Jorge Luis Borges Silvina Ocampo Adolfo Bioy Casares Antología de la literatura fantástica EDHASA-SUDAMERICANA

S. A.230 18 51 IMPRESO EN ESPAÑA Depósito legal: B. L. 2 . 1. y Bioy Casares. 23. S.Borges. Antología de la literatura fantástica Diseño Diego Pedra Editorial Sudamericana. J. (c) Editora y Distribuidora Hispano Americana. A. Verdaguer. A. Buenos Aires. 545. (EDHASA) Avda. Barcelona-15 Telfs. Infanta Carlota. Humberto I. en los talleres gráficos de Romanya/Valls.175-1977 ISBN: 84-350-0165-2 Esta edición de Antología de la literatura fantástica. Capellades. Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. de Jorge Luis Borges.. S. 239 39 30 . se terminó de imprimir el día 15 de junio de 1977. 129. Barcelona. Ocampo.

2 The Castle of Otranto debe ser considerado antecesor de la pérfida raza de castillos teutónicos. HISTORIA Viejas como el miedo. en parte. L. sino muchos. son claros A True Relevation of the Apparition oí One Mrs. parecen. más abstractamente. A. Poe —no. citaremos: en el siglo XIV. en el siglo XVI. Ateniéndonos a Europa y a América. Ocampo. Valdemar— aprovecha los caserones abandonados. como Kin P'ing Mei y Sui Hu Chuan. más bien. Habrá que indagar las leyes generales para cada tipo de cuento y las leyes especiales para cada cuento. todavía es ocupación de muchos escritores. una frase que vuelve. a De Foe1 y a Horace Walpole2. sucediera el fantasma. por cierto. Surge entonces lo que podríamos llamar la tendencia realista en la literatura fantástica (ejemplo: Wells). anécdotas contadas al autor por personas que le dijeron que habían visto a los aparecidos. en consecuencia. en el XVIII. los mustios otoños. los proyectos para después de las crisis en las vidas de los personajes. abandonados a una decrepitud en telarañas. no podemos conocerla directamente. las histerias y las melancolías. Crear un ambiente. a Quevedo. por leyes especiales que él debe descubrir y acatar. a) Observaciones generales: El ambiente o la atmósfera. considerar su trabajo como un problema que puede resolverse. la lluvia. continuamente. Los primeros argumentos eran simples —por ejemplo: consignaban el mero hecho de la aparición de un fantasma— y los autores procuraban crear un ambiente propicio al miedo. en Las Mil y una Noches. una "atmósfera”. la literatura fantástica aparece en el siglo XIX y en el idioma inglés. comités de acercamiento cultural. Por contraste. El admirable Sueño del Aposento Rojo y hasta novelas eróticas y realistas. estos recursos. nos depara. Tal vez los primeros especialistas en el género fueron los chinos. S. sin embargo. y The Botetham Ghost. o los argumentos. al infante Don Juan Manuel. y. en tormentas. podemos decir: como género más o menos definido. en parte.Borges. Una persiana que se golpea. el efecto resultaba más fuerte. a Hoffmann. y Bioy Casares. pero las leyes existen. cómo éstos exigen una continua transformación de la literatura. la señora Perla S. por las leyes generales y preestablecidas. pero ya veremos que no hay un tipo. debemos alegrarnos con lo que la suerte (profesores muy sabios.. Pero con el tiempo las escenas de calma. ya en el XIX. Pedimos leyes para el cuento fantástico. 5 1 . escribir es. TÉCNICA No debe confundirse la posibilidad de un código general y permanente. Los aparecidos pueblan todas lar literaturas: están en el Zendavesta. Buck). esos leitmotive. que en vidas consuetudinarias y domésticas. Si estudiamos la sorpresa como efecto literario. 2. 1705. Por cierto. en cadenas. o. hay precursores. abundan en Maupassant. J. ignorantes. en el XVII. de felicidad. Veale. en mal gusto. de cuentos fantásticos. veremos cómo la literatura va transformando a los lectores y. a Rabelais. pues. en el límpido M. y hasta los libros de filosofía. son de invención pobre. las ficciones fantásticas son anteriores a las letras. son ricos en fantasmas y sueños. Algunos de los maestros del género no han desdeñado. Después algunos autores descubrieron la conveniencia de hacer que en un mundo plenamente creíble sucediera un solo hecho increíble. Pero no sabemos cómo estos libros representan la literatura china. crean la más sofocante de las atmósferas. Exclamaciones como ¡Honor! ¡Espanto! ¡Cuál no sería mi sorpresa!. descubrirlas o fracasar. como las del lector. con la posibilidad de leyes. El escritor deberá. on September 8. Tal vez la Poética y la Retórica de Aristóteles no sean posibles. o —después de un rato— que habían visto a las personas que habían visto a los aparecidos. Antología de la literatura fantástica PRÓLOGO 1. en Homero. en la Biblia. memoria y paciencia para volver a escribir cada tantas líneas.

4 El Cuarto Amarillo y el Peligro Amarillo. Como todos los efectos literarios. y discute. así es mi odio. verbal. también. pero más que ninguno sufre por el tiempo. pocas veces un autor se atreve a no aprovechar una sorpresa. El ejemplo clásico es La Máquina del Tiempo. de argumento. que incluimos. impávido custodio. 3 4 5 El autor hizo para el teatro una adaptación de su cuento. b) Enumeración de argumentos fantásticos Argumentos en que aparecen fantasmas. que el autor no debió mostrarlo. En este inolvidable relato.. sino dejar que el público lo imaginara. ejércitos de hombres invisibles que invadieran y dominaran el mundo (plan tentador para novelistas alemanes). Jacobs. elimina toda posibilidad de sorpresa con respecto al viaje de Soames a 1997. creo que puede aplicarse. Hay excepciones: Max Beerbohm. que no requiere explicaciones. Ocampo. en vez de un hombre invisible. la repentina sorpresa del final de Los caballos de Abdera es eficacísima. nos hiciera asistir a las historias del recorrido por los tiempos.. brevísimos y perfectos: el de Ireland y el de Loring Frost. con todo. a las fantásticas. Chesterton señala con esta fórmula un desiderátum (un hecho. Sin embargo. 6 . pero al revés. Viajes por el tiempo. aprovecha. lo que había hecho. debe estar preparada. Puede ser de puntuación. L. también la que hay en este soneto de Banchs: Tornasolando el flanco a su sinuoso paso va el tigre suave como un verso y la ferocidad pule cual terso topacio el ojo seco y vigoroso. Sin embargo. y se recuesta lento en el disperso otoño de las hojas El reposo. es uno de los cuentos más impresionantes de la antología. los efectos del viaje sobre el porvenir. si en vez de insinuar sobriamente que Mr. en un lugar limitado. y así. S. y emplea una máquina que él mismo no se explica. en Enoch Soames emplea al diablo. en Enoch Soames. Lewisham podía estar "saltando de un cuerpo a otro" desde tiempos remotísimos y de matarlo inmediatamente. Para el menos experto de los lectores habrá pocas sorpresas en La Pata de Mono. Wells no se ocupa de las modificaciones que los viajes determinan en el pasado y en el futuro.. Espía mientras bate con nerviosa cola el haz de las férulas vecinas. la sorpresa. La sorpresa. y Bioy Casares. contada por John Hampden: Uno de los espectadores dijo3 después de la representación que el horrible fantasma que se vio al abrirse la puerta. que fue. A. En nuestra antología hay dos5. Para que la sorpresa de argumento sea eficaz. Wells hubiera caído en el peligro amarillo si hubiera hecho. J. en reprimido acecho. en La Pata de Mono. era una ofensa al arte y al buen gusto. desaparecen. con un número limitado de personajes) y un error para las tramas policiales. Y despereza el músculo alevoso de los ijares.. Max Beerbohm deliberadamente. W. atenuada. lánguido y perverso. el contraste que se había creído conseguir.Borges. Y uno es variación del otro. Enrique Banchs: La Urna.. Es una nueva versión —periodística. tiene el mismo argumento. Lo prueba la siguiente anécdota. El reposo en la selva silenciosa. Antología de la literatura fantástica anuncios de las peores calamidades. precisamente. atinadamente. epigramática— de la doctrina de la tres unidades.W. La testa chata entre las garras finas y el ojo fijo. de este renovado fantasma. El fragmento de Carlyle (Sartor Resartus). Max Beerbohm.

de Lewis Carrol. Jacobs. por los personajes. admirable. en Occidente. o algo equivalente a un atado de viejos periódicos. Pero el autor parece haberse distraído en cuanto a uno de los puntos más importantes.. de Swedenborg. la historia de Chuang Tzu y la mariposa. una historia con toda la imperfección de la realidad. Si no esperamos que las confidencias de un botero del Tigre sean la más hermosa historia del mundo. Ser Polvo. de Ramón Gómez de la Serna: La Secta del Loto Blanco. Tema de la inmortalidad. La Sangre en el Jardín. o —según H. su concepción general y sus detalles —muy pensados. un fragmento de Star Maker. las encontramos en el Sendebar. por los diálogos. de Olaf Stapledon. S. de todo elemento humano. El tema de este último es el del Canto V de La Divina Comedia: Questi. She. Jacobs escribe para lectores más escépticos. Podemos citar La Transformación. creo que Enoch Soames es uno de los cuentos largos más admirables de la antología. En este relato no hay propiamente. un oscuro escritor contemporáneo ha sabido acabarlo con felicidad. Uqbar. 7 . de Papini. logra una tercera versión. Hace más de diez siglos empezó a escribirse este cuento. "El Más Hermoso Cuento del Mundo”. más pobre. con Pierre Menard. muy estimulantes del pensamiento y de la imaginación—. en el razonamiento. Tal vez lleguemos a encontrar la pata de mono —Jacobs no la destruye— pero no podremos utilizarla. L´Atlantide. trágica. Antología de la literatura fantástica Por su argumento. Las primeras versiones son pornográficas. Con personaje soñado. de Macedonio Fernández. Los Tres Deseos. Sábanas de Tierra. por la descripción del ambiente literario de Inglaterra a fines del siglo pasado. Fantasías metafísicas. che mai. tendría algunos datos fidedignos o. de Kipling es también de riquísima invención de detalles. W. Nuestra antología incluye: Tantalia. de Pierre Benoit. Citaremos El Judío Errante. el fragmento de Through the Looking-Glass. Con el Acercamiento a Almotásim. y Bioy Casares. L. que participa del ensayo y de la ficción. J. La bocca mi bacio tutto tremante. los deseos se piden a un dios o a un talismán que permanece en el mundo. Orbis Tertius. Entre nosotros —dice Burton— (el cuento de los tres deseos) ha sido degradado a un asunto de morcillas. Orbis Tertius. con Tlön. Hay dos en la antología. Elvisham. de Jorge Luis Borges. Aquí lo fantástico está. carentes de languideces. y destinados a lectores intelectuales. tampoco debemos esperarlo de las confidencias de un galeote griego que vivía en un mundo menos civilizado.Borges. Después del cuento no continúa el poder del talismán (era conceder tres deseos a tres personas y el cuento refiere lo que sucedió a quienes pidieron los últimos tres deseos). en Las Mil y Una Noches (Noche 596: El hombre que quería ver la noche de la omnipotencia). viaje en el tiempo. si no recurría a sus "invenciones precarias". Borges ha creado un nuevo género literario. el cuento de la negación de los milagros. da me. casi especialistas en literatura. de May Sinclair. Con metamorfosis. colaboraron en él escritores ilustres de épocas y de tierras distantes. Wells— a la obra de Marcel Proust. En 1902. de Dabove. non fia diviso. Tlön. de Don Juan Manuel. del persa Firuzabadi. Acciones paralelas que obran por analogía. A. de Kafka. de Wells. que no se olvidarán: el fragmento de Arcana Coelestia. Las Islas Nuevas. Mr. a lo más. En El Destino es Chambón de Arturo Cancela y Pilar de Lusarreta el viaje es alucinatorio. quizá la de invención y disposición más elegante sea El Brujo Postergado. de Rider Haggard. de Silvina Ocampo. Nos afirma que Charlie Mears estaba por comunicarle el más hermoso de los cuentos pero no le creemos. de María Luisa Bombal. estudiosos de filosofía. y Donde su Fuego Nunca se Apaga. En las primeras versiones. Incluimos: El impecable Sueño Infinito de Pao Yu. más que en los hechos. de Garnett. patético o sentimental. en la frase “más desdichada que Banús” registrada en el Kamus. autor de sketches humorísticos. hay recuerdos de pasados muy lejanos. son ejercicios de incesante inteligencia y de imaginación feliz. Lady into Fox. La Última Visita del Caballero Enfermo.. Uqbar. De las narraciones de viajes en el tiempo. G. Argumentos con acción que sigue en el infierno. W. Ocampo. Luego. de Tsao Hsue Kin. aparece una versión chabacana.

obtendríamos un buen libro. generalmente es una debilidad. que no ha sabido proponer con verosimilitud lo fantástico. los que admiten una explicativa alucinación. su metódica imaginación y su estilo incoloro nunca entorpecen el desarrollo de los argumentos. 1940 8 . L. Gratitudes. R. por la explicación: a) Los que se explican por la agencia de un ser o de un hecho sobrenatural. a Ambrose Bierce. Este volumen es. James. verosímiles. una complejidad mayor. a M. de la postergación infinita. J. A. logra la depresión y el horror. No hemos buscado. No figuran en esta antología. simplemente. los nombres célebres. la reunión de los textos de la literatura fantástica que nos parecen mejores. Buenos Aires. pero no sobrenatural ("científica" no me parece el epíteto conveniente para estas intenciones rigurosas. de la subordinación jerárquica. Hemos debido resignarnos. Los cuentos fantásticos pueden clasificarse. Compusimos este libro. 3. también. una escapatoria del autor. Nos queda material para una segunda antología de la literatura fantástica. también. de Bram Stoker (Presidente de la Sociedad Filosófica y Campeón de Atletismo de la Universidad de Dublín). Amworth. mediocres. definen estas obras. a Mrs. por razones de espacio. escritores y lectores. Esta posibilidad de explicaciones naturales puede ser un acierto. a algunas omisiones. burocráticos. La narración titulada El Destino es Chambón perteneció a una proyectada novela de Arturo Cancela y Pilar de Lusarreta sobre la revolución del 90. b) Los que tienen explicación fantástica. no hemos partido de la intención de publicar una antología. Antología de la literatura fantástica Cuentos y novelas de Kafka. a fuerza de sintaxis). Deliberadamente hemos omitido: a E. Ocampo. a Walter de la Mare. c) Los que se explican por la intervención de un ser o de un hecho sobrenatural. ADOLFO BIOY CASARES. ni rechazado. Vampiros y castillos. y Bioy Casares.. Una noche de 1937 hablábamos de literatura fantástica. uno de nosotros dijo que si los reuniéramos y agregáramos los fragmentos del mismo carácter anotados en nuestros cuadernos. a Sheridan Le Fanu. de Benson. Aclaración. A los amigos.Borges. pero insinúan. Analizado con un criterio histórico o geográfico parecerá irregular. S. con ambientes cotidianos. Kafka. Ho-fmann. A la señora Juana González de Lugones y al señor Leopoldo Lugones (hijo). discutíamos los cuentos que nos parecían mejores. W. Las obsesiones del infinito. Omisiones. Su paso por la literatura no ha sido feliz: recordemos a Drácula. la posibilidad de una explicación natural (Sredni Vashtar de Saki). por el permiso de incluir un cuento de Leopoldo Lugones. por su colaboración. T. LA ANTOLOGÍA QUE PRESENTAMOS Para formarla hemos seguido un criterio hedónico.

No sólo ataco en él un cuento predilecto. Porque requeríamos contrincantes menos ridículos. Los compiladores de esta antología creíamos entonces que la novela. a las que imputábamos deficiencia de rigor en la construcción en ellas. de Carlos Peralta. Sospecho que no faltan pruebas de su eficacia para estimular la deformación de la verdad. detenidamente señalo un presunto error en el relato de Kipling. de Elena Garro. porque los autores habían olvidado lo que podríamos llamar el propósito primordial de la profesión: contar cuentos. Con todo. en nuestro país y en nuestra época. redactaré siquiera una postdata. alegábamos. como en la gente de carne y hueso. S. acometimos contra las novelas psicológicas. En la última parte de la frase hablo por fin en nombre de los tres antologistas. Aun relatos de Silvina Ocampo y de Bioy se nos deslizaron. también hallo el modo. a despecho del ritmo natural del lenguaje. de Barry Perowne. porque son ratones —el autor nunca lo olvida— el admirable retrato resulta menos individual que genérico. por el desdén de quienes reclaman una literatura más grave. que está fuera de alcance de novelistas y de cuentistas.Borges. Difícilmente la respuesta significará una solución. Ocasionales irreverencias resultan saludables. etcétera. Tampoco peligra el cuento fantástico. de Wilcok. el delicado examen idiosincrático de la heroína y de su pueblo. novelas cuyo plan secreto consistía en un prolijo registro de tipos. de León Bloy. De este olvido surgían monstruos. representativos de cualquier folklore. insistirá más bien en comentarios. menos obsesivo. y Bioy Casares. Ocampo. Como panacea recomendábamos el cuento fantástico. Estuvo siempre este libro —el primero en su género en que colaboramos con Borges— muy mezclado a nuestra vida. A. donde la descripción de caracteres. sin embargo. Dejaré que me persuada. de agregar una referencia a Proust. 9 .) Lo que tan reiteradamente me arrojaba en el error acaso fuera un bien intencionado ardor sectario. Para consolarme argumenté alguna vez que si un escritor vive bastante descubrirá en su obra una variada gama de yerros y que no resignarse a tal destino entrañaría soberbia intelectual. enriquecida de textos de Acutagawa. divagaciones. L. Desde luego. de Cortázar. consideraciones. ayer o mañana la obsesión que corresponda. ya que psicológicamente todo es posible y aun verosímil. el de las colecciones orientales y antiguas y. En el prólogo. estampe la prestigiosa palabra—: moderno. Mir. ¿Quién no tropezó alguna tarde. A un anhelo del hombre. porque en aquel prólogo hay afirmaciones de las que siempre me he arrepentido. o simplemente en el saqueo del diccionario de sinónimos. con el pobre Soames del inolvidable cuento de Max Beerbohm? Entre las mismas piezas que incluye la presente antología hay una. que sirven para definir a los personajes. la invención de tales episodios no reconoce otra norma que el antojo del novelista. Lo deploro. una sutil amalgama de elementos conocidos y de misterioso destino. la favorable fortuna permite una nueva edición de nuestra Antología de la literatura fantástica de 1940. En otro párrafo. de Murena. el curioso apólogo de Kafka. ni una palabra sobre méritos. adolecía de una grave debilidad en la trama. Véase Yet each man kills the thing he loves. Trataré. leyendas. corresponde el cuento fantástico: al inmarcesible anhelo de oír cuentos. más permanente a lo largo de la vida y de la historia. lo satisface mejor que ninguno. cuando no del Rebusco de voces castizas del P.. porque te quiero te aporreo. Aun en los relatos fantásticos encontramos personajes en cuya realidad irresistiblemente creemos: nos atrae en ellos. objetos. la novela psicológica no peligró por nuestros embates: tiene la perduración asegurada. tal vez comparables al acto de rumiar. Perdone el amable lector las efusiones personales. pues como un inagotable espejo refleja rostros diversos en los que el lector siempre se reconoce. POSTDATA Antología de la literatura fantástica Veinticinco años después. no a decir lo que no pienso. como decía Palmerín de Inglaterra. llevado por el afán de análisis o por la voluntad de las frases. Tal reparo. que no tolera paréntesis tan largos. Probablemente el párrafo en cuestión estaba maldito. de Bianco. pero ¿por qué dirigirlas entre lo que más admiramos? (Ahora creo recordar que hubo un momento en la juventud en que el sacrificio incomprensible me llenaba de orgullo. de no desperdiciar la oportunidad de enmienda. el fruto de oro de la imaginación. equiparables a adjetivos o láminas. configuran una opinión que no es la mía. en la Sociedad de Escritores o en el PEN Club. sobre el tema de actualidad: política y economía hoy. que traiga alguna respuesta a las perplejidades del hombre —no se detenga aquí mi pluma. El editor se opone a la supresión del prólogo de la edición original y me pide que escriba otro. encuentro una fórmula admirablemente adecuada a los más rápidos lugares comunes de la crítica. pues entendimos que su inclusión ya no pecaba de impaciente. no menos arbitraria que despreciativa. porque es el cuento de cuentos. para describir los relatos de Borges. J. Me avengo a que mucho quede sin decir. el argumento se limita a una suma de episodios. importa más que la circunstancia fantástica de que los personajes sean ratones.

16 de marzo de 1965. A. L. S. Antología de la literatura fantástica A. 10 .Borges. Rincón Viejo. Ocampo. C. y Bioy Casares. J. B.. Pardo.