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P. 1. En la lógica tradicional la locura, la locura de predicar un dios muerte, "el cuerpo espiritual" (I
letra mayúscula 'P* es usada para desconocido que "ha fijado un día en Cor., XV, 45). La salvación es así,
representar el predicado en el esque- que se juzgará al mundo según la jus- ante todo, el resultado de una fe
ma del juicio o de la proposición que ticia". Esta destrucción de la sabiduría en Jesucristo y en su resurrección,
sirve de conclusión en un silogismo. de los sabios, la predicación de la cruz, de una esperanza de que habrá, más
Así, por ejemplo: T" en 'Todos los S puede ser, en efecto, locura para la sa- allá de este mundo, un reino de lo
son P'; 'Algunos S son F. La misma biduría griega en tanto que no vaya imperecedero, y de una caridad que
letra sirve para representar el sujeto destinada a la salvación, sino única- es inclusive "superior" a la esperan-
en el esquema de los juicios o pro- mente a la curiosidad, pero la predica- za y a la fe.
posiciones que sirven de premisa ma- ción paulina chocaba, justamente en La interpretación de la teología de
yor o menor en un silogismo. Así, por la época en que era hecha, con un San Pablo ofrece para el filosofo y
ejemplo, 'P' representa el sujeto en afán de salvación de que estaban para el historiador de la filosofía va-
la premisa mayor de los esquemas penetradas, más allá de su curiosidad, rios problemas. Nos limitamos a apun-
que corresponden a la segunda y a las escuelas filosóficas —los estoicos tar los siguientes: (1) La influencia
la tercera figuras (véase FIGURA). y los cínicos principalmente— y que de la tradición helénica y en confron-
2. En la lógica sentencial la letra resonó durante varios siglos en las tación con la tradición hebraica; (2)
minúscula 'p es usada para simbo- construcciones intelectuales del neo- El papel que desempeña en su doctri-
lizar sentencias, 'p representa un platonismo. Afán de salvación que, na la cristología; (3) El uso de la
enunciado declarativo y es llamada sin embargo, alcanza en la teología diatriba de tipo cínico-estoico y su
letra sentencial. Otras letras usadas a de San Pablo una mayor universa- influencia cuando menos sobre la
este efecto son 'q', 'r, V y todas estas lidad, al hacer de todos los hombres forma de la doctrina; (4) La relación
letras seguidas de acento: 'p'', 'q'' hijos de Dios por la fe en Jesucristo. entre el pensamiento de San Pablo
y, ν, γ ; y ·, y -, y », e tc. La religión anunciada por San Pa- y algunas de las manifestaciones del
PABLO (SAN), el Apóstol cristia- blo sobrepasaba así el marco de la sincretismo coetáneo; (5) La relación
no, judío educado en el helenismo, inquietud y de la esperanza de la fi- entre lo teórico y lo práctico. Algu-
sustituyó, ciertamente, la Ley mo- losofía griega del último período, nos de estos problemas no pueden
saica por la fe; pero el ambiente limitada a los hombres cultos y a ser resueltos sin la contribución de
saturado de doctrinas helenísticas en quienes pudieran tener la suficiente la teología y de la historia, pero el
que se desenvolvió su acción y su fortaleza para atenerse, como Epicte- examen filosófico puede asimismo
teología fue menos determinante de to decía, a "las cosas que están en proyectar luz sobre las cuestiones sus-
lo que parece para quien ve en todas nosotros". Para San Pablo no es, citadas. Desde el ángulo filosófico
partes la influencia griega. Todo ello, en rigor, necesaria la fortaleza hu- (1) es posiblemente el problema más
ley judía y sabiduría griega, misterio mana, que es debilidad, pues toda importante, y es el que hemos tra-
oriental y poder romano, queda di- fortaleza viene de la gracia de Dios; tado principalmente en el presente
suelto en la superior unidad de una lo que debe hacer el hombre es sim- artículo.
doctrina de salvación que es tal vez plemente tener la fe y tenerla con Véase C. Ciernen, Paulus, sein Le-
"escándalo para los judíos y locura la caridad, pues "cuando tenga el ben und Wirken, 2 vols., 1904. —
don de profecía, la ciencia de todos A. T. Robertson, Epochs in thé Life
para los paganos, pero potencia de of St. Paul, 1909. — J. R. Cohu,
Dios y sabiduría de Dios para los los misterios y todo el conocimiento, St. Paul in thé Light of Modem
que son llamados, tanto judíos como cuando tenga inclusive toda la fe Research, 1911. — A. E. Garvie,
griegos" (I Cor., I, 23). La locura necesaria para trasladar las monta- Studies of St. Paul and His Gospel,
de Dios es más sabia que los hom- ñas, nada tendré si no tengo caridad" 1911. — Toussaint, L'Hellénisme et
bres; la debilidad de Dios es más (I Cor., XIII, 2). La caridad es lo l'apôtre Paul, 1921. — José Maria
fuerte que los hombres. La predica- que no perece nunca, a diferencia Rover, S. J., Teología de San Pablo.
ción de San Pablo, que había pare- de las demás cosas, de las profecías, 1946. — Véase sobre todo la docu-
cido al principio, para los curiosos las lenguas y el conocimiento, a di- mentada obra de Ferdinand Prat, S.
ferencia de "este mundo", cuya figu- T., La théologie de Snint. Paul, 2 vols.,
griegos de Atenas reunidos en el
rééd., presentada por J. Daniélou, Par-
Areópago, una nueva doctrina y una ra pasa, y de la cual solamente se tej, 1961 (trad, esp.: La teología de
nueva escuela, acabó pareciéndoles, salvará, por la gracia y el poder de San Pablo, 2 vols., 1947; del mismo
al llegar a la resurrección de los Dios, lo que resucitará incorruptible, autor hay una biografía [1922] tradu-
muertos (Hechos, XVII, 23-32), una la vida eterna victoriosa sobre la cida al español: San Pablo, 1940). —
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Sobre la vida de San Pablo véase mularum logicae o Summulae logicae. 1961, con un apéndice de G. Semerari
también: Teixeira de Pascoäes, Son Véase G. Rossi, Alcune ricerche su (trad, esp.: La filosofía contemporá-
Pablo (trad, esp., 1934). — Fray P. V., 1904. — T. F. Momigliano, P. nea, 1961 ). — Diario fenomenológico,
Justo Pérez de Urbel, San Pablo, V. e le correnti del pensiero religioso 1961 [del 14-ΠΙ-1956 al 22-VI-1961].
1944. e filosófico del suo tempo, 1907. — — Paci fundó en 1951 la revista bi-
PABLO DE VENECIA [Paolo Ve- Bruno Nardi, Saggi sutt-aristotelismo mestral Aut-Aut, en la que publicó
neto; Paolo Nicoletti; Paolo Nicoletto padovano dal secólo XIV al XVI, una exposición de su filosofía: "Fon-
1958, págs. 75-93. — Véase también damenti di una sintesi filosófica",
da Udine] (ca. 1372-1429) nació en bibliografía de PADUA (ESCUELA DE). 1951, págs. 318-37, 409-25, 515-38.
Udine y estudió en Oxford, París y
Padua. Miembro de la Orden de los PACÍ ( E N Z O ) nac. (1911) en PACTO. Véase CONTRATO SOCIAL.
Ermitaños de San Agustín, ejerció los Monterado (Ancona, Italia), es pro- PADUA (ESCUELA DE). Se da
cargos de vicario provincial y vicario fesor, desde 1951, en la Universidad el nombre de "Escuela de Padua" a
general de la Orden. De 1408 a 1415 de Pavía. Pací se ha ocupado sobre un movimiento filosófico y científico
profesó en la Facultad de Artes de todo del problema de la existencia en centrado en la Universidad de Padua
Padua. Acusado de mantener opinio- relación con la cuestión del ser y de y que se desarrolló durante los siglos
nes sospechosas en la cuestión de la los valores. Siguiendo tendencias exis- xiv, xv y xvi. Entre otros pensadores
relación entre là filosofía y teología, tenciales, y hasta existencialistas, Pa- e investigadores, este movimiento
fue confinado por un tiempo en Ra- cí ha considerado la existencia como cuenta con A. Achillini, Blasio de Par-
vena; luego, viajó por distintas ciu- realidad fundamentalmente meneste- ma, Cayetano de Tiene, Hugo de
dades hasta recalar de nuevo en Pa- rosa que no puede realizarse comple- Siena, Juan Marliani, A. Nifo, Pedro
tamente ni en el reino del ser, ni en de Abano, Pablo de Venecia, N. Ver-
dua, donde falleció.
Suele considerarse a Pablo de Ve- el del pensar, ni en el de los valores, nia y otros. El movimiento "culminó"
necia como uno de los más ardientes pero que a la vez hace posibles estos en autores como J, Zabarella y C.
defensores de la "vía nominal"; en to- reinos; la existencia es contingencia y Cremonini.
do caso, defendió la lógica occamista libertad frente al pensar, al ser y al Hemos dedicado artículos a todos
valer, pero también realización de to- estos pensadores —y a algunos otros
y terminista contra los partidarios de
la via antiqua. Influido por los merto- dos ellos. Esto se debe al carácter bá- de la "Escuela" o de algún modo afi-
nianos (VÉASE), trató varias cuestio- sicamente temporal e histórico de la nes a ella— y en tales artículos puede
nes físicas en el sentido de Swineshead existencia, la cual temporaliza e his- verse el tipo de problemas tratados
toriza los valores sin hacerlos por ello por los "paduanos" y los métodos usa-
y Heytesbury, pero sin aportar él mis-
relativos. Hay, así, una especie de dia- dos. Aquí nos limitaremos a indicar
mo ninguna novedad en las cuestio-
léctica entre lo temporal y lo no tem- que la Escuela de Padua se caracte-
nes tratadas. Pablo de Venecia des-
poral que solamente la existencia pue- rizó en general por desinteresarse de
arrolló asimismo ideas procedentes de
de llevar a cabo. Ahora bien, el tiem- los problemas teológicos, por lo menos
la interpretación averroísta de Aristó-
po al que se refiere Pací es fuente de en el sentido y en la manera en que
teles, y se ocupó sobre todo de la
posibilidad, pero también de necesi- tales problemas eran tratados coetá-
cuestión del método del conocimiento
dad. Esta última se funda en el ca- neamente por los teólogos de la Sor-
de las cosas naturales. En este res-
pecto presentó y defendió la necesi- rácter irreversible del tiempo, que va bona, en París, y por interesarse gran-
dad de un método que incluyera tan- cercenando todas las posibilidades a la demente en cuestiones del conoci-
to el descubrimiento o "invención" vez que las va realizando. La "ne- miento de la Naturaleza, método
como las consecuencias o "notifica- cesidad" del tiempo no es la de una científico y ciertas disciplinas, como,
ción", en un sentido parecido al de sustancia, sino la de una relación, o y especialmente, la medicina. Los pen-
Hugo de Siena y de varios comenta- complejo de relaciones. La filosofía sadores de la Escuela de Padua esta-
ristas averroístas. En el problema de de la existencia de Pací culmina de ban muy cerca de las concepciones
la naturaleza y función del intelecto este modo en una filosofía del tiempo defendidas por el llamado "averroís-
posible en relación con el intelecto y, en último término, en una filoso- mo latino", y han sido considerados
activo, Pablo de Venecia se opuso a fía de la "relación". Ésta no es lógica, con frecuencia como "averroístas" o,
las opiniones de Santo Tomás y de sino ontológica, pues en la relación o mejor dicho, como "aristotélicos ave-
Egidio Romano y se atuvo principal- sistema de relaciones se halla el fun- rroístas". En efecto, paduanos y aris-
mente a las tesis de Sigerio de Bra- damento de todo proceso y, por tanto, totélicos averroístas son a menudo
bante. de toda realidad. expresiones sinónimas. Además del
Pablo de Venecia compuso en 1408 Obras principales: 11 signifícate del averroísmo latino, ejerció gran in-
una Summa natwalium o Summa to- Parmenide nella filosofía di Platane, fluencia sobre muchos de los pensa-
tius philosophiae naturalis (impresa 1938. — Principí di una filosofía del- dores e investigadores de la Escuela
en Venecia en 1503). En 1409 escri- l'essere, 1939. — Pensiero, Esistenza, de Padua la investigación física tal
bió una Expositio super ocio libros Valore, 1940. — Esistenza e imagine, como había sido realizada por los
Phi/sicorum Aristotelis necnon super 1947. — Ingens Sylva. Saggio su G. mertonianos (v. ) y también por algu-
comento Avérais cum dubiis eiusdem B. Vico, 1949. — Study di filosofía nos de los investigadores de la llama-
(impresa en Venecia en 1476). Por la antica e moderna, 1950. — 11 nulla e da "Escuela de París", especialmente
misma época escribió In libros de ani- il problema dell'uomo, 1950. — Esi-
ma explanatio cum textu incluso sin- stenzialismo e storicismo, 1950. — por Nicolás de Oresme. Desde el pun-
gulis locis. .. (impresa en Venecia en Tempo e relazione, 1954. — Ancora to de vista filosófico, los pensadores
1504). La obra más difundida de Pa- sull-esistenzialismo, 1956. — La filo- de la Escuela de Padua representan
blo de Venecia fue su Tractatus sum- sofía contemporánea, 1957, 3» ed., un nuevo modo de ver el aristotelismo
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PAL PAL PAL
— un aristotelismo "naturalista", a di- antipsicologismo, menos pronunciado ciencia). — Die Relativitätstheorie in
ferencia del a r i s t o t e l i s m o "teológi- que el de Bolzano y el de la fenome- der modernen Physik, 1904 (La teoría
co". Con ello dichos pensadores hi- nología, pero coincidente en muchos de la relatividad en la física moderna).
cieron de Aristóteles un precursor de puntos esenciales con el de estas Wahrnehmungslehre, 1925 (Teoría de
la ciencia moderna de la Naturaleza tendencias, no le obligó a defender la percepción; obra p o s t u m a ) . —
en ver de convertirlo en obstáculo un dualismo o pluralismo de capas — Edición de obras selectas: Ausge-
para el desarrollo de tal ciencia. A ontológicas; por el contrario, Palágyi wählte Werke, con introducción de
diferencia de muchos Immanistas se Ludwig Klages (que recibió algunas
manifestó desde el principio una influencias de Palágyi): 3 vols.,
halla en los paduanos una insistencia fuerte tendencia monista, a su vez 1924-1925. — Véase A. Wurmb, Dar-
en el carácter impersonal y universal afín a varias conclusiones del inma- stellung und Kritik der logischen
del sujeto cognoscente ("el alma"), nentismo de la época, pero en lo Grundbegriffen der Naturphilosophie
así como una cierta tendencia a con- fundamental erigido sobre distintos Melchior Palágyis, 1931. — L. W.
siderar la N a t u r a l e z a panteística- supuestos. Una teoría descriptiva de Schneider, Der erste Periode im phi-
mente. la conciencia y de los "actos" de la losophischen Schaffen M. Palàgyte,
Se ha discutido a veces si Pompo- conciencia estaba no solamente en 1942.
nazzi (v. ) debe considerarse o no co- la base de su epistemología, sino PALINGENESIA, renovación, re-
mo uno de los "paduanos"; en todo también en la base de una "nueva generación o renacimiento, se llama
caso, algunas de sus tesis se hallan teoría del espacio y del tiempo", a toda reaparición periódica de los
muy cerca del aristotelismo paduano. de una "metageometría" muy próxi- mismos hechos, de las mismas λ-idas
Por lo demás, la "Escuela de Padua" ma a los desarrollos posteriores de o de las mismas almas. La palinge-
ha sido a veces llamada "Escuela de la teoría de la relatividad —sobre nesia era admitida, entre otros, por
Padua y de Bolonia", a causa de la todo de la interpretación crítico- los pitagóricos y por los estoicos. En
estrecha relación intelectual entre es- filosófica de la misma—, especial- los primeros la creencia en la palin-
tas dos ciudades. Algunas veces, sin mente en lo que concierne a un genesia de las almas constituye la
embargo, se considera la "Escuela de sistema cuatridimensional de coorde- base para la afirmación de la palin-
Bolonia" como "opuesta" a la "Es- nadas. Esto representó el fundamen- genesia de los mundos. En los se-
cuela de Padua", por ser la primera to de una filosofía de la Naturaleza gundos, en cambio, la creencia en
—en la que se destacó Pomponazzi—· destinada a dilucidar las relaciones una palingenesia o eterno retorno
aristotélica alejandrinista (véase ALE- entre las distintas ciencias, especial- (VÉASE) de los mundos permite afir-
JANDRINISMO) más bien que ave- mente entre biología, psicología y mar la existencia de una palingene-
rroísta. física o mecánica. Palágyi distinguía sia de las almas.
Entre los escritos sobre la Escuela al respecto entre procesos vitales no En su obra La Palingénésie philo-
de Padua propiamente dicha destaca- mecánicos y procesos psíquicos, cuyo sophique ou Idées sur l'état passé et
mos: Francesco Florentino, Pieíro carácter fundamental, la disconti- sur fêtât futur des êtres vivants
Pomponazzi. Studí storici sulla scuola nuidad, revertía a la vez sobre el
bolognese e padovana ncll secólo XVI, (1769), Charles Bonnet defendía la
1868. — Bruno Nardi, John Hermán ámbito entero de la conciencia y persistencia de la substancia pensan-
Randall, Jr. et al, Averroismo e aristo- permitía explicar una noción que, te a través de la regeneración de
telismo "alessandrino" pfl£Íot>ano,1954. como la de fuerza, parecía no po- los cuerpos, regeneración que se hacía
— Bruno Nardi, Saggi sull''Aristote- der enmarcarse dentro de ningún posible gracias a sus gérmenes in-
lismo padovano dal secólo XIV al cuadro de ideas mecanicistas. destructibles. La palingenesia per-
XVI, 1958. — John Hermán Randall, Obras: Neue Theorie des Raumes mitía a Bonnet acordar su creen-
Jr., The School of Padua and thc und der Zeit. Entwurf einer Meta- cia en la inmortalidad con el ma-
Emergence of Modern Science, 1960 geometrie, 1901 [trad, alemana y am- terialismo a que le conducían sus
[Studies del Istituto Filosófico Co- pliación del trabajo titulado "Tér es
análisis psicofisiológicos. Mas esta
lumbiano-Padovano, χ 1]. — John ido új elméletc", publicado en Athc-
Hermán Randall, Jr., P. Q. Kristeller naeum, 1901, págs. 533-49] (Nueva palingenesia no tenía sólo un carác-
et al., "Aristotelismo padovano e filo- teoría del espacio t¡ del tiempo. Bos- ter de explicación del universo o de
sofía aristotélica", en Actas del XII quejo de una metageometría). — Der justificación de una creencia religio-
Congreso Internacional de Filosofía, Streit der Psi/chologisten und Forma- sa; en rigor, constituía el tránsito a
vol. I, 1960. listen in der modernen Logik, 1902 una doctrina social que culminaba
PALÂGYI (MENYHÉRT [MEL- (La lucha entre los psicologistas y los en la idea de un progreso continuo
formalistas en la lógica moderna). — y en la esperanza de la evitación de
CHOR]) (1859-1924) nació en Paks Kant und Bolzano, 1902. — Oie
(Hungría), profesó durante breve tiem- Logik auf dem Scheidewege, 1903 una decadencia. De hecho, la palin-
po en Kolozsvár y se trasladó a Ale- (La lógica en la encrucijada). — genesia puede entenderse asimismo
mania, falleciendo en Darmstadt. Az ismerettan alapvetése, 1904; en en el sentido de una creencia en
Palágyi ejerció en su tiempo, sobre trad, alemana: Grundlegung der Er- la persistencia de la humanidad a
todo por el carácter anticipador de kenntnislehre, 1904 (Fundamentos de través de los ciclos históricos, tal
algunas de sus doctrinas, una influen- teoría del conocimiento). — Theorie como fue establecida por Vico y, bien
cia que suele ser hoy poco conocida. der Phantasie, 1908. — Naturphiloso- que con distintos supuestos, la for-
Ella se desarrolló sobre todo en el phische Vorlesungen über die Grund- muló Pierre Simon Ballanche ( 1776-
probleme der Lebens und des Bewusst-
campo de la lógica y de la teoría del seins, 1908, 25 ed., 1924 (Lecciones 1874: La Palingénésie sociale, 1827).
conocimiento, así como en el de la filosójico-natiirales sobre los problemas La sociedad es en tal caso el elemen-
crítica nocional de las ciencias. Su fundamentales de la vida y de la con- to que persiste a través de los na-
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cimientos y de las decadencias his- otras ( sobre la "jerárquica", la "me- Véase A. Rau, Der moderne Pam-
tóricas, las cuales conservan siem- cánica", la "lógica", etc.). psi/chismus, 1904. — Rudolf Eisler,
pre los gérmenes que resucitarán y Entre los autores en quienes pue- "Die Theorie des Pampsychismus"
se desarrollarán en las posteriores den rastrearse doctrinas pampsiquistas Zeitschrift für den Ausbau der Ent-
formaciones sociales. o que defienden un completo pamp- wicldungslelire, I. — A. Jeandidier,
La noción de palingenesia (de la siquismo puede citarse a Paracelso, Le pampsychisme vital, 1954. — Phi-
lip Merlan, Menopsychism, Mysticism,
Humanidad) fue propuesta asimismo Cardano, Campanella, Telesio y Bru- Mctaconsciousness: Problems of the
por Vincenzo Gioberti (VÉASE), Se- no. Especialmente se menciona como SouZ in the Neo-Aristotelinn and Neo-
gún este autor, la paligenesia, es de- autores pampsiquistas a los van Hel- Plutonic Tradition, 1963.
cir, el "Renacimiento final", nunca mont —J. B. van Helmont y F. H. PANCALISMO. El filósofo norte-
completamente alcanzado, de la Hu- van Hehnont— (VÉANSE), a Robert americano J. Mark Baldwin (v.) califi-
mnnidad, tiene que llevarse a cabo Fludd (3574-1637) y a Francesco có así a su propia doctrina, según la
por medio de la potenciación de to- Patrizzi (1529-1597), el cual, ade- cual la aparente irreductibilidad en-
das las facultades humanas y por me- más, tituló "Panpsychia" una parte de tre lo mecánico y lo vital, psíquico
dio de la gradual transformación de su Nova de tiniversis philosophia o espiritual, entre lo genético y lo
lo sensible en realidad inteligible. (1593). En general, pueden ser consi- agenético, es decir, entre las cate-
PAMPSIQUISMO. El pampsiquis- derados como pampsiquistas los auto- gorías de la evolución y las de la
mo afirma que el fondo de la rea- res "vitalistas", que defienden una
cantidad se soluciona mediante las
lidad es de naturaleza psíquica y doctrina como la del arqueus o una
categorías estéticas. En la contem-
que, por lo tanto, las cosas no son doctrina como la de las "ideas opera-
plación estética y en la información
sino manifestaciones de este psiquis- doras". La primera de estas doctrinas
estética de la realidad entera se halla,
mo fundamental. El pampsiquismo es fue defendida, entre otros, por Para-
según Baldwin, la superación de las
común a múltiples doctrinas, pero celso (VÉASE); la segunda, por Mar-
cus Marci von Kronland ( 1595-1667), mencionadas antinomias y, por Ιο-
cabe distinguir en su mismo seno tanto, la eliminación de la tensión
orientaciones muy d i f e r e n t e s de especialmente en sus obras Idearum
operatricium, seu hypotyposis et de- existente entre la experiencia y la
acuerdo con lo que es concebido
lectio illius occultae virtutus, quae abstracción. La verdad suprema es,
en cada caso como psique. Así, el
pampsiquismo de los primeros jonios semina foecundat y Philosophia vetus según ello, la belleza suprema, la
es de índole muy distinta del hilo- restituía. Para este último autor, las completa sumisión de lo real a la ca-
zoísmo científico moderno represen- ideas operadoras (u opératrices) son tegoría de lo bello. Sólo de este modo
tado por Haeckel, así como el lla- ideae seminales. se evitan las dos desviaciones fun-
mado pampsiquismo de Leibniz debe También pueden ser considerados damentales en la comprensión de lo
ser distinguido del de Goethe o como pampsiquistas los autores que real: aquella que reduce lo mecáni-
Lotze. Las diferencias se basan so- han elaborado la doctrina de las lla- co a lo vital —punto de vista gené-
bre todo en la misma idea de la madas "naturalezas plásticas" (véase tico— y aquella que reduce lo vital
realidad psíquica, desde la simple PLÁSTICO). Tal es el caso de Henry a lo mecánico — punto de vista age-
animación o vivificación hasta la More y de Ralph Cudworth. Es a ve- nético. Pues aun cuando el punto
identificación de todas las cosas y ces difícil saber si "lo psíquico" en de vista genético ofrece cierta supe-
fenómenos con entidades dotadas de tales doctrinas pampsiquistas es pro- rioridad sobre el opuesto, el hecho
mayor o menor conciencia y hasta piamente "psíquico" (o "anímico") o es que tampoco es legítimo reducir
la concepción que sostiene el prima- bien "espiritual", es decir, si se funda éste al primero. El pancalismo es, se-
do del espíritu activo. en ideas orgánico-vitales o en ideas gún Mark Baldwin, un "afectivismo
Puede hablarse, en todo caso, de "espirituales", o ambas a un tiempo. constructivo" y muestra "el camino
una corriente pampsiquista que atra- Puede asimismo hablarse de ten- por el cual puede ser informado el
viesa como una constante la historia dencias pampsiquistas en Leibniz, sentimiento, no como algo que per-
de la filosofía. Dentro de ella están en parte en Schelling y con mayor manece ciego, sino como algo que
los presocráticos, por lo menos en la proporción en Fechner, para quien ve todas las cosas sub specie pulchri-
medida en que sustentaron el llamado la animación del todo es una de las tudinis". Por eso "en la contempla-
hilozoísmo o concepción de la mate- caras —la cara "diurna"— que ofre- ción y completo goce de un ob-
ria como realidad animada; los que ce la consideración total de la Na- jeto en tanto que hermoso, lo que
con más extremo radicalismo han de- turaleza. Más difícil es considerar aprehendemos incluye todos los as-
fendido la idea de un alma del mun- como pampsiquistas en el sentido pectos bajo los cuales el objeto puede
do y, sobre todo, han concebido el clásico a doctrinas vitalistas como la ser estimado realmente existente y
mundo como un animal viviente o de Hans Driesch, pues aunque el de un valor real" (Genetic Theory
vivificado, el llamado ζφον έμψυχον ;los principio de animación sea aquí de of Reality, 1915, pág. 318). También
que han sustentado el carácter anima- naturaleza vital y "orgánica", exclu- la filosofía de Ravaisson y más par-
do y divino de los astros. Todas estas ye la ingenua plasticidad de lo natu- ticularmente aun la de Lachelier po-
últimas corrientes, activas especial- ral tal como la defendió Haeckel, drían ser llamadas en cierto modo
mente en la época del helenismo, que no por azar ha sido frecuente- pancalistas en tanto que afirman que
parecieron resurgir durante el Rena- mente comparado con los presocráti- la unidad teleológica de cada ser es
cimiento, cuando la concepción orga- cos si no en el método seguido sí su propia realidad y en tanto que
nológica del mundo predominó sobre cuando menos en su conclusión. terminan por sustentar que esta reali-
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dad no es ya simplemente la verdad, acusada de la actitud de Panecio en tanto que el primero identifica,
sino la belleza. fue el humanismo universalista. Este como Hegel ha declarado explícita-
Véase, sobre todo, de ]. Mark humanismo estaba basado en la tesis mente, lo racional con lo real y lo
Baldwin, Thought and Things or de que el hombre debe vivir confor- real con lo racional, haciendo de am-
Genetic Logic (I. Functional Logic me a su propia naturaleza, pero que bos un mismo y único ser. Sin em-
or Genetic Theory of Knowledge,
1906; II. Experimental Logic, or la naturaleza individual no es incom- bargo, ni el término 'panlogismo' acla-
Genetic Theory of Thought, 1908; patible, sino siempre coincidente, con ra lo fundamental del pensamiento
III. Interest and Art, 1911) y Ge- la naturaleza universal. Pues la natu- de Hegel ni tampoco puede aplicár-
netic Theory of Reality, being the raleza que alienta en el fondo del ser sele unilateralmente. Por un lado, la
Outcome of Genetic Logic, as Issuing humano no es el conjunto de los ins- identificación de lo real con lo racio-
in the Aesthetic Theory of Reality tintos animales; es la posibilidad que nal no es simplemente la identifica-
callea Pancalism, 1915. — Otras el hombre tiene de transformar estos ción de la realidad con la razón
obras de J. Mark Baldwin en la bi- instintos en actividades superiores, a
bliografía sobre este filósofo. — So- abstracta; por el contrario, lo típico
bre el pancalismo véase André La- la vez racionales y universales. El hu- del hegelianismo es su continuo es-
lande, "Le Pancalisme", Revue phi- manismo universalista de Panecio no fuerzo para introducir lo concreto
losophique, LXXV (1915), 481-512. era, por otro lado, dogmático; por el en lo racional y para convertir las
PANECIO (ça. 185-110/109 antes contrario, contra toda opinión fija aparentes desviaciones de la pasión
de J. C.), nacido en Rodas, fue uno predicaba el filósofo la necesidad de en "ardides de la razón". De lo con-
de los más significados representantes introducir una duda moderada. La trario, no se comprendería por qué
del llamado estoicismo medio (véase razón teórica debe por ello, según Hegel niega que su sistema pueda
ESTOICOS). Durante su estancia en Panecio, subordinarse con frecuencia ser gratuitamente confundido con la
Roma, antes de ser escolarca en Ate- a la razón práctica, la única que es identificación lógico-ontológica de
nas (a partir de 129), Panecio se capaz de tener en cuenta la diversi- la escuela de Wolff. Por otro lado,
relacionó con prominentes figuras de dad y el carácter cambiante de los Hegel trasciende con frecuencia el
la aristocracia y la intelectualidad hechos. simple punto de vista panlogista,
romanas (Lelio, Scaevola, Rutílio Véase la edición de Fowler: Pa- el cual no sería, según sostiene Cro-
Rufo, Estilón —maestro de Varrón—· naetii et Hecatonis librorum frag- ce, más que una manifestación de
y Escipión), entre las cuales difun- menta collegit praefationibus illus- lo muerto que hay en su filosofía,
travit Haroldus N. Fowler, 1885, así en contraposición con lo vivo, con lo
dió no solamente las doctrinas estoi- como, de R. Philippson, "Panaetiana"
cas, sino gran parte de la tradición Rheinischens Museum, LXXVII que se trata de restaurar por poseer
intelectual griega. Las huellas de la (1929), 337-60. — Nueva ed. de frag- un contenido de verdad eterna.
influencia de Panecio pueden perse- mentos por M. van Straaten, Panetii F. Olgiati, II panlogismo hegelia-
guirse en diversos escritos romanos. Rhodii Fragmenta, 1952; nueva ed., no. Appunti délie kzioni di storia
Así, por ejemplo, la distinción por 1962 [Philosophie antiqua, 5]. — So- della filosofía, 1946.
Scaevola de la teología en poética, bre Panecio véase (además de las obras PANSOMATISMO. Véase KOTAR-
filosófica y política (distinción que sobre el estoicismo en general, y so- BINSKI (T.), REÍSMO.
San Agustín examinó en su Ciudad bre el estoicismo medio, señalados en PANTEÍSMO. Según S. E. Boeh-
la bibliografía del articulo ESTOI- mer (De pantheismi nominis origine
de Dios) procede de Panecio. Tam- COS), U. von Wilamowitz-Moellen-
bién las ideas expuestas por Cicerón dorff, "Panaitios" (en Vorträge und et usu et notione [1851], apud R.
en los dos primeros libros del tratado Aufsätze, II, 4* ed., 1926). — R. Eucken, Geschichte der philosophi-
Sobre los deberes tienen su origen Philippson, "Das Sittlichschöne bei schen Terminologie [1879, reimp.,
en ideas del filósofo estoico. Aunque Panaitos", Philologus, LXXXV (1930), 1960], págs. 94, 173), el término
el núcleo de estas ideas deriva del 357-413. — B. N. Tatakis, Pané- 'panteísta' (Pantheist) fue usado, por
estoicismo antiguo, Panecio introdujo tius de Rhodes, le fondateur du mo- vez primera, por John Toland en su
en él muchas modificaciones. En lo yen stoïcisme, sa vie et son oeuvre, obra Socinianism Truly Stated (1705),
1931. — Lotte Labowski, Die Ethik y el término 'panteísmo' (Pantheism)
que toca a la cosmología, rechazó des Panaitios. Untersuchungen zur
la doctrina del fuego que todo lo Geschichte des Décorum bei Cicero por el adversario de Toland, J. Fay,
devora y reconstruye. En lo con- und Horaz, 1934. — G. Ibscher, Der en su Defensio religionis ( 1709 ). To-
cerniente a las doctrinas políticas, se Begriff des Sittlichen in der Pflich- land usó el vocablo Pantheisticon en
basó en gran parte en doctrinas pla- tenlehre des Panatios, 1934. — Mo- su obra del mismo título, publicada
tónicas y aristotélicas; lo mismo ocu- destus van Straaten, Panétius, sa vie, (bajo pseudónimo) en 1720. Tanto
rrió en su psicología y en la divi- ses écrits et sa doctrine avec une Toland como Fay entendían por 'pan-
sión de las facultades del alma. Des- édition des fragments, 1946. teísta' el que cree que Dios y el mun-
de el punto de vista ético, insistió PANENTEÍSMO. Véase KRAUSE do son la misma cosa, de modo que
considerablemente menos que los an- (KARL CHRISTIAN FRIEDRICH). Dios no tiene ningún ser fundamen-
tiguos estoicos en el ideal de la apa- PANLOGISMO es la doctrina se- talmente distinto del del mundo, y
tía y considerablemente más que ellos gún la cual la realidad está entera- por 'panteísmo' la correspondiente
en el papel fundamental que des- mente penetrada por el logos, es creencia, doctrina o filosofía. Aunque
empeñan los bienes externos —rec- decir, es completamente inteligible. el nombre es moderno, la creencia o
ta y moderadamente usados— para El panlogismo no debe confundirse doctrina no lo son tanto; la identifi-
la obtención de la felicidad y de la con el racionalismo, que se limita a cación de Dios con el mundo ha sido
paz del espíritu. Característica muy establecer el primado de la razón, afirmada, o dada por supuesta, en
362
PAN PAN PAN
varias doctrinas del pasado, tanto de "panteísmo vulgar", y ha manifes- trina de Spinoza), Jacobi acusó a
orientales (especialmente en la India) tado que hay en el curso de la histo- Lessing de panteísmo. Mendelssohn
como "occidentales" (en Grecia, Ro- ria una cierta tendencia a pasar del —que había ya antes puesto de relie-
ma, la Edad Media). Ello no significa primero al segundo (Vom ewigen im ve la posibilidad de conciliar el pan-
que el panteísmo pre-modemo sea Menschen, 2' ed., 1933, pág. 290). teísmo con una actitud religiosa y
igual que el moderno; en rigor, cier- En ambos casos el panteísmo tiende a moral— contestó con su Moses Men-
tas doctrinas no modernas, orientales la afirmación de que no hay ninguna delssohn an die Freunde Lessings
y "occidentales", no son rectamente realidad trascendente y de que todo [1876 (postumo, ed. Engel)] (M. M.
entendidas cuando se las califica de cuanto hay es inmanente; además, a los amigos de Lessing), defendiendo
"panteístas" por la sencilla razón de tiende a sostener que el principio del a Lessing contra las acusaciones de
que su "panteísmo" no identifica a mundo no es una persona, sino algo Jacobi. Jacobi contestó a su vez con
Dios con el mundo, sino que parte de de naturaleza impersonal — con lo su F. H. Jacobi wider Mendelssohns
una unidad previa que no es posible cual se da una estrecha relación entre Beschuldigungen in dessen Schreiben
desgajar en los dos aspectos "Dios" panteísmo en sus varias formas e im- an die Freunde Lesings [1786] (F.
y "mundo". Por ejemplo, es dudoso personalismo (VÉASE). Puede tam- H. J. contra las acusaciones de M. en
que sean propiamente panteístas las bién hablarse de variantes del pan- su escrito a los amigos de L.). Estos
doctrinas de los presocráticos, o el teísmo de acuerdo con ciertas formas y otros escritos se publicaron luego
neoplatonismo — o si siguen siendo "históricas". Si suponemos que puede en un volumen (Cfr. bibliografía) que
calificadas de "panteístas" hay que aplicarse también el nombre 'panteís- puso "la disputa del panteísmo" ante
entenderse entonces sobre el peculiar mo' a doctrinas que tienen otras ca- los ojos del "público". El interés por
significado de este término. Sería, racterísticas más fundamentales, po- "la cuestión del panteísmo" siguió vi-
pues, mejor, cuando se trata del "pan- dremos entonces hablar del panteísmo va luego por las polémicas en torno
teísmo" pre-moderno, o no usar el de los estoicos, del panteísmo neo- a Fichte y a Hegel, a quienes se ha
vocablo o usarlo sólo con cualifica- platónico, del panteísmo averroísta, acusado asimismo, con razones más o
ciones. En general, es más adecuado de diversas formas de panteísmo más menos válidas, de panteísmo.
confinar el panteísmo al "panteísmo o menos "emanatista" (Escoto Erige- Obras sobre el panteísmo, y espe-
moderno". na, Eckhart, Nicolás de Cusa, etc., cialmente sobre historia del panteís-
Tomado de un modo general, como aunque debe advertirse que las "acu- mo: G. Weissenborn, Vorlesungen
una ideología filosófica, y especial- saciones" de panteísmo que han sido über Pantheismus und Theismus,
mente como una "concepción del formuladas contra algunas de las cita- 1850. — A. Jundt, Histoire du pan-
mundo" por medio de la cual pueden théisme populaire au moi/en âge et au
das doctrinas, especialmente las de XIV siècle, 1875. — C. E. Plumptre,
filiarse ciertas tendencias filosóficas, los autores últimamente mencionados, General Sketch of thé History of Pan-
puede llamarse "panteísmo" a la doc- son muy debatibles o, en todo caso, theism, 2 vols., 1878. — W. Deissen-
trina que, enfrentándose con los dos han sido objeto de muchas discu- berg, Theismus und Pantheismus,
términos, "Dios" y "mundo" —no, siones). 1880. — Schuler, Der Pantheismus,
por tanto, previamente a ellos— pro- Ha sido usual en la época moderna 1884. — W. Dilthey, "Der entwick-
cede a identificarlos. El panteísmo es considerar la filosofía de Spinoza co- lungsgeschichtliche Pantheismus nach
en este sentido una forma de monis- mo el más eminente y radical ejemplo seinem Zusammenhang mit den älte-
mo, o por lo menos de ciertos tipos de doctrina panteísta, a causa del sen- ren pantheistischen Systemen", Archiv
de monismo ( v. ). Ahora bien, el pan- tido del famoso Deus sive Natura für Geschichte der Philosophie, N. F.,
teísmo ofrece diversas variantes. Por XIII (1900), 307-60, 445-82, reimp.
("Dios o Naturaleza") spinoziano. Sea en Gesammelte Schriften, II). — J.
un lado, puede concebirse a Dios co- o no panteísta (y, al parecer, "acos- Picton, The Religion of the Universe,
mo la única realidad verdadera, a la mista") la doctrina de Spinoza, lo 1904. — P. Siwek, Spinoza et le pan-
cual se reduce el mundo, el cual es cierto es que en torno a la misma se théisme relifieux, 1937.
concebido entonces como manifesta- armaron innumerables debates. Por lo El volumen con los escritos de la
ción, desarrollo, emanación, proceso, pronto, fue muy corriente en los siglos "disputa del panteísmo", se titula Die
etc. de Dios — como una "teofanía". xvii y xviii, inclusive por parte de Hauptschriften zum Pmtheismusstreit
Este panteísmo es llamado "panteís- autores que sentían por Spinoza gran zwischen Jacobi und Mendelssohn,
rééd. por H. Scholz, 1916. — Véase
mo acosmista" o simplemente "acos- admiración, "huir" de él —y "acu- al respecto H. Hölters, Der spinozisti-
mismo". Por otro lado, puede conce- sarlo"— a causa de los "peligros" en sche Gottesbegriff bei M. Mendelssohn
birse al mundo como la única reali- que podía hacer incurrir su panteís- und F. H. Jacobi und der Gottesbe-
dad verdadera, a la cual se reduce mo, o supuesto panteísmo. Tal fue el griff Spinozas, 1938 (Dis.).
Dios, el cual suele ser concebido en- caso, entre otros, de Leibniz y Bayle. PANTELISMO o panthelismo se
tonces como la unidad del mundo, A fines del siglo xvm volvió a la es- llama a la teoría según la cual todo
como el principio (generalmente, "or- cena el "caso Spinoza" y, con ello, es voluntad (βέλος). El pantelismo
gánico") de la Naturaleza, como el "el problema del panteísmo" en la se diferencia del voluntarismo en un
fin de la Naturaleza, como la auto- famosa "disputa del panteísmo" (Pan- sentido análogo a como el panlogis-
conciencia del mundo, etc. Este pan- theismusstreit). Los momentos princi- mo se distingue del racionalismo. Só-
teísmo es llamado "panteísmo ateo" o pales de la disputa fueron los siguien- lo la doctrina de Schopenhauer puede
"panteísmo ateísta". Max Scheler ha tes. En sus Briefe an Moses Mendels- calificarse propiamente de pantelista.
calificado el primer panteísmo de sohn über die Lehre des Spinoza Sin embargo, el pantelismo de Scho-
"panteísmo noble" y el segundo [1785] (Cortas a M. M. sobre la doc- penhauer no equivale, como el mismo
363
PAO PAR PAR
filósofo se complace en señalar, a un fundamental es, según Paracelso, la gran organismo que posee sus "se-
panteísmo de la Voluntad. Primera- medicina, en la cual se unen de un millas" de las cuales nacen los seres
mente, mientras cl Dios de los pan- modo completo el conocimiento de vivientes. El término último, y más
teístas es una entidad desconocida, la Naturaleza y el arte de manipular- perfecto, de esta continua genera-
la Voluntad es lo que mejor conoce- la. En la medicina se ve claramente ción, es el hombre: él puede ser lla-
mos y lo que nos L-S dado inmediata- que sin el experimento y la práctica mado el microcosmo por excelencia,
mente. En segundo lugar, el Dios no puede saberse de la realidad, pero pues aunque todas las cosas sean re-
panteísta se autodeaplicga por pura que sin la especulación y la teoría flejos y signos de la gran realidad,
magnificencia, mientras la Voluntad basadas en el experimento y la prác- el hombre lo es de un modo eminen-
"llega en su objetivación a conocerse tica el conocimiento se convierte en te. Característico del pensamiento de
a sí misma, lo cual le permite negarse una serie de reglas estériles. Si la Paracelso es la mezcla no solamente
y realizar la conservación y la sal- medicina es el fundamento de todos del experimento y de la especulación,
vación". En tercer lugar, Schopen- los saberes, lo es, pues, porque el sino también de ambos y de la reve-
hauer sostiene que parte de la expe- verdadero médico es al mismo tiem- lación; según el filósofo, estos mo-
riencia y de la conciencia de sí para po el verdadero filósofo, el verda- dos de conocimiento (y de dominio)
llegar a la Voluntad, eligiendo un dero astrónomo y el verdadero teó- no son contrarios, sino que son en
procedimiento ascendente o analítico logo. El supuesto básico que condujo última instancia perfectamente coin-
en vez del procedimiento descenden- a Paracelso a semejante idea de la cidentes.
te o sintético de los panteístas. En medicina como fundamento del saber Las doctrinas de Paracelso, espe-
cuarto lugar, el mundo tal como lo es el de la íntima relación entre el cialmente en sus aspectos biológico
concibe Schopenhauer no excluye la macrocosmo (VÉASE) y el microcos- y alquímico, influyeron sobre muchos
posibilidad de otra existencia, "que- mo. El hombre une, en efecto, tres autores. Mencionamos al respecto a
dando mucho margen para lo que se aspectos de la realidad que sin él Robert Fludd (1574-1637: Historia
designa negativamente con el nom- aparecerían como separadas: la reali- macro et microcosmi metaphysica,
bre de negación de la voluntad de dad terrestre, la realidad astral y la physica et technica, 1617; Clavis phi-
vivir"; no se considera, pues, el mun- realidad divina. Pero como el hom- losophiae et alchymiae, 1633), Leo-
do como el mejor de todos los posi- bre es, por así decirlo, el modelo de nard Thurneysser (1530-1595), S.
bles, lo que equivaldría a negarse a toda realidad, los citados aspectos Wirdig (1613-1687), P. Severinus
buscar otra cosa. Finalmente, mien- existen en todas las cosas. Ahora bien, (1542-1602) y, sobre todo, J. Baptis-
tras para los panteístas el mundo real los tres aspectos en cuestión no están ta van Helmont y F. Mercurius van
o como representación es manifesta- meramente yuxtapuestos (por lo me- Helmont (VÉANSE).
ción de un Dios que reside en él, en nos en el hombre ) : existen fundados Obras principales: Paragranum,
Schopenhauer el mundo como repre- en la realidad del espíritu o la mente, 1530 (impreso en 1565). — Volumen
sentación nace per accidens (Cfr. la cual es como el "alma interior", Paramirum, 1530 (impreso en 1575).
la "centella" o "chispa" del alma. — Opus Paramirum, 1532 (impreso
Welt., Sup. VI, L ) . — Puede lla- en 1562). — Philosophia Magna, 1532-
marse también panterismo (pero no Esta "auna interior" es un principio 1533 (impreso en 1591). — Philo-
panthelismo) a la doctrina según la que "dirige" la evolución del orga- sophia Saga seu Astronomía Magna,
cual todo es finalidad (τέλος). nismo; conocer este principio signi- 1537-1538 (impreso, 1571). — La-
PAOLO VÉNETO. Véase PABLO DE fica al mismo tiempo saber dominarlo byrinthus medicorum errantium, 1537
VENECIA. y evitar que los elementos contrarios, (impreso en 1553 y 1564).
PARA SÍ. Véase HEGEL, SARTRE. los espíritus elementales, se infiltren Ediciones de obras: (Basilea, 10
SER. en él y lo destruyan o desvíen. Por vols., 1589-1591); von K. Sudhoff y
otro lado, como Dios es el fundamen- W. Matthicssen (Munich, 14 vols.,
PARACELSO (AUREOLUS THEO- 1922-1924 [ed. crítica]; J. Strebel (8
PHRASTUS o PHILIPPUS THEO- to de todo ser, lo divino puede en- vols., 1944-1949 [ed. reducida]. Theo-
PHRASTUS BOMBAST VON HO- contrarse asimismo dentro del prin- logische und religionspliilosophische
HENHEIM) (1493-1541) nac. en cipio del alma, de modo que, en Schriften, 1955-1957, ed. Kurt Gol-
Maria-Einsiedcln (Suiza), estudió en último término, Dios se refleja en esa dammer. Ediciones críticas de Para-
Alemania, Italia y Francia, se esta- "chispa directora". A base de esta granum por F. Strunz (1903) de Opus
bleció como médico y cirujano en última concepción Paracelso desarro- Paramimm por F. Strunz (1904); de
Estrasburgo, ejerció la medicina des- lló sus teorías teológicas y cosmogó- Volumen Paramirum por J. D. Ache-
de 1526 a 1528 en Basilea, y a partir nicas. Dios es, a su entender, equiva- lis (1928). — Véase también la edi-
ción de Arthur Edward Waite: The
de 1529 viajó sin cesar (Alsacia, Nu- lente a un fondo divino o a una ma- Hermetic and Alchemical Writings of
remberg, St. Gallen, Ausgburgo, Vie- teria primordial de la cual ha surgido Aureolus Philippin Theophrastus Bom-
na, Salzburgo, donde murió) difun- por su "voluntad" el fondo de lo bast, of Hohenheim, 2 vols., 1894 (/.
diendo sus ideas reformadoras cien- real, es decir, el macrocosmo y el Hermetic Chemístru; II. Hermetic Me-
tíficas (especialmente médicas), fi- número infinito de los microcosmos. dicine and Hermetic Philosophy). —
losóficas y teológicas. Paracelso es Del fondo de lo real (yle, yliaster) En 1583 apareció el Dictionarium
considerado como uno de los repre- surgen las diversas formas de la ma- Thcophrasti Paracclsi, de Gerhard
sentantes típicos de la mezcla de na- teria (que son a la vez, para Para- Dorn. — Nova Acta Paracclsica, pu-
blicada por la Sociedad Suiza Para-
turalismo panteísta y mística especu- celso, formas de "espíritus"). Pues la célsica, 1944 y sigs.
lativa vigente durante un cierto pe- Naturaleza es para nuestro autor una Véase M. B. Lessing, Paracelsus,
ríodo del Renacimiento. La ciencia realidad enteramente vivificada, un sein Leben und Denken, 1839. —
364
PAR PAR PAR
Emil Schmeisser, Die Medizin dei, rio a la opinion (δόξα)", esto es, semántica)"— de paradoja que pen-
Paracelstts im Zusammenhang mit "contrario a la opinión recibida y co- samos tratar en tres tipos: las para-
seiner Philosophie dargestellt, 1869 mún". Cicerón (De fin., IV, 74) es- dojas lógicas, las paradojas semánticas
(Dis. inaug.). — H. Mook, Paracel- cribe: Haec παράδοξα itti, admirabilia y las paradojas de la confirmación.
sus, 1876. — R. Stanelli, Die Zu-
kunftphilosophie des Paracelsus ah dicarnus, "Lo que ellos [los griegos] Paradojas lógicas. Las más co-
Grundlage einer Reformation für Me- llaman παράδοξα , lo llamamos nosotros nocidas son las siguientes, ( a ) Para-
dizin und Naturwissenschaften, 1884. 'cosas que maravillan'". En efecto, la doja de Burali-Forti (ya advertida
— E. Schubert y K. Sudhoff, Para- paradoja maravilla, porque propone por Georg Cantor). Es la llamada
celsus-Forschungen, 2 vols., 1887- algo que parece asombroso que pue- paradoja del mayar número ordinal.
1889. — F. Hartmann, The Life of da ser tal como se dice que es. Según la misma, si todo conjunto
Paracelsus and Substance of His Tea- A veces se usa 'paradoja' como bien ordenado tiene un número or-
chings, 1887. — Id., id., Th. Para- equivalente a 'antinomia'. A veces, y dinal, y todos los números ordinales
celsus als Mystiker. Ein Versuch die más propiamente, se estima que las pueden ser dispuestos en serie lineal
in den Schriften von Th. Paracelsus
verborgene Mystik durch das Licht llamadas "antinomias" son una clase de acuerdo con la magnitud, y si,
der in den Veden der Inder enthal- especial de paradojas: las paradojas además, todo conjunto bien ordenado
tenen Weisheitslehren anschaulich zu que engendran contradicciones no de ordinales tiene un número ordinal
machen, 1894. — Id., id., Grundriss obstante haberse usado para defender que es mayor en una unidad que el
der Lehren des Paracelsus, 1898. — las formas de razonamiento aceptadas mayor ordinal del conjunto, resultará
K. Sudhoff, Versuch einer Kritik der como válidas. Por haber reservado el que si imaginamos el conjunto de
Echtheit der Paracelsus Schriften, I, término 'antinomia' para referirnos a todos los números ordinales dispues-
1894; II, l, 1898 (con el título Para- las "antinomias kantianas" (véase tos en orden de magnitud y llamamos
celsus Handschriften gesammelt und
besprochen). — R. Netzhammer, Th. ANTINOMIA), emplearemos aquí úni- N al mayor ordinal del conjunto, el
Paracelsus, das Wissenswerteste über camente el vocablo 'paradoja' para to- número ordinal del conjunto será
dessen Leben, Lehre und Schriften, das las formas de paradoja. Pueden N + 1, es decir, una unidad mayor
1901. — Franz Strunz, Th. Paracel- clasificarse las paradojas de diversas que el ordinal del conjunto, (b) Pa-
sus, sein Leben und seine Persön- maneras. En el presente artículo nos radoja de Cantor, llamada paradoja
lichkeit, 1903. — R. Reber, Quel- referiremos a tres nociones de para- del mayor número cardinal. Como
ques appréciations de ces derniers doja: la noción "lógica" (y "semánti- ocurre con la paradoja del número
temps sur Paracelse, 1911. — E. Pen- ca"), la noción "existencial" y la
kert, Paracelsus, 1928. — Bodo Sar- ordinal, hay un número cardinal que
torius, Freiherr von Waltershausen, noción "psicológica". Trataremos prin- es y no es a la vez el mayor de los
Paracelsus, am Eingang der deut- cipalmente de la primera de estas no- números cardinales, (c) Paradoja
schen Bildungsgeschichte, 1936. — ciones. Se trata del tipo de paradojas russelliana de las clases. Según ella,
K. Sudhoff, Paracelsus, 1936. — F. de las que hallamos ejemplos ya en la la clase de todas las clases que no
Spunda, Das Weltbild des P., 1941. antigüedad (Cfr. Crisipo, apud Dio- pertenecen a sí mismas pertenece a
•— C. G. Jung, Paracelsica (Zwei Vor- genes Laercio, V, 49, VII, 196; Epic- sí misma si y sólo si no pertenece a
lesungen über Theophrastus), 1942. teto, Discursos, II, xvii, 34; Sexto el
— R. Allendy, Paracelso: il medico sí misma, (d) Paradoja russelliana de
Empírico, Hyp, Pyrr., II, 244; Aulo las propiedades. Según ella, la pro-
maladetto, 1942. — A. Miotto, Para-
celso, 1951. — K. Goldammer, Para- Celio, Noctes Att. XVIII, U, 10) y en piedad de ser impredicable (o pro-
celsus. Natur und Offenbarung, 1953. la Edad Media (véase INSOLUBILJA). piedad que no se aplica a sí misma)
— H. Delgado, Paracelso, 1954. — Estas paradojas pueden a su vez cla- es predicable (o se aplica a sí mis-
A. Vogt, Th. Paracelsus als Arzt und sificarse en varias categorías. Por ma) si y sólo si no es predicable,
Philosoph, 1956. — A l f r e d Vogt, ejemplo, Quine habla de "paradojas (e) Paradoja russelliana de las relacio-
Theophrastus Paracelsus als Artz und verídicas" —en las cuales lo que se nes. Según ella, la relación de todas
Philosoph, 1957. — W. Pagel, Para- propone establecer es verdadero— y las relaciones relaciona a todas las
celsus. An Introduction to Philosophi- de "paradojas falsídicas" ( el nuevo relaciones si y sólo si la relación de
cal Medicine in the Era of the Renais- vocablo propuesto deriva del latín todas las relaciones no relaciona a
sance, 1958. — Walter Pagel, Das falsidicus, como "verídico" deriva del todas las relaciones.
medizinische Weltbild des Paracelsus.
Seine Zusammenhänge mit Neuplato- latín vendions — en las cuales lo que P a r a d o j a s semánticas. Menciona-
nismus und Gnosis, 1962 [Kosmoso- se propone establecer es falso. Hay remos algunas de las más conocidas:
phie, 1]. — M. Karl-Heinz Weimann, que distinguir, indica Quine, entre (a) Paradoja llamada El Mentiroso,
Paracelsus-Handscriften (1900-1960), "paradojas falsídicas" y "falacias" (o Epiménides o El Cretense. Según la
Mit einem Versuch neu entdeckter "sofismas" [véase SoFiSMAj), pues misma, se admite que Epiménides
Paracelsus-Handscrifton (1900-1960), las falacias pueden conducir tanto a (el cual es cretense) afirma que
1963 [Kosmosophie, 2]. — Véase asi- conclusiones verdaderas como a con- todos los cretenses mienten. Como
mismo el capítulo dedicado a Paracel- clusiones falsas. Además de las "pa- consecuencia de ello, Epiménides (o
so en el tomo I de la Historia de las radojas verídicas" y las "paradojas el mentiroso) miente si y si solamen-
teorías biológicas de T. Rádl (trad, falsídicas" hay las "antinomias" a que te dice la verdad, y dice la verdad si
esp., 1931). hemos aludido antes, las cuales pue- y sólo si miente. Esta paradoja suele
PARADIGMA. Véase IDEA, PLA- den también distribuirse en varios simplificarse mediante la afirmación
TÓN, TIPO. grupos. de que alguien dice: 'Miento', (b)
P A R A D O J A . Etimológicamente, En este artículo dividiremos la pri- Paradoja de P. E. B. Jourdain. Según
'paradoja', χ^ράδοξα, significa "contra- mera noción —la "noción lógica (y ella se presenta una tarjeta en uno
365
PAR PAR PAR
de cuyos lados hay el enunciado: 'Al las que contienen un círculo vicioso." Fitch, solucionan la paradoja lógica
dorso de esta tarjeta hay un enuncia- Al comentar esta tesis de Poincaré, de las clases mediante el rechazo del
do verdadero'. Al dar la vuelta a la Russell indicó que hay paradojas que principio del tercio excluso para ex-
tarjeta se encuentra el enunciado: 'Al no introducen la idea del infinito, presiones como Ά ε A' y ' — (A e A)',
dorso de esta tarjeta hay un enuncia- por lo cual es necesario para evitar ninguna de las cuales es admitida co-
do falso'. Si llamamos respectivamen- las paradojas "recurrir a una refun- mo verdadera.
te ( I ) y (II) a dichos enunciados, dición completa de los principios ló- Las paradojas semánticas han re-
se verá que si ( I ) es verdadero, (II) gicos, más o menos análoga a la cibido muy diversas soluciones. Es-
debe ser verdadero y, por ende, (I) teoría de las no clases". No trazare- pecialmente favorecida ha sido la pa-
debe ser falso, y que si ( I ) es falso, mos la historia de las soluciones Λ radoja El Mentiroso; según indica Bo-
(II) debe ser falso y, por ende, (I) las paradojas; nos limitaremos a in- chenski, ya Pablo de Venecia (t 1429)
debe ser verdadero, (c) Paradoja de dicar que la ya citada división de dio una lista de 14 soluciones, a las
Grelling. Según ella pueden clasifi- las paradojas en lógicas y semánti- cuales sobrepuso una decimoquinta
carse todas las expresiones en dos cas, división propuesta por Ramsey, solución propia basada en la diferen-
clases: una clase de expresiones que contribuyó grandemente a la aclara- cia entre dos géneros de significacio-
se refieren a sí mismas, tales como ción del problema. En efecto, las nes: las significaciones sin cualifica-
'polisilábico', que es polisilábico; otra soluciones propuestas pueden divi- tivo o expresiones que significan lo
clase de expresiones que no se refie- dirse en dos tipos según la clase de que significan y nada más, y las sig-
ren a sí mismas, tales como 'escrito paradojas de que se trate. nificaciones precisas y adecuadas o
en color verde', que no está escrito La más famosa solución a las pa- expresiones que significan asimismo
en color verde. Las primeras expre- radojas de la clase ( 1 ) es la dada que son ellas mismas verdaderas. Aquí
siones se llaman autológicas; las se- por Russell con el nombre de teoría nos limitaremos a señalar que la so-
gundas, heterológicas. Si pregunta- de los tipos. Esta solución ha experi- lución hoy día más umversalmente
mos ahora si 'heterológico' es hetero- mentado diversas modificaciones, de- aceptada es la basada en la teoría
lógico o autológico, nos encontrare- bidas principalmente a Chwistek y a de los lenguajes y metalenguajes a la
mos con que en el caso de que 'he- Ramsey. Nos hemos referido a este cual hemos hecho más detallada refe-
terológico' sea heterológico se referi- punto con más detalle en el artículo rencia en los artículos Mención y Me-
rá a sí mismo y será autológico, y TIPO (II. Concepto lógico). Según talenguaje. En substancia, consiste en
en el caso de que 'heterológico' sea la teoría simple de los tipos hoy usa- distinguir entre un lenguaje, el meta-
autológico no se referirá a sí mismo da, se modifican las reglas de for- lenguaje de este lenguaje, el metalen-
y será heterológico. mación del cálculo cuantificacional guaje de este metalenguaje y así su-
En la Antigüedad y Edad Media superior y se declara que no se puede cesivamente. Las paradojas quedan
las paradojas más frecuentes fueron posponer ninguna variable individual eliminadas cuando (si nos referimos
las de tipo (2), aun cuando, como o variable predicado de un tipo dado a paradojas sobre la verdad tales como
indica Bochenski, Aristóteles tuvo ya a una variable predicado del mismo la que dice: 'Miento') consideramos
cierto conocimiento de la paradoja tipo; esta última variable debe ser que 'es verdadero' o 'es falso' no per-
lógica de las clases e intentó solu- de un tipo inmediatamente superior tenecen al mismo lenguaje en el cual
cionarla negando la clase de todas a las primeras. Las fórmulas en las está escrito 'Miento', sino al meta-
las clases y afirmando que lo que cuales aparecen las paradojas son, lenguaje de este lenguaje. Por este
podría considerarse como tal ("el ser", por lo tanto, eliminadas como mal motivo las paradojas semánticas reci-
"lo uno") no es una clase, por estar formadas, es decir, como no ajusta- ben asimismo el nombre de paradojas
—como subrayaron muchos escolás- das a la regla de formación pro- metalógicas.
ticos— más allá de todo género y puesta en la citada teoría de los tipos. No todos los autores están de acuer-
especie. La solución más común a Otra solución a las paradojas ( 1) do con la anterior clasificación de
las paradojas de tipo (2) fue la de es la proporcionada por las diversas las paradojas ni tampoco con las so-
indicar que se trata de círculos vi- teorías axiomáticas de los conjuntos, luciones dadas a las mismas. El pro-
ciosos. Occam señalaba ya que ningu- debidas a Ernst Zermelo, J. von pio Chwistek, aunque admitió la di-
na proposición puede afirmar nada Neumann y otros autores. Algunos visión de las paradojas en lógicas y
de sí misma, pues de lo contrario el lógicos, como Quine y J. B. Rosser, semánticas, señaló que hay alguna,
círculo vicioso es automáticamente han presentado soluciones dentro de como la de El Mentiroso, que puede
engendrado. En la época contemporá- sistemas en los cuales se aprovechan ser considerada como de índole dia-
nea se comenzó por no distinguir las bases proporcionadas por Russell, léctica: "no se trata" —escribe— de
claramente entre paradojas lógicas y Zermelo y von Neumann. En substan- una antinomia formal, aun cuando
paradojas semánticas. Las soluciones cia, las teorías axiomáticas conside- envuelve la falacia del círculo vicio-
dadas en un principio a las paradojas ran como bien formadas las expresio- so". Erik Stenius ha procurado solu-
resultaron, pues, insuficientes. Así, nes en las cuales las variables unidas cionar las paradojas (tanto lógicas
Poincaré seguía afirmando que en to- por 'ε' pertenecen al mismo tipo, pero como semánticas) sin recurrir ni a
das las paradojas hay círculos vicio- señalan que 'ε' debe leerse entonces la teoría de los tipos ni a la teoría
sos, ya que pretendemos operar con 'es idéntico a', transformándose los de la jerarquía de lenguajes; a su en-
clases infinitas. "Las definiciones que individuos en clases que tienen un tender, las paradojas surgen por el
deben ser consideradas como no pre- solo miembro. Agreguemos que algu- uso de definiciones circulares con-
dicativas —escribe dicho autor— son nos lógicos, como Th. Skolem y F. B. tradictorias. A. Koyré ha negado el
366
PAR PAR PAR
carácter paradójico de las paradojas Paradojas de la confirmación. Nos la mente. En este sentido ha dicho
y ha pretendido solucionarlas por me- hemos extendido sobre este tipo de Hegel que la filosofía es el mundo
dio de la distinción, de raíz husser- paradojas en el artículo CONFIRMA- al revés; es, por tanto, paradójica
liana, entre el sin sentido y el contra- CIÓN, al cual remitimos a este efecto. de un modo constante y no sólo,
sentido. Finalmente, varios de los fi- Respecto a la segunda noción de como la ciencia, en ciertos momen-
lósofos del grupo de Oxford (VÉASE) paradoja, la que hemos llamado "pa- tos de su historia.
—especialmente P. F. Strawson y G. radoja existencial", es distinta de la Exposiciones de las paradojas ló-
Ryle— han manifestado que las pa- primera noción no sólo en el conteni- gicas y semánticas y de sus solucio-
radojas semánticas no son paradojas do, sino también en la intención. En nes se encuentran en la mayor parte
propiamente dichas, sino expresiones la paradoja existencial no hay con- de los tratados de lógica y logística
que no riman con nada (pointless). tradicción, sino más bien lo que po- mencionadas en las bibliografías de
los correspondientes artículos. Véase
En efecto, declaran, enunciar 'Mien- demos llamar "choque", y si engen- especialmente al respecto: J. J0rgen-
to' es como decir Ύο también' cuan- dra, o refleja, lo absurdo, lo hace en sen, A Treatise of Formal Logic,
do alguien no ha dicho previamente un sentido de 'absurdo" (VÉASE) dis- 1931, tomo II, págs. 162 y siguientes.
nada. Decir 'Miento' no es, en efecto tinto del lógico, o del semántico. La — C. I. Lewis y C. H. Langford,
decir algo y luego decir 'Miento', sino paradoja existencial —de la cual en- Symbolic Logic, 1932, Cap. XIII. —
comenzar por decir 'Miento' sin nin- contramos ejemplos en autores como H. Reichenbach, Elements of Sym-
guna previa mentira que haga signifi- San Agustín, Pascal, Kierkegaard y bolic Logic, 1947, § 40. — José Fe-
cativa la confesión del propio mentir. Unamunc— se propone restablecer rrater Mora y Hugues Leblanc, Ló-
El examen de los diferentes usos "la verdad" (en tanto que verdad gico matemática, 1955, S$ 33-37, 2«
ed., 1962, í$ 36-40. — Entre los va-
(véase Uso) de expresiones como "profunda") frente a las "meras ver- rios escritos especiales sobre las para-
'Miento' permite ver, pues, al en- dades" de la opinión común y hasta dojas citamos: H. Poincaré, "Les ma-
tender de tales filósofos, que las pa- del conocimiento filosófico y científi- thématiques et la logique", Revue de
radojas surgen por haberse unifica- co. En este sentido ha defendido la Méthaphysique et de Morale, XIV
do artificialmente diferentes expre- paradoja Kierkegaard. La paradoja se (1906), 294-317. — B. Russell, "Les
siones. manifiesta, por ejemplo, en el hecho paradoxes de la logique", ibid., XIV
En Futuro, Futuros (VÉASE) nos de que el hombre elige o se decide (1906), 627-50. — K. Grelling y L.
hemos referido a una "paradoja" que por Dios mediante un acto de rebelión Nelson, "Bemerkungen zu den Pa-
radoxien von Russell und Burali-
se discute todavía sobre si merece el contra Dios. La paradoja no es en- Forti", Abhandlungen der Fries'schen
nombre "paradoja" o en qué grupo de tonces forzosamente anti-racional, sino Schule, Neue Folge, II, Heft 3
paradojas cabe colocarla. Dicha "pa- que puede ser pre-racional o trans- (1908). — P. E. B. Jourdain, Tales
radoja" adopta, entre otras formas, la racional. La propia paradoja es conce- with Philosophical Marals, 1913
que puede llamarse "El hombre con- bida entonces paradójicamente; den- (The Open Court, vol. 27). — Th.
denado a ser fusilado". La describire- tro de este espíritu proclamaba Una- de Laguna, "On Certain Logical Pa-
mos brevemente. Un juez condena un muno que la paradoja es una propo- radoxes", The Philosophical Review,
Lunes a un acusado a ser fusilado sición tan evidente cuando menos XXV (1916), 16-27. — F. P. Ramsey,
The Foundations of Mathematica, and
cualquier día de la semana que ter- como el silogismo, pero menos abu- other Logical Essays, 1931. — R. Car-
mina el siguiente Sábado siempre rrida. nap, Logische Syntax der Sprache,
que el reo no pueda saber con un día En cuanto a lo que hemos llamado 1934, ξ 60 (trad.'inglesa, modificada
de antelación si va a ser efectivamen- "paradoja psicológica", se trata del y aumentada: The Logical Syntax of
te fusilado; caso de saberlo, le será sentido de cualquier proposición de- Language, 1937). — K. Grelling,
condonada la pena capital. El aboga- clarada "paradójica" con respecto oí "Der Einfluss der Antinomien auf
do razona con el reo y lo convence sentido común. A este efecto observa- die Entwicklung der Logik im 20.
de que la sentencia no puede ejecu- remos que no hay un contraste per- Jahrhundert", Travaux du IXe Cong.
Int. de Philosophie t. VI (1937),
tarse. En efecto, no puede ser fusila- manente entre sentido común y para- págs. 8-17. — E. P. Northrop, Riddles
do el Sábado siguiente, porque al doja por la simple razón de que las in Mathematica: A Book of Paradoxes,
llegar el Viernes el reo sabría que iba llamadas "verdades de sentido común" 1944. — L. Chwistek, Granice Nauki,
a ser fusilado el Sábado, único día cambian, o pueden cambiar, en el cur- 1935 (trad, inglesa: The Limits
de la semana que queda. El Sábado so de la historia. Así, ciertas opinio- of Science, 1948, págs. 40-41). —
queda, pues, excluido. No puede ser nes que durante un tiempo fueron Anton Dumitriu, Paradoxele logi-
fusilado el Viernes, porque al llegar consideradas como paradójicas y, por ce, 1944 (reseña en The Journal of
el Jueves, el reo sabría que iba a ser Symbolic Logic, XV, 240). — Erik
tanto, en conflicto con el sentido co- Stenius, "Das Problem der logischen
fusilado el Viernes, único día que, mún, pueden luego incorporarse al Antinomien", Societas Scientiarum
excluido el Sábado, le queda a la acervo de éste. En general, puede de- Fennica. Comm. Phys. Math. XIV
semana. El Viernes queda, pues, ex- cirse que toda proposición filosófica o (1949). — Th. Skolem, "De logiske
cluido. No puede ser fusilado el Jue- científica que no haya pasado el acer- paradokser og botemidlene mot dem",
ves, etc., etc. Y, sin embargo, el hecho vo común ofrece un perfil paradójico. Norsk matematisk tidsskrift, XXXII
es que si se propone que la pena sea Éste resulta patente en los orígenes de (1950), 2-11. — O. V. Quine, "Para-
cumplida el reo va a ser fusilado cual- la filosofía: el filósofo era al principio dox", Scientific American, vol. 206,
quier día de la semana —por ejemplo, N' 4 (Abril de 1962), 84-96. — Para
un hombre en soledad, porque preten- la paradoja El Mentiroso, véase espe-
el Miércoles—, sin que el reo pueda día revelar tras las cosas una realidad cialmente: A. Rüstow, Der Lügner.
saberlo con un día de antelación. que sólo se "veía" con los ojos de Theorie, Geschichte und Auflösung,
367
PAR PAR PAR
1910 (Dis.). — A. Koyré, Epimênide, problema del paralelismo psicofísico. eos y gnoseológicos. Tal sucede con
le menteur (Ensemble et catégorie), En la mayor parte de los casos se varias doctrinas del siglo xix, especial-
1947 (en inglés: "The Liar", Phtloso- supone que hay, en efecto, paralelis- mente en aquellas en las que lo físico
phy and Phenomenological Research, mo, por lo menos en el sentido de y lo psíquico son considerados como
VI [1946], 344-62). — I. M. Bo- dos caras de la misma realidad (Fech-
chenski, "Une solution scolastique du admitirse que, en la realidad, hay una
"Menteur" (3 págs., mimeog. fechadas correlación (no causal) entre los ner) o en las que "lo dado" no es
7-VII-1954). — Francesca Rivetti cuerpos y los espíritus, pero se explica propiamente ni físico ni psíquico
Barbo, L'antinomia del mentitore nel este paralelismo de maneras distintas. (Mach).
pensiero contemporáneo da Peirce a En general, el ocasionalismo en sus Bergson estima que el paralelismo
Tarski. Studi. Testi. Bibliografía, 1961 varias direcciones tiende a explicar el psicofísico es la única hipótesis pre-
[Publicazioni dell'Università Cattolica paralelismo remitiendo a una sola y cisa proporcionada por la metafísica
del S. Cuorc. Série III. Scienze filoso- única causa primaria: Dios; lo que se de los últimos tres siglos para solu-
fiche, 5]. — Las críticas de P. F. llaman, en los entes finitos, "causas", cionar el problema de la relación
Strawson, en Introduction to Lógica/ entre las substancias pensante y ex-
Theory, 1952; las de G. Ryle, en "He- son más bien "ocasiones". También
terologicality". Analysis II (1950- puede interpretarse como un modo de tensa, pero que este paralelismo falla
1951, 61-69). — Sobre la historia del afrontar la cuestión del paralelismo el por su ilegítima identificación de
concepto de paradoja: Schiller, Zur sistema de Spinoza, para quien cuer- tales substancias y sus muchas veces
Begriffsgeschichte des Paradoxon, po y espíritu son respectivamente mo- inadvertida reducción del dualismo a
1953. Sobre la paradoja en sentido dos de la extensión y el pensamiento, un monismo gratuito. Pues, en efec-
existencial: Paul Ricoeur, Gabriel Mar- es decir, modos finitos de los atribu- to, en las tres formas en que se
cel et K. Jaspers. Philosophie du mys- tos (o, más exactamente, de dos de presenta —afirmación de que el arma
tère et philosophie du paradoxe, 1947. expresa ciertos estados del cuerpo;
— Jan Sullivan, Paradoxe et scandale, los atributos) de la única e infinita
1962. Substancia. afirmación de que el cuerpo expresa
Como Descartes, pero por motivos ciertos estados del alma; afirmación
PARALELISMO. El término 'para- de que cuerpo y alma son traduccio-
lelismo' suele usarse en filosofía para distintos, Leibniz afirmó que hay se-
paración entre los cuerpos y las almas, nes en distintos idiomas de un ori-
designar el llamado "paralelismo psi- ginal que no es ni el uno ni el otro—·
entre el reino de la Naturaleza y el
cofísico". Esta última expresión es se supone que lo cerebral equivale
del Espíritu, entre el ámbito de las
posterior a la existencia de doctrinas a lo mental. Hipótesis que no se
causas eficientes y el de las causas fi-
en las cuales se mantiene, o presupo- debe, afirma dicho autor, al resulta-
nales, pero al mismo tiempo se opuso
ne, semejante paralelismo, pero puede do de las experiencias fisiológicas,
al ocasionalismo (especialmente a Ma-
aplicarse a dichas doctrinas. De un sino a los principios generales de una
lebranche) y al spinozismo. Debía,
modo general, se llama "paralelismo metafísica erigida para realizar las
pues, de fundamentar de manera dis-
psicofísico" a la teoría según la cual esperanzas de la física moderna, es
tinta el hecho de un paralelismo psi-
los procesos psíquicos son "paralelos" decir, para reducir todos los proble-
cofísico. En parte esta fundamenta-
a los procesos físicos, es decir, hay mas a problemas de mecánica. La
ción consistió en desarrollar la doctrina
correspondencia entre ambas clases de mecanización del universo es el fun-
de la armonía (VÉASE) preestablecida.
procesos sin que haya entre ellos re- damento del paralelismo psicofísico,
En esta doctrina se elimina toda rela-
lación de causalidad propiamente di- ción causal entre cuerpos y almas y pero esta mecanización es, según an-
cha, es decir, sin que los procesos se admite únicamente una causalidad tes se indica, resultado de una con-
físicos puedan considerarse como cau- cepción monista, la cual no es a su
interna en el continuo monádico. En
sa de los procesos psíquicos y vice- la medida en que se interpreta el sis- vez sino expresión del afán identifi-
versa. tema de Leibniz como un pampsi- cador de la razón humana.
La doctrina (cuando menos la doc- quismo —y hay algunas razones, aun- Críticas más recientes del paralelis-
trina moderna) del paralelismo psico- que no todas ellas igualmente convin- mo psicofísico se basan en las distin-
físico tiene su origen en Descartes y centes, en favor de esta interpreta- tas concepciones del cuerpo (VÉA-
en la tesis según la cual ninguna de ción—, parece que no haya necesidad SE) características o de las filosofías
las propiedades de la substancia pen- de plantearse la cuestión del parale- "existenciales" (Sartre, Marcel, Mer-
sante es una propiedad de la substan- lismo psicofísico en Leibniz. Pero el leau-Ponty) o de las filosofías basa-
cia extensa, y viceversa. Ello equivale hecho es que para Leibniz no todas das en el examen del uso (v. ) de los
a sostener un dualismo de las dos las substancias tienen alma, sino úni- vocablos del lenguaje ordinario. Una
substancias, lo cual plantea el proble- camente los cuerpos vivientes y cons- de tales críticas consiste en situarse
ma de explicar cómo, y por qué, hay, cientes. Por tanto, el problema de en el nivel fenomenológico y en ob-
o puede haber, una correlación entre cómo explicar el paralelismo psicofísi- servar como hecho de experiencia
las dos substancias, es decir, en qué co en Leibniz sigue en pie, y la doc- que hay ciertas relaciones entre "yo"
medida puede haber lo que hemos trina de la armonía preestablecida no y "mi cuerpo" inexplicables por el
llamado "paralelismo psicofísico". Nos es un agregado gratuito al sistema. paralelismo: por ejemplo, que "yo"
hemos referido a este punto con más En casi todos los ejemplos anterio- puedo "acceder" a los requerimientos
detalle en el artículo Ocasionalismo res la cuestión del paralelismo ha sido de "mi cuerpo" o bien "resistirme"
(VÉASE), cuya tendencia, en sus diver- planteada en términos metafísicos. a ellos. Gabriel Marcel ha puesto de
sas manifestaciones, puede interpre- Puede también plantearse la cuestión relieve estas experiencias en el Cap.
tarse como un modo de resolver el en términos primariamente psicológi- V de la Parte I de Le Mystère de
368
PAR PAR PAR
PÊtre, pero la tesis había sido pues- mos engendrados por los argumentos La refutación kantiana de todos es-
ta ya antes en claro por Ortega y de la psychologia rationalis, la cual tos paralogismos se apoya en las ideas
Gasset al destacar hasta qué punto concluye que un ser pensante sola- desarrolladas en la "Analítica trascen-
"tengo que cargar con mi cuerpo". mente puede concebirse como sujeto, dental" (VÉASE). Las categorías o
El "tengo que cargar con" es la ex- es decir, como substancia. Hay cuatro conceptos del entendimiento introdu-
presión del "yo". paralogismos de la razón pura: cidos en la "Analítica" no poseen sig-
Rudolf Eisler, Der psychophysische ( 1 ) El paralogismo de la substan- nificación objetiva —no son "aplica-
Parallelismus, 1894. — M. Wentscher, cialidad, que dice: ( a ) La represen- bles"— salvo en cuanto tienen como
Ueber physische und psychische Kau- tación de lo que es sujeto absoluto de materia las "intuiciones". Las propo-
salität und die Prinzipien des psycho- nuestros juicios y que no puede ser siciones de que tratan los paralogis-
physischen Parallelismus, 1896. —
Edward G. Spaulding, Beiträge zur usada para determinar otra cosa, es mos en cuestión no son, sin embargo,
Kritik des psychophysischen Paralle- una substancia; (b) Yo, como sujeto aplicables a intuiciones, pues tras-
lismus vom Standpunkte der Ener- pensante, soy el sujeto absoluto de to- cienden la posibilidad de toda expe-
getik, 1900 [Abhandlungen zur Phi- dos mis juicios posibles, y esta repre- riencia. Según Kant, no puede con-
losophie und ihrer Geschichte, 16]. sentación de mí mismo no puede ser fundirse la unidad del "Yo pienso"
— F. Masci, I/ materialismo psico- empleada como predicado de otra co- (que acompaña a todas las representa-
fisico e la dottrina del parallélisme) in sa; (c) Yo, como ser pensante (o ciones) con la unidad trascendental
psicología, 1901. — Johannes Rehm- alma), soy substancia. del yo como substancia simple y co-
ke, "Wechselwirkung und Paralleli- (2) El paralogismo de la simplici- mo personalidad. Derívase de ello
smus", Gedenkschrift für R. Haym,
1902. — R. Reininger, Das psychophy- dad, que dice: ( a ) La acción de que la demostración racional de la in-
sische Problem, 1916. — L. M. Rava- aquello que no puede ser considerado mortalidad, substancialidad e inmate-
gnani, La unidad psicofísica, 1953. como una concurrencia de varias co- rialidad del alma se funda en paralo-
PARALOGISMO se llama con fre- sas actuando a la vez, es una acción gismos. La existencia del alma y sus
cuencia al sofisma (VÉASE); lo que simple; (b) El alma o yo pensante es predicados solamente pueden ser para
hemos dicho de éste puede valer tal clase de ser; (c) El alma o yo Kant postulados de la razón práctica.
también, pues, para aquél. A veces, pensante es simple. Las objeciones formuladas por Kant
sin embargo, se distingue entre so- ( 3 ) El paralogismo de la persona- contra las demostraciones —o preten-
fisma y paralogismo. Algunas de las lidad, que dice: ( a ) Aquello que es didas demostraciones— de la psycho-
distinciones propuestas son: (1) El consciente de la identidad numérica logia rationalis son rechazadas por
sofisma es una refutación falsa con de sí mismo en distintos momentos, es quienes admiten un tipo de intuición
conciencia de su falsedad y para con- una persona; ( b ) El alma es cons- capaz de aprehender directamente la
fundir al contrario, tanto al que sabe ciente de la identidad numérica de sí realidad, unidad o personalidad del
como al que no sabe; el paralogismo misma en diversos momentos; (c) El yo. Así ocurre con los idealistas post-
es una refutación falsa sin concien- alma es una persona. kantianos (intuición intelectual) y, en
cia de su falsedad. (2) El sofisma (4) El paralogismo de la idealidad, la época contemporánea, con autores
es una refutación basada en una que dice: (a) La existencia de lo que como Bergson (intuición directa de la
prueba inadecuada (Cfr. De Soph. solamente puede inferirse como causa intuición). Debe advertirse, sin em-
EL, 8, 169 b 30 sigs.). (3) El sofis- de percepciones dadas tiene existencia bargo, que los autores citados no tra-
ma es un argumento aparente; el pa- meramente dudosa; (b) Todas las tan de probar la existencia del "alma"
ralogismo es un silogismo falso en apariencias externas son tales, que su en sentido tradicional, sino más bien
la forma. existencia no es inmediatamente per- intuir una realidad psíquica, o psíqui-
Nosotros hemos descrito los casos cibida y únicamente pueden ser infe- co-espiritual, directamente experimen-
principales de sofisma y paralogismo ridas como causa de percepciones da- table.
en el artículo sobre el sofisma. Usa- das; ( c ) Por tanto, la existencia de Louis Rougier ha empleado el tér-
remos aquí el término 'paralogismo' todos los objetos de los sentidos exte- mino 'paralogismo' en un sentido más
en el sentido especial que le ha dado riores es dudosa (K. r. V., A 348-81). similar al de los antiguos que al de
Kant en la Dialéctica trascendental En la segunda edición de la Crítica Kant. Según Rougier, el racionalismo
de la Crítica de la razón pura. Kant de la razón pura, Kant indica que el (por el cual entiende la "ontología
distingue, en efecto, entre los para- entero modo de proceder de la psico- tradicional" desde Platón y Aristóteles
logismos formales, o falsas conclusio- logía racional se halla dominado por hasta Descartes y Leibniz) ha sido
nes en virtud de la forma, y los pa- un paralogismo. Éste puede hacerse víctima de múltiples paralogismos, ta-
ralogismos trascendentales, que tienen explícito mediante el silogismo si- les como el de la transformación de
su base en la naturaleza humana y guiente: ( a ) Lo que no puede pen- una verdad relativa en verdad abso-
producen una "ilusión que no se sarse de otro modo que como sujeto, luta, el del caso de la esencia a la
puede evitar, pero que se puede des- no existe de otro modo que como su- existencia, el del paso de la definición
pejar". Los paralogismos trascenden- jeto y es, por tanto, substancia; (b) a su objeto, el de la confusión entre la
tales son la primera clase de las "con- Un ser pensante, considerado mera- verdad formal y la verdad material
clusiones racionales dialécticas" fun- mente como tal, no puede ser pensado de las proposiciones (o entre la forma
dadas en ideas (en el sentido kan- de otro modo que como sujeto; (c) y la materia en el razonamiento), el
tiano) trascendentales. Entre los pa- Por tanto, existe solamente como su- del paso de lo formalmente necesario
ralogismos trascendentales o de la jeto, es decir, como substancia (K. r. a lo absolutamente necesario, y otros
razón pura se destacan los paralogis- V., B 410-12). análogos (Les paralogismes du ratio-
369
PAR PAR PAR
nalisme. Essai sur la théorie de la Mientras ejercía la carrera, en los fe- también para dominarlo. En este pun-
connaissance [1920]). rrocarriles, se interesó por cuestiones to interviene la filosofía política de
PARAONTOLOGÍA. Véase BECKER económicas y sociológicas a las que Pareto, que influyó sobre la ideolo-
(OSKAR) . consagró el resto de su vida. De 1892 gía del fascismo especialmente por
PARAPSICOLOGÍA. Véase META- a 1908 fue profesor en la Universidad las tesis de la desigualdad social, de
PSÍQUICA. de Lausana, retirándose este último la circulación de las élites, del orden
PARÉNTESIS. Consideremos las año a Celiny, cerca de Ginebra, don- como base de la persistencia del Es-
fórmulas: de escribió sus más importantes obras. tado y de la estructura corporativa
Las investigaciones de Pareto son de éste.
consideradas como investigaciones so- Obras: Cours d'économie politique,
ciológicas, pero ello debe entenderse 2 vols., 189G-1897. — Le péril socia-
(1) puede leerse: liste, 1900. — Les systèmes socialistes,
en un amplio sentido, que incluye la
Si se publican muchos libros, en- sociología del saber, la psicología so- 2 vols., 1902-1903. — Manuale tfeco-
tonces las tarifas de los impreso- cial, la economía e inclusive la filoso- nomía política, 1906 (trad, esp.: Ma-
res aumentan o la cultura se po- nual de economía política, 1946). —
fía de la historia. Importante es sobre Le mythe vertuiste et la littérature
pulariza ( 3 ). todo su teoría de las derivaciones.
(2) puede lerse: immorale, 1911. — Trattato di socio-
Según Pareto, los hombres ocultan sus logía genérale, 2 vols., 1916, 2' ed., 3
Si se publican muchos libros o las verdaderas intenciones, a veces no vols., 1923. — Fatti e teorie, 1920.
tarifas de los impresores aumen- enteramente conocidas por ellos mis- — Compendio di sociología genérale,
tan, entonces la cultura se po- mos y con frecuencia "reprimidas" 1920. — La transformazione délia de-
pulariza (4). por diversos medios, entre los cuales mocracia, 1921. — Corrispondenza,
El significado de (3) es distinto destacan las ideologías encubridoras ed. G. Pensini, 1948. — Bibliografía
(véase IDEOLOGÍA), la afirmación de por Rocca y Spinedi, 1924. — Véase
del de (4). La diferencia puede ad- G. H. Bousquet, Précis de sociologie
vertirse en las fórmulas (1) y (2) la autoridad y el apoyo en las tra- d'après P., 1925. — Id., id., V. P. Sa
mediante la distinta colocación de diciones. Mucho de lo que se consi- vie et son oeuvre, 1928. — S. G. Scal-
los paréntesis. Éstos son usados en dera como saber es, por consiguiente, fati, Studi paretiani, 1932. — A.
la lógica formal simbólica con el una derivación de intenciones ocultas. Cappa, V. P., 1934. — L. I. Hender-
fin de agrupar las fórmulas de ciertos La misión del filósofo y del sociólogo son, Pareto's General Sociology, 1935.
modos y permitir una determinada es penetrar a través de estas capas — Franz Borkenau, P., 1936 (trad,
lectura de ellas. Los paréntesis son, encubridoras y descubrir el auténtico esp., 1941). — T. Parsons, The Struc-
motivo o motivos de los actos huma- ture of Social Action, 1937. — N.
pues, una parte de la llamada pun- Quilici, V. P., 1939. — Talcott Par-
tuación lógica. nos. Es una tarea difícil, puesto que sons, The Structure of Social Action,
Se adopta la convención de no usar estos motivos pueden ser, y son casi 1937. — N. Quilici, V. P., 1939. —
paréntesis en torno a una sola letra siempre, de carácter irracional e iló- P. M. Arcari, P., 1948. — W. Hirsch,
sentencial o en torno a una expre- gico y están envueltos, además, por V. P., 1948. — Varios autores, V. P.,
sión lógica completa. Por este mo- distintas interpretaciones. Pero es una l'economista e il sociólogo, 1948 [en
tivo (1) y (2) no han sido escritos tarea cuya dificultad queda compen- el centenario del nacimiento]. — G.
respectivamente : sada por la fecundidad de sus resul- La Ferla, P., filosofo volteriano, 1954.
tados, pues la disolución de todas las — G. H. Bousquet, P. (1848-1923).
derivaciones permite ver los residuos — Le savant et l'homme, 1960.
últimos de las actuaciones humanas. PARÍS ( E S C U E L A D E ) . Suele
como hubiera sucedido de no haberse darse el nombre de "Escuela de Paris"
Estos residuos últimos son un con-
adoptado la mencionada convención. (y también "los parisienses") a un
En la notación simbólica (VÉASE) junto de instintos, algunos de los cua-
les son de carácter natural (como los grupo de pensadores que profesaron
propuesta por Lukasiewicz, se supri- en París en el siglo xiv. Este grupo es
men los paréntesis. Así, la fórmula: instintos sexuales) y otros de carác-
ter social o, mejor dicho, natural- conocido a veces con el nombre de
social (como la solidificación cre- "Escuela de Buridan" por haber sido
con la cual se expresa una de las ciente de las agrupaciones humanas Juan Buridan (VÉASE) su principal, o
leyes de transitividad (o leyes de los y la expresión simbólica ). Ahora bien, su más conocido, representante. Los
silogismos hipotéticos) en la lógica la explicación de los residuos últi- "parisienses" más destacados son, ade-
sentencial, se escribe en la notación mos no es suficiente para compren- más de Juan Buridan, Nicolás de
citada: der las causas de los acontecimientos Oresme, Alberto de Sajonia o de
en los individuos y en las agrupacio- Helmstadt y Marsilio de Inghen. Se-
donde 'C' es equivalente a nes humanas; es necesario agregar los gún Pierre Duhem (Le système du
Sobre el sentido de 'paréntesis factores externos, tales como el clima, monde, tomo IV [1916], pág. 125), el
como 'paréntesis fenomenológico', la raza y otros. Conocidos los resi- grupo en cuestión es impropiamente
véase EPOJÉ, FENOMENOLOGÍA, HUS- duos y los factores, las actuaciones calificado de "nominalista", pues aun
SERL (EDMUND). humanas y, con ello, las ideologías, cuando recibió considerables influen-
PARETO (VILFREDO) ( 1848- se hacen transparentes. Pero el siste- cias nominalistas, especialmente de
1923) nació en París. A los 10 años ma de fuerzas —y de equilibrios— Guillermo de Occam, y hay no poco
de edad se trasladó a Italia, y cursó sociales así construido sirve no sola- de nominalismo en sus posiciones, no
la carrera de ingeniero en Turin. mente para entender al hombre, mas pueden olvidarse en él los ingredien-
370
PAR PAR PAR
tes tomistas y escotistas. Por tal moti- "miembros" se cita al respecto a Si- cual se describe el viaje del filósofo
vo, Duhem propone calificarlo de mone de Beauvoir, F. Jeansson, M. hasta llegar en presencia de la Diosa
"ecléctico". Importantes contribucio- Merleau-Ponty ( si bien este último ha de la Verdad. La Diosa le muestra
nes de los filósofos de París fueron roto con Sartre, especialmente con las el camino de la Verdad — objeto de
sus trabajos en física, y en particular últimas orientaciones p o l í t i c a s de la segunda parte del poema. La ter-
el desarrollo de la doctrina del ímpe- éste). cera parte contiene el llamado Ca-
tu (VÉASE). Según Duhem, la "Escue- Para la "Escuela de París" en el mino de las Opiniones o de las Apa-
la de París" constituye el principal, primer sentido véanse sobre todo las riencias. De estas tres partes la se-
si no el único antecedente, al final de obras de Pierre Duhem: Les origines gunda es la que ha sido más estu-
la Edad Media, de la física moderna de la statique, 2 vols., 1903-1906. — diada y la que, de acuerdo con mu-
y especialmente de la formulación del îd., id., Études sur Leonard de Vinci; chos intérpretes, constituye el núcleo
principio de inercia (VÉASE). Otros ceux qu'il a lus, ceux qui Tont lu, 3 del pensamiento de Parménides. Este
vols., 1906-1913 (I, 1906; II, 1909;
historiadores (Anneliese Maier, C. Mi- III, 1913). — id., id., Le système du núcleo consiste en una proposición
chalski, M. Clagett, etc. —véase bi- monde. Histoire dos doctrines cosmo- irrebatible: "El Ser es, y es imposi-
bliografía—) han puesto de relieve logiques de Platon à Copernic. 10 ble que no sea", junto a la cual se
que, además de los "parisienses", y a vols., especialmente vols. IV, 1916 y afirma: "El No-Ser no es y no pue-
veces anteriormente a ellos, hay que V, 1917. — Véanse también las obras de ni siquiera hablarse de él". Unidas
mencionar al respecto a los "Merto- de C. Michalsld, Anneliese Maier v a estas dos proposiciones hay una ter-
nianos" (VÉASE) — de los que se habla Marshall Clagett mencionadas en la cera: "Es lo mismo el Ser que el Pen-
también como de una "Escuela de bibliografía de MERTONIANOS. sar [esto es, la visión de lo que es]".
Oxford" (VÉASE). En a l g u n o s ca- PARMËNIDES (nac. ca. 540/539 De estas proposiciones se derivan
sos, en efecto, los mertonianos antici- antes de J. C. en Elea), fue, según una serie de consecuencias. Las más
paron a los parisienses y en otros Diogenes Laercio, discípulo de Jenó- importantes son: ( 1 ) Hay solamen-
desarrollaron sus doctrinas en forma fanes de Colofón, y, según Teofrasto, te un Ser; (2) El Ser es eterno; (3)
más similar a las luego elaboradas por discípulo de Anaxímenes. Parece, ade- El Ser es inmóvil; (4) El Ser no
los físicos modernos de lo que hicie- más, probable su relación con algu- tiene principio ni fin. El procedimien-
ron los parisienses, pero no hay duda nos pitagóricos, entre ellos Aminias to de que Parménides se vale para
de que estos últimos constituyen un y Dioquetas. Estas vinculaciones in- demostrar la verdad de estas proposi-
"grupo" sobremanera importante en la telectuales pueden explicar algunos ciones es el de la reducción al ab-
historia de la ciencia, y especialmente rasgos de la doctrina de Parménides, surdo de todas las proposiciones con-
de la física. en particular dos de ellos: el monis- tradictorias con ellas. Tomemos al-
La influencia ejercida por los filó- mo v el formalismo. Pero además gunos ejemplos. ( 1 ) es verdadero,
sofos de la Escuela de París fue en de llevar a plena madurez ciertas porque si existiera otro ser, debería
muchos respectos paralela a la ejerci- especulaciones anteriores, Parménides haber algo que lo separara del Ser.
da por los Mertonianos; en otros ca- representa un punto de partida para La entidad que separase el Ser pri-
sos, las dos escuelas influyeron a un una nueva manera de filosofar ·—· una mero del segundo debería, empero,
tiempo sobre varios pensadores. Nos nueva manera que ha sido, en mu- ser o ( a ) otra realidad o (b) un no
hemos referido a estas influencias al chos respectos, "ejemplar", pues ha ser (vacío). Si fuera (a) debería
final del artículo Mertonianos. En "representado" una de las pocas po- haber otra realidad que lo separara
cuanto a la influencia más directa de siciones metafísicas radicales que se del Ser y así hasta el infinito. Si
los parisienses, puede mencionarse a han dado en la historia del pensa- fuera ( b ) sería un no ser y, por con-
autores como Dominico de Clavasio miento filosófico de Occidente. siguiente, no existiría. ( 2 ) es verda-
(Practica gcomctrie; De cáelo), Enri- Es común presentar la doctrina de dero, porque si el Ser no hubiera exis-
que de Hesse; Lawrence de Escocia, Parménides en oposición a la de He- tido siempre, debería haber un mo-
Jorge de Bruselas, Tomás Bricot, Pe- ráclito. Éste había mantenido que mento en el cual no existiera, es decir,
dro Tartareto, Juan Dorp (de Ley- "todo fluye" es decir, todo está en no fuera. Pero el no-ser es imposible,
den), etc. Importante en la influencia movimiento. Parménides sostiene, en siendo contradictorio con el Ser. Aná-
de los maestros de París fue el "mé- cambio, que "todo [lo que es] es", logo argumento es válido para el fu-
todo gráfico" de Nicolás de Oresme, es decir, todo está en reposo. Ahora turo, de modo que el Ser no sola-
que fue aplicado por autores influidos bien, aunque la contraposición entre mente ha sido siempre, sino que tam-
por parisienses y por mertonianos, o Heráclito y Parménides resulta ilu- bién será siempre. (3) es verdadero,
ambos a un tiempo. minadora, no es suficiente. El pensa- porque si el Ser se moviera debería
Se ha dado también a veces el nom- miento de Parménides ofrece consi- haber algo en lo cual se mueve.
bre de "Escuela de París" a un grupo derables dificultades para su inter- Pero como solamente hay un Ser, el
de tendencias contemporáneas, princi- pretación. A algunas de ellas nos re- movimiento es imposible. (4) es ver-
palmente existencialistas, que florecie- feriremos al final del presente artícu- dadero, porque si el Ser tuviera prin-
ron durante unos años, después de la lo. Por el momento, reseñaremos las cipio —o fin— debería haber otro
Segunda guerra mundial, en dicha ca- afirmaciones capitales contenidas en ser que lo limitara. Pero solamente
pital. J.-P. Sartre fue considerado co- la doctrina. hay un Ser y, por lo tanto, no puede
mo el adalid de la escuela, que ha Esta doctrina es expuesta en un ser limitado por ningún otro ser.
tenido, además de influencias filosófi- poema dividido en tres partes. La En cuanto a la unidad mencionada
cas, resonancias literarias. Entre otros primera parte es un proemio en el del Ser con el Pensar, se demuestra
371
PAR PAR PAR
principalmente señalando que puesto co) del cual puede decirse que es ros filósofos griegos, 1952). — J. H.
que ningún No-Ser puede ser pensa- como una esfera; (el) 'Ser' es el tér- M. M. Loenen, Parménides, Melissas,
do, todo pensamiento de una entidad mino que designa la razón y la po- Gorgias. A Reinterpretation of Elea-
es a la vez pensamiento del ser de sibilidad de reducir a ella toda reali- tic Philosopha, 1959. — A. Speiser,
esta entidad. dad y toda diversidad. En cuanto Ein Parmenides-Kommentar. Studien
El Camino de la Verdad es el que a ( III ), ha habido dos opiniones prin- zur platonischen Dialektik, 2' ed.,
1959. — Fernando Montero Moliner,
siguen los inmortales — y los filósofos cipales: (a2) 'El Ser es' significa Έ1 Parménides, 1960 [especialmente so-
que reciben la revelación a la vez Ser es el Ser' y, por lo tanto, la pro- bre la "doctrina de la opinión"]. —
racional y mística de los inmortales. posición de Parménides es la expre- Véase asimismo la bibliografía de
El Camino de las Opiniones o de la sión del principio lógico de identidad PRESOCRÁTICOS. — Sobre el diálogo
Apariencia es el que deben seguir y constituye una tautología; (b2) Έ1 Parménides de Platón, véase: H. Höff-
los seres mortales, los cuales viven Ser es' significa 'El Ser existe' y, por ding, Bemerkungen über den platoni-
en el mundo de la ilusión. Dentro consiguiente, εστί es un predicado schen Dialog Parménides, 1921. —
de este mundo de la ilusión y de la del Ser y no una simple repetición Donald Sage MacKay, Mind in the
Parménides: A Study in the History of
apariencia se encuentran los fenóme- en una fórmula de identidad. Nuestra Logic, 1924. — Jean Wahl, Étude sur
nos de la Naturaleza y, por consi- opinión entre todas estas interpreta- le "Parmenide" 'de Platon, 1926 (hay
guiente, las explicaciones cosmológi- ciones favorece a (c), (bl), (cl) y trad. esp.). — E. R, Dodds, "The
cas. Por eso tales explicaciones son (b2). Consideramos asimismo muy Parménides of Plato an the Origin
presentadas por Parménides no como probable la interpretación (a2), pero of the Neoplatonic One'", Classical
expresiones de la Verdad, sino como siempre que se admita que Parmé- Çuarterly, XXII (1928), 129-42. —
resultado de "las opiniones de los nides pretendía aplicar la tautología Max Wundt, Platons Parménides,
hombres". No se trata, así, propia- a la realidad. 1935. — Azary Weber, Essai sur la
deuxième hypothèse du Parmenide,
mente de verdades. Pero no se trata Edición de fragmentos del poema 1937. — E'. Paci, II significato del
tampoco de falsedades completas. De de Parménides en H. Diels, Das Parmenide nella filosofía di Platone,
hecho, el Camino de la Apariencia Lehrgedichte des Parménides, 1897, 1938. — F. M. Cornford, Plato and
parece constituir una especie de ruta y en Diels-Kranz, 28 (18). Ediciones Parmenídes, 1939. — G. Huber, Pla-
intermediaria entre el Camino del anteriores de fragmentos habían sido tons dialektische Ideenlehre nach dem
Ser y el del No-Ser. hechas por A. Peyron, Empedoclis et zweiten Teil des "Parmcnides", 1951.
Parménides fragmenta, 1810; H. — E. A. Wyller, Platons Parménides
Muchas son las interpretaciones que Stein, Die Fragmente des Parménides
se han dado del pensamiento de Par- •περί φύσεως (Symbola philologorum in seinem Zusammenhang mit Sympo-
sium und Politeia, 1961 [interpreta-
ménides. La mayor parte de ellas se Bonnensittm in honorem Frit/. Rit- ción heideggeriana]. — Véase tam-
centran en torno a tres problemas: schelii coll., 1864-1867). V. también bién el texto de V. Brochard citado
(I) la relación entre la doctrina de T. Davidson "Fragments of Parméni- en la bibliografía del artículo PARTI-
la Verdad y la doctrina de la Apa- des", The Journal of Spéculative Phi- CIPACIÓN.
riencia; (II) la interpretación del lophu, IV (1870), 1-16. — Traducción PARÓNIMO. Véase SINÓNIMO.
término 'Ser'; (III) la interpretación española y comentario por D. García PARRA (PORFIRIO). Véase BA-
Bacca en su versión de Los Presocrá-
del sentido de la proposición 'El Ser ticos, 1941, y en El poema de Parmé- RREDA (GASINO).
es'. En lo que toca a (I) las teorías nides, 1943. Comentarios por W. J. PARTE. Véase TODO.
más importantes han sido las siguien- Verdenius en Parménides, Some PARTICIPACIÓN. La noción de
tes: (a) la doctrina de la Verdad es Comment« on His Poem, 1942. — participación, expresada con diver-
la única verdadera, y expresa la opi- Jean Beaufret, Le poème de Parmeni- sos vocablos μέτεξις, μετάληψις, μιξις,
nión de Parménides, mientras que la de, 1955 (texto griego, trad, francesa κράσις, παρουσία—, es central en la
doctrina de la Apariencia es falsa, y comentatio). — Véase H. Kösters, filosofía platónica y, en general, en
y expresa la opinión de los filósofos Das parmenidische Sein im Verhältnis todo el pensamiento antiguo. De un
zur platonischen Ideenlehre, 1901. —
contra quienes se dirige Parménides, E. de Marchi, L'ontologia e la feno- modo general puede resumirse así:
o la opinión del hombre común; (b) menología di Parmenide Eleate, 1905. la relación entre las ideas y las cosas
la doctrina de la Verdad es la ver- — V. Sanders, Der Idealismus des sensibles, y aun la relación de las
dadera, pero la doctrina de la Apa- Parménides, 1910. — Karl Reinhardt, ideas entre sí, se efectúa mediante
riencia puede ser admitida como una Parménides und die Geschichte der participación; la cosa es en la me-
filosofía subsidiaria; (c) la doctrina griechischen Philosophie, 1916, 2* ed., dida en que participa de su idea o
de la Verdad es la única verdadera, 1959. — Mario Untersteiner, Í poeti forma, de su modelo o paradigma.
filosofi della Grecia. Parmenide, 1925
y es la que poseen los dioses, mien- [Estudio crítico: págs. 5-195; Testi- En lo que toca a las cosas sensibles,
tras que la doctrina de la Apariencia monios en trad, ital.: págs. 197-233]. esta relación supone la adscripción
es la que poseen los hombres y de la — H. Fraenkel, "Parmenides-Studien", a las mismas de una realidad inferior
que deben desprenderse. En lo que en Nachritchen von der Gesellschaft de una especie de disminución del
se refiere a (II), las opiniones prin- der Wissenschaften zu Göttingen. Phi- ser, análogamente a como las sombras
cipales han sido: ( a l ) El Ser es una los.-Hist. Klasse (1930), 153 y sigs. — poseen una realidad inferior y subor-
realidad material, una esfera (VÉA- G. Calogero, Studi sull'Eleatismo, dinada respecto a los cuerpos que las
SE), de modo que la filosofía de 1932. — E. Brodero, "Parmenide", producen. Platón no ignora, cierta-
Parménides es una cosmología; (bl) Sophia, II (1934). — W. Jaeger, The
Theologt/ of the Early Greek Philoso- mente, las dificultades que tal noción
El Ser es una realidad inmaterial, phers, 1947 [Gifford Lectures, 1936] implica y con anterioridad a Aristó-
un principio metafísico (u ontológi- (trad, esp.: La teología de los prime- teles formula ya, en el curso de varios
an
PAR PAR PAS
ejercicios dialécticos, algunas de las lo espacial queda de este modo elimi- no pudiendo definirse mediante estos
más esenciales. Así, en el Parménides nada, pues sólo habida cuenta de la dos últimos términos, como algo
(131, A-Ε), cuando, después de se- peculiaridad de las ideas en cuanto opuesto a ellos, porque lo "lógico" no
ñalar que no puede dudarse de la entidades que pueden repartirse sin entraría, por principio, dentro de su
existencia de ciertas formas, y de perder su unidad puede entenderse la marco. La idea de participación apli-
que las cosas "por el hecho de par- difícil cuestión de la participación. cada al primitivo (VÉASE) plantea
ticipar de ellas, reciben sus eponi- Puede decirse, pues, que la inter- un problema que afecta a la idea
mias, de suerte que la participación pretación de la noción de participa- misma del hombre y representa, por
en la semejanza las hace semejantes; ción en Platón gira en torno a la lo tanto, una de las cuestiones capi-
en la magnitud, grandes; en la be- cuestión de si se trata para el filóso- tales de la antropología filosófica.
lleza y en la justicia, justas y be- fo de una participación real o de Sobre la teoría griega de la parti-
llas", pregunta si la cosa participa una participación ideal. En el primer cipación, especialmente la teoría pla-
de la totalidad de la idea o sólo de caso las ideas son entidades que se tónica: Victor Brochard, Études de
philosophie ancienne et de philoso-
una parte de ella. Puesto que debe reparten (inclusive física y espacial- phie moderne, 1912, ed. V. Delbos
aceptarse que la idea permanece mente) en las cosas; en el segundo, ("La théorie platonicienne de la par-
una en cada uno de los múltiplos, no son modelos de las cosas. Nos hemos ticipation d'après le Parménide et le
hay otra solución, afirma el joven inclinado a esta segunda interpreta- Sophiste", págs. 113-50; trad. esp. en
Sócrates, que suponerla análoga a la ción, pero sin olvidar que la cues- Estudios sobre Sócrates t/ Platon,
luz que, sin estar separada, ilumina tión es presentada frecuentemente 1940). _ M. D. Philippe, "La par-
cada cosa. Pero Parménides manifies- ticipation dans la philosophie d'Aris-
por el propio Platón en forma dialéc- tote", 1949, Revue thomiste, XLIX,
ta que puede ser también como el tica, de modo que una decisión ta- 254-77. — A. Rey, Logique mathéma-
velo tendido sobre una multiplicidad, jante resulta aventurada. Pero la se- tique et participation à la fin du
y entonces cada cosa participar de gunda interpretación tiene una con- Ve siècle hellénique, 1935. — W. J.
una parte de la idea. Habiendo de siderable ventaja: la de que ofrece Verdenius, "Partizipation und Kontem-
admitirse que la unidad de la idea se la posibilidad de concebir también plation in altgriechischen und in mo-
reparte sin dejar de ser unidad, ya la participación como la relación entre dernen Deuchen", Ratio, III (1960),
que de lo contrario se llega a resul- números y cosas al modo pitagórico. 8-21. — Sobre la doctrina de partici-
tados absurdos (como se hace pa- El modo como Aristóteles criticó a pación en Santo Tomás: Cornelio Fa-
tente sobre todo en los casos de las bro, La nozione metafísica di parteci-
Platón sobre este punto parece apo- pazione seconda S. Tommaso d'Aqui-
ideas de magnitud e igualdad), pa- yar la interpretación aquí escogida. no, 1939, rééd., 1950. Continuación y
rece tener que concluirse de todo ello En otro sentido, Lévy-Bruhl dis- ampliación de esta obra en: Participa-
que una definición de la participa- tingue entre el principio de partici- tion et causalité selon S. Th. D'A.,
ción no es en modo alguno fácil, y pación, propio del hombre primitivo, 1961. — L. B. Geiger, O. P., La parti-
nos deja flotando, tan pronto como y el principio de contradicción, que cipation dans la philosophie de Saint
la intentamos, en un "océano de ar- rige el pensar del hombre civilizado. Thomas d'Aquin, 1942 [Bibliothèque
gumentos". Tal dificultad es insisten- Para el primitivo no hay, según Lévy- thomiste, 33]. — Kurt Krenn, Vermitt-
temente subrayada por Aristóteles, lung und Differenz. Vom Sinn des
Bruhl, exclusión de lo contradictorio Seins in der Befindlichkeit der Parti-
quien, después de acumular sus clá- y aun de lo simultáneamente con- zipation beim hl. Thomas von Aquin,
sicas objeciones acerca de la teoría tradictorio, pues una cosa puede ser 1962 [Analecta Gregoriana, 121]. —
de las ideas, reprocha a Platón y a y no ser para él al mismo tiempo. Sobre el principio de participación en
Pitágoras —cuya noción de imita- Lévy-Bruhl formula este principio di- el sentido de Lévy-Bruhl, véase J.
ción, dice, es análoga, ya que "sólo ciendo que en las representaciones Przluski, La Participation, 1940. —
el nombre ha cambiado" (Met. A, colectivas de la mentalidad primitiva Metafísica de la participación en L.
6, 987b, 12)— el haber "dejado la "los objetos, los seres, los fenómenos Lavelle, De l'intimité spirituelle, 1955
cuestión en suspenso". Sin embargo, pueden ser, de modo para nosotros [especialmente los trabajos incluidos
Platón pretendía también resolver el en el volumen titulados "Principes
incomprensible, a la vez ellos mismos généraux de toute philosophie de la
problema y no dejarlo en su estadio y algo distinto de ellos. De un modo participation" y "Métaphysique de
de simple aclaración analítica. Más no menos incomprensible emiten y la participation', publicados respecti-
aun: que todo su pensamiento está reciben fuerzas, virtudes, cualidades, vamente en 1937 y 1950].
encaminado a encontrar una solución acciones místicas, que se hacen sen- PARTICULAR. Véase GENERAL,
definitiva. Tal ocurre en el Sofista (es- tir fuera de ellos, sin dejar de per- Juicio, PROPOSICIÓN, UNIVERSAL.
pecialmente 253 D), cuando busca la manecer donde se encuentran. En PASCAL (BLAISE) (1623-1662)
solución del problema de la partici- otros términos, para esta mentalidad nac. en Clermont (hoy Clermont-Fe-
pación de lo sensible en lo inteligible la oposición entre lo uno y lo múlti- rrand (Auvernia), se trasladó en 1631
sin una división material de éste, por ple, lo mismo y lo otro, no impone a París. Muy pronto mostró grandes
la simple comprobación de la dife- la necesidad de afirmar uno de los disposiciones para las matemáticas; a
rencia existente entre la forma común términos si se niega el otro y recí- los 11 años de edad encontró por sí
a una multiplicidad de ideas subsis- procamente" ( Les fonctions mentales solo la proposición 32 (y su prueba)
tentes, la multiplicidad de ideas dis- dans les sociétés inférieures, Cap. II, del libro I de los Elementos de Eucli-
tintas participantes en una forma úni- 2). El pensar según la participación des. A los 16 años escribió un ensayo
ca subsistente, y la diversidad de sería, así, como Lévy-Bruhl pretende, sobre las secciones cónicas (Essai
ideas irreductibles. Toda analogía con pre-lógico, y no antilógico o alógico, sur les coniques). A los 19 años
373
PAS PAS PAS
bosquejó una "máquina aritmética". las propiedades de la cicloide, estu- de acuerdo con la proyectada apolo-
En 1646, a los 23 años, tuvo lugar dio en el cual se halla el germen gía; otros han dividido los pensa-
lo que se ha llamado su "primera del cálculo infinitesimal. Entre 1656 mientos en temas. En todos los ca-
conversión". Entró en relación con y 1657 escribió las 18 cartas que se sos resaltan en el pensamiento filo-
Port-Royal (v. JANSENISMO) y efectuó conocen con el nombre de Provincia- sófico de Pascal ciertos elementos
durante los años siguientes una serie les (Lettres de Louis de Montalte à que podemos considerar centrales: su
de trabajos científicos, especialmen- un Provincial de ses amis et aux concepción del hombre, su idea de
te de física, entre los que destacaron Révérends Pères Jésuites sur la mo- la apuesta, su análisis de los dos
sus experiencias sobre el vacío (Ex- rale et la politique de ces Pères); en espíritus (el de finura y el de geo-
pcriences nouvelles touchant le vide, ellas se opuso a lo que consideraba metría) y su examen del problema
1647, Récit de la grande expérience, ser la moral casuística de los jesuí- de la prueba y la creencia. Nos
1648; fragmento de un Traité du tas, especialmente tal como se había referiremos brevemente a ellos, sal-
vide; De l'équilibre des liqueurs; De manifestado en la teoría molinista de vo a la idea de la apuesta, a la cual
la pesanteur de l'air, 1653). En 1652 la gracia (VÉASE). Central significa- hemos dedicado un artículo especial.
su hermana, Jacqueline, ingresó en ción parece tener también el año Según Pascal, el hombre es un ser
Port-Royal. Hacia la misma época 1657 en la vida de Pascal: su cre- medio y mediano, situado entre dos
tuvo lugar una intensificación de la ciente alejamiento del jansenismo de infinitos. Cuando aspira a lo supe-
"vida mundana" de Pascal, consagra- Arnauld y Nicole, demasiado penetra- rior, cae en lo inferior; cuando se
da no solamente al mundo social, do de elementos cartesianos, para sumerge en lo inferior, una luz lo
sino también a la actividad científi- acercarse a un jansenismo más extre- eleva hacia lo superior. Entre el án-
ca; es el período del "divertissement" mo marca al respecto un cambio de- gel y la bestia, anda por el mundo
y del cultivo del "espíritu de finura" cisivo. Pero ello no quiere decir que al parecer en continuo equilibrio. Más
(esprit de finesse), contrapuesto y Pascal encontrara en tal jansenismo aun: el equilibrio en todo —entre el
a la vez complementando al "espíri- radical una tranquilidad definitiva: la saber demasiado y el saber dema-
tu de geometría" (esprit de géomé- renuncia a firmar el formulario de siado poco, entre el movimiento ex-
trie). Importante fue su correspon- 1661 en el que se condenaban las cesivo y el reposo completo— parece
dencia con Fermât, especialmente so- proposiciones aparecidas en el Augus- encajar en la condición humana tan
bre la "règle des partis", que cons- tinus, de Jansenio, pero a la vez la exactamente que tendemos a reco-
tituía una de las bases del cálculo sumisión a la Iglesia contra los ex- mendar al hombre atenerse siempre a
de probabilidades, al cual contribuyó tremistas de Port-Royal (por ejemplo, su fundamental ser equilibrado. Aho-
Pascal asimismo con sus trabajos so- Martin de Barcos), la afirmación de ra bien, el equilibrio en cuestión es
bre la ruleta (1658). En la noche la vanidad del mundo y al mismo inestable. La posición media del hom-
del 23 de noviembre de 1654 tuvo tiempo la prosecución de los traba- bre está, en rigor, compuesta de la
lugar la llamada "segunda conver- jos científicos, introducen, en efecto, lucha entre extremos, pues el hom-
sión" de Pascal; precedida por las en la vida y el pensamiento de Pas- bre es a la vez un ser grandioso y
meditaciones reveladas en varios es- cal un desgarramiento y una paradoja miserable; la naturaleza humana es
critos (Sur la conversion du pêcheur; de las cuales vivió hasta el fin de "depositaría de lo verdadero y cloaca
Prière pour demander à Dieu le bon sus ideas y que dejan su profunda de incertidumbre y de error, gloria
usage des maladies} se halla expre- huella en su obra filosóficamente más y desperdicio del universo". Nada de
sada en el famoso Mémorial. En 1655 influyente: los Pensamientos sobre la extraño que en el fondo del equili-
se retiró a Port-Royal; por el Entre- religión (Pensées sur la religion, co- brio aceche sin cesar la paradoja.
tien avec M. de Saci (conversación nocidos simplemente con el nombre Por eso el hombre no puede simple-
entre Pascal y Lemaistre de Saci, de Pensées), que debían constituir mente encontrar refugio o en la con-
conservada por el secretario de éste) el cimiento de una apología de la templación del mundo inteligible o
conocemos algunas de las ideas fun- religión cristiana (La Vérité de la en la "diversión" mundana. Uno y
damentales elaboradas a la sazón por religion chrétienne). El carácter frag- otro descentran al ser humano y lo
el filósofo y luego desarrolladas en mentario de los Pensamientos no debe sumergen o en el orgullo o en el
los Pensamientos. Entre tales ideas hacer pensar, empero, que se trata olvido. Sin embargo, comprender esta
destacamos la importante, doble y de una obra fundamentalmente trun- paradoja humana no debe conducir
contrapuesta influencia confesada por ca; tal como han sido transmitidos, al hombre ni a la desesperación ni al
Pascal: la de Epicteto —conocedor poseen unidad y estructura propias, fanatismo: debe guiarlo hasta la
de la grandeza del hombre, pero ig- siendo dudoso que hubiesen podido creencia verdadera, hasta la visión
norante de su miseria— y la de ser "mejorados" y muy probable que de ese "Dios de Abrahán, de Isaac
Montaigne — sabedor de la miseria resultaran alterados caso de haber y de Jacob" que es el único capaz
humana, pero escasamente atento a su sido transformados en tratado apo- de aunar los contrarios entre los cua-
grandeza. Según Pascal, sólo el Evan- logético sistemático. les el hombre se halla a la vez despe-
gelio puede unir a estos opuestos, El problema del contenido de los dazado y atenazado. Por eso no debe
trascendiéndolos. No hay que supo- Pensamientos se halla ligado, en todo seguirse por entero el espíritu de
ner, empero, que Pascal abandonó caso, al de su forma y de su estruc- geometría ni entregarse exclusivamen- ,
completamente sus trabajos científi- turación. Varios son los planes que te al espíritu de finura; aun cuan- ;
cos. En 1654 escribió su Traité du se han presentado: unos han que- do nada puede hacerse prescindiendo
triangle arithmétique- luego estudió rido "reconstruir" los Pensamientos de cualquiera de ellos. De este modo
374
PAS PAS PAS
Pascal no se contenta con darnos ra- L. Brunschvicg (el cual publicó asi- la foi, 1935. — M. Bishop, P. The
zones o con remitirnos a intuiciones mismo una edición facsímil en 1905); Life of Genius, 1936 (trad, esp.:
sensibles. Entre la razón y la sensi- 1962, ed. L. Lafuma [con reproduc- Pascal. La vida del genio, 1946). —
bilidad se inserta un modo de cono- ción fotográfica del manuscrito]; 2 D. M. Eastwood, The Revival of Pas-
vols., 1960, ed. Z. Tourneur y D. An- cal. A Study of His Relations to Mo-
cimiento a un tiempo peculiar y uni- zieu. Entre las ediciones de Les Pro- dem French Thought, 1936. — E.
versal: el del "corazón". No es una vinciales se destaca la critica en 2 Buchholz, P., 1939. — E. Benzécri,
facultad por medio de la cual se vols., 1962, por J. Steinmann. Ed. do L'esprit humain selon P., 1939. —
aprehendan "verdades eternas". Pero textos inéditos de P. [incluyendo 15 E. Baudin, Études historiques et cri-
no es tampoco una actividad sola- nuevas Pensées), 1962, ed. J. Mes- tiques sur la philosophie de P. (I.
mente individual y subjetiva: la "lo- nard. Ed. del Discours sur les passions Sa philosophie critique. P. et Des-
gica del corazón" es el resultado de de l'amour (largo tiempo atribuido a cartes, 1946; II. Sa philosophie mo-
una integración de la universalidad P. ) por Louis Lafuma, 1950. Lafuma rale. P., les Libertins et les Jansénis-
atribuye el Discours a Charles-Paul tes: vol. i, 1946; vol. ii, 1947; III. Sa
racionalista dentro de la fe personal, d'Escoublcau, marqués de Alluye y critique de la casuistique et du pro-
lo que da a lo que es aquello sin lo de Sourdis. G. Brunet ( Un prétendu babilisme moral, 1947). — P. Hum-
cual se disuelve y, en último término, traité de P., le Discours sur les pas- bert, L'oeuvre scientifique de B. P.,
se aniquila: sentido y valor. sions de l'amour, 1959) niega asimis- 1947. — V. Giraud, P. I. Essai de
Desde este punto de vista, la mo que el Discours sea de P., contra biographie psychologique, 1949. II.
apuesta no aparece ya como una ar- la opinion de Sainte-Beuve, E. Fa- Les Pensées, 1949. — L. Lafuma,
gumentación, sino como una "intro- guet, L. Brunschvicg y otros. Recherches pascaliennes, 1949. — J.
ducción" — la introducción a la fe. Bibliografía: A. Maire, Essai biblio- Laporte, Le coeur et la raison selon
Pero como la fe hace posible tam- graphique des "Pensées" de P., 1924 P., 1950. — L. Bouyer, The Pascal
[Archives de philosophie, I, iv]. — Mystery, 1950. — J. Mesnard, P.
bién la comprensión del argumento Id., id., Bibliographie générale des L'homme et l'oeuvre, 1951. — J.
racional, puede decirse que Pascal oeuvres de P., 5 vols., 1925-1927. Guitton, P. et Leibniz, 1951. — J.
integra el creer para comprender y Hay numerosas traducciones de es- Steinmann, Pascal, 1954. — Th.
el comprender para creer en un acto critos de P. al esp., sobre todo de los Spoerri, Der verborgene P., 1955. —
único. Así, se encuentra a Dios por Pensamientos y de las Cartas provin- L. Cognet, P. Mesnard, L. Lafuma,
haberlo buscado, pero se busca asi- ciales. Para edición de escritos meno- L. Goldmann, M. Orcibal, H. Le-
mismo por haberlo ya encontrado. res citamos la ed. Opúsculos, 1957, a fèbvre, J. Russier, A. Koyré, H. Gou-
A la luz de esta integración que con- cargo del P. Félix García, O. S. A. hier, M. de Gandillac, Th. Spoerri,
Cfr. bibliografía de P. en español ci- B. P., L'homme et l'oeuvre, 1955. —
serva vivos los elementos opuestos tada infra. L. Goldmann, Le Dieu caché. Étude
hay que entender la justificación pas- Sobre Pascal véase Hermann sur la vision tragique dans les Pen-
caliana del cristianismo, y sus "prue- Reuchlin, Pascals Leben und der sées de Pascal et dans le théâtre de
bas". "De hecho, el cristianismo no Geist seiner Schriften, 1840. — A. Racine, 1955. — José Perdomo Gar-
resulta con ello aclarado: sigue sien- Vinet, Études sur Pascal, 1848. — J. cia, La teoría del conocimiento en P.,
do un misterio, pero misterio sin el Tissot, Pascal, réflexions sur ses Pen- 1956 (tesis). — R. E. Lacombe,
cual no se comprendería lo demás sées, 1869. — J. G. Dreydorff, Pas- L'apologétique de P., 1958. — E.
y menos que nada el mundo y la his- cal, sein Leben und seine Kämpfe, Mortimer, B. P. The Life and Work
toria. Si "es el corazón que siente a 1870. — J. Bertrand, B. P., 1891. — of a Realist, 1959. — J. Guitton, Gé-
K. Warmuth, Das religiöse-ethische nie de P., 1962. — E. Wasmuth, Der
Dios y no la razón", lo siente porque Ideal Pascals, 1901. — É. Boutroux, unbekannte P. Versuch einer Darstel-
la razón constituye uno de sus "mo- Pascal, 1903 (varias ediciones). — lung seines Lebens und seiner Lehre,
mentos". Pero lo siente, sobre todo, E. Janssens, La philosophie et apo- 1962. — J. Mesnard, R. Pintard, H.
porque se apoya en un "Dios vivo" logétique de P., 1906. — Fortunat Gouhier et al., P., présent. Le livre
y no en una verdad eterna o en un Strowski, Pascal et son temps, 3 vols., du tricentenaire, 1962. — P. Mesnard,
organizador del universo. Por eso hay 1907-1909. — H. R. Jordan, P. A. I. Cobry et al., artículos sobre Pascal
que buscar a Dios en Jesucristo, el Study in Religious Psychology, 1909. en Augustinus, VII, Nos. 27-28 (1962)
único que salva del ateísmo, y del — F. Gazier, Les derniers jours de P., [con "Repertorio bibliográfico pasca-
deísmo y sobre todo el único que 1911. — H. Petitot, P., sa vie reli- liano en español", pur F é l i x Ruiz,
gieuse et son apologie du christianis- págs. 421-25]. — Número especial
permite lo que es más importante me, 1911. — A. Maire, L'oeuvre de Giornale ai Metafísica (XVII,
y decisivo que el conocimiento y has- scientifique de B. P., 1912 [prólogo N° 6, 1962).
ta que la virtud: la salvación. de P. Duhem]. — J. Chevalier, P., PASIÓN. Una de las categorías aris-
Ediciones de obras de P.: Oeuvres 1922, reimp., 1957 (trad, esp.: P.,
complètes, 14 vols., 1904-1914, ed. L. s/f. ). — L. Brunschvicg, Le génie totélicas (véase CATEGORÍA) es la lla-
Brunschvicg, P. Boutroux, F. Gazier de P., 1924. — Id., id., Descartes et mada "pasión", πάσχειν , la cual se
[Les Grands Écrivains de la France]; Pascal, lecteurs de Montaigne, 1944. contrapone a la categoría llamada "ac-
Oeuvres complètes, 3 vols., 1923- — E. Jovy, Études pascaliennes, 9 ción", πoιειν. La pasión es vina "afec-
1931, ed. F. Strowski; L'oeuvre de vols., 1927-1936. — P. L. Landsberg, ción" (véase AFECCIÓN Y AFECTAR),
P., 1936, ed. J. Chevalier [La Pléia- Die Berufung Pascals, 1932. — R. esto es, el estado en que algo está
de]. La edición de Port-Royal de las Guardini, Christliches Bewusstsein. afectado por una acción — como cuan-
Pensées (1669) fue reproducida por Versuch über P., 1934 (trad, esp.: do algo está "cortado" por la acción
F. Gazier (1906). Entre otras edicio- Pascal o el drama de la conciencia
nes de la misma obra mencionamos: cristiana, 1955). — S. Yassa, Die de "cortar". En la pasión queda,
5 vols., 1779, ed. Bossut; 1803, ed. existentiale Grundlage der Philosophie pues, modificado o "afectado" aque-
Lefèvre; 1858, ed. Lahure; 1877- Pascals, 1934. — G. Desgrippes, llo de que so trata (Cat., 4, 2 a 3; Cfr.
1879, ed. Molinier; 3 vols., 1904, ed. Études sur P. De l'automatisme à también De gen. et corr., I, 7 ) . En el
375
PAS PAS PAS
sentido más general posible, la noción ración" y "perturbación" no son ne- que llama las seis pasiones fundamen-
de pasión equivale a la noción de afec- cesariamente sinónimos. Pero los estoi- tales o primitivas: la admiración (v.),
ción del ente; por eso los modos fun- cos estudiaron las pasiones especial- el amor ( v . ) , el odio, el deseo o ape-
damentales de afección del ente han mente como perturbaciones y, de con- tito (v.), la alegría (v.) y la tristeza.
sido llamados passiones entis. En un siguiente, como algo que debe ser eli- Las pasiones difieren, según Descar-
sentido menos general, pero todavía minado por medio de la razón, la cual tes, de todo otro "pensamiento" en
suficientemente general, la pasión es actúa con el fin de librar el ánimo de cuanto son "percepciones" o "senti-
la afección de algún ente o, si se quie- las pasiones, es decir, con el fin de mientos" o "emociones" del alma cau-
re, el estado de un ente en cuanto darle al ánimo la libertad. El decir sadas por algún movimiento de los
afectado por una acción; es, como se que las pasiones están contra la na- espíritus (animales) (Leí passions,
ha dicho a veces, la afección o acci- turaleza se debe, en el caso de los art. 27). Según Spinoza, hay tres pa-
dente reales de un ente. En un senti- estoicos, a su idea de que seguir la siones fundamentales: el deseo, la ale-
do más específico —y cuyo significa- naturaleza es igual a seguir la ra- gría y la tristeza. Las pasiones hacen
do ha terminado por predominar— la zón. Muchos escolásticos, especialmen- que los hombres difieran entre sí, a di-
pasión es una afección o modificación te los de tendencia tomista, estudia- ferencia de la razón, que hace que los
— o, más exactamente, el hecho de la ron las pasiones como apetitos sensiti- hombres concuerden entre sí (Eth.,
afección o modificación del alma o, en vos o, mejor dicho, como movimien- IV, prop. xxxiv y xxxv). Todos los
general, de un sujeto psíquico. Este tos suscitados por el apetito sensitivo. afectos del alma, incluyendo el amor
último sentido es el que tendremos en Se trata de ciertas energías básicas y el odio, nacen de la combinación
cuenta en el artículo presente, pero que en principio pueden hallarse tanto de las tres pasiones fundamentales.
debe tenerse en cuenta que se trata en los animales como en los hombres, Véanse también EMOCIÓN y SENTI-
de un sentido que tiene como tras- pero que en los hombres tienen un MIENTO.
fondo la significación más general de carácter especial, por cuanto son actos En la actualidad se entiende más
pasión como una forma de estar afec- y tienen, o pueden tener, un valor bien por 'pasión' todo afecto intenso
tado un ente. La pasión, passio, es co- moral. Ejemplos eminentes de pasio- y permanente, toda invasión de la
mo efecto del estar afectado o recibir, nes son el amor y el odio, la esperan- vida psíquica por un afecto que do-
pati, un acto de un ser paciente en za y el temor ( Cfr., por ejemplo, San- mina tanto la razón como la volun-
virtud del cual se le llama justamente to Tomás, S. theol, I, q. LXXIX, tad. La pasión paraliza en este caso
"paciente". Dentro de este significado LXXXI, XCVII; I-IP, q. XV, XXII la voluntad determinada por sus prin-
general la pasión puede entenderse de et a l ) . Estas son las llamadas "pasio- cipios o bien la desvía. El sentido
varios modos. Uno de ellos es una al- nes principales" y determinan de al- peyorativo de 'pasión' ha perdido,
teración o perturbación del ánimo, y gún modo las "pasiones secundarias". no obstante, su vigencia cuando se
es así como la definía Cicerón (Tuse. El considerar las pasiones como mo- ha advertido que las pasiones cons-
Dísp., IV, 6) al traducir el término vimientos suscitados por el apetito tituyen el fundamento de muchos
πάθος Se trata de una perturbatio, de sensitivo o, según algunos, como ac- desarrollos, sin ellos inexplicables, de
una commotio, la cual es según Zenón tos de la potencia apetitiva, no sig- la vida psíquica y cuando se ha in-
de Citium ( a quien se refería Cicerón nifica que las pasiones se hallen ex- tentado menos criticar las pasiones
al efecto) auersa a recta ratione, sien- clusivamente dentro del "plano apeti- que descubrir las leyes de la vida
do una contra naturam animi commo- tivo". La facultad cogitativa juzga
tio. emocional.
acerca de un objeto, indicando si es (a
Según Hegel, la pasión se subor-
La pasión como afección, conmo- su entender) bueno o malo, y la pa- dina necesuriamente a la razón, la
ción, perturbación, etc., del ánimo ha sión opera sobre este juicio. Además, cual usa de las pasiones para la rea-
sido objeto de examen por parte de la pasión está encaminada por la vo- lización de los fines esenciales del
autores antiguos, medievales y moder- luntad. Estas son por lo menos las opi- espíritu. "Si llamamos pasión —di-
nos, los cuales han procedido a defi- niones (o algunas de las opiniones) ce— al interés en el cual la indivi-
nir el sentido de 'pasión' y también a de autores tomistas. Otros autores dan dualidad entera se entrega con olvido
clasificar las "pasiones". La defini- menos importancia a la intervención de todos los demás intereses múlti-
ción de 'pasión' en el sentido apun- de las facultades cogitativa y volitiva, ples que tenga y pueda tener, y se
tado ha dependido en gran manera pero no pueden suprimirlas totalmen- fija en el objeto con todas las fuerzas
de factores no estrictamente psicoló- te, ya que entonces no se podría juz- de su voluntad, concentrando en este
gicos; en gran número de casos ha gar las pasiones moralmente y decir fin todos sus apetitos y energías, de-
sido influida por consideraciones "mo- de ellas que son buenas o malas.
rales". bemos decir que nada grande se ha
En la época moderna ha sido fre- realizado en el mundo sin pasión"
Aristóteles indicaba ya que el "ser cuente tratar las pasiones como afec-
pasivo" no es un modo simple de ser, (Fil. de la Historia, trad, esp., I,
ciones del alma, a diferencia de las
1928, pág. 59). La pasión es "el lado
pues a veces significa una corrupción acciones del alma. En la pasión el
subjetivo y, por lo tanto, formal, de
por un contrario, y a veces la preser- alma experimenta algo y resulta por
la energía de la voluntad y de la
vación de algo que está en potencia ello alterada. La "doctrina de las pa-
por lo que está en acto (De an., II, 5, actividad".
siones" abarca gran parte de la teo-
Théodule Ribot, Essai sur les pas-
417 a 14 y sigs.). En todos estos casos ría del alma humana. Tal sucede en sions, 1907. — Salvador Cuesta, El
la pasión no significa necesariamente Descartes, el cual, en su tratado Les equilibrio pasional en la doctrina es-
una "perturbación"; en suma, "alte- passions de l'âme (1649), considera lo toica y en la de San Agustín. Estudio >
376
PAS PAS PAT
sobre dos concepciones del Universo pensamiento del pensamiento inclu- l'invariante lógico nelle equazioni
a través de un problema antropoló- sive cuando se piensa como pensa- fondamentali della teoría della rela-
gico, 1947. — E. P. Papanoutsos, La miento de la realidad". De ahí el tività" ( Mise, della Facoltà di Lettere
catharsis des passions d'après Aristo- carácter autológico de tal pensamien- e Filosofía della Université di Tori-
te, 1953. — E. Mouchet, Tratado de no, 1936). — La lógica del potenzia-
las pasiones, 1953. — J.-A. Rony, Les to, lo cual no equivale, al entender
mento coi principi di Pietro Mosso,
passions, 19Θ1. — Véase también del autor, a un panlogismo meramen- 1936 (contiene los escritos de Pas-
la bibliografía de los artículos AFEC- te inmanentista y basado en una con- tore sobre la citada lógica anteriores
TAR y EMOCIÓN. cepción abstracta del pensamiento a 1936 y sistemáticamente organiza-
PASIVO (INTELECTO). Véase IN- lógico. El pensamiento puro implica, dos, así como, al fin del tomo, los
TELECTO. al entender de Pastore, la posibilidad Principi di lógica del potenziamento,
PASTORE (ANNIBALE) (1868- de una refutación del solipsismo, así de su colaborador y amigo Pietro
1956) nac. en Orbassano (Turin), como la posibilidad de una afirma- Mosso, y que habían sido ya publica-
ción de la libertad como forma espe- dos por Pastore en 1922). — La lógi-
profesor desde 1921 a 1939 en la ca sperimentale. Nuovi saggi di lógica
Universidad de Turin y director del cial de la causación. Esto es factible, del potenziamento, 1939 (comprende
Laboratorio de lógica experimental porque en último término la LP se los escritos sobre la citada lógica pu-
fundado por él en la misma Universi- presenta como "teoría de los sistemas blicados de 1936 a 1939; entre otros
dad, se ha distinguido casi siempre primitivos", siendo su objeto "la in- hay el Calcólo psicofisico a tre va-
por su trabajo lógico, orientado en vestigación del proceso de construc- riabili, así como un Apéndice de
lo que ha llamado la "lógica de la ción de las formas más elementales Pietro Mosso. Otros ensayos sobre la
potenciación" (lógica del potenzia- del pensar y de sus relaciones" (ar- "lógica de la potenciación" serán
tículo citado, pág. 341). La lógica, vis- recogidos en un volumen titulado
mento: LP). Esta lógica no coincide Logicalia). — "Sullo sviluppo delle
con la logística de Peano; no sólo ta sub specie relationis, se puede
operazioni dipendenti solo del numero
porque el uso de los símbolos es en considerar o como lógica general pre- degli enti" (Atti Scienze di T orino,
ella simplemente una medida prác- sistemática o como un sistema lógico 1939-1940). — Scritti di varia filoso-
tico-lingüística y no el resultado de particular. Según Pastore, la vincu- fía, 1940. — "Sul compito critico della
ciertas exigencias teóricas, sino tam- lación de la deducción del discurso filosofía secondo la lógica del poten-
bién, y muy especialmente, porque (D) con la intuición lógica del uni- ziamento con vestigi d'intuizione ló-
los principios de que parte son dis- verso (U) constituye el eje central de gica in Aristotele", Archivio di filo-
toda indagación lógico-gnoseológica. sofía (1940). — "L'equivoco teorético
tintos de los de la "logística". La LP della ragione nei fondatori della filo-
ha sido elaborada, por lo demás, no La relación fundamental D-U y sus
sofía dell'esistenza" (Memoria della
sólo por Annibale Pastore, sino asi- leyes correspondientes contienen, co- Accademia di Scienza dell'Instituto
mismo por su colaborador Pietro mo elementos suyos, la demostrabili- di Bologna, 1939). — L'adversione
Mosso, a quien se debe la generali- dad y la intuicionabilidad. De ahí la alia lógica, 1942. — La filosofía di
zación lógica de los postulados de existencia de formas de identidad Lenin, 1946. — La volontà dell'assur-
Pastore. Entre otras características, la (contrariamente a la tesis de la iden- do. Storia e crisi deiresistenzialismo,
tidad absoluta), de variaciones rela- 1948. — LoEJcalia. Saggi di lógica e
LP tiene la de usar en lógica los di filosofía della scienza, 1957 [inclu-
símbolos de potencia (a 2 ) y de coefi- tivas; en suma, de la "potenciación".
Los mismos principios de la física ye "II mió pensiero filosófico" citado
ciente (2a). Estos símbolos, cree Pas- infra], — Id., id., Introduzione alia
tore, no se agotan en su uso opera- (del conocimiento del mundo físico) metafísica della poesía. Saggi critici,
torio, sino que responden a estructu- son comprensibles a base de la in- 1957. — Id., id., Dionisio. Saggi cri-
ras últimas de toda relación entre el variancia lógica de diversas relacio- tici sul teatro trágico, 1957. -— Se han
pensar lógico y la realidad. En rigor, nes. Con lo cual la lógica no es una indicado sobre todo los trabajos relati-
y como Pastore ha señalado, la misma operación exclusivamente analítica ni vos a la "lógica de la potenciación",
ley de tautología tiene una natura- una pseudo-dialéctica, sino una forma así como aquellos que puedan contri-
de lo real que tiene una base "ex- buir al conocimiento de la obra origi-
leza extralógica; si, por un lado, el nal de Pastore. Éste es autor también
intento de demostración reintroduce perimental".
de gran número de trabajos de inter-
en ella lo demostrado, por otro lado Escritos principales: La vita delle pretación histórico-sistemática sobre
no se puede tampoco eludir el pro- forme letterarie, 1892. — Sopra la filósofos y sobre místicos (por ejemplo,
blema por medio de una considera- teoría della scienza, 1903. — Lógica sobre San Juan de la Cruz). — Véase
ción puramente postulativa de la ley •fórmale dedotta dalla considerazione su autoexposición titulada "II mió pen-
di modelli meccanici, 1907. — Mac· siero filosófico" en el libro de M. F.
tautológica. Las bases filosóficas de chine logiche, 1906 [conferencia]. —
semejante lógica se hallan en la tesis Sciacca, Filosofi italiani contempora-
Del nuovo spirito della scienza e del- neí, 1944, págs. 333-49. — Sobre Pas-
del "pensamiento puro'', concebido, la filosofía, 1907. — Sull'origine
según dice Pastore (Cfr. autoexposi- tore, véase: F. Selvaggi, Dalla filoso-
delle idee in ordine al problema fía alia técnica. La lógica del poten-
ción citada en la bibliografía: Sciac- dell'universale, 1909. — Silogismo ziamento, 1947, así como el capítulo
ca, pág. 338), como "el pensamiento e proporzione, 1910. — II pensiero dedicado a LP en el libro de R. Mic-
en la producción lógica de sí mis- puro, 1913. — II problema della celli, La filosofía italiana attuale,
mo", como pensamiento que "se com- causalité con particolare riguardo alia 1937, págs. 301-3 (trad, esp.: La fi-
teoría del método sperimentale, 2 vo- losofía italiana actual, 1941).
prende lógicamente a sí mismo, como lúmenes, 1921. — "Nuovi orizzonti
íntima esencia, unidad y proceso sis- della filosofía teorética in relazione PATOCKA (J.). Véase MASSAHYK
temático de lo cognoscible". Su pu- alia teoría della relatività", Logos (THOMAS G.).
reza consiste en "ser y en saberse (1922). — II solipsismo, 1924. — "Su PATRÍSTICA. Dentro de la teolo-
377 ;
PAT PAT PAT
gía católica los Padres de la Iglesia La época de los Santos Doctores es la trum Latinorum, seu Propylaeum ad
son aquellos Santos Padres que, se- de la escolástica; la de los Santos Corpus Christianorum, 2* ed., rev.,
gún los teólogos, poseen las cuatro Padres, la patrística. En la historia 1961, ed. E. Dekkers y A. Gaar; Cor-
características siguientes: ortodoxia, de la teología cristiana desde sus orí- pus Scriptorum Ecclesiasticorum Lati-
norum [de la Acad. Scient. Austria-
santidad de vida, aprobación por la genes hasta fines de la Edad Media cae]; Sources chrétiennes, dirigidas
Iglesia y antigüedad. Ninguna de suelen establecerse los siguientes pe- por H. de Lubac y J. Daniélou; Spi-
estas características puede ser supri- ríodos: el apologético (V. APOLOGIS- cilegium sacrum Lovaniense-, Opúscu-
mida sin riesgo de extender desmesu- TAS), el patrístico y el escolástico. lo Patrum; Siudi e testi; Texte und
radamente la noción de Santo Padre La anterior delimitación de la pa- Untersuchungen; Die griechische chri-
y el correspondiente concepto de la trística es aceptada por muchos his- stliche Schrifsteller der ersten drei
Patrística. Los teólogos arguyen al toriadores de la filosofía. Otros in- Jahrhunderten [de la Acad. Scient.
efecto que si falta, por ejemplo, la cluyen dentro del período patrístico Berolini]. — Para los Padres Apostó-
licos: Patrum apostolicorttm Opera,
santidad de vida se pierde el aspec- a autores eclesiásticos tales como Ter- ed. O. von Gebhardt, A. Harnack, Th.
to de la salvación, tanto o más im- tuliano y Orígenes, pero ello no sig- Zahn; Opera Patrum apostolicorum, 2
portante que el de la especulación, nifica forzosamente olvidar la distin- vols., 1901, ed. F. X. Fubk. — Para
o que si falta la antigüedad se pier- ción entre autor eclesiástico y Santo la Patrología siria y oriental: Patrolo-
de la garantía derivada de la pri- Padre. La distinción sigue siendo vi- gía suriaca, 1894 y sigs., ed. R. Graf-
mitividad cristiana. A base de dichas gente en la teología aun cuando desde fin y F. Ñau. — Patrología oricntalis,
características se ha establecido una el punto de vista filosófico autores 1907 y sigs., ed. R. Graffin y F. Ñau.
distinción entre Padres de la Iglesia — Corpus scriptorum christianorum
eclesiásticos y Santos Padres figuren orientaüum, 1903 y sigs., ed. J. B.
y escritores eclesiásticos. Se recono- cronológicamente dentro de la Pa- Chabot, B. Carra de Vaux et al.
ce que hay en los últimos elementos trística, la cual designa entonces un [cuatro series: 1, siria; 2, copta; 3,
muy valiosos, no solamente de índole cierto período de actividad especu- árabe; 4, etiópica]. — Entre las co-
informativa, sino también teológica lativa centrada en los temas teoló- lecciones de escritos patrísticos (de
y eclesiástica, pero se insiste en que gicos. la patrística griega y latina principal-
debe evitarse la confusión entre unos En la bibliografía de los artículos mente) en traducción (y, con fre-
y otros. La noción de Santo Padre CRISTIANISMO, ESCOLÁSTICA, FILOSO- cuencia, con textos) mencionamos:
fue fijada ya en el siglo IV y espe- FÍA MEDIEVAL hemos indicado los re- Biblioteca de Autores Cristianos:, An-
pertorios más importantes para el es- cicnt Christian Wrtters; Fathers of the
cialmente en el v. Como señala E. Church, y las citadas Sources chré-
tudio de la filosofía cristiana, entre
Amann (art. "Pères de l'Église", en ellos los que corresponden a la Pa- tiennes.
Dict. de Théol. Catholique, XII, 1, trística. Los repertorios bibliográficos Para bibliografía: O. Perler, Pa-
col. 1192-1215), los teólogos se han (con excepción del que se mencionará tristische Philosophie, 1950 [Biblio-
regido a este efecto principalmente al final) han sido asimismo indicados graphische Einführungen in das Stu-
por las normas derivadas del Com- en el artículo CRISTIANISMO. Por lo dium der Philosophie, ed. I. M.
munitorium de San Vicente de Lerín demás, las ediciones principales de Bochenski, 18]. — Bibliographia Pa-
— que acentúa el acuerdo común, los autores patrísticos han sido men- trística, desde 1959, ed. K. Aland, L.
cionadas en los correspondientes ar- Bieler et al. — Estado de los estudios
universal y católicamente reconocido patrísticos: Studia Patrística, Z vols.,
como ortodoxo— y del Decreto del tículos [Cfr. APOLOGISTAS, AGUSTÍN
(SAN), JUSTINO (SAN), ORÍGENES, 1957, ed. K. Aland y F. L. Cross
Papa Gelasio De libris recipiendis et etc.]. Señalamos aquí solamente que [trabajos presentados en el Segundo
non recipiendis al cual hemos hecho la mayor parte de los textos de los Congreso Internacional de Estudios
referencia en el artículo sobre la Es- autores del período se encuentran Patrísticos: Oxford, 1955]. — Instru-
colástica (VÉASE). De acuerdo con en la colección dirigida por Jacques mentos de trabajo: Instrumenta pa-
tales normas son considerados como Paul Migne (citada a menudo: "Mig- trística, a cargo de la Abadía de San
ne" ) : Patrologiae cursus completus, Pedro de Steenbrugge, desde 1959. —
Padres, San Cipriano, San Gregorio G. W. H. Lampe, ed., A Patristic
Nacianccno, San Basilio, San Ata- series graeca (abreviado: P. G.), 161 Greek Lexicón, desde 19Θ2.
nasio, San Juan Crisóstomo, San Ci- vols., 1857 y sigs.; Patrologiae cursus Repertorios para el estudio de la
rilo de Alejandría, San Ambrosio, San completus, series latina (abreviado: Patrística, especialmente en forma do
Agustín, San Jerónimo y otros. Por P. L.), 291 vols., 1844 y sigs. Mu- exposición histórica: F. Cayré, Précis
lo general se considera que la Pa- chos de los vols, de P. G. y P. L. han de Patrolosie et d'histoire de la théo-
sido reimpresos. Aunque en muchos logie, 3 vols., 1947. — Johannes Quas-
trística termina en Occidente con puntos defectuoso, el cursus de Migne
San Gregorio y San Isidoro de Sevi- ten, Patrologu, 2 vols., 1950-1953
es todavía una fuente indispensable (trad, preparada por I. Oñatibia, P.
lla (siglo vn) y en Oriente con San para el estudio de la Patrística, sobre Urséolo Farré y E. M. Llopart: Patro-
Juan Damasceno (siglo vni). todo si se tiene en cuenta, para P. L., logía, 2 vols., 1961-1962). — Berthold
Distinta asimismo de la noción de la obra de P. Glorieux, Pour revalori- Altaner, Patrología (trad, esp., 5* ed.,
Santo Padre es, según los teólogos ser Migne. Tables rectificatives, 1952. 1962).
católicos, la noción de Santo Doctor. Sin embargo, hay que recurrir en mu- Muchas de las obras citadas en las
Entre los Santos Doctores figuran la chos casos a textos de edición más bibliografías de CBISTIANISMO, FILO-
mayor parte de los Doctores medie- cuidada. A tal efecto mencionamos las SOFÍA MEDIEVAL y FILOSOFÍA ( HlSTO-
vales: San Beda el Venerable, San
siguientes colecciones: Corpus Chris- ΒΙΑ DE LA) estudian la patrística. Ade-
tianorum [de los Padres Apostólicos más, véase A. Stöckl, Geschichte der
Anselmo, San Pedro Damián, San a San Juan de Damasco y de Tertu- Philosophie der patristichen Zeit,
Buenaventura, San Alberto el Gran- liano a Beda el Venerable], para cuyo 1859. — J. Huber, Die Philosophie
de, Santo Tomás de Aquino y otros. uso puede recurrirse a la Clavis Pa- der Kirchenväter, 1859. — H. von
378
PAU PAU PAU
Campenhausen, Oie griechischen Kir- peculación", sino objetivación de una te—, la voluntad, es decir, la fuerza,
chenväter, 1955. — H. A. Wolfson, previa descripción fenomenológica interpretada casi siempre como un
The Phiiosophy of the Church Fa- (ideológica) y de un análisis lógico, impulso inconsciente que se realiza
thers. I. Faith, Trinity, Incarnation, a la vez formal y material. en la mecanización. Entre los dis-
1956. — L. M. de Cádiz, Historia de cípulos de Paulsen, influidos tam-
la literatura patrística, 1954. — I. Or- Obras principales ( en alemán ) :
tiz de Urbina, S. ]., Patrología syria- Das Problem des Dinges an sich in bién por Wundt y por el volunta-
ca, 1958. — Claude Tresmontant, La der neueren Philosophie, 1902 (El rismo, figuran Erich A dick es y Ju-
métaphysique du christianisme et la problema de la cosa en sí en la lius Möbius, a los cuales nos hemos
naissance de la philosophie chrétienne, filosofía moderna). — Az ismeretel- referido en el artículo sobre Wundt.
problème de la création et de l'anthro- méleti kategóriák problémája, 1904
(El problema de las categorías gno- Obras principales: Symbolac ad
pologie, des origines à Saint Augus- systemata philosophiae moralis histo-
tin, 1961. seológicas). — Az etikai megismerés,
1907 (El conocimiento ético}. — A ricae et criticae, 1871 (Dis.). —
Para la relación entre Patrística y Geschichte des gelehrten Unterrichts
escolástica: Johannes Hessen, Patristi- logikai alapelvek elméletéhez, 1911
(Teoría de los principios lógicos). — auf den deutschen Schulen und Uni-
sche und scholatische Philosophie, versitäten vom Ausgang des Mitte-
1922. — J. de Ghellinck, S. J., Pa- Bevezetés a filozófiába, 1920 (Princi- lalters bis zur Gegenwart, 1885, 3'
tristique ci Moyen Âge, 5 vols.: 1. Les pios de filosofía). ·—- Logika, 1925. ed., aum., 2 vols., 1919-1921, ed. Ru-
Recherches sur les origines du symbo- — Aristóteles, I, 1933. — Varias de dolf Lehmann (Historia de la instruc-
le des Apôtres, 1946, 2» ed., 1949; II. las obras de Pauler han sido traduci- ción académica en las escuelas y
Introduction et compléments à l'étude das al alemán: Grundlagen der Phi- Universidades alemanas desde el fin
de la Patristique, 1947; III. Complé- losophie, 1925; Logik, 1929. de la Edad Media hasta el presente).
ments à l'étude de la Patristique, Véase C. Carbonara, A. v. P. e la — System der Ethik, mit einem Umriss
1948. Vols. IV (Latin chrétien et lan- lógica délia filosofía, 1931. — Ge- der Staats- und Gesellschaftslehre,
gue latine des chrétiens. Latin médié- denkschrift für Akós von Pauler, ed., 1889, 2' ed., 2 vols., 1894, 12* ed.,
val) y V (Quelques chapitres d'histoi- por la Ungarische Philosophische Ge- 1921 (Sistema de ética, con un bos-
re littéraire et d histoire doctrinale) en sellschaft, 1936. quejo de la doctrina del Estado y de
prep. PAULSEN (FRIEDRICH) (1846- la sociedad). ·—· Einleitung in die Phi-
PAULER (AKÓS VON) (1876- 1908) nac. en Langenhorn (Silesia), losophie, 1892, 42« ed., 1929 (Intro-
1933) nació en Budapest y fue pro- fue "profesor extraordinario" ( 1877- ducción a la filosofía). — /. Kant. Sein
fesor en las Universidades de Kolozs- 1893 ) y profesor titular ( desde 1893 ) Leben und seine Lehre, 1898, 7* ed.,
1924 (I. K. Su vida y su obra). —
vár y Budapest. Pauler se distinguió en la Universidad de Berlín. Paulsen Schopenhauer, Hamlet, Mephistophe-
por sus estudios lógicos y epistemoló- ejerció gran influencia como maestro Ics. Drei Aufsätze zur Naturgeschichte
gicos, realizados bajo la influencia de — era, como escribe Santayana, "mo- des Pessimismus, 1900 (S., H., M. Tres
la línea Bolzano-Husserl y de una re- delo de crítica juiciosa y condescen- ensayos sobre la historia natural del
elaboración del aristotelismo. Von diente" ( En la mitad del camino, trad, pesimismo). ·—· Phylosophia militons.
Pauler defiende una concepción clara- esp., 1946, pág. 13). Tal influencia Gegen Klerikalismus und Naturali-
mente objetivista de la lógica, igual- fue, al parecer, superior a la ejer- smus, 5 Abhandlungen, 1901 (Filoso-
cida por el contenido de sus doctrinas fía militante. Contra el cleiicalismo y
mente opuesta al formalismo y al el naturalismo. Cinco ensayos). —
empirismo, pero la lógica no es sino filosóficas. Paulsen recibió sobre todo
Universitäten und Universitäistudium,
el primer estadio en un sistema total incitaciones de Wundt y, en particu- 1902 (Universidades y estudio univer-
filosófico que comprende asimismo, lar, de Fechner, cuyo pampsiquismo sitario). — Zur Ethik und Politik.
en sucesión ascendente, la ética, la desarrolló en un sistema monis 5a Gesammelte Vortrüge und Aufsätze,
estética, la metafísica y lo que llama idealista. Paulsen concibió la filoso- 1905 (Para la ética y la política. Ar-
la ideología o teoría general de la fía, y en especial la metafísica, como tículos y conferencias). — Das deut-
cosa como tal. Esta última disciplina una generalización inductiva plausi- sche Bildungswesen in seiner ve-
es, en rigor, una especie de ontolo- ble de los datos proporcionados por schichtlicen Entwicklung, 1906 (La
las ciencias particulares, inclinándo- educación alemana en su desarrollo
gía formal o, mejor dicho, una serie histórico). — Ethik, 1907 [Kultur der
de ontologías regionales articuladas se en la teoría del conocimiento a
una consideración predominantemen- Gegenwart, I, 6]. — Die Zukunftauf-
dentro de una ontología general. gaben der Philosophie, 1907 [id.] (Las
Para la constitución de esta ontolo- te psicológica de la conciencia tras- tareas futuras de la filosofía). ·—· Mo-
gía es necesario, en su opinión, tener cendental. Dentro de tal generaliza- derne Erziehung und geschichtliche
en cuenta lo que establece la lógica ción, Paulsen pensaba poder resolver Sittlichkeit. Einige pädagogische und
como principios. Los principios de el problema del paralelismo psicofí- moralische Betrachtungen für das Jahr-
identidad, de coordinación y de su- sico. En verdad, no existía para di- hundert des Kindes, 1908 (Educación
bordinación representan de este modo cho filósofo ningún paralelismo, sino moderna y moralidad histórica. Algu-
no sólo la trama formal en que se una correspondencia o relación de nas consideraciones morales y pedagó-
dan las proposiciones, sino también "interior a exterior" entre lo físico y gicas para el siglo del niño). — Richt-
el contexto ontológico dentro del lo psíquico. Ambos son caras de una linien der jüngsten Bewegung im
cual se dan por lo menos las rela- misma realidad, pero de tal suerte höheren Schulwesen Deutschlands.Ge-
que lo físico puede aparecer como sammelte Aufsätze, 1909 (Líneas di-
ciones entre las realidades. Esto hace rectrices del reciente movimiento en la
posible fundamentar un objetivismo manifestación o, mejor dicho, como instrucción superior de Alemania. Ar-
en la epistemología y un pluralismo signo y símbolo de lo anímico. El tículos reunidos). — Aus meinem Le-
dinámico en la metafísica, la cual fondo de lo real puede ser, por ben, 1900 (De mi vida). — Pädagogik,
no será ya de este modo pura "es- consiguiente —tomado analógicamen- 1909. ·—- Gesammelle pädagogische
379
PAV PEA PEA
Abhandlungen, ed. E. Spranger, 1912 les a que nos hemos referido en el ar- 1898; III, 1901; IV, 1903-1908; V,
(Ensayos pedagógicos reunidos). — tículo ASOCIACIÓN y ASOCIACIONISMO. 1905-1908 (en colaboración con R.
Correspondencia: F. Tönnies y F. P., Sin embargo, la asociación de estímu- Bettazzi, C. Burali-Forti, F. Castella-
Briefwechsel 1876-1908, 1961, ed. O. los que produce las respuestas condi- no, G. Fa.no, F. Giudice, G. Vailati, G.
Klose et al. Vivanti; el último vol. está escrito en
Véase F. Tosco, La filosofía di F. cionadas, se da dentro de ciertas es- el latino sine flexione propuesto por
Paulsen, 1897. — O. Nordwälder, F. tructuras de percepción, de modo que Peano como lengua universal). —
Paulsen und seine religiöse Anschau- la noción de estructura parece tener Opere scelte. Vol. I (Analisi matemá-
ungen, 1906. —C. Sternberg, F. Paul- asimismo cierta importancia en las in- tica-Calcólo numérico), 1957. —
sen. Nachruf und kritische Vürdigung, vestigaciones de referencia. En cuanto Opere scelte. II (Lógica matemática
1909. — P. Fritsch, F. Paulsens phi- a las ideas de Pavlov, cabe advertir ed algebra della grammatica), 1958,
losophischer Standpunkt, insbesonde- que el propio autor no llegaba a con- ed. U. Cassina. — En trad, esp.:
re sein Verhältnis zu Fechner und clusiones de carácter "reduccionista", "Principios de lógica matemática", El
Schopenhauer, 1910. — R. Schwel- progreso matemático (Zaragoza), II
lenbach, Das Gottesproblem in der es decir, no reducía la conducta hu- (1892), 20-4, 49-53 (trad, de: "Prin-
Philosophie F. Paulsens und sein Zu- mana a conducta observable en inves- cipi di lógica matemática", Rivista d^
sammenhang mit dem Gottesbegriff tigaciones con animales. Se ha dicho matemática, I [1891], 1-10).
Spinozas, 1911 (Dis.). — P. Ruiz que ello se debía a que consideraba PEARSON (KARL) (1857-1936)
Amado, La última palabra de la pe- que hay en el hombre procesos psíqui- nació en Londres, en cuya Universi-
dagogía alemana. Ideas pedagógicas cos irreductibles en principio a los dad fue profesor de eugenesia, y lue-
de F. Paulsen, 1913. — Bonifaz procesos nerviosos observables en la
Schulte-Hubbert, Die Philosophie F. go de mecánica racional. Pearson si-
conducta de los animales, pero puede guió, según su propia confesión, al-
Paulsens, 1914. — G. Laule, Die
Pädagogik F. Paulsens im Zusam- asimismo señalarse que la resistencia gunas de las ideas de Clifford (v.),
menhang mit seiner Philosophie und de Pavlov a practicar un "reduccionis- pero elaboró con mucho más detalle
ihr Einfluss auf das deutsche Schul- mo" en este sentido procedía de su que dicho autor la teoría del conoci-
wesen, 1914 (Dis.). — Johannes actitud empírica, según la cual no es miento de los conceptos usados en la
Speck, F. P., sein Leben und sein legítimo deducir unos procesos de mecánica. Según Pearson, se han usa-
Werk, 1926. — Wolfgang Binde, Die otros (tras haber reducidos unos a do estos conceptos sin aclararse su-
Psychologie F. Paulsens, 1929 (Dis.). otros) sin proporcionar o las pruebas
—' Beatrix Geyer, P. und Pannwitz, ficientemente su significado; especial-
empíricas suficientes o especificar en mente las nociones de materia, masa,
1943 (Dis.). detalle qué condiciones deberían cum-
PAVLOV (IVAN PÉTROVITCH) fuerza y otras similares deben ser des-
plirse para llevar a cabo semejante pojadas, a su entender, de connotacio-
(1849-1936) nació en Ryazan y estu- reducción.
dió en la Academia Militar Médica nes que oscurecen su significación e
Trad, esp.: I. P. Pawlow, Obras es- impiden su aplicación adecuada en la
de San Petersburgo (hoy, Leningra- cogidas, 1959.
do). De 1895 a 1914 fue profesor en ciencia. Pearson llegó en este punto
PEANO (GIUSEPPE) (1858-1932) a conclusiones muy semejantes a las
dicha Academia; desde 1880 fue di- nació en Cuneo. Después de estudiar
rector de la sección de fisiología en de Mach (v.), el cual dedicó a Pear-
matemáticas en la Universidad de Tu- son su obra sobre la mecánica y su
el Instituto de Medicina Experimental rin, fue, desde 1890, profesor en la
en San Petersburgo, y desde 1917 di- desarrollo. También, como Mach y
misma Universidad, y luego también otros positivistas, Pearson interpretó
rector del Instituto. En 1904 recibió el en la Academia Militar de Turin. las leyes científicas como descripciones
Premio Nobel de Medicina por sus in- Peano se destacó por varias contri- sumarias del orden de las percepcio-
vestigaciones sobre glándulas gástricas. buciones a la matemática y a la lógica nes y no como supuestas "verdaderas
Pavlov se ha distinguido por diver- matemática. En esta última es conoci- explicaciones" de los fenómenos. Lo
sos trabajos en la fisiología del cora- do sobre todo por su fundamentación que se llama en ciencia "explicar" es
zón, sistema nervioso, secreción de lógica de la teoría del número (VÉA- para Pearson describir en un cierto
glándulas gástricas, etc., pero sus más SE), por su elaboración de la notación lenguaje. Algunas de las ideas de
conocidas e influyentes investigacio- (v. ) simbólica y por su introducción Pearson se aproximan a lo que luego
nes —y aquellas de que más a menu- de la diferencia entre pertenencia a fue el neopositivismo (v.); en todo
do se han ocupado algunos filósofos una clase (v.) e inclusión de una cla- caso, Pearson consideró que ninguna
y psicólogos— lo han sido en el cam- se en otra. Peano realizó también una proposición que no entre dentro del
po de los llamados desde él "refle- importante labor en la propagación cuadro de la ciencia puede poseer sig-
jos condicionados" (o "reflejos condi- de los nuevos métodos de la lógica nificación. La metafísica es una poe-
cionales"). Hemos tocado brevemente matemática. sía tanto más peligrosa cuanto que
esta cuestión en el artículo REFLEJO. Obras principales de interés ló- pretende usar un lenguaje racional. El
Nos limitaremos aquí a poner de re- gico: Arithmetices principia, nova conocimiento real existe sólo en cuan-
lieve dos puntos respecto a dichas in- methodo expósita, 1889. — I prin- to está encuadrado en "la gramáti-
vestigaciones y respecto a las ideas cipi di geometría lógicamente espos- ca de la ciencia".
de Pavlov en general. En lo que toca ti, 1889. — "Sul concertó di nume- En varios escritos de carácter ético
a los reflejos condicionados, cabe ad- ro", Rivista di Matemática, 1 (1891),
256-76. — Notations de logique ma- y político, Pearson defendió una mo-
vertir que se trata propiamente de res- thématique. Introduction au Formu- ral racionalista y una organización so-
puestas condicionadas aprendidas por laire de Mathématiques, 1894. — cialista, todo ello en oposición a las
el hábito de asociación; por tanto, Formulaire de Mathématiques, I, ideas vigentes en la Inglaterra vic-
Pavlov se vale de ciertas ideas centra- 1895; II, 1, 1897; II, 2, 1898; II, 3, toriana.
380
PEC PED PED
Obra principal: The Grammar a) más crítico que especulativo; el con- Champeaux. El interés principal de
Science, 1892.—Además: The Ethics ceptualismo que se le reconoce en Pedro Cantor fue la dogmática, la teo-
of Freethought, 1888. — The Chan- la doctrina de los universales es logía moral y la teología sacramental.
ces of Death, 1897. propiamente un intento de eliminar De esta última se ocupó en su obra
PECH AM ( J U A N ) . Véase JUAN las especies inteligibles y no la in- capital, la Summa de sacramentis et
PECHAM. terposición de un tercer término (in- animae consiliis, de la cual se conser-
PEDAGOGÍA. Véase EDUCACIÓN. útil) entre sujeto y objeto. van varios manuscritos. Pedro Cantor
PEDRO ABELARDO. Véase ABE- La obra principal son los Com- utiliza en la Summa el procedimiento
LARDO (PEDRO). mentaria in quatuor libros sententia- escolástico; no se trata de una serie
PEDRO AURIOL o d'Auriole, Pe- rum. En 1596 apareció una edición de sermones, sino de una colección
trus Aureoli o Aureolas (t 1322), de los comentarios al primer libro sistemáticamente organizada de trata-
franciscano, llamado el doctor facun- y de los Cuodlibeto bajo el título:
Commentariorum in primum Senten- dos distribuidos en grupos de capítu-
dia, maestro de teología en París tiarum pars prima. En 1605 apareció los. Pedro Cantor compuso, además,
y arzobispo de Aix-en-Provence, se una edición de los comentarios a los una obra titulada Verbum abbrevia-
opuso no sólo a Santo Tomás, sino libros segundo, tercero y cuarto, jun- tum, de exégesis bíblica ordenada en
también al propio maestro de su Or- to con los Qitodlibeta sexdecim. Pe- forma escolástica, y unas Distinciones,
den, Duns Escoto, defendiendo una dro Auriol es autor también de un llamadas Summa Abel por su incipit
doctrina que puede ser considerada Tractatus de paupertate et usu pau- (palabras iniciales). Esta última obra
como precursora de la de Guillermo pere, de Quaestiones disputatae de
Immaculata Conceptione B. Mariae es un diccionario de teología y filoso-
de Occam, tanto en su parte cons- y de un Compendium sacrae Scrip- fía en orden alfabético en el cual se
tructiva como, y sobre todo, en su turae. Véase sobre las citadas edicio- definen 1250 términos o se indican
parte crítica. Los universales son, nes de los comentarios el escrito de las divisiones correspondientes; así,
como en Durando de Saint Pourçain, R. Dreiling, Der Konzeptualismus in por ejemplo, Pedro Cantor distingue
designaciones indeterminadas de los der Universalienlehre des Franziska- en "Sciencia sive notitia" entre scien-
individuos, de modo que lo univer- nerbischofs Petrus Aureoli (Pierre tia interior y exterior. La scientia inte-
sal es simplemente conceptas en d'Auriole), 1913 [Beiträge zur Ge- rior se subdivide en scientia interior
schichte der Philosophie des Mittelal-
tanto que forma fabrícala por el inte- inspiratione y scientia interior ratione.
ters, XI, 6]. — Ed. crítica de Scrip-
lecto. La supresión de las formas y tum Super Primum Sententiarum, La scientia exterior es una scientia per
de las especies es una de las conse- por E. M. Buyteaert, O. F. M., I creaturas. Según la información pro-
cuencias de esta doctrina que, como (Prog. Dist. i) 1953; II (Dist. ii - viü), porcionada por Martin Grabmann, en
la de Occam, tiende a la eliminación 1956. — Además: Paul V i g n a u x , la letra "A" de la Summa Abel hay
de las "multiplicaciones innecesa- Justification et prédestination au términos como: Abel, Abiciuntur,
rias". Pero, además, es característico XIVe siècle. Duns Scot, Pierre Abissus, Abitant in unum, Ablactatio,
de Pedro Auriol, y sobremanera im- d'Auriole, Guillaume d'Occam et Gré- Abundantia, Adherendo, Adiutorium,
goire de Rimini, 1934. — Id., id.,
portante para la comprensión de su "Note sur la relation du conceprualis- Adventus Christi, Adversa, Advocatus,
doctrina, la tesis de que no puede me de Pierre d'Auriole à sa théologie Affectiones naturales, Affectus homi-
haber forma aparte de la materia, trinitaire" (Annuaire de t'École prati- nis, etc. El último término de la
ya que la esencia de la forma es que des Hautes Études, Sciences re- Summa es Xristus.
precisamente la de informar la mate- ligieuses, 1935). — R. Schmücker, Edición de la Summa de sacramen-
ria. Las formae separatae de Santo Propositio per se nota. Gottesbeweis tis por J.-A. Dugau (Lovaina, desde
Tomás quedan, así, eliminadas. Con und ihr Verhältnis nach P. A. 1941 1954). — Véase F. S. Gutjahr, Petrus
lo cual las verdades dogmáticas re- [Franziskanische Forschungen, 8]. Cantor Parisiensis. Sein Leben und
sultan inaccesibles a una penetración PEDRO CANTOR fue hacia 1169 seine Schriften, 1899. — P. Schmoll,
mental, se convierten en meros cre- canónigo y maestro de teología en No- Die Busslehre der Frühscholastik,
dibilia y obligan a una separación tre Dame, de París, después de haber 1908, págs. 100 y sigs. — F. Brom-
de los órdenes del saber y la fe que estudiado teología en Reims, al pare- mer, Die Lehre vom sakramentalen
cer bajo el magisterio de Alberico de Charakter in der Scholastik bis Tho-
Santo Tomás y Duns Escoto se ha- mas von Aquin inklusive, 1908, págs.
bían esforzado por evitar. A través Reis, discípulo de Anselmo de Laon.
15 y sigs. — Martin Grabmann, Die
de una interpretación más radical del Según indica Martin Grabmann, Pe- Geschichte der scholastischen Metho-
aristotelismo se llegaría de este modo dro Cantor se distinguió de otros teó- de, t. II, 1911, reimp., 1957, págs.
a una refundamentación del agusti- logos de su tiempo —por ejemplo, de 478 y sigs.
nismo. Sólo la experiencia puede Pedro de Poitiers, que también fue PEDRO DAMIÁN (SAN) (1007-
proporcionar un saber; toda interven- maestro de teología en Notre Dame, 1072) nac. en Ravena, Cardenal
ción de formas especiales que per- algunos años antes que Pedro Can- arzobispo de Ostia desde 1057, re-
mitan un acceso a lo inteligible es, tor— en que mientras estos teólogos presenta con todo radicalismo la acti-
para Pedro Auriol, como lo será para trataron de desarrollar la llamada "ten- tud antidialéctica que quiere resti-
Guillermo de Occam, un ejemplo dencia dialéctica" en la teología en tuir la teología a lo que considera
de aquella "multiplicación innecesa- el sentido de Pedro Abelardo y de Pe- como sus bases propias, es decir,
ria de entes". De ahí que las facul- dro Lombardo, Pedro Cantor desarro- como un saber apoyado en la Escri-
tades del alma sean el alma misma. lló la tendencia "práctica" y "positi- tura y absolutamente alejado de toda
Ahora bien, el pensamiento de Pedro va" de la teología en el sentido de An- base mundana. En verdad, lo que
Auriol es, como se ha reconocido, selmo de Laon y de Guillermo de importa para San Pedro Damián no
381
FED PED PED
es el saber, sino la salvación. Por Himnos, el De sancta simplicitate, Entre las principales contribuciones
eso el saber, por lo menos tal como el De ordine rerum y la obra que filosóficas de Pedro de Abano se en-
se manifiesta a través de la dialéc- posee mayor interés filosófico: el cuentran sus ideas sobre el método en
tica, de la filosofía y de la ciencia tratado De divina omnipotentia in las ciencias ("ciencias experimentales"
profana, es obra del diablo. La gran reparatione corruptae et factis infec- o "ciencias de la Naturaleza"). Pedro
tentación de éste es la incitación del tis reddendis, redactado en 1067.
Edición de obras por el C. Cayetano, de Abano insistió en la necesidad de
hombre al conocimiento, al saber Roma, 1606-1617, 3 tomos; otras desarrollar el tipo de ciencia demos-
del bien y del mal. Pues la maldad ediciones: París, 1646, 1663, 1743. trativa que busca las causas — la de-
de este saber no deriva tanto de la Edición en la Patrología latina de mostración proptcr quam a que se re-
constitución del propio saber como Migne, t. CXLIV-CXLV. Los him- fería Aristóteles como una de las dos
del motor que lo pone en movimien- nos han sido publicados por Dreves clases de la demostración quia, o doc-
to: el afán de ser semejante a Dios, en Analecta hymnica, 48, Leipzig, trina compositiva, de que hablaba Ga-
el orgullo. Las invectivas de San 1905. Edición del tratado De divina leno. Según Pedro de Abano, las
Pedro Damián contra la filosofía y omnipotentia con otros opúsculos por fuerzas o virtudes ocultas que se ha-
contra todo conocimiento que no sea Paolo Brezzi y B. Nardi, Florencia, llan en ciertas cosas son simplemente
el único necesario para salvarse, el 1943 [Edizione Nazionale dei Classici
del pensiero italiano, 5]. — Véase A. efectos de fenómenos naturales; así,
de las Escrituras, deriva, pues, de Capecelatro, Stori di S. Pier Daminno buscar tales "virtudes" no es especu-
una cierta idea del hombre y de la e del suo tempo, 1862. — J. A. En- lar sobre las cosas, sino averiguar cuá-
relación entre éste y su Creador: dres, Petrus Damiani und die weltli- les son los fenómenos que las han cau-
la base de la doctrina de San Pedro che Wissenschaft, 1910 [Beiträge zur sado. Pedro de Abano consideró que
Damián es, así, no sólo una teolo- Geschichte der Philosophie der Mit- hay una sola forma sustancial del
gía, sino también una antropología. telalters, VIII, 3]. — Reginald Biron, compuesto humano: es el alma inte-
Esto se manifiesta ya muy claramen- Saint Pierre Damien, 1908. — F. Se- lectiva, de la cual son partes el inte-
te en su concepto de Dios como kel, Geistige Grundlagen P. D., 1933
(Dis.). — V. Poletti, II vero attegia- lecto posible y el intelecto activo.
omnipotencia absoluta. Contra los mento antidialettico dt S. Pier Damia- Hacia 1304, de Abano fue acusado
que pretenden limitar la omnipoten- ni, 1953. — F. Dressler, Petrus Da- de herejía, de necromancía y de ma-
cia divina, San Pedro Damián afir- miani, Leben und Werk, 1954. — J. gia, por los dominicos de París; des-
ma taxativamente que Dios no sólo Gonsette, S. J., P. Damien et la cul- pués de su muerte varias de sus pro-
no está limitado por un universo inte- ture profane, 1956 [Essais philosophi- posiciones fueron condenadas.
ligible según los principios del cual ques, 7]. — J. J. Ryan, Saint Peter Obras principales: Conciliator dif-
ha sido creado este mundo, sino que Damiani and His Canonical Sources, ferentiarum philosophorum et praeci-
su ilimitación, infinitud y omnipo- 1956. — G. Miccoli, Due note sulla pue medicorum, escrito hacia 1310
tradizione manoscritta di P. D. Anti- (publicado en Venecia, 1476). — Ex-
tencia pueden hacer inclusive que logus contra ludaeos epístola. Il códi-
lo que ha sido no sea. Dios está, positio problematum Aristotelis (pub.
ce di San Pietro D. 206 e il Vat. lat. en Padua, 1482). — Líber compila-
pues, más allá, y a la vez más acá, 3797, 1960. — J. Leclercq, Saint tionis physonomiae (pub. en Venecia,
de todas las posibilidades, y ello de Pierre Damien, ermite et homme 1482), llamado a menudo Physiogno-
tal suerte que plantear con respecto d'église, 1960. — Studi su Pier Da- mia. — Entre otras obras (algunas
a Dios problemas relativos a la po- miano in onore del cardinale Amieto todavía inéditas; otras, publicadas
tentia significa, para San Pedro Da- Giovanni Cicognani, 1961 [estudio junto a escritos de otros autores; y
mián, ignorar que estas cuestiones bibliográfico en págs. 249-407]. varias, reproducidas fragmentariamen-
son acaso válidas para la limitación PEDRO DE A B A N O [PIETRO te en algunas publicaciones), citamos:
del hombre, pero que pierden todo D'ABANO] (1257-1315) nació en Lucidator astronomiac. — Dioscorí-
sentido cuando se aplican a la om- Abano (Padua) y estudió en Padua; dcs. — De materia medica. — Trac-
hacia 1300 se trasladó a París, donde tatus Hippocraíis medicorum oprimí.
nipotencia divina. Con lo cual parece •— De aspectibus plantarum versus
abrirse el camino para una doctrina parece haber enseñado; en 1307 re-
lunam.
de la doble verdad que algunos si- gresó a Padua, enseñando medicina y Véase Sante Ferrari, I tempo, la
glos después se desarrollará precisa- filosofía. Pedro de Abano fue filóso- vita, le dottrine di Piedra d'Abano,
mente vinculada a una afirmación fo, médico y también astrólogo; al- 1900 [del mismo autor, notas suple-
de la absoluta trascendencia divina. gunos autores lo han considerado co- mentarias a la citada obra en Per la
Pero San Pedro Damián no solamen- mo un averroísta, opinión que otros biografía e per gli scritti di P. d'A.,
niegan. Puede considerársele como 1918 [Memoria. .. dalla R. Acc. dei
te rechaza las posibles consecuencias Lincei, Anno CCCXV, serie V, vol.
de esta actitud, sino que la conclu- uno de los pensadores de la "Escue- XV] ). — Bruno Nardi, "La teoría del-
sión última de su invectiva anti- la de Padua"; ciertos historiadores lo l'anima e la generazione delle forme
dialéctica es que el planteamiento de describen inclusive como el primero seconde P. d'A.", Rivista di filosofía
tales problemas carece por sí mismo en el tiempo de los "paduanos". Por neoscolastica (1912), 723-37. — Id.,
de sentido; lo que debe hacer el el título de una de sus obras (véase id., Interno alie dottrine filosofiche di
hombre es buscar la vía de la sal- bibliografía) ha sido llamado el Con· P. d'A., 1921 [extraído de la Nuova
ciliator. La "conciliación" se refiere Rivista Storica, y reimp. en la obra
vación, y esta vía no conduce al sa- del autor: Saggi sull'aristotelismo pa-
ber ni a ninguna sutil dialéctica, sino sobre todo a la de los "filósofos" y los dovano dal secólo XIV al XVI, 1958,
a la mortificación y a la humildad. médicos, entre estos últimos princi- págs. 1-74]. Las opiniones de Bruno
Las obras principales de San Pe- palmente Galeno (v. ), de quien se Nardi sobre P. d'A. se oponen en mu-
dro Damián son, además de los consideró discípulo. chos puntos a las del citado Sante Fe-
382
FED FED PED
rrari. — L. Thorndike, A History o] Ailly (Petrus de Alliaco). Zur Ges- lio Bacon consideraba a Pedro de Ma-
Magic and Expérimental Science, II, chichte des grossen abendländischen ricourt como un maestro del "arte ex-
págs. 874-947. — Véase también la Schisma und der Reformkonzilien von perimental" y como un maestro que
bibliografía de PADUA (ESCUELA DE). Pisa und Konstanz, 1877. — L. Sa-
lembier, Petrus de Alliaco, 1886. —· tenía mucho que enseñar a quienes as-
PEDRO DE AILLY, Petrus de piran a corregir errores en las propo-
Alliaco (1350-1420) nac. en Ailly, Id., id., Bibliographie des oeuvres du
cardinal Pierre d Ailly, 1909. — id., siciones sobre el comportamiento de
fue desde 1389 Canciller de la Uni- los cuerpos naturales. Pedro de Mari-
id., Le cardinal Pierre iïAilly, 1932.
versidad de París —cargo en el cual — E. Buron, Ymago mundi, 3 vols., court proclamó la necesidad de com-
lo sucedió, en 1395, Juan Gerson—: 1930. — Bernhard M e i l e r , Studien pletar el método matemático con el
en 1395 fue nombrado Obispo de zur Erkenntnislehre des Peter von experimental, es decir, de completar
Puy en Velay, en 1396 Obispo de Ailly. Anhang: Aillys Traktat De ma-
teria Concilii generalis, 1954 [Freibur- el "cálculo mental" con el "manual".
Cambray y en 1411 Cardenal. Tuvo
señalada participación en el Concilio ger theologische Studien, 67], Se considera por ello a Pedro de Ma-
de Constanza (1414-1418); poco des- PEDRO DE CANDÍA (ca. 1340- ricourt como uno de los precursores
pués de regresar del Concilio falle- 1410) nació en Creta. Miembro de de la moderna ciencia de la Naturale-
ció como legado papal en Aviñón. la Orden franciscana, estudió en Ox- za o, por lo menos, de una de las ten-
Pedro de Ailly se ocupó no solamen- ford y en París. Fue luego obispo en dencias que han impulsado esta cien-
te de teología y filosofía, sino tam- Piacenza y Vicenza, arzobispo en Mi- cia.
bién de ciencias naturales (astrono- lán, cardenal (1405) y Papa (1409), Se deben a Pedro de Maricourt una
Epístola de magnete (en la que trata
mía, meteorología, geografía) y de con el nombre de Alejandro V. Pedro de resolver el problema del movimien-
cuestiones políticas y eclesiásticas. El de Candía escribió Comentarios a los to perpetuo por medio de la explica-
número de sus obras es considerable. cuatro libros de las Sentencias de Pe- ción a base del magnetismo) y una
La base filosófica de las mismas es dro Lombardo precedidos de una in- Nova compositio Astrolabii partícula-
el occamismo, del cual es considera- troducción o Principia para cada libro. ris. La Epístola de magnete fue pu-
do como uno de los principales re- En estos Principia el autor trata de blicada por vez primera en Eugsburg
presentantes en el continente. Este sopesar el significado y valor de cada (1558). Ed. crítica por G. Hellmann
en Rara Magnética 1269-1599, 1898
occamismo se manifiesta en Pedro de una de las tendencias filosóficas y teo- [Neudrucke von Schriften über Me-
Ailly no solamente en el giro nomi- lógicas que se afrontaban en su tiem- tereologie und Erdmagnetismus, 10].
nalista dado a la lógica, teoría del po, y en particular el occamismo y el — Véase S. P. Thompson, Petrus Pe-
conocimiento, psicología y metafísica, escotismo. Sin ser necesariamente un regrinus de M., 1907 [Proceedings of
sino también en la tesis de la superio- ecléctico y ensayar combinar doctri- the British Academy, 1905-1906]. —
ridad del orden de la voluntad divina nas diversas, Pedro de Candía se ca- E. Schlund, "P. P. von M., sein Le-
sobre el orden de nuestra compren- racterizó por el deseo de entender lo ben und seine Schriften", Archivum
Franciscanum Historicum, IV (1911),
sión racional en todas las esferas; la mejor posible las posiciones últimas de 436-55, 633-43; V (1912), 22-40.^ —
atribución de bondad a algo, por occamistas y escotistas. En ocasiones F. Picavet, Essais sur l'histoire géné-
ejemplo, depende de que Dios lo estimó que tales diferencias eran di- rale et comparée des théologies et des
quiera tal. Siguiendo a Occam, Pedro ferencias de método o de "enfoque" théologies et des philosophies médié-
de Ailly defiende, además, la tesis de y que, por consiguiente, no hay mo- vales, 1913.
que pueden existir (si Dios las man- tivo para seguir insistiendo en oposi- PEDRO HISPANO, Petrus Hispa-
tiene) percepciones sensibles sin la ciones irreconciliables. Sin embargo, a nus (t 1277), nac. en Lisboa, estu-
presencia de los objetos externos; sólo veces puso de relieve que se trataba dió en París, profesó en Siena, fue
la influencia divina y la repetición de de modos de pensar en cada uno de nombrado ( 1273 ) Obispo cardenal
los fenómenos naturales hace posible los cuales había su propia verdad, la de Tusculum, y elevado a la sede
que haya convicción interna de la cual dependía en gran parte del punto papal en 1276 con el nombre de
existencia de los objetos percibidos. de partida. Se ha observado que en Juan XXI. Influyente como médico
Entre los escritos de Pedro de Ailly varios momentos Pedro de Candía y como comentarista de varios trata-
mencionamos: Quaestiones super pri- puso singularmente de relieve las di- dos naturales de Aristóteles (el De
mum, tertium et quartum Sententia- ficultades implicadas en la idea es- animalibus, el De morte et vita, el
rtim (pub. en 1478, 1490, 1500). — De causis longitudinis et brevitatis
Destructiones modorum significan/u. cotista de la univocidad del ser y se
manifestó más inclinado a aceptar al- vitae y el De anima), lo fue todavía
Concepttis et insolubilia secundum
viam nominalium. — Tractatus expo- gunns de las tesis occamistas en teo- más como lógico. El compendio que
nibilium (pub. 1494). — Tractatus logía. redactó hacia 1246, titulado Summu-
super libros meteoronim et de im- F. Ehrle, Der Sentenzenkommentar lae logicales, fue editado 166 veces,
pressionibus aëris (pub. 1504). — Peters von Candía, des Pisaner Pap- siendo usado como texto de estudio
Tractatus de legibus et sectis contra stes Alexanders V, 1925 [Franziska- y como base de comentario por filó-
superstitiasos astrónomos (en Juan nische Studien. Beiheft 9]. sofos de todas las tendencias. Duran-
Gerson, Opera, I ). — Vigintiloquium PEDRO DE MARICOURT (Petrus te mucho tiempo se creyó que las
de concordia astronómicas veritatis Peregrinus de Maharncuria [Mehari- Summulae eran una traducción de
cum theologia (pub. 1494). — Ima-
go mundi (pub. 1483). — Tractatus court, Picardía] ) vivió hacia la mitad una obra de Miguel Psellos. Hoy se
et sermones (pub. 1634; incluye De del siglo xii y es conocido sobre todo admite, en cambio, que constituyen
anima, publicado también en 1505). por los elogios que le prodigó Roge- una obra íntegramente redactada por
— Véase P. Tschackert, Peter von lio Bacon en su Opus tertium. Roge- Pedro Hispano, basada principalmen-
383
PED FED PED
te en Aristóteles (De int., Caí., la int., notas por el P. Manuel Alonso, posee unidad conceptual. Es caracte-
parte de los An. Pr. sobre el silo- S.J., 1957 [Instituto de Alta Cultura. rístico de nuestro filósofo que en
gismo categórico, Top. y De Soph. Universidad de Lisboa]. — Se anun- muchos puntos importantes, aun acep-
El.) y en Porfirio (Isagoge) y mos- cia ed. Opera omnia logicalia, por L. tando la doctrina agustiniana tradi-
M. de Rijk, en Wijsgerige Teksten en cional, reconoce la existencia de ob-
trando una fuerte tendencia a la Studies.—Véase K. Prantl, Geschichte
forma llamada dialéctica (VÉASE). jeciones insolubles contra ella; así
der Logik in Abendlande, III, 1866,
Las Summulae se componen (según cap. XVII. — Id., id., M. Psellus ocurre con la teoría de la ilumina-
la ordenación de Grabmann y Bo- und P. Hispanus, 1867. — M. Grab- ción del alma. Según B. Jansen, Pedro
chenski) de once tratados que se re- mann, "Mittelalterliche lateinische Juan Olivi fue uno de los primeros,
fieren a: (1) las proposiciones o Aristotelesübersetzungen und Aristo- si no el primero, en desarrollar la
enunciados, (2) los predicables, (3) teleskommentare in Handschriften importante teoría del ímpetu y, por
los predicamentos o categorías, (4) spanischer Biblioteken" en Sitzungsbe- consiguiente, uno de los filósofos que
los silogismos categóricos, (5) los lu- rich. der Bay. Ak. der Wissenschaf- siguieron vías distintas de las aristo-
gares dialécticos, (6) las suposicio- ten, Phill-Hist. Klass, 1928. — Id., télicas para la explicación del mo-
id., "Handschriftliche Forschungen vimiento de los cuerpos.
nes (o supuestos), (7) las falacias, und Funde zu den philosophischen
(8) los relativos, ( 9 ) las ampliacio- Schriften des Petrus Hispanus, des Petrí Joannís Olivi Provencalis
nes, (10) las restricciones y (11) las späteren Päpsten Johannes XXI" Cuodlibeto editados en Venecia, 1509.
distribuciones. Importante es la par- (ibid., 1936). — Id., id., "Johannis Edición de Cuestiones sobre las Sen-
XXI Liber de Anima", Archives d'his- tencias: Petrus Joannis Olivi, O. F.
te (6), con su división de las supo- M., Quaestiones in Um libnim Sen-
siciones en discretas y comunes, sub- toire doctrinale et littéraire du moyen- tentiarum, 3 vols., por B. Jansen, I,
dividiéndose las comunes en naturales âge, 1938), 167-208. — Tomás y Joa- 1922; II, 1924; III, 1926. Ediciones
y accidentales, y las accidentales en quín Carreras y Artau, Historia de la de otros textos: D. Laberge, "P. Joan-
simples y personales. Importante es filosofía española, I, 1939, págs. 101- nis Olivi tria scripta ejus apologéti-
44. — Varios autores (P. Tavares, ca", Archivum Franciscanum Histo-
asimismo la parte (1) con la atención Abranches, D. Martins, M. Martins,
prestada a la lógica preposicional. El ricum, XXVIII (1935), 115-55. —
M. H. Rocha Pereira, L. de Pina), Re- F. Delorme, "Fr. Petri Joannis Oli-
tratado llamado De exponibilius, que vista portuguesa de filosofía, VIII
a veces se incluye en las Summulae, vi tractatus De perlegendis philoso-
(1952), 233-48. — Joâo Ferreira, O. phorum libris", Antonianum, XVI
no pertenece a ellas; lo mismo ocurre F. M., Presença do augustinismo avi- (1941), 31-44. — Véase B. Jansen,
con los llamados Parva logicalia. cenizante na teoría dos intelectos de "Die Lehre Olivis über das Verhält-
Junto a las obras citadas se debe Pedro Hispano, 1959 (monografía). nis von Leib und Seele", Franziska-
a Pedro Hispano un tratado De anima PEDRO JUAN OLIVI, Petras Joan- nische Studien, V (1918) 153-75,
(distinto del comentario aristotélico nis Olivi, Pedro Olieu (ca. 1248- 233-58. — Id., id., Die Erkenntnis-
antes mencionado). En dicho tratado 1298), nac. en Sérignan (Francia), theorie Olivis, 1921. — Id., id., "Die
el autor combina elementos avice- ingresó en la Orden de los Francis- Unsterblichkeitsbeweise bei Olivi und
nianos con la doctrina agustiniana de canos y defendió la pobreza evan- ihre philosophiegeschichtliche Bedeu-
la iluminación interior. gélica en una serie de resonantes po- tung' , Franziskanische Studien, IX
Las Summulae fueron comentadas lémicas que acarrearon la condena- (1922), 49-69. — Id., id., "Die See-
con frecuencia; entre los comentaris- ción, en 1282 y 1283, de varias de sus lenTehTe Olivis und ihre Verurteilung
auf dem Wiener Konzil", Franziska-
tas españoles citamos: Pedro Ciruelo proposiciones. Desde el punto de nische Studien, XXI ( 1934), 297-314.
(In Summulas Petri Hispani, 1537) vista teológico y filosófico, Pedro — J. Jarraux, "Pierre Jean Olivi, sä
y Tomás de Mercado (Commentarii Juan Olivi se halla dentro de la tra- vie, sa doctrine", Études franciscaines,
lucidissimi in textura Petri Hispani, dición agustiniana en cuyo marco XLV (1933), 129-53, 277-98, 513-
1571). Véase también ALONSO DE LA discutió las más importantes posicio- 29. — L. Seidel, Natur und Person.
VEBACRUZ. nes de la filosofía escolástica cristia- Metaphysische Probleme bei Petrus
Las ediciones más recientes de las na y árabe, con la cual estaba muy Olivi, 1938. — B. Echeverría, EÍ
Summulae son la de Joseph Patrick familiarizado. Partidario de la con- problema del alma humana en la
Mullally, The Summulae Logicdes of cepción hilemórfica del alma humana Edad Media. Pedro de Olivi y la de-
Peter of Spain (Publications in Me- finición del Concilio de Viena, 1941.
y de la doctrina de la pluralidad de — F. Simoncioli, O. F. M. Il proble-
dioeval Studies, Notre Dame, India- las formas, el filósofo mantuvo que
na, 1945), y la de I. M. Bochenski, O. ma délia liberta umana in G. O. e
P. (del Códice manuscrito Reg. Lat. el alma intelectual, unida al cuerpo Pietro de Trabibus, 1956 [Università
1205), Turin, 1947. — Edición de mediante las almas vegetativa y sen- Cattolica del S. Cuore. Saggi e ricer-
Obras filosóficas de Pedro Hispano, sitiva y formando una unidad subs- che, 8]. — Efrem Bettoni, Le dottri-
al cuidado de M. Alonso, S. J., Ma- tancial con él, no es, sin embargo, ne filosofiche di P. di G. O., 1959. —
drid. Tomo I (Scientia libri de ani- por ella misma, la forma del cuerpo, Carter Partee, O. F. M., "Peter John
ma), 1941, 2* ed., 1961; tomo II (Co- proposición que fue condenada en Olivi: Historical and Doctrinal Study",
mentario al De anima, de Aristóteles ), el Concilio de Viena de 1311. En Franciscan Studies, XX (1960), 215-
1944, tomo III (Expositio libri de ani- defensa de la doctrina de la plurali- 60. — Ernst Stadter, "Das Glauben-
ma, De morte et vita et de causis lon- sproblem in seiner Bedeutung für die
dad de las formas, Pedro Juan Olivi
gitudinis et brevitatis vitae, Liber na- Ethik bei Petrus Johannis Olivi, O. F.
turalis de rébus principalibus), 1952. consideraba que la riqueza de las M. (1298). Ein Beitrag zur Geschichte
— Exposiçào sobre os livras de Beato formas es equivalente a la perfección der Ethik und Religionsphilosophie des
Dionisio Areopagita (Expositio libro- del ser y que todas las formas están Mittelalters", Franziskanische Studien
rum Beati Dyonisii). Texto, prólogo, unidas por una materia común que XLII (1960), 225-96.
384
FED PED PEÍ
PEDRO LOMBARDO, Petrus Lom- que la subordinación de las artes na por J. de Ghellinck, págs. 24 y
bardus (ca. 1100-1160), llamado ma- liberales a la teología muestra que el sigs.]. —· L. Cassani, C. Castiglioni,
gister sententiamm, nació en Lumello autor pretendía únicamente usar de P. Glorieux, Jean Leclercq, F. Feister
(Lombardía), estudió en Bolonia y todos los medios posibles para la et al., Miscelfanea Lombardiana, 1957.
en Reims, y luego en París con Hugo •— Johannes Schneider, Die Lehre vom
comprensión de los textos patrísticos. dreieinigen Gott in der Schule des Pe-
de San Victor y probablemente tam- De los libros de Pedro Lombardo trus Lombardus, 1961 [Münchener
bién con Abelardo. Un año antes de se hicieron varios compendios. Men- theol. Studien, 22], — P. Delhaye,
su muerte fue nombrado Obispo de cionamos entre ellos la Abbreviatio P. L., sa vie, ses oeuvres, sa morale,
París. Sus Libri quattuor sententia- magistri Bandini (del maestro Ban- 1961 [Conférence Albert le Grand].
rum (llamados también Summa sen- dino o Bandinus), y la Abbreviatio PEDRO RAMO. Véase RAMÉE (PIE-
tentiarum) ejercieron una enorme in- in Sententias Magistri Petri Lombar- RRE DE LA).
fluencia y fueron tomados como base di, de Simon de Tournai. Para otros PEIRCE (CHARLES SANDERS)
de comentarios por los más grandes sentenciarios, véase SUMAS. (1839-1914) nac. en Cambridge,
filósofos escolásticos. La originalidad Los Libri quatuor sententiarum Mass., profesó en la Universidad de
filosófica y teológica de Pedro Lom- fueron editados frecuentemente (Ve- Harvard (1864-1865; 1869-1870) y en
bardo es escasa; no solamente copia necia, 1477, 1480; Nuremberg, 1481, la Johns Hopkins University ( 1879-
con frecuencia la Summa sententia- 1484; Basilea, 1486, 1487, 1488,
1489, 1492, 1498, 1502, 1507, 1516; 1884) y desarrolló escasa actividad
rum atribuida a Hugo de San Victor París, 1510, 1518, 1557, 1574, 1892; literaria, la que, por lo demás, fue
y utiliza ampliamente los textos pa- Lyon, 1540, 1553, 1570; Colonia, casi íntegramente publicada en re-
trísticos recopilados en el llamado 1566). Los franciscanos han editado vistas, principalmente en The Monist
Decretum Gratiani (textos reunidos las sentencias con la edición de los y en Popular Science Monthly. Sin
por Graciano), sino que utiliza mu- comentarios a las sentencias de San embargo, su influencia e importan-
chas de las clasificaciones encontra- Buenaventura: Opera omnia, tomos cia han sido mucho mayores de
das en el De fide orthodoxa de San I-IV, Ouaracchi, 1882-1889. En la
Patrología latina de Migne figuran lo que podría hacer suponer la acti-
Juan Damasceno según la versión la- las obras de Pedro Lombardo en los vidad docente, y en los últimos tiem-
tina de Burgundia de Pisa. Sin em- tomos CXCI y CXCII. Véase el re- pos su figura se ha destacado de
bargo, la amplitud y la sistematiza- pertorio de los comentarios a las sen- manera eminente, no sólo como uno
ción de los libros de Pedro Lombar- tencias de Pedro Lombardo en el de los fundadores del pragmatismo
do resultan mayores que las ofreci- Repertorium commentatorium in sen- norteamericano y como pensador que
das en cualesquiera recopilaciones tentias Petri Lombardi (t. I: texto; influyó, a través de eflo, sobre las
anteriores, por lo que es comprensi- t. II, índices), 1947, de Fredericus figuras más significativas de la filo-
ble que sirviera de base para los co- Stegmüller. — Véase el Cartularíum sofía en los EE. UU., sino como
mentarlos ulteriores. Pedro Lombardo Universitatis Parísiensis, I, 1889, de
H. Denifle. — Sobre Pedro Lombar- pensador que ha atacado de raíz
incluye en su Summa textos y opinio- do: F. Protois, Pierre Lombard, son los problemas centrales lógicos y fi-
nes de San Agustín (la principal au- époque, sa vie, ses écrits et son losóficos. El afán inquisitivo y poco
toridad de la obra), San Hilario, San influence, 1881. — J. Kögel, Petrus sistemático que, de modo análogo a
Ambrosio, San Jerónimo, San Gre- Lombardus in seiner Stellung zur Dilthey o a G. E. Moore, mostró
gorio el Grande, Casiodoro, San Isi- Philosophie des Mittelalters, 1897 Ch. S. Peirce era, por lo demás, pro-
doro, San Beda, Boecio, San Juan (Dis.). — M. da Carbonara, Dante e picio para ahondar particularmente
Damasceno entre otros. La obra está Pier Lombardo, 1899. — J. N. Es- en ciertos temas. Las influencias por
penberger, Die Philosophie des P. él sufridas fueron claramente con-
dividida en cuatro libros. Los tres Lombardus und ihre Stellung im 12
primeros tratan de las cosas (res) que Jahrhundert, 1901 [Beiträge zur Ge- fesadas: estudio amplio de la lógica
no son símbolos de otras cosas; el schichte der Philosophie des Mittelal- en todas las direcciones, de Kant, de
cuarto trata de los signos (signa) que ters, II, 5]. — J. de Ghellinck, "Le Duns Escoto, estimación por la fi-
simbolizan otras cosas (esto es, los traité de Pierre Lombard sur les losofía clásica alemana como mina
siete sacramentos). El libro primero sept ordres ecclésiastiques. Ses sour- de incitaciones filosóficas, y preferen-
trata de Dios; el segundo, de las cria- ces et ses copistes" (Revue d'histoire cia por los métodos y argumentos
turas; el tercero, de las virtudes y ecclésiastique, 1909 y 1910; otros ar- de la filosofía inglesa, aceptación de
de la salvación. Algunos autores su- tículos del mismo autor sobre Petrus la idea de la evolución, pero no ba-
brayan la estima que Pedro Lombar- Lombardus en el Bull, de littérature jo la forma spenceriana. Peirce con-
ecclésiastique, en la Dublin Review
do manifiesta en algunos puntos por y en Byzantinische Zeitschrift); véa- cibió, en rigor, la filosofía como
la razón y lo consideran como uno se también su libro, basado en sus una disciplina análoga a las demás
de los partidarios de la "dialéctica". estudios anteriores y recopilación de de la ciencia. Pero a diferencia de
Otros señalan que dicha razón debe ellos, titulado: Le mouvement théo- la ciencia, la filosofía tiene un objeto
entenderse como un don de Dios logique du Xlle siècle. Sa prépara- universal. Por eso la filosofía es más
que permite entender las ideas o uni- tion lointaine avant et autour de Pie- difícil que ninguna ciencia, pues
versales residentes en el seno de Dios rre Lombard. Ses rapports avec les tiene que prestar atención a la vez
y que Pedro Lombardo interpreta en initiatives des canonist es. Études, re- a lo observable y a lo especulativo.
sentido realista. Otros, finalmente, cherches et documents, 2* ed., au-
mentada, 1948. — E. F. Rogers, Pe- La filosofía tiene que utilizar por
manifiestan que no hay en Pedro ter Lombard and thé Sacramental igual el método del análisis y el de
Lombardo preocupaciones filosóficas, System, 1917. — Varios autores, P. la síntesis. Por eso la filosofía de
sino exclusivamente compilatorias, y L., 1953 [con bibliografía lombardia- Peirce es, como el propio pensador
385
PEÍ PEÍ PEL
ha indicado repetidamente, una "fi- signos (V. SIGNO) y varias clasifi- pensamiento de Peirce: el naturalismo
losofía de laboratorio" y no una "fi- caciones de los mismos. A ello se y el trascendentalismo. Cada una de
losofía de seminario". En efecto, esta agrega una teoría del simbolismo ellas da origen a una serie distinta de
filosofía "usa los métodos más racio- que con frecuencia va más allá de premisas y, por tanto, a una serie dis-
nales que puede descubrir para en- la semiótica formal y sirve como base tinta de resultados.
contrar lo poco que puede encon- de una antropología filosófica. Se- Edición de obras de P.: Collected
trarse del universo del espíritu y de miótica y lógica, por lo demás, están Papers of Charles Sanders Peirce, 9
la materia a partir de las observacio- estrechamente relacionadas, por cuan- vols.: Vols. I-VI, ed. Charles Hart-
nes que cada cual puede hacer en to la lógica es definida también co- shorne y Paul Weiss: I (Principies of
cualquier momento de su vida en vi- mo la teoría de los signos, de la cual Philosophy), 1931; II (Elements of
gilia (Collected Paper, 1:126). La la semiótica —llamada por Peirce Logic), 1932; III (Exact Logic),
filosofía tiene que comenzar con lo gramática especulativa— es una par- 1933; IV (The Simplest Mathematica],
que se da. Pero tiene que entender te. En el campo de la ontología, 1933; V (Pragmatism and Pragmati-
lo dado —o el ser— por medio de Peirce elaboró su fenomenología co- cism), 1934; VI (Scientific Metaphy-
sics), 1935. Vols. VII-VIII, ed. Arthur
normas —o el deber ser— y efec- mo doctrina de las categorías, espe- W. Burks: VII (Science and Philoso-
tuar a base de ello conclusiones de cialmente de las categorías faneroscó- phy), 1958; VIII (Reviews. Corres-
carácter especulativo. La filosofía picas y metafísicas a que nos hemos pondence and Ribliography), 1958.
tiene tres divisiones: la fenomenolo- referido en Categoría (v. ). La rela- Reimp. de vols. I-VI en 3 vols., 1960.
gía (VÉASE), la ciencia normativa y ción entre lógica y ontología es asi- Ed. de correspondencia de P. a
la metafísica (ibid., 1:186). La fe- mismo muy estrecha. En la cosmolo- Lady V. Welby (véase SIGNIFICA),
nomenología es la doctrina de las ca- gía formuló una teoría del "tychismo" 1953, ed. I. C. Lieb.
tegorías (V. CATEGORÍA) y tiene su- a que nos referirnos en AZAR (v.). Bibliografía de P. por A. W. Burks
puestos ontológicos. La ciencia nor- El pensamiento de Peirce ha dado en vol. VIII, de Selected Papers cit.
supra, págs. 249-330. Esta bibliogra-
mativa, apoyada en la fenomenología origen en los últimos años a múltiples fía es completada por Max H. Fisch:
y en la matemática, se subdivide a la interpretaciones. Unas se refieren a A Bibliography of Writings about C.
vez en estética, ética y lógica. La aspectos particulares de su filosofía. S. P., 1961 [mimeog,]. — Richard S.
metafísica se divide en metafísica Por ejemplo, se ha discutido mucho Robin prepara un catálogo descriptivo
general u ontología, metafísica psí- si la filosofía de Peirce es (como el de manuscritos de P. que se hallan en
quica o religiosa y metafísica física. propio filósofo indicó en repetidas Harvard y otros lugares.
Pero a la vez la filosofía no es más ocasiones, especialmente al referirse a Entre las selecciones de escritos de
P, mencionamos: M. R. Cohén, ed.,
que una subdivisión en una más am- la influencia recibida de Juan Duns Chance, Love, and Logic, 1923. —
plia clasificación de las ciencias (V. Escoto) de carácter realista o bien si J. Buchler, ed., Philosophy of P.,
CIENCIAS [CLASIFICACIÓN DE LAS]); puede dársele un sesgo nominalista. 1940. — Ph. P. Wiener, ed., Valúes
es una parte de las ciencias del des- También se ha discutido si lo más in a Universe of Chance, 1950,
cubrimiento, que son a la vez una característico y valioso de Peirce es Véase J. Feibleman, An Introduc-
subdivisión de la ciencia teórica. su trabajo lógico o bien su investiga- tion to Peirce's Philosophy Interpreted
Las precedentes indicaciones pro- ción ontológica. Otras interpretacio- as a System, 1946, nueva ed., 1960. —
porcionan sólo un esquema de algu- nes se refieren al conjunto de su fi- Th. Goudge, The Thought of C. S.
nas de las intenciones de Peirce en losofía. Entre ellas destacan dos. Se- P., 1950. — J. von Kempski, C. S.
materia filosófica. Sus concretas reali- gún una (defendida en parte por los P. und der Pragmatismus, 1952. — M.
Thompson, The Pragmatic Philosophy
zaciones filosóficas, aunque fragmen- editores de Peirce [P. Weiss y Ch. of C. S. P., 1953. — Ph. P. Wiener
tarias (salvo en lógica), son demasiado Hartshorne] y especialmente por J. y F. H. Young, eds., Studies in the
extensas para que puedan describirse Feibleman), el pensamiento de Peir- Philosophy of C. S. P., 1953. — A.
esquemáticamente. Mencionamos en- ce es de naturaleza sistemática. Aun- A. Mullin, Philosophical Comment« on
tre las más importantes las siguientes. que Peirce haya practicado toda su the Philosophies of C. S. P. and L.
En el campo de la lógica, Peirce vida la filosofía como análisis en for- Wittgenstein, 1961. — Murray G.
combatió el psicologismo, así como ma parecida al método de producción Murphey, The Development of Peir-
todas las ingerencias que desvirtúan científica, y aunque la manera como ce's Philosophy, 1961. — Nynfa Bos-
presentó sus ideas no sea sistemá- co, La filosofía pragmática di C. S.
el carácter formal de la lógica. Aun- P., 1962 [Studi e Ricerche di Storia
que el punto de partida de la lógica tica, sus ideas mismas, según esta délia Filosofía, 27], — Hjalmar Wen-
es, según Peirce, "el hecho", y aun- interpretación, son sistemáticas, cuan- nerberg, The Pragmatism of C. S. P.:
que la estructura de la lógica es do menos si nos atenemos a sus "prin- An Analytical Study, 1962 [Library ot
idéntica, a su entender, a la de la cipios conductores". Según otra inter- Theoria,' 9]. — John F. Boler, C. S.
ontología, la lógica como ciencia tiene pretación ( defendida especialmente P. and Scholastic Realism: A Stury of
carácter matemático. Entre las prin- por Thomas Goudge), el pensamien- the Relation of P. to John Duns Sco-
cipales contribuciones lógicas de to de Peirce no es sistemático: sus tus, 1963.
Peirce figuran la invención de varios contradicciones e inconsistencias de- PELACANI. Véase BLASIG DE PAR-
simbolismos y la lógica de las rela- ben ser aceptadas tal cual se pre- MA.
ciones, de la que puede ser consi- senten sin pretender reducirlas a un PELAGIANISMO. Unas palabras
derado como uno de los fundadores. sistema. De acuerdo con Goudge, ta- sobre esta tendencia religiosa son
En el campo de la semiótica se debe les inconsistencias se deben a la exis- necesarias para entender mejor algu-
a Peirce una compleja teoría de los tencia de dos distintas fuentes en el nos de los problemas teológico-füo-
386
PEL PEL PEN
sóficos presentados al tratar las cues- llamado semipelagianismo— se difun- F. Wiggers, Darstellung des Augustí-
tiones del libre albedrío (VÉASE) y dió durante los siglos v y vi ( especial- nismus und Pelagianismus, 2 vols.,
de la predestinación (v. ), así como mente entre "grupos de ascetas" en 1821-1823. — F. Klasen, Die innere
para perfilar concepciones tales co- Provenza) hasta ser condenado en el Entwicklung des Pelagianismus, 1882.
mo la de premoción (v.) física y Concilio de Orange (529). Ahora — De la literatura en el siglo xx:
ciencia media (v.). Hans von Schubert, Der sogenannte
bien, aunque el pelagianismo desapa- Praedestinatus. Ein Beitrag zur Ge-
El pelagianismo fue una secta cris- reció como secta herética, sus tesis schichte des Pelagianismus, 1903. —·
tiana herética. Consistía en un grupo siguieron siendo objeto de discusión. Georges de Plinval, Vêlage: ses écrits,
de doctrinas antiagustinianas propug- Mencionamos dos períodos en los que sa vie et sa réforme. Études d'histoire
nadas por el monje britano Pelagio hubo discusiones teológicas que reavi- littéraire et religieuse, 1943. — John
(ca. 360-CO.425), que estudió en Roma varon las tesis pelagianas (y, en mu- Ferguson, Pelagius. A Historical and
y predicó en África y Palestina. Pe- chos casos, semi-pelagianas ), así como Theological Studu, 1956 [con biblio-
lagio consideraba las tesis de San grafía, págs. 188-92]. — T. Bohlin,
los argumentos contra ellas. Uno de Die Théologie des Pelagius und ihre
Agustín acerca de la predestinación estos períodos fue el siglo xiv; el otro, Genesis, 1957 [Acta Universitaria Up-
como excesivamente pesimistas y de- el siglo xvii. Durante el siglo xiv apa- saliensis]. — Véase también Gordon
masiado cercanas al maniqueísmo (v.). recieron tendencias favorables al pe- Leff, Bradwardine and the Pelaeians,
Para contrarrestarlas propuso una se- lagianismo, contra las cuales lucharon, 1957.
rie de tesis que iban al extremo opues- entre otros, Tomás Bradwardine y PENSAMIENTO es, a diferencia
to. Ante todo, consideró que el pe- Gregorio de Rimini. Durante el siglo del pensar, una entidad intemporal e
cado de Adán afectó solamente a xiv, y ya dentro del siglo xvi, apare- inespacial, invariable y, desde lue-
éste y no se transmitió a la humani- cieron asimismo (o fueron considera- go, no psíquica. Estos predicados
dad; Adán era únicamente, al enten- das tales por sus enemigos) tenden- negativos van encaminados a una-
der de Pelagio, un ejemplo del peca- cias favorables al pelagianismo. En to- distinción rigurosa entre lo que per-
do. Ello llevaba a Pelagio a admi- do caso, los que para oponerse a Lu- tenece al campo de la psicología y
tir que el hombre nace sin pecado tero subrayaban demasiado al albedrío lo que es para varios autores objeto
original ( y a rechazar, por consiguien- libre (VÉASE) fueron calificados de "pe- de la lógica. El pensamiento es
te, la necesidad del bautismo); el lagianos", "semi-pelagianos" o "neo- aprehendido o capturado por el acto
pecado es algo que se comete, no pelaeianos": tal ocurrió con los molí*
r Ö
psíquico del pensar, pero no puede
. . 1 1
algo que se trasmite y hereda. Así, la nistas, a quienes acusaron de pela- confundirse con el acto mismo ni-
concupiscencia y la muerte no apare- gianos tanto los dominicos como Jos con el contenido intencional al cuat'
cen en su pensamiento como un re- jansenistas. En muchos casos, 'pelagia- apunta. El hecho del pensar, que
sultado del pecado original, sino co- nismo' fue menos la descripción de supone el sujeto, el acto psíquico,
mo algo perteneciente a la naturale- una tendencia que el nombre de una la expresión, el pensamiento y el
za del hombre. Ello no significaba, acusación. contenido u objeto intencional no>
empero, para Pelagio que el hombre Pelagio escribió varias Epistolae (De equivale, sin embargo, a una iden-
fuera "naturalmente vil"; quería decir vera paenitentia; De contemnenda he- tificación de todos estos términos
reditate; De castitate; ad Claudiam; ad separables en el análisis fenomenoló-
tan sólo que es un ser que está pre- Marcellam, etc.), algunos tratados (De
destinado a morir y que comete, pero gico y pertenecientes ontológicamen-
vera circumcmone; De divitiis; De di- te a diversos tipos de objetos. Todo
no hereda, los pecados — tesis que vina lege; De virginitate; De possibi-
¡itate non peccandi, etc.). Algunas pensar apunta a un pensamiento y
han hecho suponer en Pelagio la in-
obras de Pelagio (Tractatus de natu- todo pensamiento apunta a un con-
fluencia del naturalismo estoico.
ra; De Trinitate; De libero arbitrio) tenido intencional, pero si bien el
Pues Pelagio se inclinaba más bien pensar es un hecho psíquico que
a una concepción "optimista-natural" se han perdido, pero se conservan
fragmentos en varios autores (San transcurre en un tiempo y que im-
de la naturaleza humana, la cual no Agustín, San Jerónimo, Beda el Ve- plica un conjunto de representacio-
necesita, a su entender, una gracia nerable, etc.). Edición en Migne, P. nes, imágenes, intuiciones y expre-
sobrenatural para salvarse; la gra- L., XVII, XX, XXX, XL. La Epístola siones, el pensamiento entendido co-
cia (v.) natural, infusa en la creación ad Marcellam, en Corpus Scriptorum mo lo que el pensar aprehende es
entera, y que reside en el hombre Ecclesiasticorum Latinorum, XXIX,
429-36. Otros textos en el Corpus I, un objeto ideal y, consiguientemente,
como uno de sus atributos, le es su- se halla sometido a las determinacio-
ficiente. Resultado de ello son una 15-45, 219-33; XXIX, 436-59; LVI,
329-56, y en Caspari, Briefe Abhand- nes que corresponden a tal tipo dé
serie de afirmaciones que afectan a lungen und Predigten aus den zwei objetos. El pensamiento se convierte,
la relación entre el cristiano y la letzten Jahrhunderten des Kirchlichen según algunos, en el objeto de la·
Iglesia: por ejemplo, que la interven- Altertums und dem Anfang des Mitte- lógica, en tanto que investigación«
ción de esta última no es indispen- lalters, 1880, 67-73, 122-87 et al. de su estructura, de sus relaciones·
sable para la salvación, y que para Desde muy pronto comenzaron a y de sus formas con independencias
salvarse son suficientes la Ley y los escribirse historias del pelagianismo y de los actos psíquicos y de los corr-
Evangelios. de las controversias en torno al pela- teniclos intencionales correspondien-
El pelagianismo fue combatido por gianismo; por ejemplo G. J. Vossius,
Historiae de controversiis quas Pela- tes. Los pensamientos tienen, co-
San Jerónimo y San Agustín y con- gitis eiusque reliquiae moverunt libri mo objeto de la lógica, una realidad
denado en el Concilio de Éfeso (431). VII, 1618. — De la literatura publi- formal; con ello se distingue su rea-
Una derivación del pelagianismo —el cada en el siglo xix, destacamos: G. lidad de la poseída cuando constitu»
387
PEN PEN PEN
yen el objeto de una ciencia y, por que se desenvuelve en un proceso carse si antes no está en la firme y
lo tanto, cuando son considerados dialéctico y que en él despliega toda prerracional creencia de que hay un
como la forma que envuelve a un su realidad. ser" (op. cit., pág. 26).
contenido que se refiere a una situa- Por otro lado, la realidad "pen- James Hutchíson Stirling, What is
ción objetiva. El modo como se ma- samiento" puede concebirse, como lo Thought?, 1900. — J. Mark Baldwin,
nifiesta esta distinta relación no equi- ha hecho Ortega y Gasset, de un Thought and Things or Geneitc Lo-
vale a una negación del contenido modo más amplio y a la vez más ra- gic, 3 vols., 1906-1911 (I. Functional
Logic or Genetic Theory of Knowled-
del pensamiento, sino que significa dical. Ortega concuerda con la depu- ge, 1906; II. Expérimental Logic or
únicamente que el pensamiento en ración antipsicologista del pensamien- Genetic Theory of Thought, 1908; III.
cuanto tal es abstraído y vaciado de to que ha tenido lugar en los últimos Interest and Art, 1911). — A. Pastore,
su contenido para poder constituirse lustros, pero advierte que sin las fun- II pensiero puro, 1913. — F. Masci,
en tema de la lógica; su realidad ciones psicológicas la operación del Pensiero e conoscenza, 1922. — Albert
formal es, pues, una consecuencia de pensamiento sería imposible. Ahora Spaier, La Pensée concrète. Essai sur
la previa abstracción a que ha sido bien, el pensamiento es, como hacer le symbolisme intellectual, 1927. —
sometido, sin la cual el pensamiento del hombre, algo último; psicología Id. id., La Pensée et la Quantité.
Essai sur la signification et la réalité
posee una efectiva existencia en su y lógica son, por decirlo así, ocul- des grandeurs, 1927. — M. Blondel,
vinculación al acto pensante. La idea- taciones del pensamiento — la prime- La pensée, 2 vols., 1933-1934 (I. La
lidad del pensamiento no es, con ra es un instrumento; la segunda, genèse de la pensée et les paliers de
todo, una manera de ser que adopta una forma del pensar que no logra son ascension spontanée; II. Les res-
solamente cuando se le abstrae del ser coextensiva a la realidad total del ponsabilités de la pensée et la possibi-
pensar y se le amputa el contenido pensamiento. A ellas se une, como lité de son achèvement). — Joseph
intencional a que se refiere, sino que la más equívoca ocultación, la fre- König, Sein und Denken. Studien
es propiamente su forma de ser en im Grenzgebiet von Logik, Ontolo-
cuente identificación del pensamiento gie und Sprachphilosophie, 1937.
cuanto es pensamiento y es tratado con el conocimiento. Esta identifica- — Brand Blanshard, The Nature of
como tal. Cuando apunta a un ob- ción tiene su razón de ser en el hecho Thought, 2 vols., 1940. — Julien
jeto intencional, el pensamiento pue- de que el conocimiento es pleno pen- Benda, Du style d'Idées. Réflexions
de referirse a todos los objetos y no samiento, pero se trata de una razón sur la pensée. Sa nature, sa réali-
sólo a los objetos reales. El pensa- de ser que encubre la raíz última del sation, sa valeur, sa morale, 1948. —
miento puede definirse, según ello, pensamiento. Pues mientras el cono- N. R. Wolfard, Thinking about Thin-
como la forma de todo objeto po- cimiento es un saber que puede ser king, 1955. — P. Chauchard, Le lan-
sible, y a la vez el objeto puede gage de la pensée, 1956. Véase tam-
o no ser necesario, que ha brotado de bién la bibliografía del artículo PEN-
definirse como la materia de todo una situación histórica como respues- SAR; para la relación entre pensar y
posible pensamiento. A la infinitud ta a ella, el pensamiento es algo que pensamiento en el sentido indicado
de los objetos corresponde una in- el hombre hace para alcanzar la es- en el artículo Cfr. los manuales de ló-
finitud de los pensamientos y aun pecie última de saber: el saber a qué gica de A. Pfänder y Romero-Puccia-
una infinitud de los pensamientos atenerse. "Pensamiento es cuanto na- relli citados en la bibliografía del
sobre cada objeto, lo cual no equi- cemos —sea ello lo que sea— para artículo LÓGICA.
vale a una variación infinita de las salir de la duda en que hemos caído PENSAR. En el artículo Pensa-
expresiones o actos psíquicos que y llegar de nuevo a estar en lo cier- miento (VÉASE) hemos tratado del
aprehenden al pensamiento mismo, to." Pero las figuras del pensamiento pensar en cuanto realidad objetivada,
pues éste es como tal invariable. pueden ser muy distintas. No hay con excepción de la última parte del
Esta acepción del pensamiento, "una sola que el hombre posea de artículo (la que se refiere a la con-
puesta de relieve por la fenomenolo- una vez para siempre, que le sea cepción de Ortega y Gasset), que
gía, no coincide, naturalmente, con 'natural' y que, por lo tanto, con más hubiera podido desarrollarse asimis-
la concepción tradicional, que o bien o menos perfección haya de continuo mo en el artículo presente, pero que
hace del pensamiento el acto del pen- ejercitado. Lo único que el hombre fue analizada en el anterior a causa
sar o lo hipostasia hasta convertirlo tiene siempre es la necesidad de pen- de haber usado Ortega el vocablo
en un objeto metafísico. La primera sar, porque más o menos está siempre 'pensamiento'. Discutiremos aquí, en
acepción es común a muchas direc- en alguna duda" ("Apuntes sobre el cambio, el problema del pensar como
ciones de la filosofía moderna, donde Pensamiento", Logos, Buenos Aires, actividad o proceso. Comenzaremos
el pensamiento equivale al conjunto I, 1, pág. 24). El pensar procura, pues, con una definición general, pasare-
de los actos psíquicos y no sólo de alcanzar un saber, pero no un mero mos al examen del pensar como cues-
los estrictamente intelectuales, sino saber intelectual, sino un "saber a tión propiamente psicológica, nos
también de los afectivos y volitivos qué atenerse". El conocimiento es, se- referiremos a los problemas que plan-
en cuanto son conscientes. La segun- gún ello, una de las formas del pen- tea una definición de 'pensar', seña-
da corresponde a las doctrinas que samiento, un pensar que consiste en laremos la concepción peculiar de
hacen del pensamiento una entidad hacer funcionar las facultades menta- Heidegger y concluiremos con una
cuya extratemporalidad e inespacia- les que la realidad humana encuentra referencia al problema de las formas
lidad no son meras determinaciones formando parte de su circunstancia; del pensar.
ontológicas, sino formas de realidad no es una averiguación de si hay un Una definición general del pensar
metafísica, ya sea como paradigma ser, sino "una operación o hacer del es: el pensar es un acto psíquico que
de las cosas, ya como un Absoluto hombre a que éste no puede dedi- tiene lugar en el tiempo, que es for-
388
PEN PEN PEN
mulado por un sujeto (pensante) y el pensar consiste en la combinación tomado Heidegger el término 'pen-
que aprehende un pensamiento, el de pensamientos (o de "cosas pen- sar' (Cfr. "Was heisst Denken?", en
cual se refiere a su vez a una situa- sadas") de acuerdo con las leyes de Vorträge und Aufsätze, 1954 [trad,
ción objetiva. En este sentido pode- la asociación (v.). Los behavioristas esp.: "¿Qué significa pensar?", en Sur
mos decir, con Martin Honecker (Das (V. BEHAVIORISMO ) insisten en la Nos. 215-216, 1952] y, sobre todo, el
Denken, 1925, pág. 5 (trad, esp.: El reducción del pensar a las reacciones libro titulado Was heisst Denken?,
pensar, 1929] ), que "el pensar es orgánico-psíquicas, especialmente por 1954 [trad, esp.: ¿Qué significa pen-
una actividad interna dirigida hacia medio de los reflejos condicionados. sar?, 1958]. Según dicho filósofo, no
los objetos y tendiente a su aprehen- Los miembros de la Escuela de Würz- hemos todavía empezado a aprender
sión". burgo entienden el pensar según la a pensar, y nuestra tarea consiste jus-
Esta definición es muy general y noción de los Bewusstseinslage a que tamente en situarnos —o volvernos a
necesita algunas precisiones. En pri- nos hemos referido en el artículo so- situar— en la atmósfera del pensa-
mer lugar, y puesto que los objetos a bre dicha escuela. Los estructuralistas miento. Creemos otra cosa, porque
los cuales se dirige el pensar son de o gestaltistas (V. ESTRUCTURA) sos- nos imaginamos que pensamos cuando
varia índole, podemos hablar de di- tienen que el pensar surge como un filosofamos, o cuando hacemos cien-
ferentes formas del pensar de acuer- proceso perceptivo suscitado por un cia. Pero filosofar no es aún pensar,
do con las varias clases de objetos estímulo y que se relaciona, forman- sino situarnos en la vía del pensa-
descritas por la teoría de los objetos do un conjunto, con procesos ante- miento, y hacer ciencia no es pensar.
(V. OBJETO Y OBJETIVO). En segun- riores acarreados por la memoria. Las ventajas de la ciencia, dice Hei-
do término, puesto que la definición Todas estas escuelas han estudiado, degger, residen justamente en que es
en cuestión es puramente descriptiva, además, la relación entre el pensar horra de pensamiento. Pero de la cien-
requiere ser completada por otras in- y lo pensado, y entre el pensar y la cia al pensamiento no hay un puente;
vestigaciones. Éstas son de carácter expresión del pensar mediante el len- hay un salto. Por eso el pensar no es
psicológico. La psicología se ocupa guaje ( v . ) . No podemos detenernos susceptible de demostración y puede
en particular de dos problemas rela- aquí en estos puntos; destacare- ser solamente mostrado o, mejor di-
tivos al pensar. Primero, el de su mos sólo que el último es el que ha cho, des-cubierto. Con ello Heidegger
origen; luego, el de su estructura. suscitado más enconadas controver- sigue la misma vía desbrozada en sus
El problema de los orígenes psi- sias y mayor número de teorías, casi Holzwege; el pensar es un camino
cológicos del pensar está estrecha- todas ellas relacionadas con la cues- que nos conduce a lo pensable, es
mente relacionado con la cuestión de tión del llamado lenguaje interno. decir, al ser, en cuyo ámbito, y sólo
la relación o falta de relación del En los últimos tiempos ha habido en cuyo ámbito, hay pensamiento.
mismo con otras actividades psíqui- por parte de ciertos filósofos (espe- En cuanto al problema de las for-
cas. Mencionaremos a este respecto cialmente por parte de G. Ryle y mas del pensar, nos limitaremos a
dos opiniones. Según una, el pensar de los pensadores del llamado grupo destacar algunas de las más corrien-·
va siempre acompañado de otras re- de Oxford [v.] ) una decidida tenden- teniente mencionadas sin adscribir-
presentaciones psíquicas, en particu- cia a subrayar la imposibilidad de las a ninguna escuela psicológica o
lar de imágenes. Es la opinión tradi- reducir el pensar a una definición filosófica determinada. Se habla de
cional y la que siguen todavía mu- precisa. El pensar, ha indicado G. pensar estático y de pensar dinámico,
chas escuelas psicológicas. Según la Ryle (The Concept of Mind, 1949, de pensar reproductivo y de pensar
otra, el pensar carece de contenido págs. 143-4), es una actividad que creador, de pensar emotivo (o efecti-
sensorial: es un "pensar sin imáge- se manifiesta de muchas formas; 'pen- vo) y de pensar volitivo, de pensar
nes", tal como el que ha sido pro- sar' es un término que tiene muchos analítico y de pensar sintético. Hay
puesto y estudiado por la Escuela usos. Las formas del pensar son, que advertir que en la mayor parte
de Würzburgo (v. ). Una opinión in- pues, muy diversas, no solamente de los casos la clasificación adoptada·
termedia sostiene que el pensar va cuando son examinadas desde el pun- depende de si se toma o no el pensar
acompañado de representaciones con- to de vista psicológico, sino tam- como un proceso concomitante con el
comitantes (fenómenos volitivos, emo- bién, y especialmente, cuando se so- de otras actividades psíquicas.
tivos, imágenes, etc.), pero que el meten a examen crítico los usos de La expresión 'formas de pensar'
pensar mismo no puede reducirse a 'pensar'. Por otro lado, se ha reco- puede entenderse también de otro
ninguna de ellas. Puede decirse de nocido (por ejemplo, D. J. McCrac- modo, menos psicológico que episte-
un modo general que las distintas ken, en Thinking and Valuing, 1950) mológico-descriptivo o, como prefe-
doctrinas sobre el pensar se han for- que el pensar no puede fácilmente rimos decir, perifilosófico. Estudia-·
mado al hilo de las grandes escue- aislarse de otras actividades psíqui- mos este aspecto, con varios ejemplos, -
las psicológicas modernas. Al respec- cas, en particular de la del valorar. en el artículo PERIFILOSOFÍA (v.).
to mencionaremos cuatro teorías: la Así, según dicho autor, el pensamien- N. Ach, Die Willenstätigkeit und-
asociacionista; la behaviorista; la de to no es casi nunca —al revés de das Denken, 1905. — August Mes-
la Escuela de Würzburgo, y la estruc- lo que creen algunos— un proceso ser, "E χ p e r i m e n t e 11-psychologische.
turalista. Cada una de ellas mantiene que tiene lugar in vacuo: la afirma- Untersuchungen über das Denken",
una idea sobre el pensar que a veces ción de la Werfreiheü del pensar Archiv für die gesamte Psychologie^
VIII (1906), 1-244.; X (1907), 409-28.
acentúa la cuestión de su génesis y a representa una manifestación de una — K. Bühler, Tatsachen und Pro-
veces la de su estructura. Los aso- determinada valoración del pensar. bleme zu einer Psychologie der Denk-
ciacionistas mantienen la tesis de que En un sentido muy particular ha vorgänge, 1907. — Benno Erdmann,
389
PER PER PER
'Umrisse zur Psychologie des Den- el sentido de 'depender de', en cuyo cionado; sin embargo, en todos los
kens, 1908. — Joseph Geyser, Psy- caso una substancia podría "inherir" casos si algo es per se es prius a algo
chologie der Denkvorgänge, 1909. — en otra). Por eso la substancia (VÉA- que es per aliud.
John Dewey, How We Think, 1910
(trad, esp.: Cómo pensamos. 1928). SE) es considerada a veces como algo Varios autores modernos hablaron
— W. Setz, Psychologie des Den- que es per se. Ahora bien, mientras del per se de Dios, entendiendo el per
kens, 1918. — R. Hönigswald, Die en el pensamiento griego no parece se como un ser o un existir por sí mis-
Grundlagen der Denkpsychologie. haber dificultad en concebir el carác- mo. Tal sucede con Descartes. En las
Studien und Analysen, 1921 (del ter per se —o perseitas, perseidad— "Primeras Objeciones" (a las Medita-
mismo autor: Prinzipienfragen der de la substancia, en el pensamiento ciones metafísicas), Caterus indicaba
Denkpsychologie, 1913). — Henri cristiano ello no parece ser posible. que la expresión per se (pour soi) se
Delacroix, Le langage et la pensée, En principio, ninguna substancia crea- toma en dos sentidos: una, positiva-
1924. — G. Störring, Das urteilende
und schliessende Denken in kausaler da puede ser per se y tampoco en mente, por sí mismo como por una
Behandlung, 1926. — Georges Dwels- rigor a se ( VÉASE ), ya que es caracte- causa; otra, negativamente, y es lo
liauvers, L'étude de la pensée, mé- rístico de todo lo creado el tener un mismo que a se (de soi-même) y no
thodes et résultats, 1934. — Max ser dependiente; por eso lo creado es ad alio (par autrui). Descartes contes-
Wertheimer, Productive Thinking, básicamente ab alio ("procedente de ta ("Primeras respuestas") que la sig-
1946. — H. H. Priée, Thinking and otro" en un sentido radical de 'proce- nificación negativa de per se solamen-
Expérience, 1953. — J. S. Bruner, J. der de'). Sin embargo, como el ser te procede de la imperfección del es-
J. Goodnow y G. A. Austin, A Study píritu humano y no tiene ningún fun-
of Thinking. An Analysis in thé Uti- ab alio (o in alio) podría entender
¡lizing of Information for Thinking solamente como un ser per accidens, damento en las cosas. Pero Dios es
,and Problem Solving, 1956. — Paul y el hecho de ser creado no autoriza per se, dice Descartes, no sólo nega-
Foulquié, S. J., La pensée et l'action, a identificarlo con el ser meramente tivamente, sino, "por el contrario, muy
1962. — De Heidegger, también: Aus accidental, es perfectamente posible positivamente". También Arnauld
der Erfahrung des Denkens, 1954. —· usar per se para referirse a ciertos ("Cuartas Objeciones") se refiere a
Muchas de las obras citadas en la entes creados. Lo único que es me- este punto, y considera la opinión de
bibliografía del artículo PENSAMIENTO Descartes "un tanto osada": es con-
se refieren también, naturalmente, al nester, es precisar su significado o,
mejor dicho, su modo de uso. tradictorio que algo sea por sí mismo
problema del pensar como proceso
psicológico; referencias al problema Advirtamos ante todo que per se no positivamente (como yo soy por mí
se encuentran también en casi todas es lo mismo que in se, αύ το . In se es mismo) y "como por una causa". Es
las obras citadas en la bibliografía del "el ser mismo", como cuando se dice mejor, pues, negar que yo sea por
artículo PSICOLOGÍA. que la bondad es bondad in se, αΐ> το mí mismo positivamente. A lo cual
PER SE. Esta expresión latina tra- bondad "en sí" o "en sí misma". Per contesta Descartes ("Cuartas respues-
duce la expresión griega κ,ϋθ'αϋτό; se se dice (en el vocabulario escolás- tas") que si se entiende per se sólo
ambas pueden verterse al español me- tico) de lo que constituye (formal- negativamente, refiriéndose a un sei
diante la expresión 'por si' y también mente) una substancia; no es la causa que existe y del cual no se puede pre-
por sí mismo'. Aristóteles (Met., Δ 18, de la substancia, sino su razón for- guntar por qué existe, no tendría-
1022 a 24-35) indica que καθ'«υ:6 mal. En algún sentido la substancia mos medio de demostrar la existen-
[per se] puede entenderse de varios es per se, tiene perseitas, porque tie- cia de Dios por Sus efectos. Un uso
modos: como el qué de cada ser, su ne una capacidad para existir, lo que de per se idéntico al de a se se en-
'"quiddidad" (Calías entendido κ χ θ ' quiere decir que se funda en su pro- cuentra en Spinoza por razón de su
aótó es Calías y el qué de Calías); pia capacidad para existir. Siempre idea de la sola existencia de la Subs-
como lo que se halla en la esencia que se admita que últimamente pro- tancia; en efecto si no hay sino Deus
{Calías es animal καΟ'αΰτά); como el cede de su creador, la substancia, una sive Natura, será a la vez per se y a
modo de ser de un atributo recibido vez dada, puede ser per se. En un se, o si se quiere, su per se será lo
directamente por el sujeto o por una sentido eminente, el ser per se com- mismo que su a se.
de sus partes (la superficie es blanca pete solamente a Dios, el cual es per Advirtamos que la expresión hege-
κζθ'αΰτό ; el alma es un ser viviente se ipsum y per se subsistens. Pero en liana für-sichsein suele traducirse en
τκαθ 'αίιτό ) ; como lo que no tiene otra otro sentido el ser per se puede com- español por "ser para sí" ( o "ser para
•causa que sí mismo (el hombre es petir a una substancia creada. Lo que sí mismo"). Esta traducción tiene su
íhombre por sí, aun cuando tiene va- no puede competir a tal substancia en justificación en que la expresión 'por
rias causas formales, como el ser ani- ningún caso es el ser a se, o la asei- sí' (o 'por sí mismo') podría en prin-
mal y el ser bípedo); como todo atri- tas, aseidad (véase A SE). En efecto, cipio usarse para traducir la expre-
buto que pertenece a un solo sujeto el ser a se es el que existe por sí mis- sión hegeliana an-sich-sein, ya que,
en tanto que este solo sujeto (lo se- mo y, por así decirlo, "desde sí mis- en el sistema de Hegel, el ser que es
parado es, así, καθ'αΰτύ ). mo": es la verdadera causa sui (VEA- en sí es también "por sí" ( cuando me-
El ser καΟ'αυτό, per se, se contrapo- SE). nos en uno de los sentidos tradicio-
.ne con frecuencia al ser κατά συμβεβη- El modo como hemos entendido la nales del per se). Además, en la locu-
κός , per accidens; en efecto, mientras aplicación de per se en el párrafo an- ción 'para' se advierte mejor el carác-
«el accidente inhiere en un sujeto, que terior no agota todos los usos de per ter de "regreso hacia sí" que consti-
«es substancia, la substancia no inhiere se. Santo Tomás enumera cuatro usos tuye el für-siclisein, especialmente en
en ningún otro sujeto (a menos que (l an., 10) y algunos de ellos tienen la forma completa y ya definitivamen- J
.se use, equivocadamente, 'inherir' en un alcance más estrecho que el men- te cerrada del an und für sich sein j
390
PER PER PER
— el "en y para sí mismo". Por ra- proposición que funciona como un nos. (3). La percepción del parentes-
zones análogas se traduce la expresión principio indemostrable y a la vez evi- co o aversión (connection or repug-
de Sartre Pour-Soi con la expresión dente por sí mismo, es decir, como un nancy), acuerdo o desacuerdo existen-
'Para-sí' y no 'Por sí', ya que también axioma. En este caso la proposición te entre nuestras ideas" (op. cit., II,
la locución 'para' indica mejor que en cuestión es per se nota in se o xxi, § 5). El entendimiento (VÉASE) es
por' el ser de la conciencia. quantum in se. A la vez, este último definido entonces como el poder de
Para la expresión Per se nota, véa- tipo de proposición puede ser de dos percepción. Leibniz distingue entre
se al artículo sobre esta expresión. tipos: o una proposición analítica percepción y apercepción o concien-
PER SE NOTA. En varios artículos (véase ANALÍTICO γ SINTÉTICO), en cia, y define la primera como "el
(Dios [III], ONTOLÓGICO [PRUEBA], la cual el predicado está incluido en estado pasajero que comprende y re-
QUOAD NOS) nos hemos referido a la el sujeto, o una proposición cuya ver- presenta una multiplicidad en la uni-
expresión per se nota, usada por mu- dad no puede negarse. La mayor par- dad o en la substancia simple". Para
chos escolásticos y también por algu- te de los problemas planteados con Kant, la percepción es la conciencia
nos autores modernos. Resumiremos y respecto a la índole de las proposicio- empírica, es decir, "una conciencia
precisaremos aquí los usos y significa- nes per se notae se refirieron a este acompañada de sensación". Las anti-
do de esta expresión. último tipo de proposición, y especial- cipaciones de la percepción son uno
Indiquemos, por lo pronto, que no- mente al ejemplo "Dios existe". En de los principios del entendimiento
tum (notus, nota, notum = "conocido", efecto, para unos esta proposición es que se refieren al hecho de la pose-
"a", "sabido", "a" ) es usado en diver- per se nota y hay que sentir a ella a sión de una cantidad intensiva o un
sas expresiones, tales como: notum in causa de su plena evidencia. En tal grado por la sensación y la realidad
se o notum naturae (conocido en caso la proposición en cuestión es per correspondiente de todos los fenóme-
sí mismo o en su propia naturaleza), se nota (quoad se nota) y también nos. Ahora bien, es característico de
notum per accidens (conocido por su quoad nos. Para otros, en cambio, la casi todas las doctrinas modernas y
accidente o accidentes), notum per proposición referida es per se nota so- contemporáneas acerca de la percep-
aliud (conocido por otra cosa), no- lamente in se, pero no lo es quoad ción el hecho de situarla siempre en
tum rationi o notum secundum ratio- nos, de modo que requiere demostra- el mencionado territorio intermedio,
nem (conocido por la razón o según ción desde el punto de vista de un entre el puro pensar y el puro sentir,
la razón), notum secundum sensum sujeto ( finito ). así como entre el sujeto y el objeto.
(conocido por los sentidos o según los PERCEPCIÓN. El término 'percep- La diferencia establecida en este res-
sentidos), etc. Entre tales expresiones ción' alude primariamente a una apre- pecto entre el idealismo y el realismo
nos interesan ahora las dos siguientes: hensión, sea cual fuere la realidad parece concernir solamente a una ma-
notum quoad se y notum quoad nos. aprehendida. Percibir es, en efecto, yor o menor aproximación a cada uno
La primera significa "conocido en fundamentalmente "recoger". Cuando de estos términos. Por ejemplo, para
cuanto a sí mismo", es decir, "cognos- esta "recolección" afecta a realidades Descartes y para Spinoza, la percep-
cible en sí mismo" en cuanto que mentales se habla, como hacía Cice- ción es sobre todo un acto intelec-
"evidente por sí mismo" y sin nece- rón, de perceptiones animi, es decir, tual; esta concepción ha conducido
sitar prueba. La segunda significa "co- de la aprehensión de notas intelec- muchas veces a una distinción rigu-
nocido con respecto a nosotros", es de- tuales, de notiones. El vocablo 'per- rosa entre percepción y sensación,
cir, "conocido por un sujeto" en cuan- cepción' parece implicar, pues, desde aun en el caso de que la primera fue-
to que "cognoscible por un sujeto" el primer momento algo distinto de ra estimada como aprehensión de ob-
mediante prueba. La distinción en la sensación, pero también algo dis- jetos sensibles. Esta distinción se ha
cuestión es paralela a la que se esta- tinto de la intuición intelectual, como conservado en la mayor parte de las
blece entre propositio per se nota si estuviera situada en un medio equi- tendencias de la psicología moderna,
(abreviado: per se nota) y propositio distante de ambos actos. Por eso se donde la percepción es una aprehen-
quoad nos (abreviado: quoad nos). ha llegado a definir la percepción en sión de una situación objetiva basada
La proposición per se nota (llamada un sentido amplio como la "aprehen- en sensaciones y acompañada de re-
también propositio immediata) es una sión directa de una situación obje- presentaciones y frecuentemente de
proposición que no tiene ninguna otra tiva", lo cual supone la supresión de juicios en un acto único que sólo por
anterior a ella. Podría en principio ad- actos intermediarios, pero también la el análisis puede descomponerse. Pero
mitirse que tal proposición tiene la na- presentación del complexo objetivo la percepción es considerada enton-
turaleza de un postulado, pero ha sido como algo por sí mismo estructurado. ces no ya exclusivamente como un
más común afirmar que es una pro- Locke llegaba ya a una definición pa- acto de la inteligencia, sino como
posición evidente por sí misma. Esta recida cuando señalaba que la per- aprehensión psíquica total. Otra cues-
evidencia puede ser puramente lógica. cepción es un acto propio del enten- tión muy debatida acerca de la per-
Tal ocurre cuando se dice que toda dimiento, de tal modo que la percep- cepción ha sido su carácter mediato
proposición en cuanto proposición es tion y la posesión de "ideas" (ha- o inmediato: el realismo se ha incli-
per se nota, ya que se incluye a sí ving ideas) es una y la misma cosa nado por lo general a sostener la in-
misma, o cuando se predica lo mismo (Essay, II, I, § 9). Según el mismo mediatez; el idealismo, en cambio,
de lo mismo; en rigor, tales proposi- filósofo hay tres clases de percepcio- parece tender a afirmar que hay algo
ciones no son sólo notae per se, sino, nes: "(1) La percepción de las ideas mediato. Según R. G. Collingwood
como decía Santo Tomás, notissimae en nuestros espíritus. (2) La percep- —que resume aquí la posición idea-
per se. Pero puede tratarse de una ción de las significaciones de los sig- lista sobre la naturaleza de la percep-
391
PER PER PER
ción—,"la inmediatez de la percepción (Du fondement de l'induction, 1871, disminución de ella. La percepción
no excluye la mediación; no es abs- ed. 1924, pág. 94). Ello supone, se- percibe de la "presencia integral" de
tracta inmediatez (sensación), sino gún dicho autor, dos condiciones: (a) la cosa lo que le interesa. En la per-
que contiene implícitamente un ele- que, en vez de dispersarse en el tiem- cepción, el ser se hace opaco a las
mento de mediación (pensamiento)" po y en el espacio, la fuerza y el mo- cosas, las refleja como un objeto en
(Spéculum mentís, VI, 1). vimiento se junten en un cierto núme- parte impenetrable. De ahí que las
Por razones que sería largo poner ro de sistemas; (b) que el detalle de cosas inanimadas "se perciban" ente-
en claro hay una cierta afinidad entre esos sistemas se concentre aun más re- ramente, porque, por así decirlo, son
las teorías idealistas y las teorías fe- flejándose en una pequeña cantidad "transparentes" unas a las otras. Por
nomenistas (o fenomenalistas) de la de "focos" donde la conciencia se exal- eso la representación consciente de las
percepción. En efecto, ambas teorías ta por una especie de acumulación y cosas se ha hecho posible gracias a
están, según apuntamos, en favor de de condensación. Por eso el alma es que se reflejan contra los centros de
la idea de que la percepción no es definida aquí como la "unidad diná- acción espontáneos. En otros términos,
algo inmediato, a diferencia de la in- mica del aparato perceptivo" por la mientras la conciencia elimina, la per-
sistencia en la inmediatez que carac- misma razón por la cual la vida es de- cepción lo absorbe todo, pero no co-
teriza las teorías realistas. Así, por finida como la "unidad dinámica del noce. La percepción no es, pues, una
ejemplo, los fenomenistas sostienen organismo". "fotografía" de las cosas, pues éstas se
que cuando alguien ve un objeto, ve En su análisis de la materia y de hallan ya previamente "fotografia-
la apariencia de un objeto —o, si se la memoria, Bergson no entiende das". Sólo la memoria introduce en
quiere, ve el objeto en cuanto apa- simplemente la percepción como la la percepción una subjetividad, la
riencia—, pero no ve propiamente el aprehensión de una realidad por un cual es necesaria para que haya con-
objeto. En cambio, los realistas sostie- sujeto psíquico. La noción de percep- ciencia y no sólo percepción pura.
nen que cuando alguien ve un objeto, ción puede dar origen a dos diversas Pero la percepción no sólo se distin-
un objeto le aparece sin que haya, concepciones. Mientras para la cien- gue de la conciencia por las notas
sin embargo, diferencia entre la apa- cia, donde hay un sistema de imáge- antedichas; se distingue también de
riencia y el objeto. Los fenomenis- nes sin centro, la percepción sólo la afección, la cual surge en virtud
tas difieren de los idealistas en que puede ser explicada mediante el su- de un esfuerzo por rechazar la ex-
no aceptan, como los últimos, que la puesto de una conciencia concebida citación. Mientras la percepción mi-
"mediación" entre el objeto y la apa- como epifenómeno o fosforescencia de el poder reflector, la afección
riencia consista en el "pensamiento", de la materia, para la conciencia la mide el poder absorbente. La percep-
en la "reflexión", etc. percepción representa una armonía ción está fuera del cuerpo; la afec-
Un problema en el que se han ma- entre la realidad y el espíritu. De ción, dentro de él. Por eso los objetos
nifestado asimismo divergencias entre ahí las opuestas doctrinas gnoseoló- se perciben en sí mismos y no en un
varias posiciones filosóficas ha sido el gicas del realismo y del idealismo, sujeto psíquico.
de la llamada "interioridad" o "exte- doctrinas que tienen como común El problema de la percepción ha
rioridad" del acto de la percepción fundamento el gratuito supuesto de sido examinado con gran detalle por
— si bien en algunos casos, como su- que la percepción es sólo un conoci- muchos de los llamados "neo-realis-
cede, según veremos luego, en Berg- miento. Para Bergson, en cambio, la tas" ingleses (véase NEO-KEALISMO ).
son, la afirmación de la "exterioridad" percepción es primariamente acción, Estos filósofos no son propiamente
sea únicamente un punto de partida pues si bien existe una diferencia en- realistas, por cuanto no admiten la te-
destinado a colocar el citado proble- tre el cerebro y la medula, tal dife- sis antes reseñada de la inmediatez en
ma más allá del realismo y del idea- rencia es únicamente de grado y la percepción, pero no son tampoco
lismo, a diferencia de las teorías neo- nunca de esencia. Ahora bien, la per- idealistas por cuanto no hacen inter-
realistas, a que también nos referire- cepción debe producirse en los lla- venir, como término mediato, ni el
mos luego, que sostienen la posibilidad mados "centros de acción" de la ma- pensamiento ni la reflexión. Su neo-
de considerar la percepción como el teria viva; cuanta mayor posibilidad realismo en este respecto se parece en
aspecto que ofrece un "acontecimien- hay de "tener" la reacción inmediata muchos casos a un fenomenismo, por
to" percibido a un "acontecimiento" y mayor es la distancia entre la acti- lo menos en la medida en que dan
llamado precisamente "percipiente". vidad y la pasividad de la sensación, considerable importancia a los llama-
Las teorías "interioristas" de la per- la percepción surge tanto más fácil- dos sensa como elementos entre el
cepción vinculan, por su lado, el acto mente. Pero la percepción no es, se- objeto y el acto de percepción del ob-
de la percepción a la realidad de la gún Bergson, mera aprehensión psí- jeto. Se han comparado estos sensa a
"fuerza"; es lo que ocurre con Jules quica con vistas a un conocimiento. las species, y en particular a las spe-
Lachelier al afirmar que "el movi- Hay una "percepción pura" (sin me- cies sensibiles, escolásticas, pero no
miento desarrollado en la extensión no moria) absolutamente encerrada en hay que extremar demasiado la com-
tiene conciencia de sí mismo, porque un presente, una "percepción imper- paración. Característico de los neo-
está, por así decirlo, todo entero fuera sonal" sobre la cual se acumula la realistas ingleses es el tender a consi-
de sí mismo", pero que "el movimien- individualidad de la memoria. La re- derar los actos de percepción y las
to concentrado en la fuerza es precisa- presentación de una imagen no es percepciones como "acontecimientos"
mente la percepción, tal como la ha concebida entonces como el hecho (events), de tal suerte que, según an-
definido Leibniz, es decir, la expre- de destacarse o potenciarse su pre- tes apuntamos, puede inclusive ha-
sión de la multiplicidad en la unidad" sencia, sino, a la inversa, como una blarse de un percipient event o "acón-
393
PER PER PER
tecimiento percipiente" en el caso del categorial cuando aprehende un obje- expresiones en las que se hallan en-
acto de la percepción. Sin embargo, to ideal. En la percepción sensible vueltos términos relativos a percep-
dentro de una tendencia común hay "es aprehendido directamente o está ciones. Tal sucede, por ejemplo, con
diferencias en los modos como los presente in persona un objeto que se Gilbert Ryle, el cual manifiesta que
neo-realistas ingleses (filósofos como constituye de modo simple en el acto es erróneo examinar la percepción fi-
C. D. Broad, T. Percy Nunn, H. A. de la percepción". En la categorial, en losóficamente suponiendo que percibir
Prichard, Norman Kemp Smith, John cambio, se constituyen nuevas objeti- es un proceso o estado corporal, o
Laird, H. H. Priée) explican la per- vidades, que se fundan en las anterio- que es un proceso o estado psicológi-
cepción. Unos, como T. Percy Nun, res y se refieren a ellas. Es fácil ver co, o algo a la vez corporal y no cor-
se inclinan hacia lo que podríamos con ello que la fenomenología de la poral. La óptica, la acústica, la neuro-
llamar "objetivismo realista" en la percepción tiene una base psicológica, fisiología, etc. revelan, indica Ryle,
medida en que atribuyen los citados pero un propósito ontológico. Ahora importantes conexiones acerca del ver,
sensa a los objetos mismos. Otros, co- bien, más que con Husserl sucede esto oír y las cosas de que hablan tales
mo H. H. Priée (VÉASE), suponen que con Merleau-Ponty. Hemos hecho re- ciencias, pero no es legítimo fundarse
los sensa o, mejor, los sense-dala, per- ferencia a su teoría de la percepción en lo que dicen tales ciencias para
tenecen al objeto, constituyendo "fa- en el artículo a él dedicado. Agregue- resolver el dilema —o los dilemas—·
milias" de sensé data. Pero señalan a mos aquí el resumen que el propio de la percepción. En completa oposi-
la vez que no puede decirse gran cosa filósofo dio de su doctrina (Bulletin ción a estas opiniones de Ryle se
del "objeto mismo" y que sólo por las de la Société française de philoso- hallan las de quienes han examinado
dificultades que plantea una teoría phie, Año 1947 ), por incluir las bases las cuestiones relativas a la percepción
"representacionista" de la percepción, ontológicas de ella. Puede reducirse desde el punto de vista psicológico y
es mejor atenerse a un cierto feno- a tres puntos: ( 1 ) La percepción es neurofisiológico —como ha ocurrido,
menismo. una modalidad original de la con- por ejemplo, en las investigaciones
Algunos filósofos, como J. E. Tur- ciencia. El mundo percibido no es fundadas en el behaviorismo o en el
ner (nac. 1875: A Theory of Direct un mundo de objetos como el que "gestaltismo" ( véase ESTRUCTURA ).
Realism, and thé Relation of Realism concibe la ciencia; en lo percibido En los últimos lustros, además, se ha
to Idcalism, 1925), llegan a subrayar hay no sólo una materia, sino tam- trabajado mucho en el problema de
lo que puede llamarse "elementos bién una forma. El sujeto percipiente las llamadas "bases físicas" —neuro-
realistas" en la percepción, que des- no es un "interpretador" o "descifra- fisiológicas— de la percepción (W.
embocan en un claro representacionis- dor" de un mundo supuestamente Grey Walter, W. Pitts, E. D. Adrian,
mo. Reaccionando contra esta tenden- "caótico" o "desordenado". Toda W. Köhler y otros). Auxiliados por
cia ciertos autores, como A. C. Ewing percepción se presenta dentro de un las técnicas electroencefalográficas,
(nac. 1900: Idealism, A Critical Sur- cierto horizonte y en el mundo. (2) los neurofisíólogos han alcanzado re-
vey, 1934), destacan la imposibilidad Tal concepción de la percepción no sultados ya muy satisfactorios. Im-
de percibir sin de algún modo catego- es sólo psicológica. No puede super- portante en particular ha sido el des-
rizar lo percibido. ponerse al mundo percibido un mun- cubrimiento del llamado "ritmo alfa"
Los "neo-realistas" ingleses, espe- do de ideas. La certidumbre de la emitido por la corteza cerebral. Este
cialmente autores como H. H. Price, idea no se funda en la de la percep- ritmo se registra cuando un sujeto
han considerado sus teorías de la per- ción, sino que descansa sobre ella. se halla en estado de reposo, y resul-
cepción como una "fenomenología de (3) El mundo percibido es el fondo ta "perturbado" cuando tienen lugar
la percepción", distinta tanto de un siempre presupuesto por toda racio- percepciones (especialmente visua-
simple examen de los datos psicológi- nalidad, todo valor y toda existencia. les). El ritmo alfa opera al modo de
cos y neurofisiológicos de la percep- Algunas de las doctrinas de la per- una emisión continua de ondas so-
ción como de una metafísica de la cepción antes mencionadas usan da- bre la cual se "modulan" otras emi-
percepción. Desde muy distintos su- tos psicológicos; tal ocurre sobre todo siones. Ha sido comparado por ello
puestos la fenomenología (VÉASE) en con la doctrina de Merleau-Ponty. En con el tono muscular permanente so-
sentido estricto se ha ocupado asimis- la mayor parte de los casos, sin em- bre el cual se modulan los diversos
mo de las cuestiones de la percepción bargo, se trata de doctrinas y análisis movimientos musculares; y hasta se
tratando de describir en qué consisten filosóficos que pueden o no utilizar ha hablado de un "tono cortical".
los actos perceptivos. Husserl ha ha- datos psicológicos, tratar o no de fun? Como la emisión continua cortical
blado de percepción interna como una damentar las investigaciones psicoló- ofrece analogías con las emisiones
"percepción inmanente" y de la per- gicas sobre la percepción, etc. En continuas de los aparatos emisores de
cepción externa como una "percep- general, ninguna de las doctrinas re- radar y televisión, se piensa que sin
ción trascendente". Por la primera se señadas excluye como poco iluminati- necesidad de llegar a "reduccionis-
entienden las vivencias intencionales vos los datos sobre la percepción que mos" precipitados entre los dos fenó-
cuya esencia consiste en que sus obje- puedan proceder de investigaciones menos, el estudio de las segundas
tos intencionales pertenecen al mismo psicológicas. Una exclusión decidida puede arrojar considerable luz sobre
flujo vivencial. Por la segunda se en- de tales datos se hallan únicamente la comprensión de la primera.
tienden las vivencias intencionales en en autores para quienes el problema Relacionadas en parte con los tra-
que no tiene lugar esta referencia in- de la percepción es, filosóficamente bajos anteriores se hallan las investi-
mediata. La percepción es sensible hablando, el problema de cómo se gaciones de la percepción que han
cuando aprehende un objeto real, y usan y en qué sentido propio se usan hecho uso de los procesos perceptivos
393
PER PER PER
o supuestamente perceptivos que tie- die Bedeutung der Gegenstandstheo- flete Lectures, 1952]. — J. R. Smy-
nen lugar en ciertas máquinas cons- rie und Phänomenologie für die ex- thies, Analysis of Percepción, 1956. —·
truidas al efecto. La más conocida de perimentelle Psychologie, 1918, 2* Russell Brain, The Nature of Expé-
estas máquinas es el llamado "Per- edición, 1929. — Melchior Palágyi, rience, 1959. — D. M. Armstrong,
ceptron", el cual consiste en un Wahrnehmungslehre, 1925. — Erich Perception and the Physical World,
Jaensch, Über den Aufbau der Wahr- 1961. — James T. Culbertson, The
dispositivo que permite efectuar se- nehmungswelt und die Grundlagen Minds of Robots: Sense Data, Memo-
lecciones de estímulos (por ejemplo, der menschlichen Erkenntnis, 2 vols., ry, Images, and Behavior in Conscious
colores), a base de "percepciones" 1927-1931. — H. H. Priée, Percep- Autómata, 1963. — Idea y percep-
anteriores registradas y almacenadas tion, 1932. — Cornelio Fabro, La ción: Kazimierz Twardowski, Idee
por la máquina. Las analogías entre fenomelogia della percezione, 1941.— und Perzeption, 1892. — Percep-
las percepciones humanas y las "per- Id., id., Percezione e pensiero, 1941. ción extrasensible: H. Bender, Psy-
cepciones" de la máquina han sido — M. Merleau-Ponty, Phénoménolo- chische Automatismen. Zur Experi-
gie de la perception, 1945 (trad, esp.: mentalphychologie des Unbewussten
reforzadas por medio de conexiones Fenomenología de la percepción, und der aussersinnlichen Wahrneh-
relativamente "arbitrarias", similares a 1957). — H. A. Prichard, Knowledge mung, 1936. — J. B. Rhine, Extra-
las conexiones que existen en el siste- and Perception. Essays and Lectures, sensory Perception, 1940 (véase tam-
ma nervioso, y sobre todo, por medio 1950. — Yrjoo Reenpää, Ueber Wahr- bién la bibliografía del artículo ME-
de conexiones en las cuales se dan nehmen, Denken und messendes Ver- TAPSÍQUICA). — A. Huxley, The
"repeticiones" y "redundancias". Es suchen, 1947. — J. Paliard, La pensée Doors of Perception, 1954 (trad.
todavía asunto debatido si en este caso et la vie; recherche sur la logique de esp.: Las puertas de la percepción,
nos las habernos con auténticas "per- la perception, 1951. — J. Buchler, 1957). — Percepción en Leibniz y en
Totvard a General Theory of Judg- Kant: A. Sicker, Die leibnizsche Be-
cepciones" o si se trata únicamente griffe der Perzeption und Apperzep-
ment, 1951 (Cap. I). — À. A. Luce,
de una analogía entre dos sistemas, Sense Without Matter, 1954. — Gil- tion, 1900. — L. Salomón, Zu den Be-
pero no una igualdad de naturaleza bert Ryle, Dilemmas, 1954, págs. 93- griffen der Perzeption und Apper-
entre ellos. Una teoría completamente 110 (Capítulo VII: "Perception"). — zeption von Leibnitz bis Kant, 1902.
"fisicalista" de la percepción en el F, H. Allport, Theories of Perception — Para la historia de la idea de per-
sentido apuntado, es decir, fundada and thé Concept of Structure, 1955. cepción: D. W. Hamlyn, Sensation
en la idea de que cualesquiera per- •—· A. Michotte, J. Piaget, H. Piéron and Perception; a History of the Phi-
et al., La perception, 1955. — R. M. losophy of Perception, 1961. — Para
cepciones sensibles —y todas las for- Chisholm, Perceiving; a Philosophical diversas teorías contemporáneas sobre
mas de la llamada "conciencia"— que Study, 1957. — D. W. Hamlvn, The la percepción: Justus Hartnack, Ana-
se hallan en el hombre pueden ser Psychology of Perception. A Philoso- lysis of the Problem of Perception in
producidas en principio en máquinas phical Examination of Gestalt Theory British Empiricism, 1950 [Locke, Ber-
o robots, han sido propuestas por Ja- and Derivative Theories of Perception, keley, Hume, y, sobre todo, More,
mes T. Culbertson (op. cit. biblio- 1957. — R. J. Hirst, The Problems Russell, Broad, Price]. — John W.
grafía ). of Perception', 1959. — Peter Kraus- Yolton, Thinking and Perceiving, 1962
ser, Untersuchungen über den grund- [Piaget, Merleau-Ponty, Piéron, Ryle,
Se habla a veces también de "per- sätzlichen Anspruch der Wahrneh-
cepción extra-sensible" para designar H. H. Priée, psicólogos de Würzburg,
mung zu sein, 1960. — Joseph Mo- etc.].
las percepciones o supuestas percep- reau, L'horizon des esprits. Essai cri- PEREGRINO PROTEO (siglo u)
ciones que tienen lugar independien- tique sur la phénoménologie de la per- es considerado como un filósofo de
temente de los marcos normales psi- ception, 1960. — Leslie Paul, Persans
and Perception, 1961. — Jean Piaget, la escuela cínica, pero su simpatía
cológicos y neurofisiológicos. A los
Les mécanismes perceptifs, 1961. — por las corrientes místicas, su favora-
problemas planteados por tal tipo de ble inclinación al cristianismo, su en-
percepción nos hemos referido en G. Mony, La perception comme mode
de réaction et instrument de progrès, tusiasmo por la sabiduría oriental, y
METAPSÍQUICA. Observemos que a ve- en particular por la de los brahmanes,
1961. — R. Francés, Le développe-
ces se han incluido entre las llamadas ment perceptif, 1962. — J. L. Austin, hacen de él, por un lado, un eclécti-
"percepciones extra-sensibles" ciertos Sense and Sensibilia, 1962 [recons- co, y por el otro una figura curiosa
tipos de percepción especialmente trucción por G. J. Warnock a base de y hasta cierto punto novelesca (so-
aguda, inducida generalmente por notas manuscritas]. — Ernesto Mag- bre la cual Wieland escribió en 1791
drogas. gioni, Semántica della percezione, una novela). La muerte de nuestro
Naturaleza, análisis y fenomenolo- 1962. — Wilfrid Sellars, Science, Per- filósofo fue apoteósica: se arrojó a las
gía de la percepción: W. Enoch, Der ception, and Reality, 1963. llamas durante las fiestas olímpicas
Begriff der Wahrnehmung, 1890. — Bases físicas de la percepción: E.
H. Schwarz, Das 'Wahrnehmungspro- D. Adrian, The Physical Background del año 165. Correspondiendo a este
blem vom Standpunkt des Physikers, of perception, 1947 [The Waynflete temperamento hubo en Peregrino Pro-
des Physiologen und des Philosophen. Lectures 1946]. — W. S. McCulloch teo una acentuación de los rasgos
Beitrag zur Erkenntnistheorie und y W. Pitts, "A Logical Calculus of extremistas del cinismo: desprecio de
empiristischen Psychologie, 1892. — the Ideas Immanent in Nervious Ac- las normas y convenciones sociales,
H. Bergson, Matière et Mémoire, tivity", Bulletin of Mathematical Bio- hasta límites increíbles (por lo me-
1896. — W. Schapp, Beiträge zur physics, V (1953). — W. Grey Walter, nos según las descripciones de Lu-
Phänomenalegie des Wahrnehmens, "Features of Electro-Physiology of
1910. — C. D. Broad, Perception, ciano de Samosata). En este sentido
Mental Mechanisms", Perspectives in
Physics and Reality, 1913. — P. F. Neuro-Psychiatry, ed. D. Richter, Peregrino representó una reacción
Linke, Grundfragen der Wahrneh- 1953. — J. G. Ëccles, The Neurophi- contra la tendencia al cinismo mode-
tnungslehre. Untersuchungen über siological Basis of Mind, 1953 [Wayn- rado de Demonax de Chipre.
394
PER PER PER
E. Zeller, "Alexander (de Abonu- turaleza de los supuestos del pensa- P. e un rinnovamento della retorica,
teico) und Peregrinos, ein Betrüger miento filosófico. Nos hemos referido 1955.
und ein Schwärmer", Deutsches brevemente a algunos de estos puntos PERFECCIÓN, PERFECTO. Se di-
Rundschau, 1877, reimp. en Vorträge en los artículos JUSTICIA y PROTOFI-
und Abhandlungen, II, 1877, págs. ce de algo que es perfecto cuando
154-88).—J. Bernays, Lucían und die LOSOFÍA. Pero la contribución más está "acabado" y "completado", de tal
Kyniker, 1879. — J. Vahlen, Lucia- fundamental e influyente de Perelman suerte que no le falta nada, pero tam-
ni de Cynicis iudicium. Lucianus de ha sido el estudio de la argumenta- poco le sobra nada para ser lo que es.
Peregrinis morte, 1882. — M. Croi- ción filosófica y la revalorización de En este sentido se dice de algo que es
set, "Un ascète païen au siècle des la retórica como "teoría de la argu- perfecto cuando es justa y exactamen-
Antonins. P. Protée", Ac. des sciences mentación". Hemos tocado este punto te lo que es. Esta idea de perfección
et lettres de Montpellier, sec. lettres, en el artículo RETÓRICA, donde he- incluye la idea de "limitación", "aca-
6 (1880), 455-91. — Francisco Ro- mos expuesto las principales intencio- bamiento" y "finalidad propia" y es
mero, "El enigma de Peregrino Pro- nes de Perelman al respecto. Indique-
teo" (1955), en el volumen de F. R. una de las ideas que resurgen cons-
titulado Ortega y Gasset y el proble- mos aquí sólo, como información tantemente en el pensamiento griego.
ma de la jefatura espiritual y otros complementaria, que con sus estudios Se ha dicho inclusive que "perfecto",
ensayos, 1960, págs. 43-56. sobre la argumentación filosófica Pe- "terminado", "clásico" y "helénico"
PEREIRA (BENITO), Benito Pe- relman se propone "romper con una son aspectos diversos de un mismo y
reyra, Perera o Pererio (Pererius) concepción de la razón y del razona- tínico modo de ser según el cual todo
(1535-1610), nac. en Ruzafa (Valen- miento procedente de Descartes" pa- lo que no es limitado y, por así de-
cia), ingresó en la Compañía de Jesús ra poner de relieve el amplio cuadro cirlo, "cerrado en sí mismo" es imper-
en 1552 y vivió gran parte de su vida dentro del cual se insertan los múlti- fecto.
en Roma, en cuyo Colegio Romano ples y variados "medios discursivos". Si lo perfecto es lo que acabamos
fue profesor de Sagrada Escritura. Perelman no rechaza el que ha sido de decir de él, será también lo mejor
Muy importante parte de la obra de llamado "razonamiento more geomé- en su género, pues no habrá nada que
Pereira es de carácter exegético; se trico"; indica solamente que este ra- pueda superarlo; todo cambio en lo
destacan sus comentarios al Génesis y zonamiento es uno entre otros posibles perfecto introducirá en él alguna im-
al libro de Daniel. En filosofía Pe- modelos de argumentación. Los estu- perfección.
reira se distinguió por sus comentarios dios de Perelman sobre la argumen- Estas dos significaciones de 'per-
al Estagirita. Al hilo de los mismos tación filosófica están fundados, por fecto' fueron puestas de relieve por
analizó a fondo varios problemas me- lo demás, en una idea "antiabsolutis- Aristóteles en su análisis de los senti-
tafísicos, entre ellos el del principio ta" de la filosofía. Perelman ha ma- dos de τέλειον (Met., Δ 16, 1021 b 12
de individuación, que basó en la ma- nifestado que se opone a "los absolu- - 1022 a 2 ) . A estos dos sentidos
teria y en la forma al referirse a la tismos de toda clase" y que no cree Aristóteles agregó otro: el que tiene
unidad individual y distinción entre en "revelaciones definitivas e inmu- 'perfecto' cuando se refiere a algo que
sí de los seres, y principalmente en tables". En otros términos, se trata ha alcanzado su fin, en cuanto fin
la forma al referirse a la unidad y dis- aquí también de propugnar una "filo- loable. Aristóteles pone asimismo de
tinción de los seres entre sí. sofía abierta" o una "filosofía regre- relieve que 'perfecto' se usa a veces
Obras: De communibus omnium siva" contra toda "filosofía primera" metafóricamente para referirse a algo
rerum naturalium principiis et affec- pretendidamente absoluta. que es malo, como cuando se dice
tionibus librí quindecim, 1562. — Obras principales: De l'arbitraire "un perfecto ladrón". El que Aristó-
Commentatorium in Danielem pro- dans la connaissance, 1933. — De la teles considere este último uso como
phetam librí sexdecim, 1587. — Com- justice, 1945 (en trad, inglesa, con simplemente metafórico indica ya que
mentatorium et disputationum in Ge- muchos agregados y modificaciones:
The Idea of Justice and the Problem en su idea de perfección, y en todas
nesim, 4 cois. (I, 1589; II, 1592; III,
1595; IV, 1598). — Selectarum dispu- of Argument, 1963). — Rhétorique las significaciones de la misma, late
tationum in S a er am Scripturam, 5 et philosophie. Pour une théorie de la noción de algo que es por sí bueno.
vols. (I, 1601; Π, 1603; III, 1606; l'argumentation en philosophie, 1952 En efecto, en principio no debería
IV, 1608; V. 1610). — Véase M. So- [en colaboración con L. Olbrechts- haber inconveniente en admitir que
lana, Historia de la filosofía española. Tyteca]. — Cours de logique, 3 fas- algo malo, o supuestamente malo, es
Época del Renacimiento (Siglo XVI), cículos, 2» ed., 1956. — Traité de perfecto aunque sea "malo", pues
t. III, 1951, págs. 373-400. l'argumentation. La nouvelle rhétori- aun en este caso es perfecto en su gé-
PERELMAN (CHAÏM) nac. (1912) que, 2 vols., 1958 [en colaboración
con L. Olbrechts-Tyteca] (trad. esp. nero, el cual es un género de la "mal-
en Varsovia y se trasladó, muy joven dad". Pero el excluir lo malo de lo
de la "Introducción" en Retórica y
aún, a Bélgica, estudiando en la Uni- lógica, 1959 [Suplementos del Semi- perfecto tiene en Aristóteles, y en el
versidad de Bruselas y siendo nom- nario de Problemas Científicos y Fi- pensamiento griego en general, una
brado luego profesor en la misma losóficos. Universidad Nacional de razón de ser, y es que se estima que
Universidad. Perelman ha trabajado México. N° 20, Segunda Serie]. — lo "malo" es de algún modo algo de-
en el campo de la lógica, especial- Además, numerosas colaboraciones en fectuoso, y, por tanto, no puede ser
mente en los problemas suscitados por revistas (Mind, Revue Internationale perfecto, como no lo es nada que po-
las paradojas lógicas; en el análisis de de Philosophie) y Actas de Congresos
(Congresos Internacionales de Filoso- sea algún defecto, o que le falte algo.
conceptos fundamentales morales y fía, IX, X, XIII; Congreso de Socie- Si lo perfecto es algo "limitado",
políticos, sobre todo en el concepto dades de Filosofía de Lengua Fran- entonces todo lo que sea ilimitado se-
de justicia, y en la cuestión de la na- cesa, VI, etc.). — Véase N. Bosco, rá imperfecto. En virtud de ello se ha
395
PER PER PER
dicho que los griegos consideraban considerado como perfección absoluta; valer el siguiente. Aristóteles conside-
como imperfecto lo infinito, ya que todo lo demás tiene (si la tiene) una ró que la mejor y más alta actividad
sólo lo que es "finito" puede estar perfección relativa. Además de ello, humana es la contemplación. La con-
"acabado". Nos hemos referido en se distinguió entre diversas formas de templación es, pues, algo perfecto,
parte a este punto en el artículo INFI- perfección de acuerdo con aquello con siendo un bien para todos los hom-
NITO; indiquemos aquí solamente que respecto a lo cual algo se dice que es bres, independientemente de las cir-
en la medida en que lo infinito se perfecto. La idea de perfección fue cunstancias concretas sociales, históri-
conciba como "lo inabarcable" parece equiparada con la idea de acto, de cas, etc. Ahora bien, esta perfección
que habrá que identificar lo infinito modo que la perfección absoluta o lo es, según hemos indicado, "senci-
con lo imperfecto. Pero lo infinito perfección absolutamente pura es llamente", es decir, dentro del marco
puede concebirse de otros modos, y aquella que excluye cualquier poten- del Estado-ciudad tal como lo conce-
en uno de ellos por lo menos puede cia, esto es, cualquier imperfección. bía Aristóteles. "Entre lo que enton-
manifestarse la idea de perfección: es En todo caso, el orden del universo ces había", la contemplación es lo
cuando lo infinito es algo absoluto. fue considerado a menudo como un perfecto. Pero si "hay otras cosas", la
De todos modos, es cierto que ha ha- "orden de la perfección", desde la perfección puede ser otra entre ellas.
bido entre los griegos cierta tendencia perfección absoluta y completa, que es Así, es posible que dentro del marco
a excluir de la perfección la idea de la de Dios, hasta la Tierra, que ocupa del Estado moderno haya otra posible
infinitud, excepto cuando se ha co- el lugar inferior en el citado orden. idea de lo que es mejor, o más per-
menzado a subrayar que lo infinito no Según lo anterior parece que la idea fecto, para los hombres; esta perfec-
es negativo, sino más bien positivo, de perfección ha estado siempre liga- ción sería a la vez relativa y "senci-
esto es, que lo infinito no es negación da a la idea de ser ( y de existencia ) . lla", pero no dejaría de ser perfección.
(de límites), sino afirmación (de ser). Ello es cierto en cuanto que en la Muchas obras de historia de la filo-
La idea de perfección ha tenido mayor parte de los casos la idea de sofía, especialmente de historia de la
una importancia considerable en toda ser se ha unido a la de valor. Pode- filosofía antigua y cristiana, tratan de
la historia del pensamiento occidental, mos, sin embargo, introducir la dis- la idea de perfección. Nos limitare-
tinción entre el ser y el valor que ha mos aquí a mencionar algunos títulos
especialmente desde el cristianismo, es particularmente interesantes al respec-
decir, cuando Dios ha sido concebido sido más común en la época moderna, to: Arthur O. Lovejoy, The Great
como el modelo de la perfección, sino o parte de ella, y clasificar del modo Chain of Seing; a Study of thé His-
la perfección misma. Un ejemplo de siguiente los significados de perfec- tory of an Idea, 1936. — Martin Foss.
ello lo tenemos en una de las formas ción. The Idea of Perfection in thé Western
de la prueba ontológica (véase ONTO- Por un lado, algo puede ser per- World, 1946. — Frederick Sontag,
LÓGICA [PRUEBA]) donde ser (o exis- fecto en lo que es. Por otro lado, algo Divine Perfection: Possible Ideas cif
tencia) y perfección son equiparados. puede ser perfecto en lo que vale. God, 1962, especialmente Parte I. —
Charles Hartshorne, The Logic of
La idea de perfección ha sido, ade- Finalmente, algo puede ser perfecto a Perfection, and Other Essays in Neo-
más, estrechamente relacionada con la vez en lo que es y en lo que vale. classical Metaphysics, 1962 [para la
los que han sido llamados "principio Cada uno de los tres anteriores sig- idea de perfección según Hartshome,
de orden" (véase ORDEN) y "princi- nificados se puede dar en cada uno véase ONTOLÓGICA (PRUEBA)].
pio de plenitud". Todo ello no quiere de los siguientes tipos de perfección: PERFECTIHABIA. En la Mona-
decir que los términos 'perfección' y La perfección absoluta (absolute, per dología Leibniz dice que se podría
'perfecto' hayan sido siempre entendi- se) y la perfección relativa (secun- dar a todas las substancias simples o
dos del mismo modo. Los escolásticos, dum quid). Según ello habrá: 1. Lo mónadas creadas (véase MÓNADA y
por ejemplo, tuvieron buen cuidado perfecto absolutamente en lo que es. MONADOLOGÍA) el nombre de "entele-
en distinguir entre varias formas de 2. Lo perfecto absolutamente en lo quias" (véase ENTELEQUIA). La razón
perfección. En principio, la perfección que vale. 3. Lo perfecto absolutamen- de ello es que poseen una cierta per-
es equiparada a la bondad (bonitas), te en lo que es y en lo que vale. 4. fección, εχουσι Tb εντελές , ο una
en cuanto que se llama "perfección" Lo perfecto relativamente en lo que cierta suficiencia, αυτάρκεια "que ha-
cualquier bien poseído por algo. Pues- es. 5. Lo perfecto relativamente en lo ce de ellas fuentes de sus actividades
to que se trata de un bien, se tra- que vale. 6. Lo perfecto relativamen- internas y, por así decirlo, autómatas
ta también de una realidad o actuali- te en lo que es y en lo que vale. incorpóreos" ( 5 1 8 ) . La expresión
dad, de suerte que lo contrario de Debe observarse que lo perfecto 'una cierta perfección' se entiende a
perfectus es defectus; la imperfectío relativamente en cualquiera de los la luz de lo que el autor dice en otro
es, en suma, una privatio. Lo perfec- tres significados indicados (4, 5 y 6) párrafo de la misma obra. Leibniz se
tus es concebido también como com- puede a su vez entenderse de dos mo- refiere a los atributos de Dios —la
pletus. Pero no toda perfectio es la dos: como lo perfecto en principio o potencia (o el poder), el conocimien-
misma. Dos tipos de perfección son simpliciter, y como lo perfecto de lo to y la voluntad— y a los de las mó-
claramente distintos entre sí: la per- que hay (o lo mejor de lo que hay), nadas creadas —el ser sujeto, la fa-
fección absoluta, según la cual lo que que puede llamarse lo perfecto "sen- cultad perceptiva y la facultad apeti-
es declarado perfecto lo es de un mo- cillamente". Esta distinción nos pare- tiva— e indica que hay una corres-
do completo, y la perfección relativa, ce importante con el fin de hacer po- pondencia entre las dos series de atri-
que es perfección sólo con respecto a sible entender la perfección en rela- butos. Sin embargo, mientras en Dios
algo que es absolutamente perfecto o ción con las posibilidades existentes los atributos en cuestión son infinitos
perfecto en sí. Sólo Dios puede ser para realizarla. Como ejemplo, puede o perfectos, en las mónadas creadas
396
PER PER PER
son "sólo imitaciones proporcionales a bió un tratado Sobre los dioses y el Santayana) o de un examen de las
la perfección de las mónadas" ( § 48). mundo, que es una especie de com- formas de pensar resultante de un
Por este motivo Lis mónadas creadas pendio neoplatónico. En cuanto a análisis de la estructura del pensa-
o entelequias pueden ser llamadas Eunapio de Sardes (//. 360), autor miento filosófico (como el ejecutado
con el nombre que usó Hermolao Bár- de biografías de filósofos y de una por H. Leisegang, S. P. Pepper y
baro para traducir el griego έ.τελέ- obra histórica, siguió fielmente el otros). A base de ello procederemos
/-s ΛΙ, es decir, perfectihabia. En efec- ejemplo de Juliano. a dar algunos ejemplos de este tip6
to, en las entelequias hay algo per- Véase la bibliografía de NEOPLATO- de investigación.
fecto (perfectum habcre}, pero no es NISMO. De las obras conservadas de Varios de ellos han sido proporcio-
una perfección absoluta —es decir, Juliano hay numerosas ediciones (F. nados en los artículos mencionados.
infinita—, sino solamente relativa y K. Hertlein, 1875 y sigs.; W. C. Así ocurre con Santayana y Tatar-
ordenada siempre a la perfección "pri- Wright, 1913-23; J. Bidez y Franz kiewicz (véase FILOSOFÍA [HISTORIA
mera". In perfectihabiis, en suma, la Cumont, 1922). Para Salustio, véase DE LA]). Así sucede también con
el artículo correspondiente. Para Eu-
perfección es un "tener", no un "ser" napio: Vitae sophistarum, ed. I. F. Dilthey, Spranger, Wundt, L. Gold-
perfección. Boissonade, 1822. Fragmentos de la mann (V. MUNDO [CONCEPCIÓN DEL]).
"PERFORMATIVE". Véase AUSTIN obra histórica en Müller, Fragmenta Así tiene lugar, finalmente, con Tei-
(J[OHN] L[ANGSHAW]), EJECUTIVO. Historícorum Graecorum, IV, 11 y chmüller (v. ) y con las varias clasi-
PÉRGAMO (ESCUELA DE). siguientes. ficaciones de carácter psicológico re-
Dentro del Neoplatonismo (VÉASE) PERIFILOSOFÍA. Proponemos este sumidas en la primera parte del
recibe el nombre de Escuela de Pér- nombre para designar el conjunto de artículo Tipo. Aunque las bases en
gamo la formada por Edesio de Capa- estudios que se han llevado a cabo, las cuales se apoyan los menciona-
docia, Crisantio, Eunapio de Sardes, especialmente durante los últimos de- dos autores son en muchos casos
Máximo, Juliano el Apóstata y Salus- cenios, sobre las diferentes formas, distintas, podemos unificarlas sin gran
tio (llamado Salustio el neoplatóni- tipos o especies de filosofías habidos dificultad bajo nuestro concepto. En
co, a diferencia de Salustio el cínico en el curso de la historia o que se efecto, para lo que entendemos por
y, desde luego, de Salustio el histo- suponen posibles. De este modo po- 'perifilosofía' no importa que el su-
riador). La escuela de Pérgamo se demos unificar trabajos tan diversos puesto del cual se parta sea psicoló-
considera como la dirección más como los realizados en torno a las gico o fundado en las formas objeti-
teúrgica (véase TEUHGIA) dentro del concepciones del mundo, a las for- vas del pensamiento. No importa tam-
neoplatonismo y como la que más mas del pensar, a las fases de la filo- poco que el contenido al cual se re-
acentuó los aspectos práctico-religio- sofía a los cuales nos hemos referi- fiere sea estrictamente filosófico o
sos. El iniciador de tal dirección, do en diversos otros artículos (véase bien se mezcle la filosofía con la con-
Edesio de Capadocia (ca. t 355), fue FILOSOFÍA [HISTORIA DE LA], MUN- cepción del mundo. Es suficiente que
discípulo de Jámblico y tras un tiem- DO [CONCEPCIÓN DEL], PENSAR, TIPO). haya en la perifilosofía la conciencia
po de retiro se trasladó a Pérgamo, Un precedente de la perifilosofía de que las filosofías pueden ser cla-
donde tuvo varios discípulos, entre puede hallarse en el modo de pre- sificadas en especies o formas y aun
ellos Eusebio, Crisantio, y Máximo sentar la "historia" del pensamiento de que es posible edificar una doc-
(llamado Máximo el neoplatónico para filosófico en épocas en las cuales trina general de la clasificación filo-
distinguirlo de Máximo de Tiro, de no había aún, por lo menos en el sófica que examine desde qué dis-
Máximo el cínico, y de Máximo el sentido y en la proporción en que tintas bases son posibles las diversas
Confesor), a quien se debe un co- ha existido desde el siglo xvra, y es- clasificaciones presentadas. De hecho,
mentario a las Categorías aristotélicas pecialmente desde Hegel, conciencia la perifilosofía puede tener dos as-
en el espíritu de Alejandro de Afro- histórica. Hemos tocado sumariamen- pectos: (a) Un aspecto formal, o
disia. Eusebio y Crisantio impartie- te este punto en los artículos Filoso- teoría general de las clasificaciones
ron enseñanzas neoplatónicas al em- fía (Historia de la) —incluyendo la de doctrinas filosóficas, y (b) un as-
perador Juliano el Apóstata (332- bibliografía— y Secta. Ahora bien, pecto material, o examen de las di-
363), que después de haber sido edu- la clasificación de las filosofías en versas clasificaciones ya existentes o
cado en el cristianismo se convirtió "sectas filosóficas", tan común hasta que se consideren posibles. El pri-
al paganismo, justamente bajo la in- el siglo xvrn y que todavía siguió mer aspecto está relacionado con lo
fluencia del neoplatonismo de la es- vigente, aunque por motivos distin- que hemos llamado Protofilosofía
cuela de Pérgamo, y utilizó abundan- tos, en Cousin, no es sino una forma (VÉASE), la cual puede servir de au-
temente los argumentos de Jámblico, rudimentaria de la perifilosofía. Por xiliar a la perifilosofía. El segundo
así como las doctrinas (y la forma li- lo tanto, la excluimos de este artícu- está relacionado con todas las clasi-
teraria de la diatriba) del antiguo lo. Excluiremos también de él la di- ficaciones que ya hemos estudiado,
cinismo oontra el cinismo nuevo. Las visión de las doctrinas en "fases", tal y a las cuales agregaremos otras cua-
doctrinas de Juliano se hallan ex- como fue propugnada por Comte y tro a guisa de información: las de
puestas en sus discursos y cartas, así Brentano, o en "tesis", tal como fue Hans Leisegang, S. P. Pepper, Max
como en sus tres libros Contra los desarrollada por Renouvier. La clasi- Scheler y F. Heinemann. Dicho sea
cristianos, >de los cuales quedan algu- ficación de filosofías a la cual nos de paso, las dos primeras clasifica-
nos fragmentos conservados en la referimos es más bien el resultado o ciones representan (juntamente con
obra polémica del Obispo Cirilo. de una inducción histórica (como la las de Dilthey, Santayana y L. Gold-
Salustiano, amigo de Juliano, escri- efectuada por Teichmüller, Dilthey y mann) los ejemplos más iluminado-
397
PER PER PER
res que se han dado hasta ahora de en su unión ABE A, ABBCCDD... colásticos, la de Kant) y, en general,
la "perifilosofía material". ZA, y en pruebas de carácter circular. las que se basan en la división (VÉA-
Hans Leisegang (v.) ha estudiado (2) La forma de pensar según el SE) fundada a la vez lógica y onto-
el problema que aquí nos ocupa bajo círculo de los círculos (Kreis von lógicamente. La clásica distribución
el nombre de las formas del pensar. Kreisen). El ejemplo más eminente de de los entes en entes inorgánicos y or-
En un libro sobre este problema ella es la filosofía de Hegel. Cada gánicos, de éstos en vegetales y ani-
(Denkformen, 1928, 2* ed., revisa- serie de tríadas dialécticas puede males, de éstos en irracionales y
da y aumentada, 1950), Leisegang considerarse como encerrada en un racionales, etc., o las clasificaciones
indica que junto a la actual psicolo- círculo. Este círculo, con su tríada botánicas y zoológicas, están basadas
gía de las concepciones del mundo dialéctica, se combina con otros dos en dicha forma de pensar. El fondo
(Jaspers) y a la teoría de las con- círculos de otras tantas tríadas dia- metafísico de ella es la afirmación
cepciones del mundo (Trendelenburg, lécticas para formar parte de otro de la existencia de un mundo ideal
Dilthey y su escuela), puede haber círculo, el cual se combina con otros de conceptos y objetos. Su lógica es
"una doctrina de los distintos tipos dos conteniendo otras tantas tríadas la lógica de la división, con los con-
del pensar lógico". En rigor, esta doc- dialécticas, etc. Así, en el sistema ceptos definidos según género pró-
trina es para Leisegang más funda- circular de la Fenomenología del Es- ximo y diferencia específica, con los
mental que las anteriores psicología píritu, objeto, experiencia y sujeto for- juicios considerados como indicadores
y teoría, pues éstas son reducibles a man un círculo (el de la certidumbre del orden ocupado por el sujeto en
aquélla. En efecto, por forma del pen- sensible); concepto, percepción y en- la clasificación, y con el sistema de
sar entiende Leisegang "la totalidad tendimiento forman un segundo círcu- prueba basado principalmente en el
conexa de la legalidad del pensar lo (el de la percepción); lo íntimo, razonamiento silogístico.
que resulta del análisis de pensamien- la fuerza y la intimidad forman un (4) La forma de pensar euclídeo-
tos de un individuo consignados por tercer círculo (el de la fuerza y el matemátíca. Ejemplos entre los filó-
escrito y cuyo complexo puede ras- entendimiento). Los tres (con sus sofos son Descartes y Spinoza. Se
trearse también en otros" (op. cit., tríadas) se hallan alojados en otro trata de la forma de pensar hipoté-
pág. 15). Las formas del pensar no círculo más amplio (el de la con- tico-deductiva que halló su expre-
equivalen, pues, exactamente a las ciencia) . El círculo de círculos de la sión clásica en los Elementos de Eu-
concepciones del mundo (aunque, conciencia, con el círculo de círculos clides. Por estar apoyada en la deduc-
según la terminología por nosotros de la razón y la conciencia de sí mis- ción, Leisegang incluye también en
propuesta, pertenecen ambas a la pe- mo, se hallan insertados en el círculo ella ciertas cadenas silogísticas dis-
rifilosofía). Importante a este res- de círculos de círculos de la esencia tintas de la deducción silogística aris-
pecto es, según Leisegang, el examen absoluta. Más patente es aun el sis- totélica y orientadas hacia una cons-
de las distintas "lógicas" que se han tema circular en la Enciclopedia: trucción conceptual.
dado en el curso de la historia de la cualidad, cantidad, medida, forman (5) La forma de pensar antinó-
filosofía (lógica aristotélica, lógica el círculo del ser; existencia, apa- mica. Nicolás de Cusa, la teoría leib-
trascendental de Kant, lógica metafí- riencia, realidad, forman el círculo niziana del infinito, la doctrina kan-
sica o especulativa de Hegel, logís- de la esencia; sujeto, objeto e idea, tiana de las antinomias, la filosofía
tica), pues cada forma de pensar forman el círculo del concepto. Los de Schelling son algunos de los ejem-
puede caracterizarse mediante dos tres círculos (con sus tríadas) for- plos de ella.
elementos: el fondo metafísico y la man el círculo de la Lógica, que se S. P. Pepper ha efectuado sus in-
lógica. De acuerdo con ello, estable- combina con el de la Naturaleza (con vestigaciones perifilosóficas al hilo de
ce Leisegang las cinco formas si- sus tríadas y subtríadas) y el del Es- un examen de las diversas hipótesis
guientes. píritu (con sus tríadas y subtríadas) cósmicas (World Hypothèses, 1942),
(1) La forma de pensar circular para formar el círculo de círculos de cada una de las cuales tiene en su
(Gedankenkreis). Se halla presente en círculos del Espíritu absoluto. El base una metáfora (VÉASE) radical
Heráclito, en el Evangelio de San fondo metafísico de esta forma de (root metaphor). Las hipótesis de que
Juan, en San Pablo, en San Agustín, pensar es el supuesto sinóptico y ho- habla Pepper son solamente "hipóte-
en el Maestro Eckhart, en Böhme, lológico según el cual la realidad es sis estructurales", es decir, se refieren
Goethe y otros autores. Ejemplo de un todo cuyas partes solamente pue- a la estructura general del cosmos y
ella es la frase de Heráclito: "Del den ser entendidas en tanto que re- solamente pueden ser comprobadas
Todo procede el Uno, y del Uno el feridas al todo. La lógica de esta for- por "corroboración estructural". Las
Todo", en que un concepto, A, se ma consiste en una dialéctica en la metáforas radicales hasta ahora ha-
une a un concepto, B, y éste de cual los conceptos son como células bidas son, según el citado autor, las
nuevo con A en la serie ABBA. Hay de un organismo, el juicio es una cuatro siguientes:
formas más complejas, pero todas realización del concepto, y el razo- (I) La metáfora de la similaridad,
siguen un modelo análogo. El fondo namiento consiste en la sucesión dia- que da origen al formismo, llamado
metafísico de esta forma de pensar léctica de los juicios. también realismo o idealismo plato·
es orgánico-espiritual; el mundo del (3) La forma de pensar según la nico. Ejemplos son Platón, Aristóte-
espíritu sigue el mismo proceso que pirámide de conceptos (Begriffspy- les, los escolásticos y muchos neo-
el de la vida. La lógica de esta forma ramide). Ejemplos de ella son todas realistas. La correspondiente teoría
consiste en el uso de "conceptos vi- las formas de pensar clasificatorias de la verdad es la teoría de la ade-
vientes" (no abstractos o genéricos), (la de Aristóteles, la de muchos es- cuación (VÉASE).
398
PER PER PER
(II) La metáfora de la máquina, pesimismo respecto al pasado, el mo- F. Heinemann (Existentialism and
que da origen al mecanicismo, llama- do de pensar dialéctico y el modo the Modern Predicament, 1953, pág.
do a veces naturalismo, materialismo de pensar inspirado por la teoría del 85) ha mostrado que, de acuerdo con
y hasta realismo. Ejemplos son el medio, en tanto que la clase alta pro- el carácter polimórfico del pensar, hay
atomismo (Demócrito), la concep- pugna respectivamente el retrospec- muchos modos de pensamiento que,
ción mecánica de la Naturaleza (Ga- tivismo, el punto de vista del ser, el en nuestro vocabulario, podemos con-
lileo, Descartes, Hobbes), el empiris- teleologismo, el idealismo gnoseoló- vertir en objetos de la perifilosofía.
mo (Berkeley, Hume). Las especies gico, el esplritualismo, el racionalis- Así, dicho autor manifiesta que hay
de mecanicismo dependen de las es- mo, el intelectualismo, el pesimismo formas de pensar que dependen del
pecies de máquina considerada como respecto al futuro y el optimismo res- tipo psicológico del pensador, de la
modelo (un reloj, una dínamo, etc.). pecto al pasado, el modo de pensar época en la cual el pensador vive, del
La correspondiente teoría de la ver- según la identidad y el modo de "campo" en el cual se mueve (del pre-
dad se basa en un proceso inferencial pensar innatista. Hay que observar dominio de factores impersonales o
y simbólico. Una manifestación clásica al respecto que tales tesis no son personales). Ejemplos de formas de
del mecanicismo es el determinismo. —como ya lo subraya Scheler— teo- pensar dependientes del tipo de pensa-
(III) La metáfora expresada en un rías filosóficas, sino "modos de pen- dor son: pensamiento visual e intuiti-
verbo (hacer, experimentar, etc.) re- sar y formas de intuir" y, por consi- vo (Platón, Leonardo da Vinci, Des-
presentando una sucesión, que da guiente, puede decirse que pertenecen cartes, Berkeley); pensamiento táctil
origen al contextualismo. Éste es lla- a la perifilosofía. (atomistas antiguos, materialistas ) ;
mado a veces pragmatismo. Ejemplos William Ernest Hocking (Types of pensamiento analítico (Descartes, Hu-
son Peirce, James, Bergson, Dewey, Philosophy, 1929, 3* ed., 1959) ha me, B. Russell, G. E. Moore); pen-
Mead. Esta hipótesis cósmica subra- hablado de tres tipos básicos de filo- samiento dialéctico ( Hegel, Marx) ;
ya el cambio y la novedad. La corres- sofía: ( 1 ) Tipos basados en la meta- pensamiento reflexivo ( Kierkegaard,
pondiente teoría de la verdad es la física (como el naturalismo, del cual Jaspers, Marcel). Ejemplos de formas
teoría operacional. se deriva el materialismo); (2) Tipos de pensar dependientes de la época
(IV) La metáfora del organismo o, basados en la epistemología (como el en la cual el pensador vive son: pen-
mejor, de la integración, que da ori- pragmatismo y el intuicionismo ) ; (3) samiento osado (presocráticos, F.
gen al organicismo, comunmente lla- Tipos basados en la metafísica y en la Bacon), pensamiento sistemático o
mado idealismo absoluto u objetivo. epistemología (como el dualismo, el enciclopédico (Aristóteles, Santo To-
Ejemplos son Schelling, Hegel, Brad- idealismo, el realismo y el misticismo). más, Hegel, Comte). Ejemplos de
ley, Royce. La correspondiente teoría En total son ocho "tipos de filosofía". formas de pensar dependientes del
de la verdad es la teoría de la cohe- Puede observarse que no está incluido "campo" en el cual el pensador se
rencia. el esplritualismo, pero ello es porque mueve son: pensamiento impersonal
El formismo y el mecanicismo son Hocking lo considera como un "tipo (filosofía científica), pensamiento per-
hipótesis analíticas. El contextualis- pre-filosófico" metafísico. sonal (existencialismo).
mo y el organicismo, sintéticas. El Richard McKeon ("Philosophy and John Hermán Randall, Jr. (The Ca-
formismo y el contextualismo son teo- Method", The Journal of Philosophy, reer of Philosophy, 1962, y Hoto
rías dispersivas; el mecanicismo y el XLVIII [1951], págs. 653-82; ed. se- Philosophy Uses Its fast, 1963) ha
organicismo, integrativas (op. cit., parada, 1951) se ha referido a tres desarrollado una idea de "tradición
pág. 142). Como ocurre con todas las métodos filosóficos (el dialéctico, el filosófica" —o, mejor dicho, de "tra-
formas del pensar, las hipótesis cós- logístico y el de investigación), cada diciones filosóficas"— que puede con-
micas se mezclan a veces; es fácil uno de los cuales da origen a un tipo siderarse asimismo como "perifilosófi-
descubrir ejemplos de formaciones de filosofar peculiar. Hemos expuesto ca". Según Randall, uno de los "mo-
eclécticas. las ideas de McKeon a este respecto delos históricos" que permiten com-
Max Scheler ha presentado una se- en el artículo MÉTODO. prender la historia ·—y las historias—
rie de modos de pensar en sus inves- Ernst Tropitsch (Vom Ursprung de la filosofía es lo que llama "una
tigaciones sobre la sociología (VÉA- und Ende der Metaphysik. Eine Stu- tradición filosófica". Ésta es un con-
SE) del saber. Tales modos están, die zur Weltanschauungskritik, 1958) junto orgánico, compuesto de elemen-
pues, basados en el tipo de sociedad ha indicado que hay cuatro formas de tos que continuamente cambian de
que los elabora o propugna. Si dis- pensamiento básicas : ( 1 ) el pensa- posición de acuerdo con nuevas exi-
tribuimos la sociedad en dos clases miento biomorfo; (2) el pensamiento gencias y nuevas experiencias, y rela-
—la clase baja y la clase alta— des- sociomorgo; (3) el pensamiento tec- cionado con otros conjuntos orgánicos
cubriremos, según Scheler, que ciertas nomorfo y (4) el pensamiento místi- del mismo tipo, es decir, con otras
formas son más adecuadas a la prime- co. (2) y (3) son "intencionales", "tradiciones". Así, "la tradición filosó-
ra y otras más propias de la segun- pues operan con la idea de propósito. fica" es a la vez una concepción del
da. Así, la clase baja propugna el Según Tropitsch, Aristóteles tiene una mundo, una actitud filosófica, un con-
prospectivismo de los valores en la visión tecnomorfa de la causalidad; junto de métodos, etc. — algo pareci-
conciencia del tiempo, el punto de Platón defiende un tecnomorfismo de do a lo que ciertos historiadores de la
vista de la génesis, el mecanicismo, las ideas y un sociomorfismo en la filosofía, especialmente de la filosofía
el realismo gnoseológico, el materia- moral. La visión "tradicional" del medieval, han llamado "un complejo
lismo, el empirismo, el pragmatismo, mundo es casi siempre "intencional", doctrinal" ( como "el agustinismo", "el
el optimismo respecto al futuro y el o basada en la noción de propósito. tomismo", etc.). Randall compara una
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tradición filosófica a una serie de ins- hemos llamado el aspecto formal de veces se hace, que el peripatetismo
trumentos que el filósofo tiene a su la perifilosofía. pasó definitivamente de Atenas a
disposición para trabajar con ciertos Terminemos indicando que hay otros lugares, principalmente a Ale-
problemas, o a un lenguaje desarrolla- dos vocablos que podrían emplearse jandría. Cuando se restauraron, en la
do para expresar ciertos aspectos del en vez del propuesto: 'epifilosofía' época imperial, los estudios filosófi-
mundo. Cada tradición filosófica tiene y 'metafilosofía'. Los descartamos, cos en Atenas, una de las cuatro
ciertas ventajas sobre otras en cuanto porque 'epifilosofía' fue empleado por grandes cátedras (peripatética, pla-
que destaca ciertos rasgos del mundo, Schopenhauer (Die Welt, etc. Sup. L) tónica, estoica, epicúrea) fue dedi-
de la vida y del conocimiento a los para referirse a una reflexión sobre cada al estudio del aristotelismo. En
que las otras tradiciones no prestan su propio pensamiento, y porque este artículo nos limitaremos a men-
suficiente atención. Como ejemplos de 'metafilosofía' puede ser usado más cionar a algunos de los más signifi-
tradiciones filosóficas Randall ha ci- propiamente para designar toda re- cados peripatéticos de la época an-
tado las siguientes: al final de la Edad flexión sobre la filosofía como tal, es- tigua; a la mayor parte de ellos se
Media y comienzos de la época mo- to es, lo que comunmente se conoce han dedicado, por lo demás, artícu-
derna ha habido tres tradiciones filo- con el nombre de filosofía (VÉASE) los especiales.
sóficas bien perfiladas, de las cuales de la filosofía. Entre los más inmediatos segui-
se han valido muchos autores moder- Además de las obras citadas en el dores de Aristóteles figuró, además,
nos: el agustinismo, el aristotelismo y texto, véase: H. Stoff er, "Die moder- de Teofrasto, su otro discípulo, Eu-
el occamismo. Junto a estas tradicio- nen Ansätze zu einer Logik der Denk- demo de Rodas. Les siguieron Aris-
nes filosóficas se pueden mencionar formen", I. Zeitschrift für philosophi- toxeno de Tarento (que combinó el
otras cuatro: el platonismo, el aristo- schen Forschung, X (1956), 442-66 y aristotelismo con la doctrina pitagó-
telismo, el escepticismo y el atomismo. 601-21 [propone seis formas del pen- rica de la armonía), Dicearco de
sar: la simplemente lógica, la dialéc-
Debe observarse que los nombres aquí tica, la existencial, la mágica, la mís- Mesina (de tendencias enciclopédi-
mencionados "no hacen la cosa". Así, tica y la hermenéutica]. — E. W. cas), Demetrio de Palera (político
por ejemplo, "el aristotelismo" no es Hall, Philosophical Systems. A Cate- activo además de filósofo y erudito).
sólo, ni siquiera primariamente, "la goría/ Analysis, I960. — Walter G. En la misma época, Estratón de
filosofía de Aristóteles", sino un com- Waffenschmidt, Denkformen und Lámpsaco —escolarca después de
plicado organismo intelectual que tie- Denktechnik, 1962. Teofrasto— se inclinó al naturalismo
ne, además, una historia y que es sus- PERIHERMENEIAS. Véase HER- y al atomismo, con particular aten-
ceptible de cambio. En todo caso, MENÉUTICA, ORGANON. ción por la investigación en ciencias
podemos estimar que las tradiciones PERIPATÉTICOS. El nombre 'pe- naturales. Varios filósofos siguieron
filosóficas de que habla Randall son ripatéticos' se deriva del vocablo tendencias análogas a las de Estra-
"formas de pensar" que se distinguen, •περίιυζ-ος (= "paseo cubierto"), y tón: el astrónomo Aristarco de Sa-
además, de algunas de las citadas en designa el lugar en el cual fue instala- mos (defensor del heliocentrismo),
el resto del artículo, por tener una do el Liceo (VÉASE) por Aristóteles. Licón de Laodicea, Aristón de Queos.
"historia" o, como dice Randall, "una Erróneamente se interpreta tal nombre Es común relacionar estos dos últi-
biografía" (a Career). en el sentido de que Aristóteles y sus mos nombres con un descenso de
Las investigaciones perifilosóficas discípulos daban sus lecciones pa- nivel científico en la escuela. Va-
plantean varios problemas. Nos limi- seando. La base de tal interpretación rios peripatéticos se distinguieron por
taremos a mencionar los que consi- es el hecho de que 'χερίχατος' signi- su polémica contra el estoicismo: así,
deramos más fundamentales. Primero, fica también, por extensión, la con- Jerónimo de Rodas (inclinado al epi-
el problema de si cada forma de pen- versación que se mantiene durante un cureismo) y Critolao de Faselis. Otros,
sar, hipótesis cósmica, concepción del paseo. El término 'peripatéticos' de- por el contrario, recibieron influen-
mundo, etc., se halla en principio se- signa hoy el conjunto de los discípu- cias estoicas; por ejemplo, Diodoro
parada de las restantes, de modo que los y partidarios de Aristóteles. En de Tiro. Algunos se distinguieron por
las combinaciones entre ellas no pue- este Diccionario hemos distinguido sus trabajos en historia de la filoso-
dan dar origen a ninguna nueva for- entre los peripatéticos en tanto que fía: el más destacado es Soción, pero
ma, sino únicamente a una manifes- seguidores del Estagirita en la An- puede mencionarse también al respec-
tación ecléctica. Segundo, el proble- tigüedad y los aristotélicos en sen- to a Hermipo, a Heráclides Lembo y
ma de si hay tantas especies de ver- tido amplio, especialmente durante a Antístenes de Rodas. Ahora bien,
dad irreductibles entre sí como for- las épocas medieval y moderna (V. mientras el aristotelismo se difundía
mas de pensar. Tercero, el problema ARISTOTELISMO). Hay que tener en en muchos lugares y penetraba en
de la relación entre las formas de cuenta, por lo demás, que no todos otras diversas corrientes filosóficas
pensar y la historia. Cuarto, el pro- los llamados peripatéticos son ofi- (aun cuando no se conocía de Aristó-
blema de hasta qué punto las citadas cialmente miembros de la escuela. teles lo que hoy llamamos el Corpus
formas son comprobables. Quinto, el La escuela peripatética fue muy Aristotelicum, sino sus obras hoy per-
problema de si, a su vez, las formas impulsada por el discípulo de Aris- didas y los trabajos de los discípulos
de pensar presentadas por cada autor tóteles, Teofrasto. Sospechosos de ma- realizados según sus orientaciones), el
son o no originadas en una forma de cedonismo, los peripatéticos fueron peripatetismo en el sentido más es-
pensar más radical que aquéllas. Co- perseguidos, de modo que algunos se tricto acusaba un retroceso. Solamen-
mo advertirá el lector, este último trasladaron a otras ciudades. Sin em- te en el siglo i antes de J. C., renació
problema entra dentro de lo que bargo, no hay que suponer, como a el peripatetismo. Sede del renacimien-
400
PER PER PER
to fue Alejandría, en donde hubo gran de Aristóteles" en: Die Schule von nozca o, mejor dicho, porque sólo él
actividad erudita e investigadora. Esta Aristoteles, ed. Fritz Wehrli. I (Di- sea conmovido. La conciencia de la
actividad coincidió con la compila- kiarchos), 1944; II ( Aristoxenos ), atracción o repulsión producidas por
ción, ordenación y comentario de las 1945; III (Klearchos), 1948; IV (De-
metrios von Phaleron), 1949; V (Stra- un objeto permite conocer si este ob-
obras didácticas de Aristóteles. El pri- ton von Lampsakos), 1950; VI (Lykon jeto es bueno o malo, pero tal evi-
mero que inició esta labor fue An- und Aristón von Keos), 1952; VII dencia no es más auténtica que la
drónico de Rodas. Le siguieron en (Herakleides Pontikos), 1953; VIII conciencia que un sujeto posee de
este camino significados filósofos y (Eudemos von Rhodos), 1955; IX que otro sujeto está siendo conmovi-
científicos: Boezo de Sidón, Aristón (Hieronymos von Rhodos, Kritolaos do. De este modo, Perry negó que el
de Alejandría, Nicolás de Damasco, und seine Schüler. Aristón der Jün- conocimiento del valor de un objeto
Alejandro de Aigai, Ptolomeo Chenno gere, Diodoros von Tyros). Rückblick: fuera inseparable de la respuesta emo-
Oer Peripatos in vorchristlicher Zeit. tiva que lo hace valioso. Con ello
de Alejandría, Adrasto de Afrodisia, Register, 1959.
Hermino, Aristocles de Mesina, Pto- Para los comentarios de Aristóteles llegó a una especie de compensa-
lomeo (Claudio Ptolomeo), Galeno véase bibliografía de ABISTOTELISMO. ción de la relativización precedente,
y el gran comentarista Alejandro de PERRY ( R A L P H B A R T O N ) pues ya no cuentan para la valoración
Afrodisia. No todos estos autores, por (1876-1957) nació en Poultney (Ver- la voluntad y sentimiento del que
lo demás, fueron fieles peripatéticos. mont, EE. UU.) y estudió en las Uni- juzga, sino las voluntades y senti-
Algunos (como Claudio Ptolomeo) versidades de Princeton y Harvard. mientos en general. La superación
mezclaron con el aristotelismo otras En 1902 ingresó en la Facultad de del egoísmo moral se efectúa, por
doctrinas; otros (como Galeno) fue- Harvard y de 1913 a 1946, fecha de otro lado, en una dirección paralela:
ron más bien filósofos empíricos que su jubilación, fue profesor titular de la conciencia moral sabe que un bien
aristotélicos en sentido estricto. Lo filosofía en la misma Universidad. mayor priva sobre un bien menor,
mismo ocurrió con los llamados peri- Perry se ha distinguido por sus tra- que la parte es inferior al todo, y por
patéticos posteriores: Anatolio (que bajos en ética y en teoría de los valo- eso tal conciencia adquiere en la va-
fue más bien un platónico-pitagórico res. Su "creencia fundamental" o loración una superioridad sobre el
del siglo in ) y Temistio, comentaris- "credo práctico" lo indujo a recha- mero apetito, y puede establecer una
ta de Aristóteles, pero acogiendo nu- zar el idealismo y a acentuar el ca- auténtica jerarquía de valores. Un
merosos elementos no peripatéticos. rácter siempre determinante del ob- juicio verdadero sobre lo mejor posee
La dificultad de escribir una histo- jeto del conocimiento. Pero del re- autoridad y es a la vez verdadero
ria del peripatetismo es muy grande conocimiento de este primado no se por concordar con la naturaleza de
a causa de las frecuentes combina- deduce para Perry que el realismo lo que es mejor. La ética y la filoso-
ciones de las doctrinas de Aristóteles haya de negar la existencia de actos fía axiológica de Perry se completa-
con las de otras escuelas. Con el fin mentales y de actos emocionales. Por ron con una parte aplicada, donde se
de solucionar algunos de los proble- el contrario, Perry llegó en este pun- sostenía la adhesión a un punto de
mas que plantea tal historia hemos to a tal extremo, que acabó por sus- vista simultáneamente democrático y
decidido precisamente seguir la dis- tentar una teoría relativista del valor. cristiano y donde se defendía un in-
tinción antes apuntada entre peripate- Según ella, el bien y el mal se hallan dividualismo que no suprimía, sino
tismo y aristotelismo en sentido am- emocionalmente condicionados. Para que incitaba a la consecución de una
plio. Así, el hecho que desde la época comprender el sentido exacto de esta "felicidad de la humanidad indivi-
de Alejandro de Afrodisia no volvie- proposición, conviene referirla a su dual y colectivamente". El primado
sen a surgir grandes peripatéticos no axiología, donde el valor de un obje- de la felicidad universal de los indi-
significa que el aristotelismo hubie- to consiste en su cualidad, por así viduos era para Perry una evidencia
se desaparecido. Muchos platónicos y decirlo, conmovedora (mou/ng qua- absoluta que podía ser omitida, pero
neoplatónicos recogieron doctrinas lity). De este modo, el valor positivo, que jamás resultaba invalidada.
fundamentales del Estagirita para o sea el bien, abarca los diversos mo- Obras: The Approach to Philo-
incorporarlas a sus sistemas, como se dos de la atracción —lo deseado, lo sophy, 1905. — The Moral Economy,
ve en el caso ejemplar de Plotino. amado, lo agradable—, mientras que 1908. — Présent Philosophical T en-
Además, una parte considerable de el valor negativo, es decir, el mal, dendes, 1912. — The Présent Conflict
los comentarios griegos a Aristóteles comprende los varios modos de la re- of Ideals, 1918. — Philosophy of the
se debe a filósofos que usualmente pulsión — lo repugnante, lo odioso, lo Recent Past, 1926. — General Theo-
son considerados como platónicos desagradable. Mas la atracción y la re- ry of Valué, 1926. — The Thought
pulsión consisten en la acción misma and Character of William James,
o neoplatónicos (Simplicio, Porfirio, 1935. — In the Spirit of William
Olimpiodoro, Juan Filopón, David, de atraer o de rechazar; no se hallan, James, 1938. — Shall not Perish from
Elias, etc., etc.). En muchas ocasio- por consiguiente, en el objeto, de the Earth, 1940. — Puritanism
nes, además, se perdió la noción de suerte que evoquen el sentimiento and Democracy, 1944. — Characte-
lo que distinguía el aristotelismo del o la voluntad, sino que son la misma ristically American, 1949. — Realms
neoplatonismo: ejemplos al respecto evocación de la voluntad o del sen- of Value. A Critique of Human Civi-
son las obras Líber de causis (VÉA- timiento y nada significan aisladas de lization, 1954. — The Humanity of
SE) y Theologia Aristotelis (v. ), de una reacción afectiva. Ciertamente, Man, 1956, ed. E. A. Masi. — Auto-
esta relativización decidida del valor exposición en Contemperan/ Ameri-
contenido neoplatónico, pero atribui- can Philosopht/. Personal Statements,
das al Estagirita. no significa que un valor sea tal por- ed. G. P. Adams y W. P. Monta-
Edición de textos de "la Escuela que un individuo y sólo él lo reco- gue, t. II (1930), 133-59.
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PER PER PER
PERSONA. El término latino per- cuando van acompañadas del corres- se expresa a sí mismo por sus propias
sona tiene, entre otros significados, el pondiente vocabulario especial, por lo operaciones, haciendo presente una
mismo que la voz griega πρόσωπον—de cual nos referiremos, para empezar, propiedad que lo distingue de otras
la cual se estima a veces que deriva principalmente a las ideas cristianas, de su misma naturaleza (la misma
el primero—, es decir, el significado aun sabiendo que en muchos casos se "propiedad" distintiva que San Ata-
de "máscara". Se trata de la máscara fundan en el desarrollo de conceptos nasio atribuía a la hipóstasis).
que cubría el rostro de un actor al de la tradición filosófica griega. Uno de los primeros autores —se-
desempeñar su papel en el teatro, so- La noción de persona dentro del gún algunos, el primero— que des-
bre todo en la tragedia. Persona es pensamiento cristiano fue elaborada arrolló plenamente la noción de per-
"el personaje", y por eso los "per- sobre todo, por lo menos en los co- sona en el pensamiento cristiano, de
sonajes" de la obra teatral son drama- mienzos, en términos teológicos, a me- tal suerte que podía usarse para refe-
tis personae. A veces se hace derivar nudo por analogía con términos o con- rirse (bien que sin confundirlos) a la
per-sona del verbo persono (infiniti- ceptos antropológicos. En esa elabo- Trinidad (las "tres personas") y al
vo, personare), "sonar a través de al- ración colaboraron los teólogos que ser humano, fue San Agustín. Este
go" —de un orificio o concavidad—, precisaron los dogmas tal como fueron autor habló del asunto en varias obras,
"hacer resonar la voz", como la hacía establecidos en el Concilio de Nicea, pero especialmente en De Trinitate.
resonar el actor a través de la másca- de 325. En este caso el lenguaje usa- Se refirió ante todo a las Personas di-
ra. El actor "enmascarado" es, así, al- do fue el griego, y una de las cuestio- vinas —las cuales no podían ser con-
guien "personado", personatus. nes principales debatidas fue la cues- sideradas como simples substancias
Estos sentidos originados no son to- tión de la relación entre "naturaleza" (impersonales) en el sentido "clásico"
dos los que cabe destacar. Por ejem- y "persona" en Cristo. Contra los que del término 'substancia'. Para ello se
plo, el vocablo persona fue usado tam- atribuían a Cristo una sola "natura- basó, no en Platón, Plotino o Porfirio,
bién en el sentido jurídico justamen- leza" y también contra los que nega- sino en Aristóteles. La noción aristo-
te como "sujeto legal". Algunos auto- ban la "naturaleza" humana de Cris-
res señalan que el modo como perso- télica que San Agustín elaboró a este
to, se estableció que Cristo tiene una respecto fue la de relación, προς τι.
no fue usado luego en el vocabulario doble naturaleza —la divina y la hu-
teológico y filosófico procede más del Pero junto a las Categorías, San Agus-
mana—, pero tiene sólo una persona tín tuvo en cuenta la Ética a Nica-
sentido legal que del indicado antes, la cual es única e indivisible. La idea
pero este es asunto que tenemos que maco, especialmente los pasajes en los
de persona podía, así, religar en Cris- cuales se describen relaciones entre se-
dejar aquí entre paréntesis.
to lo humano y lo divino, a la vez res humanos (por ejemplo, entre ami-
En todo caso, los sentidos origina- que distinguir entre ellos. Ahora bien,
rios de referencia relativos a χρόσωτιν el término griego usado para persona
gos). El asunto, sin embargo, no ha-
. y a persona parecen estar de algún no fue en muchos casos πρόσωχον sino
bría ido muy lejos si San Agustín no
modo relacionados con la significación hubiera llenado sus conceptos con la
υπόστασις (hipóstasis —una voz que
que se dio luego al concepto de per- substancia de la experiencia, y sobre
algunos habían usado como sinónima
sona. Se ha discutido si los griegos todo de la experiencia que desde en-
de ουσία (Ousía [VÉASE] )—, pero
tuvieron o no una idea de la persona tonces se llama justamente "personal"
que se distinguió luego de ουσία . Una
en cuanto "personalidad humana". La — no una experiencia como las otras,
de las razones para adoptar esta dis-
posición que se adopta al respecto sue- sino una en la cual en la experiencia
tinción ha sido indicada en OUSÍA:
le ser negativa, pero aunque es cierto le va a la persona su propia personali-
que los griegos —especialmente los fue la idea de que la "hipóstasis" tiene
dad. La idea de persona en San
griegos "clásicos"— no elaboraron la una propiedad que no pertenece a la
Agustín pierde la relativa "exteriori-
"ousía" entendida como "comunidad".
noción de persona en el mismo sentido dad" que todavía arrastraba para en-
En todo caso el término ύπόστοσις,
que los autores cristianos, se puede focarse decididamente sobre la "inti-
con su connotación de "substrato",
presumir que algunos tuvieron algo así midad". La idea de relación le sirvió
"supuesto", etc., parecía hacer resaltar
como una intuición del hecho del a San Agustín para subrayar el ser
mejor la condición de lo que se enten-
hombre como personalidad que tras- relativo a sí mismo de cada Persona
ciende su ser "parte del cosmos" o día por "persona". Ahora bien, en
divina, por lo cual hay efectivamente
"miembro del Estado-ciudad". Tal po- otros casos el término usado fue el
tres Personas y no una sola. La idea
dría ser, por ejemplo, el caso de Só- más" tradicional" de πρόσωπον, ο más- de "intimidad" —o, si se quiere, la
crates. Además, aunque es cierto que cara", porque de todos modos la idea experiencia y la intuición de la inti-
el centro de la meditación de los filó- de "máscara" sugería la de algo "so- midad— le sirvió para hacer de esta
sofos "helenísticos" —estoicos, neopla- brepuesto" a la pura y simple indivi- relación consigo mismo no una rela-
tónicos, epicúreos, etc.— fue el "mun- dualidad. En cierto modo, se podría ción abstracta, sino una eminentemen-
do", o el "ser", en muchos casos tal decir que la idea de "sobreponer" es te "concreta" y "real".
meditación estaba dirigida, conscien- más propia de lo que se quería dar Uno de los autores más influyentes
temente o no, por una antropología fi- a entender por "persona" que la idea en la historia de la noción de persona
losófica en la cual el hombre disfruta- de "sotoponer" implicada en υπόστασις. es Boecio. En Cont. Eut. (3), este
ba de algún modo de una "personali- Por ejemplo, San Juan Damasceno usó autor se refirió al sentido de persona
dad". Ahora bien, aquí nos interesan el término -πρόσωπον para definir lo como "máscara", pero puso de relieve
las elaboraciones más explícitas de la que los latinos llamaron persona co- que este sentido es sólo un punto de
noción de persona, especialmente mo algo que o, mejor dicho, "lo que" partida para entender el significado
402
PER PER PER
último de 'persona' en el lenguaje fi- fin de designar lo singular en el gé- ni mucho menos los elementos meta-
losófico y teológico. Y en su Liber de nero de la substancia, y se agrega que físicos en su concepción de la persona
persona et duabus naturis (Cap. III) es de naturaleza racional para mos- — cuando se han interesado en la de-
Boecio proporcionó la definición de trar que se trata de una substancia finición de 'persona'. Así, por ejem-
persona que fue tomada como base individual del orden de las substan- plo, Leibniz dice que "la palabra
por casi todos los pensadores medieva- cias racionales. A diferencia de 'hi- 'persona' conlleva la idea de un ser
les: Persona est naturae rationalis in- póstasis' —que designaba asimismo pensante e inteligente, capaz de ra-
dividua substancia — "la persona es primeramente la persona, pero que zón y de reflexión, que puede consi-
una substancia individual de natura- acabó por referirse a la substancia co- derarse a sí mismo como el mismo, co-
leza racional". La persona (siendo) mo soporte de accidente—, de la sub- mo la misma cosa, que piensa en dis-
el vocablo persona aquí una versión sistencia de un ser y de la esencia o tintos tiempos y en diferentes lugares,
de ύχόατοισις ) es una substancia que naturaleza de una cosa expresada en lo cual hace únicamente por medio del
existe por derecho propio, su» juris, la definición, 'persona* designa el so- sentimiento que posee de sus propias
y es perfectamente "incomunicable". porte individual racional. Por eso acciones" (Nouveaux Essais, II, xxvii,
El ser de la persona es un ser suyo, dentro de la categoría de los seres ra- 9). Sin embargo, muchos autores mor
de modo que, para hablar en términos cionales la persona es también hipós- demos han empleado, en su tratamien-
actuales, diríamos que la nota distinta tasis o subsistencia. Según Occam, la to de la noción de persona, además
de la persona es la propiedad. persona es una substancia intelectual de elementos metafísicos, otros psico-
En muchos textos escolásticos en- completa que no depende de otro su- lógicos y con frecuencia éticos. Cre-
contramos elaboraciones de esta no- puesto (suppositum) (Summa totius 7o- cientemente se ha tendido a estable-
ción de la persona, aunque a veces gicae, 66) : la persona es "supuesto" no cer una distinción, subrayada por mu-
modificando los términos de Boe- en cuanto se identifica con el "supues- chos pensadores contemporáneos, en-
cio. San Anselmo (Monologion, $ 78) to", sino en cuanto que es un género tre la noción de individuo y la de per-
acepta la definición de Boecio, pero del que el "supuesto" es la especie. Es, sona. Las razones de esta distinción
señala que hay un contraste en- además, un supuesto intelectual cuya son varias. El término 'individuo' se
tre "persona" y "substancia". En efec- naturaleza individual es completa. aplica a una entidad cuya unidad,
to, dice San Anselmo, "se habla sólo Casi todas las ideas relativas a la aunque compleja, es definible negati-
de persona con respecto a una natu- persona hasta ahora expuestas subra- vamente: algo, o alguien, es indivi-
raleza racional individual, y de la yan en la persona el ser "en sí" o, me- duo cuando no es otro individuo. El
substancia con respecto a los indivi- jor dicho, el ser "por sí", y, con ello, término 'persona' se aplica a una en-
duos, la mayor parte de los cuales la independencia de la persona y su tidad cuya unidad es definible positi-
subsisten en la pluralidad". Santo To- "incomunicabilidad" juris. Pero hay vamente y, además, con "elementos"
más trató de la noción de persona en dentro del cristianismo otras ideas so- procedentes de sí misma. El individuo
varios lugares de sus obras: los más bre la persona que destacan su "rela- (si se trata del ser humano) es una
pertinentes para nuestro efecto son ción" y su "originarse". Tal ocurre con entidad psico-física; la persona es una
1 sent., 29 l c, Cont. Gent., III, 110 algunos Padres griegos y, en Occiden- entidad fundada desde luego en una
y 112 y, sobre todo S. theol., I, q. te, con Bacardo de San Victor, el cual, realidad psico-física, pero no réduc-
XXIX. Santo Tomás recuerda asimis- según hemos visto en otros lugares tible, o no réductible enteramente, a
mo la definición de Boecio y mani- (ESENCIA, EXISTENCIA), distingue en- ella. El individuo está determinado en
fiesta que mientras la individualidad tre el sistere en que consiste la natu- su ser; la persona es libre y aun Con-
se encuentra, propiamente hablando, raleza (v. ) y el ex-sistere, el "venir siste en ser tal.
en la substancia que se individualiza de" u "originarse de", en que consiste La contraposición entre lo determi-
por sí misma, los accidentes no son el ser persona. La persona se caracte- nado y lo libre como contraposición
individualizados por una substancia riza por su modo propio de sistere o entre el individuo y la persona fue
— como, por otro lado, decía también tener naturaleza. Ello no niega a la elaborada especialmente por filósofos
Boecio: alian substantiae sunt, aliae persona su "independencia" o, mejor, que insistieron en la importancia de
accidentes, et videmus personas in ac- su subsistencia, pues la relación en "lo ético" en la constitución de la per-
cidentibus non passe constituí (op. cuestión es concebida como una "re- sona. Así ocurrió, por ejemplo, en
cit.). Por eso las substancias indivi- lación subsistente" — relación prima- Kant, el cual definió la persona —o
duales reciben un nombre especial: el riamente a Dios, de quien la persona la personalidad— como "la libertad e
de hipóstasis o substancias primeras. recibe su naturaleza, y a los demás independencia frente al mecanicismo
Ahora bien, como los individuos se en- hombres, en cuanto personas. A la de la Naturaleza entera, consideradas
cuentran de manera todavía más es- vez, los autores que destacaron la "in- a la vez como la facultad de un ser
pecial en las substancias racionales dependencia" o "subsistencia" de la sometido a leyes propias, es decir, a
que poseen el dominio de sus propios persona no negaron tampoco por ente- leyes puras prácticas establecidas por
actos, y la facultad de actuar por sí ro su ser "relación" en el sentido de su propia razón" (K. p. V., 155). La
mismas, los individuos de naturaleza 'relación' antes descrito. persona —en cuanto "personalidad
racional poseen, entre las primeras La concepción que podemos llamar moral"— es para Kant "la libertad
substancias, un nombre que las dis- "tradicional" de la persona se basa de un ser racional bajo leyes morales".
tingue de todas: el nombre "perso- primariamente en conceptos metafísi- Estas leyes morales se las da el ser
na". Así, pues, se dice de la persona cos (o metafísicos y teológicos). Los racional a sí mismo, lo cual no sig:
que es substancia individual con el autores modernos no han eliminado nifica que sean arbitrarias; justamente,
403
PER PER PER
si lo fuesen no emergerían de la per- Es la unidad de los actos espirituales Person", Kantstudien, XIII (1908). —
sona, sino de lo que liemos llamado o de los actos intencionales superio- M. Bergeron, "La structure du con-
"el individuo". La persona es "un fin res. Si se puede decir de la perso- cept de personne: histoire de la défi-
en sí misma"; no puede ser "sustitui- nition de Boèce", Études d'histoire
na que es también individuo, hay que littéraire et doctrinale du moyen âge.
da" por otra. El mundo moral es por agregar que es un individuo de ca- Deuxième série [Institut d'Études Mé-
ello un mundo de personas (una vez rácter espiritual. diévales de Montréal].
más, bajo leyes morales). La concepción anterior de la per- W. Temple, The Nature of Perso-
En algunos casos, los elementos éti- sona —difundida sobre todo por las nality, 1911. — Max Scheler, "Der
cos que Kant subrayó en la noción de tendencias adscriptas a la filosofía Formalismus in der Ethik und die ma-
persona se hicieron de nuevo "meta- del espíritu y a la llamada ética ma- teriale Wertethik. Neuer Versuch der
físicos" o, si se quiere, se hicieron terial de los valores— destaca en la Grundlegung eines ethischen Persona-
"étieo-metafísicos". Tal sucedió en lismus" (Jahrbuch für Philosophie und
realidad de la persona un motivo Phänomenologische Forschung; tam-
Fichte, para quien el Yo es persona que considera fundamental: su tras- bién en edición separada, I, 1913; II,
no, o no sólo, porque es un centro cendencia. Si la persona no se tras- 1916) (trad, esp.: Ética, I, 1941; II,
de actividades racionales, sino tam- cendiera, en efecto, continuamente a 1942). —· Ludwig Klares, Ueber den
bién, y sobre todo, por ser un "centro sí misma, quedaría siempre dentro Begrif der Persönlichkeit, 1916. —
metafísico" que se constituye a sí mis- de los límites de la individualidad Von Hoerschelmann, Person und Ge-
mo "poniéndose a sí mismo". Es inte- psicofísica y, en último término, aca- meinschaft, 1919. — Franz Hlucka,
resante destacar en Fichte, no tanto el baría nuevamente inmersa en la reali- Das Problem der Persönlichkeit. Grun-
carácter "central de la persona" en driss einer ganzheitlichcn Weltan-
dad impersonal de la cosa. Trascen- schauungslehre, 1929. — Nicolai Hart-
cuanto actividad moral, como su ca- derse a sí misma no significa, em- mann, Ethik, 1926. — Rudolf Allers,
rácter de ser "foco" o "fuente" de ac- pero, forzosamente una operación de Das Werden der sittlichen Person,
tividades, en su caso "volitivas". En carácter incomprensible y misterioso; 1933. — R. Müller, Der seelische
todo caso, el concepto de persona ha quiere decir el hecho de que la per- Aufbau der Persönlichkeit, Biolo-
ido experimentando ciertos cambios sona no se rige, como el individuo, gische Seelenbetrachtung, 1934. —
fundamentales, por lo menos en dos por los límites de su propia subje- Jacques Maritain, Para una filosofía
respectos. En primer lugar, en lo que tividad. Así, cuando el individuo psi- de la persona humana (trad, esp.,
toca a su estructura. En segundo tér- 1937). — Gordon W. Allport, Perso-
cofísico realiza ciertos actos —tales nality, 1937 (con cincuenta defini-
mino, en lo que se refiere al carácter como el reconocimiento de una ver- ciones del concepto de personalidad).
de sus actividades. Con respecto a la dad objetiva, la obediencia a una ley — E. Rothacker, Die Schichten der
estructura, se ha tendido a abandonar moral, el sacrificio por amor a otra Persönlichkeit, 1938. — G. Zamboni,
la concepción "substancialista" de la persona, etc.— puede decirse de él La persona umana. Soggeto auto-
persona para hacer de ella un centro que es una persona. La trascendencia cosciente nell'esperienza integrale,
dinámico de actos. En cuanto a sus de la persona puede referirse a va- 1940. _ B. O. Clifton-Riley, The
actividades, se ha tendido a contar en- Philosophy of Personality, 1940. —
rias instancias —a Dios, a los valo- Ismael Quiles, S.J., La persona huma-
tre ellas las volitivas y las emocionales res, a un Absoluto—; cualquiera que na. Fundamentos psicológicos y me-
tanto o más que las racionales. Sola- sea la instancia hacia la cual trascien- tafísicas. Aplicaciones sociales, 1942,
mente así, piensan muchos autores, de, el modo de trascender personal es 2" ed. 1952. — Maurice Nédoncelle,
es posible evitar realmente los peli- siempre, con todo, el mismo. Ahora La Réciprocité des Consciences. Essai
gros del impersonalismo, el cual surge bien, esta insistencia en el trascender sur la nature de la personne, 1942.
tan pronto como se identifica de- de la persona no debe llevarse a sus — Francisco Romero, Filosofía de la
masiado la persona con la substancia persona, 1944. — León Dujovne,
últimas consecuencias, pues entonces Psicología y filosofía de la persona,
y ésta con la cosa, o la persona con resultaría que, en el límite de su
la razón y ésta con su universalidad. 1946. — Ërnst Schneider, Psycholo-
trascender, la persona no sería nunca gie der Person. Grundzüge einer
La definición de Max Scheler es al "sí misma". La metafísica antigua allgemeinen Psychologie, 1947. —
respecto muy explícita. "La persona había subrayado el sui jurís y la in- Francisco P. Muñiz, El constitutivo
•—escribe dicho autor— es la unidad comunicabilidad de la persona; la éti- formal de la persona creada en la
de ser concreta y esencial de actos de ca y la metafísica contemporáneas han tradición tomista, 1947. — Gh. Blon-
la esencia más diversa, que en sí destacado su "apertura" (su "inten- del, La personnalité, 1948. — Juan
—no, pues, πρ(ις ήμ,άς — antecede cionalidad radical") y su comunicabi-
Roura-Parella, Tema y variaciones de
a todas las diferencias esenciales de la personalidad, 1950. — O. N. De-
lidad. Una posición plausible es la risi, La persona. Su esencia, su vida,
actos (y en particular a la diferen- que consiste en afirmar que la reali-
cia de percepción exterior íntima, su mundo, 1950. — M. Thiel, Ver-
dad llamada persona oscila conti- such einer Ontologie der Persönlich-
querer exterior e íntimo sentir, amar, nuamente entre la absoluta "propie- keit. I Die Kategorie des Seinzusam-
odiar, etc., exteriores e íntimos). El dad" y la absoluta "entrega". Por menhanges und die Einheit des Seins,
ser de la persona 'fundamenta' todos eso la persona, a nuestro entender, 1950. — M. Febrer, El concepto de
los actos esencialmente diversos" es algo que se está haciendo siem- persona y la unión hipostática, s/í.
(Etica, trad. esp. H. Rodríguez Sanz, (prob. 1951). — G. Bastide, Médi-
pre, evitando por igual el doble es- tations pour une éthique de la per-
II, 1942, pág. 175). La persona no es, collo de la simple individualidad psi-
pues, según esta concepción, un "ser sonne, 1953. — Ph. Leersch, Aufbau
cofísica y de la pura espiritualidad. der Person, 6* ed., amp. y rev., 1954.
natural". Pero no es tampoco un El término 'persona': A. Trende- — A. Muñoz Alonso, Persona humana
miembro de un "espíritu cósmico". lenburg, "Zur Geschichte des Wortes y sociedad, 1955. — A. Caracciolo,
404
PER PER PER
La persona e il tempo, I, 1955. — exceptuando las composiciones de ca- teriorización, igualmente necesarios e
Aurel David, Structure de la personne rácter vagamente ecléctico, puede de- igualmente susceptibles de "desvia-
humaine. Limite actuelle entre la per- cirse, con el mencionado autor, que ciones"; ( I V ) "Enfrentamiento" o
sonne et la chose, 1955. — G. Palum- forman un dilema metafísico ante el "exposición", por los cuales la per-
bo, La fondazione critica del proble- cual es forzoso decidirse. El imper- sona puede protestar, elegir y conse-
ma délia persona, 1956. — E. S.
Brightman, Person and Realiti/. An sonalismo constituye la tendencia in- guir la libertad; ( V ) Libertad con-
Introduction to Metaphysics, 1958, ed. evitable del "realismo" —entendido dicionada, no reducible ni a una
P. A. Bertocci, en colaboración con J. como la filosofía que pretende deri- "cosa" ni a un puro y continuo "sur-
E. Newhall y R. S. Brightman. — P. var los seres de la realización de las gir"; (VI) Dignidad eminente de la
F. Strawson, Individuáis, 1959. — P. ideas abstractas y que concibe al persona; (VII) Compromiso (enga-
A. Minkus, Philosoph^ of the Person, sujeto sin relaciones—, en tanto que gement) que posibilita y hace fecun-
1960. — Ivan Gobry, La personne, el personalismo es la corriente ads- da la acción. Ahora bien, aun admi-
1961 [Initiation philosophique, 50]. crita a toda filosofía que parte de la tiendo los anteriores rasgos son muy
— John MacMurray, Persans in Rela- conciencia y no de un principio del
tion, 1961 [Clifford Lectures 1954]. distintas las variedades del persona-
— L. Jerphagnon, Qu'est-ce que la mundo externo — sea éste el que lismo. Estas variedades resaltan tan
personne humaine?, 1962. — Manuel fuere. pronto como se clasifican las doctri-
Mindán Mañero, La personalidad hu- La hostilidad mutua entre el per- nas personalistas. Consideremos, al
mana. Aspectos filosófico, social y re- sonalismo y el impersonalismo se ma- efecto, una de las clasificaciones pro-
ligioso, 1962. — A. J. Ayer, The 'Con- nifiesta en el hecho de que con puestas: la de A. C. Knudson. Según
cept of a Person, and Othcr Essni/s, gran frecuencia cada una de estas este autor hay (1) un personalismo
1963. — Véanse también las biblio- doctrinas es definida en función de panteísta, psicofísicamente neutral,
grafías de PERSONALISMO y OTHO su oposición a la otra. B. P. Bowne el de W. Stern, personalismo que,
(EL). Vía escrito que el personalismo debe dice Knudson, equivale simplemente
Sobre la concepción de la persona
en varios autores: Tomás Romera rechazar siempre por principio todo a una teleología universal; (2) un
Sanz, Die ontische Struktur der men- impersonalismo, cualquiera que sea personalismo pluralista o finitista, re-
schlichen Person nach der Lehre Tho- la forma y el disfraz bajo el cual presentado de diferentes maneras por
mas von Aquin, 1962 [incluye asimis- sea presentado, "tanto en la forma (a) el personalismo ateo de McTag-
mo una historia del concepto de inferior del mecanicismo materialista, gart, (b) el personalismo relativista
persona]. — O. Schweizer, Person como en la forma abstracta de las no- de Renouvier, y ( c ) el personalismo
und hypostatische Union bei Thomas ciones idealistas" (Personalism, 1908, puramente finalista de Howison; (3)
von Aquin, 1958 [Studia Friburgen- pág. 263). Esta opinión del filósofo un personalismo absolutista, estric-
sia, N. F., 1962]. — E. T. Koehle,
Personality. A Study according to the personalista norteamericano c o n v i e - tamente opuesto al anterior, perso-
Philosophies of Value and Spirit of ne a todos los sistemas personalistas. nalismo representado bajo la forma
M. Scheler and N. Hartmann, 1941 Pues éstos suelen definirse como el del idealismo absoluto y defendido
(tesis). rechazo de toda filosofía de la cosa, sobre todo por algunos pensadores de
PERSONALISMO es toda doctrina tanto si ésta se entiende como una la escuela neohegeliana, como Roy-
que sostiene el valor superior de la realidad material como si se concibe ce. Podría, además, tomarse el per-
persona (VÉASE) frente al individuo, bajo el aspecto de una entidad ideal sonalismo teísta como típicamente
a la cosa, a lo impersonal. El perso- o espiritual. Las discrepancias entre opuesto al ateo y al absolutista y
nalismo se opone, pues, tanto al indi- los autores personalistas surgen, pues, considerarlo bajo varios aspectos: se-
vidualismo como al impersonalismo. cuando tratan de definir sus doctri- gún una tendencia idealista (como
Aplicado a Dios, el personalismo es nas positivamente. Unos subrayan, en la defendida por Bowne, Howison,
la doctrina contraria al panteísmo y al efecto, el carácter trascendente de la Brightman, el propio Knudson); se-
pampsiquismo que son, según Re- persona; otros llaman la atención so- gún una tendencia pampsiquista
nouvier, las manifestaciones más tí- bre su estructura dinámica; otros, fi- (como la de J. Ward, Charles Harts-
picas del impersonalismo. Renouvier nalmente, acentúan los aspectos éticos horne, W. T. Stace) y según una
concibe, en efecto, el personalismo y prácticos de la noción de persona- dirección dualista (como la de Ma-
como aquella concepción del universo lidad. Entre las doctrinas positivas ritain). Ahora bien, Knudson afirma
que no reduce las cosas a simples más completas puede destacarse la que el personalismo realmente típico
manifestaciones de un ser universal de Emmanuel Mounier. Para este fi- está más allá, o más acá, de las divi-
y único, sino que considera la perso- lósofo las "estructuras del universo siones citadas y "reconoce una ver-
na como verdaderamente existente y personal" se caracterizan por las si- dad permanente en el pluralismo y
autónoma, como un ser consciente guientes notas: (I) Existencia incor- el absolutismo". De ahí la posibili-
y libre que no puede deducirse de pórea, según la cual la persona, su- dad de una definición media del per-
ningún principio hipostasiado, subs- mergida en la Naturaleza, trasciende sonalismo según la cual sería "esa
tancia o cosa. El personalismo se la Naturaleza, ascendiendo al perso- forma de idealismo que reconoce por
corresponde entonces con el infinitis- nalizarse y descendiendo al desper- igual los aspectos pluralista y monista
mo, el condicionalismo y el "relati- sonalizarse; (II) Comunicación, por de la experiencia, y que considera la
vismo", constituyendo inclusive su la cual se supera todo individualismo unidad consciente, la identidad y
fundamento. En rigor, personalismo atomista; (III) Conversión íntima, la libre actividad de la personalidad
e impersonalismo son dos corrientes en la cual se manifiesta un doble como la clave para la naturaleza de
opuestas de tan difícil síntesis que, movimiento de recogimiento y de ex- la realidad y para la solución de Jos
405
PER PER PER
problemas últimos de la filosofía" mo, el kierkegaardismo, la tradición la razón, un fundamento impersona-
(The Philosophy of Personalism, escolástica, etc.—; a veces, además, lista de la misma personalidad.
1927, pág. 87 ). Sólo así será el perso- los autores personalistas se han apo- Véase, además de los libros citados
nalismo, como lo era, según James el yado en la ¿adición nacional (Maine en el texto del artículo y de las obras
pragmatismo, "un nuevo nombre para de Biran en Francia; Franz Brentano mencionadas en la bibliografía del
algunos viejos modos de pensar . en los países de lengua alemana). artículo PERSONA: Charles Renouvier,
Vemos, pues, que hay muchas de- En Inglaterra y en EE. UU. —espe- Le Personnalisme, 1903. — W. Stern,
Person und Sache. System der philo-
finiciones y muchas variedades del cialmente en este último país— el sophischen Weltanschauung, I, 1906;
personalismo. Indiquemos ahora va- personalismo surgió a comienzos del II, 1908 (luego con el título: Person
rios de sus representantes. presente siglo con gran vigor, hasta und Sache. System des kritischen
En Francia, el personalismo se ha el punto de que algunos pensadores Personalismus, III, 1924). — O. Diet-
manifestado, según indica Lalande, han considerado el personalismo co- trich, "Individualismus, Universalis-
desde los orígenes de la filosofía mo un movimiento específicamente mus, Personalismus" ( Kantstudien,
clásica. Montaigne y Descartes pue- norteamericano. Sus representantes Ergänzungshefte 14), 1917. — H.
den ser considerados como persona- son diversos: ante todo, Borden Par- Adolph, Personalistische Philosophie,
listas. También se aplica este nombre 1931. — Hubert Eugene Langan,
ker Bowne, Mary Whiton Calkins The Philosophy of Personalism and
a filósofos como Renouvier (que di- (1863-1930): The Persistent Problems Its educational Applications, 1936. —
fundió el vocablo 'personalismo' a of Philosophy; The Good Man and Floyd H. Ross, Personalism and the
partir de 1901 ) y Paul Janet ( que, al the Good (1918), que, influida por Problem of Ευίΐ (sobre los persona-
parecer, usó por vez primera el tér- Royce, tendía a un personalismo den- listas bostonianos: Bowne, Knudson,
mino, primero oralmente y luego en tro del idealismo y absolutismo clá- Brightman). — L. Laberthonnière,
la obra Histoire de la philosophie, sicos; en parte G. H. Howison, aun Esquisse d'une philosophie personna-
les problèmes et les écoles, escrita en cuando no pueda considerársele es- liste (Oeuvres, ed. Louis Canet,
colaboración con Gabriel Séailles). trictamente dentro de una corriente t. IV). — Fr. Hertel, Pour un ordre
En un sentido más estricto, sin em- personalista y sí más bien dentro de personnaliste, 1942. — Emmanuel
Mounier, Le personnalisme, 1949
bargo, se llaman personalistas sola- un idealismo personal y un absolu- (trad, esp.: El personalismo, 1962). —
mente a ciertos filósofos contempo- tismo de la conciencia, y, más re- J. B. Coates, The Crisis of the Hu-
ráneos: el Bergson de Las dos fuentes cientemente, Edgar Sheffield Bright- man Person, 1949 (estudia a Ber-
de la moral y de la religión, R. Le man; Albert Cornelius Knudson diaev, Lewis Mumford, Arthur Koes-
Senne, Gabriel Marcel, Jacques Ma- (nac. 1873: The Philosophy of Per- tler, J. Bumham, J. Middleton Murry,
ritain y Emmanuel Mounier. Aigu- sonalism, 1927; The Doctrine of God, C. S. Lewis, Martin Buber, H. Laski,
nos filósofos de otras naciones que 1930; The Validity of Religious Ex- Herbert Read, Aldous Huxley, Karl
vivieron largo tiempo en Francia (co- périence, 1937), discípulo de Bowne, Mannheim, Gerald Heard, William
mo Berdiaev) son considerados asi- que ha aplicado el personalismo a los Reich-Jean Lacroix, Marxisme, exis-
mismo como personalistas. El perso- problemas propiamente teológicos; tencialisme, personalismo, 1950 (trad.
así como R. T. Flewelling (nac. esp.: Marxismo, existencialismo, per-
nalismo cristiano es el predominante sonalismo, 1962). — P. L. Landsberg,
en Francia; a veces inclusive se ha 1875), W. H. Werkmeister, J. W. Problèmes du personnalisme, 1952. —
propuesto el vocablo 'personismo' Buckham (nac. 1864), etc. En cier- Maurice Nédoncelle, "Essai de syn-
para distinguir entre esta especie de to sentido pertenecen a la tradición thèse personaliste", en Vers une phi-
personalismo y otros no cristianos, personalista algunos de los represen- losophie de l'amour et de la personne,
pero la proposición no ha tenido tantes del "idealismo", tales como 1957; tal "Essai" fue publicado ante-
buena fortuna. En Alemania son per- John Elof Boodin (v. ) y, en parte, riormente en el tomo XIX de la Ency-
sonalistas filósofos de muy diversas autores como W. E. Hocking (v.) y clopédie française. — id., id., Cons-
tendencias; por ejemplo, W. Stern, J. B. Pratt (1875-1944). En cuanto cience et logos: horizons et méthode
R. Müller-Freienfels y Max Scheler. a Inglaterra, se destaca el grupo per- d'une philosophie personnaliste, 1961.
El personalismo de Stem es llamado sonalista encabezado por J. B. Coates. — Armando Rigobello, Introduzione
Influyente es asimismo el personalis- ad una lógica del personalismo, 1958.
"personalismo crítico"; según el mis- — Mohamed A. Lahbabi, Le persona-
mo, debe admitirse la totalidad en mo en Italia (C. Ottaviano, M. F. lisme musulman, 1963 [Initiation phi-
cuanto persona, pero no en un sen- Sciacca y otros personalistas cristianos) losophique, 65]. — Véase también la
tido pampsiquista, sino como expre- y en Iberoamérica, pero el hecho de revista Luminar (Mexico, IV, N» 2,
sión de la tesis de la unidad orgánica que gran número de pensadores se 1940) dedicada al personalismo, así
del universo, sin sacrificio de las per- vean conducidos por su meditación a como las colecciones de las revistas
sonalidades singulares y, sobre todo, una afirmación de la persona no signi- Esprit (fundada por Mounier) y The
sin exclusión de las cosas, es decir, fica, sin más, allí como en todos los Personalist (dirigida por Ralph T.
de las entidades regidas por la causa- demás países, que pertenezcan al per- Flewelling ).
lidad mecánica. El personalismo de sonalismo en sentido estricto. En tér- PERSPECTIVISMO. El término
Scheler es evidente en la Ética, pero minos generales, el personalismo pue- perspectivismo' fue forjado por Gus-
desaparece en El puesto del hombre de manifestarse inclusive en aquellos tav Teichmüller (Cfr. Die wirkliche
en el cosmos. Tanto en Francia como pensadores que lo rechazan formal- und die scheinbare Welt, 1882) para
en Alemania han influido sobre el mente, del mismo modo que en las significar la posibilidad de conside-
personalismo corrientes muy diversas tendencias personalistas se insinúa mu- rar una cosa y, en general, el mundo
—la fenomenología, el existencialis^ chas veces, por internas exigencias de desde diversos puntos de vista, todos
406
PER PER PER
ellos justificados, de tal modo que perspectivas efectivas y posibles da- Samuel Alexander en su análisis de las
cada punto de vista ofrezca una pers- ría la imagen verdadera de cada cosa, perspectivas y "secciones" del Espacio-
pectiva única y a la vez indispen- y sólo ella sería propiamente la ver- Tiempo físico (Space, Time, and
sable acerca del universo. En este dad absoluta. "De esta manera —di- Deity, 1920, t. I, págs. 68 y sigs.). El
sentido, la monadología de Leibniz ce Ortega— la peculiaridad de cada propio Alexander señala que el uso
puede ser calificada de perspecti- ser, su diferencia individual, lejos de del término 'perspectiva' le fue su-
vismo. Ortega y Gasset que, como estorbarle para captar la verdad, es gerido por Bertrand Russell, el cual
veremos luego, ha desarrollado la precisamente el órgano por el cual llama sistema de "perspectivas" (Cfr.
idea, se ha referido explícitamente a puede ver la porción de realidad Our Knowledge of the External
Leibniz al estudiar la cuestión de la que le corresponde. De esta manera World, Lect. III) al "sistema que
relación entre "verdad y perspectiva"; aparece cada individuo, cada gene- consiste en todas las vistas del uni-
en el tomo I de El Espectador (1916) ración, cada época, como un apara- verso percibido y no percibido". Un
ha citado, al efecto, la siguiente frase to de conocimiento insustituible.'1 "mundo privado" es, según Russell,
del autor de la Monadología: "Lo Sólo "yuxtaponiendo las visiones par- una "perspectiva" recibida. El espacio
mismo que una misma ciudad con- ciales de todos se lograría tejer la que consiste en relaciones entre pers-
templada desde distintos lados pare- verdad omnímoda y absoluta" — una pectivas puede ser continuo. Un as-
ce otra ciudad completamente dis- verdad y una omnisciencia que sólo pecto de una "cosa" es un miembro
tinta y como si estuviese multiplicada pertenecerían a Dios, el cual vería del sistema de aspectos que es la
perspécticamente, así también la las cosas integralmente por la suma "cosa" en aquel momento. Todos los
multitud infinita de substancias sim- de todas las visiones particulares, de aspectos de la cosa son reales, pero
ples da lugar a otros tantos distintos tal suerte que, invirtiendo la tesis la cosa misma es una construcción
universos, los cuales no son, sin em- de Malebranche sobre la visión en lógica (es algo neutral entre dife-
bargo, más que las perspectivas de Dios, podría inclusive decirse que rentes puntos de vista posibles). Por
un solo universo según los diferentes "Dios ve las cosas a través de los lo demás, Russell reconoce que su
puntos de vista de cada mónada." A hombres, que los hombres son los ór- concepción tiene puntos de contacto
su vez, Nietzsche llamaba perspecti- ganos visuales de la divinidad" con la leibniziana. En otro lugar
vismo o fenomenalismo al hecho de (Obras, edición de 1932, pág. 788). (The Analysis of Matter, Parte II,
que la naturaleza de la conciencia Numerosas son las doctrinas pers- Cap. XX), Russell dice que la pers-
animal implica que el mundo de que pectivistas en el pensamiento contem- pectiva y sus leyes no son asunto de
adquiere conciencia sea sólo un mun- poráneo. Podemos encontrarlas, por percepciones individuales y arbitra-
do superficial y generalizado, pues ejemplo, en la fenomenología, espe- rias, pues una fotografía del objeto
"toda conciencia se halla unida a cialmente en el concepto de las "pre- revela asimismo una perspectiva; por
una corrupción, falseamiento, super- sentaciones" (Abschattungen) de los eso es necesario adoptar una teoría
ficialización y generalización". El co- fenómenos. Este concepto ha sido re- causal de la percepción. Al confi-
nocimiento funciona, pues, de acuer- cogido por J. P. Sartre (L'Imaginaire, narnos a las percepciones de varios
do con las necesidades vitales del 2' ed., 1940, págs. 19 y sigs.), donde observadores, podemos formar grupos
ente cognoscente sin que pueda pre- escribe que "la imagen se da en perfi- de "perceptos" relacionados aproxi-
tenderse nunca una "objetividad". les, en proyecciones" y por M. Mer- madamente, aunque no exactamente,
Hans Vaihinger recogió estas ideas leau-Ponty, quien lo ha elaborado en por leyes que pueden ser llamadas
de Nietzsche, especialmente las con- sus análisis psicológicos, especialmen- "leyes de perspectiva*'. Esta concep-
tenidas en la Genealogía de la moral te en su fenomenología de la percep- ción puede relacionarse también con
y llegó a interpretar el perspectivis- ción. Otros muchos ejemplos podrían otras análogas manifestadas en las
mo nietzscheano como un modo de citarse de uso de la noción de pers- direcciones no solipsistas del feno-
ficcionalismo (Cfr. Oie Philosophie pectiva en la fenomenología y en menalismo, y con la teoría de la
des Als Ob, 1911, Parte III, págs. 780 filosofías más o menos relacionadas percepción defendida por varios neo-
y siguientes). Simmel llamaba tam- con el movimiento fenomenológico. realistas ingleses (Broad, Nunn, Pri-
bién perspectivismo a su doctrina en Pero hay otros modos de concebir la ce), no siendo ajena tampoco a al-
cuanto intentaba superar el relativis- idea de perspectiva, como el propues- gunas interpretaciones filosóficas de
mo individualista mediante la afir- to por C. F. Graumann en su obra la teoría especial de la relatividad,
mación de que toda visión individual Grundlagen einer Phänomenologie der donde aparece un perspectivismo
proporciona solamente una perspec- Perspektivität (1961). Este autor ha "operativo". Whitehead defiende el
tiva, un fragmento del objeto presen- estudiado la conducta humana a base perspectivismo en varias obras. En
te; con ello quedaría el conocimiento de lo que llama "situaciones de pers- Modes of Thought (II vi) dice que
reducido y limitado, pero no falseado. pectiva" (o "perspectividades"). A tal "cada entidad, de cualquier tipo,
Ortega y Gasset ha defendido asi- efecto ha usado datos procedentes de implica esencialmente su propia co-
mismo —como señalamos antes— el la historia del arte y diversas teorías nexión con el universo de las otras
perspectivismo, pero no sólo en su perspectivistas a partir de Leibniz. cosas. Esta conexión puede ser con-
aspecto "biológico" o psicobiológico, Numerosas doctrinas en las cuales siderada como siendo lo que el uni-
sino en su sentido histórico; según él, se elabora el concepto de perspectiva verso es para tal entidad, ya sea
hay una serie de perspectivas que o se proponen "métodos perspectivis- en el modo de su actualización o en
sólo pueden descubrirse en el curso tas" se hallan en autores de lengua el de la potencialidad". Así, "cada
de la historia. La reunión de las inglesa. Así sucede, por ejemplo, con perspectiva.. . implica una infinidad
407
PER PER PER
de potencialidades alternativas". En La teoría de las perspectivas así sos ataques a la sofística. Sin embar-
Science and thé Modem World (1925, formulada es más radical que la go, el propio Platón llegó oportuna-
Cap. IV, págs. 98-9) Whitehead dice mera idea de la existencia de distin- mente al convencimiento de que no
que usa la misma noción de la mó- tas perspectivas "perceptuales" (págs. se puede descartar el arte de la per-
nada leibniziana, aunque convirtien- 206-7) y no se agota con la com- suasión como un arte totalmente in-
do las mónadas en "acontecimientos prensión literal de la expresión 'pun- útil; lo que hay que hacer es, como
unificados en espacio y tiempo". Por to de vista'. Un "realismo perspecti- indicó en el Pedro (261 A), distinguir
eso señala que hay todavía una mayor vo" (o "doctrina de la perspectiva entre la falsa persuasión y la persua-
analogía entre su teoría y la noción dad") es defendido por E van der sión verdadera y legítima. Esta última
spinoziana de los modos, y a causa Brandley McGilvarv (Tciward a Pers- no es un mero bregar verbalmente
de esto usa los términos 'modo' y pective Renlism, 1956, ed. Albert G. con el oyente o el interlocutor, sino
'modal'. Finalmente, el citado autor Ramsperber [The Carus Lectures] ). xm intento de conducir su alma por la
desarrolla el concepto de perspectiva Se trata de una doctrina epistemoló- vía de la verdad — lo que se ha lla-
en Process and Reality al hablar del gica y metafísica fundada en la idea mado una "psicagogía". En las Le-
"modo presentativo" de las entidades de que lo real ("la Naturaleza") es yes, Platón desarrolló esta idea de la
actuales definidas (Parte I, Cap. ii), dado siempre en ciertas perspectivas. persuasión l e g í t i m a (por ejemplo,
de la percepción en la forma de la Sin embargo, estas perspectivas no 659 E; 670 C; 773 D), la cual se con-
inmediatez presentativa de un obje- son individuales; se trata más bien de vierte de este modo en una especie de
to, por ejemplo una piedra (op. cit., "la perspectiva del sentido común", "técnica educativa". Pero, además,
Cap. v y Cap. viii), relacionada con Platón empleó el concepto de persua-
"la perspectiva proporcionada por la
el concepto de "prehensión" ( o p . cit., sión en uno de los más a menudo ci-
ciencia "física" y otras perspectivas
Cap. vi) y con el concepto de "con- tados pasajes del Timeo; el pasaje en
creción" (1., Cap. x) y de "sensi- análogas, las cuales forman una "plu-
ralidad de perspectivas". Según Ar- el cual escribe que "el universo fue
bilidad" (Parte III, Cap. i), defi- engendrado por una combinación de
thur E. Murphy ("McGilvary's Pers-
niendo a veces la perspectiva como
pective Realism", The Journal of la necesidad y la inteligencia, εξ
"el dato objetivo baio el cual la
Philosophy, LVI [1959], 149-65), el ανάγκης καί νου συστάσεως . Domi-
entidad actual es percibida" (op. cit., nando a la necesidad, la inteligencia
realismo perspective o perspectivista
Cap. i i i ) . George H. Mead (The
puede ser definido provisionalmente la persuadió a que orientara hacia lo
Philosophy of the Act, 1938, ed. mejor la mayor parte de las cosas que
Charles W. Morris, Parte I, Cap. xi: como "una teoría filosófica que con-
nacen. Y de este modo, el universo
"Perspective Theory of Objects", y sidera toda experiencia, incluyendo la
se formó desde el principio por la su-
Parte V, Cap. xxi: "Miscellaneous experiencia de una teoría filosófica, misión de la necesidad a la persuasión
Fragments. G. 10: Perspectives") in- como el objetivo real que aparece en inteligente" (op. cit., 48 A).
terpreta la perspectiva como reac- la perspectiva de un organismo capaz Este pasaje ha sido muy discutido.
ción de un organismo en su mundo de experiencia" (Toward, etc., pág. 6, Muchos autores estimaron que es un
circundante. Pero esto implica, a su apud Murphy, art. cit., págs. 149-50). pasaje puramente "mítico" o "metafó-
entender, que no puede concebirse De las "perspectivas cósmicas" como rico" (ignorando, por lo demás, la
un mundo independiente de cual- "modos de ver el mundo" ha hablado importante función que el mito y
quier organismo (es decir, un mun- Radoslav A. Tsanoff en World to la metáfora desempeñan en la filoso-
do sin perspectivas, en donde no Know: A Philosophy of Cosmic Pers- fía platónica ) ; en todo caso, un pasa-
habría "contornos"). Tal punto po- pectives, 1962). je que no debe tomarse demasiado en
seería sólo partículas físicas, mas PERSUASIÓN. Los sofistas griegos serio, porque aunque la inteligencia
no "objetos". De este modo el pers- daban gran importancia a la persua- pudiese persuadir, no sería la necesi-
pectivismo representa una mediación sión, πείθω (por lo demás, πειθώ era dad a la cual persuadiera. La necesi-
(hecha posible por el progreso de personificada por los griegos como dad es justamente la necesidad, y tie-
la biología y sus consecuencias filo- una diosa, a la que correspondía la ne que seguir sus propias vías, sin
sóficas) entre el "fisicalismo" y el latina Suada ) . Con el fin de persuadir hacer caso de "persuasiones". Esta in-
idealismo trascendental. Como dice (πείθω en la voz pasiva, πείθομαι) terpretación, o complejo de interpre-
Mead, "el mundo tiene su realidad — "obedecer"), es decir, de conven- taciones, descuida lo que varios co-
en relación con el organismo". En cer al oyente o al interlocutor de que mentaristas (A. E. Tavlor, F. M.
A. P. Ushenko (Power and Events, lo que se proponía o decía debía ser Cornford, G. R. Morrow [véase bi-
1946) el perspectivismo aparece aceptado, los sofistas desarrollaron bliografía], entre otros) han puesto de
(págs. 15 y siguientes) bajo la forma grandemente las reglas de la discusión relieve: que Platón no entiende "la
de la "teoría perspectivista de la y de la retórica. Al practicarse el arte necesidad" como un conjunto de le-
verdad", a diferencia de las doctri- de la persuasión en detrimento de la yes según las cuales las cosas tienen
nas de la verdad basadas en la verdadera demostración (que condu- lugar "ordenadamente". Si tal ocu-
transformación, en la conformación ce no a la persuasión, o no sólo a la rriera, este orden tendría una finali-
o correspondencia (isomórfica) y en persuasión, sino a la certeza), y al sa- dad, y no sería menester "persuadir"
la coherencia, así como a diferencia crificarse de este modo la verdad de a la necesidad. La "persuasión" in-
de la concepción semántica de la lo dicho a la aceptación de lo dicho, terviene justamente porque "la nece-
verdad y de las varias formas de se producía una situación contra la sidad" representa aquí lo que el pro-
lo que llama la "teoría prescriptiva". cual reaccionó Platón en sus numero- pio Platón ha llamado "la causa erra-
408
PER PER PES
tica". Por eso la necesidad por sí guir entre "persuadir" y "convencer". cación, y en donde 'es brillante' es
misma no puede llegar a un orden; la Según estos autores, los que se pre- entendido como un predicado, podría
inteligencia debe intervenir para que ocupan del resultado consideran la asimismo ser presentado como ejem-
todo transcurra "según lo mejor". Pue- convicción como un primer estadio plo de pertenencia. Esto ocurriría si
de decirse, pues, que la inteligencia que lleva a la persuasión, mientras entendiéramos "El Sol es brillante"
persuade a la necesidad para que sea que los que se interesan por el carác- como equivalente a "El Sol pertenece
menos errática y (en el sentido mo- ter racional de la adhesión estiman a la clase de las cosas brillantes".
derno, pero no necesariamente plató- que convencer es previo a persuadir. "Cervantes es el autor del Quijote"
nico) "más necesaria", es decir, para Dichos autores proponen una distin- no puede ser usado, en cambio, como
que se introduzca en ella el orden, el ción entre "argumentación persuasiva" ejemplo de pertenencia lógica, ya que
cual es para Platón en gran parte lo y "argumentación convincente", con- la expresión en cuestión es ejemplo
que se ha llamado "una causa final". siderando que la primera pretende sólo de identidad (VÉASE). En cuanto
Además, debe tenerse presente que valer sólo para un auditorio particu- a "Los españoles son europeos" no
con la idea de la "persuasión" Platón lar, en tanto que la segunda aspira a puede ser tampoco ejemplo de perte-
no se limita a introducir un designio; obtener la adhesión de todo ser racio- nencia, ya que se trata de inclusión
hace qvie semejante designio pueda nal. Como los auditorios son siempre de una clase (la clase de los españo-
operar teniendo en cuenta aquello so- particulares, es comprensible que ha- les) en otra clase (la clase de los euro-
bre lo cual opera. La "necesidad" es ya diversos tipos de persuasión y, por peos); para que haya pertenencia es
la "materia" (especialmente, los cua- tanto, de argumentación persuasiva. menester que el término a la izquierda
tro elementos) con los cuales se pue- El "auditorio universal" puede ser un de Y sea el nombre de una entidad
de formar un orden, un "cosmos". No ideal y, por tanto, el acuerdo de este y no de una clase; el término a la
se puede simplemente "seguir" los auditorio es una cuestión de derecho. derecha de 'ε' es, en cambio, el nom-
"movimientos" con el "designio", de En lo que toca a los hechos mismos, bre de una clase a la cual pertenece
materia. Pero tampoco se puede eli- no hay más remedio que aceptar la la referida entidad.
minarlos; hay que combinar tales existencia de "auditorios particulares". Además del sentido lógico de 'per-
"movimientos" como el "designio", de Los escritos referidos en el texto, tenencia' puede este término tener un
modo parecido a como el artista com- aparte los pasajes platónicos, son: A. sentido antropológico-filosófico. En es-
bina su designio con la materia sobre E. Taylor, A Commcntary on Plato's te último caso puede debatirse, por
Timaeus, 1928, especialmente págs. ejemplo, si los contenidos de una exis-
la cual trabaja. La persuasión no es, 303-5. — F. M. C o r n f o r d , Plato's
en efecto, un "mandato"; es el modo Cosmolagy, 1937 [traducción y co- tencia humana dada pertenecen o no
como se opera cuando se quiere obte- mentario al Timeo, de Platón], espe- auténticamente a esta existencia. El
ner un fin. La necesidad se "pliega" cialmente págs. 159-77. — Glenn R. vocablo 'pertenencia' tiene entonces
a la "persuasión" como la materia se Morrow, "Necessity and Persuasión in una significación similar a la del vo-
pliega al artista, sin dejar de ser ma- Plato's Timaeus", The Philosophien] cablo 'propiedad', pero casi siempre
teria, pero adquiriendo una forma y Review, LIX (1950), 147-63. — Id., menos "fuerte" que la de este último
un orden. Puede verse entonces que el id., "Plato's Conception of Persua- vocablo. En efecto, la "propiedad" es
sion", ibid., LXII (1953), 234-50. — la acción y efecto de apropiarse a sí
uso de 'persuasión' en la cosmología Ch. Perelman y L. Olbrechts-Tyteca,
platónica no es completamente distin- Traite de l'argumentation, I, 1958, mismo, más acá de todos los conteni-
to del uso de 'persuasión' al que nos especialmente págs. 34-9. dos efectivos y posibles. El término
referíamos al principio; es como si la PERTENENCIA. En frases tales 'pertenencia' puede tener también un
inteligencia "educara" a los elementos como: "Cervantes es el autor del Qui- sentido social; tal ocurre cuando se
y los "condujera" a buen fin. jote", "Cervantes es español", "Los habla de si una determinada persona
Volviendo ahora al plano humano, españoles son europeos", "El Sol es pertenece o no a una determinada so-
el problema de la persuasión se ha brillante", el verbo 'ser' es usado con ciedad, a una determinada clase, a
planteado en todas las ocasiones en distintos sentidos lógicos: identidad, una determinada casta, etc. y, de un
las cuales se han suscitado las cues- pertenencia, inclusión y predicación modo más general, de si una determi-
tiones fundamentales de la retórica respectivamente. Usado para expresar nada persona pertenece o no a la so-
(VÉASE). Por haber sido descuidadas pertenencia, el verbo ser es simboli- ciedad, lo cual significa aproximada-
por los filósofos durante varias déca- zado por la letra griega 'ε' (abrevia- mente preguntar si está o no incorpo-
das, las cuestiones de referencia que- tura propuesta por Giuseppe Peano rada a la sociedad, o "ajustada" a la
daron ocultadas por los problemas de [v.] para εστί = "es"). En el ejemplo sociedad.
la demostración y de la prueba, dán- "Cervantes es español", simbolizado PESIMISMO. El pesimismo puede
dose por sentado que probar y per- parcialmente como "Cervantes ε es- ser entendido en diversos sentidos.
suadir son —o, más exactamente, pañol", se entiende que Cervantes Puede hablarse, en primer término,
"tienen que ser"— lo mismo. Al des- pertenece a una clase: la clase de los de un "pesimismo natural", debido
arrollarse lo que se ha llamado a veces españoles. Es obvio que 'es español' a un especial temple de ánimo que
"la nueva retórica", dichas cuestiones podría ser también entendido como hace considerar el mundo y, en par-
han pasado de nuevo al primer plano. un predicado, en cuyo caso no habría ticular, la naturaleza humana como
Entre otros resultados obtenidos al lógicamente hablando pertenencia y imposibilitados de toda reforma subs-
efecto mencionamos los presentados no se simbolizaría con 'ε'. Por otro tancial. Este pesimismo considera al
por Ch. Perelman y L. Olbrechts- lado, "El Sol es brillante", que aquí hombre como un ser esencialmente
Tyteca (Cfr. op. cit. infra) al distin- presentamos como ejemplo de predi- egoísta, que se rige por sus propios
409
PES PES PES
intereses y que llega a una armonía mejorar la condición humana. Con- en juego todos los resortes que per-
con la sociedad sólo en la medida cepción, por consiguiente, parecida miten al hombre flotar desilusionada-
en que los intereses individuales coin- a la del cristianismo, con la excep- mente en medio del dolor universal.
cidan con los sociales. Semejante tipo ción, ciertamente importante y deci- Las múltiples formas de pesimismo
de pesimismo puede ser simplemen- siva, de que para este último la na- bosquejadas se deben no sólo, ni si-
te una actitud o bien el fundamento turaleza humana no resulta mejorada quiera principalmente, a diversas
de una doctrina o de una concep- por la razón, sino redimida del pe- ideologías pesimistas, sino también a
ción del mundo. En el primer caso, cado original por la venida de Cristo. los matices que adquiere la actitud
es frecuente que, paradójicamente, En cambio, el pesimismo del siglo pesimista de acuerdo con épocas y
produzca un tipo humano "mejora- xix, tanto en su manifestación poéti- temperamentos humanos. Como ejem-
do", por lo menos en el sentido de ca (Leopardi, Byron, etc.) como plo iluminador de una gran cantidad
una mayor tolerancia y comprensión filosófica (Schopenhauer, Eduard von de matices puede mencionarse lo que
del prójimo. En el segundo caso, el Hartmann, J. Bahnsen, Paul Deussen, ocurre en el llamado "pesimismo fran-
pesimismo natural puede desembo- Philippe Mainländer, etc.) considera cés en la época de la Ilustración", y
car en una doctrina social autorita- vano todo esfuerzo, toda luz y toda sobre todo en las concepciones de la
ria (como ocurre en el caso de Hob- redención que no sea la redención historia bosquejadas durante este pe-
bes) o en una concepción de natu- de la existencia por el proceso de la riodo y dentro de dicha "tendencia".
raleza nihilista. Es, pues, sumamente autodisolución de la misma. En el Henry Vyverberg (op. cit. infra, Par-
difícil señalar las consecuencias de pesimismo filosófico no se trata sim- te V, $$ 18-24) ha puesto de relieve
la actitud pesimista, que engloba plemente de un "dolor cósmico": se que podemos encontrar un "pesimis-
dentro de su aparente unidad muy trata de que, como ocurre en Scho- mo moderado" en Montesquieu, el
complejos y contradictorios motivos. penhauer, la voluntad de vivir lleva cual manifiesta que toda cultura está
En verdad, el problema del pesimis- en sí misma, por principio, la insa- sometida a los procesos de crecimien-
mo, aunque abundantemente estu- tisfacción radical de no poder satis- to, decadencia y desaparición; un
diado, es todavía uno de los "proble- facerse. Esta insatisfacción aumenta "pesimismo optimista" en Voltaire,
mas vírgenes", no obstante ser una con la conciencia, pero, a la vez, la consecuencia de la combinación de
cuestión que afecta de un modo muy conciencia puede conducir a la ani- una actitud pesimista ante la historia
fundamental a la comprensión de la quilación de la voluntad y, con ello, con un optimismo racionalista; un
existencia humana. En otro sentido a la supresión del pesimismo con la "pesimismo desilusionado" —o, me-
puede entenderse el pesimismo como supresión de la existencia misma que jor dicho, engendrado por la desilu-
una doctrina filosófica, aun cuando le había dado origen. Análogamente, sión— en Diderot; un pesimismo so-
es totalmente imposible considerar el Eduard von Hartmann sostiene un cial en Vauvenargues, surgido de un
pesimismo filosófico como desgajado pesimismo radical, pero de carácter análisis implacable de la conducta del
totalmente del temple de ánimo pe- activista y eudemonista en tanto que hombre en la sociedad; un tipo (dis-
simista. En tanto que doctrina filo- exige, para poder ser superado, el tinto del de Voltaire) de "pesimismo
sófica, el pesimismo sostiene que el desarrollo de la conciencia y de optimista" en Holbach, coloreado por
mal existe en el mundo de un modo la historia, desarrollo que solamente una creencia materialista; un pesimis-
primario, substancial, predominante, puede ser llevado a cabo desde el mo "indiferentista" en La Mettrie, el
siendo además imposible, por prin- instante en que lo Inconsciente se cual considera la historia como "una
cipio, desarraigarlo y suprimirlo, pues- descubre a sí mismo como necesita- fluencia eterna y sin sentido", etc.
to que —y esto es acaso uno de los do de autorredención. Esto conduce, Sobre el pesimismo como actitud
supuestos últimos de tal concep- por lo pronto, a la conciencia abso- radical y como concepción del mun-
ción— la eliminación del mal repre- luta y, por lo tanto, al dolor absolu- do: G. Borries, Ueber den Pessimis-
mus als Durchgangspunkt zur uni-
sentaría a la vez la eliminación de to, pero también a su autoaniquila- versalen Weltanschauung, 1880. —
la existencia. El pesimismo se opone, ción definitiva. Podríamos decir, por Johannes Rehmke, Der Pessimismus
pues, tanto al optimismo (VÉASE) lo tanto, que el pesimismo —como und die Sittenlehre, 1882. — Léon
como al simple meliorismo (VÉA- actitud total ante el mundo y la Jouvin, Le pessimisme, 1892. —
SE). Aunque este tipo de pesimismo vida— se manifiesta de múltiples for- M. Wentscher, Ueber den Pessimis-
ha sido frecuente en el curso de la mas, desde el pesimismo radical me- mus und seine Wurzeln, 1897. —
historia de la filosofía, suele aplicar- tafísico hasta el pesimismo parcial A. Kowalewski, Studien zur Psycho-
se a un movimiento que se desarrolló con respecto a una realidad deter- logie des Pessimismus, 1904. —
Georges Palante, Pessimisme et in-
en el curso del siglo xix y que encon- minada. En este último caso se ha- dividualisme, 1913. — Véase también
tró frecuentes aclaraciones teóricas y bla de pesimismo moral, cultural, la bibliografía del artículo NIHILISMO.
expresiones poéticas. Ya en el siglo religioso, científico, social, etc. Tam- — Sobre el pesimismo antiguo: Olga
xvm se habían manifestado corrien- bién puede hablarse, como ha hecho Plümacher, Der Pessimismus in Ver-
tes pesimistas (la concepción de la Spengler, de un "pesimismo realista", gangenheit und Gegenwart, 1884. —
historia como la manifestación de que consiste en el reconocimiento de M. Marquard, Die pessimistische Le-
la "estupidez humana" por parte la imposibilidad de modificar o me- bensauffasung des Altertums, 1905
de Voltaire y otros). Pero se tra- jorar la naturaleza humana, pero que (Dis.) (Cfr. además las obras de Nietz-
sche, Rohde y Burckhardt sobre el
taba de un pesimismo dominado por exige justamente, tan pronto como "pesimismo trágico" de los griegos).
el meliorismo, por la confianza en se da esta comprensión, la acepta- — Sobre el pesimismo moderno, en
que la luz racional terminaría por ción de tal inevitabilidad y el poner particular el pesimismo del siglo xix:
410
PES PES PET
James Sully, Pessimism. A History zi no es independiente de su ideolo- — F. J. Wehnes, Pestalozzis Elemen-
and a Criticism, 1877. — L. voii gía pedagógica. Lo que interesaba es- tarmethode, 1955. — Para biografía:
Golther, Der moderne Pessimismus, pecialmente a Pestalozzi era el cono- H. Schönebaum, Der junge Pestaloz-
1878. — Henry Vyverberg, Historical cimiento de los medios necesarios para zi, 1746-1782, 1927. — id., id., Pes-
Pessimism in thé French Enligliten- dirigir el proceso educativo. Influido talozzi, 3 vols., 1927-1934.
ment, 1958. — E. Caro, Le Pessimis- PETICIÓN DE PRINCIPIO. Véase
me au XIXe siècle: Leopardi - Scho- por Rousseau en muchos puntos, espe-
cialmente en el de la necesidad de SOFISMA.
penhauer - Hartmann, 1878. — Eduard PETITIO PRINCIPII. Véase SO-
von Hartmann, Zur Geschichte und desarrollar armónicamente las facul-
Begründung des Pessimismus, 1880. tades del individuo dentro del mun- FISMA.
— B. Alexander, Der Pessimismus do natural y humano, subrayó, em- PETRONIEVICS (BRATISLAV)
des 19. Jahr., 1884. — Friedrich pero, mucho menos que Rousseau la nac. (1875) en Sorljaéa (Serbia),
Paulsen, Schopenhauer, Hamlet, Me- individualidad y prestó considerable profesó en Belgrado. Influido a la
phistopheles. Aufsätze zur Naturge- atención a la función social del hom- vez por Leibniz y Spinoza, ha in-
schichte des Pessimismus, 1900. — tentado en un sistema llamado del
F. Sartorelli, II pesimismo di A. Scho- bre. Puesto que la formación del hom-
bre tiene lugar en los primeros años monopluralismo conciliar las tesis de
penhauer, con particolare referímento
alia dottrina del Diritto e dello Sta- de su desarrollo, Pestalozzi consideró dichos pensadores en una metafísica
to, 1951. — H . J. Schoeps, VorTäufer que los problemas fundamentales de que tiene por objeto la explicación
Spenglers. Studien zum Geschichts- la educación se plantean dentro de la de la totalidad de lo real mediante
pessimismus im 19. Jahrhundert, 2' llamada educación primaria. Si bien un método simultáneamente induc-
ed., 1955. — Véase también la biblio- Pestalozzi no olvidaba el sentido ge- tivo y especulativo, a base de la ex-
grafía de los artículos MAL, OPTI- neral y último del proceso educativo periencia y de la síntesis racional.
MISMO y TEODICEA. Según Petronievics, el mundo evolu-
armónico de las fuerzas internas hu-
PESTALOZZI (JOHANN HEIN. ciona desde un estado inseguro y
manas, su mayor contribución con-
RICH) (1746-1827) nació en Zürich desequilibrado hacia un equilibrio
sistió en proponer los métodos ade-
y estudió en el "Collegium Caroli- donde desaparezca toda la inestabi-
cuados para llevarlo a cabo. En esta
num", donde a la sazón imperaban los lidad en las relaciones entre los ele-
labor Pestalozzi ha influido conside-
ideales de la Ilustración y donde ejer-
rablemente sobre la pedagogía mo- mentos particulares o mónadas, y la
cían gran influencia las ideas sociales
derna. substancia universal y única que cons-
y educativas de Rousseau. Interesado
Entre las obras más destacadas de tituye su fundamento. Pero si la me-
por los problemas de la educación, Pestalozzi figuran: Abendstunde eines tafísica es suficiente para la explica-
Pestalozzi adquirió gran experiencia Einsiedlers, 1780 (Horas de la tarde ción de la realidad, no lo es para la
en la educación de su hijo único. En [Oraciones] de un ermitaño). —. dilucidación de su fundamento, es
1767 se trasladó a Brugg, donde fun- Lienhard und Gertrud, Parte I (pu-
blicada anónimamente), 1781; el res- decir, del modo como la realidad
dó una escuela para huérfanos y co- surge de su propia posibilidad. Esta
menzó a poner en práctica sus ideas to pub. en 1783-1787 [novela educa-
tiva].— Meine Nachforschungen über indagación es, según Petronievics,
pedagógicas. Cerrada la escuela, por el tema de la "hipermetafísica", que
den Gang der Natur in der Entwick-
dificultades económicas, en 1778, Pes- lung des Menschengeschlechts, 1797 llega hasta los elementos últimos y
talozzi se dedicó durante un tiempo a (Mis investigaciones sobre el proceso básicos de todo lo real. Su método
estudiar problemas de la educación y cíe la Naturaleza en la evolución del es una "nueva dialéctica" que supe-
a escribir sobre ellos. Desde 1798 se género humano). — Wie Gertrud ihre ra, al entender del autor, las de
intensificó la actividad educativa de Kinder lehrt, 1801 (Cómo Gertrudis Hegel y Hamelin, siendo a la vez más
Pestalozzi desde el punto de vista enseña a sus hijos). — Ediciones de
complicada y más "natural" y "lógi-
práctico; especialmente importante obras completas: 15 vols. (1819-
1826); L. W. Seyffarth, 12 vols. ca" que ellas. De acuerdo con la
para el desarrollo de sus ideas peda- misma hay un proceso dialéctico ini-
( 1899-1902); A. Buchenau, E. Spran-
gógicas fue su experiencia como di- ger, H. Stettbacher [crítica], 24 vols. cial (tesis: lo Uno; antítesis: lo múl-
rector del orfanato de Stanz; luego, (1927-1945). Edición de obras reuni- tiple; síntesis: la multiplicidad finita
como director de su Instituto de edu- das: 10 vols. (1947-1949) (también en de puntos separadores intensivos),
cación en el castillo de Burgdorf, y, 5 vols.). Selección de estas obras: A. una división del ser en partes (con
sobre todo, como director del Instituto Haller (4 vols., 1946). — Correspon- un acto de negación real cuantitati-
de Yverdon, junto al lago de Neucha- dencia: Sämtliche Briefe, 10 vols.,
vo, dividido en acto extensivo y acto
tel, Instituto que atrajo la atención de vols. I-IV, 1945-1951 (vols. V-X, en
preparación ). intensivo, y un acto de negación real
muchas personalidades de la época. Véase P. Natorp, Pestalozzi, sein cualitativo, dividido en acto prima-
Después de muchas dificultades, tuvo Leben, und seine Ideen, 1909 (trad, rio —percepción, voluntad— y acto
que cerrar el Instituto, trasladándose esp.: Pestalozzi, 1931). — Eduard secundario —emoción, sensación—),
a Neuhof, donde dio fin a sus últimos Spranger, Pestalozzis Denkformen, una serie de categorías simples (rea-
escritos. 1947. — Véase también Pestalozzi- les: intensidad continua y cualidad;
Hemos dado más detalles de los que Studien, ed. Buchenau, Spranger y formales: cantidad discreta y orden;
son habituales en la presente obra so- Stettbacher, 4 vols., 1927-1932. — W. modales: existencia singular y exis-
Bachmann, Die anthropologische
bre las actividades de Pestalozzi, por- Grundlagen zu Pestalozzis Sozialleh- tencia múltiple) y una serie de cate-
que sus teorías educativas están fun- ren, 1947. — Ernst Otto, P. Werk gorías compuestas (divididas en estos
dadas en su actividad como educador, und Wollen, 1948. — H. Barth, Pes- grupos: cualidad unificante y cuali-
de suerte que la biografía de Pestaloz- talozzis Philosophie der Politik, 1954. dad separadora; cantidad discreta ex-
411
PET PET PFA
tensiva y cantidad discreta intensiva; cidos a estas lenguas del original sue- una filosofía netamente postivista. Pa-
estado de cambio y estado de per- co: Begreppet medfödda idéer i 1600- ra defender y propagar esta última
manencia; necesidad —interna y ex- taléis filosofi, mea särskild hänsyn till fundó en 1912 una sociedad positivis-
terna— y contingencia; imposibili- John Lackes Kritik, 1928 [Göteborgs ta: la Gesellschaft für positivistische
dad y posibilidad). Högskolas Arskrift, XXIX, 3] (El con- Philosophie.
Obras principales ( en alemán ) : cepto de las ideas innatas en la filoso- Obras principales: Einführung in
Der ontologische Beweis für das fía desde el siglo XVII, con especial die Philosophie der reinen Erfahrung,
Dasein des Absoluten, 1897 (La prue- consideración de la crítica de J. L.). 2 vols., 1894-1904 (Introducción a la
ba ontológica para la existencia de — Logistischer Positivismus. Versuch filosofía de la experiencia pura). —
ίο Absoluto). — Der Satz corn Grun- einer Darstellung und Würdigung der Das Weltproblem vom Standpunkt des
de. Eine logische Untersuchung, philosophischen Grundanschauungen relativistischen Positivismus, 1906, 4*
1898 (El principio de razón. Una des sogenannten Wiener Kreises der ed., 1924 (El problema del mundo
investigación lógica). —- Prinzipien wissenschaftlichen Welt a u f f a s s u n g , desde el punto de vista del positivis-
der Erkenntnislehre. Prolegómeno zur 1931 [ibid., XXXVII, 3] (El positivis- mo relativista). — Die Stellung der
absoluten Metaphysik, 1900 (Princi- mo lógico. Ensayo de una exposición Relativitätstheorie in der geistigen
pios de teoría del conocimiento. Pro- y valoración de las concepciones filo- Entwicklung der Menschheit, 1920
legómenos a la metafísica absoluta). sóficas fundamentales del llamado (La posición de la teoría de la relati-
— Prinzipien der Metaphysik, 2 vols., Círculo de Viena de la concepción vidad en la evolución espiritual de la
1904-1912. — Die typischen Geome- científica del mundo). — Der Aprio- Humanidad). — DUS allgemeinste
trien und das Unendliche, 1907 (Las rismus Kants und die "philosophie! Entwicklungsgesetz, 1923 (La ley más
geometrías típicas y el infinito). — pigrorum", 1933 [ibid., XXXIX, 3] general de la evolución). — P. escri-
En francés: L'Évolution universelle, (El apriorismo de Kant y la "philoso- bió además varios trabajos para los
1921. — Además de estas obras, va- phia pigrorum"). — Zum Methoden- Annalen der Philosophie, en cuya di-
rias en serbio: una sobre Schopen- problem der Erkenntnisforschung, rección colaboró desde 1921.
hauer, Nietzsche y Spencer (1922); 1935 [ibid., XLI, 1] (Para el proble-
ma del método de la investigación PFÄNDER (ALEXANDER) (1870-
una sobre el espiritismo (1922), una 1941) nació en Iserlohn. Después de
sobre Hegel y E. von Hartmann del conocimiento). — Etikens sekula-
(1925). — Sumaria autoexposición de risering. . .med särskild hansyn till seguir las orientaciones de Theodor
su dialéctica en el artículo "Les trois Augustinus, 1935 [ibid., XLI, 2] (La Lipps (v. ) y de interesarse principal-
dialectiques", Revue philosophique de secularización de la ética. .. con espe- mente por la psicología, se rebeló
la France et de l'Étranger, Año LXI cial consideración de San Agustín). contra el psicologismo de la escuela
(1951), 530-42. — Véase R. An- — Straussdebaten i Sverige, 1936 lippsiana y llegó a posiciones similares
(Los debates en Suecia en torno a
thony, "Résumé des travaux philoso- Strauss [David Friedrich Strauss] ). a las alcanzadas, a comienzos del pre-
phiques et scientifiques de B. Petro- — Ethics and Epistemology in J. sente siglo, por Husserl. El encuentro
nievitch", Revue générale des scien- Locke's Essay Concerning Under- personal de Pfänder con Husserl, en
ces pures et appliquées, L (1939), Standing, 1937 [Götteborgs Högskolas
312 y sigs. 1904, unió a los dos pensadores en
Ârskrift, XLIII, 2] (En trad, esp.: /. intereses comunes. En cierto modo,
PETRUS RAMUS. Véase RAMÉE Locke. Selección de textos y estudio,
(ΡΓΕΗΒΕ DE LA). Pfänder puede ser considerado como
1940). — Filosofiens ttppgift i mo- un fenomenólogo husserliano y, en to-
P E T Z Ä L L ( Â K E ) (1901-1957) ral- och samhállsforskingen, 1941 (La do caso, participó en el movimiento
nació en Boràs (Suecia) y profesó tarea de la filosofía en las investiga-
ciones morales y sociales). — Makt fenomenológico, colaborando en el
(1932-1957) en la Universidad de Jahrbuch, de Husserl, y dirigiéndolo
Lund. En 1935 fundó la revista Theo- och râtt, 1942 (Poder y derecho). —
Râtt och individid, 1943 (Derecho e desde 1920 a 1927. Sin embargo, hay
ria, de la que fue director, y en 1937 diferencias entre Pfänder y Husserl,
individuo ).
contribuyó, con Léon Robin, a la fun- que han permitido hablar de una
dación del "Institut International de PETZOLDT (JOSEPH) (1862-
1929) nació en Altenburg (Sajonia). "Escuela (fenomenológica) de Mu-
Philosophie". La obra filosófica de nich" (v.), inspirada principalmente
En 1904 fue nombrado "Privatdo-
Petzäll es principalmente crítica y por Pfänder y no siempre coincidente
zent" en la Escuela Técnica Superior
analítica y puede caracterizarse tanto con la "escuela" fenomenológica de
de Charlottenburg y desde 1922 fue
con el nombre de "crítica de historia "profesor extraordinario" en la misma Husserl. Además, aunque los intereses
de las ideas" como con el nombre de Escuela. Petzoldt recibió las influen- de Pfänder fueron en muchos respec-
"historia crítica de las ideas". Petzäll tos los mismos que los de Husserl, y
cias de Mach y Avenarius y desarrolló
se interesó especialmente por investi- aunque aprovechó no poco de las in-
las doctrinas fenomenistas de estos dos
gar el significado (o significados) de vestigaciones de este último, no lo si-
pensadores, especialmente la del últi-
ciertos conceptos capitales en la teoría guió en su camino hacia el "idealis-
mo, en un sentido relativista y subje-
del conocimiento, en la ética y en las mo" y siguió apegado a un "realismo"
tivista que lo acercó al "subjetivismo
ciencias jurídicas y sociales, con el fin y a lo que Husserl llamó un "ontolo-
empírico" de Berkeley, aun cuando
de mostrar en cada caso los supuestos gismo".
no a la metafísica y teología berkele-
básicos, y a menudo, si no siempre, Pfänder es muy conocido por su
yanas. Petzoldt sometió a crítica la
ignorados o descuidados de dichos noción de substancia, en la que vio el "Lógica", la cual ha sido considerada
conceptos. a veces como la más completa exposi-
motor de toda la metafísica tradicio-
Mencionamos los principales escri- ción de la "lógica en sentido fenome-
tos de A. P., teniendo en cuenta que nal, y estimó que la eliminación de la
algunos fueron escritos en sueco, otros idea de substancia equivalía a la de nológico". Pero aun cuando hay en la
en alemán o en inglés, y otros tradu- toda metafísica y a la instauración de "Lógica" de Pfänder ideas —especial-
412
PFA PHA PHI
mente ideas acerca del "objeto de la con la establecida por Kant entre el "analítico", y en cierto modo, "dia-
lógica", de la naturaleza del "concep- carácter inteligible y el carácter em- léctico", es decir, sin pretender llegar
to", etc.— que caracterizan bastante pírico de la personalidad. a conclusiones filosóficas definidas, se
precisamente el pensamiento filosófico Obras: Phänomenologie des Wol- observa un especial interés en muchos
del autor, este pensamiento se desarro- lens, 1900 (trad, esp.: Fenomenología casos en mostrar las aporías y contra-
lló sobre todo al hilo de una reflexión de la voluntad, 1931). — Einführung dicciones en que caen las tendencias
in die Psychologie, 1904 (introduc-
sobre ciertos "fenómenos" psíquicos, ción a la psicología). — "Motive und de carácter idealista o puramente fe-
tales como el querer, la motivación, Motivation", en los Münchener Philo- nomenista, si bien reconoció que los
las disposiciones, etc. Algunos de los sophische Abhandlungen (1911). — supuestos idealistas son más difíciles
resultados de dicha reflexión son los "Zur Psychologie der Gesinnungen", de derribar de lo que suele imaginar-
siguientes. Jahrbuch für Philosophie und phäno- se. Phalén intentó mostrar sobre todo
En la reflexión sobre los procesos menologische Forschung, I (1913) y que toda pretensión de derivar carac-
volitivos éstos aparecen para Pfänder III (1916) ("Para la psicología de las terísticas de la realidad o del conoci-
como actos que se dan dentro de un disposiciones"). — "Logik", Jahrbuch, miento de la realidad a base de un
etc., IV (1921) (trad, esp.: Lógica,
"campo", el cual se diversifica según 1928, rééd., 1940). — "Grundproble- solo concepto está destinada al fra-
las distintas formas del "aspirar a". me der Charakterologie", en E. Utitz, caso.
En la reflexión sobre la motivación, ed., Jahrbuch für Charakterologie, I Mencionamos los principales escri-
Pfänder distingue entre impulsos y (1924), 289-335 ("Problemas funda- tos de A. P., teniendo en cuenta que
algunos fueron escritos en sueco, otros
motivos propiamente dichos. En la re- mentales de la caracterología"). — en alemán, y otros traducidos al ale-
flexión sobre la atención, Pfänder des- Die Seele des Menschen. Versuch mán de un original sueco: "Kritik af
cribe diversos modos de "atender a" einer verstehenden Psychologie, 1933 Subjektivismen i olika former med
un objeto. Todas estas reflexiones son (El alma del hombre. Ensayo de psi- särskild hänsyn till transcendentalfilo-
cología de la comprensión). — Philo-
aspectos diversos de una "fenomenolo- sophie der Lebensziele, 1948, ed. sofien," en Festskrift tillägnad E. O.
gía de los actos" en la cual se presta Wolf gang Trillhaas [postuma] (Filo- Burman, 1910 ("Crítica del subjeti-
particular atención a los modos y for- sofía de los fines de la vida). — vismo en toda la filosofía anterior,
mas de los actos como fundamento de Edición de obras: Gesammelte Schrif- con especial consideración de la filo-
sofía trascendental"). — Oro det
una psicología y no como resultado ten, desde 1963. Vol. I contiene Phä- kvantitativa betraktelsesättet i logiken,
de investigaciones psicológicas empíri- nomenologie des Wollens, Eine psy- 1911 (Sobre la consideración cuanti-
cas. Importante en la fenomenología chologische Analyse [de 1899] y Mo- tativa en la lógica). — Das Erkennt-
de Pfänder fue sobre todo su descrip- tive und Motivation [de 1911]; el Vol. nisproblem in Hegelsphilosophie. Die
ción de las disposiciones (Gesinnun- II contiene: Logik [de 1921]. — Erkenntniskritik als Metaphysik, 1912
gen), las cuales son "sentimientos" en Pfänder dejó manuscritos todavía iné- (El problema del conocimiento en la
ditos que se hallan en la Bayerische filosofía de H. La crítica del conoci-
tanto que actos intencionales dirigidos Staatsbibliothek, de Munich.
hacia algo. Las disposiciones ofrecen miento como metafísica). — Beitrag
Véase Hans Büttner, "Die phëno-
diversas cualidades según los modos menologische Psychologie A. Pfän- zur Klärung des Begriffes der inneren
Erfahrung, 1913 ( Dis. ) [Uppsala uni-
de su intencionalidad (y de su refe- ders", Archiv für die gesamte Psycho- versitets Arskrift, 1] (Contribución a
rencia al objeto). El modo como las logie, XCIV ( 1935), 317-46. — Wolf- la dilucidación del concepto de expe-
disposiciones están referidas al objeto gang Trillhaas, A. P. In Memoriam, riencia interna). — Zur Bestimmung
permite a Pfänder distinguir entre los 1942 [con bibliografía]. — H. Spie- des Begriffs des Psychischen, 1914
diversos "sentimientos", pero el estar gelberg, The Phenomenological Move- [Skrifter utg. af Kungl. humanistiska
dirigidos hacia el objeto es sólo uno ment, t. I, 1960, págs. 173-92. vetenskaps-samfundet i Uppsala, 16]
de los aspectos de las disposiciones; PH ALEN (ADOLF KRISTER) (Para la determinación del concepto
además, éstas constituyen el sujeto y (1884-1931) nació en Tuna (Suecia), de lo psíquico). — Über die Relativi-
tät der Kaum- und Zeitbestimmungen,
determinan su "carácter". Las dispo- estudió en la Universidad de Uppsala
y fue "Privatdozent" (1912-1916) y 1922 [Skrifter utg. af Kungl. huma-
siciones son lo que otorga su direc- nistiska vetenskap-samfundet i Uppsa-
ción específica a lo que se llama co- profesor titular (desde 1916) en la la, 21, 4] (Sobre la relatividad de las
munmente "sentimientos". Pfänder misma Universidad. Seguidor en parte determinaciones del espacio y del
investigó en este respecto las relacio- de Axel Hägerström ( v. ) y de las ten- tiempo). ·—· Autoexposición en Die
nes entre la disposición y el pensa- dencias de la llamada "Escuela de Philosophie der Gegenwart in Selb-
miento racional, tratando de mostrar Uppsala", Phalén se distinguió por el sdarstellungen, V (1924). — Home-
que la primera dirige el segundo, pero análisis de conceptos básicos filosófi- naje a A. P. en: A. P. In Memoriam,
a la vez el segundo condiciona diver- cos, especialmente metafísicos y epis- 1937, ed. I. Hedenius et al. [con bi-
sos modos de "disposición". temológicos. Phalén examinó tales bliografía].
A base de estas descripciones feno- conceptos en el curso de la historia de PHANTASMATA. Véase FANTA-
menológicas y de otras que Pfänder la filosofía, mostrando que las dificul- SÍA, PERCEPCIÓN.
preparaba sobre los actos de percep- tades y contradicciones que se mani- PHILOSOPHIA PERENNIS. La
ción, de creencia, de valoración, etc.. fiestan a lo largo de la historia son expresión philosophia perennis proce-
Pfänder desarrolló una idea de la fe- análogas a las que aparecen cuando de de la obra de Agostino [Guido]
nomenología en la cual desempeñaba se desarrollan estos conceptos en la Steuco (1497-1548), llamado a veces
un papel importante la distinción en- reflexión prefilosófica. Aunque hay —por el lugar de su nacimiento: Gub-
tre esencias básicas y esencias empíri- mucho en la obra de Phalén que pue- bio— Eugubinus (Steuchus Eugubi-
cas. Se ha comparado esta distinción de considerarse como estrictamente nus), titulada De perenni philosophia
413
PHI PHI PHI
librí X, publicada en 1540 y dedicada rènnis depende de „las posiciones di- idea y en gran parte la realización de
al papa Pablo III. El autor entendía por versas que se han adoptado dentro de la "filosofía primera".
philosophia perennis una filosofía que la neoescolástica {VÉASE) con respecto Añadiremos aquí que la expresión
aspiraba a reconciliar la escolástica me- al contenido de la tradición y al papel philosophia prima ha sido usada por
dieval con las doctrinas de los filósofos desempeñado dentro de ella por el autores escolásticos con el fin de titu-
de la "Escuela de Padua" (VÉASE). pensamiento moderno. En su sentido lar la scientia de ente — la "ciencia
El nombre philosophia perennis em- más amplio, la philosophia perennis del ente en cuanto ente" o del "ser
pezó a cobrar celebridad entre los fi- designa una parte substancial de la com ser". Fue usada asimismo por
lósofos como resultado de una carta ontología griega (Platón y Aristóteles Francis Bacon para designar la cien-
de Leibniz a Nicolas Remond (París), especialmente), medieval y moderna. cia que trata de todos los primeros
fechada el 26 de agosto de 1714. Este amplio sentido fue el adoptado principios de las ciencias, y por Des-
Leibniz escribía en ella: "La verdad por Leibniz cuando quiso presentar cartes en el título de una de sus obras
se halla más difundida de lo que se a su propia filosofía como una conti- capitales, las Meditationes de prima
cree, pero se halla a menudo dema- nuación de la perennis philosophia. philosophia ( Méditations métaphysi-
siado compuesta, y también a menu- En un sentido todavía más amplio ha ques) para referirse a la reflexión
sido usada la expresión por Aldous sobre Dios, el alma, y también los
do muy envuelta y hasta debilitada,
Huxley al llamar perennial philoso- principios de las ciencias, La prima
mutilada, corrompida por añadidos
phy a un conjunto de tendencias (mu- philosophia (o philosophia prima) es
que la echan a perder o la hacen me-
chas de ellas místicas) que incluyen la filosofía realmente primera, porque
nos útil. Si se pusieran de relieve esas
el pensamiento oriental. es como la raíz de todos los demás
huellas de la verdad en los antiguos o
La expresión de referencia en su conocimientos.
(para hablar más generalmente) en
sentido más propiamente filosófico Philosophia prima fue expresión
los [filósofos] anteriores [a nosotros],
no es usada exclusivamente por auto- muy corriente entre los filósofos "aca-
se extraería el oro del barro, el dia-
res de tendencia escolástica. Así, por démicos" (la llamada Schulphiloso-
mante de su mina, y la luz de las ti- ejemplo, Wilbur VI. Urban llama phi- phie, de fines del siglo xvn y siglo
nieblas; y esto sería, en efecto, peren- losophia perennis a la "Gran Tradi- xvm ) para designar la philosophia de
nis quaedam Philosophia" ( Gerhardt, ción" basada en la teoría de la ana-
y que hace que esta cosa sea lo que ente. Rudolf Goclenius (v.) llamaba
logía del ser y, sobre todo, en la tesis prima philosophia a la filosofía per
III, 624-25) — "algo así como una
de la inseparabilidad última de valor excellentiam. Otros autores entendie-
filosofía perenne'". A continuación
y realidad. El lema fundamental de ron por prima philosophia algo así
reitera Leibniz lo que había dicho
esta filosofía, opuesta a todo moder- como "la parte más general" de la fi-
en ocasión anterior acerca del oro
nismo y a todo nominalismo, sería, losofía, y también "el fundamento de
que está escondido en el estercolero
pues la fórmula ens est unum, verum, todas las disciplinas filosóficas". Pri-
escolástico, aurum latere in stercore
bonum o unum, verum, bonum con- ma philosophia era equivalente en
alo scholastico barbariei, y señala
vertuntur a que nos hemos referido muchos casos a Metaphysica, siempre
cuan deseable sería que "se encon-
trara una persona hábil, versada en Trascendentales. De la misma opi- que por esta última se entendiese la
en esa filosofía hibernesa [=: irlande- nión son varios pensadores rusos (Ber- Metaphysica generalis, y no ninguna
sa] y española". La "filosofía peren- diaev, Lossky, Frank). clase de Metaphysica specialis (como
E. Gommer, Die immerwährende la cosmología rationaUs, la psychologia
ne" es una filosofía que trata de inte-
Philosophie, 1899. — J. Barion, Phi- rationalis, la psychologia rationaUs y
grar el pasado en el presente y que losophia perennis als Problem und la theologia rationalis). La insistencia
representa una especie de "continuo als Aufgabe, 1936. — E. Stein, End- en el carácter general y fundamental
histórico" — una filosofía, por tanto, liches und ewiges Sein. Ein Durch- (o, mejor, "principia!" ) de la philoso-
en cada una de cuyas etapas laten las blick durch die Philosophia perennis, phia prima, acabó por hacer de esta
etapas posteriores y están patentes las 1950. — P. Häberlin, Philosophia expresión un equivalente de la llama-
anteriores. perennis. Eine Zusammenfassung,
1952. — La obra de Urban está da "ontología" (véase ONTOLOGÍA),
Los neoescolásticos han usado a como aparece claramente en el título
menudo la expresión philosophia pe- mencionada en Lenguaje (v.). —
Trad. esp. del libro de Huxley, La de Wolff, Philosophia prima sive on-
rennis para designar la "filosofía de la filosofía perenne, 1947. — Referen- tología, y como se había manifestado
Escuela" o "filosofía de las Escuelas". cias a la filosofía perenne en sentido en obras o autores algo anteriores
A veces la expresión en cuestión ha neoescolástico, en Maritain y otros — por ejemplo, Clauberg, que consi-
sido restringida al tomismo; a veces autores de la citada tendencia. deraba la ontosophia [ontoZogia] como
se ha supuesto que la philosophia pe- PHILOSOPHIA PRIMA (= "filo- una scientia prima [philosophia pri-
rennis quedó interrumpida —o sote- sofía primera") es la expresión que ma] y, además, suprema, catholica,
rrada— durante la época moderna. traduce los vocablos aristotélicos etcétera.
En ocasiones se ha tomado la expre- •πρώτηο ψ:λοσοφίχ Nos hemos referido La expresión philosophia prima o
sión como designando una gran tradi- a ellos, y a la distinción entre "filoso- sus equivalentes en lenguas modernas
ción en la que están incluidos (según fía primera" y "filosofía segunda", en (filosofía primera; first philosophy;
el P. Gratry pensaba) algunos de los el artículo METAFÍSICA — por haber Erste Philosophie, etc.) cayó en desu-
grandes metafísicos del siglo xvn. La sido llamados τί μετά τα φυσ κ-ί , Μβ- so durante gran parte del siglo xix,
variedad de significaciones con que se taphysica, Metaphysicorum libri, los excepto entre autores escolásticos (o
ha usado la expresión philosophia pe- libros de Aristóteles que contienen la escolástico-wolff¡anos ). Sin embargo,
414
PHY PHY PHY
cuando, en el siglo xx, se ha hecho cualidad innata, o propiedad, que physis designa el proceso mismo del
notar la necesidad de una "ontología", pertenece a la cosa de que se trata "emerger", del "nacer" siempre que
distinta de la "metafísica", se han in- yque hace que esta cosa sea lo que tal proceso surja del ser mismo que
troducido de nuevo, en varios idiomas, es en virtud de un principio propio "emerge" y "nace". La physis puede
expresiones equivalentes a phüosophia suyo. seguir siendo entonces un "principio",
prima (así, por ejemplo, Erste Philo- Por consiguiente, si usamos 'natura- pero es "principio de movimientoi"
sophie en Husserl [v.] y en otros au- leza' para traducir φύσις habrá que (que en el caso presente es lo mismo
tores contemporáneos no necesaria- tener en cuenta estos diversos signi- que "principio de ser"). En tal caso
mente ligados a la tradición escolás- ficados y ciertos modos como estos la physis es una actividad que inclu-
tica). significados han evolucionado. Trata- ye el fondo del cual procede la acti-
Además de la bibliografía de ME- mos este punto en el mencionado ar- vidad; de ahí que se haya dicho que
TAFÍSICA ( especialmente las obras de tículo NATURALEZA, pero agregamos la physis es una "fuente", un "honta-
la misma en las que se estudia la aquí algunas observaciones a propó- nar", etc., es decir, algo así como
concepción aristotélica de la metafísi- sito del uso de φύσις en el pensamien- "fuente del ser" (posiblemente en
ca), véase: A. Abarra, La filosofía
prima di Aristotele, 1937. — E. Og- to griego. cuanto que "llegar a ser").
gioni, La filosofía prima di Aristotele, Por lo pronto, debe tenerse en cuen- Los dos sentidos no son necesaria-
1939. — S. Gómez Nogales, Horizon- ta que el término φύσις aparece en mente incompatibles. Además, en am-
te teológico de la metafísica aristoté- muy diversos contextos en la literatu- bos casos la physis puede referirse a
lica, 1948 (tesis). — A. Mansión, ra (filosófica y no filosófica) griega y "todo cuanto hay" en el sentido de
"L'objet de la science philosophique que puede ser traducido de diversas que "todo cuanto hay" emerge de esa
suprême d'après Aristote E I", en maneras o, mejor dicho, tiene que ser fuente de movimiento que podría ser
Mélanges A. Diès, 1956, págs. 151-68. traducido de diversas maneras con el simplemente "el ser" o "la realidad".
— G. Reale, // concetto di filosofía
prima e l'unità délia filosofía antica, fin de que el contexto cobre sentido. Heidegger ha rechazado que la phy-
19Θ2. V. W. Veazie mostró que de cierto nú- sis fuera (para los presocráticos) sim-
PHYSIS. El término φύσις es fun- mero de ejemplos tomados de la lite- plemente el emerger de todo cuanto
damental en el pensamiento griego, ratura griega, φύσις ha podido ser tra- hay, pues, según señala, "los griegos
por lo que diremos unas palabras so- ducido por palabras como 'poder' (o no experimentaron lo que es la φύσις
bre el mismo, como introducción al potencia'), 'poder propio', 'fuerza', a base de los procesos naturales, sino
'habilidad i n n a t a ' , 'temperamento', a la inversa: por medio de una expe-
artículo NATURALEZA.
Suele traducirse φύαις por 'natura- 'función', Vida que otorga poder", 'na- riencia poético-pensante fundamental
turaleza (de una persona), o 'carác- se reveló a ellos lo que debían llamar
leza'. Así, el título Περί φύσ.ώς—tí-
ter', etc., etc., y que muchos de los φύσις . Sólo a base de esta revelación
tulo que se atribuye a varias obras,
ejemplos se refieren a seres humanos, pudieron vislumbrar lo que es la Na-
con frecuencia en forma de poema,
pero otros se refieren a plantas, pája- turaleza en sentido estricto. Φύσις sig-
de filósofos presocráticos (v. )— se
ros, personificaciones, etc., etc. En vis- nifica, pues, originariamente, tanto el
suele traducir por Sobre la naturaleza ta de ello puede concluirse que φύσις cielo como la Tierra, tanto las piedras
o De la naturaleza (De natura). En ha llegado a significar prácticamente como las plantas, tanto los animales
algún sentido esta traducción es acep- cualquier cosa, pero resulta que entre como el hombre y la historia humana
table si nos atenemos al sentido etimo- la multiplicidad de significaciones de como obra de los hombres y de los
lógico de 'naturaleza', como voz deri- φύσις destacan (cuando menos filosófi- dioses; finalmente y ante todo, los
vada del latín Natura. En efecto, camente) algunas que adquieren una dioses mismos bajo el destino. Φύσις
φύσις es el nombre que corresponde c i e r t a permanencia. Mencionaremos significa el poder que emerge y el
al verbo φύω (infinitivo φύε tv), el cual dos de estas significaciones, que son permanecer qvie cae bajo su imperio.
significa "producir", "hacer crecer", especialmente pertinentes para la filo- En este poder que surge permanecien-
"engendrar", "crecer", "formarse", sofía presocrática. Por un lado φ^σις do radican tanto el 'devenir' como el
etc., como en φύειν πτερά, "crece alas" —que escribiremos physis— designa 'ser' en el sentido restringido del es-
("le crecen alas") y φύειν ά'νδρας αγαθούς algo que tiene en sí mismo la fuer- tar siendo fijo. Φύσις es el or-iginarse
(producir hombres buenos [valien- za del movimiento por el cual llega (Ent-stehen) del cual se yergue lo
tes'']); de ahí b φυσάς, "el engendra- a ser lo que es en el curso de un oculto" (op. cit. infra, págs. 11-2).
dor", "el generador", "el progenitor", "crecimiento" o "desarrollo". En este Luego Heidegger ha ligado el signi-
es decir, "el padre". Análogamente, sentido se ha dicho que la physis fue ficado de la physis originaria con el
natura es el nombre que corresponde para los presocráticos la realidad mis- de "presencia" (VÉASE) que "apare-
al verbo nascor (infinitivo, nasci), el ma en cuanto algo primario, funda- ce"' y que, por consiguiente, está
cual significa "nacer", "formarse", mental y permanente. Por eso se ha "oculta", hasta en su mismo aparecer,
"empezar", "ser producido", como en propuesto que physis equivale para en el sentido heracliteano de que la
ex me natus est, "ha nacido de mí los presocráticos a la realidad básica, "Naturaleza ama esconderse". En
(es mi hijo)". De ahí que φίσ'.ς equi- la substancia fundamental, de que es- este sentido es cierto que "Naturale-
valga (por lo menos en gran parte) a tá hecho todo cuanto hay (diríamos, za" (Natura) no traduce la "fuer-
natura y sea traducido por 'naturaleza' "toda la physis", o "toda la Naturale- za" de φύ σις , ya que presupone cier-
en tanto que "lo que surge'', "lo que za"). Por eso también se ha dicho tas distinciones que no habían surgi-
nace", "lo que es engendrado (o en- que la physis equivale al αρχή , al do todavía: por ejemplo, la distinción
gendra)" y por ello también cierta principio (VÉASE). Por otro lado, la entre φύσις y τέχνη, entre φύσις y ιυόλις,
415
PÍA PÍA PÍA
etc., etc. — distinciones, por lo demás, sobre todo, epistemológico. Su princi- cordamos: Le langage et la pensée
muy características de muchas de las pal contribución en este último res- chez l'enfant, 1923. —Le jugement et
concepciones modernas de "Naturale- pecto ha sido una amplia teoría de le raisonnement chez l'enfant, 1925.
za". Pero justamente ello equivale, epistemología genética que debe cons- — La représentation du monde chez
en último término, a reconocer que la tituir, a su entender, la base para las l'enfant, 1925. — La causalité psysi-
physis pudo significar la realidad en distintas formas del pensamiento cien- que chez l'enfant, 1927. — Le juge-
ment moral chez l'enfant, 1932. —
cuanto, por as! decirlo, emerge de sí tífico. La epistemología genética es a La naissance de l'intelligence chez
misma, y también lo que podríamos la vez, para Piaget, el fundamento de l'enfant, 1936. — La formation du
llamar "la realidad como fuente" o toda reflexión filosófica. Esta posibi- symbole chez l'enfant, 1945. — La
"como hontanar". lidad le es dada a la epistemología représentation de l'espace chez l'en-
Sería un error de todos modos re- precisamente porque no se propone re- fant, 1948. — La géométrie spontanée
ducir la idea de physis a la concep- solver cuestiones relativas a la natu- de l'enfant, 1948. — De la. logique de
ción o "visión" que de ella tuvieron raleza última de los objetos o de los l'enfant à la logique de l'adolescence;
los presocráticos. Al fin y al cabo, en procesos (en el caso presente, del co- essai sur la construction des structures
formelles, 1955. Colaboradores de Pia-
las referencias al término φύσ·.ς en nocimiento), y porque se propone es- get en estas investigaciones han sido,
Aristóteles siguen latiendo algunos de tudiar la construcción real de los co- entre otros, B. Inhelder y A. Szemiska.
los significados que pueden conside- nocimientos. No se trata sólo de un — Varias de las obras mencionadas
rarse "más originarios". Pero a ello método histórico-crítico, sino de la han sido trad, al español. Otras obras
nos referimos en el artículo NATURA- combinación de este método con el psicológicas de P. son: La psucholo-
LEZA. psico-genético. Las soluciones usual- gie de l'intelligence, 1947 (trad, esp.:
La mayor parte de los escritos mente dadas a las cuestiones generales La psicología de la inteligencia, 1957).
mencionados a continuación, en or- epistemológicas (realismo, empirismo, — Les mécanismes perceptifs, 1961.
den cronológico, se refieren a la cues- — Obras lógicas: Traité de logique;
apriorismo, pragmatismo o convencio- essai de logique opératoire, 1949. —
tión del significado o significados de nalismo, fenomenología, relativismo )
φ'όσις pero algunos de ellos examinan Essai sur les transformations des opé-
deben comprenderse en función del rations logiques. Les 256 opérations
el concepto de "Naturaleza" en los
griegos en general y hasta en la épo- método genético, sobre todo cuando la ternaires de la logique bivalente des
ca post-aristotélica. E. Hardy, Der epistemología genética se hace "gene- propositions, 1952.
Begriff der Physis in der griechischen ralizada". A la luz de esta epistemolo- Fundamental entre las obras de P.
Philosophie, Ï, 1884. — J. D. Lo- gía Piaget ha estudiado el pensamien- es su Introduction à l'épistémologie
génétique, 3 vols., 1950. En defensa
gan, "The Aristotelian Concept of to matemático como construcción ope- de la misma publicó el artículo: "Dé-
ΦΤΣΙΣ ", Philosophiert Review, VI racional del número y del espacio; el fense de l'épistémologie g é n é t i q u e
<1897), 18-42. W. A. Heidel, "Péri pensamiento físico y los conceptos contre quelques objections 'philosophi-
Physeos: A Study of thé Conception fundamentales en él usados, tales co- ques'", Revue Philosophique de la
of Nature among thé Presocratics", en mo el tiempo, la fuerza, la velocidad, France et de l'Étranger, Año LXXXVI
Proceedings of the American Acade- (1961), 475-500, reimp. en Études
my of Arts and Sciences, XLV (1910). el azar, la irreversibilidad y la causali-
(Cfr. infra), tomo 16. A la menciona-
— J. W. Beardslee, The Use of φύσις dad; el pensamiento biológico y las
da Introduction han sucedido los Étu-
in Fifth Century Greek Literature, distintas teorías biológicas generales; des d'épistémologie génétique, redac-
(1897), 18-42. — W. A. Heidel, "Péri el pensamiento psicológico y, en estre- tados por Piaget y otros autores, de
ΦΥΣΙΣ ", Archiv für Geschichte der cha relación con el mismo, el pensa- los que citamos, en orden de aparición
Philosophie, XXXIII (1920), 3-22. — miento sociológico. Cada una de estas de los primeros volúmenes, a W. E.
Ernst Grumach, "Physis und Agathon formas de pensar científicas posee ele- Beth, W. Mays, L. Apostel, B. Man-
in der alten Stoa", Problemata, VI mentos propios. Pero hay a la vez no- delbrot, A. Morf, J. S. Brunner, F.
(1932). —- Julián Marías, Introduc- Bresson. Los citados Études, que co-
ción a la filosofía, 1944. — C. F. ciones comunes que permiten integrar
las diferentes ciencias en un conjunto menzaron a publicarse en 1957, in-
von Weiszäcker, Die Geschichte der cluyen: 1. Êpistémologie génétique et
Natur, 1948 (trad, esp.: Historia de abierto que tiende a completarse, pero
recherce psychologique. — 2. Logique
la Naturaleza, 1962). — M. Heideg- a la vez a enriquecerse. La epistemo- et équilibre. — 3. Logique, langage et
ger, Einführung in die Metaphysik, logía genética equivale de este modo théorie de l'information. — 4. Les
1953 (trad, esp.: Introducción a la a un estudio de las estructuras con- liaisons analytiques et synthétiques
metafísica, 1956). — E. Schrödinger, cretas de las ciencias y de los méto- dans les comportements du sujet. —
Nature and the Greeks, 1954. — H. dos por ellas usadas para comprender 5. La lecture de l'expérience. — 6. Lo-
Simon, Die alte Stoa und ihr Natur- sus integraciones dentro de cada una gique et perception. — 7. Apprentis-
begriff. Ein Beitrag zur Geschichte y de todas ellas en conjunto. sage et connaissance. — 8. Logique,
des Hellenismus, 1956. apprentissage et probabilité. — 9.
Observemos que Piaget se ha opues-
PIAGET (JEAN) nac. (1896) en to a que calificaran su "epistemolo- L'apprentissage des structures logi-
Neuenburg (Suiza), sucedió a E. gía genética" de "psicologismo"; tal ques. — 10. La logique des appren-
Claparède en la dirección del "Insti- tissages. — 11, Problèmes de la cons-
epistemología es un análisis reflexivo truction du nombre. ·—· 12. Théorie
tuto J. J. Rousseau", de Ginebra. que usa datos psicológicos, pero que
Piaget se ha distinguido por sus estu- du comportement et opérations. — 13.
no se funda en ellos ( Cfr. art. de Pia- Structures numériques élémentaires.
dios sobre psicología infantil. Sin get cit. infra [1961]). — 14. Epistémologie mathématique
abandonarlos por entero se ha ido Piaget ha escrito numerosas obras et psychologie. — 15. La filiation des
consagrando cada vez más, sin em- (a veces en colaboración con otros structures. — 16. Implication, forma-
bargo, a estudios de carácter lógico y, autores) sobre psicología infantil; re- lisation et logique naturelle, 19Θ2.
416
PIC PIC PIC
Peter H. Wolff, The Developmen- y Roma, y se estableció en 1488 en las 1858. — Vincenzo di Giovanni, P.
tal Psychologies of }. P. and Psycho- cercanías de Florencia. Maestro de la della M., filosofo platónico, 1882. —
analt/sis, 1960. Academia florentina (VÉASE) y uno de A. Levy, Die Philosophie Picos della
PICCOLOMINI ( F R A N C E S C O ) los distinguidos humanistes italianos U., 1908. — A.-J. Festugière, O. P.,
(1520-1604) nació en Siena, donde del Renacimiento (figura principal "Studia Mirandulana", Archives d'his-
toire doctrinale et littéraire du moyen
estudió. Después de pasar un tiempo en El Cortesano, de Castiglione), Pi- âge, VII (1932), 143-250. — Giovan-
en Perugia, se trasladó en 1551 a Pa- co della Mirándola comenzó a llamar ni Semprini, La filosofía di P. délia
dua. En 1564 disputó, con Federico la atención del mundo intelectual por M., 1936. — E. Garin, P. della M.,
Pendasio (t 1603) —filósofo, físico y su anuncio de que defendería, en vita e dottrina, 1937 [con abundante
astrónomo nacido en Mantua, maestro Roma, 900 tesis en una disputa pú- bibliografía]. — Avery Dulles, Prin-
de Cesare Cremonini y adversario de blica. La disputa fue prohibida por ceps Concordiae: P. della M. and ihe
Pomponazzi— la cátedra que hoy lla- la Curia romana, pero la fama de Scholastic Tradition, 1941. — E. Cas-
mamos de "filosofía natural" en Pa- Pico della Mirándola como humanis- sirer, "G. P. della M. Study in thé
dua, cátedra que ejerció desde 1565. History of Renaissance Ideas", Jour-
ta, filósofo y teólogo se extendió nal of the History of Ideas, III (1942),
Piccolomini defendió la interpretación grandemente. Influido por el plato- 123-44. — Giuseppe Barone, L'uma-
averroísta de Aristóteles contra las in- nismo, el neoplatonismo, el aristote- nesimo filosófico di G. P. délia M.,
terpretaciones alejandrinistas o semi- lismo y varias tendencias místicas y 1948. — Id., id., G. P. della M., 1948.
alejandrinistas de Pendasio. Debe ad- hasta cabalísticas, Pico della Mirán- — Pierre-Marie Cordier, /. O. de la
vertirse que Piccolomini usó ciertas dola se propuso mostrar la unidad M. ou la plus pure figure de l'huma-
ideas platónicas en sus interpretacio- de la filosofía platónica y la aristoté- nisme chrétien, 1958 [con texto y
nes aristotélicas. Aunque las concep- lica, así como la unidad de los fun- trad, de De hominis dignitate]. — E.
ciones de Piccolomini sobre el método Monnerjahn, G. P. de la M. Ein Bei-
damentos de la filosofía griega y la trag zur philosophischen Theologie
para el estudio de la Naturaleza eran teología cristiana. Enemigo de la ma- des italienischen Humanismus, 1960.
en muchos respectos semejantes a las gia y de la astrología, contra la cual PICHLER ( H A N S ) (1882-1958)
de Zabarella, polemizó contra este úl- escribió una obra, subrayó la impor- nació en Leipzig. De 1921 a 1948 fue
timo en torno a la relación entre la tancia de las fuerzas y de los princi- profesor en la Universidad de Greif-
ciencia natural y la metafísica. Para pios naturales, aun cuando en un sen- swald. En 1946 colaboró en la funda-
Piccolomini, en efecto, al contrario tido menos mecanicista que plástico ción del Zeitschrift für philosophische
que para Zabarella, la ciencia natu- ( v . ) . Pico concibió al hombre como Forschung, la primera nueva revista
ral debe orientarse por la idea de la la suprema realidad de la Naturale- filosófica alemana después de la se-
realidad —y, sobre todo, por la idea za, como un microcosmo que repro-
gunda guerra mundial.
del orden de perfecciones de la reali- duce los elementos y la armonía
Pichler recibió en parte la influen-
dad— que la metafísica ha trazado. entre los elementos —el material, el
Entre los escritos que se deben a orgánico y el celeste— del macro- cia de Meinong, pero, sobre todo, la
F. Piccolomini mencionamos: Univer- cosmo. Lleno de dignidad y nobleza, de Windelband. Entre los filósofos
sa philosophia de moribus, 1583 ( con- el hombre debe esforzarse, según Pi- clásico Leibniz ha influido sobre
tra Zabarella, el cual respondió con co, por responder a la alta misión Pichler, quien le dedicó varias de sus
una Apología [1584]). — Comes poli- por la que ha sido creado, que es la investigaciones. El tema capital trata-
ticus pro recta ordinis ratione pro- do por Pichler es el de la fundamen-
pttgnator, 1596 [respuesta a la citada de comprender la unidad del cosmos
y la unidad del principio divino. Esta tación de una ontología destinada a
Apología de Zabarella]. — Líbrorum precisar no sólo la significación de los
ad scientiam de natura attinentium última unidad ha sido percibida por
pars quinta, in qua considerantur per- todas las grandes filosofías y por to- objetos (véase OBJETO y OBJETIVO),
tinentia ad animam, 1596. — De re- das las grandes religiones. Pico roza sino también las relaciones entre va-
rum definitionibus liber «nus, 1599. en ocasiones el misticismo panteísta, rios conceptos clásicos: ser y esencia,
— Exposiíio in tres libros Aristotelis especialmente en la medida en que esencia y existencia, especie e indivi-
de anima, 1602. usa para su explicación del origen del duo. Ya en uno de sus primeros tra-
Véase P. Ragnisco, Giacomo Zaba-
rella il filosofo; la polémica tra Fran- mundo el principio neoplatónico de bajos mostró la conexión existente en-
cesco Piccolomini e Giacomo Zaba- la emanación (v.). tre la ontología contemporánea y la
rella nella Université di Padiva, 1886. Obras principales: Disputationes ontología de Wolff. Pero mientras esta
— G. Saitta, II pensiero italiano nel- adversus astrologiam divinatricem libri última era simplemente una ciencia
l'Umanesimo e nel Rinascimento, t. II, XII. — Apología. — Heptaplus, de general de los posibles, Pichler preten-
1950, págs. 408-18. — Bruno Nardi, septiformi sex dierum Geneseos ena- de incluir dentro de la ontología las
Saggi sulfAristotelismo padovano dal rratione. — Conclusiones philosophi-
cae, cabalísticae et iheologicae [900 existencias mismas. Para ello es nece-
secólo XIV al XVI, 1958, págs. 424-
42. — Jorln Hermán Randall, Jr., Conclusiones precedidas por la céle- sario, a su entender, elaborar, por un
The School of Padua and ihe Émer- bre Oratio de hominis dignitate]. —· lado, una lógica más amplia que la
gence of Modern Science, 1961, págs. De ente et uno. — De imaginatione. tradicional y por el otro una doctrina
61-62. Edición de obras: Opera, Venecia, completa de las categorías. La primera
PICO DELLA M I R Á N D O L A 1496, reimp. 1572, 1601. Ed. crítica es una "lógica de la comunidad" des-
(GIOVANNI) (1463-1494) nació en por E. Garin, 5 vols., 1942-1956 (I,
1942; II, 1946; III, 1952; IV, V, tinada a convertirse en la verdadera
el Castillo de la Mirándola, estudió en 1956). "lógica universal". La segunda es la
Bolonia, Ferrara y Padua, pasó en Véase Georg Dreydorff, Das Sys- ciencia general que comprende todas
1484 a Florencia, vivió luego en París tem des ]. P. von M. und Concordia, las determinaciones de lo real, no sólo
417
PIC PIE PIQ
las ontológicas y las esenciales, sino Erkenntnis, 1926 (De la naturaleza del tos en los llamados Collegia Pietatis
también las existenciales. Ahora bien, conocimiento). — Trilogie der Weltan- para estudiar en comunidad, y frater-
tan pronto como se analizan a fondo schuung, 1927 (Trilogía de la con- nalmente, sin asistencia eclesiástica, la
estas relaciones se descubre, según cepción del mundo). — Die Logik Biblia, y expuso sus ideas al respec-
Pichler, una especie de inevitable mu- der Seele, 1927 (La lógica del alma).
— Leibniz Metaphysik der Gemein- to en su libro Fia Desideria (1675).
tua interdependencia. Si, por una par- Las ideas de Spener fueron propaga-
schaft, 1929 (La metafísica de la co-
te, toda comprensión de lo individual munidad, de L.). — Einführung in das por su discípulo August Hermann
requiere una previa dilucidación de die Kategorienlehre, 1937 [Kantstu- Francke, en Halle, el cual hizo de
sus caracteres esenciales, por otra dien. N. F., 2] (Introducción a la Halle el centro del pietismo. Los lute-
parte toda intelección de lo esencial teoría de las categorías). — Das ranos ortodoxos se opusieron al mo-
y de lo específico exige una "presen- Geistvolle in der Natur, 1939 (La es- vimiento pietista, no sólo por ser un
tación" de individuos. Las especies- piritualidad en la Naturaleza). — Per- movimiento antidogmático y antiecle-
esencias y los individuos-existencias sönlichkeit, Glück, Shicksal, 1947
(Personalidad, dicha, destino). — Vom siástico, sino también porque, al des-
no quedan, pues, separados en un tacar Spener que la creencia y el fer-
Sinn der Weisheit, 1949 (Del sentido
dualismo sobre el cual haya que ten- de la sabiduría). vor religiosos debían manifestarse en
der ulteriormente un puente, sino que la vida diaria, parecía dar a entender
PIÉRON (HENRI). Véase RIBOT
se ofrecen desde el primer momento que el hombre se justificaba por las
(THÉODULE ).
como efectivamente correlacionados. obras, lo que era contrario a la idea
Lo que haya de "esencialismo" en la PIETISMO. Lo mismo que en el
caso de los cuáqueros (VÉASE), nos luterana de la justificación por la fe.
ontología de Pichler tiene que ser A. Ritschi, Geschichte des Pieti-
buscado, por lo tanto, en un intento referiremos brevemente al pietismo y
smus, 3 vols., 1880-1886. — W. Hüb-
de ampliación del concepto del ser a los pietistas a causa de la influen- ner, Der Pietismus geschichtlich und
mas bien que en una reducción de cia que sus doctrinas y actitud reli- dogmatisch beleuchtet, 1901. — H.
la noción de esencia. Así, el ser es giosa parecen haber ejercido sobre al- Stephan, Der Pietismus ah Träger des
lo que manifiesta la realidad total y gunos filósofos. Entre éstos destaca Fortschritts in der Kirche, 1908. —
Kant. Sin llegar al extremo de consi- K. Reinhart, Mystik und Pietismus,
completa, hasta tal punto que pue- 1925. — F. Sammer, A. H. Francke
de volver a cobrar sentido la iden- derar las obras éticas de Kant como
una consecuencia de la llamada "at- und seine Stiftungen, 1927. — G.
tificación clásica del esse con la Neceo, Lo spinto filisteo. Storia del
esencia (VÉASE). En cambio, la esen- mósfera pietista" que Kant respiró en
pietismo germánico fino al romanti-
cia como determinación específica el seno de su familia, especialmente cismo, 1929. — F. W e s s e l y , Die
manifiesta solamente la realidad par- por el lado de su madre, y, de consi- Bebeutung des Pietismus für die Ro-
cial, bien que máximamente inteligi- guiente, sin pretender establecer una mantik und im besondern für Schel-
ble, de los entes, y por eso las exis- ecuación entre "pietismo" y "rigoris- ling, 1931. — A. Lange, Der Wort-
tencias no quedan comprimidas en la mo" (v. ) moral —sobre todo si se schatz des deutschen Pietismus, 1954.
determinación esencial, sino única- tiene en cuenta que la ética kantiana PILLON (FRANÇOIS). Véase RE-
mente en su inclusión dentro de más es de sobra compleja, y que no exclu- NOUVIER (CHARLES).
amplias categorías: las categorías de ye ciertos aspectos no "rigoristas" en PIQUER [Y A R R U F A T ] (AN-
la totalidad y de la razón como mo- la concepción, por ejemplo, de la feli- DRÉS) (1711-1772) nació en Fór-
mentos superiores de toda intuición y cidad (v.)—, es razonable pensar que noles (Teruel), estudió medicina en
de toda aprehensión intelectual. ciertos elementos pietistas no son aje- Valencia y fue profesor de medicina
Obras principales: Ueber die Arten nos a la actitud ética de Kant. en la misma ciudad desde 1742. Fue
des Seins, 1906 (Sobre las especies El pietismo surgió, a fines del siglo nombrado también médico de cámara
del ser). — Über die Erkennbarkeit xvii, y se extendió por varios países de Fernando VI y luego de Carlos III.
der Gegenstände, 1909 ( Sobre la cog- —especialmente por Alemania, y so- Menéndcz y Pelayo (Heterodoxos,
noscibilidad de los objetos). — Ueber
C/i. Wolffs Ontologie, 1910 (Sobre la bre todo por la Alemania central y VI, cap. iii) considera a Piquer como
ontología de Ch. Wolff). — Möglich- septentrional— durante el siglo xvín, un "filósofo crítico" en el espíritu de
keit und Widerspruchlosigkeit, 1912 como un movimiento de renovación Vives y un ecléctico. En su princi-
(Posibilidad y ausencia de contradic- cristiana hostil a todo dogma y a to- pal obra filosófica, Lógica moderna o
ción). — Entwicklung des Rationali- da institución eclesiástica, y centrado arte de hablar la verdad y perfeccio-
smus von Descartes bis Kant, 1914 en la "actitud" y el "sentimiento" re- nar la razón (1751, 3' ed., 1781),
(La evolución del racionalismo de D. ligiosos. Lo importante para los pie- Piquer trató de combinar los princi-
a K . ) . — Zur Lehre von Gattung
und Individuum, 1917 (Para la doc- tistas era "vivir como cristianos". pios de la lógica aristotélica o, mejor,
trina de la especie y del individuo). Johann Arndt (1555-1621) y Johann aristotélico-escolástica, con tendencias
— Grundzüge einer Ethik, 1919 (Ras- Valentín Andreae (1586-1654), lute- procedentes de la filosofía modenia,
gos fundamentales de una ética). — ranos, y Johannes Coccejus (1603- especialmente de autores que se ha-
Leibniz. Ein harmonisches Gespräch, 1669), calvinista, anticiparon algunos bían ocupado de "reglas del método"
1919. (L. Una conversación armóni- de los rasgos pietistas, pero se con- para ejecutar inferencias correctas en
ca). — Zur Philosophie der Geschich- sidera a Philipp Jakob Spener (1635- las ciencias. Una tendencia ecléctica
te, 1922 (Para la filosofía de la histo-
ria). — Weisheit und Tat, 1923 (Sa- 1705), durante un tiempo pastor en similar muestra en su Física moderna,
biduría y acción). — Zur Logik der la Iglesia luterana de Frankfurt a.M., racional y experimental (1745) y en
Gemeinschaft, 1924 (Para la lógica de como el fundador del "movimiento su Discurso sobre el sistema del me-
la comunidad). — Vom Wesen der pietista". Spener congregó a sus adep- canismo ( 1768 ). Piquer se ocupó asi-
418
PIR PIR PIR
mismo de cuestiones morales y reli- la citada teoría del conocimiento. rrón a Enesidemo y Sexto el Empí-
giosas en Filosofía moral para la ju- Pues, en efecto, lo que más resalta rico (que resumió las doctrinas pi-
ventud española (1755, 3« ed., 1787) en las doctrinas atribuidas a Pirrón rrónicas). Es frecuente también iden-
y en Discurso sobre la aplicación de es la insistencia en la indiferencia tificar el pirronismo con el escepticis-
la filosofía a los asuntos de la religión de las cosas externas (y de los jui- mo antiguo. Tal identificación tiene
(1757, 3* ed., 1805), esforzándose por cios sobre estas cosas) y la necesidad varios inconvenientes. Entre ellos,
conciliar las verdades dogmáticas con de atenerse a sí mismo si se quiere uno capital: el dejar fuera de la his-
principios morales del sentido común. conseguir una estabilidad dentro de la toria del escepticismo antiguo a ten-
Se deben asimismo a Piquer diversas constante e imprévisible fluencia de dencias tan importantes en este sen-
obras sobre medicina (como la Medi- los fenómenos. Como la doctrina de tido como las Academias media y
cina vêtus et nova secundus auris re- los estoicos (v. ), la de Pirrón practi- nueva. Es cierto que tales períodos
tracta et aucta, 1735, 3» ed., 1758) caba la retirada. A diferencia de los de la Academia no pueden ser con-
y una versión de escritos de Hipócra- estoicos, sin embargo, Pirrón no creía siderados como escépticos en un sen-
tes. Varios de los escritos de Piquer necesario edificar ni una lógica ni tido radical; mejor les cuadra el ca-
se publicaron en un tomo de Obras una física; la conciencia de la tran- lificativo de semi-escépticos, plausibi-
postumas ( 1785 ) a cargo de su hijo, quilidad que da la propia reclusión listas o probabilistas. Pero tampoco
Juan Crisóstomo Piquer. al negarse a dar ningún juicio sobre los escépticos propiamente dichos
Véase Manuel Mindán, "La doctri- lo extremo le era suficiente para jus- fueron siempre radicales. Lo más ra-
na del conocimiento en A. P.", Revista tificar la doctrina. zonable es, pues, agrupar todas estas
de Filosofía [Madrid]. XI (1956), El más destacado discípulo de Pi- corrientes —como hemos hecho en el
543-67. rrón fus Timón. Entre otros segui- artículo sobre el escepticismo— bajo
PIRRÓN, de Elis (M. 360-270 an- dores de Pirrón mencionamos a Filón el nombre común de escépticos, re-
tes de J. C.), uno de los grandes es- de Atenas y a Nausifanes de Teos, el servando el nombre de pirronismo pa-
cépticos (VÉASE) antiguos, parece maestro de EpicuiO. Sobre otros par- ra una parte de ellas: ante todo para
haber recibido influencias megáricas tidarios de las doctrinas de Pirrón, Pirrón y sus inmediatos seguidores.
a través de Brisón, hijo y discípulo véase PIRRONISMO. La tendencia a extender el signifi-
de Estilpón de Megara. Es probable Las doctrinas de Pirrón son cono- cado del vocablo 'pirronismo' a casi
asimismo que hubieran influido sobre cidas sobre todo por la exposición de todas las tendencias escépticas da
él algunos partidarios de las doctri- Sexto el Empírico (VÉASE). Véase la origen a una concepción lata de esta
nas de Heráclito. Es casi segura su bibliografía del artículo ESCEPTICIS- tendencia. Tal concepción se extendió
relación con algunos democriteanos; MO, en la parte dedicada a las obras sobre todo durante la época moder-
según Diogenes Laercio, hizo un viaje sobre los escépticos griegos (incluyen- na. Por este motivo tratamos ahora
a la India con un partidario de De- do el tomo I de Richter). Doxotjrafia
en Diels, Dox. graeci, s. v. Pyrrho, bajo el concepto en cuestión varias
mócrito y se relacionó, además, allá tendencias muy difundidas en el pen-
Pyrrhoni philosophi (Cfr. Diogenes
con los gimnosofistas. Todas estas Laercio, L, 9, 61). — D. Zimmer- samiento occidental durante los siglos
influencias, a las que deben añadirse mann, Darstellung der pi/rrhonischen xvi, xvii y xvin. Richard H. Popkin
las sofísticas y las cirenaicas, contri- Philosophie, 1841. — íd. id., Ueber ha hecho observar que en las histo-
buyeron, al parecer, a la formación Ursprung und Bedeutung der pyrrho- rias habituales de la filosofía se trata
de su propia doctrina escéptica. Si- nischen Pliilosophie, 1843. — Ch. el pirronismo renacentista y moderno
guiendo la distinción sofística entre Waddincton, Pt/rrhon et le ptirrhonis- en una forma precipitada, sin tener
lo que es por naturaleza y lo que es me (1876: reimpreso en el libro del
mismo autor, La philosophie ancien- en cuenta que para los filósofos d&
por convención, Pirrón afirmaba que ne et la critique historique, 1904). tales épocas la influencia y propaga-
nuestros juicios sobre la realidad son — Victor Brochard, Les sceptiques ción de lo que ellos mismos llamaban
convencionales. La sensación consti- grecs, 1887, Libro I, capítulo iii pirronismo —y los consiguientes eS-
tuye la base de ellos. Pero siendo las (trad, esp.: Los escépticos griegos, fuerzos para superarlo— tuvieron
sensaciones cambiantes sólo se puede 1944). — Simon Sepp, Pt/rrhonische considerable importancia. Tres hechos
practicar una abstención o epojé (v.) Studien (I. Die philosophische Richt-
ung des Cornelius Celsus; II. Unter- lo muestran. Primero, las ediciones
del juicio. No hay, pues, que deci- suchungen auf dem Gebiete der y traducciones de escépticos antiguos
dirse por nada; no hay que adoptar Skepsis), 1893. — Giuseppe Caldi, (ediciones y traducciones de Sexto en
ninguna opinión o creencia. El verda- Lo scetttcismo critico délia scuola 1562, 1569, 1621, 1718, 1725, 1735).
dero sabio debe encerrarse en sí mis- Pirroniana, 1896. — 'Léon Robin, Segundo, la influencia capital de
mo y optar por el silencio, pues sólo Pyrrhon et le scepticisme grec, 1944. Montaigne —ya sea para admitir al-
de este modo alcanzará la imperturba- PIRRONISMO. En un sentido es- gunas de sus tesis, ya sea para re-
bilidad, la ataraxia (VÉASE) y, con ésta, tricto se llama pirronismo a la doctri- futarlas— en muchos importantes fi-
la auténtica (y única posible) felici- na escéptica de Pirrón y de sus se- lósofos modernos. Tercero, el hecho
dad. Puede decirse, por consiguiente, guidores. Cuando estos últimos son de que en las historias y repertorios
que la teoría del conocimiento de Pi- confinados a los pensadores de la de finales del siglo xvn y el siglo xvm
rrón desemboca en una ética o, si Antigüedad el pirronismo aparece co- (la Historia critica philosc-phiae, de
se quiere, en un conjunto de reco- mo una de las formas del escepticis- Brucker, el Dictionnaire, de Bayle, la
mendaciones, de naturaleza ética. mo (VÉASE) antiguo. Casi siempre Encyclopédie, etc. ) el tratamiento del
Pero puede decirse asimismo que la se incluye entre los seguidores —o pirronismo renacentista y moderno y
actitud ética constituye la base de por los menos continuadores— de Pi- la exposición de las disputas a que
419
PIS PIT PIT
había dado lugar fuera muy detalla- tagóricas, especialmente en los co- alma: la armonía es, por este motivo,
do y extenso. Desde este punto de mienzos, están cubiertas de un espeso una catarsis. Y como el alma es a su
vista podemos considerar el pirronis- velo legendario. Algunos autores du- vez la armonía del cuerpo, la música
mo —en el sentido amplio antes men- dan inclusive que Pitágoras hubiera es verdaderamente una medicina.
eionado— eomo una de las capitales jamás existido. Aunque esta duda Pero la armonía es aplicada, además,
tendencias modernas. Por un lado, ha- es considerada como exagerada, lo y sobre todo, al cosmos entero. La
llamos influencias de la misma en cierto es que todo relato de las cosmología de Pitágoras, basada en
autores como Montaigne, Charron, doctrinas de Pitágoras y de los pita- parte en la de Anaximandro, subra-
Gassendi, Pierre Bayle — y antes, góricos, así como de las prácticas re- ya fuertemente la disposición armó-
por supuesto, en Pico della Mirándo- ligiosas y ascéticas (las "purificacio- nica de los cuerpos celestes: éstos
la, Francisco Sánchez, Agrippa. Por nes") que se les atribuyen tiene que están distanciados de un llamado fue-
otro lado, vemos que autores como basarse en datos insuficientes o dis- go central según intervalos que co-
Pascal, Malebranche, Herbert de cutibles. Muy discutido es, por ejem- rresponden a los de la octava. Por
Cherbury y otros discutieron muy en plo, el tipo de relación que las ense- este motivo sus movimientos circu-
serio las tesis "pirrónicas". Finalmen- ñanzas pitagóricas mantuvieron con lares producen una música: la música
te, podemos inclusive estimar que una el orfismo (VÉASE). Buen número de de las esferas.
parte del trabajo filosófico de autores historiadores se inclina por la opinión La armonía es musical; es también,
como Descartes y el Padre Mersenne de que Pitágoras renovó y, sobre todo, y de modo correspondiente, numérica.
puede ser explicado no solamente purificó las ideas y los ritos orgiás- Según Aristóteles (Met., A 5, 985 b
como un intento de erigir una nueva ticos de los órficos, pero otros con- 23 - 986 b 8 ) , los pitagóricos su-
filosofía correspondiente al nuevo sideran tal opinión como demasiado ponían "que los elementos de los
concepto de la Naturaleza, sino tam- aventurada. En el presente artículo números eran la esencia de todas las
bién una nueva filosofía que pudiera insistiremos especialmente sobre los cosas, y que los cielos eran armonía
oponer un sólido bloque a los ataques aspectos filosóficos de la doctrina de y número". Las propiedades de los
pirrónicos. Dentro del siglo xvni des- Pitágoras, aunque teniendo presente números, especialmente al combinar-
tacó como "pirrónico" Hume, a quien que en el espíritu de éste y de sus los, resultaron tan sorprendentes, que
Popkin considera inclusive como el discípulos tales aspectos estaban es- los pitagóricos buscaron por doquiera
único pirrónico "consistente". trechamente ligados a las enseñanzas analogías entre los números y las co-
Véase la bibliografía del artículo y prácticas religiosas y ascéticas. Por sas y llegaron a fundar una especie
ESCEPTICISMO. Además, los siguientes otro lado, aunque presentamos los de mística numérica que tuvo enor-
artículos de R. H. Popkin, "The
Sceptikal Crisis", The Review of Me- aspectos filosóficos en cuestión bajo me influencia en todo el mundo an-
taphysics, VII (1953), 132-51; VII el nombre de Pitágoras, podemos tiguo. Fórmulas como la siguiente:
(1953), 307-22; VII (1954), 498- atribuirlas al pitagorismo de la pri- 1 + 3 + 5 + . . . + (2n - 1) = n*,
510; "D. Hume: His Pyrrhonism mera época. Para la historia —prin- que muestra que los cuadrados pue-
and His Critique of Pyrrhonism", cipalmente externa— del pitagorismo, den formarse como sumas de los nú-
The Philosophical Quarterly, I (1951), véase PITAGORISMO y NEOPITAGOMS- meros impares sucesivos, aparecían
385-407. — Id., id., The'Híston/ of MO. A algunos de los pitagóricos y a los pitagóricos como maravillosas.
Scepticism from Erasmus to Descar- neopitagóricos se les han dedicado Pero muchas otras podrían agregarse.
tes, 1960. artículos especiales. Lo más importante, desde el punto
P I S A R É V ( D M I T R Í IVANO- Pitágoras parece haber deducido de vista de las analogías filosóficas,
VITCH). Véase NIHILISMO. varias consecuencias de algunas ob- lo constituyeron las divisiones de los
PISTIS SOPHIA. Véase GNOSTICIS- servaciones, en particular de la obser- números: pares, impares, perfectos
MO, VALENTINO. vación de las relaciones existentes (iguales a la suma de sus divisores),
PITÁGORAS (fl. 532 antes de J. entre la altura de los sonidos y las lineales y planos. Los números fue-
C. ), de Samos, fue, según algunos, longitudes de las cuerdas de la lira. ron considerados, además, como prin-
discípulo de Ferécides y de Anaxi- Esto daba a suponer la existencia de cipios. Según dice Aristóteles en el
mandro. Parece haber visitado Egipto una armonía (v. ). Se trata de un mismo pasaje antes citado, había den-
y haber entrado en contacto con las concepto fundamental. Pues aunque tro de la escuela pitagórica una fac-
doctrinas de los sacerdotes de aquel primitivamente se aplicaba sólo a la ción que afirmaba la existencia de
país. Se dice que fundó en Crotona, octava o a una escala musical, luego 10 principios u oposiciones funda-
hacia 530, una comunidad de índole se aplicó a todas las esferas de la mentales, cada una de ellas corres-
religiosa y político-religiosa y que realidad. Por ejemplo, al cuerpo hu- pondiente a cada uno de los 10 pri-
por haber despertado la hostilidad mano, de tal suerte que la función meros números naturales. Esta co-
de dos jefes del partido demócrata, de la medicina consiste en ayudar rrespondencia es mostrada en la ta-
se produjo una rebelión en su con- a restablecer esta armonía en todas bla siguiente proporcionada por el
tra que le obligó a huir de Cro- las ocasiones en que haya sido per- Estagirita:
tona y a establecerse en Metaponto, turbada. La armonía es, como dice 1: Limitado - Ilimitado,
donde es probable que falleciera. el "Catecismo de las perfecciones", 2: Impar - Par,
Se habrá observado que el ante- lo más bello que existe. Siendo la 3: Uno - Muchos,
rior párrafo está rodeado de caute- música, por lo demás, una manifes- 4: Derecho - Izquierdo,
las. No es un azar. Tanto la vida tación eminente de la armonía, puede 5: Masculino - Femenino,
de Pitágoras como las doctrinas pi- ser usada con el fin de purificar el 6: En reposo - En movimiento,
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FIT PIT PIT
7: Recto - Curvo, chamitisch-altägyptischen Weisheits- Weisheit und Wissenschaft. Studien
8: Luz - Oscuridad, lehre und zur heiligen U eberlief erung zu Pythagoras, Philolaos und Platon,
9: Bueno - Malo, der Urzeit, 1876). — A. Heinze, Die 1962 [Erlanger Beiträge zur Sprach-
10: Cuadrado - Oblongo (Rec- metaphysischen Grundlehren der äl- und Kunstwissenschaft, 10]. — Ernst
tángulo oblongo). teren Pythagoreer, 1871 (Dis.). —
A. E. C'haignet, Pythagore et la phi-
Bindel, Pythagoras. Leben und Lehre
in Wirklichkeit und Legende, 1962.
Se trata de una tabla en la cual losophie pythagoricienne, contenant PITAGORISMO. La filosofía de Pi-
puede verse una significación moral: les fragments de Philolaus et d'Archy- tágoras es llamada asimismo filoso-
los términos primeros representan, en tas, 2 vols., 1873. — C. Huit, De fía itálica y su escuela escuela itáli-
efecto, algo perfecto; los segundos, priorum Pythagoreorum doctrina et ca. Muchos son los problemas que
scriptis disquisitio, 1873. — Sobc-
algo imperfecto. Ahora bien, el dua- zyk, Das pythagoreische System in plantea el desenvolvimiento de esta
lismo puede ser superado cuando se seinen Grundfragen entwickelt, 1878 escuela. Algunos autores antiguos
considera lo perfecto como algo li- (Dis. inaug.). — L. von Schröder, (como Hipólito en los Philosophou-
mitante de toda posible imperfección. Pythagoras und die Inder. Eine mena, 2) han señalado que los pita-
De este modo puede comprenderse Untersuchung über Abkunft und góricos se escindieron en dos sectas:
cómo es posible establecer analogías Abstammung der pythagoreischen la esotérica, llamada de los pitagóri-
entre conceptos cuyas significaciones Lehren, 1884. — M.'Bobber, Pita- cos, y la de otros llamados pitagoris-
son muy distintas, tales, por ejemplo, gora, i suai tempi ed il suo ins- tas (Pythagoristae). No se puede de-
tituto, 1886. — W. Bauer, Der
entre lo limitado y la luz y lo ilimi- ältere Pythagoreismus. Eine kriti- cidir si esta división corresponde a
tado y la oscuridad. En todo caso, sche Studie, 1897. — C. Hölk, De la realidad o si es una consecuencia
la armonía no existe solamente en acusmatis sive symbolis Pythagoricis, de la tendencia antigua a subrayar lo
el mundo físico, sino que se hace 1899 (Dis.). — A . Covotti, La filo- esotérico (VÉASE). Los primeros par-
presente asimismo —y es una de las sofía nella Magna Grecia e in Sicilia, tidarios de Pitágoras son llamados
más influyentes tendencias de Pitá- 1900. — H. A. Naber, Das Theorem los viejos o los antiguos pitagóricos;
goras— en la relación entre el orden des Pythagoras widerhergestellt in entre ellos se destacan Filolao, Ar-
cósmico y el orden moral. seiner ursprünglicher Form und be-
trachtet als Grundlage der ganzen quitas y Alcmeón, pero además, pue-
Diels-Kranz, 14 ( 4 ) . Ed. reciente: pythagoreischen Philosophie, 1908. den mencionarse Kerkops, Petrón,
Testimoniante c frammenti, 1958, ed. — A. Gianola, Pitagora e le suoi Brontino, Hipaso, Califon, Demoque-
Maria Timpanaro Cardini. — Para las dottrine negli scrittori latini del des, Parmenisco, Oquelos, Timeo,
"Vidas" de Pitagoras: Die Pythagoras- primo sécula a. Cristo, 1911. — Id., Hiqueto, Ekfanto, Eurito, Simias, Ce-
Viten des lamblichos und Porphyrios, id., La fortuna di Pitagora pressa i
ed., trad, al alemán y comentario por Romani dalle origini fino al tempo di bes, Ejecrates, Arion y Lisis. Carac-
Walter Burkert, en prensa [Texte und Augusto, 1921. — A. Caporal!, La na- terístico de ellos parece ser el haber
Kommentare. Eine Altertumswissen- tura seconda Pitagora, 1914. — A. a la vez seguido tendencias místico-
schaftliche Reihne, ed. O. Gigon, F. Delatte, Études sur la littérature py- religiosas y tendencias científico-ra-
Heinimann, O. Luschnat]. — Se atri- thagoricienne, 1915. — Id., id., Essai cionales, a diferencia del predominio
buía a Pitágoras un Himno áureo (ed. sur la politique pythagoricienne, 1922. de lo místico-religioso en el posterior
K. E. Günther, 1816: Carmen aureum) — E. Frank, Plaio und die sogenann- neopitagorismo (v.). Aristóteles usa
que actualmente se considera apócri- ten Pythagoreer, 1923.—Isidore Lévy, varias veces en el Libro A de su
fo.—Sobre Pitágoras y los pitagóricos Recherches sur les sources de la légen-
véase: Heinrich Ritter, Geschichte der de de Pythagore, 1926 (tesis). — Metafísica la expresión 'los llamados
pythagoreischen Philosophie, 1826. — Rathmann, Quaestiones Pythagoreae, pitagóricos', cuyas doctrinas expone
Ch. A. Brandis, "Ueber die Zahlen- Orphicae, 1933. — F. Enriques y G. y critica. Según Erich Frank, se trata
lehre der Pythagoreer und Platoni- de Santillana, Le problème de la ma- de filósofos pertenecientes a una épo-
ker", Rhein. Museum, II (1928), tière. Pythagoriciens et Éleates, 1936. ca bastante posterior a la de la ini-
208-41. —A. B. Krische, De societatis — Léon Brunschvicg, Le rôle du ciación del pitagorismo, por lo que
a Pythagora in urbe Crotoniatarum puthagorisme dans l'évolution des no sería legítimo identificar sus en-
conditae scopo político commentario, idées, 1937. — K. von Fritz, Py-
1830. — G. Rathgeber, Grossgrie- thagorean Politics in Southern Itaty, señanzas con las de Pitágoras y la
chenland und Pythagoras, 1866. — A. 1940. — J. E. Raven, Pythagoreans primera generación de los pitagóricos.
Rothenbücher, Das System der Pyta- and Eleaiics. An Account of thé Sin embargo, como es forzoso valerse
goreer nach den Angaben des Aris- Interaction between thé two Opposed en parte de las descripciones de Aris-
toteles, 1867. — Albert Freiherr von Schools during thé Fifth and Early tóteles para el pitagorismo primitivo
Thimus, Die harmonikale Symbolik Fourth Centuries B. C., 1948. — Karl en general, resulta sobremanera di-
des Altertums (1. Die esoterische Kerényi, Pythagoras und Orpheus, fícil establecer una distinción dema-
Zahlenlehre und Harmonik der Py- 1950. — L. Ferrero, Storia del pita-
thagoreer in ihren Beziehungen zu gorismo nel mondo romano. Dalle ori- siado tajante entre los antiguos pi-
älteren griechischen und orientali- gini alla fine délia repubblica, 1955. tagóricos y pitagóricos posteriores.
schen Quellen, 1868; 2. Der tech- — Holger Thesleff, An Introduction Algunos autores opinan que hay in-
nisch-harmonikale und theosophisch- to thé Pythagorean Writings of thé clusive diferencias considerables en-
kosmographische Inhalt der kabba- Hellenistic Pcriod, 1961 [Acta Acade- tre Pitágoras y los pitagóricos (inclu-
listischen Buchstabensymbole des alt- miae Aboensis, Humaniora, XXIV, 3] yendo los antiguos) en el sentido en
hebräischen Büchleins Jezirah, die [sobre varios escritos pseudo-epigráfi- que el primero estaría exclusivamen-
pythagorisch-platonisclie Lehre vom cos, como el Péri archon, Péri tou
Werden des Alls und von der Bil- ontos, Péri antikeimon, Péri ton katho- te interesado en el aspecto místico-
dung der Weltseele in ihren Bezieh- lou lagon De anima mundi, el Anony- religioso y los segundos preponderan-
ungen zur semitisch-hebräischen wie mus Diodori]. — Walter Burkert, temente volcados hacia la investiga-
421
PLA PLA PLA
ción matemática. A esta concepción casos que ninguna definición es ple- lor" (sea lo que fuere) es, pues, ma-
Se opone otra según la cual la inves- namente adecuada. Así, se pueden sa- lo. Para el ascetismo, por el contra-
tigación matemática es lo principal, tisfacer ciertas necesidades sin expe- rio, el placer es fundamentalmente
inclusive dentro de la intención de rimentar placer; se puede disfrutar de malo —especialmente si se trata del
'Pitágoras y los antiguos pitagóricos. un sentimiento de bienestar y estimar llamado "placer sensible"—, y lo mo-
El pitagorismo en sentido general que es sumamente agradable, pero no ral consiste en abstenerse de placeres
no debe restringirse a las doctrinas es precisamente placer; se puede indi- y en educar o "entrenar" el alma (y
de los pitagóricos estrictos; incluye car que toda exaltación del cuerpo, o el cuerpo) con el fin de no correr el
asimismo las influencias ejercidas por del alma, o de ambos, lejos de produ- riesgo de abandonarse a los placeres.
ellos. Entre estas influencias destaca cir placer, producen una cierta in- En los artículos sobre los concep-
la recibida por Platón en la fase de quietud que destruye, o en todo caso tos introducidos (ASCETISMO; HEDO-
su obra en que presenta la llamada aminora, el placer, etc., etc. NISMO) nos hemos extendido sobre el
teoría de las ideas-números. Las dificultades inherentes a la de- contenido de estas doctrinas y sobre
Fragmentos en Diels-Kranz: 15 finición de 'placer' no deben, sin em- algunas de las objeciones que se han
(5) [Kerkops], 16 ( 6 ) [Petron], 17 bargo, sorprender; son las dificulta- opuesto a las mismas. Es justo hacer
(7) [Brontino], 18 (8) [Hispaso] 19 des que ofrecen todos los términos constar que, por un lado, ni el asce-
(9) [Califon y Demoquedes], 20 (10) que pueden usarse en muy diversos tismo ni el hedonismo han sido por lo
[Parmenisco], 24 (14) [Alcmeón], contextos, o que son susceptibles de
44 (32) [Filolao], 47 (35) [Arqui- común tan extremos como sus adver-
tas], 48 (35a) [Oquelo], 49 (36) muy diversos usos. Con el fin de ob- sarios suponen, y, por otro lado, la
[Timeo], 50 (37) [Hiquetas], 51 viar estas dificultades se ha tratado a mayor parte de las doctrinas morales
(38) [Ekfanto], 58 (45) [otros pi- veces de especificar de qué tipo de se halla en una posición intermedia
tagóricos]. En Diels-Kranz figura asi- placer se habla. Así, se ha dicho que entre el ascetismo y el hedonismo.
mismo la lista de los pitagóricos dada no es lo mismo el placer sensible que Que el ascetismo y el hedonismo no
por Jámblico en su Vida de Pitágo- el placer no sensible; que hay que dis- han sido por lo común extremos, se
ras; a ello hay que agregar los datos tinguir entre el placer corporal y el ve claramente en el caso del hedo-
proporcionados por la Vida de Por- espiritual, etc., etc. Pero aunque estas nismo: el placer de que hablan los
firio. — Para el desarrollo de la es- distinciones son valiosas, no resuelven autores hedonistas no es nunca un
cuela pitagórica véase la bibliogra-
fía al final del artículo sobre Pi- tampoco completamente la cuestión, placer puro y simple, sino un placer,
tágoras. ya que se puede argüir que el placer por decirlo así, "cualificado" y, en
PLACER. La noción de "placer" sensible, para existir, tiene que ser gran proporción, "moderado". Que la
ofrece varias dificultades. Suponga- consciente, y que en la medida en mayor parte de las doctrinas mora-
mos, en efecto que, siguiendo a mu- que adscribamos la conciencia al al- les hayan adoptado una posición in-
chos filósofos, contraponemos "placer" ma, al espíritu, etc., etc., tendremos termedia entre el ascetismo y el he-
a "dolor", inclusive hasta el punto de que reconocer que todo placer lla- donismo, por otro lado, se advierte
decir que ambos se excluyen mutua- mado "sensible" es, en alguna medi- claramente en el cuidado que todos
mente. Es posible, desde luego, argüir da, "no sensible". En cuanto a la po- los autores defensores de tales doctri-
que ello ocurre necesariamente así, sibilidad de considerar el placer des- nas "intermedias" han puesto en dilu-
de el ángulo puramente espiritual, cidar el papel que desempeña el pla-
porque un placer que participe del
"anímico", etc., depende de ciertas cer en la vida moral. Los autores que
dolor no es un placer, y un dolor que
ideas acerca de la posibilidad de se- podemos llamar "moderados" no han
participe del placer no es un dolor. parar lo psíquico o anímico de lo fí- descartado por entero el placer, pero
Así, por ejemplo, si se dice que es po- sico, y es sabido que estas ideas sus- lo han subordinado a otros fines, el
sible complacerse en el dolor, se po- citan asimismo muchas dudas. cumplimiento de los cuales, por lo
drá siempre contestar que en tal ca- Parece razonable, pues, abstenerse demás, ha sido recomendado, porque
so no hay, propiamente hablando, do- de definir 'placer', y esto es lo que, en de algún modo produce un "placer".
lor, sino sólo y exclusivamente placer, último término, han hecho muchos fi- Ciertos autores han sido en este punto
lo mismo, y por las mismas razones, lósofos, cuando han considerado el más rigoristas (véase RIGORISMO) que
que si se dice que es posible sentir placer desde el punto de vista moral; otros y han estimado que los deberes
dolor por el placer, se podrá contes- y dando por supuesto que todos sa- morales deben cumplirse independien-
tar que en tal caso no hay, propia- bemos más o menos lo que es el pla- temente de si produce o no placer
mente hablando, placer, sino sólo, y cer, o lo que quiere decir "experimen- cumplirlos. Otros autores, menos ri-
exclusivamente, dolor. Pero suponga- tar placer", "complacerse", etc., se goristas, pero no necesariamente he-
mos que no contraponemos "placer" a han planteado la cuestión de qué po- donistas, han considerado que el cum-
"dolor", y tratamos de definir 'pla- sición ocupa el placer en la vida mo- plimiento del deber moral por sí mis-
cer' en alguna otra forma: por ejem- ral. mo produce cuando menos una cierta
plo, el placer consiste en la satisfac- En este respecto podemos mencio- "satisfacción" que puede llamarse un
ción de ciertas necesidades; el placer nar dos posiciones extremas: el hedo- "placer" — si bien, claro está, no un
consiste en un sentimiento de bien- nismo y el ascetismo (VÉANSE). Para placer "sensible".
estar; el placer consiste en una exalta- el hedonismo, el placer no sólo es La complejidad del problema del
ción del cuerpo, o del alma, o de am- moral, sino que es el fin de las acti- placer procede, según apuntamos, de
bos, etc., etc. No sería difícil mostrar vidades morales; el "placer" (sea lo los muchos posibles usos de términos
en cada uno de estos, y otros posibles, que fuere) es, pues, bueno, y el "do- como 'placer', 'complacerse en algo',
422
PLA PLA PLA
etc. Debemos añadir que procede asi- plástica (Plastick Nature) que es una PLATÓN (428/427-347 antes de
mismo de la estrecha relación que el especie de instrumento subordinado J. C. ) nació en Atenas, de familia
vocablo 'placer' mantiene con otros a Dios, el cual lo utiliza con el fin aristocrática; su padre, Aristón, era
con los cuales a veces es confundido; de regir con su providencia la Na- descendiente del rey ático Codro, y
por ejemplo, 'alegría' (VÉASE), 'satis- turaleza (Cfr. The True Intellectual su madre, Perictione, era descendien-
facción', 'bienestar', etc., etc. Una di- System, etc. Parte I, Cap. iü). Cud- te de Dropides, familiar de Solón. El
lucidación relativamente satisfactoria worth admite que hay precedentes nombre 'Platón' es, en rigor, un
de la noción de placer requiere una de la doctrina, entre los cuales se apodo (que significa 'el de anchas
dilucidación pareja de los conceptos hallan ciertas afirmaciones de Aris- espaldas'); su nombre originario era
designados por los términos mencio- tóteles sobre las almas de los anima- el de Aristocles. Educado por los
nados y otros estrechamente ligados a les y sobre la forma total del universo, mejores maestros de la época en Ate-
los mismos. Requiere asimismo —lo la teoría de las razones seminales nas, Platón tuvo dos intereses: la
que no ha sido siempre ni mucho me- propuesta por los estoicos y otros pen- poesía —que abandonó luego— y
nos el caso— una separación (cuando sadores, y varias concepciones rena- la política — que le preocupó siem-
menos provisional) entre la noción de centistas, como las de Paracelso y pre. A los 18 años de edad se allegó
placer y varias nociones de carácter los van Helmont. Tanto es así, que al círculo de Sócrates, quien ejer-
moral que se han adherido a la pri- Cudworth no combate a estos autores ció una enorme influencia sobre
mera. Podría en principio distinguirse por sus explicaciones de la naturaleza su vida y sus doctrinas y de quien
entre un análisis del placer desde va- plástica (y de las naturalezas plásti- fue el más original discípulo. Por Só-
rios puntos de vista: físico, psicológi- cas), sino solamente por su inclinación crates tuvo lugar lo que puede lla-
co, moral, etc., y sólo cuando se hu- hacia una especie de ateísmo cosmo- marse la conversión de Platón a la
biesen establecido las pertinentes dis- plástico y un hilozoísmo no menos filosofía. Tras la muerte de Sócrates
tinciones podría intentarse un estudio negador de Dios que el mecanicismo. se estableció un tiempo en Megara,
de lo que es común a todo placer en Esta inclinación se debe a que han con Euclides, otro discípulo de Só-
cuanto placer. identificado demasiado la naturaleza crates. De regreso a Atenas comen-
Sobre el concepto de placer en Pla- plástica con el principio divino y a zó sus enseñanzas filosóficas; se afir-
tón y en Aristóteles: jussi Tenkku, que han olvidado que la naturaleza ma —pero no puede asegurarse—·
The Evaluation of Pleasure in Plato's plástica es un arte, si bien un arte que emprendió asimismo un viaje a
Ethics, 1956 [Acta Philosophica Fen-
nica, 11]. — Hans-Dieter Voigtliin- superior, capaz de ser practicado so- Egipto. Poco después fue invitado por
der, Die Lust und das Gute bei Pla- lamente por Dios. La concepción de el tirano Dionisio el Viejo a Siracusa
ton, 1960. — Godo Lieberg, Die Cudworth y de otros platónicos de (Sur de Italia), donde se relacionó
Lehre von der Lust in den Ethiken Cambridge está estrechamente rela- con los pitagóricos (especialmente
des Aristoteles, 1958 [Zetemata. Mo- cionada con su doctrina organológica con Arquitas). Aunque el sobrino de
nographien zur klassischen Altertum- de la Naturaleza, opuesta a la doc- Dionisio el Viejo, Dion, se entusias-
swissenschaft, 19]. trina mecánica y más cercana a la mó con las doctrinas de Platón, el
Análisis de la noción de placer: idea de los seres naturales como ma- resultado del viaje fue desastroso;
Gilbert Ryle, W. B. Gaillie, "Pleasu- nifestaciones de un "sello divino". La parece que por orden de Dionisio el
re", en Proceedings of the Aristotelian
Society. Supp. Vol. XXXVIII (1954), doctrina de Cudworth fue aceptada filósofo fue ofrecido (hacia 387) co-
135-46 y 147-64. El escrito de Ryle asimismo por Shaftesbury, pero im- mo esclavo en el mercado de Egina
ha sido reimp. en su obra Dilemmas poniéndole un giro más estético-ético (que estaba entonces en guerra con
(1954), págs. 54-67. que propiamente teológico: la natu- Atenas) y que tuvo que ser rescatado
El placer y las virtudes: François raleza plástica es para dicho pensa- por un cierto Aniceris. De regreso
Heidsieck, Plaisir et tempérance, 1962 dor un verdadero artista. Entre los a Atenas, Platón fundó la Academia
{Initiation philosophique, 55]. filósofos importantes del continente, (VÉASE), pero invitado de nuevo por
PLACITA. Véase DOXÓCRAFOS, FI- en cambio, solamente Leibniz consi- el sucesor del citado Dionisio, Dio-
LOSOFÍA (HISTORIA DE LA). deró con simpatía la doctrina de Cud- nisio el Joven, emprendió un segun-
PLÁSTICO. Entre los platónicos de worth, aun cuando no se adhirió do viaje a Siracusa, donde esperaba
Cambridge (VÉASE) estuvo muy di- tampoco por entero a ella. En su tra- poner en práctica sus ideas de re-
fundida la idea de la llamada natu- bajo "Considérations sur les principes forma política. Caído Dion en des-
raleza plástica de la vida. Según Cud- de vie et sur les natures plastiques" gracia, Platón regresó a Atenas pero
worth, el principal defensor de tal y en el "Éclaircissement" al mismo en 361/360 emprendió un tercer via-
idea, como no se puede afirmar que (Gerhardt, VI, 539-55), Leibniz in- je a Sicilia — asimismo por invitación
Dios actúa sobre la Naturaleza de dica que admite efectivamente la de Dionisio el J o v e n . Tuvo, sin
un modo inmediato y milagroso (de existencia de principios de vida di- embargo, que huir, protegido por Ar-
acuerdo con la suposición de muchos fundidos por toda la Naturaleza y quitas, a consecuencia de estar im-
ocasionalistas) ni se puede sostener de índole inmortal, pero que no tiene plicado en las luchas políticas del
<me la Naturaleza se mueve mecáni- necesidad de recurrir a las naturalezas Estado, regresando de nuevo a Ate-
camente y por sí misma (de acuerdo plásticas inmateriales; esta doctrina, nas, donde permaneció hasta el final
con la suposición de muchos meca- dice, non mi bisogna e non mi basta, de su vida consagrado a la Academia
nicistas, que corren el riesgo de des- pues la preformación proporciona na- y a sus escritos.
embocar en el ateísmo), es necesario turalezas plásticas materiales capaces Es difícil resumir la filosofía de
imaginar que hay una naturaleza de constituir los principios buscados. Platón —una de las más influyentes
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en la historia de la filosofía (V. PLA- tado ideal "absoluto". Del segundo la que juzga meramente según apa-
TONISMO)— no sólo a causa de su se deduce que la cuestión funda- riencias, debe ser descartada. Otra:
complejidad, sino también porque mental es la de la concordia social, que la reflexión es necesaria para
pueden considerarse en ella distintas la cual puede solamente obtenerse adquirir conocimiento. Ambas cosas
etapas, marcadas especialmente por cuando hay acuerdo acerca de quien se resumen en una sola: que el saber
la evoíución de la teoría de las ideas. debe regir el Estado y del lugar que de lo más importante —qué es lo
Tendremos, pues, que limitarnos a corresponde a cada individuo —y a justo, qué es lo injusto; qué es el
destacar algunos de los rasgos esen- cada estamento social—· dentro del bien, qué es el mal— no debe de-
ciales. Aun teniendo en cuenta la ci- mismo, lugar determinado por la jus- jarse en manos de cualquiera: sólo
tada evolución, consideraremos que ticia ( v . ) , la cual rige las relacio- el filósofo podrá responder adecuada-
la misma es continua y que, por lo nes entre las diversas clases, que son mente a tan fundamentales pregun-
tanto, subyacen en el pensamiento respecto al cuerpo social lo que las tas. Pero si el filósofo lo hace es por-
del autor durante todas las fases de facultades son respecto al alma indi- que ha adquirido previamente una
su desenvolvimiento preocupaciones y vidual humana. Del último resulta "técnica": la que consiste en dar las
problemas sensiblemente invariables. claro que el filósofo —o el rey-filó- definiciones correctas. Estas defini-
En principio la obra filosófica de sofo, o el jefe del Estado educado ciones (V. DEFINICIÓN) se consiguen,
Platón puede estimarse como una en la filosofía— debe tomar las rien- por lo pronto, mediante el empleo
continuación de la socrática, hasta el das de una sociedad que el estadista sistemático del proceso de la divi-
punto de que los llamados diálogos sin filosofía ya no sabe manejar. To- sión ( v . ) ; la realidad es articulada en
de juventud o de la primera época dos estos motivos concurren a la for- tal forma, que se hace posible luego
(V. bibliografía) son tanto elabo- mación de la teoría de las ideas, a "cortarla" por medio del concepto
raciones del pensamiento socrático cuya exposición consagraremos la (v. ) y colocar cualquier entidad en el
como exposición de las conversaciones mayor parte del presente artículo. Es "lugar lógico" que le corresponde, es
mantenidas entre Sócrates y sus ami- una teoría que comienza a manifes- decir, situarla dentro de un género
gos, discípulos y adversarios. Muy tarse en diálogos tales como el Ban- (v.) próximo con el fin de precisarla
frecuente en tales diálogos es un quete y el Fedón, y que es criticada, luego mediante una diferencia espe-
"aire inconcluso"; más que expre- o discutida —o, según algunos auto- cífica. De este modo acaban por
sión de un cierto número de opinio- res, reafirmada— en los llamados verse las realidades desde el punto
nes bien fijadas, los "diálogos socrá- "diálogos últimos". En esos estadios de vista de las ideas. Y sólo así es
ticos" parecen ser ejercicios de "dia- ulteriores de la elaboración de la posible alcanzar uno de los propósi-
léctica", y hasta de retórica. Sin em- teoría deben añadirse a la socrática tos capitales de Platón: el dar cuenta
bargo, se ve cada vez más claramen- otras influencias, tales como la eleá- de la realidad y, por lo tanto, en úl-
te que, a través de Sócrates, Pla- tica, la pitagórica y la heracliteana. tima instancia, el "salvar" las apa-
tón quiere oponerse a una tendencia Pero no hay que pensar que Platón riencias que para el hombre común
que considera funesta: el relativismo llegó fácilmente a la formulación cla- parecen constituir toda la realidad.
sofístico. Una y otra vez los sofistas ra de la mencionada teoría. Antes El "conocimiento" que propugnan
(v. ) resultan blanco de sus interro- de que pueda percibirse siquiera su los sofistas es, así, un reflejo del fal-
gaciones. Pero oponerse al relativis- estructura general es necesario po- so saber de la mayoría. Ésta se halla
mo quiere decir suponer que hay una nerse bien en claro sobre lo que se predispuesta a reducir el conocimien-
posibilidad de conocimiento que no necesita para juzgar rectamente de to de las cosas al "conocimiento" de
depende de factores circunstanciales. cada realidad. las apariencias, sensaciones o som-
Poco a poco avanza Platón hacia lo Ante todo, se necesita que haya una bras de las cosas. De ahí su insisten-
que va a constituir su más sonada familiaridad con la realidad perti- cia en el conocimiento sensible. Mas
—y discutida— doctrina filosófica: la nente. Semejante familiaridad no la por medio de este "conocimiento"
teoría de las ideas. Los motivos de puede poseer cualquiera: sólo el "téc- únicamente podemos saber acerca de
la formulación de esta teoría son, nico" conoce aquello de que habla. las entidades particulares y de los
empero, más complejos que la mera Así, para saber acerca del manejo accidentes de estas entidades. Tan
oposición a la sofística. A las ra- de las naves hay que consultar al pronto, empero, como intentamos
zones epistemológicas se unen —y piloto, para conocer cómo hay que saber qué es lo que es —y no sólo,
actúan a veces más poderosamente batirse con el enemigo hay que re- como los presocráticos en general, las
aun que aquéllas— razones éticas, currir al estratego. Una "tecnifica- cosas que son, o, como los sofistas,
metafísicas y de filosofía política. Por ción" del saber y la erección de una las apariencias de estas cosas—, es
esta última entendemos sobre todo especie de "tecnocracia" parecen, menester proceder a aplicar un mé-
la actitud de Platón ante las circuns- pues, el resultado de esta tendencia. todo sistemático, que nos lleve prime-
tancias sociales de su época. Esta Sin embargo, no hay que dejarse des- ro a la definición de cada realidad y
actitud puede rastrearse en diversos pistar por las apariencias; se trata luego, mediante una incesante dia-
lugares de su obra, tal como, por únicamente de ejemplos. Estos ejem- léctica ( v . ) , al conocimiento de las
ejemplo, en los libros III y IV de plos están encaminados a mostrar dos ideas. La percepción nos dice, por
la República y en la Carta VIL Del cosas. Una: que cuanto sucede en ejemplo, que el alma (v.) es perece-
primero se desprende que el famoso las profesiones ocurre también, por dera. Pero la definición del alma,
"Estado ideal" es un Estado en vista lo menos analógicamente, en las cues- esto es, la aprehensión de su esen-
de una época de crisis y no un Es- tiones generales: la opinión "común", cia ( v. ) nos puede demostrar su in-
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mortalidad (v.). Lo mismo ocurre jetos (los objetos sensibles) que no plativa o teórica puede no ser posible
con todas las demás realidades, en son enteramente reales, pero que no en este mundo si nos atenemos a la
particular con esas "realidades" que son tampoco enteramente inexisten- famosa imagen de la caverna ( Re-
tienen una estructura análoga a la tes—, hay un modo de saber inter- pública, VII), de la cual parece des-
de los números o a la de las relacio- medio entre la ignorancia y el ver- prenderse que estamos encadenados
nes. Así como el matemático no se dadero conocimiento: es la opinión y obligados a contemplar solamente
ocupa de las figuras triangulares, (v.), la cual no es simple sensación, las sombras de las cosas que la luz
sino del triángulo, el filósofo no debe sino una reflexión que alcanza su exterior proyecta sobre la inmensa
ocuparse —si no es como punto de propósito por lo menos en los asun- pared hacia la cual se nos fuerza a
partida— de las cosas justas, sino tos de carácter práctico y en muchos dirigir la vista. Pero con frecuencia
de la justicia, la cual hace justamen- de los cuales se necesita únicamen- Platón da a entender que puede lle-
te que haya cosas justas, en el mismo te un conocimiento probable o plau- varse en esta vida una existencia
sentido en que ya no el triángulo, sible. En el mismo sentido en que semejante a la de los dioses, y ello
sino la trinngularidad, hace que sean Platón rehuye aniquilar el mundo fe- significa una existencia en la cual
posibles las cosas triangulares. Lo noménico en aras de un universo las ideas pueden contemplarse, por
que importa, pues, es el "como tal" puramente inteligible, se niega a así decirlo, cara a cara. En verdad,
de las realidades; en otros términos, hacer desaparecer por completo mo- esta última opinión es la que predo-
sus esencias o formas. Éstas surgen dos de conocimiento que tienen tam- mina, especialmente cuando en vez
primariamente como modelos de los bién por objeto una cierta realidad. de destacar, por medio de la metá-
correspondientes objetos y, en gran De esta manera reconoce Platón una fora y del mito, la luz inteligible de
medida, como estos objetos en tanto jerarquía (v.) del saber, lo mismo las ideas, Platón se enfrenta con el
que son vistos en sus momentos de que reconoce una jerarquía del ser. problema del conocimiento verdade-
máxima perfección. La "escalera de la belleza" a que se ro a través de los conceptos. Se han
La definición filosófica de las reali- refiere en El Banquete es sólo una dado muy diversas interpretaciones
dades nos conduce, pues, a una esen- de las metáforas usadas por nuestro de la doctrina platónica de las ideas.
cia que puede abarcar todos los casos, autor para mostrar que existe verda- Para unos se trata de entidades me-
posibles y efectivos, de la realidad deramente un ascenso y, por consi- tafísicas, supremamente existentes y
considerada. Hay, por ejemplo, mu- guiente, una multiplicidad de pelda- supremamente valiosas, objeto de con-
chas posibilidades de "definir" el ños. Pero otras metáforas o pensa- templación intuitiva reservada sola-
amor (v.): el amor es un instinto, mientos pueden ser aducidos. Por mente a los que son capaces de reali-
una tendencia a la belleza, un mo- ejemplo, la concepción de lo bello zar el esfuerzo necesario o a los que
vimiento de atracción. Pero sólo una como algo que otorga a las realida- poseen desde el comienzo las condi-
definición es aceptable: la que co- des una especie de halo y, de con- ciones necesarias. Para otros se trata
rresponde a su idea. El amor resulta siguiente, un reflejo ya aquí visible de estructuras de conocimiento de la
ser completadas por otras donde las de lo inteligible. O bien la concep- realidad, más semejantes a las hipó-
posesión y la no posesión o, como ción del alma, la cual es, como se- tesis matemáticas que a las realida-
dice Platón, siguiendo su tendencia ñala en el Fedón, afín a las ideas y des metafísicas. Para otros se trata de
al uso metafórico (V. METÁFORA) y no a las cosas sensibles, pero por modelos de las cosas que resultan
a veces mítico (V. MITO), el hijo de ello mismo oscilante entre unas y visibles únicamente cuando, como
Poros (la Pobreza) y de Penía (la otras. Mas si Platón insiste donde- dice Bergson, tomamos una vista es-
Riqueza). Ahora bien, estas prime- quiera en la jerarquía, es porque table sobre la inestabilidad de la
ras precisiones sobre las ideas deben piensa que, en último término, hay realidad; en este caso se concluye que
ser completadas por otras donde las una clave que sostiene el edificio las ideas son la expresión de las in-
ideas aparecen claramente en cuan- entero de la realidad —y de su co- movilidades, alcanzadas tan pronto
to tales. A la elaboración del sa- nocimiento— : son las esencias, las como se detiene el fluir incesante
ber (v.) debe sobreponerse la teoría formas, o las ideas. Y por eso la teoría de la realidad en ciertos momentos
de este saber o, si se quiere, la de de las ideas, primero de una manera privilegiados. Todas estas interpreta-
la verdadera ciencia. aproximada, luego en una forma dog- ciones describen algo que hay efec-
Esta ciencia —la del filósofo— se mática y, finalmente, de un modo tivamente en la teoría platónica. Esto
opone a la ignorancia, que es el no crítico, aparece como el eje de toda quiere decir que la concepción del
saber (a veces, el creer que se sabe la especulación del filósofo. filósofo griego es fundamentalmente
no sabiendo). Es la más elevada de Estas ideas aparecen, por lo pron- compleja. Esta complejidad aumenta,
todas las sabidurías y por ello tiene to, como la verdad de las cosas. Se por otro lado, si pensamos que junto
a su servicio el más alto de todos los trata de verdades que el alma posee a la cuestión de la naturaleza de las
instrumentos del pensar: la dialéc- de una manera innata (V. INNATIS- ideas hay otra cuestión en la cual
tica. Ahora bien, la importancia otor- MO) y que pueden ponerse de ma- Platón trabajó incesantemente y que
gada por Platón a la verdadera cien- nifiesto, según es probado en el Me- dejó inconclusa: la de la forma de
cia no debe hacer creer que concibe nón, tan pronto como en vez de seguir relación que semejantes ideas tienen
solamente dos posibilidades: esta cien- apegados a las cosas sensibles, reali- con las cosas — cuestión que desenca-
cia y la pura ignorancia. Así como zamos el esfuerzo de desprendernos dena inmediatamente el problema de
hay un intermedio entre el ser y el de ellas y de vivir una vida en con- la jerarquía entre las propias ideas.
no ser —es decir, un mundo de ob- templación ( v . ) . Esta vida contem- La cuestión de la relación citada es
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resuelta, por lo pronto, mediante la serán, pues, ideas tales como las de de la teoría de las ideas en una teoría
«oción de participación. Es una no- unidad, pluralidad y otras análogas. de las ideas-números —como la uni-
ción que choca, según hemos visto ya Cinco de estas "ideas más elevadas" dad, la diada— a la que Platón pare-
en el artículo correspondiente, con alcanzan al final preeminencia. Son ce haberse entregado en los últimos
graves dificultades. No menos difícil los "grandes géneros": el ser, la igual- años de su vida. Sin embargo, como
resulta cualquier solución dada a la dad, la diferencia, el movimiento y hay todavía mucha discusión sobre
cuestión de la relación que entre sí el reposo. A base de ellos puede ya este respecto, preferimos limitarnos
mantienen las ideas. En el Sofista ma- comprenderse la estructura inteligible a hacer una simple mención del
nifiesta Platón que una idea puede de la realidad. Mas inclusive esto mismo.
participar en otra idea. Mas una vez plantea algunos problemas. Uno de Hemos destacado en la exposición
resuelto este problema todavía queda ellos es el que surge cuando se pre- anterior no solamente las afirmacio-
otro: el de saber de qué cosas hay gunta cómo una forma tal como el nes positivas de Platón respecto a
ideas. En los diálogos primeros y los ser puede predicarse al mismo tiem- las ideas, a la relación entre ellas y
llamados diálogos intermedios, la po de formas tales como el movimien- las cosas, y a la relación de las ideas
-cuestión no era demasiado grave. En to y el reposo. La necesidad de re- entre sí, sino también, y especialmen-
efecto, las ideas de que se hablaba solver este problema conduce a Pla- te, las dificultades suscitadas por tales
eran ideas tales como la justicia, la tón a una nueva reducción: a la de afirmaciones, porque queríamos dejar
virtud, etc., es decir, ideas que pue- tres grandes géneros, el ser, la igual- bien en claro que Platón, sobre todo
den comprenderse relativamente sin dad y la diferencia, que pueden pre- el Platón de la madurez, es todo lo
•esfuerzo tan pronto como considera- dicarse de todas las formas. Mas al contrario de un filósofo dogmático.
mos que a menos de postular la llegar a esta cima del mundo inteli- En algunas ocasiones inclusive parece
existencia de una justicia perfecta, gible nos encontramos con que se dejarse llevar sin resistencia hacia
todos los actos llamados justos serán hace más difícil no sólo la compren- todas las vías muertas a que condu-
incomprensibles a fuerza de ser re- sión del mundo sensible —que parece ce el ejercicio implacable de la dia-
lativos. 'Ser justo' es, pues, en este ya infinitamente alejado del inteligi- léctica. Esto explica por qué lo que
caso, aproximarse lo más posible a la ble—, sino también la del resto del algunos autores consideran como la
idea perfecta de justicia; 'ser virtuo- mundo de las ideas. Para resolver culminación de la filosofía de Pla-
so', aproximarse lo más posible a la este problema Platón aguzó hasta el tón —su teología y su cosmología—
idea perfecta de virtud, etc., etc. Pero máximo el instrumento de que se puede interpretarse como "un con-
no parece plausible que las ideas había valido en toda esta investiga- junto de probabilidades". La teolo-
deban limitarse a semejantes entida- ción, esto es, la dialéctica. Esta cien- gía platónica había sido ya anticipa-
des. ¿Por qué no admitir también, cia —la que es enseñada al final del da en la República, pero de un modo
como se pregunta en el Parménides, largo proceso educativo descrito en muy esquemático y, además, ambi-
que haya no sólo ideas de entidades la República— muestra cómo se unen guo. En efecto, Platón había insisti-
tales como el hombre, el fuego, etc., y separan las ideas, muestra que al- do en tal diálogo en la idea suprema
sino inclusive de cosas vulgares, tales gunas ideas se mezclan y otras no, del Bien, la cual es respecto al mun-
«orno la suciedad y los pelos? Es y muestra la necesaria jerarquía que do inteligible como el Sol respecto al
obvio que al llegar a este punto Pla- debe establecerse en el mundo inte- mundo sensible, de tal modo que el
tón vacila considerablemente. Pues ligible con el fin de no tener que Bien ilumina a aquel mundo por
si, en efecto, una cosa es en tanto admitir una ruptura completa entre entero y es de tal manera elevado
que participa de una idea, habrá tan- los grandes géneros y el resto de las que, como dice Platón en una oca-
tas ideas como hay clases de cosas, entidades. A esta postrera elaboración sión, se halla "más allá del ser", pu-
siendo entonces cada idea el "mo- de su teoría se debe, por lo demás, diendo con ello constituir el funda-
delo" de cualquier cosa de su co- el sensible cambio que algunos auto- mento del ser y, con él —en virtud
rrespondiente clase. Pero entonces las res observan en la doctrina de las de la característica identificación pla-
ideas se multiplican hasta el vértigo. ideas de Platón entendida como una tónica de ser y valor—, la belleza,
Por si fuera poco, esta extensión de teoría de los universales (v.). En la inteligencia y la bondad. Es posi-
la noción de idea suscita otro pro- efecto, la necesidad de la jerarquía ble considerar que esta idea del Bien
blema: hay en cada objeto múltiples y, sobre todo, las dificultades que el es equiparable a Dios. Pero es posi-
partes y características a cada una de propio autor acumula sobre su teoría ble asimismo negarlo. En cambio, las
las cuales podría corresponder una le hacen abandonar el extremo realis- cuestiones teológicas se manifiestan
idea. A la idea del pájaro se añadiría mo ( v. ) que había mantenido al prin- de un modo decisivo en el Timeo,
entonces la idea del ala; además, la cipio para adherirse a un realismo el diálogo que ejerció tan constante
idea de lo volátil, de la "plumidad" que puede calificarse de moderado. influencia al final de la Antigüedad
y otras análogas. Esto llevó a Platón De hecho, algunas de las objeciones y durante toda la Edad Media. Se
a reducir el reino de las ideas y, que Aristóteles planteó contra la teo- trata, en rigor, como apuntamos, de
sobre todo, a insistir en ciertas ideas ría de las ideas —y hasta algunos una teología y de una cosmología — y
que parecen constituir el eje del de los argumentos más conocidos, tal cosmogonía. En efecto, Platón pre-
mundo inteligible. Lo cual supone, como el del "tercer hombre"— fue- senta en el mismo al cosmos como
evidentemente, que no hay solamen- ron formulados por el propio creador algo engendrado por una combina-
te ideas, sino también clases de ideas. de la teoría. También puede deberse ción de necesidad e inteligencia. Esta
Las ideas de que se hablará ahora a estas objeciones la reformulación combinación debe entenderse del si-
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guiente modo: la inteligencia contro- tenga también que ser puesta, junto ha propuesto sobre los escritos de
la a la necesidad y la persuade a que con el puro ser, para que haya las Platón una teoría revolucionaria: la
lleve siempre hacia el mejor resul- realidades intermediarias. Y así la de que el Corpus platonicum (o,
tado posible la mayor parte de las posición de estas realidades, que se mejor, el estado en el cual ha sido
cosas que llegan a ser. Esto no se trata de explicar, justificar o salvar, tradicionalmente conocido este Cor-
entendería si concibiéramos a la ne- puede aparecer como una especie de pus) es debido a Polemón (VÉASE).
cesidad como un orden estricto. Mas interminable juego dialéctico entre el Autor de esta tesis es el mismo Josef
la necesidad no es un orden en el puro ser y el puro no ser o quizás, Zürcher que ya había propuesto una
sentido en que Platón entiende este como el propio Platón escribe en teoría revolucionaria sobre la redac-
concepto, porque el orden implica el Timeo, como la expresión de una ción del Corpus aristotelicum (véase
para el filósofo un plan determinado, relación incesante entre lo que es ARISTÓTELES ).
es decir, una finalidad determinada, siempre y jamás deviene (V. DEVE- El problema de la cronología de
en tanto que si la necesidad produce NIR) y lo que deviene siempre y ja- los escritos platónicos tiene impor-
el orden engendra un orden sin fi- más es. tancia sobre todo para fijar la evolu-
nalidad y sin plan. La inteligencia Hemos dejado para el final la bre- ción de su pensamiento, desde su
es, pues, la que persuade a la nece- dependencia más fiel de Sócrates
ve dilucidación de dos problemas hasta la última fase de su filosofía.
sidad para la producción ordenada que han ocupado mucho a varios ex- Las investigaciones al respecto han
de las cosas. Ahora bien, esta inteli- positores y críticos de la filosofía pla- sido numerosas (véase la bibliogra-
gencia es aquella norma sobre la cual tónica. fía luego citada). Por lo general
se va a basar el demiurgo (v. ). No Uno es el de si las formas que Pla- —y prescindiendo aquí de complejas
nos extenderemos aquí de nuevo so- tón propugna deben ser entendidas cuestiones de detalle— se suele dis-
bre lo que hemos dicho en el artículo como estando supuestas por nuestro tinguir entre los escritos de la prime-
sobre el último concepto. Destacare- conocimiento en las cosas sensibles, ra época (Apología de Sócrates, Pro-
mos sólo que el demiurgo es, cier- tágoras, Gritón, Laches, Ion, Lisis,
o bien como entidades separadas com- Carmides, Eutifrón, los dos Hippias,
tamente, un Dios, pero un Dios que pletamente de las cosas. En ambos menor y mayor), los escritos interme-
trabaja, como ha indicado Victor Bro- casos se reconoce la naturaleza "ob- dios (Gorgias, Menón, Eutidemo, al-
chard, con los ojos fijos en los mo- jetiva" de las ideas. Pero mientras gunos libros de la República, El
delos de las ideas. Su actividad lo en la primera interpretación —que Banquete, Fedón, Menexeno), los
lleva a producir el alma del mun- puede calificarse de inmanente— se escritos de crítica de la doctrina de
do ( v. ) por la mezcla ( ordenada ) de tiende un puente entre las ideas y las ideas y renovación del pensamien-
lo Mismo y de lo Otro, el tiempo (v.) las cosas, en la segunda —que puede to platónico ( Teeteto, Parménides,
como medida (ordenada) del uni- Cratilo, El Sofista, Filebo, El Políti-
calificarse de trascendente— se acen- co) y los escritos últimos (Timeo,
verso y como imagen móvil de la túa su separación. De la solución Las Leyes, Critias). Este orden no es
eternidad, el alma humana y la reali- que se dé a esta cuestión depende siempre aceptado. Algunos distin-
dad física. Puede decirse, pues, que la interpretación total del platonis- guen entre los llamados escritos de
el mundo ha sido hecho por el de- mo. Ahora bien, resulta que, como madurez (como El Banquete, Fedón,
miurgo de acuerdo con las ideas me- ha puesto de relieve W. D. Ross, en- libros últimos de la República, Pe-
diante una combinación de lo deter- contramos en las obras de Platón vo- dro) y los escritos de la vejez (que
minado y lo indeterminado a fin de cablos que nos incitan a adherirnos comprenderían precisamente la ma-
yor parte de las obras de crítica de
sacar de esta combinación el mejor a la primera interpretación y términos la doctrina de las ideas). A los
partido posible. Pero como esta úl- que abonan la segunda. Así, la con- Diálogos y a la Apología deben agre-
tima afirmación implica una teodi- cepción más inmanente de las for- garse las Cartas, que durante mucho
cea ( v . ) y no sólo una teología, nos mas está apoyada en el uso de vo- tiempo se creyeron apócrifas y que
limitaremos a dejarla como una de cablos tales como ' εχειν', 'με"-Χ- = ;ν> actualmente se consideran auténticas
las posibilidades en la interpretación ' κοινωνία'; la concepción más tras- en su mayor parte (especialmente
platónica. En el mismo caso está la cendente, en el uso de vocablos ta- importante es la llamada Carta VII).
interpretación de la exacta función les como 'ταράδειγμα', 'αυτό καθ'αϋτό' En numerosas ediciones de Platón se
que tiene lo Otro o lo indeterminado 'μίμ.ησ<;'· Lo más probable es que presentan sus obras ordenadas en tri-
en la producción del mundo. Por un logías o tetralogías. Muy influyente
el propio Platón vacilara en decidirse ha sido la ordenación en tetralogías
lado, parece tratarse de una pura resueltamente por una sola de dichas debida a Trasilo. Según ella, hay nue-
posibilidad; por el otro, de una es- concepciones; las necesidades de la ve tetralogías en la forma siguiente:
pecie de determinación. Es muy pro- dialéctica y las sucesivas dificultades I (Eutifrón, Apología de Sócrates,
bable que haya en Platón la tendencia que oponía a su propia doctrina le Gritón, Fedón); II (Cratilo, Teeteto,
a usar simultáneamente los dos con- llevaban alternativamente de la una Sofista, Político); III (Parménides, Fi-
ceptos en su teología y en su cosmo- a la otra. lebo, Banquete, Pedro); IV (Primer
gonía. Bergson ha dicho que Platón, El otro problema es el de la auten- Alcibíades, Segundo Alcibíades, Hi-
como todos los filósofos griegos, con- ticidad de los escritos platónicos. Las parco, Anterestai); V (Teages, Car-
cibe que la posición de una realidad opiniones al respecto se han dividido mides, Laches, Lisis); VI (Eutidemo,
Protágoras, Gorgias, Menón); VII
implica la posición simultánea de según se haya aumentado hasta el má- (Hippias mayor, Hippias menor, Ion,
todos los grados de realidad inter- ximo o se haya reducido al mínimo Menexeno); 'VIII (Cleitofon, Repú-
mediarios entre ella y la pura nada. el número de diálogos considerados blica, Timeo, Critias); IX (Mino,
Estimamos más plausible que la nada como auténticos. En fecha reciente se Leyes, Epinomis, Cartas). Es usual,
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al citar a Platón, mencionar las abre- Gtimnasialwesen (1903), 525-37; de Platón y las que hemos adoptado
viaturas de los títulos latinos o grie- (1904), 87-92, 279-88, 478-90, 609- en este Diccionario. Para limitarnos
gos de las obras; así: Pliai., Phaed., 14; (1905), 321-35. — H. Rae- ahora a las ediciones de los últimos
Theait., Soph., Pol., Symp., Prof., der, Platons philosophische Entwick- dos siglos, citaremos la de Immanuel
Gorg., Rep. (o Pol. —Politeia—), lung, 1905. — G. L. Radiée, Síu- Bekker (Berolini, 10 vols., 1816-
Tim., Crit., etc. di Platonici, 1906. — F. Th. 1823), la de G. F. Hermann (Lip-
Sobre la cuestión de la autenticidad Olzscha, Platons Jugendlehre ah siae, 6 vols., 1851), la de M. Schanz
y cronología de los escritos platóni- Kriterium für die Chronologie seiner (Lipsiae, 1875, aunque incompleta,
cos véase (además de los comenta- Dialoge, 1910. — Otto Apelt, Pla- muy importante) la de Barthélémy
rios de Schleiermacher a su edición) tonische Aufsätze, 1912. — II. von Saint-Hilaire (París, 1896), la de John
las obras siguientes, casi todas ellas Arnim, "Sprachliche Forschungen zur Burnet (Oxford, 5 vol., 1900-1906),
más pertinentes a los aspectos histó- Chronologie der platonischen Dialo- la de la Collection des Universités de
rico-filológicos que a los propiamente ge", Sitzber. der Wiener Ak., 169 France (As. Guillaume Bude: 13 vo-
filosóficos del platonismo: Eduard (1912). — J. I. Beare, A New Clue to lúmenes, 1920 y siguientes). Para
Zeller, Platonische Studien, 1839 the Order of thé Platonic Dialogues, los comentarios platónicos, véase PLA-
(Cfr. también la Historia de Zeller 1913. — Max Pohlenz, Aus Platons TONISMO. Entre las traducciones des-
mencionada en el artículo FILOSOFÍA Werdezeit, 1913. — Hans von Ar- tacan las alemanas de Schleicrma-
GRIEGA) . — F. Susemihl, Die gene- nim, Platos Jugenddialoge und die cher (1804-1810, recientemente re-
tische Entwicklung der platonischen Entstehungszeit des Phaidros, 1914 editada por L. Schneider, 1942),
Philosophie, einleitend dargestellt, (complemento de la obra anterior del la francesa de Victor Cousin ( 1822-
Parte l, 1855; Parte 2, 1860. — Id., mismo autor). — Paul Friedländer, 1840), la italiana de Ferrari (1873-
id., Neue platonische Forschungen Judos, Paideia, Diálogos, 1928. — 88) y la inglesa de Jowet (1871).
1898. — E. Munk, Die natürliche íd., id., Die platonischen Schriften, Hay que tener en cuenta, sin em-
Ordnung der platonischen Schriften, 1930. — A. Dies, Autour de Platon, bargo, que estas traducciones —tal
1856. — H. Bonitz, Platonische Stu- 2 vols., 1927. — P. Brommer, ΕΙΔΟΣ vez con excepción de la de Scheleier-
dien, 2 vols., 1858-1860, 3' ed., 1886, et ΙΔΕΑ. Étude sémantique et chro- macher y en parte la de Jowet—
reimp., 1963 [con introducción por F. nologique des oeuvres de Platon, han sido superadas filológicamen-
Dirlmeier]. — F. Ueberweg, Untersu- 1940. — R. Simeterre, Introduction te por versiones más recientes, ge-
chungen über die Echtheit und Zeit- à l'étude de Platon, 1948. — H. neralmente hechas por varios auto-
folge platonischer Schiften und über Gauss, Philosophische Handkommen- res (como la francesa de la As. Guil-
die Hauptmomente aus Platons Leben, tar zu den Dialogen Platons, I, l, laume Budé y la alemana de Otto
1861. — E. Alberti, Die Frage nach 1952; II, l, 1956; II, 2, 1958; III, l, Apelt, Gustav Schneider, etc.). En
Geist und Ordnung der platonischen 1960. — J. Zürcher, Das Corpus aca- español han aparecido ya varios to-
Schriften, beleuchtet aus Aristoteles, demicum, 1954. — Robert Böhme, mos de la traducción completa de
1864. — K. Schaarschmidt, Die Von Sokrates zur Ideenlchre. Beobach- García Bacca (texto griego y espa-
Sammlung der platonischen Schriften tungen zur Chronologie des platoni- ñol), publicada en México. Ed. bilin-
zur Scheidung der echten von den schen Frühwerks, 1959 [Dissertatio- güe por el Instituto de Estudios Polí-
unechten untersucht, 1866. — H. nes Bernenses, Serie I, fase. 9]. —· ticos [Madrid]: La República [J. M.
Schmidt, Beiträge zur Erklärung pla- Hay que tener en cuenta, sin embar- Pabón y M. Fernández Galiano];
tonischer Dialoge, 1874. — F. Schul- go, que varias de las obras citadas son Gorgias [J. Calonge], Cartas [Marga-
tess, Platonische Forschungen, 1875. asimismo importantes para la com- rita Toranzo]; El Político [A. Gonzá-
— Felipe Tocco, Ricerche platoni- prensión de la filosofía platónica, lez Laso, rev. J. M. Pabón], Gritón
che, 1876. — G. Teichmüller, Die así como el hecho de que la bi- [María Rico], Pedro [L. Gil Fernán-
platonische Frage; eine Streitschrift bliografía que seguirá luego contie- dez], Menón [A. Ruiz Elvira], Las
gegen Zeller, 1876. — Id., id., Ueber ne asimismo, en muchos casos, am- Leyes [J. M. Pabón y M. Fernández
die Reihenfolge der platonischen Dia- plias referencias a la cuestión histó- Galiano], El Sofista [A. Tovar Lló-
loge, 1870. — Id., id., Literarische rico-filosófica (que, por lo demás,
está tratada asimismo en los co- rente]. — Para léxicos, véase sobre
Fehden im vierten Jahrhundert vor todo el clásico de C.A.F. Ast, Lexi-
Chr., I, 1881; II, 1884. — Ch. mentarios y notas a las principales
Waddington, "Mémoire sur l'authen- ediciones de Platón). Una estricta cón Platonicum sive vocum Platonica-
separación entre la serie de obras rum index, 3 vols., 1835-1838 (reim-
ticité des écrits de Platon". 1886 (en preso en 1908 y 1956). A él puede
La philosophie ancienne et la critique mencionadas y la que seguirá luego
historique, 1904). — Karl Joël, Zur no es, pues, recomendable. En lo que agregarse el Index Graecitatis Plato-
Erkenntnis der geistigen Entwicklung toca a las ediciones de Platón, señala- nicae; accedunt indices historici e
und der schriftstellerischen Motive mos sólo que la primera edición im- geographici, 2 vols., 1832, y el Plato
Platons, 1887. — Th. Gomperz, Pla- presa es la que contiene la versión Dictionary, 1963, ed. Morris Stock-
tonische Aufsätze. L Zur Zeitfolge latina de Marsilio Ficino (Florencia, hammer. Hay índice onomástico de los
platonischer Schriften, 1887. — E. 1483-1484). El texto griego apareció diálogos. (Ónomastictim platonicum)
Pfleiderer, Zur Lösung der platoni- impreso por vez primera en Venecia en la ed. de C. F. Hermann. — Véase
schen Frage, 1888. — C. Ritter, (Aldus Manutius, 1513). A estas edi- también J. Zürcher, Lexicón platoni-
Untersuchungen über Platon, 1888.— ciones siguieron las que imprimieron cum, 1954. — Lexicón platonicum en
Id., id., Neue Untersuchungen über Valderus (Basilea, 1534), y Petrus preparación por L. Campbell y J. Bur-
Platon, 1910. — F. Dümmler, (Basilea, 1556), la edición de Hen- net. — Bibliografía sobre Platón y el
Chronologische Beiträge zu einigen ricus Stephanus o Henri Estienne (Pa- platonismo se encuentra en el tomo I
platonischen Dialogen aus den Reden ris, 1578), en colaboración con loan- del Ueberweg-Prachter (véase la bi-
des Isokrates, 1890. — F. Hom, nes Serranus. Los números de colum- bliografía del artículo FILOSOFÍA
Platonstudien, 1893. — C. Ritter, nas y las letras A, B, C, D, E en que [HISTORIA DE LA ] ). Una introducción
Platons Dialoge, l, 1903; 2, 1909. — está subdividida cada columna en bibliográfica, en el opúsculo de Olof
M. Hoffmann, "Zur Erklärung pla- esta edición son las que figuran en Gigon, Platón, 1950 [Bibliographische
tonischer Dialoge", Zeitschrift für das la mayor parte de las citas actuales Einführungen in das Studium def
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Philosophie, ed. I. M. Bochenski, 12]. servir como resumen de los dos to- ed., 1962 (trad, esp., La obra de Pla-
— Véase también Ernst Moritz Ma- mos antes mencionados.) — Victor tón, 1956). — C. R. Lodge, The Phi-
nasse, Bücher über Platon, 2 vols., Brochard, Études de philosophie an- losophy of Plato, 1956. — A. Tovar,
1960-1961. — Para lista de manuscri- cienne et de philosophie moderne, Un libro sobre Platon, 1956. — Mau-
tos: Robert S. Brumbaugh et al., Plato ed. Delbos, 1912 (trad. esp. parcial: rice Vanhoutte, La méthode ontologi-
Mamiscripts. A Catalogue of Micro- Estudios sobre Sócrates y Platón, que de P., 1956. — L. Robin, Les
films in thé Plato Microfilm Project 1940). — Max Wundt, Platons Le- rapports de l'être et de la connaissan-
[Yale University Library], vol. I [en ben und Werk, 1914. — U. von Wi- ce d'après P., 1957. — R. E. Cush-
Bélgica, Dinamarca, Inglaterra, Ale- lamowitz-Moellendorff, Platon Sein man, Therapcia: Plato's Conception of
mania, Italia], 1962; vol. Il [en Aus- Leben und seine Werke, 2 vols., 1920; Philosophy, 1958. — P.-M. Schuhl,
tria, Checoslovaquia, F r a n c i a , Ho- 3' ed., 1929; 5" ed., 1959 [con post- Études platoniciennes, 1960. — Glenn
landa, España, y Mss. después de scriptum por B. Snell]. — Paul Na- R. Morrow, Plato's Creían City. A
1GOO en Bélgica, Dinamarca, Inglate- torp, "Platón" (trad, esp.: colección Historical Interprétation of the Laws,
rra, Alemania, Italia. Addenda a vol. Los grandes pensadores, t. I, 1925). 1960. — Morris Stockhammer, Platons
I], en prensa. — P. Friedländer, Platon, 2 vols., Weltanschauung, 1962. — W. G.
De las n u m e r o s a s obras sobre 1928-1930; 2* ed., 3 vols. (I, 1954; Runciman, Plato's Later Epistemolo-
Platón nos limitaremos a s e ñ a l a r Π, 1957; III, 1960). — Α. Μ. Taylor, gy, 1962. — I. M. Crombie, An Exa-
(además de las a n t e s m e n c i o n a - Plato. The Man and his Work, 1927 mination of Plato's Doctrines, 2 vols.,
das): F. Ast, Platons Leben und (del mismo autor, el importante co- 1962-1963. — A estas obras hay que
Schriften, 1816. — George Grote, Pla- mentario A Commentary on Plato's agregar algunas que, aunque no dedi-
to and thé Other Comparions of Só- Timaeus, 1928). — J. Stenzel, Platón, cadas enteramente a Platón, se refie-
crates, 1865. — A. E. Chaignet, La der Erzieher, 1928 (del mismo autor, ren ampliamente a su vida y obra;
vie et les écrits de Platon, 1871. — las obras sobre conceptos platónicos así, la Paideia, de W. Jaeger (tomo
Alfred Fouillée, La philosophie de mencionadas en los artículos DIALÉC- II). — Véase también la bibliogra-
Platon, exposition et critique de la TICA y NÚMERO). — Hans Leisegang, fía de PLATONISMO.
théorie des idées, 1879 (esta obra ha Die Platon-Deutung der Gegenwart,
sido ampliada y reelaborada en suce- 1929. — Luigi Stefanini, Platane, 2 PLATONISMO. Tomado en senti-
sivas ediciones; Cfr. los tomos publica- vols., 1932-1935, 2» ed., 2 vols., 1949. do muy amplio, el platonismo abarca
dos de 1904 a 1912: I: Théorie des Ernesto Grassi, II problema della me- la historia entera de la filosofía. Des-
idées et de l'amour, 1904; II. Esthéti- tafísica platónica, 1932. — H. Gaus, de este punto de vista tiene razón
que, morale et religion platoniciennes, Plato's Conception of Philosophy, Whitehead cuando declara que la
1906; III. Histoire du platonisme et 1937. — René Schaerer, La question historia de la filosofía es una serie
de ses rapports avec le christianisme; platonicienne. Étude sur les rapports de acotaciones a Platón. Si fundimos,
IV. Essais de philosophie platonicien- de la pensée et de l'expression dans además, el platonismo con el neo-
ne, 1912; hay trad. esp. también en les dialogues, 1938 (que debe in- platonismo ( VÉASE ), descubriremos
4 vols., La filosofía de Platón, 1946). cluirse asimismo en la serie sobre la
— D. Peipers, Untersuchungen über cuestión de la cronología). — M. F. sus huellas en muchas manifestacio-
das System Platons, I. Die Erkennt- Sciacca, La metafísica di Platane: I. Il nes de la literatura. En el presente
nistheorie Platons mit besonderer problema cosmológico, 1938 (trad, artículo restringiremos la significa-
Rücksicht auf den Theaitet unter- esp.: P., 1959). — Raphaël Demos, ción del término 'platonismo'; nos li-
sucht, 1874. — Id. id. Ontología Pla- The Philosophy of Plato, 1939. — Al- mitaremos a destacar algunas huellas
tónica, ad notionum terminorumque ban Dewes Winspear, The Genesis of del platonismo en la filosofía occi-
historiam symbola, 1883. — W Lu- Plato's Thought, 1940; 2* ed. revisa-
toslavvski, The Origin and Growth of dental, árabe, judía, bizantina y re-
da. — Richard Robinson, Plato's Ear- nacentista, que no han sido examina-
Platos Logic, 1897. — W. Windel- lier Dialectic, 1941, 2" ed., rev. y
band, Platon, 1898. — D. G. Ritchie, amp., 1953. — Friedrich Solmsen, das —o lo han sido sólo esquemáti-
Plato, 1902. — Alois Riehl, Platon, Plato's Theology, 1942. — R. Schae- camente— en otras partes de este
1905. — C. Fiat, Platon, 1906. — rer, Dieu, l'homme et la vie d'après Diccionario. Así, excluiremos el es-
Paul Shorev, The Uniti¡ of Plato's Platon, 1944. — Hugo Perl, Platon: tudio de lo que podría llamarse la
Thought, 1903. — Id. id., What Pla- sa conception du cosmos, 2 vols., tradición griega ( no bizantina). No
to Said. A Résumé of the Entire Body 1945. — J. Bidez, Eos, ou Platon et
of the Platonic Writings, 1933. — nos referiremos tampoco al platonis-
l'Orient, 1945. — John Wild, Plato's mo de Aristóteles, de los estoicos, de
Paul Natorp, Platos Ideenlehre. Ein- Theory of Man, 1946. — A Koyré,
führung in den Idealismus, 1903 la Academia (v. ) platónica, de los
(trad, esp.: La teoría de las ideas, de Introduction à la lecture de Platon,
1942 (trad, esp.: Introducción a neoplatónicos stricto sensu, y otras
Platón, 1948). — Léon Robin, La manifestaciones platónicas. Elimina-
théorie platonicienne de Îamour, la lectura de Platón, 1947). — M.
Heidegger, Platons Lehre von der remos asimismo el estudio de la sig-
1908. — Id., id., La théorie plato-
nicienne des idées et des nombres Wahrheit, 1947. — Kurt Schelling, nificación del término 'platonismo'
d'après Alistóte. Étude historique et Platon. Einführung in seine Philoso- en expresiones tales como 'el plato-
critique, 1908, reimp., 1962. —Id., id., phie, 1948. — G. C. Field, The Phi- nismo de Husserl', 'el platonismo de
Platon, 1935 (Robin ha traducido tam- losophy of Plato, 1949. — Id., id., Frege', etc. No haremos mención, fi-
bién las obras de Platón en la colección Plato and His Contemperarles, 1953. nalmente, de lo que pudiera haber
La Pléiade, 1950-1952). — Nicolai — P. Kucharski, Les chemins du sa- de platonismo en Spinoza, en Leib-
Hartmann, Platons Logik des Seins, voir dans les derniers dialogues de
Platon, 1949. — E. Hoffmann, Pla- niz, en Kant, en la última fase de la
1909. — C. Ritter, Plato, sein Le- filosofía de Fichte, en Schopenhauer,
ben, seine Schriften, seine Lehre, ton, 1950. — G. Méautis, Platon vi-
I, 1910; II, 1923. (La obra del mis- vant, 1950. — W. D. Ross, Plato's en el idealismo objetivo de la Escue-
mo autor, Die Kerngedanke der pla- Theory of Ideas, 1951. — P. M. la de Marburgo y en otros filósofos
tonischen Philosophie, 1931, puede Schuhl, L oeuvre de Platon, 1954; 3' y tendencias modernos o contemporá-
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neos. En cuanto a las discusiones de ciones neoplatónicas con los princi- de la Iglesia y, desde luego, las ver-
los lógicos contemporáneos en torno pios y las vivencias cristianos. De siones de obras de Proclo, de tan
a las concepciones "platónicas" o "no- Mario Victorino interesan sus tratados decisiva importancia para la difusión
minalistas" de los llamados a veces Contra Arrio y Sobre la generación del platonismo latino; (2) Comenta-
objetos lógicos, han sido debatidas del Verbo divino. En cuanto a San rios antiguos y medievales de los es-
en el artículo sobre la noción de los Agustín, hemos tratado con más de- critos de Platón, tales como el men-
universales ( v. ). talle en el artículo correspondiente cionado Calcidio; los comentarios re-
En el sentido aquí propuesto, el la cuestión de las influencias plató- lativos al Timeo, de fines del siglo xi,
estudio del platonismo equivale al nicas y neoplatónicas que recibió siglo xn y comienzos del xiii (cons-
examen de lo que Raymond Klibans- antes de su conversión al cristianismo. tituidos principalmente por las glosas
ky ha llamado la continuidad de la Los textos en cuestión no sólo son conservadas en manuscritos ) ; el Exa-
tradición platónica ( especialmente importantes para la transmisión a la minatorium in Phaedonem Platonis,
durante la Edad Media. Esta tradi- cultura latina medieval de ideas pla- de Juan Dogget, preboste del King's
ción puede subdividirse en las tra- tónicas, sino también —como ha College, de Cambridge; los comenta-
diciones siguientes: la latina (patrís- puesto de relieve Gilson— para la rios sobre el comentario de Macrobio
tica y escolástica), la bizantina, la formación del vocabulario: Macrobio (entre ellos, uno de Guillermo de Con-
árabe y la judía. A ellas agregaremos y Calcidio, sobre todo —dice Gil- ches); (3) Las traducciones medie-
algunas de las corrientes que más son—, son indispensables para com- vales latinas de los comentarios grie-
claramente han mostrado la huella prender el lenguaje de los platónicos gos sobre Platón, tales como el co-
platónica en la filosofía renacentista. de Chartres ( v . ) . Desde entonces, la mentario de Proclo al Parménides y
Por otro lado, nos limitaremos a men- tradición platónico-neoplatónica no al Timeo (traducidos en parte por
cionar una serie de nombres y de co- fue nunca abandonada (algunos his- Guillermo de Moerbeke); el fragmen-
rrientes; el presente artículo sólo toriadores, como Picavet, creen inclu- to de la traducción de la Teología
pretende ser un índice de filóso- sive que constituye el más importante platónica de Proclo y las notas mar-
fos y cuestiones, con algunos datos elemento griego en el pensamiento de ginales de Nicolás de Cusa a sus
relativos a los textos de Platón trans- la Edad Media): sus hitos principa- manuscritos de Platón y Proclo; (4)
mitidos a lo largo de las tradiciones les son las interpretaciones platoni- Las obras atribuidas a Platón, escri-
mencionadas. Hay que tener en cuen- zantes de algunos textos aristotélicos tas o traducidas al latín hasta el Re-
ta, por lo demás, que en la mayor por Boecio y el esfuerzo realizado por nacimiento, tales como los llamados
parte de los casos la tradición plató- el mismo autor para conciliar a Pla- Conflictus Platonis et Arístotelis de
nica es a la vez neoplatónica, y que tón con Aristóteles, el neoplatonismo anima, el Plato Poeta (o versos atri-
gran parte de lo que se dice bajo el de Juan Escoto Erigena, las influen- buidos a Platón en manuscritos me-
nombre 'platonismo' podría asimismo cias transmitidas por la Escuela de dievales antiguos), el Plato Alchy-
convenir al nombre 'neoplatonismo'. Traductores (v). de Toledo, los su- mista, el Plato Magnus. Como se ad-
Sólo para la mayor comodidad de la puestos platónico-realistas de la filo- vierte, se trata de una enumeración
exposición separamos los dos voca- sofía de San Anselmo, la llamada de los principales elementos que per-
blos, y tratamos en Neoplatonis- Escuela de Chartres, Roberto Grosse- miten entender (desde el punto de
mo (v.) principalmente los neopla- teste, muchos aspectos de la teología vista "literal") la transmisión y difu-
tónicos stricto sensu sin hacer más mística y de la llamada mística es- sión de la tradición latina platónica
que aludir a la tradición platónica peculativa, Alejandro de Hales y, en y neoplatónica. Una vez en posesión
aquí bosquejada. general, el llamado platonismo agus- de estos elementos falta aún, sin em-
I. La tradición latina. Comenzó tiniano (o agustinismo platónico). bargo, averiguar cómo fueron apro-
ésta con varios autores del siglo iv. Desde nuestro punto de vista, sin em- vechados y qué sentido tenía en cada
Mencionamos sobre todo a Macrobio, bargo, nos interesan más especialmen- caso el "platonismo" de los filósofos.
a Calcidio, a Mario Victorino y a te los textos que pueden considerarse II. La tradición árabe. Es difícil
San Agustín. De Macrobio interesa como la base del "Platón latino". precisar sus jalones, pues el platonis-
el comentario sobre el Sueño de Es- Estos textos han sido clasificados por mo y el neoplatonismo están con fre-
cipión (v.) contenido en el libro VI Klibansky en varios apartados de los cuencia mezclados en dicha tradición
de De re publica, de Cicerón. El In cuales extraemos los siguientes: con el muy influyente aristotelismo.
Somnium Scipionis presenta una je- (1) Traducciones antiguas y medie- Los mismos tratados Theologia Aris-
rarquía de seres dominada por el vales latinas de escritos platónicos, totelis (v.) y Líber de causis (v.),
Bien; las ideas platónicas y plotinia- tales como el Timeo (partes traduci- que tan gran influencia ejercieron en
nas están mezcladas en este comenta- das por Cicerón y Calcidio y pasa- la filosofía árabe y, a través de ella,
rio con especulaciones astrales y en jes contenidos en Macrobio), el Me- en la filosofía medieval cristiana,
particular con especulaciones sobre nón y el Fedón en la traducción eran, aunque atribuidos a Aristóteles,
la caída de las almas en los cuerpos de Enrique Arístipo (Henricus Aris- de contenido neoplatónico. Así, en
y su regeneración a través de un pro- tippus), el Parménides (la parte in- ocasiones se creía ser aristotéfico
ceso de purificaciones ascéticas. De cluida en la traducción por Guillermo cuando, de hecho, se defendía el
Calcidio interesa el comentario sobre de Moerbeke del comentario de Pro- platonismo. Ahora bien, la influencia
el Timeo platónico (de hecho, sobre clo al fragmento 126 A - 142 A del platónica y neoplatónica no fue reco-
una parte —17 A - 53 C— del mis- Parménides), las citas de Platón en gida por los filósofos directamente
mo), donde se mezclan las especula- antiguos autores latinos y en Padres de la tradición griega. Siria fue el
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lugar principal de irradiación de la contenido platónico. Plutarco, Porfi- y por la enorme influencia ejercida
cultura helénica no sólo a los árabes, rio y Proclo fueron, entre los plató- por el Pseudo-Dionisio (V. DIONI-
sino a Persia. En 363, San Efrén (ca. nicos, los autores más traducidos y SIO). Deben mencionarse al respecto
308-373) fundó en Edesa (la anti- comentados. Así se desarrolló el pla- los nombres de los tres filósofos de
gua Arros y la moderna Urfa), en tonismo entre los filósofos árabes Gaza —Eneas, Zacarías y Procopio—,
Mesopotamia, una escuela en la cual —casi siempre junto al aristotelismo— así como el de Juan Filopón (en los
se impartían enseñanzas griegas, es- tal como hemos puesto de relieve en siglos vi y vu). En el siglo ix, Focio
pecialmente Aristóteles e Hipócrates. Filosofía árabe (v. ). Entre los pri- y Aretas de Cesárea pueden conside-
San Efrén luchó contra partidarios meros filósofos árabes importantes rarse como continuadores de la tra-
de Maní, de Marción y de Bardesa- que cabe mencionar al respecto se dición, aun cuando Focio fue más
nes, todos ellos activos en dicha zona. hallan Alkindi y Alfarabi. aristotélico que platónico. La teología
Los cristianos, tanto ortodoxos como III. La tradición judía. Por un lado, especulativa del siglo χ se apoyó fuer-
heterodoxos ( principalmente nesto- hay que contar en ella la filosofía temente en el platonismo, especial-
rianos y monofisitas ), daban gran im- judeo-alejandrina, especialmente la mente el del Pseudo-Dionisio y el
portancia a la lengua y cultura grie- elaborada por Filón. Por otro lado, de Máximo el Confesor. Mas un ver-
gas, que les permitían la lectura de el desarrollo del platonismo entre los dadero renacimiento platónico tuvo
los textos neotestamentarios y de los filósofos judíos "medievales" a conse- lugar en el siglo xi, con Miguel Pse-
Padres de la Iglesia. Cuando la escue- cuencia de la influencia ejercida por llos, el cual siguió principalmente
la de Edesa fue cerrada, en 489, los los filósofos árabes. Aquí nos intere- a Porfirio y a Proclo e impulsó desde
sabios nestorianos emigraron de Siria sa este último aspecto, que es e] todos los puntos de vista los estudios
y se trasladaron a Persia (Nisibis y que pertenece propiamente a la "con- platónicos, contribuyendo a la difu-
Gundi-Sapur), donde fueron bien tinuidad de la tradición platónica". sión del platonismo no sólo en Bizan-
acogidos por el Rey persa y donde Mencionamos a tal efecto la obra de cio, sino también en el Occidente la-
difundieron la filosofía aristotélica y los filósofos Isaac Israeli, Abengabiro] tino, en los países árabes, en el Cerca-
la medicina hipocrática. Cuando los y Abensadik. Como en la tradición no Oriente, en Armenia y en Georgia
árabes se extendieron por el Cercano árabe, también en la judía muchas (V. FILOSOFÍA BIZANTINA), Klibansky
Oriente (Edesa fue conquistada en veces los elementos platónicos van señala la conexión que probablemen-
639), los sirios fueron los principales envueltos en elaboraciones aristotéli- te hubo entre este renacimiento pla-
transmisores de la cultura helénica cas; el caso más significado es el tónico y los trabajos de traducción
(V. FILOSOFÍA ÁBABE). Los Abasidas de Maimónides. efectuados en Sicilia durante el si-
protegieron a los sabios sirios, quienes IV. La tradición bizantina. Como glo xii, pero advirtiendo que este as-
tradujeron (del griego al árabe, o del dice B. Tatakis, la disolución de las pecto de la difusión del platonismo
griego al sirio y de éste al árabe) escuelas filosóficas atenienses por Jus- no es todavía suficientemente cono-
muchas obras griegas, principalmen- tiniano en 529 no significó la des- cido. Los contactos entre Bizancio y
te aristotélicas, pero también de ín- aparición de la influencia filosófica el Occidente latino se hicieron, e»
dole platónica (como los tratados helénica y menos aun la desaparición todo caso, cada vez más numerosos
pseudo-aristotélicos antes menciona- de la influencia platónica: no se tra- en virtud de muy diversas circuns-
dos). Las traducciones de textos pla- taba tanto de una oposición al hele- tancias (persecuciones iconoclastas,
tónicos se intensificaron durante el nismo como de un combate contra que llevaron cierto número de hom-
reinado del Califa Mamün, en Bagdad el paganismo. Así, el platonismo si- bres cultos al Occidente, embajadas»
(813-833), cuando el sirio Yahjä ibn guió estando muy vivo dentro de la fi- contactos a consecuencia de las cru-
al-Bitríq tradujo al árabe el Timeo losofía bizantina, gran parte de la zadas, relaciones comerciales, etc.),
platónico. Poco después, el nestoria- cual puede describirse como una por lo que hay que presumir más
no árabe Hunain ibn Ishaq (junto serie de elaboraciones platonizantes influencia bizantina y, por lo tanto,
con miembros de su escuela) tradujo o de intentos de conciliación entre también platónica sobre la Europa
al árabe varias otras obras de Pla- Platón y Aristóteles. Esta tradición occidental cristiana de lo que parece
tón (República, Leyes, Sofista), el co- fue iniciada por los propios miembros a primera vista. Uno de los mejores
mentario de Olimpiodoro y otra vez de la Academia platónica disuelta discípulos de Miguel Psellos, Juan
el Timeo — que ejerció una enorme cuando regresaron de Persia, donde Itálico, se refugió en Italia; muchas
influencia tanto dentro de la cultura los acogió Cosroes I y donde hicieron obras bizantinas o de neoplatónicos
árabe como dentro de la cristiana. para él una traducción persa de los (como Proclo) fueron traducidas a
Durante el siglo χ Yahyâ ibn 'Adï diálogos platónicos. Pero el platonis- la sazón por Roberto Grosseteste y
tradujo las Leyes del sirio al árabe. mo bizantino no consistió solamente Guillermo de Moerbeke. Finalmente,
Otras obras de Platón y comentarios en estudios platónicos de índole li- los platónicos del siglo xv, y en par-
neoplatónicos fueron traducidos en teral — en los cuales destacaron los ticular Plethon, difundieron el pla-
los siglos subsiguientes, hasta que miembros de la Academia, tales como tonismo directamente en Occidente;
hubo en árabe un bastante completo Lido, y Esteban de Alejandría, el la Academia florentina es una de las
Corpus platonicum, que incluía co- cual enseñó filosofía en Constanti- consecuencias de esta difusión.
mentarios de neoplatónicos (muchos nopla. La parte más considerable V. El platonismo renacentista. Lo
de ellos sobre el Timeo), tratados de tal platonismo estuvo constituida último nos lleva a hacer alusión al
pseudos-neoplatónicos y los mencio- por comentarios a escritos neopla- amplio movimiento platonizante en el
nados tratados pseudo-aristotélicos de tónicos —especialmente de Proclo— Renacimiento, tan difuso que es difí-
431
PLA PLA PLA
cil concretar siquiera sus principales ces, un Plato Syrus y un Plato He- grifjsgeschichtliche Untersuchung zum
adalides y escuelas. Nos limitaremos braeus. Han aparecido hasta ahora Platonisnms, 1935. — J. Hessen, Pla-
a mencionar, aparte la indicada Aca- los siguientes tomos. Del Plato Latí- tonismus und Prophetismus, 1939.
demia Florentina, a León Hebreo y, ñus: I Meno interprete Henríco Aris- Sobre el platonismo antiguo: C.
tippo, 1940; II Phaedo interprete Biggs, The Christian Platonists of
sobre todo, a Nicolás de Cusa. Que Henríco Arístippo, 1950; ííí Parme- Alexandría, 1913. — C. Field, Plato
muchos de estos platónicos se consi- nides usque ad finem prímae hypo- and His Contemporaríes, 1930. —
deraban a sí mismos como seguidores thesis nec non Procli Commentaríum W. Theiler, "Die Vorbereitung des
de una ya muy antigua tradición de im Parmenides pars ultima adhuc Neuplatonismus", Problemata, ed. P.
platonismo latino resulta evidente, al inédita interprete Guillelmo de Moer- Friedländer, G. Tacnmann, U. von
entender de Klibansky, por una carta beke, 1953 (contiene el final de la Wilamowitz-Moellendorff, Heft l,
escrita por el más eminente platónico obra de Proclo cuyo original griego 1930. — E. Hoffmann, Platonismus
de la época, Marsilio Ficino, al dar se perdió y fue encontrado por Kli- und Mystik im Altertum, 1935. — P.
bansky en traducción latina medie- Shorey, Platonism Ancient and Mo-
varias normas a un discípulo que le dem, 1938. — H. Cherniss, Aristo-
val). Del Plato Arabus: I Galeni
había pedido instrucciones sobre la Compendium Timaei Platonis, alio- tle's Críticism of Plato and the Aca-
filosofía platónica. Naturalmente, el rumque dialogorum synopsis quae demy, I, 1944. — Id., id., The Rid-
platonismo del tránsito de la Edad extant fragmenta, 1951; ÍI Alfarabius. dle of the Early Academy, 1945. —
Media al Renacimiento no puede ol- De Platonis Philosophia, 1943; III Al· Ph. Merlan, From Platonism to Neo-
vidar a los poetas —en particular a farabius Compendium Legum Plato- platonism, 1953. — W. K. C. Guthrie,
Petrarca—, pero ello nos llevaría de- nis... latine vertit Fr. Gabrieü, 1952. O. Gigon, H. I. Marrou et al, Recher-
masiado lejos de nuestro propósito. Como introducción al Corpus se ha ches sur la tradition platonicienne,
Indicamos a continuación los co- publicado el volumen de R. Klibans- 1958 [Entretiens sur l'antiquité clas-
mentarios escritos por filósofos neo- ky, The Contínuity of the Platonic sique (Fondation Hardt), 3] [Para el
platónicos sobre varios diálogos de Tradition duñng the Mídale Ages. platonismo en la época de Cicerón, en
Platón, según diversas ediciones, la Outlines of a Corpus Platonicum Me- el pensamiento cristiano antiguo, en
mayor parte de ellas críticas. El Cor- dii Aevi, 1939, 2»., ed., 1951. San Clemente de Alejandría, en la fi-
pus platonicum medieval se basa en Sobre las traducciones de autores losofía islámica, etc.]. — J. C. M. Van
gran parte en los citados comentarios. griegos al sirio, árabe, armenio y Winden, Calcidius on Matter. His
Proclo: in Platonis Alcibiadem com- persa, y sus comentarios (incluye Doctrine and Sources. A Chapter in
mentant, ed. V. Cousin, 2' ed., 1864; asimismo la tradición aristotélica) : the History of Platonism, 1959 [Phi-
in Platonis Parmenidem commentant, J. G. Wenrich, De auctorum grae- losophia antiqua, 10]. — James K.
ed. V. Cousin, 2' ed., 1864; in Pla- corum versionibus et commentants Feibleman, Religious Platonism. The
tonis Rem Publicam commentant, ed. syriacis, arabicis, armenicis, persicis- Influence of Religion on Plato and the
G. Kroll, 2 vols., 1899-1901; in Pla- que commentario, 1842. — M. Stein- Influence of Plato on Religion, 1960.
tonis Timaeum comentarii, ed. E. schneider, "Die arabischen Ueber- — E. Hoffmann, Platonismus und
Diehl, 3 vols., 1903-1906; in Platonis setzungen aus dem Griechischen", christliche Philosophie, 1960. — Do-
Cratylum commentant, ed. G. Pas- Centrdblatt für Bibliothekwesen, 6 menico Pesce, Idea, numero e anima.
quali, 1908. Además, los in theolo- (1889), Beiheft 5; 10 (1893), Bei- Primi contributi a una storia del pla-
giam Platonis libri sex, ed. Portus, heft 12; Virchows Archiv, 124 ( 1891) tonismo nell'antichità, 1961. — Véase
1618. — Damascio: Dubitationes et 115-36; 268-96; 455-87; ZDMG también bibliografías de ACADEMIA
solutiones de primis principiis, ed. C. 50. (1897), 161-219; 337-417. — M. PLATÓNICA. NEOPLATONISMO.
Ruelle, 2 vols., 1889 (la obra de Bouyges, "Notes sur des traductions Sobre el platonismo medieval y re-
Damascio está basada en un comen- arabes d'auteurs grecs", APh. 2 nacentista: Ch. Huit, "Le platonisme
tario al Parmenides). — Olimpiodo- (1924), 350-371. — M. Meyerhoff, à la fin du moyen âge", Annales de
ro: in Platonis Alcibiadem commen- "On thé Transmisson of Greek and philosophie chrétienne, LX (1890)
tant, ed. F. Creuzer, en Initia philo- Indian Science to the Arabs", Isl. LXV-LXVII (1895-1897). — Id., id.!
sophiae ac theologiae ex Platonicis Cuit. 11 (1937), 17-29. — Otras in- "Le platonisme pendant la Renais-
fontibus ducta, vol. II, 1821; in Pla- formaciones históricas y bibliográfi- sance", ibid., 1895-1898. — G. Ta-
tonis Philebum Scholis, en la edición cas en las obras de M. Horten, B. rozzi, La tradizione platónica nel
del Filebo, por G. Stallbaum, 1826; Tatakis, M. de Wulf, E. Gilson, M. medioevo, 1892. — Clemens Baeum-
in Platonis Phaedonem Scholia, ed. Grabmann y otros autores menciona- ker, Der Platonismus im Mittelalter,
W. Norvin, 1912; in Platonis Geor- das en FILOSOFÍA. ÁRABE, FILOSOFÍA 1916. — E. Hoffmann, Platonismus
giern Scholia, ed. W. Norvin, 1936. BIZANTINA, FILOSOFÍA MEDIEVAL. und Mittelalter, 1926. — Id., id., op.
— Calcidio: in Platonis Timaeum Véase también TRADUCTOBES DE TO- cit. en párrafo supra. — B. Kieszkow-
commentant«, ed. J. Wrobel, 1876. LEDO (ESCUELA DE). ski, Studi sul platonismo nel Rinasci-
— Hermias de Alejandría: in Plato- Sobre el platonismo en general y mento, 1936. — J. Santeler, Der Pla-
nis Phaedum Scholia, ed. P. Cou- sobre la historia general del platonis- tonismus in der Erkenntnislehre des
vreur, 1901. — Otros Scholia: en mo: H. von Stein, Sieben Bücher zur hl. Th. von Aquin, 1939. — J. Koch,
Platonis Opera Omnia, ed. C. Fr. Geschichte des Platonismus, 3 partes, Platonismus im Mittelalter, 1948 [Köl-
Hermann, 1856 y sigs, (rééd., 1921- 1862-1875.—W. Pater, Plato and Pla- ner Universitätsreden, 4]. — Eugenio
1936), Vol. VI, y los editados por tonism, 1895 (trad, esp.: Platón y el Garin, "Per la storia della tradizione
F. D. Alien, J. Burnet, C. P. Parker, platonismo, 1945). — J. Burnet, Pla- platónica medioevale", Giornale críti-
W. C. Green, publicados por la Ame- tonism, 1918. — A. E. Taylor, Pla- co della filosofía italiana, XXVIII
rican Philosophical Association (Ha- tonism and lis Influence, 1924 (trad, (1949), 125-50. — Id., id., Studi sul
verford, Pa., USA), 1938. esp.: El platonismo y su influencia, platonismo médiévale, 1958 [Quader-
El Corpus platonicum, dirigido por 1950). — K. Gronau, Platons Ideen- ni di letteratura e d'arte raccolti da
Klibansky, contiene un Plato Latinua lehre im Wandel der Zeiten, 1930- Giuseppe de Robertis, 7] [especial-
y un Plato Arabus —y, como apéndi- 1931. — H. Willms, Eikon. Eine be- mente para el platonismo en el siglo
432
PLE PLE PLE
xn]. — P. O. Kristeller, The Classics léctica; el papel que desempeña la nuidad esencial a encajar con la capa
and Renaissance Thougth, 1955 [Mar- evolución social y las relaciones eco- espiritual, y lo empírico se inserta
tin Classical Lectures, serie 15], nue- nómicas de producción no debe ser gradualmente con lo no empírico. Per-
va ed., rev., con el título: Renaissance descuidado, sino, por el contrario, mite asimismo integrar otros elemen-
Thought. The Classic, Scholastic, and destacado al máximo. En su teoría del tos que habían sido artificialmente se-
Humanistic Strains, 1961, especial- conocimiento, Plejanov defendió el parados: el sujeto y el objeto, el orga-
mente Cap. II. — Id., id., Studies in
Renaissance Thougth and Leiters, realismo, pero mientras Lenín llevó nismo y el contorno, y, finalmente, el
1956. — H. J. Henle, S. J., Saint Tho- éste a un extremo, Plejanov adoptó mundo natural y el mundo cultural.
mas and Platonism. A Study of the la llamada teoría jeroglífica según la Obras: Die wissenschaftliche Idee,
Plato and Platonici Texts in the Writ- cual las sensaciones no son reproduc- 1913 (La idea científica). — Vom
ings of Saint Thomas, 1956. — F. ciones de la realidad, sino que repre- Anfang als Prinzip der Bildung trans-
Massai, Pléthon et le platonisme de sentan simbólicamente esta realidad. zendentaler Wahrheit (Begriff der
Mistra, 1956. — Tullio Gregory, Pla- Por este motivo la epistemología de kritischen R e f l e x i o n ) , 1917 (Dis.)
tonismo médiévale. Studî e ricerche, Plejanov fue combatida por Lenín y (Del comienzo como principio de la
1958 [especialmente para el siglo xi]. formación de la verdad trascendental
otros marxistas, los cuales acusaron [Concepto de la reflexión crítica}). —
— R. Klibansky, op. cit. supra. —
Véase bibliografía de CHAHTRE (ES- a dicho autor de idealismo. Krisis der transzendentalen Wahrheit,
CUELA DE), ACADEMIA FLORENTINA. Obras principales: K. voprosy o 1918 (Crisis de la verdad trascenden·
Sobre el platonismo moderno y con- razvitii monistitchéskovo vzgláda na tal). — Die Einheit der Sinne, 1923
temporáneo, P. Shorey, op. cit. supra. istoriú, 1895 (Sobre el problema del (La unidad de los sentidos).—Grund-
— J. H. Muirhead, The Platonic Tra- desarrollo de la concepción monista linien zu einer Aesthesiologie des Gei-
dition in Anglo-Saxon Philosophy, de la historia). — Otchérki po istorii stes, 1923 (Líneas fundamentales para
1931. — Ernst Cassirer, Die platoni- materializma, 1896 (Ensayos sobre la una estesiología del espíritu). — Gren-
sche Renaissance in England und die historia del materialismo). — Osnob- zen der Gemeinschaft, 1924 (Limites
Schule von Cambridge, 1932. — H. nté voprosí marksizma, 1917 (Proble- de la comunidad). — Die Stufen des
Gauss, La tradition platonicienne dans mas fundamentales del marxismo). — Organischen und der Mensch, 1928
la pensée anglaise, 1948. — Para un Obras reunidas: Sotchinéniá, ed. por (Los grados de lo orgánico y el hom-
curioso renacimiento del platonismo D. Riazanov, 26 vols., 1923-1925. — bre). — Macht und menschlicher Na-
como base para oponerse a una "ola (Trad, esp., Obras escondas, 2 vols., tur, 1931 (Poder y naturaleza huma-
criminal": Paul R. Anderson, Plato- 1963. I. Contribución al problema del na). — Die geistigen Voraussetzun-
nism in the Midwest, 1963. — V. tam- desarrollo de la concepción monista gen der deutschen Gegenwart, 1935
bién E. Horneffer, Der Platonismus de la historia; La concepción mate- (Los supuestos espirituales del presen-
und die Gegenwart, 1920, 3».ed., 1927 rialista de la historia; Acerca del papel te alemán). — Lachen und Weinen,
PLAUSIBLE. Véase PROBABILISMO. de la personalidad en la historia; Es- eine Untersuchung nach den Gren-
bozos de historia del materialismo zen menschlichen Verhaltens, 1941,
PLEJANOV (GEORGIY VALEN- (Holbach, Hélvetio, Marx); Cuestiones 2" ed., 1950 (trad, esp., La risa y el
TINOVITCH) (1857-1918) nac. en fundamentales del marxismo; Materia- llanto, 1960). — Zwischen Philoso-
Lipetzk (antigua gobernación de lismo militante. II. El socialismo y la phie und Gesselschaft. Ausgewählte
Tambof, en la Rusia Central), fue uno lucha política; Acerca del "factor eco- Abhandlugen und Vorträ, 1953 (En-
de los más destacados representantes nómico"; Bernstein y el materialismo; tre la filosofía y la sociedad. Artículos
del marxismo ruso. Al principio traba- Kant contra Kant o el legado espiri- y conferencias escogidos).
jó con Lenín, colaborando en el perió- tual del Sr. Bernstein; Crítica de nues- PLETHON (GEORGIOS GEMIS-
dico publicado en Suiza Iskra (La tros críticos; Cartas sin dirección; El
arte y la vida social; Enrique Ibsen; THOS) (1389-1464) nac. en Cons-
Chispa), pero se separó de él durante La literatura dramática y la pintura tantinopla (y, según algunos, en Mis-
el congreso del partido social-demó- francesa del siglo XVIII desde el pun- tra, cerca de Esparta), se trasladó a
crata de 1903, adhiriéndose al grupo to de vista de la sociología; El hijo del Italia, en el séquito imperial de Juan
menchevique, del cual se separó tam- Dr. Stockman; La ideología del pe- VII Paleólogo, en ocasión del Concilio
bién luego. Plejanov se ha distinguido queño burgués de nuestros tiempos. de Ferrara. Trasladado éste a Floren-
por sus trabajos de exposición y aná- Véase M. I. Sidorov, A. F. Okulov cia, Plethon comenzó, hacia 1438, a
lisis del marxismo. Su filosofía gene- et al., arts, sobre Plejanov en Voprosí
Filosofa, VI (1956), 11-113. — W. dar en dicha ciudad lecciones de filo-
ral no se distingue esencialmente del A. Fomina, Die philosophischen An- sofía platónica, las cuales constituye-
materialismo dialéctico y el mate- schauungen G. W. Plechanowas, 1957. ron la base de la Academia floren-
rialismo histórico tales como fueron PLESSNER (HELMUTE) nac. tina (VÉASE) que fundo Cosme de
elaborados por Marx y Engels; a di- (1892) en Wiesbaden, profesor en Co- Mediéis. Su platonismo ( cambió in-
ferencia de este último, sin embargo, lonia (1926-1933) y luego en Gro- clusive su nombre Gemisthos por el
Plejanov subrayó considerablemente ninga (Holanda), ha sometido a crí- de Plethon, más cercano al del filó-
el papel dependiente de las superes- tica el método trascendental, pero no sofo) era, en rigor, una mezcla de
tructuras, idea que confirmó a tra- para eliminarlo completamente, sino doctrinas platónicas, neoplatónicos,
vés de sus estudios de historia social. para integrarlo en lo posible con lo neopitagóricas e inclusive —no obs-
Según Plejanov, el materialismo an- más válido del método fenomenoló- tante su conocida oposición al Esta-
terior a Marx (por ejemplo, el mate- gico. Tal integración permite, a su girita— aristotélicas. Se trataba, en
rialismo francés del siglo xvín) es entender, subrayar el carácter a la vez último término, de un emanatismo
una concepción de la realidad que unitario, continuo y gradual de la neoplatonizante al cual debía subor-
contiene verdades fundamentales, realidad humana, en la cual la capa dinarse, por lo menos intelectualmen-
pero debe ser completada por la dia- sensible-orgánica pasa sin disconti- te, el cristianismo. Los esfuerzos para
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PLO PLO PLO
establecer una distinción entre el pla- miembros de la Casa imperial. Tal que puede fundar las realidades que
tonismo y el aristotelismo se referían, confluencia de discípulos de los lu- a ella se sobreponen. De ahí que
pues, más bien al aspecto "religioso" gares más diversos, aunque todos todo ser diverso Jenga como.principio
que al aspecto "filosófico-técnico". ellos de las clases más elevadas, era y fundamento, como modelo al cual
Ahora bien, el emanatismo no es algo característico de la filosofía de aspira, una unidad superior, de modo
para Plethon del todo incompatible este período en el mismo sentido en análogo a como el cuerpo tiene su
con cierto "creacionismo", pero este úl- que lo era el cosmopolitismo aristo- unidad superior en el alma. La uni-
timo se refiere sólo a la materia, en crático del estoicismo imperial. Las dad es, ante todo, un principio de
tanto que las almas han surgido por enseñanzas de Plotino no se desenvol- perfección y de realidad superior, si
emanación de las ideas que, a su vez, vieron, por otro lado, sin las más vio- no la perfección y la realidad misma,
son emanaciones de lo Uno o de Dios. lentas controversias; a la entusiasta pues lo Uno no debe concebirse ex-
El tratado sobre la diferencia entre aceptación por parte de sus discípulos clusivamente como una expresión nu-
las doctrinas de Aristóteles y de Pla- se yuxtaponían las críticas y las que- mérica, sino como una esencia supre-
tón, Περί ων Αριστοτέλης ιυρος Πλά- jas procedentes sobre todo de los pla- mamente existente, como el divino
τωνα διαφέρεται, compuesto en Floren-
cia, fue impreso en griego (1541) y tónicos de Atenas, que acusaban a principio del ser. Ahora bien, si lo
en latín ( 1574. Este tratado fue com- Plotino de arbitrario y de plagiario y Uno es el principio, no es la realidad
pletado por el autor al trasladarse de que le echaban en cara el imitar sin única, aun cuando sea lo único que
Florencia a Mistra con tres libros más las doctrinas de Numenio de pueda llamarse con toda propiedad
Νομών συγγραφή (Código de las Leyes), Apamea, que por algunos (por ejem- real y absoluto. Lo Uno no es lo
en los que daba los fundamentos de plo, K. S. Guthrie) es considerado co- único, porque funda justamente la di-
su renovación religiosa del paganismo. mo el verdadero padre del neoplato-
El primero de estos tres libros era un nismo. Contra semejantes acusaciones versidad, aquello que de él emana
Περί ειμαρμένης (Sobre el destino) o como pueden emanar de lo real la
compendio de los principios de Zo- se defendieron sus discípulos, en par- sombra y el reflejo, los seres cuya
roastro y Platón; fue publicado en ticular Porfirio y no menos Amelio, forma de existencia no es la eterna
griego (1722) y en latín (1824). Su quien redactó un tratado Sobre la di- permanencia en lo alto, recogiendo en
Περί αρετών (De las virtudes) se pu- ferencia entre el sistema de Plotino y su ser toda existencia, sino la caída,
blicó en trad, latina en 1552. Edi- el de Numenio. De tales luchas no la distensión de la primitiva, perfec-
ción de obras en Migne, P. G. CLX. estuvo exenta la escuela en la misma ta y originaria tensión de la realidad
— Véase W. Gass, Gennadius und Roma, y de ello da fe, entre otros
Pletho, 1844. — Fritz Schnitze, G. G. suma. Pues lo Uno vive, por así de-
Plethon, 1871. — J. W. Taylor, Pie- hechos, la discusión entre el citado cirlo, en absoluta y completa tensión,
thons Criticism of Plato and Aristotle, Amelio y Longino, que tuvo durante recogido sobre sí mismo y recogiendo
1921. — F. Masai, Pléthon et le pla- un tiempo a Amelio y Porfirio como con él a la realidad restante. El doble
tonisme de Mistra, 1956. discípulos en su propia escuela. La movimiento de procesión y conver-
PLOTINO (205-270), nació en Li- filosofía de Plotino no queda, empe- sión, de despliegue y recogimiento es
cópolis (Egipto) y, según cuenta su ro, agotada con la indicación de que la consecuencia de esa posición de
discípulo y biógrafo Porfirio, fue es el fundador del neoplatonismo toda realidad desde el momento en
arrastrado a la filosofía por Ammonio (VÉASE). En rigor, más que a Plotino que se presenta la Unidad suprema
Saccas, que profesaba en Alejandría mismo conviene este nombre a cual- y, en el polo opuesto, la nada: la
y que tuvo como discípulos, no sólo quier otra de las tendencias que flore- perfección engendra por su propia
a Plotino, sino a Herennio y Orígenes cieron contemporáneamente, no sólo naturaleza lo semejante, la copia y el
(el neoplatónico, no el cristiano). Tras porque la notoria originalidad de Plo- reflejo, que subsisten gracias a estar
once años de estudios en la escuela tino hace insuficiente tal denomina- vueltos contemplativamente hacia su
de Ammonio se dirigió hacia Siria y ción, sino porque más que una síntesis modelo originario. Sólo en este sen-
Persia con el ejército del emperador y renovación del platonismo hay en tido puede decirse, pues, que la su-
Gordiano, pero al retirarse éste se Plotino una síntesis, una renovación y prema Unidad contiene pqtencial-
refugió en Antioquía, de donde pasó una recapitulación de la historia ente- mente lo diverso, pues lo Uno no es
hacia 245 a Roma. En la capital del ra de la filosofía griega. Esta recapi- la unidad de todas las potencias, sino
Imperio fundó su propia escuela, en tulación fue llevada a cabo, por lo la realidad que las contiene a todas
la que profesó casi hasta el fin de pronto, en forma triple: con la es- en ' cuanto potencias. Lo Uno es
su vida, escribiendo sólo en fecha peculación sobre lo IJno, con la me- pues, fundamento de todo ser, reali-
muy tardía los cincuenta y cuatro ditación sobre la participación y so- dad absoluta y, a la vez, absoluta
tratados, recopilados por Porfirio en bre las naturalezas inteligibles y su perfección. Lo diverso no está rela-
seis Encadas o novenas, por conte- relación con las sensibles, y con el cionado con lo Uno al modo como la
ner nueve tratados cada una. Los dis- examen de la idea de emanación. La- forma aristotélica insufla su realidad
cípulos inmediatos de Plotino, aparte unidad es para Plotino expresión de¡ a la materia, porque lo Uno es subs-
Porfirio, fueron, entre otros, Amelio la perfección y de la realidad: "todos tancia en cuanto entidad que nada
de Etruria, el médico alejandrino los seres —dice—, tanto los primeros necesita para existir, excepto ella mis-
Eustaquio, que cuidó al maestro en como aquellos que reciben tal nom- ma. Lo diverso nace, por consiguien-
el momento de su solitaria muerte, el bre, son seres sólo en virtud de su te, a causa de una superabundan-
poeta Zótico, el médico Zeto, de ori- unidad". La unidad del ser es su cia de lo Uno, como la luz se derra-
gen árabe, y algunos senadores, lle- último fundamento, lo que constituye ma sin propio sacrificio de sí misma.
gando su influencia hasta los propios su realidad verdadera y a la vez lo Esta relación de lo Uno con lo di-
434
PLO PLO PLO
verso es, propiamente hablando, una mo término, en la Unidad suprema. sobre todos los demás, sobre el desor-
emanación (VÉASE) en la cual lo Por eso Plotino llega a "justificar" los den, la génesis, la dispersión y el
emanado tiende constantemente a males efectivamente existentes en este tiempo. Todo lo que no sea contem-
mantenerse igual a su modelo, a iden- mundo en tanto que componen la plación resulta, así, una debilitación
tificarse con él, como el mundo sen- armónica totalidad del universo. Sólo de ella, una mera sombra. Imitado-
sible tiende a realizar en sí mismo el mal absoluto y pretendidamente ra de los dioses en la tierra, el alma
los modelos originarios y perfectos de autónomo queda fuera de su cuadro, del sabio (del sabio neoplatónico)
las ideas. De lo Uno, de esa unidad precisamente porque semejante mal consigue por la purificación y la con-
suma, desbordante e indefinible, nace es un puro no ser. templación ser lo que realmente es:
por emanación la segunda hipóstasis, La misión del filósofo no es, así, el reflejo exacto y fiel de la razón
lo Inteligible. Éste no es ya la abso- tanto aniquilar lo sensible como vivir universal.
luta indiferenciación que caracteriza en él como si estuviera de continuo La primera edición de Plotino fue
lo Uno, la unicidad absoluta anterior orientado hacia lo inteligible. El nor- la traducción latina de Marsilio Fi-
a todo ser, sino el Ser mismo o, como te de la vida del sabio es el "más cino (Florencia, 1492; reimpresa en
dice Plotino, la Inteligencia (nous). allá" donde reina lo Uno e irradia su 1540 y 1559). En griego y latín apa-
La identificación del Ser inteligible recieron las Eneadas en Basilea (1580
realidad sobre el resto del universo. y 1615). Edición griega con la tra-
con la Inteligencia es la identifica- La realidad corporal y de aquí abajo ducción de Ficino por D. Wytten-
ción del ser con el pensar, la racio- no queda propiamente suprimida, sino bach, G. H. Moser y F. Creuzer
nalización completa del ente. Lo Uno transfigurada. Para conseguirlo en (Oxford, 1835), y por Creuzer y Mo-
contempla lo Inteligible, el cual es, toda su plenitud, el sabio tiene que ser (París, 1855). Entre las ediciones
a su vez, producto de esta misma huir de toda dispersión y evitar con- más recientes figuran la de Bréhier
contemplación. Por emanación de lo fundir lo que no es más que semirreal (7 vols., 1924-1938), considerada hoy
Inteligible surge la tercera hipóstasis, como filológicamente poco segura;
con la plena realidad. Lo mismo que las de V. Cuento (vol. I. Enn. i-ii,.
el Alma del Mundo (v.), división de el tiempo debe concebirse como reco- vol. II, Parte I, Enn. i-iv, 1949; vol.
lo Inteligible y principio de formación gido en la eternidad (VÉASE), el cuer- III, Parte 2, versión de Enn. v-vi y
del mundo sensible, el cual es, por po y lo sensible deben contemplarse bibliografía por B. Marien, 1949) y
lo tanto, visión del alma, producto como residiendo en lo inteligible, vol. III, Parte I, Enn. v-vi, 1949) y
de su contemplación y realización de atraídos por él y modificados por él. G. Faggin (Enn. I, 1947; II-III,
su potencial variedad. El Alma anima De este modo lo sensible y lo tempo- 1948), con texto y aparato crítico
y unifica todo ser; le hace partícipe, ral, que por sí mismos son perturba- muy mejorados. La edición definitiva
en la medida de su facultad, de la ciones del bien y del orden, pueden es la de Paul Henry y H. R. Schwy-
libertad que solamente lo Uno posee zer, Opera, I [Porphyrii Vita Plotini;
manifestarse como bellos y ordenados. Enn., I-III], 1951; II [Enn., IV-V],
de un modo absoluto, pues única- Más todavía: lo sensible podrá ser 1959. — Además de la traducción de
mente lo Uno es libertad real y com- instrumento por medio del cual se Bréhier, existen al francés traduccio-
pleta autarquía. En un grado inferior alcance lo inteligible y, con ello, esa nes de M. N. Bouillet (1857-61) y
de esta serie de emanaciones se en- felicidad completa que sólo es dada Abbé Alta (1924-26). Traducciones
encuentra la materia sensible, que a al sabio que sabe cómo retirarse y alemanas de H. F. Müller (1878-1880)
diferencia de la materia (VÉASE) in- "dónde" retirarse. La propia razón y de R. Harder (1930-37), esta última
teligible, puede ser equiparada con discursiva no debe ser desdeñada; estimada como de consulta indispensa-
lo indeterminado por principio, con el tiene que ser hábilmente utilizada, ble. Hay traducción inglesa de Mac-
receptáculo vacío, con la sombra y pues a través de ella puede llegarse kenna. En español ha comenzado a
el no ser. La pura materia sensible publicarse una traducción de D. Gar-
a la intuición intelectual de lo que cía Bacca (I, 1948), antecedida por
es, además, el mal (VÉASE), el rever- es (y es uno), a la contemplación un tomo aparte: Introducción gene-
so metafísico de la medalla en cuyo pura y al éxtasis. ral a las Eneadas, 1948. Los comen-
anverso brilla eternamente lo Uno per- Emanación de las hipóstasis, proce- tarios de García Bacca, añadidos a
fecto y absolutamente bueno. Pertur- sión (VÉASE) de las mismas y con- las notas de Bréhier a su edición, a
bación del sumo Orden, el mal o la versión en lo Uno son, por lo tanto, las de Harder y a los comentarios de
materia enteramente sensible son a la los conceptos capitales de la filosofía Cuento y de Giuseppe Faggin (quien,
vez los principios de la absoluta mul- plotiniana. Sin ellas es imposible com- además, ha dedicado un tomo a Ploti-
no, 1945), constituyen, con los tra-
tiplicidad y dispersión. Ello no signi- prender por qué el sabio debe tras- bajos de P. Henry, C. Carbonara y E.
fica que todo lo sensible sea por sí cender siempre sus propias limitacio- R. Dodds (Cfr. infra), la mejor in-
mismo absolutamente malo; aunque nes y en vez de recogerse egoísta- troducción al estado presente de las
inspirado por el deseo de unidad y mente en sí mismo orientarse hacia investigaciones plotinianas. Para bi-
de recogimiento en sí mismo, el uni- el orden eterno del universo. Ahora bliografía, véase Bert Marien, Biblio-
verso descrito por Plotino no produce, bien, la purificación (conseguida casi grafía critica degli studi Plotiniani,
como el propio filósofo se complace siempre por el constante ejercicio de 1949.
en decir, un sonido único. Es una la intuición intelectual) es para ello Obras sobre Plotino: C. H. Kirch-
armonía regida por la unidad y por un elemento indispensable. Al purifi- ner: Die Philosophie des Plotin,
1854. — Emil Brenning, Die Lehre
la aspiración a convertirlo todo en carse, el alma asciende por la escalera
vom Schönen bei Plotin, in Zusam-
ella, esto es, por el deseo que tiene que conduce hacia la unidad supre- menhange seines Systems dargestellt.
toda realidad de verse y contemplarse ma: el punto de vista del ser (del ser Ein Beitrag zur Geschichte der Aesthe-
en cada unidad superior y, en últi- eterno y uno) acaba por predominar tik, 1864. — Arthur Richter, Neupla-
435
PLO PLO PLU
tonische Studien (1. Uéber Leben und mondo sensibile, 1938; II. II mondo seorsim editae, nunc ab ipso anclote
Geistesentwicklung des Plot in; 2. dette cose umane e dette ipostasi eter- recognitae et passim emendatae, 1781.
Platins Lehre vom Sein und die me- ne, 1939). — C. Becker, Plotin und — Trabajos lógicos en: Sammlung der
taphysische Grundlage seiner Phi- das Problem der geistigen Aneig- Schriften, welche den logischen Kal-
losophie; 3. Die Theologie und Phy- nung, 1940. — A. H. Armstrong, The kül des Herrn Prof. Ploucquet betref*
sik des Platin; 4. Die Psychologie des Architecture of thé Intelligible Uni- fen, mit neuen Zusätzen, ed. A. F.
Platin; 5. Die Ethik 'des Platin), versé in the Philosophy of Plotinus, Bock, 1766 (incluyendo: Methodus
1864-67. — H. F. Müller, Ethices 1940. — Id. id., The Real Meaning tarn demonstrando directe omnes syllo-
Plotinis lineamenta, 1867 (Dis.) (otros of Plotinus'Intelligible World, 1949. gismorum species, quam vitia formae
trabajos del mismo autor, especial- — P. J. Jensen, Plotin, 1948. — J. detengendi ope unius regulae, 1763 y
mente en Philosophische Monatshef- Katz, Ploiinus' Search for the Good, Methodus calculandi in logicis, prae-
te). — H. von Kleist, Plotinische 1950. — M. de Gandillac, La sagesse missa commentatione de arte charac-
Studien. I. Studien zur 4 Enneade, de Plotin, 1952. — P. V. Pistorius, teristica, 1763). — Véase P. Borns-
1883 (otros trabajos del mismo autor Plotinus and Neoplatontsm, 1952. — tein, G. Ploucquets Erkenntnistheorie
sobre Plotino en varias revistas). — J. Trouillard, La procession ploti- und Metaphysik, 1898 (Disc). — K.
A. Matinée, Platon et Platin, 1879. nienne, 1955. — id., id., La purifi- Aner, G. Ploucquets Leben und Leh-
— M. Besobrasof, Ueber Platins cation plotinienne, 1955. — W. Him- ren, 1909 [Abhandlungen zur Philo-
Glückseligkeitslehre, 1887. — L. Pi- merich, Die Lehre des Platins von der sophie und ihrer Geschichte, 33]. —·
synos, Die Tugendlehre des Platins Selbstverwirklichung des Menschen, Rülf, G. Plouquets Urteilslehre, 1922
mit besonderer Berücksichtigung der 1959 [Forschungen zur neueren Phi- (Dis.). — Para las contribuciones de
Begriffe des Bösen und der Katharsis, losophie und ihrer Geschichte, 13]. Ploucquet a la lógica: C. I. Lewis,
1895 (Dis.). — F. Picavet, Platin et — E. R. Dodds, W. Theiler, P. Henry A Survey of Symbolic Logic, 1918,
les mystères d'Eleusis, 1903. — Karl et al., Les sources de Plotin, 1960 Cap. I. '
Horst, Platins Aesthetik. Vorstudien [Entretiens sur l'antiquité classique
zu einer Neuuntersuchuns, I, 1905. PLURALIDAD DE FORMAS.
(Fondation Hardt), 5]. — C. Rutten, Véase AGUSTINISMO, FORMA.
— K. Alvermann, Die Lelire Platins Les catégories du monde sensible dans
von der Allgegenwart des Göttlichen, les Ennéades de Plotin, 1961. PLURALISMO. Como doctrina se-
1905 (Dis.). — Arthur Drews, Platin gún la cual el mundo está compuesto
und der Untergang der antiken Welt- PLOUCQUET (GOTTFRIED)
(1716-1790) nació en Stuttgart. Pro- de realidades independientes y mu-
anschauung, 1907. — H. A. Over- tuamente irreductibles, el pluralismo
street, The Dialectics of Plotinus, fesor (1750-1782) en la Universidad
de Tubinga, fue uno de los discípulos se opone al monismo. Como tesis so-
1909. — K. S. Guthrie, Plotinus, His
Life, Times and Philosophy, 1909. — de Wolff y uno de los miembros de bre la realidad total, el pluralismo
F. Lettich, Della sensazione al pen- la llamada escuela de Leibniz-Wolff. es una teoría metafísica; se presenta
siero nella filosofía di Plotino, 1911. Uno de los problemas que más le como monopluralismo cuando sostie-
— G. Dreas, Die Usia bei Platin, ocupó fue el de la composición de ne la independencia de las realida-
1912 (Dis.). — B. A. G. Füller, The des, pero no niega que exista, directa
Probkm of Evil in Plotinus, 1912. — las substancias; después de rechazar
la teoría monadológica, consideró más o indirectamente, una interacción;
H. F. Millier, "Plotinische Studien", como pluralismo absoluto cuando,
Hermes, XLVIII (1913), 408-25; plausible un dualismo de tipo carte-
XLIX (1914), 70-89; LI (1916), siano, pero con el fin de solucionar sosteniendo a la par la mutua irre-
97-119. — W. R. Inge. The Philo- las cuestiones que éste plantea se ductibilidad y la falta de interacción,
sophy of Plotinus, 2 vols., 1918, 3* aproximó a algunas de las posiciones no ve en lo real ninguna posibilidad
«d., '2 vols., 1948 [Gifford Lectures ya mantenidas por el ocasionalismo, de articulación y deja al azar todo
1917-1918]. — Max Wundt, Platin, y luego a la doctrina del llamado enlace o asociación entre los elemen-
1919.—Fritz Heinemann, Platin, 1921 tos dispersos; como pluralismo armó-
(del mismo autor: "Die Spiegeltheorie influjo físico. Sus ideas metafísicas
culminaron en una especie de feno- nico cuando, sin dejar de mantener
der Materie als Korrelat der Logos-
Ticht-Theorie bei Plotin", Philologus, menalismo idealista. Plouquet se dis- la independencia y la ausencia de
LXXX (1926], 1-17. — Georg Mehlis, tinguió en el trabajo lógico en el interacción, afirma la existencia de un
Plotin, 1924 (trad, esp., 1931). — E. sentido de la characteristica univer- principio cualquiera capaz de articu-
Bréhier, La philosophie de Plotin, salis leibniziana y es considerado hoy lar las realidades en una jerarquía.
1928, nueva ed., 1961 (trad, esp.: como uno de los precursores de la El pluralismo se ha manifestado en
La filosofía de Plotino, 1953). — G. múltiples formas en la historia de la
Nevel, Platins Kategorien der intelli- lógica matemática, intentando cons-
truir un cálculo lógico basado en la filosofía. En cierto modo, todas las
gibilen Welt, 1929 [Heidelberger Ab- doctrinas que no se han adherido a
handlungen zur Phil, und ihrer Ge- intensión.
schichte, XVIII]. — E. Bens, Der Obras: Primaría monadologiae ca- un monismo completo o a un tajante
Wittensbegriff von Plotin bis Augus- pita accessionibus quibusdam confir- y terminante dualismo, han tendido a
tin, 1931. — Jean Guitton, Le temps mata et ab obiectionibus fortioribus un cierto pluralismo. Ahora bien, pro-
et l'éternité chez Plotin et Saint Au- vindicata, 1748. — Principia de piamente pluralistas solamente pue-
gustin, 1933. — Edouard Krakowski, substantiis et phaenomenis, 1752. — den serlo aquellas filosofías que cum-
Plotin et le paganisme religieux, 1933. Fundamenta philosophiae speculati- plen con alguna de las condiciones
— K. Barion, Plotin und Augustin, vae, 1759, nueva ed., 1778; id., 1782. antes citadas. Mary W. Calkins se-
1935.—Paul Henry, Études Plotinien- — Institutiones philosophiae theoreti- ñala (The Persistent Problems of
nes, 2 vols.: I, 1938; II, 1941 (en el cae, 1772 ( edición de 1782 con el tí- Philosophy, I, 3) que el pluralismo
tomo II hay su investigación sobre "les tulo: Expositiones philosophiae theo-
manuscrits des Ennéades"). — Cleto reticae). — Elementa philosophiae es una determinada respuesta a aque-
Carbonara, La filosofía di Plotino contemplativae, 1778. — Commenta- lla pregunta que surge tan pronto
(I. Il problema della materia e del tíones philosophiae selecttores antea como se ha resuelto la cuestión de
436
PLU PLU PLU
la naturaleza del universo al ser re- asimilacionista e involucionista de An- mente se da el nombre de "pluralis-
ducido a una realidad fundamental- dré Lalande. Pero el pluralismo más tas" a una serie de filósofos presocrá-
mente real: la pregunta, por lo tanto, resonante en la época contemporá- ticos (VÉASE), y en particular a los
acerca de la unidad o multiplicidad, nea ha sido indudablemente el de siguientes: Anaxágoras, Empédocles,
simplicidad o composición de tal rea- William James. Este pluralismo se Lucipo y Demócrito (VÉANSE). Cada
lidad. La respuesta que sostiene la basa en la idea de una libertad uno de estos filósofos ha mantenido
multiplicidad de lo real es, desde lue- interna y constituye, por así decirlo, doctrinas que sería improcedente re-
go, un pluralismo. Sin embargo, éste una monadología encaminada a la ducir simplemente al pluralismo. Sin
puede ser estimado o bien desde un realización de una síntesis entre la embargo, el pluralismo caracteriza
punto de vista numérico, o bien des- continuidad y la discontinuidad. Por también a sus doctrinas por cuanto
de un punto de vista cualitativo. eso, aun admitiendo "el carácter su- cada uno de ellos afirma que hay cier-
Cierto que el pluralismo como tal no blime del monismo noético", James to número de elementos o substancias
prejuzga el contenido específico o la le acusa de engendrar insolubles difi- que componen la Naturaleza y que se
naturaleza misma de las realidades cultades: no dar cuenta de la exis- combinan entre sí de modos diversos:
plurales afirmadas. Pero una cierta tencia de la conciencia finita, origi- son las homeomerías ( VÉASE ) de Ana-
diferencia cualitativa parece respon- nar el problema del mal, contradecir xágoras, los cuatro elementos (o cua-
der mejor a los postulados pluralistas. el carácter de la realidad como algo lidades) de Empédocles, y los átomos
Así, la filosofía monadológica de experimentado perceptivamente, in- de Leucipo y Demócrito.
Leibniz es un pluralismo decidido, clinarse al fatalismo. El pluralismo El pluralismo presocrático puede
en tanto que las diversas formas del supera, en cambio, según William Ja- entenderse como un modo de hacer
atomismo filosófico podrían ser sim- mes, estas dificultades y ofrece cierto frente al problema de la explicación
plemente un compromiso entre lo uno número de ventajas: su carácter más de "lo que hay" que plantearon He-
y lo múltiple. "científico", su mayor concordancia ráclito y Parménides, y especialmente
En la historia contemporánea de con las posibilidades expresivas mora- este último. En efecto, decir que "to-
la filosofía el pluralismo se ha des- les y dramáticas de la vida, su apoyo do se mueve" equivale a afirmar que
arrollado bajo muy diversos supues- en el más insignificante hecho que el movimiento (o el cambio) es "lo
tos. Unos son meramente implícitos; muestre alguna pluralidad. La elec- real", pero entonces no parece haber
otros, en cambio, se manifiestan ex- ción entre el pluralismo y el monis- sujeto en el cual inhiera el cambio.
plícitamente. Entre las primeras ten- mo parece, no obstante, tener que Por otro lado, decir que el ser es y
dencias cabe incluir la mayor parte resolverse en un dilema, pues el mo- nada más, y que el ser es uno, inmu-
de las filosofías que se han inclinado nismo ofrece, por otro lado, la ven- table, eterno, etc., es negar el movi-
hacia un fenomenismo no excesiva- taja de su afinidad con cierta fe reli- miento o sostener que es simplemente
mente impresionista: el pensamiento giosa y el valor emocional radicado cuestión de "opinión" y no de saber.
de Renouvier, especialmente en su en la concepción del mundo como un Pero si se toma el "ser" de Parméni-
última fase, puede ser considerado hecho unitario: así, decidirse por el des y se admite el "cambio" de Herá-
como una de ellas. En cambio, pa- pluralismo es para James, sobre todo, clito, parece que lo único que puede
rece plausible excluir de esta ten- la consecuencia de su voluntad de hacerse es lo siguiente: dividir tal
dencia los sistemas del tipo de Mach salvar la posibilidad de que haya "ser" en un cierto número de "seres",
y de Otswald, que se inclinan ex- "novedad en el mundo". substancias o elementos y sostener que
cesivamente a una disolución de Además del libro de Boex-Borel el cambio es cambio de unos elemen-
la realidad en sensaciones o cualida- citado en el texto: P. Lauer, Plura- tos en otros, o movimiento de unos
lismus oder Monismus, 1905. —·
des y, por lo tanto, a la anulación de William James, A Pluralistic Univer- elementos con respecto a otros, o com-
cualesquiera entidades distintas que se, 1909. — James Ward, The Realm binaciones y recombinaciones de ele-
mantengan dentro de cada una cier- of Ends or Pluralism and Theism, mentos. El caso más claro es posible-
ta permanencia. Entre las tenden- 1911. — Jean Wahl, Les philosophes mente el de Demócrito: cada átomo
cias segundas puede contarse el plu- pluralistes d'Angleterre et d'Améri- puede ser considerado como un "ser"
ralismo de J. H. Boex-Borel (Le Plu- que, 1920. — B. P. Blood, Pluriverse·, (o "esfera") parmenídeos, por cuanto
ralisme. Essai sur la discontinuité et An Essay in thé Philosophy of Plura- es siempre lo que es y no otra cosa,
l'hétérogénéité des phénomènes, 1900. lism, 1920. — Boris jakowenko, pero los desplazamientos de los áto-
Vom Wesen des Pluralismus, 1928.
— Les sciences et le pluralisme, — Henry Alonzo Myers, Systematic mos sobre el fondo del espacio ("el
1922), quien, al rechazar el deter- Pluralism. A Study in Meiaphysics, vacío") hacen posible comprender el
minismo y el monismo, llega a una 1961. — Sobre el pluralismo en la movimiento local y las combinaciones
concepción de lo real como un com- filosofía india, véase el t. IV (1949) con las cuales se forman los diversos
puesto de "elementos" absolutamente de la History of Indian Philosophy, cuerpos.
irreductibles y heterogéneos, de tal de Surendranath Dasgupta. Una vez solucionado el problema
suerte que la ciencia que corresponde PLURALISTAS. En un sentido ge- de cómo explicar la diversidad a base
a esta realidad deberá asimismo ser neral se da el nombre de "pluralistas" de "unidades", los pluralistas preso-
pluralista, basada a lo sumo en la a todos los que defienden alguna for- cráticos tuvieron que explicar lo que
analogía y hostil a toda asimilación. ma de pluralismo ( VÉASE ). Los plura- causa la diversidad. Las soluciones al
El punto de vista de Boex-Borel pue- listas son siempre antimonistas (v. efecto consistieron en indicar una cau-
de considerarse, por lo tanto, como MONISMO) y con frecuencia antidua- sa primaria del movimiento y del cam-
absolutamente opuesto a la filosofía listas (v. DUALISMO). Más específica- bio: el Nous (VÉASE) de Anaxágoras;
437
PLU PLU PLU
la Unión y la Separación (Amor y y de la demanda"; cuando hay equi- superior al que recibe en compensa-
Odio) de Empédocles; la "Necesidad" librio de oferta y demanda el valor de ción como salario, se produce un "plus
(y "causalidad"), de Leucipo y Démo- mercado coincide con el valor "real". de valor", es decir, tiene lugar la
cri to. Ahora bien, se trata de saber cuál "plusvalía". Marx supone que en la
PLUSVALÍA. La noción de plusva- es la base del valor real de una mer- sociedad capitalista tiene que produ-
lía no es primariamente filosófica, cancía. Según Marx (y también otros cirse necesariamente una plusvalía, ya
sino económica. Sin embargo, como economistas) es el trabajo —el esfuer- que, entre otras razones, el sistema
Marx la usó como una noción central, zo muscular o mental, o ambos— re- impide que los salarios sean superio-
y como la teoría económica de Marx queridos para producirla. Este trabajo res a lo que llama "nivel de subsis-
no es independiente de su pensamien- se determina, o puede en principio tencia". No se trata para Marx del re-
to filosófico, diremos aquí algunas determinarse, por el tiempo pasado sultado de una acción individual, o
palabras sobre ella. en la producción de la mercancía. En inclusive de ciertos grupos, que atien-
Marx tomó la noción de valor en palabras del propio Marx, el valor de den únicamente a sus propios intere-
cuanto "valor económico" de los eco- una mercancía es "la forma objetiva ses, sino que la plusvalía es una con-
nomistas a quienes estudió más dete- del trabajo social gastado en produc- secuencia de la estructura económica
nidamente (entre otros, David Ricar- ción", y la cantidad de valor de la de la sociedad capitalista. La teoría
do, Adam Smith y Jean Charles de mercancía equivale a "la cantidad de de la plusvalía explica para Marx el
Sismondi, y, según parece, especial- trabajo contenido en ella". En suma, proceso de la acumulación del capital,
mente Ricardo). El valor económico el valor de una mercancía es "una fundado en la explotación del poder
es el valor que tiene, o que se supone cristalización del trabajo social". Se de trabajo.
que tiene, una mercancía. Hay dos trata, bien entendido, del trabajo en El contenido filosófico —o, más
tipos de valores: el valor de uso y el todas las fases del proceso de la pro- exactamente, antropológico-f ilosófi-
valor de cambio. El valor de uso es el ducción. Se trata también del trabajo co— ofrecido por la teoría marxista
que tiene una mercancía para su po- en cuanto que se hace necesario so- de la plusvalía surge especialmente al
seedor. Como diversos poseedores de cialmente —en una determinada so- tenerse en cuenta que para Marx el
una mercancía pueden derivar de ella ciedad, con sus propias condiciones y hombre es fundamentalmente homo
muy diversas satisfacciones (y hasta su propia fase de desarrollo— para oeconomicus, es decir, que toda la
un solo poseedor puede derivar muy producir una mercancía determinada. vida social, política e intelectual está
diversas satisfacciones de una misma Y el precio de una mercancía es la determinada por "el modo de produc-
mercancía en diferentes momentos o cifra que se asigna a ella correspon- ción de los medios materiales de exis-
circunstancias), se considera que el diente a su valor en el sentido indi- tencia". Por tanto, lo que tiene lugar
valor de uso es "subjetivo". El valor cado. en la existencia económica tiene lugar
de cambio es el que tiene una mer- A la teoría marxista del valor se en la sociedad y en los hombres que
cancía con respecto a otras mercan- añade una teoría de los salarios. Gros- la forman. Puede entonces compren-
cías — lo que tal mercancía vale co- so modo, consiste en mantener que el derse que para Marx la "venta del
mo "patrón" para cambiar otras por salario es el precio que se paga por poder de trabajo", esto es, la conver-
ella. Marx se interesó especialmen- "la capacidad de trabajo" — que lla- sión de este poder en una mercancía
te por el valor de cambio, aun cuando maremos ahora "poder de trabajo". que posee un valor de cambio en el
reconoció que los dos mencionados ti- Este poder de trabajo se convierte en mercado, representa no propiamente,
pos de valores no son independientes una mercancía que adquiere un valor o cuando menos no sólo, una "des-
entre sí, ya que nada tendría valor de de cambio. Lo que tiene tal valor de ventaja económica", sino una verda-
cambio si no se considerara algún va- cambio es el poder de trabajo del tra- dera enajenación (VÉASE) del traba-
lor de uso, y al mismo tiempo nada bajador, no el trabajo mismo, si bien jador. En otros términos, el trabajador
que tenga valor de uso, en una econo- este último sirve para medir el valor no posee los frutos de su poder de
mía razonablemente desarrollada, deja de dicho poder, y es el que obtiene el trabajo y, con ello, no es "libre" — no
de tener algún valor de cambio. Aho- empresario al adquirir el poder de tra- es "él mismo", sino ( cuando menos en
ra bien, si consideramos primariamen- bajo. Hay también un salario normal parte) un "objeto". Se ve de este
te el valor de cambio, veremos que y un salario determinado por el mer- modo la estrecha relación entre pro-
hay varias clases del mismo. En espe- cado. Asimismo, el poder de trabajo ceso económico y tipo de sociedad
cial se destacan dos clases de valor no es simplemente un poder indivi- económica y los fenómenos de la
de cambio —o, en el lenguaje de dual, sino que está determinado por enajenación, "cosificación" y la posi-
Marx, simplemente valor (Wert)—: el el tiempo de labor requerido en una bilidad según Marx de que en una
valor natural (con su "precio natu- sociedad determinada en un estado sociedad sin clases se efectúe una
ral (llamado también por Marx "real") dado de su evolución económica. Aho- "apropiación" que es a la vez "eco-
"precio de mercado"). El valor natu- ra bien, teniendo en cuenta las dos nómica" y existencial".
ral (llamado también por Marx "real") teorías —la del valor de una mercan- PLUTARCO (ca. 45-125) de Que-
es un "valor normal" o "valor perma- cía y la de los salarios— Marx proce- ronea, que unió a su actividad lite-
nente" (o, más exactamente, "más de a desarrollar su teoría de la plus- raria una considerable actividad po-
permanente"). Las diferencias (en valía. El tiempo de trabajo necesario lítica, se inclinó decididamente, des-
más o en menos) con respecto al va- —en una determinada sociedad— fija de el punto de vista filosófico, al
lor natural, real o "normal" son cau- el valor del poder de trabajo. Cuando platonismo, al cual consideró en un
sadas por la llamada "ley de la oferta el trabajador produce un valor que es sentido religioso como la base racio-
438
PLU ΡΝΕ PNE
nal de las creencias mitológicas de τος επιθυμία κα! λύπη, Utrum animae sofía griega. Algunos presocráticos
los griegos. Tal coincidencia no la an corporis sit libido et aegritudo) ; habían supuesto que hay una substan-
encontró Plutarco ni en los estoicos los tratados éticos (como el 'Ότι cia (el aire) que rodea y penetra el
ni en los epicúreos, contra los cuales διδακτον ή αρετή, Virttitem docerí
passe; el Περί της ηθικής αρετής, De universo entero. Según Anaxímenes
se dirigió en varias ocasiones; las doc-
virtute morali; el Περί αρετής καΐ (Diels, 13, Β 2 ) , el aire rodea el uni-
trinas de unos y otros eran para él κακίας, De virtute et vitio; el Περί verso del mismo modo que el alma
falsas interpretaciones de la verdad ευθυμίας, De tranquilitate animi; el (que es aire) mantiene la cohesión del
religiosa y, lo que es peor, una con- Ει αυτάρκης ή κακία προς κακοδαιμονίαν, organismo humano (y del animal).
fusión de esta verdad con creencias An vitiositas ad infelicitatem sufficit; Empédocles consideraba que la subs-
que, aunque parecen muy próximas, el Π6τερον τα της ψυχής f¡ τα του σώ- tancia que llena el universo, al modo
se hallan de ella a una distancia ματος πάθη χείροντα, Animine an cor- de un alma, es un "pneuma" que,
infinita. La conversión de los dioses poris affectiones sint petares; el Πώς
äv τις αϊσθοιτο εαυτού προκύπτοντος έπ'ά- aunque se traduce a menudo por "es-
en fuerzas naturales, en héroes o en píritu", tiene aquí un sentido a la vez
ρετή De profectibus in virtute; el
mitos era para Plutarco la consecuen- Περί τύχης, De fortuna; el Περί άοργη- psíquico, orgánico y material. Los
cia de una desconfianza que destru- σίας, De cohibendi ira; el Περί άδολεσ- estoicos —que tomaron prestado el
ye, al tiempo que la vieja religión, χίας, De ganulitate; el Περί πολυπραγ- concepto de pneuma, de Anaxíme-
la vieja patria y la antigua moral. μοσύνης, De curiositate; el Περί ψιλο- nes— consideraban que el pneuma
Sin embargo, el combate contra los πλουτίας, De cupiditate divitiarum; el está compuesto de aire (substancia
estoicos y epicúreos no significa que Περ! δυσωπίας, De vitiose pudore; el fría) y fuego (substancia cálida); se-
ellos dejaran de influir en la obra de Περί φθόνου καΐ μίσους, De incidía et gún los antiguos estoicos, el pneuma
Plutarco, que es más bien un con- odio; el Περί του εαυτόν έπαινεϊν άνβπι-
ψθόνω;, De se ipso cura inoidiam lau- llena el cosmos y hace posible la co-
junto ecléctico formado, ciertamente, hesión de la materia por medio de su
dando; el Περί πολυφιλίας, De amico-
en su base principal por el platonis- rum multítudine, etc.). A ello se agre- propiedad fundamental: la tensión
mo, pero acogiendo asimismo nume- gan grupos de escritos sobre cuestiones (VÉASE). El pneuma es una substancia
rosos elementos estoicos, de los dife- políticas, sobre la vida familiar, sobre continua, cuyo movimiento no consis-
rentes períodos de la Academia y aun temas pedagógicos, los llamados es- te en desplazamiento, sino en propa-
del escepticismo y, desde luego, del critos de consolación (como el Περί gación de "estados" dentro de un
aristotelismo. Mas todo ello se halla φυγής, De exilio) y los tratados re- "continuo". Muchas otras escuelas fi-
unido en la raíz de una creencia re- ligiosos (como el Περ! των ΰπο του
θείου βραδέως τιμωρουμένων, De sera losóficas griegas hicieron uso del con-
novada, de un restablecimiento de las numinis vindicta; el Περί του Σωκρά- cepto de pneuma, incluyendo las
tradiciones que es a la vez una pu- τους δαιμονίου, De genio Sócrates; el escuelas médicas hipocrática y la si-
rificación, puesto que Plutarco se es- Πβρ! 'Ίσιδος κα! Όσίριδος, De Iside et ciliana.
forzaba ante todo por excluir de los Osiris; el Περί δεισιδαιμονίας, De SU- Según G. Verbeke, las distintas doc-
dioses y especialmente del dios su- pertitione, etc.). Muchos de los escri- trinas relativas al pneuma pueden re-
premo, del Bien que es causa de los tos de Plutarco se conservan sólo ducirse a cuatro puntos capitales,
bienes, todo lo sensible, todo lo que fragmentariamente. combinados en diversas proporciones
Léxico: D. A. Wyttenbach, Lexicón
pudiera convertirse en causa del más Plutarcheum, 2 vols., 1830, reimp., según las varias escuelas. Por un lado,
insignificante mal. 1963. el pneuma puede referirse a algo di-
He aquí las obras más propiamente Véase J. Oakesmith, The Religión vino, o a la divinidad. Luego, puede
filosóficas de Plutarco (según la cla- of Plutarch, 1902. — R. Hirzel, referirse al principio vital de los orga-
sificación de Ueberweg-Praechter, I): Plutarch, 1912. — B. Latzarus, Les nismos, y más especialmente del hom-
obras de exégesis platónica (como idées religieuses de Plutarque, 1920. bre. En tercer lugar, puede denotar la
las Πλατωνικά ζητήματα, Çuaestiones — P. Thévenaz, L'âme du monde, inspiración de los profetas y adivinos.
platonicae y el tratado Περ! της êv le devenir et la matière chez Plutar- Finalmente, puede designar una fuer-
Τιμαίφ ψυχογονίας, De animae pro- que, 1938. — G. Spury, La démo-
creatione in Timaeo); obras polé- nologie de Plutarque, 1942. — R. za divina otorgada a los hombres en
micas contra los estoicos y los epi- Westman, Plutarch. gegen Kolotes. vista de la conducta de la vida o con
cúreos (como el Περ! Στωικών έναν- Seine Schrift "Advenus Colotem" ah vistas a la realización de ciertos actos
τιομάτων, De repugnantiis Stoicis; philosophiegeschichtliche Quelle, 1955 que van más allá de los poderes natu-
el Περί των κοινών εννοιών προς τους [Acta Philosophica Fennica, 7]. rales (op. cit. en bibliografía, pág.
Στωικούς, De communibus notionibus PNEUMA. El vocablo πνεύμα πνέω 512).
adcersus Stoicos; el "Οτι ουδέ ζην La idea de pneuma como algo divi-
εστίν ήδέως κατ' Έπίκουρον, Ne SUO- = "soplar") significó "soplo", "alien-
to" y, más propiamente, "aire despla- no fue, según Verbeke, elaborada so-
viter quidem viví passe secundum
Epicuntm; el Προς Κολώτην, Adver- zado por la acción de soplar". Por bre todo por los estoicos (Cfr. supra).
sus Colotes; el Ει καλώς εί'ρηται τ6 extensión se le dieron otros varios sig- Debe tenerse en cuenta, sin embargo,
Λάβε βιώσας, De latenter vivendo); nificados: "fuerza vital", "aliento que que en los estoicos, y especialmente
obras varias (como el escrito Περί του anima los organismos (o la materia)", en algunos de los viejos estoicos, "algo
έμφαινομένου προσώπου τω κύκλφ της "espíritu", "actividad del espíritu", divino" era equiparado con "algo cós-
σελήνης, De fade in orbe lunae; el etc., etc., pasándose a menudo de lo mico", es decir, con un "principio
tratado Περ! ψυχής, De anima; el Eí
μέρος Tb παθητικον της άνθρώπον ψυχής corpóreo (pero sutil) a lo impalpable. cósmico vital". De todos modos, la
η δΰναμις, Çuod in animo humano Lo que podemos llamar "el concepto idea estoica del pneuma —lo que se
affectibus subjectum parsne sit eins de pneuma" desempeñó un papel im- llama su "pneumatología"— ejerció
an facultas; el Πότερον ψυχής ή σώμα- portante desde los orígenes de la filo- influencia sobre algunos autores cris-
439
PNE PNE PNE
tíanos, como Tatiano y Atenágoras, de Filón de Alejandría. Así, sola- und der mystisch-intuitiven Erkennt-
aunque éstos trataron de no confundir mente la doctrina bíblica estaría en nis, 1919. — Id., id., Pneuma Ha-
el pneuma como principio de vida, verdad en la base misma de la espi- gion. Der Ursprung des Geistesbe-
ritualización de la doctrina del pneu- griffs der synoptischen Evangelien
realidad inmanente, con el pneuma aus der griechischen Mystik, 1922. —
como principio divino, realidad tras- ma, ya explícita en la distinción F. Rüsche, Blut, Leben und Seele.
cendente. La idea de pneuma como paulina entre el άνθρωπος σαρκικός Ihr Verhältnis nach Auffassung der
principio vital de los seres vivos fue y el δνθρωχος πνευματικός, y en las griechischen und hellenistischen An-
desarrollada sobre todo por varias es- frecuentes distinciones entre los hom- tike, der Bibel und der alten Ale-
cuelas médicas, especialmente la lla- bres "materiales", "psíquicos" y xandrinischen Theologen, 1930. —
mada "Escuela de Sicilia". Según la "pneumáticos". El factor decisivo Id., id., Das Seelenpneuma. Seine
misma, el pneuma es un soplo locali- de la mencionada espiritualización y Entwicklung von der Hauchseele zur
zado en el cuerpo vivo y que penetra de la concepción trascendente del Geistseele. Ein Beitrag zur Geschichte
todo el cuerpo. Por eso el pneuma se neuma se halla, según Verbeke, en der antiken Pneumalehre, 1933. —·
parece más a un "impulso" —o "cen-
tro de impulsos"— que a un "alma".
E ι religión judeo-cristiana y sólo acci-
dentalmente en el neoplatonismo o
J. C. McKerrow, An Introduction to
Pneumatology, 1932. — Gérard Ver-
beke, L'Évolution de la doctrine du
Algunos estoicos siguieron ideas pare- en las direcciones más espiritualistas Pneuma du stoïcisme à Saint Augus-
cidas, pero sin abandonar la noción del estoicismo, y por eso "la religión tin. Étude philosophique, 1945. —
del pneuma como principio de cohe- judeo-cristiana debe ser considerada A. Laurentin, Le pneuma dans la
sión del cosmos; lo que hicieron fue como el factor principal de la evolu- doctrine de Philon, 1952.
concebir los principios vitales indivi- ción de la pneumatología antigua en PNEUMÁTICA, PNEUMATOLO·
duales como parcelas del "fuego cós- el sentido del esplritualismo, por ha- GlA. En su Lexicón philosophicum
mico divino". Mucho se discutió entre ber aplicado el término 'pneuma' a la terminorum philosophis usitatorum
los antiguos la cuestión de "dónde" divinidad trascendente y al alma in- (1653), s.v. "Philosophia", J. Micrae-
está el pneuma. Se discutió asimismo mortal, lo que debía conducir lógica- lius présenta a la Philosophia theore-
la cuestión de si el pneuma es —en un mente a la espiritualización de esta tica dividida en varias ramas. Una de
sentido más "moderno" del término—· noción", en tanto que "el platonismo ellas es la Metaphysica. Ésta tiene dos
más o menos "espiritual". ha contribuido por su parte a esta ramas: la Ontología y la Pneumatolo-
De los análisis y distinciones que misma evolución en un orden secun- gia. La Pneumatología se ocupa de
se establecieron entre los griegos sur- dario en la medida en que ha ayuda- "los espíritus" (pneumata) y se sub-
gieron varias de las concepciones de do a destacar y a precisar el esplri- divide en tantas otras ramas como
autores cristianos, los cuales se inte- tualismo latente de la pneumatología clases de espíritus hay. Según Micrae-
resan particularmente por el proble- judeo-cristiana" (op. cit., pág. 543). lius, hay tres clases de espíritus: Dios,
ma de la relación entre pneuma, Aunque en la época moderna el tér- los ángeles, los hombres; por eso la
cuerpo y alma. San Clemente de Ale- mino 'pneuma' ha sido corrientemente Pneumatologia se subdivide en Theo-
jandría y Orígenes —lo mismo que empleado en el vocabulario teológico, logia, Angelographia y Psychologia.
Filón de Alejandría— se esforzaron especialmente con referencia al "Αγιον Vemos aquí que, a diferencia de lo
por distinguir entre diversas significa- Ννβϋμα, al Espíritu Santo, se ha ha- que ocurrió luego (Cfr. infra), la
ciones del pneuma, desde el pneuma blado también de "penuma" como pneumatología no es equiparada sim-
inferior, el cuerpo pneumático y el "espíritu" y como "alma", especial- plemente a la psicología (o a lo que
pneuma corporal hasta el pneuma mente en cuanto objeto de la "psico- antes se llamaba así), sino que esta
real y verdaderamente espiritual y, logía racional". Se han introducido al última es sólo una parte de la prime-
por lo tanto, inmaterial. El pneuma efecto términos como 'pneumática' y ra, la cual ocupa un rango muy ele-
adivinatorio y profético fue tratado 'pneumatología' (así como 'pneuma- vado en la jerarquía de las ciencias.
por los estoicos y por algunos auto- tismo'). Tratamos más detalladamen- En su Lexicón rationale (título bajo
res neoplatónicos, los cuales difun- te de los usos de estos vocablos en el cubierta: Lexicón rationale sive The-
dieron la doctrina del pneuma mán- artículo PNEUMÁTICA, PNEUMATO- saurus phüosophicus ordine alphabeti'
tico, considerado por algunos auto- LOGÍA. co digestus) [1962], nueva ed. (1713),
res cristianos, como San Justino, Hermann Siebeck, "Die Entwick- Stephanus Chauvinus (Etienne Chau-
como un ser personal. En cuanto lung der Lehre vom Geist (Pneuma) vin) habla de la Pneumática —que
al pneuma como fuerza divina, fue in der Wissenschaft des Alterturms" también se llama Pneumatologia o
sobre todo una concepción defendida Zeitschrift für Völkerpsychologie und Pneumatosophia— y dice de ella que
Sprachwissenschaft (1880). — Id, id., es "la ciencia que investiga la subs-
en los textos mágicos y en la teoría "Neue Beiträge zur Entwicklungsge-
filónica del don pneumático. Ahora schichte des Geistesbegriffs", Archiv tancia espiritual, o mente, en cuanto
bien, la evolución de la pneumatolo- für Geschichte der Philosophie, tal". Esta disciplina estudia "la esen-
gía antigua tiene lugar, según Ver- XXVII. N. F. XX (1914), 1-16. — cia, atributos y funciones de la men-
beke, entre los términos extremos de Werner Jaeger, "Das Pneuma im te" y trata en especial "de la mente
la materialización y de la espiritua- Lykeion", Hermes, XLVIII (1913), divina, angélica y humana", por lo
lización del pneuma, la cual sola- 29-74. — Hans Leisegang, Der heilige cual se divide asimismo en las tres
mente se realiza plenamente dentro Geist. Das Wesen und Werden der ramas introducidas por Micraelius.
mystischintuitiven Erkenntnis in der
del cristianismo, anticipado a lo sumo Philosophie und Religion der Griechen. Otros autores dividieron la Philoso-
por algunas direcciones neoplatónicas I. Parte 1. Die vorchristlichen An- phia theoretica en Ontosophia seu
y especialmente por las concepciones schauungen und Lehren vom πνεύμα Metaphysica (sobre el ente como en-
440
PNB POD POE
te), Sonántica seu Physica (sobre los cuando se somete a la prueba de fue- vados) en algunos filósofos y, por ío
cuerpos) y Pneumática (sobre los es- go de la crítica" (K. r. V., A 406 / pronto, en varios pensadores griegos.
píritus). A veces se consideraba la B 433). Por otro lado, "lo mismo que El verbo ιτοιέώ (infinitivo, itoceív
Anthropologia como una "ciencia mix- la teología no puede convertirse nun- significó originariamente "hacer", "fa-
ta" (de Pneumática y Semántica"). ca en teosofía, tampoco la psicología bricar", "producir". En este sentido
Los ejemplos anteriores pertenecen racional podrá nunca convertirse en podría usarse el término 'poética' para
al siglo xvii (y comienzos del xvm). pneumatología como una ciencia que designar la doctrina relativa a todo
Durante el siglo xvm se habló tam- amplía nuestro conocimiento..." (K. hacer — a diferencia, por ejemplo, de
bién de "Pneumatología" y "Pneumá- d. U., $ 89). En este último caso, la 'noética', que puede designar la doc-
tica" (y, a veces, de "Pneumatoso- pneumatología es considerada no co- trina relativa a todo pensar, doctrina
fía"), pero no siempre se definió del mo "pneumatismo", sino como una del pensamiento o de la inteligen-
mismo modo o se clasificó de la mis- especie de "antropología del sentido cia. Encontramos tal uso en Euge-
ma manera indicados arriba. Así, por interno" (loc. cit.). nio d'Ors, al hablar de la diferencia
ejemplo, fue bastante corriente equi- Entre autores más recientes que entre "poética", "patética" y "dialéc-
parar la Pneumatologia a la Metaphy- han hablado de una pneumatología, tica". Sin embargo, luoieu significó
sica. Así lo vemos en Leibniz, al decir destacamos a Class (v. ) y a Spann muy pronto, entre otras cosas (Cfr.
que en las Facultades de Filosofía se (v.). El primero desarrolló una pneu- sobre este punto Emilio Lledó Iñigo,
enseña la introducción a las ciencias matología que, al decir de Heimsoeth op. cit. en bibliografía, págs. 15 y
y profesiones: "la historia y las artes (Metaphysik der Neuzeit, 1928; en sigs.), "crear" y luego "representar al-
de dicción y algunos rudimentos de la trad, esp.: La metafísica moderna, go o representar a alguien (artística-
teología y de la jurisprudencia natu- 1932, pág. 327), "parte del hecho de mente)". Más específicamente, icoteív
ral, independientes de las leyes divi- la realidad histórico-espiritual; aquí significó "crear algo con la palabra":
nas y humanas, bajo el nombre de inicia sus investigaciones y la estruc- lo así creado es el ποίημ/χ, "el poe-
Metafísica o Pneumática, de Moral y tura ontológica del espíritu". Por con- ma". El acto o proceso de tal creación
de Política, y, además, algo de Física siguiente, la pneumatología de Class es la τυοίησις, "la poesía" — que a ve-
a beneficio de los jóvenes médicos" presupone una descripción de los fe- ces designó el conjunto de una obra
(Nouveaux Essais, IV, 21). Así tam- nómenos espirituales previa a toda poética, a diferencia del "poema", que
bién en Wolff al hablar de ciencias construcción sistemática. En cuanto a designaba parte de tal obra (op. cit.,
pneumaticae como la "psicología" y Spann, considera la pneumatología pág. 39).
la "teología" (Philosophia rationalis, como una descripción y una teoría En un sentido aproximado al que
$79) y en d'Alembert (Discours pré- metafísica del espíritu. tiene hoy 'poesía', pero hundiendo
liminaire à la Encyclopédie). Jacob El término 'pneumatología' y el ad- probablemente sus raíces en más rico-
Bruckner incluyó en su Historia criti- jetivo 'pneumático' han caído en des- terreno semántico, trataron de poeti-
ca philosophiae, tomo IV (1744), un uso en la literatura filosófica, pero, zar, de la poesía y de lo poético con
capítulo (III) titulado "De metaphy- una vez precisada su significación, singular detalle Platón y Aristóteles.
sicae et pnevmatologiae mvtationibvs podrían ser empleados por autores Las ideas de Platón sobre la poesía (y
recentioribvs", en el cual hablaba de que han elaborado la teoría del espí- sobre los poetas) son variadas y com-
una pnevmatologia specialis cuyo ob- ritu (véase ESPÍRITU, ESPIBITUAL) a plejas. Por un lado, Platón quería ex-
jeto era el estudio de las substancias base de una distinción entre "espíri- pulsar a los poetas de la "República"
espirituales inmateriales existentes se- tu" (especialmente como "espíritu por "mentirosos". Por otro lado, reco-
paradamente (separatim). Francis objetivo") y actividad psíquica. nocía que la poesía es una locura
Hutchson escribió una Synopsis Onto- PODER. Véase POTENCIA. (VÉASE), pero locura "divina", θεία
logiam et Pneumatologiam complec- POESÍA, POÉTICA. En el artículo μοίρα; el poeta es, o puede llegar a
tens (1742, 6· ed., 1774). Muchos OBRA LITERARIA nos hemos ocupado ser, un "ser con alas", inspirado por
autores llegaron a equiparar la pneu- del problema de la naturaleza del len- la divinidad. En este último caso la_
matología con la psicología en cuanto guaje artístico y del lenguaje literario capacidad de poetizar es realmente
psychologia rationalis. Kant se opuso en relación con otros tipos de lengua- una "gracia", un "don". Platón habla
a este tipo de pneumatología o pneu- je, especialmente el llamado "lenguaje también de "poesía" como de "una
mática y a lo que llamó "el pneuma- científico". Ejemplo eminente de len- actividad creadora en general" (op.
tismo": "Debe observarse —escribió— guaje artístico y lenguaje literario es cit., págs. 84 y sigs.). Es difícil reli-
que el paralogismo (v. ) trascendental el lenguaje poético — al cual nos he- gar todos estos conceptos platónicos,
ha dado lugar a una apariencia mera- mos referido específicamente en dicho pero puede intentarse poniendo de re-
mente unilateral en su relación con la artículo. Éste puede considerarse, lieve que en todos, o casi todos los
idea del sujeto en nuestro pensamien- por tanto, también como un artículo casos, la poesía es, o debe ser, para
to, y que los conceptos de razón no sobre la noción de poesía y, en gene- Platón, una imitación (VÉASE), μίμτρις
proporcionan la menor apariencia en ral, sobre la poética. siempre que ésta sea entendida como
favor de la afirmación opuesta. La Sin embargo, procederemos a com- participación en lo "verdaderamente
ventaja de ello se encuentra del lado plementar el análisis de la poesía y la real", en el "mundo de las ideas". La
del pneumatismo, aun cuando éste, poética (así como de "lo poético") poesía puede ser con ello una especie
no obstante toda la apariencia favo- con algunas indicaciones relativas al de sabiduría, pero a diferencia de la
rable, no pueda negar su pecado ori- significado y uso del vocablo 'poesía' estricta sabiduría de la doctrina de
ginal: el de resolverse en humareda (y, por lo tanto, de algunos de sus deri- las ideas, la poesía es una sabiduría
441
POE POI POI
por así decirlo representativa; según Aristóteles, "lo representativo" o se- puesto fundamental de toda su obra:
Platón ha dicho con respecto a lo gún se haya subrayado, como ha ocu- el de que las proposiciones científicas
bello, la poesía, como lo bello, es algo rrido posteriormente, "lo expresivo", no son reproducciones fieles de una
que está de algún modo cargado con "lo simbólico", etc. Grandes diferen- realidad ni tampoco la constituyen
lo sensible, bien que con lo sensible cias ha habido en lo que se ha llama- trascendentalmente, sino que la "re-
en cuanto pueda "transparecer", do "concepción romántica" a diferen- gulan". De aquí a la afirmación de la
"translucir" o "rehuir" a través de él cia de la "concepción clásica" de la espontaneidad creadora del espíritu
lo inteligible. Cuando la poesía no es poesía, entre la insistencia en la belle- no hay muchas veces sino un paso.
lo que debe ser, es porque "los poetas za y la insistencia en la sublimidad, La vacilación entre esta afirmación
no han sabido elegir el objeto propio entre la importancia dada a la forma de espontaneidad creadora y la te-
para la imitación". Puede, pues, dis- y al "contenido", etc., etc. Ha habido sis de que las proposiciones cientí-
tinguirse, entre los "buenos poetas", asimismo grandes diferencias en las ficas son convenciones bien fundadas
los que saben elegir tal objeto y ejer- ideas acerca de la "posición" de la fue característica de toda la medita-
cen una función adecuada dentro de poesía en las demás artes. Una im- ción de Poincaré sobre la estructura
la comunidad o Estado-Ciudad, y los portante cuestión, desde el ángulo de las ciencias físicas y matemáticas.
"malos poetas", los "mentirosos", que filosófico, ha sido la que se ha plan- Por un lado, Poincaré defendió la
son aquellos a quienes Platón se pro- teado con respecto a la llamada "sabi- hipótesis y rechazó el atenerse a
pone expulsar de la "Ciudad ideal". duría poética", de la que habló por la experiencia bruta. Por otro lado,
Aristóteles trató de la poesía y de vez primera ampliamente Vico y que sostuvo que estas hipótesis no eran
sus diversas formas en la Poética, la consideró como "la sabiduría primiti- tampoco elementos constitutivos de
cual no es propiamente una filosofía va". El problema de la "sabiduría lo real. En todo caso, subrayó conti-
de la poesía, ni tampoco un ars poéti- poética" está estrechamente relaciona- nuamente que la misma forma mental
ca, sino más bien un "tratado de la do con la cuestión de "la relación en- del científico es determinante para
poesía". Según Aristóteles, todas las tre filosofía y poesía". Lo que hemos la estructura de la ciencia; no es lo
formas poéticas —épica, tragedia, co- dicho al respecto en Obra literaria mismo, en efecto, la ciencia resultante
media, ditirambo— son "modos de (v.) bastará para nuestro propósito en de una mente con propensión analí-
imitación" (Poet., 1, 1447 a 15), pero la presente obra. Nos limitaremos a tica que la procedente de una mente
difieren entre sí en tres respectos: el indicar aquí, en forma harto esque- con orientación sintética. La serie
medio, los objetos y la manera de imi- mática, que entre las posiciones adop- de convenciones necesarias para la
tación. Los objetos de imitación son tadas al respecto hay dos radicalmente constitución del saber científico pue-
acciones humanas y los agentes de es- opuestas: una, según la cual poesía y de hacer suponer entonces que la
tas acciones deben ser representados filosofía no tienen ninguna relación, orientación pragmatista predominó en
o mejor de lo que son en la vida real, excepto el ser ambas aspectos de la Poincaré sobre todas las otras. Sin
o peor de lo que son en la vida real, cultura misma; otra, según la cual la embargo, la ciencia no es tampoco
o tal como son en la vida real. La poesía (o, si se quiere, el lenguaje una pura arbitrariedad: la conven-
tragedia ( VÉASE ) y la comedia pueden poético) es la forma más elevada y a ción debe corresponder a algo real.
ser definidas en este respecto como la vez más fundamental del "hablar". Pero como el paso a la realidad mis-
formas de poesía que representan a Esta última opinión ha sido defendi- ma implicaría una ontología que
los hombres y sus acciones como res- da, entre otros, por Heidegger, el cual Poincaré evitó tanto como el puro
pectivamente mejores y peores de lo considera la poesía o, si se quiere, el empirismo, resulta que el único cri-
que son. El "poeta" hace lo mismo "poetizar'', no como el manejo de un terio de la ciencia es, en última ins-
que todo "imitador", es decir, repre- lenguaje, sino como el fundamento de tancia, la constitución misma, en
sentar a los hombres y a sus acciones todo lenguaje, el cual se da, a su en- cierto modo trascendental, del espíri-
en alguna de las formas indicadas, tender, dentro del ámbito del "poe- tu universal. Un idealismo de tipo
pero a diferencia de otros "imitado- tizar". platónico-matematizante —alejado de
res" (como el pintor o el músico) usa POINCARÉ (HENRI) (1854-1912) todo pragmatismo y de todo nomina-
como medio el lenguaje (op. cit., 25, nació en Nancy y cursó sus estudios lismo, pero aprovechándose al mismo
1460 b 5-10). Así, la poesía puede en la Escuela Politécnica, en la Es- tiempo de ellos en la investigación
ser definida, en general, como "imita- cuela Superior Nacional de Minas y particular— podría estar, pues, en la
ción" (representación) de las accio- en la Sorbona. Encargado de curso base del pensamiento de Poincaré
nes humanas por medio del lenguaje. en Caen, fue luego llamado a París si éste hubiese llevado a sus últimas
Estas y otras ideas aristotélicas so- como "maestro de conferencias" y en consecuencias los supuestos ontológi-
bre la poesía fueron enormemente in- 1886 fue nombrado profesor de física cos de su filosofía de la ciencia.
fluyentes en lo que se llama "la histo- matemática y cálculo de probabilida- Pero este idealismo no se convirtió
ria de la poética". No es este el lugar des en la Facultad de Ciencias de la jamás en un puro idealismo lógico,
de bosquejar esta historia, por haber Universidad de París. Dio cursos asi- pues Poincaré subrayó dondequiera
en ella mucho que no es propiamente mismo en la Escuela Politécnica. la importancia decisiva que tiene
filosófico. Desde el punto de vista fi- Poincaré perteneció a la corriente para la constitución del saber cientí-
losófico, sin embargo, es interesante llamada en Francia "la crítica de fico la intuición como único modo
hacer constar que el modo de conce- la ciencia", cuya doble inspiración de "llenar" el sistema de símbolos con
bir la poesía ha cambiado grande- criticista y "pragmatista" puede ser que se expresa científicamente lo real.
mente según se haya subrayado, como comprendida en función del su- Obras filosóficas principales: La
442
POI POL POL
Science et l'Hypothèse, 1902 (trad. aspiraba a poner en claro por qué el propiedades del contrapuesto. En otros
esp., La ciencia y la hipótesis, 1907). hombre fue creado, por qué sucumbió casos, los "polos" (reales, conceptua-
— La Valeur de la Science, 1905 al pecado y por qué, y cómo, fue sal- les o doctrinales) se presentan como
(trad, esp., El valor de la ciencia, vado por la Encarnación.
1906). — Science et Méthode, 1909 opuestos y en conflicto, pero, como
(trad, esp., La ciencia y el método, Obras: Cogitationes rationales de diría Unamuno, "abrazándose" en la
1910). — Dernières pensées, 1913 Deo, anima ac malo, 1677, otra ed., oposición y en el conflicto.
[postuma]. — Hay trad. esp. de todas 1685; hay reimp. de esta última, con Sería muy largo dar una reseña,
ellas. — Edición de obras completas: introducción de Martin Schmidt, 1964. siquiera sumaria, de las distintas no-
Oeuvres de Henri Poincaré, I, 1928; — Idea theologiae chrístianae juxta
principia Jacobi Bohemi phüosophi ciones de polaridad que se han mani-
II, 1916; III, 1934; V, 1950. — Véase festado en la historia de la filosofía,
Dr. Toulouse, Henri Poincaré, 1910. teutonici brevis et methodica, 1687.
— L'économie divine, ou système uni- sobre todo si incluyéramos no sólo la
— R. Berthelot, Un Romantisme utili- noción de polaridad como noción cen-
taire. Étude sur le mouvement prag- versel et demonstré des oeuvres et des
matiste, 3 vols., 1913 (tomo I: Le desseins de Dieu envers les hommes, 7 tral o por lo menos muy destacada,
pragmatisme chez Nietzsche et chez partes, 1687, reimp. en 3 vols., 1964. sino también las diversas maneras en
Poincaré, 1911). — V. R. Hemar, H. Los títulos de estas partes son: I. que se han presentado conceptos co-
Poincaré, 1914. — Vito Volterra, J. L'oeconomie de la création de l'hom- mo "polos", con frecuencia comple-
Hadamard, Paul Langevin, P. Bou- me I; II. ibid., 2; III. L'oeconomie du mentarios. En este último caso, en
troux, Henri Poincaré. L'oeuvre scien- péché; IV. L'oeconomie du rétablis- efecto, habría que reseñar gran parte
tifique et ΐOeuvre philosophique, XXI sement de ΐ'homme avant l'incarnation de los conceptos filosóficos que, como
(1913), 585-718 (los trabajos de Ha- de Jésus-Christ; V. L'oeconomie du Acto y Potencia, Forma y Materia,
damard y Langevin fueron ya publi- rétablissement de l'homme après l'in-
cados, junto con otros de L. Brun- carnation de Jésus-Christ; VI. L'oeco- Realidad e Idealidad, Existencia y
schvicg y A. Lebeuf, en el número nomie de la coopération de l'homme Esencia, etc., etc., aparecen en formas
especial de la Revue de Métaphysi- avec l'opération de Dieu; VII. L'oeco- "polares" o "cuasi-polares". Que la
que et de morale [1913], dedicado nomie de la providence universelle noción en cuestión opera con frecuen-
Ά Poincaré). — Louis Rougier, La pour le salut de tous les hommes. — cia en diversos sistemas filosóficos,
philosophie géométrique de Henri De eruditione tríplici solida superfi- puede verse fácilmente en los artícu-
Poincaré, 1920. — P. Appell, H. Poin- ciaria et falsa libri très, 1707, reimp., los sobre filósofos; que opera con fre-
caré, 1925. — T. Dantzig, H. Poinca- 1964. — Vera et cognita omnium pri- cuencia en conceptos, o también en
ré. Critic of Crisis. Réélections on His ma sive natura idearum, 1707, reimp., doctrinas, puede verse en muchos de
Univers of Discourse, 1954. —- A. Be- 1964. — Opéra posthuma, 1721.
llivier, H. P. ou la vocation souverai- los conceptos tratados en la presente
Véase J. W. Fleischer, P. P. als
ne, 1956. — Bibliografía en E. Lebon, Philosoph, 1894. — Walter Jüngst, obra. Además, es fácil ver que ciertas
H. Poincaré. Biographie, bibliographie Das Problem von Glauben und Wis- tendencias filosóficas han consistido
analytique des écrits, 1909. sen bei Malebranche und P., 1912 en descubrir una armonía entre "po-
POIRET (PIERRE) (1646-1719) (Dis.). — Max Wieser, P. P., 1932 los" o en buscar una "síntesis", una
nació en Metz. En sus Cogitaciones [Mystiker des Abendlandes, 2]. "oposición de los ccntrarios" —como
rationales (véase bibliografía) Poiret POLARIDAD. Por analogía con los en Nicolás de Cusa, Hegel y otros
presentó y difundió ideas cartesianas. polos (Norte y Sur) que están opues- muchos—, etc., etc. (véase CONTRA-
A este aspecto del pensamiento y obra tos entre sí, pero están relacionados DICCIÓN). Nos confinaremos en este
de Poiret se refirió Leibniz cuando —o, si se quiere, están relacionados artículo a referirnos a algunas doctri-
en la Monadología, § 46, escribió que en la forma de la oposición, o de la nas filosóficas más recientes en las
las verdades eternas no son arbitrarias contraposición—, se habla, o puede cuales no solamente la polaridad es
y sólo dependientes de la voluntad de hablar, de polaridad para referirse a manejada, sino también tratada como
Dios, "como Descartes y luego Mon- realidades, o a conceptos, o a doctri- problema especial, con particular in-
sieur Poiret parecen haber creído", así nas polarmentc relacionadas, es decir, sistencia en algunas doctrinas en las
como cuando en una carta a Louis contra-puestas. La idea de polaridad cuales se ha hecho específicamente
Bourguet (1678-1742), de diciembre en varios sentidos de esta palabra es viso no sólo del concepto de polaridad,
de 1714, se oponía a las opiniones de muy vieja en filosofía y, en rigor, es sino también del término 'polaridad'.
este acerca de las acciones de Dios y más antigua que la filosofía misma, Ello ocurre en Wilmon Henry Shel-
de las criaturas inteligentes y decía como lo muestra el estar incorporada don (v.), el cual ha desarrollado una
que tales opiniones eran resultado en muchos lenguajes. Desde el punto "filosofía de la polaridad" de la que
"de la lectura de Monsieur Poiret". de vista de la especulación, ya sea hemos hablado en el artículo referido.
Sin embargo, el cartesianismo de Poi- filosófica, ya religiosa, ya filosófico- Sheldon pone de relieve que la simple
ret fue de escasa duración. Influido religiosa, se encuentran muchos ejem- observación cotidiana nos pone en
por Antoinette Bourignon, Poiret se plos de polaridad en el pensamiento presencia de múltiples ejemplos en los
inclinó hacia la mística, y especial- indio, egipcio, griego, etc. En algunos cuales hay opuestos que cooperan y
mente hacia las doctrinas de Jakob casos, la idea de polaridad aparece soporte mutuo de movimientos alter-
Böhme, a quien resumió, expuso y bajo la forma de un dualismo (VÉASE); nados —· como se advierte ya en el
defendió en su Idea theologiae chris- entonces los "polos" (reales, concep- andar del hombre, el cual no es po-
tianae (véase bibliografía). Las opi- tuales o doctrinales) se presentan se- sible sin dos "polos": el pie derecho
niones místicas de Poiret fueron ex- parados e incompatibles entre sí, y y el izquierdo. Este y otros ejem-
presadas sobre todo en su larga obra hasta cada uno de ellos definible por plos apuntan a lo que Sheldon llama
sobre "la economía divina", en la cual exclusión del contrapuesto, o de las "principio de polaridad", el cual se
443
POL POL POL
manifiesta, entre otros modos, por rismo; dualismo; "aspectismo"(Bahm); ñera concreta cómo se supone que·
medio de la tensión, en la cual no otros se interesan por la polaridad opera la polaridad. Véanse también
parece haber movimiento simplemente como ley universal (Blendinger) — un CONTRADICCIÓN y OPOSICIÓN.
porque dos movimientos opuestos se concepto de la polaridad o, mejor di- Mencionamos por orden cronológico-
han neutralizado. Este principio es, cho, de la función que ejerce la pola- algunos escritos en los que se trata
sin embargo, insuficiente, y hay que ridad muy semejante al que había del concepto de polaridad u otros con-
agregarle el "principio del proceso", el defendido Gabriel Tarde (v.); otros ceptos muy afines al mismo; en la
cual consiste en el movimiento por destacan la polaridad en los valores mayor parte de los casos se trata de
el cual se contraponen los "polos" escritos de autores a que nos hemos
(Norris), correspondiendo a una de las referido en el texto del artículo: Ga-
— así, en el ejemplo del andar huma- características más umversalmente re- briel Tarde, L'opposition universelle;
no, el pie derecho y el izquierdo son conocidas del valor (v.); otros se re- essai d'une théorie des contraires,
"polos" a los que se agregan los "po- fieren especialmente a la polaridad de 1897. — A. N. Whitehead, Procès«
los" de la pérdida de equilibrio y la conciencia con la realidad (Ama- and Reality, 1929, especialmente Parte
restablecimiento del equilibrio, y en deo de Silva-Tarouca [véase ONTOFE- IV, ii, sección vi. — M. R. Cohen,
la contraposición de estos dos pares NOMENOLOGÍA] ). Hay autores que no Reason and Nature, 1931, nueva ed.
de "polos" se produce el "proceso", han usado, o cuando menos no han por F. Cohen, 1953. — Id., id., An
es decir, el movimiento que es el usado como concepto central, el de Introduction to Logic and Scientific
Method, 1934 [en colaboración con
andar. Ejemplos —más filosóficos—· polaridad, pero que han introducido E. Nagel], — Erich Przywara, Ana-
de polaridad son para Sheldon los de algún modo la polaridad en el logía entis, 1932. — C. K. Ogden,
"polos" "cuerpo-alma", "uno-muchos", pensamiento. Un ejemplo destacado Opposition. A Linguistic and Psycho-
"estructura-función". "Pero la polari- es el de Unamuno; otro ejemplo pue- logical Analysis, 1932. — R. Heiss,
dad no se limita a ellos. Impregna de ser el de Whitehead al proclamar Die Logik dès Widerspruchs, 1932. —
por completo las regiones dentro de que todos los "opuestos" son "ele- W. H. Sheldon, Process and Polarity,
cada uno; se halla en la estructura y mentos en la naturaleza de las cosas"; 1944 [del mismo autor, la obra ante-
comportamiento del átomo, de la cé- otro es el de Erich Przywara (v.), rior: Strife of Systems and Productive
Duality, 1918]. — J. W. Buckham,
lula viva, de la planta y del animal, especialmente en su doctrina de la "Contrapletion: The Valúes of Syn-
del propio intelecto humano, del len- analogía y en su tesis de que hay una thetic Dialectic", The Personalist,
guaje, etc." máxima desemejanza en la semejanza. XXVI (1945), 355-66. — E. A. Burtt,
Morris Raphaël Cohen (v.) ha ha- Como se ve, aun confinándose a la "The Problem of Philosophie Me-
blado asimismo de un "principio de filosofía contemporánea son muy di- thod", The Philosophical Review, LV
polaridad" como principio de subordi- versas las doctrinas que se apoyan en (1946), 524-33. — Heinrich Blendin-
nación recíproca de determinaciones el concepto de polaridad. La diversi- ger, Polarität als Weltgesetz, 1947. —
opuestas (acción y reacción; fuerza y dad sería todavía mayor si incluyéra- Archie J. Bahm, "Existence and Its
resistencia; autosacrificio y auto-reali- mos en los tipos de pensamiento fun- Polarities", The Journal of Philoso-
zación, etc.). Según hemos visto en dados en la polaridad nociones como phy, XLVI (1949), 629-37. — Id.r
id., "Polarity: A Descriptive Hypo^
el artículo sobre dicho autor, no se la de eomplementaridad a la que nos thesis", Philosophy and Phenomenolo-
trata ni de una dialéctica de los con- hemos referido en otro artículo (véase gical Research, 'XXI (1960-1961),
ceptos al modo hegeliano, ni tampoco COMPLEMENTARTDAD [PRINCIPIO DE], 347-60. — Id., id., "Theorie* of Pola-
de un eclecticismo o "armonismo", o ideas como la de "integración", de rity", Darshana [Moradabad, India],
sino más bien de una especie de com- que hemos tratado asimismo en otro II (1962), 1-23. — Stéphane Lupas-
plementaridad. artículo (véase INTEGRACIONISMO). Un co, Le principe d'antagonisme et la
Filosofías explícitamente fundadas examen adecuado de la noción de po- logique de l'énergie (Prolégomènes à
en la idea de la polaridad han defen- laridad debería tener en cuenta la une science de la contradiction), 1951.
— Id., id., L'énergie et la matière
dido también autores como J. W. mayor cantidad posible de modos de vivante, antagonisme constructeur et
Buckham, Archie J. Bahm, Heinrich usar esta noción. Pero una vez efec- logique de l'hétérogène, 1962. — Ri-
Blendinger, Louis William Norris, tuado un inventario suficientemente chard McKeon, "Philosophy and Me-
Amadeo de Silva-Tarouca (véanse al- detallado, habría que distinguir cui- thod", The Journal of Philosophy,
gunos de los escritos de estos autores dadosamente entre la idea de polari- XLVIII (1951), 653-82. — L. Büch-
en la bibliografía). No todos ellos en- dad como idea central y la misma ler, L'armonia dei contrari, 1955. —.
tienden la noción de polaridad del idea como idea subordinada; entre las Amadeo de Silva-Tarouca, Philosophie
mismo modo ni todos se refieren al doctrinas que acentúan en la polari- der Polarität, 1955. — Louis William
Norris, Polarity: A Philosophy of Ten-
mismo tipo de polaridades. Así, por dad el conflicto y la tensión y las que sions among Values, 1956. — Gustav
ejemplo, algunos destacan el concepto destacan en ella la eomplementaridad E. Müller, The Interplay of Opposite».
de polaridad como base de un método o la armonía; entre "polaridad" y A Dialectical Ontology, 1956. —
usualmente de tipo dialéctico (Buck- "oposición", "contraste", etc., etc. Sos- George Spies, The Gospel of Contra-
ham); otros se interesan por las cate- pechamos que uno de los resultados diction. A Treatise on thé Polarity of
gorías generales de la polaridad —ca- de este examen sería el revelar que el Expérience, 2* ed., 1960. — Paul
tegorías como las de "oposición", concepto de polaridad sin más resulta Roubiczek, Denken und Gegensätzen,
"eomplementaridad" y "tensión" con demasiado abstracto para caracterizar 1961.
Véanse también bibliografías de los
varias subcategorías—, así como por el ningún método o ninguna doctrina, y artículos COMPLEMENTAHIDAD (PRIN-
examen de distintas formas de "pola- que dicho concepto adquiere sentido CIPIOS DE), CONTRADICCIÓN, INTEGHA-
rismo" — monopolarismo; heteropola- solamente cuando se muestra de ma- CIONISMO, en algunos de los cuales
444
POL POL POL
figuran, además, de nuevo varios de de Aristóteles acerca de ciertas pro- guientes el matemático ruso N. N.
los escritos antes mencionados. Algu- posiciones relativas al futuro y el pro- Vasilév, de la Universidad de Kazan,
nas de las obras mencionadas en el blema de los llamados "futuros con- publicó varios artículos en los cuales
artículo PERIFILOSOFIA se refieren asi-
mismo al concepto de polaridad, espe- tingentes" (véase FUTURO, FUTUROS) propuso y desarrolló una lógica triva-
cialmente como método o "forma de han llevado a algunos autores a esti- lente. La idea fundamental de Vasi-
pensar". mar que el Estagirita había propuesto lév consistía en una transposición de
POLEMÓN nac. en Atenas, esco- una lógica trivalente. Si ciertas pro- la lógica de las normas seguidas por
larca de la Academia platónica des- posiciones no son decididamente ver- Lobachevski, que había sido profesor
de 314 a ca. 276 antes de J. C. se daderas o decididamente falsas (bien en la misma Universidad, para la fun-
consagró sobre todo a investigaciones que, dadas dos de tales proposiciones, damentación de su geometría no-eu-
éticas, buscando cuáles son los bienes 'p' Y V> resu^ta siempre que Ό ρ ο q' clidiana. Del mismo modo que Lo-
superiores. Éstos fueron encontrados es verdadero), parece que hay que bachevski desarrolló su geometría
por Polemón en el ejercicio de las concluir que son indeterminadas, o eliminando un postulado, el de las
virtudes, de tal suerte que pudieran que poseen un distinto (tercer) valor paralelas, Vasilév desarrolló su lógica
conducir a una vida conforme a la de verdad entre lo verdadero y lo fal- trivalente, que llamaba "lógica no
Naturaleza. Por ello hay que aceptar so. Estimamos que con ello se llevan aristotélica" a base de la eliminación
todos los placeres —internos y exter- demasiado lejos las opiniones de Aris- de la ley del tercio excluso. Pero los
nos— que proporcionan la felicidad. tóteles. principales y más influyentes trabajos
Pero como los placeres son diversos Michalski ha sostenido la tesis de contemporáneos en lógicas polivalen-
y diversas son también sus consecuen- que Guillermo de Occam propuso una tes se deben a Jan Lukasiewicz, Emil
cias, es necesario, según Polemón, pro- lógica trivalente cuando comentó De L. Post y Alfred Tarski. En 1920
ceder a una sabia combinación de ellos int., 9, 18 a 33 - 19 b - 4, y en el libro Lukasiewicz elaboró una lógica tri-
de acuerdo con las circunstancias. III, cap. 30 de su Summa lógica. Esta valente; en 1921, Emil Post presen-
Según Josef Zürcher, Polemón es opinión de Michalski ha sido exami- tó una lógica finitamente polivalen-
el autor del Corpus platonicum tal nada con detalle por Ph. Boehner. Se- te, con un número cualquiera, n, de
como hoy es conocido ( véase PLATÓN, gún este último autor, es cierto que valores de verdad superior a dos.
fia finem; Cfr. J. Zürcher, Das Corpus Occam (siguiendo a Aristóteles) man- Tarski y Lukasiewicz han elaborado
Academicum, 1954). tiene que no es verdad que para toda lógicas infinitamente polivalentes.
Th. Gomperz, "Die herkulanische proposición sobre futuros contingen- Trabajos complementarios y comenta-
Biographie des Polemón", Philoso- tes, si la afirmación de tal proposición rios sobre todas estas lógicas se deben
phische Aufsätze, E. Zeller gewid- es verdadera, la negación de la misma a varios otros autores, entre ellos H.
met, 1887. ha de ser falsa, y viceversa. Pero a Reichenbach, Z. Zawirksi, F. Wais-
POLISILOGISMO. Ver SILOCISMO. diferencia de Aristóteles, Occam pa- mann, J. B. Rosser y A. R. Turquette.
POL1STRATO. Véase EPICÚREOS. rece inclinarse a la tesis de que, dada A veces se equiparan las lógicas po-
POLIVALENTE. Tanto la lógica una proposición que no sea ni verda- livalentes, en particular la lógica tri-
tradicional como la mayor parte de dera ni falsa (una proposición "inde- valente, con la lógica intuicionista
las lógicas contemporáneas son biva- terminada" o, como la llama Boehner, (véase INTUICIONISMO); cabe obser-
lentes; ello quiere decir que se admi- "neutral"), resultan de ella consecuen- var al respecto, sin embargo, que, a
ten sólo dos valores de verdad: 'es cias que solamente se entienden den- diferencia de la primera, la segunda
verdadero' ( V ) y 'es falso' (F). Pero tro del marco de una tabla de verdad de las citadas lógicas niega para cier-
los valores de verdad admitidos en para la lógica trivalente (Cfr. infra tos enunciados cualquiera de los dos
un sistema lógico pueden ser más para dicha tabla de verdad). Así, si valores de verdad de la lógica biva-
de dos. Cuando son tres, tenemos 'p' es N (neutral) y 'q' es N (neu- lente, pero no introduce por ello un
una lógica trivalente; cuando son tral), el condicional 'p 13 q' es ver- tercer valor de verdad. Los enuncia-
cuatro, una lógica tetravalente, etc. dadero. A la vez, si 'p' es N y 'q' es F dos en cuestión carecen para la ló-
En general, toda lógica en la cual los (falso), el condicional 'p :D q' es N. gica intuicionista de valor de verdad.
valores de verdad admitidos son más Así, pues, Boehner sostiene que hay Para comprender el mecanismo de
de dos recibe el nombre de poliva- en Occam "ciertos elementos" de una las lógicas finitamente polivalentes,
lente (o plurivalente). Si el número lógica trivalente, pero que han sido nos referiremos, por lo pronto, a la
de valores de verdad admitido es su- desarrollados de un modo "primitivo lógica trivalente. Tiene esta lógica
perior a dos, pero es finito, la ló- y crudo" y no del modo claro que su- tres valores de verdad. Cada uno de
gica es finitamente polivalente; si el pone Michalski, para el cual Occam ellos puede ser designado mediante
número de valores de verdad admiti- consideró que la teoría de un tercer un signo: Ό', ψ, 'Γ; Τ, '2', '3', etc.
do es infinito, la lógica es infinita- valor que no fuese ni V (verdadero) Nosotros adoptaremos los números '!',
mente polivalente. ni F (falso) es "irrefutable". W. y M. '2' y '3'. T puede leerse: 'es verda-
Las lógicas polivalentes han sido Kneale estiman, por su lado, que "es dero'; '2' puede leerse: 'no es verda-
desarrolladas sobre todo durante el si- un error decir.. .que la idea de una dero ni falso'; '3' puede leerse: 'es
glo xx. Se ha discutido a veces si hay lógica trivalente fue introducida a la falso'. Dado un enunciado, 'p', no
precedentes de ellas en la antigüedad sazón por Occam" (para los escritos podremos, pues, decir (como ocurre
y en la edad media, y especialmente de los autores aquí citados, véase bi- en la lógica bivalente) que si tal
si hay precedentes en tales épocas de bliografía). enunciado es verdadero, su negación
una lógica trivalente. Las opiniones En los años 1909, 1910, 1912 y si- es falsa, y que si tal enunciado es
445
POL POL POL
falso, su negación es verdadera. Las es leído entonces como un cierto lichkeitslehre, 1935 (trad, inglesa, re-
tablas de verdad (VÉASE) que hemos grado de probabilidad. Condición visada y ampliada: The Theory of
presentado en otra parte no pueden para la formación de tales lógicas Probabüity, 1949). — W. M. Malisoff,
ser utilizadas para la lógica trivalen- es, según el mencionado autor, el "Meanings in Multi-valued Logics",
te. Dados los valores de verdad '!', desarrollo de una concepción de tipo Erkenntnis, VI (1936), 133-6. — Z.
'2' y '3' para 'p', los valores de ver- extensional o métrico, fundada en la Zawirski, "Ueber das Verhältnis der
dad para '— p' serán respectivamen- mehrwertigen Logik zur Wahrschein-
interpretación frecuencial (véase PRO- lichkeitsrechnung", Studia philosophi-
te '3', '2' y "!'. Formaremos, asi, la BABILIDAD), y el abandono de la con- ca, I (1935), 407-42 (trad, alemana
siguiente tabla: cepción intensional y topológica. Con- resumida de "Stosunek logiki wielo-
P "P_ tra ello ha sostenido Z. Zawirski que wartosciowej do rachunku prawdopo-
í '3 así como en la geometría el trata- dobienstwa", Prace Komisji Filozo-
2 2 miento métrico del espacio supone ficznej Poznanskiego Towarzystwa
3 1 una topología del espacio, la inter- Przyjaciol Nauk, IV [1934], 155-240).
pretación métrica de dichas lógicas — C. G. Hempel, "A Purely Topolo-
En cuanto a las otras cinco conec- gical Form of Non-Aristotelian Lo-
tivas sentencíales (véase CONECTIVA), no hace en modo alguno superflue
un previo tratamiento topológico. gic", The Journal of Symbolic Logic,
he aquí la tabla de verdad general: II (1937), 97-112. — Anton Dumitriu,
Algunos autores han puesto de re- Lógica polwalenta, 1943. — F. Wais-
lieve que las lógicas polivalentes mann, "Are There Alternative Lo-
(cuando menos las finitamente poli- gics?", Proceedings of the Aristotc-
valentes) no son capaces de repro- lian Society, XLVI (1945-1946). — T.
ducir muchos de los matices de va- Ridder, "Sur quelques logiques mul-
lores de verdad expresables en len- tivalentes", Proceedings of the Xth In-
guaje ordinario (como 'casi', 'aproxi- ternational Congress of PhÜosophy
madamente', 'más o menos', etc.). (1948). — ]· B. Rosser y A. R. Tur-
Otros autores, en cambio, manifiestan quette, Many-Valued Logics, 1952.
— Gr. C. Moisil, Sur les idéaux des
que justamente tales lógicas son ade- algebres Lukasiewicziennes trívalents,
cuadas para reproducir los mencio- I960. — id., id., Sur la logique à
Las columnas de referencia a la iz- nados matices. Es lo que señala F. trois valeurs de Lukasiewicz, 1962. —
quierda, que en la lógica bivalente Waismann al declarar que cuando A. R. Anderson, P. T. Geach, S. Hall-
(véase TABLAS DE VERDAD) tenían 4 enunciamos expresiones en las que dén et al., Modal and Many-Vahicd
líneas ( 2 X 2 ) para las conectivas bi- intervienen locuciones como 'más o Logics, 1963 [Acta Philosopliica Fen-
narias, tienen en la lógica trivalente 9 menos', 'no enteramente así', etc., nica, 16] [del "Coloquio sobre lógicas
realizamos la transición a una lógica modales y polivalentes" celebrado en
líneas (3 X 3). En la lógica trivalen- Helsinki ( Helsingfors ) del 23 al 26
te tendrían 16 líneas (4 X 4); en la con una escala de valores de verdad de agosto de 1962].
pentavalente, 23 líneas (5 X 5), etc. graduados. En efecto, hay entonces Sobre la llamada "anticipación" por
Adoptando la serie de los números la posibilidad de expresar múltiples N. V. Vasilév de la lógica trivalente,
naturales, desde '!' en adelante, para "distancias" entre dos proposiciones. véase George L. Kline, "N. V. Vasi-
expresar los valores de verdad de ló- Las lógicas polivalentes serían en- liev and the Development of Many-
gicas de más de tres valores, tendre- tonces "lógicas alternativas", pues el Valued Logic", a aparecer en el Bo-
mos para la lógica tetravalente los lenguaje ordinario no contiene ningún chenski Festschrift, actualmente en
sistema fijo de lógica: lo que llama- prensa. — Entre los trabajos de auto-
números '!', '2', '3', '4'; para la lógica res soviéticos sobre lógicas polivalen-
pentavalente, los números *!', '2', '3', mos lógico es siempre, para Wais- tes destacan los de A. A. Zinovév, de
'4', '5', etc. En cuanto a la lectura de mann, "una idealización de las con- los que hay trad, al inglés en el volu-
tales números, podemos adoptar, para diciones con las cuales nos encon- men Philosoplúcal Problems of Many-
la lógica tetravalente, los predicados tramos dentro de un lenguaje dado". Valued Logic, ed. rev., trad, al inglés
'es verdadero', 'es más verdadero que J. Lukasiewicz, "O logice trójwar- por G. Küng y D. D. Comey, 1963.
falso', 'es más falso que verdadero', tosciowej", Ruch filozoficzny, V. Sobre los "antecedentes" de la ló-
(1920), 169-71. — id., id., "Philoso- gica trivalente en la antigüedad y en
'es falso', correspondientes respectiva- phiche Bemerkungen zu mehrwerti- la Edad Media, véase la bibliografía
mente a Ί', '2', '3', '4'; para la ló- gen Systemen des Aussagenkallcüls", del artículo FUTURO, FUTUHOS. Ade-
gica pentavalente, los predicados 'es Comptes rendus des séances de la So- más: C. Michalski, "Le problème de
verdadero', 'es más verdadero que ciété des Sciences et des Lettres de la volonté à Oxford et à Paris au XlVe
falso', 'no es verdadero ni falso', 'es Varsovie, Classe III, vol. XXIII siècle", Studia Philosophica, II (1937),
más falso que verdadero', 'es falso'. (1930), 51-77. — J. Lukasiewicz y A. 299. — Philotheus Boehner, O. F. M.,
Se han llevado a cabo intentos de Tarski, "Untersuchungen über den parte III, titulada "Ockham and the
relacionar las lógicas polivalentes con Aussagenkalkül", ibid., Classe III, Problem of a Three-Valued Logic")
las lógicas probabilitarias. H. Reichen- Vol. XXIII (1930), 1-21. — E. L. de su comentario a The Tractatus de
Post, "Introduction to a General praedestinatione et de praescientia
bach en particular ha insistido mucho Theory of Elementary Propositions" Dei et de futuris contingentibus of
en la formación de lógicas con es- Journal of Mathematica, LXIII (1921), William Ockham, ed. Boefmer, 1945,
calas continuas de valores; estas ló- 163-85. — A. Tarski, "Wahrschein- págs. 58-88 [Franciscan I n s t i t u t e
gicas resultan, a su entender, espe- lichkeitslehre und mehrwertige Lo- Publications, 2]. — William y Martha
cialmente fecundas para ciertas partes gik", Erkenntnis, V (1935-1936), 174- Kneale, The Development of Logic,
de la ciencia. Cada valor de verdad 75. — H. Reichenbach, Wahrschein- 1962, págs. 238 y sigs.
446
POM PON PON
POMPONAZZI (PIETRO) (Petrus 1519. El tratado De foto, libero ar- rigor, son conceptos complementarios,
Pomponatius) (1462-1524) nac. en bitrio, praedestinatione, promdentia de tal suerte que, por ejemplo, lo
Mantua, fue profesor en Padua (1488- Dei libri quinqué, en 1520 (ed. R. puesto tiene sentido sólo en cuanto
1496 y 1499-1509), Ferrara (1496- Lemay, 1960 [Thesaurus Mundi, 7] ). que está relacionado —en la forma
El De naturalium effectuum admiran- de la contraposición— con lo dado, y
1499 y 1509-1510) y Bolonia (1511- dorum causis sive de incantationibus
1525). En disputa con los averroístas liber, en 1556. El De nutritione et viceversa. De un modo general, Kant
(véase AVERROÍSMO) de la Escuela de augmentatione, en 1521. Edición de entiende el "poner" (Setzen) como
Padua (véase PADUA [ESCUELA DE]), obras en Basilea ( 1567 ). — Véase la actividad por medio de la cual se
Pomponazzi defendió la interpretación Francesco Florentino, Pielro Pompo- impone a lo dado (Gegebene) un or-
alejandrista (véase ALEJANDRISMO) del nazzi. Studi storici sulla scuola bolog- den — primero el orden de las puras
aristotelismo, es decir, el uso de los co- nese e padovana, 1868. — G. Spicker, intuiciones a priori del espacio y del
P. Pomponatius, 1868 (Dis. inaug.).— tiempo, y luego los conceptos a priori
mentarios de Alejandro de Afrodisia Ludwig Muggenthaler, P. Pompo-
para la comprensión de las doctrinas del entendimiento o categorías. Más
natius, 1868 (Dis. inaug.). — B. específicamente, el poner es la fun-
aristotélicas. El centro de la controver- Podestà, P. Pomponazzi, 1868. —
sia entre Pomponazzi y los averroístas L. Ferri, La psicología di P. Pompo- ción del entendimiento (v. ), o, mejor
lo constituyó el problema de la natu- nazzi, 1877. — A. H. Douglas, The dicho, el entendimiento consiste, por
raleza del alma (racional) y de su Philosophy and Psychology of Pietro así decirlo, en una función "ponen-
destino después de la muerte del Pomponazzi, ed. Ch. Douglas y R. P. te". Aunque Kant usa muy poco el
individuo. En oposición tanto al ave- Hardie, 1910, reimp., 1962. — E. citado término, la capa trascendental
rroísmo como al tomismo, Pompo- Betzendörfer, Die Lehre von der zwei- (v.) no podría entenderse sin el con-
fachen Wahrheit bei P. Pomponazzis, cepto de "posición" (Setzung). En
nazzi sostuvo en su tratado De im- 1919 (Dis.). — C. Oliva, "Note sul-
mortalüate animae que el alma in- efecto, la posición en este sentido
l'insegnamento di P. Pomponazzi", equivale sobre todo a la "síntesis" —o
telectual, vinculada al alma sensiti- dómale crítico della filosofía italiana,
va, es tan mortal como esta última, VII (1926), 83-103; 179-90; 254-75. a las diversas series de "síntesis"—
pero que ello no destruye el funda- — E. Weil, Des Petrus Pomponatii sin la cual el conocimiento no sería
mento moral, que es autónomo, pues Lehre von dem Menschen und, von posible. Una vez admitido esto, pue-
el ejercicio de la virtud es un bien der Welt, 1928 (Dis.). — G. Bianca, den darse diversas interpretaciones al
suficiente por sí mismo. Pomponazzi P. e U problema délia personalità acto de "poner" y a la "posición" de-
umana, 1941. — John Hermán Ran- pendiendo del modo como se entienda
se defendió contra las acusaciones dall, Jr., "The Place of P. in thé Pa-
de herejía sosteniendo la doctrina en cada caso la actividad trascen-
duan Tradition", en Cap. II del tomo dental.
de la doble verdad que había pues- del mismo autor, The School of Padua Kant entiende asimismo la posición
to ya en circulación el averroís- and thé Emergence of Modern Scien-
ce, 1960. (Setzung) como la característica de la
mo en su versión latina y afirmando
que, a pesar de todo, el vulgo ne- existencia. Por eso dice que "ser" no
PONER, POSICIÓN. En sentido
es un predicado real, sino "la posi-
cesita la creencia en la inmortalidad primariamente lógico, "poner" equi-
ción de una cosa" o de ciertas deter-
para mantenerse en la obediencia, al vole a "sentar" — una premisa, una
minaciones de la cosa (K. r. V., A
revés del sabio, que hace el bien hipótesis; y también, por extensión,
598 / 626). Ello quiere decir que la
por el bien mismo. Las influencias una doctrina. Lo que se pone en el
existencia es algo afirmado o recono-
estoicas y naturalistas se manifiestan acto de poner, τίθημ,ι , es la tesis, cido como existente y no algo "dedu-
en sus obras De foto, libero arbitrio Οέσ'.ς. Nos hemos referido a este pun- cido".
et de praedestinatione, en donde to con más detalle en el artículo
Importancia fundamental tiene el
pretende resolver la oposición en- TESIS, que puede consultarse para al-
tre el libre albedrío y el destino, concepto de "poner" en Fichte. En
gunos de los sentidos básicos del con- principio, el sentido del "poner" en
y De naturalium effectuum admiran- cepto de "posición". Fichte es análogo al anteriormente
dorum causis seu de incantationibus En dicho artículo nos referimos asi- descrito en Kant. En efecto, "poner"
líber, donde explica el milagro como mismo a la noción de tesis en autores quiere decir para Fichte primaria-
un hecho puramente natural que como Kant y Hegel, pero reservamos mente "reconocer (como existente)".
puede conocerse y dominarse me- el presente artículo para uno de los
diante una profundización, en las Ahora bien, la tendencia idealista de
sentidos fundamentales del "poner" Fichte le hace considerar con frecuen-
fuerzas ocultas de la Naturaleza. en dichos autores, así como en varios
El tratado De immortalité animae cia que el "poner" es básicamente
filósofos contemporáneos. Advertire- "ponerse a sí mismo", es decir, "po-
fue editado por vez primera en 1516
[reimp. por W. H. Hay II, 1938] mos que en este último caso se usa nerse a sí mismo como existente", y
(otras ediciones: 1524, 1634; 1791, asimismo el vocablo 'tético' como que en ello consiste el Yo. En princi-
ed. Bardili; 1954, ed. C. Morra). So- equivalente a 'posicional' (o 'ponen- pio, este ponerse a sí mismo el Yo
bre un manuscrito de P. relativo a la te'), de modo que el presente artículo como existente no es distinto de la
teoría de la inmortalidad, procedente es asimismo un complemento del ar- afirmación de que el Yo no puede no
del período de Padua, véase P. O. tículo TESIS. existir. Por tanto, no se trata, como a
Kristeller en Revue Internationale de El concepto del "poner" y de "lo veces se supone, de postular un Yo
Philosophie, 16 (1951), 144-57. — puesto" en Kant está estrechamente
La Apología [contra el Cardenal Gas- que se pone a sí mismo y al ponerse
par Contarion] fue editada en 1517. relacionado con el concepto del "dar" a sí mismo pone el no-Yo y la limita-
El Defensorium (contra Niphus) en y de "lo dado" (véase DADO). En ción de sí mismo (véase No-Yo) como
447
PON PON PON
si todo ello fuese un acto arbitrario. de un acto "tético". El ser hacia el que venga impuesto a él, de lo puesto
Según Fichte, no hay en este Yo que cual trasciende "la conciencia desdi- por sí. Esto será lo verdaderamente
se pone a sí mismo y que "pone", chada", por ejemplo, no es relativo a dado. Pero entonces no puede consis-
además, el "mundo", ninguna arbitra- la conciencia (ponente): "no hay tir lo dado en nada que el pensamien-
riedad, porque es una necesidad. El —escribe Sartre— conciencia de este to encuentre en su camino después de
Yo es necesariamente "auto-ponente" ser, por cuanto obsesiona la conciencia comenzar a buscarlo y como resultado
— lo que no impide, por lo demás, no tética (de) sí". Por otro lado, hay de un proceso intelectual ad hoc que
que esta "necesidad" sea su "liber- "posibles" que se hallan "presentes- aspira localmente a eliminar el pensa-
tad". Pero en el curso de su auto- ausentes" no fóticamente a la con- miento mismo". En cuanto a la feno-
posición y de lo que podríamos llamar ciencia presente. Toda esta cuestión menología, Ortega ha indicado que es
la "heteroposición", el Yo fichtiano es, por cierto, mucho más compleja de ingenuo creer que "suspendiendo la
intensifica, y hasta exacerba, su acti- lo que puede desprenderse de las an- ejecutividad de una situación prima-
vidad, de suerte que puede conside- teriores referencias, pero ellas bastan ria, de una 'conciencia ingenua', se
rarse el "poner" como un "producir" para mostrar la importante función ha evitado la posición que ésta hace",
— se entiende, "producir existencia". que los conceptos de "poner" y "posi- pues lo que se hace es "poner una
En todo caso, la dialéctica del po- ción" tienen en varias direcciones del realidad nueva y fabricada: la 'con-
ner y del ser puesto desempeña un pensamiento contemporáneo. Agregue- ciencia suspendida', cloroformizada".
papel capital en Fichte y, en general, mos solamente que también Ortega y "La fenomenología —escribe también
en el idealismo (pues también hay en Gasset ha afrontado este problema al Ortega— consiste en describir ese fe-
Hegel las nociones del Setzen y del hilo de una crítica tanto del idealismo nómeno de la conciencia natural des-
Gesetzseyn). como de la fenomenología, la cual, al de una conciencia reflexiva que con-
Husserl, en cambio, trata del poner corregir el idealismo, lo llevó a per- templa aquélla sin 'tomarla en serio',
como un acto "tético" (véase TESIS); fección. En lo que toca al idealismo, sin acompañarla en sus posiciones
se trata primariamente de un "poner Ortega ha escrito que queda en pie (Setzungen), suspendiendo su ejecuti-
la existencia" en actos de creencia y su exigencia "de oponer al pensa- vidad (epokhé). A lo que opongo dos
otros diversos "actos" (de la concien- miento, gran constructor de ficciones, cosas: 1", que suspender lo que yo
cia intencional). Este tipo de "posi- incansable ponente, la instancia de lo llamaba el carácter ejecutivo (vollzie-
ción" (de "poner" o "dejar sentado")
es distinto de la afirmación, por cuan-
to la existencia queda todavía entre
paréntesis. En todo caso, la posición
de la esencia no implica, según Hus-
serl, la posición de ninguna existencia
individual. Puede decirse que, en ge-
neral, el concepto de posición en Hus-
serl es comprensible únicamente den-
tro del marco de la conciencia inten-
cional, si bien la significación de
'posición' va cambiando en dicho au-
tor a medida que cambia su propia
"posición" frente a la conciencia in-
tencional ( v é a s e FENOMENOLOGÍA;
HUSSERL [EDMUND]). Los actos po-
nentes de la conciencia son "actos
téticos", por lo cual la "tesis" aparece
como una cualidad de la función po-
nente de la conciencia y no simple-
mente como una afirmación de algo
— o, si se quiere, no todavía como
una afirmación de algo.
Autores contemporáneos que han
seguido, cuando menos en parte, a
Husserl, hablan del carácter tético o
posicional (el que hemos llamado a
veces "ponente") de la conciencia.
Así, Sartre admite que, tal como ha
dicho Husserl, no hay conciencia que
no sea "posición de un objeto tras-
cendente" ("no hay conciencia sin
contenido"). Sin embargo, este autor
pone de relieve que no todo acto de
•conciencia se convierte en objeto
ht*
POP POP POP
hender Charakter) de la conciencia, y se ha esforzado por fundamentar lo en un sentido negativo: debe ser po-
su ponencialidad, es extirparle lo más que ha llamado "la lógica de la inves- sible para un sistema científico el ser
constitutivo de ella, y por tanto, de tigación" (o del "descubrimiento cien- refutado por la experiencia." Popper
toda conciencia; 2°, que suspendemos tífico). La más importante, o cono- basa su idea en lo que llama "asime-
la ejecutividad de una conciencia des- cida, contribución de Popper al res- tría entre verificabilidad y falsabili-
de otra, la reflexiva, lo que Husserl pecto es lo que se ha considerado dad" — una "asimetría que procede
llama 'reducción fenomenológica', sin como su versión de la teoría neoposi- de la forma lógica de los enunciados
que ésta tenga título superior ninguno tivista de la verificación ( VÉASE ). universales", los cuales "no son nunca
para invalidar la conciencia primaria Según Popper, lo que importa es ha- derivables de enunciados singulares
y reflejada; 3°, se deja, en cambio, a llar un método capaz de distinguir pero pueden ser contradichos por
la conciencia reflexiva que sea ejecu- entre proposiciones científicas y pro- enunciados singulares".
tiva y que ponga con carácter de ser posiciones no científicas. El criterio Popper ha sometido a crítica las
absoluto la conciencia primaria, lla- de significación", tan loado por los teorías sociales de varios autores, par-
mando a ésta Erlebnis o vivencia." neopositivistas, es a este respecto in- ticularmente las de Platón, Hegel y
Hemos citado in extenso estos pasajes suficiente y, en todo caso, arbitrario. Marx, a quienes ha acusado a la vez
de Ortega para mostrar que la toma En vez de este criterio Popper propo- de "historicismo" (VÉASE) y de "fa-
de posición frente al idealismo y a la ne lo que se llama "la tesis de la fal- talismo". No hay, según Popper, in-
fenomenología se funda en gran parte sificabilidad" (o, en la versión de evitabilidad en la historia. Aunque
en una crítica de lo que podríamos Sánchez de Zavala cit. infra, "la tesis hay en la crítica mencionada de Pop-
llamar "el modo de poner" o "posi- de la falsabilidad", de 'falsar' [falsifi- per supuestos diversos no relacionados
ción". (Estos pasajes proceden de zieren, to falsify], a diferencia de con las ideas indicadas anteriormente
Prólogo para alemanes [1961], pág. 'falsificar' ). Grosso modo la tesis en —por ejemplo, el supuesto de que la
74, y La idea de principio en Leibniz cuestión sienta que una proposición historia está hecha fundamentalmente
y la evolución de la teoría deductiva es propiamente científica cuando pue- por el esfuerzo de individuos y no se
[1958], pág. 333.) de ser "falsada" por algún hecho que halla sometida a ninguna ley que tras-
PONS ASINORUM (puente de los sería ejemplo de una posibilidad ex- cienda los individuos—, la filosofía
asnos) es el nombre que recibe la cluida por la proposición. La compa- social y la filosofía de la historia de
figura por medio de la cual se repre- tibilidad de una proposición científica Popper se hallan asimismo fundadas
sentan en forma clara las relaciones con todas las observaciones o hechos en sus nociones epistemológicas. Por
necesarias para el descubrimiento del posibles no demuestra que tal propo- ejemplo, la refutación por Popper del
término medio en el silogismo, es sición es verdadera; en rigor, demues- marxismo se basa en gran parte en la
decir, para la llamada inventio medii. tra que no lo es. Una proposición o, alegación de que para el marxista todo
Algunos autores han atribuido dicha en general, una hipótesis que explique lo que sucede debe confirmar la hipó-
figura a Juan Buridán, otros al dis- todos los hechos a los cuales se refie- tesis marxista sin tener en cuenta que
re, es decir, una proposición "no fai- la "falsabilidad" debe ser una condi-
cípulo de éste, Juan Dorp (autor de
sable" debe ser rechazada como no ción indispensable del enunciado hi-
un De arte inveniendi medium);
científica. La probabilidad de que una potético. También se basa en gran
otros, a Sanderson (en su Compen-
hipótesis sea verdadera es un criterio parte en la crítica por Popper de lo
dium de 1680). Según Prantl (IV, insuficiente, pues hay hipótesis suma- que llama "esencialismo" o tendencia
206), el primero que presentó el pons mente probables que no explican a creer que se puede conocer "la ver-
asinorum en la forma hoy día cono- nada, o casi nada; mejor dicho, el que dadera naturaleza" de aquello de que
cida fue Pedro Tartareto (VÉASE), expliquen nada, o casi nada, las hace se habla.
en su Comentario a Porfirio (1581). justamente harto probables. Las pro- Junto a las ideas mencionadas hay
Tartareto se propuso hacer plana posiciones científicas, en suma, son que destacar en Popper su elaboración
atque perspicua la ars de descubrir aquellas que son faisables o refutables, de la noción de probabilidad como
"todo término medio". La figura en es decir, aquellas para las cuales pue- probabilidad lógica, y no estadística
cuestión es (apud Prantl) la que in- de concebirse la posibilidad de ser (véase INDUCCIÓN; PROBABILIDAD) y
sertamos en la página anterior. faisables o refutables. Por eso la cien- su esfuerzo para contrarrestar varias
POPPER (KARL R.) nació (1902) cia consiste no sólo en confirmación objeciones contra su idea de que una
en Viena y fue (1937-1945) profesor de hipótesis, sino en pruebas para ver hipótesis científica tiene que ser refu-
en la Universidad de Nueva Zelandia. si las hipótesis son falseables. table — por ejemplo, la objeción de
Desde 1945 profesa en la "London Estas ideas de Popper lo han lleva- que ninguna observación puede pro-
School of Economies". Aunque no fue do a rechazar el "inductivismo"; la piamente hablando refutar un enun-
miembro del Círculo de Viena (VÉA- ciencia no consiste en una colección ciado de probabilidad. En este últi-
SE), los problemas tratados por Popper de observaciones de las cuales inferi- mo respecto debe mencionarse que
en sus trabajos lógicos y epistemológi- mos leyes o hipótesis, sino en un exa- Popper distingue entre observaciones
cos han sido enfocados de modo si- men critico de hipótesis destinado a estadísticas y leyes estadísticas. Tam-
milar al que tuvieron en dicho Círcu- eliminar las que conduzcan a conclu- bién ha distinguido entre grados de
lo. Popper se ha opuesto tanto al siones falsas. La forma lógica de un falsabilidad, lo cual permite evitar va-
"psicologismo" como al "inductivis- sistema científico —escribe Popper— rias objeciones formuladas por los que
mo" (por el cual entiende la metodo- debe ser tal que pueda ser puesta de han insistido en la verificabilidad más
logía baconiana o de tipo baconiano) relieve, mediante pruebas empíricas, que en la falsabilidad.
449
POR POR POR
Obras: Logik der Forschung, 1935. Aunque Porfirio basó principalmente la religión tradicional helénica —y
Trad, inglesa por el autor, con varios sus ideas en las de su maestro Plo- que, de hecho, era una mezcla de
"Nuevos Apéndices": The Logic of tino, acentuó considerablemente las ciertos elementos de tal religión con
Scíentific Discovery, 1959 (trad, esp.: tendencias eclécticas que se habían especulaciones filosóficas— contra sus
La lógica del descubrimiento científi- abierto ya paso en el neoplatonismo;
co, 1962, por Víctor Sánchez de Za- detractores y, en un tratado especial-
vala, que propone las expresiones an- no es extraño, por lo tanto, encontrar mente escrito al efecto, contra los
tes mencionadas 'falsar', 'faisable' y en los textos de Porfirio intentos de cristianos. A este fin daba interpre-
'falsabilidad'). — The Open Society unir las doctrinas platónicas, aristo- taciones alegóricas de los mitos reli-
and Its Enemies, 1945, nueva ed., télicas y plotinianas con otras de Po- giosos populares. El escrito de Por-
1950 (trad, esp.: La sociedad abierta sidonio y de Antioco de Ascalón. firio Contra los cristianos, en quince
y sus enemigos). — The Poverty of Característico de Porfirio es, además, libros, fue objeto de refutaciones por
Historicism, 1957 [antes publicado en la acentuación de las cuestiones éti- varios escritores eclesiásticos (entre
Económica, N. S., XI, Nos. 42 y 43 cas y religiosas, hasta el punto de
(1944) y XII, N' 46 (1945)] (trad, ellos Eusebio de Cesárea). Gracias
esp.: La miseria del historicismo, que se ha dicho alguna vez que la a estas refutaciones se conservan al-
1961). — On thé Sources of Know- filosofía de Porfirio tiene por objeto gunos fragmentos, pues el tratado
ledge and of Ignorance, 1961 [Hen- principal preparar el alma, mediante fue quemado en 435 por orden de
riette Herz Trust British Academy la purificación ascética, para la con- Teodosio II.
Lecture 1960. Proceedings, 46]. — templación del mundo inteligible y, La Vida de Plotino apareció edita-
Conjectures and Réfutations: The en último término, de la Unidad su- da por vez primera en la edición de
Growth of Scientific Knowledge, 1962. prema. Algunas de las principales di- obras de Plotino (Basilea, 1580, y
— Entre los artículos y ensayos de ferencias entre las opiniones de Plo- 1615); es usual desde entonces in-
P. citamos: "Wh'at is Dialectic?", tino y las de Porfirio pueden enten- cluirla en todas las ediciones de las
Mind, N. S., XLIX (1940), 403-26. Eneadas (Cfr. la bibliografía del ar-
— "New Foundations for Logic", derse desde el último citado punto
de vista. Entre tales diferencias des- tículo sobre Plotino con la referencia
ibid., LVI (1947), 193-235. — "Three a las ediciones de Harder, Bréhier,
Views Concerning Human Knowled- taca la concepción que Porfirio tiene Cuento y Faggin: una edición sepa-
ge", en Contemperan/ British Philo- de la naturaleza del mal. Según Por- rada es la de G. Pugliese Carratelli,
sophy, t. III (1956)."— "Philosophy firio, el mal no reside en la materia, Porfirio, Vita di Plotino ed ordine dei
of Science: A Personal Report", en sino en el alma misma en tanto que suoi libri, 1946). Ediciones de la Vida
British Philosophy at Mid-Century, ésta no se halla regida por el espí- de Pitágoras: trad, latina de Holste-
1957, ed. C. A. Mace. ritu inteligible. Pero cuando el alma nius, Roma, 1630; ed. de Kiessling,
Véase Hans Albert, "Der kritische puede, por la purificación ascética y Leipzig, 1815-16; ed. Westermann
Relationismus K. R. Poppers", Archiv la contemplación, desprenderse del como apéndice al Diogenes Laercio
für Rechts-Sozialphilosophie, XLVI de Gobet, París, 1950; ed. Walter
(I960), 391-415. mal, puede efectuar sin otro obstácu-
Burkert [Texte und Kommentare.
lo su ascenso, es decir, cumplir con Eine Altertumswissenschaftliche Rei-
PORFIRIO (232/233-ca. 304), de su destino. Así, mientras Plotino con-
Tiro, fue primero, en Atenas, discí- he, ed. O. Gigon, F. Heinimann, O.
cebía el ascenso como una domina- Luschnat]. Las sentencias sobre los
pulo de Longino, y luego, en Roma
—probablemente a partir de 262—,
ción del mal de la materia, manifes- inteligibles (Άφορμ,αΐ προς τα νοητά)
tada en el cuerpo, Porfirio lo concibe fueron editadas también por Holste-
discípulo de Plotino. Biógrafo de éste como un dominio del alma sobre sí nius en la citada edición de la Vida
-^-cuyas Eneadas corrigió y compi- misma. La clasificación porfiriana de de Pitágoras, y luego por B. Mom-
ló—, Porfirio es autor, además, de las virtudes es parecida a la plotinia- mert, Leipzig, 1907. Una Epístola
numerosos tratados sobre muy diver- na, pero es más completa y elabora- sobre los dioses demonios, en Vene-
sas materias, entre las cuales figuran cia, 1947. La De quinqué vocis swe
da. Según Porfirio, hay cuatro tipos in Categoriae Aristotelis introductio
la matemática, la lógica, la astrolo- de virtudes en sentido ascendente.
gía, la religión, la historia, la retóri- (Εισαγωγή εις τας κατηγορίας), en
Las primeras, e inferiores, son las vir- París, 1543 (es usual incluirla en edi-
ca y la moral, y de comentarios a tudes de la vida civil, o virtudes po- ciones de Aristóteles, especialmente
Platón y a Aristóteles. Particularmen- líticas; las segundas son las virtudes del Organon; véase, por ejemplo, la
te conocida a influyente fue la lla- catárticas o purificadoras, cuyo fin edición de I. Bekker). Véanse los co-
mada Isagoge o Introducción al tra- es la apatía (con respecto a las pasio- mentarios griegos de la Isagoge en la
tado aristotélico sobre las categorías. nes del cuerpo y a las afecciones del edición de Commentaria in Aristote-
Esta obra, comentada por Ammonio, lem graeca citados en la bibliografía
alma); las terceras son las virtudes del artículo ABISTOTELISMO (espe-
Elias y David, y traducida al latín que encaminan el alma hacia el nous; cialmente IV, 3, XVIII, 1, XVIII, 2:
por Boecio, tuvo una enorme reper- las cuartas, y supremas, son las vir- comentarios respectivamente de Am-
cusión en la literatura filosófica de la tudes paradigmáticas, que son virtu- monio, Elias y David). En cuanto a
Edad Media. Su objeto es el estudio des del propio nous y no, como las los comentarios latinos, son impor-
de los llamados predicables (VÉASE) anteriores, solamente del alma. Es de tantes, además de los que hizo Boecio
o cinco voces y ha sido considerada observar que Porfirio no consideraba a su traducción (Cfr. Pat. Lat. de
como la base de la disputa medieval la teurgia (v.) como una actividad Migne, LXIV, 71-158), los de Syl-
vester Maurus, en el siglo xvn, in-
sobre los universales (v. ). Influyen- superior, aunque tampoco la descar- cluidos en la edición de sus comen-
tes también filosóficamente fueron taba por completo. Desde el punto de tarios a Aristóteles (Roma, 1668;
sus Sentencias acerca de los inteli- vista religioso, Porfirio defendió ce- rééd. por F. Ehrle, t. I, 1885). El
gibles, redactadas en forma aforística. losamente lo que consideraba como De abstinentia ab «su animalium
450
POR POR POR
fue editado en 1548 (posterior edi- philosophiques d'Arnauld, 1843, "In- que los hombres han hecho sobre las
ción de J. Rhoer, 1767). El De troducción", pág. xi), "los discursos cuatro principales operaciones de su
antro nympharum fue editado por [preliminares] y los agregados son de espíritu: concebir, juzgar, razonar y
R. M. van Goens en 1765. La Epísto- Nicole; las primeras partes son de Ni- ordenar". Concebir es poseer una vi-
la ad Marcellam, por A. Maius, 1816,
L 1831. El De philosophia ex oracu- cole, con la colaboración de Arnauld; sión simple de las cosas que se pre-
haurienda librorum reliquiae, por la cuarta parte, que trata del método, sentan a nuestro espíritu; la forma por
G. Wolff, 1856, reimp., 1962. Las se debe sólo a Arnauld". El título ori- medio de la cual nos representamos
Quaestionae Homericarum, por H. ginal completo de la obra es: La Lo- las cosas es llamada "idea". Juzgar es
Schrader, 2 vols., 1880. La Introduc- gique, ou L'Art de Penser, contenant, unir varias ideas y afirmar de una que
ción sobre Ptolomeo, por Hieron, 1559. outre les règles communes, plusieurs es la otra, o negar de una que sea la
Del escrito Κατά Χριστιανών se han observations nouvelles propres à for- otra. Razonar es formar un juicio a
conservado sólo algunos fragmentos en base de varios otros juicios. Ordenar
Macarius Magnes (edición y traduc- mer le jugement. Fue compuesta com-
me une espèce de disertissement para es disponer diversas ideas, juicios y
ción de los mismos por A. Harnack, razonamientos sobre un mismo sujeto
1916). Véase también la edición de la educación de un jeune seigneur,
Opúsculo, de A. Nauck, 1886, y del Honoré d'Albert, duque de Chevreu- de modo que se pueda conocer este
Comentario a la teoría de la armonía se. La primera edición apareció en sujeto; el ordenar es "el método". De
de Ptolomeo, por I. Dühring, 1930 París en 1662; la segunda edición acuerdo con esta cuádruple clasifica-
(con traducción alemana y comen- apareció en 1664, y pronto se publi- ción de las operaciones del espíritu, la
tario por el mismo autor, 1934). "Lógica" contiene las cuatro siguien-
— Además de los comentarios de los caron nuevas ediciones, cada una de
ellas, hasta la quinta, con correccio- tes partes: la primera, "sobre las ideas
citados autores de ediciones de Por- o sobre la primera acción del espíritu,
firio (especialmente de las más re- nes, agregados y mejoras, traducién-
cientes), véase: J. Bidez, Vie de Por- dose a otras lenguas (al latín, al in- que se llama concebir"; la segunda,
phyre, le philosophe néoplatonicien, glés, etc.). Es común considerar que sobre los juicios; la tercera, sobre el
19Ï3. — Amos Berry, Porphyry's la "Lógica de Port-Royal" está basada razonamiento; la cuarta y última, so-
Work against the Christians: an In- en principios cartesianos, y algunos bre el método. En la primera parte se
terpretation, 1933. — Willy Theiler, autores la presentan como "la lógica considera la naturaleza y origen de las
"Porphyrios und Augustin' (Schrif- ideas, diversas clases de ideas (de co-
ten der Königsberger Gelehr. Gesell, [y, podrían agregar, la metodología]
derivada de Descartes", pero aunque sas y de signos; generales, particula-
10 Jahr. Geisteswiss. Kl. Heft l, res, etc., etc.), la claridad y la distin-
1933). — Heinrich Dörrie, Porphy- los autores de la "Lógica" usan prin-
rios' "Symmikta Zetemata". Ihre Stel- cipios e ideas de Descartes, y en algu- ción en las ideas, la definición y la
lung in System und Geschichte des significación. En la segunda parte se
nas partes (como las que se refieren
Neuplatonismus, nebst einem Kom- consideran las palabras como elemen-
al análisis y a la síntesis) son muy
mentar zu den Fragmenten, 1959 tos de las proposiciones, las proposi-
cartesianas, hay otros elementos en la
[Zetemata. Monographien zur klassi- ciones y sus clases (simples, compues-
schen Altertumswissenschaft, 1959], obra (por ejemplo, la teoría de las
tas, etc.), la definición, la conversión.
— Véase también la bibliografía del formas del razonamiento es funda-
En la tercera parte se estudian los si-
artículo NEOPLATONISMO. Para los in- mentalmente aristotélica). La "Lógica
térpretes de la Isagoge, véase A. logismos, los "lugares" ("tópicos") y
de Port-Royal" alcanzó pronto gran
Busse, Die neuplatonischen Ausleger los sofismas. En la última parte se
predicamento entre filósofos de muy
der Isagoge des Porfirios, 1892. estudia la naturaleza del saber, los
diversas escuelas, incluyendo muchos
PORFIRIO (ÁRBOL DE). Véase hostiles al jansenismo y hasta al car- métodos de demostración, las reglas
ÁRBOL DE PORFIRIO. tesianismo. principales del método de las ciencias
PORT-ROYAL. Véase JANSENISMO En la forma más frecuentemente (dos reglas para cada una de las defi-
y PORT-ROYAL (LÓGICA DE). niciones, axiomas, demostraciones y
publicada, la "Lógica de Port-Royal"
PORT-ROYAL (LÓGICA DE). En método), la creencia en acontecimien-
contiene dos "Discursos" (el segundo,
el artículo JANSENISMO nos hemos re- tos que dependen de la fe, y el juicio
agregado después de la primera edi-
ferido a la llamada "Lógica de Port- sobre los "accidentes futuros". Aun-
ción y conteniendo respuestas a varias
Royal", La Logique, ou L'Art de Pen- que los autores de la "Lógica de Port-
objeciones) y cuatro partes. En el
ser, a veces atribuida exclusivamente Royal" estiman que todas las partes
"Primer Discurso" los autores tratan
a Antoine Arnauld (v.) y publicada de la "Lógica" son fundamentales,
del "buen.sentido y la justeza del es-
bajo su nombre o en colecciones de parecen dar una importancia especial
píritu en el discernimiento entre lo a la primera y a la cuarta. En efecto,
sus obras, y a veces atribuida a Pierre verdadero y lo falso" y advierten que
Nicole (v.), con revisiones y mejoras la primera parte estudia los elementos
se introducirán en la "Lógica" ciertas básicos de todo conocimiento (las
introducidas por Arnauld. Según pa- "reflexiones nuevas" que no se hallan "ideas") y la cuarta estudia "una de
rece, la "Lógica de Port-Royal" fue en las "Lógicas ordinarias". En el las partes más útiles e importantes de
compuesta por Arnauld y Nicole; de preámbulo, incluido en la Primera la lógica", es decir, lo que podría lla-
acuerdo con dos notas citadas en el parte, los autores definen la lógica marse "el esqueleto lógico" de las
catálogo manuscrito de los libros del como "el arte de conducir bien la ra- ciencias.
Abate Goujet y reproducidas por Bar- zón en el conocimiento de las cosas, C. Liebmann, Die Logik von Port-
bier (Dictionnaire des ouvrages ano- tanto para instruirse a sí mismo como Royal im Verhältnis zu Descartes,
nymes et pseudonymes, 1806, t. I, para instruir a los demás". Este arte, 1902 (Dis.). — J. Kohler, Jansenismus
pág. 496; apud C. Jourdain, Oeuvres agregan, "consiste en las reflexiones und Cartesianismus, 1905. — Robert
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POR POS POS
G. Rembsberg, Wisdom and Science El propio Aristóteles se ha referido a] preguntado en qué relación están las
at Port-Royal and thé Oratory, 1940. asunto en Met., θ 3, 1046 b 28 sigs., esencias posibles con la divinidad,
— Domenico De Gregorio, La Lógica donde se ha opuesto a la tesis megá- se han dado dos respuestas funda-
di Porto-Reale, s/f. (1956). — Wilbur rica, según la cual hay sólo acto. mentales. Según una —mantenida
Samuel Howell, Logic and Rhetoric Aunque lo central es aquí la no-
in England, 1500-1700, 1956 [sobre por Santo Tomás y algunos filósofos
la influencia de la "Lógica de Port- ción de potencia, nos encontramos modernos de tendencia intelectualis-
Royal" en Inglaterra]. — Para otros con que para entenderla debemos ta—, tales esencias dependen funda-
estudios, especialmente estudios de referirnos al c