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MAS FUERTES QUE LA MUERTE

Andrés Martínez Galán 21 I futuro y esperanza
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de mis semejantes. las experiencias positivas hasta tal punto tienen carácter de excepcionalidad. Precisamente al hacerse esta pregunta. de rareza y de fragilidad. que ahora experimento de una manera fragmentaria y como si fuera una suerte inestimable. de mi familia. de mis proyectos y mis aspiraciones. de unos decenios.de mí mismo. que sobreviene entre el estruendo de los relámpagos y el estallido del fuego. un sufrimiento inexorable. O piénsese en las representaciones del infierno y el paraíso y todo lo relacionado en ello. una vejez vivida en soledad. de la evolución política de nuestro planeta? El problema del futuro está inseparablemente unido a la vida humana. por ejemplo. Nadie puede vivir sin preguntarse: )Qué será -mañana.El problema del futuro. la felicidad suprema. el mundo del más allá. los muertos que resucitan y son sometidos a juicio en un dramático escenario apocalíptico. concebir ningún ideal. tenga una realización definitiva y permanente? El mensaje cristiano de las Arealidades últimas@ )es realmente creíble o es más bien pura mitología carente de todo valor de realidad para el pensamiento culturalmente evolucionado del hombre moderno? Piénsese en las habituales representaciones de final de los tiempos: el mundo celeste. que la vida humana y la historia son absurdas. que ya no hay esperanza. pero también decepción.. realizar ningún proyecto. pasado mañana. la segunda venida de Cristo sobre un blanco corcel entre las nubes del cielo. el hombre se manifiesta como un ser histórico. que indefectiblemente uno se pregunta: )habrá un futuro en el que esto. aunque parezca que todo ha llegado al final. No podría emprenderse ningún trabajo. como el amor. la muerte de un ser querido. pero también pérdida. Situaciones en las que la mirada al futuro se hace más intensa pueden ser. del estado y de la sociedad. en su más profunda esencia. carentes de sentido y de finalidad. la experiencia de una vida fracasada. el fin del mundo. el sonido de las trompetas. dentro de poco. en un futuro lejano. irrumpe en el mundo del más acá poniendo término a la historia. sino que se ve recorriendo un camino en el que puede encontrarse o perderse a sí mismo.. al cabo de unos años. a los que estoy ligado. de mi trabajo. como alguien que aún no está acabado en sí. acompañado por portentosas señales cósmicas. ganancia. no estuviese orientado hacia el futuro como algo capaz de producir satisfacción. si el hombre. Todas estas representaciones )no son tal vez únicamente creaciones fantásticas de una época aún no iluminada por las luces de la razón y pertenecientes a una concepción del mundo ya superada? )Puede el hombre de hoy seguir tomando en serio todo esto? )Constituye verdaderamente una respuesta a su pregunta sobre el futuro? 2 . el éxito. la experiencia de la propia impotencia e inutilidad. Mientras que en las situaciones negativas la pregunta es si habrá todavía un futuro. pero pueden serlo también experiencias positivas.

no nacen. el infierno) entendidos de un modo material. la dignidad de su libertad. se retroproyectan al inicio de todo acontecer determinadas experiencias históricas actuales de la fe de Israel acaecidas en la relación con su Dios. Tampoco aquí se nos ofrecen simplemente -y esto es algo hoy generalmente admitido.esperanza e imagen. sino que -dado que nacen de la fe en el Dios personal. de extrapolaciones y proyecciones.Pero. sino que. y se ignora el auténtico propósito de esta forma de expresión. aún queda ciertamente en pie la cuestión de cómo y en función de qué hay que entender las imágenes. En estos relatos de los orígenes. Es decir: la fe cristiana no espera en tal o cual cosa que haya de suceder en un futuro más o menos lejano. pretenden algo. se produjeron los hechos. la naturaleza del pecado y sus consecuencias. que son parte esencial de la fe. por lo tanto. no hay nada irrevocable fijo. el carácter directo de su relación con él.informaciones de carácter histórico-descriptivo acerca de cómo. más bien. desean que estemos abiertos y prestemos atención a algo. Por eso la pregunta: )en función de qué hay que leer las imágenes de esperanza de la fe cristiana que anuncian un futuro de realización definitiva? Pues bien. todo confluye hacia una conciliación y una salvación definitivas. con sus contradicciones.. en forma de imágenes.Para el que espera. Se trata. En este sentido. o hasta impropio. en que lo que aparentemente carece de esperanza y de perspectiva no es definitivo. Esta definición tiene un doble significado: 1. de la fe que ahora sostiene al hombre. ocurre algo muy parecido a lo que sucede con los primeros capítulos de la misma Escritura. nada está concluido. para expresar la esperanza y la promesa. confía en que todo puede trocarse en bien. como por ejemplo la absoluta dependencia del hombre con respecto a Dios. para demostrar que dichas experiencias de fe del presenten tienen una validez fundamental para todos los tiempos. Las afirmaciones acerca del futuro último.. aun sin saber cómo y de qué manera han de ser.como informaciones sobre acontecimientos futuros (el fin del mundo) o lugares (el paraíso. sino que confía en una persona 3 . las afirmaciones sobre las Arealidades últimas@ son imágenes de esperanza. su oscuridad y sus absurdos. aunque las imágenes no pueden traducirse en conceptos. Las imágenes significan algo. Incluso pueden comprenderse erróneamente las imágenes cuando se considera importante algo que en realidad es secundario. Para el que espera. no es definitiva: el que espera. Por lo que se refiere a las afirmaciones de la Escritura acerca de las Arealidades últimas@.es preciso interpretarlas en un sentido estrictamente Apersonal@. al final de la historia de la vida individual y del mundo. sino que todo responde a un sentido último. en forma de imágenes. 2. que tratan de los orígenes. de una visión profética del futuro. tal como las hallamos en la Escritura y en la Tradición. estos relatos expresan cosas mucho más fundamentales. tales imágenes no hay que interpretarlas -al estilo de la antigua teología. sus quiebras y sus insondables vacíos. la realidad tal como es.

es decir. por eso en la misma resurrección es posible conocerlo. 4 . es decir. de sentido?. Es verdad que en el Antiguo Testamento persistía una fundamental indecisión e inseguridad acerca de lo que última y definitivamente podía esperarse de este poder futuro de Dios que ya estaba actuando: )tiene también poder Dios más allá de la muerte?. creaba nuevos comienzos.se perdía en la falta de sentido. con lo cual se manifestaba como el poder que inauguraba un nuevo futuro y un nuevo sentido de liberación y realización a todo lo que a los ojos del hombre parecía carente de sentido. sino que espera en Dios. al amor y a la perfección. cuando todo parecía haber llegado al final. aparentemente bajo el signo de la inutilidad. sino que el Dios de Jesús hace posible que todo. la realización de todas las aspiraciones del hombre a la comunicación personal. En la resurrección de Jesús se ha hecho ya realidad lo que significa el futuro último y acabado de Dios.y en una definitiva comunión con ella. Su vida. con Dios. aun cuando parezca que ha llegado a su fin. para todo el mundo? A estas preguntas sólo responde con claridad el Nuevo Testamento. )Carece todo. determina el futuro del mundo como un futuro de salvación de vida definitiva y de plenitud absoluta. en cuanto que se le conquista y se le alcanza. es acogido en la gloria del Padre. mejor dicho. a quien la muerte trata de sumergir en la nada. pues. donde crucificado. En suma. Israel experimentó a Dios como el Dios del futuro. percibirlo. Jesús. )es todo vano y destinado a desaparecer?. La resurrección es la respuesta última de Dios a una vida que -vista tan sólo desde fuera. no espera en el paraíso como en un mundo feliz. el cual. sus discípulos los abandonan. a pesar de su fatal destino humano. que ha recibido la promesa irrevocable de la vida. Únicamente reflexionando sobre esto es como queda claramente de relieve lo que significa la resurrección: la resurrección significa que Dios no abandona a Jesús al absurdo y a la futilidad del destino humano. recibe un nuevo nombre: Jesús es el Señor que en adelante. De un modo sintético puede afirmarse que quien espera. es ya el paraíso. su mensaje del Dios de la vida y del amor parece ser impugnado. oscuro y sin perspectivas. más aún. como al Dios vivo y dispensador de vida que siempre. y por toda la eternidad. tenga ante sí un futuro de salvación y de realización. él mismo se ve condenado a morir en la cruz. es decir. el reducido círculo de sus discípulos es nuevamente congregado por obra del espíritu de la resurrección y destinado a constituir la célula originaria de la Iglesia. A lo largo de su historia. tiene eternamente su futuro en Dios. Pero Israel lo rechaza. es sancionada por Dios como Ael camino@ que conduce a la meta. La resurrección significa algo más que la mera infracción del límite de la muerte. Jesús anuncia el AReino@ como el mensaje último y definitivo de Dios. Aquel que despoja a la muerte de su nombre. La oscura experiencia de la ausencia de Dios en la cruz y su impotente grito de muerte parecen ser los síntomas extremos del fracaso con que culmina la vida de Jesús. )es realmente válido su futuro para todos los hombres o. El fundamento de la esperanza.

Es. en la esperanza. incluso a lo que desde el punto de vista humano puede parecer carente de perspectiva y destinado a la nada. Y este no se refiere únicamente a Jesús. Si realmente la esperanza cristiana se funda en la resurrección de Jesús. uno de los más célebres exponentes de la llamada Ateología de la revolución@. Por eso el obrar del hombre orientado al futuro entra en el plan divino de salvación: Dios quiere llevar al mundo a su realización definitiva precisamente por medio de nosotros. le es prometido un sentido y una consumación definitiva. Lo que ha sucedido a Jesús lo tenemos ante nosotros como objeto cierto de la esperanza. La meta de nuestra esperanza. está actuando ya anticipadamente en nosotros como fuerza del Espíritu. pues. )esperanza cristiana Aen el mas acá@? R. ciertamente habría una esperanza humana. de la venida del Señor en su gloria. Pero )puede dicha esperanza consumarse dentro de la historia? Dicho de otro modo: una esperanza que apunta a un futuro de felicidad alcanzable dentro del horizonte histórico y enteramente realizable por obra del hombre. Esto precisamente es lo que significa la imagen del retorno de Cristo. es decir. no sería posible pronunciarse más por ella que por la desesperación. en el amor. Por lo tanto. más aún. pues. Los límites de la esperanza interna de la historia. Shaull. en definitiva. escribe a este respecto: AEl Dios que derriba viejas estructuras para crear condiciones de una existencia más humana. en la perseverancia y en el compromiso activo. es en último término la comunión con el Señor resucitado. si Jesús no hubiese resucitado. )no deberá necesariamente abandonar al terreno de la desesperación sectores enteros de la realidad? Porque. Dios ha asumido forma humana en la vida histórica concreta y nos ha llamado a seguirle por este camino. es una esperanza radical de la que nada queda excluido: a todo. Sólo si nos hallamos en el centro de ella. desea edificar por medio de nosotros la patria última y definitiva. es lo que constituye el futuro último. sino a todos nosotros. nuestra comunión con Jesús en la casa del Padre. En este acontecimiento se ha anticipado ya nuestro futuro. por consiguiente. podremos observar lo que Dios hace@. pues. La esperanza de los cristianos se funda. En su resurrección habita ya la promesa de nuestro futuro. el propio Dios quien está en juego e interviene en el actuar revolucionario del hombre. en el gozo. En este contexto el cristiano es llamado a afanarse en la revolución tal como ésta se desarrolla. es decir. Su presencia en el mundo y su presión sobre las estructuras que constituyen para él un obstáculo. ese mismo Dios está en medio de la lucha. Aquí se expresa la esperanza de que la venida de Cristo a nosotros y nuestra vuelta a él. como ya hemos visto. en la voluntad y en la capacidad de seguir a Cristo. pero ésta seguiría siendo profundamente incierta y.En la resurrección de Jesús Dios se revela. fundamentan la dinámica del proceso. como Dios del futuro: su futuro no excluye nada y se impone a todos los poderes de la tinieblas y del absurdo. 5 . de un modo sumamente claro. en la resurrección de Jesús.

sin recurrir a instancia alguna situada más allá de las posibilidades humanas. impracticable. no es capaz de dar una respuesta a estos interrogantes. el impedido. )no está abocada a la desesperación. hacia la sociedad humana y su futuro. supuesto que va a parar al vacío de la muerte y. Pero )qué es esta Asociedad humana@. han esperado en una patria definitiva y no han podido alcanzarla en este mundo? )Qué será de nosotros mismos. porque a el y sólo a él (así lo cree al menos) le compete hacerlo todo. aquí y ahora. El intento por mantener despierta y justificar la esperanza radical. con respecto a la cual debo considerar subordinados como a su propio fin a mí mismo y mi muerte. Por eso. dado su absurdo fracaso?. )qué clase de esperanza en el más acá puede hacer. libera. Quien espera en un más allá. La falta de sentido de mi propio ser. los vencidos. el moribundo. es despiadadamente considerado como producto de desecho de la sociedad: el viejo.de hecho. esta singular grandeza hipostatizada. )no carece de sentido. sino que confía en último término el futuro a Dios y no tiene la presunción de tener que construirlo por sí solo. una imagen de Ernst Bloch. y capaz de dar fundamento al sentido. pero que nadie ha de comer jamás? Acertadamente observaba hace poco J. para los débiles. los viejos. no es totalitario. para todos cuantos no forman parte de la élite de quienes empujan la historia hacia un futuro de salvación y. La esperanza en un futuro en ese más allá del que Dios es autor. ella misma queda suspendida en el vacío? Una concepción teológica de la Arealidad última@ referida exclusivamente a la historia. cuando al mismo tiempo sé que los miembros de la sociedad humana han de llegar al final de su existencia con mi misma falta de esperanza? )Qué sentido tiene -empleando. para quienes sufren. del sometimiento al imperativo de la prestación. por tanto. Metz: ASi durante demasiado tiempo nos resignamos a aceptar la falta de sentido de la muerte y de los muertos.B. también a los vivos. se les sustrae el espacio vital humano.seguir Acocinando el potaje@ en cuya preparación se afanan todos. únicamente la esperanza en la Apatria del cielo@ 6 . se convierte precisamente en el motivo determinante del movimiento de trascendencia. que no dejan de encaminarse a la muerte. La esperanza en un más allá es capaz de seguir atribuyendo un futuro incluso a quien no está ya en condiciones de hacer nada y que. naturalmente con otra intención. en virtud de una mentalidad que únicamente tiene en cuenta el progreso y la productividad. acabaremos ideando también para los vivos más y más promesas banales@. de la obsesión de funcionar a toda costa. que fundamenta el sentido. la vida resulta indiferente frente a un destino de absurdo que impera anónimamente y trastorna una y otra vez la vida. como nosotros. consiguientemente. pues. sobre todo. para los muertos? )Qué es de los que han muerto y han padecido en el pasado? )Qué es de aquellos que. de ese ridículo y frenético activismo para el que no hay tiempo ni distancia. que no tardaremos en formar parte del número de quienes no han visto cumplidas en este mundo sus infinitas esperanzas y aspiraciones? )Quedara nuestra vida eternamente inacabada y sin posibilidad de realizarse? Pero entonces. que se manifiesta en el inalienable destino personal de muerte. cuando son olvidados los muertos. demuestra ser. En realidad.

ya nada tiene importancia. tienen para él el mismo sentido y el mismo significado que tienen para los hombres que deben morir. Y la autora muestra cómo todos los gozos de la vida. habla Metz de la Areserva escatológica@ bajo la que el cristianismo vive en este mundo. La vida resulta superficial si no se tiene ante los ojos la frontera de la muerte. son aún menos importantes. por lo tanto. y únicamente de Dios hay que esperarla. EL PROBLEMA DE LA MUERTE EXPERIENCIAS DE LA MUERTE. Ningún sacrificio que Fosca pueda realizar. De 7 . ningún sometimiento que sea capaz de aceptar. especialmente por J. A este respecto. Se vive más acertadamente cuando se ha fijado una cita con la muerte. sereno. en la esperanza de que la realización última vendrá de Dios. la vida se corrompe y se vacía. La Areserva escatológica@ significa que. no sólo el amor puede hacerse más profundo.proporciona la libertad para actuar en este mundo de un modo no espasmódico. todo tipo de vínculo y responsabilidad social. sino que toda la vida resulta enriquecida@. Con lo cual no se pretende decir que todo ello sea indiferente. el protagonista. se reducen a un juego superficial. desaparecen cuando la muerte ya no supone un límite a la vida. nada quedaría sujeto a la ley de la unicidad y. La esperanza cristiana en cuando Avida bajo la reserva escatológica@ nos hace. es condenado a vivir eternamente en esta tierra gracias a la ingestión de un elixir de vida. Precisamente en la libertad que se deriva de esta actitud vive el cristiano de un modo libre. En su novela Todos los hombres son mortales (1946). no totalitario. que se apoya en la autoridad de Karl Rahner. todo lo demás en este mundo es realidad penúltima. tolerante y pacífico. no fanático.. ajustado a la realidad.. Evidentemente. Metz. pues. Debido a la sensación de que la muerte está lejana y carece de importancia. los sufrimientos y los gozos nunca son definitivos y. de la absoluta responsabilidad. todas las posibilidades experienciales. ante el que no se alza el espectro de la muerte: Fosca. siempre se podría volver a comenzar desde el principio. porque entonces pierde su orientación y desaparece el sentido profundo de la responsabilidad. Kaufmann: APara la mayoría de nosotros las muerte no llega lo bastante aprisa. un significado absoluto. por lo tanto. paciente. ninguna lucha por ideal alguno. Por eso resulta extremadamente dudoso que el hombre se haga realmente más humano por el hecho de que la ciencia médica trate de robar cada vez más años a la muerte y diferirla hasta una edad cada vez más avanzada. no neurótico. Es muy digna de tomar en cuenta la observación del filósofo W. Este punto de vista ha sido desarrollado por una serie de teólogos contemporáneos. Simone de Beauvoir imagina la posibilidad de un hombre inmortal. si no existiese la muerte. En otras palabras: la proximidad de la muerte confiere profundidad a la vida. más intimo y apasionado. Para ese hipotético ser. libres para obrar racionalmente en este mundo. Si uno espera morir pronto. sino que nada puede reivindicar para sí un valor absoluto. B.

etc. es una relación con el mundo. un pasatiempo siempre revocable. no da de sí absolutamente nada. de la comunidad humana. Así como cada uno de nosotros deja permanentemente su propia huella en la historia. su acción tiene además un efecto permanente e indeleble sobre la historia: asume un significado irrevocable para el desarrollo mismo de la libertad de los demás. por así decirlo.. consiguientemente. un trozo de sí.hecho. que ha encontrado forma concreta en la historia. )RESURRECCIÓN EN LA MUERTE? La idea de que en la muerte tiene lugar la resurrección no sólo la acepta hoy la mayor parte de los teólogos. aun cuando hayamos encontrado ya un futuro definitivo en Dios. De este modo seguimos viviendo definitivamente e irrevocablemente en la historia. sustentada y totalmente penetrada de una incalculable serie de factores e impulsos. hay que considerarla como algo de mucho valor.Mediante su obrar en la historia.. a cuyo través otros han impreso en nosotros su huella y. algo que se imponga necesariamente. vinculados a ella. tal como parece expresarse en la imágenes bíblicas? Para responder a estas preguntas es preciso no perder de vista dos cosas: 1. sino que incluso se ha introducido en textos Aoficiosos@ de la Iglesia. el hombre no adquiere únicamente para sí una Aimpronta@ y una madurez definitivas. )no se convierte la resurrección en un acontecimiento puramente individual que siempre tiene lugar únicamente en el hombre individual? )Qué ocurre con la dimensión universal de la resurrección. en su vida sin muerte todo sigue siendo superficial. Lo mismo dice el Neues Glaubensbuch. no vinculante. el mortal -como hace ver Simone de Beauvoir. De donde se deduce que la resurrección no es un acontecimiento individual que sirva para aliviar al que muere de la realidad histórica y de la comunidad con 8 . según este modo de entenderla. Por eso. de Amisa de alma@. Ciertamente no es causal que no se hable ya de Apaz del alma@. el inmortal. aunque sea pequeño. la Iglesia eleva hoy sus oraciones por el hombre que ha vivido en la fe y que ahora ha regresado en su integridad a Dios. por el contrario. Esta misma concepción ha podido ya reflejarse en los nuevos textos de la liturgia de las exequias. queda conservado en Dios. así también cada historia individual queda caracterizada. En el Catecismo Holandés se afirma expresamente que Aen la muerte se verifica ya la resurrección@. se conservan para siempre en nuestra forma concreta. Pero. de Adía de las ánimas@.en todo lo que hace en su vida da. 2. sino que es un don.Lo que en la muerte del individuo. como una aventura arriesgada e irrepetible. donde es posible observar que se evita en lo posible recurrir a la palabra Aalma@.. Hay que añadir una última cosa al reflexionar sobre el significado de la muerte para nuestra vida: sólo por medio de la muerte adquirimos la experiencia de que la vida no es algo obvio. Y dado que la vida se ve continuamente amenazada por la muerte.

el encuentro personal con él y la comunión con él en Jesucristo son el paraíso. Ya hemos dicho que en este asunto no hay posibilidad de que se trate de informaciones ciertas acerca de los acontecimientos y situaciones últimas. y el encuentro con el Dios que juzga y purifica es lo que trata de expresar la imagen del purgatorio. sino que. el infierno y el purgatorio tienen una notable importancia.. PURGATORIO. AToda la realidad creada. el mundo. sino altamente corroboradas. LO QUE HA DE VENIR YA HA SIDO ANTICIPADO EN EL PRESENTE. Para decirlo mediante una imagen. y los mismos Padres de la Iglesia. porque cada uno de sus más íntimos puntos está entretejido con todos los demás. el paraíso. pero de un modo real) a edificar el pleroma (la consumación de la realidad)@ (Teilhard de Chardin). En la resurrección. por el contrario. el pecador radical. están y permanecen mutuamente entrelazados. piensan que el tema del carácter eterno del infierno tiene únicamente la función de llevar a los hombres a la visión y a la conversión. la falta de todo esto es el infierno. )TAN SÓLO UNA ACLAVE@? Thomas y Gertrude Sartory manifiestan su convencimiento de que no existe un infierno en el sentido tradicional. historia y consumación. no tiene nada de individual. Ya Orígenes y algunos de sus discípulos. cada uno de nosotros Areconduce a Dios un fragmento del ser. sucede como una sábana: se agarra tan sólo de una parte. y de las que el propio mundo es un cierto sentido su Acuerpo@. el que ha pervertido absolutamente su vida. LAS AREALIDADES ÚLTIMAS@: PARAÍSO. Rahner). formadas de cuerpo y espíritu. sino que estas imágenes tan sólo pretenden expresar una realidad última de carácter personal: que el propio Dios. por consiguiente. Por eso es igualmente importante y oportuno examinar detenidamente estas imágenes del futuro. Con cada una de nuestras obras cooperamos (con las dimensiones de un átomo. La resurrección. volverá a la nada en el momento de su muerte. adquiere en un lento proceso su propio carácter definitivo@ (K. INFIERNO.los demás. a través de la muerte de las personas. sino que forma parte de un proceso universal en el que individuo y comunidad.. un proceso en el que toda la realidad encuentra su plena realización en el amor. Así también. por lo tanto. EL INFIERNO. como San Jerónimo. sino que el difunto queda también él vinculado de la manera más íntima al ulterior curso de la historia. Teniendo en cuenta dicho 9 . Tanto en la doctrina tradicional de las Arealidades últimas@ como en el modo concreto de ser la fe de muchos cristianos. En principio. pero se alza toda ella. esta Asolución@ no es en absoluto nueva. no quedan rotas las relaciones por parte de ninguno de ambos Alados@.

al menos. en una sola oración. se convierte en algo parecido a lo que es el Acoco@ o Ael hombre del saco@ para los niños.carácter eterno de la condena. Si no lo es. en el momento en que el niño ha comprendido la función del Ahombre del saco@. tales amenazas pierden toda su fuerza. es decir. Pero precisamente esta terrible constatación no excluye. Debemos afirmar hasta nuestro último aliento. insistiendo en la eternidad de las penas del infierno. Ahora bien. podemos citar a modo de ejemplo un hermoso texto. de manera que. Entonces Jesús no es en absoluto la luz del mundo@. en el momento en que intuye el Aengaño@. Entre el abundante material existente. Esta posibilidad real de una quiebra definitiva de la vida humana es para mí. que todo el cielo. la perdición definitiva de la vida humana. el núcleo irrenunciable y preceptivo de la doctrina de la Iglesia sobre el infierno: el hombre puede perderse definitivamente. entonces quedaremos sometidos al peso de la muerte y del dolor. toda la tierra. un monstruo. (De sí mismo! Porque el infierno -y esto es lo que nuestras reflexiones deberían haber dejado bien claro. hasta la última gota de nuestra sangre. a lo largo de las historia de la teología. Si debemos renunciar a la esperanza en un solo hombre. lógicamente. significa destruir el Evangelio. sus padres ya no le importunan con este tipo de cosas. es decir. como para otros teólogos. La Iglesia oficial ha rechazado siempre este tipo de ideas. Si con muchos teólogos modernos afirma. )Con razón o sin ella? Es preciso considerar lo siguiente: si el infierno no tuviera más función que la de un puro juego lingüístico. sino que conlleva el que podemos y debemos esperar que Dios no permita que nadie llegue a esta 10 . el hombre debería verse inducido a una vida cristiana. todo esto sólo tendrá sentido si el infierno. o carecerían de toda fuerza de convicción. es realmente posible. INFIERNO Y ESPERANZA UNIVERSAL. en el más verdadero sentido de la palabra. las palabras acerca de él o serían una mentira piadosa. el hablar del infierno sólo provocará la toma eficaz e incondicional de la decisión adecuada si el infierno es. Algo parecido sería lo referente al infierno. sino una absoluta y terrible posibilidad de la propia libertad humana. que el tema del infierno pretende poner al hombre ante la importancia de su responsabilidad -el hombre puede extraviarse en su libertad y perder definitivamente su vida-. el mundo entero de los muertos. una posibilidad real para el hombre. ha habido cristianos y teólogos -y no ciertamente los peoresque han negado la existencia de realidades del tipo de Apenas eternas del infierno@ o de la Aperdición eterna del hombre@. nacido del ambiente del pietismo evangélico y escrito por el más joven de los Brumhardt: AAfirmar la existencia de un infierno en el que Dios no signifique ya nada por toda la eternidad. una vez que el niño ha crecido. pero en realidad no existiría eso de las penas eternas del infierno. y con razón. En realidad. Podemos también constatar que en todas las épocas. Pero este modo de hablar sólo puede causar efecto mientras el niño siga siendo niño. un peso de noche y tinieblas. puede hacer de sí mismo. pasa a manos de Jesús.no es un castigo que Dios inflige al hombre desde fuera.

aun con nuestros peores enemigos. en cada uno de nosotros. confiar. la afirmación del infierno como posibilidad real salvaguarda incluso la libertad de la gracia de Dios. Si esperamos por cada uno de nosotros y no excluimos a nadie de esta esperanza. consiguientemente. allí se ha presentado él. la gracia de Dios es libre y no puede ser forzada por el hombre. en el corazón de Jesús. que Dios alimenta por cada uno de nosotros sin excepción. Esta esperanza. Yo puedo esperar. ATodos los sentimientos que debemos tener hacia Dios. Ano escatimó ni a su propio Hijo. Él teme y espera. no se puede simplemente Acontar@ con ella.que la gracia y el amor de Dios han de impedir que se verifique la posibilidad real del infierno. Dios puso su esperanza. Dios. Lleno de ansia y de preocupación por esa sola de las cien ovejas que se ha extraviado. como posibilidad real de nuestra vida.32).posibilidad extrema. que vence la angustia y la desesperación que nacen ante la idea de que un solo hombre puede perderse. la vida de la realización en Dios. El infierno es aquello a lo que el hombre estaría destinado si permaneciera abandonado a sí mismo y. no fuera amado y redimido por Dios. De la solución que propone Péguy se desprende que acerca del infierno y de la importancia de esta realidad. quedo preso de Atemor y temblor@. ya antes lo tuvo Dios hacia nosotros@. sino que lo entregó por todos nosotros@ (Rom 8. puedo esperar de Dios que nadie habrá de entrar en el Ainfierno@. AJesús experimento la angustia en el amor. orar. Allí donde deberíamos estar nosotros. Así son las cosas.. tan sólo es posible y legitimo hablar si. su pobre esperanza. Por eso. Está en las manos del último de los pecadores@. que todos puedan alcanzar la consumación de su vida en Dios. puesto que la esperanza divina hace que tiemble hasta el amor@.por nuestra solidaridad y nuestra esperanza común. tiene su fundamento en el propio Dios. para Agustín y la tradición teológica posterior. Ahora bien. debemos nosotros seguir viviéndola y manifestándola en la Acomunidad de los que esperan@. )acaso Dios podría estar menos dispuesto a ello? ) Acaso Dios va a dejarse superar -si podemos decirlo de esta humana manera. Los creyentes deben mantenerse íntimamente unidos entre sí. sospechar. para Péguy es exactamente lo contrario: la esperanza es esencialmente esperanza por los demás. se daba por supuesto que el hombre tan sólo puede esperar por sí mismo y no por el prójimo. hasta en el más miserable pecador. si estamos dispuestos a compartir en el intercambio de amor con todos. en otras palabras. aguarda algo del último de los hombres. sacrificarse y esperar los unos de los otros. De este modo. Para que el hombre no se convierta en un Amonstruo@. Ésta es su forma de ser.. pero si me miro a mí mismo. Esta esperanza. en las que el uno se apoya en el otro? )Cómo podríamos hacer ver que también él tiene esta esperanza en todos y 11 . Por eso todos podemos esperar -(no saber!. Mientras que.. no le Atoca@ a éste automáticamente. si miro a Dios. según la expresión de San Pablo. poniéndose en aquel plano. que no excluye a nadie de la posibilidad de esperar la salvación. al mismo tiempo. en suma. se habla de la solidaridad de la esperanza. Pero no puedo saberlo y confiar con certeza en que toda vida humana ha de llegar a un término positivo.. existir. Y precisamente en esta solidaridad de la esperanza están todos realmente unidos en el camino de la salvación definitiva. Y. esperar significa no excluir a nadie de la solidaridad de la salvación que se espera de Dios. por eso ADios esperó en nosotros. tengo motivos para abrigar una esperanza universal. Él comenzó.

La novedad absoluta de que aquel Crucificado "se haya dejado ver" (ibid. 32B33). que crea por ser él mismo el Amor (cf. 17B18). Como decía San Agustín: "Cristo ha realizado lo que nosotros 12 . 8b). se da una estrecha correspondencia. 1B11). El amor es generador de vida. por mis hermanos. La oración de la esperanza es una Aofensiva@ indefectiblemente victoriosa. 1 Jn 4. cosa de la que todos nosotros somos testigos.3: Adesearía ser yo mismo anatema. 1 Cor 15. separado de Cristo. porque la vida surgida de ese Amor creador. en Jesucristo. una vez que ha sido elevado a la derecha de Dios y ha recibido del Padre la Promesa (el Espíritu Santo). el Dios de la creación y de la alianza manifiesta plenamente su identidad como el Amor creador al resucitar a Jesús de Nazaret. Llegada la plenitud de los tiempos. nos resucitará también a nosotros mediante su poder" (1 Cor 6. 20). dirigida al corazón del Padre. más no yo. del que nos habla el primer artículo. como se ve en las palabras de Pedro el día de pentecostés: "A ese Jesús lo resucitó Dios. como el Señor resucitado y glorioso. "vivo yo. pues ambos están esencialmente relacionados. Dios. 1).@).) vivo ya en nuestra historia. Entre ambos artículos del Credo.la pone en nuestro corazón? Por eso. crea para la vida. Asigno@ y Amedio@ para que nadie se pierda realmente. en definitiva. en efecto. da el ser a las creaturas por puro amor. en esta esperanza nos apoyamos mutuamente: yo me apoyo en el otro. para una vida eterna. base de toda su empresa apostólica (Cf. siendo el Viviente por excelencia. de entre los muertos. El Dios creador.. tuvo el "poder para recobrarla de nuevo" (Jn 10. en su oración de intercesión por todos nosotros junto al Padre.. que es lo que vosotros veis y oís" (Hech 2. que resucitó al Señor. y se cierra con la proclamación de la esperanza en la resurrección de los muertos y en la vida eterna. es la confirmación por el Padre de su misión divina Bacreditada en la obediencia martirial hasta la cruzB y de su identidad con el Logos eterno de Dios. igual que entregó libremente su vida. el Crucificado. Así pues. no me dejo salvar sin los otros (cfr. Por eso. Creador de todo. Es lo mismo que Pablo les recuerda también a los de Corinto. Este esperanza universal se funda. participamos ya de su vida resucitada: "Habéis resucitado con Cristo" (Col 3. Él nos ha dado esta oración para que unamos en ella nuestras voces. es el Ser paternal y personal que. insertados "por el agua y el Espíritu" en el Cuerpo de Cristo. "Dios. Somos cristianos porque. el que todos se salven depende en cierto modo de nuestra solidaridad en la esperanza en todos. La esperanza que tenemos por los demás es de este modo. en cierto modo. De modo que no es posible afirmar uno y negar otro. el primero y el último. Rom 9. sumándose a la multitud de los testigos de la resurrección. )Porqué esperar? El Credo de la Iglesia se abre con la confesión de la fe en Dios Padre. que Dios es. en éste se expresa lo que en aquél se sugiere. conlleva una promesa de perennidad. El anuncio de su resurrección es el acta pública del nacimiento de la fe cristiana. es Cristo quien vive en mí" (Ga 2. El Hijo de Dios. De hecho. lo ha derramado. El primero contiene ya implícitamente el último. 14).

Al contrario. en Jesucristo. Así pues. no es algo que nos venga puramente de fuera. Lo que esperamos no lo vemos. como sobre Cristo. Dum spiro. en última instancia. Los Padres de la Iglesia hablaron de la "divinización" del ser humano como don de Dios. Pero esta esperanza no llega a nosotros como un lenguaje extraño que no pudiéramos entender. Su único fundamento fiable es el acontecimiento de Jesucristo. habiendo experimentado muchas veces la precariedad de sus proyectos. la finitud y relatividad propia de todo lo humano. conscientes de su finitud y relatividad. nunca han dejado de planear y esperar un futuro mejor. Nunca se encuentra el ser humano perfectamente instalado en su finitud: si pretendiera dar por saciado su apetito de verdad. le hace partícipe de su misma vida divina. habría sofocado todo aliento de humanidad. Por eso ha podido decirse de él que es. pues. Late en él una tenaz tendencia hacia esa plenitud de ser y de sentido que llamamos felicidad. la muerte no tiene la última palabra. muere para resucitar a una vida nueva y eterna. sino como fines absolutos. los seres humanos no han aceptado que la muerte fuera su último destino. el cual. el que vive en Cristo no muere para quedar muerto. de belleza y de bien. o lo que es lo mismo: "mientras hay vida hay esperanza". a subsumirle en el seno de los procesos recurrentes de la naturaleza. sabiéndose mortales. es transcendida al ser habitada por el Dios infinito que se comunica libremente a sí mismo en la misma carne de los mortales. y el no desesperar nunca del todo. Pero somos el cuerpo de la Cabeza en la que ya es realidad lo que esperamos". La historia de las religiones atestigua el hondo arraigo de esta dimensión esperante en los hombres de todas las épocas y de todas las culturas. un "ser proyectado hacia el futuro" o "abierto". Por eso. desvelamos para todos nuestros hermanos los hombres una oferta de sentido y 13 . connatural al hombre el esperar siempre algo. jamás han dejado de aspirar a ser tratados no como cosas. que recibe de ella un esclarecimiento definitivo. Con el cristianismo. al hombre le es consustancial la apertura confiada a un futuro mejor y mayor. a la inversa. spero. y a las grandes religiones orientales. En efecto. al dar razón de nuestra esperanza (cf. sobre el cristiano. en ninguna especulación de la mente ni en ningún deseo del corazón del hombre. 1 Pe 3. la encarnación del Verbo ha esclarecido el misterio del ser humano: la fragilidad e incluso la maldad de los logros de los hombres no es impedimento para que Dios haga venir a esta historia su Reino. Esta paradójica polaridad de la conciencia y del ser del hombre condujo a los griegos a verle como trágicamente escindido entre una existencia terrena y un destino celeste. se comienza a dejar de vivir. Nuestra espera de la resurrección y de la vida eterna no se apoya. Siendo. por naturaleza. pues. que allí donde se deja de esperar. La resurrección y el cielo son inimaginables e inalcanzables para el ser humano de por sí. la esperanza cristiana es afín a ese modo de ser básico de la condición humana.esperamos todavía. Lo que significa. incluso más allá de la muerte. la esperanza cristiana responde de modo insospechado a la naturaleza propia del ser humano. en quien Dios mismo nos abre la posibilidad de una vida resucitada como la suya. 15).

es decir. los humanismos laicistas del siglo XIX sostuvieron que "la religión. una ética del servicio incondicional a los hermanos es la forma normal de realización moral cristiana. tanto de su visión del mundo y de la historia. Así recoge el Concilio. es algo que tal vez vuelva a resultar más comprensible a nuestros contemporáneos. violencias y fracasos de todo tipo. es un obstáculo" para la liberación económica y social.un horizonte último de expectación que colma. apartaría al hombre del esfuerzo por levantar la ciudad temporal". nosotros podemos vivir y morir con nuestros hermanos y por ellos. por su propia naturaleza. A su vez esa comunión y esa esperanza son el fundamento del modo nuevo de vivir propio de los cristianos. 29ss. sino más bien avivar la preocupación por perfeccionar esta tierra". En cambio. Porque Alguien ha muerto por nosotros y de esa muerte ha brotado vida nueva. en efecto. 1 Cor 7. Que "la espera de una tierra nueva no debe amortiguar. 2 Pe 3. Flp 3. 13ss. es capaz 14 . Es el momento de recordar que no es posible una cimentación sólida de la moralidad cuando se marginan y olvidan aspectos centrales de la verdad sobre el hombre. Pero "una ética altruista es difícilmente sostenible. consciente o inconscientemente. 1 Pe 4. con denodado esfuerzo prometeico. ya realmente incoada en el creyente por la fe y los sacramentos. que establece. vaya a ser indefectiblemente mejor que lo construido hasta hoy entre injusticias. una objeción a la que fue muy sensible y a la que dio respuesta repetida y cumplida. es el fundamento de la esperanza cristiana en la resurrección de la carne y la vida eterna. porque su vida goza de una dimensión de eternidad. 7ss. está abundantemente testimoniada en el Nuevo Testamento (cf. el provecho propio de los individuos y de los grupos como criterio último de la conducta humana. con la desesperanza. La comunión de vida con el Cristo resucitado. entre finalidad última y razón del ser y del deber ser de la vida humana. como del aliento ético de una existencia comprometida en el ejercicio de la caridad y de la justicia. de manera general y permanente. No puede ser de otro modo: quien no vive esclavo de la muerte. en su Constitución sobre la Iglesia en el mundo actual. en medida insospechada. o incluso contra él. Las grandes utopías inmanentistas han entrado en crisis dejando tras de sí un amplio campo a la desesperanza. sin la fe en el Dios de Jesucristo. "porque al orientar el espíritu humano hacia una vida futura ilusoria. han dado paso a una extendida desesperanza: son cada vez menos los que confían con ingenua certeza que el futuro que la humanidad pueda construir. 11ss) y en la tradición patrística y teológica. Hoy. Las utopías que pretendieron construir la ciudad terrena sin el cielo." La conexión indisoluble entre escatología y ética. y. como es su dimensión escatológica. el dinamismo de deseo y de esperanza alojado en lo más íntimo del ser humano. la fuerza de los hechos ha ido haciendo perder virulencia a aquellas visiones reductivas del hombre y de la historia que dejaban altaneramente "el cielo para los gorriones" y reservaban la tierra para una humanidad concebida como única dueña y señora de sus destinos. al cinismo ético. que es Amor. No cabe duda de que todo hombre es capaz de distinguir el bien del mal gracias a la luz de la razón. En cambio.

realmente tal si no responde. La regeneración de la vida social no puede hacerse sin una adecuada constitución del sujeto moral. El ser humano tiene. sobre la voluntad de Dios. "paralelamente a la exaltación de la libertad. es el bien de las personas que componen el cuerpo social.. El bien común. la cultura moderna pone 15 . pues sabe que "ni la muerte ni la vida (. a la vez. norma suprema de la vida social. sin excluir ni siquiera una entrega hasta la sangre. Señor nuestro" (Rom 8. la capacidad de acoger libremente la oferta de comunión de vida con Dios. el cristiano está habilitado para percibir los valores morales en un horizonte de ultimidad: es capaz de ir haciendo entrega diaria de su vida al servicio de esos valores. El hombre moderno ha valorado tanto la libertad que ha llegado a caer en la absurda exageración de pretender hacer de ella un absoluto. a la inversa.) ni criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. Lo cual quiere decir que es necesario contar con la posibilidad real de la perdición eterna. 38B39). La oferta de salvación contenida en el mensaje evangélico supone la respuesta libre de sus destinatarios. Pero no es correcto establecer una separación tal entre el ámbito de lo público y el de la conciencia personal que se llegue a suponer que las normas que rigen la vida social son de un orden totalmente diverso de las que rigen la vida personal. como es la de su esperanza en Dios y en la vida eterna. No se puede entender el régimen de gracia querido por Dios para su creación si no se toma realmente en serio el misterio de la libertad. erradicándola de "su relación esencial y constitutiva con la verdad. asumiendo las variadas experiencias de éxito y de fracaso en las que se va tejiendo su proceso de conformación con Cristo. Y. que está capacitado también para rechazarla. Es verdad que hay que distinguir entre el ámbito de la fe y el de la vida pública. Con su esperanza escatológica. creador. martirial. pues. no le serán ahorrados ni el sufrimiento ni las negatividades de la existencia. la realidad se le ofrece como digna de crédito no precisamente en virtud de los meros poderes humanos. en medio de sus lados oscuros e ingratos. La confusión de estas dos realidades lleva a soluciones integristas en la organización de la vida social que son incompatibles con la verdadera tradición cristiana. Tal posibilidad no reposa. para que todas sus potencialidades morales entren realmente en ejercicio. por eso. sino sobre la libertad del hombre." Pero. sin esta respuesta. Pero está también muy lejos de ignorar que esta historia nuestra es el crisol en el que se fragua un destino eterno.. 4). sino del Amor providente. siendo consciente de que. Pero ello significa. pues. no será fácil buscar eficazmente el bien común. igual que a su Señor crucificado. y paradójicamente en contraste con ella. No profesa. pues conoce las limitaciones de todo proyecto intramundano. si las personas se cierran a alguna de sus dimensiones fundamentales. a la verdad integral de las personas. pues. Es necesario que cada persona abra su existencia a la dimensión última de su vida.de empeñar la existencia confiado en el futuro. Y lo hace lleno de profundo gozo. al menos en lo que toca a los derechos fundamentales. ningún vacuo optimismo histórico. dicha oferta caería en el vacío. que "quiere que todos los hombres se salven" (1 Tim 2. Dicho bien común no podrá ser. redentor y consumador de este mundo. que es la vida en comunión con Dios.

no a condenar (cf. No es fácil hoy hablar del infierno. diversas. es segura. donde habrá llanto y rechinar de dientes (Mt 22. la esperanza. De aquí que la doctrina de la Iglesia referente a la posible frustración total de la vida en virtud de un mal uso de la libertad resulte para algunos especialmente difícil de comprender y de aceptar. cosas ambas que resultan insostenibles allí donde se ignora o trivializa la capacidad de quien es imagen de Dios para optar libremente incluso por la negación del Amor creador. la existencia de esa real posibilidad de perdición. en cambio. nunca ha declarado que alguien se haya condenado. El escepticismo frente a la real capacidad humana para la libertad se debe tanto a una valoración exagerada de los descubrimientos de las ciencias humanas sobre los condicionamientos de todo tipo en los que se desarrolla la vida del hombre. Pero aunque sea temeraria la certeza. al tiempo que enseña inequívocamente la doctrina del infierno. De hecho el Magisterio de la Iglesia. y que confirma la participación de algunos de nuestros hermanos en la gloria Blos santosB. Sin embargo. Lo cual no nos da derecho a pensar que no pueda darse en absoluto la condenación. 48). como siervos malos y perezosos (cf. a las tinieblas exteriores. 15B21).radicalmente en duda esta misma libertad". disolviendo la realidad de una posible respuesta negativa del hombre al amor de Dios. 47). El juicio divino condenatorio no lo decide Aquel que ha venido a salvar. introducir un automatismo en la esperanza de la salvación que desposeería al ser humano. del infierno. Rom 5. La antropología cristiana afirma. de su genuina responsabilidad. No son pocos hoy quienes no creen en el libre albedrío del ser humano o quienes consideran que las opciones y decisiones por él tomadas son en realidad insignificantes. Tal certeza implicaría. 13 y 25. lo decide una posible repulsa humana a la oferta salvífica. Por eso. los cristianos no sólo podemos. Lo que es un diálogo de dos libertades. Jn 12. al fuego eterno (Mt 25. y otras que el Concilio no recoge aquí. pero reales (la divina y la humana) quedaría de ese modo convertido en el monólogo de una única libertad: la divina. no nos ayudan especulaciones como la teoría de la apocatástasis o la de la aniquilación. Confiados en la sobreabundacia de la gracia salvadora de Cristo (cf. han movido siempre a la Iglesia a rechazar una supuesta certeza de la salvación final de todos. Mt 25. El mensaje de la fe nos invita más bien a la vigilancia seria y a la esperanza gozosa. 30). "El que me rechaza y no sigue mis palabras. Y resulta todavía más difícil que su realidad nos entre por los sentidos y configure nuestra sensibilidad. sino que debemos esperar la salvación de todos y orar por ella. vigorosamente el carácter personal del hombre y su condición de interlocutor libre de Dios. como a un curioso fenómeno de reacción frente a la absolutización de la libertad que se manifiesta en el llamado "miedo a la libertad". ésa le condenará en el último día" (Jn 12. en efecto. menos aún meditar en oración sobre él. pues. 26). 41). ya tiene quien lo condene: la palabra que yo he hablado. como quiere Ignacio. es decir. interlocutor libre de Dios. 16 ." Estas serias advertencias del Señor. nunca ha sido puesta en duda por la Iglesia. También el Concilio Vaticano II exhorta a la vigilancia para que podamos llegar a participar de la gloria de Dios y no "ir.

se presenta la imagen de un Dios justiciero. inculcado en la infancia. sino misericordioso. ni la pedagogía de hoy ni el derecho penal piensan que el fracaso culpable es una posibilidad de la vida humana). absolutamente incapaz de hacer nada tan radicalmente malo como para merecer la condenación eterna. no es un Dios justiciero. La conexión entre el mal que se hacía pecando y el infierno al que se iba el pecador que moría sin arrepentirse y confesarse. Nos bastan nuestras excusas y nuestras interpretaciones psicoanalíticas. nosotros nos la hemos otorgado a nosotros mismos. pero con el perdón que él ofrecía a los hombres de hoy no sabemos muy bien qué hacer. a la vez daba peso a las interpretaciones y concreciones eclesiásticas de los mandatos divinos. y los profesores de la nueva pedagogía dan sus aprobados.. La gracia "cara".. pues termina siendo un mero eco de nuestras fantasías infantiles. es sustituida por la gracia "barata". nuestro papel en ella y nuestra manera de entender a Dios. a un infierno tétricamente imaginado con todo lujo de detalles sadomasoquistas y con la perspectiva aplastante de su eternidad irreversible. teniendo como tenemos suficientes excusas. vengativo. muere "por nuestro pecados". y si existe. Pensamos que un Dios Padre misericordioso no puede mandar ir al infierno no existe. sobreañadida por un Dios que impasiblemente daba a cada uno su merecido por toda la eternidad. pero no malo. Cosas bastante inútiles para nuestra mentalidad actual. por lo que se ha abusado en el pasado de este tema. no hay nadie en él. pues hoy no sentimos necesidad de lo uno ni de lo otro. acontecimiento que a Dios le cuesta la vida de su Hijo y a nosotros nos tendría que ir la vida en ello. En ocasiones Dios parece más un Abuelete que un Padre. la gracia como idea o principio abstracto. que manda al infierno a sufrir eternamente a quienes no le han obedecido. 17 . y especialmente el Dios y Padre de Jesús.. Durante mucho tiempo. en primer lugar. El temor. así como a la confesión de los pecados. no han cumplido sus mandamientos. son la segunda dificultad para tratar hoy este tema fuera y dentro de la oración. más que Padre. citando a R. Legislador y Juez. El hombre se siente débil hoy. En cierto modo.. Jesús se acercaba a los pecadores y comía con ellos. decimos. era una conexión extrínseca. y aun hoy en ciertos círculos. Niebuhr sobre la teología liberal: "un Dios sin cólera conducía a un hombre sin pecado hacia un Reino sin juicio por la mediación de un Cristo sin cruz". era el último resorte para obtener la sumisión al orden impuesto por un Dios. Jesús ofrece perdón (=acogida). Las reacciones de rechazo a ese modo de presentar el tema del infierno y la nueva mentalidad con que enfocamos hoy la vida.No es fácil. Un Dios al que no hay que tomar demasiado en serio sus monsergas. mediante el cual antes de que Dios nos la otorgue. Escribe Pannenberg. pues al final va a terminar dándonos todo lo bueno que nos tiene preparado (como los padres de la "generación blanda" dan los caprichos a sus hijos. ese Dios da poco más o menos creer que no creer en El. puesta por Dios para librar a los hombres del infierno. Nosotros no lo necesitamos. Hoy pensamos con razón que Dios.

El infierno es la situación de no libertad a la que se llega desde la libertad. no la dosis de rasgos negativos que tengo que incorporar a mi autoimagen. podemos rechazarla de forma irreversible. que nos dice que la vida de las personas. habría que entroncar con la verdad de fe cristiana. Su oferta de misericordia está siempre abierta por su parte. Y la mediación de San Ignacio nos invita a "ver. fiel y misericordioso. El corazón de Dios no puede ser como ésos de los que escribía Unamuno que quien lo comprende todo es que no comprende nada. El infierno es la imposibilidad del amor. Lo que importa son los infiernos de deshumanización que estamos creando. sino la consumación (o destrucción) de una vida de pecado. el desamor. Pero los hombre. la droga. por la nuestra. no pude ser un sitio en el que todo se plenifica con total indiferencia frente a lo que se haya hecho en la historia y en la vida. cuestionaba esta imagen de Dios-perdonalo-todo: "no te fíes de Dios. en el ejercicio de su libertad limitada pero responsable. el cielo. Es curioso que el siglo que más y peores infiernos ha creado en la historia (el holocausto de los seis millones de judíos. 18 . pero en el que no creemos posible el desamor porque no creemos posible el verdadero amor. Dios es bueno. Lo que sembramos. Frente a esta doble dificultad. gustar. oler y palpar" de mil maneras esos infiernos de sufrimiento. Una pintada ácrata. puede acabar en el fracaso total e irreversible. Hiroshima. el sinsentido. lento a la ira y rico en misericordia. El infierno es la lejanía absoluta. No es más que el reverso de la salvación. Pero de Dios nadie se burla. "el corazón de Dios".La vida del hombre se vacía de dramatismo. poco después de la muerte de Franco. Y no creemos que exista la gracia de Dios. eso cosechamos.. La relación amistosa de un Dios que perdona y compromete. oír. No es que Dios añada venganza alguna a nuestra autodestrucción culpable. Prescindiendo de la aplicación concreta a la persona de Franco. aniquilación y sinsentido que conocemos aquí y que se proyectan también como misterio de iniquidad consumada más allá de los límites de la historia y de este mundo. etc. Incapacidad para sentir a Dios como Padre y a los hombres como hermanos. porque preferimos quedarnos en nuestro propio mundo pequeño en el que añoramos vivir situaciones placenteras a las que llamamos amor.) sea el que menos cree en el infierno.. Con lo que tampoco terminamos creyendo en la seriedad... y la vida de los hombres y su libertad Dios se la ha tomado muy en serio. El infierno empieza aquí. trascendencia y dramatismo de la vida humana. La ausencia dolorosa. Es una película con final feliz garantizado para todos. Es que las cosas son como son. No creemos que exista el pecado porque no acabamos de creernos que exista la gracia. No es algo añadido desde fuera a la vida. La cárcel de nuestros egocentrismos estériles. Franco está en el cielo".