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Aseveraciones bíblicas para la Escuela Dominical como una estrategia Como una estrategia, la Escuela Dominical se funda en ciertas aseveraciones bíblicas. La Escuela Dominical como estrategia:

• Afirma la Biblia como la Palabra de Dios y como el libro de texto para entender la verdad y

para integrar por completo la verdad con la vida. Dios nos dio la Biblia como Su revelación autoritativa

escrita por Él para la humanidad. Asignó al mensaje de la Biblia el poder para traer personas a la fe en Cristo y guiarlos a seguirlo en obediencia (2 Ti 3.15-17).

• Acepta la Gran Comisión como el mandato de la misión para el pueblo de Dios y se convierte en una forma para cumplir esa misión a medida que guía a las personas para obedecer los

mandamientos de Cristo. Jesús manda a sus seguidores a reconocer su autoridad sobre todas las cosas, a evangelizar el mundo, a traer personas a la comunión con Dios y del uno con el otro y guiarlos a hacer discípulos (Mt 28.16-20). El Señor también manda a sus seguidores a amarlo completamente y amar a otros como a sí mismo (Mt 22.37-40).

• Reconoce el propósito activo de Dios para reconciliar con Él a un mundo espiritualmente

perdido y provee una forma para que las personas se unan con Él en la obra evangelística intencional.

Dios ama a todas las personas y quiere que escuchen el evangelio y reciban la salvación mediante su Hijo Jesucristo (Jn 3.16; Ro 1.16-17; 2 P 3.9).

• Confirma la familia cristiana como la institución primordial para la instrucción bíblica. Dios

quiere que los padres enseñen Su Palabra a los hijos como una parte integral y natural de la vida cotidiana (Dt 6.4-9).

• Involucra a las personas en oportunidades ministeriales espiritualmente transformadoras a

través de grupos de estudio bíblico que guían a las personas a amar, confiar y obedecer a Dios. Dios insta a sus seguidores a adorarle sometiendo sus vidas a Su liderazgo, dejándole que transforme sus vidas (Ro 12.1-2).

• Capacita a los creyentes a ser siervos líderes y les brinda oportunidades para descubrir,

desarrollar y usar sus dones espirituales y habilidades en el servicio a Cristo y a su pueblo. A través del

Espíritu Santo, Dios le da a los creyentes dones espirituales y el poder para usar los dones en Su servicio (1 Co 12.--13; Ro 12.1-8; Ef 4.12).

• Provee una estructura que le permite al mayor número del pueblo de Dios hacer el trabajo que

se asigna a la iglesia. Dios insta a la iglesia, como el cuerpo de Cristo, a unirse y trabajar en armonía para lograr sus propósitos (Ef 4.1-6; 1 Co 12.12-27).

• Requiere líderes responsables que llamen y preparen a nuevos líderes. Es una forma en la cual

todos los creyentes pueden estar activos en guiar a las personas espiritualmente perdidas hacia la fe en

el Señor Jesucristo. La intención de Dios es que los creyentes sean responsables individualmente y en grupo para desarrollar nuevos discípulos (Mt 25.24-30; 2 Ti 2.1-2).

• Involucra a personas en un estudio bíblico que facilita la obra transformadora del Espíritu

Santo en la vida de una persona. Dios quiere que la participación de las personas en el estudio bíblico dé por resultado vidas transformadas (2 Co 3.18; 2 Ti 3.16-17).

(Bill L. Taylor and Louis B. Hanks, Sunday School for a New Century, página 12.)