Marta Álvarez Guillén

Boku

BOKU
Sinfonía dulce y triste

Marta Álvarez Guillén Estética de las creaciones literarias

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Marta Álvarez Guillén

Boku

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Sinfonía dulce y triste

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Marta Álvarez Guillén Boku PREÁMBULO Son las cuatro de la mañana. de su boku. recuerdos de sentimientos y nos arrastra con él al pozo sin fondo de su yo. En un pequeño apartamento perdido en el océano de Tokio. sus años universitarios y las protestas estudiantiles. Su nombre es Haruki Murakami. Las sombras de un pasado le rodean y se le hacen presentes. sus gatos y el bar de jazz que regentó. Ya sólo mira hacia dentro y escribe retazos de memoria. Atrás quedaron su niñez y adolescencia como hijo único. suena un despertador. Un hombre de unos cincuenta años se levanta y comienza a escribir al ritmo de una música interiorizada. 3 .

aburridos. corriendo el riesgo de romperse. Una es la opción de “lo normal”. en que las encrucijadas no existen porque la opinión propia escasea. podemos decir. cuando nace. no tratarán de adaptarse a nada ni a nadie y tan sólo buscarán su propio camino. en la soledad y la muerte. 4 . aquí la pedagogía nos encamina hacia otra parte: es una educación en el sentimiento. simplificando. social o cultural por debilidad o comodidad. la de desarrollarse y experimentarlo todo en el camino luchando por eliminar las hierbas que crezcan en contra. aquella que marca su entorno familiar. Ya se comprobó que la idealización de la existencia era una absoluta falacia. La otra opción es la de ser uno mismo. Pero no imaginen. en miles de trocitos de cristal. con 1 Boku es yo en japonés. Hay múltiples maneras de enfrentarse al camino. Porque la vida no es como un prado verde en primavera lleno de luz y de color. comienza a caminar hacia lo que será. Es la vía de los abandonados por la sociedad e insatisfechos de la misma. también. al abrir uno de sus libros. sino un tortuoso ascenso hacia el precipicio inevitable de nuestra desaparición. aunque muchos elegirán una vía hecha y tratarán de adecuarse a ella y. Otros. en la desgracia. se romperán en mil pedazos y se ahogarán en su insatisfacción sin pretender salir de ella. Es el camino de los monótonos. cada cual en su camino. de no conseguirlo. Y esta realidad tan llana y sincera es la que Murakami nos enseña. que encontraran una lista detallada del cómo o el hacia dónde. aunque no sepa andar. no se trata en absoluto de escritos pedagógicos o sucedáneos del célebre género de la autoayuda. Aquellos que quieren seguir la línea recta. No tratamos con guías educativas al uso. puesto que cada vida es única. tantas como cabezas. prosaicos y reprimidos.Marta Álvarez Guillén Boku -EL SUJETO O BOKU1  El yo como camino Un niño. la que nos muestra el novelista Murakami. que más que sueños por cumplir no tenemos otro remedio que masticar las pesadillas que se nos hacen realidad a cada paso. para que la aceptemos.

su perspectiva. incluido en la recopilación Sauce ciego. Aquí no hay héroes. si se quiere. dolorido.Marta Álvarez Guillén Boku toda la serenidad de que seamos capaces. Se trata de un yo que se hace a través de experiencias y que se hará a través de experiencias propias. poco preciso. Como todos. su posición. por otra parte. Debido a ese rechazo. músicos. sino estudiantes. Éste es el mundo de a pie. 5 . Este boku es un individuo solitario. guardas de seguridad. Y como ha probado el sufrimiento. a la manera leibniciana. oficinistas. aunque incluso ellos pueden convertirse en seres amenazantes2. icónica. hasta desdibujado. tomando pequeños perfiles de él y reconstruyéndolo a continuación con una nueva cara pero siempre con una misma esencia que es casi metafórica en sí misma. esos animales de compañía peludos y bigotudos que te miran y parecen comprenderte. debido a que ese tipo de familia no entra en el marco “establecido”. Y ni siquiera se encontrará. a todo el dolor que se acumula. Por eso el camino se cristaliza en una huida en primer lugar: la huida del yo oscuro que hace daño a los otros. Esa huida se concretará en la interminable duda sobre el yo y el terrible miedo a perderlo. el daño que puede provocar y trata de huir de ello. relato o ensayo. tanto como de la sociedad que le rechaza y le hace sentirse extranjero. conoce ya la doble cara del hombre: su lado luminoso y también el oscuro. el mundo real lleno de posibilidades a saborear. con la diferencia de que éste ya ha probado el dolor y parece haberle cogido hasta cariño. de sí mismo. como podría 2 No olvidemos que Nakata (Kafka en la orilla) puede hablar con los gatos y que es con quienes mejores se entiende y tampoco olvidemos el relato de 1991: “Los gatos antropófagos”. una vez aceptado que la muerte no recompensa este valle de lágrimas y que el suicidio a la Mishima no es la solución. mujer dormida en que los animales devoran a su propia ama. el boku eleva un muro ante él que le separa y protege del mundo al mismo tiempo. prostitutas y médicos. como cada uno es cada uno y no puede ser otro. se habla. acostumbrado tanto a la soledad doméstica invariable como al rechazo de sus compañeros. El yo se pregunta. se dice. En cada novela. Es un yo que se construye según lo que siente y que busca lo que será. escritores. Huye así tanto de lo externo como de lo interno. Su única compañía: los gatos. lo va despedazando. Y en esa pregunta por el boku comienza el verdadero camino escabroso. Sabe ya lo que el hombre puede hacer. Y ese silencio externo da. desde su boku. pie a una gran conversación interna. él sólo nos lo enseña desde sí. a menudo. Y. Su infancia está relatada en Al sur de la frontera. al oeste del sol: se trata de un hijo único. se cuestiona su lugar. Un hombre triste y silencioso.

haikus y cigarrillos. bentô4. a su propia historia. mi amor la historia de amor es más bien lesbiana. Si uno no los sobrepasa. 2009: “La chica del cumpleaños” (2002): 43 4 A parte de los nombres de los personajes y los de las ciudades o barrios o algún otro pequeño elemento o concepto. Es la pura contradicción. por sus propias vivencias. que hay límites de convivencia. Por eso. durante una comida solitaria en un restaurante. no hay qué temer. ese alguien que se le adhiere es una mujer y en ese momento la biografía se traduce en historia de amor5 de adolescencia o de madurez con la misma característica siempre: una interiorización muy intensa y la variable de la conexión o no-conexión con ella. y él yo los acepta como vienen: a altas horas de la noche en una cafetería. el cómo vive no el hacia dónde va. como podemos comprobar en el terror que experimenta en la montaña el protagonista de Kafka en la orilla. en un tren a media mañana o en un hospital. es siempre un viaje que no acaba. aburrimiento. se trata de una estrechísima. 6 . Poco a poco aprenderá también. la única licencia que se toma Murakami para recordarnos que habla de Japón y no de Estados Unidos o de España son los nombres de las comidas. que el yo que se es nunca deja de ser. pues es un nowhere man entre libros. Puesto que esa es la verdadera enseñanza a extraer: la necesidad impuesta por la vida misma de aceptar la vida como es. el viaje en el que Murakami nos introduce con la lectura de sus escritos. que se necesitan con urgencia. En el caso de conexión. pues incluso ella se muestra hostil hacia él. de la manera más natural. Generalmente. con todos sus matices y en todas las circunstancias: enfermedad. la que le amenaza. madurez. frialdad o libertad. que permanece siempre con nosotros aunque vaya abollándose. no se puede resolver. Tusquets.Marta Álvarez Guillén Boku haberse pensado tradicionalmente. El bentô es una comida servida en una caja. palizas. el yo es una posibilidad múltiple de imposible concreción. Acude allí a refugiarse y se encuentra con algo enemigo y aprende. mujer dormida. exigencia. Sauce ciego. casas. La diferencia entre el boku descrito y este nuevo yo femenino es que el primero 3 Murakami. como hemos dicho. con la valentía y decisión que le caracterizan. mediocridad. Él las acepta en silencio y con los oídos bien abiertos deja que cuelen su desgracia en él mismo. desesperación. soledad. Haruki. Barcelona. 5 En el caso de Sputnik. como este caso. dolor. como un parachoques. porque lo interesante son sus experiencias y no sus conclusiones. Porque el boku no se determina. por utilizar una expresión del propio Murakami. sólo camina. incendios. En ese caminar se va encontrando con diferentes personajes que se van adhiriendo. la unión de dos soledades que se atraen irremediablemente. Aparecen y desaparecen. que no se puede huir del yo. en la naturaleza. es su enemiga.3 Así pues.

una ayuda para descubrir nuevas sensaciones. mientras que el otro es un individuo perdido e inexperimentado que aún tiene mucho que caminar. Este segundo es un apoyo. Lo mismo ocurre con nosotros mismos: Aprendemos a mirarnos al espejo y aceptamos nuestros monstruos particulares. En qué consiste esa aceptación lo vamos sabiendo en el camino: se trata de aceptar el destino. de modo que dejamos de tenerle miedo. muchas veces mueren. saliéndose de la normalidad. una auténtica tragedia griega hecha realidad a la que nos vemos arrastrados sin remedio. saltando por encima de los tejados. no idealizados. se matan cuando él ya ha comprendido mientras ellas ya no pueden más. Sólo puede vivirse en la contradicción. ya nada es igual. Mujeres tan fatales. puesto que ese camino es. la única solución posible a la contradicción que es esta existencia y ese suicidio es la salvación tremendamente triste para aquellos en quienes la balanza del dolor pesa más que la de la esperanza por Vivir. pues así. Un destino que sabemos fatal. pero profundamente afectado en el interior. se puede ver la ciudad al completo. como la propia vida. Para ellos algo se ha roto. Hay una manera de ver el mundo: a través de metáforas y surrealismo. 7 . tanto de la propia como de la ajena: la del yo y la del mundo. de la que no podríamos haber escapado aunque quisiéramos. Porque la muerte es el único fin del camino. es decir. en su mediocridad. que llevan al hombre hacia la cumbre de lo sublime para dejarlos allí y tirarse ellas a las profundidades. en fin. Ella le muestra casi sin quererlo la posibilidad del camino propio y auténtico. Ellas siempre desaparecen o son “demasiado normales”. que nos viene dado de la mano de la mujer-maestra de la que hemos hablado. Vivir de verdad y alcanzar un más allá sublime tan solo por el amor y el desamor.Marta Álvarez Guillén Boku no está tan enfermo como el segundo. Por ello ellas se apartan de su camino cuando ven que la situación es insostenible. Observamos cómo se da un movimiento de atracción-repulsión y de aceptación. se pueden alcanzar pedazos de más allá y se puede leer la cara oculta de las cosas. la Vida. en la vacuidad del mundo. el boku siempre sobrevive en ese tentempié entre la vida y la muerte y se sobrepone de un modo casi insensibilizado de cara al exterior. un atajo al abismo. como no escapó Edipo. una especial. el que lleva a otra existencia. Porque todo en el mundo es metáfora. no se la enseña en su totalidad. Con Murakami experimentamos la oscuridad de la vida. Aprendemos a mirar el mundo con ojos cristalinos. Es un yo sabio en su dolor que parece haber forjado ya su camino oscuro propio. Sólo así se puede Vivir. para los que lo conocen de veras. una no prefijada. Sin embargo. pero deben seguir viviendo.

Sin embargo mira hacia aquellos años revolucionarios que vivió con respeto y nostalgia. Cada cual tiene su ámbito de acción y el intentar cambiar el mundo no es el suyo. por las actitudes que los produjeron. como Midori en Tokio blues. Hace por los otros lo que le pidan pero a él no le afectan sus ideales o extrañezas. Y no sólo él es caracterizado por ese contexto cultural. actúa correctamente en cada situación. Es un “yo no te molesto si tu a mí tampoco”. La política no hace más que imponerle ciertos límites que no trata de sobrepasar. de lo social. al que se puede llegar también por ellas. no como los que mienten por necesidad. para su camino. 8 . Sin embargo este contexto es prácticamente ignorado. Ambas tratan del yo y no de insípidas ideas sin sentido. él los toma como vienen sin amedrentarse ni imponerse. Ambas sitúan al yo en un momento. Se puede establecer toda una batería de autores que son visitados asiduamente por Murakami. porque sigue la corriente y no la remonta como un valiente salmón. aquello de lo que o se fía porque es homogéneo. no todo es boku en Murakami. Porque su mundo es él y no otro. para sobrellevar la desgracia. un lugar. Existe un contexto. que marcan el espacio que separa al boku de los otros individuos. Todas esas lecturas y composiciones musicales construyen un boku más nítido. Porque tienen otras alternativas que declinan. en una curiosa diferenciación. porque mienten y presionan sin buscar con afán de verdad. La política y la moral son casi rechazadas por completo. de soñadores. Es relevante. no en vano es traductor y tampoco en vano tuvo un bar de jazz. una historia y unas lecturas características. Nada más. Por eso tampoco sigue las normas de otros. Sólo rechaza de pleno esos “hombres huecos” que sí tratan de imponerse sobre él llenándose la boca. Porque esencialmente los libros de Murakami son libros del yo y de cómo éste va dando tumbos y desarrollándose. No ocurre lo mismo con la música y la literatura. y deja que siga caminando. en virtud del concepto de “hombres huecos”. Tan sólo extrae los retazos que más le interesan para el yo.Marta Álvarez Guillén Boku Obviamente. por ello le interesan. por la vida que se respiraba en aquellos ambientes de locura. que tiene su propio marco de valores. sino las fuentes de que bebe este yo de Murakami. no sólo la actitud tomada frente al contexto sociocultural. a pesar de todo. sino también aquellos que siguen la ruta más normal.

ni están casados. aunque parece seguro. dinero y violencia se conjugan en cócteles explosivos. Trabajar. Alphavilles donde lo que cuenta es la transacción. Se acaban las clases. Hay que estar alerta para no caer. tener hijos… menos tiempo para disfrutar y más responsabilidades. es el gastar más al yo que no se quiere. de estas normas. no es más que arena movediza. Los individuos al límite que están en edad de aprovechar. Locales nocturnos donde drogas. es la de los jóvenes. en cierto sentido.es que el suelo que pisamos. Lo que los prosaicos parecen no saber -y. casarse. de vivir. La realidad es que hay negocios de todo tipo: lo mismo una frutería que un lovehotel. para los desordenados. tratan de ignorar. Más no todos. Las gentes prosaicas se recogen en su casa: la noche es para los descarriados. Un día se es secretaria de una afamada empresa y al día siguiente se está hundido hasta el cuello. se encienden las farolas. Hay además muchos tipos de antros. Esos mismos jóvenes. Lo que vale es aprovechar el día. Igual que hay 9 . deberán crecer en un determinado momento y eso supondrá asumir la cuadrícula de los adultos. pues no trabajan. los que se salen de la cuadrícula. La única comunidad exenta. los trajeados salen del trabajo. en el que no se cree. una superficie que se resquebraja y nos traga sin piedad. ni tienen hijos. refresca. el paisaje se transforma. Pero no hay día sin su noche e. para no sumarse a la inmundicia. Éste es el miedo a la noche que transmiten los aburridos prosaicos. donde hay sexo sin amor. No es más que un embuste digno de hadas madrinas proteccionistas y puritanas. La noche de los love-hotels es la búsqueda de rellenar un vacío. hay un toque de queda para la gente decente. no hay sombras. No hay ayuda más que la propia fuerza y una salida eterna del peligro que nos acosa. bajo la mirada atenta del sol que todo lo ve. madrugar y hacer cosas a plena luz. Aún hay reductos seguros: ciertos bares. más bien.Marta Álvarez Guillén Boku  La noche del mundo Cae la noche en la ciudad. Sólo los adultos descarriados siguen amamantándose de la noche. Queda claro que la noche romántica no existe. como hace Nagasawa en Tokio Blues. Sólo los que la sociedad desecha salen con las aves nocturnas. sexo. No hay intimidad. La noche es excluyente y peligrosa. La noche es otro mundo. irremediablemente. Bien es cierto que el exceso siempre es denigrante y siempre hay límites y responsabilidades que cumplir. Aún son “libres” y esa libertad les otorga ciertas cartas blancas. Porque las circunstancias no tienen piedad.

porque lo lleva en sí. La violencia irrumpe en la vida.Marta Álvarez Guillén Boku jóvenes de diecinueve años estudiando. Porque nadie sabe cuándo será tragado por el abismo ni cuándo será devuelto por él. sino un claroscuro. Que lo mismo un pobre insatisfecho. En esto consiste la verdadera Vida. personas que conocer y comprender. un relato muy reciente e inédito en Japón (2008). En cambio. que eso también existe. que está ahí: en nuestras oficinas. Por eso la noche es también un camino del yo. porque también somos fallen angels (1995). como dice en “Cangrejo”. Porque la noche también está tatuada en su piel. No se puede escapar. aburrido y triste informático que trabaja por la noche. la frontera está desdibujada. el papel que juega durante el día? El del buen padre. El día se transforma así en un tiempo entre dos noches. porque también hay cosas que aprender y sentir en ella. mientras tanto. Que la noche es parte del día. Precisamente aquellos que tratan de vivir al margen de la oscuridad son aquellos que caen en ella. No hay división entre la sombra y la luz. Hay una delgada línea que separa ambos mundos y todo depende del lado del campo en que caiga la pelota. He ahí la impostura y la ironía. ¿Cuál es. paga una puta china para acostarse con ella en un Alphaville y acaba pegándola y robándola. Quizás todo sea cuestión de casualidades o de circunstancias. ¿Por qué? La respuesta es una mala excusa: a la joven le baja la regla. como las risas que se oyen en la televisión aún encendida de la habitación donde encuentran a la pobre china sangrando. saben lidiar con ella y logran identificar la oscuridad que va penetrando lentamente casi sin que nos demos cuenta. los que la han aceptado con naturalidad. como los de Wong Kar Wai. Para trazarla hace falta callejear de noche. en el bosque. La Naturaleza también está intoxicada del veneno de la 10 . los que se han adaptado a la luz baja. como en un fotograma lyncheano. El mal no está en la ciudad. Eso es lo que trata de mostrarnos Murakami en After Dark. individuos con quienes empatizar para entender tanto la situación ajena como la propia. Las categorías de bueno y malo son difusas. como en Match Point (2005) o como en Melinda y Melinda (2004) de Woody Allen. Una zona intermedia en la que hay que aprender a vivir. Porque no hay un Bien y un Mal absolutos y siempre se puede caer. en la Naturaleza. para así comprender a sus habitantes y poder juzgarlos. colegios o facultades. Y no se puede huir a refugiarse en el campo. La realidad: ese informático es así y no habría podido hacerlo de otro modo. Porque la frontera entre la noche y el día no está tan clara. esposo y trabajador que por las noches cena “comida china”. cuestión de caer de un lado o de otro de la tapia. que prostitutas e inmigrantes ilegales manejadas por la mafia china.

“Hablando con precisión sí era yo –nos dice-. La noche es la gran ignorada. parece de otro mundo. toma sus útiles y comienza a caminar por los pasillos. dañino. Pero era otro yo. Para enfatizar la escena de terror. es decir. Ambos han visto su cara oscura y no la quieren. por eso huyen de sí mismos. al oeste del sol. pero es la otra cara de éste. en un vestíbulo. Haruki. como dice Murakami en Kafka en la orilla. La imagen del espejo no es la suya. Tusquets. como el que produce a Izuki al ponerla los cuernos con su propia prima hasta el punto de que Izuki parece haberse vuelto loca. pero no acaba de ser él. El yo del espejo controla al yo que el guarda cree ser.  La oscuridad del yo El yo es huida del yo que se intuye oscuro. El segundo. Un yo que jamás debería haber tomado forma. tiene un sobresalto: le parece ver una figura en la oscuridad. Pero no se trata de él mismo. por el temor a matar a su padre. pero de pronto. Y nadie escapa a su violencia. Kafka en la orilla. Porque. ya casi ha terminado. cuyos protagonistas no dejan de huir de sí mismos. 6 7 Murakami. Barcelona.”6 La paz está siempre amenazada y la naturaleza puede ser siempre antinatural. queda muy bien manifestado en un relato de 1983: “El espejo”.”7 Al poco tiempo se da cuenta de que aquél yo del espejo intenta controlarlo. Se ve claramente en Al sur de la frontera. el ideal. que él sigue sus movimientos. Sí físicamente. Siempre seremos seres individuales y al mismo tiempo seremos arrastrados por todo el conjunto de manera anónima.Marta Álvarez Guillén Boku creación. ella también nos amenaza. aun sabiendo que podría quedarse sentado porque nada va a pasar. El guarda debe hacer sus rondas y. Haruki. El primero por el temor a seguir produciendo un dolor en los otros que no desea producir. Cuando apunta hacia allí con la linterna ve que es él mismo reflejado en un espejo. o en Kafka en la orilla. Murakami nos sitúa en un paisaje nocturno: un colegio a altas horas de una terrible noche. nace de nuevo el día y parece que no ha sucedido nada. La noche acaba. Sauce ciego. El espanto que produce el yo-otro al yo que se cree ser. Todo está OK. hay violencia en todas partes. mujer dormida: “El espejo” (1983): 84 11 . 2009: 133 Murakami. “Este mundo es extremadamente violento.

El yo oscuro domina al yo normal o prosaico. que sonríe satisfecho e irónico hasta el último instante. no reconoce sus manos. F. otro señor Goliadkin. 2006: 66 12 . el amor. ha hecho daño y está aterrorizado por ello. sin quitarse el gabán y el sombrero. frunciendo levemente el entrecejo. “Todo lo que se temía y sospechaba se había trocado en realidad.. no reconoce su propio yo. de 1846. ¿Y cómo no? El señor Goliadkin había reconocido enteramente a su amigo nocturno. en que el doble acaba por aniquilar al “auténtico” Goliadkin. se vuelve un yo opaco o cucaracha que nos mira desde la superficie espejada. que hay una parte de uno mismo que ha cambiado. Como Gregor Samsa en la Metamorfosis kafkiana. Madrid. Poco a poco entenderá que es así. El desconocido estaba sentado en su propia cama. Despreciado por todos. incluso por su propio mellizo. el yo ideal. el propio señor Goliadkin. lo que refleja el espejo es el propio yo. que esa es su historia. La identidad se ha escindido porque. pero absolutamente idéntico a él…En una palabra. el que conocemos y del que estamos seguros. pero sabe que ha hecho mal. tan romántico. En la oscuridad de una noche ventosa es un yo que se pierde y que ve con terror que se desconoce. su doble…”8 Aparece de pronto en su vida y le va usurpando la identidad poco a poco: el trabajo. Alianza. la casa…todo lo va engullendo y el “auténtico” Goliadkin acaba por desaparecer subyugado al poder del doble en un coche que le lleva. O como el Bob de Twin Peaks (1990) que mira con sonrisa malévola al agente Cooper metamorfoseado. el aspecto. Su amigo nocturno no era otro que él mismo. El otro yo. como el mismo guarda se autodenomina. seguramente. que tiemblan descontroladamente. El tema del doble. Se tiene miedo porque ha despertado en la calle. 8 Dostoyevski. El doble. efectivamente. lo hereda el gran escritor de Gógol y Hoffman y lo muestra con su característica exposición trágica.Marta Álvarez Guillén Boku Igual que hay un yo que se escapa del control de Kafka Tamura y que hace mal. ese que no somos en realidad pero que creemos ser. No sabe qué ha pasado. El hombre se teme a sí mismo y hay un hombre oscuro escondido en el hombre que le domina. aturdido y lleno de sangre. M. […] Se le erizó el cabello y se desplomó exánime del horror que sentía. Como el molesto gemelo que asalta e invade al Yakov Petrovich Goliadkin de Dostoyevski en su segunda novela: El doble. Se le cortó el aliento y sintió un mareo. y con una ligera sonrisa. Al mirarse en el espejo de un lavabo recóndito. que es tan o más real que el yo anterior. a un manicomio. su doble.

Todo puede cobrar importancia dentro de su nada. es una pura contradicción y por ello se huye de él. No hay rencores ni venganzas: Kafka se asusta de sí mismo al principio. adquirir una personalidad nueva. no llora. no hay más que vivencia de la vida en toda su vacuidad. el vacío. Y aceptarlo todo es aceptar la nada: lo vago. al fin y al cabo no deja de ser él mismo. tabaco.”9 La solución está ahí: aceptar el claroscuro también de uno mismo. Se acepta y por ello es capaz de aceptarlo todo. Puede vivir en la quietud de los otros. Sabe estar sólo. Haruki. volvía a herir a otras personas del mismo modo y volvía a hacerme daño a mí mismo. Haruki. Sólo así deja de ser anónimo. Vivir en la desubicación de uno mismo: no ser prosaico. 2010: 62 Murakami. no hay finales catastróficos ni felices. pero también le gusta la compañía. Pero. pero que no deja de ser mediocre. Y el boku vuelve en sí: “Había regresado al lugar donde estaba originalmente. por eso se intenta escapar. al oeste del sol. aunque la muerte siempre esté al acecho. de los otros y de la oscuridad del mundo que siempre nos acompaña. aunque esté siempre presente. Sauce ciego. sexo. comida –la única concesión que Murakami hace a su condición oriental-. etc. Barcelona. pero no se culpa. y yo había vuelto a mi yo original. el que es. que trata de corregir sus errores pero. Porque no son novelas de sufrimiento. Al sur de la frontera. etc. Sólo de esta manera no pierde el boku su yo. no se olvida y recupera su nombre. 9 10 Murakami. pues vive con los pies en la tierra. libros. mujer dormida : “La tía pobre” (1983): 202 13 . “Volvía a repetir los mismos errores. Tusquets. pero él es activo: trabaja. a pesar de todo: del yo. lo absurdo. ni acabar por suicidarse. ¿qué diablos era mi yo original? en aquellos momentos me veía incapaz de asegurarlo. alcohol. No gusta y es incontrolable. Me sentía como si el yo que estaba allí fuese otro yo muy parecido al original. edificios. Está acostumbrado al dolor. pero también le gusta divertirse. bebe. Hacerse especial. olores. En Murakami no hay héroes ni villanos. donde quisiera que este se encontrara. se alimenta de él. sobresalir para Vivir en una soledad que eleva al yo de lo normal que lo rechaza -por otra parte-. corre. en el propio cambio de sí mismo en el tiempo. pasea. En ellas hay ropa.Marta Álvarez Guillén Boku Es imposible la identidad del yo. porque lo único verdaderamente importante es Vivir y ser feliz. Como Hajime. son novelas de Vida. lo banal.”10 Pero no era el mismo.

Pero el tiempo se queda y nos ve pasar con gesto burlón. pero…el tiempo no hace más que esperar nuestra muerte. pero es en vano. La belleza y la juventud preciadas desaparecen. y con ella. Así. La percepción del tiempo para el boku es siempre engañosa. aunque temamos por nosotros mismos. destino.” nos dice Heráclito. Haruki. un yo imperfecto está encerrado en una cáscara que no le corresponde. todo cambia antes de que nos demos cuenta. Por eso la vida nos sobrepasa. La vida fluye inexorablemente y no logramos seguirle el paso. No es el tiempo el que pasa si no la vida. En la vida. Porque las cosas nos suceden en la vida y hay que seguirlas sin perder el tren. no son las agujas de los relojes las que lo marcan. mujer dormida: “La tía pobre” (1983):197 14 . Como si dijéramos. tragedia. Como un cochero que fustiga con su látigo a un caballo viejo hasta que cae muerto al lado del camino. No es el tiempo el que pasa. su entorno. nostalgia. Nos hace ver lo insignificantes que somos. nos dejamos arrastras por ellos y parece que algo de nuestro verdadero yo va quedando atrás.”11 11 Murakami. Pero sus embates son tan extremadamente suaves que ni siquiera los perciben quienes los están sufriendo. Un destino que avanza de manera imperceptible pero fatal. puro polvo. Y no acabamos de hacernos a los nuevos eventos cuando ocurren otros nuevos. por supuesto. no somos más que hormigas. Creemos que somos grandes y dignos.Marta Álvarez Guillén Boku -EL DESTINO  Tiempo y tragedia Toda la obra de Murakami está profundamente marcada por el sello del destino. permanece inalterado por siempre. todo pasa. pero nunca cambia. lo poco que importamos en la “gran marcha universal”. porque no acabamos de seguir su ritmo. que se va transformando. tratamos de parar el tiempo. “El tiempo. Paradójicamente. El tiempo le golpea con fuerza. recuerdo. Sauce ciego. va abatiendo a todos los hombres por igual. el único fin que nos espera. tiempo y fatalidad se entremezclan para dar lugar al aroma que desprenden sus obras. es lo único que permanece. aunque no estemos seguros ni de nuestro propio yo. “Nunca nos bañamos en el mismo río dos veces.

aunque el destino siempre se cumple. sonidos. ¿Por qué luchar si sabemos que esto no nos lleva a ninguna parte? Porque si el único fin de la vida es la muerte. Hoy o mañana. No cabe la duda. Sólo podemos seguir avanzando hacia nuestro destino. Para el boku. Tusquets. oscuro e infinito. ¿Dónde estaba? No logré averiguarlo. profundamente tristes. es absurda. Edipo tratando de ser valiente.Marta Álvarez Guillén Boku A duras penas. y los caracteres de lo antes adorado. levanté la cabeza y miré alrededor de la cabina. Ya no-será. carece de sentido. Kafka en la orilla: 220 14 Murakami Haruki. a cualquier precio. De hecho. vamos avanzando con esos embates. sabio. le cita una puta filósofa a Honshino. no debieras tratar de volver. Kafka en la orilla: 308 15 .”16 Así. Lo único que nos queda del paso de la vida es la memoria –el presente es memoria. Ante la vida miserable no se abre más que un pasillo estrecho. olores. ¿Por qué seguir? Porque sí. Haruki. con unos recuerdos vacíos. siempre ocurrirá. según Bergson 12-. se desdibujan. No tenía la más remota idea de dónde me hallaba. ¿Qué sitio era aquél?”14 Absoluto desconocimiento del yo pero avance puro. Kafka en la orilla: 416 Murakami. más bien con puntos suspendidos. “Todos nosotros somos transportados a nuestro destino con eficacia y una absoluta falta de sensibilidad. porque tiene que hacerlo. no los defectos. la vida y las historias acaban sin puntos finales. no hay tiempo. No es una memoria cualquiera. 2009: 381 15 Murakami. nunca se cierra. el yo sólo vive y continúa viviendo. Tokio Blues acaba así: ¿Dónde estaba? Todavía con el auricular en la mano. con la mirada dura hacia donde debemos ir. aunque ni sepa quién demonios es. una memoria que se convierte en nostalgia de lo amado. se encuentra con 12 13 Murakami. superficies y objetos. Y sin embargo.” porque habrá cambiado. porque no hay otro remedio. temperaturas. Haruki. los que arrastran al hombre a la tragedia. aunque ni siquiera se haya definido. “todos vivimos desempeñando la misión q se nos ha encomendado. se pierden. todo parece predestinado. Kafka en la orilla: 33 16 Murakami. una memoria envolvente. […] Son las cualidades. sino el destino el que elige a la persona. Barcelona. Pero hasta esa seguridad parcial desaparece. y el boku se queda sólo. seguimos luchando.”15 El tiempo nos lleva sin mediar palabra. tristes. puro y honesto. Haruki. pues todo tiene que ocurrir. Pero “no es la persona la que elige su destino. para salvar la vida. Quizá por ello cante sabiamente Sabina “al lugar donde has sido feliz. El yo no se completa. Norwegian Wood. Tokio Blues. porque no hay una conclusión. es una memoria total: de sabores. Haruki.”13 Sin embargo.

como hemos dicho. y no importa cuándo o cómo. su padre muere. condenada a ser una profetisa a la que nadie creyera y que todo el mundo odiaba porque todas sus profecías eran terribles y. alcanzar el todo a través de las cosas o amar. Haruki. pero Kafka. como nos dice Eurípides en su Electra. porque el destino. La obra de Murakami está marcada por una delgada línea continua de suicidios y de tristes muertes. ser puro e imperfecto. La muerte es sólo la muerte. Kafka en la orilla: 242 Murakami. Murakami nos cuenta la historia de un joven que acude a casa 17 18 Murakami. profundamente distinto pero igual al resto. Se trata de franquear el negro abismo que se abre entre lo real y lo irreal. aquí los dioses no prestan oído a tu infortunio. sino que está en ella. En realidad son dos: morir o alcanzar la plenitud. aunque lo teme. siempre se cumplían.”17 Como ilustra el caso de Casandra. Tocar el Todo supone ser distinto. Se encuentra en los libros que leemos. La muerte es el único final del camino. […] Esta tormenta. Está implícita en el yo desde el principio. Vuelve así la ironía de la vida. Nada más. no existe en contraposición a ella. Pero aquí no hay deus ex machina como en la tragedia griega. y se acuesta con su madre y su hermana. Aquí somos siempre llevados al matadero.18  El más allá y los amores imposibles Como la vida es mediocridad y todo ocurre de manera irremediable. Kafka en la orilla: 10 16 . en definitiva. “La realidad no es más que un cúmulo de profecías desfavorables que se han cumplido. lo cual lleva. Sólo así se puede llegar al más allá. Haruki. Efectivamente. los móviles con que nos comunicamos. con que ha cometido el peor pecado. A veces el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. tan sólo hay tres opciones: el suicidio. eres tú. a la muerte. por otra parte. está siempre hay. Destino y profecía se unen especialmente en el pobre Kafka. Esto no es ninguna obviedad.Marta Álvarez Guillén Boku que ha cavado su propia tumba. siempre se cumple. además. en cambio. lo acepta. siempre es sólo muerte. las tartas que comemos. el ordenador en que escribo. cuyo padre teme que le mate y le condena a acostarse con su propia madre y con su hermana. vamos respirándola a lo largo de la vida.

en su Banquete. todo está oscuro y no se ve nada. Porque sólo ella. Norwegian Wood: 108 17 . muy despacio. El único ser que parece conectado verdaderamente con el Todo es Nakata. Y es que él es semi-humano: para él no hay violencia y el tiempo no es fundamental. Haruki. Sauce ciego. porque ella lo merece. elegante y femenina que parece levantar la esquina del mundo y tratar de desembrollar sus hilos poco a poco. Saeki. Vivir sólo es muy duro. sólo él puede desconectar su conciencia y fluir con el universo cuando está cansado de la vida. Y esto es un asunto grave al cual se llega sin demasiada seriedad. dulce. todos los seres éramos dobles. Por ello nunca habla de 19 Murakami. Quizás no sea muy especial. es capaz de esperar sin motivo y no se angustia. pero ella no se recupera y su vida permanece inalterada desde la muerte de su amado.”20 Esto lo aprende rápidamente Toru Watanabe. la otra forma de entrar a formar parte del caos universal. una entrega sin límites. Para otros. rodeada de muerte. La “otra mitad” del boku.Marta Álvarez Guillén Boku de un amigo cuando tiene funerales. es unirse a una mujer que nos lleve a él. Para él la vida es otra cosa y quizás precisamente por ello es considerado deficiente. cuando su gran amigo y su gran amor se suicidan. Tokio Blues. aunque quizás el personaje más triste de todos sea Naoko. Es una mujer con la que nota conexión desde el principio. nos pasamos la vida buscando la compañía perfecta. como para la Sra. La muerte no está en la otra orilla. su amor. por ello recuerda el autor a Platón que. sólo él recibe mensajes y consejos desde no se sabe dónde. a ella puede abrirse. explica que. hacia la que se le van los ojos. es la Vida. es una mujer grácil. en mis zapatos. pero tiene algo por lo que está dispuesto a sacrificar su soledad. sino aquí mismo. “La sombra de la muerte va invadiendo despacio. pues es su amigo quien le presta siempre el traje19. de Kafka en la orilla. sólo él habla con los gatos. puede dar sentido a la vida vacía y tediosa que tenemos de manera irremediable. la emoción desmesurada pero natural. ese Todo sin partes. porque sólo a través de sus pupilas puede verse el más allá. no es “normal”. Nos separamos y por ello nos sentimos solos hasta que encontramos nuestra otra mitad. el territorio de la vida y antes de que te des cuenta. La otra forma de alcanzar la plenitud. Haruki. El amor es en Murakami una unión absoluta. mujer dormida: “La tragedia de la mina de carbón de Nueva York” (1983) 20 Murakami. que suele ser masculino. la muerte viene de sopetón y de la manera menos esperada. en el origen. es el summum de la vida.

Por eso quiero que. Porque ellas no pueden dejar de ser comedidas y sistemáticas. podría acabar convirtiéndote en mi compañero de viaje. ella sabe lo que ocurre. y eso es algo que no quiero que suceda jamás. Es tan intenso. Sólo puede darse en esas personas atípicas. estás desperdiciando tu vida. que no puede darse en este imperfecto y grisáceo mundo. Tokio Blues. Naoko advierte a Watanabe. más bien. Tokio Blues. […] Si no. no puede durar. […] A mi lado. sería al revés. Su cuerpo obedece a otras leyes y él no se molesta en contradecirlas. los pantalones. ya sea en sueños. en el campo o en una habitación inundada por el llanto. no cabe la pareja típica en sus historias. O. No hay tragedia ni vulgarización para el boku que sí siente alguna vez vergüenza.Marta Álvarez Guillén Boku parejas “normales”. Le quité la camisa. ella es el diamante al que él trata de llegar. Si se ha vivido verdaderamente acompañado. Son los que no saben Vivir los torcidos y estos Vividores. los auténticos. pues la excitación es algo de lo más normal. No me esperes. no con frivolidad. no con el espesor de las relaciones forzadas y cargadas de pensamientos que a veces se tienen. sigas con tu vida. Sexo y masturbación se necesitan por igual. Como es el caso de Naoko y Watanabe. Siente deseo y consuma la relación. las raíces son mucho más profundas. la de la carne que ama. “Estoy mucho más enferma de lo que crees. Que surgen como sin querer. imperfectas. la ropa interior. dulces. hay que volver a la vida de cada día y darse de bruces contra la realidad. Tienen un amor que se traduce en relaciones suaves. porque ellas sólo cumplen reglas y no viven. de nuevo. Pues ese mundo que los enamorados crean. cuya banda sonora es Norwegian Wood. Pero ese amor. Si no. tan puro. Una vez que se alcanza la cumbre. torcidas. Norwegian Wood:195 18 . Norwegian Wood:377 Haruki. no aman de verdad.”22 Se masca la tragedia. un ritmo propio y hasta una música propia. con la aceptación del continente del boku como una parte más de él que también siente y tiene sus necesidades.”21 Las relaciones son respetuosas y dulces y en ellas se mezclan lágrimas y risas a partes iguales pues son un acto más que tiene la trascendencia que tiene. una dulcísima canción de los Beatles a la que acompañan otras muchas canciones del maravilloso grupo. Por eso Naoko muere. “Nos abrazamos como si fuera lo más natural del mundo y buscamos el cuerpo del otro. se paga el precio que se ha de pagar. si puedes. para 21 22 Haruki. Sus parejas tienen un mundo propio. no resiste al encontronazo con el mundo real y sólo genera infelicidad. espontáneas y naturales.

como los personajes del genial Wong Kar-wai. dejando a Hajime de nuevo con su vida de siempre24. al oeste del sol 19 . Porque sólo ellos están Deseando amar (2000). mostrarlo sin decirlo. más dolorosa. sutiles. Que nos da la felicidad al son de South of the border. Y el dolor que se siente con la pérdida hace más válido si cabe ese amor. pueden amar así. Por eso se marcha para siempre Shimamoto. como el que cantan Duke Ellington y Strayhorn en Star-Crossed Lovers. Con un amor desgarrado. desmedido. Un amor que primero nos enseña lo que hay al sur de la frontera y después nos deja morir al oeste del sol. acabamos por sufrir infinitamente más. Todos sus escritos se hacen profundamente verosímiles a pesar de la cantidad de elementos fantásticos. Al sur de la frontera. Deseos. un amor verdadero sin el cual la vida se hace más insoportable. sueños. quizás. delicados. nos sume en la más profunda felicidad y nos aleja del mundo. más auténtico y toda esa tristeza que acarrea hace la vida más de verdad y más se lucha. un dolor punzante en las entrañas que. con quien Murakami comparte sensibilidad. Nos lleva al más allá. porque la vida ha vuelto a dejar de tener sentido.Marta Álvarez Guillén Boku dejar libre a Watanabe. hemos de continuar hacia delante. Y sin embargo. con el recuerdo de ese Todo aún perviviendo en su memoria. Nos eleva. Esto determina el lenguaje de Murakami. Por ello. completamente inútil: Quizás. Bellos. que él vuelve a aceptar tristemente. Porque sólo los seres más frágiles. El amor en Murakami es un amor imposible. Más bien de simularlo. Haruki. a pesar de saber que es inútil. como Flores rotas (Jim Jarmusch. nos llenamos dolor.  Metáforas Hay aún otra forma de alcanzar el Todo. dulcemente. aunque profundamente heridos. 23 24 Murakami. nos va desangrando. cantada por Nat King Cole y después nos congela y nos mata de histeria en Siberia. Y entonces deseamos morir. aunque siempre con ese terrible recuerdo que se desdibuja. 2005) que esperan volver a escuchar esa tierna melodía de Nat King Cole que suena en la película de Wong Kar-wai. extraños o simbólicos que pueblan sus historias. quizás. mujer dormida: “Tony Takitani”(1996) Murakami. Por ello tiene que morir la mujer de Tony Takitani23. fuertemente metafórico y surrealista. Lo perdemos todo. fatal. al todo. Haruki. Sauce ciego. Es un amor insustituible.

destrozados por el tiempo a los que conectan con esa otra cara de la Verdad. Fue sobre ella que se engendró en cierto modo al nuevo Nakata imbuido en el Todo. o su capacidad de hablar con los gatos. No sólo el individuo siente. las apariciones de individuos extraños como Johnnie Walken o el General Sanders. un Nakata que ya conocía la violencia y el dolor. nos dice el autor citando a Goethe25. Nos presentan personajes roídos. lo que nos permite alcanzar la plenitud. Nos encadena para siempre a él. Kafka en la orilla: 166 20 . sino vivir la vida en toda su materialidad lo mejor posible. que actuaba por deber. sino en la realidad. Una historia que tiene que ver con la guerra. porque somos finitos. y la realidad es una compleja red de efectos entre los seres que la llenan y no un dominio del hombre sobre las cosas. como las lluvias extrañas de sanguijuelas y peces. Él no comprende. a lo largo del libro se nos desvela su historia. es una suerte de absurdidad que se torna opaca y debe ser explicada por metáforas. no puede existir realmente. se queda en la frontera y no trata llegar a donde no puede: no busca ese Todo ideal. Pero no siempre fue así. porque no se puede alcanzar el Todo y sobrevivir. que. que siempre se queda un paso por detrás. Nos posibilitan la comprensión de las grandes verdades de la Vida. como si todo estuviera vivo. Hay seres-metáfora. porque se va descubriendo ese otro lado con el que lidiar en calma. Y eso lo sabe muy bien cada protagonista de Murakami. Pues “todas las cosas de este mundo son una metáfora”. que se conecta con otra de las metáforas del libro: “la piedra de la entrada” que no sólo existe en la canción de la Sra. al más allá. como es el caso de Nakata. además de cosas inimaginables nos muestran la cara oculta de la realidad. Los objetos cobran pues una fuerza especial. Metáforas que nos acercan a lo irreal. poemas. las cosas también viven.Marta Álvarez Guillén Boku ensoñaciones. no es más que un símbolo que nos permite entrever el Todo. el poder absoluto y que por el contrario. Y con Nakata. canciones. como un autómata. imaginaciones. a lo inasible e invisible. todos los sucesos que le envuelven. que le maltrataba y con el sueño de la que fuera su profesora. está en el Todo. que a todos trastornó. Haruki. 25 Murakami. con su familia. Por eso se van explicando a lo largo de las narraciones. hasta la destrucción. Piedra que cierra la fantástica historia y restablece el orden. De hecho. Otro caso es el del carnero salvaje de la estrella en el lomo que deben buscar los protagonistas de La caza del carnero salvaje: es aquello que se desea. Soseki. con las tinieblas de la realidad. profecías. La realidad es banal. nos obliga a pagar un precio. al ser sólo semi-humano.

en ese mismo libro u otros más apacibles como la Biblioteca Conmemorativa Komura. Porque todo en la realidad tiene un doble sentido y se confunde con lo imaginado. hace estallar el recuerdo en el protagonista. por eso podemos entenderlas. para alcanzar la verdad. acercarnos realmente a la verdad metafórica. Haruki. Todos. guardan una conexión fuerte. en mayor o menor medida. Al sur de la frontera. como la de Norwegian Wood que. El sur de la frontera se refiere al más allá que no es más que México –y no un lugar fantástico como imaginaba Shimamoto-. que se convierte en el verdadero hogar de Kafka. El mismo destino es como una tormenta de arena metafísica y simbólica que. nos rasga cruelmente: es realidad y metáfora. como el Hotel Delfín en que ocurren cosas extrañas –otra puerta al Todo. Las metáforas acortan distancias y hacen que lo imposible pueda darse –a nivel metafórico-.”26 Hay canciones especiales. “Porque todo el mundo. al mismo tiempo. que nos propone el acertijo que nos hará entender la obra. busca un lugar imaginario. a pesar de esa condición. como la magdalena de Proust. allí no hay más que muerte. que comentamos antes. tan sólo nos lo muestran. Por eso. O como Kafka en la orilla del mar.Marta Álvarez Guillén Boku También hay lugares simbólicos. hemos de acercarnos de manera metafórica a la verdad real y. al oeste del sol. 26 Murakami. a pesar de los fantasmas. como Al sur de la frontera. el oeste del sol es el desengaño de ese sur: no se puede alcanzar ese más allá. al oeste del sol: 132 21 . Saeki sea la madre de Kafka. Nos hacen sentir y no tratan de convencernos. como que verdaderamente la Sra. Luego la metáfora y la realidad están unidas. O incluso títulos. Es el único modo de entender.

El boku no entra pues en cuestiones políticas. los años ’60 y ’70. Porque caminar en la cuerda floja…es demasiado caro. especialmente. en un momento político. como dicen los Who en My Generation. etc.Marta Álvarez Guillén Boku - FOLKLORE ¿Dónde vive el boku? No es. como pueda parecer. es de notar que los años en que sus obras se sitúan son. un himno generacional. Y con ello. porque había porqués. Por eso se mira con nostalgia quizá. Es la época que Murakami llama “prehistoria del estadio avanzado del capitalismo moderno. tiene principios. él no deja que le afecte en demasía. en una triste ofensiva inofensiva contra el orden que pudo ser. evidentemente. pero que no fue. come en restaurantes. En primer lugar. es decir. Pero esa gente que le rodea no es importante para él. Porque se creyó que se podía. pues determina el cuadro histórico-cultural y estético en que se encuadra el personaje. no participa. Es el mayo del ’68. Es un individuo centrado en su yo. Ese cambio estuvo realmente ahí. que también tuvo importantes consecuencias en Japón. tan sólo se exaltaron y con tanto aplauso. en que la sociedad resurge y se rebela. Y. se prefería morir a ser mayor. va a bibliotecas. A pesar de lo cual. aunque esto le afecta. no se quería ser como los padres. Todo quedó en nada. dentro de una sociedad. se encuentra sin otra posibilidad. había Vida por doquier. Se pasea de un lado a otro. morales o religiosas. Murakami los recuerda con nostalgia.” Sin embargo. se sube al tren. a pesar de todo. Se vivió con un aire salvaje. No se implica. que no cesa de mirarse a sí mismo pero que. trabaja en tiendas. Murakami nos introduce en una estética retro. Sin embargo. un simple átomo que corretea con sus alegrías y sus penas. porque se vivió luchando de verdad. lo que de verdad le afecta. Los años sesenta fueron un momento especial indudablemente. musical y literario determinado. Es la época de la posguerra. el entorno afecta. sus sentimientos. improvisado y espontáneo sin precedentes. Es la época de la exaltación sin límites en que no se deja de soñar y en que se cree que todo puede cambiar. los sujetos no se dejaron impregnar verdaderamente de ello. dejó de oírse la voz de fondo. de cualquier manera. 22 . porque los amó. al menos para los estudiantes. A él sólo le importa su yo. en sus entrañas. Había desengaño de la vida. Por ello. la generación anterior.

Debussy. en realidad. como las feministas que critican la Biblioteca por la “machista” ordenación de los libros o por la falta de lavabo exclusivo de señoras -a pesar del poco espacio de la Biblioteca o de la falta de autoras féminas-.S. Beethoven. se era un cobarde. al mismo tiempo. Saeki. porque los que más gritan no suelen ser los que más razón tengan. Nowhere man. Ama del momento su música. no les llevan los principios. el boku es respetuoso. Haendel o Mozart y música más moderna 27 Término de T. Schubert. porque estaban ciegos de entusiasmo y. Liszt. como Bach.”27 Personas huevas. sin capacidad de crear. vacíos por dentro. Él ya lo sabe. porque son gente sin imaginación.Eliot comentado en: Murakami. Frente a la beatlemanía de Naoko y Reiko. When I’m 64. sin embargo. claramente: Here comes the sun. son sólo algunas de ellas. sino el ruido. Dylan… Hasta Stevie Wonder o Ray Charles. Fue una época de extremos. Pero unos años después todo explotó y una cosa llevó a la otra.Marta Álvarez Guillén Boku No funcionó. No necesita normas que le dicten lo que debe hacer. volvieron a la facultad de inmediato y sin faltar un solo día a clase. etc. Por eso critican los “vacíos” dibujos de objetos mecánicos de Tony Takitani. Pese a todo. tenemos también un recorrido por el folk y el blues con el personaje de Midori: Cream. o como los que mataron por equivocación al enamorado de la Sra. Haruki. Pero no sólo por ello. El jazz titula After Dark por la estupenda pieza en que Curtis Fuller nos deleita con su trombón: Five Spot After Dark y le acompaña significativamente de la mano de Ellington. Eleanor Rigby. También es importante la música de los crooners. a quien cita varias veces. como Nat King Cole. Pero no sólo a ellos. con músicos como el padre de Tony Takitani. Penny Lane. Hey Jude. porque carecen de mensaje -sea lo que sea ese mensaje-. Kafka en la orilla: 281-282 23 . Había que posicionarse sí o sí. muestra su nostalgia por ella. Y es que. Esas gloriosas décadas son la cuna de nuestro maravilloso rock’n’roll y nuestro fantástico jazz. También música clásica. que asumen discursos de grandes palabras y los proclaman como propios sintiéndose importantes y exigiéndolos a los otros. Simon & Garfunkel. al final de las mismas. Julia. Murakami obvia la historia de esta manera y. el autor prefiere a los segundos. como los “hombres huecos. Igual que los estudiantes que protagonizaron las huelgas que. De entre los dos grandes –los Rolling Stones o los Beatles-. los Beach Boys. Y todo. Tan sólo al situar los relatos en esa época. Sergeant Pepper’s. Todo comenzó en los años ’50. vacías. justo y amable. De otro modo.

Haruki. Los grandes clásicos que siempre tienen algo que ofrecer al boku. a las que Murakami pone banda sonora. Por eso lee libros como El Gran Gatsby y no ve en cambio películas de Godard o lee a Kenzaburô Ôe. también de los libros. en ese momento. toma la Montaña mágica. de la noche de la realidad. Carver o Chandler son otros autores que Murakami frecuenta. para Murakami un recuerdo nostálgico con el que se disfruta. El resto de la música es. en un acto de pura ironía. Curiosamente. es nueva. pensaría lo mismo y viviría del mismo modo su mediocridad. Y es que “En un mundo bueno. Y sólo son libros de escritores muertos. mientras que la literatura no. La colonia penitenciaria. él no es políticamente correcto. Así la sonata en re mayor de Schubert cautiva precisamente por ser imperfecta. Pero él tiene una forma especial de vivirla. justo en el momento en que sube a ver a Naoko al “psiquiátrico”. Él es especial. Watanabe también los frecuenta. está viva. Kafka los devora. Porque la música. el boku leería lo mismo que el resto. ése fue la época de la que hablamos. Thomas Mann. La música es fresca. Así lo demuestra en Kafka en la orilla o en relatos como “Avión…o cómo hablaba él a solas como si recitara un poema” (1990). Pero no sólo se ocupa el boku de la música. la mantiene alerta. de la cara oscura del mundo. de otro modo. John Updike. mujer dormida: “La tragedia de la mina de carbón de Nueva York” (1983): 64 24 . incluso Nagasawa. una música con la que nos envuelve y con la que nos introduce más y más en la historia. la única música que atribuye a la gente “normal” es la ópera. Por eso prefiere la literatura anterior. 28 Murakami. renaciente incluso. pero la literatura del momento ya está envejecida. De Shakespeare el Macbeth que grita a los cuatro vientos que el hombre tiene escorpiones en el alma. a los que cita a menudo. Balzac. desafía las maneras. eso es lo que viene a decirnos y escuchar a Liszt supone acceder a un plano mayor de la existencia humana. De Kafka menciona la consabida Metamorfosis. Sauce ciego. Todo ello. el individuo que podíamos ver como más frívolo. no es ni reaccionario. una visión verdadera de su cara oculta. mohosa. como exigía la época. no hay buena música – […]-. además de los clásicos como Dostoyevski. a la gente acomodada. ni revolucionario. el aire no vibra.Marta Álvarez Guillén Boku como Talking Heads o Prince. determina momentos especiales de las obras. porque.”28 Si ha habido un momento para la buena música. desgarra. Shakespeare. deseoso de aprender. El proceso o El castillo. En un mundo bueno. De Thomas Mann. la que no envejece. porque la imperfección estimula la conciencia. Dickens o Kafka y los clásicos griegos. La ópera ejemplifica la visión plácida y estable del mundo.

De Herman Hesse menciona Bajo las ruedas. El yo que no aprende. Durante la temporada que pasa bajo tierra. Del escritor japonés Natsume Sôseki toma la novela de El minero. cuando sale. No es más que un ser pasivo al que le suceden las cosas y al que únicamente le preocupa su difunta historia de amor. El yo que no actúa sino que recibe al destino.Marta Álvarez Guillén Boku Obras en que el autor siempre muestra un pesimismo exacerbado en cuanto al hombre. Luz de agosto. de Faulkner. 25 . sin embargo. tiene numerosas experiencias pero. El yo que es pero que se hace. que se ve atrapado en telarañas que escapan a su jurisdicción y que. se da cuenta de que no ha aprendido nada. le atrapan y consumen. pero que sufre. El yo que amó y que no puede olvidar. que resume toda la travesía a recorrer por el boku tal cual lo hemos descrito: El protagonista es un joven adinerado que huye de su casa por un desamor y comienza a trabajar en una mina.

Scott. abriremos los brazos y…un buen día… Y así vamos adelante. año tras año. botes que reman contra la corriente. incesantemente arrastrados hacia el pasado. el orgiástico futuro que. Unidad Editorial. 1999: 191 26 .29 29 Fitzgerald. El gran Gatsby. Madrid. mañana correremos más deprisa.Marta Álvarez Guillén Boku EPÍLOGO Gatsby creía en la luz verde. pero no importa. aparece ante nosotros… Nos esquiva.

Magnífica miseria. Dialéctica del romanticismo. 1989 Molinuevo. 2009 ―. 2004 ―. Essais.Marta Álvarez Guillén Boku BIBLIOGRAFÍA Fresán. Le passage de la nuit. Kafka en la orilla. Éditions 10/18. Éd. Paris. 2009 27 . Barcelona. Javier. “Tokio blues: elogio de la imperfección” en: Revista Hesperya. subtiles eighties…” en : Littérature japonaise contemporaine. Colectivo Cultural Hesperya. Barcelona. Barcelona. Al sur de la frontera. Bruxelles. Tusquets. 2010 ―. Jacques. 2009 Murakami. Murcia. Philipe Picquier. Norwegian Wood. Barcelona. 2009 ―. Tusquets. mujer dormida. Haruki. al oeste del sol. Oviedo. Tokio Blues. 2006/2007 Levy. José Luis. Tusquets. Tusquets. IV. Cendeac. Sauce ciego. “Tendres.

.Marta Álvarez Guillén Boku ÍNDICE Boku..... basada en el relato homónimo de Murakami (1996). 28 .14 El más allá y los amores imposibles…………………………16 Metáforas……………………………………………………19 Folklore…………………………………………………………….27 Imagen de la portada: Fotograma de la película Tony Takitani (2004) de Jun Ichikawa. Sinfonía dulce y triste Preámbulo………………………….26 Bibliografía…………………………………………………………....22 Epílogo…………………………………………………………...9 La oscuridad del yo………………………………………..….11 El destino……………………………………………………………14    Tiempo y tragedia………………………………………….4 La noche del mundo…………………………………………..4    El yo como camino……………………………….………….………….…………………………………3 El sujeto o boku………………………………………….

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