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David evade la lanza

Yaquee escribió "Esta es una de las enseñanzas que más llegó a mi corazón; y es mi anhelo, hoy, que sea de
bendición para vos. Falta poco para terminar con esta serie de lecciones, preparate porque pronto habrá una
sorpresa para los que siguen este estudio.
Que puedas tener éxito en tu vida, que sea Cristo la fuerza y el valor para tu alma, a no desmayar que con El somos
más que vencedores. ¡¡¡Adelante con Jesús!!!

David evade la lanza.

"Acontenció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de la casa.
David tocaba con su mano como los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano. Y arrojó la lanza Saúl diciendo:
Enclavaré a David a la pared. Pero David la evadió dos veces.- (1º Samuel 18: 10, 11)

Introducción:

El enojo de Saúl se transformó en celo, y este en venganza. La expresión "y desde aquel día" (18: 9) lleva hasta
"acontenció al otro día (18: 10) Lo que sembramos un día se cultiva al otro día. Debemos tener mucho cuidado de
cual es la semilla que sembramos diariamente, para no vernos sorprendidos al otro día con los resultados que, por
ejemplo, en el caso de Saúl fueron terribles.-

Puntos Básicos:

1. "Un espíritu malo de parte de Dios, tomó a Saúl": No es que Dios le haya enviado a Saúl un espíritu maloo
demonio para que lo tomara, lo cual creemos que aquí se refiere a un aposeción temporal del cuerpo de Saúl. La
razón es que "el Espíritu de Jehová se apartó de Saúl" (16: 14) y como resultado leemos "y le atormentaba un
espíritu malo de parte de Jehová" (16: 14) además "y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl ... y
el espíritu malo se apartaba de él". (16: 23) Solo los malos espíritus se apoderan. El Espíritu Santo no se apodera. El
da poder: "Pero vosotros recibireís poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espírtu Santo y me sereís
testigos..." (Hechos 1: 8) Acá notamos que dice "recibireís poder" y "cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo";
no está diciendo que el se va a apoderar de nosotros para tener que tengamos ese poder. Por eso cuando se canta
ese coro: "Ven, ven, ve, espíritu divino... apoderate, apoderate, apoderate de todo mi ser". Está mal expresado,
aprendamos aún en los cánticos a cantar con entendimiento. Esto es a modo de reflexión.

2. "Y el desvariaba en medio de la casa": Saúl había comenzado a perder control sobre su persona. Su
comportamiento cambió.
Cuando los que ejecutan una tarea dentro de la obra del Señor comienzan a desvariar: ES TIEMPO DE CAMBIO. Su
permanencia por más tiempo, hará daño a la obra del Señor.
Ya Saúl estaba como un loco, paranoico y esquizofrénico. El huía de nadie y temía a nadie. Quizás se sentía
perseguido, oía cosas que no se decían, veía cosas que nadie hacía, pensaba que no lo querían y era perseguido.
Casi seguro que dejó llenar la cabeza por algún "amigo", que en ves de ayudarlo, lo hundía más todavía. Los líderes,
obreros y servidores en este estado, caminan de un lado a otro, buscando la oportunidad y el medio de eliminar a los
que les puedan hacer sombra.
QUE EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS NOS AYUDE, a saber actuar correctamente, a fin de mantenernos dentro de su
soberana voluntad.-

3. "Y arrojó Saúl la lanza, pero David la evadió dos veces": Desde temprano en su ministerio, David tuvo que
aprender la difícil tarea de evadir la lanza. Cualquiera en el lugar de David se hubiese defendido tirándole a su vez la
lanza a Saúl. Antes de seguir veamos que nos dice el diccionario del significado de la palabra EVADIR: Evitar una
dificultad, un peligro o el *****plimiento de una obligación. Sinónimos de esta palabra son: evitar, eludir, esquivar,
soslayar, rehuir.
Lo irónico de David, es que en vez de arrojar la lanza en defensa propia, EL LA EVADE, y no lo hizo una sola vez,
sino que dos y tres también (1º Samuel 18: 10) Davis se hizo un experto en evadir lanzas.
¿Sabes evadir lanzas? Tods los que de una u otra forma estamos sirviendo al Señor, tenemos que aprender a evadir
las lanzas que a diario nos arrojan. Algunas de estas lanzas son: la calumnia, la división, el chisme, las tentaciones,
la hipocrecía, el desánimo, la habladuría, las burlas...
Aunque un superior arroje lanzas, sea cual fuere su motivo, nunca nos defenderemos arrojándole de regreso las
mismas lanzas. El aprender a evadir lanzas requiere: TENER UN CORAZÓN LIMPIO, SER PACIENTE, CONFIAR
EN DIOS, ACTUAR EN AMOR, Y NO IMPULSADOS POR LA IRA.
David no quería ser un Saúl, hacia todo lo contrario. Si aquel le tiraba la lanza, este la evadía. Si aquel lo perseguía,
el huía. Si aquel lo quería matar, aunque este tuviera la oportunidad de matarlo a él, no lo hacia.
Cualquiera arroja lanzas. Para esto no se necesita mucha pericia, quizás puntería y tener un blanco, pero EVADIR la
lanza reuiqere: OBSERVACIÓN, EXPECTACIÓN Y AGILIDAD. Este ejercicio le ayudó luego a David en su ministerio
como Rey, cuando las lanzas de las críticas le fueron arrojadas de continuo. Si algo aprendió David, fue a no arrojar
su lanza jamás contra nadie indefenso, y más todavía, nadie dentro del plan de la voluntad de Dios.-
CONCLUSIÓN:

¿SOS DE LOS QUE ARROJAN LANZAS O DE LOS QUE LAS EVADEN? ¿EVADIS LAS LANZAS UNA SOLA VEZ O
TODAS LAS VECES?
Es tiempo de pedir a Dios destreza espiritual, unción del Espíritu Santo diariamente y mucho amor, para ser expertos
en esquivar las lanzas que nos puedan arrojar ... CUIDADO ... puede venir una en el aire contra vos ... ESQUIVALA
... y no la vuelvas a arrojar.-