Definición

La vía intraósea es un acceso vascular de urgencia para la infusión de fármacos y líquidos. Su utilización se basa en el hecho de que la cavidad medular de los huesos largos está ocupado por una rica red de capilares sinusoides que drenan a un gran seno venoso central, que no se colapsa ni siquiera en situación de PCR, pasando los fármacos y líquidos a la circulación general con una rapidez similar a como lo harían por cualquier otra vena periférica.

Indicaciones
Indicado en pacientes críticos de cualquier edad cuando no se pueda establecer una vía venosa de forma rápida. En caso de PCR está recomendada si el acceso intravenoso no se puede establecer dentro de los primeros 2 minutos de la reanimación en adultos y en niños si no se consigue después de un minuto.

Contraindicaciones
• • • • • • • • •

Celulitis u osteomielitis en el sitio de aplicación. Fractura en la extremidad. Osteopetrosis u osteogénesis imperfecta. Huesos de las extremidades inferiores en los pacientes con traumatismo abdominal grave. Punción previa. Osteoporosis. Daño vascular. Quemadura en el sitio de aplicación. Tumores óseos.

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o Trocar para punción de médula ósea 13G-16G. a partir de esa edad. • • • • • • • • • • Sitios anatómicos de realización La extremidad proximal de la tibia es el lugar recomendado en los menores de 8 años. debe utilizarse el maléolo tibial interno que conserva médula roja en su cavidad durante toda la vida Otras alternativas son: la cara posterior de la metáfisis distal del radio. cóndilo humeral. debe utilizarse técnica estéril con previo lavado de manos. Solución antiséptica. Pinza Kocher. crestas ilíacas. Suero fisiológico. Gasas. Llave de tres pasos. o Agujas hipodérmicas 18G-20G. cara anterior de la cabeza humeral. maléolo peroneo e incluso huesos sin cavidad medular como el calcáneo y la estiloide radial son efectivos. 10. epífisis distal del primer metatarsiano. bisel corto y multiperforadas 15G-18G. 20 ml y agujas convencionales. o Agujas de punción lumbar 18G-20G. 2 . esternón. o Agujas epicraneales 16G-18G. apófisis estiloide cubital.Material • Agujas de punción intraósea que serán por orden de preferencia: o Agujas intraóseas especiales con estilete. Anestésico local. Guantes estériles. Vendas. epífisis distal del segundo metacarpiano. Técnica Siempre que sea posible. Sistema de perfusión. clavículas. fémur distal. Jeringas de 5.

Revisar la aguja y asegurar la correcta alineación de los biseles de la aguja externa y del estilete interno. Se identifica por palpación la tuberosidad anterior de la tibia y el borde interno de la misma. Localizar el sitio de canulación. Con la otra mano. Colocar la pierna en rotación externa. Si el paciente está consciente. el procedimiento será el siguiente: 1. Lavado de manos. 8. se palpará la tuberosidad anterior de la tibia. Limpiar la piel en el sitio de inserción con solución antiséptica. Se cogerá la aguja intraósea con la mano dominante de tal manera que la empuñadura se sitúe en el talón interno de dicha mano y los dedos índice y pulgar la sujeten aproximadamente a 1 cm de la punta. 4. 3. 2. semiflexionada y apoyada sobre una superficie dura colocada a nivel del hueco poplíteo.En el caso de elegir la tibia proximal para la instauración de la vía intraósea. Uso de guantes. 2010). 7. 5. 3 . 6. en la línea media de ambos puntos a 1-2 cm por debajo se encuentra el sitio de punción. se anestesia localmente en la zona a puncionar con 1-2 ml de lidocaína al 1-2% (Luck RP.

comprobando la permeabilidad de la vía y la no extravasación del líquido infundido. hasta que disminuya la resistencia del periostio. Si la prueba de inyección no es satisfactoria. La inserción es satisfactoria y la aguja se encuentra en la cavidad medular si se encuentran las siguientes condiciones: o Disminución súbita en la resistencia en el momento en que la aguja pasa a través de la corteza hacia la médula. desconectar la jeringa. Si la prueba de inyección es satisfactoria. Se puncionan la piel y el tejido celular subcutáneo hasta llegar al periostio se introduce la aguja con un movimiento firme. remover la aguja e intentar el procedimiento en la otra pierna. o Se puede aspirar médula ósea. Desatornillar el seguro y remover el estilete de la aguja. aunque este signo no se encuentra siempre. rotatorio si es necesario. o Los líquidos fluyen con facilidad sin evidencia de infiltración subcutánea.9. para no afectar a la placa epifisaria. lo que indica que se ha llegado al canal medular. evacuar el aire de la venoclisis y conectar el sistema de fluidoterapia. 10. 11. 4 . respetando el dispositivo. fijándolo a la piel circundante con dos pinzas Kocher envueltas con vendas. 13. Se colocara la aguja perpendicularmente en dicho punto con una inclinación de 10-15º en sentido distal a la metáfisis. Estabilizar la aguja intraósea e inyectar lentamente 10 ml de suero fisiológico. o La aguja permanece en posición vertical sin soporte. 12.

si no existe evidencia de infiltración. La administración de medicamentos debe ser seguido de un bolo a presión de por lo menos 5 ml de solución salina para asegurar su llegada a la circulación sistémica. Complicaciones Los estudios realizados en animales han demostrado que los efectos a largo plazo sobre la médula ósea y sobre el crecimiento óseo son mínimos. 5 . puede ser reemplazada con una segunda aguja que se pasa a través del mismo sitio de canulación. Sustancias infundidas por vía intravenosa Cualquier medicamento o líquido necesarios durante el proceso de resucitación puede administrarse por la vía intraósea. se realiza un segundo intento en la tibia contralateral.Si la aguja se obstruye con hueso o médula ósea. Si existe infiltración o si falla la prueba de inyección. Cuando se requiera infusión de líquidos en grandes volúmenes debe aplicarse presión para vencer la resistencia de las venas emisarias.

abscesos subcutáneos. La más frecuente es la extravasación de líquidos.El índice de complicaciones de esta técnica invasiva es muy bajo. las fracturas. hidrotórax o perforación de los grandes vasos. de medicamentos o de ambos como resultado de una mala colocación de la aguja. 6 . la lesión al cartílago de crecimiento. Otras complicaciones son la celulitis localizada con o sin osteomielitis. sepsis y rara vez la muerte secundaria a la perforación del esternón seguida de mediastino. el síndrome compartimental.

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