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MITO Y RAZÓN (1954) Hans Georg Gadamer

El pensamiento moderno tiene un doble origen. Por su rasgo esencial es Ilustración, pues comienza con el ánimo de pensar por uno mismo que hoy impulsa a la ciencia; tanto la expansión ilimitada de las ciencias experimentales como el conjunto de las transformaciones de la vida humana en la época de la técnica, que parten de esas ciencias, atestiguan y confirman este ánimo. Al mismo tiempo, todavía hoy vivimos de algo cuyo origen es distinto. Es la filosofía del idealismo alemán, la poesía romántica y el descubrimiento del mundo histórico que acaeció en el Romanticismo; todos ellos se han mostrado, dentro del impulso ilustrado de la modernidad, como un movimiento contrario vigente hasta hoy. Es verdad que, considerando el conjunto del mundo civilizado, ante todo habrá que darle la razón a Ernst Troeltsch, quien una vez dijo que el idealismo alemán sería sólo un episodio. Todo el mundo anglosajón, pero igualmente el Este dominado por la doctrina comunista, están impregnados por el ideal de la Ilustración, por la fe en el progreso de la cultura bajo el dominio de la razón humana. Al lado, hay otra zona del mundo que está tan penetrada por la inmutabilidad de la medida y el orden natural que el pensamiento moderno no puede hacer tambalear esta convicción. Es el mundo latino que, formado por el catolicismo, sigue siendo un abogado perseverante del pensamiento iusnaturalista. Pero en Alemania, y desde ella, la Ilustración moderna se ha combinado con rasgos románticos y ha dado lugar a un resistente haz de influencias, cuyos polos extremos son la Ilustración radical y la crítica romántica de la Ilustración. Uno de los temas en que especialmente se expresa esta bipolaridad del pensamiento moderno es la relación entre mito y razón. Pues es de suyo un tema ilustrado, una formulación de la clásica crítica que el racionalismo moderno hizo a la tradición religiosa del cristianismo. El mito está concebido en este contexto como el concepto opuesto a la explicación racional del mundo. La imagen científica del mundo se comprende a sí misma como la disolución de la imagen mítica del mundo. Ahora bien, para el pensamiento científico es mitológico todo lo que no se puede verificar mediante experiencia metódica. De manera que la progresiva racionalización también deja a toda religión a merced de la crítica. Max Weber vio justamente en el desencantamiento del mundo la ley del desarrollo de la historia que conduce necesariamente del mito al logos, a la imagen racional del mundo. Pero la validez de este esquema es cuestionable.1 Es verdad que en cualquier desarrollo cultural se puede reconocer ese impulso hacia la intelectualización, es decir, una tendencia ilustrada. Pero nunca antes de esta última Ilustración, la Ilustración moderna europea y cristiana, el conjunto de la tradición religiosa y moral sucumbió a la crítica de la razón, de modo que el esquema del desencantamiento del mundo no es una ley general de desarrollo, sino que él mismo es un hecho histórico. Es el resultado de lo que enuncia: sólo la secularización del cristianismo ha hecho madurar esta racionalización del mundo; y hoy comprendemos por qué.

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Tomado del libro “Mito y razón”,con prólogo de Joan-Caries Mélich. Editorial Paidós, Barcelona 1997. Véase al respecto el capítulo 5: «Reflexiones sobre la relación entre religión y ciencia».

dueño de la verdad. La dignidad de una vieja verdad es atribuida a la meta política de un orden futuro que debe ser creído por todos. Todo el mundo de los dioses paganos. como en otro tiempo el mundo comprendido míticamente. Pero el cristianismo ha preparado el terreno a la moderna Ilustración y ha hecho posible su inaudita radicalidad. Los acentos son completamente distintos si por «romanticismo» entendemos todo pensamiento que cuenta con la posibilidad de que el verdadero orden de las cosas no es hoy o será alguna vez. por sus propias fuerzas y gracias a la ciencia. que ni siquiera hubo de detenerse ante el propio cristianismo por haber realizado la radical destrucción de lo mítico. es desenmascarado. en cuanto que el hombre tiene la arrogancia de ser. como un mundo de demonios. el valor de ser la voz de un tiempo originario más sabio. no sólo el de este o aquel pueblo. Pero la relación entre mito y razón es tanto más un problema romántico. esto es. usando imágenes orgánicas para la vida social o concibiendo la «oscura» Edad Media desde el esplendor de su cristiandad o buscando una nueva mitología que sería auténtica religión del pueblo. de la misma manera. la misma situación en que antes estuvieron los pueblos de la Antigüedad pagana. por ejemplo el mecanismo de la sociedad. el Romanticismo ha sido el que.Pues el cristianismo ha sido quien primeramente ha hecho. una crítica radical del mito. en la «Segunda consideración intempestiva». figuras del mundo mismo sentido como potencia superior. es decir. de falsos dioses y seres diabólicos. por haberse acostumbrado el pensamiento a tablas de valor siempre cambiantes. A la luz del mensaje cristiano. ha abierto todo un amplio campo de nuevas investigaciones. En efecto. Habrá que aclarar la conexión de estos dos aspectos del problema para extraer de ello un conocimiento histórico. el mito tiene. a través de la explicación racional del mundo se cierne sobre la ciencia la amenaza de una sublevación contra Dios. desde el punto de vista del cristianismo. la enfermedad histórica. en la proclamación del Nuevo Testamento. sino que ha sido en otro tiempo y que. por la sabiduría de los mitos y de los cuentos. Pero la razón reconoce también de otro modo los límites de la realidad dominada por ella. vio en el mito la condición vital de cualquier cultura. En vez de ser ridiculizado como mentira de curas o como cuento de viejas. que resuena en el nouveau christianisme de Saint-Simon y que expresamente fue desarrollado por Sorel y sus seguidores. Siendo así. Y. como cualquier verdadero análisis conceptual. y ello porque todos son dioses mundanos. nuevamente. Una cultura sólo podría florecer en un horizonte rodeado de mito. Se investigan los mitos y los cuentos por su significado. el conocimiento de hoy o de mañana no alcanza las verdades que en otro tiempo fueron sabidas. es una historia de conceptos [Begreffen] y un hacerse cargo de [Begreifen] la historia. La aclaración debe ser precedida por un análisis de los conceptos «mito» y «razón» que. es decir. es decir. El mito se convierte en portador de una verdad propia. . en relación con la verdad. sólo es un pequeño paso el que conduce desde esta valoración del mito hasta la acuñación de un concepto político del mito. de la visión del mundo dominada por los dioses mundanos. con esta revalorización del mito. Nietzsche sólo dio un pequeño paso hacia adelante cuando. el mundo se entiende justamente como el falso ser del hombre que necesita la salvación. consistiría justamente en destruir este horizonte cerrado por un exceso de historia. La enfermedad del presente. inalcanzable para la explicación racional del mundo. teniendo presente el Dios del más allá de la religión judeocristiana.

Pues de ningún acontecimiento único. y cómo se forma. del que sólo pueda saberse gracias a los testigos oculares y a la tradición que se basa en éstos. y justo por esto lo que hace la Ilustración griega. es decir. como mitología. La palabra griega. «mito» no designa otra cosa que una especie de acta notarial. es decir. Los griegos llamaron nous a la sabiduría suprema en que lo verdadero está patente. Por contra. La religión griega no es la religión de la doctrina correcta. en que se hace patente en el pensamiento humano la disposición del ser con arreglo al logos. la . cualquier reconocimiento de poderes indisponibles e indomeñables que limitan y dominan nuestra conciencia es considerado. por ejemplo. del ens rationis. No tiene ningún libro sagrado cuya adecuada interpretación fuese el saber de los sacerdotes. Ella es la facultad de las ideas (Kant). la crítica del mito hecha a través del cristianismo en el pensamiento moderno llevó a considerar la imagen mítica del mundo como concepto contrario a la imagen científica del mundo. sobre todo. Sólo así se comprende que en la gran filosofía ática y. El mito es lo dicho. En la lógica tradicional la razón es la facultad de deducir. la crítica del mito. en esas circunstancias. II. En cuanto que la imagen científica del mundo se caracteriza por hacer del mundo algo calculable y dominable mediante el saber. que los latinos tradujeron por «fábula». ni puede ser puesto a disposición por medio de la ciencia. entra entonces en una oposición conceptual con el logos que piensa la esencia de las cosas y de ese pensar obtiene un saber de las cosas constatable en todo momento. no es ninguna oposición real a la tradición religiosa. La mera multiplicidad del «esto y esto» no satisface a la razón. donde la haya. A este concepto del nous corresponde en el pensamiento moderno el de la razón. Los mitos filosóficos de Platón testimonian hasta qué punto la vieja verdad y la nueva comprensión son una. Los mitos son sobre todo historias de dioses y de su acción sobre los hombres. Esta quiere examinar qué produce la multiplicidad. Lo que de tal suerte vive en la leyenda es. Ahora bien. de modo que tanto la fantasía creadora de mitos como la facultad del juicio estético ya no pueden erigir una pretensión de verdad. En primer lugar. en Platón pudiesen entremezclarse la filosofía y la tradición religiosa. en cuanto que la religión griega tiene su esencia en el culto público y la tradición mítica no pretende otra cosa que la interpretación de esta estable y permanente tradición cultual. De ahí que la serie de los números sea el modelo del ser racional. pero de modo que lo dicho en esa leyenda no admite ninguna otra posibilidad de ser experimentado que justo la del recibir lo dicho. un concepto moderno. puede levantarse acta notarial por medio de la razón pensante.I. a saber. la leyenda. tal y como. Refiere tanto a una facultad del hombre como a una disposición de las cosas. Su exigencia principal es la exigencia de unidad en que se coordina lo disparejo de la experiencia. es narrada por Hesíodo en su Teogonía. ante todo. Pero esto significa que cualquier experiencia que no sea verificada por la ciencia se ve arrinconada en el ámbito no vinculante de la fantasía. el mito está expuesto constantemente a la crítica y a la transformación. Pero a partir de este concepto formal de mito se sigue otro de contenido. El concepto «razón» es. si tenemos en cuenta la palabra. el tiempo originario en que los dioses debieron haber tenido un trato aún más manifiesto con los hombres. Pero precisamente esta correspondencia interna de la conciencia pensante con el orden racional del ente es la que había sido pensada en la idea originaria del logos que está a la base del conjunto de la filosofía occidental. Pero «mito» significa también la historia misma de los dioses.

y el extremo perfeccionamiento de la razón que es por sí misma consistiría en que el curso de la historia humana nunca experimentara como límite propio el facturo brutum del azar y de la arbitrariedad. La razón que relega al mito al ámbito no vinculante de la imaginación lúdica se ve expulsada demasiado pronto de su posición de mando. sino que «racional» significa más bien el hallazgo de los medios adecuados a fines dados. debe ser siempre verdadero. en el uso matemático y lógico y también en la agrupación de lo diverso bajo la unidad de un principio. Todo el saber que la vida histórica tiene de sí misma surge de la vida que tiene fe en sí misma. A nuestro pensamiento le cuesta reconocer esto. También ella es siempre interpretación de una fe. La Ilustración radical del siglo XVIII resulta ser un episodio. Tan grande es el dominio que la metafísica antigua ejerce sobre la comprensión que de sí misma tiene la existencia. el ser absoluta posesión de sí misma. como muestra este esbozo. . La idea de una razón absoluta es una ilusión. Pero lo que vemos es la dependencia efectiva de la razón del poder económico. En la esencia de la razón radica.capacidad de adquirir conocimientos a partir de conceptos puros sin el auxilio de experiencia nueva. como aquellas otras fueron respuestas míticas. que se sabe finita e histórica. una especie de sublevación de los medios contra los fines dominantes. la racionalidad del aparato civilizador moderno es. No es que la razón haya desencantado al mito y que a continuación haya ocupado su lugar. en esa medida. el desencantamiento de la realidad. la ciencia matemática de la naturaleza es razón en tanto en cuanto presenta inteligiblemente el acontecer natural por medio del cálculo. Del trabajo filosófico de Martin Heidegger hemos aprendido cómo los griegos. en verdad. en tanto que el movimiento de la Ilustración se expresa a sí mismo en el esquema «del mito al logos». Lo que la razón conoce como verdadero. es decir. ella es sólo respuesta. una liberación de lo que en cualquier ámbito vital llamamos «técnica». sino que (con Hegel) llegara a hacer visible e inteligible la razón en la historia. sin que la racionalidad misma de estos fines esté comprobada. ya no es la facultad que entiende de los fines últimos incondicionados. fundaron y decidieron la experiencia del ser de Occidente. Su autoposibilitación está siempre referida a algo que no le pertenece a ella misma. El paso del mito al logos. Así. la de reconocer todo lo real como racional. Así que la razón debe poder ser siempre la que conozca lo verdadero. por consiguiente. cuya realización es ese saber. pensando el ser verdadero en la presencia y en la comunidad del logos. sino que le acaece y. Por consiguiente. no necesariamente de la fe de una tradición religiosa o de la de un tesoro de mitos extraído de la tradición poética. también este esquema está menesteroso de una revisión. dicho brevemente. social. cada vez que quiere ser consciente de la racionalidad de algo. del hombre. una sinrazón racional. una historia común que discurre según las mismas leyes. Se experimenta en algo sin ser dueña previamente de lo que en ello hay de racional. significa el fin de la metafísica occidental y conduce a una devaluación de la razón misma. La razón sólo es en cuanto que es real e histórica. no aceptar ningún límite impuesto por lo extraño o lo accidental de los meros hechos. en su núcleo central. estatal. El mito y la razón tienen. Así pues. la razón no está presente ni disponible cada vez que quiere ser consciente de sí misma. El rasgo esencial común que se perfila en todas estas definiciones conceptuales de «razón» es que hay razón allí donde el pensamiento está cabe sí mismo. Ser significa ser siempre. La imposibilidad de cumplir esta exigencia. Ésta ya no es la facultad de la unidad absoluta. Pero. sería la dirección única de la historia sólo si la razón desencantada fuese dueña de sí misma y se realizara en una absoluta posesión de sí.

representa los grandes poderes espirituales y morales de la vida. pero no mundano? Incluso allí donde las tradiciones religiosas ya no son vinculantes. Piénsese en las poesías-cosa de Rilke. qué sino la incondicionalidad del sentimiento puro. hay que reconocer la verdad de los modos de conocimiento que se encuentran fuera de la ciencia para percibir en el mito una verdad propia. Gesamrnelte Werke. Aquéllos no deben quedar relegados al ámbito no vinculante de las meras configuraciones de la fantasía.C. dentro de la filosofía criticista. en «lo que golpea fuerte». Lo racional de tales experiencias es justamente que en ellas se logra una comprensión de sí mismo. el reconocimiento de su verdad. Pero. Esto quiere decir que lo verdadera y subyugantemente real se representa como viviente y en acción. 1993. . J. en cuanto que éstos son manifestaciones mundanas. Unido a aquel impulso ilustrado hay también un movimiento contrario de la vida que tiene fe en sí misma. págs. que critica las ilusiones de la razón ilustrada. Y se pregunta si la razón no es mucho más racional cuando logra esa autocomprensión en algo que excede a la misma razón. en que eso invisible se ofrece? El mundo verdadero de la tradición religiosa es del mismo tipo que el de estas configuraciones poéticas de la razón. un movimiento de protección y conservación del encanto mítico en la misma conciencia.Con todo esto. la conciencia romántica.B. Mohr (Paul Siebeck). Ernst Cassirer ha abierto un camino al reconocimiento de estas formas extracientíficas de la verdad. El corazón subyugado expresa su experiencia: la potencia superior de un dios en acción. ¿qué otra cosa podría ser la poesía sino esa representacion de un mundo en que se anuncia algo verdadero. ahora en Hans-Georg Gadamer. se muestra en su comunidad estructural. Su carácter vinculante es el mismo. ¿Y qué otra cosa puede ser acaso la figura del ángel en Rilke sino la visibilidad de eso invisible2 que tiene su lugar en el propio corazón. Naturalmente. sin duda. En su Filosofía de las formas simbólicas. 9. Pues ninguna de ellas es una imagen arbitraria de nuestra imaginación al estilo de las imágenes fantásticas o los sueños que se elevan y se disipan. hay. La glorificación de las cosas no es sino el desarrollo de su superior sentido de ser con que subyugan y hacen tambalearse a una conciencia que se imagina estar en una absoluta posesión de sí misma. El mundo de los dioses míticos. Tubinga. 289-305. Sólo hay que leer a Homero para reconocer la subyugante racionalidad con que la mitología griega interpreta la existencia humana. Que a la experiencia que el arte hace del mundo le corresponde un carácter vinculante y que este carácter vinculante de la verdad artística se asemeja al de la experiencia mítica. la experiencia poética ve el mundo míticamente. Son respuestas consumadas en las cuales la existencia humana se comprende a sí misma sin cesar. adquiere positivamente un nuevo derecho. vol. 2 Véase al respecto un tratamiento más detallado en mi artículo «Mythopoietische Umkehrung in Rilkes Duineser Elegien» [Inversión mitopoiética en las Elegías a Duino de Rilke].

o un susurro de sal que le golpea el alma. como si de esculpir se tratara. que sólo es posible entre solitarios. entre el Bravo y Tierra del Fuego. Dificil porque ya está escrito. Quizá todo comenzó con ese niño solitario embebido con el mar erizado. el Locomóvil. Así que pensar. A esto lo llamaría épica. el polvo de cuerpo presente y su proverbial para nacer he nacido. De la verdadera solidaridad -acotaría con Bergamín-. la soledad de los bosques. Algo menos se sabe de sus juguetes. pero sobre todo escribe sobre Neruda y sucede que aquel que va pensando o escribiendo oye remotamente el dictado del trueno verde. la contemplación de la noche. Fácil porque jamás se invoca su nombre en vano. en verdad nadie sabe cómo se llama el pellejo de uno después de Neruda. en el que un niño solitario se interna en la proa de una barcaza por el río Cautín. el compromiso y la escritura. aprendiz de ecólogo cuando la palabra ni siquiera existía. el que pone «casi» sus palabras para que las nuestras no ardan solas. dice socarrón y sencillo: confieso que he vivido. su vida misma. y poco o nada más que hablar. Comenzaré por un poema revelador: «El primer mar». en la parte de atrás de la embarcación. qué dificil y qué fácil resulta acercarse a la obra del poeta. la Llave tirada en la arena. por tanto. el mar y las caracolas. El niño que dedicó su vida a juntar juguetes. los soldados rojos de todo poeta. grandes y pequeños. Y de la genuina soledad del hombre que se recoge en sí mismo para abrirse a los demás. . un cataclismo de botellas rotas. en sus aportaciones a esta América nuestra y sus defectos escogidos. como si hubiera sido pecado o un delito. En este trance. para abrirse en la palabra. Y sin embargo falta. el Ancla. tampoco la de ornitógrafo. sus amores. No hablaré. Uno es Neruda sin pensarlo. los esdrújulos recombinantes del poeta en la vida. de roca en roca para las generaciones futuras. poco o nada más hay que descifrar. lo cotidiano y lo festivo. Somos Neruda entre Yumbel y Cuatro Trigos. aunque no queramos. Llámese a esto como se quiera.POETA DE LAS DOS VERDADES Manuel S. las piedras de Chile y sus odas conmovedoras por su aliento cotidiano. Uno piensa. habremos de hurgar aún en los eslabones invisibles de las vidas que guarda la poesía. ríen. su poesía. ética y estética. o él cae o resbala hasta nuestra alma como un dictamen transparente como el agua. de otra cosa que no sea la soledad y la solidaridad. beben y cantan. Y uno sabe que es él quien toca las campanas. que se inventó después para Neruda. mientras los hombres mayores. hablar o escribir acerca de Neruda es de todos los días: prosa y poesía. Somos los chilenos. que edificó su casa como un juguete y en la cual jugó de la mañana a la noche armando y rearmando el  Conferencia del autor en el coloquio de homenaje a Pablo Neruda en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. México 2004. Niño poeta desde entonces. sus Mascarones de proa. donde encuentra un lugar el animal de luz que. Garrido ∗ Es mucho ya (aunque nunca será demasiado) lo que se ha escrito sobre Neruda. aves de una sola pluma. acorralado en su follaje. el pájaro Pablo.

con sus nombres escritos en sus palos. sus proas y sus anclas. Entre la fábula y el logos. «collar salvaje de los mitos». Todo siempre fue un misterio. «trenes» y «locomotoras»). Barcos famosos metidos en una botella. El gran regreso para rascar la entraña hasta tocar el hombre de aquella América enterrada. Neruda entre el mito y la razón. el misterio y la magia del regreso a lo elemental. «misterio» -repito. de la selva y de los bosques.entra y sale por doquier en su poesía: el misterioso mar. como los que salían de Hamburgo o de la costa bretona a cargar salitre o a cazar ballenas por los mares del sur. Ha de ser por eso. «gigantescas mandíbulas erguidas en el orgullo de su soledad». a la memoria. El niño que junta barcos veleros para entretenerse solo. quizá) el universo de la ética. sus velas. nombres araucanos que significaban miel escondida. En el centro de la bipolaridad del pensamiento moderno. El niño que no juega -dice Neruda. donde todo es altar y dioses esas graves dignidades de piedra». «lluvia». a los orígenes. los misterios de Boroa y Ranquilco. tironeado por la rueda abarcadora. «la tierra de la vida». de esas vidas de piedra después de tantas vidas. solemnes. y por la fuerza arrolladora del Romanticismo (donde el orden verdadero del mundo ha sido en otro tiempo más sabio). Volver para hundir la mano en lo genital de lo terrestre. Y así. civilizado y racional hasta las cachas -«nosotros. digo yo. El niño-niño que mira estupefacto al niño-pájaro (el pingüino de los fríos archipiélagos) que a su vez lo observa interrogante con los viejos ojos del mar. sin darnos cuenta. al principio de los tiempos como condición de inmortalidad. Pájaros. el relato de un acontecimiento cuyo lugar es el tiempo primordial. Es el niño que en todo ve un misterio. pajarintos y pajarantes (que dejo aquí de tarea). entramos en el mito. El misterio de las madreselvas y la poesía. que en este caso encierra además la magia del regreso. el misterio de los cisnes que no cantan cuando mueren. como ningún otro poema. desde «El primer mar» hasta su último adiós frente al mar y los soldados aquellos días de septiembre de 1973 en Isla Negra. Así fue que el errante Ulises volvió a su isla tras vagar durante años. corno queda de manifiesto en ese contrapunto radical entre el Hombre y la Isla en «La rosa separada». que la palabra «misterio» (como otras que tienen ya registro nerudiano: «mar». la misteriosa lluvia. Bipolaridad que lo acompaña hasta el último de sus días. los misteriosos bueyes que no pueden más entre la lluvia y el barro. hijos de puta considerados en los mejores ambientes. . el tiempo fabuloso de los «comienzos». cuando menos la épica y la estética. «la isla en que habitó el Dios Viento. los transeúntes. pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él. dejando para otra palabra («hermano». «barro» y «silencio». los equivocados de estrellas. Un «gran regreso» al sendero en el que quedaron las huellas de los pasos perdidos de aquellos pies de arcilla. El hombre yo. Entre el peso incuestionable de la historia y el llamado que sale del agua. concentraría prodigiosamente épica y estética en la palabra «misterio».no es un niño. totalizante y metafísica de la Ilustración. Y si no todo. «Alturas de Macchu Picchu». A veces pienso que Neruda cabe todo en la palabra «misterio». arrogantes que no debernos nada a nadie»y la Antigua Rapa Nui y sus moai de granito en silencio frente al mar.inventario poético de los seres y objetos del mundo. los desquiciados. El regreso.

batallas. en esa precaria arca de Noé que fue el «Winnipeg». en qué consiste el oficio del poeta: repescar existencias naufragadas y embarcarlas. al tiempo que lo hace con la palabra que anhelaban los modernos. Digamos que si el héroe de la epopeya no es jamás un individuo. Ese mundo que con Neruda habla. Es también. el poeta que se abre a la ética y a la estética. las llaves antiguas/ bajo los esqueletos/ que nos reprocharán hasta que sean polvo/ en sus cuevas de piedra/ nuestra invasión inútil». patria sin voz/ perdónanos a nosotros los parlanchines del mundo:/ hemos venido de todas partes a escupir en tu lava/ llegamos llenos de conflictos. como deja ver el título de uno de sus libros.¡Bienaventurados los tiempos que pueden leer en el cielo estrellado el mapa de los caminos que les están abiertos y que deben seguir! Mundo perfecto en su sentido y perfecto para los sentidos. Ya sabemos. el poeta épico del principio de los tiempos./todos. «Antigua Rapa Nui. como sucedió realmente. Y. de divergencias. del equilibrio/ basados en la verdad de la piedra y el viento/ si así fuera y corrieran las razas despoblándose las naciones/ si navegáramos en tropel hacia la Isla/ si todos fueran sabios de golpe y acudiéramos/ a Rapa Nui. Entre el mito y la razón. que Neruda reivindica a veces como la condición vital del mundo y de toda cultura. No sólo el poeta del héroe viviente de la primera naturaleza. una nueva sociedad. de sangre/ en pequeñas hileras de inamistad/ una vez más llegamos a mancillarte». sin embargo. Isla. desde donde Neruda se entrega al grito profano de las víctimas que claman y reclaman otra historia. si comprendiéramos que allí guardan las llaves/ de la respiración. de qué esta hecha la utopía entre la memoria y el olvido. la mataríamos/ la mataríamos con inmensas pisadas. por tanto. . «Porque si coincidiéramos allí/ como los elefantes moribundos/ dispuestos al oxígeno total./ si armados los satisfechos y los hambrientos/ los árabes y los bretones. sino el bardo del héroe que de él recibe su antorcha. sino la identidad entre ser y destino. al grado de condenar hasta el exabrupto su destrucción por un exceso de historia o un exceso de razón o un exceso de civilización y tecnologías. Mundo feliz porque no conoce la razón o la grieta que es toda filosofía (al menos en Occidente). como querían los románticos. el bardo sólo del mar. de los tiempos felices o sin filosofia. Tal es la edad de la epopeya. cuyo sistema de valores se encuentra atado fuertemente a la naturaleza y lo sagrado (los grandes poderes espirituales y morales de la vida). «Esconde. existencia y esencia. los de Tehuantepec/ y los de Hamburgo. con dialectos/ escupos. los duros de Chicago y los senegaleses. sino el de una comunidad. el poeta de los dioses y de los hijos de los dioses. emparentado esta vez con la naturaleza de las relaciones sociales. comenzando por nuestra América. el poeta del mundo desencantado. justo es decir también que con los pies en la naturaleza de las relaciones sociales lo «orgánico» deja su lugar a lo «arquitectónico». aventura y acabamiento. por cierto. el poeta del «mar y las campanas»: el bardo de la historia. religiones/ y allí también se acabaría el aire/ caerían al suelo las estatuas/ se harían palos sucios las narices de piedra/ y todo moriría amargamente». Pero Neruda no es sólo la fuerza arrolladora de los volcanes y la selva. ni su objeto es un destino estrictamente personal.

es lo que experimenta el poeta cuando en el verso afronta el drama que constituye. que Neruda no encarna. en las espaldas del hombre. como si tal fuese un trabajo. de la prosa sobre la poesía. el adentro y el afuera de una sola existencia. no de proyección histórica. sino de volver a las raíces. hasta que comenzaron las raíces». Lo sabemos bien los hombres de esta América.. del tiempo progresivo sobre el tiempo circular o de la razón sobre el mito. Me pregunto si Neruda veía en una ola del mar. por lo mismo. «para solicitar de rodillas la castidad del sol/ para cavar con mis pobres manos sangrientas el destino». a su vez. pero «llena» de agua. Se me ocurre. sino un ir y venir permanente entre la verdad de la historia y la verdad de la piedra. ¡Vaya paradoja! El poeta de las dos verdades. acaso por la sangre de la historia. una victoria manifiesta de lo arquitectónico sobre lo orgánico. del árbol que desde la selva amazónica altera el aire que se respira en París. Sabia manera de esconder la profundidad en la superficie o de enlazar los tiempos y disimular sus abismos con un verso y una sonrisa. como si la razón desencantada (que es la historia) fuese dueña enteramente de sí misma y se realizara como dice Gadamer: en una absoluta posesión de sí. hacia el espacio unido. Lo han expresado con maestría nuestros novelistas de vanguardia. entre los transeúntes de pantalones y de maletas y el «viento vivo que repartió sus dominios hacia el Oeste.Desde lo profano se asoma el poeta a lo sagrado de nuestra América para pedir perdón. de hecho. el progreso. del aleteo de una mariposa de Michoacán que afecta la vida en . Épica por partida doble: la del guerrero interior (con su yo poético escindido) y la del luchador social (con su yo histórico igualmente fragmentado). unidos o atados ambos por esa suerte de «ficción» sobre la cual se construye el mundo y la utopía. o. la escisión entre la vieja verdad y la nueva. la «ficción» donde cada piedra es reflejo en sí misma de todas las piedras de la red y. como Dante. no un principio y un fin. entre la actividad metafórica de la relación estética y la naturaleza igualmente metafórica de la conciencia histórica. es un movimiento de protección y conservación del encanto mítico en el interior de la conciencia histórica.. emparentadas con el mito. sino la ola «vacía» de identidad. Nada nuevo. también el poeta cuando hace de la creatividad un problema estratégico desde su propio yo escindido. capaces de asumir. una con todas las demás. «Heroísmo» le ha llamado a esto más de un filósofo y. de viento. las verdades de la historia como interpretación de una fe: como fábula o metaforización. la civilización. sino atrás. el realismo mágico y lo real maravilloso. Hablando de «ficción» me pregunto si el poeta no veía en las piedras el universo como una vasta red tejida con una incalculable variedad de piedras. ya no adelante. hacia el Este. Para confirmarlo basta leer la fascinante racionalidad con que su épica mundana interpreta la existencia del hombre de todos los tiempos. según me parece (a diferencia de Dante). Cavar con las manos sangrientas. Neruda. donde estaría el porvenir enterrado. Así que en Neruda tampoco se trata del «paso» del mito al logos. a fin de cuentas. pues en la gran filosofa ática como en Platón se entremezclaban ya la vieja y la nueva verdad comprendidas ambas como una sola. Todo aquí es simbólico: cavar el destino. en efecto. cada una de ellas con un número incalculable de facetas.

la Patagonia. Utilidad pública de la poesía en un momento crítico del mundo.. Humberto Maturana y Francisco Varela. desde que la historia fue capaz de cambiar su poesía. Y de ese modo la guerra de España. Federico ya había sido asesinado. y aquellos otros que. Uno y el universo. Entre el mito y la razón. cuando él y Federico García Lorca decidieron pasar el rato entretenidos con las truculencias de la lucha libre protagonizadas por el Troglodita Enmascarado. contiene intensamente los vértigos de la oscura vorágine que forjaron una estética de utilidad pública. así también de lo arquitectónico (de la civilización o de la historia) nace toda una ética y una estética. Permítanme abonar como dato curioso. enlazados a la naturaleza y sus dones. han tenido tan curiosa gestación y destino. Miguel Hernández. de pastor se había transformado en verbo militante. Ya iba en camino a la muerte. «Pasó el tiempo. en la historia extraña de tantos libros... que en los sesenta. para el cual escogieron el sugerente término griego que designa «poesía».. Su cita era con otros estranguladores. se levantan con conciencia y con energía contra una realidad que los condena y los hace infelices... la unidad celular dinámicamente relacionada en una continua red de interacciones. ». Aquel libro... el Estrangulador Abisinio y el Orangután Siniestro. en un instante con fecha y hora. De todo le echaban al molino. . El niño-niño en el círculo complejo del juego. desde una bandera enemiga hasta la túnica ensangrentada de un soldado moro. catalejos y observación experimental. Esa noche Federico faltó a la cita. sin embargo. y luego ante la falta de papel decidieron fabricarlo en un viejo molino entre las bombas que caían en medio de la batalla. Una y la misma poesía que tiene siempre la pureza del agua o del fuego que lavan o queman. Allí. Manuel Altolaguirre seguía con sus imprentas. cuando Neruda escribía su «Arte de pájaros» armado con una excitante bibliografia científica. comenzaba para mí con la desaparición del poeta». dos eminentes «pajarantes» del país chileno. Con uniforme de soldado recitaba sus versos en primera línea de fuego. pues. Un concepto significativo del proceso creativo de la vida y de la mente. El poeta de las dos verdades. Creo que pocos libros. Los soldados del frente aprendieron a parar tipos de imprenta. en un monasterio. Soñar y seguir soñando sabiendo que se sueña. así como el orgullo de esos hombres que trabajaron la poesía y la libertad como un desafio a la muerte. determinados por la historia. descubrían al mundo de las ciencias la revolución autopoiética de los seres vivos. anterior a la banalización del arte y la cultura. labran su vida en el útero verde americano. Poeta de otro tiempo. Ética como solidaridad concreta y carnal. que cambió mi poesía. La muerte que fue en Granada y «Ya nunca más nos vimos.. La visión de los valores centrados en el hombre tejidos y entramados con los valores centrados en la tierra. de la fantasía y el misterio. se imprimió de manera singular mi libro España en el corazón.. Y así como de lo orgánico surge la épica. Entre los individuos que. Estética en tanto definición e identidad como «poeta de utilidad pública». cerca de Gerona... aquel 19 de julio de 1936.

Épica. el amor americano y la vocación universal. la poesía acompañada de los trenes y la lluvia. Hoy agregaría «nostalgia». .. esa palabra que gusta tanto a América Latina. «Esperanza».. en todas las estaciones. Había pensado en todos los mundos. «grandeza». pero ciudades vacías. ¿Y dónde quedó la metafisica cubierta de amapolas? La respuesta parece simple: había que elegir -confesaría más tarde Neruda--. Pero vivimos con el alma en un hilo. el pensamiento. para el próximo siglo. donde lo que más conmueve e impresiona son sus sentimientos para los demás. la larga columna que caminaba al destierro fue bombardeaba cientos de veces.. su creciente hacer y repartir.. resume y rezuma. En efecto. Al final. también los hombres y los episodios que protagonizaron sin buscar hacer historia. «En la realidad esta esperanza es algo así como el cielo prometido. una promesa de pago cuyo cumplimiento se aplaza.. Hoy. Una vida hecha de todas las vidas: las vidas del poeta».. porque aquellos valores se han ido. desde El hondero entusiasta y la ambición de englobar al hombre y la naturaleza --desde una poesía epopéyica capaz de enfrentarse con el gran misterio del universo y las posibilidades del hombre-. fueron inmolados los últimos ejemplares de aquella obra ardiente que nació y murió en plena batalla. ética y estética. el tiempo circular y el tiempo progresivo. ni un lugar destacado en el raling de la televisión o el premio mayor de popularidad. pero no había visto el sufrimiento debajo de los techos. Atareado por ello no he encontrado sino sus mismos nuevos versos. Todo fue grande entonces. pero no en el hombre. me he aventurado (ésa es la palabra. para el próximo año. ética y estética...Cuando vino la derrota. con todo y esperanza». el poeta que escribe siempre el mismo libro. medio siglo después. su vuelo en los inmensos bosques misteriosos. el punto de partida y la esperanza. la cultura y la utopía posible de nuestra América. militancia. había visto fábricas de trágica presencia. También esa palabra. solidaridad. Cayeron muchos soldados y junto a la sangre derramada se desparramaron también los libros en la carretera. en una hoguera.... su recogimiento hacia el origen y lo elemental. sobre las calles. Entrega. si hemos de hacer un balance en los recovecos más íntimos del poeta. y sin pensar en el hombre había visto ciudades. los esdrújulos recombinantes de un poeta que colma un tiempo y un espacio que no pueden ser comprendidos ni gozados sino como un solo haz hecho de grandeza.. su intimidad metafísica y el vuelco luminoso hacia cuanto crece alrededor.hasta el emblemático «Explico algunas cosas». sus obras que tratan siempre de lo mismo. bastarían sus propias palabras: «Tal vez no viví en mí mismo. Tal vez fui la vida de otros. su rebeldía infinita ante los preceptos y la revolución de la vida... el mar y las campanas. elegir un camino y así lo hice: las horas amargas de mi poesía debían terminar. en las ciudades y en el campo. Por mi parte.. Se aplaza para el próximo periodo legislativo. generosidad. Desde entonces mi camino se juntó con el camino de todos. aventurado) a escribir pensando en lo que aporta este hombre elemental y complejo a la historia.. allí donde se unen épica.

por las calles... aquí termina el viaje con una corona de laurel en la frente del poeta que se define como «el hombre de tantos regresos». su mitología de mármol y sus palos de ciego..«y con este fin voy a comenzar a leerlo de nuevo.En fin. Voy a buscar su influencia. Luego saldré con algunas banderas de Ulises.. dulce y heroica. en el Viejo como en el Nuevo mundo. sus maldiciones y sus profecías. a quien podemos llamar también Ulises. un poeta que ahora nadie lee. Con estas palabras me da vuelta en la cabeza que. . «Yo estoy de acuerdo» -dice Neruda. Preparando el nuevo siglo trataré de escribir a la manera de Homero. me acompañarán también para dar las normas del nuevo estilo del siglo XXI». Y como los griegos habrán salido de sus presidios. y su única travesía un regreso». rey de Itaca. Al son de la añoranza permítanme cerrar con el fundador de la nostalgia: el mayor aventurero de todos los tiempos. Homero como Neruda son un camino. Bardo peregrino que sabe que «la verdad ahora es el regreso.