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BARCELONA Y LA NUEVA CRÍTICA

URBANISTICA
(1964-1979)

Master en Historia Comparada siglos XVI-XX


Antonio Marco Greco

1. INTRODUCCION

1
Hablar de lo que ha sido la política urbanística en Cataluña, en especial
en Barcelona, durante la etapa del franquismo es, ya de entrada, ponerse a
hacer una dura crítica a todo un sistema político. Cada régimen político crea su
propio urbanismo y cada ideología tiene una peculiar manera de entender el
hecho urbano que no se debe valorar como una abstracción de la realidad que
lo rodea, sino como su consecuencia. El hecho urbano es el aspecto exterior de
una civilización y por eso hay que verlo directamente relacionado con las
estructuras sociales, con el contenido ideológico y con las circunstancias
culturales de su periodo histórico. La ciudad no es una entidad abstracta, sino
una creación colectiva, es la expresión formal y cultural de sus habitantes a
través de la historia. La política urbanística y la forma de la ciudad siguen un
proceso paralelo a la realidad histórica y son, por tanto, el reflejo de una
manera de producción1, son el resultado de los intereses de la clase dominante.
En definitiva, la estructura urbana no se trasforma espontáneamente, sino que
sus cambios responden, y así lo han hecho históricamente, a conflictos sociales
determinados. Conflictos urbanos explícitos o latentes, pero conflictos en
definitiva. Desde el derrumbamiento de las murallas y la construcción del
ensanche de Barcelona, hasta el trazado del primer cinturón de ronda, los
cambios fundamentales en la estructura de la ciudad responden a la lucha
cotidiana de intereses contrapuestos.
Si damos por vàlidos estos principios, el análisis crítico de la política urbanística
en Cataluña y en Barcelona tiene que ir ligada necesariamente con el régimen
político dictatorial.
En los primeros años de la posguerra no existirán nuevas ideas
urbanísticas, se tratará de pura reconstrucción y de recalificar los vacíos
urbanos dejados por los bombardeos2. La posguerra civil llevará consecuencias
nefastas en relación a la ciudad. Hace falta tener en cuenta que,
principalmente los primeros años, la filosofía política clerical-fascista del estado
español se distinguía por la aplicación de la mística del paisaje de la Meseta

1
Por ejemplo, Engels en el celebre “Estudio sobre la ciudad industrial inglesa” dice que la
ciudad es el marco de la explotación que se basa en las relaciones laborales. Existe para él una
ciudad de los ricos y una ciudad de los pobres que responde a la diferenciación de las
relaciones de producción.
2
En un periodo que va desde 1939 hasta 1950 el nuevo estado se dedica a reconstruir la zona
nacional con un programa llamado de regiones devastadas, en el cual obviamente, el
Principado no fue incluido.

2
castellana de José Antonio y por una aversión a la ciudad industrial. La urbe era
considerada el lugar donde nacían todas las ideas disgregadoras, marxistas,
liberales y antiespañolas. De hecho la capacidad organizativa del movimiento
obrero tiene en la ciudad su territorio, es allí donde hay las centrales sindicales,
los movimientos sociales y los partidos políticos. Es preciso siempre no olvidar
que, en el alzamiento del 18 de Julio de 1936, Barcelona, Madrid, Valencia y
Bilbao son las cuatros grandes ciudades españolas que se mantienen fieles a la
Republica con una clara hegemonía del pensamiento de izquierda, y que para
los franquistas Barcelona era siempre considerada la roja separatista. Estos
eran los tiempos de la autarquía económica dirigida a objetivos puramente de
subsistencia, los tiempos en que todos pensaban màs en el problema de poder
comer que no en los planteamientos urbanísticos. Será después de este primer
decenio cuando podemos empezar a hablar de un cierto desarrollo y de una
cierta política urbanística.
En 1959 con el Decreto de “Ordenación Económica”, mas conocido como
Plan de Estabilización, con muy pocos márgenes de error, se puede afirmar que
es en ese año cuando España empieza a salir del “subdesarrollo”. El Plan de
Estabilización trajo consigo multitud de consecuencias, en su mayoría poco
ventajosas para el conjunto de la población trabajadora. Significó el fin
definitivo del periodo de la autarquía y la apertura de la economía española
hacia el exterior, significo el comienzo de las importaciones a gran escala de
bienes de consumo y de capitales para inversiones. El país entra en una nueva
fase caracterizada por la búsqueda desenfrenada de crecimiento económico, al
que equivocadamente se ha dado el nombre de desarrollo.

2. EL PLAN COMARCAL Y EL “ZONING”

“Si quieres edificar hoy, pregúntale a Bordoy, si quieres edificar sobre las
aceras pregúntale a Sotera. Si quieres edificar sobre los viales, pregúntale a
Briales”. Este dicho popular de los anos 60 hacia referencia al poder acumulado
por los arquitectos del municipio de Barcelona Emili Bordoy Alcantara, Josep
Sotera Mauri y Alfredo Briales Velasco. Desde sus cargos y además en un
régimen no democrático estos profesionales tenían el poder de hacer y
deshacer sin ningún tipo de supervisión legal y de presupuesto. El desarrollo

3
fue monopolista, pero sobre todo guiado por una Administración y un sector
público que no tenían ni representatividad ni competencia. A esa clase política
no le importò el análisis del hecho metropolitano y de la ordenación territorial,
el territorio fue simplemente un botín.
Los personajes claves en el urbanismo en la época del mandato del
alcalde Josep Maria de Porcioles, que administró la ciudad de Barcelona a lo
largo de 16 años, no fueron muchos3, pero esta generación de políticos,
burócratas y técnicos son los que mas han afectado la configuración de la
ciudad de Barcelona desde la época del Plan Cerdà.
Cuando en 1954 Porcioles fue designado alcalde, Barcelona contaba con
1.500.000 habitantes, cuando dejará la alcaldía en 1973 la ciudad llegaba a
1.800.000. La necesidad apremiante para estos nuevo 300.000 habitantes,
agregados a los déficit acumulados en la década anterior, serán utilizados para
justificar muchas cosas. La construcción tendrá la prioridad sobre todo.
Porcioles tenía que dirigir el crecimiento urbanístico de la ciudad dentro
de un plan que había sido aprobado un año antes de su designación: el Plan
Comarcal de Ordenación Urbana de Barcelona y de su zona de influencia4
conocido comúnmente como Plan Comarcal (1953).
La ciudad y su comarca se concibieron como un conjunto de núcleos, cada uno
de ellos con su propia personalidad y sus peculiaridades5. Para tener un mejor
3
Entre los nombres vinculados a estas operaciones recordamos: El presidente de la Camera
Oficial de Comercio, Industria y Navegación Josep Maria Figueres Bassols; el presidente del
Banco de Madrid Jaume Castell Lastortra;, el Presidente de la Diputación Joan Antoni
Samaranch presente también en el consejo de administración del Banco de Madrid; el Alcalde
de Barcelona Porcioles miembro del consejo de administración de la SPAI, la inmobiliaria que
mas ha construido durante su mandato y miembro también del consejo de administración del
Banco de Madrid.
4
La comarca de Barcelona es la unidad urbanística en la que rige el Plan Comarcal de
Ordenación Urbana aprobado el 3 diciembre de 1953 por el órgano rector del urbanismo a
Barcelona y provincia (Comisión Superior de Ordenación Provincial). El Plan comprende los
siguientes municipios: Barcelona, Badalona, Castelldefels, Cornellà, Esplugues, Gavà,
Hospitalet, Molins de Rei, Montcada, Montgat, Pallejà, Papiol, El Prat del Llobregat, Ripollet, S.
Adrià del Besòs, S. Boi del Lobregat, S. Cugat del Valles, S. Climent del Llobregat, S. Feliu del
Llobregat, S. Joan Despì, S. Just Desvern, S Vincenc dels Horts, Santa Coloma de Cervellò,
Santa Coloma de Gramanet, Tiana, Viladecans, Cerdanyola y el barrio de Les Botigues
perteneciente al municipio de Sitges.
5
Solo en los intentos y no en los resultados el Plan Comarcal parece incluso estar en la
vanguardia. Parece incluso superar el principio de zonificacion que ha inspirado la construcción
de Brasilia y arrimarse sobre todo a las ideas del Team Ten, el grupo internacional de
arquitectos fundado en el 1954 que dejo de lado la idea moderna de la zonificacion, ideando en
cambio una nueva formula de agregación mas compleja pero mas cercana al orden espontáneo
del mundo natural: el cluster (el racimo). Principio general poli céntrico de organización
urbanística que considera mucho el tejido social existente y las exigencias de los ciudadanos.

4
conocimiento de los principios teóricos de sus promotores menciono algunos
párrafos de la Memoria del Plan Comarcal: “Criteri fonamental ès establir nuclis
urbans que, clarament diferenciats, tinguin cada un d’ ells un programma
social complet i una jerarquitzaciò de totes les funcions.” “ No pretenem fer
una Barcelona gran i mostruosa en extensiò per absorbir les poblacions de les
seves rodalies, destruint llur caracter, per transformar-les en un barri mès d’ un
eixample sense fi; al contrari, volem conservar-ne com sigui el caràcter i l’
esperit”. Mas adelante veremos que, transcurridos poco menos de dos
decenios, la realidad fue muy distinta a las previsiones y la ciudad y su
comarca se transformaron en un continuum urbano totalmente ligado al centro.
Será solo a partir 1969 que el Plan Comarcal pretenderá ser la realidad
administrativa de la región urbana de Barcelona concebida como ciudad
territorio6, antes de esa fecha podemos decir que el esquema elaborado se
concentró sobretodo en la ciudad de Barcelona,
Esquemáticamente, podríamos considerar la ciudad pensada por ese plan con
un sector central de negocios que se extendía por el centro del Ensanche
Cerdà, y con una punta en la dirección de la Diagonal. Una primera corona de
zonas mixtas, en la que la actividad iba pasando progresivamente de terciaria
a secundaria a medida que se alejaba del centro, y finalmente una corona
periférica exterior. Esta ultima, fundamentalmente residencial en la parte alta
(con las dos zonas de residencia popular y residencia de alto standing), e
industrial en los límites con los ríos y el mar. En el fondo el Plan Comarcal de la
era Porcioles seguirá la normal filosofía urbanística del zoning, es decir el hecho
de destinar zonas concretas de la ciudad a la producción, al uso residencial, a
las actividades comerciales y a los servicios. Los barrios residenciales, vacíos
durante la jornada, el centro comercial que pierde casi todo movimiento a
partir del cierre de los establecimientos, son fruto de este criterio de
zonificacion7.

6
Después de 1969 surge la idea de área metropolitana que comprenderá los 100 Km. del litoral
(los limites de la provincia de Malgrat a Cubellas) y que penetrará hacia el interior con una
anchura media de 30 Km. Principales ciudades: Barcelona, Vilanova, Vilafranca del Penedés,
Martorell, Tarrasa, Sabadell, Granollers, San Celoni, Arenys de Mar, Maduró, Badalona y
Hospital-Cornellà. Todas estas ciudades despues de 1969 parecen ser destinadas a ser sub-
centros de Barcelona.
7
El diseño urbanístico del Plan Comarcal acabò basándose en los criterios urbanísticos
racionales y funcionales contenidos en la famosa Carta d’ Atenes, tan rigurosamente

5
En general en cada intento de zoning las inversiones inmobiliarias siguen dos
criterios.
El primer criterio dice que cada planificación urbana, plasmada en una
zonificaciòn, debería respetar las ordenanzas, es decir seguir la voluntad del
poder expresada por una legislación municipal, y al mismo tiempo la
especialización de estos espacios urbanos debería seguir las causas inherentes
al propio elemento, como pueden ser las exigencias tecnológicas para las
industrias de base o los requerimientos centrales para el caso del terciario. El
segundo criterio dice que dada la misma disponibilidad de suelo vacante la
edificación se rige por la rentabilidad que el empresario espera obtener en su
inversión. Nunca hay que olvidar que gran parte de la rentabilidad estriba en
los costes, el más importante de los cuales es el precio del suelo.
Para valorizar el espacio que ya existe alrededor del núcleo histórico de la
ciudad, se ha construido no inmediatamente fuera de la frontera de ese núcleo,
sino muy lejos. De esa forma ha quedado un espacio mediano entre el núcleo y
los nuevos espacios edificados, un espacio que con el paso del tiempo ha
subido enormemente de precio. Este astuto proceso se ha acompañado a la
voluntad de estructurar la propiedad de toda esta franja mediana de suelo de
una forma muy útil en sentido especulativo. Desde los romanos las tierras del
llano fuera de la muralla antigua, donde se asentaban las grandes casas
dominales, estaban estructuradas en grandes fincas agrícolas de propiedad
nobiliaria que parcelizadas ilegalmente, vendidas y construidas tomaron unas
increíbles plusvalías.
Fuè esta la estrategia principal que se va a seguir en Barcelona desde los años
20 hasta principios de los 70. Ese tipo de desarrollo en cambio de ordenar el
territorio globalmente de una sola vez, a través de un plan general, lo hace
poco a poco, lo hace en mancha de aceite. En el fondo lo que se pretendió fue
coaccionar el crecimiento urbano, condicionar a la Administración y al
planeamiento que regulaba y delimitaba, y encaminar descaradamente toda
política urbana hacia aquellos terrenos. La planificaciòn fue el enemigo del
especulador, no le interesaba el espacio planificado previamente, sino la
revalorizaciòn constante del suelo.

observados por los técnicos del GATCPAC durante la época republicana

6
3. UTILIZACION INDISCRIMINADA DE LOS PLANES PARCIALES

Porcioles a veces se ha mostrado como una especie de emancipador de


la ciudad, una persona que ha tenido la visión de la Gran Barcelona8, un
hombre que ha tratado de recuperar la identidad catalana y que dentro del
franquismo hizo lo que podía. En realidad en 1973 Barcelona era una metrópoli
llena de déficit urbanísticos y de faltas de infraestructuras y su mandato, a
parte algunos hecho puntuales como la creación del Museo Picaso o la
adquisición del castillo de Montjuic, no puede considerarse provechoso para la
colectividad como han considerado destacadas biografías oficiales.
Sabemos que Porcioles va a ser más que un alcalde y que va a tener más
poder de algunos ministros de Franco pero lo que nos interesa ahora es ver
como este ex-militante de la Lliga con sus colaboradores han logrado eludir el
Plan Comarcal. ¿Como técnicamente el precio del suelo ha logrado suplantar
tan descaradamente la legislación del Plan Comarcal?
Teóricamente los planes parciales son los que tienen un ámbito territorial
inferior al del plan general y cumplen la función de desarrollar este mediante
una reglamentación tan precisa y concreta necesaria para mantener el
equilibrio que se ha asegurado en el plan general. Cuando el plan general es de
ámbito comarcal, los planes parciales pueden ser de ámbito municipal. Pero si
el plan general se refiere tan solo a un municipio, los planes parciales abarcan
determinados sectores dentro del término municipal. Este es el caso de los
planes parciales en Barcelona ciudad. En la práctica los planes parciales,
altamente mediatizados por la iniciativa privada9, son los instrumentos que
8
A mediados del siglo XIX algunos intelectuales catalanes (por ejemplo, Jaume Balmes)
imaginaron para Barcelona un gran destino, lo cual se reflejó a comienzo del siglo XX en la
voluntad de configurar una Gran Barcelona a imagen del Gran Berlín, y de convertirse en la
capital del Mediterráneo Occidental. Tambièn Porcioles promocionó la idea de la Gran
Barcelona, en concreto se trató de un concepción metropolitana de la ciudad que tenia que
consolidarse con la organización de una grande exposición internacional en el a ño 1982. Los
grandes edificios singulares, los hoteles de lujo (el Princesa Sofía, el Hilton, el Sarria), la
Meridiana y el primer cinturón de ronda se construyeron utilizando la retórica de la Gran
Barcelona.

9
Así como durante el primer tercio de siglo el Banco Hispánico-Colonial va a ser el que va a
actuar en colaboración con el ayuntamiento, la época de Porcioles se caracteriza por la
colaboración estrecha con dos bancos: el Condal y el de Madrid. El Banco Condal nace en
1957, desde el Banco de Roses, el mismo ano en el cual Porcioles sube al gobierno de la ciudad
y quebró en 1973 el mismo año en el cual Porcioles deja la alcaldía. El Banco de Madrid se
constituirá en 1954 a partir de la Banca Suner de Ripoll. El cambio de nombre se va a

7
sirven, mediante sucesivas modificaciones del Plan Comarcal, para incrementar
las expectativas urbanas del suelo al que afectan con el fin de rentabilizar al
máximo la inversión privada.
Los planes parciales han sido los instrumentos perfectos utilizados para
degradar el territorio de la ciudad y de otros lugares de Cataluña, han sido sin
duda el talón de Aquiles del Plan Comarcal. La Memoria de Plan Comarcal dice:
“ Els plans parcials han d’ èsser un pas endavant per la soluciò dels problemes
plantejats; es pot dir que el Pla General assenyala la ruta i el Pla Parcial
estableix el programma concret”.
Hay que decir también que los planes parciales lograron alterarlo todo gracias
a dos documentos aparentemente muy avanzados por postulados sociales pero
al mismo tiempo muy ambiguos. Me refiero a la Llei del Sòl de 1956
(modificada en 1976) y a la nueva Carta Municipal10 elaboradas ad hoc para
tergiversar la esencia legal del Plan Comarcal y para aumentar el carácter
presidencialista de la figura del alcalde. Los dos documentos fueron un método
perfecto para rebajar la filosofía y los postulados del Pla Comarcal que por
faltar de un verdadero soporte jurídico se convirtieron en papel mojado.
En los años que van de la aprobación del Plano Comarcal de 1953 hasta la
llegada de Porcioles a la alcaldía, el ayuntamiento aprobará 12 planos
parciales, planificando urbanísticamente 840 hectáreas. En los primeros 4 años
del mandato de Porcioles se aprobarán 16 planes parciales, por un total de
16.000 hectáreas y en los últimos 8 años de su gobierno de la ciudad se
aprobaran 16 planes parciales, por un total de 1.134 hectáreas. Para dar un
nombre a estas superficies digamos que el Plano Comarcal preveía dos
grandes áreas de expansión, una más cercana al río Besos entre Sant Adrià y la
plaza de las Glories, incluyendo la Verneda, Poble Nou y Santmartì y otra hacia
el Hospitalet (Plan Parcial de la Zona Final de la Avenida Generalísimo Franco).

escriturar, como el del Banco Condal, a la notaria de Porcioles.


10
La Carta Municipal significó un cambio muy importante para la dinámica administrativa y
política de Barcelona. Se introdujo la figura del delegado de servicios, una especie de ministro
municipal que respondía de su actuación solo ante el alcalde, del que había recibido el
nombramiento. además en materia económica de financiación, la Carta Municipal creó una
serie de impuestos desconocidos hasta el momento.

8
4. CALIDAD DEL SISTEMA URBANO Y DEL HABITAT11

El Plan Comarcal va a destinar como zona para la vivienda de los obreros, toda
la parte más baja de la ciudad, una zona pantanosa e insalubre, un verdadero
“maresme”. La calidad de los materiales de construcción de estos nuevos
polígonos era pésima, muchas calles eran sin pavimentación, el presupuesto de
mantenimiento destinado a estas zonas era irrisorio y estaba vigente una total
ausencia de espacio para las dotaciones colectivas. En cambio la parte mas
alta de la Diagonal, donde el aire está mas limpio, se trasformó en un sector
residencial de alto nivel.
Esto es un autentico zoning que tampoco Idelfons Cerdà utilizó en su visión
utópica y higienista de la ciudad. Por eso su Plano que les resulta a los
conservadores monótono, en realidad es muy igualitario12. Yo diría que la falta
de monotonía ha portado a los resultados del Pla comarcal: por un lado barrios
burgueses con jardines, estructuras para el deporte, universidad y hospitales y
por el otro barrios obreros, demográficamente congestionados, sin verde e
insalubres. El urbanismo vigente durante el mandato de Porcioles fue algo
muy de circunstancia y el resultado de esta forma de actuar pudo solo generar
un general desequilibrio del sistema urbano, una acumulación de
intervenciones aisladas e independientes entre ellas.
En estos anos nacen los guetos para la inmigración de Ciudad Meridiana, Nou
Barris, la Verneda y Bellvitge. La gente que llegará de fuera y que se pondrá a
vivir en estos monstruos del nuevo barraquismo vertical periférico no tendrá
comunicación a diferencia de las distintas oleadas de proletariado que llegó a
principio de siglo y que se integrò en barrios proletarios en contacto con el
proletariado local. Entonces la catalanizacion fue bastante rápida. Nou Barris

11
En sentido amplio, medio artificial creado por el hombre que le sirve de marco de vida. En
sentido estricto: marco físico creado con funciones residenciales.

12
El Plan Cerdà es el plan mejor de la ciudad y aun hoy la sociedad dominante ha sido incapaz
de cumplirlo. El plan tiene una visión orgánica de la ciudad, es profético en relación al concepto
de circulación de vehículos. Proyecta cuadriculas, perpendiculares y horizontales, con calles de
veinte metros, la mayoría de las cuales van a parar al mar, un espacio que luego será cerrado
por las fàbricas de Poble Nou. Nunca Barcelona ha vivido en el Plan que va a diseñar Cerdà. Las
actuales manzanas cerradas las había pensado en forma de L con jardines interiores. Estaban
previstos 8 parques públicos y un Bosque cerca del río Besos. Cada isla tenia que poseer un
volumen edificable de 67.000 metros cuadros en cambio de 300.000. El Plan originario,
influenciado por la obra de Fourier y Cabet podía ser sòlo muy interclasista.

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dada la disponibilidad de terrenos va a ser una de la reservas para construir
polígonos de viviendas. Después que había sido aprobado el Plan Comarcal de
1953, en un arco temporal que va desde 1954 hasta 1966, la Obra Sindical del
Hogar, el Instituto Nacional de Vivienda y el Patronat Municipal de l’ Habitatge13
van a construir diferentes grupos de pisos: Trinitat Nova, Roquetes, Verdum,
Guineueta, Canyelles. Con la inmigración, la iniciativa privada va a descubrir
los atractivos de Nou Barris y el plan parcial conocido como Font Magues,
propugnado por Jaume Castells, amo del Banco de Madrid, va a realizar pisos
para 15.000 personas en un barrio donde faltaban todos los servicios. La
adjudicación de los pisos a las familias había sido muy poco clara y los
favoritismos fueron frecuentes para conseguir viviendas de pésima calidad, con
humedades, grietas graves e instalaciones eléctricas deficientes. Pero el
problema mas grave de estos barrios era la falta absoluta de presupuesto para
el mantenimiento de los servicios colectivos, es decir no existían fondos para
las funciones que no eran residenciales o productivas y todo eso va a ser la
causa principal del degrado de estas áreas donde las casas se han construido
antes que las calles.
Muchos barrios seguirán el destino de guetizacion emprendido por Nou Barris,
en 1967 Porcioles será promotor de Ciutat Meridiana, un nuevo polígono de
vivienda discontinuo construido por la empresa de Joan Antoni Samaranch,
sobre superficies que habían sido destinadas originariamente a usos
recreativos y sanitarios. A otro uso era también orientada la zona donde
aparece el macro conjunto residencial de la Vall d’ Hebron, construido por la
empresa presidida por José Maria Figueras. Todas las escrituras de los pisos de
Ciutat Meridiana y de la Vall d’ Hebron se van a firmar a la notaria de Porcioles.
Los precedentes ejemplos nos muestran el fracaso de una política de
desarrollo donde ni los planes generales o parciales ni las realizaciones

13
Las ofertas de viviendas en este periodo están hechas por varios organismos específicos. En
ámbito español son: el Instituto Nacional de la Vivienda y la Obra Sindical del Hogar. En ámbito
municipal son: el Patronat Municipal de l’ Habitatge (la principal empresa publica de la época la
cuya actividad no se ha destacado por la transparencia). La Iglesia: con el Patronat de
Vivendes del Congres Eucaristic. además la Obra Sindical del Hogar y la Comisión de
Urbanismo del Ayuntamiento gracias a leyes de ayuda a la construcción van a dar
subvenciones a la iniciativa privada de: Caixas ( Caixas de Pensions), patronados (el Municipal
de Habitatge, Vivendes del Congreso, Ejercito, la Policía, la Telefónica, la Banca Central, RENFE,
Correos y los colegios profesionales), Cooperativas y empresas privadas alienas al sector de la
construcción.

10
puntuales se inscriben en un programa coherente de desarrollo de la
aglomeración de Barcelona, sino que se limitan a ser, o legitimaciones de una
dinámica privada u operaciones especulativas que aumentan los desequilibrios
globales.
Como ya he anticipado antes, en 1964 nace una comisión técnica encargada
de revisar el Plan Comarcal de 1953. Las intenciones se proponían de crear una
nueva concepción, muy de moda en la década de los 60 en Estados Unidos,
con algunas experiencias en Inglaterra y en Francia: la ciudad-región o ciudad-
territorio. Los criterios urbanísticos en los cuales se basó el Área Metropolitana
hipotizaban una estructura urbana descentrada, basada en una pluralidad de
asentamientos diversamente caracterizados, pero fácilmente e intensamente
relacionados entre ellos en el aspecto social y en el aspecto económico. Se
quería convertir la zona del Área Metropolitana en una serie de ciudades de
tipo ideal, estandardizando la ciudad al nivel del ciudadano medio. Se querían
conseguir los equipamientos necesarios para una vida de calidad, sin las
angustias de la ciudad-monstruo y sin los inconvenientes de los suburbios. El
Pla Director de l’ Área Metropolitana de Barcelona se aprobará el 24 de Julio de
1968. Fué presentado en 30 volúmenes y 57 làminas, aportó una gran cantidad
de información en materia de urbanismo pero el estudio resultó frío,
esquemático, elaborado sin ninguna participación ciudadana, como se el
territorio fuese por completo vació de gente. Se dejó de hablar de Área
Metropolitana muy pronto, todo quedó paralizado y sus técnicos dispersos. Las
principales causas de ese prematuro abandono fueron: a) la dicotomía entre
Diputación (Plan Provincial) y Ayuntamiento de Barcelona, y la falta de
coordinación entre estas dos entidades; b) los intereses de una clase
capitalista ya muy enriquecida e integrada en el aparato administrativo
pùblico, dedicada a grandiosos negocios de especulación inmobiliaria,
partidaria de soluciones globales que contemplaban el territorio como una
totalidad; c) los ayuntamientos, sobretodo los grandes (l’ Hospitalet de
Llobregat, Badalona, Sabadell, Terrosa, etc.) que no querían estar subordinados
a un plan general, y que preferían administrar y manipular directamente los
planos urbanísticos de las respectivas áreas de influencia.
Aunque parezca que un urbanismo sectorial y por omisión sea también
un urbanismo, no hay que equivocarse, en la Barcelona de este periodo, no

11
existe una política urbana propiamente dicha. Pero de lo que no cabe duda es
de la existencia de una política de la vivienda y sus principales características
fueron:
- la subvención pùblica a la construcción privada (80% de las viviendas
construidas han sido subvencionadas)
- la relativa debilidad de la promoción pùblica
- la tolerancia respecto al hábitat marginal y al desarrollo interrumpido de
la autoconstrucción14.
En el próximo párrafo haré hincapié sobre este último punto ya que será la
aceptación irresponsable y acrìtica, por parte de las instituciones, de
situaciones urbanas marginales lo que causará anomia15 en la gente y
consecuentemente conflictividad urbana.

5. LA NUEVA CRÍTICA URBANISTICA

A finales de los 60 y a principio de los 70 aparecerá, utilizando la fuerza


propulsora y desbordante del movimiento vecinal, uno de los fenómenos
culturales más importantes de toda España. En ámbito periodístico aparecerán
comentaristas muy críticos alrededor sobretodo de periódicos como Correo
Catalán16, Noticiero Universal y Tele/exprès. Entre ellos recordamos Josep Maria
Huertas17 .

14
La autoconstrucción consiste en la ocupación del terreno por medio de la construcción
instantáneas de viviendas por los mismos residentes. Las familias se ponen de acuerdo y llegan
a los solares próximos a la ciudad, reparten y parcelan el terreno, según un plan pre-
establecido, e cada una empieza a edificar su chabola. Los grupos de Montjuich, del
Sommorostro, o del Clot han sido ejemplos de este proceso.
15
Concepto procedente de Durkheim, elaborado en su estudio sobre el suicidio, destinado a
explicar las causas sociales de ese fenómeno. El elemento anomico está escasamente
protegido y controlado pro la sociedad es decir por las instituciones o aparatos del Estado y de
las clases dominantes.
16
El Correo Catalán se convertirá en 1965, en uno de los diarios predilectos de la oposición
franquista, llegando a ser el segundo más importante de Cataluña, detrás de La Vanguardia y
por delante de El Noticiero Universal.

17
Huertas trabajó en varios diarios barceloneses, como El Correo Catalán, Tele/eXprés, El
Periódico de Cataluña, Diari de Barcelona y La Vanguardia. En junio de 1975 sufrió la represión
franquista al publicar en Tele/Expres un reportaje titulado “Vida erótica subterránea”. Se le
detuvo y procesó por injurias al ejército y eso motivó la primera huelga de prensa en España
desde la conclusión de la Guerra Civil española. Un tribunal militar lo condenó a dos años de
prisión, si bien sólo llegó a cumplir ocho meses. Escribió más de 50 libros de temática variada:
sobre sociología y vida cotidiana de la ciudad de Barcelona, sobre movimientos obreros, sobre
juventud e historia del periodismo español. Cuando murió era decano y director del Col·legi de

12
Al mismo tiempo madura en determinados ambientes una sistemática reflexión
critica sobre la ciudad en general y sobre los planes concretos que afectaban
los barrios. En 1951 los arquitectos Oriol Bohigas y Josep Martorell fundan el
“Grupo R” de la Escuela de Arquitectura y a finales de los 60, alrededor del
estudio arquitectónico MBM Arquitectes, ya se publican revistas y libros con un
contenido fuertemente crìtico. Es preciso destacar entre ellas la revista CAU
(Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo) del Colegio de Aparejadores y
Arquitectos, la Revista de Arquitectura y Quaderns d’ Arquitectura.
Es casi inútil decir que para todo este apartado me inspiro en Francisco Martì y
Eduardo Moreno, “Barcelona ¿a donde vas?”, publicado por primera vez en
Mayo de 1974, y también en el libro curado por Jordi Borja, la Gran Barcelona,
publicado en 1972. Son dos obras de referencia imprescindibles si se quiere
entender esta empresa crítica y cultural de gran envergadura.
La obra curada por Jordi Borja es puro fruto de un pensamiento racional, una
obra explicativa que indaga teoría, función y estructura del hecho urbano, un
libro necesario a la ciencia histórica. En cambio “La Gran Barcelona” pertenece
mas al grupo digamos de la crìtica que produce juicio. Hablando de crítica en
general, no se hasta que punto expresar juicios estéticos, morales y éticos
pueda ser útil a la ciencia histórica ya que en la mayoría de los casos la crítica
es la más vinculada a la ideología dominante, al gusto dominante, la más
relacionada con el poder y con la ortodoxia. Es una crítica que a menudo
pretende tener una función civil, social o política o educativa. Pero Francisco
Martì y Eduardo Moreno escriben como personas que tienen una profunda
autonomía de pensamiento, están interesados en el hecho histórico y en la
credibilidad de las fuentes y creo también que, al escribir este libro en este
periodo, tenían que sentir la grande responsabilidad de su papel. En fin, sin
estas presuposiciones el crítico es un burócrata que utiliza filtros ideológicos
por cuenta del que encarga la crítica. “Barcelona ¿a donde vas?” parece
bastante libre de filtros ideológicos, por eso no molesta para nada cuando el
contenido se vuelve impresionista, mimético y hecho por percepciones y
además se puede apreciar una útil relación entre el autor y su obra, considerar
la conexión emotiva y cordial que une a los dos. Aunque no sea esa la crítica
Periodistes de Cataluña.

13
más útil para los especialistas en historia de la ciudad, a veces las
percepciones han adquirido mayor crédito de las explicaciones de críticos de
profesión. Una impresión no es ciencia pero que puede constituir un buen
punto de partida para la investigación.
La crítica se inició por las obvias razones vinculadas a las condiciones
urbanas degradadas pero creo también que ha sido como una especie de
respuesta a una circunstancia que se da en la arquitectura de forma
generalizada, es decir que los elementos de análisis e investigación social no
están, por su naturaleza, dentro del repertorio de un arquitecto. Los
impedimentos para estas investigaciones más sociales son que los arquitectos,
por definición, han sido, son y serán siempre instrumentos de otros. De hecho
se le pide al arquitecto o al urbanista cambiar una situación y no de apreciarla
o entenderla. También por esta razón se hizo cada vez más importante para los
profesionales de la ciudad de esta generación operar a dos niveles, uno en el
que se produce la arquitectura y otro independiente de la arquitectura, que
intenta comprender al nivel más básico. ¿Que està ocurriendo en la ciudad y
como afectan estos fenómenos a la arquitectura? Para algunas de las obras
que he consultado, sobretodo las de los 70, se ha tratado de un proyecto
documentaristico, un trabajo de investigación que no da demasiado peso a la
reflexión arquitectónica estética y no se mete en muchos problemas de
urbanística aplicada. Esta generación de arquitectos y urbanistas trata de
entender las mutaciones que le están aconteciendo bajo sus ojos, explora
diferentes situaciones urbanas o mutaciones de la ciudad poco usuales, nuevas
o simplemente significativas. Ellos tratan de interpretar y criticar la Gran
Barcelona sin la pretensión de modificarla, sin necesidad de transformación,
reivindicando casi un derecho a la abstención, una libertad de analizar, ver y
entender, sin que eso tenga necesariamente una implicación profesional sino
ética y afectiva.
Jordi Borjas, en un capitulo del libro La Gran Barcelona, dedicado a las
condiciones urbanas marginales, no se limita a la descripción paisajística de las

14
causas18, de las características19 y de los déficit20 de estas situaciones, su
estudio evoluciona hacia el papel que juegan las zonas deterioradas y
anárquicas en el crecimiento de la ciudad. De los términos tradicionales,
barracas y tugurio (bidonvilles y slums) se pasó al uso de hábitat espontáneo,
pero también esta locución padeció de insuficiencias evidentes ya que lo
“espontáneo” también ha sido previsto y planificado, por lo menos en la
designación de las superficies. Dicho de forma más directa, los desaprensivos
especuladores esperaron que el asentamiento clandestino de unas familias
forzase, por falsas razones digamos sociales o de orden publico, a legalizar a
posteriori los terrenos, asegurando la clasificación urbana y el consiguiente
aumento de valor.
Abandonada la locución hábitat espontáneo, se opto’ por el término sub-
integrado, donde el prefijo sub indica el hábitat deficitario que está por debajo
de los estándares socialmente aceptados mientras que el participio integrado
indica una situación dinámica que explica la génesis y el desarrollo de ese
hábitat en relación a la evolución de toda la ciudad.
Con esta revolución cultural en ámbito urbanístico se empieza un camino
hacia el estudio de los flujos de tràfico, de las redes en general, se demuestra
una evidente voluntad de destruir determinadas concepciones, se quieren
entender cuàles son los potenciales que se anidan en aquellas condiciones
urbanas que un juicio demasiado apresurado quería liquidar como degradadas
o comprometidas.
Todo había sido el fruto de un proceso urbanístico sin recato, donde industria,
aceleración y especulación inmobiliaria habían sido los verdaderos tres
urbanistas, pero ahora antes de todo se quiere desvelar, mostrar como están
las cosas. Se trata de la verdad de lo que simplemente existe, que es
inevitable, que se encuentra por todos lados, algo que nadie quiere admitir,
explicar o considerar. La complejidad de la capital catalana no era un nudo
gordiano que iba cortado a la fuerza sin una previa comprensión. La obra de
esta generación quiso restituir a Barcelona un estatus, incluso un estatus
18
Crecimiento debido a la inmigración, insuficiencia de la oferta urbana de vivienda, abandono
urbanístico por parte de la Administración de amplias zonas de la periferia.
19
Precariedad en la posesión del suelo (ilegal o provisional), precariedad en la vivienda (auto
construida, deteriorada, sobreocupada)

20
Falta de servicios (infraestructuras, medios de comunicación, equipamientos de todo tipo)

15
estético a lo que normalmente se ha considerado terrible, a lo que se ha odiado
y que hemos ocultado sin saber encontrar ninguna alternativa a su presencia.
Demasiado fácil pensar en esta Barcelona como a “la ciudad sin calidad”, a la
ciudad sin “genius loci”.
Como hemos ya observado antes en el ano 1965, un estudio de la Comisión de
Urbanismo, preparatorio del Plan Director del Área Metropolitana, clasificó
como anárquica cerca de un 25% de la trama urbana de la comarca de
Barcelona. La postura de esa nueva generación de analistas urbanos, que
llevaban ya anos observando la operatividad, la eficacia a gran escala de
sistemas y agentes considerados marginales, informales o ilegales en las
megalópolis Sur Americana, ha ido mucho mas allá de ese apresurado juicio
que consideraba la Sub-Barcelona y el suburbio comarcal el extremo patológico
de la ciudad europea.
Pensar en esta realidad urbana como una respuesta racional a situaciones
disfuncionales y sobretodo resistirse a la idea que los suburbios metropolitanos
eran solo áreas anárquicas, no sòlo me ha parecido muy acertado sino que me
demuestra que son sòlo los administradores y los burócratas los que han
vivido hipócritamente la angustia de las carencias de los suburbios, son ellos
que no han entendido que ya se habían generado sistemas alternativos
flexibles, ingeniosos y vitales capaces de otorgar hasta ventajas económicas y
culturales a la progresiva integración del inmigrado.
Por ejemplo, nunca hay que olvidar que el suburbio auto construido
representó un mecanismo de ahorro para las familias que tenían escasos
ingresos, que eran incapaces de afrontar de golpe el coste de una vivienda
completa con sus elementos clásicos de urbanización21. Además pasado el
primer periodo la barraca se ha convertido en algo más que una chabola. La
familias que vivían en ellas han hecho esfuerzos fabulosos para darles poquito
a poco las valiosas características de la firmitas vitruviana. ¿Hasta que punto
las viviendas protegidas o mejor dicho estas “macro-barracas”, desde el punto
de vista del usuario, eran mejores de aquellas auto construidas? ¿Estos

21
Una muestra poco truculenta del barraquismo, una literatura poco paternalista que no
subraya bajas condiciones de vida, fomento de la inmoralidad, delincuencia infantil, contagios y
falta de higiene se puede apreciar en los artículos de Oriol Bohigas “ elogi del totxo” y “elogi
de la barraca”. Bohigas O. (1963), Barcelona entre el Pla Cerdà i el Barraquisme, Edicions 62,
Barcelona.

16
polígonos sin medios de transportes públicos no se encuentran
escandalosamente lejanos del centro de la ciudad? ¿Turò de la Peira hasta que
punto y porqué es mas digno, mas orgánico y mas sociologicamente integrado
que los barrios de barracas? ¿Puede ser que los suburbios auto construidos
hayan sido, siempre desde la perspectiva del usuario, la victoria del cartón-
piedra y la derrota del hormigón?
La Barcelona subintegrada de estos años continuaba a existiendo y
reproduciendose a pesar de su casi completa carencia de infraestructuras,
sistemas, organizaciones e instalaciones. Barcelona se expandía, se
transformaba dando la posibilidad a muchísima gente de sobrevivir en ella. La
ciudad catalana ha obligado, a una entera generación de analistas sociales y
urbanistas, a una redefinición radical de las ideas que la metodología les había
otorgado. La capacidad de carga, la estabilidad o incluso el orden de una
ciudad, es decir conceptos que eran canónicos para el planteamiento urbano y
para otras ciencias sociales se tenían que cambiar.
Es muy fácil pensar que estas reflexiones y estos razonamientos sean
una defensa intelectual, académica y folklórica de las áreas subintegradas,
pero personalmente me han ayudado a vislumbrar caminos y sobretodo a ver
los diferentes objetivos que una política de recuperación auténtica del suburbio
tendría que seguir.

6. CONFLICTO URBANO: CUANDO LOS VECINOS VAN A SER UN EJEMPLO

La ciudad no es un objeto homogéneo e inerte, dicha es puro proceso, su


materialidad desde el mobiliario, la amplitud de las calles o aceras, la
colocación de los árboles o de los edificios, la proporción entre la altura de las
edificaciones y el ancho de las calles o la dimensión de las plazas publicas,
condicionan el uso que la gente hace de estos lugares y por lo tanto las
relaciones sociales que en ellos se establecen. ¿Como negar que haya formas
del espacio urbano que facilitan las relaciones personales y otras que las
dificultan? ¿Como negar que hay un tipo de constructividad que dificulta los
encuentros casuales, el contacto tu a tu, favoreciendo en cambio por ejemplo
la expresión colectiva de fiestas, protestas o reivindicaciones? En la época de
Porcioles el espacio público se ha tratado de forma represiva, por ejemplo se

17
ha abusado del concepto de polígono que es algo que anula la calle y la plaza.
El urbanismo represivo, que no era algo nuevo en la tradición de gestión del
espacio público en Barcelona22, trató de anular el sentido solidario del
individuo, la conciencia colectiva y en definitiva la visión de su destino político.
La población del espacio subintegrado una vez que se había estabilizado
desde el punto de vista del empleo y de la familia, una vez que había
alcanzado un mínimo de seguridad y cohesión, reivindicó mejores condiciones
de hábitat. Aparecieron por lo tanto dos tipos de conflictos: los planteados por
la población y los planteados por la Administración y el capital privado. En el
primer caso la población revindicó un estatuto legal y mejoras mínimas de la
vivienda, determinados servicios públicos (enseñanza, sanidad y transportes)
y en algunos casos obras de infraestructuras (puentes, pavimentación,
alcantarillado y alumbrado). En el segundo caso el conflicto fué una verdadera
lucha de resistencia contra la Administración y contra el capital privado que
querían realizar una política de renovación urbana, pasando por expulsiones de
masa. La resolución del conflicto dependió de la fuerza de cada parte y de los
intereses que estaban en juego. En unos casos, como la renovación del La
Ribera23, la población, cohesionada e integrada en el barrio, resistió
eficazmente, desde el momento en que empezó la gran campana publicitaria
que con argumentos demagógicos quería hacer pasar un negocio inmobiliario a
gran escala por un proyecto humanitario. La primera manifestación pùblica de
ese plan fue un folleto muy bien ilustrado, que llevaba el sugestivo subtitulo
de: “Barcelona. Una ciudad que no puede seguir viviendo de espaldas al mar”.
La oposición de la pequeña burguesía de Poble Nou, el barrio mayormente
afectado, del resto de los vecinos, de algunas entidades profesionales como el
Colegio de Arquitectos, de los pequeños y medianos propietarios y de los

22
En las Casas Baratas, que se construyeron a lo largo de la dictadura de Primo de Rivera,
encontramos una forma discriminada de asentamientos de la inmigración en periferia, muy
lejos del centro de la ciudad. Unos ejemplos son: el Turò de la Peira, Can Tunis, Ramòn Albò,
Barò de Viver y Milan del Bosh.
23
En el sector Este de Barcelona, entre el puerto y el río Besos, se extendía una importante
zona industrial de unos seis kilómetros de extensión y unos quinientos metros de anchura. Esta
zona se construyo por superposición de industrias a los largo de la vía del tren que corre junto
al mar. En los sesenta, las industrias de estas zonas empiezan a trasladarse lejos de Barcelona
y los terrenos podían ahora destinarse a usos más rentables para sus dueños. Las empresas
propietarias de los terrenos crearon en 1966 una sociedad anonima, La Ribera, S. A., cuyo fin
fue de convertir la vetusta zona industrial en una gran zona de residencia de lujo.

18
sindicatos, lograron reunir cerca de 9000 impugnaciones contra el Plan de la
Ribera que al final no se cumplió.
En otros casos en cambio (autopistas, cinturones de Rondas, pasos elevados,24
etc.) la resistencia de la población solo diò lugar a la obtención de mejores
condiciones de cambio. Los ejemplos son varios. La construcción del primer
cinturón de ronda, que afectaba una parte extensa del barrio de Sants, causó la
movilización de los vecinos que utilizando una vieja estructura eclesiástica
lograron organizarse y manifestarse. Importante fué también la oposición de
los vecinos del Carmel a las formas de perforación del túnel de la Rovira25 o la
oposición de Nou Barris a la aprobación del plan parcial Torrè Barò-Vallbona-
Trinitat.
Túneles, rondas, autopistas y pasos elevados se presentaron como las salidas
naturales del aire viciado de Barcelona, como el ancla de salvación de una
ciudad que quería salir del ahogo. Fué claro para toda una generación de
analistas urbanos y de atentos ciudadanos que estas obras no se encaminaban
hacia una solución sino a una extensión del colapso, reproducido al otro lado
del Tibidabo26. En una Barcelona bien integrada y reglamentada hubieran
bastado los naturales caminos de expansión lineal del Besos y del Llobregat y
no las infraestructuras que han arruinado a los mas y beneficiado a los menos.
¿Los cinturones de ronda que estaban destinados a enlazarse con las
autopistas y con los túneles y facilitar la circulación al sortear de casco urbano
valían el sacrificio de los barceloneses expuestos a expropiaciones sin
garantías? Quién especulaba ya en la otra cara de Tibidabo? ¿Cuanto costaron
de verdad las obras y cual fue el coste social de los vecinos? ¿Qué rendimiento
colectivo y social tenían las obras? ¿No se estaba favoreciendo a los
barceloneses que tenían coche privado y que vivían en la parte alta de la

24
La lucha de los vecinos ha conseguido un largo tramo en túnel (calles Badal y Brasil) que ha
reducido la afectación de numerosas viviendas, y ha conseguido el paso deprimido en Plaza
Lesseps.

25
Muchas de estas luchas se recuerdan por su esencia creativa y original, por la voluntad de
recuperar la calle como espacio no solo para manifestarse sino para agregarse.
Los vecinos del Carmel defendieron sus casas, que corrían el peligro de ser derrumbadas, con
una exposición sobre los deficits del barrio. Otro ejemplo de originalidad va a ser la caza a la
rata que en el Junio de 1973 organizan los vecinos de Ciutat Meridiana.
26
La exposición 1982, los túneles del Tibidabo, III Cinturón de la Ronda, el Parque del Tibidabo,
la creación de la Universidad Autónoma en Bellaterra fueron los primeros pasos de un camino u
de un salto de Barcelona hacia el Valles.

19
ciudad? El problema capital de los cinturones de ronda radica en sus propios
trazados, criticables urbanísticamente por querer cerrar Barcelona en forma
radiocentrica y dejar dentro un centro terciario mas equipado y, fuera, zonas
repletas de deficiencias. Esta idea ha ido en contra de la estructura lineal
barcelonesa, materializada en el eje de la Gran Vía. Hasta 1969, las
actuaciones en materia de infraestructura habían respetado ese carácter lineal
de la ciudad, pero a partir de los cinturones de ronda y de los túneles del
Tibidabo, ese crecimiento lineal quedó destruido.
Es evidente que en el origen de todas estas grandes obras estaba el uso, cada
vez mas generalizado, del automóvil privado como medio de locomoción.
Existió una clara opción por parte del estado de favorecer el transporte privado
frente al colectivo, un estado no solo presionado por las grandes empresas de
obras públicas sino también por los grandes trusts del automóvil y del petróleo.
Por ejemplo es significativa la actitud de cierta fábrica italiana de automóviles
la cual rechazó la posibilidad de reconvertir sus cadenas de montaje para pasar
de la fabricación de coches a la de autobuses.
Invertir parte importante de los presupuestos de los ayuntamientos en
autopistas o cinturones de ronda y dejar desatendidas necesidades mucho mas
perentorias como pueden ser la edificación de viviendas dignas, la construcción
de escuelas y hospitales, no es para nada una política urbana neutral, no es
para nada intentar compaginar intereses contrapuestos. Cuando un plan de
urbanismo transforma una zona verde en zona edificable, ayudando los
intereses inmobiliarios de una casta, no está haciendo una política urbana
neutral y no la está practicando tampoco cuando por cada nuevo kilómetro de
Metro, por cada nueva línea de autobús construye decenas y decenas de
kilómetros de autopistas.
Es muy difícil establecer el inicio de las reivindicaciones del movimiento
urbano en Barcelona, simplemente porqué no existe una sola fecha sino
muchas. Las grandes obras que, en pleno desarrollismo, emprendió la
administración de Porcioles podemos decir que han sido los factores de
desencadenamiento.
En 1968 empezaron a formarse las primeras Asociaciones de Vecinos,
empujadas y apoyadas por el Psuc y por el partido Bandera Roja, que
postulaba, a causa de las malas condiciones de vida de los barrios, que era

20
necesario utilizar la fòrmula de las comisiones obreras de las fábricas y
movilizar a los vecinos. Estas asociaciones, pese al nùmero exiguo de socios
que llegaron a sumar, se nutrieron de militantes de otras organizaciones, gente
políticamente muy inquieta y activa. Al principio se planificaron solo acciones
clandestinas pero después aprovechando la Ley de Asociaciones de 1964, se
crearon asociaciones de vecinos legales. Se planteaban raras veces problemas
municipales globales, el alcance reivindicativo era muy puntual ya que la base
de las relaciones cívicas, religiosas, folklóricas, tradicionales era el barrio.
En las asambleas se exponía el Plan, còmo afectaba al barrio, qué medidas
podían tomarse. Los vecinos solían asesorarse con técnicos para disipar las
dudas que se planteaban sobre la marcha. De estas asambleas nacieron
iniciativas concretas: el redactado definitivo de impugnaciones y alegaciones,
la necesidad de organizarse por escalera de casas y bloques afectados, de
extender la información a otros sectores ciudadanos, de coordinación con otras
entidades del mismo barrio, de acciones en defensa de unos terrenos en
peligro. Pero fue a través de lo que se conocen como alegaciones o
impugnaciones que los vecinos han podido emitir sus opiniones respecto a
decisiones urbanísticas. Es decir, según la ley, cualquier ciudadano que se
sentía afectado por un plan de urbanismo podía dirigirse a las autoridades
exponiendo los aspectos del plan que, a su juicio, le afectaban y proponer
soluciones ante tales aspectos problemáticos.
Los vecinos contestatarios, encontraràn la ayuda, como antes hemos
dicho, de un núcleo combativo de periodistas y también de los colegios
profesionales27, como por ejemplo los Colegios Profesionales de los Arquitectos
y Aparejadores.
Hasta la Ley de Prensa de 1966, denominada también Ley Fraga, los periódicos
se movieron en el marco trazado por la censura oficial. Después de esta fecha
las limitaciones penales respecto al cuarto poder seguían vigentes pero la
presión sobre los redactores se hizo mas blanda. Es durante el trienio 1968-
1971 la época en que en la prensa se escriben artículos donde abundan
incisivas críticas y verdaderas denuncias sobre irregularidades municipales.
Entre los periodistas más activos destacan: Antonio Figuerelo en El Noticiero
27
Se han incorporado también a las preocupaciones ciudadanas el Colegio de Doctores y
Licenciados, y el de Ingenieros. En el mismo sentido es de destacar la labor meritoria de
“Amigos de la Ciudad”.

21
Universal, Jaime Castells y Rafael Pradas en el Correo Catalan y Darìo Vidal en
el Tele/Exprès. La revista de los Colegios Oficiales de Arquitectos y de
Aparejadores Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo (C.A.U), realizó trabajos
de estudio e investigación sobre la realidad urbanística barcelonesa y la
comprometida política municipal. Destacan varios números dedicados a los
espacios libres de la ciudad, al Área Metropolitana y a la Gran Barcelona de
Porcioles. Todos ofrecieron asistencia teórica y técnica a la lucha y
contribuyeron a parar en cierta medida el saqueo de las constructoras y del
Ayuntamiento de Barcelona. Paulatinamente se fué abriendo paso, con la
concienciación ciudadana, un mejor sentido critico y a base de ganar pequeñas
batallas urbanísticas la población se adivinó deseosa de información y de
participación.
La recuperación del pensamiento de izquierda en el urbanismo de Barcelona
bajo el franquismo està muy vinculado con elementos que no son
estrictamente urbanísticos y que se acompañan con el movimiento vecinal. Los
vecinos protestaron y crearon una crítica, una matriz de donde va a salir una
teoría de la ciudad.
Desde hacia algunos años funcionaba una Federación de Asociaciones de
Vecinos de Barcelona (FAVB). En un primer momento formaban parte de la
Federación solo cuatro Asociaciones de un total que rondaba el centenar. Eran
Asociaciones muy ligadas a la Administración. Las cosas cambiaron cuando a la
FAVB se incorporó las Asociaciones de Barrios y de Vecinos, que la prensa
calificó de “combativas”. Fue la época dorada del asociacionismo ciudadano
que quería influenciar y cambiar la política urbanística de Barcelona. La FAVB
había pasado a englobar un centenar de Asociaciones, pero, no era el salto
cuantitativo que reforzaba la Federación sino su extensa representatividad. Las
alegaciones de la FAVB podían plantear, y así lo hizo, una serie de cuestiones
que trascendían el marco propio de cada barrio, de cada asociación. Además
celebraron varias asambleas extraordinarias para plantear públicamente sus
posiciones alrededor de los planes. Las reivindicaciones de carácter urbano
adquirieron pronto rasgos políticos, se estaba luchando al fin y al cabo contra el
derecho del Estado de planificar autónomamente las ciudades
El 29 de Marzo de 1974 el nuevo alcalde Enric Masò va a presentar la
revisión del Plan Comarcal que había sido redactado por funcionarios del

22
servicio técnico de la Comisión de Urbanismo28: el ingeniero Albert Serratosa, el
arquitecto Joan Anton Solans y el abogado Miquel Roca Junyent, que había
redactado las normas. Una multitud de protestas contra la revisión del plan
obligó Enric Masò a dimitir. En Septiembre de 1975 será alcalde de Barcelona
Joaquim Viola, uno de los catalanes de Franco y gran amigo de Porcioles. Se
aportarán cambios al plan y se aprobará el 19 de Julio de 1976, después de 22
anos, por unanimidad el Plan General Metropolitano de Ordenación Urbana de
la Entidad Municipal Metropolitana de Barcelona. Hubo una reacción muy
violenta de los periodistas hacia la casta de los constructores, y la misma FAVB
pidió las dimisiones de Viola. Sobre el papel, el antiguo plan de 1953 quedaba
mejorado con la nueva remodelación, ya que se aumentaban los espacios libres
y los equipamientos colectivos, y se reducía en parte la superficie industrial,
pero la densidad demográfica no cambiaba y el caos continuaba a ser lo
mismo.
El 3 se Septiembre de 1976 Viola pasará el relebo al nuevo alcalde Josep Maria
Socias Humbert que será ayudado otra vez por el arquitecto filosocialista Joan
Anton Solans, por Joan Sagarra a cultura y por el periodista Figuerelo que había
sido muy critico con el operado de Porcioles. Las fuerzas vecinales dejan en ese
periodo su antiguo papel interlocutorio con los poderes de plaza San Jaume e
serán substituidas por los partidos que regresaban de l’ exilio.
El 3 de Abril de 1979, se darán las primeras elecciones y el primer alcalde
democrático Narcis Serra tendrá como colaboradores Josep Miquel Abad y Oriol
Bohigas. A lo largo de esa etapa se cambiarán los nombres a las más
importante calles y avenidas de la ciudad: Generalísimo Franco será Diagonal,
Marques de Duero será Paralelo y José Antonio Primo de Rivera será Gran Vía
de les Corts Catalans. Se potenciarán los poderes de los distritos y se
constituirán los primeros centros cívicos. Estos son los anos (incluido el
mandato Maragall) en los cuales se quiere recuperar el gap de la era Porcioles,
efectuando una política de adquisición de terrenos por parte del Ayuntamiento,

28
La Comisión de Urbanismo estaba formada por regidores y alcaldes de los 26 municipios de
la comarca. Esta comisión será substituida por el Consell Metropolità que será integrado por 10
representantes del Ayuntamiento de Barcelona, 2 representantes por cada uno de los
municipios con más de 100.000 habitantes, 4 representantes del resto de los municipios y 6 de
la Diputación. Una característica importante del Consell es que, por primera vez desde 1939,
no figuraba ningún representante de la administración central del estado.

23
que serán utilizados para crear parques, plazas e infraestructuras para la
colectividad.
Con las primeras elecciones municipales de 1979 muchos de los cuadros de la
FAVB se harán regidores y entraràn a gobernar la ciudad. De hecho, desde el
año 1976 hasta la Constitución de 1978 asistimos al desmantelamiento de casi
todos los movimientos de base en España. Esa era la condición para que las
fuerzas políticas, que salían de la dictadura, tuviesen una cierta notoriedad y
una fama que hasta entonces había estado en manos de la izquierda social de
base. Empieza la desmovilización del movimiento ciudadano, se verifica la
ruptura ideológica y doctrinal con los antiguos postulados de autogestión y la
gente ahora cree que políticamente existen cosas más importantes. Una vez
que se estableció la democracia una buena parte de los militantes abandonó la
vida activa.
Barcelona que se había sometido, en las décadas pasadas, a las
arbitrariedades de la patronal de la construcción y a las prepotencias de los
cortesanos que la dominaban, se entregaba de nuevo a la ley de la oferta y de
la demanda, es decir a la lógica económica que la había guiado históricamente
desde la época anterior a la etapa franquista. Las nuevas administraciones se
inventan el nuevo concepto de “urbanismo concertado” y la política del
Ayuntamiento, a principios de los ochenta, se inscribe en una renovada óptica
de neoliberalismo y de capitalismo inmobiliario, pero esta vez todo toma forma
en medio del silencio de la mayoría de los críticos viejos y nuevos. ¿Donde se
había metido la vanguardia que vigilaba la ciudad? ¿Donde estaban los nuevos
Huertas, Pradas, Fabre, Bohigas, Borjas y Tarragò?
Los socialistas en los programas de las elecciones municipales de 1979 y del
parlamento de 1980, propusieron una filosofía de área metropolitana muy poli
céntrica, decían que Barcelona tenia que ser simplemente la Región I dentro de
un plan general de ordenación territorial, donde las otras ciudades cesaban de
ser satélites y desordenadas conurbaciones generadoras de graves
desequilibrios sectoriales. La realidad fue muy distinta. Se desencadenó la
antigua pugna entre la Cataluña comarcalista y la Barcelona-Cataluña que el
franquismo había anestesiado y adormecido. Las soluciones de lucro y de
simulacro de la Barcelona olímpica acabaran favoreciendo la macrocefalia de
Barcelona respecto al conjunto del Principado.

24
A MODO DE CONCLUSIONES PERSONALES

Podemos decir que la “transición urbanística” de Barcelona no se ha producido


de manera silenciosa y que en cambio las mutaciones urbanas que vive hoy
en día la ciudad condal no se producen en situaciones sociales que son
explícitamente traumáticas o conflictivas. El desarrollo tardo-capitalista de las
grandes urbes, que empieza a principios de los ochenta, se mueve sin
conflictos sociales evidentes y Barcelona no se escapa de estas evidencias. En
esta ciudad, en este hipertexto por descifrar, los viejos estratos del tejido
histórico vienen ocultados o borrados sin excesivo asombro ciudadano por los
nuevos productos urbanos.
El fenómeno del borrado intencionado de la memoria se difunde, se inventan
memorias temáticas e impostadas. Vease por ejemplo la facilidad con la que
las culturas postmodernas crean inmediatamente tradiciones de fiestas y
celebraciones. Junto con el fenómeno del borrado intencionado de la memoria
se produce el proceso psicológico de la distracción. Una colectividad
inconsciente, de golpe, expulsa a la memoria existente que es sustituida por
un imago. Este proceso de invención de simulacros actualmente posee una
mayor complejidad y fuerza ya que han aumentado las habilidades técnicas de
las tecnologías de la comunicación para imponer nuevas memorias.
El borrado programado y sistemático de la memoria industrial y obrera,
especialmente la lenta destrucción del tejido social y productivo de la Ciutat
Vella y de Poblenou, es un ejemplo evidente de las actitudes urbanísticas
actuales. Existe una voluntad de eliminar cualquier vestigio de la lucha de
clases y de los conflictos de los siglos XIX y XX.
Barcelona, evidentemente, ha premiado la arquitectura de los palacios y
edificios modernistas y ha borrado la memoria industrial de los barrios, las
fábricas y los edificios de la cooperación y ayuda mutua que permitieron la
revolución industrial y el enriquecimiento de los Batlló, Güell, Girona, Ricart,
Gili, Godó, Bertrand i Serra y muchos otros.
Cada tiempo nuevo busca su legitimación en aquello que enfatiza y en aquello
que excluye y que oculta. Y con la modernidad ha ido creciendo el proceso de
instrumentalización del pasado. En Barcelona, la apología que la burguesía ha

25
hecho del Modernismo ha ido ligada al borrado de las infraestructuras
industriales que lo nutrieron.
De hecho, ya la Villa Olímpica en los años ochenta se edificó en un desierto de
referencias, después de haber derribado el patrimonio industrial en la zona.
La gran pregunta respecto a la memoria urbana es: ¿quién posee el derecho de
recordar? ¿Qué grupo o clase social, de los diversos que confluyen en cada
ciudad, es el que tiene el poder de definir la memoria? ¿Cómo cada ciudad va
construyendo su imaginario a costa de enfatizar algunos aspectos y olvidar
otros? ¿Para recordar unos hechos es necesario haber olvidado otros?
Cada vez que se arrasa la vida comunitaria y el patrimonio existente, se
produce un proceso de impostación de una falsa memoria sobre la memoria
que había existido. Los grandes operadores financieros e inmobiliarios exigen
terrenos en su estado óptimo, borrado de toda construcción. Y aunque se
admite que este borrado sistemático de culturas y memorias crea heridas
físicas y psicológicas en la población, se considera que es un mal menor o un
efecto colateral que se exige sea asumido. Si nos fijamos se trata de la misma
estrategia que se utilizaba en los anos 60 y 70 para construir los polígonos de
viviendas.
Hoy hasta la naturaleza existente, incluidos árboles, vegetación deben ser
sustituidos por una capa vegetal nueva, nuevas formas urbanas y agua de
fuentes en circuitos cerrados. Un proceso de sustitución continuada que no
puede aceptar ninguna preexistencia y que con el manto vegetal, los árboles,
los edificios históricos y los espacios públicos tradicionales se llevan para
siempre la memoria urbana. Y si se pierde la memoria, también se pierde el
sentido.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

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27