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CRISIS ALIMENTARIA MUNDIAL

La escalada mundial en el precio de los productos básicos amenaza


con crear 100 millones de pobres y conflictos en casi 40 países.

Éstas son las causas, las consecuencias y las posibles soluciones de


uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el planeta a corto
plazo.

II. INTRODUCCIÓN

La crisis a la que nos enfrentamos, de ámbito mundial, tiene su origen


en múltiples causas, que pretendemos analizar brevemente en las
siguientes líneas. A dichas causas, de carácter coyuntural, hay que
añadir la situación de inseguridad alimentaria estructural existente en
muchos países, principalmente de África.

Los índices manejados por la FAO (Organización de Naciones Unidas


para la Agricultura y la Alimentación) y por diversas publicaciones
económicas alertan sobre un crecimiento en el precio de los alimentos
básicos, que está poniendo en peligro, la economía y la estabilidad de
muchos países, y por supuesto, como consecuencia de ello, la vida de
las personas.

Según las previsiones de la FAO, la factura por la importación de


cereales de los países más pobres del mundo aumentará un 56 por
ciento en 2007/2008 –-tras el aumento del 37 por ciento en
2006/2007- (FAO, 11 de abril del 2008).

El impacto que tiene la crisis se hace más evidente en países pobres


con una mayor dependencia de los productos básicos, (base de la
precaria alimentación de sus poblaciones), ya que son los precios de
éstos los que más se están incrementando.

Este incremento en los precios de los alimentos básicos, analizado


desde el ámbito de la oferta tiene como principales causas el aumento
en el precio de los fertilizantes y de los costes de transporte, las malas
cosechas en algunos países productores, el incremento especulativo
de los precios en los mercados de cereales que tiene su raíz en la
potencial demanda de biocombustible y, por último, las políticas
comerciales mundiales que incitan al abandono de la producción en
países del sur.

Por el lado de la demanda, encontramos las causas en el aumento del


consumo de estos productos en países en desarrollo en los últimos 20
años, así como en el cultivo de los cereales con fines energéticos, que
hace competitivas estas fuentes de energía ante el alto precio del
petróleo.

Es importante destacar que se ha producido un abandono de las


tierras productivas por parte de los agricultores, como resultado de la
baja producción, del difícil y costoso acceso a semillas e insumos
agrícolas y del incremento de la emigración, tanto en su vertiente
interna como externa, lo que contribuye igualmente a explicar las
subidas en los precios ya citadas.

Esta situación también ha provocado una disminución del stock de


productos básicos, según datos de la FAO.

III. DESARROLLO

EN LOS PAÍSES POBRES, la población con menos recursos gasta en


comida el 75% de sus ingresos; en los países ricos, la media es un
15%.

ANTES DE QUE ESTALLASE la crisis de alimentos ya había en el


mundo 854 millones de personas gravemente subalimentadas.

EL 10% DE LA POBLACIÓN de América Latina y el Caribe padece


hambre, pese a que la región produce un 40% más de los alimentos
que necesita para abastecerse. El dato es de la FAO.

DEL TOTAL DE LA COSECHA recogida este año en el mundo se


destinarán a consumo humano unos 1.010 millones de toneladas,
760 millones para alimentación animal y 100 millones para la
producción de bioenergía, según el Parlamento Europeo.
LA PRODUCCIÓN DE BIOCOMBUSTIBLES a partir de alimentos se ha
disparado. En 2004 se produjeron en el mundo unos 12.000 millones
de litros de etanol; en 2007, más de 35.000 millones.

EL ALZA DE LOS PRECIOS DEL ARROZ está cambiando también los


menús en los restaurantes. En Liberia, donde el arroz es muy popular
pese a que el 90% es importado desde Asia y EE UU, las cartas de los
restaurantes están empezando a ofrecer espaguetis por primera vez.

HACEN FALTA ENTRE 1.000 y 2.000 litros de agua para producir un kilo
de trigo, y entre 10.000 y 13.000 litros para producir un kilo de carne
de vaca. Para producir un trozo de 100 calorías de carne se requieren
700 calorías de alimento para el animal.

MÁS DE LA MITAD de los consumidores italianos secundaron el año


pasado la llamada huelga de la pasta en protesta por el
encarecimiento de los productos básicos. Durante un día se
abstuvieron de comprar el alimento número uno en el país. Las
familias italianas gastaron el año pasado 1.000 euros más de lo
previsto debido al incremento de los precios, no sólo en la
alimentación, sino también en otros sectores como el transporte.

“CUANDO LAS PERSONAS SON TAN POBRES y la inflación erosiona sus


ya exiguos ingresos, en general optan por una de las dos opciones
siguientes: compran menos alimentos o los compran más baratos y
menos nutritivos. El resultado final es el mismo: más hambre y menos
probabilidades de un futuro saludable” (Ban Ki-moon, secretario
general de la ONU).

CADA DÍA MUEREN por hambre unas 25.000 personas (más de ocho
veces más que los fallecidos en los atentados del 11-S). Cada año se
tiran a la basura en Estados Unidos 43.000 millones de kilos de
comida, 145 kilos por persona.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?


Un gran aumento en el comercio internacional de los precios de los
productos alimentarios más básicos:

• El trigo, el arroz y el maíz son casi el doble de caros que hace un


año.

• En algunos países también se han duplicado los precios de la leche


y la carne.

• En diciembre pasado se registró el alza de precios mensual más


alta en casi 20 años.

• En 2007 los cereales experimentaron un alza del 41%; los aceites


vegetales, del 60%; los productos lácteos, del 83%.

• Esta tendencia no se ha frenado, sino que se mantiene: entre


marzo de 2008 y el mismo mes de 2007, el valor de venta del trigo
(materia prima para el pan) se disparó un 130%.

• Hasta 70 productos agrícolas diferentes han aumentado su precio


en el mercado internacional en un 37% en el último año.

• Se trata de una crisis de dimensiones globales.

• Los datos son de la ONU, concretamente de la Organización de las


Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO (por
sus siglas en inglés).

¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES CAUSAS?

No hay una causa concreta, sino muchas. La combinación de todas ellas


es lo que ha dado lugar a la crisis. Las más importantes son:

• El elevado precio del petróleo, que afecta a todas las fases de la


cadena, desde la producción de fertilizantes hasta el combustible
de los tractores.

Una demanda de grano mayor que nunca, debida, principalmente, a tres


factores: 1. El crecimiento constante de la población mundial, que
alcanzará los 9.000 millones de habitantes a mediados de siglo.
2. El aumento en el consumo de productos animales como carne y
lácteos (los animales que nos comemos se alimentan de grano), tanto en
el primer mundo como, especialmente, entre las clases emergentes de
países superpoblados como China (600 millones de habitantes más de
aquí a 2020) o Brasil.

3. La producción de etanol y biodiésel para vehículos a partir de cereales.


Se dedican inmensas áreas de cultivo a producir este combustible en
lugar de comida.

• La pérdida, en estos últimos años, de cosechas enteras,


especialmente de arroz (principal fuente de alimentación de casi la
mitad de la población mundial), debido a fenómenos
meteorológicos adversos. La gran demanda de este cereal supera
la cantidad disponible, lo que provoca un aumento de precios.

• El excesivo coste humano y económico que representa el cultivo de


algunas fuentes de biocombustibles, como la caña de azúcar o el
maíz, cuyo impacto en el incremento del precio de los alimentos se
estima entre el 5% y el 15%. El aumento de los precios también
pone al descubierto las tensiones latentes entre las economías
emergentes. Brasil, por ejemplo, impulsa el cultivo de
biocombustibles como fuente de riqueza y hace proselitismo de
ello en África, a pesar del coste medioambiental y humano que
supone y la carencia de alimentos esenciales en el continente. ¿Y
de dónde sacan los brasileños los biocombustibles? Pues de las
cosechas que le sacan a los terrenos quitados a la selva. Eso sí, los
biocarburantes pueden ser solución o causa del cambio climático,
pero no son la mano negra que se oculta tras la subida de precios
de los alimentos en todo el mundo como dicen algunos medios de
comunicación, que culpan sólo a los biocombustibles. Aun así, se
ha demostrado que los biocombustibles no arreglarán nada, sino
que empeorarán la situación. A ese respecto, la ONU ha sido
categórica (pidiendo que EEUU y Europa reduzcan la producción de
biocombustibles), y los gobiernos no han tardado mucho en
aplicarse el cuento. En los últimos meses algunos países de la
Unión Europea, como Reino Unido, han lanzado una campaña en
contra de los biocombustibles aludiendo que su fabricación no es
todo lo sostenible que debiera.

• Otro problema es el incremento del coste de los fertilizantes, que


agrava las dificultades que afrontan los agricultores y ha
provocado, por ejemplo, que agricultores de África oriental
(Somalia, Etiopía, Kenya, Tanzania), que es una región que se está
rápidamente desertizando, abandonen sus cultivos.

• Los países que poseen cantidades almacenadas de grano, ante el


riesgo de quedar desabastecidos, han restringido su venta.
Tampoco ayuda la política arancelaria de los miembros de la UE y
de otros países desarrollados.

¿A QUIÉN BENEFICIA EL BIODIÉSEL?

En todo el planeta hay unos 800 millones de automóviles, que son los
primeros causantes del efecto invernadero. Los críticos del uso del
biodiésel como combustible alternativo (sustituto de un petróleo cada vez
más escaso) señalan que, puesto que la producción de grano en los
países ricos no es suficiente para satisfacer la demanda, se recurre a
plantar grandes extensiones de monocultivos en Asia, América Latina y
África para producir combustible, con los costes que ello implica, tanto en
términos sociales como en cantidad de comida. En Brasil, por ejemplo, la
producción de etanol desde el azúcar de caña ha conllevado
deforestación.

Los defensores del biodiésel, por su parte, argumentan que se trata de un


paso necesario ante la crisis energética, y que supone una transición en
el desarrollo tecnológico de fuentes de energía más limpias y menos
problemáticas. En cualquier caso, la industria biotecnológica, conectada
en muchos casos con la petrolera, y necesaria para la producción de este
combustible, sería la principal beneficiaria.

¿QUÉ OTROS FACTORES INFLUYEN EN LA CRISIS?


• Condiciones climatológicas adversas y desastres naturales,
atribuidos en parte al cambio climático: las sequías de años
en algunos de los principales graneros del mundo, como Australia o
Centroamérica, y en zonas con riesgo constante de hambruna
(Sahel, Eritrea); el tsunami del Índico en 2004 (tres años de
cosechas perdidas); las grandes inundaciones de 2007 en Asia y
Suramérica; el avance de la desertificación en China y el África
Subsahariana; el ciclón de este año en Birmania…

El alto precio del petróleo afecta a toda la cadena, desde la


producción de fertilizantes hasta el combustible de los tractores.

• Guerras: El conflicto de Darfur , por ejemplo, ha hecho que se


hunda la producción de maíz en la zona. El impacto de cinco años
de guerra en Irak también ha sido importante, tanto en el mercado
energético como en el alimentario.

• Otros, como la especulación existente en el mercado de


alimentos o la crisis económica que atraviesa EE UU. Numerosas
organizaciones no gubernamentales han responsabilizado a las
políticas del Banco Mundial por el desaliento de la producción
agrícola en los países pobres. La crisis ha avivado el debate sobre
la globalización.

¿HAY COMIDA PARA TODOS?

El problema no es tanto la falta de alimentos en el mundo, como la


imposibilidad de acceder a ellos. Desde los años 70 la producción de
cereales se ha triplicado, mientras que la población mundial sólo se ha
duplicado.

¿HA OCURRIDO OTRAS VECES?

El mundo no vivía una crisis global de alimentos como ésta desde hace
30 años. El momento actual puede acabar con tres décadas de relativa
estabilidad en los precios de los alimentos básicos, que, salvo alguna
excepción, no experimentaban ni grandes subidas ni grandes descensos,
lo que hacía innecesaria la acumulación de reservas.

¿CUÁNDO SALTÓ LA ALARMA?

Pese a que los efectos se venían sintiendo ya desde hace meses, fue el
pasado mes de abril cuando la ONU advirtió de que el aumento del
precios de los alimentos va a crear 100 millones de pobres más y causará
conflictos hasta en 37 países. Naciones Unidas llamó a la crisis el
“tsunami silencioso”.

¿HUBO ALGÚN AVISO ANTERIOR?

Sí. Un informe de la ONU de febrero de 2005, al que apenas se hizo caso,


señalaba claramente que 47 países afrontaban una escasez de alimentos,
36 necesitaban ayuda inmediata y 11 tenían perspectivas desfavorables.
Muchas de las causas principales eran las mismas que ahora: crisis
energética, sequías, guerras, cambio climático.

La ONU ya advirtió en 2005 de que 47 países afrontaban una grave


escasez de alimentos.

¿QUIÉNES SON LAS PRINCIPALES VÍCTIMAS?

Los pobres. Especialmente, los que viven en las ciudades, y,


concretamente, los habitantes de las grandes urbes de los países menos
desarrollados, ya que son los que, con salarios muy bajos, se enfrentan a
los precios más altos de los alimentos importados.

¿QUIÉN SE ESTÁ BENEFICIANDO?

En primer lugar, las multinacionales que copan los diferentes eslabones


de la cadena de producción, transformación y distribución de los
alimentos, y, en general, los grandes granjeros y las compañías de los
países ricos (o emergentes en el mercado internacional) y grandes
productores. En concreto, los de Estados Unidos, Brasil, Argentina,
Canadá y Australia. Algunos granjeros pobres de estos países también se
están beneficiando de los precios altos.

¿CÓMO SE ESTÁ PADECIENDO LA CRISIS EN LAS DISTINTAS ZONAS


DEL MUNDO?

• En México, el precio de las tortillas (tortitas de maíz, básicas en la


dieta del país) se disparó a principios de 2007, con incrementos de
hasta un 25%. Como consecuencia subieron también otros
productos básicos como la leche, el azúcar o los huevos.

• En Egipto los precios de los alimentos más básicos se han


incrementado hasta un 50% en el último año. El Gobierno ha
incluido a 10 millones de personas en su red de asistencia social.

• En EE UU el mercado minorista llegó a imponer restricciones a las


ventas de arroz ante la falta de cantidad suficiente. En muchas
zonas del país, las lluvias han hecho peligrar cosechas enteras de
maíz. Los granjeros se están planteando cambiar los cultivos por
soja.

• India ha restringido la exportación de casi todos los tipos de arroz


que produce. Ante el temor de una escasez generalizada, ha
eliminado asimismo las tasas que grababan la importación de
productos como el aceite o el maíz.

• El ciclón que devastó Birmania hace unos meses disparó los


precios de los alimentos básicos y del combustible en uno de los
países más pobres y aislados del mundo. El precio del arroz llegó a
duplicarse en algunos mercados de Rangún. En la zona afectada
por el desastre se cultivan más de dos tercios de la producción
total del cereal del país.

• En Tailandia, los precios del arroz se han multiplicado por tres


entre enero y abril. El país es el principal exportador del mundo de
este cereal.
• El precio del arroz ha subido en Vietnam un 20% desde principios
de este año. Ello, unido a una fuerte inflación general, llevó al
Gobierno a prohibir la salida de este cereal hasta el mes de junio.
No obstante, Vietnam, uno de los mayores exportadores del grano,
espera tener una cosecha récord en la región del Mekong.

• En Australia, la sequía, que dura ya seis años, ha reducido las


cosechas de arroz en un 98%.

• Rusia llegó a congelar por ley los precios de la leche, los huevos,
el aceite y el pan.

• Afganistán pidió la inclusión de dos millones y medio de personas


más en el Programa de Alimentos de la ONU. Las cartillas de
racionamiento volverán a verse en este país por primera vez en
más de 20 años.

• China ha limitado sus exportaciones y ha impuesto cuotas a la


importación. Sufre una inflación del 18%.

• En Bangladesh los salarios no han subido en los últimos 12


meses, periodo en el que se ha duplicado el precio del arroz.

• En Filipinas, que en los últimos 20 años ha perdido el 50% de su


tierra cultivada como consecuencia del desarrollo urbano, el
Gobierno pidió a varias cadenas de comida rápida que ofrecieran
raciones con la mitad de arroz.

En Nigeria se produce muy poco trigo, pero la población cada vez


consume más pan debido, en parte, al impacto del marketing
realizado por los exportadores estadounidenses. El consumo de
pan per cápita triplicó en este país entre 1995 y 2005, desplazando
otros alimentos tradicionales. En el último año, el precio del pan en
Nigeria se ha incrementado en un 50%. La demanda de trigo
también se ha incrementado notablemente en países como Túnez,
Venezuela o India.

En Nigeria se ha triplicado el consumo de pan entre 1995 y 2007,


desplazando a otros alimentos tradicionales.
• En Italia, el pasado mes de septiembre se llevó a cabo una huelga
por parte de los consumidores, que dejaron de comprar pasta
durante un día. El precio del grano disparó el de la harina, que en
un solo año había subido un 11%. Como consecuencia, los
espaguetis, por ejemplo, estaban un 27% más caro.

¿QUÉ EFECTOS TIENE EN PERÚ?

Pese a que el gobierno aseguró que en las primeras semanas de marzo se


atenuaría el alza de precios de los alimentos de primera necesidad, la
realidad es otra y por el contrario estos siguen su tendencia alcista en
cada uno de los mercados del Perú.

A nivel nacional dan cuenta de que tanto el pollo como el tomate son los
productos que tuvieron un mayor incremento de precios en la última
semana. En Trujillo el pollo subió de S/. 5.50 a S/.7.00 el kg. Mientras en
Piura se disparó de 6 a S/.7.80 y en Tacna pasó de S/. 6.50 a S/. 7.80 el
kg. En Lima la realidad no es distinta. El precio del ave preferida de
consumo pasó de S/. 5.50 a S/. 6.50.

En el caso del tomate en Tacna subió de S/.1 a S/. 3 el kg. En Piura cuesta
S/. 3.8 (antes S/. 1.80) y en la capital se elevó de S/. 2 a 3.8 el kg.

Si bien estos alimentos son los que más se dispararon, el aumento es


generalizado en casi todos los productos alimenticios. Así en Tacna los
huevos subieron de S/. 3.20 a S/. 4.50 el kg. En Piura el arroz embolsado
aumentó de S/. 2.20 al increíble precio de S/. 3.60, mientras que en
Arequipa el aceite vegetal pasó de S/.4.40 a S/.5.90 la botella, entre otros
productos.

¿QUÉ REACCIONES HA PRODUCIDO LA CRISIS?

La escalada de precios ha dado lugar a protestas por parte de la


población más afectada. En mayor o menor escala, se han producido
disturbios violentos por todo el planeta:

• Haití. A principios de abril, y durante una semana, miles de


haitianos se manifestaron -a menudo violentamente y al grito de
“¡tenemos hambre!”- para denunciar el brusco incremento de los
precios de los alimentos en varias ciudades del país más pobre del
hemisferio occidental. Las protestas se saldaron con al menos 5
muertos y 200 heridos.
• México. Miles de personas tomaron las calles en enero de 2007
para protestar por el alza en los precios de las tradicionales
tortillas.

• Argentina. En marzo, granjeros que exigían la revocación de un


nuevo impuesto sobre la soja bloquearon barcos con cargamentos
de grano y anuncian nuevos cortes en las principales autopistas del
país.

• Egipto. Cientos de policías fueron sacados a las calles en el mes


de abril para abortar una huelga de protesta por el encarecimiento
de los alimentos básicos.

• Somalia. A principios de mayo, dos personas murieron cuando la


Policía disparó contra los manifestantes en la capital, Mogadiscio.
Protestaban por la escasez y los altos precios de la comida.

• Afganistán. Cerca de 400 manifestantes bloquearon una de las


principales carreteras del país el pasado mes de abril como
protesta a la decisión de Pakistán de no seguir exportando trigo.
Días después, el Gobierno paquistaní anunció que exportará
50.000 toneladas de trigo a Afganistán para ayudar a combatir la
escasez de grano que atraviesa el país vecino, y a pesar de que
Pakistán también vive una crisis similar.

• Mongolia. Más de 20.000 personas se manifestaron en abril en la


capital, Ulán Bator, para protestar por la subida del precio de los
alimentos.

• También se han registrados disturbios provocados por la carestía


de los alimentos en Camerún, Costa de Marfil, Mauritania, Etiopía,
Senegal, Burkina Faso, Madagascar, Pakistán, Filipinas, Indonesia…

¿QUÉ CONSECUENCIAS POLÍTICAS HAN TENIDO ESTAS


PROTESTAS?

Los disturbios han causado una gran inestabilidad política en países cuya
situación, en la mayoría de los casos, es ya muy inestable. El caso más
extremo ha sido Haití, donde las revueltas acabaron forzando la
destitución del primer ministro, Jacques Alexis, por parte del Senado del
país.

¿TENEMOS RESERVAS?

Sí, pero cada vez menos. El Programa Mundial de Alimentos ha advertido


de que las reservas de alimentos en muchos países se encuentran al nivel
más bajo de los últimos 30 años, y en algunos casos de los últimos 60
años, “en gran parte es porque se consume más de lo que se produce”.
En febrero, esta agencia de la ONU se vio obligada a pedir 500 millones
de dólares (317 millones de euros) de urgencia a la comunidad
internacional ante el agujero que el alza de los precios ha dejado en su
presupuesto.

Las reservas mundiales de alimentos se encuentran en su nivel más bajo


en 30 años.

¿CUÁNTAS PERSONAS DEPENDEN DIRECTAMENTE DE LA ONU


PARA COMER?

En 2008 el Programa Mundial de Alimentos tiene previsto alimentar a 73


millones de personas en todo el mundo (de ellas, tres millones en Darfur).

¿CUÁLES SON LAS PERSPECTIVAS PARA EL FUTURO?

Las previsiones son poco optimistas. Según el Banco Mundial, la crisis no


se va a resolver en unas semanas, ni siquiera en meses, sino que durará
al menos siete años. Es decir, que estaremos padeciendo precios altos de
alimentos al menos hasta 2015. Los nuevos hábitos alimenticios no van a
cambiar de la noche a la mañana, China y la India van a seguir creciendo,
el precio del petróleo sigue alto y tiene proyecciones de alza, los
problemas climáticos van a seguir…

¿HAY SOLUCIÓN?
Algunos gobiernos están enviando tropas para distribuir comida en
barrios pobres, otros han ordenado un incremento de los salarios, otros
han prohibido las exportaciones de grano... Pero las soluciones a la crisis
ni cuentan con consenso ni son fáciles ni inmediatas. En cualquier caso,
deberán adoptarse a escala global.

• Granjas pequeñas. Algunos expertos recomiendan hacer grandes


inversiones en granjas pequeñas, en lugar de dejarlas a merced del
libre comercio. EE UU, sin embargo, apuesta más por sacar de sus
tierras a los productores agrícolas menos efectivos, darles trabajo
en las ciudades, y que con sus salarios compren comida barata,
obtenida en campos cultivados más eficazmente.

• Proteccionismo frente a más liberalización. Frente a la opción


de combatir la crisis mediante un mayor crecimiento de las
producciones agrícolas internas y más proteccionismo, la
Organización Mundial del Comercio apuesta por liberalizar más aún
los mercados mundiales, eliminando impuestos, trabas y aranceles.

• Mejorar la productividad de las cosechas. Un granjero africano


medio, por ejemplo, usa diez veces menos fertilizantes que uno
occidental. Un granjero en la India produce el triple de comida que
uno africano en la misma cantidad de tierra; uno chino, siete veces
más. Esta mejora, no obstante, debe hacerse sin caer en un uso
indiscriminado de pesticidas o en la destrucción de los modos de
vida y de producción agrícola locales, en favor de formas de
explotación de tipo occidental que acaben beneficiando tan sólo a
algunas empresas (casi todos los cultivos transgénicos en el
mundo están en manos de cinco empresas transnacionales; las
mismas empresas controlan la venta de semillas y son las mayores
productoras de agrotóxicos), en lugar de a los interesados. La
apuesta por la modificación genética de las semillas y por los
alimentos transgénicos como solución a la crisis es polémica.
Conlleva graves riesgos ecológicos, plantea problemas éticos y
puede dejar el control de la producción en manos de una élite.

• Paralizar o establecer una moratoria en la producción de


biocombustibles.
• Mejorar los mecanismos de distribución de la ayuda. El proceso
burocrático que conlleva reduce en muchos casos su eficacia.
Centrar la ayuda en proyectos locales a medio y largo plazo y no
exclusivamente, salvo en casos de emergencia, en dinero o
toneladas de comida.

• Poner freno a los especuladores. Limitar, por ejemplo, el número de


contratos que pueden realizar.

¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO YA PARA COMBATIR LA CRISIS?

• La primera decisión de la ONU fue hacer un llamamiento, en


particular a las naciones industrializadas, para que aporten con
urgencia al Programa Mundial de Alimentos la suma de 500
millones de dólares para equilibrar su presupuesto ante los nuevos
precios internacionales de los productos básicos alimentarios.

• El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, creará un equipo de


trabajo para combatir la crisis. Estará compuesto por los directores
de todos los organismos de Naciones Unidas relacionados, así
como por representantes del Banco Mundial.

• La UE ha propuesto recortes en las ayudas agrícolas directas para


dedicar ese dinero a políticas de desarrollo rural (en España, de los
897.170 productores que reciben ayudas solamente un 23% se
vería afectado). Además, apuesta por una mayor vigilancia a los
supermercados o ayuda agrícola a los países más necesitados.

• EE UU ha ofrecido una ayuda directa de 700 millones de dólares. El


Programa Mundial de Alimentos anunció un plan de 50.000
toneladas de comida para hacer frente a la escasez de alimentos y
a la pobreza en Haití.

IV. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES


¿QUÉ PODEMOS HACER NOSOTROS?

• Reducir el consumo de carne. Una gran parte del problema se


encuentra en que, por ejemplo, los brasileños comen ahora el
doble de carne que hace 20 años. En China, cuatro veces más.

• Tirar menos comida a la basura. Hacerlo no ayudará de forma


directa a alimentar bocas en otra parte del mundo, pero supone un
cambio en la conciencia sobre los hábitos alimenticios y un ahorro
de dinero que puede emplearse en ayudar a solucionar el
problema.

• Donar dinero. Hacerlo a organizaciones que apuesten por un


desarrollo sostenible.

V. BIBLIOGRAFÍA

Petróleo en declinación
http://www.petroleoendeclinacion.blogspot.com/

Escasea aceite comestible


http://www.eluniversal.com.mx/finanzas/64448.html

Crisis Alimentaria Mundial en 20 claves


http://www.20minutos.es/noticia/382162/0/crisis/precios/alimentos

Alimentos: silencioso asesinato en masa en países en desarrollo


http://www.jornada.unam.mx/2008/05/12/index.php?section=economia&
article=020n1eco

Escasez impone límites a exportación de arroz


http://www.elnuevoherald.com/209/story/193396.html

Crisis alimentaria "será larga"


http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_7355000/735582
1.stm

El arroz de la discordia
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_7363000/736354
7.stm