16 | tiempo argentino | investigación | año 2 | n·529 | domingo 30 de octubre de 2011

Investigación
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ente autárquico
La Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires es un organismo que se autoadministra. Fue creado en 2007, por la ley 13.799.

millones en danza
Este año, ARBA posee un presupuesto que supera los 971 millones de pesos. De esta cifra, más del 67% es para gastos de personal.

Exigen una indemnización por sueldos “mal liquidados” desde 2008

Tres mil empleados le reclaman a ARBA una deuda de $ 120 millones
Es por dos resoluciones dictadas cuando Santiago Montoya dirigía el ente de recaudación bonaerense. Delegados de ATE aseguran que de esa forma se fijó una escala salarial “ilegal” y “discriminatoria”. El silencio del organismo.
maximiliano luna

Manuel Alfieri malfieri@tiempoargentino.com.ar

E

n los últimos años, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) se destacó por perseguir con meticulosidad a quienes tratan de eludir al fisco, volviéndose una verdadera pesadilla para los evasores. Acostumbrados a poner la lupa sobre el contribuyente, las autoridades de ARBA nunca creyeron que ellos mismos tendrían que dar explicaciones sobre el manejo de dinero en el organismo. La paradoja fue posible gracias a una denuncia de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), respaldada por más de 3000 empleados que le reclaman a ARBA 120 millones de pesos en sueldos supuestamente mal liquidados, a través de una maniobra que incluye el ocultamiento de documentación y la violación de la escala salarial establecida por ley, beneficiando a los sueldos más altos y al personal directivo. El origen de esta situación se remonta a más de dos años, cuando el ex director ejecutivo de la agencia, Santiago Montoya, dispuso la

Lo cierto es que el personal tuvo que esperar un largo tiempo para acceder a la resolución y conocer los detalles de liquidación del adicional, ya que ARBA mantuvo esos documentos bajo llave durante dos años. La resolución que dio origen al conflicto lleva el número 156/08 y fue firmada por Montoya el 24 de julio de 2008. Con ella, el ex recaudador bonaerense estableció una bonificación “remunerativa no bonificable” llamada “Adicional ARBA”, que hasta el día de hoy se paga a todo el “personal no jerarquizado”. En pocas palabras, se trata de un porcentaje del salario básico de cada trabajador, que se cobra a fin de mes como adicional. Los empleados percibieron ese dinero por primera vez en agosto de 2008, pero con un efecto distinto del esperado, según el espíritu que motivó la resolución. “No sabíamos ni cuánto le correspondía a cada trabajador, ni tampoco teníamos forma de corroborar si estaba bien liquidado. Lo que sí empezamos a ver es que el adicional aumentaba la brecha salarial entre los sueldos más ba-

Según sostienen en ATE, se propició el aumento de la brecha entre los que más y los que menos ganan.
creación de una bonificación para el personal a su cargo. De acuerdo con la resolución dictada por Montoya, este adicional pretendía “superar las desigualdades que subsisten en materia salarial entre los trabajadores de idénticas categorías”. Pero, según sostienen en ATE, en lugar de cumplir con esa premisa, la medida terminó propiciando exactamente lo contrario: aumentó la brecha entre los que más y los que menos ganan, una situación que continúa hasta el día de hoy, con la gestión que desde diciembre

La norma cuestionada nunca se publicó en el Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires.
jos y los más altos”, denunció ante Tiempo Argentino Fernando Di Ciancio, delegado general de ATE en ARBA y en el Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires (ver recuadro). Efectivamente, para los empleados encuadrados en la categoría salarial más baja –la número cinco en el escalafón, con $ 1196 de básico–, el adicional se estableció en el 50 por ciento. En cambio, para una de las categorías más altas –como la número 20, con $1610 de piso– Montoya fijó la bonificación en un 200 por ciento.

Reclamo - Más de 3000 trabajadores del organismo exigen que se les pague una “indemnización retroactiva”.

de 2009 encabeza Martín Di Bella. La desigualdad invocada por el gremio también se puso de manifiesto en otros aspectos. De acuerdo con la denuncia de los delegados,

Montoya se autoasignó un “plus salarial” que equivalía a seis veces su sueldo básico y que, además, se instrumentó por un proceso viciado de irregularidades. El punto más cues-

tionado radica en que la norma nunca fue publicada en el Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires, ni tampoco fue labrada de acuerdo con lo que especifica la ley.

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De este modo, los trabajadores con menor remuneración comenzaron a percibir cerca de $ 672 extras, mientras que quienes son mejor pagos alcanzan los $ 3227 en concepto de “bonus”. Es decir, una suma que proporcionalmente es casi cinco veces mayor para quienes gozan de los sueldos más altos. En ATE señalan que esta enorme diferencia distorsiona lo establecido en la normativa provincial que rige sobre la paga del personal público. La Ley 10.430 y el Decreto 1850 de política salarial del año 2010, establecen que los sueldos deben mantener determinada proporcionalidad según régimen horario y categoría. “Lo que hace este sistema es desvirtuar esa escala por completo”, aseguró Lorenzo Matus, otro de los delegados denunciantes. Como ejemplo, Matus relató que la distorsión llegó a tal punto que quienes están bajo el régimen laboral de 48 horas semanales reciben la misma bonificación que los agentes que trabajan 40 horas. En síntesis, se termina dando la paradoja de que, a menor tarea, mayor es la remuneración. “Hay una falla que debe resolverse. La matriz en vigencia es totalmente arbitraria”, agregó Nora Vélez, quien forma parte del personal administrativo de ARBA y se considera directamente afectada por esta situación. Vélez fue quien el 1 de septiembre de 2010, ARBA aportó la documentación. En el medio, pasaron tres gestiones: la de Montoya; la de su sucesor, Rafael Perelmiter; y la de Di Bella, que finalmente entregó la Resolución 156. Esto a pesar de que la Ley Provincial 12.475 establece un “plazo de 30 días, a partir del cual el silencio de la administración debe considerarse sin más trámite como negativa al acceso”. Asimismo, existe otra normativa firmada por Montoya que es cuestionada por el sindicato.

La clave

SILENCIO
Las tres gestiones que desde 2007 se sucedieron en ARBA prefirieron no pronunciarse ante el reclamo del gremio, al que por largo tiempo se les negó el acceso a las resoluciones cuestionadas. Tampoco hubo respuesta a las consultas de Tiempo.
Ayer y hoy - Montoya (izq.) estableció el sistema de bonificación, que sigue en la actual gestión de Martín Di Bella (der.).

realizó la primera demanda contra la agencia recaudadora, en relación al pago irregular del adicional. Lo hizo el 8 de junio pasado, en el juzgado federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo Nº 2 de La Plata. En su presentación, también invocó al artículo 39 de la Constitución de

la provincia de Buenos Aires, que establece el derecho a “una retribución justa” e “igual remuneración por igual tarea” para todos los empleados públicos. Junto a esta situación de fondo, en el gremio también remarcan el largo y dificultoso camino administrativo que se debió trajinar pa-

ra conocer las características del adicional, sobre todo las referidas a su forma de liquidación. El primer pedido se hizo ante ARBA el 12 de noviembre de 2008, pero como la respuesta fue negativa, el reclamo se extendió a la Jefatura de Gabinete bonaerense e incluso a la Gobernación. Recién

Se trata de la Resolución 157/08, con la que el ex jefe de la agencia asignó una bonificación para el “personal jerarquizado” y donde t a mbién deter m i nó el monto de su propio plus. Según el documento, en el caso del director ejecutivo del organismo,
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Montoya: de recaudador a jefe del BaPro
Las dos resoluciones que cuestiona ATE fueron firmadas en julio de 2008 por el ex director ejecutivo de la ARBA, Santiago Montoya. Economista y oriundo de la provincia de Córdoba, Montoya se formó políticamente en el seno de la Fundación Mediterránea, un think tank creado en 1977 y donde conoció a Domingo Cavallo, con quien también compartiría cargos en el gobierno de Carlos Menem. En el ámbito privado, Montoya fue consultor del Banco Mundial, el BID y el Eximbank. Ente 1995 y 1996, asesoró a la DGI y en 2001 llegó a la Subsecretaría de Ingresos Públicos, puesto que mantuvo durante las gobernaciones de Carlos Ruckauf y Felipe Solá, hasta que Daniel Scioli lo puso al frente a la flamante ARBA, creada en 2007. En 2009, luego de que se negara a ser candidato por el kirchnerismo en las elecciones legislativas de ese año, Montoya dejó su cargo como director de ARBA. A lo largo de 2010, mantuvo frustradas reuniones con Mauricio Macri, quien lo tentó para hacerse cargo de la recaudación porteña, y también repartió elogios para Francisco de Narváez y Felipe Solá. Pero, finalmente, volvió a las filas del sciolismo: fue nombrado presidente del Grupo Banco Provincia, el holding empresario de capitales públicos más importante de la Argentina, con un patrimonio que supera los $ 570 millones anuales. Desde septiembre de 2010, Montoya ocupa ese cargo.

Documentos - Las dos resoluciones de la polémica se firmaron en julio de 2008.

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esta cifra se compone por el “Adicional ARBA Subgerente” y tres bonificaciones más: “Gastos de representación para ministros”, “bloqueo de título de ministro” y “disponibilidad permanente director provincial”. Por último, esa cifra resultante se debería multiplicar además por 1,7. Para los dirigentes de ATE, el bonus global percibido por Montoya era seis veces su salario básico. “Y ni hablar de los famosos gastos de representación, que varían todos los meses. Estas son las prácticas discriminatorias que Montoya aprendió en el seno de la neoliberal Fundación Mediterránea. Es la naturalización de las desigualdades. Y bajo esos preceptos se manejó durante su estadía como director ejecutivo”, sostuvo el delegado Di Ciancio, para quien “es una paradoja que la agencia modelo del gobernador Daniel Scioli tenga esta cantidad de irregularidades en su interior”. Con el objetivo de conocer su versión, Tiempo se comunicó con el organismo fiscal y pidió una entrevista con Di Bella, pero al cierre de este artículo no hubo respuesta. Por otra parte, las autoridades jamás cuestionaron públicamente las denuncias hechas por el gremio. En esas presentaciones, además de caracterizar a la maniobra

“Esto viola una gran cantidad de leyes provinciales”
gentileza diagonales

Fernando Di Ciancio es empleado de ARBA y delegado general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Desde septiembre de 2008, viene denunciando la situación generada por las resoluciones 156 y 157, y lo que considera el perjuicio provocado por el “adicional ARBA”. –¿Por qué asegura que se trata de una bonificación “discriminatoria”? –Lo que hizo esta norma es aumentar la brecha entre el empleado que más gana y el que menos gana. Esto es totalmente ilegal y discriminatorio. Toda bonificación se tiene que adecuar a la ley que rige el salario, que es la 10.430. Nunca una resolución puede pasar por encima de una ley, ni alterar la equidistancia entre las categorías. Incluso, el director ejecutivo se asignó un adicional seis veces mayor a su básico, mientras que el adicional de un empleado común varía entre un 50 o 200% de su básico. –¿Por qué sostiene que las resoluciones que dieron origen al adicional son “ilegales”? –Porque nunca fueron publicadas en el Boletín Oficial, nunca fueron giradas al Fiscal de Estado, no existen dictámenes previos de los organismos que entienden en la temática y nunca se inició un expediente. Esto viola una gran cantidad de leyes provinciales. Además, hubo maniobras clandestinas que se perpetraron en las tres gestiones a cargo de la Agencia. –¿A qué tipo de maniobras se refiere? –El constante extravío de los expedientes que iniciábamos para solicitar las normas, por ejemplo. Las resoluciones tampoco fueron Gobierno y que careció de consultas previas a los organismos pertinentes, como lo exige el decreto ley antes mencio-

Denuncia - Para Fernando Di Ciancio, delegado de ATE, “es grave porque en medio están los fondos públicos”.

La cifra

120

millones de pesos es el monto global por indemnizaciones retroactivas a 2008 para los 3000 trabajadores que ya presentaron reclamos ante el organismo bonaerense. realizada por ARBA como “discriminatoria” y “arbitraria”, ATE también sostuvo que fue “ilegal”, al asegurar que las resoluciones en cuestión nunca fueron oficializadas. Este diario consultó el registro de los años 2008 y 2009 del Boletín Oficial bonaerense y, efectivamente, las resoluciones internas 156 y 157 (ambas de 2008) nunca fueron publicadas por el ente fiscal. Ni siquiera se labró un expediente cuando Montoya estampó su firma en los documentos. Esto quedó en ev idencia luego de que, a través de un comunicado, la Dirección Provincial de Personal bonaerense les indicara a las autoridades de ARBA que “la resolución interna Nº 156/08 deberá ser incorporada a las actuaciones y foliada conforme lo indicado en el artículo 42 del Decreto ley 7647/70”. Para más datos, los delegados aseg uran que el t rámite tampoco fue sometido a dictamen jurídico del Asesor General de

sometidas al dictamen del asesor general de gobierno. Esto agrava la responsabilidad de Montoya como funcionario actuante, al no obtener las opiniones especializadas y obligatorias por ley. Además, ¿por qué la resolución no se hizo en el marco de un expediente, tal como indica la ley? ¿Por qué se demoró tanto tiempo en suministrar la norma a los trabajadores? –¿Cuándo pudieron ver las resoluciones por primera vez? –El primer pedido formal se hizo en noviembre de 2008. Recién en septiembre de 2010 pudimos ver ambas resoluciones. Pasaron dos años. nado, que especifica las pautas a la hora de implementar este tipo de normativas.

Siempre había alguna excusa. Los tres directores ejecutivos nos negaron sistemáticamente acceder a esa información. Hubo una obstrucción deliberada. Cuando esto pasa, es porque algo se está escondiendo. Esto es muy grave, porque en el medio están los fondos públicos. –¿Qué hicieron en esos dos años los trabajadores? –Se denunció a Jefatura de Gabinete y ya hay más de 3000 reclamos administrativos de empleados de ARBA por este adicional, aunque muchos ni siquiera fueron caratulados. Los cajonearon. Otra irregularidad más. Frente a estos hechos, los trabajadores decidieron organizarse y realizar reclamos administrativos ante las autoridades. Según la estimación de ATE, a cada empleado le corresponderían una recomposición de 40 mil pesos por la irreg ular liquidación del adicional. Desde septiembre hasta la fecha, de las 7000 personas que integran el plantel de la agencia, ya reclama-

–¿Y qué medidas tomaron las autoridades del organismo? –Nada. Se mantienen en un silencio absoluto. No hubo comunicados oficiales. Hemos pedido varias audiencias, sin respuestas por ahora. –¿Qué piden desde ATE? –Que se abonen los sueldos en el marco de la ley que establece el régimen salarial y que sus autoridades no escondan las normas que afectan a los trabajadores. Cada agente debe ser indemnizado de forma retroactiva a septiembre de 2008, por la irregular liquidación del adicional. Según nuestros cálculos, le corresponden 40 mil pesos a cada trabajador.

Las presentaciones de los empleados nunca fueron contestadas. La mayoría ni siquiera fue caratulada.
ron más de 3000, lo que redondea un total de 120 millones de pesos. Sin embargo, las presentaciones nunca fueron contestadas. Peor aún: la mayoría ni siquiera fue caratulada. En paralelo, también se iniciaron acciones por violación al acceso a la información. En el sitio que la Agencia posee en Internet, existe un link donde se presentan las resoluciones que dicta cada año. Pese a que figuran muchas pertenecientes al período 2008, las dos resoluciones cuestionadas nunca fueron publicadas en la Web. En esa misma página, ARBA se define como un organismo que combate “con fuerza la cultura imperante de transgresión y privilegio”. Justamente, eso mismo es lo que hace dos años le están pidiendo sus empleados. <

Pruebas - Los recibos muestran cómo el “bonus” es proporcionalmente superior mientras mayor es el sueldo básico.

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