HISTORIA

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La verdad no tiene a veces como enemiga a la mentira, sino al mito, persistente y persuasivo… De este modo algunos encuentran cómodas las opiniones confeccionadas y evitan la incomodidad de reflexionar.
John F. Kennedy1 

Presidente número 35 de Estados Unidos que gobernó entre 1961 y 1963. De  un discurso pronunciado en la Yale University (New Haven Connecticut) el 11  de junio de 1962. Citado en Public Papers of the Presidents, F.J.K., 1962, p.  234 y en Respectfully Quoted, de Suzy Platt. (ed. Barnes & Noble, New York  1993) pág. 241 N° 1.268.

Mario Spataro

Pinochet
Las “incómodas” verdades

edizioni Settimo Sigillo

SUMARIO

Prólogo Introducción Capítulo I Chile, notas geográficas e históricas

pág. 11 pág. 17 pág. 23

Capítulo II pág. 41 En donde se habla de “intelectuales comprometidos” y de “teólogos de la liberación” Capítulo III Cuando Allende estaba en el poder Capítulo IV El fracasado autogolpe de Allende Capítulo V El golpe militar Capítulo VI Cuando Pinochet estaba en el poder Capítulo VII Letelier, Prats, Leighton Capítulo VIII La DGI cubana, el KGB soviético y la izquierda europea Capítulo IX pág. 91

pág. 147

pág. 181

pág. 221

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pág. 317

La CIA estadounidense Capítulo X Cómo Pinochet, el “dictador”, se sometió al voto popular y dejó el poder Capítulo XI La venganza Capítulo XII Londres Capítulo XIII Santiago Capítulo XIV Epílogo Apéndice 1. Las víctimas de las que nadie habla. Apéndice 2. Carta de Fidel Castro a Salvador Allende Apéndice 3. Documento de la Cámara de Diputados Apéndice 4. El golpe militar de 1973, según la opinión del ex Presidente chileno Eduardo Frei Montalva Apéndice 5. El último mensaje de Salvador Allende al pueblo chileno (aproximadamente a las 9:30 hrs. del 11 de septiembre de 1973)

pág. 333

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pág. 415

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pág. 543

pág. 545

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Apéndice 6. El verdadero rostro del Che Guevara. Apéndice 7. Justicia a la italiana: Jaime Yovanovic Prieto Bibliografía Índice onomástico

pág. 559

pág. 581 pág. 589 pág. 595

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No pa­ sa un día sin que alguien mencione a Hitler y sus doce años (fue­ ron éstos. Pinochet. mar­ tillado. hay una dictadura. películas y diarios nos hablan de él. Hitler sú­ per estrella. el agujero negro de la democracia y del progreso”. 2 El monstruo número dos en la historiografía de supermer­ cado. 3 Al punto que la periodista italiana Orsola Casagrande en el diario de izquier­ da Il Manifesto del 13 de enero de 2000. como “uno de los criminales de guerra más despiadados del siglo”. solamente un nombre y un apellido: Augusto Pinochet.INTRODUCCIÓN En donde existe un gobierno eficiente. Harry S. en 1995. Pinochet es la oscuridad. 3 Harry Truman (1884–1972) fue el presidente número 33 de los Estados Uni­ dos. Desde hace décadas. “le hemos hecho ganar un montón de dinero a los señores de Hollywood”.B. en p. Il Giornale. la Edad Media social. Frase tomada de su discurso del 28 de abril de 1959 a los alumnos de la Columbia University (Citado por D. llega a definirlo. En el desa­ yuno. Es un récord que nunca nadie le va a poder quitar. lo que irónicamente escribía. es Adolfo Hi­ tler. De modo obsesivo. en cambio. nos presentan a Hitler en todo tipo de salsas. Le dedican en algunas plazas del mundo esculturas abstractas que lo dibujan como La Re­ presión. del 11 de diciembre de 1995. Baker Quotations. Cfr. ni más ni menos) en el poder. De­ troit. 1 17 . Al final “Nosotros los nazis”. es el chileno Augusto Pinochet Ugarte. He aquí. 2 Oficial de la SS alemana durante la Segunda Guerra Mundial; por haber par­ ticipado de una legítima represalia Erick Priebke fue condenado a cadena per­ petua después de una serie de procesos–farsa realizados en Roma entre 1996 y 1998. me dijo un día riendo Erick Priebke. El Gran Satanás (cada década parece que necesita solamente un diablo) es él. en el almuerzo y hasta en la cena de año nuevo. 1990). libros. 4. sin lugar a dudas. con seriedad. entre 1945 y 1953. el periodista Alberto Pasolini Zanelli: “En la execración casi unánime del mundo existe para los años ‘70. Truman1 El monstruo número uno. en cambio.

como el Institute for Policy Studies. Pero en el momento más idílico.5 Ejem­plo típico de facciosidad son la película del director chileno Patricio Guzmán. El nombre de Dios. Allende era uno de los sím­ bolos del espíritu “progresista” de las últimas décadas del siglo XX. con energía. uno a Corea del Norte y 66 al Chile de Pinochet. de los periódicos y de la cinematografía. el libro Patriot Enchained. negación de la libertad y control de la actividad intelectual. El Mostrador del 26 de abril. 27. 3 a Cuba. Santiago. 283­ 284: El experimento de Allende despertó enorme entusiasmo entre los socialis­ tas civilizados de occidente y las más optimistas expectativas.4 Como Ernesto Che Guevara. La batalla de Chile. le dedicó 9 artículos a Cambo­ya. 4 A propósito del mecanismo de control a distancia de la prensa y de las llama­ das organizaciones humanitarias. En el 2001 este último obtuvo consensos y fue premiado por intelectuales “comprometidos”. 5 Estas son. Pino­ chet. manicomios de cas­ tigo político. El New York Times le dedicó 4 a Camboya. en síntesis. es simple: Pinochet. Peor aún. por parte de las directivas culturales de la izquierda. Pinochet le permitió al mundo poder comparar directamente una gestión marxista del poder (la de Salvador Allende Gossens) y los resultados obteni­ dos después de haber puesto de lado. en París y Cannes (cfr. uno a Corea del Norte y 58 al Chile de Pinochet. es taxativo: “En 1976 el Washington Post. las palabras del historiador chileno Gonzalo Vial Co­ rrea (quien fue además ministro de Educación en el Gobierno de Pinochet) en su libro Pinochet. en particular. genocidio. Amnistía Inter­nacional y Human Rights Watch. de William F.El motivo por el cual cayó sobre Pinochet el odio de los ra­ dicales–chic dueños de las casas editoriales. ha­blando de violaciones a los derechos humanos. un intruso indeseado. puede conseguir el poder y mantenerlo con plena satisfacción popular. a Pinochet no le perdonan que haya salvado a Chile del desastre marxista”. The New Ame­ rican. La memoria obstinada y. la biografía (ed. Compensaba el desengaño que esos mismos elementos habían sufrido con el comunismo so­ viético. en la p. logró demostrar que un dictador de “dere­ cha” y encima militar. El caso Pinochet. Organizaciones cercanas a la izquierda marxista. New York. 4 a Cuba. aun más que el espa­ ñol Francisco Franco. Jasper (ed. 16 de mayo y 1 de julio de 2001). Mercurio Aguilar. Allende y su marxismo. 2002) pp. 1999). el Washington Office on Latin America. El 18 . cubano y chino (campos de exterminio. la locura mar­ xista. cometió el error de mostrar al mundo el desastre que eran el Sr.

La caída de Allende causó una impresión devastadora y definitiva sobre el grupo que he­ mos indicado. en fin. la biografía (ed. El Mercurio Aguilar. intelectuales. para citar sólo algunos nombres. ¡Los negocios son los negocios!”. Jasper. comentando la campaña de prensa contra Pinochet. exagerando. llamado Stalin. imagen e ideas. aún demasiados queridos hoy en día para poder figurar en el elenco de los monstruos. es de buen tono bajar la voz y usar tonos melifluos. 6 Son demasiados los que acusan. dispensador de sabiduría. y en especial para Europa. difundir e imponer verdad. escritores. con un compromiso revolucionario. ¿Cómo es eso?. Esto vale para el mejilludo Pol Pot. Santiago. quedó en el segundo lugar en la en­ ciclopedia popular de los monstruos.Pinochet. 6 El periodista estadounidense William F. Este es un comentario del ya citado Gonzalo Vial Correa en su Pinochet. supieron olvidar con facilidad los abusos perpetrados en materia de derechos humanos. que entre tanto poseía una poderosa caja de resonancia y la capacidad de inventar. Era un grupo relativamente poco numeroso. para el ascético Lenín. el lejano y olvidado Anastasio Somo­ za. se pregunta Vial. periodistas. 19 . el pacífico Antonio Salazar y hasta el mismo Benito Mussoli­ ni y Francisco Franco. enemiga jurada del agua y del jabón. Socialistas de la burguesía holgada. para el rampante Iosif Vissarionovich Dzugashvili. Mijail Gorbachov y Mena­ chem Begin. por lo tanto. Los países de mayor interés económico para Occi­dente. olvi­ país de Allende anunciaba la posibilidad de realizar un socialismo por la vía pacífica. soña­ ban. artistas. Nelson Mandela. 2002) p. los anó­ nimos coroneles griegos. profesores universitarios y políticos cercanos al progresismo. Relegados a un tercer lu­ gar y de allí hacia abajo los opacos generales argentinos. En vano se puede buscar entre los monstruos a los sangui­ narios caudillos de la izquierda. observaba en 1999 que en vano se buscaría en la lista de los monstruos que cuentan con el público desprecio personas como Fidel Castro. a los milita­ res de Pinochet por la muerte de dos o tres mil terroristas. como es el caso típico de China. Si se profiere alguna palabra so­ bre sus maldades. 283: Como dijo Alexander Solzhenitsyn en una intervención de 1976 en la televisión francesa: Oigo la palabra Chile mucho más a menudo que el muro de Berlín o de la ocupación de Hungría y Checoslovaquia. Yaser Arafat. Ariel Sharon. para el santón de Mao. y para la pareja Castro–Guevara.

en circunstancias análogas o peores: en China y en Vietnam. Un escandaloso ejemplo de “versión oficial” de los hechos chilenos de aque­ llos años fue hecho en la televisión pública italiana RAI 3. Se olvidan de los ca­ tólicos masacrados en Sudán y en otras naciones islámicas. En la única cita sobre Fidel Castro. Se olvidan de lo que sucedió en las guerras civiles que explotaron durante la Segunda Guerra Mundial en Europa (en particular en Italia. porque de las versiones “oficiales” tenemos lle­ nas las orejas)7 que hablar del monstruo número dos. en cambio. en estas páginas no nos quedaba otra cosa (de una manera “políticamen­ te incorrecta”. hasta sus costumbres alimentarias y sus cambios bruscos de humor. donde los comunis­ tas italianos y yugoslavos asesinaron. en el programa Correva l’anno. de “haber ejercitado una tiranía personal”. otros hechos que se registraron en las décadas siguientes. con voz chillona piden un proce­ so contra Pinochet. aún peor. 7 20 . en Palestina y en Nigeria. a decenas de millares de personas). dictador comunista por cuarenta años. aún más numerosos. Hitler. en el Cáucaso y en Rumania. “tirano”. “déspota” y “particularmente cruel”. conducido por Marina Basile. en el Tíbet y en Etiopía. a las 23:25 del 2 de enero de 2003. Andrea Bevilacqua y una numerosa participación de otros personajes bien remunerados. ya lo conocemos todo. de “usar anteojos oscuros. en Nicaragua y en Ruanda. y hasta lo que algún historiador corto de argumentos nos contó de sus verdaderas o presuntas relaciones sentimentales. Se olvidan. Mientras Pinochet era acusado alternativamente de haber sido un “dictador”. Allende. Después de Hitler. de las “purgas” comunistas en Ucrania y en los países Bálticos. ade­ más. Pero como del monstruo número uno. naturalmente. Pinochet. con decenas de millares de fusilados. una vez terminado el con­ flicto bélico. de “haber pasado a Chile a hierro y fuego ha­ ciendo asesinar a muchas personas” y. entre ellos María Rosaria Stabili. Y mientras alegremente participan en banquetes junto a los res­ ponsables de dichos crímenes. era gratificado con adjetivos como “persona bien” y “persona capaz”. en la ex Yugoslavia y en Pakistán.dándose del millón de muertos de la guerra civil española y de los muertos. en Afganis­ tán o en Chechenia. Italo Moretti y el conocido pe­ riodista Paolo Mieli. símbolo fuerte del justiciero”. El dedo acusador y las miradas severas apuntan solamente contra Pinochet.

p.8 Lo que hace este libro es un esfuer­ zo de acercarse a la verdad. censores. Nadie dijo una palabra sobre el hecho de que Castro (cfr. 9 En 1996. no se iba más allá de la expresión bonachona de “líder cubano”. Búsquedas que llevaron a la publicación de artículos míos muy detallados. dan un cuadro de la realidad chilena completamente deformada. salvo excepciones. 23 de octubre de 1986. 8 Para escribir este libro me ayudaron mucho las búsquedas e investigaciones que realicé en los años ‘80 sobre la situación chilena bajo Salvador Allende y después bajo Augusto Pinochet. objeto de otras investigaciones mías) se apartaran del conformismo imperante. Abril de 2003. A Pinochet se le reconocía el mérito de haber “dejado dulcemente el poder”: cosa ésta que lo volvía “distinto” pero “peor” respecto a los dictadores fascistas (ninguna referencia a los comunistas) “que no dejan nunca espontáneamente el poder”. 3. y no dejará de chocar con las menu­ deces de historiadores. 21 . nadie nunca había osado hacerlo. considerados los únicos en aquellos años que a propósito de Chile (y de Sudáfrica de entonces.S. Hablemos entonces de Augusto Pinochet Ugarte. Pino­ chet dijo: “Los órganos de información extranjera. Un particular agradecimiento debo a Juan Miguel Montes (de la organización católica TFP de Roma) y a Juan Antonio Montes (de la organización católica Acción Familia de Santiago): sin su válida y desinteresada ayuda no habría logrado acceder a datos y referencias fundamentales para la realización de este libro. gracias al dinero ilícitamente embolsado.A no ser por los poquísimos libros publicados en Chile. 28 de febrero de 2003) es una de las personas más ricas del mundo. Il Giornale. Chile es objeto de una maciza campaña de desinformación realizada con el sistema de las omi­ siones”. M.9 Raro y difícil es el camino de quien escribe contra la co­ rriente. Pero. Cfr. al fin de cuentas. Il Giornale. también es un camino entrete­ nido. encarcelados y exiliados. durante una larga entrevista al periodista italiano Lucio Lami. libreros y “gente de cultura” que desde hace décadas se encuentra bien adormecida entre los algodones de la bien retribuida (y bien recompensada con pre­ mios literarios) “corrección política”.

22 .

Geniart. notas geográficas e históricas Para hablar de lo que sucedió en Chile después de 1970 es necesario conocer algo acerca de las características y de la histo­ ria de este país. Carlos I1 Chile. lugar de innumerables naufragios. como la de Pascua (famosa por sus misteriosas Soberano católico de Gran Bretaña e Irlanda. de Julio Canessa Robert y Fran­cisco Balart Páez. de la Enciclopedia Británica de 1997. Desde su frontera norte. En promedio. 1 23 . como el libro Pinochet y la restauración del consenso nacional. de la Enciclopedia Histórica Zanichelli de 1980. 1998). es decir. Santiago.CAPÍTULO I La libertad consiste en tener un gobierno que haga respetar las leyes que protegen la vida y los bienes de los ciudadanos. 2 Los datos citados en este capítulo provienen en parte del Gran Diccionario Enciclopédico Utet de 1934. de los archivos de la Library of Congress de Washington. Un poco más al sur está el continente Antártico. (Ed. entre Argentina y el Océano Pacífico.2 La República de Chile es aquella larga faja de tierra monta­ ñosa que los mapas geográficos muestran entre la cadena de Los Andes y el mar. el ancho de esta nación es inferior a los 100 kilóme­ tros. que lo separa del Perú. algunas islas del Océano Pacífico. Es lo que el primer capítulo intentará hacer de modo conciso. Pertenecen a Chile su territorio antártico. de la Enciclopedia de la Historia Universal Sansoni de 1974. La frase que citamos fue pronunciada por Carlos I en el patíbulo pocos instantes antes de morir. el célebre Cabo de Hornos. Chile se extien­ de por 4.300 kilómetros hasta alcanzar el extremo austral del continente. Santiago. fue decapitado en Londres el 30 de enero de 1649. es considerada una de las ciu­ dades más bellas de América Latina. La capital de Chile. Nació en Escocia el 19 de no­ viembre de 1600. de diversos sitios internet y de fuentes bibliográficas y periodísticas chilenas.

La población. el poder central era árbitro en cuestiones económicas: regulaba y designaba la mano de obra; distribuía los terrenos cultivables.3 Notas sobre la economía chilena Debido a la conformación del territorio. lejos de las principales ciudades. cobre. estos últimos fueron expulsados de España y de todas sus posesiones americanas por el Rey Carlos III. El idioma es el español y pre­ domina la religión católica. Esto. como veremos a continuación. que en 1895 llegaba solamente a 3. produjo una so­ ciedad más urbanizada que las de otras naciones latinoameri­ canas. Durante el período colonial. de jesuitas; pero. florecían los comercios ilegales con otras colonias y hasta con la misma España: eran exportaciones de pequeñas cantidades de plata. 3 24 . más tarde. cereales. fijaba y exigía impuestos y concedía subsidios.3 millones y en 2002 alcanzaba a los 15 millones. de la agricultura. lo que permitió el crecimiento de la clase media. La evangelización fue obra de mercedarios.y antiguas esculturas). oro. la pesca y. En cambio. en 1930 había crecido hasta los 4. concedía monopolios y permi­ sos; fijaba los precios y adjudicaba los derechos de producción y de extracción minera; creaba estructuras públicas. San Félix y San Ambrosio. quienes no siempre cumplían las leyes ni las medidas de protección a los pueblos indígenas ordenadas por la Corona. a diferencia de las otras naciones de América del Sur. en 1767. Chile depende principalmen­ te de la minería. Así. regulaba las exportaciones. el archipiélago Juan Fernández (donde naufragó y vivió Robinson Crusoe) y las islas volcánicas de Sala y Gómez. franciscanos y. pieles. tejidos. aunque el gobierno español permitía relaciones comerciales solamente con el Perú. vino. parcialmente. la industria. herramientas y muebles.3 millones de personas. el poder se encontraba en manos de los colonizadores.

plata y. Ante la reducida producción minera (aún no se desarro­ llaban las minas de cobre y nitratos). en el siglo XVIII. los conquistadores españoles se apropiaban de las minas y obligaban a los nativos a trabajar para ellos. era fácilmente burlada. el fenómeno de la urbanización. en su mayor parte. Concepción) se desarrollaron y absorbie­ ron crecientes olas de inmigrantes provenientes desde el exterior y desde los campos. Valparaíso. En el siglo XX comenzaron a emerger los sindicatos (la Fe­ deración Obrera de Chile fue creada en 1909). los cuadros dirigentes y militares. Chile sufrió una crisis económica que agravó las consecuencias de la gran depresión de los años ‘20 y ‘30. gracias a la aparición de empresas artesa­ nales. la agricultura tomó la de­ lantera. al igual que en todos los conti­ nentes. Una de las consecuencias de la crisis social fue la adhesión de algu­ 25 . las relacionadas con la extracción del cobre y los nitratos. con consecuencias políticas y también sociales. principal­ mente. Como en las otras colonias. de injus­ ticia y de ineficacia. el poder de la clase media de la cual provenían. que pedía el pago al erario de un quinto del oro y la plata producidos.La actividad minera también tenía importancia en ese en­ tonces. al mismo tiempo. un aumento de las la­ bores remuneradas y la transformación de los trabajadores agrí­ colas en inquilinos. si bien la cantidad de oro extraída en Chile era muy in­ ferior a la obtenida en las minas de Perú y de México. Las principales ciudades (Santiago. Otros. Y así se fue afir­ mando. Algunos historiadores se refieren a los fundos o hacien­ das como lugares de trabajos forzados. minifundistas y afuerinos. de explotación. Y la Corona de España. En el curso del siglo XIX las cosas cambiaron rápidamente debido a las exportaciones de minerales: oro. Sea cual fuere la verdad. Se manifestó. de manera más benévola. la progresiva disminución de los traba­ jadores locales produjo. a la constitución de entes públicos y al mejoramiento de los medios de transporte y de comunicación. Durante la Prime­ ra Guerra Mundial y a causa de la fuerte contracción del merca­ do de los nitratos. en cambio. ponen el acento en el carácter paternal y familiar del sistema.

sin ninguna indemnización. huelgas y tomas de fun­ dos.nos sindicatos al Partido Comunista. con directas consecuencias sobre la cultura general. La extracción de cobre en gran escala fue iniciada por em­ presas norteamericanas (con capitales norteamericanos) a co­ mienzos del siglo XX y hasta los años ‘70. Los resultados fueron muy diversos a los esperados y condujeron a un aumento de la inflación y de la desocupación y a una dis­ minución de las exportaciones. las minas fueron expropiadas en su totali­ dad. En el intento de poner remedio a dicha situación. y en las montañas del centro (El Teniente y Andina). En efecto. zona desértica (Chuquicamata y El Salvador). con resultados desas­ trosos para el Gobierno del democratacristiano Eduardo Frei Montalva (1964­70). en las exportaciones. se promulgó una ley de Reforma Agraria precedida de una activa campaña de agitadores que ocasionó descontento. Económicamente. en que parte de la pro­ piedad de dichas minas fue absorbida por el Estado chileno. en julio de 1967. y entregadas a un ente guber­ 26 . bajo Allende. los metales están en el primer lugar. la paz social y la productividad de las minas y de las empresas agrícolas. el Go­ bierno conducido por el radical Pedro Aguirre Cerda (1938–41) recurrió a un mayor y más riguroso control de la economía; na­ ció así la CORFO (Corporación de Fomento de la Producción) y se registraron los primeros intentos de una reforma agraria. Un examen sumario de los rubros que componen la econo­ mía chilena permite ver que. la Reforma Agraria fue un fracaso y se tradujo en una pérdida de popularidad para la Democracia Cris­ tiana. el surgimiento de formas anárquico­sindicalistas y el nacimiento de un lobby intelectual y filomarxista. Chile es el primer exportador mundial de cobre. Las minas de cobre se encuentran principalmente en el norte del país. Durante el Gobierno Militar se desarrolló una importante explotación cu­ prífera privada. a continuación se adoptó la vía de la nacionalización y del centralismo estatal. No obstante esto. redundando en ventaja para la derecha y la izquierda. En 1970. como se verá en los próximos capítulos. la estabilidad económica.

La agricultura. el magnesio y. alimentaria y textil; a la refinación del petróleo y a la elaboración del acero y del papel. las reservas forestales (principal­ mente en las regiones australes) y la industria pesquera. y en la existencia de limitadas reservas de petróleo y gas natural en el extremo sur de la nación. tanto de carne como de harina de pescado. además. Valparaíso y Concepción. el azufre y. se destinó en gran canti­ dad a América Latina y Europa.nativo llamado CODELCO (Corporación Nacional del Cobre de Chile). concentrada en la zona de Santia­ go. pro­ ducto derivado de los yacimientos de cobre. en donde tales productos son usados principalmente en la fabricación de alimentos para ani­ males y de lubricantes industriales. el oro y la plata. que se exportan a todo el mundo. Ocupa el 15% de la población activa y contribuye con un 20% del Producto Interno Bruto. El comercio cuenta con mercados muy abiertos a las expor­ taciones chilenas: Europa. además. Sus productos estre­ lla son la fruta y el vino. Los recursos energéticos chilenos se basan en el potencial hidroeléctrico. favorecida por las condiciones climáticas y por la disponibilidad de agua de riego. cuando la actividad pesquera peruana en­ tró inesperadamente en crisis. Son notables. La actividad industrial. Por otra parte. En torno a 1974. como ya se ha dicho. Otros minerales exportados por Chile son: el hierro (pro­ viene de las regiones del centro del país). en primer lugar. se resiente negativamente debido a la conformación del suelo y a la caren­ cia de lluvias durante los meses de verano. 27 . favorecido por la presencia de numerosos e im­ petuosos ríos andinos. Además está el molibdeno. Chile se transformó en el primer exportador de pescado de Latinoamérica y su producción. el litio. otra de las explotaciones iniciadas durante el Gobierno de Augusto Pinochet. Estados Unidos y el Extremo Oriente. la industria salmonera ha crecido en forma vertiginosa desde la década de los ´80. Entre los minerales no metálicos se encuentra. entre tanto. está destinada a la producción química.

además de electrifica­ dos. Argentina. tradicionalmente pasiva. tuvo un mejoramiento notable después de 1976. es gestionado por la LanChile y SKY Airline. Para el turismo es de gran interés la escala en la Isla de Pascua del vuelo destinado a Tahiti. Guayacán. El transporte sobre ruedas. Las líneas ferroviarias. Antofagasta. El transporte aéreo interno. estaban constituidas por oleadas de indígenas provenientes de las regiones sureñas y centrales del continente. China. Muy activos. son los tramos internacionales que comunican Arica y An­ tofagasta con las ciudades bolivianas de La Paz y de Oruro. En el país. además.000 kilómetros. La balanza comercial. Es también importante el BancoEstado. debido a las grandes distancias. Arica. con conexión a las ciudades argentinas de Mendoza. Pertenecían a 28 . fundado en 1925. cuenta con una red vial de autopistas de casi 2. Alemania y Francia.Las importaciones provienen de Estados Unidos. San Anto­ nio. San Juan. Inmigración y exploración Las primeras inmigraciones que llegan antes del siglo XV. entidad estatal que trabaja de acuerdo con los criterios de una empresa privada. El sistema de transporte y de las comunicaciones se ve difi­ cultado por la conformación del territorio y los ásperos obstácu­ los andinos. europeos y asiáticos. Tocopilla y Talcahuano son los principales puertos en que se desarrolla el comercio internacional del país. cuya construcción fue iniciada a mediados del siglo XIX. Huasco. Japón. Valparaíso. Salta. desarrollan sus actividades numerosos ban­ cos norteamericanos. dependen de la Empresa de Ferrocarri­ les del Estado y sus principales tramos son actualmente los que unen Santiago y Temuco. El Instituto de emisión de la moneda es el Banco Central de Chile. y que preside la actividad financiera del país. Brasil. Por este motivo Chile dispone de una de las mayo­ res flotas comerciales de América Latina. Chañaral. San Carlos de Bariloche y Río Gallegos. en cambio.

posteriormente. El 12 de febrero de 1541 es fundada la ciudad de Santiago; seis meses después es destruida por una subleva­ ción indígena. poco a poco. huilliches. pero enseguida reconstruida gracias a Inés de Suárez.grupos atacameños. la Revo­ lución Francesa impulsaron. 4 29 . con la toma de posesión del territorio por par­ te de Pedro de Valdivia. palestinos y católicos sirios que abandonaban el Imperio Otomano. depen­ diente del virreinato español del Perú. picunches. al punto de detener la invasión de los incas y de oponerse enérgicamente a la conquista española. así como la llegada de esclavos desde África durante la Colonia. La proclamación de la in­ dependencia de los Estados Unidos y. que había intentado va­ namente llegar a un tratado de paz con los indios mapuches. prevalecieron sobre otras tribus y. algunos judíos. El mismo José Miguel Carrera corrió igual suerte en 1821. Los conquistadores españoles (los primeros. un grupo muy fuerte. La inmigración de africanos fue irrelevante y ocasional.4 El año 1540. etnias que reducían a la esclavitud a los nómadas. Al final del siglo XIX llegaron. llegaron en 1536) habían establecido en Chile. dirigidos por Diego de Almagro. 5 En 1818. diaguitas. entre 1810 y 1818. dos de los hermanos Carrera fueron fusilados en Mendoza (Argen­ tina). al punto que se llegó ocasionalmente al choque ar­ mado entre ellos. la declaración y la posterior guerra de la Independencia en la cual destacaron Bernardo O’Higgins y José Miguel Carrera. se transformaron de cazadores en agricultores. araucanos. Chile fue constituido como una Capitanía General. durante el siglo XIX. Los arau­ canos o mapuches. pehuenches y cuncos. una posterior de alemanes y suizos.5 A la presencia de los españoles se agrega después la de los inmigrantes. presentes desde la prehistoria en la región. además. puede considerarse la fecha del naci­ miento de Chile. alrededor de 1555. ex­ tremeña y andaluza que enfrentaba al mismo tiempo a los arau­ canos y a los piratas ingleses de Thomas Cavendish. una población de origen castellana. En 1655 se registra una sangrienta revuelta contra el go­ bernador Antonio de Acuña y Cabrera. Se registró en el siglo XVIII una fuerte ola de inmigrantes vascos y a estos se agregó. aunque no siempre de acuerdo.

que sería reco­ nocida por España sólo en 1844. En 1818 fue confirmada solemnemente la independencia. 6 30 . Cfr.7 Durante el conflicto. daba vida a aquella etapa que hoy se define como Patria Vieja y que entregaba el poder supremo a un triunvirato direc­ tamente controlado por Carrera. que no conocía ni siquiera el terreno sobre el cual debía combatir. quien en el puerto peruano del Callao volvió inofensiva la flota espa­ ñola. La independencia fue proclamada el 12 de febrero de 1818. en cambio. que fue seguida por atrocidades y represiones que aumentaron el odio de los chilenos hacia España. entre otros. si bien reconocía en teoría la autoridad de Fernando VII de Es­ paña. Anteriormente. Fueron determinantes para ob­ tener la independencia.. 7 El éxito de la batalla de Chacabuco fue decidido no sólo por la determinación de San Martín sino también por la ineptitud del gobernador español de Chile. en 1814. con un ejército de 5. Milano. hombre de gobierno. José Miguel Carrera controló el poder e hizo promulgar una constitución “provisoria” que. el general argentino San Martín6 y O’Higgins. que solamente pocas horas antes de la batalla se decidió a entregar el mando del Ejército al general Maroto. mientras proseguía la guerra con España. con la elección de O’Higgins y su nombramiento como Director Supremo. pero hostilizado por Bernardo O’Higgins. el libro Bolívar. derrotaron a las tropas españolas. p. además de ser un líder; había nacido en Yapeyú. En la primera. en las cercanías de Buenos Aires. escrito por Salvador de Madariaga (Ed. las batallas de Chacabuco (12 de febrero de 1817) y de Maipú (el 5 de abril de 1818). 442.200 soldados. 1963). las tropas espa­ ñolas habían vencido en la sangrienta batalla de Rancagua. Marginal. fue importante el apoyo que recibie­ ron los chilenos del almirante escocés Thomas Cochrane.En 1810 se convocó en Santiago una Junta de Gobierno que asumió el poder en medio de una serie de disputas sobre las re­ formas y sobre la oportunidad de independizarse de España. fue el apoyo de las masas populares: la lucha por la independencia (como durante la Revolución Francesa y el Resurgimiento Italiano) fue monopolio de la aristo­ José de San Martín. en 1778. Marcó del Pont. Entre 1811 y el año siguiente. Dall’Oglio.

En 1823. Sin embargo. logró en pocos meses aprobar una constitución “moralista” que murió al nacer. en 1830. Ramón Freire fue elegido como Di­ rector Supremo. se hizo patente que el país aspiraba a un régimen que asegurara estabilidad y orden. En 1822. cada una gobernada por asambleas elegidas por sufragio popular; pe­ ro tales leyes tendían a establecer elecciones para todos los car­ gos públicos. provocado especialmente por su política económica. Esto le valió tan fuertes enemistades que terminó por abdicar en 1823. Así. 31 . llamado a presidir el parlamento. gracias a una ley llamada Acta de Unión de Provincias. un período que el abogado Juan Al­ berto Díaz define como “anarquía política” y que se arrastró hasta 1830. hasta para los párrocos. Freire fue obligado a dimitir en 1826. Este exceso de democra­ tización burocrática llevó a la ingobernabilidad y a una crisis de credibilidad. Con una pizca de carácter dictatorial. entonces. En 1829. varios intentos de poner en or­ den la cosa pública. que en 1827 condujo al nombramiento de Francisco Antonio Pinto en la vicepresidencia. Existieron. Diego Portales fue nombrado ministro con plenos poderes por el Pre­ sidente José Tomás Ovalle.cracia en medio de la indiferencia por parte de la mayoría del pueblo. Se inició. A él se debe la promulgación de las leyes federales que dividieron el país en ocho regiones. mientras Manuel Blanco Encalada era nombrado como jefe “provisional” del Esta­ do y Presidente de la República. O’Higgins había sufrido un fuerte desgaste ante la opinión pú­ blica. mientras las corrientes conservadoras comenza­ ban a prevalecer sobre las liberales nacidas del espíritu de la Revolución Francesa. Durante su breve Gobierno se promulgó la Constitución de 1828. Juan Egaña. la duración del cargo de Director Supremo fue limitada a seis años con posibilidad de reelección. pues intentaba regular con excesivo rigor hasta la vida privada de los ciudadanos. a pesar de todo. que le daba el mando para organizar políticamente la nación y crear un verdadero parlamento constitucional.

entre otros. continuó su obra el propio Presidente. bajo la presidencia de Manuel Bulnes (1841–51). tuvo su origen en la disputa con Bolivia de algunas riquezas mineras en una zona de frontera mal definida. temporalmente. 1987). Entre 1876 y 1879 se registró una serie de crisis financieras y de litigios limítrofes como aquel que vio a Chile enfrentado con Bolivia y Perú (1879­83). en 1866.. 20 de octubre de 1883) la provincia de Tarapacá y la ciudad de Arica y. Luego. el país debió enfrentar una gue­ rra con España al apoyar a Perú. Lon­dres. James Anderson.8 Claramente vencedor de la Guerra del Pacífico. Tras el asesinato de Portales. Por el tratado de 1904 con Bolivia. Sendero Lu­ minoso New Revolutionary Model. Se manifestó en este período una clara división entre conservadores (apodados “pe­ lucones”). Chile man­ tuvo definitivamente la posesión del territorio de Antofagasta y de los enormes yacimientos de nitrato de la zona. (Ed. que dio a Chile sensibles ventajas territoriales. destinada a durar hasta 1925. En 1871 y hasta 1876. Cfr.aunque movido por el amor a su país. La guerra terminó después que las tropas chilenas ocuparon Lima y que Ale­ mania bloqueó la interferencia de otras naciones. p. la ciudad de Tacna. Chile se presentó ante la opinión pública mundial como la nación más eficiente y mejor armada del continente: esto permitió que ob­ tuviera del Perú (Tratado de Ancón. Instituty for the Study of Terrorism. Gran Bretaña y Estados Unidos. 8 32 . general Joaquín Prieto. Chile obtuvo el reconocimiento de su independencia por parte de España y durante el mandato de Manuel Montt (1851­61) se promulgó el primer Código Civil. y liberales. asumió el poder el liberal Federico Errázuriz. Portales logró. en cuyo con­ trol estaban también interesados Francia. reorganizar el país y darle su primera Constitución. que disputaba con España la posesión de algunas islas (1865­66); este apoyo provocó. a pesar de algunos descontentos. momento en el que se esti­ pularon los acuerdos de Ancón. 55. que gobernaron el país sin interrupciones desde 1830 hasta 1861. En las décadas siguientes. El conflicto con Bolivia y Perú (llamado Guerra del Pacífico). el bombardeo naval de la ciudad de Valparaíso.

El 10 de enero de 1920 Chile ingresó a la Sociedad de las Naciones. en Lima; el 27 de julio de 1940. el Presidente Balmaceda se sui­ cidó. 9 33 .9 El 18 de septiembre de 1925. Obtuvo un au­ mento de las inversiones (buena parte proveniente de Nueva Desde entonces. en Ciudad de México; el 2 de septiembre de 1947. económicos y militares. promovió la actividad industrial y las iniciativas públicas. a través de la cual se realizó la transición a un presidencialismo democrático. un “acuerdo arbitrario”. en Bogotá (adhesión de la OEA a las Naciones Unidas como grupo regional). excepto México y Jamaica. día en que concluía su mandato. con el resultado de una mayor eficiencia en las decisiones. En los años sucesivos se alternaron gobiernos de centro­ izquierda y centroderecha. Apoyado por la laboriosa clase media. líder de la Alianza Liberal. al día siguiente.Una guerra civil ensangrentó el país bajo la presidencia de José Manuel Balmaceda (1886­91). en Santiago; en enero de 1928. vigente hasta 1980. se realizó un conjunto de acuerdos políticos. Organización de los Estados Americanos); el 21 de febrero de 1945. El 24 de mayo de 1915 se reunió en Washington la primera conferencia financiera panamericana y. elegido en 1920 gracias a los votos de la clase media. Chile y Brasil. en Buenos Aires; el 24 de diciembre de 1938. en La Habana; en enero de 1929 y en septiembre de 1930. en Montevideo; en diciembre de 1936. fue sancionada una nueva Constitución. en Río de Janeiro; el 30 de abril de 1948. en Washington; en 1933. Las fuerzas parlamentarias salieron victoriosas del conflicto y el 19 de septiembre de 1891. bajo la presidencia de Arturo Alessandri Palma. en Buenos Aires; en marzo de 1913. Importantes fueron en 1954 (Caracas) y en 1959 (Santiago) dos con­ ferencias en las que se decidió la exclusión del hemisferio occidental del comu­ nismo y de cualquier sistema político dictatorial: decisión que en enero de 1962 llevó a la exclusión de Cuba de la OEA y en julio de 1964 a la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Cuba y todas las naciones latinoamericanas. con Chile como protagonista. en La Habana (en dicha ocasión nació la OEA. En 1927 se autoproclamó dictador y posteriormente fue elegido Presidente el coronel Carlos Ibáñez del Campo. fue estipulado entre Argentina. Ese año fue sustituida por aquella que propuso Augusto Pinochet Ugarte. Otras conferencias panamericanas y otros acuerdos le siguieron: el 3 de abril de 1916.

Santiago. González Videla cortó en 1947 las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética y Che­ Cfr. La desocupación aumentó hasta el 30% de la fuerza laboral. Chile sufrió más que otras naciones las consecuencias de la gran depresión mundial. que el 20 de enero de 1944. Alrededor de 1930. organizaron paros y huelgas contra el Gobierno.York). que apo­ yado por una vasta coalición política logró sanear la economía y llevar la paz social al país. hizo despegar la economía y restableció el orden con la creación del Cuerpo de Carabineros. también derroca­ do el 4 de junio de 1932. que se prolongó hasta fines de 1932. Miguel de Nantes. Siguió un período de anarquía. Im­presos Universitaria. fue elegido Presidente el radical Gabriel Gonzá­ lez Videla. rompió relaciones con Alemania. 88 y 132 (ed. con su fracasado Frente Popular de orientación izquierdista. Italia y Japón. Habiéndose dado cuenta de su error. El 4 de septiembre de 1946.10 La sucesiva entrada en guerra contra las naciones del Pacto Tripar­ tito le garantizó a Chile un consistente aumento de las exporta­ ciones de cobre para fines militares y otras ventajas económicas. el déficit fiscal y la in­ flación subieron fuertemente y el pago de la deuda externa se volvió imposible. bajo presión de la Ca­ sa Blanca. que permaneció en el poder hasta 1952 y que inicial­ mente incluyó a algunos comunistas en el Gobierno. p. Lo sucedió un radical. 1999). 10 34 . al punto de tener que vender parte de las re­ servas en oro. según las estadísticas redactadas por la Liga de las Naciones. a Ibáñez no le quedó más solución que el exilio en Argentina (julio de 1931). des­ de sus cargos. Siguieron las presidencias de Pedro Aguirre Cerda (1938–41). Ojo: no tropieces en la misma piedra. Estos. En esa fecha se inició la segunda presidencia de Arturo Alessandri Palma (hasta 1938). gracias también a los votos de los comunistas. Para evitar ser depuesto por una guerra civil. Juan Esteban Montero. y después la de Juan Antonio Ríos Mo­ rales (1942­46).

que introdujo un programa de austeridad junto a una drástica reestructuración burocrática y administrativa. que no obtuvo más del 38% de los votos. a legalizar el Partido Comunista y a obtener del parlamento poderes especiales para imponer la censura. 11 35 . New York. favorecidos por el des­ contento popular. bajo la presiden­ cia de Eduardo Frei Montalva. Se llevó a cabo entonces. The New American. Entre 1967 y 1969. con el 55% de los votos. William F. un desastroso intento de realizar una Reforma Agraria estatista que generó un grave descontento y confusión económica. 33 (ed. Fue durante esos días que. 1999). Las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1958 vieron la victoria del conservador y ex ministro de Hacienda Jor­ ge Alessandri Rodríguez (1958­64). el arresto sin man­ dato y la prohibición de reuniones públicas. Nuevamente fue derrotado el candidato de la iz­ quierda. Tuvo que enfrentar un agravamiento de la inflación y una sucesión de huelgas y de luchas de poder que lo obligaron a múltiples cambios de minis­ tros. fue elegido Presidente el democratacristiano Eduardo Frei Montalva (hasta 1970). Salvador Allende Gossens. por iniciativa de Eduardo Frei Montalva. El 4 de septiembre de 1964.11 El 4 de septiembre de 1952 fue triunfalmente elegido como Presidente Carlos Ibáñez del Campo (ya Presidente de 1927 a 1931) y permaneció en el cargo hasta 1958. nacieron en Chile los primeros grupos terro­ ristas financiados por Cuba.coslovaquia y el 2 de septiembre de 1948 echó a los comunistas del Gobierno y los declaró fuera de la ley. Patriot Enchained. Esto se debió principalmente al carácter in­ transigente y sectario de su partido. Jasper. por voluntad de aquellos definidos como “teólogos de la gue­ Cfr. p. que impedía compromisos en la política parlamentaria. Sucedió también a causa de la expulsión del moderado Raúl Ampuero del Partido Socialista. se registró un período de cambio en el cuadro político.

ministro de Economía; Carlos Cortés. de Julio César Jobet. Partido Socialista: José Tohá. bajo el mando del Che Guevara. que dio origen a dos nuevos partidos. cuya finalidad era reclutar guerrilleros (entre estos el fa­ moso Elmo Catalán) para enviarlos a Bolivia. además. secretario general de Gobierno. los que se unieron. 1975).. siguiendo el camino emprendido por Jacques Chonchol. y el diario Punto Final (suplemento) del 13 de enero de 1973. 14 La siguiente es la composición del primer gabinete del gobierno de Salvador Allende: Partido Comunista: Pascual Barraza. ministro de Minería. pp. entre otros hechos. ministro de Justicia. p. 130. gracias al apoyo de una coali­ ción de centroizquierda.13 El 4 de septiembre de 1970. p. y Orlando Cantua­ rias. el partido se desplazó a posiciones más extremas que las comunistas y adoptó estrategias y tácticas similares a las de los terroristas del MIR. quien no ocultaba el hecho que consideraba inevitable recurrir a la violencia en la lucha política. ministro de Salud. 13 Cfr. MAPU: Jacques Chonchol. El Partido Socialista de Chile. Partido Socialista Democrático: Humberto Martones. API: Lisandro Cruz. I Propilei. 45/ 46. 1971). Sobre esto.. ministro del Inte­ rior; Clodomiro Almeyda. 11. Alta­ mirano. Grande Storia Universale Mondadori de 1980. David & Charles. artículo titulado El Lado Oculto del Partido Socialista. ministro de Educación Pública; Alejandro Ríos. 12 36 . la división de la Democracia Cristiana. vol 1.14 El ala extremista del Partido Socialista era dirigida por Carlos Altamirano (elegido en 1970 secretario general del partido). Cfr.12 Importantes efectos sobre la vida política nacional tuvo.4% de los votos populares. Newton­Abbott. Partido Radical: Mario Astorga. 13 de septiembre de 1972.. que pertenecía a una familia aristocrática y había sido educado en los mejores colegios de Santiago. tenía una larga experiencia como diputado y se­ nador y en 1966 había constituido una organización llamada Ejército de Li­ beración Nacional. Bajo su in­ fluencia. ministro de Vivienda. vol. Obtuvo en las elecciones sólo el 36. mayoría relativa que le significó ser en realidad elegido por el Parlamento. ministro de Tierras y Colonización.rrilla”. y Jaime Suárez. Chile’s Marxist Experiment (Ed. ministro de Relaciones Exteriores; Pedro Vuskovic. en Prensa Latino Americana (Santiago. ministro de Agricultura. 30. ministro del Trabajo. y Oscar Jiménez. ministro de Defensa. entre otros. ministro de Obras Públicas; José Oyarce. MAPU e Izquierda Cristiana. la presidencia fue para el ya citado marxista (masón y ateo declarado) Salvador Allende Gossens. y Robert Moss. cfr. Revista Ercilla.

como se ve­ rá en los próximos capítulos. en fin. es la nación latinoamericana con mayor porcentaje de militares respecto a la población (70 mil). uno de sus primeros pasos fue el resta­ blecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba: una brecha ésta en el frente de los países latinoamericanos. a diferencia de tantos otros paí­ ses latinoamericanos. Alain Joxe. el coronel Carlos Ibáñez. una Junta Militar destituyó. Las revueltas de 1851 y 1959. Comenzaron entonces los hechos que serán tratados en los capítulos siguientes. 15 37 . el coronel Grove instauró una precaria “república socialista” rápidamente desaparecida. Es necesario decir que Chile.15 En 1891. Cfr. desde los primeros días Allende no hizo un misterio de su deseo de “mo­ delar la sociedad chilena inspirándose en el modelo cubano”. 46. Grande Storia Univer­sale Mondadori de 1980. En 1927. dio al país buenos resultados por casi dos años. pue­ den ser considerados como períodos extraordinarios de transi­ ción que se concluyeron con una entera normalización del cua­ dro general. después de la Cuba de Fidel Castro. a través de la nacionalización de todas las actividades industriales y comerciales y de una Reforma Agraria de gran alcance. 1972). 11 p. el golpe de Estado (el pronunciamiento o golpe) de las Fuer­ zas Armadas guiadas por el general Augusto Pinochet Ugarte. en 1973. solamente por un año. la Marina y una parte del Ejército derrocaron al Presidente Balma­ ceda. después de un golpe de Estado. al Presidente Arturo Alessandri.Significativamente. también I Propilei. siempre se caracterizó por una gestión de­ mocrática del poder. 1927 y 1932 y el Gobierno de Pinochet de 1973 a 1990. 1970) y Alberto Polloni. cfr. Vol. fue la causa que desencadenó. la breve in­ terferencia de los militares en el poder político en los años 1891. Unido a Fidel Castro por una profunda amistad. Sobre este tema. En 1924. La consecuente situación de desarticulación económica. En 1932. Cuadro político general Como hemos visto. Las Fuerzas Armadas de Chile en la Vida Nacional (Santiago. Las Fuerzas Armadas en el Sistema Político de Chile (Santiago. 1924. Chile.

y los de Santiago en 1946. Santiago. Pp. Hasta el golpe de 1973 los partidos y movimientos polí­ ticos en Chile eran (de derecha a izquierda) el movimiento Pa­ tria y Libertad. es elegido directamente por el pueblo y nombra a los ministros y jueces de la Corte Suprema sobre la base de ternas presentadas por esas Cortes. Chile tiene una historia democrática y de corte occidental que la ha diferenciado de las otras naciones del continente latinoame­ ricano. Al punto que pudo soportar los primeros brotes de vio­ lencia ocurridos el 1 de enero de 1922. como en el pasado. En la misma se establece la existen­ cia de un Congreso con dos cámaras elegidas por voto popular: el Senado y la Cámara de Diputados. tras el nacimiento del Partido Comunista chileno.16 Y más aún. cuyo número es proporcional a la cantidad de habitan­ tes. al comienzo aceptó pa­ cientemente el régimen marxista de Allende (que contaba con el apoyo directo de apenas un tercio del electorado). en 1934. el Partido Socialista. A dichos episodios se siguieron los en­ frentamientos de Ranquil. el Partido Demócrata Cristiano. conserva­ dores y parte de los radicales). 125­127 (Ed. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. el Partido Nacional (unía a liberales. en 1931. Pinochet y la restauración del consenso nacional. Cfr. 1998). la cual fue propuesta por Pinochet y aprobada por la mayoría de los chile­ nos a través de un plebiscito. El Presidente y jefe del Eje­ cutivo. de los choques armados que siguieron a su ataque al 2° batallón de infantería en Copiapó y a la ocupación del edificio de la Universidad de Chile. que a su vez reemplazó la de 1833. de manera que alcanzó a quedarse en el poder por un trienio. el Partido Radical. debiendo la decisión presidencial ser ratificada por el Senado. 16 38 . Geniart. Los magistrados son funcionarios de carrera judicial.Sujeto a fuertes influencias culturales inglesas y alemanas. los pequeños Partido So­ Los comunistas fueron responsables. La administración regional está confiada a 13 intendentes regionales nombrados por el Presidente; cada comuna está diri­ gida por un alcalde y por concejales elegidos directamente por el pueblo. La Constitución vigente en Chile es la de 1980 (que susti­ tuyó a la de 1925.

organización de orientación co­ munista que en el tiempo sustituyó al citado MIR. era “abatir el régimen capitalista y sustituirlo por un gobierno de obreros y campesinos.. estaban “fuertemente comprometidos con el te­ rrorismo”. Geniart. actuaban el Movimiento de Acción Popular Unitaria. Instituto Geográfico Militar. de Pedro Vargas Lonfat. p. para finalizar.cialista Democrático y Partido de Acción Independiente y. En la extrema izquierda. Después de 1974. También el MAPU y la Izquierda Cristiana. Santiago. Su objetivo. el Partido Comunista. el Movimiento Democrático Popular y el Parti­ do Comunista. la Alianza Democrática. 1998). 17 (Ed. la Izquierda Cristiana nacida en 1971 y el peligroso y activo MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria). que se retomó mientras Pinochet estaba en el poder. oficialmente declarado. En la extrema izquierda operaban los terroristas del Frente Manuel Rodríguez. 129­131 (Ed. 1988) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. el Bloque So­ cialista Chileno. MAPU (ala de extre­ ma izquierda separada de los democratacristianos en 1969). Constituido en agosto de 1965. pp. el MIR fue prácticamente sustituido por el Frente Manuel Rodríguez. a través de la lucha ar­ mada”. El cuadro polí­ tico cambió y se compuso del Acuerdo Democrático Nacional. Pinochet y la res­tauración del consenso nacional. Chile objetivo del terrorismo. de ideología comunista. el MIR fue el primer movimiento terrorista de Chile. lin­ dando frecuentemente con métodos intimidatorios. 17 39 . Cfr.17 Después del golpe se suspendió la actividad política. la Convergencia Socialista. entre otros. refieren Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. Santiago.

40 .

Si tenían dificultad para darse cuenta de la abolición de la libertad en la Unión Soviética y en la China. 1992. 3 Cfr. Willie Muenzemburg and The Seductions of intellectuals (Ed. obra en la cual están expues­tas en detalle las técnicas marxistas de penetración en el ambiente 1 41 . superficiales e ignorantes. New York. 1994). con la llamada “corrección política” en temas como la cues­ tión racial y la homosexualidad. Frase extraída de su obra Schlageter (1933). Norman Jeffers y Martin Grey (Ed. las lágrimas de­ rramadas por tantos “intelectuales” radicales­snob sobre la se­ pultura de aquel Salvador Allende que no logró recorrer. que se arrastró durante toda la segunda mitad del siglo XX. Londres. 1997). Harper Collins. en el volu­ men A Dictionary of Quotations. son hipócritas. Renato Cristin. 2 A propósito de ciertos “intelectuales”.3 Dramaturgo alemán. escribe: “Los políticos.2 Para entender el fenómeno del izquierdismo de los am­ bientes “intelectuales” es necesario tener presente que fue una moda ideada en Moscú. entre todas las alabanzas que tuvo en Occidente. A sus versos se deben. hacia el final del si­ glo. Barnes & Noble.CAPÍTULO II Cuando escucho la palabra “intelectual” mi mano corre a la pistola. Il Giornale. Double lives: Stalin. sin lugar a dudas. en el otro hemisferio. sino por pocos años. Exactamente la misma cosa se verificó.1 Donde se habla de «intelectuales comprometidos» y de «teólogos de la liberación» El gran cantor del marxismo chileno fue. el poeta Pablo Neruda. 2 de noviembre. Stephen Koch. Hanns Johst. La inteligencia europea de izquierda ha estado siempre dispuesta a todo con tal de ver flamear las banderas rojas”. ima­ginemos cómo hubiesen podido entender lo que sucedía en Chile. la feliz vía cubana. los intelectuales y los mass media euro­peos. en buena parte.

fuera niña o tuviera 90 años). Il Partito degli intellettuali (Ed. Dove. en Santiago. 1952) traducido por Salvador Quasimodo. 42 . 110 (Ed. como Pablo Neruda. cuando en el mundo explotaba la rebelión juve­ nil y proliferaban los así llamados “intelectuales comprome­ tidos”. una de ellas en Valparaíso con una hermosa vista al mar y otra en la base del cerro San Cristóbal que domina Santiago) lo podemos entender leyendo una publicación del diario italiano Il Messaggero. propietario de diversas ca­ sas. y con él muchas esperanzas de Chile”. el 23 de septiembre de 1973. p. Chile es­coge la libertad. Latterza. Además de Quasimodo. ver revista turística de la De Agostini Rizzoli. animó a los soldados de la Armada Roja a no dejar vivo a ningún a un alemán. ni siquiera a un bebé. aquel Neruda que en 1970 celebró la ascensión de Allende al poder con las siguientes palabras: “Ha nacido un movimiento liberador de enormes proporciones que llevó a la presidencia de Chile a un hombre llamado Salvador Allende. se haya manifestado hacia el final de los años ’60 e inicio de los ‘70. como en todos los países latinoamericanos y europeos. Neruda murió a causa de un carci­noma. septiembre 2000. Con respecto a las villas de Neruda. 60 y sucesivas. Carlo Levi y Alberto Moravia. Los fragmentos de la poesía de Neruda que aparecen en esta página fueron extraídos de su libro Poesías (Ed. artículo de Ugo Berto­ ne. 1998) y Pierluigi Battista. pero “capitalista”. "primer divulgador de Neruda en Italia". Roma. Storia Illustrata de junio de 1999. Santiago. p. eran amigos de Neruda los italianos Renato Guttuso. 4 Cfr. y a no dejar de violar a ninguna alemana. Antonello Trombadori. cfr.. también Gonzalo Rojas Sánchez. sobre este particular. Einaudi. que aprovechaba la ocasión para llorar por el "día en que Allende murió. para que realice actos de justicia impostergables”. Il Messaggero del 22 de septiembre de 1993; el autor del artículo era Dario Puccini. 5 Cfr.4 Fuese quien fuese Neruda (alto exponente del Partido Co­ munista chileno.No es una casualidad que el desarrollo del extremismo de izquierda en Chile. 2001). Zig­Zag. éste reproducía un artículo que comenzaba con un elogio al poeta y escritor soviético Ilia Ehrenburg (quien. Torino. pocos días después de la toma del poder por la Junta Militar de Pinochet. Cfr.5 intelectual mundial. En septiembre de 1993. en 1945.

Co­ rriere della Sera del 10 de diciembre 1998. por qué. José Saramago y Dario Fo. Neruda obtuvo en 1971 un Premio Nobel. es el caso del argentino Jorge Luis Borges.6 Es una pena que Neruda haya muerto en 1973. una de las más ri­dículas alabanzas que subsiste sobre la Unión Soviética y la per­sona de Stalin. que el autor de dicho artí­ culo tenía cierta sinceridad: después de haber admitido que Pa­ blo Neruda era “un comunista convencido. en 1992 a la guatemalteca Rigoberta Men­ chú. a la cual renunció des­ pués de encarnizadas y penosas discusiones. 6 43 . en 1998 al portugués José Saramago. pero antes obtuvo la promesa (que le fue mantenida) de un cargo como embajador en París. a propósito de Pérez Esquivel. hasta el último mo­ mento. Y sobre Gunter Grass. lo cual no impidió a los co­ munistas chilenos proponer a Neruda como candidato presiden­ cial en 1969. David & Charles. por quiénes y a quiénes son entregados los Nobel de Literatura y de la Paz. y que había hecho imprimir aquel Que despierte el leñador.Hay que reconocer.7 Lo que no sorprende si se considera cómo. Cfr. en 1999 al alemán Gunter Grass y en 1997 al italiano Dario Fo: todos "intelectuales" (o pseudointelectuales) clara­ mente comprometidos con la izquierda. en este sentido. hubiéramos saboreado el embara­ zo de un comunista que solía definir a la Unión Soviética como “Madre (con M mayúscula) de los hombres libres”. Newton­Abbott 1975). Sin embargo. 7 Un juicio también negativo se puede dar sobre los premios asignados en 1980 al argentino Adolfo Pérez Esquivel. a quien le negaron a En la coalición de la Unidad Popular prevaleció después la candidatura de Salvador Allende. Si hubiera vivido por algunos años más. Significativo. Chile's Marxist Experiment (Ed. entre tanto. El historiador Robert Moss ha sido comentarista político de la publica­ ción inglesa The Economist y docente en el Royal College of Defence Studies de Londres. Robert Moss. Cfr. Esto equivale a decir que se adaptaba de buen ánimo al cambiar del viento. Neruda intentó salvar la propia candidatura. ponía en evidencia (aunque en los términos herméticos típicos del intelectualismo de izquierda) que el poeta era “crítico en el momento justo”. The Wall Street Journal del 4 de octubre de 1999. que acabó siendo elegido. 40. empeñado hasta el cuello”. Con obras de este tipo. p.

Santiago.8 En aquellos años. con ocasión de la presentación de su libro Los dos Borges. 16 de septiembre de 1996. Pinochet y la restauración del con­senso nacional. de­ batían las ventajas que el comunismo habría podido ofrecer (pa­ labras textuales de Neruda) a las “mujeres en lágrimas de las minas de cobre y carbón de Chile”. amor. Geniart. María Kodama. en las horas en las que los alumnos habrían debido estudiar. 271 (Ed. en la cual le aconsejaban a su marido renunciar al encuentro con Pino­chet si no quería perder el Nobel. 8 44 . Quimantú. p. Arthur Lundkvist. aquel Chile en donde “de noche […] en la húmeda casa del minero. animada entre tanto por la vi­ va descripción que el mismo Neruda (para alegría de sus admi­ radores) hacía de las minas y fábricas de la Unión Soviética: “Me detengo en los Urales y expando mi alma […) Un canto de mar­ tillos alegra el bosque antiguo como un nuevo fenómeno celes­ te. exhortación al asesinato del presidente estadouni­ dense Richard Nixon. p. Santiago. Y aquí veo […] mujeres. La Segunda. 1998). quien se opuso a otorgar el Nobel a Borges "por su apoyo a la dictadura de Pinochet". escuelas que brillan como flores […] el humo de miles de talleres. Tristeza infinita la que Neruda ve en las minas chilenas. Incitación al Nixonicidio y Alabanza de la Revolución (Ed. la maravilla de la energía domada […] rebalsa un nuevo impulso para el mundo”. Pablo Neruda. especial­ Esta increíble vergüenza proviene del discurso que el ex senador comunista chileno Volodia Teitelboim pronunciara. Cfr. 9 Cfr. en Buenos Aires. los olores textiles. Fue uno de los 18 miembros de la comi­sión del Nobel. los años de los exámenes colectivos y de las notas garantizadas en la universidad. fábricas y cantos.último mo­mento el Nobel de Literatura porque había sido recibido priva­damente por Pinochet. denunció el hecho y refirió el contenido de una conversación telefónica desde Suecia. 1973). Eran años en los que un oportunista como Pablo Neru­ da podía gloriarse de tener el título de “mejor poeta contempo­ ráneo del idioma español” gracias a obras como su Incitación al Nixonicidio. Descripción conmovedora.9 Los años en los cuales en la universidad. La viuda de Borges. llega la orden del car­ nicero y se despiertan los hijos llorando”. leer a Neruda significa­ ba “cultura” y permitía ser admitido en los salones de los inte­ lectuales. y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. 39.

peor todavía. Allende señaló que Stalin había sido “sím­ bolo de paz y construcción. a edificarla a defenderla […] en el ancho terreno de la U. si no deuda de alegría.S. tendríamos un nuevo océano […] En ese mar hunde tu mano. el gigante. hundiéndose en el ridícu­ lo: “En tres habitaciones del viejo Kremlin. Stalin trabajó noche y día […] Stalin los enfrentó en todas las vastas fronteras […] hasta Berlín sus hijos como un huracán de pueblos llegaron y llevaron la paz ancha de Rusia”. Cuando murió Stalin. Stalinianos. El mundo y su patria no le dan reposo. ¡Es ésta la jerarquía de nuestro tiempo! En sus últimos años la Paloma de la Paz. de ejecución creadora. a dos pasos de los campos de trabajos forzados que el poeta fingía no ver.mente si se toma en cuenta que fue compuesta en una lujosa residencia situada en los Urales. Llevamos este nombre con orgullo. al que se unió con cien pequeños canes del basural de Occidente para insultar tu sangre. al que mintió y al que manchó. Neruda es sólo superado por Salvador Allende en lo que se refiere a homenajes póstumos a Stalin. qué es lo que se necesita escribir para obtener un Nobel: “Unión Soviética. se levantó a la altura de su frente”. Y aun resbalando. Madre de los libres!”. Tarde se apaga la luz de su cuarto. Luego agregó que millones de hombres “le deben si no deuda de conciencia. 45 . Otros héroes han dado a luz una patria. y levántala después para ahogar en él al que olvidó. vive un hombre lla­ mado Stalin. Y eso no es todo: aprenda de Pablo Neruda.R. si juntáramos toda la sangre derramada en tu lucha. En un acto del Partido Comunista chileno. paciente lec­ tor. de sentimiento humano agrandado hasta la plenitud”. la errante rosa perseguida se detuvo en sus hombros y Stalin. bandera de revolución.S. hombre de todas las tierras. la que diste como una madre al mundo para que la liber­ tad agonizante viviera. al que ultrajó. Neruda le dedicó estos versos: “Sta­ linianos. los horizontes magníficos de una existencia grande para este presente y un futuro esplen­ doroso para las generaciones futuras”. él además ayudó a concebir la suya.

19 de octubre de 1998. como el “intelectual” Antonio Skármeta. fue de los primeros en felicitar al Kremlin por la invasión a Che­ coslovaquia: estas cosas no le interesaban. artículo de Maurizio Chie­rici. L'Unità. como escenógrafo y como director cinematográfico: cfr. pesimista y melancóli­ co. que le redujo la pena a 8 años de exilio; un exilio dora­do en el que se estableció definitivamente en el extranjero. el 12 de noviembre de 1999. que en 1998. a tal punto omnipresente. por lo tanto. que se refiere al caso Priebke. p.12 Este es el chileno Neruda y. e Il Gior­ nale. Sepúlveda. junto a los comunistas chilenos. Il Giornale. p. Inicialmente condenado a 25 años de prisión. A continuación de la demanda presentada por Erich Priebke. 11 Cfr. Cfr. 4 de noviembre de 1998. 12 Cfr. símbolo de sabiduría”. Pinochet tiene aún una gran popularidad”. 10 46 . participaba del bonachón pacifismo de su Presiden­ te. y después de la sentencia del 5 de julio de 2002. p.000 euros por daños. Tampoco interesaban a otros seguidores de Neruda. que. artículo de Alessandro Oppes. capaz de moverse hasta en el ambiente cinematográfico. después de ha­ ber comentado el arresto de Pinochet en Londres (“La alegría me enloquece”. Il Messaggero tuvo que pagar a Priebke un resarcimiento de 10. El 14 de agosto de 1996 el diario romano Il Messaggero cometió la imprudencia de publicar un artículo de Luis Sepúlveda. estos son sus amigos “intelectuales”.10 O como el omnipresente y locuaz “intelec­ tual” Luis Sepúlveda. 27. 2. 13. aunque admitió poco después que “en Santiago. Neruda. 9. y los poetas desafían a los dictadores. artículo de Gianni Minà. La Repubblica del 19 de octubre de 1998. 30 de mayo de 2000. tuvo la desfachatez de de­ cir que Pablo Neruda (el cantor trovador de Stalin) “era un poe­ ta. entre tanto. artículo de Roberta Pasero. que en 1998 acogió el arresto de Pinochet con un “suspirado” (y debidamente “intelectual”) “¡Por fin!. quien definía a Sábato como "gran escritor viejo. 18 de octubre de 1998. Corriere della Sera. respetado y bien pagado. Sepúlveda recibió una gracia de Pinochet.Doscientos millones de muertos le costó al mundo el co­ munismo. p. 33. fueron sus palabras). Corriere della Sera. Cfr.11 O como el de Ernesto Sábato. 33. p. 13 de octubre de 2000. era realmente la hora”. en Chile y en cualquier parte del mundo”. perteneciente a la guardia personal de Allende. p.

dirigiéndose al mundo en impa­ ciente espera. hacia vuestras ciudades orgullo­ sas”. Ninguno de ellos va co­ mo un pavo real […] Ellos dijeron “Camarada” al mundo. en los años ‘50. acerados. los indomables. vamos a abrir las puertas para que pase el aire de los Urales a través de la cortina de tinta!”. Repartieron la tierra. Después. escribe: “¡Tú y yo. como las que hablaban de hombres “con la voz En cierto sentido. Neruda tuvo razón cuando dijo: “Abolieron al mendican­ te”. Después de servir a Stalin. 10).13 Y para terminar. Ninguno de ellos tiene regimientos de siervos. en los años ‘60 o ‘70. Il Giornale del 11 de enero de 2003. En los países comunistas. son­ rientes […] guerreros del Volga que vencieron la muerte […] Vendrán los que lucharon desde Pedro hasta los nuevos héroes que asombraron la tierra”. ciertas cabezas de zapallo. 14 Nota de humor: este admirador de la bomba atómica fue nombrado. 13 47 . derivación de la oficina soviética de información Cominform. amenaza de un modo muy poco disimula­ do: “Desde el laboratorio cubierto de enredaderas saldrá tam­ bién el átomo desencadenado. a los mendicantes y desocupados cró­ nicos. leyeron y escucharon hasta sus poesías más cretinas. Lavaron las aldeas. se los asignaba a campos de reeducación y trabajos forzados. Ellos hicieron rey al carpintero. quizás presagio de cuán devotamente lo habrían escuchado.14 “Los grandes zapallos escuchan”. Bo­ rraron al mendigo. Firmes como nevados encinares. propuesto perso­ nalmente por Stalin (cfr. los veo. Por esa aguja no entrará el camello. en su poema Residencia en la tierra. Hicieron luz en la espaciosa noche […] radiantes y determinados. de hecho. Neruda. presidente honorario del llamado Movimiento Mundial para la Paz. Ninguno se hizo rico en la guerra vendiendo sangre. p. había escrito Neruda en 1925. Ninguno de ellos tiene pala­ cios. con los otros. al concluir. los altos generales. Aniquilaron a los crueles. definidos como “parásitos”. compuestos y sin desternillarse de la risa.Todavía más. Y hasta qué punto lo escucharon algunos “intelectuales”: todos ellos. Elevaron al siervo. la genuflexión ne­ rudiana se dirigía a los acólitos: “Molotov y Voroshilov están allí.

como veremos en los capítulos XI y XII de este libro. con el bigote al estilo hitleriano. Y quién sa­be si. el Corriere della Sera del 18 de octubre de 1998. fue desde siempre el blanco de frecuentes ironías. contrapuesto al «malvado Augusto Pinochet». asegurándose la palma de oro de la political correctness. Y con la crueldad que caracteriza a todos los tiranos”. p. sin temor de parecer banal [. coloquial. Baltasar Garzón. autor del volumen N° 18 (febrero de 2003) de la Biblioteca Histórica de Il Giornale (p. 15): “En primer lugar es nece­ sario expresarse de manera calma.15 Pero hablaba... “La caída de Allende y la subida de Pinochet”.. Hablaba hasta el punto de añadir. 9. describió a Pinochet: “El déspota entra en los libros con esa cara dura. a partir de los elegantes ambientes de los “intelectua­ les” y de la “cultura comprometida”. es el nombre del magistrado español que intentó procesar en Madrid al ex Presidente chileno Augusto Pinochet...16 Basados en habladurías de este tipo. similar al de la Guerra Civil Española.] y conviene recurrir a un tipo de esquema o proyecto con algunos ejemplos [. siempre hermé­ticamente. distintas tienen que ser las medidas”: Flores d’Arcais no demostraba nada y ni siquiera se preocupaba de ex­plicar el significado de sus propias e increíbles afirmaciones”. según el cual “entre las represiones castristas y los críme­nes en masa de Pinochet hay un abismo: porque los pesos son muy distintos. un poco caricaturesca [. el mito del «buen Salvador Allende». 17 De este modo. el italiano Paolo Flores d’Arcais (otro “intelec­tual”).] a costa de parecer escolástico”. “Creyeron en la imagi­ nación colectiva hasta transformarse en un trágico mito.]. temática inagotable de algunos El incomprensible lenguaje de los llamados intelectuales de izquierda. 15 48 . que “la iniciativa de Baltasar Garzón es de las que dan esperanza sobre el significado de palabras como democracia y justicia”. se difundió en el mundo. los Ray Ban negros de caudillo latino.17 Un mito nacido de una oleada propagandística que marti­ lló sin control y que se prolongó por décadas.. el mentón enfadado a la manera de Mussolini. 8. 16 Cfr.ronca como piedras del fondo” o de “potrillos azules que huelen a pan”. escribirá poco después el ex embajador e historiador Sergio Romano. p. Una lección de estilo literario proviene del escritor Eugenio Saracini. entre ellos. Corriere della Sera del 29 de octubre de 1998.

alguno se pusiera a gritar “¡Pinochet. Hacia el final de febrero de 1987. Pinochet!” Eso. Y es este un tema que merece ser tratado.18 No hay por qué maravillarse. 296­298 y 304­ 305 (Ed. principal opositor a Pinochet. ciertos sectores “progresistas” de la Iglesia chilena. social y moral del marxismo. procla­ mas y manifiestos”. películas. sin lugar a dudas. Cómo terminan las democracias. De este modo. en la es­ peranza de sus creadores. p. La policía no tuvo mayor dificultad para descubrir en dicho de­ partamento una bomba en preparación. restableciera los equilibrios. cuando Santiago se pre­ paraba para las celebraciones del decimocuarto aniversario de la ascensión al poder de la Junta Militar y del ocaso comunista. como sostiene el escritor francés Jean­François Revel. Peor aún. 18 19 49 . “exorciza los demonios”. p. fueron vistos salir del edificio y desaparecer. un documento de identidad que le permitió reco­ nocer a la muchacha: era ni más ni menos que una sobrina del obispo Carlos Camus Larenas. un arsenal de armas y bastante material de propaganda comunista. La policía encon­ tró. según Revel. era necesario crear un mecanismo de compensación psicológica que. Frente a los alevosos y con­ tinuados fracasos de la política económica.. Cfr. ob­ jeto de una célebre entrevista en El Mercurio en la cual juzgaba como “no inmoral” cualquier atentado contra la vida de Pino­ Cfr.de los miles de libros. pero bien armados. se registró una explosión en un edificio popular. 8. en una especie de obsesión binaria. Planeta. memorias biográficas. Poco después un joven y una muchacha levemente herida. además. Corriere della Sera del 29 de octubre de 1998.19 Del mito maniqueo del «buen Allende» y del «malvado Pinochet» no se escaparon. Barcelona. 1983). los disgustos del marxismo podían ser aliviados: bastaba que después de cada comentario sobre lo que sucedía en los países comunistas. Jean­François Revel. y particularmente frente a sus crímenes.

pa­ra un comentario. 721. muy cercanos a la ar­ quidiócesis de Santiago. San­tiago. desde un punto de vista mo­ral”.21 Fueron también identificados otros terroristas que escaparon a las redadas de 1983 y 1984 que es­ taban vinculados al asesinato del intendente de Santiago. 2002) p. gene­ ral Carol Urzúa. Campaña que según Camus se había intensificado después de que El Vaticano había anunciado la visita del Papa a Chile. Entre los terroristas que encontraron protección en la arquidiócesis fueron identificados incluso aquellos que habían tomado parte en el en­ frentamiento de Malloco. el motivo por el cual el Gobierno y el mismo Pinochet querían atacar a la Iglesia justo en el momento de la visita papal. sino “contra toda la Iglesia Católica”. 716. 22 Cfr. Gonzalo Vial Correa. El obispo no explicó. En cambio. 21 Cfr. el obispo declaró que las acusaciones contra su sobrina preferida eran parte de una “campaña de persecución” que desde hacía tiempo se lleva­ ba a cabo no sólo contra su persona. Il Borghese del 27 de septiembre de 1987. El diario Corriere della Sera declaró que Camus Larenas “estaba en la mira del Gobierno desde siempre. Pinochet. la biografía (Ed. 2002) p. la biografía (Ed. salvoconductos y ropa para camuflarse. Cfr. era bien claro para todos que en ciertos secto­ res “progresistas” del episcopado chileno.. crítico y disidente respecto del régimen militar. San­tiago. entre tanto.22 Las palabras del obispo encontraron en Italia la aprobación de la prensa conformista. Gonzalo Vial Correa. 20 50 . El Mercurio Aguilar.20 En una situación de evidente embarazo. Pinochet. catalogado por su conducta subversiva”. El Mercurio Aguilar. desde hacía tiempo se abastecía al terro­ rismo comunista y filocubano con ayuda no sólo humanitaria (alimentos y asistencia médica) sino también con ayuda en di­ nero efectivo. La Repubblica definió a Camus Larenas como “hombre comprome­tido en la denuncia de la dictadura y en la defensa de los derechos humanos.chet y definía como “héroes” a los eventuales responsables del atentado.

“que en esos movi­ 23 51 . a través de millones de copias. “¿Quién puede negar”. se habían manifestado en Chile las primeras señales de abandono de la doctrina tradicional de la Iglesia por parte de un buen número de religiosos: a través de un trasbordo ideológico basado en la exaltación exacerbada de la justicia so­ cial. escri­ bió Farner. en la práctica. 1999).Hechos estos ampliamente confirmados por otros aconteci­ mientos; hablemos sobre el tema. El quinto capítulo de esa encíclica avizoró la posibilidad de una apertura al marxismo. Miguel de Nantes. pe­ ro no un hombre nuevo. solamente a través de la colaboración entre cristianos y marxistas puede nacer la sociedad comunista: “El marxismo solo”. con el peligro de volver a la sociedad precedente”. Ya en los años ‘60 (exactamente desde octubre de 1962. una oleada de polémicas en medio de las cuales el Cardenal Tardini llegó al punto de definir a Juan XXIII “temporalmente loco”. entre otras cosas. de la encícli­ ca Pacem in Terris de Juan XXIII. quería poner a la Iglesia al servicio de la revolución materialista y que. al límite de suscitar en El Vaticano. partiendo algunos años antes del ascenso de Salvador Allende al poder. desviación teológico­ social nacida en Nicaragua. partía de conceptos heréticos como: “Cristo fue un precursor de Marx. acentuada en Perú (por el sacerdote y teólogo Gustavo Gutiérrez). Santiago. Según Farner.24 Cfr. dijo. Impresos Universitaria. en Haití y en Brasil (por el teólogo fray Leonardo Boff) y también en El Salvador. como consecuencia de la confusión generada después del Con­ cilio Vaticano II). p. Lo que otorgó a los teólogos de la liberación la dignidad de pensadores cristianos fue la difusión en América Latina. 89 (Ed. Ojo: no tropieces en la misma piedra. porque el comu­ nismo es la única esperanza del hombre y sin el comunismo no puede existir el auténtico cristianismo”. 24 Para entender bien la naturaleza de la Teología de la Liberación es aconseja­ ble leer los escritos del pensador marxista Konrad Farner: “Esa teología”. Juan XXIII. sostiene Farner. dichos religiosos habían aceptado una especie de evangelio marxista que. “correría el riesgo de construir una sociedad nueva. por su imprudencia. “debe entenderse como teología del comunismo. como refiere el autor chileno Miguel de Nantes. por lo tanto el primer revoluciona­ rio”.23 Una ayuda consistente fue la concedida a la izquierda mar­ xista y atea por aquella parte del episcopado chileno más cerca­ no a la llamada Teología de la Liberación.

de James Anderson (Ed. en febrero de 1985. p. la encíclica ofreció un servicio tan valioso a la causa comunista. culturales y políticos”. 1 de mayo de 1985. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 52 . el libro El Marxismo invade la Iglesia. 8 de febrero de 1985. Il Giornale del 5 de febrero de 1985. México. España. 19. por otro lado. y el libro Sendero Luminoso New Revolutionary Model.. en la lucha contra la Teología de la Libe­ración.Con estas palabras se expresaba en un libro sobre el tema el sacerdote chileno Miguel Poradowski. ¿era ésta una teología? Cómo llamar teólogo al chile­no Pablo Richard (docente de la Universidad Católica de Chile y amigo de Allende) que en su libro Los Cristianos y la Revolución define las bases de la teo­logía de la liberación. como “la práctica de la liberación y la lucha revolucionaria”. 1976. Cfr. Pero. 11 de mayo de 1985 y 28 de mayo de 1986. el libro Teología de la Liberación (publicado en Toledo. que Palmiro Togliatti no ocultó su propio entusiasmo: “El mundo será manejado por nosotros y por los católicos”. deliró el líder comu­ nista italiano. aprobado y compartido por Konrad Farner. “no agitadores sociales o políticos.. la visita de Juan Pablo II a Puebla. con una generosa mano que no hubiese si­do fácil retirar. De igual manera fueron eficaces la severa visita de Juan Pablo II a Perú. dijo el Santo Padre. de Miguel Poradowski (Ediciones Universitarias de Valparaíso. hoy no lo sea más o pueda llegar a serlo en un futuro”. p. considera­ do ayer inoportuno o no fecundo. en junio de 1973 y comentado en El Mercurio del 2 de diciembre de 1975) y el libro La Iglesia del Silencio en Chile. que en su libro Theologie des Komunismus aseguró que la fla­ queza de Juan XXIII daría lugar a una verdadera colaboración entre cristianos y marxistas y que nada habría obstaculizado el triunfo del comunismo en todo el planeta. 1987). asimismo. El optimismo de Togliatti. Con tales afirmaciones. 1974). respecto del brasileño Leonardo Boff. Santiago. De este hecho nació y se desarrolló en América Latina la Teolo­gía de la Liberación. Cfr. La ingenuidad política impidió a Juan XXIII (evidentemente olvi­ dando las enseñanzas de Pío XII y su encíclica Humani Generis. existan elementos positivos que merezcan aprobación? Por lo tanto se puede verificar que un acercamiento o encuentro de orden práctico. de 1950) perci­ bir el doble discurso de los comunistas y su habilidad para manipular y des­ truir a los aliados transitorios. en mayo del mismo año. Familia y Propiedad. el 29 de enero de 1979: “Us­tedes son guías espirituales”. Londres. por él predicada. “y seguramente encontraremos la manera de arribar a una cola­ boración recíproca”. 535 y sig. revolucionario y subversivo no ar­monizan con las enseñanzas de la Iglesia”. Il Borghese del 3 de marzo de 1985. sociales. Fue decisiva. Institute for the Study of Terrorism. porque la Pacem in Terris fa­voreció a los comunistas como “movimiento histórico con objetivos económi­cos. Ciertas ideas de un Jesús político. profesor en la Universi­ mientos.. y las medidas por él tomadas. El daño fue enorme.

Augusto Pinochet. Los estudiosos Eugenio Yá­ ñez y Gonzalo Rojas Sánchez refieren que. pp. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. 1985). después del golpe de Estado en 1973. 27 Cfr. 27 Cfr. p. 1989).26 Pero no hay que generalizar. 26 Cfr. y la ceremonia pública en Linares con el obispo local y varios sacerdotes. “die­ ron gracias a Dios por el golpe de Estado. Out of the ashes. Las consecuencias no tardaron en manifestarse y al terminar los años ‘60 muchos sacerdotes se alejaron de su camino. Y fueron justamente los obispos los que abrieron dicha brecha”.25 Es interesante un comentario del estudioso Pacheco Paste­ ne: “En los años ‘60 apareció el diálogo entre cristianos y mar­ xistas. Luis Pacheco Pastene. no toda la Iglesia católica chilena se alineó con­ tra la Junta Militar: “Algunos obispos y sacerdotes”. 1974). Washington. el empuje hacia el diálogo era una cosa que coincidía con los propósitos y planes del marxismo­leninismo. personas de buen corazón pero sin criterio. no tanto desde el punto de vista doctrinario como del em­ peño en realizar acciones conjuntas”. Santiago. 1998). Santiago. p. 148­155 (Ed. víctimas de la propaganda marxista y de la confusión que reina en toda la Iglesia después del Concilio Vaticano II”. Eugenio Yáñez.dad Católica de Valparaíso: “Hay sacerdotes que han aceptado el marxismo después de haber sufrido un lavado de cerebro: es gente que en vez de evangelizar al pueblo. Y Cfr. 77­78. Y así lo confirman los numerosos encuentros entre Pinochet y no pocos eclesiásticos católicos. unos ingenuos. El pensamiento sociopolítico de los obispos chilenos 1962­73. Miguel Poradowski. otro tanto. lo están marxistizan­ do. 56 (Ed. se lee. Whelan. Geniart. Camino recorrido. Y existen después los llamados tontos útiles. Santiago. 28 (Ed. II. Y sobre esto añaden Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez: “En aquel clima de en­ tusiasmo irreflexivo. Pinochet y la restauración del consenso nacional. evangélicos y ortodoxos. p. Salesiana. 724 (Ed. muchos vieron de buenas ganas la caída del régimen marxista y para otros lo que sucedió el 11 de septiembre de 1973 fue un mal menor”. 1991). El Marxismo invade la Iglesia (Ediciones Universita­rias de Valparaíso. Instituto Geográfico Militar de Chile.. p. incautos. James R. La Iglesia y el Gobierno 25 53 . Regnery Gateway.

entre los religiosos católicos. los ya citados Alvear. p. Zig­Zag. etc. Tomás González. Augusto Salinas. Con mayor cautela se alineaban otros religiosos como Emilio Tagle. El Mercurio Aguilar. 1998). en la localidad de Riobamba. 28 54 . José Manuel Santos. además del Car­ denal Raúl Silva Henríquez. pp. p. siendo posteriormente expulsados por las Militar. II. 2002). 29 La denominación exacta del Comité Pro Paz era: Comité Ecuménico de Cooperación para la Paz de Chile. 30 Cfr. Pinochet. Francisco Valdés. Andante. En una posición crítica respecto a la forma como en­ frentaba el problema de los derechos humanos el Gobierno Mili­ tar. se encontraban los obispos Bernardino Piñera. Santiago. 117 y 123 (Ed. Santiago. en 1976. 714. Instituto Geográfico Militar de Chile. Fueron expulsados contemporáneamente Frenz y el pastor luterano Vásquez. Todos ellos intercedieron a favor de los marxistas y recibieron una di­ plomática respuesta de Pinochet. Santiago. además. Augusto Pinochet. 1991). Chile escoge la libertad. p.30 Algunos años después. el religioso luterano Helmut Frenz (coordinador del Comité Pro Paz y que posteriormente fue ex­ pulsado del país)29 y el rabino Angel Kreiman (con el cual Pino­ chet tuvo después un cordial y esclarecedor encuentro). Zig­Zag. del obispo Carlos Camus Larenas (secretario de la Conferencia Episcopal) y de algunos otros de quienes se hablará a lo largo de estas páginas y que se hicieron notar por su reiterada posición a favor de la izquierda. Camino recorrido. Chile escoge la libertad. 1998) y los diarios La Segunda del 2 de noviembre de 1974 y La Prensa del 3 de noviembre de 1974. la biografía (Ed. 56 (Ed. acusados por el gobierno de inter­ venir en la política interna del país y de proyectar la subversión a nivel continental. Orozim­ bo Fuenzalida. Jorge Medina. Gonzalo Rojas Sánchez. Santiago. Santiago. Jorge Hourton y Fernan­ do Ariztía. Sergio Contreras. 56­60 (Ed. en la cual les agradecía “el de­ seo manifiesto de una pacificación nacional que está en los obje­ tivos de todos”.En cambio. Gon­ zalo Vial Correa. González Cruchaga y Ariztía fueron arrestados en Ecuador. Carlos González Crucha­ ga. Cfr. pp.28 A estos obispos ca­ tólicos se sumaron. hay que señalar a los obispos Enrique Alvear. Alejandro Jiménez y Sergio Valech. 1989) y Gonzalo Rojas Sánchez. 118 y 123 (Ed.

Han hecho realizaciones positivas en el orden moral público”. Pinochet y la restauración del consenso nacional. En efecto. el 25 de febrero de 1962. 150­151 (Ed. 1998). el poeta tuvo el coraje de sostener que el país en el cual la familia gozaba del mayor respeto era la Unión Soviética. Silva Henríquez hizo una declaración pública que le tendía una mano al marxismo ateo y que parecía haber sido concordada con Pablo Neruda. Y el 30 de septiembre de 1962. hablando en el teatro Caupolicán. La misma suerte tuvo el más estrecho colaborador de González Cruchaga. también Raúl Silva Henrí­quez recibió su ansiado reconocimiento bajo la forma de un misterioso “Pre­mio por la Paz”. el 12 de octubre de 1962. La Nación del 25 de noviembre de 1962 y el artículo El impacto de la pastoral en la revista chilena Mensaje del mes de noviembre de 1962. otorgado en España mediante una decisión proveniente de un “comité” desconocido. beneficiarios privilegiados de los premios Nobel y de otros premios por la “Paz” y por la “Literatura”.autoridades de Ecuador. no tuvo reparos en afirmar que: “es torpe negar todo lo comunista por el hecho de ser comunista. por sus contactos con el terrorismo local. pero la medida fue revocada gracias a un perdón concedido por el despiadado Pi­ nochet. Geniart. apenas do­ ce días después. en 1971. Monseñor Silva Henríquez había sido nombrado arzobispo de Santiago el 29 de junio de 1961. 55 . entre­ vistado por el diario La Nación. Santiago. favorecido por la protección del obispo “progresista” Helder Cámara. En 1974 la Junta Militar expulsó a Comblin de Chile. considerado uno de los más activos propagan­ distas de la Teología de la Liberación: fue expulsado de Brasil. “Por lo tanto”. Cfr. sostuvo Neruda.31 Cfr. 31 Como les sucede a menudo a los marxistas. p. Un preanuncio de los daños que el nuevo prelado traería al país se tuvo cuando éste. También Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. confirmando su orientación favorable a la izquierda. “cualquier crítica contra Silva Henríquez no puede ser sino mentirosa e instigada por los capi­ talistas imperialistas”. equivocado sacerdote belga. José Comblin.

que editaban la revista Mensaje. como consecuencia. dirigida por el padre Hernán Larraín. un orden absolutamente nuevo porque la re­ volución está en marcha”. También un comentario aparecido en El Mercurio en marzo de 1970 y referido en el libro La Iglesia del Silencio en Chile (editado por la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 33 Cfr. “que po­ día”. destruyó (como se verá en el próximo capítulo) la pro­ ducción agrícola. cfr. 1976). En realidad. Era necesario. “sustituir la opresión con un nuevo sistema de vida”. “romper decididamente con el lla­ mado orden tradicional” y. cfr. En el editorial de ese número se afir­ maba: “No vemos cómo pueda conciliarse una actitud auténti­ camente cristiana con una actitud cerradamente antirrevolucio­ naria… No olvidemos que sólo unidos a Cristo podemos cris­ tianizar la revolución en marcha”.33 Artículos del mismo tipo aparecieron en Mensaje de 1963 y 1964. según el mismo Silva Henríquez. Mensaje de diciembre de 1962. “la necesidad de un cambio rápi­ do. 32 56 . p.32 Mientras tanto los jesuitas. por lo tanto. cuya ejecución continuó Allende. profundo y total”. siempre según el artículo del padre Larraín. Santiago. Familia y Propiedad. en el artículo “Revolución en la visión cristiana”. pp. entonces. una pastoral del episcopado chileno se dirigió a “todas las personas de buena vo­ luntad” (comunistas incluidos) para que “sea abierta la vía del progreso” y para que se acelerara la Reforma Agraria iniciada en 1967 por el democratacristiano Eduardo Frei Montalva. 33­34. firmados por el jesuita Gerardo Claps (conocido por haber Cfr. 589­592. afirmaban que el pueblo chileno había “tomado conciencia de su inmensa fuerza propia” y que en el país se imponía. “construir par­ tiendo desde cero. La Voz del 16 de diciembre de 1962. N° 115. Con respecto a una protesta de la Iglesia conservadora chilena. llevando casi al hambre especialmente a los sectores menos pudientes y a los mismos campesinos. la Reforma Agraria.Siempre hacia el final de los años ‘60. Acerca de un exal­ tado comentario de Silva Henríquez respecto del artículo publicado en Mensa­ je. Cfr. Ercilla del 5 de julio de 1961 y Le Monde del 23 de octubre de 1961. El Diario Ilustrado del 27 de diciembre de 1962.

y El Mercurio del 18 de abril de 1964. aprecio por algunas películas inmorales y obscenas). monseñor Alfredo Silva Santiago. N° 123. difundidas a través de la revista chilena Qué Pasa y de Radio Moscú (Cfr. en su revista Mensaje y particularmente en una entrevista a la revista Ercilla. El régimen de Pinochet (Ed. defendió sin términos medios al sacerdote apóstata Ca­ milo Torres. que fue nombrado rector el conocido democratacristiano Cfr. asimismo.35 Escandaloso fue también el nombramiento como docente en la Vicaría de la Pastoral Obrera. la biografía (Ed. 35 Cfr. importante diri­ gente del Partido Comunista chileno. organismo perteneciente a la Arquidiócesis de Santiago. de José Sanfuentes.34 Pero el colmo fue cuando el padre Hernán Larraín. adiestramiento y abastecimiento de armas y explosivos. éstas. 34 57 . Mensaje. N° 166.36 En 1967 y 1968 el Cardenal Silva Henríquez dio que ha­ blar sobre él. Referente a las dudosas actividades de la Vicaría. Gonzalo Vial Correa.. Santiago. cfr. como crítico cinematográfico. 713 y sig. quien explícitamente invitaba a los fieles a apoyar una eventual revolución marxista. posteriormente muerto en un choque entre extremis­ tas) como responsable de los archivos de la Vicaría. obligando después al rector. Carlos Huneeus. por otra parte. p. Pinochet. 167 y 168 de 1968.. Sud­americana. 36 Noticias. quien en Colombia había combatido como guerri­ llero marxista­leninista.expresado. La Uni­ versidad pasó a estar de tal manera controlada por el grupo de jesuitas relacionados con el círculo izquierdista del Centro Belar­ mino. cuando alentó a los estudiantes marxistas de una autodenominada “brigada estudiantil” a tomarse la Pontificia Universidad Católica de Santiago. 2001). El Mercurio Aguilar. Il Borghese del 27 de septiembre de 1987). a renunciar porque había osa­ do oponerse a aquella ocupación del centro de estudios. 2001). y El Mostrador del 16 de marzo de 2001). Eran de tal manera agresivos sus escritos que en 1964 despertó la reacción de El Mercurio. Mensaje de octubre de 1963. Ercilla del 9 de marzo de 1966. Santiago. Cfr. Otro ejemplo fue la designación de un comunista (experto en reclutamiento.

Geniart. que obtuvo la cátedra de economía agraria con el encargo de preparar políticamente a los jóvenes sacerdotes que debían ope­rar en las zonas rurales. Santiago. Ricardo Krebs. escrupulosamente elegidos entre aquellos políticamente com­ prometidos con la izquierda. 1998). Ultimas Noticias del 24 de septiembre de 1968 y el libro La Iglesia del Silencio en Chile. después de haber Cfr. Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. designado deca­no de la facultad de teología. 1994). por la “lucha popular en Uru­ guay”. Gonzalo Rojas Sánchez.Universidad Católica. 9­27 (Ed. constituye una prueba de los desbandes filomarxistas de ciertos sectores del cle­ ro. 85­87. El Mercurio del 24 de agosto de 1967. Familia y 37 Propiedad. como el director de la revista Mensaje. El Diario Ilustrado del 24 de agosto de 1967. Una docena de sacerdotes y más de doscientos laicos ocupa­ ron la catedral y. p. p. 866 y sig.de izquierda Fernando Castillo Velasco y elevado al rango de Gran Canciller el mismo Raúl Silva Henríquez. el principal lugar de culto en Chile. (Ed. Pinochet y la restauración del consenso nacional. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. padre Hernán Larraín. y el padre Gonzalo Arro­yo. Historia de los cristianos por el socialismo en Chile. 58 . El Cardenal Silva Henríquez. Chile escoge la libertad. asimismo. que fue nombrado director de la escuela de psicología. 152 (Ed. p. III. Cfr. p. (Ed. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. Santiago. después de haber adornado el púlpito con un­ merosos afiches del Che Guevara. Vaitea. El Mercurio del 2 de septiembre de 1968. “por el Che Guevara. Memorias. la cual rápidamente evolucionó hacia una activa célula “progresista”. 1975). San­tiago. Santiago 1976. Copygraph. 1998). de modo parti­ cular. Otros religiosos. p. Zig­Zag. 12 y sig. Raúl Silva Hen­ríquez. obtuvieron cargos útiles para el adoctrinamiento de los alumnos. 10 y 24 (Ed. sobre aquellos episodios. iniciaron un comicio­debate durante el cual protestaron por la prohibición de la Iglesia de usar la píldora anticonceptiva. p. el padre Juan Ochagavía.37 Lo que sucedió el 11 de agosto de 1968 en la Catedral de Santiago. Santiago. que todos consideramos un verda­ dero santo”. criticaron la visita del Papa a Co­ lombia “porque es una nación capitalista” y rezaron por el bien de los “trabajadores explotados”.. por los “detenidos políticos en Brasil” y. Santiago 1991) y Teresa Dono­so Loero.

el documento redactado por Ossa agregó. Y agregó que: “en Cuba. el Partido Comunista es el Cfr. A este enunciado. el pueblo por fin ha tomado conciencia de su propia miseria”. en los párrafos A13 y A14. Y ahora la voluntad de cambio se manifiesta como voluntad de revolución. Santia­go. 153 (Ed. en septiembre de 1970. viciada hoy por el capi­ talismo”. Pinochet y la restauración del consenso nacional. 1975) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. especialmente de izquierda. se apuró a conceder su “perdón” y a reconocer “la bondad de aquellas intenciones y los aspectos positivos ge­ nerados por ciertas tensiones”. sostuvo pocos meses después que: “A la Reforma Agraria tiene que seguir la industrial. secretaria general “vitalicia” de las Juventudes Comunistas de Chile: “¡Adelante la izquierda. V (Ediciones Interna­cionales Universitarias. Philippe Delhaye. Historia de los cristianos por el socialismo en Chile. Su triunfo y la implantación del auténtico socialismo serán defi­ nitivos en América Latina… Sean fieles al marxismo. quien fue obligado a regresar a su país.blandamente amenazado con sanciones esa profanación por par­ te de sacerdotes. Barcelona. Santiago. Su triunfo adelantará la historia”. 1998). una belicosa exhortación: “La miseria vivi­ da se trasformó en una miseria consciente. mierda! Ojalá lleguen al poder y acaben para siempre con la explotación. 39­48 (Ed. 1990). p. dentro o fuera de la legalidad”.38 La única medida disciplinaria afectó al sacerdote español Paulino García. 39 Cfr. La ciencia del bien y del mal. 59 . el expulsado se expresó en estos términos en carta a Gladys Marín. cap. Vaitea.39 Siempre en 1968. Un curioso tipo el padre Ossa: entrevistado por el diario El Mercurio. el hambre y la incultura. 38 Geniart. el Cardenal Silva Henríquez convocó a un sínodo en Santiago y le encargó al jesuita Manuel Ossa (que obedeció escrupulosamente) la redacción de un documento de contenido “social”. p. con conciencia de las injusticias. en el cual se subrayase que “gracias a la ayu­ da de algunos partidos políticos. Pocos meses después de su llegada a España. Teresa Donoso Loero.

40 En 1968 y 1969. presbítero Eduardo Kin­ nen (también nombrado por el Cardenal Silva Henríquez). recibían el aplauso incondicional del Cardenal Raúl Silva Henríquez. 155. En aquella ocasión. dirigidas a los futuros jóvenes sacer­ dotes. la Pontificia Universidad Católica. el “arzobispo rojo” declaró tex­ tualmente: “Respeto la memoria de Camilo Torres y del Che Guevara en forma muy profunda y en general de todos los que en conciencia se sienten obligados a optar por la violencia. p. 40 60 . 42 Cfr La Iglesia del Silencio. 90. ese mismo año académico de 1969. de­ lante de todos los estudiantes.único existente por ser el único partido que puede promover el bien común”. Santiago. 1976. Sólo no respeto a los guerrilleros de salón”. Interesante. El Mercurio del 21 de septiembre de 1968. a propósito de Helder Cámara. ejerció tal poder sobre el Cardenal Silva Henríquez que acabó por confiarle la inauguración del año académico 1969 al ya citado obispo bra­ sileño Helder Cámara (llamado también el “arzobispo rojo”. la revista Aurora N° 15 del año 1968 y La Nación del 22 de septiembre de 1968; asimismo.42 Enseñanzas similares. que en una entrevista a El Mercurio afirmó abiertamente: “Hay mu­ chas coincidencias entre la tradición occidental y el pensamien­ to de Marx”. en el que se refirie­ron a las palabras del arzobispo. Familia y Propiedad. quien. p. p. confirió el título de doctor honoris causa a Pablo Neruda. 154. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición.41 A Helder Cámara enseguida le hizo eco el docente de éti­ ca y filosofía de la misma universidad. un irónico artículo del diario The Wall Street Journal del 3­4 de septiembre de 1999. por en­ tonces ya transformada en un centro político y teológico condi­ cionado por las influencias que llegaban desde Moscú. de quien se habló Cfr el diario español ABC del 22 de septiembre de 1967. Luego agregó: “Coincidimos con Marx en su con­ denación del régimen capitalista tradicional”. Il Boghese del 18 de septiembre de 1988. según el cual el comunismo hubiera sido per­fecto si no hubiese sufrido las consecuencias de algunos errores de aplicación práctica. por sus ideas abiertamente procomunistas). 41 Cfr El Siglo del 16 de abril de 1969 y Il Borghese del 18 de septiembre de 1988.

entre otras cosas. artículo de Ugo Bertone. 45 Cfr. Comentando con complacen­ cia las capacidades literarias de Neruda. Clarín del 24 de diciembre de 1969 y El Mercurio del 24 de enero de 1970. con la presencia de otros dirigentes comunistas. p. 60 y sig. no leja­ na de Santiago. secretario general del Instituto de Estudios Marxistas. aunque no lo crea el paciente lector. Un hecho extraño. comentada por el dirigente comunista Carlos Maldo­nado. Storia Illustrata de junio de 1999..ampliamente al iniciar el capítulo. las iniciativas filomarxistas del episcopado chileno se multiplicaron. el arzobispo se lanzó en un entusiasta apoyo a la “utilidad” de la enseñanza de la doctri­ na marxista y además. p. durante la cual fue proyectada la película Lenín en Octubre. entrevistado por algunos periodis­ tas. Ultimas Noticias del 21 de agosto de 1969. 9. asisten casi todos los días a la Santa Misa.46 Cfr. no se tomó el trabajo de responder. que además de marxista era ateo y masón. El Siglo del 18 y 24 de abril de 1970. como Héctor Bena­vides. 44 Cfr. una manifestación en la iglesia parroquial de Santa Catalina. Según el Corriere della Sera del 18 de octubre de 1998. 61 . éste. del ateísmo: “Ninguna de esas ciencias o doctrinas deja de tener una parte de la verdad”.45 En abril de 1970 causó escándalo. Silva Henríquez afirmó que los católicos podían tranquila­ mente votar por un candidato como Allende. considerando la fe católica de Pinochet que. Ultima Hora del 24 de diciembre de 1969. quienes felicitaron al párroco por la brillante iniciativa.43 Al acercarse las elecciones de 1970 (las que llevaron a Allende al poder). el Boletín Informativo Arqui­ diocesano N° 38 del mes de junio de 1969 y El Diario Ilustrado del 22 de junio 43 de 1969. también Augusto Pi­nochet Ugarte era masón. junto a su mujer. pocos días antes.44 Interpelado por la organización ca­ tólica TFP para esclarecer su declaración. la celebración de una misa por las víctimas del comunismo. dijo textualmente el representante eclesiás­ tico. En diciembre de 1969. Los mismos felicitaron también a Silva Henríquez por haber prohibido. 46 Cfr.

866 y sig. Enseguida. Zig­Zag. El Siglo de 7 de agosto de 1970. El Mercurio del 29 de septiembre de 1970 e Il Borghese del 18 de septiem­bre de 1988. Cfr. al New York Times: “Creo que la Iglesia no será un factor de oposición al Gobierno de la Unidad Popular. Y agregaban: “Los cristianos queremos participar con los valores del Evangelio en la formación del “hombre nuevo”. Acción Católica Rural. p. la Conferencia Episcopal hizo aún más.47 Un mes después. Universidad Católica. 47 62 . (Ed. afirmaban: “Hemos cooperado y queremos cooperar con los cambios”. Chile escoge la libertad. 1991) y Ricardo Krebs. “persigue algunas fi­ nalidades que son auténticamente cristianas”. Juventud Universitaria Católica) obtuvo del padre Manuel Segu­ ra. 1994). N° 328 de 1970. Santiago.En agosto de 1970 el Canal 13. Gonzalo Rojas Sánchez. Cfr. Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. p. p. escribió el padre Segura. 48 Cfr. de propiedad de la Universi­dad Católica. y su secretario general.48 Y siempre en septiembre de 1970. entre otros temas. en la que expresaban que los obispos chilenos estaban conscientes del hecho de que el país “está en el umbral de una nueva época histórica”. una carta que invitaba a todos los jesuitas a apoyar a la izquierda: “El programa de la Unidad Popular”. mon­ señor José Manuel Santos. con las elecciones a la puerta. en septiembre de 1970. 49 Cfr. en uno de sus frecuentes viajes a la is­la. una iniciativa conjunta de algunas organizaciones de izquierda católica (Mo­ vimiento Obrero de la Acción Católica. Carlos Oviedo Cavada. Santiago. una entrevista a Fidel Castro) que fue llevada desde La Habana a Santiago por el sa­cerdote Juan Ochagavía. La revista SIC. a tal punto que en 1970 afirmó.49 El mismo Allende estaba perfectamente consciente del fuerte apoyo episcopal y preelectoral. transmitió una película propagandística (grabada en Cuba y que incluía. 156. provincial de la Compañía de Jesús. Canal 13 era propiedad de la Universi­ dad Católica. sin titubear. 121 (Ed. expidiendo a fa­ vor de Allende una declaración firmada por su presidente.

del periódico Juventud Rebelde. a una manifes­ Cfr. La Iglesia del Silencio en Chile. y Ga­briel Molina. p. septiembre­diciembre de 1970. 1975). que declaró públicamente su “plena disponibilidad para ayudar a la realiza­ ción de los grandes programas formulados por el nuevo Gobier­ no para el bien público”. 50 63 . 1976. Se trató eviden­ temente de una oleada espontánea de pánico.Al contrario será un elemento a nuestro favor. 53 Cfr. Chile’s Marxist Experiment (Ed. David & Charles. p. durante un encuentro con dos perio­ distas cubanos (Luis Báez. El Siglo del 28 de octubre de 1970.51 Y a la victoria electoral de los socialistas y comunistas si­ guió el Te Déum “ecuménico” de acción de gracias en la Cate­ dral de Santiago el mismo día que asumió Allende como Presi­ dente de Chile. En un día se registró una fuga de 180 millones de escudos. La Revista Católica. 51 Cfr. 52 Cfr. las primeras felicitaciones llegaron del arzobispo de Santiago. el arzobispo confirmó el pleno apoyo de la Iglesia al programa de la Unidad Popular y aseguró que entre el episcopado y Allende no había “ninguna discrepan­cia”. Silva Henríquez asis­ tió. en La Iglesia del Silencio en Chile. Pero no to­dos disfrutaron de aquella victoria de la izquierda. Robert Moss. en la tribuna de honor al lado de Allende. pero Allende y sus aliados no dudaron en atribuir la causa a una “conspiración internacional”. 145 y sig. 138­139. pp. de Radio La Habana). e ICI del 15 de noviembre de 1970. 29­30. a fin de salva­ guardarlo en el extranjero. Cfr.53 Pocos meses más tarde. Santiago.50 Fue una profecía exacta: cuando Allende ganó las eleccio­ nes de septiembre de 1970. Familia y Propiedad.52 Pocos días después. Newton­Abbott. el 1 de mayo. En la mañana del primer día feriado disponible (lunes 7 de septiembre de 1970) los bancos fueron inva­ didos por una multitud de ahorristas que retiraron su dinero. pp. que dos días después se convirtieron en 650 millones. porque estaremos intentando convertir en realidad el pensamiento cristiano”. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 58­ 85. Ercilla del 4 de noviembre de 1970. Familia y Propiedad. Raúl Silva Henríquez. Santiago. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 1976.

54 55 64 . Las huelgas. 56 Cfr. una declaración. quien interrumpió un discurso en el sínodo de Roma para leer.55 En septiembre de 1971. Poco después. en nombre de los obispos chilenos. Los mitos cubanos de la “perfecta sanidad pública” y de la “educación escolar para todos” fueron demolidos mediante un libro publicado en Francia por Ileana de la Guardia. Y justamente entonces el Cardenal Silva Henríquez intentó darle una mano al amigo en dificultad. 57 Cfr. Cfr. monseñor Fernando Ariztía y monse­ ñor Carlos González regresaron de una misión en Cuba. en presencia del Pa­pa. Cfr.tación de la Central Única de Trabajadores. Libero del 20 de marzo de 2001. Hablando desde Canal 13 (con el que a su gusto hacía uso político) afirmó que el Gobierno de Allende trabajaba “sincera y arduamente por el bienestar de la colectividad” y que la Iglesia estaba “feliz por los Cfr. El diario argentino La Opinión del 23 de octubre de 1971. La Nación y El Siglo del 2 de mayo de 1971. en la cual se afirmaba que Chile “marchaba hacia el so­cialismo por la vía democrática” y pedía a la Iglesia Católica. El Siglo y Clarín del 24 de noviembre de 1971. expresaron los dos religiosos en la entre­ vista a la revista comunista Mundo 71.57 Hacia el final de 1971 las cosas se ponían mal para Salva­ dor Allende. en nombre del Cardenal y los obispos chi­lenos.56 Y cuando en noviembre de 1971 Fidel Castro visitó Santia­ go. “En la Cuba de Fidel Castro”. protestas y manifestaciones se mul­ tiplicaban. en El Vaticano se produjo la célebre gaffe de monseñor Sergio Contreras. “Conozco sus pronunciamientos”. máximo organismo sindical dirigido y controlado por el Partido Comunista. obligados a mencionar el racionamiento de alimentos existente en Cuba. fusilado en 1989 por orden de Fidel Castro.54 En esos mismos días. le respondió el dictador cubano. los dos prela­ dos lo definieron como “repartición equitativa de los medios disponibles”. hija del general Antonio de la Guardia. “existe estrechez y hasta pobreza pero sin miseria”. Silva Henríquez quiso rendirle personalmente homenaje en el aeropuerto. “y he sentido simpatía personal por su posi­ ción”. que se revisaran los conceptos de libertad y propiedad”.

El Marxismo invade la Iglesia (Ediciones Universitarias de Valparaíso. 1991) y Ricardo Krebs. Ultima Hora del 27 de diciembre de 1971. Entonces el sector izquierdista del episcopado chileno también encontró con Allende puntos de entendimiento: “El proyecto contiene aspectos positivos que nosotros apoyamos sin titubear”. Santiago. 60 Miguel Poradowski. en junio de 1972. Gonzalo Rojas Sánchez. Santiago. Zig­Zag. en carta al jesuita Gonzalo Arroyo. Para ello había que “comprometerse con la revolución marxista hasta las últimas consecuencias”. Allende inició ense­ guida un descabellado proyecto de reforma educacional que in­ troducía una Escuela Nacional Unificada. la Conferencia Episcopal Latinoamericana. 81 y sig. 24 (Ed.58 En los primeros meses de 1972. 121 (Ed. propiedad de la Universidad Católica.60 En coincidencia con las estrategias de los teólogos de la li­ beración que recién apenas hemos citado. Santiago 1998). Historia de la Pontificia Universidad de Chile.59 Poco después. 866 y sig. afirmaron en una declaración oficial los obispos Cfr. Memorias. Ahí expresaron que había que ins­ trumentalizar la fe para descubrirla en la acción revolucionaria para implementar el socialismo. 1994). La Segunda del 5 de abril de 1972 y Qué Pasa del 4 de mayo de 1972. le expresó: “Cómo es posible que la Compañía de Jesús permita que se piense que ella tiene una orientación marxista. p.” A pesar de esto no dudó en tener con los extremistas un largo encuentro. Raúl Silva Henríquez. 58 65 . Ahí se encontrará a Dios. Cfr. reunida en Río de Janeiro. Canal 13. 59 Cfr. También se referían a la “instrumentalización de la cari­ dad”. el Cardenal. p. Universidad Católica. una escuela lai­ ca obligatoria. Copygraph. p. o sea. cuando se constituyó en Santiago el grupo marxista Cristianos por el Socialismo (que extendería sus estructuras también en el extranjero). Chile escoge la libertad. consideró oportuno sintetizar las líneas de programa y las estrategias preferidas por los teólogos de la liberación. 1974). III. p.grandes pasos realizados por el país hacia la participación y la igualdad”. definido por la revista Qué Pasa como “muy cordial”. (Ed.

20­21 y pp. pp. los héroes nacionales hubiesen sido sustituidos por los héroes del mar­ xismo internacional. Les dijo que rogaba “a Dios.62 Para el episcopado de izquierda. 62 Cfr. En la Es­ cuela Nacional Unificada. 61 66 . en particular. pre­ sidida por el monseñor Ismael Errázuriz (Silva Henríquez estaba en Roma). 1999). Como para reiterar las palabras del Cardenal. toda la prensa italiana de aquellos días y. Fue un proyecto. Miguel de Nantes. frente a 200 mil personas) por el en­tonces ministro comunista de Instrucción. el 30 de octubre de 1999. declararon los obispos al final del coloquio. cuando el 20 de octubre de 1972 una delegación de obispos. febrero de 1973. el objetivo con mayor prioridad era la continuidad del régimen marxista: lo que coincidía con los propósitos de los teólogos de la liberación.61 Pasaron los meses y Allende estaba cada vez más en difi­ cultades (al punto que dijo: “Si el pueblo quiere. el de la Escuela Na­cional Unificada de Allende. En los cursos de historia. presidido por Massimo D’Alema. integrante del go­bierno italiano de centroizquierda. Cfr. un mes des­ pués. Es mi mayor deseo y ambición en estos momentos”. Para subrayar aún más esos propósitos reformistas. Buena acogida encontró además el plan de Allende de incorporar a las escuelas y a la universidad un aguerrido grupo de profesores marxistas para ejercer presión. (en la Gran Avenida del General José Miguel Carrera) se erigió una estatua del Che Guevara. Confirma esto lo expresado por Silva Henríquez en enero de 1973 a los fieles de la provincia de Magallanes. por lo tanto. La Prensa reprodujo las expresiones del El proyecto de reforma escolar de Allende merece un comentario. Luigi Berlinguer. también él actualmente comunista. de algún modo análogo al de la reforma escolar que se aplicó en 1999 en Italia (sin éxito. “Esperamos que todos los chilenos de buena voluntad se unan para salir adelante”. del 31 de octubre de 1999. a quienes en aquellos días parecía interesarles sólo la supervivencia del régimen. renunciaré”).Silva Henríquez y Oviedo Cavada. todos los días. 82­83 (Ed. gracias a la intervención personal de Juan Pablo II. La Prensa del 15 de febrero de 1973. Santiago. Ojo: no tropieces en la misma piedra. el Estado habría sustituido a los padres en la orien­ tación vocacional de los niños y adolescentes. Impresos Universitaria. ade­ más. al que pronto adhirió el 65% del cuerpo docente. que Chile siga tranquilo. Cfr. fue recibida por Allende en el palacio presidencial: “La situación es difícil pero no desesperada”.

por un comentario. dirigente de los Cristianos por el Socia­ lismo. En una conferencia. 63 67 . el sa­ cerdote afirmó públicamente: “El Cardenal Silva Henríquez dijo en una ocasión que el socialismo era inevitable y que él lo com­ partía”. Luego señaló: “El régimen marxista que impera en Chile ha llevado al país al descalabro más grande de su historia en materia económico­social”. Il Borghese del 18 de septiembre de 1988. La Prensa del 15 de febrero de 1973 y.jesuita Gonzalo Arroyo. vale tanto o más que la Biblia”. El Mercurio del 30 de enero de 1973. Pero para dialogar con ellos no tenemos que renunciar a nuestros principios”. el Estado socialista le ha sumado la ruina moral. dijo: “La solución no se ve clara. a través la nueva Escuela Nacional Unificada”. Y dentro del cle­ ro de izquierda el grupo de extranjeros es de un 60%. Los ca­ tólicos tradicionales de la TFP escribieron en su periódico: “A la ruina económica de la nación. organizada por el Partido Comunis­ ta y el MIR para rendir honor al terrorista Camilo Torres.63 En junio de 1973 el Cardenal Silva Henríquez asistió a una reunión en Toledo. p.64 Cfr. para decirlo en pocas palabras. 64 Cfr. Ahí expresó: “Hoy día los comunistas te­ men la guerra civil porque no están seguros de ganarla” […] ”Más de la mitad de nuestro clero es extranjero. englobada en un proyecto que quiere volver atea a la juventud. transmitido a través de RAI 3 a las 23:25 horas del 2 de enero de 2003. dialogar con los ateos. Cuando a partir de septiembre de 1973 el control de Chile quedó en las manos de la Junta Militar de Augusto Pinochet. la iglesia cato­comunista y “comprometida” pasó abiertamente a la oposición. 165. Sostienen que Marx. Intuyendo lo que vendría. programa Correva l’anno. Sus declaraciones en esa ciudad no dejaron de sorprender. España. y mucho me temo que no sea pací­ fica”. Vanas fueron las protestas de los sectores católicos. Luego agregó: “Nosotros queremos dialogar con los comu­ nistas. dialogar con los marxistas.

destinadas (con el be­ neplácito de Allende) a las formaciones paramilitares comunis­ tas.65 En los días siguientes el obispo Carlos Camus Larenas no dudó en definir como “inmoral y antidemocrática” a la Junta Militar presidida por Pinochet. 24 (Ed. Insti­ tuto Geográfico Militar de Chile. 1998). 1991). Pocas horas después. 1989). 285 y sig. “gran inquietud” por los arrestos de los extremistas de izquierda. fue el de acercarse al Cardenal Raúl Silva Henrí­ quez y. por intermedio del almirante Vio. 56 (Ed. entre otras personalidades. contraponiéndola al que definía como “democrático Gobierno de Salvador Allende”. Santiago. Chi­ le escoge la libertad. p. Augusto Pinochet. p. el 15 y 16 de septiembre. La iglesia y el Gobierno Militar. 65 68 . 1991) y Gonzalo Rojas Sánchez. aunque finalmente aceptó ha­ cerlo en la Parroquia de la Gratitud Nacional. Raúl Silva Henríquez. Al acto asistieron. II. Y no por voluntad de la Junta. Santiago. Santiago. el mismo Silva Henríquez rechazó el pedido de la Junta de celebrar un Te Déum en la Catedral de Santiago. Andante. Camino recorrido. se las arregló sonriendo y definiendo la cosa como “un deta­ lle del todo irrelevante”. al día siguiente (el 14 de septiembre). los ex Presidentes Gabriel González Videla. Copy­ graph. Después. el Cardenal publi­ có un documento en el que demostraba su simpatía por los mar­ xistas en cuanto ellos eran movidos por un “sincero idealismo”. (Ed.A pesar de todo esto. Zig­Zag. uno de los primeros gestos de la Jun­ ta Militar chilena. (Ed. y 120 y sig. monseñor Fernando Ariztía destacaba. 111 y sig. dos días después del golpe (el 13 de septiem­ bre de 1973). Como única res­ puesta. Memorias. p. Y tiempo después no hizo ningún mis­ Cfr. Mientras tanto. Santiago. hacerle saber que to­ dos los miembros de la Junta eran católicos y que deseaban tener con la Iglesia chilena las mejores relaciones. p. Jorge Alessandri Rodríguez y Eduardo Frei Montalva. en una carta enviada a Pinochet. II. Había pasado una semana de la caída de Allende y ya las relaciones entre el Cardenal Silva Henríquez y la Junta Militar eran tensas. ante el innegable descubrimiento de 70 toneladas de armas pro­ cedentes desde la Unión Soviética y Cuba. Eugenio Yáñez.

Retornó en el año 1990. “al obispo auxiliar de Santiago. En 1999 solicitó la ciudadanía chilena. monseñor Tomás Gonzá­lez. muerto casualmente durante un tiroteo en una población de Santiago? ¿Y a los padres José Aldunate Lyon y Mariano Puga. el sacerdote Puga. No sorprende el comentario del semanario chileno Negro en el Blanco. del diario Corriere della Sera. Todos los aquí citados. Jorge Hourton Poisson. en la preparación de las declara­ ciones públicas de Silva Henríquez a favor del diálogo con el marxismo­ leninismo. en el ámbito del clero de Santiago. en Italia. Luego le fue otorgada. quien ha dicho que el único terrorismo exis­tente en Chile en los años de Pinochet era el terrorismo de Esta­do ¿No es así como se expresaban en los años más trágicos del terrorismo italiano las Brigate Rosse (Brigadas Rojas)? ¿Cómo no definir de marxistas a los misioneros franceses dirigidos por Pie­rre Dubois y junto con él expulsados del país?66 ¿Y al religioso belga Andrés Jarlán. que algunos años después. comentaba de hecho. for­ mulaba ciertas preguntas que deberían haber causado embarazo en la Iglesia local: “En la actitud del obispo Camus. la revista Il Borghese. en marzo de 1987. “Cómo no definir de marxista”.terio sobre el hecho de que sabía dónde se escondía la ya citada sobrina. 67 Fue colaborador directo. el 20 de diciembre del año 2000 (en­ tonces en plena democracia) como respuesta obtuvo el rechazo. 66 69 . cfr. generoso en dar Pierre Dubois fue expulsado de Chile en el año 1986. ¿no se es­ conden quizás restos de aquel extremismo cristiano marxista tan querido por el sacerdote terrorista Camilo Torres? ¿Cuáles com­ promisos existen entre ciertos sectores de la Iglesia y algunos ambientes del terrorismo? ¿Cuánto está metido Camus en los asuntos del extremismo marxista?”. no fueron las únicas personas contaminadas por la ideología marxista que contribuyeron a la fábula de «Allende el bueno» y de «Pinochet el malo». entrevistado por Giangiacomo Foa. Televideo RAI del 20 de diciembre del año 2000. especializados en organizar tumultos calleje­ros?67 ¿Y al obispo de Punta Arenas.

1989). 24­28 (Ed. Ilades. 568 y 724 (Ed. Cfr. Copygraph. p. por culpa del Vaticano: en agosto de 1974 Paulo VI concedió una audiencia a Hortensia Bussi de Allende. 122 (Ed.entrevistas a Radio Moscú. 1989). del mismo modo. Chile escoge la libertad. Raúl Silva Henríquez. Gonzalo Rojas Sán­ chez. una pro­ testa de padres de familia denunció las enseñanzas marxistas dadas a sus hijos en el elegante Saint George’s School. privada de toda representación oficial. p. Out of the ashes. 70 Cfr. Raúl Silva 68 69 70 . Whelan. Esto obli­ gó a la Junta Militar a intervenir. 173 (Ed. en julio de 1974. de propiedad de la Universidad Católica. Zig­Zag. Memorias. 115 (Ed. Aldo Meneses. p. 1991). Cfr. Cfr. Jorge Swett. otra cuestión que se derivó fue el aleja­ miento por parte del rector de la Universidad Católica de Chile. en la cual se señala­ ba a los obispos chilenos como “posibles vehículos del marxis­ mo internacional”. 1998) y James R. El poder del discurso: la Iglesia Católica chilena y el Gobierno Militar.70 Siempre en 1974. Al claro resentimiento de Pinochet siguió una dura decla­ ración del general Gustavo Leigh Guzmán. quien fue recibida por él aunque se tratase de una simple ciudadana. Washington. p.. Regnery Gateway. 60. cambiando al rector por un alto oficial de la FACH. III. p. pp. Santiago.69 Y las cosas empeoraron aún más cuando un año después. que detrás del hábito talar lograba esconder la más peligrosa maniobra de penetración del marxismo en la Iglesia chilena. al diario comu­nista italiano l’Unitá y a otros medios de extrema izquierda? Era gente. fascículo 2630/ 83 de data 8 de agosto de 1974 y el diario argentino Clarín del 25 de abril de 1974. de algunos docentes abiertamente marxistas.68 Las cosas empeoraron cuando. p. Gonzalo Rojas Sánchez. Gonzalo Rojas Sánchez. Il Borghese del 27 de septiembre de 1987. Chile escoge la libertad. 121 (Ed. Chile escoge la libertad. 71Canal 13. 1998). esta vez aunque parezca increíble.71 Cfr. Zig­Zag. el coronel Verdugo. Zig­Zag. Santiago. Santiago. Santiago. Solamente el noticiero TG2 de la RAI era capaz de con­siderar a González como lo más representativo del clero chile­no”. Archivo general de la Presidencia de la República de Chile. viuda del ex Presidente. San­tiago 1998). ésta.

p. tritol. Santiago. Santiago. donde se reunían habitualmente terroristas del MIR. se hablará más adelante. en los sub­ terráneos de una entidad asistencial del Arzobispado de Santia­ go.72 Sucedió también que en la calle Moneda 1845. arrestados y asesinados después del golpe militar. de Au­ gusto Pinochet (cfr. 1991) y Ricardo Krebs. Y en la ciudad de Quillota el tristemente recor­ dado sacerdote español Antonio Llido estaba a cargo de una banda de extremistas que se preparaba a asumir el control de una zona rural. Fue exactamente en referencia a Antonio Llido y a otros extremistas y terroris­ tas españoles. En esos mismos locales sacerdotes y terroristas del MIR preparaban explosivos. 1994). que el magis­ trado madrileño Baltasar Garzón pidió y obtuvo el arresto. se identificó al sa­ cerdote Hudson. que causó desagrado in­ cluso en el exterior. III. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. p. 24 (Ed. poco después arrestado y a partir de allí recordado por la prensa internacional como “víctima de la dictadura de Pino­ chet”. Todo era cuidado por un sa­ cerdote. De él y de su actividad. aprovechando la tácita complicidad del Gobierno de Allen­ de. habían constituido una posta de primeros auxilios para te­ rroristas. 73 Cfr. 287­288 y 327­328. Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. 866 y sig. (Ed. La Tercera de la Hora del 15 de octubre de 1973. en Londres. Numerosos ciudadanos españoles actuaron ilegalmente en Chile en la formación de grupos terroristas. Memorias. en Valparaíso.Por investigaciones realizadas después del golpe militar se supo que los curas holandeses Gilberto de Jones y Eduardo Die­ lis. Familia y Propiedad. ha­ bían producido algunas víctimas. capítulos XI y XII de este volumen). 72 Cfr. uno de los más activos colaboradores de un grupo del MIR. pp. 71 . La Iglesia del Silencio en Chile. Santiago. nitrato de amoníaco y bombas incendiarias de fósforo blanco. 74 Cfr. en particular paquetes­bombas con la apariencia de libros que.73 En el barrio O’Higgins. La Tercera de la Hora del 15 de octubre de 1973. 1976. Copygraph. enviados a adversarios políticos. Universidad Católica.74 Henríquez. además de 120 bombas de mano y 60 granadas de mortero. exis­ tían notables cantidades de dinamita.

se vio obligado a disculparse ante las autoridades. habían constituido un grupo de guerrilla llamado Frente Patriótico de Liberación Nacional. Chile's Marxist Experiment (Ed. con plena aprobación de Allen­ de y del Arzobispado. monseñor Gustavo Ferraris. Osorno. Puerto Montt.76 Cuando el 15 de octubre de 1975 la policía irrumpió en una vivienda de la comuna de Malloco. Santiago. y La Segunda del 18 de diciembre de 1974. se produjo un enfrentamien­ to armado en el que quedó herido el terrorista Nelson Gutiérrez. Zig­Zag. En dicho enfrentamiento participaron también Andrés Pascal Allen­ Cfr.75 Otros depósitos de armas de fabricación checoslovaca pro­ venientes desde Cuba fueron descubiertos después de 1973. Fue comprobado que en los años de la Unidad Popular ele­ mentos de la izquierda católica. 1998). en la parroquia Nuestra Señora de la Victoria. que se mantu­ vo activo después del golpe. Curicó. p. fue descubierto un depó­ sito de armas que el párroco Renato Gavio había colocado detrás de la sacristía junto a una biblioteca circulante compuesta de li­ bros marxistas. 1975). 20. II. en las cercanías de Parral. del mismo modo. Santiago. p. 102 (Ed. Instituto Geográfico Militar de Chile. protestó du­ ramente y garantizó la buena fe del párroco; pero después. cerca de Loncoche. y en las haciendas Santa Delia y El Eucaliptus. en el número 4721 de la calle Ranquil. Qué Pasa del 6 de noviembre de 1975. Augusto Pinochet. Camino recorrido. 243 (Ed. Chile es­coge la libertad. 1991) y Gonzalo Rojas Sánchez. de­ lante de los hechos y frente a la plena confesión del sacerdote. p. Robert Moss. pero sus ramificaciones se extendían a las lo­ calidades de Copiapó.. Newton­Abbott. 17 y 18 de diciembre de 1974. Temuco. Ancud y Puerto Natales. el vicario episcopal de la zona. en haciendas ocupadas por grupos cato­comunistas adiestrados en la guerrilla: en la hacienda Casas Viejas. Este fue llevado al convento religioso Notre Dame por el jesuita Fernando Salas y la monja estadounidense Helen Nelson.En Santiago. Su sede principal estaba en la loca­ lidad de Malloco. 76 Cfr. David & Charles. Cfr. 75 72 . El Mercurio del 14. Chillán. Cuando Gavio fue desenmascarado.

Raúl Silva Henríquez y su vicario Cristián Precht recibieron en Nueva York el premio de las Naciones Unidas por la defensa de los derechos 77 73 .78 Todas las personas aquí citadas. 78 Cfr. en­ traron a formar parte del automultiplicador elenco de las “víc­ timas” de la represión. padre Gerardo Whelan. y María Ele­ na Bachman. el sacerdote estadounidense John Devlin. La Tercera de la Hora del 11 de noviembre de 1975. valdenses y metodistas no se que­ Cfr. los sacer­ dotes chilenos Patricio Gajardo. el jesuita Patricio Cariola. en diciem­ bre de 1978. enmascarado bajo la fachada de la defensa de los derechos huma­ nos: fue precisamente gracias a ese simposio que un mes después.de. quienes escondían material de propaganda y libros sobre técnicas de guerrilla entre los paramentos sagrados. parece inútil decirlo.79 Los cultos evangélicos. durante la inauguración de un simposio que adhería al marxismo. Ambos declararon du­ rante el interrogatorio que formaban parte de las Comunidades Cristianas de Base. 1976. 79 El comportamiento del ala “progresista” de la Iglesia Católica disgustó a mu­ chos feligreses. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. Santiago. que en muchas partes se atribuye a la sed de sangre de Pinochet. la joven Marie Anne Beausire. No era solamente la Iglesia Católica la que albergaba en sus filas a algunos predicadores del marxis­ mo. Familia y Propiedad. pp. ambas de la congregación Maryknoll. Análogas manifestaciones hostiles se repitieron en noviembre de 1978. 333 y sig. fueron arrestados los curas italianos Giuseppe Muriedo Rosso y Angelo Salvatori. La Iglesia del Silencio en Chile.77 En el curso de las investigaciones y no obstante las reac­ ciones del Cardenal Silva Henríquez. En agosto de 1976 algunos de ellos agredieron a los obispos Fernando Ariztía y Carlos González Cruchaga al regresar de un mitín político­ religioso realizado en Ecuador. Posteriormente las investigaciones revelaron que de las actividades del grupo eran parcialmente responsables. la doctora inglesa Sheila Cassidy (que se lamentó de haber sido torturada durante el inte­ rrogatorio). conocida por su tendencia filo­ marxista y muy activa también en Nicaragua. Víctor Grislain y Fermín Donoso y las monjas chilenas Pabla Armstrong y Peggy Lepsig. amante de Pascal. además del ex rector del colegio Saint George’s.

Santiago. extraída de un artículo firma­do por Aldo y Fernanda Comba. “los otros hacen fila en vez de ir a la rastra: es todo”. otro artículo en el cual a 74 . exclamé: ¡Qué lástima. Lograba realizar de hecho. en la primera página y firmado por el reverendo pastor Luciano Deodato. en particular en la Iglesia Valdense de la plaza Cavour. se explicó. de alabanzas a una cierta Lidia Menapace. perteneciente a las Iglesias evangélicas. Una idea del nivel de ciertos artículos del diario La Luce. donde las Iglesias fueron “moralmente mejor equipadas por nosotros para afrontar los problemas de los años 2000” y donde las filas frente a los negocios simbolizaron un hecho saludable: “Cuando hay ya diez personas en un nego­cio”. El Mercurio Agui­lar. Gonzalo Vial Correa. de alabanzas a cinco encopetados denominados Spandau Ballet que castigaba a Sudáfrica negándole la expor­tación de sus discos. la biografía (Ed. de profundas “reflexiones sobre el cuerpo del vivido homosexual” y de tratados sobre “Pinochet horror”. el diario valdés y metodista. se leía en un artículo escrito por Deodato. p. impreso en Turín y distribuido en toda Italia. en el cual se afirmó que Alemania Occidental fue. 717. a juzgar por lo que escribió en 1986 su diario La Luce.daban atrás. La Luce del 19 de septiembre de 1986 e Il Borghese del 14 de diciembre de 1986. Un tanto humorístico. 2002). 80 Cfr. Cfr. Al punto de considerar con benevolencia. de críticas a la bárbara opresión francesa de Nueva Caledonia. “Debo confesar”. es­ peremos que la próxima vez vaya mejor!”80 humanos. Pródiga en elogios a Allende y al régimen sandinista de Nicaragua y pletórica de desdén por Pinochet y Sudáfrica de aquellos años. como tantos otros. “que también yo. en aquellos años. en Roma. delante del anuncio de que el atentado a Pinochet había fallado. “una vitrina embellecida artificialmente por el capitalis­mo occidental” para desairar a los felices ciudadanos de Alemania comunista. La Luce tocó tales cumbres de comicidad que se mereció un artículo irónico de seis páginas en el semanario Il Borghese. valdenses y metodistas. una increíble mermelada de “formas de lucha a nivel local con­tra el apartheid”. la hipótesis del asesinato del tirano chileno. Pinochet. que se iban a efectuar en la pequeña localidad de Pinerolo. se­gún la cual “la sexualidad tiene un carácter no rígidamente pre­visible”.

81 Algunos años después.. Santiago. se dijo: “El Papa en persona eligió al ar­zobispo de Managua como antagonista político de la experiencia sandinista. tomar ventaja para El Vaticano”. sin difi­ cultad ni control) algunas ciudades chilenas y no pocos oposi­ tores. 82 Cfr. mayoritariamente protestantes y ortodo­ xas. la biografía (Ed. Típico fue el caso de la delegación de un Comité Interpar­ lamentario italiano por la Democracia en Chile. Cfr. 267­268 de su libro Pinochet y la restauración del consenso nacional (Ed. se puso en evidencia. Sino que sois pastores de la Iglesia”. A tal extremo que el sacerdote italiano Gianni Valledosso. 81 Cfr. por haber dado ayu­ da financiera a los movimientos subversivos y terroristas latino­ americanos. de­ propósito de Nicaragua sandinista (fue­ron célebres las fosas comunes donde se tiraban los cuerpos de los antico­munistas asesinados por el régimen). olvidando en cambio los sufrimientos de las “igle­ sias del silencio” perseguidas por los regímenes comunistas. que la integraba. La Luce del 13 de noviembre de 1981. que provenien­ te desde Roma logró visitar (en pleno régimen militar. ni un parlamento de políticos y ni un congreso de científicos o de técnicos.El disgusto del Santo Padre frente a la creciente politiza­ ción del clero sudamericano se manifestó públicamente cuando en 1979 recordó a los obispos llegados a Roma para la visita ad limina: “No sois ni un simposio de expertos. Geniart.] pero con Nicaragua no será fácil sobrepujar. una eficaz llamada de atención vi­ no de parte del Cardenal Joseph Ratzinger que. en la presenta­ ción de un libro del sacerdote Nicola Bux. criticó públicamente el comportamiento de algunos sectores de la Iglesia Católica y del Consejo Ecuménico de las Iglesias (que en Ginebra coordina 332 iglesias nacionales. de los curas y de los religiosos [. Gonzalo Vial Correa. citados por Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez en las pp. sin inconvenientes. La Segunda del 9 de junio de 1997 y El Mercurio del 15 de junio de 1997. 720. Pinochet. 75 . El Mercurio Aguilar. 2002). San­tiago.. p. con un total de 300 millones de fieles). 1998).82 Para confirmar la amplitud de la campaña anti­Pinochet. a continuación damos algunos ejemplos significativos. actuando cada vez más abierta y provocativamente contra el gobierno y contra la gran mayoría de los católicos.

arzobispo de Milwaukee. Eduardo Valenzuela. Juan Luis Gon­ zález. 83 76 . Pedro Felipe Ramírez. en 1985­86. Luis Maira. Cuando el Carde­ nal Roger Etchegaray tuvo un afectuoso encuentro con un diri­ gente comunista chileno. algunos miem­ bros de la Iglesia italiana “comprometida” recibían oficialmente a una delegación de dirigentes de la izquierda chilena. era Hortensia Bussi de Allende. y en­ viaban mensajes de solidaridad a los terroristas del MIR y del Frente Manuel Rodríguez. Weakland. dando libre curso a sus conocidas simpa­ tías “progresistas”. Benjamín Teplizky. que en los años de la guerra fría luchó por el desarme unilateral de Occidente. Alfonso Insunza. ¿Qué pa­ saría (dan ganas de preguntarse) con el extranjero que en Roma afirmase públicamente que el jefe de Estado italiano es un cri­ minal? Hay que notar que Italia estaba en primera fila si se trataba de iniciativas contra el régimen de Pinochet. Germán Correa. que a su vez. sin límites de gastos. Orlando Millas (recién llegado desde Moscú). en representación del Papa. Helsinski y Ginebra). Máximo Pacheco. Estas palabras de Don Valledosso eran especialmente significativas porque pocos meses antes dicho co­ mité había sido recibido con todas las atenciones en El Vaticano por monseñor Silvestrini. La verdadera estrella del evento. se habló abiertamente del compromiso “progresista” del Cardenal Martini. como la chilena Fanny Pollarolo83. viuda del ex Presi­ En Milán. que llegó al extremo de invitar a manifestaciones públi­ cas al americano Rembert G. Hernán del Canto. Gonzalo Rovira. se precipitó a Roma para encontrarse con una delegación de la cual formaban parte destacados comunis­ tas. Ricardo Hormazábal y Manuel Sanhueza. Sola Sierra. com­ puesta por personajes como Volodia Teitelboim. en­ tre tanto. el hecho tuvo casi el efecto de una competencia episco­ pal: el desafío fue recogido por el Cardenal milanés Carlo María Martini.clarando abiertamente en Santiago que: “Augusto Pinochet pue­ de ser definido como uno de los principales criminales de la his­ toria de la humanidad”. en Viena. Jorge Alfaro. Y mientras tanto en Bolonia (si bien lo mismo sucedía.

Hortensia regresó a México. Cfr. En el curso del itinerario tuvo gran repercusión el error cometido por su asistente. pero fue disuadida por una amenaza de Fidel Castro tocante a su hija Beatriz. Hortensia concedió una entrevista al diario Il Messaggero. que prestó servicios a las grandes multinacionales norteamericanas como la ITT. El 30 de septiembre de 1977. la viuda de Allende solicitó a los Estados Unidos darle al pueblo chileno en su lucha por la libertad “el mismo apoyo dado al pueblo de Viet­nam”. de Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. el Kremlin le asignó el Premio Lenín. describiéndolo como momento lleno de sentido humano y democrático: pero. Geniart. argumentando que la culpa de los problemas de su marido venían de la Democracia Cristiana chile­na. donde el Con­ greso Mundial para la Paz (en el que estaba presente Leonid Breznev. del reverendo George Herbec y de una organización denominada “Católicos. donde compró una man­sión de 240 mil dólares. que hablando en su nombre acusó a los Estados Unidos de haber finan­ciado en Chile un “golpe de Estado fascista”. quien le prometió “solidaridad con los patriotas chilenos y paz duradera en todo el mundo”) la recibió y la homenajeó como “heroína revolucionaria”: cuando la noticia llegó a Chile. 2001). Santiago. Zig­Zag. vida muerte y transfiguración de la democracia en Chile. cuya relación con su marido era tensa. la comunista Fernanda Nava­rro. luteranos y me­todistas unidos para la Acción Social”. la Hortensia Bussi de Allende. 1998). Encina. Continuó con un interminable y exitoso itinerario de conferencias en Esta­dos Unidos. o como refirió el semanario chileno Negro en el Blanco.dente. 274­275 (Ed. dadas sus escapadas. que vivía en la Habana.84 La radio y televisión del Estado italiano dieron al evento la máxima publicidad. 626­628 (Ed. Después de una agradable permanencia en México. Il Messaggero del 30 de octubre de 1973. Santiago. la ex señora de Allende intentó en mayo de 1977 regresar a su patria (donde se le garantizó una total protección). Interviniendo personalmente en la discusión. 18­19 (Ed. Según lo referido por el ex jefe de la DINA Manuel Contreras Sepúlveda. de James R. En su visita a Roma. se encontró de repente convertida en viuda inconsolable y de este modo fue huésped de honor en miles de reuniones internacionales. Luego de un periplo por el mundo que tuvo sus momentos culminantes en la India y en Japón. feliz de agregar la ciudad de Bolonia a la lista de lugares visitados después de la muerte de su marido. Santiago. este hecho produjo gran hilaridad. Cfr. pp. La Verdad Histórica II: ¿Desaparecidos?. pp. en consideración a sus méritos políticos y culturales. Whelan. se dirigió a Moscú. pp. 1993) y Pinochet y la restauración del consenso nacional. donde Hortensia fue huésped de la izquierda local. sin embargo. 84 77 . como se aclaró enseguida. La Segunda del 11 de junio de 1987 y los libros Desde las cenizas. también Manuel Contreras Sepúlveda.

la dirigente comunista chilena Gladys Marín. El enamoramiento entre la izquierda europea (incluidas or­ ganizaciones terroristas) y algunos sectores de la Iglesia Católica tuvo una confirmación ulterior cuando uno de los máximos ex­ ponentes de la organización terrorista MIR. La comunidad católica holandesa. las torturas y el exilio” existentes en el Chile de Pinochet. la prisión política. fue cordialmente recibido en La Habana por el nuncio papal en Cuba. Casi lo mismo sucedía en Es­ paña.autode­nominada Comisión Internacional de Investigación sobre los Crímenes de la Junta Militar Chilena. que no tenía ninguna otra finalidad que la de difundir en­ tre los fieles el odio por Pinochet y la añoranza a Allende. en donde los teólogos católicos Hernán Soto (autor del li­ bro Iglesia y Dictadura. que había organizado el encuentro. libremente viajaban a Santiago y vol­ vían haciendo declaraciones belicosas y pidiendo apoyo “para derrocar al tirano”. Ninguna palabra sobre los opositores a Pinochet que. Andrés Pascal Allende. daba vi­ da a una impresionante campaña llamada “Chile–Iglesia–Tira­ nía”. Y como si esto fuera poco. El obispo Aldo del Monte aprovechó la ocasión para enviar al Papa un documento en el cual se condenaba “la represión sistemática. dedicado especialmente a la situación chi­lena). sobrino de Salvador Allende. usan­ do financiamientos provenientes desde Moscú y desde casi to­ das las naciones europeas. El re­ sultado de dicha iniciativa fue el envío al Vaticano de miles de postales preimpresas que invitaban al Santo Padre a “no con­ sentir que su visita a Chile sirviese de ayuda a un régimen que encierra en prisión y que tortura”. mientras tanto. junto al chileno José 78 . Mario Boero y Enrique Correa. entidades que habían pagado todos los gastos. camuflada detrás de un Grupo de Familiares de Presos Políticos. Ninguna palabra por parte de monseñor Del Monte sobre la represión existente en Cuba o en otros países comunis­ tas. era recibida por algunos obispos y en El Vatica­ no por representantes de la Comisión Pontificia Justicia y Paz. no era otra cosa que una criatura de la KGB y del Comité Central del Partido Comunista soviético.

Sin descanso y sin prestar atención a los gastos. a México. O como aquel organizado por el marxista Consejo Mundial por la Paz. Copenhague y Ciudad de México. Santiago. que inmediatamente daba lugar a costosas citas en los más elegantes hoteles de Hel­ sinki. Co­ lombia. sit­in. que en 1974 fue de visita. Desde las cenizas.85 En noviembre de 1975 hubo un tempestuoso encuentro en­ tre Pinochet y el Cardenal Silva Henríquez. Ecuador y Argentina. en 1987.Anto­nio Viera­Gallo. dirigido por Romesh Chandra. Geniart. en un mundo en que al menos la mitad es­ taba bajo despóticas dictaduras. Pedro Vuskovic y la omnipresente Horten­ sia Bussi de Allende. 1993) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. sobre Chile. parece superfluo de­ cirlo. Santiago. para hablar. p. para confirmar la incompatibilidad entre las po­siciones de la fe católica y las de la presidencia de Pinochet. comités. congresos. promovido por el resucitado Jimmy Carter. Pero el demagógico baile de las iniciativas “por la libertad de Chile” no se limitaba a cuanto hemos dicho. Huéspedes de honor: Carlos Altamirano. florecían en los sectores radica­ les–chic y cato­comunistas del mundo occidental. viajes colectivos como el que realizara a Santiago. en el cual el general solicitó al purpurado la disolución del Comité Pro Paz. con cargo a los contribuyentes mundiales. James R. un autodenominado Comité de Apoyo para las Elecciones Libres en Chile. Zig­Zag. mar­ chas de protestas y. también a ni­ vel institucional. p. 629 (Ed. vida muerte y transfiguración de la democracia en Chile. cuyas co­ nexiones con el terrorismo internacional marxista se habían pro­ Cfr. Pinochet y la restauración del consenso nacional. re­ cién salido del gobierno con una baja nota electoral. 85 79 . en un mundo entonces dividido en dos bloques que sembraban sangrientas guerras en todos los continentes. se constituía una comisión in­ ternacional de investigación sobre Chile. perteneciente al Par­tido Comunista. Whelan. conciertos rock. 276 (Ed. 1998). para alegría de los participantes y de sus familiares. Y siempre en 1974. usaban la revista Araucaria. Venezuela.

bado ampliamente. Palabras que fueron confirmadas a Radio Moscú en una entrevista telefónica con el dirigente democrata­ Cfr. Una sabrosa ocasión para llamar la atención mundial se ofreció a la Iglesia “comprometida” con ocasión de la visita de Juan Pablo II a Chile. El Mercurio Aguilar. luego. poco antes de la visita del Papa. p. En la misma línea. pero que obser­ vaba con microscopio lo que pasaba en el Chile de Pinochet. el comunista Ariel Urrutia. portavoz del Comando Nacional de Trabajadores. Asia. el Cardenal Raúl Silva Henríquez reunió en Viena a un grupo de agitadores chi­ lenos expulsados del país (un “dictador despiadado” los habría tenido en la cárcel en vez de expulsarlos) y les manifestó su vo­ luntad de hacer de la presencia de Juan Pablo II en Santiago “un momento importante para el regreso de la democracia en el país”. Pinochet. 713. de­ claró que su organización sabía bien “qué hacer con ocasión de la visita papal” y que los sindicatos y el clero “comprometido” y las fuerzas obreras presentarían al Papa “un país en estado de movilización social”. la biografía (Ed. en ene­ ro de 1976) por una organización idéntica llamada Vicaría de la Solidaridad. 86 80 . Un concepto que Silva Henríquez confirmó el 9 de marzo de 1987 en los micrófonos de Radio Vaticano. Silva Henríquez pidió que la solicitud fuese formulada a través de una carta oficial y. un Chile oprimido por la violencia de Estado? Ese año.86 La música no cambió por más de una década. San­tiago. a principios de abril de 1987. Gonzalo Vial Correa. en febrero de 1987. frente a un mundo que permanecía indiferente ante los horrores del comu­ nismo en Europa. ¿Podía haber un mejor momento publicitario para dar al Papa y al mundo una imagen de un Chile reducido a la desesperación por la tiranía de los ricos y los militares. 2002). África y América Latina. disuelto el Co­ mité pro Paz. también ésta desde el inicio ampliamente infiltrada por elementos del MIR. se apresuró a sustituirlo (un mes después.

1985). confia­da a expertos checoslovacos y tuvo su base de operaciones en México y Uru­guay. según las indicaciones de la KGB. Como se ve. gracias a la cual el Papa podrá constatar que el pueblo chileno no es pasivo”. Al mismo tiempo. paralelamente a la que organizarían en el vecino Chile. refiere en la p. Pergamon Brassey’s. con motivo de la visita papal a Chile. Toda gente que en 1987 no estaría viva si Pinochet se hubiera com­ portado como lo habría hecho cualquier dictador comunista. en Santiago. la actividad de manipular la información desarrollada por la KGB sobre las cuestiones referentes a Chile y Argentina fue delegada. del clero y de los estudiantes argentinos.87 Un trabajo atento y científico. en el que participaban parte del clero. la iz­ quierda estimuló la ya maciza obra de movilización y desinfor­ mación sobre la situación chilena. sec­ retario general del Partido Comunista argentino. que el 5 marzo de 1987 le aseguró a Mijail Gorbachov la “maciza movilización” de los trabajadores. 87 Wa­shington. que prometió una “activa presencia” en todos los lugares que el Papa visitara. puesta en pie en sectores lai­ cos y católicos. cuando llegara el Papa. 81 . 8 de su libro The KGB and Soviet Disinformation. La perturbación del orden público fue mínima y los hechos desilusionaron las esperanzas de quienes querían dar al mundo la imagen de un Pinochet en desacuerdo con el Papa y detestado por la enorme mayoría de los chilenos. en abril de 1987. los terroristas del Frente Manuel Rodríguez hicieron público un documento en el que llamaban al país a la “movilización de masas con ocasión de la visita de Juan Pablo II”. Declaraciones similares fueron hechas por Athos Fava. la ocasión para realizar una violenta ofensiva con­ tra Pinochet les falló rotundamente. Cuando llegó el momen­ Como Ladislav Bittman. Pero el intento de hacer de la visita de Juan Pablo II. precisando que en este cuadro de movi­ lización del cual participarían las masas católicas no se excluiría el “recurso de la lucha armada. an Insider’s View (Ed. ex agente del KGB. los sindicatos y los movimientos de izquierda.cristiano Rodolfo Seguel.

pese a lo incómodo de la hora. sindicalistas y curas de izquierda ape­ nas lograron juntar un par de miles de agitadores que re­ gresaron corriendo a casa después de haber gritado algún eslo­ gan y haber recibido abundantes chorros de agua que les arrojó la policía. y por qué las cámaras de televisión estaban apuntadas hacia unos pocos cabezas calientes que. los dos llegaron al mismo tiempo pero Pinochet educadamente dio prioridad al sonriente Papa. 88 82 . respondían al entusiasmado saludo de una enorme multitud que se había congregado. por RAI 3 a las 23:25 horas del 2 de enero de 2003. por qué motivo ningún canal de televisión internacional exhibió al Papa y Pinochet que. programa Correva l’anno. como se vio en las imágenes. que por otro lado mostró como “fieles dispersos con bombas de agua” a esos pocos subversivos que la policía alejó. la pre­ sencia del Papa junto a Pinochet “hizo sufrir a los católicos chilenos y a los del mundo entero”. En realidad. Cabe preguntarse si entre los católicos chilenos “sufrientes” fueron incluidos los que en la plaza aplaudían felices y si la opinión de los ca­ tólicos de todo el mundo fue revelada a través de una encuesta dada a conocer solamente a Moretti. habían sido invitados a la manifestación por la Arquidiócesis de Santiago. Y algo similar sucedió en los barrios populares. donde se vio a algunos jóvenes sacerdotes incitando a los presentes a ma­ nifestarse contra el encuentro del Papa.to. Según Moretti. juntos desde el balcón del pala­ cio presidencial. Cfr.88 La misma escena. sustituyendo las oracio­ nes por gritos y eslóganes políticos de orientación antiguberna­ El intento del periodista de televisión italiana Italo Moretti de minimizar el significado de la presencia del Papa en el balcón junto a Pinochet rayó con la comicidad: según Moretti el Papa estaba solo en el balcón. dado el clima “cultural” de aquellos días. Y luego el comentario: “¿Qué podía hacer el Papa?”. en el Estadio Nacional y en los locales del Hogar de Cristo. los socialo­comunistas. ya que la jerarquía eclesiástica. sucedió durante los fes­ tejos en honor del Santo Padre en el Parque O’Higgins: allí fue­ ron arrestados diez o veinte revoltosos que. más o menos. según los comentaristas. pero de repente “apareció Pinochet”. vaya coincidencia. la cual por decisión de Pinochet estuvo desarmada. había fijado la reunión para las 8 de la mañana. Es inútil preguntarse. representaban a “todo” Chile. para dificultar la asistencia de público.

definía a Chile como un país dividido entre oprimidos y opresores.mental. con la aproba­ ción del Papa. La televisión pública italiana. nada más. Movidos por estas incitaciones. la izquierda sostenía tesis opuestas: una misteriosa Comunidad de San Pablo. que habían manifestado. La prensa “progresista” hacía. decía. Pero la campaña de desinformación basada en la visita pa­ pal no se desmontaba y empleaba. y que por ello habían sido víctimas de una sangrienta represión”. caja de reso­ nancia y canal de desinformación. mientras tanto. aprobando una moción en favor de los “demócratas chilenos. Y. entre otros. como siempre. el auxilio de algunas instituciones: un caso típico. su oposición a la dictadura. con discreto éxito. cosa rara. 83 . fue el del Parlamento Europeo que. Después. como otra misteriosa Comunidad de Base de Roma y un insignificante dia­ rio llamado Com Nuovi Tempi. En Italia. tanto la supuesta aprobación del Papa como la sangrienta represión. con un informe de Franco Catucci en el TG1 del 5 de abril de 1987. Cuando Juan Pablo II volvió a Roma. casi como burla. Fruto de la imagi­ nación y la mala fe. expresaban en un semiclandesti­ no manifiesto pegado en torno al Vaticano la “viva y abierta dis­ crepancia por la forma como se desarrolló el viaje del Papa a Chile”. decidió ocuparse de la visita papal a Chile. habían hecho de marco a la visita del Papa. la revista Times sostenía que en Santiago el Papa había dedicado la mayor parte del tiempo a reprochar a Pinochet por sus malas ac­ciones. la verdad comenzó a aparecer a través de los miles de testimonios y fotografías y a la izquierda no le quedó otra cosa que atrincherarse en su vieja tác­ tica de la conjura del silencio: temiendo un enésimo papelón. sustituyéndolas durante algunos minutos por la bandera roja del MIR. en cambio. Así. el Washington Post habla­ba de 104 muertos con ocasión de los desórdenes que. en el estadio algunos in­ dividuos (todos ellos estaban en posesión de invitaciones dadas por el clero local) arriaron y pisotearon las banderas chilena y del Vaticano.

!”. Ojo: no tropieces en la misma piedra. Cuando... 1999). de manera que más del 70% de la prensa mundial está silenciada. pp. Había constatado también la moderación con que las fuerzas del orden intervinieron y. pp. 89 84 . Western Is­ lands. se habían de­ sarrollado del peor modo posible para los intereses de la iz­ quierda. La única defensa. los canales de televisión más importantes. 99­100 (Ed. así se expresó en aquellos días el ex presi­ dente de Nicaragua Anastasio Somoza.89 Las cosas. sin garantías de un justo proceso. “o lanza bastonazos a los comunistas. cuán magnífica organización de control sobre la información debe tener cierta gente. Nicaragua Bertrayed (Ed. Mass. Impresos Universitaria. No es difícil ima­ ginar qué hubiera sucedido si esos fusilamientos hubiesen acaecido en el Chile de Pinochet”. en Italia a través de las revelaciones de Vasili Mitrokhin) cuando se contro­ la una prensa vendida o culturalmente conformista. cuatro altos oficiales cubanos fueron fusilados por orden de Fidel Castro. Peor aún. 82­83. en 1999. con dolor para la izquierda promoscovita. así como los diarios de igual tenor lo atacarían cantando un coro de alabanzas al ex presidente socialo­comunista Allende. de hecho. dijo Somoza. de hecho. Santiago. depuesto por voluntad del presidente americano Jimmy Carter: “Si Pinochet deja escapar una palabra contra los co­ munistas”.¿qué otra cosa podía hacer con la ayuda de los mass media. cosa quizás aún más im­ portante. em­ bozada y prostituida por el marxismo internacional. Cfr. ¡Oh. Belmont.. por lo tanto. la prensa mundial guardó vergonzoso silencio. De esta manera comenta Miguel de Nantes: “La izquierda impuso su propio control sobre los medios de comuni­ cación. durante la visita papal. Miguel de Nantes. inmediatamente des­ Respecto de las vicisitudes chilenas y del control ejercido sobre la informa­ ción de algunos centros de poder. se dejó ver diversas veces junto a él y desde su palco había observado quiénes y con qué técnicas de guerrilla habían desencadenado desórdenes. había visto con sus propios ojos de qué parte estaba alineada la mayoría (o una enorme parte) del pueblo. sino recurrir al olvido? Bajo los ojos del Papa. Juan Pablo II había entendido enseguida la situación y tuvo coloquios amistosos con Pinochet y con su familia. Cfr. 1980). fue el silencio de la prensa: un arma nada difícil de usar (como hemos sabido. Anastasio Somoza. no habían sucedido las fuertemente anunciadas (¡y deseadas!) “sangrientas represiones” y nadie había gritado al mundo lo que los comunis­ tas y curas comprometidos querían que el mundo supiera.

con el apoyo del Concilio Ecuménico de las Iglesias y de la misma Iglesia Católica chilena. siempre a flote. Santiago. o sea. Car­ denal jubilado y arzobispo de Santiago hasta 1982. Silva Henríquez continuó como activo opositor y. 1998). p. el ilustre pur­ purado reconoció: “Los militares no han querido el poder. Y desde aquel momento. A tal propósito cfr. y Chile escoge la libertad. Es Raúl Silva Henríquez. fue el influyente inspirador secreto de la oposición. 302 y sig. pp.pués de su regreso al Vaticano. 76. 241 (Ed. 1976. Familia y Propiedad. El régimen de Pinochet (Ed. ¿Y el Cardenal Raúl Silva Henríquez? Siempre de pie el arzobispo. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. el casi octogenario Silva Henríquez ofreció al Vaticano (que la acogió con alegría) su re­ nuncia como arzobispo de Santiago. Copygraph.90 Veamos cómo hablaba de Silva Henríquez el diario Corrie­ re della Sera: “Enemigos. a través del Comité Pro Paz por él creado. 281. Amigo perso­ Cfr. Pero pocos años después. Il Borghese del 25 de septiembre de 1988.. Cfr. de Gonzalo Rojas Sánchez. Pinochet tiene muchos. poniéndose en la cola del viento anti­Pinochet que había inva­ dido el planeta. Zig­Zag Santiago. donde se sub­rayó el comportamiento del Comité Pro Paz que. p. pero hay uno que es más enemigo que los otros. Algunos años más tarde. Sudamericana. 1991). con Pinochet en el po­ der. Maestro del oportunismo. continuidad del régi­ men marxista. p. y del 2 de octubre de 1988. en una entrevista concedida al diario El País. estaba abierta­mente comprometido con el extremismo marxista­leninista. otro tanto. Memorias. Santiago. 2001) y El Mostrador del 16 de marzo de 2001. La Iglesia del Silencio en Chile. el Pontífice hizo llover una serie de medidas disciplinarias sobre no pocos religiosos “progre­ sistas” (el primero de ellos Don Juan Peretiatkowicz). 218. pp.. cuando Allende parecía estar firme en su sillón solía pronunciar repeti­ das “exhortaciones” en las que deseaba aquello que él definía como “continuidad constitucional”. invitados a la dimisión o a unas vacaciones sin retorno. El Mercurio del 15 de junio de 1997. sino que fue la mayoría del pueblo chileno la que los empujó a asu­ mir dicha responsabilidad”. en 1982. III. 79 y 87 (Ed. Santiago. cuando ofre­ ció su renuncia acogida naturalmente con alivio. Carlos Huneeus. de Raúl Silva Henríquez. 90 85 .

“la política económica y social de Pinochet fue un fracaso”. Santiago 2002). “por obvios motivos no puede ser dada directamente al Gobierno”. Pinochet. debía ser entregada a un Car­denal retirado y no a la Iglesia chilena. a quien juzga un mártir de la demo­ cracia. En la entrevista concedida a dicho diario. la exaltación de la obra de Allende y los intentos de adulterar la visita papal no eran otra cosa que algunos aspectos de una inmensa maniobra internacional orquestada por la KGB y el Comité Central del Cfr. que el 23 de diciembre de 1985 tuvo un dramático cho­ que verbal con Pinochet. como las exis­tentes en dichos años en Etiopía. No explicaba el diario por cuáles “obvios motivos” el Gobierno de Pinochet no podía recibir ayu­da humanitaria que. etc. En la misma entrevista. Cfr. precisaba el Corriere della Sera. es interesante también la indica­ ción sobre la ayuda que la Comunidad Europea concedía en aquellos días a Silva Henríquez para la reconstrucción después de un terremoto que había golpeado a Chile en marzo de 1985.92 La campaña de prensa anti­Pinochet.nal de Salvador Allende.. hasta manifestar de modo bas­ tante explícito el deseo que Pinochet tuviera un accidente o se muriera de un infarto. de todos modos.91 Las cosas. 527­530. en un artículo firma­do por Arturo Guatelli. Angola y Nicara­gua. “la situación económica del Chile de Pinochet es desastrosa”. que Italia no quería confiar al Gobierno chileno. la biografía (ed. no cambiaron mucho cuando en 1983 sucedió a Silva Henríquez el Cardenal Juan Francisco Fresno. Mozambique. 91 92 86 . en cambio. el Cardenal no se ha retirado a la vida privada y es consi­ derado en Santiago como el animador de la resistencia católica”. El Mercurio. era concedida generosamente por Europa e Italia a las dictaduras comunistas. Corriere della Sera del 1 de mayo de 1985. p. Ayuda que. Gonzalo Vial Correa. Y no precisaba tampoco por qué dicha ayuda. Silva Henríquez proseguía una letanía de mentiras propagandísticas: “Pinochet es sostenido sólo por el Ejército”.

93 La izquierda mundial no podía admitir que los hechos de­ mostraran que el Gobierno marxista instaurado en Chile había 93 Cfr. el Che Guevara. la casa madre de un nuevo comunismo tercermundista. Cuba se vuelve un cuartel general de la revolución. el historiador y ex diplomático Sergio Romano describía el desarrollo de dicha ma­ niobra en el continente latinoamericano: “Hacia el final de 1958 los barbudos de Fidel Castro conquistaron La Habana e ins­ tauraron en Cuba un régimen que al inicio era popular y demo­ crático. Brasil y Argentina el fenómeno toma mayores proporciones y amenaza la estabilidad de los gobiernos. realiza en La Habana una cumbre estratégica. con la patética complicidad de los “idiotas útiles” de la izquierda occidental. Los militares in­ tervienen. en la primera mitad de los años ‘60. llamada Tricontinental. episodios de protesta violenta. Una parte del clero sostiene la protesta y proclama la Teología de la Liberación”.Partido Comunista soviético. Así. 87 . en 1964 toman el poder en Brasil y en 1966 en Ar­ gentina. 8. en 1998. en el Corriere della Sera. Entre 1970 y 1973 sobreviene el drama chile­ no. Corriere della Sera del 29 de octubre de 1998. Cuba y Castro se convierten en un modelo para los grupos radicales y no hay país de América Latina en el cual no se registren. pe­ ro fue arrestado y asesinado dos años después. sin dudarlo dieron apoyo a los regímenes mili­ tares y autoritarios. dejó La Habana para dedicarse a la organización del movimiento revolucionario en Bolivia. para cubrir uno de los más colosales fracasos marxistas: el naufragio del Gobierno de Salvador Allende. Y Sergio Romano prosigue: “En 1965 un revolucio­ nario argentino. y después fue comunista. Allende conquista la presidencia y empieza a gobernar pre­ cariamente con una coalición de minoría que cada vez se vuelve más maximalista y marxista”. p. La interna­ cional de esta nueva revolución. Los Estados Unidos. Sostenidos de un lado por los sectores sociales más moderados. des­ pués de la crisis provocada por la instalación de los misiles so­ viéticos en Cuba. En Uruguay. terrorismo y guerrilla urba­ na.

Como comentaba Augusto Pinochet en julio de 1974. habían erogado y aún erogaban a los grupos antimarxistas chilenos. asimismo. al menos para contrarrestar la maciza ayuda que llegaba desde Cu­ ba. 109 (Ed. Y sobre este tema. mientras Pinochet era un sanguinario dictador. un golpista llegado al poder gracias a las bayonetas del Ejército y al asesinato de miles de opositores. según el cual Allende había “introducido refor­ mas”. Con desprecio hacia la verdad. se llegó a crear. 1998). era la cantidad de ayuda que la CIA y las empresas privadas nor­ teamericanas. que era una extensión de la dicta­ dura cubana y de Fidel Castro y de los servicios secretos mosco­ vitas y. opresor del pueblo. Zig­Zag. la verdad fue confirma­ Cfr. en resumen. como veremos en los próximos capítulos. el cuadro de la campaña mundial de desinformación que partió inmediatamente después de la caída del régimen marxista chileno. mientras que el sucesivo colapso de la economía chilena era “el inevitable costo de la construcción del socialismo”. como veremos más adelante.sido impuesto a la población. 94 88 . Moscú y algunos países europeos. que Allende no se había suicidado sino que había sido asesinado por los hombres de Pinochet.. Allende era el legítimo y ama­ ble jefe de un Gobierno democrático. diario La Segunda del 15 de noviembre de 1974 y Gonzalo Rojas Sánchez. lo que estaba en acción contra Chile era “una astuta maniobra diri­ gida por el comunismo internacional a continuación de la derro­ ta sufrida en Chile”. gracias a esa campaña. Chile escoge la libertad. Cfr. Al final se inventó. peor aún. 95 De eso se hablará en los capítulos VIII y IX de este libro.95 Este era. un condicionamiento mental de la opinión pública. fascículo 1000/ 47 de data 10 de julio de 1974. por parte de la prensa y la televisión. Archivo general de la Presidencia de la República de Chile.94 Lo que entre tanto Pinochet no refería. Santiago. p. incluso. Para el llamado hombre de la calle europeo. que dicho Gobierno marxista había llevado al país (y especialmente a las llamadas clases débiles) a un estado de miseria que significaba el hambre.

de “regímenes”. 271) Pinochet fue responsable de “una cruel represión frente a sus opositores”. para la tele­ visión y periódicos europeos. el tér­ mino “dictador” era reservado. 9 Micropaedia (p. La Enciclopedia Británica de 1997 confirmó.98 “Los países democráticos de Europa Occidental”. en consecuencia. citado por Paolo Granzotto en el diario Il Giornale del 17 de febrero de 2003) “Estados Unidos hizo asesinar al Presidente Allen­de”. “estaban tomados por una visión maniquea que divide la historia en buenos y malos y eran. 87­88. Allende “fue abatido por las armas de los golpistas. Las mentiras or­ questadas por la izquierda europea influyeron incluso sobre partidos europeos de derecha. que se suicidó; pero en el vol. que sin profundizar sobre la verdade­ ra situación de Chile y entre mil exageraciones. 96 89 . aún más. co­ menzando por el de Pinochet. transformaron la Junta Militar de Pinochet en un paria político. pp. que concedía a sus ciudadanos la libre salida del país y la libertad de prensa y. existían solamente en Occidente. solamente a los regímenes de derecha. gobernados por personas del lobby socialdemó­ crata representado por individuos como Willy Brandt. impresa en el año 1980 (p. 280). 98 Cfr. escribe Juan Alberto Díaz Wiechers. que por motivos electorales se cuidaron bien de no tomar la defensa de Pinochet. Il Borghese del 11 de septiembre de 1988.97 Los dictadores. A esto con­ Según la Enciclopedia Histórica Zanichelli. Según el diario La Repubblica (ar­tículo de Tahar Ben Jelloun.da desde distintas partes. 16 Macropaedia (p. Para los países comunistas se hablaba de “gobiernos” o.96 Como observaba Il Borghese en septiembre de 1988. gran concesión a la verdad. 1083) “fue asesinado”. como veremos. mientras Fidel Cas­ tro es el “líder máximo” o “el presidente cubano”. 97 Un ejemplo para todos: según la Enciclopedia Storica Zanichelli de 1980 (p. por la televisión italiana y euro­ pea de aquellos días. Todavía hoy. 456) se limitó a decir que “mu­rió”; en el vol. Según la Enciclopedia de la Historia Universal Sansoni de 1974 (p. 1 Micropaedia (p. Pero aquellos que habían mentido no sintieron el deber de rectificar sus afirmaciones. se califica a Pinochet de “ex dictador”. 101). los plebiscitos periódicos. en el vol. 34) se atrevió a decir que “murió durante un asalto”. François Mitterrand y Olof Palme. defendiendo a mano ar­ mada el mandato constitucional”. en el siglo XXI.

99 90 . Juan Alberto Díaz Wiechers. eran en Europa considerados prejuicios retrógrados o. Cfr. Chile entre el Alcázar y la Moneda. prosigue Juan Alberto Díaz Wiechers. Imprenta Nuevo Extremo. (Ed. 1999). desde hace tiempo. peor aún. Ba­ jo la presión de patéticos movimientos pacifistas. El lema de los pacifistas ale­ manes era: “Mejor rojo que muerto”. la gente se ha acostumbrado a hablar de derechos y a olvidarse de la existencia de deberes.tribuyó el estado de decadencia ideológica del continente euro­ peo donde. 41 y sig. En los capítulos siguientes trataremos de acercarnos a la verdad. Santiago. hasta el mismo concepto de defender la patria de una amenaza externa y el con­ cepto mismo de patria. ha nacido una especie de mitología que querría pintar los años de Allende como un período de felicidad y los de Pino­ chet como uno de miseria y tristeza sin fin. pp. fascistas.99 De dicha visión de la historia.

2000). Respecto de las responsabilidades de la iz­quierda de la Democracia Cristiana en la elección del marxista Allende. David & Char­les.CAPÍTULO III Decir la verdades un prejuicio pequeño­burgués. Y toda su gestión. Newton­Abbott 1975). Santiago. 12. septiembre 1999. en otro orden. En este cuadro. 278. p. cfr.2 hasta Cfr. La ratificación tuvo lugar el 24 de octubre de 1970 y Allende tomó posesión del cargo pocos días después.. cuando ingresó al palacio de La Moneda como Presidente (había sido elegido el 4 de septiembre). Cfr. cambiando de domicilio cada noche. Chile's Marxist Experiment (Ed. artículo de Pasqualino Spadafora. Cabe señalar que el 13 de septiembre Allende amenazó con “paralizar el país me­ diante huelgas e invasiones a la propiedad agrícola” si el Congreso no ratifica­ ba su elección. citado en el perió­ dico italiano Tradizione Famiglia Proprietà. Il Giornale del 9 de octubre de 1999. Lenín1 Cuando Allende estaba en el poder En el capítulo anterior se habló de la existencia de una maniobra internacional manejada por Moscú a través de Cuba. 31. 1 91 . 2 Cfr. además del citado libro de Robert Moss. 43 de su libro La Conjura (Ediciones B Chile. la ascensión de Salvador Allende Gossens al poder no fue obra exclusiva de los marxistas chilenos. p. debido a que Allende no había obtenido la mayoría absoluta. el 4 de noviembre. Le fil rouge (Ed. en los dos meses que transcurrieron entre las votaciones y la toma de posesión. p. Esos dos meses fueron necesarios para que el Congreso (las dos Cámaras reunidas) pudiese ratificar la elección. 4. Parigi). a la que se oponía la CIA estadounidense. Robert Moss. desde el 4 de noviembre de 1970. Como la periodista Mónica González refirió en la p. El primer mensaje de congratulaciones proveniente del extranjero fue una llamada telefónica de Fidel Castro. Plon. Edouard Sablier. Allende pernoctó en casa de amigos. p.

realizar y con­ Salvador Isabelino del Sagrado Corazón de Jesús Allende Gossens nació en Valparaíso el 26 de julio de 1908. en el año 1933. creada en Cuba en agosto de 1967 (en plena guerra fría) con el objetivo preciso de extender la subversión a todos los paí­ ses de América central y América del sur. estuvo en manos moscovitas y cubanas. Logró finalmente ser electo en 1970. pero des­ pués de tres años. en cuyo núcleo estuvo muy cerca de Carlos Altamirano; su sobrino Andrés Pascal Allende. suicidándose a conti­ nuación del golpe militar conducido por Augusto Pinochet Ugarte. participó en la constitución del Partido Socialista chileno. electa diputada. p. donde actuó como agitador militante de la extrema izquierda.3 Para tener una idea del cuadro internacional en el cual Allende llegó al poder es necesario considerar la finalidad y las actividades de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). Newton­Abbott. 3 92 . el 11 de septiembre de 1973. en 1973. al que Fidel Castro encargó de ocuparse de la expansión comunista en América Latina. Allende perteneció a una familia fuertemente comprometida con la izquierda política: su hermana Laura Allende. pero fue derrota­ do en 1952. En el año 1937 fue electo diputado y entre 1939 y 1942 fue ministro de Salud en el Gobierno de coalición presidido por Pedro Aguirre Cerda. 1975). perteneció al sector más aguerrido del Partido Socialista. Como Robert Moss refiere en su libro Chile's Marxist Experiment (Ed. se recibió de médico en el año 1932 en la Universidad de Chile. Intentó varias veces la elección a la presidencia (en Chile el Presidente se elige directamente). fue uno de los jefes del movimiento extremista y terrorista MIR y dirigió un diario de extrema izquierda; y su hija Beatriz (Tati) fue la esposa del funcionario cubano Luis Fernández de Oña. David & Charles. 20. fue depuesto por el golpe militar en circunstancias que lo impulsaron al suicidio. en 1958 y en 1964. Apenas recibido. Falleció en Santiago. Por lo tanto. Fue elegido senador en el año 1945. momento en el que salió como ca­ dáver. Nació en el seno de una familia acomodada. especialmente en lo concerniente a la expedición del Che Guevara a Bolivia.el 11 de septiembre de 1973. Veamos qué dice el documento constitutivo de OLAS: “La insurrección armada es el único camino para conquistar el poder por parte del pueblo trabajador. Luego fue expulsado del partido por su extremismo. proclamamos que la lucha armada constituye la línea fundamental de la revolu­ ción en América Latina y que organizar. hijo de Laura Allende. iniciar.

Santiago. Pinochet y la restauración del consenso nacional. Pinochet y la restauración del consenso nacional; Ricardo Boizard. 5 Cfr. 7 Respecto al régimen de Allende se escribieron numerosos libros de diversa orientación política. p. Genaro Arriagada Herrera. Il Giornale. a dicha línea. 23 octubre. Santiago 1998). al menos al comienzo. Junto a la Unidad Popular. Al contrario.6 Según los historiadores Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez: “El paso final para la destrucción de la democracia en Chile fue la elección a la presidencia de Salvador Allende. Universidad Técnica del Estado. 93 . Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez.cluir victoriosamente la lucha armada es hoy la tarea fundamen­ tal e inmediata de nuestro movimiento revolucionario”. Entre otros. La guerra de las mujeres (Ed. 1974); Teresa Donoso Loero. Re­ petidas afirmaciones en tal sentido fueron reproducidas por la prensa mundial (en particular las publicaciones francesas Le Monde y La Croix) en los meses anteriores a la ascensión de Allende a la presidencia. 1974). Cochrane. Ed.7 Cfr. Allende fue un instrumento para experimentar en un país occidental un nuevo sistema democrá­ tico y electoral de conquista del poder: un sistema alternativo al leninista basado en la revolución armada y en la guerrilla. 4 Del Pacífico. hombre que consideraba que la Cuba de Fidel Castro era el mo­ delo para imitar. De la vía chilena a la vía insurreccional. expresó sobre el tema: “Los co­ munistas y socialistas chilenos tenían vínculos de dependencia de Moscú que son demostrables. pero que disimulaba bien su ímpetu revolu­ cionario”. p. Proceso a una traición (Ed. en una entrevista otorgada en 1986 al periodista italiano Lucio Lami.4 Pero Moscú y La Habana no le pidieron a Allende atener­ se. 176 (Ed. 1974); María Correa Morandé. 1986. Breve historia de la Unidad Popular (Ed.5 Augusto Pinochet. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. Su programa era el de la dic­ tadura del proletariado y utilizaban la democracia solamente para llegar al poder. en el ámbi­ to de las estrategias de Moscú. 6 Cfr. 3. Santiago. aquella gente hacía de todo para que Chile se transformara en un satélite de la Unión Soviética”. cfr. Geniart. Encina Santiago.

David & Charles. Régimen de Gobierno y partidos en Chile 1924­73 (Ed. Chile. Newton­Abbott. 1973); James R. Whelan. mil días entre la revolución y el fascismo (Ed. 1974. San­tiago. Garcés. Salamanca. 1978); Julio Canessa Robert. Santiago. Ope­ración Chile (Ed. Santiago. el de la conquista demo­ crática del poder. Planeta. Golpe de Estado en Chile (Ed. la experiencia socialista chilena (Ed. 1974); Dale L. The Chilean road to socialism (Ed. le crime de résister (Ed. El Mercurio. Anatomía de un fracaso. Valparaíso. Johnson. Allende y la experiencia chilena (Ed. Santiago. Debresse. distri­buido como suplemento en El Mercurio) y Epopeya de las ollas vacías (Ed. 1981) y Desde las cenizas. del Pacífico. Portada. 1980); Ro­bert Moss. 1990); Cristián Jara Taito. ¿no era así también en Italia? Santiago.. 94 . los abusos. Rama. Santiago. Santiago. Pomaire. como si el aumento de la violencia. vi­da muerte y transfiguración de la democracia en Chile (Ed. Universidad de Chile. 1973); Thomas P. En el fondo. El marxismo y la crisis de la democracia en Chile (Ed. Cómo llegaron las Fuerzas Armadas a la acción del 11 de septiembre de 1973 (Ed. Connecticut. Death of marxist dream (Ed. Fundación Ibáñez. Quiebre y recuperación del orden institucional en Chile 1924­73 (Ed. Andante. Santiago. Santiago. 1972); Carlos M. Ga­briela. 1995); Joan E. en dichos años. corrupción y pobreza pudieran hacer nacer en la gente el deseo de un orden que solamente los comunistas. Chile y el Mundo 1970­73 (Ed. Santiago. Santiago. 1989) y La economía de Chile durante el período de la Uni­dad Popular (Ed. Chili. Emérida. expropiaciones. París. Santiago. McHale. Zig­Zag. Santiago. Arlington House. Los días del arco iris (Ed. 1973); Silvia Pinto. Santiago. se decían capaces de asegurar. 1974); Patricio Dooner. el paso inmediatamente siguiente era el viejo modelo ideado por Lenín y Trotsky. enero­diciembre 1993; Florencia Varas y José Manuel Vergara. Universidad Católica. 1985); Arturo Fontaine Aldunate y Cristián Zegers Ariztía. 1991); Suzanne Labin. Zig­Zag. en revista Dere­cho Público. La libertad de expre­sión en Chile (Ed.Y si el primer paso de Allende.j. basado no sólo en el terror y la violencia sino sobre todo en la ruina moral y econó­ mica del país. Sígueme. Jurídica. 1993); Gonzalo Arroyo s. 1975). 1974); Eduardo Soto Kloss e Iván Aróstica Maldonado. Anchor Doubleday. Wesport. Mistral. Bat. New York. Barcelona. 1979); Bernardino Bravo Lira. 1974); Emilio Filippi y Hernán Millas. Periodismo y Política 1970­73 (Ed. Chile's Marxist Experiment (Ed. 1973); Joaquín Fermandois. La destrucción del estado de derecho en Chile 1970­73. reflejó fielmente el nuevo modelo experi­ mental dictado por Moscú.

Santiago. cfr. y los libros Patriot Enchained de William F. Menos de un año después. ha llegado a su madurez y se disponga a servir de partera de la revolución”. En 1967 las conclusiones del XXII Congreso del Partido Comunista fueron: “La conquista del poder es el objetivo estratégico que la presente generación deberá conseguir para instaurar un Estado revolucionario. 1998). para ob­ tener el apoyo de la Democracia Cristiana. Una Persecución Vergonzosa (Ed. p. Jasper. Allende y los suyos mantenían el secreto hasta cierto punto. The New American. 12. 1999) y Pinochet y la restauración del consenso nacional. p. 9 Para las admisiones hechas por Allende a Debray. Andújar. de Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. En 1965 el dirigente del Partido Socialista Adonis Sepúl­ veda hizo la siguiente declaración pública: “Afirmamos que es un dilema falso plantear que debemos ir por la vía electoral o la vía insurreccional. Allende admitió que se había tratado de una “necesidad táctica” y que “en ese momento lo importante era tomar el Gobierno”. Punto Final N° 126 del 16 de marzo de 1971. Alfonso Márquez de la Plata. Geniart. de enseñanza y de expresión polí­ tica. 31 (Ed. 179 (Ed. Por ello la violencia revolucionaria es inevitable y legítima. analizan­ do sus palabras y documentos. Y agre­gó un detalle aún más importante: “Si no hubiera sido elegido. que ella misma ha impulsado. Lo mismo. p. p. The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999.Sobre sus verdaderas intenciones. No era difícil. 2000). El partido tiene un objetivo y para alcanzarlo deberá usar los métodos y los medios que la lucha revolucio­ naria haga necesarios. en cuanto es la única vía para conquistar el poder po­ lítico y económico. Régis Debray habla de aquella conversación con Allende en 8 95 . en una entrevista a su amigo pe­ riodista y escritor Régis Debray en la revista Punto Final. La insurrección se tendrá que producir cuando la dirección del movimiento popular comprenda que el proceso social. New York.8 En la víspera de las elecciones de 1970. Allende garantizó la aprobación de una modificación constitucional que aseguraba la plena libertad de información. las calles de Santiago estarían llenas de sangre”. entender adónde querían llegar.9 Cfr. 23. Santiago. Las formas de lucha pacífica o legales no lle­ van al poder”.

34 (Ed. 76 (Ed. aprobado en el congreso de 1971 y divulgado en 1972 por el abogado Pablo Rodríguez. Alain Larousse. desde hacía poco ministro de Economía. p. sin data). yo soy el Presidente de la Unidad Popular. 1998). Allende indultó y dejó en libertad a todos los terroristas del MIR condenados por la justicia: entre noviembre de 1970 y enero de 1971 fueron liberados más de 100 peligrosos y adiestrados individuos. Newton­Abbott. armarnos y preparar debidamente las estruc­turas militares de los partidos de la Unidad Popular. p. p. será la destrucción de las bases económicas del imperialismo y de la clase dominante”. 11 Cfr. donde se lee: “no puede servir como base para la sociedad socialista.Es significativo el hecho de que. citado por Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. en una reunión de su partido en Valparaíso. autor del libro Entre la Demo­ cracia y la Tiranía: “El Estado burgués”. que Allende definió como “jóvenes idealistas”.11 El concepto fue retomado en un documento del Partido Socialista. no soy el Presi­ dente de todos los chilenos”. apenas elegido Presiden­ te.10 En 1971. Pedro Vuskovic. acerca de un comentario Robert Moss. Suzanne Labin. tres meses des­ pués de asumir la presidencia. anunció con estas palabras su proyecto de control estatal de la economía: “La finalidad de nuestra maniobra. L’Expérience Chilienne (Ed. que se conseguirá a través de la abolición de la propiedad privada. o sea. David & Charles. Seuil. confirmó Allende también en aquella ocasión. “que teníamos necesidad de tiempo para organizarnos. Chile's Marxist Experiment (Ed. Santiago. Chile el crimen de resistir. El mismo Allende. otra entrevista concedida a Debray por Allende en agosto de 1973. Semblanza. en el diario francés Le Nouvel Observateur. Por lo tanto hay que destruirlo y para tal fin los trabajadores deberán usar su fuerza su libro Conversations with Allende. 1972). No soy hipócrita. el 4 de febrero de 1971. Santiago. pocos días antes de la muerte: “Sabíamos bien”. 96 . 1975). tampoco soy el Pre­ sidente de todos los chilenos. 262. Pinochet y la restauración del consenso nacional. declaró: “Yo no soy Presidente del Partido Socialista. Fue una carrera en contra del tiempo”. París. Cfr. y cfr. 15. Geniart. p. 10 Cfr.

12 En 1972 Carlos Altamirano. La verdad histórica (Ed. Cfr. en algún momento podría surgir la alternativa de la lucha armada. 13 Dentro del Partido Socialista chileno existían tres corrientes: la de Salvador Allende. 2000). éstas. poco antes del golpe militar. La expe­ riencia enseña que esto permite eliminar antagonismos de cla­ ses; como consecuencia. afirmó: “Las tensiones hoy día deben llevarnos al choque. Consecuentemente nos preocupamos desde 1963 de la preparación militar de los miembros del partido”. Manuel Contreras Sepúlve­ da. p. Por la misma fecha.14 Igualmente clara es la orientación del Partido Comunista. tuvimos en cuenta que se trataba sólo de una posibilidad. Encina. la clase trabajadora debe elimi­ nar la propiedad privada de los medios de producción. El 9 de julio de 1973. un manifiesto comunista inci­ taba a la “preparación de las batallas decisivas”. 12 97 . pero al Cfr. 1972). p. Pablo Rodríguez. también Cristián Jara Taito. 32­33 (Ed. que afirmaba: “Apenas establecida en el poder. el secretario general Luis Corvalán reconoció pública­ mente que: “Al sostener desde 1956 la posibilidad de la vía pací­ fica en nuestro país. Universidad de Chile. sí. que favoreció un inicial acercamiento institucional al poder; la de Aniceto Rodríguez. Santiago. Entre la democracia y la Tiranía (Santiago. Santiago. Santiago. 14 Cfr. en el seno del comité central del partido. 53 y 55.para asumir el poder absoluto y gradualmente expropiar el ca­ pital privado”. p. y la de Carlos Altamirano. La revolución significa recurrir a la violencia”. En 1977. Siempre en el mismo año. en un régimen socialista no habrá más necesidad de partidos contrapuestos al comunista”. que desde el comienzo propuso la lucha armada. 1999). en el diario El Siglo. Kommunist. N° 3 del año 1972. 24 (Ed. Y bien. El Roble. Inde­bido Proceso. Corvalán admitió la cínica doble cara de la propia política: “En el pasado nos decíamos contrarios a la guerra civil. el mismo Corvalán admitió: “Nos acusan de querer el poder absoluto. Cfr. El marxismo y la crisis de la democracia en Chile. copiadas de un documento del moscovita Instituto de Marxismo­Leninismo. Moscú. que se definió moderada.13 Palabras. nosotros tomamos para el pueblo todo el poder”. y además que de abrirse paso la revolución por dicha vía. literalmente. 1991) y Hermógenes Pérez de Arce.

2000). dirigido por Luis Corvalán. o sea al­ gunos meses antes del golpe militar.17 Existió un Partido Comunista oficial. yo era diputado del Partido Nacional y un periodista francés de nombre Jacques Hussenet me entrevistó para el diario parisino L’Aurore. Cfr. a inicios de enero de 2003. pp. programa Correva l'anno. y cfr. el Banco Mundial y los “bancos interna­ cionales”. El Mercurio. Es interesante. El Peligro Totalitario (Ed. o “de superficie”. dirigido por Víctor Manuel Díaz López. p. en vista que estaba en marcha una revolución que daría vida a un régimen socialista análogo a los existentes en las llamadas “democracias popula­ res”. como se verá en el capítulo IX. que se realizó en Santiago en la terraza del hotel Ca­ rrera. la CIA. una revelación de un libro de Hermógenes Pérez de Arce: “En julio de 1973.mismo tiempo nos preparábamos a la lucha armada con milicias que en poco tiempo las integraron 10 mil trabajadores”. Alfonso Márquez de la Plata. Existió indudablemente. Además de periodista y colaborador del principal diario chile­ no. Santiago. 16 Cfr. Hermógenes Pérez de Arce. Manuel Contreras Sepúlveda. Encina. en este sentido. 2002). además de las iniciativas económicas de Allende. 1999). 12­13 (Ed. Durante la con­ versación. un Partido Comunista clandestino. Estados Unidos. Santiago. La verdad histórica (Ed. exibido por RAI 3 a las 23:25 horas del 2 de enero de 2003. que la descon­ fianza de los inversionistas llevara a la economía a una declina­ ción. Indebido Proceso.16 La desconfianza de los inversionistas se debía. quien le dijo que en Chile no se realizarían más elecciones políticas libres. 78. una maniobra estadounidense tendiente a herir la estabilidad económica del Chile de Allende: Así. Hermógenes Pérez de Arce fue diputado y es abogado y pro­ fesor de derecho. Santiago. p. también a sus propósitos políticos. sin hacer ni siquiera una mención a las expropiacio­ nes. Nixon. 15 98 .15 Era inevitable. El Roble. espontáneamente Hussenet me dijo haber conversado con una parlamentaria socialista. 59­60. la televisión italiana RAI 3 apuntaba el dedo contra “el obstruc­ cionismo de las clases poseedoras de bienes”. Kissinger. Asimismo. 17 Cfr. El Roble. con premisas de este tipo.

José Tohá. ante un voto parlamentario que le imponía un freno a la nacionalización. habían sido agredidas por grupos marxistas. En una conversación con Robert Berrelez. por lo tanto. Y el mismo juego hizo pocos meses después. 27 de febrero de 1972. vida muerte y transfiguración de la democracia en Chile 1833­1988. 1998).18 Que el ánimo de Allende. Cfr. Zig­Zag.19 Como éste. quien había prohibido una asamblea de campesinos; en varias ocasiones había intentado poner límites oficiales a la libertad de prensa y había rechazado dar protección policial a las dueñas de casa que. 18 Se trató de una votación solicitada por los parlamentarios Juan Hamilton y Renán Fuentealba. mientras se manifestaban pacíficamente contra el Gobierno. 1993) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. director de la multinacional ITT en Buenos Aires. como el de todos los políticos formados en la escuela marxista­leninista. que ya desde octubre de 1971 propusieron un cambio de la ley N° 520 respecto de las nacionalizaciones.El mismo ex Presidente democratacristiano Eduardo Frei fue profético. es una cosa dicha y demostrada por el modo como en febrero de 1972. No hay duda. Her­ nán del Canto. Geniart. 19 99 . Cuando Tohá fue nuevamente interrogado y criticado por el Parlamento. Pinochet y la restauración del consenso nacional. cuando el 16 de diciembre de 1971 este organismo había ordena­ do una investigación sobre la actuación del ministro del Interior. escondiera la tenta­ ción del poder absoluto. para salvar al nuevo ministro del Interior. a quien el Parlamento había acusado por su in­ tento de poner límites a las libertades constitucionales. Allende lo salvó transfiriéndolo del sillón de mi­ nistro del Interior al de Defensa. no dudó en definir co­ mo “un desastre para Chile” la ascensión al poder de Salvador Allende. p. aun más. Desde las cenizas. 122 (Ed. James R. se registraron otros tantos casos en los cuales Allende impuso su propia voluntad al Parlamento. p. Whelan. 281 (Ed. Cfr. Santiago. rechazó incluso discu­ tir la cuestión y se limitó a imponer el derecho a veto. Santiago. Por ejemplo. El Mercurio. de que las iniciativas de los mi­ nistros contra la libertad tenían el apoyo de Allende o.

Así se expresó sobre el tema el senador demo­ cratacristiano Renán Fuentealba: “El pueblo chileno rechaza el intento de la minoría que conforma el Gobierno. 20 21 100 . The New American. Pero po­ cas horas después. cuando algunos corresponsales de la prensa Cfr. Referente al hecho el profesor Angelo Codevilla. Jasper en pp. El Gobierno querría de hecho introducir en Chile un sis­ tema que es mal soportado por otros pueblos. amenazó con disol­ ver las dos Cámaras. Asimismo. viviendas y fábricas a continuación de las disposiciones de las autoridades o de iniciativas prove­nientes de malhechores. Cfr. un sistema comu­ nista que es incompatible con nuestro sistema democrático”. el Parlamento (nuevamente gracias al voto de la mayoría de los diputados) redujo algunas partidas de gasto por un total de 306 millones de dólares y también en dicha ocasión Allende recurrió al veto e ignoró la voluntad parlamen­ taria. recurrió al sistema de decre­ tos de insistencia que le permitían. p. David & Charles. incluso cuando la Corte de Apelaciones de­ claraba nulas las decisiones expropiatorias (como las célebres de las textiles Sumar y Oveja Tomé). cuando en junio de 1973 Allende chocó con un Parlamento que le era día a día más hostil. Chile's Marxist Experiment (Ed. según él. Newton­Abbott. 62. de dar vida a un régimen que está muy lejos de la democracia y del plura­ lismo. de la Boston University. 1999): “Diariamente llegaban noticias de ocupaciones y expropiaciones de haciendas. Robert Moss.20 Hacia finales de 1971. cuando quiso bloquear una propuesta de ley sobre la posesión de armas por parte de civiles. 32­33 de su Patriot Enchained (Ed. afirmó que el régimen de Allende ignoró voluntariamente más de 7.000 sentencias judiciales que declararon ilegales aquellas expropiaciones y por lo tanto debió ser considerado como un Gobier­no bajo todo punto de vista fuera de la ley”.que nacían de él. porque. William F. solamente en emergencias excepcionales. peor aún. El Mercurio.21 Y. New York. 1975). imponer su voluntad a la de los tribunales. cuando quedó claro que la econo­ mía estaba en ruinas. Otra vez lo intentó sin éxito. en una entrevista. Nada detenía a Allende: repetidamente puesto ante sen­ tencias judiciales. mantenían una “actitud cada vez más obstruccionista hacia el Poder Ejecutivo”. 17 de diciembre de 1971.

extranjera le preguntaron por qué no sometía la propia presi­ dencia a un plebiscito popular.000 ayudantes y 30. se podría definir como “revolución legal”. Según la estadística de Manuel Contreras Sepúlveda.22 Hablaremos de él en los próximos capí­ tulos.000 mili­ tantes especializados.000 simpatizantes. se trataba de socialistas. anarquistas o revolucionarios de orientación trots­ kista o maoísta y otros elementos provenientes de la Vanguardia Revolucio­ naria Marxista Rebelde (creada en la facultad de medicina de la Universidad de Concepción). Andrés Pascal Allende y Bautista van Schouwen. Entonces. tambaleándose entre las dificultades de la polí­ tica interna y los compromisos contraídos con Fidel Castro. fue muerto durante un choque armado con una patrulla del Ejército. que entre los integrantes del Partido Nacional y la Democracia Cristiana comenzara a correr la voz de que el único modo de terminar con Allende era recu­ rrir a la fuerza. El 22 101 . Los pri­ meros organizadores del MIR fueron Luciano Cruz. 20. Uno de los dos planes oficiales. figura entre las “inocentes” víctimas de la dictadura. Existió además un mínimo de doce formaciones autónomas pero de cualquier modo relacionadas con el MIR. El MIR permaneció fuera de la competencia democrática considerando la revolución violenta como el único camino digno de ser recorrido para la con­ quista del poder. el MIR podía contar con 10. y de otros grupos análogos. Los finan­ ciamientos. comunistas. estaban asegurados gracias al robo y a extorsiones. sin embargo. las que a nivel mundial se beneficiaban de la complicidad de los medios informativos controlados por las elites intelectuales y filomar­ xistas. el MIR adoptó la estrategia de la acción simultánea de las huelgas a ultranza. confiado al propio Allen­ de. Fundado en el arquetipo revolucionario del Che Guevara. verdadero brazo armado de Allende. era el “revolucionario” y estaba bajo la dirección del MIR. Allende se zambulló aún más en las tácticas descritas. de acuerdo con la propuesta del Che Guevara. Era inevitable a estas alturas. además de los subsidios moscovitas. del terrorismo en las grandes ciudades y de la guerrilla en los campos. todos ellos provenientes del movi­ miento estudiantil de la Universidad de Concepción y pertenecientes a familias de buen nivel económico. El otro. del Grupo Revolucionario de Avanzada Marxista (GRAMMA) y de los Grupos Universitarios Cristianos. como ya se ha referido. no oficial pero igualmente eficaz. La proceden­ cia de los terroristas del MIR era múltiple. Miguel Enríquez. ex jefe de la DINA. esquivó el tema. Miguel Enríquez. Siempre según Contreras.

23 Otro adversario de Allende fue el democratacristiano Radomiro Tomic. Pero esta vez la victoria contra su adversario. dos meses antes. convertido en un satélite de Moscú. 19 y 35. como quería Castro. Santiago. Allende la tuvo asegurada porque era candidato de una coali­ ción. en Libia.Hambriento y bajo el chantaje de los terroristas que apo­ yaban al Gobierno. Mónica González. el 4 de noviembre de 1970 Salvador Allende subió al poder tras haber obtenido. Cfr.23 A esto hay que añadir el clima violento y de intimidación con el que (principalmente en las zonas agrícolas) la izquierda había conducido la campaña electoral.. 60 y sig. Encina. Hablemos ahora del Chile de Salvador Allende. 102 . una mayoría relativa. y en otros lados. La verdad histórica (Ed. el Chile de Allende estaba al borde de un abismo y con la perspectiva de terminar. Manuel Contreras Sepúlveda. pp. y hagá­ moslo siguiendo los hechos paso a paso. Baste recordar que Jorge adiestramiento de los militantes del MIR se realizaba principalmente en Cuba. La Conjura (Ediciones B Chile. para él. artículo de Ugo Bertone. pp. Guatemala y El Salvador. Alessandri. 45­48..7% que habían conseguido en 1964. Un porcentaje. que significaba para la izquierda un paso atrás respecto al 38. en Alemania del Este. el 36% de los votos. 2000). en la escuela de la guerrilla (la más grande del mundo) existente en Bengasi. p. era un anciano. entre otros. y Storia Illustrata de junio de 1999. pre­ sentarse a un debate de televisión en el cual sus limitaciones fueron puestas en evidencia. es decir. 2000). Ni­ caragua. Cfr. Fue un error. Las primeras experiencias de combate fueron en países donde se desarrollaba una guerra civil: Angola. Santiago. por lo tanto. refirió Bertone. *** Como se ha dicho anteriormente. el anciano conser­ vador Jorge Alessandri Rodríguez (la diferencia de votos fue so­ lamente de 34 mil sobre un total de 3 millones de votantes).

un encubrimiento perfectamente en línea con las instruc­ ciones que en agosto de 1935 dio el Comintern moscovita a to­ dos los partidos comunistas del mundo. comunistas y extremistas desplazaron a los radicales tomando la delantera”. Y hay que agregar que. pp. pero ya al partir presentaba graves incongruencias. durante el VII Congre­ so Mundial de la Internacional Comunista (el Comintern fue ideado en 1934). Según Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. pp. artículo de Ugo Bertone. Juan Alberto Díaz Wiechers.. que había enseñoreado sus reales en el país basada en el materialismo y en la presunción de que la historia de la huma­ nidad está determinada por una eterna lucha de clases entre pri­ vilegiados y explotados. La elección era un día viernes y muchos de ellos se fueron a la playa o la cordillera a pasar el fin de semana. hasta 1970. 60 y sig. El abogado Juan Alberto Díaz Wiechers atribuyó la victoria de Allende a la conducta de muchos electores de centroderecha que soberbiamente seguros de la victoria de su candidato Alessandri no se hicieron presentes a la hora de votar. El abogado Juan Al­ berto Díaz Wiechers nos ofrece una evaluación: “Una ideología internacionalista”. pero paulatinamente las corrientes socialistas. Storia Illustrata de junio de 1999. divididos entre la vía evolutiva (o democrática) para la conquista del poder y la vía revoluciona­ ria.Alessandri tuvo dificultades para realizar reuniones en ciertas zonas del país. ésta. religiosas. Santiago. que en 1969 propuso para Chile Cfr. Chile entre el Alcázar y La Moneda. 1999). “totalmente extraña a la historia chi­ lena. escribe.24 La coalición de izquierda era un invento ocurrente. 25 Cfr. Estrategia. Allende no hubiese sido elegido sin la división y la dispersión del voto anticomunista.25 Pero la creación de una coalición era también. idiomáticas. no podía afirmarse ignorando las com­ ponentes nacionales. 26­27 (Ed. Imprenta Nuevo Extremo. el partido dominante en el área de la izquierda era el Radical. ya se ha di­ cho. no lograban ponerse de acuerdo sobre cuál fuese la mejor. Agreguemos a esto que los marxistas chilenos. culturales o étnicas tan importantes en un país latinoamericano. 24 103 .

Los resultados no se hicieron esperar y en octu­ bre de 1938 el Frente Popular consiguió una estrecha victoria electoral. En 1937 los radicales chilenos dieron los primeros pasos (sin. radicales y socialdemócratas; honor a los intelec­ tuales comprometidos”. 26 104 . Pinochet y la restauración del consenso nacional (Ed. asimismo. invención de los comunistas que tuvo gran éxito en los años ‘30. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. adherir oficialmente) hacia la nueva alianza so­ cialo­comunista. 27 Cfr. trabajadores revolucionarios. pero el pueblo no estaba todavía maduro para acep­ tar la propuesta. pp. era el caballo de Troya que le habría permitido al Kremlin penetrar en los países que. Che”.. que por otros medios intenta obtener lo mismo”. estaban lejos de la mentalidad colectivista y materialista. Storia Illustrata de junio 1999. Hoy la situación no cambió y entonces es necesario crear un movimiento que tenga una mayor apertura social y económica”. a los católicos y a otros trabajadores? Compañeros. donde el célebre caballo logró penetrar en el campo del adversario: nosotros. por tradiciones o por características económicas. Afectuosamente.26 Incluso apoyada por el Che Guevara. 1998) y cfr. Santiago. que al regalarle a Salvador Allende su libro La guerra de guerrillas así se lo había dedicado: “A Salvador Allende. El disfraz del Frente Popular tuvo una amplia actuación en Francia antes de la Segunda Gue­ rra Mundial; inmediatamente después de la guerra. Geniart. El texto exacto de la dedicatoria era: “A Salvador Allende que por otros medios trata de obtener lo mismo. no debemos dudar en recurrir a la misma estra­ tegia”. en abril de 1969 y en otras ocasiones.el líder comunista Luis Corvalán. ¿Por qué no unirse a los socialdemócratas. el líder comunista chileno Corvalán: “En 1964 dimos al país la posibilidad de un Go­ bierno socialo­comunista. una inversión de tendencia Así se leía en el documento del Comintern firmado por Dimitrov: “La for­ mación de frentes populares que se alíen con los partidos socialdemócratas es una necesidad. que el Frente Popular. Se registró en cambio. El nuevo lema comunista era: “Mano tendida a los católicos; mano tendida a los burgueses progresistas. entre tanto. Otra victoria fue la de febrero de 1942 y otra aun la de 1946. en Italia asumió la deno­ minación de Bloque del Pueblo y adoptó como contraseña electoral el rostro de Giuseppe Garibaldi. De este modo se expresó. en 1938. 60 y sig. no olviden cómo se tomó la ciudad de Troya.27 O sea.

artículo de Mark Falkoff. pp. la coalición tuvo una efímera confirmación en la peleada victoria electoral de las elec­ ciones municipales de abril de 1971 pero. Un resumen de lo sucedido entre bastidores políticos y lu­ chas de poder en el ámbito de la Unidad Popular. 127 (Ed. el libro Ojo: no tro­ pieces en la misma piedra de Miguel de Nantes. quien rechazó el apoyo condicionado que la Democracia Cristiana le ofreció al comienzo. fue descrito por el ya citado periodista inglés Robert Moss. En esta fecha los socia­ listas y comunistas chilenos obtuvieron el apoyo de la corriente de izquierda de la Democracia Cristiana. Allende aceptó.. Y cfr. los radicales dejaron de existir como partido autónomo. 28 105 . Carlos Morales Abarzúa y Patricio Valdés.. p. 18 y sig. escribe Moss. El Siglo del 23 de junio de 1969.28 Y enseguida. a quien se recuerda por sus frases célebres “yo soy marxista porque soy cristiano” y “es necesario sustituir la propiedad privada de los medios de pro­ ducción con un régimen de propiedad colectiva”. La izquierda. y que estu­ vieron en el fondo del programa común de las izquierdas. preparó las elecciones de 1970 con discrepancias internas. no logró nunca librarse de las propias divisiones inter­ nas. Impresos Univer­ sitaria. de la corriente de izquierda del Partido Radical dirigida por Hugo Miranda. Cfr. otoño de 1985. como en todas las coa­ liciones. fagocitados por los socialistas. al punto de provocar la renuncia de viejos re­ presentantes radicales como Pedro Enrique Alfonso y Julio Du­ rán. 87 (Ed. En 1971. p. presionado por su partido y por el Partido Comunis­ ta. 1999) y el libro Pinochet y la restauración del consenso nacional de Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. y con agrado el apoyo de la co­ rriente de izquierda de la Democracia Cristiana.que luego cambió nuevamente en 1969. cuyo jefe fue Jacques Chon­ chol.29 Obtenida la victoria electoral de 1970. Santiago. dirigida por Jacques Chonchol y Rafael Gumucio.. entre otros. publi­ cación de la Heritage Foundation de Washington. a propósito de Chonchol. Policy Review. después que obtuvieron esto. Santiago. 1998). Mientras que los comunistas desde 1956 se habían declarado momentáneamente dispuestos a una táctica frentista y democrática. el Partido Socialista (más de iz­ Fue el mismo Allende. Geniart. 29 Cfr. sin embargo. ahora oficial­ mente convencidos.

El Partido Socialista de Chile. en el diario Prensa Latino Americana. Ac­ ción Independiente Popular y el Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU). exponente de la vieja guardia stalinista y conocido comentarista político de Radio Moscú. observó Luis Guastavino en la posición de jefe de la oposición interna. 30 Cabe señalar que la coalición de la Unidad Popular que llevó a Allende al poder estuvo compuesta por el Partido Comunista. el nombramiento de Allende obtuvo apenas 12 votos de un total de 25 y sola­ mente después que otros candidatos renunciaron a sus candi­ daturas (Jacques Chonchol por los democratacristianos de iz­ quierda. Guastavino “vendió el alma a los socialistas”. Así. en Prensa Latina Americana. un Sansón después del cor­ te de cabellos”. Según Guastavino. Santiago 1971. Cfr. el Partido Socialista Democrático. Dividido en dos facciones en permanente diatriba. contrapuesta al co­ mité central dirigido por Volodia Teitelboim. Los socialistas tuvieron que esforzarse mu­ cho para lograr que se aceptara a su candidato Salvador Allen­ de. Il Borghese del 11 de noviembre de 1990. una momia del marxismo. los partidos de la Unidad Popular distribu­ yeron cuidadosamente cada cargo político y burocrático y la dirección de las haciendas que fueron expropiadas. Manuel Riesco y Gonzalo Rovira fueron tironeados entre los dos contendientes. en cambio. la Izquierda Cristiana.. obligado a solicitar hospitalidad al diario no comunista El Mercurio.32 Cfr. cfr. Alberto Baltra por los radicales y Pablo Neruda por los comunistas) la mayoría de los votos. Según Teitelboim.31 Dentro de la Unidad Popular. puesto que los otros partidos conocían bien las limitaciones del personaje. Allende debía todo. determinantes los comu­ nistas. Teitel­ boim era “un paranoico. El Mercurio del 1 y del 3 de marzo de 1973. pp. Ya en el poder en 1970. el Partido Radical. su postulación y la posterior elec­ ción a candidato presidencial. Sobre las antinomias existentes en el núcleo de la Unidad Popular. eligió a Allende. en refe­ rencia. al consenso comunista. 31 106 . 32 El Partido Comunista chileno fue objeto de ironías incluso en el ámbito de la izquierda. Los otros exponentes del partido Fanny Pollarolo. Julio César Jobet. en 1971. el Partido Socialista. 599­600.30 Ulteriores controversias nacieron tras la conformación de la Unidad Popular.quierda que el comunista) insistía en la necesidad de la lucha ar­ mada y en tal sentido expresaba un mensaje integralmente re­ portado por Julio César Jobet.

*** El Mercurio del 26 de febrero de 1972 y del 25/ 30 de septiembre de 1972. 60 y sig. p.34 Examinemos los he­ chos. pp. Storia Illustrata de junio de 1999. Claudio Orrego. The New American. por lo tanto. lógico que. Jasper Patriot Enchained. a quienes el poder económico les intere­ saba mucho. la posibilidad de decidir. 150 (Ed.33 La experiencia marxista fue. El déficit de la balanza de pagos. The New American. 33 107 . 1999). p. asimismo. febrero de 1974.Era. 1973). Chile debía 200. Y. para finalizar. y el libro de Gonzalo Rojas Sánchez Chile escoge la libertad.. New York.. Se trató de un fracaso que se manifestó principalmente en tres sectores en los cuales se empeñaron Allende y toda la ad­ ministración gubernativa de la Unidad Popular: represión polí­ tica y civil. Después de dejar sentada esta premisa. se estipuló una dis­ minución de las reservas desde 343 millones hasta 32 millones de dólares. Tuvo hasta que alejar a su propio compañero Pedro Vuskovic del cargo de ministro de Economía para sustituirlo por el más disciplinado comunista Or­ lando Millas. por lo tanto. fascículo 2. New York. economía y reformas sociales. absolutamente en ayunas en materias económicas y de gestión de la cosa pública. remitiéndose a los datos oficiales comunicados por el Gobierno de Allende. la deuda externa superó los 3. 1999) y el libro de William F. Los Fundamentos Ideológicos de la Estrategia de Unidad Popular (Santiago. era de 29 millones de dó­ lares.000 millones de escudos y tenía en caja apenas 200 millones. Cfr.000 millones de dólares. En 1972. un completo fra­ caso. podemos sinteti­ zar en pocas cifras el resultado de la política económica y finan­ ciera de Allende y de la Unidad Popular: Este había recibido del Gobierno anterior reservas por 350 millones de dólares y en me­ nos de dos años (junio de 1972) ya tenía un déficit de 650 millo­ nes de dólares. 34­35 (Ed. previsto por Allende en 1971. la Recopilación de los discursos del Presidente de la República de Chile. 34 Cfr. Allende de­ jara a los comunistas. pero llegó a 173 millones de dólares y a 385 millones de dólares en 1972.

había sido experimentado en Cuba con las Juntas de Abastecimiento. incluso a beneficio de sus intereses personales. Allende había mandado a imprimir un vergonzoso Manual Urbano que no era otra cosa que un compendio de adiestramiento sobre espionaje y delación. mo­ 35 Cfr. Como en la isla del Caribe. no había dudado en imponer: el esquema. Para tal fin. Dado que cada co­ mité era compuesto por unas diez personas.35 En realidad se trataba de verdaderos y propios centros de control y de intimidación. su inmenso poder.500. La difusión de las JAP fue rapidísima: en el mes de junio de 1972 estos comités delatores eran 635 y seis meses después eran más de 1. presentes en todo el país. 108 .Las diversas formas de represión que Allende impuso a la libertad de los ciudadanos encontraron eficientes instrumentos en las JAP. pero que Allende. Veamos el resumen de un documento del Partido Comu­ nista chileno: Estos organismos deberán. cuya instauración había sido prohibida por el Parlamento. ins­ tituida por los sindicatos cercanos a la Unidad Popular y la red de células de partido. que tenían la finalidad oficial de señalar que se res­ petaran los precios controlados y denunciar los intentos de espe­ culación. por consejo de Fidel Castro.000 espías pa­ gados por el Estado y listos para aprovechar. las funciones de di­ chos organismos iban más allá de señalar irregularidades comer­ ciales: la verdadera finalidad de las JAP era la de ejercer un con­ trol político y de señalar las eventuales desviaciones ideológicas. comúnmente llamadas “comités locales” o “comités de barrios”. entre otras cosas. de hecho. Si esto se suma a la red de consejeros de las fábricas. de tribunales populares ilegales y de redes capilares de información secreta. Diario Oficial del 4 de abril de 1972. no es exagerado afirmar que en Chile exis­ tía una enorme estructura destinada a controlar y reprimir las opiniones y la conducta política de los ciudadanos. es fácil concluir que Allende logró crear en Chile una red de unos 15.

sin éxito. recurriendo a mo­ tivaciones ideológicas. New York. Y controlarán el comportamiento de los ciu­ dadanos y de los funcionarios gubernativos. una parte de la información no había re­ nunciado a su propio derecho de crónica y de crítica. año II (1972). los cordones eran desolados cobertizos de adoctrinamiento político. organi­ zados en cordones (llamados también poblaciones callampas).37 De todo esto se hablará en el próximo capítulo. The New American. Como los “centros sociales” creados en Italia por la izquier­ da. artículo de Susan Huck.36 Otro eficaz freno a la libertad de expresión fue puesto por la constante amenaza de los terroristas progubernativos.vilizar y sensibilizar a un enorme número de personas no di­ rectamente empeñadas en la actividad política. Centro de Estudios de la Revolución. p. Patriot Enchained. de for­ mación de cuadrillas subversivas donde había uso libre de las drogas. Cfr. con el beneplácito del Gobierno. habían sido con­ vertidos por los terroristas. N° 3. además. 36 37 109 . transformados en campamentos armados a donde ni siquiera las fuerzas del orden tenían acceso. or­ ganizar el propio autogolpe. 33 (Ed. Controlarán a los pequeños negociantes y explicarán al pueblo. que eran barrios situados alrededor de los centros urbanos. Un control sin el cual no habría tenido la esperanza de acceder al poder absoluto. Di­ chos barrios. dos años después de la elección de Allende a la presidencia. Jasper. tomando en cuenta también sus orientaciones políticas. Cfr. porque la prensa chilena tenía una tradición de libertad e inde­ pendencia que la hacía distinta de los medios informativos de otros países latinoamericanos; al punto que. noviembre de 1974. también William F. American Opinion. referirse al control sobre la infor­ mación radial. Pero éste era un objetivo difícil de conseguir.1999). en “zonas liberadas” desde las que partían cotidianamente expedi­ ciones punitivas a los disidentes u opositores. y cfr. televisiva y escrita que Allende intentó lograr. a pesar de intimida­ ciones y agresiones. el problema de la falta de alimentos de primera necesidad. Es necesario. en donde se verá cómo dichas estructuras de delación y de represión eran una de las bases sobre las cuales Allende intentó.

de orientación cautamente conservadora. Esto. varias veces había afirmado que “la verdadera libertad de expresión existe cuando los medios de comunicación son controlados por el Estado”. entre las que figura­ ban Qué Pasa y Ercilla. Pero ya en esta fase la policía política dispone de repartos especializados en la difu­ sión de noticias falsas y de difamación de los opositores. además de ser el principal diario del país. muy en síntesis. La prensa está controlada”. por lo tanto. Pero aquella libertad de información no respondía a las exigencias de un régimen marxista. En materia de control de la información. Y Figueroa. Había después otros diarios de menor difusión y vaga­ mente escandalosos y revistas influyentes. Al respecto los comunistas. como declaró el Presidente Allen­ de. parte esencial de la coalición gubernativa de la Unidad Popular. Como diario vespertino sobresalía La Segunda. cuando Allende lo nombró ministro del Tra­ bajo. man­tenía las propias características de diario independiente. La Nación era un periódico de Gobierno; El Siglo era el órgano oficial de los comunistas; Punto Final era de extrema izquierda; La Prensa de los democratacristianos; Tribuna de los nacionales conservadores y El Mercurio. hacia la plena realización del socialismo. férreo defensor de la libertad de los chile­nos. quien afirmaba: “Las noti­ cias deben ser publicadas solamente cuando el pueblo esté ma­ 110 . “es solamente una etapa. era en 1970 el cuadro de los principales órganos de la prensa chilena. con Figueroa estaba de acuerdo el so­ ciólogo comunista Patricio Saavedra. habían sido explícitos: el di­ rigente sindical Luis Figueroa. Alguna iniciativa tenían que tomar. Era una prensa libre que reflejaba todas las corrientes polí­ ticas existentes en el país. McHale. los partidarios de Allende. preparó el terreno para una ley que limitaba la libertad de expresión y que prohibía el derecho a huelga. escribía la revista de los católicos de la TFP.“El régimen actual”. como refiere el escritor Tomás P.

Cfr.. un documento expedido por dicho comité estableció que: “la única forma de objetividad para un periodista es aquella que lo identifica con el gran proceso revolucionario que sacude al mundo y que final­ mente izó la propia bandera también en Chile”. en abril de 1971. como comentario. Con premisas de este tipo. 1980). p. Santiago. El úni­co soporte para la mentira es la violencia”. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. p. asimismo. 1998) y Suzanne Labin.duro para recibirlas. el mismo Allende dejó de lado cualquier ambigüedad y manifestó sus propios sentimientos: “La objetivi­ dad no debería existir en el periodismo […] El deber supremo del periodista de izquierda no es servir a la verdad sino a la re­ volución”. y cfr. Y para finalizar. 39 Cfr. tras una serie de chantajes de tipo finan­ ciero. Newton­Abbott. 16. que desde hacía meses Cfr.. Chili. Además. La conducta de Allende frente a la prensa reflejaba la opinión escrita por Alexander Sol­zhenitsyn: “La violencia no puede existir sola: debe unirse a la mentira. David & Charles. 38 111 . Así. 153. Pinochet y la restauración del consenso nacional. y agregaba que la prensa tenía “el deber de apoyar al Gobierno de la Unidad Popular”. p. votó en un congreso una declaración en la que se establecía que “el primer deber de un periodista es sujetarse a las exigencias de la lucha de clases”. al cierre del congreso. 1975). Il Borghese del 18 de septiembre de 1988. El Siglo del 11 de abril de 1971 y El Mercurio del 14 de abril de 1971. París. fue transformado en una voz gubernativa. el Canal 7. el Gobierno realizó un in­ tento de expropiación de El Mercurio. Robert Moss. Chile's Marxist Experiment (Ed. 175 (Ed. p.39 Después de dar dichas señales. de manera que se transformen en instru­ mento útil de educación política”. Geniart. del que tuvo que desistir esperando tiempos más propicios. se sucedió una se­ rie de iniciativas para favorecer a los medios informativos cer­ canos a la izquierda y a veces para dañar y apropiarse de los me­ dios cercanos a la oposición. Un programa de este canal llamado A tres bandas. 212 (Ed.38 Otra señal importante se tuvo con el nombramiento del ultraizquierdista Manuel Cabieses en la presidencia de un comi­ té de periodistas que. Debresse. le crime de résistir.

Edgardo Boe­ ninger. Y a personajes polémicos hacia Allende. El organismo estatal CORFO. Sociedad Chilena de Defensa de la Tradi­ción. Santiago. que de hecho controlaba el monopolio de las importaciones. fue suspendido sin recibir explicacio­nes. encargadas de elaborar métodos e instrumentos de difamación y de chantaje a los periodistas no alineados con el régimen. a cuyos periodistas les fue concedida una opor­tunidad de carrera y la propiedad de nuevos medios como Tarea Urgente. 186. La “conjura del silencio”. Allende introdujo normas que prohibían la difusión de noticias que no hubieran sido apro­ badas por la Oficina de Radiodifusión de la Presidencia de la Re­ pública.41 Los órganos de información cercanos a la oposición su­ frían limitaciones e imposiciones de tipo económico y fiscal igualmente humillantes. Y algo análogo se ve­rificó también en el campo editorial. La Nación. Para completar el cuadro. impedía La Editorial Quimantú tenía en efecto la exclusiva de las obras de Pablo Neruda. La Iglesia del Silencio en Chile. aplicada aun en estos días en la “libre” Eu­ ropa. 1976. les fue negado el derecho a defenderse en televisión y ra­ dio de los duros y frecuentes ataques que el Gobierno lanzaba contra ellos. Familia y Propiedad. 40 112 . 41 Cfr. debían enfrentar obs­táculos de tipo fiscal o una bien orquestada “conjura del silen­cio” que impedía que dichos libros fueran conocidos por el pú­blico. p. como el ex Pre­ sidente Frei y el rector de la Universidad de Chile. cuando osaban publicar obras de orientación conservadora o antimarxista.40 En octubre de 1972.daba un espacio a la oposición. donde la Editorial Quiman­tú comenzó a publicar solamente libros de orientación marxista y las otras casas editoras. en el cotejo de los escritos revisionistas y de cada voz “políticamente in­ correcta”. era una de las voces del régimen. fueron instituidas oficinas espe­ ciales de la policía política. despreciando el artículo 10 de la Ley de Prensa que prohíbe cualquier tipo de censura y bajo la justi­ ficación del “grave momento social”.

Se apoyaban solapadamente en huelgas y en ocu­ pación de establecimientos tipográficos. otros medios para dañar a los periódicos. Algunos ejemplos escandalosos de los obstá­ culos puestos por Allende a la libertad de información fueron señalados por la revista Portada y por un libro publicado por la homónima editorial. Se imponían precios de ventas y tarifas pu­ blicitarias tales que ahogaban la autonomía financiera de los edi­ tores hostiles a Allende. por ejemplo. se les impedía recibir comunicados oficiales y se les prohibía transmi­ tir programas o difundir los diarios en zonas que no fueran geo­ gráficamente limitadas. los socialistas de la Agencia Vanguardia. Así. Los de orientación opuesta tuvieron que enfrentar enor­ 113 . Típico fue. radios y canales de televisión hostiles. los medios de información cercanos a la izquierda se vieron bene­ ficiados por una avalancha de publicidad y aumentaron sus uti­ lidades. Pero el Gobierno y los partidos de izquierda tenían. publicaciones y radio­ emisoras contrarios al régimen. Y no era todo. los radicales de la Agencia Latina y el Par­tido de Acción Independiente de la Agencia Stentor. repuestos y material de consumo. Después. que toda la publicidad debía pasar a través de cua­ tro agencias de distribución. al cual la CORFO y el Banco Central le negaron los fondos para remplazar un transmisor averiado por otro nuevo. el caso de Canal 13. entre otros.abiertamente a los canales de televisión. de la Universi­ dad Católica. comprar en el extranjero apara­ tos. Eran los mismos medios a los cuales suele recurrir la izquierda de todo el mundo cuando accede a los cen­ tros de poder. mediante inauditos sistemas de repartición. los anuncios y spots publicitarios eran distribuidos con criterios estrictamente polí­ ticos. Como resultado de dicha política de discriminación. Se estableció. a medida que las empresas iban quedando bajo el control del Gobierno. cada una de las cuales era contro­ lada por uno de los partidos que apoyaban a Allende. ade­ más. Se negaba a los perió­ dicos no alienados el acceso a las conferencias de prensa. necesarios para desarro­ llar su actividad. los comunistas disponían de la Agencia Territorio.

42 El Mercurio fue además sometido a otras intimidaciones que obligaron a su propietario a radicarse en el exterior. debido al corte de la publicidad y al bloqueo de los créditos. de hecho. una asamblea de todos los obreros y empleados concluyó con la ex­ pulsión de los sindicalistas. que en realidad era sola­ mente un periódico de orientación moderada y no un diario de oposición. pero que de to­ dos modos obstaculizaron la salida regular del diario. estos también supeditados al control gubernativo. Basta recordar que El Mercurio. Y.43 Además de los medios recién citados. El 10 de septiembre de 1971. En enero de 1971 el Ministerio de Economía denunció “graves irregularidades financieras” por parte de la dirección del periódico y durante semanas la redacción del dia­ rio fue invadida por inspectores del Servicio de Impuestos Inter­ nos que no consiguieron probar las acusaciones. En ese 42 43 Cfr. La Prensa del 21 de abril de 1972. Las dificultades económicas fueron par­ cialmente remediadas. de he­ cho. des­ pués que Allende lo había declarado “bestia negra” y había or­ denado su arresto. por un lado porque los empleados del diario renunciaron al 20% de sus remuneraciones y por otro (como se verá en el capítulo IX) por la ayuda que dieron la CIA y las empresas estadounidenses interesadas en evitar que Chile se convirtiera en una segunda Cuba.mes dificultades económicas. de los jefes de los sindicatos mar­ xistas. Esto tiene algunas analogías con las vicisitudes de la italiana Fininvest. A Allende no le quedaba otra cosa que la acción de fuerza y. 114 . Allende recurrió al arma sindical. o sea. hizo que una masa de manifestantes y de extremistas se juntase alrededor del edificio. literalmente echados a la calle. apenas tres meses después de la ascensión de Allende al poder registró una disminución del 40% de las entradas por concepto de publicidad. en marzo de 1971 encargó al célebre agitador Sergio Gutiérrez pedir que El Mercurio pasara a las ma­ nos de los trabajadores. Se siguió una serie de presiones a las cuales los operarios reaccionaron con dureza. poniéndolo en asedio.

En 1968. La Prensa del 24 de julio de 1972.44 Desde ese momento El Mercurio fue puesto bajo presión psicológica y expuesto a violencias de todo tipo. A El Mercurio. en Italia. se multiplicaron dificultando la vida y las activida­ des de los empleados. si no se adecuaban a las impo­ siciones del régimen. Cartas y llama­ das telefónicas amenazadoras a las familias de los periodistas y redactores. tarde o temprano se veían paralizados por las huelgas y la ocupación de sus talleres. Fueron los obreros quienes salieron a la calle a dar una lección a los fastidiosos intrusos (que en efecto se escaparon) . La expropiación de la Papelera le habría permitido a Allende. 45 Ello resulta de una investigación realizada por el diputado José Monares. actos de vanda­ lismo y arrestos por motivos vanos que después se mostraban infundados. que fue obligada a financiar a algunos arruinados diarios de izquier­ da y a la ya citada casa editora Quimantú. Los ejemplos de discriminaciones no faltaron. le ahorraron las vejaciones que sufrieron otros diarios de menor difusión. 44 115 .momento también los empleados reaccionaron y no permitieron que los agitadores se apropiaran del diario. a tra­ vés del abastecimiento de materia prima a los periódicos. lo que los obligaba a suspender las publicaciones. También ese episodio representó una analogía con todo lo que sucedió en aquellos años.45 Escandaloso fue también el caso de la Papelera (Compa­ ñía Manufacturera de Papeles y Cartones). el con­ trol de toda la información escrita. Otro caso ti­ pico e increíble fue el ocurrido en la mina El Teniente (que desde que había sido nacionalizada cerraba su balance con déficit). Cfr. la principal fuente de abastecimiento de papel para los diarios y las casas editoras. debido a su notoriedad internacional. Casi todos los demás. incendio de los autos estacionados. después que los jefes de la fábrica Good Year de Cisterna de Latina (donde trabajaba el autor de este libro) se negaron a adherir a las frecuentes huelgas políticas. la extrema izquierda estudiantil tomó el establecimiento durante dos días con la anuencia tácita de las autori­ dades.

2 millones. los obreros. para empujar a los accionistas a vender sus acciones. sobre un total de 145 millones. Después de algunas semanas de agitación. recurriendo a la sub­ vención privada. de hecho.Y. pero el 82% de los trabajadores votó contra la iniciativa y formó un sindicato independiente que desplazó al filogubernativo. Los resultados fueron exitosos: hacia el final de no­ viembre de 1971. La dirección de la Papelera dio vida. cómo entre los años 1956 y 1970 la empresa había invertido en nuevas maquinarias 130 millones de dólares e incrementado las exportaciones en un 10% al año y su producción en 715%. el Go­ bierno y los sindicatos comenzaron una campaña difamatoria de la empresa y sus dirigentes. el Fondo por la Libertad había comprado 3. con acusaciones que iban desde un tratamiento económicamente malo a sus empleados hasta la pé­ sima gestión de ventas. el ministro de Econo­ mía. Pero el intento no funcionó gracias a la reacción de la di­ rección de la Papelera que demostró. como había hecho con El Mercurio. Oscar Garretón.500) dirigida por la CORFO. pocos meses después de ini­ ciarse el Gobierno de la Unidad Popular. entonces. el sindicato marxista pidió que la empresa fuera nacionalizada. Esto puso en dificultad la campaña de la CORFO para encontrar accionistas dispuestos a vender. a la cual el Gobierno le concedió. a expensas de los contribuyentes. los fondos necesarios. que eran ayudados con víveres por parte de sus fami­ 116 . re­ currió al arma de la violencia sindical. mientras la CORFO había adquirido 3 millo­ nes de acciones. declaró que en un año la Papelera pasaría a manos del Estado. en junio de 1971. a través de algunos arti­ culos publicados en El Mercurio. Al mismo tiempo. Allende. las huelgas y la ocupa­ ción. a un Fondo para la Libertad que tenía la finalidad de hacerle la competencia a la CORFO en la compra de acciones. En el ínterin. La maniobra comenzó con una intensa campaña de adqui­ sición de acciones privadas (los accionistas eran 16.

director del diario El Cóndor. y no podía ser de otro modo. gracias al sacrificio de los empleados y a la capacidad de ges­ tión de los directores. *** El desmantelamiento de la economía se inició. mien­ tras la empresa debía enfrentar los costos. no debe sorprender al lector: inicialmente Allende estaba seguro de que. después de una larga guerra de desgaste. Otros menos llamativos. pudo sobrevivir hasta el golpe militar. La oficina de control estatal DIRINCO le impuso precios de venta a sus productos realmente irracionales. Se registró además el cierre de no pocas radioemisoras y a varios canales de televisión se les prohibió la transmisión a nivel nacional. registró pérdidas de 3 millones de escudos al día y no logró obtener. agrícola y comercial pasara a manos inexper­ 46 Cfr. que casi toda la acti­ vidad industrial. como se verá más adelante. llevaron al injusto arresto (por delito de opinión) de Mario Carneyro. que se im­primía en la ciudad de Santa Cruz. El hecho de que todos los intentos de poner fin a la libertad de expresión no llegaran a su finalidad. pero no menos escandalosos. y de Maximiano Errázuriz. Pe­ ro. El último intento fue el de estrangular a la Papelera eco­ nómicamente. director del diario La Segunda.46 Estos hechos que hemos citado son algunos de los casos más claros de arbitrariedades impuestas por Allende contra la li­ bertad de expresión y de prensa. los préstamos bancarios necesarios. Obligada a vender el papel a precios inferiores (la mitad de lo que costaba en 1958). Qué Pasa del 12 de octubre de 1972.lias. de­ bido al veto de Allende. conseguiría sus objetivos. 117 . Conta­ ba además (y en este sentido no estaba del todo equivocado) con la solidaridad de la prensa y la “cultura” del mundo occidental. fruto del aumento co­ tidiano de la inflación galopante. con una desastrosa política de estatización que produjo. constituyeron puestos de guardia permanentes para pre­ venir eventuales tentativas de ocupación de la empresa.

49 Tales críticas no tenían en cuenta que gran parte de las utilidades de estas firmas y de las otras eran reinvertidas en Chi­ le en nuevas plantas o en la creación de empresas subsidiarias. 49 A esas administraciones se agregaron la Cerro Corporation. basta citar las palabras del líder comunista Luis Corvalán: “Somos partidarios de evitar. p. Corvalán 27 Horas (Santiago. 28 de su Patriot Enchained (Ed. 1972). Ralston Purina. Para entender la situación de los trabajado­ res. Jasper en p. Newton­Abbott. las huelgas en las condiciones del Gobierno Popular”. 47 118 . e iniciar una cacería También William F.tas y politizadas de funcionarios públicos relacionados con los partidos de Gobierno.. 17. Chile's Marxist Experiment (Ed. en todo lo posible. Entre las principales empresas norteamericanas acusadas de recibir “excesivas ganancias” por su actividad en Chile eran señaladas la Anaconda. que todos los problemas de la economía chilena (por ejemplo. 48 Cfr. suscitó un grave descontento. New York. en la cual opera­ ban intereses japoneses y. según Allen­ de. Robert Moss. el bajo crecimiento anual con una tasa que no había superado el 2. además. con el consi­ guiente empobrecimiento de los privados. The New American. era pasar la economía a manos del Estado. 1975). expropió ilegalmente millares de propiedades privadas e instauró un clima de terror”. p. Eduardo Labarca Goddard. 122­ 123 y cfr. asimismo. La única panacea posible para dichos males. en menor medida. David & Charles.48 El desastre económico partió de la convicción pregonada por Allende y sus seguidores. 1999): “La administración de Allende hizo mal uso de las finanzas estatales. chilenos y nortea­ mericanos. destruyó la economía nacional.7% entre 1967 y 1970) se de­ bían a que la industria estaba concentrada en las manos de los llamados “monopolios privados” y también a la “explotación” del país por parte de los “capitalistas” norteamericanos. North Indiana Brass.47 A esto se agregó el error de confiar a la misma persona (un comunista) el Ministerio del Trabajo y la conducción del más importante sindicato: esto hizo vana cualquier apelación de los mandos de los trabajadores y. como consecuencia. Be­ thlehem Steel y Kennecott con su subsidiaria Braden Copper.

constituye uno de los ejemplos públicos mundiales de derroche de dinero. y por William F. Jasper. 1999). con sede en Roma. Vuskovic fue ministro de Economía y Chonchol ministro de Agricultura. 51 En el Gobierno oficial de Allende. como refirió el periodista norteamericano Wi­ lliam F. de Alfonso Inostroza y de Gonzalo Mart­ ner. más conocida como FAO. The New American. de Jacques Chonchol.51 Arrancándoles un voto favorable a los democratacristia­ nos. Una clarividente descripción de las bases políticas en torno a las que giraba la línea gubernativa y económica de Allende fue expues­ ta por Jaime Valdés en La clase dorada. (Ed. cosa aún más grave. Inostroza fue nombrado por Allende presidente del Banco Central. como ya se dijo en el capítulo I de este li­ bro. 33­35. quien. o sea. permitía al Gobierno intervenir arbitrariamente en el caso de que una em­ presa privada. fueron puestos a la ca­ beza de ODEPLAN. recibiese (según el inapelable juicio del Gobierno) “excesivas ganancias”. 1973). pp. el 11 de julio de 1971. encendieron el entusias­ mo del entorno de Allende y en particular de Pedro Vuskovic. La Food and Agriculture Organization. las “excesivas ganancias” de los privados. entidad a la cual fue confiada la programación económi­ ca. El Ministerio de Relaciones Exteriores fue confiado por Allende a Clodo­ miro Almeyda Medina. New York. al Estado. que se formaron en organismos de las Naciones Unidas como la Co­ misión Económica para América Latina y como la FAO.contra los capitales extranjeros.50 pero que fácilmente oíbles como eran. Gobierno secreto de la Unidad Popular (Santiago. Allende logró que el Parlamento aprobara. Jasper en su libro Patriot Enchained. orga­ nismos infiltrados por el tercermundismo y el filomarxismo). 50 119 . Vuskovic y Martner. Con el facilismo típico de la uto­ pía de izquierda. una modificación constitucional que facilitaba las na­ cionalizaciones forzadas y. Allende estaba convencido de que al transferir al “pueblo”. especialmente si era norteamericana. todos los males se resolverían. Se trataba de programas que no tenían nada de original (se basaban en un delirante documento de la Comisión Económica para América Latina y algunas propuestas de la FAO. se vanaglorió de ser un maoísta y con sus invitaciones y delega­ ciones extranjeras logró transformar Santiago en una Meca para extremistas de cualquier nacionalidad.

sobre la importancia de las exportaciones de cobre en la economía chilena. de las conservas y de las importaciones y exportaciones. de seguros. Federico Gil. al final. Y esto a pesar de que durante su campaña electoral Allende había ase­ gurado que las empresas nacionalizadas no serían más de 120. Cfr..En su constante esfuerzo de quitar a los privados y a la burguesía todos los recursos financieros. cuando los precios subieron de 48. Según un cálculo del investigador inglés Robert Moss.5 centavos por libra a 66 centavos. los precios del cobre (principal rubro en las exportacio­ nes chilenas) se desplomaron en el mercado mundial. asumiendo así el control de los sectores bancario. el 84% de las em­ presas de construcción. 98. Peor aún. entre 1971 y 1972. la solicitud del Gobierno de Allende a sus clientes japoneses. el 80% de las grandes industrias. G. N° 3. Copper is the Wage of Chile (Ed. tuvo que pedir a los clientes extranjeros ¡que redujeran la demanda de cobre! Como refería la revista británica Latin America. asimismo. textiles. paralizado debido a la ineficiencia de las mineras estatales. Chile no supo aprove­ char la circunstancia favorable. 120 . hasta junio de 1972. 1972. Es interesante subrayar que las cuotas estadouni­ denses de propiedad de las mineras (que fueron transferidas al ente estatal CODELCO. The Political System of Chile (Boston. XIX. más de 270 empre­ sas industriales y comerciales. 1966). la revista Portada de Santiago.. Corporación Nacional del Cobre de Chi­ le) fueron expropiadas sin ningún tipo de compensación a los ex propietarios. p. American Universities Field Staff Reports). Al desastre económico contribuyó además que. Cfr.. Y cfr. en octubre de 1972 el Gobierno de Allende controlaba ya el 80% de las grandes industrias. el 85% de los bancos. vol.52 Latin America (Londres) del 23 marzo 1973. metalúrgicas. Pero hay que precisar que al inicio de 1973. de que les compraran a otros productores porque Chile no estaba en condiciones de atender­ los. mineras. el 75% de las empresas agrícolas y el 52% de las medianas y peque­ñas empresas. 52Cfr. Nos 33 y 34 de 1972. Allende consiguió na­ cionalizar y expropiar. fue considerada por Tokio como grotesca.

Santiago. 53 121 . La verdad histórica (Ed. que la había convertido en un centro de coordinación y adoc­ trinamiento político (en seis meses la producción se redujo un 5%) y que la dirección de otra mina había sido confiada a un tal Antonio Berthelon. Para facilitar esta infiltración. 54 Respecto a la brigada Ramona Parra. su posición política era tal que estaba autorizado para llamar por teléfono todos los días a la residencia presidencial. p. 62­63. La mina subterránea de cobre más grande de Chile. Ramona Parra fue una militante comunista muerta en 1946 durante una revuelta. y en de­ pósitos de armas y vehículos. el “Batallón Chile” y la brigada “Elmo Catalán”. la de El Teniente (expropiada a la norteamericana Braden Copper) era gestionada en un clima de abierta repartición política en condo­ minio entre socialistas (que habían nombrado director general a su representante Armando Arancibia. cfr. Hay que tener en cuenta que la dirección de la inmensa mina de cobre de Chu­ quicamata había sido entregada al comunista Julio Zambrano. Aníbal Rodríguez. que entre tanto prefería trabajar desde su cómodo sillón en Santiago) y comunistas (que habían nombrado director administrativo a su sindicalista To­ Para darle un puesto a Zambrano dejaron cesante al líder de los técnicos de la minera.54 Siempre según Correa.Lo que hemos dicho no debe sorprender. Encina. sobre gestión minera. las “Milicias Obreras Arma­ das”. Allende ordenó a los altos mandos evitar todo tipo de “discriminación” en los enrolamientos. de los 35 camiones comprados por la empresa antes de ser expropiada. En cuanto a Berthelon. algunos locales fueron transformados en aloja­ mientos para la formación paramilitar de grupos y brigadas co­ munistas como la “Ramona Parra”. La brigada que to­ mó su nombre era un grupo combatiente clandestino especializado en acciones terroristas en grandes centros urbanos y en las infiltraciones en el núcleo de las Fuerzas Armadas. 2000). según lo que refirió el técnico Carlos Co­ rrea Iglesias. Manuel Contreras Sepúlveda. en donde había recibido adiestramiento sobre técnicas “revolucio­ narias” pero nada. absolutamente nada.53 En otra empresa minera expropiada con daño para la esta­ dounidense Anaconda. recién llegado de Moscú y de Berlín Este. 18 quedaron fuera de uso porque la nueva dirección no se ocupó de darles la debida mantención.

cfr. pp. 55 122 . Otros ejemplos: en la mina El Salvador la producción dis­ minuyó un 7. registró una pérdida de 10 millones de dólares. 71 y sig. la producción de la minera bajó un 17%. David & Charles. el artículo Chuquimata por dentro. 56 Cfr. Newton­Abbott. En un año. mientras cientos de activistas políticos eran contratados como empleados y perci­ bían de inmediato salarios. y el libro Chile's Marxist Experiment. se encontró con un 40% del material fuera de uso (los vagones en muchos casos ¡no tenían focos para la ilu­ minación interna!) y a pesar de esto despidió a 300 buenos y en­ trenados ingenieros expertos en ferrocarriles para hacerles lugar a un número similar de agitadores políticos sin ninguna capa­ cidad ni ganas de trabajar. mientras en 1970 los costos de produc­ ción eran de 29 centavos de dólar por cada libra. que desde 1971 alcanzaba cifras superiores al 20%.56 En un momento determinado el desempleo. militante socialista con el nombre de “coman­ dante Serapio”. confiada a un tal Nahum Castro.55 Pero el desmantelamiento golpeaba a todos los sectores de la economía. la mina que en 1970 daba utilidades para pagar impuestos por 20 millones de dólares al año. en menos de un año los costos aumentaron a 50 centavos de dólar. e incluso en las nuevas minas Exótica y Andina. 1975).5% y lo mismo sucedió en la gran minería. Allende concedía a la administración de los ferrocarriles un aumento del 72% del sub­ sidio estatal para cubrir el déficit de su balance. Cfr. en El Mercurio del 23­25 de diciembre de 1971. en la So­ ciedad Minera Pudahuel. disminuyó. de Robert Moss (Ed. también La Prensa del 22 de febrero de 1972. La Prensa del 23 de febrero de 1972. ¿Pero có­ A propósito del déficit productivo de las mineras y de las intimidaciones físicas y psicológicas respecto de la vieja administración privada. Al mismo tiempo.más Ireland): el resultado fue que en 1971. Mientras tanto. La administración de los ferrocarriles.

Como conclusión. Y la misma cosa le sucedió a una veintena de obreros de Rayón Said y a otros de baterías Helvetia. quienes no fueron defendidos por los así llamados sindicalistas: “Métanse en la cabeza”. más productividad. máscara del Go­ bierno (luego imitada por la izquierda italiana) para confundir los datos de la desocupación y para dar vida a nuevos organismos públicos destinados a reco­ mendados políticos.57 Así. fue obligada a redo­ blar el personal. “que no es posible comportarse así en un Gobierno del pueblo”. 57 123 . 58 En el vacío cayeron las protestas del sindicalista Ernesto Vogel. Pero en las fábricas transformadas en sucursales de los partidos del Gobierno. amena­ zando a los obreros. Tampoco la nacionaliza­ ción tuvo un impacto social”. el empleado podía ser despedido en el acto por razones políticas. todos debidamente recomenda­ dos.500 operarios. con 2. 38 obreros de la textil Sumar fue­ ron despedidos por haber declarado que no estaban de acuerdo con los niveles salariales fijados por el Gobierno. la introducción de nueva tec­ nología o de inversiones imaginativas. la mina El Teniente elevó de 8 mil a 12 mil el número de empleados. por ejemplo. comentando en su libro. agrega Moss: “Una de las más importantes lecciones de la experiencia chilena Fue en Chile que nació la idea de los “trabajos voluntarios”. La textil Sumar. los trabajadores fueron echados o transferidos a otra localidad. Y Cervecerías Unidas. empleó a otros mil. Los que no eran disidentes políticos fueron casti­ gados. gritó en aque­ lla ocasión el sindicalista comunista Manuel Rodríguez. afirmó: “El progra­ ma de nacionalización de Allende no se puede considerar como una reforma en el sentido económico ya que no se obtuvo un mejor manejo. muy conocido en Italia: el de inventar puestos de trabajo inútiles. aunque había reducido la produc­ ción a la mitad respecto a los años pasados.58 Robert Moss. Así. no permitiendo a sus hijos el ingreso a la universidad. indignado por el modo como. incorporando a personas (según criterios de re­ partición política) que no necesitaba. por motivos políticos.mo? Fue fácil: Allende recurrió a un viejo truco marxista.

1 Micropaedia. como ya se ha dicho. The New American.. David & Charles.59 CORFO. Robert Moss. Robert Moss.. 60 y sig. compraban las acciones o la propiedad de empresas privadas cuyos aterrorizados propieta­ rios decidían retirarse de sus actividades. pp. Patriot Enchained (Ed. Enciclopedia Británica de 1977. Newton­Abbott. 22­23. David & Charles. a sustituir a Pedro Vuskovic por el co­ munista Orlando Millas en el Ministerio de Economía. asimismo. Cfr. Cfr. a precios irrisorios. vol. el artículo El Poder de la Dirinco. p. regula­ dora de la industria y el comercio presidida por un tal Alberto Martínez. otro tanto. 1999).61 Otro instrumento para poner de rodillas a las todavía so­ brevivientes empresas privadas fue el de la agitación sindical. en la revista Qué Pasa del 19 de octubre de 1972. proveniente de Cuba. Cabe señalar que la ruina de los campos expropiados tuvo el nocivo efecto colateral de privar al erario nacional de los impuestos que las haciendas. Chile's Marxist Experiment (Ed. Chile's Marxist Experiment (Ed. 61 Cfr. mientras permanecieron en manos privadas. confiado a personas del partido que. 1975). pagaron puntualmente. se trans­ formó en un instrumento para controlar los precios al consumi­ dor. New York. también Qué Pasa del 21 de septiembre de 1971. o al menos de hacerlas menos competitivas respecto a las esta­ tales.para el resto del mundo es que el pluralismo político es clave pa­ ra el pluralismo económico”. Jasper. al cual. que en otras circunstancias habría sido un árbi­ tro imparcial) y que coincidía con la imposición. con la finalidad de hacer quebrar a las empresas privadas. 75­79) y William F. 1975 p.60 De tal manera catastrófi­ cos que empujaron a Allende. Y la DIRINCO. 280. se transformó rápidamente en un enorme holding estatal. Los efectos fueron catastróficos. por parte de la Cfr. 60 Cfr. donde había ocupado cargos de prestigio y se había ganado la simpatía de Fidel Castro. Newton­Abbott. después de una reunión en Lo Curro en junio de 1972. 59 124 . oficina para el desarrollo industrial. le habían confiado el Minis­ terio del Trabajo. organizada por el Frente de Trabajadores Revolucionarios (con­ trolado éste por los terroristas del MIR y por el Partido Comu­ nista. Storia Illustrata de junio 1999. Y cfr. pp.

Comentarios sobre la Situación Económica (Ed. fá­ brica de electrodomésticos a la cual el ministerio había impuesto la exigencia de satisfacer en 24 horas una orden de entrega. Esta oleada de expropiaciones y de traspasos de florecien­ tes empresas a las manos de incapaces funcionarios y jerarcas políticos que las habían llevado a la ruina no podía sino reducir la confianza de los inversionistas extranjeros. Otro 62 125 . obligando a los directores a rendirse y abandonar la empresa a su destino. a la industria Mademsa. las inversio­ nes sufrían una disminución del 11%. Al punto que. el ya citado Frente intervenía con una serie de ocupaciones y de desórdenes en el interior y exterior de las fábricas. y el decreto de expropiación era firmado sin clemencia. Si una sentencia judicial suspendía después el decreto de expropiación (cosa que sucedía raramente). Este sistema sometió. el caso de la Ford. intervenía el omnipresente Frente de Trabajadores Revolucionarios. Universidad de Chile. expropiada por decreto gu­ bernativo. o sea. poco después de la ascensión de Allende al poder. a principios de 1971. que pedía la nacionalización de la empresa “en interés de los trabajadores y de los puestos de tra­ bajo”. aplastada por “urgentes” (y claramente organizados) pedidos de abastecimiento gubernativo y huelgas sindicales ex­ tremas que impedían la producción. entre otras. y que en 1971 consideró que era más conveniente cerrarla y hacer llegar autos armados y listos para usar (salvo el montaje de la batería) desde la vecina Argentina. Taller de Coyuntura. Cuando la distribución de la mercadería no se reali­ zaba en las fechas exigidas. por ejemplo. Mademsa fue expropiada en la siguiente sesión e igual fue el caso de la industria textil Yarur.62 Cfr. de plazos irracionales para las entregas de sus productos. 1973). Santiago.clientela estatal. Tal fue. Depar­tamento de Economía. que tenía una mag­ nífica y moderna planta en la vía que une Santiago con Valpa­ raíso. mientras la empresa era obstaculizada por humillantes propues­ tas sindicales. en particular de los norteamericanos.

seguidas poco a poco de otras 17 mil.63 Cuando se supo. “revolu­ ción”. presidente de la Asociación de Industriales. En los días de la ascensión de Allende. se intensificaron los accidentes del trabajo. afirmó públicamente: “Este Gobierno está destruyendo sistemáticamente la industria y la economía de Chile. con criterios políticos. huyeron al exterior.Y al mismo tiempo se registró la fuga en masa de la bur­ guesía agrícola. 60 y sig. recitaba Pablo Neruda: “Váyanse. escribió: “En vez de esforzarse para dirigir las empresas creadas por otros. 63 Cfr. Olvidaba Neruda que éstas eran personas productivas de las cuales Chile necesitaba y que ciertamente no se habían ido con las manos vacías: junto a ellas habían desaparecido de los bancos 87 millones de dólares. que usaba palabras como “enemigos de clase”. Or­ lando Sáenz. 126 . Los que renunciaron fueron reemplazados. Así. por jóvenes inexpertos exponentes de los partidos Socialista y Comunista. profesional y comercial. pues. a lo de sus tías. que el 60% de la población sentía la acción del Gobierno como un peligro y que el 77% de la clase media tenía problemas para comprar productos de primera necesidad. llevándose bienes y dinero. Y después. ¿por qué no crean nuevas fuentes de trabajo para los desemplea­ efecto co­rrespondiente de las expropiaciónes fue la pérdida del adiestramiento técnico que la administración norteamericana dio a los jefes de obreros chilenos: en el giro de pocos meses las empresas nacionalizadas tuvieron que afrontar el problema de la escasa eficiencia del personal y de la “fuga” al extranjero de los encargados más competentes. con co­ raje y no obstante las intimidaciones. aterrorizada ante el martilleo de la propaganda de la izquierda. Yo me quedo para cantar con los obreros”. industrial. más de 12 mil personas. Además del déficit de la producción y de la degradación de las instalaciones. p. Su acción es incompatible con una nación libre y con la existencia de una economía privada”. Storia Illustrata de junio de 1999. sobre el tema. en una carta a Allende que quedó sin respuesta. a través de un sondeo realizado por la revista Ercilla. a Miami. “poder total”.

del que en el pasado Allende se había lamentado por la excesiva dependencia de los Estados Unidos. Enciclopedia Británica de 1997. decidieron organizarse para provo­ car la caída del Gobierno de Allende. La Conjura (Ediciones B Chile.64 Los empresarios chilenos. 68 Cfr. asimismo. Chile. la revista moscovita Kommunist. 60. en vez de expropiar las ya existentes?”. A fines de 1972 Allende se encontró frente a la congelación de cada crédito internacional; tuvo que darse cuenta entonces de los errores cometidos: en efecto. 67 127 . afirmó refiriéndose a Chile. Desde Estados Unidos llegó enseguida. Kommunist. la ruptura resultó inevitable.68 Cfr. N° 3 de 1972. Storia Illustrata.65 A las acusaciones de Sáenz respondió con mucha franque­ za. en marzo de 1973. Cfr. p.. por evidentes motivos políticos. con iniciativas de prensa y de penetración en todos los sectores. p.dos? ¿Por qué no crean nuevas fábricas.66 Con dichas premisas los mercados internacionales no se dejaron engañar por los patéticos y casi infantiles intentos de Allende de poner remedio al malestar general. por cuenta de Allende. vol. militar y diplomáticamente de la Unión Soviética. intentó iniciar. Mónica González. cita de Ercilla. recurriendo al control de los precios a los consumidores. conversaciones para arribar a un acuerdo con los Estados Unidos. Santiago. 1 Micropaedia. 65 Cfr. concediendo ilusorios aumentos salariales a los obreros e imprimiendo papel moneda. ahora se encontraba dependiendo económica. 64 Cfr. política. 66 Cfr. 2000). la Unión Soviética y Cuba. edi­ tada por el Instituto Soviético de Marxismo Leninismo: “No de­ be existir”. reunidos en una sala del hotel O’Higgins de Viña del Mar.67 Los únicos mercados aún abiertos que le quedaban a Chile eran. La Prensa del 24 de febrero de 1972. y en el marco de una reacción anticomunista dirigida por la Casa Blanca y la CIA. “alguna esperanza de so­ brevivir para los opositores y las clases anticomunistas”. Pero era demasiado tarde: después de dos días de acaloradas discusiones en Washington. Casi por ironía. p. junio de 1999. el mensaje de que las fuentes de crédito no estaban disponibles en el futuro. 280. 119.

1999).Además de la CIA y la Casa Blanca. Como resultado de una carta que recibió el 21 de marzo de 1973 del dirigente comunista español Antonio Benedicto. en diciembre de 1972. las negociacio­ nes para un financiamiento del Partido Comunista chileno por parte de los “hermanos” partidos español y francés se vislum­ braban bien. La instrumentalización de las cooperativas para el financiamiento de las organi­ zaciones comunistas fue largamente usada también en Italia: cada solicitud al respecto fue cuidadosamente puesta de lado. 70 Cfr. era considerada la caja fuerte del Partido Comunista francés. 69 128 .70 *** La búsqueda de dinero en el extranjero formó parte de un plan de Allende que el pueblo llamó operación limosnero y que se realizó mediante sucesivos viajes de dirigentes marxistas chilenos a las capitales europeas. el diario comunista El Siglo afirmó triunfalmente que la Unión Soviética había concedido un préstamo de 400 millones de dólares: se confirmó que dichos fondos eran utilizables solamente en la compra de viejas herra­ mientas soviéticas. no tenía la intención (y tampoco la posibilidad) de meterse en otras aventuras financieras. Pero volvió con las manos vacías: el Kremlin. era también inevitable que en el exterior los gobiernos y entidades de crédito se volvie­ ran cada vez más reacias a conceder préstamos a un país en bancarrota y que solamente en dos años había caído en la peor crisis de su historia; un país sofocado por las deudas que no podía pagar. William F. porque por entonces ya había agotado sus reservas de dinero. The York. Un financiamiento de 150 millones de dólares le fue prometido a Corvalán a través de la parisiense cooperativa Inte­ ragra. y que debía mantener al deficitario régimen cubano. a mediados de 1972.69 Tuvo más suerte el líder comunista Luis Corvalán. Desilusionado. Allen­ de en persona puso de lado cualquier resto de dignidad y fue a Moscú a pedir fondos. 29 (Ed. p. Hasta el Kremlin se volvió cauto y cerró los cordones de la bolsa. que ya había despilfarrado una fortuna en el Cercano Oriente. En vano. Jasper. Patriot Enchained. que según afirmaba Benedicto.

The Politics of Land Reform in Chile 1950­1970 (Cambridge. p. 72 Frei fue electo en 1964 con el 55. Su programa. 1972); Pablo Baraona. Geniart. no tuvo consecuen­cias irremediables para la economía del país ni en la disponibili­dad de productos agrícolas debido al alto precio del cobre du­rante su Gobierno y a la cuantiosa ayuda económica norteame­ricana que recibió a través de la Alianza para el Respecto de las precedentes tentativas de reforma agraria en Chile. 34. Como ya se ha dicho. Pinochet y la restauración del consenso nacional. 43­46. vol. según el Wall Street Journal del 8 de enero de 2001); sin embargo. finalmente. una mayoría que sin embargo luego disminuyó. el artículo El Cobre. el Presidente Jorge Alessandri también intentó llevarla a cabo repartiendo las tierras que pertenecían a organismos estatales. Cabe señalar que Allende. 66­67. Agrarian Reform and Political Processes en el libro Allende’s Chile. se vio acelerada al punto de expropiar 1. Crisis de la Agricultura Chilena. Cfr.71 En 1962. Newton­Abbott. y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. 11. por su parte.. de Kenneth Medhurst (1972). en 1967. en el diario Visión Crítica. Robert Moss.. la Reforma Agraria que en 1967 el Presidente democra­ tacristiano Eduardo Frei Montalva aprobó e inició con gran en­ tusiasmo. pp. asimismo. 1972); Jorge Rogers. en la revista Mensaje de septiembre­octubre 1971. Santiago. 1975). Para fa­ cilitar la consecución de ese objetivo. cuando estuvo en el poder. 71 129 . p. sintetizado en la frase “Revolución en Libertad”. I Propilei. Chile's Marxist Experiment (Ed.Además de las nacionalizaciones.. Mass.400 haciendas (1.72 La Reforma Agraria de Frei. Dos Caminos para la Reforma Agraria en Chile 1945­1965 (Santiago. otro gran fracaso del Go­ bierno de la Unidad Popular fue la Reforma Agraria. Cfr. Y cfr.7% de sufragios. Grande Storia Universale Mondadori de 1980. p.500. criticó las operaciones de Frei y sostuvo que éste pagó precios demasiado elevados por haciendas que pudieron ser simplemente expropiadas sin ningún tipo de compensación. 1998). Mucho mayor fue. de nacionalización y de intervenciones estatales en las prin­ cipales actividades económicas del país. Perspectivas y Responsabilidades. Allende no fue el primero en Chile en intentar la Reforma Agraria. cfr. 16 Macropaedia. Cfr. o sea. Frei introdujo un período de “chi­ lenización”. 86­87 (Ed. propuso una Reforma Agraria y un aumento de salarios. iniciado por la extracción de cobre. 1966); y Luis Quiroz Varela. Robert Kaufman. Enciclopedia Británica de 1997 vol. David & Charles.

ade­más de los 2. No se puede decir que Allende estuviera igno­ rante de estos hechos: en 1972 el Parlamento decidió investigar sobre las expropiaciones ilegales y Allende reaccionó disolvien­ do la autoridad recién nombrada por la comisión investigado­ ra. Punto Final del 29 de febrero de 1972 y Qué Pasa del 4 de mayo de 1972. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. desde 1971 en adelan­te. otro tanto. 1998). (Ed. 81 y sig. di­ Sobre la Reforma Agraria de Allende y sus consecuencias. En realidad. logró crear para sí y sus seguidores una enorme propiedad con 17 haciendas. con toda clase de abusos por parte de los dirigentes políticos y jefes del MIR. Pinochet y la restauración del consenso nacional. Allende. sin discriminación. como ha constatado la periodista norteamericana Susan Huck. y de otro funcionario llamado Gabriel Coll. Newton­Abbott. Santiago.394 predios agrícolas. logró expropiar oficialmente 4.. 74 Cfr. Seguro de lo que hacía. Robert Moss.000 ocupados ilegalmente por los activistas y terro­ristas del MIR apoyados por grupos mapuches. 1975). la de Allende fue en poco tiempo algo más que una drástica Reforma Agraria. 156 y sig. que operaba en las zonas ru­ rales con un equipo de choque armado de pistolas. David & Charles. definió la Reforma Agraria de Allende como “más drástica que la aplicada en Cuba”. fusiles y bombas de mano.Progreso. Castro se había expresado con cautela. p. Geniart. quien bajo el nombre de “Comandante Pepe” y con el apoyo de una banda de individuos armados has­ ta los dientes. p.74 En algunas zonas poco habitadas. 73 130 .73 Bien claros fueron los casos de las expropiaciones realiza­ das por un tal Mauro Maturana. Fue una expropiación. El mismo Fidel Castro. en las cercanías del lago Pangui­ pulli. entre otros. 62­63 y p. de cualquier pedazo de tierra que les llegara a sus manos. Causó estupor el caso de un jefe mirista llamado José Gregorio Liendo. Con la llegada al poder de la Unidad Popular. cfr. el MIR controlaba re­ giones enteras. Chile's Marxist Experiment (Ed. hablando a una delegación chilena que visitaba La Haba­na. el proceso se aceleró en forma absolutamente anárquica. Cfr.. zona limítrofe con Argentina. miembro del MIR.

David & Charles. 76 Ni siquiera los campesinos que deberían haberse beneficiado por la Reforma Agraria y que en cambio fueron expuestos a graves dificultades prácticas.pinochetreal.cho individuo no ocultaba el apoyo que tenía a nivel guberna­ tivo (e incluso en Cuba. En octubre de 1971. de un patrón estatal que reveló ser menos razo­ nable que los privados y. pp. La Nación del 5 de septiembre de 1971 y Marcha (Montevideo) del 4 de octubre de 1971. Cfr. 1971) y William F. más difícil de abordar. Chile's Marxist Experiment (Ed. eran enormes elefantes blancos improductivos y parasitarios que. 75Cfr. Siglo Veintiuno. hermana del Presidente. Y cfr. 33 (Ed. Jacques Chonchol. ya que pasaron a depender de burócratas. Cfr. Aníbal Pinto. Los campesinos y trabajadores agrícolas no fueron beneficiados con la reforma. 117 y sig. el 11 de septiembre de 1973. p. pero cuya finalidad verdadera era la de acomodar en ellos a cualquier persona del partido. Chile Hoy (Ed. a la transformación de aquellos nuevos “propietarios” en empleados del Estado. El “Comandante Pepe” tomó parte en acciones terroristas como el fallido ataque. Cfr. 131 . www.html. contra un pequeño cuartel defendido por cuatro policías y sus esposas. Hasta los comunistas Luis Corvalán y José Cademartori expresaron su nostalgia por los elevados niveles de producción en los campos que los an­tiguos propietarios mantuvieron en el pasado. sobre todo. fue­ ron satisfechos con la medida. Newton­ Abbott. Fue sometido a juicio y fusilado. 1971). donde iba con frecuencia) y le gustaba hacerse fotografiar mientras paseaba por su “propiedad” junto al representante socialista y gubernativo Jaime Suárez y la parla­ mentaria Laura Allende. otro tanto. Controversias con los organismos de reforma fueron frecuentes y finalmente se llegó. controlaron el 60% de los terrenos regados. Santiago. The New American).76 Robert Moss. Patriot Enchained. La Política Agrícola en una Economía de Transición al Socialismo (Santiago. después de haber agredido y mandado al hospital a los campe­ sinos que intentaban obstaculizarlos.cl/ persec1/ cap5. en poco tiempo.. 1975). que la había creado. El Siglo del 14 de agosto de 1972 y El Mercurio del 16 de agosto de 1972.75 Muchas grandes empresas agrícolas estatales (Centros de Reforma Agraria) nacieron en 1971 y 1972 mientras florecían los casos de especulación a los cuales nos hemos referido. Liendo y los suyos lograron ocupar la hacienda perteneciente a la familia Bombin. en la práctica. Jasper.

dejándose absorber por las organizaciones más o menos parasitarias cercanas al Gobierno. artículo de R. igual que en China. se lee: “Jamás en el Gobierno de la Democracia Cristiana ni en el de la Unidad Popular. Ojo: no tropieces en la misma piedra. se encuentran en la condición de empleados estatales. hubo un solo campesino. artículo de Susan Huck. y William F. un informe reservado de ODEPA. New York. p. Miguel de Nantes. American Opinion. p. 1999). 79 Cfr. Jasper. Tuchnin.79 Mientras en Moscú el Izvestia hipócritamente se complacía por esta “primera afirmación del socialismo a través de métodos pacíficos”. noviembre de 1974. Izvestia del 13 de diciembre de 1970. simplemente. Impre­sos Universitaria. 77 78 132 .77 En un libro del escritor chileno Miguel de Nantes. 80 Cfr. igual que en Cuba y que en cualquier país sometido al régimen comu­ nista”.Veamos lo que a este propósito refería. en febrero de 1973. sólo el 10% del territorio expropiado era arado.80 los resultados negativos de la Reforma Agraria no tardaron en llegar. 18 (Ed. No obstante las subvenciones gubernativas concedidas a cargo de los impuestos que pagaban los contribu­ yentes. entidad estatal encargada de la planificación agrícola: “Los trabajadores de la tierra son obli­ gados a operar en una sociedad marxista que se aleja de sus tra­ diciones. porque el dueño y se­ ñor era el Estado. 1999). subordinados a los funciona­ rios públicos y a una burocracia que vuelve imposible una ges­ tión eficiente”. igual que en Rusia. Y esto. ni un solo obrero que fuera propietario en razón de estas falsas promesas ni de la tie­ rra ni de la fábricas. El resultado fue que en mu­ chas zonas.78 No sorprende que la falta de motivación de aquellos cam­ pesinos fuese tal que los empujase a buscar fortuna en las ciu­ dades. 33 (Ed. The New American. El Mercurio del 11 de marzo de 1973. Patriot Enchained. Cfr. Santiago. como lo reveló en 1971 la periodista estadounidense Susan Huck. contrariamente a sus deseos. la productividad de los Centros de Reforma Agraria resultó un 40% inferior a la de los pocos fundos privados que Cfr. Y.

Familia y Propiedad. fun­ Cfr. organismos ambos del Go­ bierno. Aproximadamente 2. editado por la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 82 Cabe señalar que tanto la CORA como el INDAP fueron manejados por la corriente de izquierda de la Democracia Cristiana.82 Inevitablemente se verificaron. Nacieron. inevi­ tablemente la cacería. en complicidad con los funcionarios de la Corporación de la Reforma Agraria (CORA) y del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP). de la Democracia Cris­ tiana Jacques Chonchol. otro tanto. fueron las expropiaciones ilegales (tomas) realizadas en un clima de co­ rrupción e intimidación. Hernán Mery Fuenzalida. filiales del MIR. ni siquiera cuando se confirmó que en las oficinas de la CORA y de INDAP se habían creado pequeños arsenales de armas. organizaciones armadas especiales como el Frente Re­ volucionario de Trabajadores y el Movimiento Campesino Revo­ lucionario. el libro La Iglesia del Silencio en Chile. en especial en las regiones del sur. constituidos por terroristas que se transformaron en expertos ladrones. en los colectivos llegaba sólo a 7 escudos diarios. gobernado por el conocido miembro. 1976. p. 156.. La policía tenía orden de quedarse mirando y de no intervenir. 81 133 . con bandas terroristas y de mapuches. San­ tiago. A la cabeza de la primera.000. que era de 12 escudos diarios en los fundos privados. se volvió frenética y a ésta se dedicó un número creciente de funcionarios estatales corruptos y de partidos en competencia. Tampoco se podía decir que aquellas reformas de colectivización beneficiaran a los trabajadores: en el paso forza­ do de un patrón a otro acabaron por recibir salarios inferiores. p.quedaban. armas en la mano para expropiar terrenos. para dicha fi­ nalidad. frecuentes desórdenes. El INDAP fue.81 Cuando además quedó claro que las expropiaciones ilega­ les eran toleradas y hasta apoyadas por las autoridades. de apenas veinte años y sólo con la experiencia del activismo político. entonces. como dijimos antes. Qué Pasa de febrero de 1973 citado por Il Borghese del 18 de septiembre de 1988. Cfr. durante el Gobierno de Eduardo Frei. en cambio. fue puesto Rafael Moreno. El pago medio de un campesino. 80­81.

de Teresa Donoso Loero.cionario de la CORA. especialmente en las zonas ru­ rales. se registra­ ron otras revueltas y nuevos enfrentamientos con la policía. pero fueron de­ tenidos por una dura intervención de la policía enviada por el Gobierno.000 campesinos de la región de Parral es­ tán sin trabajo porque 24 propiedades fueron ocupadas por per­ sonas que mataron a todos los animales y se apropiaron de los productos que estaban en las bodegas”. encargado de expropiaciones. p. Breve Historia de la Unidad Popular. Santiago.Y el 23 de marzo de 1971 el mismo diario informaba: “Milicianos armados pertenecientes al Movimiento Campesino Revolucionario y guiados por estudian­ tes han ocupado los fundos de la zona de Cabrero”. Y al día siguiente: “Al menos 2. robaban y creaban puestos de reten­ ción o bloqueos en los caminos. Los episodios de violencia.83 Veamos lo que escribía El Mercurio el 5 de marzo de 1971: “En la zona de Llanquihue fueron expropiados 110 fundos y otros 30 suspendieron sus trabajos”. Siempre en 1971 y en la zona de Linares. Pero algunos bastan para dar una pálida idea de cómo se vivía en el Chile de Allen­ de. asesinado por los campesinos durante un tumulto. Cochrane. El 1 de septiembre de 1971 miles de campesinos enfurecidos intentaron marchar hacia Santiago.) 83 134 . distribuido como suplemento del diario El Mercurio. expropiaban terrenos. El 26 de marzo: “Siempre en Parral. 40 (Ed. 1974. El 3 de febrero de 1971 el diario El Mercurio informaba que era peligroso internarse en la zona de Liquiñe. fue transformado por los medios de izquierda (que entre tanto no hablaron de las re­ presalias consecuentes al hecho) en un mártir que se sacrificó por el pueblo. tres campesinos que intentaban retomar el Cfr. porque allí y hasta la frontera argentina dominaba sin oposición un centro guerrillero compuesto por militantes filogubernativos que agre­ dían. se multiplicaron. Referir todos los hechos es imposible porque además causarían tedio al lector.

Fue en esa zona donde. refería El Mercurio. el general Manuel Contreras Sepúlveda. La zona de Parral. Una confirmación. “han ocupado otro fundo en la región de Concepción y tomaron como rehén a una señora an­ ciana y a cuatro niños”. Una tía del propietario murió de un infarto”. de hecho. fueron heridos por armas de fuego”. En sus memorias. Pero prosigamos. El 26 de marzo de 1971: “Elementos extremistas”. torturadas 18. Gilberto González Gómez”. Juan Millalonco. secuestradas 165. fue asesinado en un choque provocado en una propiedad por elementos socialistas”. Asaltadas 135 . Resultó asesinado un cierto Juan Milipán”. El 9 de abril: “En el hospital regional de Temuco murió el agricultor Rolando Matus Castillo. sin­ tetiza la situación bajo el régimen de Allende: “Asesinadas 96 personas. de que la violencia en los días siguientes al golpe militar era en parte debida a la exaspe­ ración popular y no a directivas de la Junta Militar de Pinochet. como se ve.trabajo en los campos que habían sido ocupados ilegalmente. donde tras la caída del Gobierno de Allen­ de se verificaron diversos actos de represalia y algunos casos de desaparecidos. También en la zona de Lautaro. durante el régimen de Allende operaban con insistencia y arrogancia los extremistas de izquierda respaldados por el Gobierno. se registraron también ven­ ganzas y desaparecidos. El 29 de abril: “Unos cuarenta mapuches atacaron con armas de fuego una parcela de la zona de Lautaro. herido con disparos de fusil por miembros del Movimiento Campesino Revolucionario”. después del golpe militar de 1973. ex comandante de la policía secreta de Pinochet. heridas 919. fue tomada como blanco por los extremistas con una frecuencia particular: y fue justa­ mente allí. El 4 de abril: “El dirigente de la Juven­ tud Demócrata Cristiana. ésta. la DINA. El 31 de julio de 1971: “Individuos armados per­ tenecientes al Movimiento de Izquierda Revolucionaria inva­ dieron una propiedad en Rancagua y asesinaron con disparos de fusil al hijo del propietario. El 20 de mayo: “Un grupo de 50 extremis­ tas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria invadió algu­ nos fundos en la zona de Lautaro.

en mayo de 1972 la prensa no publicó nada sobre la muerte de los estudiantes ase­ sinados en Concepción por la policía de Allende durante una manifestación de protesta y mantuvo el silencio hasta fines de 1972. las editoras y los canales de televisión del mundo occidental fueron siempre serviciales respecto de Allende. 84 136 . 2000). cuando el estudiante Héctor Castillo. cuando en noviembre de 1972. no deben hacer huelgas. Encina. rostro compungido. 11. de origen campesino. Allende confió el ministerio de Agricultura (en sustitución del renunciado Jacques Chonchol) al extremista socialista Rolando Calderón. el gobernador de la provin­ cia de Chillán. aceptaba. La verdad histórica (Ed. Debemos forjar la humanidad del siglo XXI de modo que en ella prevalezcan la inteligencia y la cultura”. ocupadas 9 mil viviendas”. ocupadas 1. peor aún. en una de las periodísticamente definidas “entrevistas de rodillas”. expuso preguntas para nada embarazosas y no reaccionó a las res­ puestas ambiguas y demagógicas del entrevistado: “Los obreros deben enten­ der”. un miembro del Par­ tido Nacional opositor a Allende. Así. un tal Luis Quezada. Manuel Contreras Sepúlveda. mientras las zonas agrícolas estaban cada vez más sumer­ gidas en el pánico y la violencia. afirmó que su tarea no era la de defender los intereses de toda la población sino los de la clase obrera. ocupadas o expropiadas 34 mil empresas industriales o comer­ ciales.68 agencias bancarias.84 La censura gubernativa intentaba esconder desesperada­ mente estos hechos a la opinión pública. 85 La prensa. Deben entender que este Gobierno es su Gobierno y entonces ellos mismos representan el Go­ bierno”. La prensa fue obligada a ignorar dichos detalles. “que los productos pertenecen al pueblo y entonces también a ellos: por lo tanto. Un Rossellini humil­ de y sometido que. Y todavía. p. Un ejemplo es la entrevista concedida por Allende a Roberto Rossellini (también él un famoso “intelectual comprometido”) en 1972. Santiago. dijo entre otras cosas Allende. Y Rossellini. siempre añadiendo más demagogia y sin que el entrevis­ tador intentase llevarlo a discursos más concretos: “Tenemos confianza en el hombre hermano y no en el hombre explotador. y retransmitida por la televisión italiana del estado (RAI 3) a las 5 de la mañana del 12 de septiembre de 1999.598 propiedades agrícolas. Cfr. fue asesinado en Chillán. Los asesinos de Castillo fueron defendidos en el Parlamento por el senador Alfredo Lorca y.85 Y las cosas empeoraron aún.

Para dar solamente dos ejemplos. carne. Una situación agrícola que. al mismo tiempo que las importaciones agrícolas. aceite. que hasta ese momento se había salvado gracias a su elevada productividad. 1976.que expropió incluso el fundo de la Comunidad Prieto Letelier. 31­32 de su libro Ojo: no tropieces en la misma piedra (Ed. asimis­mo. trigo. Datos pro­ venientes del Banco Central y confirmados por la Universidad Católica y por la facultad de Ciencias Económicas de la Univer­ sidad de Chile. Impresos Universitaria. 1999): “Chile ya no producía para autoabastecerse de los artículos más indispensables. los consumos de carne (Chile es pro­ ductor) disminuyeron en 1971 un 10% y en 1972 otro 13%. De hecho. como leche. p. Jasper. por sus reflejos en la dis­ ponibilidad de alimentos. despertaba un grave descontento en la ciudad. los resultados de una investigación del diario American Opinion conducida por Susan Huck. maíz y mil otros productos.86 Cuando Allende fue derrocado. 33­35 (Ed. New York. donde se incluyeron. donde vive el 70% de la población chilena.87 Algunos aspectos de la desastrosa situación agrícola chilena durante la presidencia de Allende fueron descritos en el libro La Iglesia del Silencio en Chile editado por la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. llegaron a 295 millones de dólares en 1971 y a 400 millones de dólares en 1972. También Miguel de Nantes en pp. 87 Datos provenientes de la Empresa de Comercio Agrícola y de una investiga­ ción conducida por la periodista Susan Huck de la revista American Opinion. Familia y Pro­piedad. en septiembre de 1973. Chile tenía reservas de harina apenas para cuatro días y fondos suficientes para importar harina para otros dos días. y en el libro Patriot Enchained de William F. Santiago. sino también una disminución en el consumo familiar. 1999). unida obviamente a un aumento de las importaciones. azúcar. El resultado de esta política suicida fue no sola­ mente la disminución de la producción que ya hemos mencio­ nado. en comparación con el millón y medio de toneladas del año anterior; y disminucio­ nes igualmente claras se registraron en la producción de maíz y de arroz. Los campos estaban 86 137 . que en 1970 eran de 217 millones de dólares anuales. The New American. la producción de trigo entre 1971 y 1972 había disminuido a tal punto que en 1972 era de 700 mil toneladas. Santiago.

cigarrillos. aceite. repuestos para autos. William F. ENAVI. casi como una burla hacia el pueblo. Patriot Enchained. neumáticos. 138 . para otros detalles. las empresas privadas. registraba. especialmente en las ciudades. En 1972 no lograba entregar para el consumo o la exportación más de 720 mil pollos al mes y apenas 360 mil en 1973. además de la carne.En el sector avícola. New York. el 1 de diciembre de 1971 se realizó la célebre y concurrida “marcha de las cacerolas vacías”. 33­35 (Ed. Era imposible encontrar. se dedicaban a ro­bar y a concientizar bajando la producción a niveles jamás vistos”. a pesar de que habían sido golpeadas por los precios fijos y oprimidas por impuestos. renunciaban y op­ taban por el mercado negro. mien­ tras Fidel Castro se encontraba de visita en Santiago. importados cada vez en mayor cantidad. lograban entregar dos millones y medio de pollos al mes. 1999). pérdidas en torno al millón de escudos al año. debido a que los “asentados “ (así se llamaban los nuevos in­quilinos del Gobierno marxista) no tenían ganas de trabajar. continuaba atribuyendo abandonados y daba pena verlos. Era inevitable que. Cfr. corrían el riesgo de desaparecer del mercado local por falta de moneda fuerte. cemento. porque los productos agrí­ colas. Esta mar­ cha no fue otra cosa que la inevitable y furibunda protesta por la situación que se arrastraba desde hacía meses y que el Gobierno. la empresa gubernativa creada para la producción estatal. a precios preestablecidos y después de esperas que duraban hasta 12 horas. The New American. en manos de los nuevos gestores o administradores políticos. Muchos clientes después de esperar en vano haciendo cola desde la 6 de la mañana hasta la tarde. en los negocios JAP en cantidades estrictamente controladas. Las fábricas. Jasper. pp. 88 El sistema de distribución de algunos elementos de primera necesidad denominado “canasta popular” fue particularmente mal visto por las familias. Por su parte. a pesar de los subsidios gubernativos. El racionamiento incluyó todos los productos de primera necesidad y hacia el final de 1972 un informe de la FAO puso en guardia al Gobierno chileno. herramientas mecá­ nicas y tejidos. se mani­ festara el fenómeno de las colas en los negocios y floreciera el mercado negro.88 En estas circunstancias. No fue sino la venta de mercadería de calidad vencida.

000 productos de gran consumo 2. El fenómeno de las largas colas en los negocios casi vacíos tuvo en Chile. Familia y Propiedad. Como afirmó el periodista William F. “Esto provocó una escasez enorme. Allende consiguió el récord de inflación más alto del mundo. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 89 139 . Y la inflación que hoy supera el 350% se prevé que lle­ gará al 600% en un futuro próximo”. “Después de la extraordinaria curva de la economía en los años siguientes”. pp. bajo Allende. 1976. generando en las ciu­ dades el fenómeno de las colas o enormes filas para conseguir los alimentos racionados y dio origen al mercado negro del cual se beneficiaron escandalosamente los personeros del Gobierno allendista. se registraron cifras de inflación inferiores. así como la de los campesinos. a la desnutrición y a un aumento de la mortalidad infantil. Las iniciativas revolucionarias de Allende condujeron a Chile a una situación de miseria sin precedentes en su historia. Santiago. Santiago. Hasta en México y Brasil. sobre 3. 184 y sig. publicación de la Heritage Founda­ tion de Washington.. la situación se derrumbaba. países en aquellos años gol­ peados por grandes dificultades económicas. 2000). 18 y sig. Jasper. p. una frecuencia equivalente a la existente en la Unión Soviética y en los países comunistas de Europa orien­ tal. 171.90 Como decíamos. artículo de Mark Falkoff. Santiago.500 no se encontraron en el mercado. y La Conjura. “es difí­ cil ignorar los desastres del Gobierno de Allende: la disminu­ Cfr. causando el caos y la violencia en el campo junto con una impresionante caí­ da de la producción agrícola y pecuaria”. 90 Cfr. Un cuadro real de la desastrosa situación chilena en los años de la presidencia de Allende fue ofrecido por la Policy Review. Chile está obligado a importar productos que antes producía en abun­ dancia. p. escribían en su diario los cató­ licos tradicionalistas de la TFP. En realidad la inflación tocó el 700%. La Iglesia del Silencio en Chile. pobres y ricos. de Mónica González (Ediciones B Chile. otoño de 1985. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. comentó en 1998 el historiador italiano Sergio Romano.exclusivamente al “boicot económico” organizado por Estados Unidos. 122. p. Familia y Propiedad. “aceleró la ruina de los agricul­ tores.89 “La Reforma Agraria socialista y confiscatoria iniciada por Frei y radicalizada por Allende”. 1976. La Iglesia del Silencio en Chile. Según un estudio efectuado en los negocios de la cadena UNICOOP.

de 1970 a 1973.92 Después. 8. el ministro chileno Carlos Matus. Cfr.91 Pero la desfachatez de los marxistas frente a los inevitables fracasos es proverbial. Una interesante exposición de los erro­ res de la política de Allende fue expuesta en el ensayo de Emilio Sanfuentes La Politica Económica de la Unidad Popular. Corriere della Sera del 29 de octubre de 1998. Y Allende. que cada día fuera distribuido gratis. la inflación del 400%. Allende recurrió a las ac­ titudes demagógicas. 93 Datos suministrados por el instituto de emisión chileno. “efectiva­ mente estamos en crisis. el conflicto con las industrias nacionalizadas. las huelgas de las dueñas de casa contra los precios altos y los negocios vacíos. y del 25 de septiembre de 1988. marzo de 1973 e Il Borghese del 18 de septiembre de 1988. La entrada de los nuevos billetes en los circuitos económicos au­ mentó. que todos los problemas se debían al “inevitable costo social de la construcción del socialis­ mo”. encerrado en el palacio presidencial. Ercilla. p. en un 1. 91 92 140 . parecía un hermoso gesto. p. medio litro de leche. 1972). A pesar de la confusión. Dispuso. mientras el país estaba pasando hambre. Allende recu­ rrió al contraproducente remedio del papel dinero impreso. Cfr. Pero lo que para otros es una crisis para nosotros es un éxito”. la brusca interrupción de las ayudas del Banco Mun­ dial. el quiebre de la producción agrícola.93 Así. seguía va­ nagloriándose: en la revista Ercilla escribía. represen­ tante de primera línea de la Unidad Popular. los malhumores y las inevitables filas. para tapar las grietas y dar la ilusoria esperanza de un rápido retorno a un “mejor tenor de vida”. 156.ción de la producción industrial. En una entrevista concedida al semanario alemán Der Spiegel. en La Visión Crítica de Chile (Santiago. hizo reír al mundo: “Según los criterios económicos tradicionales”. al borde de la desesperación. la huelga de los camioneros”. dijo. a todas las fa­ milias con niños. 215. recurriendo a las ti­ picas banalidades de la izquierda.785%. p. permitiendo aumentar los salarios pero creando una espiral inflacionaria que volvió inúti­ les los aumentos salariales.

principalmente americanos. Allende tuvo otra idea genial: dispuso que los mejores alumnos de las escuelas básicas pasasen con él unos días del ve­ rano en la residencia presidencial de Viña del Mar: otro gesto demagógico que sólo sirvió para poner en claro el lujo que ro­ deaba al Presidente y a su familia. del mismo modo. Storia Illustrata de junio de 1999. sino los lar­ gos años que llevaron al triunfo electoral de Allende. Así.Pero después se conoció el costo de aquella poco profesional iniciativa que acabó siendo suspendida: más de 10 millones de dólares al mes. La inflación y la paralización de la pro­ ducción fueron propicias a las fuerzas que se opusieron al experimento socia­ lista”. Así escribió Gianni Minà en L’Unità del 19 de octubre de 1998. 2: “No solamente los mil días de Allende.] Sin embargo.. pp. La dificultad en mantener los niveles de producción fueron.95 A las multitudes que se ponían en cola para recibir las raciones de alimento.94 Y convencido de que al pueblo se le puede hacer creer to­ do. fueron años de conquista civil. con estas almibaradas palabras. hecho a conseguirse a través de la abolición del domi­ nio del capital extranjero en las minas y en las finanzas. vestidos y cigarros. p. Allende prosiguió con su política de desinformación y de mentiras. 60 y sig. se les seguía diciendo que la causa única de dichos males eran los infames capitalistas norteamericanos. La manipulación de la información y el sectarismo se extendieron y con­ tinuaron abarcando aun al extranjero.. acrecentadas por la falta de confianza de los inversionistas extranjeros. fueron años en los cuales el civismo avanzó en América del Sur”. y por la reducción de la producción agrícola a causa de la Reforma Agraria. la Enciclopedia Británica de 1997 comentó el fiasco de la gestión de Allende: “El programa de la Unidad Popular previó el even­ tual pasaje al socialismo. entre el año 1970 y 1972 la aceptación del programa de la Unidad Popular por parte de la clase media declinó. a través de una extensa Reforma Agraria y mediante una distribución de la riqueza más equilibrada destinada a favorecer las clases más pobres [. Pero la verdad fue dicha en 1973 por el prin­ Cfr. a causa de las dificultades en la economía que incluyeron com­ plejos y no siempre homogéneos pasos de reorganización resultantes de la na­ cionalización de las minas de cobre de propiedad americana y de algunas in­ dustrias pesadas. 94 95 141 .

Gobierno secreto de la Unidad Po­ pular”. en un cierto momento. Allende estaba consciente. La respuesta es que. La idea de Allende de llamar a los militares al Gobierno fue considerada casi una traición por los socialistas extremistas. Y esto. al punto que llegó a pedir ayuda. una clase de privilegiados políticos. como último recurso. Se re­ forzó ante todo su sueño de una acción de fuerza.cipal diario chileno. a los militares. El Mercurio del 16 de abril de 1973. Cuba y China co­ munista. Pero al mismo tiempo nacía y se reforzaba. El Mercurio: “Este Gobierno está destruyen­ do sistemáticamente nuestra economía”. 142 . como su­ cedía en la Unión Soviética. Pero no reaccionó como habría sido lógico: la renuncia. Allende se dio perfectamente cuenta de que se encontraba en serios problemas. Lo que querían los partidos de izquierda no era de hecho una sociedad justa (sabían que sus reformas no ha­ brían logrado conseguir esto).96 Lograr sobrevivir para los ciudadanos comunes era una lucha en que las ya citadas JAP y sus delatores oficiales golpea­ ban sin piedad. por una buena parte de la prensa de izquierda como el diario El Rebelde y en alguna 96 Cfr. con negocios lucrativos que giraban alrededor de la Reforma Agra­ ria y de las estatizaciones. en el fondo. y especialmente de los lla­ mados intelectuales de izquierda. respondía a los objetivos de la iz­ quierda en el poder. en 1972. *** Alguien podrá preguntarse si debido a la presunción de infalibilidad típica de las izquierdas. pero sí la concentración del poder y de la riqueza en las manos de una casta privilegiada. Europa Oriental. dirigidos por Carlos Altamirano y Rolando Calderón. del inevitable fracaso de su experimento marxista. aquella clase que el escritor chileno Jaime Valdés definió des­ pués como “la clase dorada.

99 Se sentían seguros debido a un sondeo de opinión de la Rand Corporation que indicaba que el 25% de los oficiales sim­ patizaba con la izquierda y sólo el 3% era favorable a la dere­ cha. “es una necesidad en este momento”. La Aurora de Chile del 3 de noviembre de 1972. julio­agosto de 1971. había incrementado los fondos de la Defensa. había modernizado los equipos y él. entre tanto. había creado un cerco de altos oficiales masones que le eran fieles. en cambio. 97 143 .97 La mayor oposición fue registrada. pp. 99 Cfr. Newton­Abbott. al hacerlo. Cuando los militares entraron al Gobierno el hecho se hizo fre­ cuente”. sino Salvador Allende.me­dida por La Nación.100 Los comunistas sabían además que Allende no había per­ dido ocasión para atraerse la simpatía de los militares: gran dis­ tribuidor de medallas y honores. rompió una antigua tradición: “los militares en los cuar­ teles y los políticos en el Parlamento”. 101 Así refirió el historiador inglés Robert Moss: “Antes que Allende ascendiera a la presidencia. que retiró a sus ministros del ga­binete. 1975). Chile's Marxist Experiment (Ed. La Nación del 3 de noviembre de 1972 y El Rebelde del 6 de noviembre de 1972. había aumentado también los sueldos de las Fuer­ zas Armadas y de la policía. escribieron en la revista Ercilla. 98 Sobre las polémicas que estallaron en el seno del Gobierno respecto del ingreso de los militares.98 Los comunistas.101 No fue un hecho de segunda importancia el apoyo que Allende pidió a los militares: lo que el mundo parece haber olvi­ dado es que no fue Augusto Pinochet quien llevó por primera vez a los militares al Gobierno. Cfr. 24 y 155. Fue por lo tanto Allende. Cfr. cfr. David & Charles. masón. en la revista Causa Marxista­Leninista. Robert Moss. 100 Cfr. era raro ver oficiales de uniforme en buenos restaurantes o buenos hoteles. Robinson Rojas. en la Izquierda Cristiana. Punto Final del 21 de noviembre de 1972 y Ercilla del 15 de noviembre de 1972. quien. Qué piensan las Fuerzas Armadas. estaban de acuerdo: “La pre­ sencia de las Fuerzas Armadas en el Gobierno”. Pero acla­ raban enseguida que el apoyo militar debía ser “no deliberati­ vo”. Ercilla del 15 de noviembre de 1972.

Ercilla del 17 de enero de 1973. el Gobierno marxista de Chile se mantuvo en el poder también gracias a las bayonetas del Ejérci­ to. 103 144 . y restitución a los legítimos propietarios de los diarios El Sur y La Mañana que habían sido expropiados por el MIR) y obtuvieron incluso una reducción de los poderes de las JAP. Allende llamó a tres generales a compartir las responsabilidades de Gobierno. Y co­ mo consecuencia. lado a la­ do.103 Una vez en el Gobierno con Allende. ministro de Obras Públicas. 358). en el gabinete de Allende se encontraron. con el beneplácito del Gobierno. el primero que buscó una acción de fuerza con el ingreso de los militares al Gobierno. Comandante en Jefe del Ejército. como registró el cronista inglés Robert Moss. numerosas veces clau­ surada.es un placer repetirlo. desde el 2 de noviembre de 1972 al 28 de mar­ zo de 1973. e Ismael Huerta.. para otros detalles de los eventos de aquellos días. no lograron disminuir los abusos que daban frecuentes ventajas a los bolsillos de unos u otros exponentes políticos de la izquierda. pidieron más libertad para los medios de informa­ ción (reapertura de la Radio Agricultura. fue designado ministro de Minería. de la Aviación. los militares le im­ pusieron una disminución de las expropiaciones y de las esta­ tizaciones. porque 102 Cfr. permaneciendo en el cargo militar fue nombrado ministro del Interior; Claudio Sepúlveda. en cambio. ministros socialo­comunistas y tres ministros militares: el al­ mirante Ismael Huerta y los generales Carlos Prats González y Claudio Sepúlveda: en esos casi cinco meses. ni tampoco lograron opo­ ner un freno al nepotismo y clientelismo que ponía a los reco­ mendados políticos de partido en los puestos estatales y en los fundos expropiados. 104 Cfr. de la Armada. hasta el punto de ¡entrar a los cuarteles para controlar las reservas de alimen­ tos!104 Los militares. la Enciclopedia Sto­ rica Zanichelli impresa en el año 1980 (p.102 Así. que habían llegado. en noviembre de 1972. No lograron ni siquiera oponerse. con lo que fue definido en va­ rias partes como un intento de autogolpe. Carlos Prats González.

Este fue realizado a través del general Carlos Prats González. envió sus excusas a la mujer y ofreció su propia renuncia. Allende invitó a Prats a un almuerzo y obtuvo el retiro de la renuncia. ¡intento de linchamiento del general! Prats admitió haber perdido el control de sus nervios. mirándolo. que. Cfr Robert Moss. acusó a la oposición conservadora de. 105 145 . tuvo el efecto de obligar a Prats. le mostró la lengua de modo burlón. un segundo intento de Allende para poner a los militares en el Gobierno. gritán­ dole: “¡Pide perdón.no eran informados antes de las continuas oleadas de raciona­ miento de productos de primera necesidad. en sustitución de Prats. Pero el intento fracasó después de dos semanas de estériles negociaciones. a medida que los conflictos en el ámbito gubernativo se agudizaban. 106 Prats no gozó de la estima del país. Prats ordenó a su conductor seguir el auto de la mujer y.105 Inevitablemente. alcanzándola. Sin embargo. los tres ministros militares supieron por los diarios que el Gobierno (¡del cual sin embargo formaban parte!) había decidido aumentar la lista de productos racionados. 191­192. o te mato!”. disparó contra el neumá­ tico anterior izquierdo; luego apuntó la pistola a la cabeza de la mujer. 1975). Newton­Abbott. hombre que desde hacía tiempo estaba ampliamente comprometido con los partidos de izquierda y que era masón como Allende. Más aún. terminó la extraña alianza entre la Unidad Popular y las Fuerzas Armadas. al día siguiente... mierda. Seguramente le había permitido a Salvador Allende sobrevivir algunos meses más. Hubo. con la lógica renuncia de los ministros militares (28 de marzo de 1973). asumió como jefe del Ejército. Presentaron a Allende una dura protesta verbal. y cuando. quien. Chile's Marxist Experiment (Ed. a renunciar. nadie fue capaz de saber si había sido positiva o no. pero el Presidente se limitó a tomar tiempo y a reforzar los favores personales de los cuales los tres ministros gozaban. David & Charles.106 En una ocasión. mientras tanto. Fue entonces cuando Augusto Pi­ nochet. pp. El 27 de junio de 1973 su automóvil Ford se colocó al lado de una Renoleta que conducía Alejandrina Cox Valdi­ vieso. afirmando que Alejandrina Cox Valdivieso era una militante de derecha. al cual los sectores militares le dieron la espalda. Una multitud hostil rodeó inmediata­ mente al general y así el episodio pudo ser explotado por el Gobierno. 28 de junio.

146 .

147 . Además de la resistencia que ofrecieron las instituciones para salvar a Chile. tuvo mucho mérito la resistencia espontánea de la propia ciudadanía. una forma de asociación espontánea que se parecía al movi­ miento poujadista surgido en Francia en los años ‘50 y que rea­ grupaba todo el espectro de la actividad productiva del país. entre tanto. y especialmen­ te entre la gente común: se trataba del movimiento gremialista. Un impedimento era el Parlamento. finalidad que el lector encontrará ampliamente confirma­ da en el presente capítulo. otro era la magis­ tratura y por supuesto las Fuerzas Armadas. Algunos obstáculos. Boris Yeltsin1 El autogolpe que Allende no pudo realizar Como se vio en las páginas precedentes. desde los profesores universitarios hasta los talleres. a las que (como vi­ mos en el capítulo anterior) Allende intentó dos veces ponerlas de su parte. el objetivo final de Allende y de quienes lo apoyaron fue la conquista del poder ab­ soluto.CAPÍTULO IV Es una lástima que los marxistas no hayan triunfado en un país más pequeño porque no habríamos tenido que matar tanta gente para demostrar que esa utopía no funciona. desde los 1 Boris Yeltsin. dificultaron el sueño de Allende. ex jefe de gobierno ruso. comerciales. citado en el libro The Politics of Bad Faith. nacida en el ámbito de las asociaciones profesionales. campesinas y obreras. de David Horowitz.

superando las ini­ ciales finalidades puramente defensivas. Debido a que estos grupos estaban menos armados y adiestrados que los extremis­ tas marxistas chilenos o extranjeros que estaban en el país. esta vez en cantidad sufi­ ciente. 29­30 (ed. escribe el abogado chileno Juan Al­ berto Díaz Wiechers. www. desde los campesinos a los mi­ neros.pinochetreal. “El extremismo y la peligrosidad del MIR y de la brigada Ramona Parra”. “fueron los que más daño hicieron a la Unidad Popular pues crearon el miedo entre las clases medias chilenas que temían que Chile se transformase en una segunda Cuba. Chile entre el Alcázar y La Moneda.3 A dichos grupos se juntaron poco a poco numerosas escua­ dras armadas de vigilantes (las armas. gracias al impulso inicial que le dio el joven ideólogo y politólogo Jaime Guzmán Errázuriz (poste­ riormente asesinado por extremistas marxistas) y hacia 1972 el gremialismo se enriqueció con el aporte de organizadores como Jorge Fontaine. 2 148 . la única esperanza verdadera estaba puesta en el Ejército. Benjamín Matte y Orlando Sáenz. Juan Alberto Díaz Wiechers. A propósito de Jaime Guzmán Errázuriz.html. 3 Cfr. 1999). Santiago. desde los jubilados a los obreros. otros en cambio se organiza­ ron en grupos de autodefensa de barrios. En otras palabras. comenzaron a desalo­ jar a los miristas y terroristas de las propiedades ilegalmente ocupadas y de las bases paramilitares que estos habían creado un poco por todas partes en el país.cl/ persec1/ cap2. la guerra civil estaba a las puertas”. llegaban de contrabando desde la frontera argentina) lla­ madas Guardia Blanca y que más adelante. Un primer paso muy eficaz para el nuevo movimiento fue la creación y la difusión de organismos de autodefensa contra las agresiones provenientes de los sectores de extrema izquierda y del terrorismo. cfr. Imprenta Nuevo Extremo. Muchos huyeron al exterior. p.2 El movimiento gremialista chileno se desarrolló al interior de la Universidad Católica.abogados hasta los camioneros.

4 149 . en la provincia de Cautín. en los sectores agrícolas y ciudadanos.4 Siguiendo el modelo de la Guardia Blanca no tardaron en nacer. integrado por unos 1. En ese período tomó vida en Santiago un movimiento llamado Proteco. De modo equivalente. ayudaba a los extremismos de izquierda y la presencia estadounidense apoyaba al extremismo de derecha y a las fuer­ zas políticas y militares anticomunistas. Solamente después se su­ po que la perfecta organización y disciplina que caracterizaba a la Guardia Blanca provenía del trabajo de algunos chilenos de origen alemán que desde el final de la Segunda Guerra Mundial residían en el país. con lo que los miristas se transformaron. el peso de la intervención extranjera en Chile. al que se sumó el gru­ po Soberanía. en las que dominaban sentimientos de odio y venganza. que estaban organi­ zados para defender sus barrios y sus habitaciones. Además. Después de dos años de gestión marxista del poder. en cazadores de liebres. El Mercurio del 19 y 21 de julio de 1972 y Encounter (Londres) de agosto de 1972. Se reforzó además el movimiento Patria y Libertad. a través de los servicios secretos soviéticos y cubanos. quizás sin darse cuenta. y terminó con la fuga de los miristas. que abandona­ ron. Cfr. heridos. Orden y Libertad. como se ve. Esto se expondrá en los capítulos VIII y IX de este libro. Chile. no hay que subestimar que en aquellos años de guerra fría entre Oriente y Occidente. estaba dividido en dos partes antagónicas. armas. municiones y hasta sus banderas. Es un aspecto que no deben olvidarlo quienes muestran indignación por los excesos que se registraron después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973. otros grupos que resistían a las agresiones de los allendistas.Uno de los primeros choques entre la Guardia Blanca y el MIR fue el de las cercanías del fundo Santa Ana.500 hombres armados y adiestrados. sucedieron otros choques en los alrededores de Santiago.

hacía poco o nada para esconder los lujos de los que se rodeaba y la corte que lo asistía. en el cual se calcula que al menos un tercio de los trabajadores chilenos (autónomos o dependientes privados y públicos) participaron en huelgas. Whe­lan. El Presidente. les dijo en su cara a los huelguistas que “la nacionalización de los transportes es indispensable para la construcción del socialismo” y cuando el Gobierno decretó el cierre de la Radio Agricultura y la Radio Cfr. empleados de bancos. cuando el ministro de Economía. choferes. por lo tanto. las premisas. por ejemplo. por su parte. la huelga indefinida comenzó después de las estériles negocia­ ciones que se arrastraron por todo el mes de septiembre de 1972.5 Iniciada en la lejana provincia de Aisén por iniciativa de la Confederación de Dueños de Camiones. 5 150 . Estas son. indujo al Gobierno a comprar para su familia. The New American. campesinos. A los camioneros se les unieron luego estudiantes. aquellas huelgas habrían formado parte de un plan organizado por la multi­nacional norteamericana ITT y por el Departamento de Estado de Washington. comerciantes. una lujosa residencia en el barrio de Las Condes y no puso freno a su pasión por los objetos de arte y los trajes costosos. médicos. del 10 de abril del año 2000.Allende. toma cuerpo en octubre de 1972. ingenieros y arquitectos. bajo la forma de huelgas y manifestaciones. Se­gún la discutible opinión de la Enciclopedia Storica Zanichelli de 1980 (p. Además. 358). su debilidad por las mujeres le causó no sólo ma­ lestares domésticos. artículo de James R. con fondos del Es­ tado. como si quisiera exasperar aún más los ánimos. marineros mercantes y los colegios de abogados. a partir de una huelga de camioneros que se sintieron amenazados por un proyecto del Gobierno de crear una compañía estatal de trans­ porte. Carlos Matus. Y su costumbre de estar rodeado por guardaespaldas arma­ dos hasta los dientes era motivo de irónicos y divertidos chistes en todo Chile. que sumaba 40 mil transportistas y que era dirigida por el ex socialista León Vilarín. pilotos de las líneas aéreas. docen­ tes. sino también constantes rumores indecoro­ sos. La protesta popular verdadera.

«Si los momios quieren guerra». se unió a la huelga de los camioneros para protestar contra los abusos de las JAP.Minería. Rafael Cumsille. p. Pero nadie conocía en esos días algunos hechos tras bastidores: a Vilarín y a otros arrestados les ofrecieron (pero por fortuna no aceptaron) intentar huir de la cárcel; si hubieran aceptado. la protesta asumió las dimen­ siones de una revuelta. decían los mani­ 6 Cfr. contra los chantajes de los funcionarios públicos. que hasta ese momento habían defendido los intereses y pedidos de los camioneros. León Vilarín proclamó la huelga de los camioneros. La opinión pública no podía creer que un Gobierno que se autodeclaraba popular encarcelara a trabajadores culpables de haberse declarado en huelga. 151 . contra el nacimiento de los alma­ cenes populares dirigidos por jóvenes extremistas socialistas e impuesto por el Gobierno. lo que llevó a Carlos Altamirano. a definirlo como “traidor a la causa socia­ lista” y a obtener que el Gobierno declarase ilegal la huelga y arrestara al mismo Vilarín y sus colaboradores. Mónica González. por todas partes explotaba la rebelión de la ciudadanía. co­ mo fue el caso de una muchedumbre que estaba en las afueras de la radio. Una escena de estas manifestaciones fue descrita por el periodista inglés Robert Moss: “Una joven se detuvo en la mitad de la calle y enfrentó con decisión una ma­ nifestación socialista que avanzaba con el retrato de Allende adelante. po­ cas horas después. Mientras tanto. entonces incriminarlos por intento de fuga. contra las expropiaciones y la falta de mercaderías de amplio consumo en los negocios mayoristas. el 10 de octubre de 1972. que rodeó al funcionario gubernativo que debía ejecutar la orden.6 Así. 136. 2000). El cierre de la Radio Minería provocó otros desórdenes. defendiéndola de otra ilegal clausura. impidien­ do así que cumpliera con su cometido. En las semanas siguientes. Santiago. la federación de los comerciantes guiada por su pre­ sidente. La Conjura (Ediciones B Chile. existía un plan que preveía matar­ los durante la fuga o si eran atrapados.

festantes, entre los cuales había agentes cubanos, «guerra ten­ drán». Pero la joven, y muchos admiraron su gesto, les gritó en la cara con toda su voz: «Y los momios ganarán»”.7 ¿Y la policía? La policía, viendo que estos hechos estaban bajo los ojos de la prensa y de la televisión mundial, no tenía in­ tención de intervenir. Eran lejanos los días en los que, por orden de Allende, se osaba reprimir con máxima brutalidad a las mani­ festaciones contra su Gobierno; los días en los cuales, como escribía al diario italiano Il Giornale un lector de Turín, “se orde­ naban cargas de la policía y del Ejército contra mineros y camio­ neros que estaban en huelga para pedir condiciones de vida más humanas, hasta causar la muerte entre los huelguistas”.8 Los terroristas del MIR, apenas podían, reaccionaban con iniciativas intimidatorias o recurriendo a las armas y no había manifestación que no degenerase en algunas horas de guerrilla urbana. Desmintiendo las voces difundidas por Allende y acogidas por la prensa internacional, de que la agitación de los camio­ neros y comerciantes era una astuta maniobra de la oposición conservadora, a la huelga y a las manifestaciones en las calles se les sumaron de modo espontáneo miles de mujeres, estudiantes, campesinos y obreros. No fue así, en cambio, al menos por un breve período inicial, con los mineros y empleados de los ferro­ carriles. De parte de los huelguistas se alinearon poco después to­ dos los partidos moderados o conservadores, incluso el Demó­ crata Cristiano, que por iniciativa de Frei se expresó a través de Renán Fuentealba: “Este Gobierno se está comportando en fran­ ca oposición a la ley, a la Constitución y a los derechos humanos fundamentales. Esto es peligroso para el futuro de la nación. El caso de los camioneros es escandaloso: se trata de un sindicato de trabajadores cuyos jefes, solamente porque habían proclama­
Cfr. Robert Moss, Chile's Marxist Experiment (ed. David & Charles, Newton­ Abbott 1975), p. 198. 8 Cfr. Il Giornale del 27 de agosto de 1999, p. 39.
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do una huelga para defender la seguridad de su actividad y pro­ testar contra una amenaza de expropiación, fueron arrestados y encarcelados”.9 La reacción de Allende fue inmediata y típica de un régi­ men comunista. Declaró el estado de emergencia y en 21 de las 25 provincias del país ordenó la requisición de los camiones de los huelguistas (con la intención, obviamente no ejecutada, de poner a los militares a conducirlos) y el arresto de otros cinco re­ presentantes del gremio de los camioneros. Y esto no es todo, oficialmente fue impuesta la censura a todas las radios y canales de televisión, a los que se les permitía transmitir solamente los noticieros del Gobierno. Vanas fueron las protestas de la ARCHI (Asociación de Radiodifusores de Chile). En protesta, algunas radioemisoras, como Agricultura y Minería, se descolgaban clandestinamente de la cadena oficial y transmitían noticias libres, provocando la euforia de la ciudada­ nía. Estos gestos de audacia terminaban siempre con la clausura de la emisora rebelde, hasta que, algunos días después, la Con­ traloría General de la República obligó al Gobierno a terminar con la cadena oficial por atentatoria a la libertad de informa­ ción. El 21 de octubre de 1972 se realizó un encuentro entre los representantes de los huelguistas (comando gremial) y las au­ toridades de Gobierno. Los huelguistas pedían la restitución de los bienes expropiados, la aceptación de una vieja propuesta de ley que limitaba la facultad del Gobierno de nacionalizar las em­ presas privadas, la supresión de los comités de los barrios, la expulsión de los terroristas extranjeros (particularmente los cu­ banos y europeos), el injusto valor de los precios fijados por el Gobierno a la Papelera, el final de la censura sobre la informa­ ción y la garantía de que no se realizarían represalias contra los huelguistas. Los pedidos de los huelguistas, hasta ahí, no eran más una simple plataforma sindical: eran el pedido a Allende para que
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Cfr. La Prensa del 16 de octubre de 1972.

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detuviera su recorrido hacia la imposición de un régimen tota­ litario y marxista. Allende, como era de esperar, rechazó incluso discutir sobre dichos temas. Es más, les confió a los organismos encargados de las expropiaciones y a los miembros del MIR reaccionar enérgicamente: en los 27 días de huelga fueron ex­ propiados 150 fundos como una especie de desafío, al mismo tiempo que aguerridos pelotones de miristas provenientes de los cordones industriales agredieron a los huelguistas invadiendo sus lugares de reuniones y hasta sus habitaciones al grito de: “basta con la revuelta antipopular”. Con hipocresía, Allende, que había ordenado la represión ilegal, no dudó en declarar: “Bastaría que dijera una palabra para que marchen contra los rebeldes más de 15 mil o 20 mil trabajadores que reabran los negocios cerrados y las actividades detenidas. Pero los he invi­ tado a quedarse tranquilos: yo respeto la Constitución y la ley”. Que las palabras de Allende eran un bluff, les quedó claro a todos: la movilización de dicho número de extremistas con la finalidad de “restablecer el orden en el país” nunca habría sido aceptada por las Fuerzas Armadas, y menos por Carabineros. No obstante esto, el aire que se respiraba era el que precedía a una guerra civil, al punto de inducir al líder comunista Luis Figueroa a pedirle a un amigo suyo industrial que se ocupara de su familia si se veía obligado a huir al extranjero. La movida que le permitió a Allende prolongar momentá­ neamente su salida de esta situación fue, como ya se dijo en el capítulo III, el ingreso de tres militares (el almirante Ismael Huerta, el general de Ejército Carlos Prats y el general de la Fuerza Aérea Claudio Sepúlveda) al Gobierno. Fueron ellos, de hecho, quienes el 5 de noviembre de 1972 alcanzaron un com­ promiso con el cual, a cambio del final de las huelgas, el Go­ bierno se comprometía a suspender las expropiaciones a los camioneros y a reducir (promesa que no mantuvo) el número de los extremistas extranjeros presentes en Chile. *** 154

En enero de 1973, durante una acalorada discusión con los militares que momentáneamente hacían parte de su Gobierno, Allende dejó en claro que si lo derrocaban y como consecuencia explotaba la guerra civil, él no se escaparía para refugiarse en Cuba: “Me encerraré con los míos en el cordón Cerrillos y nin­ guno logrará atraparme”, dijo con énfasis. El cordón Cerrillos es un barrio en la periferia industrial de Santiago, sede tradicional en aquellos años de los grupos más agresivos y organizados de la extrema izquierda y del terroris­ mo, beneficiado por Allende con el reconocimiento gubernativo y, de hecho, rebautizados como Comandos Comunales. Desde allí (y desde otros cordones como Vicuña Macken­ na, Panamericana Norte, San Miguel, Barrancas, Conchalí, Esta­ ción Central, Macul, San Bernardo y Mapocho) se iniciaban las expediciones punitivas contra los opositores a Allende y desde allí partían también las escuadras encargadas de ocupar ilegal­ mente fábricas y propiedades privadas. En Melipilla, por ejem­ plo, los extremistas de los cordones ocuparon y expropiaron, en enero de 1973, al menos 44 empresas privadas, tanto agrícolas como industriales.10 Pocas horas después, para dar mayor peso a su amenaza, el Presidente se trasladó por algunos días a una oficina que le montaron en la fábrica textil Sumar, en el cordón Vicuña Mac­ kenna, expropiada poco tiempo atrás. Allí estuvo durante algún tiempo entreteniéndose con los jefes del extremismo y teniendo reuniones con los obreros.11 Mientras Allende hablaba banalidades en las fábricas del cordón Vicuña Mackenna, al mismo tiempo que amenazaba im­ plícitamente con una guerra civil, el más extremista de sus com­ pañeros de partido, Carlos Altamirano, tomaba posesión de otro
Los cordones más importantes fueron Cerrillos y Vicuña Mackenna. Cfr. Manuel Contreras Sepúlveda, La verdad histórica (ed. Encina, Santiago, 2000), p. 64. Cfr., asimismo, Storia Illustrata de junio de 1999, p. 60 y sig. 11 Los invitó, por otra parte, para la diversión de muchos, a “no beber, siguien­ do el ejemplo de los compañeros cubanos, más de una botella de cerveza al día” y a evitar, en el tiempo libre, “hacer muchos hijos”.
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cordón, desde donde organizaban cortes de vías y agresiones a los ciudadanos que habían pedido la restitución de sus propie­ dades confiscadas en el Parlamento. Y mientras tanto, aspecto cómico, ¡la Unión Soviética le concedía a Allende el Premio Le­ nín de la Paz!12 Para complicar aún más las cosas, los extremistas acam­ pados en los cordones le presentaron a Allende una lista de pe­ didos para que las empresas fueran dirigidas solamente por los capataces: todos los supermercados confiscados, las fundos de más de 40 hectáreas expropiados, todas las empresas produc­ toras de productos de primera necesidad nacionalizadas y comi­ siones especiales para controlar los precios al por menor. Cual­ quier equívoco del Gobierno en la aceptación de dichas pro­ puestas habría llevado, amenazaron los extremistas, a una olea­ da de demostraciones violentas como cortes de vías y ocupacio­ nes ilegales.13 Estas propuestas perentorias eran plenamente justificadas, dado que los terroristas y activistas se consideraban, como lo ha­ bía precisado en una entrevista a El Rebelde el exponente del MIR y el Frente Revolucionario de Trabajadores, Víctor Toro, “una organización alternativa de poder dispuesta a sustituir al Gobierno”. Los miristas no escondían que el Gobierno de Allende era considerado por ellos como el régimen de Kerensky en Rusia, en 1917, o el Gobierno Azaña en España, en 1936: solamente un punto de partida para la revolución definitiva que habría “aplas­ tado el poder del capital y cerrado el Parlamento y el Poder Ju­ dicial”. 14 Según los extremistas del MIR, de la brigada Ramona Parra y de otras organizaciones análogas (Confederación sindi­ cal CUT, Movimiento Popular Revolucionario, Frente Revolu­
Cfr. The Wall Street Journal del 20 de octubre de 1998, p. 8. Cfr. Tarea Urgente del 16 de febrero de 1973. 14 Cfr. El Rebelde del 27 de febrero de 1973. Cfr., asimismo, Il Borghese del 25 de septiembre de 1988, p. 216, y el libro Conversations with Allende, de Régis Debray.
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cionario de Trabajadores y Movimiento Campesino Revolucio­ nario), estimulados por Allende, que los consideraba un brazo armado indispensable, Chile estaba frente a una disyuntiva: dic­ tadura del proletariado o dictadura fascista.15 Y para prepararse para dicho choque, que esperaban con impaciencia, “las fuerzas populares debían crear, sin pérdida de tiempo, una fuerza armada eficaz, capaz de infiltrarse en los co­ rredores del poder”.16 Una confirmación de esto se tuvo en el 2000, gracias a las declaraciones de dos representantes de la izquierda, el socialista Ricardo Núñez y el mirista Andrés Pascal Allende. Entrevistado por la periodista Raquel Correa, Núñez admitió que en los años de la Unidad Popular la Juventud Socialista, de la cual era inte­ grante, estaba lista para la lucha armada con el fin de conquistar el poder y que la línea de esta lucha armada había sido apro­ bada por el partido en el Congreso de 1967. No muy distintas son las declaraciones de Andrés Pascal Allende a la revista Pun­ to Final: “Nosotros los clandestinos estábamos en contacto con el Presidente Allende desde 1969 a través de su hija Tati. Su her­ mana Laura, mi madre, nos daba ayuda, refugios secretos y nuevos reclutas para el MIR”.17
El Movimiento Popular Revolucionario (MPR) fue una derivación del MIR y reagrupó desocupados, mendigos y sin casa. Creado en 1970 y luego dirigido por el mirista Víctor Toro (ex minero expulsado del Partido Socialista por su intolerancia), el MPR fue la punta avanzada del MIR. Cfr. Punto Final del 27 de octubre de 1970. A propósito de la arenga que Allende dio a las formaciones subversivas y terroristas, cabe decir que todos los extremistas de izquierda que entre 1967 y 1973 fueron arrestados por delitos graves, fueron puestos en libertad por orden de Allende. En sus memorias, el ex director de la DINA Manuel Contreras Sepúlveda enumeró en cinco páginas muchos de aquellos casos. Cfr. Manuel Contreras Sepúlveda, La verdad histórica (ed. Encina, Santia­go, 2000), p. 122­126. 16 Frase extraída del discurso fúnebre pronunciado por Bautista van Schouwen, con ocasión de la muerte del terrorista brasileño Carlos Lamarca. Cfr. Punto Final del 8 de junio de 1971, del 12 de octubre de 1971 y del 9 de noviembre de 1971. 17 Cfr. El Mercurio del 15 de diciembre de 1970 y 20 de agosto de 2000 y Punto Final del 25 de agosto de 2000, Alfonso Márquez de la Plata, Una Persecución
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Como líder comunista, Luis Corvalán solía repetir que la izquierda chilena debía “prepararse para la guerra civil”.18 Las de Corvalán no eran fantasías. Ya en 1967 y 1968, o sea, dos años apenas después de su constitución, el MIR había dado prueba de su eficacia: atentados al Instituto Chileno­Norteame­ ricano, al diario El Mercurio, al consulado de Estados Unidos, a la sede de la Democracia Cristiana, a la residencia del senador Francisco Bulnes Sanfuentes, a la Caja de Previsión de Emplea­ dos Públicos y Periodistas, al tren Rancagua­Sewell, al Instituto Judío, a las sinagogas y a un grupo de simpatizantes democrata­ cristianos reunidos en Chillán. Y un año después, en 1969: ocho muertos y casi cien heridos en un choque callejero en Puerto Montt, secuestro del director del diario Las Noticias de la Tarde de la ciudad de Concepción, creación de una escuela de terrorismo en Guayacán y de un arsenal en Concepción, asaltos al Banco de Londres, al Banco Edwards, al Banco del Estado y a un cajero del Banco Continental. Uno de estos asaltantes, apenas fue dete­nido e interrogado por la policía, confesó que recién había llega­do de Cuba donde junto a otros militantes del MIR había recibi­do adiestramiento paramilitar. Pero sigamos adelante. En 1970, nueve asaltos al Banco Nacional de Trabajo, el secuestro de un avión comercial por dos terroristas que querían llevarlo a Cuba, el asesinato de un em­ pleado antimarxista del Ministerio de Agricultura y en las cerca­ nías de Corral la creación de un centro de adiestramiento de guerrillas que posteriormente fue descubierto.19 En este clima de intimidación que debía facilitarle el cami­ no a Allende hacia el poder absoluto, se registraron poco des­ pués los asesinatos a sangre fría de Edmundo Pérez Zujovic (mi­
Vergonzosa, p. 105­106. Asimismo, Julio César Jobet, El Partido Socialista de Chile (en Prensa Latino Americana, Santiago, 1971, vol. 1, p.130) e Il Borghese
del 25 de septiembre de 1988, p. 220. 18 Cfr. William F. Jasper, Patriot Enchained, p. 29 (ed. The New American, New York, 1999). 19 Cfr. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez, Pinochet y la restauración del consenso nacional , p. 131­132 (ed. Geniart, Santiago, 1998)

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nistro del Interior del Gobierno anterior, de Frei Montalva), del capitán de fragata Arturo Araya Peters, del cabo de Carabine­ ros Exequiel Aroca Cuevas y del subteniente de Ejército Héctor Lacrampette Calderón.20 El asesinato de Pérez Zujovic apareció enseguida como obra de un grupo de terroristas de la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP). El director de Investigaciones, “Coco” Pare­ des, pareció preocuparse poco del hecho, en un comienzo. Pero posteriormente reaccionó desplegando todas las fuerzas policia­ les y ultimó, en la calle, a los autores materiales del crimen, los hermanos Arturo y Ronald Rivera Calderón. Esta violenta medi­ da indujo a la sospecha de que se había querido silenciar a quie­ nes habrían podido denunciar a sus mandantes. La sospecha pareció confirmada pocos días después, cuando un tercer miem­ bro de la VOP, Heriberto Salazar, en un atentado suicida, irrum­ pió en el Cuartel General de Investigaciones, ocultando entre sus ropas bombas y dinamita que hizo estallar, logrando, junto con él, dar muerte a tres policías del servicio.21
Cfr. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez, Pinochet y la restauración del consenso nacional, p. 347 (ed. Geniart, Santiago, 1998). El asesinato de
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Lacram­pette fue obra del terrorista mexicano José Albino Soza Gil, llegado a Chile en calidad de turista, que se sirvió de la ayuda de dos cubanos y de un uruguayo. Cfr. Manuel Contreras Sepúlveda, La verdad histórica (ed. Encina, Santiago, 2000), p. 28. 21 Cfr. El Mercurio del 8 de junio de 1971, del 24 de abril de 1971, del 4 de mayo de 1971, del 11 de junio de 1971 y del 16 de junio de 1971. Cfr., asimismo, William F. Jasper, Patriot Enchained, p. 30 (ed. The New American, New York 1999) y Hermógenes Pérez de Arce, Indebido Proceso, p. 105­107 (ed. El Roble, Santiago, 1999). El ex Presidente Frei no escondió el propio escepticismo sobre las “investigaciones” ordenadas por Allende en el uso de armas automáticas. El 11 de abril de 1972 regresó de Cuba Coco Paredes, con 13 bultos de conte­ nido misterioso, siendo detenido en la frontera. Por orden del Gobierno no se lo molestó mientras se dijo que los bultos contenían objetos de arte y cigarros. Después del golpe militar se aseguró, en cambio, que contuvieron fusiles auto­ máticos. La protección al asesino de Pérez Zujovic (y pocos días después del asesino del carabinero Tomás Gutiérrez) suscitó la intervención del senador democratacristiano Osvaldo Olguín, que acusó a Allende de haber protegido siempre a Paredes y a otros terroristas de extrema izquierda que, en efecto, ha­ bitualmente definió como jóvenes idealistas. Cabe señalar que Paredes murió

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El hecho que el asesinato de Pérez Zujovic pudiese ser obra de terroristas de extrema izquierda preocupó a Fidel Cas­ tro, que personalmente se encaminó a visitar a un grupo de chi­ lenos que se adiestraba militarmente en La Habana. Veamos lo que uno de estos jóvenes refirió varios años después a la perio­ dista de izquierda Mónica González: “A fines de 1970 y cuando Salvador Allende ya había sido elegido Presidente, fuimos esco­ gidos para partir a La Habana por seis meses para entrenarnos y estar así preparados para defender al Gobierno en el caso que se desatara una embestida golpista. Éramos quince: cinco del Par­ tido Comunista, cinco del MIR y cinco del Partido Socialista. Es­ tábamos en una casa en el barrio de Marianao, muy cerca de la embajada de Canadá, cuando vimos llegar a Fidel. Nos traía la noticia del asesinato de Pérez Zujovic. Todos pensamos que era un atentado ejecutado por la derecha para provocar a la Demo­ cracia Cristiana. Fidel pensó lo mismo, porque ese mismo día nos dijo que íbamos a tener que lanzarnos en paracaídas sobre territorio chileno porque ese asesinato era un movimiento que preparaba el golpe. Y no fueron sólo palabras. Nos hicieron un entrenamiento rápido, como de 48 horas, de lanzamiento en pa­ racaídas”.22 Cualquiera haya sido la verdad, la izquierda chilena inten­ tó desviar las acusaciones que se le hacían, endosándolas a indi­ viduos no identificados que habían sido expulsados del MIR en 1969 y que, por lo tanto, siempre según los partidos de la iz­ quierda chilena, actuaban por cuenta propia. Pero también dicha tesis se mostró infundada.

en la mañana del golpe militar de 1973, en el interior del Palacio de La Moneda, en circunstancias nunca esclarecidas. Fue, de todos modos, contado entre las “víctimas de Pinochet”. 22 La muerte de Pérez Zujovic suscitó fuertes reacciones en la extrema derecha chilena que decidió, a través del movimiento Patria y Libertad, organizarse para pasar a la ofensiva armada. Contactos inmediatos fueron tomados por la CIA para los necesarios financiamientos. Cfr. Mónica González, La Conjura (Ediciones B Chile, Santiago, 2000), p. 114­115 y 117.

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La verdad histórica (ed. poderosa cadena con cabezas de puente que circundaba el centro comercial. durante la gestión de Pinochet. con el beneplácito de Allende. heridas. Se trataba de un cinturón que con­ trolaba los centros vitales del país: oficinas gubernativas. eficientes bases Cfr. De esto se hablará en los próximos capítulos. 2000).Esta sucesión de atentados terroristas aquí referidos es una ínfima parte de los que se registraron en el país. las agresiones y las acciones intimidatorias de la extrema izquierda y de los te­ rroristas fueron 45.220 y causaron la muerte. Manuel Contreras Sepúlveda dedica treinta páginas de sus memorias a la narración detallada de los hechos. ya hemos hablado. antes y durante la gestión de Allende). los atentados. por otras organi­ zaciones similares y por la Juventud Socialista. partiendo desde la periferia. el enrolamiento y adiestramiento que. televisión. que operaba en los alrededores de la capital y en el valle del río Mapocho. diarios. de modo tal que en el momento oportuno todo pudiera ser paralizado por una ofen­ siva que. Según la compi­ lación posterior al golpe. penetrara hasta la ciudad. electricidad. para tal finalidad. secuestros y torturas a 1. Encina. Manuel Contreras Sepúlveda. De los cordones. 23 161 . realizada por la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional. 85­113 y 130­131.23 En los años siguientes a 1973. 953 civiles y 134 terroristas heridos o muertos en enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y de Or­ den. A la acción de los terroristas se sumaba la actividad pro­ pagandística de la izquierda. político y administrativo de la capital. subdividas así: 111 militares vícti­ mas de atentados terroristas.198 personas. Tanto en los cordones como en el corazón operativo de Santiago. pero la reac­ ción de las Fuerzas del Orden y del Ejército fue igualmente enér­ gica. habían sido creadas. cuerpo de policía antiterrorista que de­ pendía de la Junta Militar) en el período 1967 a 1973 (o sea. Aquel elenco fue en buena parte reportado en el apéndice 1 de este libro. o sea. gas y agua. se desarrollaba en las perife­ rias y en los campamentos creados por el MIR. la ofensiva terrorista fue aún más intensa. radio. p. Santiago.

25 En los campos comandaba como patrón el ya citado Movi­ miento Campesino Revolucionario. ya desde 1971 se organiza­ ban secretamente para derrocarlo junto con su Gobierno. de la CORVI y de la CORMU (empresas cons­ tructoras estatales): al núcleo de la CORMU le había sido con­ cedido el título oficial de Departamento de Ejecución Directa y fue. Es­ pecialmente en las provincias de Cautín y Malleco. a las instituciones del Estado. a los indígenas mapuches. Particularmente preparados para la guerrilla eran los núcleos combatientes que habían nacido en el interior de la CORHABIT. del asesinato de dos opositores que obstaculizaban la expropiación de un fundo agrícola. David & Charles. a constantes marchas atrás. de ENDESA y CHILECTRA (compañías de electricidad).24 De hecho. 24 162 . los extre­ Cfr. que se había especializado en movilizar. conducido por Carlos Altamirano. p. con miras al choque. David & Charles. en marzo de 1973. Newton­Abbott 1975). Su relación con las fuerzas políticas de la Unidad Popular era falsa y sujeta. entre otros. Si bien habían ayudado a Allende a llegar a la presidencia. de la Compañía de Teléfonos. por decir lo menos. del cual mientras tanto recibían apoyo y financiamiento. Robert Moss Chile's Marxist Expe­riment (ed. 100 y sig. fue un modelo concebido no sólo por el MIR sino también por el ala izquierda del Partido Socialista. 18­19. en la comuna de La Reina. Cfr. Correos y Telégrafos y en la Compañía de Agua Potable. Robert Moss. 25 El llevar al país al caos para poder luego ordenarlo mediante una acción de fuerza. chantajes y con­ trachantajes que tocaban indirectamente al Partido Socialista y a la Izquierda Cristiana. en caso necesario. Chile's Marxist Experiment (ed. Newton­ Abbott 1975). El Rebelde del 27 de febrero de 1973 y Qué Pasa del 12 de abril de 1973. Bases que estaban presentes entre los mandos medios de la Empresa de Gas. p. el autor.paramilitares conectadas por radio entre ellas. el MIR y los Comandos Comunales nacidos en los cordones no tenían como objetivo solamente la lucha contra los opositores a Allende y la eventualidad de sustituir. Cabe notar que aquella obra de subversión fue apoyada no sólo por la prensa marxista sino también por la Iglesia “comprometida”.

28 A las investigaciones de la Marina siguieron. pocas semanas antes del golpe militar. día tras día. 27 Cfr. 5 y 7 de agosto de 1973. The New American. Y cfr.26 Una prueba general para derrocar a Allende con un posi­ ble golpe de extrema izquierda se desarrolló en febrero de 1973 en la ciudad de Concepción. ocasionando una multi­ plicación de crímenes de todo tipo. por ini­ ciativa del general Gustavo Leigh. 457. Patriot Enchained. que Un fenómeno muy frecuente.. 1971) y La Prensa del 28 de febrero de 1972. New York .. p. cuando un grupo de marineros del crucero Latorre y del cazatorpedero Blanco En­ calada intentó amotinarse y asesinar a los oficiales que estaban a bordo. confirmó que. fue el tras­ lado clandestino. 1976. induciéndoles a creer que los patrones eran los responsables de su pobreza. La Cuestión Mapuche (San­tiago. La Iglesia del Silencio en Chile. asimismo. de las alambradas que fijaban los deslindes de las propiedades. Fue allí donde. Cfr. finalmente. la organización Cristianos por el Socialismo. para que el pueblo pudiera “subir al poder y gobernar sin ulteriores trabas”. estaban listos para re­ currir a las armas junto con la Izquierda Cristiana y el ala extrema del Partido Socialista. Jasper. De los interrogatorios se llegó a la conclusión que todos pertenecían al MIR y que los organizadores de la fracasada in­ tentona eran el mirista Miguel Enríquez. artículo de Ugo Bertone. Cfr. in­ citar a hordas de mapuches desocupados contra los directivos de fábricas y empresas industriales. el líder socialista Carlos Altamirano y el representante mapucista Oscar Guillermo Ga­ rretón. Se sucedieron numerosos choques en los cuales los mapuches usaron armas recibidas de los miristas y sus aliados. por parte de los mapuches. y que generó conflictos armados. guia­ da por su líder Martín Gárate. a cargo de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición.mistas que apoyaban a Allende habían logrado. 26 163 . p. Familia y Propiedad.. p. Patricio Saavedra. 60 y sig.1999). despertando la cóle­ ra de Allende. El Rebelde del 19 de febrero de 1973. las de la Fuerza Aérea.27 Otra prueba general de un posible golpe de extrema iz­ quierda para derrocar a Allende fue la del 3. en línea con una deliberación del 1 de noviembre de 1972. 28 Cfr. Storia Illustrata de junio de 1999. William F. 30 (ed. Santiago.

29 Tomando como referencia dichos episodios. Pero los comunistas se opusieron y estuvieron toda la noche con el féretro de Cruz abandonado en un furgón. Cfr. No estaba claro si aquellos conspiradores intentaban realmente derribar a Allende para pasar a un régimen todavía más de izquierda o si. de quien se susurraba que había hecho carrera gracias a la hermana del Pre­ sidente. Newton­Abbott. Cruz fue encontrado envene­ nado en su lecho por el gas. socialistas y miristas ocurrió con ocasión de la muerte en 1971 de Luciano Cruz. San­tiago. fingieron un ataque al Presi­ dente para que éste fuera imputado a la derecha conservadora como pretexto 29 164 . Se desató una pública y vergonzosa riña que concluyó con la victoria de los comunistas. un ataque a la residencia privada de Allende en la avenida To­ más Moro. Y demostró que no pocos militantes socialistas. El Siglo del 21 de julio de 1972. de Robert Moss (ed. 200­201. Hombre que supo demasiadas cosas sobre el asesino de Schneider. 1975). Y al día siguiente su amante. David & Charles. en la ciudad de Concepción. Laura Allende) habían constituido una estructura clan­ destina denominada Comando 16 de Julio del Ejército de Libe­ ración Nacional y preparaban. a la cual probable­ mente hizo confidencias. p.31 Cfr. 31 Cfr. a quien consideraban demasiado indeciso para una inmediata instauración de la dictadura del proletariado. fue encontrada muerta en idénticas circunstancias. Gonzalo Vial Correa. miristas y socialistas quisieron honrar a Cruz con una solemne ceremonia.arrestó a algunos extremistas que planeaban entrar en una base usando uniformes militares. 30 Un episodio de las divergencias entre comunistas. El Mercurio Aguilar. el joven sena­ dor democratacristiano Rafael Moreno mostró en el Parlamento las pruebas de que los socialistas realizaban un intenso e ilegal comercio de armas para equipar a los terroristas. El Rebelde del 27 de febrero de 1973 y el libro Chile's Marxist Experiment. Pinochet.30 Estas voces alarmantes encontraron una confirmación. mantenida en gran secreto por los servicios de información del Ejército. en secreto acuerdo con Allende. comunistas y de la Izquierda Cristiana estaban listos para unirse a los terroristas en el ataque final a Allende. 2002). según los cuales el MIR y otros grupos de extremistas (como el guiado por el socialista Arturo Hoffman. Con ocasión del funeral. la biografía (ed. en vista a un misterioso día “D”.

y como premio le per­ mitió viajar a Suiza. de los colegios y del transporte. impresa en Roma. p. Es cierto que los terroristas del Comando 16 de Julio fue­ ron autores. acusándolo de haber creado el clima de odio del cual había partido una suce­ para una represión. septiembre­ octubre de 1977. en este punto. Cfr. Más que justificadas. lanzamos la consigna No a la guerra civil y. en Santiago. simul­ táneamente. fueron las severas críti­ cas que el ex Presidente Frei y el senador democratacristiano Re­ nán Fuentealba expresaron respecto de Allende. sindicalistas y extremistas le ayudaban al Gobierno (al que estaban dispuestos a derrocar y sustituir) a tener bajo control el país. de reiteradas agresiones. El Roble. Santiago. 1999). 5 (ed. Arquén. 26 (ed. 32 Cfr. otro tanto. que varios años después hizo la siguiente declaración: “Cuando des­ pués de las elecciones de marzo de 1973 estaba claro que la reacción buscaría el derribamiento del Gobierno a través del gol­ pe de Estado. y los libros Pinochet. p. es como si en la Italia de los años ‘70 las Bri­ gadas Rojas hubieran recibido un cargo oficial de orden públi­ co). asesinatos y robos.32 Una ulterior confirmación se tuvo cuando los miristas y so­ cialistas asesinaron a una persona en la población Lo Hermida: el Partido Socialista obstaculizó las investigaciones de la policía y obligó a Allende a despedir al militante socialista Coco Pare­ des.. Santiago. esta vez abier­ tamente. de Gustavo Cuevas. en las palabras del líder comunista Luis Corvalán. transformado en milicia popular (ima­ gínese el lector. 1977. la revista Chile­América. 165 . intensificamos la preparación combativa de aque­ llos militantes que trabajaban en el frente militar y los pertre­ chamos de algún armamento”. De todos modos fue también gracias a la violencia terro­ rista y a la obra del MIR. no obstante los malhumores y el blo­ queo de las fábricas.Y estos rumores encontraban confirmación. En este período explotaba el descontento popular contra Allende y los terroristas. que Allende logró quedarse en el poder los últimos meses. jefe de la Policía de Investigaciones. 1998) e Indebido Proceso de Hermógenes Pérez de Arce. Luis Corvalán Relación al Pleno del Comité Central del Partido Comunista chileno. balance de una misión.

La Iglesia del Silencio en Chile. La verdad histórica (ed.. David & Charles. Cfr.cl. 34 Ercilla del 26 de octubre de 1973.36 Cfr. Análisis de la Situación Política del País. los orígenes del GAP: “En la campaña presidencial del ‘70. p.. asimismo.35 De una de dichas milicias (una escuadra de 250 energú­ menos elevados arrogantemente a guardia personal presiden­ cial. El Mercurio del 15 de diciembre de 1970 y 20 de agosto de 2000 y Punto Final del 25 de agosto de 2000. 130. Santiago. 1976. como he explicado ante­ riormente. La Conju­ra (Ediciones B Chile. Familia y Propiedad. luz y te­ léfono. donde el Gobierno les había autorizado a procurar­ se. con cualquier medio. un rehén. Manuel Contreras Sepúlveda. en la revista Política y Espíritu de septiembre de 1971. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. Y cfr. 36 Cfr. asimismo.sión de choques. Familia y Propiedad. Santiago. de la Socie­ dad Chilena de Defensa de la Tradición. el abastecimiento de gas.33 De hecho. en el relato de Max Ma­rambio. 1971. 220. Renán Fuentealba. Newton­ Abbott.. adiestrados en Cuba y denominada GAP. después de olvidar la promesa hecha en 1970 du­ rante la campaña electoral. Grupo de Amigos Personales) Allende pasó a ser. finalmente.34 Eran milicias en las cuales Allende decía abiertamente te­ ner confianza. 1976. 457­461. Estos son. de agresiones y de asesinatos preparatorios de una guerra civil. 35 Cfr. 20. 34. ambos citados en www. Encina. 2000). Exactamente lo que la administra­ ción comunal de izquierda hizo en Italia con los llamados “cen­ tros sociales”. agua. 1. p. p. Il Borghese del 25 de septiembre de 1988. 166 . de que si era elegido Presidente no consentiría la formación de milicias populares armadas. p. p. Robert Moss. 457. vol. o sea. 33 San­tiago. La Iglesia del Silencio en Chile. y de equipar con financiamiento público los puestos de radios y los arsenales bélicos. Cfr. 2000). 65­66. Santiago. que se habían establecido en algunos barrios in­ dustriales. Mónica González.. quie­ nes en realidad condicionaron la vida de Chile fueron las bandas armadas del MIR y de otras organizaciones paramilitares mar­ xistas­leninistas. p.pinochetreal. Cfr. p. otro tanto. Chile's Marxist Experiment (ed. Santiago. 1975). Tam­ bién Julio César Jobet. El Partido Socialista de Chile. en los tres años de la gestión de Allende. en Prensa Latino Americana.

31­32 (ed. gángster y malhechores que sembraron el terror con sus metralletas y sus Fiat 125 color azul”. death of a marxist dream. adiestradas por “instructores provenientes desde Cuba y de otros países comunistas. Milán. Lo discutimos y decidimos darle una oportu­nidad al “reformismo”. Según Manuel Contreras Sepúlveda. todo lo escrito por James R. quien después del golpe militar tuvo el coman­do de la DINA. Completamente diversa es la descripción que Patricia Verdugo. ya que todos militaban en partidos de izquierda”: un grupo de amigos personales. equipo ideológico de guardaes­paldas. traducido al italiano y publicado con el título Golpe in diretta (ed. 37 de su libro Interferencia Secreta (ed.]. Sudamericana. para demostrar que iba al fracaso. hizo del GAP: “Guardia personal del Primer Mandatario. 1999). y como más tarde fue confirmado por el periodista inglés Robert Moss. localidades secretas donde reali­ zar reuniones. Cada organización paramilitar o terrorista disponía. Whelan en su libro Allende. Jasper. p. contrastó con las disposiciones de leyes que no permitían la existencia de fuerzas arma­das extrañas a las oficiales.. Así nació el GAP”. llamada GPM (Grupos Políticos Milita­res). de hospitales clandestinos para los heridos. como se de­ duce de los documentos publicados en 1971 por la revista Ercilla. depósitos y arsenales puestos a su disposición por el Gobierno de Allende”. Whelan definió en su libro de 1981 como “mezcla de guardias. William F. 1998). Los GPM podían usar bases logísticas. además de una serie de “santuarios” en Salvador Allende le pidió al MIR que suspendiera las acciones directas como una mane­ra de neutralizar el movimiento. como lo definió públicamente el mismo Allende”. un conjunto de hombres leales a toda prueba [. en p. Unico­pli. New York. 1999). La existencia de aquel cuerpo de guardia. donde se retoma entre otros. The New American. laboratorios para explosivos. Cfr. que el periodista norteamericano James R.*** La estructura política y paramilitar del MIR. Patriot Enchained. el modo violento y arrogante de los miembros del GAP era de­bido a su bajo nivel cultural.. según las indicaciones dadas por Ernesto Che Guevara. encarcelar prisioneros y personas secuestradas con fines de extorsión. 167 . estaba compuesta de una red de células operativas de cin­co personas cada una. Allende nos dijo que si ganaba quería que nos hiciéramos cargo de su seguridad y el MIR consideró que yo era el más dotado para esa tarea.

Santiago. hombre de orientación conservadora y cercano a la política norteamericana. 111­120 ( ed. 1998) Gonzalo Vial Correa. p. 20­ 22; y Storia Illustrata de junio 1999. p. 64­65. Otro fallido intento.37 Todos los estudios realizados sobre la situación existente en el país antes del golpe de 1973 muestran. sin lugar a dudas. La respuesta fue la remoción del cargo. 2000). artículo de Ugo Bertone.localidades de montaña y hasta en el exterior en donde pudieran esconderse militantes de quienes se denunciara la muerte para despistar las investigaciones. el 21 de octubre de 1969. Santiago. Encina. Comandante en Jefe del Ejér­ cito. 2002; Mónica González. El Mercurio Aguilar. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. p. p.. 158 (ed. la biografía. Una de las primeras señales fue el 22 de octubre de 1970 (mientras en el Parlamento se debatía la aprobación de la elec­ ción de Salvador Allende a la presidencia) con el asesinato del general René Schneider Chereau. un año antes. fue el del coronel Roberto Souper. entre otros. 38 Viaux dirigió al Presidente una protesta por el tratamiento económico a las Fuerzas Armadas. La verdad histórica (ed. El Comandante asesinado. había tácitamente aprobado lo operado por el general Roberto Viaux Marambio. 2000). Santiago. que tanto Allende como los grupos del terrorismo organizado preparaban desde hacía tiempo una insurrección armada que le habría dado a Allende el control absoluto del país y habría podi­ do llevar en un momento posterior a la sustitución del mismo Allende por otro personaje aún más extremista. Geniart. Pinochet. no obstante su leal­ tad a la Constitución. responsable de un intento de insurrección mi­ litar generada por la alarmante escasez de recursos y pertrechos militares en que se encontraban las Fuerzas Armadas y cuyo re­ sultado concreto había sido la momentánea ocupación de un cuartel en Santiago. del cual se hablará en el próximo capítulo. 37 168 .. Cfr. Manuel Contreras Sepúlveda. La revuelta de todos modos fue breve a causa del insuficiente armamento de sus iniciadores y a causa de la falta de colaboración de la Fuerza Aérea.38 Cfr. 60 y sig. Santiago. p. La Conjura (Ediciones B Chile. Pinochet y la restau­ ración del consenso nacional.

que sacó del medio a un hombre que sabía muchas cosas. eran algunos elementos pertenecientes al MIR dirigidos por Luciano Cruz. V y VI.. Mónica González. Una de círculos cercanos a Pinochet y una segunda. Schneider murió. Cfr. la biografía (ed. IV. ésta fue votada rápidamente. in­ dividuo conocido también por su misteriosa muerte.40 A esto se suma que Schneider. era molesto para la izquierda y que su asesinato permitió susti­ tuirlo por el general Carlos Prats González. mientras Schneider aún agonizaba. Confirma esta tesis el hecho de que la tensión creada en el país por el asesinato de Schneider presionaba al Parlamento pa­ ra que no rechazara la elección de Allende: de hecho. El autor mate­ rial del asesinato de Schneider habría sido. Santiago. En la inter­sección de Américo Vespucio con Martín de Zamora fue encajonado y luego embestido por otro vehículo. Santiago. Chile no había tenido un asesinato político desde 1833. capítulo I de este libro). La Conjura (Ediciones B Chile. que provenía de la CIA. Los autores del atentado al auto en el que viajaba Schnei­ der. la biografía (ed.Del asesinato de Schneider existen dos versiones opuestas. y cfr. un estado de tensión e intimidación hacia el Parlamento y las Fuerzas Arma­ das. abandonó su casa y con paso rápido se subió a su automóvil oficial. un cier­ 39 De Schneider y de su muerte se ocupó Gonzalo Vial Correa en su libro Pinochet. El Mercurio Aguilar. fundador de la denominada “República autocrática” (cfr. 2000). después de una larga agonía. Santiago. Manuel Contreras Sepúlveda. 2002). El Mercurio Aguilar. p. El Mostrador del 19 de septiembre de 2000. Así. cuando fue asesinado el ministro Diego Portales. En pocos segundos cinco individuos rodearon su auto. Mónica González refirió el asesinato de Schneider: “A las 8:15 horas de la mañana del 22 de octubre el general René Schneider. por su claro antimarxismo. a las 7 de la mañana del 25 de octubre. afirman los partidarios de la derecha chilena.39 Según cercanos a Pinochet. compartida por los partidarios de Allende. 83 y 98. De Carlos Prats y de su “doctrina” se ocupó Gonzalo Vial Correa en su libro Pinochet. capítulos III. asimismo. 40 169 . según el jefe de la policía de la Junta Militar. 2002). para favorecer a la izquierda. 21. Uno de ellos rompió una de las ventanillas e hizo fuego sobre el jefe del Ejército”. el asesinato de Schneider tenía la finalidad de crear. un Mercedes Benz azul.

“de garantizar el máximo secreto”. Punto Final del 31 de agosto de 1971. 42 A propósito de Cruz y su muerte. de militar o de obrero. capítulo IX de este libro. justamente siendo militares. Sobre Cruz. 2000). en cambio. terrorista del MIR infiltrado en los am­ bientes de la extrema derecha. Cruz fue recordado como “un héroe que en los días de la lucha armada no du­ dó en arriesgar la propia vida: disfrazado de bombero. pero durante el enfrentamiento que se verificó al intentar secuestrar­ lo. de que el atentado fue querido y organizado por la CIA. en cambio. de armas y municiones. cfr.to Claudio Rodríguez. asimismo. p. Manuel Contreras Sepúlveda. En el discurso fúnebre que le dedicó el mirista Miguel Enríquez. La CIA tuvo.42 Lo que informa la CIA. p. A propósito de la hi­ pótesis avanzada de la periodista Mónica González. ha sido señalado en páginas precedentes. Lo único seguro es que la CIA le pagó al grupo diri­ gido por Viaux 35 mil dólares “con la finalidad”. que habría introducido a Chile las armas y las municiones necesarias para apoyar a un golpe de Estado militar: como si los organizadores de un golpe de Estado militar no tuvieran amplia disponibilidad.43 Cfr. contactos con otros militares que organizaban un gol­pe de Estado bajo la guía del general Camilo Valenzuela. La verdad histórica (ed. participó en los asaltos a los bancos mediante lo cual quitó a los que fueron explotadores de los obreros el dinero que prometió usar en beneficio de los trabajadores”. 119. la hipótesis de la periodista Mó­ nica González (desmentida por la CIA). 2000). Cfr. El Mostrador del 19 de septiembre de 2000 y cfr. 43 Cfr. el general fue mortalmente herido. 89 del libro La Con­ jura escrito por la misma (Ediciones B Chile. Y de hecho en la primera mitad de octubre de 1970 Viaux pidió ayuda a la CIA para ejecutar el secuestro de Schnei­ der. según los di­ rectores de la CIA. precisa la CIA. Los conjurados no querían asesinarlo. Santiago. Santiago. También 41 170 .41 Poco creíble es. Encina. es que desde hacía tiempo un grupo de conjurados dirigidos por el general Roberto Viaux Marambio quería neutralizar a Schneider para dar un gol­ pe militar. un exage­ rado elogio. el diario cubano Bohemia publicó el 18 de diciembre de 1970. personaje que Fidel Castro tuvo en gran consideración. en La Habana. Es difícil decir cuál de las dos versiones sea la más cercana a la verdad.

Antes lo transfirieron a un cargo de escritorio y después lo dieron de baja porque en 1971 había ordenado que los cadetes de la Escuela Militar no le rindieran honores a Fidel Castro. 2000) . nuevas formaciones armadas se unieron po­ co a poco al MIR. Impresos Universitaria. dando vida a aquel Ejército de Liberación Na­ cional que Carlos Altamirano había deseado para fortalecer la ya existente Vanguardia Revolucionaria Marxista. Santiago. Ojo: no tropieces en la misma piedra. Mientras Castro ofrecía su última recepción en Santiago. el 1 de di­ciembre de 1971. en sep­ tiembre de 1971. industrias. Castro hizo un público reproche a Allende. Cfr. numerosos al­ tos oficiales. superada la primera fase constitucional de su presidencia. 171 . Santiago. 1999). 121­122. El general Sergio Arellano Stark escribió en su agenda en esos días: “La visita de Castro se anunció por poco más de una semana. secuestrar al demasiado constitucionalista Schneider. ciudades. Recorrió campos. 21 (ed. p. fueron aleja­ dos de sus cargos para que no obstaculizaran los planes del Pre­ sidente. de orientación política conservadora. subrayando que en Cuba bastaba una orden para que las plazas se llenasen de personas felices de escucharlo cuatro horas (la duración de los discursos de Castro es legendaria). Para preparar el terreno a un acto de fuerza. Nunca se vio una intervención más abierta y des­carada en los asuntos internos como la que hizo el aventurero del Caribe en Chile. antes de proceder. “Miles de mujeres de oposición […] marcharon por la princi­pal avenida de la capital haciendo sonar cacerolas como símbolo del descon­tento. Mónica González.44 Causaron también impresión las dimi­ siones impuestas al general Alfredo Canales Márquez. fue comprobado en los meses y años siguientes: como hemos dicho. p. debido a comentarios del militar que llegaron a Valenzuela sostuvo que era indispensable. director de la Escuela Militar de Santiago. Recorrió todo el país. cfr. La Conjura (Ediciones B Chile. Cuando se dio cuenta de que las escalinatas del estadio estaban menos llenas de lo previsto. Como en el caso del coronel Alberto Labbé. 44 Aquella visita y el discurso oficial que Fidel Castro pronunció en el Estadio Nacional de Santiago fueron motivo de indignación en Chile. La multitudinaria manifestación culminó en una gran batalla callejera con grupos de choque de los partidos de izquierda”. pero estuvo 25 días.Que Allende y los suyos tenían la intención de recurrir a un acto de fuerza. cuarteles y cada rincón del país donde hubiera un grupo de personas dispuestas a soportar su incansable ver­borrea”. Miguel de Nantes.

o sea. Con tal finalidad había pedido ya a finales de 1971 al socia­ lista Raúl Ampuero.45 Mientras Allende intentaba tener así a las Fuerzas Arma­ das bajo control. El diario El Mercurio de Santiago denunció el 1 de marzo de 1972 un plan del Partido Comunista para infiltrar las Fuerzas Armadas. en los barrios o en lugares donde pudieran garantizar (trabajando en paralelo con las JAP) una “autodefensa popular” contra las infiltraciones reaccionarias. ob­ tener en el plazo de dos o tres años “la total subordinación de las Fuerzas Armadas a las directivas políticas que debían llevar al triunfo del socialismo”. fue un discurso público que Ampuero pronunció en Concepción en agosto de 1971. estos comisarios políticos serían además creados fuera de las Fuerzas Armadas. 45 172 . particularmente fuerte en el ámbito de las Fuerzas Armadas. La persona que recogió este portadocu­ mentos. Y con tal finalidad era necesario alejar a los elementos “poco confiables” e introducir en todos los niveles la figura del “comisario político” de tipo soviético. El Mercurio hizo público el contenido de éste. El Mercurio del 7 de mayo de 1970. dando de baja a los oficiales de orientación po­ lítica sospechosa. habían concordado Ampuero y Allende.los oídos de Allende. extravió su maletín con esta valiosa información en un baño público de Valparaíso. Un joven dirigente comunista. al darse cuenta de lo que contenía. Chile al Rojo (Santiago. Eduardo Labarca Goddard. 46 Célebre. denominado USOPO. según el modelo norvietnamita.46 Era necesario. al respecto. Qué Pasa del 28 de septiembre de 1972 y la revista PEC del 20 de octubre de 1972. A continua­ ción. lo hizo llegar a un dirigente gremial de la oposición. Y desde su competencia. Previa revisión del material. no renunciaba a organizarse para el día “D”. El afor­ Cfr. sobre la complicidad gubernativa en la proliferación de las organizaciones paramilitares y terroristas. Patricio Cueto Román. que tras abandonar al partido formó un pe­ queño movimiento socialista autónomo. 1971). Este prontamente lo entregó a una alta autoridad del diario El Mercurio. Ampuero le indicó a Allende las líneas para una sujeción total del Ejército al poder político.

47 En esta perspectiva. Según el instructivo había que “ganarse el apoyo de las Fuerzas Armadas e incorporarlas al proceso que vive el país”. Partidario de los tribunales revo­ lucionarios y de los pelotones de ejecuciones. dio un paso adelante respecto a las mismas ideas de Ampuero. Allende no escondía su sueño autogolpista: durante una encendida discusión con el general Prats y el almirante Huerta. le fue confiado por Allen­ de a dos personajes llamados “comandante Raúl” y “coman­ dante Mickey”. Nadie. 47 173 . evidenció en términos muy claros y duros que si era abandonado por las Fuerzas Armadas él no buscaría refugio en Cfr. Incorpo­ rado al servicio e informado de quiénes de sus compañeros son comunistas. El Mercurio del 1­2­3­5 de marzo de 1972 y Diario La Estrella de Valpa­ raíso 2 marzo 1972. El socialista Jaime Faivovich. Faivovich tuvo en la población Lo Her­ mida una serie de reuniones para organizar los grupos que se ocuparían de los procesos a los acusados. formalmente destinado a la distri­ bución del material y de los hombres. Para ello “ningún compañero teniendo la edad que la ley exige puede quedarse sin hacer su servicio militar”. que entre noviembre de 1972 y marzo de 1973 integraron su Gobierno. adoctri­ namiento y terrorismo de Lo Hermida. formados en la escuela de guerrilla. logró remover a dichos sujetos de sus cargos. a quien Allende había nom­ brado intendente de Santiago. un sector particular destinado a con­ trolar las Fuerzas Armadas. se debe “señalar al camarada el papel que debe ju­ gar en ese período”. que después del día “D” debían encargarse de los procesos políticos contra los adversarios del régimen. ni los máximos responsables de las Fuerzas Armadas.tunado hallazgo de este valioso material permitió tener una cla­ ra visión de cómo el Partido Comunista quería infiltrar las Fuer­ zas Armadas.

si en sep­ tiembre de 1973 los militares no hubieran intervenido. Particularmente sólida fue la presencia cubana en Etiopía y en Angola. Cfr. robos y daño a la población. p. p. en Cautín. entre otras cosas.49 En la misma residencia presidencial. Chile's Marxist Experiment (ed. se realizaban entrenamientos de combates. p. si era necesario. a las Fuerzas Armadas. 49 Cfr. teniendo mu­chos guerrilleros extranjeros enviados por Fidel Castro. había declarado su finalidad de contraponerse. con más de 5 mil personas. 1976. David & Charles. Santiago. El Mer­ curio del 15 de enero de 1973. en la calle Tomás Mo­ ro.. se deduce por el hecho que. Newton­ Abbott. del que hacía parte la ya citada Brigada Ramona Parra y que se adiestraba en la localidad de Nehuentué. 1975). La Iglesia del Silencio en Chile. transformada en un bunker equipado con armamento sovié­ tico y checoslovaco. Familia y Propiedad. Cfr. sea para preparar insurrecciones o para defender el poder después de haberlo conquistado. Robert Moss.Cuba sino que se instalaría en el Cordón Cerrillos y nadie lo sa­ caría de ahí. Militares y “voluntarios” cubanos estuvieron presentes en casi todos los países africanos. Qué Pasa del 11 de enero de 1973. 48 174 . el Partido Comunista había preparado un autodenomi­ nado Ejército Obrero. otro tanto. Y hasta la residencia presidencial de El Cañaveral era una base de adiestramiento en donde. 458. además de las formaciones armadas antes citadas. La Iglesia del Silencio en Chile. 1976. 458. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 50 Cfr.50 Una idea sobre el futuro que le esperaba a Chile. se preparaban campos minados y se usaban armas automáticas: fue allí donde tomaron la célebre fotografía de Allende disparando con una metralleta soviética bajo la supervisión de Eduardo Paredes. donde los hombres de Castro se destacaron también por hurtos. Erci­ lla del 17 de enero de 1973 y El Siglo del 27 de febrero de 1973. En aquellos años Fidel Castro fue el principal abastecedor de material humano que el Kremlin tenía.172.48 No era un bluff: Allende había creado un denominado Ejér­cito Popular (dirigido por Eduardo Paredes) que. Familia y Propiedad. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. Santiago. 18 de enero de 1973 y 26 de febrero de 1973.

repartido entre los partidos de Go­ bierno y que incluía entre otros a Carlos Altamirano. 183 (ed. En el volu­ minoso documento se preveía el asesinato simultáneo. Patriot Enchained. p. era muy activo en organizar formaciones guerrilleras y enviaba a jóvenes chilenos a Cuba para que participaran en los cursos de guerrilla y sabotaje. 460­461. Otro plan secretísimo. 1998). del MAPU. por cuenta del MIR y con el beneplácito de Allende. 460. y fue reproducido en el Libro blanco del cambio de gobierno en Chile. 51 175 . también la Unidad Popular había preparado un comando militar unitario. Familia y Propiedad. The New American. otros escuadrones eliminarían unos 600 dirigentes polí­ ticos y periodistas antimarxistas. durante el desfile del 19 de septiembre de 1973 en el Parque Cousiño. 11 de Septiembre de 1973 (ed. Pinochet y la restauración del consenso nacional. La Iglesia del Silencio en Chile. 1976. William F. Miguel Enríquez.52 Cfr. fechado el 25 de agosto de 1973 y enviado a un misterioso P­4 y a otro no menos misterioso AGP). p. a cargo de la Sociedad Chilena de De­ fensa de la Tradición. 1973). la letra Z representó la palabra Zar. Geniart. p. de los jefes de las Fuerzas Armadas y de Carabineros.Por su parte. era el bombardeo en Valparaíso de la Escuela Naval y del Fuerte Vergara. Al mismo tiempo. La Iglesia del Silencio en Chile.51 Uno de los planes de combate preparados por las forma­ ciones armadas fieles a Allende durante las reuniones en el cuar­ tel de Puente Alto. llamado Plan Z (coordinado el 22 de agosto de 1973 entre los partidos de la Unidad Popular y los sindicatos allegados. en efecto. Cochrane. 52 Y cfr. El jefe de los comandos que tenía la misión de realizar los asesinatos era un español de ape­ llido Garcés y al cual nunca más fue posible ubicar. p. Santiago. Comisión especial para la seguridad. del Parti­ do Socialista. New York. a cargo de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. Santiago. Familia y Propiedad. El texto original del Plan Z fue depositado en la Organización de los Estados Americanos. fue encontrado después del golpe en la caja fuerte del subsecretario del Interior. y a Oscar Garretón. Jasper. 36­37 (ed. La denominación Plan Z fue elegida porque así se llamó el plan construido por Lenín en 1917 para de­poner al Zar: y. 1976. Santiago. Santiago. Daniel Vergara. 1999) también Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez.

que probablemente estaba al corriente antes que lo supieran. estaba programado para el aniver­ sario de la independencia.55 De hecho. Encina. en el cual se notificaba la constitución de un grupo de especialistas que tenía la tarea de (y estas palabras estaban subrayadas) “pro­ ceder a la eliminación física de los jefes de la oposición”. El Mostrador del 19 de septiembre de 2000 y cfr. des­ pués del golpe de Estado. Era un plan de tal manera detallado. Jasper. La verdad histórica (ed.. Por lo tanto. 37 y 74. Patriot Enchained. p. William F. capítulo IX de este libro. 2000). 54 Cfr.53 La existencia de dichos planes fue confirmada en agosto de 2000. 1999). una carrera secreta entre la extrema izquierda y los sectores más nacionalistas de las Fuerzas Armadas: tanto los unos como los Cfr. Manuel Contreras Sepúlveda. policías y simples ciudadanos. 55 Cfr.Otro plan fue encontrado después del golpe militar en la caja fuerte de Alfredo Joignant.54 El autogolpe de Allende (el Plan Z) diversas veces exigido por los sectores más extremistas de la izquierda. The New American. Santiago. que querían ga­ narle la mano a los militares. Joignant tenía en la caja fuerte un documento emi­ tido por el Partido Comunista. un poco antes del mes de septiembre de aquel año comenzó una carrera contra el tiempo entre las dos partes. p. Además del fichaje total de militares. 53 176 . fósforos y petró­ leo” debía ser prerrogativa exclusiva de los militantes comunis­ tas”. pero que después Allende nombró jefe de la policía de Inves­ tigaciones. New York. socialista de posiciones tan extremistas que fue alejado de su cargo de intendente de Santia­ go. asimismo. las autoridades militares chilenas. que llegaba a precisar incluso que en caso de guerra civil las centrales eléctricas debían ser destrui­ das y por lo tanto “la disponibilidad de velas. gracias a la parcial apertura de los archivos de la CIA. fechado 30 de junio de 1973. el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 le precedió por poco al autogolpe de Allende. el 19 de septiembre de 1973. 36 (ed.

56 177 . sirviéndose de un ejército de 14 mil personas prove­nientes aun del extranjero. entre tanto. hubiese sido realiza­do con gran derramamiento de sangre en la mañana del 19 de septiembre de 1973 en las principales ciudades del país”. logró inicialmente transformar a Chile en una dictadura marxista. fue contra­ Como refirió William F.57 *** La larga vía de Allende hacia el autogolpe pasaba ine­ vitablemente a través del control de la Justicia. Fue ganado por pocos días. Una investigación conducida por el tribunal militar. por los militares.otros preparaban un golpe de Estado en el que temían ser prece­ didos por el adversario. no tuvo dificultad en identi­ ficar a algunos elementos de extrema izquierda. crimen que las autoridades y el mismo Presidente intentaron imputarle a la extrema derecha. 1999). cfr.56 Hacia fines de abril. cuyos centros de poder estuvieron lle­nos de agentes soviéticos y cubanos. 28 de su Patriot Enchained (ed. Qué Pasa del 30 de agosto de 1973. el ya citado capitán Arturo Araya Peters. 57 Por los episodios citados. le dijeron. fue otra farsa. El asesinato de un oficial de marina. probablemente dirigidos por el mirista José Luis Riquelme Bascuñán. durante un encuentro secreto. prefería orquestar un inci­ dente cuya responsabilidad recayera sobre la extrema derecha. Documentos sacados a la luz después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 demostraron que el autogolpe de Allende. Al concepto defi­ nido por los marxistas como “legalidad burguesa”. de manera que pudiera justificar una intervención gubernativa “pacificadora”. New York. asimismo. algunos exponentes del MIR le pidieron a Allende que adelantara el gol­ pe de Estado: “¿Espera que lo hagan los militares y nos echen afuera del Gobierno?”. la revista PEC del 6 de julio de 1973 y el diario El Mercurio del 6­12 de agosto de 1973 y del 23 de agosto de 1973. como es sa­ bido. “Allende. The New American. si no hubiera sido bloqueado por la intervención militar. Jasper en p. como autores de la provocación. edecán naval de Allende. Pero Allende demoraba por­ que. más que actuar sorpresivamente.

A este propósito. con atribuciones para removerlos del cargo. o sea. de los tribunales y de la policía: todo habría sido sustituido por las milicias popu­ lares y por lo que se refiere a los proyectados tribunales. legislativa y judicial. De acuerdo con una ley propuesta en enero de 1971. los tribunales populares. Y las penas habrían sido acompañadas de humillantes castigos públicos. entraba la eliminación de las Fuerzas Armadas tra­ dicionales.puesto el principio inviolable de la “legalidad socialista” y de la “justicia de clases”. de ambas Cámaras del Parlamento. Los criterios ideológicos para realizar dicha transforma­ ción de la Justicia eran tres. los jueces del tribunal de nue­ vo tipo. deberían ser elegidos por las “asambleas populares”. Los abusos y decisiones arbitrarias que habrían realizado dichos tribunales populares son fáciles de imaginar. Es inútil recordar que dichas asambleas (como sucedía en Italia con las asambleas de barrio y universitarias) habrían sido un terreno de batalla ideal para los activistas de la extrema iz­ quierda. el escritor chileno Miguel de Nantes co­ menta: “En los planes que Allende tenía para apoderarse del po­ der absoluto. que no fue aprobada en el Parlamento. Peor aún: en el sistema judi­ cial tan especial que Allende quería imponer al país. El tercero establecía que la ley debía basarse no en normas objetivas sino en la ideología revolucionaria. La pacífica burguesía habría evitado participar. por consejo de sus asistentes legales Eduardo Novoa y José Antonio Viera­ Gallo. no habrían existido los abogados defensores. si se consi­ dera que entre los delitos previstos figuraba la no mejor definida “actitud contraria a la coexistencia”. Y se habló incluso de sustituir los tribunales tradicionales con los que se preanunciaban como “tribunales po­ pulares”. El primero era la eliminación de la separación entre las funciones ejecutiva. El segundo sustituía el concepto de protección de los derechos in­ dividuales del ciudadano por el de defensa de los intereses de la colectividad. Chile 178 .

179 .58 Por suerte.habría caído en manos de asesinos dignos de la Revolución Francesa”. Un intento directo de violencia a las instituciones. Una muchedumbre de activistas y extremistas. 19 y 21 de julio de 1972. Y fue lo que hizo (como quedó dicho al final del capítulo anterior) 58 59 Cfr. en el centro de Santiago. no llevaron al nacimiento de una mayoría de centroizquierda en el Parlamento. Allende encontraba serias dificultades en las propias ambiciones de poder absoluto por el simple moti­ vo de que no tenía la mayoría parlamentaria.59 La verdad era otra. fue posible gracias a maniobras tras bastidores y negociados entre partidos que. Entre los oradores que toma­ ron la palabra en dicha circunstancia figuraron Alfredo Joignant. casi una prueba general de autogolpe “por pedido popular”. Su elección a la presidencia. El Mercurio del 13. despreciando al electorado y a la mayoría parlamentaria. *** A Allende no le quedó otra cosa que intentar lo que inten­ tan todos los que se quieren quedar en el poder a despecho de la voluntad popular: buscar el apoyo de las Fuerzas Armadas. Hernán del Canto y Rolando Calderón. dicha ley languideció en el Parlamento hasta el día del golpe militar. Allende y su Gobierno opera­ ban con dificultades fácilmente imaginables. 19 y 21 de julio de 1972 Cfr. como ya hemos explicado. ase­ diaron por largo tiempo los edificios del Parlamento. algunos con el rostro enmascarado. que acusaron a la opo­ sición derechista y a las fuerzas reaccionarias porque hasta ese momento no se habían llevado a cabo las reformas sociales de­ seadas por el Gobierno. El Mercurio del 13. de la Corte Suprema y del diario El Mercurio. fue realiza­ do en julio de 1972 por los partidarios de Allende en la plaza Montt­Varas. mientras tanto. Y no podía tenerla porque no contaba con la mayoría del electorado.

180 . El destino de Allende. por entonces. falló. estaba sellado. Pero dicho intento. como ya sabemos.el 2 de noviembre de 1972.

p. Santiago. Political Quotations (ed. 192. a un Gobierno que llevaba el país a la miseria y al caos. Fawkes. Gale Research. el 5 de noviembre. 1990). en 1966 las Fuerzas Armadas argentinas sustituyeron al presidente Arturo Illia por el general Juan Carlos Onganía.. La Conjura (Ediciones B Chile. valiente soldado inglés. el 8 de noviembre de 1973. torturado largamente con fuego y con­ denado a muerte. 2000): en 1964 las Fuerzas Armadas brasileñas derribaron el gobierno de Joao Goulart. Enciclopedia Británica de 1997. fue arrestado. participó en un complot para asesinar al soberano y así poner fin a la persecución en contra de los católicos. o sea. 2 Una idea de lo sucedido en aquellos años en otras naciones sudamericanas extraída del libro de Mónica González. dos meses después del golpe militar. tuvo a los militares en el poder ocasionalmente y fue siempre gober­ nado por presidentes y parlamentarios elegidos democrática­ mente: justamente esta tradición democrática empujó al país a tolerar pacientemente.CAPÍTULO V Los males extremos necesitan remedios extremos. Cfr. Cfr. Descubierto el 4 de no­ viembre de 1605 mientras ordenaba bajo la sala del trono más de 20 barriles de polvo para disparar. Cada año. desde 1970 hasta 1973. en 1968 en Perú el presidente Fernando Belaúnde Terry fue depuesto por el general Juan Velasco Alvarado y en Bolivia un golpe de Estado llevó al gobierno al general Alfredo Ovando Candia. vol. asimismo. el conspirador apenas arrestado el 5 de noviembre de 1605. Daniel B. 705. Baker. el ex Presidente democratacris­ tiano Eduardo Frei Montalva se expresó al dirigirse al democra­ tacristiano italiano Mariano Rumor: “El mundo conoce cuál es el Palabras dirigidas a Jaime I por Guy Fawkes. Detroit. nacido en 1570 en la ciudad de York. p. 4 Micropaedia. Guy Fawkes1 El golpe militar Chile. a diferencia de otros países de América Latina.2 Con estas palabras. La ejecución tuvo lugar a fines de enero de 1606. los niños de Londres celebraban el Guy Fawkes Day queman­do imágenes del conspirador unido a pequeños fuegos de artificio. 1 181 .

El Mercurio del 3 de octubre de 1988.] To­ dos los índices de productividad habían bajado. Miguel de Nantes.] Lo más grave fue el tremendo fracaso del área estatizada. Ojo: no tropieces en la misma piedra. También el ex Presidente Frei destacaba que crecían las es­ tructuras terroristas y el Gobierno organizaba el racionamiento de productos alimentarios según criterios políticos para contro­ lar mejor la vida de las familias. equivalentes al presupuesto nacional [. p. 3 182 ... El año 1973 estas empresas perdieron 150 millones de escudos...] La inflación en cifras oficiales llegó a 323 por ciento en los últimos doce meses [. Santiago.. que el Go­ bierno actual tenga éxito”. Los militares intervinieron solamente cuando la inflación oficial del 350% era en realidad del 700%. Reci­ bieron un país floreciente en pleno desarrollo [. Se dijo que el Gobierno financiaría el desarrollo económico con las utilidades de las empresas cuyo control toma­ ría el Estado. Impre­sos Universitaria. Las partes más destacadas de la carta se encuentran en el apéndice 4 de este libro.4 Frei tenía razón. la escasez y el mercado negro? [. p..resultado de la gestión económica de la Unidad Popular. en consecuencia.3 Así. 35­37 (ed.] Ostensiblemente disminuyó la construcción de vi­ viendas y escuelas [.. 1999). Los socialistas la llama­ ron Elmo Catalán y los comunistas constituyeron la tristemente célebre brigada “Ramona Parra” [.000 por ciento [..] ¿Hay algu­ na democracia que resista estas tasas de inflación... varios años después el mismo Frei agregaba: “Es ne­ cesario que el país salga del caos y. 37 (Impresos Universitaria. 1999).] Se constituyeron asimismo los llamados Cordones Industriales que rodeaban las ciuda­ des”. citado por Miguel de Nantes en su libro Ojo: no tropieces en la misma piedra.] Quisieron convertir toda la agricultura en haciendas estatales colectivas. 4 Cfr.. [...] Se asaltaron las propie­ dades y las ocuparon con gente que muchas veces no eran cam­ pesinos [.. con la producción agrícola.... lo que fue resistido por el campesinado [. minera e industrial paralizada y con Cfr.. Santiago.] El Partido Socialista y el Partido Comu­ nista crearon organizaciones armadas..] una devaluación de más o menos 12..

The New American. que tuvieron como jefe a Fidel Castro y a su hermano Raúl y de los cuales muchas pruebas fueron des­ truidas mediante el fusilamiento. Patriot Enchained. que desde hacía tiempo había entendido que el ver­ dadero objetivo de los marxistas no era el bienestar popular. aceite y hasta de jabón.la magistratura y el Parlamento expuestos de tal manera. excepto algunos pocos miles de politiqueros. Hay gente que se olvida de las colas en los negocios. Ryan por cuenta del American Chilean Council y confirmada por William F.1999). “el golpe de Estado tuvo un apoyo casi total por parte de la población”. Cfr. en Cuba. el fusilamiento del general Ochoa y el del gene­ ral Antonio de la Guardia. me parece oír a gente que vive en otro planeta. p. si­ no dominar el poder de modo irreversible y darle ventaja al blo­ que soviético. Entre los más conocidos. p. 1999).5 De hecho. The New American. Ego sum Pinochet. Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux. Santiago. Cuando hoy en día oigo ciertos discursos. al punto de verse obligados a lavar­ se los dientes con creta”. Zig­Zag. de la falta de pan. hermano de Patricio. 7 Cfr.7 Los datos sobre la inflación formaron parte de una relación escrita por Patrick J. al respecto.6 Veamos este resumen de un comentario del mismo Pino­ chet: “¿Quién no se acuerda de los delincuentes que desfilaban con cascos y pasamontañas? ¿Quién no se acuerda de los miles de guerrilleros comandados por el general cubano Patricio de la Guardia Font? ¿Quién no se acuerda del asesinato de tantos ciu­ dadanos al punto que nos vimos obligados a intervenir? Era una cuestión de pocos días y nuestro país habría sido destruido o ha­ bría explotado una guerra civil. teniendo la certeza del consenso popular. New York. 6 Cfr. Como afirma el periodista estadounidense Wi­ lliam F. que declararon inconstitucional el Gobierno de Allende. 60­61 y 70 (ed. Jasper. William F. 1989). el golpe del 11 de septiembre de 1973 fue acogido con alivio por la población. Jasper. Jasper en las p. de cómplices o personas informan­ tes. 28 (ed.. New York . 34­35 de su libro Patriot Enchained (ed. Libero del 20 5 183 . La alusión al general cubano Patricio de la Guar­ dia podría llevar a los tráficos de droga y de moneda.

Luis Corvalán. Los cuatro partidos unidos en una coali­ ción antigubernativa denominada Confederación Democrática (CODE). el 6 de abril de 1972 y en otras oca­ siones.9 Como ya hemos dicho. gran parte de la Democracia Cristiana. asesinada por Allende y las bandas paramilitares marxistas­leninistas que lo apoyaban. eran tiempos lejanos aquellos en los cuales Allende y el jefe de los comunistas. Cfr. La Conjura (Ediciones B Chile.10 Y Luis Corvalán había ido incluso más allá. salir de la desastrosa experiencia mar­ xista. comenzando por el Partido Nacional. El Mercurio del 7 de abril de 1972. Por entonces. dejando de la­ do sus divergencias. Santiago. 184 . Mensaje del Presidente Salvador Allende al Congreso. ser considerado como una sublevación popular que tuvo consenso general y la participación de casi todos los oficiales y suboficia­ les de las Fuerzas Armadas y el apoyo abierto de los partidos moderados. A propósito de la casi unánime participación de los mili­ tares en el golpe de Estado.8 La democracia había muerto hacía tiempo. a la espera de la vuelta a la democracia. 8 El violento discurso pronunciado por Fidel Castro durante su visita a Santia­ go. en noviembre de 1971. p. Mónica González. 10 Cfr. 179. hija de Antonio de la Guardia. contribuyó mucho a unir entre sí a los partidos anti­ marxistas y a impulsarlos a una coalición en contra de Allende. no había ocultado su voluntad de cambiar la Constitución y de sustituir el Parlamento por una asamblea nombrada por los par­ tidos y de transformar el sistema judicial introduciendo “Tribu­ nales Populares”.El golpe de septiembre de 1973 puede. que era Presidente desde hacía un par de años. por lo tanto. 2000). publicado en la revista Punto Final del 8 de junio de 1971. Allende. el Partido Democracia Radical y el Par­ tido Izquierda Radical. de marzo de 2001. pro­ metían un socialismo pluralista y sujeto al consenso del país. 9 Cfr. crítica de un libro de Ileana de la Guardia. Los chilenos se habían dado cuenta que solamente un período de dictadura militar le permitiría al país.

] Ya estaban armadas las masas de guerrilleros y bien prepa­ rado el exterminio de los jefes del Ejército. Los militares han salvado a Chile y a todos nosotros. en el diario El Siglo. p. muy claros para todos los chilenos. no democráticos [. que guardaban en viviendas. y todas amenazadas pe­ rentoriamente [. Las intenciones de Corvalán fueron coherentes con su línea política: justamen­ te él. con conocimiento y aprobación de Salvador Allende. pero que son vidas humanas y muchas. aprobó la invasión soviética a Checoslovaquia. 12 Entrevista publicada en Madrid por ABC con fecha 11 de octubre de 1973.. 104­6 y 110­12. en 1968.. los acuerdos votados en el Parlamento y las sentencias dictadas por los jueces absolutamente extraños a la política. el Congreso y la Corte Suprema habían denunciado públicamente que la presidencia y su régimen quebrantaban la Constitución. y acaso por instigación de Salvador Allende. había in­ troducido en Chile innumerables arsenales. entre tanto. 1998). Allende era un polí­ tico hábil y celaba la trampa”.11 Estos hechos que el mundo prefería ignorar eran. Geniart. en declaraciones al diario ABC de Madrid. Santiago.incitando a Allende a no dudar y a cerrar con una medida de autoridad todos los diarios de oposición. El ex Presidente democratacristiano Eduardo Frei Montal­ va.] Los militares fueron llamados y cumplieron una obligación legal porque el Poder Ejecutivo y el Judicial. 1972). que “las naciones comunistas tienen el deber de intervenir para asistir a las otras naciones comunistas que se encuentren bajo la amenaza de las fuerzas reaccionarias”. cu­ yas vidas no son ciertamente tan importantes como la de Chile. afirmando.. Allende vino a instaurar el comunismo por medios violentos. re­tomada en Santiago por El Mercurio el día siguiente y luego citada por Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez en p. Eduardo Labarca. decía lo siguien­ te: “El marxismo..12 Cfr. fábricas y almacenes. oficinas. Un armamento para más de trein­ ta mil hombres y el Ejército chileno no pasa normalmente de esa cifra. El mundo no sabe que el marxismo chileno disponía de un armamento superior en nú­ mero y calidad al del Ejército. Corvalán 27 Horas ( Santiago. 227 de su libro Pinochet y la restau­ración del consenso nacional (ed. 11 185 .

con ayuda de milicias armadas con el enorme poder militar de que disponía el Gobierno y con la colaboración de no menos de 10 mil extranje­ros que había en este país. 13 186 . 1999). acompañado de cientos de colabo­ radores cubanos y consejeros soviéticos: el pasaporte “diplomá­ tico” de este último. el 27 de agosto de 1973. Encina. p. En entrevista. te­ nía el sello de ingreso a Chile. La verdad histórica (ed. NC News Service. p. Santiago 2000). decla­ró: “La verdad es que la acción de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros no vino a ser sino una medida preven­tiva que se anticipó a un autogolpe de Estado que. 14 Cfr.Igualmente claro fue el democratacristiano Patricio Ayl­ win. de Washington y Bonn. la cual se re­produjo días después en el diario La Prensa. 21­22. pretendían o habrían consumado una dictadura comunista”. 24 de septiembre de 1973. Yo no me siento con autoridad moral si han sido excesivos o no. a la NC News Service.14 *** Cfr. con fecha 24 de septiembre de 1973. porque lo cierto es que los militares han tenido muchas bajas y han recibido la acción”.13 Que el golpe de Estado se anticipó por poco al autogolpe de Allende (programado para el 19 de septiembre de 1973) lo confirma el hecho de que un mes antes llegó a Chile el jefe de los servicios secretos cubanos (maestro de guerrilla y terrorismo) Patricio de la Guardia Font. Más adelante en la entrevista. expedido en Cuba con el número 1050. pudo ser creíble. que en su car­ go de jefe de la DINA dispuso de todas las informaciones reservadas. mientras uno está cómodamente sentado en el escritorio. Santiago. Y cfr. Aylwin se­ñalaba: “Es muy fácil convertirse en juez de otros que están pe­leando. Ninguno más que Manuel Contreras Sepúlveda. adversario político de Pinochet que subió a la presidencia de Chile en 1990. El Roble. 28 y 29 (ed. Washington y Bonn. vaya coincidencia. de Santiago. También La Prensa del 19 de octubre de 1973 e Indebido Proceso. Manuel Contreras Sepúlveda. de Hermógenes Pérez de Arce.

tuvo 81 votos a favor y 47 en contra. cfr.15 Esta resolución. Santiago. p. con el fin de encauzar la ac­ ción gubernativa por las vías del Derecho y asegurar el orden constitucional de nuestra patria y las bases esenciales de convi­ vencia democrática entre los chilenos”. aunque de modo informal. p. y Mónica González. por parte de Allen­ de. por intermedio del senador democratacristiano Andrés Zaldívar. 1976. p. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. 2000). desde sus inicios se ha ido empeñando en conquistar el poder total. a la posición expresada por los diputados. El día después. el 23 de agosto. la mayoría de los senado­ res se alineó. la Cáma­ ra de Diputados puso a Allende en minoría: “Es un hecho”. Santiago. asimismo. 1999). El texto completo del documento de la Cámara de Diputados ha sido incluido en el apéndice 3 de este libro. de “grupos armados destinados a enfrentarse con las Fuer­ zas Armadas de la República”. absolutamente opuesto al sistema democrático representativo que la Constitución estable­ ce”. La Iglesia del Silencio en Chile.. Expedientes de la Cámara de Diputados de Chile relativos a los años 1972­ 73. 15 187 . “que el actual Gobierno de la República. El Roble. Santiago.Pero quizás el hecho más importante ocurrió durante los meses precedentes al golpe militar: mientras en el país reinaba el caos y se acentuaba la violencia callejera y las huelgas. Y concluyó denunciando la formación. 248 y sig. Hermógenes Pérez de Arce. de­ claró la mayoría de los diputados el 22 de agosto de 1973. que infringen la Constitución y las leyes. La Conjura (Ediciones B Chile. que sustancialmente le quitaba la legitimi­ dad al Gobierno de Allende y que explícitamente invocaba una intervención militar. Familia y Propiedad. con el evidente propó­ sito de someter a todas las personas al más estricto control eco­ nómico y político por parte del Estado y lograr de este modo la instauración de un sistema totalitario. Indebido Proceso. E invitó a las Fuerzas Armadas y a Carabineros a asumir sus responsabilidades a fin de “poner in­ mediato término a todas las situaciones de hecho referidas. 219. 13­14 (ed. editados por la Editorial Jurídica de Chile. p. 143 y 149.

p. 22 y 26 de julio de 1973. tanto para confundir las aguas y hacer decantar la situación. escri­ bió al cardenal Silva Henríquez. la Corte Suprema de Justicia ha­ bía desaprobado por unanimidad la legitimidad constitucional del comportamiento de Allende y su permanencia en el cargo. a la ayuda del episcopado “progresis­ ta”. Familia y Propiedad. afirmando que los marxistas estaban “listos para responder al llamado de la paz”. el arzobispo le contestó afirmando su confianza en “la rectitud. entre socialistas. Allende decidió tomarse tiempo gracias.16 Era una propuesta que para los comunistas no podía ser más agradable.Un resto de dignidad debería haber llevado a Allende a renunciar. democratacristia­ nos y comunistas. Documentos del Episcopado de Chile. Al día siguiente. 1970­73. y Ojo: no tropieces en la misma piedra. de Miguel de Nantes. Cfr. conmovido por aquel simbólico abrazo. se apresuraron a contestar. ayuda que llegó puntualmente: el cardenal Silva Henríquez. 171­173. declaró: “Deseamos un programa común entre cristianos. Por lo tanto. 210­211. monseñor Carlos Oviedo Cavada dio origen a un docu­ mento episcopal en el que abiertamente sugería “una tregua que permita ganar tiempo”. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. Cfr. En vista que se trataba de palabras sin un significado con­ creto. 1999). laicos y marxistas para la realización de programas de bienestar públi­ co y de bien común”. El Siglo del 18. al extremo de que. Santiago 1976. Luis Corvalán. p. Aun antes de la votación de la Cámara de Diputados. pero la dimisión del poder no entra en las costumbres de la izquierda. que no se llevó a cabo. p. 31 (ed. el 1 de marzo y el 26 de mayo de 1973.17 Pero Allende a estas alturas estaba en un callejón sin sali­ da. entre otras cosas. en el buen sentido y en el patriotis­ mo de los dirigentes políticos chilenos” y proponiendo una reu­ nión. Puro Chile del 17 de julio de 1973. El mismo secretario general del Partido Comunista. dándole una “respuesta posi­ tiva a la exhortación episcopal”. a través del senador Teitel­ boim. 16 17 188 . El Mercurio del 21 de julio de 1973 y los libros La Iglesia del Silencio en Chile. Impresos Universitaria. Santiago.

Una comisión investigadora presidida por Jaime del Valle. 1975). San­tiago. había puesto en marcha un esquema masivo de fraudes electo­ rales. publicado en Londres en 1999. Al respecto. La Iglesia del Silencio en Chile. William F. 1999). autor del famoso A tale of two dictators. puesto que fue el propio Gobierno el que se puso fuera de la Constitución”. que nuestra democracia está hoy que­ brada. para la renova­ ción del Parlamento. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. porque de ese comportamiento hizo una ley. artículo de Robin Harris. p. El Mercurio del 5 de noviembre de 1972. Cfr. Jasper. 19 Cfr. así se refirió el escritor inglés Robert Moss: “Tanto en el Parlamento como en la Corte Suprema afir­maron. Y Cfr.Lo mismo había hecho pocas horas después la Controlaría Gene­ ral de la República. Da­vid & Charles. 1999). Jasper. en un inútil intento por evitar la derrota. 218­219. Nuestro régimen electoral ha permitido un fraude gigan­ tesco y no da garantías de que en futuras elecciones no se vuelva a repetir”. poco antes del golpe. p. New York. Familia y Propiedad. Patriot Enchained. Santiago. p. The New American. Qué Pasa del 23 de agosto de 1973 y The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999. Cfr. En las conclusiones de dicha comisión se destacaba: “Po­ demos sostener. la simple mayoría es suficiente para removerlo por considerarlo “inadecuado pa­ra el ejercicio del cargo”. 1976. The New American. Patriot Enchained. Todo eso significó que el golpe no pudo ser juzgado como un acto anticonstitucional. William F. una análoga declara­ ción había sido firmada por el Colegio de Abogados. New York. habían confirmado la creciente impopulari­ dad de Allende y su poco respeto hacia las reglas democráticas. 28 y 35 (ed. p. 21 de agosto de 1973 y 23 de agosto de 1973. 5 y 197. entonces. Deca­ no de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica. p. Robert Moss Chile's Marxist Experiment (ed. El 8 de agosto de 1973. de­ mostró que Allende. para confirmar.. Los expedientes de la Corte Suprema fueron incluidos en el volumen Antecedentes Histórico­Jurídicos editado por la Editorial Jurídica de Chile. El Parlamento declaró sin rodeos que el Go­bierno no se limitó a ocasionales violaciones de la ley y de la Constitución. Newton­Abbott.19 Cfr. 31 (ed. Cabe observar al respecto que la Constitución chilena exige una mayoría de dos tercios para el formal impeachment del Presidente. 18 189 . 12. que el Gobierno de Allende violó repetidamente las normas de la Constitución. pero acorde con el artículo 43 de la Constitución. Pinochet y Allende.18 Las elecciones políticas de marzo de 1973.

La Cámara de Diputados. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos de insistencia. un necesario deber. fue de todos modos un éxito. en di­ ferentes lugares. En estos términos se expresó Pinochet en 1989. Derrotado. de distribuciones políticas de subsidios y alojamientos. según las autoridades académicas. no obstante las limitaciones y los controles a los que es­ tuvo sometida. in­ vitado por los diputados y por la magistratura a irse.. como ha sido descrito por gran parte de la prensa mun­ dial.000 votos fraudulentos. no obstante los fraudes realizados durante las elecciones políticas de marzo de 1973. mediante el recurso de otorgar a los militantes de la Unidad Popular varias cédulas de identidad fal­ sas. efectuadas mientras Allende presi­ día un régimen ya vacilante. en agosto y septiembre. con las cuales se inscribían en los registros electorales. Para Allende. sin embargo. se organizó en el Servicio de Registro Civil e Identificación del Gobierno. menos un “Presidente legítimo y democráti­ co”.20 Deponerlo era. y princi­ palmente. y votaban cada uno varias veces.Este fraude de grandes proporciones. 20 190 . de las asignaciones privilegia­ das de los puestos de trabajo. El Mercurio del 17 de julio de 1973. circundado por un Parla­ mento que le era cada vez más hostil. La Justicia [. entrevistado por dos periodistas: “El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. gracias a tres años de gestión demagógica de los salarios. No obstante la im­ popularidad que lo circundaba. En las elecciones del 4 de marzo de 1973. obtuvo el 57%. votaron en bloque contra el Gobierno.]. el Gobierno aumentó sus propios asientos (de 72 a 82) y la oposición disminuyó. Cfr. conservando la mayoría. la izquierda obtuvo solamente el 43% de los votos en tanto la oposición. gracias a la intimidación y a la agresión a las cuales fueron someti­ dos los disidentes. de la emisión de papel moneda que dio la ilusión de bienestar. que probable­ mente se esperaba lo peor. como lo demostró el serio estudio realizado por la Facultad de Derecho de la Univer­ sidad Católica. Sin embargo. el régimen logró contener la derrota. Esta maniobra significó la emisión de más de 200. Salvador Allende era todo. a causa del particular mecanismo electoral mayoritario.. a fa­ vor del Gobierno. no se dejaron intimidar ni enga­ ñar: víctimas directas de la penuria de la canasta familiar y cansadas de las eternas colas en los negocios. Las mujeres. para las Fuerzas Armadas llamadas por el mismo Parlamento. tampoco.

32­ 33 y 41 (ed. p. Ego sum Pinochet. los ciudadanos tienen el derecho a rebelarse. 21 Veamos. 22 Cfr.22 Y proseguía refiriéndose a si los militares no hubieran in­ tervenido a tiempo: “La posibilidad más real. 21 191 . Chile entre el Alcázar y La Moneda. Y si el gobernante falta a su propio deber.. representada por el derecho natural. p. 1999). 108 (ed. un juicio de Juan Alberto Díaz Wiechers: “En tales circunstancias no había ninguna vía cons­ titucional para revertir el curso histórico al cual se dirigía el país. Zig­Zag . desde luego. 1999). o al menos daba la apariencia de ser. La única forma era hacer un llamado a las Fuerzas Armadas a derrocar al mal Gobierno: como la vía constitucional era ine­ xistente. Imprenta Nuevo Extremo. 80­ 81 (ed. “Y eran los momentos en que el comunismo aún permane­ cía”. 23 Cfr.] Tras la cual los elementos más extremistas de la Unidad Popular habrían impuesto su ley por sobre los elementos moderados del mismo Gobierno. sólo quedaba la vía moral.. Santiago. Santiago. p.¡Los trataban de viejos tales por cuales! ¿A eso llaman demo­ cracia?”. “sólido como roca y en expansión”. Juan Alberto Díaz Wiechers. Santiago. “el deber principal del gobernante es garantizar un buen gobierno. Juan Alberto Díaz Wiechers. pero el primer derecho del ciuda­ dano es tener un buen gobierno. Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux. Es­ to es lo que efectivamente se dio”. Imprenta Nuevo Extremo. el derecho a rebelión.23 Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez son de la mis­ ma opinión: según ellos. 1989). y dentro de él. en este sentido. es que la crisis política pudo haber desembocado en el tan temido autogolpe y en la guerra civil [. En Cfr. Posible­ mente hasta el mismo Allende habría sido sacrificado por sus propios partidarios en las purgas que habrían venido después de la revolución”. Chile entre el Alcázar y La Moneda. especialmente.

Geniart. donde se hizo referencia a la carta 24 de Castro que se encuentra depositada en los archivos de la Organización de los Estados Americanos. El 29 de julio de 1973.. 1998). al contar los hechos. El texto original de la carta está reproducido en el apéndice 2 de este libro.25 *** Veamos a continuación algunos resúmenes y comentarios publicados en la prensa italiana. Pinochet y la restauración del consenso nacional. por la tarde. importan­ te periodista que posteriormente fue director de Il Giornale. 192 . Santiago.Chile. Se olvidan de describir la horrible condición a que el país se veía reducido después de tres años del Gobierno de Allende”. Cer­ vi. Pinochet y la restauración del consenso nacional. Vi a los ocupantes de La Moneda que. Tomar tiempo era una escapatoria momentánea que Fidel Castro también veía. Un testimonio ocular creíble a propósito de dichos momentos fue el de Mario Cervi. “los propósitos de Allende asumen valores positivos. se coloran de no­ ble idealismo. Geniart. 177 (ed. “En las citas sobre el golpe militar que se leen en la prensa”. La Tribuna del 25 de septiembre de 1973. alojado en el hotel Carrera al lado del palacio presidencial de La Moneda. pero al mismo tiempo lo presionaban con sus ciegas utopías. Pude seguir los acon­ tecimientos del 11 de septiembre de 1973. escribió en resumen en 1988. por ejemplo. p. se refiere a las condiciones previas al golpe de Estado. el derecho a la rebelión fue ejercitado en 1566 contra el gobernador Antonio de Acuña y Cabrera”. Allende se quedaba pegado al sillón y ganaba tiempo. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. Y pasando al día del golpe. Santiago. otro tanto. comenta: “En los días de la tra­ gedia yo estaba en Santiago. le escribió: “Imagino… la gran tensión y tus deseos de ganar tiempo”. Cfr. Comisión especial para la seguridad. como anteriormente se dijo. 1998). 37 (ed. salían enarbolando pañuelos blan­ Cfr. p. Las locuras de los movi­ mientos de extrema izquierda que lo apoyaban. 25 Cfr.24 Mientras tanto. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez.

el periodista William F. cuando comencé a transmitir los artí­ culos. tuvo una reacción de orgullo y heroica dignidad. Nunca. Y prosigue: “la represión fue despiadada y tremenda. los generales decretaron mi expulsión por el tono duro que estos tenían”. una media columna de impresiones vivas y dramá­ ticas. la Unidad Popular tu­ vo la mayoría. Pero mis comentarios no fueron nunca publicados porque entre el director Pietro Ottone y el consejo de los obreros había una controversia: el consejo pretendía que un comunicado suyo atacando a los militares chilenos fuera publicado en primera pá­ gina. entre tanto. Muchos de los llamados desaparecidos dejaron luego las prisiones gra­ cias también a las presiones que llegaban desde el exterior.cos y entregándose como prisioneros. y de hecho el Parlamento empezó a rechazar to­ das las medidas del Ejecutivo. que estaba con ese grupo. 193 . en ninguna votación. El Presidente minoritario en este período usaba sus amplios poderes sin escrúpulos. había reducido a Chile a condiciones desespe­ radas. Allende había sido elegido con el 36% de los votos. La corte de sectarios e incapaces que circundaban y azu­ zaban a Allende. un puñado más de los obtenidos por el candidato de derecha Jorge Alessandri. Il Giornale del 13 de septiembre de 1998. 23. p. se acribilló el cráneo con una ráfaga de la metralleta que Fidel Castro le había regalado”. para dar un impulso socialista y revolucionario a las estructuras del país. ya no estaban dis­ puestas a seguirle el juego”. La mayoría y las Fuerzas Armadas. El conflicto no fue resuelto y el periódico no salió y tam­ poco mi crónica. Después. Jasper escri­ bía: “Dada la gravedad de sus crímenes y considerado el resenti­ miento que estos habían suscitado. como el final de una pesa­ dilla. espe­ 26 Cfr. Y veamos cómo Cervi da una idea de cuál era el clima político de Italia en aquellos años: “Dicté a viva voz por teléfono a Il Corrie­ re della Sera. Y volviéndose a un salón del edificio. Pero el golpe era inevitable y fue acogido con alivio por muchos. quizás por muchísimos. Allende.26 Y sobre la represión. los miles de terroristas chile­ nos y extranjeros recibieron un tratamiento benévolo.

hechos públicos en agosto del 2000: “Un oficial de las Fuerzas Armadas chilenas ha informado que se está preparando un golpe de Estado y que para ejecutarlo necesitan del apoyo de Estados Unidos. 40 (ed. artículo de Sergio Ro­ mano. nació no solamente en Washington sino sobre todo dentro de Chile y en todos los niveles de la población. 8. Patriot Enchained. un día antes del golpe. la cual más adelante tuvo que decla­ rar que Allende estaba actuando al margen de la Constitución. Y Cfr.28 La decisión de acabar con el Gobierno de Allende. Corriere della Sera del 29 de octubre de 1998. Como hemos visto. The New American. New York. los militares chilenos habían tolerado mucho tiem­ po la actividad del Gobierno de Allende y por breves períodos habían colaborado en su labor gubernativa. 1999) y Manuel Contreras Sepúlveda. y comentado por El Mostrador el 19 de septiembre de 2000. 28 Cfr. De esto se hablará en los capítulos VIII y IX de este libro.cialmente desde el Council of Foreign Relations. Si bien es verdad que en el caso chileno existieron interfe­ rencias directas de las dos superpotencias mundiales (al punto de transformar a Pinochet y a Allende en dos fichas de un juego mayor que ellos). La misma actitud se registró al comienzo por parte del Parlamento y de los máximos niveles de la magistratura. conocido en Washington por sus simpatías marxistas y por sus aspiraciones globalistas de un gobierno único mundial”. Encina. entregado por la CIA al Senado ame­ ricano con fecha 10 de septiembre de 1973. Santiago. el llamado Informe Hinchey. 2001). es bue­ no repetirlo. nada puede llevar a atribuir la paternidad del golpe ni a la CIA ni a Estados Unidos. Jasper. 27 194 . ampliamente citado en el apéndice del pre­sente libro.27 No hay dudas de que las vicisitudes chilenas (y esto vale para todos los países de América Latina) estaban fuertemente condicionadas por intereses e influencias políticas de Estados Unidos de una parte y de otra por las de la Unión Soviética y Cuba. o sea. Le hemos respondido que el gobierno de Estados Unidos no puede interferir en asun­ tos internos de Chile”. p. La verdad histórica II: ¿Desapareci­dos? (ed. Veamos lo que se conclu­ ye de los documentos de la CIA. Y cfr. William F. p.

promovido a teniente coronel. en 1973. El hecho que más le molestó fue ver el lujo del cual.29 Nacido en Valparaíso el 25 de noviembre de 1915. Pocos meses después. después de la derrota de Allende. En 1953 Pinochet. en 1948 fueron puestos oficialmente fuera de la ley. en una entrevista luego incluida en el libro El día decisivo. harina. De este modo el mismo Pinochet relató su propia promoción a Comandante en Jefe del 29 195 . Cada mañana al alba iniciaban las co­ las en los negocios y mucha gente esperaba en el lugar antes de amanecer. Su desprecio por el marxismo se inició en 1946 (era entonces un joven capitán) cuando el radical Gabriel Gon­ zález Videla fue electo Presidente gracias a los votos comunistas. Lo mismo se descubrió en 1973. En un resumen de su relato se puede destacar que en esos días le escuchó a la gente manifestar su preocupación por las decisiones que los comunistas imponían al Presidente. fue nombrado profesor en la Academia de Guerra y al mismo tiem­ po inició estudios de leyes en la Universidad de Chile. tuvo el mando de un regimiento de infantería. cuando la violencia comenzó a propa­ garse. En enero de 1972 Pinochet. después de breves enfrentamientos armados en la capital. se refirió al primer período del Gobierno de Gabriel González Videla cuando estaba aliado con los comunistas. tomó el cargo de jefe de Estado Mayor del Ejército. *** Así. por designación del Comandante en Jefe Carlos Prats. el Presidente les confió a los militares el deber de restablecer el orden y de arrestar a los extremistas comunistas que. promovido a mayor general. en los almacenes admi­ nistrados por funcionarios de Unidad Popular. carne. asumió el poder. Y esas preocupaciones se demostraron fundadas. En 1947. en cambio. cargo que tenía todavía en 1970 cuando Allen­ de subió al poder. Augusto Pinochet Ugarte (católico tradicionalista) se graduó en 1936 en la Escuela Militar de Santiago. tuvo el coman­ do de la VI división de Ejército. pesca­ do. les sorprendió la cantidad de artículos ali­ mentarios y de otros bienes que el mismo custodiaba en su depósito. Pinochet. publicado por la Editorial Renacimiento. En 1963. Cuando arrestaron al dirigente comunista y ex in­ tendente de Tarapacá Angel Veas. retornó a la Academia de Guerra como subdirector. En 1960. en efecto. se rodeaban los jefes comunistas y socialistas. de la cual egresó con el grado de subteniente.todo el mundo había constatado la incapacidad de éste para salir de la demolición que él mismo había provocado. como coronel. En 1968 fue pro­ movido a brigadier general y nombrado jefe de Estado Mayor de la II división de Ejército. Enseguida comenzó la carencia de elementos de primera necesidad (especialmente pan. leche y azúcar) y los racionamientos. el 11 de septiembre de 1973 una Junta Militar de la cual hacía parte Augusto Pinochet Ugarte. con el grado de mayor.

seguramente de una sola par­te pero de todos modos interesante. (ed. 1999). esperaba la destitución del cargo. surge una duda. al cual no me une ningún lazo familiar. Aquí. Coman­ dante en Jefe de la Fuerza Aérea y por el general César Mendo­ za Durán. Comencemos por Patricia Verdugo. Jasper. Fue un error que co­ metió en otras oportunidades. Cfr. 1999). con prefacio de Pino Cimò).La Junta Militar. William F. de los generales Manuel Contreras Sepúlveda y Carlos Prats González. 30 Cfr. 196 . decidida por Allende en 1973: “Siendo yo un declarado anticomu­ nista. 8 años después de la salida de Pinochet de la presidencia y. y el juez es­ pañol Baltasar Garzón estaban preparando los escritos que utili­ zarían poco tiempo después en Londres con el pedido de arresto y de extradición. durante el asedio al palacio presidencial) hayan salido a la luz solamente en 1998. Patriot Enchained. Y naturalmente yo permanecí con la boca cerra­ da”. The New American. General Director de Carabineros. que consiguió algunas grabaciones que asegura son el contenido exacto de unos 70 mi­ nutos de comunicación telefónica entre los varios lugares de co­ mando de los golpistas. vaya casualidad. un mes y medio antes del arresto de Pinochet en Londres: cuando Joan E. Unicopli. p. ex consejero personal de Allende. en el cual se ofrece una visión sobre los hechos. Garcés. Milán. New York. Comandante en Jefe de la Armada. Interferencia Secreta. estaba constituida por el almirante José Toribio Merino Castro. Ejército. por el general Gustavo Leigh Guzmán. siguiendo como pista los libros escritos por las ya citadas periodistas Patri­ cia Verdugo y Mónica González y en las memorias de Augusto Pinochet. entre tanto. p.30 Examinemos ahora los hechos de esa mañana. Es raro que una exclu­ sividad periodística o historiográfica tan importante (las llama­ das telefónicas entre Pinochet y los otros generales. 25 años después de los hechos. Patricia Verdugo. La periodista publicó en agosto de 1998 un libro llamado Interferencia Secreta (traducido en italiano con el título Golpe in Diretta. además de Pinochet. o sea. 33­34 y 39­40 (ed. Pero Allende me tomó por el general Manuel Pinochet.

hasta imaginar los más recónditos pensamientos: “En el faldeo precordillerano”. que Arellano encontró al almirante José Toribio Merino Castro y al general de Carabi­ neros Arturo Yovane Zúñiga.Los primeros capítulos del libro de Patricia Verdugo están dedicados a las fases preparatorias del golpe de Estado y a las incertidumbres que en circunstancias como aquellas eran inevi­ tables: en la base de todo. Patricia Verdugo. Santiago.31 Manuel Contreras Sepúlveda. junto a Arellano. p. si el Ejército no estaba de acuerdo en su totalidad. p. evidentemente. Fue en Valparaíso. pero exponiendo las falsedades e invenciones que le disponen que declare”. sobre Mónica González. subraya González. comenta: “Testigo estrella del Partido Comunista. 280 (ed. 1999). Ha declarado en todos los casos que el partido le ordena sin ser testigo de nada. ambos acérrimos adversarios del régimen marxista y futuros protagonistas. ni saber nada al respecto.32 En el libro en que se ocupa del golpe de Estado en Chile. 31 197 . quien trasladó de Santiago a Val­ paraíso al entonces coronel Sergio Arellano Stark. sospechoso de ser un extremista de derecha favorable a un gobierno militar. (ed. escribió por ejemplo en la p. del golpe de Estado de 1973. el miedo de los oficia­ les golpistas de no poder confiarse de éste o de aquel colega y la preocupación de que alguna de las ramas de las Fuerzas Arma­ das no adhiriese al pronunciamiento: Existía el peligro de una guerra civil prolongada y cruenta. Unicopli. Milán. ex jefe de la policía secreta de la Junta Militar. González se basa en una serie de entrevistas que le concedieron años más tarde algunos protagonistas de dichas jornadas. 32 Cfr. ¿habrá volteado la cabeza el general Pinochet pa­ra mirar hacia el centro de Santiago? ¿Se preguntó en qué estaría el Presidente en esos momentos?”. Encina. Interferencia Secreta o Golpe in diretta. “a unos mil metros de altura. fue el del general Carlos Prats en 1972. La verdad histórica II: ¿Desaparecidos?. Un grave error táctico. Y de hecho fue justamente en Valpa­ Cfr. 40. Insistentemente la autora se adelanta en impenetrables explora­ciones del ánimo de los protagonistas. según Mónica González. Manuel Contreras Sepúlveda. 2001).

Mónica González. Santiago. Idea que se consolidó cuando en diciembre de 1972 Arellano fue promovido a general y accedió a un cargo en Santiago. que ya en septiembre de 1971 la CIA tenía conoci­ miento de los primeros complots para dar un golpe de Estado en Chile y que a aquellos conjurados que dependían del movi­ miento Patria y Libertad la misma CIA les hacía llegar financia­ mientos y armas a través de canales brasileños. El Mercurio Aguilar. p. fueran marginados hasta él conquistar el poder perso­ nal absoluto. 140. Algunos altos oficiales con los que Sergio Arellano Stark tuvo los primeros contactos fueron los coroneles de la Fuerza Aérea Juan Soler Manfredini y Orlando Gutiérrez Bravo y los oficiales de la Marina Rodolfo Vio Valdivieso. si bien atribuye el ascenso de Pinochet al poder a su since­ ro empeño político y no a la ambición personal. La Conjura (Ediciones B Chile. 124. 34 Cfr. junto a los generales Javier Pala­ cios y Sergio Nuño. referido por la misma González. el almirante Patricio Carvajal. Santiago.34 Otros puntos sobre los cuales Mónica González insiste en su libro. po­ co a poco. son que Pinochet al comienzo era extraño a los prepa­ rativos del golpe de Estado y que la habilidad mostrada por éste en aprovechar el trabajo de los otros generales ayudó a que. comparte estas versiones de los he­ chos. 129 y 143­144. Hugo Castro Ji­ ménez y Raúl López Silva y el abogado Julio Tapia Falk. La Conjura (Ediciones B Chile. Mónica González. Y fueron justamente ellos.raíso donde en 1972 (como refiere Pinochet en sus memorias) se inició y se desarrolló la idea de deponer por la fuerza al Presi­ dente Allende. 2002). 35 Cfr. Gonzalo Vial Correa.33 Esto se contradice con el hecho. p. Santiago. el general de Cfr. 33 198 . Gonzalo Vial Correa. la biografía (ed. Pinochet. 2000). 2000).35 *** Veamos los hechos. historiador e importante personaje público chileno.

Como consecuencia Souper fue fácilmente bloqueado y él y varios de sus oficiales fueron arrestados. El intento. 195 y sig. las tropas de Souper se movieron hacia las 9 de la mañana (tropezando con las dificultades del tránsito a una hora de pun­ ta). costó 22 muertos y 32 heridos. Pinochet. 36 37 199 . 195 y 200. oponiéndose a un proyecto de politización de la enseñanza elaborado y presentado por Jorge Tapia. Prats ordenó la inmedia­ ta destitución del comandante del regimiento. Algunos miembros del movimiento Patria y Libertad. p. el 29 de junio hizo marchar a sus soldados (412 con 12 tanques). El episodio. ministro de Defensa. 173­174. su dimisión a pedido del general Carlos Prats. Retiró. Santiago. que comandaba la guarnición de Santiago. fieles a Allende. Como refiere el periodista inglés Robert Moss. 192­193; Gonzalo Vial Correa. Renuncia nue­ vamente Pickering en la noche del 7 de julio y nuevamente. David & Charles. sin embargo. dieron al Gobierno de Allende una primera advertencia. p. que se habían unido a los re­ beldes. desafiando a la autoridad superior. la biografía. Mónica González. (ed. recibió del general Mario Sepúlveda. el 11 de abril de 1973. p. cuando el Comandante en Jefe del Ejército. retiró la renuncia. El Mercurio Aguilar. su superior directo. encontraron refugio en las embajadas de Paraguay y de Ecuador. también el general Guillermo Pickering renunció el 5 de julio de 1973. p. 161. abriendo fuego contra el palacio presiden­ cial y contra el Ministerio de Defensa. la noticia de maniobras sospechosas que realizaba el Regimiento Blindado N° 2. Santiago. 2002); y Mónica González. Newton­ Abbott. En las con­ secutivas dimisiones que caracterizaron aquellos meses. 176 y sig. 2000). siempre a pedido de Prats.36 Otra jornada importante fue la del martes 27 de junio de 1973. habían sido puestos en guardia. atentamente descrito y comentado por Gonzalo Vial Correa.la Fuerza Aérea Gustavo Leigh y el almirante Ismael Huerta. 2000). La Conjura (Ediciones B Chile. 1975). quien rechazó la orden y. Chile's Marxist Experiment (ed.37 Cfr. Robert Moss. Cfr. entre tanto. La Conjura (Ediciones B Chile. teniente coronel Roberto Souper Onfray. presentaba va­ rios lados oscuros. quienes a través de una valiente intervención de este último. pero ya a las 8:15 José Tohá. Santiago. general Carlos Prats. ministro de Educación. y el gene­ ral Guillermo Pickering.

salieron como por encanto de sus cuarteles y fábricas. 2000). circundaron la formación de Souper y “restablecieron el orden”: con mucha eficacia. in­ dependientemente de lo que pasaba tras bastidores. quizás por qué motivo. Encina. es más que legítimo sospe­ char que dicho intento de “golpe de Estado” fuera una puesta en escena que no resultó. quizás por un acuerdo secreto. reti­ rando 6 millones de dólares del Banco Central y transfiriéndo­ los a un banco canadiense a nombre de Miria Contreras Bell. Y esto fue confirmado por un memorándum secreto que le llegó a Allende el 30 de ju­ nio de 1973 y que fue seguido por una reunión de emergencia Cfr. cuya existencia. se perdió absoluta­ mente el rastro. su secretaria y amante.38 En fin. La verdad histórica (ed. no está dispuesto a revelar. fue de todos modos una señal de alarma para Allende: y éste reaccionó. La tercera firma era la de la suso­ dicha Miria Contreras Bell. según Contreras. P. Manuel Contreras Sepúlveda. Santiago. ambos actualmente fallecidos. La cuarta firma es la de un personaje muy influyente en los ambientes políticos chilenos y que. habría ido a parar a Suiza. Y de hecho no solamente las reparticio­ nes militares. 119­120. sino incluso los grupos paramilitares de extrema izquierda. De dicho dinero. Otro retiro de dinero de 200 millones de dólares. siempre según Contreras. que a continuación. afirma Contreras. de acuerdo con lo que refiere Manuel Contreras Sepúlveda. Dos de las firmas autorizadas eran las de Clodomiro Almeyda y Osvaldo Puccio. 38 200 . a una cuenta ban­ caria vinculada con cuatro firmas conjuntas. pero de manera de no ofrecerle a Allende el pretexto para una intervención ofi­ cial del Gobierno. la situación se precipitaba. oportunamente avisados. se dice que se retiró del grupo. ocupa un alto cargo en el Go­ bierno de la Concertación y cuyo nombre Contreras.Visto el resultado del episodio. Esa señal abortada de golpe de Estado de los militares. se supo por declaraciones de representantes socialis­ tas y por la parlamentaria Fidelma Allende.

190­ 194. pero que el proceso his­ tórico no iba a ser detenido siendo el pueblo a la larga el triun­ fador y que nosotros seríamos los responsables ante la historia de lo que pudiera ocurrir”. milita­ res. de las cuales hoy solamente resulta clara una cosa: Allende. el Presidente le renovó sus preocupaciones de un ulterior intento golpista y le preguntó cuántas unidades militares eran. Luego de varias reuniones con ellos. Cfr. Santiago. “Que por ahora nosotros imponía­ mos nuestra voluntad”. Prats planteó que debía consultar a su cuerpo de generales. sabían que un golpe de Estado (de una parte o de la otra) era inminente. pero el Pre­ sidente le respondió que ese camino era impracticable”. “porque contábamos con las armas. Ese día Allende citó a su despacho a Prats. El le respondió que lo importante era evitar el golpe de Estado. empresariales. durante el cual Allende pidió enérgica­ mente a los tres comandantes en jefe que volvieran a formar par­ te del Gobierno. Mónica González. donde primó la idea de que si Prats aceptaba ingresar al Gabinete debía hacerlo en condición de re­ tiro. sindicales. Su pedido fue acogido con escepticismo. Montero y Ruiz.convocada por el mismo Allende para el día siguiente. La Conjura (Ediciones B Chile. Y le dijo que el camino para la pacificación era el de la reapertura del diálogo con la Democracia Cristiana. según su parecer. fue cerrada por Allende con un desahogo de furor que Ser­ gio Arellano Stark define en sus memorias como grosera y digna de hacer perder la poca confianza que los militares tenían en el Presidente de la República. Según el general Carlos Prats. fieles al Go­ bierno. 39 201 . dijo Allende dirigiéndose a los presen­ tes. La reunión. p. se decidió que una delegación de generales le planteara sus puntos de vista al Presidente Allende. 2000). después de dos horas de encendidas discusio­ nes.39 El mes de julio de 1973 fue caracterizado por un confuso entrecruzamiento de reuniones y de llamadas telefónicas. porque el mismo habría dado origen a una terrible gue­ rra civil. la CIA y todas las autoridades políticas. Fue un en­ cuentro tempestuoso.

. los soldados y cara­ bineros deben desobedecer las órdenes de los oficiales golpis­ tas. Los reaccionarios van a sostener que esto es transgredir las leyes y la Constitución y el Derecho.40 Y tras otro encuentro con Allende el 10 de julio. confirma que el mismo Allende se confió plenamente de esos terroristas. Miguel Enríquez. Carlos Prats Memorias (Ediciones Pehuén) p.] La DC es un partido burgués y reaccio­ nario [.Y después de un encuentro de Prats con los jefes de la De­ mocracia Cristiana. En este último caso. en otra intervención del 9 de agosto: refiriéndose al nuevo gabinete dijo que éste “Es un gabi­ nete de capitulación [. qui­ zás equivocadamente. él sería el verdadero Kerensky de Chile”. según sus memorias: “Están dispuestos a aceptar garantías mínimas si se disuelven los grupos armados y se ofrece un gabinete capaz de ordenar el país”. le señaló la importancia de buscar pronto un entendimiento con la Demo­ cracia Cristiana. 40 202 . 435.. el máximo exponente del MIR. la clase obrera y el El rechazo de Allende para invalidar aquellos grupos armados ilegalmente. del que emergerá una draconiana dictadura militar o una terrible dictadura proletaria. En el curso de dicha manifestación. 41 Cfr. Bueno. “de lo contrario veo inevitable el enfrentamien­ to cruento.. Exigimos además el legítimo derecho del MIR de construir su propio ejército.. sí. lo es”. Según él se dividirá la izquierda. Según Mónica González. se expresó así: “Los suboficiales.] Si este proyecto cristaliza sus consecuencias serán gra­ vísimas”. Añade que “no se puede dialogar cuando el adversario pone la metralleta sobre la mesa”. invitaron abiertamente al pueblo a tomar las armas e inci­ taron a los militares a rebelarse contra sus generales.41 Que las preocupaciones de Prats eran reales. lo demuestra la actitud intransigente y agresiva de los terroristas que apoya­ ban a Allende y que reunidos en el Teatro Caupolicán el 12 de julio.

En la noche fue asesinado el comandante Arturo Araya Peters. mientras Allende dejaba la embajada cubana en donde había participado en un agasajo.pueblo y que “la ofensiva reaccionaria [. jefe del GAP y estrecho colaborador de Allende. 231­ 232. “pero el resultado de todos modos fue que la iniciativa falló”.. la biografía. Se in­ tentó atribuir la responsabilidad del delito a los “fascistas” pero pocas horas más tarde fue arrestado el presunto culpable: el so­ cialista José Luis Riquelme Bascuñán. el 19 de julio el general Prats tuvo un encuentro con el socialista Carlos Altami­ rano y con Rolando Calderón. a los cuales les explicó que “en las Fuerzas Armadas se está vi­ viendo una tensa situación que puede traducirse en el relanza­ miento golpista de los comandantes en jefe. Pinochet. los camione­ ros declararon otra huelga y estallaron fuertes desórdenes. Mónica González. refiere Gonzalo Vial Correa.43 Pero el diálogo entre la Democracia Cristiana y la Unidad Popular (deseado no solamente por Prats sino también por el cardenal Silva Henríquez) a esta altura ya no era posible.] cobrará nuevos bríos”. El Mercurio Agui­lar. Las cosas se complica­ ron ulteriormente cuando un oficial de Carabineros declaró que la confesión de Riquelme había sido obtenida mediante tortura y Cfr. 199 (ed. 42 203 . Memorias (Ediciones Pehuén).42 Impresionado por las palabras de Enríquez. Santiago. 43 Cfr. p.44 El 26 de julio de 1973. La Conjura (Ediciones B Chile. 44 Cfr. que en su confesión indicó como cómplices a tres agentes cubanos y a Diego Blanco.. 441. Señalo que a mi jui­ cio ha llegado el momento de definir si se quiere un diálogo con la DC o si se quiere enfrentar un golpe militar y la guerra ci­ vil”. p. Gonzalo Vial Correa. 2000). “Se ha discutido y se discutirá hasta el infinito quién fue el intransi­ gente”. p. en los pasillos de La Moneda. Carlos Prats. 2002). Santiago.

logró po­ ner en el Gobierno al general César Ruiz Danyau y al general Humberto Magliochetti. pero ello no duró más que algunos días. en el que la Democracia Cristiana reafirmó a los socialis­ tas y a los comunistas sus pedidos taxativos: disolver los grupos paramilitares de izquierda y restituir a los legítimos propietarios los bienes confiscados por el Gobierno. p. 46 Cfr.47 El 20 de agosto. entre mil malentendidos. Ya no queda más que intervenir.45 La situación no cambió mucho durante el mes de agosto. promesas. 2000). Pero la seca respuesta que recibió Cfr. Nuestra paciencia se colmó. 2000) p. Santiago. Un enésimo intento de negociaciones se desarrolló el 2 de agosto. Una vez más los pedidos de los democratacristianos fueron rechazados por la intransigen­ cia de los socialistas y del MIR. 209­ 217. “el general Leigh vendrá a visitarlo a La Moneda con una linda sonrisa y le dirá que hay un avión listo para llevarlo a Ud. le dijo Jorge Klein. La Conjura (Ediciones B Chile. 228.cuando se formuló la hipótesis de que el asesino fuera el dere­ chista Guillermo Clavierie Bartet. junto a su familia. Santiago. La Conjura (Ediciones B Chile. Pero están en juego los altos destinos de la patria. des­ pués del fracaso de las conversaciones de la DC con el Gobierno y el complot de la Armada. 2000)..46 Era la mitad de agosto cuando el general Sergio Arellano se desahogaba amargamente al escribir en su agenda: “¡La gue­ rra está declarada! Ahora sólo cabe tomar la resolución de derro­ car al Gobierno Marxista. Aunque esto signifique violentar nuestro molde institucional. con lo que la negociación fraca­ só. p. 219­ 221. Santiago. Mónica González. La Conjura (Ediciones B Chile. Mónica González. dimisiones revoca­ das y frases como “no los considero más mis amigos”. Allende tuvo un encuentro secreto con sus fidelísimos y una vez más tuvo la confirmación de las nubes que se condensaban en su cabeza: “En una semana”. Allende. ¡no podemos permanecer más tiempo de espectadores!”. 45 204 . al exterior”. Mónica González. 47 Cfr.

general Carlos Prats. se arrastró hasta el día 23. 2000). donde las señoras esperaban nerviosamente la respuesta. pidiéndole intervenir para que se pusiese un freno a la caída del país en la ruina eco­ nómica. La discusión. Carlos Prats. Desde aquel momento Augusto Pino­ Cfr. a la cual le siguió. por carta o verbalmente. las dimisiones de Prats (que anterior­ mente había retirado) abrieron automáticamente la puerta a la promoción de Augusto Pinochet Ugarte al cargo de Comandan­ te en Jefe del Ejército. Esto complicó aún más las cosas. Las mujeres de varios oficiales le entregaron una carta a la esposa del Co­ mandante en Jefe. el 22 y 23 de agosto. La Conjura (Ediciones B Chile. pre­ sentó su dimisión “no oficial”. A las 18:30 del mismo día el dimisionario Carlos Prats salió por última vez. Frente al portón de la casa de Prats. Le siguió un gran número de dimisiones de oficiales. Gustavo Álvarez.48 El día después. del portón del Ministerio de Defensa hacia su casa. Pero oficiales o no. los gene­ rales Mario Sepúlveda. intervino la policía y lle­ vó detenidas a varias de ellas. vo­ tada en la Cámara de Diputados. como cuando las esposas de los generales fueron llamadas “lavanderas”. p. Herman Brady. Algu­ nos de ellos habían renunciado en los días anteriores. Guillermo Pickering. El 23 de agosto Allende recibió la dimisión de Carlos Prats González. Una señal del destino. a veces penosa. César Raúl Benavides y Raúl Contreras.le confirmó lo lejos que estaba Allende de una valoración real de la situación: “¡No diga huevadas!”. Mónica González. algunos “envilecidos” por el comportamiento “incalificable” de sus gen­ tiles señoras y otros “ofendidos” por el modo como éstas habían sido tratadas. En este día el Comandante en Jefe. por varios motivos. 48 205 . otro escándalo. la ya mencionada declaración de inconstitu­ cionalidad y no representatividad del Gobierno de Allende. 234­ 235. vestido de civil. Santiago. 21 de agosto. Dimitieron entre otros. afirmación que en la práctica daba luz verde al golpe de Estado.

“ocupaciones” y “comités de vigilancia”. 2000). saliendo por el portón principal y embarcado en un avión se trasladó tranquilamente al exterior. 51 Cfr. 200­201. “¡Que lo sepan!. el general Ro­ berto Viaux Marambio. Pi­ nochet. asumiendo un rol importante. a Arellano Stark y a los otros conju­ rados se unía. en el cual lo único claro que se entendió es que el Presidente de Chile había perdido el control de sus ner­ vios: “No daré un paso atrás”. para lo cual ofreció cargos de mi­nistros a los generales Rolando González y José María Sepúlveda y al almiran­te Daniel Arellano. p. ¡dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera! [. Mientras la situación para él se precipitaba. dejó la cárcel. se desahogó de su amargura en un discurso por radio. Allende y la Unidad Popular se empantanaban en ese momento en un laberinto de estériles discusiones. p. La reacción de los sindicatos fue inmediata “en vista de un intento golpista de consecuencias imprevisibles”.. 269­ 279.49 Solamente entonces Allende se dio cuenta de la realidad. el general de Ca­ rabineros Arturo Yovane Zúñiga. 2002). La Conjura (Ediciones B Chile. sin que nadie lo obstaculizara. p. sentenció. San­tiago. La Conjura (Ediciones B Chile. Santiago. Gonzalo Vial Correa.50 Pocas horas después. autor en octubre de 1969 de la ya refe­ rida sublevación militar.chet Ugarte era el nuevo Comandante en Jefe del Ejército. en las fantasías de un contragolpe realizado por los infaltables trabajadores activos y vigilantes”. Santiago.] ¡sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo”. Mónica González. 2000). Mónica González. Merino y Leigh eran los árbitros de la situación. El 1 de septiembre de 1973. organizaron a favor de Allende (siguiendo un estilo muy conocido en la Italia de esos años) una serie de “asambleas permanentes”. la biografía (ed. Pero los sindicalistas tenían muy poco que “vigilar”: el 4 de septiembre. El Mercurio Aguilar. 291­ 295. Allende in­tentó desesperadamente permanecer a flote..51 Cfr. 49 206 . Pinochet. 50 Cfr.

Presidente. “usted está nadando en un mar de ilusiones. El Mercurio Aguilar. entonces. La ocupación de las Cfr.52 Era solamente Allende quien deseaba el plebiscito. Gonzalo Vial Correa. 298­ 299. 205­206. le dijo lentamente Carlos Prats durante una reunión no oficial.53 En el otro frente se siguieron horas de contactos frenéticos entre los conjurados. Allende le pregunta: “¿Qué salida ve usted. durante los cuales se estableció que la fe­ cha del golpe militar sería el 11 de septiembre (y no el 10 como estaba programado al inicio) y le dieron a cada rama de las Fuer­ zas Armadas las tareas más importantes. Presidente”. Pinochet. Allende empezó a acariciar la idea de un plebiscito que esperaba le confirmara la confianza popular. princi­ palmente por motivos de dignidad personal. Mónica González. 2000). al problema que enfrenta la Unidad Popular. Como observa en su libro Gonzalo Vial Correa. a continuación.Peor aún: al mismo tiempo que se le escapaba el control del país de las manos. pensaba en su imagen: una victoria suya en un plebiscito habría hecho imposible un golpe de Estado y una derrota le habría per­ mitido dejar el poder de un modo digno. Santiago. Santiago. le dijo: “Olvídese. partiendo de la base que he tratado hasta el último de lograr un entendimiento con la Democracia Cristiana y no quiero la guerra civil? Prats: “Que el lunes usted pida permiso constitucional por un año y salga del país”. La Conjura (Ediciones B Chile. 52 207 . ¿Cómo puede hablar de un plebiscito que demorará 30 o 60 días en implementarse. 2002). sabía que habría perdido y que el poder se le habría escapado para siempre. Y Prats. Y la renuncia al poder es con­ traria a la vocación de la izquierda marxista. en cambio. p. si tiene que afrontar un pronunciamiento mi­ litar antes de diez días?”. la biografía (ed. “El Presidente se turbó y alzó el busto. Eran sus ojos y no sus labios los que decían que eso sería impo­ sible. La Unidad Popular no quería saber nada de ese proyecto. p. “Per­ done. Allende. Prats escuchó un «jamás» y entendió el mensaje”. no he dicho na­ da”. 53 Cfr.

fue confiado a los coroneles Sergio Polloni y Sergio Moller.estaciones de radio. Al mismo tiempo Carlos Altamirano. a las fábricas en donde se atrincheraban fuerzas paramilitares de Allende. Santiago. Santiago. confiándole que estaba pre­ parando otro pesado mensaje al país. Allende. También en Santiago se hablaba de golpe casi abiertamente: en la noche del 9 de septiembre fueron informa­ dos algunos responsables de las organizaciones de empresarios e industriales de lo que sucedería en la mañana del 11 de sep­ tiembre y cómo concernía a sus gremios. Henry Kissinger era infor­ mado de todo: al extremo que. 303­ 316. con misiles Sura y Sneb y con proyectiles de 30 milímetros. Gonzalo Vial Correa.56 *** El ritmo de fuego de cada avión consintió una disponibilidad de 5. el llamado Plan Silencio.55 En estos momentos. René Sil­ va Espejo y Arturo Fontaine Aldunate. juraba patética­ mente que si había un golpe de Estado el pueblo respondería “transformando Chile en un nuevo Vietnam heroico”. estarían listos para intervenir. lo acogió con las palabras: “bien. 2002). fueron encar­ gados los generales Herman Brady y Javier Palacios. se dirigió a Orlando Letelier del Solar. 55 Cfr. hablándole a una muchedumbre de militantes so­ cialistas y comunistas reunidos en un estadio. 2000). p. respectivamente. Pinochet. La Conjura (Ediciones B Chile. Del ataque a La Mone­ da. bien. a la resistencia personal de Allende. cuando el embajador Nathaniel Davis fue a verlo el 8 de septiembre en la capital norteamerica­ na.54 Mientras tanto. La revuelta debería iniciarse a las 6 de la mañana en Valparaíso y a las 8:30 en Santiago.600 tiros por minuto. 209. p. 54 208 . 56 Cfr. al que le quedaban solamente pocas horas de vida. re­ cién nombrado ministro de Defensa. Y fueron informados incluso el director y subdirector del diario El Mercurio. la biografía (El Mercurio Aguilar. el golpe chileno está en marcha”. en Washington. mientras de la base aérea de Concepción cuatro aviones Hawker Hunter. Mónica González.

Augusto Pinochet (que había trabaja­ do la noche anterior hasta las 8 de la noche y se había levantado a las 5:30 tras una noche de insomnio) fue trasladado en auto­ móvil a su puesto de mando en el cuartel de Peñalolén. capítulo XXIV. Santiago.58 Cfr. Joan Garcés. se unieron luego al grupo.57 A las 7:30 Allende. Poco después la noticia le fue confirmada por el jefe de Carabineros de Valparaíso. comandante de la guarnición de Santiago. Brady. y Mónica González. Manuel Gutiérrez. le mintió afirmando que todo esta­ba normal. en La Moneda. estaba con algunos fieles como Augusto Olivares. su mujer.A las 6 de la mañana del martes 11 de septiembre de 1973. 2000). José Muñoz. que era uno de los conjurados y que ya había dado la orden de calentar los motores de los vehículos. Manuel Mercado y los médicos Da­ nilo Bartulín y Ricardo Pincheira. Jaime Sotelo Barre­ ra y con algunos miembros de la guardia personal. llegó a su oficina del Palacio de La Moneda. A su vez. p. Lucía. El día anterior había enviado a su esposa. La ocupación de 57 Valparaíso por parte de las tropas de la Marina comandadas por el almirante Merino se completó en el transcurso de dos horas. Allende. situado en la magnífica Plaza de la Constitución. Juan José Montiglio. A las 7 de la mañana. acompañó siempre a Augusto Pinochet. Oscar Balladares. Salvador Allende fue despertado por una llamada telefónica de Alfredo Joignant. Otros. y sus hijos menores a pernoctar en un regimiento ubicado en la ciudad de Los An­ des. que vestía una chomba y una chaqueta de tweed. Carlos Altamirano. Corriere della Sera del 18 de octubre de 1998. ya sea en los días de la ascensión al poder como también en los años de la Junta Militar en los 209 . 9. que lo ponía en guardia. donde recibió un llamado telefónico del jefe del Partido Socialista. 58 Lucía. Allende llamó por teléfono al ge­neral Herman Brady. La Conjura (Ediciones B Chile. como Osvaldo Puccio y su hijo. para ser informado de la situación en la capital. quien le comunicaba que en Valparaíso la Ar­ mada estaba copando la ciudad.

Connecticut. 59 Cfr.59 Poco después. 61 Cfr. Santiago. p. death of a marxist dream (ed. Cfr. Además de la índole de la reconstrucción de Mónica González y Patricia Verdugo. 210 . Presidente”.Todos los oficiales presentes se pusieron a su disposición. Quince minutos después transmitió por radio un segundo mensaje: “La capital está tranquila. una descripción de las horas del golpe militar fue realizada por el periodista americano James Whelan en su libro Allende. 2002). Se ilusionaba y con él se también se ilusionaban el ge­ neral Sepúlveda y su colaborador. el general Urrutia. 2002). Pinochet. 7. que asistió a las mujeres pobres y coordinó la actividad del voluntariado en el campo de las obras sociales. las tropas acorazadas partieron desde San Felipe a Santiago. 60 En efecto. excepto su ayudante. de la educación y de la salud. luego de las primeras órdenes transmitidas por Pinochet. comunicando que algunas unidades de la flota se habían sublevado y ocupado el puerto de Valpa­ raíso. que manifestó su desacuerdo: fue inmediatamente desarmado y arrestado. Una segunda llamada de Allende a Brady tuvo la respuesta: “Todo normal. el almirante Raúl Montero. vayan todos a sus lugares de trabajo”. Gonzalo Vial Correa. Pi­ nochet les pidió a todos los presentes un juramento de lealtad y les indicó los cargos de cada uno de ellos. la biografía (ed. p. Pinochet. El ministro Orlando Letelier se encontraba en el edificio del Ministerio de Defensa. El Mercurio Aguilar. 228 y sig. El Mercurio Aguilar. p.61 A las 7:55 Allende mandó por la Radio Corporación su pri­ mer mensaje de la mañana. ignorante de todo lo que estaba ocurriendo. El almirante José Toribio Merino hizo aislar los teléfo­ nos y sabotear el automóvil de su superior directo. no obstante reiteradas tentativas. la biografía (ed. 1981). La Stampa del 19 de octubre de 1998. Gonzalo Vial Correa. 215 y sig. Allende. Arlington House. Westport. que no sa­ cuales dirigió la organización CEMA­CHILE.60 Una rápida llamada telefónica entre Sergio Are­ llano y Arturo Yovane les permitió preparar en oportunos loca­ les del cuartel del regimiento Tacna las celdas para los primeros arrestados. el mayor Osvaldo Zabala. no logró comunicarse con Montero.

Patricia Verdugo. comen­ zando por un centenar de gorilas del GAP.bían que habían perdido el control de Carabineros y que los blindados que debían proteger el palacio presidencial se habían transformado de defensores en asediadores.62 En torno a Allende en el Palacio de La Moneda. no pueden permanecer impasibles ante el derrumbe de nuestra pa­ tria y la desesperación de millones de chilenos. de veinte años. la secretaria­amante Miria Contreras Bell. Desde Valparaíso. Interferencia Secreta. aumentaba el número de fidelísimos que se reunía. militante socia­ lista. La misma suerte tuvo la Radio de la Universidad Técnica. Esto no es un golpe de Estado” […] “Sólo se persigue el restablecimiento de un Estado de Derecho”. Allende no sabía que sus mensajes marcaban el final de la Radio Corporación: Pinochet dio la orden de acallar la emisora. hicieron conocer sus propósitos a la nación: “Teniendo presente: la gravísima crisis social y moral por la que atraviesa el país. a través de la radio local. seguida de la incapa­ cidad del Gobierno para controlar el caos y el constante incre­ mento de grupos paramilitares entrenados por los partidos de la Unidad Popular que llevan al pueblo de Chile a una inevitable guerra civil. entre tan­ to. por voz del coronel Roberto Guillard. 51 (Ed Sudamericana) y Bando Militar. Después sus dos hijas. que de hecho fue destruida por los misiles de los Hawker Hunter. el almirante Merino le respondió a Allende y al país con otra proclama: “Las Fuerzas Armadas. p. y con una guardia personal de 10 hom­ Cfr. 62 211 . el señor Presidente de la República debe proceder de inmediato a la entrega de su alto cargo a las Fuerzas Arma­ das y a Carabineros de Chile”. Beatriz e Isabel. A las 8:30. a quien Allende afectuosamente llamaba Payita (llegó en dos au­ tos con su hijo Max Enrique Ropert Contreras. los militares golpis­ tas. sabotea­da por personas vestidas de civil. organismos esencialmente profesionales. desde la Radio Agricultura.

Carlos Lazo. Jaime Tohá; el ex ministro de Defensa José Tohá; el secretario general de Gobier­ no. Luis Gamboa Pizarro. se había quedado en su casa de Tomás Moro. y con ella estaba también el consejero presidencial Víctor Pey. el ex ministro Aníbal Palma. la relación amorosa existente entre Salvador Allende y Miria Contreras. donde Allende lo acogió con frialdad debido a viejos desacuerdos. Artu­ ro Jirón y Patricio Guijón. Fernando Flores; el subsecretario del Interior.bres). José Carreño Cal­ derón. a quien el cere­ monial presidencial le concedía los servicios de un camarero. Gonzalo Jor­ quera Leyton. Ariel Ulloa y Hernán del Canto. Rolando Calderón. el intendente Julio Stuardo. Hortensia Bussi. se trasladó a la casa del economista Feli­ pe Herrera. Edmundo Montero Salazar. William Ramírez Barría. Daniel Verga­ ra; el periodista Augusto Olivares. Algunos de ellos fueron capturados por los militares antes de que lograran entrar por las puertas del palacio presidencial. Enrique Huerta. estaban encerrados los máximos exponentes de la Uni­ dad Popular: Carlos Altamirano. el maestro de tiro de Allende. Oscar Marambio Araya. y los médicos personales de Allende. Patricia Verdugo definió como que “Había entre ellos un fuerte vínculo emocional que se había entretejido duran­ te más de cinco años”. el inspector de policía Juan Seoane.63 la joven periodista Verónica Ahumada. amigo de la familia. Tenía una escolta personal. Eduardo Paredes. esposa legítima de Allende. quizás para no encontrar a La Payita. Jo­ sé Orrego González. En otros edificios. Edgardo Enríquez; el ministro de Agricultura. Después de haber intentado vanamente hablar por teléfono con su marido. las periodistas Frida Modak y Cecilia Tormo. En la p. el ministro del Interior. Este úl­ timo logró finalmente alcanzar el palacio presidencial. 63 212 . Carlos Cruz Zavala. Carlos Briones; el ministro de Educación. Adonis Sepúlve­ da. la cubana Nancy Ju­ lien. como el del Banco Central y algunos mi­ nisterios. los GAP Domingo Bruno Blanco Torres. 53 del libro Interferencia Secreta. el intendente de pala­ cio. dirigida por Domingo Barto­ lomé Blanco.

fueron trans­ mitidas cada vez en tonos más dolorosos. en un avión a su disposición. sólo que en el lugar de la piedra estaba su dignidad”. llena de retórica. 213 . como un tiro de honda de David frente a Goliat.A eso de las 9:00. Interferencia Secreta. Interferencia Secreta. A las 9:15 aproximadamente. mezcladas con canciones revolucionarias y con exhortaciones sindicales que incitaban a los trabajadores a “ocupar las fábricas para bloquear al Estado fascista”. Allende se comunicó nuevamente con la Radio Magallanes y transmitió el último de sus cinco dis­ cursos. no me voy rendir”.64 Inmediatamente después. Allende reci­ bió por teléfono la primera invitación a rendirse y dejar el país junto a su familia. “El último tiro me lo dispararé aquí”. Una arenga sin conclusiones.. p 64. Manifestó desprecio por los generales golpistas. p . Patricia Verdugo. mientras desde San Antonio el coronel Manuel Contreras le comunicaba a Arellano que tenía bajo su control la ciudad y las zonas circundantes.. estar cerca de la muerte. por decisión propia. “No señores.65 Terminado el coloquio. Allende le respondió con una voz que era “como un elástico. que estaban en el Palacio en sus funciones. justifi­ cable en un hombre que sabía. fue la res­ puesta del Presidente. una tercera y cuarta proclama de Allende. traidores de mierda!. Allende recibió la visita de tres edecanes militares: los comandantes Sánchez. según Patricia Verdugo. 59 Cfr. le renovaron la oferta de rendi­ ción y le confirmaron que un DC­6 estaba listo para llevarlo a donde él quisiera. desde la Radio Magallanes. Patricia Verdugo. ¡Métanse su avión por el culo!”. Badiola y Grez. Fue el vicealmi­ rante Patricio Carvajal quien habló con el Presidente y al cual. definió como rastrero al general Mendoza y dijo que tenía con­ 64 65 Cfr. siempre alrededor de las 9:15 de esa dramática mañana. mostrando su boca. He aquí la digna respuesta de Allende: “¡Pero ustedes que se han creído.

66 Según las grabaciones telefónicas incluidas en el libro de Patricia Verdugo y el resumen de Mónica González. p. Interferencia Secreta p. como los frenéticos contactos entre los co­ mandos de los golpistas. Si existía un plan para ha­ cer caer el avión.fianza en que otros habrían de llevar a término su tarea de “construir una sociedad mejor”. En tal sentido se expresa. Milán. Jasper. El Mercurio Aguilar. 67 Cfr. en su libro.68 Otra frase de Pinochet que es interpretada mal en el prefa­ cio del libro de Patricia Verdugo es: “Lo mandamos afuera del país… pero durante el vuelo el avión se cae”. Unicopli.67 Lo que el autor del pre­ facio (Pino Cimò) y la televisión italiana RAI 3 prefieren ignorar es que pocos segundos antes. Por lo tanto. 64 (ed. 1999). ¿Cuántas personas estarían al tanto? ¿Los pilotos se habrían salvado? Co­ mo escribe el estadounidense William F. 2002). Pino­ chet había dicho: “Hay que hacerlo prisionero”. Patricia Verdugo. Gonzalo Vial Correa. 68 Cfr.. 6. en la misma conversación. Patricia Verdugo. al usar dicho refrán entendía que al volver inofensivo al jefe. p. Para el prefacio del libro de Patricia Verdugo. 21 del mismo.7 68 y 69. 218 y sig. Gonzalo Vial Correa. existiría algún indicio de la intriga. “los que acep­ Cfr. emitido por RAI 3 a las 23:25 horas del 2 de enero de 2003. Evidentemente. Cfr. prosiguieron los mensajes entre los gol­ pistas y La Moneda. Una frase de Pinochet dirigida al vicealmirante Carvajal es usada en el prefacio del libro de Patricia Verdugo y en los pro­ gramas “culturales” de la televisión italiana RAI para demos­ trar la voluntad del mismo Pinochet de asesinar a Allende: “Más vale matar la perra y se acaba la leva”. la biografía (ed. Interferencia Secreta. Pi­ nochet no pensaba en matar a Allende. El texto de aquel discurso fue integralmente reportado en el apéndice 5 de este libro. todos sus seguidores se habrían acabado. p. San­tiago. Pinochet. También esta es una ironía de pésimo gusto que hasta ahora no encuentra con­ firmación en ningún hecho concreto. en el ca­ pítulo XXIV de su libro. 66 214 . programa Correva l’anno.

1999) y Patricia Verdugo. confirma la voluntad de Pinochet y de los otros gol­ pistas de mandar a Allende y a su familia con vida a un país que ellos eligieran.69 Incluso el libro de Patricia Verdugo. a su secretario. de los cuales queda claro.] Ese es un carajo que cagó el país”. William F. 82 (ed. 154 y 157 del libro de Patricia Verdugo. el general Leigh señala: “Tengo un DC­6 listo en Cerrillos […] siempre que no se me sal­ ga del continente sudamericano. 153. p. Unicopli. el Almey­ da. todos estos señores arriba del avión y mandarlos: “¡Los cargamos sin equipaje y que se vayan a cualquier lado que no sea la Argentina!”. Pinochet: “¡Ya nos ha desprestigiado una brutalidad Cfr. A lo sumo podría llegar hasta México”. 69 215 . en las páginas 147. 148. Interferencia Secreta. Jasper. Así que sería más conveniente de­ jarlo aquí”. Pinochet: “La única cosa que quiero conceder es la vida”. Altamirano para juzgarlo. porque se teme que este hombre se vaya a pasear por todos los países socialistas des­ prestigiándonos a nosotros. hay que ir a dejar a todos estos campeones que están dando vuelta […] el Tohá. En la página 141. A continuación el general Pinochet le comenta a Carvajal: “Flores dejémoslo aquí para juzgarlo. 40 (ed. sin lugar a dudas. Carvajal y Leigh. siempre en la misma página. el vicealmirante Car­ vajal dijo: “Augusto Pinochet es de la misma opinión. ni Vuskovic ni Altamirano”.taron la oferta de expatriación pudieron constatar que Pinochet mantenía su palabra”. Así le expresa al general Leigh: “En el avión que tienes dispuesto tú para el Presidente. Y. Carvajal: “Sería conveniente pensar más antes de darle la opor­ tunidad de que Allende salga del país. pero en ningún caso que salgan ni Flores. Vuskovic también [.. New York. 1999). p. de sacarlo del país”. Milán. Carvajal se dirige a Pinochet: “Leigh dijo que él concuerda con tu opinión en sacar a Allende. que no existía la voluntad de asesinar a Allende. Patriot Enchained. Y en la página 141.. The New American. con sus grabaciones telefónicas. Aún más precisos son. algunos cambios de estocadas entre Pinochet. Y en la página 140.

Ningún GAP! A esos hay que juzgarlos a todos”. después de un aviso previo por teléfono del cual Allende no quiso saber. el primer avión pasó a vuelo rasante sobre La Moneda y lanzó sus pri­ meros rockets.htm 72 Cfr. contrariamente a la opinión de Leigh. Ni un minuto más”. 220. Carvajal: “¡Conforme. en agosto de 2000. en su informe al Senado estadounidense. Leigh: “En los países socialistas o marxistas nos tendría sin cuidado. Pinochet: “Que se vaya el Presidente con todos los gallos que quieran acompañarlo a él.72 Ocho minutos antes del mediodía. que a inicios de 2003 aún ponía las frases de la “perra” y su “le­ va”. 1998).25 del 2 de enero de 2003. Gonzalo Vial Correa. 70 216 . emitido por la RAI 3 a las 23. demoró por tres minutos aquel ataque aéreo para dar tiempo a algunas mujeres de ponerse a salvo. Déjalo que salga”. menos esos que tú designaste que no se les podría mover porque se les va a juzgar”. 71 Cfr. nadie más.71 Pero todo lo recien­ temente indicado valía poco para la televisión pública italiana.este campeón! ¡Qué más nos va a desprestigiar! Que se vaya a los países socialistas. dejando en silencio las partes de la conversación que con­ trastaban con la fábula de Allende. de Patricia Verdugo (ed.73 Lo siguió otro avión y atrás otros dos y después Estos párrafos de conversación telefónica fueron reportados desde la p. www. 2002). Pinochet. Santiago.70 Que la oferta de un salvoconducto para el exterior era sin­ cera está confirmado entre otros por la CIA. pero el avión sería para él y familia exclusivamente! nadie más”. 157 del libro Interferencia Secreta. Pinochet: “¡Conforme. Pero si lo tenemos en el país va a ser centro de atracción y un foco para las masas”.gwu.edu/ ­nsarchiv/ 20000919/ 01­13. Cfr. El Mercurio Aguilar. la biografía (ed. programa Correva l’anno. p. es mucho más problemático tenerlo aquí adentro. Hay que echarlo para fuera no más. 73 Pinochet. Editorial Sudamericana. Leigh: “Si nos llega la hora de la oscuridad este hombre sube solo y se queda la familia en Chile” […] “La hora tope para despegar con él son las cuatro de la tarde. 147 hasta la p. en otras partes no lo van a recibir.

comenzaban a salir uno por uno con las manos en alto los que estaban en el edificio presidencial y a entregarse como prisioneros.de girar volvieron sobre el blanco y desengancharon otras bom­ bas (19 en total) y entre quince y veinte bombas incendiarias. que obligaban a los que estaban en el interior a quedarse agazapados detrás de las paredes o a moverse cuerpo a tierra lejos de las ventanas. que había to­ mado el mando de la policía civil de la ciudad. pro­ veniente desde tierra y aire. También eran bombardeados los edificios del Ministerio de Obras Públicas. llamó por teléfo­ no a Allende: “Todo está perdido para Ud. ¡sólo ellos! Los otros… ¡Al suelo!”. evite un ulterior derramamiento de sangre. “sólo se salvan Balmaceda y Aguirre Cerda. Mientras el general Javier Palacios llegaba desde el sur con otro regimiento de tanques. Al cruzar corriendo la Galería de los Presidentes vio los bustos de los que hicieron la historia de la nación: “¡Destruyan a todos estos viejos de mier­ da”. Pero por enésima vez la respuesta fue negativa y. dice Allende al tiempo que empuja 217 . turbado y con el rostro con sudor daba vueltas con un casco en la cabeza y su metralleta AKA en la mano. Se rindieron. Fue destruido el pergamino original de la Declaración de Independencia de Chile. decoraciones y muebles estaban hechos pedazos. En aquel fin del mundo el prefecto Carrasco. De tanto en tanto. gritaba: “¡Que nadie se rinda!”. como reacción.. así. todas las mujeres. Cielos rasos. bajo pedido de Allende. completando así la ocupación de la capital. Allende. A las 12:30 La Moneda estaba bajo un fuego terrible. gritó. Se acercaba a una ventana y dis­ paraba al aire alguna ráfaga hacia la calle. Los oficiales tenían dificultad para evitar que los soldados y suboficiales maltrataran a aquellos hombres ahora desarmados. el edificio se encontró bajo una lluvia aún más intensa de proyectiles de artillería y ráfagas de metralla. En medio de la confusión. lámparas. Puedo mediar para obtener una tre­ gua”. donde se habían en­ cerrado algunos miembros del GAP que no habían logrado con­ fundirse con la gente.

Hermógenes Pérez de Arce. Robert Moss. Chile's Marxist Experiment (ed. El doctor Guijón refirió. New York.con fuerza el busto de González Videla. en cambio. tenía una dedicatoria personal grabada en la placa de bronce: “A Salvador. Eran las 14:15 del 11 de septiembre de 1973. y el guardaespaldas David Garrido. con su inseparable metralleta y casco. William F. 113. en el Salón In­ dependencia. Santiago. Y quizás ni siquiera oyeron los disparos. entre otros. El fusil AKA fue regalado por Fidel Castro y. 40 (ed. Cerca de Allende estaba el médico Patricio Guijón. 1. infundadas y falsas.75 Cfr. en efecto. 1999). después de algunos años. Fueron confirmados. por su mujer Hortensia Bussi y (en el Corriere della Sera del 5 de septiembre de 1993. Ninguno de ellos vio al Presidente que. dejó escapar una bre­ ve ráfaga. 28. pues­ to el cañón de la metralleta bajo el mentón. Las cabezas caen al piso y se hacen añicos”. las afirmaciones de la Revista del Manifiesto que en septiembre de 1973 (citado el 3 de marzo de 2000 por el diario Il Manifiesto. En los pasillos y sa­ lones. haber visto el cuerpo de Allende que desde la poltrona saltaba hacia arriba. David & Char­ les.74 El conflicto se prolongó hasta las 14:45. Del todo absurdas. los hombres de Allende se rendían por grupos agitando pañuelos blancos. 1975). Allende. Los detalles sobre su muerte son descritos por testimonios y confirmados por los certificados médicos. que resultó levemente herido. se refugió en el segundo piso. El acta oficial del suicidio fue publicada por La Nación del 5 de marzo de 1991. seguramente confundidos por el tiroteo general. Cfr. Patriot Enchained. después de algún esporádico tiroteo. cuando las tropas de asalto. 1999) . p. Patricia Verdugo. Newton­Abbott. p. de su compañero de armas Fidel”. a las cuales un tanque les había abierto camino. Jasper. irrum­ pieron en el edificio en llamas. Y tres hombres del GAP cumplen la orden. son entonces. p. p. Indebido Proceso. p. 8) así fantaseó: 74 75 218 . A su cabeza estaba el general Ja­ vier Palacios. El Roble. p. The New American. 17) por su hija Isabel. Enrique Huerta. 19 (ed. tomó asiento en el sillón de terciopelo rojo y. Debió tratarse de una breve ráfaga por­que cerca del cuerpo se encontraron solamente dos cartuchos. Interferencia Secreta. Los úl­timos instantes de la vida de Allende (al cual correspondió el mérito de elegir un final digno) fueron relatados al mundo por el médico Patricio Guijón Klein y por La Payita. p. el in­ tendente de palacio. La metralleta estaba entre sus piernas y la parte izquierda del cráneo había desaparecido.

previeron en casi todas las naciones la pena de muerte. Otro tanto claras fueron las palabras de la periodista Mary Anastasia O’Grady en el The Wall Street Journal del 12 de diciembre de 2000: “Allende fue definido por muchos como un socialdemó­ crata víctima de la CIA y de los militares de su país. 76 James Whelan refirió que el periodista e historiador David Holden comentó con estas palabras la muerte de Allende: “Salvador Allende. 219 . logró balbucear. al lado del cual se había quedado.. los militares [. En la muerte. el general Palacios fue conducido ante los restos de Allende. retomado en www. Pasaron pocos minutos y alrededor de las 15:00 la radio anunció desde Santiago que “el orden reina en Chile”. Fue canonizado como un mártir y en torno a su figura fue creada una leyenda que lo hace terminar ase­ sinado. p. En la vida una un­ lidad. el doctor Guijón: “Señores”. Patricia Verdugo. The New American. serán sometidas a los tribunales militares en tiempo de guerra”...77 En el palacio presidencial.. Moneda tomada. obstinadamente sostuvo to­davía que Allende fue asesinado. Los tribunales militares de tiempo de guerra. “el Presi­ dente se suicidó”. un inesperado triunfo: canonizado como un mártir casi a la par que su amigo Che Guevara”. Sin embargo. ahora silencioso.]. Cfr.] después [.. A los que estaban en el palacio no les quedó más que trans­ mitir con una radio portátil el último mensaje: “Misión cumpli­ da.Media hora después. Presidente encontrado muerto”.76 Un mensaje dirigido por los comandantes de las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros alertaba a la población: “A partir de este momento procederán a arrestar a cualquier di­ rigente político o gremial y a cualquier persona que no obedez­ ca a los bandos u órdenes emanadas de las autoridades milita­ res. mientras supimos a través de otros testimonios que se suicidó”. 180. como para­ lizado. a diferencia de aquellos de tiempo de paz. que el periodista Juan “Su cuerpo fue encontrado acribillado a golpes [. Las personas que sean arrestadas serán sometidas a proceso y en caso que se les sorprenda con armas y/ o explosivos. 77 Cfr. También inexactas son las palabras de la televisión italiana del Estado que en el TG2 de las horas 20 del 4 de septiembre de 1988.] le dirán al mundo que se suicidó. del 10 de abril de 2000. quedaban po­ cas personas y el cadáver de Allende. cuando la tropa invadió el edificio y llegó al segundo piso.cl. hoy se sabe que pereció combatiendo”. Interferencia Secreta..pinochetreal.

entre otros. se leyó en el relato oficial del equipo médico: “Al lado izquierdo del cadáver y sobre el sofá un cargador de arma automática [. Luis Veloso.] La muerte del señor Salvador Allende se produjo como con­ secuencia de una herida a bala que tiene su entrada en la región mentoniana y su salida en la región parietal izquierda.. José Rodríguez Véliz y Tomás Tobar.78 En un amplio recorrido por Santiago.. El fére­ tro de Allende. XXV y XXVI .. del diario El Mercurio. 78 220 .. Santiago. p.. En consecuencia. Carlos Davidson y Jorge Alamazabal.. El hecho tiene las características de un suicidio.] la persona está sentada en el sofá con cierta inclinación hacia adelante. En una sala no lejana un equipo compuesto por los médicos legales Mario Bórquez Montero.Enrique Lira. por su mujer Hortensia y por tres nietos. en Viña del Mar. Otra porción se encuentra sobre una alfombra próxima al sofá y pequeños restos de la misma materia [. Sus conclusiones: “La muerte del se­ ñor Salvador Allende Gossens se produjo como consecuencia de una herida a bala que tiene su entrada en la región mentoniana y su salida en la región parietal izquierda..] Estimamos que la po­ sición más probable que pudo haber para el cuerpo y el arma en el momento del disparo [. Cfr. Jorge Quiroga Mardones. redactó el informe oficial. El hecho tiene las ca­ racterísticas de un suicidio”. la boca del arma casi en contacto con el mentón y accionando el disparador con la mano derecha [.. el Canal 13 mostró las poblaciones marginales cubiertas de banderas chilenas... Mónica González. asistido por el la­ boratorio de medicina legal dirigido por Luis Raúl Cavada Ebel. Así. 2000).. fue depositado en un DC­3 y llevado al cementerio Santa Inés.. acompañado por su hermana Laura. sosteniendo el extremo superior del cañón con la mano izquierda. presenta dos orificios de proyectil [.] Próximo al cargador y sobre el sofá hay una porción de masa encefálica. La Conjura (Ediciones B Chile.] El gobelino colocado en el mu­ ro detrás del sofá. Miguel Versín Castellón.. Ausentes estuvieron las hijas.. 10­ 11 y capítulos XXIV. se apresuraba a fotografiar. se descarta la posibilidad de homicidio”. una de las cuales estaba en Cuba.

p. se pasó de la democracia a la dictadura.CAPÍTULO VI Las revoluciones y dictaduras también pueden librarnos de situaciones injustas. Inmediatamente después del golpe militar la ofensiva te­ rrorista fue poderosa. entre 1918 y 1935.2 Los hechos desmienten nuevamente la máquina planetaria de desinformación. 1 221 . Augusto Pinochet asumió prontamente la dirección de la Junta de Gobierno y poco después como “Jefe Supremo de la Nación” (junio 1974. presidente de la República Checoslovaca. se oficializó la existencia de la policía antiterrorismo. 2 En septiembre de 1998. así. en el curso de una entrevista concedida al periodista John Lee Anderson. Thomas Masaryk1 Cuando Pinochet estaba en el poder A partir de septiembre de 1973 todo en Chile cambió radi­ calmente. desde octubre hasta noviembre de 1973. Y. Según los cálculos realizados por Manuel Contreras Sepúlveda. no se va avanza”. del The New Yorker. 17. Il Giornale del 9 de diciembre de 1998. Thomas Masaryk (1850­1937) fue luego. lo que justifica las enérgicas medidas adotadas por las Fuerzas Armadas para afrontar la emergencia. y del 12 de diciembre de 1998. del 18 de junio de 1974. según la versión políticamente correcta de los hechos. Organizador en Rusia. En el inicio estuve con otros tres generales. pe­ ro con el tiempo tomé la conducción porque gobernar de a cuatro no es posi­ ble. p. DINA (Dirección de Inte­ ligencia Nacional). Pinochet se expresó de este modo: “Nunca tuve el poder absoluto. decreto ley 527) y Presidente de la Repúbli­ ca (diciembre de 1974. nom­ De: The Foundations of Marxist Theory (1899). que ya era operativa con la denominación de Comisión DINA. decreto ley 806). Cfr. de la antibolchevique Legión Checoslovaca. 16. Con el decreto ley 521. en 1917.

p. con el decreto ley 1. Archivo fotográfico de la Presidencia de la República. La verdad histórica (ed.876.591 entre terroristas y guerrille­ ros marxistas. 4 de septiembre de 1974. en agosto de 1977 Pinochet ablandó los controles y. 1999). Decreto ley N° 10 del 20 de septiembre de 1973.VV. y Recopilación de los discursos del Presidente de la República. Chile escoge la libertad. fascículo del 26 de junio de 1974 y del 16 de octubre de 1974.6 Cfr. Jasper. 3 222 . p. además de medidas represivas que limitaban la libertad perso­ nal. una drástica limitación a la libertad de prensa y a las visitas a los detenidos. o sea. 28 (ed.brado jefe (director) de la DINA. p. 63 y sig. asimismo. Chile escoge la libertad.4 Pero. 5 Cfr. William F. Gonzalo Rojas Sánchez. Unicopli. sustituyéndola por la CNI (Central Nacional de Informaciones). hubo una progresiva distensión de la presión policial. 74 y sig. de la Heritage Foundation de Washington. Santiago.. Cfr. Archivo general de la Presidencia de la República de Chile. como refiere Mark Falkoff. Hugo Sa­ las. fascículo 2461/ 5 del 29 de abril de 1974. Gonzalo Rojas Sánchez.. en los años inmediatamente siguientes al golpe. Humberto Leiva y Gustavo Abarzúa. mientras en el período posterior 1976–1990. fascículo 12000/ 071 del 3 de mayo de 1974 y del 17 de octubre de 1974. 131­134.. decidió disolver la DINA. Santia­go. se registraron 333 víctimas entre militares y 1. 2000). The New American. p. artículo de Mark Falkoff. que había cometido excesos. 1998) y el diario La Tercera del 16 de abril de 1974. Milán. publicación de la Heritage Foundation de Washington. p. cfr. AA. dirigida hasta 1980 por el general Odlanier Mena y después por los generales Humberto Gordon. en el período 1973–1976. Manuel Contreras Sepúlveda. 69 (ed.3 Como habría hecho cualquier persona en una circunstancia similar.5 De hecho. del 8 de mayo de 1974 y del 29 de mayo de 1974. Patriot Enchained. Zig­Zag. otoño de 1985. 6 Patricia Verdugo. 1999). fascículo 3550/ 50 del 4 de julio de 1974. de las cuales se aprovechaba (con la complicidad de los abogados defensores) la red de comunicación del terrorismo internacional. Encina. 18 y sig. inmediatamente después del golpe Pinochet introdujo. Para las fuentes origina­les. las víctimas entre los militares fueron 316 y 446 entre terroristas o guerrilleros marxistas. New York. Policy Review. (ed. Pinochet ante la justicia española. Santiago 1998). Lom­Codepu. Zig­Zag. 4 Cfr. 148 (ed. (ed. Golpe in diretta. p. p. típicas de cualquier guerra civil.

Pinochet. Al juzgar lo operado por la DINA. la biografía (El Mercurio Aguilar. sitio Internet www. En cada procedi­ miento fue rechazada la solicitud estadounidense de extradición y la cuestión se transformó en objeto de disputa entre la justicia militar y la civil. 1998) y Gonzalo Vial Correa. El Mercurio Aguilar. cfr. noticiero TNI del 2 de agosto de 1978. 223 . Sudamericana. Santiago. 249. 2002). p. No fue ca­ sualidad que el mayor número de víctimas se haya registrado Santia­go.8 Sobre la DINA se escribió y se dijo mucho y muchas veces sin motivo.Un año después. Pinochet.7 ¿Por qué el final de la DINA y el ocaso de Contreras? El historiador Gonzalo Vial Correa hace algunas conjeturas. 2001) con las palabras “su conflicto con Manuel Contreras segura­ mente fue efectivo”. 8 Cfr. no tenían otro objetivo que el aniquilamiento del adversario. p. La contienda entre Pinochet y Contreras fue confirmada por el periodista Carlos Huneeus (que en verdad no mostró simpatía por Pinochet) en su libro El régimen de Pinochet (ed. Pinochet anunció que habían sido arrestados Manuel Contreras Sepúlveda y su colaborador Pedro Espinoza Bravo. 7 Cfr. la biografía (ed. Contre­ ras fue nuevamente arrestado y a continuación se sucedió una serie de conde­ nas y apelaciones. Segunda: la DINA había exten­ dido su competencia a sectores distintos de los originales. En lo que se refiere a la relación entre Contreras y la CIA. Cuarta: Pinochet quería mejorar en el exterior la imagen de Chile y la DINA no lo ayudaba en ese sentido. 2002). Terce­ ra: la DINA. 249­250. y luego suspendida hasta 1990 cuando la Corte Suprema ordenó la reapertura. y esto era peligroso. en la cual las dos partes. es necesario tener presente que se vivía una feroz guerra civil. ya no era necesaria.tni. demasiado. Pri­ mera hipótesis: Contreras había acumulado un enorme poder. San­tiago. movidas por un odio que derivaba de la política que ha­ bía llevado a cabo Allende en los años precedentes. Santiago. habiendo conseguido las finalidades para las cuales había sido constituida. el 1 de agosto de 1978. documentos divulgados por la misma CIA y comentados por la prensa chi­ lena entre agosto y diciembre de 2000. la CIA afirmó que Contreras fue su agente desde 1974 hasta 1977; alguien en Santiago avizo­ ró la hipótesis de un proceso por alta traición y espionaje.org/ history/ letelier/ press/ 020878. Recién en agosto de 2000. Gonzalo Vial Correa.

antes de la creación de la DINA y como consecuencia espontá­ nea del resentimiento que se había creado entre los izquierdistas y los militares.9 La represión vio episodios sangrientos, de los cuales se ha­ blará nuevamente en estas páginas, como el asesinato del sindi­ calista Tucapel Jiménez, la masacre de las calles Janequeo y Fuenteovejuna en Santiago, los degollamientos de Santiago Nat­ tino, Manuel Guerrero y José Manuel Parada, las represalias por un atentado contra Pinochet y la llamada “Operación Albania”. El caso más grave fue la “caravana de la muerte”, cuya respon­ sabilidad ha sido atribuida a veces al general Sergio Arellano Stark y otras veces al general Joaquín Lagos. Estos dos genera­ les se han acusado mutuamente. Es necesario recordar que la lucha contra el terrorismo no era realizada solamente por la DINA, sino también por otras es­ tructuras que actuaban con absoluta autonomía: el SIM (después rebautizado DINE), que pertenecía al Ejército, el SIN de la Ar­ mada, el SIFA de la Fuerza Aérea, luego llamado DIFA, SIFAR de los Carabineros, más adelante denominado DICAR.10 Efectivamente, como refiere Gonzalo Rojas Sánchez, que conocía bien estos hechos, la DINA había asumido “dimensio­ nes de omnipresencia caracterizadas por actitudes drásticas que no excluyeron ni siquiera al Presidente Pinochet cuando pidió explicaciones sobre algunos detenidos, de los cuales no se podía tener ninguna noticia a través de los canales normales”. El histo­ riador Carlos Huneeus comparte el juicio de Rojas Sánchez pero afirma que la suficiencia de la DINA era debida a la desorga­ nización del Estado: “El ministro del Interior no tenía autoridad sobre la CNI” […] “Al igual que en el Brasil autoritario, los orga­ nismos de seguridad actuaban con gran autonomía, sin aceptar

Cfr. Hermógenes Pérez de Arce, Indebido Proceso, p. 62­68 y 82 (ed. El Roble, Santiago, 1999). 10 Cfr. Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar, Santiago, 2002), p. 236.
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subordinación respecto de la autoridad política en el Gobier­ no”.11 Con el decreto 187, de 30 de enero de 1976, Pinochet pro­ hibió recurrir a lugares secretos de detención, pero inmediata­ mente después, tras una investigación realizada en las cárceles de Tres y Cuatro Álamos, de Santa Lucía y de Villa Grimaldi, en las cuales se comprobaron algunos casos de arrestos no auto­ rizados, de torturas y de precarias condiciones de salud, Pino­ chet tuvo una tempestuosa discusión con Contreras, que reac­ cionó acusando al subsecretario Mario Duvauchelle de conspi­ ración, porque había participado en la investigación.12 Otras discusiones hubo durante 1976 y 1977, cuando Pino­ chet, gracias a la colaboración de la nueva ministra de Justicia, la señora Mónica Madariaga, censuró el comportamiento de la DINA y de la DINE (Dirección de Inteligencia del Ejército). Finalmente, el 12 de agosto de 1977, como ya se dijo, una medida definitiva fue tomada con el siguiente comunicado ofi­ cial: “La oficina de prensa de la Presidencia informa que S.E. el Presidente de la República, general Augusto Pinochet Ugarte, ha firmado el decreto que anula el decreto número 521 de 1974, con el cual fue creada la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), por cuanto la misma ha completado los deberes que le habían sido confiados. Al mismo tiempo, dispuso la creación de la CNI (Central Nacional de Informaciones), que será responsable de la seguridad interna”.13
Cfr. Carlos Huneeus, El régimen de Pinochet (ed. Sudamericana, Santiago, 2001), p. 505 y entrevista otorgada por Huneeus y publicada por El Mostrador el 16 de marzo de 2001. 12 Otros lugares de detención, después del golpe de Estado de 1973, fueron la Isla Dawson, el Estadio Nacional y el Estadio Chile. Se agregaron luego los de Chacabuco, de Pisagua, de Ritoque, de Puchuncaví y de Pirque. Cabe subra­ yar que, a pedido de la Junta Militar chilena, en el año 1975 una comisión de la Cruz Roja Internacional visitó aquellos campos en su totalidad. Cfr. Manuel Contreras Sepúlveda, La verdad histórica II, ¿Desaparecidos?, p. 24­25 (ed. Encina, Santiago, 2001). 13 Respecto de las vicisitudes de la DINA y su disolución, Cfr. Gonzalo Rojas Sánchez, Chile escoge la libertad, p. 230­240 (ed. Zig­Zag, Santiago, 1998),
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A propósito de la CNI, muchos años después Pinochet expresó, entrevistado por las periodistas Raquel Correa y Eliza­ beth Subercaseaux: “Es un órgano de inteligencia que aquí en Chile han tenido todos los gobiernos políticos que he conocido en mi vida. Recuerdo al grupo político que tuvo Alessandri” [...] “Para qué digo del señor Allende, que tenía la mejor red de inte­ ligencia, como lo comprobé en el Ministerio de Defensa con el ministro”. El gesto de distensión querido por Pinochet al disolver la DINA tuvo, entre tanto, el efecto de animar a los extremistas a intensificar la actividad terrorista, con la consecuente intensifi­ cación de la represión, fuera legal o ilegal. Los años siguientes fueron, en dicho aspecto, los más difíciles para Chile. A este pro­ pósito, Pinochet comentaba: “En este momento lo que pasa es que esta gente, los extremistas, se sienten apoyados por muchas organizaciones; éstas guardan silencio cuando cae un ciudada­ no inocente, víctima de sus acciones; en cambio, cuando cae uno de estos bandoleros, ahí hablan por cuatro”.14 La distensión, en fin, no iba con el genio de los marxistas y tenía como efecto agravar la amenaza terrorista. Se tuvo una prueba con el asesinato (que se lo adjudicó José Aguilera, del MIR) del coronel Roger Vergara y de su chofer (1980) y, suce­

Augusto Pinochet, Camino recorrido, II, p. 147 (ed. Instituto Geográfico Militar de Chile, Santiago, 1991), James Whelan, Out of the ashes, p. 702 y sig. (ed. Regnery Gateway, Washington, 1989) y los diarios El Mercurio del 3 de agosto de 1975 y La Tercera del 23 de agosto de 1975. Cfr., asimismo, Archivo general
de la Presidencia de la República de Chile, fascículos 2425/ 19 del 21 de enero de 1975, 3550/ 7 del 29 de marzo de 1975, 2445/ 189 del 17 de julio de 1975, 6853/ 16 del 8 de marzo de 1976, 6005/ 11 del 12 de marzo de 1976, 6853/ 6 del 2 de junio de 1976, 2410/ 102 del 20 de julio de 1976, 2400/ 1011 del 27 de julio de 1976, 1580/ 100 del 4 de agosto de 1976, 6820/ 160 del 16 de noviembre de 1976, 2005/ 87 del 30 de noviembre de 1976, 1500/ 119 del 17 de diciembre de 1976 y 2296 del 10 de marzo de 1978. Cfr., finalmente, decretos leyes del 23 de agosto de 1975, 30 de enero de 1976, 12 de agosto de 1977, 13 de agosto de 1977, 20 de agosto de 1977, 11 de agosto de 1980 y 12 de agosto de 1980. 14 Cfr. La Tercera del 8 de noviembre de 1979 y Gonzalo Rojas Sánchez, Chile escoge la libertad, p. 244 (ed. Zig­Zag, Santiago, 1998).

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sivamente, el del intendente de Santiago, general Carol Urzúa y de dos hombres de su escolta (30 de agosto de 1983). La reacción ante el asesinato de Urzúa fue terrible. Medios acorazados de las fuerzas antiterroristas de las Fuerzas Armadas, provistos de ametralladoras, circundaron en Santiago dos escondites del MIR, en el N° 1330 de la calle Fuenteovejuna y el 5707 de la calle Janequeo, y no dejaron de disparar hasta que todos los terro­ ristas (entre ellos una muchacha) cayeron muertos: el primero fue el terrible Arturo Villavela y el argentino Hugo José Ratier.15 Estos hechos hicieron necesario un ajuste que esta vez fue mantenido por cinco años, hasta que el MIR, desenmascarado por un creciente número de delatores y duramente combatido por la CNI, fue obligado a cesar su actividad terrorista. La situación volvió a la normalidad y nuevamente Pino­ chet redujo los controles: fue permitido que los exiliados regre­ saran a Chile y con la oposición se inició el diálogo y se fijó una fecha posible para la realización de elecciones libres. “Respecto de los marxistas”, decía Pinochet, “queremos buscar la forma de que ellos mismos se den cuenta del error de su extremismo y lograr que se reintegren a la vida nacional”.16 Pero todavía una vez más, lamentablemente, el clima de distensión y de diálogo molestó a los comunistas, que temían se pudiese llegar a la definitiva pacificación y al retorno de la de­ mocracia. Así, empleando al Frente Manuel Rodríguez, que en materia de terrorismo había suplantado al MIR, entre 1984 y 1995 los comunistas volvieron a la política de los atentados y de las violencias callejeras: su objetivo era (como sucedió en Italia y en Grecia, entre 1944 y 1945, cuando la resistencia de los partisa­ nos comunistas provocaba las represalias de los alemanes) el de

Cfr. www.pinochetreal.cl/ persec1/ cap2.html. Cfr., otro tanto, Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar, Santiago, 2002) p. 447 y 482­483. 16 Cfr. Qué Pasa del 27 de septiembre de 1973 y Gonzalo Rojas Sánchez, Chile escoge la libertad, p. 110 (ed. Zig­Zag , Santiago, 1998).
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obtener un dura reacción gubernativa para favorecer la ya inten­ sa campaña propagandística mundial contra Pinochet.17 La ola de atentados terroristas realizados por los comunis­ tas no se detuvo ni siquiera cuando la nación fue golpeada por el terremoto del 3 de marzo de 1985, que devastó Santiago y otras localidades, dejando un saldo de 140 muertos, 2 mil heri­ dos y 10 mil personas sin techo. Hasta en circunstancias como ésta, los comunistas proclamaron la “desobediencia civil” y de­ clararon como objetivo la “ingobernabilidad”. Los terroristas eli­ gieron, a partir de esos dramáticos días, no ya objetivos milita­ res o gubernativos, sino lugares frecuentados por el público y la ciudadanía pacífica: las bombas explotaban en los trenes, en las calles repletas de gente, en las oficinas públicas, en las salas de espera y en los supermercados.18 A esto, los comunistas agregaron la táctica de obstaculizar cualquier intento de pacificación, pidiendo la inmediata dimi­
Las víctimas de la represión en Chile según un ex subjefe de la DINA, en el curso de una entrevista para el diario La Segunda, fueron pocas, “Creo que en comparación con otros países es un porcentaje mínimo”. Y luego decía que, cuando se lucha con escasa disponibilidad de tiempo para obtener informa­ ciones, no se pueden seguir los normales procedimientos judiciales. Cfr. Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar, Santiago, 2002), p. 237­238. A pesar de esto la opinión pública mundial no se dio cuenta. En efecto, así se pudo leer el 10 de marzo de 2000 en la p. 19 del diario italiano La Provincia, en respuesta a un lector: “Quien hoy reclama la cabeza, se dio cuenta de Pinochet sólo cuando perdió el poder. Se tiene la impresión de que se agrede la figura del ex dictador solamente porque ya no representa un peligro”. Justo. Pero así prosiguió el periodista: “Mucho más valiente, me pa­ rece, y sobre todo hubiera sido más útil, que este movimiento global de reac­ ción ante los crímenes de Pinochet se hubiese activado durante su dictadura para transformarse en una fuerza de presión...”. Evidentemente al periodista se le escapó que las mismas organizaciones de izquierda, que en 1999­2000, trata­ ban con rigor al ya no peligroso Pinochet, fueron las mismas que en los años del régimen militar voluntariamente suscitaron las reacciones, recurriendo a un bien programado alambique de atentados. En síntesis, la estrategia comu­ nista fue la misma que en Italia en la calle Rasella, en Marzabotto y en Pedes­ cala. 18 Cfr. Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar, Santiago, 2002), p. 515.
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sión de Pinochet y rechazando el reconocimiento de la nueva Constitución que, en 1980, había sido aprobada por un referén­ dum popular. “Las células del partido”, ordenó en enero de 1985 el plenario del partido secretamente reunido, “deben dar mayor impulso al Frente Manuel Rodríguez, ayudándolo a re­ clutar nuevos jóvenes provenientes de las facultades y de las fá­ bricas”. “Para oponerse a la pacificación”, escribía el citado Mark Falkoff en 1985, “los comunistas recurren al terrorismo, em­ pleando las ayudas que reciben desde la Unión Soviética y Cuba. Realizan ataques armados contra las comisarías de la poli­ cía y las instalaciones militares, hacen amplio uso de explosivos y realizan sabotajes de todo tipo. Particularmente activo está el Frente Manuel Rodríguez”. Y el escritor chileno Miguel de Nantes comentaba cómo se utilizaba a los jóvenes: “Al comisario marxista que les pagará a cada uno $ 5.000 para que incendien microbuses o rompan vitri­ nas gritando consignas contra el Gobierno”[…] “Si son cogidos por la justicia, dirán que no saben quién les pagó y que no tie­ nen idea de lo que han hecho porque estaban drogados”.19 Es importante el comentario de Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez en relación con los grupos de extremistas que realizan en la clandestinidad su actividad terrorista y que el Gobierno debe combatir. “El primer deber de cualquier Gobier­ no consiste en garantizar el orden público y la seguridad de los ciudadanos para que ellos puedan realizar sus vidas en paz” [...] “En este tipo de guerra, que cuando no se la controla a tiempo acaba por afectar indiscriminadamente a la población civil, hay que enfrentar y vencer a un enemigo que no trepida en utilizar los medios más viles. El factor sorpresa está de su parte; elige cuándo y dónde herir, y procede cobardemente. Por eso es me­

Cfr. Miguel de Nantes, Ojo: no tropieces en la misma piedra, p. 49 (ed. Impresos Universitaria, Santiago, 1999).
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nester adecuar los procedimientos gubernamentales a esas cir­ cunstancias”.20 En la misma línea, el historiador Gonzalo Vial Correa reco­ noce “la existencia de una guerra constante, aunque no decla­ rada ­una guerra hipócrita­ entre la Civilización Occidental y Cristiana y el Comunismo Internacional. En esta guerra, el ene­ migo no aceptaba ley alguna y por tanto era imposible vencerlo sino pagándole con la misma moneda. Los defensores de Occi­ dente debían, para salvarlo, atropellar si fuere necesario la ética de Occidente”. Y prosigue Gonzalo Vial, basado en la entrevista a un ex subjefe de la DINA: “La misión de Pinochet, sacar ade­ lante el país, fue una tarea titánica”. Luego comenta: “se debie­ ron enfrentar elementos externos; la acción anti­chilena de la Unión Soviética y de Cuba y el boicot internacional”.21 Una vez más fue necesaria, el 6 de noviembre de 1984 y después que los terroristas habían asesinado a todo un pelotón de policías que viajaba en un furgón, la implantación de severos controles que incluían también, en algunas zonas, la imposición del toque de queda nocturno.22 Se verificaron excesos por ambas partes. Como reacción a algunos atentados terroristas, entre el 28 y el 29 de marzo de 1985, una organización paragubernativa llamada DICOMCAR,

Cfr. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez, Pinochet y la restauración del consenso nacional, p. 265­267 (ed. Geniart, Santiago, 1998) y William F. Jasper, Patriot Enchained, p. 28 (ed. The New American, New York, 1999). Cfr., otro tanto, Policy Review, publicación de la Heritage Foundation de
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Washington, otoño 1985, p. 18 y sig., artículo de Mark Falkoff. Es necesario tener presente, al juzgar la dureza de la represión chilena al terrorismo, que en aquellos años to­da América Latina estaba convulsionada por intentos subversivos dirigidos por Fidel Castro, que causaron inmensos daños e inumerables víctimas en Ni­caragua, Guatemala, El Salvador, Argentina, Uruguay y Perú. 21 Cfr. Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar), p. 236­237. 22 Cfr., para la emboscada a ese pelotón de policías, el libro Ojo: no tropieces en la misma piedra, de Miguel de Nantes, p. 28 (Impresos Universitaria, Santiago 1999).

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dirigida por el coronel de Carabineros Luis Fontaine (asesinado en 1990 por el Frente Manuel Rodríguez) secuestró a tres diri­ gentes comunistas, Santiago Nattino, Manuel Guerrero y José Manuel Parada. Los tres fueron encontrados, en la mañana del día 30, degollados. Se oyeron diversas versiones de los hechos, se produjo escándalo, se registraron en Carabineros importantes dimisiones y, sin indulgencias, la DICOMCAR fue disuelta.23 El historiador Gonzalo Rojas Sánchez publicó un estudio de las iniciativas que concretamente se aprobaron día tras día, por la Junta Militar. “Ya el mismo 11 de septiembre de 1973”, refiere Rojas Sánchez, “se decretan el estado de sitio y el estado de emergencia: ambas medidas se fundamentan en la guerra in­ terior que se está viviendo”. Fue puesto en vigor el código militar de 1927, bajo la com­ petencia de tribunales militares, y se comunicó que si era nece­ saria sería aplicada la pena de muerte. Estas medidas rigieron hasta mediados de 1974, cuando fueron ablandadas porque mu­ chos depósitos de armas habían sido ya confiscados y se espera­ ba que cierta calma pudiera ser restablecida. Pero el estado de emergencia no cesó. Preocupada por las conexiones internacio­ nales del terrorismo, la Junta Militar confirmó que quien come­ tiera delitos sangrientos corría el riesgo de ser condenado a muerte y que cualquiera que desde el exterior actuara de algún modo contra el Estado, podía ser privado de la ciudadanía. Al mismo tiempo, con una tolerancia que no encuentra situaciones similares en otros países, la Junta les permitió a los elementos que habían desarrollado una actividad subversiva genérica y no grave, exiliarse libremente.24
Cfr. Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar), p. 518 y sig. 24 Cfr. Gonzalo Rojas Sánchez, Chile escoge la libertad, p. 66­68 (ed. Zig­Zag, Santiago, 1998) y el diario La Tercera del 18 de agosto de 1974 y 12 de sep­ tiembre de 1974. Cfr., para las fuentes originales, Archivo general de la Presi­ dencia de la República de Chile, fascículos 6853/ 7 de junio de 1974 y 6115/ 90 del 30 de julio de 1974, Recopilación de los discursos del Presidente de la Re­ pública, fascículo de septiembre de 1974, decretos leyes N°s 3, 4 y 5 del 11 y 12
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Existieron, sin lugar a dudas, muchos casos de personas afectadas por medidas restrictivas de la libertad. No se puede tampoco decir que se trataba de inocentes ciudadanos persegui­ dos. Algunos de estos extremistas fueron insertados no solamen­ te en las organizaciones internacionales de la subversión sino, incluso, en esferas de la alta política internacional, que les conce­ día a ellos importantes apoyos: de hecho, desde Argentina lle­ garon presiones para que fueran puestos en libertad Corvalán y Almeyda; el Japón se preocupó por Alfredo Cardemil; Perú pidió la liberación de la comunista Alicia Araya y desde Santia­ go el Cardenal Silva Henríquez se interesó, a pedido del Carde­ nal arzobispo de París, por el caso de Álvarez Marty. Otras reco­ mendaciones llegaban de monseñor Carlos Camus y monseñor Carlos Oviedo Cavada e incluso del arzobispo de Canterbury. Y, desde Alemania, el canciller Willy Brandt transmitió a Pinochet una larga lista de detenidos (Sule, Miranda, Morales Abarzúa, Palma, Tapia, Cantuarias, Teplizky, Clodomiro Almeyda, En­ ríquez y otros), para quienes pedía la libertad.25 Bajo tales presiones, el 11 de septiembre de 1974 Pinochet anunció que estaba dispuesto a liberar a algunos detenidos y au­ torizar el exilio. Y con una movida inesperada, propuso a Cuba y a la Unión Soviética que liberaran a un número similar de pri­ sioneros políticos. A mediados de noviembre, no habiendo teni­ do respuesta de ninguna de ambas naciones, para mostrar su propia buena voluntad dejó en libertad a los primeros cien dete­ nidos. Ni siquiera entonces, desde La Habana o desde Moscú,
de septiembre de 1973, decretos leyes N°s 81 y 175 del 11 de octubre de 1973, decretos leyes N°s 177 y 206 del 13 y 19 de diciembre de 1973, decreto ley N° 360 del 16 de marzo de 1974 y decretos leyes N°s 640 y 641 del 2 y del 10 de septiembre de 1974. 25 Cfr. Archivo general de la Presidencia de la República de Chile, fascículos 1000, 2630, 2630, 1000/ 27, 1595/ 356, 6810/ 67, 1595/ 356, 1595/ 169 y XX, respectivamente de fecha 28 de febrero de 1974, 18 de abril de 1974, 24 de abril de 1974, 4 de junio de 1974, 14 de agosto de 1974, 10 de septiembre de 1974, 1 de octubre de 1974, 16 de octubre de 1974 y 17 de octubre de 1974. Cfr., otro tanto, Gonzalo Rojas Sánchez, Chile escoge la libertad, p. 70 y sig. y p. 120 (ed. Zig­Zag, Santiago, 1998).

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llegó una sola palabra. 1998). 1998) y los diarios El Mostra­dor del 17. 19 y 20 de agosto de 2000 y 15 de noviembre de 2000. Gonzalo Rojas Sánchez. 72­73 y 399­400 (ed.26 El día siguiente a dicha liberación. Cabe señalar. Fue esa la primera admisión oficial soviética de la existencia de campos de concentración para di­ sidentes políticos. el Presidente de la República. entre 1976 y 1977. Santiago. 1595/ 356. 1 de octubre de 1974. 6810/ 67. Análogo fue.E. que toda la prensa occidental (en particular la italiana) atribuyó la liberación de Bukowsky a una decisión autó­ noma de las autoridades soviéticas y no a las presiones ejercidas por Pinochet. p. Pinochet reclamó y obtuvo de Alemania Oriental. Recopilación de los discursos del Presidente de la República. y p. 16 de octubre de 1974 y 17 de octubre de 1974 respec­ tivamente. 24 de abril de 1974. 233 . Archivo general de la Presidencia de la República de Chile. los comunistas reaccionaron como solían hacerlo ante Cfr. fascículo 1000 del 24 de septiembre de 1974. 120 (ed. 4 de junio de 1974. Uno de los gestos de distensión efectuados por Pinochet fue. que condenado por sus ideas estaba pri­ sionero desde hacía tiempo en un campo de trabajo forzado.. 40. a cambio de la cual Pinochet pidió a Fidel Castro la liberación del detenido político cubano Huber Matos. 1595/ 356. en los mismos años 1976­77. fascículos del 11 de septiembre de 1974 y 14 de noviembre de 1974. 1977). en una payasada radiofónica. 14 de agosto de 1974. otro tanto. sin embargo. Peor aún. otro tanto. Santiago. 2630. 1595/ 169 y XX. p. Gonzalo Rojas Sánchez. 10 de septiembre de 1974. respectivamente de fecha 28 de febrero de 1974. Zig­Zag. Chile escoge la libertad. Zig­Zag. 18 de abril de 1974. fascículos 1000. Cfr. 1000/ 27. La Patria del 6 de octubre y del 13 de noviembre de 1974 y La Segunda del 4 de abril de 1976. Chile escoge la li­bertad. Mensaje Presidencial (11 de septiembre de 1976 – 11 26 de septiembre de 1977): S. la liberación de once detenidos políticos alemanes orientales. Como Fidel Castro rechazó la propuesta. Talleres Gráficos Gendarmería de Chile. Radio Moscú comunicó la “condena a muerte” de Pinochet y de los miembros de su Junta Militar. a cambio de la liberación de Montes. Para las fuentes originales. pidió y obtuvo a cambio de Corvalán la liberación del disidente ruso Vladimir Bukowsky. la liberación del líder comu­ nista Luis Corvalán. p. Cfr. y decretos leyes N°s 559 y 604 de data 8 de julio de 1974 y 9 de julio de 1974. Santiago. Cfr. que estuvo en contacto con la CIA y con la KGB. Cfr. 12 de septiembre de 1975. Archivo general de la Presidencia de la República de Chile. Pinochet logró incluso hacer de esa liberación un instru­ mento para atacar la política de represión de la Unión Soviética: a través de su colaborador general Manuel Contreras Sepúlveda. 2630. el caso de la liberación en Chile del extremista comunista Jorge Montes. General de Ejército Augusto Pinochet Ugarte informa al País (ed.. 70 y sig.

en 1999. El mismo Pinochet (que en ese mo­ mento se agazapó para cubrir a su nieto que le acompañaba en el auto) varios años después. La víctima esta vez fue el director del diario La Segunda. La Cfr. 14. era la DGI (Dirección de Inteligencia) cubana. p. futura secre­ taria general del Partido Comunista chileno. El desmentido fue inmediato pero errado y ambiguo: admitió en efecto. 29 Se supuso que la DGI se sirvió. Mario Carneyro. Estos son los nombres de los cinco militares caídos: Miguel Guerrero Guz­ mán.30 Veamos cómo Gonzalo Vial Correa describe con gran de­ talle aquel atentado. el segundo habría podido asesinar­ me.cualquier señal de distensión: con un atentado. p. que operaba por cuenta de la KGB soviética directamente desde la Habana o a través de sus agentes distribuidos por toda América Latina. artículo de Dominic Lawson. Cfr. p. que Gladys Marín.29 El atentado fue obra realizada por nada menos que 70 te­ rroristas. Cfr. 12. lograron huir del lugar del atentado. The Wall Street Journal del 2 de noviembre de 1998. El Mercurio del 13 de septiembre de 1975. no sólo del frente Manuel Rodríguez sino también de Gladys Marín. Y fue exactamente la DGI la que ideó y organizó para el 7 de sep­ tiembre de 1986 el fracasado atentado a Pinochet: una embosca­ da que dejó 5 muertos y 11 heridos28 de su escolta. y del 23 de marzo de 1999. 1. que. para la organización de aquel atentado. 27 28 234 . 30 Cfr. también Sunday Telegraph Review del 18 de julio de 1999. Gerardo Rebolledo Cisternas. gracias a su meticulosa organización. fue la “responsable intelectual” del atentado. pero era demasiado alto y mi chofer logró alejar el auto del peligro”. Cardenio Hernández Cubillos. refirió así los detalles del atentado: “Me dispararon desde una corta distancia. El primer proyectil dañó el vidrio blindado de mi auto. como se ha dicho en los capítulos precedentes y se verá en particular en el capítulo VIII.27 La principal fuente de desestabilización. Podríamos resumir así sus impresiones: “La caravana presidencial era precedida por dos motociclistas. 2 y 3. El Mercurio y La Segunda del 6 de septiembre de 2001. La acusación respecto de Gladys Marín fue formulada en el 2001 por el ex magistrado Fernando Torres Silva. Pablo Silva Pizarro y Roberto Rosales Martínez. pero por suerte el terrorista no era muy hábil.

logró de todos modos pasar. que usaban armas automáti­cas. Sus vidrios oscuros no permitían ver en cuál de los dos viajaba Pinochet. la columna fue blo­queada por un automóvil Peugeot. que arrastraba una casa ro­dante; éste se atravesó y enseguida el convoy se transformó en el blanco de un fuego tremendo proveniente de unos 30 terroris­tas del Frente Manuel Rodríguez. El Mercedes en el que viajaba Pino­chet era el penúltimo. 235 . Ha­cia el kilómetro 29. que fin­ gía ser su mujer. a pesar de que los disparos se concentraban so­bre ellos”. El atentado. los dos Mercedes invirtieron su marcha pero se encontraron con un automóvil Chevrolet que les cortaba el camino y desde el cuál los terroristas disparaban. cuando eran las 18:45. Un indivi­ duo salido desde el bosque disparó varios tiros de arma auto­ mática a uno o dos metros de distancia y al ver que Pinochet se había arrojado para proteger a su nieto. El chofer del Mercedes de Pinochet. había sido preparado en Cuba. Del resumen de Gonzalo Vial Correa se concluye que la guardia respondió enseguida al fuego. Un misil destruyó el Opala y todos los otros autos se incendiaron enseguida. Según los planos predispuestos. granadas y misiles antitanque tipo Low. que Vial Correa define como el “héroe de la jornada”. Los guardias de seguridad viajaban en un au­tomóvil Opala y en dos Ford. Pinochet apareció en televisión para descartar cualquier duda sobre el resultado del atentado y al día siguiente volvió a Santiago en helicóptero. La matriz era de la Internacional Comunista. quien había alquilado una casa en las inmediaciones del lugar elegido para la emboscada y se había establecido ahí junto a la terrorista Cecilia Magni. pero el orden variaba frecuentemente. Esa misma noche. que le había confiado la di­ rección al sociólogo de 28 años César Bunster. gritó ¡Victoria!. conven­ cido de haberlo alcanzado. hijo del ex emba­ jador de Allende en Inglaterra. uno gris y otro beige. pero que en la posición descubierta en la que se encontraba. que los terroristas habían bautizado como Operación Siglo XX. sufrió fuertes pérdidas.componían dos automóviles Mercedes blindados. excepto los dos Mercedes.

31 El atentado tuvo el efecto. The Wall Street Journal del 2 de noviembre de 1998. El nexo entre el Partido Comunista y el terrorismo fue denunciado por la direc­ ción de la Democracia Cristiana en un documento del 17 de sep­ tiembre de 1986. 551 33 Sobre el descubrimiento de aquellas armas. un nutrido número de terroristas se había reunido en la casa llevando consigo un verdadero arsenal de armas. la biografía (ed. en particular en­ tre la Democracia Cristiana y los comunistas. Gonzalo Vial Correa. 32 Cfr. p. comentó lo sucedido: “Tres hechos de las últimas semanas han modificado sensiblemente el panorama político chileno: el atentado al general Pinochet del 7 de septiembre de 1986 (cinco muertos y once heridos entre los escoltas); los arsenales de la guerrilla repletos de armas que los militares descubrieron (70 to­ neladas de armas. los comunistas tuvieron que admitir su responsabilidad en el fa­ llido atentado destinado a matar a Pinochet. y 23 de marzo de 1999.386 fusiles M­16)33 y la fracasada jorna­ da de agitación promovida por la izquierda para el 16 de octu­ bre. Bunster dirigía la operación. Esto. p. San­tiago. para alojar a eventuales heridos. 2000). p. entre otras cosas. En Santiago. la biografía (ed. que terminó con el incendio de algunos autos en la perife­ ria de la capital. El Mercurio Aguilar. las fuerzas anti­ terroristas capturaron a numerosos terroristas y mataron a cua­ tro. En los días inmediatamente posteriores. El atentado al general tuvo como contragolpe inmediato la ruptura de la convivencia entre los partidos demo­ Cfr. Se salvaron César Bunster y Cecilia Magni. 12. El Mercurio Aguilar. estaba listo un consultorio. Pinochet. Gonzalo Vial Correa. A continuación de dichas críticas. pero el soporte logístico lo aseguraba Ignacio Valenzuela (el comandante Ernes­ to). San­tiago. produjo un agravamiento de la situación interna del país. más 3. cfr. el diario italiano Il Giornale. de agravar el antagonismo entre las fuerzas de la oposición. Pinochet. 31 236 . 14. unido al descubrimiento de arsenales de los comunistas. tres meses después. p. en un artículo de Lucio Lami. 2000).32 Así.En las últimas horas. 542 y sig.

36 En este sentido se expresa también en su libro El régimen de Pinochet el escritor chileno Carlos Huneeus: “El poder y la auto­ridad de Pinochet no fueron absolutos.cráticos y el Partido Comunista. querían la aniquilación del adversario. de pro­ gramar y actuar con empleo de la violencia subversiva. Santiago. 167 lanzacohetes LOW ameri­canos. en que el dictador ostenta dichos atributos” [. 2002). Gonzalo Vial Correa aludió a 3. p. pues el suyo no fue un régimen totalitario. 34 237 . toneladas de explosi­vos y 2 millones de cartuchos. 36 Cfr. la biografía (ed.. El ma­yor hallazgo de armas ocurrió el 6 de agosto de 1986. p. ya que hubo El atentado a Pinochet y la continuación de acciones terroristas en 1986 fue­ ron seguidas por una exhortación del comunista Volodia Teitelboim. 42­43 (ed. 114 lanzacohetes RPG­7 soviéticos. Gonzalo Vial Correa.35 La de Pinochet. por lo tanto. p. “fue solamente el de hacer volver el estado de sitio. a través de su brazo armado. fue un gobierno autoritario. El Partido Comunista. que fue acusado abiertamente.. El Mercurio Aguilar.] “No se trató de un régimen fascista. Ojo: no tropieces en la misma piedra. en la orilla opuesta. Il Giornale del 23 de octubre de 1986. 3. fue al final una dicta­ dura muy particular: como afirma el escritor chileno Miguel de Nantes.34 Y Lucio Lami prosigue: “El resultado de las trágicas accio­ nes de septiembre”. Cfr. ametralladoras pesadas. 2. también por la Democracia Cristiana y los socialistas. el Frente Manuel Rodríguez”. Pinochet. dijo un líder socialista. Santiago.115 fusiles M­16. no fue una dictadura. 1999). sino por el 75% que está harto de esta situación y pide una solu­ ción pacífica a las luchas intestinas. cuyas consecuencias no serán pagadas por el 25% de los chilenos que. Miguel de Nantes. vista en conjunto. Impre­sos Universitaria. 35 Cfr. de hacer cerrar algunos diarios de la oposición y de empujar al régimen a la caza de terroristas. como lo denunciaron sectores de izquierda en los años ‘70. quien transmitió desde Radio Moscú: “Debe ser un año de combates titánicos”. operación llevada a cabo por las fuerzas del orden y del Ejército. ha objetivamente ayudado a Pinochet”.000 granadas de mano. 538­540.

] Su Go­ Cfr. por iniciativa del Cardenal Angelo Sodano. tolerante. Fidel Castro. hace parte de un sistema dictato­ rial y. Carlos Quiñones. Il Borghese del 10 de mayo de 1987. le explicó el Papa al embarazado enviado de la tele­ visión italiana Italo Moretti.una sincro­nización limitada y careció de las instituciones del totalitarismo. Pero Pinochet quiere ir paso a paso con respecto a qué empresas deben permanecer naciona­ lizadas y cuáles deben devolverse [. “es por decisión propia un dictador ocasional. fue una dictadura pro­ visoria y cuando las circunstancias lo permitieron. 38 Cfr. A partir de diciembre de 1978 sólo seis ministros de los dieciséis eran militares: César Benavides. Sudamericana. p. 2002). Pinochet. El Mercurio Aguilar. que un día. por el diferendo limítrofe de las islas del canal de Beagle: “Pinochet”. a su muerte. cfr. Santiago. Cfr. 65­67­68. Carlos Huneeus. por lo tanto. no estará más en el po­ der. El régimen de Pinochet (ed. en 1987.. Gonzalo Vial Correa. Lautaro Recaba­ rren y Julio Fernández.. el sistema dictatorial por él instau­ rado le sobrevivirá”. Santiago.37 Si la de Pinochet fue una dictadura. en el ám­ bito de la mediación que evitó una guerra entre Chile y Argen­ tina. quienes comienzan a concretar sus ideas en torno a la creación de un modelo de economía social de mercado para Chile [. la biografía (ed. 387. 2001). tarde o temprano.38 *** Hay además otros aspectos de la gestión de Pinochet que vale la pena exponer y comentar. Mario Jiménez.] Con cautela el Presidente va prestando su apoyo a los economistas de Chicago. Jaime Estrada. “El Presidente y la Junta”. como el partido único y una ideología rectora”. 37 238 . si no se verifica un sorprenden­ te cambio del cuadro político. afirma Gonzalo Rojas Sánchez. “ven con claridad gradual la necesidad de una economía más liberalizada por sobre una estatista. por ejemplo. por el viaje de Juan Pablo II a Santiago. al contrario. El económico.. p. también El Mostrador del 16 de marzo de 2001. Que el término “dictador” referido a Pinochet sea cuanto menos discutible fue demostrado..

75. 825 y 830. sea de los descontentos o de las sugerencias”. Para las fuentes originales. 40 Cfr. de ser escu­ chados los representantes de los empleadores y patrones. La Patria del 3 de mayo. 33. de los empresarios y de los comerciantes. fascículos del 20 de noviembre de 1973. viajaba del extremo norte al extremo sur del país to­ mando nota.bierno adoptó una política monetaria que detuvo la espiral infla­ cionaria y animó la actividad minera y la construcción de vivien­ das. Instituto Geográfico Militar de Chile. 31 de octubre y 29 de diciembre de 1974. Zig­Zag. 154. 1998). p. de modo incansable. 824. también Archivo general de la Presidencia de la República 39 239 . cfr. y decretos leyes N°s 818. fue creada una oficina gubernativa encargada de recibir los recla­ mos sobre tratamientos injustos. Para algunas fuentes originales. Gonzalo Rojas Sánchez. 2 de enero de 1974 y 30 de diciembre de 1974. II. Santiago. Camino recorrido. Santiago. 823. 79 y 81 (ed. La Junta Militar lo en­ frentó con rapidez y si bien confirmó a los dirigentes sindicales que ya estaban en sus cargos. Actas del Con­sejo Económico de Ministros. II. p. Favorecido por la posibilidad de tomar decisiones inmediatas y operativas. Zig­Zag . p.40 Cfr. Recopilación de los discursos del Presidente de la República de Chile. (ed. 3 de diciembre y 5 de diciembre de 1974 y La Segunda del 25 de octu­bre de 1974. Santiago. Hacia el final de 1974 introdujo nuevas normas tributarias y con satisfacción anunció que 1975 sería un año menos duro que el anterior”. el 16 de noviembre de 1973. 155 y 161 (ed. Apenas dos meses después del golpe. estableció que deberían abste­ nerse de cualquier actividad de carácter político. 76 y 81 (ed. fascículos de octubre de 1973 y noviembre de 1974. p. el mismo Pinochet. y diarios La Tercera del 29 de enero. cfr. 162 y sig. Instituto Geo­ gráfico Militar de Chile. la Junta Militar instituyó un grupo de estudio para elaborar un estatuto de los trabajadores y creó un consejo nacional para examinar los problemas de ali­ mentación. Augusto Pinochet. Santiago. entre tanto. decreto ley N° 519 del 15 de junio de 1974 y Recopilación de los discursos del Presidente de la República de Chile.39 Y prosigue: “Uno de los problemas más serios y urgentes era el de las centrales sindicales. 54. Augusto Pinochet. Chile escoge la libertad. Camino recorrido. de data 27 y 31 de diciembre de 1974. En este período no dejaron. Chile escoge la libertad. 1991). 1998) y la revista Qué Pasa del 22 de febrero de 1974. 25 de octubre. Después. 1991). con los cuales se realizaron numerosos encuentros. Gonzalo Rojas Sánchez. fascículo 11 de marzo de 1974.

en 1972. dijo Pinochet. El 4 de abril de 1975 Pinochet le pidió a dicho grupo de trabajo. en 48 horas. El grupo se puso a trabajar y entregó la propuesta en el término establecido. el sociólogo Emilio Sanfuentes (que provenía de la Uni­ versidad de Chicago) reunió a un grupo de trabajo para estudiar un proyecto económico para Chile “que pudiera ser propuesto a cualquier gobierno que sucediera al de Allende”. que incluía otras personas. o mejor dicho un libro bautizado como El Ladri­ llo. respectivamente. del 28 de junio y 10 de julio de 1974. Pinochet leyó. De esto nació un documento. fascículos 6810/ 33 y 1000/ 51. en el que fueran garantizadas la fluctuación de las monedas y la propiedad privada.Las intervenciones de los expertos en economía prove­ nientes de Chicago no eran casuales: venían desde 1955. Sergio de Castro. un plan económico para a la situa­ ción chilena. de la cual debía nacer un comercio globalizado y sin excesivos vínculos de frontera. Pablo Baraona y Ernesto Fontaine. El Ladrillo entró en los programas de la Junta Militar por medio del almirante José Toribio Merino y a través de los econo­ mistas Roberto Kelly. Los resultados. cuando entre la Universidad de Chicago y la Universidad Católica de Santiago se había establecido una relación de colaboración y cor­ dialidad. dán­ dole la mayor prioridad a la libertad de iniciativa y a la desre­ gulación. Se destacaba en este proyecto que la interferencia estatal so­ bre la economía se debía reducir al mínimo indispensable. cuando la gestión de Allende estaba en crisis. que de Chile. Este estudio debía ser concluido. católico practicante. Después. como Harvard y Columbia. 240 . Y se agregó como responsable del Ministerio de Hacienda a otro economista formado en la escuela de Chicago: el ex vice­ presidente del Banco Central. aprobó y oficializó el proyecto con el título de Plan de Recuperación Económica. a la cual no eran extrañas otras universidades de Esta­ dos Unidos. Jorge Cauas.

135. la biografía (ed. Il Borghese del 27 de septiembre de 1987. San­tiago. escribe el historiador chileno Carlos Huneeus. fueron los que describiremos suma­riamente en el presente capítulo.madura­ron en el lapso de tres años. En Chile fue­ ron asesinadas 3 mil personas. Santiago. como la crisis econó­ mica de 1982­1983 y la derrota en el plebiscito de 1988”. es el de Vitaly Naiushul. 263 (ed. Carlos Huneeus. en todos los kioscos de sus ciudades. en Moscú. y lo hicieron inútilmente. 43 Cfr.43 “En el panorama sudamericano”. deberían envidiarle. 44 Cfr. Cfr. director. Il Giornale del 16 de abril de 1987.44 Confirmando las palabras de Montanelli. El Mostrador del 16 de marzo de 2001. “que no perdió capacidad de iniciativa ni siquiera en los momentos más difíciles. en una revolución que hizo del país una sociedad avanzada”. Al punto de merecer los elogios del Fondo Monetario Interna­ cional y con un nivel de libertad y de dialéctica política que mu­ chos países del Tercer Mundo. otro tanto. estimados por nuestros políticos democráticos. “Chile llegó a ser uno de los países económicamente más sólidos y con mayor progreso. 42 Cfr. 1998) donde se re­fiere a un comentario de Pinochet respecto de la libertad de prensa: “En los 41 241 . El Mercurio Aguilar. p. p.45 Cfr. Sudamericana. observó en 1987 el famo­ so periodista italiano Indro Montanelli. Zig­Zag. del Instituto de Economía Nacional: “Aquí en Rusia decenas de miles de personas perdie­ ron la vida en la revolución de 1917 y en los hechos que se desa­ rrollaron posteriormente.41 “El marco institucional le permitió a Pinochet conformar un Gobierno muy ordenado y eficiente”. Pinochet. entre los más recientes y significativos. 2001) p. El régimen de Pinochet (ed. The Wall Street Journal del 6 de febrero de 2001. 2002). Ni Etiopía ni Zaire tolerarían corresponsalías periodísticas como las que los enviados de la RAI–TV difunden en directo desde Chile”. Il Borghese se pre­guntaba cómo era posible calificar de dictatorial a un régimen que consentía la venta. y cfr. de los periódicos extranjeros y de la oposición.42 Un juicio. también Gonzalo Rojas Sánchez. 256 y sig. Santiago. para una entrevista concedida por Huneeus. Chile escoge la libertad. Gonzalo Vial Correa. 45 Cfr.

Chile. afirmó. 47 Cfr. que era un país ordenado y rico. Patriot Enchained. “Chile se transformó en el mejor mercado sudamericano para las inversiones extranjeras. En cambio desde hace 25 años es sometido a ataques ultrajantes. 1999). escribía el periodista italiano Valerio Riva. Pre­ mio Nobel y profesor en la Universidad de Chicago”. de William F.“Treinta años atrás”. agregaba el periodista William F. 242 . Allende se suicidó. The New American. con el pa­ trocinio no desinteresado de Fidel Castro. No podemos permitir una prensa escandalosa complaciente con los crímenes. p. The New American. 46 Cfr. Castro se batió en retirada.48 En 1988 el National Geographic Magazine ya había expresa­do: “Con Allende el Estado se había adueñado de las primeros meses de nuestro Gobierno fueron necesarias algunas restricciones. 48 Citado en p. Existió un rápido y feroz período de represión. ab­ solutamente ultrajantes”. Y mien­ tras tanto Pinochet hacía disminuir los impuestos y el gasto pú­ blico”. Jasper. cayó en el caos y en la miseria. 1999). Chile poco a poco se recuperó y hoy es el país más sólido y próspero del continente sudamericano”. 47 Después. tomó el poder a través de un golpe acompañado de un baño de sangre. William F. “el socialista Salvador Allende intentó en Chile. Des­ pués. el mismo Friedman dio su contribución a la verdad histórica: “Pinochet debería recibir”. 43 (ed. con el único límite que impone la moral y el sentido común. 45 del libro Patriot Enchained. Los ca­ pitales llegaron en abundancia y la economía prosperó. Cómo terminó. “elogios y aprecio del resto del mundo por haber demostrado la inconsis­ tencia del socialismo y la validez de la libertad económica. Il Giornale del 15 de marzo de 1997. Jasper (ed. Sin embargo. New York. en sus memorias publicadas en 1998 con el título de Two Lucky People. la más estatista de las revoluciones. luego se permitió la máxima libertad de expresión. con la calumnia y el li­ bertinaje y que considere posible la más desenfrenada inmoralidad”. Augusto Pinochet. lo sabemos todos. Después. New York. Jasper. gracias también a los Chicago Boys. un general.46 “Gracias también a los consejos de Milton Friedman.

2001). un auto.000 km. Así. luga­res de asistencia agrícola. Miles de ellos poseen acciones en las empresas privadas en las que tra­bajan”. que había terminado en quiebra en los tiempos de Allen­de. Cfr. en el timón de estas empresas se encuentran hoy diri­ gentes de una nueva generación. La Reforma Agraria de Allende se había transformado en un sistema de expropiaciones de hecho con el fusil en la mano.50 A continuación. que en su libro El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno (ed. El regadío alcanzó a 300.000 hectáreas de terrenos fértiles. Infundadas y risibles fueron las afirmaciones de la periodista chilena María Olivia Monckeberg. La más grande empresa siderúrgica de Chile. pero la inflación había volado a las estrellas.49 Y el National Geographic Magazine prosigue: “En el Chile de hoy la venta de acciones ha permitido la privatización de casi todas las empresas que Allende había puesto bajo control esta­ tal. escuelas. Santiago. 50 Cfr. líneas eléctricas. El Mos­trador del 21 de abril de 2001. Hoy el Gobierno Militar de Pinochet ha construido miles de ca­sas gratuitas. al punto de ser el orgullo del régimen y de haber reconstruido no sólo calles o fábricas. Los especuladores. Nunca tantos chile­nos habían poseído un televisor. calles. 49 243 .mineras. Japón y Canadá. cosmopolita. para un comentario. julio de 1988. hoy exporta a Europa. Los salarios habían subido. Ser propietario era un crimen. 450 puentes. fábricas y bancos. destacamos un comentario del The Wall Street Journal: “Pinochet se sirvió de sus propios poderes dicta­ toriales para iniciar las reformas económicas que fueron un ejemplo para América Latina y para el resto del mundo. hospitales. B. definió las privatizaciones realizadas por Pinochet como un saqueo por parte de los nuevos grupos de poder económico. si­ no también la mentalidad del pueblo”. habían vaciado los negocios. En el Chile de Pinochet las empresas estatales comenzaron a ser priva­ Durante el Gobierno de Pinochet se construyeron 2. una casa propia. conocedora de las técnicas más modernas de conducción. de caminos nuevos. National Geographic Magazine.. el aeropuerto de Iquique y la central hidroeléctrica de Colbún­Machicura. protegidos por el régimen.

. Impresos Universitaria. que respecto a Pi­nochet nunca había sido indulgente.] el incomparable valor y pruden­ cia del Augusto mediador. artículo de Matt Moffet y Craig Torres. ba­sado en inversiones privadas.tizadas en los años ‘70. circundado de otros países cuya inflación y desocupación son históricamente problemas muy serios. En estos términos se expresaban el New York Times y el International Herald Tribune: “El general Pinochet ha cambiado a Chile. 52 Cfr. Chile.53 Teniendo en cuenta que se trataba de un país sudameri­ cano. era obligado a admitir al­gunas verdades: “En estos últimos cinco años”.. Ojo: no tropieces en la misma piedra. Corriere della Sera del 31 de agosto y del 3 de septiembre de 1988. 2. Santiago. Miguel de Nantes. escribía. mucho antes que lo hiciera. con solamente 15 millones de habitantes. 1999).52 Veamos un comentario del escritor chileno Miguel de Nan­ tes: “Con Pinochet Chile volvió a ser el primer exportador de cobre del mundo y el segundo exportador de harina de pescado y productos del mar y uno de los primeros exportadores de ma­ dera de América; aparte de ser ya el primer exportador de fruta de esta parte del mundo. lograron supe­ rar las divergencias territoriales que desde hacía tiempo existían con Argentina”. 56 (ed. en la libertad comercial Cfr. The Wall Street Journal del 19 de octubre de 1998. Y pocos días después agregaba que “el lento crecimiento de los dos últimos años ha aumentado los puestos de trabajo. 43­44 y p.] La pru­ dencia y la firmeza de un Pinochet que nunca quiso el sacrificio de la juventud de su pueblo [. el gobierno de Margaret Thatcher”. en Gran Bre­ taña. 53 Cfr. con la fama de ser nuestras frutas las más exquisitas. Sus expertos económicos han transformado una economía estropeada en uno de los raros milagros de América Latina. p.. “la des­ocupación ha vuelto a los niveles casi normales”. ya está superando a la vecina República Argentina [. 51 244 . el Papa Juan Pablo II.51 Hasta el diario italiano Corriere della Sera. los resultados conse­ guidos en Chile por la Junta Militar eran verdaderamente mila­ grosos. ha mejorado las exportaciones e hizo bajar la inflación a menos del 15%”. p..

Una de las mayores riquezas de Chile hoy es el elevado nivel de ahorro de las familias.56 Y clasificaba a Chile. 57 Cfr. Este cambio no hubiera sido posible si los economistas no hubieran tenido el apoyo de un régimen con poderes dictatoriales: los intentos de reformas realizados en países democráticos como Argentina. en 1995. área de libre comercio y cooperación comercial entre Estados Unidos. Al punto que. a cargo de la Heritage Foundation. Canadá y México. que alcanzó el 2% del PIB colocándose en el pri­ mer lugar no solamente de América Latina sino de todo el he­ misferio Occidental. Canadá y México. New York Times e International Herald Tribune del 2 de septiembre de 1988. entre otros. gracias a una drástica disminución de los gastos. 56 Cfr.57 En Italia.55 Los resultados económicos logrados por Pinochet eran. Respecto de la invitación dirigida a Chile por parte de Estados Unidos.. por ejemplo. gracias a la obra de saneamiento llevada a cabo por Pinochet. la Heritage Foundation en Wa­ shington realizó un simposio en el que se le daba a Chile la bien­ venida al NAFTA (North American Free Trade Agreement). “La economía chilena ha crecido en un 6. muy elocuentes. artí­ culo de Alberto Pasolini Zanelli. Los resultados de aquel simposio fueron confirma­ 54 245 . incluido Estados Unidos”. Il Giornale del 1 de diciembre de 1995. afir­ maba la Heritage Foundation. se logró un balance con un activo equivalente al 2% del producto interno bruto. Washington. “y este crecimiento está acompa­ ñado por una flexión constante de la inflación y de la desocupa­ ción.54 Incluso los opositores a Pinochet ahora piensan que se debe seguir su modelo económico”. 55 Cfr. Brasil y Ecuador siguen fallando.3% anual”. Committee Brief de data 19 de octubre de 1995.5% de la población trabajadora. El sector público fue reducido a menos de un tercio de lo que era 20 años antes y. que ha bajado al 5. años después de la caída de Allende. como “la eco­ nomía más sólida de América Latina”. a causa de la estructura democrática y parlamentaria del Estado. cfr. cada tentativa de reforma proyectada por el gobierno de Silvio Ber­ lusconi ha encontrado insuperables obstáculos. a pesar de que los impuestos fueron reducidos.y la diver­sificación de los productos.

Jerry Haar y William C. del 350% anual. que Allende había reducido del 40% al 27% del balance del Estado. si bien en realidad llegaba a un 700%. Mientras la producción industrial des­ de el día que cayó Allende fue siempre en crecimiento. la deso­ cupación. El Banco Mundial. Cfr. al ritmo del 5% anual. agregaba Seguel.El crecimiento del producto interno bruto se incrementaba. al definir el Chile de Pinochet como “Estado modelo” en materia de lucha contra la pobreza. Cfr.58 La inflación dejada por Allende era. sin lugar a dudas. Y. precisando que la economía chilena podía. Con dos el 15 de diciembre de 1995 por las investigaciones conducidas. fue bajando. Lane. Y de hecho el gasto público con finalidad so­ cial. Il Borghese del 1 de abril de 1990. N° 555 de 1995. 58 Absolutamente gratuitas son las afirmaciones de Mauricio Matteuzzi en El Manifiesto (“La política económica de Pinochet hizo la fortuna de poquísimos y la miseria de muchísimos”) y de Giangiacomo Foa en el Corriere della Sera (“En Chile los ricos son más ricos y los pobres más pobres”). era aumentado por Pinochet en 1987 al 57% y al 58% en 1989. Stephen Lande. dejaba en claro que la Junta Militar había destinado para los más pobres el 15% de la riqueza nacional. El presidente del Banco Central de Chile. en mayo de 1987 podía declarar con orgu­ llo que la deuda externa del país había disminuido en los últi­ mos veinte meses en nada menos que 1. Y las previsiones para los seis me­ ses siguientes eran de una disminución ulterior de al menos mil millones de dólares más. gracias al crecimiento económico y a la liberalización del merca­ do. 246 . siempre a cargo de la Heritage Foundation. el equivalente al 9% del total.700 millones de dólares. en cambio. De hecho. Enrique Seguel. las reser­ vas internacionales en 1986 superaban los objetivos mínimos im­ puestos por el Fondo Monetario Internacional. según los datos oficia­ les. The Heritage Lectures. por los estudiosos Barbara Franklin. a inicios de agosto de 1987 el Banco Mundial constataba que las iniciativas sociales y económicas de la Junta Militar chilena habían logrado anular los efectos de la recesión mundial. definirse como la mejor de América Latina.

en 1987. De aquel referéndum. en aquellos años. citado por Il Borghese del 1 de abril de 1990).5% (Cfr. entre otros. bajó a menos del 21% y en 1998 al 15%. El anal­ fabetismo bajó en pocos años del 11% al 5%. el nivel más bajo de toda Latinoamérica. la biografía (ed. 1999). gracias a Pinochet aumentó a más de 11 mil y el 100% de los niños entre los 6 y los 11 años de edad frecuentaba una es­ cuela.8 años. 59 247 . se hablará en el capítulo X de este libro. p. capítulo X. bajó del 82 por mil al 17 por mil. si se compara con los índices de inflación existentes en ese momento en otros países latinoamericanos: 225% en Brasil. William F. Y la espe­ ranza de vida subió de 63.. niveles que pusieron a Chile en posición superior a los demás países latinoamericanos y europeos. para bajar posteriormente a los niveles de la economía estadouni­ dense. Así escribía en 1993 en la revista norteamericana Foreign Affairs el profesor Angelo Codevilla: “La tasa de mortalidad in­ fantil. y de otros. Gonzalo Vial Correa. al 8. El Mercurio Aguilar. Italia incluida. para un comentario.3 años a 71.The New American. Un resultado extraordinario este. la desocupación alcanzó el 14. al 8. mientras con Allende el porcentaje era del 93%.4% en 1988 y finalmente debajo del 7%. 133% en México.5% en 1987. New York. donde figuran varios datos interesante so­ bre la situación económica y productiva de Chile. el nuevo régimen logró disminuir­ la al 9. Jasper. El 98% de las viviendas tenían agua potable (con Allende el 67%) y el 79% estaban conectadas a los desagües (bajo Allende el 40%). Santiago.Pinochet. El número de escuelas que Allende había dejado (menos de 9 mil). La satisfacción po­ pular ha favorecido la victoria de Pinochet en el referéndum de 1980”.60 Artículo de Angelo Codevilla en la revista Foreign Affairs de noviembre­ diciembre de 1993. 2002). con Pinochet. Cfr..59 La lucha contra la desocupación fue uno de los objetivos a los cuales la Junta Militar dirigida por Augusto Pinochet se de­ dicó con mayor empeño: de Allende había heredado una deso­ cupación entre el 19% y 21%. Pinochet. Patriot En­ chained. 117% en Ar­ gentina. 82% en Perú y 56% en Uruguay. 60 Cfr. Cabe señalar que en Italia. 43 (ed.7% en 1986. The Economist. antes y después del golpe de Estado de 1973.

decretada por el Gobierno en 1980 y puesta plenamente en vigencia a partir del año siguiente. Particularmente apreciada fue por los empleados con con­ trato de trabajo la reforma al sistema de pensiones. Perú. En este último sector. sino tener la capacidad de generarla para ponerla al servicio de todo el país y el progreso de su pue­ blo”. justos y dignos niveles de remune­ ración. Connecticut. las cifras hablan claro: solamente en 1986 fueron construidos 23. Ecuador. de la salud y el de la vivienda. en México. Arlington House. “Ser empresario”. Por iniciativa propia. afirmó Pinochet. Westport. fi­ jando. se sabe. en particular. Argentina. The Wall Street Journal del 21 de agosto de 1995. Reforma después imitada. artículo de James Whe­ lan en su libro Allende. en el de las pensiones. la Junta Militar modificó el Código del Trabajo vigente en favor de los cuadros de trabajadores. para sanear el problema de las pensiones o jubilaciones. “no es acumular riquezas para sí. con adapta­ ciones a las circunstancias locales. death of a marxist dream (ed. Allende no había tenido éxito.61 Cfr. Pero en Italia. Otros progresos se tuvieron. por intervención personal de Pinochet. H. el 1 de mayo de 1987 Pinochet celebró la fiesta del trabajo junto a los trabajadores de la ciudad de Valdivia y en la ocasión manifestó su aprecio a los empresarios que tenían el mérito de haber aumentado los puestos de trabajo. Co­ lombia. Salvador y Cos­ ta Rica. Incluso en Italia hubo quien propuso. al mismo tiempo. Smalhout e Il Giornale del 13 y del 15 de 61 248 . todos entregados a los nuevos propietarios a través de ventajosas formas de financiamiento público. las interferencias y los intereses de las organizaciones sindicales vuelven imposible cualquier intento serio de dar una solución realista al costo de las pensiones.800 departa­ mentos populares.Orgulloso de los resultados conseguidos. Bolivia. a causa de la in­ flación galopante y de la depresión económica que había produ­ cido en el país. Brasil. En esto. 1981). tomar como modelo la reforma de Pinochet. Uruguay. en el sector de la enseñanza y de la prepa­ ración profesional.

escribió Valerio Riva. El nuevo esquema es obligatorio para los jóvenes que obtenían su primer trabajo. “con dieciséis años de retardo se tomó como modelo en Europa. “constituye el modelo ideal de buena planificación”. al embajador chileno en Roma. Después de dos años. Pyotr Aven.El nuevo sistema de pensiones en Chile. no dependiendo más de los caprichos e ineficacias del Estado. Probablemente representó el remedio extre­mo para impedir que nuestros hijos. EIR Strategic Alert del 4 de mayo de 2000. mientras ofrecía a los trabajadores activos la elección entre el nuevo o el viejo sistema. Cfr. como en la ma­ marzo de 1997. llegados a Chile en 1991 para entrevistar a Pinochet e informarse respec­to de los detalles de la reforma a las pensiones. producía una substan­ cial reducción de costos y mejoramiento del servicio y puso fin al estado de progresiva insolvencia de los fondos públicos ya existentes. se encuentren. para resolver el pro­blema de las pensiones. Resultado: pensiones mejores. de capitalización individual. se basa en que cada trabajador ahorra mensualmente el 10% de sus remuneraciones. consejero económico del presidente Vladimir Putin: “Aquella actuación de Pinochet”. en el curso de una conferencia de pren­sa. que. También otros economistas y políticos rusos. el 90% de los trabajadores había elegido el nuevo sistema. del economista ruso Andrei Ilarionov. porcentaje que diez años después su­ peraba el 95%. 249 . con un puñado de moscas en la mano”. con la ulterior ventaja de haber quitado al Estado el peso de una gestión onerosa e ineficiente. expresaron juicios entusiastas sobre las operaciones de la Junta Militar. después de todo el dinero que nosotros pusimos. fruto de su ahorro. afirmó Ilinarov. Entre ellos Konstantin Kagalovsky. 2­3. me­ jor revaluadas. Los que pa­ saban al nuevo sistema tenían la ventaja inmediata de una re­ ducción de las contribuciones para las pensiones (del 35% al 20%) y la transferencia de las sumas ahorradas a las remunera­ ciones. constituyendo así un fondo de su propiedad que al final de su vida laboral le permite tener una jubilación digna. Alexander Lebed. “La reforma de las pen­siones aprobada en Chile”. y The Wall Street Journal del 6 de febrero de 2001. p. Este proceso de pasar del pú­ blico al privado el régimen de pensiones. Vyacheslav Shironin. Muy positivo es también el juicio sobre la reforma de las pensiones chi­lenas expresado el 26 de abril de 2000. llegando a la vejez. más seguras. en los que refirió que el gobierno italiano pidió consejo.

y William F. se mantuvo constante por lo me­ nos durante 20 años. era bien vista por quienes trabajaban y por los estudiantes que estaban por entrar al mundo del trabajo.6% anual y le per­ mitían a los pensionados recibir un tratamiento que superaba el 1% la inflación: un óptimo resultado que. iba inexorablemente a la quie­ bra. también El Mostrador del 10 de octubre de 2000. The Wall Street Journal del 11 de julio de 2000. que el 34% deseaba pasar progresivamente a la democracia y que solamente el 16% tenía una orientación contra­ ria a la Junta. The New Ameri­can. los sondeos efectuados desde mayo de 1987 en adelante revelaban que el 44% de los chilenos era favorable a la Junta Militar. Una tal y tan clara mejoría de la situación general. 62 250 . artículo de Mary Anastasia O’Grady. 14. Cfr.yoría de los países de Occidente. 1999). En pocos años Chile se encontró fuera de la crisis en la cual había caído debido a la gestión marxista de la economía. Jasper. New York. según los indicadores del mes de septiembre de 2000. p. basta tener presentes los cál­ culos realizados por Dow Jones en junio de 2000 y enseguida to­ mados por el Wall Street Journal: los fondos de pensiones pri­ vados introducidos por Pinochet rendían el 6. p. para entender mejor la importancia de esta re­ forma emprendida por Pinochet. Patriot Enchained. 44­45 (ed. y 11 de octubre del 2000. al mis­ mo tiempo que fastidiaba a los sectores de izquierda. Los mismos sondeos afirmaban que el orden y la estabi­ lidad eran las primeras de las aspiraciones políticas del pueblo chileno que. Gracias Cfr. En todas las clases sociales el aprecio por la obra de saneamiento realizada por la Junta Militar era cla­ ro e innumerables eran las manifestaciones de aplauso y de con­ senso. 18. mientras un 6% estaba indeciso. había vuelto a la tranqui­ lidad y a los valores de la tradición y del patriotismo.63 Los éxitos obtenidos por la gestión de Pinochet eran evi­ dentes a todos los chilenos. p.62 En síntesis. después de haberse liberado del caos y de la fácil demagogia del Gobierno de Allende. The Wall Street Journal del 2 de julio de 1996. De hecho. 63 Cfr.

al éxito de su política de mercado. 2000). 1998). 65 Cfr. Cfr. Pinochet califica la intención del Go­ bierno depuesto como un propósito inmoral de instaurar un sis­ tema totalitario”. fascículos del 11 de septiembre de 1974. El Mercurio del 26 de marzo del 1977. 1998). estatista y destructora del derecho [. Fuentes originales. afirmaba Rojas Sánchez en 1998. cfr. 175 (ed. (ed. Santiago. Santiago.cl/ persec1/ cap2 . comandante de la DINA en los años del régimen militar. Chile escoge la libertad. La verdad histórica (ed. varios gobiernos occidentales. los obispos chilenos afirmaron en 1977: “No nos cabe duda de que hay una campaña internacional en contra de nues­ tro Gobierno. p. a Pinochet no se le escapaba la gravedad de la amenaza marxista ni lo vasto de la maniobra mundial que se de­ sarrollaba contra Chile. Algunos de los que nos acusan cometen peores atropellos que los que nos reprochan. hicieron todo tipo de esfuerzos para ocultar la verdad. tiránica. algunas asociaciones de libre comercio y numerosas multinacio­ nales. Encina.. tanto de chi­ lenos como extranjeros. Según Manuel Contreras Sepúlveda. 66 Cfr. p. 106 y sig. Todos tendemos a ver me­ jor la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio”. sembradora del odio. Zig­ Zag.65 Como refiere el historiador y profesor de derecho. Zig­Zag. ayudadas por la máquina de desinformación mundial. “consideraba al marxismo como una ideología esclavizante de la naturaleza humana. in­ moral. decreto ley N° 1 del 11 de septiembre de 1973 y Recopilación de los discursos del Presidente de la República. Gonzalo Rojas Sánchez.66 Cfr. 64 251 . citado en www. promovida principalmente por gobiernos y parti­ dos marxistas.] Esta terrible ideología explica la actuación práctica de los marxistas durante el Gobierno de Allende. Manuel Contreras Sepúlveda. En este sentido. p.html.pinochetreal. Gonzalo Rojas Sánchez. Gonzalo Rojas Sánchez. Chile escoge la libertad. Santiago. 11. comenzaron a interesarse en el mercado chileno. porque es totalitaria. los extranjeros infil­trados en Chile con fines terroristas superaron el número de 20 mil.64 Naturalmente la oposición chilena y la izquierda interna­ cional. “El Presidente Pinochet”..

secta que ha volcado todo su enorme aparato propagandístico en contra de quienes le infligiéramos la mayor derrota sufrida en los últimos treinta años”. en la estabilidad de las instituciones. parecía una competencia entre ellos. en las p. Zig­Zag. revista Qué Pasa del 15 de marzo de 1974 y Gonzalo Rojas Sánchez. en el Mensaje Presidencial de 1977: “Fue un período difícil para nuestras relaciones internacionales. p. En el mismo documento.. en la solidez económica y en las iniciativas sociales. Recopilación de los discursos del Presidente de la República. (ed. Con la sola excepción de China comunista y de Rumania. Santiago.] Chile ha tenido que soportar el asedio del comunismo internacional. Los progresos obteni­ dos en política interna.E. 67 Santiago.. 1977). por sus satélites y por las instituciones de fa­ chada que fueron creadas en el mundo occidental. Chile escoge la libertad. el Presidente de la República. fascículo 11 de marzo de 1974. 1998) y Recopilación de los discursos del Presidente de la República.68 Tenía razón. General de Ejército Augusto Pinochet Ugarte. fascículo del 19 de agosto de 1974. se informó sobre las relaciones diplomáticas y comerciales entre el Chile de la Junta Militar y algunos países europeos. 68 Cfr.67 Y aún más: “Todos o casi todos ustedes han sido testigos de nuestra verdad. que otros interesadamente ocultan o desfigu­ ran en el exterior [. 35­36. infor­ma al País. p. 169/ 171 (ed. Chile tuvo que empeñarse en afirmar la verdad de los hechos y contestar una a una las acusaciones que le promovieron en todos los foros internacionales”. 40­41. Así. 252 .Veamos cómo se expresaba el mismo Pinochet oficialmen­ te. Italia ni siquiera fue nombrada. Mensaje Presidencial (11 de septiembre de 1976 – 11 de septiembre de 1977): S. no bastaron pa­ ra contrarrestar la campaña hostil estimulada y financiada por la Unión Soviética. todas las na­ ciones realizaban un sistemático esfuerzo de sabotaje a los inten­ tos que realizaba Chile para salir del desastre producido por Allende. Alemania rechazaba cualquier propuesta de cola­ boración económica; Gran Bretaña pedía cosas fantásticas por lo que se refiere al tratamiento de los obreros chilenos; México pu­ blicaba voluminosos y mentirosos memoriales; Francia y Ho­ landa trababan los créditos e inversiones; Italia acogía a cientos Cfr. Talleres Gráficos de Gendarmería de Chile.

(ed.cl). 16 Macropaedia. si bien favoreció el desarrollo. Regnery Gateway.71 El gobierno socialista sueco aplicó sanciones contra Chile desde el 13 de septiembre de 1973. Ja­mes Whelan. Y varios años después de terminado el régimen militar chileno. se perdía en fanta­ siosas reconstrucciones como esta: “La política de la Junta Mili­ tar. Instituto Geo­ gráfico Militar de Chile. las iniciativas privadas y el libre mercado. considerando que Suecia mantuvo siempre relaciones amistosas con las dictaduras comunistas (Cfr. para dar un ejemplo. Out of the ashes. Zig­Zag. Las relaciones no mejoraban y. p. Camino recorrido. p.pinochetreal. The New American. 36 y 77 (ed. Santiago. el precio del cobre en los mer­ cados internacionales tuvo una flexión y aumentaron la inflación y la desocupación”. 1986). reducción de los salarios reales y como consecuencia una disminución del nivel de vida en las clases pobres y en la clase media”. se distinguía como uno de los jefes de la campaña internacional. p. p. Santiago. o sea. Las relaciones exterio­res del régimen militar chileno. del 10 de abril del 2000. 70 Cfr.70 A propósito de dicha campaña de desinformación. Santiago. la Enciclopedia Británica. provocó desocupación. sugirió el periodista James Whelan. (ed. hacia finales de 1974. al informar sobre la voz “Pinochet”. 71 Cfr. 1991). Washington. Pino­ chet no estaba equivocado. 468­469 (ed. 172 y sig. Chile escoge la libertad. Se trató entonces de una medida exclusivamente política: asunto confirmado. retomado de www. p. Cfr. siguiendo las indi­ caciones de su primer ministro Olof Palme. Augusto Pinochet. 34­35. Qué Pasa del 17 de noviembre de 1974 y La Tercera del 8 de diciembre de 1974. 23 y sig. solamente dos días después del golpe militar y antes que se hablara de violaciones a los derechos humanos por parte de la Junta. también los diarios El Mercurio del 4 de noviembre de 1974. y Suecia. Enciclopedia Británica de 1997.69 De nada servía la liberación de cientos de detenidos por insistencias de los gobier­ nos francés. Heraldo Muñoz. peor aún. 1998). Ornitorrinco. México rompió unilateralmente las relaciones diplomáticas con Santiago. 69 253 . vol. 1989) y Gonzalo Rojas Sánchez.de verdaderos o presuntos exiliados y se transformaba en un centro de subversión anti­Pinochet. II. Y todavía más: “Bajo Pinochet la reforma de la economía fue inferior a las esperanzas: la deuda internacional aumentó. alemán y mexicano.

Venezuela. gracias a la onda de simpatía mundial que la circundaba. a una serie de perdones y de una amnistía. era la del socialista Ricardo Lagos. entre otras cosas. encuentros “cultu­ rales” y apoyos que llegaban desde el exterior. la oposición lo­ gró incluso hacer pasar en silencio frente a la opinión pública mundial los constantes esfuerzos de Pinochet para calmar los ánimos. no tuvieron dificultad para desmentir y ridiculizar las afir­ maciones de Lagos. que podía valerse de miles de diarios y canales de televisión. especializada en co­ Se trata del mismo Lagos que en el 2000 asumió como Presidente de la Re­ pública. partiendo desde los canales de tele­ visión de Santiago (de los cuales la oposición podía servirse li­ bremente). debido.72 Partiendo del hecho de que hay que definir lo que se en­ tiende por “pobre”. Una de las primeras ofensivas propagandísticas anti­Pino­ chet consistió en una “campaña de tranquilización” de las Fuer­ zas Armadas. tenía resonancia en todo el mundo y era devotamen­ te amplificada en todos los medios de comunicación europeos. según el cual en Chile bajo la presidencia de Pinochet existían 5 millones de “pobres”. eran el fruto de una arbitraria reducción del 20% de los efectivos niveles de rédito existentes en el país. se demostró. bases logísticas. Y eran claramente inacep­ tables. no todo andaba sobre ruedas. 72 254 .Una de las voces que. Bene­ ficiada por financiamientos. no dejó de reforzarse. Así. La oposición de izquierda. el Instituto Chileno de Estudios Generales (fundación nacida en 1968) y la Oficina de Planificación Nacio­ nal. Los cálculos hechos por Lagos. sugerida y puesta a punto por una agencia inter­ nacional con sede en Caracas. tomando en cuenta que Chile era la nación económica­ mente más sana de América Latina y que 5 millones de pobres representarían el 45% del total de la población: ¿Cuál debería entonces ser el porcentaje de pobres existentes en países como Perú. Bolivia o México? Pero no era fácil luchar contra una capilar maniobra de la­ vado de cerebro. para Pinochet.

de su libro Indebido Proceso. Más aún. fue “un plan mul­tinacional para la sistemática eliminación de los opositores de la patria y del extranjero. con el atenuante reconocido de la obediencia debida y que no se realizarían purgas. Una maniobra que se registró dentro de los ataques a Pino­ chet y a otros líderes antimarxistas sudamericanos. a la repartija típica de una gestión gubernativa de la coalición. que tenía como finalidad la de aislar a Pinochet de los militares chilenos. sobre el cual se volverá a ha­ blar en los capítulos XI y XII. acuerdo internacional para la lucha contra el terrorismo. las Fuerzas Armadas se trans­ formarían en “instituciones armadas de la democracia”.73 El Plan Cóndor. denominada Zune Asociados International Consultants. Marina. Interesante sería saber de dónde provenía el pago para la Zune Asociados. Hermógenes Pérez de Arce. entre las organizaciones te­rroristas cubanófilas que operaron en Bolivia. Aviación y Carabineros no se­ rían investigados o removidos de sus cargos y que eventuales procesos contra oficiales iban a ser conducidos por la justicia mi­ litar. pero en la cual “fueron comprometidos asimismo el paraguayo Alfredo Stroessner. Fue. bajo el nombre de Junta de Coordinación Revolucionaria. En el ámbito de dicha ma­ niobra. lo consideró una consecuencia de la alianza estipulada en París en 1974. los jefes del Ejército. según las afirmaciones del paraguayo Martín Almada tomadas el 10 de diciembre de 1998 por el Corriere della Sera. obvia­ mente sujetas. de modo que fue uno de los principales testigos de acusación contra Pinochet en el proceso instaurado por Garzón. Argentina. Al describir el Plan Cóndor. ideada y conducida por Augusto Pinochet”. “una verdadera y propia Interpol de la represión. fue la instru­ mentalización del llamado Plan Cóndor. 138 y sig. pero nadie lo decía. el argen­tino Jorge Rafael Videla. siempre según la misma fuente. en caso de que cayera el régimen mi­ litar. aquí tratado en los capítulos XI y XII. el boliviano Hugo Banzer y el uruguayo Gregorio Ál­varez. Premio Nobel de la Paz 1980. a las Fuerzas Armadas les llegó por vía trans­ versal la promesa de que. con la participación de la CIA de los Estados Unidos”. en las p. elaborado por las dictaduras militares sudamericanas en los años ‘70”. Uruguay y Chile: una estructura terrorista que en 1981 se reunió en Puerto España (Trinidad y To­bago) e impuso a las organizaciones adherentes 73 255 . Martín Almada se presentó con un dossier al juez español Baltasar Garzón junto al argentino Adolfo Pérez Esquivel.municaciones de masa y campañas políticas.

asimismo The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999. 241.75 instrucciones precisas de tipo paramilitar y que incluyó entre otros el MIR y el Frente Manuel Rodríguez chi­lenos. al terrorista chileno Miguel Enríquez. al respecto. publicado en Londres en 1999. Del caso Letelier se ocupó Il Borghese del 3 de mayo de 1987. efectuada por el jefe del ERP ar­ gentino. luego asesi­ nado en 1974. Que las organizaciones terroristas sudame­ ricanas dispusieron de grandes reservas financieras fue confirmado por Gon­ zalo Vial Correa. agente secreto cubano y marido de Ana María Guevara. artículo del mismo Robin Harris.. el FLN boliviano y el ERP argentino. atribuido a un plan homicida organizado por la DINA por orden de Pinochet. Santiago.Otra maniobra fue la de aprovechar el llamado Caso Lete­ lier. Cfr. p..pinochetreal. quien en su libro Pinochet. 12. El Mercurio Agui­ lar. una indispensable red de autodefensa análoga a aquella que todo el mundo occidental creó en el año 2001. de tal manera controvertido y com­ plicado que. observó que sólo coor­dinando los esfuerzos de diversas naciones era posible afrontar la acción te­rrorista y subversiva que en aquellos años estuvo vigente en todo el continente latinoamericano. pero no previó el asesinato de las personas identificadas.74 Un caso. hermana del Che Guevara. Fue. De los documentos dados a conocer por la CIA estadouni­dense en agosto de 2000. en síntesis. Fue su jefe Fernando Luis Álvarez. p. del 10 de abril de 2000 (reproducido en www. 2002). Roberto Santucho. por su complejidad. será tratado en un capítulo aparte (el VII). p. Cfr. inmedia­ tamente después del golpe militar en Chile. Pinochet and Allende. resultó que el Plan Cóndor consistió en un intercam­bio internacional de información sobre las organizaciones terroristas de extre­ma izquierda. 17 y sig. los Tupamaros uruguayos. Análoga es la opinión de James Whelan.cl). la biografía (ed. inme­ diatamente después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en New York y Washington. para la lucha contra el terrorismo. 74 Esa fue la opinión del historiador Robin Harris. El Mostrador del 19 de septiembre de 2000 y toda la prensa mundial de sep­ tiembre de 2001 y meses sucesivos. el de Letelier. p. entre otros. que en su artículo del The New American. que el presidente boliviano Hugo Banzer definió como “un sistema de información recíproca análogo a aquellos de todas las naciones en los años de la guerra fría”. 9. La Unidad del 19 de octubre de 1998. Para defenderse de aquella amenaza los gobiernos interesados crearon el Plan Cóndor. 256 . autor entre otros del famoso libro A tale of two dictators. refirió la entrega de un millón de dólares.

Pinochet. Toda esta confusa situación es materia de profundas controversias en relación con quiénes fueron los ver­ daderos responsables de esas ejecuciones.. José Valen­ zuela y Ricardo Silva en un departamento de calle Pedro Dono­ so. que consistió en eliminar 12 presuntos terroristas del Frente Manuel Rodríguez que (según una declaración del portavoz de la Junta Militar chi­ lena. en octubre de 1973.. visitó algunos centros de detención (Antofagasta. El más conocido entre los episodios de ejecuciones ilegales fue el de la llamada “caravana de la muerte”. Patricio Quiroz. en Santia­ go. Gonzalo Vial Correa. Antes del mediodía del 15 de junio. Y a medianoche a Wilson y Juan Henríquez. 76 Cfr. fue ejecutado Recaredo Igna­ cio Valenzuela Pohorecky. 710. No se sabe con absoluta seguridad si se trató de ejecuciones en frío o si hubo enfrentamientos armados. Ricardo Rivera. Al alba del 16 fueron ejecutados Esther Cabrera. Cfr. otro tanto. Manuel Valencia. La Serena. entre otros. en la comuna de San Miguel. Copiapó y Cala­ ma). p. la biografía (ed. Cfr. El Mercurio Aguilar. Elizabeth Escobar. y los informes de las fuerzas anti­ terrorismo) programaban un atentado. En esos días fueron fusilados 57 detenidos y se hizo desa­ parecer a otros 18. Se puede agregar que existieron desaparecidos y ejecuciones. se puede sostener sin dificultad. Asimismo. 75 257 . que al mando del general Sergio Arellano Stark.76 De cualquier modo las misteriosas muertes en Chile de los ciudadanos es­ tadounidenses Charles Horman. 2002). jefe del Frente Manuel Rodríguez. le tocó a Patricio Acosta Castilla. El Mostrador del 13 de diciembre de 2000 y del 24 de enero y 14 de junio de 2001. en la calle Las Condes. Francisco Javier Cuadra. durante la llamada “Operación Albania”. en los días 15 y 16 de junio de 1987. se hizo responsable de una durísima reacción de represión y de actos violentos.*** La Junta Militar chilena. Frank Teruggi y Boris Weisfeiler pudieron ser ligadas al caso Letelier. Por la tarde. El Mostrador del 13 de noviembre de 2000.

Y a propósito de Pinochet es necesario recordar que un Presidente no puede estar al corriente de todo lo que sucede en las estructuras peri­ féricas”. Sobre la DINA es bueno precisar que to­ das las naciones tienen un servicio de seguridad. en el caso de la “caravana de la muerte”. a propósito de la “caravana de la muerte”. El día del golpe fue un día de enfrentamientos. al investigar sobre la “Operación Albania”: “Unico responsable es el ya condenado Alvaro Corbalán y por lo tanto el ex Presidente Pinochet es inmune a las acusaciones refe­ rentes a la Operación Albania”. 258 . en julio de 2000. Cfr. entrevistado en 1989 por las periodis­ tas chilenas Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux.El mismo Pinochet. no dudó en admitir que fueron cometidos excesos “por ambos lados”. Y pre­ cisó que la responsabilidad de muchos de aquellos actos había que buscarla en las estructuras del terrorismo de origen cubano y en aquellas periféricas de los órganos de la represión estatal. se expresó el magis­ trado Milton Juica. la Junta Militar y el Presidente Pinochet fue­ 77 78 Cfr. De las eje­ cuciones sumarias. entrevistado en abril de 2000 por la misma Raquel Correa. El Mercurio del 28 de julio de 2000. pero que no pue­ den ser juzgadas en el clima de tranquilidad que se vive ahora. El Mercurio del 30 de abril de 2000.77 En el mismo sentido. el en­ cargo dado por la Junta Militar al general Sergio Arellano Stark era solamente el de ir a varias localidades para acelerar los pro­ cesos en curso y garantizar la aplicación de la ley. El los atribuyó a la exasperación de los ánimos y a los rencores que se habían acumulado en los años del régimen de Allende. había enseguida confirmado. el juicio dado por otros: “Chile era un Estado de absoluta anormalidad y odio in­ finito […] Son cosas seguramente condenables. sirviéndose de un ejército irregular. El general retirado Ernesto Videla.78 Según las declaraciones del mismo Pinochet al juez ins­ tructor Juan Guzmán y confirmadas por el abogado defensor Pablo Rodríguez. quería la destrucción de un ejército regular. con un grupo que.

Agrega que “las órdenes que me impartió Pinochet se atuvieron estrictamente a criterios institucionales y no comprendían ejecuciones de detenidos. tomas de fundos y fábri­ cas. Había enfrentamientos. no escondió su propia amargura a la periodis­ ta Raquel Correa... Me encontré con un Chile total­ mente distinto.] Si a esto se unen mis reiteradas llamados a la mode­ ración a los oficiales de todas las guarniciones. Gonzalo Prieto Gándara.. afirmó Arellano. escasez.. de los cuales se desprendía que el 31 de octubre de 1973 el entonces ministro de Justicia. El Mostrador del 7 y 8 de febrero de 2001. Y sobre sus relaciones personales con Pinochet. el caso de Eugenio Ruiz­Tagle Orrego. La situación fue empeorando cada vez más [. Cfr.] Las excepcionales condiciones que se vivían permi­ 79 80 Cfr. 259 . Arellano prosigue: “Comenzamos a tener problemas en los meses si­ guientes al pronunciamiento militar”.ron informados después a través de un informe del general Joa­ quín Lagos. El Mostrador del 24 de enero y 14 de febrero de 2001. no entiendo có­ mo se me puede atribuir responsabilidad penal en vulgares crí­ menes [. torturado y fusilado sin haber sido sometido a un proceso regu­ lar. que comandaba en la zona de Antofagasta. quien mandó a realizar una investigación “para individualizar las responsabilidades”. “Había un clima terrible”.79 Una investigación realizada en el 2001 trajo a la luz algu­ nos documentos inéditos. obligado a deten­ ción domiciliaria.80 Fue importante la entrevista del 14 de mayo de 2000.. El hecho fue referido el 23 de noviembre de 1973 a la Junta y al mismo Pinochet. le había señalado al ministro de Defensa.. en la que Sergio Arellano Stark. “y cuando se habla de todas estas muertes (y yo no comparto en absoluto los asesinatos) es bueno recordar lo que pasó desde el año ‘70 para adelante. con sus 79 años. se trató de homicidios que no tienen justificación moral ni jurídica [. almi­ rante Patricio Carvajal. En los casos en que no hubo sentencias dictadas por tribunales mili­ tares. Estaba como agregado militar en España y llegué en noviembre de 1971.] Ahí intervinieron las Fuerzas Armadas”.

dice que existen muchos testimonios falsos. En 1985. En Calama. por lo tanto.83 El Comandante Pepe (nombre real: José Liendo) fue un jefe terrorista que operó en los bosques de Neltume. sin lugar a dudas. De los informes de la misma agencia. fueron fusiladas otras 12 personas. A propósito. Pero después. a “duros tratamientos a los prisioneros” y al encuentro de cadáveres en el río Mapocho. Arredondo miente cuando dice que me informaba siem­ pre sobre las ejecuciones. él afirma al tribunal que trabajó toda la maña­ na sin emitir ninguna condena de muerte.82 Se trató. 82 Cfr. en Washington. El Mercurio del 14 de mayo de 2000. los directores de la CIA. supo de algunas sentencias de muerte dictadas por el co­ ronel Eugenio Rivera Desgroux. El Mostrador del 19 de septiembre de 2000. Improvisadamente el comandante Arredondo sacó de la cárcel a numerosos deteni­ dos. El las considera como franca­ mente aberrantes y. publicados entre agosto y noviembre de 2000. 83 Cfr. de casos de viola­ ciones a los derechos humanos e innegablemente estaban al corriente de estos hechos. en fin. sobre los fusilamientos en Cauquenes. al enterrar aquellos cuerpos por orden del mismo Rivera Desgroux en el desierto y en plena noche. diciendo que tenía que interrogarlos. pero en este caso no me cabe du­ da de que hubo una conducta premeditada”. resultan claras las referencias a “in­ terrogatorios extremadamente duros”.81 En relación al fusilamiento de otras tres per­ sonas en La Serena. “algunos con señales de tortura y mutilaciones”. Según el general Are­ llano. peor aún. sin que él lo supiera. demenciales. en la noche entre el 3 y 4 de octubre de 1973”. 81 260 .tían que se produjeran excesos. El no sabe lo que pasó después. él expresa que fue decidido por el tribunal y admite haber compartido dicha decisión. En relación a las ejecuciones: “La única que me tocó pres­ enciar fue la del Comandante Pepe. Pero una declaración firmada por Arredondo dice que murieron tras un intento de fuga colectiva. en las inmediaciones del complejo Pangui­ pulli (Valdivia).

Los muertos o los heridos que logren evacuar de la zona de combate. 448­449. Manuel Contreras Sepúlveda. Gianni de Michelis y Renato Zangheri (e inmediatamente infor­ mado por la periodista Lucia Annunziata. de la CNI y de Carabi­ neros desmontaron y mataron. El Mercurio Aguilar. y de los cónyuges Contreras. 85 La denuncia presentada al Papa se fundamentó en afirmaciones no compro­ badas de un cierto Juan Durán. abandonada por el marido porque se dedicó más a la política que a sus cinco hijos. con muchas ideas del Che Guevara. logró dar a las autoridades militares chilenas informaciones sobre un campo de adiestramiento del MIR situado no lejos de Santiago. durante la cual formaciones del Ejército. en el diario La Repub­ blica). 2002). San­tiago. la protesta presentada al Papa en julio de 1987 por los políticos italianos Mino Martinazzoli. entre otros casos. 84 261 . el ex comandante de la policía secreta de Pino­ chet. De aquellas informaciones partió la llamada Operación Machete. y que después mueren.84 No hay que olvidarse que muchas de aquellas acusaciones de violencia se basaban en exageraciones y la distorsión de noti­ cias. que el arzobispo de Santiago instó a renunciar por su excesivo compromiso marxista. publicado por Pueblo y Revolución. en sus memorias informa so­ bre algunos puntos del Manual del Combatiente. a las muertes y a los desaparecidos. im­ preso en Cuba y distribuido a todos los guerrilleros de América Latina: “Los prisioneros al ser liberados deben informar que fueron torturados por el enemigo. la biografía (ed. Pinochet. deben ser reportados como detenidos desaparecidos en poder Cfr. 85 Por lo que se refiere a las torturas.Y fue justamente la CIA la que. Los muertos en enfrentamien­ tos o en combates deben ser reportados como asesinatos o eje­ cuciones hechas por el enemigo. Lo prueba. acusaciones que se basaban en afirmaciones de la organi­ zación “progresista” americana Americas Watch. en 1981. gracias a infor­ maciones obtenidas por sus agentes en La Habana. sindicalista y agitador marxista; de Luisa Riveros. p. después de un duro combate. Gonzalo Vial Correa. a todos los guerrilleros y terroristas presentes en el campo. activistas de una Pastoral Juvenil dirigida por el cura Andrés Peretiatkowicz.

87 Pero fue tam­ bién determinada por la insistencia con la cual las organizacio­ nes terroristas quisieron provocarla. “haciendo honor a sus limpias tra­ diciones. 1979). 86 262 . p. y hasta crueldades lamentables. Encina. quién sabe por cuánto tiempo más. 87 Cabe observar que lo acaecido en el Chile de Pinochet fue poco en compara­ ción con los estragos verificados en Europa durante e inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Cuando se hace desaparecer a un traidor o a un de­ lator o a un asesino.86 Sin lugar a dudas.del enemigo. Andrés Bello. 279 del libro El día decisivo. El artículo fue incluido también en la p. porque ayudaron deter­ minadamente a salvar a Chile de una desgracia que no habría te­ nido. escribió en 1973 el conocido pe­ riodista chileno Alex Varela. La verdad histórica (ed. 2000). Santiago. para el artículo de Varela. rectificación posible. 18 de septiembre de 1973. Que se han producido pérdidas de vidas y desgracias.88 Cfr.. Manuel Contreras Sepúlveda. de Augusto Pinochet Ugarte (ed. 121. se debe informar que se trata de detenidos hechos desaparecer por el enemigo después de haber sido tor­ turados”. Italia incluida. El Mercurio de Valparaíso. 46 y p. Santiago. Ha sido el duro precio que hubo que pagar frente a esta coyuntura tremenda”. procedieron correctamente. al punto de intensificar su actividad (como ya se dijo) a cada señal de distensión que Pino­ chet daba. 16­17. “Las Fuerzas Armadas”. la represión fue dura. p. 88 Cfr.

el res­ ponsable de la oficina de documentación del FBI. 2 En el Gobierno de Unidad Popular Letelier ocupó los cargos de ministro de Relaciones Exteriores y ministro de Defensa. Cfr. en Washington. del ex ministro del Gobierno de Allende y ex em­ bajador chileno Orlando Letelier del Solar. presidente de los Estados Unidos (1744­1818). Prats. Robert Scher­ rer. a pedido de los servicios secretos de Pinochet (la DINA).2 De rebote y levantando sospechas de oportunismo. John Adams (Simon and Schus­ ter. que el hombre es una criatura peligrosa y que el poder absoluto en muchos o pocos es siempre codiciado. Leighton Letelier En 1978 un desequilibrado individuo de nombre Michael Townley y un desertor del Ejército chileno. David McCullough. 1 263 .CAPÍTULO VII Me he convencido cada vez más. En realidad las discutibles “confesiones” de Townley y Fernández Larios (ambos protegidos huéspedes del FBI y de la CIA en Estados Unidos) habían sido “negociadas” y los dos sus­ Esposa de John Adams. en el asesinato. Abigail Adams1 Letelier. tuvieron los honores de la crónica mundial tras “confesar” que habían participado en 1976. 2001). De una carta suya al marido. el capitán Armando Fernández Larios. p. Cornick que dichas confesiones eran genuinas y permitían por lo tanto implicar a Pi­ nochet en el atentado. concedió una entrevista a la revista Hoy (órgano democrata­ cristiano chileno que circulaba libremente en los kioscos a pesar de que el “dictador” Pinochet estaba en el poder). 101. confirmando con el apoyo de su colaborador Carter L.

3 La intervención de Scherrer es interesante.tancialmente habían confesado lo que los interrogadores que­ rían que confesaran. La complicidad del FBI. Lom­Codepu. El uso frecuente que la magis­ tratura de Estados Unidos hace de los testimonios negociados es una vergüenza para la justicia de nuestro país y constituye uno de los lados más obscuros de nuestro sistema judicial”. Pero volvamos al hecho horrible. en el caso Letelier. Son pocas las naciones civilizadas que permiten acuerdos negociados a cambio de testimonios. de quien se hablará en los capítulos XI y XII de este libro.VV. fue denunciada por el hijo de Letelier. tres años después del golpe mili­ tar.. 3 de octubre de 1979. p. por interme­ 3 Cfr. porque de­ muestra cómo. ya que serían mani­ pulados para que respondan según los acuerdos alcanzados y al interés personal del testimonio. Cfr. porque los testimonios no dirían la verdad. 11 (ed. donde el mismo Letelier vivía. el diputado socialista Juan Pablo Letelier. Cfr. a su vez ansiosos de enviar mensajes exten­ didos a Fidel Castro y a Mijail Gorbachov. Esto la ley chilena lo considera ilegal. El atentado fue en Washington. 17 y sig. había sido puesto en libertad por Pinochet por intercesión de Henry Kissinger) sucedió el 21 de septiembre de 1976. mucho antes de las iniciativas del juez español Baltasar Garzón. p. AA. Pinochet ante la justicia española. A este propósito y en estos términos se expresó el senador estadounidense Jesse Helms: “Las declara­ ciones de Townley a la justicia de Estados Unidos fueron reali­ zadas en su tiempo tras una transacción negociada. pero no de la CIA. Santiago 1998) y El Mercurio del 24 de septiembre de 2000. algunos ámbitos internacionales ya tenían el deseo de procesar a Pinochet en el extranjero. citados por El Mercurio del 6 de diciembre de 1979 y luego por la Fundación Pinochet. Cabe subrayar que la CIA y el FBI desearon en aquellos años complacer al Partido Demócrata y al sector progresista del Congreso. o sea. El asesinato de Letelier (arrestado poco después del golpe. actas del Senado de los Estados Unidos. También Il Borghese del 3 de mayo de 1987. gra­ cias a financiamientos de la internacional marxista. 264 . con una bomba colocada en su auto estacionado y se cree que accionada con un radiocomando desde otro vehículo.

E. agencia periodística Gratisweb. no escondían su tendencia marxista y trabajaban de hecho en el millonario Institute for Policy Studies de Washington. Michael Moffit. de la hija de Salvador Allende que vivía en Cuba. Weakland.com/ streicher/ atenta2. Raskin obtuvo que Ronnie Susan Karpen fuera ad­ mitida en un cargo de agente de enlace. a pesar de la ascendencia católica irlandesa del esposo.tni. p. La tendencia de izquierda del Institute for Policy Studies y por ende del Transnational Institu­ te. Junto a Letelier perdió la vida la hermosa Ronnie Susan Karpen Moffit y quedó herido su marido. que apenas había salido del desastre de Allende; y justo en esos días las Naciones Unidas en Nueva York se preparaban pa­ ra discutir la situación de los derechos humanos en Chile. 1­2.5gratisweb. Cfr. las Naciones Unidas votaron una declaración de condena a Chile por violaciones a los derechos humanos. Allí encontró a Markus Raskin. A cambio de una “donación para la actividad musical” equivalente a 2. el matrimo­ nio fue celebrado según el rito judío. según parece.org/ history/ letelier/ press/ 010277. fue admitida por este último en su noticiero del 1 de febrero de 1977. en 1986. Cabe notar que. conoci­ do por sus conexiones con la izquierda internacional y con el fi­ losoviético Transnacional Institute. que estaba en el asiento posterior del auto. tuvo en Milán algunos en­ cuentros (en los cuales estuvo presente el autor de este libro) sostenidos con el “progresista” Cardenal Carlo María Martini. Los Moffit. En el ámbito de este cargo. Rembert G. en el sitio Internet www. quien junto a Orlando Letelier dirigió el Insti­ tute for Policy Studies.5 Pocos Ronnie Susan Karpen. que.000 dólares.dio. Ronnie Susan Karpen encontró a Michael Moffit (que entró en el Institute for Policy Studies en 1974) y en 1976 se unió a él en matrimonio. cuando era joven adhirió a un círculo “musical” de extrema izquierda. marido y mu­ jer. Los del Institute for Policy Studies y del Transnational Institute tuvieron las mismas finalidades políticas perseguidas en aquellos años por toda la izquierda occidental. 5 Cada año. increíblemente. en­ tre las naciones que condenaron a Chile figuraban algunas recalcitrantes en 4 265 . en el sitio Internet www.4 El momento era muy especial.. que provenía de una familia rica de comerciantes he­ breos. Justamente en aquellos días el ministro chileno Jorge Cauas llegaba a Washington para ini­ ciar la renegociación de los préstamos y la ayuda económica a su país. entre la CIA (en la cual la misma Karpen cultivó una vieja amistad) y el Institute for Policy Studies. puntualmente. Un exponente de esa corriente fue el obispo de Milwaukee. inclui­ da la estadounidense y la católica.

17. inmediatamente después del atentado: “Orlando Letelier estaría aún vivo si los soviéticos y pisotear los derechos humanos.días después. Al contrario. un embargo que la izquierda estadounidense pedía fuera extendido a Chile. 266 . bajo la dirección de la KGB soviética. el diputado “progresis­ ta” norteamericano Donald Frazer. había propuesto el embargo militar a los regímenes derechistas de Argentina y Uruguay. la eliminación de un hombre que (como ve­ remos) sabía demasiado sobre las relaciones entre la KGB. se realizaría una reunión del Fondo Monetario Internacional que podía considerar la entrega de nue­ vos préstamos para el saneamiento económico chileno. destacaba la re­ vista norteamericana Defense & Foreign Affairs. era más que lógico que la izquierda chilena y mundial. en el mo­ mento en el cual se estaba levantando de la crisis económica causada por Allende. reproduciendo palabras exactas de una fuente reservada soviética. seguramente. San­ tiago. p. de la subcomisión para los Asuntos Internacionales. Pinochet no. Cuba y Allende. En tales circunstancias. Chile escoge la libertad. como la Unión Soviética y sus satélites. 404 y sig. 6 Cfr.6 Veamos lo que declaró Rafael Otero. funcionario de la em­ bajada chilena en Washington. Gonzalo Rojas Sánchez. p. Y proseguía: “Fuentes soviéticas atendibles indican que Orlando Letelier no fue asesinado por los servicios secretos chilenos sino en el ám­ bito de una maniobra destinada a desacreditar a Chile. A propósito del partidismo existente en el ámbito de las Naciones Unidas. (ed. Partiendo de estas premisas no es difícil deducir quién pu­ diera desear la muerte de Letelier. 1998). “Letelier en este pun­ to le era más útil al Kremlin muerto que vivo”. dos semanas antes. era ventajoso para la izquierda. y en que era acogido favorablemente por la comunidad internacional”. Hay que agregar a esto que. Zig­Zag. hiciera todo lo posible para desacreditar al régimen de Pinochet. Cfr. ya que en un momento como ese tenía todo el interés en no expo­ nerse a críticas y a ulteriores acusaciones de represión a los opo­ sitores. Defense & Foreign Affairs del 4 de octubre de 1976 e Il Borghese del 3 de mayo de 1987. en Manila.

126­127 (ed. a demostrar que la muerte de Letelier podía favorecer al Gobierno chileno. Santiago. en los días inmediatamente si­ guientes al atentado. de la OLP palestina y del ANC sudafricano. 1999). con la más elemental lógica. 8 Cfr. Se­gún relatos de los servicios secretos de Pinochet. 9 Cfr. que es­ tos crímenes favorecían al marxismo y a los enemigos del go­ bierno chileno. en cambio. Daniel Brandt. p. 47­48 (ed.7 Igualmente claro es el escritor Miguel de Nantes: “¿A quién favorecía el crimen planeado en Cuba y realizado en Wa­ shington contra el diplomático Letelier? […] ¿A quién favorecía el crimen del general Prats y la paliza contra don Bernardo Leighton? […] Es evidente.pir.com/ streeicher/ atental. la actividad te­rrorista de la extrema izquierda chilena estuvo algunas veces de acuerdo con la OLP palestina. De eso el autor de estas páginas tuvo personal confirmación cuando.9 El Transnational Institute. se dedicaba. 1999) y Hermógenes Pérez de Arce. infiltrándose (a pedido de los servicios secretos sudafricanos) en algu­nos lugares que fueron utilizados como puntos de encuentro en el ex matadero de Roma. Ojo: no tropieces en la misma piedra. El Roble. 7 267 . sitio Internet www. Indebido Proce­so. Santiago. Y en un editorial del New York Times se leía: “Es difícil decir si el delito fue realizado por el Gobierno chileno o por extremistas de iz­quierda.gratisweb.org/ chile. por ejemplo. quienes habrían hecho de todo para desacreditar al Go­bierno de Pinochet”. escribía el News­week. “Pinochet”. afir­ Cfr agencia periodística Gratisweb en el sitio Internet www5. “en la muerte de Letelier no existe implicación alguna de los servicios secretos chilenos”. logró espiar (y en parte fotografiar) una reunión entre terroristas y extremistas chilenos. Impre­sos Universitaria. lo demuestra hasta la saciedad”. Miguel de Nantes. Y de hecho la explotación sistemática que de es­ tos crímenes se hizo. con la rúbrica Períscope. p. En aquellos años de guerra fría las actividades de los servicios secretos era frenética y relacionada entre ellos. correspondencia periodística del 28 de noviembre de 1998.8 La prensa estadounidense. excluía o ponía en duda la responsabili­ dad de la Junta Militar chilena: “Según la CIA”.cubanos no hubieran querido realizar un acto de terrorismo fá­ cilmente imputable a la Junta Militar chilena”. organismo filosoviético y filocu­ bano.

11 Cfr. del agente secreto cubano Orlando Letelier”.12 Cfr. noticiero TNI del 26 de marzo de 1977. Miller. y sus contac­ tos con personalidades como William Rogers y miembros del Congreso estadounidense: Kennedy. blo­ queó una inversión holandesa en Chile por 63 millones de dóla­ res.tni. pero no al punto de or­ denar un homicidio en territorio estadounidense. en un momento en el cual Chile necesitaba la solidaridad mundial. con el riesgo de una cam­ paña de aislamiento político. 12 Townley fue rápidamente entregado a las autoridades de su país por Pino­ chet. en el centro de un barrio diplomático de Washington. McGovern. con una decisión ásperamente criticada por el senador Jesse Helms. “hacía frecuentes referencias a los intentos de Letelier para aislar y denigrar a la Junta Militar chilena: por ejemplo.10 Mirando bien. se había limita­ do (con una decisión. y debido a su in­ fluencia en algunos bancos internacionales”. en 1976. en junio de 1976. citadas por El Mercurio de fecha 6 de diciembre de 1979 y luego por la Fundación Pinochet. sitio Internet www.11 Y cualquier sospecha sobre Pinochet se derrumba frente a un hecho indiscutible: el mismo Pinochet no dudó un instante. Abourezk.org/ history/ letelier/ tnidocs/ done.tni. oficializada el 10 de sep­ tiembre del mismo año) a privarlo de la ciudadanía chilena. en entregar a Michael Townley a la justicia de Washington. De hecho Pinochet. co­ mo se refirió en estas mismas páginas. Tan rápida fue la operación que los agentes del FBI que fueron a buscarlo. Cfr. con sus declaraciones en las Naciones Unidas. actas del Senado de los Estados Unidos. 10 268 . Pinochet tenía todos los motivos para detes­ tar a Letelier y al Transnational Institute. 3 de octubre de 1979. Al contrario. Estas son las palabras de Helms: “La Corte Suprema de los Estados Unidos confirmó no estar de acuerdo en conceder a Chile la extradi­ ción del agente identificado por nuestros servicios secretos como responsable del asesinato. Frazer. para cas­ tigar a Letelier por su actividad en el extranjero. sitio Internet www.org/ history/ letelier/ tnidocs/ done.maba. en abril de 1978. noticiero TNI del 26 de marzo de 1977. Humphrey. la justicia americana se negó luego a restituir a Townley a Chile. que partieron velozmente y olvidaron dos valijas en el hotel. Moffett y Harkin.

13 269 . era al mismo tiempo dirigente de la Ford y agente de la CIA. Zig­Zag. Fue el padre. 1998). el que favoreció el ingreso de Michael Townley a la CIA. Lo dio a entender claramente. americano nacido en Iowa. En sus intrigas. 13 Más bien la CIA. fue trasladado a Chile para trabajar como aprendiz mecánico. p. Michael Townley. Pinochet habría rete­ nido bajo su control a un hombre como Townley. “Para poder hablar con Townley”. el noticiero del Transnational Institute y del Instituto for Policy Studies. Fue un extravagante.Si hubiera tenido algo que esconder. admitiendo haber si­ do obligada a “mantener el secreto” sobre algunas declaracio­ nes que Michael Townley le hizo en el curso de un misterioso encuentro en Estados Unidos. en mayo de 2000. Su padre. durante el programa Medianoche de la televisión chilena. Chile escoge la libertad. no llega a participar como agente operativo. Y respecto a su “con­ fesión negociada”. que sus amigos definieron como un hippie y un pacifista.gratisweb. Townley se volvió “informante” de la DINA chilena; sin embargo. la agencia perio­ dística Gratisweb en el sitio Internet www5. asimismo. el diario La Segunda del 11 de mayo de 1978 y docu­ mentos en posesión de la Fundación Pinochet. dijo la señora Servini. Esperé cinco años para obtener una declaración de Townley y la condición indispensable para tenerla fue mi empeño en no reve­ lar el contenido”. Cfr.. A propósito de Townley. Gonzalo Rojas Sánchez. que lo sometió a adiestramiento paramilitar con especialización en elec­ trónica y explosivos. 245 (ed. Townley concordó en que se había declarado culpable de conspiración para asesinar a Letelier y de hecho pasó los días siguientes contando a los agentes del FBI y a A la edad de 15 años. trece años mayor que él. Cfr. refería: “Apenas llegó a Estados Uni­ dos (extraditado de Chile). éste estaba implicado no sola­ mente en la muerte de Letelier sino también (como se verá en las páginas siguientes) en la de Carlos Prats. en efecto. que sabía mu­ cho de lo sucedido tras bambalinas a propósito de la muerte de Letelier. la jueza argentina María Servini de Cubría. Jay Vernon Townley.com/ streicher/ atental. el FBI y la diplomacia estadounidense te­ nían algo que esconder. Santiago. además de ser una fornida víctima de una voluntariosa mujer. “tuve que firmar con el Ministerio de Jus­ ticia de Estados Unidos un compromiso de mantener el secreto.

además. Seymour Glanzer y Barry W. haya ordenado asesinar a Letelier sin la autoriza­ Cfr. que Townley po­ seía información sobre la actividad terrorista en otras naciones. en el sitio Internet www. claramente según los acuerdos negociados con las autoridades investigadoras estadounidenses. y cuáles fueron los términos de la negociación entre Townley y las autoridades estadouniden­ ses? Parece raro. 14 270 . el libro Labyrinth (ed. En su entorno fue te­ jida por la CIA y el FBI la llamada “red de protección a testi­ gos”. el caso Letelier fue en aquellos días confiado a un funcionario de nombre Anthony Lapham. noticiero TNI del 2 de agosto de 1978. pero sobre las cuales las autoridades norteamericanas le pidie­ ron que no hablara”. 16 Propper escribió en efecto. Resulta. En el ámbito de la CIA. jefe de la DINA. Levine. No sorprende que las conclusiones de Propper después de largas “negociaciones” con Townley hayan sido resumidas en pocas palabras: “Es difícil imaginar que Manuel Contreras. pero justamente Townley fue el único testigo que le permitió al procurador de distrito estadounidense Eugene Propper (exponente del radicalismo chic de Washington y con ambiciones literarias)16 el atribuir a los servicios secretos de Pi­ nochet la responsabilidad del atentado. 1983). Y prosigue: “Los abogados estadounidenses de Townley.org/ history/ letelier/ press/ 020878.tni. 15 Cfr. Townley vive bajo falsa identidad (mantenido por la CIA o el FBI) en al­ guna localidad secreta de Estados Unidos. New York.los jueces los detalles que ellos necesitaban para acusar a otras personas”. El Mercurio del 12 de mayo de 2000. Pen­ guin. sobre el caso Letelier. 15 ¿Qué secretos incómodos se esconden en Estados Unidos detrás de la muerte de Letelier.14 Desde entonces. acordaron un compromiso en base al cual Townley admitía su participación en una cons­ piración para asesinar a Letelier y entregaría informaciones úti­ les para las investigaciones.

¿qué importancia podía tener que esto su­ Cfr. 17 271 .. Indebido Proceso. miles de volantes contra el gobierno chileno que lo señalaba como asesino. el mismo día del atentado. después de doscientas horas de interrogatorio. 127 y sig. que la bomba había resultado defectuosa y que los dos habían tenido que repararla y colocarla nuevamente.. Pinochet ante la justicia española.. Luego precisó que fue avi­ sado telefónicamente por dos agentes castristas.19 Para empezar. 101 (ed. “Teníamos que evitar”. En pocas palabras. fueron distribuidos en diversas ciudades de Estados Unidos”. todos impre­ sos anteriormente. además de ser el fruto de una negociación.18 Lo que se define como la “confesión de Townley”. p.17 En estos términos se expresó la agencia periodística Gratis web: “La DINA chilena no participó de ningún modo en el aten­ tado organizado de tal manera que la DINA apareciera como responsable.VV. cfr. Townley hizo en realidad una extraña confesión que era una mezcla de inexactitudes y contradic­ ciones. afirmó que había preparado y actuado en el atentado colocando la bomba en el asiento anterior izquierdo del automóvil Chevrolet azul de Letelier. p. Santia­go. 1998). 18 Cfr. dos conclusiones perso­ nales de Propper: que el asesinato de Letelier había sido ordena­ do por Contreras y que “es difícil de imaginar” que Contreras hubiera actuado sin la autorización de Pinochet. si bien atrapado por el FBI.ción de Pinochet”. Santiago. 19 Con respecto a Townley.gratisweb. 2. AA. asimismo. Lom­Codepu. en el sitio Internet www5.com/ streeicher/ atenta3. ¿Pero por qué aquella preocupación? Si la finalidad era la de asesinar a Letelier. Hermógenes Pérez de Arce. Virgilio Paz y José Dionisio Suárez (que lo chantajeaban y hacían el doble juego entre los servicios secretos cubanos y la CIA). dijo Townley. Que se trataba de un montaje lo demuestra el he­ cho de que. 1999). “que la bomba explotara inadvertidamente si el auto pasaba cerca de una emisora de impulsos de radio y que es­ to sucediera antes del 21 de septiembre”. p. El Roble. sería por lo tanto una fábula. Y de hecho. sus cómplices. (ed.

p. que revelara algún detalle sobre el hipotético (y de hecho nunca verificado) coloquio con Letelier. Ma­ nuel Trucco. Y para confirmar sus palabras puso a disposición 500 páginas de documentos que demostraban cómo el atentado fue planeado durante una reunión que se llevó a ca­ bo (con la participación de Townley) en Bonao. ex director de la DINA. En cuanto al lugar. rindió a los investigadores chilenos (como el juez Joaquín Bi­ llard). El mismo día del atentado y pocas horas después del he­ cho. en mayo de 1976. 272 . Il Borghese del 3 de mayo de 1987. quien al responder intentó que le informaran de dónde venía la noticia de ese en­ cuentro que nunca se realizó: obtuvo como respuesta solamente que eran “informaciones reservadas”. argentinos (la jueza María Servini de Cubría) y a los esta­ dounidenses: “El atentado lo quiso y lo realizó la CIA”. debía ser uno cercano a la embajada chilena. algunos periodistas le pidieron al embajador chileno.21 Diez años después. El Mercurio del 12 de abril de 2000. 17 y sig. o sea. cuatro meses antes del ase­ sinato de Letelier. para sostener que la bomba había sido colocada por agentes chilenos. en coincidencia con la visita del Papa a Chile en 1987. quienes habrían tenido su base de operación en la embajada y que habían actuado al final de un “dramático” encuentro entre Letelier y el embajador. Y por la mañana del día siguiente (exactamente a las 10:30) la policía le hizo las mismas preguntas a la esposa del embajador. en la República Dominicana.20 La existencia de una intriga internacional fue confirmada por las numerosas declaraciones que.cediera en un lugar o en otro o algún día antes o después? Las respuestas son fáciles: el día debía ser el anterior al ya mencio­ nado debate en la ONU y al de los encuentros de los represen­ tantes chilenos con las autoridades de los bancos internacio­ nales. afirmó Contreras con insistencia. el general Manuel Contreras Sepúlveda. en las oficinas de la embajada. desde 1978 en adelante. a la “confesión negociada” de Townley (1978) se 20 21 Cfr. Cfr.

al sentirse responsable de la muerte de Letelier. pág. 23 Cfr. Nadie le preguntó nunca cómo. tni. Arrestados y condenados fueron. pág.gratis web. “para lavar el propio honor y la propia conciencia”.tni.gratisweb.22 Según Fernández Larios. que justa­ mente en los hermanos Novo..agregó la “confesión negociada” del capitán chileno Armando Fernández Larios. Townley voluntariamente los había metido en el lío haciéndose ayudar por ellos en la fabricación de la bomba y divulgando después una fotografía donde estaban en compañía de representantes del gobierno chileno. dos cubanos anticastritas de Miami: Guillermo Novo e Ignacio Novo. en el sitio Internet www5. Un medio desequili­ brado Townley. 1 y noticierio TNI en el sitio Internet www. y noticiero TNI en el sitio Internet www5. Lo hizo. en el sitio Internet www. reconocidos anticomunistas. agencia periodística Gratisweb. dijo. enemi­ gos jurados de Pinochet. 1.com/ streicher/ atenta 3. en el noticiero TNI del 2 de agosto de 1978. 22 273 . de quien se habló a comienzos de este capí­ tulo..org / history/ letelier/ press/ 02878. el atentado había sido organizado de modo impreciso… ¡pero para que fracasara! De todos modos había sido realizado por los ya citados agentes cubanos Virgilio Paz y José Dionisio Suárez. p. 4. Las admisiones de Fernández Larios a las autoridades esta­ dounidenses diferían poco de las de Townley; más aún. se concentró la atención de cuantos tenían interés en alejar las sos­ pechas de la KGB y de la DGI cubana..23 ¿Quién era Armando Fernández Larios? Su imagen con­ duce de alguna manera a la de Townley. quienes inmediatamente después del hecho habían desaparecido. com/ streeicher/ atenta3. un medio desequilibrado Fernández Larios que abandonó la carrera militar tras veinte años de servicio. después de años de silencio pero en cronométrica Que aquellas “confesiones” fueron fruto de oscuros compromisos fue admi­ tido por el Transnational Institute y por el Institute for Policy Studies. Inútil decirlo. Suárez había sido a continuación arrestado por el FBI y él también había convenido una “confe­ sión negociada” a cambio de garantías sobre su sustentamiento y el de su esposa e hijo.org/ history/ letelier/ press/ 020878. en cambio. de al­ gún modo las confirmaban.

Un “peso enorme” del cual. Alex Kleiboemer.gratisweb. p. agen­ cia periodística Gratisweb. No puede haber. a cambio de sus “confesiones negociadas”. en el sitio Internet www5. Para con­ cluir. mientras tanto. certezas absolutas. orga­ nización fundada en 1963 por Marcus Raskin. al punto que podía comu­ nicarse solamente con su abogado.com/ streeicher/ atenta4. la que tenía finalidades políticas y difundía propaganda a favor del desarme unilateral de Estados Unidos.. sobre un episodio cubierto por las intrigas cruzadas de varios servicios secretos. aquella “confesión negociada” podría liberarlo de un “peso enorme” del cual sola­ mente entonces se daba cuenta. Nostálgico de Allende. de la disolución de la Cfr.24 Otras analogías entre Townley y Fernández Larios se en­ cuentran en las circunstancias de las dos “confesiones negocia­ das”. Existen solamente los resultados de algunas investigacio­ nes privadas realizadas por periodistas o por sectores políticos movidos por intereses que se contradicen. con una nueva identidad y con la garantía de una red de protección que la ley estadounidense ofrece a los “arrepenti­ dos”. Townley confesó después de doscientas horas de presión por parte del FBI y Fernández Larios confesó cuando práctica­ mente estaba secuestrado por el FBI. En la capital estadouni­ dense Letelier pasó a dirigir el Institute for Policy Studies. fueron puestos nuevamente en liber­ tad. no habían visto traza quienes hasta ese momento habían encontrado a Fernández Larios. Como una puesta en escena fue probablemente toda la in­ vestigación. 1. La verdad sobre la muerte de Letelier parece ser inaccesible. afiliada al grupo europeo Transnational Institute con sede en Amsterdam. al que le debía su propia carrera política. asiduo frecuentador de elegantes locales. tanto Townley como Fernández Larios.coincidencia con la visita papal a Santiago. Letelier se había situado en los círculos de Washington relacionados con Moscú y La Habana. 24 274 . en compañía de atractivas y jóvenes muje­ res.

org de la organización religiosa Concerned Methodists.tni. Así. que en octubre de 1983 puso fin al régimen marxista de Mau­ rice Bishop. 27 El CISPES (Committee in Solidarity with the People of El Salvador) fue crea­ do en febrero de 1980 por Farid Handal. sez. en 1980. inmediatamente después del desembarco americano en la isla de Granada. co­ laboraba con Farid Handal cuando éste. en fin. En aquel noticiero del 1 de febrero de 1977. era un agente castrista. según las revelaciones rea­ lizadas por el periodista Jack Anderson. como se vio después de su muerte. de unirse a la causa soviética y de ofrecer soporte al terrorismo. por sus servicios.26 Se agrega que su mujer. 25 Este detalle fue confirmado por el Transnacional Institute en su noticiero del 1 de febrero de 1977. activo mi­ litante. dos emisarios de Dellums fueron a Cuba. resultó que Letelier reci­ bía de Cuba. mil dólares al mes. el abandono de Berlín Oeste por parte de las potencias occidentales y la creación de una zona “neutralizada” en Euro­ pa Central. aun apareciendo oficial­ mente a cargo del Partido Socialista chileno.cmpage. primero entre todos el californiano de color Ron Dellums.25 Más aún: “Letelier era miembro de este instituto y.OTAN. cuya actividad puede definirse. dio origen al CISPES”. Era una organización multimillo­naria. jefe de los comunistas de El Salvador.27 Cfr. Fue una multimillonaria estruc­ tura sustentada por la KGB soviética para favorecer la desestabilización en América Central. resumiendo. Fue confir­ mado el hecho que. a dos pasos de las bases misilísticas soviéticas exis­ tentes en Bielorrusia y en los Urales. la agencia de prensa Concerned Methodists. De los do­ cumentos encontrados en su maletín. como de subversión e infiltración secreta”. en realidad llegaba desde Europa. I. en 1999. sitio Internet www. que las noticias respecto del contenido del maletín de Letelier fueron difundidas por el perio­ dista Jack Anderson y que el dinero pagado a Letelier. hermano de Shafik Handal. asimismo. comentaba sobre el Institute for Policy Studies: “Su misión es la de desacreditar a Estados Uni­dos de todos los modos posibles. p. que estableció una relación privilegiada con algunos miem­ bros del Congreso americano.org/ history/ letelier/ press/ 010277. donde dirigieron por 26 275 . sitio www. notoriamente cercano a las organizaciones de izquierda. or­ganización religiosa protestante. 15. se afirmó. Isabel. de hacer propaganda del de­sarme unilateral de Occidente. también del Institute for Policy Studies.

que después del matrimo­ nio con el agente secreto cubano Luis Fernández de Oña se ha­ bía establecido en 1977 en La Habana. Los detalles no son claros. Cfr. después de la muerte de Letelier. la revista americana Newsweek que con fecha 14 de enero de 1974 incluyó la siguiente declaración: “Nosotros nos ocupamos de difundir el socialismo en todo el mundo. a propósito. 1999). y ciertamente no a través de métodos pacíficos”. I. India. el chileno Clodomiro Almeyda. sitio Internet www. a la cabeza de la cual puso a Max Joel Marambio. 29 Con respecto a Luis Fernández de Oña. 276 . que operaba en Alemania del Este y quizás por la hija de Salvador Allende. parece. Hong Kong y Bolivia”. Jasper. Turquía. 28 Cfr. importante expo­ nente de la Cuarta Internacional trotzkista.28 Una de las tareas de Letelier. Fernández de Oña. habría perdido la cabeza por una misterio­ sa Caridad. Japón. 28­29 de su libro Patriot Enchained (ed. fue el or­ganizador inicial en Santiago de la guardia personal de Allende. precisa Jasper.org de la organización religiosa Concerned Methodists. Tailandia.cmpage. p. era la gestión de los movimientos financieros entre algunas cuentas secretas de gru­ pos de exiliados chilenos en bancos estadounidenses. llamada Tati. The New American. desde hacía tiempo en contacto con organizaciones terroristas internacionales? Basta recordar que Tariq Alí tenía la entrada prohibida en Estados Unidos. Francia. Beatriz Allende Bussi. Justamente él. sez. en las p.. New York. 6. que fue adiestrado en la Habana.Y para concluir: “¿No es cierto acaso que. una mujer fascinante y multimillonaria que vivía en cuenta de Castro una campaña de radio y televisión en la cual aquel desem­ barco fue definido como “crimen de guerra”. Se trataba probablemente de financiamientos de la KGB concedidos a la oposición chilena; si fuera verdad que las instrucciones para el uso de dichos fondos eran puntualmente enviadas por un agen­ te soviético.29 Mientras tanto la vida sentimental de Orlando Letelier pa­ rece que no era la más apta para un agente secreto. su sustituto fue Tariq Alí. el periodista William F. pero alguna fuente indica que si bien estaba casa­ do con Isabel Morel. dijo que fue “vicecomandante de los servicios cubanos de información militar y agente de enlace directo entre Castro y el Che Guevara cuando este último estuvo en Bolivia”.

Caracas. Es probable que el matrimonio de Letelier tuviera pro­ blemas, si fuera verdad que Letelier había abandonado a su mu­ jer para trasladarse, como huésped, a la casa de un funcionario del Institute for Policy Studies. Por esto la DGI (servicio secreto cubano) comenzó a temer que la esposa traicionada revelara, para vengarse, los secretos que ella conocía. Se trata, y lo repetimos, de noticias que se filtraron, pero que no fueron confirmadas. Si fueran verdaderas, el peligro para la DGI cubana y la KGB soviética era inmediato: un agente con conocimiento sobre secretos importantísimos (y veremos cuáles eran) estaba a punto de liberarse de la dependencia financiera de Cuba y pasar a ser autónomo, gracias a una mujer muy rica. Y además existía una esposa abandonada que podía vengarse de todo revelando importantes secretos. Más aún cuando, según afirma el periodista australiano Gerard Jackson, la esposa de Letelier era una sobrina de Salvador Allende.30 Así fue como un operador de la organización secreta cas­ trista denominada Halcones Dorados, un cierto Rolando Otero Hernández, fue infiltrado en el Movimiento Nacionalista Cuba­ no, con sede en Miami, que tenía finalidades anticastristas. Se trataba, así parece, de un aventurero que había recibido adies­ tramiento de la CIA y que había tomado parte del fracasado desembarco en Cuba, durante el cual había sido capturado por las tropas cubanas. Había sido restituido a Estados Unidos al­ gunos años más tarde, pero durante dicho período, en la isla, se había convertido a la causa comunista, volviéndose un agente bien pagado de Fidel Castro. Y justamente, según dice la agencia periodística Gratisweb, a Rolando Otero Hernández le habrían encargado el primer in­ tento de desacreditar a Chile a través de un atentado de gran re­ sonancia. Después de un período de ulterior adiestramiento en Venezuela, Otero viajó a Chile, en donde en 1976 logró (alegan­ do su participación en el desembarco estadounidense en Cuba)
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Cfr. correspondencia de data 26 de octubre de 1998 de Gerard Jackson, sitio

Internet www.newaus.com.au/ new93pin.

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infiltrarse en la DINA y obtener la ciudadanía chilena. Según el encargo recibido, Otero debía asesinar a Henry Kissinger mien­ tras participaba en Costa Rica en la asamblea de la Organización de los Estados Americanos. El asesinato del responsable de las Relaciones Exteriores de Estados Unidos por parte de un hom­ bre con pasaporte chileno y de documentos que lo calificaban como agente de la DINA, habría sido una maniobra infalible para excluir al Chile conducido por la Junta Militar, del conjunto de las naciones civilizadas. Para no hablar de las inevitables represalias que Estados Unidos habría tomado contra Pinochet. Descubierto apenas a tiempo por agentes del FBI, Otero habría recibido medio millón de dólares y la garantía de impunidad, a cambio de la colaboración para otras misiones con la CIA y con agentes de doble juego como Virgilio Paz y Michael Townley, quedando entonces siempre ligado Los Halcones Dorados.31 Esto sucedía en primavera. No pasaron ni cuatro meses cuando Orlando Letelier del Solar saltaba con su Chevrolet por el aire, con las dos piernas pulverizadas. La verdad sobre la muerte de Letelier hubiera sido fácil­ mente esclarecida si la magistratura estadounidense y la CIA (que, como fue revelado por Stephen Lynton y Timoty Robin­ son, del Washington Post, sustituyó al FBI en la gestión del caso) hubieran publicado el contenido del maletín que la víctima lle­ vaba siempre consigo y que en el atentado quedó intacto. Pero no lo hicieron por confirmados y no precisados “motivos de seguridad de Estado”. Sólo basados en noticias incompletas, al­ guien acusó a Pinochet de haber ordenado la muerte de Letelier.
Cfr. agencia periodística Gratisweb, en el sitio Internet www5.gratisweb.com/ streeicher/ atental., p. 2­3. De la misma fuente se recaba un hipotético currícu­­lum de Paz, comunista cubano famoso en La Habana como “el capitán que dio el tiro de gracia en la cabeza a los que fueron fusilados por ser opositores a Fidel Castro”. Después de un período transcurrido en Libia como instructor de terroristas, Paz fue mandado a Chile. donde inmediatamente tomó contacto con Michael Townley y, a través de él, con la CIA. Cfr. en el sitio Internet www5.gratisweb.com/ streeicher/ atenta2., p. 2­3
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Una atendible (pero después desmentida, como veremos) versión de los hechos salió a la luz gracias al investigador Stan­ ley Wilson, quien logró, en las oficinas de la CIA, apoderarse de fotocopias de los documentos provenientes del maletín de Lete­ lier. Después de leer estos documentos, que el periodista defi­ nió como “increíblemente explosivos”, Wilson los mostró al di­ plomático chileno Rafael Otero y ambos llegaron a la conclusión de que la muerte de Letelier, agente comunista, debía atribuirse a la KGB soviética y a la DGI cubana, con el tácito consenso de la CIA y del FBI; nada, pues, de dichos documentos, probaba que la Junta Militar chilena y la DINA estuvieran implicadas en el atentado.32 Eran documentos que ponían en el tapete no sólo a los ser­ vicios secretos de Fidel Castro, sino también a algunos sectores del Partido Demócrata estadounidense, al punto de que Wilson comentó: “Si se conocieran los contenidos de dichos papeles, ciertos personajes de la izquierda del Congreso en Washington se quedarían anonadados”.33 Que Letelier estuviera en posesión de documentos com­ prometedores está quizás probado por la visita, en la noche del 21 de septiembre de 1976, o sea, pocas horas después del aten­ tado, de los izquierdistas chilenos Waldo Fortín y Juan Gabriel Valdés Soublette (futuro canciller chileno de la Concertación), acompañados por Saul Landau, a las oficinas del Institute for Policy Studies y en particular a la oficina de Letelier. ¿Quién les había dado la llave del cuarto? ¿Quizás la secretaria Liliana
Aún peor, parte del contenido del maletín de Letelier (lo que quedó después que éste fue pasado a través de la CIA y del FBI) fue entregado a la viuda de Letelier “como no interesante”. En julio de 1995 más de cien oficiales del ejército chileno tomaron parte en una manifestación de protesta contra las acusaciones a la DINA en relación con la muerte de Letelier. Cfr. AA.VV., Pinochet ante la justicia española, p. 17­18 (ed. Lom­Codepu, Santiago 1998), Il Borghese del 3 de mayo de 1987, p. 17 y sig., y sitios periodísticos Gratisweb Internet www5.gratisweb.com/ streeicher/ atenta2, p. 1, y www.gratisweb. com / streicher/ atenta2, p. 1 y www5.gratisweb.com/ streeicher/ atenta3, p. 3. 33 Cfr. en el sitio Internet www5.gratisweb.com/ streeicher/ atenta4., p. 1, agen­ cia periodística Gratisweb.
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Montecinos? ¿Qué documentos buscaban? ¿Quizás los que po­ dían revelar los planes secretos de Moscú y La Habana? 34 Según Stanley Wilson, el maletín de Letelier contenía do­ cumentos que incluso el entonces director de la CIA (y después presidente de Estados Unidos), George H. Bush, no dudó en definir como “explosivos”, porque habrían podido demostrar la dependencia política y financiera que Letelier tenía del Institute for Policy Studies, del Transnational Institute, de la sección in­ ternacional del comité central de Partido Comunista soviético y del Partido Comunista cubano. Eran documentos, agregó Bush en su relación al FBI, que demostraban que el Gobierno chileno no estaba implicado en la muerte de Letelier. Y eran documen­ tos que revelaban las fuentes de financiamiento de las campañas de propaganda contra la derecha latinoamericana de aquellos años (argentina, chilena, uruguaya) y que hablaban, cosa emba­ razosa para el Partido Demócrata estadounidense, sobre posi­ bles financiamientos recibidos por un diputado de Massachus­ sets, que pertenecía al clan Kennedy, a cambio de una campaña de prensa contra Pinochet.35 Entre los documentos que estaban en el maletín de Letelier había un abundante carteo de Letelier con Beatriz Allende Bussi, que desde Cuba pedía rendición de cuentas del dinero generosa­ mente enviado, destinado a personajes políticos de Estados Uni­ dos que eran adversarios de Pinochet y pedía, también, noticias actualizadas sobre los contactos que el Institute for Policy Stu­ dies tenía para estrechar relaciones con elementos del funda­ mentalismo islámico. Beatriz Allende Bussi pedía, además, noti­ cias sobre treinta individuos que Letelier tenía que enrolar para

Saul Landau, amigo de Letelier y su colega de trabajo en el Institute for Poli­ cy Studies, además de director cinematográfico de tendencia comunista, publi­ có junto a Ralph Stavins, también colaborador del mismo Instituto, algunos escritos que señalan la responsabilidad de Pinochet en la muerte de Letelier. Cfr. noticiero TNI del 26 de marzo de 1977, sitio Internet www.tni.org/ history / letelier/ tnidocs/ done. 35 Cfr. Il Borghese del 3 de mayo de 1987, p. 17 y sig.
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que operaran en territorio de Estados Unidos, en particular en Washington, en New York y en la isla de Puerto Rico.36 Las preguntas de Beatriz no tuvieron nunca respuesta. Le­ telier murió antes de poder contestar y ella misma murió antes de poder profundizar qué ocurría en las oficinas de Washing­ ton, que ella contribuía a financiar con dinero proveniente, con toda probabilidad, de las organizaciones “antifascistas” de me­ dio mundo. Fue una extraña muerte la de Beatriz Allende Bussi, hija del ex Presidente chileno. Oficialmente, según la versión dada por la policía cubana y aceptada por la prensa occidental, se suicidó. Un suicidio discutible, ya que no se conoció el motivo y además que la versión del “salto por la ventana” contrastaba con la de un disparo que le habría destrozado el corazón después de entrarle por la espalda. Aún más raro era el suicidio, ya que (según escribió Stanley Wilson) sucedió poco después de su re­ lación con el caso Letelier y diez días después de que Beatriz ha­ bía intentado, en La Habana, retirar de su cuenta en el banco fondos destinados a la propaganda anti­Pinochet por aproxima­ damente diez millones de dólares. El banco había rechazado la entrega de dicha suma, dicién­ dole que un retiro de semejante cantidad debía ser autorizado “por el compañero Fidel en persona”. Pasaron pocos días en los que no se supo lo que había sucedido y Beatriz recibió, en vez de dinero, un pasaporte para el más allá. Una versión muy distinta de los hechos salió a la luz en el 2001, en la publicación de las memorias de Manuel Contreras Sepúlveda, ex jefe de la policía secreta de la Junta Militar chile­ na.37 Desilusionada de su matrimonio (seguido de divorcio) y del apoyo que Fidel Castro daba a los terroristas chilenos, Bea­ triz Allende había tomado contacto con la embajada de Perú pa­
Cfr. Il Borghese del 3 de mayo de 1987, p. 17 y sig., agencia periodística Gratis­web en el en el sitio Internet www5.gratisweb.com/ streeicher/ atenta4,
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p. 1. 37 Manuel Contreras Sepúlveda, La verdad histórica II: ¿Desaparecidos?, p. 18­ 20 (ed. Encina, Santiago, 2001).

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ra que, a través de los servicios secretos chilenos, ella pudiera volver pacíficamente a Chile. La respuesta fue positiva y el agre­ gado militar peruano había concordado un plan de acción con las oficinas que, en Santiago, dependían de Manuel Contreras. Beatriz obtuvo un pasaporte peruano y con algunas cartas comprometedoras respecto al caso Letelier se dirigió en auto ha­ cia el aeropuerto de La Habana. El auto era seguido de cerca por otro vehículo, en donde viajaban funcionarios de la embajada peruana. En el intertanto, el plan había sido descubierto por la policía secreta de Castro y a poca distancia del aeropuerto el ve­ hículo del agregado militar peruano fue embestido por un enor­ me camión que salió de una calle lateral. Murieron el agregado militar y Beatriz, pero el comunicado de duelo del gobierno cu­ bano habló solamente del diplomático militar. Era el 11 de octu­ bre de 1977, el cuerpo de Beatriz fue llevado al último piso de un edificio y, siempre según refiere Manuel Contreras, lanzado ha­ cia la calle para simular un suicidio. De los documentos del caso Letelier que Beatriz tenía consigo nadie habló. Pasaron los años y en 1996 Fidel Castro, por invitación del Presidente Eduardo Frei, estuvo en Chile y entre otras cosas visi­ tó la tumba de Salvador Allende. La viuda de Allende no estaba presente porque no quería encontrarse con Castro.38 Estaba la hermana de Beatriz, Isabel, a quien Castro le preguntó de quién era la tumba cercana a la de Salvador Allende. “Es mi hermana Beatriz que Ud. bien conoce”, le respondió Isabel. Y Fidel Cas­ tro, sin decir palabra, dejó el cementerio. Volviendo al maletín de Letelier, el documento que llevó a George H. Bush a afirmar que si aquellos papeles fueran divul­ gados “habrían puesto en grave peligro la seguridad de Estados Unidos”, era (según Wilson) un documento relativo a la fabri­
Como he referido en el capítulo precedente, en 1977 Hortensia Bussi intentó el retorno a su patria, pero fue disuadida por Fidel Castro, quien la amenazó con represalias en contra de su hija, que entonces vivía en La Habana. Horten­ sia Bussi no perdonó nunca a Castro aquella intervención. Cfr. Manuel Contre­ ras Sepúlveda, La verdad histórica II: ¿Desaparecidos?, p. 18­19 (ed. Encina, San­tiago, 2001).
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cación de pequeñas bombas nucleares por parte de Libia, que debía ser entregado a grupos terroristas operantes en América. El plan había nacido de un descubrimiento científico más o me­ nos atendible, realizado por un docente de la universidad esta­ dounidense de Princeton, que permitía la fabricación de bombas empleando una cantidad mínima de plutonio y con una fórmula fácilmente accesible a cualquiera.39 Dicho fascículo, que además de la correspondencia entre Letelier y el servicio secreto soviético y cubano contenía 34 pá­ ginas de datos técnicos, demostraba el calibre de los papeles de Letelier, parcialmente fotocopiados por Stanley Wilson. Un aspecto increíble del asunto fue que Wilson le ofreció copias de dicho documento al New York Times y al Washington Post, pero ninguno de dichos diarios, no se sabe por cuál motivo, quiso o pudo publicar. Fueron usados solamente en parte por el periodista Jack Anderson, quien el 19 de diciembre de 1976 se refirió a una carta de Letelier a Beatriz Allende relativa a un encuentro con un cierto Emilio Brito, funcionario del Partido Co­munista cubano, encargado de dirigir a los terroristas operantes en Estados Unidos y Puerto Rico, bajo la fachada de organiza­ciones raciales.40 Pocos meses después, otro pedazo de verdad le fue con­ cedido al público estadounidense por los periodistas Rowland Evans y Robert Novak, del Washington Post, quienes en febrero de 1977 acusaron al diputado Michael Harrington de haber teni­ do relaciones poco claras con Letelier. El mismo periódico, entre tanto, fue obligado, pocos días después y sin dar explicaciones, a desmentir la noticia. Los dos periodistas no se dieron por venci­ dos y redactaron una réplica conteniendo mayores detalles: esta
Cfr. Defense & Foreign Affairs del 4 de octubre de 1976, artículo en parte reproducido por la agencia periodística Gratisweb, en el sitio Internet www5. gratisweb.com/ streeicher/ atenta3., p. 2­3. Interesante, al respecto, es la lectura del libro George Bush: the unauthorized biography, de Webster G. Tarpley y An­ton Chaitkin. 40 Se trató de organizaciones análogas a aquellas a las que habría pertenecido la italiana Silvia Baraldini.
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vez sus artículos fueron rechazados por el Washington Post sin demasiada cortesía, al punto de provocar una intervención de la Accuracy in Media, organismo destinado a proteger al público de la desinformación. El periodista William F. Jasper, en su libro Patriot Enchai­ ned, refiere lo que pudo saber sobre el contenido del maletín de Letelier. Contenía, afirma, detalles sobre los movimientos de los fondos provenientes de los servicios secretos soviéticos y cuba­ nos y sobre contactos frecuentes entre Letelier y personajes co­ mo Edward Kennedy, George McGovern, Hubert Humphrey, James Abourezk, John Conyers, Ron Dellums, Bella Abzug, George Miller, Toby Moffett, William D. Rogers (entonces el nú­ mero dos de la Secretaría de Estado) y Sol Linowitz, que estaba a cargo de una comisión de asuntos exteriores patrocinada por la Fundación Ford.41
Cfr. William F. Jasper, Patriot Enchained, p. 41 (ed. The New American, New York, 1999). La agencia periodística Gratisweb sostuvo que el marxista Letelier, además de estar en la dirección del Institute for Policy Studies, fue, asimismo, “consultor del senador Edward Kennedy y frecuentador de otros parlamen­tarios americanos marxistas“. Cfr., otro tanto, en el sitio Internet www5.­gratisweb.com/ streeicher/ atenta2., p. 2. Todo lo precedente fue de todos mo­dos admitido por el mismo Transnational Institute y entonces por el Institute for Policy Studies en el noticiero TNI del 26 de marzo de 1977, sitio Internet www.tni.org/ history/ letelier/ tnidocs/ done., donde se leyó, entre otras cosas, que el embajador chileno en Washington, Manuel Trucco, inmediatamente después de la muerte de Letelier, envió una nota al presidente americano Jimmy Carter indicándole cuántos y cuáles de sus consejeros eran devotos de la causa marxista. En lo que se refiere a los citados John Conyers y Ron De­llums, sintetizando lo referido por el periodista australiano Jim Stonebraker, en un comunicado del 19­25 de octubre de 1998, sitio internet www.jimstone­braker.com/ dellums: “Las actividades subversivas de Letelier fueron coordi­nadas a través del Institute for Policy Studies, organización ligada al ambiente del terrorismo. Y bien, Dellums fue uno de los más ardientes partidarios del Institute for Policy Studies, en cuyas reuniones participó en 1980, donde en­contró a elementos del terrorismo marxista­ leninista. Dellums, que nunca ocul­tó sus propias simpatías ni tampoco sus contactos con organizaciones filo­soviéticas, se consideró sobre todo un representante de la comunidad negra. Junto a John Conyers y a otros representantes de la izquierda del Partido De­mócrata, siempre apoyó al
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El caso Letelier fue siempre cubierto de un silencio cóm­ plice que, aunque parezca extraño, encontró aliados en la KGB soviética y en la CIA. Innumerables son los documentos que no se logran encontrar y los testimonios obligados a callar que hi­ cieron “declaraciones negociadas”, como numerosas son las ver­ siones contradictorias de los hechos. No hay que asombrarse si ni siquiera en los años venideros fuera posible esclarecer com­ pletamente las causas y modalidades de dicho asesinato. Una cosa que parece razonablemente creíble es que, como está explicado en las páginas precedentes, Pinochet no tenía ningún interés en que mataran a Letelier “como castigo”. Más bien eran la DGI, la KGB, la CIA y el FBI a quienes les interesaba esa muerte, por motivos diversos y para desacreditar a la Junta Mi­ litar chilena no solamente blanco del comunismo internacional sino también del ala liberal de la CIA, deseosa de vengarse de la contribución que el ala conservadora (ligada a Wall Street) había dado a la caída de Allende.42 A todo esto se agregaban las preocupaciones por las “des­ bandadas” de Letelier, que hacía un doble juego, y las múltiples intrigas que a esta altura se entrecruzaban alrededor del com­ prometedor personaje.43
régimen sandinista de Nicaragua y no sorprende que ahora los dos estén cerca del Chile Committee for Human Rights, organi­zación que creó la viuda de Letelier y fue patrocinada por los servicios secretos cubanos”. 42 Respecto de la complicidad de los Estados Unidos en los asuntos chilenos, remitirse al capítulo IX de este libro. 43 Según el periodista William F. Jasper, el montaje en contra de Pinochet fue preparado con cuidado. En su descripción del caso Letelier, Jasper dedicó, en efecto, mucha atención a los “testimonios” en contra de Pinochet. Uno de ellos fue del archivero Peter Kornbluh, del National Security Archive, colaborador de Letelier que, gracias a sus credenciales de comunista fiel, pudo haber sido una vía en los afirmados contactos entre sandinistas de Nicaragua y los sena­ dores americanos John Kerry y Tom Harbin (cabe destacar que John Kerry es el actual candidato a la presidencia de Estados Unidos en representación del Par­ tido Demócrata). Junto a Kornbluh trabajó un cierto Reed Brody del Council on Foreign Relations que, afirma Jasper, fue miembro de una asociación marxista de abogados y que también él estuvo cerca de los sandinistas de Nicaragua a través del Washington Office on Latin América. Otro “testigo”

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“La bomba estaba abajo del vehículo”. Ese día llovía mucho y fue el agua la que creó una conexión accidental del cable desconectado”. el caso Le­ telier fue olvidado casi 20 años. ¿Cuál de las tantas versiones del caso Letelier (y de los asuntos privados que lo circundaban) es la más creíble? Será el cortés lector quien debe llegar a la conclusión que más lo con­ venza. sitio Internet www. a Augusto Pino­ chet. de la Human Rights Watch. subraya Jasper. después de un encuentro con José Dionisio Suárez. reveló Suárez a Wilson. pero quedó de inmediato claro que. hechos que se analizarán en el capítulo XI y XII. “y tenía una pe­ queña pila eléctrica y un cable de conexión que había sido des­ conectado.Para agregar algunas incertidumbres a las ya existentes. que contra Pinochet fue un tal Kenneth Roth. con distancias. Las investigaciones prosiguieron durante el 2000. la argentina (María Servini de Cubría) y. en plena colaboración entre la magistratura chilena (Joaquín Billard). 44 Sobre la versión de los hechos referida por Suárez a Wilson. ningún elemento nuevo había sur­ gido contra Pinochet. Ciertamente. estuvo siempre en primera línea en el terreno “progresista”. organización que.44 Sumergido por las dudas y las incertidumbres. la bomba habría explotado accidentalmente.nuevomundo. Reapareció solamente en el 2000. la esta­ dounidense.com/ 2000/ week19. Se­ gún lo que refirió el varias veces citado investigador Stanley Wilson. a propósito de las iniciativas del juez español Baltasar Garzón y del arresto de Pinochet en Londres. en mayo del 2000 apareció una enésima versión de los hechos. cfr. como querría la izquierda mundial. Emergió así el nombre de una cierta Luisa Mónica Lagos. no es fácil atribuir la responsabilidad del atentado. a pesar del arresto e inte­ rrogatorio de seis personas. En marzo de 2000 el Departamento de Jus­ ticia estadounidense abrió las investigaciones del caso Letelier. 286 . el diario Nuevo Mundo & San José Mercury News del 5 de mayo de 2000. ex agente de la DINA bajo el nombre de “Liliana Walker”.

46 Cfr. junto a Armando Fernando La­ rios y Pedro Espinoza. es necesario aclarar que ellos debían infiltrarse para saber lo que estaba sucediendo. demuestran la responsabilidad de Pinochet. Para Estados Unidos. Washington Post del 23 de marzo de 2000. de un grupo operativo que había viajado a Washington para tomar contacto con Michael Townley. Cfr. quien estaba preparando el asesinato de Letelier. 28.admitió haber formado parte. la justicia de Estados Unidos nunca consideró tener pruebas suficientes para poderlo incrimi­ nar formalmente. “Pinochet no puede ser considerado el que ordenó el homici­dio”. El Mercurio del 23 de marzo de 2000.46 Igualmente explícita es Isabel Allende. Cabe señalar que Pedro Espinoza justificó la ambigüedad de sus declaraciones. otro tanto. De diversa opi­ nión es la abogada Fabiola Letelier. le había encargado al gene­ ral Eduardo Iturriaga Neumann asesinar a Bernardo Leighton en Roma. como refiere El Mercurio. quien. del 20 de junio de 2000 y del 21 de junio de 2000. dijo que estaba segura de la responsabilidad “mo­ ral” de Pinochet. a pesar de las acusaciones que desde dis­ tintas partes le llovían a Pinochet.47 Mientras tanto. además. 29 y 31 de marzo de 2000. según la cual tras bastidores actuaba la Junta Militar chilena que. “nuevos elementos. para lo cual adujo haber sufrido presiones y prohibiciones. El caso Leighton se señalará en las páginas siguientes. El Mercurio del 28 y 29 de marzo de 2000. “igual que los autores materiales del atentado que ya han sido arrestados”. hermana de la víctima y ac­ tiva acusadora de Pinochet. 45 287 . Washington Post del 23 de marzo de 2000 y El Mercurio del 23. 47 Cfr. El Mercurio del 20 de junio de 2000.45 Según Fabiola Letelier. entrevistada en Madrid en ju­ nio de 2000. nuevos docu­ mentos y el resultado del interrogatorio al coronel Pedro Espi­ noza”. por encargo de la CIA y de la DGI cubana. Sobre la presencia de Luisa Mónica Lagos y otros agentes de la DINA en Washington. 48 Cfr..48 Cfr.

. seguro de su propia inmu­ nidad. A continuación (como ya fue referido sobre el caso Letelier) le dieron la extradición a Estados Unidos. está sepultada en los archivos secretos de Estados Unidos y de Cuba. donde fue puesto bajo la protección del FBI. Ego sum Pinochet. porque había sido agregado militar allá y tenía muchos amigos en ese país” […] ¡Sepa Dios quién lo mató! Eso me gustaría aclararlo por muchas razones” […] “Siempre repi­ ten lo mismo. Sobre el asesinato. que no pudo ser restituido a Chile por la justicia estadounidense. como muchas otras verdades. en Buenos Aires. yo sabía que al general lo estaban molestando. El Mercurio del 21 de junio de 2000. ni siquiera después de un pedido for­ mal. p. Ahora bien. depo­ sitario de mil secretos. Zig­Zag. Al punto de permitirse contar.¿Cuál es la verdad? La verdad sobre el caso Letelier. En todo caso.49 Se confirmó. pienso que la muerte de Prats fue algo vil y perverso”. el 30 de septiembre de 1974. había sido el autor material del atentado. además. yo no tengo mayores antecedentes. cómo y por qué había mantenido bajo vigilancia la habi­ Cfr. 49 288 . Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux. Pinochet refirió: “No fui yo quien lo en­ vió fuera de Chile; esa fue una resolución propia de él. 1989). que la DINA es culpable” […] “Sin embargo. (ed.50 De esta manera quedó protegido el buen Townley. Lo llamaban por teléfono en las noches para insultarlo y amenazarlo” […] “Por ello le mandé un mensajero para hacerle saber que yo es­ taba dispuesto a ayudarlo en lo que él quisiera” […] “Cuando recibió el mensaje respondió diciéndome que lo mejor sería irse a la Argentina. con el seudónimo de Kenneth Enyart. 81 y sig. Sofía Cuthbert. Prats También las investigaciones sobre el asesinato de Carlos Prats y de su esposa. contienen elementos dudosos y contra­ dictorios de una eventual conexión con la Junta Militar chilena. 50 Cfr. que el mismo Michael Townley. Santiago.

Santiago. el de asesinar a la esposa de Prats.52 Al mismo tiempo. A propósito de las controversias entre Prats y Allende. pero a quie­ nes era imposible acusar con seguridad. a la materialización del proyecto. El Mercurio del 28 de junio de 2000. Manuel Contreras Sepúl­ veda. fueron también investigados por la justicia argentina el jefe de la DINA. 53 Cfr. que estaba arrestado desde hacía algún tiempo. gran indignación y provocó su inmediata dimisión. por parte de Allende. Alejandro Ríos Valdivia. dijo. Se trataba de personas que. Además de Townley. las investigaciones sobre el caso Prats se extendieron a la esposa de Townley. servicio secreto argentino que estaba en constante contac­ to con un movimiento internacional denominado Triple A. 112­113). después de un interrogatorio en el cual María Servini de Cubría interrogó a los ex militares chilenos José Zara Holger y Eduardo Iturriaga Neumann. En 1971 Allende. p. Como lo revelado de inmediato por El Mercurio. 2000. Ma­ riana Callejas. cfr. Los motivos de aquella decisión había que relacionarlos con el hecho de que Siga Correa podría haber actuado también por cuenta del SIDE.53 La sustancia de dichos interrogatorios era impresionante. “las declaracio­ nes de José Zara Holger acusaban abiertamente a la CIA de estar implicada en el homicidio de Prats”. otro agente de la DINA. residente en Chile. 51 52 289 . cómo había entrado en el garaje y colocado la bomba construida por él mismo. la jueza argentina María Servini de Cubría (que tenía encarcelado en Buenos Aires a Enrique Arancibia) ordenó la excarcelación de Juan Martín Siga Correa. apoyado por el ministro de Defensa. Sofía Cuthbert. Eduardo Iturriaga Neumann y los ex agentes de la DINA Enrique Arancibia y José Zara Holger.tación de Prats. presentó un de­ cidido plan de reestructuración del Ejército que suscitó en Prats. No era su deseo eso sí. La Conjura (Ediciones B Chile. retirada después de la renuncia. con una decisión juzgada por muchos como sorprendente. entre cientos de declaraciones contra­ dictorias. Mónica González. La Segunda y El Mostrador del 13 de noviembre de 2000. que no fue si­ quiera consultado. Palabras de fuego las de Jo­ Cfr. Pedro Espinoza Bravo.51 En junio de 2000. podían haber tenido parte en el atentado.

El Mercurio del 26 y 27 de julio de 2000. entre el 27 y el 29 de junio de 2000. en el capítulo XIII de este libro. se estaba en una situación embarazosa porque de hecho existían importantes secretos de Estado impuestos por Estados Unidos. agregó enseguida. Cfr. en sus tráficos de doble juego. 10 y 12 de mayo de 2000 y La Nación del 10 de mayo de 2000.. en mayo de 2000 María Servini de Cubría le hizo saber al diario La Nación que se encontraba en la necesidad de interrogar a Pinochet sobre la muerte de Carlos Prats y de su esposa. Pero como Townley. Cfr.55 Y de hecho. El Mercurio del 29 de junio de 2000. En la ocasión fue confirmado que Michael Townley.56 Si bien. y a su colabo­ rador Pedro Espinoza Bravo. como precisaron) al ex general Sergio Arellano Stark. ex jefe de la DINA.57 En otras palabras. 57 Cfr. El Mercurio del 5. en cuanto constituían un injerencia extranjera y una violación de la so­ beranía territorial chilena. porque estos esta­ Cfr. la señora María Servini de Cubría. 54 290 . María Servini de Cubría y Joaquín Billard interrogaron (mejor dicho en una conversación sin valor judicial. 55 Cfr. decidió extender la investigación a Pi­ nochet. le había confirmado a la jueza María Servini de Cubría haber sido el ejecutor material del asesinato de Prats.sé Zara Holger. El Mercurio. que fueron repetidas tanto a la argentina María Servini de Cubría como al juez chileno Joaquín Billard. asimismo. varias ediciones.54 Apoyada por dichos resultados. Cabe notar que los abogados de los investigados solicitaron inmediatamente que las respuestas dadas por Zara Holger a la argentina María Servini de Cubría fuesen quitadas de las actas pro­ cesales. Otros interrogatorios fueron hechos en Santiago al general Ma­ nuel Contreras Sepúlveda. quien en 1973 había dirigido la “caravana de la muerte”. en ju­ nio de 2000 numerosas mujeres chilenas esperaron que la misma llegara a San­ tiago y la acogieron con insultos e invitándola a retornar a la Argentina. no estaba en condiciones de conocer los hechos. estaba relacionado tan­ to con la CIA como con la DINA. 56 Tomando conocimiento de las intenciones de María Servini de Cubría. durante una conversación en Estados Unidos. quizás por el protagonismo que está presente en muchos representantes públicos. bajo la conocida fórmula “no podía no saber”.

58 Y esto no es todo. pedir a Chile la extra­ dición de Augusto Pinochet. Estaba dete­ nido en Buenos Aires. El Mostrador del 5 y 9 de octubre de 2000. 59 Argentina se reservaba.60 Inmediata fue la apelación presentada por Augusto Pino­ chet. de José Zara Holger y de Pedro Espinoza Bravo y de pedir a Estados Unidos la extradición de Armando Fernández Larios y de Michael Townley. si bien había sido excluido por el mismo Townley. El 5 de octubre de 2000 la magistratura argentina declaró que no era posible aplicar la prescripción de la ley en el caso del homicidio del general Carlos Prats y de su esposa Sofía Cuthbert. se aplica después de 15 años del hecho.ban cubiertos por secretos internacionales. porque dicho homicidio. El Mostrador del 14 de noviembre de 2000. 58 59 291 . quien negó la posibilidad de clasificar un caso de homici­ dio como crimen contra la humanidad y que pedía por lo tanto la prescripción que. dentro del llamado Plan Cóndor. ¡pero relanzaba las acusaciones y pretendía incriminar! Según las fantasiosas deducciones de María Servini de Cu­ bría. como ya se ha dicho. de Eduardo Iturriaga Neumann. según la ley argentina. de Manuel Contreras Sepúlveda.61 El caso se volvió aún más complicado cuando el 24 de oc­ tubre de 2000 el diario chileno El Mostrador reveló que Carlos Cfr. 60 Cfr. El Mostrador del 28 de octubre de 2000. la fiscalía pública pedía la cadena perpetua. El Mostrador del 13. para quien. Cfr. no solamente los asesinatos de Prats (en Buenos Aires) y de Letelier (en Washington) sino también el atentado a Leighton en Roma (sobre el que se hablará más adelante) eran parte de un único plan criminal organizado por la DINA chilena. se debía ca­ lificar como crimen contra la humanidad y por lo tanto no sujeto a prescripción. 61 Cfr. Enrique Arancibia Clavel. por lo tanto. según una extravagante opinión de los jueces de Buenos Aires. 15 y 23 de noviembre de 2000.

7 y 8 de noviembre de 2000. 62 63 292 .62 ¿Cómo podía Altamirano. El Mostrador del 27 de octubre de 2000. el perio­ dista Federico Willoughby revelaba que había sido avisado con anticipación por el general Pedro Ewing del probable asesinato de Carlos Prats.Altamirano le había dicho a Carlos Prats. 64 Cfr. quienes después de 1973. Por otro lado. si bien fue excluido por Townley sobre la muerte de Prats y de su esposa. que su vida estaba en serio peligro. conocer ciertas cosas? Misterio.66 Sus defensores presentaron un recurso afirmando que la sentencia era arbitraria. líder de la izquierda más intran­ sigente. 66 Cfr. El Mostrador del 23 de noviembre de 2000. El Mostrador del 24 de octubre de 2000. Enrique Arancibia Clavel. fue condenado a cadena per­ petua. Y una cierta indiferencia encontraron en Chile los pedidos argentinos para interrogar a las dos ex colaboradoras de la DINA Luz Arce y Marcia Merino. Cfr. esta vez por iniciativa del juez Rodolfo Canicoba Corral. residente en Estados Unidos.63 El 27 de octubre el magistrado argentino Juan José Galeano renovó el pedido de extradición de Pinochet. 68 Cfr. decidieron seguir otras pistas y ampliaron las investiga­ ciones a todas las naciones que participaron en el Plan Cóndor.64 Desde Santiago el magistrado de la Corte Suprema le respondió que el pedido era inaceptable. 67 Cfr. un mes antes. Cfr. El Mostrador del 2 de noviembre de 2000. 65 Cfr.68 Desilusionados frente a tantas dificultades. sin fundamento y por lo tanto debía anularse. El Mostrador del 28 de octubre de 2000 y del 6. El Mostrador del 18 y 29 de noviembre de 2000. en Buenos Aires. cayó en el vacío. los magistra­ dos argentinos. inicialmente arrestadas por actividad subversiva.67 El pedido argentino de extradición del ex capitán chileno Armando Fernández Larios. El Mostrador del 14 de diciembre de 2000. habían entra­ do a formar parte de la policía secreta del régimen militar.65 El 18 de noviembre de 2000.

A estos se agregaban los ex militares uruguayos Julio Vapo­ ra. que desde 1989 estaba en condición de exiliado político en Brasil.69 La única prueba en las manos de Rodolfo Canicoba Corral era una carta del 25 de septiembre de 1975. El Mostrador del 21 de abril de 2001. El Mostrador del 14 de abril de 2001. se encuadraba el caso Prats.71 Pero esto no desanimó al juez Rodolfo Canicoba Corral. insistieron. que estaba bajo arresto domiciliario. Videla. consistía en el secuestro en Paraguay del terrorista Jorge Isaac Fuentes Alarcón. según el cual el plan internacional no era otra cosa que “un intercambio de información” entre las policías. No contentos con ello. quien en mayo de 2001 decidió llegar hasta donde consideraba Cfr.70 Toda la teoría en que se basaban las investigaciones ar­ gentinas a propósito del Plan Cóndor (y por lo tanto del asesi­ nato de Prats) fue desmentida en abril de 2001 por el abogado chileno Juan Carlos Manns. al ex general Carlos Guillermo Suá­ rez Mason y al ex ministro del interior Eduardo Albano Har­ guindeguy. Cfr.en el cual. en la que Manuel Contreras Sepúlveda le agradecía al jefe de la policía de Para­ guay “por la colaboración en completar la misión”. El Mostrador del 17 y 19 de agosto de 2001. comu­ nicó el 20 de junio y el 16 de agosto que no hablaría con el ma­ gistrado que lo investigaba. 69 70 293 . Manuel Cordero y Hugo Campos Hermida. similar al que existe entre todas las policías conectadas a la Interpol: cosa más que justificada en los años ‘70. cuando la ola de terrorismo y subversión generada por Moscú se desarrollaba a nivel plane­ tario y sacudía a América Latina. José Nino Gavazzo. según las deducciones del magistrado argentino. Misión que. después desaparecido. 71 Cfr. y de los ex oficiales paraguayos Francisco Brites y Néstor Melcía­ des. Jorge Silveira. Pedían así la extradición del ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner. incriminaron al militar y ex presidente argentino de facto Jorge Rafael Videla (en el po­ der desde 1976 hasta 1983). defensor de Manuel Contreras Se­ púlveda.

74 Cfr. Así. Cfr. en un momento en el cual la Argentina tenía otros problemas muy serios que enfrentar. que ni siquiera se tomó el trabajo de res­ ponder a dichas acusaciones. a causa de una grave crisis económica: “Es inaceptable que un ciudadano de Estados Unidos”. The Washington Times y El Mostrador del 1 de agosto de 2001. por parte de María Servini de Cubría. Cfr. pero en realidad intentando reescribir la historia mundial de los años ‘70) con la incriminación. renovó el pedido.72 Canicoba no se rindió y dos me­ ses después.73 Quizás celosa de la notoriedad que había alcanzado el colega Rodolfo Canicoba con su ataque a Kissinger. 72 73 294 . Esta vez.que estaba la fuente del mal: Estados Unidos. Cfr. de un ené­ simo hombre de la DINA. Canicoba pidió interrogar co­ mo “presunto cómplice” del Plan Cóndor al ex secretario de Es­ tado Henry Kissinger. El Mostrador del 30 de mayo de 2001. hacia finales de julio. en relación con el asesinato de Prats y su esposa. Christopher Willke Floel. María Servi­ ni de Cubría se puso también en evidencia pidiendo el arresto y la consiguiente extradición a la Argentina de Augusto Pinochet. También tuvo poca suerte dado que no existe un tratado de extradición entre los dos países. “pueda arriesgarse en un proceso en el exterior consecuencia de presiones claramente políticas”. tras haber perdido el sentido de la medida. Hay que señalar que en aquellos meses la situación económica argentina era desastrosa y el gobierno de Buenos Aires solicitaba desesperadamente ayuda a los Estados Unidos.74 El desfile de los magistrados argentinos continuó (en teo­ ría. La embaja­da norteamericana en Buenos Aires dio a entender que una respuesta de Kissinger llegaría pero no era posible saber cuándo. El Mostrador del 26 de mayo de 2001. comentó la Casa Blanca. un anónimo funcionario de la Casa Blanca reaccionó definiendo como “infundadas y ridículas” las pretensiones de la magistra­ tura de Buenos Aires. para descubrir la retroescena del caso Prats. El Mostrador del 19 de agosto de 2001. que se agre­ gó a la larga lista de los indagados. motivo por el cual el ministro de la Corte Supre­ ma chilena Jorge Rodríguez Ariztía rechazó el pedido.

en el acta de acusación depositada en Londres por el juez español Baltasar Garzón contra Pinochet. Ingrid Olderock.75 El caso Prats. El Mostrador del 22 de junio y del 3 de julio de 2001. además del caso Leighton. según la señora Servini de Cubría. Esto era todo. 295 . chofer de Pinochet. como se ve. había oído que su jefe expresaba que Prats era un hombre peli­ groso. ex agente de la DINA. Carlos Prats y el español Carmelo Soria Espi­ noza. Caso que Oppes relacionaba incluso con la extrema derecha italiana. Durante una pintoresca descripción del Plan Cóndor. eran tres. el articulista (lo mismo hacen en las páginas 64 y 65 los au­ tores del libro Pinochet ante la Justicia española. obviamente como “crímenes contra la hu­ manidad”. el periodista italiano Alessandro Oppes puso. dentro del mismo. los atentados contra Orlando Letelier.Para todos la acusación era de “asociación internacional para cometer delitos”. había visto a algunos oficiales de la DINA expresar su ale­ gría por la muerte de Prats. muestra todas las características de los casos judiciales destinados a permanecer en vaguedades. el 19 de octubre de 1998. Un cierto Carlos Hernán Labarca Sanhueza. dando los nombres de Stefano Delle Chiaie y Pierluigi Concutelli. La única nota concreta fue la fácil notoriedad alcanzada por algunos magistrados. Sobre el Plan Cón­ dor. también las muertes misteriosas de los generales Augusto Lutz y Oscar Bonilla y un fallido atentado contra Carlos Alta­ 75 Cfr. ya citado varias veces) conectaba. muerta hace po­ co. Leighton Sobre el fracasado atentado para asesinar al chileno Ber­ nardo Ricardo Leighton (herido gravemente el 6 de octubre de 1975 en Roma. el caso Leighton. Y el locuaz investigador estadouni­ dense Eugene Propper (ya citado a propósito del caso Letelier) había notado que Manuel Contreras Sepúlveda “temía” que Prats pudiera publicar un libro de memorias. Las pruebas. junto a su esposa Ana Fresno) se hablará nue­ vamente en el capítulo XI.

p. Enrique Paillás. Todo esto era relacionado por Oppes con las investiga­ ciones sobre Michael Townley.mirano. y al final se obtuvo un pe­ dido italiano de extradición para Manuel Contreras Sepúlveda y Raúl Iturriaga Neumann.77 Y de hecho Álvarez. 76 296 . artículo de Emanuele Giordana. 78 Cfr. El Mostrador del 1 de septiembre de 2000. Il Manifiesto del 14 de enero de 2000. en ausencia de los impu­ tados (con condena por contumacia). 5. p. p. le recomendó al presidente de la misma Corte. en octubre de 1999 (asociándose a la cruzada internacional anti­Pinochet) Italia pidió a Chile la extradición de Manuel Contreras Sepúlveda. 11. 9.78 Cfr. en una decisión fechada el 27 de di­ ciembre de 2000. Il Manifiesto del 9 de octubre de 1999. rechazó el pedido italiano de extradición por­ que el proceso realizado en Italia era considerado “no satisfac­ torio”. Manuel Contreras Sepúlveda y Eduardo Iturriaga Neumann. Hernán Álvarez. El Mostrador del 28 de diciembre de 2000 y Televideo RAI del 16 de enero de 2001. artículo de Alessandro Oppes.76 Un proceso se realizó en Roma. p. al respecto La Repubblica del 19 de octubre de 1998. que no aceptara el pedido italiano. 77 Cfr. Con premisas de este tipo. La respuesta de Chile fue negativa: en septiembre de 2000 el ministro de la Corte Suprema. y Corriere della Sera del 9 de octubre de 1999. 13.

Y no sólo esto. Referente al abastecimiento de armas cubanas a los terroristas que respal­ daban a Allende. Benjamín Franklin1 La DGI cubana. p. p. Ya antes de que Allende subiera al poder. Santiago. con comentario de sir Alec Douglas­Home. 1976. si dos de ellas están muertas. 214 y sig. Familia y Propiedad. terrorismo difuso) estaba presente el sello cubano. dichos casos se intensificaron y se beneficiaron del apoyo oficioso que les daba el Gobierno. 1999) y el Libro Blanco del cambio de Gobierno en Chile. Cfr. p. 2 297 . 11 de septiembre de 1973. Se vio incluso cómo en muchos episodios que sacudieron a la opinión pública chilena (caso Letelier. la ayuda financiera cubana le había permitido al Partido Comunista chileno conquistar diez mil nuevos adherentes con una campaña de ocupación ilegal de terrenos..CAPÍTULO VIII Tres personas pueden mantener un secreto. De su Poor Ri­ chard’s Almanac. el libro Ojo: no tropieces en la misma piedra. las infiltraciones cubanas eran notables. Impresos Universitaria. 3 Cfr. de Miguel de Nantes. The Assault on the West (ed. 1968). editor y estadista americano (1706­1790). Petersham. 31 (ed. Desde 1961. escritor. atentado a Pinochet. La Iglesia del Silencio en Chile. como reveló el historiador inglés Ian Greig basándose en docu­ mentos del Intelligence Service. Foreign Affairs Publishing Copy­ graph.3 Con Allende en el poder. Santiago. de la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición. la KGB soviética y la izquierda europea En los capítulos anteriores se habló diversas veces de la presencia en Chile de hombres y material que provenían desde Cuba2. Cfr. 167 y 207. otro tanto. Ian Greig. Con frecuencia las acciones se realizaban a través de instituciones de 1 Científico. refiere Greig.

William F. entre otras cosas. de Patricia Politzer. New York. 1999). Allende había de hecho dado carta blanca a los servicios secretos Cfr. 33 (ed. p. cada sábado llegaban al aeropuerto de Puda­ huel. como el Instituto Cultural Chileno­Cubano. al respecto. que no era otra cosa que un punto de conexión entre el Partido Comunista chileno y la embajada cubana en Santiago. en el curso de una entrevista remitida a la periodista Patricia Politzer. que pertenecía a los servicios secretos cubanos y realizaba al interior de la sede diplomática una compleja actividad de adies­ tramiento de la guerrilla. El número de 20.4 No se equivoca el periodista australiano Gerard Jackson cuando. Buenos Aires. 1999). desde Cuba. jefe de la corriente más extremista del Partido Socialista. cuyo cargamento era transferido a camiones que no pasaban por los controles aduaneros. p. afirma: “La presencia soviética y cu­ bana era tan importante.500 empleados.. 34­36 (ed. Además de las ayu­ das financieras. según el deseo de Fidel Castro y de Salvador Allende. Patriot Enchained. para re­ cibir las numerosas delegaciones cubanas que. debía transformarse en “un ejército de al menos 20 mil combatientes por el socialismo”. como con ocasión de la visita de Carlos Rafael Rodríguez. Melquíades. de Hermógenes Pérez de Arce. Los locales de la embajada estaban destinados. El tercer per­ sonaje en la jerarquía de la embajada era Juan Carreto Ibáñez. viceprimer ministro cu­ bano. era considera­ da en los círculos de la diplomacia internacional una de las más activas y populosas sedes diplomáticas del mundo. Cfr. Una confirmación al respecto la dio Carlos Altamirano. tenían la finalidad de concordar con Allende la vía destinada a transformar a Chile en una segunda Cuba. además. de tres a cuatro aviones sin ningún tipo de numeración. La embajada cubana. jefe de los servicios de información de La Habana. El Roble. y de Manuel Piñeiro. Santiago. 32 (ed. para preparar lo que. Jasper.000 milicianos marxistas fue bastante preciso. p. que había transformado a Santiago en un centro de subversión operante en toda América Latina. el libro Altamirano. que en 1972 alcanzó a tener más de 1.fachada. 1989) y el libro Indebido Proceso. 4 298 . The New American. Esa muchedumbre tenía una razón de ser.

De fecha 26 de octubre de 1988. Treinta años después. hacíamos de correo” Cfr. a imponer el secreto de Estado sobre las es­ tadísticas de inmigración. 5 299 . 1973).5 Así. alto. al punto de obligar a Allende. a quien la misma González describe como “alguna vez fue un carismático dirigente socialista.. luego de un intenso adiestramiento. Carlos Lorca. ventilada por la televisión pública italiana.newaus. un hombre brillante y entusiasta del Che Guevara. Pinochet and Allende. asesinato y desinfor­ mación: una verdadera legión que en el plazo de pocos meses superó las dos mil personas. “La guerrilla en Bolivia”. autor del famoso A tale of two dictators. para tapar el escándalo. Félix Huerta. Ar­ noldo Camú. p. en los cordones aparecieron los primeros instructores extranjeros. Checoslovaquia y Alemania del Este. provenientes de Cuba.com. programa Correva l'anno. Carlos Molina. Newton­Abbott. Pasábamos pertrechos. Simplemente ridícula es la opinión. y hasta a un grupo de norcorea­ nos especializados en terrorismo”. Jorge Klein y un misterioso “Felipe”. regre­ sar a Chile. artículo del historiador Robin Harris. de Robert Moss (ed. Ercilla del 1 de septiembre de 1971 y Chile's Marxist Ex­ periment. al punto de abandonar sus estudios de medicina para trasladarse a Cuba y. Ricardo Pincheira. de que el “nacimiento de grupos terroristas clandestinos” pudo ser espontáneo (ninguna relación con Cuba y la KGB) y pudo verificarse sólo en los años ‘80 por reacción a quién sabe qué tipo de “crisis económica”. emitido por la RAI 3 a las 23:25 del 2 de enero de 2003. 6 Cfr.de la DGI cubana y de la KGB. afirmó Huerta. Mónica González entrevistó al re­ cién citado Félix Huerta. Devon. En­ gland. publicado en Londres en 1999. entre otros.6 En las primeras organizaciones armadas marxistas se des­ tacaron personajes como Eduardo Paredes. David & Charles. expertos en terrorismo. Rolando Calderón. “nos influenció mucho. sabotaje. Cfr. así como la figura del “Che” Guevara y la revolución cubana. Según ella.au/ news93pin. Clau­ dio Jimeno. sitio Internet www. bello”. La presencia de miles de terroristas y expertos en guerrilla provenientes de Cuba y de Europa fue confirmada por The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999. 12.

sanos. La muerte del Che apresuró mi decisión. 149 y sig. el día del golpe de Estado o en los siguientes. un brasile­ ño y algunos argentinos. La Conjura (Ediciones B Chile. conocí a la gente del MIR chileno y decidí regresar para hacer la revolución”. p. Mónica González. Santiago. con sus uniformes impecables y siempre imbuidos de alegría. Había en dicho curso de adiestramiento. donde la vegetación era similar a la existente en algunas zonas de Chile. Era curioso. donde murieron defendiendo el palacio de La Mo­ neda. otro tanto. 7 300 . que permitió las investigaciones de Olga Ulianova y Eugenia Fediakova: dos estudiosas que en­ contraron en los archivos soviéticos numerosas confirmaciones de los estrechos lazos existentes. uno creía que podía cam­ biar el mundo. desde 1950 en adelante. Más adelante.[…] “Después de un viaje a Bolivia me fui a Cuba. La Conjura (Ediciones B Chile. 2002). Mónica González. El Mercurio Aguilar. alegres per se y en cualquiera cir­ cunstancia. 8 Cfr. en el campo de Punta Cero. colombianos. la biografía (ed. Santiago. entre los comunistas chilenos. la KGB soviética y los servicios secretos Cfr. Cfr. 2000). agrega: “En esa época. Describe a continuación que en Cuba recibió durante siete meses adiestramiento duro y amplio. en Cuba. donde se especificó que gran parte del adies­tramiento se realizó en Cuba. Pinochet. 2000). después termina­ ron en Chile. con verdaderos choques armados y lecciones de kárate.7 Veamos lo que refirió años después el joven marxista Max Joel Marambio. Santiago. Se conclu­ ye que muchos de los que habían estado allí. recordando su permanencia en Cuba: “Creí que la revolución en Chile podía realizarse por la vía armada. Gonzalo Vial Correa. p. bolivianos.. 34.8 Otras noticias vienen del Centro de Estudios Públicos (con sede en Santiago desde 1998 y con frecuencia presente en las co­ lumnas del Wall Street Journal). A continuación se refiere a la imagen que él tenía de “los niños que veía en Cuba. En total éramos unos cien”. venezolanos. Todos los méritos se los atribuía a la revolución”. p. Estaba absolutamente convencido de que la lu­ cha armada era la vía para lograr una sociedad más justa”. costarricenses. En ese tiempo no distinguía la idiosincrasia de los cubanos. Veía muy aburrida la idea de hacer los cambios por la vía parlamen­ taria”. 448.

La infiltración de agentes soviéticos era escondida detrás de los camuflajes más extravagantes. en su gran mayoría guerrilleros que habían sido expul­ sados de sus países de origen. encontramos que existe una Primera Fase de Infiltración extranjera a través de miles de individuos de 46 naciones del mundo. La Verdad histórica (ed. de los cuales 721 eran muje­ res. p. 9 10 301 .cubanos. acogidos por el Gobierno de Allende como asesores industria­ les”. pero poco tiempo después se supo que di­ chos expertos eran oficiales del ejército soviético o de la KGB y que tenían tareas muy distintas a las de ocuparse de los tracto­ res. a excepción del general cubano Patricio de la Guardia Font y su tropa”. puede testimoniar la magnitud de la infiltración extranjera en el Chile de Allende: “En primer lu­ gar.916 oficiales y suboficiales soviéticos. 26. De los cubanos que in­ gresaron a Chile no se conoce el número exacto. Más que justificada fue la alegría con la cual muchos chilenos acogieron el golpe de Estado militar”. Manuel Contreras Sepúlveda. según los datos existentes en los archivos de la DINA y hechos públicos por Manuel Contreras Sepúlveda. The Wall Street Journal del 12 de diciembre de 2000. Cada lote de 100 tractores venía acompañado por un téc­ nico en mantención. 2000). A estos se agregan 1. en 1972 el Gobierno de Allende le compró a Moscú 5 mil tractores. co­ menta la periodista Mary Anastasia O’Grady. “Los documentos ahora accesibles demuestran cuál era el destino al que Allende iba a condenar a Chile. Según refiere Manuel Con­ treras Sepúlveda.9 Pero quizás nadie mejor que el director de la DINA.875. en 1973 (inmediatamente después del golpe militar) los extranjeros Cfr. Cfr. justifica la intervención de la CIA en los asuntos chilenos”. si bien los ofi­ cialmente autorizados por el Gobierno de Allende. Encina. Santiago. fueron 4. “Se trata de una documentación que. en buena parte.10 Siempre. los que llegaron puntualmente a Chile. gracias a pa­ saportes diplomáticos. Manuel Contreras Sepúlveda.

Santiago. particularmente peligrosos por su gran experiencia de com­ bate. p. a título personal y gratuito. terminó en los bolsillos de perso­ najes socialistas. 239­240 (ed.13 Cfr. Sperling.presentes en Chile con la autorización del Gobierno de Allende superaban los 31. La Verdad histórica (ed. 2000). de los pue­ blos latinoamericanos”.12 Chile en la época de Allende no estaba sólo en ruinas.11 Mientras el país padecía miseria. Milán. 143­146 (cinco fascículos publicados por la revista Hoy en los cuales se narra la historia del diario Clarín desde 1952 a 1973). Manuel Contreras Sepúlveda. Parte del dinero que lle­ gaba. Según Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. p. p. incluidos 725 tupamaros urugua­ yos. 1995). 1998) y Román Alegría. Se trata de un libro todo elogios a Fidel Castro y a la guatemalteca Rigo­berta Menchú. sino además a merced de la KGB y de Fidel Castro. personaje al que el periodista italiano Gianni Minà le gusta llamar “paladín de la defensa de la soberanía. Encina. Geniart. pp. Al final. Santiago. Un continente desaparecido. sumados a la guerrilla y al terro­ rismo de extrema izquierda. Del general de la esperan­za a la desesperanza general. existía una corrupción generalizada. 180­181 (ed. 30 y 71­72. Pinochet y la restauración del consenso nacional. según diversas fuentes. Existieron malentendidos. la Unidad Popular recibía financiamientos ocultos desde Europa. 12 Cfr.000 hombres. demasiadas veces violada.000 elementos que pertenecían a grupos paramilitares chilenos. 13 Cfr. Se considera que los 22. Gianni Minà. promesas no mantenidas. podían juntar en total nada menos que 53.000 personas. secretas transacciones en bancos suizos y hasta amenazas de muerte. que pre­veía el traspaso a Allende. de la mi­tad de las acciones. Aún más oscuro fue el tráfico de dinero cubano que se mo­ vió alrededor del proyecto de traslado del diario Clarín. La Segunda del 22 de octubre de 1996 y Cfr. cuyo Premio Nobel de la Paz es divulgado 11 302 . irritadas intervenciones personales de Fidel Castro. también Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. las disputas por el caso quedaron archivadas a causa del golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

mientras un grupo revolucionario chi­ leno realizaba sus transmisiones desde la Radio Moscú. en 1993. 15 Patricio De la Guardia Font fue luego condenado por Castro a treinta años de prisión a consecuencia de divergencias internas ligadas con el narcotráfico. Entre otras. p. Política. clasificó a Cuba como “el país del continente donde se violan menos los derechos humanos”. Santiago. 1999). 241) un reconocimiento por las “conquistas de las que Cuba socialista pudo enorgullecerse respecto a los otros países latinoamericanos” y se encuentra (p. El Roble. “Fui condecorado con la Medalla Internacionalista de Primer Grado”.VV. Son interesantes. declaró De la Guardia Font. 25 (ed. gracias a la llegada de nuevos expertos. Indebido Proceso.15 Una tarea muy difícil que tenía la DGI cubana era la de hacer andar de acuerdo a los diversos componentes terroristas chilenos.Después del golpe de 1973.. y Hermógenes Pérez de Arce. La fuerza guerrillera que Allende había preparado para su autogol­ pe se transformó. en un instrumento de desestabilización y terrorismo. 14 Cfr. p. 1989). que habían sido creados en Bruselas y en la co­ munista Berlín del Este. con aquella finalidad. de AA. “porque estaba en Chile al frente de los compañeros de tropas. y cuando ocurrió el golpe de Estado en Chile cumplí otras operaciones especiales”. en donde había or­ ganizado una eficiente brigada de 15 mil hombres bien armados. un Frente de Fuerzas Armadas Democráticas Chilenas. se lee (p. Reveló que los apoyos externos a su organización terrorista no llegaban solamente desde Cuba: el 15 de abril de 1977 había nacido en Londres. además de otros dos organis­ mos análogos. 242) la citación de una divertida relación de Amnistía Interna­cional que. durante uno de los tantos procesos a los cuales Fidel Castro sometía a sus colaboradores caídos en des­ gracia. el volumen Vindicación de Cuba 1989. En tal ám­ bito se colocan los viajes entre la capital chilena y la cubana de con insistencia. el tráfico de hombres y ma­ terial se volvió clandestino pero no disminuyó de intensidad. 291 (ed. especialmente en la transición entre la decadencia del MIR y el crecimiento del Frente Manuel Rodríguez. en este sentido. 303 . La Habana. las declaraciones realiza­ das por el general cubano Patricio de la Guardia Font al tribunal militar de La Habana.14 Y agregó que había operado en Chile.

viajes cuya frecuencia era favorecida por la imprudente tolerancia de la Junta Militar. 275 (ed. Santiago. para que contingentes de militantes comunistas chilenos fueren aceptados como alumnos en calidad de cadetes de la Escuela Militar de Cuba” […] “Más tarde conocí a los muchachos.html. los miembros de la Comisión Política del partido que estábamos en el exilio. Ediciones Cesoc. Memorias 1957­1991 Una Disgreción. Fue en esa oportunidad cuando supe del acuerdo a que habían llega­ do en La Habana dirigentes de los respectivos partidos. con todas las comodida­ des del hotel. huésped del Partido Demócrata. Pinochet y la restauración del consenso nacional. p. Después encontró a otros y le impresionó el entusiasmo con el cual par­ ticipaban en Nicaragua en la lucha para derrocar al régimen de Somoza. Termina con una frase patética: “Un regusto amargo me hace sentir que los condujimos a quemarse en Chile en ba­ tallas imposibles”.. Cfr.pinochetreal. incapaz de penetrar las modalidades efectivas de fun­ cionamiento del régimen que se nos presentaba como ideal. 1996) p. www. Encontramos rastros de uno de estos viajes en las memo­ rias de un dirigente del Partido Comunista chileno y ex ministro del Gobierno de la Unidad Popular. temerosa evi­ dentemente de ser acusada de escaso respeto de la democracia. recién citada. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. Cfr. (ed. y el discurso que la misma pronunció en aquella ocasión. Gladys Marín y yo y el suplente Manuel Cante­ ro” […] “No nos adentrábamos aún en la realidad del denomi­ nado socialismo real. la vida. Orlando Millas. fue célebre su viaje triunfal a Washington. de Gladys Marín. Luego señala que los dirigentes comunistas asu­ mieron la responsabilidad de enseñarles que la única vía para ser dignos del pueblo se recorre a través de las armas. o sea. los titulares Volo­ dia Teitelboim. a la que se agregaban los intérpretes. Santiago 1998). la flor y nata de nuestra gente”. en 1974. otro tanto. Geniart. 186 y sig.los dirigentes marxistas. Orlando Millas: “Nos reuni­ mos en Moscú. p. De hecho. 16 304 . sosteniendo las tesis de la Unión Soviética. en plena guerra fría.cl/ persec1/ cap2.16 Cfr. conducía a una visión muy particular. los automó­ viles siempre a disposición y hasta el acceso privilegiado a los espectáculos y tiendas especiales.

dijo Piñeiro. del MIR. Otros encuentros se realizaron en­ tre tres importantes delegaciones de la izquierda chilena y el jefe de los servicios secretos cubanos en Argentina. Sede de los coloquios fueron esta vez Buenos Aires. quien les daba instrucciones desde hacía tiempo. Piñeiro empleó métodos más convincentes. habiendo la delegación chilena expresado pena y desilusión por el fallido atentado contra Pino­ chet. Era necesario que el MIR y el Frente Manuel Rodríguez siguieran las indicaciones de la Junta de Coordina­ ción Revolucionaria Guerrillera Internacional y que en su lucha contra la Junta Militar de Pinochet superaran las divisiones y celos internos. en La Habana. en 1974. Antonio López. Hernán Aguiló y Manuel Cabieses. ya sea en La Habana o en Montevideo. Ciudad de México y Lima. el socialista Rolando Calderón. Jecar Neghme. Después de las exhortaciones. en julio de 1987. Luego. estuvo dos semanas en Cuba. y Jaime Cataldo. de la cual eran parte el co­ munista José Sanfuentes. el radi­ cal Guillermo Arenas. Manuel Piñeiro ratificó que Fidel Castro en persona había sentido mucho aquel fiasco. En dichos coloquios. era necesario or­ ganizar “pequeños pero infalibles” núcleos operativos. del MAPU. durante un violento choque verbal. huésped del jefe de la DGI Manuel Piñeiro. Según indicación de Castro. adiestra­ dos y que operaran siguiendo el modelo colombiano del Frente Guerrillero Unido. Andrés Pascal Allende (que después de la muerte de Miguel Enríquez. fue “enérgicamente” invita­ do por funcionarios cubanos a obedecer escrupulosamente las órdenes que llegaban desde Cuba y a dar plena colaboración a los dirigentes de la izquierda que estaban ahí presentes: Nelson Gutiérrez. otra delegación chilena. 305 . había tomado el mando del MIR). Y de hecho.Para obtener el consenso y ayuda económica los dirigentes radicales chilenos Hugo Miranda Ramírez y Carlos Morales Abarzúa tuvieron frecuentes encuentros con la DGI. cuya responsabilidad atribuía a la falta de alineamiento del Frente Manuel Rodríguez con las direc­ tivas del Partido Comunista.

Corvalán pi­ dió ayuda a Moscú. p.17 Y justamente gracias a ellos. Pinochet. 268 (ed. 281 (ed. Luis Corvalán se sentía capacitado para prometer que Chile se volvería en poco tiempo una “segunda Nicaragua”. poco después de la victoria comunista en Nicara­ gua. Santiago. se cita un documento del Partido Comunista so­ viético que reproduce un pedido hecho por Corvalán para que en Moscú fueran adiestrados “quince de nuestros camaradas en la técnica de desestabilización. la biografía (ed. una vez mejorado el nivel de adiestramiento. dándoles algunos cursos de adoctrinamiento y guerrilla en Berlín del Este.De una carta confidencial proveniente desde Cuba y poste­ riormente difundida en los sectores de la izquierda chilena (no­ ticias recogidas en 1988 por la The World Affairs Company de Nueva York). 19 Cfr. que rápi­ damente la lucha armada alcanzaría un margen de maniobra mayor y que Chile conocería días de “áspera violencia”. p. para poder realizar dicha promesa. prosiguieron hasta Chile. Conde Hans von Huyn. Geniart. basándose en las instrucciones provenien­ tes desde Moscú. 1987) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez.18 En poco tiempo. 1998). Santiago. las dos organizaciones lograron intensificar y perfeccionar sus aten­ tados y sus actos de sabotaje para realizar un proyecto deno­ minado “terrorismo selectivo”. Pinochet y la restauración del consenso nacional. el Comité Central del Partido Comunista chile­ no se transformó en un cuartel general de la revolución. 17 306 . El Mercurio Aguilar. En un artículo de la periodista Pilar Molina en El Mercurio. The Wall Street Journal del 2 de noviembre de 1998. Victoria sin guerra. Gonzalo Vial Correa. experto en cuestiones sudamericanas. 2002). en 1979. de allí. Andrés Bello. 18 Cfr. Santiago. Cfr.19 Al final. p. p. El resultado de aquellos esfuer­ zos se tradujo en la multiplicación de atentados dinamiteros y de asaltos a los bancos. artículo del his­toriador James Whelan. De he­ cho. resultó que Fidel Castro ofreció sostener a cientos de elementos del MIR y del Frente Manuel Rodríguez (350 per­ sonas en 1987 y el doble en 1988). al cuidado de terroristas argentinos del ERP. 448. incluyendo acciones de sabotaje y Muchos terroristas (al menos treinta) adiestrados en Europa y en Libia fueron mandados por Fidel Castro a la Argentina a bordo de un submarino soviético y. 14.

21 Pero desde Cuba y desde las centrales de reclutamiento y organizaciones del comunismo internacional llegaban. John Koehler. 311­315. Stasi. con el objetivo de dominar las dife­ rentes formas de lucha”. El curso duraba cinco meses e incluía las técnicas de sabota­ je. cuenta en un libro suyo publicado en 1999: “La policía secreta de Alemania oriental. refiere el historiador Luis Heinecke Scott. John O.422 atentados y agresiones individuales”. p.118 fusiles M­16. Andújar). en­ tre 1983 y 1986 se registraron más de mil atentados con bombas. confección de bombas y adoctrinamiento marxista: las mismas materias que se estudiaban en los campos de adies­ tramiento existentes en Cuba. Y prosigue: “Esta actividad subversiva no se detu­ vo hasta el final del régimen militar chileno. 98. junio y julio”. la STASI. Los datos siguientes se refieren a pocos meses de 1986: “La llegada de contrabando de armamento proveniente desde Cuba en los meses de enero. Gracias a este adiestramiento. “consistió en 3. The untold story of the East German secret police (1999) West view Press. tenía entre sus tareas la de enrolar jóvenes chilenos y llevarlos al extranjero para que aprendieran a combatir al régimen militar de Pinochet. Se calcula que Alemania Oriental. también armas y explosivos necesarios para las operaciones de terrorismo y subversión. Una Persecución Vergonzosa (ed.20 Así. 167 cohetes antiblindaje Cfr. Los viajes pasaban por México y Checoslovaquia y la destinación final era un campo de adiestramiento situado al oriente de Berlín y llamado Object Bai­ kal. 20 307 . En 1990. Koehler. fi­ nanció con unos 6. 21 Cfr. pág. del Partido Socialista chileno.operaciones de comandos. corresponsal de la Associated Press. Allí se precisa que análogas solicitudes a Moscú fueron presentadas en aquellos años también por Carlos Altamirano. en los que perdieron la vida 21 efectivos del Ejército y de Cara­ bineros. se registra­ ron 2. Alfonso Márquez de la Plata. entre 1984 y 1988. 114 lanza­ cohetes antiblindaje soviéticos RPG­7. cuando es­ taba en la presidencia el democratacristiano Aylwin.8 millones de dólares al terrorismo comunis­ ta en Chile”. además de hombres. asesinato.

1999) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. crónica de un asedio.norteamericanos LOW. Las otras armas del GAP estaban escon­didas en la residencia presidencial de El Cañaveral. después enviados a su patria con un amplio arsenal de armas y muni­ ciones para realizar sabotajes y terrorismo.000 fusiles AKA. Hermógenes Pérez de Arce.979 granadas. portavoz de la Casa Cfr. 426 pis­tolas y 6 lanzamisiles. 1998). estaban depo­sitados a disposición del GAP 62 fusiles ametralladoras. Geniart. además de 1. 98 (ed. el Gobierno de Allende favo­recía en Chile el contrabando de aquellas armas. un instructor en técnicas de guerrilla. Santiago. vol. refiere Contreras. 347 (ed.23 Y es importante observar que la inmensa cantidad de ar­ mas encontradas por las fuerzas del orden en los depósitos te­ rroristas era de fabricación no solamente comunista. George Jones.22 Los detalles sobre los envíos de armas a los terroristas chilenos hasta el día del golpe militar (otras llegarían después) fueron indicados por Manuel Contreras Sepúlveda: eran 25. Santiago. Indebido Proceso. sino tam­ bién estadounidense. Como se ha dicho. En los años siguientes al golpe. ma­terial de producción soviética y del que se logró recuperar sola­mente el 40%. Una investigación realizada en Washing­ ton y comunicada por Bruce Ammerman. 22 308 . El Mercurio del 7 de septiembre de 1986. p. 300 lanzacohetes y 1. municiones y otros armamentos”. Luis Heinecke Scott. p. declaró que “el contrabando realizado entre Cuba y Chile era el mayor contrabando de armas que jamás se hubiera registrado en Amé­ rica Latina”.500 metralletas. 1992). soviéticos. Chile. 2000). prohibiendo a las autoridades aduaneras realizar los debidos controles. Santiago. Encina. p. p. 23 Manuel Contreras Sepúlveda. 36­40. el capitán alemán oriental Dieter Zirkel. En la residencia privada de Allende. El agregado comercial de Estados Unidos en Chile. Santa Catalina. admitió que tuvo en Berlín bajo sus órdenes a 20 jóvenes chilenos. El Roble. La verdad histórica (ed. Santiago. 58­60 (ed. I. Pinochet y la restauración del consenso nacional. que tenía informaciones seguras.

por parte de la Junta Militar.. refiere Pinochet en su libro Camino recorrido. Geniart. 107 (ed. p. 348 (ed. que callan sobre cómo aquel comando de guerrilleros había preparado la emboscada y cómo pudieron escapar. 25 Cfr.Blanca. Santiago 1998) y Gonzalo Rojas Sánchez. Santiago. después entregadas por los viet­ namitas a los soviéticos y enviadas por estos a Chile a través de Cuba. de todos los partidos y movimientos políticos que habían apoyado a Allende. asimismo. Pinochet y la restauración del consenso nacional. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. En la operación partici­ paron guerrilleros adiestrados en el extranjero y apoyados por los que financian el terrorismo internacional”. Chile escoge la liber­ tad. 309 . p. 80 (ed. pudo comprobar que se trataba de armas estadouniden­ ses abandonadas en Vietnam. Augusto Pinochet. fascículos fechados 11 de septiembre de 1973. p. Camino recorrido. artículo de Lucio Lami. II. p. Santiago.24 Este es un comentario de Augusto Pinochet: “¿Qué espacio ha dado la prensa internacional a los arsenales clandestinos en­ contrados en Chile? ¿Por qué en este caso la información se vuelve apresurada y estimativa? ¿Cómo justificar que haya sido puesta sordina a un hecho así de grave.26 *** Cfr. la cantidad de arsenales de armas provenientes desde el exterior era tal. Recopilación de los 24 discursos del Presidente de la República. 11 de octubre de 1973 y 11 de septiembre de 1974. 1998). como el encontrar una cantidad tal de material bélico que habría producido un choque de proporciones incalculables? Un atentado que le costó la vida a cinco de mis guardaespaldas e hirió a once de ellos fue igno­ rado por los órganos de información internacional.25 En efecto. Esto confirma la compleja red de maquinación que se es­ condía detrás de la actividad terrorista destinada a empujar a Pinochet a una represión que lo transformaría en el “monstruo” que todos conocemos. Zig­Zag. 3. Instituto Geográfico Militar de Chile. como para poder armar a más de 30 mil individuos y de justificar la inmediata prohibición. 1998). Il Giornale del 23 de octubre de 1986. Cfr. 26 Cfr.

por lo tanto. Basta recordar solamente que los cuatro mil fusiles M­16 incautados por la policía en 1988 costa­ ban 1. Se trataba de gastos enormes. en 1986. Ita­ lia y Venezuela. Bélgica. sino también por los costos que significaba mantener a las organizaciones armadas. Y.400 dólares cada uno y que junto a estos la policía encon­ tró material explosivo y municiones por más de 35 millones de dólares. Indirectamente. encubriendo como “solidaridad internacional en defensa de los derechos hu­ manos” a la recolección de fondos necesarios para conducir las actividades terroristas. gastos en viajes y vida brillante de los así llamados exiliados (comenzando por los parientes de Salvador Allende. ¿De dónde llegaba el dinero después de 1973? ¿Quién coor­ dinaba la iniciativa? Uno de los canales directamente controlados por la KGB soviética era un Comité de Difusión que tenía la base principal en Argentina y sedes periféricas en España. europeos en particular. Francia. No es fácil decir de dónde salía todo el dinero recogido di­ rectamente por el Comité de Difusión y por otras organizacio­ nes. ese dine­ ro era mucho.Aquellas armas y el adiestramiento costaban mucho dine­ ro. La tarea de esta organización y de otras estruc­ turas similares era la de encontrar financiamiento y poner en marcha iniciativas para sensibilizar a la opinión pública mun­ dial: una tarea que era cumplida brillantemente. no solamente por la innata tendencia hacia la corrupción de casi todos los dirigentes de la izquierda chilena. a los cuales nada les habría impedido vivir en sus casas en Chile). corromper periodistas y hombres de cul­ tura y vestir a la izquierda chilena de una imagen heroica y des­ interesada. podía provenir solamente de contribuyen­ tes occidentales. muchísimo: durante un congreso en Caracas. a un portavoz de la Comunidad Europea se le escapó de­ lante de los periodistas que la oposición marxista chilena (que justamente en aquellos días le había arrancado a Europa un sub­ 310 .

140 y sig. Frei. la de las clases populares chilenas. Santiago. después del golpe militar de Cfr. Zig­Zag. 1998). p. uno de los países en los cuales. Era “tan” pobre el tal Mejías. Pinochet y la restauración del consenso nacional.27 Riqueza y pobreza. 673­674 (ed. para coordinar las ayudas financieras destinadas a la izquierda estaba el cubano Banco Central (inicial­ mente presidido por el Che Guevara. 53­58 y 48­52 (ed. p. por lo tanto. que cuando las cáma­ ras de televisión fueron inesperadamente a buscarlo. (ed. era. Santiago. Geniart. Allende y la mano de la CIA. unos 400 millones de euros) estaba preparando “la más costosa oposición del mundo”. Ornitorrinco. p. Vaitea. *** Italia. entonces dirigida por gobiernos de centroizquierda sometidos al chantaje comunista. Otras ayudas de la izquierda llegaban a través de organi­ zaciones “progresistas” católicas como el Centro Belarmino y la Escuela de Sociología de la Universidad Católica. 19 (ed. p. En primera fila.sidio de 800. Cristián Opaso. sin fecha). 27 311 . de un auto nuevo flamante y de una empresa de comercio alimenticio. 1975). hacía de puente entre las remesas soviéticas y las exigencias de las centrales socialo­comunistas de Santiago. no logró esconder que era propietario de una casa muy digna. Santiago.000 millones de liras. posteriormente removido por incapacidad y transferido a la guerrilla en Bolivia). 31. Fue típico el caso de un tal Mario Mejías. 1993) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. Teresa Donoso Loero. entraron a jugar un im­ portante papel en el teatro propagandístico de las organizacio­ nes que agitaban su “empeño por un Chile democrático”: la ri­ queza en la que nadaban los jefes de la izquierda era bien escon­ dida. Historia de los Cristia­nos por el Socialismo en Chile. que después del golpe fue designado por la oposición para hablar con el Papa “en nombre de todos los chile­ nos pobres”. Desde las cenizas. que. James Whelan. vida muerte y transfiguración de la democracia en Chile 1833­1988. mientras ponían en vitrina una pobreza descaradamente inflada. parece superfluo decirlo. Santiago. en La Habana.

28 312 . Las revelaciones de Il Borghese no suscitaron ninguna reacción por parte del Minis­terio de Relaciones Exteriores ni por parte de las organizaciones interesadas. para Sostener las Reali­ dades de Base de la Resistencia Chilena. basada principalmente en los da­ tos de la Direzione di Cooperazione allo Sviluppo. permite enu­ merar algunos casos de “ayuda humanitaria” que podrán hacer reír al lector. ya sean es­ tos de tipo financiero o de propaganda. osaba controlar.28 una de las organizaciones no gubernamentales que operaba en Roma. entre los cuales no era difícil encontrar “carne de cañón” para adiestrar y enviar a América Latina.1973. recibió astronómicos financiamientos del go­ bierno italiano para realizar una no mejor identificada Campa­ ña Demos las Alas al Chile de Mañana. cabe preguntarse. la oposición chilena obtuvo conspicuos apoyos. se dedicaban a re­ coger dinero que nadie. las organizaciones que recogían a cientos de jóvenes idealistas. a un nebuloso proyecto denomina­ do Programma El Canelo de Nos per l’Educazione degli adulti nel Settore delle Comunicazione. siempre a costa de los contribuyentes italianos. mientras tanto. por temor a ser acusado de tener sim­ patías hacia Pinochet. Aquellas organizaciones. en línea con la campaña de propagan­ da dirigida por Moscú. Una búsqueda sumaria. Como revelaba en 1988 el semanario Il Borghese (una de las poquísimas publicaciones que en aquellos años tuvieron el cora­je de hablar libremente sobre los asuntos chilenos). de­nominada CIES. que decía ser destinado a las Cfr. en el ámbito del ministerio italiano de Relaciones Exteriores y seguramente incompleta porque estaba limitada a pocos meses. Il Borghese del 2 de octubre de 1988 y del 1 de abril de 1990. justamente en los años en que el Estado decía que quería reducir el gasto público? ¿Y dónde terminó el dinero destinado. todo ese dinero salido de los bolsillos de los contribuyentes italianos. Pero lo dicho no se refiere solamente a Italia: en toda Euro­ pa nacían como hongos. ¿Dónde terminó.

eran el Istituto Sindacale per la Cooperazione con il Cfr. Una cosa que saltaba a los ojos era que mientras la ayuda italiana a países controlados por dictaduras comunistas era dada a los gobiernos en el poder (como a Etiopía. Nos re­ sulta difícil entender cómo Italia podría enseñar algo en materia de sanidad pública. para conso­ lidar el diario La Época y la revista Análisis”. Angola. los contribuyentes italianos financiaban la propaganda po­ lítica de los adversarios a Pinochet. Il Borghese del 2 de octubre de 1988.30 En la misma fecha. una equivocación cometida de buena fe: tanto que suscitó hilaridad en los cír­ culos diplomáticos de Santiago. p. tres organizacio­ nes relacionadas con nuestros tres sindicatos confederados reci­ bieron una contribución “humanitaria” con sabor claramente político: 900 millones de liras (unos 450 mil euros) “para apoyar la información radiofónica democrática chilena”. Prosigamos. La Época y Análisis eran dos publicaciones políticas de izquierda.escuelas chilenas a través de una organización local llamada CEAAL y dirigida por un cierto Paolo Freire?29 El 30 de marzo de 1988 el gobierno italiano entregó unos tres millones de euros. todas con sede en Roma. Este crédito resultó. órgano de la extrema izquierda. 284. sin embargo. Las tres organizaciones que sirvieron de trámite para aquel financiamiento. 29 30 313 . recibió a espaldas de los contribuyentes ita­lianos una ayuda de unos de 200 mil euros para “el desarrollo institucional chileno”. Italia destinó unos 350 mil euros “para sostener la información democrática chilena. de Roma. Otro diario chileno que recibió ayuda financiera italiana fue el famoso Fortín Mapocho. el 30 de marzo de 1988. un cierto Istituto per la Cooperazione Uni­versitaria. Una motivación y finalidad incomprensi­ble: ¿Qué significa el “desarrollo institucional”? Un mes después. El 25 de febrero de 1988. En otras pala­ bras. Mozambique. Y bien. “para usar después de una negociación privada”. a una Asistencia Sanitaria con Base en Chile. Nicaragua y China) las así llamadas ayu­ das para Chile eran entregadas a las más o menos misteriosas organizaciones de la oposición.

Cisl y Uil hasta el extremo de inducirlos a proponer que a los llamados “prófugos” chilenos les fuese dada prioridad absoluta. 31 314 . a mantener a la izquierda chile­ na.32 Siempre en 1988. las tres organizaciones antes mencionadas pidieron y obtuvie­ ron. ¿Por qué dicho dinero no fue directamente al Gobierno chileno y fue destinado a la embajada italiana? ¿Quizás para permitirle a la misma en­ frentar los gastos de mantenimiento de cientos de “prófugos po­ líticos” acogidos en sus extraterritoriales y elegantísimos salo­ nes? La histeria anti­Pinochet unió fuertemente a los tres sindicatos italianos Cgil. naturalmente. En perjuicio.31 Evidentemente no satisfechas con los millones recibidos. Italia no tuvo en Chile un embajador sino un agregado comercial: Italia consideró indigno de una verda­ dera representación diplomática una dictadura militar. poco después. unos 260 mil euros fueron entre­ gados a la embajada italiana en Santiago33 para “socorrer las po­ blaciones dañadas por las lluvias torrenciales”. sin saberlo. de los desocupados italianos. en las asignaciones de puestos de trabajo. 32 Estas órdenes confirmaron que en el Chile de Pinochet la prensa de la oposi­ ción disfrutaba de plena libertad. otros 480 mil euros destinados a la “prensa democrática chilena”: y nuevamente los contribuyentes italianos fueron obligados. era en efecto libremente vendida en los kioscos. l’Ente Progetto Sviluppo y l’Ente Pro­ getto Sud. en Chile. mientras otros 375 mil euros fueron a parar (a través de un Centro Crocevia) a un no mejor identifi­ cado programa ítalo­chileno denominado “Construyendo jun­ tos”. La prensa marxista o católico. Raro y aún más rarísimo. mientras consideró muy dignas a las dictaduras comunistas. comunista. así dijo la comunicación oficial. una contribución de unos 420 mil euros terminó en un misterioso “Programa de desarrollo de la región de El Melocotón”. Pero en realidad. fi­ nanciada también por el extranjero. por parte de nuestras oficinas de colocación.Paesi in Via di Sviluppo. 33 “Embajada”. desde el día en el cual el poder pasó a las manos de Pinochet.

¿Quiénes eran dichos afortunados chilenos? ¿En qué instituto emplearon sus becas? ¿Por qué motivo debían ser apoyados por los contribuyentes italianos? El 28 de julio de 1988. mientras 1 millón de euros fue a una “red chilena de conexión y transmisión de informaciones”. no se sabe con qué finalidad. que algunos meses después recibió otros 175 mil euros para el “desarrollo democrático de las relaciones industriales con Chile”. Casi un millón setecientos cincuenta mil euros. A un Centro Regionale per la Cooperazione con sede en Reggio Calabria le dieron unos 500 mil euros para un “programa de búsqueda. siempre del bolsillo de los contribuyentes italianos. En 1989. también pagados por los contribuyentes italianos.Aún más raro. “para repatriar y reinsertar en su país [¡sic!] a los exiliados chilenos”. intervención y formación en el sector alimentario”. 315 . “a continuación de negociaciones priva­ das”. Más de 500 mil euros de “ayuda humanitaria” fueron a la “formación de cuadros de los sindicatos chilenos”. una organización de Bergamo. denomi­ nada CESVI. en Roma.5 millones de dó­ lares. la entrega de 2. unos 6 millones de liras provenientes siem­ pre de los contribuyentes italianos y para gastar en Chile. de Milán. a través de una Federazione di Organismi Cristiani di Servizio Internazionale Volontariato. ¿Era necesario realmente que el pueblo italiano gastara esa suma para que los calabreses le enseñaran a los chilenos a cocinar? Siempre en 1988. a través de una institución denominada ISCOS. para no precisadas “iniciativas socia­ les en el sector urbano”. una entidad romana conocida como Progetto Do­ mani di Cultura e Solidarietá. fueron destinados a Chile por un Comitato di Coordinamento delle Organizzazioni per il Servizio Volontario. obtuvo 100 mil euros para “becas profesionales pa­ ra ocho chilenos”. recibió más de 500 mil euros para “desarrollar en Chile una comunidad agrícola mapuche”. la Dirección de Cooperación para el Desarrollo aprobaba.

entonces conducida por el embajador Tomaso De Vergottini y su esposa. con o sin extraterritorialidad. Il Borghese del 25 de marzo de 1990 y el programa Correva l'anno. que los jardines y salones de la sede diplomática en Santiago. “refugiados políticos” y “perseguidos” (¡más de 800 personas!). esa muchacha fue torturada y asesinada fuera de la embajada y luego tirada más allá del muro de contención. En un determinado momento las cosas se preci­ pitaron: una muchacha fue encontrada asesinada y entonces. 34 316 . emitido por la RAI 3 a las 23:25 horas del 2 de enero de 2003. individuos que la policía buscaba por delitos comunes. en cambio. El apoyo oficial dado por Italia a la oposición anti­Pinochet era tan clara. tuvo que intervenir la policía chi­ lena.34 Cfr. p. Cfr. Corriere della Sera del 12 de marzo de 2000. El número de 800 personas huéspedes en la embajada italiana fue confirmado. por el embajador italiano Milo Barbarani. 10.Y aún peor. tanto que de hecho la población de Santiago la rebautizó “el prostíbulo”. que nadie se preocupaba de informarse si acaso no fueran. Sucedía de todo en la embajada italiana. se llenaron rápi­ damente de “prófugos”. Anna Sofía. en el 2000. en el curso del cual fue entrevistada la señora Anna Sofía de Vergottini: según su opinión (que sin embargo no aportó pruebas).

en noviembre de 1998. ya que éste realizó notables inversiones en su territorio. 1 2 317 . estaban siendo alegre y arbi­ trariamente expropiadas por Allende. como siempre sucede. eran dirigidos por un sacerdote católico comprometido con la iz­ quierda. las cuales. Que la CIA influyó en los eventos que precedieron a la caída de Allende fue confirmado por sir Walter Walker. el secreto se ha develado y el sabroso asunto puede ser contado. que los dirigentes estadounidenses si­ guieran activamente los hechos chilenos de aquellos años: Chile fue siempre un socio importante en los negocios con Estados Unidos. Para protestar contra la participación americana en la cuestión chilena. como ya se ha referido. acti­ Poeta y escritor inglés (1907­1973). Corriere della Sera del 30 de noviembre de 1998. arengados por Joseph Kennedy. general británico al comando de las fuerzas OTAN del Norte de Europa entre 1969 y 1972: página 240 de su libro The Next Domino? (ed. 1980). Covenant Books. luego de una manifestación en el interior de un cuartel. Londres. acusándola por el adiestramiento de miles de militares y futuros dictadores latinoamericanos. Roy Bourgeois. Wystan Hugh Auden1 La CIA estadounidense La participación de la CIA y del Departamento de Estado estadounidense en los hechos chilenos que precedieron y siguie­ ron al golpe de 1973 es un tema del que se ha hablado varias ve­ ces en los capítulos precedentes. de las “cau­ tas” iniciativas tomadas por el presidente americano Richard Nixon para in­ centivar la caída de Allende. Él habló. Los manifestantes. De su Collected poems.000 manifestantes de orientación marxista cercaron la Escuela de las Américas ubicada en Fort Benning. en efecto. más de 7. famoso porque fue expulsado de Bolivia y de El Sal­ vador donde estuvo unido a los guerrilleros y estuvo preso durante cuatro años en los Estados Unidos. pero también lógica.2 A esto hay que agregar la comprensible preocupación de la Casa Blanca ante la perspectiva de una subversión castrista. p. 13. Cfr.CAPÍTULO IX Al final. Y de hecho es una cosa innega­ ble. en Georgia.

3 Una declaración digna de fe. las que suscitaron. 1998). que después de haber hablado de las actividades de la CIA en los países latinoamericanos. había declarado la Casa Blanca. p. solamente el Estado de Israel había recibido ayudas superiores a las de Chile. p. en 1974. la interferencia de Estados Unidos en los asun­ tos chilenos había comenzado varios años antes de la ascensión de Allende al poder: más precisamente cuando se iniciaron las maniobras cubanas y soviéticas de desestabilización. Pinochet y la restauración del consenso nacional.va en toda América Latina. En verdad. Geniart. Así salió a la luz que. la célebre declaración de la administración Kennedy. que pudiera tomar un nuevo im­ pulso si se hubiera afirmado y luego consolidado el marxismo­ leninismo en Chile. la mayor suma per cápita del continente suda­ mericano. Chile había recibi­ do de Estados Unidos más de mil millones de dólares para fina­ lidades políticas. Santiago. Pinochet y la restauración del con­senso nacional. en un libro autobiográfico escribió lo siguiente: “a mi juicio. al margen de que los mismos tuviesen o no que ver con la labor de inteligencia”. entre 1962 y 1969. el 13 de marzo de 1961. la CIA fue puesta en apuros por el Con­ greso por factores electorales y políticos. No hay que olvidarse. El hombre sin rostro. la CIA sufría una particular desventaja. 139­140 (ed. 3 318 . 141 (ed. 1997) y Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. motivo por el cual tuvo que hacer público el contenido de diversos fascículos reserva­ dos. que ayudas no menos ge­ nerosas de las que Estados Unidos daba a la derecha y al centro Cfr. 316 (ed. Vergara Buenos Aires. tras el nacimiento de la Alianza para el Progreso: “Preferiríamos en Chile”. Santiago. Mar­ kus Wolf. Markus Wolf.4 De hecho. 1998). porque debía actuar en una suerte de pantomima democrática para satisfacer los requerimientos de la Constitu­ ción norteamericana. asimismo. p. Julio Canessa Robert y Francisco Balart Páez. “una administración constituida por una derecha con­ servadora y por los democratacristianos”. 4 Cfr. A nivel mundial. llegó de un ex agente de los servicios secretos de Alemania comunista. Geniart. sobre este punto.

que dividía al mundo amenazado por el riesgo de una tercera guerra mun­ dial. ¿Hay que creerle? Korry estuvo como embajador en las dependencias del Departamento de Es­ tado Americano. Agregó. haber financiado en 1970 a los adversarios de Allende. que. Allende. En el clima de la guerra fría de aquellos años. p. de que las expropiaciones se solu­ cionarían en forma amistosa.5 El embajador Korry. En va­ no el embajador de Estados Unidos. que sabía lo que en Washington se tramaba contra Allende. fueran estos políticos o económicos. The Observer del 8 de no­viembre de 1998. Ri­ chard Nixon admitió. 5 319 . que inte­ rrumpió los financiamientos apenas Allende obtuvo el poder. garantizando el gobierno de Estados Unidos a las em­ presas expropiadas el pago de dichos títulos. en sus memorias. hacía todo lo posible para calmar las aguas apoyándose en la promesa de Allende (hecha en privado). bajo la presidencia de Kennedy. la posibilidad de materializar la tan deseada revolución marxista.en Chile le llegaban también a la izquierda chilena (como está descrito en el capítulo VIII). obviamente. Estados Unidos estaba ofreciendo al Gobierno chi­ leno. sabía bien que nunca lograría frenar la ofensiva de Fidel Castro y del extre­ mista filosoviético Altamirano. quizás porque Allende y los suyos no se daban cuen­ ta de las consecuencias que la falta de confianza de los inversio­ nistas extranjeros podía producir en la economía del país. además. Como Korry le dijo a Allende. Dejó el car­ go de embajador en Santiago en octubre de 1971. por iniciativa de la Unión Soviética o de las naciones y organizaciones cercanas a ésta. Pero incluso dicha propuesta fue rechazada. a expensas de ellos. la contraposición entre Allende y los intereses norteameri­ canos. era inevitable. habían lanzado en Chile una ofensiva contra los intereses estadounidenses. llegó incluso a proponer una fórmula de nacionalización según la cual el Gobierno chileno pagaría las expropiaciones de las empresas estadounidenses con títulos a 20 y 25 años. apoyados por el MIR y por el ala extremista del Partido Socialista. Cfr. Johnson y Nixon. Edward Korry. 9.

Il Giornale 6 320 . está aislando a los militares. después de una propuesta promovida por el senador Frank Church. en las reuniones de actas de la Casa Blanca y en el libro The Price of Power. antes y después de que Allende subiera a la presi­ dencia. Las movidas de la CIA se inspiraban en una recomen­ dación hecha en 1969 por Nelson Rockfeller y apoyada por el embajador Edward Korry. Se mueve muy rápidamente hacia eso. Henry Kissinger. Cfr. escrito por Seymour M. 9. en 1975. El 27 de junio de 1970. Y después daba una serie de instrucciones para conseguir su cometido. notoriamente comprometido con la iz­quierda chilena. 2000).7 Una confirmación de esto llegó. Está tratando a los militares como lo hizo Hitler […] los infiltra y neutraliza […] Y si toma el control sobre la policía. La Conjura (Ediciones B Chile. logró obtener un mensaje de la CIA de Washington destinado a la CIA de Santiago: “Es nuestra firme e inalterable voluntad”. p. tuvo que revelar ciertas iniciativas de la CIA. 84­ 85. el Con­ greso de Estados Unidos.Una respuesta parcial se tuvo cuando. Santiago. nunca más habrá elecciones libres en Chile”. 2000). La Conjura (Ediciones B Chile. allí donde se hizo referencia a la memoria de Henry Kissinger. p. “que Allende sea derrocado con un golpe de Es­ tado”. Mónica González. del periodista inglés Gregory Palast. p. Comienza a ejercer control sobre la prensa. la CIA consintió en 1973 el secuestro y la desaparición del periodista americano Charles Horman. p. partiendo de la base de que Allende era más peligroso que el mismo Castro. 115­ 116. “tiene un Go­ bierno de partido único. en octubre de 1970. Según un documento des­cubierto en 1999. Santiago. 6. The Observer del 8 de noviembre de 1998. se lee en el documento. dijo Kissinger en dicha ocasión. La Repubblica del 9 de octubre de 1999. que. 7 Cfr. en noviembre de 1988. 8 Cfr.8 Mónica González. durante una reunión en la Casa Blan­ ca.6 “Allende”. Hersh. según la cual el único antídoto contra una expansión de la amenaza castrista a otros países latinoa­ mericanos era recurrir a las dictaduras militares. expresó: “No veo por qué debemos estar pasivos y ser observadores de cómo un país se hace comunista debido a la irresponsabilidad de su propio pueblo”.

y Prealpina del 10 de octubre de 1999. 2000). cuando John Kennedy y su hermano Bob habían logrado financiar. del cual tuvo la confirmación sobre las intrigas realizadas por algunas multinacionales estadounidenses. Logró entrevistar al ex embajador Edward Korry. Pero si se suman las corporaciones privadas. Esto había sido realizado a través de la CIA. p. cuyo presi­ dente. Mónica González. 7. asimis­mo. organi­ zaciones católicas. a través de algunas empresas estadounidenses. La CIA era una parte pequeña del total y entregó sólo 3 millones de dólares.9 Como se aprecia en la biografía del entonces director de la CIA. 9 Cfr.Pero Palast fue más allá. tenía una relación de amistad con Ri­ chard Nixon. La primera entre todas fue la Pepsi Cola. que bajo la fachada de la Agency for International Development había fi­ nanciado secretamente la mitad del costo total de la campaña electoral de Frei. fue significati­ va la reacción de Nixon cuando supo que Allende había obte­ nido el poder: golpeando con un puño en la palma de la otra mano. p. escrita por Thomas Powers. la campaña de Eduardo Frei Montalva. The Washington Times y El Mostrador del 1 de julio de 2001. 321 . Richard Helms. que bajo la dirección de Henry Kissinger. La Conjura (Ediciones B Chile. la AFL­CIO. Muchos pagos. Palast supo que las maniobras contra la izquierda chilena habían comenzado en Washington mucho antes que Allende subiera al poder: entre 1963 y 1964. exclamó que era un hijo de puta. habían sido realizados a nombre de ciudadanos privados o de empresas multinacionales. p. 49. 12. Santiago. para cubrir el origen del dinero. intentaban obstaculizar a Allende. Pero después al notar el del 9 de octubre de 1999. se llega a cerca de 20 millones de dólares”. Con estas palabras la periodista chilena Mónica González comenta una entrevista concedida por el ex embajador de Esta­ dos Unidos en Chile Edward Korry. donde sostiene: “El apoyo norteamericano a la campaña de Frei Montalva en 1964 fue mu­ cho más masivo que el que se registró en las elecciones de 1970. Donald Kendall.

9. 322 . Cfr. documentos divulgados por la CIA en agosto de 2000 y comentados por El Mostrador del 17 de agosto de 2000. Santiago. 11 Cfr. Thomas Powers. el 16 de julio de 1970 el presidente de la ITT. Con Allende ya Presidente. Pero es necesario subrayar una vez más que la caída de Allende en 1973. En otra ocasión le ordenó a Richard Helms: “No hay que dejar ninguna piedra sin mover para obs­ truir la elección de Allende”.12 Sin lugar a dudas. La Conjura (Ediciones B Chile. 2000). dirigente de la CIA. 94 y 111. el principal diario chileno. antes y después que Allen­ de conquistara la presidencia. p. habría ofrecido a William C. El Mercurio. Mónica González. La Conjura (Ediciones B Chile. otras empresas relacionadas con la derrota de Allende eran la ITT y la Anaconda Copper; ambas estaban alarmadas por las intenciones que tenía Allende de rea­ lizar nacionalizaciones y.11 Según los documentos estadounidenses citados por Móni­ ca González. un extravagante artículo de Manuel Vásquez Montalbán.rostro preocupado del embajador Korry. y La Repubblica del 12 de diciembre de 1998. más que de las ma­ niobras y de las intrigas de Estados Unidos. el 9 de sep­ tiembre de 1971. p. 12 Cfr. Estados Unidos le dio una ayuda con­ sistente a la centroderecha de Chile. tuvieron el apoyo de la CIA. y cfr. recibió 700 mil dólares y el 11 de abril de 1972 otros 965 mil dólares.10 Además de la Pepsi Cola. Broe. citado por Mónica González. The Observer del 8 de noviembre de 1998. de la Casa Blanca y de Henry Kissinger. Esta y otras ofertas (como la de un millón de dólares para comprar en Chile diarios y periódicos). eran generosas para fi­ nanciar a los partidos de centro y de derecha. 30 y 87. precisó que el hijo de puta no era él sino Allende. The Man who kept the secret: Richard Helms and the CIA. dependió del des­ contento que Allende suscitó en gran parte del pueblo chileno. Santiago. por lo tanto. 10 2000) p. una suma superior a los 10 millones de dólares para impe­ dir la elección de Allende a la presidencia. Ha­ rold Geneen.

Veamos lo que se lee en el texto difundido por Daniel Brandt. Los intereses norteamericanos en Chile no eran poca cosa. En esta parte inicial de su estudio Brandt hizo referencia a los escritos de los diarios Berkeley Barb del 7­13 de noviembre de 1975. en particular la Anaconda y la Kennecott. del cual se entreven fuertes simpatías allendistas por parte del autor.13 Cfr. En un discurso en San Francisco. Durante aquellos años las utilidades obtenidas por esas empresas eran el 17. representaban el 28% de las inversiones estadouni­ denses. por lo tanto. Al final de 1968. Un estudio. como la realizada por Allen­de. las propiedades de las multinacionales norteame­ ricanas en Chile sumaban 964 millones de dólares de aquella época. no podía llevar sino a la caída de la producción y por lo tan­to al derrumbe de la economía nacional y de la paz social. con el título “Los cristianos de Izquierda en Chile y el golpe de 1973” y difundido por el mismo Brandt vía Internet el 28 de noviembre de 1998. se le escapaba un hecho fácilmente constatable: que una maciza política de expropiaciones y de ges­tión partitocrática de la economía. intentaba (no sin exageraciones) re­habilitar la política de Allende y atribuir solamente a la CIA y a los centros financieros y económicos estadounidenses el fracaso del experimento marxista chileno.*** Un estudio realizado en California en 1975 por el periodis­ ta Daniel Brandt. sin embargo. Las empresas del cobre. según los datos del ministerio estadounidense de Comercio. al que.4% del capital invertido. The Militant del 28 de septiembre de 1973 y The Militant del 19 de octubre de 1973. 13 323 . Laura Allende había afirmado que en los 42 últimos años las empresas americanas del cobre habían ganado en Chile 420 millones de dólares con una inversión inicial de 35 millones de dólares. pero la ITT tenía la tajada más importante gracias a inversiones de unos 200 millones de dólares. con un tope del 26% para las compañías mineras.

En el ámbito del plan varios investigadores fueron enviados a Chile y a otros países de América Latina para estudiar las orientaciones políticas de la población. responsables de apoyar la campaña electoral de Frei. sueldos y títulos de ins­ trucción en Fort Royal. Hubo. con la denominación de Avanced Research Projects Agency. votaron como la CIA quería. Mozambique. Estados Unidos dio apoyos económicos que según Daniel Brandt no fueron la única forma de ayuda que recibieron desde Estados Unidos los mili­ tares y la centroderecha chilenos. de ayudas destinadas a estudios estadísticos. con la colaboración de la McCann­ Erickson y de la J. sin embargo. la CIA gastó la suma de 20 millones de dólares. propaganda electoral y cursos de adiestramiento político y militar. Angola y Etiopía. por ejemplo. En total. en Chile. Walter Thompson. Y las mujeres de he­ cho. Virginia. En las páginas siguientes Brandt se mostró escandalizado por el apoyo eco­ nómico a los partidos anticomunistas chilenos otorgado por Estados Unidos. A las mujeres se les decía que si Allende ganaba sus hijos serían enviados a Cuba y sus maridos terminarían en campos de concentración.14 El Plan Camelot fue inaugurado en Estados Unidos con una erogación inicial de 8 millones de dólares y en un primer momento fue confiado al Pentágono. 14 324 . de hecho. la CIA invirtió más de 2. Nada en comparación a las intervenciones de la Unión Soviética: si se piensa. para pasar posteriormente a depender de la CIA. formas más directas de financiamientos. que actuaba bajo el control de la CIA y que les aseguraba a sus alumnos latinoamericanos recibidos.Amenazados por las expropiaciones. a la represión militar en Alemania del Este. afirma Brandt. En 1964 un estudio efectuado en Chile. sondeos de opinión. Se trató. Otra forma de intervención directa fue la patrocinada por la AIFLD (American Institute for Free Labor Developement). en Hungría y en Che­ coslovaquia y a los regímenes instaurados en Nicaragua.6 millones de dólares en la victoriosa campaña electoral de Frei y gastó otros 175 mil dó­ lares en las campañas electorales de 22 candidatos. desde 1964. En 1964. en 1964.

ofreció un millón de dólares a la CIA para que le creara obstáculos a Allende: el ofrecimiento fue realizado a través de John McCone. Tipton. Después de 1972. Durante la presidencia de Allende. cuando el así llamado Forty Committee se reunió para discutir sobre Chile y en aquella ocasión la CIA puso a disposición 1. adversario de Allende. Joseph F. John B. En febrero de 1971. Harold Geneen. Keith W. Brandt afirma que en 1970. Se pueden citar. McManus. Se trató fundamentalmente de cientos de personas sometidas a cursos de ins­ trucción en el lapso de más de diez años.Entre 1962 y 1972 los chilenos que se graduaron en aquella escuela fueron 79. y si­ guió los consejos de la CIA para hacer llegar los fondos a su des­ tino. siguiendo las indicaciones de Brandt. Wheelock y Donald H. Raymond Alfred Warren. la ITT concedió financiamientos por 700 mil dólares a la campaña de Jorge Alessandri. antes que Allende fuera elegido Presidente. otros 29 chilenos se graduaron en Fort Royal. director de la CIA desde 1961 a 1965 y posteriormente miembro del consejo de administración de la ITT. Un número insignificante en com­ paración con los cursos de guerrilla y terrorismo a los cuales millares de chile­ nos fueron sometidos en Cuba. algunos bancos comerciales como el Chase Man­ hattan. el Manufactures Hano­ ver y el Morgan Guaranty cortaron todo tipo de créditos a Chile. aproximadamente dos tercios de los empleados de la embajada de los Estados Unidos en Chile eran miembros de la CIA. James E. y otros 8. John Isaminger.3 millones de dólares. las intrigas de Estados Unidos en vista de las elecciones de 1970 se iniciaron en junio de aquel año. Frederick W. Ander­ son. Harry W. Shlaudeman. 15 325 . Deane Roesch Hin­ ton. después de la elección de Allende a la presidencia. Winters.837 se beneficiaron de cursos y semi­ narios realizados en Chile. Isaacs.15 Siempre según Brandt. Arnold M. en Libia y en Alemania del Este. El presidente de la ITT. el Chemical First National City. los nombres de Frederick Purdy. Daniel N. Latrash. Arzac.

tuvo 25 reuniones en el Departamento de Estado y durante un año dis­ cutió el caso chileno con Henry Kissinger y con sus colabo­ radores. que el 16 de julio de 1970. 1974) y The End of Chilean Democracy de Laurence Birns (ed. La Purina. El gobierno de Estados Unidos participó en aquellas ma­ niobras económicas y financieras en Chile. New American Movement de junio de 1975. The Mili­tant del 28 de septiembre de 1973. re­ sultan intervenciones de naturaleza política en Chile por parte de la sociedad Anaconda y Kennecott. a través de su director Harold Geneen. Peter Peterson. Y. La NIBSA. también de la ITT. algunas de ellas des­ pués de las presiones realizadas por la ITT. subsidiaria de la Ralston Purina. La Ralston Purina redujo su propia producción. William R. 1974).De documentos existentes en la ITT y en otras fuentes. Merriam. Se trataba de empresas (Brandt no lo dice) amenazadas por la política de expropiaciones de Allende. gran pro­ ductora de alimentos para animales. Geneen se encontró con el asistente especial de Richard Nixon para asuntos internacionales. tuvo un encuentro privado con William V. Guar­dian del 25 de junio de 1975 y Los Angeles Free Press del 7 de 16 marzo de 1975. Sheed & Ward. A continuación. y los diarios Christian Century del 25 de sep­tiembre de 1974. redujo su producción en forma substancial. desde entonces. 326 . Broe. En sep­ tiembre de 1971. algunos funcionarios del De­ partamento del Tesoro se empeñaron en dicha tarea: eran John Fuentes utilizadas por Brandt para esta parte de su estudio: los libros No peaceful way: Chile’s struggle for dignity de Gary MacEoin (ed. New York.16 La nueva política económica de Nixon trasladó las ayudas económicas para Chile del Departamento de Estado al Depar­ tamento del Tesoro. subsidiaria de la Northern In­ diana Brass Company. además de John Conna­ lly y su asistente John Hennessy. New York Times del 12 de noviembre de 1973. cerró su planta despidiendo a 280 em­ pleados. Times del 18 de agosto de 1975. New York. Seabury Press. jefe del servicio de operaciones clandestinas de la CIA para el hemisferio occidental. El 1 de octubre de 1971 escribió a Peter Peterson sugi­ riéndole que bloqueara todo tipo de ayuda económica a Chile. San Francisco Chronicle del 5 de diciembre de 1975.

que dominó la información chilena por dimensión y prestigio. que fue difundida por el 70% de los diarios y por el 90% de las radioemisoras y. fue inundado por la propaganda a favor de Allende. se extendió a los principales diarios nacionales. y que en La cadena El Mercurio. 17 327 . ex ejecutivo del Chase Manhattan. En realidad el mundo. sin embargo. y Charles E.17 Al mismo tiempo el Banco Mundial y el Banco Interameri­ cano de Desarrollo anularon sus proyectos y créditos para Chile. par­ticipó en una reunión con otros funcionarios de la administra­ción Nixon: inmediatamente obtuvieron de la CIA un generoso contrato para realizar publicidad pagada. De las mismas fuentes Brandt extrajo la conclusión que a través de la red de El Mercurio “la CIA se dedicó a una obra de propaganda. cabe señalar que la intervención de la CIA en defensa de El Mercurio fue consecuencia de las tentativas manejadas por Allende (y descritas en el capítulo III de este libro) para apropiarse del diario. de la Ralston Purina. si son auténticas. de la Anaconda. En aquellos días Richard Helms discutió el caso de Allende con Nixon y pocas horas después el propietario del diario chile­ no El Mercurio. manipulación de la información. de la Ford. Algunos créditos de este organismo a favor de la Universidad Católica y de la Universidad Austral fueron una excepción. falsedad y terror. Es superfluo añadir que el Departamento de Estado compartió la línea dura del Departamento del Tesoro respecto al Chile de Allende y consideró un encuentro con re­ presentantes de la ITT. asistente del presidente del Republic National Bank y vicepresidente de la American Bankers Association. a siete diarios locales y a radioemisoras y agencias de prensa. Volcker. del First National City Bank y del Bank of America. a través de la Sociedad Interamericana de la Prensa. Brandt atribuye todo esto a la caída de las reservas chile­ nas de dinero desde los 335 millones de dólares de noviembre de 1970 a los 100 millones de dólares a finales de 1971.R. Brandt extrajo todas estas noticias de un artículo de Fred Landis en el diario Liberation de marzo­abril de 1975 y del diario San Francisco Chronicle del 5 de diciembre de 1975. Petty. se hizo circular en todo el mundo”. ex vicepresidente del Chase Manhattan Bank y después socio de Lehman Brothers; Paul A. como bien sabe quien recuerda aquellos días. A tales noticias. Walter. el rico empresario chileno Agustín Edwards.

Daniel Brandt puso cabeza abajo la realidad. en particular las prove­ nientes desde Estados Unidos. no se entiende cómo Brandt pudo encontrar escandaloso el hecho. los terroristas chilenos asistieron ha­ bitualmente a cursos de adiestramiento en los países comunistas. sean económicos (nacionalizaciones. del 40% al 15% del total. disminuían las importaciones. 19 En realidad sólo Leigh pasó un tiempo en Estados Unidos. el que de hecho se inició en el puerto de Valparaíso. Respecto de los 48 militares estadounidenses presentes en Chile. en la Asamblea General de las Nacio­ nes Unidas. en vez de admitir que los errores de Allen­ de.18 El boicot económico estadounidense. hicieron declinar la confianza de los inversionistas extranjeros. y dado que. las ayudas militares a Chile. Los generales Leigh. Un tercio de los microbuses y taxis estaban parados por carencia de repuestos. se lamentó de la imposibilidad para Chile de com­ prar artículos de primera necesidad. 18 328 . no golpeó igualmente a las Fuerzas Armadas chilenas. expropiaciones. se duplicaron entre los años 1970 y 1974. que desempeñó un papel importante en el golpe de Estado de 1973. prosigue Brandt.el mes de agosto de 1972 Chile perdiera el derecho a financia­ mientos por parte del Fondo Monetario Internacional. gestiones partidistas de las empresas) o políticos (plena dependencia de la Unión Soviética y de Cu­ ba). Atribuyó la crisis económica chilena al sabotaje puesto en acción por Estados Unidos y por las grandes instituciones financieras mundiales. En di­ ciembre de 1972 Allende. Merino y Men­ doza estuvieron algún tiempo en Estados Unidos y el personal militar estadounidense residente en Chile llegó a 48 personas. de Alemania Oriental y de Co­ rea del Norte. estrechamente relacionado con los cua­ dros de la Armada.19 El ya citado AIFLD colaboraba con el sindicato de la Fede­ ración Marítima Chilena. como se dijo. Además de las ventas de armas. Al contrario. Mientras tanto. El mismo AIFLD dio asistencia a varios sindica­ tos y gremios que programaron las diversas huelgas que facili­ taron el golpe de Estado. los militares chilenos podían así tener cursos de actualización y de adiestramiento en Estados Unidos y en la zona del Canal de Panamá. medicinas y repuestos. que en el pasado ya habían sido in­ gentes. dado que en Chile estuvieron presentes millares de militares y adiestradores cubanos.

después de que la Junta Militar tomó el Gobierno. otras pistas sobre la complicidad estadounidense. en el puerto de Arica. 21 Fuentes citadas por Brandt en esta parte final de su estudio son. El Banco Mundial. las cosas cambiaron en 1973. 1975). tres representantes de la derecha política chilena habrían ido a Wa­ shington y el embajador norteamericano en Santiago. asegurándole el pago de deudas. Washington Post del 21 de octubre de 1973 y New American Movement del mes de junio de 1975. El 20 de mayo de 1973. Liberation de marzo­abril de 1975 y Guardian del 18 de septiembre de 1974. éstas. dice Brandt. Ya el 5 de octubre de 1973 la Junta Militar obtuvo 120 mil toneladas de cereales. agrega Brandt.22 Noticias. un miembro de la emba­ jada de Estados Unidos habría encontrado a bordo de un buque. 22 Cfr. naves de guerra estadouni­ denses navegaban cerca de las costas chilenas. En los úl­ timos días inmediatamente anteriores al golpe de Estado.20 Existen. y del libro CIA Diary de Philip Agee (Penguin Books.La CIA financió las huelgas de los camioneros chilenos en 1972 y 1973 (probablemente a través de la International Trans­ ports Workers Federation) y podría haber financiado al movi­ miento de derecha Patria y Libertad. el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Monetario Internacional retomaron los financiamien­ tos a Chile. Harmondsworth. al comandante de la flota y a numerosos altos oficiales del Ejército y en los meses de junio y julio de 1973 a bordo de cada nave de guerra chilena habría estado presente un oficial de los servicios secretos de Estados Unidos.21 De todos modos. habría tenido una conversación con Henry Kissinger. Nathaniel Davis. que Brandt obtuvo de los diarios The Militant del 4 de octubre de 1974. para terminar. la revista Playboy de agosto de 1975 y el Latin America and Em­pire Report editado por la North American Congress of Latin America. además de las ya indicadas. octubre de 1973. 20 329 . En los días del golpe. la Agencia Interna­ cional para el Desarrollo. En 1973 (es siempre Brandt quien lo dice) financió las huelgas de los comerciantes y de los taxistas.

nacionales o extranjeros. El hecho era comprensible: cesado el peligro de las expropiaciones. obviamente. un grupo de bancos que incluía al First National City. donde sostu­ vo encuentros reservados en los máximos niveles gubernativos y hasta con el Presidente Ricardo Lagos. En 1975. importante contrapartida.24 Mientras la secretaria de Estado de la administración Clin­ ton.23 Mientras tanto. Pero ahora volvamos al desarrollo de los acontecimientos. utilizó como portavoz el propio ex director Vernon Walters. concedieron a Chile un préstamo renegociable por 70 millones de dólares. la CIA al no poder ha­ cer. El Mercurio del 12 de agosto de 2000. Madeleine Albright. al Bank of America. la General Motors. *** Hasta aquí las evaluaciones de Daniel Brandt. 23 330 . las empresas chilenas que habían sido nacionalizadas eran restituidas a los propietarios privados. La Ford. que en aquellos días (agosto de 2000) se encontraba en España. las em­ presas norteamericanas comenzaron nuevamente a invertir. presionada por la evo­ lución del caso Pinochet (capítulos XI. la Chrysler y otras seis empresas comenzaron a potenciar sus plantas de ensamblaje. declaraciones oficiales. 24 Cfr. XII y XIII de este libro) y por la posibilidad de que el mismo Pinochet se viera enfrentado a un proceso público. al Morgan Guaranty y al Chemical.En los meses sucesivos el Manufacturers Hanover conce­ dió a Chile un préstamo por 44 millones de dólares y otros diez bancos estadounidenses y dos canadienses concedieron présta­ mos por unos 150 millones de dólares. Hacia la mitad del año 2000 la CIA. temió que durante el debate pudiera emer­ ger su relación en los hechos recientes de la historia chilena. Y la ITT invirtió 25 millones de dólares para un centro de inves­ tigación. se precipitaba a Santiago.

es verdad. Las resistencias del director de la CIA. la CIA había enviado al Senado (por pedido del senador Frank Church) un informe sobre sus actividades en Chile: documento que tomó el nombre de Informe Church. pero después de las elecciones recibimos orden del Presidente Richard Nixon de suspender los contactos con la oposición chilena. George Tenet.gwu. en la ciudad espa­ ñola de Santander: “Nosotros. Anterior­ mente. El Mostrador del 17 de agosto de 2000.25 En agosto de 2000. El director de la CIA. George Tenet. habíamos hecho todo tipo de esfuerzos para impedir la elección de Allende a la presidencia. fueron superadas con un compromiso de base que le permitía a la CIA dejar en el archivo los documentos más comprometedores y en los documentos divulgados ejercer censura con plumón negro sobre las frases que consideraba comprometedoras. Cfr. evitó hacer públicos los documentos que pudieron descubrir métodos de trabajo y nombres relativos a la actividad desarrollada por la propia orga­ nización en todo el mundo. El golpe de Es­ tado y el ascenso al poder de Pinochet fueron evidentemente eventos chilenos”. después de 1970. no participamos directamente en el golpe de Estado en septiembre de 1973 y de ningún modo contribuimos al asalto del Palacio de La Moneda durante el cual el Presidente Allende se dio muerte. los de la CIA. el presidente estadounidense Richard Ni­ xon dio la orden de boicotear la gestión de Allende para facilitar Cfr. Los documentos desclasificados en el 2000 confirmaron que. El texto completo del informe de la CIA al Senado fue encontrado en el sitio Internet www.Veamos lo que Walters declaró en una conferencia en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. la CIA abrió en parte sus archivos relativos a la política estadounidense en Chile.26 Fueron desclasificados y hechos públicos 6 mil documen­ tos y otros 16 mil en noviembre. del Senado y de la Casa Blanca.htm 25 26 331 . después de la vuelta de la señora Al­ bright a Washington y por presión de la misma.edu/ ~nsarchiv/ news/ 20000919 / 01­06. Anteriormente. El Mercurio del 14 de agosto de 2000. ya en 1975.

no es posible poner en duda que la CIA haya actuado activamente para que Allende no fuera elegido Pre­ sidente; que después haya ayudado a la Junta Militar para con­ trarrestar la influencia cubana y soviética en Chile e inclusive que haya contado entre sus colaboradores a personalidades cer­ canas a la Junta Militar. El Mostrador del 19 de septiembre de 2000. Cfr. Sobre estos últi­ mos hechos. es seguro que la CIA estaba al tanto de la violencia terrorista de la izquierda chilena y de la re­ presión realizada por las autoridades militares. p. Por lo tanto. Además.htm.un golpe de Estado.gwu. la CIA afirmó siempre que se mantuvo ajena. a propósito de la com­ plicidad de la CIA referente a las violencias de las dos partes en conflicto en Chile.. considerando que en aquellos años de gue­ rra fría Estados Unidos no aceptaba que en el continente ameri­ cano naciera un nuevo satélite soviético. 27 332 . 20 de www.edu/ ~nsarchiv/ news/ 20000919/ 0120.27 Cfr.

uno de los más evidentes era el de pensar que Pinochet no dejaría nunca el poder. con el 77. en el secreto de su conciencia si es favorable a su Presidente o da fe a las declaraciones de las Na­ ciones Unidas”. cada joven de esta nación”. se sujetó al voto popular y dejó el poder Entre los errores de la izquierda. 333 . “decida libremente.47% de los votos. por el hecho de ser inamovible. Pinochet. cada mujer. Era el error de suponer que Pinochet. en 1978. Quería. y tal fue su intención como declaró desde el inicio. como sucede en los regímenes marxistas.CAPÍTULO X Todos deben mantener la palabra dada. el “dictador”. De su obra La Guardia Blanca. de 1925. se quedaría en el car­ go hasta su muerte. cuando le pidió al electorado alinearse con él o contra él a raíz de una declaración de las Naciones Unidas (con 96 votos favo­ rables. El éxito de aquella votación le permitió a Pino­ chet considerarse a pleno título como un Presidente democrático querido por el pueblo: bien pocos son los presidentes del mundo 1 Escritor ruso (1891­1940). Milhail Bulgakov1 Cómo Pinochet. en cambio. arreglar el país y restituirle la normalidad democrática. no tenía intención de quedarse pega­ do al sillón. dijo Pinochet en la vigilia de esta consulta a la nación. se sometió tres veces a referén­ dums populares. Mantuvo la palabra que dio y a diferencia de lo que hubie­ ra hecho un dictador comunista. 14 contrarios y 25 abstenciones) contra la Junta Militar chilena: “Quiero que cada hombre. Venció el primero.

El Mercurio Aguilar.2 El “dictador” aceptó serenamente el resultado del plebisci­ to del 5 de octubre de 1988 (con el voto del 54. y fue justamente esta norma la que incrementó el odio de Fidel Castro y de todo el mundo marxista hacia Pinochet.. 18 y sig. Zig­Zag. asi­mismo. la derrota de Pinochet en ese plebis­cito se debió una campaña de propaganda equivocada y a minimizar la in­fluencia y las consecuencias de un medio como la televisión. las que fueron aprobadas. Cfr. Santiago. p. por segunda vez fue confirmado en su cargo. en 1989. Ojo: no tropieces en la misma piedra. emitido por RAI 3 a las 23:25 horas del 2 de enero de 2003. Chile escoge la libertad. 569 y sig.pinochetreal. y The New American del 10 de abril de 2000. Cfr. artículo de James Whelan tomado por www. Santiago. con el respaldo del 85% de los electores. 309­320 (ed.. 44­45 (ed. Pinochet declaró a la prensa: “Hoy llega a término el período de Gobierno Militar de 1973­1980 y comienza la fase de acercamiento a un nuevo gobierno constitucional”. p. Feliz por el éxito de aquel plebiscito. Miguel de Nantes.1% a su favor) que hizo posible que país retor­ nara inmediatamente a una plena democracia. 2002). 1998). Pinochet ganó además el referéndum del 11 de septiembre de 1980 con el 67% de los votos del electorado e introdujo la nueva Constitución. Los que ironizan sobre dicha Constitución llamándola “la Constitución de Pinochet”. promulgada con el decreto ley N° 3. Según el progra­ma de televisión italiano Correva l'anno. Así. de su libro Pinochet. p. convocar dicho plebiscito fue un “error” debido a que Pi­nochet estaba seguro de poder ganarlo. 3 Según Gonzalo Vial Correa. 2 334 . Santiago. 1999) y Gonzalo Rojas Sánchez. otoño de 1985. fingen no saber que el texto de la misma fue discutido entre la Junta Militar y la oposición y des­ pués de arduas negociaciones fueron introducidas 54 enmien­ das al texto constitucional de 1980. Policy Review.7% del electorado en contra y el 43. que así nueva­ mente legitimaron la presidencia de Pinochet. Im­presos Universitaria. la biografía (ed.3 El proyecto de la nueva Constitución fue estudiado por una comisión de juristas presidida por el ex Presidente de la República Jorge Alessandri Rodrí­ guez y antes de ser sometido a juicio del electorado fue ampliamente debatido en la televisión y en la prensa. Una explícita norma de la nueva Constitución declaró fuera de la ley todas las ideologías totalitarias.47% de la po­ blación.cl.464. en las p.occidental que pueden tener la confianza del 77. publicación de la Heritage Foundation de Washington. artículo de Mark Falkoff.

la biografía (ed. se ha­ bría quedado en el poder a pesar de la derrota sufrida”. 6 Cfr. como lo indicaba la nueva Constitu­ ción. 2002). Partido Radical. Patriot Enchained. Pinochet le contestó: “La Cons­ titución se cumple”. San­ tiago. Hernan Büchi Buc y Francisco Javier Errázuriz. 7 Cfr. Gonzalo Vial Correa. William F. 577. fueron convocadas las elecciones presidenciales y parla­ mentarias de diciembre de 1989. 1999). Pinochet. Pinochet dejó el poder. comenta el periodista William Jasper. sin decir una palabra.4% y el 15. la Concertación. durante una reunión. logró que de hecho tuviera esa coalición la mayoría. New York. a Patricio Alwin Azócar le sucedieron en la pre­ sidencia Eduardo Frei Ruiz­Tagle (democratacristiano) y Ricardo Lagos (socia­ lista). encabezada por Hernán Büchi Buc. Partido Socialdemócrata y Partido por la Demo­ cracia) obtuvo la mayoría (72 de los 120 cargos) pero en el Sena­ do la “pinochetista” Alianza (Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente). Gonzalo Vial Correa. Partido Socialista. p. 588. obtuvieron respectivamente el 29. 2002). Si se hubiera comportado como un dictador comunista. le dijo que el Ejército estaba “a disposición”. Jasper. “tenía el apoyo de las Fuerzas Armadas y de gran parte de la población. En los años siguientes. más los senadores institucionales.2% de los votos. coalición de centroizquierda que apoyaba a Aylwin (Democracia Cristiana. vencedor con el 55. The New American. El Mercurio Aguilar. cuando el Viceco­ mandante en jefe del Ejército. 46 (ed. 4 335 . 5 Cfr.4% de los sufra­ gios.Pocos meses después. p. San­ tiago. quien asumió el mando el 11 de marzo de 1990.7 No se entiende sobre cuáles bases la tele­ visión pública italiana haya podido afirmar que Pinochet “medi­ Los otros dos candidatos a la presidencia.4 La situación política no era para nada estable: en la Cáma­ ra de Diputados. Pinochet. la biografía (ed. p. El Mercurio Aguilar. entregando el sillón presidencial al democratacristiano Patricio Aylwin Azócar.6 Y de hecho pocas horas después de la derrota.5 “Pinochet”. Tras la derrota de la opción pi­ nochetista.

en 1989 no lograron elegir a ningún diputado ni senador en el Parlamento. 10 A este fracaso los comunistas tuvieron que agregar el de sus divisiones internas. 9 Cfr. por David Asman. en noviembre de 1989. afirmó públicamente el ministro de Relaciones Exteriores chileno. car­ go que Aylwin aceptó que quedara en manos de Pinochet para garantizar al país estabilidad y seguridad en el momento del tránsito hacia la democracia. 9. llenó los muros de escritos en los cuales se acusó a los dirigentes del partido de “ofen­ der a Stalin y a su gran herencia teórica y práctica”. conservaba el afecto de gran parte del país. puesta frente a la aceptación por parte de Pinochet de la voluntad popular. No es exagerado decir que Aylwin Cfr. del Wall Street Journal. Y hasta el 10 de marzo de 1998 Pinochet se mantuvo como Comandante en Jefe del Ejército. 8 336 . 2.10 “Fueron disipadas las dudas a propósito de la promesa del Presidente Pinochet de establecer una sólida democracia y una sociedad civil”. Esto fue destacado. que en la época de Allende tenían el 17% del electorado. la oposición.9 Y los comunistas. sino que demostraba además que. Cfr. al juicio popu­ lar. aunque hubiera sido de­ rrotado. entre otros. Il Borghese del 25 de marzo de 1990. y The Wall Street Journal del 19 de octubre de 1998. Aylwin declaró con sabiduría que quería mantener la misma política económica emprendida por Pinochet. Divisiones tan marcadas como la tradicional antinomia entre Guasta­ vino y Teitelboim. Il Borghese del 1 de no­viembre de 1990. p. artículo de Sara Gandolfi.8 Así. programa Correva l'anno. tres veces en pocos años. se encontró sin ninguna cre­ dibilidad. p. De hecho. Corriere della Sera del 18 de octubre de 1998. Hernán Felipe Errázuriz. emitido por RAI 3 a las 23:25 horas del 2 de enero de 2003. propósito del cual fue disuadido por Estados Unidos”.taba recurrir a un autogolpe. en 1990. a la que se sumó la del ala extremista que. 11 Cfr.. poco antes de tomar el poder.11 No se equivocaba Errázuriz: los hechos demostraban no solamente que Pinochet había sido el único “dictador” en el mundo que se sometió.

13 *** Otra actitud equivocada de los adversarios de Pinochet. 12 citados en www. que contrastó con otras realizadas por la misma señora de Allende: en los tiempos del régimen de Pinochet. todos los dirigentes de la izquierda y del extremismo intelectual. en 1994. cargada de demagogia y de ensalzamiento de las víctimas.se fiaba más de su adversario Pinochet que de sus aliados de izquierda”. el periódico chileno Covadonga Informa de octubre de 1990 e Il Borghese del 11 de noviembre de 1990.cl. en el momento de dejar la presidencia Aylwin. 337 . subordi­ nado al Presidente y respetuoso del orden constitucional”. como fue el caso en Ar­ gentina”.14 Desde Italia. con una concentración de banderas. en efecto. ésta. 13 Cfr. ‘caras pintadas’. El Mercurio del 30 de abril de 1994 y La Epoca del 9 de julio de 1994. declaró textualmente. hizo escuchar su voz el diario comunista Il Mani­ festo.pinochetreal. fue haber que­ rido inventar una falsa mitología sobre el régimen de Allende. Así. en dos entrevistas. el 8 y 10 de marzo de 1998. en un violento ataque en contra de Pinochet. sin embargo. inmediatamente después de su victoria electoral. entre otras cosas: “Durante mi Gobierno el general Pinochet cumplió la tarea de Comandante en Jefe del Ejército. habríamos tenido en Chile tentativas de insurrección llevadas a cabo por subalternos. 14 Una afirmación. se dieron cita en un cemen­ terio de Santiago para asistir al traslado del féretro de Allende (que hasta ese momento había sido honorablemente custodiado en el cementerio de Viña del Mar) a un enorme mausoleo de mármol que la viuda aseguró había construido a expensas pro­ pias. con ocasión del vigé­ simo aniversario de la ascensión de Salvador Allende al poder.12 Cuatro años más tarde. Cfr. a principios de octubre de 1990. “Si Pinochet no hubiera estado allí durante la transición. cuando solici­ taba subvenciones internacionales. la señora Allende hizo ostentación de una presunta pobreza.

] Pasemos ahora a analizar específicamente las honras fúne­ bres que se prestarán a Allende en esta ocasión; ellas se encuen­ tran en estricta coherencia con el clima de confusión con el cual. de los restos de un ateo exponente de la masonería y del marxismo no podía sino suscitar indignación en los católicos.] Pues no se puede de modo alguno abstraer de que los neo­funerales de Allende se realizan en el momento que el comunismo está dejando aparecer toda la vergüenza de su fracaso en Rusia y. entre otras cosas: “Sería demasiado largo e ingrato hacer aquí un aná­ lisis de todos los actos partidistas y gubernamentales de Salva­ dor Allende [. Eso significa una invitación implícita a que todos los católicos se asocien al acto celebrado por el alto prelado. Y agrega a continuación que las autoridades eclesiásticas “colaboraron en toda medida de lo posible” a los fines de la izquierda: “Con este fin abren de par en par las puertas del templo máximo de nues­ tra capital.El traslado. El Mercurio. esclavitud y vergüenza en sus propios países? [.. un artículo de la TFP en el cual se decía. ¿Qué acto? ¿Una Misa de ré­ quiem por el declarado masón? ¿Por el desdichado suicida? [.] Pero el acto fúnebre que será realizado en nuestra catedral aparece muy explicablemente a los ojos de la inmensa mayoría de los fieles como una absurda caminata de la inmutable Iglesia de Dios a fin de encontrar a medio camino al marxismo­comu­ La TFP (Tradición­Familia­Propiedad) presente también en Italia. toda la catástrofe de la apli­ cación práctica de los principios marxistas”. ¿por qué conspiraban para introducir ese régi­ men de miseria. en consecuencia...15 Apareció entonces en el principal diario chile­ no.. presidida por el arzobispo de Santiago de la épo­ ca. A sus seguidores les preguntan: “Si sabían que el fruto del comunismo era lo que ahora todos ven. con magna pompa.. la Catedral Metropolitana de Santiago. desde las primeras horas después de su suicidio. dispone en Roma de oficinas muy activas. 15 338 .. Carlos Oviedo Cavada. al cementerio de la capital de Chile y la ceremonia religiosa que se realizó en la Catedral Metropolitana. todos los iz­ quierdistas chilenos se empeñaron en cubrir el hecho”.

Cuando Eduardo Frei Ruiz­Tagle sucedió a Patricio Ayl­ win como Presidente.16 *** Llegó así el 10 de marzo de 1998 y Augusto Pinochet aban­ donó la divisa y el cargo de Comandante en Jefe del Ejército (le sucedió el general Ricardo Izurieta) y. cfr. El Mercurio del 2 de octubre de 1990 y Covadonga Informa de marzo. El clima. Matt Cfr. Y todo esto sucedía. 1998). Santiago. Cfr. Así escribían de hecho. sin que en Chile se hablara de recriminación. declarado y radical. el clima fue de re­ conciliación. depuración o procesos póstumos. Lom­ Codepu. el 11 de marzo de 1994. que el 19 de febrero de 1998 emitió en Estrasburgo una “resolución común” fuertemente crítica. comenzó su nueva vida de senador vitalicio. Pinochet ante la justicia española.nismo masónico. 8 y 33 (ed.17 El periodista italiano Alberto Pasolini Zanelli. No pudo faltar.. abril y octubre de 1990. vestido de civil. Il Tempo del 2 de abril de 1997 y el Corriere della Sera del 11 de diciembre de 1997. agrega Pasolini Zanelli. observó que desde el momento en el cual Pino­ chet había dejado la presidencia y había continuado como Co­ mandante en Jefe del Ejército no había cometido ningún acto de prevaricación respecto a los poderes civiles o políticos. Desde Santiago respondió el ministro de Relaciones Exte­riores. al escribir desde Santiago. El cargo de senador de por vida. en Chile como en Italia y en otros países. 17 Respecto de las polémicas que giraron en torno al nombramiento de Pinochet como senador vitalicio. dejó que el país del cual él había alejado la amenaza comunista volviera a la vida democrática. afirmando que el nombramiento de Pinochet como senador vitalicio “fue un deber y de todos modos constituyó un precio razo­nable para una transición adecuada y pacífica”. entre las organizaciones que se dijeron indignadas por aquel nombramiento.VV. era el de la reconciliación nacional. AA. el Parlamento Europeo. 16 339 . Con discreción. tam­ bién oficialmente. p. José Miguel Insulza. que Allende profesó du­ rante toda su vida”. corresponde a quienes han sido Presidentes de la República. hacia el final de 1998.

de la ruina de la economía. 19 En varias ocasiones existieron divergencias.20 Veamos cómo. Si verdaderamente queremos premiar a los mejores. de las banderas rojas que flameaban por todas partes. de sus arengas con lenguaje castrista. 15. de los desfiles. 629.18 Las relaciones entre Pinochet y sus sucesores no siempre fueron serenas. en 1996.Moffett y Craig Torres. p. de la corrupción a rienda suelta y de la ofensiva terrorista con los muertos sufridos por ambas partes. no pertenece en aquel continente a la cabeza pero sí a la cola. se expre­ só Alberto Pasolini Zanelli: “Antes que se apaguen los aplausos romanos por Fidel Castro. San­tiago. la biografía (ed. pero eran poca cosa si las compa­ ramos con la pesadilla de los confusos discursos de Allende. Cfr. Il Giornale del 10 de marzo de 1998. las relaciones entre Pinochet y Frei fueron seguramente mejores de las que existían entre Pinochet y Aylwin. de las calles bloqueadas. al respecto. otro anciano con diez años más sobre sus espaldas y que tu­ Cfr. p. siempre se­ guidas de una reconciliación. del Wall Street Journal: “En los últimos años existió un acuerdo tácito entre los militares y el presidente chileno Eduardo Frei: evitar cada enfrentamiento para favorecer la reconciliación”. de una lucha de clases que no nacía desde abajo pero que era impuesta desde arriba por los “intelectuales” y por parte del clero servil al poder.. de los negocios devastados. 20 Cfr. The Wall Street Journal del 19 de octubre de 1998. es bueno recordar que el jefe de los barbudos cubanos. particularmente debido a las acusaciones contra los militares. de las huelgas. Gonzalo Vial Correa. de los chantajes de los funcionarios de par­ tido. 18 19 340 . El Mercurio Aguilar. 2002). de sus ostentosas veleidades revolucionarias. Pero según lo que afirma Gonzalo Vial Correa. de los cantos. debemos preparar otro recibimiento mucho más suntuoso a otro hombre importante en la historia latinoamerica­ na. 2. p. Pinochet. festejado por nosotros como una especie de líder de América Latina. comentando la triunfal acogida tri­ butada a Fidel Castro con ocasión de su visita a Roma.

El resultado ha sido el más extraor­ dinario éxito económico que haya conocido un país de las Amé­ ricas. en cambio. mientras Castro aún se agarra del poder. Augusto Pinochet. (ed. Il Giornale del 20 de noviembre de 1996.vo el buen criterio de retirarse. Y pro­ seguía del siguiente modo: “Chile. p.22 Cfr. Es el resultado de doce años consecutivos de crecimiento económico récord. la que 21 22 341 . El gobierno italiano con­ geló las relaciones diplomáticas con Santiago por todo el tiempo en que Pinochet estuvo en el poder y le aplicó el embargo que. Ego sum Pinochet.21 *** Casi al término de su mandato. con una denuncia del vergon­ zoso comportamiento de Italia en relación con Chile y Cuba: “Pi­ nochet no hizo nada peor que Fidel. cuando estuvo en el poder. 1999). pero a diferencia de Fidel fue cubierto de oprobio por todo el mundo. Casi todas las estadísticas con­ tinentales ven a La Habana en el último lugar y a Santiago a la cabeza. superior al 7% anual. uno de los países más pobres de América Latina. desde el sur hasta Estados Unidos”. se ha vuelto la superpotencia financiera del continente. Santiago. Fue justamente la entrevista concedida a Anderson. El Chile de hoy es un país plenamente democrático y los militares que lo han conducido por más de una década se reti­ raron a sus cuarteles. causando la miseria de su patria”. Su número uno. Augusto Pinochet concedió una larga entrevista a dos periodistas chile­ nas: Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux. se comportó como dictador: pero lo hizo para defender a Chile (lo ha repetido muchas veces) del peligro de tener que imitar a Cuba. Cfr. un país con apenas 13 millones de habitan­ tes. 116 y sig. en julio de 1989. Otras entrevistas fueron concedidas por Pinochet al inglés Alistair Horne del Sunday Telegraph en 1987 y al americano John Lee Anderson del The New Yorker a fines de septiembre de 1998. Se ensució menos las manos de sangre y por menos tiempo. Claramente Pasolini Zanelli se refería a Pinochet. como se verá en el capítulo XI. no quiso aplicarle a Cuba”. Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux. Y concluye Pasolini Zanelli. Zig­Zag.

2002). “¿esos quince mil extranjeros que estaban en Chile. En relación con la inspección a los lugares de reclu­ sión de detenidos. 342 . p. Él visitó todo y no encontró ninguna novedad. El Mercurio Aguilar. A propósito del golpe. Santiago. El texto de aquella entrevista fue retomado y comentado por Gonzalo Vial Co­rrea en su libro Pinochet. A propósito de las torturas (sobre las cuales negó una res­ ponsabilidad directa). una cierta inexperiencia del viejo militar cuando afrontaba las preguntas que un político endurecido habría superado con de­ senvoltura. Responde: “En casos extremos tampoco se justifica la tortura”. Autoricé a Naciones Unidas. Ese 11 reveló al juez español Baltasar Garzón que Pinochet estaba entonces en Gran Bretaña. Pero todos olvi­ dan cómo encontró al país la Junta de Gobierno en 1973. la biografía (ed. Casi embarazosa fue la prepotente insistencia con la cual las dos señoras intentaban hacer admitir a Pinochet (que deses­ peradamente intentaba esquivar la trampa) una pretendida sim­ patía por Adolf Hitler. Parecía evidente. a la Cruz Roja”. “Díganme una cosa”.La entrevista no fue para nada distendida y de hecho las dos periodistas insistieron continuamente en las acusaciones habituales contra Pinochet: la falta de respeto por los derechos humanos. 701 y sig. O la insistencia con la cual intentaban ha­ cerle asumir actitudes contrarias al empeño de la Iglesia Católica en favor de los pobres. expresó: “Autoricé a un Ministro de la Corte Suprema para que fuera. la respuesta de Pinochet fue drástica: “¿Qué le parece a usted si hay una bomba en un hospital y usted sabe que fulano de tal está informado de dónde está la bomba? Y éste le dice: No le digo nada porque yo no sé. a medida que transcurría la entrevista. éstas fueron las palabras de Pino­ chet: “A mi Gobierno lo han criticado mucho. estaban haciendo juegos de adivinanzas? ¿Qué me dicen de esa gente? No me di­ cen nada”. respondió Pinochet. ¿Qué hace us­ ted? ¿Va a quedarse esperando hasta que la bomba reviente?”. Le preguntan a continuación si él justifica la tortura.

Él responde: “cuando empezamos a encontrar armas ocultas. gente que no estaba combatiendo!”. institucionales. Cuando empezaron los enfrentamientos con muertes. allí él me hablaba de la miseria y de la pobreza del pueblo. sociales y económicas. ¿cómo estaba el país?. sino para asesinar chilenos. los fusilamientos a lo largo del río Mapocho. cuando se tomaron los campos. que todo el sistema comunista era tan favorable al pobre. ¿No recuerdan ustedes la Contraloría. ¿Por qué ahora los malos somos nosotros y los buenos son ellos?”. por ello el Gobierno em­ pleó la fuerza como medio para imponerse”. no recuerdan al Senado. “¡No!. Otra pregunta fue: ¿Cuáles eran las relaciones entre Allen­ de y Pinochet? A lo que el general respondió: “Yo traté de estar lo menos posible en Santiago. ni cuando los delincuentes desfilaban con esos gorros pasamontaña”? “Lean a Paul Johnson […] aquí se encontraban quince mil guerrilleros […] Patricio de la Guardia Font estuvo a cargo de esas fuerzas […] y no eran para cazar tortolitas. políticas. Nos paseábamos por el salón central. ya nadie se acuer­ da ahora de que había una crisis profunda en todas las materias. otros. asesinado por diversión. ¡También me mataron gente a mí. cuando se toma­ ron las industrias. Drásticas fueron las respuestas a propósito de los atenta­ dos a Carlos Prats. El solía llamarme a las once de la mañana. a Orlando Letelier y a Bernardo Leighton: 343 . Le preguntan cuándo comenzó a pensar en el golpe. el asesinato del teniente Lacrampette. Luego se refiere a que nadie se acuerda hoy de las víctimas de los terroristas comunistas de aquellos días: las violaciones realizadas delante de familiares de las víctimas. Decía que había que levantar a la gente. sacarla de ese estado. sobre los excesos cometidos después del golpe: “Ya le dije: inicialmente hubo excesos. y yo venía a La Moneda. sólo escuchaba”. cuando hubo muertos que ahora todos olvi­ dan. pero de todas formas fueron unas relaciones normales. pero así eran estos an­ gelitos que ustedes pintan como santos”. Yo no ha­ blaba.de septiembre de 1973. desaparecidos. no recuerdan los Tribunales de Justicia. En fin.

ya les dije [. p. A ver si se puede evitar que el combate no sea cruento […] ¿Por qué no se trató que la batalla de Stalingrado fuera menos cruen­ ta? ¿No creen que por ambos lados trataron de evitarlo? [. 60­61­76­ 77­103­106­108­121­123 (ed. “¿Qué democracia se estaba rompiendo? El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. también.] ¿Por qué creen que se bombardeó La Moneda? Porque aquí se esta­ ban anidando los tipos del GAP. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos de insistencia. Estaban tomando posición para crear un Alcázar aquí. han dado la vuelta al mundo diciendo que soy un dictador.. 172 heridos graves.] Yo las quisiera ver a ustedes combatiendo. Cuando entraba un soldado le disparaban.. Santiago. Zig­Zag. subrayó Pi­ nochet. La justicia [.] Tengo mi conciencia tranquila. Ego sum Pinochet.ninguna prueba concreta. solamente discursos vagos conectados a intrigas internacionales y a intentos extranjeros de desesta­ bilizar a Chile: “Todo el mundo está influenciado”. un bandido. cuando puedo ayudar a alguien lo ayu­ do. “Es cuestión de pensar un poco cómo hoy todo lo su­ cedido es culpa nuestra y los buenos fueron atacados por los malos”.23 Cfr. 1989).] ¡Los trataban de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llaman democracia?”... que soy un dictador [. Y que el mundo está dominado por los marxistas. 46 heridos leves [.. ¿Sabían que el día 11 de septiembre de 1973 en París ya se hablaba de los derechos humanos en Chile? ¿Có­ mo lo sabían ese día? ¡Campaña montada a todo bombo!”. Por eso se lanzó un bombardeo”. Y para terminar: “Ah. lo sé. La Cámara de Diputados tampoco.. Al general Palacios le hirieron en la mano. Luego destaca: “El día 11 de septiembre hubo exacta­ mente en el Ejército 318 bajas: 101 muertos. Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux.. un canalla.. Entonces. 23 344 ..] No soy despiadado con nadie: todo lo contrario. ¿Que soy enemigo de los comunistas? ¡Soy enemigo de los comunistas! Y de los marxistas y de los gramscistas..

*** El nuevo Presidente Aylwin asumió su cargo el 11 de mar­ zo de 1990. en los años en los cuales Allende había creado las condiciones para la intervención militar y sobre las venganzas que después del golpe fueron consumadas por civiles y militares que habían sufrido abusos o pérdidas de seres que­ ridos bajo el régimen de Allende. conocido como Informe Rettig. El informe Rettig cita de hecho el nombre de 1. Mónica Jiménez. formaron parte de la comisión Jaime Castillo Velasco. tenía la misión de investigar so­ bre lo realizado por la Junta Militar y de verificar los casos de violaciones a los derechos humanos que eventualmente se ha­ brían verificado a continuación del golpe de 1973.151 muertos y 979 desaparecidos y la Además del mismo Rettig. una ley especial dio vida a la Corporación de Reparación y Reconciliación. Ninguna indicación en el In­ forme Rettig sobre los crímenes del terrorismo y lo que sucedió entre 1970 y 1973. Laura Novoa. se deduce de estos hechos: tuvieron en cuenta solamente los hechos sucedidos “después” del golpe y las cul­ pas de una sola de las dos partes. en 1992. Las cifras indicadas por las dos comisiones. Ricardo Martin y Gonzalo Vial Correa. que duró hasta 1996 y que elaboró y modificó (cayendo entre tanto en los mis­ mos errores) las conclusiones a las que había llegado la prece­ dente comisión presidida por Rettig. José Zalaquett. Dos años después. 24 345 .24 La prueba más clara de la parcialidad y la poca credibili­ dad de aquella comisión y de su informe final. Pocos días después se dictó el decreto del 25 de abril de ese año. José Luis Cea. presidida por Raúl Rettig. que entre ellas eran opuestas. por expreso pedido de Patricio Aylwin. a través del cual fue instituida la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación que. o sea. son bien distantes de las 4 o 5 mil víctimas que desde determinados sectores se in­ tenta atribuir al régimen militar chileno.

política­ mente condicionada y que basaba sus conclusiones casi exclusi­ vamente en las afirmaciones provenientes de sectores del extre­ mismo marxista.26 Estas fueron las gravísimas limitaciones del informe emi­ tido en febrero de 1991 por la Comisión Rettig. Manuel Contreras Sepúlveda. además de presiones políticas y falsos testimonios. cuando apareció dicho informe. y al mismo tiempo no se haya tomado el trabajo de con­ siderar a los civiles y militares asesinados entre los años 1970­ 1973. la biografía (ed. agrega Contreras. nunca fue interrogado el general Odlanier Mena que. o sea durante el Gobierno de la Junta Militar. Ninguna indicación en aquellos informes “oficiales” al he­ cho de que en el período 1970­1989. el general Manuel Contreras Sepúlveda no ahorra críticas al trabajo de la comisión presidida por Raúl Rettig. p.Corporación de Reparación y Reconciliación llega a 1. El Mercurio Aguilar. Gonzalo Vial Correa. La verdad histórica II – ¿Desaparecidos?. capítulo VI de este libro. 25 346 . San­tiago 2002). Era una comisión. bajo la gestión de Allende. que sus conclusiones ha­ yan sido acogidas negativamente por la Corte Suprema. tanto bajo Allende co­ mo bajo Pinochet. Por ejemplo. 278­280 (ed. Y tampoco sorprende que la comisión presidida por Raúl Rettig haya pedantemente registrado sólo los caídos marxistas entre los años 1973­1989.102 desaparecidos. 603. después de la disolución de la DINA y hasta 1980. había dirigido los nuevos servicios secretos de la CNI. o sea. tras un año de actividad. Encina. 26 Cfr.672 muer­ tos y 1. 2001). Santiago.25 En sus memorias publicadas en el 2001. Pinochet. afirma.27 Y entre los más de cincuenta abogados e investigadores encargados de investigar los hechos. p. 27 Cfr. también por otras limitaciones. No sorprende. las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Orden sufrieron por manos marxistas 760 caídos. El trabajo de dicha comisión fue condicionado. aquellos que simpatizaban Cfr.

. Para un ulterior comentario. Lom­Codepu. Cfr. 28 Santiago. (ed. 2001).con la Junta Militar no eran más de cuatro o cinco.28 Cfr. Cfr. pintándolos como “inocentes” víctimas de Pinochet.. La verdad histórica II – ¿Desaparecidos?. no eran otra cosa que representantes de la izquierda. fuertemente ata­ cados por quienes los definen como “verdades incompletas” y además acogidos con escepticismo por buena parte de la magis­ tratura. a propósito del Informe Rettig. 1998). el Informe Rettig y el redactado por la Corporación de Reparación y Reconciliación. 14. Manuel Contreras Sepúlveda. Indebido Proceso. el libro Pinochet ante la justicia española. (ed. A pesar de todo esto. Hermógenes Pérez de Arce. El Roble. p. 1999).VV. Enci­na. 78 (ed. Santiago. de AA. 65 y sig. 347 . Santiago. También los coordinadores de los trabajos de investigación. son los únicos documentos oficiales sobre las auténticas o presuntas violaciones a los derechos humanos que se verifica­ ron en Chile. otro tanto. p. de­ seosos de vengar a los caídos de su parte.. enmascarados con la genérica denominación de “expertos en derechos huma­ nos”.

348 .

p. por ejemplo Silvio Berlusconi. definido por al­ guien como el “Di Pietro español”. 14. Fue un célebre hombre. 1900). Thomas Macaulay1 La venganza El 16 de octubre de 1998. Daniel B. por su protagonismo y por su particular uso de la lengua italiana. 45 años y un instinto innato para el protagonismo. De este modo el mismo diario hablaba de Baltasar Garzón: “Su pasión es la justicia espectáculo. que en aque­ llos días celebraba su 83° cumpleaños. Y Garzón. hasta el momento sin resultados. poeta e historiador dota­ do de inmensa cultura. fue famoso en aquellos años por sus espectaculares iniciativas judiciales. a raíz de los nombres de las personas implica­ das. Cuando no tuvo a su disposición investigaciones sobre los desaparecidos. Fue durante cuatro años administrador de la Colonia India. Garzón dedicó su atención a vicisitu­ des igualmente espectaculares. luego dedicado a la política. prometién­ dole el cargo de presidente de una comisión indagatoria de las cuentas de los partidos. socialista. p. fue arrestado en Londres con una orden de captura internacional expedida el 13 de octu­ bre de 1998 por el juez español Baltasar Garzón. Augusto Pinochet. En 1857 fue designado lord. Political Quotations (ed. escritor. 7 Micropaedia.2 Comentario del barón Thomas Babington Macaulay of Rothley (nacido en 1800 y muerto en 1859). Cfr. Cfr. 2 El magistrado italiano Antonio di Pietro. político inglés. El partido lo puso en el ejecutivo 1 349 . En 1993 Felipe González. Gale Reserch. 54 y cfr. Baker. fue ele­ gido triunfalmente. Enciclopedia Británica de 1997. Le hicieron participar en un par de asambleas pero su ora­ toria no fue contundente con las multitudes. Detroit. vol. La actual acción contra Pinochet fue precedida de la misma investigación contra los jefes de la dictadura militar argentina. En cambio las ganó porque logró convencer a Garzón de participar en su lista. p.CAPÍTULO XI Nada hay tan ridículo como el espectáculo ofrecido por ciertas personas que se fingen impulsadas por afanes moralizantes. Il Giornale del 18 de octubre de 1998. aparecido en junio de 1831 en el diario Edimburg Re­ view. 606­607. estaba casi acabado: eran las elecciones anticipadas y las hubiera perdido.

Fernando de la Rúa. para Garzón. Cfr.. la Procuraduría General espa­ñola abrió una investigación respecto de Garzón que. El Mercurio del 1 de mayo de 2000.. Il Giornale del 30 de octubre de 1999. Simplemente patéticos fueron los ulteriores intentos de Garzón de procesar a Silvio Berlusconi por presuntas irregularidades fiscales de una red de televisión española. p. sobre el tema. Asimismo. con su desmesurada vanidad. Francamente en el ridículo. p. El perio­dista americano William F. confió a la periodista Pilar Urbano (Cfr. Después de un año Garzón claudicó y volvió a su posición de juez”. por la desaparición o muerte de aproximadamente nueve mil extremistas o terroristas. entre ellos los generales Jorge Videla. y del 31 de diciembre de 1999. en relación con el presunto exterminio de las poblaciones del Sahara occidental. definió a Garzón como “un militante socialista”. en la cual el mismo Berlusconi tenía sólo una participación accionaria. La decisión de Menem fue confirmada el 1 de mayo de 2000 por la magistratura y el gobierno de Bue­nos Aires. Il Giornale del 3 de enero de 2001). para una cuidadosa descripción de la carrera de Baltasar Garzón. Peor aún en relación a sus intentos de incriminar a los militares argentinos. Jasper. responsables por la venta de un lote de arma­ pero lo mantuvo congelado. 13. p. la acción de “manos limpias españolas” iniciada por Garzón contra Silvio Berlusconi y contra su colabora­ dor Marcello dell’Utri (ambos políticamente comprometidos con la derecha y por consiguiente en la mirilla del juez) cayó en el vacío por cuanto los mismos disfrutaban de inmunidad parlamentaria. p. Cfr. p. p. 2. Existe finalmente una biografía de Gar­zón que él mismo. la prohibición con la cual la Corte Suprema española le impidió iniciar un proceso espectacular al ex primer ministro Felipe González. 11. Emilio Massera y Leopoldo Galtieri. 16. p. y había sido recibido por auto­ ridades militares. Libero del 12 de abril y 27 de junio de 2001. Cfr. rechazaron la pretensión de procesar en Madrid a un centenar de militares argentinos. artículo de Roberto Fabbri. no ofreció garantías de objetividad. Una terrible desilusión fue. Il Giornale del 4 de noviembre de 1999. 10. y su sucesor. 4. Cfr. acusado de la muerte de 27 terroristas de la ETA acaecidas entre 1983 y 1986. The Wall Street Journal del 3 de noviembre de 1999. finalmente. ex español. 11. e Il Giornale del 3 de enero de 2001. Il Giornale del 23 de noviembre de 1999. The Wall Street Journal del 28 de octubre de 1999. en el diario The New American. Otra desilusión fue la despreciativa respuesta con la cual el presidente argentino saliente.Pinochet había llegado a Londres el 21 de septiembre. 350 . Cfr. Il Giornale del 25 de oc­tubre de 1998. Carlos Me­nem. p. 15. Cfr. p. cayó la pretensión de Garzón de proce­sar al soberano marroquí Hassan II. por medio de su amistad con Ernesto Sábato. el Corriere della Sera del 20 de octubre de 1998. Cfr. notoriamente comprometido en el frente de los derechos humanos. por invitación de la Royal Ordnance. 16.

4 No se entiende de dónde Garzón extrajo el número de 600 ciudadanos espa­ ñoles asesinados en Chile. 654­65. de ciudada­ nos españoles que ingresaron a Chile (a veces en forma ilegal para desarrollar actividad terrorista o de todos modos contraria a los bandos del 11 de septiem­ bre de 1973 y sig. el 9 de octu­ bre. de quienes la justicia españo­ la tenía el derecho a ocuparse. 1998). a someterse a una operación de hernia discal. como se verá en estas páginas. No obstante todos los esfuerzos realizados.mento. y por lo tanto en el acta de acusación. el ya citado Joan E. Juan José Boncompte Andreu. motivos de salud lo obligaron. Garcés. Santiago. 37­45 (ed. en cambio. El procedimiento fue en efecto iniciado por la muer­ te de siete personas: Juan Alsina Hurtos. San­ tiago. tuvieron el apoyo. Sin embargo. 2000). y también a causa del escepticismo de García Castellón. Pero. Lom­Codepu. Gastón Vi­ daurrázaga Manríquez. Gonzalo Vial Correa. Según el ex colaborador de Allende. Garzón tuvo la colabora­ ción del juez madrileño Manuel García Castellón y las generosas indicaciones de un ex colaborador de Allende. con pena de fusila­ miento sumario. 4 Cfr. Anto­ nio Llido Mengual. en abierto desacuerdo con el poder judicial gene­ ral y en particular. no tuvieron otra solución que librarse de García Castellón y proceder solos. ni Garzón ni Garcés habían logrado enumerar en sus documentos. más de una docena de “víctimas españolas de Pinochet”. Cfr. A estos siete fueron luego agregados Arturo Villavela Araujo. cabe notar. AA. En la preparación del expediente. Antonio Elizondo Hormaechea. significativo. dentro de dicho ámbito. de la “Unión de Fiscales Progresistas”.VV. Se encontraron. Carmelo Soria Espinosa y Enrique López Olmedo. Michelle Peña Herreros. Se trataba. p. 3 351 . en los días si­ guientes al golpe de 1973 había que atribuirle a Pinochet el asesi­ nato de 600 ciudadanos españoles.3 Garzón y Garcés. con los jueces Jesús Cardenal y Eduardo Fungairiño. Ricardo García Rosada y Ricardo Silva Soto. que impusieron la consigna de entregar todas las armas y la prohibición de actividades de sabotaje y relativo apoyo. Pinochet ante la justicia española. la biografía (ed. movidos por sus sentimientos políticos y por su tendencia al protagonismo. Manuel Roig Berenguer. El Mercurio Aguilar. sirviéndose de la estructura jurídica y mediática.. Félix Francisco Figueras Ubach. María Cristina López Stewart. Pinochet. p.

en junio de 1996. p. apoyado por una de las organizaciones partidarias del proceso. la FASIC (Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cris­ tianas) y el SERPAJ (Servicio Paz y Justicia). Garcés.Veamos el comentario del periodista chileno Hermógenes Pérez de Arce: “Un cierto Joan E. según su propia decla­ración (Cfr. Para conseguir su propia venganza. toda la prensa del 18 de octubre de 1998 y The Guardian del 7 de noviem­bre de 1998.6 Que el verdadero creador de la iniciativa judicial española contra Pinochet fuera Garcés fue confirmado. Santiago. entonces. fue uno de los principales testigos de la acusación contra Pinochet en el procedimiento iniciado por Garzón. Premio Nobel de la Paz 1980. vengarse políti­ camente. junto al argentino Adolfo Pérez Esquivel. La formalización del proceso contra Pinochet había sido iniciado en Madrid. Lom­Codepu. entre líneas. la CODEPU (Corporación de Promo­ción y Defensa de los Derechos del Pueblo). según refiere Hermógenes Pérez de Arce. trabajando los dos juntos. Garcés. Finalmente un día encontró a Baltasar Garzón y así. por iniciativa de la citada “Unión de Fiscales Progresistas” (la revista chilena de izquierda Punto Final y el diario español El País lo habían informado).VV. militante socialista es­ pañol que después de haberse establecido en Santiago se trans­ formó en un estrecho colaborador de Allende. 6 Cfr. Otras organizaciones que habían adherido eran la CODEPU (Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pue­ blo). y en particular a Garcés. ha construido a medida (elaborando hechos según la propia conveniencia) un montaje contra la Junta Militar chilena.. necesitaba de un juez que compartiera sus intenciones. dieron vida a una reconstrucción del período 1973­1990 que pretendía justificar una intervención de la justicia española. recibió el encargo de Allende de “na­rrar al mundo la verdad”. AA.5 Por lo tanto. la que no correspondía”. la iniciativa judicial contra Pinochet no habría nacido de una bús­ queda de justicia por parte de la magistratura española: habría nacido de una premisa construida a la medida para permitirle a la izquierda mundial. que se presentó con un dossier al juez español Baltasar Garzón. Cfr. Pinochet ante la justicia 5 352 . 6 del libro recién citado). Martín Almada. 1998). por los autores del libro Pinochet an­ te la justicia española (ed.. Asimismo.

Si una cierta dosis de vileza existe siempre en los genes del fascista clásico. el gobierno laborista de Tony Blair. Sunday Telegraph Review del 18 de julio de 1989. Quotidiano Nazionale del 23 de octubre de 2001. elegantemente. 10). Cabe señalar además que en Israel “moderadas torturas” por parte de la policía son consentidas por la ley (cfr.7 El procedimiento realizado por Garzón se basaba en tres tratados internacionales: el Tratado Contra la Tortura firmado en Nueva York el 21 de octubre de 1984 y por Chile el 30 de septiembre de 1988 con reservas que limitan su aplicación. 1998). supo responder. 7 Cfr. con fecha 18 de octubre de 1998. la presencia y el arresto en Londres de Pinochet (lo definió como “viejo llorón. p.¿Cómo se había enterado Garzón de que Pinochet estaba en Londres? Esta es una pregunta a la que ningún diario. 10). p. De este modo. mi­nistro del Interior era Jack Straw. probablemente porque en Chile no confió si­quiera en sus soldados. Ministro de Relaciones Exteriores era Robin Cook. Lom­Codepu. De hecho. incluida la dirección en Londres. La Repubblica comentó. des­pués de un enésimo coloquio con Garcés. 9 y 19 (ed. aceptada y firmada en el Chile de Pinochet no fue nunca firmada por Estados Unidos (cfr. Santiago. The Wall Street Journal del 4 de marzo de 2000. en el curso de las investigaciones sobre los atentados islámicos del 11 de septiembre de 2001 en Manhattan y Washington. excep­ to el Sunday Thelegraph Review. que a finales de septiembre de 1998 publicó todo en su periódico. 2 y 3. p. pidió a las autorida­des inglesas el arresto de Pinochet. Garzón leyó la noticia mientras aún el New Yorker estaba en los kioscos y. en Londres. el FBI solicitó con insistencia el uso de la tortura. Y la respuesta fue la siguiente: Pi­nochet cometió la imprudencia de conceder una entrevista en Londres al periodista estadounidense John Lee Anderson. Estaba en el poder. 8 La Convención Contra la Tortura. en un artículo firmado por Domi­nic Lawson. 1. p. 353 . artículo de Dominic Lawson. demostrando la necesidad de recurrir a ella en los interrogatorios de los terroristas arrestados (cfr. una hernia lumbar. p. aquellas Fuerzas Armadas que nacieron desde la trai­ción y en la traición crecieron amaestradas en ello por el perfecto traidor Augusto Pinochet.8 española. del New Yorker. Corriere della Sera del 12 de enero de 1998. rimbombante y acaso un poco cho­cho” y al mismo tiempo definió como “juez cruzado” al magistrado Garzón): “Pinochet eligió operarse en Londres a causa de una enfermedad en realidad superficial. Augusto Pinochet la puso al servicio de su propio éxito”. 10).

desde 1995 a 1997. desde 1992 a 1995. en la que graves violaciones habían sido cometidas por todas las partes en conflicto y por el hecho de que se pretendía abordar una compleja y delicada obra de re­ conciliación. pero nunca ratificado por algunas naciones. y ex ministro británico de Relaciones Exteriores. p. olvidando los crímenes cometidos por los vencedores. 12. ex ministro británico de Defensa. en Portugal. p. las que tuvieron el defecto de gol­ pear sólo a los vencidos. cabe decir que se trató de una norma contraria a los principios elementales del derecho y del civismo y que fue solicitada esencial­ mente por algunas organizaciones hebreas. artículo de Malcolm Rifkind. firmado el 19 de diciembre de 1966. entre las cuales están Ita­ lia y Chile. aún más. Eduardo Frei Ruiz­Tagle. en octubre de 1998: “Este arresto”. la relativa a la imprescripti­ bilidad de algunos delitos.9 Inútil fue la protesta oficial enviada el 19 de octubre al go­ bierno de Su Majestad por el embajador chileno en Londres. aprobado el 26 de noviembre de 1968 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. The Wall Street Journal del 19 de octubre de 1998. 2. El Tratado sobre la No Prescribilidad de los Crímenes de Guerra y Contra la Humanidad. The Wall Street Journal del 24 de noviembre de 1998. A propósito de la tercera convención. “viola la inmunidad diplomática que siempre han tenido todos los parlamentarios chilenos”. Frei anuló su visita a Madrid y acusó a los españoles de tener “mala memoria”. 11 Cfr. con una reserva que excluía los hechos anteriores al 11 de marzo de 1990. el Gobierno de Santiago incorporó fuertes reservas en los docu­ mentos de ratificación de las dos primeras convenciones citadas y fue amplia­ mente justificado por el motivo siguiente: Chile salía de una guerra civil.10 Fue también inútil la enérgica protesta del Presidente chi­ leno.11 Y. entre otros.El Pacto Internacional sobre los Derechos Civiles. Hablando con la prensa puso en evidencia que la sangrienta guerra civil española y los siguientes 40 años de dic­ tadura franquista no habían dado lugar a ningún proceso por las Por otro lado. dijo Frei. que subrayaba que Pinochet tenía inmunidad diplomática y que ha­ bía estado varias veces en Gran Bretaña sin ningún inconve­ niente. durante la conferencia ibero­ americana de Oporto. 10 Cfr. 9 354 .. luego ratificado por España y por Chile solamente en febrero de 1992.

mismas presuntas violaciones a los derechos humanos que aho­ ra España pretendía imputar a Chile. artículo de Fabio Galvano. de AA. declaró explícitamente que prorrogar la detención de Pinochet era un obstá­ culo para la reconciliación entre Gran Bretaña y Argentina. en donde pidió vanamente que el prisionero fuera liberado. Avvenire del 20 de octubre de 1998. en Santiago. principalmente un noticiario E­mail del londinense The Times de fecha 1 de febrero de 2000. “Es una co­ Cfr. Santiago.VV. donde participó en una ceremonia en la catedral de San Pablo en memoria de las víctimas de la guerra de las islas Falkland.. artículo de Daniel Capella. p. Mientras tanto. Lom­Codepu. protestaron también el ex Presidente Patricio Aylwin y la ministra de Justicia. 22­23 (ed. 12 13 355 . Casi para darle la razón a Novoa. una bomba explotó en aquellos días en las inmediaciones de las embajadas española y británica. 11. 1998). Aún más duro fue el ministro de Relaciones Exteriores. Cfr. desde hace 188 años”. 15 Cfr. José Miguel Insul­ za. 14. escribía Insulza en un comunicado de prensa.14 Desde Chile. que algunos años antes habían pertenecido al gobierno de Thatcher y Major.13 Y en Buenos Aires el pre­ sidente argentino Carlos Menem se alineaba de parte del Go­ bierno chileno declarando su “apoyo total” al pedido de inme­ diata liberación de Pinochet. “es una nación democrática que tiene sus tribunales y no reconoce la jurisdicción de tribunales extranjeros sobre he­ chos que se verificaron en su territorio”. Il Giornale del 30 de octubre de 1998. El Mercurio del 26 de junio de 1997 y Pinochet ante la justicia española. La Stampa del 24 de octubre de 1998. 14. que rechazó cualquier tipo de colaboración con la justicia española.15 Igualmente explícitas fueron las críticas de los ex ministros ingleses Kenneth Clarke y Alan Clark. Soledad Alvear. p. Mariano Fernández. 14 Cfr. p. el subsecretario chileno de Relacio­ nes Exteriores. en el cual se precisó que el presidente Menem. el senador Jovino Novoa le recordaba a la prensa que “Chile ya no es más una co­ lonia española. que le negó a la justicia española el derecho a ocuparse de Pi­ nochet: “Chile tiene sus leyes”.. p. viajó personalmente a Ma­ drid y a Londres. Pero cfr.12 Pocas horas después. en la víspera de un viaje a Londres.

año en que fue restaurada la de­mocracia. “si bien pertene­ce al Partido Socialista. que una cierta incomodidad se manifes­ tara en los partidos chilenos de centroizquierda y de centrodere­ cha. p. sino incluso eran responsables del clima de ilega­ lidad y de violencia que había conducido al golpe de Estado mi­ Cfr. el socialista Ricardo La­ gos. 16 17 356 . p. Lagos repetía en los co­ micios que los socialistas de Allende no solamente habían come­ tido errores. es candidato de una coalición que inclu­ye a los democratacristianos. de desasociarse abiertamente de Allende y de su política. dado que Chile se acercaba a las elecciones presidenciales de 2000. The Wall Street Journal del 20 de enero de 2000. que ofreció una completa descripción de la situación política y de las perspectivas electorales chilenas de aquel momento. Pinochet no puede se extraditado a España.17 El candidato de centroizquierda.16 Era inevitable. cuando Lagos aprovechó todas las ocasiones para tomar distancia de la desastrosa política social y económica de Allen­de”. indirectamente. afirmaron. adoptó de hecho la estrategia. había dejado un recuerdo positivo en buena parte del electorado. 14. Corriere della Sera del 15 de enero de 2000.sa monstruosa”. escribió el Wall Street Journal. 18 Cfr. en donde no come­ tió ningún delito y donde no ha sido ni siquiera procesado”. que después se reveló gana­ dora. el golpe militar. 11. Il Giornale del 20 de octubre de 1998. Casi como un estribillo. Cfr. p. “se trata de un gesto político teatral. puesto que todos evitaban alinearse demasiado abiertamen­ te en contra o a favor del ex jefe de la Junta Militar. Il Giornale del 13 de enero de 2000. Cfr. “El señor Lagos”. Lagos no se puede llamar un socialista al estilo Allende: esto quedó más claro durante la campaña elec­toral.18 Así fue exactamente: el socialista Lagos y su partido hicie­ ron todo lo posible para desasociarse de los errores de Allende. pero fueron escrupulosamente y oportunamente man­tenidas las líneas económicas trazadas por Pinochet y sus Chi­cago boys. Se trata de la misma coalición que dirigió a la nación desde 1990. al punto de justificar. en particular. 12. que como bien sabían.. Sin duda.

Apoyamos a los campesinos para que ocuparan las tierras. quiero justicia”. Por esto no intentaremos. Nosotros los socialistas hemos cometido errores graví­ simos. repetía frecuentemente. en óptimas relaciones personales con Tony Blair. y de la subsecretaria británica de Asuntos Exteriores.litar. viuda de Allende. Ricardo Núñez. de parte del Santo Padre. la señora Dean Symons. Otro paso muy enérgico fue da­ do por El Vaticano. Il Giornale del 16 de enero de 2000. “pusi­ mos en aquellos días los intereses del partido delante de los del país. Joaquín Navarro Vals. que se liberara a Pinochet por motivos humanitarios (edad y precario estado de salud) y para no obsta­ culizar la reconciliación nacional en Chile. la jerarquía militar y la CIA hayan derrocado ellas solas al gobierno de Allende. 21 Análoga afirmación fue hecha por la hija de Allende. fue aún más explícito: “No es verdad que la burguesía. comenzó a crecer en algunos ámbitos de la Santa Sede la justa preocupación de que se consolidara a nivel mundial el poder supranacional de jueces guiados por intereses políticos e ideológicos. que con una carta firmada por el Cardenal Angelo Sodano pidió. diputada socia­ lista. en febrero de 2000. Isabel. 19 357 .20 Hortensia Bussi. 13. p. definió como “es­ pléndida” la noticia del arresto. si ganamos. 4. presidenta de la Asociación Chilena de Fami­ Cfr. después de un descon­ tado “no quiero venganza.21 También expresó su satisfac­ ción Viviana Díaz. “Nosotros los socialistas”. The Weekly Telegraph del 7 de noviembre de 1998. Corriere della Sera del 3 de noviembre de 1998.19 El caso Pinochet no podía dejar de interesar al Vaticano. 14. 20 Cfr. Y el presidente del Partido Socialista. artículo de Alberto Pasolini Za­nelli. Y sobre el caso Pinochet comenzaron intensos contactos reservados entre la Santa Sede y el gobierno de Londres: se tuvo confirmación ofi­ cial a través del portavoz del Vaticano. Cfr. a los obreros para que se adueñaran de las fábricas y a los solda­ dos para que se amotinaran”. p. e Il Giornale del 27 de octubre de 1998 y del 20 de febrero de 1999. otro experimento como el de Allende: sabemos que sería un colosal fracaso”. p. como se verá en las próximas páginas. Además.

Il Giornale del 2 de marzo de 1999. Todos en el mundo expresaron desprecio hacia la nueva onda de represión política ordenada por Fidel Castro. 19. estaba Fidel Castro. 17. 18. 23 Cfr. general Fernando Rojas Vender.22 Protestaron las Fuerzas Armadas chilenas: el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea. a una espía británica de la KGB. y La Re­pubblica del 4 de marzo de 1999. menos el pe­ riodista de izquierda Gianni Minà: según él la culpa no era de Castro sino de los disidentes. p. 9. p. Corriere della Sera del 21 de octu­bre de 1999. por tratarse de una anciana. Respecto de las violaciones a los 22 358 . Es un caso serio y delicado que crea el riesgo de una situación difícil para Chile”. p. 24 *** Cauto y preocupado. 24 Cfr. Corriere della Sera del 24 de marzo de 1999. similares a las que habían de­ terminado el golpe militar de 1973. en cambio. Protestó en cambio la derecha chilena. p. des­ pués de haber definido como “ignominioso” al arresto de Pino­ chet. Il Giornale del 13 de noviembre de 1999. p. Todos naturalmente. dijo. 14. p. La Repubblica del 18 de octubre de 1998 y La Stampa del 19 de octubre de 1998. 13. Il Giornale del 3 de marzo de 1999. L’Unitá del 19 de octubre de 1998. gente corrupta y pagada por la CIA. sabedor de tener tejado de vidrio: “Lo que ha sucedido”. 9.liares de Desaparecidos.25 Cfr. llegó a afirmar amenazadoramente que se estaban madu­ rando circunstancias “nefastas”.23 Desde Estados Unidos. con una actitud que el diario italiano La Repubblica definió como “una agitación descompuesta”. “es una injerencia universal. p. 12. pero no usaba las mismas consideraciones respecto del anciano Pinochet. Tenía buenas razo­ nes Castro para sentirse preocupado: justamente en aquéllos días cuatro importantes opositores a su régimen estaban por ser procesados y otros setenta eran arrestados. 25 Cfr. p. The Wall Street Journal del 14 de septiembre de 1999. el Wall Street Journal ironizó sobre la justicia británica al recordar cómo evitó procesar.

que bajaba hasta el piso inferior. Hubo días en que todas vivían sobre una capa de excrementos. escrito justamente en esos días por la historiadora chilena Gisela Silva Encina. Marta Frayde. se lanzaban al agua en frágiles balsas. de 15 mil a 17 mil personas han sido fusiladas. El responsable de las cár­ celes de Oriente. porque Fidel Castro hacía dere­chos humanos en Cuba (donde son castigados legalmente hasta los homose­xuales). los cubanos pudieron por primera vez celebrar la Navidad. 359 . “Las condiciones de las cárceles de mujeres parecen espe­ cialmente dramáticas. No sabemos cuántos de ellos murieron. Muchos. 26 Cfr. en 1998. en la cual se habla de este modo sobre los derechos humanos en la Cuba de Fidel Castro: “En una isla de población relativamente pequeña. infestado de tiburones. al igual que en Vietnam. ha relatado que en su celda de seis metros por cinco habían hacinadas 42 mujeres. 100 mil han estado en cárceles o campos de concentración. Los sacerdotes fueron expulsados y las iglesias y colegios religiosos cerrados. al sur de la isla declaraba en 1974: “los presos constituyen la principal fuerza de trabajo de la isla”. Corriere della Sera del 3 de septiembre de 2000. Cabe señalar que el film sobre el Che Guevara fue en parte patrocinado por Media­set. empresa presidida por el hijo de Silvio Berlusconi. que las golpean y humillan.Evidentemente (y quizás distraído por su propia actividad colateral de productor de canciones y patéticas películas sobre el Che Guevara)26 Minà no había leído el libro Sin derechos huma­ nos. cfr. al cabo de 40 años. 11 millones de habitantes. El agua es­ caseaba y se desbordaron los retretes. Il Giornale del 16 de junio de 2000 y Libero del 16 de enero de 2001. Se las obliga a desnudarse delante de los guardias. “La persecución religiosa se ha repetido como en todas partes. Después de la visita del Papa. La ex delegada de Cuba ante la UNESCO. Señalemos finalmente que el 20% de los cubanos ha huido del país. en el mar Caribe.

Es curioso que en esta situación de ilegalidad comprobada se tien­ Cfr. 1999). Para no mencio­ nar los muertos que Fidel Castro provocó en el exterior. lanzar al mercado (sin demasiado éxito. Sin derechos humanos. The New American.29 Una interesante comparación entre Pinochet y Castro se encuentra en un artículo de Federico Guiglia. e Il Giornale del 18 de diciembre de 1998. fomen­ tando guerras y guerrillas en África y en América Latina”. y así dar vida al único procedimiento capaz no sola­ mente de poner en claro la verdad sobre el pasado. p. William F. Patriot Enchained. en verdad) una recopilación de cómics dedicados a Fidel Castro. que huyó de Cuba y se estableció en París. 27 360 . Il Giornale del 6 de enero de 2001.1999). 29 Cfr. New York . p. Jasper. 28 Cfr. 8 y 14. refería en aquellos días el periodista William F. hija natural de Fidel Castro. Zig­Zag. servi­ rían los Baltasar Garzón y los pelucones de Londres en perenne cónclave. ex editor de L’Unitá y titular de la casa editora Elle­U­Multimedia. Santia­go. Cfr. Jasper: “el carnicero del compañero Fidel Castro tiene un millón de fugitivos y decenas de miles de prisioneros que languidecen en las espantosas cárceles cubanas. p. con el comprobado recurso a las más sádicas y habituales tortu­ ras; 60 mil personas ahogadas en los intentos de fuga hacia Esta­ dos Unidos y poco menos de 20 mil adversarios políticos fusila­ dos”. al Che Gue­vara y a la Revolución Cubana. 138­141 (ed. La Repubblica del 10 de diciembre de 1998. en el diario Il Gior­ nale: “Para pedirle a Castro que responda de sus acciones. responsable absoluto de un régimen que se man­ chó con la sangre de miles y miles de víctimas. a propósito de Cuba. donde trabaja como modelo: “En vez de Pinochet más bien hay que procesar a Fidel Castro.28 Y veamos lo que. sino también poner fin a las persecuciones y a las violencias del presente. 19.27 La siguiente es una declaración hecha al periodista Alberto Toscano por la bellísima Alina Fernández. 27 (ed. para hundir las embarca­ ciones atestadas de gente”.lanzar desde aviones sacos con arena. Todo eso no impidió a Alfio Marchini. Gisela Silva Encina. p.

Entre tanto. un pe­ dido de arresto y condena a Fidel Castro. Cfr. p. en EE. pedidas por cubanos residentes en Estados Unidos. 3. otra denuncia contra Castro fue presentada en Chile (acusaciones: homicidio múltiple. nadie sospecharía que los anticastristas acusan a Castro de tener sobre la concien­ cia cinco veces más malas acciones que las atribuidas a Pino­ chet. en diciem­ bre de 1999. 30 31 361 . p. en Madrid. agencia periodística Corrispondenza Romana del 11 de diciembre de 1999. prevista para comienzos de diciembre de 1999. financiamiento del terrorismo) con la finalidad de obtener el inmediato arresto del dictador cu­ bano si éste se presentaba en Santiago el 11 de marzo de 2000.. tráfico ilícito de armas. Y prosigue: “En el imaginario colectivo al cual nos acos­ tumbró la cultura «políticamente correcta». el republicano Lincoln Díaz Balart. si se realizara una en­ cuesta sobre cuál de los dos dictadores es el más cruel. un diputa­ do de Florida.30 El abogado Guillermo Alonso Olano presentó. Y Fidel tiene en su puño a su gente más del doble de tiem­ po que el general chileno. Esto obligó al dictador de la isla a renunciar en el último momento de ir a Seattle. pues había sabido que a raíz de los procesos iniciados por el abogado Olano.UU. y se aplauda cada vez que alguno le da un terrón de azúcar. había enviado a todos los juzgados de Estados Unidos tres mil órdenes de arresto de Fidel Castro por asesinato de cubanos anticastristas. Cfr. como sucedió con el reciente ablanda­ miento del histórico embargo estadounidense”. a la reunión de la World Trade Organization. 10. Il Giornale del 11 de agosto de 2000. en representación de Francisco José Her­ nández. hoy ciuda­ danos estadounidenses. la mayo­ ría indicaría al anciano de 80 años de Santiago en vez (respuesta exacta) del de 70 años de La Habana”. presidente de la Cuban American National Foundation y de millares de exiliados cubanos residentes en Florida. en febrero de 2000. 31 Pocas semanas después.da a ignorar las responsabilidades del único culpable en servicio permanente efectivo: Fidel.

Fidel Castro and the Cuban Revolution (ed. 1989). quien. de este modo escribió Carlos Alberto Montaner en el libro ya citado: “Los chilenos que llegaron a Cuba en su fuga de la represión de Pinochet.32 Se atribuía a Castro. huésped del nuevo (y socialista) presidente electo “Lula”: nin­ gún Garzón se soñó con solicitar a Brasil su arresto y extradición. después de un mes. Cfr. En efecto. mientras un juez obtenía el arresto de Pi­ nochet en Londres. A comienzos de enero de 2003. 33 Cfr. 22 ciudadanos cubanos escaparon de un avión que. ante la mirada de Garzón. en dichos expedientes. 35 Aquellas adulaciones y reverencias en honor de Castro tuvieron lugar en Madrid. portavoz de los exi­ liados cubanos en Florida. había escrito Carlos Alberto Montaner en un libro sobre Fidel Castro. El Mercurio del 25 de febrero de 2000. Transac­tion Publishers. Castro permitió poco a poco la partida de los exiliados. Ricardo Lagos.34 Pero las palabras de Montaner dejaban indiferente al soberano espa­ ñol. El Mercurio del 3 de julio de 2000. recibía y tenía un cordial coloquio con Fidel Castro. Después del suicidio en La Habana de la hija de Allende en octubre de 1987. A propósito de los chilenos que después del golpe de Pinochet escaparon a Cuba. afirmó Mariella Ferretti. que fingió no ver y no entender! Casi para provocar la incomodidad de la Casa Real y la magistratura española. “con mayor razón habría que proce­ sar a Fidel Castro por los crímenes cometidos en nada menos que cuarenta años”. hizo escala en Madrid y pidieron asilo político a las autoridades españolas.33 “Condenar los crímenes de Pinochet y olvidarse de los de Castro es una demostración de vileza espiritual”. Casi todos muy pronto dejaron Cuba. “Si se procesa a Pinochet por los crímenes cometidos en el lapso de 17 años”. el 2 de julio de 2000. 113. NJ. Castro se abstuvo de viajar a Santiago para la ceremonia. la muerte cer­ tificada de 300 personas (entre ellos cinco ciudadanos españoles. New Brunswick.para la ceremonia en que asumiría el nuevo Presidente. 34 Carlos Alberto Montaner.35 Cfr. p. con la reserva de documentar el asesinato en Cuba de al menos otras 18 mil perso­ nas. a pesar de concordar teóricamente con Castro. noticiarios vía Internet de la Reuters de fecha 10 de febrero de 2000 y de la Associated Press de fecha 11 de febrero de 2000. evitando de este modo la resonancia internacional 32 362 . tuvieron una experiencia desastrosa e intolerable. en la ruta La Habana­Moscú. detalle que Baltasar Garzón prefería ignorar). Juan Carlos. en tanto. se dirigió a Brasil.

considerando el precedente del ca­ so Pinochet en Londres. cuando Castro celebró su 75° cumpleaños y anunció su matrimonio con Dalia Soto del Valle. la prensa conformista de La Repubblica y el Corriere della Sera en primera fila y con Victorio Zucconi y Gianni Minà. se llamó Celia Sánchez. Alguien tímidamente se interroga sobre el después de Castro. Y en Cuba el de­ sastre económico es una gloriosa conquista. escapado con gran prisa de Cuba donde tuvo la mala idea de refugiarse”. casi se la considera una maldición. Es un mito. es­ cribió: “Pinochet es un monstruo. Cfr. Y lo mismo hubiesen hecho si hubieran sabido la triste experiencia de Eldridge Cleaver. 1989). exhibió una complicidad de sonrisas en las cuales. Carlos Alberto Montaner. a di­ ferencia de Pinochet. de los crímenes de Castro nadie se ocupa­ rá”. muerta en 1980. 142. el libro Persona non grata escrito por Jorge Edwards.37 De todos modos. se convirtió en ¡color local! Drieu La Rochelle decía que lo pintoresco es la miseria vista desde lejos. 1 y 14. Renato Besana. Castro. no tenía que preocuparse. añade: “En Cuba fue nacionalizada la pobreza. ningún juez europeo se tomó la molestia (y el riesgo) de ordenar su arresto.En Italia. Y. Y para finalizar ironizando sobre las “conquistas sociales” del comunismo castrista. 37 Cfr. esos chilenos hubieran elegido otro lugar para su exilio. solistas de calidad. en el diario Libero. Y esto traducido. pero nunca “dictador”. 36 La primera mujer (o “compañera oficial”) de Fidel Castro. cuando to­ do habrá terminado. Transaction Publishers. si bien no un modelo. pero de transición democrática no se habla. Si hubiesen leído. Fidel Castro and the Cuban Revolution (ed. La izquierda siempre le tuvo un respeto obsequioso. Libero del 14 de agosto de 2001. embajador de Allende en La Habana. además. de este hecho. antes de dejar su país para dirigirse a Cuba. mientras Castro es un santo o casi. New Brunswick. p. NJ. por la deformadora complacencia ideológica. je­fe de las Panteras Negras americanas. Castro era llamado “líder” o “presidente”. 363 .36 Entre los años 2000 y 2001. en agosto de 2001. p. protegido como estaba por la poli­tical correctness filomarxista del mundo occidental. con ocasión de los viajes de Castro al exterior.

Pinochet ante la justicia española p. Eduardo Fungairiño.Cuando algunos chilenos quizás demasiado optimistas presentaron contra Castro. 131 y sig. muy diligentes. el primer ministro José María Aznar decidió usar cautela y declaró a la prensa que no iba a realizar ninguna gestión para solicitar la extradición de Pinochet. En el 2001 una análoga denun­cia presentada en Bélgica fue bloqueada en silencio por las autoridades de Bruselas. 655. 39 Cfr. por ende. que fueron. asimismo. la biografía (ed. Y de Garzón se disoció abiertamente hasta el jefe procurador español. Santiago. “tiene como finalidad subvertir el orden internacional o constitucional y no puede. la práctica fue archivada con la ridícula motivación de que “el régimen cubano no puede ser acusado de genocidio pues. ser atribuido a la obra de un Estado”. Santiago. El Mercurio del 21 de noviembre de 1998. p. no existió “intención de destruir total o parcialmente un grupo” y. para efectos legales. otro tanto. Y que de todos modos en lo obrado por la Junta Mili­ tar chilena no se vislumbraban delitos de genocidio o de terro­ rismo como consideraba Garzón.39 Cfr. Pinochet. Cfr. (ed. precisó Fun­ gairiño. 2002)... como se verá en las próximas páginas. artículo de Daniel Capella. ante la magistratura española. Asimismo. por lo tanto. Fungairiño sostenía que la justicia española no tenía ningún de­ recho para ocuparse de los hechos del Gobierno de una nación extranjera. un delito tipifi­ cable como genocidio. Lom­Codepu. no hay. de Gonzalo Vial Correa. rechaza que los hechos de­ nunciados puedan ser catalogados como delitos de torturas. que presentó un recurso contra la orden de captura. de AA. pese a que en la denuncia se habla de hasta 18 mil asesinatos en relación con la pena de muerte en la isla. “El terrorismo”. El Mercurio Aguilar. 38 364 . 14.VV. una denuncia por genocidio y tortura. 1998) y. Avvenire del 20 de octubre de 1998. en solicitar el arresto de Pinochet.38 Siempre en España. p. ya que los apaleamientos o maltratos con electroshock descritos en la querella podrían se considerados como «trato degradante» pero no como tortura”. quizás para compensar el comporta­ miento de Baltasar Garzón y la benevolencia de la Casa Real res­ pecto de Castro.

Santia­go. Lom­Codepu. El Mercurio Aguilar. 666­667.41 La controversia concluyó de todos modos el 29 de octubre de 1998 cuando la Sala Penal de la Audiencia Nacional rechazó por unanimidad la pretensión de los fiscales. 133 (ed. además. Gonzalo Vial Correa. Pinochet. Il Giornale del 7 de agosto de 1999. Pinochet ante la justicia española p. El 13 de di­ ciembre de 2000.42 Una idea de la personalidad y de las ambiciones de Balta­ sar Garzón nos la dan sus ruidosas extroversiones.178 víctimas de la represión mili­ tar” que le atribuían a Pinochet (sin dar ninguna prueba). 40 365 . en defensa de Garzón se pusieron en mo­ vimiento las organizaciones del “progresismo”.Entre Garzón y Fungairiño se abrió una polémica pública. Fungairiño le replicó a Garzón instándole a no interferir con el poder político. la biografía (ed. Garzón propuso públicamente la creación de un “súper tribunal internacional”. San­tiago. Pocas horas después la “Unión de Fiscales Progresistas” declaró que “no es la primera vez que Fungairiño da una de­ mostración antidemocrática. que siguiendo sus costumbres pasaron a la “lapidación” personal del réprobo. AA. 11. que se ba­ saban en la cifra inexacta de “3.. quedaban en evidencia las inexactitudes y exa­ geraciones contenidas en los documentos de Garzón. durante un congreso de las Naciones Unidas en la ciudad italiana de Palermo. además. 41 Cfr. y noticiario E­mail del diario in­glés Guardian de fecha 8 de agosto de 1999. En la misma sen­ tencia.VV. cosa que es absolutamente incom­ patible con el cargo que ocupa”. porque Garzón había intimado al gobierno español a no entablar negociaciones secretas con el Gobierno chileno para en­ contrar una solución política al caso. 42 Cfr.40 Pero co­ mo era fácil de prever. 1998). la pa­ ternidad del Plan Cóndor y que imaginaba persecuciones racia­ les contra los mapuches y los judíos. p. p. capaz de iniciar investiga­ ciones superando cualquier frontera y ley nacional: un primer Cfr. 2002). para discutir los problemas de la gran criminalidad.

el juez Garzón es una especie de Superman o Zorro y sus monstruos son hombres. un comentario de Antonio Cassese en La Repubblica del 4 de marzo de 2000. 1 y 7. exultando al ver en él. En el diario La Re­ pubblica del día siguiente. El va décadas hacia atrás y sobrevuela los océanos y continentes como un ángel ex­ terminador. Es arduo desafiar al mal cuando es capaz de herir. de rodillas delante del vengador del género hu­ mano. en cambio. a estas alturas impotentes. como el águila del Fernet”. lo que definía como una imagen emocionante del Tribunal Universal de la Razón. 3: “Graves atrocidades cometidas por un líder en su país no son de exclusivo interés nacional. p. Il Giornale del 8 de noviembre de 1999. he aquí lo que el italiano Marce­ llo Veneziani había escrito un año antes sobre Garzón: “El tiem­ po y el espacio no cuentan para Garzón. posiblemente ancianos pensiona­ dos. También los bu­ rros sirven para dar coces a los leones moribundos”.paso hacia la globalización judicial que diera competencia pla­ netaria a los ya extrapotentes jueces de varias naciones.44 Cfr. Fue opuesto. Manuel Vázquez Montalbán publicó un panegírico. Son estos ventrílocuos de la diosa Justicia y pro­ ducen miedo. sin embargo. Las palabras de Cassese fueron. gravitan además en toda la comunidad internacional. aquel tribunal ya funcionó una vez: en la Revolución Francesa y en el nombre de la razón fue inventada la guillotina. cuando fue insti­ tuido un Tribunal Penal Internacional con sede en La Haya. gente con fuer­ za. Garzón. Bien. La diferencia con los tribunales jacobinos del pa­ sado es que aquellos al menos eran una secta revolucionaria. No dictadores en el poder y en buena salud.43 Y sobre estas ambiciones. En cambio. 44 Cfr. p. Un nue­ vo ethos internacional se está difundiendo: de ello da testimonio el procedi­ miento iniciado hace algunos meses en Francia contra el comisario de policía marroquí Kholti. acusado de haber torturado en su patria”. Il Giornale del 14 de diciembre de 2000. El Terror nace cuando alguien pretende encarnar el Tribunal Internacio­ nal de la Razón. A un resultado similar al auspi­ ciado por Garzón se arribó de todos modos en julio de 2002. sino dictadores desarmados. desmentidas por los hechos: ninguna iniciativa de soberanía nacional relativa a la violación a los derechos humanos fue toma­ da respecto de un dictador o de un régimen actuante o de cualquier manera en 43 366 .

El peligro es que a las tiranías políticas se sustituya una tiranía de los jueces. el haitiano Jean Claude Duvalier y los ugandeses Idi Amín Dadá y Milton Obote. 45 Cfr. No se puede aceptar que in­ terferencias judiciales provenientes desde el exterior sean un obstáculo para los intentos de pacificación en curso en una de­ terminada nación. al contrario. Y concluye: “Un proceso en el exterior a Pinochet significaría que cualquier persona puede ser condenada en el extranjero incluso si. controlaba inmensas fuentes de riqueza y especulaciones internacio­nales. El único intento respecto de un poderoso dictador en cargo. se presume existir una sutil conexión entre el delito y la nación que pide la extradición”. finalizó archivado en París porque ninguno pudo permitirse fastidiar a un personaje que. el etíope Haile Mariam Mengistu. Menos aún teorizar. un oscuro policía marroquí de nombre Kholti. fueron admitidos y reverenciados en los más importantes ámbitos políticos y financieros del mun­do. quié­nes fueron los insignificantes y siempre decadentes personajes en la mirilla de la llamada justicia de la soberanía nacional: el viejo y olvidado ex presidente iraní Akbar Rafsanjani. entre otros) y las mismas palabras de Cassese mostraron. naturalmente. iniciativas referentes a carniceros co­munistas chinos. como Kabila. da­ ría rienda suelta a los individuos del tipo de Baltasar Garzón”. absuelto o amnistiado en el país en el cual cometió el delito. 367 . el insignificante senegalés Ciad Hissene Habré. no se puede usar la ley para resol­ ver asuntos políticos. La lectura de la prensa (The Wall Street Journal del 3 de marzo de 2000 y el noticiario Internet CBS­Altavista del 3 de junio de 2000. en efecto. El régimen de Pinochet partió del hecho que los jefes de los partidos democráticos chilenos se habían dado grado de reaccionar con fuerza. el nonagenario paraguayo Alfredo Stroessner. Peor aún.45 Henry Kissinger escribió sobre el tema: “No se puede lle­ var la política a los tribunales. cubanos y norcoreanos que. The Wall Street Journal del 23­24 de octubre de 1998 y del 13 de enero de 2000. Y sigue: “El concepto de justicia universal invocado por el señor Garzón abriría las puertas al caos legal y político. el congolés Laurent Kabila.Estos son los comentarios expresados por el Wall Street Journal: “Los criminales de la Plaza Tiananmen pueden viajar al exterior tranquilamente: el potencial comercial y sus arsenales misilísticos les protegen de la así llamada justicia universal”.

Los personajes como él están posesionados de una sen­ sación de omnipotencia y están llenos de ambiciones políticas. testimonios. controlado por organizaciones no gubernativas que suministra­rían a los fiscales pruebas. co­ mo hacen muchos dictadores. la justicia internacional no tiene otra base moral que la de la fuerza. de los vencedores de las guerras y de los que poseen la fuerza militar. 46 Cfr. así se expresó Ma­ rio Cervi en Il Giornale: “Comparados con Baltasar Garzón. En el mismo tono se expresó un editorial del Sunday Tele­ graph del 18 de julio de 1999. se hubiera quedado fuertemente agarrado. “Cuando se pisotea la soberanía de las naciones. los más llenos de ma­ nías de exhibición y de aspiraciones televisivas) son de una mo­ destia ejemplar. que se imponen a las naciones más débiles”. aspira a escribir la verdade­ ra historia del mundo. o más bien de los dos mundos. Y añadía: “Si Pinochet. presión pu­blicitaria y hasta jueces para procesar a quién deciden enjui­ciar?”. cuando justamente España ha archivado y olvidado lo que sucedió durante su gue­ rra civil: ¿Por qué el proceso de reconciliación en Chile no debe­ ría tener las mismas posibilidades de éxito que tuvo el proceso de reconciliación español?46 Un comentario análogo fue escrito. Volviendo a la personalidad de Garzón.cuenta que Allende era un ideólogo marxista y extremista y que su intención era la de imponer una dictadura de tipo castrista. Esta no es otra cosa que la expresión de las naciones dominantes. en vez de dejar espontánea­ mente el poder. dado que se proyecta con sus iniciativas más allá de los montes y de los océanos. por la agencia periodística Corrispondenza Romana: “¿Será que se quiere crear un tribunal mundial de competencia internacional. Garzón. El Mostrador del 25 de agosto y 6 de septiembre de 2001. los demócratas chilenos recibieron con alivio la caída de Allende. 368 . los jueces italianos (incluso los más facciosos. Por este motivo. abogados. el 23 de enero de 1999. No se entiende cómo España pueda pretender juzgar hechos sucedidos en otras naciones. hoy no sería posible procesarlo”. en cambio.

escribía el Wall Street Journal en otro editorial. se trata de gente que al no poder actuar con sus propios programas utópicos debe limi­ tarse a consolar a sus secuaces agarrándosela con Pinochet”. A ese artículo le sucedieron. citó el caso de su tío. 13. de Quesada. los mensajes de algunos lectores. 13.porque se proponen metas futuras o porque se lamentan (como le sucedió a Garzón) de desilusiones pasadas”. artículo de George Melloan. Cfr. Cfr. The Wall Street Journal del 20 de octubre de 1998. Il Giornale del 4 de noviembre de 1999.49 Cfr. justamente España. Conde. Uno de ellos. el mismo diario realizaba una divertida comparación entre la rapidez con la que gobierno británico de izquierda había rechazado el pedido de extradición hecho por Turquía del terrorista comunista kurdo (unos 37 mil muertos en su cuenta) Abdullah Ocalan.48 En otro artículo. José A. p. en Cuba. 8. Y calculó en más de 30 mil las personas asesinadas por orden de Castro. p. The Wall Street Journal del 27 de octubre de 1998. Sus asesinatos y sus violaciones a los derechos huma­ nos superan ampliamente cualquier acusación. p. “ha inducido a Gran Bretaña a arrestar a Augusto Pi­ nochet. debería arrestar a Fidel Castro. entonces España.47 “Un juez español”. A esto se añade que Castro es respon­ sable de una acción subversiva en América Latina. 47 48 369 . por razones políticas. además de terribles y feroces dictaduras”. p. 1. que en 1969 fue fusilado sin ser procesado. por exagerada que sea. The Wall Street Journal del 1 de diciembre de 1998. contra Pinochet. Por lo que se refiere a los gobiernos de iz­ quierda que controlan casi toda Europa. la señora Yvonne M. Y continúa: “Después de la muerte del Che Gueva­ ra y la caída del muro de Berlín la democracia volvió en Améri­ ca Latina. Si esta es la regla. Lo que queda de los comunistas latinoamericanos es un grupo de tristes y seniles individuos con la mirada vidriosa. que en estos días se encuentra en Madrid. en el mismo diario. que fue el origen de masacres y brutalidades. 49 Cfr. que viven en España y van a manifestar contra Pinochet en las calles de Londres.

lo que nunca nadie nos dijo es que ésa es solamente una parte de la historia y ni siquiera la más grande o la que incluyó mayor número de personas. empresarios y profesionales. ¿Por qué esta gravísima omisión? En algunos casos es por total mala fe. Y Honecker tenía sobre su conciencia a cientos de muertos”. habían expropiado los bienes de los agricultores. los golpes y las masacres de izquierda. desde los inicios del Gobier­ no de Allende. desencadenada por la violencia con la que los grupos de izquierda.51 Muy explícito fue el artículo de Renato Cristin en Il Gior­ nale: “Por décadas los medios de información. nos contaron una historia unilateral de la libertad en América Latina. donde se había establecido. Pero en la mayoría de los casos es­ to sucedió porque la ceguera producida por la ideología inducía a creer que esa había sido la verdad absoluta”. Jaruzelski. Il Giornale del 31 de octubre de 1998. dada la edad avanzada y su estado de salud. porque cualquier verdad no útil a la causa del comunismo debía ser negada. Y prosigue: “El afamado golpe fue en Chile la conclusión de una auténtica guerra civil. en Varsovia.50 Y el historiador italiano Sergio Romano escribió: “Hemos conocido a los generales.Análogo comentario fue el de Alberto Indelicato en Il Gior­ nale: “Quien hace la cacería a Pinochet se olvida de Honecker. en 1981. en Moscú. los perseguidos de las dic­ taduras militares. Entre tanto. los intelectuales y los hombres políticos de todos los partidos. 370 . Corriere della Sera del 19 de octubre de 1998. Hemos visto y conocido solamente a los exiliados. ¿Deberíamos quizás arrestarlos apenas se jubilen?”. p. Cfr. 8. en agosto de 1991. Para 50 51 Cfr. aterrorizando a sus familias. Con los vencedores de estas pruebas de fuerza hemos firmado tratados. intercambia­ do mensajes de amistad y hecho negocios. autorizado por las autoridades alemanas que habían renunciado a procesarlo por razones humanitarias. el Comité de los Ocho. que pocos años atrás murió pacíficamente en Chile. Nadie de hecho nos contó nunca las violencias de los movimientos de iz­ quierda. Tiananmen en 1989.

el Gobierno chileno se en­ cuentra obligado a tomar la defensa de Pinochet en nombre de la soberanía nacional y el Presidente Frei es obligado a enfriar las relaciones con Londres y Madrid. Después de haber definido a Pinochet como “un tirano” y un “feroz dictador”. Il Giornale del 9 de octubre de 1999. un comentario de Spadolino Spadafora: “Chile.ser asesinados bastaba levantar sospechas de que se era contra­ rio al régimen de la Unidad Popular. se volvió un labo­ ratorio experimental para grupos comunistas y anárquicos: justo en la vigilia del golpe. Fidel Castro había recorrido Chile incitan­ do al pueblo a la revolución y el país parecía listo para la intro­ ducción de un sistema castrista. Lo que impor­ ta es que la reconciliación haya llegado sin un ulterior derrama­ miento de sangre. admitía sin ponerse rojo de vergüenza que el mismo había “perdido un referéndum” y que entonces 52 53 Cfr. antes como jefe del Ejército y después como senador vitalicio. también siempre en Il Giornale. p. Chile reconquistó su soberanía democrática: en las elecciones de 1990 y 1994 socialistas y demo­ cratacristianos obtuvieron la mayoría y en la presidencia estuvo primero Patricio Aylwin y después Eduardo Frei. Resul­ tado: el pueblo chileno se quebranta. en un contexto dramático. Y la reacción fue despiadada. justificada por aquel laboratorio revolucionario. 12. Poco a poco el régimen militar se fue consolidando (también por la dureza de la reacción) y puso al país en la vía del desarrollo económico. 371 . 8. Il Giornale del 2 de noviembre de 1998. El proceso democrático se realizó sin con­ vulsiones y el país se encontró reconciliado en un contexto en el cual el viejo dictador quiso mantener su presencia. p. Todo esto por la iniciativa aislada de un juez español: el típico Garzón”.53 Increíble fue en Italia el comentario de Gianni Minà en L’Unitá. por lo tanto. bajo Allende. En este punto interfieren las acciones del juez español Garzón y el comportamiento de Gran Bretaña. Cfr. Pinochet fue requerido por la mayoría del pueblo chileno para poner fin a todo esto”. ambos democratacristianos. El golpe de Pinochet llegó.52 Interesante. hijo. Y añade: “De todos modos.

que con ocasión de los 90 años del nacimiento del dirigente católico Plinio Correa de Oliveira y en el ámbito de una conmemoración pública. Mensaje Internet del 13 de diciembre de 1998. desmen­ tía los supuestos sobre los cuales se basaban las acusaciones de la izquierda marxista contra Pinochet: “Las personas que son descritas como víctimas inocentes del Gobierno Militar de Pino­ chet. de la que fue sacado a punta de 54 55 Cfr. su­ cedieron cosas ridículas y carnavalescas. Difícil de interpretar. cuando se enteró del arresto de Pinochet por la radio mientas estaba en la autopista: frenó tan bruscamente que casi provocó un accidente. p. feroz dictador” y el someterse a un referéndum (y al ser derrota­ do. abandonar el poder) existe una tremenda contradicción. otros huyeron al exte­ rior cruzando Los Andes. en el Corriere della Sera.habían “vuelto las fuerzas políticas al juego democrático”. No le pasaba ni siquiera por la cabeza. el comunista Corvalán. Era previsible. en realidad pertenecían a brigadas internacionales especializadas en terrorismo. He aquí un resumen de sus comentarios: cuando las Fuerzas Armadas dijeron basta. 372 . un desorde­ nado artículo de Luis Sepúlveda. otros cambiaron de identidad. 1 y 8. Corriere della Sera del 18 de octubre de 1998. firmado por Carlos Patricio del Campo Santa Cruz. Algunos de aquellos señores se precipitaron a las embajadas. Actuaban fuera de la ley y contra la ley y su finalidad era la de hacer precipitar a la nación en una guerra civil y así dar vida a una tiranía comu­ nista. se escondió debajo de una cama.54 Un comentario más serio llegó desde Santiago. a Minà. muchas de las cuales habían llegado desde el extranjero. por lo tanto. que entre ser “tirano. que algunos de dichos indivi­ duos fueran víctimas de la violencia que ellos mismos habían generado. en guerrilla y desestabilización. otros se hicieron proteger por la iglesia promarxista y uno de sus jefes. otros se vistieron con ropas de mujer. en el cual la única cosa intere­ sante es lo que le sucedió a él.55 Los hechos de aquellos años fueron descritos en un libro del escritor chileno Miguel de Nantes.

Sobre la base de las normas de guerra interior. después del golpe. escrito por adversa­ rios a Pinochet. Es verdad que en los primeros momentos Pinochet fue obligado a actuar con severidad. nadie habría sido capaz de levantar la nación.bayoneta. Ojo: no tropieces en la misma piedra. p. improvisadamente algunos cere­ bros mágicos se acordaron de los desaparecidos y en esto se sin­ tieron reconfortados con el Informe Rettig. quienes iniciaron los asesinatos y los saqueos de la propiedad privada y pública. Y de hecho. Por­ que fueron justamente ellos. p. Algunas de las personas que figuran en las listas de los desaparecidos no fueron arrestadas: no obstante esto. Santiago 1999). no conocen otro sistema que no sea el de la fuerza.56 A continuación. los terroristas comunistas realizaron 735 atentados dinamiteros. cuyo número aumenta en sus discursos día tras día. p. después del golpe mi­ litar de 1973 existieron casos de asesinatos y torturas y algunas personas desaparecieron. especialmente en las grandes ciudades. 55 y p. esos que protestan. Era una guerra civil que siguió casi con las mismas modalidades. sin embargo. Estas cosas. Impresos Universitaria. Por lo demás. 34. habían co­ menzado con Allende. Solamente en 1984. ¿cuántos mi­ litares y policías chilenos fueron asesinados por ellos? Hubo caí­ dos en ambas partes y los militares tuvieron que introducir el es­ tado de guerra interior. cosa que se justificaba por el estado de descomposición y de anarquía que reinaba: sin el restablecimiento del orden. cuya responsabilidad es atribuida a orga­ Cfr. veamos el comentario del periodista esta­ dounidense William F. cualquier perso­ na que se encontrare en posesión de armas podía ser ejecutado en el sitio. los marxistas. desaparecieron. Miguel de Nantes. 56 373 . segu­ ramente saben muchas cosas. Después de quince años. los marxistas. 119­120 (ed. para dar un ejemplo. justamente ellos. No vengan ahora a llorar estos por sus desapare­ cidos. ¿Dónde están? ¿Ba­ jo qué nombre viven? Sus familiares. Jasper: “Sin duda. con trágicas consecuencias de muertos y heridos. 27­29.

William F. Patriot Enchained. eran enterrados.58 Otro matiz de esta situación se puede apreciar. tras los choques armados con el Ejército y con las fuerzas policiales. a la espera de que algún familiar los reconociera. actuaron de manera ilegal”. “es necesario decir que. Refiriéndose al gobierno de la Unidad Po­pular. también muchos guerrilleros cuya iden­ tidad era ignorada. New York. Jasper. hubo tal can­tidad de cosas que no me vengan a hablar de derechos huma­nos; estos derechos eran para las dos partes. para vengar la muerte o las torturas sufridas por un conjunto de personas o por un amigo. por lo tanto. expresó: “Porque resulta que en Chile hubo un enfrenta­miento en 1973. pero cuando esto no sucedía. en una entrevista del diario El Mercurio a la ex jueza Raquel Camposano Etchegaray. 45­46 (ed. además de los militares caídos. 1999).57 “Y por lo que se refiere a los desaparecidos”. 57 374 . sobre el terreno quedaban. había poblaciones armadas… Es decir.. el 10 de ju­ nio de 2000. a la edad de 75 años. como N. Y añade: “Además del atentado contra el mismo Pinochet que le costó la vida a cinco hombres de su escolta y en el que fueron heridos otros once. que existieron ciudadanos. donde había miles de extranjeros armados hasta los dientes. Libia. The New American. pocos días después de jubilarse. Mire lo que me con­tó un oficial de Carabineros que era El poder de los grupos terroristas que operaron en Chile en los años de la Junta Militar fue confirmado por una investigación realizada por la Organi­ zación de los Estados Americanos y en parte reproducida por el diario La Se­ gunda de fecha 13 de julio de 1990. en fosas comunes: esta es la verdad sobre varios desaparecidos”. Alemania del Este y la Unión Soviética”. Eran dejados en el lugar.N. sigue Jasper.nizaciones financiadas y adiestradas en Cuba. Nicaragua. Es innegable. 58 Cfr. p. fueron innumerables los militares asesinados por los comunistas: ¿cómo todo esto no iba a generar resentimientos en los compañeros y en los familiares de las víc­ timas? En las guerras civiles de este tipo es inevitable que se den casos de venganzas y represalias también ilegales. militares o policías que.

Aná­ logas dudas fueron expresadas por la antropóloga Isabel Reve­ co. después del 11. Y Pi­ nochet. vejado. Usted sabe que Chile nunca fue un Estado policial. Estamos hablando del año 1973. en marzo de 2000. vejado? De eso no se dice nada”. según el mi­ nistro del Interior del Gobierno socialista. deja el cargo voluntariamente”. 59 60 El Mercurio 10 de junio de 2000. ¿Pero qué siente un carabinero cuando ve a un colega suyo colgado. La Tercera 11de junio de 2000. en Concepción. Como referimos en el capítulo XIII de este libro. Entre 1968 y 1980 fueron traídos a este cementerio 855 cuerpos. podían pertenecer a personas muertas durante el toque de queda y cuyos cuerpos por miedo no habían sido reclamados por las familias”. llegan y encuentran un carabinero colga­do.60 Y a propósito de la desaparición de personas que huyeron bajo nombre falso. Se pusieron a disparar y mataron a todo lo que encontra­ron”. Cfr. así lo expresa en sus memorias el general Ma­ nuel Contreras Sepúlveda: “En todas las guerras hay muertos. desnudo. En otra entrevista sostuvo: “A Pinochet se le califica de dic­ tador y se le compara hasta con Hitler. Y dice este oficial: “Perdí mi rango porque a mi gente simplemente no pude contenerla. ni mandarla ni na­da. fue descu­ bierta una fosa común que contenía cuerpos que. Era partidario de la UP. Cuenta que después del 11 va con su gente a una población. pero ninguno corresponde a desapare­ cidos.totalmente adicto a Allende. Uno opinaba lo que quería. 375 . experta en la identificación de cadáveres del Servicio Médico Legal de Santiago: “Hemos descubierto cuatro fosas y hemos re­ cuperado 55 cadáveres. casi todos pertenecientes a personas sin familiares. Ahí murió un montón de gente. Usted me dice: “pobres esos de los dere­chos humanos. fa­ llecidos en los hospitales y sin que se conocieran sus datos per­ sonales”. El Mercurio del 22 de marzo de 2000. este dictador tan espantoso y tan terrible.59 No todo es claro sobre lo que sucedió en Chile antes y des­ pués del golpe militar de 1973.

En Chile fueron 2. 10.heridos y desaparecidos. Laos. 5. Y prosigue: “La batalla por la libertad se dio en todo el mundo. p. 6. Por esta razón no es aceptable que los eventos de nuestro país sean juzgados. de las víctimas de la gue­rra civil instigadas por el marxismo internacional en algunas naciones de Amé­rica Latina: 3. fueron campos de batalla para ideologías opuestas. eran personas que espontánea­ mente habían decidido desaparecer de circulación”. Encina. 35. Mozambique. ¿Cómo es posible que la opinión pú­ blica mundial se preocupe tanto de los marxistas que mueren y no de los que asesinan? Les pregunto: ¿Cuánto duraría la paz en el Cercano Oriente si Arafat y Peres fueran arrestados por al­ gún juez irresponsable por muertes sucedidas en esa área?”.500 en Uruguay. Afganistán. Etiopía. ex miembro de la Junta Militar chile­ na: “En 1936. Yemén de Sur. 2000).000 en Colombia. La verdad histórica (ed. 200. 30. Y bien. tomando en cuenta los caídos de ambos lados. p. Santiago. absolutamente”. 50. En 1959 comenzó la pesadilla cubana: Nicaragua. hija del general Fernando Matthei. Y como Perú. The Wall Street Journal del 8­9 de octubre de 1999. Allende sistemáticamente había violado la Constitución y estaba prepa­ rando una guerra civil que según sus mismos cálculos le habría costado a Chile un millón de muertos. como Corea. Granada.000 en Argentina. Pero ciertos detenidos­desaparecidos.61 Muy clara fue la senadora chilena Evelyn Matthei. El Manifiesto del 9 de octubre de 1999. 61 376 . como si la guerra fría no hubiera existido.000 en Guatemala. p. 13.200 personas.62 Cfr. Vietnam. Manuel Contreras Sepúlveda. como los marxistas los definen.000 en Salvador. martirizado por los terroristas de Sendero Luminoso. as afirmaciones de Evelyn Matthei parecen confirma­das por un cálculo de Manuel Contreras Sepúlveda. Un millón de personas murieron y España tuvo que esperar 36 años para la transición democrática. ¿Tenía Chile el derecho de defenderse del comunismo como lo había hecho España? Mi respuesta es sí. la lucha contra los comunistas causó la guerra civil.000 en Honduras. en España. 62 Cfr. El Salvador. En aquel choque millones y millones de personas en todo el mundo per­ dieron la vida. Como lo fue Camboya.

“por 1. p.63 Y bien. 2000). p. hizo de la actividad de ci­ tado sacerdote Antonio Llido: “Se trataba de una persona que ejercía una actividad lícita. el número de un millón de muertos y desaparecidos de la Guerra Civil Española.. Y por ese motivo el obispo lo transfirió a un hospital militar. se hablará más todavía en este mismo capítulo. cercana a Valparaíso. 1998). Cuando Allende fue depuesto por los militares en 1973. Des­ pués. San­tiago. 63 Cfr.322 muertos y 957 confirmados desaparecidos de los años 1973­1990”.000 en Brasil. p. Sobre el sacerdote terrorista Antonio Llido. en 1968. Cfr. En 1974 fue arrestado y no se supo nada más de él”. siempre en el Wall Street Journal. En 1969. 17.VV.000 en Nicaragua. es la historia de Michelle Marguerite Peña Herreros. pero Llido no obedeció. 80. 7. 377 . a tra­ vés de una comisión de investigación. en Chile. estudiante española activa­ mente comprometida con la clandestinidad socialista durante la 150.64 Análoga. 66­67 (ed. observa Contreras. ya señalado brevemente en el capítulo II de este libro. Dijo que no podía permanecer indiferente y desa­ pareció en la clandestinidad. asimismo. En su ciudad natal de Alicante se encontró en total desacuerdo con las autoridades eclesiásticas. El obispo de Val­ paraíso le ordenó que regresara enseguida a España. Pinochet ante la justicia española. Santiago. The Wall Street Journal del 22 de octubre de 1998. Encina. se trans­ formó en simpatizante activo del movimiento revolucionario de extrema izquierda MIR. Manuel Contreras Sepúlveda. La verdad histórica (ed. AA. donde se comenta. que vivía en un domicilio conocido y con su documentación en regla. que no portaba armas y que no oponía resistencia a las autoridades”.000 en Perú. 64 Cfr. “Pero sólo Chile fue acusado”. Lom­Codepu. el 29 de diciembre de 1982.Una idea sobre quiénes eran las “inocentes víctimas espa­ ñolas (y europeas) de la represión militar en Chile fue dada por el Wall Street Journal: “El sacerdote español Antonio Llido tenía una fuerte conciencia social. Llido decidió ir a Sudamérica. en la pequeña ciudad de Quillota. 120. Llido no escondió su rabia. una demostración de la arbitrariedad de quienes en Madrid querían procesar a Pinochet la encontramos en la des­ cripción que el Senado español.

casi todas liberadas inmediatamente. en el ámbito de las cuales su ta­rea principal era la de fabricar falsos documentos de identidad. según fuentes seguramente no favorables a Pi­ nochet (informe redactado en 1974 por la Comisión Internacio­ nal de Juristas. Fueron heridos de gravedad los generales Leigh y Ruiz de la Fuerza Aérea. 65 378 . “Peña Herreros participaba en varias actividades clandestinas. tomado de www. las personas arrestadas no ha­ brían sido más de 60 mil. p. el coronel Luis Fontaine. De hecho. 69­70 (ed. Cfr. Hermógenes Pérez de Arce. Pues bien. número que in­ cluye 254 civiles y 82 militares asesinados por los terroristas o seguidores de Allende. la señora Peña Herreros era solamente una inocente “estu­diante de ingeniería. 1999). dirigente de la Juventud Socialista”. “Según noticias conocidas a través de las organizaciones de solidaridad. relacionadas con la Iglesia Católi­ ca”. apoyado por el Consejo Mundial de Iglesias y el Informe Rettig.66 Cfr. 39 (ed..VV. 1998).pinochetreal. en efecto. artículo de James Whelan.dictadura de Pinochet. Después de 1990. el número de 180 mil arrestos (cifra indi­ cada por Amnistía Internacional) y 3 mil víctimas de la repre­ sión militar en Chile es exagerado. donde tenía todo el equipo clandesti­no. y The New American del 10 de abril de 2000. p. Lom­Codepu. según los acusadores de Pino­chet. fueron asesinados el agente de seguridad Roberto Fuentes Morrison. escrito en 1991). 66 Cabe subrayar que el asesinato de militares por parte de los terroristas marxistas prosiguió también después de finalizar el régimen militar y el retorno a la plena democracia.65 *** Es superfluo añadir que. el mayor Carlos Pérez y su mujer. en junio de 1975”. como siempre sucede en las ma­ nipulaciones históricas. Pinochet ante la justicia española. y de 2. AA. El Roble. Fue arrestada en su casa. Indebido Proceso.cl. Santiago.279 personas asesinadas o desaparecidas. escribía el Wall Street Journal. Santia­go.

Cfr.Según Pinochet. 353 en el Partido Comunista. p. p.095. en la edición italiana del ya citado libro de Patricia Verdugo. del 4 de marzo de 2000.500 en una artículo de Carlos Pizzati en La Repubblica. Zig­Zag. A continuación veamos el contenido de un informe secreto de los terroristas del MIR. Según el periodista Hermógenes Pérez de Arce.261 y todos ellos no habían acatado la orden impartida el 11 de septiembre de 1973. los terroristas y guerrilleros asesinados o desapareci­dos militaron en varias formaciones políticas y paramilitares: 405 en el Partido Socialista. 1991. p. de entregar las armas y abstenerse de actos de agresión. Rampoldi no se limitó a hablar de per­ sonas “muertas”: remarcaba que esas personas fueron “asesinadas. también en La Repubblica.000 en un artículo de Guido Rampoldi. 24 en el MAPU. 384 en el MIR. 67 379 .69 No solamente los guerrilleros terroristas no habían entre­ gado las armas sino que combatían con agresividad y con instru­ mentos tales como para estar a la par y en muchos casos para superar a las fuerzas policiales y del Ejército. Indebido Proceso. 43 y 53­55 (ed. Ego sum Pinochet. 19 en el Frente Manuel Rodríguez. Y se detiene en 3. 68 Tal vez para dar “color” a su artículo. Según el Informe Rettig. los caídos militares fueron mu­ cho más numerosos. Santiago.. Informe Rettig. para subir a 3. 457 (Santiago.102 en un artículo de Sara Gandolfi en el Corriere della Sera del 3 de marzo de 2000. 69 Cfr. después de un choque armado con las fuerzas de la policía Cfr. en una imparable y confusa suce­ sión de cifras y datos que se contradicen entre sí. los supera elegantemente a todos y habla taxativamente de 5 mil personas. 196. asimismo. 103 (ed. Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux. tomo IV. Santiago. El Roble. 15 en el Partido Radical y los demás en formaciones menores o no confirmadas. p. más 1.68 El juez espa­ñol Baltasar Garzón.67 Y así. del 3 de marzo de 2000.197 (en la página 129). literalmen­ te mandadas a degollar”. los muer­ tos en los 17 años del régimen militar fueron 1. 1999). en tanto. 1990) y Hermógenes Pérez de Arce. el número de muertos y desaparecidos lamentados por la izquierda chilena es de 3. La misma cuenta de 2. en su acta de acusación enviada a Londres. la relación de la Comisión Na­cional de Verdad y Reconciliación. 25. 1989).

La prensa de la dic­ tadura ha ocultado que las fuerzas represivas sufrieron más de diez bajas entre muertos y heridos”. pero después pudo recuperarse y seguir combatiendo. solamente por el hecho de que eran ita­ lianos. cayó dispa­ rando su fusil bajo el fuego de los esbirros de la dictadura. por parte de los comunistas yugoslavos. 1999).261 personas. en una increíble acción de cobardía y traición. citando a Pérez de Arce. fue uno de los fundadores del MIR y el 26 de julio de 1971. pero. caído en el frente empuñando las armas. en una proclama. Para no hablar de las fe­ Cfr. como se ha dicho en otro capítulo. de Hermógenes Pérez de Arce (ed. en muchos casos. incitó “al pueblo” a asumir el poder absoluto “liberándose de las instituciones constitucionales que impedían el proceso revolucionario”. con indignación y dolor. en buena parte llegadas desde el exterior con la misión precisa de dar origen a una guerra civil. Miguel Enríquez. El Roble. quien inició el fuego y enfrentó heroicamente a las fuerzas represivas. El mis­mo Enríquez. ya muy débil para lograrlo. Estas heri­ das le provocaron la pérdida del conocimiento. El camarada Bordaz. sin que hubiera ninguna necesidad. al menos. intentó romper el cerco. 56­57 del libro Indebido Proceso. fue herido grave­ mente en el rostro en la primera etapa del combate. luego de haber resistido junto a Miguel Enríquez. Ya moribundo. El Rebelde en la Clandestinidad de octubre de 1974 (diario clandestino del MIR). que fueron ejecutadas por los llamados parti­ sanos antifascistas. Miguel Enríquez. 70 380 .que se verificó el 5 de octubre de 1974: “Debemos informar. a la activa obra de Ernesto Che Guevara. figura en la relación del Informe Rettig como inocente víctima de la represión de Pinochet. Se impone la compara­ ción con las. habrían muerto 1. 30 mil personas muertas en Italia al tér­ mino de la guerra. También debemos compararlas con las decenas de millares de italianos asesinados ferozmente.70 En 17 años. citado en las p. gracias. logró romper el cerco. Y la compara­ ción con las decenas de millares de personas asesinadas o encar­ celadas en la Cuba de Fidel Castro. Santiago. que Humberto Sotomayor abandonó el combate desde los primeros momentos. La camarada Carmen Castillo también fue herida en los comienzos del combate.

p. chinas o vietnamitas. año tras año. publicado en Londres en 1999. Pinochet and Allen­de. The Sunday Telegraph del 22 de noviembre de 1998. donde ponía en evidencia las precarias condiciones de salud del ex Presidente. Lucía Hiriart. artículo del histo­ riador Robin Harris. “la causa del derecho a inmunidad por parte del senador Pino­ chet y mantendremos esta posición también en el futuro”. Además.roces represiones ordenadas por las tiranías africanas. nordcoreanas o soviéticas. En cuanto a los crímenes de Ernesto Che Guevara. Eduardo Frei. el lector puede remitirse al apéndice 6 de este libro. todas reverenciadas y respetuosamente recibidas en las capitales occidentales. Augusto Pinochet Hiriart. Pino­ chet había venido varias veces a nuestro país sin ningún proble­ ma. 71 381 . un acto de hipocresía y un abu­ so con respecto a los deberes de hospitalidad. p. 456) la represión ejercida por Pinochet en los tres primeros años de su gestión del poder costó a los adversarios el arresto de 130 mil personas. autor del famoso A tale of two dictators. La protesta oficial del Presidente chileno. p. Emily Bearn y Jacqui Thornton: “Este arresto es una emboscada. al ser entrevistado por los periodistas Adam Helliker. “Sostenemos con convicción”.72 El hijo del general. en una en­ trevista al Daily Mirror. Según la Enciclopedia Británica de 1997 (vol. Cfr. fue irritada y reafirmaba las declaraciones realizadas y enviadas a Londres por el ministro de Relaciones Exteriores. The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999. Lo mismo opinaba su esposa. 3. José Miguel Insulza (que a su vez había protestado desde Santiago). Y no hay que olvidarse de que hizo mucho por su país”. 9 Micropaedia.71 *** Veamos lo que declaró el conservador inglés Robin Birley sobre el arresto de Pinochet en Londres. atribuía el arresto de su padre a una conspiración de la izquierda interna­ cional. para que presentase al gobierno bri­ tánico una nota oficial. 72 Cfr. 12. dijo Frei.

en una declaración a la televisión británica. 74 Cfr. Le respondió el diputado laborista inglés Jeremy Corbyn. 75 Cfr. Que Pinochet estaba en Londres como jefe de una delegación oficial invitado por el gobierno británico fue revelado. no obstante que Tony Blair quería 73 382 . 4. Il Giornale del 29 de octubre de 1998. que anunciaba el “triunfo de los derechos humanos”. The Wall Street Journal.En los días siguientes la indignación chilena creció hasta llevar al retiro del embajador “para consultas”. y del 2 de noviembre de 1998. presidente de la poderosa So­ ciedad Nacional de Minería. para no chocar con el partido de los jueces. puesto en libertad. 17. aseguró que Pinochet. p. manifestó en Santiago su indigna­ ción: “Esta decisión es una afrenta a la soberanía de Chile y no tiene en cuenta las masacres mucho mayores realizadas en este siglo por algunas naciones europeas”. asimismo. Il Giornale del 1 de diciembre de 1998. que se arrastraría por meses y que no contribuyó segura­ mente al honor de la justicia británica y del gobierno laborista de Tony Blair. “Blair y el primer ministro español Aznar han hablado”. p. Corriere della Sera del 30 de noviembre de 1998. afirmando que la inmunidad parlamentaria de la cual Pinochet disfrutaba en su patria impedía la posibilidad de un proceso en Santiago. 14 y Co­rriere della Sera del 10 de diciembre de 1998. Cfr.73 Incluso Hernán Hochschild. del 26 de noviembre de 1998. p. mientras Blair se siente incómodo desde que se descubrió que su gobierno sabía de la visita de Pinochet para negociar la compra de abaste­ cimientos militares”. donde se desarrollaron los he­ chos. sería procesado en Chile. p. “y se han puesto de acuerdo en que la cosa está en manos de los jueces y que no se trata de un caso político. Pero la realidad es que Aznar tiene miedo de decidir como querría. Muy distinto fue el tenor de las declaraciones de la líder comunista chilena Gladys Marín. 2. y en consecuencia “hubiera sido posible alguna forma de justicia y de verdad”.75 Insulza. 16. escribió el periodista Alberto Pasolini Zanelli.74 Iniciaba de este modo el tira y afloja de carácter político­ju­ dicial. p. p. 13. The Weekly Telegraph del 7 de noviembre de 1998. p. 2. que también en España es aguerrido e irritable y apo­ yado por la crema de los medios de comunicación.

en el curso de la entrevista. Corriere della Sera del 9 de noviembre de 1999. los riñones. No­ mantener en secreto el embarazoso detalle. etc. Las consecuencias comerciales de la iniciativa de Garzón y de la torpe indecisión del gobierno británico se agravaron día a día: en el curso de pocas semanas. el general Pinochet debería ser rematado en América. podrían definitivamente arruinarse con el transporte. fue obligado a confir­mar la noticia. para el texto completo de este triste intento de humorismo. inmediatamente después del arresto de Pinochet. Es posible que dichos ór­ ganos no resistan una extradición a España porque al estar da­ ñados por los años. el problema de un juicio ante un tribunal está determinado principalmente por su cuerpo físico. constituido éste como el de todos los comu­ nes mortales. Y así el cuerpo de Pi­ nochet en caso de accidente. en ese punto. iniciaron pedidos pe­ nales Francia. p. Chile sus­pendió las conversaciones con Inglaterra sobre la compra de naves de guerra. 76 Cfr. Además de España. que además no comportaba ningún riesgo. p.A propósito de la hipótesis de liberar a Pinochet y permi­ tirle regresar a su patria. veamos en síntesis el estilo señorial con que se expresaba el escritor italiano Antonio Tabucchi en el Co­ rriere della Sera que. Italia. Cfr. Bélgica. el sistema cardiovascular. el bazo. 13. rúbrica de la así llamada Cultura.. […] ¿Qué hacer por lo tanto del conglomerado de es­ tas ancianas células humanas? […] Puesto que Estados Unidos paga millones de dólares por reliquias de nuestro pasado próxi­ mo. inexplicablemente. director general de la Defence Manufacturers Association. La verdad se supo por el semanario Sunday Telegraph. no se perdería gratuitamente en la tierra sino que se convertiría en dinero útil”. la próstata. Y mientras tanto podríamos estar seguros de que una gran com­ pañía aérea estadounidense lo trasladaría en un avión impecable y sin duda lo aseguraría por su precio real. no podía sino entusiasmar a gobiernos y jueces deseosos de ponerse en vitrina. Il Giornale del 26 de octubre de 1998. de órganos como el hígado. que logró entrevistar al general Alan Sherman. 33. Alemania. aceptó publicar un artí­ culo de este tipo: “En el caso del general Pinochet. Suiza. El Ministerio de Defensa. Luxemburgo. Sherman agregó. que el arresto de Pinochet causó la pérdida de dos importantes órdenes de compra chilenas.76 La cacería de Pinochet. 383 .

había logrado evadirse y exiliarse. Arrestado. en el atentado de 1986 contra Pinochet. pero esto nadie lo decía. que se lamentaba de haber sido herido en Santiago por los militares golpistas. 79 Cfr. las dos veces. en la zona de la Estación Central. Inútil es preguntarse si puede ser creíble semejante individuo. como se ve. 25. Había participado. y es útil para evaluar las acusaciones contra Pinochet. “exiliados” chilenos. entre ellas a un italiano no identificado. que había ido a Chile a formar parte de grupos terroristas organiza­ dos y gestionados por los servicios secretos cubanos.77 Se trataba. en Milán. En los años siguientes al golpe fue famosa. “títere puesto en el gobierno chileno por Estados Unidos” y […] ¡había impedido a Cfr. de naciones que lamen­ taban entre las víctimas de la represión militar la presencia de algunos de sus ciudadanos: gente.79 Inaudito fue el caso de Sergio Buschmann. Sepúlveda regalaba al mundo la inigualable fábula de una “espía amorosa” que. Corriere della Sera del 12 de diciembre de 1997. p. se habían dedica­ do a actividades ilícitas o criminales. Dijo haber visto “asesinar” a diversas personas. Corriere della Sera del 10 de diciembre de 1998. En una enésima historia. p. había logrado el arresto de Pinochet.78 Típico fue el caso. 77 78 384 . en muchos casos. de Silvano Girotto. p. pero también guerrillero del Frente Manuel Rodríguez”. por el “tiráni­ co” Pinochet. definido por su amigo Luis Sepúlveda como “actor. dice Sepúlveda. La Repubblica del 18 de diciembre de 1998. para ser liberado. una vez en 1973 y la segunda en 1975. en donde. ex bandido. 80 Cfr. ex cura. alias “Fray Metralla”. la presencia de una mafia organizada de vendedores de drogas. artículo de Luis Se­ púlveda.ruega y Suecia. ex guerrillero y miembro después de las Bri­ gadas Rojas italianas. 2. 8. “moviendo sus fichas”. Otras acu­ saciones contra Pinochet eran hechas por ciudadanos chilenos que huyeron después del golpe y que se habían establecido en países europeos.80 Hay que recordar que Buschmann había sido detenido por las autoridades militares en dos ocasiones.

un sit­in frente al consulado bri­ tánico. artículo de Luis Sepúl­ veda. se decía: “Los méritos del general Pino­ chet (desarrollo económico. un mensaje en el cual. De todos modos. puestos de trabajo. es necesa­ rio tener presente que el conflicto chileno era parte de una gue­ rra global que el mundo libre mantenía contra el comunismo y que no fue seguramente el general Pinochet quien estableció las reglas de ese terrible conflicto. sino que se está po­ niendo en duda el principio de la soberanía nacional. el costo del salvataje político de Chile fue elevado y esto es admi­ tido por el mismo general Pinochet.82 En Polonia. en la ciudad de Katowice. 9. con la firma de su presidente.Margaret Thatcher lograr que se evadiera! Conclusión: “Debe­ mos mucho a nuestra espía. El caso Pinochet asume dimensiones supranacionales. Una enorme alegría envuelta en pa­ pel de regalo para dar un nuevo significado a la Navidad”. hemos logrado pasar a la demo­ cracia en forma pacífica. a diferencia de otros países. p. portavoz de una delegación parlamentaria que fue a Londres.81 Más seria fue la intervención del diputado chileno Juan Antonio Coloma. gracias al general Pinochet evitó la suerte de Cuba y Nicaragua. Corriere della Sera del 12 de diciembre de 1997. 82 Cfr. y enviaba a la Cámara de los Lores. entre otras cosas. A causa de estas in­ terferencias no solamente se está atravesando el peor momento de las relaciones entre Chile y Gran Bretaña. Przemyslaw Miskiewicz. quien entrevistado por la BBC aseguró: “En Chi­ le. en Londres. Es una cuestión política: los miembros del equipo de Garzón son cono­ cidos como representantes socialistas y España mantiene buenas relaciones con Fidel Castro”. Pero ahora una piedra ha sido arrojada entre los engranajes de nuestro mecanismo. Chile. la Liga Republicana comenzaba una manifestación. 81 385 . voluntario aban­ dono del poder) fueron ampliamente reconocidos. La Repubblica del 10 de diciembre de 1998. a las que el régimen mar­ xista hizo precipitar en el caos y en el crimen. Sin duda. desde el momento que el golpe militar de Santiago demostró al mundo que la triunfal Cfr.

los genocidas gerontocráticos chinos y los corrup­ tos tiranos de muchas naciones africanas son calificados con los respetuosos términos de primer ministro.83 En Londres. torturas y asesinatos. el resultado fue sin lugar a dudas positivo para el país. a propósito del golpe de Estado en Chile: “La triste realidad de lutos y violencia es el costo inevitable que hay que pagar cuando una sociedad ha sido desarticulada por una guerra civil. líder. etc. Cfr. 386 .”. el plurihomicida Fidel Castro. noticiario Internet de la BBC. Existieron en Chile errores y abusos. 22 de octubre de 1998. Mientras Pinochet es defini­ do. la verdad quizás no será nunca com­ 83 84 Cfr. Pero al final.marcha del comunismo podía ser detenida. Y prosigue. puede evaluar la importancia de aquellos hechos”. para América Latina y para todo el mundo”. especialmente si en el país ya habían sido distribui­ das grandes cantidades de armas. Como siempre sucede con los re­ gímenes autoritarios de derecha (pero no con los de izquierda) se han multiplicado leyendas y verdades a propósito de bruta­ lidades. como ex dictador. Un ejemplo de esto se ha visto en la ex Yugoslavia y en Albania. presidente. Y debido a que las pruebas de es­ tos hechos fácilmente se pueden fabricar. ciudadanos de una nación que sufrió la dictadura comu­ nista. entre otras cosas: “¿Quién habría soñado exponerse al extremo de defender a un hombre viejo y enfermo acusado de haber maltratado los idealizados héroes de la izquierda? Solamente las así llamadas víctimas son escuchadas. en el mejor de los casos. gracias a los modernos medios de información. Nadie mejor que no­ sotros. Los mismos políti­ cos y periodistas que sostienen que Pinochet debería ser puesto en libertad no dejan de insertar en sus discursos palabras críticas y de desprecio hacia el ex general. mientras ninguna atención recibe la opinión y la experiencia del pueblo chileno. el periodista Robin Harris publicó en el Obser­ ver y en el Guardian un comentario en el cual se leía. The Guardian y The Observer del 19 de enero de 2000.84 En el mismo tono escribió el periódico sudafricano Impact: “Pinochet y la clase militar chilena están desde hace tiempo en la mira de la izquierda mundial.

del Crown Prosecution Service mandaron a Madrid. restableció el orden. era una venganza política contra Pi­ nochet. El Roble. eliminó la co­ rrupción y saneó la economía”. Cfr. desde hacía tiem­ po. no podemos olvidarnos que la violencia política es cosa normal en los países latinoame­ ricanos: hecho éste que no permite juzgar a Pinochet con más se­ veridad que a los otros.87 Cfr. Impact de diciembre de 1998. del 16­17 de abril de 1999. 12. pero se ha­ bían cuidado bien de no informar a la diplomacia chilena. no es difícil ima­ ginarse cuál pueda ser la seriedad de las acusaciones lanzadas contra Pinochet”. 85 86 387 . Y continúa: “Ante tanta inefi­ ciencia por parte de los magistrados españoles. p. Pinochet levantó a su país del colapso. p. Aceptando. “los magistrados de Londres. The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999.probada. como la de la iz­ quierda española y chilena. 9­11 (ed. Fue un éxito. 87 Cfr. pero la izquierda mundial nunca podrá perdonarle el éxito a Pinochet”. el hecho que Pinochet no usó guantes de seda con sus adversarios. entonces.85 Y así comentó varias veces el citado periodista y ex dipu­ tado chileno Hermógenes Pérez de Arce: “Después de un pre­ visto período de transición y de haber demostrado al mundo en­ tero el fracaso que había sido la política social comunista. p. la embajada británica en Madrid y el mismo gobierno labo­ rista de Londres conocían todo lo que se preparaba. p. a dos funcionarios que remplazaron a los poco prolijos jueces españo­ les. a diferencia de otros. gracias al Wall Street Jour­ nal: “Debido a que el pedido de arresto y de extradición inicial­ mente enviado por Garzón era incompleto y nulo”. Hermógenes Pérez de Arce. 10. San­ tiago 1999). escribía el diario de Nueva York. Indebido Proceso. 8.86 Que la acción de los laboristas ingleses. 6. Es­ candalosos detalles salieron a la luz. la Jun­ ta Militar de Pinochet devolvió a Chile la democracia. p. para preparar un nuevo pedido que después fue oficial­ mente despachado a Londres”. está demostrado por el hecho de que. con gran apuro. Porque. y del 4 de marzo de 2000.

cuando visitó naciones europeas y americanas con las cuales Gran Bretaña te­ nía tratados de extradición.90 Un equilibrado artículo de Aldo Rizzo en La Stampa decía: “Si se quisiera ser verdaderamente rigurosos y coherentes.au/ news93pin. 90 Cfr. aunque tuviera inmunidad di­ plomática”. o sea. El saldo fue de 91 muertos. organizó y realizó. es suficiente consultar cualquier diario del mes de diciembre de 1999 en adelante. que se publica en Wa­ shington. p. entre fines de 1999 e inicios de 2000. quieren desmantelar para favorecer los intereses de la alta finanza mundial. 10.com. y de la dimensión de aquella indecorosa campaña. por el contrario. con orgullo. en su juventud. el atentado terrorista contra el hotel King David. la paternidad del hecho. el austríaco Joerg Haider. todos ingleses. sino también por ser representante de ese nacionalismo que los autores del así llamado “nuevo orden mundial”. en aquellos días. 89 Cfr. Posteriormente Begin reivin­ dicó. noticiario de Gerard Jackson de fecha 26 de octubre de 1998.88 Según el semanario The Spotlight. hay que agregar un comentario del periodista australiano Gerard Jackson: “No pue­ de haber dudas de que el gobierno británico de Tony Blair haya conspirado para inducir a Pinochet a traspasar las fronteras bri­ tánicas. 16 y 17. En 1978. de la globalización. p. A propósito de los ata­ ques a Haider. se desencadenara en el mundo un artificial linchamiento moral de otro representante del naciona­lismo tradicionalista. que era la sede de un hospital británico en Jerusalén. The Spotlight del 1 de marzo de 1999. Begin murió en 1992 sin haber sufrido nunca ningún pro­ ceso”. Y bien. Pinochet era perseguido no solamente porque era odiado por la izquierda. no hubo ningún intento para proce­ sarlo. Y quizás no se equivocó The Spotlight: no fue casual que. en el sitio Internet www. The Spotlight del 1 de noviembre de 1999. primer ministro de Israel desde 1977 a 1983. ¡Begin obtuvo el Premio Nobel de la Paz! 388 .Confirmando la mala fe de quienes en Madrid o en Lon­ dres dieron vida a dicha iniciativa judicial. para poderlo arrestar.newaus. 88 Cfr.89 Y prosigue el semanario The Spotlight: “Menachem Begin.

91 En la misma línea se expresaba el Wall Street Journal en un editorial en el que se preguntaba si un eventual proceso en Es­ paña o en Gran Bretaña a Augusto Pinochet no abriría los cami­ nos a análogos procedimientos de extradición a Margaret That­ cher por la muerte de marineros argentinos durante la guerra de las islas Falkland o Malvinas.93 Cfr.¿cuánta gente importante habría que arrestar. un tribunal lituano envió a Polonia. Pinochet había sido “desen­ mascarado”. 11. Rudolph Giuliani. prácticamente nada. cfr. p. En tanto. porcentajes. se abrió efectivamente una investigación en Argentina). Chierici regalaba a sus lectores una palabrería que no demostraba absolutamente nada. aprovechando sus muchos viajes a Occidente? Por ejemplo. agregaba triunfalmente. En efecto. Pero el título. 93 Cfr. después de cuarenta años de poder represivo en Cuba. un pedido de extra­ dición de Mijail Gorbachov en el instante en que el mismo se encontraba en Varsovia como visitante. es un artículo de Maurizio Chierici en el Corriere della Sera: con un título que anunciaba la existencia de “tesoros secretos del ex dictador”. O al mismo Fidel Castro. Mediación. en cambio.92 Desconcertante. 7. en tono perplejo: “¿Qué puede haber pasado? Y después: “Nadie tiene ganas de pedírselo. The Wall Street Journal del 27 de octubre de 1998. Respecto a posibles riesgos para Margaret Thatcher (como se verá en las pró­ximas páginas. Durante 17 años Pinochet tuvo las ma­ nos libres. Hipótesis difícil de demos­ trar”. en relación con los cuales. 10. 12. Corriere della Sera del 11 de diciembre de 1998. era taxativo: “Tesoros secretos”. el autor. por confir­ madas violencias policiales y daños a un ciudadano francés. La Stampa del 19 de octubre de 1998. Hasta aquí. p. Y habría otros casos clamorosos”. Li Peng. sin éxito. nueve años después de la masacre de Tianammen. la cosa que muchas personas solamente leen de los periódicos. p. un juez francés puso en marcha una investigación a cargo del alcalde de Nueva York. Cfr. Il Giornale del 28 de enero de 2000. premios de producción hacen parte de un secreto militar que las sospechas alargan a los secre­ tos bancarios sepultados en Europa. o a Mijail Gorbachov por la repre­ sión y los asesinatos en Lituania. 91 92 389 . y del 29 de octubre de 1998. p. Se preguntaba.

95 Se elevaba además la voz de protesta de las Fuerzas Arma­ das. acusándolos de haber sido parte. El presidente de Endesa. absolviendo de he­ cho también a Pinochet. p. en presencia del Coman­ dante en Jefe del Ejército. de la llamada “caravana de la muerte” comandada en 1973 por el general Sergio Arellano Stark. en un tono que manifestaba duras críticas respecto al magistrado Bal­ tasar Garzón. Rodolfo Martin Villa. La reacción de Sergio Arellano Stark fue de un absoluto rechazo de su responsabilidad y lo confirmó en el 2001.Se manifestaban. 3. no dudó en afirmar. El Mostrador del 6 de septiembre de 2001. durante una conferencia de prensa en Madrid. general Ricardo Izurieta: “No recibí nunca órdenes de proceder a asesinar y si las hubiera recibido no las hubiera obedecido”. Junto con Arellano eran procesa­ dos el capitán Armando Fernández Larios (que como ya se ha dicho había encontrado asilo en Estados Unidos) y los coroneles Sergio Arredondo. Marcelo Morén Brito y Pedro Espinoza. con ocasión de una ceremonia oficial en la cual el mismo Arellano participó. que a través de una declaración del general Ricardo Izurie­ ta. 390 . era necesario procesar incluso a quienes habían hecho ne­ cesario el golpe y la consiguiente represión: en otras palabras a 94 95 Cfr. las primeras repercusio­ nes de tipo comercial en las relaciones entre España y Chile. mientras tanto. casi para demostrar al mun­ do que si fuera enviado a su patria Pinochet sería de todos mo­ dos procesado. que la cuestión Pinochet estaba en la raíz de la cri­ sis entre las dos empresas. inmediatamente después del golpe de 1973. The Wall Street Journal del 30 de abril de 1999.94 Y mientras tanto en Santiago. A fines de 1999 era oficial el rechazo de la Empresa Nacional de Electricidad chilena al acuerdo que habría entregado a la espa­ ñola Endesa el control de la mayor empresa nacional de elec­ tricidad. la magistratura (con un acta firmada el 8 de junio de 1999) abría el proceso contra cinco militares. Cfr. sostenían que si se procesaba a los responsables de la repre­ sión.

96 Poco después los Presidentes de Argentina. solamente le digo que Chile hoy es la mejor nación de toda Sudamérica. Siempre tuve deseos de ir a Italia. The Wall Street Journal del 22 de julio de 1999. anunciaban que. p. The Wall Street Journal del 15 de noviembre de 1999. La prensa italiana. “canallescos” los de los abogados defensores de Pinochet. 1 y 22. gracias a Pinochet. como pro­ testa por lo que definían de “nuevo colonialismo español”. La Repubblica del 9 de octubre de 1999. los gobernantes y los sindicatos criticaron a Chile en el tiempo de Pinochet: no quiero hacer ningún comen­ tario. pero vivo sólo con una hol­ gura limitada. 15. “histéricos” los de Mar­ garet Thatcher. fidelísimo de Allende y además “intelectual” en ser­ vicio permanente y efectivo”. con mucha simplicidad le escribía a Il Giornale un trabajador italiano (nada de “intelec­ tual”) residente en Chile: “Soy un chileno de 70 años de edad. 97 Cfr. de sabio y de honesto. Luis Sepúlveda. Así conozco lo que piensan los demás países sobre Chi­ le.98 Casi para responder a Sepúlveda. “in­ comprensibles” los de Felipe González. no participarían en la cumbre latinoamericana en Cuba. En manos de Allende habríamos sido como Cuba o quizás peor”. después de haber en­ tretenido a los lectores con comentarios sobre los grupos musi­ cales City Ramblers y Psycore. y de Chile.97 Puntualmente. cartas al director. en fin. quedaba solamente él.99 Igualmente significativo era lo que escribió un lector londi­ nense al Wall Street Journal: “Lo que nunca refieren”. decía Cfr. 96 391 . “cobardes” los del Gobierno chileno. 2. el ampulosísimo Luis Sepúlveda daba en el diario italiano La Repubblica una confirmación concreta de su ni­vel intelectual con un artículo en el cual. Carlos Menem. Eduardo Frei Ruiz­Tagle. p. p. Il Giornale del 4 de noviembre de 1999. De perfec­ to.los partidarios de Allende entre 1970 y 1973 y a los jefes del te­ rrorismo de los años precedentes y siguientes a 1973. definía como “bellaquería” los argumentos de quienes querían el regreso de Pinochet a Chile. Leo su diario que me trae noticias de todo el mundo. artículo de Craig Torres. 98 Cfr. 99 Cfr.

En fin. mientras Pinochet era definido como un delincuente. Y dentro de pocos días una veintena de presidentes y primeros ministros latinoamericanos irán a La Habana para abrazar. 100 392 . “es cuántas personas fueron asesinadas.101 Desde la soledad de Londres. no tienen ninguna jurisdicción sobre mi persona. se tiende a describirlas como pobres diablos inocentes y amantes de la paz: en realidad se trataba de terroristas comunistas que habían cometido delitos de todo tipo y que tenían el encargo preciso de desestabilizar al país”. Otra cosa ignorada es que Allende ofreció hospitalidad a miles de individuos armados provenientes de Cuba: este fue un acto de traición que no podía sino conducir al golpe de Estado.100 Y así preguntó en La Repubblica el escritor Mario Vargas Llosa: “¿Por qué los sátrapas de izquierda no son juzgados del mismo modo que los de derecha? ¿Durante 17 años en el poder. Allende era considerado un héroe.entre otras cosas el lector. 101 La Repubblica del 17 de octubre de 1999 y agencia periodística Corrispondenza Romana del 23 de octubre de 1999. Pinochet fue quizás más cruel o sangriento en relación con sus adversarios que Fidel Castro con sus opositores? Ni un solo go­ bierno democrático defendió a Pinochet y poquísimos osaron decir lo que Fidel Castro es en realidad: un pequeño sátrapa con las manos manchadas de sangre. presas o torturadas cuando estaba Allende en el poder”. Así. cuando se afirma que tres mil personas fueron asesinadas o puestas en prisión por la Junta Militar. en un grotesco tropel. España se olvida de su pasado. Y además de no haber investigado so­ bre ninguno de los crímenes que me imputan. cartas al di­ rector. y sin ponerse rojos de vergüenza. 13. a aquel repugnante personaje”. p. Obstaculizando la reconciliación del pueblo chileno. The Wall Street Journal del 26 de octubre de 1999. Y nos impide 101Cfr. Pinochet hacía oír su voz con una declaración publicada por el Sunday Times: “España no ha aportado una sola prueba.

casi tres años más tarde el país estaba paralizado. Bajo mi presidencia un plebiscito aprobó la nueva Constitución democrática de 1980 y en base a dicha Constitución. Entre ellos se destacaban agentes de los servicios secretos cubanos e instructores militares soviéticos. Así. La ley y el orden habían sido olvidados y las bandas paramilitares ase­ sinaban y robaban libremente. checoslovacos y norcoreanos. Y bien. la inflación estaba fuera de control. había conspirado y había constantemente violado los de­ rechos de los ciudadanos. definía al general como un “héroe de la lucha contra el comunis­ Cfr. declarando que él había instituido un sistema tota­ litario. Y proseguía Pinochet: “Dado que el país estaba en crisis y la Constitución era pisoteada. Y después. Las mismas cá­ maras del Parlamento expresaron un voto de censura respecto de Allende. en Chile. el pueblo decidió no re­ novar mi presidencia. Era una carrera contra el tiempo: se hacía necesario intervenir”. La rea­ pertura de viejas heridas no le sirve a nadie”. Salvador Allende fue elegido Presidente. Y en fin. en 1988. que en un documento distribuido en más de cinco mil copias. el Parlamento se dirigió a las Fuerzas Armadas para que pusieran fin a aquellas sistemáticas violaciones. Patricio Aylwin y después Eduardo Frei”. recorriendo hechos chilenos del pasado: “En 1970. Era claro que se preparaba una in­ surrección financiada por la Unión Soviética y que dichas forma­ ciones revolucionarias habrían sido puestas enseguida en situa­ ción de enfrentar a la par al Ejército regular chileno. la Corte Suprema declaró que Allende había violado la legalidad de la nación. 102 393 . devolviendo el orden al país. noticiario E­mail difundido por Margaret Thatcher con fecha 1 de febre­ ro de 2000. la Constitución aprobada bajo mi pre­ sidencia permitió transferir el poder a mis sucesores. Miles de agitadores extranjeros se habían establecido en Chile. faltaban alimentos y medicinas.102 A las palabras de Pinochet le hacía eco Margaret Thatcher.a nosotros seguir la misma vía que los españoles siguieron cuan­ do cerraron el período franquista sin recriminaciones.

El mismo Presidente Aylwin. El Mercurio del 6 de julio de 2000 y Corriere della Sera del 19 de octubre de 2000. los familiares de 323 marineros argentinos muertos a consecuencias del hundimiento del Bel­ grano dieron comienzo a una acción penal en contra de Margaret Thatcher. por cuenta de la Associated Press. lo que efectivamente ocurrió 36 horas antes de ser al­ canzado por tres torpedos del submarino Conqueror para bloquear. el democráticamente elegido sucesor de Pinochet. el etíope Hai­ le Mariam Mengistu (exiliado en Zimbabwe). el único prisionero político existente en Gran Bretaña” y proseguía así: “Ciertamente. con un episodio dramático. p.103 Pero el desarrollo de los acontecimientos del caso Pinochet no podía dejar de reflejarse en otras situaciones análogas. que llevó el caso ante la Corte Europea por los Derechos Humanos en Estrasburgo. en julio de 2000. acusada de crímenes de guerra. en la huella del caso Pinochet. la instauración de una dictadura comunista y que Pinochet impidió que dicho proyecto se realizara”. The Wall Street Journal del 8­9 de octubre de 1999. Cfr. 103 394 . 6. pero esto sucedió en ambos frentes. el paraguayo Alfredo Stroessner (exiliado en Brasil). La iniciativa tuvo el apoyo del gobierno ar­ gentino. en Chile existieron abusos y violen­ cias. Margaret Thatcher dio orden de hundir el Belgrano. p.mo. los viajes al exterior podían volverse peligrosos no sólo para Fidel Castro y los dirigentes chinos. Margaret Thatcher (acusada por Argentina del inútil hundimiento de la nave Gene­ ral Belgrano)104 y Bill Clinton (acusado por Sudán del bombar­ Cfr. difundido por Margaret Thatcher. No le corresponde a España ni a Gran Bretaña interferir en estos asun­ tos que se refieren a otro país. 11. p. ha confirmado que Allende programaba. 104 En efecto. Según los querellantes argentinos. Corriere della Sera del 9 de octubre de 1999. del 1 de febrero de 2000. 15. Il Giornale del 28 de enero de 2000. Il Giornale del 19 de enero de 1999. Al final el pueblo chi­ leno volvió a la democracia y decidió olvidar el pasado. y noticiario E­mail. Como Maureen Johnson refería. con la ayuda de una milicia armada en parte compuesta por voluntarios europeos y de una consis­ tente fuerza militar. la mediación de paz comenzada por el presidente peruano Belaúnde Terry. sino también para personajes co­ mo el ugandés Idi Amin Dadá (exiliado en Arabia Saudita).

había consentido en aquellos días en el ingreso a Gran Bretaña del púgil Mike Tyson. con “descuido deliberado e hipócrita”. 10 de febrero de 2000. 395 . Pa­ ra ella. que huyó a Gran Bretaña después de la caída del muro de Berlín. conde­ nado en Estados Unidos a tres años de cárcel. Straw había dicho que si hubiera impedido a Tyson Cfr. vol­ vía el Wall Street Journal en un editorial que destacaba cómo el ministro Jack Straw. evidentemente Straw había deja­ do de lado las exigencias de las leyes británicas que notoria­ mente prohíben el ingreso al país a cualquiera que haya tenido una condena superior a 12 meses. 106 Cfr. el ex coronel afri­ cano Tharcisse Muvunyi expresó preocupación. Pero el trá­ mite había sido dejado de lado por las autoridades británicas y era tratado. 107 Cfr. p. 13. como lo definía el periódico sudafricano Impact. 21. noticiario via Internet de la Associated Press. p. con numerosas víctimas. de la fábrica de medicinas El­Shi­ fa). que repetía que en el caso Pinochet la ley debía ser aplicada estrictamente. Polonia pedía desde hacía años la extradición. como reo confeso de violación. acusada de repetidas violaciones a los derechos huma­ nos.106 Igualmente preocupada estaba la poco femenina señora Helena Brus. en el ámbito de la guerra étnica entre tutsis y hutus: un perfecto caso de genocidio si las acusaciones fueran fundadas. en abril de 1994.107 Sobre la hipocresía de los “dos pesos y dos medidas”. En una grotesca explicación a la prensa. En el caso Tyson.105 En el barrio londinense de Lewisham. The Sunday Telegraph del 16 de enero de 2000.deo. ya que el 29 de marzo de 1998 (pocos meses antes del arresto de Pinochet) había obtenido asilo político en Gran Bretaña. Impact de Noviembre de 1999. ex miembro de la policía comunista polaca. y Corriere della Sera del 28 de enero de 2000. artículo de David 105 Bamber. acusado de haber parti­ cipado en una masacre de cien mil personas.

p. Estados Unidos había continuado apoyando la admisión de Chi­na en la Organización Cfr. The Wall Street Journal del 20 de abril de 1999. a pesar de haber re­ ducido a la miseria la nación.110 Tras una respuesta despectiva y burlona sobre los derechos humanos que dieron el primer ministro chino Zuh Rongji y el ministro de Exteriores chino. a cargo de Ricardo Alarcón de Quesna­ da. p. Al comentar la dife­ rencia de tratamiento reservado a los huéspedes cubanos (visitas al Parlamento y encuentros con ministros) y el usado con Pino­ chet. Como consecuencia.disputar el encuentro programado de boxeo. p. 109 Cfr. declaraba a la prensa que “la cuestión de los derechos humanos no debe ser politizada. cfr. 10. presidente del así llamado Parlamento de La Habana. 8. 10. considerando que relacionar los derechos huma­nos con el comercio no es una buena idea”. el Wall Street Journal realzaba cómo el dictador chileno ha­ bía dejado el poder después de 17 años y luego de haber orde­ nado su país y. la Casa Blanca puso buena cara al mal tiempo y. hizo a Londres (con excursión a Escocia). a esta altura inútil e incómodo.108 Otro ejemplo de la británica hipocresía fue la visita que una delegación cubana. mientras usaban otra medida respecto a los tiranos de Pekín. para salvar las jugosas relaciones comerciales existentes entre los dos países.109 Pero la hipocresía no era solamente inglesa. 110 Respecto de los triunfales recibimientos reservados en Roma por el go­ bierno italiano al primer ministro Zuh Rongji. habría dañado a “inocentes organizadores. The Wall Street Journal del 17 de enero de 2000. en homenaje a la political correctness. justamente mientras Pino­ chet estaba arrestado en la capital inglesa. y (a propósito de Mike Tyson) del 4 de marzo de 2000. abandonaba a su destino al ex aliado y amigo Pinochet. 108 396 . los secuaces de Fidel Castro conti­ nuaban aferrados a él después de 40 años. Tang Jiaxuan. También Es­ tados Unidos. a pesar de haber obligado a un 20% de la población a huir al exterior y habiendo fusilado a mi­ les de opositores. Il Giornale del 6 de julio de 2000. espectadores y apostadores”. en cambio.

los khemer rojos de Pol Pot. habían arrojado a Europa al caos moral y social en el cual permaneció por décadas. “nazista”. Chile fue excluido de cualquier manifestación deportiva o cultural internacional. no sentían otra necesidad que la de vengarse de los que en el pasado les ha­ bían obstaculizado: de ahí el cotidiano ataque moral. artículo de Alberto Pasolini Zanelli. mien­ tras el hombre al que había que colgar cotidianamente en efigie Cfr. Llegados al poder. Los buenos eran Fidel Castro y Salvador Allende. Está demás recordar que en los años del régimen militar. cincuentañeros. “racista” y “retrógrada”. y La Provincia del 10 de octubre de 1999. Así se expresaba. p. China fue en efecto ad­ mitida por la Organización Mundial de Comercio y obtuvo la asignación de la sede de las Olimpíadas. por lo tanto.111 *** La iniciativa tomada respecto a Pinochet. el periodista Alberto Paso­ lini Zanelli: “En los años ‘70 para aquellos exponentes del movi­ miento estudiantil los enemigos eran los americanos en el Sud­ este asiático y los buenos eran el Vietcong. inmaduros aunque adultos. crecidos en el bienestar y entre miles de derechos y ningún deber. Los inmaduros jovenzuelos europeos que entre los años ‘60 y ‘70. p. Il Giornale del 2 de marzo de 1999. 5. acusada con epítetos (que no consienten réplica) como “fas­ cista”. político y cultural contra lo poco que quedaba de la sociedad tradiciona­ lista. arrastrados por la moda y sin correr riesgos. Esos enanos no habían hecho nada para darle a Europa una estabilidad económica y una solidez moral que le permitiera progresar y enfrentar la competencia estadounidense y japone­ sa. en esos días. 111 397 .Mundial de Comercio y no había puesto en peligro sus negocios por pequeñeces como los derechos hu­manos. empresas y partidos políticos. Simplemente habían heredado lo que había sido construido y recibido de la patriarcal y tradicionalista generación anterior. 19. no era otra cosa que la proverbial “venganza de los enanos”. se encontraron en los años 90. en la dirección de estados.

en el fondo. 12. escribiendo en el Daily Mail. The Wall Street Journal del 24 de enero de 2001). p. Pero no son muchos los chilenos que comparten los sentimientos de Blair”114 Cfr. en el periodismo y en la política. Respecto a Italia. Luigi Manconi.era Augusto Pinochet. hicieron carrera millonaria en las editoriales. Toni Capuozzo. en consecuencia. 348. p. hizo de Chile una nación modelo de América Latina. Los ex “sessantottini” (pertenecientes al movimiento estudiantil político ideológico de 1968) se anidaron no solamente en el gobierno británico de Tony Blair. Roberto Briglia. 114 Cfr. Pero. Cfr. el diario Libero y la revista Sette (suplemento del Corriere della Sera) señalaron a Gad Lerner. Tony Blair. El hecho de que Fidel Castro se quedara en el poder empujando cada vez más a sus súbditos al hambre no fue nunca un factor importante en la evolución política y psi­ cológica de la izquierda del ‘68. dura pero breve. en particular. muchos del ex “poder obrero” y ex “lucha continua”. Paolo Mieli.112 Y el periodista inglés Simón Heffer. son los mismos de entonces. decía: Muchos actuales portabanderas del progresismo eran melenudos y espumantes estudiantillos de extrema izquier­ da en los años ‘70. El primer ministro laborista inglés. Enrico Deaglio. cuando Pinochet era el número uno de la de­ monología de izquierda. Il Giornale del 10 de diciembre de 1998. Con fecha 14 de diciembre de 2000 y 30 de agosto de 2001. Marco Boato. toda la prensa de enero de 2001 y. Tuvo peso el hecho de que la violencia de Pinochet. The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999. acabara llevando a Chile a una prosperidad económica sin precedentes”. Ezio Mauro. Daily Mail del 21 de octubre de 1998. usan ropa elegante y recurren al lenguaje de la moderación.113 Este es un comentario del Wall Street Journal: “La izquierda odia a Pinochet porque trabó el intento de transformar Chile en otra Cuba y. P. Andrea Marcenaro. le dijo a Isabel Allende que era un admirador de su padre. citado por el periódico suda­ fricano Impact de diciembre de 1998. Hoy estos se transformaron en diri­ gentes políticos. también en el alemán de Gerhard Schroeder: escandalosa fue la presencia en el gobierno alemán de los ex extremistas y agitadores Joschka Fischer y Juergen Trittin (Cfr. Claudio Rinaldi. Y no logran perdonarle a Pinochet la culpa de haber salvado a su país del comunismo”. Paolo Liguori y Franca Fossati. 112 113 398 . 14.

115 Y también el Wall Street Journal. Si verdaderamente los perseguidores de Pinochet fueran motivados por las violencias perpetradas por los regímenes mi­ litares. Pero también una advertencia “mafiosa” para los que en el futuro quieran obsta­ culizar la vía del falso progreso social. The Wall Street Journal del 12 de diciembre de 2000. entonces deberíamos asistir a una ofensiva contra Fidel Castro. de una venganza de los del ‘68. se encua­ dra el linchamiento moral de Augusto Pinochet que. que en cambio es bien tratado con toda clase de atencio­ nes”. Salvador Allende. por lo tanto. en un artículo de la re­ dacción: “Las iniciativas judiciales tomadas en el exterior res­ pecto de Augusto Pinochet no tienen ninguna conexión con la voluntad del pueblo chileno. predicado por gente de formación marxista pero dueños de una billetera millonaria. son motivadas políticamente y con­ trarias a la voluntad expresada por el Gobierno de Chile. The Wall Street Journal del 28 de junio de 2001.Siempre en el Wall Street Journal. *** 115 116 Cfr. había logrado poner en las vías de la justicia. a pesar de las dificultades de una guerra civil. Se trata. 399 . y porque sustituyó dicho experimento con una brillante política de liberalización que transformó a Chile en la más floreciente economía de América Latina. y por voluntad de aquella gente. a una nación destruida por la utopía marxista. de la convivencia civilizada y de una sana eco­ nomía. Cfr. El ge­ neral Pinochet es un perseguido porque puso fin a un experi­ mento marxista guiado por uno de los santones mimados de la izquierda europea.116 En este marco. veamos un comentario de Mary Anastasia O’Grady: “Los laboristas ingleses y un juez es­pañol veían el proceso a Pinochet como una venganza por la de­rrota sufrida por la ideología de izquierda en América Lati­ na”.

10.000 exiliados. Respecto a la muerte de éste. fue replanteada bajo la consulta de dos “expertos” ingleses venidos. 300. Cfr. Con respecto a los muertos y desaparecidos. 2. p. desde Londres.000 prisioneros y 50. cuya primera versión no respondió a las normas internacionales y británicas. En el parágrafo 2 lo hace responsable de la muerte y desa­ parición de “cerca de 3. de un resu­ men de la instancia acusatoria. Entre ellas se refiere a la persecución religiosa que significó la “eliminación de los com­ ponentes del movimiento Cristianos por el Socialismo”. al efecto. contradiciendo sus pro­ pias cifras anteriores. ahora menciona 5. Acta de acusación 1.000 personas. El primer cargo contra el general Pinochet es el de haber derribado el gobierno “constitucional” de Salvador Allende. 117 400 . lo acusa de haberle ofrecido un avión para abandonar el país con la intención de asesinarlo a bordo. solamente en esta edición en español.Y veamos a continuación el acta de acusación presentada en Londres por Baltasar Garzón. “aunque Como se refirió precedentemente. El juez español hace hincapié en los métodos “especial­ mente humillantes y degradantes utilizados contra los religio­ sos”.000 torturados. siendo las otras partes del voluminoso le­ gajo dedicadas a cuestiones jurídicas que pueden ser consulta­ das en los archivos de los principales diarios españoles. la acusación de Garzón.000 personas”. la que se ocupa de los hechos im­ putados a Pinochet.117 Se trata. The Wall Street Journal del 4 de marzo de 2000. el juez Garzón cuenta a 100. En cuanto a cifras de víctimas.

En cuanto a la denuncia de persecución a los judíos. 5. los dirigentes mapuches ejecutados serían 300. descritas minuciosamente. todos militantes comunistas y socia­ listas. sin embargo. Según sus cálculos. 4. sancionando drásticamente todo brote de indisciplina o anarquía”. la cual expresa tex­ tualmente: “El Gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden ejercerá con energía el principio de autoridad. agitadores “que habían luchado por sus tierras y las ha­ bían recuperado”. elevando esta vez el número de torturados a 500. 3. pero só­ lo menciona 9 nombres. Los parágrafos 12 y 13 se extienden sobre el tema de las torturas.000 personas. 401 . Garzón la inicia con una frase sibilina: “Si bien no se ha dado. En el parágrafo 15 el juez Garzón vuelve sobre la perse­ cución a las minorías étnicas: mapuches y hebreos. que la represión ha tenido una incidencia particular en la comunidad hebrea del país”. En el parágrafo 8 el juez español se ocupa de la Declara­ ción de Principios del Gobierno de Chile. Esta frase está “arreglada” por el señor Garzón en la siguiente forma.este número se limita solamente a los casos de los cuales no hay ninguna duda”. una persecución propiamente tal de los hebreos. para darle un tono amenazante: …“ejercerá con energía el principio de autoridad golpeando duramente cualquier manifestación de indisciplina o anarquía”. es cierto. Garzón no tiene ningún inconveniente en volver a contradecirse. por parte de la Junta Militar. 6. En cuanto a cifras. y añadiendo el comentario de que su crueldad se acentúa “cuando se trata de ciertos grupos étnicos como los hebreos y los mapuches”.

Algunos comentarios se hacen necesarios. el genocidio consiste en actos sistemáticamente conducentes pa­ ra “destruir totalmente o parcialmente un grupo nacional. al punto de no estar sujeta a prescripción) que Garzón le hacía a Pinochet. como está definido y regulado por las Naciones Unidas en el artículo 2 del acuerdo del 9 de diciembre de 1948.118 Por lo tanto. bajo Pinochet. objeto de nin­ guna persecución. étni­ co. porque su fina­ lidad no era el exterminio de un grupo en cuanto tal sino la de­ 402 . trabajadores. Son todos inocentes ciudadanos. a los que lógicamente el juez Garzón trata con la mayor relevancia. Naturalmente no hay en­ tre ellos ningún terrorista ni extremista. Hasta aquí hemos enumerado las acusaciones contra Pino­ chet. asesinados sin causa alguna por la vesania de Augusto Pinochet. El expediente termina con los casos de ciudadanos espa­ ñoles muertos o desaparecidos. no puede referirse a la persecución o al exterminio de un grupo político.Para ratificar esta “incidencia” se citan sólo 4 nombres. Para desmentir la acusación de genocidio (muy de moda después de la Segunda Guerra Mundial. es necesario observar que ésta no podía ser relacionada con la presunta persecución a los judíos o mapuches: estos grupos no fueron. Tampoco podía ser relacionada con persecuciones a los marxistas puesto que el delito de genocidio. las iniciativas tomadas por la Junta Militar chilena respecto al extremismo socialo­comunista no están com­ prendidas en el crimen de genocidio; además. algunos conocidos por su militancia extremista. estudiantes. Según las Naciones Unidas. funcionarios. racial o religioso en cuanto tal”: fue justamente la Unión So­ viética (y la cosa no sorprende) la que pidió y obtuvo que los ac­ tos de exterminio contra “grupos políticos” no se encuadraran dentro del crimen tipificado como genocidio.

9 en 1978 y así sucesivamente. 119 en 1975. Y esto mientras los vencedores no solamente no eran investigados por crímenes aná­ logos que habían cometido. 1998). ha sido hecha “a medida” para condenar a los vencidos de la Segunda Guerra Mundial. 50 y sig. 4. o sea. a medida que disminuía la amenaza terrorista. 1998).VV. refiriéndolo a la presunta “parcial destrucción del grupo nacional chileno en­ cuadrada en los movimientos de extrema izquierda”. Que la actuación contra los terroristas de izquierda no fuera un deseo de exterminio sino simplemente autodefensa está demostrado también por el hecho de que. 309 en 1974. 1969) fueron 1. p. ni aun parcialmente. El Roble. 25 en 1997. disminuyeron las muertes causadas por la policía y el Ejército. sino que seguían tranquilamente cometiéndolos.fensa de la nación amenazada por formaciones armadas irre­ gulares. la más severa que existe. 118 403 . 121 Cfr. Santiago. en cam­ bio. Lom­ Codepu. Indebido Proceso. Primero. pp. por lo tanto. Santiago. Se puede. AA. La cuestión fue puesta en discusión en las Naciones Unidas en 1946.. 119Cfr.119 Igualmente equivocada fue la evasiva intentada por Gar­ zón cuando sostuvo la existencia de un genocidio. 139 en 1976. pp. lo que sucedió con el exterminio de las poblaciones alema­ nas (en cuanto tales) decidido por Stalin en 1945­46. Y además porque los pocos chile­ nos que sufrieron la consecuencias de la represión no la sufrie­ ron por sus convicciones políticas sino por la actividad armada por ellos desarrollada. pp. decir que la normativa internacional sobre el genocidio y sobre los llamados crímenes contra la humanidad. Hermógenes Pérez de Arce. 120 Cfr.261 en 1973. el extermi­ nio de la población italiana (en cuanto tal) decidido por Tito en Venecia Giulia. 20. 6..121 Se encuadra mejor en la definición de genocidio.VV. Pinochet ante la justicia española. AA. 1999). 69­72 (ed. mientras aún estaba en curso el proceso de Nuremberg. en gran parte constituidas por terroristas extranjeros.120 Esta tesis tampoco resiste. a un grupo nacional de 12 millones de per­ sonas matando mil o dos mil. (ed. Lom­Codepu. Pinochet ante la justicia española. Santiago. que (según los datos relevados por la Comisión de Verdad y Reconciliación. 70 y 73 (ed. porque no se destruye. Istria y Dalmacia y la masacre sistemática de de­ terminadas tribus y etnias (en cuanto tales) que frecuentemente se verifican en África postcolonial.

Un “genocidio” de cuatro personas. el día siguiente al golpe) de cuatro indios mapuches que en la región del Alto Biobío operaban en el ámbito de formaciones guerrilleras de extrema izquierda. 47 (ed. le otorgó la ma­ yoría de los votos al Presidente Pinochet en el plebiscito de 1988. en señal de estima y de reconocimiento “por haberse preocupa­ do desde el inicio de su mandato presidencial de que el Pueblo Mapuche recuperara su dignidad y recibiera los beneficios socia­ les y la propiedad de la tierra. situación que no se repitió en ninguna otra región del país. Conductor y Guía.Con estas premisas lo único que le quedaba a Garzón para sustentar su hipótesis de genocidio era la muerte (fechada el 12 septiembre de 1973. Indebido Proceso. le daba a Pinochet el título de Jefe Máximo. 1999). El Mercurio del 14 de noviembre de 1998 y Hermógenes Pérez de Arce. con claras disposiciones que les impi­ den hacer uso de la propiedad en forma similar a todo el resto de los chilenos. El Presidente Aylwin intentó revertir el proceso de privati­ zación y consiguió que el parlamento le aprobara una ley que de hecho ha convertido a los descendientes de mapuches en ciuda­ danos de segunda clase. Por otro lado. de acuerdo a las divisiones y compras que habían realizado de hecho entre ellos. en un proceso voluntario en que el Gobierno no in­ tervenía en la fijación de los deslindes de las propiedades. Santiago. 45. después del plebiscito.122 En el Gobierno del Presidente Pinochet se otorgaron títulos de dominio a la casi totalidad de los descendientes de la raza mapuche. que históricamente le fue nega­ da”. 122 404 . pp. durante una ceremonia en la localidad de Cholchol. las comunidades mapuches habían nombrado a Pinochet como su presidente honorario. Para colmo. La prueba más clara es que la Región de la Arau­ canía. Proceso gratuito y muy eficiente. principal región poblada por mapuches. armadas. La motivación escrita en un pergamino. El Roble. sino los propios interesados. Pero la hipótesis del genocidio mapuche fue claramente desmentida por la noticia de que en el año 1988. se estimuló la toma de terrenos al Cfr. o sea.

El 14 de enero de 1999. bajo la presidencia de Frei. las comuni­ dades mapuche Iafquenche y Lafquenche reforzaron sus orga­ nizaciones armadas para las ocupaciones de terrenos públicos y privados. Dos días después. Sus portavoces. En los primeros meses de 2000. en la localidad de Collipulli.otorgarles título de propiedad a los ocupantes ilegales. oficial­ mente comunista. refirió El Mercurio) dio oficial­ mente inicio a una “estrategia de ruptura realizando todo tipo de lucha”. unos 70 mapuches armados ataca­ ron algunos vehículos de la policía. que estaba creando un centro residencial en las inmediaciones del lago Leu Leu. José Huenchunao y Víctor Ancalaf. En los pri­ meros días de marzo de 2000 (ya con Lagos Presidente) la Coor­ dinadora mapuche Arauco­Malleco (“responsable desde hacía tiempo de iniciativas violentas”. en la localidad de Tirúa. dando origen a un enfren­ tamiento. El 22 de mayo de 1999. los mapuches se volvieron aún más agresivos. admitieron sus responsabilidades en nume­ rosos atentados. Este error histórico lo está pagando muy caro toda la zona en con­ flicto con una interminable ola de violencia alentada por la extrema pasividad de los gobiernos de la Concertación para cumplir con sus deberes constitucionales de resguardar el orden y la vida de los ciudadanos. el jefe de la Coordinadora mapuche Arauco­Malleco. los mapuches invadieron y destruyeron parcialmente la propiedad de Osvaldo Carvajal Rondanelli. ambos bajo proceso. Víctor Anca­ 405 . La organización mapuche Ad­Mapu. declaraba en un documento que los intentos de pacificación conducidos por las autoridades debían ser re­ chazados a través de “un proceso permanente de moviliza­ ción”. destrucción de bosques y agresiones a las fuerzas del orden. El 19 de marzo de 2000. En enero de 1998. un grupo de mapuches que estaba destruyendo un bosque se enfrentó con la policía forestal: 7 militares heridos y 12 mapu­ ches arrestados. casi para poner a prueba al Gobierno de orientación socialista nacido de la victoria elec­ toral de Ricardo Lagos. al punto de atacar con bombas incendiarias una ca­ mioneta de la policía (tres agentes heridos) y agredir al funcio­ nario gubernativo Feliciano Cayul.

robo. numerosos incendios de bosques que las autoridades no dudaban en definir como intencionales. sobre los cuales estaba en preparación un pedido a las Naciones Unidas”. Después de haber golpea­ do e inmovilizado a los policías de guardia. declaró el jefe de la organización mapuche Consejo de Todas las Tierras. Y bien. Es absurdo. En julio de 2001 la violencia ma­ puche en la localidad de Temuco alcanzó proporciones tales que destruyó propiedades privadas y públicas. liberados dos horas después. escribió El Mostrador. cuatro de ellos dirigentes. ataques a propieda­ des privadas e incendios provocados. donde se desarrollaba un proceso a cuatro mapuches acusados de agresiones. Ma­ nuel Santander. Al respecto. lanzando botellas incendiarias. los comentarios de la prensa chilena: “Se trató de un episodio de usurpación. “tomando en consideración la persecución existente en Chile contra ellos y en consideración a las violaciones de sus derechos humanos. y dejó heridas a 24 personas (entre ellas 14 eran carabineros). 21 de los cuales fueron puestos enseguida en libertad. hurtos. “Y esto es solamente el inicio”. cientos de universitarios mapuches. por 123 406 . una multitud de mapuches invadió la sala del tribunal de Collipulli. El 29 de marzo de 2000.laf. el 10 de octubre de 2001. Al mismo tiempo se verificaron.123 Mientras todo esto sucedía. “se pueden definir dichas ma­ nifestaciones como invasiones de vándalos destinadas a des­ truir propiedades públicas y privadas”. en dicha zona. y delincuencia or­ ganizada”. los invasores secues­ traron a los magistrados Lenín Lillo y Georgina Solís. De hecho. gracias a la intervención de las fuerzas de or­ den obligadas a arrestar a 35 mapuches. seis de los mapuches que participaron en dichos actos de vandalismo y de violencia. en los primeros días de agosto de 2001 se refugiaron en la embajada de Suecia pidiendo asilo político. im­ pidieron el ingreso de los empleados a la oficina de la CONADI de Temuco. es oportuno repetirlo. en Chile estaba en el poder el democrático y socialista Gobierno de Ricardo Lagos. hizo ocupar una factoría en Los Copihues e hizo talar ile­ galmente una inmensa área montañosa. junto con el arresto de 120 manifestantes.

“¿Qué confianza se puede tener en un juez como Garzón”. 12. La acusación fue claramente desmentida. durante todo el régimen militar los judíos chilenos no fueron tocados por ninguna iniciativa antise­ mita”. 1999). de la cual algunos miembros habían sido parte de la ad­ ministración de Pinochet. atribuir a la Junta Militar de Pinochet imaginarias represiones poli­ ciales hacia los mapuches. añade Pérez de Arce. El Mercurio del 22 de noviembre de 1998 y Hermógenes Pérez de Arce. para Garzón. representan­ te de la comunidad judía y ministro de Pinochet. Indebido proceso. podía ser competente la magistratura española o la bri­tánica. pero nunca se podrá decir que el régimen fue antisemita. por lo tanto. pensaba. las normas internacionales sobre genoci­dio establecen que los relativos procesos son de competencia del país en cuyo territorio se han verificado los hechos o de un tribunal internacional: en nin­gún caso. se pregunta Pérez de Arce. además de El Mostrador del 25 de julio 2001. Jason.Pero Garzón no se rendía. Aunque desilusionado por el fracaso de las propias acusaciones sobre un inexistente genoci­ dio de los mapuches. siguiendo la moda. 48­ 50 (ed. Sobre los episodios citados. 124 Cfr. por lo tanto. esta vez por la comunidad judía chi­ lena. que en una en­ trevista a El Mercurio no dudó en afirmar que “muchas cosas se pueden decir sobre Pinochet. 29 y 30 de marzo de 2000. cfr. Santiago. Particularmente enérgico fue Sergio Melnick. cosas buenas y malas. Tanto la chilena Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig) como la justicia británica no en­ lo tanto. En cualquier caso. Igualmente claro fue el presidente de la comunidad judía en Chile. El Mercurio del 5. pp. El Roble. en una acusa­ ción de antisemitismo y de genocidio de los judíos. Más aún. The Wall Street Journal de 23 de marzo 1999 p. según el cual (así resulta de una carta enviada al juez Garzón). 1 y 8 de agosto de 2001 y 10 de octubre de 2001.124 Una nueva bofetada. Elimat Y. “que inventa una acusación de antise­mitismo desmentida por los mismos exponentes de la comunidad judía?”. 20 24. 407 . ya que más bien fue exactamente lo contrario”.

AA. Pinochet ante la Justicia española.125 En este punto. 125 408 . Santiago. escaso de municiones. 73 y sig. también las actas de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. pp. De hecho. 73 y sig.. 126 Cfr.VV. que Garzón aplicaba increíblemente no a los te­ rroristas del MIR. se lee en el ya citado libro de Pérez de Arce. advirtió a la población del peligro Cfr. el 12 de septiembre. Santiago. sobre este punto. sino al Gobierno chileno que combatía el terro­ rismo”. (Ed. al punto que el día 11 de septiembre hubo 17. con un saldo de 30 militares muertos y 18 heridos”. 113. (Ed Lom­Codepu. El Bando N° 3. los atentados se siguieron uno tras otro. 127 Cfr. el concepto de terrorismo debería ser entendido en un modo “plurisignificativo” y debería extender­ se por lo tanto a cualquier “banda o grupo armado”: una defini­ ción esta última. El bando N° 1 precisaba que cualquier atentado o acto de sabotaje sería sumariamente castigado en el mismo lugar de los hechos. tomo IV. Garzón sacó del som­ brero una imputación de terrorismo. poco después. aún más severo.contraron en lo realizado por Pinochet y por la Junta. Pinochet ante la justicia española. p. sería atacada con las armas y si fuera tomada prisionera. 1998). tan absurda que ni siquiera fue tomada en consideración por la justicia británica. Lom­ Codepu. fusilada en el lugar. que hacía referencia a la ley española y por lo tanto a normas insignificantes en una cuestión internacional re­ ferente a un Jefe de Estado. fue necesario emitir el Bando N° 2. pp.. Santiago 1990. “los primeros bandos de la Junta Militar advir­ tieron a la población que cualquier acto de resistencia armada sería castigado con una severa reacción”. ninguna relación con el genocidio. del Frente Manuel Rodríguez o de la Brigada Ramona Parra. 1998).127 “Por lo tanto. según Garzón. en donde se reafirmó la obligación de entregar todas las armas y se precisó que cualquier persona sorprendida en agresiones. No obstante aquel aviso. atentados y sabotajes.126 “Desde septiembre de 1973”.

. cuando la lucha era más violenta. el número de 957 personas tiene que ser visto a la luz de las verificaciones realizadas por Hermógenes Pérez de Arce y a la luz de las memorias de Manuel Contreras Sepúlveda. además de las que resultaron muertas en los combates pero no declara­ das como tales. Como primera cosa. sino también de civiles que tenían cuen­ tas pendientes con dirigentes locales del extremismo de iz­ quierda. a las perso­ nas arrestadas y que después desaparecieron. y si se restan también las que por propia vo­ luntad y con la complicidad de sus familiares habían pasado a la clandestinidad y asumido una nueva identidad. sobre lo afirmado por Contreras Sepúlveda. el número total baja a menos de 800.128 Una de las acusaciones que le hacen a Pinochet y a su ges­ tión se refiere a los detenidos­desaparecidos. 383 (menos de la mi­ tad) desaparecieron en los tres meses siguientes al golpe. Resulta además. 409 . No por casualidad los casos de extremistas desaparecidos fueron en las zonas en las 128 129 Sobre la repetición de los atentados. Aparte de la acción de las Fuerzas Armadas no puede descartarse la participación en ella. Cfr. O sea. cfr. especialmente en provincias. cuando la lu­ cha fue sin piedad. que existieron responsabilidades de elementos no solamente del Ejército o de la policía.constituido por la presencia de activistas extranjeros presentes en las formaciones terroristas”.129 Si se restan las personas desaparecidas porque. de grupos de civiles que en los años de Allende habían sufrido abusos. o sea. habrían sido 957 personas. Según el ya citado Informe Rettig. se habían escapado más allá de la frontera. amigos o colegas. y esto con seguridad. como se ha comprobado. En segundo lugar. despojos y muertes de familiares. De estas 800 personas desaparecidas. violencias. hay que recordar que dichos casos se verificaron inmediatamente después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y en la primera mitad de 1974. apéndice 1 de este libro.

cuales con más frecuencia e intensidad se registraron. por ejemplo. viola­ ciones y homicidios. The Wall Street Journal. sus propios compañeros los ejecutaban como traidores y le cargaban su muerte al enemigo. de gente que había sufrido violencias de todo tipo por parte de los marxistas: ¿Qué sentimientos podían albergar en su ánimo. Cfr. mientras se diri­ gía a su casa. las venganzas entre los propios extremistas. El Mercurio del 30 de noviembre 1970.14. 130 410 . como ya se ha señalado en el capítulo III de este libro. 1999). si hablaron. dieron nombres o datos comprometedores y fueron liberados. El Roble. para dar otro ejemplo. episodios de expropiaciones.131 Más que comprensible. 80 y sig. en las zonas de Parral y de Lautaro. los familiares de Antonieta Maachel? Ella fue agredida. Si los militares hubiesen querido eli­ minarlos los habrían ejecutado mientras estaban detenidos. Fue frecuente el caso de militantes de estos partidos que estuvieron detenidos por la DINA y que puestos nuevamente en libertad desapare­ cieron inexplicablemente. pp. También hay que considerar. el deseo de algunos camaradas de vengar el asesinato del capataz de 35 años Alfredo Rivera Rojas. bajo Allende. Por ejemplo. en el caso de los desapare­ cidos. violencia. Santiago. a la salida de un supermercado. el 2 de abril de 1988. En cambio. asaltos. (Ed. cita­ das en el capítulo VI de este libro. Indebido Proceso. del 2 de noviembre de 1998. No olvidemos las frías y precisas instrucciones del Che Guevara al respecto.130 Se trataba. Hermógenes Pérez de Arce. robada y violentada durante toda una noche por 30 guerrilleros socialistas que habían transfor­ mado su casa en un campamento. p. 131 Cfr.132 Eran estos los episodios de violencia que en los días y años siguientes al golpe militar indujeron a algunos elementos de las Fuerzas Armadas y de la población a actuar con una dureza su­ perior a la necesaria. al punto que el día siguiente la desgraciada mujer se suicidó. en fin. 132 Cfr.

p. en Roma. 116 (ed. Controcorrente. bajo juramento.De todos modos. en el Tribunal Militar de Roma. 140 (ed Institute for Historica Review. o sea. es una satisfacción decirlo.135 Con estas premisas. Calif. de Mario Spataro (ed. 133 411 . 13 diciembre 1957. 10. También Cfr. 1999) y Corriere della Sera del 12 enero de 1998. se trató no de miles sino de algunos cientos de casos en un conflicto que duró. aunque fuera con intensidad decreciente. de F. Le Monde. de Mario Spataro. p. 135 Cfr. el testigo acusador Peter Tompkins. 2001). Análoga fue la actitud de los franceses en Ar­ gelia y también.J. que la tortura es “esencial” cuando se enfrenta al terrorismo y los combatientes clandestinos. 1979) y el libro Los primeros secesionistas: separatismo en Sicilia 1866 y 1946. la ac­ tuación del gobierno italiano en los años 1943­46 para combatir a los guerrilleros separatistas sicilianos. 523 (ed. Hermógenes Pérez de Arce. son las de torturas. el libro Del caso Priebke al Nazi Gold. audiencia del 5 de junio de 1997. Torrance. Indebido Proceso. afirmó textualmente. es oportuno remontarse a lo que suce­ dió antes del golpe militar de 1973. Una vez más hay que preguntarse: ¿Cuántos millares de desaparecidos italianos se registraron en el triángulo emiliano “de la muerte” en Istria.133 Gran Bretaña aplicó ampliamente la tortura con los terroristas de Irlanda del Norte y lo mismo hizo España con los terroristas vascos. p. Joan E. Settimo Sigillo. p.. como quien esto escribe lo recuerda bien. 1999). en el proceso contra Erich Priebke. Veale. en Venecia Giulia y en Dalmacia des­ pués del 1 de abril de 1945.134 En 1996­98. Roma. Un hecho irrefutable es necesario poner en claro: en la lu­ cha contra el terrorismo la tortura es inevitable y constituye un instrumento esencial para individualizar a los cómplices y las fuentes de aprovisionamiento de armas y explosivos. En el Esta­ do de Israel el uso de la tortura para los terroristas es admitido por la ley. el libro Crimes discretely veiled. ex agente secreto estadouni­ dense.P.. con la guerra terminada? Otra acusación lanzada contra Pinochet por Baltasar Gar­ zón y por su sugeridor. Il Manifesto del 28 de mayo de 1996. El Roble Santiago. Cfr. Nápoles. 134 Cfr. actas del proceso Priebke. nada menos que 17 años. Garcés.

Se citaba. además de otros grupos menores. ya en aquellos años las fuerzas de la policía. el caso del ciudadano francés Benjamín Fa­ bre. 136 412 . la revista de izquierda Punto Final publicó una investiga­ ción (de 71 páginas y 66 anexos con numerosas fotos) sobre las torturas que sufrían algunos detenidos políticos en las cárceles de los comandos de policía.Fue entre 1964 y 1970. a diferencia de lo que hicieron después por las “víctimas de Pinochet”. patrocinada por Fidel Castro y con el tácito acuerdo de los socialistas. so­ Fueron justamente esos terroristas los que en 1971. que en 1965 se había suicidado en la cárcel a causa de las torturas y violencias sufridas. poco antes que Allende subiera al poder. entre otros.138 Pero aquella investigación que vio como acusado a un go­ bierno democratacristiano no provocó ningún levantamiento in­ ternacional en defensa de los derechos humanos. formó los primeros grupos de guerrilla y terroristas encuadrándolos en el MIR.137 El 8 de agosto de 1970. Y se refería también al caso de la joven Magaly Honorato. recurrían habitualmente a la tortura. que debido a las torturas había sufrido la rotura de un tím­ pano pero por el cual la autoridad de París. asesinaron en una calle de Santiago al ex ministro del Interior del Gobierno de Frei Montalva. Edmundo Pérez Zujovic. y otros numerosos casos de violencias gratuitas. Indebido Proceso. 96 (Ed. a 17 casos de tortura. cuando Allende y la Unidad Popular estaban en el poder. 1999). El Roble. que la extrema izquierda chi­ lena. p. cuando era Presidente el democra­ tacristiano Eduardo Frei Montalva. co­ mo lo demostró el caso del arresto de un periodista en la ciudad de Concepción. Punto Final del 18 de agosto de 1970. co­ mo arma de la izquierda occidental tendiente al extremismo. Santia­go. El motivo pro­ bablemente es que en aquellos años el Kremlin y la KGB prefe­ rían. narrando detalles desa­ gradables. 138 Cfr. Hermógenes Pérez de Arce.136 Pues bien. 137 Cfr. estando entre los más terribles violadores de los derechos humanos. no levantar temas incómodos para ellos. Se referían. suplemento ilustrado. La cuestión de las torturas y de los derechos humanos se puso de moda. no se ha­ bían tomado el trabajo de intervenir. 6 de los cuales fueron seguidos por la muerte.

acu­sado de haber publicado frecuentes artículos críticos sobre Allende. queda claro que la tor­tura. consi­ derado por Allende un fastidioso adversario político. Portada. El hecho era de tal manera frecuente. es aceptada por la opinión pública que habla ne­gativamente solamente si las víctimas son amigos y. llevado a la cárcel y torturado con golpes y quemaduras para que firmara una declaración en la que se autoacusaba de haber intentado un complot contra Allen­ de. mientras le pedían que confesara pertenecer a bandas armadas antimarxistas y su participación en un atentado contra el monumento al Che Gue­ vara. Cfr. que. suplemento El Mes. en diciembre de 1970. inevitable. noviembre de 1970. fue dejado en aislamiento hasta el día siguiente. ojos y orejas y con al menos veinte descargas eléctricas. los detenidos eran habitualmente sometidos a tortu­ ras. Arrestado junto a dos amigos fue conducido a una dependencia de la poli­ cía en donde. Después de algunas expresiones fue arrestado por la Policía de Investigaciones. Después de ser dejado en li­ bertad. Después.lamente después del desmoronamiento del imperio comunista soviético. Después de haber expresado reproba­ ción. que se editaba en la ciudad de Santa Cruz. pero sobre esto ningún diario quie­ re hablar.139 Fue célebre el caso de Maximiano Errázuriz. archivó la demanda 139 140 Cfr. El Mercurio. Esta última. También bajo Allende. a la Comisión de Defensa de los Derechos Hu­ manos. 413 . por lo tanto. Ossa presentó una denuncia formal que llegó hasta a las Naciones Unidas. la revista Portada. Portada admitía que: “por otro lado.140 Igualmente conocido fue el caso de Juan Luis Ossa. que era “progresista”. director del diario El Cóndor. en cambio. fue torturado con golpes en el rostro. 25 de septiembre de 1971. en tono casi irónico. sin ningún tipo de explicaciones. N° 16. dedicó a la tortura un suplemento entero. presi­ dente de la Juventud del Partido Nacional y. con agrado si son adversarios”.

Santiago. y después de la amnistía de Pinochet. en la que se afirmaba: “Entre las constantes violaciones del Gobierno en materia de derechos garantizados por la Constitución. no despertó ninguna reacción indignada. y las frecuentes fustigaciones y torturas a las cuales los detenidos son sometidos”. Casi por ironía de la suerte. pasó a ser un alto funcionario del Partido Comunista y uno de los más activos acusadores del mismo Pinochet. cuando Ossa fue torturado en 1998. no hay duda. igualmente en los años del régimen de Pinochet. Si bien esta propuesta con­ tra un régimen de izquierda fue comunicada a la prensa inter­ nacional.por haber sido “presentada después del vencimiento de los tér­ minos”. señala­ mos los frecuentes arrestos por motivos políticos. Fernández había sido arrestado mientras transportaba en su camión una carga importante de explosivos y Herrera Jiménez tenía óptimas razones para querer saber de dónde pro­ venía el material. especialmente contra periodistas. Pero cuando fue posible los res­ ponsables fueron castigados: como en el caso del mayor Herrera Jiménez. 142 Cfr. que estaba dirigida a Allende.141 La frecuencia de los casos de tortura en los años de Allen­ de está confirmada por una moción del 22 de agosto de 1973 de la Cámara de Diputados. 141 414 . que torturó a Mario Fernández hasta provocarle la muerte. Estas son algunas de las respuestas que se pueden dar a las acusaciones formuladas por Baltasar Garzón y que a través de la obra de los medios de información fueron impuestas a la opi­ nión pública mundial como verdades sacrosantas. debates de la Cámara de Diputados.142 La tortura fue practicada. Fue silencio­ samente puesta de lado. Carlos Toro era director del Servicio de Investigaciones. 22 de agosto de 1973.

505. para comodidad del lector. a las noticias di­ fundidas por la Fundación Pinochet y a la edición electrónica diaria de los diarios chilenos El Mercurio y El Mostrador. 2 Se trata del libro El caso Pinochet ante las cortes británicas (Editorial Jurídica de Chile. le encarga al sena­ dor vitalicio Augusto Pinochet Ugarte ir a Gran Bretaña.3 Escritor francés (1740­1794). de Lewis C. en 1992 Ecuador y luego China y Malasia. 197 (ed. 3 Pinochet se dirigió al extranjero después de abandonar el cargo de Presi­ dente. Fue su nación preferida.CAPÍTULO XII ¿Creías por lo tanto que los revolucionarios estaban hechos con agua de rosas? Sébastien­ Roch Nicolas Chamfort1 Londres La confusa telaraña de vicisitudes judiciales afrontadas en Londres y en Santiago por Augusto Pinochet es expuesta en este capítulo y en el capítulo XIII. en su­ cesión cronológica. 1995. además del libro de Jaime Lagos Erazo. para tratar con el gobierno británico la adquisición de material militar. En Gran Bretaña estuvo en 1991. Allí mantuvo una rela­ ción de estrecha amistad con Margaret Thatcher. El Ministerio de Relaciones Exte­ riores chileno. p. Henry. *** 2 de septiembre de 1998.2 a numerosos medios periodísticos europeos y americanos. New York. a través del decreto N° 1. 1 415 . 1999). como embajador extraordinario y plenipotenciario. Fawcet. En 1990 visitó Argentina. 1945). Santiago. A lo largo de los dos capítulos se hace refe­ rencia. Citado en Best quotations for all occasions. La frase fue extraída de una carta suya al poeta francés Jean François Marmontel (1723­1799). 1996 y 1997. 1994.

La London Clinic. p. donde fue acogido por representantes del gobierno. Cfr. Se alo­ jó en el hotel Park Intercontinental. el suizo Corriere del Ticino del 19 de octubre de 1998. donde fue sometido a una operación de cirugía. 4 416 . ubicada en la centralísima Devonshire Square. pero debió internarse con ur­ gencia por una hernia discal.22 de septiembre de 1998. detrás de Oxford Street. a Bow Street. Pinochet fue internado en la London Clinic. Pinochet concedió una entre­ vista al periodista John Lee Anderson. Garzón emitió (con la ayuda de algunos expertos británicos llegados en secreto a Madrid para corregir los errores de un borrador redactado por la magistratura española) una or­ den de arresto internacional que el mismo día fue enviada a Londres. 8 de octubre de 1998. sus abogados (el estudio Kingsley y Napley)5 sostuvieron que no era procesable. Clive Nicholls y Claire Montgomery. 5 Sus portavoces fueron en aquella ocasión los abogados Michael Caplan. al metropolitan magistrate Nicholas Evans. El magistrado español Baltasar Garzón (Sesión N° 5 de la Procuraduría General de Ma­ drid). Obtenida la confirmación de Sco­ tland Yard. como ex Jefe de Estado y parlamentario en función. Garcés (ex consul­ tor y amigo de Salvador Allende) instruyó una causa para la in­ criminación de Pinochet. que existía un mandato provisorio de arresto (warrant). que desde tiempo atrás junto a Joan E. 4 Seguros de la inmunidad diplomática de Pinochet. Fines de septiembre de 1998. 1. en Londres. al leer la entrevista publicada por The New Yorker tomó conocimiento de que Pinochet se encontraba en Londres. Primeros días de octubre de 1998. en la London Cli­ nic. Augusto Pinochet viajó a Lon­ dres. la que fue in­ mediatamente publicada por The New Yorker. Este último le hizo notificar a Pinochet. para detalles. Garzón solicitó a Scotland Yard confirmación sobre la presencia de Pinochet en Londres. Pi­ nochet inmediatamente quedó en libertad vigilada en la misma clínica. 14 de octubre de 1998.. 16 de octubre de 1998.

18 de octubre de 1998. 25 de octubre de 1998. y el defensor. Clive Nicholls. 24 de octubre de 1998. Mariano Fernández. transfirió sus causas al juez Garzón. El Ministerio de Relaciones Exte­ riores chileno transmitió una nota de protesta a la embajadora británica en Santiago. Ronald Bartle. Suiza solicitó a Gran Bretaña la extradición de Pinochet. El subsecretario chileno de Rela­ ciones Exteriores. se dirigió a Londres. por otro metropolitan magistrate. El Ministerio de Relaciones Exteriores chileno. en Santiago. Garzón reiteró su solicitud de extra­ dición y mientras tanto pidió interrogar a Pinochet en Londres. que llevaba un proceso en contra de 40 miembros del ré­ gimen militar chileno. El subsecretario Mariano Fernández fue recibido por el ministro de Relaciones Exteriores británico.17 de octubre de 1998. El caso Pinochet llegó a la Corte Su­ prema (High Court). La Corte Suprema (High Court) de Londres. 22 de octubre de 1998. Alun Jones. El Ministerio de Relaciones Exte­ riores chileno entregó al embajador español una nota de protesta contra el procedimiento del juez Garzón. Los defensores de Pinochet presen­ taron un recurso de habeas corpus ante la Corte Suprema (High Court) de Londres. recibió el recurso 417 . donde hubo duras reyertas verbales entre el acusador. en Bow Street. 23 de octubre de 1998. El documento fue recibido en Londres. 26 de octubre de 1998. que emitió una segun­ da orden de arresto. Robin Cook. reunida en las oficinas de Bow Street. 20 de octubre de 1998. presen­ tó otra nota de protesta a la embajadora británica confirmando la inmunidad parlamentaria del senador Pinochet y oponiéndo­ se a cualquier acto judicial en su contra. El juez español Manuel García Cas­ tellón. 28 de octubre de 1998.

The Independent del 2 de diciembre de 1998. p. La Re­pubblica del 18 de noviembre de 1998. las orga­ nizaciones Amnistía Internacional y Human Rights Watch. 13. se inició en Europa una suerte de competencia pa­ ra ver quién presentaba otro pedido de extradición. pero el intento quedó sin efecto. 668. Corriere della Sera del 29 de octubre de 1998.. Corrie­re della Sera del 4 de diciembre de 1998. organización que decía llamarse “humanitaria”. injustamente acusado de complicidad en un homi­ cidio verificado. logró finalmente llegar a la Argentina. Le Monde del 10 de noviembre de 1998. Santiago. Pi­ nochet permaneció con arresto domiciliario.. p. lo absolvió con fórmula plena. p. 2. 9. Algunos años después. 1. 7 Amnistía Internacional fue una de las partes más empecinada en la acción contra Pinochet. p. La Repubblica del 29 de octubre de 1998. Cfr. 8 El Crown Prosecution Service especuló con la posibilidad de una iniciativa de Gran Bretaña para incriminar a Pinochet independientemente de los pedidos de otras naciones. el exiliado. 16. p. 3. que de hecho reabrió el asunto. p. 2002). El tri­ bunal de Bow Street fue el mismo que en 1976 le negó a Italia la extradición del diputado Sandro Saccucci. 4. hecho éste que sorprendió a los que esperaban que Amnistía Internacional. la biografía (ed. 12. 7 Inmediata apelación de la magistratura española. lord Collins y lord Richards. presenta­ da por el procurador general británico (Crown Prosecution Ser­ vice). p. p. Abrieron la Cfr. Luego de la apelación. El Mercurio Aguilar. La Repubblica del 18 de noviembre de 1998. La corte fue constituida por los jueces Lord Bingham of Cornhill (Lord Chief of Justice). Gonzalo Vial Correa. p. entre otros. p. The Wall Street Journal del 29 y 30­31 de octubre de 1998.6 Presentes en la audiencia. 6 418 . artículos de Guido Rampoldi. En efecto. en su ausencia. artículo de Alessio Altichieri. Il Giornale del 29 de octubre de 1998. artículos de Nicholas Bray y Carlta Vitzthum. la justicia italiana. 14­15. y del 30 de octubre de 1998.de habeas corpus y declaró ilegal el arresto de Pinochet. Cfr. durante tumultos políticos en la localidad de Latina. otro tanto. Pinochet. p. p. tuviera un gesto de clemencia. 4. The Wall Street Journal del 13 de enero de 2000. El tribunal de Bow Street se limitó a expulsar a Saccucci (que arribó a Londres desde Austria) del territorio británico. 2. 16. p. con sentencia de invalidación. en España y en Chile. p. 18. después de una breve estada en Francia. donde se estableció. en fila contra Pinochet. The Sunday Telegraph del 22 de no­viembre de 1998.8 Mientras algunos amigos del ex Presidente chileno organi­ zaban una colecta para reunir fondos con que afrontar los gastos de la defensa. al cual le reconoció en efecto la inmunidad de ex Jefe de Estado. y el suizo Corrie­re del Ticino del 27 de noviembre de 1998.

Cfr La Repubblica del 30 de octubre de 1998. Pinochet dejó la London Clinic y fue transferido bajo vigilancia al Groveland Priory Hospital. p. El ministro debiera en cambio ocuparse de las variadas emergencias de nuestro país”. Francia. p. The Wall Street Journal del 4 de noviembre de 1998. acompañado del embajador Sergio Pi­ zarro. p. 2 y Corriere della Sera del 3 de noviembre de 1998. no lejos de Londres. 11. Diliberto dijo que se sintió “fuertemente emocionado” con la idea de procesar a Pinochet en Italia. p. negando al mismo tiempo la competencia española sobre los hechos verificados en Chile. del 31 de octubre de 1998. 14. 9 419 . Encuentro en Castelgandolfo en­ tre Mariano Fernández y el Cardenal Angelo Sodano. Alema­ nia y hasta Italia. 14 y del 11 de noviembre de 1998. p. p. 16. del 3 de noviembre de 1998. del 30 de octubre de 1998. Noruega.9 29 de octubre de 1998. p. 6 de noviembre de 1998. asimismo. 3 de noviembre de 1998. Igualmente irónicos fueron los comentarios del parlamentario democratacristiano Carlo Giovanardi: “Diliberto enarbola toda­ vía los emblemas ideológicos del comunismo por temor a ser superado en la izquierda”. además de la ya citada Suiza. Irónicos fueron los comentarios del parlamentario de dere­ cha Francisco Storace: “Tenemos un ministro que quiere hacerse notar y de­ mostrar que existe. 30 de octubre de 1998. Suecia. El embajador partió el 26 de noviembre. En Madrid el subsecretario chileno de Relaciones Exterio­ res. 14. 15.lista los burócratas de la Unión Europea. 17. Por decisión unánime (once votos contra cero) la Corte Suprema Penal de España (Sala Penal de la Audiencia Nacional) desaprobó el procedimiento del juez Balta­ sar Garzón. y del 4 de noviembre de 1998. El parlamentario de derecha Domenico Gramazio expresó: El mi­ nistro debiera más bien abrir una investigación sobre las foibes” (masacre de italianos por los combatientes de Tito en la Segunda Guerra Mundial). p. 1 de noviembre de 1998. Chile llamó a su embajador en Madrid para consultas. 15. el comunista Oliviero Diliberto. Mariano Fernández. Il Giornale del 27 de octubre de 1998. Le siguieron. Bélgica. p. se entrevistó con el canciller español. que intervino por orden del ministro de Justi­ cia. El juez Garzón envió una solici­ tud a Londres pidiendo la rápida extradición de Pinochet. Abel Matutes.

10. 11 No confundirla con la prima del mismo nombre. famosa escritora. Intervino la ex primera ministra británica. decidió que a Pinochet no le correspondía la inmunidad como ex Jefe de Estado. Irritados en Santiago. 25 de noviembre de 1998. p. artículo de Omero Ciai. Sólo excepcio­ nalmente se reunieron en mayor número. 2. Cfr. de familia hebrea. Il Manifesto. L’Unitá. el Corriere della Sera. 11. los otros tres vota­ ron en contra. Para el espa­ñol Baltasar Garzón se trató sólo de “un paso adelante”. juzgaron (como en este caso) siendo cinco. Entusiasta fue el comentario del 27 de noviem­ bre de 1998 del diario francés Le Monde. Liberation y The Independent. que se reunieron en el interior del palacio parla­ mentario de Westminster y que se ocuparon de “cuestiones de derecho de inte­ rés público general”. además de él. fue famoso por sus extravagancias.10 Isabel Allende. La discusión en la Cámara del Consejo se extendió a examinar los casos precedentes de extradición. Ni­ cholls y Stein. 12 Cfr. Formaron parte de la corte. p. Lloyd. para terminar en los casos más recientes del panameño Noriega y del filipino Marcos. A favor de Pinochet votaron Slynn y Lloyd. p. El tribunal de la Cámara de los Lores (Law Lords) por tres votos contra dos y después de un examen de la ley sobre extradiciones (State Inmunity Act de 1978). que partieron del litigio Hannover­ Brunswick de 1848. encarnizado adversario de Pinochet. artículo de Alessio Altichieri y Maurizio Chierici. p. Margaret Thatcher. nacido en Sudáfrica. fue dramática la confrontación entre Isabel Allende y las dos hijas de Pinochet. una de las hijas del Presidente suicida. Normalmente los Law Lords. dirigentes de la Fundación Pinochet. En aulas normales sus trajes eran os­ curos pero solicitaban a los abogados de las partes (Queen Counsel) vestirse con la toga negra y la peluca blanca. L'Unità del 19 de octubre de 1998.23 de noviembre de 1998. que se negó a dar explicaciones por su propia decisión. La Stampa. y de La Re­ pubblica del 12 de diciembre de 1998. La Corte Suprema española con­ firmó su desaprobación al procedimiento de Garzón. Fue determinante el voto de lord Hoffmann. Jacqueline y Lucía.11 Jú­ bilo en gran parte de la prensa mundial: en primera fila Le Mon­ de. The Wall Street Journal del 26 de noviembre de 1998. se declaró “satisfecha”. que pocos días 10 420 . Margaret That­ cher. Hernán Briones y Luis Cortés Villa. Durante los varios procesos londinenses. y Corriere della Sera del 5 de no­ viembre de 1998. 9. lord Slyn. para que a Pinochet le consintieran volver a casa.12 Hoffmann.

13 27 de noviembre de 1998. español. Pinochet. chileno. obligado a contemporizar entre las exigencias de una justicia de garantía como la británica. al respecto. 30 de noviembre de 1998. envió un mensaje al ministro de Asuntos Exteriores de España. 421 . Encuentro en Londres entre el ministro chileno de Relaciones Exteriores. The Guardian del 2 de diciembre de 1998. puso en evidencia con sus declaracio­ nes la ayuda que Pinochet otorgó a Gran Bretaña durante la guerra de las islas Falkland o Malvinas. Sergio Pizarro. para que no con­ cediera la extradición. en­ tonces joven extremista de la izquierda universitaria. José Miguel Insulza. Jack Straw. siempre bajo la vigilancia de Scotland Yard. Eduardo Frei Ruiz­Tagle escribió al primer ministro britá­ nico.26 de noviembre de 1998.. Santiago. 1 de diciembre de 1998. 16. tomó parte activa en las manifestaciones locales contra Pinochet. Cfr. Gonzalo Vial Correa. 1. sus propias pasadas simpatías por Allende y la propia antipatía instintiva respecto a Pino­ chet: en los años que siguieron al golpe de Estado militar chileno. Robin Cook. p. 8. p. El embajador chileno en Madrid. El Presidente de la República de Chile. y Matutes. p. Según un cálculo hecho por el Corriere della Sera del 4 de diciembre de 1998. Tony Blair. Abel Ma­ tutes. Cfr. Encuentro en Madrid entre los mi­ nistros Insulza. Pinochet. En el artículo se nombra a los acaudalados amigos de Pinochet y del mismo modo las ricas personalida­ des que habitaron en esa villa. 2002). p. las vicisitudes judiciales londinenses le costaron a quienes aportaron fondos para defender a Pinochet. pidiéndole una solución a los inconvenientes creados por el juez Baltasar Garzón. 13 El caso Pinochet fue una pesadilla para Jack Straw. se trasladó a una casa ubicada en un condominio de la localidad de Wentworth Virginia Waters. en el Surrey. El Gobierno chileno envió una solicitud oficial al ministro británico del Interior. aproximadamente 33 mi­llones de liras (unos 17 mil euros) al día para los abogados y 27 millones de li­ras a la semana (unos 13 mil euros) para el alquiler de la villa. 14 Cfr. la biografía (ed. 660. p. apenas llegó a su país para consultas. El Mercurio Aguilar. Il Giornale del 23 de octubre de 1999. 14.14 antes invitó a su casa a Pinochet a un té. y el ministro de Relaciones Exteriores británico. Corriere della Sera del 23 de octubre de 1998. e Il Giornale del 27 de marzo de 1999. Straw.

Tony Blair. El juez Baltasar Garzón formuló en Madrid un nuevo acto de acusación contra Pinochet.15 Pocos días antes. torturas. p. inició el procedimiento de la extradición a través de una autorización formal para proceder (authorization to proceed). La Repubblica del 18 de diciembre de 1998. conspiración para tor­ turar. 3. también trabajaba desde 1977 en Amnistía Internacional. e Il Giornale del 15 422 . era dirigente de la organización Amnistía Internacio­ nal. Jack Straw. Mario Artaza. Los delitos que los magistrados británicos le imputaron a Pino­ chet eran: intento de homicidio. ministro británico del Interior. toma de rehenes y conspiración para tomar rehenes. adversaria de Pinochet. 11. para consultas. The Independent del 7 de noviembre de 1998. La mujer de Hoffmann. y del 11 de diciembre de 1998. p. Sin embargo. las acusacio­ nes propuestas por Garzón de homicidio. Se trató de un acto sin precedentes. p. cuando circularon las primeras noticias a propósito de las relaciones de Hoffmann con Amnistía Internacional. Gillian. en esa oportunidad el motivo (sospecha fundada en la falta de imparcialidad) era más que legítimo. 17 y 19. porque las decisiones de Law Lords eran consi­ deradas inapelables. Cfr. El primer ministro británico. 25. 10 de diciembre de 1998.7 de diciembre de 1998. El presidente chileno Eduardo Frei Ruiz­Tagle requirió la presencia en Chile de su embajador ante el gobierno británico. En Lon­ dres los defensores de Pinochet presentaron una apelación a la Cámara de los Lores solicitando la anulación de la sentencia del 25 de noviembre emitida por Law Lords en vista de que el juez Leonard Hubert Hoffmann of Chedworth (el que en el juicio fa­ llado por 3 votos contra dos hizo inclinar la balanza en contra de Pinochet). p. 2. Excluidas desde el comienzo por falta de pruebas. p. respondió a la nota del Presidente chileno Eduardo Frei Ruiz­Tagle. Il Giornale del 11 y 18 de di­ ciembre de 1998. Corriere della Sera del 10 de diciembre de 1998. a tiem­ po completo y regularmente asalariada. el ministro Straw no dio importancia al asunto o prefirió ignorarlo. genocidio y terroris­ mo. 9 de diciembre de 1998.

p. Garcés. p. Baltasar Garzón acusó a la justicia británica 18 de diciembre de 1998. 10. consultor y amigo de Allende. de Bow Street a Bersham Magistrates Court.11 de diciembre de 1998. por motivos de seguridad. El Mercurio Aguilar. la notificación referente a la decisión del ministro Jack Straw de dar lugar al proceso de extradición. Lord Hoffmann fue severamente amonestado por omitir. para que se me juzgue de todas las mentiras de que me acusan los señores de España”. del libro Pinochet. Pero se cuidó bien de hacerlo. en los barrios meri­ dionales de Londres. Graham Parkinson. “no reco­ nozco la jurisdicción de ningún tribunal. Inicio del debate sobre la impug­ nación presentada por los defensores de Pinochet. y La Repubblica. La acusación fue conducida por Alun Jones. p. 16 Cfr. irritado. 423 . tanto él como su mujer. El juez español Baltasar Garzón fue representado por el abogado inglés James Lewis y por el abogado español Joan E. El recurso de los defensores de Pinochet fue aprobado por unanimidad (cinco votos contra ce­ ro). procurador de la Corona. por lo tanto la sentencia del 25 de noviembre que había ne­ gado la inmunidad a Pinochet fue anulada. contra la sen­ tencia emitida por Law Lords el 25 de noviembre de 1998. 17 de diciembre de 1998. 19. la biografía. Il Giornale del 18 de diciembre de 1998.16 “Con el debido respeto a Vuestro Honor”. Se decidió. The Wall Street Journal del 16­17 de abril de 1999. p. 6. La fecha se fijó el 18 de enero de 1999. Cfr. 669 y sig. 11. in­ formar sobre sus compromisos con Amnistía Internacional. 18 Por otra parte.17 15 de diciembre de 1998. cambiar las audiencias. 19. Corriere della Sera. asimismo. excepto los de mi país. 17 Cfr. declaró Pino­ chet en un documento entregado el día precedente. 18 En Madrid. ambos del 11 de diciembre de 1998. Un detallado informe del caso Hoffmann en la p. lord Hoffmann fue invitado a renunciar después de la humi­ llación por reproche público. Santiago 2002). de Gonzalo Vial Correa (ed. p. Augusto Pinochet compareció personalmente en el aula de Bow Street para recibir del presi­ dente del colegio.

Altamirano y Letelier). insistieron para ser admitidos como partes en causa en el litigio. aquellos chilenos. lord Hope of Craighead y lord Hutton. José Miguel Insulza. las sentencias de primer grado. de Amnistía Internacional. p. el juez Baltasar Garzón amplió las motivacio­ nes del pedido de extradición. Olvidó. Se estableció que las audiencias comenzaran el 18 de enero. más lord Goff of Chiveley. que los juicios de apelación existen para revisar. El ministerio de Relaciones Exteriores chileno envió al secretario general de la Organización de los Estados Americanos una nota similar a la enviada el 22 de diciembre al secretario general de las Naciones Unidas. 25. 7 de enero de 1999.19 Otro tanto irritados An­ dy McEntee. Slynn. y Carlos Reyes. p. escribió al ministro del Exterior británico. porta­ voz de una llamada Organización de Chilenos en Exilio. Fue nombrado un nuevo tribunal de Law Lords que tuvo que reabrir el proceso anulado a causa de la incompatibilidad de Hoffmann: o sea Lloyd. El Ministerio de Relaciones Exte­ riores de Chile envió una nota al secretario general de las Nacio­ nes Unidas. Prats. lord Nolan. 19. p.20 22 de diciembre de 1998. Para adecuar la solicitud de extra­ dición a las exigencias legales británicas. La Repubblica del 18 de diciembre de 1998. lord Nicolas Browne Wil­ kinson. Nicholls y Stein. y eventual­ mente revertir. El ministro de Relaciones Exte­ riores chileno. 20 ¿Todavía “en el exilio”.de “cambiar de opinión con facilidad”. 11 de enero de 1999. El Gobierno de Chile y de la otra parte Amnistía Internacional y Human Rights Watch. 19 424 . 23 de diciembre de 1998. Robin Cook. incluyó acusaciones relacionadas con hechos que se verificaron en países extranjeros (Plan Cóndor y las aseveradas conspiraciones para asesinar en el extranjero a Leighton. 11. En Madrid. e Il Giornale del 18 de diciembre de 1998. Corriere della Sera del 18 de diciembre de 1998. Presidente. 24 de diciembre de 1998. Garzón. ocho años después del término de la presidencia de Pinochet? Cfr.

que estableció el derecho de Pinochet a la in­ munidad. Primera audiencia de apelación ante la Corte Suprema de Londres (en curso dos procesos: uno pre­ sidido por lord Browne Wilkinson y el otro presidido por lord Graham Parkinson). Abel Matutes. respondió a la nota del 23 de diciembre del ministro chileno de Relaciones Exteriores. Mario Artaza. 16 de enero de 1999. El embajador chileno ante el gobierno británico. Prórro­ ga para el 22 de marzo de 1999. retornó a Londres. envió una nota al ministro español de Asuntos Exteriores. La organiza­ ción Human Rights Watch pudo solamente presentar un docu­ mento por escrito. Fue emitida por Law Lords la sen­ tencia de apelación después del recurso presentado por la parte acusadora contra la sentencia del 28 de octubre de 1998 de la Corte Suprema. Audiencia postergada por lord Parkinson al 22 de febrero de 1999. 29 de enero de 1999. Audiencia de apertura del proceso de extradición presidido por el juez Graham Parkinson. José Miguel In­ sulza. Joaquín Navarro. confirmó la existencia de una carta enviada por El Va­ ticano al gobierno británico pidiendo la liberación de Pinochet por razones humanitarias.13 de enero de 1999. 19 de febrero de 1999. Prórroga de la audiencia al 6 de abril de 1999. Robin Cook. 425 . y reiteró sus críticas res­ pecto del procedimiento de Garzón. Sergio Pizarro. El ministro británico de Relaciones Exteriores. En sesión preliminar fueron admiti­ dos en el juicio el Gobierno chileno y Amnistía Internacional. 24 de marzo de 1999. 22 de febrero de 1999. 22 de marzo de 1999. El portavoz del Vaticano. El embajador chileno ante el gobier­ no español. 18 de enero de 1999. 4 de febrero de 1999. que pudieron testimoniar en el curso del debate. Audiencia de apertura del proceso de extradición presidido por el juez Graham Parkinson.

Jack Straw: sólo él. p. Y. Sin embargo. se­ gún indiscreciones recogidas por el Times y comentadas por el Wall Street Journal. se recomendó al mi­ nistro del Interior examinar con atención la oportunidad de conceder la extradición. el relativo a la voluntad de matar al senador Altamirano. las cuestiones relativas a la extradición requerían la inter­ vención decisiva de una autoridad política. como afirmó en una entre­ vista Michael Byers. después de estudiar cuidadosamente la cuestión y formular sus recomenda­ ciones. la magistratura. pero va­ lía la extradición por los casos de tortura que se hubieren efec­ tuado con posteridad al 29 de septiembre de 1988. delegó la decisión a las manos del ministro del Interior británico.21 Más aún. entregó su decisión final al ministro del Interior. Todo ello le creó dificultades a Garzón. numerosas cartas de lectores.La sentencia (pronunciada por 6 votos contra uno) esta­ bleció que a Pinochet no le correspondía la inmunidad. por este motivo. 2. profesor de derecho de Oxford. p. considerando la drástica reducción de los moti­ vos de la acusación. a un teme­ rario compromiso que después de reducir drásticamente el nú­ mero de los delitos imputables a Pinochet. se­ ñalados por Garzón. 22 Cfr. De los numerosos casos de conspiración para asesinar. Cabe subrayar. 2 y 8. Se llegó así automáticamente. en el mismo diario. podía decidir la entrega de Pinochet a España. y 25 de marzo de 1999. precisaba la sentencia. fecha en la cual Gran Bretaña firmó la Convención Internacional Contra la Tortura. 6.22 Cfr. solamente uno fue aceptado. hacía entender con claridad la sentencia. 21 426 . p. los colaboradores de Jack Straw tomaron rá­ pidamente contacto con Garzón y le sugirieron enviar a Lon­ dres un extenso número de casos de tortura verificados después de 1988. The Wall Street Journal del 24 de marzo de 1999. Tras esos artículos se sucedieron con fecha 30 de marzo de 1999. so­ lamente tres fueron reconocidos como válidos. que según el derecho británico. The Wall Street Journal del 16­17 de abril de 1999. Por lo que se refiere a los casos de tortura posteriores al 29 de septiembre de 1988.

7 de abril de 1999. No se entiende cómo. en Estrasburgo.23 26 de marzo de 1999. después del tercer referéndum y cuando en Chile existía plura­ lismo político y plena libertad de prensa. 25 de marzo de 1999. entre 1988 y 1990. obligado y controlado las 24 horas del día. completando un total de 42. El ministro de Asuntos Exteriores de España. 5 de abril de 1999. Il Giornale del 26 de marzo de 1999. Un grupo de “familiares de las víctimas de violaciones a los derechos humanos” presentó al Tribunal Eu­ ropeo de los Derechos Humanos. 30 de marzo de 1999. Garzón agregó otros 9 casos de tor­ tura del período 1988­1990 a los 33 ya señalados. Audiencia de apertura del proceso de extradición presidido por el juez Graham Parkinson. completando así un total de 53. 6 de abril de 1999. pudiese dedicarse a sistemáticas torturas. entre un referéndum y otro. 29 de marzo de 1999. respondió a la carta del embajador Sergio Pizarro del 4 de febrero de 1999. Baltasar Garzón sacó de su galera 33 casos de supuesta tortura post 1988 imputados a Pinochet. Abel Matutes. Prórroga al 30 de abril de 1999. Cfr. 23 427 . una exposi­ ción en la que se pidió la intervención cautelar en caso que Gran Bretaña no concediera la extradición. los Law Lords aprobaron e hicieron propio el pedido de modificar la autorización de extradición emitida el 9 de diciem­ bre de 1998 por el ministro del Interior. Al finalizar la sentencia del 24 de marzo. En la misma jornada el tribunal de Bow Street decidió el arresto domiciliario de Pinochet. Cabe recordar que Pinochet dejó el poder en 1990. Garzón agregó otros 11 casos de tortura relacionados al período 1988­1990.El ministro británico del Interior informó que iba a reexa­ minar el caso “a la luz de la última sentencia que contiene ele­ mentos de naturaleza legal extremadamente compleja”. Al tomar conocimiento de la sen­ tencia del día precedente y de las sugerencias de Jack Straw.

artículo de Matthew Rose. Jack Straw. emitió una nueva autorización para proceder (authori­ zation to proceed) con el trámite de extradición. Garzón aceptó algunas observaciones de la Procuraduría General pero polemizó sobre otras. El total as­ cendió a 65. Al mismo tiempo la Corte Suprema emitió una nueva orden de arresto (warrant) en sustitución de aquella notificada a Pinochet el 22 de octubre de 1998. emitida por el ministro del Interior el 9 de diciembre de 1998. José Miguel Insulza. En aquella sede se tendría una pre trial review para establecer las bases sobre las cuales dis­cutir el proceso de extradición. De este modo inició formalmente el proceso de extradición.15 de abril de 1999. A continuación de la sentencia de Law Lords del 24 de marzo. 16 de abril de 1999. El tribunal de Bow Street estableció que la fecha de inicio del Commital Hearing para discutir la eventual extradición. el Movi­ miento Chileno de Reconciliación Nacional informó que des­ pués de septiembre de 1988 no se verificaron casos de tortura. el ministro del Interior británico. 4 de mayo de 1999. Cfr. afirmó que la controversia exis­ tente entre su país y España por el caso Pinochet se podría resol­ ver recurriendo al Tratado Bilateral de Arbitraje de 1927. La Procuraduría General española pre­ sentó dos recursos que se oponían a los presentados por Garzón. Garzón agregó otros 12 afirmados ca­ sos de tortura verificados en el período 1988­1990. p. 24 428 . En contraste con las afirmaciones de Garzón.24 27 de abril de 1999. era el 4 de junio. 30 de abril de 1999. El ministro chileno de Relaciones Exteriores. 2. Il Giornale del 16 de abril de 1999 y The Wall Street Journal del 16­17 de abril de 1999. En Ma­ drid prosiguieron las polémicas entre Garzón y la Procuraduría General. 2 de mayo de 1999. La Corte Suprema declaró sin efecto la autorización para proceder. porque fue sustituida por la nueva. 5 de mayo de 1999.

En Madrid. se realizó en Bow Street el Commital Hearing. 27 de mayo de 1999. Como estaba previsto. Los defensores de Pinochet presenta­ ron un nuevo recurso (notice of application for leave to move for judicial review) contra la nueva autorización para proceder. emitida el 15 de abril por el ministro del Interior británico. Jack Straw. que estableció las fechas de desarrollo del proceso de extradición.25 20 de mayo de 1999. el sistema judicial británico prevé un gran número de re­ cursos (remedies) y apelaciones que dan lugar a un laberinto de revisiones y confirmaciones.6 de mayo de 1999. 25 429 . El embajador chileno en Londres en­ tregó a los ministerios británicos de Relaciones Exteriores y del Interior una nota diplomática con críticas de su Gobierno a la autorización para proceder. El juez Garzón presentó a la magistra­ tura británica una resolución en la cual afirmó la competencia de la justicia española por los casos de desaparecidos de nacio­ nalidad española. En efecto. la Procuraduría General presentó otro recurso contra el procedimiento de Garzón. la Procuraduría General formuló nuevas críticas al juez Baltasar Garzón. Garzón rechazó oficialmente las críti­ cas que le hizo la Procuraduría General española. de la Corte Su­ prema. las partes debieron presentar sus escritos hasta el 31 de agosto (acusación) y hasta el 14 de septiembre (defensa). El lector estará posiblemente perplejo frente a este cruce y sobreposición de recursos. decidió comenzar el proceso de extradición. 21 de mayo de 1999. El juez Graham Parkinson estableció el 27 de septiembre para la primera audiencia; ade­ más. El juez Harry Ognall. 24 de mayo de 1999. por los nuevos supuestos ca­ sos de tortura. 4 de junio de 1999. emitida por el ministro del Interior británico. con una de­ claración verbal. En Madrid. 1 de junio de 1999.

cfr. como Lawson precisó en su escrito. 2 y 3. La presencia de una intérprete fue 26 nece­saria porque. Asimismo no estuve en Gran Bre­ taña como un peligroso fuera de la ley. Pinochet “no conoce una pa­labra de inglés”. las autoridades de la frontera le notificaron la posibilidad de un arresto si hubiese permanecido en territorio británico más de 48 horas. Lawson se quedó con Pinochet. afirmé que Gran Bretaña era el lugar ideal para vivir. 430 . del caso de un ciudadano italiano al cual. inmediatamente después los es­ Para el texto completo del artículo y de la entrevista. se dedicaron a escuchar a aquel tal Garzón. apenas llegado al aeropuerto de Lon­ dres. 18 de julio de 1999. Sin embargo.28 La Corte Suprema estableció por unanimidad que debía ser liberado. en 1959. 1. El Sunday Telegraph Review publicó una entrevista concedida por Pinochet al periodista inglés Dominic Lawson. Hubieran debido darme tiempo de dejar el territo­ rio británico. p. sino como un diplomá­ tico que cuando llegó fue acogido con respeto por las autorida­ des locales. en 1998. en el jardín de la resi­dencia de Wentworth. Acompañado por su colega Christina Lamb y por una intérprete de Scotland Yard. 27 En cambio. 28 Es una clara alusión a las consecuencias de la transición en Gran Bretaña de un gobierno conservador a un gobierno laborista con fuerte connotación socia­ lista.En Madrid. Y luego expresó una irónica crítica a las actuaciones judi­ ciales británicas: “En mi conversación con John Lee Anderson. Nunca hubiera imaginado que las cosas pudiesen cambiar radicalmente de un año a otro.26 Estas son las palabras textuales de Pinochet: “Fui arrestado ignorando mi inmunidad diplomática de ex Jefe de Estado y de senador en ejercicio y nadie se preocupó de advertirme que co­ rría el riesgo de ser arrestado. Sunday Telegraph Re­view del 18 de julio de 1999. que basa sus acusaciones sobre simples elucubraciones sin ningún tipo de pruebas”. otro documento de la Procuraduría General critica al juez Garzón. de la cual se conoció sólo el nombre “María”. El autor de este libro fue testigo directo. gracias al respeto de las leyes que rigen el país. bastante más de los sesenta minutos acor­dados. 27 Pinochet tenía razón.

la hija mayor de Pinochet. Y continuó: “Yo debía ejercer el poder. He aquí cómo sucedieron los hechos.. Naturalmente sabía 29 431 . Resultado. No podía ocuparme de la dirección de la DINA. apelación. Mi padre se comprometió a llevar a buen puerto la economía chilena. no vacilan en dejar en libertad a los más peligrosos terro­ristas del IRA y a los peores bandidos y criminales. en un inter­ minable círculo vicioso. En primer lugar llegó la decisión del tribunal. apelación. Comenzó mi calvario. aún cuando naturalmente asumo la responsabilidad política. Pero el modo con el cual se pueda o deba arribar a esos resultados es decisión de los res­ ponsables de los servicios”. no la judicial. La polí­ tica.29 Y prosigue. gente vio­lenta”. Debía ocuparme de la inflación que ascendía a cerca del 500%. En aquellos días debía concentrarme so­ bre otras cosas. decisión. Después la aceptación de la apelación. hoy el único prisionero político que hay aquí en Inglaterra soy yo. Y así se va adelante. Tenía que sacar a Chile de las deudas en las que estaba sumergido.30 El IRA (Ejército Republicano Irlandés) es el ejército clandestino que combate por la separación del Ulster (Irlanda del Norte) de Gran Bretaña.. Lucía. pero no la responsabilidad directa de los horrores de los que fue acusado. Un jefe supremo dice cuáles son los resultados que hay que conseguir. sobre el respeto a los derechos humanos en Chile: “No tuve la posibilidad ni el tiempo de controlar todo lo que hacían los demás. ante la ley. Las tortu­ ras: no sé quién pudo ser el responsable de aquellos hechos. De otro modo todos seríamos culpables de al­ guna cosa: Clinton sería responsable. 30 Al respecto. No obs­ante. Luego la apelación contra la apelación. No dio nunca órdenes para que se cometiesen excesos. dijo: “Mi padre acepta una res­ ponsabilidad indirecta. Todas las demás actividades fueron delegadas a sus colaboradores. Así fue mi vida en los últimos ocho me­ ses: esperanza. por lo que su­ cedió en Kosovo”. Luego la apelación. Debía poner orden en los campos para que la producción fuera suficiente para alimentar a la gente.pañoles presentaron una apelación y de este modo me quitaron la inmunidad.

guerrilleros armados y con adiestramiento militar que controlaban el país y programa­ ron la muerte de un millón de personas. Es cierto. En cambio comenzó rápidamente a expropiar las industrias. Leigh está muy enfermo y yo soy el único que todavía puede ser atacado. esta fue la res­ puesta: “¿Y por qué muchos me aman?”. a Inglaterra. a las 18:00 horas de la misma jornada casi todos aquellos comunistas estaban muertos. Y vinieron aquí. A la pregunta “¿Por qué muchos le odian?”. La Corte Suprema y el Parlamento declararon a su Gobierno fuera de la ley y por toda respuesta hizo llegar más armas cubanas en embalajes de azúcar”. Leigh estudió bastante en Esta­ dos Unidos y estuvo muchas veces allí. Alentó a los trabajadores a rebelarse contra los patro­ nes y a ocupar las fábricas. ¿Y la ayuda americana? “Ninguno me ayudó. pero no fue infor­ mado de su modo de operar”. El Mercurio del 8 de abril de 2000. a pesar de que anteriormente a Allende lo ayudaron con un crédito de 82.5 millones de dólares a través del Fondo Monetario Internacional”. El Congreso de los Estados Unidos rechazó cada propuesta de ayuda para Chile de la Junta Militar: los Estados Unidos no nos ayudaron nunca. porque él mismo contribuyó a crearla. Francia. Cfr. el 11 de septiembre.A propósito del golpe: “Allende asumió el poder prome­ tiendo un buen Gobierno socialista y democrático. Pero cuando nosotros asumimos el poder. ¿Por qué? Porque Merino murió. los bancos y las tierras. Mendoza también. gritando que soy el más grande asesino del mundo”. que existía la DINA. Pinochet se olvidó mencionar a muchos comunistas y ex terro­ ristas chilenos acogidos por Italia con los brazos abiertos y que aquí ejercieron frecuentemente actividades dudosas ligadas al tráfico de drogas. excepto el almirante José Toribio Merino. Los sobrevivientes fueron autorizados a irse.31 De esta manera ahora. 31 En su lista. España y Suecia. 432 . El motivo por el cual soy también odiado es que en 1973 existían grupos de politi­ queros comprometidos con el terrorismo. esa gente se la agarró conmigo. pero no habló nunca de esos asuntos. gracias al apoyo so­ cialista. libres. Se la agarran conmigo. el general Gustavo Leigh o el ge­ neral César Mendoza.

Cfr. el primer ministro. 34 Cfr. p. que en efecto fue trasladado a una clínica para que le reali­ zaran exámenes. El Gobierno chileno decidió la susti­ tución de su embajador en Londres. persistía. 32 33 433 . Que el dramático evento pudiese acaecer durante la detención en Londres pertur­ bó al primer ministro Tony Blair y a los máximos niveles chile­ nos y españoles: en Santiago el ministro de Relaciones Exterio­ res. declaró que la muerte de Pinochet podría “en­ torpecer el proceso de pacificación en curso en Chile” y en Ma­ drid. 6. The Wall Street Journal del 23­24 de octubre de 1998.33 28 de septiembre de 1999. p. El ministerio de Relaciones Exteriores de Chile preparó un recurso a la inapelable Corte In­ ternacional de Justicia de La Haya. y Corriere della Sera del 9 de octubre de 1999. un proceso re­ Cfr. p. la defensa de Pinochet anticipó a la prensa el empeoramiento de las condiciones de salud del gene­ ral. José María Aznar. antes de la extradición de Pinochet a España. máximo órgano judicial de las Naciones Unidas. el socialista Mario Artaza. por el democratacristia­ no Pablo Cabrera.34 8 de octubre de 1999. poco proclive a colaborar con Pinochet.32 Al mismo tiempo. Juan Gabriel Valdés (sucesor desde mayo de 1999 de José Miguel Insulza). 11. Corriere della Sera del 29 de septiembre de 1999. 18. con el fin de obtener una declaración de ilegitimidad de las iniciativas españolas y británicas respecto a Pinochet. 10. Il Giornale del 27 de septiembre de 1999. al cual le confió el deber de tomar contacto con Pinochet y con sus abogados londinenses. Un artículo del Sunday Times confirmó que las preocupaciones por la salud de Pinochet no eran infundadas: se supo que el general. p. de ochenta y cuatro años. El tribunal de Bow Street precisó que. 26 de septiembre de 1999. concedió al Periódico de Cataluña una entrevista en la que se refleja un creciente fasti­ dio respecto a Baltasar Garzón y sus iniciativas.15 de agosto de 1999. 14. El riesgo de muerte. La Repubblica del 26 de agosto de 1999. p. había sufrido un accidente vascular. según la opinión de los médicos.

4. el 5 de enero de 2000. p. En aquella ocasión Bélgica hizo notar que de todos modos. e Il Giornale del 6 de enero de 1999. El gobierno británico. temían el deterioro de las relaciones con una nación amiga como Chile y les preocupaba la idea de que Pinochet se muriera du­ rante el arresto en Londres. dio a entender con Cfr. 36 Cfr. José María Aznar. 1. 37 Cfr. 9. ya que el primer ministro. p. p. Cfr. p. Jack Straw. en aquellos días. p. La cuestión fue delicada porque tanto el primer ministro.. la decisión final correspondía al ministro del Interior. 35 434 . 12.36 De esta manera. e Il Manifesto del 9 de octubre de 1999. p. al respecto. Tony Blair. En la misma línea intransigente formó sus filas Amnistía Interna­cional. lord Bingham of Cornhill y lord Ir­ vine. aun gravemente enfermo. 3. Il Mani­festo del 12 de enero de 1999. Ninguna preocupación de España. p. 3.11. 6. La Repubblica del 9 de octubre de 1999. p. como el ministro de Asuntos Exteriores. de todos modos.35 Enero 2000. y Liberazione del 14 de enero de 2000. el suizo Corriere del Ticino del 14 de enero de 2000. artículos de Carlos Elordi y Antonio Polito. asimismo. habría insistido para que Pinochet. Y que. Cfr. De este modo. 10. y L'Unità del 12 de enero de 2000. que acusó al gobierno de Blair de “debili­dad”. La Repubblica del 12 de enero de 2000. donde un gru­ po de médicos “independientes” lo sometió a cuidadosos exá­ menes por cuenta del gobierno. a través del ministro del Interior. 17. Mark and Northwick Park Hospital. Corriere della Sera del 6 de enero de 2000. Robin Cook. Alessio Altichieri del Co­rriere della Sera decía: “Más se avanza entre sentencias y apelaciones. artículo de Orsola Casagrande..37 La decisión de Straw de todos modos fue sujeta a una in­ terminable serie de recursos y apelaciones y fue oficializada des­ pués de examinar el informe médico y después de un encuentro de Straw con sus consultores. mas el caso deviene inextricable”. Liberazione del 12 de enero de 2000.gular debía determinar si es culpable. por graves motivos de salud. 3. p. p. Cfr. tomó la única vía posible para salir de la situación embarazosa: aceptó todos los pedidos de los acusado­ res pero envió a Pinochet a su casa. Il Giornale del 14 de enero de 2000. 1. en Chile. Pinochet fue tras­ ladado al St. fuese enviado a su país para ser procesado. organización que se dice humanitaria y apolítica. 7 y 22. p.

Sepúlveda se pregunta si por culpa de Pinochet la lluvia “mantendrá la an­tigua costumbre de caer verticalmente” o en Cfr. 2 y 3. mientras para Il Gior­nale la liberación de Pinochet fue lograda. una vez retornado a su país. preocupado. se dijo que Pinochet tuvo la intención de pretender ob­tener las disculpas del gobierno británico.claridad que su deseo más grande era cerrar la disputa y bo­ rrarla de la memoria. que tiempo atrás había abierto un expediente a su cargo. p.38 El diario francés Le Monde (irreductible adversario de Pino­chet) expresó su esperanza de que Pinochet. cautamente. como era de esperar. En su inexplicable saña. “indignado” por la que definió como “decisión hipócrita”. Bélgica y Amnistía Internacional no soltarían la presa. En Il Giornale del 7 de marzo de 2000. artículos de Christine Le­ grand y Marie­Claude Decamps. en el mismo diario. cayera en las garras del juez Juan Guzmán Tapia. The Sunday Telegraph del 16 de enero de 2000. anunció La Tribune de Genéve. Y Le Temps refirió las palabras del magistrado suizo Bernard Bertossa. Y en Italia el Corriere della Sera. En otro 38 artículo. El Corriere del Ticino. 435 . “El asunto Pinochet está cerrado”. 2. Luego. artículo de David Cracknell. 1. p. tituló en Estados Unidos la primera página del International Herald Tribune. 14.39 La prensa suiza se mostró desilusionada pero mostró una cierta distancia. “Gran Bretaña se aprestó a liberar a Pinochet por su condi­ ción de enfermo”. La Repubblica. para una detallada exposición de aquellos hechos. 39 Cfr. habló de “una decisión que difícilmente será cambiada”. con más realidad. Alberto Pasolini Zanelli definió a Guz­ mán como “un imitador chileno del español Garzón”. Le Monde fue tal vez el único diario europeo que dedicó al caso Pinochet páginas y páginas. dejándose andar en los cielos de su ar­te. anunció al mundo que desde el día del golpe de 1973 el cielo chileno no es más de color azul. p. Le Monde del 14 de enero de 2000. se expresó a través de un comentario del infalta­ble Luis Sepúlveda que. p. ha­bló de “un rodeo” pero previó que Garzón.. 23.

y del 27 de enero. hernia inguinal izquierda. intervención quirúrgica de by­pass e incorporación de un marcapaso. 1. a título de ejemplo. p. en Il Manifesto del 13 de enero de 2000. p. 3 y 14. presbiacusia debida a trauma acústico.41 Aun cuando los exámenes médicos fueron estrictamente reservados. Il Giornale del 13 de enero de 2000. problema au­ rículo ventricular con extrasístole. y Le Monde del 23­24 de enero de 2000. p. várices superficiales. Corriere della Sera del 12 de enero de 2000. International Herald Tribune del 13 de enero de 2000. 4 y 14. 4. p.40 En Francia Le Monde. hiperplasia prostática benigna. 14. Il Giornale del 12 de enero de 2000. 5.42 Cfr. en el que se lamentó el hecho por el cual Pinochet quedase “defini­ tivamente sin castigo”. p. con una buena dosis de vulgaridad. 1 y 6. La Repubblica del 12 de enero de 2000. Le Monde del 16­17 de enero de 2000. publicó uno de los tantos artículos del omnipresente Sepúlveda. p. Finantial Times del 12 y 13 de enero de 2000. 2. 2 y 3. Corriere del Ticino del 13 de enero de 2000. Ester Nemo describió. que vuelve con el perturbador ejemplo de la lluvia horizontal y del cambiante color del cielo. 2. p. 17. p.. p. Le Monde del 13 de enero de 2000. 1 y 2. 1 y 19. p. episodio isquémico en 1996. episodio cerebro­vascular verificado el 9 de septiembre. 12 y La Repubblica del 12 de enero de 2000. 2. vértigo y pérdida del equilibrio.cambio tomará el pésimo vicio de «caer de abajo hacia arriba o de costado»”. p. Le Temps del 13 de enero de 2000. 42 Cfr. p. 3. Daily Mail del 12 de enero de 2000. p. 11. p. incontinencia urinaria. en octubre de 1998. 11. 1 y 13. artritis de la rodilla derecha. tiroides multinodular. Tribune de Genéve del 13 de enero de 2000. p. y The Independent del 26 de enero de 2000. p. 3. tiene un poco de 40 436 . p. las enfermedades de Pinochet: “Tiene los nervios rotos. y del 13 de enero de 2000. 1. The Guardian del 26 de enero de 2000. y del 25 de enero de 2000. siempre en primera línea en la cam­ paña en contra de Pinochet. p. p. no duerme demasiado. p. p. 1 y 4. The Wall Street Journal del 25 de enero de 2000. 41 Cfr. 2 y 14. 12 y 13. consecuencias de una operación de laminectomía de la columna vertebral efectuada en Londres. asma leve. pérdida de memoria. 1. Libération del 12 de enero de 2000. se filtraron algunos detalles de las aflicciones del ex general: diabetes con neuropatía diabética y retinopatía diabé­ tica; síndrome ansioso depresivo con incidencia negativa res­ pecto de la diabetes. 4. Le Monde del 20 de enero de 2000. De este modo. p.

Cfr. The Wall Street Journal del 7 de febrero de 2000. 10: “Es bastante evidente que los achaques son un pretexto”. el juez Baltasar Gar­ zón solicitó interrogar a Pinochet y someterlo a una pericia mé­ dica.. p. p. p. 13. 12. Corriere della Sera del 19 de enero de 2000. una invitación a no olvi­ dar expresada por uno de aquellos comunistas que muchas cosas tendrían que hacerse olvidar. p. p. p. 2. 18. camina en silla de ruedas y se la hace encima”. p. asimismo. The Wall Street Journal del 23 de marzo de 1999.. Il Giornale del 1 de febrero de 2000. La Stampa del 1 de febrero de 2000. Increíble. Bélgica y Amnistía Internacional. 19. 44 Cfr. p. p. artículo de Alessio Alti­chieri. p. que la edad avanzada y el pre­ cario estado de salud no eran motivo suficiente para evitar un proceso y una condena.Se trató de voces no confirmadas sobre documentos oficia­ les que. p. Avvenire del 1 de febrero de 2000. que tituló “Straw se toma tiempo”. Y Cfr. 437 . 43 Cfr. p. es el comentario de Vittorio Bonanni en Liberazione del 13 de enero de 2000. p. siempre en Liberazione del 13 de enero de 2000. 12. 12. a pedido del gobierno británico y del interesado. que informó a los lectores de la intención de Straw de “examinar a fondo” los recursos de España. La Repubblica del 1 de febrero de 2000. e Il Giornale del 15 de enero de 2000.. Il Giornale del 19 de enero de 2000. The Wall Street Journal del 1 de febrero de 2000. 15 e Il Giornale del 23 de enero de 2000. Polémico. Il Manifesto del 28 de ene­ro de 2000. en efecto. p. Respecto de las presiones ejercidas por la izquierda laborista en la persona de Straw. entre otros. que confirmó las consabidas y cada vez más aguerridas iniciativas de España. 13. 11. p. 4. 10.45 diabetes. y del 8 de febrero de 2000. La intención de mandar a Pinochet a su casa no se concluyó. 15. p. p. 3.44 18 de enero de 2000. Cómico.43 Probablemente empujado por Bélgica y por Amnistía In­ ternacional a estas alturas en primera fila. 12 45 Sobre aquel ridículo tira y afloja ver cfr. no olvidamos”. Corriere della Sera del 20 de enero de 2000. 11. Corriere della Sera del 1 de febrero de 2000. Bélgica y Amnistía Internacional. finalmente. además. perma­ necieron secretos. el artículo de fondo firmado por Pietro Ingrao: “Pinochet. Corriere della Sera del 18 de enero. asimismo. p. 11. p. Corriere della Sera del 13 de enero de 2000. Corriere della Sera del 15 de enero de 2000. que habló resignado del “riesgo de una nueva postergación para la decisión final de Straw”. Garzón sostuvo. Comenzó en Londres una situación de crisis en el vals de decisiones y contradecisiones referentes al caso Pinochet. cfr.

Mientras tanto en Chile, las elecciones presidenciales vie­ ron la victoria de la centroizquierda, que se sobrepuso por poco sobre la centroderecha conservadora. La victoria fue decidida por un margen pequeño de votos: Ricardo Lagos, candidato de la centroizquierda, venció con el 51,37% de los votos, contra el 48,63% de Joaquín Lavín, candida­ to de la centroderecha.46 Febrero de 2000. El 14 de febrero de 2000, otro “golpe de gracia”: la Corte Suprema británica ordenó que se entregara a España, Bélgica, Francia y Suiza, con el compromiso de máxima reserva, el informe médico sobre la salud de Augusto Pinochet. Motivo: el interés público prevalece sobre el privado, en con­ secuencia, sobre la privacy. El documento pudo ser mostrado a un reducido grupo de médicos encargados de evaluarlo. Even­ tuales observaciones debieron ser presentadas, por las cuatro naciones, antes de las 14:00 horas del martes 22 de febrero de 2000. Sin embargo, pocas horas después, el 16 de febrero, a pesar del compromiso de reserva tomado por la magistratura y por las autoridades de Madrid, los diarios españoles ABC y El Mundo publicaron el texto completo de las trece páginas del informe médico. A los dos diarios españoles se sucedieron, en Londres, The Guardian y The Times y su difusión mundial en un sitio In­ ternet.47
38, y del 9 de febrero de 2000, p. 2, y The Weekly Telegraph del 8 de febrero de 2000, p. 1. 46 Cfr. Il Giornale del 17 de enero de 2000, p. 11, artículo de Alberto Pasolini Zanelli, y Corriere della Sera del 18 de enero de 2000, p. 5. 47 El contenido de la relación fue lo sintetizado en las páginas precedentes. En línea de máxima, se concluyó que Pinochet estaba tal vez capacitado físicamen­ te para soportar un proceso, pero ciertamente no era lo mismo mentalmente: su incapacidad de seguir un razonamiento y la casi absoluta falta de memoria le impidieron en efecto defenderse de manera adecuada. Existía además el ries­ go de que la tensión nerviosa provocada por el proceso y sus derivaciones pro­ vocara otro episodio cardiovascular de consecuencias imprevisibles. Respecto de los altos y bajos del estado de salud de Pinochet, cfr., entre otros, Il Giornale del 13 de febrero de 2000, p. 12. De este modo, el 18 de febrero de 2000, escribió

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Partió inmediatamente una comedia para la identificación, entre Madrid y Londres, de los responsables de la fuga del do­ cumento. Los ingleses acusaron a los españoles y viceversa. Gar­ zón, verdadero depositario del documento, acusó al ministro de Asuntos Exteriores de su país, mientras los otros posibles culpa­ bles (en Bruselas, París y Berna) se desligaron con dificultad. Una indiscreción, filtrada a través del diario chileno El Mercurio pero no verificada, indicó como posible responsable de la fuga de noticias al abogado Alun Jones, corresponsal de Gar­zón en Londres. Y siempre según El Mercurio, el hecho de que las noticias fueron difundidas por El Mundo confirmó las sospe­chas sobre Garzón de que en el pasado se sirvió de ese diario. El Mercurio comentó los hechos con una cierta dosis de sarcasmo, dando a entender que la fuga de noticias respecto del estado de salud del ex general era suficiente por sí misma para confirmar qué tipo de personas fueron quienes se arrogaban el impartir a Chile y al mundo lecciones de moralidad.48 En Bruselas, el 19 de febrero, el ministro del Exterior belga, Louis Michel, declaró a la televisión “Pinochet debe ser proce­ sado cualquiera sea su estado de salud”. Otro tanto hizo Suiza, el 21 de febrero, a través de una nota presentada en Londres por su embajada, que subrayó que las preocupaciones helvéticas eran debidas a la desaparición en mayo de 1977 (¡en Argentina!) de Alexis Jaccard, quien vivió en Chile en carácter de “estu­ diante”.49 En Madrid, el juez Garzón declaró que los diagnósticos médicos ingleses “presentaban algunas discordancias” y por lo
Andrea Tornielli en Il Giornale: “La capacidad mental del general fue dañada a un punto tal de no poder reconocer a su mujer, Lucía, y de no recordar la visita de sus hijos. Resulta evidente y cada vez más improbable que una persona en ese estado pueda afrontar un proceso regular”. 48 Cfr., además de los citados diarios españoles e ingleses, asimismo los noticiarios Internet del diario chileno El Mercurio de fecha 15, 16, 17, 18, 19 y 23 de febrero de 2000, y cfr., otro tanto, The Wall Street Journal del 16 y 23 de febrero de 2000, Il Giorno del 21 de febrero de 2000, p. 10, y del 23 de febrero de 2000, p. 12. 49 Cfr. El Mercurio del 20 y 22 de febrero de 2000.

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tanto un control del estado de salud de Pinochet debía repetirse en España. Inmediatamente, el ministro español de Asuntos Exteriores desmintió a Garzón, reiterando que su gobierno no impediría de ningún modo el retorno de Pinochet a su país.50 Para responder a todas esas solicitudes, Jack Straw declaró a la BBC que no había tenido tiempo de examinar las conclu­ siones médicas y que sus decisiones serían tomadas “a debido tiempo”.51 Una oleada de seriedad llegó, por fortuna, del Vaticano. Este es el comunicado: “Como dijo ayer por la mañana el Carde­ nal Angelo Sodano al Presidente Eduardo Frei Ruiz­Tagle, reci­ bido en una audiencia por el Papa, Augusto Pinochet tiene dere­ cho de retornar a Chile, su patria. Se trata de un caso humano y político que preocupa a la Santa Sede, que ya intentó interceder a favor del ex general y que confía en el buen criterio del go­ bierno británico en cuyas manos está la solución”. Y prosigue: “La línea de la Santa Sede es la de favorecer en Chile la recon­ ciliación nacional. No es casual, en efecto, que también los socia­ listas chilenos pidan el retorno de Pinochet a su país”.52 Sobre el mismo argumento se explayó también El Mercurio: “En el encuentro del 17 de febrero entre Eduardo Frei y el Car­denal Angelo Sodano, Secretario de Estado del Vaticano, este úl­timo repitió el deseo de la Iglesia Católica de que la odisea del senador Pinochet termine rápido y que finalmente se reconozca el derecho del senador para volver a su país. Luego, prosi­guiendo, Sodano señaló a Chile como un ejemplo mundial de re­conciliación nacional”.53
Cfr. El Mercurio del 22 de febrero de 2000. Cfr. El Mercurio del 23 de febrero de 2000. En tanto, como refirió El Mercurio el 25 de febrero de 2000, el avión militar chileno que debió transportar a Pino­ chet a Chile estuvo en el aeropuerto londinense de Brize Norton preparado pa­ ra hacer periódicos vuelos de control técnico. 52 Cfr. Il Giornale del 18 de febrero de 2000, p. 10, artículo de Andrea Tornielli. 53 Cfr. El Mercurio del 18 de febrero de 2000. El Cardenal Angelo Sodano, como El Mercurio subrayaba, fue Nuncio apostólico en Chile por diez años durante la presidencia de Pinochet y organizó la visita de Juan Pablo II al país. Luego fue nombrado Secretario de Estado, informó El Mercurio, y “pudo
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Un giro importante se verificó cuando Francia y Suiza de­ clararon que sus gobiernos no se opondrían a las decisiones del ministro británico del Exterior, aun cuando ello favoreciera la liberación y el retorno de Pinochet a Chile. Estas señales de bue­ na voluntad tuvieron la oposición obstinada y quisquillosa de Amnistía Internacional y del gobierno socialista belga que insis­ tieron en otros controles médicos sobre la salud de Pinochet, pi­ diendo eximir la enfermedad como impedimento en el desarro­ llo de un proceso.54
establecer una relación especial entre la Santa Sede y Chile”. Gonzalo Vial Correa, en su libro Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar, Santiago, 2002), subrayó la admi­rable obra desarrollada por el Cardenal Sodano en la gestión y pacificación de la difícil situación chilena. 54 Cfr. El Mercurio del 24 de febrero de 2000. El comportamiento de Bélgica, pe­queño aunque petulante miembro de la Unión Europea, suscitó el disgusto e hilaridad en los círculos políticos y periodísticos mundiales. El arrogante mi­ nistro de Relaciones Exteriores belga, Louis Michel, fue líder en el 2000 y 2001 de la campaña contra Austria (culpable porque votó libremente por un partido de derecha contrario a la inmigración clandestina ilegal y por esto definido co­ mo“xenófobo”) y contra Italia (culpable de inclinarse políticamente a la dere­ cha, en consecuencia “xenófoba” también). Mientras tanto, el gobierno belga dio ejemplo de verdadera xenofobia poniendo controles drásticos de inmigra­ ción en las propias fronteras y no logró suavizar los contrastes étnicos entre las propias comunidades valona y flamenca, no logró contener la inflación que en efecto tocó el 2,79% en julio de 2000 (cfr. The Wall Street Journal del 31 de julio de 2000), apestó Europa exportando alimentos contaminados para animales, expulsó en marzo de 2000 a un grupo de ilegales chinos sin tomar precaucio­ nes sobre dónde terminarían (en efecto, casi todos murieron por asfixia en un camión que sobre una barca los llevaba a Inglaterra) y, al mismo tiempo, se erigió en moralizador perseguidor del viejo Pinochet. El comportamiento bel­ ga, respecto de Austria, superó en gran manera el límite de lo grotesco. En fe­ brero de 2000 la localidad belga de Kortrijk suspendió la representación de la opereta Al Cavallino Bianco porque su compositor, Rudolf Josef Benatzky (1884­1957) era austrohúngaro de nacimiento y vienés por formación cultural. Y, siempre en febrero de 2000, el belga Gerard Mortier, director del festival musi­cal austríaco de Salzburgo, entregó su dimisión pero se apresuró luego, al ver que el hecho no despertó ningún interés, en retirarla. Y, como observó con ironía The Wall Street Journal, en contraste con la propia presunta vocación de­mocrática, Bélgica oficializó entre 1999 y 2000 las discriminaciones respecto del propio partido de derecha Vlaams Blok. Cfr. Il Giornale del 24 de febrero de 2000 y The Wall Street Journal del 23 y 29 de febrero de 2000. En el

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2 de marzo de 2000. La situación se puso al rojo vivo para el gobierno laborista de Londres. El 11 de marzo en Santiago se realizaría la ceremonia de asunción de mando del nuevo Presi­ dente chileno Ricardo Lagos y toda la izquierda mundial estaba invitada. Con Pinochet arrestado en Londres, para el gobierno de Blair se abrieron solamente dos vías: ir a la ceremonia y resig­ narse a una contestación feroz o, pateando el orgullo británico, renunciar al viaje. De este modo, asimismo con retardo, Jack Straw puso fin a la aventura británica de Augusto Pinochet a sus ochenta y cua­ tro años, la que se fue arrastrando por más de 16 meses: a las 8:00 horas del jueves 2 de marzo de 2000 anunció la orden de li­ beración del detenido y su consecuente retorno a Chile.55 “La decisión fue mía”, declaró Straw, “y no del gobierno. Resolví este caso en absoluta soledad. Era inútil continuar gas­ tando dinero público”.56
2001 Bélgica confirmó sus buenas relaciones con Cuba, el locuaz ministro de Relaciones Exteriores, Louis Michel, visitó La Habana donde hizo ostentación de su amis­tad con Fidel Castro. Cfr. People’s Daily del 25 de agosto de 2001 y el noticiario Associated Press del 3 de octubre de 2001. 55 Efectivamente, de este modo escribió Antonio Polito en La Repubblica del 3 de marzo de 2000: “Dentro de diez días un ministro inglés podrá finalmente volar a Santiago para festejar el nuevo Presidente chileno y la reconquistada amistad con un aliado de vieja data”. Muy interesante, al respecto, es un ar­ tículo de Paolo Filo della Torre, en La Repubblica del 4 de marzo de 2000, p. 3, en el cual se refirió a que según los diarios ingleses Guardian e Independent, la liberación de Pinochet fue acordada en gran secreto entre los gobiernos britá­ nico, chileno y español ya desde junio de 1999, durante un encuentro en Río de Janeiro y, luego, en agosto de 1999 en Nueva York. Inmediatamente después, en efecto, Jack Straw hizo preparar por su consejero legal, abogado Jonathan Sumption, un aceptable plan de liberación. Una confirmación de aquellos acuerdos secretos llegó el 7 de enero de 2001 al diario inglés Observer, tomado en Italia del diario Il Giornale del día siguiente. 56 El costo de dieciséis meses de detención de Pinochet superó, a cargo de los contribuyentes británicos, el equivalente a 49 mil millones de liras. “Dinero gastado”, dijo Margaret Thatcher, “solamente por una venganza política”. Cfr. Il Giornale del 3 de marzo de 2000, p. 12. Las reacciones ante la liberación de Pinochet fueron equívocas y contrastantes en la Unión Europea. Pero los Esta­ dos Unidos, que de ningún modo apreciaron la complacencia inglesa respecto

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A las 10:00 horas se abrieron las oficinas de la Corte Supre­ ma, pero ante el breve anuncio, nadie tuvo tiempo de presentar recursos. Garzón lo intentó, pero su recurso llegó fuera de pla­ zo.57 A las 11:00 Pinochet dejó su residencia y, después de un trayecto de 250 kilómetros en un coche de vidrios oscuros, escol­ tado por la policía, bajo una lluvia torrencial llegó al aeropuerto militar de Waddington, donde subió al avión militar chileno El Águila, que lo esperaba.58 A bordo, además de Pinochet y su mujer (a los cuales fue­ ron reservados una cabina lecho y un pequeño salón), estaban presentes los médicos (con un ambulatorio de emergencia), los abogados Miguel Alex Schweitzer y Hernán Felipe Errázuriz, la escolta, el personal de vuelo y dos azafatas.59 Pocos minutos antes del despegue uno de los abogados in­ gleses, Michael Caplan, entregó un paquete dirigido a Pinochet: proveniente de Margaret Thatcher, contenía un precioso plato de plata hecho en 1588 para conmemorar la victoria de Sir Fran­ cis Drake sobre la flota española. El obsequio fue acompañado de una tarjeta en la cual la “dama de hierro” señalaba irónica­ mente los “intentos españoles de imponer un nuevo colonialis­ mo judicial”. Todos, los presentes a bordo se rieron con ganas.60

de Garzón, manifestaron disgusto. Cfr. The Wall Street Journal del 3 de enero de 2001. 57 Cfr. Il Giornale del 22 de junio de 2000, p. 5. 58 El avión inicialmente se quedó en el aeropuerto militar de Brize Norton pero luego fue transferido a Waddington. 59 Pinochet dejó la villa por una entrada secundaria y no fue visto por cerca de cincuenta enfervorizados guardianes que durante toda la noche custodiaron la entrada principal con trompetas y tambores (“para no dejarlo dormir”, expli­ caron) y gritando insultos. Quedaron sin palabras cuando un policía inglés les dijo que el senador había partido para Chile. Cfr. The Wall Street Journal del 4 de marzo de 2000, p. 12. 60 Cfr. The Wall Street Journal del 8 de marzo de 2000, p. 2. Apenas se enteró de la provocación, el ministro español de Relaciones Exteriores, Abel Matutes, reaccionó sugiriéndole a Margaret Thatcher dejar de lado fantasías y someterse a la terapia de un buen psiquiatra.

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A las 13:08 El Águila dejó la pista inundada por la lluvia, con rumbo hacia Chile. El comandante envió a Chile un mensaje ra­ dial: “Levanté las ruedas del terreno. Me dirijo a Santiago con mi general”. Cerca de la medianoche el avión hizo una escala de tres horas, para recargarse de combustible, en la silenciosa isla de Ascención.61

Cfr. toda la prensa mundial del 3 de marzo de 2000. En Il Giornale del 4 de marzo de 2000, p. 12, un detalle interesante: el punto de escala técnico fue pre­ visto en Recife, Brasil, pero los amigos de Baltasar Garzón predispusieron allí el arresto de Pinochet por parte de un complaciente magistrado brasileño. El gobierno de Brasilia, sin embargo, advirtió al de Santiago y así, durante el vue­ lo, fue ordenado al comandante hacer escala en la isla británica de Ascensión.
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CAPÍTULO XIII
No se puede hacer una buena tortilla sin romper ningún huevo.
Proverbio estadounidense

La posibilidad concreta de procesar a Augusto Pinochet en su país estaba subordinada al cumplimiento de algunas exigen­ cias judiciales. La primera dificultad era la amnistía por hechos que se verificaron antes de 1978 y que beneficiaron a muchos militares y terroristas. Este obstáculo fue superado en 1992 por el juez Juan Guzmán Tapia, acusador de Pinochet, a través de una po­ lémica e ingeniosa invención, luego ratificada por la Corte Su­ prema: debido a que los cuerpos de los desaparecidos no ha­ bían sido encontrados, no estaba certificada legalmente su muer­ te. Se trató, por lo tanto, como un delito de secuestro de persona todavía vigente en 1998­2000 y, por consiguiente, en una fecha posterior a la de la ley de amnistía.1 Se creaba, así, una extraña e inverosímil situación, supera­ ble solamente si se encontraran e identificaran los cuerpos de los desaparecidos, fijando de este modo la fecha aproximada de su muerte.2 Con tal fin fueron cursados 800 procesos, entre ellos los
Cfr. Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar, San­ tiago, 2002), p. 604­605. 2 Cfr. El Mercurio del 21 y 23 de julio 2000. La fórmula de los “secuestros per­ manentes” fue una invención derivada de una sentencia del 5 de enero de 1993 y luego retomada por el juez Juan Guzmán Tapia. Se trató, en efecto, de un de­ lito inexistente en el Código Penal chileno, que era útil para evitar el obstáculo de la amnistía, que cubría los delitos ya cometidos, pero no pudo obviamente cubrir aquellos aún en acción. Esto mereció, en Il Giornale, un comentario del historiador italiano Alberto Pasolini Zanelli: “La magistratura de Santiago re­ currió a una trampa legal. Todos sabían que las víctimas de la “caravana de la muerte” murieron dentro del año 1973 o en los primeros meses de 1974. Sin embargo, sus cuerpos no fueron encontrados. Si hubiera sido así, los asesinatos
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referidos a 59 oficiales del Ejército, 24 de la Fuerza Aérea, 19 de Carabineros, 4 de la Armada y uno de Gendarmería.3 Se abrió una “mesa de negociaciones”, en el ámbito de la cual el Gobier­ no solicitó a los miembros de las Fuerzas Armadas (en servicio y en retiro o despido) colaborar con las investigaciones, ofrecien­ do a cambio la garantía del anonimato. La segunda exigencia era privar a Pinochet de su inmuni­ dad parlamentaria de senador vitalicio, que adquirió el 12 de marzo de 1998, día en el que se retiró del Ejército. Acción ésta que sólo la Corte Suprema podía realizar (y que en efecto con­ cretó, como se verá, a principios de agosto de 2000), con un jui­ cio inapelable. La tercera era el examen médico sobre las capacidades mentales para afrontar el proceso. Esta es una práctica obligato­ ria en Chile para todos los imputados de edad superior a los 70 años. Un ulterior obstáculo era la actitud que las Fuerzas Arma­ das y los partidos de derecha tendrían para defender a Pinochet, que podría poner en riesgo la estabilidad del país. El último obstáculo estuvo constituido por la misma natu­ raleza del proceso, basado en las querellas de más de 150 partes civiles y un centenar de testimonios favorables o contrarios a Pi­ nochet. Un proceso, entonces, que podía durar fácilmente al menos ocho años, con la probable y embarazosa complicidad de personas e instituciones, tanto chilenas como extranjeras, res­ ponsables en parte de los sangrientos eventos de aquellos años.
estarían cubiertos por la amnistía, pero si, en teoría, podían estar con vida, entonces el delito considerado no era el de homicidio sino de secuestro, del cual el decreto de amnistía no habla. Esto es, porque, técnicamente, si uno fue secuestrado el delito continúa hasta que no lo liberan, vale decir, que los militares autores de los secuestros de 27 años atrás hasta ahora los están cometiendo. Si los acusados confesaran haberlos despedazado, serían todos teóricamente absueltos. Pero deberían proveer, como justificación, las pruebas de su delito, o sea, los cadáveres que, sin embargo, evidentemente, ya no existen”. 3 Cfr. Gonzalo Vial Correa, Pinochet, la biografía (ed. El Mercurio Aguilar, 2002), p. 605.

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su himno preferido. en un helicóptero Puma. los direc­ tores de la Fundación Pinochet y los miembros de los partidos políticos de centroderecha. Associated Press a través de Excite del 3 de marzo de 2000. A las 19:30 se despertó y llamó a sus familiares: “Vamos a casa. Ausente: el Gobierno. de 400 personas pertene­ cientes a los altos mandos de las Fuerzas Armadas. pero con ímpetu se levantó y sostenido por el general Ricardo Izurieta. 6 Cfr. dijo. Lo recibió una inmensa muchedumbre agitando pañuelos y cantando el himno nacional. *** 3 de marzo de 2000. Rá­ pido”. 4 5 447 . Cfr. se fue caminando hacia el lugar donde se encontraban quienes lo esperaban.5 Luego. Il Giornale del 4 de marzo de 2000. su sucesor en la comandancia en jefe del Ejército. 12. en el Chile de 2000­2002.4 Pinochet descendió del avión con la ayuda de una silla de ruedas y de una improvisada rampa móvil. mientras una banda militar arrancó los acordes de Los Viejos Estandartes. “Aquí se res­ pira mejor aire”. fue protagonista el ex Presidente Augusto Pinochet Ugarte. Esa breve pausa en el hospital fue comentada por Mauricio Chierici en el Corriere della Sera del 5 de marzo de 2000 como una ostentación de lujo y de derroche: “La suite del hospital fue equipada con 200 mil dólares.Con estas premisas. Una gran asistencia en primera fila. El Mercurio del 5 de marzo de 2000. Pinochet se dirigió al Hos­ pital Militar para someterse a controles médicos y reposar. que en el capítulo XII dejamos en el viaje de Londres a Santiago. fue su primer comentario. La ceremonia duró 20 minutos.6 Cfr. p. barrio de los más ri­ cos de Santiago”. En silencio los militares organizaron además otro ambulatorio de emergencia en la casa de La Dehesa. Desde la isla de Ascensión partió el avión que llevó a Pinochet a Santiago y que llegó a las 10:30 ho­ ras al aeropuerto Arturo Merino Benítez. veamos a continuación y en sucesión cronológica los hechos en los cuales.

p. Mientras Carlo Pizzati se detuvo en “farolillos de colo­res que vuelan en el cielo. en efecto. en el ámbito del proceso de la llamada “caravana de la muerte”. no quería estar presente en Santiago para evitar agravios similares a los sufridos pocos días antes en Palestina. en su arrebato. en realidad. la contradicción en la cual cayó al mezclar a un dicta­dor con un plebiscito: “En 1988”. 3. Lionel Jospin.3­4 de marzo de 2000. Corriere della Sera del 3 de marzo de 2000. todo de una vez. presentada por los abogados Fabiola Letelier y Hugo Gutiérrez. 1 y p. en el Corrie­re della Sera. 7 448 .000 personas. por décadas. Gladys Marín. Ricardo Lagos. El Mercurio del 4 y 6 de marzo de 2000. para la ceremonia de toma de mando del nuevo Presidente. Corriere della Sera del 3 de marzo de 2000. algo así como cinco páginas.8 El refinado escritor Antonio Skármeta escribió. al mando del ge­ neral Sergio Arellano Stark. todas la perversiones ima­ginables en el imaginario (justo así: imaginable en el imagina­rio) político internacional”. Y no tomó en consideración. La Repubblica se zambulló deleitándose con el caso Pinochet. se puso en movimiento una “marcha contra la impuni­ dad” de unas 3. La primera denuncia fue presentada el 12 de enero de 1998 por la secretaria general del Partido Comunista. En Santiago.7 Desde París. referida a la desaparición de su marido. La sexagésimo primera denuncia contra Pinochet relacionada con la “caravana de la muerte”. que concentró en sí mismo. trazando un incomparable retrato de Pinochet: “dic­tador de la mandíbula brutal y de los anteojos tenebrosos. 3. su escritura lo trai­ciona. 8 Cfr.9 Puntual. en los cantos patrióticos. in­ formó que para protestar contra el retorno de Pinochet a su pa­ tria. Jorge Muñoz. al cual dedicó. el primer ministro francés. No quiso decir que. y Liberazione del 3 de marzo de 2000. se extendió a los oficiales del Ejército Pedro Espinoza Bravo y Marcelo Morén Brito. 3. mientras se entregaba al magistrado Juan Guzmán Tapia la denuncia número 61 contra Pinochet. p. y de otros activistas políticos. Francia no estaría presente en Santiago el 11 de marzo. “en un plebiscito la gente votó contra el dictador y lo expulsó del Gobierno”. 9 Cfr. Cfr. p. la cual finalizó con insultos y arro­ jando piedras contra el edificio de las Fuerzas Armadas.

a las 8:00 horas y a las 13:00 horas. Debió retirarse como un eremita; en cambio. impuso el acuerdo. reverencia­dos en las principales capitales del mundo sino al viejo y desde ya marginado Pinochet. [. 13. Y agregó.pequeños trenes danzantes. salió ocho horas después. 3 y 17. el omnipresente Luis Sepúlveda dio una enésima demostración de elegancia definiendo a Pinochet. pro­ porcionó. pero a las 21:00 horas de la misma noche el Comandante en Jefe del Ejército y dos altos militares se reunieron con él.] Las Fuerzas Armadas quedaron como un Estado den­ tro del Estado. del Corriere della Sera. 1. banderas y posters con el rostro del militar bi­gotudo”. TG5 del 5 de marzo de 2000. como “basura”. p. Sin embargo. la mentalidad pinochetista civil y militar no cam­ bió”. Y el helicóp­ tero que lo acompañó al hospital y que debió sobrevolar la pe­ riferia. El señor Sepúlveda con el térmi­no “poderosos” no aludía a los carniceros de Pekín. agitados en el aire por los partidarios de Pinochet. Cfr. en cambio. Corriere della Sera del 5 de marzo de 2000. en el TG5 de las 20:00 horas del 1 de diciembre de 2000. etiquetando a Pinochet con el epíteto de “indefen­ dible”. mostrando escenas elegidas de manera de crear la impresión de que todo Chile detestaba al que fue definido como “ex dictador”. envió un informe desde Santiago que mereció el Óscar del partidismo.. El acuerdo gobierno­militares previó ocho días de hospital. 12 Cfr.. Enrico Mentana completó la obra. algunos detalles de lo sucedido: “El Presi­ dente Frei solicitó no recibirlo como un vencedor.. la muchedumbre lo aplaudió a cada hora. 10 11 449 . dio vueltas en torno al Palacio de La Moneda. para esclarecer aún más su propia vi­sión. cuatro veces en pocas líneas. deprimido. símbolo del poder. La Repubblica del 3 de marzo de 2000. Algunos meses después. p.10 Con el mismo buen gusto el TG5 dirigido por Enrico Men­ tana. la afirmación de que “el derecho y la legalidad están siem­pre del lado de los poderosos”.11 Se exhibió también Jorge Edwards (otro “intelectual”).. que entrevistado por Maurizio Chierici. Ninguna visita.12 Cfr.

Opuesta fue la opinión de la hija mayor de Pinochet. El Mercurio del 8 de abril de 2000. 10 y 11. se puede proceder aun en rebeldía del imputado”.14 Muy serenos los comentarios del diario comunista Libera­ zione. parece agradarle otro buen proceso en Italia. a veces espontá­ neamente por parte del pueblo. no hubo alfombras rojas. Alguno ironizó respecto al hecho de que mi padre pudo caminar. Se cansa al levantarse de la silla. pero la emoción de aquel momen­ to y la felicidad de encontrarse nuevamente en Chile debieron darle una descarga de adrenalina que le permitió levantarse”. No se cantó el himno nacional. 13 450 . Se encuentra en la Procuradu­ ría de la República de Roma. En Italia. a veces por parte de instituciones del Estado. Luego el diario comunista Liberazione presentó un artículo del abogado Giancarlo Maniga. Al con­ trario. Alberto Cardemil: “Bajo cualquier gobierno hubo represiones.15 Cfr. pero mi padre no es un inválido. Sólo el aleja­ miento de los periodistas fue discutible. Cfr. Lucía. Pero nada demostró que Pinochet fuera el causante de tales hechos”. satisfecho por la promesa de Ricardo Lagos. 4. que como protagonista entre las partes civiles en el proceso a cargo de Erich Priebke (1996­98). esta vez a cargo de Augusto Pinochet: “Hace poco fue instaurado un procedimiento para juzgar el caso de los desaparecidos italianos en Chile. l’Unitá del 3 de marzo. 14 Cfr. Se trató de un grupo de personas que espontáneamente fue a recibir a un viejo amigo. que escribió: “Procesaremos a Pinochet en Chile” y de Amnistía Internacio­ nal: “La lucha continuará en Chile”. p. no se siguió ningún protocolo formal. a causa de la diabetes las caminatas le son favorables. pero ese asunto fue rá­ pidamente resuelto. 15 Liberazione del 3 de marzo de 2000. entrevistada por Elizabeth Subercaseaux para el diario El Mer­ curio: “Mi padre fue recibido de un modo muy discreto. que resaltó sólo la promesa de Lagos de pro­ cesar a Pinochet en su patria. a diferencia de España. Análogas declaraciones fueron en aquellos días entregadas a la prensa por el presidente de Renovación Nacional. p.13 Fríos y equilibrados los comentarios del histórico diario de izquierda L’Unita. El Mercurio del 26 de abril de 2000.

12. seguida de la sen­ tencia: “Morirá él también”. escribió en Il Giornale Alberto Pasolini Zanelli. en dos artículos escribe el Wall Street Journal: “Pinochet fue arrestado en Londres a través de una orden inter­nacional que. como para justificar una extradición. al cual lamentablemente omitió preguntarle con qué fin permanecen en Italia esos “exiliados”. Prosigue con una reflexión sobre el golpe de 1973: “Quien pretende juzgar desde afuera quiere. no tenía ningún valor. Il Manifesto del 3 de marzo de 2000. “se sintió aliviada cuando supo que las instituciones británicas se desenredaron del juego complicado y bajo.17 De este modo. p. el señor Straw tenía el poder de impedir aquel proceso de extradición por ser contrario 16 17 Cfr. Después se alivió en­ trevistando a un tal Vicente Taquias. Además. al ministro italiano Diliberto como “pez en barril” (escurridizo) y a Pinochet como “viejo escombro” y “viejo carnicero”. 451 . considerando que desde hace tiempo en Chile están en el poder gobiernos de centroizquierda. ignorar que Chile en aquellos años estuvo en un estado de gue­ rra civil y que la intervención de las Fuerzas Armadas y de Or­ den (solicitada con un documento solemne por la mayoría par­ lamentaria) fue sólo una de las batallas ganadas por las fuerzas anticomunistas”. La magistratura británica remedió dicho defecto modificando opor­tunamente el acta dispuesta por los jueces de Madrid. calificando a Jack Straw como “miserable”. como aseveró el ex ministro de Relaciones Exteriores británico. 4 y 6. diario comunista. abrió en primera plana con una mentira: “Pinochet asesinó a Allende”.16 “Cada persona con sentido común”. Cfr. Los delitos indicados en aquel documento no eran tales. Il Giornale del 3 de marzo de 2000. producido por un magistrado español enfermo de prota­ gonismo y con la complicidad instintiva o irreflexiva del gobier­ no británico”. Malcolm Rifkind.Il Manifesto. En las páginas siguientes pasó a in­ sultar. en efecto. “portavoz de los exiliados chilenos en Italia”. 1. p. emitida por un ambicioso magistrado español. al mismo tiempo.

20 Cfr. Europa está en decaden­ cia: corrupta y llena de homosexuales. Más aún: “La pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿el arresto de Pinochet en Londres mejoró el mundo. Transformó la economía y le evitó a Chile una guerra civil que hubiese costado muchísimas víctimas. En un referéndum libre obtuvo el mismo porcentaje de sufragios que Tony Blair obtuvo en las elecciones de 1997”. p. Cfr.al interés nacional: exactamente como lo hizo con el boxeador Mike Tyson y con al­gunos piratas del aire afganos que aterrizaron en Inglaterra”. En Chile se lleva a cabo una reconcilia­ ción. Salvó a Chile de transformarse en un satélite de Cuba y una inmensa base naval soviética. siempre en The Wall Street Journal. ¿Con qué derecho las naciones europeas ponen obstáculos a la voluntad del 75% de los chilenos que quiere vivir en paz y no quiere que su senador sea procesado en el extranjero? Para ellos. 20 Cfr. a las que hizo referencia Norman Lamont. 10. se cuidarán bien de no seguir el ejemplo de Pinochet dejando tranquilamente el poder”. Corriere della Sera del 5 de marzo de 2000. existen también los golpes de Estado justos. y el de Pinochet seguramente lo fue. Al contrario. 18 19 452 . las negociaciones con los terroristas y los compromisos son aspectos fundamentales para la materialización de las soluciones de los problemas nacio­ nales e internacionales. p. The Wall Street Journal del 4 de marzo de 2000.18 Así escribió. 13. Fer­ nando Barros: “El tiempo hará justicia. Fidel Castro y los otros dictado­res? No.19 A propósito de la actitud de las na­ ciones europeas. Pero un día cambiará de idea respecto de Pinochet”. una respuesta seca provino de uno de los abogados de Pinochet. The Wall Street Journal del 4 de marzo de 2000. Si existen las guerras justas. ex canciller: “Estas normas internaciona­ les se volverán un obstáculo a las reconciliaciones y soluciones de los conflictos. 10. Pinochet fue el arquitecto del Chile de hoy. p. más seguro? ¿Serán más humanos los señores Slobodan Milosevich. Saddam Hussein. el inglés lord Norman Lamont. lo hizo más honesto. En efecto. las amnistías.

enviaba a la derecha y a los militares señales tranquilizantes: estaba dispuesto a reformar la ley sobre la amnistía y también a ampliar la ley sobre la inmunidad. En otros términos. dijo Guzmán. Luego agregó que en las últimas horas las denuncias contra Pinochet habían llegado a 66. se requieren dos elementos: el hecho ilícito y la “sospecha fundada” de la participación del interesado en el hecho. otro tanto. en el caso de la revocación de la inmunidad parlamentaria. el juez Juan Guz­ mán Tapia. que no pudo ser sometido a juicio por hechos ilícitos verificados bajo su presidencia y que le fueron atribuidos. al respecto. según las normas constitucionales y la ley. informó que el proceso sobre la llamada “caravana de la muerte” podría comenzar “en un mes” si la Corte de Apelaciones decidiese a tiempo revocar la inmunidad. Cfr. Se inician los procedimientos para re­ vocarle la inmunidad parlamentaria a Pinochet. Lagos. que un ex Presidente no puede ser juzgado por actos co­ metidos en el ejercicio de sus propias funciones: invocaron. que probablemente prefería tener una presidencia tranquila. En el caso referido el hecho ilícito fue demostrado. En Chile..6 de marzo de 2000. La sospecha fundamentada de la participación de Pino­ chet fue demostrada. El Mercurio del 7 de marzo de 2000 y 30 de abril de 2000. artículo 19. “Si la inmunidad fuera revocada”. existieron pruebas de la prohibición por parte de Pinochet de cometer actos ilícitos. 21 Por su parte. Agre­ garon los defensores. de la Constitución chilena y el tratado internacional conocido como Pacto de San José de Costa Rica. por el vínculo de subor­ dinación existente entre Pinochet y los ejecutores de aquellos crímenes. Entrevistado por el diario español ABC. “Pinochet podrá apelar ante la Corte Suprema. pero Pinochet sí puede hacerlo”. en cambio. Cfr. Si la inmunidad se mantiene. siempre según la acusación. en par­ ticular el general Sergio Arellano que era oficialmente un “delegado” de Pino­ chet. afirmó la acusación. que presentó la acusación. por la responsabilidad de 6 oficiales en el delito de secuestro de 19 personas luego desaparecidas. III. Cfr. 21 453 . al ex Presidente Arturo Alessandri. se acaba todo. que no existía una sola prueba concreta de la participación de Pinochet en aquellos hechos. Observó la defensa. Al contrario. los acusadores no pueden apelar.

el 25 de junio de 1999 decidió renunciar. ni siquiera de decir cuál 22 23 454 .25 Ausentes Cfr. 25 En ese día Massimo D’Alema y el embajador italiano Milo Barbarani (que se declaró “desconcertado”) tuvieron que sufrir en las dependencias de la emba­ jada la presencia de un grupo de “mujeres. Il Giornale del 7 de marzo de 2000. hizo una polémica de­ claración: “Los gobiernos europeos tienen dos pesas y dos medi­ das cuando se trata de derechos humanos. con nosotros se recurre a los jueces”. p. de sesenta y dos años.22 7 de marzo de 2000. El Mercurio del 8 de marzo de 2000. que pidieron “ayuda” pero no tuvieron pruebas para demostrar la existencia y la nacionalidad de esos desaparecidos. en el palacio del Congreso. familiares de italianos desapare­ cidos”. todos de orientación socialista. p. Cfr. a consti­ tuirse en parte civil. al cual el Presidente saliente. Corriere della Sera del 12 de marzo de 2000. 14. de todos modos la presencia del Consejo de Defensa del Es­ tado en el proceso no significaba que se hacía presente el Go­ bierno. el presidente del Consejo de Ministros italiano.24 Estuvieron presentes en la ceremonia 14 Jefes de Estado. Entre ellos. Este último. la ceremonia de investidura del nuevo Presidente. socialista. Eso desmintió la precedente decisión del mismo Consejo de Defensa que. las denuncias contra Pinochet llegaron a 72.Pinochet analizó aquellas señales informando que. le entregó los símbolos del poder. por cuanto el Consejo es un organismo autónomo. dio a entender que efectiva­ mente existió un acuerdo secreto entre España. para no incomodar al Presidente saliente y al nuevo no concurriría a la ceremonia de toma del poder del 11 de marzo. Con los irlandeses del Norte y con los vascos se dialoga. En tanto. Y con medias palabras. 24 Cfr. abordado por la prensa. Ricardo Lagos. Chile y Gran Bretaña para el retorno de Pinochet a Chile. el democratacristiano Eduar­ do Frei Ruiz­Tagle. Según el constitucionalista Guillermo Bru­ na. Se incrementó la tensión tras la deci­ sión del Consejo de Defensa del Estado de constituirse en parte civil en el proceso de la “caravana de la muerte”. Massimo D’Alema. En la mañana tuvo lugar en Valpa­ raíso.23 11 de marzo de 2000. 10. “por el momento”.

p. El general Ricardo Izurieta. Pedro Espinoza Bravo. en el palacio presi­ dencial de La Moneda en Santiago. p. 10. Los responsables del cere­ monial intentaron excluir a los altos mandos de las Fuerzas Ar­ madas. 455 . Comandante en Jefe del Ejército. Inmediatas fueron las reacciones negativas en los altos mandos de las Fuerzas Armadas. Il Giornale del 7 de marzo de 2000. cuyo grito predominante fue: “¡Proceso a Pino­ chet!”. por lo tanto. El juez Juan Guzmán Tapia se dirigió al cementerio de Concepción. Cfr. el senador vitalicio Augusto Pinochet y el senador Francisco Javier Errázuriz.28 22 de marzo de 2000.26 La ceremonia prosiguió por la noche. de una fosa común con 24 cuerpos. en ese lugar. Pero los gene­ rales respondieron que “ninguno tiene el derecho de excluir a las Fuerzas Armadas de una solemnidad nacional” y que. 14. p. la indagatoria referente a la “caravana de la muerte”. Corriere della Sera del 12 de marzo de 2000. 26 Cfr. “cada eventual veto será ignorado”. entre otros. la actividad efectiva de sus cónyuges. Allende está presente!”. todas reclutadas en el ámbito de la izquierda. se siente. 28 Cfr. 10. que en la mañana del 3 de marzo acogieron triunfal­ mente a Pinochet en el aeropuerto de Santiago. En la plaza. Entre los imputados figuraron. y el Corriere della Sera del 11 de marzo de 2000. Patricio Díaz y Armando Fernán­ dez Larios. se reunieron unas 10. además de Sergio Arellano Stark.. Corriere della Sera del 12 de marzo de 2000. acusados de la muerte de tres personas en Copiapó y trece en Calama. Como la sepultura fue fue. frente al palacio. Improvisando un discurso. 13. 27 Cfr. p. por iniciativa del magistrado Juan Guzmán Tapia. en Chile. declaró a la prensa que “en al­ gunos sectores políticos” se ha desarrollado un “clima de agre­ sividad” respecto de las Fuerzas Armadas. Prosiguió y se amplió.27 20 de marzo de 2000. Marcelo Morén Brito. luego del descubrimiento. Lagos recordó la figura de Salvador Allende y el gentío respondió coreando con poca coor­ dinación: “Se siente.por su propia decisión.000 personas. El Mercurio del 22 de marzo de 2000. Sergio Arre­ dondo.

las dos cámaras del Congreso chileno aprobaron la institución de la figura de “ex Presidente de la República”. El ex Vicecomandante en Jefe del Ejército. A estas personas les corresponderá la inmunidad parlamentaria. El Mercurio del 22 de marzo de 2000.31 28 de marzo de 2000. con la posibilidad de recurrir a la Corte Suprema. El Mercurio del 22 de marzo de 2000. El Mercurio del 25 de marzo de 2000 e Il Giornale del 26 de marzo de 2000. “Pudo también tratarse”. que podrá ser revocada sólo por la Corte de Apelaciones. observó Guzmán Tapia. se expresó polémicamente sobre los que presentaron denuncias contra Pinochet: “Se trata de una maniobra política que pretende escribir de nuevo la historia re­ ciente de Chile creando una imagen negativa y represiva del Go­ bierno Militar”.34 Cfr. no fueron reclamados por sus familiares. se presumió que al menos 18 pertenecían a desaparecidos. “de per­ sonas muertas porque circulaban de noche durante el toque de queda y cuyos cuerpos. El Mercurio del 21 de abril de 2000. 29 30 456 . por temor. El Mercurio del 6 de abril de 2000 y La Padania del 9­10 de abril. 32 Cfr.realizada entre 1973 y 1974 y muchos cuerpos presentaban lesio­ nes de proyectiles. El Mercurio del 28 de marzo de 2000. 33 Cfr.32 6 de abril de 2000. 27 contrarios y 3 abstenciones.29 Nuevos controles médicos para Pinochet en el Hospital Militar de Santiago. El cardenal Jorge Medina Estévez expresó. su opinión respecto a que una nueva iniciativa legal de amnistía sería el mejor camino para superar las divisiones del pasado y pacificar los ánimos. Julio Canessa.33 20 de abril de 2000. al inaugurar el año académico de la Uni­ versidad Bernardo O’Higgins. 34 Cfr. en una entrevista a El Mercurio. 31 Cfr.30 25 de marzo de 2000. Fueron de este modo sepultados sin nombre”. Cfr. La Corte de Apelaciones de Santiago decidió postergar para el 19 de abril el inicio del proceso para la revocación de la inmunidad de Pinochet. Con 113 votos a favor.

38 Cfr. El Mercurio del 28 de abril de 2000. sería alegada por el abogado Ricardo Rivadeneira. Cfr. y del almirante Jorge Arancibia. resume la situación el diario triestino Il Piccolo: “De un lado. que la defensa de Pinochet. las familias de los desaparecidos y aquella casi mitad de chilenos que quería más claridad respecto de las res­ ponsabilidades. asimismo secuestrador confeso. de la escolta del Presidente Pinochet y de otras innumerables personas”. ejerció tranquilamente en Brasil como profesor universitario y viajó libremente. del general Carol Urzúa. Prosiguió. en lo referente a la inmunidad. tres estudiantes fueron em­ bestidos por una camioneta y otros cinco fueron arrestados. El Mercurio del 26 de abril de 2000. el juez Juan Guzmán Tapia. El general Fernando Paredes. la oligarquía industrial y terrateniente y a la media burguesía can­ sada de la transición infinita”. presi­ dente del Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro. De la otra parte. “La izquierda internacional”. Paredes tenía razón: Jaime Yovano­ vic Prieto.26 de abril de 2000. El Mercurio del 27 y 28 de abril de 2000. con su propio nombre. prosiguió. 37 Cfr.37 28 de abril de 2000. uno de los miristas sospechosos del asesinato de Urzúa y de su es­ colta. “falsificó la historia de los últimos años y en este cuadro de falsedad se dejó en libertad a los asesinos del subteniente Lacrampette. Durante una manifestación contra Pinochet frente al Palacio de Justicia. del sena­ dor Jaime Guzmán. Comandante en Jefe del Ejército. por todo el 35 36 457 . Comandante en Jefe de la Armada. en una crónica sobre Santiago.36 27 de abril de 2000. el examen del asunto relacionado con la revocación de la inmunidad parlamentaria de Pinochet. Se informó. después de la experiencia de Allende.38 Cfr. definió la iniciativa judicial contra Pinochet como “una aberración” y re­ cordó que a las Fuerzas Armadas se debió el mérito y el recono­ cimiento de restablecer la democracia. Il Piccolo del 26 de abril de 2000.35 De este modo. por parte de la Corte de Apelaciones de Santiago. en tanto. una línea que une a militares. De­ claraciones en defensa de Pinochet provinieron del general Ri­ cardo Izurieta.

que es el problema de los derechos humanos. El Mercurio del 30 de abril de 2000. en lo que se refiere a Italia. a quien se le notificó además de un acto ju­ dicial argentino por la muerte. que tal vez fuera necesario interrogar al senador Pinochet. Sofía Cuthbert. 41 Cfr. 458 .39 La periodista Raquel Correa entrevistó al general en retiro Ernesto Videla. aseveró el Comandante en Jefe del Ejér­ cito. Llegaron a 97 las denuncias presenta­ das contra Pinochet. Lagos dio a entender que buscaba un camino para evitar el deterioro de la relación con las Fuerzas Armadas: la vía más accesible. La magistrado argentina. Ricardo Izurieta. 40 Cfr. porque está manejando los temas de la transición. en 1974.42 mundo. Las Fuerzas Armadas le preguntaron cuál iba a ser su actitud respecto de Pinochet y de algunos ofi­ ciales sometidos a indagatoria o en prisión. del general Carlos Prats y de su mujer.30 de abril de 2000. La revocación de la inmunidad de Pinochet. podría ser la de la “mesa de negociaciones” que se reunirá el 12 de mayo. La Nación y El Mercurio del 10 de mayo de 2000. Sofía Cuthbert. afirmó. De este caso. El Mercurio del 5 de mayo de 2000. que se ocupó en Buenos Aires del general Carlos Prats y de su mujer. Con un ex Comandante en Jefe y ex Presidente de la República sometido a un desafuero; generales que están siendo detenidos”.AA. 39 Cfr. El Mercurio del 30 de abril de 2000.40 5 de mayo de 2000.41 10 de mayo de 2000. Otra institución que vive anormalmente son las FF. representaría el punto más bajo de las re­ laciones entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas. La anormalidad está en el Poder Judicial sometido a la presión de la gente. se informa en el apéndice 7 de este libro. en el curso de una entrevista concedida al diario La Nación. al comentario de sus fallos. señora Ma­ ría Servini de Cubría. 42 Cfr. que confirmó el juicio ya proporcionado por otros: “Este país va a terminar su transición cuando las insti­ tuciones estén viviendo normalmente. aseveró. El Presidente Ricardo Lagos manifestó algunas preocupaciones.

El Mercurio del 15 de mayo de 2000. según la Corte. revocar la inmunidad parlamentaria a Pinochet. “El verdadero responsable de todo lo acaecido en aquellos años fue Salvador Allende”. 46 Cfr. en lo concerniente al caso Prats. “El Ejército aprecia todo lo que el ge­neral Pinochet hizo por la patria. la Corte de Apelaciones. en el curso de una entrevista a Radio Portales. Esto que le está Cfr. sin pruebas concretas de sus respectivas muertes. En una posterior declaración.44 18 de mayo de 2000. El Mercurio del 12 de mayo de 2000. el delito está “aún en curso de actuación”. El Mercurio del 18 de mayo de 2000. el 23 de mayo. La Iglesia Católica chilena insinuó algunas palabras a favor de la reconciliación nacional. dijo el ex Vicecomandante en Jefe del Ejército. Se filtró la noticia que. Cfr.43 15 de mayo de 2000. general en retiro Rafael Villarroel. por 13 votos contra 9. por lo cual no lo cubre la amnistía de 1978. existían secretos de Estado impuestos por los Estados Unidos y que ella misma debió respetar.12 de mayo de 2000. 43 44 459 .47 25 de mayo de 2000. 47 Cfr. “Estamos preocupados”. Se presentó la denuncia número 103 en contra de Pinochet. en los que se corroboró el deceso de las víctimas. 45 Cfr.45 24 de mayo de 2000. fueron cubiertos por los beneficios de la amnistía. presidida por el juez Rubén Ballesteros. La Corte estableció que por los 19 desaparecidos. había decidido.46 Esto significaba. En el cur­ so de una reunión de la Conferencia Episcopal los obispos ase­ veraron la necesidad de explorar nuevas vías para la pacifica­ ción. Se entrelazaron reacciones y comen­ tarios a la noticia de la revocación de la inmunidad de Pinochet. El Mercurio del 26 de mayo de 2000 e Il Giornale del 6 de junio de 2000. declaró el general Ricardo Izurieta. Otros 53 casos. la mis­ ma María Servini de Cubría admitió que. que existían “fundadas sospechas” de las responsabilidades de Pinochet en el caso de la “caravana de la muerte” dirigida por el general Sergio Arellano Stark. El Mercurio del 24 de mayo de 2000.

El Mercurio. Se subrayó además el hecho de que. mientras en el jardín una banda ejecutaba himnos mili­ tares. El Mercurio. Ricardo Lagos. 460 . Los principales motivos del recurso. El presidente del Senado. 57 generales en retiro visitaron a Pinochet. varias ediciones del 1 al 6 de junio de 2000. en el ámbito de la Cor­ te de Apelaciones. 1­5 de junio de 2000. la no aceptación de los testimonios de algunos colaboradores de Are­ llano Stark y la errada interpretación de una reunión entre Pino­ chet y el general Joaquín Lagos. El ex Vicecomandante en Jefe del Ejército. fueron exactamente ocho los magistrados que sostuvieron que no existían “motivos fundamentados” para con­ siderar a Pinochet responsable de los hechos adjudicados. El Presidente de la República. criticó la decisión de 48 49 Cfr. En el curso de la jornada.49 8 de junio de 2000. Ricardo Núñez. comandante de la I División de Ejército. se reunió con los representantes de los partidos de derecha y convino que el caso Pinochet estaba influyendo sobre la política nacional. Los defensores de Pinochet decidieron presentar un recurso ante la Corte Suprema contra la decisión de la Corte de Apelaciones.sucediendo es una paradoja y constituye una ofensa para todos los militares”. la falta de competencia de la Corte de Apelaciones en una materia que se refiere más bien al Tribunal Constitucional. varias ediciones del 7 al 10 de junio de 2000. el no com­ probado poder escrito de Pinochet a Sergio Arellano Stark. El presidente del Partido Socialista. Cfr. afirmó que era improbable que Pinochet fuese sometido a proceso. las contradicciones entre los cuatro o cinco testimonios que se presentaron contra Pinochet. general en retiro Rafael Villarroel.48 7 de junio de 2000. Andrés Zaldívar. propuso que las inquietudes expresadas por Zaldívar fuesen discutidas entre los partidos. se­ gún los abogados Miguel Schweitzer y Ricardo Rivadeneira. fue­ ron la falta de pruebas sobre la participación de Pinochet en la desaparición y muerte de personas.

del 1 de octubre de 1973. re­ cordaron que todo lo acaecido después del golpe del 11 de sep­ tiembre de 1973 ocurrió bajo las disposiciones legales en tiempo de guerra. 52 Cfr. esas indicaciones secretas (o admisiones de responsabilidad) pudieron ser entregadas no sólo a las autoridades del Estado o a las católicas.51 El ex Presidente Patricio Aylwin y el candidato derrotado en las últimas eleccio­ nes. El Mercurio del 8 de junio de 2000. Los defensores de Pinochet. que puso a la nación “en estado de guerra”. que impuso el estado de sitio. sino también a la Gran Logia Masónica y a la organización hebrea B’nai B’rith. del 12 de septiembre de 1973. que otorgó facultad a los comandantes periféricos de aplicar la pena de muerte según el párrafo 2 del artículo 75 del Código de Justicia Militar. Joaquín Lavín. Se firmó el acuerdo para encontrar los cuerpos de los desaparecidos. y al decreto ley N° 51. un monumento a Allende. Opinión con­ traria expresaron el Partido Comunista y las asociaciones de los familiares de las víctimas. 50 51 461 . El Mercurio del 12 y 13 de junio de 2000.50 10 de junio de 2000. agre­ gando otras críticas a la decisión de la Corte de Apelaciones. 12­13 de junio de 2000. El acuerdo preveía un plazo de seis meses en el cual las Fuerzas Armadas y la Iglesia debían esforzarse al máximo para verificar los hechos. Escéptico se mostró el Partido Socialista. erigido frente al palacio de La Mo­ neda. con la presencia del Presidente Lagos. del 11 de septiembre de 1973. Cfr. Curiosamente. el secreto de confesión y el secreto respecto a la identidad de los testigos.52 Cfr. El Mercurio del 6 de julio de 2000. Hicieron referencia al decreto ley N° 3. al decreto ley N° 8 que dejó a los comandan­ tes de unidades la facultad de aplicar las disposiciones previstas por el estado de guerra. manifestaron su beneplácito. el 26 de junio. al decreto ley N° 5. Para alentar a los informantes voluntarios fue prevista una disposición legal que garantizaba el secreto profesional. que temieron que el acuerdo pudiese transformarse en una carta a favor de Pinochet.inaugurar.

Heraldo Muñoz. perjudicadas por las iniciativas del magistrado Baltasar Gar­ zón. 53 54 462 .5 al 10%. Viviana Díaz. p. “El caso Pinochet“. El Mercurio. atentando contra la vida de Pinochet y dando muerte a sus guardaes­ paldas. Para encuadrar el comportamiento de la magistratura española. Felipe Lamarca.56 Cfr. El subsecretario chileno de Relaciones Exteriores. Hernán Álvarez. la Sociedad de Fomento Fabril.54 18 de junio de 2000. 56 Viviana Díaz era hija de un desaparecido comunista y hermana de uno de los que. El presidente de la Corte Suprema. por el contrario. El Mercurio del 18 de junio de 2000. El portavoz de las Fuerzas Armadas aseguró plena colaboración.53 17 de junio de 2000. afirmó que dejar de lado la tensión podría de­ jar “impunes” a los responsables. Cfr. basta decir que la misma. según sus palabras textuales. La presidenta de una de las organizacio­ nes. comentó. del 14 de junio de 2000. Nuevas presiones de la Agrupación de Familiares de Desaparecidos para que se deje de hablar de re­ conciliación nacional. varias ediciones. presidente de la orga­ nización que agrupa a los industriales. “obtener justicia con sus pro­ pias manos”. El Mercurio del 6 de agosto de 2000. 55 Cfr. muy activa en solicitar la ilegal extradición de Pinochet. aseveró que el caso Pinochet había creado un estado de tensión y de inseguridad que afectó a la economía del país. En 1999. El Mercurio del 17 de junio de 2000. “tuvo efectos negativos en el entendimiento con algunas naciones”. Cfr.55 20 de junio de 2000. continuó lanzan­ do leña al fuego de la discordia y criticó aún más la decisión bri­ tánica de favorecer el retorno de Pinochet a su país. para reunirse el 20 de junio con algunos miembros del gobierno español con la finalidad de restablecer las buenas relaciones entre los dos paí­ ses. condenado a 30 años por cuestiones de la mafia. Il Giornale del 20 de junio de 2000. partió hacia Madrid.14 de junio de 2000. la economía descendió un 1% y la desocupación amenazó con incrementarse del 8. Cfr. Se difundió el texto completo del acuerdo. Amnistía Internacional. “buscaron”. se manifestó satisfecho aunque subrayó que la justicia continuaría de todos modos su curso. subrayó. se negó al mismo tiempo a conceder a Italia la extradición de un cierto Giovanni Greco. 8.

Giovanni Maino. y los diputados socialistas Isabel Allen­ de y Carlos Montes. 57 58 463 . Mireya García y los dos diputados socialistas chilenos fueron apoyados por la co­ munista italiana Ersilia Salvato. Jai­ me Donato y Dignaldo Pizzini. Omar Venturelli. El Mercurio del 26 de junio de 2000. ascendieron a 116 las denuncias contra Pi­ nochet. titular de las investigaciones sobre el caso de los cinco desaparecidos italo­ chilenos Juan Montiglio. En la ceremonia estuvo presente. la Cámara de Diputados inició el examen de la ley que introdujo. El Mercurio del 21 y 22 de junio de 2000. vicepresidenta de la Agrupación de Fami­ liares de Desaparecidos.57 22 de junio de 2000. se reunieron en Roma con algunos dirigen­ tes políticos italianos y con el juez Giancarlo Capaldo. El monumento fue obra del escul­ tor Arturo Hevia. Incidentes. 59 Cfr.59 6 de julio de 2000. pero no pro­ porcionó información respecto de la actividad desarrollada en Chile por los cinco italo­chilenos desaparecidos. Se inauguró en Santiago el monumen­ to a Salvador Allende. Mientras tanto. que garantiza el secreto de las declaraciones destina­ das a encontrar los cuerpos de los desaparecidos. Gracias a sesiones extraordinarias. Los generales en retiro declararon plena disponibilidad para colaborar en las investigaciones.687. Ascendieron a 118 las querellas contra Pinochet.Sin embargo. el Presidente de la República. en particular. la garantía de reserva a favor de los que proporcionen información respecto del destino de los desaparecidos. que Cfr. Mireya García.58 26 de junio de 2000. La fecha coincidió con la del na­ cimiento de Salvador Allende. Fue oficialmente promulgada la ley N°19. por seis meses. a despecho de esas presiones. entre más de 300 invitados. Las querellas contra Pinochet alcanzaron el número 131. El Mercurio del 20 de junio de 2000. la Cámara de Diputados y el Senado aprobaron rápidamente la ley para la indagación respecto de los desaparecidos. Cfr. Mireya García. anunció que Italia pidió la extradición de Pinochet. vicepresidenta del Senado.

El Mercurio del 6. declararon los dos par­ tidos. “No es aceptable que aquellos cargos queden sujetos a la arbitrariedad y capricho del Presidente”. son designados por el Presidente de la República. los defensores afirmaron que. Hiram Vi­ llagra. al ser Pinochet liberado en Londres por graves razones de salud. Los dos principales partidos de dere­ cha. 61 Cfr. de hacer revocables los cargos de comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas (Ejército. que debe elegir entre cinco candidatos propuestos por los organismos militares. Los abogados de la parte civil (Hugo Gutiérrez. A través del abogado Ricardo Rivadeneira. 7 y 12 de julio de 2000 y del 3 de agosto de 2000. La Corte Suprema inició el examen del recurso presentado por la defensa contra la sentencia de la Corte de Apelaciones que privó a Pinochet de la inmunidad de sena­ dor. Ricardo Lagos. Los comandantes en jefe de las Fuer­ zas Armadas chilenas. sobre los hechos del 6 de julio de 2000. responda ante la justicia”. de octubre de 1973. Se confirmó que el punto central del proceso sería el caso de 19 desaparecidos.60 13 de julio de 2000. Car­ men Hertz y Gustavo Horvitz). 60 464 . Permanecen en sus cargos. y atribuidos a la “carava­ na de la muerte”. en condi­ ciones inamovibles. Y agregaron que no existía prueba de la responsabilidad de Pinochet en los hechos que indagaba el juez Juan Guzmán Tapia. Eduardo Contreras.. “y que las Fuerzas Armadas sean politizadas”. El Mercurio del 13 de julio de 2000. basándose en la Constitución de 1980. por cuatro años. Armada. Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente. Carmen Paredes.61 19 de julio de 2000. para establecer la ca­ pacidad mental del acusado para defenderse y recordar hechos que databan de 27 años atrás. la Corte Suprema se veía en la necesidad de disponer inmediatos exámenes médicos. rechazaron la propuesta del Presidente de la República.pidió al gobierno italiano “renovar su empeño para que Pino­ chet. Boris Paredes. respondieron que el estado de Cfr. máximo responsable de los crímenes de la dictadura chile­ na. encabezada por el general Sergio Arellano Stark. Fuerza Aérea y Carabi­ neros).

publicados en El Mercurio. el juez Juan Guzmán Tapia dispondría los exámenes médicos del caso. 25 de julio de 2000. y solamente de estos. El Mostrador del 25 de julio de 2000. Muchas.salud era una cuestión ajena a la inmunidad y que solamente después. 64 Cfr. atribui­dos a la caravana comandada por el general Sergio Arellano Stark. El representante en Chile de la organización Amnistía Internacio­ nal. El Mercurio del 25 de julio de 2000. El Mercurio del 19 y 20 de julio de 2000. el juez Juan Guzmán Tapia se ocupó. se recalcó. en la sede de instrucción del proceso de mérito. La Corte Suprema. Y de estos 19 casos. no amnistiados y no ordenados. “tomó el Gobierno del país en un mo­mento de graves conflictos y gran dificultad. fue ya confirmado que 52 de ellos fueron considerados homicidios comprobados y por lo tanto amnistiados. pero ninguna responsabilidad penal se le puede atribuir. Cfr. las querellas contra Pinochet ascienden a 147. se confirmaron las tesis de la defensa.63 El diario El Mostrador comentó las numerosas cartas de so­lidaridad que desde todo el mundo fueron enviadas a Augusto Pinochet. Pudo cometer erro­res políticos.64 27 de julio de 2000. de octubre de 1973. además de ordenados. 62 63 465 . A tal propósito ninguno adelantó la hipótesis de una responsabilidad personal o directa por parte de Pinochet”. se aseveró. y en un artículo de Jenny del Río. decidió dar lugar al proceso de revocación de la inmunidad sin examen médico preliminar. “Pinochet”. provinieron de Italia. Alejandro Artusio. por 11 votos contra 9. En cuanto a los 73 delitos.62 21 de julio de 2000. Sólo los 19 restantes fueron considerados secuestros de persona todavía vigentes y. Alcanzaron a 149 las querellas contra Pinochet. En una entrevista otorgada por el abogado Ricardo Rivadeneira. En tanto. en consecuencia. Cfr. entregó una espontánea declaración en la cual acusó a Pinochet de ser el “presunto autor o partícipe de los peores crímenes del mundo”.

La sentencia en tal sentido. precisó el diario. Ri­ cardo Izurieta. La prensa mundial divulgó noticias contradictorias sobre la sentencia de la Corte Suprema. y del Ejército. El Mostrador y El Mercurio del 1 de agosto de 2000 68 Cfr. El Mercurio del 3 de agosto de 2000. 65 66 466 . la revocación de la inmunidad a estas alturas era casi cier­ ta. El diario electrónico chileno El Mostra­dor difundió la noticia. Il Giornale del 4 y 5 de agosto de 2000 y Libero del 9 de agosto de 2000. El magistrado Milton Juica. ocurridas en 1987).28 de julio de 2000. general Patricio Ríos. por el caso de cuatro desaparecidos italianos Juan Maino. Omar Venturelli. Las noticias sobre la revocación de la inmunidad provocaron las reacciones de los comandantes en jefe de la Fuerza Aérea. Il Giornale y La Repubblica del 2 de agosto de 2000. sin em­ bargo. que la Corte Suprema había revocado la inmunidad parlamen­taria de Augusto Pinochet.65 Llegaron a 152 las querellas contra Pinochet. que inda­ gó sobre el caso denominado “Operación Albania” (muertes de 12 terroristas del Frente Manuel Rodríguez. 67 Cfr. Inmediatamente los comandantes en jefe de las Fuerzas Arma­ das visitaron a Pinochet en su residencia del barrio La Dehesa. además del presidente del Partido Renovación Cfr. para un encuentro que fue definido como “de carácter priva­ do”. estableció que el único responsable fue el ya condenado Alvaro Corbalán y que por lo tanto el ex Presidente Pinochet era consi­ derado inmune de acusación al respecto. El Mercurio y The Wall Street Journal del 3 de agosto de 2000 e Il Foglio del 4 de agosto de 2000.69 3 de agosto de 2000. 69 Cfr.66 1 de agosto de 2000. fue aprobada.67 2 de agosto de 2000. que confirmó la de la Corte de Apelaciones. Se olvidaron del nombre de Dignaldo Pizzini. basada en indiscreciones que se filtraron. Juan Montiglio y Jaime Donato.68 La Corte Suprema rechazó el pedido de la magistratura ita­ liana de procesar a Pinochet en Roma. capítulos VI y XI de este libro y El Mercurio del 28 de julio de 2000 Cfr. El Mercurio del 28 de julio de 2000. por 14 votos contra 6.

invitó a la calma: “Aquellos hechos serán juzgados por la historia. El Mercurio y El Mostrador del 3 y 4 de agosto de 2000. como había sido anticipado. con una violenta polémica entre los jueces Ricardo Gálvez y José Benquis.71 8­12 de agosto de 2000. Pinochet fue suspendido de su función par­ lamentaria. Ricardo Lagos. la actividad parlamen­ taria. por falta de quórum legal. Particularmente irritado se mostró el Presidente de la República. evitar comentarios que pudiesen influir en la independencia de la ma­ gistratura. a tal punto que el presidente Hernán Álvarez se vio obligado a imponer el orden a fin de aplacar los ánimos. El voto a favor de la revocación. Ricardo Lagos. de los que no fueron encontra­ dos sus respectivos cuerpos y fueron considerados por el juez Juan Guzmán Tapia (que no tomó en consideración la eventual declaración de muerte presunta) “secuestros de personas aún vi­ gentes y por lo tanto no cubiertos por amnistía o prescripción”. El Presidente chileno. Cfr. el diario El Mostrador continuó informando del contenido de la sentencia y reveló hasta algunos conflictivos de­ talles de la sesión de la Corte Suprema: una reunión tempes­ tuosa. los diputados de dere­ cha no se presentaron a la sala y de esta manera quedó in­ terrumpida. Ahora debemos sólo mantener la calma porque todo el mundo nos está obser­ vando”. fue de 14 a 6. Alberto Cardemil. Para protestar contra la sentencia. considerando las normas en vigencia. Las reacciones fueron diversas. La sentencia fue rápidamente notificada al pre­ sidente del Senado y desde aquel momento. Se confirmó una vez más que los delitos por los cuales Pinochet fue investigado eran solamente aquellos relacio­ nados con los 19 desaparecidos.70 En tanto. 467 . Se oficializó finalmente la sentencia de segunda instancia sobre la revocación del fuero parlamenta­ rio. 70 71 El Mercurio del 3 y 4 de agosto de 2000. El Gobierno reaccionó y pidió a tra­ vés de los ministros Claudio Huepe y José Miguel Insulza.Nacional.

visitó nuevamente a Pinochet. un debate sobre los hechos de 1970­73. La visita de la señora Albright y el contenido de sus secre­ tas conversaciones parecieron tener en Chile el efecto de amorti­ guar el tono de las polémicas sobre el caso Pinochet. 72 73 Cfr. esta vez junto al comandante de la guarnición de Santiago. 16­18 de agosto de 2000.73 Según la CIA. y el alcalde de Providencia. general Ricardo Izurie­ ta. según el cual la CIA temió verse obligada a revelar sus propias responsabilida­ des en violaciones a los derechos humanos verificados en Chile.72 21 de agosto de 2000. a continua­ ción de la solicitud proveniente del senador Maurice Hinchey. hacer públicos los documentos referidos a los eventos chilenos verificados antes y durante el período de la Junta Militar. entre recíprocas acusaciones. Cristián Labbé. de parte de los socialistas. Interesante. pidió al director de la CIA. 468 . El Mercurio y El Mostrador del 16­21 de agosto de 2000. señora Madeleine Albright. uno de los dirigentes de los National Security Archives. Tras la noticia de que el Go­ bierno podría prohibir otros contactos con Pinochet. El Mostrador del 19 de septiembre de 2000. La secretaria de Estado estadounidense.El Comandante en Jefe del Ejército. señora Madeleine Albright. Cfr. recriminaciones y admisio­ nes. Izurieta de­ claró a la prensa que “nadie puede imponer al Comandante en Jefe del Ejército lo que debe o no debe hacer”. solamente podrían ser conocidos los docu­ mentos que no involucraran a esa organización y a sus fuentes de información. la admisión de que las responsabilidades del golpe de Estado militar alcanzarían también a Salvador Allen­ de. donde se reu­ nió con las máximas figuras del Gobierno y con el propio Presi­ dente Ricardo Lagos. Una réplica provino de Peter Kornbluh. en noviembre de 1999. George Tenet. se dirigió intempestivamente a Santiago. Se abrió en la Cámara de Diputa­ dos. En Washington la Secretaria de Es­ tado norteamericana. general Sergio Candia.

en el fusilamiento de 15 de­tenidos. Este último. 74 469 . en la localidad de La Serena. un tal capi­tán Mario Vargas. Se anunció para noviembre una segunda y más detallada divulgación de documentos. Para más comentarios.76 25 de agosto de 2000.La CIA. Muchos fueron censurados con vistosos rayados de plumón negro. hijo del general. fue duramente casti­gado por Arellano Stark. Marco Antonio Pinochet. En Italia. hizo públicos cerca de 6. Los retirados generales Guillermo Garín y Fernando Torres Silva fueron incluidos en el grupo de la defensa de Augusto Pinochet. admitió haber escuchado a algunos oficia­les del Ejército pertenecientes a la llamada “caravana de la muerte”. de todos modos. 76 Cfr. general Ricardo Izurieta. que rechazó la orden. El Mercurio del 22 y 23 de agosto de 2000. contar que tomaron parte. y el Presidente de la Re­ Cfr. Los defensores de Pinochet anun­ ciaron la necesidad de realizar exámenes médicos generales an­ tes que su asistido fuera sometido a interrogatorios formales. Liberazione aprovechó la ocasión para repetir la vieja fábula de “Allende asesinado por Pinochet”. interrogado por el magistrado Juan Guzmán Tapia. ascendieron a 165 las querellas contra Augusto Pinochet. bajo las órdenes del general Sergio Arellano Stark y en el interior del cuartel del Regimiento Arica. provenientes de sus archivos secre­ tos.000 do­ cumentos referidos a Chile. 22 de agosto de 2000.75 El d