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APOPTOSIS E INESTABILIDAD GENOMICA

Resumen: la inestabilidad genómica está intrínsicamente ligada a alteraciones significativas en el control


de la apoptosis. La inestabilidad cromosómica y microsatélital pueden causar la inactivación de las vías
proapoptóticas. En adición, la inhibición de la apoptosis por si misma puede permitir la supervivencia de
las células y su división con la existencia de fallas en la reparación del DNA, disfunción del telómero o un
estado anormal poliploide. Además, las proteínas reparadoras del DNA pueden regular la apoptosis.
Entonces, la intestabilidad genómica y la apoptosis son fenómenos intimamente ligados, con importantes
implicancias en la fisiopatología del cancer.

La integridad del genoma y la proliferación celular y la supervivencia están regulados por un trabajo
intrincado de vías que incluye puntos del ciclo celular, reparación del DNA, recombinación y muerte celular
programada. La inestabilidad genómica permanente o transitoria, que representa una de las características
fundamentales del cáncer, puede ser adscrita a deficiencias en numerosos procesos celulares incluyendo
puntos de la regulación de la mitosis, señales de daño del DNA y su reparación, así como mantenimiento del
telómero y la función del centrosoma. Esta revisión se enfocará en la compleja interconexión entre la
inestabilidad genómica y la regulación de la apoptosis, que participan en la carcinogénesis.
La relación entre la integridad genómica y la regulación de la muerte celular puede seguir por lo menos tres
diferentes y no exclusivos modelos, todos ellos pueden ser importantes para el desarrollo del cáncer:
Primero: La inestabilidad genómica puede conllevar a mutaciones o niveles de expresión alterados de los
reguladores de la muerte celular.
Segundo: la apoptosis defectuosa puede favorecer la inestabilidad genómica.
Numerosos mecanismos celulares hacen valer la regla “mejor muerto que equivocado o errado o malogrado”
que significa que las células que tienen un daño genómico o son afectadas por varios desórdenes serán
abortadas por apoptosis, evitando la propagación de potenciales mutaciones oncogénicas, rupturas de la
doble cadena de DNA, disfunción del telómero, poliploidia o mitosis anormales que pueden directamente
provocar apoptosis mediante un camino errado. Sin embargo, si la apoptosis es inhibida por alguna razón,
ello incrementa el riesgo de inestabilidad genómica en diferentes niveles y células, que es suficientemente
adecuado para la sobrevivencia-
Tercero: una simple proteína o procesos pueden estar presentes tanto en la apoptosis como en la
inestabilidad genómica.
En este artículo se discutirá sobre estas diferentes posibilidades, sus mecanismos moleculares y su posible
impacto en la carcinogénesis.

Inestabilidad genómica: inutilizando la apoptosis

La inestabilidad genómica es una entrada al cáncer, la patogénesis de ello está también caracterizado por
cambios específicos genéticos y epigenéticos que pueden resultar en una apoptosis defectuosa. Es tentador
asumir que la inestabilidad genómica, luego de la selección, resultará en la expansión de una población
celular que es relativamente resistente a la inducción de la apoptosis. Ya que la inhabilitación de la apoptosis
favorece por si misma la inestabilidad genómica, se puede deducir que ambos mecanismos pueden cooperar
para incrementarel potencial oncogénico y metastático de las células transformadas. Durante los estadios
iniciales de la oncogénesis una serie de alteraciones en el genoma inestable al azar, pueden conducir a una
colección de alteraciones genéticas no al azar que pueden afectar a oncogenes pro ejemplo los que codifican
inhibidores de la apoptosis y genes supresores de tumores (que pueden codificar facilitadotes de apoptosis).
Estas alteraciones genéticas serían no al azar porque genes escenciales tendrían que ser mantenidos por lo
menos en una de las dos copias. Simultáneamente un incremento en las cpias de las genes que tienen efectos
adversos en el metabolisto de la cpeluas o en señales de transducción tendrían que ser evitados.
Un ejemplo bien caracterizado de cómo la inestabilidad genómica puede inhabilitar la apoptosis está dada
por la línea celular HCT116 del cáncer de colon que es afectado por inestabilidad microsatelital causando
mutación del gen de reparación del DNA, el MSH2. La inestabilidad de los microsatélites lleva con
frecuencia a la inactivación de la mutación del DAX, un miembro proapoptótico de la familia BCL2, lo que
resulta en el incremento de la resistencia a la apoptosis. Este proceso está envuelto en la progresión del
tumor in vivo, por ejemplo cuando las células CHT116 son inyectadas en ratones inmunodeficientes.
La inestabilidad cromosómica puede también favorecer la delección de genes masters que están envueltos en
la regulación de la apoptosis. Un ejemplo de esto es la delección del brazo corto del cromosoma 17 que
contiene el gen p53, lo que puede conducir a la inactivación del p53, esto puede predisponer a las células a
la poliploidia y aneuploidia en una gran variedad de cánceres, ya que la inactivación del p53 anula una serie
de puntos indispensables para la estabilidad genética.

La apoptosis reprime la inestabilidad cromosómica luego del daño al DNA


El genoma dañado que es típico del cáncer está probablemente catalizado por DSBs inapropiadamente
reparados o por telómeros erosionados que son detectados y procesados como DSBs. Esto está ejemplificado
por una alta incidencia de cancer en síndromes con deficiencia de reparación de DSB y el conocimiento
experimental de genes que están envueltos en la reparación del DNA por recombinación homóloga y uniones
no homólogas (NHEJ). DSBs que son reparados por la unión de finales heterólogos pueden generar
cromosomas dicéntricos o circulares que inician los ciclos de ruptura de puentes de fusión, generando de
este modo traslocaciones complejas no recíprocas que son características de carcinomas humanos. Cada
traslocación puede ser oncogénica porque ellas pueden llevar oncogenes a los puntos de ruptura o porque
pueden incrementar el número de copias de un encogen o borrar genes supresores de tumores.
Bajo condiciones normales, las células que experimentan un grado de daño en el DNA que está más allá de
su reparación o entran a apoptosis o a un estado de senescencia. Entonces, cuando la apoptosis es inhibida,
las células con genoma alterado o potencialmente inestable que deberían ser eliminadas, pueden sobrevivir.
Por lo que es importante entender como las DSBs pueden provocar la apoptosis.
La reacción al daño del DNA es captada por proteínas que pertenecen a la familia del fofatidilinositol 3
kinasa. Esta familia incluye ATM (ataxia telangectasia mutada), ATR (ATM y RAD 3 related) y
proteínkinasa dependiente de DNA (DNA-PK). Estas kinasas operan cerca o en los sitios primarios de daño
del DNA: la ATM responde preferiblemente a los DSBs y ATR a rupturas simples que están cubiertas por
replicación de la proteína A. en las células humanas, la interacción de la proteínas RAD 17 con el complejo
9-1-1 es responsable del reconocimiento del daño del DNA. Esto resulta en la activación de la foforilación
de las kinasas (como CHK2) por ATM/ATR.
La contribución relativa de estos variados eventos de fosforilación al DNA fisiológicamente dañado induce
apoptosis versus un reparo del DNA al que ha sido difícil de acceder.
Experimentos han demostrado que la expresión de una forma mutante del CHK2 inhibió la apoptosis
mediada por p53. El arresto del ciclo celuar mediado por CHK2 facilita el reparo del DNA mientras inhibe
la apoptosis.
Otro blanco para la ATM y ART es HZAX, una variante menor de la histona H2A, que sufre foforilaciones
rápidas específicas en la serina 139 seguido del daño al DNA.
La fosforilación de la H2AX en DSBs es esencial para el recrudecimiento de numerosas proteínas que están
envueltas en la regulación y o ejecución del reparo del DNA, como por ejemplo 53BP1 (p53 binding protein
1), BCRA 1 (breas cancer associated protein | - protína 1 asociada al cáncer de mama), MDC1 (mediator of
DNA damage chekpoint 1), RAD 50 NBS1.
Fibroblastos de ratones embriogénicos defcientes en H2AX tienen defectos en la localización de reparadores
del sitio de daño del DNA para establecer un centro a DSBs y desarrollo de inestabilidad cromosómica luego
del daño al DNA.
La foforilación del H2AX es una consecuencia aguda del daño al DNA y un predictor de la muerte celular
inducida por daño en el DNA.
El gen supresor de tumores p53 media parte de la respuesta de las células mamíferas al daño del DNA ya sea
estimulando el reparo del DNA o iniciando la apoptosis. El p53, que es un factor de transcripción, transactiva
una serie de proteínas proapoptóticas de la familia del BCL2 que inducen la permeabilización de la
membrana mitocondrial y luego se liberan factores apoptogénicos desde el espacio intermembranoso de la
mitocondria. La p53 upregula la proteína adaptadora ASK (activator of S phase kinasa) que promueve la
acgtivación del BAX (gen supresor de tumores o proapoptótico) y su interacción con la mitocondria, así
como varias otras proteínas que se localizan en la mitocondria. Estas proteínas favorecen la permebilizacion
de la membrana mitocondrial mediante reacciones oxidativas como aquellas que son catalizadas por la
ferredosin reductasa y la prolina oxidasa o, mediante mecanismos desconocidos, como aquellos que están
mediados por la p53AIP1 (p53regulated apoptosis inducing protein 1) y mtCLIC (canal 4 intracelular
clorado mitocondrial). La p53 también reprime la proteína antiapoptótica BCL2, que trabaja en la
mitocondria para prevenir al permebilización de su membrana. En adición , la p53 puede iniciar la apoptosis
a través de proteínas que se localizan en el retículo endoplasmático o en la membrana celular. Finalmente en
respuesta a las DSBs la p53 puede estimular la liberación nuclear de la histona H2A que trabaja estimulando
la permeabilización de la membrana mitocondrial. Entonces, la p53 promueve la appoptosis, caminos de
apoptosis y promueve la muerte celular por la transactivacion de genes apoptóticos.
Se ha reportado que la p53 se une a la membrana mitocondrial externa y antagoniza la función antiapoptótica
del BCL2 y del BCL-XL.
Todo lo anterior es importante ya que la inactivacion funcional o genética del p53 puede conllevar a
inestabilidad genómica.
Las funciones proapoptóticas y de arresto del ciclo celular de la p53 han sido atribuidos a distintos perfiles
de transcripción, estos perfiles se correlacionan con la fosforilación del p53 en la serina 46 que aumenta su
potencial proapoptótico.
Está en incremento suposiciones de que hay un link entre el daño del DNA y la inducción de la apoptosis.
También se ha propuesto la existencia de un link a través de la CASPASA 2 que puede ser activada en el
núcleo por una proteína activada a su vez pro p53, la caspasa 2 activada puede activar el camino apoptótico
mitocondrial.

Inestabilidad telomérica y la apoptosis


Los telómeros cubren los finales de los cromosomas eucarióticos, de este modo los protegen de su
reconocimiento como DSBs que pueden ser procesados por mecanismos de reparación del DNA.
Comprenden una secuencia en tamdem repetitiva de TTAGGG y el asa T. la pérdida de las repeticiones de la
secuencia TTAGGG incrementa con la división celular a menos que la telomerasa sea activada.
Existen unas proteínas de unión al telómero.
El desgaste o la mutación de las proteínas de unión al telómero causa la disminución del tamaño del telómero
con la subsecuente activación de las respuestas de telómero que es la apoptosis y senescencia o
alternativamente la fusión de los finales de los cromosomas que resulta en el desorden del cariotipo.
Mecánicamente hablando, el desgaste de los telómeros previene la formación del asa T que lleva a la
formación de un cromosoma desprotegido en su final y ello es detectado como un daño al DNA y es
procesado por la maquinaria de reparación del DNA. La disfunción del telómero y la formación de
cromosomas dicéntricos, produce cambios rápidos pudiendo causarn alteraciones citogenéticas; además, la
disfunción del telómero puede causar tetraploidización y acumulación de centrosomas supernumerarios
causando de este modo inestabilidad genómica numérica.
El periódo con una severa disfunción del telómero que está acompañada por una galopante o desenfrenada
inestabilidad genomita lleva a muerte celular masiva.
La ausencia del gen RB previene algunos de los fenómenos que son provocados por telómeros pequeños o
disfuncionales, asi como la apoptosis o arresto del ciclo celular pero no tiene efecto en las fusiones final –
final de los cromosomas in vitro, in vivo, la inhibición de la p53 redice la apoptosis en las criptas
gastrointestinales de los ratones que carecen del componenteTerc de la telomerasa, pero ello no suprime la
generación de cromosomas dicéntricos. Por lo tanto la inactivación del p53 aumenta la supervivencia de
células con telómeros pequeños o disfuncionales y genera cambios genéticos que pueden derivar en procesos
neoplásicos.
Aparentemente que solo después de la reactivacion de la telomerasa, que acalla inestabilidad cromosómica
severa.
El rol de la telomerasa en la carcinogénesis es compleja, la ausencia de la actividad de la telomerasa puede
ser seguida por la readquisición de la función de la telomerasa para garantizar una inmortalización efectiva
luego del desorden genómico. Es posible que la telomerasa por si misma tenga una función antiapoptótica,
que trabaja en el nivel pre mitótico. Esta función antiapoptótica opera in vivo, en teoría, la inhibición
farmacológica de la telomerasa puede tener un efecto apoptótico directo en las células cancesoras.

El control de la ploidia y la apoptosis


la poliploidia puede ser generada por la fusión celular o en la creación de células autónomas, por la
multiplicación de los cromosomas sin que se acompañe de división celular. Esto puede envolver una
endoreplicacón como se ve en los megacariocitos, donde hay varias rondas de replicación del DNA
acompañadasde mitosis incompletas, resultando en una poliploidia mononuclear. Alternativamente ello
puede envolver un ciclo celular abortivo en el cual, por ejemplo, las divisiones nucleares no son
acompañadas de citoquinesis, lo que produce células binucleadas, tetraploidización puede ser inducida por
agentes estabilizantes de los microtúbulos como el taxol.
Siguiendo el daño del huso celular, las células ingresan transitoriamente a un arresto de la metafase, un
proceso conocido como “mitotic slippage – disminución mitótica”. Las células que tienen un daño en el huso
luego se arrestan permanentemente en un estado G1 tetraploide. Este arresto final está mediado por la p53,
las células tetraploides deficientes en p53 resultan en poliploidia y la inestabilidad cromosómica
subsecuente.
En presencia de p54 la poliploidia causa la activación de la p21 y un arresto irreversible del ciclo celular o
causa la muerte celular, previniendo de tal modo la propagación de errores en mitosis tardía y la generación
de aneuploidia. La ausencia de la p21 también disminuye el control de la poliploidia.
La abrogación del la p53 y la inhibición de la apoptosis pueden cooperar par inducir una rápida y progresiva
poliploidización siguiendo el daño del huso mitótico. También ha sido reportado que la apoptosis
dependiente de p53 ocurre en células que sufren alteración mitótica y en células aneuploides que son el
resultado de mitosis aberrantes multipolares y ese proceso envuelve el incremento de la expresión del
receptor de la muerte, el CD95 y los reguladores del ciclo celular, el p21.
La ausencia de una p53 funcional es permisivo para la supervivencia de células poliploides que pueden
formarse por diferentes caminos.
La relación entre la abrogación de la p53 y la aneuploidía ha sido establecida en varias series de canceres en
humanos; por ejemplo en células diploides de pacientes con esófago de barret antes de que la anueuploidía se
manifieste. Entonces, la apoptosis dependiente del p53 podría ser un importante mecanismo que conlleva a
remover las células poliploides que constituyen precursores de células aneuploides.

Muerte celular mitótica y la inestabilidad genómica


Catástrofe mitótica: la muerte celular puede ocurrir durante la metafase (fenómeno conocido como
catástrofe mitótica) y puede ser inducida por el daño al DNA o por la fusion de células asincrónicas, siempre
que el control de la estructura del DNA esté inactivado. Este tipo de muerte celular es independiente de la
p53, aunque difiere morfológicamente de la apoptosis, la catástrofe mitótica está envuelta en la activacion de
la maquinaria apoptóatica. Ésta tiene signos de la pérdida de la permeabilidad mitocondrial como la pérdida
del potencial transmembrana, la liberación mitocondrial del citocromo C y del factor inductor de apoptosis,
la activación de la caspasa y fragmentación del DNA.
La inhibición de la apoptosis por la supresión de la caspasa o la activación de la perdida de permeabilidad
mitocondrial previene la catástrofe mitótica.
En condiciones de apoptosis deshabilitada las celulas pueden continuar la mitosis más allá de la metafase y
completar tanto la cariocinesis y la citokinesis. La mayoría de células que se generan por una división
asimétrica son aneuploides.
Datos han demostrado que el daño en el control de la estructura del DNA y la inhibición de la apoptosis con
llevan a una rápida aneuploidización. Por lo tanto, la mitosis catastrófica emerge como un caso especial de
metafase asociada a apoptosis, la supresión de ello conlleva a división celular asimétrica y aneuploidia.

El control del ensamblaje del huso mitótico


El control del ensamblaje del huso mitótico retrasa la progresión mitótica hasta que todos los cromosomas se
encuentren en una orientación bipolar sobre el huso mitótico. Un control defecuoso del huso o una
separación imprecisa de las cromátides hermanas, están asociados con inestabilidad genómica numérica.
Por lo tanto, mutaciones en BUB1, MAD1, MAD2, BUBR1, que están envueltas en este proceso, pueden
participar en la inducción del cáncer asociado a inestabilidad cromosómica. La expresión de BUBR1, una
kinasa de control mitótico, está reducida significativamente en células poliploides que fueron creadas por un
daño sustancial en el huso mitótico; la reducción de la expresión de esta kinasa puede explicarse por el
incremento de la proteolisis dependiente de ubiquitina en células poliploides.
La kinasa mitótica Aurora –B y sus proteínas asociadas INCENP participan en el control del ensambleje del
huso; su inhibición puede causar defectos en la segregación cromosómica y citokinesis.

Apoptossis versus la regulación del ciclo celular por p53


Como ya se ha mencionado, la p53 es requerida para la supresión de las DSBs, telómeros dañados, genomas
poliploides y mitosis defectuosas. Ha sido un problema y un intenso debate de cómo la ausencia de la p53
induce aneuploidia a través de una falla en las células para el arresto del ciclo celular o a través de una
apoptosis deficiente.linfomas en los que no hay p53 que presentan alteraciones en el control se ve
aneuploidia diferente a los linfomas que expresan BCL2 (que tinen p53) que mantienen intacto el control y
donde las células son diploides.
Ello ha sido un argumento para afirmar que la pérdida de la p53 causa inestabilidad genómica a través de
mecanismos no relacionados a la apoptosis.
En base a esos resultados se ha postulado que el arresto del ciclo celular más que la inducción de la apoptosis
puede mediar la estabilización genómica de la p53.

Relación entre apoptosis y reparo del DNA


Hay tres caminos para demostrar como la apoptosis puede relacionarse con el reparo del DNA.
Primero: las proteínas que detectan el daño al DNA pueden relacionarse directamente con la maquinaria
apoptótica.
Segundo: los reguladores de la apoptosis como el BCL2 puede participar en la regulación del reparo del
DNA.
Tercero: kinasas oncogénicas pueden simultáneamente inhibir la apoptosis y el reparo del DNA.
Hay numerosos ejemplos de proteínas que participan el la detección del daño del DNA y en reparo del
mismo y ello puede también estimular la apoptosis, como una opción.
Las polimerasas PARP 1 y 2 pueden participar en la reparación, cuando están muy activadas, las PARP
causan la depleción del nicotin adenin dinucleótido (NAD) que estimulan la permeabilidad de la membrana
de la mitocondria y generan apoptosis independiente de caspasa.
Altos niveles de aberraciones cromosómicas luego del tratamiento con ionización han sido reportados en
linfoblastos que expresan el regulador antiapoptótico BCL2. similarmente la sobreexpresión del BCL2
puede incrementar el rango de mutagénesis que es inducida por estrés genotóxico, además la sobre expresión
del BCL2 puede reducir la expresión de la RAD5 reduciendo así la reparación del DNA dependiente de esta
proteína.
Tirosin kinasas oncogénicas pueden combinar efectos antiapoptóticos y anti reparo.
Por lo anterior se deduce que hay una relación entre los efectores del reparo del DNAy la ejecución de la
maquinaria de reparo del DNA, parece que el reparo deficiente de daños del DNA puede estar relacionado a
una falla en la respuesta apoptótica y esta asociación puede participar en la oncogénesis.