Está en la página 1de 19

Nada fuera de serie

Sé más sobre Chile que lo que se puede ver en los reflejos de una plancha de cobre Robert Rauschenberg

I. Terremoto ciego
El domingo 3 marzo de 1985, la zona central de Chile fue sacudida por un terremoto de magnitud histórica (7,8 en la escala de Richter). En ese instante, las fuerzas tenísticas de Chile y Suecia anticipaban un duelo intenso, cifrado en la posibilidad de acceder a los cuartos de finales de la Copa Davis. Apenas se produjo el movimiento sísmico, el equipo sueco decidió abandonar inmediatamente el país, aterrorizado ante la magnitud de la catástrofe. Después de todo, la delegación nórdica no tenía la más mínima experiencia previa que les hubiese entrenado para enfrentar las ondulaciones y movimientos que padecieron al interior del Hotel Sheraton, a las faldas del Cerro San Cristóbal (los tenistas suecos confesaron luego que jamás en sus vidas habían sentido un pavor semejante).

Un mes después, en medio de las relativamente soportables réplicas (al menos para nosotros), el equipo sueco decidió volver a finiquitar el compromiso pactado. Sólo uno de los jugadores se abstuvo de regresar a este telúrico país. Se trataba, nada más y nada menos, de Mats Wilander, quien unos meses después ganaría el Grand Slam de Roland Garros; fue, sin duda, uno de los deportistas que más brillaron en la década de los 80 y 90 (de hecho, logró conquistar esporádicamente el puesto de número uno del mundo y mantuvo una rivalidad intensa con tenistas de la talla de John McEnroe, Ivan Lendl, Boris Becker, Andrea Agassi y el mismo Stefan Edberg, compañero del mencionado equipo sueco y que perdió a la postre con Hans Gildemaister, en el único punto logrado por Chile).

A todo trapo. donde tuvo oportunidad de conocer el desierto. Edberg. Pero también el país tuvo otro remezón. y con el Director del Museo de Arte Precolombino. por último. el Director de El Mercurio. la rutilante conjunción de estrellas deportivas y artísticas que habían llegado al país antes.El cuatro uno de Suecia sobre Chile. el glamoroso Rauschenberg. en ese instante. Bibliotecas y Museos. El país pasaba. ―el triunfo del populismo estético‖). solamente. que había quedado fascinado ante el desarrollo económico del Chile neoliberal. en el norte del país. Rauschenberg había arribado a Chile a fines de octubre de 1984.2 1 Hay que recordar que esta megaexposición contó con el apoyo del diario El Mercurio. en el terremoteado Museo Nacional de Bellas Artes. en el de las artes visuales. el deporte suele ser una actividad privilegiada por los gobiernos totalitarios (pensemos. 2 En verdad. como diría Jameson. James Theberge. según comentó al diario El Mercurio. durante e inmediatamente después del comentado terremoto y en una de las dictaduras más emblemáticas a nivel mundial: los citados tenistas top-ten. Como se sabe. Agustín Edwards. el Ministro de Educación de Pinochet. En esa ocasión. Se trató de la megaexposición del archiconocido artista norteamericano. cuestión que tuvo su correlato mundano en una serie de actividades sociales que nuestro visitante neodadaísta o pop mantuvo con el Embajador de Estados Unidos en Chile. Específicamente. posibilita una exacerbación del nacionalismo y permite un momento de amnesia colectiva resuelta en el vacío propio de la euforia (o. el Director de Archivos. al respecto. Nos referimos al degollamiento perpetrado en la madrugada del 29 de marzo por efectivos de Carabineros a los dirigentes comunistas Santiago Nattino. Horacio Aranguiz. Carlos Aldunate. Wilander y Sundström. antes había venido el galán de cine George Hamilton. en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 o el Mundial de Fútbol de 1978 en Argentina). la que sumaba a una macabra operación de los organismos de seguridad del régimen. por una crisis social y económica importante. minó uno de las estratagemas masivas propias de toda Dictadura: mostrar un país ganador. y. dicha exposición no dejó indiferentes ni a la izquierda cultural ni al conservadurismo estético que había sido restaurado y promovido por la Dictadura. cuatro meses después de la catástrofe natural.1 Señalemos. Manuel Guerrero y José Manuel Parada. Enrique Campos Menéndez. Rauschenberg se refirió a su intensa y febril experiencia de este modo: ―Sin lugar a dudas es el país más hermoso que he . Se produjo en el campo de la cultura. Robert Rauschenberg.

ubicado en un barrio de clase media alta en la comuna de Providencia). cabían las mixturas de las más diversas y heterogéneas voces y posturas ideológicas. el comienzo de un clima político y cultural de frontal confrontación con el gobierno y la ideología impuestos por el Capitán General. intelectuales y artistas que vivían en el exilio. unos meses después de la monumental exposición de Rauschenberg en el Museo de Bellas Artes (224 obras que en conjunto pesaban 16 toneladas). aunque no con la rapidez que muchos esperaban. la crisis del primer modelo económico neoliberal que habían implantado los Chicago Boys. La medida represiva del régimen (ejecutada por el Ministro Secretario General de Gobierno. recorrí las minas de cobre de Chuquicamata y también los pueblos del interior. piritas y demás piedras florecían en pleno desierto‖ (17 de julio de 1985). . la escena artística local engendró una de las exposiciones más relevantes de la década de los 80. y probablemente el que más me ha cautivado en todo el mundo. el inicio de las protestas ciudadanas masivas desde el inicio de la Dictadura. Francisco Javier Cuadra) no tuvo un efecto disuasivo a largo plazo. obreros y estudiantes. En tanto.3 visitado. exhibida simultáneamente en Galería Sur y Bucci. dueño y director del mencionado espacio artístico. Estuve en el Norte. que había sido derogado recién en 1982. Augusto Pinochet. bajo la época de euforia neocapitalista. Más papistas que el Papa Pero también. 3 En los años 80. El colapso de la Dictadura ya se había iniciado. En ese breve intervalo se produjeron los siguientes acontecimientos: la legalización del retorno de importantes políticos.Este glamoroso panorama se explica sólo porque en Chile. En este último lugar funcionó una serie de locales comerciales. la recomposición de las agrupaciones gremiales y sindicales de profesionales. Y todo esto a pesar de que a fines del año 1984 se retomaba el estado de sitio. Fue como estar en un ‗jardín de minerales‘. II. entre el hiato que media los años de 1982 y 1984. como acontecimiento destacable. donde los trozos de cobre. Se trataba de la muestra colectiva Fuera de Serie. galería Bucci ocupaba un local en la céntrica calle Huérfanos. todos de propiedad de Enrico Bucci. la galería Sur se ubicaba en el subterráneo del Drugstore. junto a la mueblería del mismo nombre (un conjunto de locales comerciales de alta concurrencia. a pasos del Cerro Santa Lucía (otrora de nombre ―Huelen‖. en fin. donde fue fundada la ciudad de Santiago por Pedro de Valdivia).

había muchas instalaciones. por el contrario. Juan Luis Martínez. de discurso fracturado. Más bien. Gonzalo Díaz. Puro despliegue sensorial de obras que incluían dibujos.Esta muestra incluyó las figuras más conspicuas del arte chileno asociado a la estética conceptual: Francisco Brugnoli. sustentada en la idea de que el texto no tenía por qué explicar. el comité organizador –liderado por Nelly Richard– coincidió en la idea de que los textos críticos del catálogo debían ser expuestos en uno de los muros ambas galerías. El acuerdo consistía en que los escritores no iban a referirse a las obras presentes en las Galerías Bucci y Sur. como suele decirse del lenguaje del arte. Eugenio Dittborn. Previamente a la exposición. con autonomía de las obras seleccionadas. videos. los textos debían operar como una obra. como otra obra. ―por sí sola‖. En oposición a los pintores neoexpresionistas surgidos a comienzos de la década del 80. describir o ilustrar el discurso visual. Juan Domingo Dávila. del filósofo Pablo Oyarzún y del poeta Gonzalo Muñoz. La mayoría de las obras presentadas en la emblemática muestra reafirmaban la doctrina anti-pictórica impuesta por la retórica visual de la avanzada chilena. La colosal exhibición del artista tejano hablaba. grabados. Sólo que ahora esta vocación iconofóbica ha sido asumida por los filósofos devenidos en estetas o ―teóricos del arte‖. Algo connatural al discurso de la avanzada. entre otros). Esta asepsia visual es algo que sigue operando en nuestra escena artística actual. objetos. esta exposición se caracterizó por una exacerbación de los desplazamientos y declinaciones lingüísticas propias de un arte reñido con la tradición de la pintura y la escultura. Casi todo en condición de fragmento. Este calvinismo visual resultó enteramente opuesto al derroche que había ofrecido la obra de Rauschenberg en nuestro Museo Nacional de Bellas Artes unos meses atrás. a saber: una cierta vocación iconofóbica. en oposición a la épica grandilocuente de artistas del exilio como Balmes o Núñez). hartos objetos y un número importante de referencias fotográficas. . de residuos a medio camino (es decir. Virginia Errázuriz. Los textos en cuestión llevaban la firma de Nelly Richard. Carlos Leppe y Arturo Duclos. el mismo texto debía convertirse en un objeto visual (algo que el campo literario ya había adelantado con Nicanor Parra. Raúl Zurita o Gonzalo Muñoz.

La mayoría en gran formato y en todas las salas del Museo (incluidos los discos de la fachada. donde Rauschenberg superpuso su rostro con sombrero tejano a los de Rafael. decide usurpar el micrófono. una atribulada traductora intentaba suavizar el contenido de éstas. Rembrandt. ¡Cómo era posible que un artista crítico –de origen neodadá– se hubiera prestado para semejante invasión tecno-imperialista en un país pobre y en Dictadura! ¡Cómo era posible que Rauschenberg haya colgado en el hall central del Museo varias planchas impresas de cobre. ¿Y Rauschenberg? Volvamos a la escena: frente a las imprecaciones del público. Decisión fatal. a sabiendas lo significativo de dicho material para la economía material y simbólica del país! ¡Cómo era posible que la indigna cultura de masas y su prepotencia tecnológica nos invadieran en este magno espacio de recogimiento estético! Así al menos pensaba la intelectualidad conservadora. Al día siguiente de la inauguración de la exposición. en pleno éxtasis alcohólico. el . ahora había que recoger las quejas de un público ideológicamente comprometido con el saqueo económico realizado por la Dictadura (¿dónde se había ido ―nuestro cobre‖?). A la mitad de la conversación. una proactiva representante de la audiencia que dominaba del inglés. eran traducidas por una señora que a duras penas intentaba blanquear la virulencia emanada de algunas figuras del público vinculadas a la escena del arte crítico local. y sus balbuceantes respuestas. ¡Cómo era posible que la indigna cultura de masas y su prepotencia tecnológica nos invadieran con su despreciable despliegue de alienantes signos de explotación y dominación capitalistas! Así al menos pensaba la intelectualidad progresista. El artista tejano se presentó con signos evidentes de ebriedad.pinturas. los organizadores decidieron que Rauschenberg tuviese un encuentro con la escena cultural local. frente a un público hostil. ¿Qué respondió Rauschenberg luego de escuchar las voces representadas por una traductora sin anestesia ni peros en la lengua? ¿Voces henchidas de cuestionamientos políticos y contextuales? Luego de una risa tejana. entre otros). eran más inquisidoras sobre asuntos biográficos y políticos. esculturas y técnicas mixtas. Leonardo. Ahora las preguntas iban subiendo de tono.

Pero lo es de manera vergonzante y por ello prefiere presentarse como una verdad comprobada y comprobable. La filósofa chilena Carla Cordua aborda este tema su libro Partes sin todo: ―Hemos notado ahora último que en los sectores culturales emergió la costumbre de cantarle el responso a muchas cosas con las que habíamos convivido por bastantes años. III. pues el anuncio mismo no es otra cosa que una ideología otra vez. a la religión. a la metafísica. De manera inconsciente se conectaba con los responsos hegelianos tan del gusto de los filósofos que dedican su tiempo libre a la estética. significativa para los destinos mesiánicos del arte de vanguardia. Por ser de la misma clase que su difunto. celebrar su deceso para reemplazarlas mejor. sino que aparentan. a la novela. Una declaración sintomática del ocaso de determinadas ideologías estéticas de orden normativo o moral. más bien. ¡imagínese! Algunos de estos responsos parecen prematuros. quienes proclaman la muerte de las ideologías previas no quieren tanto cantarle el responso. Verdadera filosofía de la compensación. como el lobo de Caperucita roja‖. a la historia.famosísimo Rauschenberg espetó una respuesta elocuente: ―Ustedes son más papistas que el Papa. en este caso). para que parezca que aquí no ocurre nada‖. al hombre. otros pueden ser meramente precavidos. ―Los que anuncian la muerte de las ideologías han inventado un negocio redondo. El arte conceptual ha muerto‖. Los responsos que se cantan últimamente entre nosotros están dedicados a las ideologías. Los reflejos de las planchas de cobre ―El arte conceptual ha muerto‖. como correspondería. casi sin excepción. La mayoría de estos pensadores compensan su escasa fruición estética con las defunciones más catastróficas en términos históricos. . el discurso de estos criminales de los grandes relatos aparece ahora como absurdamente anacrónico. tienden a justificar su sobrevivencia filosófica a partir de la muerte de cualquier discurso adyacente que le sirva de pretexto para escamotear el finiquito de su propio discurso (el de la filosofía.

en el primero. la maratón de los garzones. el sentido. el boxeador Benny Kid Paret. el periodismo cultural chileno –informado siempre de los cánones más rimbombantes del arte internacional– todavía no estaba en condiciones de conocer los fundamentos que la crítica internacional había articulado respecto de las defunciones y responsos de muchas ideas y conceptos. el nadador Mark Spitz. el futuro). ―todo arte supone una . de muchas teorías y prácticas. Por otra parte. no se trata sin más de decir que un tipo de obra es fascista porque se presenta de forma desinteresada en un contexto sumido en la violencia totalitaria. el sujeto. como el sostenido por los discurso críticos de los estados conservadores y neocapitalistas de los 80 del siglo pasado (el norteamericano de Reagan. en el segundo). en todo caso. Rauschenberg se encontraba.―El arte conceptual ha muerto‖. En todo caso. fundamentos nutridos por el posestructuralismo francés y la post-crítica norteamericana (la definitiva deflación del arte. Cindy Sherman. a años luz de las prácticas críticas de October o de artistas como Laurie Anderson. la representación. por nombrar determinados contextos de donde emergieron algunos artistas de impronta crítica. la religión. Sin embargo. a mediados de los ochenta. la caja de fósforos Copihue. la historia. la chica Klenzo. de muchas narraciones y relatos. obras como las de Dittborn o Gonzalo Díaz ya habían en ese instante dado signos elocuentes de una relación fluida con la producción tecnológica y de masas (el Condorito. Barbara Kruger y compañía. El periodismo cultural chileno no se sentía atraído ni seducido por los signos escatológicos propios del pensamiento vanguardista en su versión extrema (―la pintura ha muerto‖. reactiva o directamente vinculados a la resistencia política y cultural). La frase de Rauschenberg no hizo más que darle un golpe directo a la escena neovanguardista criolla. el inglés de Thatcher y el alemán de Kohl. tampoco se podría decir que un arte sería progresista porque se presenta interesado en un contexto liberal. el asunto no es tan fácil. ―el sujeto pictórico ha sido superado en la modernidad‖.

Volvamos entonces a la recepción local provocada por la muestra espectacular de Rauschenberg. Pero no hay de parte de los artistas locales la más mínima referencia a la muestra grandilocuente del artista tejano. en este país nadie sabe nada de arte moderno‖. A diferencia de la recepción periodística a las desafiantes primeras obras de Leppe (marcada por la necesidad de los periodistas de decir ―estoy actualizado‖.reflexión respecto a su prácticas y discursos‖. Este es un comportamiento sintomático del periodismo cultural chileno. IV. ¿Galería Sur o Bucci? Ya se ha consignado la exposición colectiva Fuera de Serie. en el caso de Rauschenberg su evidente conservadurismo estético pasaba a un segundo plano. La sobredimensionada magnitud de la presentación en el Museo no tuvo en rigor ningún contrincante en los espacios alternativos. Salvo un texto del filósofo Pablo Oyarzún. Simula ser moderno cuando la modernidad ya ha pasado de moda. ahora se trataba de decir: ―es uno de los artistas más importantes de la neovanguardia… ¡en Chile! Por favor. ―todo arte actual vive la experiencia de su radical impostura‖). ―estoy informado‖). Es algo que nos queda debiendo 4 Este ensayo se puede encontrar en el libro Arte. . visualidad e historia. En ese instante el periodista puede decir con orgullo: ―conozco tanto la tradición como la vanguardia‖. titulado ―Todo fuera de contexto‖ (publicado en el catálogo de la muestra y en los muros de Galería Bucci y Sur)4. presentada en ambos espacios. en términos de su prepotente instalación tecnológica. cuando se ha convertido en academia. Total. publicado por la editorial La Blanca Montaña del Magíster de Artes Visuales de la Universidad de Chile el año 2000. Pero a dicha prensa sí le interesaba el despliegue y desparpajo expuestos por Rauschenberg en nuestro pequeño Museo (una copia del Petit Palais parisino).

se mostraba una fotografía del artista. que ―parece reír ante el asombro y desconcierto que provoca‖. Como ilustraciones a la mencionada reseña. en este caso. en términos ideológicos. dicho artículo terminaba con una grandilocuente cita mistificadora del historiador del arte Robert Hughes (biógrafo del artista): ―El arte de Rauschenberg vuelve a su material primario: el mundo‖. Después de una introducción biográfica. la fascinación por Rauschenberg por parte de la prensa oficial no resultaba del todo distinta a la recepción entusiasta de las primeras obras de Leppe. gallinas y temas chilenos‖ (los textos entre comillas. cargadas de chorezas (una fascinación por un tipo de arte despojado de las ataduras de las bellas artes tradicionales). corresponden a los pies de foto). Y esto no tiene que ver con la ideología profesada por un medio específico (así se explica que. Y guiada por tal criterio. interesada en impactar al público. El libro. de oposición a la Dictadura.Sin embargo. ―junto a un collage con cariátides. la prensa es fluctuante. Thank you…! . un diario de derecha como El Mercurio no fuera particularmente coactivo con obras como las de Brugnoli. otra fotografía mostraba a Rauschenberg. siempre se ha interesado por las artes interactivas. para los interesados. Dittborn o Leppe. designada por la Dictadura y reconocida admiradora del General Pinochet. ¿Cómo enfocar. lleva el irónico título de Allende. Algunos ejemplos recolectados de la prensa del momento resultan ilustrativos. La prensa. a veces lo conservador. en compañía de Nena Ossa. Ahora bien. En la página siguiente. el despliegue grosero e imperialista de Rauschenberg? Una reseña –sin autoría– aparecida en la revista Hoy (núm. resultó tremendamente condescendiente con el artista norteamericano. ¿quién era Nena Ossa? Nada más y nada menos que la Directora del Museo Nacional de Bellas Artes. vacilante: a veces defiende lo progresista. julio de 1985). 114. en plena Dictadura. algo que ya fue tematizado en los ensayos anteriores). Pero hay más: es reciente autora de un libro inmune a toda mea culpa o autocrítica respecto de las responsabilidades compartidas por sus entrañables militares en los crímenes que se cometieron en el Golpe y durante diecisiete años de Dictadura.

por el incombustible y romántico tribuno de la arcaica derecha chilena. Pero no es mi asunto. leyendo a Nena Ossa. en esos dificilísimos tiempos. investigar por su cuenta y departir con todos. en su momento. tal vez. estoy cierto. me doy cuenta de que ella. mucho más que yo y que. mi asunto es saber sobre eso y lo hice. ubicada en la misma trinchera política. Hermógenes Pérez de Arce: ―Yo creía saberlo casi todo sobre el régimen de la Unidad Popular. casi todos los que vivimos esos años acá. julio-agosto de 1985). Pero seamos justos con la prensa. núm. Cuando estuve aquí antes en que Chile estaba teniendo . de alguien que supo. Y que después ha sabido mantenerlo.) Entonces. comenzando. No toda fue indiferente a las relaciones entre arte y política que se cruzaban en la exposición de este artista.(El libro en cuestión fue reseñado en El Mercurio el 19 de abril del 2009. con el propio Salvador Allende. Estamos ante un testimonio histórico diáfano. Esta comienza con una declaración del propio Rauschenberg: ―No apruebo necesariamente lo que está ocurriendo en Chile políticamente. a quien crea saberlo todo sobre la UP. sí podría. considerando que –antes y durante– se estaban produciendo violaciones flagrantes a los derechos humanos (como el comentado caso de los degollados)? Obviamente. haberse instruido críticamente de la situación política que existía en el contexto local. Y concluye con lo siguiente: ―No estamos ante una proclama ni un panfleto. Pero ahora. este libro con seguridad le pondrá a prueba su certeza‖. para formarse un juicio propio. Una columna de Ernesto Saúl resulta digna de citar (Cauce. Entonces. la revista Cauce. A diferencia de Hoy. ¿por qué el periodismo cultural progresista no cuestionó la complicidad de Rauschenberg con Nena Ossa? ¿Por qué no midió con distancia crítica la sonrisa compartida entre Nena Ossa y Rauschenberg en el cóctel de inauguración. de palabra (radio) y por escrito (diario y revista). Rauschenberg no tenía por qué hacerse cargo de las violaciones a los derechos humanos en el país. 33. estuvo más profunda y directamente comprometida con lo que sucedió‖. Lo viví íntegro y lo comenté casi a diario. fue menos cortés con el artista de sombrero tejano. respetuoso y fundado.

. Un verdadero carnaval político. De modo que sé más sobre Chile que lo que se puede ver en los reflejos de una plancha de cobre‖.un tiempo duro. manifiesta un malestar frente a los reflejos de las planchas de cobre y sus efectos colonizadores: ―si pretendía que fuera un curso de arte para un público supuestamente desarrollado. y en términos normales. Y culminaba su crónica con un comentario tan solemne como ofendido: ―invitamos a Mr. En el contexto local. Es algo que nos queda debiendo‖. desde la caída de la tarde hasta los primeros signos de madrugada (en términos excepcionales. debería haberlo dicho‖. desde la seis de la tarde hasta las seis de la mañana del día siguiente. Y así fue. El rey del metro cuadrado En octubre del mismo año. ya al final de la columna. Saúl. abarrotadas. superior a las setenta mil personas sentadas. Rauschenberg a volcar en algunos trabajos la realidad que conoció en nuestro país y que. 6 Al día siguiente del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Se estima que por él pasaron más de 40 mil personas. Un caldo de cultivo ideal para que salieran a la luz las más incontenibles y reprimidas insatisfacciones sociales. como una catarsis colectiva. No obstante los bienintencionados dichos del artista. las gradas estaban llenas. el centro-delantero Carlos Caszely. el fútbol chileno asiste a la despedida de uno de sus máximos ídolos. con toque de queda (curfew)5 que ha sido derogado recientemente… la Iglesia ha tenido una gran responsabilidad aquí para contactar a gente que no puede ser contactada de otra manera. según sus propias palabras. en aquella época. En particular. el Estadio Nacional se convirtió en el Centro de Detención y Tortura más grande del país. Esta medida se aplicaba de acuerdo a la coyuntura histórica y política del momento (desde 1973 hasta los últimos años de la Dictadura). La capacidad del coloso de Ñuñoa era. El evento se realizó en el Estadio Nacional (cuya traumática y vergonzosa historia todos recordamos6). desde las once de la noche hasta las cinco de la mañana del día siguiente). V. no se puede ver en los reflejos de las planchas de cobre. Equivale al ―toque de queda‖ chileno. 5 La palabra curfew alude a la suspensión autoritaria de toda actividad social y colectiva a partir de una hora impuesta. Los estribillos en contra del Régimen Militar venían de varios sectores del recinto deportivo (―¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…!‖). el toque de queda fue una medida represiva aplicada por la Dictadura Militar consistente en restringir la circulación de la población en los horarios que el régimen consideraba inconvenientes.

Al homenajeado futbolista se le conocía su militancia en la izquierda allendista. Matucana 19. lugares de trabajo de diversa índole. tanto la del neofolclor como la vinculada al pop y al rock. Caszely no resistió la tentación de violar el protocolo al negar el saludo a Pinochet en la sede de gobierno. el campo cultural se encontraba más activo de lo que podría suponerse. pueden subsistir por medio de la palabra. que tuvo un importante papel en la emergencia de grupos musicales como Los Prisioneros.Hay que recordar que a mediados de los años 80 del siglo pasado. cuando se convocó a la . Los Dada. Y también estaba El Trolley. También se comenzaban a levantar espacios culturales alternativos dedicados al teatro y la música. Silvio Paredes y Claudio Medina. lo que siempre causó expectativas en los contactos de esta estrella del deporta con las esferas políticas. el actor de Superman. pero no por ello menos público. más intenso de lo que el sentido común podría concluir tratándose de un contexto marcado por una implacable Dictadura como la de Pinochet. este último grupo conformado por dos ex estudiantes de artes egresados de la Universidad Católica. Uno más personal. Todo esto apoyado y reforzado por un número significativo de connotados personajes de la arena cultural y política que venían llegando del exilio a Chile. Como se ve. los Pinochet Boys. Un ejemplo. Por ejemplo. las protestas ciudadanas en contra de la Dictadura de Pinochet estaban en su momento más álgido. el Edificio Diego Portales. los Fiskales Ad-Hoc y los Electrodomésticos. la imagen o el sonido (o por medio del deporte. dirigido por el actor Alfredo Castro. El malestar era transversal: universidades. Pero las expresiones estéticas no siempre han sido compañeras de los silencios de la política. donde dos años después estuvo Christopher Reeve. como era apodado el goleador chileno Carlos Caszely. De todas formas. cuando algunos de sus exclusivos miembros se permiten el derecho al disentimiento). si se quiere. De hecho. alternativo al campo cultural: las intempestivas y desubicadas series de actitudes proferidas por el llamado ―rey del metro cuadrado‖. para apoyar a los actores chilenos amenazados por la dictadura. el modo en que en el fútbol se había colado el descontento tenía un antecedente. sindicatos.

La historia es conocida: frente a una fila de jugadores. el que se presentó acompañado de los jugadores que habían conseguido semejante gesta. Y en ese momento Caszely —según lo narran Juan Cristóbal Guarello y Luis Urrutia O‘Nell (Chomsky) en el libro Anecdotario del fútbol chileno— le indicó: ―es que yo pateo con ésta‖ (mostrándole la pierna izquierda) y luego le apretó la diestra al dictador mientras los ojos azules de ambos se encontraban‖ Como se sabe. mientras Leppe realizaba sus regurgitaciones en París. Luego de la clasificación. Caszely era apodado como ―el chino comunista‖. o derechamente conservador (como sucedía con los jugadores de tenis. en 1981. el director técnico del equipo. y apenas por un segundo. Augusto Pinochet invitó al Palacio de la Moneda a ―tomar once‖ a su entrenador. La historia cuenta que Pinochet se ubicó junto al goleador Carlos Caszely. frente a un pasmado y aún desarticulado mundo sindical. .selección chilena los días previos a su viaje a Alemania para disputar el Mundial de Futbol de 1974 (un saludo fallido que se repitió hace no mucho entre Piñera y Bielsa. aunque en un contexto menos beligerante7). que iban uno a uno estrechando la mano del mandatario. que intentaba pasar desapercibido en dicha ocasión. Luis Santibáñez –que había firmado su contrato como director técnico en el mismo lugar. debido a una militancia que no dejaba de ser una rareza en el ámbito deportivo de entonces. Es el momento en que la selección de fútbol de Chile clasificaba para el Mundial de España de 1982. mucho más encumbrados socialmente que los futbolistas). Al parecer. junto a Ambrosio Rodríguez–. saludó al electo mandatario de manera displicente. cuando el equipo chileno volvía del mundial y fue recibido por el Presidente Piñera en La Moneda. por lo común indiferente o ignorante en materias políticas. este evitó hasta el último momento encontrar las suyas con las del Presidente. que entregó los ahorros de los trabajadores chilenos a la especulación financiera. el argentino Marcelo Bielsa. haciéndolo sólo cuando fue inevitable. 7 Cuando la selección chilena de fútbol fue visitada por el Presidente Sebastián Piñera. mientras dejaba atrás al perplejo mandatario. al llegar el turno de Bielsa. Unos meses antes. el gobierno de Pinochet había puesto en marcha la Reforma Previsional. Lo mismo se repitió unos meses después. antes de partir al Mundial de Sudáfrica 2010. Otra anécdota similar nos regaló el delantero nacional. el único díscolo era el ―rey del metro cuadrado‖. la mayoría de sus compañeros querían aparecer en la foto con el fallecido dictador. Finalmente Pinochet se plantó junto al goleador y le estiró la mano.

al parecer elongando. el abortado mensaje político del grupo canadiense Mr.A diferencia de Hans Gildemaister. haciendo uso de la canción Libre de Nino Bravo. ―En la ejecución de los himnos en el debut contra Alemania Federal en Berlín. la célebre frase del ―Puma‖ Rodríguez. en 1988. un emocionado Nemesio Antúnez le informaba que había obtenido el Premio Nacional de Arte. Jaime Fillol o Patricio Cornejo (tenistas que optaron por apoyar la continuidad de Pinochet en el poder en el plebiscito de 1988). (―Poto‖. en contra de la Dictadura. En Chile hubo reacciones desaforadas e incluso algún comentarista lo criticó ácidamente: ‗Mientras se ejecutaba nuestro himno el descarado se rascaba el poto‘‖. Lo mismo se puede decir de eventos como el Festival de la Canción de Viña. con el correr del tiempo. En este certamen internacional sucedieron acontecimientos ya míticos que articularon la política con la cultura popular del periodo. la única vez que el Capitán General se atrevió a visitar dicho escenario. cuestión que era demorada hasta la irritación por la alcaldesa designada Eugenia .) Ahora bien. el sentido encomio de la cantante española Mari Trini a Pinochet. en circunstancias que se habla aquí de arte y cultura? La razón es simple: el deporte como espectáculo ofrece un inigualable rendimiento estético y político. en 1974. Carlos Caszely –han escrito Guarello y Chomsky– hacía movimientos leves. en 1976. cuando en vivo y directo. pero la epidermis en Chile estaba muy sensible cuando todavía no se cumplía un año del Golpe de Estado y al delantero se lo identificaba con el gobierno de Salvador Allende. en el programa televisivo local Ojo con el arte. el mismo año. y en el extranjero. Incluso Caszely ya había dado muestras elocuentes de una falta de respeto a los valores patrios. Eran apenas perceptibles. Consignemos algunos ejemplos: los vergonzosos homenajes hechos por el humorista ―Bigote‖ Arrocet a los golpistas. nótese que la misma palabra fue proferida por Roberto Matta. en 1990. Mister. deportistas como Caszely se abanderaron con aquellas agrupaciones políticas que. desde Italia. ¿a qué viene todo este anecdotario deportivo. iban a conformar la llamada Concertación Democrática (que tendría su coronación con el triunfo del democratacristiano Patricio Alwyn en 1989). al poco tiempo del Golpe del 1973. en momentos en que el respetable público clamaba por una antorcha en su honor.

Respecto de lo anterior. profería gritos de esta laya: ―¿dónde están los desaparecidos. afirmó el mismo año en que la suerte de Pinochet se decidiría en un plebiscito8). que llegó a establecer un veto frente a cualquier invitación al Festival al rugiente felino venezolano. . se escuchó un estruendo generalizado que venía de sectores significativos de las masas futboleras: ―¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…! ¡Y va a caer…!‖ (Algunos testigos cuentan que uno de los espectadores se encontraba semi desnudo. Comparado con el Terremoto. cuando —junto al resto de los invitados— hacía de las suyas con el balón en los pies? Como se dijo antes. ―Cuando mucha gente se pone de acuerdo –escribió Barthes– para considerar sin importancia un problema. Se trata de un asunto de estrategia política: a veces resulta más corrosivo o deconstructivo mimetizarse con aquello que se cuestiona.Garrido: ―a veces hay que escuchar la voz del pueblo‖. éticamente despreciable. el fenómeno Rauschenberg y la despedida de Caszely. la actual edil Virginia Reginato. la derrota de Chile en la Davis. una decisión municipal que la pinochetista alcaldesa endosó a una de sus mejores amigas. los torturados?‖). La insignificancia es el lugar de la verdadera significancia‖. es porque generalmente la tiene. es 8 Según lo recientemente manifestado por el actor Vasco Moulian en un programa veraniego. amarrado a una de las rejas del coloso de Ñuñoa. el caso de los degollados. VI. el ―pan y circo‖ no constituye del todo una figura reaccionaria. Pero. posee un innegable rendimiento subversivo. a fin de cuentas. la clase intelectual chilena ha tenido y tiene fuertes prejuicios frente a las industrias del espectáculo. La cultura del espectáculo no debe ser considerada algo irrelevante. la frase del ―Puma‖ irritó tanto a la alcaldesa de Viña del Mar. El fuera de serie Un mes antes –como se indicó más atrás– se había inaugurado la muestra Fuera de Serie en las Galerías Bucci y Sur. Desprecia a las masas que desea representar o redimir críticamente. ¿Qué ocurrió con el colectivo que en el Estadio Nacional presenciaba la despedida de Caszely.

el que da la posibilidad de salirse de la serie. el proceso de producción de la exposición ofrece signos inequívocos de virulencia. aunque tardío. por tanto. tal vez. Si se examina en detalle. Justo Pastor Mellado lo auto-asume de modo psicoanalítico. ¿quién podía encarnar dicha tarea? Alguien que no hubiese participado de los orígenes de la escena. Gonzalo Díaz sería el artista escogido para otorgarle al discurso crítico una reserva productiva capaz de oponerse a una . Genitalmente tardío. llegar primero a la meta. que el manifestado por los eventos antes mencionados. Pero no por ello el evento estuvo libre de rencillas. un gol fuera de serie. mala leche. Coincidiendo con ese perfil. Había. en estricto rigor ¿qué se disputaba aquí? Apenas lo siguiente: la posibilidad de desmarcarse de una escena que se consideraba en decadencia a la vez que opresiva de los discursos excluidos de su normativa. algo obeso. el sueño de todo aspirante. En dicho momento. quedar literalmente fuera de la serie. alguien cuya producción se hubiera inscrito tardíamente en la escena local. de abandonar la escena de avanzada para retomar la historia de la pintura mezclada con los avances del arte crítico internacional. en términos políticos. trata de estar a la altura de las libertades otorgadas por una distante manera de entender el ―destete‖. rencor y disputa territorial. Autonomizarse. Absurdamente más intensos. con los cojones abiertos a sembrar herederos naturales o adquiridos. Para Mellado. y meter un gol a estadio lleno. Pero.posible que la importancia de esta exposición se encuentre por debajo de esos eventos en la escala de intereses del público masivo. que ser fiel al título de la muestra. en el campo de la familia o el contexto del arte. La teta materna ya no satisface las demandas alimenticias de un púber ya piloso. Esto ocurre cuando se disputa el derecho a la ―pequeña historia‖. había que salirse de marco. había que disponer de las agallas necesarias para correr con colores propios. ¿Y cómo lograrlo en aquel momento? De esto se trataba en aquel instante: de volver a la academia conservando un mínimo de rebeldía adolescente.

Necesita. Pablo Oyarzún y Gonzalo Muñoz comparecieron con textos que no referían a las obras. donde Nelly Richard. a quien el artista no conocía personalmente– para que ejecutara la totalidad de la instalación) . Pintura por encargo no puede ser pensada sin su correspondiente desmarque del resto de los artistas de la muestra y de la tradición académica oficial impartida en la Universidad de Chile. Mellado astutamente lo advierte. Recordemos lo siguiente: luego de su vuelta de Florencia en 1982. Podríamos decir. presentada en la comentada exposición Fuera de Serie. un golpe efectista de descalce escénico (como el gesto técnico de una volea certera o un chute al ángulo del arco enemigo). de la que Díaz había sido docente –en ese instante– por más de una década. ubicándose –a modo de otras obras– en uno de los muros de Galería Bucci? Recordemos que Gonzalo Díaz fue el profesor guía de la tesis de Benmayor en 1982. premunido de una paleta y unos pinceles. Unos pasos fuera del lienzo aparece la silueta del artista –en tonos blancos y negrosfotografiando dicha pintura. no en la escena de la política real. Primero en la serie Historia sentimental de la pintura chilena de 1982 y luego en la instalación ¿Qué hacer? de 1984. Estamos en el terreno artístico. donde Díaz aparece representado en su estudio artístico. bajo este reconocimiento. Desmarcarse sistemáticamente de las defensas enemigas.clase de ―choro de las playas que se pasea exhibiendo sus papas fritas a la salida del colegio‖ (como caracterizó Mellado al onanista e infantil Benmayor). la obra de Gonzalo Díaz había comenzado a dar signos paulatinos de abandono de la representación pictórica. entonces. de 1985. que tuvo cierto grado de responsabilidad en la emergencia 9 Pintura por encargo es una instalación pictórica. fotografía e instalación adquiere una originalidad que se desmarca conscientemente de la escena previa. La técnica de esta última imita los carteles de cines que existían otrora en las calles céntricas de Santiago (como un perfecto ready made. ¿Cuál fue la razón de que Mellado haya sido bajado de dicha muestra. Pero es en su obra Pintura por encargo9. una tela a medio acabar y sobre sus rodillas un perrito de orejas puntiagudas. donde la tensión entre pintura. ¿Y qué hace? Lo que ha venido haciendo desde ese momento en adelante. el gesto de Díaz fue desplazado a un encargo consistente en contratar al pintor de carteles de cine –de apellido Solís. Aunque todo esto no sea tan grave: total se trata de guerras ficticias.

porque ello agitaba fantasmáticamente el análisis que realizaban gente vinculada a los despojos de la ‗escena de avanzada‘. la ficción de su ‗regreso‘ en 1985. No solo estaba marcada por el regreso de José Balmes del exilio. Naturalmente. durante el período en que. en pintura. con el título de Fuera de Serie. incluido –finalmente– en la ‗avanzada‘. presentaría su famosa Pintura por Encargo. También hay que considerar su cercanía con la obra de Adolfo Couve. Mellado no se refiere a su frustrado intento de formar parte del cuerpo académico de la Universidad de Chile. el mismo año de la citada exposición de Benmayor en Galería Sur). Estaba listo. en un momento que me parecía crucial abordar la historia de los mitos pictóricos chilenos. dos referencias que Díaz comienza a abandonar luego de su vuelta de Florencia. la academia y la vanguardia unidas. Es decir. Pero allí. que Couve me fue presentado por Díaz.de la pintura neoexpresionista. ―jamás serán vencidas‖. Fue en esa exposición que Díaz. se presentó en su exposición terminal de la Galería Sur. afirmando la arremetida de la pintura de Benmayor. que ese mismo año de 1985. Fue. Yo ya conocía. para poder montar. justamente. que tanto perturbara a Couve‖. lo inactual aparecía como una reivindicación formal positiva que no fue del gusto de los despojos de la ‗avanzada‘. También estaba marcada por la consolidación relativa de un poder comprador de pintura. Díaz y Mellado. Smythe y Díaz habían jugado un rol determinante en la formación del grupo neo-expresionista. La troika se podía armar de la siguiente forma: Couve. parafraseando a Nicanor . entonces. Bororo y Matías Pinto d´Aguiar (…) Ciertamente. como un verdadero Caszely de la avanzada): ―Pero la coyuntura de 1985 era compleja. ligados a la tradición manchística de la Universidad de Chile. en este contexto. Dicho desmarque tuvo que ver con una evolución de la pintura a los soportes de reproducción técnica y luego su expansión al arte objetual y de instalación (como podía observarse en ¿Qué hacer?. Couve se exilaba de la pintura. Justo Pastor Mellado explica (―Nota sobre la reposición de un texto‖) la inconveniencia de su participación en Fuera de Serie con los siguientes términos (en lo que resultó ser su despedida de la escena de Avanzada. a su vez. tenía el arco a su entera disposición. históricamente. su trabajo (…) Estaba dispuesto a escribir sobre lo inactual.

Los rumores sobre mi decaimiento analítico apuntaban a la deslegitimación de mi trabajo crítico. en declararme indeseable por defender. a un tipo de pintura que ‗ellos‘ habían con tanto esfuerzo colaborado a desterrar. La promesa no se cumplió. (Galería Arte Actual. ―El truco consistió –escribieron Ascanio Cavallo. allí se implicaba. para revertirlos sobre un objeto fosilizado. 1985 resultó ser un año tan clave como intenso. Pero ni el estudio del Consejo de Estado. El argumento era increíble. con elecciones incluidas. Escribir sobre Couve era un síntoma de mi ‗desvarío‘ programático. sin aclararlo. Como el lector podrá concluir. así como el texto sobre Smythe. 1984). como efecto de mi trabajo contra la ‗dictadura del significante‘‖. esta candorosa utopía terminó quebrándose como una taza de loza fina (al parecer Couve se abstuvo de cumplir el pacto prometido). y los textos sobre Díaz para KM104 y Pintura por Encargo (Galería Sur. La sola visión del cronograma indicaba que ello sería inevitablemente así: si la normalidad vendría después de una transición de seis años.Parra. desde la ‗avanzada‘. Manuel Salazar y Oscar Sepúlveda en La historia oculta del Régimen Militar– en decir que las elecciones serían no antes del 85. regida por la nueva Constitución. la posibilidad de que fueran después de tal fecha. formó parte de mi esfuerzo por instalar una escritura autónoma. el texto que titulé Sobre Couve. ¿Qué podría significar esta troika poderosa e ideal? Nada más y nada menos que una insolente superación dialéctica de la Escena de Avanzada. Pero junto con el texto sobre Benmayor (Galería Sur. ni el de la Junta. Y a ello agregaban que yo hacía un uso indebido de referentes contemporáneos de crítica. con mi escritura. Pero Mellado le otorga a su exclusión de Fuera de Serie un carácter épico: ―La operación consistía. Recordemos que Pinochet en Chacarillas había prometido para dicho año la restitución de una normalidad constitucional. ésta debía regir en 1979. 1985). 1985). . ni el del posterior plebiscito dejaban tiempo y espacio para completar esos pasos‖. Como se sabe.