Esta humanidad tan llena de

El número

100
En la edición: Denisse Sánchez Erosa . Argentina Casanova . Ileana Garma . Mario Pineda . Adán Echeverría . Joelia Dávila . Jesús Bartolo

Director: Jorge Manzanilla
Número 100 / 26 Octubre 2011

Un pasquín del Grupo La Resistencia 2012

En la edición: Denisse Sánchez Erosa . Argentina Casanova . Ileana Garma . Mario Pineda . Adán Echeverría . Joelia Dávila . Jesús Bartolo Director: Jorge Manzanilla

Esta humanidad tan llena de Grietas. El número 100 1a. Edición 2011 por Catarsis Literaria El Drenaje.
Mérida, Yucatán, México. Cel. 045 9991058371

D. R. © de la obra cada uno de los autores firmantes. D. R. © de la presente edición Ileana Garma.

Este libro no puede ser reproducido parcial o totalmente sin autorización escrita del titular del copyright. HECHO EN MÉXICO.

Florentino Fuentes

COMENTARIOS
CRÍTICOS

JUICIO PENAS CONTRA FELIPE CALDERÓN HINOJOSA
ADÁN ECHEVERRÍA

La búsqueda de cómo hacer que aquello que dicen durante su juramento todos los servidores públicos de alto rango, sobre todo los de algún poder político, ya sea impuesto por las leyes, como por los efectos de una votación ciudadana, alcaldes, diputados, senadores, gobernadores y el presidente de la República: Si falto a mi juramento, que la sociedad me lo demande. Las leyes mexicanas no han querido desarrollar ese procedimiento legal que nos permita demandárselo. Eso da a pie a la impunidad, la corrupción, el compadrazgo en vías de recibir apoyos, repartir con los de arriba, de manera fácil y ante la vista de todos, cínicamente, y hacer lo que se les venga en gana, lastimando una y otra vez a la sociedad. Al ser una sociedad mexicana dividida entre los Partidócratas, los que están pegados al poder, y todos los gobernados, nos dejan sin herramientas legales para pedir justicia. La noticia de un grupo de ciudadanos lanzando gritos de auxilio a las sociedades internacionales para que miren la realidad de un México que sufre por las malas decisiones de sus gobernantes, y pretende llevar y desarrollar un Juicio penal internacional contra Felipe Calderón (presidente espurio de México), Joaquín Guzmán Loera (El Chapo Guzmán, quien se presume escapó de prisión en el mandato de Vicente Fox), Genaro García Luna (Secretario de Seguridad Pública), Guillermo Galván Galván, Francisco Saynez Mendoza y demás autoridades, militares y narcotraficantes responsables de crímenes de guerra en México. Un grupo de ciudadanos, al fin se da cita en este texto para intentar mostrar a la sociedad mexicana e internacional, el sufrimiento que la partidocracia que gobierna México realiza de manera consciente sobre el pueblo mexicano. El texto dice algo como esto: Los abajo firmantes solicitamos a la Corte Penal Internacional (CPI) ejercer su competencia respecto de los crímenes que a continuación se narran.

Felipe Calderón declaró el inicio de una "guerra" contra el narcotráfico, el 11 de diciembre de 2006, que ha resultado en la muerte de más de 40,000 seres humanos en los últimos 4 años. Para ello se ha valido de las fuerzas policíacas, el Ejército y Marina mexicanas. El uso del ejército en operativos contra el narcotráfico comenzó varios años atrás pero se intensificó en este período. Calderón ha ordenado continuar con dicha guerra a pesar de que organismos internacionales le han solicitado dejar de emplear al Ejército en funciones que deberían desarrollar los cuerpos policíacos (fuente: Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, informe preeliminar, marzo 2011). Tan sólo en 2010 este conflicto armado ha causado más muertes que la guerra emprendida por los Estados Unidos de Norteamérica en Afganistán y Paquistán (Fuente: Barómetro de Conflictos, Universidad de Heidelberg Alemania) y ha dejado también más desplazados, esto es, alrededor de 120,000 personas debido a la violencia generalizada (Fuente: Internal Displacement Monitoring Center 2010). La situación de los jóvenes y niños es particularmente vulnerable: mil 226 de los muertos que perecieron en fuego cruzado o ataques directos, de diciembre de 2006 a diciembre de 2010, son niños, niñas y adolescentes (Fuente: Red por los Derechos de la Infancia en México). Todos en México, desde los infantes hasta los mexicanos de la tercera edad, que tenemos la oportunidad de convivir en sociedad, comenzamos a acostumbrarnos a los conceptos de narco, corrupción, descabezados, secuestro, y esto es lamentable y peligroso. El ser humano se adapta a todo, hasta a vivir entre cadáveres, a matar para sobrevivir, hacia ese camino nos quieren llevar los gobernantes mexicanos. Habrá que detenerlos y pensar en la posibilidad de hacer que cumplan con su trabajo, utilizando toda nuestra inteligencia. Puedes leer y firmar la petición en la siguiente liga: http://www.petitiononline.com/CPI/petition.html

MÉXICO SE ESCRIBE CON SANGRE
MARCELO PÉREZ RODRÍGUEZ

Hay decepción, desconfianza y desilusiones en los corazones de los mexicanos. Ni las autoridades de los diferentes niveles, ni altos funcionarios, ni los partidos políticos han podido llevar a buen puerto y abrigo a los diferentes estados y al país. La corrupción, la improvisación, el compadrazgo, el amiguismo, el nepotismo y la impunidad, signos que debilitan a la política, a la economía, a la justicia y a la democracia, que se pensaban que estaban extinguiéndose, siguen presentes y permean en las dependencias oficiales de todos los niveles. Vemos como estas autoridades, políticos y gobernantes amasan fortunas, viven bien, en mansiones majestuosas, y siguen presentes al paso de los trienios o sexenios. No cometen el error de salir del presupuesto y viven como reyes. Es lógico que no se preocupen de la economía del país ni la de millones de mexicanos. Es más, hay quienes se atreven a declarar que el mexicano puede vivir cómodamente con el salario mínimo. Como si ellos vivieran con el mínimo o cuando menos con cien pesos al día. Es la clase trabajadora, los obreros, profesionales, amas de casa, quienes sufren los embates de la situación económica. Los precios se incrementan continuamente y los alimentos escasean en las mesas de las familias mexicanas. Y esto son golpes que acaban con la confianza de los ciudadanos. La gasolina es un detonante que afecta a los mexicanos. Los "gasolinazas" frecuentes, el incremento constante de este producto, estimulan el incremento de precios y ahoga la economía de millones de familias. Los salarios no dan para satisfacer lo mínimo que consume en alimentos una familia, ni para el pago de luz, agua, camiones, teléfono y otros impuestos. Son verdaderos milagros que las amas de casa hacen para sobrevivir y mal alimentar a los pequeños.

Ni hablar de los gastos de educación. Hay que enviar a los niños a las escuelas y esto genera pagos, aunque se cacaree que la educación es gratuita, pues en la realidad no es así. Hay inscripciones y cuotas mensuales, gastos para útiles escolares, uniformes, transportes, materiales y mantenimiento de las escuelas. Muchos niños dejan la escuela por la economía familiar o no siguen otros niveles y se quedan, si fue posible esa proeza, terminar la secundaria. Las deficiencias educativas, por tanto, saltan a la vista. Hay niños y jóvenes que no leen, se les dificulta redactar un mensaje y muestran carencias en diferentes materias. Este círculo vicioso se arrastra en los diferentes niveles educativos y, al final, es lógico que tengamos profesionales, políticos, funcionarios y gobernantes con deficiencias académicas. Y si además no tienen una educación integral, como se señala en la Constitución, entonces los habrá con falta de sensibilidad, sin valores y dispuestos a enriquecerse a la mala, a costa de los demás. Y por si esto fuera poco, la violencia surge ya como un problema social en el país. La drogadicción y la delincuencia organizada están presentes en los estados, con diferentes matices. El país se sacude y en vez de buscar soluciones planeadas se inicia una guerra encarnizada en donde los ciudadanos son los afectados. Hay una lucha sin cuartel en donde los crímenes están a la orden del día. Tiroteos en calles céntricas, cerca de escuelas, en restaurantes, en discotecas o fiestas juveniles son la escenografía cotidianas en varios estados; cadáveres cercenados son tirados en aguas o carreteras; policías uniformados y exjudiciales, involucrados también en el narcotráficos, son asesinados por la lucha de espacios. Vivimos en películas de acción y terror. Estamos inmersos en sangre y fuego, y esto no le puede dar tranquilidad económica y política a un país. Los gobernantes, funcionarios, políticos, policías y militares, una cantidad considerable, al paso de los años y sexenios, han cedido a las tentaciones monetarias y se han coludido o le han dado facilidades a la delincuencia. Y ésta creció enormidades. Por tanto, tenemos grupos bien organizados, con armas de alto poder y dinero para comprar conciencias.

Los mexicanos estamos atrapados entre dos fuegos el crimen organizado que impone condiciones y crea temores entre las familias mexicanas y autoridades que se corrompen y derrochan el presupuesto. Dos grupos de delincuencia organizada, una legal y la otra ilícita. Sin embargo, al final quedamos con las espaldas pegadas a la pared. México sangra. Los muertos suman decenas, cientos, miles. Es una guerra sin cuartel entre autoridades y delincuencia organizada. ¿Hacia dónde vamos? ¿Hasta cuándo terminará esta masacre, que masacra también a inocentes? México necesita cambios. Necesita políticos, funcionarios y gobernantes honrados, dispuestos a trabajar por el bienestar del pueblo. Mientras esto sucede, el líquido vital corre por los estados e inunda al país. México se escribe ahora con sangre.

LA ESTRATEGIA DE FELIPE CALDERÓN
ADÁN ECHEVERRÍA

Este fin de semana asesinaron a un taxista en la esquina de mi casa en el fraccionamiento Francisco de Montejo, justo la mañana del día en que se inaugura el Nuevo distribuidor vial del Paseo de Montejo, justo cuando la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco dice a la prensa que el gobierno federal le pretende reducir cerca de 5 millones de pesos en materia de seguridad nacional. Así las cosas se puede resumir: el gobierno federal mira a los estados gobernados por la oposición, lo primero que hace es buscar reducir el presupuesto federal, luego que del presupuesto autorizado, todo aquello que se conoce como Paripaso, que no es otra cosa que poner la Mitad el gobierno federal y la Mitad el gobierno Estatal, la mitad de la federación tarda en llegar o lo que es peor, llega a destiempo (como ejemplo es que el dinero para reforestación llega en época de lluvias, por lo que la reforestación no se logra), después que el ahorcamiento de la federación no se logra por los acuerdos, tratos partidocráticos que se desarrollan en las altas cúpulas políticas de: soltamos presupuesto, pero nos dejas tales alcaldías, o tales secretarías o direcciones, entonces lo siguiente es acusar de que tal entidad presenta acciones fallidas en la seguridad. Yucatán ocupa el primer lugar en seguridad nacional, durante todo el sexenio del genocida Felipe Calderón Hinojosa. Esa mujer a la que muchas mujeres y hombres de Yucatán insultan y denostan como mujer de pueblo, imbécil, salbutera y demás linduras, permite que podamos caminar las calles de Mérida, lejos de la violencia que los panistas están acostumbrándose a desarrollar. En Mérida tenemos el ejemplo de la autogolpiza que se propinaron los panistas en la Glorieta de la Paz, bajo las órdenes de Beatriz Zavala y Patricio Patrón Laviada, y con la venia de algunas ingentes fábricas de noticias que hace varios ayeres circulan en Yucatán. Así las cosas el gobierno federal de Felipe Calderón Hinojosa invierte en la generación de grupos paramilitares que se les salen de con-

trol; grupos producidos en el Yunque son Los caballeros templarios, los Mata Zetas, y otros que poco a poco irán apareciendo, debido a la creatividad de Genaro García Luna. Es entonces cuando la puesta en escena está preparada: anuncia Javier Sicilia y colaboradores su marcha por esos lugares, su marcha de la paz, acompañados de un grupo muy armado, puesto por el gobierno federal para su protección. Se hace el teatro, se sueltan a las fieras del Yunque, y aparecen muertos, que los gobiernos estatales dirán: son narcos que se matan entre narcos, pero la realidad es que ni a los gobiernos de oposición ni a los gobiernos federales se les puede creer, los que quedan en el medio son los ciudadanos. Inocentes ciudadanos a los que luego hay que ir a identificar a las fosas comunes. No me sorprende compañeros ciudadanos de Mérida, que hoy a partir de estos meses, que la gobernadora está por irse a la campaña de Peña Nieto, en busca de servir desde la federación al pueblo mexicano, las muertes comiencen a darse cada vez más en Yucatán, que haya más y más muertos, tus amigos, tus hijos, tus compañeros. Los culpables serán siempre Felipe Calderón Hinojosa y sus colaboradores. De la creación de los Zetas, de la creación de los Mata Zetas, y todos aquellos grupos paramilitares que ocupan todas las páginas de la prensa nacional.

LO DEL ABORTO EN MÉXICO
BÁRBARA LÓPEZ LEÓN

Resulta absurdo el hecho de querer coartar el derecho a una decisión responsable sobre el propio cuerpo, el derecho a una maternidad libre y voluntaria. La penalización del aborto tan solo criminaliza a la mujer, en este país donde el gobierno es tan sólo una triste farsa, con este tipo de decisiones lo único que "nuestro México" (si, "nuestro México" el de los jodidos, el del pueblo, no el de los ricos y políticos) gana es la discriminación de la mujer, el aumento de la pobreza y la ignorancia; un numero incontrolable de madres adolescentes, madres solteras, niños abandonados, niños de la calle, maltratados, violentados, abusados, traumatizados, mujeres infelices y frustradas. Esto es un claro ejemplo de la cultura machista en la que vivimos. Algunas hacemos la elección de ser madres, elección que hacemos con amor, con el mismo amor que otras deciden terminar un embarazo, las razones pueden ser muchas y diversas, mas para mí, todas validas. En lo personal nunca pensé en la opción de un aborto, pero respeto a aquellas que si lo han hecho; es una decisión que conlleva más responsabilidad y conciencia que llevar a término un embarazo en el cual el producto será un ser humano infeliz, carente de las atenciones necesarias y básicas e incluso carente de amor y afecto. ¿Esto es lo que queremos para nuestro país?, hombres y mujeres que por falta de atención a sus necesidades básicas y carencias emocionales terminan siendo parte de la delincuencia. ¿Eso queremos? ¿Mas violencia? ¿Más ignorancia? Hablando en nombre de las mujeres concientes, me permito decir que las mujeres exigimos que se respeten nuestros derechos reproductivos, NO queremos ser madres por obligación, ¡Queremos ser madres por elección! Queremos control sobre nuestro cuerpo, nuestra fertilidad y nuestra maternidad.

El penalizar el aborto es una decisión completamente irresponsable. Es fomentar los abortos clandestinos en sitios insalubres, lleno de riesgos para las mujeres. Tener un hijo es una enorme respon-sabilidad, no es necesario arruinar la vida de dos seres humanos por llenar los bolsillos de politiquillos y curas.

TRINCHERAS
JOELIA DÁVILA -PE.EME COLECTIVO-

Hay temas en los que se hace mucho ruido, pasa el tiempo y se olvidan. Hay temas en los que no se hace ruido y pasan desapercibidos. Pero hay temas en los que se hace ruido y las voces son calladas, con medios mudos, con instituciones fallidas o con balazos. Y hay veces en que las voces no alcanzan a ser escuchadas porque nadie quiere escucharlas. La indiferencia social es la mejor arma de la injusticia. Hace algunos meses mi mujer y yo cele-bramos que este país no estuviera detenido en el tiempo y avanzara en materia de igualdad y derechos humanos al avalarse en el D. F. el ma-trimonio entre personas del mismo sexo, y hace otros más que volvimos a sentir el peso del retroceso, la marginación y la desigualdad en nuestra propia ciudad, absurdamente privilegiada en el mapamundi, al aprobarse una modificación a la constitución del estado que pone candado a este tipo de matrimonios bajo argumentos o pseudoprincipios moralizantes, que no van más allá de rendirle pleitesías a una iglesia que los tiene agarrados del cuello. Y ahora mismo estamos viviendo una nueva decepción mientras coartan los derechos humanos básicos de las mujeres, en este y otros estados, en donde ya no tenemos opción de decidir sobre nuestro cuerpo. No se trata de que crea o no en el matrimonio, en dios o que desprecie la maternidad. Tampoco se trata de lo que crea una bola de señores trajeados que se sientan en sus laureles a decidir lo que está bien o mal para un país que, de hecho, no brinca demasiado cuando se le pisotea. Se trata de tener la libertad de decir sí o no, y tener la mesa puesta. No pedimos un derecho que limite los matrimonios heterosexuales o que obligue a las mujeres a abortar, pedimos, al contrario, un derecho que amplíe las oportunidades. Se trata de hacer a la ley inclusiva y no exclusiva. En estos momentos estamos viviendo la exclusividad de la justicia en nuestro estado, Baja California: Se ha impuesto sobre la mesa pública una serie de ideas muy personales de los legisladores al aprobar las reformas que penalizan al aborto, bajo cualquier causa. En diciembre de 2008 el Congreso aprobó el decreto 175, el cual modificó al artículo 7 de

la constitución del estado para considerar al individuo como nacido desde el momento de la concepción, para todos los efectos legales, hasta su muerte natural. Y ahora esta reforma ha sido avalada por la Suprema Corte así, tal cual, haciendo de la ley un instrumento exclusivo de ciertas mentalidades. Aquí se sentaron priístas, panistas y perredistas en sus sillones amplios y decidieron, según sus machistas mentes, retrógradas y limítrofes mentes, que la vida debe preservarse a costa de todo, incluso de la misma mujer que dará esa vida. Incluso en contra suya. Porque lo moral está antes que todo, porque todo individuo merece el respeto de sus derechos pero no la madre de este individuo, la cual tal vez fue violada, apenas tiene 12 años, es una adolescente a la que sus padres jamás le hablaron de sexo por vergüenza, es una mujer mayor, de pocos recursos, con muchos otros hijos, a la que su marido viola todas las noches, borracho y sin protección, drogadicta, sin más opciones que dejarlo abandonado en casa para ir a trabajar a la zona roja o a los abarrotes de la esquina o para ir a drogarse o vagar con sus amigos; una mujer que sufrió un accidente y su amado hijo fallece antes de nacer o su vida corre peligro. Eso no importa, esa mujer no importa, porque la mujer es sólo un estuche de vida, porque gracias a su fertilidad está destinada a procrear, gestar y parir, más allá de sus propios intereses y deseos. Ni yo ni muchos de los que defendemos la libertad de decisión estamos a favor del aborto, no apoyamos la muerte bajo ninguna circunstancia, estamos a favor de la vida, pero también a favor de la libertad de decidir, de estar informados, de conocer. Estamos a favor de la educación sexual, de la igualdad de derechos, del respeto. Los argumentos de quienes defienden estas reformas no pasan de ser moralistas y emocionales: Es que una vida tiene un destino, es que es un cuerpo que se destroza, es que dios no regala vida de oquis. Y yo les respondo entonces: El niño que está respirando cemento en el callejón, abandonado por su madre drogadicta, ¿de verdad tendría escrito ese destino?, los niños golpeados, abusados, maltratados, ¿no son cuerpos destrozados que deben soportar su destino simple y sencillamente por existir?, ¿no nos dio dios el libre albedrío y la capacidad para educarnos? Además se les olvida un punto más importante: La ley no siempre es justa y se imparte a los más pobres. En este estado, una mujer de escasos recursos que aborte por accidente tal vez no sea atendida en el Hospital

General y, si la reciben, rápidamente la van a denunciar (como ya ha sucedido desde diciembre del 2008). Mientras investigan -si es que investigan- ella permanecerá en la cárcel sufriendo la falta de su libertad además de la pérdida de su hijo. Porque no sólo las mujeres que pasaron una noche de calentura sin condón son las únicas que abortan, también las que los desean y los aman, o las que son violadas, o las que se accidentan. En cambio, si la hija del gobernador sufriera una violación y quedara embarazada, antes de que se entere la cocinera de la casa, su mamá y ella se van de compras a San Diego y regresan con la menstruación al día. Nadie sabe, nadie supo. Entonces la cárcel es para quienes no puedan irse a San Diego a practicarse un aborto. Pero ¿qué hacemos para luchar contra estos abusos, estos y muchos otros? Cada quien lo hace desde su trinchera, pero ¿es eso verdad? Algunos armamos trincheras. En el 2009 salimos las tres pe.eme a pegar pancartas, hacer videos, exposiciones, ponencias, enviamos correos, usamos las redes y logramos una voz fuerte y hasta conseguimos exponer en foros, sí, pero internacionales. Los contactos que nos llegaron, apoyaron y multiplicaron nuestras voces fueron contactos extranjeros, los contactos locales sólo fueron llamarada de petate cumpliendo a medias con un programa destinado a consumir cierta partida económica para los fines y coordinado por mujeres que, al final de cuentas, resultaban ser misóginas. Entonces, ¿quién lucha de verdad? El gobierno dicta a diestra y siniestra sin razón, sin lógica, dependiendo de lo que diga la iglesia o las estadísticas de las elecciones. Una cosa es cierta: Los que hacen ruido, los que alzan las voces con videos dramáticos de abortos o de niños sufrientes por vivir con dos padres que se visten de mujer, los que hablan en pro de la familia tradicional no son los más pero son los que tienen el poder y, por supuesto, la voz de los medios. Por nuestra parte tuvimos las puertas cerradas de los medios locales e, incluso, cada comentario que se hizo a los periódicos que llegaron a poner notas sobre el tema, eran borrados inmediatamente, eso sin mencionar los comentarios negativos, no en contra de otras formas de vida sino de los argumentos. A la gente no le interesa conocer y razonar, y a los medios no les conviene que lo haga.

No hay una voz de mando para los que no somos representados. Las voces las tenemos nosotros. Pero hay que levantarlas, unirlas para que sean más gruesas. No voy a dejar de formar mi familia homoparental porque no pueda casarme, pero es real que necesito un papel para traspasar esta burocracia si quiero proteger a mi familia, a mis hijos, a mi mujer. Son bienes necesarios, le diré a quien sea que cuestione mi proceder. Lamentablemente muchas mujeres se quedan en el camino, con un hijo sangrante en el vientre y la vida cortada. Ellas ya no tienen voz, la falta de justicia por recibir atención médica ética y no moral, las ha matado. Pero algo tenemos que hacer, por los y las que han muerto en esta batalla, por nosotros, por la libertad, aunque sea gritar, aunque sea escribir. El arte siempre será pancarta de lo que no se dice de otra forma.

LITERATURA JOVEN O JÓVENES EN LA LITERATURA
ALEJANDRO IPATZI PÉREZ

La joven literatura comienza a parecerme muy vieja. En aras de una mejor profesionalización, de una excesiva exposición al mundo, adquiere hábitos perniciosos. Los jóvenes escritores quieren ser ya maduros críticos de un sistema que aún no acaban de comprender en todas sus peculiaridades. Eso está bien. El problema radica en que el resultado es una simplista forma de auto conmiseración. Cuando más en una forma evasiva recargada de reflexiones sin objetivo. Asomado al estante de las más recientes producciones de Tierra Adentro, noté una cosa curiosa: estaba a punto de comprar un libro de X autor; su cuarta de forros me hablaba de una serie de páginas en las que encontraría algunos párrafos interesantes. Pero luego tomé otro libro, luego otro, y luego otro más, y entonces sufrí un empacho asqueado ante tanta trivialidad publicada. Lo que en un solo libro se me hizo como interesante, en muchos se me hizo tan carente de contenido. De todos los títulos exhibidos, no pude encontrar algo que me hiciera sentir las ganas de desembolsar los, por otra parte, módicos pesos que costaban dichos ejemplares. Y es que vistos así, en grupo, todos esos libros se me antojaron tan similares en su estéril contenido que no pude menos que darles la vuelta y recurrir a otros estantes. Y es que cuando siento ganas de leer, no quiero estar desentrañando acertijos, ni descifrando códigos en un extraño lenguaje encriptado. ¿Qué quieren decir? ¿A quién se lo quieren decir? Hace poco, en una presentación de libros, se quejaba el joven autor del poco nivel de lectura de los mexicanos. Pero en cuanto comenzó a leer sus poemas, varios, si no es que todos los presentes, no pudimos menos que justificar el asco que la población mayoritaria siente por los libros. Y es que, ¡qué malos eran sus poemas! Acabé preguntándome dónde estaban esos textos sabrosos, esas anécdotas entrete-nidas, esas tan disfrutables historias que hagan a la gente joven acercarse con gusto a los libros; y sobre todo a los libros de la gente joven. Yo no entiendo cómo

ante tanta juventud, su literatura esté tan sobrecargada de un atroz pesimismo existencial. Uno lo comprendería de quienes han visto pasar sus mejores años. Pero de quienes apenas comien-zan…, cuando tienen aún un mundo de opor-tunidades para mejorar las cosas. Y dedicados a la cómoda quejumbre, pues como que no me va. Resulta tramposo, artificial, manido, ejercer tan bárbara descarga de amarguras en una edad que por obvias razones no han tenido tiempo de padecer. Lo peor de todo es que se vienen repli-cando, generación tras generación, los mismos temas aunque con diferentes enfoques. El ensoñamiento hippie, el desenfreno disco, el desenfado ochentero, el hastío de la generación X, el cinismo yuppie, la robotización actual, el aislamiento post informático. Quizá se trata, como pude contemplar en el after de esa misma presentación, de cultivar una flojera reflexiva, para posteriormente regarla profusamente con litros y litros de cerveza y alcohol. Quizá ese sea el camino por el cual llegaron a decidir que, después de todo, lo que más les convenía era ser poetas. Quizá.

MÉXICO ES UNA HISTORIA
DAVID BAUTISTA TOLEDO

México es una historia; mejor dicho, somos muchas historias, caminos y voces. Somos un pueblo que históricamente ha defendido los principios que dan fundamento y sentido a nuestro sueño de ser nación. Hemos ejercido nuestro derecho a ser libres y a celebrar la vida. Desde la batalla de Tenochtitlán hasta la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad nos mueve el deseo de construir y fortalecer los lazos que nos mantienen unidos. Así, juntos como pueblo, aprendimos que la historia, nuestra historia, la hemos construido con el esfuerzo y la determinación que sólo pueden ser alimentadas por el ansia de la verdadera libertad. La resistencia y la lucha son cualidades de aquello que somos cuando actuamos en conjunto, son fuerzas que nos mueven desde la profundidad de una identidad que se opone y reniega del olvido; no son recursos ni estrategias marciales que emergen cada cierto tiempo de forma caprichosa; son respuestas a situaciones concretas que demandan cambio; son reacciones provocadas por el padecimiento infame y alevoso de engaños e injusticias; son reflejos invertidos de todo aquello que pretende oprimir, debilitar y disolver nuestro ánimo de convivencia. La resistencia y la lucha se han convertido en parte de un ethos que acompaña al pueblo mexicano en su devenir histórico. Según la RAE en su segunda acepción, Independencia significa “libertad, especialmente la de un Estado que no es tributario ni depende de otro". No necesitamos de suficiente esfuerzo intelectual ni de curiosidad informativa y mediática para percatarnos que nuestra condición nacional está muy alejada de semejante definición. Lo preocupante de esto es el aceptar apáticamente el abismo existente entre la realidad y el concepto. La conformación de nuestra subjetividad ha sufrido desde hace décadas la operatividad de un modelo educativo que impide desarrollar las facultades del pensamiento crítico. Este tipo de pensamiento nos lleva a realizar ejercicios de confrontación entre la realidad (lo que acontece, lo que sucede, lo que me aparece) y los conceptos que tengo de ella (lo que aprehendo y me represento de ella, las maneras en que lo hago). Nuestra

percepción de la realidad es desplegada por conceptos que nos permiten observarla y otorgarle significado. La preocupación que compartimos es en relación a ese desfase que nos mantiene en la creencia y la ilusión de estar viviendo en lo real. Presos de la ficción los conceptos carecen de significación y sentido. Quien controla el lenguaje y los conceptos controla nuestra percepción, y por lo tanto, nuestras conductas. En el principio es el grito, diría Hollo-way. Gritamos porque la dignidad se expresa así, intempestivamente; porque el olvido es una música de fondo que pretende distraernos de lo esencial. Gritamos porque somos conscientes que esto no puede seguir de esta manera; porque sabemos que tenemos que detener el ‘continuum’ y el ‘destino lógico’ que impone el tiempo lineal disfrazado de progreso. Gritamos porque somos capaces de sentir todavía frustración y dolor; porque en el fondo de cada uno de nosotros laten la compasión y la esperanza. Gritamos, también, para recuperar la paz y el silencio que no olvida, pero que guarda. Gritamos porque seguimos juntos, y sólo así es válido el grito. Hay una patria inventada desde los lenguajes que manipulan y tiranizan el ocio; construida con conceptos plásticos que engalanan los discursos y que refleja el desafortunado desgaste de la palabra cosificada. Esa patria cubierta de mentira y olvido no puede sostenerse más; desde el fondo se oyen los gritos del México Profundo, pero sólo podremos acceder a ellos desde la instancia que irrumpe en la espacialidad y la temporalidad para reclamarnos el sendero que pareciera perdido: la memoria… ¡Escucha, pueblo!... ¡La palabra es creadora!, ¡La Patria es la tierra! No vamos en pos de la ficción y del olvido; vamos en pos de la vida y la realidad. Esa realidad que es y siempre ha sido nuestra, esa realidad que late como posibilidad, como memoria. Estamos necesitados de celebración y aplaudimos todo aquello que pueda convo-carnos y movernos en una misma dirección, en un mismo espíritu. ¡Festejemos, sí!, pero no perdamos el sentido originario de aquel grito que nos animaba a la conquista de nuestra libertad: “¡Viva México!... ¡Muera el mal gobierno!”.

SOBRE LAS MARAVILLAS DE LA PALABRA POÉTICA
CONTEMPORÁNEA
ROXANNA GRIEGA
Ya no hay poeta encargado del abismo Repito: Ya no hay poeta encargado del abismo el abismo se quedó sin encargado caigamos lentamente Mejor vaya con su poeta más cercano y compre versos tetra pak.

Jorge Manzanilla

Existe una falta de compromiso con la escritura. Se advierte del rumbo y transformación de la palabra poética desde las alturas o el suelo. Hablo desde la trinchera donde se escriben versos emergentes por manos que simulan ser transgresoras. Estos versos se respaldan mediante una actitud que deno-minaremos "moderna". Los habitantes de esta trinchera -esos nuevos poetas-, definen sus límites creativos conforme a la urgencia de reconocimiento. El simulacro es el siguiente: Proyectan una otredad ficticia autodenominarse poetas- para después negarla y volver a ella cuando existe la aprobación del lector. Son partícipes y creadores del mundo que niegan sólo en medida de la esfera del nosotros, grupo de pertenencia donde encuentran reconocimiento y habitan una zona segura. Frente al fracasado encuentro con la palabra, se inventan un hartazgo de las diversas formas de poetizar, crean un problema ficticio en el cual la solución formal consiste en lanzar la renovación de la poesía. Su respuesta frente a la creación literaria es un híbrido: Se propone un texto que está al margen de otro texto, es la justificación que nos dan de su obra la que hará que valoremos su contenido. Es la comodidad de la actitud moderna. Desde esta perspectiva, la palabra poética cae en una desesperación sórdida; su ala está cercenada por centenares de cuerpos en los que se derrapa contundentemente. Roland Barthes sostenía que escribir no consiste en establecer una relación fácil sino una relación compleja con el lenguaje.

Retornamos entonces al lenguaje, esa facultad humana de comunicar, el más peligroso de los bienes que, según Hölderin, se le ha dado al hombre para que muestre lo que es... Y para mostrar lo que es, necesitamos la palabra, ese lugar de procedencia de la poesía. Nos referimos al sentido más amplio desde el cual podemos abordar lo que signi-ficamos como "palabra", es decir, palabra como apertura al mundo. En consecuencia, la poesía -como algunos afirmanno tiene como finalidad la destrucción del tedio de la cotidia-nidad pues juega a dos manos: Desen-cantándonos de nuestro contexto histórico y aterrizando el desencanto en los cuerpos entumidos que habitamos. Esta dialéctica constante es la que incita el desborde. Sin embargo, en la actualidad, con los nombrados nuevos poetas presenciamos la actitud moderna de los creadores que poseen una supuesta expresión estética de trans-gresión. En el nuevo poeta esta transgresión se da a través del atentado a la palabra. Se escribe a dos voces: La primera es la del sujeto escuchando lo que el lector desea encontrar y la segunda es la que genera un hueco en la palabra.

EL SPOT QUE HACE FALTA
MARIO E. PINEDA QUINTAL

En vez de los spots propagandísticos trans-mitidos en la señal de algunos medios de comunicación, para que los mexicanos creamos en la futura victoria del gobierno fe-deral en la mal llamada guerra contra el narcotráfico, se debe pasar solamente uno con una buena ración de autocrítica, honestidad y veracidad sobre los hechos mortales y colaterales provocados por la fallida estrategia de esta cruzada. Digo lo anterior, porque se nota la incon-gruencia en el contenido de los spots con la realidad de su protagonismo; por ejemplo, en una escenografía completamente militarizada con armas, cruzamientos de pecho tierra, helicópteros, tanques y lluvia, aparecen elementos de ejército entrenando para defender a cada mexicano, eso dan a entender, pero al mismo tiempo de esta actuación de guión heroico, en la CNDH siguen llegando reclamos de violaciones hacia los derechos humanos de ciudadanos y ciudadanas del país, hechas por miembros, sin importar rango, del mismo ejército. En otro spot, se muestra una represen-tación del clásico cartel de los más buscados pero con rostros de los capos más famosos del país y una voz declamando cuáles han sido abatidos o capturados, sin embargo, en las noticias nos informan que los carteles siguen formados, realizando ejecuciones necesarias e innecesarias, así como comerciando sus respectivas drogas. Supliendo a estos dos y a los demás, debería estar uno acorde con hechos que realmente estén ocurriendo en el país y no tengan una doble cara. En éste podría salir el Presidente diciendo, quizás, lo siguiente: “Desde que mi gobierno declaró la guerra al narcotráfico, los daños colaterales han herido varios rubros de nuestra sociedad, como el asesinato de 14 estudiantes en la colonia villas de Salvacar de Ciudad Juárez, la balacera en el estadio de futbol del equipo Santos Laguna, la masacre de

72 migrantes en Tamaulipas, la ejecución de varios periodistas, los disparos y ejecuciones cerca de institutos educativos, el asesinato del hijo del poeta Javier Sicilia, y las balas que no iban dirigidas a elementos de seguridad o a delincuentes. No puedo descartar los actos de terro-rismo, como el coche bomba que explotó en Ciudad Juárez, el incendio del Casino Royale en Monterrey y los granadazos durante los festejos del inicio de la independencia en Morelia, Michoacán. Reconozco las tragedias como producto de una fallida estrategia para enfrentar al narcotráfico y me terquedad por no aceptar la necesidad de un cambio. Honestamente no creo acabar con la delincuencia antes de que finalice mi mandato, ni siquiera he podido acabar con los altos índices de desempleo en México, a pesar que fue la principal promesa de mi campaña, pero estoy logrando que mi gobierno no quede en el olvido e históricamente sea el último emanado del decadente panismo.” Claro que es imposible la transmisión de un spot con esa idea, solo queda como una fantasía de esperanza. El mandatario, ante tantos muertos, solo tiene discurso para pedir minutos de silencio, como lo hizo en el mensaje de informe presidencial.

UN MÉXICO DE CORAZÓN ÍNTEGRO
LUIS EDUARDO DE LEÓN

Este verano tuve la oportunidad de rotar en un hospital de cardiología y aprender muchísimo en cuanto a la bomba que nos da vida, el corazón. Uno de los componentes del corazón es la válvula mitral, una de las cuatro válvulas del corazón, la cual se encuentra entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo y se encarga de regular el paso de sangre oxigenada desde los pulmones hacia la potente bomba para ser expulsada hacia la circulación y proveer nutrición a todos los órganos del cuerpo. La válvula mitral consta de dos cúspides que están sostenidas por cuerdas tendinosas y músculos los cuáles favorecen la apertura de la válvula para que pase la sangre al ventrículo, y la cierran cuando e corazón bombea sangre; este proceso ocurre alrededor de 100,000 veces al día. Los cardiólogos hablan del corazón y sus estructuras en términos de integridad. Ser íntegro significa ser completo, sin fallas; algunos autores describen la integridad como incorruptible, algo que está completo. Si cualquier componente del corazón pierde su integridad, como por ejemplo, la ruptura de una sola cuerda tendinosa de la válvula mitral, el corazón se daña y está sometido a mayor estrés; entonces comienza un ciclo vicioso, donde una falla anatómica produce una falla cardiaca, que de no ser reparada, causaría fallas prolongadas no sólo en el mismo corazón sino en otros órganos, poniendo en riesgo la vida del paciente. Por eso la labor de cualquier cirujano es devolverle la integridad al corazón. México, al igual que la válvula mitral del corazón está sostenido por "cuerdas" que le dan la capacidad de trabajar y mantenerse de pie: Es un país dotado de una riqueza histórica y cultural extraordinaria; es un país con una geografía privilegiada que le da la capacidad de tener muchas actividades económicas; México es de los pocos países que puede presumir de tener 31 sitios y 22 categorías (entre las que se encuentran la comida y la música) considerados patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO. México tiene una historia de grandeza, y ha sabido salir

adelante de las dificultades a las que se ha enfrentado. Es un país de gente trabajadora, gente "luchona", gente comprometida con su país, dispuesta a generar cambios. Sin embargo, hay otras "cuerdas ten-dinosas" que han sido dañadas. Las cuerdas de la honestidad lamentablemente se han visto afectadas lo que genera una mayor propensión a los delitos y a las mentiras que afecta negati-vamente a la "cuerda" de la confianza; si la confianza de los mexicanos termina por alterarse nuestra esperanza o expectativas para mejorar se verían grandemente mermadas. Esta falta de confianza y falta de hones-tidad, nos llevan a la alteración de la tercera cuerda: la cuerda de la seguridad que ha sufrido un daño extremo en nuestro corazón, México. Creo que todos estamos de acuerdo que en los últimos años nuestra vida ha sufrido un cambio enorme en cuanto a seguridad se refiere; es común ahora levantarnos y ver las noticias no para escuchar si hubo o no atentados, sino saber CUÁNTOS hubo, una situación que perso-nalmente lamento. Al menos en Monterrey, ya es poco común ver familias completas los domingos por la noche caminar en la Macroplaza por miedo a que ocurra cualquier atentando. Esta inseguridad pone en jaque la cuerda de la tranquilidad que aunque no está del todo rota, podemos decir que está sufriendo un estrés impresionante. ¿Podemos observar el patrón? ¿Podemos ver la analogía? Las estructuras que sostienen nuestra sociedad carecen de integridad. Nuestro corazón está dañado. Lamentablemente México está enfermo, y nosotros somos los cirujanos encargados de realizar la operación que le devolverá la integridad a ese corazón dañado. ¡La cirugía de México comienza HOY! Con la determinación que cada uno de nosotros tenga de ayudar. Un cirujano cualquiera puede quejarse de la dificultad del asunto, y la incapacidad del paciente por no haber tomado responsabilidad antes de su salud; un excelente cirujano no se queja, no hecha culpas a sus colegas, no se molesta por el cuadro que tiene enfrente, él simplemente tiene un objetivo y un plan de acción: reparar el corazón de inmediato para asegurar la vida del paciente.

¿Ya tenemos nuestra visión? Nuestras herramientas son sencillas. El servicio a los demás nos permitirá entablar mejores relaciones con las personas con quienes convivamos; el servicio a los demás aumenta nuestra preocu-pación por los demás y de esa manera ganamos respeto y consideración. El servicio ayudará a reparar la cuerda de la confianza. Debemos ser respetuosos en nuestros tratos con los demás. El respeto es fundamental en cualquier sociedad para el desarrollo de ésta; Benito Juárez lo describió perfectamente en su célebre frase: "El respeto al derecho ajeno, es la paz." El respeto a lo ajeno, el respeto a la integridad de nuestros semejantes, nos permite tener la seguridad de que nadie hará nada que pueda dañar a otra persona y automáticamente se reparará la cuerda de la seguridad. Thomas Fuller, un reconocido escritor inglés, dijo: "El hombre honesto, no le teme a la luz ni a la obscuridad." La honestidad es la última de nuestras herramientas y es indispensable en cualquier sociedad pacífica. Cuando somos honestos en nuestros tratos con las demás personas ganamos su confianza, cualquier duda o temor se disipa, tenemos la plena confianzade que no nos fallarán. Una sociedad honesta puede estar segura que todas sus acciones son para el bien común, y automáticamente se libera el estrés de la cuerda de la tranquilidad. El servicio, el respeto y la honestidad son cualidades de gente íntegra, el tipo de gente que México necesita para recuperar su integridad. La sociedad mexicana no va a cambiar si sólo nos volvemos espectadores, si solamente esperamos detrás del quirófano viendo como unos pocos hacen su parte por mejorar el país. La condición de México no cambia si sólo nos quejamos de lo que hacen o dejan de hacer los políticos. Los cirujanos comunes saben criticar, pero sólo los excelentes cirujanos ponen manos a la obra.Si queremos ver resultados diferentes en nuestro país debemos hacer cosas que nunca jamás hemos hecho. Aunque suene redundante siempre he dicho:"Lo que no cambia, sigue igual." El cambio debe empezar por cada uno de nosotros: los cirujanos dispuestos a actuar. Sé firmemente que nuestro México puede y debe sanar. Creo en el poder que tenemos como ciudadanos para que, trabajando en conjunto, llevemos a México a convertirse en el México cultural que siempre ha sido; el México fuerte que puede llegar a ser; y un México al que otros

países puedan mirar como ejemplo. Nuestro éxito como cirujanos se verá reflejado a medida que entreguemos todo de nosotros, y nos dediquemos con pasión a vivir una vida ejemplar donde el servicio, el respeto y la honestidad no sean sólo valores, sino un estilo de vida que nos ayudarán a convertir a un México enfermo en un México con pasión por lo correcto; Un México de corazón sano, un México de corazón íntegro.

LA VIDA COTIDIANA DE LA VIOLENCIA
BLANCA E. VÁZQUEZ

Escuchar discursos o recomenda-ciones de qué hacer en esta cotidiana violencia me hace reflexionar que vivimos y convivimos con algo que no deberíamos pero que vemos, olemos, escuchamos y sentimos: una guerra, una guerra provocada por unos que nos son pocos (como nos quieren hacer creer) y que han decidido entrar a nuestras casas pero sobretodo a nuestras vidas hacién-donos sentir que esto es la vida cotidiana. El estudio de la vida cotidiana es dilucidar aquello que es "normal" y se convierte en un estilo de vida, en una cotidianidad social que dicta normas y conductas; así el terror y el miedo ha llegado a nuestro espacio y territorio, volviendo normal un tiroteo, un mutilado, un secuestro o los retenes y las acciones adustas de uniformados que pretenden hacernos simular que nos cuidan y protegen. Todos y todas caminamos por las calles creyendo que nada tenemos que ver unos con otros y la realidad es muy diferente; mujeres y hombres que entrelazan sus espacios en el común denominador de la incertidumbre y el temor, víctimas de la apariencia y el odio, de la paranoia y el rencor por una guerra que no toca en nuestras identidades sin que la hayamos invitado pero que se ha metido hasta la cocina y no deja que conciliemos el sueño, porque nadie puede concertarlo mientras haya dolor y muerte en nuestras calles llenando de rabia e impotencia ante el sufrimiento del otro. El sufrimiento del otro debe estar presente en lo que hacemos en nuestra vida cotidiana para buscar que ese otro sepa que nos importa, que sí pensamos en ellos o ellas cada vez que ejercemos nuestra voz, que denunciamos a tantos simuladores de autoridades que han venido a sacrificar nuestra integridad ciudadana por sueldos que nosotros no veremos por más trabajo honesto y comprometido que realicemos. Ese cotidiano sufrimiento que no debiera vivir en nuestra cotidianidad es lo que ha provocado grietas en nuestras relaciones sociales,

resanarlas no valdría de mucho, mejor será reconstruirnos como seres humanos que observan y discuten este performance social.

EDUCACIÓN ENCADENADA
MARCELO PÉREZ RODRÍGUEZ

Los niños no leen, no escriben, no quieren ir a la escuela. Las nuevas generaciones comienzan a odiar y a rechazar los colegios, el estudio. ¿Qué ha pasado? ¿Qué hemos hechos los padres de familia? ¿Qué han dejado de hacer los docentes? Es preocupación ya cómo los pequeños de primaria y adolescentes de secundaria se resisten a acudir a los centros escolares y festejan y aplauden a rabiar los días de asueto, los "puentes", las suspensiones de clases. Ya no es atractivo para los niños y niñas, en su mayoría, los libros, los cuadernos, los lápices o plumas. Es más, ya ni la relación con los amigos se da tanto. La socialización infantil cae también en un estancamiento ante las horas que pasan los pequeños frente a la TV y las computadoras. Sólo el aula sirve para que se relacionen un poco los alumnos. Sin embargo, la escuela no estimula esa socialización ni el aprendizaje en grupo. El niño es obligado a leer páginas de libros o contestar diez o veinte preguntas de cuestionario y a recitar lo que aprendió. Todavía se da en los colegios la educación tradicional, en donde la memorización es central en los "aprendizajes". Se olvida la capacidad infantil y la energía de los adolescentes para el aprendizaje. Se va limitando la creatividad y la imaginación. El niño aprende lo que dice el libro y así lo recita. No hay análisis ni reflexión, cuestionamiento o propuestas. Las ideas de los alumnos que debieran enriquecer al grupo y estimular aprendizajes se silencian. La educación sucumbe a la rutina cotidiana y a las respuestas de fechas y nombres de personajes. Los pequeños, cuando no van a la escuela o están en los jardines de niños, lloran por ir a la escuela primaria, por esa inquietud natural de aprender, quieren escribir, toman libros de sus papás o hermanos y se

sientan a leer. Hay mucho deseo de aprender. La imaginación y la creatividad están en su apogeo. Empero, luego, al llegar a la primaria y comenzar el proceso de enseñanza y aprendizaje los pequeños comienzan a vivir un infierno. No es eso lo que esperaban. La rigidez en el salón de clases, las amenazas de no levantarse ni hablar, de no opìnar, de no manifestar las ideas comienzan a cercenar la inteligencia y a entorpecer los aprendizajes. No se aprovecha, lamentablemente, la energía infantil y ese caudal de imaginación y creatividad. La mente del niño esta abierta para el conocimiento, pero se bloquea el proceso, no se busca cómo llegar y estimular la inteligencia de los niños. En vez de incentivar para que los alumnos hagan, investiguen, observen, cuestionen, propongan, el adulto les quiere "dar" el aprendizaje, pero en fechas, nombres, ciudades y expresiones sueltas. La búsqueda intelectual no se incentiva. El pequeño hace y dice lo que señala el maestro o lo que dice el libro. No puede ir más allá. La mente no puede volar y crear. Está vedado en el salón de clases. Así, la mente se aprisiona y se encarcela la creatividad. El pequeño, el adolescente, el joven, se convierte en un repetidor de conocimientos, de fechas, números y nombre de "héroes". No hay pensamiento libre, ni reflexión, no hay propuestas , menos el sello personal de cada alumno en los aprendizajes y creación. Hay que pintar la manzana y la rosa de rojo, el cielo y el mar azul, las nubes y la luna de blanco y los árboles verdes. El niño no puede cambiar los colores de acuerdo con su visión y gusto creativo. No puede hacer volar la imaginación y recrear su creatividad en el papel. Las mentes se encadenan, así, a un patrón uniforme. Se restringe la inteligencia y el niño se hastía de la rutina cotidiana en donde se le aprisiona su creatividad, su imaginación. Es natural que vaya rechazando y odie la escuela y a sus mentores. Que no desee ir a la escuela y llore porque ya no desea levantarse. No hay la ilusión de aprender, de ir, llegar al colegio y convivir, relacionarse,

socializarse y aprender. No hay atractivos. La creatividad infantil fue encadenada. Hay que sacudir los estereotipos viciados en educación y buscar un proceso dinámico en el aula. Una educación liberadora, que estimule la creatividad, la imaginación, el aprendizaje y ese deseo de investigar de los niños. Es necesario que el maestro cambie el trabajo de aula y reflexione sobre su tarea de educador y busque estrategias nuevas, frescas y de acuerdo con el niño del actual siglo. Hay que romper las cadenas en la educación escolar.

LA VIOLENCIA QUE COMIENZA EN EL HOGAR
VALENTE ARANA

Hace unos meses comenzó una campaña televisiva, patrocinada por Iniciativa México, la cual apuesta por criminalizar a la sociedad civil. En dicha campaña no era el gobierno y su ineptitud los responsables del estallido de la violencia en el país, sino la gente de a pie. Dicha campaña rezaba a los cuatro vientos que si uno compraba un disco pirata, daba mordida al agente de tránsito, no separaba la basura, lavaba el auto con manguera, no se vestía de blanco los sábados para practicar yoga, total que si usted o yo o cualquier hijo de vecino no cruzábamos la calle por la esquina o tirábamos la colilla del cigarro en la banqueta éramos, automáticamente, responsables de los más de 40,000 muertos por violencia relacionada al narcotráfico y la pelea de las plazas entre el gobierno federal y otros carteles. El principal argumento de esta campaña era el de que la violencia comenzaba en el hogar. Siempre me negué a creer esto, pero después de un poco de reflexión me doy cuenta que es verdad, la violencia como fenómeno social comienza por la casa y es desde donde debería de ser combatida como causa de fondo, es decir, que si a largo plazo queremos asegurar la paz en nuestra sociedad debemos de concebir un Plan de Combate a la Gestación de la Violencia en el Hogar. Lo primero, a mi entender, es identificar a los generadores de estas circunstancias y a mí me parece que es muy claro quiénes son estos actores. Creo también que son dos los principales los cuales nombro a continuación. La Comisión Federal de Telecomuni-caciones (COFETEL). Al ser este organismo el encargado de las telecomunicaciones en México es uno de los responsables directos de la violencia en el país ya que esta, al ser generada en el hogar, es alimentada fundamentalmente por la televisión. La televisión abierta en México está en dominio de dos

empresas privadas, Televisa y Tv Azteca. Estas empresas desde su programación promueven la obtención de dinero y poder como valor supremo. El enorme contenido sexual de su programación provoca distorsiones respecto del rol de la mujer en la sociedad y potencializa al hombre como genero dominante, además de promover el odio a través de la burla hacia las minorías indígenas y homosexuales. Estas televisoras plantean la violencia y el sometimiento de los otros como prueba irrefutable de heroísmo y se ocupan en ínfimo grado de los contenidos científicos en su programación. La COFETEL al ser responsable de las telecomunicaciones, es responsable también por la regulación de los contenidos, al omitir dicha responsabilidad está dando pie a que los niños y adolescentes crezcan con al "violencia fantástica" como rector en su concepción del mundo. La Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS). Dicha secretaria tiene gran responsabilidad de la violencia actual ya que se ha encargado de golpear a la clase trabajadora tomando medidas que beneficien a los empleadores y las grandes compañías utilizando como método la explotación del trabajador. Quizá la STPS no lo sepa pero un gran porcentaje de trabajadores son padres y madres de familia los cuales ven reducido el tiempo de convivencia con sus hijos al tener que adoptar dos y hasta tres trabajos, con sueldos insuficientes, para obtener un balance apretado en la manutención de su familia. Aunado a esto, la presión constante ejercida por los patrones, la competencia, la falta de contrato, la ausencia de seguridad social y el temor inminente del despido, lo cual es ilegal, sin embargo es avalada por la STPS al permitir que los juicios por despido injustificado duren hasta diez años, o más, provoca alta tensión sanguínea, jaquecas, migrañas o, en muchos casos, depresión, circunstancias en las cuales se imposibilita en gran medida la convivencia, el dialogo y la transmisión de valores de los trabajadores a sus hijos. De este modo es la STPS la responsable de la carencia de valores y el miedo a vivir en la inseguridad del desempleo, en los sectores de la sociedad en los que el narcotráfico encuentra gatillaros disponibles para sus comandos. Así es que si el gobierno en verdad quiere combatir la violencia que es generada desde el hogar tiene las cosas muy simples. Por un lado

debe de regular la información que reciben los niños y los adolescentes sin caer en la censura. Así como es requisito que los medios de comunicación provean al gobierno de cierto tiempo de difusión, también debería de ser requisito que cierto porcentaje de su programación fuera de carácter científico, social y cultural en las transmisiones de televisión abierta, prohibir las manifestaciones de odio hacia las minorías y los contenidos peyorativos hacia la mujer, con lo cual las televisoras deberían de replantear toda su programación ya que el noventa por ciento está basado en esto fundamentalmente. Por otro lado la generación de empleos dignos y bien remunerados, la seguridad social son catalizadores para una vida digna, desde la cual se transmitan los valores que regeneren el tejido social, tan desgarrado los últimos años y se contrarreste así la polarización de la sociedad, ya que dicha polarización ha fragmentado el cristal desde el cual se visualizan los objetivos en común. El gobierno que haga su parte y la sociedad civil se encargara de hacer la suya para erradicar la violencia que se genera en el hogar. Respecto a la violencia que se genera fuera del hogar ya hablaremos en otra ocasión.

MI ENCUENTRO CON LA LEY O ¿PARA QUÉ SIRVE UNA CREDENCIAL DE CANAL 22?
IRMA EVANGELINA GALLO

Hace rato tuve un encuentro con la ley. Salía de desayunar con mi hermana, Vale, mi Cami y mi sobrinito Pato, después de recoger los trabajos y firmar la boleta de Cami en la escuela. Circulaba a unos 60 km/h por Renato Leduc, antes de llegar a Periférico. De pronto vi muchos policías y patrullas estacionadas del lado derecho de la calle. Uno de ellos me hizo la señal de que me orillara, así que lo hice de inmediato, pensando "no hay problema; traigo todo en orden". Cuando bajo la ventanilla, el oficial (muy amable, eso sí) me dice: "Operativo Conago señorita. ¿Trae su licencia y tarjeta de circulación?". "Sí," le contesto. "La licencia aquí está, pero de la tarjeta de circulación sólo traigo una fotocopia porque me da miedo que alguien se robe el carro con la tarjeta original." La cara de amabilidad le cambió al poli. Otro (que parecía de más rango) se acercó. Yo pensé "¿y ahora?, ¿qué sucede?". El de más rango me dijo: "Si trae copia debe ser copia certificada, sino, va al corralón". Pasaron mil pensamientos por mi mente, a toda velocidad. Y de pronto sólo puse mi cara más linda y le dije: "perdóneme oficial, no sabía, soy periodista". Le mostré mi credencial del Canal 22, cuidando de no sonar prepotente, como de pasada. El de más alto rango vio la credencial y le cambió totalmente la cara. Me dijo: "No se preocupe señorita, se la voy a pasar por esta, pero para la próxima no se le olvide". "Gracias, es usted muy amable", le dije y me arranqué, feliz de darme cuenta de que la credencial de Canal 22 sirve para algo más que para entrar a las instalaciones de la televisora... Ah!, y por supuesto, llegando a casa lo primero que hice fue agarrar la tarjeta original y meterla a mi bolsa. No crean que esto de andar charoleando policías me gusta...

FACEBOOK
ESAÚ CITUK ANDUEZA

Cuando me conecto al Facebook veo que tengo varias etiquetas, la mayoría de ellas son invitaciones a fiestas o reuniones. Veo cambios de estado, actualizaciones de muro, notificaciones, agrego a algún contacto que me envió la solicitud de amistad. Me parece irónico ver ese número de "amigos" que ha ido aumentando desde que abrí mi cuenta, hace ocho meses o más. Una o dos veces me di la tarea de buscar una persona en particular; realmente no pretendo llenarme de contactos. De hecho, no pensé que tuviera tantos contactos como ahora. Para mí, con cien ya eran demasiados; ahora que es el doble me causa ironía ver que han ido llegando los contactos sin tener que buscarlos. También me he dado el lujo de negar admisiones, sobre todo a esos contactos que no necesito, que no me sirven o no quiero saber de ellos. Me parece ridículo ver en mi perfil a un costado donde dice "amigos" la cifra de doscientos y tantos. Creo que es una equivocación, una inexactitud. El hecho de tener a alguien agregado en el facebook no significa que sea mi amigo. Éstos llegan a la vida sin ser buscados ni esperados, en cualquier momento y así como llegan se van o permanecen. Decir que tengo doscientos amigos virtuales sería fingir que soy extremadamente popular, ya que a varios de ellos no los conozco en persona y no he cruzado palabra. Será acaso que esta es la nueva forma de amistad en el siglo XXI: no conocer la voz, la manera de ser, la complexión de la persona a quien se llama amigo. Sin embargo, reconozco que es un medio funcional para entablar nuevas relaciones y diferentes formas de comuni-cación. Una ocasión recuerdo haber agregado a alguien que solo he visto dos veces en persona, pero me agradan sus notas y me gustan sus escritos, no sé si llegaremos a ser "amigos" pero al menos, nos leeremos y estaremos en contacto.

Hace poco me sorprendió ver la invitación de amistad de mi amigo Gustavo. Por fin cedió, como yo. Cuando lo vi por última vez, hace como un mes, me decía palabras similares que yo usaba para no abrir mi cuenta. Ahora veo que él también cayó en la red. Me envió un mensaje: "saludos, probando esta cosa a ver qué sucede". Para mí, el Facebook es una herramienta, sirve para muchas cosas como perjudica para otras, y por supuesto, nunca sustituirá una relación en persona, una experiencia directa con los seres vivos. Antes de tener cuenta, tenía al facebook como un estorbo; no podía creer que la gente prefiriera estar frente a un monitor que pasar el tiempo con alguien de carne y hueso, o leer un libro o alguna actividad más provechosa. Pensaba, y aún lo creo, que es absurdo estar subiendo fotos a cada rato o jugar en línea con otros contactos a través del Facebook. Cómo sólo es una herramienta le contesté a Gustavo que era un gusto verlo por aquellos círculos, y le dije algo que había escuchado: el Facebook como muchas otras cosas es lo que tú haces de él, disfrútalo. Espero que no le pase como a mí, se me ha vuelto vicio, pero es divertido, sobre todo cuando leo notas y artículos interesantes. Eso sí, mi prioridad es leer, mi familia y mis amigos. No sé cuándo volveré a ver a Gustavo, que bueno que tiene Facebook.

EL OLEAJE NAUSEABUNDO DE LA POLÍTICA
MARCELO PÉREZ RODRÍGUEZ

La política actual, la de los funcionarios, políticos y gober-nantes, destruye ilusiones, confianza, democracia, leyes, justicia y presupuesto. Ya no existe el espíritu de servicio que debe erigirse como adalid en la sociedad para sacarla adelante; ya no hay la honradez acrisolada que sea ejemplo de las nuevas generaciones; ya no hay la defensa de las leyes y la justicia para convivir mejor en la comunidad. Ya en las dependencias oficiales permean la mediocridad, el nepotismo, el amiguismo, el compadrazgo y los pagos de campaña. Esto estimula la corrupción y la impunidad. La sociedad, la democracia, la equidad, la justicia quedan relegadas. Son ornamentos para los discursos y las entrevistas, para la foto en la prensa o la TV. Quedamos inmersos los ciudadanos en una vorágine de malos ejemplos y abusos de las autoridades. De legisladores holgazanes y devoradores de dietas y canonjías, de presidentes municipales depredadores del erario, de funcionarios improvisados y mediocres, de gobernantes autoritarios, déspotas e incapaces. Así, el municipio, el estado, el país, quedan a la deriva. Destrozados por estos caníbales del presupuesto. Y no es cuestión de colores, de logotipos o de género. Tanto el pinto como el colorado han demostrado incapacidades, debilidades y mediocridades mil. Uno quiere imitar al otro y se superan mutuamente de un trienio a otro o de un sexenio a otro. Atrapados en las fauces y garras de estos depredadores, las leyes, los avances democráticos, la justicia y el dinero del pueblo sucumben estrepito-samente. Las crisis económicas son ejemplos de las incapacidades de los gobernantes; la violencia y la inseguridad que se vive en todos lados del país es muestra de las complicidades e incapacidad de los funcionarios, de los cuerpos policíacos, de los gobernantes. Los daños causados por la clase política al través de los años están a la vista en todos los sectores, dependencias y presupuestos.

No hay producción en el campo, no hay atención médica de calidad, la educación se hunde en la mediocridad, el petróleo es un negocio que enriquece a dirigentes y políticos, las leyes son manejadas a capricho de jueces y autoridades, la seguridad es utopía, la corrupción es actividad cotidiana en las diferentes dependencias y la impunidad estandarte de funcionarios y gobernantes. Hunden más al país las autoridades y los ciudadanos se quedan aferrados al barco ante el vaivén del oleaje nauseabundo de la corrupción. Surgen los discursos de los políticos y de los dirigentes de los diversos partidos políticos, pero no hay una realidad que estimule a las familias, a los obreros, a los campesinos, a los burócratas, a los profesionales. Hay más pobres al final de cada sexenio y más deuda económica; más desempleados y analfabetos; más jóvenes sin oportunidad de ingresar a una preparatoria o estudiar una carrera; más miseria en el campo y entre los indígenas; más olvido y marginación. La otra cara de la moneda es la riqueza que ostentan los políticos, legisladores, funcionarios, presidentes municipales y gobernantes. El presupuesto se adelgaza ante las grandes mordidas que sufre. Más obras millonarias para dividir mejor el pastel. Proyectos sacados bajo la manga que beneficia a familiares, amigos e incondicionales de las autoridades. Corrupción al más alto nivel, acorde con la clase gobernante. Depredadores que cada día se enriquecen más a costa de los millones de pobres y de la clase media que se ahoga al perder poder adquisitivo y que se desliza en el tobogán para hacer la caída más estrepitosa. Los discursos de los políticos y funcionarios, de los gobernantes y legisladores rayan en el cinismo escandaloso. Dicen preocuparse por la gente y la sociedad, pero en sus acciones hay beneficio personal y latrocinio. No hay honradez, ni deseo de servir, en muchos de ellos. Hay intereses personales, posiciones partidistas y no excluirse de las nóminas oficiales. Y si hay protestas, críticas y cuestionamientos entonces surge el garrote vil para reprimir, amenazar e incluso golpear. Hay autoridades que no se miden en la represión. Utilizan todos los medios, incluso los de

antaño, para aquietar a los inconformes. Todos deben estar tranquilos y hacerle la reverencia a la autoridad. "Estás conmigo o en mi contra". Sin embargo, es el poder de los ciuda-danos la fuerza más importante para demoler malos presidentes municipales, corruptos funcionarios, mediocres legisladores o ineptos y abusivos gobernantes. Saber manejar esa energía puede marcar rumbos diferentes. La sociedad civil es una fuerza descomunal. Es la organización una fortaleza que es necesario aprovechar. Ya todos, creo, estamos hartos de la demagogia de los dirigentes políticos, de sindicatos paleros, de autoridades corruptas, de funcionarios improvisados, de legisladores ineptos y gobernantes mediocres que sólo nos quieren ver la cara y enriquecerse del dinero del pueblo. El oleaje nauseabundo de la política nos ahoga.

LA OBESIDAD DE MÉXICO
JUAN ANDRÑES BRITO PÉREZ

Me parece increíble ver cómo después de treinta años de ideología neoliberal implementada en nuestro México lindo y podrido, sean ahora éstos mismos señores neoliberales quienes están "preocupados" por la salud de los mexicanos al ver que ocupamos el penoso primer lugar a nivel mundial en obesidad (según expresó el espurio "presidente" FeCal) y diabetes tanto en la población infantil como en la adulta. Pero ¿de quién es la culpa? La respuesta de tan obvia causa miedo (y rechazo por parte de grupos ultraconservadores y "progresistas"), por un lado las empresas de comida chatarra (Sabritas, Coca/Pepsi Cola, Bimbo, Marinela, Gamesa, Kellog's, McDonalds, Burger King, Pizza Hut, Dominos Pizza, etc.) y por otro la falta de legislación por parte de (¡oh Sorpresa!) los políticos derechistas amantes del 'progreso' (entiéndase esto como: ser como Estados Unidos de Norteamérica) tanto del PRI, PAN y del PRD (y otros partiditos sin importancia) que ven su estadía en la política como una forma de 'engordar' sus arcas a costa del erario y olvidan por completo su labor ante la sociedad. Al ser amigos y compadres de empre-sarios que arremeten duro en publicidad dejando jugosas ganancias para los poderes fácticos (“teidiotiza” y te ve azteca), como para los legisladores que reciben "su mochada" y se hacen de la vista “gorda” ante los problemas de salud que acarrea el consumir esta comida chatarra desde temprana edad, y ante (insólito pero cierto) la mirada cínica y desvergonzada de directores y maestros de escuelas, tanto públicas como privadas, de toda la República Mexicana, donde más se consumen éste tipo de "alimentos". Ante esta gran amenaza, que ya era vista desde hace 10 años por el IMSS y por la Confederación Nacional de Pediatría, el gobierno paternalista que tenemos, 'preocupado' por sus polluelos, hace lo que mejor sabe (no sabemos si es obra del cineasta Genaro Gael García Diego Luna o fue un destello de ingeniosidad de FeCal o de “ambosdos” juntos): Un spot publicitario en donde nos dicen lo que debemos hacer para no estar gordos:

1.- Muévete para hacer ejercicio. 2.- Mídete tanto el peso como en el consumo de alimentos. 3.- Bebe agua y vuélvelo hábito. 4.- Come frutas y verduras. 5.- Divulga la estrategía con tus amiguitos.

Patética forma de enfrentar un problema o mejor dicho 'tapar la herida con un curita', que eso es prácticamente lo que siempre hace el gobierno, siguiendo las recomendaciones de empresarios que no ven problema alguno en que sus productos se vendan al por mayor, usando estrategias publicitarias engañosas (como decir que los jugos de fruta enlatados se hacen con fruta natural, o que los mejores desayunos son con cereales 'vitaminados'), e incluso afirmar cínica y descaradamente que el problema de salud es personal... La ideología neoliberal (amante de las leyes del mercado por sobre todas las cosas) es la culpable absoluta de esta "epidemia dulce" como la podríamos llamar. El dinero es lo que mueve al mundo (según sus ideólogos y opinólogos) y no hay razón para pensar en cambiar el modelo económico-social porque el problema radica en la gente y no en los buenos empresarios que dan empleo (usando el outsourcing, but of course) a miles de personas mediocres y ociosas, y ven con malos ojos que el pueblo se modernice ante la urbanización capitalista. Para erradicar la obesidad, debemos matar a los cerdos... capitalistas.

LOS MEXICANOS ESTAMOS ATRAPADOS TODAVÍA EN LA NIÑEZ
ERNESTO PARTIDA PEDROZA

La gran diferencia entre las diferentes etapas de la vida de una persona es la independencia, entre más chicos somos más dependientes, entre más grandes más independientes. Esto tiene que ver con la madurez de las personas, son inmaduros en la niñez y maduros en la vejez, aunque esto no siempre se cumple, hay personas que nunca llegan a la madurez, se quedan estancados en alguna etapa de su vida. Una de las características de los niños es que se les tiene que proveer de todo lo que necesitan para satisfacer sus necesidades más elementales. Si esas necesidades son satisfechas, aparecen las características positivas en todos los niños, son: Espontáneos, creativos, inquisitivos, cálidos, perdonan fácilmente, carácter fuerte, toman riesgos, ingeniosos, innovadores, inventivos, leales, sinceros, intuitivos, confiables, buen sentido del humor, nobles, cariñosos, sensibles, les gusta ayudar, buena memoria visual, no son rencorosos, optimistas, imagi-nativos, colaboradores, decididos, energía ilimitada, no tienen miedo a dar su opinión y son tenaces. Estas características surgen cuando existe una educación de calidad desde el hogar. Cuando no se satisface sus necesidades básicas es cuando aparecen las características negativas: Tienen accesos de cólera, son desobe-dientes, amenazan verbalmente, hacen daño en las cosas materiales, tienen un deterioro académico, discusiones con sus hermanos, gritos, molestan a otros miembros de la familia, se vuelven impulsivos y apáticos. Si estas características se prolongan por más tiempo, llegan a acompañar la adolescencia y en muchos casos hasta la edad adulta.

Una de las características que mencionaba anteriormente es que siguen pidiendo lo necesario para poder sobrevivir. Esto pertenece a la etapa de la niñez. No tienen conciencia que un adulto se tiene que ganar lo que desea en la vida. La característica esencial de un adulto maduro es su disposición para aportar a los demás. Alguien que solicita lo esencial para sobrevivir a cambio de nada, es una persona que no ha madurado lo suficiente, está atrapado todavía en la niñez. Tenemos por ejemplo a la sección 22 del sindicato de trabajadores de la educación de Oaxaca que tienen 30 años solicitando su aumento al salario y otras prestaciones, para lograrlo se declaran en huelga hasta que logran satisfacer sus peticiones. Entre sus peticiones está el aumento de sus derechos, pero no un correspondiente aumento de sus obligaciones, en ningún momento plantean una mejora en la educación que ellos imparten. Ellos son los maestros de los niños de Oaxaca. Los niños que menos clases tienen en el país. Es el estado más atrasado en materia educativa, de los estados más pobres. Mucho tiene que ver con los maestros que se encuentran todavía en la niñez. El nuevo gobierno de Oaxaca, como los del pasado, terminan por ceder a sus peticiones aun en detrimento de todos los oaxaqueños que son afectados por los paros que realizan. Los maestros oaxaqueños están imposibilitados de trasmitir a sus alumnos lo que no tienen: madurez. La inmadurez es el componente básico de la mayoría de los grandes sindicatos del país, así tenemos al SME, al sindicato de petroleros, al sindicato de mineros, etc. Son organismos que defienden a capa y espada sus "conquistas laborales", pero entre ellas no aumentan de igual manera sus obligaciones, no les importa qué tanto afecten al país con el exceso de "derechos". Curiosamente los políticos promueven sin darse cuenta del infantilismo o de la inmadurez. En sus campañas electorales ofrecen bajar la luna y las estrellas, y la población, como está también atorada en la infancia, les creemos y votamos por ellos y al poco tiempo nos

decepcionamos porque es imposible que puedan cumplir con todas sus promesas; y nos sentamos a esperar a que venga el siguiente sexenio para volver a creer. Todos los partidos promueven el infan-tilismo, eso les da existencia y poder. Si los ciudadanos tuviéramos la madurez suficiente, no tendríamos la necesidad de tener gobernantes para que nos dijeran qué hacer y qué no hacer. El PRI se ha mantenido en el poder por las promesas dirigidas a los mexicanos que se han mantenido en la infancia, mismas que en el 2000 no le funcionaron, pero ya se prepara para regresar en el 2012 con las mismas promesas. El PAN ha cometido el mismo error, ahora mismo está en medio de una guerra contra el narcotráfico que la justifica con eso de "para que las drogas no lleguen a tus hijos". Esa respon-sabilidad la podría transferir a los padres de familia con una estrategia diferente. "Para que tus hijos nunca llegan a necesitar las drogas". El partido que más promueve el infantilismo es el PRD. En la actual campaña electoral de Alejandro Encinas promete que los programas sociales del DF los va a aplicar en el Estado de México, es decir, apoyo a las personas de la tercera edad, apoyo a madres solteras, a los estudiantes, el apoyo de los útiles escolares, los comedores públicos, apoyo a los discapacitados, etc. Con eso se fomenta la dependencia y el paternalismo. Esos apoyos deben ser ganados. Hay miles de personas discapacitadas que se ganan lo que tienen, ¿Por qué otros no? Con esta dependencia no se pasa a la adolescencia, mucho menos hacia la madurez. Muchos intelectuales se preguntan el por qué no crecemos como país, aquí podría estar la respuesta. Los miembros del crimen organizado vienen arrastrando una infancia mal manejada. Es muy probable que no se les haya puesto límites, se les dio todo y nunca se les exigió algo a cambio. Nunca pasaron ni siquiera a la adolescencia y ahora están en la búsqueda permanente del dinero fácil y rápido, y vaya que lo han logrado. Sería interesante confirmar esta tesis con quienes se encuentran actualmente en las cárceles del país. Los medios de comunicación, lejos de entender el fenómeno, solo se

concretan a describir los actos que realizan los "niños inmaduros" en las plazas públicas. Las instituciones de educación no contri-buyen a la maduración de los niños ni de los adolecentes. La educación que se imparte tiene que ver básicamente con saturar de datos; no se contempla el proceso de maduración. Seguro hay muchas excepciones, pero creo que son las menos.

¿Cómo sería un trato entre gobierno adulto con un ciudadano adulto? La relación tradicional ha sido de "papá gobierno con el "niño ciudadano". El gobierno ha actuado como el gran proveedor del pueblo, esa no es su función. El gobierno nos ha dicho: "construiré…", "Les daré…", a cambio de nada. Como lo he dicho antes, la escena ideal de la sociedad es que no haya gobiernos, como ahora son. Es imposible transitar de la noche a la mañana a una sociedad sin gobernantes, necesariamente tendríamos que transitar por un proceso. La característica esencial de un adulto es que tiene la capacidad para aportarse para sí mismo y para la sociedad en que vive. La sociedad ideal está compuesta en su gran mayoría de personas adultas que aportan lo necesario para construir una mejor sociedad entre todos y para todos. Se trata de cooperar entre todos sin distingos de unos y otros. Se trata de generar entre todos y para todos las oportunidades para crecer y elevar la calidad de vida. Para lograrlo se requiere que todos paguemos nuestros impuestos. Habrá quienes se asusten y se nieguen con el pretexto de que los gobiernos se roban las grandes cantidades de dinero. Para eso se tienen que hacer grandes cambios en nuestra actitud de ciudadanos. Que no nos conformemos con solo pagar nuestros impuestos. Sino de mantenernos vigilantes ante el destino de nuestro dinero. Es indispensable etiquetar los recursos para cuidar que no tomen otro destino.

Es muy probable que el cambio de este país parezca imposible Por favor dejemos a un lado la visión negativa que tenemos de nuestro país. ¿Qué país queremos? ¿Qué actitud necesitamos tomar para construirlo? Recordemos que un niño necesita recibir para desarrollarse, un adulto está en posibilidades de aportar. El desarrollo de un país requiere que las personas de edad adulta aporten como adultos, ¿Está usted aportando como adulto o está esperando que le den como niño? Si actúa como adulto, felicidades, cumple usted con todas sus obligaciones, y con personas como usted se construyen las grandes naciones. ¿Actúa usted como adolecente? Solo le falta un paso para actuar como adulto. ¿Actúa como un niño? Si es así, está usted atrapado en la niñez teniendo una edad de adulto, pero es un niño mentalmente. Esto quiere decir que es dependiente para sobrevivir. No es fácil hacer el cambio del que estamos hablando, cuesta trabajo reconocer que estamos atrapado en la niñez cuando tenemos 30 o 40 años de edad cronológica. Se puede decir que esto es producto del sistema y que no podemos cambiar. Como adultos no podemos decir eso, estaría-mos dándole voz al niño que está dentro de nosotros. Hay que reconocer que el sistema está integrado por las familias, las escuelas, los grupos, las leyes, las costumbres y las ideas de las personas. Las actitudes de las personas corresponden al modo de actuar de las instituciones. La corrupción es el resultado de acuerdos entre las partes. La pobreza es el resultado de acuerdos entre todos los actores que están implicados. Salir de la pobreza es muy difícil porque hay mucha resistencia de los mismos pobres por el esfuerzo que ello implica. Hay pobres que prefieren estacionarse en la pobreza por la comodidad, así se tiene a quien culpar de su condición.

La inseguridad es el resultado de los miedos, de la irresponsabilidad, de la ignorancia y de las necesidades insatisfechas en nuestra infancia. Todos estos grandes problemas sociales son el resultado de una infancia mal manejada. ¿Qué hacer? En primer lugar, debemos hacer el esfuerzo de reconocernos como tal. Hay que ponerlo en la mesa de discusión en el hogar, en la escuela, en el trabajo y en los medios de comunicación. Dejemos de tratar de cambiar el mundo, eso es algo muy lejano e imposible de hacerlo. No evadamos la realidad que tenemos dentro de nosotros. Enfrentemos el cambio que debemos hacer dentro de nosotros mismos. Actuemos de acuerdo a la edad cronológica que tenemos. Si cambiamos nosotros mismos, eventualmente estaremos cambiando el mundo en que vivimos. Un país pobre necesariamente está compuesto por gente inmadura, dependiente e infeliz. Un país progresista está constituido por personas maduras, responsables, creativas y felices. Esto solo puede ser logrado con una educación de calidad.

LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y SU ADOCTRINACIÓN
ADÁN ECHEVERRÍA

No pertenezco a partido alguno y reconozco que todos los partidos políticos mexicanos pretenden el bien común. Sin embargo, necesario es que como ciudadanos de una república de intenciones democráticas podamos darnos cuenta de la necesidad de una gigantesca Reforma Política. Esta reforma tiene que partir desde el corazón humano. El país se encuentra dividido en dos grandes bandos, los que militan en partidos políticos y los que no. Los que no militamos no somos ni mejores ni peores que los que sí militan. Cuando más, los que no militamos en partidos políticos tenemos menores oportunidades de obtener puestos en el gobierno o la oportunidad de servir a nuestra nación; aún así, las oportunidades están ahí (dime con quién te llevas y te diré a qué puesto aspiras). Una sociedad conformada por un partido en el gobierno con sus muchos partidos opositores, traza rutas equivocadas del discurso de los políticos. Pondré un claro ejemplo. Felipe Calderón, con la vena brincándole en la calva, enojadísimo, hervía en su discurso del ¡Ya basta!, señalando cosas como: ¡Ya basta de que los partidos de oposición quieran ver tropezar al país! Necesario es que sumemos esfuerzos. No, señor presidente, la sociedad no está conformada por los militantes de SU partido y militantes de Partidos contrarios al SUYO. Muchos pedimos que el Ejército se repliegue, y no somos militantes de ningún partido. El problema radica, en que líderes de otros partidos opositores, suman sus presupuestos para hacer “bola” en las protestas. Necesario es que quienes formamos parte del gran número de ciudadanos que NO creemos en los partidos políticos, le digamos al presidente. Hey, señor, no soy de ningún partido político. La cuestión es que difícilmente se nos dará crédito, porque la prensa y los demás medios de comunicación, viven con ese mismo esquema cuadrado en la mente. Creen que toda protesta es únicamente de partidos de oposición. Lo diré claramente: SOY OPOSICIÓN DE TODO PARTIDO POLÍTICO. Siempre seré oposición de todo gobierno. Me explico. A los gobiernos, señores, se les exige, no se les aplaude. No se les puede celebrar

porque cumplan con su obligación. A lo mucho, puede reconocerse que cumplieron cuando lo hacen, pero no celebrar la gran fiesta periodística.Pero no puede dejar de señalárseles cuando no lo hagan, sin las tejeduras de leyes mordazas de NO me digan más. Nunca nadie debe atentar contra la libertad de expresión. Comienza a permitirse, hay que tener cuidado. Alguien me ha dicho con mucha alegría: “entonces estás formando tu propio partido político”. NO. Por qué les es tan difícil pensar en que uno no tenga que tener un partido político. La vida está hecha de acuerdos sociales. Vivimos en un Contrato Social. Debería bastarnos. Toda lucha, todo pensamiento tiene que llevar al debate de ideas, y uno seguirá las que crea necesarias y no las que se le impongan para formar parte de la grey. En los debates nadie gana y ganan todos. La discusión de ideas, al enfrentar los puntos de vista, hace ganadores a los que quieren tomar ciertas cosas para alimentar sus propios idearios, y desechar las que no sean de su agrado. El pensamiento es unipersonal y egoísta. Tiene que serlo. Uno no puede cambiar la sociedad si no cambie uno primero. Usa el sistema, es mi lema. Y luego de usarlo a tu favor, reniega de él, hasta que todos renieguen de él, y la naturaleza humana, brindará, a partir de la reflexión y el debate, nuevos sistemas a los que adaptarse. Hacemos mal en no querer cambiar el estado de las cosas. Tiempo es ya de abandonar la militancia partidista que tanto daño ha causado a este país. Los partidos políticos mexicanos, han hecho uso del sincretismo religioso, lo han emulado. Ser parte de un partido político es formar parte de una moral, ser sectario, ser parte de una logia; si te unes tendrás favores ganados, te quitan las piedras del camino, si no te unes, sufre las consecuencias de tu desidia. Si eres del PAN, se te exige, en el imagi-nario colectivo, que tienes que ser de derecha, tienes que ser católico. Si un panista difiere de la iglesia, o de la moral preestablecida en este arque-tipo, entonces es un hipócrita. Panistas, católicos, dice la gente.

Si eres del PRI tienes a fuerza que ser contrario al catolicismo, pero no de forma extendida, tu fanatismo va desde la tolerancia a la intemperancia. Los años como partido oficial han trazado sus rutas en el pensamiento. Si eres priísta, lo mereces todo. El perdón de los católicos, el respeto de los comunistas y de los rojos, de esos que no sean anarquistas, ni rijosos, es decir, aquellos que no son extremistas, medio rojos. Rosa mexicano son los priístas. Si tus ideales como político vienen cargadas de rojo, rojísimo, con el tatuaje de la hoz y el martillo en el pensamiento, entonces no te queda más remedio que pertenecer al PRD, al PT, a Convergencia, entonces, seguro que tienes que ser lector del marxismo, el trotskismo, y seguro eres ateo. Acaso si eres científico tienes que estar pegado a estos partidos de izquierda. Nueva Alianza y el Verde Ecologista se refundan a conveniencia. No hay ideología. Pero sí, y claro, moda, todo pensamiento de la moda social, permea en estos dos partidos. He escuchado a los del Verde decir, nosotros gobernamos México, fuimos parte de la alianza cuando ganó Fox, entonces estuvimos en el poder, sabemos qué es gobernar un país, y ¿en verdad creen ellos que alguien les cree? Estos dos partidos se aliarán con el que puedan. Con las cosas definidas de este modo es fácil trazar alianzas. Fácil tranzar acuerdos. Todo el resto de la sociedad no tiene cabida en la política. Señores, soy católico, futbolista, ajedre-cista, escritor, mesero, biólogo, me gusta leer poemas, practicante de yoga, detesto las verduras, me gustan las corridas de toros, y soy un asiduo lector de Condorito. ¿No tengo cabida entonces en ningún partido? Claro que la tengo, en cualquiera, como todos los ciudadanos. Ya pasan a la casa para que te afilies, como lo hacen algunas sectas religiosas. Detesto que en México se hable de una educación laica, que tiene períodos vacacionales en Semana Santa y por Navidad (nacimiento de un tal Cristo). Es una educación laica que regresa a la escuela después del Día de los Santos Reyes. Absurdo que hemos permitido. No podemos desafiar a la iglesia. Si están adoctrinados con las religiones, es fácil adoctrinarlos para formar parte del partido.

Los partidos políticos se han sincretizado con las ideas religiosas de "jalar" adeptos, requiere de conversos, necesita oradores morales, líderes espirituales, mártires (la muerte de Colosio, la muerte de Cloutier, de Aguilar Zínser, la persecución mediática de Godoy Toscano). Los militantes partidistas van de su templo a las oficinas del partido, se arrodillan ante la biblia y ante la propaganda partidista, se hacen efigies de sus santos, de sus candidatos. Suelen tener incluso tendencias generacionales de procreación de sus ideas: Los panistas se casan con panistas. Los priístas se casan con priístas. O se tranzan alianzas monárquicas que impliquen paz entre sus reynos. La hija de renombrado panista con el hijo de renombrado priísta. Los militantes panistas tienen en su santoral a líderes, fundadores e ideólogos. Gómez Morín es algo así como el padre de la Secta panista. El cruzado que defendió y asentó las bases de la religión panista. Tata Cárdenas fue el último gran héroe, al que se busca emular por haber tenido tantos creyentes. La militancia panista tiene sus códigos de honor. Puedes ser excomulgado si no cumples con los preceptos de la secta. Pero eso sí, todos los partidos, y tomados de las manos, corren presurosos (como los pastores) a la fiesta por el cumpleaños de tal o cual obispo de tal o cual iglesia. Hay que ser libre para poder darse cuenta. Para hablar de algo hay que mirar el fondo del asunto. El respeto, mis señores, nace del miedo, del temor. Si se de lo que es capaz el otro, me abstengo de chingarlo. Yo no le creo a los partidos políticos. Sus idearios están muertos. Dios ha muerto, para liberar al hombre. La democracia ha muerto, refundemos México, seamos libres del adoctri-namiento partidista. Necesario es abandonar la militancia. No participar en sus juegos electorales. No participar en el Teatro de la Democracia Mexicana. Abandonemos estos rituales de una buena vez y para siempre. Soy un franco convencido de la necesidad de Anular el Voto. Es una decisión personal, no una masificación de ideas.

Anula quien se convence de una libertad única que implica el rotundo: Ningún candidato merece mi voto. Cuando se llega a ese concepto, es cuando se es libre de todo adoctrinamiento partidista. La democracia ha muerto en México.

ENTRE CADUCIDAD Y PERMANENCIA CULTURAL
NELSON IBARRA

Cuando pensamos en los espacios culturales de la ciudad de Mérida, y más en específico a los surgidos en esta primera década del siglo XXI, nos encontramos con diver-sas manifes-taciones de un modelo cultural que exige mantener una actualización permanente. Podemos comprender por tanto cómo es que los espacios considerados exitosos se consolidan por la variedad de artistas que tienen presencia en dicho espacio. Debemos considerar que actualmente la ciu-dad de Mérida, ejerce un centralismo con respecto a los ciento cinco municipios restantes, que salvo las ciudades del Oriente, punto de enlace entre Yucatán y el Estado de Quintana Roo, requieren de múltiples servicios, médicos, jurídicos, educativos, e incluso de una consolidación de orden Judicial que no permita ser juez y parte a los funcionarios públicos en todo tipo de asuntos que afectan la impartición de justicia, y el respeto a los integrantes del pueblo maya, y sus recursos culturales. El predominio de la lengua castellana, o kastlan t'aan, conduce siempre a pensar que lo normal y necesario es que toda la población sepa hablar, leer y escribir español, sin que por ello se aprenda a hablar, leer o escribir en maya. La supuesta falta de escritura maya se atribuye a la incapacidad actual de "leer", o interpretar los códices, estelas, cerámica, y demás tecnologías para representar pensamientos, acciones, y sentimientos que daban unidad a los Imperios Maya, Azteca e Inca. Esto ha conducido a que tanto los integrantes de la sociedad yucateca, y las personas que se han integrado a lo largo de los cinco siglos de colo-nización occidental, consideren que la antigua civilización maya ha caducado, expropiando los recursos naturales, el territorio, y manipulando a la población, sus formas de organización, ideas y símbolos. La homogeneización de la sociedad mexicana, iniciada para diferenciarse de la española, ha inten-tado convencernos de la continuidad, del desarrollo de las ideas colonialistas occidentales, que justifican la

permanencia de una relación desigual entre una minoría que detenta los poderes administrativos, económicos y las instituciones de toda índole. Entonces se ejerce un dominio jerárquico, en el que los recursos culturales pasan a ser adminis-trados en beneficio de "toda la sociedad", sin consultar con las necesidades y proyectos de los diferentes grupos e individuos que la integran. La única consulta permitida es la democracia, pero la población se aglutina bajo los colores de cada partido político y termina ocupando un puesto jerárquico legitimado por una minoría, cuyos proyectos y beneficios se realizan a expensas de las personas, y sus necesidades. Más allá de los derechos humanos, garanti-zados por la Constitución mexicana, no existe aplicación verdadera de políticas que reconozcan la autonomía de los pueblos originarios, y por tanto, la capacidad para decidir sobre la mejor manera de satisfacer sus necesidades o para alcanzar otros modelos culturales, en los que mantengan su patrimonio comunitario. Es por ello que la permanencia de los modelos artísticos en Mérida, y en otros espacios de México y Latinoamérica, ha legitimado las producciones que satisfacen las necesidades de los modelos considerados exitosos, casi siempre europeos, o anglosajones. El éxito es indicador de la integración a un modelo que requiere oferta y demanda, de la necesidad constante de innovar e integrar el cono-cimiento de manera que se diferencie de las otras producciones artísticas, pero al mismo tiempo conforme una comunidad flexible, en que los miembros pueden tener, o no, contacto entre sí. Los miembros de la comunidad artística de Mérida, generan productos culturales tangibles según el modelo canónico de las artes: pintura, escultura, arquitectura, literatura; pero lo que realmente diferencia y unifica a dicha comunidad, es el trabajo cultural intangible, las horas de trabajo en cuanto a elaboración de sus producciones. Los mecanismos para legitimar dichas producciones consisten en certificarse ante las insti-tuciones por quienes se busca que sea reconocido el trabajo, y con ello a la profesionalización de la persona que se dedica a

las actividades artísticas, y con ello la entrada a un modelo en el cual se compite por satisfacer la demanda artística, que requiere de renovación constante, teniendo siempre como peligro, la caducidad, que puede ser entendida como la condición en que se encuentran las producciones artísticas de los antiguos imperios, como el de la cultura maya. Sin embargo, a pesar de la supuesta caducidad de las producciones culturales del pueblo maya, reducidas a un folklore producido en cinco siglos, son necesarias para legitimar diferentes modelos de explotación laboral, pues es a través de ellas que se marca el inicio del modelo occidental de éxito, en el cual la acumulación del capital es considerado el fin último. La finalidad no perseguida de manera cons-ciente es la eliminación de la autonomía cultural indígena, a través de la imposición del idioma, de una historia que no les pertenece, a través de la lectura y la escritura oficial, y de la jerarquía determinada por la educación certificada, o las instituciones políticas que detentan el poder. Pero al mismo tiempo se busca de manera consciente "proteger" las manifestaciones culturales "menos" desarrolladas, porque son modelos no exitosos de consumo cultural. En los cuales el fin último es la auto sustentabilidad, la capacidad para decidir cómo vivir y que al morir, la administración de su patrimonio sea en beneficio de su familia y su comunidad. Mientras tanto la comunidad artística que persigue el éxito del modelo occidental, en su necesidad constante por actualizar sus producciones, retoma elementos en mayor o menor medida pertenecientes a la población y representa diferentes realidades que pueden ser compartidas por otras personas, ya sea de su misma comunidad o de comunidades externas, refiriéndonos con ello a la difusión de su trabajo, que da como resultado, una producción única, original, y por tanto valorada bajo un denominador común en todo este sistema, el dinero. Es por ello que el éxito o el fracaso de los modelos culturales es entendido a través de su capacidad para producir mucho dinero, dinero para el creador, dinero para los distribuidores, dinero para quienes pueden a su vez tener éxito, y de esta manera sustentar sus necesidades elementales, y en algunos casos en beneficio de su comunidad.

¿Qué sucede con lo modelos no exitosos? Al estar relacionados directamente con el auto-consumo, puede ser entendido como el modelo de los trabajadores directos del campo y la agricultura mexicana, quienes reducen el valor de sus produc-ciones a la nada, a la gratuidad, debido a que no están legitimadas por una institución educativa, a que no emplean una tecnología que requiera de especialización en su manejo, y por tanto se encuentran a disposición de cualquier intermediario que pueda transformar un elemento "gratuito" en una producto comercial exitoso. En la literatura esto se observa en la "tradición oral", de la cual se han valido desde el inicio de la occidentalización en Latinoamérica para legitimar desde crónicas hasta las nuevas producciones textuales que no pueden ser clasificadas como géneros. En el campo de la música podemos ver una aplicación de este modelo, el cual legitimamos a través del consumo, en el que "lo que no vende, no jala, no llena" no es éxito, y por lo tanto debe reducir su valor hasta la gratuidad. La obstinación de algunos artistas por seguir, innovando, puede ser lograda a través del complejo del súperhéroe, mantenerse a través de un trabajo para cubrir sus necesidades básicas, y al mismo tiempo dedicarse a un trabajo que es muy apreciado pero poco remunerado. Son estos artistas, que conforman una comu-nidad invisible, incomunicada, anónima, que mantienen un vínculo común: el público, al que llega a través de intermediarios directos o indirectos. Uno de estos intermediarios directos son las insti-tuciones legitimadas en la producción y el consumo, los museos, galerías, editoriales, televisoras, radio, que operan diferentes medios para comunicar la exposición, ejecución o venta de un nuevo producto, y con ello la posibilidad de alcanzar el éxito. Desgraciadamente vemos reproducir un modelo de caducidad y permanencia cultural, que al no alcanzar el éxito, reduce a la gratuidad su trabajo, y legitima a las instituciones que cumplen con ofertar sus productos, que decidimos o no consumir. La alternativa a este modelo recae en la búsqueda de una nueva negociación en que los modelos de autoconsumo sean revalorados, no con el fin de utilizarlos para alcanzar el éxito como acumulación, sino como la capacidad para mantenerlo a través de las siguientes generaciones.

En algunos campos como la cultura punk ha decantado en modelos de "hazlo por ti" que intentan mantenerse al margen de los modelos comerciales, generando modelos de consumo horizontal que mantienen una comunidad igualmente flexible. Y una de las primeras acciones para replantear alternativas debe venir de un proceso dialógico, la confirmación de las experiencias a través de las cuales alcancemos la auto sustentabilidad, y lograr que la acumulación fortalezca los espacios autónomos en todo sentido. De lo contrario no podremos alternar este modelo cultural en crisis, y estamos dando paso a nuevas organizaciones que se benefician de los productores. La necesidad se basa en una crisis actual con respecto al enfrentamiento entre una parte del Estado contra el narcotráfico, en una búsqueda por eliminar la autonomía económica, que tiene como origen la producción y la distribución de las dife-rentes drogas que constituyen, dado su valor comercial, un modelo cultural exitoso. Los productores no siempre resultan ser los más beneficiados, sobre todo cuando en el campo la inversión económica nunca representa buena alternativa de inversión, dadas las características del mercado que cuando no logra el éxito, reduce su producción al autoconsumo. Para ello emplea su espacio autónomo, la tierra, y decide en beneficio de su persona, o su familia y la comunidad, producir alimentos; pero dadas las necesidades creadas de consumo y tráfico de drogas, resultan ser presa de quienes emplean la tierra para sembrar amapola y marihuana, alcan-zando en la comercialización un valor económico muy elevado, sin que por ello se lleve a cabo un reparto de utilidades o un beneficio real para los productores y su autonomía. En realidad no se está reduciendo la autonomía del narcotráfico, sino la autonomía de los productores del campo mexicano, de sus familias, su comunidad, y de la nuestra, puesto que no contamos con la capacidad para sustentar una sociedad exitosa sin cubrir primero las necesidades básicas de toda la población, y con ello posibilitar la equidad entre sus modelos culturales, evitando de esta manera la explotación de su patrimonio.

Ésta pudiera ser una alternativa cultural para solucionar el problema de la violencia en México, pero no implica una reflexión teórica, sino mas bien una invitación al diálogo, a compartir nuestras experiencias personales, y de esta manera modificar horizontalmente la ejecución de modelos auto sustentables.

RENUNCIO A LA ARQUIDIÓCESIS DE LOS EMOS
JORGE MANZANILLA

Muchos en algún momento nos sentimos frustrados por el modo de vida que llevamos o por algún problema que se nos presenta. Amigos, hermanos, familiares o gente cercana, intentan hacernos recapacitar, porque para ellos o para otros, ahogarnos en un vaso de agua es algo frecuente que afecta nuestra integridad. Para despertar nos empezamos a fijar en ejemplos de personas que en verdad están sufriendo y para los que sobrevivir es toda una odisea. Hoy tenemos a los japoneses que no tienen donde dormir, no tienen nada para comer y por si fuera poco, el oxígeno que respiran puede estar infectado de gases nucleares. Sabemos que México sufre la narcoviolencia, la politiquería y males sociales fabricados en los buscadores de poder. Personas desaparecidas, negligencias del gobierno y corrupción que trae consigo la muerte de infantes, jóvenes, mujeres y hombres. Odisea es ganar 60 pesos de salario mínimo diario cuando la gasolina cuesta poco más de 9 pesos el litro. Mucho se ha especulado si nuestro país está preparado para un terremoto tan fuerte como el de Japón. Si podemos con el cambio climático, las sequías, la tala inmoderada, los huracanes que se presentan, los ríos que se desbordan. Los ingenieros han dicho que los edificios están preparados para movimientos telúricos de gran magnitud, es decir, no sufriríamos más que un susto o un incremento de glucosa es nuestra sangre. Pero también nos dicen que el empleo se han creado miles de empleos, gracias a los empresarios comprometidos con el avance de este país. Nos dicen que el salario mínimo ha ido en aumento, de manera más acelerada, que en toda su historia. Que vivimos en paz, que no seamos irresponsables aguafiestas.

El problema radica en que nuestros queridos políticos abren el puto hocico y quieren dársela de mártires, serafines, santos, omnipotentes de toda verdad. O es que ellos viven otro México. Dicen que si un tsunami golpeara los puertos, México estaría preparado, y por si fuera poco nuestra planta nuclear de Veracruz está sana y salva con ingenieros de primer mundo a su servicio. Pero, haciendo un flashback, recordemos que los huracanes de los distintos niveles han destrozado con gran facilidad una y otra vez nuestras ciudades costeras. ¿Acaso el FONDEN se aplica solo como una artimaña del gobierno? ¿Podemos, en realidad, enfrentarnos a una desgracia como la de Japón y salir adelante? Por qué el drama, nos dicen y redicen, deja ya de andar todo deprimido sin buscarle solución a las cosas. Si no estás conforme, ve y marcha. Si te enoja el gobierno, anda a marchar, lleva tus pancartas, desnúdate en la vía pública, crea una revista en PDF y tira toda tu mierda a los políticos. A nadie le importará, no lo dudes. Alégrate, lávate la cara, no andes ahí con los ojos pintados de negro, todo deprimido cortándote las venas creyendo que no hay solución. No está en tus manos solucionarlo, así que no hay problema, si no se puede solucionar, entonces no es un problema, y si no es un problema, para qué preocuparse. La gente muere en las guerras, en las crecidas del mar, en los terremotos, en los atentados, muere en hambrunas y epidemias. A tí que te importa. El que se salve, se salvará y el que no, ya estaría de dios. ¿A qué preocuparse? ¡Alégrate! y sal a tus marchas, con todos tus cientos de miles de amigos, que como tú, igual quieren hacer algo. Si a los políticos no les conduele y siguen haciendo campañas electorales, ¡pues qué le vas a hacer! Ni modo que les pongas una bomba o los mates. No seas violento, y sonríe. Peores cosas tiene la vida.

EL PAÍS SE TIÑE DE ROJO
MARCELO PÉREZ RODRÍGUEZ

La mancha escarlata se va extendiendo por el territorio nacional y lastima duramente a las familias mexicanas. La violencia se levanta y muestra su fuerza descomunal, su emporio. Hay una fortaleza que rodea a la delincuencia organizada. La economía y las armas de alto poder son un escudo que la protege, pero la mejor protección la otorgan las autoridades, funcio-narios y gobernantes. Manos cómplices que abrigan a los delincuentes, son las mismas manos que luego se extienden para recibir los fajos de billetes. Policías, jueces, funcionarios, militares han sucumbido a los cañonazos de millones y millones de pesos. Durante años se ha encubierto a los narco-traficantes y delincuentes, el mal se ha exten-dido como monstruo de mil cabezas, y ahora, bien alimentado, con una fortaleza descomunal y armado hasta los dientes, se le pretende acabar. Y en esta feroz lucha, los muertos quedan a diario tendidos sobre la tierra. Unos masa-crados en esas luchas intestinas por los mejores mercados de la droga, otros en los encuentros fugaces con la policía, con los cuerpos especiales antidrogas, antisecuestros, anti-violencia. Pero la sangre se sigue derramando y se forman ríos que amenazan con desbordarse. Es el líquido vital que se esparce en las entidades y preocupa a todos. Hay familias desamparadas, mujeres y niños que no entienden de esos violentos enfrentamientos, pérdidas humanas que se convierten en cifras que luego se presumen. Lo lamentable son los inocentes que caen acribillados. Sangre joven que se pierde en los vericuetos de la violencia. Unos quedan atrapados por las tentaciones del empleo y el dinero, otros por las balas fugaces de los tiroteos en esa lucha contra el crimen.

Pérdidas humanas que se lamentan. No importa el bando a que pertenezcan, los considerados malos son personas que por diversas causas, incluso propiciadas por el mismo sistema, abrazan el camino de la violencia y la delincuencia organizadas. Se dice: ¡Ya basta! Basta de violencia y de corrupción, pues ambas se entremezclan y alimentan al monstruo que se nutre de sangre todos los días. Y la violencia, en todos sus matices, sigue haciendo de las suyas en los confines del país. Nos teñimos de rojo a diario. Nos alimen-tamos de las notas violentas y de la violencia misma. Preocupa sobremanera el mundo que dejamos a las nuevas generaciones. Los niños, muchos, viven la violencia en la casa, la experimentan también en las escuelas, la miran por la TV en los noticiarios o en los programas y películas y la ven en los periódicos. Es natural, entonces, que la violencia sea parte de la cultura.Aprenden de pequeños con armas de juguete y el juego es policía contra ladrones, mañana estarán listos para seguir con la violencia. Nos preocupa ya la violencia y la sangre que se derrama. El país se tiñe de rojo y mucho de este líquido es de nuestra juventud. Sangre inocente, sangre de desempleados que buscan empleo en lo que sea; sangre de niños de la calle que encuentran apoyo en el crimen orga-nizado, sangre de muchachos que vivieron entre la violencia y la miseria. Pero al final sangre de México. Nos desangramos… no hay torniquete político que detenga la hemorragia.

EL ESCÁNDALO DE LA REPETICIÓN (ANABEL HERNÁNDEZ)
KENIA AUBRY

Hace unos días, discutía con mi familia la vida del país. Mi madre, ahora fiel seguidora de telenovelas, enojada por mi necedad de incordiarla ante sus largas horas frente a las viejas y nuevas telenovelas (que, sobre todo, "educan" a las mujeres en las falsas ilusiones, en los supinos estereotipos del bien y del mal, en el seguimiento de la línea marcada por el patriarcado), me dijo: "qué has hecho para contribuir al freno de la corrupción y la impunidad". Me dolió y no tuve respuesta inmediata. cateces y no ponemos un alto, sólo guardamos silencio. Decía Augusto Roa Bastos en una entrevista añeja, que no por haber escrito 'Yo el Supremo' era menos culpable de la dictadura del Paraguay. Tomo el ejemplo de Roa y asumo que, en conjunto, somos culpables de la descastada clase política que tenemos, si es que alguna vez la hubo. Somos culpables del envilecimiento de nuestro sistema que se distingue por el ocultamiento y las truhanerías. Y seremos todos culpables, una vez más, el día que aparezca el cuerpo o la cabeza de la periodista Anabel Hernández en algún punto de este país. El pasado 3 de mayo, el Canal del Congreso organizó el foro "Impunidad como limitante a la libertad de prensa y gobernabilidad democrática en el siglo XXI". Una Anabel Hernández con el enojo en el rostro y el hartazgo en las palabras, denunció que, desde diciembre de 2010, se encuentra amenazada de muerte por el Secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Su promulgación fue ante una sala vacía de periodistas y de ciudadanos, como ella misma lo hizo notar y lo atribuyó (la cito) a la falta de interés: "La impunidad se va a la sombra de la indiferencia y el silencio […] por muchos estudios, por muchas palabras a nadie le importa en este país de fondo lo que le pasa a los periodistas, lo que nos pasa en el día a día. Somos […] una estadística de levantados, una estadística de muertos, una estadística de amenazados, pero quién realmente se preocupa por garantizar no sólo nuestro derecho a la vida, sino nuestro derecho a la libertad de expresión. Me parece que hay muchas buenas intenciones. Me parece que esta convocatoria del senado es muy

valiosa 'per se', pero me parece que falta algo más que mesas de discusión como ésta para frenar la ola de asesinatos, la ola de amenazas que sufrimos los periodistas día con día". Me gustan las palabras de Anabel, porque toca un punto focal: "la sombra de la indi-ferencia". En México, la disparidad social gene-ra conformismo e insolidaridad y, me parece (soy menos optimista que Anabel), no sólo no interesa la vida de los periodistas (ya lo dije antes), hay una apatía general por los problemas sociales, una falta de compromiso. Es triste, pero las instituciones educativas sólo forman ejércitos de pusilánimes. Anabel a través de sus libros "Los señores del narco" y "Los cómplices del Presidente", y de sus artículos, ha tenido el talante para denunciar la corrupción y la impunidad arrai-gadas en el corazón del sistema. Por eso, pesa sobre ella una grave amenaza de muerte que proviene de las autoridades federales. Me asombra que a pesar de las fuertes declaraciones de la escritora, hasta hoy, ni un solo periodista, ni un solo político, ni un solo intelectual haya reivindicado la postura de Anabel Hernández. Ni Javier Sicilia mencionó en su discurso del 8 de mayo, el nefando abuso de poder de la autoridad que, con todo descaro, pretende privar de la vida a la periodista. (Actitud que me recuerda a las infamias de las dictaduras, será porque el priismo fue una dictadura de partido, y será también porque, como lo escribe José Ángel Leyva en la estupenda carta "Javier Sicilia, un poeta como líder moral", que publica en su revista electrónica "La Otra", el "priismo no fue sólo un partido y una forma de hacer política, fue una cultura que permeó a todos los partidos que vinieron a sucederlo. El priismo nunca se fue, no se ha ido, mutó en ese monstruo que hoy siembra fosas clandestinas"). Sé que la vida de Anabel no vale más que los caídos inocentes por el crimen organizado. Sé que su vida no vale más que la del ciudadano de a pie, expuesto a la inseguridad. Sé que su vida no vale más que la de otra mujer o inmigrante asesinados, o habitante en pobreza extrema. Mas se trata de una profesional que ha renunciado a guardar silencio, que está cansada de este foco de infección en que se ha convertido el país, que está desasosegada (la cito) de "este mal ejemplo de impunidad, de falta de libertad de expresión, de funcionarios públicos que hacen lo que se les

pega la gana". Anabel Hernández tiene opciones: organizaciones internacionales le han ofrecido abandonar el país, por la repetitiva razón dicha en estos casos de abuso de poder: "qué sentido tiene quedarse en México, la situación no va a cambiar". Ante eso, Anabel se cuestiona: "¿Esa es nuestra única opción de libertad de prensa?" Y cabe otra pregunta: ¿la gente pensante tiene que huir del país con la cola entre las patas, como único destino posible, como tácita aceptación de que no hay soluciones? No quiero hacer de la figura de Anabel una heroína. Y sin embargo, no puedo omitir que me conmueve su entereza, su valor, su disposición para seguir en la línea que se ha trazado: denunciar todo acto de corrupción. ¿Qué vamos a hacer por la vida de Anabel, qué vamos a hacer para evitar, voy a usar una frase que cada vez me gusta menos, una muerte anunciada? Supongo que no vamos a pedirle pruebas fehacientes de las amenazas, porque, supongo también, que ya suficientes casos de corrupción e impunidad conocemos dentro de nuestro sistema para no dar credibilidad a sus palabras. Lamento decirlo, pero mi cuestionamiento es sin respuesta, no hemos hecho nada para salva-guardar la vida de Anabel Hernández. Ella ha pedido a la sociedad que si el día de mañana las organizaciones de protección a periodistas tienen su prueba fehaciente de encontrar su cadáver en la banqueta o su cabeza encima del cofre de su vehículo (la cito): "no me manden flores, no me incluyan en sus cifras, inclúyanme en la lista de las periodistas que les pidió hacer algo más que estudios. Inclúyanme, por favor, en la lista de periodistas que denunció que había amenazas, como muchos otros". ¿Vamos a permitir el eterno retorno de la barbarie del poder? A todos nos llama la atención el escándalo de la masacre por el crimen organizado; el escándalo de las muertas de Juárez; el escándalo de los sesenta y ocho periodistas asesinados y trece desaparecidos. Pero, en todos los casos, se trata de un escándalo efímero, no hay acciones contundentes que eviten los próximos asesinatos. Un poeta líder, después de la muerte de su hijo a manos del narcotráfico, ha movilizado a la ciudadanía (acción que tiene mucho mérito). Sin embargo, las terribles declaraciones de Anabel después del 3 de mayo no han tenido repercusión en el mundo mediático, ni en el mundo intelectual y ya ni se diga entre la

población civil. Es como si la sociedad quisiera ignorar la denuncia pública de Anabel Hernández. No podemos confiar en que las instituciones (que han perdido su credibilidad) defiendan a la periodista, si son ellas mismas las que la tienen bajo amenaza. Tal como van las cosas, seremos cómplices y responsables, una vez más, de la reiteración del asesinato. Se cumplirá lo que siempre acontece en este país, y Milan Kundera lo expresa con claridad meridiana en uno de sus entrañables ensayos: "¡es la repetición de los escándalos lo que reina por encima de todos los demás escándalos! […] Porque el escándalo de la repetición queda siempre caritativamente anulado por el escándalo del olvido".

¿Y QUIÉN NOS HARÁ AHORA EL MILAGRO DE HACERNOS DELGADOS Y JÓVENES?
IRAIS BERNARDINO

Viendo la televisión encontré comer-ciales de un sin fin de productos "milagro", algunos te dejan delgada en 30 minutos, otros con sólo tomarte un té en las noches, amaneces no sé cuántas tallas menos, o mejor aun con solo ponerte unos tenis no solo bajas de peso, mejoras la postura, aumenta el busto y los glúteos. Pero no los hay solo para verte anoréxica, también hay muchos otros que te hacen bella, eliminan arrugas y te hacen joven, eternamente, sin olvidar otros tantos que curan enfermedades mortales como el cáncer. A pesar de que en nuestro país existen leyes para regular la venta y comercialización de estos productos, nos vemos bombardeados ya no solo en comerciales, sino que en los mismos programas de televisión, la promoción de dichos productos por artistas y conductores, aprovechándose del poder publicitario que tienen en miles de personas. Lo peor de todo es que como muchos de estos productos se venden como suplementos alimenticios, tienen una leyenda que casi nadie lee que dice: el consumo de este producto es responsabilidad de quien lo usa y de quien lo recomienda; lo cual los libra de toda culpa. En febrero de este año, la Comisión Fede-ral para la Protección contra riesgos sanitarios (COFEPRIS) sacó una lista de productos que se iban a retirar del mercado (se puede consultar en: http:// www.cofepris.gob.mx/nom/doc/lista_PM.pdf) aun seguimos notando que están en muchas de las tiendas depar-tamentales. Pero no solo la COFEPRIS es la en-cargada de regular estos productos. Existen otras dependencias de gobierno como la Secretaria de Gobierno, que a través de la Subsecretaria de Normatividad de Medios y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) son responsables de que estos productos sigan en venta. La pregunta es: Si existe más de una dependencia para cuidar la venta de estos productos ¿cómo es posible que estos productos sigan en el mercado?

A LOS DEFENSORES DE FECAL
JORGE MANZANILLA

Me resulta curioso y hasta cierto punto intrépido que el grandísimo FeCal, tenga "sus fans" o escudos disfrazados de seguidores. Por una parte es comprensible, porque muchos tienen ese afamado "hueso burócrata" por el cual muchos luchamos en pos de una mejor economía. Pero hay otro lado, en donde los FeCalistas traspasan la barrera de lo real y se enajenan de colores azules. “ESTO ES CULPA DEL PRI Y SUS 70 AÑOS EN EL PODER. LOS PERREDISTAS TIENEN LA CULPA…” Estamos acostumbrados a que los partidistas se bañen de culpas, de que jueguen al poder. México está lacerado. El principal actor de esta narco-película es FeCal. Honestamente me causa asco toda esa gente que lo defiente, tal vez necesitan un escarmiento para que se den cuenta de que esta nación día con día muere. En fin, dios bendiga a todos aquellos incrédulos que ríen y creen que todo está bien. Sólo recuerden que aun no acaba el sexenio y todos somos vulnerables a ese señor. Pídanle al santo que quieran, esperen la rosa de Guadalupe para que FeCal y sus compinches no toquen a su puerta. De pasar eso, su familia estaría en peligro.

VULNERAR, LA TENDENCIA
GUSTAVO MARTÍNEZ CASTELLANOS

En Guerrero, esta semana santa del año 2011 nos adelantó un escenario del próximo gobierno estatal. Las actitudes de los secretarios de Salud, Lázaro Mazón y de Desarrollo Social, Jiménez Rumbo al negarse a ingresar a una dinámica de cohesión dentro del gobierno estatal actual, que sus personeros han justificado aduciendo que reportan comportamientos partidistas o de lid electoral- dejan entrever una innegable tendencia. En el caso de Lázaro Mazón -dos veces alcalde de Iguala- es posible observar que cuando formó sus gabinetes nadie decidió por él ni nadie le condicionó nada. Si repartió espacios a su partido fue por inclinación personal. Pero si lo hizo bajo presión del PRD, entonces entendemos con claridad la raíz de su actual postura y la contradicción en la que cae al aceptar un cargo sólo para entregárselo a su partido En esa contradicción va otra impronta: a pesar de que solo es Secretario, Mazón sigue sintiéndose Ejecutivo. En otras palabras, cree que en él debemos empezar a ver a "otro" gobernador sobre el que elegimos en las urnas. O a un "subgobernador" cuya Secretaría es ya un "subgobierno". Jiménez Rumbo ha actuado en la misma tesitura: tampoco ha admitido que es parte de un gobierno, que la Secretaria a su cargo no es "otro" poder. Se puso en pie de lucha des-pués de su correligionario Lázaro y es posible que considere que, como en la tribuna senatorial, sus mociones deben ser tomadas a título de legislación. En ese ejercicio -que le vendría muy bien con buenas propuestas y una actitud en verdad vigilante de la res pública suriana- no ha querido entender que ahora es parte de un equipo cuyo fin es resolver dentro de un ámbito de cohesión los problemas del pueblo al que él mismo se obligó a servir (no a representar) con un gobierno al que accedió a pertenecer no a contradecir, ni a desobedecer, presionar o cuestionar. Mucho menos a verlo como la bancada de oposición a vencer.

Estas actitudes no sólo dan cuenta de la bizarra idea que de sí mismos tienen ambos secretarios sino que reafirman la especie de que están en pie de guerra pues al condicionar su presencia para participar en un gobierno han pretendido fracturarlo ya que iniciaron por intentar acorralarlo a través de ventilar las primicias de sus inconformidades en los medios de comunicación, como siempre lo hace el PRD que ha presentado todas sus batallas primero a través de su prensa, ésa que sólo vela por los intereses del PRD -aún cuando esos intereses lastimen o fracturen la vida institucional del estado y la de los demás ciudadanos- y luego inician las marchas y los plantones. Esas actitudes suyas, no sólo dejan entrever que desestabilizar a través de la renuencia por la renuencia misma ya es su tarea; sino que, además, le dan la razón a Zeferino quien, prefirió eludirlos para no lidiar con ellos y sus bizarras estratagemas. Vulnerada de inicio la cohesión del gobierno con estos casos, es de esperarse que las actitudes de ambos secretarios se vuelvan tendencia -como todo lo que le da resultado al PRD en su afán de acumular más poder- y, en lo sucesivo, la vida institucional del gobierno sufra más acometidas que redunden en la retardación de las acciones administrativas y asistenciales del gobierno, toda vez que ambos perredistas, al aceptar la venia de Aguirre a sus contradictorias condiciones (en lugar de rechazarla y sumarse a la vida institucional gubernativa), ratificaron que consiguieron establecer una pugna de la cual ganaron el primer asalto y a menos de un mes de iniciado este gobierno. ¿Qué más debemos esperar?

LAS ILUSIONES PERDIDAS
(LA MARCHA DEL 8 DE MAYO)

KENIA AUBRY

Recuerdo que hace poco más de una década, varios filmes mexicanos tematizaron la corrupción y la impunidad entre políticos y funcionarios públicos, algunos ejemplos son: Todo el poder (1999), La ley de Herodes (1999) y tiempo después se agregó Conejo en la luna (2004). La corrupción es un tema que tiene tomado al entorno de los mexicanos o, para ser más explícita y quede claro el término de Julio Cortázar (dentro de mi conjetura), secuestrado. Por eso, la producción cinematográfica no deja de narrar las ignominias que acontecen desde el poder, entre las obras más recientes y publicitadas están El infierno (2010), el documental Presunto culpable (2011) y Salvando al soldado Pérez (2011). No pretendo escribir sobre cine, no es el enfoque de mi columna. Traigo al discurso cinematográfico como paradigma de lo que todo arte tiene por razón de ser: la reflexión sobre lo que ocurre en el entorno sociocultural, siempre en combinación con las claves de lo local y lo universal. Destaco estos dos rasgos sustanciales en el proceso creador (no sé si de todo arte, pero con seguridad lo son del cine y de la literatura), porque independientemente de los filmes mexicanos, los cinéfilos y los asistentes sin más fin que el entretenimiento, hemos visto películas de diferentes nacionalidades con la misma temática. El código local funciona en ellas para otorgar la base real que ofrece la sociedad, y lo universal (para que me entiendan) es lo que comunica a chinos con alemanes, alemanes con mexicanos, mexicanos con africanos, y así ad infinítum. La experiencia universal en el cine (y en la literatura) nos coloca frente al espejo y no para mirar lo diferente, sino aquello que nos iguala. ¿A cuento de qué viene todo esto? Que las denuncias sobre las corruptelas planteadas en el cine (y en la literatura) no han servido de nada. Puedo considerar que las películas de naturaleza enteramente ficcional, para diferenciarlas de la sustancia de los documentales, tengan menos efecto en el razonamiento del espectador inocente. No obstante, proyecciones de testimonio como Presunto culpable (por cierto, de

realización casi impecable), con todo y su final feliz, no deja indiferente, y sin embargo continuamos en la más grande de las displicencias. El devenir del arte ha enseñado que no tiene un efecto ético sobre su auditorio, porque no es su intención. Pongo al cine (y a la literatura, géneros que mejor conozco) como modelos de discursos que apelan a la denuncia, a la exposición, a la revelación de problemáticas. Mas no resuelven, porque no les compete, ningún problema social. Nunca olvidaré la diáfana idea del escultor Richard Serra: la obra de arte (y el artista) no son útiles "de manera funcional como un coche o una puerta. Pero el arte puede ser un catalizador que transforma la manera de ver o de sentir tu relación con el mundo". Hoy me doy de topes contra un muro, pues toda obra de arte que piensa tiende al fracaso. No podemos mudar nuestra visión del mundo, porque no nos han enseñado a mirar el cine ni a leer la literatura, como (estoy convencida) tampoco nos han educado para comprender la Historia, ni el periodismo, ni la sociología, ni la ecología (esta mañana me dijo un vecino: "¡son chingaderas eso de que el agua se va a acabar!"), ¿en qué nos han educado entonces? Empiezan las ilusiones perdidas. He traído el tema de la corrupción porque lo considero el origen de nuestro agobio inmediato: el incontrolable crimen organizado (tema del mundo mediático de todos los días). Queremos que el problema se afronte con rapidez, pero no hay acciones contundentes que pongan freno al exceso de violencia. ¿Dónde están los intelectuales (no orgánicos) con una postura crítica que cuestione cada día, a modo de terrorismo sicológico, nuestro maleado sistema para ganar conciencias? En el caso de los artistas, no basta con la creación, tiene que escucharse su voz. Reconozco como voces constantes la de Carlos Fuentes, Denise Dresser, Anabel Hernández, sin olvidar a los columnistas de la prensa seria que denuncian en artículos y entrevistas la situación social que vive México. Sé que no se puede obligar a los intelectuales (ni a nadie) a escribir críticamente, a cuestionar y a exigir no sólo al Presidente, a los servidores públicos, sino también a los banqueros, al ejército, a los universitarios, a las amas de casa, a los ciudadanos de a pie; mas en la circunstancias que vive el país, es un deber, un acto ético consigo mismo y con los otros.

En la vida y en la Historia no existen los hubiera. ¿Dónde estaba el poeta Javier Sicilia antes de la penosa muerte de su hijo? Cuántas marchas organizó por los muertos del narcotráfico, por los presuntos culpables que están en la cárcel y no lo son, por las muertas de Ciudad Juárez que hoy nadie invoca (y no han parado los crímenes femeninos, es sólo que las han superado los muertos por el crimen organizado). Cuántas marchas organizó por la corrupción y la impunidad, por los que habitan en comunidades sin luz y agua, por los que son aviadores con cinco nóminas, por los que tienen dos empleos; así podría incrementar esta relación de circunstancias inagotables. El grito de dolor de Sicilia con un "Estamos hasta la madre… Alto a la guerra. Por un México justo y en paz" (desde mi punto de vista) sólo contribuye al alarma y a la desesperación social, sobre todo, si tomamos en cuenta lo que dice Moisés Naim en su artículo de El País, "¿Quién perdió a México?": que los mexicanos estamos de por sí agobiados "por décadas de frustración económica, expectativas de progreso que no se cumplen y políticos y políticas mediocres". El problema del crimen organizado (generado por la corrupción de nuestro sistema) no se resuelve con un "Estamos hasta la madre", ni se solucionará con la segunda marcha nacional convocada por Sicilia para el 8 de mayo. Para mí, el éxito de un movimiento no está en el número de personas que congregue (a veces es una falsa solidaridad), sino en la continuidad y en la persistencia de las acciones. Mi postura es antimarchas. Si no creyera que la condición humana es endeblísima, apostaría por la actitud, la voluntad y los sacrificios: evidenciar la corrupción, desde ciudadanos de a pie, pasando por periodistas, intelectuales, sacerdotes, banqueros hasta funcionarios públicos. La lucha contra el narcotráfico es de todos y no es de prisas, es de probidad, de conciencia, de paciencia, y de educar con ese ejemplo (en la escuela y la familia), aunque se lea estúpidamente manido, a las nuevas generaciones. Me gusta una de las acciones emprendidas por Sicilia y debe hacerse efectiva: conmemorar a los muertos. Supongo que se refiere a los inocentes caídos por la guerra del crimen organizado, la propuesta del poeta es "poner placas con sus nombres en las plazas de cada pueblo". Estoy de acuerdo en que nuestras ciudades se conviertan en memoria

manifiesta, visible. Convertir nuestros sitios públicos, nuestro entorno, nuestro país en acromegálico cementerio que nos devuelva el dolor y barra nuestra indiferencia, como ya lo había predestinado Roberto Bolaño en Amuleto: cementerios pero no parecidos a los de 1974, "ni a un cementerio de 1968, ni a un cementerio de 1975, sino a un cementerio del año 2666, un cementerio olvidado debajo de un párpado muerto o nonato, las acuosidades desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por olvidarlo todo". No somos los únicos que estamos hartos. Me parece que magnificamos nuestros problemas de narcotráfico y así no se puede pensar. El narco nunca se extinguirá del todo por una razón simple: la condición humana es excesivamente vulnerable, la ambición no tiene límites, pero sí creo que puede debilitarse, insisto, con probidad, paciencia, voluntad. A lo mejor no valga la comparación: me viene a la memoria Irak donde la vida cotidiana son las ráfagas de balas, las bombas, el toque de queda. Un país del caos, una Irak doliente que llora a los más de 50 muertos cada día. Los intelectuales no tienen espacios, tienen que huir. Los osados como Mohamed Al-Daradji, el director de Sueños (Ahlaam), filmó con una cámara en la mano y un AK-47 en la otra en 2005 (aunque la película se estrenó tres años después). Al-Daradji dijo en declaraciones conmovedoras: "La gente en Irak no va al cine. No hay tiempo; quién quiere ir tiene el temor de ser asesinado, el miedo de que en algún edificio estalle una bomba del ejército de Estados Unidos o de las milicias […] ¿Qué queremos: soldados o artistas?, es lo que nos preguntamos los iraquíes. Imagino que en México todavía existe eso de ir al cine con un amigo, con tu novia o con tu esposa. Eso no existe en Irak. A las seis de la tarde todos ya deben estar en sus casas, si no quieren arriesgarse […] Espero que un día los iraquíes puedan vivir como cualquier ciudadano del mundo, donde no haya guerra: sin miedo". Nosotros mexicanos, sin responder a la ligera, sino desde el verdadero pensar, ¿qué queremos?

EL PACTO CONTRA LA VIOLENCIA HA LLEGADO TARDE
KENIA AUBRY

Trasvaso (aunque no literal) las palabras de Mario Vargas Llosa para el Perú a la realidad mexicana: este país ya se nos jodió. La mañana del 24 de marzo, una mayoría de medios de comunicación liderados por las dos principales televisoras de la nación: Televisa y Televisión Azteca, pactaron un Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia (La Jornada, el periódico Reforma y la cadena MVS fueron de los escasos medios que no asistieron a la firma), que incluye el siguiente decálogo de criterios editoriales: tomar postura en contra, no convertirse en vocero involuntario de la delincuencia organizada, dimensionar adecua-damente la información, atribuir responsa-bilidades explícitamente, no prejuzgar culpa-bles, cuidar a las víctimas y a los menores de edad, alentar la participación y la denuncia ciudadana, proteger a los periodistas, solidarizarse ante cualquier amenaza o acción contra reporteros y medios, no interferir en el combate a la delincuencia. Parece que los medios acabaran de entrar en el golpe de conciencia sobre la situación de violencia proveniente de la delincuencia organizada. O se tratará de una farsa como lo sugirió La Jornada en su contraportada el día del convenio: "Penoso, el harakiri mediático que tendrá lugar hoy en el Museo Nacional de Antropología. Firmarán un esperpéntico acuerdo para portarse bien. ¿Quién lo exigió?". Si creyera en la honestidad mediática, aceptaría que la acción emprendida va a sentar un verdadero precedente, y no dudaría de la probidad que se han propuesto los medios (cito del Acuerdo): "la responsabilidad de actuar con profesionalismo" y de preguntarse "sobre las implicaciones potenciales que tiene el manejo de la información". Mas su credibilidad está anémica (sobre todo la de los grandes emporios televisivos que abanderan la propuesta editorial). Es fuerte la idea que Umberto Eco refiere en A paso de cangrejo y sin embargo es así: "en nuestra época, si tiene que haber una dictadura, ha de ser una dictadura mediática y no política". La Historia ha enseñado que los medios de comunicación han sido los grandes controladores de

las masas en contubernio con el poder en turno. Hace casi cincuenta años, dice el teórico italiano, "se escribía que en el mundo contemporáneo […] para hacer caer a un gobierno ya no era necesario sacar a los carros de combate, sino que bastaba con ocupar las estaciones de radiotelevisión". Por años, los comunicadores mexicanos (pienso en algunas de las diez estrategias de la manipulación mediática propuestas por Noam Chomsky) han sido parte de la táctica de la distracción para ejercer el control social; han desviado (y lo siguen ha-ciendo) nuestra atención de los problemas relevantes, con el relleno de información insig-nificante; han mantenido al público en la ignorancia y la mediocridad; se valen de la manipulación emocional para apaciguar el análisis racional y el sentido crítico. Antes del 24 de marzo, la información mediática vivía de las imágenes de la violencia del crimen organizado. Las fotografías en detalle de los cuerpos mutilados, las notas dejadas junto a los muertos despertaba, porque era el propósito, el morbo del público. Se atrevieron a mostrar (una imagen afrentosa que es como el ladrido de un perro en la memoria) el cadáver de Arturo Beltrán Leyva tapizado de billetes; ninguno de los ahora firmantes se negó a reproducir la fotografía, ninguno dijo al gobierno que debía mostrar su educación, su superioridad racional frente a los narcotraficantes y no exhibir de ese modo a Beltrán Leyva. Ahora les ha dado por el prurito ético y tratan las noticias que involucran a las organizaciones criminales, según ellos, lo más fiel a los hechos, para no convertirse en "instrumentos involuntarios de la propaganda del crimen organizado", como se asienta en "El punto de partida" del decálogo editorial. Como el gobierno mexicano, el decálogo mediático llegó tarde a la lucha contra el crimen organizado. No sé si es posible la postura que han tomado (cito de los criterios edito-riales) para "condenar y rechazar la violencia motivada por la delincuencia organizada, enfatizar en el impacto negativo que tiene en la población y fomentar la conciencia social en contra de la violencia". Ya no sé si pueda impedirse que los delincuentes o presuntos delincuentes se conviertan en héroes públicos; la figura del narcotraficante se ha colado en la dinámica de la cultura en cada narcocorrido, en la vestimenta y los vídeos de la música Banda, pero lo más efectivo está en la convi-vencia con ellos.

En la conmovedora editorial de El Universal del 27 de octubre del año pasado, titulada Los niños del narco, dice que en el caso del "narcotráfico, la gente no tiene la certeza de quiénes son los buenos. Hay poblaciones enteras que ven en los narcotraficantes a eficaces proveedores del alimento y la infraestructura que las autoridades han sido incapaces de dar". Aunque lo más desasosegante de la editorial es la historia del reportero Alejandro Suverza, que en 1998 estuvo en contacto con 75 niños de ambos sexos de la Sierra de Sinaloa y dijeron al reportero que soñaban con ser médicos, pilotos, maestros, policías. Doce años después, es decir, 2010 (cito de la editorial de El Universal), "el periodista se encuentra con que la gran mayoría de las niñas, ahora mujeres, son madres y amas de casa. Los niños, convertidos en hombres, se dedi-caron casi todos a la siembra de mariguana y amapola". Para mí, ha llegado tarde el criterio de los medios de información, porque las redes sociales son incontrolables y la información fluye sin responsabilidad, desordenada y, también, manipulada. Es una batalla no ganada, porque la corrupción está en el corazón del sistema. ¿Qué el narcotráfico siembra el terror social?, me parece que el ejército lo hace exactamente igual, y la aprehensión de capos, la destrucción de plantíos, la rigidez de los controles no acaba con la droga. Sigo en la defensa de la entrevista que Julio Scherer realizara a Ismael Zambada (a mi juicio de un importante valor histórico), porque demuestra la única clave para disminuir el narcotráfico: detener la descomposición del sistema, lo que, por supuesto, representa la voluntad política para una verdadera reforma educativa (en la que sí creo) y la disposición ciudadana. De lo contrario, a pesar de las supuestas buenas intenciones de los medios de comunicación, seguiremos en la dinámica del eterno retorno que Zambada comenta en un ejemplo fantasioso, pero no por ello menos objetivo: "Un día decido entre-garme al gobierno para que me fusile. Mi caso debe ser ejemplo, un escarmiento para todos. Me fusilan y estalla la euforia. Pero al cabo de los días vamos sabiendo que nada cambió […] El problema del narco envuelve a millones. ¿Cómo dominarlos? En cuanto a los capos encerrados, muertos o extraditados, sus reemplazos ya andan por ahí".

Mis líneas tienen el firme propósito de la exageración. Mi pesimismo por la realidad, mi descreencia a las instituciones se la debo al ejercicio crítico de la literatura. Creo en un México que no está falto ni de recursos ni de dinero ni de potencial humano, pero todo está distribuido de manera arbitraria. Cuando las instituciones mediáticas no estimulen al público a la ignorancia, a la mediocridad, cuando dejen de servir al poder en turno y, con objetividad, trabajen por la sociedad y denuncien la corrupción sin tomar en cuenta las jerarquías; cuando evidencien los nepotismos, o a los que tienen cuatro o cinco nóminas y son aviadores de todas, creeré en todo criterio editorial que se proponga. Por ahora, ya ni lo que dice Gianni Vattimo, apelando al criterio de la posmodernidad, es posible: para mantenerse informado es necesario leer más de un periódico. Hoy da igual el número de prensa escrita leída, todas enmascaran, mistifican la realidad esencial.

LA LETRA CON SANGRE…
KENIA AUBRY

"Si la letra con sangre entra, el país ha de estar leyendo mucho". Es la contundente (y más reciente) publicidad de las Librerías Gandhi, que forma parte del paisaje citadino de la ciudad de México. Me gusta el atrevimiento de la mercadotecnia publicitaria y la evidente inquina para los tres temas implícitos que menciona: la educación, el narcotráfico y el gobierno. La propaganda de los libreros Gandhi está copada de ironía; la añeja frase de "La letra con sangre entra" que se usaba, sobre todo, en los niveles de la educación básica para connotar que era el modo de aprender, en el sintagma de Gandhi es aplicada a la lectura. Se sabe que en este país se lee escasísimo. Cada sexenio se pro-pone campañas de lectura, que son éticamente correctas pero impostoras. En las estadísticas de 2008 de la Organización para la Coope-ración y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en su estudio "Hábitos de Lectura", México ocupó el sitio 107 en una lista de 108 países estudiados. Y las cifras de la UNESCO indican también que en México, con más de 100 millones de personas, el porcentaje de lectura apenas llega al dos por ciento. Ninguna promoción de la lectura rendirá frutos, mientras la educación (de cualquier nivel y sobre todo la de los niveles básicos) continúe manipulada para preservar los intereses de quienes detentan el poder. Cambiar la educación a un modelo por com-petencias sólo ha mudado de nombre, lo sustancial, el desarrollo del pensamiento lógico, sigue bragado. La otra intención del espectacular está puesta en dos temas que se incardinan: el narcotráfico y la nadería política en el asunto del crimen organizado. Del primero no me interesa anotar sobre cárteles ni estadísticas mortuorias ya conocidas; del segundo no tengo intención de escribir la necesidad de adecentar el sistema, en ambos mis intereses son el pérfido tiempo y la endeble memoria. En el último número de la revista Cuartoscuro, Luis Felipe Estrada Carreón escribe un excelente artículo dedicado a las imágenes de violencia en México, bajo el sustento teórico

de Max Horkheimer y Walter Benjamin. El título del texto implica, también, una excelente pregunta: "Entre los medios y los fines ¿A quiénes sirven las imágenes de violencia en México?" Aunque Estrada refiere a las imá-genes visuales, a su pregunta se anexionan las imágenes en palabras como la ofrecida por los empresarios de Gandhi. ¿Es la expresión del espectacular una imagen violenta o promueve la violencia? o, quizá, la pregunta sea otra: ¿qué impacto tiene en el espectador la idea escrita sobre ese enorme fondo amarillo? Difícil respuesta. No cabe duda que la opinión de los libreros, con el poder que toda imagen contiene, influye de algún modo en el observador, de otro modo no habría, en mi caso, escrito estas líneas. Para mí, la semiosis del espectacular es impactar visualmente desde la violencia y las Librerías Gandhi fijan una postura sobre el problema de violencia en nuestro país. Si el tema de la violencia (dice Walter Benjamin) debe hacerse en relación con el derecho y la justicia (cito de Estrada Carreón) "puede juzgarse en cada caso como un medio que puede emplearse para alcanzar fines justos o injustos", la publicidad de los libreros (en mi consideración) deslegitima al sistema político actual y al educativo. ¿Es justo o injusto deslegitimar a la praxis política y a la política educativa? Lamento decir que, en todo caso, es una postura necesaria: doscientos años de Independencia y cien de Revolución no han cambiado el panorama social, el empode-ramiento de las clases dominantes sólo ha acrecentado la opresión y la marginación social. Es una postura necesaria, porque somos un país de memoria endeble y no bastan las imágenes, manipuladas o no, que todos los días presenciamos en los noticiarios, en la prensa, en internet. Tal parece que nuestra magra memoria y la perfidia del tiempo nos apartan de lo trascendente. Hace casi un año que la revista Proceso publicó la entrevista de Julio Scherer a Ismael El Mayo Zambada y, en su día, generó escozor entre periodistas, analistas políticos, intelec-tuales, sociedad civil. El "gran" debate era sobre la ética de la entrevista, cómo dar voz a un narcotraficante. Hoy se nos ha olvidado que un ¡narcotraficante! (no un escritor ni un periodista ni un historiador) vino a decirle a la cara, al presidente, a los funcionarios, a los historiadores, a los intelectuales y a los ciudadanos de a pie (cito de la entrevista de Scherer las palabras del

señor Zambada), que "el gobierno llegó tarde a esa lucha y no hay quien pueda resolver en días problemas generados por años. Infiltrado el gobierno desde abajo, el tiempo hizo su 'trabajo' en el corazón del sistema y la corrupción se arraigó en el país. Al presidente, además, lo engañan sus colaboradores. Son embusteros y le infor-man de avances, que no se dan, en esta guerra perdida". Cierto, el anuncio de los empresarios de Gandhi va en detrimento del gobierno de Felipe Calderón, pero tenemos que recordar que la corrupción de este país no empezó con la filiación panista, sólo dieron continuidad a lo que el priismo ya había iniciado, y hay que reconocer que los azules han sido alumnos aventajadísimos. En una sociedad putrefacta como la nuestra y de memoria precaria son bienvenidas todas las imágenes, violentas o no, que denuncien la corrupción y la impunidad. Parece que nuestra memoria apela ineludiblemente a la inmediatez. Lo dije ya en otro texto, la educación en México va dando tropezones, va a paso de cangrejo. Educación y mundo cotidiano siguen disgregados y eso se refleja en el entorno social. Se vive en una afrentosa desigualdad social que genera odio, frustración o resignación. El sistema educativo no está cumpliendo con su trabajo, pues en nada ha aminorado los dos géneros de corrupción: la riqueza y la pobreza. Bienvenido el reclamo social de las Librerías Gandhi.

TLAXCALA: PRESENTACIÓN INTERRUMPIDA
LUIS HUMBERTO CROSTHWAITE

Era viernes 29 de abril de 2011. Se trataba de presentar mi más reciente novela, Tijuana: crimen y olvido. Sería un evento como muchos otros, organizado por el Instituto Tlaxcalteca de Cultura. Sin embargo no todo sucedió como se acostumbra. En un momento de la presentación recibí un mensaje donde me informaban que el director había pedido que se suspendiera la presentación y que saliera inmediatamente del foro que ocupábamos en la Casa del Artista. Incluso me avisaron que afuera había policías. La explicación tardó en llegar. Yo la esperaba porque había resultado inaudito, básicamente me habían echado de un evento y era la primera vez que esto me sucedía. El final fue repentino pero bien armado, sin escándalo: la moderadora me dio las gracias a nombre del instituto, me quitaron el papel donde se encontraba el mensaje del director y todo resultó tan normal que incluso algunas personas se acercaron para pedir amablemente que firmara sus libros. Mientras escribía dedicatorias empezaron a apagar las luces de la sala; les urgía que me fuera. Como se trata de una casa antigua, ubicada en el centro de la ciudad, salí por una cocina que fungía como bodega y ahí también firmé algunos libros. Hasta ahí llegaron los empleados del instituto para decirme que debía irme inmediatamente. Sobre una mesa quedaron intactos los canapés y las bebidas destinadas al brindis que se planeaba después de la presentación. A pesar de la prisa con que fui escoltado fuera de la casa, cuando salí a la calle no vi las patrullas que me habían anunciado. Afuera me alcanzaron algunos jóvenes para que firmara unos carteles de la presentación; pero apa-rentemente no era suficiente que saliera del lugar, debía despejar la zona por completo: me volvieron a decir que lo mejor era que me fuera de ahí. Caminaba, todavía desconcertado, cuando me detuvo una persona que había asistido al evento. Ella comentó que quizás mis palabras no fueron bien vistas por el Instituto de Cultura. Me dijo que tal vez el

director Gerson Orozco García se había puesto nervioso por lo que yo estaba diciendo. Tlaxcala se enorgullece de que, a pesar del incremento de violencia que ocurre en el país, los confines estatales permanecen a salvo. Ahí no hay asesinatos ni secuestros como en el resto del país. En cambio, mi discurso era beligerante -agregó ella-, y hablar en público de lo que no sucede en Tlaxcala era invitar a dialogar sobre lo que sí sucede, en especial la trata de personas. Ciertamente, la cancelación del evento se dio cuando yo conversaba sobre asuntos que me parecen sumamente serios. A raíz de que mi novela trata de violencia y periodistas desaparecidos, generalmente hablo sobre estos temas en mis presentaciones. Parto de mis motivaciones para escribir el libro y suelo explicar que es un reflejo de lo que sucede actualmente en el país: la violencia desatada por el narcotráfico y multiplicada por la guerra que declaró el presidente Calderón. Critico esta guerra cuyos resultados son mínimos y que afectan la estabilidad del país. En este caso mencioné la muerte reciente de Juan Francisco Sicilia y, de manera más personal, el deceso del maestro Álvaro Rendón Moreno, en Sinaloa, quien había sido presentador de mi libro en Los Mochis y un mes después había sido asesinado en una carretera, camino a Culiacán. Encauzado por preguntas del público, abundé en lo que pensaba de esta guerra: que contaba con la aprobación de Estados Unidos, a quien aparentemente beneficiaba, mientras que en nuestro país sólo producía muertos. A pesar de la insistencia de que en Tlaxcala no pasaba nada de eso, invité al público a que no sintiera que esta guerra era un acontecimiento ajeno, que el "daño colateral", como lo llama Calderón, violentaba no sólo a las víctimas y sus familiares sino que día a día nos violenta a todos. Ningún habitante de este país está a salvo de convertirse en una estadística, cualquiera de nosotros podría ingresar a las filas del "daño colateral". En ese momento reci-bí el mensaje. El director del Instituto Tlax-calteca de Cultura, Carlos Gerson Orozco, daba la orden de que el evento terminara, y yo, junto al público, debía desalojar la sala. En un principio, el hecho no me causó indignación alguna. Los tlaxcaltecas me habían tratado con amabilidad y, después de todo, había tenido una breve oportunidad de hablar sobre mi novela con un público atento, compuesto mayormente por estudiantes.

Esa misma tarde me llegó la versión oficial: había una disputa legal por la casa y se había girado la instrucción de que se desalo-jara, era una curiosa coincidencia. Lo verdade-ramente curioso en este caso, según luego me enteré, es que mientras nosotros fuimos desalojados, había un taller de grabado que continuó su trabajo sin interrupciones. La Casa del Artista no se cerró después de la presentación; el público y yo fuimos los únicos desalojados. Aunque no caigo con facilidad en la tentación de creer en conspiraciones, la explicación oficial me dejó algunas dudas, aunado a ello el hecho de que no suelo creer en las coincidencias fortuitas. El director del instituto estuvo presente brevemente en el evento y, aunque giró la orden de mi desalojo, nunca se acercó para brindarme una explicación; esto quedó en manos de empleados nerviosos y apenados. No es la primera vez que expreso mi opinión sobre acontecimientos que muchas personas consideran "delicados", sobre todo desde la publicación de mi novela en noviembre del año pasado. Pero ésta sí es la primera vez que sufro una censura tan evidente. Pienso en la impericia o en la falta de criterio de un director recién nombrado. Después de todo, la presentación de mi libro y mis palabras pudieron haber quedado ahí, entre cuatro paredes y en los oídos de un pequeño público, sin embargo ahora trascienden más allá de lo que yo mismo hubiera esperado.

OBAMA: ¿HAY ALGO QUÉ FESTEJAR?
MARCOSS REYES

Y los USA, y los idiotas que les aplauden, festejando la muerte, condenando asesinatos, cuando ellos son causantes directa e indirectamente de brutales genocidios, de invasiones, intervenciones, de niveles de contaminación brutales. ¿Dónde queda la coherencia? ¿Qué pasaría si un árabe cruzase el Océano, lidereara una misión y matara a Obama, a Bush, o a cualquiera de los encargados de las misiones? ¿No es acaso la misma cuestión? ¿Aplaudirían también? Sí, claro que está mal matar, pero USA se carga infinidad de muertes más que las causadas en el 11 de Septiembre. ¿Por qué no echárselas en cara también? El problema es la ambición, esa maldita ambición. Querer demostrar al mundo que el poderío sigue ahí, mandando mensajes de advertencia a las naciones: que USA no respeta soberanía alguna, si quieren intervenir lo van a hacer. El fallido Estado Mexicano es una triste demostración de este hecho. ¿Cuánto dinero no se invirtió en materia de educación, en cultura, en salud desde ese lejano 11 de Septiembre, por causa de un capricho político, por causa de una mera revancha? Porque eso es lo que es, el boom del período presidencial de Obama, justo cuando su popularidad estaba decayendo y se ponia en cuestionamiento la credibilidad de sus promesas de campaña, se saca el As bajo la manga: Osama ha muerto, Obama ha renacido. Es el anhelo no cumplido de Bush, el éxtasis del nacionalismo estadounidense. La renaciente imagen de credibilidad de los USA, la superioridad moral que se le vende a las masas, la muestra de la miseria del corazón humano. Aquella que no tiene memoria y que tan sólo aplaude.

NOS HAN DADO LA TIERRA
JEREMÍAS MARQUINES

Cuando Ángel Aguirre, nuevo gobernador de Guerrero, les dijo a sus aliados perredistas, convergentes y petistas que "gobernarían juntos", no les aclaró que ese "gobernar juntos" era con sus hermanos, primos, sobrinos, cuñados, concuños y amigos, y que ellos, los militantes partidistas, tendrían dos caminos: aceptar y colaborar con "la bonita familia" en el gobierno, o de plano irse, como le acaba de decir gobernador, con un desproporcionado exceso de violencia verbal, al senador David Jiménez Rumbo, uno de sus principales promotores, y actual Secretario de Desarrollo Social. Ángel Aguirre llegó al gobierno de Guerrero en medio de la desconfianza. Una desconfianza que no se ha terminado. Durante la campaña electoral, fue acusado por su primo Manuel Añorve de traidor, fue acusado de no cumplir sus compromisos. Pese a todo, el PRD le dio un voto de confianza que ha comenzado a erosionar desde muy temprano, al imponer a familiares y amigos en los principales cargos de gobierno. Apenas la semana pasada, el senador y actual secretario de salud, Lázaro Mazón Alonso había denunciado que el hermano del gobernador, Carlos Mateo Aguirre Rivero, buscaba imponer en la dirección de finanzas de esa dependencia a un amigo suyo. Luego se supo que en realidad también era amigo del secretario de Finanzas Jorge Salgado Leyva y que entre los dos intentaron imponérselo a Mazón. Al final, el senador con licencia logró rechazar la intentona mafiosa y se quedó en el cargo Es cierto que Ángel Aguirre le otorgó la titularidad de algunas secretarías a militantes perredistas, petistas y convergentes. Con esa acción, hay quienes piensan que cumplió uno de sus compromisos de campaña, lo que no se dice es que sólo les dio el cargo, no el control de las secretarías. A los perredistas les hizo lo mismo que el gobierno les hizo a los campesinos de la novela El llano en llamas: nos han dado la tierra, decían, pero sin agua.

Es un hecho que Ángel Aguirre no gobier-na solo. Con él gobiernan son sus hermanos y los miembros de dos familias: los Salgado y los Valdez Vilchis que han copado todos los cargos de importancia en las distintas secretarías con recomendados. Un caso paradigmático de este reparto del poder, es el de Mateo Aguirre, hermano del gobernador, quien ocupa el cuestionado cargo de Coordinador General del Ejecutivo Estatal, un espacio que el ex gobernador Zeferino Torreblanca le creó arbitrariamente a su asesor Humberto Sarmiento para controlar toda la estructura de gobierno. En el caso de Jiménez Rumbo se supo que sólo le dejaron el cascarón de una secretaría porque le despojaron de todos los espacios de importancia. Primero, Aguirre creó arbitra-riamente un ente separado de la Sedesol encargado del manejo de los programas sociales como las pensiones, los uniformes y los apoyos a madres solteras llamado Guerrero Cumple; allí él nombró a la titular. Esta es una unidad de atención creada sin sustento legal pues no medió decreto de por medio, e independiente de la Secretaría de Desarrollo Social. Luego, por medio de Humberto Salgado, le impuso todos los subsecretarios, directores, coordinadores y hasta les mandó a delegados para las distintas regiones, espacios que no existen. Para la dirección del parque Papagayo, el secretario de Gobierno Humberto Salgado, le envío a un sobrino de un cuñado de Aguirre, en el Instituto Guerrerense para la Atención Integral de las Personas Adultas Mayores (Igatipam), le enviaron a Alejandro Arcos Catalán, un seudo empresario al que algunos vinculan con Víctor Aguirre. En el museo interactivo La Avispa, con sede en Chilpancingo, Aguirre nombró a su encargado de relaciones públicas cuando estuvo en el senado, Érick Humberto Armenta Adame y así por el estilo. El Grupo Guerrero, organización política que representa el senador David Jiménez, le envío a Ángel Aguirre una carta privada la semana pasada para solicitarle una reunión con el fin de aclarar el asunto de los nombramientos en Sedesol, no hubo en la carta ninguna amenaza, ninguna presión. La respuesta de Aguirre fue visceral y pública. De acuerdo a la nota publicada en algunos diarios, el gobernador "sostuvo que la invitación

a colaborar en su gabinete fue 'individual', no para incluir corrientes políticas, o a 20, 30 o 40 seguidores políticos de un secretario". La respuesta, en sí misma, es ofensiva no sólo para el senador Jiménez Rumbo sino para todos los perredistas que conforman Grupo Guerrero, una de las corrientes más fuertes del PRD-Guerrero, aliada a Alternativa Democrática Nacional. Al Grupo Guerrero pertenece el presidente estatal del PRD y el vicecoordinador de la bancada perredista en el Congreso local, además de varios presidentes, ex presidentes municipales y diputados locales. Aguirre está equivocando el rumbo. Al responder de esta manera, abre una fisura no sólo con David Jiménez, sino que es una grieta en el PRD que se agigantará conforme pase el tiempo. Olvida que el chiste de un gobierno no estriba en cómo comiences sino en cómo terminas. La molestia por la imposición de familiares y amigos del gobernador en los cargos públicos, no es sólo de Rumbo o de Lázaro Mazón, hay otros secretarios o secretarias que están en la misma situación pero no tienen ni la dignidad suficiente, ni los tamaños para denunciar. Sienten que con ocupar un cargo ya resolvieron los hoyos negros del universo, se olvidan que no están ahí solo por ser sexies, sino que llegaron con el apoyo de muchos grupos y corrientes que trabajaron por ese proyecto y que es de gente de buena cuna saber retribuir. En contraparte, habrá los estúpidos de siempre que intenten justificar los actos inmorales y abusivos de un gobernante, siempre los hay, así los hubo cuando se le criticó a Zeferino todos sus excesos pero al final se impuso la razón. Hay, los facilotes que saldrán a decir que Aguirre no puede ser rehén de ningún grupo, sólo de sus hermanos y de los Salgado y los Valdés Vilchis. Ahí están los que ven con buenos ojos la falta de transparencia y rendición de cuentas del nuevo gobierno. No hay diputado que exhorte al gobernador a cumplir desde el inicio con estas obligaciones y a ciudanizar este aspecto del gobierno. El nombrar a amigos y familiares en los cargos públicos tiene una consecuencia inmediata. Es una acción que lesiona el derecho de los ciudadanos pues se alienta la impunidad y la corrupción. ¿Con qué calidad moral le habrá de exigir cuentas el gobernador a sus hermanos, primos y

cuñados cuando cometan los abusos que habrán de cometer? El de Aguirre es un gobierno predecible porque las viejas mañas no se quitan. El nuevo gobernador de Guerrero debe abandonar el recurso de la dilación y la mentira. No basta con negar la realidad como lo hizo su secretario de Gobierno al afirmar que no intentaron imponerle funcionarios a Lázaro Mazón. El recurso de mentir ha dejado muchas graves secuelas en Guerrero como cuando se trató de ocultar con mentiras la matanza de Aguas Blancas. Un gobierno alcanza autoridad moral y política cuando reconoce sus equivocaciones y corrige. Esa es la diferencia entre un gobierno de gran altura y otro destinado a la basura de la historia como el de Zeferino, al que ninguna de sus grandes obras públicas, sociales o administrativas lo salvó de la condena popular. Lo mejor para Guerrero y para el nuevo gobierno es el entendimiento, el diálogo. Serenarse en esta temporada de Semana Santa y revisar y corregir las malas acciones cometidas. Amén.

TEXTOS PARA CELEBRAR EL 420
KARÍN MIJANGOS

I

Recuerdo el tema de las ratas, eran enormes como perros negros. Estaban también las cucarachas, pilotaban ebrias y caían donde no se deseaba. Recuerdo los gatos que entraban al patio y que los perros se turnaban la matanza. Horas y ladridos secos. Dolor que padece la hemorragia. La basura la teníamos que sacar en las noches del martes, jueves y sábados, antes de las diez pm o ya no tenía caso. Si una rata caía en la trampa el viernes y el olor notificaba con retardo la sensible pérdida, tirábamos el cadáver en una esquina transitada por la mañana del domingo, mientras la ciudad estaba en misa o comiendo cochinita. Si había suerte para el miércoles temprano alguien le habrá puesto encima unos puños de cal. Recuerdo la puta crisis ¿quién iba a pensar que sería su último año? Ahí estaba mi cosecha de ese verano, la radio despertaba al sol hablando de las violaciones al ciudadano. ¡Estaba olorosa la flor de corrupción! Recuerdo el súper dub, la música y la ausencia. Las cámaras de Nuestra Seguridad vigilándonos en la clandestina vergüenza de ser congruentes. Bukowsky daba pena cuando lo recitaban las voces burguesas. Aunque se diga lo contrario, son muchas las personas que no están preparadas, mental, moral y físicamente para la sinceridad. Una verdad que relajaría todo, sería aceptar que a los treinta y tantos años seguimos sin saber qué hacer.

Escribir en la carencia tampoco tiene algún mérito, el hambre da mucho tiempo para pensar en la muerte, hay espacio de sobra para escribir del proceso.
II

Esto es México ahora, un monstruo que da risa, una amenaza infantil, un ciber mariachi dyler en la sombra del desarrollo. México, es el nombre del Imperio Crio-llo que pesa sobre las comunidades indígenas, tributarias en el territorio actual hecho de patrias indígenas. Apurados por sobrevivir, poca atención damos a lo que hacemos.
III

¿Hasta dónde viajas cuando dices "todo"?. Para el sistema occidental de pensa-miento, propongo la roza, tumba y quema. La cosecha en estos climas no puede ser escasa. Hay que ver nomás que tanto han logrado con tan poco suelo. La poesía huele a voz, en este aroma algunos humanos pueden fecundar o mínimo hacen los intentos.

MAMBRÚ SE FUE A LA GUERRA, QUÉ DOLOR, QUÉ DOLOR, QUÉ PENA...
(PERO "YO NO SOY MARINERO; NI LO SERÉ, NI LO SERÉ")

JUAN MORELOS XAVIER
A Javier Sicilia

Razones: No se combate al crimen con una policía corrupta e infiltrada por el crimen. No se combate al crimen con ministerios públicos corruptos y jueces al servicio del mejor postor. No se va a una guerra con un Ejército ineficiente, impreparado y asimismo infiltrado por el crimen. No se combate al crimen mediante un sis-tema carcelario endémicamente descompuesto y que no rehabilita a nadie, que no sólo resulta carísimo y mantiene a los internos de huevones (haciendo "nada") sino que los convierte en peores criminales que inclusive pueden seguir operando desde dentro de los propios reclusorios. No se va a una guerra sólo para obtener "popularidad" luego de que se ha obtenido un triunfo electoral de lo más cuestionado; no se va sin un diagnóstico confiable de cuál es el reto y los costos; no se va ver qué pasa sin un plan y una estrategia definida. No vas a una guerra si no eres capaz de atajar el flujo de armas (y dinero; y viceversa) que hacen día con día a tu enemigo más poderoso. No se va a una guerra cuando sabes que no cuentas con el apoyo de los gobiernos locales que sólo se harán como el tío Lolo, ya por cierta falta de recursos o por intereses ciertamente inconfesables. Sobre todo no se va a una guerra sin una base social que te respalde; cuando no es que mucha de esa base social está por temor o por afinidad en pro del bando contrario.

En suma: no se va a una guerra a lo pendejo, para después pasarle la factura a todos los ciudadanos y ciudadanas: jóvenes, mujeres, niños y ancianos; indígenas y casi 50 millones de pobres con otros intereses por obviedad mucho más urgentes… y a quienes, por si fuera poco, nunca se les ha garantizado -ni se les garantizarán- sus derechos elemen-tales. ¿Dónde están los políticos coludidos (de todos los partidos) en la cárcel?, ¿dónde están los propios jueces y abogados corruptos enjuiciados?, ¿dónde los grandes decomisos de fortunas y medidas contra los bancos y empresarios que lavan dinero? "Si no pueden renuncien", exigió en su momento el ya realineado y/o muy tolerante señor Alejandro Martí, ¿sabe usted de algún funcionario que por ese motivo explícito haya ya presentado su renuncia?

Epílogo, que es más que nada un Intermedio: ¿Si la guerra fuera el mejor método, por qué no hay guerra en las calles y territorio de los propios Estados Unidos, que son, claro está, los más grandes consumidores y afectados por el narcotráfico?, ¿no por poco y prospera en California el referéndum para legalizar la marihuana?

ESTAMOS HASTA LA MADRE
RÍGEL SOLÍS RODRÍGUEZ

Salgo de la chamba como siempre a las tres en punto, pero esta vez mis pasos me llevan a otra parte y aun faltan dos horas para la cita en Remate de Paseo Montejo. Sin pensarlo me dirijo por la calle 54 hacia el norte, doy vuelta en la 57 y luego en la 56, al poco estoy ordenando una torta de carne asada y otra de empanizado en una lonchería cerca del sitio donde saldrá la marcha. Doy una vuelta por el incorrecto monumento a los Montejo y, en el jardín donde se hace la Noche Mexicana, me desparramo en la única banca con buena sombra, mas el calor está en su apogeo. No cargué mi cámara buena, sólo una de juguete y miro a mi alrededor buscando algún encuadre interesante o bello, si he de tomar alguna foto deberá ser con luz dura, durísima, el dramatismo que vivimos no es para menos. Un par de grandes nubes tiene la gentileza de refrescar tantito mi espera y decido abrir Putas Asesinas, de Roberto Bolaño, para leer un rico cuento ya que no hubo sobremesa. Cuando lo termino una pareja de jóvenes se sienta en la banca de enfrente, supongo que han llegado a la cita. Entonces me paro porque las nubes ya se alejaron y veo una toma interesante para fotografiar. Practico la foto y recuerdo el mejor comentario que he recibido en una exposición por parte de un pintor mamón: está chingona tu marialuisa. Guardo la camarita y doy otra pequeña caminata para luego regresar a mi lugar de lectura, al tiempo que una mujer se sienta junto a mí y pregunta si estoy ahí por la marcha y quién convocó, le contesto que sí y que organizaciones civiles y artistas independientes. Todavía faltan veinte minutos. Guardo libro y cámara en el morral, desamarro y amarro de nuevo los cordones de mis tenis. En la esquina ya miro algunos manifestantes, al otro extremo me parece ver a Don Manuel Santos al pie de su carcacha. Paso entre la incipiente congregación y distingo a ciertos teatreros: Raquel

Araujo y Sebastián Liera, éste último hizo gran labor de convocatoria a través de Facebook. Llego al parque de Santa Ana, donde también algunas organizaciones convocaron y empieza a reunirse gente. Ahí saludo a Pedro Echeverría y le ayudo a armar su pancarta de protesta. Miro también al Dr. Gilberto Balám y a otras personas de todas las marchas. Una chica pregunta por qué se citó en dos lugares, una dama responde que no importa porque al ratito se reunirán con los de Remate para marchar juntos. Tomo una foto. Ésa es una de las dos fotografías que tomaré durante la manifestación. Reacomodo las cosas en mi morralito que llama la atención de Pedro: ¿Qué es Misfits? Un grupo de punk, contesto y con ello le saco una sonrisa de aprobación; somos unos inadaptados. Silvia Káter y su pareja pasan junto a la pequeña bola sin mirar a nadie rumbo a Remate, al poco todos nos movemos para allá y en el camino aparece otro legendario marchante: Lorenzo, el Camarada de la Casa de Todos. Ya está reunida bastante gente, muchos jóvenes y artistas, gente de la prensa también, pero no son el retamadrero que soñábamos. Pedro me ilustra con un paréntesis cultural: se llama Remate no porque sea un remate, sino porque aquí se hacían ventas de remate tipo ventas de garaje. Mauricio Macosay adelanta su camioneta con el sonido, unos como la Tihui van en bici, no veo muchos amigos míos, sí al joven escritor Carlos Castillo saludar al maestro José Díaz. Entonces comenzamos a caminar, rodeamos el puto monumento y tomamos la calle 58, no atino a calcular si somos doscientos o más. "No más sangre, estamos hasta la madre", son los primeros gritos que se dejan escuchar; "ya estamos hartos, estamos hasta la madre", continuamos ante la mirada de trabajadores de los comercios y de algunos conductores en los cruceros. Unas chicas van haciendo un performance, otros platican mientras andan, yo voy pensando en que somos pocos pero no importa, continuamos, alzamos las pancartas, gritamos. La próxima seremos más. Pasamos frente al Congreso del Estado y no les mentamos la madre, sólo les decimos asesinos y que ya estamos hasta la misma;

marchamos hacia la 65 y parece que ya somos más; doblamos y doblamos para llegar a la plaza, pasamos frente a la catedral y con repetición se oye "no matarás". "Ahí están, esos son los que chingan la nación", se grita frente a los palacios de gobierno estatal y municipal. Alguien dice algo que no entiendo frente a Banamex, donde hay españoles de piedra pisando cabezas mayas. Ya frente al palacio de gobierno somos más del doble y Pamela se une invitándome un granizado de uva. El Negro toma fotos en serio, por olvido no fui a la exposición que curó e inauguró anoche en el Olimpo. Se leen varios textos, las cartas de Javier Sicilia y algunos poemas. También se realiza un performance en que se descubren varios cadáveres a las puertas del palacio, a los pies de los gendarmes. El chicharronero, el granizadero y el de las marquesitas han duplicado sus precios por tanta gente ahí reunida. Se van apagando las palabras y la gente se despide. Entre la escarpa y la calle queda el altar con flores, velas y veladoras. El tránsito vehicular se abre de nuevo y los bólidos pasan a gran velocidad pero no todas las flamas se apagan ni todas las cartulinas se vuelan. Un par de personas vuelve a prender las candelas y reacomoda las pancartas: "que nos gobiernen las putas, porque sus hijos no pueden", "no más sangre" y "estamos hasta la madre". Son más de las siete, la noche ha caído con una leve, muy leve frescura. Me siento junto a Pamela en el arriate frente al palacio, frente al altar; comemos unos chicharrones y el simpático ventero de la esquina grita con alegría que se apuren a comprar su marquesita, porque sólo le quedan cien. Una señora se acerca y me pregunta qué pasó, porque una mujer le dijo en la combi que mataron a tres personas en la puerta del palacio. Oigan esto nada más performanceros. Explico a la señora de qué trató el asunto y el porqué de las veladoras y las flores. Su cara me responde que hubiera preferido la historia de los muertos en la mera plaza y mejor se retira. Tomo la segunda y última foto de la jornada y vuelvo al arriate. Entonces una viejita se nos acerca con canastita de pepitas y, con la ternura de los dientes que faltan, me pregunta qué pasó. Le digo que es una protesta por tanta muerte

inocente a causa de la estúpida guerra de Calderón. ¿Se murió Calderón?, me pregunta la pobrecita que casi está sorda. Insiste en que compremos una bolsita de pepitas que ella misma elabora. Veo preocupación y no sé qué en su cansada mirada y arrugada piel. Ya nos llevamos a la boca las primeras pepitas y le digo que no, que no murió Calderón, al contrario, por su culpa han muerto muchos inocentes. Por poco llora la viejita cuando me dice que eso no debe ser, que está muy mal que mueran inocentes. Y se para y nos despedimos para ella continuar su venta nocturna y nosotros al colmo de la frivolidad. Respiró profundo y miró la Plaza Grande otra vez en total normalidad. Mientras me estiro para encaminarme oigo a una pareja de turistas preguntarse qué significaría el altar a media calle. Deciden cruzar y preguntar a las tres personas que parecen hacer una guardia. Avanzamos junto a turistas y paisanos indiferentes bebiendo sorbetes, entonces me topo con Pixi, cubeta de engrudo y brocha en mano, acompañado de otro músico con carteles para una tocada. Y eso es la coronita de una tarde de esperanza, el seis de abril de 2011.

CADA MAÑANA SOMOS MÁS NADA
ADOLFO FERNÁNDEZ GÁRATE

Nada, "se es simple y dolorosamente nada". Así define Javier Sicilia lo que significa ser padre de un hijo asesinado, en su ya famosa carta abierta a los políticos y a los criminales. Cada mañana nos enteramos del nuevo número de muertos que se suman a los casi cuarenta mil en lo que va de este sexenio. Cada mañana habrá también un número a sumar de huérfanos, viudas, padres vueltos nada, familias mutiladas, hermanos desconsolados. Cada mañana despertamos a una nueva pesadilla, nos lavamos la cara, comemos un trozo de pan, tomamos un trago de agua, bebemos un poco de café, esperando como la Blimunda de Saramago, abrir los ojos y mirar a la gente sin tener que horrorizarnos de verles las entrañas putrefactas. Es verdad que esta pesadilla no comenzó recién la noche anterior, ni hace apenas cuatro o cinco años, han pasado ya muchos sexenios desde que se cometieran crímenes sin que nadie los castigara. Y quienes vivimos cada día siendo cualquier hijo de vecino, jamás podremos cono-cer quiénes fueron los primeros responsables de esos crímenes impunes. Tampoco sabremos el mal que hicieron aquellos criminales desco-nocidos, y mucho menos podremos enterarnos de quiénes son ahora los verdaderos cabecillas de nuestros tiempos. Si pudiéramos ponernos en el lugar de los otros, sentir lo que sienten Javier Sicilia, la señora Wallace, Alejandro Martí y tantos miles de padres sin nombre, al despertar cada mañana y saber que su hijo no durmió en su cama, no tomará el desayuno a su lado, no pudo abrir los ojos para ver la luz del día. Si pudiéramos sentirnos "simple y dolorosamente nada", podríamos tal vez pedir cada uno de nosotros que pare toda esta cascada interminable de muertes sin sentido. No debe morir ni un inocente más, pero tampoco debe morir ni un solo criminal más, ni un soldado más, ni un policía más. Ni una muerte

más. No debemos aceptar que la pena de muerte se instale de facto en nuestro país. Los criminales deberían ser juzgados, sean quienes sean, protec-tores de altos vuelos o ejecutores directos de órde-nes mortales. Ni inocentes, ni criminales, ninguno debería ser asesinado. Ese es el sentido del ¡Ya Basta! al gobierno federal, a los gobiernos estatales y municipales. ¡Ya basta! de que la estructura completa del estado mexicano siga permitiendo la impunidad de los crímenes y en consecuencia se vuelva cómplice por omisión. ¡Ya basta! de que sigamos viviendo en un país donde hay gente dispuesta a arriesgar su vida intentando cruzar la frontera porque de este lado, en su propio país, no encuentra oportunidades para una vida digna. ¡Ya basta! de mujeres muertas o golpeadas sin que se encuentre y se juzgue a los culpables. ¡Ya basta! de niños calcinados por negligencias oficiales. ¡Ya basta! de fosas clandestinas. ¡Ya basta! de fosas comunes. Y claro, cuando esta pesadilla se detenga, cuando podamos levantarnos cada mañana y comenzar a ser un poquito de algo, tal vez un poco humanos, no debiéramos olvidar que durante mucho tiempo, al despertar, fuimos cada vez más nada.

Y EL PAN SIGUE TOMANDO A BROMA EL DESTINO DE LOS
MEXICANOS
MARIO ROVEL

La Real Academia de la Lengua Española define la certeza como "el conocimiento seguro y claro de algo". La incertidumbre, en contraste, es definida simple y sencillamente como falta de certeza ¿Y no es precisamente incertidumbre lo que define a los gobiernos del PAN? Incertidumbre en seguridad pública, incer-tidumbre en economía popular, incertidumbre en gobernabilidad, incertidumbre en la estabilidad política, incertidumbre en las relaciones exteriores. Hoy en día, salir a la calle o ir de viaje a algunos estados, se ha convertido -como diría un amigo- en deporte extremo, por los altos índices de inseguridad; en cuanto a la economía popular, la canasta básica según un estudio de la UNAM presentado en mayo de 2010- incrementó su precio 93 por ciento en sólo 3 años, pasando de 80 a 157 pesos; el salario mínimo, en ese mismo periodo tuvo un pírrico incremento de 17 por ciento. Cito a continuación un fragmento de una nota del periódico "El Universal" fechado el 2 de mayo del 2010: "Para el 1 de abril de 2010 y con un salario mínimo diario de 57.46 pesos y un precio de 156.76 pesos de la Canasta Alimenticia Recomendable, únicamente se puede adquirir el 36.65 por ciento de los alimentos que requiere una persona". Por si fuera poco, el año pasado, México obtuvo su calificación más baja en 10 años en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) con una penosa calificación de 3.1 en una escala de 0 a 10, debajo de países como Chile, Perú, Colombia, Guatemala, El Salvador, Panamá, Brasil, Cuba, entre otros. Las conclusiones de la organización de Transparencia Internacional fueron "El problema de México es que sigue anclado en prácticas del pasado" "México, menos democrático, más corrupto". En cuestión de estabilidad política, en el 2006 fuimos testigos de una guerra sucia orquestada desde la misma presidencia de la República

y que culminó en el triunfo del candidato del PAN, Felipe Calderón Hinojosa, pero que tuvo como consecuencia la polarización social de México y que por primera vez, desde la instauración de los cambios pacíficos en el relevo del poder nacional, un presidente no pudiera tomar protesta en un clima de paz política, cosa que hasta estos días siguen promoviendo los panistas en todas las elecciones donde compiten, sin medir consecuencias. Además, hay que agregar la delicada situación que padece nuestro país en el tema de relaciones exteriores con países como Cuba, Francia, Venezuela y los Estados Unidos. Una incertidumbre que además se mezcla con un tremendo nivel de cinismo por parte de los gobernantes panistas. Hace unos días, el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero -quien por cierto quiere ser presidente de México- aseguró que con un ingreso mensual de 6 mil pesos, una familia puede acceder a una vivienda, un automóvil e incluso, proporcionarle a su(s) hijo(s) una educación en escuelas privadas. Por si fuera poco, el funcionario federal añadió en la red social twitter ese mismo día: "Yo gano (…) cerca de 152 mil pesos netos al mes y no tengo ningún tipo de prestación. Eso es lo que gano. Tengo una casa que pago con un crédito hipotecario, tengo un coche, tengo un Bora que también estoy pagando con un crédito, por el cual pago como 8 mil pesos al mes". Lo mínimo que debemos esperar de nuestros gobernantes, es que se tomen con seriedad su trabajo, que salgan a la calle, que sepan cómo viven los mexicanos, pero no con cifras de escritorio, no con encuestas; que salgan y pregunten a la gente ¿cómo le está yendo, cuánto gana, con eso le alcanza para comer, sus hijos van a la escuela, tiene auto, su casa es propia, prestada o rentada… usted vive mejor? Durante décadas el PAN pidió una oportunidad para gobernar a México, llevan 10 años en el poder y no han cumplido sus promesas de un México mejor; lo mínimo que podemos -y debemos- exigirles es que haya certidumbre en su trabajo, que no continúen con declaraciones irresponsables como las de Ernesto Cordero, que con 6 mil pesos una familia puede comer, tener automóvil, casa y hasta enviar a sus hijos a

una escuela privada o aquellas de Vicente Fox y Felipe Calderón: "Resolveré el problema en Chiapas en 15 minutos" "¿Y yo por qué?" "Yo ya me voy, yo ya puedo decir lo que quiera" "Vocho y changarro para todos" "Lavadoras de dos patas" "Tenemos más reservas que los pumas" "Voy a ser el presidente del empleo" "Haiga sido, como haiga sido" "Esta crisis solo será un catarrito para México". Esos argumentos no ganan elecciones y mucho menos pueden ser válidos en funcionarios de gobierno. Es momento que los panistas dejen de tomar a broma el destino de los mexicanos.

TRAPECISMO POLÍTICO VERSUS PARTIDOS AUTORITARIOS
GEOVANNI DE LA ROSA PEÑA
Quien se mete en política, es decir, quien accede a utilizar como medios el poder (…), ha sellado un pacto con el diablo, de tal modo que ya no es cierto que en su actividad lo bueno sólo produzca el bien y lo malo el mal, sino que frecuentemente sucede lo contrario. Quien no ve esto es un niño, políticamente hablando.

Max Weber

Las recientes elecciones de algunos estados del país han dejado temas controvertidos que necesitan ser analizados desde una perspectiva neutra, bajo un análisis académico coherente, racional y funda-mentado en argumentos válidos empíricamente, es decir, una investigación seria que intente desligarse de juicios valorativos y morales con respecto a algunos fenómenos como las alianzas entre partidos que, a priori, parece imposible ensamblar sus preceptos ideológicos básicos, y la salida de dirigentes principales que abanderan en el terreno electoral al partido contrario; fenómenos a los que de manera llana se les encuadra como "alianzas impuras" o "trapecismo político". Hablemos sobre la segunda cuestión. Con respecto al trapecismo pregunto: ¿por qué un político decide abandonar el partido que lo hizo profesional dentro de la arena política y le permitió posicionarse para ocupar puestos de elección? Aterricemos la pregunta: ¿cuál fue el motivo por el que Ángel Aguirre decidió dejar el PRI y tomar la candidatura que le ofreció el PRD (caso similar al de Baja California en donde un dirigente del PRD que se pasó a las filas del PAN y ganó la elección a gobernador)? La única respuesta que se lee, sobre todo de aquellos a los que les generó costos tal salida o que aún añoran la "dictadura perfecta" del siglo XX, es que Aguirre Rivero es un tipo que sólo busca el poder por el poder, sin principios ideológicos mucho menos morales, un simple trapecista obsesionado por ser gobernador. Sobre la búsqueda del poder, no dudo que es el objetivo principal de toda persona que se dedica a la política; otra asunto es conocer para qué quiere tener acceso al poder y cómo lo utilizará. Cuestiones sustantivas de la actividad política: "o se vive para la política o se vive de la política", como lo dice Weber.

No anulo las opiniones de tales personas (a pesar de que desde mi punto de vistas algunas pecan de ingenuidad política o todo lo contrario, rayan en la intolerancia y el autoritarismo), pero sí las cuestiono bajo un manto de tolerancia que va más allá del sentimentalismo (proceso intrínseco al humano). La política se hace con la cabeza y estudiar los fenómenos políticos implica ponerse la escafandra de la racionalidad para evitar caer en debates moralizantes que impiden llegar a una salida, en caso de que exista alguna. Todos tenemos intereses particulares que al momento de ser afectados por alguien entramos en pie de guerra, de confrontación, de enemistad. Hay que decirlo, resaltarlo una y otra vez, si Aguirre se salió del PRI fue porque ese partido actuó como en el pasado, imponiendo al candidato que más puntos tenía dentro de los jerarcas y no por el apoyo ciudadano. El trapecismo político, o el cambio de partido por parte de un político cuando no encuentra los mecanismos que respalden su posicionamiento real dentro del electorado, no es el problema, no desgasta, no es contraproducente, ni anula a la democracia. Eso no es un mal, y en caso de que lo sea, es menor. Lo relevante, lo que sí preocupa, lo negativo, es que los partidos aún son estructuras autoritarias que anulan a sus mejores líderes por cuestiones sectarias, por poner al personaje que pertenece a su corriente, a su pandilla. El candidato del PRI en la pasada elección local fue impuesto desde el centro. Un auténtico dedazo a la vieja usanza. La democracia no debe darse sólo de la puerta hacia afuera. Los partidos políticos, más allá de su mala fama, son el principal sostén y los agentes medulares para mejorar al régimen democrático. La sociedad ya demostró y está de acuerdo con la democracia; pero los partidos políticos, las élites políticas, elección tras elección, ponen muros que afectan seriamente la democratización y el desarrollo de procesos políticos efectivos y pacíficos. No se trata de lanzar a la hoguera a todo aquel que abandona un partido por la búsqueda de un cargo público (los senadores priístas andan movidos por aprobar un candado contra el trapecismo). No confundamos los verdaderos problemas. El autoritarismo aún está presente no sólo en nuestra cultura política sino dentro de las instituciones. Un paso importante para resolver esta cuestión es que las élites políticas elijan a sus candidatos,

tomen sus decisiones, con plena conciencia democrática, mediante mecanismos transparentes que demuestren ante la ciudadanía que los dirigentes, que las acciones a realizar poseen plena legitimidad y no únicamente un apoyo elitista, sectario. Las alianzas y el cambio de partido han demostrado ser un buen revulsivo contra el autori-tarismo. Existen rutinas, como la imposición de candidatos, que sí se deben corregir. Las alianzas y los políticos que abandonan un partido son cuestiones intrínsecas a la política. Si tanto les preocupa a los partidos y a sus dirigentes (y a algunos intelectuales) los asuntos de las alianzas y el trapecismo, en vez de aprobar leyes autoritarias que afectan la competencia electoral y anulan al político contra el que se comete un agravio al interior de su partido, deberían ocuparse por la democracia al interior de sus estructuras, con ello posiblemente dejarán de suceder esos fenómenos que tanto critican. Procesos limpios, transparentes y democráticos son la base para lograr acuerdos que materialicen las metas personales y colectivas y ofrezcan una compacta unidad al interior de los partidos.

DECONSTRUCCIÓN
(O CUANDO NO SOLO LOS NIÑOS LLORAN)

JOELIA DÁVILA

Antes de colgar el teléfono ya no podía hablar, casi ni escuchar. Mi padre trataba de calmarme diciendo que era lo mejor, que pronto esta-ríamos bien y que mi bienestar era lo más importante de su vida. Y mientras lo decía, lo más importante de la mía se desintegraba. El concepto de familia. Mi concepto de familia. El concepto de mi familia. Junto a ella también se perdía la lealtad, la honestidad, la solidaridad, la confianza, el amor, y en su lugar se levantaba, lúgubre, la traición. Un nuevo concepto de familia se convertía en la antítesis pura de mi existencia. Todo empeoró cuando vi a mi madre tratando de aparentar una tranquilidad que no recobraría en mucho tiempo. En sus ojos que-brados de llanto seco se me fueron las preguntas, mudas, de lo que significaba una familia que de pronto se rompía en tres pedazos y yo y sólo yo me quedaba con ella. Sumando la ausencia de mi padre, de quien ese dolor por teléfono no era más que un estatequieto, a la de mi hermano, frío y lejano, la familia que yo tenía como base de toda mi existencia no existía más. Las palabras se revolcaban en mi cabeza: familia, incondicionalidad, lealtad, familia, cuatro, abandono, familia, furia, familia. "Eres tú, eres única en mi vida, eres lo que yo anhelaba para darte el corazón". Los Moon Lights comenzaron a escucharse como si una remota bocina se hubiera encendido de pronto. Era su canción y normalmente me recordaba a los dos bailando en una fiesta noventera, enamorados. Ahora sólo creaba una confusión insoportable en donde, como en el mundo de John Malkovich cuando se mete a su cabeza y mira a través de sus ojos y todos fuera de él son él mismo, ahora yo me convertía en el esposo ausente, en la esposa engañada, en el hijo indiferente. Pero a la otra hija, la que soy, no sabía afrontarla. La estructura fami-liar, padre junto a madre soportando a los hijos, como una torre bien cimentada, pasaba a ser una columna débil sin cimientos en donde yo era esa columna y mi madre la gran trabe que yo debía sostener.

En la ingeniería hay una regla: las bases deben ser más fuertes que lo que soportan o todo se derrumbará. Mi tranquilidad mental se basaba en ese precepto por demás expe-rimentado en mi vida, los cimientos fuertes que mis padres como matrimonio me habían colocado, me dejaban fraguar las columnas que yo quisiera sobre esa gran losa de cimentación. Ese día, sin embargo, la losa se quebró: No tenía el suficiente acero, el colado había sido pobre, pero los vicios ocultos eran lo más impresionante. Me convertí entonces en la deconstrucción andante. Ahora soy una columna rota que ya no sabe cuál es su papel.

NO QUIERO IR A LA ESCUELA
MARCELO PÉREZ RODRÍGUEZ

La mochila se queda en el suelo, a la entrada de la casa. El niño irrumpe a su hogar con lágrimas en los ojos, malhumorado. "No quiero ir a la escuela", "no me gusta", grita a todo pulmón. La madre escucha. Trata de calmarlo, pero el adolescente de trece años que acude a la escuela primaria en sexto grado persiste en su decisión: "No iré más a la escuela". "No quiero ir". La madre deja que se desahogue. No entiende el proceder del adolescente. Evita alterarse y discutir con él como muchas veces ha ocurrido. A la hora el joven sale del cuarto. En silencio come y se dirige nuevamente frente a la TV. Ya en la noche hace su aparición. Ve a sus padres y les dice lo mismo: "No quiero regresar a la escuela". Tratan de hablar, de preguntar por qué, pero el hijo es tajante: "No me gusta". ¿Qué sucede cuándo el niño o adolescente ya no quiere ir a la escuela y rechaza todo lo relacionado con libros, profesor, tareas y salón de clases? Es un problema que se da en muchos niños. Hay quienes se niegan a ir. Se levantan tarde, se visten lentamente para jugar con el tiempo, no hacen las actividades escolares, dejan de ir durante días, semanas. Esto altera a los padres de familia. No saben cómo actuar y en ocasiones el problema se acrecienta y se sale de las manos. Gritan, regañan e incluso la violencia reluce. El regaño o la violencia no es el camino indicado. Hay que escuchar sus quejas y motivos. Muchos niños rechazan la escuela por diversos motivos. Algunos quieren llamar la atención de los padres, porque no reciben de forma adecuada. El ambiente familiar no estimula al pequeño o adolescente: el cuarto no está acondicionado adecuadamente, sencillo pero organizado, todos pierden el tiempo en la cama o frente a la TV; no hay apoyos para leer con él o realizar las tareas escolares, la alimentación es deficiente, no hay recreación. El pequeño se siente solo y aburrido.

Hay también problemas físicos que pueden influir en la negativa de ir a la escuela. Muchos niños no ven bien, tienen miopía o presbicia, o ambas, y los padres no se dan cuenta o no quieren llevarlo al médico. La negligencia de los padres puede causar problemas serios más adelante, tanto en la vista como en el aprendizaje del hijo. El acoso escolar es otro problema que surge en las aulas. Los alumnos mayores que abusan de su fortaleza contra los pequeños y las molestias que causan por las bromas pesadas. Hay que hablar con el hijo y tratar de rastrear este tipo de situaciones. También el temor al maestro o a la maestra. Si es un docente grita mucho, regaña, amenaza, no quiere poner atención cuando alguien pregunta, podría causar miedo, tensión y aversión a la escuela. Muchos niños también no leen y eso dificulta más el aprendizaje escolar. No hay la costumbre de la lectura en el hogar. Los padres no leen ni han estimulado el gusto por la lectura a los hijos. De esta manera, en la escuela, el alumno tendrá serias dificultades para comprender los textos. Le cansará, le aburrirá y optará por rechazar todo lo que sea libros, cuadernos, lectura o escritura. La TV y los juegos de video están llevando a los pequeños a la automatización. Si los papás no apoyan a los hijos y también se quedan acostados y mirando la televisión por horas, tendremos un cuadro desalentador que no estimulará las habilidades y el gusto por la lectura de los niños, ni ayudará a su formación, independencia y búsqueda de experiencias para afrontar más adelante, con alegría y enjundia las vicisitudes cotidianas. Hay que hablar con los hijos y saber de sus inquietudes y aspiraciones, de sus gustos y habilidades, de sus amigos y necesidades para apoyarlos lo mejor posible en su formación y desarrollo. No debemos dejarlos a ver qué pasa. Como adultos y padres a veces nos arrepentimos de lo qué hicimos con los hijos y lo que dejamos de hacer. Cuidado cuando un hijo o hija diga: "No quiero ir a la escuela". Hay que afrontar con decisión y cautela el problema, hay que actuar. Recordemos que la educación adquirida influye, para bien o para mal, en las decisiones y acciones que realizamos en la vida. ¿Qué queremos para nuestros hijos?

CÍRCULO VICIOSO
MARCELO PÉREZ RODRÍGUEZ

"Es mujer, yo deseaba un varón", fue la primera expresión que escuchó al nacer. Después, vivió rechazos y marginaciones. Fueron comunes en su infancia expresiones como "tú eres niña, ellos son hombres", "los hombres no lloran, las niñas sí", "juega con muñecas, deja el balón". Luego se fue acostumbrando, como mujer, a limpiar la mesa, poner lo platos, servir la comida, lavar los trastos y la ropa, aprender a cocinar y demás "responsabilidades" que le enseñaba su mamá. La obstaculizaban para seguir estudiando. A duras penas aceptaron los padres que terminara el bachillerato, cuando el varón terminó la carrerea profesional. Luego accedieron a que ella asistiera a un curso secretarial. Esto sí es "una carrera para mujeres". Terminó el curso, consiguió un pequeño trabajo y a sus 25 años de edad se sintió con libertad. ¡Soy libre!, dijo en sus adentros, ahora es el momento de "buscar a un hombre para cuidar, hacerle la comida, lavarle la ropa, arreglar la casa y que me quiera para poder ser feliz".

POESÍA Y MUJER
ANA PATRICIA MOYA

La literatura no es machista: el mundo de la literatura, sí. Bien sabe que su historia ha sido escrita por ambos sexos, pero la visión masculina predominante distorsiona la realidad y coloca a la mujer en un segundo plano. Ya desde nuestros primeros años en centros educativos nos muestran épocas, estilos y escritores, y referencias tímidas a algunas escritoras notables. En lo personal, sumando mis años de colegio e instituto, habré recibido conocimiento anecdótico de treinta mujeres destacables y habré estudiado profundamente a ocho. ¿Exageración? Ninguna: los libros de texto son testigos de un aprendizaje forzoso de literatos. Y menos mal que mi curiosidad natural me empujó a investigar, por mi cuenta, otras mujeres que pasaban desapercibidas en mis apuntes pero de gran peso en la evolución de esa literatura del pasado. Centrándonos en lo contemporáneo, mi perspectiva sigue siendo pesimista: es innegable que, en la actualidad, a pesar de los múltiples esfuerzos por ofrecer una merecida oportunidad a la literatura femenina (casos de editoriales independientes que dan voz a la poesía de jóvenes féminas, otras que se especializan en publicar colecciones con títulos de mujeres, o el significativo desarrollo de proyectos antológicos con únicas protagonistas), seguimos estancados. Yo, en los catálogos editoriales, sigo observando la evidencia: muchos escritores, pocas escritoras. Ser mujer en el mundo de la literatura no es un privilegio: es una carga, y es triste que en pleno siglo XXI nada haya cambiado. Las circunstancias adversas que experimentamos tan sólo por nacer mujeres se complican en la cultura actual del poder de la imagen y la excesiva valoración del objeto: la mujer "perfecta" como reclamo. Un autor joven puede mostrarse desaliñado, da igual que lleve días sin afeitarse o se vista con lo primero que encuentre en su armario; la autora joven tiene que estar formalmente presentable continuación de la idea de "mujer florero" - y si la genética le ha dotado de belleza y delgadez, mucho mejor. La poesía pasa a convertirse no sólo en producto u objeto - tarea esencial del marketing -, sino también pura apariencia: se valora lo externo, como reclamo para atraer, y para que negarlo, a lo editores, y lo interno, la esencia de la poesía, queda en un

segundo plano. Se puede justificar en un panorama donde la poesía está maltrecha y han de existir estrategias para acercar a lectores, para que haya una subsistencia por parte de las empresas editoriales sean grandes, medianas e incluso algunas pequeñas (la poesía no vende, la cultura siempre está en el último lugar). La mujer poeta madura es respetada: tendrán que pasar años para que una mujer normal - de constitución, de edad - tenga el reconocimiento merecido. Con estas palabras no pretendo desacreditar a las poetisas que, aparte de escribir bien, son atractivas, porque las virtudes hay que reconocerlas siempre: lo que quiero asegurar es que éstas lo tienen un poco más fácil en el mundillo. Sí, he dicho mundillo de la literatura, que no literatura: hay que vender mercancías con páginas, y sin duda, la chica que escribe poesía, es joven y hermosa tiene más posibilidades de "triunfar" (esto es engañoso, para explicarme mejor: para que le hagan un poco de caso dentro de este sector editorial) de cara al público. La literatura es otra cosa: se aleja de conceptos económicos y materiales, de la imagen superficial, de lo que le sobra a la poesía, que es la vanidad y la ambición. El banal mundillo de la literatura en manos de unos pocos presume de su inteligencia: para tener poder, hay que ser mediático (en especial, periódicos de gran tirada, o la televisión, gran reina del hogar y espejo de realidades distorsionadas) y eso conlleva a difusión inmediata (lo propio de la cultura de masas impuesta por esta sociedad). Una mujer joven y poeta, con el apoyo de todos estos mecanismos, tiene todas las cartas a su favor, y mucho más si está cercana al círculo de los miembros de una elite sociocultural; con independencia de la calidad literaria de la fémina en cuestión, me parece un poco denigrante que se explote algo que no tiene relación alguna con la poesía, porque la poesía no es una pasarela de modelos. Es un concepto demasiado profundo y abstracto como para reducirlo a vulgares poses con prendas de marca o muchos libros premiados y publicados o ser una mujer que corresponde al raquítico canon de belleza actual. No pretendo ofender a nadie, reitero: sólo reflexiono acerca de los peculiares caprichos de una poesía que es de todo, menos poesía.

Y REVERDECEN
ÓSCAR CORTÉS TAPIA

El concepto de vejez ha cambiado. Hace algunos años llegar a los cincuenta significaba ingresar en la Edad de la espera; o sea, uno debía ocuparse de algo, pero siempre esperando, esperando aquello que pocos querían o se atrevían a nombrar. Alguien, no sé si con valor o con sano cinismo, llamó a la jubilación "La antesala de la Muerte". Los jubilados de entonces -me refiero a los varones-, ocupaban ese tiempo (gozoso al principio; aburrido, más tarde; y, por último, achacoso, o peor, angustiante), en el dominó o la baraja, o en ver los partidos de futbol o las peleas de box que se transmitían por televisión: aplicaban un contundente machetazo al caballo de espadas, o dicho de manera no propia de los naipes: mataban el tiempo, porque éste los mataba suavemente (y sin canción de Roberta Flack). Las mujeres, en cambio, me refiero a las pocas afortunadas en jubilarse, hacían de esta espera su segundo trabajo… ¡y sin remuneración! ¿Quién, que hoy tenga alrededor de cincuenta años, no recuerda a su mamá, recién jubilada, lavando, planchando, barriendo, trapeando y desempeñando otros gerundios domésticos, que los usos y las costumbres de otra época les conferían a las mujeres y que se les premiaba con el Diez de Mayo, como si éste se tratase de una honrosa medalla al Mérito Familiar? En algo coincidían estas mujeres y estos hombres: su peculiar manera de hacer deporte. Así, mientras que las mujeres se especializaban en disciplinas tales como trapear los cien metros cuadrados de piso, o las brazadas de crawl al batir la masa para los tamales, los hombres, en cambio, cultivaban con mexicana alegría el levantamiento de tarro -o de lata de tecate-, o bien su afición por la jaibolina. Decía que el concepto de la vejez ha cambiado. Hará unos pocos años que, en el gimnasio del deportivo Mallorca, conocí a don Daniel, hombre de 74 años, el cual, además de sociable, era asiduo del lugar. Todas las tardes lo encontraba, ya sea levantando la barra o las mancuernas;

a veces, entrenando con los jóvenes, y aquí me refiero a tipos de veintitantos años. En cierta ocasión vi a don Daniel levantar una barra cargada con 100 kilos. Estaban haciendo el press inclinado en banca, él y un tipo joven y muy fornido a quien conocíamos como El Mostro (que no Monstruo). Me sorprendió que don Daniel haya hecho ¡cinco o seis repeticiones seguidas!, y más que estuviese en plan de compañero de entrenamiento de aquel curioso tipo (cuyo apodo lo definía tal cual era). Al terminar el ejercicio, don Daniel me vio y se acercó a saludarme. No olvidaré lo que, ufano de sí mismo, me dijo: "¡No cualquier viejito carga esto!". En ese momento le di la razón. Y ahora se la daría nuevamente. Repito: el concepto de vejez ha cambiado. ¿Recuerda usted a Rosario Iglesias, doña Chayito? Si no le dice nada este nombre, tal vez recuerde a aquella viejita (perdón por el uso de las cursivas, del incómodo eufemismo) que corría, que competía en el atletismo para los mayores, los muy mayores de edad, la misma que entrevistaban en la televisión... o que aparecía en periódicos y revistas. Ella nació en 1910. Fue una mujer que se dedicó a la venta de periódicos y revistas; que tuvo hijos, nietos y bisnietos, inclusive tataranietos; que se hizo de un puesto de periódicos en la colonia Nápoles; que vivió una vida común, anónima, de madre, abuela, hasta que... vio un maratón. ¿Quién comienza una nueva afición, quién comienza a vivir de otra forma a los 80 años? ¡Ella lo hizo! Cuando las articulaciones ya no son resistentes; cuando la columna recibe, con graves consecuencias, el impacto del talón contra la pista; cuando ya no se dispone de todo el tiempo del mundo para entrenarse; cuando es imposible competir en una olimpiada... ¡ella, ella lo hizo! Después de ganar campeonatos locales y nacionales para atletas de su edad, en las categorías de 200, 400, 800 y 1,500 metros, doña Chayito

empezó a competir internacionalmente y ganó carreras en Japón, Sudáfrica, Barbados, Gran Bretaña, Australia, Canadá, Puerto Rico y Estados Unidos. Impuso las marcas mundiales en las categorías de mayores de 85 y 90 años en 400 y 800 metros, y la de 200 metros para mayores de 90, con un tiempo de 82,29 segundos. Como homenaje a Chayito Iglesias, en el 2004, ella portó la antorcha olímpica ante decenas de miles de personas durante el paso de ésta por suelo mexicano en su recorrido hacia Atenas. Después, Chayito Iglesias se retiró del atletismo máster, a los 95 años, siendo una de las atletas y maratonistas más longevas del mundo, y falleció tres años más tarde. Ante estos portentosos ejemplos, yo, un chamaquito, un mocoso cualquiera de 50 años, me pregunto de nuevo, ¿quién comienza a vivir de otra forma a los 80? ¿Será acaso que mientras el cuero se arruga, el corazón reverdece? ¿O que los viejos de antes son los jóvenes de hoy, algo así como el viaje a la semilla, o como el extraño caso de Benajmin Button?

EL MÉXICO BIFURCADO
GEOVANI DE LA ROSA PEÑA

Un país dividido, el México bifurcado, no lleva a ninguna parte. Cotidianamente nos encontramos con conflictos radicales que no ofrecen esa alternativa productiva que saque del atraso a la sociedad. El México de las dos caras, al que le achacan desánimo, violencia, pereza, apatía, es el que en verdad existe. El país de la crítica pero no de la acción; el país de los ricos y los pobres; el país de todos contra todos; el país del ya mérito. Y nadie lo menciona. En eso se convirtió España después de su lucha intestina, sumergida en una dictadura que nunca logró los resultados esperados. España fue pobre, país de tercer mundo, la mayor parte del siglo veinte. Hasta que sus élites entendieron que la confrontación radical no lleva a buen paradero. Al final de la dictadura negociaron y lograron acuerdos para salir de su atolladero. Dijeron basta de enemistades absurdas, de proyectos opuestos. La instauración de la democracia en España a finales de la década de los setenta los llevó a una reconciliación para hacer uso del aparato estatal (sí, el Estado, que en este país parece mostrar atisbos de fallido) y lograr resultados palpables a corto, mediano y largo plazo. Aunque en la actualidad vuelva al abismo: la razón, los encontronazos interesados entre una izquierda empecinada en mantener el poder y una derecha activa por volver a controlarlo. Cada grupo tiene su propia solución y la defenderá con rapacidad. Volvamos a México. El país de las dos naciones. El norte industrializado, de empresarios exitosos y ciudades con servicios básicos de calidad; y el sur del hambre, el de la pobreza, el de la violencia, el que vive de los antojos de los turistas. México es el país de la decena de familias que disfrutan de su riqueza para viajar por el mundo, para estudiar en universidades privadas y, a su vez, el país de las miles de familias que con cien pesos a la semana tiene que mantener a cuatro, cinco o hasta seis cabezas. Los del norte tachan al sur de improductivos y salvajes, y éstos les responden que son corruptos y rateros.

La clase política degenerada por un cínico e interesado desencuentro y rivalidades que impiden asumir el liderazgo para cambiar las condiciones. No sólo dos oponentes. Es una división tripartita en donde la derecha y la izquierda se creen redentoras y estigmatizan negativamente al partido de centro, el mismo que pregona tener una nueva cara después de su insolente dictadura. Los acuerdos se atoran en las instituciones gubernamentales y legislativas por prejuicios ideológicos. Los políticos no entienden que jugar a la democracia necesita racionalidad, el pragmatismo necesario para debatir y llegar a arreglos que beneficien en lo colectivo. La clase política hasta se confronta con los de su mismo color. No entienden que imponer descaradamente, en un ambiente social más informado y educado que el del siglo pasado, lleva a pésimos resultados. Dos ejemplos. Si el PRI perdió en Guerrero fue por su irresponsable y tradicional acción de imposición (el dedazo está más que vigente al interior de ese partido) y generó una fractura de la que quizá le cueste recuperarse; lo mismo sucedió con el PRD en Baja California Sur. Desencuentros internos que terminan en ingenuas derrotas. Anteponen sus intereses individuales antes que lo que dicta la razón. Lo único alentador de los dos procesos es que Aguirre y Covarrubias llaman a la reconciliación (aunque, reconciliación entre quiénes, para cuántos, hacia dónde; reconciliación para qué). En el sector cultural pasa lo mismo. Gente, dizque intelectual, dizque creativa, dizque idealista, se ataca ferozmente con el verbo, por lograr apoyos gubernamentales a sus proyectos culturales. Demandas legales, crítica soez, enemistades de personas que hasta hace unos pocos años organizaban tertulias para hablar de sus creaciones. Vayan y vean las pantomimas, el circo de enemistad, de la elite cultural en Guerrero; con qué lindas palabras se ofenden los unos a los otros, con qué objetividad tan informada desprestigian proyectos culturales, con qué prejuicios medievales dizque inventan literatura, tanto que algunas veces afectan a personas que no están dentro de su arena inmunda. ¿Acaso esa es la cultura que quieren instalar? Gane quien gane en 2012, sea quien sea él que tenga a su mano las políticas públicas económicas, sociales y culturales; aún cuando se utilice la mejor alternativa para el país, mientras no nos desliguemos de

nuestros prejuicios (nacionalismo incoherente, autoritarismo necio, etiquetas sociales negativas), mientras no resolvamos las diferencias, mientras cada facción siga compitiendo a muerte por el poder y los recursos públicos, este país no saldrá de su atraso, no dejará de ser de tercer mundo.

DISCURSO DE UN CIUDADANO MAS
MARIO PINEDA

Camaradas, hermanos de huella, las calles nos pertenecen, sangre quién sangre. Nuestros antepasados las hicieron con sus pies libres, caminando de esquina a esquina, durante las horas que soñaban con nosotros, con nuestras caminatas abundantes y siempre hacia el horizonte donde ellos descasan sin temor a no seguir el mismo paso. Camaradas, sangre quién sangre, no podemos dejar que esa parte de nuestra historia se hunda en cada bache donde tantas veces hemos caído, sufriendo las heridas de la rendición y casi aceptando las púas de esclavitud enrolladas en nuestros dedos. Camaradas, sangre quién sangre, basta de resistir, es momento de avanzar marchando sobre el camino que nos lleve a una victoria de pasos interminables. Ahora no vamos a detenernos, ni respetar los semáforos que impusieron los invasores. Unidos y con piernas inmortales vamos a patear el rojo hasta que se vuelva verde, verde de nosotros. Camaradas, sangre quién sangre, pies unidos como millones, descalzos y valientes, recuperemos cada centímetro de este asfalto, y aplastemos las banquetas que hicieron los invasores para no pisar donde pisamos, y donde lanzan sus latigazos de alto. Porque está calle tiene que ser como era antes, larga y al mismo nivel para todos. Camaradas, sangre quién sangre, tenemos que recibir el sol de mañana caminando, sobre el cadáver de la invasión y sus semáforos caídos. Ni un paso atrás, sangre quien sangre.

YO NO VOY A LA GUERRA
ADOLFO FERNÁNDEZ GÁRATE

La semana pasada recibimos en mi oficina dos llamadas amenazantes. En ambas exigían que se abriera la puerta de la entrada porque había gente armada afuera, en los dos casos colgamos, nadie forzó la puerta a punta de pistola, pero el miedo invadió cada rincón de nuestro centro de trabajo. El lunes de esta semana, mi hijo de quince años recibió la típica llamada de alguien que pretende hacerse pasar por el primo ese que tanto queremos, para pedirnos que le enviemos dinero porque lo necesita con urgencia. Mi hijo colgó, recordando los consejos que le hemos dado si algún día recibía una llamada de ese tipo. Las enseñanzas a mi hijo y los consejos entre los compañeros de trabajo funcionaron, nos asustamos mucho, pero resultamos vencedores en estos delirantes encuentros con ese mal tan temido. ¿Y ahora qué sigue? ¿Qué deben aprender a partir de hoy mis hijos? ¿A manejar un arma? ¿Deben correr los cien metros abajo de los 10 segundos para alejarse a tiempo del peligro? ¿Qué les debo enseñar? ¿Cómo cuidarlos si estoy en otra ciudad, como ocurrió en esta ocasión? ¿Qué les digo para reconfortarlos, para que el miedo no se cuele por las líneas de teléfono e invada nuestras vidas? ¡Denuncien! Dicen las autoridades. ¡Súmense a la guerra presentando sus denuncias! Claro, en mis identificadores de llamadas ambas amenazas se registraron como "Número Privado", tal y como se registran en Telmex y en Telcel las llamadas provenientes de otras empresas telefónicas, por ejemplo Nextel, me consta. ¿Cómo denuncio entonces? ¿A quién? Y si este detalle técnico no lo saben las autoridades que planearon esta medida, deberían renunciar, por ignorantes, por incapaces, por proponer medidas como el registro de celulares, sin obligar a las empresas proveedoras de los servicios a que identifiquen plenamente a los generadores de cada llamada, sin importar

la empresa que las genere o las reciba. Eso sí, en el proceso de registro de celulares se generaron millones de mensajes que terminamos pagando cada uno de nosotros, no ellos. El complejo problema de la delincuencia es absolutamente incomprendido por nuestros gobernantes. Las raíces históricas de impunidad, corrupción, falta de oportunidades, que han propiciado la situación que vivimos, son ignoradas por los incultos políticos que terminan diciendo, por ejemplo, que los michoacanos masacrados en Acapulco no cumplían con el perfil de turistas. Somos más los buenos, dicen desde el Presidente hasta uno que otro Gober faccioso, reduciendo a un factor moral individual la hermosa y compleja trama social en que vivimos. No hay en el gobierno capacidad ni intención por comprender la situación, porque si hubiera capacidad se darían cuenta de tantos errores cometidos, tantas impunidades fomentadas, tanta responsabilidad no asumida. Y si hubiera intención comenzarían por limpiar la casa, devolver lo robado, aparecer lo perdido, no gastar lo que no les toca. Ante su incapacidad para entender la realidad terminan tomando medidas técnicas como el registro de los celulares, como si fueran las soluciones de fondo a los problemas. Y así queda la guerra contra el narco, como una simple medida técnica, el sacrificio personal e institucional del ejército mexicano está quedando en eso, en una medida técnica más de una clase política desinteresada e incapaz, apátrida, tan tecnócrata que sus altos mandos bien podrían estar en gobiernos de distinto color partidista. Vaya al menos esta denuncia de mi parte. Yo no voy a la guerra, como cantaba Alberto Angel hace muchos años en el festival de la OTI 1972 representando a nuestro país, ciudadano del mundo yo soy, seguía diciendo la letra de Roberto Cantoral, que fue vetada por el dictador Francisco Franco y por supuesto no ganó. Dos años más tarde, en 1974, Nidia Caro interpretaba la canción vencedora que decía: Hoy canto solamente por cantar, sin un motivo de

preocupación, pues los problemas son de cada cual, y cada cual ya tiene su canción. Yo, perdónenme, no voy a esta guerra absurda, porque no va más allá de una medida técnica tan mal planeada y mal ejecutada como el registro de los celulares. Los políticos que nos gobiernan piensan que cada cual ya tiene su canción, y que todos debiéramos bailar al son que nos toquen, mal por ellos.

Florentino Fuentes

POEMAS

MODUS OPERANDI
ALEJANDRO MITRE

10

Os prometo que el cielo es una isla fuera de curso, fuera de cuarzo todo es inmensidad, fuera cual fuera la interrogante que se desplaza como pez en el agua. Esto os digo nuevamente porque hay quien lo pone en duda, lo pone en deuda de la veracidad que puebla los campos, las ciudades, los más recónditos placeres de la fauna, de la fámula que contraté y a la cual ya le he metido mano. Pero, os he olvidado decir que la distancia que existe entre el cielo y esta comarca enclenque es la misma que hay entre el resplandor furtivo de la flor y la lascivia escandalosa de una pareja de orangutanes copulando.

14

Todo este cuerpo que se pierde como espuma, toda su fragilidad caracterizada de puerto, de humo oxidado en las axilas de un temporal de campo abierto, de cielo raso que se abstiene de profanar la tierra. Toda la materia circula alrededor de un holocausto.

Toda célula es una isla que arremete contra la mar del cuerpo en las horas más bajas, todo hueso es una estaca clavada en la pupila de un distraído dios que radica en certeza del ser o ser sólo un vehículo maltrecho donde vieja el señor TIEMPO.

RECUENTO
Solo tengo libros por todo mi equipaje, cientos de papeles por ahí regados que en palabras borroneadas me recuerdan; amigos que de casa en casa asoman y dan la bienvenida. No tengo prisa, estoy aquí. Consciente de mi viaje, lo pospongo porque el día no me alcanza y la noche se me presta tanto que la debo entera; un día vendrá quien cobra. Del amor, no tengo queja: no llevo conmigo los reclamos. ¡Son tantos los retazos que bordé perfectos!

JOSÉ MANUEL ORTIZ SOTO

TE CANTARÉ UNA CANCIÓN PARA QUE ABRAS LOS OJOS
ILEANA GARMA

te cantaré ramas delgadas sobre tus sueños el vuelo de una paloma hambrienta el vuelo ven, vamos a buscar agua hasta el final monte ven, junta toda aquella madera junta lo que puedas pequeñita Te cantaré el ruido de las piedras el calor de las piedras porque lo vas a necesitar Te cantaré esta canción para que abras los ojos Aquí los hombres comienzan un viaje y se lo llevarán todo Aquí los hombres se llevan lo que queda que no es mucho Yo te cantaré el sabor de la tierra mientras los perros se arrebatan pedazos de nada en terrenos baldíos en patios donde el sol es líquido y sereno Ah mi bebé está canción es para que conozcas el sabor del tedio en los charcos que la lluvia deja a su paso y en las moscas que van detrás de nosotros como verdaderas guardianas Las nubes están cada vez más cerca Ah mi bebé a veces los árboles se doblan como paraguas viejos y por allí andan algunos taxistas ciegos bajo el sol del medio día y columpios hirvientes y tiendas departamentales con aire acondicionado Te cantaré el sueño de los perros que husmean en la basura y de los niños que van sobre el lomo de estos perros

Todos los hombres han partido ya nadie tiene casa Las nubes están más cerca las nubes te arroparán mi bebé Escuchas ese miedo ¿es el sonido de los aviones de los camiones de los trenes subterráneos? Las nubes están más cerca y los perros dan vueltas alrededor de las tiendas con aire acondicionado Ayúdame a juntar esta madera esa ropa del rincón esas verdades Te cantaré una canción para que vueles alrededor de los asilos y de los ancianos alrededor de camposantos te cantaré el temblor de los camposantos de rosas donde las madres no olvidan las canciones de cuna aunque los días estén huyendo sin mochilas a la espalda y los hombres intercambien paquetes con los ojos cerrados Junta todo aquello le prenderemos fuego este día porque ya nada importa y las nubes están sobre nuestras cabezas ¿Puedes verlo? Así de rápido gira el mundo, pequeñita Así de rápido es el mundo, mi bebé.

CABALLERO
LJUBICA NICOLE VILLA

No has caído muerto a mi lado lo sé no siento tu fría carne recostada sobre mi vientre. No has temido comer de otro frutos lo presiento esta noche hueles a fresas silvestres. No has fumado cigarros azules se nota tu cara se desencaja al voltearte la mejilla No has dicho la verdad lo entiendo a la luna le falta un pedazo

CÓMO DESHACERME

ESAÚ CITUK ANDUEZA

No logro deshacerme de esto que viene cansándome hace años. No encuentro la manera de apartar de mí ese lastre que arrastro y a veces me arrastra. Cómo me deshago de esto si lo encuentro por las calles me alcanza cuando voy por la banqueta; si ya lo veo esperándome en la esquina para cruzar conmigo y perseguirme; si cuando voy en el camión está en el asiento de al lado. Cómo me quito de encima esto si lo veo cuando leo un libro cuando tomo una pluma y escribo ya está acercándose junto a mí. No sé cómo deshacerme de esto que no se lleva la lluvia que no tiene sombra al atardecer que no se refleja en el agua que siempre me encuentro en los parques cierro los ojos y se hace más fuerte. No sé cómo librarme de esto que sólo alcanzo llamar soledad.

CAMINO AL CIELO
JESÚS ARMANDO MOLINA

en la noche horizontal los faros /encendidos trazan la silueta de una mujer en el trópico /de la calle camina contra el tráfico y sus pasos /fragmentan la mirada como el cristal de una pesadilla despierta a hombres perro y su mirar /de estruendo no hay motor que apague su /misericordia lo que hay es una casa hueca para /vaciar el día frutos de luz creciendo desde las /raíces latas por abrir para alimentar al gato /y a los hijos y la noche que camina como una /mujer hasta tu puerta

NADA
No quiero estar presente cuando la campana de la iglesia llame a velar otro muerto. No quiero ver de frente a esas mujeres que lloran a sus hijos con las cuencas llenas de preguntas y resentimiento. Cuando se habla de muerte en mi país, se sabe que detrás habita la injusticia. Que mi lírica cantara a los amaneceres quisiera al perfume del ritual amoroso, a los buenos augurios que corren con el viento, a los muchos pensamientos puros, a la armonía que transparentan las estrellas, a la vida al futuro. Pero las auroras nos sorprenden bañados en sangre, el amor se reparte como refugio en el consuelo, la esperanza y los anhelos se mudaron a otras tierras, la pureza se amputa al primer balbuceo, las luces celestes velan los cadáveres a manos del anónimo, la vida se nos se nos revuelca entre las manos y el futuro ya no ocupa un lugar en la existencia.

BEATRIZ CECILIA

Ahora no tengo tiempo para esperar los frescos amaneceres y los ocasos suman ya más de cincuenta mil,

Pero lo peor de todo, lo peor es que cuando leas estas líneas los datos serán anacrónicos, familias llorarán a sus hijos, a sus padres, decenas de mujeres asesinadas aparecerán en los tabloides, volverá a tañer la campana y seguiré aquí muy cerca, haciendo nada.

DIOS
ROBERTO TOM GARCÍA

Dios, Dios por la noche no existe cuerpo que le ampare el borracho expele miedo al encarar la muerte, frío momento antes de acostarse. El Cholo arrumado a un costado del brasero custodia al pelusa que desvela su primera colcha sin madre. Dios, Dios pasea con abrigo cuando el feriante levanta la cortina, barre la acera y un tibio rayo despierta al colero. Cánticos desde la acera forran con franela una pobreza ignorante el megáfono ruidea: "En tus bolsillos llevas droga, en tu cuerpo tienes droga, Jehová te liberará" -cambié la palabra droga por olor a Myriam y Jehová por vagar-. Dios, Dios descansa al atardecer en los ojos choros de niños gatos pelusas roban camiones varados en las calles colindantes frutas, verduras, algún que otro tarro de jurel para tranzar en la gran mesa, caleta Mapocho. Se rozan, cuidan, duermen sobre sacos, rozan miembros ojo semiabiertos de tanta pasta y persecuta. Dios, Dios es la moneda sobrante con la cual no compro descanso en el bar purgatorio. Dios es la moneda escasa que mendigo en un tacho hereje.

"Como buen parroquiano" Vuelco los bolsillos sobre la barra: jarra plástico, naranja, medio pato tres rodajas de pan, al centro un pebre sin cuchara. Es la tierra prometida por el dios ausente que conquisto con mi caracho sobre el plástico mantel floreado y la mesa coja.

MI LADO DE LA ESQUINA
Resulta que eso de las dignidades

ANDRÉS SÁENZ VERGARA

/Invenciones modernas, comerciales y desechables/ Se suponían parte de los contratos sociales articulados en letra muerta (o letra chica) para la vista rectangular de los ciudadanos Resulta que esas cosas terminaron de comienzos como los deseos del niño feo cuando juega solo en el patio de su escuela ¿Qué es eso de las dignidades? si se pide afuera de las iglesias Mendigando de reojo luego del abandono / en mi esquina de la plaza siempre es invierno / Siento la lluvia mientras el resto pasa sin ver

LA ARAÑA

ANGÉLICA SANTA OLAYA

Van los poetas a medio decir tirando de las greñas al asfalto una noche cualquiera con dos cervezas y una torta en la barriga porque no hay trabajo pero sí ganas de seguir siendo. Va el obrero de regreso arrastrando la sombra por los callejones tan desiertos de pan como de sueños. Van los sueños cayéndose de los ojos de las putas y el puesto de tacos que cierra a las dos de la mañana. Y de pronto sale al paso un muerto, de esos que últimamente se aparecen en las esquinas sin previo aviso descaradamente mostrando impúdicamente las entrañas o los sesos que no alcanza a cubrir la sábana de las promesas que echó encima la señora de las tortas ni la blanca página de los discursos del no se apuren del ya merito

nomás otro poquito y acabamos con la inmundicia; esa tarántula que no se muere porque habita la voz del que promete y hasta se enoja porque los vivos le temen a la araña. ¿Qué no ven? Es la araña de cabeza humana que antes se veía en el circo. Aquí les traigo el espectáculo de gratis, directo desde las cloacas del palacio donde vive el rey. Desde hace días que la cara de esa araña descarnada y roja se pasea entre los pliegues de esta ciudad y de los campos. Desde hace días que los muertos pasan a nuestro lado o se descuelgan de los puentes mostrándonos la lengua sucia de lamer abrojos. Desde hace días que ruedan sus cabezas como canicas buscando el agujero. Desde hace días que no hay bolsillo donde colocar el miedo. Desde hace días que me pregunto

si no estamos -los que aún podemos mirar a la arañaen verdad más muertos que los muertos.

EL GRITO DE LA ORQUÍDEA

STEPHANIE ALCÁNTAR

Él tiene dentro de los ojos la última vereda de los nogales el sonido de los ferrocarriles atorado en la garganta ella tiene los ojos en celo en las pupilas cabe esa fertilidad amarga de la certeza él está sólo con su mirada dentro de la luz de los columpios y el ruido que producen las estrellas cuando no las miran ella padece una mirada encuadernada su mirada es profunda, pero hondamente simple como para soportar un elefante una ciudad completa pero apagada a ella no le cabe nada dentro al abrir los párpados juntos tienen una orquídea que mirar cuando están dormidos ella se fue de casa y él quiso gritar para nombrarla quiso cerrar los ojos como ella azotó la puerta ya no tienen ellos una orquídea en los ojos ella lleva en los labios un arroyo vencido y él está dentro de los ojos de esa mujer que no lo mira.

FRAGMENTOS DE UN ESPEJO CÓNCAVO
EMERSSON PERÉZ

En mi vagón los espejos están hundidos por la ventana grazna un pájaro puedes mirar como cabalga el corazón puedes oler como el nervio se crispa y rebota como un láser ovalado te fulmina, te lamina, te lacera. Cuando llega el momento de mirar propongo que es sublime el problema es donde se encuentra aquel trozo con el cual me oyes el problema es que todo está en mil pedazos y no sé cuál de todos es más hermoso.

ESTE CUERPO ESTA TRAZADO

POLA ARRIAGADA ROSALES

por caminos que las horas llevan con la señalética en el borde de las curvas Cruzan puentes los habitáculos de caricias mientras el agua crispada fluye lavando caras A ésta plaza vienen con acertijos el pecho, las piernas, la espalda iluminados por faroles que tu voz inflamada exuda Corren niños en las sienes torciendo los árboles de la trensa oscuramente libre baten las alas a la mujer que los sueña Este cuerpo es terruño figura del costado, pie, mano, costilla piel suya que quiere roce Ella toda sonido toda huella, toda tierna donde también quiltros han dormido dejando grafitis en las puertas Esta tierra es viento, mejilla toda la lluvia cuando florece en techos, bancos en la falda que la mano tiritando mojada levanta. Es esquina esta tierra donde tus ojos chocan fotografías al velo de tu lengua alfabeto del diario que cubre el recorrido en kilómetros por donde se empieza

...LAS ESTACIONES...
ÁLVARO CORREA GARATE

Paso sin salud las estaciones, sus días son huelga de animo animo en huelga a desanimo

Soy esquivo al fruto fresco a la lluvia suicida y caigo en plano cerrado a dos paginas

Blanco fondo, símbolos negros, gris encuentro a un nacimiento de colores y cae mi lluvia, los frutos, lo único verdadero.

CADA QUIEN DESPLOMA LA MUERTE A SU MANERA
JORGE MANZANILLA

Cae en cámara lenta un nombre en forma de lluvia se han salpicado los apellidos de la noche -dice un búho - Por mi que se muera y se ahoguen todos los silencios Que alguien me traiga la barba de las nubes y me la ponga en la espalda. Que alguien descienda a ese ritmo ciego de la medusa ya no quiero llorar, esta paz me agobia los tímpanos. El ojo cambia y se diseca, el brazo, no es más que una vara telúrica No hay piernas cuando se aprende a leer el olvido Eso no lo dice el búho Él siempre se planta en el cliché de la noche. La realidad es que usa las plumas en un bosque de pretextos. /nunca aprenderá a dar los buenos días La lluvia cesa y se desploman paredes Smog, estrés, trifulca, pederastia cal arena y cemento ¡Ni un paso más! El piso está húmedo de los actos democráticos. (El gato aulló a mitad del poema) Ese tal toño no sabe mucho de albañilería. Traigan al chalán de la partidocracia vayamos a misa de las doce y quememos el génesis -Así evitaremos el apocalipsisEs cierto, cada quien desploma la muerte a su manera. Sino pregúntenle a ese desamoroso de conversaciones torpes

Hay días que cambiamos rutina por agobio existencia, anestesia, paciencia sólo así se disuelve el tiempo

EL POEMA MÁS HERMOSO
con la lengua de las moscas con el tiempo encañonado con lo sutil de la majadería revuelta en arcilla roja

JOELIA DÁVILA

con la pena de decirlo y el placer de gritarlo suelto el poema más hermoso del mundo hermoso más que los romances medievales más que cualquier genialidad del siglo veinte más que las puestas de sol en el desierto o que las frases bien hechas del cine independiente de las yemas la garganta el intestino grueso y los riñones se desprende una poesía visceral caricia de tromba pequeña letra quemada por debajo de la piel como res en cuarentena y la pasión desbocada de un toro en brama la palabra del poeta que se tuerce de bilis que escupe y vomita un hermoso poema: ¡chingas a tu puta madre!

¿CUÁL ERA MI VOZ?
dulce de coco agua de coco manta de sombra para los enfermos de sol ¿será tan cierto? aquella habitación aquel patio de puntillas en medio de la verdolaga fresca y la danza de la luz y la danza de la luz que invitaba a viajar descalza sobre la tierra ser descalza es lo mío y tu voz abuela como una serpiente de los corredores a las hojas del naranjo cosa de locos comos los caballos agua de jamaica agua de tamarindo ¿serán tan ciertas? tardes al salir del colegio lagartijas tardes al salir de mí lagartijada y la libreta de los dibujos en la mano para pintar a la lombriz de tierra al remolino de hojas a la puerta oxidada y el paso de los otros niños a sus puertas

ILEANA GARMA

junté un montoncito de tierra ¿será tan cierto? (que mis manos fueron pequeñas que abuela cantaba en una lengua) incomprensible el calor nos consoló a todos lo mismo que la cocina donde los días hervían para dentro Supongo que es verdad mi sed me recuerda al sol negro partiendo mis labios al sol negro partiendo a donde quiera que vaya saldrá a recibirme el canto de mi abuela como una serpiente (de los corredores a los altos edificios (a las avenidas)) y comprenderé su lengua cosa de locos como los caballos

POEMAS
XITLALITL RODRÍGUEZ MENDOZA

III

Soy nieta de Murka. Sobreviviente del sitio de Estalingrado. Madre de ocho gatos. O lo que es lo mismo: de ocho muertos. Llevaba información sobre posiciones enemigas a soldados rusos mientras estos vigilaban sus últimos minutos de vida al otro lado de la calle. 1942 fue un invierno duro. -¿Para qué son siete vidas sino para comer?-, decía la abuela. ¿Para qué es una vida? pienso tres generaciones después, husmeando entre nieve banderas rojas y cadáveres. La tierra humea tibia tras la batalla.
IV

Algunos gatos trabajan para ganarse la comida; un acto más bien de apariencias. Un performance. Después de todo no hace falta despojar de sentido al sacrificio. Los gatos, en Londres, cuidan museos durante lustros. [Mike llegó a servir 18 años]. Los gatos, en Londres, cuidan museos con una ayuda de seis peniques a la semana. Los gatos, en Londres, vienen de Egipto. Los gatos, en Londres, mueren en el metro, en los bares, en las calles y cárceles clandestinas del exilio.
V

"No llamen a ésta la gran matanza", dijo la tía Grise antes de morir. Este recuerdo me golpea como el coletazo de un atún de diez kilos. Mi tía Grise, sí que murió esa noche en la rue Sant-Séverin, a manos de furiosos impresores que guardaban rebeldías para luego prenderles fuego lejos, y un felino es un lugar lejano. Pero no fue ésa la gran matanza. Veo con las siete vidas que observan por estos ojos, la tumba de Vallejo y busco la del Wilde con mi carta para Morrissey en el hocico. Por todas partes crecen lápidas menores. Más allá Baudelaire, Tristan Tzara, Cortázar… tantos gatos muertos y la antigua tía Grise, la gata persa de la burguesía, la dueña de las mejores sobras; preocupada por despojar a la imprenta de su fama.

¿Y SI POR ENTRAR
a fuerza a perfectas habitaciones extraviamos la cierta la inundada de ropa sucia de encorvados cuadros la oscura de maderos apolillados aquella donde una desgarrada niña nos sonríe nos pide una moneda? No sé bebé también tengo miedo ¿Y si por entrar a fuerza a la carne extraviamos el paso delgadísimo hacia las callejas sin salida esa nuestra soledad alimentada al garete por viciosas palabras por depravados retrocesos? No sé angelito yo también tiemblo en las calles en las cataratas nocturnas que susurran el sabor del viento ¿Y si por intentar ordenados destinos extraviamos el riesgo

ILEANA GARMA

la voluntad de las insatisfechas venganzas la caminata en el desierto de los lobos la danza desnuda con los cuervos de la madrugada? No sé criatura si quiero jugar esa mirada limpia ese columpio atrapado por la tarde este trauma blanco tan puro

GASTRITIS

JORGE LEROUX

En el abismo que es mi estómago sin ti mi alma cae en el filo de mis huesos cae en mis víboras sanguíneas cae en el fango del café perdidamente cae. El médico hijo de la ciencia hijo del caduceo hijo del siglo XVIII hijo de puta me prohibió el picante y el alcohol si mi alma cae es sólo que cae y cae.

RUEDAN MIS OJOS
Ruedan mis ojos por todas las esquinas de todos los pueblos de las ciudades todas y siempre escucho la misma voz rajada llena de tanta sed jamás apagada: y yo sólo bebo y solo trabajo mi esposa ha muerto ha' un año

DAVID ANUAR
Nuestros pueblos han de ganarle a la botella

Jorge Mantilla

Ruedan mis ojos entre miopes centros en cuyas entrañas hombres se destazan con las manos llenas de quiméricos pájaros y nadie se asombra de las bancas sangrientas o de los intestinos que cuelgan como buscando cuerpo que habitar y ya nadie ve a don Jacinto cubierto de gusanos y de moscas en los jardines principales olvidado como si fuera una estatua de mierda de perro

tampoco vemos a Luisito con sus años a puñitos y la botella colgando entre sus dientes de bebito o las tristezas que son ellas con el rímel corrido cansado de ver tanta pinche miseria que se anuda como víbora al cuello de toda mujer de todos los niños da cada indigente que muere en la banqueta por el frío que lo penetra como bala negra y espesa. Ruedan mis ojos quebrados de lágrimas mugrosos de esta vida plagada de grilletes sujetos a los pomos a las latas de soles y soleras al vodka al tequila y al mezcal de primera Ruedan mis ojos rojos como la sangre teñidos de violencia y de esta infame cualidad de no poder levantar la mano siquiera…

GENERACIÓN X
MÓNICA GAMEROS

Los viejos lo consiguieron a fuerza de repetir sus reclamos a mi generación/ Nos convencieron de que no valían la pena/ de que esta generación ya no correría para salvar sus melenas/ de no tolerar a la tira prejuiciosa/ de no aceptar el talón/ de esquivar el macanazo/ de no apantallarnos con el grito de guerra congelado por la metralla. Dicen que somos la generación X/ que no hay banderas que nos convenzan/ que nos importa un bledo su sangre derramada/ bueno/ en realidad la de ellos sigue en sus venas/ en las venas que escondieron en el rancho de la familia/ mientras las cárceles en los campos militares seguían repletas de congruencia/ Porque la de los desaparecidos sí que nos importa/ sí que nos incendia/ sí que nos estalla en la memoria. Somos la generación X/ hambrienta del derribamiento de las aduanas/ fanáticos de los condones/ del LSD/ de la marihuana/ del concierto de rock/ de lo que los viejos llaman luchas pequeño burguesas. Quién quiere seguir misóginos pseudo revolucionarios/ autoritarios/ xenofóbicos/ homofóbicos/ engolosinados con el poder/ empotrados en el enriquecimiento ilícito/ en el tráfico de influencias/ llenos de ligas y despensas. Quién quiere defender el petróleo cuando tenemos sol y viento/ agua/ semillas de origen/ fauna en peligro de extinción. Quién quiere ser ejército rojo si sabemos pensar/ si sabemos elegir/ si sabemos que somos libres/ que no hay Dios/ que no hay infierno/ que no hay paraíso.

ANDROSEMA
No me tires tu piel;

YAHIR MAYO MARÍN

no me frustres, no me enojes; no me tires la evidencia axiomática, irrebatible de tu existencia; el inconcuso matemático de tu rastro, el absoluto sólido en que te despliegas en el desayuno, el tacto labial con que saludas, el coágulo que se forma en tu "dar a luz" al meridiano: en un abrazo, en una cortesía, en el incontrovertible "hola" (sobra científica de tu aroma). No me tires tu piel, Puta Mía. Tírame la tu sangre, tírame la tu medula; la que dejes fermentando por las noches debajo detu cama. La duda en el encéfalo nerviopsíquico, la que te quitas en tus idas al mercado, la aparición en el ramillete de tu entrada, esa que te sobra por fuera ¡qué es zozobra!. La que sí sirve, la que sí suda, la que no estorba. La que cuerpo abierto es alimento, la irresoluta laberíntica fluctuación enervante (Esa que gangrena, que se costra). Recopiladora de cicatrices, edades, tiempo, semen… y más semen. La de mirada triste, mirada orgásmica, la ultraterrena. Con la que te acuestas y en la que me acuesto, con la que te liberas y en la que me libero. La androsema cantica.

SOCIEDÁ

JOSÉ AGUSTÍN SOLÓRZANO

una cuartilla nada más para desaparecerte de mi vocabulario eres mi triste casa mi ataúd habitado por multitudes tus calles, tus bosques incendiados me recuerdan a la muerte y a la vida tus ojos de ventana desahuciada tus colores de neón y tus espectaculares eres la vieja sombra que te espera en las esquinas y te dice - buu, soy un fantasma- y ojalá lo fueras y no este aire opaco este revivido andante ciudá sociedá nada terminas apócope del mundo revélate ante ti misma, échate de rodillas como un aterrado destiéndete como una gran sábana dormida somos tus hijos y tus verrugas unos tumorcillos nada más de tu gran nombre sociedá me permito mandarte a chingar tu madre y tu nombre de pila: México.

NIÑO QUE SÓLO APRENDISTE…
Niño que sólo aprendiste el ABC de la vida. Que te trajeron las llamas tormento en vez de la vida. Estabas quizá en el juego del vaivén de toda vida. O bebiendo el tal vez de toda leche con vida. Hoy te han dejado solito, te han quitado la vida, los intereses de aquellos que hacen negocio la vida. No es suficiente palabra la vida que no es vivida. No cesará el sufrimiento de los padres, entre vida y vida que se resiste a ser la voz desvivida. Todos estamos sufriendo aun sin lágrimas de vida. Estás durmiendo, bebé, en ese fuego de muerte. Y tú también, pequeñita de alma que todo divierte. Nadie debe perdonarlos. Sólo desearles tal suerte: Que sufran en ellos mismos la ausencia de amor e infancia. Que la justicia se adueñe de su pútrido futuro.

JORGE CORTÉS ANCONA

No merecen ni una rima, ni que les recen en vida o en muerte que los incendie, dolorosa, eternamente.

PERORATA DEL CONVENCIDO
JORGE CORTÉS ANCONA

Para alcanzar el poder todo se vale. Traspasar las lealtades y amistades. Deshacerse de todo sentimiento. Vender la propia patria y destruir vidas humanas. Para alcanzar el poder todo se justifica. El sacrificio de unos lleva a otros al poder para que los merecedores del poder lo ejerzan. ¿Qué importan 49 niños que no son hijos del poder? No importa que hayan sufrido, total ya están en el cielo. No importa que no haya justicia, total ya se murieron. ¿Para qué castigar a nadie si eso ha permitido alcanzar un poder justo? ¿Errores? ¿Cuáles y de quiénes? Si no murió nadie importante para el poder. No eran gente de prestigio. No merecían las primeras filas en los convites. Nadie quiere oír más llantos. ¡Caso cerrado, por favor! Los señores políticos están muy ocupados, no los molesten por cosas del pasado. Déjenlos escuchar las lisonjas, porque sólo los hacen felices las palabras agradables. ¿Y quién es el necio que insiste en turbar la felicidad de esos dignos señores? Déjenlos, por favor, tomar los acuerdos que incrementen las fortunas. Por supuesto, las fortunas de los que verdaderamente merecen gozar de ellas. ¿Los niños de ABC? Decenas de millones de mexicanos ignoran de qué se trata eso. ¿Y por unos cuantos que lo saben nos vamos a preocupar? Los jodidos están jodidos, es una condición divina. Y los jodidos no quieren dejar de ser jodidos. Por eso les ocurren esas tragedias.

Esas cosas suceden, entiéndalo usted. No se afectó a nadie importante. ¿O conocía usted a alguno de los papás de esos niños que murieron? Sólo importan los que gozan del poder. Los demás son los que tienen que esperar horas y horas para todo. Los que hacen largas colas en la calle bajo el sol. Los que nunca son escuchados, porque el poder se retira antes de que les hayan permitido empezar a hablar. Tienen que acostumbrarse a esa realidad: de nada sirven los reclamos ni las críticas. El poder sólo sirve a los que valen, al prestigio, a la riqueza. ¿Para qué desperdiciar el tiempo en los que nada tienen? ¿En los que tienen siempre que esperar? En esta tierra sólo importa el dinero que se filtra en el embudo. El negocio que sigue siendo el negocio. Que lo demás se empape del simulacro de la virtud y de esa obscena palabra llamada caridad. Para los pobres el espectáculo de que no están en la pobreza. El espectáculo de que están cerca del lujo de los que realmente valen la pena. Estamos jugando a ser dioses. En la barbarie, somos dioses.

HIJA AMAZONA

JOELIA DÁVILA

no soy chévere por ahora no soy cool no soy diva ni musa hoy me he vuelto señora de casa con problemas de familia con deberes y manías con las ganas ardientes de morder algunos cuellos desgarrar dos que tres cabezas asesinar sueños y esperanzas hoy quisiera ser dios tener el poder de sanar dolores almatorios y amatorios derrocar los imperios que otros imponen lanzar granadas hacer caer hoy me fundo en la lava del enojo renuevo mis escamas cobijo y protejo sueño volveré a ser la diva cool experimento de eclecticismo vanguardia de mierda poesía analítica desnuda visceral y con sexo ya me perderé entre pieles sudadas de nuevo tramaré planes en donde te rompa

la boca la voz a mordidas a besos por hoy soy madre médico enfermera cura cocinera chofer ama de llaves cuidadora protectora genio de lámpara maravillosa concha dura que no llora cascabel sin sonido cristal que lastima y no se quebra sonaja impasible marimba despierta hija después sabemos bien no dejaré de serlo aunque cubra de arañazos tu piel y la mía pero hoy nada de eso hoy soy hija y aquí me quedo

PAÍS
R. ISRAEL MIRANDA SALAS

I

Me resisto a transformarme en una vulgar procesadora de alimentos, en una máquina de complejos, en el código alfanumérico en que los dueños del dinero quieren convertirme, a sentirme constantemente fatigado, deprimido, contenido, un sueño ahogado en una botella de cerveza, sexo en el armario, revólver con silenciador. ¿Dónde cabe el amor en un país que se desangra si somos obligados a zurcirle las heridas con remiendos de nuestra piel? ¿Dónde cabe la esperanza si nuestras libertades más esenciales son canceladas porque los dueños de todo las consideran peligrosas?
II

¿Por qué bebes tanto, por qué fumas tanto, por qué quieres tanto, por qué follas tanto, por qué escuchas la música tan alto, por qué te drogas, por qué comes esas porquerías, por qué te desvelas, por qué sufres, por qué sueñas,

por qué escribes? ¿No podrías simplemente trabajar hasta morirte, pagar tus impuestos, mantenerte sano, permanecer en silencio? ¿Por qué te empeñas en costarle tanto al Estado? Compra, ve televisión, grita gol, duerme tranquilo que nosotros cuidaremos de ti.
III

El País está sangrando y seremos nosotros, los de siempre, los de abajo, los que cargaremos con su cadáver.
IV

Sé que mi vida pasará, como todo, como un suspiro, imperceptible. Aún así, me resisto a permanecer quieto, callado, dominado. No me interesa si me borran de sus listas o me excluyen de las nóminas. Me resisto a convertirme en el miedoso sonriente APAGADO que quieren los dueños de todo.

APAGO LA LUZ
quedas tú sin la máscara efímera de la belleza me iluminan tus ojos desaparece la gravedad entre las sombras tus pechos vuelven a ser firmes los muslos me atrapan sueños vueltos a soñar ágiles aves muertas espejos rotos a sus pies La oscuridad sanadora el sintiempo nosotros colgados de las paredes cerramos los ojos bajamos deslizándonos entre claroscuros las sábanas se agitan Un tigre acecha sediento abreva de ti de tu sombra se alimenta desaparece corriendo por las paredes una estrella inhalo exhalo vacío mi espíritu me apago en la luz.

ROBERTO CARDOZO

CASA EN LLAMAS

MARGARITA RÍOS-FARJAT

Vuelta llamas la casa nos entrega la deja encerrada en baños de fuego y todavía nos pone en la mano la llave ardiendo Improvisar fue la regla y la suprema tontería en la casa de nadie mientras fue suya la casa saqueada la casa enconada ultrajada la casa harta Casa rabiosa de ojos quemados sus palabras de tercas agujas sobre rencores sus palabras demasiadas El gran conjurador de vientos en acecho toda la casa atizada por su boca su boca siempre de fuego Nos entrega ahora la casa quemada el país el palomar ardiendo y la llave tenebrosa de esta caja de Pandora Todas las palomas hechizadas las palomas encantadas en el matadero creyendo democracia su acrobacia con el fuego Escribió su nombre vandalizando la dorada silla ciega desde los pinos cortando la leña presidiendo y aplaudiendo en las hogueras

POEMA

DAVID H. RAMBO
dedicado a las víctimas de violencia contra mujeres

Mujer noche de calles desconocidas negrura que penetra ojos que miran la mujer es el sin saber del hombre la curiosidad que provoca incertidumbre reacciones violentas frente la impotencia del deseo Mujer fuente de lo eterno e incontrolable sin controlarla el hombre no es dios pero intenta la violenta la viola la insulta el hombre muere la mujer muere ella sigue y a pesar de su ausencia de dominio él renace adentro la mujer es su tierra y él su fruto el fallido intento de un círculo vicioso él de dominarla mujer libre si solo lo supiera sé libre mujer

POEMA
DOMINGO ACOSTA FELIPE
A Federico García Lorca

este dolor es una lágrima en la guadaña del verdugo demasiadas preguntas y demasiadas víctimas ellos son la muerte… pero la vida es bella y prosigue inexorable improvisando una agridulce explicación cuando quede el último desnudo de respuestas tal vez seamos solamente humus de estrellas animales infectados con el virus peligroso de la vida tal vez sea mucha gente para sanar a los hijos de sus hijos hace ya demasiado tiempo que la verdad está en desuso

BIENAVENTURANZAS
ESAÚ CITUK ANDUEZA

Dichosos los suicidas porque ellos tienen su propio reino. Bienaventurados los que se suicidan porque están por encima del bien y el mal. Felices los suicidas porque conocen el poder de la decisión. Dichosos los que se suicidan porque verán a Dios y al Diablo. Bienaventurados los suicidas porque saben del equilibrio entre la vida y la muerte. Felices los que se suicidan porque son libres de sentimientos, emociones y razonamientos. Dichosos los suicidas porque hallan comunión en cuerpo y alma. Bienaventurados los que se suicidan porque no serán perseguidos ni ultrajados y nadie podrá torturarlos, pues sus nombres están escritos en la piedra.

MIEDO

EDGAR ARTAUD JARRY

Quiénes son ellos para decidir sobre nuestras vidas? acaso un ignorante puede decidir sobre mis anhelos? por qué esa gente que mata por dinero puede extinguir mis ilusiones, mis deseos, mi fervor? por qué estos individuos incultos, ávidos de poder y enfermos, nos asesinan indiscriminadamente? Por qué nos golpean en las calles? Por qué nos matan en nuestros hogares? Por qué golpean al amor de mi vida? Por qué corrompen a nuestros representantes? Por qué los matan si no se corrompen? Por qué insisten en vender drogas oscuras? Por qué desprotegen a sus propias familias? Por qué piensan como bestias? Por qué son brutos? Y por qué permitimos que nos gobiernen personajes sin escrúpulos ambiciosos de poder y de una falsa felicidad que los hace hundirse y aniquila sus propias ambiciones? Por qué siembran temor en nuestras familias? Por qué siembran miedo en nuestras vidas? Por qué siembran el terror? Por qué nos matan? Por qué? Nuestros gobernantes conviven con el miedo se protegen a sí mismos cierran los ojos ante la impotencia. Pero también son cómplices. El presidente es cómplice. Los gobernadores son cómplices El policía es cómplice El político es cómplice El que sabe y calla es cómplice.

VIERNES SANTO

NERI TELLO

se declaró la guerra a la poesía le arrancaron las palabras mataron a Juanelo Javier Sicilia dijo ningún poema más ninguna palabra, se apresuró el viernes santo nos llega en lunes el sábado del silencio la gente se organiza en la calle para hacer más fuerte el ¡Ya basta! se reclama la inoperancia del gobierno y Javier reclama a los narcos el abandono a sus códigos mañana también es un daño colateral provocado en un fuego cruzado producto de la confusión producto de esta maldita guerra que nadie entiende no la provocó ni mi vecino, ni mi compañero, ni yo a pesar de haber fumado un churro de mota no fue nuestro pago lo que originó esta maldita guerra (frase común repitiéndose hasta el infinito) pendejo quien dijo que los consumidores provocaron la inestabilidad ayer Juanelo estaba vivo y criticando el sistema pero hoy el presidente dice basta a los basta (deberíamos dirigir nuestros bastas a los criminales) los daños colaterales se miden en miles y sus historias ya no cuentan: ¿qué tiene que hablar la poesía de todo esto? ¿para qué la poesía? la palabra es el único lugar libre lejos del daño colateral no se apaga, resuena como un grillo en la cabeza de los tiranos enciende esperanzas, dota de abrazos a la ira, entrega agua ¿para qué poetas en tiempos de decadencia? nos preguntó Martin Heidegger hoy calmamos los poemas se apresuró el viernes santo

MÉXICO, D.F PELIGRO DE MUERTE .
Sinrazón sobrevuela las cabezas y muchos sordos vibran tan felices que apenas pueden ver desolaciones, inmersos como están con el poder y la gloria, que nunca harán nidos ni harán patria en sus almas de esperpento. No tienen existencia. Fagocitan. Y es que oír se oye con los ojos. Y frente a nuestros ojos se enarbola la más grande explosión, la mayor onda expansiva del ser que llaman hombre, reventada de arterias sin más sangre que millones de coches encendidos de llamas y vergüenzas, que millones y millones de puro hacinamiento, arterias de dolor sin corazón dentro del corazón de nuestro mundo. Un gran desconocido es el silencio. Aquí hasta nos gritan las aceras, y grita el cielo y gritan las leyendas. ¿ Qué se nos hace México en los ojos sino lo inevitable e imposible, como puras montañas, como sueños que se levantan raudos y nos cierran los ángulos de vida y de esperanza? Puede que llegue un día en que exista sólo un hombre. La vida se detenga, todo quede en sus manos temblorosas y empiece a vivir con plenitud, y empiece a recordar cada palabra, comiencen su andadura los poemas,

MANUEL PÉREZ-PETIT

y empiece a vibrar con emociones, con nuevos recorridos de existencia que tengan en la vida su gran norte. Puede que exista un hombre, ya lo digo, y solamente un hombre testimonio, no para recitar con su memoria versos a sangre escritos con las manos, no para ensimismarse ni volar, sino para vibrar y transmitir sin palabras, sin armas ni artilugios la belleza, tan sólo con mirar. Porque hablar siempre se habla con los ojos.

DIÁLOGOS CON LA MALDAD DE UN HOMBRE BUENO
ADRIANA TAFOYA
En cuestión de logros literarios, el que esté libre de pecado que renuncie a la oportunidad que le dan de ganarse un premio (…) o viajar gratis y con todo pagado a algún encuentro a emborracharse...

A. Echeverría
El que no tranza no avanza

Dicho popular

Quién no quiere ser guapo y emborracharse Quién no desea tener muchas mujeres y emborracharse A quién no se le antoja conseguir mucho dinero, viajar y emborracharse A quién no le gustaría ser el primero en todo, tener mujeres muchas y emborracharse Quién se resistiría a una maleta llena de billetes, quedarse con el derecho ajeno y emborracharse Quién no se emociona con la idea de ser el primero en todo, ser guapo, acostarse con niñas y mujeres, viajar, tener mucho dinero y emborracharse Quién se aguantaría las ganas de tomar el dinero ajeno, meterse a la casa grande, tener a la mujer del amigo, acostarse con hombres, niñas y mujeres, viajar bien vestido y emborracharse Quién no disfruta de sacar provecho, ser oportunista, buen ratero o abusador, es natural disfrutarlo y emborracharse Quién no es inteligente para saber que todo esto es humano y verdadero Pero dime, a quién no le extasiaría vengarse, cortarle los güevos a este alegre Casanova recuperar su dinero, acuchillar a los amigos del ojete, viajar a Europa con el rostro muy en alto con la ropa llena de sangre y después, ¿por qué no?, también emborracharse.

MI DIOS ES REAL Y ACEPTA SUS NEGLIGENCIAS
Es consciente de su creación pero ni idea de donde salió... Es limitado y finito Es vago y le gusta el vino tinto Es mujeriego y algo corrupto...

ÓSCAR ALBERTO MARCHESIN

Reconoce no haber creado mujer alguna y dice: ... "La mujer fue mi creadora y existe desde siempre" … Es demasiado perfecta para que alguien se haga responsable de ella… Es demasiado Todo para cualquier dios… "Si tan solo de originar una mujer se tratase el juego de la vida seria nada Pero quién descifra su alma… quién" Oh dios negligente … Mi dios duerme siglos y al despertar pueblos enteros han desaparecido… y hasta le nacen los Bush y los Papas … Ríe de los genocidios llora como un niño Es inmaduro y escribe noches que duran siglos… Escribió novelas fantásticas y muchos bodrios : ... Los libros de muchas religiones ... Colaborò en el mediocre Quijote y reclama derechos … Una tarde de octubre se durmió sobre un manto ... En el desierto los cuervos lo atacaron de sangre en la arena…

Huyó y el manto al viento fue el tabú del mundo ... Junto a su cama un recipiente dorado para sus necesidades… Y el Grial fue otro tabú del mundo ... Y ríe siempre ríe ahora del Código Da Vinci y sus aventuras … Sus hijos reconocidos reconocen su irresponsabilidad… Él sabe de la muerte de los niños… Él sabe de las noches eternas de los hospicios de Neruda… del sufrimiento y de la arbitrariedad… Nada puede hacer y así es de limitado ... Él lo sabe casi todo menos lo prohíbido porque las señoras mandan ... Entre otras cosas Mi dios : No exige alabanzas No asusta impiadosamente No promete boludeces No conoce el paraíso ni el infierno No acepta ni impone mandamientos No necesita ministros nefastos interlocutores No tiene casa ni templos de oro para el hambre del mundo Nunca murió No lava mentes No amenaza Vive con su pareja No es vigilante No intercede No modifica No interfiere… Porque mi dios creado negligente en su creación imperfecta es sólo Amor …

IMPOSIBLE
Si tuviera cinco centímetros de más me alistaba a la marina

ILEANA GARMA

Claro no sé nada de la fuerza naval voy como mi hermana imagina desayuno en cafés donde extrañas señoritas acomodan mi servilleta así van mis batallas mi amarillo esos repetidos tigre de un lado a otro de un lado a otro van chocan con una pared chocan con otra de un lado a otro estalla el agua en alguna parte pido un jugo de zanahoria Mi madre no lo sabe si tuviera apenas cinco centímetros de más serviría al ejército Traen el pan tostado la mantequilla rueda un lápiz ese lápiz perdido enterrado en los sueños de un lado a otro rueda un lápiz la pequeña mesa también se mueve con ella árboles y túneles

un puente un arbusto reseco de un lado a otro de un lado a otro van Alistarme sí y dejar a todos y todo Mi novio no sabe que sueño con esto ayer mientras buscaba en la profundidad de la taza un rostro me tomó de la mano escuchamos juntos lo que una señor con bigotito en la televisión decía sobre un incendio Me iría sí de todo esto porque no sé nada de la marina porque de un lado va el mes de abril sus incompletas piezas en mi rostro Ahí va no puedo atraparlo ahí va mi cuerpo sus espejos choca con una pared se estrella con otra en otra y en otra de un lado a otro de un lado a otro

TERRESTRESS

LEONARDO CIUDAD

Tanto ha saqueado el hombre, que ya sin mar se encuentran algunos botes. Y el pescador marino se transforma, en pescador terrestre; actualizando su barca, con ruedas superspecial de buen año o goodyear para los bilingües. Si camino no hablar es que no hay peces terrestress, si el mar no habla es porque ya no tiene boca, y si tuviera, nos escupiría más seguido toneladas de basuras. Los botes en revolución avanzarán por las alamedas cantando: "en una aldea costera vivía un viejo bote…" Se acercarán protestando la falta de mar a todos los palacios mundiales, abortarán peces del vientre marino, para arrojarlos en piletas marmolianas pudriendo y tiñendo de luto, lo poco de agua que nos irá quedando en la superficie "Terrestress".

IDENTIDAD

ELSY RUIZ

Me despojo de todo lo que estorba, del estigma, maquillaje y las barreras. De ayeres con granizo erosionando todo el cuerpo, taladrando entre las piernas y fantasmas con un pie, por encima de las sienes. Me despojo de todo lo que pesa, me cobijo con ésta identidad que es mi elemento, soy neurona y entidad, expulso todo estereotipo del pasado. Exorcizo a los fantasmas, misoginia y diferencias tan sexistas y destierro a los prejuicios, al dominio, la violencia. Excomulgo a quién en pleno siglo XXI todavía se atreve, a vernos como piel, caparazón y superficie, no somos solo piel, somos mucho, tanto, infinitamente más que eso. Nos despojamos de todo lo que estorba, de la ropa, maquillaje y los prejuicios y quedamos desnudas, tan completas con neuronas, con ovarios, hemisferios, intelecto y con toda nuestra fortaleza. Me despojo de todo lo que estorba y quedo en mi elemento, tan completa.

EL FAUNO

JEANNE KAREN

Tú pastoreas mi desconsuelo me acosas cuando estoy rota por el monte de la tiniebla Me percibes vertiendo los líquidos brillantes sobre las aristas de la tierra cuando es acuchillada por la luna y un lago de mercurio queda entre los dos El apetito apesta todo el paisaje somos un par de desconocidos para el mundo que han venido a partirse y dejarse entrar uno en el otro colmo de perversiones Cada día cada instante me despedazas para entrar y venir con todo tu dolor para hacerlo crecer dentro y llamarlo enorme Nada

LAVAPLATOS

MOISÉS VILLAVICENCIO BARRAS

Yo miraba las manos de mi madre ir de a un lado a otro de los platos. El limón se comía la grasa y la ceniza el cochambre. El agua sucia era para los jazminez y los geranios. Pensé muchas veces en sus raíces retorciéndose como los intestinos de los gatos atropellados en la noche de mi barrio. Sordo escuché las quejas de mi madre hacia los posillos de estrecha boca y los vasos de plástico. La vi sangrar lágrimas y monosílabos. Mi padre me dijo mientras se afeitaba: "Los platos los desperdicios y rosarios son asuntos de mujeres. Uno hace las cosas duras que le tocan al hombre: Encontrar los yacimientos de peces, masticar tabaco y tirar las redes." Hoy yo también me quejo de la redondez estúpida de los platos de tantos vasos y de tantas tazas.

BASADO EN HECHOS REALES
ANA PATRICIA MOYA

Así os veo, queridas mujeres trabajadoras, simplemente por tener un coño entre las piernas: limpiando la mierda que dejan los demás, cobrando la mitad de lo que cobra un hombre, soportando la justicia de raíces machistas, ocultando vuestros méritos detrás de sus espaldas. Y, con cierto pavor, tiemblo al pensar que como vuestro presente será mi posible futuro.

ANILINA

LEONID MONTESINOS

Quise ser parte de la vida, pero se me quedó un trozo de muerte enredado en la existencia. Quise ser el primero en llegar, pero fui el primero en perder. Justo cuando dejé de querer, ella quiso que la quisiera. Y yo quise quererla nuevamente, pero intenté ser parte de la vida y me enredé con un hilo de muerte que me tendió la soledad desde las sombras. Me quedé pegado al vestido empolvado de la vida. Se secó la sangre de los recuerdos y ya es momento de estridentizar la ciudad, de subir el volumen a Silvestre Revueltas, de volver a prismatizar las imágenes y agregar colores antiguos, revolverlos con la fosforescencia del siglo. Con la esencia del siglo. Quiero ser parte de la vida!! Desenrédame el cabello, creo que hay un latido de muerte incrustado en mi cráneo.

EL INFIERNO NO ES UN ESPACIO

ARLETTE LUÉVANO DÍAZ

El infierno no es un espacio no hay que mudar el domicilio es un cristal que se adhiere al ojo al final del sueño o del llanto a medio camino de la histeria o la locura es el frío que adelgaza los dedos la ausencia que disgrega la carne la voz sin fuente que tortura al cráneo es el día que se vuelca sobre el hombre esta noche rendida y la falta de palabras.

LUMBRE DE LOS DÍAS

AVELINO GÓMEZ GUZMÁN

No sé de qué hablaremos cuando la arena nos corte con el filo de su playa: Quizá el saludo y el beso sean nuestra ruina. Tal vez nuestras maletas extrañarán del viaje los andenes. No lo sé. De qué hablaremos: Huraños y tristes como esqueletos de caballos cuando en la mesa abunde el pan y los cigarros. Serán escombro todos los buenos días los vamos al cine, llegaré tarde yo cocino, apaga el televisor. De qué hablaremos cuando la lumbre del día ilumine nuestros cráneos y alguien presuma las tibias de un recién nacido. Acaso en las mañanas iré a la oficina con un pañuelo claro en la solapa, un claro pañuelo de soberbia. Y tú no recordarás los ramos de jacintos que florecen al descuido. De qué hablaremos en esas noches de cráneos relucientes. Quién dará constancia que un día volvimos a casa vacíos sin ganas de prender las luces ni acariciar al perro y solos, cruzando juntos el umbral de la puerta, pero solos.

ALIENACIÓN

ÁLVARO CHANONA YZA

Intoxicado por la alienación del siglo que ha nacido muerto una y otra vez pisoteo la orina caliente de los bobos la arcilla húmeda y carnal a la que Dios no pudo darle nombre ni forma, porque ya reinaba la voluntad del sábado tan esperado por todos los gentiles y rabinos. Muerdo también este bagazo de viejos silencios que ha demolido bondades y amores insignificantes. Ya no tengo más ternura para estos muros que nos encierran dentro de sí con todas sus interrogantes como las glándulas de la noche que no dejan de vociferar su dolor atávico en el umbral de mis tímpanos rotos. Acariciados por los emisarios de la muerte, nadie escucha a los niños atropellados también por las voces roncas pero no fallidas de los pederastas. Como un orzuelo me duele el tacto aterido y rugoso de la vida como una muela podrida en la primera infancia como este cadáver que debo cuidar aunque no sea mío hasta que por sí mismo se levante, hasta que en el polvo que somos se injerte, o bien desaparezca… A través de estos cristales cansados que son míos nada se ve, nada se entiende…

PASEO
ILIANA VARGAS

Luciérnagas hinchadas de luz metálica planean sobre el viento tibio que las expulsa del bosque hacia la noche, hacia un maremoto de lava. Dragón de duermevela explora mis labios con tentáculos de hielo y adhiere sus ventosas a mis párpados: cavernas y espinas. A través de la retina mi cuerpo se llena de veneno: esencia de la muerte que llega con el sueño: esencia de la sombra que ilumina esta tundra neblinosa sobre la que una mano de ámbar me desliza.

CIUDAD INVERSA
La ciudad es una lámpara un abanico. A veces es un pájaro, espejo de la muerte, polvo de nuestro propio cuerpo. Un niño que nos usa como barrilete, un perro que nos lame las sombras. Hombres y mujeres que avanzan en cualquier sentido. A veces simplemente no avanzan. Es larga, sin movimiento sin respiración. La ciudad es nada más restos de basura que vuelan en un cielo negro o azul o amarillo. Esta ciudad, es como un mal verso "es una silenciosa batalla en el ocaso, un latido de guitarra, o una vieja espada".

KAREN VALLADARES

Nadie sueña al mundo

Jorge Luis Borges

La ciudad es un río cargado de piedras donde la piedra azota al río. Esta ciudad, esta precisa ciudad es el mundo que nadie sueña.

LIKE FORGIVE ME
MARIO Z. PUGLISI

De ser cierto cualquier lugar será mejor mientras se tengan ojos en las cuencas cualquier lugar será mejor que este palacio infesto de ataviadas lombrices donde el edil le mienta la madre a su pueblo mientras disfruta de una hogaza de PAN en la cena, donde el pato disfruta la caza de las escopetas mientras una onza de mártires le aplauden desde la colina. De ser cierto cualquier sitio será mejor que este rincón con la voz aquietada que le manda cartas al cielo que se apostilla en las vértebras del basurero hablando con los perros y a los lobos en ascensión a la iglesia ya no les valen las disculpas del herrumbre. ¿Y qué pasará de ser todo cierto? Se blandearán las habitaciones negras de tanta ira, hasta el último pilar de los magueyes (Tequilana Webber). Punto

HABLAR DE LA FELICIDAD ME PONE TRISTE
ARMANDO ALANÍS PULIDO

Entiendo a la página y a la palabra (es decir a su cruza) como mi patrimonio. Entiendo que hablo y escribo(es decir insisto) para que no haya agobio, y la belleza sonría y el amor sobreviva. Entiendo también que algo se alojará en el alma, que algo se arrojará del alma hacia el aire frutal de esta isla* -hacia el aire brutaly que mi vocación (es decir mi devoción) observe y se complazca como si yo fuera otro, como si yo fuera muy feliz trasteando por ahí en este combate con la vida.
*Cuba

EL POETA SE DESPIDE CON UN ALTO LADRIDO
ARMANDO ALANÍS PULIDO
para Samuel Noyola

Siniestros paisajes salen de mi garganta y nadie o todos (o casi nadie o casi todos) se amontonan para acusarme: tiene podrido el corazón, lo visitan monstruos y el traduce Yo pensaba: esto no lo pensé, luego pensé: que irán a pensar de mi. Entonces a lo lejos reconocí a mi inocencia y lloré con una quietud abrumadora, Ya vendrán los textos , el poema. No busqué la ornamentación en la experiencia uuuuuy que dura la contemplación curricular, aquí hay insectos y no son tímidos, aquí hay vuelos a escala y si vienen las palabra…. que vengan a vengarse.

HE COMENZADO LA MUDANZA DE MIS SENTIMIENTOS
JESÚS BARTOLO

Como quien desocupa una oficina y carga con sus libros, sus pastillas, los lápices, con el directorio telefónico, y se los lleva a un rincón de la casa dentro de una caja sellada con cinta canela, para que nada se empolve ni se escape. Miro a mi corazón como a un extraño al que uno ignora cuando este le habla y paso de largo cargando mis propiedades, pensando en como enseñarles el silencio, el arte de la quietura; les cuento chistes por si acaso el aburrimiento y les consuelo diciéndoles que el tiempo pasará y que juntos un día iremos a cazar patos o a caminar por una playa para reencontrarnos con el mar; les miento como se le miente a un chiquillo al punto del llanto y les prometo una paleta en la próxima tienda de la esquina. Recojo cada uno de mis sentimientos como quien levanta los juguetes del cuarto, mientras rememoro cada aventura o diversión que me brindaron. Así, uno a uno, voy guardando con más dudas que certezas. Limpio el alma a conciencia, como un armario al que se le echará una mano de pintura. Por último, antes de cerrar la puerta echo un vistazo por si no olvidé algo: un afecto personal, un calendario en la pared, un clip, una mancha que hable del inquilino que se muda, respiro fuerte y cierro, no miro atrás sencillamente me alejo con mi caja al hombro.

POEMA

MARCO FONZ

VII

Tu pobre sur del cuerpo florece de tan herido fugaz machete parte el aire, loco, el aire y la tenaz hormiga por ti no ha dejado de bajar al inframundo. Pobre dolor bajito que nadie por dolor comprende será que ya no hueles será que ya no raspas la garganta de los gallos la voz del cuatrocientos pájaro. Sur, mirando la raíz sí, pero del cielo. Así de cabeza es que la mira. Sur oíme mijito como da la tierra vuelta como es destrucción el grito.

AMOR

GRISSEL GÓMEZ ESTRADA
para Arturo Cosme

La niebla se extiende hacia el umbral, y a su paso desaparece el camino irregular de la senda, sus protuberancias: serpientes con las que se formó el destino silente de las olas, incluso, la niebla se traga los abismos con los que tropezamos, se traga su núcleo donde sólo la oscuridad es posible, donde sólo el extravío y la pena como ángeles luminosos, nos tendieron la mano, ignoro si para sufrir o reírnos a carcajadas por el vuelo inútil de fantasmas, hoy sin rostro, alguna vez tan bellos que no supimos cómo sobrevivir a su antigua iridiscencia de seres de profundidades marinas. A la espalda ya no queda nada: sólo tu rostro en cualquier dimensión: es tu rostro: emerge blasfema ilumina, corta cabezas, consume mis palabras -los cantos, las restituye en forma de parvadas, de resplandores a la orilla del río Colorado, y me deja ciega y feliz entre este desconcierto que parece, no desdén, sino aganisias vivas, nimbos que preparan tempestades, vientos que confluyen desde los cuatro puntos cardinales, y todo en una sola mujer. Y cuando sobre tu cuerpo desnudo, nos lanzamos al vacío, y suspendidos me conduces a los centros, al origen, amado, impregnados enteros de lágrimas gozosas y sudor, somos capaces de entender, como recién nacidos, en qué consiste el cosmos a quien se llama Dios.

NARRACIONES

INVOLUTIVA
ILIANA VARGAS

El frío de la madrugada le quitó el sueño de encima. Respiró profundamente y se sintió aliviado después de haber sido prisionero de ese bosque nebuloso de ramas espesas que lo guiaban siempre hacia el centro y hacia abajo, alejándolo del aire, del cielo, de la luz; de los otros. Poco a poco fue despertando hasta que abrió los ojos. Aunque el sol no lograba filtrarse entre las nubes densas y grises, la luz le lastimaba y le hacía lagrimear. Cuando por fin pudo mantener los ojos abiertos, lo primero que vio fue una mancha en la pared que le provocó una punzada en el estómago. Después giró lentamente la cabeza: los restos indefinibles de algo parecido a una red de tripas que se encontraban cerca del muro manchado le hicieron temblar. El cemento cuarteado del patio estaba salpicado de costras y en los bordes de sus grietas había incrustaciones de coágulos todavía frescos por dentro, cuya nata apenas empezaba a endurecerse. Dejó salir un grito, luego otro y otro cada vez más fuerte, cada vez más angustiado. Siguió mirando y mientras más miraba más sentía cómo estaba a punto de explotarle el corazón, cómo le palpitaba la cabeza con punzadas aplastantes. Los recuerdos eran sólo ráfagas de imágenes huidizas: cabezas desgarrándose al ser separadas del cuello, picotazos furiosos contra el lomo, contra el propio pico, miradas frías de terror; visiones ilógicas e indescifrables. Trató de abrirse paso entre los cadáveres ya tiesos que exhibían sus entrañas como si fueran su más grato motivo de orgullo. Las plumas esparcidas formaban un tapete multicolor adherido con la sangre al piso; las jaulas vacías se balanceaban arrullando los restos de agua y alpiste que nunca nadie volvería a probar. Recorrió el patio buscando algún sobreviviente, al culpable de aquella nueva masacre. ¿Nueva masacre? Se detuvo a pensar. ¿Por qué el dolor en el pecho, en la carne viva de las patas ya sin garras, en las heridas del cuello y la espalda; por qué las heridas que le dejó su contrincante no resultaron mortales?

Otro graznido, más fuerte y agudo, salió de su garganta. Atropellándose, la lucidez llegaba y se enfrentaba a su oscura laguna mental; las imágenes iban apareciendo más despacio y más claras en su cabeza: él el verdugo, él el tirano, él el único sobreviviente. Siempre había sido así desde que sus moléculas gaseosas lumínicas acuosas aterrizaron en la Tierra y se mezclaron para dar forma a una materia tangible/animal, que, conforme participaba en la cadena alimenticia, se adhería a otra y otra cada vez más grande, cada vez más sinuosa. Se estremecía sólo de pensar lo que ocurriría cuando un humano lo devorara… Entonces el terror paralizó los músculos de sus alas; la adrenalina activó en su cerebro una mezcla de alarma y culpabilidad que lo confundía y no lo dejaba avanzar. Pero eso no era lo único que le impedía salir de ahí: su plumaje estaba pesado, húmedo de sangre de distintos espesores, olores, sabores; como la carne de todos ellos, que él -empezaba a recordar- llevaba consigo por dentro para alimentar su organismo, y por fuera, impregnada en su propio cuerpo. Amaneció por completo y empezó a escuchar el griterío habitual de la casa. Sabía que dentro de poco, cuando los niños se fueran a la escuela, saldría la abuela para servir más alpiste y cambiar el agua y los periódicos de todas las jaulas. Muchas veces trató de hacerle entender que él no comía eso, sobre todo cuando ella, preocupada e indignada, preguntaba: ¿Qué tiene este pajarraco, por qué no quiere comer? ¿Qué no le gusta su alpiste, sus semillitas de girasol? ¿Eh? ¡Pájaro caprichoso, no se hará lo que sea tu voluntad! ¡Ni que fueras canario, mugroso pájaro callejero!. A pesar de sus intentos por comunicarse, ella siempre terminaba imitando con gorgoritos y silbidos lo que él le decía: No, no, el alpiste y las hierbas me hacen daño, dame carne, ¡quiero carne!. Pero ahora era evidente lo terrible de este absurdo intercambio de palabras y silbidos que, en su momento, sólo habían hecho sonreír a la abuela. Ya llegaba el mediodía. El pajarraco extendió sus alas para que el sol las secara lo más pronto posible, pero se acercaban los pasos arrastrados que él sabía ya reconocer. Miró de nuevo el patio minado de cadáveres y

de pronto le urgió el deseo de estar igual de tieso y mutilado. Intentó escapar como otras tantas veces de otros patios parecidos a éste, pero sólo le dio tiempo de alcanzar la rama más alta de la higuera que crecía desbordándose hacia la calle. Desde ahí miró la pantomima y el llanto que había visto repetirse a lo largo del tiempo en distintos escenarios, y como siempre le pasaba al saberse descubierto, perdió el equilibrio y el conocimiento cuando la abuela (como si alguien le señalara al culpable) dirigiera sus ojos llorosos hacia él, que se creía a salvo en esa rama tan alta. Sin embargo esta vez no lo vio caer una piadosa anciana regresando de misa, ni un niño o una jovencita encaminándose a la escuela; sino una rata asomada por la coladera, que, no precisamente movida por un sentimiento de lástima, corrió presurosa hacia él, atraída por el agrio olor a sangre.

JULIÁN
GABRIELA D’ARBEL

Doce del día. Avenida Juárez. Julián se acerca a un auto estacionado y usa el espejo retrovisor para pintarse, la pintura roja en todo su rostro lo vuelve terror. No parece payaso. Ya maquillado y con su ropa raída llega a la esquina que le toca por antigüedad. Hoy el sol se ciñe a su espalda con ardorosa persistencia. No está de humor para hacer caras simpáticas, pero hoy traga rabia. El semáforo cambia a rojo y el muchacho se planta frente a un platina blanco, intenta hacer contacto visual con el conductor, hace sus muecas rutinarias, pero éstas, hoy, no parecen muy cómicas. El conductor intenta evadir la mirada fijando su vista en el encabezado del periódico que dice: "Se materializa en el estado guerra entre los dos bandos" A lo lejos se oyen disparos y el semáforo se pone en verde, Julián corre a su esquina. Con sorpresa ven un cordero amarrado a el poste. Toca el lomo nebuloso y le regresan las ganas de dormir. No conoce otra cosa que no sea el trafico implacable de las dos de la tarde, con pepitas de a diez pesos, espuma de limpia parabrisas, máscaras grises y escasas monedas. Los conductores permanecen atrapados atrás de los cristales verdosos de sus autos. El semáforo se pone en rojo y Julián vuelve al ataque. En la avenida casi no hay autos, después de que los conductores huyeron cuando escucharon las detonaciones de los rapados. El hombre del Ford fiesta se persigna y piensa que hacen falta más sacrifíos para que la catástrofe termine. El payaso hace caras, y el hombre, le da una moneda sin mirarlo siquiera. Julián, hace la cruz y regresa a su esquina con una extraña ansia de acariciar el lomo de la oveja. El animal, inerte sobre la banqueta, se desangra. Dos balas lo alcanzaron. Al muchacho le duele el silencio que hay en la calle, no se escuchan los motores de los autos, ni los balazos. Julián se aleja con la oveja sobre sus hombros. La sangre moja su camiseta y se confunde con la pintura roja de su rostro. Casi no hay luz en el jardín Colón. Julián se deja atrapar por el torrente de oscuridad que hay entre los árboles. Ya no siente su cuerpo, sólo la suavidad de la piel lanosa del cordero.

LA JAULA
GABRIELA D'ARBEL

Y así, los pensamientos zumban y hablan de sus pendientes, de la ruta a la nueva escuela, de comprar pan y leche, de ir a la farmacia. [Los canarios cantan la melodía de las máquinas tragamonedas.] Los pensamientos se multiplican por todo el salón… -Coloquen sus fichas. Alguien escucha el tintinear de las monedas. -¡Quítense!, -¡Atrás! Los pensamientos y la confusión se funden con el edificio de muros de carne que se sobresalta con el estallido de las granadas. Los pensamientos se rompen con el chillar del combustible que arde. La razón sucumbe ante los alaridos que el fuego seca, pájaros de humo buscan su refugio en los pulmones, las manos de ceniza no logran abrir las puertas de emergencia. [Al final canarios negros en el suelo.]

PISTAS
JOSÉ MANUEL ORTIZ SOTO

Lo primero que llamó la atención del detective Tony el Cojo, en la escena del crimen, era aquel zapato nuevecito, de hombre, punto veintiocho y medio, izquierdo, piel de cocodrilo, igualito al que él tenía guardado en su casa. Ya sólo necesitaba saber en dónde había pasado la noche.

FRENÉTICA
RUI CAVERTA

Frenética. Debe ser como la describiría cualquier persona que la viera correr de esa manera, como una poseída. Pero no podía evitarlo. Su vida misma dependía de su rápida marcha. De otra manera, la atraparía el horror que venía siguiendo sus pasos. Aprovechando la fuerza de su carrera, tiró unos cuantos objetos al suelo para que fueran obstáculos. Saltando y acortando la distancia entre ellos, El Horror no descansaría hasta que estuviera entre sus brazos. Lanzó una carcajada siniestra al aire y aceleró su marcha. Ya la podía sentir entre sus brazos. Apretaría con tanta fuerza esos pequeños miembros que estallarían en una inusitada fiesta de sangre en su cara. Busca nuevas salidas. Abre puertas. Escala para llegar a nuevos lugares a los que nunca pensó llegar con sus débiles manos. Huirá de la misma humanidad si es necesario. No debe, se repite, no debe ser atrapada por ese monstruo de horrenda cara y siniestro cuerpo brillante. Primero muerta. No, La muerte será cuando caiga en las garras de la criatura. Un solo pensamiento surge en su mente: Corre. Cierra los ojos y hace caso de la autoimpuesta orden. Tonto. Falló. La tenía tan cerca de sus brazos y ella se esfumó de nuevo, tan rápido. Medita. Es más fuerte. No podrá resistir la carrera mucho tiempo. Guarda la sonrisa que ha esbozado y reanuda la persecución. El tiempo regalará sus minutos cuando la atrape. Ahí podrá sonreír. Cuando ya la tenga convulsionada en sus brazos. El abrazo mortal se ha presentado para ella. Atrapada. No espera a sentir el crujir de sus huesos por la fuerza descargada sobre su cuerpo. Sabe su fin. En sus ojos puede ver el reflejo de su cadáver verdoso, abandonado en cualquier riachuelo; cubierto de sangre que tanto temió. Desencaja sus ojos para dejar escapar la vida no arrebatada aún por el ser sin nombre que la estruja. Perdió. Muere.

La Madre no puede reprimir la ola de emociones y vomita sobre el cadáver de su hija. A su alrededor, varios niños con gorros de fiesta la ven: lloran, ríen en una locura recién adquirida o simplemente quieren tocar el cuerpo laxo de la cumpleañera; esos últimos tienen quemado con fuego un nombre futuro. En un sillón, en un tan triste sillón, Un padre, ya no padre, ha descorrido su maquillaje de payaso en manos que ya nunca se moverán. La sal en agua se derrama por su estrafalario traje. Y un pensamiento,debatido entre melancolía y furia, martillea en su cabeza: "Una fobia se cura exponiendo al paciente a su más grande temor".

EL HOMBRE DEL SAX
MARCOSS REYES

Con la ardiente exposición solar de estas épocas, que no recuerda la última vez que no la vivió, se mantiene el viejo hombre del saxofón en una esquina de cierta calle del centro. Los años le han pasado y ahí sigue, con las ropas sucias y el sombrero roído; sus manos ya no adoptan otra posición que la de las llaves de su preciado instrumento (su única compañía), pues ha ido perdiendo la práctica en cómo sostener sus alimentos. La piel agrietada como si cada uno de esos senderos recordase miles de caminos que alguna vez fueron y que hoy no quedan más que en el recuerdo, si es que los hubo. Su piel oscura no refleja la realidad de su alma y no le quedan más que esos rasposos gritos de melancolía, angustia, de alegría -si llegase, que sólo expresa a través de su inseparable amigo, porque su voz ha sido callada, porque no ha tenido con quien hablar desde hace infinitos ayeres. Su conciencia es la única con quien conversa y es que, ¿Qué podría tener que ofrecer un pobre anciano vagabundo? -dicen las personas que transitan junto a él y lo miran con cierto desdeño; las autoridades muchas veces lo han querido desalojar pues lo consideran algo así como un contaminante visual, -¿Qué pensarán los turistas? , -No, aquí no pasan esas cosas, descuide usted.

VACÍO
PAÚL OCEGUEDA

Vacío, así me siento, cada día más vacío, algo asqueroso. Siento que me pudro por dentro cada día más. No poder verla otra vez me atormenta, me amarga, me mata poco a poco, a veces quisiera acelerar este proceso y dejar de pensar, estoy harto de pensar. El hubiera no existe, ya mucha gente me lo ha dicho y lo entiendo perfectamente, pero no lo acepto. Y cuando la recuerdo, no puedo evitar sentir que me ahogo, que mis ojos se llenan de lágrimas y quisiera arrancarme la cabeza con mis propias manos. Sus ojitos redondos mirándome, sus manitas pidiéndome un abrazo, sus brazos alrededor de mi cuello apretándome con todas sus fuerzas, y su aroma que ya nunca más podré disfrutar. Nunca más. A veces creo oír todavía en casa su vocecita, jugando, gritando, pidiendo algo… Y ahora ya es todo silencio como un cementerio, frío, obscuro. ¿Donde estará en este preciso momento en que estoy escribiendo esta carta? ¿La cuidarán bien? ¿La harán sufrir? ¿Estará viva? ¿Me recordará todavía? ¿Llorará en las noches por mí? Si tan solo la hubiera disfrutado más. Si la hubiera cuidado más. Si nunca le hubiera soltado la mano… Pero el hubiera no existe, ya mucha gente me lo ha dicho.

A PRIMERA VISTA
ROBERTO CARDOZO

Hoy conocí a la mujer perfecta; es una lástima que no la vaya a ver otra vez en la vida. Al despertar me di cuenta de que este no sería un día normal, tuve esa sensación extraña, mezcla de incertidumbre y esperanza por algo que puede suceder. A pesar de la mala noticia no podía dejar de sonreír a la primera provo-cación. Mi amigo llamó la noche anterior; platicamos y el tema fue su hermana de quien seiempre me contaba y acordamos que lo acompañaría desde temprano. Me bañé rápido y mientras escuchaba las noticias preparé un sándwich y una taza de café. El desayuno fue ligero, no debía hacer esperar a mi amigo, su hermana a esa hora ya habría llegado en el primer vuelo. Me vestí una camisa blanca porque es mi costumbre para estas ocasiones, un pantalón caqui, zapatos recién boleados y salí a la calle. Era verano, una mañana cálida, bien para salir a algún lugar. La sonrisa insistió en acompañarme y subí a la combi, ensayándola para usarla más tarde. Di los buenos días y las gracias a la señora que me hizo el favor de pasar el dinero al chofer y me regresó el cambio con otra sonrisa. Sólo la conocía por lo que me contaba su hermano, aunque nunca me enseñó fotos, yo sabía que desde muy joven se fue a vivir con una tía que le ofreció pagarle la escuela porque, según ella, en esta pequeña ciudad nunca iba a poder estudiar lo que quería y menos tendría oportunidades para destacar. Al terminar la carrera en la capital del país le ofrecieron una beca para cursar la maestría en el extranjero y ahí había conseguido trabajo. La última vez que estuvo en la ciudad fue hace más de tres años, a mi amigo lo conocí en el trabajo hace apenas dos. Cuando llegué al lugar donde quedé de ver a mi amigo, intenté saludarlo con la seriedad que ameritaba el asunto pero la sonrisa insistía en saludar a todos. Fue cuando la vi: morena clara, con el rostro sereno;

permanecía callada, tímida y retadora. Las mejillas maquilladas enmarcaban, a la perfección, unos labios carmesí que parecían contener la vida, quietos también, esperando. Siempre me han gustado las mujeres que callan y esperan el mejor de los momentos para hablar, o que prefieren decirlo todo sin palabras. Me atraen las mujeres de semblante tierno pero firme. Tenía el cabello corto, se notaba que la cultura extranjera había permeado su manera de vestir. Poseía todo lo que siempre me ha atraído en las mujeres. La mujer perfecta, y no me atreví. No se hubiera visto bien que le hablara ahí, apenas verla por primera vez. Me quedé largo rato mirándola, tratando de memorizar cada rasgo de su rostro, su nariz respingada, sus labios delineados y ese esbozo de sonrisa que brindaba paz. Sus manos delgadas y quietas, su traje sastre que seguramente trajo consigo para esta ocasión. Su frente, sus mejillas, sus labios, sus labios, sus labios. Por un momento pensé en tomarle una foto sin que nadie se diera cuenta, el sólo hecho de pensar que no la volvería a ver empezaba a volverme loco, ¿cómo enloquecer por alguien a quien miras por vez primera? Siempre juré que no existe el amor a primera vista y ahí estaba, enamorado, visiblemente enamorado. La sonrisa desaparecía mientras mis ojos se nublaban como queriendo ayudarme, evitando que siguiera mirándola. Sabios mis ojos, fueron los primeros en querer olvidarla ante la fugacidad del encuentro que terminaría en un adiós definitivo. La gente no comprendía, empezaban a mirarme; primero de reojo y luego sin disimular. Entonces dejé unas flores sobre su pecho. Me despedí de mi amigo dándole el pésame de nuevo y salí a la calle a respirar el aire caliente del medio día con la esperanza de poder quemar la imagen de esos labios que nunca podré besar.

EL MILITANTE
HÉCTOR CETINA MORALES

Pedro PRIeto parecía ser un buen militante desde que fue nominado por el big brother, es decir por el Sr. de los Cielos, como socio águila No. 666. En su pecho siempre llevó al equipo tricolor pues, según él, tenían mucho corazón. En la cancha lo demostró, le puso nombre al innombrable, hizo caso a las enseñanzas de la maestra Elba, llenándose de sabiduría hasta el Gordillo, hizo la Roque señal al Enemigo Público No. 1, tapó el sol azteca con un dedo, grito que el verde no es vida y que el planeta definitivamente no es azul tan dulce como el PAN. Pero Pedro PRIeto jamás pensó que al irse a la capital conocería los pecados capitales en carne propia, se volvió glotón, comió paleta payaso y se indigestó, le cantaron "eres golosa, golosa" mientras le crecía un amor insaciable e impensable por la panadería de Tía Rosa. Sin pensarlo había llegado al país de Nunca Jamás, se había vuelto Peter PAN. Era como un Fox, había mudado de piel, solo pensaba en el “hoy, hoy, hoy” sin mañanas; tomó su peptobismol, masticó melox y por el arte de la guerra dejo de tener problemas FeCales. Se dejó crecer la barba blanca como un gran Jefe Diego y fue fiel al evangelio de Lucas Gavilán; el planeta definitivamente sí le era azul y su PAN favorito eran las chilindrinas, a pesar de que estuvieran hechas de harina de otro costal y le causaran desesperación y alucines; tantos que tenía que gritar en la oscuridad: ya cállense, cállense que me desesperan, mientras los acusaba con su mamá y se azotaba contra la Paredes. En un día feliz, Peter PAN volando sobre el azul del cielito lindo quedó deslumbrado. Fue culpa del Sol, sufrió insolación y empezó a ver todo amarillo, a escupir bilis, a obrar mal, y como todo mundo sabe, el que obra mal se vuelve Obradorista. Fue un cambio brusco. Se le picaron las Encinas, le cayó la maldición de Moctezuma que sólo pudo expropiar con la poción mágica del Cuauhtémoc, sin importarle que tuviera los efectos segundarios de no poder sonreír y la provocación de calenturas por la silla presidencial.

Peter Pan de pronto aceptó su condición, era la ficha amarilla y empezó a creerse el Emperador del Sol naciente. Se volvió tan pesado que empezó a irse de lado entre serpientes y escaleras, siempre por el camino amarillo de la izquierda, solo en compañía de su carnal Marcelo, pero la envidia y el hambre de poder lo opacó; se puso poco a poco naranja naranja hasta que fue muerto a traición. Le dieron el tiro de gracia por el escuadrón del I.F.E. mientras su osamenta era exiliada a una isla ecologista para que pudiera ser enterrada. Los tiempos electorales pasaron, el Militante parecía en la Cruz de Olvido. Nadie se acordaba de él en las boletas, nadie pedía voto por voto en su urna, hasta que la Paca tuvo una ilusión óptica, lo invocó para la campaña de los tucanes, lo hizo bailar el tucanazo. De pronto era el momento del regreso del muerto viviente, el momento del despertar del Diablo, venía con más fuerza que nunca, de nuevo estaba en campaña, sólo que ahora tenía la pinta de un niño verde, como si hubiese sido exorcizado en un rito para el 2012. A pesar de todo El Militante siempre mantuvo la cara en alto, la cara de burócrata. Una vez sentado en su curul, por un instante se sintió presunto culpable, pero al final nada cambió, en su mente sólo pensaba en sus alianzas y en ser Presidente, aunque sea de “chente tuz” y sin importarle que después cargara con el mote de espurio...

EL MURMULLO DEL FRÍO
CARLOS MARTÍN BRICEÑO

Aquí está otra vez el frío. Viene de mi interior, lo sé. Desde ese día no he vuelto a ser la misma, aun cuando en esta ciudad la temperatura sobrepase los cuarenta grados, esta hiriente sensación no me abandona, me recorre el cuerpo, se adentra en mi torrente sanguíneo y, aunque han pasado dos años, me obliga a recordar a diario los hechos, a rememorar la mañana, la mala hora en que te dejé en aquella trampa. Nada más escuchar el timbre del reloj despertador y despegar los párpados, lo primero que hago es mirar tu rostro; alzo la mirada y busco tus ojos en el retrato colgado en la pared. ¡Qué me importa que lo desanconseje el psicólogo! Estás sonriendo, a punto de soplar las velas de tu pastel del Hombre araña. ¿Recuerdas? Cumplías tres años y, quién iba a imaginar. Tu cuarto está como si el tiempo no hubiera pasado: los peluches encima del buró; los cochecitos, ordenados por tamaños, en sus repisas; la cama bien puesta, con la colcha de Spiderman que tanto te gustaba. "¿Por qué no convertimos el cuarto del niño en cuarto de tele?", me insiste la abuela, "con recordar eternamente no se gana nada". Estoy segura que ella también sufre. Está desesperada de tanto verme llorar y trata de sobreponerse. "El hubiera no existe. Lo que pasó ya no tiene remedio, es necesario darle vuelta a la hoja. Deje de echarse la culpa" ¿Qué carajos puede saber el psicólogo de esta congoja implacable prensándome el pecho? Ni siquiera cuando estoy en el supermercado frente a mi caja registradora, metida en el trabajo, olvido. Cada vez que una señora se acerca con su carrito de compras y descubro un niño de tu edad montado en él, antes de soltar, de rigor, la sonrisa, y el encontrótodo-lo-que-buscaba, obligado, con esa voz amable que nos exigen, debo apretar los labios para no llorar, sintiendo caer sobre mí sus miradas, flechas hirvientes que envían mis compañeros: desde la jefa de área, harta

ya de mis lloriqueos, y a la que debo rogar, mes a mes, que me deje salir temprano a llevarte flores al cementerio, hasta los insolentes "cerillos" que parecen burlarse con sus despreocupadas sonrisitas. Cuando me avisaron estaba en pleno corte. Fue uno de los "vieneviene" quien me lo dijo, llegó corriendo desde el estacionamiento y lo soltó a voz en cuello, como para que no quedara duda: ¡Se está quemando la guardería donde tienes a tu hijo, Sandrita! Me engarroté. Aturdida quise abandonar todo y salir corriendo a buscarte pero la mirada de la jefa me lo impidió. ¡Cómo he de temerle que ni siquiera por saberte en peligro dejé mi caja al garete! Respiré hondo, así como nos enseñan en los cursos de capacitación, ordené mis ideas y recordé que había una manera, una sola, autorizada por la dirección, para cortar caja en situaciones de riesgo. Temblores, siniestros y cosas por el estilo. Al terminar, busqué a la supervisora con la mirada y asintió con la cabeza. Me pareció que ya sabía, y quién sabe desde que hora. La recabrona. Cuando por fin llegué aquello era una locura. Mucho humo y gente por todas partes. Había un olor insoportable, mezcla de hule y carne chamuscada, tan intenso que hasta ahora no se me quita de la nariz. Por eso no me da hambre, como de a poquitos, nada más para darle gusto a tu abuela. Los bomberos no me dejaron pasar, habían acordonado el área y cerrado las rejas. Me colgué de los barrotes, gritaba tu nombre, como esperando que aparecieras de un momento a otro en medio de todo ese revoltijo. Me amaché queriendo cruzar la barrera y tuvieron que detenerme entre tres. Forcejé, rogué, pedí que me soltaran. ¡Ahí está mi hijo! ¡Pónganse en mi lugar! Ninguno hizo caso. Durante el forcejeo me tocó ver claramente como iban sacando cuerpecitos carbonizados, otros tatemados, llenos de quemaduras en los brazos, en la cara, las ropas tiznadas de tanto hollín. En medio de mi desesperación, rogaba a Dios que no estuvieras entre ellos. Quizá segundos o minutos. No sé cuanto tiempo fue. Lo cierto es que cuando estaba a punto del desmayo, alguien dijo que el muchacho de la llantera cercana había logrado sacar varios niños antes de que el techo se les viniera encima. Corrí hasta donde me indicaron y fue cuando te vi.

Te distinguí enseguida, no por tu cara, pues estabas lleno de hollín como la mayoría, sino por tu pijama rojo de Hombre araña. Ibas, junto con otros cuatro niños, adentro de una ambulancia, listo para ser trasladado al hospital. Un paramédico les daba los primeros auxilios. ¡Déjenme pasar! ¡Soy mamá de aquél!, grité, el índice apuntando, abriéndome paso a empellones entre las demás personas que también buscaban a los suyos. El paramédico me miró compasivo. No tuvo que decir media palabra. A diferencia de los otros que no dejaban de gritar, desgarrados de dolor, estabas quietecito, quietecito, como ángel dormido. "Había mucho humo espeso, empecé a tentar, tenté carnita y lo agarré. Junto a él había una niña, estaba toda quemada, no hacía nada; no lloraba, tenía los ojos grises. Nomás se me quedó viendo, nada más abría la boca y la cerraba, como los peces". Así me lo describió, días después, el empleado de la llantera, el joven que te sacó, cuando fui a darle las gracias y le pedí que me contara cómo fue tu rescate. Cerré los ojos y agradecí a Dios que a ti te hubiera llevado rapidito, que nada más el humo te hubiera envenenado el cuerpo, no como aquellos niños que alcancé a ver, que iban todos descarapelados, como cuando a un tomate se le quita el cuerito. Desde entonces, por más que me abrigue, este frío no me abandona. Se cuela terco, insolente, entre los resquicios de mis ropas, de mi abrigo y cala hondo hasta mis huesos. En el autobús, la gente no me quita la vista de encima. Algunos se han atrevido a preguntar. No entienden nada, no imaginan que con tu ausencia te llevaste todo el calor de mi cuerpo y debo procurármelo con este grueso abrigo.

EN TRES ACTOS
ANA BERTHA GÓMEZ CAVAZOS
EN UN TAXI.

-¿Vive por aquí? -Ya no tengo muchas ganas de seguir rentando acá. -¿Por el granadazo? -Pues es que parece chiste: Acto1, avientan un granadazo en la plaza. Acto 2, balacean a un poli y a uno de los viejitos que jugaban dominó en el kiosco-biblioteca. Acto 3, me entero que tratan de secuestrar a una chava a la vuelta de mi casa. Mejor me voy antes de que me entere cómo se llamó la obra. -Y lo malo es que no es chiste, es de a de veras. -Sí, imagínese donde en una de esas me toque salir en uno de los actos. ¡No'mbre! -Ay, señito. Pues cuídese mucho. -Igualmente, que Dios lo acompañe.

BORRACHOS

La cervecería cumple 120 años y lo celebra con un 'show de fuegos artificiales' de 20 minutos de duración.

AL TELÉFONO.

-Bueno, byeee…Weeey, que tronadera se está oyendo por tu casa. -Son los cohetes de la mentada cervecería, por el 120 aniversario. -Ah, la que compraron los extranjeros…Parece balacera, ¿No crees? -Sí, ni me quiero asomar a la ventana. -Ches borrachos, wey. ¿Cómo se les pone hacer eso en esta ciudad? -De seguro al güey al que se le ocurrió ni vive aquí. En fin, cuídate. Haciendo una maqueta y un resumen. -Suenan muy feo. -Son cohetes…de veras. Los voy a poner en la tele. -Ya duraron mucho rato. -Sí, ya sé. ¿Ya los viste? Míralos, están en la tele. -Me están dando ganas de tirarme al piso. (Se tira al piso, detrás de la cama) -Mmmm, bueno (le paso libreta, libro, lápiz y borrador) pero sigue haciendo el resumen. Siguen sonando los cohetes. -¿Me puedes pasar el osito?

FIN DE LA FIESTA
JESÚS BALDOVINOS ROMERO
Al tío Erasmo y al pueblo de San Ángel, Guerrero

Nunca antes había visto que a un muerto se le llevara una especie de serenata festiva. La banda del pueblo había dejado la iglesia una vez que las procesiones de Semana habían finalizado a su vez. Hicieron acto de presencia ante la caja, las caras largas de los deudos y las rojizas de los acom-pañantes beodos. Las piezas más bailables impregnaron la noche junto con el aroma a cirios quemados, a las pocas e incipientes flores que se habían dado en algunos jardines. La pobreza se hacía patente en aquella montaña de la Tierra Caliente. Algunos de los vecinos murmuraban: cómo le va a hacer la comadre, si no tenían ni un peso… afigurese que su hijo, el que les daba algo de dinerito, ya no regreso del otro lado… dicen que lo apresaron, quesque porque era narquillo… y pues ya ve como están las tierras desde hace unos años… la comadre no ve las suyas, desde hace cinco años que le cayó la vergüenza y quedó así como la ven, ciega; aunque le han rezado y le han mascado sal y le han soplado, pos nada más nada… y luego la hija que se fue pa la ciudad, se casó con un canijo que nomás la preñó y cuando venía pacá dicen que la asaltaron y le cayó el espanto… la sombrearon, le rezaron con agua y con mezcal y pues mejor se la llevaron de vuelta pa la ciudá… y ya no se ha vuelto a saber nada de ella… Probe, y ahora mira, el compadre se nos adelantó… dicen que por ahí del arroyo unos muertos lo dejaron tieso, pero dicen otros que no, que más bien le dieron algo… dice el tío Lashmo que porqué no le pusieron una moneda debajo de la lengua para hacer hablar al muerto, pero nadie se animó, luego se sube y ya ni cómo bajarlo… La fiesta, mejor dicho, el velorio creció conforme la noche se hacía más densa. Unos, aferrados a la botella de mezcal brindaban por la mejor vida que tendría el difuntito en el más allá… Ya no se va a preocupar por el dinero del fertilizante, ni porque otra vez el calor quemó la siembra o porque el frío también hizo lo propio… o porque las lluvias namas

parecen que caen pero se burlan de nosotros y se van… ya no, ya no habrá preocupancia porque hay que caminar por los chivos al cerro, porque el calor parece quemarnos las ropas y la piel, tasmente, se murió y se calló, se marchó para vivir tranquilo… para morir tranquilo vale… y otro trago al mezcal… Ya entrada la noche, luego de algo de mezcal y de algo de hambre, desde la cocina, la madre ordenaba a las muchachas pueblerinas, embutidas en pantalones de mezclilla de marca, tenis gringos y cortes a lo emo, repartir enormes tortillas de maíz -ese nunca falta en las trojes, pa todo el año; si nos va mal, al menos tenemos pa la tortilla-. Otras más, olvidadas del rebozo y de lo que significaba la muerte para los abuelos, acercaban jícaras de cirián, pletóricas de comida… una carne suave bañada de un caldillo de chile rojo, un poco de pititos y granos de frijol nuevo… Pos de donde sacaría par dar a comer a tanta gente la comadre… pero mira, donde Dios está, todo es abundancia… no empiecen con eso de Dios, porque luego luego se hacen de palabras, con eso que ya tenemos los separados de Dios en nuestro pueblo… mejor vean cómo ayudar allá en la cocina… En medio del patio, la caja de madera bruta, destacaba en sombras contra la pared principal de la casa… los cirios de cera de abeja parecía que se iban a apagar de un rato a otro, pero no fue así… Para eso de la madrugada, la tendalada de gente rodeaba a la caja… unos llenos de mezcal, otros llenos de guiso, otros nomás llenos de sueño… los músicos se habían retirado luego de comer el guiso, de elevar el mezcal y de lanzar sendos eructos a salud del muertito… A la mañana siguiente, modorros, se levantaron para ir a dejar al muertito al camposanto, pues había sido su petición que lo enterraran con los rayos del sol y bajo el árbol del centro del panteón. No sabían si había sido la cruda, cosa que no creían porque estaban acostumbrados a trabajar crudos o no, o la comida les había caído pesada, pero el muertito pesaba demasiado. Era costumbre que no se abriera la caja para nada, de hecho se cerraba hermé-ticamente con cientos de clavos para no violar esa tradición. Así que no les quedó otra que cargar al muertito entre más gente, así que hechos bola y dando traspiés bajaron la cuesta polvorienta

y pedregosa… no pos no vale, mejor traiganse la carreta y una bestia… pero córrele porque al difunto no le va a gustar que lo entierren a deshoras… Arrastraron en carreta el cuerpo hasta el camposanto. Lo enterraron y todos regresaron a sus actividades. La fiesta había acabado. Ma, le decía un chamaco ya socatillo, con ropas mugrientas y mocos mojándole los cachetes… y de donde sacó su comadre la carnita… no que no tenían ni en qué caerse muerto… la respuesta fue el silencio de la madre y el silbido del viento entre los pocos árboles espinosos del cerro… y paque querían todas esas piedras del río anoche… pos pa darnos de comer, y ya no pregunte, después de todo, ahora que los muchachos han descubierto el Otro lado, ya hay menos entierros… así que mejor apúrele y deje de hacer preguntas… La mujer y el chamaco miraron hacia el pueblo, a varios, muchos varios pasos que tenían que hacer para poder llegar a tiempo para darle de comer al marido y encaminar los chivos al ranchito… el silencio y el silbido del aire acompañaban a aquellos pasos que levantaban algo de polvo y removían algunas piedras, mientras el sol les caía en la espalda como un castigo divino.

CALLES SOLITARIAS II
JOSÉ ALBAR CHAVELAS MENDOZA

La luz de aquel farol empotrado en ese muro de piedra iluminaba el callejón y al lanzar mi pie derecho hacia el frente para avanzar, miré en la punta negra de mi zapato, el reflejo de aquella luz amarilla que irradiaba todo a su alrededor, todo lo poco que podía haber en ese viejo callejón con muros de piedra, techos de teja y balcones muy bajos con balaustradas negras. Supe que hacía frio al mirar el reflejo de la luz sobre las baldosas pequeñas, rec-tangulares, monótonas; húmedas por el tolera-ble frio de la media noche. Yo sólo avanzaba. El callejón solitario, como yo en aquella noche, miraba cómo mi sombra se perdía entre los ángulos rectos y húmedos. Al terminar de recorrerlo tomé el recodo hacia la izquierda, pero antes de per-derlo para siempre, hice lo que nunca se debe hacer: volví la mirada, como tratando de que al inhalar, recogiera el pedazo de mí que ahí se había quedado. La respiración fue profunda, como si fuera el último pedazo de aire en el mundo. Al exhalar regresé, el callejón, la luz, los jóvenes; el cielo de la tarde mortecina, de un azul casi violeta. Volví mis pasos, la música, el ligero y lejano bullicio que salía de cada balcón; chicos fumando, en parejas, recorrían las casi inexistentes aceras, caminando de forma mecánica, sin poner atención a sus pasos, a su ropa, a esos tenis gordos, al pantalón roto, al cigarro que se consumía, olvidado por el que lo fumaba, inmerso en su plática. Todos lejanos. Con el aire de aquellos sitios que están más cerca de ser centros importantes, que provincia. Avance un poco más. En una acera, obstruyendo el paso que nadie usaba, me miré, con un cigarro en la mano, inexperto; con las piernas extendidas y los pies flotando sin tocar las baldosas de la calle. Cuando le jalaba al cigarro, te vi, con esa cara de concentración, frunciendo ligeramente el ceño al jalarle tam-bién al tuyo. Tus ojos enormes, brillantes, cafés, de miel y chocolate, con todo el mundo adentro, me miraban furtivamente; tu tez, de luna llena, sublime, inmenso, aparentemente

apacible, como si siempre hubieras sido para mí, y siempre hubieras estado ahí, y así toda tú, inmensa y compleja. Aparentemente mía, al menos, por esa noche. El frío de tu cuerpo, en contraste con tus labios tibios. Y ambos, el uno del otro, ¿quién pensaría que ese montón de huesos y esos metros de piel tirados sobre aquella sabana eran dos personas? Cómo no recordar esas pocas noches. Aquellas paredes lo saben todo, más de lo que yo quisiera…

DUÉRMASE MI NIÑA
VANESSA HERNÁNDEZ

-Por aquí las avientan siempre -dice con tono serio Benigno Bejarano alias "La bizca", comandante de la Policía Judicial del Estado. Está en lo cierto. Es la cuarta en lo que va del mes y aún no llegan a la quincena. Sigue en cuclillas, no puede levantarse con la rapidez de años atrás. Ha aumentado, desde que entró a la policía estatal, poco más de 20 kilos; que hoy le dificultan sostenerse hábil sobre sus regordetas rodillas. Inspecciona lo que ha podido, o lo que ha querido. -"Nada puede hacerse"insiste ahora con tono quejumbroso y enseguida añade -"a estas las van a seguir matando y arrojando siempre en el mismo lugar; les queda de paso". Detrás de La bizca, como si fuera algún tipo de aparición en la mitad del desierto, la figura inmóvil de Rodolfo Pérez, policía y hombre de confianza de Benigno. No habla. Se queda quieto cada que encuentran una nueva "muertita", mote con el que las nombra su jefe. Parece, más que policía, un perito. Siempre, y luego de que La bizca les dé la primera mirada, Rodolfo, más minucioso y fijado en los detalles, inicia su propia inspección. Si no fuera por él, La bizca ni se tomaría la molestia de ir a los lugares donde les informan, en seudo anonimato, que han aparecido. La mujer bajo los pies de ambos hombres, como las anteriores, no sobrepasa los 20 años, su cuerpo presenta rastros de violencia sexual. La mitad de su ropa está rasgada, tiene el cabello quemado y las manos con la carne despellejada, como si los perros las hubieran mordido. -Mira, ésta estaba bonita -reflexiona La bizca mientras se rasca la entrepierna; está por tener una erección. "Si al menos nos dejaran las chulas, pero no, estos jijos de su chingada madre, agarran parejo". Rodolfo la mira como si la conociera. Al igual que Bejarano, es un hombre mayor, casi cincuenta años. Está casado aunque, por como se lleva desde hace 11 años con su esposa, mas pareciera que está por divorciarse. Se acerca de nuevo al cadáver, como si buscara encontrar algo en él, como si éste pudiera decirle. Nada. El silencio del desierto es el único ruido que puede escucharse.

-Si quieres echártela, dale -invita La bizca medio asqueado al suponer que su amigo es de esos que gustan la necrofilia. Rodolfo no responde. Saca de su cartera una foto bastante desgastada, la misma que saca cada que ve a una de las jovencitas asesinadas. Bejarano, indiferente, nunca se da cuenta de este detalle, tiene prisa por escapar de estos encuentros con la muerte. Sentado sobre la camioneta, hace la llamada rutinaria, común en estos casos. El celular tiene el discado programado. Menos de un minuto después, y luego de dar los datos necesarios, enciende el motor para mitigar el calor que hierve bajo las suelas de sus zapatos. Rodolfo mira por última vez a la joven, le cierra los ojos: "En ellos ha de estar reflejado el que te asesinó", piensa. Camina a la suburban; mientras lo hace, guarda la foto. Sigue sin hablar. "Ya vienen, nomás hay que esperar tantito, si la dejamos ahí y alguien la ve, se nos arma", dice Bejarano. Saca una caja de cigarros, enciende el primero. El calor es insoportable. Se quita las botas con la misma dificultad con que se las puso esa misma mañana antes de partir rumbo al trabajo. El olor de sus pies es parecido a un queso descompuesto. Tiene las uñas enterradas y una segunda piel, producto de los callos, se le ha formado en ambos talones. Se recarga sobre el respaldo. La mano se extiende sobre la ventana de la camioneta, Bejarano intenta que el humo no apeste su recién adquirida suburban. El sudor le escurre abundante por la frente. No deja de limpiarse cada cierto tiempo. "Ahora sí se están tardando estos cabrones, a ver si luego no quieren que de una vez levantemos otra, o peor, que tengamos que enterrarla"- se queja. A lo lejos, dos camionetas llegan. Ambas negras. Tres hombres bajan de la primera, dos más de la segunda. Actúan rápido, en menos de 25 minutos, han limpiado todo rastro de la joven. El propio desierto hace el trabajo final, las huellas de los hombres son borradas por un viento cómplice. Rodolfo no los mira, se voltea siempre que ellos vienen. La bizca es cordial; se vuelve un anfitrión amigable siempre que tiene que llamarlos. "¿Todo bien?" -pregunta uno de los hombres a La bizca-, "Si, lo normal, aunque bueno, sería mejor si avisan con tiempo cuándo van a aparecer, es que ya van varias este mes y luego en el mismo lugar..." El hombre sonríe parco, no responde, mira a uno de los suyos, él no puede hacer nada, igual que La bizca recibe órdenes. Las "muertitas"

seguirán apareciendo, ahí o donde sea. Toma un sobre de su pantalón, se lo da a Bejarano. Como si fuera un secreto, un pitazo, le dice casi en susurro: "Yo que tú, mañana temprano me daba otra vuelta, pero esta vez, trae tu propia pala". Da la vuelta. En cinco minutos las camionetas desaparecen. Una espesa ráfaga de polvo les envuelve mientras el desierto los traga. La bizca sube a la suburban. Cuenta los billetes del sobre, reparte la mitad a Rodolfo, quien los toma sin contar, para guardarlos en la guantera. Bejarano luce tranquilo, ni el calor infernal puede ahora fastidiarlo; tiene plata para calmar la sed en el siguiente bar que se encuentren. Enciende el segundo cigarro, voltea y un poco desesperado por el silencio de su acompañante, al fin encuentra el tema para romper la solemnidad: A propósito, ¿ya apareció tu hija?

HUIR
ESAÚ CITUK ANDUEZA

El adolescente de ojos grises corría desesperado alejándose de la calle antigua. Movía las piernas lo más rápido posible que le permitía su cansancio y temor. El monstruo de oscuridad había devorado a sus compañeros y él apenas logró salir con vida; quería llegar a su hogar. En su mente se arrepentía de haber ido. Con sus amigos quedó de reunirse en la choza abandonada para tomar hasta embriagarse y consumir otras substancias que perturban mente y cuerpo. Todos estaban afectados cuando uno sugirió: juguemos la güija. Hicieron un círculo en el suelo y se sentaron alrededor; escribieron el alfabeto y algunos números para comunicarse con los espíritus. ¿Alguien de aquí va a morir hoy?, dijo uno y todos rieron. Del centro del círculo brotó una oscuridad espesa, casi líquida, que fue creciendo hasta inundar la choza. "Todos", se escuchó. Trataron de huir, pero uno a uno fueron engullidos por la oscuridad. El adolescente de ojos grises alcanzó la puerta para salir desaforado hacia la calle. Cuando llegó a la plaza principal se detuvo para asegurarse de que no lo estuviera siguiendo nada. Corrió de nuevo hacia la zona residencial. Su cuerpo le dolía por el esfuerzo y aún tenía miedo. Cuando llegó a casa, su madre lo recibió con una pregunta envuelta en aliento alcohólico: - ¿Por qué a esta hora? - Qué te importa. - ¿No vas a saludar a tu padre? Está en su estudio. - Él no es mi padre.- Subió a encerrarse a su habitación, que sólo iluminaba la pálida luz que entraba por la ventana. Encendió un cigarro que acaso no terminaría de fumar.

UN JUEGO DE NIÑOS
ANA BERTHA GÓMEZ CAVAZOS

-¿Qué crees? (Con cara de angustia) En el recreo jugamos a que unos niños eran soldados y otros narcos. Y nos tirábamos papelitos. - Por eso estás estudiando tanto inglés, ¿Verdad? ¿Ya no quieres vivir aquí? -No, estoy harta de la guerra. -Oye, shikipiki ¿Y quienes ganaron, los narcos o los soldados? -Todavía no se sabe, hasta el otro recreo. ¿Tú quién quieres que gane? -Pss lo mismo que todos: la gente.

NO ERA MI MUERTE.
YOHANNA JARAMILLO

Sí, como siempre empiezan las historias "Ya nos íbamos". Y sí, así empezó esto. Nueve con veinte de la noche, lugar Zacazonapan (El Zacas). Pelea en la barra, me extraña, porque en ese lugar no había visto peleas. Me llama la atención y observo la riña, tratan de sujetar a alguien, ponen su rostro sobre la barra y en eso, uno de ellos, el de sudadera color naranja trae un arma, rápido volteo a mirar a mis amigas y digo: el tipo trae un arma, no manches, hay que irnos. Momento siguiente se llevan a un hombre (El hijo de Panchito). Las personas saben que se han llevado al hijo del dueño; yo digo fuga, mis amigas dicen ya pasó, una cerveza y nos vamos, a lo que accedo como jamás. No pasaron ni cuatro minutos cuando otra vez los tipos bajan y gritan: "Nadie se mueva, quédense en sus lugares y saquen la mota cabrones" "Si alguien trae Mota vayan sacándola" "Uno a uno irá pasando allá atrás con su credencial en mano". Puta dije no traigo ID, ya valí gorro. En eso, traen al hijo de Pancho, lo sientan en la escaleras, tiene la camisa blanca sobre su rostro, a la altura de su nariz y ojos esta toda llena de sangre, sientan al otro mesero tras él. Fue ahí cuando no entendía que estaba pasando. Por qué nos ponían al tipo ahí para verlo, por qué llegaron vestidos de civiles, por qué no se identificaron. En la mesa de enfrente un muchacho sólo, empieza a cantar "Todo se derrumbó, dentro de mí, dentro de mí." A lo que las personas le siguen en coro. En eso el que nos cuidaba del lado izquierdo sale con unas batacas y las golpea contra el muro de en medio del bar y los calla. Yo pensé que nos iba a cargar la chingada, me miraba siendo noticia de jóvenes muertos por comando armado en un bar de la Zona Centro de la Ciudad, vinculándonos seguro con el Narco.

Empecé a temblar, la gente de mi mesa a desesperarse, una compañera quería ir al baño. Empezaron los cantos de nuevo, el hijo de Panchito ahí sentado sangrando con sus ojos cubiertos y con un guardia que tenía una gorra coach pirata. Y en eso los gritos de una mujer histérica, preguntando por qué le están haciendo eso a su hijo. Los gritos se escuchan más fuertes, ya se escuchan sirenas afuera y en eso volteo el rostro hacia la poeta Mavi Robles-Castillo y le comento: No te preocupes, así no nos vamos a morir. Ésta no es mi muerte. Me inquietaba mucho que la gente esta se pusiera nerviosa y empezaran los disparos. En eso una voz:"Salgan todos ya". "Rápido". Nos salimos en seguida. Muchas patrullas, la gente corría. Yo no entendí jamás qué pasó. Ni qué derecho existe para privar a alguien así de su libertad. La imagen del muchacho sentado no se borra ni de mi mente, ni de esta página. Pero tampoco me sembraron el terror que pensaron darnos la noche de ayer. Tijuana es nuestra

SILENCIO
BENJAMÍN ARAUJO

Cuánto tiempo había tardado para poder acallar aquél ruido que taladraba su cerebro. Era imposible precisarlo. Los parámetros con los cuales nos hemos acostumbrado a medir todo se pierden en situaciones irregulares. Y aquella lo era, sin duda alguna. Por eso cuando regresó a aquél agujero de donde nunca debió haber salido, pudo tomar algunas notas, garrapatear ciertos detalles, pero omitió, porque no había de otra, toda referencia a tiempo, clima y ciertas dimensiones espaciales. Pocos podían haber sobrevivido a aquella experiencia. Era como haber sido enterrado en vida. Como quedar confinado en un apando existencial que no parecía tener el menor futuro; pero además, por el ruido infernal que parecía desplazar cualquier idea del cerebro, tampoco hubo, durante ese indefinido pero extenso lapso, posibilidad de acuñar algunos pensamientos, ciertas reflexiones; de aquella experiencia sólo quedaban sensaciones, profundos recuerdos de angustia y de dolor. Casi ninguna otra idea. De aquellas notas habría de surgir todo un cuadernillo de deshilvanadas reproducciones de aquel tiempo. Cuando recogieron su cadáver, algún rescatista se echó en el bolsillo trasero del pantalón el cuadernillo. Nadie más reparó en él. En los diarios se habló, durante tres o cuatro días, de lo que mencionaba la policía: pudieron haber sido ocho meses o un año, acaso más, lo que duró aquella situación para el hombre desconocido que resultó víctima de no sabía quienes, ni por qué. Si se les hubiera ocurrido preguntar a los rescatistas hubieran localizado al hombre que se llevó la libreta, y en ella hubieran encontrado, sin duda, la clave del misterio. Pero no lo hicieron. Ni el hombre que se hizo del manuscrito tuvo la sensibilidad para desentrañar aquellos mensajes. No le interesaron. No le importó que el autor de esos trazos

pretendiera comunicarse desde aquél más allá con el resto del mundo; ni mucho menos que algunas de las informaciones tuvieran como referente a familiares, amigos o vecinos. Si eso no les interesó, ya ni qué decir de los momentos, así fueran breves, en que desde aquél agujero pretendió tocar la inmortalidad con dos o tres frases bien pulidas. El rescatista, luego de hojear la libretitita y desprender de ella un bostezo, se encaminó al calentador de leña y la arrojó al fuego. Mientras desaparecían aquellos indicios, se tumbó en la hamaca a leer su diario deportivo. Casi al mismo tiempo, las autoridades correspondientes llevaban al cabo el depósito del cuerpo, en la fosa común, de quien no pudo ser identificado.

LA LEGIÓN DE LUCÍA
CARLOS MARTÍN BRICEÑO

Ahora que los Legionarios de Cristo han pronunciado un mea culpa público por causa de la triple vida de su siniestro líder y fundador, me gustaría toparme con mi escuálida amiga Lucía Gómez, quien los defendía con tanta vehemencia. Fuimos juntos a la secundaria del colegio Americano, escuela privada famosa por su alto nivel de exigencia, pero menos excluyente en cuanto a la condición social de sus alumnos. Esto último disgustaba mucho a Lucía, quien soñaba con cambiarse a una institución de monjas pretenciosas que, en aquel tiempo, se daba el lujo de seleccionar escrupulosamente a sus alumnas. Mi amiga, por supuesto, había sido rechazada. Bajo el criterio de las seguidoras de Santa Teresa de Jesús, el apellido Gómez carecía totalmente de alcurnia. La pobre nunca llegó a cumplir su anhelo de portar la falda café a cuadros y los grotescos suecos del uniforme de las niñas bien de la ciudad. Quizá por eso, con el paso del tiempo, cuando tuvo la oportunidad -y el dinero- de inscribir a su único hijo en un colegio privado, escogió el Instituto Cumbres, el más exclusivo de todos. Su nene no iba a padecer las frustraciones que ella había vivido. - Para que se relacione desde chico -me dijo, cuando coincidimos en la estética donde me cortan el pelo y le hacen a ella la pedicura. - Es una escuela maravillosa -agregó, sin dejar de tomar su coca light. (Lucía es adicta a todo lo bajo en calorías)-. Tratan a tus niños súper bien, las clases son bilingües, estudian con pura gente conocida, el nivel académico altísimo. Ah, y lo más importante: inculcan unos valores in-cre-í-bles. Deberías considerarlo para tus hijos.

Sin voltear a ver, porque hacerlo significaba arriesgarme a un tijeretazo, solté: -¿Con esos pederastas? ¿Qué no sabes lo de Maciel? De no ser porque la detuvieron las señoras allí presentes, estoy seguro que ella me hubiese hundido las tijeras en el cuello. Parecía que hubiese ofendido al mismo Jesucristo. Me puse de pie y salí aprisa, sin esperar los cortes finales. Ese fue el punto de quiebre de nuestra amistad. Después de esa tarde, cada vez que me la topaba, Lucía evitaba abiertamente mi saludo. Pasado un tiempo coincidimos en la sala de espera del aeropuerto de la capital. Vino directamente hacia mí. - ¿Sin rencores? - Me saludó de beso en la mejilla - ¿Lucía? - dije, sin poder evitar mi asombro. - No me veas así. Vengo de un maravilloso congreso de la familia legionaria. - Ya veo. - Saber perdonar es una de las enseñanzas de nuestro Padre. - ¿Jesús? - pregunté, inocente. - ¿Cómo crees? Marcial Maciel. ¡Acaba de darnos una hermosísima conferencia sobre el poder purificador del perdón! Quedé en silencio. Supe, desde ese momento, que estaba totalmente enajenada. La habíamos perdido. Llamarle "nuestro padre" a ese cabrón cuando se habían ventilado ya las primeras demandas de sus abusos, era demasiado. Me dio lástima. La vi alejarse por la escalera eléctrica, graznando, junto con otras señoras tan flacas como ella, y a las que sólo faltaban picos y plumas para trocar en garzas. Han pasado unos meses desde ese encuentro. Esta mañana el espejo me increpó. Tengo el pelo demasiado largo.

- Qué casualidad - dijo, con calculada ironía, la recepcionista de la estética de siempre - La señora Gómez también viene esta mañana. Y mientras la espero, escojo las mejores palabras para consolarla. No quiero que suenen a burla. Después de todo, el perdón allana el camino al cielo.

ASESINOS COMO DE SERIE
ANGÉLICA HOYOS GUZMÁN

La abuela tiene miedo de que el abuelo y los tíos salgan mucho a jugar billar los fines de semana con Prudencio. A los pequeños no nos dicen nada pero yo me he dado cuenta de que la abuela se pone muy nerviosa cuando habla de ese señor. Él llegó al barrio hace un par de meses, según parece ya había vivido acá hace años, yo no recuerdo; dicen los mayores que se había venido para la costa porque en el pueblo donde nació había matado a una mujer, luego aquí, en esa época también asesinó a un muchacho con una puñalada en el pecho, pero nadie pudo comprobarle nada. El único testigo que había era un primo que vivía con su esposa y sus hijas al lado de nuestra casa, era un señor muy malo, le daba golpes a la prima. Sí, me acuerdo de ella llorando y de todos los moretones, pero ese no era motivo para que él tuviera ese final. Según cuenta la abuela al primo lo mató Prudencio porque le dijo a la policía lo que había visto. Después de eso fue inevitable que el asesino desapareciera sin dejar rastro. Estábamos más pequeños, tal vez escuché los llantos de la prima no sé si de consuelo o de tristeza, pero sí la recuerdo gritando. Ayer escuché a la nona contando también que Prudencio dejaba un muerto donde iba, que siempre buscaba peleas en los billares, asesinaba a alguien y se marchaba. Por eso le gritaba al abuelo, antes de que saliera: Mira que en cada pueblo que vivió dejó un finao. Luego nos miraba con cara de regañarnos y nos mandaba con los ojos grandes y bien abiertos para adentro de la casa. Nosotros entendíamos. Prudencio es pariente lejano de mi abuelo. Nuestro tío dijo también que este hombre había vivido antes en Venezuela, parece que cruzó la frontera de ilegal y que allá se mudó más de quince veces de lugar. Contándolos todos, creo que son como 18 los que ha mandado a mejor vida, y ahora entiendo los nervios que le entran a mi nona cuando ellos se van para el billar. Hago mi cama para dormir, pongo el toldillo mientras pienso en eso, los tíos y el nono no han llegado. Suenan tiros al otro lado

de la calle, me tiro al piso, veo los primos más pequeños, también en el piso; sigo arrastrándome hacia al pasillo, paso por la cocina y busco a la abuela. No la puedo ver. Llego hasta la sala después de haber atravesado los seis cuartos y la veo asomada por la ventana con la luz apagada. Bajo la puerta unas sombras se alargan hasta desaparecer. Los vecinos salen, se escuchan voces, salimos todos. A los pequeños no nos dicen nada, hay un muerto en nuestra puerta, dicen que es Prudencio. El abuelo no ha llegado, los tíos no contestan el celular. A los pequeños nos mandan a dormir con la mirada. Nos vamos a los cuartos, apagamos las luces, apagamos la tele, rezamos el padrenuestro, cada uno de nosotros con la cabeza debajo de su almohada.

Florentino Fuentes

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