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Colección de Materiales Pedagógicos

Proyecto SUTURA Documentación Narrativa de Experiencias Pedagógicas en Cárceles

Coordinador Programa de Documentación Pedagógica y Memoria Docente Daniel Hugo Suárez Coordinadora general Proyecto Sutura Sub-Proyectos Experiencia Sub-Proyectos Abrir Puertas y La Experiencia Cuenta Valeria Frejtman Coordinador Taller de Documentación Narrativa Gabriel Roizman Talleristas y Coordinadores Pedagógicos Autores Alejandra Rodriguez Facundo Carmona Lucía Arce María Roveda Susana Grinbank Violeta Percia Noemí Dieguez Pablo Dipierri

En colaboración con el Programa de Fortalecimiento Institucional, Dirección Nacional de Políticas para Adultos Mayores Ministerio de Desarrollo Social

Colección de Materiales Pedagógicos

Índice
Acerca de esta publicación. Suárez…………………………………………………………………………………………………. ………………………………………………………………………………………………….…. Daniel H. Suárez………………………………………………………………………………………………….…. 2 Reivindicaciones de la experiencia de educar en contextos de encierro Roizman………………………………………………………………………………………………….….. Gabriel Roizman………………………………………………………………………………………………….….. 4 La experiencia que cuenta es la que quiero contar Grinbank……………………………………………………………………………………………………. Susana Grinbank……………………………………………………………………………………………………. 9 Crónicas Crónicas de los peones en tablero ajeno. Palabras contra el encierro Pablo Dipierri ………………………………………………………………………………………………….……. 20 Los amigos presos de Roberto Arlt Carmona…………………………………………………………………………………………………. Facundo Carmona…………………………………………………………………………………………………. 35 Recorrido, a modo de fragmentos Alejandra Rodríguez………………………………………………………………………………………………. Alejandra Rodríguez………………………………………………………………………………………………. 42 Yoga en el encierro. Una cita con la Apertura ………………………………………………………………………………. María Roveda ……………………………………………………………………………….………………………. 49 Viaje a Puertas Cerradas Arce……………………………………………………………………….……………….………… Lucia Beatriz Arce……………………………………………………………………….……………….………… 54 Movimiento Movimiento de los cuerpos en el encierro Diéguez…………………………………………………………………….………………………………… Noemí Diéguez…………………………………………………………………….………………………………… 67 Escenas para romper el encierro Soledad Mujica…………………………………………………………………….……………………………….. 74 Mujica…………………………………………………………………….……………………………….. El Eco Violeta Percia ……………………………………………………………………………………………………….. 80

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persiguieron el propósito de generar y sostener experiencias diferentes a las usuales dentro de la cárcel. íntimamente articuladas entre sí. Espacios. tiempos y recorridos que colaboran a configurar un territorio poco explorado. Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social. registrado. Documentación narrativa de experiencias pedagógicas en cárceles Acerca de esta publicación Daniel H. la posibilidad. el intercambio y la producción compartida.Cuadernos de Pedagogía y encierro. que habilitaran la posibilidad de que otras cosas sucedan con quienes por ella transitan y con quienes en ella viven. visualizado y mostrado de las cárceles: el del encuentro. Ambos proyectos pretendieron configurar trayectos y experiencias pedagógicas significativas para los presos y las presas que se animaran a vivirlas. 2 . tiempos y recorridos poco habituales en las circunstancias de encierro en las que viven. como sujetos de conocimiento. Esas dos iniciativas. o bien participando activamente de algunas de las propuestas pedagógicas ya definidas. como sujetos de derecho. Espacios. Suárez Director del Programa Memoria Docente y Documentación Pedagógica Laboratorio de Políticas Públicas En este CD publicamos un conjunto de relatos de experiencia escritos por coordinadores de taller y coordinadores pedagógicos de dos proyectos desarrollados por el equipo del Programa Sutura. financiados por la Dirección Nacional de Políticas para Adultos Mayores. Y para hacerlo los interpelaron en sus potencialidades de aprendizaje. Ya sea asumiendo la responsabilidad de diseñar y coordinar experiencias formativas de taller. Secretaría Nacional de Niñez. Ambos proyectos. Documentación narrativa de experiencias pedagógicas en cárceles del Laboratorio de Políticas Públicas. tiempos y recorridos que desdibujan la imagen estereotipada y brutal que muestran los responsables de la comunicación social y que se asienta sin resistencias en el imaginario de la gente. un grupo de personas privadas de la libertad tuvo la oportunidad de delinear y habitar espacios. consistieron en la propuesta y el desarrollo de una serie de talleres artístico-expresivos en los que participaron personas privadas de la libertad (Proyecto “Abrir Puertas”) y en la elaboración y puesta en marcha de talleres de artes y oficios coordinados por personas presas y destinados a otros detenidos y detenidas (Proyecto “La experiencia cuenta”).

inventando en ese territorio. Estos dos nuevos textos. y título del escrito. de colaboración y escucha mutua. grandezas. sino de incorporar esa mirada. personal. dentro de una perspectiva más integral y de conjunto. coordinadora general de los proyectos. y Gabriel Roizman. Colección de Materiales Pedagógicos los integrantes de los equipos de coordinación de los dos proyectos se dieron el trabajo de indagar y escribir relatos sobre su paso por ellas. autor del relato. contaron las vicisitudes de haber estado allí.Con el objetivo de documentar. sintieron. encuentros. se inscriba en un proceso colectivo de indagación y reflexión. además. Los lectores podrán acceder a esos relatos a través de dos vías. podrán armar y rearmar su propio recorrido de lecturas a través de un “buscador de relatos” que clasifica y ordena los textos con arreglo a una serie de dimensiones que permiten identificarlos. Por otro lado. pasiones. Por un lado. responsable del dispositivo de documentación narrativa. haciendo junto con ellos y ellas. esa forma de contar y decir las cosas y los acontecimientos. enseñaron y aprendieron entre muros. describieron lo que vieron. Narraron las pequeñas historias de su experiencia vivida junto con estos otros y otras. lo hicieron al amparo de una estrategia metodológica. de imaginación y denuncia. No se trató tan sólo de mostrar lo que le pasó al protagonista de la experiencia y del relato. alegrías. a saber: unidad penitenciaria donde se realizó la experiencia. que esté dispuesta y se proyecte como una forma de registrar y dar cuenta de aspectos no documentados de la vida social. taller documentado en el relato. desesperos. angustias. relataron los movimientos. sorpresas. 3 . Pero no lo hicieron caprichosamente. mostrar y difundir estas experiencias inusuales en las cárceles. de la aventura de crear algunas condiciones para que otra cosa les suceda con lo que vienen siendo. imaginaron. en sus Lecturas del Corpus de Relatos de Experiencia publicados. desconciertos. el lector podrá acceder a ellos a través de los “itinerarios de lectura” que nos ofrecen Valeria Frejtman. se presentan con prólogos a la producción colectiva. que pretende que esa producción escrita individual. miedos. la documentación narrativa de experiencias pedagógicas.

la vida. sí.. mencionar que esta producción pedagógica vinculada a la escritura se dio en este caso -como en todos los que participa el Programa de Documentación Pedagógica y Memoria Docente. la incertidumbre.Reivindicaciones de la experiencia de educar en contextos de encierro Gabriel Roizman Taller de Documentación Narrativa de Experiencias Pedagógicas Proyecto “Abrir Puertas” Entonces. La experiencia y sus lenguajes El presente escrito tiene la pretenciosa finalidad de marcar un camino posible de lectura de esta colección de textos referidos unánimemente a experiencias pedagógicas realizadas en diferentes contextos de encierro vinculados a los Proyectos “Abrir Puertas” y “La experiencia cuenta” de la Dirección Nacional de Adultos Mayores del Ministerio de Desarrollo Social de La Nación. me parece. El grupo estaba constituido por una variedad de docentes. la finitud. orientaciones y experiencias que enriquecían. es dignificar la experiencia. 4 . con todo lo profundo que este término puede encerrar. Es necesario.en el marco de una construcción colectiva entre docentes narradores que acompañó el desarrollo de los talleres en las instituciones carcelarias con encuentros de escritura colectiva (en grandes grupos o por parejas) y con intercambios vía e-mail y a través de un blog. disgregaban. la provisionalidad. reivindicar la experiencia. y contar su experiencia autorizada en la práctica. lo primero que hay que hacer. No hace falta decir que los textos. el cuerpo. escribirla. Esto implicó la re-escritura de hasta diez versiones de los escritos aquí presentados. disciplinas. dispersaban y convertían a los encuentros en verdaderas sesiones de aprendizaje divertido. Precisamente esta es una de las ideas fuerza de la documentación narrativa de experiencias pedagógicas: permitir a los actores tomar la palabra. la fugacidad. y no necesitan ser retraducidos a un lenguaje técnico y sofisticado. correcciones y sugerencias cruzadas entre colegas. y eso supone dignificar y reivindicar todo aquello que tanto la filosofía como la ciencia tradicionalmente menosprecian y rechazan: la subjetividad. Jorge Larrosa. en una dinámica de comentarios compartidos.. hablan y nos cuentan por sí solos.

estos textos hablan de muchas cuestiones que pueden interesar a diferentes lectores. La experiencia y sus lenguajes: http://www. la de pensarle otros sentidos al acto de educar. la provisionalidad. cámaras indiscretas.gov. El castigo y el poder. la fugacidad. Su intencionalidad es hablarnos de qué pasó pero también de qué nos pasó en esas experiencias. en un recorrido hipertextual. pero no para dominarlas como estrategas cognitivos que tienen un plan para todo. entonces. o aquellos que vayan a la cárcel a oír la misa del domingo. Últimamente hay en los medios masivos de comunicación una fuerte presencia de imágenes. Ahora bien. En este sentido traigo el epígrafe que abre mi texto y abre mi lectura de los textos. rastreando esas reivindicaciones que propone Larrosa y viendo cómo se hacen presentes en este corpus. Pedro (1985). tendrán la oportunidad de ver a los convictos. no secuencial. La prisión se ofrece también como espectáculo hacia el exterior. Pensar la subjetividad.me. Seguramente hay una preocupación fundante en traer al conocimiento y al debate público la educación en cárceles. El panóptico resuelve esta situación. 2 Jorge Larrosa. una conferencia2 que para mí fue inaugural. la vida. también propone otras posibilidades de lectura. casos.ar/curriform/publica/oei_20031128/ponencia_larrosa. ¿Cuál será la finalidad de semejante show en el contexto mediático de la mano dura y la privación de derechos humanos? ¿Será el tiempo de una cárcel mediática como espectáculo y castigo? No es la primera vez en la sociedad occidental que el castigo adquiere formas de espectáculo: Lardizábal. Universidad de Barcelona. Los visitantes de la ciudad. Al no ser un libro en papel y Colección de Materiales Pedagógicos animarse a una versión electrónica. que muestran el mundo de la cárcel como un espectáculo. pero no dogmáticamente.pdf 1 5 . Número: 57. uno de los principales juristas españoles de finales del setecientos. la finitud. Año IX. relatos.1 La documentación narrativa de experiencias pedagógicas en contextos de encierro se para en otro lugar: no se ofrece como periscopio sino como testimonio. sino para pensarlas como campos problemáticos de las prácticas formativas. espacio y lenguaje de la cárcel. guiado por el interés y la libertad del lector/a. Fraile. la incertidumbre. respondía a ello argumentando la dificultad de hacer público el espectáculo de las cárceles. En su interior el reo se convierte en el ejemplo público de las posibilidades del nuevo encierro. asistiendo al oficio religioso. arrodillados dentro de sus celdas y encapuchados. el cuerpo. La cámara no está puesta en el objeto sino en el propio sujeto de la enseñanza. por ese programa. Me dejo llevar.La publicación de estos escritos presentó un nuevo desafío.

Pero me encontré con una situación que me hizo echar para atrás todo lo pensado… Susana Grinbak. Este estado me sorprendió de sobremanera. ¿Dónde estoy? ¿Para qué? No podía dejar de mirarme en esa situación. pues me introdujo en una situación que ningún manual había anticipado. Sigo parada al lado del televisor. se ríen. Facundo Carmona. valiente combatiente de la dignidad. Y hoy puedo sentirme orgullosa de mi labor. Pensé en mi rol. resolver problemas que en algunos casos trascendían el proyecto. armadora de organizaciones y estrategias. Vuelvo a mí. La experiencia que cuenta es la que quiero contar incertidumbre La incertidumbre Llegué al Módulo de Varones con toda la energía y la planificación en la cabeza de cómo sería esa mañana. La experiencia que cuenta es la que quiero contar Cómo lograr que realicen metódicamente los ejercicios y que cumplan con lo pautado se estableció en una gran preocupación que opacaba otras instancias como la comunicación y el diálogo que se había creado entre ellos. Fue el momento de mayor desorientación al frente del Taller. Los amigos presos de Roberto Arlt 6 . etc. defensora ante las injusticias. convertirme en militante de las personas. Observo. entre otras cosas. ¿Cómo inscribirme en ese contexto? ¿Qué tengo yo para aportar en ese momento? Alejandra Rodríguez. trabajar el nexo con el afuera. a modo de fragmentos El desarrollo de mi rol en la coordinación pedagógica implicó. Pienso. Todo esto y mucho más terminó siendo mi rol. en mi tarea pedagógica.La subjetividad Dos agentes conversan. Recorrido. Susana Grinbank.

las hago girar. que eso era aburrido. Viaje a Puertas Cerradas Me resultaba incomprensible que durmieran ahí a la vuelta. Escenas para romper el encierro 7 . Soledad Mujica. Soledad Mujica. Y en este caso en particular. Así se le sumaba alguna otra y otra. El Eco La fugacidad Yo explicaba la consigna del ejercicio -que en realidad era un juego. Escenas para romper el encierro Todas esas imágenes perduran en mi cuerpo. de recorridos de vida e intereses. Mi cama quedaba muy lejos. Facundo Carmona. se hicieron presentes.Colección de Materiales Pedagógicos La provisionalidad Diferentes puntos de vista.y a los cinco minutos empezaba alguna con que hagamos otra cosa. me miran sorprendidas al principio… Lucía Beatriz Arce. una nueva tensión de fuerzas que tiene. en su inevitable fatalidad. Un nuevo frente de batalla se había gestado. que vivieran ahí. como a dos horas. igual que los olores. sirvieron para que las diferentes partes conozcan qué expectativas tiene cada uno del otro. Que tengan la cama tan cerca me las hacía ver a las chicas aún más vulnerables. Sin pensar voy corriendo y meto el cuerpo entre medio de ambas tomándolas por la cintura. las que sí querían hacerlo empezaban a putearlas. que algunos gestos. un alto grado de belleza y placer. Entonces. Los amigos presos de Roberto Arlt El cuerpo Me doy cuenta de que se están pegando. aún no tanto como para hacerse familiares… Violeta Percia. Se van incorporando.

el hombre produciría tres o cuatro textos cada semana y pretendía que los corrigiéramos con velocidad. Movimiento de los cuerpos en el encierro La finitud Pienso en un cuerpo encorsetado. Con el correr de los días. A partir de ahí. Llegaban a la clase con aros. Noemí Dieguez. Propongo entonces que escriban para la próxima un texto que hable de eso. sin que lo pidiéramos. “las preocupaciones de la tercera y cuarta edad”. Violeta Percia. Pablo Di Pierri. el curso se hizo más sencillo. Noemí Dieguez. El Eco La vida Incluso. MR me dice que debe ser difícil para mí imaginar actividades que les gusten a ellos. En su mirada encontramos verdadero interés. Imagino esta experiencia como una grieta. Movimiento de los cuerpos en el encierro Al final de la reunión hablamos sobre los intereses. no reconocido. Daniel escribe un texto titulado Los abuelos de la nada Los nada. Los participantes tenían ganas de hacer. maquilladas.Con el tiempo fue gratificante observar cómo empezaron a conectarse más con el cuerpo y con la alegría de moverlo. y desde el principio proponía continuar la actividad si algún día salía. Crónica de los peones en tablero ajeno Espero no haber anulado los sentidos de sus propias lecturas y espero provocar otros provechos como lo han hecho en mí los textos que presento. y nosotros queríamos ayudarlos a que hicieran. Por allí un aire se filtra y expande ese cuerpo acostumbrado a la inmovilidad del encierro. Dejaron de mirarse entre sí y de cargarse. una fisura en ese corsé. 8 . dice. lastimado por la droga. el charlatán del pabellón se animó a un artículo. de las experiencias de la tercera y cuarta edad.

las angustias. las emociones. era la manera en que ellos lograban comunicarse? En ese momento te disponés con todo y te late el corazón por ver quién es y qué necesita. de voces de otros. Nunca imaginé que el destino era tal. de las primeras impresiones. Pedro Palomar Cómo será hablar de ciertas cosas. Ellos me acaban de llamar. de anécdotas. los tropiezos. de mis aprendizajes… Tal vez incluyendo en mi relato los viajes emprendidos por los otros que me están acompañando. la de “afuera”. sin embargo. Complejo Penitenciario Federal N°1. tanto como los personajes que cruzaría en el camino. pero por sobre todo de sorpresas. Aquí va la primera: yo que creía que sería la única que sentiría ansiedad y desconfianza por entrar en este nuevo mundo. Tal vez hablando del inicio. las rutas que seguiría. seguida de un silencio (como para darte tiempo de cortar si no querés recibirla). me obliga a creer en milagros”. para agradecerme y desearme un feliz Año Nuevo. de circunstancias. ¿O acaso era sabido que el 1111111111 que empezó a aparecer en la pantalla de mi celular y la voz que del otro lado decía “esta es una llamada proveniente del servicio penitenciario”.Colección de Materiales Pedagógicos experiencia La experiencia que cuenta es la que quiero contar Susana Grinbank Equipo de Coordinación Pedagógica del Proyecto “La experiencia cuenta” Módulo 1 y 5. que cada día es diferente y que cada persona lo transforma. que no se agota. Si hasta eso tuve que aprender. Cómo hablar de algo que sigue sucediendo. cómo será contar el viaje con el que la vida me había premiado con un pasaje de ida y del cual casi ni conocía el destino. sin saber que soy yo la que debe agradecer esta experiencia. resultó ser que la mezcla de temor y ansias era un sentimiento compartido. “En algún lugar existirá un Dios. Advierto ante todo que estas próximas hojas estarán llenas de sensaciones. La geografía era distinta a todo lo conocido. no sea cosa que no puedan comunicarse o se les corte y pierdan los dos minutos que disponen para hablar. o al menos había un abismo entre lo que mi imaginación podía suponer y la realidad con que me iba a encontrar. los amores y las impotencias que sufriría. Ezeiza. Pretendo contar algunas experiencias dentro de la experiencia. De tanto ser sólo yo mi única familia y sobrevivir. De manera que la distancia entre el adentro y el afuera desapareció en una comunión que casi borraba el hueco entre las distintas 9 . Las sensaciones de los de “adentro” se parecían mucho a las mías. las alegrías. desde el 1111111111.

Confiaba en sus proyectos y me gustaba la propuesta: ser Coordinadora Pedagógica de personas privadas de libertad.no entendía muy bien qué era y finalmente resultó ser mucho más de lo que supuse cuando me lo explicaron-. de bordado en punto cruz.circunstancias. Simplemente intentaré contar algo de lo vivido. convertirme en militante de las personas. etcétera. No éramos tan diferentes. uno termina aquí tratando de contar su experiencia. resolver problemas que en algunos casos trascendían el proyecto. adultos mayores de 50 años que pudieran enseñar un oficio a sus compañeros. además de suministrar lo necesario para el dictado de las clases y escribir sobre la experiencia. sin saber a dónde entraba y hasta dónde llegaría y. tenemos la misma esencia.de los alumnos de pintura y dibujo. defensora ante las injusticias. Me gustó eso de ser Coordinadora Pedagógica . los profes y yo. al día de hoy. Mi rol terminó siendo todo esto y mucho más. ni pretende lograr un acuerdo con quien lo lea. 1. El Proyecto El Proyecto vino de la mano de Valeria. Somos gente mayor. “La Experiencia Cuenta” es el nombre del proyecto y. Y hoy puedo sentirme orgullosa de mi labor. La tarea era simple: acompañar a los “docentes” para que pudieran transmitir sus saberes con cierta rigurosidad académica y trabajar con las personas el “módulo socio laboral”. Este escrito no pretende ser erudito. 10 . somos del proyecto de Adultos Mayores y las ganas de que los jóvenes puedan hacer algo diferente nos movió a insistir en esta cruzada de tratar de mejorar algo la vida -de adentro y de afuera. sigo sin saber cómo continúa. al final. Ya habíamos trabajado juntas en cárceles en algunas oportunidades. Me introduje en ese mundo. de lo sucedido dentro de mí y de mis profes de adentro como me gusta llamarlos. Comprendí que frente a nuevos desafíos los seres humanos. armadora de organizaciones y estrategias. estemos adentro o afuera. más allá de los aprendizajes. valiente combatiente de la dignidad. de tarjetas en papel vegetal y de panadería y pastelería del Módulo I y V de la Unidad Penal Nº 1 de Ezeiza. El desarrollo de mi rol en la coordinación pedagógica implicó entre otras cosas trabajar el nexo con el afuera. sino que intenta transmitir una mirada diferente sobre un mundo habitado por seres que me han abierto las mejores puertas que se pueden abrir en la vida: las del corazón.

las privaciones. Después supe de otras más: los desamores. Llegamos a Ezeiza. Estoy tatuada simbólicamente. Noches sin dormir pensando cómo resolver algunas cuestiones Colección de Materiales Pedagógicos que hacen al manejo interno de las Unidades. sintiendo la angustia de lo vivido en el día. Sentí que teníamos cosas en común: la mirada y el silencio. y hablo de efectos corporales por el torrente de vivencias y de sensaciones transitadas que van desde la alegría hasta la tristeza pasando por toda la gama que se puedan imaginar. buscando estrategias para lograr ganarme la confianza de la gente. nos miraban a mi Coordinadora y a mí interrogándonos sobre el proyecto y sobre quiénes éramos. con la mirada de quien va tejiendo pensamientos mientras escucha. Creo que era la primera vez que entraba al Penal y que me reunía con un grupo de “presos” que. si no habla nada”. Los 2. escuchaba (soy de hablar poco). Esto incluye tanto a los privados de libertad como al personal del Servicio que ya me recibe con un beso y una sonrisa. Valeria no paraba de hablar y yo miraba. Miraba a uno y a otro. por la experiencia. Él también miraba y callaba. me duelen cada vez más las cosas y especialmente las que he conocido ahí dentro. Hoy ya no opinan lo mismo. Cuando me presentaron como la Coordinadora Pedagógica. como casi todos ellos. ¡Qué viaje tan largo! Una hora cuarenta desde que asomo la nariz de mi casa y la meto en el Penal. se encontraba Daniel. la lucha por sobrevivir. Al fondo. 11 . Luego de la preselección comenzaron las idas y venidas a Ezeiza.Pasé horas y días planificando. cuando llego. Fue todo un aprendizaje que me quedó escrito casi hasta en el cuerpo. me llaman por mi nombre y me hacen sentir que formo parte de los “confiables” del lugar. sentados en sillas. a mi derecha. uno de los presentes dijo: “cómo va a ser ella. Varios medios de transporte me separan de él. Los comienzos Preselección Siguiendo los pasos del proyecto. de esas personas que hoy. primero vendría la preselección de los profesores (personas privadas de la libertad con oficios que quisieran enseñarle a sus compañeros/as de módulo o pabellón) y luego las entrevistas con cada uno para ver su capacidad y motivación para la transmisión de saberes…Recuerdo el día de la preselección de los varones. Estaba sentado allí. Ya no soy la de antes: soy más sabia.

Daniel tiene 52 años. no quiere cualquier cosa. Estos son los protagonistas principales. Luego me di cuenta de que en este caso la ignorancia le sirve para preocuparse por un dolor de piernas mientras tiene el hígado destruido. Tendría que contar. es muy querible. Al menos tengo esa sensación. Esas cosas que tiene la vida. pero es como un orgullo de macho poder convidarme algunas cosas y no sólo recibir de una mujer. 12 . Me dijo que la estaban operando a la madre de próstata. mis compañeros de ruta. Mi escritura es un homenaje a ellos. era brava cuando estaba fuerte. mis profes. alta. pero en este lugar hasta se entienden con las chinas. entre otras enfermedades. sus particularidades. intenta hablarme en español. que pulsa por seguir en las peores situaciones… Con Elisa la historia transcurrió entre llantos de alegría y también de los otros. Ahora está muy enferma. SIDA. Es silencioso pero con un buen sentido del humor. Hago simplemente una breve presentación: Robbin Blac es de Connecticut. una casi abuela de 54 años. “Oh. estuvo más adentro que afuera y ahora dice que está cansado. Me enseña un montón de cosas de cómo manejarme adentro. Es exquisita. yo intento hablarle en inglés. Encontrar materiales y revistas para ella es difícil. Estuvo adentro desde su adolescencia. que me enseñaron y lo siguen haciendo. Últimamente siento que se está muriendo pero su “ignorancia” la ayuda. Cuando llegó no hablaba nada de español. me cuida. cuando consigo para otra y para ella no. pero lo fuimos llevando.Los profes elegidos Presentar a los profes me llevaría mucho tiempo. Tiene 56 años. Ni pregunto de dónde lo saca. Esos eran nuestros diálogos. Están haciendo unos trabajos preciosos en punto cruz. pone trompa. Todavía tengo el recuerdo de cuando la entrevisté. ¡Qué carácter! Tiene a todas sus alumnas cortitas. me sirve aprender de él. nos reímos mucho una de la otra. Graciela. que esta vez piensa hacer algo diferente y que cree en la gente. “And my no anderstand iu”. Tiene. Y se enoja. de cada uno. Causa angustia verla. negra. yo no comprender lo que tú dices a mí”. Lo escucho. pero es muy buena docente. Aprendió en el penal -si se puede decir que aprendió-. abrazadora. Me espera siempre con algún regalito.

Ni les cuento lo que me costó que escribieran una planificación. me volvía loca. Está bueno ese signo.Colección de Materiales Pedagógicos De los primeros encuentros y planificaciones Ellas y yo ¡Que alegría estar las cinco allí sentadas planificando! Los deberes los hizo solo Robbin. Se le impregnó la nueva identidad (como me enseñó Daniel). empezamos las clases sin la planificación pero sí con los materiales. pretende ejercer una situación de requisa. no le digo nada. El clima es bueno. Así era el funcionamiento de esta tarea. cómo hacer para que les permitieran tener las cosas y que no se las robaran. Él y yo Panadería. quién tomaría lista. Ellas no tenían por qué saber -ni les importaba. al contrario. Les decía que sólo me conformaría con que escribieran qué iban a hacer las próximas tres clases y qué materiales iban a necesitar. Su responsabilidad era tan grande que quería todo ya. Daniel. Lo entendí luego cuando me tuve que ocupar yo misma de esos detalles. solo les preocupaba saber dónde se iban a ubicar. Trataba de explicarle que además de su curso y los otros cursos tenía dos trabajos más. Si mal no recuerdo. Entender los elementos de Dibujo y Pintura en inglés. Nadie nos facilitaba las cosas. más de una vez hubo que abrirse lugar a los codazos para lograr algunas. Después entendí: si yo no llegaba -por lo que 13 . Parecía tarea imposible. Mi energía diaria se agotaba alrededor de las cuatro de la tarde. el profe. Hablan de la tarea. por un rato se ubican en otro lugar. Pero lo hicimos. dicen tener 30 personas cada una. les entusiasma complementarse en los talleres. las otras se recontra comprometieron para la próxima. pero a él no le importaba. presentar informes de avance al Ministerio de Desarrollo Social. Eso es bueno. ¡Qué ocurrencia! Trabajamos casi una hora y acordamos la planificación y los materiales necesarios para la próxima. diferente. quería todos los materiales ya. salir a comprar los insumos por medio Buenos Aires. Estoy contenta porque les traje revistas y especialmente una de crochet en portugués para María que es brasileña. Por eso Blac cierra la puerta. las vitaminas y los energizantes estaban a la orden del día. creo que necesita tener un lugar de intimidad. Robbin cierra la puerta.que había que hacer un cálculo de presupuesto. no se quejan ni cuentan sus desgracias. Ni acordarme de que existía el gimnasio al que me había enviado toda la cartilla de médicos que había visitado el mes anterior. Ese no era su rollo. Elisa quiere revisar a cada chica antes de que se retire de la clase.

daba mucho más trabajo de lo que me imaginaba. De esto no estoy enamorada pero sí apasionada. claro. ya que estoy en procuración de empezar el curso. ni escuchar a los profes hablar. ¡Qué ilusa! Todavía no había aprendido de los tiempos sin tiempo. o sí. Gracias por todo esto”. ni pesimista. solo espero poder enseñar… He estado preso de menor y de mayor. Es muy lindo. como dicen las viejas. saber que personas que no te conocen confían en uno. confortador. Mezclamos todo. Daniel escribía: “Hoy ha sido un día positivo. nuevos insomnios . le busco la vuelta a los problemas. se quedaba en banda con la clase práctica. No soy trágica. el curso de Higiene y Seguridad en Alimentos de la Cámara de la Alimentación. Creía que iba a estar todo en orden. pero fue muy difícil llegar a organizar la largada de los cursos. dos cursos de Fundaciones que me mandaron mis amigos jujeños y dos más que saqué de Internet. Me acabo de dar cuenta de que mañana es un día muy importante para mí. Tengo un nivel de compromiso tan alto que debe ser similar al del Amor. intento rehacer una vez más la planificación. ni exigente. no pude llegar a participar. Me despierto en mitad de la noche y planifico actividades. Conseguí el curso de Pasteleros y pizzeros del Sindicato de Pasteleros. no sé qué pasa. Una vez que estuve muy enamorada y me despertaba en medio de la noche planeando el momento de encontrarnos. Es como prepararse para una carrera y lograr la meta. La firma de los Convenios Había llegado el día de la firma de los Convenios entre la Fundación que auspiciaba el proyecto y los profes: era una especie de contrato por el cual se les iba a pagar una cantidad de dinero mensual durante seis meses en retribución a la tarea de enseñar a sus compañeros. es decir.fuera-. Se acaba algo y a la vez comienza lo nuevo: nuevos desafíos. Pero parió. Los tiempos sin tiempo. te hace sentir muy pero muy bien. ¡Qué fin de semana! ¡Cuánto trabajo todo esto! Hace unos días que no duermo. le agregamos un poquito de sal y levadura y parimos la planificación. Si sacar gente para los talleres era complicado. ni siquiera les pude decir lo que sentía. De más está decir que la planificación de Daniel fue. Nunca nada me quitó tanto el sueño. ni verlos firmar. Todo era muy costoso. Tengo ganas de llorar.Creo que nunca pensé que esto iba a ser posible. no 14 . Comprendí su demanda y acrecenté mi compromiso. Por supuesto. y nunca tuve una posibilidad de estas magnitudes. parimos. el cual me ha levantado el ánimo. Tengo la inquietud de no saber cómo saldrán las cosas. un parto de nalgas. nuevas responsabilidades.

no me importa. el tiempo de los proyectos. pedir lo que quería. ese espacio de libertad dentro del encierro. Como ellos.vivir un tiempo mejor. de lo importante que es esto. creo que tengo que hablar. tengo ganas de llorar de emoción. todos pintones y perfumados. donde el tiempo tomó forma a través de los compromisos que nos planteábamos. pero también los separaban todos los trámites. despermisos. sin salir del Complejo. Creo que fue una de mis primeras frustraciones. Es verdad que sólo los separaban. al Módulo V de mujeres. Están escribiendo sobre lo ansiosos/as y entusiasmados/as que están. me dieron muuuucho trabajo. Hay un acto. me encargaron cosas que en mi vida había tenido en las manos y tuve que romperme la cabeza para ver por dónde 15 . tan poco. Creen que fueron muchas horas de idas. esperanzados/as de -al menos por un rato. y es en referencia a las chicas. donde cada uno pudo expresarse.imaginan lo que significaba trasladar a los varones del Módulo I. donde residen dentro de la Colección de Materiales Pedagógicos Unidad. me perdonaron. Hay un acto. no me importa lo formal. Es extraño pero siento dolor. No puedo transmitir la bronca con que me fui del lugar. de impotencia. a la gente. Nunca me pasa esto de no poder organizar mi cabeza para el día de mañana… Mañana es el día. estaba transitando el mismo camino que me permitiría tolerar los sinsabores. a lo difícil e importante que es para ellos esto que en otro lugar sería tan simple. donde me exigieron. al Proyecto. estoy acostumbrada. mostrarme que se tomaban en serio la tarea y que yo tendría que ser muy respetuosa. Nunca pensé que podía ser tanto. Me siento responsable de esto. y después el aprendizaje y la adaptación. Recuerdo lo que yo escribía en ese momento: Mañana se firman los contratos de los instructores. a Daniel (el profe de panadería). ¿A quién le voy a querer hablar? Todavía no lo pensé: ¿al Jefe. al Servicio. de cómo les cambió la vida aunque sea por un rato. para ver a las chicas. tal vez. lo institucional de mañana. creo que confían ¿Y yo? ¿Quiénes son ellos/as? ¿Puedo confiar? Están agradecidos/as. Leí sus cuadernos. permisos.que había que ejecutar antes de moverlos. Hasta que terminaron las requisas y los traslados entre pabellones. miedos. el tiempo se hizo chicle. de dolor. donde la subjetividad de cada uno se mostró armando un grupo de seres con diversidad. Nos fuimos conociendo. veré qué surge mañana. alegrías. a mí? No sé. Después vendrían otras. ¿De qué voy a hablar? ¿De esto? No sé. me emocionaron. permisos. Y no pude participar. Sólo sé que tengo ganas de llorar y que no sé qué ropa ponerme. estoy orgullosa. me dieron horribles noticias que me entristecieron. cinco cuadras. requisas -y algunas cosas que ni sé. no me imagino cómo seguir después. sólo me va a importar esa complicidad que tendremos los que compartimos los momentos previos. Finalmente llegaron. venidas.

Sí. pedirle permiso y solo cuando 16 . ya que conoceré a otras personas y espero que para todos salga bien. Ahora solo queda empezar el curso y terminarlo. La voz de Daniel: “El lunes tendré que firmar un contrato y será en el Módulo. Creo que por haber sido la primera vez tan mal no estuve.” Entonces valió la pena. Por este motivo les había pedido que escribieran todo lo que pudieran respecto de lo que íbamos viviendo y armando. Es seguro que algo siempre me olvidaré. Tanto ellos como yo debíamos saber quiénes éramos y cómo nos manejaríamos para que la tarea se viera enriquecida. Creo que aún me tocan muchas cosas por aprender. Esto me deja más tranquilo. me parece que mal no me fue. Me impresionó un detalle: cuando el Jefe de Módulo iba a hablar. No sé cómo me salieron las cosas pero. me marcaba tiempos. tanto para mí como para las chicas que tendrán la misma oportunidad. pero muchas gracias. aunque estuve un poco bloqueado porque tenía para decir un montón de cosas y quizás dije la mitad.empezar. Sólo te diré gracias. Estoy completando la lista de lo que me falta. Yo recuerdo haberme sentido muy mal. Chau. hubiera querido decirles algo pero alguna circunstancia no me lo permitió. Esto que sigue es un párrafo de lo que escribía Daniel luego de la presentación: “Hoy me siento muy bien. supe para qué lo eligieron y quiénes no lo eligieron. por el aliento de Valeria y los aplausos. modos de ayudarlos y de conocerlos. que en definitiva fue quien me eligió. hasta el lunes…” ¿Me está escribiendo a mí? ¿Alguien lo habrá elegido alguna vez en la vida? Con el tiempo lo supe. me estaba escribiendo a mí. Vamos por más. Supe mucho de su historia. ya que encontrarme en un evento así como el de hoy para mí fue algo inédito. agradezcamos a los que nos ayudaron y que Dios bendiga a cada uno. Quiero dar las gracias. esto de ir a módulo 5 está bueno. me fui muy enojada. Rescatar en los escritos de los profes cada una de sus sensaciones me ayudaba en mi tarea. tuvo que pararse frente al Jefe de la Unidad. porque nunca estuve en uno. especialmente a Susana. cuadrarse (creo que se llama así cuando se golpean un talón contra otro). pero es normal ¿no? Bueno. esto es como entrar en un mundo desconocido. procesos. ya que pasó lo más importante. con lo que estoy muy bien anímicamente y espiritualmente.

El sueño se mezcla todo. hasta tengo miedo de dormir. que lo que estás viviendo es una situación traumática que se repite en la realidad y que no da tiempo para procesarla ni elaborarla? Parece cruel.. pero me alegra que estés soñando que estás preso. no creo que encuentres otra manera de poder soportar la realidad que no sea procesándola en el sueño. Lo siniestro “He visto cadáveres colgados de las rejas interiores de la cárcel. No sé cómo zafar.algo de lo que estaba pensando. Daniel. decía: “Cada vez que sueño. pero siempre preso. me cuesta olvidar. entre otras cosas. Como dice la teoría. siniestro 3. Terminé explicándole por teléfono -como pude. Algo de lo que también me pasó Estoy en el trabajo. si no reventarías por otro lado.” Pedro Palomar Cómo se convive con el horror. 17 .fue autorizado se dirigió al “púlpito” a decir las palabras que tenía escritas. Suena el teléfono. solo te diré que te hace bien simplemente porque me creés. pero ya me está cansando. Sirvió. espero que vos puedas hacer algo porque yo no le encuentro explicación. sueño que estoy preso de la forma que sea. aún hoy. Es Daniel que me dice que está muy mal y que me escribió algo para ver si puedo ayudarlo. Me detengo un momento frente a dos situaciones que son simplemente algunas de las vividas y que reflejan mis aprendizajes como Coordinadora.. Es una visión siniestra que. Parece que ese día Colección de Materiales Pedagógicos todos estábamos nerviosos. Cuando llego al otro día me entrega una hoja escrita que. Al principio no le daba importancia. “repetir para elaborar” lo siniestro. Se tranquilizó y eso me alegró.” ¿Y ahora qué hago con esta información?”. ¿Cómo decirte. para hacer salir de adentro lo que tanto duele o perturba o humilla o enajena. Aquí es donde entiendo que la tarea de Coordinación Pedagógica va más allá de lo que su nombre proclama. pienso. algo de lo que le estaba pasando. Mejor. Esto me tiene enfermo porque ya me satura.

con toda la energía y la planificación en la cabeza de cómo sería esa mañana.saludé de mala gana. Hay que bancarse lo vivido. despedimos en el Modulo V. . siento alivio.Ya se lo traemos –insistió el uniformado. Pude acceder a él: . risas y llantos de emoción. con una lista enorme de materiales necesarios para lo que quiere enseñar.Buen día. Jugamos a que soy su alumna. Ya tiene sentido mi presencia.Ya se lo traemos –interrumpió mis pensamientos un guardia de seguridad. Pero me encontré con una situación que me hizo echar para atrás todo lo pensado. Por un lado. En realidad. con todas las alumnas. Luego de cuarenta y cinco minutos apareció Daniel: -¡Hace diez días que no la veo! -exclamó entusiasmado. 4. pensé. pero luego recordé que me encontraba adentro de un Penal.Eran los comienzos. “¿Me lo traen?”. Llegué al Módulo de Varones. Yo me pregunté: “Si sabían que venía. Otro pasito adelante. Necesito distancia. y 18 . no va a poder dar el curso porque él está todos los días en la panadería trabajando. planteamos la manera de los cursos… Estuvo bueno -¡menos mal!-. . Al fin un poco de tranquilidad Llegamos al final. así que decidí calmarme y reiniciar la charla con una sonrisa. necesito un tiempo sin puertas que se abren a patadas por ser pesadas (y que a veces agarro a patadas por impotencia). La despedida tiene dos caras. que salió en libertad y volvió a su tierra. Está adelante en la panadería. a su “dady” querido). Además. ¡qué alegría verlo! Tengo una duda. Daniel estaba en la panadería. los primeros acompañamientos a los profes.Él estará dos veces por semana sin ir a la panadería para que pueda estar con usted. Se acaban los tiempos de la experiencia y se aprehende la experiencia como un tesoro invalorable. como todo en este tiempo: la bonita (en la que con alegría.Por supuesto –respondió el Director. a su familia. Sentí la necesidad de conversar con el Director del Módulo para solucionar el inconveniente. a Robin. siento alivio por muchos lados: debo descansar un poco de tantas emociones. Tenía los deberes hechos. ¿Daniel va a poder dar clases? . torta y regalo mediante. de tanto gasto de energía física y psíquica. ¿por qué lo mandaron allí?” .Buen día.es que hay requisa y hay poco personal.

tengo sentimientos encontrados. de recuperar-me. Mientras leía mi escrito con una colega. hay en tu escrito y no me doy cuenta qué. de oculto. Quiero mirar desde afuera nuevamente y ver cómo se ve. me dijo: “algo de misterioso. Creo que por eso entendí claramente de qué me hablaban cuando me hablaban de indigno. (la Coordinadora Pedagógica de otro proyecto). ni pienso contar de qué manera esta experiencia tocó un pedazo de mi vida y mi historia. enriquecedor. de códigos. intenso y caótico) que fue. algo se trasluce pero no termino de entender”. y del que salí más sabia y con la sensación de “misión cumplida”. de amor. de necesidades.la terrible como la suspensión de la última clase en el modulo I. Es verdad. por sobre todas las cosas. de tristeza. de un ámbito. porque una persona falleció “de Colección de Materiales Pedagógicos muerte natural”. Por eso espero el tiempo de descanso. de resentimiento. 19 . el tiempo de recuperar. ¡Pero si hasta estoy llorando! Es que me estoy despidiendo del proyecto (y de la gente. Solo sepan que es verdad que lo hizo. de soledad. de humillante. Espero que pronto a pueda ser repetido. ¿Cómo me siento? En este momento. de desesperanza. de un tiempo duro pero muy valorado. mientras escribo.

a causa de una nota de ajedrez con solapadas críticas al dictador de turno.Crónicas de los peones en tablero ajeno Palabras contra el encierro Pablo Dipierri Taller de Periodismo Pabellón 9 (Programa “Viejo Matías”) -Módulo III. República de Miranda. apostamos a la proyección de la película El juego de Arcibel. nuestra propuesta era que los muchachos que asistieran al taller demolieran el encierro con sus propias palabras.presioné la tecla play en el control remoto. sino aproximarse a una reflexión colectiva sobre el curso de las clases. tímidos que no se le animaron a la poética informativa y perezosos que preferían dormir por las mañanas o perdían cotidianamente el cuerpo a cuerpo contra la depresión. entre los que se contaban varios participantes del Taller de Periodismo -que dictamos Facundo Carmona y yo-. en base a reglas –lúdicas– de la techné del oficio.frente al silencio atento de unos quince reclusos.“las barreras son para los que no saben volar”. Bombas. Bajo la convicción de que no sólo las rejas aprisionan. o la puesta en juego Los gritos manaban de los parlantes del televisor y retumbaban en el Pabellón 9 del Módulo III. en la Unidad Penitenciaria Nº 2 de Villa Devoto. Tras cuatro meses de discusiones sobre las tapas de los diarios.Complejo Penitenciario Federal de Devoto Play. 20 . Sin la certeza de que la película les gustara pero con la esperanza de que basten el juego. La intención del taller no era contarles a ellos cómo era la cárcel. ubicando los datos importantes a la cabeza y lo intrascendente al final). redacción de crónicas y actividades insistentes para perfeccionar la técnica de la pirámide invertida (proverbial creación del periodismo norteamericano en plena Guerra de Secesión para vencer al tiempo y a la distancia geográfica. terminaba tras los barrotes por el ejercicio del periodismo. Darío Grandinetti. diseñamos el programa y planificamos el curso. la comunicación y el encuentro para cambiar la historia -noción central en el film. tiros de metralletas y portazos tronaban inconfundiblemente dentro de la caja chica –y no tan boba. pero concientes de que -como dijera el poeta Oliverio Girondo. Porque si el protagonista del relato en cuestión. un film que narra la historia de un periodista encarcelado por las Fuerzas Armadas de un país imaginario.

la fantasía –mía.Entonces me senté en la silla. a diferencia de aquel día. debates sobre el uso correcto de alguna palabra o la aplicación efectiva de una metáfora. Cuando apreté play. tanto presos como custodios despotricaron contra la caracterización de los personajes de la historia. y me acomodé frente a ellos para explicarles detalles sobre nuestra propuesta. Del mismo modo que pretendimos que explicaran su mundo en forma de noticias. en la unidad espacio-temporal de las escenas que nos escupía la TV. El DVD arrancó y. el pasado pasaba otra vez por mi mente. Y a cada instante. probablemente. pero en ese botón que apreté también iba la marcha de mi experiencia como educador popular. nuestra. 3 Serie televisiva argentina que se emitió por el canal América y fue rodada en el Penal de Caseros. En alguna ocasión. nosotros nos sumergimos en su mundo a medida que compartíamos su tiempo. entre las camas y las mesas.envolvía a presos de carne y hueso. El control remoto regulaba el funcionamiento del aparato de video. Violeta Percia. Mil Colección de Materiales Pedagógicos recuerdos restallaban mi piel en ese movimiento que me remitía a la primera vez que ingresé al lugar. Aunque el televisor proyectaba un relato con actores de película. ahora ocupaba una silla entre ellos. Parte de una historia en la que actuaban reos anónimos para el gran público de los noticieros que pregonan la mano dura. me enseñaron vericuetos del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y aprendí particularidades sobre sus lenguajes. los estudiantes me cebaron confianza. La preposición no sólo tendría aquí una connotación territorial o topográfica sino también filosófica: entre rondas de mates. más parecidos al de los viejos socios del Sudamérica Club de Avellaneda que a los que se ponían en juego en la serie Tumberos3. al final del pabellón. 21 . Y así como la memoria se hace carne. también sentí en esa escena el peso y la densidad del averno carcelario sobre los hombros. el taller de periodismo en el “Viejo Matías” -pseudónimo artístico del pabellón o alias policial con que lo bautizaron los uniformados. cuyos productores excusaron por ser un relato ficcional sobre la vida carcelaria. suya.se convertía en nuestro propio Juego de Arcibel. Y nunca es sólo un juego. tal vez. en algún sentido también presioné rewind (retroceder). junto a la profesora de Literatura. y los coordinadores pedagógicos Pablo Zisman y Alejandra Rodríguez.

El fastidio ante imágenes que les resultaran repetidas por su estadía en el penal era una posibilidad. Alejandra Rodríguez. Arcibel conocía a sus compañeros de prisión. y la proyección llevaba sólo 5 minutos. la humedad y los ecos del pasado nunca cesan. Vestidas con equipos de gimnasia y muñidas de viejas bolsas para hacer las compras en los barrios que carecen de hipermercados -o con jeans en sus piernas y niños prendidos de sus manos-. militantes trotskistas y un guerrillero que se entregó cuando mataron a su familia. La tristeza de sus caras. cristalizada en un deterioro físico inocultable sin sesiones en salones de belleza o clases de Pilates en algún reducto estético. y la coordinadora. Si le preguntaran al protagonista por qué cayó tras las rejas. “Venimos de Dirección Nacional”. Pause Still El tufo. Junto a la ideóloga del proyecto. o la penetración del encierro La tarde es apacible. 22 . laboriosa y tortuosamente recorrido durante semanas de taller. Por el rabillo del ojo divisé el gesto de reprobación de uno de los líderes del grupo. pero la Unidad Penitenciaria Nº 2 le hace sombra a todo lo que la rodea. En la pantalla. confirmaba que la mayoría de los presos son pobres. “Qué voy a ver esta película de mierda”.Rewind. nos acercamos al portón del único ingreso al Penal. sobre la calle Bermúdez. sólo una multitud de mujeres quebraba la hegemonía del gris. El impacto fue grande. Valeria Frejtman. rechinó una traba interna y se abrió una hendija de aire que se agigantó camino al encierro. Sedimento de expresiones e imágenes que reverberan todavía en mi cabeza bajo ríos de información y conocimiento del terreno. esgrimió resueltamente una de ellas. un abogado socialista. bramó uno de los presos que no asistía a las clases y se acercó a la improvisada sala de cine por curiosidad. caminaban en fila india rumbo a la salida. Un ponebombas. Estamos ante el fresco que las fotos de los diarios ocultan. su respuesta sería lacónica: por ajedrecista. Entonces. la vida real dentro de la cárcel se me presentaba punto a punto con El juego de Arcibel. en vivo y en directo. Entre los uniformes que circulaban por doquier. y traté de no inquietarme por la temprana baja en la potencial escuadra bombardera de primicias.

Y hay. en realidad.Al igual que los alumnos de nuestro taller que purgan con cárcel. otro detalle: Arcibel se adentra en la filosofía Zen y se resigna. pero cuando contesté al teléfono preguntaban por el profesor Daniel. Historia que no arruga si le echan falta envido. No sin pesimismo ni resentimientos de clase. 23 . Buscaban. el simple ladronzuelo es visceral. responde: “Porque me agarraron”. al docente de Informática que se encontraba en el entrepiso del Pabellón 10. sobre este punto. Cuando al muchacho le preguntan por qué está preso. El muchacho se había equivocado. debía atender el llamado. aún sin sentencia. sin interrumpir la proyección. presuntamente. arrebatado y no sabe leer. al encierro. repite cada vez que puede uno de los más entusiastas alumnos que encontramos en el pabellón. Ex editor de una revista de turf y estafador nato. Es porque aparece en escena el cantante y actor Diego Torres. el papel de Grandinetti se torna espejo de varios redactores del staff que formamos: entre noticia y noticia. pero Pablo quiere fugarse desde que lo atrapan. Me sorprendió que alguien quisiera contactarme mientras me encontraba en el Penal. Me resulta ineludible. Play. No importa qué hizo ni le preocupa que quieran averiguarlo. me confesó que el día que saliera de la cárcel volvería a sus andanzas. aseveró. sus Colección de Materiales Pedagógicos artísticos trabajos para el contrabando de cocaína o las estafas reiteradas. El contraste entre ambos es grande: mientras que el ajedrecista es un periodista culto y cincuentón. la referencia a una de las charlas que mantuve una mañana con el más bohemio de los participantes del taller. Uno de los efectivos cumplió con su deber. Arcibel no admite al principio la gravedad de su situación y persiste en la idea de que todo se trata de un error que ya se esclarecerá. co-protagonista bajo la composición del personaje Pablo. “Yo tengo que seguir laburando”. interpreta a un joven marginal que ingresa a la cárcel como preso común y comparte la celda con Arcibel. el hombre asegura que sus compañeros reniegan de su responsabilidad en lo que hicieron y pierden tiempo a la pesca de cursos que los beneficien para las causas penales. Uno de los muchachos me tocó el hombro y me avisó que tenía que atender un llamado telefónico en Intendencia. los presos de Devoto le dan vueltas a los intersticios del Código Penal y se ilusionan. no suponía cuál sería el motivo y. Desde adentro golpeé con insistencia la chapa del portón para que los penitenciarios me abrieran y yo pudiera dirigirme hacia la oficina en la que. Stop. Me piden que suba el volumen del televisor. “Así es la mentalidad del delincuente”. me dirigí raudamente hacia la salida del pabellón. además. de a ratos. En ese papel.

Durante mi regreso a la butaca, recordé la tarde en que entré al Penal por primera vez: una arquitectura exageradamente burocrática y vetusta separa la vereda de las oficinas administrativas de la unidad, razón por la cual sobra tiempo para fabular con el marote y endulzar la espera. Allí aguardaban por nosotros el director de la institución, Gustavo Correa, y las máximas autoridades del Módulo III, Javier González y Miguel Rodríguez, a cuyo cargo se encuentra el pabellón beneficiario de los talleres. Distendidos, los tres jugaron el papel de comprensivos, tolerantes y protectores de los presos. En ese sentido, Correa acentuó mi desconcierto cuando se jactó de la pasión que le pone a sus tareas. Ex estudiante de Educación Física, alegó que es penitenciario por vocación. Con prudencia, expliqué cómo daría el taller junto a Facundo Carmona, compañero mío en la Facultad. La recepción de lo que les dije parecía positiva, aunque en pocas entrevistas sentí que el interlocutor fuera tan impenetrable como astutamente cordial a la vez. Finalmente, se acordó una presentación de los talleres para la semana entrante en el pabellón de los beneficiarios. Decenas de mujeres todavía esperaban para salir o entrar a la cárcel cuando cruzamos la calle Bermúdez de regreso a casa. cuadroFoward –cuadro por cuadro-. La aporía de la cárcel obtura muchas veces la planificación del futuro. Y el resentimiento de la sociedad hacia los que quedan tras los barrotes es tan grande que los presos olvidan el calibre y la templanza que se requiere para proyectarse hacia delante. Es obvio: hacia donde miren, el encierro les teje la adhesiva y errabunda telaraña y les insufla quietud. En la película, Arcibel se topa con un vecino de celda, el socialista Palacios, que le propone un campeonato de quinientas partidas de ajedrez a disputarse cada noche con golpecitos en código morse sobre la pared lindante. Así, reconocen los movimientos de las delicadas piecitas, talladas sobre fósforos e incrustadas sobre la caja en que venían y que oficia de tablero. Incluso, Palacios le aclara: “Después podemos hacer la revancha por 500 más”. Ante la sorpresa de Arcibel, su contrincante le retruca: “Tiempo no le va a faltar”. Clip con planos detalle. El ingreso es lento. Los coordinadores Zisman y Rodríguez nos acompañan a la docente en el Taller de Literatura y a mí. Sin documentos ni celulares, se llega al segundo filtro, conocido por los eximios estudiosos de cárceles como “La pecera”. Allí, uniformados con mal humor despojan del último certificado material sobre la identidad de

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quien ingresa: la contraseña, carnet con un número que equivale a la misma cifra escrita con
Colección de Materiales Pedagógicos

fibrón en una repisita enclenque con casilleros en los que se depositan los documentos. A nuestros pies se abre un pasillo amplio. El encierro huele a desinfectantes berretas, mezclado con aromas de comidas poco tentadoras y una humedad que duele en los huesos. La tercera estación es menos densa, y el rango de sus guardias, inferior. Queda por delante, entonces, el último pasillo hasta las puertas del Módulo III. Los olores se vuelven más fuertes. Y la tensión por el primer encuentro con los que están allí, también. El guardia que nos condujo se adentra con nosotros en la cuadra del Pabellón 9 y llama a los presos, dispersos entre la cocina, el baño y las camas, para que se reúnan en derredor nuestro. Algunos, atentamente, nos ofrecen sillas. Con el pudor de los chicos a los que llama un maestro desconocido en el jardín de infantes, se acercan. Sus movimientos traducen cierto halo de resignación con alguna dosis de resistencia. Pero escuchan. Y lo hacen, a juzgar por las expresiones en la cara de varios, con la atención de quien se interesa de veras por algún asunto. De todos modos, la primera pista vino de boca de uno que, más adelante, sus compañeros tildarían de charlatán. “Acá hay que matar el tiempo”, dijo después de agradecer la iniciativa y la dedicación para con ellos. Y enseguida agregó: “nosotros pagamos con tiempo adentro un error que cometimos afuera pero, cuando salimos, la sociedad no está preparada para recibirnos”. Diagnóstico certero: gol de arco a arco. A planificar partidas de ajedrez, carajo. Sintonía fina. “No es que cada sociedad tenga una manera propia de vivir el tiempo, sino que cada sociedad es también una manera de hacer el tiempo y darle existencia, lo que equivale a decir, una manera de darse existencia como sociedad”, escribió Cornelius Castoriadis en La Institución Imaginaria de la Sociedad. Los participantes del taller, seguramente, nunca lo leyeron. Pero lo saben. sentidoSin subtitulado -o la producción de sentido-. Arcibel escribía sobre ajedrez porque entendía que ese juego era como la guerra y, en ese sentido, consideraba que era preciso pelear para trocar las injusticias y revolucionar el país. Para eso, primero hay que creer que lo que se escribe en un diario tiene gravitación social sobre las gestas políticas.

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El protagonista no puede desestimar esa máxima: por una crónica con su firma sobre una partida de ajedrez que ilustraron con una foto del dictador de República de Miranda y un título sugestivo, lo detuvieron. Por eso, nos propusimos compartir con los participantes herramientas para el ejercicio del periodismo, con el objeto de que puedan contar historias. “Porque hablar es hablarse”, escribió el propio Julio Cortázar. Al respecto, decidimos que los introduciríamos en la producción de despachos noticiosos duros, crónicas, entrevistas y notas de opinión, cuatro géneros imprescindibles en el periodismo. Además, alternaríamos cada arista en el desarrollo de la técnica con discusiones teóricas para que aprendieran a leer los diarios entre líneas. Sin embargo, el mapa no es el territorio. Una vez adentro y ubicados en el entrepiso que funcionaría como aula, los alumnos marcaron la cancha. ¿El periodismo dice la verdad para vos? ¿Tergiversa los hechos porque hace negocios o porque los periodistas no saben? ¿Quién es el mejor periodista para vos? Con esas y otras preguntas nos pusieron a prueba. Hizo falta, como suponíamos, que remáramos con la discusión sobre la producción periodística, las lógicas comerciales que están en sus propios cimientos –aún en los medios alternativos, que requieren aunque sea del aporte económico, escaso o no, de los militantes-, y las posibilidades poéticas de un cambio a partir de lo que se publica. A fuerza de chamuyo, preguntas didácticas y chicanas de barrio, ganamos de a poco la confianza de los presentes. Y el preso que se convertiría en uno de los más comprometidos asistentes al taller lanzó la primera objeción. “Esto no lo tienen que dar acá: ¿por qué no van al Pabellón 11, donde lo necesitan más que nosotros?”, inquirió. Pesimista –probablemente- por naturaleza y potenciado –indiscutiblemente- en ese espacio, abrió las puertas del boicot a la clase. Pero dejó un fundamento que nos sirvió de ganzúa. “Acá hacen falta más uniformes blancos y menos uniformes grises”, sentenció. Quedó claro que buscaban que los convenciéramos de que nuestra presencia allí no era porque temíamos a los de los otros pabellones sino por el diseño de un programa para ese segmento etáreo. Con argumentos en esa dirección, los sedujimos para que aprovecharan el beneficio y les dijimos que se trataba de una prueba piloto que podía extenderse a otros lugares del Penal. Limada esa punta, continuamos con la primera clase. Pero la opinología traía el barro improductivo de la inactividad y el silencio al que se los confina en el depósito carcelario. Así, la

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Sólo el charlatán y el viejo conductor radial mordían el anzuelo de las ganas. que se imaginaran directores periodísticos y que diseñaran y explicaran el mundo con sus propias palabras e imágenes. Sacamos el pie del acelerador. les permitiría ponerse en contacto entre sí. les propusimos que jugaran a ser periodistas en una redacción. era la moneda de Colección de Materiales Pedagógicos cambio contra los periodistas y contra ellos mismos. No había motivos para achicarse: todavía averiguaban si les mentíamos. Los participantes tenían ganas de hacer. pero no desistimos en la apuesta. Antes de caer por narcotráfico. Dejarles montados los engranajes de una redacción. En su mirada encontramos verdadero interés. incluso a nosotros mismos. Pretenciosos. el hombre produciría tres o cuatro textos cada semana y pretendería que los corrigiéramos con velocidad. condujo un programa de radio. inclusive. Play again Fue una grata sorpresa. y desde el principio proponía continuar la actividad si algún día salía de la cárcel. planificamos una serie de clases para que. también –pero sobre todo. Por eso. Incluso. Entusiastas. reconocerse a sí mismos y a sus respectivos otros e. El Quiero vale cuatro en la primera mano heló a varios pero aguijoneó a todos por igual. aprendieran las mañas del oficio y. sin que lo pidiéramos. mamaran los modos y las lógicas organizativas de una empresa informativa para la obtención de un flujo aceitado de noticias. con menos pericia pero igual voluntad. el curso se hizo más sencillo.crítica fácil. Pero la carnada no era suficiente. el charlatán del pabellón se animó a un artículo. Cansados. que tenía dos objetivos.era necesario que lo hicieran con la autonomía que merecen y a la que naturalmente tienden a pesar del sistema penitenciario. les propusimos que para el próximo encuentro hicieran la tapa de su propio diario. Con el correr de los días. aún no sabíamos si pretendían cartearse. con lo cual manyaba un poco sobre el oficio. por un lado. por otro. otros dejaron que un chispazo se trasluciera en sus miradas. varios nos miraron con desconfianza. Cuando el tiempo se agotaba. tamizada por disímiles y contradictorias posturas ideológicas. y nosotros queríamos ayudarlos a que hicieran. entonces. aunque fuera sólo un juego. También otros dos intentaron el ejercicio. temerosos o pesimistas. A partir de ahí. Uno de los participantes había realizado una tapa excelente. construir un espacio de comunicación que se quitara las esposas del sistema. 27 . Si bien era preciso instarlos a que contaran y explicaran su mundo con la pulpa de sus vocablos.

quien tenía poca ductilidad para un juego tan esquemático y con tanta demanda de disciplina y cálculo. como si el tiempo tuviera dimensiones insondables dentro del tablero. La iniciativa es una de las primeras cosas que se pierden cuando todo empuja a la inmovilidad. como condena del Dios Zeus por haberle servido un banquete caníbal para probar si era o no un Dios a través de que pudiera distinguir la carne humana. Ralentí importa Ralentí -para ver lo que importaClase a clase. desde el primer momento les hablamos de experiencias periodísticas de la saga que va desde Mariano Moreno a Rodolfo Walsh.En pantalla. Arcibel quiso enseñarle ajedrez a Pablo. Y con la responsabilidad de protegerlos de los licaones4 de la requisa. En la película. aunque les garantizábamos nuestro apoyo en cada decisión que tomaran. Con astucia y precaución. Sólo un puñado de nuestros alumnos seguía las noticias en los periódicos. peones y alfiles fueran a su vez un cincel para esculpir nuevas relaciones y formas entre las piezas y los casilleros que ocupan. Arcibel y Palacios juegan al ajedrez. Pero no terminábamos de tentarlos con la fundación de la redacción. alentamos la creación en bocetos de su propio periódico –que luego se convertiría en mural dentro del pabellón-. como si las limitaciones con que las reglas ciñen los movimientos de caballos. No era casual que el Licaón fue el primer hombre lobo. El taller avanzaba. como el tablero de ajedrez. los estudiantes traían sus notas escritas y nosotros las corregíamos. 4 28 . “Me parece que no juega al ajedrez”. Hasta que una noche ingresa Pablo a la celda del periodista bajo una lluvia de culatazos. trompadas y patadas. a moverse con pies de plomo en la argumentación y a cuidarse las espaldas entre todos cuando se expresan. le dice con sorna el jefe de los guardias a Arcibel. les advertimos sobre los riesgos y sugerimos prudencia. Hacíamos devoluciones y aconsejábamos atajos para pulir la escritura. A sabiendas de que el terror se basa en la incomunicación. Quizá no logramos seducirlos con la propuesta o tal vez los muchachos necesitaban más tiempo antes de zambullirse a una rutina periodística que. para que aprendieran a escribir con sutileza. Con paciencia. les ayudaría a reinventar el tiempo y el espacio bajo dimensiones y parámetros en las que ellos volarían lejos del alcance de los penitenciarios. veía los noticieros y armaba con esos datos su propia crónica o nota de opinión. lo cual suponía ayudarlos en la organización de una rutina periodística.

jaqueStop –y jaqueEl baldazo de agua fría llegó el día en que González. no siempre están en lo correcto y es saludable que discutamos también con ellos sobre la mejor manera de hacer el taller. dijo con simulada ingenuidad. Cuando le dijimos a González que necesitábamos más tiempo. “Usted nunca estuvo en un tiroteo”. Como Pablo no aprendía ni acataba las reglas que profesaba Arcibel. maduros planteos políticos. “Los reyes van detrás de los peones”. el uniformado nos contestó que él entendía: “algunos viejitos” no quieren aceptar la presencia de sus compañeros del Pabellón 10. en el camino. por momentos. y el ajedrecista confesó: “No es contigo. aunque siempre pretendamos trabajar desde las propuestas que surjan por iniciativa de los estudiantes. Nosotros la estiramos diciéndole al Servicio Penitenciario que necesitábamos reformular la propuesta pedagógica y organizarnos mejor como docentes para garantizar el normal desarrollo del taller. Y no hubo caso. nos esperaba para decirnos que los presos del Pabellón 10 querían asistir al taller. nos mostraron sus cartas. Esa mañana sólo cuatro alumnos asistieron a la clase. acordamos de qué modo manejaríamos la comunicación con los presos del “Viejo Matías” para contarles sobre la propuesta de González y los deseos de sus vecinos en el Pabellón 10. le recriminaba el viejo periodista. El discípulo se disculpó. La defensa 29 . pero desenvainaron posturas inamovibles: bajo ningún pretexto aceptaban compartir su taller con otro pabellón. Dos días después fui con Alejandra Rodríguez a la cárcel y. el jefe del Pabellón.delincuente común siempre expusiera al rey en el tablero y que prescindiera de los peones para Colección de Materiales Pedagógicos hacer la guerra. Nuestra respuesta debía estar lista en 48 horas. Con argumentos infantiles y. le respondía su compañero de celda. Rodríguez y yo piloteamos la conversación porque coincidíamos en que la integración tal vez fuera positiva y porque. su maestro se enfureció. idea que él mismo había sembrado cuando en la charla de presentación le propuso a nuestra coordinadora que los incluyéramos -en tanto ya publicaban una revista y no les vendría mal que les diéramos clases-. sino que yo sigo pensando qué juego le cabe a este pueblo de mierda”.

Como lo hiciera anteriormente en el “Viejo Matías”. El delegado reunió a siete u ocho compañeros suyos que integraban la lista de quince nombres inscriptos para cursar el taller. A Facundo le temblaban las manos y admitía. La réplica Llegó el primer viernes. Así. y continuaríamos con la propuesta inicial para los vecinos y tradicionales alumnos del Pabellón 9. a ambos nos hacían ruido los planteos sobre la necesidad de incorporarlos al curso haciendo hincapié en la cantidad de inscriptos. con qué propuesta venía a Devoto y le pedí uno a uno que 30 . concluimos que daríamos un seminario intensivo a los presos del Pabellón 10. Finalmente. En lo personal. complaciera a los habitantes del segundo piso del Módulo III. en Constitución. a su vez. con franqueza y sin vueltas. Nos molestaba que se pusiera énfasis en el número de personas que se sumaran a cada taller porque entendíamos que era más importante que el grupo creciera aunque la cantidad de miembros no colmara las expectativas. cuya coloratura ambiental asemeja la forma de un geriátrico precario como el que funciona en el Hospital Guillermo Rawson. pero debíamos consensuar. yo me animaba. las rejas y los portones generaban sensaciones muy diferentes al Pabellón 9. una respuesta de conjunto. cada escalón y cada pared. que no quería dar el taller a los flamantes interesados –cuyos prontuarios parecían más amenazantes-. les dije cuál era mi oficio. Alejandra y yo fuimos a presentarnos al Pabellón 10. nos encontramos Facundo Carmona y yo con las coordinadoras el lunes siguiente. Los nervios cundían en los cuatro. recordé que estaba en una cárcel.Café de por medio. Con esa jugada. Teníamos que diseñar una propuesta que no perjudicara al taller en curso y que. Por otra parte. y entre nosotros aparecerían lentamente los efectos del desgaste. salimos del jaque. Uno de los penitenciarios se ofreció a acompañarnos. mantendríamos el cronograma de clases en el “Viejo Matías” y uno de nosotros subiría al segundo piso para concretar los encuentros con los seminaristas que gozaban del beneplácito de González antes del fin de semana. donde hay presos que parecen policías y reproducen las lógicas del ejercicio y abuso del poder sobre sus pares. Pero el rival mostró que podía atacarnos. Cuando subíamos las escaleras. Los pasillos. como pareja pedagógica. los propios presos del Pabellón 9 dirían que ellos sintieron un “abandono” de nuestra parte cuando alternábamos entre ambos pabellones. me presenté. Más adelante. durante seis viernes.

La clase fluyó casi tal cual la planifiqué.. La apertura Con la experiencia de lo que fue la primera clase en el Pabellón 9.. quizá no tanto por las demandas de los estudiantes sino por las diferencias de criterios que nos explotaron como una granada en las manos en medio de las dificultades organizativas.”. Hasta que rehice mi pregunta al mismo participante y pudo responderme. y le gritó: “¡Usted. para mi sorpresa. “Pero. el recluso de buenas migas con González surgió de las catacumbas del pabellón. en base al viejo principio 31 . uno de ellos apeló al golpe bajo: “Profesor. ya sin la intromisión autoritaria del delegado.se presentara y me contara por qué querían aprender periodismo. Sabía que me pondrían a prueba y. Replay –o la realidad se estructura con elementos de ficciónficciónEl 4 de noviembre último la Cámara de Casación emitió un fallo por el cual todos los detenidos sin sentencia tenían derecho a esperar su juicio en libertad. el curso transcurrió sin sobresaltos. ensayó el muchacho con una tibieza conmovedora. preguntó. ladró el capanga. Sólo al final. que parecieron eternas. recurriría al achique y los dejaría en out-side cuando quisieran correrme con chicanas: les propondría que hicieran para la próxima su propia tapa de diario. Nos despedimos hasta el viernes próximo. Charlamos un rato. calladito la boca y habla cuando yo le digo!”. como había funcionado en el “Viejo Matías”. Dicho y hecho. Y bajamos nuevamente las escaleras. Enseguida eché mano de la explicación que le habíamos dado a González para darle coherencia al movimiento y a la cintura política que implementaron las coordinadoras del proyecto para bailar al ritmo del Penal. Alejandra y yo nos quedamos sin palabras por unas milésimas de segundos. por detrás de mí. Pero Facundo Carmona y yo perderíamos muchas energías cada vez que el calendario acusara viernes y tuviéramos que dividirnos la cobertura de los talleres. ¿cuál es su opinión ahora que nos conoció? ¿Vio que no teníamos nada del otro mundo y que somos como cualquier persona?”. El clima se distendió paulatinamente. Desde ese momento. Cuando el primero de ellos Colección de Materiales Pedagógicos atinó a responderme. “¡Se calla la boca!”. salí con la decisión de jugar fuerte desde el arranque.

según la confianza que nos tenía. Cuando llegamos al pabellón el 5 de noviembre. La noticia revolucionó las cárceles en un sentido absolutamente contrario al que invadió el discurso fascista de los medios masivos de comunicación: los grandes holdings azuzaban las nalgas de la clase media con el latiguillo de que “los delincuentes saldrían a la calle”. Además. le pregunté a uno de los penitenciarios que nos acompañaba hasta la puerta de la calle Bermúdez si los efectivos del Servicio Penitenciario estaban al corriente del fallo y si percibían las altas expectativas de los reclusos. Y nos abocamos al trabajo con acuerdos básicos para campear la estampida por el desánimo. Facundo Carmona y yo tratamos de conversar con los referentes del grupo para tratar de resolver el asunto. varios de los más acaudalados presos me proponían que yo dirigiera un periódico en el que ellos fueran redactores y financistas a la vez. en algunos cursos de los que participaron. Como pareja pedagógica. El mural 32 . Como si fuera poco.de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. siempre va a haber stock”. También nos mencionaban que. cayeron en un pozo depresivo. de la respuesta de los presos y de las posibles soluciones. discutimos cuál era la mejor manera de sortear la tormenta y llegar a buen puerto. Mantuvimos la calma y conversamos sobre el calibre de las causas a medida que cada uno de ellos. bromeé con la posibilidad de que ya no quedaran alumnos para nuestros talleres. “No –me contestó con una sonrisa y gesto de suficiencia-. Teníamos lecturas distintas de la experiencia en el taller. Algunos decían que querían que tomáramos lista y otros nos pedían que lo que ellos aprendían y hacían en el taller les sirviera para sus causas. ninguno de los estudiantes quería hacer tareas. La mayoría intentaba el contacto telefónico con sus abogados y charlamos largo rato con ellos sobre la posibilidad de que salieran. Uno de los puntos más gratificantes fue que todos –sin exagerar. Cuando nos fuimos. como es natural que suceda. La inasistencia masiva se hizo presente en el taller. les daban diplomas por su presencia. Como para muchos eran nulas las posibilidades de salir.los participantes del taller querían que siguiéramos el curso afuera. todos. se abría con nosotros. Pausa still El bendito fallo comenzó a ocupar sus cabezas y copó sus cuerpos.

que le ponchó una fotografía de una de las vedettes más famosas del momento. sino todo lo contrario. 33 . Luego. Como decía Rodolfo Walsh. Entonces. La película no es sino el relato de un periodista que crea un juego que cambia la historia: injustamente preso. se ensimisman ambos en esa disputa lúdica. Durante años. Arcibel es liberado por los revolucionarios que se educaron jugando el juego que él ideó. En ese sentido. Queda por delante inventar otra vez instancias. excusas y campos fértiles para que los participantes del taller cosechen más unidad por fuera del periodismo y trabajen desde el oficio que les enseñamos para comunicarse y ponerse de pie. que deleitó a sus compañeros con un breve artículo sobre las prisiones de máxima seguridad en Estados Unidos. los participantes del taller propusieron una serie de notas y a los ponchazos logramos que se organizaran para escribir sobre temas distintos y secciones diversas. y luego. similar al TEG. Y hasta contamos con la colaboración de un corresponsal brasileño. Alguno se autoproclamó periodista deportivo al tiempo que varios editorializaron con mucha claridad sobre la situación de las cárceles. el más cholulo de los presos se metió con una nota que causó revuelo. Con su producción haríamos el periódico mural El Comunicador. que representaba los mosaicos del suelo de las celdas en la cárcel. Con entusiasmo. Sobre las paredes comenzaron a aparecer pintadas con el símbolo hexagonal del juego. volvieron a hacer la plancha y se sumergieron en los intersticios de sus causas penales. Nuestra intención era que ellos se apropiaran del mural y lo renovaran siempre que quisieran. y resultó ser la más leída del pabellón. Colección de Materiales Pedagógicos inventó un nuevo juego.Cuando Arcibel se percató de que Pablo no entendería la política mediante el ajedrez. Hasta que el discípulo vence al maestro. tenemos que encontrar el juego que les quepa a nuestros estudiantes para demoler ciertos muros. Pablo se dio a la fuga y emprendió la formación clandestina de células revolucionarias que aprendían en clubes. gracias a la pericia de Facundo Carmona como diseñador. Como educadores populares. Pero el camino hacia la autonomía es un proceso lleno de reflujos y obstáculos: sólo publicaron en esa ocasión. “que las paredes sean la imprenta de los pueblos”. facultades y villas de emergencia a jugar el juego de Arcibel. No merece de mi parte una valoración negativa el hecho de que estén pendientes de su propio proceso judicial. el jovencito le introdujo variantes y reglas nuevas: el suelo de la celda oficiaba de tablero y servía de territorio en el que un ejército guerrillero combatía contra uno regular.

me dijo: “Gracias”. que quería enseñarme a tocar la guitarra. 34 . Entonces. Uno de ellos me pidió una birome. El clima fue realmente festivo y muchos de los muchachos que hicieron uso de la palabra cuando recibían la distinción simbólica.Créditos Finalmente. reconocían después que se les hizo un nudo en la garganta. me prometió una artesanía “de corazón” y dijo. Y temblando. con varios rodeos e inocultable timidez. hicimos un brindis con entrega de diplomas por haber cursado en los talleres de Literatura y Periodismo. me devolvió un abrazo muy fuerte. y se la regalé. Cuando le contesté que estaría encantado de aprender. que necesitaba para escribir quién sabe qué en ese momento.

En este desnudar. que pasa casi inadvertido. Un hecho para nada menor. la institución hace su primera demostración de poder.las grandes instituciones de la sociedad: Salud. Un rito por medio del cual se desviste. o el fuerte olor a desinfectante. si los juzgamos por lo que deben ser. Es interesante observar que la energía que se imprime en esos cuerpos aletargados es mediante el miedo. En una pequeña oficina a los pies del módulo (un inmenso rectángulo de tres pisos donde residen unos 300 presos) espera el Jefe del mismo. los conduciremos allí donde deben ir”. respetando una disposición clásica de los cuerpos en el espacio: la misma de los hospitales y los cuarteles. Para llegar al “Viejo Matías” (VM). Así es como tanto los ingresantes como la institución parecieran decir sí.Colección de Materiales Pedagógicos Los amigos presos de Roberto Arlt Facundo Carmona Taller de Periodismo Pabellón 9 (Programa “Viejo Matías”) -Modulo 3. Frederich Nietzsche Septiembre y octubre: Primeras impresiones sobre Devoto Lo primero que me sorprende al ingresar al Penal de Devoto no es la precariedad del edificio. El oficial es bastante receptivo y luego de una pequeña charla nos invita a ingresar. desvísteme”. hay que cruzar tres controles bastante sui generis. en cambio. dice la institución. exponiendo toda su supremacía. al punto de tener grabada a fuego en una de sus paredes principales la iluminada cita del querido Von Goethe: “Si juzgamos a los hombre por lo que son.Complejo Penitenciario de Devoto “De todo lo escrito yo amo solo aquello que alguien escribe con su sangre”. Religión. Un gesto mínimo. El Jefe encabeza la comitiva. que el edificio se encarga de señalar y recordar en cada momento.sino que aquí se juega el orden mismo del mundo. Su presencia inyecta algo de vitalidad en los presos que reposan en las literas oxidadas del inmenso pabellón. el pabellón de los adultos mayores. dice el ingresante. a aquellos que se aventuran en el recinto. los haremos peores. Todas ellas están ubicadas perpendiculares a las paredes y amuradas al piso. En la retención del DNI no hay una simple norma burocrática -otra bucólica estratagema de la pesadez estatal. frente al cual se cede sin rezongar demasiado. pues la sola 35 . Arte y Educación. Aquello que me llama poderosamente la atención es la retención de los DNI y de los teléfonos celulares. “Sí. “Sí. Otra impresión inicial de Devoto es la capacidad que tiene de compendiar -en tan solo un par de manzanas. o los uniformes desteñidos. Presentación del Taller. Gesto que en su nimiedad adquiere toda su fuerza y eficiencia. te puedo desvestir”.

En estas clases iniciales. arrepentimiento. Destruyendo el tiempo “Hoy sos un número. Antes eras una cosa” Charo (participante del Taller de Periodismo) La primera clase fue puro nervio. el rol del periodista. la tergiversación de las noticias. pues ella ha logrado constituirse en una forma de ser en el mundo. culpa y fatiga se respiraban en este primer encuentro. Parecía que lo que decían había sido pensado para complacer a los docentes del Taller: respuestas correctas. Y que los soportes por medio de los cuales se informaban eran TV. las de justicia. Los discursos de los muchachos hacían foco en el crecimiento personal. como en las discusiones que nutrieron constantemente el taller. las de espectáculos y las de política (el orden es aleatorio). sino que lo reservaron estratégicamente para momentos en los que su uso fue justificado. No nos detuvimos. nuestras preguntas estuvieron orientadas a entender el por qué de la elección del Taller de Periodismo. 36 . Esta valiente observación sirvió para pensar en la clase sobre la escisión de lo público y lo privado en la actualidad. Una capa de creencias fuertes sobre los medios de comunicación hizo su aparición: su neutralidad. aunque muchos con razón. Rememorando aquellos primeros días. vericuetos morales. Si bien en esas primeras clases reinó cierta tensión parecida a la que impera antes de un combate de boxeo. una imperante lógica que nos llama constantemente a la exposición y que se ve claramente en los medios. aunque los excede largamente. El viejo adaggio de los Estudios Culturales sobre las notas policiales amarillas y los sectores populares había hecho mella en nuestras cabezas y orientaba todos los ejemplos. netamente amateurs. radio y periódicos (en este orden). Por aquellos días las primeras actividades estaban orientadas a pensar las diferencias entre medios gráficos y TV. Uno de los puntos más notables de la “Experiencia Devoto” fue el hecho de haber convivido durante tanto tiempo en su hogar. el ideal de la información. Recuerdo que las más convocantes eran las de policiales.presencia del Jefe sirve para que los “internos” se acerquen a escuchar las propuestas esbozadas desde el Proyecto “Abrir Puertas”. Otras voces que no contemplan la autoindulgencia asomaron paulatinamente. No hizo falta escarbar mucho para encontrar una respuesta que brillaba por sobre el barro: “hay que hacer cajeta el tiempo”. Había comenzado la clase preguntándoles a los muchachos sobre cuáles eran las notas periodísticas que más les interesaban. en recuperar el tiempo que habían malgastado delinquiendo y cosas por el estilo. Entramos con los compañeros talleristas al pequeño pero pulcro entrepiso que oficiaría de aula durante los próximos seis meses.renieguen de ello. Ese pabellón olvidado en los márgenes de la Ciudad es su casa. agradezco su paciencia y tolerancia. el estar informado. ¿Y a vos qué mierda te importa? Acude a mi cabeza un hecho ocurrido por esas primeras semanas. las de deportes. los muchachos nunca asestaron el primer golpe. uno de los muchachos escupió sobre la mesa que muchas veces los talleristas quieren saber más de los presos que lo que ellos mismos quieren contar o saber sobre sí. Cuando los ejercicios tocaron zonas más privadas.

casi turbio. pues si bien existieron fulgurantes momentos de calidad y lucidez. Octubre: La muchachada del 10 Promediando el proyecto el ambiente se tornó más opaco. más que concordancias. Cómo lograr que realicen metódicamente los ejercicios y que cumplan con lo pautado se estableció en una gran preocupación que opacaba otras instancias como la comunicación y el diálogo que se había creado entre ellos. Todos somos en algún momento un General. Se tornaron necesarias ya que lo nutrieron con la única posibilidad de generar sentido: el combate. corregir. discusiones. Un bello relato esgrimido con elegancia por Pablo Dipierri (mi compañero de taller ) le sirvió para explicar las 5W y la pirámide invertida (el ABC de la redacción periodística). Se trabajó sobre la crónica. pues me introdujo en una situación que ningún manual había anticipado. se relajaron y mostraron sumo interés. Charlas. si es como un juego para ellos?”. Fue el momento de mayor desorientación al frente del Taller. Lograr que las reuniones fueran un campo de batalla fue una de las grandes conquistas de Periodismo. la informalidad marcó gran parte de la experiencia. Una lucha cuerpo a cuerpo en la que de cada golpe y contragolpe emergía sentido. Se profundizó. Una cuadricula escolar se había activado en mi cabeza automáticamente y buscaba soluciones en tomar lista. Diversos juegos de poder se cruzaron por un mismo punto: los docentes de Periodismo. literalmente. Esgrimía en mi interior objeciones del tipo “¿cómo puede ser que no se enganchen con las actividades. se transmitía y se aprendía. Inconstancia Uno de los grandes desafíos pedagógicos que se nos presentó fue lograr que mantengan la constancia en la práctica de la escritura. también. se dieron pautas de trabajo y se apuntalaron ciertos errores.Colección de Materiales Pedagógicos Este tipo de discusiones y problemáticas que surgían en clase fueron fogoneando la caldera de la locomotora en la que se constituyó el Taller. Se pensó sobre la idea de objetividad y lo inasible del término. El taller pareció convertirse en una posición estratégica a conquistar y las internas 37 . Desde los penitenciarios se sugirió que el taller se haga extensivo al Pabellón 10. Los alumnos se sumaron a la actividad. más que clases. el conocimiento sobre las gramáticas de producción del periodismo. Esto no contemplaba ni por asomo el espíritu y las directivas del Proyecto (orientado a Adultos Mayores). Pues esta es la nada. pero jamás hostil. Esto posibilitó una puesta en cuestión de lo real de manera pasional y así evitar la abulia del silencio. Con el correr de las clases se desataron más de estas discusiones y otras relacionadas con la libertad de prensa y la objetividad. instruir. En aquellas reuniones se venía discutiendo sobre las tapas de los diarios y a la vez las usábamos para dar una breve historia de la prensa escrita. Este estado me sorprendió de sobremanera. segmentar.

una nueva tensión de fuerzas que tiene.se interese por la construcción de lo verdadero. y se transformó desde ese momento en uno de los pilares fundamentales del taller. no podía parar de correr. La experiencia de la lectura (un compañero fue el encargado de realizarla en voz alta) fue positiva. Descubrimos un grupo que autogestiona su espacio. Noviembre y diciembre: Una máquina de pesadumbre Alguna vez un filólogo alemán sentenció: “No con la cólera sino con la risa se mata. crearon un nuevo género literario a medida que avanzaban en las escrituras de sus novelas. Tal vez la más interesante haya sido una en la que se propuso la actividad de reconstruir un hecho por medio de datos sueltos. se hicieron presentes. Diferentes puntos de vista. con lo cual el taller pudo reacomodarse y seguir creando formas. ubicados a miles de kilómetros de distancia el uno del otro. Vista en perspectiva. Y en este caso en particular la lucha sirvió para que las diferentes partes conozcan qué expectativas tiene cada uno del otro. lucha por el tiempo. El interés mostrado por los asistentes del taller se iba elevando. y que un dios 5 Género literario que combina la investigación periodística con herramientas estilísticas de la novela. Luego de la lectura se generó una acalorada discusión sobre la valía estética de la prosa de Walsh. Así fue como se leyó el prólogo a Operación Masacre. Cada viernes un tallerista subiría a brindar el curso a los muchachos del Pabellón 10. Después. el mismo tormentoso pensador recordaba que una vez que había podido caminar. mientras que el otro mantendría el curso en el “Viejo Matías”. Un nuevo frente de batalla se había gestado. 38 . matemos el espíritu de la pesadez!”. de Rodolfo Walsh.del Penal salieron a la luz: luchas por el espacio. de recorridos de vida e intereses. un silencio sepulcral inundaba el ambiente. las clases retomaron su buen curso. la experiencia con un grupo de personas más jóvenes fue gratamente enriquecedora. Un saludable pragmatismo reinó una vez tomada tal elección. ávido de espacios de participación Walsh y Truman. los Géneros de No Ficción Luego de las desviaciones narradas más arriba. donde lleva adelante una serie de interesantes talleres. Mientras se leía. También se introdujo la figura de Truman Capote y se contó la historia de cómo estos dos hombres. un alto grado de belleza y placer. Privilegios que se añoran y se buscan con diferentes armas. en su inevitable fatalidad. Finalmente se aunaron posiciones y se llegó a una decisión: darles un curso intensivo de seis clases a La muchachada del 10. Esto ofició de puntapié inicial para adentrarse en los terrenos de la non fiction5. Esto inició una fuerte discusión con el resto del equipo que lleva adelante este valioso Proyecto y los muchachos del “Viejo Matías”. sobre el rol del periodismo y sobre las diferencias entre lo real y la realidad (un problema capital para todo aquel que trabaje con la palabra o -lo que es lo mismo. ¡Adelante.

de su familia. de los polis. Que si no tenía un valor efectivo. 39 . El Gordo P ronda los 60 años. El Taller de Periodismo por momentos posibilitó la purga. Como si su necesidad de expresión colisionara con nuestra exigencia de respeto por las gramáticas de producción del discurso periodístico. P ríe. es interesante detenerse en la idea de pesadez. afortunadamente.Colección de Materiales Pedagógicos bailaba por medio de él. vomitaron los docentes. Pero ese proyecto. los textos creados por los muchachos -los acercados por nosotros y por ellos. encontrarse con la risa. de su puta.tienen la chance se convertirse en risa. En P los tatuajes se confunden con las cicatrices y las manchas pardas que colorean su dermis. 6 NE: el autor se refiere a que los talleres del Proyecto “Abrir Puertas” no puntuaban para los denominados “tratamientos carcelarios”. había algunas bajas en el taller. pero necesariamente cercena y encausa su potencia expresiva. El mundo legal estaba presionando sobre el ánimo. si tenían tantas historias para contar) no escribían más. esta dinámica de trabajo se chocaba con la ausencia de un compromiso que se extendiera más allá de la clase. Igualmente. naufragó por su propio peso. Y esto posibilitó encontrar cierta liviandad. Aparecieron fugazmente las listas de presentes y se coqueteó con las clasificaciones solicitadas por los mismos participantes para presentar ante las instancias de evaluación que propone la lógica penitenciaria. Se vomitó y mucho. Nuestra necesidad de transmitir un saber hacer en un punto enriquece la experiencia de ellos. utilitario. Cuando les preguntábamos a los muchachos por qué (si escribían tan bien. porque el Taller no servía para sus causas6. Habla pausado. lo cual generó un ambiente extremadamente distendido y cordial. Los textos purgan. Algunas dinámicas (como los ejercicios hechos con el ajedrez y las discusiones en torno al sentido) se dieron con cierta inocente liviandad. no valía la pena hacer “los laburos”. Los tipos del Servicio también estaban inquietos. Hoy pienso que la idea de aprender a escribir correctamente es la que molesta a los participantes. Su vida es moverse en los márgenes. Uno de los muchachos presenta al Gordo P y una ráfaga de aire fresco renueva el ambiente. Aquí. miraban de reojo. Fueron actividades que no esquematizaron. una máquina de letargo. ellos contestaban que era porque no les estábamos lo suficientemente encima. Pero lo fundamental es que P se ríe de sí mismo. de gravedad. Los muchachos estaban visiblemente angustiados. Ríe de sus compañeros. Devoto es el triunfo de la pesadez. pues se cayó en una postura celadora. de lamento. y su cuerpo traza el mapa de una vida dedicada al hampa y signada por las Instituciones de Encierro. El Gordo P A fines de 2008 las miradas estaban clavadas en el suelo y se manejaba una hostilidad inusitada hasta ese momento. de congoja. destila veneno y genera risas con gran facilidad. El espacio destinado al taller estaba vacío y los internos dispersos por el pabellón. Vomitaron los muchachos. y no hay humillación en esa práctica. Más allá de las metáforas y los simbolismos. propuesta por los mismos muchachos. ponían más ímpetu en la revisación del ingreso y cosas por el estilo. Pensar esa situación fue harto difícil.

Quiere escribir un libro. con los docentes de los Talleres de Literatura y con nosotros. Se sale de los límites del periodismo para adentrarse en un estilo de escritura diverso. P no se arrepiente. P parece feliz. Las puertas no tienen tantas trabas. abre la posibilidad de filiación con algo que no es depresión y pesadumbre. se enerva. que se conozca su historia. y se nota. cacarea. Batracius muestra que puede. con uno de los Coordinadores Pedagógicos. es maltratar.es delinquir. Fin de año Antes del receso de fin de año se organizó un brindis con la Coordinadora del Proyecto. Sin escenas de patetismo. Se mantuvo al costado de la salita ubicada en el entrepiso del pabellón. Al retomar las clases se incorporó al curso. Lo mismo pasa con los muchachos. Batracius había hecho su primera aparición el día del brindis con un libro bajo el brazo: uno de los títulos más famosos del pensador francés M. Un nuevo compañero ha hecho su aparición. Enero 2009 Un Nuevo Compañero Volver a Devoto es fácil. En la ausencia del taller trató de organizar un periódico. sin lágrimas ni melancolías. P es increíblemente feliz. a cargo del Taller de Periodismo. Callado. alumno de Periodismo esgrimió: “el taller nos sirvió para conocernos y formar un grupo. que quiere poder. P nada más se queja cuando faltan sus medicinas. el año tocó fin en Devoto. No tiene nombre ni apellido. danzarín y cantador. MC. no pide perdón. Se entregaron diplomas. Pide que le hagan notas. Bajo el seudónimo de Batracius se esconde un escritor proverbial. hoy podemos compartir un mate”. Lee. es reír y bailar. sonreír o hacer algún pequeño discursillo. Sus producciones brillan con una rara luz. Es el par opuesto complementario del Gordo P (exponente de la narración oral característica de los sectores populares) porque Batracius es un 40 . nos hemos constituido en parte del ambiente. Tipos con lo que por ahí ni nos saludábamos. de la indignación. Sus compañeros lo respetan y lo estiman. solamente un puñado de textos y un peculiar don para contagiar a sus compañeros. Formamos parte de Devoto. Ahí putea. Su risa es un trago amargo. Hay algo nuestro en Devoto y necesariamente hay algo de Devoto en nosotros. dos de los muchachos cantaron algunas sonatas populares y el resto se dedicó a escuchar. Foucault. P volvería a vivir su vida tal como la vivió. los guardias nos conocen. del escándalo. Incomoda. No llamamos más la atención. P es una persona maravillosa que si no existiera habría que inventarla. Grita porque puede. Se sabe poderoso y ese saberse fuerte exime a su queja de cualquier resentimiento. aunque sin atisbos de timidez. su felicidad hace tambalear. Batracius construye puentes.

Si logramos esto habremos constituido nuestras más bellas imágenes. Les llevo las “Aguafuertes Porteñas”. La experiencia de la lectura colectiva me hace remontar el curso de un río olvidado. Los muchachos se ponen contentos. Esta es una pregunta que deberá quedar sin respuestas. ¿Se puede hacer más? Sí. Vuelan. ¿alcanza? No. 8 Concepto forjado por Michel Foucault en virtud de qué es para él un libro. Y mucho más es constituir a los Talleres como Cajas de Herramientas8. me piden el libro. como las que usaban nuestras abuelas. se saben muy parecidos a Roberto Arlt. Mujeres que cargan por horas un tipo de coloridas bolsas. influirse y apoyarse bajo condiciones adversas no es una cándida aseveración. mucho más. En: Gilles Deleuze G. Hay algo en ellos que me recuerda a Roberto Arlt: cierta marginalidad un tanto salvaje. Editorial Coyacán. De nuevo resuenan en mi cabeza las preguntas que escaparon en algún momento: ¿Para qué estamos en Devoto? ¿Cuál es la intervención que estamos haciendo? ¿Cuál es la cuña que se introduce? Las cárceles dicen mucho en términos de desigualdad social. Sus últimas producciones nos sorprenden de manera grata.Colección de Materiales Pedagógicos hombre letrado. El hecho de que un grupo de 10 personas hayan logrado unirse. y Guatari F. En un tiempo donde el fracaso del proyecto ilustrado hace eclosión en el mundo entero. es una rotulante victoria. Pero. Los muchachos nos traen sus escritos. Lástima que al momento de escribir estas líneas tan solo queda una clase… Chau. pero finalmente se los dejo. pues el error está en el solo hecho de habérmela formulado. leemos un par de artículos en voz alta. de cafetín. Devoto ¿Cómo pensar la efectividad de un Taller? No hay notas que califiquen. Les encantan. no hay gradación ni título que alcanzar. En su texto sobre las Mujeres de la Cola7 asoma ante nuestros ojos toda la problemática carcelaria con la inocencia y la maldad de la cual solo es capaz un niño. Soy un pequeño burgués que se apega a sus objetos. repletas de codiciada mercancía. el Taller de Comunicación y Periodismo debe brindar herramientas para que cada integrante extraiga de allí aquellas que más le sirvan para pensarse a sí mismo y para pensar lo real. cuando los medios y las nuevas tecnologías de la información toman la posta a la hora de crear ciudadanía. Así como los programas de diseño no hacen las piezas pero le brindan al diseñador un portentoso abanico de instrumentos que posibilita construir las más bellas imágenes. pues ese mentar sobre la comunicación nos posibilita pensarnos a nosotros mismos. pero aquello que iluminan con mayor fuerza es una lógica ilustrada que aboga por la superación del hombre por medio de la educación y la cultura. (1977) Rizoma. un tanto romántica. Pensar un proyecto de estas características en términos de efectividad no conducirá más que a decepciones y callejones sin salida. México DF. No respetan los códigos pero construyen bellas imágenes. un taller que mente sobre estos temas se torna urgente. Encuentran sus propias voces. Dudo. 7 41 . Llama a la niñez y a esa relación casi tribal con el relato.

me generaba cierto temor. La espera Espero a los talleristas en la esquina de Devoto para hacer juntos el ingreso. donde en algunas de ellas la imposibilidad dialogó con lo posible….Recorrido. las resignificaciones.vengo pensando y observando con los docentes y otros actores que desarrollan su tarea en estos contextos. algunos muy íntimos e inciertos. Escucho música. algo que. imaginaba que sería un gran desafío y. Observo el movimiento en la vereda del 42 . a pesar de toda la experiencia de los crímenes cometidos. Es animarse al encuentro con historias de otros y con lo imprevisible. Instantáneas: Instantáneas: los acontecimientos El comienzo Cuando fui convocada para ser parte del proyecto. el temor a no poder poner el cuerpo tanto como el proyecto podría demandarme. He construido este recorrido por distintos lugares. dudé. Este desplazamiento me resultaba interesante y me interpelaba. Trabajar en el encierro es estar dispuesto a entrar en el aislamiento. Comencé este recorrido pensando que era una oportunidad. son las 9:15 de la mañana. desde la primera infancia hasta la tumba. Pensé que era una posibilidad de hacer carne aquello que -por mi otro trabajo. la clausura. espera invenciblemente que se le haga el bien y no el mal. me sentí seducida a decir que sí.” Simone Weil. sufridos y observados. por otro. sabía que no sería lo mismo la intervención en una institución concreta. en el fondo del corazón de todo ser humano. El sol pega fuerte. otros más reconocibles. Esto es lo sagrado en todo ser humano antes que ninguna otra cosa. Si bien yo venía trabajando desde hacía unos años en estos contextos. Como con todo desafío. con el cuerpo. a modo de fragmentos Alejandra Rodríguez Equipo de Coordinación Pedagógica del Proyecto “Abrir Puertas” “Hay. con el pensamiento. las reflexiones. por lo conocido y por lo desconocido. La persona y lo sagrado A través de este relato intentaré dar cuenta de mi experiencia como coordinadora pedagógica en el Proyecto “Abrir puertas”. Por un lado. En este deambular casi errático incluyo mi experiencia en el plano de los acontecimientos. con nuestra historia. con la emoción.

Penal. Mujeres que llegan con sus bolsas de mandados en distintos colores: las traen cargadas
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de mercadería. Sobre la vereda de enfrente, un grupo de mujeres sentadas en ronda comparte el mate y la charla. Pocos hombres en la escena. Mujeres. Mujeres. De todas las edades. Mujeres y bolsas de colores. Yo también llevo una bolsa. Mi bolsa también es de colores y está llena de historias, recuerdos, miedos, preguntas, pocas respuestas, impotencia, dolor, ganas de transformar la realidad, de doblegar aquello que muchos entienden -o prefieren entender- como natural, y no es más que una antología de absurdos que duelen. Los Rodríguez Esa mañana había combinado una reunión con Rodríguez (jefe de módulo) y González (jefe de pabellón). Llegué puntual. Recorrí los pasillos y conté las nueve puertas que tenía que pasar hasta llegar al módulo. Una vez allí, me estaban esperando. Fue una reunión amena. Tomamos mate y conversamos distendidos. Hablamos de los Talleres, de los participantes, de la violencia que susurra todo el tiempo en el encierro. Me contaron de sus vidas, sus miedos, sus riesgos. Rodríguez tiene muchas historias como agente penitenciario y le gustaría que la gente las conozca para saber lo que sucede realmente en la cárcel. Le sugerí que escriba un libro y que cuente en él cómo vive su trabajo, sus sensaciones, sus versiones. Mientras el mate circulaba, me aparecían como flashes los relatos de mi hermano acerca de su trabajo como agente penitenciario. Yo era muy chica. Recuerdo que me iba de la mesa. No podía escuchar. No quería escuchar. Recordé que, entre sus historias cargadas de violencia, contaba que cada mañana al caminar por el pabellón temía por su vida. A través de mi hermano convivo con la cárcel desde hace muchos años. Hoy intento escribir mi propio relato. El cuidado Ese día comenzábamos los talleres en Devoto. Nos llevó tiempo el ingreso; había cambiado la guardia y tuvimos que volver a presentarnos invocando a todos los jefes y subjefes de módulo y pabellón: Rodríguez, González, Correa, Zorrilla…. Una vez en el módulo también nos llevó tiempo organizarnos con los participantes del taller. Muchos estaban dispersos. Teníamos que distribuirnos los espacios entre dos grupos: Periodismo y Literatura. Yo traté de estar un poco en cada taller. Así es que alterné entre uno y otro grupo, pero me quedé más con Violeta, en Literatura, que estaba sola y eso me hizo suponer que era mejor quedarme con ella. En mis silencios, me sentía sola entre tantos hombres, entre tantos olores y rostros desconocidos. Violeta resultaba para mí una compañía.

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Me sumergí en el taller, los observé, los escuché, intentando comprender lo que les generaba ese encuentro con nosotras, con la propuesta. Disfruté de escucharlos, de verlos atentos, expectantes, cuidadosos. Ocupábamos una salita pequeña en una suerte de altillo al costado de la cocina. En medio del silencio se filtraban ruidos y voces que venían de otros espacios y una mezcla de olores difícil de describir. Luego llegó el mate. Primeras impresiones. Rumores. Expectativas compartidas. Un rato antes de las 11:30 me tuve que retirar. Me provocaba cierta intranquilidad dejar sola a Violeta, dejar a los talleristas solos. Sentía que algo del cuidado se me escapaba; me sentía cuidada por ellos también. Fue raro irme y dejarlos. No tenía miedo, pero estaba movilizada y un poco nerviosa. Ese día no fue sencillo salir de Devoto. Pensé en el cuidado del otro, eso que en educación nos resuena tanto. Es tan débil la línea que separa el cuidado del descuido. Tan lábil. Esa noche hablé con Violeta por teléfono. Me contó cómo se había sentido con el taller y me agradeció la presencia. Sus palabras me hicieron muy bien. Luego de esa charla comprobé que la sensación de cuidado era real: nos estábamos acompañando, como podíamos, desde nuestros roles, en nuestras palabras y en nuestros silencios. La entrada Me acompañó hasta la salida del pabellón uno de los participantes del taller de Literatura, Manuel, el cebador de mate oficial. Mientras caminábamos me dijo que su hija se llamaba igual que yo. Me conmovió ese comentario. Mi viejo podría ser tranquilamente uno de ellos, de hecho encontraba a algunos muy parecidos a él físicamente. Por un momento objetivé la situación compartida entre nosotros: un grupo jóvenes que elige estar ahí y llevar adelante un Proyecto con ellos, adultos mayores privados de libertad. Los percibo indefensos. Avergonzados. Alegres. Sorprendidos. Curiosos. Atentos. Dispuestos. Esto provocó en mí una profunda tristeza. Lloré. Lloré. Tuve ganas de abrazar a mi viejo. La singularidad Estoy en una clase de Periodismo. Los talleristas, Pablo y Facundo, organizaron la actividad con una dinámica de editorial: cada uno de los participantes se encarga de una sección y de escribir una nota. José, encargado de la sección de economía -en total sintonía con su historia personal, ya que se dedicaba a los negocios antes de ingresar a la cárcel-, se acerca y me cuenta que escribió un texto y que el día viernes lo leerá en un acto que habrá en el CUD (Centro Universitario Devoto). Lo noto orgulloso. Me cuenta de sus hijos que lo visitan, de sus escritos en soledad, de su interés por el devenir económico y financiero de nuestro país y del

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mundo. Me pregunta si puede darme su escrito para que lo lea. Acepto su ofrecimiento y me
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llevo su texto. Era un ensayo sobre la problemática carcelaria, la justicia injusta y la soledad de vivir en el encierro. Me conmovió la claridad que tenía sobre su propia condición de privación de libertad. Se me hacia difícil comprender cómo era posible soportar esa situación con tanta conciencia. A veces es mejor no darse cuenta de algunas cosas. Me intrigaba por qué habría querido que yo lea ese texto. Supongo que fue una manera de decirme algo, más allá de lo dicho. José era profesional, tenía estudios universitarios y aparentemente un buen pasar. Sin embargo, estaba ahí, encerrado con otros hombres pobres, enfermos y desesperanzados. El encierro también era cruel para José, pero tenía esperanzas, sus ojos brillaban y podía imaginar un futuro más allá de ese presente desolador. Me preguntaba por qué motivo participaba tan entusiasmado del taller de Periodismo. Supe que tenía todos los días ocupados con cursos y talleres; participaba de todo lo que podía. Era su manera de “soportar” el encierro. Nuestros talleres no se proponían formar periodistas ni escritores. Eran otros territorios posibles que irrumpían en el encierro brindando un lugar de alojamiento subjetivo. Supongo que el entusiasmo de José tenía su anclaje en la posibilidad de participar en una propuesta que daba lugar a su singularidad, a trascender el hastío y la tristeza a través del pensamiento y la palabra. El Territorio La noche anterior dormí intranquila. Sabía que algo importante se jugaba ese viernes, sin saber muy bien qué ni cómo, en esa visita al Penal. Con la posible incorporación de catorce participantes del módulo 10 al taller de Periodismo del módulo 9 se desató la hecatombe de la integración, de la disputa por el territorio. ¿Qué debemos hacer? Durante la semana tuvimos reuniones de equipo con los talleristas y la coordinación para evaluar la situación y tomar juntos una decisión. Estábamos dispuestos a incluir en nuestra propuesta a los participantes del módulo 10 siempre que esto no implicara una resistencia por parte de los del módulo 9, con quienes ya veníamos trabajando. Ese viernes fui al Penal con Pablo. El viaje nos sirvió para intercambiar ideas y ajustar el planteo que haríamos en relación a las nuevas incorporaciones. Fue un momento muy interesante de conocimiento y de acuerdo. Terminamos de pulir la definición tomada -como Proyecto- en cuanto a la incorporación: no discriminar, no descuidarlos, no descuidarnos. Cuando regresaba recordé mi primera visita a una cárcel en el año 2005, la Unidad 34 de Florencio Varela. La noche previa a aquella primera visita tampoco había podido dormir bien. Esa situación inaugural implicó, por un lado, el comienzo de un recorrido hacia un mundo real y concreto: la cárcel; pero también un recorrido hacia el interior de mis propios universos y

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se fueron tensionando y. Observo. Los observo. Placer. Exposición. Voy hacia el taller de Movimiento que se realiza en el extremo del fondo del pabellón Camino entre las setenta y una camas. íntimo e intenso. Estoy ahí con ellos. Sigo parada al lado del televisor. registra la escena como si se tratara de una obra teatral. miran con desconfianza. Veo la generalidad de los procesos. Ellos seis haciendo sus ejercicios de estiramiento. en la cocina. somos generadores de condiciones para que los talleres sean posibles en un contexto complejo y muy cambiante. Los planos Atravieso el espacio del pabellón. Me ubico de pie al lado del televisor. para acompañar. En estos años de trabajo. Disfrute. nos falta tiempo para trabajar con los talleristas. algunos preparan su almuerzo y. Uno de ellos mira la escena mientras sumerge su pie dentro de un balde de agua. con la tarea. la charla. Una realidad en distintos planos. por momentos. ¿Dónde estoy? ¿Para qué? No podía dejar de mirarme en esa situación. miran con distancia respetuosa. se filtran los detalles. esos universos y significaciones fueron cambiando. por un lado. Cada uno vive un viaje emocional fuerte. la reja de ingreso al módulo: dos agentes conversan. Pienso.significaciones acerca de ese mundo. Todos estamos atravesando un proceso personal. Al fondo del pasillo. fusionando. Pienso en cómo viene desarrollándose nuestra tarea como coordinadores pedagógicos y comprendo que. de vez en cuando. Nos encontramos en el bar El Británico con los talleristas. avisar. para el encuentro. Observo desde distintos lugares. necesitamos tener formalizado un espacio de trabajo con los talleristas. Más atrás. Un grupo sentado cómodamente en sus sillas. ¿Cómo inscribirme en ese contexto? ¿Qué tengo yo para aportar en ese momento? Lo pedagógico El proyecto transcurre. Los detalles los puedo reconstruir en los relatos que vamos escribiendo: si bien a través de ellos se resignifica el modo de estar presentes y de pensar la práctica. la posibilidad de construir lo colectivo y profundizar en lo pedagógico. el intercambio. Otros. Empiezo a ver los diferentes planos de esa situación. con los otros y con nosotros. Quiero entrar 46 . estar preparado para lo imprevisible. la contención. Vuelvo a mí. en mi tarea pedagógica. Todo el tiempo es acordar. en un mundo tan hostil y doloroso como el encierro. Tal vez el viaje más complejo sea el del encuentro con el otro. la escucha. Pensé en mi rol. desde sus camas. Observo y estoy. Eran seis moviéndose. mate de por medio. Música. se ríen. Algunos charlan mientras un grupo trabaja en los talleres de Plástica y Periodismo. Por otra parte.

Supongo que se trata de animarnos a seguir buscando lo posible en lo que parece casi 47 . en sus debilidades. por momentos. a mirar. Vamos juntas a Ezeiza. La energía y la disposición necesarias para trabajar en el encierro. quiero intentar trascender el contexto que siempre Colección de Materiales Pedagógicos se impone. deambular por otros fragmentos de historias personales e institucionales. sobre los cuales es posible realizar nuevos recorridos. el intercambio. acompañada por unos ricos mates. transitar nuevamente por lo inacabado. Hablamos de lo importante que era tener energía suficiente para desarrollar la clase durante cuatro horas. dispuestas a continuar. en una propuesta teatral que implica un trabajo con el cuerpo y la emoción como materias primas esenciales. El viaje es largo: tren y colectivo. necesitamos de la compañía de los demás. Se requiere de una estrategia que permita sostener con fortaleza una propuesta potente. Una estrategia que contemple el cuidado. del cuidado. reconocerme en sus sensaciones. en sus fortalezas y en sus ganas. Luego de unos meses de transcurrido el Proyecto me encuentro con Soledad para planificar cómo serán las últimas clases. Me sorprendió escucharla. desde ahí. Las dos tuvimos situaciones complicadas con la cárcel en este tiempo: soñamos. No éramos las mismas de aquella mañana camino a Ezeiza. Podía notar en ella un gran entusiasmo y cierta tranquilidad que me sorprendieron gratamente. Compartimos impresiones de nuestros recorridos. sobre todo teniendo en cuenta que esta era su primera experiencia de trabajo en una cárcel. Aquel siempre parece imponerse sobre cualquier actividad a desarrollar. Una vez en el aula con las participantes observo el desarrollo de la clase. la seguridad con la que Soledad se relaciona y explica las actividades.a profundizar y a pensar en las propuestas. El desplazamiento Nos encontramos con Soledad. la tallerista de Teatro. Hablamos del impacto del encierro en nuestra propia subjetividad. Reflexiones finales: lo estructural Los acontecimientos han dejado sus marcas. y hacerlo con otros. por momentos nos sentimos abatidas y en otros. no alcanzan. Coincidimos en la preponderancia del contexto sobre la propuesta. otros mundos posibles. entrar a una institución y hacer lo que se pueda como se pueda. volver a pensar. en la estación Constitución. Comprendo que el desafío no es entrar al encierro. la planificación. sus trazos. El desafío es poder sostener la tarea en el encierro sin que este te devore y construir. tuvimos miedo. Tuvimos una charla muy interesante.

imposible. otras nuevas prácticas. de creer en esos destellos que irrumpen otorgando otros nuevos sentidos. 48 . Me reconforta saber que no lo hago sola. Sigo buscando. Sigo intentando comprender qué significa realizar una coordinación pedagógica en el encierro. otras nuevas miradas. transitando.

Una cita con la Apertura María Roveda Taller de Yoga Pabellón Adultas Mayores -Unidad Penitenciaria N° 27. También aprendí lo que era una requisa. Al caminar ese trecho siento estar 9 (Del latín): volver a pasar por el corazón. De modo que un lunes más me encuentra caminando formalmente hacia la ”Unidad Penitenciaria 27 para Adultas Mayores”. El trecho que va desde la puerta principal del hospital hasta el edificio que corresponde a la cárcel son doscientos cincuenta metros de parque. Recordis9 A esa hora. mujeres que viven en el psiquiátrico y caminan sin destino aparente. una transitoria. y el edificio. por las callecitas del parque.andando entre ellas. A los presos. propiedad de otro. Con pasos duros y pesados. las tres y media de la tarde. Lo imaginé yendo a visitar a un colega. el sol de enero pega de lleno contra el cielo y los árboles y. Algo se sorprende en mí y las une a todas en mi mirada: caminan con el cuerpo en bloque. Ventanas de pasto que unen los caminos. como prueba fehaciente de ciertas rarezas que esta experiencia traía. lugar que funciona en el mismo predio que el Hospital Psiquiátrico Moyano y que fue el elegido por el Proyecto “Abrir Puertas” para que pudiera dar allí lo que yo sé de Yoga. Pabellones recién pintados. contrariamente a los augurios familiares. supe que a la cárcel se le llama Penal o Unidad Penitenciaria. Desde que comencé a dar clases de yoga allí. en donde fueron plantados -con cierto equilibrio. Como si el cuerpo fuera un edificio. Él había sido el Director del Hospicio de Las Mercedes (lo que hoy es el hospital Borda). Lunes otra vez… Otro lunes me encuentra caminando hacia la cárcel. detenidos o condenados. Árboles altos y añosos.Colección de Materiales Pedagógicos Yoga en el encierro. Y a los viejos: adultos mayores.Moyano. una mula… Usos nuevos en mis formas de decir. 49 . Caminos de baldosas que unen los pabellones. el paisaje del Moyano no resulta desolador. con su guardapolvo blanco y su elegante delgadez. Más de una vez lo imaginé a mi abuelo materno -tan psiquiatra como líder comunista en su época de oro.árboles y pabellones psiquiátricos. De tanto en tanto.

la deja abierta. Cuando el gato no está Se nota relajado el clima. Con esa impronta me fue transmitido el Yoga y así intento honrar su transmisión: la impronta de la confianza tácita en el Ser Humano. bien lo sé. También los de mi madre -coreógrafa y de rato en rato maestra de danza-. El lugar está como vacío y habitado a la vez. Cambió la Directora. Dos se fueron en libertad. Esto hace que me sienta algo “desangelada”. lo cual incluye compasivamente las “animaladas” de las que somos capaces. Noviembre y diciembre fueron meses de cambios en el Penal y el grupo de alumnas y la dinámica de las clases no terminan de configurarse. La confianza como currículum es un poderoso catalizador de experiencias pedagógicas. De siete alumnas sólo quedan tres. cómodamente sentados. Me doy cuenta de que incide que la Directora está de vacaciones. casi como una demostración a sí mismos de la “libertad” gozan que en ausencia de la jerarquía. El guardia que siempre abre y cierra la puerta que separa los pabellones de las oficinas de administración. El Hilo de Ariadna Llegué al proyecto “Abrir Puertas” convocada por alguien en quien confío plenamente como ser humano. de quien ahora comprendo el tono tierno con el que hablaba de las clases que daba a personas con discapacidad. a las internas que ¿cuidan? Todo parece escenificado.caminando algunos de sus pasos. No me pide el documento como tantas otras veces. Suena música (¿cumbia?) en la radio. Tres clases sin verlas… Voy sin esperar demasiado. Otras dos decidieron no venir porque las autoridades les aumentaron la carga laboral. con la sensación incómoda y ajena de ir a cumplir con una responsabilidad. esta vez. Está con un cigarrillo en la mano. ciertamente forzado. En el patio dos uniformados miran. Miro y escucho desde la confianza y eso nos ubica en otro lugar. Hace diez días que no veo a las chicas: un feriado se sumó a días de reposo médico. Una lumbalgia se me cruzó en el momento menos oportuno. Lunes 14 de diciembre de 2008 Voy de modo reticente al Penal. “Las chicas” 50 . Algo en mí también se estremece recordando y comienza a descifrar un mensaje tisular. Alguien me escucha desde la confianza y eso me ubica en otro lugar.

No pregunto. todo allí asume una postura algo escolar: piso de cerámico rojo. Lo primero que querría saber es desde cuándo Laura y Alba no ven a sus familias. las fiestas institucionales y algún que otro taller de actividades prácticas del que dan cuenta varias máscaras que en forma alicaída permanecen colgadas en las paredes de salpicré. ventanas por encima de la cabeza que no permiten ver el horizonte. Rostro angular. Tiene el pelo canoso. pero sí el cielo y la copa de los árboles (en un punto pienso: “no está tan mal lo que se ve”). cuando pregunto qué significa. Me desola la sensación… 51 . no muy limpio. En verdad. cierta austeridad en lo que dice y sabiduría en las pausas. Tiene el rostro más bien chato. argentina. El SUM se parece a un gimnasio de dimensiones medianas de una escuela municipal. la piel algo oscura (mientras escribo esto recuerdo a la niñera de la película “Babel”). tampoco muy sucio. con un rodete bajo. calefacción. la actividad con Lázaro. sillas y mesas contra las paredes. Es hermosa y su rostro no parece develar una vida dura. Minutos después llega Irene. Mucho mejor de lo que el “imaginario cárcel” trae.N. mirada de profesora de yoga… Me parece raro verla en ese lugar. Laura es brasileña. Es que en ese lugar. Las dos primeras se me revelan con un tipo particular de belleza. ya están allí Laura. Laura es de Río de Janeiro. Se muestran muy agradables y dispuestas. se me vienen a la cabeza más de una vez mientras hablan. blanco. Habla pausado. luz mediana. Alba es de Chiapas. La sensación de que nadie las visita se me agolpa en la cabeza y en el corazón. Alba. el de literatura que da Violeta (a propósito: me gusta Violeta. “Salón de Usos Múltiples”. mexicana. Hay algo en su forma de hablar que me suena a desierto y a ternura. tienen espacio el taller de yoga. y si lo hago. Allí están las tres. Cuánto tiempo. “Marcelita”. contextura delgada. es con cautela. cuántos años hace que no se comunican. Pregunto por ellas. algo indio. que adjudico a lo “exótico” de su procedencia. Las siglas N. me llama la atención su nombre y también esa forma bajita y peculiar que tiene para deslizar lo que dice).Al llegar al SUM. Se la nota “vivida”. un padre evangelista (¡tamaño nombre lleva!). Teñida de rubio. de pie. Es algo hippona. me recuerda alguien. Alba y “Marcelita”. Marcelita definitivamente es la verborrágica del grupo. El SUM Colección de Materiales Pedagógicos honra con actividades la ridiculez de su onomatopeya. Respira firmeza. Las tres tienen hijos. envolvente. en el mismo lugar. Ojos azules y anteojos. su nombre en diminutivo no condice con los varios kilos de más que lleva. las visitas de los familiares.

Encuentro la punta del hilo para imaginar las próximas clases. Marcelita dice que practica todas las noches al lado de la cama. También me cuenta que viajó mucho. Me sonrío de mi ingenuidad al recordar cuando comenté esto en la reunión mensual que tenemos los integrantes del proyecto y alguien me dijo: “Claro. Irene tiene el cuerpo siempre tenso. “Gracias por la instrucción. Casi silbando bajito. tranquila. Ella dice algo sobre la “búsqueda metafísica” del Yoga. Hacemos una práctica breve. Me pregunto si está dándose aires delante del resto. ¿Es así? ¿Es realmente así? Como sea. Laura y Alba cuentan menos. un bloque de hormigón. Eso escuché de los labios de Alba mientras me miraba directo a los ojos. Se las nota muy atentas y dedicadas a lo que sucede. De sus labios chicos y apretados sale poco. agitada. pasado un rato. Después trabajamos paradas flexibilizando los espacios del cuello. Me voy del Penal contenta. Inicialmente explico por qué encendemos un incienso y una vela: la necesidad de “inspirarse”. Pareció esperar a que sus compañeras y la mujer de gris que siempre las cuida se alejaran para 52 . Pongo música suave y empezamos. Luego. muy duro. Laura tiene hijos y un nieto. Nos abrazamos. concentrada”? Y ella. Que también estuvo en India. responde: “Vacía”. Me sacude cada vez que. percibiendo la respiración. les indico: “Obsérvense desapegadamente y pregúntense: ¿cuál es ahora el estado de la mente: monótona. toda la columna. Suele responder tardíamente a las preguntas. dispersa. Sucedió mientras caminábamos hacia la salida del salón. haciendo un ejercicio de Observación de Sí.Las tres tienen noticias del Yoga. terminada la clase. Me interesa lo que dice. que estuvo muchos años en España. Dice que lo que más recuerda es que la relaja. Alba también. Las tres dicen que sí. Irene está desconectada. de tanto en tanto le agradezco a la vida esa inocencia que me permite frescura en los vínculos. Mientras compartimos esa charla. También explico por qué dejamos los zapatos fuera del círculo en el que nos sentamos: la necesidad de abandonar la distracción y concentrarse en lo que el Yoga tiene para sembrar. su textura: una mano contra el pecho y otra contra el abdomen. los hombros y la cadera. O lo han practicado o han escuchado sobre él. sus ritmos. Entonces combinamos para vernos la próxima vez. Maestra”. Recorrido pedagógico en 2 escenas 1. La incluyo invitándola a que comparta con las chicas su experiencia en Yoga. “¿Cómo es que llegó a India alguien humilde? El pasaje es caro y el destino exótico”. cerramos la clase otra vez sentadas en círculo. Al final. Trabajamos en silla. llevan droga”. pensé. Consulto si tienen ganas de seguir.

A poco de traspasar la puerta del Penal. Crucé el pabellón para ir al baño. a cambio. Ya en el baño. 53 . con la puerta del Penal a mis espaldas. me levanté en medio del silencio. Las veredas internas del Moyano están resultando un lugar inesperado y ciertamente muy propicio para encontrar partes perdidas del rompecabezas. y me Colección de Materiales Pedagógicos impactó su conocimiento sobre la libertad que otorga el “recibir instrucción”. en todo el brazo. un dolor fuerte en el pecho. El insomnio me visitaba otra vez. Ahora. de arriba hacia abajo y también al revés. como un grito. rumbo a la calle. De cómo la lucidez puede desalojar al temor. y luego el resto del cuerpo…” Cuando María terminó su relato nos abrazamos conmovidas. Rápidamente se expandió hacia toda una mitad del cuerpo. Y luego el pie. un recuerdo llegó desde atrás: la voz de mi mamá cantando esa canción de Rosario Vera Peñaloza10. Sentí pánico y también sentí muerte. de manera rítmica. pero que tercamente nuestras partes responden a una unidad. un intensísimo miedo apareció. No respondía a lo que la mente decía (señalaba con el índice el pie y la cabeza. de Félix Luna. algo a oscuras. algo adentro asiente mientras recorre el camino de mi mamá y de mi abuelo. Me robó el corazón su forma de tender puentes.decirlo con cierto pudor y mucha certeza. me inmovilizó. 2. Tampoco salían sonidos de mi boca para gritar ayuda a mis compañeras. de la cabeza al pie derecho. desesperadamente. ya que la semilla florece en tiempo y forma inesperados. Y que de eso era claro ejemplo el relato que nos regalaba Laura. De un instante a otro ya no era mía esa mitad del cuerpo y. Hablamos de la importancia de sembrar (nos) como dé lugar. Y de cómo los encuentros de Yoga son momentos sólo de siembra. y comencé a golpearme con el puño. Y en un instante… ¡lo recordé! Recordé el masaje que usted nos había enseñado. 10 “Rosarito Vera. Miré mi pie. ¿“Qué aprendí del Yoga”? Invité en la anteúltima clase a que se preguntaran esto y fue así como escuchamos a Laura contar: “…una madrugada. y la mente respondía a la sombra del temor. dos viernes atrás. marcando un camino de ida y vuelta). y poco a poco el brazo comenzó a despertar. Maestra”. Golpeé terca. De cómo nos percibimos fragmentados.

La elección de la música. Unidad penitenciaria N°3. Y esa meditación… ¡está buenísima! Quiero flexibilidad y fuerza. El grito estancado y en su lugar susurrar. 54 . Siempre falta algo (o sobra) con mi cuerpo: un movimiento que no puedo hacer. La Forma. gruñir. articulaciones. quiero lograr esa respiración. regañar. La transpiración. la palabra articulada. soplar. La Expresión. el golpe de los pies. Después Silencio. El sonido. Alegría de estar Viva. El frío y el calor. La risa y el llanto. Ezeiza Mi Hoja de Ruta: Abrir Puertas en Ezeiza El 8 de setiembre de 2008. Centros de Energía. El tacto. Anatomía del ritmo y la melodía. Gimnasia Vital Expresiva. Escuchar. iniciamos. Variado. con altibajos. desarticulada. las clases de Movimiento Vital Expresivo en el Centro de Rehabilitación de Drogadependientes para el Proyecto “Talleres para mujeres en situación de cárcel” del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y el Servicio Penitenciario Federal. escupir.Viaje a Puertas Cerradas Lucia Beatriz Arce Taller de Movimiento Vital Expresivo Centro de rehabilitación de Drogadependientes. rugir. salón de juego de los pensamientos que disparan procesos químicos. media y baja. junto a mi colega Noemí Diéguez. ¿Y resistencia? ¡También! ¡A trabajar! Yoga. ¿Se me harán bolsa las rodillas? Velocidad y Resistencia. la resistencia de los huesos. resoplar. Inhalar y exhalar. Músculos. Equipaje Veinticuatro años recorridos en el trabajo corporal. La respiración asociada a la ansiedad. una corrección que me gustaría incorporar. la Libertad. un gesto. bufar. La circulación de la sangre. jadear. Quiero hacer esa postura. Tai-Chi. ¿O es al revés? Adicción a pensamientos tóxicos. Las sensaciones en la piel. El Cuerpo y la Tristeza. Respiración alta. Conexión. a las 10 horas. El funcionamiento de los órganos y su posterior comportamiento en posturas de quietud y movimiento. el masaje. La cabeza.

Lleva siempre unas remeras muy coloridas. o si hay niebla. o del grado que tenga la persona que levanta la barrera. Mi compañera Noemí es sumamente puntual. Vamos conversando y escuchando música.15 horas. Nos encontramos con un muchacho discapacitado (le faltan las piernas) que entrena en una bicicleta especial que mueve con sus manos. A veces nos enganchamos tarareando.40 horas. San Martín… bajamos por General Paz hasta que tomamos la Autopista Ezeiza. porque la distancia es larga. adónde vamos y a hacer qué. pero muy poca. Llegamos a la puerta de la unidad. sin distinción de días ordinarios o de fiestas. Prendo la tele para ver si está congestionada la ruta a Ezeiza. Un alambrado empieza a separarnos de la ruta principal. que nos hace la venia. La ruta queda en una zona más que brumosa. Suele haber gente que va caminando hacia el penal.Observación de mis personajes internos: ¿Cómo caminan? ¿Cómo respiran? ¿Qué sienten? Colección de Materiales Pedagógicos ¿Cómo hablan? ¿Qué dicen? ¿Cómo actúan? ¿De quién se defienden? ¿De qué se quejan? Así las cosas hasta que surge la Propuesta : “¿Te gustaría trabajar en cárceles?” Viaje ida y vuelta a y de Ezeiza Me despierto. Tomamos por ese camino que está bastante desierto (sólo unos pocos vehículos doblan por ahí).3. Son las 9. Los días de fiesta. Los demás son siempre caras nuevas. La tomamos y nos dirigimos hacia Monte Grande. con un sombrero y uniforme. Allí tenemos un peaje y seguimos por la ruta a Cañuelas. Beiró. Salgo de mi casa a las 8. La ruta se achica.40. aparece un desvío hacia la derecha: es la ruta 205. en Triunvirato y Av. Correccional de Mujeres. Av. Av. me levanto. Nunca hay nadie. paramos. 55 . De los Incas a las 8. de dónde venimos. Apenas unos kilómetros y asoma una ruta más pequeña hacia la derecha: un cartel dice “Unidad Penitenciaria de Ezeiza”. A cualquiera de ellos suele acompañarlos un perro negro grande y bonito. de patas blancas. Salvo un hombre del servicio penitenciario que suele estar allí seguido y que ya nos conoce y nos sonríe. Llego a la boca del subte B. De los Incas. Debe competir. la que vamos a usar en la clase. en el puesto de vigilancia hay un hombre de traje (que no es de fajina). Hay que esperar que la persona que está de guardia en un edificio pequeño de ladrillos a la derecha nos vea y salga a ver quiénes somos. Aún hoy nos siguen tomando los nombres y números de documentos. me ducho y desayuno. Allí hay una barrera. me digo. que se nota lo han refugiado allí y acompaña a cualquiera. A un costado se ve un basural.

a hacer qué… Nos atiende una señorita de uniforme. suelo recorrerlo porque voy al baño allí. bajos y anchos. Cuando llegamos a la Puerta de Vidrio generalmente nos recibe un buen balde con espuma. Siempre nos toca en el césped. porque es la hora de la limpieza. El lugar suele estar sobrevolado por pájaros raros que no se ven en la ciudad: unos grandísimos. Al principio preguntaban de dónde veníamos. 56 . en el cual Noemí suele cambiarse el pantalón por una calza. Allí esperamos unos minutitos a que nos abran y pasamos a la entrada donde hay una ventanilla en la que dejamos el documento. de hierros gruesos. números de documentos. adónde íbamos y a hacer qué. con pozos y charcos de agua. Algunas mañanas la operadora está con algunas chicas en la huerta y nos saludamos con la mano. muy bonita (reparo en que la recepcionista tiene buena presencia en todos lados). En el edificio va y viene mucha gente (algunos fuman. al lado del cual hay un detector de metales igual al de los aeropuertos. pintados de blanco con aberturas color mostaza. También hay teros. en la cual hay personas que atienden a otras.Una vez atravesado este primer obstáculo. tomamos por un camino zigzagueante y en muy mal estado. ahora. que en este momento de primavera se encuentra cubierto de flores amarillas. se puede ver la huerta que cultivan las chicas del Centro de Rehabilitación de Drogodependientes (CRD). abro el baúl y dejamos allí nuestra cartera principal con el celular. y hacia el que nos dirigiremos después. allí nos vuelven a tomar los datos. adónde vamos. pienso. es notable el olor a tabaco). ya no preguntan y nos dan. para no usar el del CRD. generalmente. a cambio del documento. de dónde venimos. corre un viento frío. Vamos por un camino asfaltado algo así como una cuadra (en subida) hasta lo que ellos llaman “La Puerta de Vidrio”. a la derecha. el Nº 2.y varios edificios grandes. una tarjeta de visita que guardamos en la cartera. Como es bastante descampado. Nos dirigimos a otro portón. primero hay que pasar por “La Puerta de Vidrio”. Nos acercamos al mostrador. DNI o CI. una botella de agua y el documento y caminamos unos veinte metros hasta donde se encuentran unos portones gruesos de rejas. y una especie de cigüeñitas que se posan y escarban el césped con su pico curvo. Hay tres filas de autos. que nos abre (y cierra luego de nuestro paso) alguno de los hombres uniformados que se encuentran siempre por allí. Tomamos una carterita auxiliar con los CD de música. De vez en cuando hay olor a césped cortado. hay unos cuantos grados menos de temperatura que en Capital y. negros y lustrosos. Al costado. Lo que se ve por delante es un inmenso campo con el césped perfectamente cortado al ras -ni un lugar donde esconderse. Hacemos unos doscientos metros por ese camino y llegamos a un estacionamiento. después de un mes de vernos dos veces por semana. Hay un pasillo con varias oficinas. Estaciono el auto. nombres.

que tiene para pasar Compact Discs (CDs). de un solo piso. La Asesora en Educación dejó traslucir en una conversación que tuvimos hace unos días que sería bueno actualizar un poco el material con novelas de ciencia-ficción y cuentos cortos. que se abre con la llave que viene paseando desde la puerta de entrada Nº 2. vuelve a llamar a la entrada y la persona que nos abrió la puerta Nº 2 viene caminando tranquila -o en bicicleta-. 57 . A propósito. Nos busca y vamos hasta la puerta del edificio del CRD que queda aproximadamente a una cuadra. El que tienen las chicas tiene inutilizado el lugar para los CDs y sólo pueden pasar casetes. Sigue otra habitación que es una biblioteca con un escritorio y tres sillas. pero la puerta de metal y vidrios cuadriculados no dejaría pasar un cuerpo entre hierro y hierro. Las ventanas tienen cortinas blancas con pinturas hechas a mano. no tiene rejas. las chicas al principio nos pedían que les grabáramos casetes y se los diéramos a ellas. llevan flores y prenden unas velas. A la derecha hay una habitación con telares coloridos.La recepcionista llama por teléfono para avisar nuestra llegada. Preguntamos y nos dijeron que todo lo que traíamos teníamos que entregarlo a Educación y. después se les presta. En ese mismo lugar los días miércoles a la misma hora de nuestra clase tienen Pastoral. una mujer joven y amable a la cual no vemos mucho porque se encuentra siempre ocupada. que tienen espacios angostos de mampostería (¿adentro tendrán barrotes?). Del techo cuelgan una infinidad de tiritas de pajaritos de papel de colores hechos con la técnica del origami. lo mismo sucede con las ventanas. La Jefa de Seguridad enseña Telar allí. A la izquierda hay una habitación con escritorio y un televisor que anda como la mona. No puedo imaginar cuán grande es por dentro: es chato. La puerta está cerrada desde afuera con candado. con cara de embole. He visto que hacen un altarcito. No me he fijado a fondo. Supongo que esto es parte del ejercicio del poder que distribuye la institución entre sus miembros. De este edificio sólo se puede ver el frente. En su oficina hay un televisor con buena imagen y unas computadoras. Allí está también nuestro equipo de música. y una vez al mes viene un sacerdote a dar misa. Frente a esa biblioteca está la oficina de la Directora de ese sector. Una vez que le dicen que Colección de Materiales Pedagógicos podemos entrar. Entramos a una especie de comedor en donde hay mesas a ambos costados con un corredor en el medio. previa inspección. Hay materiales de librería y estantes con libros catalogados. pero parece ser una biblioteca escasa pero buena. Las chicas pueden pedir libros allí. con todo su tiempo. con obras que se encuentran en confección. Las mesas están adornadas con unos hermosos manteles blancos pintados a mano por las residentes.

Desde las 10 hasta las 11. detrás de la cual a veces hay alguien esperando que le abran. Muchas andan con un cigarrillo sin encender en la mano. la asistente social u otras mujeres vestidas con guardapolvo. Si seguimos por el pasillo principal hay una puerta bien maciza que tiene una mirilla con un vidrio. Al abrir la puerta de mi casa me dirijo a la cocina. pero el recorrido recién empieza. allí hay un jardín y un montón de cuerdas con ropa lavada. grises. y para llegar a él se pasa por una pequeña cocinita. He entrado y salido de un viaje.15 horas. para que les vayan a abrir. una cocina (cuyas hornallas suelen estar encendidas para calefaccionar el ambiente) y un pasillo que da a los pabellones donde se duerme y a los cuales no hemos entrado. A veces las manos de las chicas están heladas por el agua. que no encienden hasta que la Jefa de Seguridad se los permite. Es un espacio bastante grande. e inmediatamente después. Nos despedimos con Noemí y regreso a mi casa. Antes de esa puerta -y doblando a la derecha. El reloj marca las 13. En la cocina hay una heladera que las chicas abren en cualquier momento de la clase para tomar agua porque están transpiradas. doy unas vueltas y llegamos a la boca del subte B. Todos los muebles que hay lucen antiguos. Volvemos comentando nuestra clase. 58 .hay un aula con bancos y un pizarrón.Sigo con el lugar de la izquierda: allí generalmente suele estar la psicóloga. que por una cosa o por la otra nunca resulta demasiado fácil. Paz hasta Constituyentes. Más de una vez he visto a la Directora pasar por allí a los apurones. y las chicas cuando escuchan el golpe gritan: ¡Operadooora!. Al finalizar juntamos nuestros CDs y nos dirigimos nuevamente al pasillo por donde entramos y desandamos todo el camino hasta entregar la tarjeta de visita. Hay mesas con bancos adosados que son unos mamotretos enormes y que hay que correr para poder trabajar. Hemos llegado a nuestro lugar de trabajo. En la pared de la derecha hay unas cuantas ventanas con cortinitas y una puerta que da a un patio embaldosado. Dos peajes. Hay también una mesada de mármol. Algunas sacan los elementos necesarios para prepararse un pan con manteca y dulce. Gral. y no hemos tenido el gusto de conocerlas. que luce bien limpio. a veces golpean. Tomamos el coche y salimos a la ruta. el cual nos han invitado a usar. la cocina.30 horas damos la clase. Hay un baño mejor equipado. Estas personas entran o salen rápidamente. que comen ostentosamente delante de nosotras. descascarados. con pisos de mosaico. que queda a unas quince cuadras de allí. Se reúnen y toman unos mates.

cuando les propusimos frotarse las manos para 59 . liberarlas. para estar bien afirmados en el mundo. se trabajen distintas partes del cuerpo con la intención de fortalecerlas. equilibrarlas. Pensé algo así como: “¿y si saliéramos todas juntas a pasear por la puerta abierta de nuestra energía? Algunas nos besaron. en líneas generales. brinda una noción un tanto más liviana y desapegada de lo amoroso. los de ellas y algunas informaciones acerca del trabajo: que sigan al instructor. En todos estos centros se ejercita la respiración. La cocina comedor destinada a la actividad estaba llena de chicas (la mayoría de ellas es muy joven. La idea del Movimiento Vital Expresivo es que. supongo que de 18 años en adelante). que no se choquen. de la siguiente manera: Centro Bajo: fortalecimiento de los pies y piernas. Centro Supracardíaco: a la altura del Timo. creo. Centro Laríngeo: la zona del cuello y sus expresiones (palabra hablada y escrita. cantos). como para salir de paseo. Plexo Solar: gobierna lo orgánico. El ser humano. hubo risas y sonrisas irónicas. Noemí (mi compañera) hizo la ronda de presentación con nuestros nombres. relajarlas. Centro Cardíaco: donde nacen y se desarrollan los sentimientos (en esta zona hay un movimiento natural hacia el abrazo y la protección del otro). con lo divino (también este centro se trabaja con meditación). Estaban. que se pongan unas delante y otras detrás si tienen que extender los brazos hacia el costado. con música. También. Centro de la Visión: en la zona de la frente se aloja el observador sin juicio (que se trabaja con meditación y es el que da la posibilidad de ver con mayor claridad y el que incentiva la inteligencia creadora). que se trabajan. Centro Lumbo-Sacro: la zona de la pelvis con un movimiento de cadencia y armonía. sede de las emociones primarias. Esa visión me sembró una semilla. cuando dimos la consigna de tomar conciencia de dónde estábamos. tan ansiosas como nosotras. otras nos miraron con desconfianza o se rieron de nosotras. Algunas estaban muy arregladas. no sé por qué. Centro Vegetativo: zona del abdomen donde transcurre la digestión. Volviendo a la primera clase. Centro Coronario: la conciencia de la unión con el todo.está distribuida en nueve Centros Energéticos. gritos. Había quienes hablaban entre ellas todo el tiempo. lo instintivo. etc. como una entidad psicofísica y energética -según nuestra experiencia.Colección de Materiales Pedagógicos Cruzamos Cuando llegamos nos estaban esperando. a partir de seguir el movimiento de los instructores. que flexibiliza la articulación coxo-femoral.

mirando cómo se movía otra que lo hacía muy armoniosamente. El tono era lapidario. pero estaba contenta con lo que se estaba dando. Parecía que habían cambiado de sonido al volverse “legales”. con los pulgares. Dije que estaba bueno reírse. bailaba despacito. que al comienzo había dicho que iba a moverse despacito. Trabajé brazos y manos. “Nosotras y ellas”.entrar en calor. y surgió un movimiento de “vamos”. se había desatado con todo sin recordar que le habían sacado dos muelas. Se estiró todo lo que pudo y dijo: ¡qué bien. Estaban muy contentas. la encargada del pabellón se enganchó con la música y. o que no les interesaba. pero esta vez sonaron distintas. Se armó un sonido muy rítmico y eso pareció concentrar la energía y cerrar el círculo de trabajo. En algunas caras vi que no me creían del todo. Allí se empezó a ver que algunas hacían su propio movimiento según lo que les convocaba la música. nosotras no”. mirando desde la puerta. Una chica alta y de pelo largo estaba absorta. La mujer de los dientes recientemente sacados estaba feliz. Dijo que para la próxima iba a traer un jogging. con los índices. Se escuchaba gran cantidad de risas y alguien chistó. Miré la ronda para ver qué efecto había en la expresión de los rostros y vi muchos plenamente divertidos. Una mujer de más de treinta años. con los índices y de “yo”. pero el ejercicio era un tanto lento. que era mejor que llorar. Tuvimos que bajar al piso un poco antes porque a algunas chicas se las veía extenuadas. En ese momento sentí que habíamos perdido todo programa y que sólo participábamos en lo que estaba sucediendo. Nos sentamos e hicimos trabajos articulares. Ya no sabía ni lo que había programado. Me coloqué entre dos charlatanas que no paraban de criticar. estoy totalmente relajada! En el trabajo de piso extendimos frazadas que las chicas habían traído de sus camas (algunas tenían pequeñas flores de telas de colores pegadas o cosidas para identificarlas). Trabajamos el movimiento de las articulaciones como reservorios de energía. A la hora de las canciones tropicales. radiantes. De pronto vi que alguna empezaba a golpear las palmas de las manos y la seguí. de estiramientos y golpeteos sobre las propias piernas para aflojar la 60 . porque me pareció que era lo más oportuno. una de ellas dijo: “ustedes las tienen frías porque vienen de afuera. Risas de nuevo. A último momento decidí empezar con más polenta. Se engancharon. Había enojo en esa voz. Noemí siguió con temas acertadísimos para el momento: películas musicales. Allí hicimos aflojamientos y hubo un espacio más para que hablaran. Había preparado un par de temas para trabajar el Centro Bajo (el contacto con la tierra). Me acerqué y la invité a que se integrara a la ronda. pensé. de “vos”. Sentí que la cosa se iba desenvolviendo sin continuidad.

Me miró entre sorprendida e incrédula y fue a buscar a otra para que le repitiera lo que le había dicho. y que por las noches se da masajitos. Instantáneas: de espacios. “Ya tengo tema para la próxima clase”. estiramientos de columna. La muchacha que pintaba dijo como para el costado. la otra. Fue lo que más me conmovió. entró una chica con una tela y se puso a pintar en una de las mesas que habían quedado adentro de la habitación donde hacemos la actividad. Las dos me miraban sin poder creerlo. de a ratos.musculatura y para que vayan tomando conciencia de que sus músculos pueden ser relajados de esa Colección de Materiales Pedagógicos manera. A mí me sirvió para observar que esa muchacha tomaba las posturas del cuerpo en forma muy literal. territorios y miradas Hacía un rato que habíamos empezado la clase. A una muchacha medio revoltosa le dije que se movía muy bien y le pregunté si ella se había dado cuenta de que a veces yo seguía su movimiento.que esa era su casa y que en todo caso éramos nosotras las que tendríamos que ir al otro salón. Ahora el recorrido no es solo mío y otras pueden guiarnos a través del movimiento. desde la puerta. volví sobre mis pasos a la cocina-comedor para observar qué sucedía cuando nos habíamos ido y vi a la muchachita 61 . pero resultó obvio que a la operadora no le gustó. Esto me hizo pensar en dos puntas de trabajo para más adelante: una. Me dijo que le duelen. pasarles la dirección del movimiento de la clase a cada una cuando vea que están compenetradas con la música. como ser gatos. pensé. Otras posturas de estiramientos. De cualquier manera. Una de las charlatanas e interrumpidoras se sacó las zapatillas y me mostró sus pies con juanetes. Allí tuvimos la oportunidad para dar indicaciones de cómo trabajar algunos ejercicios solas: rotaciones de hombros y aflojamientos varios. Noemí da por finalizada la actividad con un tema de Charly García y hacemos un aplauso de todas para todas. no hacia mí. Al rato empezó a hablar con otras que venían de las celdas y no se integraban al trabajo y con algunas que estaban en la ronda con nosotras. Cuando salimos juntamos informaciones y me enojé. que la abandonaban y se iban a sentar. No sé si lo tomó como una falta de respeto hacia ella o hacia el trabajo. la mejor manera de levantarse de la cama sin contracturar el cuello. levantaron algunos comentarios jocosos. Se armó así un grupo casi tan grande como el nuestro que miraba y conversaba. A mí no me molestó el comentario (fue la expresión de lo que le evocó la postura y simplemente lo dijo). o si tenían que hacerlo que fueran al salón contiguo. Aquí intervino una de las operadoras haciendo callar a una de las chicas. Fin de la primera clase. buscar la manera de trabajar positivamente la autoestima. En ese momento me acerqué y les pedí que no hablaran. Tomé conciencia de que estábamos siendo miradas.

Las chicas que tienen pantalones blancos no se sientan porque no quieren ensuciarse. En un momento de desorganización en el cual no se encuentra la música que queremos poner. se me ocurre hacerles una respiración baja-media-superior en posición de paradas. Voy dando un suave masajito en las espaldas. Recién 10:25 empezamos. Viene la comida. Se nos han superpuesto cosas todo el tiempo. hay un enorme desorden. de oxigenarse. pero se acaba la pelea. La sopa se enfría Justo cuando entramos. Se me ocurre que cada una ponga un tema que le guste y todas lo bailamos. S trae las bandejas y las pone en la mesada. Me doy cuenta de que se están pegando y me digo que eso no puede ocurrir en nuestra clase. Mi colega no se resigna y sigue y sigue.me están probando. verduras hervidas y carne. Sin pensar voy corriendo y meto el cuerpo entre medio de ambas tomándolas por la cintura. La miré. 62 . nos sacan volando. Pedido desesperado. El piso está frío. de correr. Si no es por una cosa es por la otra. Eso baja el descontento que observé al principio. Me doy cuenta de que no los reconozco porque no son míos. Luego comentaríamos que es una forma de trabajar el sonido. voy despacio. las chicas parecen aburrirse. y R. Mientras esperamos hablamos con la operadora. Digo que sí. transpiramos un montón. no bajamos el ritmo. A las 11:25 hay movimiento. No sé qué hacer. hay olor a sopa. con H. Al principio me miran sorprendidas. no lo hacen. ocurre una pelea entre dos chicas. Miran asombradas. me miró. del deporte. es una clase movida. Les cuento que la respiración corta tiene que ver con la ansiedad y el miedo. todas las chicas cantan. son de ellas. Las que están afuera se unen. Eso provoca ciertas envidias y otras quieren lo mismo. porque cuando las incentivamos a expresarse verbalmente. Percibo que -como es la primera clase que estoy sola. Suena Memphis.que pintaba despanzurrándose de risa con otras mientras que todo el tiempo de la clase había estado con una expresión de mucho disgusto. N. o el desmadre de los pechos de tenis Comienzo la clase. ponen unos temas que ni sabía que existían en mi porta-compact. muy buena. A la más charlatana le digo que elija entre mis CDs un tema y lo ponga. etc. la voz. salen nuestras alumnas para la huerta. Estamos nerviosas. Poner el cuerpo En un momento en que dirige el movimiento Noemí. Les comento un poco acerca de la respiración. Tiendo a agarrar todo rápidamente e irme. del movimiento. Las hago girar. Estoy en el ruedo.

Mientras veo a B moverse con una enorme sonrisa feliz. -dice-. trompuda. Caos. Zodíaco en Ezeiza Trabajo los pies con pelotitas. cómo hago. risas. y una de Capricornio. hay una gran concentración. Hay otra parte mía que aconseja que las guarde. se ríen. Música. mientras se mueven. Vislumbro que la clase es una entidad que se despliega a sí misma. Leo. Cuando nos sentamos en el suelo siento que con colchonetas de colores es otra cosa. Colección de Materiales Pedagógicos hacen picar contra las paredes y el piso las pelotitas de tenis que habíamos usado para un trabajo de pies y que no tuve la precaución de guardar antes de seguir. qué hago… Los dioses se expresan en cuerpos descontrolados. Una de las chicas se pone dos pelotitas bajo la remera a la altura de los pechos y alardea frente a otra. digo que son mejores las propias… esto ya no es una clase. Las chicas. no soy yo dando una clase de movimiento. Me aflojo. me parecía. dice que no se mueve más. -digo-. Me doy cuenta que es insoportable para mí este caos tan dionisiaco. Hay una mayor confianza. un cielo que es un techo 63 . sólo tenía que observar y aceptar sin juicio. Les digo que cuando quieran vamos al piso. Música de Queen. cargadas. repiqueteo de pelotitas. pido al universo que me diga cómo sigo. una de Aries. Comentamos características de los signos y nos reímos. están trabajando muy bien. sino todas dando una clase de movimiento para todas. conversaciones acerca de las cirugías. Mientras ejercitamos piernas y abdominales. todas.Pasan unas cuantas bandas de música. porque ya tuve ocasión de ver lo que sucedía en la clase cuando las dejé. dos de Géminis. Le pregunto a una de las charlatanas de qué signo es. En otro momento de la clase. re-unidas y en silencio ¿Qué sucede? Hace mucho calor. luego las dejo rodando libremente porque algo dentro de mí me lo dice. Parece una niñita. Hoy hay tres de Leo. El techo que es un cielo. hablamos sobre los signos del zodíaco. estaba siendo así y no me daba cuenta. la ronda se mueve con pelotitas circulando por el piso. S se empaca y. dos de Libra. dos de Cáncer. Dos más dicen que también son de Leo pero que no son como “esa”. lo único que tengo que hacer es seguir en el movimiento a cada una. que tiene que quedarse con la ropa transpirada todo el día. gané varios puntos. Me muevo con la música que ponen ellas y a su manera. fuerte. dos de Escorpio. saltan. pero a las chicas se les ve con expresiones de alegría: juegan. el universo me ha contestado.

En los armarios la ropa está doblada sobre un estante y todo luce pulcro y ordenado. me ofrece ver las habitaciones de las chicas. ellas se dan masajes más tranquilas. Nos ponemos en parejas y comenzamos a darnos masajitos con dos pelotitas en la espalda. que luego duerme mucho mejor. Espío algunas desde afuera y me quedo con la boca abierta. en otra habitación hay pintados muchos corazones de diferentes colores. me 64 . que la devolvieron a la penitenciaría. mediando el contacto con las pelotitas. que a veces siente que algo le cambia adentro. pasan pocas horas por día allí). Me invade un sentimiento por demás extraño: me alegra no verlas más. Son del tamaño de un dormitorio de un departamento moderno.Cuando termina la clase. cielos muy azules con estrellas pintadas y arco iris en las ventanas. Una operadora me acompaña. pero que ella se siente distinta. ¿Cómo se sienten con el taller? ¿Cómo les gustaría que continuara el taller? S. me cuentan que la llevaron. Cambio de parejas. si sienten que aprenden algo. Me enseña una foto de una niña de 7 años: es su hija. posters de Cristo y de chicos musculosos. La decoración de cada una de ellas es a gusto de su habitante. nuca y cabeza. “¡Eso!”. Está decorada con fotografías familiares. Una mano lava la otra y las dos… De pronto veo a S trabajar con dos pelotitas de tenis en la espalda de una compañera. Una de las chicas se acerca y quiere que vea su habitación. que lo de afuera sigue igual. hombros. El mobiliario consta de una cama. La operadora me abre. que toma la voz de todas y dice que aprende a moverse y relajarse. cuarenta o cincuenta minutos en total de masajes y relax. Mi conclusión es que hoy. El cuerpo y sus razones. La imito. Llegó la hora de irse. acepto inmediatamente. que las hace un tiempito que no veo se fueron en libertad. Veo pinturas de paredes y techos de colores impecables. la Jefa de Seguridad que ha estado haciendo bolsas de papel sentada frente a una mesa cercana. que tiene una angosta ventanita de vidrio y se puede ver adentro desde el pasillo. “¿Más centrada?”. Silencio total. Tienen el nombre de la ocupante en la puerta. No lo puedo creer. Interrogante y Júbilo Excepcional Pregunto por P. un pequeño armario. Hay una toda blanca con pájaros de papel colgando del techo y otros pintados que parecen volar por las paredes. La misma me informa que no les llaman celdas sino habitaciones. pregunto. Dentro de cada habitación hay una ventanita angosta por donde entra aire y luz. y un escritorio con banquito. Pregunto cómo van con el trabajo. Abren algunas habitaciones (están cerradas con llave.

No le doy bolilla. con los ojos abiertos y mirando el zócalo. La obediencia de la clandestinidad Pongo la música y comenzamos. De Ezeiza a Tailandia y viceversa Momento de masajes: hay dos que quieren sí o sí trabajar con la misma compañera. Inventamos masajes de estiramientos de a tres. Me arrepiento de la elección. dice que entonces ella medita a veces sin proponérselo. E. Se ríen y me piden ir poniendo ellas mismas los temas. Vamos al piso y seguimos moviéndonos sentadas. quieren escuchar aunque sea bajito. Algunas me miran como si hablara en chino. de la necesidad de parar un poco la cabeza. Ponen los temas que hacen referencia al tequila. Les doy la consigna de estar sentadas frente a la pared. Se me ocurre que quizá el día de Navidad podemos ver libros. Sigue el mismo CD. espalda derecha. Comento que mi intención es que tengan herramientas para descargar tensiones y relajarse Colección de Materiales Pedagógicos ellas mismas cuando se encuentran a solas o sienten algún dolor. Está bueno. Clandestino: lo cantamos todas juntas mientras nos movemos. Nunca hasta hoy hicieron una clase tan concentradas. respiración profunda. -que estaba llorando a moco tendido hasta hace un rato. y empezamos a hablar de los chakras… 65 . Se la tironean para quedarse con ella.dice. Comento acerca de la meditación.ahora se ríe y se la ve contenta. “El Observador”. Llegan las mujeres de la Pastoral y varias van a catequesis. me preguntan cómo se hace. arrodilladas. láminas o quizás llevar un esqueleto para mirar huesos y que tengan una idea un poco más detallada del cuerpo. al sexo y a la marihuana. Me preguntan qué desarrolla eso. que mira fijo algo y se queda vacía. pregunta cómo se hace para meditar. La operadora empieza a apurarme cuando doy algunas consignas de masaje tailandés. pero ellas no aceptan por nada del mundo cambiarlo. sonrientes y siguiendo las consignas con precisión. que luego se siente muy bien. los pensamientos. les digo qué sí. Desisto de hacer más preguntas porque la operadora de turno. la tironeada está encantada y dice que le relaja que hagan eso. les cuento un poquito de los músculos. que hace tiempo que tengo ganas de llevar. Pongo Manu Chao. L. Les digo qué hay que desarrollar para quedar sin pensamientos. Quedan pocas. Instrucciones Zen A. hombros. les digo. Soy un gato con crema en los bigotes. agachadas. Con los primeros acordes se miran entre ellas absolutamente encantadas y algunas corren a ver la tapa del CD. al vernos sentadas hablando. no deja de pasar y a las chicas se las ve un poco nerviosas. Hablan de sus dolores de cuello. Me quedo con la boca abierta.

¡Siento que son tantas las necesidades a cubrir!. lo suficientemente contundentes como para dar testimonio de mi viaje hacia unas Puertas Cerradas que sin duda mostraron una hendija pequeña. las lágrimas doradas. ¿hay alguna otra cosa que tendría que sobrevenir? A un nivel puramente personal me pregunto con qué me quedé luego de atravesar el viaje. ¿Ayudé a derribar barreras dentro del laberinto de alguna otra persona? ¿Los Recuerdos Materiales del Viaje? Algunos objetos que me fueron entregados en una fiesta donde cinco muchachas recibieron su diploma de la escuela secundaria: un lapicero de madera pintado de rosa con flores. Querría multiplicarme por mil. ¿me quedó una mayor conexión. el respirar juntas. Entiendo que esto les puede otorgar una mejor calidad de vida en lo personal y en lo grupal cuando salgan en libertad y se encuentren en Pampa y la vía. “Aprender a poner la pausa.Preparando El Regreso Hay cosas que quiero organizar en los últimas clases (me quedan dos). el calor de los abrazos. Aparte de las miradas. Es muchísimo lo que se puede hacer y no hay tiempo. los gestos. En el transcurso del trabajo. el cariño en los masajitos. Siento que en estas últimas clases tomo puñados de semillas y las tiro al boleo. que no decidan otros por nosotros”. enfrentadas nuevamente a la tentación del alcohol y la droga. ¿menos o más ilusiones? De los dos. decidir uno qué es lo que quiere hacer. En lo intelectual. los comentarios pícaros. Quisiera darles más herramientas para que tengan una mayor fortaleza física. 66 .P. les digo. ¿una mayor comprensión? Sí. A nivel de los sentimientos. ¿más conocimiento?. En lo espiritual.R. en sí. los aprendizajes cruzados. Movimiento Final o la Danza de los Espíritus. los errores y los aciertos en el movimiento corporal. por el cuerpo del otro. Estos dos únicos souvenires son. el desafío de Atravesar La Puerta. pero sería buenísimo organizar la siembra en una forma orgánica e inteligente. ¿derribé barreras dentro de mi laberinto personal? Muchísimas. el no entendernos los códigos pero igual acordar. el reto. 26 de noviembre de 2008” (fecha en la cual los nudos de mi corazón se desamarraron y fueron arrastrados por un mar de lágrimas). una pequeña hada rosa con alitas redondas y amarillas cuyo cuerpo y largas piernitas de cinta están cubiertos con dos vestiditos. con un pequeño calendario pegado de un lado y una inscripción que dice “C. los enojos y las risas.D S. un mayor respeto por su propio cuerpo y. más centramiento? Sí. la música compartida. Tiene un rostro sumamente bello de tela pintada y pelito color rosa con un moño amarillo.F (U 3) Beata Madre Teresa de Calcuta. en consecuencia.

Me generaba inseguridad y temor. Las chicas duermen en habitaciones individuales decoradas por ellas mismas. Pero a la semana terminé aceptando. Con las clases de Movimiento Vital Expresivo y a través de la música. cuando se abren lugares cerrados no explorados. cuando la música y la respiración despiertan y agudizan los sentidos? Atravesando puertas Al comienzo rechacé la invitación que me hicieron para participar del proyecto porque me pareció muy jugado. desconocido para mí. adictas en recuperación. emociones. con un grupo de veinte mujeres jóvenes. Algunas de estas 67 . los instintos y el pensamiento creador. una pregunta sobresalía por sobre todas aquellas preguntas que me surgían sin tregua: ¿Cómo trabajar con ese cuerpo si está encerrado? ¿Cómo trabajar con el cuerpo cuando el movimiento comienza a deshacer viejas trabas. El lugar en donde damos la clase es una sala amplia con pisos de mosaico. Trabajamos en ronda para tener una mirada integral del grupo. Sentí que este desafío. cuando se empiezan a ocupar nuevos espacios corporales y se despiertan sensaciones. Este espacio se utiliza como comedor. Unidad penitenciaria federal N° 3. sala de estudio y lugar de trabajo. Ezeiza. me permitiría desarrollar una tarea de servicio. Al aceptar la propuesta para trabajar con un taller de “Movimiento vital expresivo” en la cárcel de Ezeiza. instintos. Tienen actividades como computación. la secuencia de movimientos y la respiración. coro y huerta. de entre 19 y 40 años. poniendo en juego mis posibilidades y contribuyendo a mi crecimiento personal. y sólo descansan dos horas por la tarde. Durante el día estudian y trabajan varias horas haciendo bolsas. intentamos lograr un contacto con el propio cuerpo permitiendo que aflojen las emociones.Colección de Materiales Pedagógicos Movimiento de los cuerpos en el encierro Noemí Diéguez Taller de Movimiento Vital Expresivo Centro de rehabilitación de drogadependientes. Trabajamos en el Pabellón del CRD (Centro de Rehabilitación de Drogas) de la unidad Nº 3 de Ezeiza.

no quiero arruinarla”. Estonia. Se quejaban de contracturas en diferentes lugares del cuerpo y de la imposibilidad de dormir bien. Pocas integrantes se plegaban a la consigna de sacarse las zapatillas (impecables en la mayoría de ellas) para trabajar descalzas. La Directora de la Unidad nos explicó que parte del programa de recuperación consiste en mantenerlas en constante actividad. Lituania. Durante la clase se desconectaban con mucha facilidad y frecuencia. en soledad? ¿Cómo aquietarlo para que el sueño lo atraviese? orden. desordenando el orden. Imagino un cuerpo encerrado en una celda pequeña. Voces resistentes “No quiero transpirar ni ensuciar mis zapatillas”. Las dificultades idiomáticas. “Estoy angustiada y no quiero que llegue la hora de dormir”. También masajes en el cuello y en los pies. Ordenando el caos. Portugal. dejaron lugar al cuerpo con su lenguaje propio. comprimido. “Esta remera es nueva. “Aquí es muy difícil dormir”. ¿Cómo relajarlo si no puede expresarse como necesita. “Por la noche me aparecen pensamientos tristes y me despierto asustada y con palpitaciones”. Rusia. Con mi compañera de equipo les propusimos masajes en el cuero cabelludo y el rostro para reducir la actividad cerebral e inducir el sueño. “Trabajar en la huerta me deja la espalda y el cuello contracturado”. Lo más notorio para mí en las primeras clases de este grupo fue la dificultad en el movimiento y las resistencias para seguirnos que evidenciaban las chicas. si tiene que quedarse allí limitado. Hay mujeres de Brasil. y a través de él comenzamos a comunicarnos. Al comienzo llamó mi atención lo heterogéneo de este grupo. Voces contracturadas “Estoy muchas horas sentada haciendo bolsas y siempre me duele la cintura”.tareas son remuneradas. “Con estos pantalones no puedo levantar más la pierna”. 68 . Esto tendría como finalidad alejarlas de la dependencia. Una reja y una llave lo separan del resto del mundo. España. junto a la diversidad de costumbres y músicas.

intentar desde el movimiento o la expresión largar el enojo. Durante la clase era difícil para mí sortear esos rostros en los que el desgano. la burla y la indiferencia luchaban con mis ganas. el cansancio. Algunas veces esta afirmación daba resultado y lograban atravesar la dificultad. Mi trabajo en ese tiempo fue evitar distraerme para no olvidar el objetivo de cada clase. sin pretensiones. 69 . Dejaron de mirarse y de burlarse entre ellas. maquilladas. mirar. Dejé de pensar que sólo por el hecho de participar de la clase las chicas lograrían cambiar el ánimo. el temor o la impotencia ante tanto desorden. libres de encierro. descontracturarse. cargarse de buena energía y llegar al final de la clase casi felices y armónicas. algo sin rótulo. aparecieron desafiantes en la ronda. las protestas por la música.aparecía mezclada con la de ellas: “No importa si me gusta o no la música.Colección de Materiales Pedagógicos Y la palabra no daba tregua: “Esta música no me gusta”. y ahora los pies. “Estoy cansada”. Comenzaron a sacarse las zapatillas. Un trabajo con mi ego y mi omnipotencia. los dolores. Entonces. Llegaban a la clase con aros. Con el tiempo fue gratificante observar cómo empezaron a conectarse más con el cuerpo y con la alegría de moverlo. Mi voz -algunas veces tímida. trataba de conectarme con aquellas integrantes que se metían con el trabajo. “Me aburro”. Soberbia pura. fue el paso siguiente. Entendí poco a poco que la finalidad del trabajo no era cambiar algo sino sólo estar allí presente. el esfuerzo. entonces. darnos ánimo con la mirada. ¿Cómo ordenar-me en el caos? ¿Cómo sostener el movimiento. En clases siguientes intenté bajar la exigencia. generar entre todas un momento. me llevaban a preguntarme: ¿Qué estoy haciendo acá? Quizás algo de la comunicación entre ellas y yo se contracturaba también. trato de conectarme con el movimiento”. otras veces autoritaria. Las conversaciones entre ellas. escuchar. la conexión con mi cuerpo y con las ganas? Empezamos a movernos Fue útil apoyarme en mi compañera. Los pantalones de jeans fueron reemplazados por vestimentas cómodas y coloridas.

Me encontrarán en el país de la libertad” Me animé con los masajes y ejercicios de Pilates. y con esto logré momentos de relajación antes impensados.se sumaron al trabajo. Estaban más sueltas. Liberaron la voz no sólo desde un sonido o una palabra. que los uniformes dejaran de saludarme con cortesía como hasta ahora ¡y vinieran por mí!. seguían los movimientos con entusiasmo y así disminuían notablemente la dispersión. “Mis pies son feos y gordos”. 70 . no volvieron a hablar de ellos en las clases siguientes. Entonces. el reggaeton -nunca usados en mis clases. Luego de la presentación de sus pies. Les presenté diferente tipos de música e inclusive me la solicitaban para escuchar en otros momentos. me equivoqué de canción al apretar el botón y se escuchó la voz de León Gieco cantando “En el país de la Libertad”. desaparecieron algunas escenas temidas que me acompañaron desde el comienzo. Un día.“Vamos bien”. la música tecno. Al instante aparecieron algunas voces tímidas que comenzaron a cantar y luego terminaron todas juntas a viva voz: “Búsquenme. Y así. Incorporé ejercicios de aero-box. el temor a la violencia física. Saqué a mi cuerpo del encierro y dejé que se exprese en libertad. Descubrí que con esto se conectaban fácilmente. Quizás al “descontracturarme” permití que pasara por mi cuerpo un aire nuevo que lo limpió de miedos. Fue conmovedor. poco a poco. prejuicios y solemnidades. hablaban menos y jugaban más. sino cantando canciones que les gustaban. El temor a quedarme encerrada y ¡sin celular!. a la agresión. Aprendí a escuchar sin prejuicios y a moverme con la música que las conectaba y alegraba. Voces plantares “Tengo juanetes”. estar presente en el momento de una requisa. la cumbia. “Mis pies parecen empanadas”. “Mis dedeos son largos”. pensé.

los jueces. de Lituania o de Estonia que. en acciones. mirar. quedando la cadera relegada a unos pocos y débiles movimientos. Y escuché.Un tema importante que apareció en conversaciones con mi supervisora y con mi compañera Colección de Materiales Pedagógicos de taller antes de comenzar con las clases fue el de cómo trabajar la cadera. brazos y torso. en el lugar. 71 . Con algunas de ellas tuve que sortear la dificultad con el lenguaje. Comencé a verlas más receptivas. Cada día era distinto. comentó. No había reglas. Cada clase un descubrimiento. Entonces. Poco a poco se fueron soltando con el rock y la cumbia. o tal vez fui yo la que empezó a confiar en diferentes aspectos: en el equipo con Lucía (mi compañera). alguna de las chicas hacía referencia al tiempo que llevaban sin tener sexo y terminábamos todas riéndonos. en mitad del trabajo. Noemí. los psicólogos. Como la de M. sortear a los médicos. un día Caí en la cuenta de que las consignas previas no resultaban. Mi temor era despertar la sexualidad. En esos momentos me sirvió eludir el enojo o jugarlo a través del movimiento o la expresión. escucharlas y trabajar con aquello que surgía del grupo. sólo algunas premisas a tener en cuenta: llegar. Comencé a animarme a escuchar sus historias. retiraban a alguna de las chicas generando una dispersión y un corte energético insoslayable. en mis posibilidades. y la cadera se soltó con ellas. sin familia. las coordinadoras que llegaban de improviso y que. Me dolió la soledad de alguien de Rusia. piernas. lo que necesitamos aquí son hombres”. Al principio limité mucho los movimientos a los pies. que tienen prohibida. abriendo la confianza. Un ejemplo ocurrió en los comienzos. se encuentran en una cárcel al sur del planeta. O varias veces ante una postura o un ejercicio de elongación. que cumple una condena de diez años por homicidio y afirma que estos cuatro años en el CRD y su acercamiento a Dios le permitieron salir de la adicción. en los trajes azules.entendí que el cuerpo no puede limitarse. re. en movimientos. cuando intentaba explicar un ejercicio para trabajar los hombros y una de ellas comentó: “Hombres. La sexualidad está ligada a esta zona. Cada día. por destino o azar. “Me salvaron la vida”. sin abogado y sin entender el idioma. Pero la sexualidad estaba presente todo el tiempo en comentarios.

en varios momentos. mientras nos movíamos. pero luego de repetir la frase varias veces terminaron gritando a viva voz. me cuenta: “Por la noche pongo música y boxeo. Alguna vez escuché en una canción: “la música me permite creer que un mundo mejor es posible”. Al comienzo esto les provocó risas y algo de timidez en las cuatro integrantes graduadas. mientras me cambiaba. propongo una frase sacando pecho: “Sí. Las observo reír. las chicas me piden los CD. piden que les grabe en cassette música de todo tipo para escuchar en los ratos libres. orgullosas y cómplices. No quiero perderme este momento. ponen un tema. ponen otro. apareció en mí una imagen: la música atravesaba nuestro cuerpo. los comentan. se escapaba del salón. Entre títulos y tangos Llegamos a diciembre. M. Los revisan. 72 . forman parte de los objetivos de este trabajo. de a dos. La música abriendo puertas Uno de los tantos lunes. Muevo fuerte las piernas y los brazos hasta cansarme. llegando así a otros cuerpos encerrados que la recibían. La operadora llama al guardia para mi salida. Es el momento en el que ellas eligen libremente la música que les gusta. entre divertida y cómplice. “Voy a poder leer”. así bajo la angustia o el enojo y duermo mejor”. al igual que con los ejercicios que les enseñamos para hacer en los ratos libres. bailar solas. Otras masajean sus pies o su cabeza antes de dormir.Algo que no puedo olvidar fue la sonrisa de A cuando me mostró unos libros que la embajada de Finlandia le trajo al Penal. Trabajamos en ronda y durante la clase. retraso la partida. me dijo. Que puedan moverse con la música y que puedan conectarse con el placer de escucharla. se filtraba por las rejas y ayudada por el aire llegaba a los distintos rincones del penal atravesando cerraduras y rejas. Algunas me cuentan que hacen ejercicios de estiramiento y abdominales en los ratos libres. Al término de la clase. en una de las pocas veces que ese rostro hermoso de sólo veinte años sonrió. me recibo ¡¿y que?!”. cuatro de ellas reciben su título secundario. lo sacan.

Y después de decirme a quiénes de ellas les gusta el tango. no reconocido. 73 . Sin embargo. Todo las cansa. al estar en tratamiento de recuperación. todavía siento un alerta indescriptible cuando me encuentro ante los uniformes. Que las hayan obligado a participar del taller de movimiento (a pesar de toda la carga que traían) sirvió para sacarlas de su mecanicidad. Ganando tiempo al encierro Todavía hoy me resulta difícil salir de allí sin cargar el dolor y la impotencia que me provoca verlas en el encierro. Mi hija viajaba a Italia a bailar tango y me resultaba imposible conectarme con otra cosa. placer. Noe. Atrás quedó el temor ante tantas llaves y puertas cerradas. acoto “lengua veloz”. quiénes lo bailan y quiénes querrían aprender esa danza. hoy la profe nos necesita”. escuché: “Hoy. la mirada se expande. las manos tocan otras manos. relajado. ¿Podrán lograrlo o quedarán en el camino? Pienso en un cuerpo encorsetado. Por allí un aire se filtra y expande ese cuerpo acostumbrado a la inmovilidad del encierro. Luego de escucharlas algo cambió en mí. las chicas no quieren tener ninguna actividad. no vamos a darte trabajo”. con un tiempo y una vida por recorrer. hipersensible. como la llaman sus compañeras.Colección de Materiales Pedagógicos Un lunes llegué al penal con mal ánimo. Los pies sienten el suelo. nada las estimula. empezamos la clase. cansancio. Algo que agradecí pero que juzgué imposible. Pienso en ellas. algunas muy hermosas. Siente. dolor. Apenas llegué me preguntaron qué me pasaba. El trabajo con el cuerpo y las infinitas posibilidades que aporta la música lograron el resto. Imagino esta experiencia como una grieta. La música lo habita y lo habilita. una fisura en ese corsé. Fue una de las clases más lindas. lastimado por la droga. Como me explicaron en una reunión de Coordinación del Proyecto en el LPP (Laboratorio de Políticas Públicas). todas muy jóvenes. “Chicas. Siente calor. Y por un momento es libre. “Yo trataré de no hablar”. Brevemente les conté. todo fue fácil. Por un momento el movimiento lo hace libre. Y mientras comenzaba con los primeros ejercicios de estiramiento.

romper Escenas para romper el encierro Soledad Mujica Taller de teatro Pabellones de Jóvenes Adultas -Unidad N°3-. y además de aulas hay una oficina con computadoras. 74 . Primeras impresiones Cuando empecé con las clases algo me llamó la atención: las chicas llegaban al aula muy dormidas. También siempre hay alguien del Servicio Penitenciario. se vestían como podían. Cuando los viernes llego al Penal están ahí quienes trabajan para el “sector de Educación”. caminaban veinte pasos y llegaban a la clase. Las chicas recién abrían un ojo cuando les informaban que era la hora del Taller de teatro. y es en ese momento en el que pido que llamen a las chicas. algunas sillas que vienen con mesita incluida. Sus camas quedan en un Pabellón muy cercano. Ezeiza Disposición del Espacio Una vez por semana doy clases de teatro a mujeres de entre dieciocho y veintiún años en la Unidad 3 del Complejo Penitenciario de Ezeiza. Este pasillo forma parte del “sector de Educación”.Tomo prestada las palabras de Pablo (profesor de Periodismo en la cárcel de Devoto): “Por un momento le ganamos al encierro”. El lugar en donde doy la clase es un aula grande a la que llaman SUM (salón de usos múltiples) y que tiene un pizarrón. Hay una ventana con rejas que da a un patio interno. en donde a veces hay otras presas haciendo alguna actividad como gimnasia. una pileta para lavar y un baño cuya puerta no funciona. y una puerta blindada que no cerramos del todo pero que sí entornamos para tener un poco de intimidad y para evitar las miradas de quienes transitan por el pasillo durante los traslados. se levantaban. armarios y otras cosas que hacen a la labor administrativa. Como no se querían quedar sin hacer la actividad.

cuerpos Disposición de los cuerpos La población a la que está orientado el taller es compleja: se trata de adolescentes que para la Ley son adultas jóvenes y que ya pueden ir presas. Al principio había mucha rotación de las chicas que participaban. como a dos horas. te ponen a prueba. pero no sabía en qué momento podía explotar. los tiempos adentro del Penal (la superposición de tareas. Las caras nuevas a veces son desafiantes y desconfiadas.Me resultaba incomprensible que durmieran ahí a la vuelta. pero en una Unidad de varones. Yo no me entero quién está peleada con quién. Con las chicas me pasó lo mismo. El único lugar de libertad que aún conservan es entonces poder decir: “No quiero hacer esto”. Bajar es la palabra que usan las chicas. te miden. cuando las vi por primera vez pensé “qué chiquitas que son y están acá encerradas”. los horarios de los médicos. El grupo que finalmente bajaba a la clase variaba dependiendo del día. Que tengan la cama tan cerca me hacía ver a las chicas aún más vulnerables. El taller 75 . el desgano. Todo el tiempo hay alianzas y guerras. por último. pero a las de chicas de dieciocho y diecinueve años todavía les falta crecer físicamente. Ahora perdí un poco esta primera impresión. Las ganas de las chicas de participar dependían también de cosas que suceden en situaciones de encierro: la inercia de no hacer nada. los llamados de los abogados. las salidas a ver al juez) y. me daba cuenta de que algo pasaba. ¿Por qué dirán bajar? ¿Será porque entienden que se trata de bajar a la realidad? ¿Se imaginan los del Servicio Penitenciario unas mazmorras como en el siglo XV? ¿Las chicas dicen bajar porque creen que viven en otro mundo en donde no entran los que están abajo? ¿Será porque en otras cárceles era todo vertical? Lo cierto es que en Ezeiza todo es planta baja. La primera vez que entré a una cárcel fue acompañando a una profesora de danza que daba su taller a una población de edad similar. Algunos parecían de catorce. Al principio me ponía muy incómoda. Hay pica entre las chicas y entre los pabellones. Mi cama Colección de Materiales Pedagógicos quedaba muy lejos. las ganas de venir de las chicas (pues el taller no es una actividad obligatoria para ellas). que vivieran ahí. Esto se daba por distintas causas: la situación procesal (algunas salían en libertad y otras ingresaban).

Cuando las trajeron noté que faltaba un par de las que siempre venían. qué estrategia utilizar para sortear el desafío del desgano. que les cuesta. Entonces las que sí querían hacer el ejercicio empezaban a putearlas. Al principio esto me atormentaba. Cambié la estrategia pedagógica muchas veces. se divirtieron y así se integró el resto opinando desde afuera. Ya no tengo miedo de demorarme en un ejercicio y que se aburran. lo desarrollaron.y a los cinco minutos empezaba alguna con que “hagamos otra cosa. Durante el ciclo lectivo algunos todavía están ahí como maestros de grado o de gimnasia. Son los que “llevan y traen” a las chicas de los Pabellones a las actividades. Le nombré algunos apellidos que recordaba. Ahí aprendí a trabajar con un listado. Sé que al final se prenden.Las primeras veces que iba a Ezeiza las chicas me decían todo el tiempo “me aburro”. trabajan bien. Se ponen las pilas y quieren hacer algo más ocurrente que las anteriores participantes. Ahí se le sumaba alguna otra. Dos de ellas lo aceptaron. esgrimiendo que ellas sí querían trabajar. Se fueron potenciando entre ellas. porque si no me olvidaba de varias de ellas y después no había manera de ‘reclamarlas’. porque lo que menos podés hacer ahí es “pasarte de hippie”. Cuando logran concentración. y a medida que a algunas de ellas les tocaba protagonizar. En una oportunidad decidí darles un ejercicio de improvisación teatral. Lo que planificaba no podía desarrollarlo nunca. lo hacían contentas. Le pregunté a la maestra por qué el resto no había venido y me contestó que yo había pedido a esas. Un día le pedí a una maestra que hiciera el traslado de las chicas. 76 . esto es aburrido”. y otra. Yo explicaba la consigna del ejercicio -que en realidad era un juego. Entonces yo decidía cambiar la consigna. “Los de Educación” quedan en un lugar medio extraño. Tenía que ser más prolija porque en este ámbito importaba mucho la prolijidad administrativa. Disponen de ese poder de traslado. aunque es compartido con el Servicio Penitenciario. indefinido. Disposición de “los de Educación” “Los de Educación” son trabajadores maestros del Servicio Penitenciario que antes daban las clases de Primaria pero luego los relegaron al traslado de las chicas y a tareas administrativas. porque me cansaba y me frustraba. En ese momento me di cuenta de que sería mejor hacer una lista. les pedían que se callaran. Cada clase pensaba cómo hacer para desarrollar las actividades. Estábamos en ronda empezando la clase. pero que después quieren seguir y quieren que no se termine. No podíamos hacer un ejercicio durante diez minutos seguidos porque el ambiente comenzaba a caldearse cada vez más.

Pero desde los pabellones sí. 77 . Lidiar con tantos factores te propone abrir trincheras en varios lados. disposición Mi disposición Me pasó de todo. de miedo. cuando me tocaba el segundo turno del taller para las chicas del Pabellón 23. Todo pasó en poco tiempo y sigue pasando. me dijeron que este grupo estaba en los tubos (calabozos al que las llevan cuando tienen ‘problemas de conducta’) y que no les iba a poder dar el taller. Cambié rotundamente la estrategia cuando sentí que la resistencia de las chicas a improvisar y a mover el cuerpo desvanecía todas mis fuerzas. durante el trabajo. Viven ahí encerradas atrás de una reja. El Pabellón 23 es una habitación grande con seis camas. Les pregunté si habían mandado a todas o si quedaba alguna..Colección de Materiales Pedagógicos Entrar al corazón del monstruo Otro día. y en Ezeiza se sumaban otras dificultades que son previas al encuentro del grupo en el taller mismo. Al principio. mezclaba todo. Desde el sector de educación o desde donde están los administrativos no es tan evidente que estás en una cárcel. La de Educación nos dejó solas y me pidió que le avisara cuando terminase. Después empecé a limpiar y a centrarme en el taller mismo. Finalmente había entrado a la cárcel. que esa es su realidad. porque las chicas ya me habían contado que los tubos era lo peor. de impotencia. Una maestra me contestó que había quedado una en el Pabellón y yo le pregunté si la podían bajar igual. con sus cosas a la vista de todos. una mesa.Y ahí te das cuenta de que realmente están ahí. de alegría. aunque sea para charlar. Hubo momentos de agotamiento. con ellas a la vista de todos. Otra de las maestras me preguntó si quería ir adentro a charlar con ella. que se ensañaban con ellas cuando estaban ahí. un teléfono. Pasamos dos rejas.. una puerta que da a un patio interno y una reja grande que abarca todo el frente del pabellón que da al pasillo. una cocina. Generar un grupo de trabajo en un taller es difícil en cualquier espacio. atrás de la reja y desde ahí hablamos un rato largo. El sector de los pabellones es el corazón de la cárcel. Mi alumna estaba adentro. No lo podía creer: finalmente iba a entrar al corazón del monstruo. caminamos menos de veinte pasos y llegamos al pabellón 23. En ese momento pensé: “qué bajón que estén ahí”. de nervios.

78 . plantean conflictos para que la escena sea más divertida. A las cuatro o cinco clases volví a trabajar con mis consignas de poner el cuerpo y de improvisar teniendo en cuenta principios básicos. Elaboramos tres o cuatro historias escritas en las que aparecían puteadas. le dan un principio y un final. La historia era muy surrealista. pero ellas la adaptaron e inventaron una puesta en escena graciosa. Las chicas eligieron la historia que más les gustó y la pasamos a la escena. el otro participante lo desconocía. Más adelante retomé un poco el rigor en relación al trabajo. se deja al descubierto sólo la última palabra y se le pasa el papel a un compañero que a partir de la última palabra se inspira y escribe otra frase y así sucesivamente. yo necesitaba algunas clases así para relajar y creo que ellas también. Mientras ellas iban llegando. Yo había llevado un par de discos y las chicas elegían qué querían escuchar. Se escribe una frase en un papel. Hace poco llevé objetos y disfraces para trabajar la improvisación con la siguiente consigna: cada personaje tenía un objetivo dentro de la situación y su prioridad era cumplirlo. Estuvo buenísimo. escuchábamos música. se escuchan dentro de las improvisaciones. Es importante tomar esto en cuenta. es decir. fantásticos y de suspenso. Me proponía trabajar la improvisación desde un lugar que no generara tanta resistencia. Vamos Vamos aprendiendo juntas Últimamente creo que van trabajando muy bien: conservan el personaje. fui con un grabador y un mate. deseos de irse de vacaciones. Ese día me alivié y di aire al taller.Clase 6 cambio de estrategia A las chicas les gusta charlar. hacen la escena para el público. Yo estoy muy contenta porque fui aprendiendo con ellas cómo darles aire y también aprendí cómo dar la clase en ese espacio. Para eso tenían que valerse de estrategias que se les iban ocurriendo a medida que se desarrollaba la situación. relatos mágicos. Después de varias clases de trabajar con la resistencia de algunas de las chicas. tener un espacio de reflexión. El objetivo era secreto. Les pregunté si conocían el juego “cadáver exquisito” y me contestaron que no.

Yanina me dijo que había algo que estaba mal en la consigna porque María no tenía una consigna clara. No se podía usar la fuerza. en cambio las pastillas iban a tardar más tiempo en hacer efecto. María le decía que le parecía bien pero que le diera las vitaminas por vía oral porque a ella le impresionaban las agujas. Lo más interesante de todo ocurrió cuando terminó la escena y nos pusimos a charlar con todo el grupo sobre si habían estado bien las estrategias para cumplir el objetivo y sobre cuáles convenían y cuáles no. Tenía una jeringa y su objetivo era pincharla. María tenía el objetivo de no ser pinchada bajo ningún aspecto. que la hacía pasar a su consultorio. que al instante se le iba a pasar. propia. ¿qué quería en realidad María? Me quedé muda. soltar. jugar. Le dije que tenía razón. El médico que la atendía era Yanina. Estuvieron como quince minutos en escena moviéndose por el espacio. La situación era en un hospital en el que María se venía a Colección de Materiales Pedagógicos atender porque le dolía la cabeza. Finalmente cerraron la escena: María se excusaba con que iba a comprar aspirinas a un kiosco. La improvisación fue muy divertida. Me sorprendo con las cosas que me enseñan a enseñar y ellas se sorprenden de todo lo que pueden crear. 79 . pero no se daban por vencidas. Ninguna convencía a la otra con sus argumentaciones. que no estaba bien pensada la consigna. Y así empezó el ejercicio… La “médica” la examinaba y le decía que le tenía que dar unas vitaminas inyectables para que se le pasara el dolor de cabeza. Ella no tenía que ser pinchada pero. Después de esa clase pensé que no sólo era posible avanzar con consignas más complejas y con algunos contenidos básicos sino que las chicas eran rapidísimas para aprender y querían más desafíos. María se movía todo el tiempo por el espacio y daba excusas para que Yanina no la alcanzara con la jeringa. sin darle la espalda a quien tenía la jeringa. Yanina le decía que eran más efectivas las inyectables. nunca se salieron de sus personajes y cada una de ellas iba por más. Por estos días (de cierre de esta etapa del proceso) estamos en eso: charlamos un montón después de cada ejercicio sobre el trabajo. Permanentemente aparecían cosas nuevas y argumentos ridículos.Pasaron a escena dos chicas.

Casi siempre estará allí un señor de barba trabajando. por la que ocasionalmente pasa algún guardia y por la que escucharemos a una determinada hora en casi todos los encuentros un ruido tremendo de escombros que caen o descienden. Aún más atrás hay una puerta de reja con candado que da a una escalera que comunica todo el módulo. Encuentro dos: día viernes 12 de septiembre. que parece significar refacciones. 80 . Llegamos a las 9 horas a la puerta de Devoto. el Pabellón Primer encuentro: miércoles 10 de Septiembre. Unidad de Detención. Primer día: Ocupación en el entretecho Ocupación El delegado del pabellón nos ayuda a ubicarnos en una mesa de ping-pong. y un gato. más allá de las camas. 1. el Módulo. pienso). por una pequeña puerta plegadiza. en una dimensión donde hay un pequeño taller de carpintería que se divide de una biblioteca llena de mesas –en donde tendrá sitio simultáneamente el taller de periodismo-. Hay más atrás un tablero con las herramientas de carpintería. Entramos 9:45 al Pabellón 9.El Eco Violeta Percia Taller: Literatura y narrativa Pabellón 9 (Adultos Mayores) -Módulo 3Complejo Penitenciario Federal de Devoto Unidad Penitenciaria Nº 27 –Pabellón Adultas MayoresMoyano Primera entrada: Cuestiones acerca del tiempo de duración del taller y los días. En la Unidad. a. Nos vamos a las 12. Hay también un pequeño televisor. En nuestro cuartito hay otra pequeña puerta interna que da a una especie de oficina (la oficina del delegado del pabellón. Hay un cuartito estrecho que comunica hacia la biblioteca y la escalera que baja del altillo a la cocina. 9 am. Todo esto en un altillo que da a la cocina. la literatura y relativas cuestiones relativas al espacio de trabajo I.

filas para quién sabe dónde. No esperamos mucho. aunque vivamos juntos. pero no vemos el cielo”. dice: “escuchamos ladrar perros pero no los oímos. y sólo Colección de Materiales Pedagógicos está presente uno de los que vinieron al primer encuentro. Entramos a las 9. hay días. Todas las veces que hice este recorrido. 81 . Vemos las copas de los árboles. y nosotros doblamos por otro pasillo que huele a pan caliente. hormigón y hierro.Recambio. pero hay nuevos asistentes. que no nos vemos. De lo que se ve: camillas. en una de las puertas de este lateral. galerías. alguna vez vemos una paloma cuando nos viene a visitar y se digna a venir del cielo. y a los penitenciarios que hacen guardias. Entonces allí un día los presos hablan acerca del adentro: “aunque le parezca mentira nosotros a veces. Espero en la esquina. y que no vengo hablando con alguien. Se trata de otro altar al que nunca llego a ver de frente. 2. pero que es un olor extraño que no es exactamente olor a pan. Otro día. Nos llevan hacia el pabellón. Entramos. que hacen el tránsito. Somos ocho. otro pasillo que presenta un par de puertas bien al final que representan distintos usos. 3. Hoy hay poca gente que vino a traer mercaderías a los presos. el Centro Universitario Devoto (CUD). Llueve un poco. y un altar y un televisor de una pulgada blanco y negro que pasa el programa de la mañana. filas para ir al CUD. no pienso cosas en la misma sintonía. vista de cables y puntas de materiales. ventanas pequeñas siempre enrejadas casi a altura del techo y que dan a un patio. al que se accede por una capilla con la forma de una roca en la pared. que hacen las fronteras. donde dejamos nuestro último índice de que estamos ahí. Pasillo que atraviesa patio. no nos conocemos”. Casi no hablamos. Allí al final. vestigios de las sobras del traspaso de mercaderías hacia las bolsas transparentes reglamentarias para el ingreso a los módulos. Nos sentamos en la misma mesa de ping-pong. filas para salir a trabajar. No pienso en nada. biombos. Mesa de entrada. Y uno de ellos. Ocasionalmente saludamos a los presos que hacen filas: filas para ir al médico. Luego. tercera instancia de control (estamos ya ante la quinta o sexta reja). pues para eso hace falta ir al sector profundo -corazón Devoto-. Nos vienen a buscar a la puerta. Y del otro lado paredes y. Pasillo que requiere el paso de un control.25 am. el cartel de ‘Requisa’: básicamente allí se alcanzan a ver millones de paquetes vacíos y el suelo blanco regado con palotes de yerba. donde termina el pasillo. a raíz de las ventanas (que es una de las palabras de una lista de palabras que trabajamos en el taller en una de las clases). coronado con una sirena roja que casi siempre he visto encendida. Más allá.

de las que cuelgan medias y otras ropas. ¿tenés alguna enfermedad. Me impresiona ese edificio que es Devoto. cómo son las visitas de rigor al médico del Penal: “nos sacan a las 7. 5. Veo una rata muerta. 6. mientras nos llegan las actividades de la cocina traducidas hacia el olor de alguna fuente con tostadas o algún madrugado paquete de acelga puesto a hervir. Y no puedo deshacerme de esa sensación hasta bastante después de haberme ido del Penal. Este es el momento de llegada hacia cada encuentro. alguna de las enfermedades venéreas? Volvemos no sé a qué hora… nos tienen. Rejas. Nos pregunta: ¿usás drogas?. mi compañero a cargo del Taller de Periodismo junto a Carmona. banquetas. Se ven las ventanas internas del Penal. Imprimimos una publicación con algunos trabajos de cada uno de los talleres. Otro día: Nos esperan con otra mesa más cómoda que la de ping-pong. 82 . Hasta las 9 estamos en… (inaudible para mí) esperando para ir al médico forense. Siento en el pie como si hubiera pisado esa rata. nos hacen esperar. se acomodan. nos acomodamos. Les llegaron cosas de afuera. complejo en el encapsulado entramado de celdillas espiraladas endocéntricas. Un panal que no produce exactamente miel. porque los compañeros de periodismo van a dejar un material para las clases que dan también allí. cuando terminamos la clase. hacia la “Tierra de caudillos” Tras la violencia En diciembre. el último día antes del receso por las fiestas. ¿tu padre está loco?. al final de la clase. ¿tu madre es loca?. Desde la entrada.Una vez. b. donde está el pabellón 10. decidimos hacer un brindis con los presos del taller de periodismo y de literatura. se van pronto porque los vienen a buscar. G. Un poco antes: La cola hacia el depósito. Después escuché que otro le contaba a Pablo Dipierri. Esa perspectiva me hace pensar en toda la gente que está allí encerrada. y R.” 4. nos trasladan. Cuando llegamos traen sillas. En noviembre. nos llevan. además entregamos unos certificados de asistencia simbólicos. Nos llevan y subimos al segundo piso del módulo. nos dan la mano. Un día y otro día esperamos cuarenta minutos y no podemos entrar porque están haciendo ‘movimientos’ en el módulo. supongo que alguna bolsa para ellos. I.

Se me ocurre que la cola para entrar mercadería es el último lugar en donde veré colores informales hasta llegar al pabellón. II. reglas siempre reformuladas. la literatura. Miradas metiéndose en los pliegues del cuerpo. no se puede entrar la mercadería en una bolsa de compras con cierre. de filas. ¿Qué es la literatura? 1. cada vez. La circulación afuera es una línea de espera que revisa -avisa-. en la arteria de la comunicación. intereses. en esos lugares por los que paso. que algunos gestos. ni se inmutaron cuando tuvimos que pasar por al lado. Unos y otros son uniformes ocupacionales.Donde los afectos se convierten en depositantes de mercaderías Colección de Materiales Pedagógicos Veo esta vez. como efecto de la repetición. el guardia que nos lleva al pabellón. El taller a. igual que los olores. pero con un sentido de familiaridad que crece en el trayecto al pabellón. Se van incorporando. lecturas. Todas esas imágenes perduran en mi cuerpo. hay que comprar enfrente la bolsa correcta de diez pesos). ¿el yo y su conciencia? 83 . la circulación del juego del nombre y el vestido. Lo habían obligado a desnudarse. de la entrada. de Edgar A. con los pantalones en los tobillos. Acerca de la experiencia. y tampoco en una bolsa de compras con el cierre arrancado. con un gesto corporal como si lo estuvieran tocando allí en las partes donde el cuerpo se pliega. Cuerpos con armas anulando un cuerpo anulado de toda acción. Aún no tanto como para hacerse familiares. Segunda Segunda entrada: Cuestiones acerca del taller. quién escucha: un vos a quien le habla un yo? ¿Un yo desdoblado?. rodeado por una cantidad grande de azules del SPF (Servicio Penitenciario Federal). siguiendo a nuestro guardia asignado por el módulo. En esos pasillos recuerdo haber visto cómo ‘requisaban’ a un chico de no más de veintitrés años. como no había visto hasta ahora. en el medio de uno de los pasillos centrales. esa ocasión. No se puede entrar con cualquier ropa. William Willson. nunca tan claras. títulos distintivos de una división. Poe: ¿Para quién o a quién o a qué se escribe? ¿Quién será el lector –el receptor del texto-. Con la cabeza abajo. ¿De todo deseo? Los del servicio. muchas veces inverosímiles (por ejemplo. para que todos los vasos se enteren.

libertad de expresión. Paralelamente propongo la posibilidad de pensar el espacio de un modo desdoblado. la lectura. “Elegimos contar unas cosas y otras no”. géneros y autores preferidos. un modo de re-pensar la propia experiencia. que presencia la clase y comenta. dice Alejandra -coordinadora pedagógica del proyecto-. donde se utilice una parte de la clase para leer. que cuando uno lee lo que escribe ya no es el que escribió”. Digo también que la literatura es. la voz del narrador. donde el yo narrativo no es igual al 84 . y otra para leer y comentar textos escritos por ellos. luego de una lectura de textos que ellos escribieron. no existimos. Ricardo dijo que él piensa que: “Si no hablamos. tomar distancia o aproximarse.Clase 3: Antonio dice: “Es una buena pregunta. la relación con la literatura. tanto para leer como para pensar la propia producción. y pensar allí algunas herramientas narrativas.” Clase 5: La risa de Felisberto Hernández acerca de las pequeñas obsesiones y supersticiones cotidianas en “Historia de un cigarrillo”: Daniel dice: “Muy bueno. de alguna forma. ¿se puede escribir sobre lo que no se conoce?” Luciano Federico. apunta: “Me interesa lo que dice. Clase 4: La mirada: el punto de vista. parte de un pacto de ficción. Primer encuentro: Cuál es la propuesta. no somos nada.” Clase7: Miguel dice: “Te pueden quitar la movilidad. Nos pasan muchas de estas cosas acá. la posibilidad de moverte libremente. pero tenemos pensamiento. temas o problemas de interés. comentar y criticar textos literarios.” 2. si no dialogamos. ideas y posibilidades. Propongo que se expongan intereses y expectativas. la propia escritura. refiriéndose a algo que yo comenté.

autor. Dice también que le interesa aprender. puesta en común y confrontación de sentidos en los textos. ocultismo. que se “enganchen”. y que fundamentalmente le interesa la literatura realista. producto de las charlas cotidianas u ocasionales entre ellos. sobre todo de ficción y no tanto textos autobiográficos. interpretación y discusión de significados. Que la gente se acostumbra a estar encerrada y se preocupa sólo por el aspecto personal y las penas. Alguien que está ahí para cebar mate y para informarse un poco. inevitablemente se piensa sobre qué interesa pensar y sobre qué interesa hablar. b. 85 . las cosas que nos preocupan. pero al pensar qué interesa leer. íntimo. No pierdo de vista que esa situación tiene que ver con la convivencia y parece ser un malestar recurrente. El comienzo Ronda de intereses: se señala el gusto respecto de textos sobre psicología y fenómenos psicológicos y parapsicológicos. Rechazo la idea de un trabajo sobre cuestiones y temas personales: lo personal es de cada uno. terror. ya transitado. casi en abstracto. Luego. Ahora. y que en cambio si el taller fuera sobre asuntos penales y revisión de causas. ciencia ficción). Marcelo dice que la gente no se suma al taller en masa porque está coptada por la desidia. Seguimos hablando de los intereses. desde la óptica de los temas y preocupaciones. Presencia también la ronda alguien que llega con un escrito propio y manifiesta su interés por pensar su situación personal y su historia. Me inclino por la posibilidad de leer géneros bien marcados de ficción (fantástico. cuestiones que tienen que ver con el Bien y el Mal. se llenaría. Junto a esto habla de su preocupación acerca de la reinserción social. la experiencia. y la posibilidad de dejar a partir de allí una enseñanza para los jóvenes –su experiencia es para él el motor que lo lleva a acercarse al taller–. me recalca que es muy importante que yo elija textos que les interesen a ellos. vuelve a aparecer la tensión en torno a los relatos de historias personales: hay una necesidad de hablar de eso y a la vez un hartazgo y encierro que produce ese círculo. ciencias ocultas. la Colección de Materiales Pedagógicos existencia. Se dispersa la conversación hacia cuestiones de orden personal y la vida cotidiana en el penal. hay una propuesta y un pedido para trabajar sobre la comprensión de textos. cuestiones metafísicas. Ocasión también para reflexionar acerca de los modos de nombrar y pensar el mundo. que de lo contrario no voy a lograr la continuidad del taller.

ellos los leen. Dicen que sí y Rubén nombra a Neruda y Bécquer. 1. sugiere también leer cartas (creo que es algo que mencioné en el encuentro previo de presentación general de los talleres). pero no sé cómo pensar esa dimensión viendo que hay tantos problemas para escuchar y para darle espacio a las experiencias-palabras de otros. de la producción del taller. muy ajustado). otro ritmo. de las causas que llevan a alguien a una situación determinada. Todos estos temas los motiva el texto de modos indirectos y sutiles.). Digo que la intención del taller es la de pensar y hablar y escribir sobre las cosas que nos conmueven a partir de la literatura. Entonces. Empiezo a ver la apertura a la discusión y la aceptación de tocar asperezas y conflictos. con algún escrito en una carpeta). Se ríen y contestan que no. de la culpa. Se molestan algunos porque otra vez vuelve a hablarse del encierro. de la sociedad de consumo. hacia fuera. Bromeo con que la utilidad del taller es relativa en términos de que la palabra en sí misma no da dinero. es decir. el juego”. Veo a algunos interesados por escribir (con una hoja y birome. eso es lo que hay que hacer”. Interés. Por cosas que van diciendo. Rubén me mira como diciendo: “claro. 86 . Leo en voz alta y ellos lo siguen en copias que he llevado. el espanto. aprovechando los recursos literarios (ficción. sino de maneras más distanciadas. Allí volvemos a hablar de la utilidad y la reinserción: quizá éste sería un modo de apertura. aprender. volvemos a hablar del tema de la reinserción y las herramientas que puede aportarles el taller. del exitismo. ayudar. D. Menciono también la posibilidad de que hagamos una publicación. no de un modo tan directo (como es la charla personal y testimonial o anecdótica). Digo que las potencialidades que nos pueden aportar la literatura y las herramientas que podamos sacar de allí son cosas que podemos ir pensando entre todos. Hablamos de la soledad. (Ahora pienso que esto se une a lo que planteó acerca de dejar enseñanzas). por la poesía. los señalan y los comentamos siempre refiriéndonos al texto. por ejemplo. Propongo la apertura hacia otros géneros para ver si hay interés. (Me gustaría haber agregado: “por los rodeos que la literatura permite: la risa. Antonio asiente.).Antonio dice que nadie puede acostumbrarse a estar preso. etc. pero que igual ayuda. muy bueno. leemos un texto de Pessoa (alguno dice. y surgen risas en complicidad al determinar con acuerdo general que algo del género carta parece todavía tener sentido. tal vez en coordinación con el taller de periodismo. distintos géneros. Es un fragmento de El libro del desasosiego. que sirve mucho. Hablamos del mail y de cómo cambian las cosas. viendo que las palabras que confluyen en esta mesa se estructuran en la forma de servir.

el punto de vista. de lo difícil que se hace esto a veces en la convivencia. “Parece la escena de un crimen. falta de esperanza. Hablamos sobre la soledad: me interesa que todos coinciden en la necesidad de encontrar momentos de soledad para reflexionar. el poeta. tienen ideas y hablan de lo que se les ocurre a partir de un texto que. lo buscado por el autor.F. los compartimentos acortinados donde se guardan pertenencia y los televisores encendidos. no tanto descriptiva. se entusiasman con lo que dice otro. no acuerdan. digo. Discutimos sobre la mirada. “Muy bueno”. Antonio dice. en medio de las setenta cuchetas fundidas. Las discusiones no las motivo yo. Pregunto qué es esa palabra desasosiego: Rubén va a buscar un diccionario. La conversación se ramifica entre el misticismo. La foto que saca la policía de la escena de un crimen”. Pero faltan las emociones”. Se trata de textos que intentan trabajar la narración a partir de un realismo descriptivo. acuerdan. La idea de que no hay verdades y todo depende del cristal con que se mire. Digo que la escritura es un poco esa soledad. la ciencia y las citas diversas. 2. asiente). qué 87 . qué es el hombre. ellos toman cosas y plantean preguntas. “El ojo ve. No hay acción…Es un paso. Se contestan. “Pero sí hay verdades. que está con dios. Menciono también que Pessoa usaba heterónimos. Me pregunta Antonio qué significa que un texto sea reflexivo. A la manera de una naturaleza muerta. Es como si se tratara de buscar respuesta a algo: tal vez. Intentan la detención del tiempo y el espacio en la descripción objetual. cuando es leído en ese encierro. pero la memoria no retiene”. Siguen: “Es una mirada muy aguda. el spleen.Colección de Materiales Pedagógicos Se me ocurre decir que este fragmento es un tipo de escritura realista pero a la vez reflexiva. Leemos y ellos comentan: “¿Es todo así? Embolante. Dice exactamente eso. pero falta lo otro”. Faltan las emociones… Entonces les digo que creo que ésa es la idea. de Robbe-Grillet. entonces Miguel dice que quien ora no está sólo. dice alguno y sigue con una argumentación. Lo real. el peregrino. Digo que por las eses tal vez a mí me suena a soledad. “seudónimos”. dice Daniel. Leemos “Instantáneas”. (L. “Sí. lo que pincha”. digo (es un modo de insistir sobre la posibilidad de la literatura de tomar distancia). se incomodan con lo que dice alguno. es interesante lo de la paranoia. juegan con la descripción de objetos detenidos bajo la visión casi fotográfica de un narrador que no pierde detalles en el croquis de la parcela a retratar. Es inquietante el efecto de los objetos así descriptos”. que el que está sólo verdaderamente es el filósofo. hay algo que es real. cada uno tiene posiciones frente a cada tema. Hablan de la meditación y la oración como momentos de soledad. cosmovisiones ya adquiridas que ponen en juego. cuando se te muere un hijo. parece sonar en una proximidad que semeja la contraluz de un vidrio empañado y lejano. digo.

Veo eso. Antonio escribe el siguiente texto. pero son la apariencia por las que nos juzgan bien o mal a la vista los otros”.“Ocultan el cuerpo y protegen del frío y el clima.” -escribe L. Anhelar la libertad. payasos.F. 5. Otro día. que imagina el delito. etc. comentan que lo van a dejar así. Otra clase. L. Trato de volver a anclar la charla en algún aspecto del texto cuando veo que algunos se incomodan o percibo alguna tensión por la dispersión de la conversación en el grupo.es la sociedad. Y que detrás de lo que escribió hay una anécdota. Guillermo: “Sirven para tapar las vergüenzas. o simplemente sensaciones o pensamientos sueltos. 3.F dice que si llega a corregir algo lo hará en otro color. No pierdo de vista que para ellos es una cuestión afilada el tema de la discusión sobre ‘asuntos’ entre ellos. para que tenga la impresión de lo ‘espontáneo’. comentarios-lecturas de textos que escribieron. La reunión pasada les dejé una listas de palabras para que escribieran lo que les sugiriera cada una: pequeños textos. tal vez no comparto esa emoción contenida. 6. Son tres. Durante la lectura todos los presos se emocionan. 88 . Leemos los textos que escribieron la vez anterior. micro relatos. o fantasías de un delincuente”. Se creen que están en un circo”. dice Ricardo. que más tarde continuará en el relato hacia atrás de lo narrado. Otro día. que imagina ese encierro. retrospectiva en la que sigue trabajando: “Can Cervero. “Custodios hay muchos”. pero sí la impresión. pero hay algunos que las pierden y se acaloran”. desfachatados. No recuerdo si es a raíz de la palabra ventana. Trabajamos en clase en la descripción de distintas láminas que llevé y acordamos que el próximo encuentro vamos a leer lo que escribieron. frente a lo cual se despierta la polémica y lo tildan de prejuicioso. por la convivencia. Cómo hablar de ciertas cosas sin nombrarlas directamente y cómo pensar el efecto que provocan. pero Ricardo escribe: “Los ajusticiados cumplen su pena y recobran la libertad. Vestimenta / vestidos: “A las mujeres les encanta. 4. la comunidad. muy buenos. La reunión siguiente dirá que perdió lo que había escrito y nos contará la anécdota oralmente. ¿pero los custodios en qué momento son libres?”. Cómo hacer para que todo esto se potencie. “Hay desvergonzados. En general. para que demostrada la potencia de los destellos que se apagan en cada clase refulguren más allá de la chispa que amaina. pienso. Custodio se es para toda la vida. otras actividades. Luego.

Empezamos. c. dice. Les interesan. pienso ahora. Por eso acoto alguna cuestión del carácter del narrador. Me dice MR que debe ser difícil para mí imaginar actividades que les gusten a ellos. ‘cómo lo describe’.Colección de Materiales Pedagógicos 7. De distintos autores. algo que les preocupa o les sucede que no se encuentra en estos textos. el modo en que se narra y el modo en que se enseñan ciertas cosas. ‘no me parece’. a pesar de que por momentos hay mucho ruido. ¿cómo decirle eso a quienes viven en el fondo del módulo?. Daniel escribe un texto titulado “Los abuelos de la nada”. Esto es una instancia importante. Es decir. Lectura: Pienso que pueden escucharse. les gustan los textos que llevo. las historias. Los otros dicen que no pudieron escribir. ‘no estoy de acuerdo’. o para decir ‘yo no lo veo así’. de las experiencias de la tercera y cuarta edad. que ya le falta un año para salir. En términos formales. más médula. y arremeter con un argumento. o me emocionó. Es decir. o no siento que un señalamiento así sea un planteo en ese suelo. Propongo entonces que escriban para la próxima un texto que hable de eso. que está desganado. ‘lo que cuenta’. No sé muy bien qué decir a mi turno. Acoto alguna cosa puntual sobre algún pasaje en especial que me gustó o me impresionó. 8. Quiero que vean esta forma súper breve de escritura en la que en dos o tres líneas se cuenta una historia. o aplaudir. si esperaban algún comentario más ‘especializado’. Pero parece. toma la hoja y lee. salvo más profundidad. que tiene muchas cosas en la cabeza. Pero. Opinan para decir ‘muy bueno’. 9. por ejemplo. pero la verdad es que no hay cosas señalables en términos formales de la escritur. Digo que no tienen que disculparse. Al final de la reunión hablamos sobre los intereses. Los textos tienen una autonomía formidable y no piden objeciones. Creo que están un poco desconcentrados. ‘muy ajustado cómo lo dice’. M. celebran el ingenio. O para preguntar qué quiso decir. L. algo de la identificación. dice que no tuvo ganas de escribir. Primero lee R I. bajoneado. o cosas como ‘muy preciso’. 10. o de las cosas que escuché en cuanto a lo dicho. No sé si eso les molesta o les parecen comentarios idiotas. no hay mucho para aportar. que hay algo más inmediato para ellos. Llevo microrelatos. En el principio: resistencias 89 . El Grupo. ‘muy bien la descripción’. desconcertados. que tengan que ver con las preocupaciones de la tercera y cuarta edad. se disculpan.

me dice que estuvo todo ese tiempo en el taller de periodismo. que había ido a ver un poco de qué se trataba. sillas y banquetas. A partir de allí va y vuelve. Rubén. buscan la guitarra. que en todo caso si de la lectura grupal surgen comentarios en ese sentido se puede rever después. 1. y agrega que no va a ser fácil. está loco…”. azul. Pabellón 9. Y veo gestos de hartazgo anticipados cuando alguno en particular toma la palabra. de la violencia o el malestar en el lector como un modo de trasladar el malestar o la violencia narrada. pero que allí en lo que relata se dijeron cosas muy duras. eligen el espacio. Marcelo también se levanta y se ausenta hasta al final de la clase. verde. Pabellón d. Módulo 3 Último encuentro antes del receso Llegamos con un bolso de colores vivos -rojo. o miradas largas buscando la complicidad en la desaprobación de algo dicho por alguien. ver al abogado. traen vasos para cargar. 90 .A. 2. Manuel vuelve a insistir con que debo encontrar textos que los atrapen y los motiven a todos. Apartados: En la llegada M. Me dice: “edulcorar. qué buena palabra”. la crónica novelada de la detención. Está re bajoneado. me da unas hojas. platos. Me pregunta si puede usar ‘palabras fuertes’. Entonces se organizan. Los próximos encuentros pregunto por qué no volvió a venir Rubén. en los momentos en que ve que no puede hablar de su experiencia personal se levanta y se va. amarillo. que yo no censuraría el texto en esta etapa. Le digo que sí. Cuando lo veo antes de irme. que a veces puede buscarse el efecto del impacto. traen mesas. “pasamos de catorce a dieciséis horas por día discutiendo con estos gerontes”. dicen. hay movimiento. Le digo además que edulcorar el texto no tiene sentido. si saben algo de él y me dicen que Rubén está mal porque tienen que rever su pena. o. Me dice que va el baño. “ya sé que no van a estar de acuerdo con lo que diga”. Es la continuación de un texto que viene escribiendo. Deserciones. o gestos de impaciencia. Dice que él no es de usar ‘malas palabras’. “Can Cervero”.Escucho frases como “no se puede hablar con tantos contras”. “Tal vez salga pronto y no quiere.que trajo Valeria con pan dulce. Les cuento a los integrantes del taller que hay un brindis.

Esa copia se la quedaron. En el brindis. “No hace falta por ahora”. en el brindis. porque no se trata de comunicar. más dura. salvaguarda. porque van al Taller de Periodismo o porque son nuevos en el pabellón. como un gesto de comunidad que propiciamos. el flujo. tal vez. y me contestó que no. con los textos que les dejo. no se puede escapar más allá de la imagen de uno mismo que se proyecta. Después. que conviertan una frase. Es el último que recibe el diploma de acción literaria. me agradece. No se puede ir a otro lado. un cuerpo en un comunicante: el loquito. Y la unidad penal es el círculo de la regulación de la comunicación entre vasos. el blandito. Crear siempre fue algo diferente que comunicar. porque son ellos quienes quedan ahí. compañeros de “Abrir Puertas”. hay varias copias que el grupo guarda.con las cosas que hacemos en el taller. No quiero exponerlos. dice la criminalística.A. Me emociona la disposición. puedo verlos. pareciera que allí adentro se evidencia el síntoma más que afuera. pienso. destruido. Este miércoles cuando M. Me pregunto siempre si quedarán expuestos -y hasta qué punto. En la entrega de diplomas por el Taller de Periodismo. Pienso a veces que la literatura deja más expuesto. y dice: “Quiero agradecer a la profesora que a pesar de su juventud nos soporta”. porque además ya no es un original. etc. me dio la tercera entrega de aquel texto que dijo haber destruido. probablemente más perdurable. el zurdo. No sólo yo puedo mirar sino que ellos se presentan y se dejan ver. quienes ponen el cuerpo. y clases después llegó con los originales y me los dio para que los pase a máquina. O si los textos originales que escriben para ellos mismos. dicen recurrentemente todos. más resistente. R. canta unas canciones de amor. no es el puño de la letra.A. Una vez Miguel me dijo que los había roto. aparecen. Los cadáveres comunican. Aunque a alguno de los que están reunidos no los conozco.I. y cuanto más difusa. Comparativamente. La letra de la máquina es menos comprometedora. le pregunté si quería que le devolviera los originales. Me deja siempre sensible esto. el borracho. ellos no dicen sus palabras. que ahora son cuatro. Ahora pienso 91 . las influencias. Ese es el riesgo frente a los custodios. También canta unos tangos alguien pelado que lleva anteojos y al que lo acompaña otro con la guitarra. que yo ya pasé a máquina. cada uno que lo recibe dice unas palabras: “es muy importante para nosotros y les agradecemos que vengan hasta acá y se preocupen por nosotros”. Pablo y Papo. algo muy visible ha cambiado desde aquellas primeras veces en que llegamos para presentar los talleres y la actividad con Alejandra. el subversivo. queman. una palabra. Cuando entrego los diplomas al grupo.Colección de Materiales Pedagógicos El brindis y la entrega de diplomas El brindis es un momento muy emotivo. M.

Explico que otro de los integrantes del taller pensó y dijo esto. dice M. se nota su ausencia”. “Quiero decir una cosa. de espaldas a mí en ese momento. tal vez algunos se inquietan con las palabras custodios. es la posibilidad de pensar y desplazarse. quienes podrían corregirme -o no-. ellos cuatro y yo. con lo que yo acuerdo y brindo. Entonces digo: “entiendo que es metafórico. “Qué hable unas palabras la profesora”. Después. cuándo descansan?”. después de las payadas. Escucho que alguien dice: “Claro. Tengo al grupo de los cuatro. Nos despedimos y acordamos continuar trabajando con poesía. pero de un modo metafórico. o sí. libertad. los autores. un poco inquietos algunos. Ahora se convirtió en una necesidad escribir. que yo espero que lo hayan disfrutado y que les haya gustado. Alguien dijo una vez: los presos algún día se van en libertad. los guardias están presos también”.A. y no puedo hablar porque los tengo a todos muy pendientes. pueden quitarte la capacidad de movilizarte pero no la de pensar. que controla y no necesariamente tiene uniforme o trabaja en la unidad carcelaria. entonces arremeto con una segunda idea que recordé. Entonces Miguel me dice: “Para que usted se dé una idea. el pensamiento”. Y los días que la profesora falta. pero ¿los custodios. para matar el tiempo. Miro al auditorio azorado. y no veo a los cuatro. que ya son ocho. 92 . la palabra. al principio veníamos como un paliativo. Pero dudo. La literatura es un diálogo. Somos cinco. no necesariamente real”. Les digo que ellos no comentaron nada del taller durante la entrega de diplomas. Cuando nos estamos por ir me junto con el grupo. un custodio puede ser alguien que juzga. o porque no pudo entrar al Penal.estas palabras en un sentido profundo: soportar. esa otra frase que alguien dijo: “estar preso es estar inmovilizado.

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