EL HOMBRE MEDIOCRE PRESENTADO A: PRESENTADO POR: GRADO: Décimo COLEGIO ADVENTISTA EMMANUEL FILOSOFIA 03/29/01 INTRODUCCIÓN A través de este trabajo

voy a ser un resumen del libro el hombre mediocre, en el cual voy a incluir la biografía de su autor para así conocer el entorno en que se es cribió el libro y lograr entenderlo mejor para sacarle el provecho necesario y apr ender lo que mas se pueda. TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCIÓN Biografía de José Ingenieros. La moral de lo idealistas. El hombre mediocre. La mediocridad intelectual. Los valores morales. Los caracteres mediocres. La envidia. La vejez niveladora. La mediocridad. Los forjadores de ideales. CONCLUSIONES Personales. Sociales. Bíblicas. Filosóficas. BIBLIOGRAFÍA. GLOSARIO. CONCLUSIONES

y defendía la idea de que la lucha de clases era una de l as manifestaciones de la lucha por la vida. filósofo argentino. en la que describía al hombre moldeado po r el medio. Nació en Buenos Aires y ejerció una gr an influencia en el pensamiento de su tiempo. distinta a la ciencia positiva. Tras haber estudiado medicina. Los seres cuya imaginación se llena de ideales y su sentimiento atrae hacia ellos la personalidad entera son los IDEALISTAS. 1918) Ingenieros desarrolló una ve rsión particular del positivismo que hacía posible la metafísica. diligencia y una productividad asombrante. fue uno de los introductores de la sicología en su país. FILOSOFICAS: El autor nos muestra en este libro. de los que le verdaderamente le sirven a la sociedad. Justo. del trabajo de los excelentes . ya que de esta tienden a salir hombres sin saber para que estan en la vida. y económicamente. son personas mediocres que no le sirven a una sociedad que requiere con urgen cia sabios. fu ndado por Juan B. ve a la hormiga . por que?. su tesis doctoral. Dios bendi ce a quienes son diligentes en el cumplimiento de su deber. nos muestra esto para evitar que caigamos en este error para que mundo salga de la indiosincracia en que se encuentra y pueda llegar a ser prospero social. José (1877-1925). Este residuo. Por que la mayoría de las personas hacemos las cosas por hacerlas. BÍBLICAS: En la biblia encontramos varios ejemplos de animales que no son ´´mediocres´´. este es el símbolo del hombre mediocre. c ultural. en toda forma de experiencia. Afirmaba que es posi ble reconocer. El ideal es un gesto del espíritu hacia . Durante algún tiempo defendió cierto tip o de biologismo social. Al lado de la abe ja encontramos el zangano. sin ideales ni individualida d. SOCIALES: En este libro se habla muy claramente a la sociedad actual. para que sirve n. Cuanto mas progreso y felicidad habria en esta sociedad. sino existieran los mediocres y sí muchos sabios. sin ideales ni individualidad. aunque no tenga un carácter trascendental. vive del trabajo ajena. BIOGRAFIA JOSE INGENIEROS Ingenieros. 6:6). e ntre estos encontramos el ejemplo de la abeja y la hormiga. es el objeto de una nueva metafísica. este no se mata trabajando como la abeja. que resul ta accesible al conocimiento y la experiencia humana. y se sabio (Prov. muchas veces no le ponemos empeño a lo que nos piden y hacemos estrictamente lo necesario y no vamos mas allá de nuestras habilidades para poder llegar a ser verdaderos hombres y muj eres que le sirven de manera total a la sociedad. un "residuo experiencial" que no es incognoscible. entre otras muchas obras. adscrita a la intensa corriente darwinista en la Argentina de aquella época. su obra más importante de sicología social. Fue miembro del Partido Socialista. En una de sus obras más originales (Pro posiciones relativas al porvenir de la filosofía. LA MORAL DE LOS IDEALISTAS. la clara imagen del hombre mode rno moldeado por el medio. con perseverancia. La simulación en la lucha por la vida (1903). la sociedad en que vive. participando del positivismo i mperante en la época quizá como la última gran figura de ese pensamiento tan enraizado en el siglo XIX. Escribió. mira sus caminos. su instinto las lleva a trab ajar sin cesar.PERSONALES: Al leer el libro El hombre mediocre me di cuenta de que no todas las personas son como uno cree. Sicología genética (1911) y El hombre mediocre (1913). Al ver la vida de un a abeja podemos admirar como es que vive y trabaja. a veces pensamos que hay muchas personas excelentes pero según el libro son muy pocas las que llegan a esta excelencia. que en esta epoca son muy escasos ya que la mayoría son mediocres y es to es lo que trata de evitar Jose Ingenieros en este libro. oh perezoso. Salomón en Proverbios nos da el segundo ejemplo que es muy claro. El las tiene una vida muy corta pero esto no les impide para alcanzar a producir va rios gramos de miel siendo ella tan pequeña y su vida tan corta. delos sabios.

necesita serlo. y tantos ideales como hombres aptos para conce bir perfecciones y capaces de vivir hacia ellas. ignora que el pone en manifiesto todas las virtudes y es el mas eficaz de los moralistas. En la evolución humana varia incesantemente el pensamiento. por ende. entusiastas contra los a páticos. Ha y tantos idealismos como ideales. Seres desiguales no pueden pensar de igual manera. también los hay superiores. Los idealistas aspiran a conjugar en su mente la aspiración y la sabiduría. por eso. su ardor no equivale a su eficiencia. Los espíritus afiebrados por algún ideal son adversa rios de la mediocridad: soñadores contra los utilitarios. no es arriesgado pensar que en la ética venidera flo recerá un idealismo moral. el segundo es adulto. La vida tiende naturalmente a perfeccionarse. el buen sentido es ind ividual. Sin ideales seria inexplicable la evolución humana. En todo lo perfectible cabe un romanticismo. Los idealistas suelen se r esquivos o rebeldes a los dogmatismos sociales que lo oprimen. Los romanticismos no resist en a la experiencia critica: si duran hasta pasados los limites de la juventud. Todo ideal es una fe en la posibilidad misma de la perfección. Todo idealismo es exagerado. Entre unos y otros fluctúan una gran masa imposible de caracte rizar por inferioridades o excelencias. lo mismo que el romántico. Y debe ser cálido su idioma. reconstrucciones imaginativas de la realidad que deviene. se fija. de su tiempo y de su clase social. sin embargo. Un ideal colectivo es la coincidencia de muchos individuos en un mismo afán de perfección. Vive y muer e sin haber aprendido amar. Su actitud es de abierta resistencia a la medi ocridad organizada. y lo mejor que imagin a. evolucionar es variar. vence. Por ese motivo al clasificar los caracteres hum . En todo lo perfectible cabe un romanticismo. El hombre incapaz de alenta r nobles pasiones esquiva el amor como si fuera un abismo. la evolución humana es un esfuerzo continuo del hombre para adaptarse a la naturaleza. En todo lo que ofrece grados hay mediocridad. siempre innovador y libertario. natural y necesaria. La experiencia. los ideales son modificados por la imaginación. Los filósofos del futuro irán poniendo la experiencia como fundame nto de toda hipótesis legitima. que es plástica y no reposa jamás. deci de sobre la legitimidad delos ideales. el primero es adolescente. madrastra de obstinadas rutinas. Los ideales son. La s rebeldías románticas son embotadas por la experiencia. Los idealis tas románticos son exagerados por que son insaciables. La desigualdad humana no es un descubrimiento moderno. Se distinguen dos tipos de idealistas. El idealismo sentimental es romántico: la im aginación no es inhibida por la critica y los ideales viven de sentimiento. EL HOMBRE MEDIOCRE. indisciplinados contra los dogmáticos. Un ideal es un punto y un momento entre todo lo posible que puebla el espacio y el tiempo. El idealista estoico mantienese hostil a s u medio. Hay hombres mentalmente i nferiores al termino medio de su raza. To do idealista es un hombre cualitativo: posee un sentido de las diferencias que l e permite distinguir entre lo bueno y lo malo que observa. resiste. Cor responde el uno a la juventud y el otro a la madurez. en muchos hombres ese punto es simplemente imaginario. según pred omine en ellos el corazón o el cerebro. concretándolo en infinita sucesión de ideales . crece. Un ideal no es una formula muerta. En el idealismo experimental los ritmos afectivos son encarrilados por la experiencia y la critica coordina la imaginación: los ideales tórnense reflexivos y serenos. un afán de cultura intensa: cuenta entre sus enemigos mas au daces a la ignorancia. sino una hipótesis per fectible. Todo porvenir ha sido una creación de los hombres capaces de presentirlo. A medida que la experiencia humana se amplia. solo ella. en cada tiempo y lugar. El sentido común es colectivo. todo i dealismo es. eminentemente retrogrado y dogmatista. Los hubo y los habrá siempre. su orientación varia con los tiempos y con las inclinaciones. Su existencia es.alguna perfección. Las personas tienden a confundir el sentido común con el buen sentido. en la escala de la int eligencia humana ella representa el claroscuro entre el talento y la estulticia. sin ideales seria inconcebible el progreso. generosos contra los calculistas. que evoluciona a su vez. como si desbordara la p ersonalidad sobre lo impersonal. La personalidad individual comienza en el punto preciso donde cada uno se diferencia de los demás. su orie ntación varia con los tiempos y con las inclinaciones. resignación desdeñosa o renunciamiento altivo sin compromisos. puja y lucha. observando la re alidad.

no es el talento ni el imbecil. seri a imposible discurrir de los que ese caracterizan por la ausencia de personalida d. los vulgares son mediocres de razas primitivas: habrían sido perfectamente adapta dos en sociedades salvajes. los mediocres encuentran una justificación. al contado. la pasividad no es un equilibrio. La si cología de los hombres. piensan con la cabeza de los demás. nunca equilibrados. Todo l o que existe es necesario. existen grupos de hombres que pueden englobarse dentro de tipos comun es. Cada hombre posee un valor de contraste. Son incapaces de virtud. ¿cuál es el hombre normal?. comparado con el imbecil. Los idealistas y los rutinarios son factores igualmente indispensables. de formarse un ideal. reflejando las rutinas . En la ostentación de lo mediocre reside la sicología de lo vulg ar. honestos y mansos. de las cosas que los rode an. Todos los hombres de personal idad firme y de mente creadora. no la conciben o les exige demasiado esfuerzo. No vibra n a las tensiones mas altas de la energía. au nque ocupa su rango si lo comparamos con el genio. desadaptandose del medio sicila en la medida de su propia variación. inmediato. apáticos. Admiran al utilitarismo egoísta. de las circunstancias de la educación q ue se les suministra. Buen apetito. si observamos cualquier sociedad humana. si no lo tie ne de afirmación. No obstante las infinitas diferencias ind ividuales. el valor de sus componentes resulat a siempre relativo al conjunto: el hombre es un valor social. representa n un sistema especial de intereses inconmovibles. Los hombres sin personalidad son innumerables y v egetan moldeados por el medio. son hostiles a la mediocridad. es el mediocre. prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad. ordenado. tres elementos concurren a formar su personal idad: la herencia biológica. ni abalanzarse de indig nación ante una ofensa. en su mentalidad enseñoreanse las tendenci as instintivas condensadas por la herencia y que constituyen el alma de la especi e . El hombre sin personalidad no es un modelo. paciente. el que prospera y se reproduce en el silencio y en la tiniebla. El hombre sin ideales hace del arte un oficio. sino su ausencia. af errado a sus costumbres. la imitación social y la variación individual. En este sentido. Ante la moral soc ial. d . en conjunto constituyen un régimen. de la virtud una empresa. sino de hombre domesticado. Su amistad es una complacencia servil o una a dulación provechosa. Considerando a cad a individuo con relación a su medio. El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad. como cera fundida en el cuño social. El hombre superior es un accidente provechoso para la evolución humana. es por esencia im itativo y esta perfectamente adaptado para vivir en rebaño. La vulgaridad es el agua fuert e de la mediocridad. Si los hábitos resumen la experienc ia pasada de pueblos y de hombres. los ideales orientan su experi encia venidera y marcan su probable destino. egoísta. anima l domestico . pero no podría afir marse que son mediocres a carta cabal. Si hubiera de tenerse en cuenta la buena opinión que todos los hombres tienen de si mismos. El mediocre representa un progreso. de la caridad una fiesta. menudo. de las personas que los tutelan. Lo habitual no es el genio ni el idiota. hombre normal no seria sinónimo de hombre equilibrado. no es complicada resultant e de energías. son fríos. sino una sombra. El hombre inferior es un animal humano. de la filosofia un instrumento. pero carecen de la domesticación que los confundirían co n sus contemporáneos. dándoles unidad. comparten la aj ena hipocresía moral y ajustan su carácter a las domesticidades convencionales. Muchos nacen. se ha intentado algunas veces definir el hombre sin personalidad . No saben estremecerse de escalofrío bajo una tierna caricia. trabajador. La sicología de los hombres mediocres caracterizase por un r iesgo común la incapacidad de concebir una perfección de. aunque los unos recelen de los otros.anos se ha comprendido la necesidad de separar a los que carecen de rasgos carac terísticos: productos adventicios del medio. Es original e imagin ativo. misoneísta. de la ciencia un comercio. Son rutinarios. respetuoso de toda autoridad. Repudian las cosas líricas porque obligan a pensamientos muy a ltos y a gestos demasiados dignos. basta insistir en los rasgos suaves de la acuarela para tener el aguafuerte. Aunque aislados no merezcan atención. Ningún hombre es excepcional en todas sus aptitudes. El h ombre que nos rodea a millares. Con diversas denominaciones y desde puntos de vi sta heterogéneos. pocos viven.

El temor de compro meterse les lleva a simpatizar con un precavido escepticismo. no es u n maldiciente. o por ninguna. El que puede gritar cara a cara una injuria.el placer un sensualismo. La popularidad y la fama suelen dar transitoriamente la ilusión de la gloria. Evitan salir de ella y cruzar espacios nuevos. LA MEDIOCRIDAD INTELECTUAL La rutina no es hija de la experiencia. Los mediocres. un impuesto de admiración que se les paga en vida. Adoran el sentido común. los cond ena a serlo. El escritor mediocre es peor por su estilo que por su moral. repiten que e s preferible lo malo conocido que lo bueno por conocer. El mediocre parlante es peor por su moral q ue por su estilo. Los mediocres. por principios. Su impotencia para asimi lar ideas nuevas los constriñe a frecuentar las antiguas. serian acreedores a esa amable tole rancia mientras se mantuvieran a la capa. no anda mucho sino con precisión. inmunes a la p asión de la verdad. El progreso humano es la resultante de ese contraste p erpetuo entre masas inertes y energias propulsoras. pero quien así culmina. En toda idea nuev a presienten un peligro. mas inclinados a la hipo cresía que al odio. Es mas contagiosa la medi ocridad que el talento. como si con solo existir los ofendieran. Vive entre los engranajes de la rutina . es su caricatura. Eso lo ignora el mediocre. La integridad moral y la excelencia de carácter sin virtudes estér iles en los ambientes rebajados. En su orbita giran los espíritus mediocres. el que de nuncia a voces un vicio ajeno. En esos hombres. muere con ellos. lo confunden con el buen sentido. Sin co bardía no hay maledicencia. exactos o erróneos. Los rutinarios razonas con la lógica de los demás. La ironía es la perfección del ingenio. viven de una vida que no es vivir. En el verdadero hombre mediocre la cabeza es un simple adorno del cuerpo. Diriase que empañan la reputación ajena para disminuir el contrast e con la propia. mas asequibles a los apetitos del domestico que a las altiveces del digno. La mediocridad int electual hace al hombre solemne. En todo lo que no hay prejuicios definitivamente cons olidados. ella hace enmudecer los escrúpulo . sin saber de seguro en que consiste. sabe que su sombra lo necesita. que es su síntesis. todos los rutinarios son intolerantes. prefieren la maledicencia sorda a la calumnia violenta. Los hombre s rutinarios desconfían de su imaginación. Pasea su vida por l as llanuras. La Rutina. Los hijos del éxito pasaje ro deberían morir al caer en la orfandad. la estimula. detestan a los que no pueden igualar. exalta la personalidad. evita mirar desde las cumbres que escalan los videntes y asomarse a los precipicios que sondan los elegidos. No intentan estudiar. El éxito les parece un simple reconocim iento de su derecho. el instante en que se disipa su error debería ser el ultimo de la vida. La vanidad empuja al hombre vulgar a perseguir un empleo expect able en la administración del Estado. son consecutivos a ella. niegan por la cultura es la mas honda fuente de la virtud. fácil es convertirse en arqueotipos de la masa y ser prohombres entre sus iguales. Compartiendo las ruinas y las debilidades de la mediocridad ambiente. lo mismo que los imbeciles. El hombre rutinario no puede razonar por si mismo. los rutinarios carecen de opinión. Los grandes cerebros ascienden por la senda exclusiva del merito. lleg arían a creerlos peligrosos. aguda en la oportunidad y justa en la medida. Tal modestia es un simple resp eto de si mismo y de los demás. Para estos triunfadores accidentales. modesto. indeciso y obtuso. supremo ideal a que sacrifican su vida pensadores y filósofos. Son modestos. l os juicios. Los prejuicios son creencias anteriores a la observación. indignadamente si es necesario. una convergencia de intención y de sonrisa. El éxito es benéfico si es merecido. no ca ben impulsos de perfección. Mirar de frente al éxito. es un cronometro. es el habito de renunciar a pensar. Ignoran q ue el hombre vale por su saber. es asomarse al precipicio: se retroc ede a tiempo o se cae en el para siempre. LOS VALORES MORALES La hipocresía es le arte de amordazar la dignidad. si les dijeran que su prejuicios son ideas nuevas. al que acepta los riesgos de sus decires.

Un terror ansioso la acoquina frente a los hombres sinceros. Olvida que no hay perfección si n esfuerzo: solo pueden mirar al sol de frente los que osan clavar su pupila sin temer la ceguera. Las mediocracias de todos los tiempos son enemigas del hombre virtuoso: prefieren al honesto y lo encumbran como ejemplo. El que miente es traidor: sus victimas le escuchan suponiendo que buscan la verdad. puede teñirse el odio: la hipocresía es la tintura de esas canas morales. En el fondo sospecha que el hombre sincero es fuerte e individualista. por t emor a las espinas. La sociedad predica no hagas mal y serás hone sto. Por la virtud . La juventud tiene entre sus preciosos atributos la incap acidad de dramatizar largo tiempo las pasiones malignas. Suele tener cómplices. están siempre disp uestos a traicionar sus principios en homenaje a un beneficio inmediato. Por eso la mediocri dad moral es mas nociva en los hombres conspicuos y en las clases privilegiadas. el que las acumula renuncia a toda dignidad. a que esta inclinado. La nobleza que no esta en nuestro afán de perfección es inútil que perdure en ridículos abolengos y pergaminos. el hombre que ha perdid o la aptitud de borrar sus odios esta ya viejo. sin ser por ello sensible a los que recibe. Si el mediocre moral se aviene a vegetar en la penumbra. Su indiferencia al mal del prójimo puede arrastrarle a complicidad indignas. aquella nace del miedo y esta es hija del orgullo. no cabe baje el escalpelo del psicólogo. Siendo desleal. El hipócrita suele aventajarse de su virtud fingida. Es falta de virtud pa ra renunciar a este y de coraje para asumir su responsabilidad. el hombre virtuoso se eleva sobre ellos con un golpe de ala. pero no tiene amigos. Los del incuentes son individuos incapaces de adaptar su conducta a la moralidad media d . Los corazones menguados no cosechan rosas en su huerto. Comparado con el invalido moral. No hay virtud cuando los actos desmienten las palabras. El pudor de los hipócritas es la peluc a de su calvicie moral. La mediocridad moral es impotencia para la virtud cobardía para el vicio. eso les veda la amistad con espíritus superiores. El hipócrita entibia toda amistad con sus dobleces: nadie puede confiar en su ambigüedad recalcitrante. En su anhelo simulan las aptitudes y cualidades q ue consideran ventajosas para acrecentar la sombra que proyecta en su escenario. noble es el que revela en sus actos un respeto por su r ango y no el que alega su alcurnia para justificar actos innobles. sino remordimiento. nunca por la honestidad.s en los hombres incapaces de resistir la tentación del mal. esquivan la responsabilidad de sus acciones son audaces en la traición y tímidos en la lealtad. ni cabe nobleza donde la intención se arrastra. hasta caer en e l supremo infortunio de la susceptibilidad. confundiendo la susceptibilidad con la delicadeza. Multiplica por mil lo que da y divide por un millón lo que acepta. pero jamás consigue usar con desenvoltura el antifaz. Ninguna fe impul sa a los hipócritas. los virtuosos saben que es necesario exponerse a ellas para recoger las flores mejor perfumadas. La honestidad esta al alcance de todos. el hipócrita vive desconfiado de todos. Los hipócritas forzosamente utilitarios y oportunistas. Mientr as el hipócrita merodea en la penumbra. Las deudas contraídas por vanidad o por vicio obligan a fingir y engañar. el hombre honesto parece una alhaja. la hipocresía no ata por el corazón. El odio es loable si lo comp aramos con la hipocresía. sino por el interés. creyendo escuchar en cada palabra un reproche merecido. Faltándole la osadía de practicar el mal. Invierte las formulas del reconocimiento: aspira a la divulgación de los fav ores que hace. Hay otras consecuen cias del tartufism. se miden los valores de la aristocracia moral. mucho mas que el verdadero v irtuoso. En vano pretendería engañarse a si mis mo. abund an corazones semejantes a mongolfieras infladas de prejuicios. Así como la p ereza es la clave de la rutina y la avidez es móvil del servilismo. el invalido moral se refugia en la tiniebl a. El hipócrita esta constreñido a guardar las ap ariencias. El talento moral tiene otras exigencias: persigue una perfección y serás virtuo so. El hombre dúctil a la intriga se priva del cariño ingenuo. Si hay mentes que parecen maniquíes articulados con rutinas. el hipócrita es también ing rato. no hay en ello dignidad. La hipocresía tiene matices. contentase con sugerir que oculta que oculta sus virtudes por m odestia. Sus heridos so n tan imborrables como sus canas. irreparablemente. El hombre honesto puede temer el crimen sin admirar la santidad: es incapaz de iniciativa para en trambos. con tanto afán como pone el virtuoso en cuidar sus ideales. El h ombre honesto aguanta el yugo a que le uncen sus cómplices. Indi gno de la confianza ajena. Y como estas. la virtud es de pocos elegidos. la mentira es el prodigioso instrumento de la hipocresía.

Todos los caminos de la santidad conducen hacia e l punto infinito que marca su imaginaria convergencia. l os honestos se resignan a imitar alguna parte de las excelencias que practican l os virtuosos. son igualmente necesar ias y merecen el mismo homenaje. pero en sentido opuesto a los hombres excelentes. La moralidad e s tan importante como la inteligencia en la composición global del carácter. sin embargo. aunque distintas y cada una multiforme. Si un hombre encarrila en absoluto su vida haci a un ideal. pero seguro. las imponen.el honesto . Son siempre hombres de excepción. fuerzas originales en la evol ución del bien y del mal. guardando la honra por no arrastrar las consecuencias de perderla. poniendo en ello tal afán que trasluce el des eo el deseo de haber hecho mas y mejor. El progreso ético es lento. de emoción. de fuego. tienen el alma de la especie . de arrojo. cuando los Estados son teocracias.quien determina las transformacio nes de la moral. en civilizaciones primitivas. pero no adquieren el alma social. Sea cual fuer e. Mientras los hipócritas recetan la austeridad. Son inferiores. Sobre cada sentimiento pueden ellos florecer. hacen siempre todo lo que pueden. los que la enseñan. Zenón o Cristo. obr a de caracteres excelentes que conciben y practican perfecciones inaccesibles al hombre común. Cada época tiene sus ideales y sus santos: héroes. Ambas f ormas de talento. Los insectos dañinos en la naturaleza. todos ellos son inventores. cotidiana. Algunos legislan y fundan religiones como Moisés. se limita a cumplir las leyes por temor a las penas que amenazan a quien las viola . La virtud arrastra y enseña. Entra en la santidad. eludiendo o constatando todas las contingencias materiales que contr a el conspiran. Los caracteres excelentes ascienden a la propia dignidad na .e la sociedad en que viven. El hombre mediocre ignora esas virtudes. sea cual fuere el juicio que a la posteridad merezcan sus enseñanza. La santidad existe: los genios morales son los santos de la humanidad. Si es difícil mirar un instante la cara de la muerte que amenaza paralizar nuestro brazo. inventan formas superiores del bien. ese hombre se eleva sobre el nivel mismo de las mas altas virtud es. confiando la suerte de sus nuevos valores a la eficacia del ejemplo. Los ideale s éticos no son exclusivos del sentimiento religioso. genios. No e s el hombre moralmente mediocre . Enseñemos a perdonar. las generaciones remontan desde la ruti na hacia Verdades cada vez menos inexactas y desde el prejuicio hacia las Virtud es cada vez menos imperfectas. los pequeños virtuosos prefieren la practica del bien y su predica . las predic an. la orientación de su inferioridad biológica y social . no ofendiendo. apóstoles o sabios. reservando la indulgencia para si mismos. Su corazón es sensible a las pulsaciones de los demás. LOS CARACTERES MEDIOCRES Viven de los demás y para los demás: sombras de una grey. las enseñan. Divergen de la mediocridad. sirven para distinguir al bueno del mediocre y difie ren tanto de la honestidad como el buen difieren del sentido común. pero creamos que la segunda suele ser por villanía. una norma de talento moral. ni la sa ntidad. en la metamorfosis de las virtudes. cuyas variaciones originales determinan una desadapta cion evolutiva en el sentido de la perfección. de apl icación frecuente. inconfundibles con el. Admitamos que la primera vez se ofende por ignorancia. otros predica n y viven su moral. Carecen de la aptitud que permite al hombre m ediocre imitar los prejuicios y las hipocresías de la sociedad en que vegeta. Toda moral futura es un producto de esfuerzos individuales. La santidad esta en la sabiduría. carecen de luz. en cada colectividad hum ana. Orientadas por la exigua constelación de visionarios. Buda y Confucio . encontramos u na pincelada común en todos los hombres que bajo el nivel de la mediocridad: la in eptitud constante para adaptarse a las condiciones que. como Sócrates. Precurso res. pero enseñemos con el ejemplo. Estos inadaptables son moralmente i nferiores al hombre mediocre. evitan los sermones y enaltecen su propia conducta. Cada uno de los sentimientos útiles para la vida humana engendra una virtud. mártires. limitan la lucha por la vida. lo es mas resentir toda una vida los principios y rutinas que amenazan asfixiar nuestra inteligencia. abriéndose a toda hora para adulcir las penas de un desve nturado y previniendo sus necesidades para ahorrarles la humillación de pedir ayud a. Esas pequeñas virtudes son usuales. no lo es la virtud. Son los virtuosos y los santos. apóstoles.

E s el grillete que arrastra los fracasos. seria la mejor escuela del carácter. La envidia es una cobardía propia de los débiles. ni envidia nunca el loco feliz que vive con delirio de grandeza. No necesitan verdades: creemos con anterioridad a todo racionamiento y cada nueva noción es adquirida a través de creencias ya preformadas. Por ellos la humanidad vive y progresa. esta pasión es el estigma psicológico de una humillante infer ioridad. La sombra parece. la indignidad. celo escrupuloso puesto en el respeto de si mismo. un odio impotente. degeneran. ni traicionan jamás la v erdad. el hombre que las posee firmes y elevadas. del merito por la medi ocridad. cuando quieren borrar la tiranía. LA ENVIDIA La envidia es una adoración de los hombres por las sombras. hay una moral del honor y otra de su caricatura: ser o parecer. La envidia es de corazones pequeños. una incapacidad manifiest a de competir o de odiar. El que envidia se rebaja sin saberlo. creando el habito del esfuerzo. los hombres sin ideales son incapaces de r esistir las acechanzas de hartazgos materiales sembrados en su camino. irreconciliables. La unidad de las creencias permite a los hombres obrar de acuerdo con el propio pasado. se emula en pos de algo que otros también anhela n. e sos degenerados son indomesticables. los mediocres no saben evitarla. Y mas ene migos que ellos. Se puede odiar a las cosas y a los animales. la conducta no puede seguir normas constantes. la envidia que calla y conspiran es repugnante. Sorprende que los sicólogos la olviden en sus estudi os sobre las pasiones. En los mundos minados por la hipocresía todo conspira contra las virtudes civiles: los hombres se corrompen los unos a los ot ros. Sin unidad no se conc ibe un carácter. En ciertos sujetos. teniendo la posibilidad de alcanzarlo. El odio que injuria y ofend e es temible. La emulación presume un afán de equivalencia. sintiendo que el propio es un deseo sin esperanza: se cela lo que ya se posee y se teme perder. en los mediocres se postergan los meritos y se cultiva a la sombra. La una florece sobre el orgullo. Las creencias son los móviles de toda actividad humana. conducta firme. limitándose a mencionarla como un caso particular de los ce los. los envidiosos son. Se envidia lo que otros ya tienen y se desearía tener. Creencias firmes. Nunca se obstinan en el error. El hombre es. El odio puede herv ir en los grandes corazones. puede ser justo y santo. Su firmeza los sostiene. El ingenio y la cultura corrigen las fáciles ilu siones primitivas y las rutinas impuestas por la sociedad al individuo: la ampli tud de saber permite a los hombres formarse ideas propias. Como Caín y Abel. sin carácter desde el cáliz materno hasta la tumba. solo se puede envidiar a los hombres. la s sombras resbalan por la pendiente. la infamia. Es el rubor de la mejilla sonoramente abofeteada por la gloria ajena. Mientras los hombres resisten las tentaciones. la otra nace de la soberbia. Los primeros viven para si. su luz los guía. Es pasión traidora y propicia a las hipocresías.dando contra la corriente. En los dignos el propio juicio se antepone a la aprobación ajena. a pesar suyo. s e confiesa subalterno. implica la p osibilidad de un nivelamiento. El trabajo. Su fisonomía es la propia y no puede ser nadie mas. El envidioso cree marchar al calvario cuando observa que otros escalan la cumbre. sus naturales sacerdotes. Del amor propio nacen las dos: hermanas por su origen. Las creencias son el soporte del carácter. sentida. La emulación es siempre noble: el odio mismo puede serlo algunas veces. Son formas de amor propio. el hombre que se siente superior no puede envidiar. lo tienen excelente. apetito de culminación ante los demás. El hombre pone su honor en el merito propio y es juez supremo de si mismo. Lo que es para . los caracteres excelentes son indomesticabl es: tiene su norte puesto en su ideal. son inconfundibles. Siguen caminos dif erentes. Las s ombras en cambio. Las sombras no cre en. lo es muchas veces. siendo la envidia un culto involuntario del merit o. los segundos vegetan para otros. Ese es el criterio para apreciar el carácter las obras. reconocida.

la gracia. puede ser objeto de envidia. mediocre o superior.tiene asegurado el culto de la envidia. todo viejo cree que los jóvenes le desprecian y desean su muerte para suplantarle. Envidiar es una forma ab errante de rendir homenaje a la superioridad. esta viejo. Resignarse no es admirar. La incapacidad de crear le empuja a destruir. expresiva y optimista. Si se arrepiente no es por santi dad. cuando su afán de poseer excede su posibilida d de vivir. Quien se pone a mirar si lo que tiene le bastara para que todo su porvenir posible. cuando opina que es preferible tener de mas a tener de menos. pero aceptar no es amar. Los viejos olvidan que fueron jóvenes y estos parecen ignorar que seran viejos. La vejez comienza por hacer de todo individuo un hombre mediocre. El envidioso es la úni ca victima de su propio veneno. Los que solo habían logrado adquirir un reflejo de la mentalidad social. El castigo de los envidiosos estaría en cubrirlos de favores. Los únicos gananciosos son los envidiados. LA MEDIOCRACIA En raros momentos la pasión caldea la historia y los idealismos se exaltan: cuando las naciones se constituyen y cuando se renuevan. El diablo no sabe mas por viejo que por diablo. El talento es el tesoro mas envidiado entre los hombres. es grat o sentirse adorar de rodillas. entre otros dones. ya no es joven. vengaran su desgracia en el amor diciendo que la castida es suprema entre todas las virtudes. LA VEJEZ NIVELADORA La vejez mediocriza a todo hombre superior. al decir de la democracia: es el peor de los buenos gobiernos. la decrepitud inferioriza al viejo ya mediocre. A los veinte años cada individuo ha anunciándolo que de el puede esperarse ningún alma oscura hasta esa edad se ha vuelto luminosa después. tornase el hombre infantil. no ser envidiado es una garantía inequívoca de mediocridad. La mayor satisfacción del hombre excelente esta en evocar la envidia. La que ha nacido -y la belleza par a ser completada requiere. no es la regla. La vejez inequívoca es la pone mas arrugas en el espíritu que en la frente. tanto por su ineptitu d creadora como por su achicamiento moral. busca el menor esfuerzo. Ca si todas las grandes acciones de la historia han sido realizadas antes de los tr einta años. El viejo tiende a la inercia. todo hombre adulto atraviesa un period o estacionario durante el cual se perfeccionan las aptitudes. La avaricia es una exaltación de los sen timientos egoístas propios de la vejez. Las mujeres feas demostraran que la belleza es repulsiva y las viejas sostendrán que la juventud e s insensata. La juventud no es simple cuestión de estado civil y pu ede sobrevivir a alguna cana: es un don de vida intensa. Inferior. La sicología de la vejez denuncia ideas obsesivas absorbentes . para hacerles sentir que su en vidia es recibida como un homenaje y no como un estiletazo. A medida que envejece. La personalidad individual se constituye por sobre posiciones sucesivas de la ex periencia. La longevidad mort al es un accidente. Todo el que siente capa z de crearse un destino con su talento y con su esfuerzo esta inclinado a admira r el esfuerzo esta inclinado a admirar el esfuerzo y el talento en los demás. La vejez es una pereza que llega fatalmente en cierta hora de l a vida.. mas tarde.otros causas de felicidad. sin quererlo. cuando ya en vano se harían viltroteras para ofrecer la propia a los transeúntes. ya esta moralmente decrepito. pero es el mejor entre los . así como la pereza de una v ejez anticipada. Platón. Todo escritor mediocre es candida to a criticastro. no puede mejorar. la pasión y la inteligenc ia. sino por impotencia. El que no admira lo mejor. poco tie nen que perder en esta inevitable bancarrota: es el empobrecimiento de un pobre.

Ese afán de vivir a expensas del estado rebaja la dignidad. culpa es de todos los que por falta de cultura y de ideal han sabido amarlo como patria: de todos los que vivieron de ella sin trabajar para ella. El merito queda excluido en absoluto. cuentéense los funcionarios por legiones: las leyes se m ultiplican. Los gobernant es no crean tal estado de cosas y de espíritus: lo representan. Pero el estadista. Florecen legislado res. hablándoles sin cesar de sus derechos. Ese es el secreto de su gloria: coincidir con la oportunidad que necesita de el. son tolerados.operan una selección entre sus miembros. sin reforzar por ello su eficacia. no pue de haberla: hay que tener ensueños comunes. Por eso los hombres excepcionales merecen la admiración que se les profesa. Los mas bellos dones requieren ser cultivados como las tierras mas fértiles necesi . pero encuentran mejor clima en las burguesías sin ideales. Los parti dos -o el gobierno en su nombre. los trafugas de la moral. Son inquietos: la gloria y el reposo nunca fueron compa tibles. nadie sueña donde todos tragan. Hala gar a los ignorantes y merecer su aplauso. Son perennes. no hay patria. Los complices. Lo que varia es su prestigio y su influencia. Un soberano cuantitativo y sin ideales pr efiere candidatos que tengan su misma complexión moral: por simpatía y por convenien cia. c omo si todas no fueran igualmente dignas de engendrar en sus hijos iguales senti mientos. Tiene la formula abso luta: la justicia en la desigualdad . Solo el hombre digno y libre puede tener una patria. pululan archivistas. ninguno se quedara en mitad de camino contando sus talegas. no fracasa nunca. Por eso. frente a las dos mediocrecias que ensombrecen la historia. Políticos sin vergüenza hubo en todos los tiempos y bajo todos los regímenes. Un libro es mas que una intención: es un gesto. aspiran a convertirse en funcionarios. grandes o pequeños. Tener un id eales crimen que no perdonan las mediocracias. Ninguna clasificación es justa por que la genialidad no se clasifica. el poeta. Cuando las miserias moral es asolan a un país. Es de iluso s creer que el merito abre las puertas de los parlamentos envilecidos. se reclama discretos administradores. anhelar juntos grandes cosas y sentirs e decididos a realizarlas. basta la influencia. Con ella se asciende por caminos equívocos. ajenos a la sociedad en que vi ven. No hay maner a mas baja de amar a la patria que odiando a las patrias de los otros hombres. no pueden concebirlo. desarrollarla implica un esfuerzo eje mplar. un país natal . La adaptación es mediocrizadora. otorgar ese t itulo a cuantos descuellan por determinada aptitud significa mirar como idénticos a todos los que se elevan sobre la medianía. Nada tiene que hacer. apenas. La aristocracia del merito es el régimen ideal. con frecuencia. el alienado se distrae. predican y cantan alguna parte de un ideal están ausentes. los que realizan. se empieza a contar con ellos. Cuando se entibian los ideales y se reemplaza lo cualitativo por lo cuantitativo. a expens as del merito o a favor de la intriga. Nacen muchos ingenios excelentes en cada siglo. El genio por su definición. jamás de sus deberes. Nadie piensa donde todos lucran. E n las épocas de exaltación renovadora muéstrense humildes. con la seguridad de que al marchar todos en pos de un ideal. LOS FORJADORES DE IDEALES Todo lo que vive es incesantemente desigual. El genio se abstrae. Cuando falta esa comunidad de esperanzas.malos definió la mediocracia. En vez de héroes. Siem pre hay mediocres. el filosofo. Quien vive para un ideal no puede servir para ninguna mediocracia. La exigua capacidad de ideales impide a los espíritus bastos ver en el pa trimonio un alto ideal. Solo esta vencido el que confiesa estarlo. genios o santos. no osan inmiscuirse en nada. es el postrer renunciamiento la propia dignidad. La obra de genio no es fruto exclusivo de la inspiración individual. encuentran el momento adecuado para llegar a ser lo que son. los esclavos y los siervos tiene. toda super ioridad es un destierro. Si su aptitud es un don de la naturaleza. nadie los no ta .

pero ella. BIBLIOGRAFÍA * EL HOMBRE MEDIOCRE. aunque no le estorba. Alhaja : joya. Mientras existan corazones que alienten un afán de perfección. José Ingenieros. Legislar: dar y establecer leyes. ediciones universales. por la doctrina de los sabios. . serán conmovidos por to do lo que revela la fe en un ideal: por el canto de los poetas. por el gesto de los héroes. La memoria no hace al genio. Escepticismo: incredulidad o duda acerca de una cosa. no crean nada superior a lo real que percibimos.tan ararse. por la virtud de los santos. GLOSARIO Hipótesis: suposición Ostentación : mostrar o hacer patente una cosa. Bogota. por la fil osofía de los pensadores. y el razonamiento a sus datos. * Encarta 98.

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