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¥ Profundizar de la democratización a través de una reforma política que revea las instancias de co-gobierno y promover y avanzar en la implementación del Claustro Único Docente como medida orientada a mejorar la representatividad de los docentes y como modo concreto de reconocer los derechos políticos de decenas de docentes que actualmente no pueden elegir sus representantes cuando no pertenecen ni al claustro de profesores ni al de graduados.

¥ Rechazar el proyecto de modificación de los Institutos UBA y su traspaso a la órbita del CONICET, ya que implica la amenaza a una política de investigación autónoma y el avance sobre los espacios de democratización que hemos logrado alcanzar.

¥ Rechazar la decisión de la Universidad de adoptar una política de investigación y de becas subsidiarias y subordinada de la de CONICET. Defensa irrestricta de los principios de autonomía y cogobierno en materia de definición de la política de investigación.

¥ Desmercantilizar el Centro de Lenguas Extranjeras para convertirlo en un centro al que puedan tener acceso privilegiado los graduados y los docentes de la Facultad.

¥ Rechazar la acreditación de las carreras de grado en la CONEAU. Avanzar en el debate para derogar la Ley de Educación Superior y rechazar cualquier avance de sus principios en la Facultad y en la UBA.

¥ Constituir a la Facultad en un actor cultural que asuma protagónicamente los procesos de transformaciones sociales y políticas que vive América Latina.

Lista 25. “Abriendo caminos”
Lista
25. “Abriendo
caminos”

Candidatos a Consejeros Directivos Claustro de Graduados.

Titulares

Suplentes

1° LUCIANA GHIOTTO

1° GUSTAVO QUINTANA

2°ADRIAN PULLEIRO

2° NICOLAS MAGGIO

3° NICOLAS DALLORSO

3° TAMARA PERELMUTER

4° GABRIELA ROFFINELLI

4° NATALIA VINELLI

Elecciones del 12 al 15 de Septiembre de 10 a 20 hrs.

POR UN NUEVO PROYECTO POLÍTICO- ACADÉMICO PARA SOCIALES

Documento de la Lista 25. “Abriendo caminos”

Consejo Directivo. Claustro de Graduados.

Nuestra perspectiva de Facultad

Desde hace ya varios años venimos aportando en la conformación de un nuevo espacio político-académico para la facultad, un espacio que supone la conformación de un sujeto colectivo basado en la articulación permanente e imprescindible de docentes, graduados y estudiantes; que pretende superar la disputa corporativa entre carreras, al considerarla un mecanismo regresivo orientado a conservar cuotas de poder establecidas; y que busca poner en pié un proyecto de facultad que se haga cargo de las grandes tareas pendientes que hacen a una democratización profunda de la toma de decisiones, de las relaciones entre los diferentes sujetos que allí se desempeñan y del conocimiento que allí se produce. En esta línea, en un sentido opuesto a las lógicas propias de la adaptación y el posibilismo, como docentes y graduados de la Facultad de Ciencias Sociales pensamos que es necesaria la construcción de prácticas que no alimenten el vaciamiento de los valores y los criterios más valiosos que heredamos de la tradición universitaria reformista. Y que deben funcionar como el punto de partida para la puesta en marcha de un cuestionamiento sistemático de los mecanismos de mercantilización del conocimiento que hemos tendido a naturalizar, y que se expresan en la actividad docente, en la investigación, la extensión, la asignación de becas, el acceso a los cargos docentes y los posgrados. Partiendo de la base de que el rol de la universidad es la producción de conocimiento y la formación de profesionales, investigadores y docentes, resulta fundamental profundizar una mirada crítica sobre las estructuras universitarias vigentes, revisando sus objetivos y colocando en un primer plano las preguntas orientadoras sobre el para qué y el para quién de esa producción . Desde esa perspectiva, un proyecto político-académico superador al actual, implica asumir a la facultad como un todo, articulando a los diferentes claustros e incorporando los aportes más valiosos de cada carrera; colocar como horizonte próximo la construcción de una institución democrática en todos sus mecanismos internos y al mismo tiempo porosa en relación a las experiencias más valiosas del movimiento popular, las formaciones culturales de avanzada y los espacios donde se gestan nuevas relaciones sociales y por ende nuevos conocimientos.

La Veinticinco - Consejo Directivo - Claustro de Graduados

La Veinticinco - Consejo Directivo - Claustro de Graduados

Dicho todo lo anterior, desde nuestra condición de docentes, graduados y estudiantes de posgrado, consideramos que la situación de la facultad de Ciencias Sociales nos lleva a poner el énfasis en la necesidad de:

¥ Avanzar en la definición de líneas de trabajo asumidas como Facultad con el objetivo de potenciar la producción académica y su divulgación mediante: a) La organización regular de jornadas y congresos. b) La realización de concursos para la publicación de tesis, tesinas y monografías, y la promoción de nuevos medios de comunicación. c) Fomentar la investigación con la generación de proyectos propios sobre temáticas socialmente relevantes. Promover la extensión a través de la gestación de programas para el fortalecimiento de proyectos productivos, mediáticos y culturales, y la formación y capacitación junto con organizaciones sociales. Cada instancia debe estimular la participación de cátedras y grupos de investigación preexistentes, como así también docentes, graduados y estudiantes a través de mecanismos públicos, democráticos y transparentes.

¥ Extender el uso de nuevas tecnologías de información y comunicación como Campus Virtual y acceso remoto a Bases Bibliográficas. Así como la instalación de Wifi en las sedes.

¥ Concretar las condiciones materiales necesarias y deseables para el desarrollo de las actividades de docencia, investigación, tutorías, etc., garantizando los espacios físicos aptos para reuniones, lectura, acceso a internet, biblioteca, laboratorios y estudios mediáticos en las dos sedes de la facultad. Así como también refaccionar y poner en condiciones de habitabilidad la sede Marcelo T. de Alvear mientras que no se culmine el edificio único. Comedor y guardería para hijos de docentes, no-docentes y estudiantes en la sede Constitución. Impulso a una política que acelere la culminación de las etapas restantes del edificio de Constitución.

¥ Iniciar un proceso de balance abierto y colectivo de los posgrados que se dictan en la Facultad. En esa línea, es imprescindible concretar la incorporación de representantes de las cohortes en las comisiones de Maestría y del Doctorado e incorporar la discusión acerca de la completa gratuidad de los mismos, cosa que incluye el pago de matrículas y el derecho a defensa de la tesis. Ampliar, la oferta de cursos y seminarios de posgrados y promover la articulación y/o la inserción de los tesistas de posgrados en grupos de investigación de la facultad. Construir condiciones para una agilización administrativa de la Secretaría de Estudios Avanzados, aumento de personal no docente en la secretaría y pago en tiempo y forma a los docentes de posgrado.

¥ Impulsar e instalar con fuerza en nuestra comunidad académica un debate

sobre el rol que debe cumplir en nuestra Facultad el Centro de Estudios de Opinión Pública. La importancia y necesidad de un centro de no pueden ser puestas en cuestión, Sin embargo, consideramos que el CEDOP (Centro de Estudios de Opinión Pública) constituye un observable que pinta de cuerpo entero a una gestión académica cuya preocupación central dista enormemente de concentrar sus esfuerzos en garantizar una formación académica y científica de calidad y excelencia para toda la Comunidad Universitaria. En primer lugar, los estudios que se llevan a cabo en tal centro de estudios muy lejos se encuentra de reflejar una política pública de investigación social. No existe base de datos alguna disponible para ser utilizada por los miembros de nuestra comunidad y/o para el público en general. Paralelamente, se desconocen cuáles son los criterios en función de los cuales se construyen los objetos empíricos que se reclama investigar, ni cuáles son los presupuestos metodológicos que guían su abordaje. Uno de los presupuestos éticos básicos que atraviesa la producción de conocimiento científico descansa en el deber de compartir con el resto de la ciudadanía no sólo los resultados de la investigación sino también los presupuestos sobre los que aquella se asienta. Es inadmisible que un Centro de Estudios Opinión Pública, de una Universidad Pública, no ponga a disposición del público las bases de datos que constituyen su material de trabajo. En segundo lugar, las autoridades de la Carrera de Sociología no han sido consultadas por la actual gestión para contar con una posición autorizada en lo que respecta al diseño de un espacio de investigación empírica. En sintonía con esto último es más que lamentable que tampoco se haya intentado siquiera convocar a un concurso público para determinar, por méritos académicos reconocidos por sus pares, quien podría estar a la altura de conducir dicho espacio. Luchar por un CEDOP transparente y regido por la determinación de producir conocimiento científico susceptible de ser apropiado por todos y todas constituye una meta obligada en nuestros esfuerzos por construir una Universidad más democrática, igualitaria, plural y articulada con los intereses de nuestro pueblo.

¥ Rechazar la naturalización del trabajo no remunerado que desempeñan los docentes ad-honorem. Consideramos prioritario conseguir esos salarios a través de una partida presupuestaria extra para aquellos docentes que no reciben salario alguno en la Facultad y superar el congelamiento de los nombramientos.

¥ Instituir la carrera docente como modo de garantizar la estabilidad laboral, combinando esa condición con instancias de evaluación y formación regulares que acompañen el desarrollo de los docentes. Contemplar dedicaciones docentes para la tarea de tutoría y dirección de tesinas de grado.