planteo una discusion global de las perspectivas que tuvieron al empresa Hado como centro de interés. Alli pre sento el marco general de los estudios sobre el empresario como factor de de~ sarrollo y el creciente papel que la his- torlografia fue ocupando en ese cam~ po, En la segunda, trabajo sobre el te- reno de a verificacién empirica de las, tesls de Sdbato apoyado en mi propia Investigacién. En particular, me con ‘centro en dos de sus hipétesis acerca del empresarlado: 1, la que postula su ImplantaciOn en miltiples actividades econémicas y 2. la que sostiene que esplegaba una estrategla que evitaba Jas inversiones en capltal jo. Muestro que el caso del empresariado industrial argentino ofrece un excelente campo {de aplicacién de la pelmera tesis mien- tras que contrasta fuertemente con la segunda. Finalmente, en la tercera par- te del articulo senalo que el andlsis de Sébato nos plantea, més alld de ta In- tencién del autor, un fructifero trabajo de historia comparada que atin esté ppor hacerse, Por una parte, se observa Ta necesidad de estudiar sus conclusio- nes dentro de un contexto compacatl- vo de similitudes, en el cual América Latina oftece un marco privileglado. Pot otra parte se sefala cus enrique- ccedor resultatfa un andlisis histérico ‘comparada entre la Argentina y otras 4reas del mundo de a relacién que los ‘empresatlos mantenian con el estado. 2, El rescate ‘de un debate moribundo Con su anéllsis del comportamien- to econdmico de la clase dominante, Sébato reabrié un debate que mostraba entonces signos de entusiasmo decre- dente: el del empresarlado como fac- tor de desarrollo, Este debate habia co- nocido susafios dorados en las décadas del dncuenta y del sesenta, cuando la existencia deempresarlos ocalesinno- ‘vadores y elndmicos al estilo schum- peterlano- se consideraba como una de las condiciones necesarlas para que ‘un pais subdesarrollado pasara al lub de las nactonesrlcas, lo mismo que st ‘ausenicla aparecia como una barrerain- franqueable hacia el desarcollo®. Plan- teada la cuest6n, surgieron varias tr terpretacicnes brindando sus anallsis y,a veces, hasta sus soluctones. La que rs entusiasmo recogié en un princl- plo fue aquella que, en vena soctolégi- fae influlda por la teorfa de la moder- nnizacin, explicaba la falta de dinamis- ‘mo del empresariado de las éreas sub- desarroliadas por su apego a valores *culturales” que chocaban con Tos del capltallsmo moderno®. La existencla de estos empresarios nativos ~una ver- ddadera contracara de los Padres Pere- grlnos- llevaba a un atraso endémico del cual s6lo podiasallse si productan tun camble radical en su cosmovisténe Inltaban a sus congéneres de os paises ‘econdmicamente més exitosos. Una Interpretacién alternativa, més econo- micista, dlo vuelta el problema y pas6 de echat las culpas al empresariado 168¢ especie stent ane mea cpanaentec ‘ras la salida se encontraba en un re- sen nytaaeteteaee soa eae oats desarrollo’, ae ta cet sin embargo, desvaneciéndose por fal. Jabistorla, age cane térico del tema®, Sorpresivamente para 69 ns cutsttin que se habia centrado en el devent dea segunda posgera os sayoreshallazgos se realizar ela stra colonialembarataen un pro. fundo revisionism de tas hipotests sqehabian explicado hastaentoncsse drigen del subesazllo en a veion,& 1s ila yprofundamentear8igada Imagen que presenta aos empacs #osdel mundo colonial come ialgos oclosos y antburgueses se contapiso oa que mostabs su aia actonaltad ¥espttudeempres. empresa to. Toni fac entoneesdeserpto como de Blegando este dinamiamo.atavés des Aiversiiaci6n economic, estes exltos Inaugurada pore missin Hernin Cots poster de una em stan vata como mainland E trabalo de David Bracing sobre ta Nueva Espana borbénica fue a obra clave de sta nueva perspectva, Para Beading alte econdmica colonial no Sélo era dindmiea, sno que besabe a dave desu éxto en el comerio na comotredconalmentesehabia pense: doveniahacench of mine Con ele puesto en el comerco, esa eine se Manzaba al diversicaseen dstinos ( actividades econémicas y, para aprove- harlascamblantes oportuntdades que catia sector oftecia, procuraba mante hee la mayor liquldez poste. La tesi de racing gener tal impacto en el mundo de a historia que pronto otos Colonialstas se obsestonaron por ro- bala con mis evidenciao para otrosca- Sos, tareaen la que lograron un éxito notable. Para os fines de este artculo basta con menclonar a John Kleza, quien splice esquema de Brading at so expectico de la dudad de México en la era borbéntca, Como resultado, este autor aseguraba que los dvales en Jos que se alviiala sociedad colonial nnoeran verticaes sino hosizontaleses Gecir no habia contro entre comer ‘lantes, mineros yhacendadossinoe tela gran dnedivesifeade yun grupo de pequenos empresarios, ellos tam- biendedicadosa varisactvidagesaun que con mucho menos capital’. La his- foriografa colonial latinoameicana pronto Insp trabajos sobre periods nis recentes y mosté con clavidadel Valor de los adlsisempfricos en loses- ludios sobre el empresarlado En la Argentina el interes por estu- dara los empresrioseraescaso cuando Sabato lo reseaté dela penumbraa ines de la década del setenta, ta atencion tespertada po el tema habia conocido teloces momentos en la década ant ior cuando los segutdores de storias Gel desarrollo y de la modernizacion haan produeldo una serie de trabajos ¥ generado un modesto debate, Como Seonsideraba que la tadustria era Coniclon sine qua non para que el pais pudlera desarollars, el nudo de a $tencln Tue puesto en Tos empresatios industelales, en un ariculo recente, Maria ins Barbero ha ese fa ta yectorla del tema empresarlal en el Mundo cadémico argentino, mostan- dd como ls dlscsiones dela época se desplerabanen una datica de augu- tos entre opumisasypesimistasaldis- ccutirse la posibliidad de contar con in- dustriales dindmicos que lideraran el proceso de modernizacion del pais" ila vistén pesimista, sin embargo, primaba cuando los andlisis se reallza. ban en clave histdrica. En esta perspec- tiva, el nfluyente trabajo de Oscar Cornbiit obx6 como modelo del anall- sis sombrio, Esteautor presentaba a los Industtiales del periodo de auge agro- ‘exportador como un grupo deébll ~en gran medida po: estar compuesto por textranjeros carentes de poder politico ‘que nada podia hacer contra los pode- tosos terratenlentes que controlaban Ta economia y el estado!”. Esta pers pectiva era parte de un paradigma més general, ampllamente aceptado den- to y fuera del campo académico, que asimilaba a los terracenientes con Ia ‘lite econémica y los mostraba com- portindose de manera parasitala y &s- titieal2, Sabato reacciond conta este paradigma y brind6 uno alternative {gue sefalaba la falsedad de amas afr miaciones (aunque nolibrando por ello ala lite de haber encarnado las causas {el estancamiento argentino)}?. Si Sabato reaccionaba contra la ver- slén dela dite como exclusivamente te- fratenlente y parasitaria, también reto- ‘maba la vibeante tradici6n intelectual de Milcades Pena, Una de las mayores ventajas de este ensayista, ademés de su blllantez y frescura, era su heterodo- xia, Desde el troskismo, Pena rechaz6 la busqueda de una burguesfa nacional ‘modernizadora porlaque otras cotrien: tes de laquierda se obsesionaban. Gra. clasaesta posicion iconoclasta, se anzé aun desafiante vabajo empirico y see xivo, mostrando el funclonamiento de tuna burguesia quese diversificaba en el agro, la Industrla, et comercio y las fi- ‘nanzas, tanto como se ligaba al capital, ‘extranjero. Aunque Pena se referiaa un periodo mucho mas reciente que el del Auge agroexportador, no por eso de} de rastrear las raices historicas de sus 704 conclusiones, De esta manera, la but- guesia Industrial argentina no habria evoluctonado desde el siglo XIX al est- lo dela de ls paises centrales, pasando del pequertotallera la gran fabrica, cre- ciendo auténomamente y oponléndo- se los intereses ageaios, Por el contra rio, segin Pefta, *lJa burguesia indus- {tial argentina ha nacido estzechamen- te ligada a los terratententes”, Si bien consideraba queno habjan sido histdel ‘camente los mismos actores sostenia, que la burguesfa industrial y la clase te trateniente habian compartido sus in. tereses. Sabato avanz6, por su parte, donde Pena se habia detenido y most ‘una clase dominante unificada desde los mismos comienzos de la Argentina moderna, levando el desaffo de una perspectiva tan novedosa a limites to- davia mas amplios! Enel contexto deja discusidn dee tonces sobre el tema empresarla, Saba toadhirié en gran medidaala interpre. tacién econémice y rechazé por com- pleto a cultural. Su trabajo resulté con temporéneo al realizado por Nathaniel Left, un estudioso de la historia econé- ‘mica brasilena. En el caso de los paises en vias de desarrollo, Leff resaltaba e! ddinamismo del empresariado y su im. plantaciénendistintasactividades eco. ‘Rémicas la vez que Invtaba aestudiar sucomportamiento como inversor, da- dos el rlesgo y la Incertidurmbre 3 10s, ue debia enirentarse'5, El marco ex. pllcativo de Sabato fue mas alld que el de Leff al profundizar en el andamiaie te6rico de ia interpretacién econdmica Apatte de un enfogue comin, Let Sabato comparteron la obseston por buscarenta historia losorignes ena sentido similae a sealaco por Mare Boch yque impitea a vee principio y causa el subdestollo. Sabato res {U0 un debate del desgano con sun. texpretacién la historia deba proveet Tode'a contundenca de su evidencla empitica, Es dentco dela confluencia tnt Intepretacin y empiriaen la aque se van a dsarrliar las prOximas« dos seciones. 3. Los industriales importadores: una confiemacién de las tesis, del empresatiado, En efecto, Sabato se- de Jorge Sabato falé que, paradéjicamente, no habia sido la existencia de un mercado lleno El caso de los industeiales se ajusta de trabas 10 que impidié el desarcolio de manera notable ala tesis de Sabato futuro del pais sino la gran facilidad del empresarlado implantado en mul. ‘on que podia lievarse a la prictica el __tiples sectores econdmicos. Esta planteo tedrico de la igualacién de las toqueen su ensayo no se ocupe de los tasas de gananciasentie diferentesacti- industcalesen particular como queen vidades (que mostraba un capitalismo sus hipétesls dej6 abierto un espaclo funcionando a plenoen el costo plazo) en el que insertaban con faclidadl. En yr