Nada fuera de serie

Sé más sobre Chile que lo que se puede ver en los reflejos de una plancha de cobre Robert Rauschenberg

I. Terremoto ciego
El domingo 3 marzo de 1985, la zona central de Chile fue sacudida por un terremoto de magnitud histórica (7,8 en la escala de Richter). En ese instante, las fuerzas tenísticas de Chile y Suecia anticipaban un duelo intenso, cifrado en la posibilidad de acceder a los cuartos de finales de la Copa Davis. Apenas se produjo el movimiento sísmico, el equipo sueco decidió abandonar inmediatamente el país, aterrorizado ante la magnitud de la catástrofe. Después de todo, la delegación nórdica no tenía la más mínima experiencia previa que les hubiese entrenado para enfrentar las ondulaciones y movimientos que padecieron al interior del Hotel Sheraton, a las faldas del Cerro San Cristóbal (los tenistas suecos confesaron luego que jamás en sus vidas habían sentido un pavor semejante).

Un mes después, en medio de las relativamente soportables réplicas (al menos para nosotros), el equipo sueco decidió volver a finiquitar el compromiso pactado. Sólo uno de los jugadores se abstuvo de regresar a este telúrico país. Se trataba, nada más y nada menos, de Mats Wilander, quien unos meses después ganaría el Grand Slam de Roland Garros; fue, sin duda, uno de los deportistas que más brillaron en la década de los 80 y 90 (de hecho, logró conquistar esporádicamente el puesto de número uno del mundo y mantuvo una rivalidad intensa con tenistas de la talla de John McEnroe, Ivan Lendl, Boris Becker, Andrea Agassi y el mismo Stefan Edberg, compañero del mencionado equipo sueco y que perdió a la postre con Hans Gildemaister, en el único punto logrado por Chile).

2 1 Hay que recordar que esta megaexposición contó con el apoyo del diario El Mercurio. Horacio Aranguiz. Se trató de la megaexposición del archiconocido artista norteamericano. Nos referimos al degollamiento perpetrado en la madrugada del 29 de marzo por efectivos de Carabineros a los dirigentes comunistas Santiago Nattino. el Ministro de Educación de Pinochet. posibilita una exacerbación del nacionalismo y permite un momento de amnesia colectiva resuelta en el vacío propio de la euforia (o. cuestión que tuvo su correlato mundano en una serie de actividades sociales que nuestro visitante neodadaísta o pop mantuvo con el Embajador de Estados Unidos en Chile. por una crisis social y económica importante. Rauschenberg había arribado a Chile a fines de octubre de 1984. Bibliotecas y Museos. dicha exposición no dejó indiferentes ni a la izquierda cultural ni al conservadurismo estético que había sido restaurado y promovido por la Dictadura. en el terremoteado Museo Nacional de Bellas Artes. la que sumaba a una macabra operación de los organismos de seguridad del régimen. el glamoroso Rauschenberg. Agustín Edwards. A todo trapo. la rutilante conjunción de estrellas deportivas y artísticas que habían llegado al país antes. en ese instante. Edberg. James Theberge. el Director de El Mercurio. en el norte del país. Manuel Guerrero y José Manuel Parada. como diría Jameson. Se produjo en el campo de la cultura. en el de las artes visuales. por último. cuatro meses después de la catástrofe natural. Enrique Campos Menéndez. Específicamente. Como se sabe. que había quedado fascinado ante el desarrollo económico del Chile neoliberal.El cuatro uno de Suecia sobre Chile. ―el triunfo del populismo estético‖). durante e inmediatamente después del comentado terremoto y en una de las dictaduras más emblemáticas a nivel mundial: los citados tenistas top-ten. Pero también el país tuvo otro remezón.1 Señalemos. donde tuvo oportunidad de conocer el desierto. en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 o el Mundial de Fútbol de 1978 en Argentina). minó uno de las estratagemas masivas propias de toda Dictadura: mostrar un país ganador. y. el Director de Archivos. 2 En verdad. Carlos Aldunate. Robert Rauschenberg. y con el Director del Museo de Arte Precolombino. El país pasaba. al respecto. Wilander y Sundström. antes había venido el galán de cine George Hamilton. el deporte suele ser una actividad privilegiada por los gobiernos totalitarios (pensemos. En esa ocasión. según comentó al diario El Mercurio. Rauschenberg se refirió a su intensa y febril experiencia de este modo: ―Sin lugar a dudas es el país más hermoso que he . solamente.

En tanto. recorrí las minas de cobre de Chuquicamata y también los pueblos del interior. galería Bucci ocupaba un local en la céntrica calle Huérfanos. Francisco Javier Cuadra) no tuvo un efecto disuasivo a largo plazo. la crisis del primer modelo económico neoliberal que habían implantado los Chicago Boys. obreros y estudiantes. Más papistas que el Papa Pero también. 3 En los años 80. todos de propiedad de Enrico Bucci. bajo la época de euforia neocapitalista. En este último lugar funcionó una serie de locales comerciales. Estuve en el Norte. que había sido derogado recién en 1982. . cabían las mixturas de las más diversas y heterogéneas voces y posturas ideológicas. unos meses después de la monumental exposición de Rauschenberg en el Museo de Bellas Artes (224 obras que en conjunto pesaban 16 toneladas). exhibida simultáneamente en Galería Sur y Bucci. Fue como estar en un ‗jardín de minerales‘. la recomposición de las agrupaciones gremiales y sindicales de profesionales. el inicio de las protestas ciudadanas masivas desde el inicio de la Dictadura. como acontecimiento destacable. intelectuales y artistas que vivían en el exilio. La medida represiva del régimen (ejecutada por el Ministro Secretario General de Gobierno.Este glamoroso panorama se explica sólo porque en Chile. la escena artística local engendró una de las exposiciones más relevantes de la década de los 80. II. dueño y director del mencionado espacio artístico. el comienzo de un clima político y cultural de frontal confrontación con el gobierno y la ideología impuestos por el Capitán General. En ese breve intervalo se produjeron los siguientes acontecimientos: la legalización del retorno de importantes políticos. Augusto Pinochet. a pasos del Cerro Santa Lucía (otrora de nombre ―Huelen‖. la galería Sur se ubicaba en el subterráneo del Drugstore. ubicado en un barrio de clase media alta en la comuna de Providencia).3 visitado. donde los trozos de cobre. entre el hiato que media los años de 1982 y 1984. junto a la mueblería del mismo nombre (un conjunto de locales comerciales de alta concurrencia. en fin. piritas y demás piedras florecían en pleno desierto‖ (17 de julio de 1985). Y todo esto a pesar de que a fines del año 1984 se retomaba el estado de sitio. Se trataba de la muestra colectiva Fuera de Serie. El colapso de la Dictadura ya se había iniciado. y probablemente el que más me ha cautivado en todo el mundo. donde fue fundada la ciudad de Santiago por Pedro de Valdivia). aunque no con la rapidez que muchos esperaban.

Raúl Zurita o Gonzalo Muñoz. Eugenio Dittborn. el comité organizador –liderado por Nelly Richard– coincidió en la idea de que los textos críticos del catálogo debían ser expuestos en uno de los muros ambas galerías. grabados. como suele decirse del lenguaje del arte. de residuos a medio camino (es decir. El acuerdo consistía en que los escritores no iban a referirse a las obras presentes en las Galerías Bucci y Sur. hartos objetos y un número importante de referencias fotográficas. Previamente a la exposición. de discurso fracturado. La mayoría de las obras presentadas en la emblemática muestra reafirmaban la doctrina anti-pictórica impuesta por la retórica visual de la avanzada chilena. a saber: una cierta vocación iconofóbica. había muchas instalaciones. Más bien. Carlos Leppe y Arturo Duclos. ―por sí sola‖. En oposición a los pintores neoexpresionistas surgidos a comienzos de la década del 80. los textos debían operar como una obra. esta exposición se caracterizó por una exacerbación de los desplazamientos y declinaciones lingüísticas propias de un arte reñido con la tradición de la pintura y la escultura. en oposición a la épica grandilocuente de artistas del exilio como Balmes o Núñez). Este calvinismo visual resultó enteramente opuesto al derroche que había ofrecido la obra de Rauschenberg en nuestro Museo Nacional de Bellas Artes unos meses atrás. . Gonzalo Díaz. Casi todo en condición de fragmento. describir o ilustrar el discurso visual. Juan Domingo Dávila. con autonomía de las obras seleccionadas. videos. sustentada en la idea de que el texto no tenía por qué explicar.Esta muestra incluyó las figuras más conspicuas del arte chileno asociado a la estética conceptual: Francisco Brugnoli. La colosal exhibición del artista tejano hablaba. Virginia Errázuriz. entre otros). objetos. Los textos en cuestión llevaban la firma de Nelly Richard. Juan Luis Martínez. Puro despliegue sensorial de obras que incluían dibujos. Sólo que ahora esta vocación iconofóbica ha sido asumida por los filósofos devenidos en estetas o ―teóricos del arte‖. Esta asepsia visual es algo que sigue operando en nuestra escena artística actual. por el contrario. como otra obra. del filósofo Pablo Oyarzún y del poeta Gonzalo Muñoz. el mismo texto debía convertirse en un objeto visual (algo que el campo literario ya había adelantado con Nicanor Parra. Algo connatural al discurso de la avanzada.

en pleno éxtasis alcohólico. frente a un público hostil. y sus balbuceantes respuestas. ¿Y Rauschenberg? Volvamos a la escena: frente a las imprecaciones del público. donde Rauschenberg superpuso su rostro con sombrero tejano a los de Rafael. ¡Cómo era posible que un artista crítico –de origen neodadá– se hubiera prestado para semejante invasión tecno-imperialista en un país pobre y en Dictadura! ¡Cómo era posible que Rauschenberg haya colgado en el hall central del Museo varias planchas impresas de cobre. el . Decisión fatal. Ahora las preguntas iban subiendo de tono. eran más inquisidoras sobre asuntos biográficos y políticos.pinturas. El artista tejano se presentó con signos evidentes de ebriedad. La mayoría en gran formato y en todas las salas del Museo (incluidos los discos de la fachada. una proactiva representante de la audiencia que dominaba del inglés. decide usurpar el micrófono. una atribulada traductora intentaba suavizar el contenido de éstas. entre otros). Rembrandt. ¡Cómo era posible que la indigna cultura de masas y su prepotencia tecnológica nos invadieran con su despreciable despliegue de alienantes signos de explotación y dominación capitalistas! Así al menos pensaba la intelectualidad progresista. esculturas y técnicas mixtas. Al día siguiente de la inauguración de la exposición. a sabiendas lo significativo de dicho material para la economía material y simbólica del país! ¡Cómo era posible que la indigna cultura de masas y su prepotencia tecnológica nos invadieran en este magno espacio de recogimiento estético! Así al menos pensaba la intelectualidad conservadora. Leonardo. ¿Qué respondió Rauschenberg luego de escuchar las voces representadas por una traductora sin anestesia ni peros en la lengua? ¿Voces henchidas de cuestionamientos políticos y contextuales? Luego de una risa tejana. ahora había que recoger las quejas de un público ideológicamente comprometido con el saqueo económico realizado por la Dictadura (¿dónde se había ido ―nuestro cobre‖?). los organizadores decidieron que Rauschenberg tuviese un encuentro con la escena cultural local. A la mitad de la conversación. eran traducidas por una señora que a duras penas intentaba blanquear la virulencia emanada de algunas figuras del público vinculadas a la escena del arte crítico local.

para que parezca que aquí no ocurre nada‖. ¡imagínese! Algunos de estos responsos parecen prematuros. Pero lo es de manera vergonzante y por ello prefiere presentarse como una verdad comprobada y comprobable. en este caso). a la religión. a la metafísica.famosísimo Rauschenberg espetó una respuesta elocuente: ―Ustedes son más papistas que el Papa. quienes proclaman la muerte de las ideologías previas no quieren tanto cantarle el responso. al hombre. más bien. otros pueden ser meramente precavidos. significativa para los destinos mesiánicos del arte de vanguardia. como correspondería. pues el anuncio mismo no es otra cosa que una ideología otra vez. tienden a justificar su sobrevivencia filosófica a partir de la muerte de cualquier discurso adyacente que le sirva de pretexto para escamotear el finiquito de su propio discurso (el de la filosofía. sino que aparentan. La mayoría de estos pensadores compensan su escasa fruición estética con las defunciones más catastróficas en términos históricos. III. celebrar su deceso para reemplazarlas mejor. Una declaración sintomática del ocaso de determinadas ideologías estéticas de orden normativo o moral. el discurso de estos criminales de los grandes relatos aparece ahora como absurdamente anacrónico. El arte conceptual ha muerto‖. Los reflejos de las planchas de cobre ―El arte conceptual ha muerto‖. Por ser de la misma clase que su difunto. a la historia. Verdadera filosofía de la compensación. como el lobo de Caperucita roja‖. . De manera inconsciente se conectaba con los responsos hegelianos tan del gusto de los filósofos que dedican su tiempo libre a la estética. Los responsos que se cantan últimamente entre nosotros están dedicados a las ideologías. a la novela. La filósofa chilena Carla Cordua aborda este tema su libro Partes sin todo: ―Hemos notado ahora último que en los sectores culturales emergió la costumbre de cantarle el responso a muchas cosas con las que habíamos convivido por bastantes años. casi sin excepción. ―Los que anuncian la muerte de las ideologías han inventado un negocio redondo.

la caja de fósforos Copihue.―El arte conceptual ha muerto‖. el sujeto. tampoco se podría decir que un arte sería progresista porque se presenta interesado en un contexto liberal. el futuro). el periodismo cultural chileno –informado siempre de los cánones más rimbombantes del arte internacional– todavía no estaba en condiciones de conocer los fundamentos que la crítica internacional había articulado respecto de las defunciones y responsos de muchas ideas y conceptos. en el segundo). la chica Klenzo. En todo caso. por nombrar determinados contextos de donde emergieron algunos artistas de impronta crítica. el sentido. en el primero. en todo caso. Barbara Kruger y compañía. el inglés de Thatcher y el alemán de Kohl. ―todo arte supone una . fundamentos nutridos por el posestructuralismo francés y la post-crítica norteamericana (la definitiva deflación del arte. La frase de Rauschenberg no hizo más que darle un golpe directo a la escena neovanguardista criolla. Cindy Sherman. la religión. ―el sujeto pictórico ha sido superado en la modernidad‖. de muchas teorías y prácticas. Sin embargo. no se trata sin más de decir que un tipo de obra es fascista porque se presenta de forma desinteresada en un contexto sumido en la violencia totalitaria. El periodismo cultural chileno no se sentía atraído ni seducido por los signos escatológicos propios del pensamiento vanguardista en su versión extrema (―la pintura ha muerto‖. la representación. de muchas narraciones y relatos. a años luz de las prácticas críticas de October o de artistas como Laurie Anderson. el boxeador Benny Kid Paret. la maratón de los garzones. reactiva o directamente vinculados a la resistencia política y cultural). Rauschenberg se encontraba. el asunto no es tan fácil. la historia. obras como las de Dittborn o Gonzalo Díaz ya habían en ese instante dado signos elocuentes de una relación fluida con la producción tecnológica y de masas (el Condorito. a mediados de los ochenta. como el sostenido por los discurso críticos de los estados conservadores y neocapitalistas de los 80 del siglo pasado (el norteamericano de Reagan. Por otra parte. el nadador Mark Spitz.

Volvamos entonces a la recepción local provocada por la muestra espectacular de Rauschenberg. ahora se trataba de decir: ―es uno de los artistas más importantes de la neovanguardia… ¡en Chile! Por favor. La sobredimensionada magnitud de la presentación en el Museo no tuvo en rigor ningún contrincante en los espacios alternativos. IV. en el caso de Rauschenberg su evidente conservadurismo estético pasaba a un segundo plano. ―todo arte actual vive la experiencia de su radical impostura‖). Pero a dicha prensa sí le interesaba el despliegue y desparpajo expuestos por Rauschenberg en nuestro pequeño Museo (una copia del Petit Palais parisino). publicado por la editorial La Blanca Montaña del Magíster de Artes Visuales de la Universidad de Chile el año 2000. cuando se ha convertido en academia. Salvo un texto del filósofo Pablo Oyarzún. visualidad e historia. en este país nadie sabe nada de arte moderno‖. ―estoy informado‖). en términos de su prepotente instalación tecnológica. Pero no hay de parte de los artistas locales la más mínima referencia a la muestra grandilocuente del artista tejano. Es algo que nos queda debiendo 4 Este ensayo se puede encontrar en el libro Arte. presentada en ambos espacios. titulado ―Todo fuera de contexto‖ (publicado en el catálogo de la muestra y en los muros de Galería Bucci y Sur)4. Total. Simula ser moderno cuando la modernidad ya ha pasado de moda. Este es un comportamiento sintomático del periodismo cultural chileno. A diferencia de la recepción periodística a las desafiantes primeras obras de Leppe (marcada por la necesidad de los periodistas de decir ―estoy actualizado‖.reflexión respecto a su prácticas y discursos‖. . ¿Galería Sur o Bucci? Ya se ha consignado la exposición colectiva Fuera de Serie. En ese instante el periodista puede decir con orgullo: ―conozco tanto la tradición como la vanguardia‖.

que ―parece reír ante el asombro y desconcierto que provoca‖. Dittborn o Leppe. En la página siguiente. un diario de derecha como El Mercurio no fuera particularmente coactivo con obras como las de Brugnoli. Pero hay más: es reciente autora de un libro inmune a toda mea culpa o autocrítica respecto de las responsabilidades compartidas por sus entrañables militares en los crímenes que se cometieron en el Golpe y durante diecisiete años de Dictadura. interesada en impactar al público. para los interesados. dicho artículo terminaba con una grandilocuente cita mistificadora del historiador del arte Robert Hughes (biógrafo del artista): ―El arte de Rauschenberg vuelve a su material primario: el mundo‖. Como ilustraciones a la mencionada reseña. se mostraba una fotografía del artista. ¿Cómo enfocar. en términos ideológicos. el despliegue grosero e imperialista de Rauschenberg? Una reseña –sin autoría– aparecida en la revista Hoy (núm. Algunos ejemplos recolectados de la prensa del momento resultan ilustrativos. La prensa.Sin embargo. la prensa es fluctuante. gallinas y temas chilenos‖ (los textos entre comillas. la fascinación por Rauschenberg por parte de la prensa oficial no resultaba del todo distinta a la recepción entusiasta de las primeras obras de Leppe. siempre se ha interesado por las artes interactivas. en compañía de Nena Ossa. Y guiada por tal criterio. Y esto no tiene que ver con la ideología profesada por un medio específico (así se explica que. Ahora bien. julio de 1985). designada por la Dictadura y reconocida admiradora del General Pinochet. otra fotografía mostraba a Rauschenberg. vacilante: a veces defiende lo progresista. de oposición a la Dictadura. cargadas de chorezas (una fascinación por un tipo de arte despojado de las ataduras de las bellas artes tradicionales). algo que ya fue tematizado en los ensayos anteriores). resultó tremendamente condescendiente con el artista norteamericano. Después de una introducción biográfica. Thank you…! . El libro. ¿quién era Nena Ossa? Nada más y nada menos que la Directora del Museo Nacional de Bellas Artes. en este caso. en plena Dictadura. corresponden a los pies de foto). 114. lleva el irónico título de Allende. a veces lo conservador. ―junto a un collage con cariátides.

comenzando. con el propio Salvador Allende. casi todos los que vivimos esos años acá. de alguien que supo. A diferencia de Hoy. me doy cuenta de que ella. Y que después ha sabido mantenerlo. estuvo más profunda y directamente comprometida con lo que sucedió‖. Cuando estuve aquí antes en que Chile estaba teniendo . ¿por qué el periodismo cultural progresista no cuestionó la complicidad de Rauschenberg con Nena Ossa? ¿Por qué no midió con distancia crítica la sonrisa compartida entre Nena Ossa y Rauschenberg en el cóctel de inauguración. considerando que –antes y durante– se estaban produciendo violaciones flagrantes a los derechos humanos (como el comentado caso de los degollados)? Obviamente. Hermógenes Pérez de Arce: ―Yo creía saberlo casi todo sobre el régimen de la Unidad Popular. No toda fue indiferente a las relaciones entre arte y política que se cruzaban en la exposición de este artista. a quien crea saberlo todo sobre la UP. mi asunto es saber sobre eso y lo hice. tal vez. para formarse un juicio propio. investigar por su cuenta y departir con todos. fue menos cortés con el artista de sombrero tejano. respetuoso y fundado. sí podría. núm. Pero ahora. mucho más que yo y que. este libro con seguridad le pondrá a prueba su certeza‖. Entonces. Lo viví íntegro y lo comenté casi a diario. Una columna de Ernesto Saúl resulta digna de citar (Cauce. Rauschenberg no tenía por qué hacerse cargo de las violaciones a los derechos humanos en el país. julio-agosto de 1985). en su momento. la revista Cauce. Pero no es mi asunto. estoy cierto.(El libro en cuestión fue reseñado en El Mercurio el 19 de abril del 2009. 33. de palabra (radio) y por escrito (diario y revista). Estamos ante un testimonio histórico diáfano. Y concluye con lo siguiente: ―No estamos ante una proclama ni un panfleto. Pero seamos justos con la prensa. haberse instruido críticamente de la situación política que existía en el contexto local. Esta comienza con una declaración del propio Rauschenberg: ―No apruebo necesariamente lo que está ocurriendo en Chile políticamente. por el incombustible y romántico tribuno de la arcaica derecha chilena. ubicada en la misma trinchera política. leyendo a Nena Ossa. en esos dificilísimos tiempos.) Entonces.

De modo que sé más sobre Chile que lo que se puede ver en los reflejos de una plancha de cobre‖. las gradas estaban llenas.un tiempo duro. Y culminaba su crónica con un comentario tan solemne como ofendido: ―invitamos a Mr. La capacidad del coloso de Ñuñoa era. 5 La palabra curfew alude a la suspensión autoritaria de toda actividad social y colectiva a partir de una hora impuesta. como una catarsis colectiva. Equivale al ―toque de queda‖ chileno. Se estima que por él pasaron más de 40 mil personas. con toque de queda (curfew)5 que ha sido derogado recientemente… la Iglesia ha tenido una gran responsabilidad aquí para contactar a gente que no puede ser contactada de otra manera. desde las once de la noche hasta las cinco de la mañana del día siguiente). V. Un caldo de cultivo ideal para que salieran a la luz las más incontenibles y reprimidas insatisfacciones sociales. Y así fue. abarrotadas. . debería haberlo dicho‖. no se puede ver en los reflejos de las planchas de cobre. ya al final de la columna. desde la seis de la tarde hasta las seis de la mañana del día siguiente. Es algo que nos queda debiendo‖. El rey del metro cuadrado En octubre del mismo año. Esta medida se aplicaba de acuerdo a la coyuntura histórica y política del momento (desde 1973 hasta los últimos años de la Dictadura). el Estadio Nacional se convirtió en el Centro de Detención y Tortura más grande del país. manifiesta un malestar frente a los reflejos de las planchas de cobre y sus efectos colonizadores: ―si pretendía que fuera un curso de arte para un público supuestamente desarrollado. superior a las setenta mil personas sentadas. El evento se realizó en el Estadio Nacional (cuya traumática y vergonzosa historia todos recordamos6). 6 Al día siguiente del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. desde la caída de la tarde hasta los primeros signos de madrugada (en términos excepcionales. Rauschenberg a volcar en algunos trabajos la realidad que conoció en nuestro país y que. Saúl. en aquella época. Un verdadero carnaval político. No obstante los bienintencionados dichos del artista. En el contexto local. el fútbol chileno asiste a la despedida de uno de sus máximos ídolos. En particular. el centro-delantero Carlos Caszely. y en términos normales. Los estribillos en contra del Régimen Militar venían de varios sectores del recinto deportivo (―¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…!‖). el toque de queda fue una medida represiva aplicada por la Dictadura Militar consistente en restringir la circulación de la población en los horarios que el régimen consideraba inconvenientes. según sus propias palabras.

donde dos años después estuvo Christopher Reeve. como era apodado el goleador chileno Carlos Caszely. el actor de Superman. la imagen o el sonido (o por medio del deporte. lugares de trabajo de diversa índole. cuando algunos de sus exclusivos miembros se permiten el derecho al disentimiento). lo que siempre causó expectativas en los contactos de esta estrella del deporta con las esferas políticas. dirigido por el actor Alfredo Castro. si se quiere. De todas formas. También se comenzaban a levantar espacios culturales alternativos dedicados al teatro y la música. Silvio Paredes y Claudio Medina. los Pinochet Boys. las protestas ciudadanas en contra de la Dictadura de Pinochet estaban en su momento más álgido. pero no por ello menos público. Caszely no resistió la tentación de violar el protocolo al negar el saludo a Pinochet en la sede de gobierno. el campo cultural se encontraba más activo de lo que podría suponerse. sindicatos. más intenso de lo que el sentido común podría concluir tratándose de un contexto marcado por una implacable Dictadura como la de Pinochet. alternativo al campo cultural: las intempestivas y desubicadas series de actitudes proferidas por el llamado ―rey del metro cuadrado‖. el Edificio Diego Portales. Y también estaba El Trolley. tanto la del neofolclor como la vinculada al pop y al rock. el modo en que en el fútbol se había colado el descontento tenía un antecedente. cuando se convocó a la . El malestar era transversal: universidades. Un ejemplo. Pero las expresiones estéticas no siempre han sido compañeras de los silencios de la política. Al homenajeado futbolista se le conocía su militancia en la izquierda allendista. Los Dada. Por ejemplo. Uno más personal. pueden subsistir por medio de la palabra. este último grupo conformado por dos ex estudiantes de artes egresados de la Universidad Católica. Todo esto apoyado y reforzado por un número significativo de connotados personajes de la arena cultural y política que venían llegando del exilio a Chile.Hay que recordar que a mediados de los años 80 del siglo pasado. para apoyar a los actores chilenos amenazados por la dictadura. De hecho. los Fiskales Ad-Hoc y los Electrodomésticos. Matucana 19. Como se ve. que tuvo un importante papel en la emergencia de grupos musicales como Los Prisioneros.

el director técnico del equipo. . el que se presentó acompañado de los jugadores que habían conseguido semejante gesta. La historia cuenta que Pinochet se ubicó junto al goleador Carlos Caszely. Al parecer. La historia es conocida: frente a una fila de jugadores. el único díscolo era el ―rey del metro cuadrado‖. Es el momento en que la selección de fútbol de Chile clasificaba para el Mundial de España de 1982. o derechamente conservador (como sucedía con los jugadores de tenis. y apenas por un segundo. Luego de la clasificación. que intentaba pasar desapercibido en dicha ocasión. cuando el equipo chileno volvía del mundial y fue recibido por el Presidente Piñera en La Moneda. mucho más encumbrados socialmente que los futbolistas). por lo común indiferente o ignorante en materias políticas. Caszely era apodado como ―el chino comunista‖. Finalmente Pinochet se plantó junto al goleador y le estiró la mano. este evitó hasta el último momento encontrar las suyas con las del Presidente. antes de partir al Mundial de Sudáfrica 2010. Y en ese momento Caszely —según lo narran Juan Cristóbal Guarello y Luis Urrutia O‘Nell (Chomsky) en el libro Anecdotario del fútbol chileno— le indicó: ―es que yo pateo con ésta‖ (mostrándole la pierna izquierda) y luego le apretó la diestra al dictador mientras los ojos azules de ambos se encontraban‖ Como se sabe. la mayoría de sus compañeros querían aparecer en la foto con el fallecido dictador. Luis Santibáñez –que había firmado su contrato como director técnico en el mismo lugar. haciéndolo sólo cuando fue inevitable. mientras Leppe realizaba sus regurgitaciones en París. el argentino Marcelo Bielsa. el gobierno de Pinochet había puesto en marcha la Reforma Previsional. Otra anécdota similar nos regaló el delantero nacional.selección chilena los días previos a su viaje a Alemania para disputar el Mundial de Futbol de 1974 (un saludo fallido que se repitió hace no mucho entre Piñera y Bielsa. mientras dejaba atrás al perplejo mandatario. Augusto Pinochet invitó al Palacio de la Moneda a ―tomar once‖ a su entrenador. junto a Ambrosio Rodríguez–. saludó al electo mandatario de manera displicente. que iban uno a uno estrechando la mano del mandatario. aunque en un contexto menos beligerante7). debido a una militancia que no dejaba de ser una rareza en el ámbito deportivo de entonces. 7 Cuando la selección chilena de fútbol fue visitada por el Presidente Sebastián Piñera. al llegar el turno de Bielsa. Lo mismo se repitió unos meses después. en 1981. que entregó los ahorros de los trabajadores chilenos a la especulación financiera. Unos meses antes. frente a un pasmado y aún desarticulado mundo sindical.

nótese que la misma palabra fue proferida por Roberto Matta. el mismo año. deportistas como Caszely se abanderaron con aquellas agrupaciones políticas que. ―En la ejecución de los himnos en el debut contra Alemania Federal en Berlín. Incluso Caszely ya había dado muestras elocuentes de una falta de respeto a los valores patrios. en 1990. Carlos Caszely –han escrito Guarello y Chomsky– hacía movimientos leves. desde Italia.) Ahora bien. y en el extranjero.A diferencia de Hans Gildemaister. En este certamen internacional sucedieron acontecimientos ya míticos que articularon la política con la cultura popular del periodo. con el correr del tiempo. la célebre frase del ―Puma‖ Rodríguez. Mister. cuando en vivo y directo. al poco tiempo del Golpe del 1973. Jaime Fillol o Patricio Cornejo (tenistas que optaron por apoyar la continuidad de Pinochet en el poder en el plebiscito de 1988). en 1976. en momentos en que el respetable público clamaba por una antorcha en su honor. iban a conformar la llamada Concertación Democrática (que tendría su coronación con el triunfo del democratacristiano Patricio Alwyn en 1989). en 1988. en 1974. el abortado mensaje político del grupo canadiense Mr. pero la epidermis en Chile estaba muy sensible cuando todavía no se cumplía un año del Golpe de Estado y al delantero se lo identificaba con el gobierno de Salvador Allende. un emocionado Nemesio Antúnez le informaba que había obtenido el Premio Nacional de Arte. En Chile hubo reacciones desaforadas e incluso algún comentarista lo criticó ácidamente: ‗Mientras se ejecutaba nuestro himno el descarado se rascaba el poto‘‖. en contra de la Dictadura. cuestión que era demorada hasta la irritación por la alcaldesa designada Eugenia . en el programa televisivo local Ojo con el arte. Lo mismo se puede decir de eventos como el Festival de la Canción de Viña. (―Poto‖. Consignemos algunos ejemplos: los vergonzosos homenajes hechos por el humorista ―Bigote‖ Arrocet a los golpistas. haciendo uso de la canción Libre de Nino Bravo. el sentido encomio de la cantante española Mari Trini a Pinochet. en circunstancias que se habla aquí de arte y cultura? La razón es simple: el deporte como espectáculo ofrece un inigualable rendimiento estético y político. ¿a qué viene todo este anecdotario deportivo. al parecer elongando. la única vez que el Capitán General se atrevió a visitar dicho escenario. Eran apenas perceptibles.

el ―pan y circo‖ no constituye del todo una figura reaccionaria. el fenómeno Rauschenberg y la despedida de Caszely.Garrido: ―a veces hay que escuchar la voz del pueblo‖. una decisión municipal que la pinochetista alcaldesa endosó a una de sus mejores amigas. amarrado a una de las rejas del coloso de Ñuñoa. la actual edil Virginia Reginato. Pero. cuando —junto al resto de los invitados— hacía de las suyas con el balón en los pies? Como se dijo antes. se escuchó un estruendo generalizado que venía de sectores significativos de las masas futboleras: ―¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…!‖ (Algunos testigos cuentan que uno de los espectadores se encontraba semi desnudo. el caso de los degollados. VI. La cultura del espectáculo no debe ser considerada algo irrelevante. la frase del ―Puma‖ irritó tanto a la alcaldesa de Viña del Mar. afirmó el mismo año en que la suerte de Pinochet se decidiría en un plebiscito8). ¿Qué ocurrió con el colectivo que en el Estadio Nacional presenciaba la despedida de Caszely. Se trata de un asunto de estrategia política: a veces resulta más corrosivo o deconstructivo mimetizarse con aquello que se cuestiona. la clase intelectual chilena ha tenido y tiene fuertes prejuicios frente a las industrias del espectáculo. los torturados?‖). profería gritos de esta laya: ―¿dónde están los desaparecidos. . El fuera de serie Un mes antes –como se indicó más atrás– se había inaugurado la muestra Fuera de Serie en las Galerías Bucci y Sur. ―Cuando mucha gente se pone de acuerdo –escribió Barthes– para considerar sin importancia un problema. Desprecia a las masas que desea representar o redimir críticamente. éticamente despreciable. Comparado con el Terremoto. Respecto de lo anterior. que llegó a establecer un veto frente a cualquier invitación al Festival al rugiente felino venezolano. posee un innegable rendimiento subversivo. es 8 Según lo recientemente manifestado por el actor Vasco Moulian en un programa veraniego. a fin de cuentas. es porque generalmente la tiene. La insignificancia es el lugar de la verdadera significancia‖. la derrota de Chile en la Davis.

Esto ocurre cuando se disputa el derecho a la ―pequeña historia‖. con los cojones abiertos a sembrar herederos naturales o adquiridos. en términos políticos. trata de estar a la altura de las libertades otorgadas por una distante manera de entender el ―destete‖. mala leche. el sueño de todo aspirante. aunque tardío. ¿Y cómo lograrlo en aquel momento? De esto se trataba en aquel instante: de volver a la academia conservando un mínimo de rebeldía adolescente. quedar literalmente fuera de la serie. Justo Pastor Mellado lo auto-asume de modo psicoanalítico. por tanto. que el manifestado por los eventos antes mencionados. había que salirse de marco. rencor y disputa territorial. Había. Para Mellado. En dicho momento. Absurdamente más intensos. Coincidiendo con ese perfil. algo obeso. el proceso de producción de la exposición ofrece signos inequívocos de virulencia. Pero. Pero no por ello el evento estuvo libre de rencillas. un gol fuera de serie. alguien cuya producción se hubiera inscrito tardíamente en la escena local. Si se examina en detalle. y meter un gol a estadio lleno. Gonzalo Díaz sería el artista escogido para otorgarle al discurso crítico una reserva productiva capaz de oponerse a una . el que da la posibilidad de salirse de la serie. llegar primero a la meta. La teta materna ya no satisface las demandas alimenticias de un púber ya piloso. de abandonar la escena de avanzada para retomar la historia de la pintura mezclada con los avances del arte crítico internacional. que ser fiel al título de la muestra.posible que la importancia de esta exposición se encuentre por debajo de esos eventos en la escala de intereses del público masivo. Autonomizarse. ¿quién podía encarnar dicha tarea? Alguien que no hubiese participado de los orígenes de la escena. en el campo de la familia o el contexto del arte. en estricto rigor ¿qué se disputaba aquí? Apenas lo siguiente: la posibilidad de desmarcarse de una escena que se consideraba en decadencia a la vez que opresiva de los discursos excluidos de su normativa. había que disponer de las agallas necesarias para correr con colores propios. Genitalmente tardío. tal vez.

Estamos en el terreno artístico. un golpe efectista de descalce escénico (como el gesto técnico de una volea certera o un chute al ángulo del arco enemigo).clase de ―choro de las playas que se pasea exhibiendo sus papas fritas a la salida del colegio‖ (como caracterizó Mellado al onanista e infantil Benmayor). Desmarcarse sistemáticamente de las defensas enemigas. el gesto de Díaz fue desplazado a un encargo consistente en contratar al pintor de carteles de cine –de apellido Solís. bajo este reconocimiento. ¿Y qué hace? Lo que ha venido haciendo desde ese momento en adelante. presentada en la comentada exposición Fuera de Serie. donde Nelly Richard. Podríamos decir. La técnica de esta última imita los carteles de cines que existían otrora en las calles céntricas de Santiago (como un perfecto ready made. no en la escena de la política real. fotografía e instalación adquiere una originalidad que se desmarca conscientemente de la escena previa. donde la tensión entre pintura. Necesita. premunido de una paleta y unos pinceles. que tuvo cierto grado de responsabilidad en la emergencia 9 Pintura por encargo es una instalación pictórica. entonces. ¿Cuál fue la razón de que Mellado haya sido bajado de dicha muestra. una tela a medio acabar y sobre sus rodillas un perrito de orejas puntiagudas. la obra de Gonzalo Díaz había comenzado a dar signos paulatinos de abandono de la representación pictórica. Mellado astutamente lo advierte. Unos pasos fuera del lienzo aparece la silueta del artista –en tonos blancos y negrosfotografiando dicha pintura. a quien el artista no conocía personalmente– para que ejecutara la totalidad de la instalación) . donde Díaz aparece representado en su estudio artístico. Pablo Oyarzún y Gonzalo Muñoz comparecieron con textos que no referían a las obras. Recordemos lo siguiente: luego de su vuelta de Florencia en 1982. ubicándose –a modo de otras obras– en uno de los muros de Galería Bucci? Recordemos que Gonzalo Díaz fue el profesor guía de la tesis de Benmayor en 1982. Aunque todo esto no sea tan grave: total se trata de guerras ficticias. Pintura por encargo no puede ser pensada sin su correspondiente desmarque del resto de los artistas de la muestra y de la tradición académica oficial impartida en la Universidad de Chile. de la que Díaz había sido docente –en ese instante– por más de una década. de 1985. Pero es en su obra Pintura por encargo9. Primero en la serie Historia sentimental de la pintura chilena de 1982 y luego en la instalación ¿Qué hacer? de 1984.

Estaba listo. con el título de Fuera de Serie. Couve se exilaba de la pintura. Naturalmente. porque ello agitaba fantasmáticamente el análisis que realizaban gente vinculada a los despojos de la ‗escena de avanzada‘. en pintura.de la pintura neoexpresionista. justamente. parafraseando a Nicanor . históricamente. en un momento que me parecía crucial abordar la historia de los mitos pictóricos chilenos. ligados a la tradición manchística de la Universidad de Chile. como un verdadero Caszely de la avanzada): ―Pero la coyuntura de 1985 era compleja. entonces. Fue en esa exposición que Díaz. presentaría su famosa Pintura por Encargo. Díaz y Mellado. el mismo año de la citada exposición de Benmayor en Galería Sur). se presentó en su exposición terminal de la Galería Sur. afirmando la arremetida de la pintura de Benmayor. También hay que considerar su cercanía con la obra de Adolfo Couve. que Couve me fue presentado por Díaz. tenía el arco a su entera disposición. Dicho desmarque tuvo que ver con una evolución de la pintura a los soportes de reproducción técnica y luego su expansión al arte objetual y de instalación (como podía observarse en ¿Qué hacer?. No solo estaba marcada por el regreso de José Balmes del exilio. También estaba marcada por la consolidación relativa de un poder comprador de pintura. que ese mismo año de 1985. lo inactual aparecía como una reivindicación formal positiva que no fue del gusto de los despojos de la ‗avanzada‘. Es decir. Pero allí. Mellado no se refiere a su frustrado intento de formar parte del cuerpo académico de la Universidad de Chile. la ficción de su ‗regreso‘ en 1985. su trabajo (…) Estaba dispuesto a escribir sobre lo inactual. Justo Pastor Mellado explica (―Nota sobre la reposición de un texto‖) la inconveniencia de su participación en Fuera de Serie con los siguientes términos (en lo que resultó ser su despedida de la escena de Avanzada. que tanto perturbara a Couve‖. incluido –finalmente– en la ‗avanzada‘. la academia y la vanguardia unidas. ―jamás serán vencidas‖. para poder montar. dos referencias que Díaz comienza a abandonar luego de su vuelta de Florencia. a su vez. La troika se podía armar de la siguiente forma: Couve. Bororo y Matías Pinto d´Aguiar (…) Ciertamente. en este contexto. Fue. Smythe y Díaz habían jugado un rol determinante en la formación del grupo neo-expresionista. durante el período en que. Yo ya conocía.

desde la ‗avanzada‘. el texto que titulé Sobre Couve. esta candorosa utopía terminó quebrándose como una taza de loza fina (al parecer Couve se abstuvo de cumplir el pacto prometido). sin aclararlo. para revertirlos sobre un objeto fosilizado. (Galería Arte Actual. como efecto de mi trabajo contra la ‗dictadura del significante‘‖. con elecciones incluidas. Los rumores sobre mi decaimiento analítico apuntaban a la deslegitimación de mi trabajo crítico. regida por la nueva Constitución. ―El truco consistió –escribieron Ascanio Cavallo. El argumento era increíble. en declararme indeseable por defender. Como el lector podrá concluir. Manuel Salazar y Oscar Sepúlveda en La historia oculta del Régimen Militar– en decir que las elecciones serían no antes del 85. 1985 resultó ser un año tan clave como intenso. Y a ello agregaban que yo hacía un uso indebido de referentes contemporáneos de crítica. con mi escritura. ni el de la Junta. La sola visión del cronograma indicaba que ello sería inevitablemente así: si la normalidad vendría después de una transición de seis años. Recordemos que Pinochet en Chacarillas había prometido para dicho año la restitución de una normalidad constitucional.Parra. Pero ni el estudio del Consejo de Estado. ¿Qué podría significar esta troika poderosa e ideal? Nada más y nada menos que una insolente superación dialéctica de la Escena de Avanzada. Como se sabe. . Pero junto con el texto sobre Benmayor (Galería Sur. 1984). 1985). Pero Mellado le otorga a su exclusión de Fuera de Serie un carácter épico: ―La operación consistía. así como el texto sobre Smythe. a un tipo de pintura que ‗ellos‘ habían con tanto esfuerzo colaborado a desterrar. allí se implicaba. ésta debía regir en 1979. 1985). la posibilidad de que fueran después de tal fecha. y los textos sobre Díaz para KM104 y Pintura por Encargo (Galería Sur. ni el del posterior plebiscito dejaban tiempo y espacio para completar esos pasos‖. La promesa no se cumplió. Escribir sobre Couve era un síntoma de mi ‗desvarío‘ programático. formó parte de mi esfuerzo por instalar una escritura autónoma.

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