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Carirvto IV LA ECUMENICIDAD DEL ORDEN CRISTIANOFEIID Ot 1 LAREALIDAD NATURAL YA REAL! SOBRENATURAL ‘Tanto quienes podian elegir unz forma de vida como aque os que debian aceptar las que les imponia el sistema de rel clones sociales vigentes, contribuyeron —activa o pasivamente 4 configurar una imagen de ln realidad que se insertaba «1 ‘una vigorosa y arquitecturada concepcidn: ef mundo fue visto como encuadrado dentro de un orden ~el orden cristiano feudal~ del cual se posulé Ia eeumenicidad, Diversas tradiciones cosdyuvaron en esa largn elaboractine intelectual, que en parte fue espontinea y en parte —muclo ‘mas importante— obra deliberada de las minorias privilegia ‘dss, expecialmente de aquellas que se preocuparon por I problemas espirinzaes, Ya meslida que se estabilirg 12 site: cidn de tas aristocracias terzatenientes y se consolidé cl poster ide la Iglesia, exe vasto sistema fue adquiriendo cada ver mis fl carieter de una ortodoxia monolitica, tanto. mis res cuanto més se advertian Ios signos de la mutacidn social y cultural que anunciaba el ascenso de La burguesa El hombre percibia la inequivaca regulatidad de la reali natural en In que s ineertaba su vids, y ae adecusl fen su accidn cotidiana, Sembraba y recogia, y confials frden de las estaciones y fas leyes de los elementos"! Rev por sobre su propia experiencia habia ido acumulante inn rmerables ideas y creenciae que lo movian 9 confiar tnibicn * Raout GLARE, Hite, BV, w CUMENICIDAD DEL ORDEN CRISTIANOFEUDAL 217 en Ia realidad de ls cosas que no conocfa empiricamente, La realidad natural se fue enriqueciendo a sus ojos con elementos, diversos de euya existencia aprendié a no dudar, y su contorno Iegé a ser una indiscriainada contusién de elementos reales irreales, Perdurd en la imagen no critica de ta realidad natural el recuerdo de Ia existencia de animales fabulosos: del dragén, del fénis, del unicornio, de la sizena, det Gauno % nutrié 12 imaginacion la certidumbre de que vivian en algiin lugar de Ia tierra gigantes, como fos que habian poblado Albion, antes de los bretones, o enanos como el Alberico con quien habia luchado Siglrdo, 0 aquellos cuya existencia recordaban, Chrétien de Troyes 0 Giealdo de Gales; y parecia seguro que podian aparecer en cualquier veeodo de un camino las ondinas aque predecian el futuro, las hadas que tenfan poder sobre los Rombres, las amazonas y sagitatios que habitaban en los Pirineos* De todo ello hablaban vieja tradiciones que se imponian por su venerable antigiedad y que no susctaban tuna actitud critica. Y bajo la autoridad de la religidn cris tiana, se admitia Ia existencia de demonios que te solazaban fen torturar a los seres humanos, que se les aparectan para tontatlos ¢ inducirlos al mal y que adoptaban inesperadas apaviencias® Enearnados a veces auin en quien revestia el Inibito sagrado, sw presencia se equilibraba con a de los Angeles y santos, que estaban atentos a las cosas del mundo y aparecian también para obrar sobre el destino de Tos hom 1 The pute Ede, The ty of Four Niegente,1,Orore or aon tans of i iro ty ee We Le ora de nam y ges noua Aveit,Liber de propria veri ck Snctom Ee ropuanceae native eu mone 0 ot Sper iaerts Lats 2 knew Pe, Jats de Wr tit Sven coe occa 1th pel rhe ly of Reins Contry on Moor, Histories Ae soe of aie tt AS Mibeangentcd BY ee sas ith ofa Bec alle 1S ge Oma Ca ma ime Rein Et ates de gfe, pi 18s “oor oc Be en fab Ra. Cat: Hie nes, lg de Nuva Story Uy 7885, Vly 18D) sigs ROT Taal de haope 218 Jost Luts Rose bres? Hasta los espiritus de Jos muertos poblaban el mundo, ¥ denotaban ser presencia? Si en ef propia comtonns cake ans desenbnin Ja regutaridad de La realidad natal, pees muy availa be idea de fque en Hugores remot his mas sevnetin ie oft manera; Teyendas y truliciones «ransintsis aralmente y ecasionaimente fijudas por escrito rebwtaban prodigios y maravllas le pases Iejanos.” Aun muy prdsima, una comarca poxlis tar lena de misterios y poseer castillos encantados 0 extraios habits tes o animales fantisticos. Guiguemar Iallé nyay cores Le mis terios ciudad donde podia curarse de sus males, y ol nido, {que viajé al extrafio pais de los pigmeos egé muy pronto 4 aquella maravillosa comarea “Ilena de delicias y entreteni rmientos".” Mis lejos, naturalmente, otros lugares de existencia real reanian toda suerte de marivillas: enanos, gigantes y hombres azutes como en la Scitia Mayor, segin Snorre Stur- Jason; dragones, pijaros grifos, pigmeos con caernos que cenvejecen los siete afios como en [a India, segiin el texto de Liimage du monde y de todos los relatos que giran alte ‘dedor de In leyenda del Preste Juan; y ottas maravillas, de Tag que s© hacia eco Brunctto Latini, tan extraordinarias ‘como las de la Libia, donde “el mar es bastante mis alto que ia tierma” 5, hacian de aquel pais un mundo irre. [EL vago mundo de lo maravilloso solia situarse en lugares ceuya uhicacién no Hegaba a precisawse. Avaldn era una isla remota, situada hacia el occdente. En esa direceién se halla- boa, segin Jos celtas, el mundo de los muertos, “el Pats bajo Tas, Olas” 0 “el Pais teas la Niebla” esas regiones misteriosas aleanzaban en Ia imaginacién un grado intermedio entre In * Gumusus Covers, Of, et, I, ot Pocme de Fernin Contr, 402 ‘yg Contato vero iad Santo Domingo de St, 616 Sg YER onan: Demonotoge ti Dantey em My guests supesion al Mii oo, y i tent cae er ots 16 Mane: Pxavee, Zai de Guiguemat; GMALMUs CAMDEN, Itnerarim emia, ve Moths ‘Sn, ims, Yeaingy Seg, 7 onde au Boye Ase, pig. 81; THotewIne, A itory of mage and exe Sprunesse La, Li dare dow Tree, 1, veka exer, [ECUMENICIDAD DEL ORDEN CRISTIANOFRUDAL 19 realidad y Ia irrealidad, Tonumerables historias de viajes a Tugares insospechados poblaban la imaginacién de nociones confusas en las que s€ merclaban datos provenientes dela experiencia y descripeiones nacidas de Ia imaginacidn. El rela: to del extrafio peregtinaje de Sin Trandin robustecla la jdea de que existian, al aleance del hombre, lugares miste- iosos reales e ireales a un tiempo; y del mismo modo adqui- rieron signos de reatidad el infierno, el purgatorio y el parat- 0, descriptos una y otra ver con earacteres eala vez mis precitot fen innumerables narraciones.!® ‘La imagen de la realidad natural se saturé ast de elementos sobrenaturales y un arduo esfaeran trat6 de introdueit una coherencia entre éstos y aquella. Pera los elementos sobre- naturales no sélo goraban de plena confianza expontines sino aque eran, ademés, robustecdos por Ia imagen del mundo que proporcionaba In fe, Era difiel establecer los limiter entre Ia irealidad propuesta por la fe y aquella qe proventa de la supervivencia de diversts eradiciones, El resultado fue la ine. talsciin det hombre en una realidad en Ta. que te confundian Jo natural y lo sobrenatural, y en Ia que ta realidad sensible parecia explicada por la irtealidad, No sélo la mente vul- far, sino también aquella inclinada a Ia reflexién, admitian fcomo normales Ios prodigios y marsvillas que se contaban y aque presuntivamente alteraban cotidianamente el orden de 12 rnatutalers, Las erénicas Jos recogian y con frecuencia. los, vinculaban com los hechos sociales en una relacién de conti- piidad que se transformaba en relacién causal, Una singular Jorma mentis incitaba constantemente a posponer el dato sen: sible en benelicio del significado oculto y-misteioso. Otdn tle Freisinga da cuenta de la tormenta que provecé Ia inunda- del cmpamento, pero se apresita 2 sefialar que fue widerada “as bien wm castigo divino que uns inundacién l"s8 Era el hibito reiterado de interponer entre el Numcioos textos sone Is fngen dl otto mundo extn chaos y ama a ner, mo el parade tevrsve YT paso det anne ite nes et Mei Bo Mie Pac La eng i in advo - ‘Sie om" taame, Cea Fierik Import, K 220 José Luts nomeKo sujeto y el objeto del conacimiento wna interpretacion adqui rida en virtud de ta cual La realidad natural no parecia sino ‘un conjunto de signs a través de los cuales se expresiba tuna realidad ne sensible pero que constitula el verdadero ser; y la mente se esforcala por petfeccionar esth reaccin frente & Ia realidad sensible, aesvanecienido tnlay tas. dudas imagina- bles acerca de la eseneial reaidaal de bo ininteligible y de la ilusoria consitucién de lo sensible. -Yaen_ los limites de su concepeidn de la realidad, San Pedro Damn se esforaaba, por demostrar que era propio de ly onnipotencia divina hhacer que lo que ha ocurride no hubiera ocarrido.' Para conocer la realidad sensible, se entrecruzaban fos datos de ta experiencia con Ios de las tradiciones que se habia acumulado sobre ella y que reconocian distintos origenes: romanas unas, y otras celta, germanas, hebreoeristianas © mu sulmanas. Era un conocimiento singular, que ineluia Ia des ctipci6n de Tos seres y los fendmenos, la enumeraciOn de sus propiedades, algunas de ellas sobrenavurales, ¥ muchas veces Jas signifiaciones misteriosas que determinada tradicién les atribua, Por ese camino se ingrestba en el conocimiento de [a irrealidad, cuyos arcanos, sin embargo, requerian sutil apro- ximacion, [Ni la experiencia ni Ia razén eran instrumentos suficientes para el conocimiento de esos secretes viltimos, que slo podian Ser revclados al hombre por expreso designio del poder divino, Por su gracia Ie eran concedidos al hombre sueios y visions, a twavés de los cusles cteia poder entender el seereto de lat cosas. Innumerables nociones sobre el mundo se construisn, sobte el relato de lo que alguien decia que le habia sido reyelado en esos tances, pee a ls opiniones encontradas sobre el verdadero valor de tal conocimiento, Desvarios y fuentes dle error consideraba Alfonso el Sabio los siefios y visiones, pese a que las admitian y difundian seligiosos como San Ber- nnardo; pero aun cuando algwnos los considerabin sospechosos, silos relatos de sus revelaciones Tograban fortuna, como ocutria frecuentemente, los elementos y la imtexpretaciones que incor. "su trago Dau, De done oiptee kn rpereine corupte (et factis infectis reddendis opusculum, Vy sign. me TTCUMENICIDAD BEL ORDEN cRISTIANOFEUDAL 221 poraban a saber comin contribuian a enriquecer Ia imagen el contorno sobrenatural en el que se inteyraba la realidad sensible.® La predispesicign general {ue favorable @ una imprecisaintegracién de los datos que del mundo sobrenacaral conservaban las adiciones paginas con Jos que aportaba La visidn cristiana de lo sobrenatural, 4 su ver constituida por la coneutrencia de nociones de vario origen. Del mismo modo, Certas vias de conocimiento que auhnitiin aquellas tadiciones, se confundian con las que aceptabs el cristianismo, por ejem: plo, la iluminacion del espirita por Ix gracka diving, en virtud 4e Ta cual el elegido de Dios adquitia poder semejante al que Ia tradicign celtiea atribula a los inspirados, o la tradicién fgerménica a los que, camplido cierto sito, entendian el Tens Buaje de los pijaros!® De manera semejame se confundio fl Valor de las ptofeclas, y las de Mealin se equipararon a las, ‘mds sogradas de la tradicién cristiana, en 1a medida en que se podia identiicar tras ellas el mismo poder de Dios para conceder el don profético a quien debia difundir entre los hombres el secteto ultimo de las cosas 7 ¥ hasta Tos fend- menos naturales se interpretaban como signos de la yoluntad diving, aunque ta interpretacién transparentaba las viejas tradiciones nia eristianas que subsistian en la imagen popular de la vealidad# ‘Todo conducla a distadir al hombre de Ia ilusién de cono- ° Nibeungenid, $08 sigs Grorraey oF Mowsours, Huo of the onl Sumo, ‘Setinny NV y NV, Sas Hrtnnso, De ita ret ‘aluciae, 20, Genre Noses De tama, chnuune Sor “Trunay, Senet cman tae veel, Ie Gorgon oe Caanvaut: De eta Berardt abba, W. tm Fhe ove Bay ‘The ey of Hapa, st Some Stes Heda, ing. Sger ANIC Grace Casening, Deri. Ruri yah, itn st Nees, Chromeo a Hah: Suanhent Be Abn Cronin, ‘Gnurncie Vita, Htoria Belesinhea, XIU Gtitaatnee ex Daros. Phe Iie "Vits Setancer oe. Asan Crone, Le pag BH, et Bean Iti atsn fr Lives dow Tyesor Ty, Xa "ie Nase hromeon, an U8, SuMERE BF ADA, Co ast pig BO at Be