Está en la página 1de 111

Teoría literaria y lingüística

Karl D. Uitti

Teoría literaria y
lingútstica

Q E D I C I O N E S C ÁT E D RA , S . A.
U Madrid
Título original de la obra: Lirzguistics as2d Literary Theory, publicada
por Prentice-Hall, Inc. Englewood Cliffs, New Jersey, U.S.A. Indice
Traducción de Ramón Sarmiento González

PRÓLOGO ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 11

CnríTULO L-LENGUAJE, PENSAMIENTO Y CULTURA ... ... 15

1.1. Los orígenes ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 15
1.2. Platón y la teoría literaria ... ... ... ... ... ... ... ... ... 19
1.3. Naturaleza e importancia de la concepción aristotéli
ca del lenguaje ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 26

1.4. La tradición literaria y la gramática ... ... ... ... ... 34

1.5. Dante y 1a teoría literaria ... ... ... ... ... ... ... ... ... 42
II.-EL RACIONALISMO: PENSAMIENTO, GRAMÁTICA Y
Cnx'íTULO
EXPRESION ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... 63
2.1. El Renacimiento como fevisión cualitativa de la
cultura ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 63

2.2. Descartes y la gramática de Port-Royal ... ... ... ... 66

2.3. La aportación del Brocense ... ... ... ... ... ... ... ...68

2.4. DuMarsais y los enciclopedistas ... ... ... ... ... ... ... 70
CnPíTUx.o 111.-EL ESTUDIO DE LA LENGUA Y DE LA LITERATURA
© 1969 by Trustees of Princeton University ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 97
3.1. La lingüística histórica y comparada. Saussure ... ... 97
Ediciones Cátedra, S. A., 1977
Don Ramón de la Cruz, 67. Madrid-1 3.2. La escuela americana de Bloomfield ... ... ... ... ...

Depósito legal: M. 15.643 - 1977 101


ISBN: 84-376-0048-0
3.3. La estilística de Bally ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
Printed in Spain Impreso en vELOGUaF CAPÍTULO IV.-LA CRfTICA LITERARIA Y LA CIENCIA DE
Tracia, 17. Madrid-17 Papel: Torras
Hostench, S. A. LA LITERATURA EN AMnRICA ... ... ... ... ... ... ... ...

133 4.1. El New Criticism ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 133 4.2. La
Teoría Literaria de R. Wellek y A. Warren ... ...
7
Cnr í r u LoV.-EL
CONGRESO DE BLOOMINGTON: EL ESTILO
DEL LENGUAJE ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

173 5.1. Las dicotomías de Voegelin y Sol Saporta ... ... ...

175
CnY íTULO VI.-CONCLUSIONES ... ... ... ... ... ... ... ... ... 207
6.1. Técnicas ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

207 6.2. Estructura ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

211
ciación de este tipo. Hemos decidido, por consiguiente, exa- tudiantes de lengua y literatura francesas en América. De-
minar ciertos rasgos básicos del concepto occidental del len- seamos al profesor Alfred Foulet (Princeton), profesor Henri
guaje en los tres primeros capítulos. El 4 y el 5 tratan de Peyre (Yale) y profesor Ira O. Wade (Princeton) una alegre y
lingüística y estudios literarios, tal como se practicaban en provechosa jubilación.
América (y en el extranjero) en los años recientes. En el ca-
pítulo 6 ofrecemos algunas indicaciones con el fin de acre- KARL D. UITTI
centar la colaboración entre las dos disciplinas.
A través de este estudio, los términos lingüística y litera-
tura serán definidos una y otra vez. Tras haberlo dudado algo,
nos hemos decidido por el título Teoría literaria y lingüística.
Deseamos evitar desde el comienzo la noción simplista de
que lingüística significa una técnica, un puro método,
mientras que literatura significa una clase de corprt.s textual.
De hecho, literatura implica también un método (o un nú-
mero posible de métodos) -de ahí nuestra preferencia por
teoría literaria, término de moda hoy- y lingüística -término
de uso tan frecuente en el siglo pasado- invita precisamente a
evocar una «materia», un objeto de estudio. Nuestro propósito,
por tanto, no puede ser aplicar simplemente un método a
materiales diferentes aunque relacionados. Esto sería
demasiado fácil (y equivocado). Antes bien, habremos de
examinar la interacción de varios métodos v materiales
diversos, ocupación mucho más delicada. Veremos cómo un
notable grupo de estudiosos americanos contemporáneos han
navegado por estas aguas traidoras con una habilidad mucho
mayor que la que muchos acreditan.
Debemos manifestar nuestro agradecimiento por este
orden. El tiempo que nos proporcionó la generosidad de la
Fundación John Simon Guggenheim en 1964 lo dedicamos
a la preparación de este estudio. Reiteramos nuestro agra-
decimiento a la Fundación por esta oportunidad. También nos
gustaría dar las gracias a un número de amigos cuya atenta y
cuidadosa lectura de algunas partes de este trabajo fue
valiosísima: al profesor de las Universidades de Madrid y
Princeton, Enrique Tierno Galván; al profesor Claudio Guillén,
de la Universidad de California (San Diego); al profesor Frank
Bowman, de la Universidad de Pennsylvania, y al profesor
Peter F. Dembowski, de la Universidad de Chicago.
Finalmente, queremos dedicar las páginas siguientes a tres
colegas, estudiosos distinguidos y hombres de letras, cuyas
carreras docentes están llegando a su fin. Su labor y su saber
humano lo recordarán por mucho tiempo los es

12 5
CAPÍTULO PR IMERO LENGUAJE,

PENSAMIENTO Y CULTURA

1.1. Los orígenes

Desde la más remota antigüedad el hombre occidental


ha mostrado interés, sistemáticamente, por una teoría ge-
neral del lenguaje. En consecuencia, ha establecido unas
categorías de análisis «lingüístico», más o menos definidas,
aunque relacionadas de acuerdo con unos presupuestos
religiosos, metafísicos y culturales dados. Las teorías del
lenguaje han implicado necesariamente unas teorías del
estudio del lenguaje (la «gramática», la «lingüística»), y esta
especulación teórica ha registrado tanto las contingencias
culturales como las perspectivas filosóficas. La configura-
ción o estructura específica de una teoría está en relación
con las materias en tanto concepción general, persuasiva y
dominante o, como prueba de lo que decimos, en relación
con actividades más especializadas como la dramática,
oratoria, análisis gramatical o pensamiento silogístico.
Todos sabemos que las especulaciones grecorromanas
sobre el lenguaje desarrollaron unas doctrinas de
gramática, retórica, poética y dialéctica
extraordinariamente matizadas, aunque en constante
cambio e interrelacción. Platón y Aristóteles -por no
mencionar a los presocráticos, a numerosos filósofos
estoicos y a los sofistas- se entretuvieron en fales
especulaciones, y aunque se diferencian sustancialmente
el uno del otro en determinados aspectos, compartieron
una manera de exponer los problemas que ha gozado de
gran influencia en épocas posteriores. La difusión de las
antiguas indagaciones lingüísticas a través ' del mundo
mediterráneo y su reconciliación con la nueva concepción
que aportaba el Cristianismo ha sido objeto de
considerables investigaciones históricas. El legado de la
6
Agustín y los Santos Padres, y lo que se perdió -así como el ticas. En cierto sentido, Chrétien de Troyes «imita» o «re-
proceso de transmisión a la Europa medieval-, nos pro- produce» a Virgilio; en realidad, identifica su propia Francia
porciona datos significativos para comprender la estructura con la antigua Grecia y Roma'.
de la mentalidad occidental. Por tanto, sería conveniente El desarrollo de las teorías filosóficas medievales, sobre
hablar de esta mentalidad en términos de una «estructura todo en lo que atañe a la elaboración de teorías lógicas, nos
histórica», es decir, como una serie de posibilidades elabo- esclarece, además, otro tipo de reajuste. La cultura literaria
radas por pensadores y escritores a través del tiempo. Cons- que habíamos heredado de la antigüedad y que se desarrolló
ciente de su pasado cultural, la Edad Media entendió el en las escuelas de los siglos xi y xm, presentó numerosos
lenguaje -tal como lo manifestó en su literatura, especulación obstáculos a las formulaciones de carácter lógico-discursivo
filosófica o escritura- en relación con diversos sistemas que los filósofos escolásticos desearon realizar. En
teóricos de valores y procedimientos permanentes, trans- consecuencia, algunos filósofos acentuaron ciertos procedi-
mitidos de generación en generación en forma de tradición de mientos estilísticos de la antigua tradición lingüística -o
«gramatical»- con la exclusión de otros muchos. En la Europa
autoridades (traditio). Pero, para salvaguardar el gran
del siglo xiii, «Filosofía» se oponía a «Literatura» y, como
dinamismo de este pasado cultural, la Edad Media reconoció
veremos más adelante, la tradición gramatical fue sometida a
que estas tradiciones requerían interminables reajustes para
una profunda revisión.
responder satisfactoriamente a las exigencias de los nuevos
Estos hechos indican que la teoría literaria y lingüística
conocimientos teóricos y aplicaciones prácticas.
pueden ser abordadas más concretamente desde la perspec-
La historia literaria ejemplifica este proceso de asimila-
tiva de su «estructura histórica» subyacente. La noción de
ción. La concepción finita y estática que implicaba el pen-
teoría del lenguaje, así como muchas concepciones de lite-
samiento pagano, mantuvo las formas retóricas o estilísticas
ratura y ciencia lingüística, deberían estar relacionadas per-
de una literatura, producto del despliegue jerárquico de es-
tinentemente con las posibilidades que nos brinda la conti-
quemas expresivos. Así, el estilo noble o grave fue legado para
nuidad histórica que llamamos cultura occidental. Si es ver-
expresar convenientemente un tema que requiriese gravedad.
dad que todo sistema o concepción contiene una teoría del
La noción de jerarquía estilística la fijó San Agustín (De
lenguaje, también es verdad que cada teoría del lenguaje
doctrina christiana, IV), pero en armonía con la visión implica un conjunto de perspectivas filosóficas y, por con-
cristiana de la dignidad de toda la creación, el estilo elevado siguiente, resulta evidente que un estudio de la teoría literaria
se llegó a identificar más exactamente con el efecto que el y lingüística debe proponerse dar cuenta sistemáticamente
orador deseaba producir en su auditorio. El mismo tema tenía del tipo de relación que se establece entre las posibles
aparentemente menor importancia que la previa disposición. concepciones y las teorías del lenguaje.
Por citar algunos ejemplos de San Agustín, el tema cristiano Por definición, un estudio interpretativo es algo arbitra-
de la virginidad podía tratarse con un estilo sobrio y el tema rio. Se elige una de las perspectivas con la esperanza de que
de los cosméticos podía expresarse en un estilo elevado. Este sea productiva. Por estas razones, hemos decidido estudiar la
cambio de énfasis contribuyó, durante la Edad Media, a la
realidad de la «cultura occidental» como la dimensión en la
creación de un estilo nuevo, el noble estilo vernáculo,
que estos tipos de relaciones se prestan mejor al análisis.
semejante y diferente a la vez del estilo grave de la Eneida de Aunque no sea del todo cierto, la continuidad de esta «cul-
Virgilio. Este estilo noble se formó históricamente a partir de tura» permite
1 Me indicar
refiero aquí que de
al tema loslalógicos medievales
translatio PetrusenHis-
studü, contenido un
un sermo humilis cristiano, de poco prestigio intelectual (cfr. pasaje muy conocido de Cligés (25 y ss.), en los que Chrétien habla del
nacimiento de la chevalerie («cultura») en Grecia, su importación a
Erich Auerbach *, Literatursprache und Publikum in der Roma y su llegada final a Francia. Alcuino, Bernardo de Chartres y
lateinischen Spütantike und im Mittelalter, Berna, 1958). Así, otros antiguos se consideran a sí mismos «modernos». A pesar de que,
en su concepción, la cultura llega a oscurecerse en Francia, sin
la Edad Media salvaguardó la forma estática de la antigua embargo, fue por su conocimiento de los antiguos por lo que los
* Lenguaje literario y público en la baja latinidad y en la Edad «modernos» aspiraron a saber más que aquéllos.
Media, Seix Barral, 1969, traducción de López Molina.
17
7
mostrar las implicaciones de su deuda en tanto nos permi-
tieron conocer la naturaleza y usos del lenguaje. La misma
continuidad cultural nos proporciona criterios de referencia 1.2. Platón y la teoría literaria
que nos llevan a distinguir entre las actitudes «modernas»
ante el fenómeno del lenguaje y las anteriores. Los lógicos El Cratilo de Platón se ocupa del viejo problema de si los
medievales están próximos a los filósofos modernos de lin- nombres son «naturales» o «convencionales», si «poseen una
güística, no obstante ser dos mundos diferentes. La moderna verdad o exactitud igual para los griegos y para los bárbaros»
teoría poética tiende hacia una concepción del lenguaje que (pág. 323) ' o si,de hecho, los significados son sólo cuestión
recuerda mucho a Platón, pero las diferencias son quizá de «convención o acuerdo». Arguyendo que los nombres
mucho más significativas. ¿Qué tienen de común Prisciano, el están determinados por el uso, Hermógenes advierte que «los
famoso gramático de la antigüedad, y la lingüística del siglo griegos se diferencian de los bárbaros en el uso de los
xx? ¿En qué puntos están en divergencia? ¿Qué es lo que nombres, lo mismo que las diferentes tribus griegas se
diferencia la «lingüística moderna» y la «crítica literaria» distinguen unas de otras» (pág. 325). El problema del plu-
-suponiendo que existan tales entes- y qué contenidos ralismo lingüístico está, por consiguiente, expresado,
deberán unir en una causa común? Finalmente, y quizá aunque esbozado solamente. Sócrates sostiene que «la
fundamentalmente, algunos conocimientos de las posibili- función de un nombre... es expresar la naturaleza» de la
dades que explotaron nuestros predecesores y las que de- cosa, y Protágoras se equivoca, puesto que son los sofistas y
bieran surgir de este estudio, contribuirán, como es de es- retóricos quienes argumentan que «el hombre es la medida
perar, a reconocer estrictamente las complejidades que de todas las cosas, y las cosas son tal y como me parecen a
acompañan el problema del lenguaje y la literatura, al disipar mí y son para ti tal y como te parecen a ti» (pág. 326).
ciertos tópicos y prejuicios corrientes. Sócrates insiste en ello, delimitando lo verdadero de lo que
Discutiremos la concepción moderna del lenguaje y las es falso; las cosas poseen una naturaleza inherentemente
ramificaciones diferentes de la disciplina -literarias y lin- estable, aunque estén en movimiento. Y puesto que el hablar
güísticas- en la segunda parte de este capítulo de intro- es una actividad, el arte de poner nombres a las cosas posee
ducción. Es fundamental un estudio previo de los orígenes de su propia naturaleza y normas. Lo razona analógicamente: el
nuestra materia en la primera parte. nombre es un instrumento, un medio, del que nos servimos
Antes de pasar a examinar la tradición premoderna en para conocer y distinguir las cosas, exactamente igual que la
general y, concretamente, los tipos de actividad en relación máquina de coser es el medio con que se manufactura un
1 La discusión siguiente de Platón está basada en el Cratilo, puesto
con el estudio gramatical en la Antigüedad y en la Edad Me- que, entre sus obras, este diálogo trata del problema del lenguaje en la
dia, discutiremos ciertas obras de Platón y Aristóteles. Estos forma platónica más característica. Evidentemente, cl presente estudio
no puede tratar exhaustivamente de la cuestión de «Platón y el
filósofos nos brindan un punto de partida conveniente y útil. lenguaje». Intento solamente presentar ciertos aspectos fundamentales
No se ocuparon primordialmente del lenguaje ni de literatura de aquella cuestión. El Cratilo ofrece, pues, un punto de partida
conveniente, nada más. Puesto que el punto de partida de Platón está
en cuanto tales. A pesar de que ambos autores escribieron directamente unido con lo que establece y, por supuesto, esta
sobre el problema del lenguaje en diferentes contextos «conexión» implica una teoría del lenguaje, un análisis del Cratilo, sus
culturales y temporales, lo que sustentaron adquiere una argumentos, su estructura, y sus ironías proporcionan una ilustración
casi gráfica de las concepciones platónicas. Las citas del Cratilo se
relevancia e importancia insospechadas. Platón fue el primero tomarán de la traducción de Ben¡amin Jowet, The Dialogues of Plato, I,
y más importante teórico de lo que se puede llamar 3.a ed., Oxford, 1892; las indicaciones de paginación están, pues,
referidas a esta obra. La discusión de Aristóteles se basa en el
concepción simbólica del lenguaje. Aristóteles, en cambio, fue Organon, trad. de O. F. Owen, 1-II, Londres, 1889; La Retórica, trad.
el principal representante de la doctrina opuesta -aunque en de J. H. Freese, Loeb Classics, Londres y Cambridge, Mass., 1926; La
algunos sentidos complementaria- al concebir el lenguaje Metafísica, trad. de Richard Fíope, Ann Arbor, 1960; La Poética, trad.
de S. H. Butcher, 4.a ed., Londres, 1922. Diálogos platónicos, ed.
como un instrumento analítico. Estas dos teorías, como Hernando, traducción española de Emeterio Mazorriaga.
veremos, desarrollaron también un método de observación o
estudio de los fenómenos lingüísticos. Su influencia fue -y
8 19
sonas que sepan cómo, y que sean capaces de carácter simbólico del lenguaje. Mientras,
imprimir sobre las sílabas del nombre la forma Cratilo declara su aprobación al argumento de
esencial de la cosa o acción que se intenta Sócrates, aunque insiste en que no existen
expresar. El juez de la adecuación semántica no palabras que puedan ser falsas o sólo vet-
es, pues, el legislador -el que impone los daderas en parte, a menos que sean no-
nombressino el filósofo, el dialektikós. El diálogo palabras. Las palabras imitan a las cosas, pero
toma un cariz etimológico. Sócrates examina el ¿cómo? Cratilo sostiene que si imitan o no a las
nombre de los héroes y los dioses para cosas, no hay ningún término medio entre
descubrir la conexión existente entre los nom- estos extremos.
bres y las esencias de los seres nombrados. A En. este punto, la dialéctica que envuelve a
diferencia de la etimología moderna, la Sócrates y Cratilo alcanza gran interés por sí
etimología platónica se centra sobre tales misma. En realidad, lo que Platón discute es lo
conexiones; el estudio de la forma por la forma que la dialéctica -o el diálogo
resulta irrelevante, puesto que los resultados de presenta. Uno sospecha que el sentido del autor
la investigación etimológica deben conducirnos no puede ser identificado, convenientemente,
hacia la realidad esencial de las cosas que ni con Sócrates ni con Cratilo, lo que cuenta es
expresa la palabra'. De hecho, las dos terceras el modo de hilar sus argumentos'.
partes del diálogo versan sobre cuestiones Una palabra puede ser inexacta cuando
etimológicas. Este único dato es suficiente para alguien, norinalmente el mismo que la usa,
demostrar cuál es la concepción filosófica de asigna negligentemente un nombre cuyas
Platón. Sin embargo, tenemos que advertir que características pertenecen a un objeto o
la etimología no prueba nada; aclara simplemente. acción, a otro objeto o acción distintos. Un
Platón propone estas aclaraciones como una nombre puede ser también inexacto cuando la
clase superior de «prueba» y como un imitación es demasiado particular; el nombre
emblema. Corno las lucubraciones etimológicas perfecto sería una copia del objeto imitado. Así,
de Sócrates no pasa.n de ser meras conjeturas, la imitación perfecta de Cratilo sería un rival
su interlocutor le interrumpe -muy sig- (verbal) del mismo Cratilo, un artefacto
nificativamente- para apuntar la pasión imposible. Por consiguiente, Sócrates no puede
inspirada con que habla. Por fin, el mismo ser tan exigente como Cratilo; necesita aceptar
Cratilo se ve obligado a reconocer que «un el hecho de que las palabras son, en la
poder más que humano puso a las cosas sus práctica, más o menos convenientes, más
primeros nombres» (pág. 386). Sócrates elude verdaderas o más falsas. Parece caer en las
esta advertencia. Sin embargo, .en los siglos doctrinas retóricas -o sofísticas- de su tiempo.
posteriores, su noción de «verdad» será La exactitud de los nombres es una función
interpretada como el resultado del poder divino determinable, en la práctica, por el uso y la co-
o será relacionada con otros principios rrespondencia: «¿Cómo puedes todavía
absolutos h. A estos razonamientos del principio imaginar, mi buen amigo, que encontrarás
sigue una especie de análisis crítico. Si una nombres parecidos a cada número individual,
cosa
3
-palabra o proposición- es verdadera, aunque permitas que lo que llamas convención
Según Sócrates, «el etimologista no va más allá del cambio de y acuerdo tenga autoridad para determinar la
todas las letras, porque su necesidad no se interfiere con el signi- corrección de los nombres?» (pág. 382). La
ficado» (Jowett, pág. 336). La Antigüedad y la Edad Media conservaron burla que Sócrates hace de los sofistas no
y utilizaron esta concepción de la etimología.
4
puede
5
permitirnos
En consecuencia, tomarlo
si se enlista
hiciera una serio,
de losaargumentos
no ser en de
Para una discusión de tales hipótesis en relación con el uso Sócrates tal como aparecen e :i el Cratilo, habría a veces contradic-
evangélico de Verburn y su correspondencia en la filosofía estoica, ver ción. La forma de la obra es esencialmente dialogada: hay una
E. M. Sidebottom, The Christ of the Fourth Gospel, in the Light of perfecta continuidad e interacción de estructura, lengua y pen-
samiento.
First-Century Thought, Londres, 1961, especialmente cap. III, «The
9 21
mer hombre, al dar nombres a las cosas, no descubrió la socrático obra de acuerdo con las respuestas de su interlo-
verdad. Cratilo se-muestra partidario de la teoría que sostiene cutor en un acto lingüístico, situación discursiva, dotándolas
que los nombres poseen autoridad divina, ya que fueron de sentido y relevancia respecto a la posición tomada. Así, la
fijados por los dioses. Sócrates, sin embargo, alega. que los conciliación de Cratilo con la teoría heraclitiana del eterno
nombres difícilmente se confundirían unos con otros si los flujo de la realidad parece ser lo que le impide aceptar la
dioses los hubieran fijado realmente. El verdadero criterio de posición idealista de Sócrates y su técnica metodológica. La
exactitud de los-nombres no debe buscarse en los mismos verdad existe; no plantea problema alguno. El problema reside
nombres, sino en las cosas. Además, la búsqueda de la en nuestra interpretación correcta de lo qué es verdad y las
verdad debe estar referida siempre a las cosas, no a sus implicaciones de esta interpretación. Como señala Platón en
nombres. Por esto, Sócrates rechaza la concepción he- su República: «las palabras son más plásticas que la cera».
raclitiana de que todas las cosas se hallan en un estado de Por otra parte, las palabras están informadas por los procesos
flujo y movimiento: «Ningún hombre capaz de juicio deseará simbólicos y las estructuras que los conforman como
ponerse a sí mismo o la educación de su pensamiento en representativas de las cosas (e ideas), pero, por otro lado,
poder de los nombres; antes bien estará tan lejos de depositar informan sucesivamente nuestro discurso y pueden ser
su confianza en los nombres o en el dador de los mismos efectivas en la comunicación cuando los filósofos las usan con
como de estar seguro de conocimiento alguno que le condene propiedad. Las palabras son los indicadores y, si se quiere, la
a sí mismo y a otros entes a un insano estado de irrealidad; parte tangible de los procesos mentales en acción.
no creerá que todas las cosas rezuman como una olla, ni El lector de hoy puede estar predispuesto a hallar un
imaginará que el mundo es un hombre que anda sobre la Platón ambiguo o paradójico. Sin embargo, las contradic-
nariz» (pág. 388). Sin embargo, Cratilo expresa claramente lo ciones del Cratilo se resuelven de hecho cuando uno se
que piensa al replicar: «la suma de la gran cantidad de preocupa de devolverles sus contextos explícitos. Aunque las
inconvenientes y consideraciones me inclinan por Heráclito». ambigüedades no pueden esclarecerse fácilmente desde
El diálogo finaliza sin concluir, como tienden a hacerlo afuera, conducen a una interpretación consecuente. La li-
generalmente los diálogos platónicos. La afirmación de mitación esencial del punto de vista de Platón no impide que
Sócrates se encuentra y cruza con la duda de Cratilo. sea extenso ni, por esto mismo, notablemente analítico. Sin
La posición de Platón es absolutista, pero su absolutismo ser «ideal», el lenguaje se ajusta al esquema del idealismo
lo traduce en forma de diálogo, lo cuabdificulta su com- platónico; sus abstracciones están revestidas de la carne de
prensión analítica. La realidad fundamental -definible en sí las situaciones reales. Platón no habla del «lenguaje» ni de la
como lo que es permanente- existe fuera de los nombres, que «literatura» del discurso verdadero ni del ficticio, ni de las
son, por supuesto, imitaciones de las cosas. El ideal es estructuras lingüísticas -reales o supuestas-, en contraste con
monolítico. Pero lo que fundamenta la obra de Platón es la la invención lingüística. Lo cierto es que Platón arremete en
comprensión práctica de que nuestra captación de la verdad otro pasaje contra los poetas que cometen la temeridad de
del ideal monolítico depende de las formas con las que poner en competencia sus obras con la realidad última del
operamos en nuestras operaciones discursivas. Sócrates es el ideal. Aquellos que aceptan que sus composiciones son la
intérprete del contenido, ya que traduce la investigación copia de las cosas, como la imitación socrática de Cratilo,
básica al contexto en que se desarrolla el diálogo. Se mofa del hipotéticamente «perfecta», y que desde entonces las creen
relativismo de Hermógenes en nombre de una verdad como tontos, deben ser desterrados de la República. En cierto
rigurosa, pero ataca la intransigencia de Cratilo en virtud del sentido, los poetas toman el simbolismo lingüístico demasiado
procedimiento. Sócrates pregunta: «pero, ¿cómo esperas tú seriamente y, por tanto, están corrompidos políticamente. Por
(usted o yo o aquel) conocerlas (es decir, las cosas sin los la misma razón, Sócrates rechaza a los sofistas que conceden
nombres)?». En resumen, al ser consciente de las limitaciones crédito a las palabras, y en cambio, como el diálogo de Cratilo
históricas y formales del lenguaje, se puede usar mejor el señala, no apoyan el fundamento de su creencia en una clara
lenguaje para descubrir la verdad. El mismo diálogo ilustra la y verdadera filosofía, esto es, en una metafísica. El «discurso
10 falso» con 23
tinúa siendo falso y es la peor forma de corrupción, ya que, estadios intermedios. La naturaleza del mismo lenguaje -no
aunque la verdad no sea lenguaje, debe intentarse la búsque- solamente la del discurso- es simbólica. Con el tiempo, la
da de la verdad por medio del lenguaje. mente humana «se mejora» a sí misma; es decir, lega un
Platón es el primero y mayor representante de la con- registro de sus logros simbolizados -encarnadosen el discurso
cepción monolítico-absolutista del lenguaje. Esta concepción que ha sido salvaguardado. De acuerdo con esto, los poetas
postula una cualidad inefable o principio regulador que son verdaderamente significativos, sus obras constituyen
pueden alcanzar en la práctica los hombres conocedores de una filosofía. Esta creatividad poética es esencialmente
ello y quienes estén deseosos de buscar las correlaciones cualitativa; sin embargo, como Sócrates advierte a Cratilo
fenomenológicas, constitutivas de la evidencia de su poder. La cuando éste objeta que si los nombres no son verdaderos, no
dialéctica platónica reproduce lo que puede llamarse un se puede decir que existan: «Yo creo que lo que tú dices
proceso esencialmente simbólico. Este proceso tiene lugar puede ser verdad acerca de los números, que deben ser
gracias a que el sistema de conocimiento platónico ignora justamente lo que ellos son, o no son... pero éstos no se
realmente su trascendencia. Es tautológico. aplican a lo que es cualitativo [es decir, zotóc ] o a algo que se
La concepción monolítico-absolutista del lenguaje conduce representa bajo la forma de imagen» (página 378).
a lo que podemos llamar principio de creatividad. En otras En Platón se encuentra ya la concepción unitaria según la
palabras, lo que corrientemente llamamos «creatividad» cual todo lo que respecta al lenguaje está indisolublemente
revierte hoy en favor de la teoría platónica. Lo que le separa, unido a una estructura más amplia del pensamiento, una
sin embargo, de sus colegas modernos es el contexto cosmovisión que, en el caso de Platón, es idealmente
metafísico que penetra y circunda de hecho su teoría absoluta y esencialmente metafísica. Las modalidades del
lingüística. La metafísica platónica subraya todos los aspectos discurso -prosa o poesía u otras distinciones genéricasno son
de su pensamiento y experiencia, mientras que los elementos válidas en la medida en que tienden a poner de relieve sus
metafísicos de un Wilhelm von Humboldt, por ejemplo, están peculiaridades y no el común denominador de la pura
mejor concebidos como subordinados a una metodología. filosofía. Lo mismo que el rey para Platón debe ser un
Como veremos en su debido lugar, la diferencia fundamental filósofo, exactamente lo mismo debe ser su poeta. El análisis
y cualitativa que separa el pensamiento moderno del -por ejemplo, el de las etimologías socráticassirve de ejemplo
premoderno en lo que al lenguaje respecta, se cifra en la más que de disociación; los hechos del lenguaje a través de la
importancia que la ciencia moderna concede a la influencia historia se han utilizado para esclarecer las relaciones que,
que media entre las disciplinas especializadas: la «ciencia del de otro modo, hubieran permanecido oscuras o abstractas.
lenguaje» se desenvuelve entre el hombre v la expresión. El La intervención de Sócrates subrayando tales relaciones le
germen del principio moderno de creatividad está, no lleva a corregir las posiciones de Cratilo y Hermógenes (el
obstante, plenamente presente en el Cratilo, puesto que, al lector comprueba que debe aceptar la filosofía heraclitiana si
argumentar sobre el lenguaie, los protagonistas de Platón no desea tolerar el atisbo de absolutismo de Cratilo). Pero quizá
argumentan sobre nada. Lo que dicen, al contradecir el uno al lo más importante de todo sea -y esto es un punto de vista
otro, crea el objeto material. La metafísica tautológica de que los especialistas no siempre han captado -que el mismo
Platón es la causa de que el lenguaje sea enteramente diálogo encarna lo que dice. El ejemplo de Cratilo demuestra
histórico, es decir, real. Por eso, Sócrates está que le estructura del discurso, el lenguaje de su protagonista
comprensiblemente proscrito. Busca el medio mejor para y su enunciación sustantiva se funden dentro de un todo
corregir lo que su interlocutor sienta; pero sus propias más grande que la suma de estos tres elementos y que es
«correcciones» continúan siendo en y por sí mismas -así como esta forma o punto de vista, en cuanto representado por el
dentro del contexto del diálogo- un cuerpo de expresiones que todo, lo que da sentido y relevancia a cada una de las demás
ejemplifican lo que es el lenguaje. La entidad ontológica del partes. El Cratilo funciona poéticamente; es, si se prefiere,
lenguaje depende, por consiguiente, de la intencionalidad de una disciplina en y por sí mismo: «genera»,
las expresiones; los significados se ordenan desde lo falso
11 25
por así decirlo, lo que se quiere significar. Este aspecto de la análisis. Para perfeccionarlo se debe elaborar de antemano
obra es semejante e inseparable de su contenido. un lenguaje analítico suficientemente poderoso, es decir, una
El uso que Platón hace de la equivalencia de formas y sintaxis metodológica. A pesar de todo, la influencia
contenidos en la exposición teórica, al describir la relación universal de Platón sigue vigente, aunque de una forma
entre la forma lingüística y la realidad, en tanto esta forma diferente.
está destinada a representarla, la adaptarán algunos poetas a Si en el Cratilo platónico los límites entre «forma dis-
otros géneros. La «poeticalidad» del diálogo platónico se cursiva» y «filosofía» son, en el mejor de los casos, oscuros, en
reproduce formal y funcionalmente en obras notoriamente el Organon de Aristóteles los indicadores que separan
el lenguaje de la lógica son igualmente confusos. La forma
poéticas. Mallarmé, concretamente, justificó su poesía
discursiva es tan fundamental para el pensamiento aristotélico
mediante la relevancia y conexión entre su naturaleza
como para el platónico, y más si de hecho se considera el
cognoscitiva y creadora. El poeta es un rival de Dios. Forma y
problema técnico tal como lo trata Aristóteles. Fue el primero
contenido son una misma cosa; el conocimiento del poeta,
en analizar las partes del discurso y en ajustarlas al esquema
encarnado así en su aeuvre, es (o debería ser) la verdad.
del silogismo lógico o de persuasión del entimema retórico.
Incluso para los teóricos románticos del. lenguaje, la esencia
Aristóteles parte de la definición del significado de las palabras
del lenguaje mismo reside concretamente en el proceso
(es decir, expresando su «núcleo» o valor denominativo), luego
creador del que debe participar todo discurso y que, por lo
prosigue haciendo distinciones que implican categorías de la
mismo, lo ejemplifica. La metafísica platónica puede ser
realidad, y, por último, formula hipótesis axiomáticas. Igual
seriamente modificada o rechazada todavía por sus
que Platón, Aristóteles cree en una verdad metafísica: las
seguidores modernos, pero, juntamente con su doctrina
palabras representan objetos inteligibles, acciones o ideas que
monolítica del lenguaje, han pervivido y florecido su método
se pueden conocer. Las definiciones se aplican no sólo a los
creador y sus implicaciones.
nombres, sino también a las cosas, y le llevan a establecer
1.3. Naturaleza e importancia de la concepción aristotélica del categorías universales que dan lugar a análisis sucesivos
lenguaje cuando se unen sintácticamente (Categorías, i-ü). Solas, las
categorías se refieren a cosas incomplejas (sustancia, cualidad,
Aristóteles ofrece otra perspectiva. Platón y Aristóteles
cantidad, relación, etc.). «Un hombre corre» es compleja;
hablan del logos, pero éste se refiere principalmente a la «hombre» y «corre» son incomplejas.
lógica y disciplinas afines. A diferencia de Platón, Aristóteles En el capítulo segundo de las Categorías, Aristóteles trata
concibió el pensamiento corno el objeto de una ciencia de la división lógica de las cosas y de sus características en el
especial. No hay ningún reflejo evidente de la forma de discurso; esto es lo esencial. Todas las cosas se dividen en dos
razonar platónica, simplemente porque la forma, como vimos, clases, sustantivas y atributivas: sustancias universales y
es situacional, una parte integral del proceso del diálogo; no singulares y circunstancias universales y sin, gulares. Algunas
es algo sobre lo que se pueda argumentar plenamente. Sin cosas pueden predicarse de un sujeto sin estar en un sujeto
embargo, para Aristóteles, el lenguaje (y sus «expresiones» (los universales son predicables de sujetos individuales):
discursivas, como, por ejemplo, la tragedia, la prosa, etc.) se hombre» se predica de un sujeto, es decir, de cierto «hombre».
puede considerar provisionalmente como un objeto autónomo, Otras existe en un sujeto, como «cierta blancura», pero no se
poseedor de unas características determinables y conformante predica de ningún sujeto específico; todos los predicados
deben ser por definición generales, no particulares. Por
de unas relaciones descriptibles; el lenguaje es un consiguiente, «cierta blancura» debe existir en un cuerpo, ya
instrumento de la lógica y del discurso. En otras palabras, que como color no puede existir independientemente de él,
Aristóteles conserva la noción platónica de sistema; pero pero el sujeto no se predíea en este caso. Otras cosas se
distingue en la práctica el sistema (o funciones) del objeto predican a la vez de y en un sujeto; estos son atributos
estudiado y el sistema de medios usados para su estudio. Por universales: «ciencia» existe en un sujeto («alguna gramática»)
esto, el lenguaje mismo -o discurso dado- se convierte en un porque es un univer
sistema apto para el
12 27
sal. Finalmente, algunas cosas -sustancias individualesno se persuadir en la oratoria o, por lo que hace a eso, los artificios
predican ni en ni de un sujeto; por ejemplo, «este hombre», (como la metáfora) de los escritores de las tragediasson
«ese caballo». Además, cuando se atribuye a un sujeto, posibles y útiles en contextos no metafísicos. En cierto modo,
entonces lo que se afirma del predicado debe afirmarse la dialéctica aristolélica abarca varios «aspectos» formales,
también del sujeto: «hombre» se atribuye a «cierto hombre», y que pueden consistir en atacar o defender una proposición
«animal» se atribuye a «hombre»; en consecuencia, «animal» específica o tesis. Así, los «temas» o «tópicos» aristotélicos
debe atribuirse a algún «hombre», puesto que algún «hombre» constituyen un repertorio formal de principios probables, y
es «hombre» y «animal» a la vez. componen la dialéctica de una «lógica aplicada», donde la
E1 lenguaje (esto es, discurso o logos), las cosas y el pen- discusión reemplaza al diálogo.
samiento están íntimamente entrelazados, puesto que lo que La justificación aristotélica del tratado Tópicos es su-
mamente reveladora (Tópicos, I, ü). El tratado es útil, dice,
permite las relaciones aludidas anteriormente es la actividad
para el ejercicio, conversación y ciencia filosófica: 1) porque
mental canalizada o modelada mediante la estructura lógico- una vez que nosotros poseemos un método, podemos
gramatical. Este es uno de los temas más espinosos de la argumentar más efectivamente sobre el tema en cuestión; 2)
historia de la filosofía y uno de los que han originado muchas porque si hacemos un inventario de las opiniones comunes
discusiones, como la de si Aristóteles confundió la estructura de los demás, podemos encontrar seguidores en su propio
gramatical del griego con la sintaxis lógica; es decir, si su campo, que no tienen por qué fiarse de argumentos
ontología continúa estando condicionada de hecho por la singulares; 3) porque mediante la ciencia filosófica estamos
estructura del griego. En nuestros planes, estas cuestiones mejor situados, tras apreciar los dos lados del problema,
deben considerarse juntamente, puesto que las implicaciones para discernir lo verdadero de, lo falso en cada ejemplo. El
generales de las interrelaciones del discurso, los realia, y el ejercicio de la dialéctica «aplicada» hace que uno piense
mejor, permite un pensamiento más persuasivo, y lo protege
pensamiento son cuestiones de las que también nos
del error. Permítasenos reproducir aquí la «ventaja» de esta
ocuparemos aquí. clase de dialéctica, pues nos concierne directamente: la
El razonamiento de Aristóteles no requiere, como el del dialéctica es aplicable «a los primeros principios de cada
Cratilo platónico, la previa solución de un problema de ciencia (Aristóteles lo ha demostrado realmente al aplicarlo
diálogo. La verdad metafísica se identifica con lo que puede en la elaboración de la misma dialéctica), puesto que no
aprehenderse mediante operaciones silogísticas o afines. En podemos decir nada sobre los principios sentados de una
esencia, la validez del proceso argumental recibe un trata- ciencia dada, en tanto que son los primeros principios de
miento teórico más completo que éste al que se ha de aplicar todo, aunque debamos necesariamente discutirlos a través
dicho proceso. Las palabras y las cosas que ellas designan de las probabilidades de los singulares. Sin embargo, esto es
están subordinadas a unas relaciones arquetípicas que se peculiar o especialmente apto para la dialéctica, porque al
pueden hacer para ajustarlas; vimos la variedad de pro- ser de naturaleza investigadora, controla el camino que lleva
posiciones en las.que «hombre» podía ponerse como agente. a los principios de todos los métodos» (ibídem).
Se ha alabado frecuentemente el sentido común de Aristó- Mientras que el lenguaje formal para Platón -por ejemplo,
teles; toma las cosas como vienen, considerándolas tal como el discurso del diálogo- pudo ser revelador de la naturaleza
él es capaz de observarlas, y solamente después de de de la verdad, para Aristóteles el lenguaje es susceptible de
observarlas las somete a un análisis, es decir, a inter- una modificación de las formas que hacen de él un
pretación. Así, en el libro Sobre la interpretación, Aristóteles instrumento de la verdad. Aristóteles se cuida de distinguir
discute la proposición, la forma de la oración enunciativa, entre dialética y filosofía en el libro tercero de su Metafísica:
como reflejo de las «pasiones del alma», y cualquier «falsedad ésta conduce directamente a la verdad, aquélla es puramente
y verdad» que esté implicada en la sintaxis de la composición crítica. Sin embargo, no se llega a ser filósofo sin
y de la división. En realidad, la forma del mismo comprender el funcionamiento del silogismo. Aristóteles no
razonamiento no posee un carácter verdaderamente absoluto rechaza completamente las ideas de Platón, pero
en todos los ejemplos o situaciones. Las formas lógicas son,
por supuesto, absolutas, pero otros silogismos probables -por
ejemplo, los entimemas empleados para
13 29
consagra prácticamente su atención a los tipos de conoci- realidad sustancial de las cosas y sus propiedades inteligibles
miento que engendra la aplicación del razonamiento silo- subraya el procedimiento «científico» de Aristóteles. Su
gístico, ya que, por definición, la legítima filosofía permanece Metafísica pretende establecer y favorecer las disciplinas
inmune a la crítica dialéctica. El conocimiento así científicas fundadas en el ejercicio de la razón. Volvemos,
engendrado es, en efecto, la «inteligibilidad». Ésta es en pues, a nuestro punto de partida: la importancia y naturaleza
Aristóteles una función de la racionalidad, y la racionalidad, de la concepción aristotélica del lenguaje. Hemos intentado
a su vez, opera sobre las «cosas» que necesitan ser concebidas demostrar su preocupación por las formas sintácticas y la
como un todo, no dividido en formas abstractas («ideas») y relación entre las consideraciones de la sintaxis y la
materia. estructura esencial de su pensamiento, mientras este
Subrayando el racionalismo aristotélico está, pues, el pensamiento engendra un conocimiento útil o intencional. En
principio de que las cosas pueden concebirse prácticamente Aristóteles, se entrevé la posibilidad de un tipo de
como dotadas de una naturaleza esencialmente mecánica. La conocimiento que, en tanto es gobernado por un punto de
razón, si se aplica adecuadamente, explica el mecanismo de vista metafísico, no depende, necesaria ni formalmente, de
la realidad, es decir, el «principio» y las «causas»: «hay siempre este punto de vista en cada etapa. En la práctica, la materia
un motor de las cosas que se mueven, y el primer motor es del conocimiento puede existir -o por lo menos parece existir-
inamovible por sí mismo» (Metafísica, lib. III, vi¡¡). Es decir, lo por su propia razón. Tal conocimiento «independiente» se
que se desprende para el investigador es su aprehensión de convierte en una actividad disciplinar, que a su vez origina su
una serie de operaciones coherentes. En consecuencia, lo propio momentum. Así, el conocimiento se puede considerar
mismo que el diálogo platónico encarna, por así decirlo, su como una suma sucesiva, es decir, como algo a lo que se
punto de vista filosófico, la aplicación aristotélica de la razón pueden añadir más datos y dentro de la que tales datos
conforma -hace relevante- la realidad sobre la cual se pueden someterse a un proceso. Se deben tener en cuenta
ejercita. La razón se caracteriza por su naturaleza solamente los principios invariables de la verdadera filosofía y
investigadora; lo que ella conforma constituye el conocimiento las necesidades que implican una disciplina específica.
efectivo. Aristóteles descubre y da valor a la cualidad de esta Sin embargo, Aristóteles -más que Platón- no consideró
conformación en el libro Mi de la Metafísica, donde refuta a conveniente estudiar el lenguaje como una materia autóno-
los platónicos que niegan la «realidad efectiva» del objeto del ma. Su tratamiento de la estructura lingüística continúa uni-
pensamiento racional. Valora la investigación especulativa y do enfática e irreductiblemente a sus principales intereses o
admite la realidad del conocimiento, y así sienta que el objeto tendencias filosóficas que resumimos. Sus puntos de vista
de esta investigación no puede estar privado de un status sobre el lenguaje son muy estimulantes y originales cuando
«sustancialmente real», sin que la investigación misma resulte describe lo que para nosotros constituyen las justificaciones
inútil: «Si no creemos en entes primarios separados y como lingüísticas que soportan la comprensión del proceso racional
existentes en la forma en que existen los entes particulares, y la apreciación del uso metafísico y social de ese proceso.
deformamos los entes primarios en la medida en que nosotros Aristóteles preparaba en cierto sentido el camino para el más
deseamos hablar de ellos» (las palabras en cursiva son reciente estudio del lenguaje, al dar forma científica o
nuestras). La ciencia exige que nuestra visión de las cosas disciplinar a un número de actividades que implica el
tenga cierta forma; valoramos el conocimeinto científico; la lenguaje y que, antes que él, habían sido ignoradas e incluso
conclusión es ineludible. Aunque el poder del conocimiento es despreciadas por pensadores sistemáticos. A1 admitir que el
materia general, el saber actual opera sobre los objetos lenguaje expresa una opinión( ~ó;a ), Aristóteles dotó a la
singulares; de aquí que, gracias a la actividad intelectual, la retórica y a la poética de un status disciplinar nuevo dentro
materia se transforme en cierto sentido o se haga universal, de la estructura de su metodología orientada filosóficamente.
es decir, se «interprete» en términos de clases de operaciones Por esto, mientras que para Platón la poética y la retórica
mecánicas o lógicas capaces de describirla. representan actividades valiosas por las que sus cultivadores
Una clase de unión o interdependencia mutua entre la sirven a la causa de su absolutismo
14 31
filosófico-monolítico (y su moral subsiguiente)', Aristóteles una actividad que produce una obra distinta de su agente, un
hizo posible con su método el examen y descripción de la opus. Estas obras tienden a representar una verdad universal
poética y retórica, así como la determinación de su relevancia por medio de la transformación creadora de un particular, es
dentro de su esquema metafísico de naturaleza universal, decir, mediante la concretización de un universal dentro de
aunque menos absolutista. una estructura orgánica cuyas partes están en relación
Es necesario añadir ahora unas cuantas palabras en re- especial y significativa unas con otras y con el todo. Las obras
lación con las obras aristotélicas sobre retórica y poética. de arte atraen a los hombres por el placer que producen; este
Aunque el estudio que Aristóteles realiza de estas disciplinas placer es de la más alta especie, porque constituye, de hecho,
-lo mismo que su estudio sobre la dialéctica- implica un una fuente de verdad, al hacer a los hombres conocedores de
riguroso examen de los fenómenos lingüísticos, los interpreta la misma. Hemos de recordar que Aristóteles hizo hincapié no
dentro de los límites de las necesidades de las disciplinas en el, artista, sino en la obra objetiva y en el efecto que esta
examinadas. Como vimos, los problemas de sintaxis los obra produce en el espectador.. Uno se inclina a pensar que,
resuelve de acuerdo con los criterios más amplios de la lógica dada la estructura no dialógica del discurso aristotélico,
(no los relaciona con la estructura de la lengua griega), y, por necesita una teoría sobre la actividad poética, mientras que
extensión, los problemas técnicos del lenguaje -por ejemplo, para Platón no tendría sentido. Aristóteles presta atención a
el funcionamiento de las figuras- los integra dentro de los lo que él mismo no hace. Las estructuras genéricas de la
propósitos genéricos de la persuasión retórica o forma poesía dependen de la cualidad del placer buscado: así se
poética. Aristóteles no encuentra dificultad filosófica alguna distinguen la tragedia y la comedia (por ejemplo, en la
en afirmar la dignidad de la retórica. La opinión puede catharsis). Las reglas de composición pueden derivarse del
deformar la verdad, de ahí que la actividad humana deba conocimiento claro de las implicaciones de los rasgos
defenderla, de forma que «si los juicios no están emitidos tal distintivos que caracterizan los diferentes géneros.
como deben estar, deben ser los mismos hablantes los que se La relación de la retórica y la poética con la verdad y las
responsabilicen del engaño» (Retórica I, i). La retórica es el funciones que Aristóteles atribuye a estas actividades en los
arte de defender competentemente la verdad mediante el estudios de sus propiedades subraya y caracteriza todas sus
discurso, ya en el foro ya ante el tribunal de justicia; ésta observaciones técnicas. La metáfora es un ejemplo de esto.
consiste en hacer que una verdad sea a todas luces Aristóteles la ' describe en los capítulos XXI y XXII de la
importante para aquella gente que, cualesquiera que sean Poética; lo hace analítica y funcionalmente, dentro de los
sus méritos, se interesa más por los quehaceres cotidianos de límites de las características de la figura y sus usos
la vida que por las lucubraciones filosóficas. En Aristóteles se genéricos, es más, declara su preferencia por el estilo
observa, pues, la creación de especialidades disciplinares que metafórico, que dice es propiedad de una «naturaleza rica», ya
incorpora dentro de la filosofía general como representantes que el descubrimiento de las metáforas convenientes
de planos diferentes de la actividad humana. A primera vista, presupone la capacidad del poeta para «percibir las re-
la concepción aristotélica parece más fragmentaria que la pla- laciones». Las características formales, pues, y la función dan
tónica, aunque no sea realmente así. Sus enseñanzas, aun- como resultado la figura llamada metáfora; técnicamente,
que menos comprometidas y absolutistas, siguen unidas a aquello que determina qué es una metáfora. Sin embargo, en
las actitudes antes referidas. un nivel más alto de análisis, el funcionamiento de la
La poesía está también en íntima relación con la filosofía. metáfora ilustra y ejemplifica el proceso intelectual del
Ésta aspira a conocer y poseer la verdad; el tipo de discurso. Así, a través del libro III de la Retórica, Aristóteles
conocimiento cuyas modalidades examinamos, lleva a la ver- alaba la metáfora, porque, usada con propiedad, proporciona
dad1 Un extenso
y, por estudio
tanto, de la «doctrina
constituye literaria»
su propio de poesía
fin. La Platón puede
es verse
una demostración no lineal mediante una con -
en la obra Platon, critique littéraire, París, 1960; la problemática del
diálogo antiguo se examina en J. Andrieu, Le Dialogue antique: ccptualización rápida de las relaciones. Por la metáfora se
structure et présentation, París, 1954.
puc;den concebir y trasladar al discurso; con la más pequeña
deformación, las relaciones dinámicas de la natura
15 33
leza; lo concreto conserva su concreción e incluso funciona recoger e incorporar a su vez las innovaciones creadoras,
como imitando el universal.
utilizándolas para perpetuar su propio dinamismo. Dante se
La forma de presentar la metáfora Aristóteles se hace en
consideró a sí mismo como discípulo y colega de Virgilio, a
dos direcciones: 1) la descripción de las características
pesar de haber ido más allá de la expresión alcanzada por
puramente formales que, practicadas así por un sinnúmero
Virgilio. Del mismo modo, los «adelantos» escolásticos sobre
de compiladores de manuales, llevará a la visión del «estilo»
la gramática de Prisciano se funden en esa gramática -y en
como ornamentación estática, y 2) la más profunda visión de
la tradición a través de la cual les llegó- y en sus propias
la metáfora que, al describir su funcionamiento en algunos
interpretaciones de Aristóteles.
casos específicos, demuestra la verdadera instrumentalidad
Aunque las líneas principales de la expansión cultural
del discurso en su papel mediador entre el ser y el
occidental nos resulten familiares, haremos aquí una breve
conocimiento filosófico de la expresión. ¿Acaso la metáfora no
recapitulación. La ciencia o arte literario griego (de cual
traduce de hecho -actual y simbólicamente- el modo natural
(luier modo deseamos indicar que Chrétien de Troyes habló
de cómo el hombre concibe el «acto puro», que para
de chevalerie) la asimiló y enfocó nuevamente Roma; de ahí
Aristóteles quería decir identidad de pensamiento y ma' eria?
su gran extensión, gracias a la lengua latina, hasta el norte
En estas últimas consideraciones, Aristóteles se ui. e de
de África, Iberia, Galia, Bretaña, Italia y los Balcanes. La
algún modo a su maestro Platón y a las mejores tradiciones
evangelización del Imperio implicó la eventual de-
del pensamiento helénico, ya que ha preferido reconciliar las
secularización de esta cultura literaria y su fusión con la
cuestiones técnicas con el interés filosófico. Pero el lector
cultura hebraica (desde San Agustín a San Isidoro de Sevilla
moderno no puede denigrar el impresionante acierto
y Beda). La desintegración política del Imperio romano y el
científico o puramente descriptivo aristotélico. Al valorar el
eclipse temporal de la actividad cultural centralizada en
conocimiento y hacer hincapié en los medios convenientes
Occidente permitió la aparición de las lenguas romances.
para adquirirlo mediante el domino del lenguaje, Aristóteles
Éstas estaban unidas accidentalmente a los nuevos cenl
marca la tónica de toda la investigación posterior. Por haber
r'os políticos europeos de gravedad, aunque una tradición
puesto de relieve la necesaria conexión entre el conocimiento
latina ampliamente transformada, basada en las modas de la
posible y la concepción filosófica general, los investigadores
antigüedad, continuaba acrecentando su importancia, pri-
de moda proclamaron algunas veces su anti-aristotelismo por
meramente en los países marginados; después, en los nuevos
sentar ingenuamente que tales conexiones bien podían ser
centros de poder. Ningún texto romance, por muy temprano o
espúreas. Una nueva lectura de Aristóteles resulta de interés
humilde que fuera, podía decirse que estuviera libre de la
para convencernos de que la obra de todo lingüista y literato
«influencia» conocida, es decir, de la del latín. Sin embargo,
la gobierna un soporte filosófico, sea sistemático,
las obras escritas en latín fueron disminuyendo en la medida
impresionista o pragmático. Conviene que todos nosotros
en que diversas composiciones literarias en las lenguas
conozcamos plenamente cómo se fraguó nuestra concepción
romances adquirían importancia. Al tiempo que el francés,
y sus implicaciones.
1.4. La tradición literaria y la gramática provenzal, castellano e italiano se expandían, iban
incorporando muchos de aquellos. valores lingüístico-
Durante los dos milenios que median entre Platón y culturales del latín que previamente habían sido
Aristóteles y el primer período del Renacimiento y la Europa salvaguardados. El estado cultural que había sido bilingüe en
barroca, el hombre fue consciente de la finalidad dialéctica la Roma antigua, donde todos los eruditos sabían griego y
entre la continuidad cultural y el_ cambio histórico. Los latín, llegó a serlo nuevamente con el latín en pugna con tina
principios platónicos y aristotélicos discutidos antes sufren o más lenguas romances. (Debido a la influencia eclesiástica,
ahora importantes modificaciones situacionales. Una las áreas no romances, como Inglaterra y Alemania, wfrieron
tradición literaria emanada de esta dialéctica de continuidad un proceso paralelo.) Sin embargo, el bilingüismo tic, la
y de cambio, adquirió una estabilidad fundamental al Europa medieval fue fundamentalmente diferente del (Ir la
antigüedad, ya que el griego tomó pocos préstamos
34
35
lenguas oc, oil y si, Dante fue considerado frecuentemente
del latín y la latinización de las lenguas romances europeas c(?mo el precursor de la lingüística comparada del siglo xix.)
condujo a una total revisión de esta lengua. El latín se Sin embargo, Platón y Aristóteles subordinaron la lingüística
continuó usando en las cancillerías y en la Iglesia; continuó a otros intereses; ni siquiera fueron gramáticos. Por lo mismo,
también como vehículo cultural, pero como las nuevas los estoicos no fueron «gramáticos», si bien su aportación del
lenguas nacionales ampliaron su papel cultural, se espe- concepto de «analogía» (avaAoYía) y «anomalía»
cializó accidentalmente como el vehículo de la nueva filosofía
(avotla~,ía)y su distinción entre el «signif¡cante »(TO 6~l-
especulativa -así como el lenguaje reglamentado del
t«wov) y el «significado» (io 6riiaivóuevov) ayudaron *a los
pensamiento puro.
teóricos a expresar los conceptos de las partes de la oración,
Coincidiendo con su expansión como vehículo cultural,
del género, de la declinación y conjugación y del tiempo y
varias lenguas romances europeas sufrieron serias modifi-
número. El énfasis de los estoicos sobre la comprehensión de
caciones. El español y el francés modernos difieren en la
las funciones del lenguaje indica que eran más inclinados a la
forma a partir del f ranciano del siglo x o el habla popular del
gramática que otros pensadores, aunque su deuda con el
norte de Castilla en el siglo xi. Además, cada uno se ha
ideal platónico de la verdad y la doctrina aristotélica de la
alejado de sus rivales literarios medievales, el provenzal y el
razón sea considerable. La disciplina que, siguiendo tr los
gallego. Adquirieron niveles de uso y de aceptación social
antiguos, llamamos «gramática» (Ppa~~amx~, gramática) tic
nuevos y complejos, que se parecen a su vez al uso más
fundó y se mantuvo sobre la base de una valoración cultural
extendido del latín en la época de Augusto: sin embargo, dada
antigua. El lenguaje burdo exigió refinamiento y perfección, ya
la historia de las lenguas romances, sus diferenciaciones
que sin ello el lenguaje sería inadecuado para CUbrir las
estilísticas nunca pudieron ser mantenidas durante largos
necesidades o capacidades del hombre; de ahí que esta
períodos de tiempo, porque les faltaba la consistencia de las
disciplina se haya definido así: «la gramática es cl arte de
distinciones observadas en la literatura latina.
hablar y escribir bien».
Quizá podamos captar un sentido del contexto cultural de
«La gramática» debe entenderse principalmente como la
carácter moderno y su importancia para nuestra materia
expresión nuclear -como un continuo de doctrinas relacio-
mediante la revisión de las tradiciones de la actividad
nadas y flexibles- de las actitudes tradicionales en conexi( ín
disciplinar asociadas con la «gramática» a partir de la an-
con el propósito del lenguaje en la sociedad humana. Fiare los
tigüedad post-aristotélica hasta la baja edad moderna. Tal
antiguos no existió ningún «gramático puro»; hay
revisión proporciona una ilustración gráfica de la tradición
comentaristas que se interesaron más o menos exclusiva-
cultural que acabamos de describir y, juntamente con lo que
mente por el lenguaje y por sus modalidades técnicas. Úni-
se dijo con anterioridad relativo a Platón y a Aristóteles,
camente el aspecto didáctico de su actividad -es decir--, la
completa nuestro cuadro de las bases históricas sobre las que
enseñanza práctica de sus discípulos conoció la especia-
descansan la lingüística y los estudios literarios.
lización. Aún más, la grandeza de un Quintiliano reside
La palabra gramática debe ser usada con gran cuidado. El
precisamente en la importancia que atribuye al estudio
término ha significado muchas cosas en diferentes tiempos y
gramatical cuando elabora su ideal social de Roma, el periiiís
lugares. Los lingüistas y gramáticos modernos, al escribir la
dicendi. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta actividad
historia de su disciplina, admiten generalmente la distinción
gramatical de la tradición adquirió una especie de
aristotélica entre nombre y verbo -aunque la distinción entre
formalización notable como estudio arraigado firmemente rn
~wopa («nombre») y pyua - («verbo») está presente, en
cl suelo cultural. Así, Dionisio de Tracia, (siglos z y m untes
germen por lo menos, en Platón y, en los estoicos cuando
de C.) se ocupó de los sonidos y de las formas gramatiu;vlcs
formulan las nociones de «regla» y «excepción»; es decir, han
del griego, mientras que Apolonio Díscolo (siglo m drspués de
investigado en los escritores de la antigüedad y han registrado
C.) estudió la sintaxis. Ambos gramáticos fueron analíticos y
las diversas variedades metodológicas y terminológicas que,
descriptivos en el sentido aristotélico, además (le ser muy
en una perspectiva evolutiva, pueden ser vistas como
imitados en Roma; sus estudios eran virtualmente empíricos,
constitutivas del patrimonio de sus discípulos. (Por su 37
36
(griego) y hacerlo un instrumento literario de valor. Los Apolonio («Certisque rationis legibus emendasse»). La dis-
imitadores romanos de los estoicos y de los gramáticos ale- ciplina, leemos, ha conocido progresos con los años; Prisciano
jandrinos usaron sus fuentes para hacer del latín lo que se alaba esos autores más recientes que han mejorado a los
había conseguido con el griego. El autor anómino de Ad antiguos: «Actores quantó sunt iuniores tanto perspicaciores.»
hferennium es un patriota romano. Para Varrón (siglo i antes Así pone de relieve la estabilidad gramatical, su finalidad
de C.), el objeto de la investigación gramatical es la defensa de
cultural y su adaptabilidad inherente.
la latinitas, que define como «natura, analogia, consuetudo,
Una mirada a lo que Prisciano ha trazado servirá para
auctoritas».
ilustrar nuestra visión del status peculiar de la gramática
La gramática antigua, en la práctica, se identifica más tradicional, es decir, su función disciplinar y su naturale
íntimamente con la composición literaria: la literatura u za como una actividad del espíritu. Si los estudios literarios
oratoria. La tradición de la investigación gramatical trabaja, han decaído, puede ser porque el estudio de la gramática ha
por una parte, en íntima asociación con el canon establecido sido realizado imperfectamente. Así, su «latín» no es el «latín»
de las obras consideradas altamente literarias y, por otra, con de nuestros libros de texto, es decir, un lenguaje histórico,
la crítica de las nuevas obras. Esta tradición literario- que posee una estructura grarriatical, un léxico y una
gramatical es el medio cultural para identificar ab- fonología; es un «lenguaje», esto es, la encarnación de unas
solutamente, en el pensamiento clásico griego, la actividad posibilidades expresivas definibles, de naturaleza universal',
intelectual y la «filosofía». Como actividad, pues, la inves- elaboradas en composiciones literarias específicas y objeto de
tigación gramatical es estable y esencialmente normativa, un perfeccionamiento posterior. El «lenguajc» es a la vez un
aunque, por definición, participe de todas las vicisitudes del corpus ideal y coñtinuo de datos; la «historia» del latín no
proceso cultural. Mejor que resumir los «preceptos» gra-
puede ser otra que la gloria de su canon de autores: para
maticales de los profesionales del arte y hacer inventario de
Prisciano, Homero y Virgilio son equivalentes.
los hallazgos, además de sus incongruencias, sería más útil
Los dieciocho libros tratan de temas «Iingüísticos», de
descubrir cualitativamente la obra de un gramático típico.
acuerdo con la terminología de Prisciano y los más primitivos
Esta figura fue Prisciano, autor de las Institutiones (siglo vi d. gramáticos traducidos del griego: el libro primero trata
C.), un compendio de la antigua teoría y práctica gramaticales (le los sonidos («De voce») y las letras («De litera»); los dos son
que ejerció influencia considerable en las escuelas distintos, pero inseparables. Los libros siguientes tratan de la
medievales. A1 añadir a los dieciocho libros de las sílaba, dicción, de la frase, de los nombres, adjetivos,
In.stitutiones (cfr. edición de Martín Hertz, en Heinrich Keil, conjunciones, y, finalmente, de la «construcción y orden de
Grafnmatici latini, II-III, Leipzig, 1855-1859), se han atri- las partes del discurso» (sintaxis). Su estudio merece un
buido a Prisciano obras intituladas sintomáticamente como examen más profundo. Así, característicamente, Prisciano
De Figuris nzrfnerorum, De metris Terentü y De praeexerci- habla en el libro V (56-67) de las «figuras»; el resto de este
tamentis rhetori.cis, entre otras. libro trata del género (1-45), del número (46-55) y del caso
En las Institutiones, Prisciano resume y recopila la ciencia (68-81). Prisciano entiende por figuras -idiosincráticamente-
gramatical de sus predecesores. Pero, y esto es significativo, algo parecido a nuestra «formación de palabras» o
la suya no es ninguna recopilación servil o puramente «composición». Magnus es «simple»; magnanimus es
académica. Sus intenciones eran, explícitamente, provocar un
renacimiento de los estudios literarios en decadencia por las «compuesto». Magnanimitas no es un compuesto como mag-
traducciones (transferre) al latín de las mejores obras griegas nanimus porque, aunque uno puede decir magna, no se ruede
(cfr. su introducción, titulada «Iuli.ano Consuli ac Patricio»). ' Laanimitas;
decir magnanimitas
primera frase del libro I, es un «derivado
i, «De voce», dice:com
«Philosophi defi-
Además, adopta una visión crítica en lo que atañe a los niunt, vocem esse aerem tenuissimum ictum vel suum sensibile
aurium, id est quod proprie auribus accidit». Este manifiesto es tan
primeros estudios gramaticales; los escritores latinos universalista corno ciertas bases de nuestros textos científicos mo-
anteriores, llevados por su amor a las fuentes griegas, co- dernos de fonética y, en esencia, de carácter tan universal como el
piaron no solamente la claridad de sus juicios, sino también pensamiento aristotélico más característico de la Edad Media.
sus errores. Prisciano propone enmendar la gramática latina
18 39
puesto» (de composita), porque está formado sobre magnus y entre otros muchos, los autores siguientes que había en su
animus y, por consiguiente, formó el modelo sobre la forma biblioteca:
sustantiva en -itas. Esta parte, sin embargo, es interesante
Quod Maro Virgilius, Statius, Lucanus et Auctor:
por su procedimiento. Contiene un repertorio exhaustivo de Artis grammáticae vel quid scripsere magistri; Quid
formas que se ajustan a la tipología de Prisciano, así como Probus atque Focas, Donatus, Priscianusve Servius,
también un número de casos marginales; esto es, contiene un Eutieius, Pompeius, Comminianus, Invenies alios
repertorio del buen uso. Aunque cita a Cicerón, Catón y perplures, lector, ibidem Egregios studüs... (11.
otros, este uso está confirmado por una apelación directa al 1553-58).
proceso mental. El primer párrafo de la segunda parte explica En los textos medievales pueden encontrarse un sinnú-
y clasifica estas «figuras» dentro de los términos de cómo las rnero de referencias a obras de la antigüedad (como es
«actualizamos» en nuestro conocimiento. Así, parricida es un natural también de las obras de los grandes doctores de la
compuesto de parens y caedere; ambos elementos son Iglesia, San Jerónimo, San Agustín y San Ambrosio, cuya
integrales «et intellectum habent plenun». La idea verbal, o existencia persiste como un testimonio de reconciliación en-
componente semántico de cada elemento se atribuye tre la cultura pagana y cristiana). Donato -en romance «
formalmente a los dos elementos en cuestión. La etimología Donat» o «Donet»- era, de hecho, sinónimo de «cartilla para
es «correcta» y «errónea» a la vez : parens no tiene relación niños». Éstos u otros intermediarios como Alcuino, San
alguna con parricida, aunque es obvio que los dos términos Isidoro de Sevilla y Beda el Venerable hicieron congeniar, en
están genética y semánticamente en relación. la Edad Media europea, las antiguas teorías del lenguaje y la
La forma en que Prisciano la presenta implica una defi- tradición gramatical. Chrétien de Troyes consideró que el
nición formal, una conexión con el proceso mental y una siglo xm francés era el heredero de la humarritas de Roma y
apelación al uso; razón, conocimimiento y tradición están Grecia: «Par les livres que nos avons / Les fez des ancien
combinadas, pues, en su descripción del latín como «len- savons / Et del siegle qui fu jadis.» La «Chevalerie» tuvo
guaje». Su gramática es, por tanto, más integral que exclu- origen en Grecia y de allí vino a Roma: «or rst en France
yénte. Sin embargo, la tradición literaria continúa siendo el venue / Dex doint qu'ele i soit maintenue». (('ligés, 11, 25 y
enfoque que prevalece sobre la descripción lingüística e ss.). `
incluso sobre el proceso mental. Por esto, los teóricos más La asimilación medieval de la gramática antigua y de la ti-
recientes de la materia criticaron a Prisciano, puesto que sus adición literaria -especialmente en las nuevas lenguas
categorías descriptivas son demasiado «arbitrarias» v su romances- la han estudiado distintamente numerosos eru-
«latín» adolece de rigor lógico. Prisciano no es doctrinalmente ditos, principalmente Ernst Robert Curtius y Erich Auerhach.
puro. El problema platónico de las cosas y las palabras que lo En consecuencia, se ha demostrado que Bernardo de
representan, lo resuelve, en esencia, de forma platónica: las t'hartres -tan recordado por el discípulo de Abelardo, Juan (le
palabras y lo que significan están indisolublemente unidas, Salisbury (1110-1180)- enseñaba la doctrina antigua según
incluso en el plano del análisis. El valor se atribuye a un tipo la cual se debía imitar a los antiguos para que llegaran a ser
particuar de convención, pero se realiza en términos bastante modelo para la posteridad.
racionales que recuerdan el aristotélico. Las Institutiones de En su Les arts poétipues du XII` et dzr XIIIQ siécles (Pa-
Prisciano son un compendio del saber gramatical que, en el rís, 1924) Edmond Faral ha escrito sobre la asimilación por
nivel práctico de la tradición vivida y salvaguardada por la parte del uso poético romance de figuras literarias especí
antigüedad, puede ser comparada meritoriamente con el ficas. La annominatio es un ejemplo de esta especie. Una
Organon aristotélico en el nivel del pensamiento puro. Hunc sibi Roma vocat; Roman subit; omnia Romae
En su «De pontificibus et sanctis ecclesiae Eboracensis»
(Migne, P. L., CI, pág. 843), Alcuino el poeta de la escuela basada en un principio claro de variación fonético-sintáctica,
carolingia, padre del renacimiento del siglo rx, menciona, genera la correspondiente en francés antiguo:

19 41
Qui amis a, mout en vaut plus; romance era idéntica a la facultad lingüística que Dios colocó
Pur amis vient om al dessus. En en el hombre '°. Sin embargo, Dante es plenamente consciente
bon ami a bon tresor;
del pluralismo lingüístico de su época (I, m, passim). Después
Bons amis vaut sen pesant d'or.
Eracle, 11. 4100-
de la destrucción de Babel, la primera lengua humana originó
13 otras que, a su vez, se dividieron en otras. Así, cl español, el
La famosa imagen del presente como un enano encaramado provenzal, el francés y el italiano, deben haber derivado de
sobre las elevadas espaldas de los antiguos es, hablando con una lengua única, ya que tienen en común muchas palabras
propiedad, una invención de la Edad Media. (Deum, celurn, afnorem, etc.), pero el uso actual del signo de
afirmación si, oc y oil ilustra su separación. Nuestro «idioma»
se ha fragmentado en tres tipos de habla, e incluso estos
1.5. Dante y la teoría literaria últimos pueden dividirse en dialectos, tal como lo indica
El tratado medieval de literatura más importante es la Dante respecto al italiano (I, l). Éste propone crear una lengua
obra de Dante, De vulgar¡ eloquentia 8. Debemos intentar vulgar, es decir, explotar plenamente las fuentes de la lengua
describir ahora cómo se elaboró dentro de la tradición gra- noble -la facultad natural humana del habla, que Dios nos ha
matical que la Edad Media heredó de la antigüedad. dado- con reglas y ejemplos. Así, el uso de lo que él señala
Como su título indica, Dante trata de la elocuencia en como tradición gramatical es un uso creador en el más alto
lengua romance, una materia -dice la introducción- que sentido; el área en que opera es en la que literatura y habla se
nadie ha tratado anteriormente. Por «elocuencia» entiende, de fusionan v en la que se demuestra que esta fusión
acuerdo con Prisciano (Keil, II, pág. 194), las reglas gracias a corresponde a la naturaleza interior del espíritu humano. La
las cuales se consigue la elocuencia en el discurso. Con concepción de Dante sobre el lenguaje, como la de Platón,
«lengua romance» (vernácula) se refiere, naturalmente, al reconcilia lo ideal y lo real en términos de las posibilidades y
italiano coloquial: lo que el niño aprende cuando imita a su necesidades específicas humanas (I, ü-üi). Como Aristóteles,
nodriza. Dante opone la gramática' al romance, entendiendo elabora su doctrina racionalmente, con método, aunque a
por gramática la lengua de la élite, en tanto lengua aprendida diferencia de sus predecesores y contemporáneos, los
tras muchos años de estudio; es decir, la lengua que usaban escolásticos, subordina la «razón» a los fines literarios que se
griegos y latinos. En realidad, la gramática, en su forma más persiguen en el mismo texto. Sin embargo, Dante se diferencia
característica, es el latín que en la época de Dante se había de Platón y Aristóteles en que concibe la historia en un
convertido en la lengua aprendida para la especulación sentido bíblico.
filosófica. Dante no ha sentado explícitamente que el italiano Las obras recientes -las de Dragonetti y Pézard, con-
derive del latín. Más bien los concibe como si hubieran cretamente- han puesto de relieve el carácter poético de la
existido siempre uno al lado del otro. La lengua «vulgar» o teoría lingüística de Dante. El concepto de una lengua
«romance» es inherentemente más noble que la latina. El romance culta debe mucho a la meditación de Dante sobre el
erudito francés André Pézard ha explicado esta nobleza al Génesis. La actividad poética puede restituir la pureza
sentar que, para Dante, 1_a verdadera nobleza del prístina que las lenguas humanas perdieron tras la Caída. La
8
En la discusión que sigue sobre De vulgar¡ eloquentia me referiré a lengua original deriva de la primera respuesta de Adán a Dios;
la edición de Arístide Marigo (Florencia, 1938). Debo referirme también dicha lengua estaba dotada de «cierta forma» («dicimus certam
aquí al valioso ensayo de Roger Dragonetti «La conception du langage
poétique dans le De vulgar¡ elaquentia de Dante», en su obra Aux f formam locutionis a Deo cum anima prima concreatam fuisse»
rontiéres du tangage poétique, Romanica Gandensia, IX, 1961; ver mi [I, vi, 4], que la penetraba enteramente v consistente en una
artículo en Romance Philolagy, XVIII, páginas 117-124. Ver Obras «relación
'o Ver lanatural
obra «Laylangue
necesaria entre
italienne el la pensée de Dante», Cahiers
dans
completas, BAC, 1956, versión de Nicolás González. du Sud, XXXIV (1951); también de Dante, Oeuvres complétes, ed. por
y Esta es la escritura de Dante; la variante grammatica es más André Pézard, Bibliothéque de la Pléiade, París, 1965, página 553; y del
zorriente. mismo autor, Dante sous la pluie de f eu, París, 1950, en especial I, iv-v,
y II, i-ü.

20 43
signo y el sentido» (Dragonetti, pág. 19) y entre el hablante y el
Dante debe a la tradición gramatical tal como fue heredada de
oyente. Cada expresión -hablada y oída- implica una total
la antigüedad y reforma:da por los primeros pensadores y
reconciliación dialógica de amor. (La doctrina cristiana de
literatos medievales para sus propósitos.
Dante le permite considerar el discurso como ejemplar más
Subyacente a toda la teoría gramatical medieval tanto
que como funcional; se reconoce, pues, la huella platónica de
«literaria» como «filosófica», está la doctrina presente en
su actitud). La gramática, que ha sido purificada formalmente Prisciano de que el principio gramatical es universal: las
antes y, según la cual, se hicieron las lenguas romances, palabras, el proceso intelectual y la autoridad del uso (poé-
continúa estando, en esencia, carente de la autenticidad de la tico).se combinan para producir la corrección. Esto se dice,
experiencia lingüística adánica, precisamente porque es cuando se afirma que refleja un principio lingüístico universal.
aprendida; in posse, la lengua romance ofrece la única Sin embargo, Prisciano se interesó solamente por el latín
posibilidad de recuperar, mediante la actividad poética, el literario (y, por extensión, por el griego). No se ocupó nada de
habla perdida de la Gracia. la variedad lingüística -genérica o nacional- representada por
Esta visión histórica de Dante es cualitativa más que los cultivadores medievales. Además, las categorías
cronológica. Así, la lengua romance es anterior y más uni- gramaticales de Prisciano son filosóficamente arbitrarias; su
versal que la gramática, a pesar de los diversos estadios de coherencia se la proporciona el proceso cultural que
corrupción en el transcurso del tiempo. Se entiende que el constituye su contexto. Sin embargo, los gramáticos
tipo de perfección que Dante atribuye al romance es, gené- medievales adoptaron sus premisas a pesar de que muchos de
ricamente, diferente de la que ha sido concedida al latín, y al los más inclinados filosóficamente criticaron la falta de rigor
hacer la distinción, no solamente no separa lo que hoy de Prisciano. La gramática es universal; las lenguas se
llamaríamos lenguaje «literario» y «filosófico», sino que también diferencian unas de las otras sólo accidentalmente ". Dante
es el primero en señalar críticamente las limitaciones del explicó las diferencias lingüísticas como debidas a la co-
último. En la época de Dante, el latín medieval había sido rrupción originada por el tiempo, la distancia y la frivolidad de
identificado, virtualmente, con la especulación escolástica, la voluntad humana. Por tanto, debe dispensarse el mismo
mientras que el romance se había usado para crear muchas cuidado intenso al romance que el que dispensaron los
obras literarias importantes. La división lingüística, en líneas gramáticos al latín. A través del ejercicio de la razón
cualitativas, tenía que hacerse teórica v sistemáticamente a documentada, el gramático debe volver a los grandes prin-
fin de justificar el divorcio de la práctica, así como hacer un cipios olvidados del lenguaje y, después, usar estos principios
inventario de las posibilidades reales v esenciales del romance para reparar la deformación originada por la corrupción. Así,
en detrimento de la base de la situación del pluralismo la teoría medieval se adhiere a la visión tradicional de que el
lingüístico medieval. La preferencia de Dante por el romance lenguaje es redescubierto, mejor que «creado» ab ovo. Sin
no implica en modo alguno que estuviera decidido a sacrificar embargo, Dante, a diferencia de los teóricos escolásticos, no
el principio de la unidad que tan celosamente guardó en otros niega la tradición en cuanto tal. Para él, la gramática
dominios no lingüísticos. Advirtió que la «unidad» preservada salvaguarda el pasado intacto. Por medio de la gramática se
por el latín escolástico era de otro orden, quizá falso, mientras ha conservado la cultura, y también, por medio de la
que la unidad verdadera o esencial podía encontrarse en el gramática y la literatura, se puede formar una comunidad de
romance. hombres.
11 Dante
«Et sic tota y la Escolástica
grammatica están
que est muy
in uno identi similis est illi
ydiomate
Pero -empleando su propia terminología- Dante se vio que est in altero, et una in specie cum illa, diversificata solum
obligado a «gramaticalizar» el romance por motivos literarios y xecundum diversas figurationes vocum, que sunt accidentales gra-
por las razones acabadas de indicar; no intenta someter al inatice» (extracto de Charles Thurot, «Histoire des doctrines gram-
maticales au Moyen ñge», en Notices et extraits des divers munus(Tits
romance a una gramaticalización escolástico-especulativa. La latins de la Bibliothéque Imperiale et autres bibliothéques, I)ágina
gramaticalización en la que se compromete está destinada a 125, citado por Dragonetti, pág. 41). Los gramáticos medievales
rescatar poéticamente las potencialidades simbólicas del fueron plenamente conscientes de los problemas que concernían al
romance. Sus esfuerzos los dicta, pues, su interés primordial pluralismo lingüístico, y trataron la cuestión levemente.
44 45
ficados; sin embargo, a pesar de este punto de contacto, se fexplícita, significa una vuelta a una moda aristotélica puri-
diferencian mucho en la práctica. icada o mecánicamente racional.
Se comprende, pues, que Dante haya conservado la vieja El lenguaje de la filosofía escolástica era propio de es-
noción unitaria del lenguaje y que él y sus contemporáneos pecialistas. Como vehículo refinado del pensamiento, el latín
usaran profusamente de la antigua tradición gramatical en escolástico estaba destinado a reflejarse como una ratio
sus propias enseñanzas. Además, se advierte la espirituali- instrumental y -todavía podemos verlo hoy- como parte de
zación necesaria del saber y su aplicación a la situación lin- una tradición filosófica: es decir, un diálogo de filosofías. En
güística de la Edad Media. El romance culto de Dante está reconocimiento de los límites de la razón, la filosofía
llamado a completar una intención poética, juntamente con escolástica le atribuyó fines muy concretos. Como el mismo
su conocimiento de una comunidad cristiana o (supra-)na- San Anselmo ha indicado con gran claridad, la Palabra mis-
cional; rehúsa fundar su romance culto en un sola dialecto ma (verbum, o logos) es el objeto del pensamiento eterno; es
italiano, prefiriendo utilizar elementos de varios. (En la decir, es Dios concebido por Él mismo, y el Espíritu Santo es
práctica, sin embargo, Dante escribió en un florentino culto.) el amor de Dios por la Palabra. La importancia de la Palabra
Dedica mucha atención tanto a los problemas de forma poé- continúa en las palabras. Sin embargo, ninguna palabra
tica como a la misma doctrina poética y duplica, en cierto humana (locutio) puede transmitir lo que Dios es: las frases
sentido, el interés de Prisciano por la autoridad poética, teológicas son figuras del habla (ver Monologiutn), aunque
mostrando lo que cree que es el significado de la tradición. El necesarias. Lo que Gilson ha denominado una creencia en el
sentido de cultura unitaria de Dante está plenamente re- «carácter universal de la verdad racional», justifica el uso que
presentado en De vulgar¡ eloquentia, así como su sentido los escolásticos hicieron del latín transmitido desde la
cristiano de la unidad política está manifestado en De mo- antigüedad. Dentro, pues, de la contextura filosófica del
narchia; el romance culto es para la conversación común lo carácter esencial de la teología medieval, la ratio tenía
que el Imperio para Florencia. En cada caso, el último debe asignado el papel de generar -dentro de unas limitaciones
ser asumido dentro del primero para que pueda prevalecer la mayores o menores impuestas por el contexto teológico-
autenticidad y la justicia. ciertas clases de conocimiento. Las evidencias que avalaban
1.6. La Escolástica la razón discursiva eran las que habían elaborado, de hecho,
los grandes doctores, gracias y dentro del cuerpo del
Examinemos las bases teóricas de la especulación lin- discurso de su obra.
güística medieval, tal. como las expusieron algunos filósofos La escolástica medieval emprende un diálogo con la tra-
escolásticos. Estos escritores latinos, imbuidos en la tradición dición lógica iniciada ya por Aristóteles, pero transmitida a
gramatical contra la que muchos de ellos reaccionaron (de través de una variedad de intervenciones (neoplatónicas, de
formas muy sintomáticas), aportan un nuevo contexto Boecio y, más tarde, también de las escuelas arábigas y
científico para la discusión del problema del lenguaje. Te- hebreas), además de una tradición gramatical en la antigüe-
niendo en cuenta que su propio medio de expresión, el latín dad (Prisciano, Casiodoro, San Isidoro y Beda el Venerable).
escolástico, era la encarnación de la gramática, se puede decir En un principio, los escolásticos participaron plenamente en el
que su doctrina gramatical continuaba estando dentro de la proceso cultural premoderno'2. No es mi intención investigar la
tradición que hemos descrito y de la cual deriva. Estaban historia de esta participación, sino a modo de ejemplo. El De
obligados a competir con esta tradición, así como con la 12 He citado
grammatico de San
el pasaje
(1070) de Anselmo nos
Chrétien de proporciona
Troyes una de
que se ocupa buena
esta
participación. Étienne Gilson menciona expresiones análogas en la
nueva situación de pluralismo lingüístico predominante en la Chronicle of Saint Gatt, en el Speculum de Vicente de Beauvais, y en
Europa medieval. En consecuencia, mientras que la visión las Grandes Chroniques de Prance; ver su Medieval Umver+ulism
and its Present Value, Nueva York y Londres, 1937, págs. 8 y
«platónica» o «poética» de Dante interpretaba nuevamente el siguientes.
proceso de la gramaticalización en términos específicamente '3 En el siguiente análisis he dado cuenta extensamente de la ex-
literarios, los escolásticos adoptaron una visión contraria: su celente edición y estudio de D. P. Henry, The «De grammatico»
negación de la «cultura», ya implícita o
22 47
El diálogo de San Anselmo se abre con la pregunta sobre al conservar su noción de la universalidad de la ratio, su
si grarnmaticus -explicado por Prisciano como un nombre lengua latina «contenía» in posse la lógica. Henry nos re-
común que significa una sustancia (Keil, II, ü, 58)- es en cuerda que «el latín de (la época de) Boeeio no tenía ningún
realidad una sustancia o, como la tradición lógica quería parónimo que correspondiera a virtus, puesto que dice que un
considerar, un parónimo, «palabra de la misma clase que hombre poseedor de la virtus se denominaba "sapiens" (sabio)
"blanco", que... Aristóteles dijo significaba una cualidad y o "probus" (honesto); la "virtus" no se pudo considerar, por
nada más que una cualidad» (Henry, pág. 89). San Anselmo consiguiente, en conexión con los parónimos. Sin embargo,
rechaza la visión de los gramáticos de que todos los nombres en el latín escolástico medieval existe el parónimo
significan sustancias; pero lo que San Anselmo está haciendo -correspondiente ("virtuosus") y se usaba libremente»
en realidad es dotar de una base lógica el discur so (páginas 81 y ss.). La proliferación de derivados, siguiendo las
(significatio per se) «que se opone al usus loquendi», el ideal «formas» de Prisciano en -itas-, de las que se burlarían más
descriptivo del gramático (ibíd., pág. 90). San Anselmo tarde Rabelais y Locke, demuestra que la Escolástica creyó
rechaza la autoridad poético-cultural que Prisciano ordenó que se debían «hacer adiciones artificiales en el lenguaje a fin
arbitrariamente y puso de relieve. Como Henry indica, el de asegurar que reflejara» los problemas lógicos. En un grado
diálogo de San Anselmo cubre el problema del estudiante en importante, el drama del discurso escolástico reside
la medida en que establece «varios significados del "sig- precisamente en esta acuñación lingüística y en el esfuerzo
nificado"...: hay un segundo sentido (per aliud) del "signi- de estos filósofos por actualizar, en su uso, el estado
ficado" que implica, en tanto éste es posible, la generalización lingüístico que ellos conocieron racionalmente como el
a partir de expresiones concretas, usus loquendi; esto «verdadero».
contrasta con el sentido primario (per se) del significado que Las lumbreras del «Renacimiento» del siglo xir -se piensa
encarna los requisitos del funcionamiento satisfactorio de las especialmente en Juan de Salisbury- obtuvieron éxito al
palabras en el lenguaje (verdaderamente lógico). Éste cae reconciliar sus concepciones filosóficas (y las implicaciones
dentro del interés de los lógicos, y tiene por finalidad describir filosóficas de estas cuestiones) con su amor a la tradición
las que aquél tipifica como actividades de los gramáticos» gramatical y su carácter literario. Pero ya en el siglo xir se
(pág. 94). San Anselmo sigue a Boecio y declara que el puede detectar, con el florecimiento de la lógica, un tipo de
dialéctico no se interesa por el signatum o res sino por los especialización que conduciría con el tiempo a una seria
«significados» contenidos en las palabras per se, en cuanto revisión de la tradición gramatical. En su Geschichte der
palabras. Y al contestar la pregunta: «Quid est
grammaticus?», responde: «Vox significans qualitatem.» E1 Philosophie (I, 4 3 ed., Berlín, 1871), Friedrich Ueberweg
quale o habens gratnmaticam tiene prioridad sobre la de- describe el surgimiento del nominalismo como una doctrina
mostración secundaria, el quid. La función sintáctica -es en consciente oposición con el realismo; los nominalistas
decir, «la esencialidad»- se separa, por consiguiente, del atribuyeron a Aristóteles la doctrina de que la lógica se ocupa
significado puramente referencial a pesar de que la función del uso adecuado de las palabras, de que los géneros y las
sintáctica se discuta, curiosamente, en términos puramente especies consisten en colecciones meramente subjetivas de
léxicos, en el nivel de la palabra. varios individuales determinados por cl mismo nombre y de
El espíritu unitario de la Edad Media proporciona el que los universales no tienen existencia real alguna
contexto de una oposición genérica, que este espíritu con- (Ueberweg, trad. Morris, pág. 371). Como observamos, el
tiene, y que profesa en efecto a partir del momento de la antinominalismo de San Anselmo le llevó a ocuparse de forma
fragmentación lingüística del latín en lenguas romances.
problemática de la dialéctica. La posición de Abelardo en la
Resulta más fácil documentar la transformación del latín
medieval llevada a cabo por los escolásticos que creían que, disputa no es fácil de averiguar. Según Juan de Salisbury,
Abelardo coloca el universal, no en las palabras (voces) en
cuanto tales, sino en las palabras empleadas en las oraciones
of St. Anselrn: The theory of Parorzyrny, Notre Dame, 1964. Las
páginas de referencia se darán por esta obra. Ver también el artículo de o juicios (sermones) (ibíd., página 392). El suyo fue quizá un
Aldo Scaglione, Romance Philology, XIX, núm. 3, págs. 483-486. intento de reconciliación. i:n cualquier caso, la dialéctica de
Proslogion, Aguilar, 1961, traducción de Manuel Fuentes, Benot.
Abelardo se funda en la propia aplicación de las palabras,
23 49
te y después -éste es el tema- «semánticamente», y tal aplica respectivas disciplinas. Sin embargo, la contextura elegida
~ión depende del propio conocimiento de las peculiaridades corta efectivamente el puro descriptivismo de sus análisis
del objeto que las palabras representan. La convención verbal lingüísticos. La concepción de Abelardo explica por qué los
tiene sus bases en los objetos que expresa y que ellos escolásticos, al someter la lógica a revisión, se vieron obli-
controlan. Los sermones constituyen un nivel más alto de la gados a revisar también el latín y, análogamente, la teoría
expresión que las palabras, a pesar de estar ellos mismos lingüística.
construidos con palabras, puesto que las palabras son Abelardo aporta nuevos y agudos exámenes del signifi-
realmente en la oración predicables de objetos en la medida cado de palabras como quidam, et, de, omnis, totum. Advierte
que contienen la universalidad. Esto lo definen palabras que no se puede conseguir ningún conocimiento seguro sin
equivalentes: «la palabra explicada con respecto a su una previa discusión crítica del lenguaje. Abelardo, como San
significado (no con respecto a su esencia -nihil est definitum, Anselmo en el De grammatico, investiga -al menos
nisi declaratum secundum' significationem vocabulum)» preliminarmente- los significados de las formas gramaticales y
(ibíd., pág. 393). La lógica y una especie de «actividad sintácticas en cuanto tales, esto es, su naturaleza de relación
sintáctica» o valoración van de la mano durante el primer y funcional. En las obras, pues, de San Anselmo y Abelardo se
período de la filosofía escolástica. Vistos desde un punto de descubre un sentido de estructura lingüística que, aunque
vista lingüístico, el conocimiento es profundo, aunque no aplicada de hecho al latín y destinada a estar subordinada a
continuado. Abelardó reconoce, completamente sugestionado, fines diferentes que los lingüísticos, sin embargo es
la importancia y la distinción del sermo; pero subordina esta extraordinariamente moderno en la concepción. Este sentido
consideración sintáctica a lo que, para él, sigue siendo de estructura lingüística -de relevancia sintáctica- continúa
fundamental: la palabra. Así, el sermo de Abelardo constituye estando latente en su pensamiento; esto es, no engendra una
lo que Rémusat ha denominado «la expresión de la palabra»; ciencia lingüística autónoma, pero se realiza; sin ella, la lógica
esta expresión es activa, «revela» y «afirma» las categorías escolástica a duras penas se hubiera desarrollado como lo
universales. El pensamiento de Abelardo, sin embargo, hizo.
concibe los universales como «existentes», aunque no de una Como Philotheus Boehner y Walter J. Ong han indicado
forma independiente, como emanaciones de la mente divina. 15
, el interés que manifiestan los escolásticos por las pro-
Este punto de vista algo platónico no convierte en piedades de los términos o «modelos de palabras» consti
contradictoria sino más bien en complementaria la doctrina tuye una adición determinada a la lógica aristotélica, a pesar
que acabamos de reseñar. El interés teológico domina de la humorada de Kant -quizá citado inexactamente- de que
consistentemente el mejor pensamiento escolástico, y debería nada se ha añadido a Aristóteles «durante el curso de los
considerarse como un punto de partida -así como de siglos». El padre Ong considera que Pedro Hispano (c. 1210-
referencia- de este pensamiento en su integridad. Abelardo 1277) ha sido «el más importante (y típico) de todos los
cita curiosamente a Prisciano (XVII, 1-4) porque las formas escolásticos», precisamente porque sistematizó, en términos
generales y específicas están concebidas en la mente divina lógicos, el tipo de consideraciones gramaticales alu(¡¡das aquí.
antes de asumir forma corpórea". Aunque la sistematización realizada por Pedro Hispano no fue
El contexto de Prisciano es «literario» y «lingüístico», el de gramatical, produjo, sin embargo, cierta aportación a la teoría
Abelardo es primariamente filosófico, aunque, acciden- «lingüístico-gramatical» y a la práctica denominada
talmente, también «lingüístico». Ambos autores emplean una grammatica speculativa.
noción neoplatónica para bosquejar un tipo de contextura Conviene que hagamos un breve resumen de las partes de
dualista que le permita a cada uno organizar su objeto ma- las Summulae logicales de Pedro Hispano, siguiendo al ¡ladre
terial -la literatura y el pensamiento- de una forma coherente '" Philotheus Boehner, Medieval Logic, Manchester y Chicago, 1052, y,
especialmente, Walter J. Ong, S. J., Ramus: Methode and fhr Decay of
'4 tibelardo, Introductio ad theologiam, en Opera, II, ed. de Víctor Dialogue. From the Art of Discourse to the Art of krason, Cambridge,
Cousin, París, 1859, pág. 109. Mass., 1958.

24 51
como el término grammaticus de San Anselmo, es una cua- una economía terminológica o una relación sintáctico-gra-
lidad, puesto que «lo que el adjetivo "blanco" designa no tnatical que funciona, sin embargo, en un nivel léxico, y que
existe en una forma substantiva; solamente existen cosas •cíetermina en su mayor parte la extensión o rango de los
blancas». «Blancura», sin embargo, es una «reproducción» predicados con referencia (significativa) a los individuales»
formal; «se compone de un substantivo o término cuasi- ( Buehner, citado por Ong, pág. 67). Por consiguiente, la di-
sustancia, un nombre», de ahí que sea «conceptualizado Icrencia entre la significación substantiva y la substantividad
como "existente per se" (cfr. San Anselmo)... se puede hablar (y lo que implica cada cual -cosas, palabras y clases tic
directamente de él... es decir, como sujeto de aserciones» (por palabras-) se establece para proporcionar un instrumento
ejemplo, de oraciones). Los términos, pues, se pueden tratar más apto de investigación -o un lenguaje lógico- que u su vez
lógicamente corno si fueran sustancias. El lingüista habla permita hacer mayor número de proposiciones wbre las
hoy de «hechos gramaticales», por analogía, aunque éstos realidades circundantes.
estén claramente en un nivel más bajo de abstracción. El padre Ong demuestra que los «lógicos nominalistas
(Ningún lingüista se puede permitir ignorar una realidad
factual en el sentido en que algún lógico escolástico de la intentaron desarrollar una lógica formal y cuantificada que
tardía escuela parisina intentó, cuando, en sus disputas sobre mantuviera al mismo tiempo una conciencia de la estruc
sintaxis, declaró que v ego amat era tan «gramatical» como tura elaborada en la que una substancia subsistiera (sub-sta-
ego amo [Ong, pág. 75]. El lingüista toma nota de la r<•) a las modificaciones o accidentes. Esta manera de des-
redundancia; el lógico se lamenta de ello. Sin embargo, tanto cribir los entes unitarios sin analizarlos, como si existieran...
el lingüista como el filósofo necesitan el concepto de forma parte del intento de desarrollar una lógica formal
«gramaticalidad».) relativamente relacionada con el lenguaje ordinario (es decir,
La distinción lógica entre significación sustantiva («esen- sin símbolos especiales, aunque con palabras especialtncnte
cial») y substantividad se corresponde con la diferencia entre definidas)» (pág. 69). Señala que a los últimos adverxcrrios de
las formas de ser de las palabras y de las cosas significadas. esta clase de lógica (por ejemplo, Ramus) los inspiró
Los términos 'ógicos en Pedro Hispano tienden a «hacerse por concretamente la objeción de que el tipo de discurso que en
analogía con la substancia..., esto es, entes unitarios no realidad crearon estos lógicos 16 se apartó demasiado ilcl
inherentes a ningún otro» (ibíd., pág. 68); están considerados, habla ordinaria como para resultar convincente. En manos de
pues, ya como sujetos de oraciones, ya -siguiendo la indicación los escolásticos, pues, el latín se convirtió en una wpccie de
aristotélica- como predicados. Así, los términos, una vez lenguaje «seminatural», una prolongación espe i:rlizada, por
t

universalizados, «se consideran..: como predicados, que, por supuesto, del lenguaje cultural tradicional. pero también llegó
varias derivaciones lingüísticas o lógicas, tienen una relación a ser sorprendentemente el precursor
determinada con el sujeto o sujetos de los que son predicados»
(Boehner, pág. 28, citado por Ong, pág. 67). Se empieza a '" Un problema que no he tratado aquí, pero que sigue siendo rnuy
comprender la constante tendencia sintáctico-gramatical de los importante para un conocimiento de la génesis de la lógica rvColástica,
escolásticos. Pedro Hispano se muestra muy cuidadoso en así como de su originalidad, se refiere a la confusa Ivtrrpretación dada
distinguir significación (la palabra o signo que significa una por los escolásticos a los conceptos cuidadosainvite delimitados de la
lógica y la dialéctica. Los escolásticos no vli,tinguían entre las certezas
cosa) y suposición (el término substantivo que -de por sí ya descritas por la lógica y las probaMlliclades, que son el dominio de la
significativose acepta en lugar de alguna cosa). La dialéctica aristotélica. A pesar tic rechazar la tradición retórica en
«significación pertenece a la palabra (vox), mientras que la cuanto tal, los escolásticos inwrporan sus bases teóricas dentro de su
contextura lógica. El t+a(lrc Ong examina el problema con considerable
suposición pertenece a los términos (termini)». La amplitud, páyhuas 59-65, concluyendo: «En el siglo xrrr (Petrus
«significación», pues, es esencialmente una materia léxica de Hispanus), cuando la deidad de la razón hace su aparición definitiva en
equivalencias («Platón» equivale a Platón, en tanto que la la filosofía e*colástica en los más distintivos e influyentes manuales
suposición implica un tipo de sintaxis léxica, como si existiera. escolásticu^ no se construyó sobre los pilares de la ciencia, sino sobre
los Irmas o argumentos de la dialéctica o retórica, simplemente pro-
«Un hombre corre», se entiende como «Sócrates, Platón y el 1„,hle» (pág. 65). El humanismo reciente intentará, sin embargo,
resto de los hombres» (ibíd., pág. 66). Aquí hay una especie de tr,t:rurar la retórica en su forma prístina, aunque su mentalidad wllrjaría
economía, el rasgo de esta confusión escolástica, que, en su tiempo, huhí:t llegado
a ser una tradición.

S3
25
más próximo del lenguaje simbólico de la lógica de hoy. La des pensadores escolásticos como Roger Bacon, después de
tradición humanista pretendió «restaurar» la calidad retórico- 12301'- constituye, para el historiador de la lingüística, la
literaria de la expresión de la Antigüedad en su uso del latín repercusión lingüística más importante de la nueva lógica.
y, al hacerlo, dilucidar los puntos oscuros de la trayectoria Los cultivadores de la grammatica speculativa -conocidos a
que va desde el pensamiento escoláltico al moderno. Pero está veces como los Modistae- criticaron a Prisciano. A pesar de
claro que ciertas actitudes ante el lenguaje, por parte de la haber invocado las «leyes de la razón», Prisciano no fue lo
filosofía escolástica, así como una gran cantidad de suficientemente razonable: se advirtió que lo que enseñó era
importantes implicaciones de tales actitudes, habrán llegado incompleto porque solamente aquellos que proporcionan las
quizá hasta la Edad Moderna. causas de los fenómenos que describen pueden llamarse
Como se ha indicado, la tendencia estructuralista de la legítimamente maestros". No obstante haber quedado
lógica medieval -heredada de Aristóteles, aunque ampliada Prisciano y Donato como parte del curriculum, en el siglo xm
con formas características- produjo cultivadores de esta se les unieron las gramáticas especulativas latinas de
lógica poniendo de manifiesto lo que he denominado afini- Alejandro de Villedieu (ca. 1170-1250) y Everardo de
dades sintácticas con otros rasgos del lenguaje (por ejemplo, * Béthune: el Doctrinale y el Graecismus. Sigério de Courtrai y
ego amat = ego amo, redundancia menos indeseable). Una vez Tomás de Erfurt (cuya obra de mediados del siglo xm,
terminadas las disputas, San Anselmo rechaza la autoridad .Summa de modis signi f icandi, ha sido frecuentemente atri-
de Prisciano; lo hace sobre las mismas bases que el mismo buida a Duns Scoto), se puede decir que representan el límite
Prisciano invocó en contra de alguno de sus predecesores. No de la marca de esta nueva tradición. El renacimiento de la
obstante, como hemos sugerido, la sintaxis escolástica se ideó grammatica speculativa tuvo lugar en una atmósfera
en virtud de sus repercusiones fundamentalmente léxicas: las intelectual de gran tensión entre los seguidores de la tradición
palabras, en cuanto conexiones verbales, aunque solamente gramatical estética (que floreció en el sigla xu) y 1a nueva
en el sentido en que estas relaciones les permitían conocer el concepción del lenguaje de orientación filosófica. Ésta
mundo material, concretamente, el mundo de la materia sostenía que el logro de los proyectos filosóficos girara, ante
substancial. El padre Ong ha interpretado la cuestión muy todo, sobre una operación clasificadora de la base para eli-
elocuentemente: «una lógica eficiente... se ocupa minar «lo que no es filosofía». París «luchó» contra Orleáns,
desesperadamente de la cantidad y, por consiguiente, de la más conservadora; la «lógica», contra los «autores», en una
materia. La lógica es un estudio del reflejo de este mundo batalla de libros recogida, sintomáticamente, en un poema en
material... en las estructuras de la mente» (página 74). Aquí 1 7 Ver Étienne
romance La siglo
Gilson,del
de mediados Philosophie
xm porau Moyen-Age, 3.a ed., París,
Henry d'Andelys
radica la raison d'étre de la tendencia anticultural tan 1947, pág. 401, y el capítulo titulado «L'exil des belles-lettres», página
400 y ss.
dramáticamente expresada por la lógica del siglo xm y por la ie «Unde constructiones multas dicit, quarum tamen causas non
lucha contra la tradición literaria y gramatical. En contraste, nssignat.» Ver L. J. Paetow, The Arts Counse at Medieval Uni.versilies,
University de Illinois Studies, III, Campaign-Urbana, III, 1900, página
el tipo de relaciones lingüísticas -dialógicas o poéticas e 35, trabajo calificado por Gilson como «fundamental». El pasaje es
históricas- que Dante delimita en De vulgar¡ eloquentia son citado por Gilson, ibíd., pág. 404. Esta objeción a Prisciano recuerda
de un orden completamente diferente. El romance se justifica una de las críticas que los gramáticos filosóficos del s i g l o X V I I I-por
ejemplo Thomas- dirigieron a la teoría del bon n.sage de Vaugelas; ver
por razones puramente cualitativa,. Ferdinand Brunot, Histoire de la langue /ranpaise des origines á 1900,
1.7. La gramática especulativa VI, núm. 2, por A. Francois, París, 1932, especialmente el capítulo
titulado «La grammaire et les grammairiens». Paetow se apresura a
Las consideraciones lógicas del tipo que hemos aludido indicar que la «nueva gramática» de Alexander de Villedieu, en verso,
da unas reglas generales de *intaxis mejor adaptadas para los niños
llevaron a la creación de la grarnmatica speculativa en la que aprenden el latín como una lengua extranjera, en lugar de las
Europa del siglo xm. La grammatica speculcativa -un cuerpo obras de Donato v Prisciano (tue «han sido escritas para estudiantes
de doctrinas gramaticales cuya creación debe entenderse en cuya lengua nativa era el latín», pág. 33. Ver también D. Reichling,
Das Doctrinale des Alexandcr de Villa Dei, Berlín, 1893, págs. vi¡-xv.
el contexto de lo que Gilson llamó el «exilio de la estética», que
tuvo lugar, a pesar del recelo de algunos gran
26 S5
quien simpatizaba con los tradicionalistas, y se titulaba La .jamás poético en el sentido antes descrito. Nosotros -somos
bataille des sept arts. Gilson describe (así) este poema: «On y como un lejano clamor de Platón quien reconoció eviden-
voit les Classiques en déroute, des étudiants és arts... ne temente que la poesía podía ser a veces filosofía o ponerse al
s'intéressent plus qu'á la philosophie» (pág. 412). El ab- servicio de objetivos filosóficos. La gramática especulativa
solutismo de ambas escuelas atestigua elocuentemente la considera las partes del discurso concebidas sintácticamente
polarización latente de la literatura y del pensamiento puro como puros modos de significación, es decir, en cuanto
durante la Edad Media, pero este absolutismo también pro- expresan analíticamente los distintos aspectos del ser y del
porciona aún más significativamente pruebas sobre la natu- pensamiento. Como Gilson ha indicado, la gramática es el
raleza complementaria de estas dos corrientes dentro del estudio de los modi signi f icandi y, como tal, se acopla a un
espíritu unitario medieval. Ambas «escuelas» reflejan el sen- programa que incluye y conduce a la lógica (rrzodi
tido de la unidad de la época, aunque cada una aclara la intelligendi) e incluso la metafísica (modi essendi). La
diferente atención prestada a un factor o conjunto de factores gramática escolástica, pues, forja una teoría del lenguaje,
de la tradición. coherente, aunque limitada, una Sprachphilosoplzie, como no
¿Qué se propuso hacer la gramn2atica speculativá? En había sido vista antes, ni siquiera en Aristóteles. La gramática
teoría, al menos, los poetas y los filósofos no estaban tan escolástica tiene una cualidad disciplinar concreta; se funda
separados. Dante hubiera suscrito posiblemente el manifiesto en el principio de las categorías universales y en las
de Bacon de que «grammatica una et eadem est secundum posibilidades expresivas descubiertas por el lenguaje
substantiam in omnibus linguis» (Gilson, pág. 405; cfr. Pae- .,erninatural» y reelaborado en que se había convertido, en un
tow, págs. 26, 41 y, en especial, 44 y ss.). Pero, a pesar de que sentido considerable, el latín medieval. El «lenguaje» es-
Bacon defendió la importancia cultural de los estudios colástico -su langage, en el sentido saussureano- constituye un
literarios, como filósofo y lógico, se vio obligado, en su teoría intento de reducir al mínimo las «inconsistencias» (le]
gramatical, a prestar atención precisamente a lo que Dante, el lenguaje a través de la historia de la tradición gramatical más
poeta justamente universal, no le daría importancia. El compacta. Así, el modista Sigerio de Courtrai (1300) distingue
descubrimiento de la gramática por parte de los poetas difiere entre los modi sieni f icandi, gracias a lo cual las palabras
en cierto modo del de los filósofos, a pesar de que éstos alegan: (voces) tienen una función como partes del discurso, y los
«Non ergo grammaticus sed philosophus... grammaticam modi signandi, el nivel de la palabra como clesignador de las
invenit.» A1 aplicar a su latín muy especializado su método cosas (valor léxico); ambos «modos» están relacionados con
aristotélico revisado, los gramáticos especulativos intentaron los modos del conocimiento, esto es, las estructuras de la
utilizar la idea que había expuesto Bacon con el fin de fundar mente ". Como Saussure, -Sigerio de (•ourtrai apela a la
una ciencia gramatical -un conjunto coherente de reglas- formación estructural para dotar de coherencia las
conforme a la cual se pudiera dotar más eficientemente de un expresiones concernientes al lenguaje: la lógica -o la
cauce de expresión altamente formalizado al pensamiento instrumentalidad- es la piedra de toque para el escolástico, la
puro. Ellos pretendieron enseñar a los jóvenes el latín que psicología para Saussure.
necesitaban conocer para formarlos adecuadamente como En cuanto disciplina, la grammatica spectalativa se ca-
estudiantes de los cursos de arte. Hicieron una breve confesión racteriza por principios metodológicos y pedagógicos con-
de la diversidad lingüística (omnibus linguis de Bacon) y cretos, dentro de un campo intelectual que incluye la meta-
explicaron las variaciones por «accidentes» («licet física y la lógica, pero que, por la misma razón, siente la
accidentaliter varietur»). La gramática especulativa resulta necesidad de eliminar la poesía e incluso la elocuencia. El
ser el arma pedagógica de una filosofía lógica que se sentía establecimiento de una disciplina altamente estructurada,
impulsada a consumar su victoria sobre la tradición literaria, conocida como gramática especulativa, exige de ambas un
al definir el uso del habla aprendida (usus loquendi) en nivel creciente de independencia disciplinar para los estu
términos de sus propias preocupaciones técnicas
especializadas.
El universalismo que subyace a la grammatica speculativa, '.1
a diferencia del de Dante, es puramente intelectual,
' Cfr.G. Wallerand, Les oeuvres de Siger de Courtrai, Lovaina,
1913, págs. 34 y ss., y el texto de la Sumrna rnodorum significandi,
páginas 93 y ss.
27 57
La realización teórica de la visión poética o simbólica está
dios «puramente» gramaticales y un más intenso grado de
expuesta en términos altamente analíticos. De vulgar¡ elo-
integración de esta disciplina dentro de los intereses del
yne•ntia, de Dante, sería inconcebible sin Aristóteles e in-
pensamiento escolástico. Muchas de las diferencias substan-
cluso sin la grammatica speculativa escolástica. Que haya
ciales y cualitativas entre la «gramática», la «metafísica» y la
escrito esta obra en latín tampoco es accidental. En estos
«lógica» se resuelven, por lo menos provisionalmente, en la
nic~mentos, como observamos, las metas trascendentales que
práctica por referencia disciplinar a los distintos planos de
actividad que, tomados como un todo, se advirtió que informan la filosofía escolástica están concebidas, si no
constituyen una empresa intelectual coherente, bien organi- expresadas, en términos que se remontan a Platón. La «ra-
zada y dirigida. La «violencia» que los gramáticos especulati- r.e5n» tal como la define Santo Tomás de Aquino, es real-
vos practicaron con el latín se comprendía quq se justificara trrente muy limitada: pone límites al conocimiento (así,
plenamente dados sus objetivos filosóficos (y pedagógicos) Virgilio no puede acompañar al poeta hasta el cielo). Uno
más amplios; eran capaces y estaban dispuestos a sacrificar piensa en el silencio inevitable de la contemplación mística,
el usus loquendi (por ejemplo, «ego amat») cuando, como ellos en las advertencias de San Anselmo concernientes a la
lo entendían, la «corrección» del uso estaba en conflicto con lo naturaleza «figurada» o simbólica del lenguaje humano
que, para ellos, era corrección superior. La gramática auando se enfrentó en disputas para representar con pa-
especulativa persigue un grado más elevado de estricta labras el significado del Verbo a través del simple discurso (
coherencia a costa de parecer -cuando se la comparaba con Mor7ologiurn, págs. x, xxix y ss.) 2°. Recordamos sus palabras
Aristóteles o incluso Prisciano- psicológicamente sencilla. sobre la unidad de la esencia de Dios: «Unum est quid(luid
El contraste de las doctrinas platónica y aristotélica, así essentialiter de summa substantia dicitur.»
como la adaptación de las mismas dentro del proceso cultural
y vital, justificó teóricamente que el nuevo papel medieval de
la diversidad dentro de la unidad representara y utilizara la
r Las ramas platónica y aristotélica, pues, se funden con el
pensamiento y expresión medievales, aunque como tra-
situación lingüística a la que aquélla estaba sometida. tliciones vitales cada una se identifica con las tradiciones
Resultaría, sin embargo, completamente inexacto afirmar que genéricas y específicas dentro de ese pensamiento y expre-
la moda absolutista de Platón originara, en el discurso %icin. Como hemos observado en relación con Dante y los
escrito, la poesía de Dante, ni por lo mismo puede a f ortiori rKrolásticos, la noción de gramática mantiene su sentido
identificarse pura y simplemente la moda mecanicista de cultural básico a través de la Edad Media: a Prisciano no Ir
Aristóteles con la filosofía analítica de los escolásticos. Una ahandonan, sino que le reemplazan por el gran poeta del
explicación de esta clase difícilmente daría cuenta de las romance y sus predecesores lógicos y contemporáneos. El
complejidades implicadas. Pero la concatenación de las rincipio del «universalismo gramatical» no se ataca nunca;
circunstancias encarnadas en el conocimiento medieval de la que se quiere significar con tal unidad se hace más explícito.
tradición cultural a que pertenecía y a la que interpretaba a El conocimiento intuitivo que Dante tuvo de la berdad
la luz de sus necesidades culturales, originó posiblemente pwtencial del romance le lleva a «gramaticalizarlo», es decir, p
una ruptura entre el discurso poético y el filosófico. A1 «restablecer» la pureza del habla mediante un acto -el acto—
postular la «verdad» existencial del habla materna, el poeta de la creación poética (ver, en relación con esto, la carta de
ponía de relieve lo que se puede denominar visión sintética o Dante a Can Grande). La idea de comunicación (dkalógica) de
simbólica del lenguaje que hallamos expuesta e ilustrada en Dante es increíblemente rica en implicaciones de todo tipo;
el Cratilo. El lógico, por el contrario, pone su énfasis en la éstas emanan del conocimiento total que destina tal
visión analítica o disciplinar de Aristóteles. La una sé opone a comunicación poética
la otra de una forma más relevante en las Institutíones de " El Monologium de Sana Anselmo
conseguir y represenlarenlos
es recomendable la más
traducción inglesa de S. N. Deane, en Proslogium; Monotogium;
Prisciano, donde la cultura literaria continuaba estando en An Appendix, In Behalf of the Foot, by Gaunilon; and Cur Deus Homo,
primer lugar. Pero una descripción de esta «ruptura» histórica cd., Chicago, 1910.
habría de tener en cuenta - su inferencia estructural,
28 59
antigüedad, de sus cultivadores provenzales y del dolr;e stil punto de vista moderno para hallar en el fermento intelectual
nuovo. La tendencia epistemológica y el arte técnico están y lingüístico medieval una serie de eslabones entre la
actualizados, por así decirlo, y se les da una importancia antigüedad y nuestra propia época. Las semejanzas entre la
trascendental en el texto poético de la Commedia. La visión platónica del lenguaje y la filosofía y la noción de Dante
ejemplificación de la calidad mayor sienta precedente en la de lengua romance, con sus implicaciones poéticas, revela la
disociación analítica. La «gramática» representa el cultivo presencia de una continuidad que afectará la verdadera
activo del discurso poético, y el discurso poético es lo que naturaleza de la creación literaria, en contraste y conjunción a
sintetiza nuestro conocimiento del drama humano: la verdad. la vez con la filosofía occidental. Por la misma cuestión, la feliz
La «poesía» de Dante tiene mucho en común con la «filosofía» adaptación de la tradición cultural al contexto medieval será
platónica. la causa del movimiento constante entre la innovación y la
La gramática tal como es concebida por la lógica esco- tradición que caracteriza la actividad intelectual moderna,
lástica, en el más amplio sentido de la grammatica specu- aunque, por supuesto, de forma radicalmente nueva. Sin
lativa práctica, no en el más estricto, aunque relacionado, embargo, la ruptura lingüística medieval -entre el latín y el
corresponde a un concepto más fragmentario del conoci- romance-, aunque en ningún sentido completa, constituye un
miento. En el contexto de la investigación lógica, la noción de factor real que, juntamente con la dicotomía antigua o
universalismo gramatical proporcionó las bases teóricas para moderna que los escritores medievales advirtieron, ayudó a
cierta clase de experimentación lingüística, que exigió, en polarizar y a dar nueva relevancia a las doctrinas lingüísticas
efecto, una reforma del latín para adaptarlo a necesidades de Platón y Aristóteles. A1 tratar del lenguaje, el pensamiento
disciplinares y pedagógicas concretas. Una vez que la platónico se centró en el acto lingüístico -diálogo- y las
tradición gramatical recibida alcanzó la misma forma de relaciones ejemplares entre este acto y verdad en cuanto
progreso que la nueva lógica, se desechó. Es decir, lo que se simbolizada en la naturaleza esencial de las palabras. Pero,
decía, debía reforzarse con lo que se debía o podía decir en durante la Edad Media, la noción aristotélica del lenguaje
términos lógicos. En nombre de principios universales -es como instrumento, en conjunción con la vieja tradición
decir, lógicos- se especializó todavía más un lenguaje de por sí gramatical, llevó a la I ragmentación disciplinar que, a su vez,
especializado y aprendido. La parte mecanicista y cuantitativa proporcionó a la nueva «ciencia» gramatical, al menos
del «método» aristotélico -el carácter instrumental que se potencialmente, más independencia que la que gramática
atribuyó a su discurso- lo pusieron de relieve los lógicos alguna había disfrutado antes. Ya en Prisciano, pero
medievales, quienes vieron en el lenguaje un medio para especialmente después de San Anselmo, los comentarios
combatir la falsedad y hacer triunfar sistemáticamente la gramaticales adquieren un carácter de disciplina que
verdad con tales recursos cuantitativos. recuerdan, sobre todo, a la escolástica; son de tipo económico
Dada la naturaleza del estudio de las artes medievales -la y estructural y los asociamos con la lingüística moderna (por
teología estaba en realidad aislada en su propia facultad (ver ejemplo, el concepto del significa(lo per se). Finalmente, el
Paetow y Ong)-, la disciplina que hemos denominado lógica punto de vista disciplinar, ya establecido firmemente en
adquirió un carácter paulatinamente independiente. La tiempo de Dante, es lo que goI)ierna, formalmente, su De
grammatica speculativa, pues, pudo llegar a ser una vulgar¡ eloquentia. Las ideas exí)licadas y definidas en esta
disciplina preparatoria con respecto a la lógica sobre la que se obra están organizadas, por así decirlo, en una contextura
basaba, una gramática «antigramatical» cuya coherencia analítica plenamente consistente con el tractatus de uso en la
dependía mucho menos de la tradición cultural que del Edad Media. Lo que Dante dice y el modo de decirlo,
«programa» filosófico del que era una parte. La naturaleza proporciona a la vez el primer ejemplo grande y coherente de
fragmentaria del programa contribuyó, pues, a la creación de lo que ahora denominamos «teoría literaria» o «crítica». Así, en
actividades intelectuales igualmente fragmentarias. La idea de un grado muy considerable, la Edad Media ayudó a formular
tales actividades o «disciplinas» es una invención muy el tema del que nos ocuparemos en el presente estudio. Tal
medieval. como se aplicó en el período medieval, la vieja tradición
29 61
plinas cualitativas distintas. Consideradas, sin embargo, desde otra perspectiva, las «actividades» que llamamos poesía y
especulación lógica -ambas íntimamente interesadas por el lenguaje- engendraron dos accesos disciplinares al problema del
lenguaje que hay que distinguir: la poética o teoría literaria y la filosofía lingüística.

C A P Í T U L O II
EL RACIONALISMO: PENSAMIENTO, GRAMÁTICA
Y EXPRESIÓN

2.1. El Renacimiento como revisión cualitativa de


la cultura
El Renacimiento fue considerado como un «renacer» de las letras. Desde el punto de vista del presente estudio, re sulta más
útil concebir los siglos xv y xvr como el período en el que la estabilidad de la cultura occidental, tal como la hemos descrito
anteriormente, se destruye, y se buscan nuevos principios unificadores con distinto grado de suerte. La filología crítica del
Renacimiento ayudó ciertamente al «renacimiento» de la cultura de la Antigüedad, pero, al mismo tiempo, este espíritu critico
interrumpía esa especie de continuidad histórica entre la antiáüedad pagana-cristiana y la Edad Media europea.
El Renacimiento conoció también la victoria definitiva de varias lenguas romances y, en consecuencia, el desarrollo de nuevos
tipos de estudios lingüísticos, así como su rápida expansión. En.1492 se presentaba a la reina Isabel la Gramática Castellana de
Nebrija; en el Diálogo de 1a lengua (1535), Juan de Valdés alaba la idiosincrasia de la lengua española. En Italia, la Prose della
volgar lingua (1525) de Pietro Bembo demuestra que la questione della lingua interesa a todo hombre culto. Proliferaron las
gramáticas tic¡ francés', como lo hicieron también las de otras len

1
Nebrija y Juan de Valdés ofrecen una perspectiva antiesco-
lústica en sus respectivos estudios del castellano. Sin embargo,
dentro de la contextura literaria o cultural en que operaron,
cada u i t uadopta una actitud característica. La de Nebrija es
analítica, & fue la de Prisciano. Juan de Valdés es más
o m o l o

platónico; deswbre la esencia del castellano -su «uso»- en el


lenguaje de los rc•franes españoles. Una estrecha comparación
de los dos proporciona una importante dentro de las
l u z

modas de los gramáticos durante el primer Renacimiento. Para


la actividad gramatical fran
30 63
guas -algunas incluso exóticas-. El contenido de la actitud y obras épicas neoclásicas, así como teoría literaria esque-
unificadora premoderna hacia la lengua fue debilitándose mfítica (o «metodológica») y cuantitativa pertinentes (por
progresivamente. rjrrnplo, las «tres unidades»). El análisis lingüístico del ¡~r
La genuina y característisca expansión cultural de la r(odo se caracteriza también por una ambigua reconciliación
Europa renacentista entrañó importantes revisiones cuali- entre la cantidad y la cualidad. El modelo gramatical latino
tativas de lo que, en realidad, se venía interpretando como se usó, por así decir, «simbólicamente» como butic analítica
cultura. Una obra como la de Joaquín DuBellay, De f f ence et para describir la amplia gama de lenguas ruropeas y
illzcstration de la langue f ranqoyse (1549), ilustra esta
exóticas. Pero como este modelo resultaba impurticable,
revisión. Se rechazan las «episseries» medievales; se alaban, prevalecieron otros intereses: 1) la concepción •tr;+dicional»,
que se ocupaba de las complejas relaciones genc+ticas entre
por el contrario, los modelos clásicos e italianos; se programan las lenguas, se empeñaba en demostrar que derivaban del
nuevas formas y valores, y se justifican, en un grado hebreo, 0 2) una visión más filosófica basada en «principios
considerable, por su novedad. El nacionalismo cultural tiende gramaticales generales» lógicamente cul+crentes y calcados,
a reemplazar el cosmopolitismo casi espontáneo que privaba normalmente, del uso del latín. En cucla caso, la cantidad
en la Europa medieval. Las literaturas de Italia, España, forma parte de la problemática que se describe. Incluso se
Inglaterra y Francia comparten solamente cierto sentir común hicieron algunos intentos de resolver los problemas que
de su propia afinidad con la literatura de la antigüedad y surgen al apelar a una afirmación ti priori cualitativa. La
otras literaturas europeas. Las formas en que estas afinidades naturaleza sistemática de estos eslurrros hizo que se
se llevan a cabo en la práctica son considerablemente progresara -aquí radica su modernidad-, aunque también
particulares. Se deben interpretar dentro de los límites de cooperó su arbitrariedad casi gramt~+. Nosotros tendemos a
cada tradición nacional específica. Calderón (1600-1681), concebir las realidades linKttlxticas en tanto en cuanto las
Corneille (1606-1684) y Milton (1608-1674) son hallamos útiles, pero nurstras técnicas intentan por
contemporáneos. Sus diferencias resultan casi tan importantes definición ajustarse más ade+ u;+damente con lo que
como sus semejanzas, a pesar de que cada uno -estaba pudieran ser las implicaciones de nuestra concepción.
bastante familiarizado, en su forma característica, con la El pensamiento de los siglos xvm y xvim en lo que al
herencia cultural común. (rr+t;uaje respecta se puede interpretar, en general, como un
El problema del uso lingüístico es importante. Durante el intento o series de intentos por describir convincentemente
Renacimiento las estructuras del pensamiento parecen estar las ambigüedades del tipo que acabamos de referir. Un otras
relacionadas de una forma mucho más evidente que antes con palabras, se puede considerar como un esfuerzo por superar
unos fines dados. Lo que es es más una función de lo que se la fragmentación que siguió a la destrucción de la unidad
desea hacer. Aunque el Renacimiento mostró un gran interés cultural de la Edad Media. La visión moderno del lenguaje
por las cualidades de las cosas -sus propiedades cualitativas o descansa sobre una especie de dinámica qr+r contiene o
coseidad-, la época cultivó una forma cuantitativa de describir utiliza la crisis (característica) del conocimiroto moderno de
conceptual o analíticamente las cosas. El discurso y análisis la realidad. La solución medieval den¡¡() de la tradición de
literario renacentistas reflejan lo que el padre W. J. Ong ha continuidad cultural y transformación hlwírica, que permitió
denominado «cuantificación del pensamiento»'. Los intentos que la diversidad-dentro-de-la-unidad a• tellejara en las
de imitación de los antiguos puramente cuantitativos nos teorías gramaticales de Dante y los escoIkoicos, nos
proporcionan -especialmente en Italia y en Francia- proporciona un gran número de posibles soluciones casi ad
innumerables tragedias hoc.

cesa -en gran parte completada por los ingleses-, hay que referirse a la
relación ofrecida por Mildred K. Pope, en su From Latin to Modern
French, Manchester, 1934, págs. xxv y ss. Pope da cuatro títulos
anteriores a 1500 y ocho del siglo xzii; todos ellos se ocupan
específicamente del francés.
2
Ver su obra previamente citada: Ramus: Method and the Decay of
Dialogue..., Cambridge, Mass., 1958, en especial el libro II y el III,
capítulo xi.
31 6S
cía cartesiana de que un lenguaje que representara la ge-
neración del auténtico pensamiento serviría, por definición,
2.2. Descartes y la gramática de Port-Royal pura juzgar la verdad de las cosas. Dicho de otro modo, tal
lenguaje produciría un discurso consciente y necesariamente
La tradición que separa a René Descartes (1596-1650) de
simbólico del proceso mental, y así se erigiría en el
Jean Jacques Rousseau (1712-1778) aporta dentro .de la
contextura de cada país unos conocimientos profundos para instrumento de tal proceso. Finalmente, aunque la filosofía
la formulación de la moderna aproximación al lenguaje y proporcione el criterio para (establecer) «la lengua universal»,
ejemplifica la influencia que tal formulación ejerció sobre los se requiere que una ciencia especial complemente (a idea.
últimos desarrollos de la lingüística y la literatura'. Estas nociones están cargadas de importantes implica-
El espacio no nos permite aquí un análisis detallado de ciones. En primer lugar, se considera que el lenguaje opera
este período. Las discusiones que irán a continuación sobre en dos niveles: el de la forma absoluta -esto es, las categorías
Condillac y Coleridge nos mostrarán plenamente los lingüísticas identificadas con la producción del peniaumiento-
problemas suscitados. Sin embargo, los temas básicos se y el del uso ordinario, las formas contingentes u «imperfectas»
deberían definir previamente aunque de un modo general. que la tradición conservó y que, una vez %ititcmatizadas
En una carta breve al padre Mersenne, con fecha del 20 llamamos respectivamente inglés, francés o latín. Por último,
de noviembre de 1629, Descartes le da cuenta de la propuesta el objeto, aunque tenga «connotaciones ionfusas», no se
que se le había hecho tocante a la posibilidad de negaría completamente, ya que las lenguas Iri,tóricas
crear un lenguaje nuevo y universal'. Aunque rechaza dicha constituyen el depósito de la civilización. Como admite
propuesta, afirma que es posible un lenguaje verdaderamente lamentablemente Descartes, su idealismo lingüístico rti apto
universal, siempre que se encuentre «la science de qui elle para un «payt des romans». En segundo lugar, a prsar de que
dépend». Esta «ciencia del lenguaje» se ocuparía de la cuestión el enfoque dualista cartesiano le permite mantrrrer una visión
de hacer a los hombres conocedores del «lenguaje universal» del lenguaje de carácter universal, así como reconocer el
que todos hablan. Su función se funda en la indicación de la evidente pluralismo lingüístico, por esto misrru> se ve
correlación entre el proceso mental -piedra filosofal de la obligado a elaborar un método para poder demostrar
doctrina cartesiana- y las formas lingüísticas que usan los realmente que su interpretación dualista es eficiente; una
hombres. Había necesidad de representar simbólica y ciencia lingüística está llamada (en efecto) a mediar
exactamente en las palabras y en la gramática el proceso directamente entre el hombre y el lenguaje. Esta ciencia
mental a fin de que el lenguaje pudiera convertirse en algo regula, como si realmente fuera tal ciencia, la dinámica
verdaderamente útil, y los aldeanos estuvieran mejor existente entre el hombre y su expresión. El carácIrr
preparados para «juger de la vérité des choses, que ne font universal del lenguaje -el orden lingüístico- viene dado por la
maintenant les philosophes» (pág. 93). revelación del «ordre entre toiites les pensées qui pruvent
La alusión a los aldeanos sugiere que Descartes se está entrer dans 1'esprit humain». En resumen, lo que [~uede
refiriendo aquí a un lenguaje natural. El «simbolismo» e estar implícito en el análisis escolástico del usus 1tiyuendi y
«instrumentalidad» lingüísticos se reconcilian en la creen
3
El estudio publicado recientemente, y muy interesante, de Noam los modi significandi, se torna explícito en la visión
Chomsky, Cartesian Linguistics: A chapter in the history of rationalist cartesiana. Por extensión, el carácter semidisciplinur
tought, Nueva York, 1966, y la versión española de Enrique Wulff:
Lingüística Cartesiana: Un capítulo de la historia del pensamiento dispensado a la grammatica speculativa dentro de los
racionalista, publicado por Gredos en 1971, viene a poner de relieve la programas de las viejas artes adquiere aquí una gran auto-
importancia de la teoría lingüística del pensamiento racionalista e
ilustrado en relación con el lenguaje. Ver también Roland Donzé: La nornía metodológica.
grammaire générale et risonnée de Port-Royal, Berna, 1967. La grammaire générale et raisonnée de Port-Royal, de
4
Correspondance, ed. Charles Adam y Gérard Milhaud, I, París, Iancelot y Arnauld (1660) admite el reto cartesiano'. Estos
1936, págs. 89-93. oxcritores enfocan el problema en relación con la1780,
razón y cl1-
` Edición usada: Antoine Arnauld, Oeuvres, XLI, París, páaas
84.

32 67
tclligo; est enim disciplina scientia acquisita in discente». !.u
corte real. Intentan «universalizar» el discurso francés me- disciplina de Sánchez de las Brozas corresponde a la .ciencia»
diante la sistematización del libre uso conforme a un principio de Descartes. El estudio de .1_a gramática latina r%
racional. La gramática de Port-Royal eleva a la categoría de «metódico», es decir, basado en principios de análisis
universal su objeto material tal como Descartes había sugerido: Ifrrt;üístico general. A1 comienzo, en el mismo capítulo, el
el proceso racional universal, de naturaleza esencialmente lir'ucense ha dicho: «Grammatici enim... sermonis latini
creadora, es elaborado dentro de los límites del procedimiento mstodes sunt, non auctores». Esta oposición recuerda uno de
lingüístico característico del francés, y nuestro conocimiento de los primeros manifiestos escolásticos en el sentido de que los
éste lo proporcionaría el proceso racional, gracias a las «gramáticos» (es decir, la tradición literario-gramattcal) no son
formulaciones lógicas. Pongamos por ejemplo: al defender la los guardianes del lenguaje porque los verdaderos guardianes
celebrada regla de Vaugel.as de que una cláusula relativa no deben ser los «filósofos». De forma seme/unte, los gramáticos
puede seguir a un nombre que no esté determinado por un del Brocense se oponen a los «autores» ( ia tradición literaria).
artículo, los autores de Port-Royal examinaron nueve El «método», pues, se compara y >>refiere a la licencia de la
«excepciones» a la regla (pág. 42 y ss.). Defienden, por ejemplo, tradición cultural. Sus «gramáIlcos» son realmente filósofos
que la oración francesa je suis homme qui parle f ranchement interesados por el lenguaje, •rspecialistas» autónomos, en el
es perfectamente correcta, puesto que lógicamente homme es un sentido moderno de la palabra. En ninguna parte es posible
atributo determinado por je (cfr. je suis homme qui .AI vu bien encontrar la calidad uwdiadora del estudio de la gramática
«universal» más clar.rrnente delimitada que aquí. Además, lo
des choses). La «excepción» no es original. Otras excepciones mismo que el Nr'ocense había estudiado la «lengua» latina en
así denominadas son simplemente «restos del viejo estilo, en el latín, así los gramáticos de Port-Royal investigaron el francés
cual todos los artículos se omitían casi siempre». Tales «biza- en francés. El Brocense y sus discípulos de Port-Royal con-
rreries de 1'usage» se olvidan; sin embargo, no se debe permitir siguen una especie de contaminación mutua entre sus print
que obstaculicen el sistema más profundo de las reglas. i>>ios de carácter universal y el lenguaje histórico que c+t
udian. Aquél se centró sobre el latín abstractamente coni
rhido; éstos se ocuparon del «buen uso» del francés del rno-
nrrnto, virtualmente perfecto y esencialmente estable. El leitín
y el francés, por así decir, les permiten este análisis nietódico
2.3. La aportación del Brocense universal, y este mismo análisis les ayuda a caructerizar lo que
realmente es el latín o el francés.
Si los gramáticos de Port-Royal encontraron su justificación La «gramática general» constituye un éxito temporalnrrnte
filosófica en el sistema cartesiano -y si, como vimos, Descartes satisfactorio para hacer frente a los peligros de la
no proporciona tal justificación para una ciencia gramatical fragmentación inherente a la experiencia moderna del len-
que mediara y poseyera una gran autonomía disciplinar- sus guaje. Las técnicas analíticas usadas, así como sus contexIos
técnicas de análisis y su conocimiento de la tradición lingüística filosóficos más amplios, están claros. Sin embargo, persisten
debe mucho a formulaciones como las del discípulo español de ciertas ambigüedades. La gramática de Port-Royal contribuyó
Ramus, Francisco Sánchez de las Brozas (Sanctius). La a reconciliar el pensamiento cartesiano, la nueva concia
Minerva: seu de causis linguae latinae del Brocense, gramatical de carácter universal, con la realidad ti<-¡ uso
primeramente publicado en Salamanca en 1587, fue reimpresa francés dentro de un contexto que tiende a ver el liroceso
frecuentemente en Francia, Holanda y Alemania durante los cultural o histórico como algo fundamentalmente o%table.
siglos xvri y xvrir s. Esta obra se ocupa del estudio del latín. El Esta reconciliación no será la última, porque durante el siglo
Brocense define la gramática de un modo muy tradicional, xvzri la crisis moderna proporciona medios más amplios que
como «ars recte loquendi» (I, ü), pero, inmediatamente, pone los destinados a frenarla.
un tono nuevo, al añadir: «cum artem dico, disciplinam in La «,gramática filosófica» del siglo xvriz continúa la tra-
dición de Port-Royal. El «sublime genius» de la Grammaire
fi Edición usada: Franc. Sanctü (Brocensís), Minerva seta de cacd-
sis linguae latinae commentarius, ed. de Gaspar Scioppius y Sacobus
Perizonius, editada por C. L. Bauerus, Leipzig, 1793. [Hay tra ducción
esp., Madrid, Cátedra, 1977. N. del T.]

69
33
générale et raisonnée fue admirado porque, tal como el gra- trucciones usuales». (Esto nos recuerda nuevamente la
mático Thomas indicó, «les écrivains de Port-Royal... eurent langage, parole y langue de Saussure.) Las «construcciones
toute la logique que pouvaient avoir les bons esprits de ce usuales» igualan la «maniére ordinaire de parler des honnétes
temps-lá»'. Esta expresión, sin embargo, difícilmente atribuye gens de la nation dont on parle la langue», es decir, la langue
a Lancelot y Arnauld la última palabra; el progreso se ha de nuestro «hablante nativo medio». Las «construcciones
conseguido a partir de su obra. Los sucesores de PortRoyal usuales», esto es, el uso común francés -se componen, en
intentan describir la relación entre la naturaleza del lenguaje parte, de las «construcciones naturales» y, en parte, de las
y el uso francés más sistemáticamente que lo habían hecho «construcciones figuradas».
sus predecesores; afinan sus instrumentos de análisis. DuMarsais nos da cuenta de una manera imparcial y
altamente compleja del acto del habla. El habla tiene lugar
gracias a un mecanismo que exige que el hablante «analice»
2.4. DuMarsais y los enciclopedistas su pensamiento -es decir, experimente un proceso formal de
enunciación- y que el oyente haga lo mismo: un proceso
El filósofo y gramático más celebrado de la Ilustración fue mental rige este «análisis». El ciframiento y desciframiento de
César Chesneau DuMarsais (1676-1756), colaborador de la los mensajes refleja el proceso mental, abordado formal y
Encyclopédie y autor del tratado de tanta influencia, Traité analíticamente.
des Tropes (1730)e. Según DuMarsais, la gramática examina Sin embargo, como la mayoría de los gramáticos filo-
la relación «que 1'esprit congoit entre les mots, selon le sens sóficos, DuMarsais presta atención principalmente al uso
particulier qu'on veut exprimer». Este problema lo con el fin de dirigirlo. Su predilección por las «construc
complementa el análisis formal de las convenciones lingüís- ciones naturales» -lógicas- es evidente. Por esto, las bases
ticas en las lenguas dadas, así como el conocimiento de cómo analíticas de los gramáticos constituyen un ideal normativo,
el hombre produce el discurso. En su artículo de la y la mediación gramatical llega a ser verdaderamente
Encyclopédie intitulado «Construction», DuMarsais aísla las eficiente. Uno es libre de adaptar el «habla» propia al ideal
«construcciones naturales» -las que corresponden al «état des «natural».
choses»- y las «construcciones figuradas». Aquéllas son Desafortunadamente, la situación lingüística del siglo
uniformes en todas las lenguas, mientras que éstas se dan en xviri francés fue menos monolítica que la de 1660. Aunque el
obras determinadas. Los tropos -las figurasdeben tratarse, gusto personal de DuMarsais le facilitaba el
pues, dentro de una teoría de lingüística general: derivan de asociar el uso del francés correcto con el lenguaje de la
la actividad mental que subyace a la actividad lingüística del literatura y de la filosofía de su día, se descubre en su
individuo. Las «construcciones naturales» no existen en la concepción gramatical una visión del lenguaje que pone de
realidad: constituyen un coeficiente formal del principio relieve su instrumentalidad. DuMarsais parece apoyar a los
lingüístico de base -son universales del lenguaje, comunes al neologistas de la época, que quisieron reformar el uso del
francés, español y latín-. Las «construcciones figuradas» se francés para hacer del lenguaje un instrumento más
dan en una forma más original; comprenden lo que es adecuado a la investigación científica y filosófica. La posición
particular al discurso real. De esta manera, las dos neologista fue violentamente atacada por los que, coma
«construcciones» son en realidad categorías de análisis Voltaire, sacrificaron la «razón» en aras de su deseo de
gramatical. conservar exactamente el uso del francés como el de los días
DuMarsais aborda estas dos categorías cuando las com- de Racine. En su artículo «Langues» en el Dictionnaire
para con las
' Brunot, otras de
Histoire y apela a una
la langue terceraVI,que
franpaise, pág.llama
900. «cons philosophique (1769), Vóltaire expresa su temor de que, una
'Edición usada, C. C. DuMarsais, Oeuvres, III, París, 1797, páginas
vez introducidos los cambios, nadie comprenda «les bons
üi-xü, 13-262. Ver también el estudio exhaustivo de Gunvor Sahlin, ícrivains du grand siécle». Esta actitud de carácter «tradi-
César Chesneau duMarsais et son róle dans 1'évolution de la cional» rechaza una mediación gramatical eficiente. Por esto,
grammaire générale, París, 1928.
Voltaire, que había alabado los Synonymes f ran~ais (1718)
34 71
cuando publicó sus Vrais Principes de langue franpaise (1747, Como cabría esperar, Rousseau es todavía más radical. La
orientados tipológicamente. «esteticización» es completa. Rechaza toda pretensión de yue
Pero la crisis moderna está plenamente superada cuan la verdad posea alguna naturaleza objetiva diferente (lc las
do, a medida que el siglo avanza, la mediación de la gra convicciones del individuo '°. Rousseau, pues, sigue la
mática filosófica se niega a otros dominios' más serios lingüística cartesiana hasta sus conclusiones lógicas de ca-
Descartes, recordemos, había «utilizado» o resuelto la cri sis, rácter expresivo -menos su naturaleza mediadora, que re-
al identificar el proceso mental del principio individua, con el chaza evidentemente-. El lenguaje es completamente una
universal, y sus sucesores los gramáticos habían ela borado itiateria de identidad personal que niega la tradición y que,
dentro de esta identificación el conocimiento de luir tanto, la considera perniciosa. Por la misma razón,
procedimiento y uso lingüístico tanto francés como géne ral. prohíbe que tmile aprenda lenguas extranjeras. Así, en la
Así, en el análisis cartesiano, la actividad lingüística podría (Icfensa del Discours á 1'Académie de Dijon (1750), Rous-
considerarse como un símbolo del proceso mental e %rau declara: «Yo he querido, sobre todo, dar cuenta exacta
instrumento del mismo. de mi idea; yo sé ciertamente que la primera regla de todos
La crisis se insinúa en la Lettre sur les sourds et muet~ nuestros escritores es escribir correctamente y, como cIlos
(1751), de Diderot. Éste afirma que la sintaxis francesa es dicen, hablar francés: pues tienen pretensiones e inIrntan
más apta para la filosofía, en tanto que el inglés, griegc y pasar por poseer corrección y elegancia. Para mí, mi lirimera
latín son «les langues de la fable et du mensonge». Er
regla, ya que no cuido de lo que pensarán de mi ro ilo, es
consecuencia, la innovación se puede permitir en francés
siempre que estas innovaciones sean «armoniosas» y «aná hacerme entender: siempre que con ayuda de diez
logas» a la «naturaleza» del francés. Pero, en realidad, Diderot wlccismos me pudiese expresar mejor o más claramente,
está dando libre rienda a su propio verbo creador Si es él nt.mca dudaría en usarlos. Con tal de que los filósofos me
quien adapta su estilo al genio del francés o si es el francés el comprendan, dejo de buen grado correr a los puristas deIras
que modela su propio uso, es un punto muy discutible. En de las palabras»".
cualquier caso, un factor estético parece determinar la Rousseau interpreta mitológicamente el lenguaje. Usa lu
relación entre lo que escribe y el lenguaje que usa o de que se jerga filosófica de su tiempo -superficialmente, la «innova»
«sirve». El problema revierte sobre el mismo Diderot. La muy poco, tanto el
Ico. Reemplaza léxica como
proceso sintácticamente-,
racional de Descartes pero
poru_ sa
algo
autenticidad de lo que escribe depende de la fidelidad a sí
mismo y cuando -es el caso a veces- tal fidelidad entra en ue se puede llamar la estructura de su sensibilidad, y
construye sobre bases muy personales sus actitudes «ge-
conflicto con la tradición de carácter racional recibida,
entonces ésta se sacrifica. Para Diderot, como para Mc•rales». El lenguaje está llamado a ser expresivo de la
Descartes, el discurso traduce el acto del conocimiento de los vrrdad de su conocimiento. A1 dar importancia a la nece-
escritores, y es así simbólico e instrumental a la vez. Sin %i(iad que tiene el escritor de resistir y olvidar su propia
embargo, en Diderot su autenticidad simbólica debe ser frtcírica, Rousseau lleva la noción cartesiana de creativi
d lingüística hasta un punto extremo, y, por supuesto,
censurada o sufrirá su instrumentalidad. Por tanto, Diderot
nuncia un tipo de expresionismo que domina la creación
da importancia a un tipo de retórica que garantice tal Iteraria moderna. Al cambiar el análisis de su propósi
autenticidad. El lazo necesario entre la razón universal y el
proceso mental del individuo se viene abajo. La «filosofía» que '° Las frases finales de Las confesiones, de Rousseau (1788), ilusn
tan perfectamente le conviene al francés se transpone así su sistemática repulsa de la verdad «objetiva» o «factual»:
dentro de una clave esencialmente literaria. +!'ai dit la vérité. Si quelqu'un sait des choses contraires á ce
' Otro factor, también significativo, de la crisis del siglo xviir fu c quo je viens d'exposer, fussent-elles mille fois prouvées, il sait des
quizá la incapacidad de DuMarsais para escribir una gramática ~rnsonpes et des impostures, et s'il refuse de les approfondir, et de
«completa» del francés. Sus observaciones, aunque interesantes, están 1~~ éclaircir avec moi, tandis que je suis en vie, il n'aime ni la
esparcidas en sus numerosas publicaciones y artículos. Dada la atice ni la vérité.»
orientación de su pensamiento, ¿pudo en realidad haber compuesto un " El texto es citado por Ferdinand Gohin, Les transformations la
tratado de gramática general? langue frangaise pendant la deuxiéme moitié du XVIIIe siécle, r(s,
1902, pág. 44.

35 73
to- trascendental y sintético, elimina numerosas contradic-
ciones que habían plagado la Ilustración, pero también
aniquila mucho de lo que la Ilustración había aportado. A
r •e (1700), en Essai sur l'origine des connaissances humai-
partir de Rousseau, tiene sentido hablar de los escritores en r#e.s (1746), Condillac relata la «historia del conocimiento».
términos de «lenguajes» muy personales e iguales a la suma Rechaza las ideas innatas de Descartes, prefiriendo operar
de sus obras. Todos los lenguajes han sido considerados, .olamente con lo que se puede observar. El «conocimiento»
normalmente, como materia de críticas literarias, no como cxiste en las funciones que se le atribuyen: juicio, afirmac
materia de un «verdadero» estudio lingüístico. icín, razón, análisis. Pero, ¿cómo pasa el hombre del simple
En lo que resta de este cap. II discutiremos dos modernos ejercicio de sus facultades elementales a la verdadera
intentos -uno filosófico, el otro literario- de proporcionar una reflexión, es decir, cómo dota su actividad mental de cohe-
visión coherente de los fenómenos lingüísticos. Estos intentos rencia objetiva? O, ¿cómo se puede hacer esto sin apelar a
se ocupan de formas características de la crisis que hemos un principio metafísico rechazable? Como contestación,
descrito. Ambos aceptan y utilizan los postulados t"crndillac declara abiertamente que el hombre -humanidad
fundamentales de carácter moderno. Los resultados parecen e individuo- logra dominar la realidad circundante por
ser diferentes, pero no irreconciliables. medio de los significados lingüísticos. «Lier nos idées», por
ejemplo, nuestras sensaciones transformadas, es la función
2.5. El método analítico de Condillac de la razón, y razonar es utilizar los signos. La facultad
semiótica funciona con tres clases de signos: 1) signos
Condillac (1715-1780), un lúcido y prolífico escritor, gran accidentales: aquellos con los que se asocian ciertos objeI o s
pedagogo y pensador original, incorporó con éxito impor- en circunstancias particulares; 2) los signos naturales, rr
tantes principios tomados de la tradición empírica inglesa a la los gritos que la naturaleza ha establecido para el senti-
contextura racional del siglo de las luces francés. Su Traité
des sensations (1754) es muy conocido, pero sus teorías trricnto de gozo, miedo, pena, etc., y 3) signos instituciona-
lingüísticas y sus implicaciones han sido menos estudiadas a les (signes d'institutions) que nosotros mismos hemos elegido
fondo. Varios de sus tratados más importantes se ocupan y que existen arbitrariamente en relación con nuestras ideas
explícitamente del lenguaje en un contexto epistemológico y (Essai, I, m, iv). La reflexión, que tiene lugar gracias al tercer
psicológico que compendia lo mejor que el período había de tipo de signos, es nuestra libertad, nuesIru modo de
ofrecer. Su De la grammaire y el Traité de 1'art d'écrire (ambas
obras publicadas eventualmente en 1775), así como su «composer et décomposer» nuestras ideas rira compararlas
Logique (1780) y La langue des calculs (1798) desarrollan una «sous toutes sortes de rapports, et en ire tous les jours de
filosofía gramatical de conclusiones lógicas, así como su nouvelles combinaisons» (I, ü, vi¡). El análisis y construcción
máxima fundamental: «Toute langue est une méthode de las «ideas generales» sirve para poner «de 1'ordre dans
analytique et toute méthode analytique est une langue... 1'art notre esprit».
de parler et... 1'art de raisonner... (sont) un seul et méme art»
la.
E1 Essay de Locke (III, ü) indica que el lenguaje ofrece a
Siguiendo el Essay Concerning Human Understanding los hombres unos significados para dominar las ideas, ~x v
(1689), de Locke, que leyó en la traducción de Pierre Cos o Condillac desarrolla esta noción radicalmente. La cua-
liclad de la propia reflexión está íntimamente relacionada
C 0 r r la cualidad de los signos que uno usa. Así, en su Traité
1 ¿ L a l a n g u e d e s c a l c u l s (impreso póstumamente, en 1798), I, i (Las
citas de Condillac están tomadas de la edición de sus obras en tres de systémes (1749, 1771), Condillac se burla de los juegos de
volúmenes de Georges Le Roy (París, 1947-1951). La noción de palabras que caracterizan tantas especulaciones metafísi-
Condillac de lenguaje como «método» proviene de su rechazo de la cas: «Voulez-vous apprendre les sciences avec facilité?
doctrina cartesiana de las ideas innatas. Si la estructura del pen
samiento no puede depender de las estructuras mentales, es decü de la t'crmmencez par apprendre votre langue» (xvüi a). La posi-
mente, no tiene sentido relacionar las estructuras del pensa miento con ción antimetafísica de Condillac representa el reverso de la
las del lenguaje. doctrina de Port-Royal, que, como vimos, define el «pen-
Urniento» más apriorísticamente. La «razón» en la tradición
74 75
tifican el uno con el otro, pero éste se produce de conformidad (le tal multiplicidad, al dotar cada factor aislado de un
con las posibilidades ofrecidas a aquél. (He aquí subrayada la objetivo y valor concretos. El historiador no distingue entre
ambigüedad de la «libertad» lingüística de DuMarsais.) ideas y palabras; describe cómo, gracias a las palabras, los
Condillac cree en la verdad; no es ningún relativista. Sin Iiombres han producido de hecho las ideas y cómo lo con-
embargo, su «verdad» es, ante todo, lo que no es falso, y tinúan haciendo así.
después el conocimiento, cuyo valor justificable reside, sobre Según la tradición gramatical cartesiana, «mejorar» el
todo, en su utilidad. La utilidad es un principio que identifica lenguaje propio significa «purificarlo», adaptarlo a un ideal
con un conocimiento activo y más profundo. En este sentido, preconcebido. Esta doctrina permitió a Diderot -y espe
la física de Newton es «verdadera». En consecuencia, cialmente a-Rivarol- proclamar que el francés era la lenFr,ua
DuMarsais y Condillac están de acuerdo en que las lenguas más filosófica, puesta que su sintaxis se parece más
son sistemas de pensamiento, pero sus teorías lingüísticas exactamente a la «sintaxis natural». Condillac advierte el
difieren radicalmente. La gramática de DuMarsais examina peligro de tales afirmaciones; las critica: «Estamos orgullosos
las lenguas para establecer cómo la mente «concoit entre les de que el francés aventaje a las lenguas antiguas en ordenar
mots». Condillac elimina enteramente este tipo de dualismo las palabras en la frase, de la misma forma que I.ts ideas se
para centrarse sobre el mismo proceso racional. La teoría ordenan en el espíritu... Sin embargo, hemos visto que en el
lingüística de Condillac es el centro de un amplio sistema de origen de las lenguas, la construcción más natural exigía un
pensamiento; es evidentemente más histórica que la de orden completamente diferente... » (Esk(¡¡, II, r, xü}. No niega
DuMarsais. la posibilidad de mejorar el lenguaje propio, pero tal mejora
Descartes estudió su propia «historia», por supuesto, para debe realizarse en términos de objetivos concretos. Se pueden
detectar en la masa de fenómenos circundantes lo que era comparar dos lenguas como el francés y el latín, afirma,
«verdadero». Hay algo trágico en el concepto cartesiano del porque las ventajas de cada una son muy diferentes; cada
yo, puesto que, para Descartes, el yo sólo existe lengua tiene su propio genio, yue deriva precisamente de su
auténticamente en la medida en que el individual logra un historia (loc. cit.). Por lo inismo, rechaza el esteticismo
conocimiento del yo como representante de ciertas cualidades naciente de Diderot y canaliza, dentro de los modos de
universales que, en cierto sentido, lo reemplazan. Descartes carácter instrumental, el individualismo que Rousseau
cuenta su «historia», pero al contarla relata el drama de su invocaría para defender la revalorización estética de la
propia conciencia al compararse con algo superior a su yo, posición lingüística cartesiana. CondiIlac, lo mismo que
que, en última instancia, tiene que identificar también con su Rousseau, está de acuerdo en que cada lio~mbre tenga su
yo. Su historia ignora la cronología. Del mismo modo, propio lenguaje, puesto que este lenguaje constituye su propia
DuMarsais puede ver en la convención lingüística -uso- identidad, y porque el propio lenguaje está determinado por
solamente las reglas superiores del lenguaje que la gobiernan. las pasiones del hablante (II, i, xv). sin embargo, la naturaleza
Siempre que la convención no sea deficiente,.el gramático de los signos lingüísticos es así porque fueron arbitrarios en el
debe recurrir a la «construcción natural», de ahí sus esfuerzos primer momento en que se titilizaron, pero las combinaciones
por aunar lo que llama uso. sancionadas por un largo uso determinan finalmente el genio
Condillac atribuye una función muy diferente a la historia. de una lengua -su tradición-, tanto si el lenguaje es el del
Al escribir la historia del conocimiento, debe demostrar cómo, individuo como si es vi de un pueblo entero. El historicismo
con el tiempo, el hombre aprendió a hacer lo que sabe hacer. de Condillac, pues, impide que siga a Rousseau en el uso
Su visión es acumuladora. La temporalidad de Condillac es simbólico personaliiado. El uso tradicional puede, en
doble: se es lo que se fue. Cada hombre es la historia de su consecuencia, rechazarse, pero no simplemente para «se faire
especie. Por eso consagra la segunda parte de su Essai a une lo¡ d'attacher toujcrurs aux termes des idées toutes
resumir la historia de los que denomina «le langage et la différentes de celles qu'ils .ignifient normalement». Eso sería
méthode». Esta segunda sección de su obra incorpora la una afectación pueril y #idícula. La mejora del propio
multiplicidad de la situación lingüística moderna -la realidad lenguaje exige darle claridad v precisión; es necesario
de muchas lenguas- dentro de una visión panorámica que «reprendre les matériaux [de nos cunnoisances], et d'en faire
elimina las descripciones anteriores de nouvelles combinaisons,

37 77
sans égard pour celles qui ont été faites» (II, m, la gramática filosófica es innegable ". El
xxvi). La creación o producción, por el mismo lenguaje bien elaborado lo aborda a través de
motivo, carece de significado; uno crea para sus características formales, analizables.
algo. La primera regla, una vez más. implica Después de estudiar el paso del hombre pri-
desembarazarse de prejuicios inútiles: «Les mitivo desde el «lenguaje de acción» -lenguaje
philosophes, honteux d'avoir médité de gestos ximbólicos- al «lenguaje de sonidos
articulados» mediante la descripción de los
inutilement, sont toujours partisans entétés des rasgos formales que lo caracterizan, hace
prétendus fruits de leurs veilles.» La cuestión hincapié en la sintaxis, porque, el orden de
no es siempre fácil. palabras, por ejemplo, proporciona una prueba
Condillac es el más aristotélico de las de la lenta transforrttación del espíritu humano
figuras de la Ilustración. Para él, la lengua es en la utilización de los signos. Explica el uso y
más un instrumento; es decir. el único medio su función lingüística. El lenguaje de acción
seguro de que disponemos para alcanzar la expresa la simultaneidad del pensamiento: los
verdad. El lenguaje es también expresión, pero pensaraientos complejos se traducen con un
Condillac, asumiendo esta doctrina, la pasa por grito o un gesto iiidividual. Durante el período
alto, al contrario que Rousseau, aunque en de transición entre el lenguaje (te acción y el
del sonido articulado, tuvo lugar una especie de
otros niveles no puede por menos que admitir bilingüismo, resultante de la preservación de
la legitimidad literaria de tal expresión. los usos irás cercanos al gesto, incluso cuando
El ejercicio personal en el propio uso de los el sonido articulado Iiabía ya prevalecido sobre
signos desarrolla la propia capacidad intelectual todos los intentos y propósitos. Ilr ahí que una
y, a la vez, tal ejercicio proporciona buenos lengua verdaderamente adecuada -la lengua de
modelos para el uso de los demás. Esta idea la filosofía- deba hacerse depender de
antigua y medieval fue elaborada procedimientos analíticos convenientes y
completamente por Condillac. Dado que el arte suficientemente poderosos para reemplazar la
simultaneidad del lenguaje de acción por la
de la razón está identificado, en la historia, con cualidad del lenguaje articulado, genuinamente
el lenguaje bien formado, el primer paso en el lineal. !?I discurso, pues, consiste en una
establecimiento de una ciencia dada consiste compenetración apropiada entre la forma
en construir un lenguaje capaz de fomentar su lingüística «convencional» o «histórica» y el
desarrollo. Esta tesis de Condillac fue prestada proceso mental. La organización -liaisorr- de
por Lavoisier y Guyton de Morveau cuando se las ideas en las oraciones constituye la «razón»
propusieron proporcionar sistemáticamente una transformada rn «forma eficiente». En
nomenclatura especializada para hacer progre- consecuencia, para Condillac, la forma del
sar la ciencia de la química (Méthode de lenguaje existe en dos niveles distintos, aunque
interrelacionalos: 1) En el del sistema formal
nomenclature chim ique, 1787). El mismo que se desAwrolla con el tiempo y que puede
Condillac compuso su tratado sobre economía identificarse
" En los párrafosen las dedifemntes
iniciales su obra De la lenguas (latín,
grammaire, CondiIluc
política, La Commerce et le Gouve rnemetzt alaba a los gramáticos de Port-Royal, por haber «les premiers ~>,rrlé la
(1776), puesto que el lenguaje de los lumiére» al estudio gramatical elemental; DuMarsais está orrsiderado
como el que ha «recherché en philosophe les principes Mi langage» y
economistas «continuaba siendo estimado» alabado al exponer «ses vues avec autant de simpli~ nc que de clarté».
(cfr. su introducción). El carácter moderno de Condillac se lamenta de que DuMarsais no nava escrito una
Condillac es evidente. A diferencia de los «Gramática». Añade: «D'autres ont travaillé en ce twnrc avec succés...
Cependant j'avoue que je trouve point, dans 1,wrs ouvrages, cette
teóricos medievales que pretendían que sus simplicité qui fait le principal mérite des livres I,-rncntaires.» Se puede
estudiantes imitaran a los antiguos para pensar que la predilección de Condillac por 1nMarsais refleja la
voluntad de éste por igualar la expresión con .v sensibilidad humana
convertirse a sí mismos en modelos de la (ver Traité des tropes, I, iv, v, vü).
posteridad, Condillac habla de las «ciencias»,
es decir, de los sistemas coherentes del
7 7
8 9
la historia y de la psicología; en consecuencia, es antime- es diferente. Así, como se ha indicado, Condillac se ve obligado
a consagrarse con más atención que sus predecesores :a la
tafísico. En su Traité des systémes cita a los metafísicos
naturaleza de la «extensión». El estudio de la gramática se
solamente para refutarlos. Por eso, la «filosofía» de Condillac le
convierte, pues, en el estudio de los métodos que los homi)res
lleva, muy curiosamente, a ponderar a los hombres de letras.
han seguido para analizar el pensamiento. La primera parte
Respeta a los poetas y a los oradores porque han descubierto,
mucho antes que los filósofos, el método apropiado para de De la grammaire se ocupa del «análisis del discurso» (1,
componer sus obras: «ils ont eu 1'avantage d'essayer leurs págs. 428-460), es decir, de los signos que las lenguas nos
productions sur tout un peuple». Condillac reconoce la ofrecen para facilitarnos el análisis mental; y, en la trgunda
existencia de géneros diferentes; aísla tres clases: el didáctico, parte, más extensa (págs. 461-513), trata de los «elemcxttos
el narrativo y el descriptivo. Sin embargo, nada impide que un dél discurso», esto es, de las «reglas que nuestro lenguaje
texto «poético» sea «didáctico», ni siquiera que un texto prescribe a fin de dotar el análisis de nuestro 1wnsamiento de
«científico» sea una descripción. Distinguió también entre una claridad y precisión mayores». El «francés» de Condillac es
«poesía» y «ciencia», solamente en los términos de los objetivos una categoría mucho más tangible que rl francés muy
que le son asignados. Reconoce el papel fundamental de la esbozado que encontramos en la Gramntaire tic Port-Royal; la
cultura, porque la cultura simboliza mejor la complejidad materia se examina con mayor detalle ¡)o¡-que se ha
humana, punto de partida irreductibe de Condillac. Las convertido en un «objeto material» 1` mucho más definido.
últimas líneas de su Essai sur 1'origine des connoissances La teoría de la historia de Condillac, que él mismo am¡)¡¡a
considerablemente, debe mucho a la identificación cartc•siana
humaines muestran su moderna apreciación del problema de
del proceso mental de un hombre con el de la Imtnanidad en
la cultura y su tratamiento analítico del mismo:
«Je finis par proposer ce probléme au lecteur. L'ouvrage general. En Condillac, el «individualismo» y el
d'un homme étant donné, déterminer le caractére et 1'étendue «interpersonalismo» se asumen dentro de las categorías
de son esprit, et dire en conséquence non seulement quels sont sistemas de ideas y lenguaje histórico- discutidas antes. Sin
les talents dont il donne des preuves, mais encore quels sont embargo, conservan cierta clase de independencia conceptual.
ceux qu'i1 peut acquérir: prendre par exemple, la premiére
piéce de Corneille, et démontrer que, quand ce poéte la El individual está identificado en cuanto tal. No mhstante, de
composoit, il avoit déjá, ou du moins auroit bientót tout le una forma moderna y adecuada, el individual r, la clave del
génie qui tui a mérité de si grands succés. Il n'y a que universal. El siguiente pasaje de De 1'Art Xc•crire (I, i) aclara
1'analyse de 1'ouvrage qui puisse faire connoitre quelles la cuestión, pues indica el uso que Convlvllac hace de «nous»:
opérations y ont contribué, et jusqu'á quel degré elles ont eu
de 1'exercice: et il n'y a que 1'analyse de ces opérations qui «Si reflexionamos sobre nosotros mismos, advertiremos que
puisse faire distinguer les qualités qui sont compatibles dans nuestras ideas se presentan en un ordén cambiante, si-
le méme homme, de celles qui ne le sont pas, et par-lá donner guiendo los sentimientos que nos afectan. En una ocasión nos
la solution du probléme. Je doute qu'il y ait beaucoup de zarandea vivamente; en otra, apenas se deja notar. De ahí
problémes plus difficiles que celui-lá.» nacen otras tantas maneras de concebir una misma cosa, que
experimentamos sucesivamente como especies de pasiones.
Puede advertirse una estrecha relación entre estos tonos Comprended, pues, que, si conservamos este orden en el
discurso, comunicaremos nuestros sentimientos al conocer
y el personalismo de Rousseau, no obstante ser en realidad nuestras ideas.»
diferentes.
En su tratado De la grammaire, Condillac da una defi- Pero si la filosofía consistiera en dar sentido a todo, la
nición de la gramática de carácter típicamente racional; es «un .verdad» del individual debe aprehenderse en términos «in
systéme de mots qui représente le systéme des idées dans
1'esprit», y el arte de escribir «n'est que ce méme systéme, " La materia puede ser dispuesta de esta forma. La gramática Ir
Port-Royal establece la gramática como una disciplina; la dissplina
porté au point de perfection dont il est susceptible». E1 gramatical de Condillac necesitaba que se intentara crear umbjeto
«sistema de ideas» es el mismo para los hombres en todas material en cuanto tal.
partes, pero la extensión lingüística de este sistema
81
80
terpersonales». Rousseau, como vimos, trató el mismo pro- ratura»: El volumen analiza muchos ejemplos textuales; cada
blema en su retórica, al elevar a categoría estética su objeto uno ilustra un punto que se debe explicar y valorar
material. Condillac sigue siendo fiel al análisis; convierte en satisfactoriamente o que tiene que ser desechado con respecto
objetivo su objeto material, para interpretarlo analíticamente a la adecuación de su sistema de conexiones de ideas.
dentro de los límites de la historia. f Condillac insiste en que el poeta estudia su lenguaje, no los
Condillac conserva la noción cartesiana, según la cual la
ciencia -en este caso, la gramática- media entre el hombre y la modelos antiguos. Su intención llega a ser clara en la defensa
realidad. No obstante, en Condillac advertimos un cambio de final de la lo¡ de la liaison des idées. Esta ley, escribe, «no
énfasis. Su ciencia de la gramática pretende una visión del constituirá ningún obstáculo para el genio; este vicio se puede
lenguaje de carácter realista. El mismo lenguaje está atribuir solamente a las reglas que los retóricos y los
objetivado; existe. La cualidad histórica y real del lenguaje es gramá`ticos han reproducido de esta forma solamente porque
lo que permite a Condillac hablar en general, en términos las buscaron en otros lugares distintos que en el espíritu
interpersonales, de las «reglas» que el lenguaje -el francés en
su caso- nos prescribe. La postura antimetafísica de Condillac humano». Respetar esta ley significa perfeccionar los propios
le obliga a poner de relieve las funciones sobre las categorías poderes creadores -los mismos que se ofrecen para usar en la
abstractas a priori. Las pa labras y los objetos son, en esencia, generación del discurso-. La doctrina neoclásica de la
lo que los hombres, in dividual o colectivamente, hacen de imitación desaparece, pues, como principio creador,
ellas, en el tiempo y en el espacio. No pueden ser definidas o juntamente con el universo estable para el que fue ideada.
jerarquizadas para siempre, aunque un estudio riguroso ('ondillac declara que la dinámica reemplaza la vieja doctrina
pueda revelar el sen tido de sus operaciones. Lo que
permanece como constantE en todo este fluir es el acto del de la imitación. La idea es muy moderna. El eslabón que va
habla, esto es, la generaciór del pensamiento en el discurso y desde el «Estudia tu lengua», de Condillac, al «Crea tu
su comunicación. Con una: cuantas palabras, Condillac lengua» moderno, especialmente cuando estas frases se
justifica el fundamento de k moderna ciencia lingüística como insertan dentro de un contexto de análisis, resulta, en rea-
una rama de la filosofía En este contexto es donde su lidad, un eslabón muy corto.
manifiesto antes indicado ad quiere sentido más claro: La liaison des idées de Cqndillac está íntimamente re-
«Voulez-vous apprendre les scien cies avec facilité? lacionada con el organicismo trascendental romántico que se
Commencez par apprendre votre langue.> A menos que las halla expresado, por ejemplo, en Coleridge. Sin embargo,
operaciones asumidas o representadas poi el individual se su énfasis sigue siendo analítico y, por ende, difiere cuali.-
puedan explicar, esto es, analizar en térmi nos interpersonales, tutivamente del énfasis romántico de la síntesis. En tanto que
la filosofía seguirá siendo inútil, inclusc oscurantista. La De 1'art d'écrire describe explícitamente lo que los escritores
gramática de Condillac insiste, pues, sobrf lo que es individuales deben hacer, su doctrina se elabora *ti los
sistemático y, por consiguinete, apto para la des cripción y la términos interpersonales e históricos. Las estructuras
valoración. históricas de Condillac son fascinantes. Su teoría casi de-
En su tratado De 1'art d'écrire aplica a la literatura la! cimonónica de las «tres edades» -infancia, madurez y de-
doctrinas antes discutidas; escribir, por supuesto, implic¿ para cadencia (cfr. Augusto Comte)-- gobierna la valoración li-
Condillac la perfección cualitativa de las posibilidadel lrraria, y explica la relación del siglo xvirt con las obras
lingüísticas. Se interesa, una vez más, por la expresión, er ~taestras admiradas del siglo xvir. Este siglo constituye la
términos del análisis. El arte de escribir se ha hecho parí asegunda edad», cuyas producciones encarnan una armonía
secundar lo que denomina la plus grande liaison des idées un rnateria, propósito y significado; armonía que determina
principio formal de carácter universal. Condillac desech< Ir naturel propre á chaque style». Además, el orden estruc-
mucha broza heredada de la vieja poética y de la tradiciór ral de las obras literarias se basa en los modelos de «las
retórica. Su «arte de escribir» expresa posiblemente un in xociaciones de ideas» que varían con el tiempo, como los
tento normativo, pero está complementado por técnicas ana
líticas e históricas. Es virtualmente una «ciencia de la lite t arxpíritus de los grandes poetas». La poesía es una constan-
Ir; a pesar de ello, «las diferentes circunstancias han dado ~
vuestra poesía un carácter diferente del de la antigua».
40 83
¡
en la filosofía; la poesía italiana es diferente de la francesa «Desde que conocemos el arte de dar a cada pensamiento
«porque comenzó en circunstancias distintas». su forma, poseemos un sistema que abarca todos los géneros
En De 1'art d'écrire abundan observaciones de este tipo. de estilo... Desde que sabemos dar al discurso la mayor
claridad y precisión, sabemos el arte de razonar...
El relativismo cultural del xvlii se combina con el optimismo
de corte muy moderno para ese siglo respecto de la
Cada disciplina comparte, pues, dos puntos principales c1c
universalidad del hombre. (Ver, en particular, el brillante
enfoque: el discurso es analizable en términos de: 1) estilo y
capítulo De 1'art d'écrire añadido en fecha reciente e inti- carácter, 2) claridad y precisión. La distinción sugiere una
tulado «Observations sur le style poétique, et par occasion, sur posición genérica superior entre las obras que reclaman sobre
cequi détermine le caractére propre á chaque genre de style».) sí mismas la atención del lector y las que (¡¡rigen su atención
Los poetas deben descubrirse a sí mismos «le naturel propre á hacia la materia que tratan. Todo discurso, ya
chaque genre», y lo hacen así al observar las circusntacias que predominantemente «literario», ya «matemático», se presta a
han, coadyuvado para formar el estilo poético («Table»). este doble análisis. La física de Newton también posee «estilo»,
El «arte de escribir», tal como lo concibe Condillac, pre- aunque funciona referencialmente. Las obras (le Corneille son
senta una -especie de correlación objetiva con la creación importantes por su «estilo», pero también -ion abordables en
literaria, considerada esencialmente como una actividad que términos de la «razón» o materia que titilizan o contienen.
resume lo que la propia cultura, en su totalidad, ha producido. El carácter esencialmente moderno de las técnicas de
Y, al interpretarla en relación con el «arte de escribir objetivo, análisis de Condillac, en cuanto tales, reside, pues, en su
las posibilidades que el pasado exploró, nos brindan un estructura de carácter dual. Estas técnicas, organizadas de
conocimiento de las posibilidades ofrecidas al presente y al
futuro. El arte de escribir se convierte también en un r esta forma, cuando se aplican al lenguaje mismo
instrumento. El análisis de las posibilidades, se supone, lleva proporcionan contexturas de carácter clasificador, así como
a un conocimiento de las realidades genuinas -no valoradas-; una justificación disciplinar sofisticada para la ciencia
de ahí su carácter más verdadero. formal de la literatura y del lenguaje, de orientación
Resumir la contribución de Condillac nos permite repetir histórica. Cada perspectiva técnica está relacionada con una
su insistencia en que todo pensamiento, expresado por medio visión amplia ytotal; toda característica formal posee, como
del lenguaje, es necesariamente de carácter lineal. Esta idea si existiera, la corespondiente analítica. A partir de la
domina su «Essai sur 1'origine des connoissance.s humaines», aportación de ('ondillac es posible afirmar que una
y se complementa analítica o científicamente con las obras disciplina, la más rigurosamente organizada -esto es, la más
pedagógicas sobre gramática, el arte de escribir, la lógica y la perfecta en su -lenguaje»-, la menos semejante, está a punto
lengua del cálculo. Estas obras y L'Art de penser son de caer víctima de los peligros del esteticismo y de la
especializadas. Cada una ofrece un análisis disciplinar de un fragmentación. Es también verdad, sin embargo, que toda
aspecto de la intuición total. Por un lado, pues, Condillac moderna aproximación subsiguiente a los problemas del
distingue entre la «ciencia» especializada y la visión global del lenguaje y a la literatura como la de Condillac, tendrán que
conocimiento, es decir, las significaciones de expresión cubrir relevantemente el riesgo igualmente grave de poner de
ofrecidas a su «filosofía». Por otro, sin embargo, estas obras relieve, ya lo impersonal, ya lo individual, uno con exclusión
apuntan una distinción diferente: el discurso está simbolizado del otro. El último proporciona una autenticidad
como «literario» o «matemático». Las «artes» de Cóndillac nos necesariamente existencial, mientras que el primero contiene
recuerdan el viejo trivium y quadrivium. El estudio del por definición una objetivación más amplia, más apta o
discurso, en términos prácticos, se subdivide en dos 2.6. La síntesis y el simbolismo de Coleridge
aproximaciones generales. Cada una se centra sobre los 19 Los teóricos románticos del lenguaje operan con cateKorías y
aspectos formales y aislables del discurso que, a su vez, debe principios íntimamente relacionados con las discusiones
relacionarse con categorías mentales determinadas. El Traité anteriores. Sin embargo, el énfasis aristotélico
de systémes describe estas categorías (xvü, en versión de
41 85
sobre la instrumentalidad desarrollado por Condillac está E esta obra revela ya su modernidad. «Verschiedenheit» indi-
reemplazado, en gran parte, por un simbolismo concebido ca el interés de la obra por la variedad o pluralismo linúístico,
más platónicamente. La doctrina lingüística cartesiana, re- así como por una visión unitaria de esta diversidad. 1 ensayo
cordamos, tiende a hacer un balance -si no a reconciliarde es de orientación histórica: «el desarrollo 0 evolución de la
estas tendencias, pero, como advertimos, los progresos del humanidad». Y la historia es una manifestación «espiritual».
pensamiento ilustrado perturbaron el equilibrio. Así, los El análisis de Condillac se coloca dentro de un contexto
teóricos alemanes del lenguaje, a finales del siglo xvlrr y organicista trascendental. Así, en el capítulo I, Humboldt
comienzos del xrx, participaron del historicismo de Condillac. declara: «la lengua es el órgano del ser Interior; este es el
Sin embargo, a diferencia de Condillac, el historicismo de un verdadero ser en el sentido en que consigue poco a poco
Herder, un Schlegel o un Humboldt se basa en un concepto reconocer su misma interioridad y manifestarla
genético concebido de manera trascendente: el «espíritu» exteriormente». Lo individual proporciona el punto de partida
(Geist), interpretado en un contexto nacional, social o, para abordar lo universal, como en Descartes y Rousseau.
incluso, ampliamente humano, se desarrolla a través del Pero en vez de relacionar el individual con el proceso
tiempo y la cultura para informar, según modalidades varias, universal y racional o con urja estructura dada de la
las lenguas concebidas como un organismo histórico en sensibilidad, Humboldt lo relaciona con un •principio de
crecimiento. La «filología» romántica, es decir, la lingüística creatividad» ~esencialmente trascendental, que es la fuerza
histórica y la historia literaria, se consideran, normalmente, que anima la historia. La mediación «analítica» o disciplinar
como el punto de partida de la lingüística moderna y de la de Condillac queda superada en Humboldt. En el capítulo III
investigación literaria. Pero, recientemente, los eruditos de su obra añade: «La producción del lenguaje es una
positivistas, ofuscados por sus exigencias científicas, han necesidad íntima de la naturaleza humana, no solamente un
alabado a veces a los románticos por sus descubrimientos y comercio social de comunicación, sino también una entidad
orientaciones de carácter disciplinar. Todo lingüista fue basada en su misma esencia y exigida por el desarrollo de las
conocedor de la «ley de Grimm» y, más tarde, de los días potencialidades espirituales del hombre.» La distinción tan
apacibles de la gramática comparada del mundo europeo, de donocida de Humboldt entre e.rgon y energeia resulta mucho
la misma forma que los estudiantes de literatura admiran más interesante. Así, ergon corresponde al lenguaje
sumamente los «descubrimientos» románticos de la literatura considerado como el instrumento pasivo tic la colectividad
y teoría poética medievales. Todos los fundamentos teóricos humana -interpersonalidad-, mientras que energeia define el
de la filología romántica han sido menospreciados u olvidados lenguaje como el acto creador del individuo (capítulo VIII).
completamente por las generaciones siguientes, para quienes Humboldt declara que lenguaje no rs esencialmente una
la noción de disciplina o «ciencia» técnicamente orientada y acción o un producto (Werk), sino una «potencialidad
heredada de la Ilustración, ha sentado precedente en la ac-
creadora», una actividad (TÜtigkeit), es decir, una «capacidad
titud filosófica general.
productora» fértil y organizada o •rc:guladora». En
La teoría lingüística romántica está más clara y mucho
consecuencia, como podemos imaginar, rl estudio del
más convincentemente expuesta en la obra de Wilhelm von
lenguaje -por ejemplo la lingüística comparada, como
Humboldt (1767-1835), Ueber die Verschiedenheit des mens- gramática filosófica que fue- no está lejos de %rr una
chlichen Sprachbaues und ihren Einfluss auf die geistige disciplina mediadora entre el «hombre» y el «lenguaje». Se
Entvvicklung desejercida
ls La atracción Menschengeschlechts (1836)
por esta obra en los
15
. El título
pensadores de lade
época convirtió casi en una fuente de información o conocimiento,
subsiguiente puede colegirse cuando se citan los nombres de unos aunque también en una ilustración esencialmente simbólica
cuantos que declaran su deuda a Humboldt: Hugo Schuchardt, el gran
lingüista y romanista, Benedetto Croce, y ahora recientemente, el de las intuiciones filosóficas que terminamos de establecer.
profesor Chomsky (op. cit.). Podemos mencionar aquí el temprano Dentro de este contexto romántico, la mediación disciplinar
Ueber das Entstehen der grammatischen Formen und ihren Einfluss auf
die Ideener,iwicklung (1822). se transfirió a otros dominios diferentes de la gramática o
«lingüística general». En la literatura, por ejemplo, la noción
42 87
El espacio no nos permite hacer un análisis detallado de realidades que transcienden el tiempo y el espacio, mientras
este problema tan importante. Por razones propias del que el talento «yuxtapone» simplemente -a veces de forma
presente estudio, me propongo resumir muy brevemente las nueva e ingeniosa- los elementos de la memoria.
teorías literarias de Samuel T. Coleridge (1772-1834), sin La «fantasía» es la categoría que Coleridge usa para
duda, el crítico romántico que más influencia ha ejercido emprender el «análisis» de Condillac. Lo que en literatura tie
sobre la teoría literaria moderna anglo-americana. somete a análisis, es producto de la fantasía, de ahí que esté
La deuda de Coleridge al pensamiento romántico alemán subordinado a la imaginación. Los teóricos literarios
es muy grande. Generalmente se admite que muchas de las ulcmanes del momento distinguieron entre estructura externa
«nuevas ideas» presentadas en la Biographia Literaria (1817) del arte y la «forma interior»; la estructura se puede analizar
y en otras obras críticas fueron copiadas principalmente de dentro de los límites de sus partes elementales, pero el genio
Schlegels y Schelling, y a menudo con poco o ningún re- imaginativo ha infundido dentro de estas partes un lodo
conocimiento `. Sin embargo, su originalidad real consiste en mayor que la suma de las mismas.
haber sintetizado, dentro de un bloque de doctrinas re- La literatura o «poesía» está considerada como el reino por
lativamente coherentes las corrientes de la teoría idealista excelencia de la imaginación creadora, esto es, como el
juntamente con el tipo de modernismo que representaron los dominio en que la creatividad humana se ejercita en su más
filósofos empíricos franco-británicos de los últimos años de la alto y más noble grado. La noción es de origen platónico, pero
Ilustración. dado el expresionismo moderno de Coleridge -conI róntese
La fina mano de la filosofía post-kantiana se advierte en la Rousseau- la poesía participa de la «filosofía» de Platón. La
distinción que Coleridge hace entre «imaginación» y «fantasía». autenticidad y valor de la expresividad poética %t- dan por
La imaginación es la facultad del genio. La fantasía es la supuestos, por así decir. De este modo, el ejemplo de Coleridge
facultad del talento. La imaginación es el poder de unidad -una y de la práctica romántica han unido la teoría literaria anglo-
tendencia única, monolítica _y creadora que imparte vida y un americana con una concepción del poeta como un «metafísico
más alto orden dentro de una realidad confusa e incompleta. creador», es decir, su obra como personificación de la verdad y
Gracias a la imaginación las obras del genio alcanzan la esfera de la belleza. Coleridge está timy cerca de distinguir «entre
de la idea transcendental y encarnan necesariamente una procesos y capacidades físicas» y el producto obtenido, la obra
unidad orgánica y esencial. A través de la imaginación -es de arte que, en literatura, es una estructura de los signos
decir, la capacidad de simbolizar-, lo individual se generaliza lingüísticos» (Wellek, página 165). La visión estética de
en el nivel más alto, a través de un proceso dialéctico, Coleridge no le permite apreciar la relación entre poesía en
intensamente personal y completamente universal. La cuanto lenguaje y otros tipos de discurso. Le induce, por el
«fantasía», en algunos sentidos, es más difícil de definir. En contrario, a ampliar, en la medida de lo posible, el horizonte
resumen, implica una ordenación o combinación intelectual de entre el «lenguaje articulado» de la poesía y del lenguaje
asociaciones psicológicas en obras específicas (cfr. «la lógica de común. Por el contrario, Condillac ha sostenido que la poesía,
las pasiones», de Condillac.). «La «fantasía» es, mutatis en circunstancias dadas, difiere de la prosa en el «estilo», en el
mutandis, la «imaginación» de la psicología empírica del siglo «fin» y, prin,. i¡,almente, en el «grado de arte», y funda sus
xvnt, esto es, una «imaginación» cuyo poder simbólico sigue distinvwnes en la teoría del «fin» u «objeto» y la «función» 1'
siendo contingente a su instrumentalidad última en tanfo está donde las consideraciones ético-filosóficas se combinan con
determinada por el análisis. Pero el romántico Coleridge va las psico-estéticas (belleza-bondad-verdad-placer). Condillac
más allá del análisis. Dentro de este binomio imaginación y Intentó establecer las bases analíticas de distinción entre el
fantasía, a la imaginación se la considera activa, verdade- lenguaje poético y el lenguaje de otros géneros, pero el
ramente creadora, mientras que a la fantasía se la concibe resultado final de sus argumentos continúa siendo que la
U Edición usada: Biographia literaria, cap. XIV, Londres, 1876,
1s Ver René Wellek, A History of Modern Criticism: 1750-1950, II,
The Romantic Age, New Haven, 1955, págs. 151-187.
páginas 147 y ss.

43 89
física tradicional, así como por la relatividad de los valores.
lo que el hábito pudo sugerir; la dignidad poética lo soporta,
pero la poesía continúa siendo una parte integral del lenguaje Pero el «significado», como hemos venido entendiendo, no es
general. Sin embargo, Coleridge, al dar importancia a la simplemente preocupación de Condillac. No parece llamarle la
dignidad de la poesía, la aísla dentro de las categorías del atención ni siquiera como a un lector superficial. Sin embargo,
discurso y la dota de proporciones más accesibles desde otros cuando Coleridge escribe en la Biographia l.iteraria (capítulo
ángulos además del lingüístico. En la concepción de Coleridge, xiv) que la «BUENA SENSACIÓN es el l'IJERPO del genio poético, la
la poesía adquiere una serie de cualidades y llega a incorporar FANTASÍA Su VESTIDO; el MoVIMIENTO Su VIDA y la IMAGINACIÓN el
ciertos valores que tienen poco o nada que ver con las ALMA que está en todas partes•y en cada uno y que todo forma
propiedades lingüísticas formales en cuanto tales 18. Por esto, el un conjunto todo gracioso e inteligente», el importante adjetivo
«lenguaje» es un ingrediente de la poesía en el mismo sentido en inteligente se destaca. ¿Inteligente, por qué?, ¿significante, de
que la «pasión» lo es, en su caso, de la «personalidad» y el qué? Se suscita el problema del significado. La imaginación (te
«carácter»; el «lenguaje» es uno de los componentes no Coleridge (en la Biograpñia Literaria, capítulo xüi) és lo que es y
metafísicos que Coleridge coloca en su sistema al servicio del hace lo que hace para proporcionar la inteligencia de la belleza
ideal ». En cierto modo justifica a los lingüistas modernos que y de la verdad -de una verdad que pertenece a un orden
distinguen entre elementos «lingüísticos» y «extralingüísticos» en diferente y superior al orden del que deriva la verdad absoluta
las obras verbales de arte. `y demostrable de la ciencia. El celebrado ensayo On Poesy or
Para conectar ahora con el más alto nivel de la idea, ad- Art (lectura XIII del curso 1818) resume la posición de
vertimos que en el sistema de Coleridge las bases de trabajo Coleridge.
sientan la futura importancia de un rasgo o implicación del El ensayo, algo incompleto y desorganizado, comienza
curiosamente
ción humana:con «eluna breve se
descripción
comunicademediante
lenguaje que recibió menos atención por parte de los la comunica
hombre la articu-
neogramáticos y científicos del siglo xlx: nos referimos, evi- lación de sonidos y, sobre todo, mediante la memoria audi-
dentemente, al «significado». La historia de esta palabra no está tiva; la naturaleza, mediante la impresión de las partes y
en modo alguno clara, pero se puede suponer fácilmente que superficies de los ojos, y a través de los mismos, les da sig-
para Condillac y la Ilustración el significado en cuanto tal nificación y propiedad. Del mismo modo acontece con las
presentaba pocos problemas teóricos importantes. Si algo se condiciones de la memoria o capacidad de recordarlas, pro-
relacionó con estas cualidades pragmáticas como claridad, nunciarlas y percibirlas, etc.». El arte no es ni más ni menos
precisión
18 y exactitud,
En «On no debemos
the Principles of Soundolvidar que Condillac
Criticism», se
Preliminary «que el poder de humanizar la naturaleza, de infundir los
Essay, escribe Coleridge: «Todas las bellas artes (la música, la pensamientos y las pasiones del hombre dentro de cada cosa
pintura, etcétera) son diferentes especies de poesía.»
1
s Hegel, al representar el non plus ultra de la posición que sea el objeto de su contemplación... sella (los elementos
romántica alemana, lleva su punto de vista hasta conclusiones que combina) dentro de la forma de una idea moral». Co-
extremas, «liberando» la poesía de la dependencia del lenguaje;
éste, como sonido, es simple accidentellere Aeusserlichkeit de la rtiunicación, hombre y naturaleza -los tres términos de la
«representación interior» que es el alma y la esencia de la posición moderna- se unen mediante el arte en la forma
poesía. Ver Hegel, Vorlesung über die Aesthetik, 3, en Sümtliche trascendental de una «idea moral». Existe en esta conjunción
Werke, XIV (1926), página 226. En un plano secundario, o
analítico, Coleridge habla del lenguaje en una forma que que, como el término indica, el significado une. El arte es «la
recuerda a Condillac, pero sólo brevemente, y retorna en cualidad que media entre el pensamiento y una cosa... la
seguida a sus principios propios, no lingüísticos: «La definición
de la buena prosa es: palabras propias en sus propios lugares; reconciliación de lo que es naturaleza con lo que es ex-
de buen verso: la palabra más propia en su más propio lugar... clusivamente humano» (esto es, el conocimiento mediante el
Las palabras en prosa deben expresar el significado lenguaje). En arte no existe la cosa representada, sino la «re-
intencional, y no más... Pero la gran cualidad de la poesía es,
quocumque modo, ofrecer una unidad de impresión del todo...» presentación» de una cosa que nos interesa. Solamente la
Table Talk, 3 de julio de 1833 (Londres, 1923), pág. 238. En belleza de la naturaleza merece ser imitada. La belleza r,, «en
«Allsop's Recollections» Coleridge piensa que «el proceso del lo abstracto, la unidad de lo vario, la alianza de la diversidad;
pensamiento tiene que desarrollarse independiente y fuera del
lenguaje hablado o escrito (Londres, 1917), pág. 420. en lo concreto, la unión de lo hermoso (formoxrrrn) con lo
vital». La simple naturaleza, «natura naturata», 91
44
no reviste valor alguno; el artista «debe» dominar la esencia, la De hecho, al abordar este problema, los críticos del siglo xx
«natura naturans»; su obra reconcilia «lo externo (con lo) han aprendido a manifestar un interés más profundo por las
interno». En el pasaje que sigue, Coleridge alcanza el centro funciones de los signos -lingüísticos y otros- a pesar de que
del «significado»: su gusto por la filosofía trascendental ha decrecido
considerablemente en los últimos años. La tendencia lin-
El artista debe imitar la interioridad de las cosas, lo que es
activo a través de la forma y la figura, y traducirnos mediante
güística de la crítica moderna en los Estados Unidos y en
símbolos el Naturgeist o espíritu de la naturaleza, dado que Gran Bretaña es claramente semántica. Mientras, muchos
nosotros imitamos inconscientemente aquellas cosas que críticos modernos, distinguiéndose de los lingüistas profe-
amamos; de forma que solamente pueda producir una obra sionales y de ciertos investigadores académicos de la lite-
verdaderamente natural en el objeto y humana en el efecto. La ratura, parecen haber heredado de Coleridge cierta descon-
idea que pone la forma no puede ser la misma forma. Es algo
superior a la forma (es decir, la estructura); es su esencia, lo fianza de las técnicas analíticas centradas en las relaciones
universal de lo individual o lo individual mismo -el brillo y el puramente lingüísticas o gramaticales de las obras literarias;
exponente del poder inherente. estos críticos transplantan a su crítica el recelo espe-
cíficamente «poético» de Coleridge hacia el conocimiento
Estas frases subrayan la naturaleza dinámicamente sim- demostrable, que es el verdadero tipo de conocimiento que los
bólica o esencial de las obras de arte. Son dinámicas, porque lingüistas profesionales tienden a conseguir. Esto ha
las esencias se conciben en los términos de las relaciones contribuido también a la separación de las disciplinas lin-
(cosas-hombre), y son esenciales, porque los símbolos güísticas bien definidas y las ramas características del aná-
característicos de la obra indican o encarnan toda la Natur- lisis literario.
geist o idea. La crítica de la utilidad de la idea y, por impli- Cuando Coleridge aplicó a la literatura la visión genética
cación, del arte proclama la eficacia o ineficacia de la or- del romanticismo alemán, llegó a una especie de monumen-
ganización simbólica de la obra, es decir, si tiene éxito 0 talismo estético. Este es el resultado del trascendentalismo
fracasa (sinónimos, para Coleridge, de que es buena o mala) fundamental del pensamiento. La crítica literaria, en cuanto
en su intento de crear la belleza, «de reducir muchas cosas a tal, llega a tratar de aislar en una obra literaria los coefi-
una sola». Volviendo a la primera frase casi misteriosa de On cientes formales del genio creador que los ha producido. A
Poesy or Art debemos concluir, pues, que los dos símbolos pesar del intento anteriormente indicado de Wellek en el
constituyen la fusión efectiva de la comunicación humana y sentido contrario, el interés de los críticos modernos ame-
natural. La poesía es la más alta forma de conocimiento. Sin ricanos por la obra literaria como una «estructura de signos
embargo, el «significado» -término que usamos hoy para lingüísticos» deriva directa y lógicamente de la identificación
designar esta fusión efectiva- es, en la visión de Coleridge, de Coleridge de los «procesos físicos, capacidades y productos
esencialmente extralingüístico. Aunque los símbolos no son obtenidos». El ergon está considerado, pues, cómo un símbolo
extralingüísticos en el sentido pragmático de Condilhac, para de la energeia: la «creatividad» y el «genio» están presentes en
Coleridge parecen derivar en gran medida de la naturaleza de el poema.
la comunicación humana, que, como él mismo ha escrito, La estética de Coleridge no es una «disciplina» genuina
reside básicamente en la «articulación de los sonidos». Este wnno lo es la «gramática» o el «arte de escribir» de Condillac.
proceso del significado parece estar parcialmente descrito Sin embargo, en un contexto trascendental, desempeña un
aquí y lo mismo la operación lingüística (vista como papel análogo al que desempeñaban estas disciplinas en la
«comunicación»). Sin embargo, como hemos sentado, sirve filosofía de Condillac. Da coherencia a una realidad de otro
para fines diferentes. Coleridge no ha resuelto el problema del modo fragmentaria. Subrayando la estética de ('oleridge, está
significado poético; en realidad, simplemente toca la cuestión una fuerza conceptual que postula una dinámica permanente
y esto sólo de manera implícita. Pero ha contribuido mucho al y que gobierna la actividad lingüística liumana en toda su
actual «criticism» anglo-americano con el dilema en que se variedad; le da importancia al individual dentro de los límites
ocupa todavía, es decir, la relación entre lenguaje, significado de un principio universal que Funciona por y a través de los
45 93
es, a la vez, una «historia» personificada y una manifesta- insostenible. Como hemos visto, las necesidades de especia

ción de lo ideal. Esta doctrina incorpora la crisis moderna lización puesta no se pueden confundir legítimamente con la su
puesta de la moderna actividad intelectual, es
dentro de una especie de dialéctica histórica, una dinámica pecialmente cuando la práctica se centra directamente sobre

que «exalta» la verdad del individual al mismo tiempo que el lenguaje' puesto que lo que cuenta' después de todo, es
asume esta «verdad» dentro de un más alto orden. El pen- la realidad de tal actividad, no sus «productos».
samiento de Coleridge enraiza con la teoría lingüística ro
mántica y su correspondiente filosófica, aunque, como
Platón, Coleridge concibe el lenguaje como funcionando .- .
. no-lenguaje: . contemplación.
conclusión, .-.- decirse . destrucción ..-..

.- . continuidad ... . sub

siguiente ,- . unidad . conducen . «filosofía» «poesía»,

distinción . recuerda mantenida ... -.

tre la visión del lenguaje instrumentalista de la escolástica . w w D. .o. » platónico y la «instrumentalidad» aristotélica parecen ser constantes
aislables .- conocimiento . w w po

sibilidades .- .. rse en torno a estos dos polos. Sin embargo, una vez descritos estos modernos intentos básicos w o. herentes teorías d

evidente guaje, es que las relaciones reales entre estos dos,

; polos . m . . m como las .

cias. Lo que hemos denominado de una manera algo libre . reemplazado «continuidad . m. .rmo-derna. dicotomía individual/ .- . fenómeno histórico, y,
de acuerdo con la propia perspectiva, se resolvió . históricos. o.. .d
, -

«disciplinar», linar», implica

siempre punto w histórico . w . . máticamente todas las posibilidades, aun cuando éstas sean .. _ consecuencia, . ...-
conoci

das como -. . «lingüística», tal como

desarrollaron .- siglo medio, . por defi

nición, o. Incluso actividad especializada como la «gramática histórica» se basa casi tanto .o. como .

,- . .- sar de ello, por muchas razones,


CAPiTULO I I I EL ESTUDIO DE LA LENGUA Y DE LA

LITERATURA

3.1. La lingüística histórica y comparada. Saussure

En el capítulo primero hemos estudiado muy brevemente


la historia del concepto de lenguaje en la tradición occidental,
y asimismo los primeros intentos de definir y analizar
la expresión literaria y filosófica. La fuerza unificadora que
representa la noción de «cultura» en la Europa medieval y el
concepto más moderno de «historia» en sus diversas ra-
mificaciones han sido explicados en el contexto del simple
problema del lenguaje. Hemos observado la vitalidad de lo que
hemos llamado las corrientes platónica y aristotélica. Ciertas
constantes de pensamiento parecen barrer, como si
existiesen, las fronteras entre la «antigüedad» y los «tiempos
modernos». Finalmente, la idea de «disciplina», esto es, de una
ciencia coherente que sirva de enlace en el dominio de la
lengua, adquiere fuerza en los siglos xvm y xmri. Las diversas
disciplinas lingüísticas adquieren formas diferentes. La forma
depende enteramente del punto de vista del especialista, del
proceso histórico-cultural y de su forma de atribuir a la
«lengua» y a la «expresión» ciertos valores como objetivos y
preferencias. Rousseau tiene un concepto de «lenguaje» un
tanto diferente del de Condillac. El primero está interesado
por problemas retóricos y el último por una clase de
gramática.
Sin embargo, en el siglo xvm y a principios del xrx, la
«literatura» o la «crítica literaria» y la «lingüística», tal como
hoy en día solemos entender estos términos, llegaron
a ser en principio actividades independientes bastante bien
definidas. A pesar de los evidentes puntos de vista diferentes,
un estructuralista de la escuela de Praga de mediados del
siglo xx considera a Grimm e incluso a Jones como
«predecesores», es decir, fundamentalmente como tratadistas
47
de Praga. El crítico literario moderno se siente ligado de Humboldt. Esto es, cambiaron los ideales del análisis des-
manera análoga a Lessing, Diderot y Coleridge. El hecho de criptivo, propios de la ciencia de la Ilustración, por una
que tal especialización haya ocurrido es un resultado de los apreciación del dinamismo histórico orientada genéticamente.
diferentes puntos de vista a que hemos aludido en nuestra Los primeros éxitos cosechados en fonética histórica y
exposición de la actitud modernista hacia la «lengua». Ambas comparada y en gramática dotaron la «filología» y la lin-
actividades son productos de la Ilustración y el Romanticismo. güística de una autonomía tal que elevaron de categoría estas
Por definición, la especialización tiende a ser exclusivista. ciencias «metodológicas. Sería imposible minusvalorar la
El historiador de la lengua se describe como algo diferente del importancia de formulaciones como las leyes de Rask (1787-
historiador de la literatura, a menos que, como sucede a veces 1832) y las leyes de derivación fonética de Jakob Grimm
en la Europa del xzx, el historiador de la lengua, como (1785-1863 , que al ser publicadas en su obra Deutsche
Friedrich Diez (1794-1874), se considere principalmente como Grammatik ~1819, 1822, 1840) describió: 1) la relación fonética,
historiador de la cultura y, por tanto, complemente sus es decir, las diferencias y semejanzas, entre el germánico, el
investigaciones históricas con los estudios lingüísticos y sus latín, el griego y el sánscrito en términos de una progresión
conocimientos de los problemas literarios. Así pues, hablando cíclica o paso de consonantes sordas a aspiradas, a sonoras, y
en términos generales, es bastante acertado decir que en los otra ver a sordas, y 2) dentro de ciertos dialectos germánicos,
dos últimos siglos la actividad investigadora que se ha centrado el cambio de ciertas consonantes, resultante de la
en lo que se entiende por «lengua» se diferencia mucho de los diferenciación del alemán con el inglés y otros dialectos
estudios de «literatura». Observemos que no fue este el caso de germánicos. Formulaciones de este tipo dieron credibilidad a
Condillac, quien trató de ofrecer una visión matemática de la las doctrinas de que: 1) las lenguas pueden describirse
literatura y la lengua en mutua unión entre sí y con la historia útilmente como organismos matemáticos (sistemas orgánicos),
del pensamiento. especialmente en el campo de los sonidos; 2) que la evidencia
El exclusivismo, en los estudios lingüísticos, ha sido un fonética ofrece el conocimiento más seguro de la naturaleza
asunto tanto de hipótesis generales como de técnicas. Las interior de los mecanismos del lenguaje, y 3) que la
disciplinas lingüísticas se granjearon por sí mismas un pres- interpretación de tal evidencia, si es cuidadosamente
tigio que con el tiempo contribuyó mucho a caracterizar la utilizada, resulta apropiada para la solución de otros
«lengua» que estudiaban. No pretendo con este trabajo hacer problemas históricos, por ejemplo, de etnología, historia li-
un resumen de la historia de la lingüística' moderna, sino más teraria, religión comparada, etc. Los conceptos de la Ilus-
bien señalar la dirección general de las disciplinas que tración y de los románticos acerca de la lingüística general
llamaremos lingüísticas, su período de apogeo y, dentro del -como una ciencia del habla o «filosofía del lenguaje»no
mismo, la considerable variedad de enfoques gracias a los desaparecieron. Pero debido al influjo de la lingüística
cuales una gran cantidad de problemas literarios fueron de comparada y su éxito en el terreno práctico, la Sprachphilo-
hecho analizados por lingüistas eruditos. (El tema de la crítica sophie decayó considerablemente en importancia. Los eruditos
literaria será analizado más adelante.) defendieron, cada vez en mayor número, que el estudio
La mayor parte de los primeros lingüistas reconcilian, con empírico de las lenguas tiene que preceder a las generaliza-
más o menos rigor, el análisis empírico-racionalista de ciones de la misma. No obstante -y esto parece ser un hecho
Condillac con el amplio marco histórico de Wilhelm von incluso para aquellos lingüistas más inclinados a lo empírico-
siguieron haciéndose hipótesis generales. Se trató en lo posible
de hacer encajar estas generalizaciones con el conocimiento
1 Para una visión general de la lingüística moderna, consultar Carlo
del funcionamiento lingüístico y las exigencias del método de
Tagliavini, Panorama di storia della linguistica, Bolonia, 1963. Holgar los profesionales de la lingüística.
Pedersen, Linguistic Science in the Nineteenth Century, trad. de J. W. La doctrina de la lengua como sistema (un sistema que al
Spargo, Cambridge, Mass., 1931; también, Thomas A. Sebeok, ed., mismo tiempo que es suficiente por sí mismo, está a su vez
Portraits of Linguists: A Biographical Source Book for the History of
Western Linguistics, 174á1963, 2 vols., Bloomington, 1966. Ver unido con otras fuerzas) ha prevalecido de una u otra manera
también los diversos volúmenes en curso de publicación, Current en la lingüística a lo largo de los últimos ciento cincuenta
Trends in Linguistics, La Haya, 1963, de los que T. A. Sebeok es el años. El romántico Volksgeist, las leyes biológicas
editor general.

48 99
darwinisitas de mediados del siglo pasado y la «estructura» ma, pueden tenerse en cuenta solamente en cuanto que los
«fenómenos básicos» que ofrecen pueden clasificarse en tér-
del siglo xx han regulado épocas enteras en los estudios minos de elementos o denominadores comunes dados. En la
lingüísticos. Cada uno relaciona la posibilidad de un siste muy celebrada clasificación de Ferdinand de Saussure (1857-
ma lingüístico con un concepto imaginativo que tiende a 1913), el concepto de «lengua», puesto ciertamente de relieve
predominar como trabajo de investigación durante una o en contra de langage (lenguaje como facultad, talento natural
dos generaciones. Ciertas realidades de la lengua se sacrifi y generalización del habla) y de la parole (esto es,
can para hacer del sistema una inteligible función visual: manifestaciones concretas e individuales), compendia la
por ejemplo, las explicaciones en forma ramificada tan pre «interpersonalidad» y reclama, para hacerla útil, la inayor
dominantes en escritos de los neogramáticos fueron el re parte de la atención de Saussure como lingüista profesional.
sultado directo de las leyes de fonética mecánica diacrónica La Langue, insiste Saussure, puede clasificarse de un modo
que constituyen el centro de la concepción neogramática. positivista dentro del esquema de las actividades humanas,
Además, la misma idea de la lengua como sistema, como pero el langage es inclasificable, y como ha demostrado
bloque de realidades poseedoras de un orden inherente, ca Amado Alonso, la parole es por sí misma heterogénea (página
paces de ser analizadas total y metodológicamente, cualquiera 21). Aunque una lingüística de la parole sea factible, la
que sea la corriente del momento y sus modalidades de auténtica lingüística estructural -ortodoxa- se mueve en el
campo de la langue (ver Cours de linguistique générale,
aplicación, conllevaron la noción subsiguiente de inter- «Introduction», cap. iv). Saussure pone de relieve la
personalidad. Finalmente, el lénguaje en cuanto objeto de la interpersonalidad de la langue: «El estudio del lenguaje (lan-
lingüística se ha constituido en algo con entidad propia, gage) comprende dos partes: la primera y más importante
relacionado con el más amplio y más fluido concepto de la trata de la langue, la cual es, en esencia, social e indepen-
lengua como un todo, aunque en cierto sentido separado de diente del individuo... La langue es, por tanto, algo que... es
ello'. En otras palabras, la lingüística ha dado forma al común a todos los individuos (aunque) colocada fuera del
material que ha seleccionado para someter a estudio, y lo ha alcance de la voluntad de los individuos en los que está de-
hecho de este modo con notable consistencia a lo largo de los positada».
últimos ciento cincuenta años'. «Interpersonalidad», tal como
entendemos este término aquí, sigue siendo un criterio clave
del punto de vista lingüístico del lenguaje.
En el sentido más amplio, «interpersonalidad» implica en 3.2. La escuela americana de Bloom f ield
primer lugar el lenguaje abstraído del contexto de los
hablantes individuales o «creadores»; estos últimos en los que La escuela americana del siglo xx, tal como está repre-
residen, por supuesto,
1 Estudios los fenómenos
como el de Willard concretos
Quine, Word del ¡dio
and Object (Nueva York sentada especialmente por la impronta de Leonard Bloomfield
y Cambridge, Mass., 1960), los ensayos especulativos de Ernst (1887-1949), sus seguidores y sucesores, los preconiza
Cassirer y Susanne Langer, o las obras de críticos como R. P. Black-
mur e I. A. Richards, al ocuparse del lenguaje, demuestran que cada dores del estructuralismo taxonómico de los Estados Unidos,
aproximación tiende a ser monolítica en su resultado, aunque alta- ha intentado impedir el debate que promovieron en Europa
mente particular en el enfoque. La idea del lenguaje -en tanto
interpretada por los lingüistas y no lingüistas indistintamente- ha los neogramáticos, los partidarios de Saussure y los idealistas
llegado a ser en nuestros días un concepto extremamente fragmentado.
3
(Vossler, Spitzer, Amado Alonso), ignorando deliberadamente
Amado Alonso advierte esta tendencia en Saussure: «Una de las y negándose de un modo agnóstico a reconocer la legitimidad
características de la mentalidad de Saussure es que cada distinción y
cada delimitación de hechos está ya como encarnada en sus exigencias de la controversia. Sin embargo, en parte por negligencia y en
metodológicas, de modo que sus doctrinas han nacido más de las parte por tradición local', y sobre todo, por razones de
necesidades técnicas de la investigacón que de la contemplación
filosófica del objeto», en «Prólogo a la edición española del Curso de preferencia, los lingüistas americanos han tratado de forma
Lingüística General», Buenos Aires, 1945, pág. 10. La versión original exhaustiva las estructuras lingüísticas interpersonales. La
francesa de la gran obra de Saussure, recopilada por Charles Bally y
Albert Sechehaye, fue publicada en París en 1916. obra Language (1933), de Bloomfield, cons
• Por ejemplo, la necesiaad inmediata que existía en América de
hacer un corpus de las lenguas indígenas que amenazaban con su
rápida desaparición.

49
tituyó la Carta Magna de la investigación lingüística americana científica de su disciplina, aunque, alabando a Humboldt,
para toda una generación. Incluso el anterior rechazo por parte declara que a fines del siglo xux el experto debía intentar
de Bloomfield del «mentalismo» de Wundt y su negativa a «descubrir su origen, seguir las etapas sucesivas de desarrollo
considerar cualquier clase de especulación espiritualista, y deducir las leyes que gobiernan los cambios, cuyo re-
basándose en que hay «demasiados mentalismos», alivió a la conocimiento deberá tenerlo en cuenta al analizar tanto la
generación posterior de estudiosos del peso de describir los unidad como la variedad de las presentes fases manifestadas;
aspectos no-mecánicos más trascendentales del lenguaje: los y con esto captar la naturaleza de la lengua como un don
que en la Europa post-enciclopedista y romántica habían humano, su relación con el pensamiento... y la historia del
hecho correr tanta tinta en balde. El «mecanismo» de conocimiento tal como se refleja en-él» (págs. 6 y ss.). En
Bloomfield es, con mucho, menos justificable en lo puramente resumen, el punto de vista de Whitney, como el de Bloomfield,
especulativo que en lo estrictamente pragmático. Cuando es« científico», pero a diferencia de Bloomfield que no adopta
Bloomfield se enfrentó con ciertos interrogantes de un modo ninguna posición filosófica, la de Whitney es «mentalista». No
incluso más tajante que los saussureanos, respondió olvidemos, sin embargo, que las conferencias de Whitney y su
simplemente que no eran asunto suyo'. Las consideraciones libro son, en gran parte, una apología de su obra y un
psicológicas, con la posible excepción de varias ramas de llamamiento para lograr un status para su disciplina. Trata de
experimentación conductista, desaparecieron virtualmente de convencer a los interlocutores de la América de mitad de siglo
la lingüística tal como se practicó en los Estados Unidos de la legitimidad y utilidad de la lingüística en comparación
durante el período 1930-1955. Ciertamente, salvo la an- con las otras ciencias, tales como la etnografía, psicología e
tropología, entre las disciplinas humanistas, solamente la historia. Esto explica su esfuerzo por incorporar «la ciencia
filosofía, tal como la representaban ciertas lógicas positivistas lingüística» dentro del marco de las preocupaciones
hasta hace muy poco, ha logrado interesar a muchos intelectuales y espirituales generales de su tiempo. La
lingüistas americanos s. considerable originalidad de Whitney como lingüista radica, lo
Language de Bloomfield y varios artículos teóricos, cual- ha señalado también Saussure, en: 1) su reconocimiento de la
quiera que sea su importancia metodológica en América, no naturaleza arbitraria de los signos y la estructura lingüística, y
pasan de ser apenas documentos revolucionarios. Language es 2) su valoración del lenguaje como una institución
más una síntesis y un programa, una formulación concisa de convencional que posee análogas características a las de otras
tendencias, aspiraciónes y gustos que prevalecieron en la instituciones humanas. Lo mismo que Humboldt antes y
lingüística americana durante muchos años. William D. Saussure después que él, Whitney admite «que en el plano
Whitney (1827-1894), profesor de indoeuropeo en Yale, teórico todo en la lengua humana es un producto de la acción
admirado por Saussure, ya había afirmado en la década de consciente de los seres humanos» (pág. 50), pero, al
1860 que «la filología comparada era la precursora y la fun- enfrentarse con las exigencias de la disciplina, añade
dadora de la ciencia del habla humana» («la ciencia lin- inmediatamente: «deberíamos estar dejando fuera de
b Consultar los siguientes artículos publicados en la revista L an- consideración un asunto de consecuencias esenciales para la
guage : «Why a Linguistic Society?», I (1925), «Twenty-one Years of the investigación lingüística (la cursiva es nuestra) si fracasásemos
Linguistic Society», XXII (enero-marzo, 1946) (La lingüística ha llegado
a asemejarse cada vez más, en su complexión social, al tipo de las al advertir que lo que el estudioso de la lingüística busca en la
ramas de la ciencia mejor establecidas, sea la física, química o lengua no es lo que los hombres pusieron voluntaria o
biología), «Secondary and Tertiary Responses to Language», XX; abril-
junio, 1944, y la réplica de Leo Spitzer: «Answer to Mr. Bloomfield», intencionadamente en ella... Una lengua es verdaderamente
XX (octubre-diciembre, 1944), una polémica sobre el «mecanismo» o un sistema sublime con una estructura muy simétrica y
«mentalismo», típico de la época. complicada; se le puede comparar muy bien con un cuerpo
e Uno piensa, por ejemplo, en el último Uriel Weinreich; ver «On
the Semantic Structure of Language» en Un i v e r s a i s of L angua ge , ed. organizado» (pág. 50). Y además: «Hoy se advierte esta falta de
por J. H. Greenberg, Cambridge, Mass., 1963, págs. 114171. reflexión
' W. D. Whitney, L anguage and S t udyof L anguage , Nueva York, una serie edeintento consciente
doce lecciones que extraiga
en Washington, D. C.,de los hechos
y Boston en 1864del
y
1867, pág. 3. Esta obra fue presentada originalmente como 1865.
103
III 102
voluntaria. El estudioso de la lingüística advierte que no está mente en América, es antigua, tal como se mide el tiempo en
describiendo las ingeniosas creaciones de los individuos. En la historia de la lingüística moderna. El problema de la
lo que respecta a los objetivos examinados y los resultados interpersonalidad sigue siendo, pues, uno de los objetivos y
derivados de los mismos son menos obra del hombre que lo métodos y, naturalmente, está vinculado estrechamente con
que pudee ser la forma de su esqueleto... De ahí, las las formas como los lingüistas entienden su disciplina. De-
estrechas analogías que pueden establecerse entre el estudio bemos recordar en relación con esto el dicho memorable y
del lenguaje y algunas de las ciencias físicas. Y de ahí, la generoso de Saussure de que, a diferencia de otras ciencias
correspondencia fundamental y compenetrada entre el cuyos puntos de vista están controlados por el material es-
método de una ciencia y las otras» (págs. 51 y ss.). Whitney es tudiado (química,.. anatomía), la lingüística es la ciencia en la
admirablemente claro, aunque con ciertas reservas. En el que los puntos de vista conformarán y determinarán el
último análisis, el estudio de la lengua se diferencia de las material que va a ser estudiado, tal como es su propia na-
otras ciencias por la naturaleza del «objeto material» turaleza (Cours, «Introduction», cap. üi, pág. 22): es decir, se
examinado: la lingüística no necesita copiar de otra ciencia. invierte el procedimiento «normal».
La ciencia de la lingüística sigue siendo su¡ géneris, como una Las páginas que Whitney dedica a la escritura y a la li-
rama dél conocimiento humano tan respetable como teratura son más interesantes por sus omisiones altamente
cualquier otra, siendo así que su objetivo -«el progreso del sintomáticas que por lo que tratan (ver págs. 447 y ss.).
conocimiento y el avance del hombre en la comprensión de sí «Lenguaje» y «literatura» (habla y escritura) son dos entidades
mismo y del universo»- es precisamente el objetivo de toda separadas. La escritura conlleva «intenciones» diferentes de
verdadera ciencia. Whitney presenta el problema con un aquellas que predominan en el habla, principalmente, «el
enfoque perfecto: «Por encima de todo problema se da esta deseo de comunicarse a distancia» en el tiempo y en el
coincidencia de método que ha originado confusión en espacio. Sin embargo, tanto la escritura como el habla sirven
algu,nos de los fervientes partidarios de la ciencia a los objetivos de la «comunicación»; es decir, Whitney pone
lingüística..., conduciéndoles a negar la intervención del de relieve, una vez más, lo interpersonal sobre lo individual y
hombre en la producción y cambio de la lengua, y a lo creativo. Tiene poco que decir acerca de la literatura como
considerarla como un crecimiento orgánico, gobernado por tal, y lo que dice es apenas original, especialmente cuando
fuerzas orgánicas» (pág. 52 y ss.). Este punto de vista, que recuerda su entusiasmo por Humboldt. E1 lenguaje «es
Whitney condena sobre la base de «los últimos hechos» de la justamente lo que el pueblo, a quien pertenece, ha hecho de
realidad lingüística, lo acepta y recomienda en relación con el él mediante su uso... Una literatura, pues, es una prueba
método que los lingüistas tienen que seguir en su práctica sublime del valor de una lengua» (págs. 470 y ss.). Este valor
real. La distinción es necesaria y posible para Whitney, se resume en términos de carácter impresionista:
porque al escribir en los primeros días de la lingüística profundidad, nobleza, sutileza (sic) y belleza -términos que
americana, debía hacer el resumen del diálogo que hemos recuerdan los clichés del gran moralismo literario victoriano-.
estado discutiendo en estas últimas páginas. Whitney se aproxima más al espíritu de su tiempo, al ver la
Sin embargo, Bloomfield da por supuesta la primacía del unidad y la dualidad del habla y la escritura dentro del marco
método. Esto le permite prescindir de concepciones filosóficas de la historia y de la cultura. Repite, en esencia, el juicio de
que Whitney tuvo que reconocer como legítimas Condillac sobre esta materia, pero su formulación, debido a
para justificar su propio método. Bloomfield apoya con todo su exclusivismo, deja vacío de auténtico sentido el juicio de
entusiasmo,
1 A1 hablar casi
de como si fuera
la «escuela un dogma,
de filósofos la tendencia
modernos me-
que intentan aplicación en esta ocasión particular (ibíd, pág. 44; la letra en cursiva es
materializar toda ciencia» y que describen exclusivamente «los efectos mía). El eco bloomfieldiano de esta doctrina es bien conocido. Típico de
materiales» y «las causas físicas», Whitney declara: «Con esto, el su concepción es el artículo de 1927, «A grammatical or lexical
lenguaje pasará, naturalmente..., por un producto físico, y su estudio por statement is at bottom an abstraction», Journal of English and Germanic
una ciencia física; y, sin embargo, aunque disentimos de su clasificación Philology, XXVI, pág. 445, declaración que, entre otras, muestra una
general, no debemos estar en desacuerdo con su solución operacional y metalingüística muy bloomfieldiana.

51 105
sumen, la relación entre el habla como objeto de análisis canza un elevado nivel al basar su estudio de las palabras, en
lingüístico y la literatura no se concibe lingüísticamente gran parte, en sus asociaciones con los objetos y las prácticas
(excepto cuando de paso Whitney opina que la escritura de la cultura (Wórter und Sachen).
«camina a grandes pasos hacia su perfección... cuando acepta Sin embargo, ni Gilliéron ni Schuchardt estaban dis-
una parte subordinada como concomitante y subsidiaria del puestos a rechazar la objetividad del estudio lingüístico-
habla» [pág. 449] ), pero sí históricamente. La interper- científico. Por el contrario, ambos argumentaron en favor de
sonalidad y su correspondiente, la generalización empírica, sus técnicas indicando la incongruencia científica de las
tuvieron éxito al ser transferidas a un plano de la historia hipótesis hechas por los neogramáticos. Si cada palabra tiene,
cultural concebido independientemente, mientras que la li- en realidad, su propia historia, como Gilliéron expone,
teratura se la considera lingüísticamente inoperante'. entonces una investigación etimológica de la misma -al tratar
Sin embargo, durante el siglo xix no todos los intentos de proporcionar al análisis toda la información posible por
fueron fáciles para los discípulos de los famosos compara-
tivistas. Así como los neogramáticos intentaron reelaborar con pequeña que sea- revelará la manera más certera de la
un rigor científico incluso mayor los descubrimientos de Rask, operación lingüística general. O, por decirlo de otro modo, la
Grimm, Bopp y otros, poniendo de relieve el carácter no historia de una sola palabra -especialmente una palabra
excepcional de las «leyes fonéticas» y la naturaleza opaca como (Fr.) trouver- tiene mejores posibilidades de
perfectamente sistemática de las «lenguas», del mismo modo demostrar un cuadro de historia lingüística más
sus críticos adujeron hipótesis en contra. Los investigadores genuinamente que ecuaciones del tipo (Lat.) -A- > (Fr.), -e-
dialectales -por ejemplo, Jules Gilliéron (1854-1926~- so- (MATRE-(M)-, PRATU-(M)- > mére, pré).
cavaron la mismísima noción de «lengua» como un monolito A finales del siglo xrx, pues, se establece firmemente algo
orgánico, progresando implacablemente en el tiempo y en el que podemos llamar ciencia lingüística, es decir, una variedad
espacio. A1 subrayar 1_a importancia de los préstamos de disciplinas afines que comparten la hipótesis básica de que
dialectales, regresiones y reajustes del sistema, e ilustrar estos un conocimiento empírico de operaciones lingüísticas precede
fenómenos con precisas referencias cartográficas, los a la elaboración de las afirmaciones generales concernientes a
investigadores de geografía lingüística demuestran que el las mismas. En la práctica, la investigación varía desde los
propio concepto de lengua es realmente el más problemático o, intentos de amplia trascendencia de los «sistematizadores»
en el mejor de los casos, el más arbitrario. De hecho, es hasta una especie de puntillismo característico de los
bastante legítimo hablar de una profunda crise de conscience etimologistas. En el contexto de esta investigación, el concepto
entre los lingüistas durante la primera década, apro- de lenguaje sufre considerable fragmentación, puesto que lo
ximadamente, de este siglo. La confianza se tambaleó, y la que constituye una «lengua» para el neogramático Meyer-
enseñanza de Saussure estaba destinada en realidad a res- Lübke es diferente sustancialmente de lo que el término
taurar el aspecto de la importancia disciplinar de muchos significa para Schuchardt. El hecho de que la ciencia
métodos entonces vigentes. lingüística conforme o determine la materia que estudia, llega
Otros críticos operaron basándose en diferentes supuestos. El a ser evidente, y como advertimos, este hecho Saussure lo
gran lingüista Hugo Schuchardt (1842-1927) rechazó el incorpora dentro de sus formulaciones de carácter
«dogma» de la «ley fonética». Con gran agudeza demostró que estructural. De forma semejante, el mecanicismo de
esta teoría no tiene ni justificación deductiva ni inductiva que, Bloomfield, aunque nos parezca ahora arbitrario, responde al
de hecho, resulta mucho más provechoso considerar el estado en que se encontraba la investigación lingüística de los
lenguaje como un producto social en continuo y dinámico fluir, años 1910. Bloomfield intentó eliminar la anarquía indeseable
como un «organismo natural». Schuchardt se remonta a al proponer lo que se pensó eran limitaciones coherentes y
Humboldt
9 y despoja
Esta misma la investigación
tendencia lingüística
antropológico-cultural estádeampliamente
su ropaje puramente metodológicas. Sin embargo, estas limitaciones
desarrollada en los estudias lingüístico-literarios de Franz Boas y su metodológicas -bastante más profundas incluso que las que
escuela; ver también las obras de Edward Sapir. se encuentran en Saussure- fueron, a . juicio de muchos,
confundidas gratuitamente con la «ciencia». El rechazo por
52 107
del «mentalismo» le lleva a la filosofía conductista en lugar de guaje natural. Su tendencia mentalista es, al mismo tiempo
la despreciada rama wundtiana. que antilógica, antiliteraria. Rechaza el «estudio del estilo», es
decir, el estudio del estilo literario en su contexto estético, en
pro de la «estilística», que, tal como él la expone, describe
3.3. La estilística de Bally principalmente la lengua hablada o los textos solamente en
cuanto ofrecen ejemplos de la lengua hablada. Su objetivo es
Antes de examinar con mayor detalle el trabajo de los «sacar conclusiones de la investigación de palabras o
últimos lingüistas americanos del- siglo xx en conexión con expresiones emotivas corrientes que manifiesten las actitudes
las materias literarias, estaría bien resumir brevemente las espirituales y mentales comunes a un grupo lingüístico o
aportaciones anteriores de ciertos especialistas (principal- presentes dentro del mismo». Desde el punto de vista del
mente europeos) y ciertas escuelas de pensamiento 1°. Debe- principio, esta doctrina parece asemejarse a las teorías
remos limitar la argumentación a investigadores que com- intuitivas de la escuela idealista, pero, en realidad,
partan los mismos supuestos básicos de la investigación lin- metodológicamente no es así. Bally se mueve dentro de los
güística que éstos, a pesar de que por varias razones hallen sectores cuidadosamente delimitados de sistemas lingüísticos
las funciones del habla «afectivas» o.«creadoras» y la literatura dados y de los factores «espirituales» implicados,
más a su gusto que sus colegas de inclinación matemática e contentándose con describirlos tal como funcionan. Además, a
intenten tratar tales funciones en un marco menos diferencia de Vossler o de Spitzer, se muestra decididamente
metodológicamente circunscrito que el que se suele asociar a antihistórico: «La estilística es puramente descriptiva. Lo que
una investigación lingüística profunda. Debemos centrarnos pertenece al pasado no le afecta, si este pasado no ha dejado
en la «estilística» de Charles Bally (1865-1947), discípulo de algunas huellas (descriptibles) en el presente.» Habiendo
Saussure, y en el idealismo alemán del Stil f orschung. preferido la langue a la parole, Bally decide describir la
Prueba de la dirección seguida por el grupo de Bloomfield sincronía y no la diacronía. Además, su método es típicamente
-su virtual aislamiento- t es el hecho de que para todos los lingüístico, puesto que está basado en un contraste efectivo
efectos la obra de Bally ha sido ignorada en los Estados (oposiciones); usa el término comparación: «Un principio
Unidos. Incluso ahora, su influencia es escasa. Se reduce en importante de nuestro método es el establecimiento, por
gran parte a unos cuantos romanistas. Su punto de vista es, abstracción, de algunas formas de expresión ideales y
por supuesto, saussureano, pero contiene muchas e normales; no existen en ninguna parte en el estado puro del
interesantes modificaciones que, a primera vista, pueden lenguaje, ni se convierten en realidades tangibles, a partir de
parecer paradójicas. A1 igual que su maestro, Bally, suizo las que se observa: 1) las tendencias constantes del espíritu
también, prefirió trabajar dentro de los límites de la langue, y humano, y 2) las condiciones generales de la comunicación del
su orientación tradicional siguió siendo siempre totalmente
pensamiento» ". Estos «modos característicos de expresión»
psicológica (una característica francesa claramente presente están agrupados en torno a dos polos: 1) el modo «intelectual»
ya en Condillac). Tal como está presentado en Le langage et la o «lógico», que el lingüista emplea como una norma, que le
vie (1913, 1926 y 1935), Bally se propone estudiar «el lenguaje
permite primero la comparación y después, la detectación de
en cuanto expresión de los sentimientos y en cuanto las variantes semánticas y afectivas, y 2) «el lenguaje común»,
instrumento de acción», es decir, la preponderancia, sobre la norma que permite la descripción de las «peculiaridades so-
inteligencia,
1 de loeruditos
° Unos cuantos «afectivo» y «volitivo»
europeos en la construcción
o sus discípulos emigraron eny los
en ciales» del uso lingüístico. Estos dos polos son evidentemente
años 1930 a los EE.UU. Debe señalarse la enorme deuda de la «interpersonales», pues son las medidas lingüísticas que dan
Universidad americana a estos hombres y mujeres que, en muchos
casos, no llegaron a ser eruditos americanos ilustres, pero trajeron con lugar a descripciones concretas de los realia que se apartan de
ellos la variada y preciosa herencia de sus países de origen, aportando lo dicha medida. El criterio de Bally es el uso, nunca la «regla»
mejor de su pasado a las realidades y a las posibilidades de su presente
americano. Su contribución a la vida intelectual de los Estados Unidos gramatical
11 Traité como tal. También
de stylistique arremete,
f ranpaise, al estudiar
Heidelberg los textos
y París, 1909, I, pá-
ha sido incalculable. ginas 28 y ss.

53 109
contra la confusión entre la observación estilística (la ver- vos realmente separados y no son simplemente dos categorías
dadera estilística) y la observación de los recursos del estilo que abarcan el mismo objeto material.
(el análisis literario), puesto que esta confusión puede in- Estos principios de trabajo establecen el fundamepto para
ducirnos a creer evidentemente que estamos estudiando la una ciencia paralela, aunque diferente, a la lingüística
naturaleza de los medios de expresión cuando, en realidad, estructural a la que nos hemos llegado a acostumbrar. Para-
estamos estudiando simplemente el uso que un autor hace de dójicamente, es el intelectualismo de Bally el que estimula su
estos recursos. «Cuando examinamos -dice Bally- si una concentración sobre lo afectivo. Su punto de partida, la
expresión (dada) se adapta al tono general de la obra... dinámica del habla de Saussure (circuit de la parole), implica
practicamos estética literaria, crítica, pero no estilística.» que es el vehículo de la expresión de conceptos y que éstos
Cada elemento estudiado, pues, debe ser «comparado» en están emparejados, como si existieran, en un clima afectivo
términos de oposiciones estrictamente categorizables: por totalmente penetrante. Bally, sin embargo, no cae en el error
ejemplo, sinónimo en oposición de antónimo. Estas compa- lingüístico de estudiar, como un psicólogo, los estados
raciones pueden conducir a un cotejo con otra lengua que afectivos que acompañan a la expresión; orienta
implica relaciones no fonéticas entre dos sistemas lingüísticos rigurosamente su análisis hacia la investigación de las mismas
diferentes. Bally hace uso frecuentemente del alemán para estructuras lingüísticas y de sus valores expresivos generales:
señalar los recursos estilísticos del francés. «La labor de la estilística es extraer lo que es general en los
La curiosa distinción de Bally entre la lengua hablada y la caprichos de la expresión personal y establecer tendencias
lengua escrita es importante y merece ser explicada comunes; uno puede decir que la estilística investiga en el
profusamente. La lengua escrita es siempre la manifestación habla y en las obras escritas que no interesan a un crítico e
de los estados de la mente, de las formas del pensamiento que historiador de la literatura.» Así, por ejemplo -el espacio no
normalmente no encuentran su expresión en el lenguaje permite un resumen detallado de sus varios resultados-, su
ordinario. El contexto de la lengua escrita se diferencia del de tabla de «efectos provocadores», incluye una clasificación de
la situación hablada; la lengua escrita se halla privada de acuerdo con el tono, estratos temporales, región, grupos de
entonación expresiva y de la mímica. Además, en la edad, clases sociales, grupos sociales, etcétera. El énfasis es
conversación, la situación está casi siempre dada, mientras marcadamente psicológico, aunque la sintaxis (por ejemplo, la
que el escritor debe crear la situación. Puede situarlo en el elipsis, los procedimientos indirectos) no se deja enteramente
tiempo, y puede incluso pedir al lector que lo vuelva a leer. a un lado.
Por tanto, la verdadera norma de la auténtica investigación La obra de Bally se centra mucho más en los recursos
lingüística está contenida, para Bally, en la viveza, la expresivos del francés que en las «sublimes deformaciones»
creatividad del habla. Por implicación, el crítico debe hacer practicadas por Racine, Moliére y Hugo. Sin embargo, los
precisamente lo contrario. estudiosos del lenguaje literario, particularmente en Francia,
Contra el sentido del lenguaje hablado en general, Bally han aplicado directa o indirectamente las técnicas de Bally al
utiliza su concepto de «lenguaje común», clase desprovista de estudio de la literatura; la precisión de sus formulaciones ha
valor afectivo. Y una especie de grado cero lingüístico útil llamado la atención de numerosos eruditos literarios. (Ver las
como herramienta para las comparaciones. Por ejemplo, la muy conocidas obras de Jacques Marouzeau y Marcel Cressot,
sintaxis de «Juan ama a María» es una función del lenguaje y B. Dupriez más recientemente, «Jalons pour une stylistique
común, puesto que, en teoría, no permite elección alguna; littéraire», Le Franpais moderne, XXXII, núm. 1.) Han retenido
también es una construcción frecuente y puede ser utilizada principalmente la antigua dicotomía norma-desviación,
como una «norma». Sin embargo, Bally niega inteligentemente heredada de la retórica clásica, y han considerado el lenguaje
la existencia de fundamentos reales para la comparación, en de un determinado escritor como una forma apartada del
un sentido estructural, entre la sintaxis lógica y la estilística francés o inglés estándar. Esta clase de tratamiento ha
afectiva, puesto que constituyen dos sistemas de expresión aumentado, sin duda, nuestra información sobre los diversos
bastante diferentes. No obstante, queda por ver hasta qué autores estudiados, pero no ha hecho progresar un ápice
literaria. Estos «estilistas» de la literatura ni siquiera han mente en el campo de la lingüística románica. Por eso,
sido fieles a la real originalidad de su maestro. Bally, por constituye como un puente entre el numeroso cuerpo de
ejemplo, centró consistentemente su atención en los proce- lingüistas y ciertas escuelas, principalmente académicas, de la
sos (el «instinto etimológico», «sinonimia», «figuras», etcétera). crítica literaria moderna. Los idealistas han tenido gran éxito
Las normas de Bally -su lenguaje lógico y «lenguaje común»- entre los críticos e historiadores literarios, a pesar de
no son, en ningún sentido del término, absolutos. El «modo considerarse a sí mismos como lingüistas.
lógico» y el «lenguaje común» pueden ser manifestaciones de
lo que hemos llamado interpersonalidad, pero en el sistema
3.4. El idealismo: Karl Vóssler y Leo Spitzer
de interpersonalidad de Bally es parte esencial de un proceso
dialéctico, un movimiento (que funciona en dos niveles) a Debe decirse, en primer lugar, que los idealistas cons-
través del cual el lingüista-estilista comparatista aprehende y tituyen un grupo menos estrechamente unido que, por
registra las normas que gobiernan los medios de expresión ejemplo, la escuela de Ginebra, el Círculo lingüístico de Praga
propios de un sistema lingüístico dado, y arroja luz o la escuela de Bloomfield. Las afinidades entre los idealistas
afortunadamente sobre el comportamiento del lenguaje en son bastante fuertes; comparten muchas actitudes básicas,
general. En cierto sentido, este movimiento o proceso es pero sus métodos arrojan un elevado grado de individualismo
circular (o espiral): Bally comienza por un hecho tangible de en cada miembro. Estos métodos se remontan a las teorías de
la expresión, lo sitúa respecto a los dos «modos Humboldt y a ciertos seguidores declarados de aquel maestro.
característicos» normales que, debemos recordar, no «existen
Recordemos, por ejemplo, a Heymann Steinthal (1823-1899),
en ninguna parte en un estado puro» (el primer nivel de
autor del trabajo etno-psicológico Ursprung der Sprache
interpersonalidad); y esta comparación le permite extraer
una descripción cualitativa preliminar, que a su vez le lleva a (tercera edición revisada de 1877), quien «liberó» el lenguaje de
la formulación de los procesos implicados (el segundo la dependencia de unas categorías lógicas a priori en un
nivel,de interpersonalidad). Bally no solamente respeta la sentido anteriormente desconocido: «En materia de lenguaje
concreción de los fenómenos observados, sino que sus -escribió Stein-thal-.no hay diferencia entre su creación
mismas abstracciones se hallan imbuidas de un sentido de lo original ( Urschñp f ung) y el acto creador que se repite
real. En resumen, ha ideado un método que reconcilia, diariamente.» Esta idea fue recogida por Benedetto Croce
dentro de un sistema cerrado, la polaridad individual- (1866-1952) en su Estetica comme scienza dell'espressione e
interpersonal, pero que, sin embargo, sigue siendo fiel en el linguistica generale (1900-1902) y le dio nueva coherencia
plano del método al carácter interpersonal del filosófica. Para Crpce, todo uso del lenguaje es esencialmente
estructuralismo, tal como fue sistematizado por Saussure. expresivo y está, por tanto, gobernado por un sistema estético;
Críticos como Amado Alonso han puesto de relieve con la realidad del lenguaje reside, naturalmente, en su uso. Como
frecuencia las semejanzas y las diferencias entre Bally y sus categoría, el lenguaje constituye, por ~tanto, un orden de
contemporáneos, los lingüistas «idealistas» alemanes. En su creación personal (es decir, energeia). No es un arsenal. de
mayoría, estas semejanzas y diferencias se reducen a las armas prefabricadas ni un simple diccionario, ni un «ce-
siguientes: lo mismo que Bally, Karl Vossler, Leo Spitzer, menterio de cadáveres más o menos bien embalsamados». La
Ulrich Leo y Helmut Hatzfeld son «mentalistas». También unidad lingüística reside en la «inner form» de ciertas partes
ponen de relieve los elementos afectivos de la expresión, del discurso (la innere Sprachform de Humboldt). Esta forma
hablan incluso de «lenguaje» y «vida» en términos algo interior es con la que el lingüista-esteticista o crítico debe
metafísicos. La escuela idealista se diferencia de Bally, sin enfrentarse en sus investigaciones para aclarar las cosas,
embargo, en que rechaza el positivismo como método y la tanto en términos de estructura como de significado.
categoría de verdad científica y mensurable que pretende Este resumen demasiado breve apenas hace justicia a
enseñar. Además, al negar ---como lo ha hecho Crocecualquier Humboldt, Steinthal y Croce. Deseamos, sin embargo, señalar
diferencia esencial entre el lenguaje común y el uso literario, un punto esencial, a saber, el esfuerzo hecho por estos
precursores de la tradición idealista para establecer cate- sólo pueden ser la historia de las formas espirituales de la
gorías analíticas que permitieran el estudio de lo individual y expresión, es decir, la historia del arte en el más amplio
su aportación dinámica y significativa al establecer una sentido de la palabra».
alternativa para el positivismo como un método. Es altamente Para Vossler este punto de vista es apriorístico, pero
significativo que durante el apogeo de los neogramáticos qúizá sea menos que la pseudo-objetividad del positivismo
(primera década de nuestro siglo), las primeras obras teóricas empírico. El lingüista debe basarse en la aprehensión de las
importantes de Karl Vossler ( 1872 - 1949 ) hayan descrito estructuras de cualquier conjunto dado de hechos, pero los
precisamente el «positivismo» y el «idealismo» de la «ciencia resultados de su análisis, si los maneja debidamente, son en
del lenguaje» (Positivismus und Idealismus in der realidad tan «científicos» como los esquemas y los modelos
Sprachwissenschaft, 1904 , un trabajo dedicado a Croce) y el expuestos en las gramáticas convencionales, descriptivas e
habla «como creación y evolución» (Sprache als Schópfung históricas. Su método consiste en «reproducir conscientemente
und Entwicklung, 1905). En la primera de estas obras, Vossler el proceso interior que ha hecho posible la "obra de arte"»
tiene cuidado en definir el positivismo y el idealismo cómo (cap. üi, parte 2), esto es, que da coherencia a los hechos
métodos, no como dos sistemas filosóficos distintos (aunque sí caóticos reunidos. Esta «reproducción consciente» resume dos
distingue el positivismo «metafísico» del «no metafísico»). El «momentos distintos» o etapas a través de las cuales todos los
punto de vista idealista trata de aplicar correctamente fenómenos lingüísticos, gramaticales o, incluso, métricos,
«nuestros poderes intuitivos al campo de la investigación deben pasar: «1) el momento de progreso absoluto, es decir, la
histórica objetiva»; la lingüística es una de las disciplinas etapa de libre creación individual, y 2 ) el momento de
históricas -aquí Vossler no está en desacuerdo con el punto de progreso relativo, es decir, la etapa del llamado desarrollo
vista de los neogramáticosbasada, sin embargo, en la regular, de creación colectiva, como si estuviera surgiendo un
«facultad intuitiva». Coloca el «principio de causalidad proceso de condicionamiento vital» (cap. vi¡). La intención es,
humana» en el dominio de la razón humana, es decir, el sin duda, diacrónica; el Stil f orschung del idealismo alemán,
espíritu (Geist). Por otra parte, al positivismo le satisface a diferencia de la estilística de Bally, es casi invariablemente
describir minuciosamente los hechos de ciertos problemas genética. Sin embargo, esta limitación temporal está
concretos, trata exclusivamente del «conocimiento del compensada por el amplio campo de acción dejado al análisis
material», visto como un valor en sí mismo, y describe las vossleriano. Los recursos lingüísticos individuales, un poema o
causas de las operaciones fenomenológicas o simplemente se una novela, y los sistemas completos del lenguaje, son
niega a tratarlas. La adopción del punto de vista «idealista» relevantes y están tratados todos en el mismo nivel. En la
conlleva un cambio completo de procedimientos. De acuerdo práctica, el método de Vossler tiene un carácter jerárquico
con Vossler, los positivistas (por ejemplo Meyer-Lübke y sus dual: el de la obra individual de arte y, en un plano todavía
seguidores) han clasificado el material lingüístico tanto más alto, el lenguaje como proceso cultural.
anatómica como jerárquicamente en términos de El «método» de Vossler llega lejos al definir el material
fonética/fonología, morfología, sintaxis y semántica (ésta sobre el cual está destinado a operar. La teoría de «dos mo-
virtualmente olvidada), y han sostenido que la estilística, que mentos» o fases se refiere a lo que en Positivismus und
trata de las elecciones determinadas por la motivación Idealismus in der Sprachwissenschaft resume su actitud hacia
estética, debería caer con propiedad dentro del campo del la polaridad de lo interpersonal frente a lo individual. Esta
historiador y crítico literario, y no dentro del campo del actitud es quizá incluso más paradójica que la de Bally. Esto
lingüista. Vossler, el idealista, adopta un procedimiento implica que: 1) ambos factores son coadyuvantes de la historia
opuesto. Da más importancia a la estilística, la única lingüística, pero siguen siendo, por así decirlo, distintos
disciplina capaz de proporcionar verdaderas explicaciones de temporalmente; lo individual correspondería, aparentemente,
los fenómenos descritos por la fonología y morfología al primer paso, mientras que lo personal correspondería al
(definidas como las «disciplinas más bajas», capítulo ü). El segundo; sin embargo, cada uno implica constantemente al
idealista acepta la clasificación estética general, puesto que otro; y 2) solamente la atención relacionada con lo individual,
iguala el lenguaje con la «expresión espiritual»: «la historia como parte de un proceso creador
del desarrollo y del cambio lingüístico
general, es capaz de arrojar luz sobre lo interpersonal. El primero vierten en la parte íntima y dominante, a la que las reglas de
engendra el último, y es precisamente la estructura genética la sintaxis y el uso del vocabulario tienen que adaptarse» (Geist und
que reclama la principal atención del lingüista. En los últimos Kultur in der Sprache). Este papel, «interior y dominante», del
años, Vossler -amplió considerablemente sus teorías concernientes sonido en poesía es el que reclama claramente la principal
a los niveles de los modelos genéticos; llegó a estar casi atención de Vossler. En realidad, es la misma complejidad del
obsesionado por las implicaciones del proceso interno que lenguaje literario la que le induce a estudiar con preferencia al
gobierna la expresión en todos los estratos, particularmente en el «lenguaje común», obras de los principales escritores (Dante, Lope
nacional, de ahí su doctrina de que las posibilidades expresivas de de Vega, Racine). No obstante, resulta curiosa comprobar que es
cualquier lengua están gobernadas por el «espíritu» de los la generalización de la creación del lenguaje individual, en gran
hablantes (ver la edición revisada Frankreichs Kultur und medida, a la que Vossler consagra su tiempo y hace materia digna
Sprache, 1929). El estudio de estas posibilidades con respecto a de su interés. ¡Cuántas creaciones desviadas habrán caído fuera
su uso -no en abstracto- es el estudio del «estilo nacional». En del mismo! 13.
cierto sentido, después, Vossler resolvió la paradoja elevándose
sobre ella en su propia práctica; llegó a tratar más lo
interpersonal, pero, al hacerlo así, se apoyó en técnicas
13 Una muestra de la aproximación de Vossler a los problemas
normalmente asociadas con los estudios de _lo individual del directamente lingüísticos podía hallarse en su «Neue Denkforrnen
lenguaje. Y sigue sin decir que ninguno de sus experimentos o ¡in Vulgarlatein», publicado como un capítulo de Geist und Kultur
conclusiones pueden verificarse matemáticamente; sus últimos in der Sprache, Heidelberg, 1925. La tesis general de este artículo,
algo inspirado en Dilthey, es que el latín vulgar -la lengua de la
trabajos no están libres de misticismo '2. Así, cada lenguaje posee que deriva el romance- no es una simple corrupción del latín clá-
«una fuerza, un talento, un temperamento», en suma, una sico, sino una modalidad lingüística presente en la más antigua
voluntad creadora por sí misma, análoga a la voluntad creadora latinidad -es una moda muy diferente de la modalidad literaria
clásica helenizante que no se habló nunca de manera general.
del poeta; sigue siendo, por definición, interpersqnal, pero se Vossler explica los rasgos fonéticos, morfológicos y sintácticos en
comporta individualmente. Sin intentar resolver, defender o atacar términos de modalidad (norma) estilística del latín vulgar,
estas interesantes paradojas, podemos poner de relieve, una vez demostrando que los rasgos lingüísticos esenciales del latín
vulgar, en cuanto estilo, se generalizaron en los nuevos paradigmas
más, la constante insistencia de Vossler sobre lo expresivo, es que lo convertirían eventualmente en romance cuando la
decir, el rasgo no comunicativo del lenguaje. ¿Provienen las Weltanschauung de los hablantes del latín llegó a predominar
finalmente sobre la modalidad dominante en el estilo clásico.
dificultades del lector del deseo de Vossler de estudiar varias Tenemos la típica idea vossleriana de que la estilística -la ciencia
lenguas como sistemas expresivos más que como vehículos, que estudia la libre elección de los fenómenos lingüísticos- es
principalmente, de comunicación? Posiblemente. Bally, como anterior a la sintaxis, que, a su vez, es meramente la ciencia de la
elección lingüística generalizada. Permítaseme parafresear unas
vimos, se apoya fuertemente en el circuit de la parale de cuantas líneas de los pasajes que describen el futuro romance
Saussure (con el hablante y el interlocutor), mientras que Vossler (págs. 67 y ss.): En primer lugar advertimos que el futuro latino
raras veces tiene en cuenta este tipo de relación. No en vano está no poseía una estructura concretamente determinada de los
modelos flexionales. A causa de la coincidencia histórica v
interesado principalmente por los tipos de lenguaje menos lingüística del futuro y del presente de subjuntivo, el futuro osciló
contaminados por las consideraciones interpersonales; para entre una orientación modal y temporal: por un lado, amabo y de-
testificarlo tenemos su comentario referente al sonido y a la lebo; por otro, legam y audiam. Las terminaciones -so v -AM se
equilibraban la una a la otra y tendían a mezclarse. En la baja
poesía: «En el lenguaje del habla de cada día, las formas naturales latinidad, se observan todo tipo de confusiones: floriet por florebit,
de expresión -sonidos, voces y ritmo- están reguladas por el uso, y respondeam por respondebo... Además, la semejanza fonética de
constituyen las formas externas que tienen que obedecer a amabit y arnavit, de amabunt y amabant llevó a confundir los
significados, lo mismo sucede con leges-leget y el subjuntivo de la
nuestras intenciones y necesidades. En poesía, se con primera conjugación: Ames, am-et, etc. Sin embargo, la tendencia
formal del lenguaje pudo proporcionar una solución por la vía del
cambio analógico, al crear un modelo fijo y homogéneo; para que
tal solución haya sido posible, se hizo necesaria la posibilidad de
conocer la tendencia del lenguaje. Sin embargo, el concepto
temporal del futuro presentó señales de debilidad y, finalmente,
sucumbió. Lo mismo que el profeta en su país, el concepto del
tiempo futuro no disfruta normalmente de gran consideración en
"También Spitzer calificó de «prematuro» el análisis extendido el habla de las masas. El esteta adopta respecto a las cosas
por Vossler del estilo nacional: Linguistics and Literary History, futuras una actitud puramente contemplativa...
Princeton, 1948, pág. 11. Ed. esp., Madrid, Gredos.
Debido a su emigración a los Estados Unidos poco antes de la tazo a este libro demuestra la adhesión de Spitzer a los
Segunda Guerra Mundial, su fuerte personalidad, el gran número principios básicos estudiados antes en Vossler. Spitzer rechaza
de escritos suyos que aparecieron en revistas también el «positivismo», especialmente la rama practicada por
americanas y su cátedra vitalicia en una posición influyente en la Meyer-Lübke y Beeker, sus profesores de lingüística románica y
Universidad Johns Hopkins, el trabajo de Leo Spitzer (1887- de literatura francesa, respectivamente, en Viena. Esta cruzada
1960) es mucho más conocido en América que el de Vossler. Es antipositivista responde, en parte, a un número de artículos muy
difícil valorar lo que Spitzer debe a Vossler; sus evoluciones fuertes que no dan relevancia a la reputación dé Sp'itzer entre
parecen ser más paralelas que derivadas, y Spitzer ha puesto de sus colegas americanos (véase su reseña The syntax o f Castilian
relieve constantemente su propia originalidad. prose, de Keniston, Chicago, 1937) en Language, XIV (págs.
Es suficiente decir que ambos eran romanistas perte- 218-230). Lo mismo que Vossler, se niega a admitir cualquier
necientes a la misma tendencia de Stil f orschung, y que, dentro distinción fundamental, con la salvedad, aparentemente, de la
de esta tradición, Vossler trata de cuestiones más generales y más del énfasis entre el estudio de la literatura y el estudio del
amplias, en tanto que Spitzer, el etimólogo y estilista, prefiere lenguaje per se. Pero mientras que para Vossler el análisis de
problemas específicos especialmente, el estudio de ciertos textos literarios estaba subordinado, en cuanto tal, a la
grupos semánticos, de historia de palabras e investigaciones especulación lingüística general, Spitzer llegó a estudiar mucho
estilísticas individuales. De los dos, tenía quizá Vossler una más las obras puramente literarias en los términos de estructura
mente más profunda; pero Spitzer poseía ingenio más brillante e y significado, especialmente en los últimos años. Su influencia
inteligencia más clara. en América como auténtico lingüista ha sido, en el mejor de los
Por conveniencia, no trataremos de los primreos trabajos de casos, mínima, y, a veces, quizá contraproducente (en especial
Spitzer, pues sus ideas continuaron siendo notablemente para la lingüística románica), pero su importancia como un tipo
constantes a través de los años. Además, fueron los estudios especial de crítica literaria ha sido considerable. Spitzer no
publicados en inglés, que llevan por título común Linguistics solamente combina el estudio lingüístico y la investigación
and Literary History (Princeton, 1948), los que tuvieron literaria, sino que «cruza», en realidad, «las fronteras» que
resonancias más amplias en los Estados Unidos 14. Un vis separan las dos disciplinas. Sin embargo, para muchos no
lingüistas de la erudición literaria americana, Spitzer encarna la
aplicación de la lingüística al estudio de la literatura. Y así, en el
Para evitar que la concepción temporal futurista sea desviada a ensayo titulado Linguistics and Literary History, Spitzer
lo largo del sector modal del miedo y esperanza, deseo e confiesa que los métodos y grados de certidumbre, tanto en la
inseguridad, se debe disponer de un alto grado de investigación literaria como en la lingüística, son fundamen-
semiconsciencia y disciplina; es decir, se debe poseer una
mentalidad filosófica y una actitud interna. Si pudimos talmente idénticos, puesto que las conclusiones a que ha llegado
englobar de una sola mirada el uso total de las expresiones respecto del Neveu de Rameau de Diderot, y la Phédre de
temporales al final de la antigüedad, y si pudimos comparar, Racine, podían haberse alcanzado justamente lo mismo y con
con respecto al uso, el habla familiar de las masas con el estilo toda seguridad mediante un enfoque diferente, pero que, al haber
prominente y cultivado literariamente del pueblo, deberíamos,
en mi opinión, poseer reflejado en las acuñaciones y efectos sido adiestrado por Meyer-Lübke en lingüística románica,
generales de lingüística-histórica, el abismo profundo que prefiere una técnica que ha encontrado útil para la investigación
separa la calma estoica de la gran superstición, de la febril y etimológica. La crítica, añade, debería describir la obra como tal
apasionada religión de las masas. La confusión fonética, pues,
y especialmente el hecho de que la intencionalidad del futuro, (lo mismo que la etimología debería estudiar la palabra), no
en latín, haya estado tan marcadamente contagiado por las ofrecer un juicio o valoración apriorísticos de la obra. Cada obra
facetas sentimentales del deber, afecto, deseo, ansiedad, miedo, es un
etc., hizo que las formas flexionadas resultaran superfluas. Para
expresar la mentalidad nuevamente formada, el lenguaje
dispuso de otros muchos medios, más originales, fuertes y más
intensos: el subjuntivo, el imperativo, el indicativo, el puro
infinitivo, la circunlocución que implica velle (cfr. rumano),
posse, debere y lo mismo con habere. La construcción infinitivo + atención: Jean Hytier, «La Méthode de M. Leo Spitzer», Romanic
habere se convirtió en la base del futuro romance en la mayoría Review, XLI (1950), una crítica bien hecha del método de
de los casos (excepto el rumano). (CANTABO: CANTARE HABEO): fr. Spitzer, planteando su validez general, y, más recientemente, los
chanterai, esp. cantaré, it. canteró.) manifiestos de René Weliek, en Comparative Literature, XII, 1960.
1
' Las referencias a este volumen por otros eruditos
americanos y extranjeros han sido numerosas; dos reacciones
todo completo e indivisible; su unidad es una función de la los esfuerzos frustrados de estos seres del bajo mundo,
mente del creador (la «voluntad creadora» de Vossler). Todo empequeñecidos por las fuerzas sociales inexorables. Y añade
depende del espíritu coherente del escritor: la estructura de la otro ejemplo: «(amaba) la voluptuosidad secreta (de Berta)
argumentación, la imaginación, el lenguaje, el significado. cuando estrechaba fuertemente su cuerpo contra el suyo... le
Haciendo suya una noción de etimología, Spitzer denomina a gustaba aquella cualidad que la distinguía de todas las
este espíritu coherente e interior «etimon espiritual» de la mujeres que había conocido, porque era más delicada y
obra, la fuente de todo lo demás. Después de leerlo muchas porque era su propia mujer y porque había arrebatado su
veces, el crítico-analista capta el etimon espiritual, o es virginidad». Spitzer completa su explicación: «La motivación
conducido a él por un «click» intuitivo, es decir, una pseudo-objetiva manifestada en su estilo es la clave de la
comprensión instantánea del principio interno ordenador de la cosmovisión de Philippe; como han observado también otros
obra. Sin este «click» no tiene lugar la comprensión. críticos literarios, mira sin extrañeza, pero con profunda pena
Una vez que el crítico literario reestructura la obra en y con un espíritu cristiano de contemplación, el mundo que
relación a su significado total (principio de organización), funciona equivocadamente con apariencias de rectitud y de
puede y debería integrarse dentro de un dominio más amplio, lógica objetiva. Los diferentes usos reunidos... conducen a un
por ejemplo, todas las obras completas del autor o el espíritu «etimon» psicológico, que está en la parte más profunda de la
estético de la época y/o de la nación. inspiración tanto literaria como lingüística de Philippe»''. Este
El «click» de Spitzer lo provoca frecuentemente un rasgo ejemplo típico basta, creemos, para demostrar la clase de
estilístico o lingüístico de la obra, un algo que, al ser estudio que Spitzer intentó llevar a cabo. Se ve hasta qué
distintivo, puede calificarse como una «desviación estilística», punto parte de las preocupaciones lingüísticas en uso y cómo
que revela a cambio una peculiaridad literaria típica de la se realizó su conversión al análisis y al comentario literarios.
mentalidad del escritor. (Por desgracia, no se ha aclarado de Aplicando a Spitzer nuestra medida de lo interpersonal e
~ué norma o norma hipotética se supone que «se desvía» este individual, podemos concluir que: 1) su atención se ocupó
rasgo.) Así, advierte que en la novela del escritor francés exclusivamente de la individualidad de los fenómenos
Charles Louis Philippe, Bubu de Montparnasse (1905), obra de lingüísticos o literarios que investigaba (en otras palabras,
los primeros años del siglo xx, existe un «uso aberrante» de á que sólo le interesaron los fenómenos específicamente
cause de (a causa de) que refleja el lenguaje hablado, es decir, individuales), y 2) la interpersonalidad, que quiso decir
el no literario. Además, indica en varias ocasiones que la eventualmente para él poco más que validez general del
relación causal se manifiesta allí «donde la persona corriente método, residía plenamente en el asentimiento que sus
leería solamente la coincidencia», como en la oración: «el conclusiones inspiraran a sus compañeros, profesores y
despertar al mediodía es pesado y mugriento... se tiene un lectores. Dicho de otro modo, la preocupación de Spitzer por
sentimiento de decadencia a causa de un despertar anterior». el estado de su disciplina y por las humanidades en general
A causa de está usado en vez de la expresión parecida en constituyó el pretexto principal: durante muchos años las
comparación con. Spitzer insiste en descubrir la estructura humanidades han imitado a ciegas a las ciencias naturales
completa de relaciones causales establecidas en las novelas de positivistas; la erudición humanística ha alcanzado un punto
Philippe; esta estructura indicaría cuál es su concepción de la muerto; es necesario, por tanto, intentar algo diferente. Este
causalidad. Después pasa del «estilo de Philippe al étimon psi- es el tema constante de los escritos de Spitzer, al menos en
cológico, a la raíz de su alma». Denomina al fenómeno en América. Entre tanto, su gusto personal, su confianza casi
cuestión «motivación pseudo-objetiva». Philinpe, cuando pre- mística y el apoyo en la intuición -la forma más personal de
senta la causalidad como lazo de unión de sus caracteres, conocimiento-, su fe apasionada en el hombre como creador,
parece reconocer una fuerza lógica bastante objetiva en sus le 1s
indujo a probar de una forma 'muy personal aquellos
Spitzer desarrolla estas conclusiones en un esfuerzo por de-
razonamientos, torpes, perogrullescos y semipoéticos; su mostrar todavía más cómo la «mens Philippina es un reflejo de la mens
actitud muestra una simpatía fatalista, medio crítica, medio franco-gallica del siglo xx» (pág. 14).
comprensiva y humana, para con los errores inevitables y
59
arte y que reafirman la independencia del homo f aber, su medievales por lo menos en las lenguas románicas, y donde,
libertad ante cualquier cosa que sea obligatoria o lógica en el finalmente, los estudios graduados de literatura se habían
lenguaje, es decir, impuesta de antemano. En cierto sentido, entregado, casi por completo, a la historia cultural y a la in-
Spitzer siempre trató de señalar los significados ocultos, tal vestigación de los orígenes. La aplicación de cualquier forma
de enfoque lingüístico a la literatura, excepto, por supuesto, en
como él los veía, de estas importantes desviaciones emanadas el establecimiento de los textos, no se llevaba a cabo.
de la libertad. Verdaderamente, el New Criticism había empezado a ejercer
La obra de Spitzer ha sido muy alabada y muy criticada. alguna influencia en unas cuantas universidades americanas,
Por el lado negativo, se ha puesto de relieve que su método no pero sus esfuerzos y técnicas, cuantas se desarrollaban con
es realmente tal; cuando fue imitado por mentes menos empuje, tenían todavía que ser divulgadas universalmente. La
capacitadas condujo a la complacencia e incluso a la más lingüística románica, en muchos aspectos quizá la más erudita
compleja incompetencia. Hay algo posiblemente caprichoso, de las grandes subdivisiones lingüísticas, estaba sufriendo un
incluso anárquico, en el «círculo filológico» de sus «clicks», eclipse general. Fue en este ambiente en el que destacó la
originalidad de Spitzer. Por cierto, en su conferencia de
personalizaciones intuitivas y énfasis psicológicos. Spitzer, que priceton de 1947 («Lingüística e historia literaria»), justifica
siempre expresó libremente su preocupación por el estado en muchos comentarios autobiográficos, sosteniendo algo
que se encontraba su disciplina, no dejó ningún fundamento maliciosamente, pero no sin cierta verdad, que la situación del
sólido sobre el que construirlo; ha legado a sus sucesores el estudiante americano de entonces no era diferente de su
ejemplo perturbante de su propia brillantez luminosa y menos propia situación en los días anteriores a la primera guerra
felizmente su frecuente terquedad. Sus conclusiones son a mundial, cuando estaba en Viena. Entonces fue más
veces asombrosamente contradictorias. Parece desagradable, importante la afirmación muy documentada de Spitzer de que
retornando a nuestro ejemplo anterior, que tan ferviente el análisis minucioso de ciertas características lingüísticas,
presentes en algunas obras literarias, podría llevar a un
partidario de la libertad como fue Spitzer viera en la mens entendimiento más profundo y enteramente legítimo de estas
Philippina un tipo de «reflejo preconcebido de la mens f ranco- obras. Las interpretaciones serían aceptables para los
gallica del siglo xx», y que ésta fuera la última palabra de representantes más avanzados de la escuela tradicional, lo
Spitzer sobre el asunto, su última frase. mismo que para los jóvenes partidarios del New Criticism. Tal
La interpersonalidad nunca jugó un papel indispensable como resultó, esta afirmación ofrecía una salida a lo que un
en ningún análisis lingüístico de Spitzer; en el mejor de los número creciente de maestros americanos, críticos y
casos, resumida en una teoría de «positivismo seco», actúa estudiantes habían llegado a considerar como un punto
como una especie de duende técnico en el marco de su muerto metodológico. Además, estaba en perfecta consonancia
con la preocupación por el «significado», tan típica -incluso
«método». Spitzer ni siquiera consiguió superar la tensión entonces- de la crítica literaria moderna anglo-americana. Los
que, en una medida considerable, logró Vossler; Spitzer defectos de Spitzer se pasaron por alto, y en su mayoría
consigue mejores resultados cuando interpreta datos con- acertadamente, en vista de las nuevas y maravillosas
cretos. Por consiguiente, debemos preguntarnos cuáles han posibilidades que su agudeza crítica, su gran aprendizaje y su
sido los efectos positivos del «ejemplo» de Spitzer. talento lingüístico parecían descubrir. Sus conclusiones
En un nivel más general, Spitzer representa la posición podrían ser rebatidas e incluso rechazadas completamente,
antipositivista. Ha contribuido de modo significativo a man- pero sus ensayos nunca resultaban aburridos; parecían
suscitar la emulación. De la misma manera que cualquier otro
tener la alternancia individualista dentro de una estructura escritor magistral, Spitzer contribuyó a la salida del punto
académica en gran manera destinada a la investigación muerto que estamos experimentando en el momento presente,
positivista, pero, más concretamente, tenemos que hablar de y a la parcial reconciliación de la lingüística y los estudios
su presencia en los Estados Unidos, país, no nos olvidemos, en literarios. El hecho de que hiciera poco por promover las
el que en 1940 el nuevo descriptivismo lingüístico y directrices de la
estructural se había fusionado completamente, y la literatura
había sido borrada de la atención lingüística refinada, donde
la crítica de los textos (fijémonos en el importante equipo de
Armstrong, de Princeton) dominaba los estudios

60 123
investigación comenzadas durante su vida -hay ciertamente lingüísticos, empírica y objetivamente. Cuando están insertos
en un sistema clasificatorio, los «hechos» lingüísticos ad-
razón para suponer que él no las entendía-, sigue siendo otra
quieren cierta importancia lingüística. Y, así, la teoría de la
cuestión. No es la menor de sus muchas paradojas el hecho escuela de Praga responde en su propio estilo a las necesi-
trágico de que Spitzer, que había hecho tanto por despertar dades disciplinares de la lingüística, lo mismo que al carácter
tantas vocaciones y que poseía una sensibilidad tan fina de fragmentario del lenguaje como tal. A1 clasificar y demostrar
las realidades, fuese a la postre incapaz de hacer otra cosa la interrelación que obtienen los fenómenos lingüísticos, esa
qué desacreditar los esfuerzos de sus más dotados colegas teoría y esa práctica sistematizan el lenguaje: el lenguaje se
jóvenes. Spitzer no fue ningún innovador: pertenece al final convierte en un sistema de medios de expresión. Se advierte,
de una tradición frecuentemente espléndida. En ningún caso pues, el legado de Condillac.
es más evidente esta verdad que en su incapacidad para Las tesis se suceden por oposición. Tras haber descrito las
captar las nuevas tendencias de su disciplina. diversas funciones de la lengua (langue) en términos de lo
«interno» vs. «externo», lo «racional» vs. lo «afectivo», la
«comunicación» (referencial) vs. lo «poético» (autodirigido), los
3.5. El Círculo lingüístico de Praga autores continúan demostrando «el sistema de convenciones»
asignado a cada uno de «los lenguajes funcionales»: «oral» vs.
En las últimas dos décadas más o menos, se ha llegado a «escrito», «lenguaje alternativo» vs. «monólogo continuo»,
conocer y a apreciar altamente el trabajo de muchos lin- «grado de cohesión social existente entre los hablantes»,
güistas y filólogos generalmente agrupados bajo el distintivo «relaciones interdialectales», etc. Las observaciones sobre el
del Círculo lingüístico de Praga. En última instancia, el «lenguaje literario» son muy instructivas. Los factores
círculo de Praga deriva y reacciona en contra del estruc- externos -es decir, políticos y sociales, etcétera- no explican
turalismo saussurQano y contra ciertas tradiciones de la cómo el lenguaje literario se diferencia del lenguaje común. El
Europa oriental que vuelven su mirada atrás, hacia las es- lingüista debe reconocer que «la distinción de la lengua
literaria se hace gracias al papel que desempeña» y que este
cuelas rusas de Jan Baudouin de Courtenay (1845-1929) y
papel cultural posee unos coeficientes formales: 1) la
Serge Karcevski (1884-1955). Menos conocidos en América intelectualización, 2) el control, 3) la norma creadora. El
que la fonología de Trubetzkoy han sido los importantes lenguaje literario se caracteriza «por una utilización funcional
estudios literarios producidos bajo la égida de los miembros considerable de los elementos gramaticales y léxicos» (cfr.
de la escuela de Praga. Muchos de éstos, por ejemplo, Roman Vossler), y por un lado tiende a expandirse, mientras que por
Jakobson, habían estado anteriormente en estrecho contacto otro tiende a ser monopolizado por la clase social dominante.
con el grupo formalista ruso; otros, como René Wellek y Jan La historia de la lengua literaria es, por consiguiente, la
Mukarovsky, eran checos nativos muy interesados por las descripción de estas tendencias en sus operaciones a lo largo
materias literarias. La presencia de Jakobson y de Wellek en del tiempo. Esta historia es legítima, en realidad necesaria, si
América y el extremo hasta donde llegó su influencia se presta la debida atención a lo que hace que el inglés,
francés o alemán sean lo que son: importantes vehículos
justifican la reseña de la teoría lingüística del Círculo
culturales. Así, en el mismo volumen de los Travaux, se
lingüístico de Praga. encuentra el estudio de Bohuslav Havránek «Influence de la
El primer volumen de los Travaux du Cercle linguistique de fonction de la langue littéraire sur la structure phonologique
Prague contiene el manifiesto del grupo, sus théses (páginas et grammaticale du théque littéraire» (págs. 160-120).
7-29). Estas «tesis» intentan reconciliar los estudios Havránek señala también que la estructura gramatical del
sincrónicos y diacrónicos de las estructuras lingüísticas lo lenguaje está asimismo afectada por la función literaria y no
mismo que la lingüística comparada, evolucionista y dialectal. sólo por el léxico.
El enfoque es formalmente sistemático y funcional: «la lengua
La categoría del lenguaje literario o tradición cultural se
es un sistema de medios de expresión destinados a un fin»
(pág. 7). Dicho de otro modo, se vuelve a idear la metodología contrasta con el «lenguaje poético». Estas páginas (17-21)
del análisis lingüístico para proporcionar un adecuado
sistema clasificatorio y global, capaz de adaptarse de modo
61 125
son los más valioso del repertorio del Círculo lingüístico de tica poética tiene todavía que ser elaborada; por tanto; «el
Praga. Si la interpersonalidad se pone de relieve en el tipo de sujeto mismo es una composición semántica y los problemas
función asignada al lenguaje literario, el concepto de lengua de la estructura del objeto no podrían ser excluidos del
poética incorpora efectivamente el papel individual dentro del estudio de la lengua poética»; 3) la historia literaria -y
amplio edificio disciplinar. La lengua poética se opone a la recordamos la tendencia antilingüística de Coleridgeha
«lengua de la comunicación»: «la lengua poética tiene, desde el tratado tradicionalmente de lo que las obras literarias han
punto de vista sincrónico, la forma de la parole, es decir, de significado (signifié) más que de lo que constituye en realidad
un acto creador individual, que adquiere su valor, por una el discurso lingüístico, es decir, el énfasis del mismo signo; es
parte, del fondo de la tradición poética actual (lengua poética) una pena, puesto que «il faut étudier la langue poétique en
y, por otra, del fondo de la lengua comunicativa elle méme».
contemporánea». Las relaciones son muy complejas. Nuestros Los miembros del círculo de Praga -especialmente Mu-
autores chocan con la naturaleza simbólica del lenguaje karosky- se preocuparon de la poética en un número con-
poético al afirmar que «la lengua poética tiende a poner de siderable de artículos y monografías. La influencia perdu
relieve el valor autónomo del signo, y todos los planos de un rable de estas doctrinas puede medirse por las publicaciones,
sistema lingüístico que no tienen en el lenguaje de como el volumen Poétics/poetyka (Varsovia y La Haya, 1961),
comunicación más que un papel de servicio, adquieren, en la los artículos coleccionados de la Primera Conferencia
lengua poética, unos valores autónomos más o menos Internacional de Trabajo dedicados a los Problemas de Poética
considerables». En otras palabras, las operaciones lingüísticas (Varsovia, 1960). Sin embargo, para nuestros objetivos, es
efectivas de un texto poético resultan interesantes por sí suficiente recordar que la teoría de la escuela lingüística de
mismas y pueden equipararse, de hecho, con lo que es la Praga sigue siendo fiel a los supuestos de la investigación
poesía, al menos formalmente. Mientras tanto, las com- científico-lingüística, al postularnos técnicas de investigación
plejidades de estas operaciones, cuando se entienden con que ordenan coherentemente el objeto material de la
propiedad, aportan una preciosa luz sobre el funcionamiento disciplina, pero que implican también las perspectivas y los
de la misma lengua. La realidad de un discurso poéticamente fenómenos del interés de los historiadores y críticos literarios.
efectivo obliga al que lo analiza a relacionar sus diferentes La teoría de la escuela de Praga es, en consecuencia,
elementos con toda la «estructura funcional» de la obra: «Unos exclusivista en un sentido muy creador. A1 definir la tarea del
elementos objetivamente idénticos (es decir, aislados) pueden lingüista con un rigor recomendable, esta teoría proyecta luz
revestir, con estructuras diversas, unas funciones sobre otras disciplinas y materias de preocupación general e
absolutamnete diferentes.» intelectual. Además, el tipo de análisis practicado -el
En seguida se reconoce el organicismo de carácter mo- procedimiento de posiciones analíticas o antinomiasse ofrece
derno construido sobre estas doctrinas. Pero el esteticismo como un modelo para otros campos distintos que la
crítico, en cuanto tal, es minimizado en favor de la obser- lingüística 16. El «estructuralismo», tan en boga hoy en día,
vación y clasificación científica, es decir, «lingüística». El especialmente en Europa, entre los antropólogos (Claude Lévi-
investigador está especialmente advertido en contra de las Strauss), críticos literarios (Roland Barthes) e incluso ciertos
siguientes inclinaciones de su propio gusto. He aquí unas filósofos -Jacques Lacan y Michel Foucault- puede ser
cuantas recomendaciones concretas: 1) el ritmo, metro y rima estudiado siguiendo el paradigma disciplinario del círculo de
deben estudiarse en relación con la estructura fonológica del Praga.
lenguaje para estar seguros, pero estos rasgos poéticos suelen Todavía
ls Así, la resulta
teoría sorprendente
de la escuelahoy
delaPraga
idea deintegra
que ellolenguaje
que he
llevar también consigo niveles (planos) gramaticales, léxicos o denominado la polaridad individual-interpersonal
sintácticos; por tanto, a) si el- orden de palabras no tiene dentro de su metodología; Saussure había ido más
lejos, al distinguir entre langue y parole. Para Saussure la
sentido gramaticalmente, hay posibilidades de que sean en la distinción era equivalente al dar libertad de control a
práctica muy pertinentes, y b) la rima manifiesta una los que deseaban describir exclusivamente la langue; el
estructura morfológica tanto cuando los morfemas semejantes círculo de Praga utilizó a ambos polos en su relación.
62 127
cultura como una función formal de las tradiciones históxicas música. Era una persona muy culta; escribió poemas y
compuso varios estudios analíticos, incluyendo el «Valor
en sus relaciones expresivas. La abstracción resulta muy útil
heurístico de la rima» (Queen's quarterly, XXVII [1920], pá-
y merece la más completa aceptación entre los eruditos ginas 309-312) y «Los orígenes musicales del verso» (Journal
literarios y lingüistas, sobre todo porque la erudición of English and Germanic philology, XX, págs. 213-228). El
americana pudo beneficiarse directamente de la nueva último capítulo de Language se titula «Lenguaje y literatura».
relación que disfruta la antropología cultural de Boas, Sapir y El Language de Sapir aporta virtualmente ideas sugestivas;
Conklin. Es preciso elaborar técnicas de análisis extendidas, hay materia de pensamiento suficiente como para mantener a
en parte, por las configuraciones puramente relacionales, muy muchos investigadores ocupados. En Sapir, sospechamos que
familiares de los teóricos de la escuela de Praga. Los el principal problema se centra en la cualidad de la actividad
problemas genéticos deberían elaborarse descriptiva y mental que asocia con la lingüística -la capacidad de
pertinentemente con respecto a la verdadera dinámica del enfrentarse y utilizar las complejidades para seguir los
funcionamiento literario y cultural. En rélación con el enfoques, esto es, experimentar, pensar y relacionar-. No es
«lenguaje poético», el énfasis de la escuela de Praga sobre la extraño, entonces, que se encuentren en Language
creatividad es realmente acertado. Una visión más amplia afirmaciones sobre los temas básicos presentes en la moderna
quizá pudiera preferir considerar tal creatividad como algo problemática del lenguaje: lenguaje y pensamiento, cultura y
especializado y la creatividad, en general, como un factor forma lingüística, la naturaleza de la estructura gramatical,
necesario para toda producción lingüística. Sin embargo, al creatividad y expresión, unidad y diversidad de la forma
describir los coeficientes formales -es decir, formalizados- del lingüística -de todo esto habla Sapir-. Demuestra el más claro
lenguaje poético, la teoría de la escuela de Praga no solamente y profundo conocimiento de la dinámica lingüística, tanto si
evita el «esteticismo egocéntrico», sino que reconcilia, al escribe del cambio histórico como de la relación de los
menos como intento, el legítimo interés del crítico literario por procesos y «conceptos» gramaticales.
las obras literarias, concebidas orgánicamente como En «Lenguaje y literatura», Sapir trata de lo que el círculo
«monumentales», y la necesidad del lingüista de comprender, de Praga llamó «lenguaje literario» y lenguaje poético». A
de alguna manera general, las operaciones del lenguaje en la continuación, los relaciona con la colectividad cultural y con la
medida en que tales obras las rechazan y utilizan. situación de lo individual dentro de la misma. Su presentación
tiene un sabor dialéctico: «El lenguaje es en sí mismo el arte
3.6. Edward Sapir colectivo de expresión, un conjunto de miles y miles de
intuiciones individuales. El individuo se pierde en la creación
La presente exposición de los supuestos y las técnicas de la colectiva, pero su expresión individual ha dejado alguna
lingüística y sus ramificaciones literarias deberían, al menos, huella. El lenguaje está listo o puede prepararse rápidamente
mencionar la figura muy compleja de Edward Sapir (1884- para definir la individualidad del artista. Si no aparece ningún
1939), erudito que durante su corta vida corporizó todas las artista literario, no es esencialmente porque el lenguaje es un
posibilidades y contradicciones de la investigación lingüística instrumento demasiado débil, es debido a que la cultura de la
de la América del siglo xx. Especializado primeramente en gente no es favorable al desarrollo de tal personalidad cuando
alemán e indoeuropeo en la Universidad de Columbia, Sapir busca una expresión verdaderamente individual» (págs. 246 y
estudió las lenguas indias americanas bajo el magisterio de ss.).
Franz Boas (1858-1942). Tras pasar los años que van de 1910 Subrayando la doctrina de Sapir, está la misma creencia
a 1925 en la Sección de Antropología del Museo Nacional moderna de que «las lenguas son para nosotros más que
Canadiense (Ottawa), se fue a la de Yale. Profesionalmente, sistemas de transferencia de pensamiento» (pág. 236). La
Sapir fue un antropólogo y un lingüista. Aparte cuantiosos literatura, tal como lo expone, «se mueve dentro del lenguaje
artículos y monografías, escribió un libro titulado Language como un medio de expresión, pero ese medio abarca dos
(Nueva York, 1921). Durante su estancia en Canadá, estamentos, el contenido latente del lenguaje -nuestra co
demostró un profundo interés por la poesía y la
63 129
lección intuitiva de expresiones- y la conformación particular modo para relacionar estos «contornos» con las formas lin-
de un determinado lenguaje -el modo concreto de nuestra güísticas.
colección de la experiencia». Es prevalente en el pensamiento Sin embargo, el sentido de la cultura de Sapir universaliza el
de Sapir la noción de que la función simbólica del lenguaje es lenguaje como lo hizo la «historia» de Condillac y Flumboldt. Su
más fundamental que su instrumentalidad, y, sobre todo, identificación certera de las operaciones lingüísticas con la más
que la última está implicada en la primera. Así, «el amplia clase de las funciones semióticas o generalizadas de los
simbolismo verdaderamente profundo» de las obras literarias signos proporciona una base metodológica para el estudio
muy relevantes, aunque «lingüísticas», «no depende de las «lingüístico» del arte verbal. Su análisis de la creación poética
asociaciones verbales de un lenguaje particular, sino que se como el empleo creador de las posibilidades que Implican los dos
ayopa con seguridad en una base intuitiva que subraya toda «campos» de la forma interna o las restricciones exteriores al
la expresión lingüística». Esta «base intuitiva» es identificada sistema lingüístico concreto (es decir, inglés, alemán), sigue siendo
por Sapir -quien sigue a Croce aquí- con un «lenguaje del arte fiel a los dualismos más provechosos que el pensamiento moderno
lingüístico generalizado» (pág. 239). Los buenos artistas ha producido. Más que cualquier otro maestro americano de este
consiguen reconciliar «los dos campos»: «su personal siglo, Sapir muestra el camino para los aut¿nticos temas del
intuición aparece como una síntesis completa del arte estudio lingüístico y literario. Su «lingüística» apunta hacia una
absoluto de la intuición y del arte innato, especializado, del completa filosofía del lenguaje.
medio lingüístico», mientras otros no lo consiguen. Tal
esfuerzo es evidente en Whitman; con Heine «uno está bajo la
ilusión de que todo el mundo habla alemán».
Muchos de los comentarios de Sapir coinciden con la tesis
de la escuela de Praga. Y así, Sapir airea sus dudas sobre si «la
sonoridad innata de un sistema fonético (fonémico) cuenta
tanto como las relaciones entre los sonidos, y la gama total de
sus semejanzas y contrastes» (pág. 241). Los estilos literarios
dependen de la estructura sintáctica del lenguaje, pero Sapir
pone de relieve el papel abierto del poeta quien utiliza
precisamente las constricciones de la lengua. Referente al
verso, Sapir recomienda un estudio cuidadoso del «sistema
fonético... sobre todas sus características dinámicas, y se
puede decir qué tipo de verso se ha desarrollado, o si la
historia ha hecho trucos a la psicología, qué tipo de verso
debería haberse desarrollado y cuál se desarrollará algún día»
(pág. 246). Esto es precisamente lo que Roman Jakobson hizo
con respecto al verso checo, y de ahí que revolucionara la
teoría métrica del mismo. Sin embargo, a diferencia de las tesis
de Praga, los comentarios de Sapir sobre literatura no son
programáticos. Consagró más atención al análisis de las
«construcciones culturales» concebidas más ampliamente, es
decir, qué «hace y piensa una sociedad» y cómo lo expresa
mediante formas lingüísticas y semióticas (pág. 233). Se
preocupó por la problemática de la historia -lo que llama el
«devenir de la cultura»- y, en particular, de la posibilidad de
demostrar la «serie de contornos» o «formas innatas» de la
64
CAPÍTULO I V

LA CRÍTICA LITERARIA Y LA CIENCIA DE


LA LITERATURA EN AMERICA

4.1. El New Criticism

Con la aparición de las primeras obras críticas que mar-


caron la pauta y las obras imaginativas de T. E. Hulme, T.
S. Eliot (la función del poeta es «dislocar el lenguaje
dentro del significado») y Ezra Pound, y las revistas como
Poetry y T he Dial en la segunda y tercera décadas de este
siglo, una nueva atmósfera literaria -la del modernismo
consciente- llegó a impregnar la escritura y pensamiento
crítico anglo-americaho. Pero mientras que la reforma de
la lingüística tuvo lugar necesariamente en la Universidad,
la iniciativa de esta transformación del espíritu literario
vino de otros ángulos diferentes a los académicos, aunque,
como los lingüistas, los nuevos hombres de letras intenta-
ron ir más lejos que el historicismo filosófico del siglo xrx.
Hay pocos contactos entre los reformadores literarios y
lingüísticos, una situación bastante diferente de la que
prevalecía en el grupo formalista ruso contemporáneo y,
más tarde, en el Círculo lingüístico de Praga. Pound y
Eliot habían recibido una sólida formación, aunque
especializada, en literatura románica, principalmente,
francesa. Pound se centró en el estudio de la antigua
poesía románica en la Universidad de Pennsylvania; Eliot
estudió bajo la dirección de Irving Babbitt en Harvard. El
modernismo francés, es decir, el arte por el arte, el
simbolismo y las «escuelas» que le siguieron llegaron al
punto de partida en su búsqueda en pos de una nueva
poética y un orden literario. Desde 1910 hasta cerca de
1925, estos poetas y críticos literarios estaban menos
interesados, sin embargo, en establecer un código crítico
concreto que en establecer unos cánones mu~ , generales
de la teoría y, especialmente, de la práctica. Y así,

65
la obra Principles of Literary Criticism (Londres, 1924), de I. A. retóricos (por ejemplo, Kenneth Burke). La identidad y la
Richards, se coloca entre las primeras piezas históricas de función de la poesía, un viejo debate, ha sido buscada tanto
tendencia hacia una sistematización limitada y característica intrínseca como extrínsecamente. Lo que la ciencia o la
del New Criticism 1 de los años 30 y 40. De modo significativo, religión no podrían hacer, la poesía, dicen algunos, lo puede
en el nivel puramente teórico, estos trabajos tratan con más aprobar o desaprobar. Otros explican: leyendo muchos
precisión de los dos problemas citados más frecuentemente poemas hemos aprendido que los buenos poemas o los
por Hulme, Pound y Eliot: los debates centrados en el estado poemas de «éxito» parecen tener las siguientes características;
de cosas y en el valor de la literatura (su independencia es preciso enumerarlas y, además, tratar de ver cómo
inherente, lo mismo que su relación definitiva con la filosofía funcionan los poemas. En cualquier caso, muchos criterios
-principalmente con la estética- v otras artes; «su significado») típicos de escuela y la teoría del siglo x1x se han abandonado.
y la cuestión del lenguaje literario y la estructura (can los «Raza, ambiente, momento», «arte por el arte», «la voz del
problemas subsidiarios del ritmo, la imagen y el estilo). pueblo», tipologías inspiradas biológicamente y semejantes, ya
Una afirmación fundamental que comparten tanto. el New no interesan a nuestros críticos.
Criticism como los poetas es la siguiente: que la literatura Algunos de los principios generales del New Criticism
-esto es, el trabajo literario o, como lo llaman con deberían revisarse antes de pasar a la cuestión específica de
frecuencia, el poema o la poesía- posee cierta clase de la identificación de la poesía con el lenguaje. En ninguna
identidad determinada. No se debe confundir con la «historia», parte está más claro el esfuerzo de la crítica reciente -por lo
como hizo Vossler, con el típico abandono «idealista». Ni menos en sus etapas iniciales- que en los escritos influyentes
debería confundirse con la ciencia, lo que sería peor. La de I. A. Richards, por algún tiempo teórico literario,
creación poética tampoco debería ser «científica». A partir de especulador filosófico y psicológico y ahora poeta en la Uni-
estas hipótesis, se sigue que la relación de la poesía con el versidad de Harvard.
lenguaje (siendo éste, naturalmente, lo que diferencia la En muchos aspectos, el Richards de los primeros tiempos
poesía de las otras artes) puede ser estudiada de dos modos es un heredero directo de la Ilustración; su racionalismo, su
fundamentales, aunque no necesariamente sin relación interés por la psicología mecánica', su afición por la
mutua: 1) desde el punto de vista del lenguaje poético, es experimentación decididamente empírica y su gusto por los
decir, como un lenguaje que obedece a unas condiciones esquemas «objetivos» de clasificación, le hacen, mutati.s
generales y específicas de expresión poética (enfocando la rnutandis, un valioso sucesor de los filósofos. El mismo uni-
poesía como tal e ilustrando y explicando el objeto), y 2) versalismo de Richards, su interés por diversos «avances» y
considerando el lenguaje como «comportamiento poético», esto resúmenes bien hechos (como el Inglés Básico), así como
es, el lenguaje, aquella entidad «abstracta» que se usa de una también su intensa curiosidad intelectual y su singular li-
manera particular y que consideramos «poético» (en el centro bertad de prejuicios, son cualidades que descubrimos en
de la atención sigue estando el lenguaje, aunque en su única Condillac. Richards encuentra en el hombre la causa v la
-o múltiple- función poética). La mayor parte de los críticos justificación de sus diversas teorías literarias -teorías que, a
han escogido la primera alternativa, aunque unos cuantos, propósito, constituyen solamente una parte de la visión total
forzando sus análisis hasta el éxtremo, han continuado del hombre, orientada psicológicamente. Así, aunque el arte
examinando las ramificaciones de la segunda alternativa, un no puede proporcionar la verdad matemáticamente, la ciencia
terreno que suele considerarse de dominio exclusivo de los
a Este interés es evidente en muchas de sus obras, pero en nin-
1
New Criticism es un nombre equivocado en el sentido en el que el guna -por lo menos para nosotros- tanto como en la de C o T e r i d g e , on
término difundido por John Crowe Ransom en su The New Criticism Imagrnation, Londres, 1934, nueva interpretación descriptiva de la
(Norfalk, Conn., 1941), dice mucho y poco: resume demasiados dicotomía «imaginación-fantasía» (especialmente cap. IV) llevada a
puntos de vista individuales, y su «novedad» hay que ponerla en tela cabo en términos del reciente organicismo Gestalt y asociacionismo
de juicio. La ventaja del término es su obvia cohesión y gran difusión. empírico. Richards intenta «mecanizar» a Coleridge, hacer su sistema
sintético a base de un instrumento analítico.

66 135
seres que piensan y sienten. (Los primeros escritos de Ri rrecto», se sigue, de acuerdo con esta definición, que el poema
chards, repudiados en parte posteriormente, ponen de relieve tiene que poseer una estructura coherente, un diseño
las diferencias entre el carácter puramente referencial del funcional que impregne todos los niveles. Sin embargo, estos
discurso científico y la naturaleza emotiva y «mítica» de la impulsos están «organizados» en dos tiempos: 1) durante el
poesía'.) Los artistas más grandes poseen, por naturaleza, proceso creador, cuando el poeta pelea con su material, y 2)
los más «ricos» impulsos. La experiencia es anterior a la durante la lectura, cuando el poema es experimentado por el
«creación», es decir, la experiencia, en poesía, se traduce lector. Las dos organizaciones están, por supuesto,
mediante palabras, de forma que provoquen en el lector una relacionadas, pero solamente porque el poema, como objeto,
experiencia igualmente «rica»; asimismo, la expresión verbal está allí, y porque, hasta cierto punto, la experiencia puede
de la experiencia, la experiencia verbalizada, es igualmente ser compartida; todavía no tienen influencia recíproca de-
expresión y comunicación. La expresión se debe juzgar en finible. El sentimiento que experimenta el lector cuando lee el
términos del valor de la experiencia, en cuanto experien cia, poema, es necesariamente diferente del experimentado por el
mientras que el poema, como arte verbal, debe ser juzgado de autor. La estructura existe, pues, en principio; es in-
otro modo, «técnicamente» tal como Richards indica. Un dispensable, pero -y esto es por lo que Richards no puede
poema puede triunfar verbalmente y, sin embargo, fracasar encontrar la verdad «objetiva» en la poesía- en ningún caso los
como experiencia (es decir, ser insignificante). Esta distinción dos niveles o etapas de la estructura confluyen en un todo
tiene importancia histórica en cuanto que ha servido para homogéneo y objetivo. Richards se muestra claramente reacio
proporcionar la posibilidad, dentro de la tradición crítica a admitir que la poesía sea una tontería sin paliativos -de ahí
anglo-americana, de tratar temas altamente «técnicos». El el hecho de que la asigne un «significado» diferente del tipo de
pretendido «descriptivismo» de Richards, por lo menos en sus significado inherente al discurso científico, donde una
escritos de los años 20 y 30, reforzó e ilustró esta posibilidad. estructura abstracta y racional -una norma fijada de
Su revalorización de la «fantasía» e «imaginación» de Coleridge antemano- está destinada a unir al lector y al autor en un
en términos de función descriptible es un punto que hay que plano establecido del conocimiento, que Richards denomina
tratar. A partir de Richards y, quizá, Croce, muchos críticos convencionalmente «la verdad» (es decir, se puede medir,
han aprendido a diferenciar entre tales mecanismos como verificar y repetir indefinidamente). El significado de la poesía
símiles puramente incidentales (la forma ornata de Croce, la es esencialmerite un producto de las dos estructuras o
transformación de la «fantasía» de Richards) y la metáfora «contextos» proporcionados por el poeta y el lector. Sin duda,
verdaderamente funcional (la «expresión» de Croce, la este significado está encubierto dentro de un tipo de lenguaje
«imaginación» de Coleridge y Richards en la obra). La diferente del denotativo o científico; Richards denomina a este
formulación de Richards, libre en su origen de cualquier lenguaje «mítico» o «emotivo», y el lector lo puede aceptar
juicio de valor, ha promovido indirectamente muchos solamente en tanto es consciente de que participa de 1o que
estudios recientes sobre la metáfora, tanto en Gran Bretaña otros críticos han denominado frecuentemente una
como en los Estados Unidos. Por consiguiente, no es extraño experiencia de naturaleza «ficticia». Richards desarrolla su
que la obra de Richards haya cooperado también a centrar e teoría del lenguaie «emotivo» de acuerdo con las líneas de
interesar al crítico por el problema de la identidad de la antemano establecidas en su psicología: el valor del lenguaje
poesía. emotivo está en razón directa con su adecuación, como un
Hemos advertido de paso que Richards se negó a conceder a «impulso organizador». La complejidad, incluso la pura
la poesía la misma categoría cognoscitiva que atribuye al dificultad, puede llegar a ser en sí misma un valor, dado que
discurso científico; la poesía debe asimilarse con el mito. ¿Por al mayor número de impulsos organizados le corresponde la
qué y qué quiere decir este aristotelismo reprobado? Si la más «rica» «experiencia» y, en consecuencia, al mejor poema.
poesía
3 se propone estimular y, por tanto, comunicar un haz Esta complejidad se puede estudiar «críticamente» -desde el
Me refiero principalmente al Principles of Literary
Criticism de Richards, Londres, 1924-1925. punto de vista de la validez de la experiencia- o
«técnicamente» -en cuanto a su «eficiencia material».
67 137
volumen complementario, Practical Criticism (1929}-, Richards poema está resumida en la famosa observación de Archibald
parece definir la poesía tomando como punto de referencia su MacLeish, de que un poema es «igual a: no verdadero» («Ars
lengua, e identifica la lengua poética al informarnos de que es poetica»).
un tipo de lengua propia de la poesía. (Coleridge, recordamos, Los seguidores del New Criticism americano raras veces
definió el buen verso como «el mayor número de palabras han abandonado la poesía como «lenguaje usado expresiva-
convenientes en su lugar conveniente»). La poesía es un tipo mente», como lo han hecho los seguidores de Croce y los
de discurso que obra poéticamente, es decir, míticamente. El idealistas alemanes. Su punto de partida es completamente
argumento es algo tautológico, pero se comprende lo que diferente. El poema se considera ante todo como un objeto
Richards persigue. Además, nos ofrece unas hipótesis de susceptible de estudio en sí mismo, relacionado, pero diferente
trabajo que más tarde admitieron, transformaron y usaron de otros tipos de actividad espiritual o discursiva. El poema se
canónicamente otros críticos. Para nuestros propósitos considera como una cosa en sí misma monumental, como un
presentes.lo que importa es que Richards identificó la poesía; «organismo», único pero muy ordenado y estructurado según
ciertos principios, portadores de valor v necesitados de
no solamente estableció su autonomía, sino que lo hizo
interpretación y valoración. Se reconoce fácilmente la herencia
relacionándola con un tipo de discurso, más concretamente,
de Coleridge en estos principios de trabajo.
con una función lingüística. Richards también apeló a las
El problema del valor es particularmente importante, ya
viejas dicotomías racional-emotivas y simbólico-
que dentro del «valor» reside la justificación última de la
instrumentales. Refleja un dualismo que es muy similar a los autonomía orgánica de un poema. El valor es lo que efec-
discutidos en el capítulo precedente y que, aunque antiguo, ha tivamente funde los lados «técnicos» y «experimentales» de
sido nuevamente replanteado. El contraste entre ciencia y Richards (tradicionalmente: forma y contenido) con la esencia
poesía como lenguaje se ha convertido, pues, en un rasgo de la del poema. El sentido también está muy relacionado con el
moderna crítica especulativa. Los esfuerzos pioneros de significado. El significado de un poema depende de la
Richards han conducido a la noción, sostenida ampliamente interpretación que hace el crítico; su valor es una función del
entre los críticos literarios, de que el discurso científico dirige juicio crítico destinado a apoyarse en el significado tal como se
la atención de los lectores hacia algún elemento exterior a la interprete. La aportación práctica del New Criticism
realidad, mientras que la poesía como un imán rehúsa difícilmente se puede infravalorar. Como regla, los «Nuevos
abandonar la atención que ha polarizado hacia ella. La poesía críticos» están más interesados por la poesía como poema que
es, por tanto, el mismo lenguaje autoenfocado. Las actitudes por el poema como poesía o lenguaje considerado
fundamentales de Richards parecen aquellas que hallamos en abstractamente; de ahí su frecuente antihistoricismo: Donne,
las teorías de Edward Sapir y el círculo de Praga. Milton y Shelley aparecen tratados, por así decirlo, como
Sin embargo. ciertos críticos -por ejemplo, Cleanth contemporáneos. El sistema de Richards, pues, abogaría por
Brooks-, al despreciar el psicologismo de carácter «positivista» un descriptivismo más puro en el análisis literario que las
de Richards v su consiguiente negativa de conciliar el valor perspectivas de sus numerosos seguidores o, por lo que hace a
referencial de la poesía, continúan separando ciencia y poesía; esto, que las de Hulme, Pound y Eliot. La descripción de sus
incluso fundamentan la teoría de la identidad poética sobre propias razones raras veces la practican los «Nuevos críticos»,
esta distinción. En cierto sentido, estos críticos limitan la porque, para ellos, los estudios minuciosos de un rasgo
visión de los principios generales de Richards y enfocan sus poético (figuras, ritmo) se deben insertar, para ser válidos, en
investigaciones más concretamente sobre la literatura en las interpretaciones específicas y deben conducir a valorar los
cuanto tal. Así, para ellos, la poesía adquiere una naturaleza juicios concernientes a las obras analizadas. La discusión de
mucho más objetiva que para Richards, quien, como vimos, se aspectos ideológico-individuales o formales de una sola obra o
centraba menos, aparentemente, sobre el poema como objeto de un conjunto de obras, sin referirse a los todos completos,
estructurado que sobre las dos estructuras o «contextos» del puede ser informativa y útil, e incluso ser digna de elogio, pero
poema en tanto elaborado y en tanto leído (autor y lector). no se debe confundir con la verdadera crítica literaria, pues es
Esta nueva objetividad del secundaria. En consecuencia, el comentario lingüístico, como
68 139
que nos dispensaron Brooks, Tate, Empson, Blackmur y sus metáfora, que depende directamente por parte del lector de la
semejantes, es fragmentario, es decir, subordinado al contexto aprensión o la percepción dé un contenido indeterminado,
de análisis más generales o se convierte en producto aunque «canalizado», ha venido a encarnar la naturaleza
fracamente secundario y esencialmente no crítico, de fas- problemática de la expresión moderna. Así, de acuerdo con
cinación universal por la literatura. En este aspecto, los cualquier teoría literaria verdaderamente moderna, la
«Nuevos críticos» se diferencian de sus colegas los formalistas metáfora puede ser estudiada idealmente desde dos ángulos
rusos, quienes ponen especial énfasis en la literatura como básicos, a saber: 1) como figura ornamental, es decir, como
obra de arte más que como conjunto de modelos específicos y una simple función del discurso, y 2) como un reflejo del
combinan la sensibilidad literaria con un considerable y mundo expresado en el discurso, el modo en que una obra
desinteresado refinamiento lingüístico. Por esta razón, es casi -dada o el arte literario, en general, refleja la realidad. La
imposible hablar de una «filosofía» del New Criticism sobre el mayoría de los críticos combinaron estos dos procedimientos,
lenguaje -con excepción, quizá, del «crítico ontológico» John acentuando uno más que otro. El primer enfoque tiende a
Crowe Ransom (cfr. The New Criticysm)-. Pues, según ellos, ocuparse estrictamente de métodos analíticos, mientras que
cualquier discusión debe limitarse a problemas concretos, el segundo comporta frecuentemente una crítica orgánica
interpretados dentro de los límites de las tendencias temáticas más pura, y entraña eventualmente discusiones de
e ideológicas. significado.
Entre las disciplinas lingüísticas tradicionales, los «Nuevos En su Traité de stylistique f ranqaise (vol. I, págs. 194 y
críticos», cuando han tratado empíricamente materias como la siguientes) Bally clasificó analíticamente las metáforas irna-
prosodia y el ritmo, han trabajado algo más extensamente la ginativas en «concretas», «efectivas» y «muertas o fosilizadas»
semántica y las distintas implicaciones literarias del -las dos primeras son comprendidas por la imaginación o por
significado estructurado. Esta preocupación era ya central en una «operación intelectual», mientras que la última, como
Richards y, por supuesto, en los poetas post-simbolistas como «ropaje de algo» es uña imagen metafórica solamente nominal,
Pound, Eliot, Yeats y sus epígonos. Para cubrir estas materias ya que no funciona como tal. Esta clasificación pertenece al
sucintamente quizá convenga precederlos de una exhaustiva estudio general de Bally sobre la expresividad del francés. Se
recapitulación, que revise, por lo menos, un problema ocupa de la langue, y no se puede aplicar a una obra literaria
específicamente literario, aunque con ramificaciones particular, ni, por lo rnismo, a una expresión de un intento
evidentemente lingüísticas, de forma que veamos qué ha estético cualquiera que éste sea: utiliza estos temas, no por sí
hecho el New Criticism al asumirlo en su teoría. Para ello, mismos, sino para convertirlos en muestras de langue. En
será oportuno hablar del problema espinoso de la metáfora, Bally tenemos un ejemplo casi perfecto del erudito que
cuestión íntimamente relacionada con el tema más amplio del transcribe la metáfora como una figura ornamental, dado
significado. que, para él, el discurso es algo mucho más abstracto que lo
La metáfora desempeña un papel fundamental -en todas que podría ser para el New Cristicism. Sin embargo, algunos
las teorías modernas del lenguaje y de la retórica. De todas las poetas angloamericanos y los «Nuevos críticos» han
flguras antiguas, la metáfora -juntamente con la metonimia- examinado la metáfora como una función del discurso
ha alcanzado un lugar destacado en las «gramáticas» de poético, o más característicamente todavía, con referencia a
poesía, que se ocupan de la posición funcional, clave entre la unos ejemplos dados del discurso poético. Así, muchas
imagen (materia prima) y el mito (fin último), en la jerarquía observaciones de Ezra Pound y T. E. Hulme sobre la imagen y
de recursos «iconográficos» de base que proporciona el la metáfora reflejan sus propios gustos como fundadores del
lenguaje poético. Esto se debe al hecho de que, entre las viejas «imaginismo» poético y, por extensión, su crítica de las
figuras retóricas, la metáfora ha demostrado ser la más tendencias afines del pasado y del presente. Hulme, por
provechosa para su inclusión dentro de la nueva visión ejemplo, hace hincapié en la necesidad de la «agudeza», de
dinámica del lenguaje, propia de la poesía moderna. Con la nuevas metáforas de «fantasía» para transformar «el habla
desaparición de la relación estática entre palabra y objeto, y corriente» inexacta y difusa en algo más preciso -algo único-
69
el uso de la metáfora, ya que estas metáforas traducen ver- por la que se consiguen ciertos efectos cuando se dice una
balmente su visión personal, su «experiencia característica» cosa y, de hecho, se da a entender otra. Es, como Empson ha
(Richards). detallado, ampliamente' la fuente de «las ambigüedades»
Allen Tate ha hallado en la metáfora un rasgo distintivo gracias a las que el poema llega a ser un objeto de estudio
del discurso poético y ha fundado en gran medida su teoría de valorable por sí mismo y diferente de otros objetos de estudio
la «tensión» en la naturaleza de la figura metafórica tal como no poéticos. La ambigüedad enriquece el significado del
se usa en poesía. Tate contrasta la «expresión literal» y su poema, al crear ambivalencias deliberadas en todos los
«significación figurada»' (he aquí una reconciliación de la niveles importantes de la .estructura, caracterización y ex-
dicotomía ciencia-literatura), al exigir que la una no excluya a presión. Así, el Charlus de Proust y el Karamazov de Dos-
la otra, sino más bien que funcione con ella, dialécticamente, toievsky son caracteres ambivalentes; son complejos y, a
gracias a los medios con que la metáfora opera. Las metáforas pesar de no estar reducidos a una expresión parcialmente
evolucionan, y sus significados parecen desenvolverse dentro «clara», son todavía más «verdaderos» y profundos que los
del marco de referencia proporcionado por varios niveles caracteres oscuros, fácilmente reconocibles. La expresión
entrecruzados. Este despliegue referencial, un proceso de «ambigua»- o «ambivalente», no debe, sin embargo, ser con-
moción, constituye la característica principal de un tipo de Fundida; solamente los más grandes artistas pueden evitar la
discurso en íntima armonía, como si existiera, con su longitud simplicidad en demasía y las desviaciones anárquicas. A
de onda. Este discurso es el típicamente poético. Al pesar de todo, sus obras prueban que, dentro del organismo
desarrollarse, como dice Tate, «la complicación de la de la obra, una ambi,valencia dirigida reconcilia lo que Co-
metáfora», el lector se dispone a sí mismo como receptor de la leridge llamó «elémentos discordantes», de ahí el creciente
complejidad de los significados inherentes en la muestra del alcance y la relevante profundidad de la obra. En un nivel
discurso poético que está experimentando y se somete a su lingüístico -y dejando aparte por el momento todas las
juego de tensiones. Esta teoría es, en parte, una reelaboración cuestiones de tipo puramente epistemológico- la metáfora es
de la doctrina fundamental de Richards de la «metáfora particularmente apta para la intención altamente irónica,
funcional» (un producto de la «imaginación», en oposición al puesto que, como un recurso funcional, opera por sustitu-
símil ornamental de la «fantasía»), pero, a diferencia de la ciones aparentes. Por poner un ejemplo, un objeto es de-
noción de Richards, se ocupa específica y determinadamente signado y, por consiguiente, recalificado con un nombre
de la identidad y del valor de la poesía. Tate está, en efecto, diferente del que se emplea normalmente para denotarlo. El
diciendo que, al analizar las metáforas, el lector puede nuevo nombre, introducido dentro de un contexto, desplaza el
identificar a la vez el texto, es decir, descubrir su finalidad objeto designado y sugiere frecuentemente el nombre usual
discursiva y comprender finalmente su riqueza total, la gama originando por ello una corespondencia, residualmente una
completa de reverberaciones significativas de las cuales es función significante de la tensión verbal que, convirtiéndose
síntesis y principio ordenador. Sin embargo, mientras se en un proceso esencialmente dialéctico, se añade al
ocupa del significado, no pone aquí de relieve la relación entre significado del pasaje, al suplir la posibilidad de ambigüedad.
poema y realidad, a pesar de que esta relación esté implicada. Estas operaciones metafóricas son dinámicas, Dependen por
El problema continúa siendo básicamente un problema de completo de una serie de relaciones operantes entre
desviación. elementos lexicológicamente separables y que funcionan ya
El énfasis, que muchos «Nuevos críticos» y sus mentores como una unidad o ya, por así decirlo, como una fuerza
-Eliot, Richards, William Empson, Cleanth Broóks, Tate- subyacente. Además, estas operaciones cubren una
pusieron en la ironía, en su caracterización de la lengua poé- considerable clase de tipos -incluyendo, por ejemplo, com-
tica, está también en íntima relación con su preocupación por plejidades de atributos característicos, puramente verbales,
5 Consultar
tales como especialmente
el sonido (juegos deTypes
su Severr palabras, Lon clres, par-
homofonías
of Antbiguity,
la metáfora.
4
ConsultarLasuironía,
obra Ondebemos
the Zimits recordar, no seYork,
of Poetry, Nueva considera
1948, más 1930.
páginas 83 y ss.

70 143
mejor conocido}, o las asociaciones todavía de mayor alcance to de este recurso, sino que quizá ofrezca valiosas y nuevas
y muy comunes, que unen en contraste irónico versos perspectivas para el estudio de los problemas teóricos más
separados o elementos diferentes de los párrafos plenamente amplios de la ironía y el significado. Así, en las considera-
desarrollados. ciones del New Criticism, la aproximación sintética ha pre-
Los Nuevos críticos» -los «analistas» y los puramente dominado sobre la analítica, por lo menos en principio, pero
«organicistas»- no son conocidos por sus estudios sistemáticos la síntesis ha proporcionado un número de categorías analí-
de estos tipos de procesos como desviaciones (ni siquiera ticas valiosas que habrían de desarrollarse ampliamente,
Tate)', pero su énfasis sobre la ambigüedad y la ironía, rasgos como la teorías de la tensión de Tate. Esto no es solamente
distintivos del discurso poético ha significado un progreso en propio de la metáfora, sino que también, creemos, puede
tales estudios. Los críticos americanos han pretendido hacer decirse asimismo de la poesía, ritmo y otras materias. El New
hincapié en lo que John Crowe Ransom ha denominado la Criticism ha sido instrumental desde el momento en que
«ontología» de la poesía, su identidad y función -su separación impuso un punto de vista moderno en América; ha clarificado
como un tipo de discurso- y su relación con la realidad. La el aire y abierto el camino para una variedad de fértiles
discusión de la figura lingüística y poética de la metáfora, aproximaciones a los estudios literarios'.
aunque a veces descriptiva, ha sido sumergida en un debate El tema de la metáfora no está agotado; sólo hemos tra-
extralingüístico concerniente a lo que es poesía. La breve tado parcialmente de los «Nuevos críticos», aunque éste es el
comparación expuesta demuestra un abismo de diferencia momento de ocuparnos brevemente de las «aproximacio
entre Bally y estos críticos. Sin embargo, después de haber nes a la realidad literaria» abiertas y exploradas por el New
leído a estos estudiosos de la expresión literaria, uno se Criticism y otras tendencias en los Estados Unidos. E1 ím-
inclina a sugerir que los ragos importantes del problema petu inicial de dicha corriente crítica, ya lo señalamos, no fue
general de la ironía se podían elucidar mejor, por lo menos académico, sino que se detuvo en un punto de vista creador y
desde un punto de vista técnico si se incrementara y se crítico, destinado a construir, implantar y defender el nuevo
prestara más atención a las funciones de la metáfora -no post-simbolismo moderno de la ciencia literaria anglo-
exclusivamente desde el punto de vista psicológico. Es un americana después de la Primera Guerra Mundial. Su función
problema de enfoque. El interés evidente del New Criticism por apologética no se puede infravalorar. Sin embargo, por varias
la metáfora, aparte las consideraciones puramente empíricas, razones, el New Criticism y algunos 1)oetas representativos
está al mismo tiempo ligado, como una consecuencia, a las comienzan a aceptar cátedras en varios colegios y
preocupaciones de esta «escuela» por la ironía (interpretada universidades. En las «pequeñas revistas» en las que
psicológicamente por el Richards de los primeros tiempos o, escribieron, se lamentan en varios casos significativos y en un
filosóficamente, por Brooks). Y la ironía, tal como ha sido tono semiacadémico, de los libros que comenzaron a aparecer
descrita, es una función del problema más amplio de la en las colecciones publicadas por las universidades y de que
ontología poética. El interés por la metáfora ha llegado a ser, sus discípulos combinaran ciertos emperios estrictamente
por tanto, un eslabón secundario, aunque no indispensable, académicos con los objetivos originales y estratégicos de los
en esta cadena. Un cambio de enfoque, pues, concentrándose «Nuevos críticos». Después de la Segunda Guerra Mundial la
en el «eslabón secundario» de la metáfora y sus operaciones, crítica literaria moderna más original (le América (opuesta a
en tanto garantía implícita de la dignidad y la independencia ' Para untextual
la crítica análisis más amplio delyNew
tradicional Criticism,
otras formasse de
pueden consultar
comentario
" Ver, por ejemplo, Philip Wheelwright, Metaphor and Reality, los siguientes estudios: S. E. Hyman, The Armed Vision, Nueva York,
1948; Philip Wheelwright, The Burning Fountain, 131oomington, 1954;
Bl.oomington, 1962. La metáfora y otros tropos han sido estudiado> por Murray Krieger, el excepcionalmente útil The New Apologists for
lingüistas y filósofos desde el punto de vista formal y psicoleí, gico con Poetry, Minneapolis, 1956; W. K. Wimsatt, The l'erbal Icon, Lexington,
mayor rigor que el que es normalmente el caso entre lo , eruditos Ky., 1954. Finalmente, un artículo esquemálico de la lingüística y crítica
literaria, aunque no uniforme, en luurnal of Aesthetics and Art
literarios. Ver Roman Jakobson, The fundamentals of laru guage, La Criticisnz, XVIII (marzo, 1960), págiiias 319-328.
Haya, 1956, págs. 76-82 (Edición española en la ed. Ciencia Nueva), y
Max Black, en Procedings de la Sociedad Aristotélica, LV (1954), págs.
273-294.

71 145
io
rar todos sus intentos y miras dentro del sistema académico, lismo ruso y la estilística hispánica (Dámaso Alonso, Amado
donde primeramente rivalizó, después se abrió y, finalmente, Alonso, Alfonso Reyes) pudieron reforzar y modificar la
experiencia americana. No sólo la Universidad ha propor-
se ha unido con las diversas corrientes filológicas y críticas cionado una genuina y casera justificación para la impor-
existentes previamente allí. Las técnicas que aportó el New tación de ideas y métodos extranjeros a los Estados Unidos,
Criticism han transformado los métodos y concepciones sino que también sus contactos internacionales ayudaron a
académicas, por lo menos en la medida en que unos difundir en el extranjero la obra de los críticos americanos,
cuya influencia sobre los escritores, Yves Bonnefoy y Jean-
influyeron en los otros. Esta contaminación ha llegado a crear Pierre Richard, en Francia, por ejemplo, ha sido conside-
la moderna erudición americana o «ciencia» en su aspecto rable.
más avanzado, al unir los valores de la exactitud y el
«desinterés» del compromiso típico del New Criticism con el
valor y estética generales.
En la Universidad, el espíritu del New Criticism se enfrentó 4.2. La Teoría Literaria de R. Wellek y A. Warren
con la situación inmediata de un amplio horizonte de
perspectivas. La forma de introducirse los críticos. Entre los diversos tratados académicos que se ocupan
fue normalmente los departamentos de inglés -en algunos corrientemente de la teoría y análisis literarios, el más com-
casos más raros, los departamentos de literatura comparada o ffieto hasta la fecha y seguramente el más influyente, ha
de creación-, pero la Universidad encontró pronto colegas en sido la Theory of Literature (Teoría Literaria) (Nueva York,
los departamentos de lenguas y literaturas extranjeras, de 1949) de René Wellek y Austin Warren, una obra
historia y filosofía, de arte y música, ciencias físicas y sociales frecuentemente reimpresa y accesible a los no especialistas,
pero que ha ejercido, sin duda, un gran impacto sobre los
(por ejemplo, I. A. Richards y B. F. Skinner). Los coloquios lectores académicos. Examinaremos con algún detalle algunos
-como los seminarios de Christian Gauss sobre crítica en rasgos de esta obra, considerándolos como un compendio de
Princeton, las reuniones anuales de la Modern Language las actitudes recientes ante su sujeto y como un programa
Association- formaron pronto grupos de colegas de varias para el futuro. Por propósitos de conveniencia nos
disciplinas y promovieron mucho el intercambio de ideas y centraremos en los cuatro siguientes ángulos: 1) punto de
puntos de vista. El cosmopolitismo oficial de la actitud vista general; 2} la concepción erudita; 3) el estado de la
literatura y los estudios literarios; 4) el papel atribuido a la
moderna anglo-americana (ver la influencia del Axel's Castle lengua y su análisis. Las cuestiones de lenguaje, tal como
[1931] de Edmund Wilson), efectiva principalmente en lo que destacan, las abordaremos desde el punto de vista literario
atañe a la literatura francesa de finales del siglo xrx y unos siguiendo a Wellek y Warren.
cuantos grandes escritores aislados (Dante, Pascal; los Essays Wellek y Warren resumen sus puntos de vista al principio
de Eliot), no pudieron borrar completamente un de su libro', y vuelven constantemente sobre ellos a través del
provincianismo lamentable que un número de críticos volumen. Declararon inmediatamente que se debe hacer una
americanos sufrió. Por otra parte, este mismo cosmopolitismo distinción «entre literatura y estudios literarios», porque éstos,
favoreció los extensos contactos intelectuales que la «si no son concretamente una ciencia» son una especie de
Universidad hizo posibles. La historia literaria, por ejemplo, conocimiento o de aprendizaje (pág. 3). «La crítica literaria» y
llegó a ser un problema real, discutido en el contexto de la «la historia literaria» tienen importantes tareas que realizar,
Universidad. La relación entre las artes obtuvo una pero éstas «pueden cumplirse solamente c n términos
importancia creciente en un nivel puramente práctico y en el universales sobre la base de una teoría literaria». Por tanto, «la
plano de la teoría estética general. Las universidades revelaron teoría literaria», es decir, un conjunto de métodos, es la gran
a los críticos nuevos métodos y formas de tratar los problemas necesidad de la erudición literaria actual (pág. 7). Wellek y
del lenguaje. El New Criticism fue conocido por la lingüística Warren intentan sistematizar los
descriptiva americana y europea, «la forma simbólica» de Ernst 8
Los números de página en paréntesis estarán referidos
Cassirer, el Stil f orschung alemán y la teoría neopositivista (el al Harvest Book Paperback de 1956, versión acertada del original.
«positivismo lógico» de Rudolf Carnap, Charles W. Morris y
72 147
puntos de vista insertados en los manifiestos más bien ambiguos
de los «Nuevos críticos». Su abra está organizada de esta forma lógica conclusión dentro de un sistema puramente literario y, a
diferencia de muchos de sus inmediatos predecesores, no s&
para diseñar una teoría general de la literatura. Se divide en entretuvieron mucho en justificaciones específicas y filosóficas
cuatro secciones principales (cap. 19), tituladas, de su posición. El clima de opinión vigente cambió entre 1930 y
respectivamente, «Definiciones y Distinciones» (trata de la 1950, 'nuestros autores pueden proceder empíricamente con
natu'raleza y funciones de la literatura, de teoría y estudios relación a esto.
literarios y de varias aproximaciones disciplinares al A través de un proceso casi tipológico de eliminación y
problema); «Operaciones preliminares» (disposición y esta- definición, Wellek y Warren régulan su concepción de la li-
blecimiento del manifiesto, bibliografía, crítica textual, in- teratura; extienden y acortan su campo. A1 principio lo re-
vestigación, etc.); «El acceso extrínseco al estudio de la ducen: si, al tratar de la literatura y sociedad o literatura o
Literatura» (la literatura y su relación con la biografía, la biografía, admiten el principio de relaciones, como acabamos
psicología, la sociedad, las ideas y otras artes -sendas que de ver, sin embargo se dan prisa en subrayar los abusos
pisaran frecuentemente los comentarios del presente y el críticos, hechos en nombre de estas relaciones. En cada caso
pasado-); finalmente, el núcleo del libro, «El estudio intrínseco intentan establecer condiciones por las que los aditamentos
de la Literatura» (el «modo de ser» de las obras de arte biográficos, sociales o filosóficos puedan contribuir a la
comprensión y valoración de la literatura en cuanto tal. Se ven
literario, problemas de prosodia, estilo, imágenes, géneros, frecuentemente obligados a invertir las relaciones tradicionales
valores e historia literaria). de causa y efecto, o simplemente suprimirlas: «está claro que
La visión de Wellek y Warren es una cuestión de conjunto, un estudio causal no puede nunca disponer de los problemas de
basada a la vez en las definiciones y delimitaciones de la descripción, análisis y valoración de un objeto como obra de
materia. Ha excluido mucha materia inservible; en realidad, la arte literario» (página 61). Sin embargo, esta limitación tiene
mitad del volumen está dedicada a este problema, espe- realmente importancia para una clarificación y una renovación
cialmente los capítulos «Definiciones y Distinciones» y «El concreta de la confianza en los objetos estrictamente poéticos
acceso extrínseco al estudio de la literatura». En el capítulo del arte literario. Sin embargo, nues'tros autores no
«Literatura y sociedad», por ejemplo, Wellek concede que «la reemplazan los códigos de la práctica anterior por cánones
literatura es una institución social, dado que usa como medio de nuevos. Raras veces se pierden en procedimientos de algún
expresión el lenguaje, una creación social» (página 82) y que detalle concreto. Se contentan con sentar un número de
posee, lógicamente, una «función social». Sin embargo, llega a condiciones básicas que: 1) apoyen y cualifiquen su concepción
criticar las investigaciones «estrictas» y «externas», practicadas de creación literaria; 2) establezcan una relación esencialmente
frecuentemente en relación con la literatura y la sociedad problemática de igualdad y modos de proceder recíprocos
(Hegel, Taine y Marx y sus discípulos menores), métodos que entre la literatura como proceso y como producto, y los varios
«han usado la literatura como un documento social» (pág. 91) elementos «extrínsecos» originados. Esto constituye en sí
en detrimento de su cualidad real y literaria: «solamente si la mismo un rasgo importante de «apertura». Si la literatura no
posee una dignidad inherente, si el estudio de la literatura en
determinación social de las formas se pudiera demostrar conexión con uno o más de estos elementos necesarios, aunque
definitivamente», alega, «podría tocarse el problema de si las extrínsecos, debe realizarse en términos literarios para que
actitudes sociales pueden llegar a ser "constitutivas" y entrar valga como «estudio de literatura» (y no como disciplina
dentro de una obra de arte como partes efectivas de su valor híbrida), se sigue que esta nueva coherencia atribuida a la res
artístico» (página 98). Tiene ocasión de reafirmar su credo litteraria completa y aumenta su talla, como objeto de estudio y
básico una vez más: la literatura «tiene su propia justificación y como una parcela de esfuerzo espiritual.
objetivo». Los capítulos introductorios y la segunda parte completa de
Esta declaración fundamental importa un poco más que la Teoría Literaria, exponen una visión algo más programática,
incorporación en el contexto presente de la afirmación básica ordenándola desde lo más general a lo más con
del New Criticism concerniente a la dignidad, independencia y
valor inherente de la literatura. Sin embargo, Wellek y
Warren llevan estos principios más allá de su

73
149
creto. La literatura, tal como es considerada por Wellek y perfección de la «prueba» y su deseo de ir más allá de los
Warren, como objeto de análisis, comprenderá la «literatura «hechos». No obstante, encontramos una bibliografía muy
imaginativa» (Obra de arte) y poco más. El lenguaje literario, abundante, numerosas referencias y notas, un breve índice
a su vez -puesto que «el lenguaje es el material de la bien elaborado: es el aparato indispensable de referencia
literatura» (pág. 10)- puede introducirse por lo menos dentro bibliográfica destinada, evidentemente, a proporcionar más
de un criterio parcial a fin de identificar propiamente la que una simple recopilación de datos. Cuando hablan de su
literatura. Así, nuestros autores vuelven a las primeras colaboración, declaran que participa de la creencia de que "la
distinciones del New Criticism entre lenguaje científico y erudición" y "la crítica", (son) compatibles» (pág. VI), un
literario, a pesar de que lo demuestran algo más extensa- punto de vista que no requiere incidentalmente mayor defensa
mente que sus predecesores al unirlo con los problemas del que la erudición americana del momento presente. Sin
lenguaje y los géneros. Sin embargo, la literatura se ca- embargo, estos son simples detalles de artesanía. Como
racteriza por su naturaleza «ficticia»; al menos, los géneros sugerimos anteriormente, la mayor originalidad de este libro
principales (épica, lírica, dramática), se describen así; las reside en su implícita asimilación de la teoría crítica moderna
formas de expresarlo «no son literalmente verdaderas» dentro del campo de los fines eruditos o académicos. Es
(página 14), aunque «verdad» y «falsedad» parecen ser fac- importante destacar que Wellek y Warren no se limitan de
tores inevitables de impacto e influencia literaria. Esta r's ningún modo a la teoría americana reciente, sino que imponen
otra repetición de los típicos debates del New Criticism sobre a su materia una amplia variedad de visiones contemporáneas
la literatura y la realidad. Finalmente, la insistencia de los (y más avanzadas) concernientes a la «erudición» y al
áutores sobre la obra literaria, como «una organización «análisis crítico» tal como se aplicaban a la literatura. Su
altamente compleja de un carácter estratificado y con múl- actitud erudita no es sólo aparente en la claridad y la
tiples significados y relaciones» (pág. 6) conduce una vez más organización material de la obra, sino que reside también en
a un ángulo parcialmente explorado por la crítica moderna la amplitud y confrontación de perspectivas, que son, en parte,
anglo-americana anterior, es decir, a los significados y la semejantes y, en parte, diferentes de la experiencia normal en
estructura. En lo que toca a la «función», Wellek y Warren América. Por consiguiente, en un sentido real -y dentro del
llegan a un grado mayor de esclarecimiento. Al rechazar, contexto de su situación americana- no sólo atraen las
como absolutas, las diferentes explicaciones didácticas y investigaciones y modas de movimientos, como el New
psicológicas de la función, concluyen, quizá pro- Critism, hacia la Universidad, sino que atraen la Universidad
visionalmente, que «la poesía tiene muchas funciones hacia la moderna crítica americana. Y hacen esto de dos
posibles», pero «su función primaria y principal es la fide- formas: 1) describen, comparan y utilizan las teorías
lidad a su propia naturaleza» (pág. 26). Nuestros autores extranjeras y las técnicas que describen la literatura, y 2)
retornan consistentemente a los temas de las recientes dis- aportan otras disciplinas no literarias (o «paraliterarias»)
cusiones, las resumen, rechazan varias particularidades crí- para impulsar el estudio de los fenómenos literarios. El tipo de
ticas, tanto de las concepciones modernas como de las muy simbiosis entre el análisis literario moderno y la investigación
tradicionales, y aceptan solamente lo que subraya la inde- académica americana -y hasta ahora típico de ella- fue
pendencia de la literatura y lo que permite la constitución superado abundantemente por la publicación de Teoría
teórica de estructuras analíticas. Su deuda al canon de la Literaria.
moderna crítica es muy grande, pero esto no les impide ¿En qué medida la simbiosis conseguida en Teoría
superar a sus representantes, tomándoles la medida o incluso Literaria refleja una orientación metodológica característica?
yendo más lejos que ellos. ¿Produce una clase especial de espíritu crítico aca
La concepción erudita de Teoría Literaria deja una huella démico u otro distinto? Ciertos rasgos parecen ser evidentes
para que Wellek y Warren contemplen un cambio y avancen por sí mismos: no hay ningún matiz de defensa por parte de
más allá de sus predecesores. Es, en realidad, una Wellek y Warren, no pertenecen a una «escuela» dada de
extensión de sus visiones generales. Ante todo, se muestran literatura imaginativa, ni siquiera, aparte de fomentar el
algo tímidos en lo que respecta a la presentación «erudita» e estudio de la literatura contemporánea en las escuelas de
inmediata de su volumen: la bibliografía «selecta», la im graduados, muestran interés por obra alguna ni

74
del pasado ni del presente. Por otro lado, son ninguna crítica completa sin un juicio de valor.
reconocidamente antipositivistas, al menos en A pesar de que a veces se acepta su premisa
la medida en que su estudio de la literatura básica de que el conocimiento de los elementos
implica una «valoración» consciente de las estrictamente literarios de la obra en su
obras examinadas y en tanto que evitan los organicidad total sigue siendo el objetivo fun-
intereses tradicionales, exclusivamente damental del análisis crítico y de que tal
«extrínsecos», del estudio literario positivista. «conocimiento» no puede divorciarse de la
Wellek y Warren son objetivos al estilo de la valoración, parece que su «orientación
«correlación objetiva» de Eliot;. no pueden disciplinar» es, en efecto, predominantemente
aceptar las valoraciones anárquicas de los académica, que está gobernada por un interés,
críticos que reflejan un subjetivismo puramente por una verdad humanísticamente «científica»,
impresionista, ni siquiera renuncian a la formulada, para ser más concreta, con
responsabilidad intelectual. Sin embargo, se expresiones «metaliterarias». Recordamos las
sospecha, las valoraciones no deberían estar distinciones iniciales que declaran que los
estudios literarios son «si no concretamente
reservadas para el párrafo final del estudio una ciencia..., una especie de conocimiento»
como la forma de disertación académica que deben ser organizados «racionalmente», si
tradicional parece indicar; el juicio y valoración, se les quiere dar «coherencia» (pág. 3).
como ambos escritores subrayan, están Mientras la crítica literaria moderna defiende la
implicados ya en los pasos preliminares, como la independencia de la literatura como una rama
elección «Eldel comprender
material y su definición,
la poesía» y deberían
implica integral de la actividad humana -la legitima en
«valorarla», sólo valorarla en detalle y su forma como una ciencia-, Wellek y Warren,
mientras se analiza, en vez de hacer del participando de este punto de vista, van más
valor un pronunciamiento en el párrafo lejos y dentro de la escala de propósitos
final. La novedad de los ensayos de Eliot académicos proclaman la independencia
estuvo concretamente en no dejar el juicio disciplinar de los estudios de la literatura. La
para un resumen final o juicio individual, sino experiencia de Wellek con sus colegas del
en valorar metodológicamente a través círculo de I'raga le resulta útil (ver págs. 25 y
del ensayo: mediante comparaciones ss.). Así, la «concepción rrudita» de ellos gira
específicas, yuxtaposiciones de dos poetas como si estuviera alrededor de la idea
En con respecto
realidad, a alguna
Wellek cualidad,
y Warren así como
no favorecen particular que tuvieron de la disciplina, así
ningún tipo particular sobre otro. Los «Nuevos como de la praxis que representaron sus
críticos» se ocupan principalmente de la poesía procedimientos v métodos. El estado de los
(intentando normalmente que su comentario se estudios literarios (algo diferente, después de
aplique a la «literatura» en general), pero la todo, del de la crítica literaria, aunque
Teoría Literaria, aunque incompleta en este aspecto, íntimamente relacionada con ella), resulta ser el
hace un decidido esfuerzo por describir lo principal interés de nuestros autores e incluso
característico de la poesía, la «función más importante que la naturaleza de la misma
narrativa» y los géneros como un todo: «Las literatura. Evidentemente, hemos de reconocer
clases literarias no son unos simples nombres que Wellek y Warren se beneficiaron
que, mediante la convención estética de la que plenamente de la viIcase acquise que aportó la
especulación anterior y la experiencia crítica.
una obra participa, modelen su carácter» (pág. Falta decir que la naturaleza (independiente
215). Esta admisión permite todavía una de la literatura, aunque muy problemática en la
discusión más independiente de los recursos li- función actual) determina de acuerdo con la
terarios supergenéricos y de conceptos como estructura de las disciplinas
«imagen» y el «modo de existencia de una obra de hoy el estado integral de los estudios
de arte literaria». literarios. Pocíríarnos decir más cosas e
Estos aspectos de Teoría Literaria hacen idealmente las deberíamos decir, pero las
75 15
3
racionalmente coherentes y concebidas como tales, en lo que cuestión con un ejemplo concreto, se limitan a suscitarla y a
atañe a las convenciones que hemos descrito como verdad declararla como fundamental.
humanísticamente científica y que nuestros autores cla- «En los efectos de los estudios literarios» -como los que
sificaron como «clases de conocimiento». Así pues, los estu- acabamos de mencionar- es donde se comprende más
dios literarios, una vez establecidos, deben ocuparse de la na- ularamente la naturaleza problemática del análisis literario.
turaleza de la misma literatura como un problema legítimo; (Por esto, no queremos dar a entender la debilidad de tal va-
esto es lo que hacen Wellek y Warren. Ahora, por consi- loración de los estudios literarios; por el contrario, el re-
guiente, cabe preguntar en qué medida los resultados de los conocimiento de su naturaleza problemática puede indicar
estudios literarios contribuyen a una definición de la una fuente eventual de fuerza). El hecho continúa siendo yue
disciplina. En una palabra, estos «resultados» confirman los métodos en moda o planes de procedimiento resultan
normalmente lo que ya hemos indicado. La literatura, .;con- imposibles en el tipo de análisis literario propuesto por
cebida monolíticamente, exige unos métodos de estudio Wcllek y Warren; ni siquiera regularizan las improntas que
adaptados a su naturaleza. En consecuencia, estos métodos parecen deseables en el terreno literario. Cada caso, determi-
entrañan en primer lugar una fragmentación o ruptura con nado por un punto de vista elegido racionalmente con la
los objetivos o técnicas de investigación pre-establecidos, esperanza de que resulte provechoso, requiere más de una
siempre que estos últimos se apliquen al análisis literario. Así, rosa y menos de otra. Los énfasis cambian constantemente, u
la historia intelectual, el pensamiento común, muy cultivado pesar de que algunas -rutinas generales parecían indicadas
en los Estados Unidos como una disciplina en sí misma o en casos dados: el análisis de la poesía exige, presumible-
como un capítulo de la historia general, puede colocarse mente, una apreciación más fina del simbolismo fónico que la
correctamente al servicio de los estudios literarios siempre mayor parte de las novelas. Sin embargo, Wellek y Warren
que se subordine al objeto de los mismos. A partir de lo que muestran que ningún esquema analítico proporciona a priori,
Wellek ha denominado «una confusión de las funciones de la en y por sí mismo, ninguna aproximación definitiva ir los
filosofía y del arte..., un mal entendimiento del modo en que textos o a su clasificación. Algunos pueden ser más
las ideas forman parte actualmente de la literatura» (pág. 104) satisfactorios que otros, pero éstos serán también invalidados
se han viciado muchos comentarios referentes a las «ideas», un día por un cambio del punto de vista. Incluso los
su importancia y sus fuentes. Los textos literarios se pueden principios básicos e inamovibles de nuestros autores
usar documentalmente para la elaboración de la historia de conducen a amplias y variadas aplicaciones. La Teoría Li-
las ideas, pero solamente a costa de anular su «poeticalidad»; feraria, al hacer hincapié en el carácter provisional de la
e incluso nos maravillamos de cuán propensos a la expresión «metaliteraria» trata este dinamismo y lo deriva de
tergiversación estarán bajo estas condiciones. Por otro lado, la naturaleza esencial de la realidad literaria. A veces, los
parece que no sería posible ninguna historia completa del autores sugieren que otras ramas de conocimiento del tipo
romanticismo alemán sin Veferencias a Kant; pero los liumanístico podrían participar también de un dinamismo
métodos destinados a incorporar el estudio de Kant dentro de semejante. Si es así, sus cultivadores harían bien en operar
un auténtico análisis literario tendrían que ser investigados acordemente; de ahí la larga admiración de Wellek por la
de forma que fueran métodos que no violentaran ni el lingüística spitzeriana. En cualquier caso, Wellek y Warren se
pensamiento de Kant ni la poesía de Schiller. El mismo muestran más firmes en sus rechazos de las prácticas
tratamiento se dispensaría a la biografía, sicología, sociología específicas no «literarias» que en sus recomendaciones sobre
y, también, a la estética. El problema básico sigue siendo el los caminos concretos de acción.
siguiente: ¿Cómo funcionan en un contexto literario los La fluidez del análisis crítico y «práctico», fluidez que
elementos psicológicos o sociológicos (es decir, elementos que, refleja y se deriva de la dinámica básica de la orientación
considerados aisladamente, son normalmente los objetos de disciplinar expresada en Teoría Literaria, parece contrastar
sus propias disciplinas) y cómo podemos aislar estos paradójicamente con el carácter decididamente objetivo de la
elementos sin deformar e incluso destruir la naturaleza visión erudita de nuestros autores. La singularidad de la
76
155
la escuela "behaviorista" de la lingüística americana ha hecho
da. Sus significados son más «referenciales» que los de la conscientemente » (pág. 167). Por otro lado, no parece
música, sus modelos temporales difieren de los de la pintura, dispuesto én nada a indicar o comprender las actitudes ante la
sus estructuras lógicas parecen caprichosas cuando se literatura de esta escuela ni siquiera se menciona en su volumen
yuxtaponen con la forma silogística de un discurso filosófico, su a Bloomfield, ni, mucho más grave, a Sapir. Se advierte que
lenguaje es altamente personal si se compara con el lenguaje de más que examinar sus posibilidades reales, condena el
la prosa regulada de la ciencia y, así, por el estilo. Sin embargo, movimiento entero sobre la base de sus posiciones extremas.
la literatura comparte rasgos con cada una de éstas, e, incluso, Otros puntos de vista pasan desapercibidos. Uno de los más
otros tipos de discurso. Wellek y Warren tienen el mérito de antiguos colaboradores de Language, G. M. Bolling, en su
admitir abiertamente este carácter aparentemente híbrido del «Linguistics and Philology» ( 1929 ) buscó una «nueva filología»
arte literario, no solamente en la teoría, sino también en la basada «en la más amplia perspectiva del ¡)ropósito de nuestros
práctica actual. A1 mismo tiempo, no pierden la perspectiva de estudios» (pág. 32 ) . Por regla general, Language ha acogido una
la especial cohesión de la literatura, su singularidad e amplia variedad de opiniones: 5pitzer, Messing, Leopold,
independencia. Lo que hemos denominado «fluidez» de la Bonfante. La segunda expresión de Malone es exactamente
práctica representa actualmente una especie de flexibilidad que como la primera. Wellek y Warren, respectivamente, pusieron
permite a su vez una unidad real en sus fines últimos, en tanto de relieve el factor lingüístico de la literatura en los diferentes'
se basa en la realdiad muy variada de la literatura. En niveles. El hecho de que la literatura sea una arte lingüístico es
consecuencia, la paradoja se resuelve en el sentido en que su principal rasgo distintivo; el lenguaje opera como materia
Wellek v Warren desarrollan y amplían la noción tradicional de prima y funciona en todos los niveles de la significación litera-
objetividad erudita para incluir también la naturaleza ria desde el soporte fonético hasta las complejas relaciones
provisional del análisis y valor de la literatura. Su cualidad contextuales. Un admirador de la Teoría Literaria difícilmente
problemática se convierte también en una constante. estaría obligado a aislar cada área de la realidad lingüística en
La subdivisión mayor y más significativa del fracaso crítico donde una mayor información no beiicficiaría en nada al
presentado aquí es el papel atribuido al lenguaje y su análisis en erudito literario ni al lingüista. Sin embargo, nuestros autores
Teoría literaria. Aquí, por supuesto, como en Coleridge y el New invocan frecuentemente un am1)lio número de teóricos y
Criticism, el énfasis es sistemáticamente literario. expertos profesionales de la lingüística europea (como
En una reseña de Theory Literature, publicada en Lann_uage Saussure, Bally, Spitzer, Vossler, Dárnaso y Amado Alonso,
( 1950 ) , el lingüista Kemp Malone observa que «Wellek llega a
Grammont, Jakobson), cuando tratan de materias lingüísticas
poner aquí de relieve el estudio del lenguaje y condena al específicas y cuando se hallan en la necesidad de analogía. Así,
"lingüista profesional" al mismo tiempo». Añade, advirtiendo el en su principal capítulo, «E1 modo de la existencia de una obra
desacuerdo de Wellek y Warren con los «behavipristas», que su literaria de arte», WeIlek hace uso de la dicotomía langue-
obra, sin embargo, «demuestra un conocimiento de la materia parole para aclarar su revisión de los dos últimos extractos de
lingüística excepcional entre los actuales especialistas normas literarias de Roman Ingarden (Das Literarische
americanos en literatura» (pág. 312). Ambas afirmaciones son, Kunstwerk (Halle, 1931): la distinción parole-langue
en esencia, verdaderas: Wellek y Warren muestran poca «corresponde a la experiencia individual del poema y al poema
simpatía o interés por el tipo de interpersonalismo a ultranza, en cuanto tal» (página 140). La ilustración es difícilmente
característico de la «clásica» escuela descriptivista americana. casual, porque Wellek la emplea para describir y manejar en un
No solamente no se han equivocado en ver su relación con los contexto puramente literario lo que hemos descrito
estudios literarios, sino que dieron a entender ocasionalmente anteriormente como la oposición «interpersonal-individual» en
que sus métodos podían causar, con el tiempo, daño a la ciencia la teoría lingüística de la mitad del siglo pasado. Las obras de
del lenguaje: «Aproximadamente cada expresión lingüística literatura, como las de lenguaje, se pueden estudiar dentro de
puede ser estudiada desde el punto de vista de su valor los límites de una verdadera y absoluta identidad, aunque des-
expresivo», escriben, y «parece imposible ignorar este problema conocidos últimamente (la langue, «estructura de determina
como

157
77
ción» de Wellek), y pueden ser abordadas también en términos curso usual (cuantitativo); está orientado con un predominio
de la experiencia individual. El análisis de las obras literarias estético (pragmático) y su expresión subraya la verdad ficticia
debe, lo mismo que el estudio de la realidad lingüística, incluir de la convención referencial) (págs. 12-14). El lenguaje usado
ambas perspectivas. En resumen, Wellek traza aquí un de esta forma se convierte en lengua literaria. Las distinciones
paralelo ontológico entre literatura y lenguaje, y ha ido todavía se corresponden casi exactamente con las cíe las tesis de la
más lejos como para reconocer -hasta cierto punto- una escuela de Praga.
semejanza metodológica sólida entre una especie de ciencia Wellek y Warren hablan también de la lengua (literaria),
lingüística y los estudios literarios. El paralelismo lo desarrolla como desvío en término$ de lo que se podía denominar desvíos
más -aunque no muy claramente- cuando compara las generales por un lado, y estilísticos o «específicos», por otro. Por
«unidades de significado y su organización dentro de las desvíos «generales», queremos dar a entender aquellos usos
estructuras significativas de fonemas y morfenas 9. determinados por la lengua en que la obra está escrita o los
La lengua considerada como «herencia cultural» y «como aspectos generales de los desvíos que poseen también un lado
expresión» ofrece campos parciales para una definición de personal y estilístico (la metáfora, por ejemplo, se puede
literatura. Wellek asume la dicotomía de la «Nueva Crítica» (y considerar como un desvío general y estilístico). Con desvíos
de «Aristóteles») de la lengua científica vs. literaria, pero añade «estilísticos» nos referimos a los ejemplos particulares y a sus
un tercer modo, «la cotidiana». La «lengua científica» pretende funciones en unas obras determinadas. La Teoría, Literaria
ser «un sistema de signos como los de las matemáticas o la contiene tres capítulos consagrados a esta cuestión: «Eufonía,
lógica simbólica» (pág. 11); resulta ser un modo de expresión ritmo y metro» (cap 13), «Estilo y estilística» (cap. 14) y la
altamente especializado. Los criterios «cuantitativos», «Imagen, la metáfora y el símbolo y el mito» (cap. 15). Estos
«pragmáticos» y «referenciales» deben usarse para distinguir elementos constituyen el núcleo de la cuarta parte, «El estudio
entre la lengua «cotidiana» y la «literaria»: la lengua literaria intrínseco de la literatura». Estos capítulos reafirman la
utiliza «los recursos del lenguaje mucho más deliberada y creencia de los autores en que «una fundamentación extensa en
sistemáticamente» que el dis la lingüística general» es un requisito previo y necesario para la
9 «realizo... una lectura; pero la presentación numérica o
reconocimiento de una norma, no es lo mismo que el número o estilística (pág. 166); sin tal base, el que practica la estilística
las normas. La pronunciación de un sonido h no es el fonema corre el riesgo de caer en el simple «impresionismo». La función
h» (pág. 142). La adaptación que Wellek hace del principio de la lingüística parece ser asegurar el contexto objetivo de la
fonológico refleja su intención: la asociación en 1930 con un
grupo de lingüistas teóricos y literatos, que he mencionado referencia para la discusión de estos rasgos, tal como surgen en
solamente de paso, el llamado círculo de Praga. Su extenso las composiciones literarias: «Uno de los intereses centrales
ensayo «The theory of literary history», publicado en los Travaux (estilísticos) es el contraste del sistema lingüístico de la obra de
du Cercle Linguistique de Prague, VI, 1936, páginas 173-191,
prefigura el que iba a ser el bestselier de más tarde (y el de arte literaria con el uso general del momento.» Wellek pone de
Warren). («Los sonidos leídos de estas letras... son "realiza- relieve, pues, el paralelismo metodológico («sistema») que se
ciones" distintas, pero no son obras de arte en sí mismos. Son
"actuaciones" como las de una pieza de música» [pág. 178].) Lo debería seguir en cl estudio de la lengua literaria a imitación de
mismo que sus colegas de la escuela de Praga, Wellek se la lingüística. Un simple comentario en relación con esto nos
muestra muy cuidadoso en aislar los conceptos de lengua parece insuficiente. (Observamos que la lingüística, tal como la
literaria y el discurso poético. Así, adopta en 1936 la noción de
la escuela de Praga de «estructura» (frente al formalismo ruso y cultivó Wellek, significa un tipo de metodología general, una
la «forma» alemana), al definirla «como un concepto que incluye ciencia casi abstracta del lenguaje, como la que practicaron las
la forma y el contenido tal como están organizados para los
fines estéticos» y la obra literaria de arte «como un sistema escuelas de Ginebra, Praga y los idealistas; su concepción tiene
dinámico completo de signos o estructura de signos al servicio algunas desventajas evidentes, compensadas, sin embargo, por
de un objetivo estético específico». De esta forma, favorece la
colaboración de la lingüística, puesto que «el desarrollo de la el cuadro general de la ciencia lingüística que aporta un
misma en la dirección de una concepción funcional hace po- saludable espíritu universal).
sible esta colaboración, por el momento» (pág. 177). Sin «El nivel fónico de las obras literarias -el nivel par e•xcelence
embargo, el énfasis de las «valoraciones» de Warren deja
entrever su última inclusión del juicio de valor como una parte de la eufonía, ritmo y metro- se puede abordar como «ejemplo
fundamental de la crítica literaria. concreto» o como «modelo». Idealmente,
78 159
podemos considerar ambos, puesto que, colocados al servicio fuente de documentación, especialmente en los estudios dia-
del principio de integridad artística, uno tiene poco sentido sin crónicos; 2) el análisis lingüístico-comparativo es indispen-
el otro y una discusión de niveles fónicos debe integrarse sable para una teoría general del. metro o ritmo que trans-
eventualmente dentro de los límites de «una concepción cienda al sistema de una lengua dada; 3) la naturaleza ex-
general del significado o, por lo menos, dentro de su tono perimental de la investigación lingüística ha ayudado a rom-
emocional», interpretación que requiere necesariamente per las restricciones que la tradición clásica había puesto
afirmaciones que trasciendan la pura descripción, ya que es lo sobre los estudios métricos, y su objetividad ha proporcio-
que enlaza con la valoración crítica. Los problemas del nivel nado una mayor libertad de prejuicios en la valoración de
fónico se dividen en dos tipos (y algunas subdivisiones, cómo algunos experimentos fonéticos pasados y presentes de li-
las mostradas en el título del capítulo de Wellek): afirmaciones teratura (por ejemplo, el verso cuantitativo en inglés). Sin,
generales de naturaleza teórica, como las de Wellek en este embargo, lamentamos que la Teoría Literaria no indique las
ejemplo, y los comentarios aplicables a textos concretos; en la afinidades disciplinares más estrechas y concretas de la lin-
actualidad, estas dos clases deben examinarse juntamente con güística general y los estudios literarios en conexión con el
otras. Así, la teoría formalista rusa, citada por Wellek y según soporte fónico. Uno se queda con la impresión de que se ha
la cual los pies rítmicos no tienen existencia alguna establecido un clima de relación necesaria e influencia
independiente del verso entero, del cual forman parte, recíproca -una gran base, por supuesto, y sintomática de las
constituye una teoría general del mecanismo rítmico conocido nuevas corrientes de la erudición literaria americana sobre un
como metro, pero, para que sea útil, debe aplicarse al análisis terreno claro, basado en las necesidades y asistencias
de obras específicas. En estas materias, la teoría debe actuar mutuas.
como un principio que guíe a la práctica. Cuando el análisis se En Style and Stylistics, Wellek vuelve sobre el problema
pone al servicio de la teoría, cuando la afirma y la cualifica, desde otro ángulo. Intenta demostrar que el estudio lin-
debemos hablar de la importancia del mecanismo general, lo güístico puede llegar a ser literario («solamente cuando se-
cual es un interés legítimo de la poética y la teoría literaria. Por cunde el estudio de la literatura, cuando aspire a investigar
lo mismo, el énfasis puede ponerse en una obra individual, ya los efectos estéticos de la lengua, en resumen, cuando se
en relación con los modelos o con los ejemplos (ya con ambos a convierta en estilística» [pág. 166])1°; por efectos estilísticos
la vez), y la clasificación teórica puede desempeñar un papel presumimos que quiere decir la lengua utilizada con finalidad
explicativo y valorativo. En teoría literaria y en la crítica literaria (considerada general o estilísticamente). La ex-
práctica, el punto de vista ocupa una posición aná. loga a la presividad, criterio casi psicológico de Bally, no es suficiente.
que ocupa en lingüística; sin un punto de vista, la Muchos comentarios estilísticos, declara Weller, se han hecho
investigación no se puede orientar. Pero, en los estudios a la ventura con sólo basarse en las categorías lingüísticas
literarios el punto de vista es algo menos gratuito que lo que aportadas por la antigua retórica. Dos métodos parecen
parece ser en lingüística, ya que aun en la crítica más válidos: «El primero es proceder por un análisis sistemático
«científica» debe conducir eventualmente a la posibilidad de del1°sistema lingüístico
En su agudo ensayo (de
sobrela «Verbal
obra) eStyle»
interpretar
en The sus rasgos
Verbal Icon
valoración. (páginas 201-17), W. K. Wimsatt nos ofrece un punto de vista similar a
Sin embargo, este capítulo no contiene información con- las interesantes modalidades prácticas: «un estudio del estilo verbal
debe unir un monismo platónico o crociano, en donde el significado,
creta alguna sobre la relación de la lingüística con la inves- inspirado ya como dialéctica, ya como expresión-intuición, es simple. y
tigación «del nivel fónico». Evidentemente, la lingüística estrictamente un significado, con las formas diversas de la retórica
afectiva y práctica, aristotélicas o modernas, donde el significado
desempeña su más importante papel en un plano teórico. estilístico da lugar mediante el significado sustancial a una ¡elación
Aparte el paralelismo metodológico previamente advertido, el entre el cómo y el qué o entre los medios y el fin. El término estilo
análisis fónico y el lingüístico parecen encontrarse en varias verbal, sin ningún uso claro, debe suponerse referido a alguna cualidad
verbal que esté algo unida estructuralmente con o fundida con el qué se
áreas: 1) la ciencia lingüística proporciona las fuentes más está diciendo con palabras, aunque sea algo para ser distinguido del qué
seguras de información sobre el sistema fónico (fonemas, se ha estado diciendo...» (págs. 201-202).
modelos acentuales, cantidad) de la lengua en que está
79
nificado total"... (y) el segundo es estudiar la suma de datos tratar los problemas del significado; la semántica ha sido la
individuales por los que este sistema difiere de otros sistemas sierva pobre de la investigación lingüística. Uno se pregunta si
comparables» (pág. 169). En el primer caso, la rereferencia la brecha puede ser soldada al menos temporalmente y, por
buscada sería el «significado total», exigiendo por lo mismo un así decirlo, experimentalmente, y si cl interpersonalismo
movimiento circular desde el rasgo y el recurso al efecto total lingüístico y la rama de la crítica literaria, dedicada
y al revés, delicada maniobra que recuerda el «círculo especialmente al estudio del lenguaje como recurso expresivo
filológico» de Spitzer, con su mérito positivo y sus riesgos. En (general o estilístico), fueron asumidos parcialmente dentro de
el segundo caso, el referente debe ser la norma más bien la -categoría más alta de la teoría del signo. Se ha hecho algún
nebulosa del sistema «comparablé» (uno se pregunta qué es esfuerzo en esta línea, en particular por la escuela teórica de
«comparable»). Wellek parece reconocer las dificultades al Praga (Mukarovsky y Jakobson) y por los filósofos
juzgar «preferible»... el intento de describir un estilo completa neopositivistas (Carnap, Morris y otros), y ahí permanecen los
-y sistematicamente según los principios lingüísticos, citando impresionantes comienzos del teórico-semiótico Charles
los intentos hechos por Viktor Vinogradov y Amado Alonso, Peirce. Entre los lingüistas contemporáneos, podemos citar los
pero sin entrar en, más detalle acerca de ellos. Este capítulo ensayos semánticos de Uriel Weinreich, centrados en el
es poco satisfactorio, puesto que, al poner de relieve una vez hallazgo de categorías analíticas en embrión, aunque
más sus tendencias literarias, Wellek crea un falso problema y desafortunadamente estos ensayos despliegan unas
parece haber alcanzado un callejón metodológicamente sin intenciones decididamente antiliterarias, y la nueva semántica
salida. La lingüistica no puede alterar la crítica literaria; dado de Katz y Fodor. Un punto de partida útil lo puede representar
este camino, el problema puede declinar en una sutilidad la lexicología, campo estimulante de los nuevos intereses de
paradójica. El crítico literario puede utilizar bien -como un hoy día 11, en especial, tras la recomendación de Wellek de que
diccionario- los hallazgos e incluso ciertos métodos del el estudiante de literatura «necesitará de la lingüística,
lingüista. Pero sigue observando si puede resolverse mejor y especialmente de la lexicología, ,y del estudio del significado y
en qué medida, una parte importante de la cuestión crítica, al sus cambios» (pág. 165). De cualquier forma, actualmente
usar y respetar puramente las técnicas lingüísticas. Ésta parece más claro que el lenguaje, tal como se usa en la
parece ser una de las direcciones tomadas por Wellek. literatura, no puede ser abordado exclusivamente ni desde un
El sentido común indica que la insistencia de Wellek punto de vista de orientación puramente literaria ni estética
sobre el «significado» -énfasis que recuerda a los idealistas ni, lo que es lo rnismo, desde un ángulo estrictamente
alemanes más que la información reunida de los lingüistas interpersonal del estructuralismo descriptivo. Ambas actitudes
americanos- debería interpretarse, sin embarga, como una continúan siendo perfectamente legítimas dentro de los límites
barrera irremontable entre la ciencia lingüística y la nueva de sus propios objetivos, pero como hemos visto, el interés
ciencia literaria. La Teoría literaria, a través de su espíritu exclusivo de la una o de la otra deja cuestiones demasiado
objetivo y su generoso reconocimiento del valor de la evidentes sin contestar. Ningún lenguaje cultural se puede
lingüística, camina más de la mitad de la distancia para describir hasta que el lingüista aprenda a estudiar de forma
encontrar la posición del lingüista. (Y, felizmente, algunos lingüísticamente relevante su literatura, ni siquiera se podrá
lingüistas americanos de hoy se muestran menos recalci- analizar adecuadamente una obra de arte verbal hasta que la
trantes con la literatura que en el pasado.) Pero la dirección estructura de los signos se estudie pertinentemente. Un po-
estética de Wellek y Warren, cuando se compara con el in- sible punto de partida sería dividir, para fines solamente de
terpersonalismo descriptivista de la teoría lingüística con- análisis, el «lenguaje» literario en dos funciones: una función
temporánea, crea evidentemente una sima innegable entre la ' 1 Ver Fred
retórica W. Householder
y estilística o puntoy de
Sol vista,
Saporta, eds.,
que Pr o bl em s i n Le .
permita
ricography, Centro de Investigación Antropológico, Folklórico y Lin-
lingüística y la crítica literaria. Por un lado, la Teoríu literaria güístico de la Universidad de Indiana, Publicación 21 (M A L, 1962,
ha intentado reconciliar los estudios literarios y lingüísticos, y especialmente las colaboraciones de Malkiel, Weinreich, Conklin y
(aeason).
por otro, parece cristalizar sus diferencias. Sin embargo,
hasta muy recientemente la lingüística, en los Estados
80 163
al estudioso abordar el texto en términos de recursos espe- trará en los fines estéticos de cada mecanismo lingüístico, la
cíficamente estéticos (como ha sido resumido por Wellek y forma cómo sirve a la totalidad, y se guardará del atomismo y
Warren) y otra, una función lingüística general (semiótica) que del aislamiento en que han caído muchos análisis
permita incorporar el texto con toda su compleyidad dentro de lingüísticos» 12. Sin embargo, venimos sugiriendo completar lo
un corpus de material, técnicas y métodos que conduzcan á que la lingüística y los estudios literarios nos dicen acerca del
un profundo conocimiento de los mecanismos del signo. Un lenguaje, así como lo que una puede hacer por la otra,
recurso dado como la metáfora o el símbolo, los analizaría respetando su propia integridad disciplinar. Estamos especu-
general y específicamente («estilísticamente») dentro de los lando sobre la posibilidad- de un nuevo trivium moderno.
límites del significado y valor estético, así como dentro de los Permítasenos añadir que de ninguna manera la corriente
límites del lenguaje y el signo. Los temas .y las técnicas atractiva de la erudición literaria americana del momento
implicarían un dualismo en la forma de abordar la muestra aparentemente buena voluntad para escuchar tales
«literaturidad» así como la lingüística propia del texto o textos. sugerencias. Muchos de los méritos de esta nueva recepti-
A la larga, tal dualismo ayudaría a proporcionar los referentes vidad de las ideas emanadas de los colegas de lingüística y
necesarios para el análisis de los dos aspectos. Esto no f'ilosofía se deben a la estructura misma de la Universidad en
proscribiría, por supuesto, el tipo de análisis lingüístico que, los Estados Unidos. La conciencia lingüística de los se-
actualmente, usa materiales proporcionados por las obras guidores del New Criticism desempeñó también un papel
literarias, mientras que ignora deliberadamente las cuestiones importante, pero el significado, a este respecto, de la summa
de valor literario (por ejemplo, la fonética histórica y la teórica, pionera de Wellek y Warren, difícilmente se puede
morfología histórica). >rsta es la causa de que la infravalorar. Sería una lástima no encontrar nuevas solu-
experimentación inicial con material lexicológico pudiera ser ciones a los muchos problemas que surgen con tal evidencia.
más adecuado, puesto que el léxico es claramente menos que 4.3. Las técnicas lingüísticas y el estudio de
atribuible a la tradición interpersonal. En este sentido, las la literatura
corrientes modernas, polarizadas en Condilíac y Coleridge, se
sintetizarían, en la medida en que tal síntesis fuera posible Pocos estudiosos se han ocupado principalmente de la
-por lo menos en los campos importantes y afines donde la relación entre los estudios lingüísticos y literarios en los
síntesis parece factible y deseable. Como hemos observado Estados Unidos. Durante los últimos veinte años, los lin
oportunamente, no pudieron ser propiamente
«homogeneizados». Una teoría unificada del lenguaje debe ser
f üistas que se han ocupado de cuestiones literarias -aparte a
más que una piadosa esperanza, pero si el progreso se hace crítica textual o filología, cuyas obras han mantenido un
con tales objetivos, debería intentarse en campos favorables. ritmo continuado durante este período- han tendido a es-
Pero nuestra posición como estudiosos del lenguaje y de la pecializarse en áreas algo periféricas en relación con las ac-
literatura debería presentarse desde el punto de partida. Tal tividades representadas por el compacto grupo nuclear de la
teoría moderna del lenguaje, aunque prueba a la larga ser «lingüística americana». Sin embargo, durante los años 60, la
más fundamentalmente iluminadora de las funciones de los crisis que sufrió la investigación lingüística en América -su
signos literarios que de los estudios «estilísticos», como se han metodología, sus hipótesis filosóficas, sus objetivos y sus
practicado hasta la fecha, debe constituir un fin por sí misma. técnicas- han favorecido la creciente especulación de los
El lenguaje de la literatura, como lo definieron Wellek y dominios considerados antes como fuera del interés o de la
Warren, sigue siendo distinto del lenguaje de la lingüística, pertinencia de la lingüística. Tomada en su conjunto, la
aunque, en relación y en resumen, está como debería estar. lingüística americana ha retrocedido desde la posición
En manifestaciones recientes, Wellek ha reiterado esta extrema
'z Ver yRené
monolítica
Wellek,que favoreció
«Closing a Blommfield
Statement from they sus dis of
Viewpoint
l.iterary Criticism», en Styte in Zanguage, Nueva York, ed. T. A. Sebcok,
posición con acentos tan enérgicos como los de Bloomfield, al 1960, págs. 417 y ss.; ed. española, Estilo del lenguaje, cap. V, Madrid,
defender la autonomía de la lingüística treinta años más Cátedra, 1974.
tarde: «El análisis literario comienza donde el análisis
81 165
cipulos, hasta una nueva «finalidad» que recuerda a Edward ciente comparar a Bloomfield con Sapir o Saussure para
Sapir. observar la diferencia. A1 estar menos interesado por las
Este no es lugar para describir la excitante efervescencia realidades sintagmáticas inmediatas, el estructuralismo lin-
de la investigación lingüística contemporánea en América. güístico europeo ha experimentado más inteligente y adecua-
Pero antes de revisar la obra realizada por algunos lingüistas damente con estos rasgos; analizándolos vertical o paradig-
americanos en torno a los problemas literarios -trabajo mejor máticamente, mientras que el «mentalismo» indicado los aplicó
descrito como actividad antes que como producto de un indistintamente. En consecuencia, los investigadores
acercamiento o «escuelas»- debemos hacer alguna mención americanos familiarizados, con las obras de sus colegas
de las publicaciones lingüísticas predominantes en las dos europeos -especialmente eslavistas, romanistas y germanistas-
décadas pasadas y su trascendencia para nuestro tema. estaban más inclinados a estudiar los problemas literarios,
Hemos descrito ya la importancia de la interpersonalidad que, para ellos, eran formas auténticamente «lingüísticas», que
(la «lengua»» del «hablante nativo medio») en la lingüística los que no siguieron esta tendencia.
estructural americana, así como cierto énfasis formal y En la década y media pasada, ciertas aproximaciones a la
sutilezas disciplinares, por ejemplo, 1a naturaleza muy gramática y sintaxis específicamente americanas, que
limitada de la «lengua» en la lingüística taxonómica siguieron a Bloomfield, aunque reaccionaron contra algunos
bloomfieldiana. Si la crítica y erudición literarias han in- puntos y se interesaron por estructuras lingüísticas de mayor
tentado distinguir los componentes propiamente literarios o extensión, se han centrado en unidades que están compuestas
poéticos de la composición verbal y, por extensión, del análisis por varias oraciones. Pensamos en el «análisis del discurso» de
crítico, la lingüística taxonómica no ha sido menos cuidadosa Zellig Harris, con sus énfasis sobre las estructuras formales,
en arrancar de raíz los rasgos «no lingüísticos» o asemánticas, unificadoras (Language, 1952) y, más
«extralingüísticos», presentes en la expresión y en la comu- recientemente, en la adaptación específica de estos principios
nicación, pues estos lingüistas eluden tratar generalmente de por R. Levin en su estimulante Linguistic Structatres in Poetry,
«respuestas psicológicas», a no ser que se puedan relacionar La Haya, 1972 (ed. esp., Madrid, Cátedra, 1974). La
behaviorísticamente con «estímulos lingüísticos concretos». Sin investigación más reciente sobre el significado y estructura
embargo, el tipo de gramática clasificatoria que la lingüística distribucionales (ver Zellig Harris, Word, 1954) intentó ir más
taxonómica luchaba por construir, califica muchas de las lejos que la «oración» de Bloomfield y ha contribuido, a su vez,
expresiones sobre las que la literatura descansa, en cuanto a la gramática transformacional de Chomsky y, asimismo, a
tal, como «extragramaticales». Además, la visión gramatical de teorías, en muchos aspectos, opuestas a la lingüística
Bloomfield las utiliza solamente en el «nivel oracional» taxonómica.
(Language, págs. 170 y ss.). Los segmentos mayores de la Las polémicas que suscita la publicación de las teorías de
oración que el estudio literario debe investigar por fuerza, Chomsky sobre gramática generativa (Syntactic Structures, La
están organizados por otros medios diferentes que los Haya, 1957 [ed. esp., Siglo XXI]; Aspects of Theory
reconocidos como «gramaticales» -y, por tanto, lingüísticos- en o f Syntax, Cambridge, Mass., 1965 [trad. esp. de C. P. Otero,
la teoría de Bloomfield. Finalmente, a diferencia del Madrid, Aguilar, 1969]) y la obra sobre teoría semántica de
estructuralismo de Praga o Ginebra, que, como vimos, aplicó Jerrold J. Katz y Jerry Fodor * sirvieron, no solamente para
sus técnicas al análisis literario, la práctica bloomfieldiana ha señalar el valor intrínseco de las teorías presentadas, sino
estado tradicionalmente menos interesada por los paradigmas también para manifestar el descontento latente que muchos
desplegados verticalmente que por los sistemas horizontales. estudiosos sentían con respecto a las limitaciones voluntarias
La «estructura» europea está concebida más globalmente que de Bloomfield y sus discípulos. En los últimos años de la
su correspondiente americana y se la presenta en términos de década de los 50, cuando la gramática generativa se, llegó a
una corriente psicológica mucho menos desarrollada. Este conocer, numerosos lingüistas -principalmente los asociados
debate «mentalistamecanicista» es un fenómeno americano con* Edición
el círculo lingüístico
española, de Nueva
ed. Martínez Roca, York
1971. y la revista Word- se
tardío y más auténtico que el europeo, y va desde 1930 a
82 167
cuela de Praga y, por consiguiente, estaban preparados para Linguistics -the United States in the Fifties», Trends in
aceptar una teoría del lenguaje más ampliamente funda- European and American Linguistics, 1930-1960, pág. 162). La
mentada que la aproximación americana, puramente taxo- «Literature as sentences» de Ohmann caracteriza la oración
nómica. Esto no quiere decir que la investigación lingüística como «la unidad primaria de comprensión» (Essays, página
en América haya renunciado a sus primeros objetivos y haya 231). La «estructura superficial» de la oración implica una
seguido a los transformacionalistas del MIT (Massachusetts estructura profunda; sin embargo, ésta explica la estructura
Institut of Technology). Por el contrario, como hemos superficial. A1 analizar una frase de «Araby», de Joyce,
sugerido previamente, la situación ha llegado a ser aún más Ohmann demuestra cómo el lector debe captar «las relaciones
fluida. La experimentación se ha sucedido sin cesar. indicadas en la estructura profunda» y cómo «la oración...
La nueva gramática generativa ha hecho solamente algu- pone en marcha una variedad de procesos semánticos y
nas tentativas de aplicación al estudio de la literatura. Como modos de comprensión, en un circuito breve y en una forma
adición a Linguistic Structures in Poetry, de S. R. Levin, se superficial que cambia radicalmente el contenido» (pág. 233).
pueden citar «Poetry and Grammaticalness» del mismo autor Las desviaciones y desplazamientos tienen lugar, pero como
(Proceedings of the Ninth International Congress of Linguists, Ohmann indica, éstos tienden a señalar «plenamente la
editado por Seymour Chatman y S. R. Levin, Boston, 1967), estructura de la obra». En esencia, Ohmann describe, de una
también «Generative Grammars and the Concept of Literary manera simbólica, el acto de la lectura, es decir, lo que
Style», Word, diciembre, 1964. «Literature as Sentences» persiste en la mente del lector mientras descifra el discurso
(College English, enero, 1966, editado en Essays on the anterior al suyo y, en consecuencia, hace posible la
Language o f Literature) de Richard Ohmann y «Linguistics reconciliación de la forma y el. contenido como «distinción
and the Study of Poetic Language» de Sol Saporta (discutida entre las estructuras superficiales y las estructuras profundas
más adelante). A1 elaborar las reglas generativas de la de la oración» (pág. 238). La obra literaria, como tal, es
producción lingüística que gobiernan la relación entre la plenamente respetada, pero dada la orientación de la
estructura «profunda» y «superficial» -y la «transformáción» de gramática generativa según 0hmann, el análisis de sus
la primera en las convenciones de la segunda-, la teoría operaciones contribuye no solamente a nuestra comprensión
transformacional establece en realidad una dicotomía entré del estilo, de la retórica y la estructura literaria, sino también
norma sintáctica y desvío. Esta dicotomía, cuando se aplica -como es de suponer- a nuestra comprensión de las
coherentemente, puede ofrecer caracterizaciones objetivas de operaciones lingüísticas. La metodología en cuestión permite y
la «lengua poética», como «uso distinto» del «normal» e, anima realmente el uso de amplias variedades del discurso.
idealmente, una estructura métodológica para la Todo lenguaje es una molienda para su molino.
reconciliación, dentro de una teoría del lenguaje única y En contraste, . una noción bastante más bloomfieldiana
omnicomprensiva de dicha polaridad. Puesto que opera de equivalencia gramatical se alza tras la reciente «Poetic
principalmente con la producción de oraciones y adscribe a Syntax» de Mac Hammond, ensayo presentado en la Con-
éstas una realidad sicológica a fin de relacionar su estructura ferencia Internacional de Work-in-Progress Devoted to Pro-
gramatical con conjuntos semánticos («estructuras de blems of Poetics (Varsovia, 1960, págs. 18-27) e impreso en
contenido» que corresponden, presumiblemente, a las Poetics/Poetyka (La Haya, 1961). Hammond utiliza la equi-
«categorías mentales» universales), la gramática generativa valencia gramatical corno un mecanismo formal para identi-
intenta ofrecer los medios de hallar salida a ciertas ficar la poesía; presenta una oposición más que un conjunto
insuficiencias de la concepción taxonómica de la oración. de procedimientos o transformaciones. Por eso, afirma: «La
(Recordamos los sermones de Abelardo y la concepción car- sintaxis es poética cuando los constituyentes gramaticalmente
tesiana de las formas del lenguaje y su proceso mental.) Como equivalentes del habla en conexión están yuxtapuestos por
Eric P. Hamp indicó experimentalmente: «En esta forma de coordinación o parataxis, acumulados de forma distintiva»
análisis, el analista no pregunta junto a qué forma se clasifica (pág. 482). Prosigue hasta limitar el término «sintaxis poética»
ésta, sino más bien a qué expresiones distribucionalmente con notables ejemplos de repetición cuyo significado «en algún
83 169
ticas} que sus propiedades lingüísticas sugieren». Aunque clarifica experimentalmente las razones de la información en
sus técnicas son radicalmente diferentes, las conclusiones de términos matemáticos en relación con las expectativas (y
Hammond ofrecen una muestra del tipo de descripción actitudes críticas). Sugiere la posibilidad de aislar, «por
dinámica, centrada en la identificación del lenguaje poético, medio de formulaciones precisas», ciertos fenómenos del
que se pudo esperar eventualmente de los seguidores de la lenguaje y expresión poéticos (pág. 569).
gramática generativa. Esta comprensión del significado gra-
matical, aunque diferente del de los transformacionalistas, le
permite formular la relación entre «forma y contenido», de
una manera tan problemática como la de Ohmann. Todo lo
que falta es la noción transformacional de «grados» y el
sentido de proceso.
Charles C. Fries ha sugerido en la obra ya mencionada,
Trends, que «el hincapié que Bloomfield hace sobre la natu-
raleza de las frases descriptivas y científicas... convirtió la
lingüística americana en una manera de exponer más que en
un conjunto de exposiciones» (The Blaomfield School, página
211). Este modo característico de exposición, paténte en
Bloomfield, Harris, Chomsky, así como en Ohmann y
Hammond, implica a la vez un problema terminológico y, por
supuesto, el establecimiento de un objeto material claro. Este
ha sido, en cierto modo, ideado para ajustar el tipo de
expresiones metalingüísticas que los lingüistas americanos,
cualquiera que sea su credo ideológico, desean hacer. Por
eso, a1 comparar el nuevo interés americano «por las
relaciones entre la lingüística formal y los estudios litera-
rios», Hamp (op. cit., pág. 173 y ss.) ha declarado que «el in-
terés del momento, diferente del que tuvo hace algunas dé-
cadas el grupo de Praga, ha tendido a centrarse sobre un
análisis de los indicadores lingüísticos del estilo y sobre el
problema de fundamentar los estudios literarios, con datos
textuales, expresados dentro de los límites de análisis fónicos
lingüísticos». Todo gira, por supuesto, sobre lo que quiere dar
a entender por «análisis fónicos lingüísticos», pero hasta
ahora no se ha realizado ninguna teoría lingüística en
América que se ocupe sistemáticamente del lenguaje lite-
rario. La «poeticalidad» sigue siendo un concepto análogo al
de gramaticalidad. Un ejemplo extremo puede hallarse sin
sorpresa en la información teórica de Robert Abernathy
«Mathematical Linguistics and Poetics» (Poetics/Poetyka,
páginas 563 y ss.). Al declarar que la lingüística sostiene la
misma relación con la poética que la química orgánica con la
zoología -la primera estudia la materia prima de la vida; la
segunda, las formas de la vida misma-, Abernathy describe la
84
Ca,PtruLO V

EL CONGRESO DE BLOOMINGTON: EL ESTILO DEL


LENGUAJE

La carencia de una verdadera teoría que englobe todos los


problemas del lenguaje o lingüística, en la que los estudios
literarios y lingüísticos tengan bien definidas las funciones,
no ha disminuido, sin embargo, la experimentación. Por el
contrario, lo que hemos llamado la crisis de la investigación
lingüística ha estimulado esta experimentación, obteniendo a
menudo resultados interesantes. Debemos tener presente un
hecho: la relación de la lingüística con el estudio de la
literatura es primariamente un problema de actividad, no de
esfuerzo sistemático. La colaboración interdisciplinar ha
aumentado y ha ocupado a literatos y lingüistas, pero ha
venido siendo esencialmente circunstancial y fragmentaria. El
presente estudio ha intentado demostrar por qué ha sido así.
Antes de proseguir ofreciendo alternativas sería mejor
examinar, con algún detalle, ejemplos concretos de tal
actividad interdisciplinar. Con el propósito de discutirlo, nos
centraremos, aunque no exclusivamente, sobre El estilo del
lenguaje (Style in language, Nueva York, 1960, libro-
compendio de estudios que presentaron críticos, lingüistas,
antropólogos, psicólogos y filósofos durante un simposio
organizado por el Social Science Research Council, en la
Universidad de Indiana, en la primavera de 1958'.
A1 ocuparnos del comentario arriba mencionado de Hamp
y como su título da a entender, El estilo del lenguaje intenta
aclarar el problema que muchos lingüistas y críticos literarios
han entendido que constituía el área más fértil de
colaboración,
1
es decir, el estilo. Wellek y Warren ya han
Esta discusión describirá las partes de mi artículo publicado en
Romance Philology, XV (1962); he hallado útiles los estudios de Michael
Riffaterre en Word, XVII (1961), y Yakov Malkiel en Ir2ternational
Journal of American Linguistics, XXVIII (1962).

85
como «estilística»; Bally ha hablado antes que ellos de «análisis Es más interesante para nosotros desde este punto de
estilístico» (opuesto a estilística) como una disciplina literaria. vista el hecho de que entre los mismos lingüistas el término
En su An Introduction to Línguistic Structures: From Sound to estilo experimente numerosas y muy diferentes aplicaciones.
Sentence in English, Nueva York, 1958, A. A. Hill se separa de La posición de los lingüistas puede parecer monolítica so-
los argumentos de Bloomfield, y define el estilo y su estudio lamente cuando se compara con alguna de las otras disci-
como lo que implican «todas aquellas relaciones entre las plinas representadas. Incluso después, un lingüista como
entidades lingüísticas más amplias que las que entran dentro Jakobson continúa mucho más íntimamente ligado a ciertos
de los límites de la oración» (pág. 406). Sin embargo, el estilo métodos importantes de t;ríticos de la literatura como Ri-
es un término de imprecisión mayor. Una simple mirada al chards o Wellek que a los de algunos lingüistas consagrados.
Estilo del lenguaje ofrece una evidencia amplia y suficiente de Nos limitaremos a hacer el inventario de estos matices antes
esta imprecisión, puesto que lleva al lector desde el empírico de resumir el punto de vista lingüístico general. Estas dife-
«Oral Styles of American Folk Narrators» y el estudio de rencias y semejanzas no siempre son cuestiones de mero
orientación estadística de D. H. Hymes «Phonological Aspects énfasis o incluso método. A veces corresponden a orienta-
of Style: Some Englisl3 sonnets» hasta los manifiestos ciones completamente diferentes.
teóricos, concernientes a la relación entre la lingüística y el
material literario de varios niveles de complejidad (Saporta, 5.1. Las dicotomías de Voegelin y Sol Saporta
R.ichards, Jakobson). Para algunos colaboradores, el estilo Una corriente importante representada en Estilo del
consiste esencialmente en un desvío de la norma, aunque lenguaje es la que divide sistemáticamente el lenguaje en dos
Hymes, por ejemplo, cita al antropólogo A. L. Kroeber en el subtipos principales (como los famosos lógicos, y afectivos de
sentido de qué «el estilo no puede ser desvío de la norma sino Bally) y que coloca la literatura, no siempre, aunque
realización de la misma» (página 109). Las concepciones frecuentemente, bajo uno de estos dos títulos. Esta posición
expresadas por algunos psicólogos (Osgood) y lingüistas es, en cierto sentido, modernamente clásica, al confirmar la
(Saporta) dan lugar a una crítica mordaz por parte de los distinción previamente indicada entre el lenguaje de la
críticos literarios (Wellek y Hollander). Gran parte de esta literatura y el de la lingüística. Para la mayor parte de los
diversidad se debe a la variedad de las disciplinas académicas estudiosos que trabajan con tal dicotomía, el estilo es
representadas y a la aparente polaridad entre lingüistas exclusivamente una función de la literatura. Esta corriente es
«interpersonales» y críticos literarios «individualistas». Algunos quizá más pujante en «Casual and Noncasual Utterances
within Unified Structure» ( págs. 65-83) * de C. F. Voegelin.
críticos parecen dar importancia a lo que la disciplina de otros
Éste distingue dentro de la lengua las expresiones de tipo
colegas pudo aportar a la suya propia y otros parecen señalar casual y no casual; la gramática normativa ha sido escrita
los métodos con que su disciplina pudo ayudar a las otras. tradicionalmente sobre la base de expresiones no casuales,
Existe una gran tendencia al partidismo disciplinar y, mientras que la gramática descriptiva de la lingüística
curiosamente, los lingüistas parecen advertir que el estilo moderna tiende a basarse exclusivamente en expresiones
compendia lo que es literario en la expresión lingüística, casuales. El habla no casual más pura sería el lenguaje
mientras que los analistas literarios definen el estilo especializado de las matemáticas, aunque la literatura de
metodológicamente como lo que es específicamente lingüístico amplio contenido sea un depósito de tales expresiones. El
de la literatura. Para aumentar la confusión diremos que habla casual es más o menos lo que Wellek ha mostrado en
muchas e importantes corrientes del análisis estilístico Teoría literaria como «cotidiano», mientras que las expresiones
no casuales corresponderían a la
moderno están inexplicablemente ausentes de los trabajos de
esta Conferencia (en concreto, la Stil f orschung, que ha estado drid, (gredos), y el estudio (en colaboración con Yves LeHir) Essai de
bien representada en los Estados Unidos por Leo Spitzer, bibliographie critique de stylistique frangaise et romane, París,
11 Ver en este sentido, A critical bibliography of the New Stylis- 1962. * Las páginas de El estilo del lenguaje seguidas por él hacen re-
tics. , 1900-1952, de Helmut Hatzfeld, Chapel Hill, 1953 (ed, esp., Ma ferencia a la edición española de la obra. [rI, del T.]

86 175
lengua «científica» y «literaria». (Voegelin insiste, sin embargo, del lenguaje, las gramáticas continuarán resquebrajándose, es
en que literatura no es siempre equivalente a no casual.) A decir, seguirán incompletas o, de cualquier forma, im-
diferencia de algunos de sus predecesores, no hace esfuerzo perfectas; éste parece ser el punto principal de Voegelin.
alguno por determinar la relación entre los dos tipos de Manifiesta el malestar que sienten muchos lingüistas de
habla: tampoco está interesado en mantener la distinción nuestro tiempo.
más allá de cierto nivel. Sin embargo, parece alabar a los Hemos sugerido en la primera parte de esta obra la
lingüistas «que... muestran ahora una incipiente inclinación tendencia estructuralista que domina el interpersonalismo
por investigar la poesía a la vez que otras expresiones de una lingüístico (yuxtapuesto contra el posible énfasis del indi-
lengua dada» (pág. 65 e). Asimismo, muestra un interés vidualismo de muchos comentarios lingüísticos) que dio lugar
específico por las posibilidades de una nueva teoría de la a la mentalidad que gobierna la distinción binaria utilizada y
estructura lingüística o por «las nuevas hipótesis redefinida por Voegelin en su ensayo tan interesante y
concernientes a la interdependencia de las diversas es- sintomático. Voegelin intenta reunir una ciencia lingüística
tructuras dentro de una lengua». Su dualismo -una visión de que en el pasado reciente se fragmentó en dos tendencias
la realidad esencialmente binaria- está, pues, colocado al analíticas opuestas, y al ir su iniciativa en contra del lado
servicio de una visión analítica del lenguaje, a pesar de ser «lingüístico» de la polaridad, su técnica consiste esencialmente
monolítica. El ángulo de estudio, sin embargo, es típicamente en aglutinar, juntándolas de nuevo, las dos piezas. Y al
«lingüístico» en lo que su método implica de clasifícación y hacerlo así, opera con las mismas hipótesis que gobernaban la
registro del uso que «se desvía» de los modelos casuales; y el división original; lo más que puede hacer es soldar las dos
casual parece guardar estrecha relación con el mitades, ya que cada una conserva sustancialmente la misma
«interpersonal». Voegelin reconoce que la estructura «extraída identidad que tenía cuando se efectuó la ruptura (la división
del discurso común de la lengua» puede ser perfectamente original). Considerando, pues, en térininos de Voegelin, que
una ficción, aunque declara tal concepción «meto- una gramática que no se «resquehraja» es equivalente a la
dológicamente útil», dado el caso de que «ninguna definición unidad perdida y restaurada, dehemos preguntarnos qué éxito
lingüística sirve adecuadamente para distinguir las puede tener este procedimiento.
expresiones casuales de las no casuales en las lenguas» (pá- La objeción principal puede ponerse contra el mantenimiento de
gina 70 e). Estas distinciones resultan a la larga valiosas y la polaridad casual/no casual. Esta distinción parece válida, en
están confirmadas por «el reconocimiento cultural», es decir, el mejor de los casos, como un recurso analítico destinado a ser
por reacciones parcialmente extralingüísticas contra el papel utilizado con propósitos de restricción, ya en un sentido, ya en
que desempeña «la persona en la cultura» (pág. 70 e y ss.), tal otro. También podía ser útil como medio de presentar el
como Voegelin subrayó al estudiar los usos predominantes problema dentro del contexto de la investigación lingüística de
entre los indios Hopi. orientación taxonómica. Sin embargo, es difícil ver cómo las
El sistema de Voegelin no está destinado específicamen te expresiones no casuales se pueden estructurar dentro de los
a permitir el análisis de los rasgos estilísticos literariw, o límites de sus propios recursos, o, si al hacerlo así, por qué se
expresivos; se ofrece más como un paliativo de las gramáticas basan en la oposición. En el nivel teórico surgen varias
que, citando unas palabras de Sapir, «se resque brajen»: su contradicciones: casual y no casual son, en esencia, términos
función es reparadora. Una descripción com pleta debe cubrir significativos, desafortunadamente, para describir menos las nor-
el laberinto entero de categorías que fil tran muchos niveles mas reales que sus funciones; éstas tienen poco o nada que
de uso. El «tipo de gramática masiva mente resistente», hacer con este tipo de norma. Las palabras y las construcciones
objetivo e ideal de la investigación lin güística bloomfieldiana raras veces se pueden hacer corresponder en todas las f unciones
(pág. 81 e), puede aislar el núcleo del lenguaje, pero no puede iÍ nuevo al diccionario de «irregularidades» de Bloomfield
representar el todo; perfila un callejón sin salida que la desde el instante en que las irregularidades fueran dé dos
lexicología ha alcanzado con uii sistema según el cual «las tipos. Además, en ninguna parte hemos aprendido el inter
irregularidades», como Bloomfield recomendaba, deben
176
12
funcionamiento del casual y no casual: éste es el tema real de la literatura. Este punto de vista continúa siendo ente-
(un problema de importancia capital para el análisis literario, ramente legítimo, aunque transforma en parte los temas que
por ejemplo). Las observaciones de Voegelin sobre la inspiraron la dicotomía de Voegelin. Quizá el no casual
divergencia entre las normas casual/no casual de la estruc- pudiera resultar útil en el sentido en que Voegelin ha uti-
tura oracional turca, lo mismo que otros ejemplos, vienen a lizado este concepto, es decir, como una categoría abstracta
ajustar su esquema, pero ¿qué dice acerca de muchos re- que agrupa los usos lingüísticos aptos para la clasificación
franes españoles que presentan restos de habla arcaica o en estructural o genérica, pero tomando como punto de partida
desuso, cuando se usan fuera de contexto? Sin embargo, las condiciones normalmente operativas en el discurso
como refranes gozan de una incidencia de probabilidades casual, acentuándolos unas veces y minusvalorándolos
relativamente alta en numerosos y divergentes contextos. La otras, siempre consistentemente (cfr. el estudio de
oposición casual/no casual es un punto crítico para poner de Hammond, antes citado). En la lengua literaria, los usos no
relieve negativamente la inadecuación de la «gramática del casuales contienen principalmente algunas convenciones y
uso basada en expresiones casuales», aunque inspira graves procesos que parecen gozar de una cuasi-existencia propia y
dudas como la de si el tipo de dualismo sobre el cual se que pueden ser aislados provechosamente para el estudio.
funda, es capaz de cubrir los amplios usos de las «es- Son: la rima, esquemas métricos, imágenes recursivas (por
tructuras unificadas» y su descripción. ejemplo, la «rosa» en la lírica renacentista, y otras
Voegelin no identifica la literatura con el discurso no semejanzas). Así interpretado, el no casual puede ser un
casual; tampoco describe la literatura en cuanto tal, aunque eslabón en el largo camino que conduce a la integración
cierto número de sus ejemplos parecen estar tomados de eventual de la lengua literaria dentro de la teoría general del
expresiones que otros colegas podían considerar como signo verbal antes discutida, y puede identificarse con lo que
literarias. Si estuviéramos dispuestos a adoptar sus esque- hemos llamado estudio de las funciones lingüísticas
mas e intentar aplicarlos (de ambas formas) a la lengua usa- generales, funciones específicas del discurso literario. Como
da en literatura y a la lengua literaria, hallaríamos que en una categoría abstracta, apta especialmente para la
virtud de su alto grado de intencionalidad la lengua de la descripción dé las condiciones estáticas, el no casual
literatura no se agruparía tan frecuentemente alrededor del continúa siendo incapaz de generar expresiones definitivas
polo no casual, al menos considerado como una especie de concernientes a todos los aspectos de estas funciones
lenguaje. (Jakobson rechaza por completo tal clasificación, y lingüísticas. Tampoco puede resultar útil con respecto a la
advierte sabiamente que toda lengua, aparentemente casual o calidad literaria, porque ésta es objeto de un juicio de valor.
no, está llena de «intencionalidad» [Estilo del Lenguaje, pág. En cuanto abstracción, participa de las limitaciones de las
127 e], aunque estemos asociando simplemente el propósito formulaciones abstractas, pero puede ayudar mucho al
con una forma especial de intenta estético tal como lo definió acopio de información valiosa, relativa a las operaciones
la moderna crítica literaria.) La literatura, sin embargo, usa literarias de importancia intermedia, si no fundamental.
también el discurso casual, defendiendo celosamente, a Además, ofrece posibilidades de investigación más análogas a
veces, su naturaleza casual en el más no casual de los las de ciertos críticos que a las del puro «criticism» que
contextos. En su aportación a Estilo del Lenguaje, Michael representa la Teoría literaria.
Riffaterre sugiere que el uso literario de los discursos casual A lo sumo, pues, debemos concluir que el dualismo ex-
y no casual debería ser considerado en «la representación del clusivista del tipo casual-no-casual de Voegelin puede ser de
uso "espontáneo", y en la del uso "reflexivo"» (página 332). La utilidad limitada en la aplicación de las técnicas lingüís
concepción de Riffaterre añade otra dimensión al panorama, ticas a la literatura. Aplicado en su totalidad, como lo hizo A.
puesto que la «representación» implica que la lengua literaria A. 3 Hill enin su
Studies ambicioso
English, XXXVIII,«Program for the
de la Universidad Definition
de Texas (1958), of
es, por definición, algo distinto del lenguaje no literario, nas 94-páginas9546-52, Publicados en Style in language como extracto,
pági.
sometido a condiciones diferentes de las que regulan
generalmente el discurso. En esto parece estar de acuerdo
88 179
siderado lo suficientemente importantes como para preser- del lenguaje de los lingüistas, se han de describir dentro de los
límites de una escala jerárquica de «gramaticalidad» o
varlas para la posteridad». En este corpus el estudioso debe «agramaticalidad». En resumen, las hipótesis básicas de
extraer «las características formales que se pueden usar Saporta se fundan en una polaridad semejante a la de Voe-
como diagnóstico para su definición». Sin embargo, el pro- gelin, a pesar de que intente construir criterios capaces de
ceso exige eliminar del corpus «aquellas expresiones que no describir la trama de relaciones que enlazan los dos polos de
difieren de las casuales». Según esta aproximación, las su sistema; éste es, al menos, potencialmente-dinámico.
características verbales de un alto nivel de permanencia se- Fundamentalmente, es abstracto y exclusivista (no permite
rían equivalentes a literatura (o por lo menos proporciona- ningún juicio de valor, a menos que camine hacia una no-
rían las bases para uná definición de la misma). Ningún ciencia). La intuición parece muy prometedora. Sin embargo,
nosotros estamos más que sorprendidos de aprender que el
crítico literario admitiría que tal procedimiento haría avan- propósito de todo esto es que el lingüista simplemente
zar nuestro conocimiento de la disciplina, y mucho menos «identifique la poesía»; la poesía está hecha, respecto al dis-
acertamos a ver cómo podría secundar nuestro conocimiento curso altamente gramatical, para representar una posición
de las estructuras lingüísticas. Hill atribuye demasiada análoga a la de los «préstamos lingüísticos no asimilados o
importancia a los principios estilísticos para que puedan re- errores de lengua» (pág. 46e). La literaturá, pues, como tal, no
sultar útiles; por el contrario, parece negar todavía la exis- reviste interés para Saporta; está intentando simplemente
tencia de las estructuras puramente literarias en el plano acelerar una nota particular del análisis «lingüístico».
estético, curiosamente de acuérdo con ciertas posiciones de El estilo -y la literatura o poesía que, tal como Saporta usa
Croce, quien, al negar la posibilidad de los poemas extensos, los términos, parecen ser un discurso altamente estilizado-
define la Divina Comedia como una serie de poemas hermo- consiste, esencialmente, en desviaciones de las normas. Aquí,
sos, interpolados dentro de la larga extensión de un discurso norma es equivalente a gramaticalidad, esto es, aquellas
pasado de moda, prosaico y didáctico. oraciones generadas sin dificultad. Hay dos tipos principales
Otro sistema binario típico lo proporcionaron algunos de desvío (págs. 57 e y ss.), a saber: 1) la presencia de
lingüistas colaboradores de Estilo del lenguaje. Esta direc- «secuencias agramaticales» en el mensaje (esto es, rasgos «que
ción, que intentaba evidéntemente adaptar la literatura no aparecen en todas las condiciones»), y 2) la presencia de
dentro de un esquema lingüístico general, está resumida en restricciones, como el metro, no exigidas por <=una gramática
«The Application of Linguistics to the Study of Poetic general» extraliteraria. Saporta pone más énfasis en las
Language» (págs. 39-63 e) de Sol Saporta. Saporta describe «expresiones sintácticas» que en las semánticas, porque la
este problema del estilo más armónicamente, con los pro- sintaxis es un problema de distribución, esto es, una función
pósitos indicados del volumen, que la forma de hacerlo Hill y esencialmente mecánica. Las cuestiones de significado poético,
Voegelin. Habla del lenguaje de la poesía como opuesto al que la crítica literaria considera como fundamentales, no
lenguaje de la prosa («lenguaje coloquial o lenguaje casual», representan papel real alguno en el sistema de Saporta. Todo
pág. 42 e). Hace también contrastar el «lenguaje» (lo que está lo que el crítico literario puede esperar cosechar de este
«dentro del propio dominio de la lingüística», es decir, lo que sistema es «que una tipología basada sobre estos desvíos
hemos denominado el «lenguaje» de la lingüística») con el (generará) originará agrupaciones que correspondan (o
«arte» (la música, la pintura), y considera que la poesía modifiquen quizá significativamente) a tales nociones, como
comparte características con ambos dominios. Sin embargo, los sonetos, poemas épicos, etc.» (pág. 59 e). En el nivel
como lingüista autoconsciente, Saporta continúa siendo fiel a práctico vemos, pues, que la polaridad original de Saporta no
la tradición descriptivista, alegando que debe abordar la sólo no se mantiene, sino que permite una oposición
poesía como lenguaje y sabiendo en todo momento que es confirmada. Finalmente, se interesa menos por las funciones
distinta del «lenguaje» en ciertos aspectos («no todo lenguaje afines, que intentó examinar en primer lugar, que por cómo
es poesía», pág. 43 e). Es evidente que Saporta es plenamente llegar a confirmar las diferencias básicas entre los das polos.
consciente de la contradicción. Espera resolverla mediante la Curiosa
noción chomskiana de grados de «gramaticalidad»; la poesía
se describirá como lenguaje, pe ro los rasgos lingüísticos que
la diferencian tan clarament(

89
mente, su sistema es aparentemente mucho menos «con- todo de análisis literario corra dos graves riesgos: 1) que
trastivo» en esencia que lo que parece ser la distinción desvíe la atención del texto hacia el propio estado subjetivo
casual/no casual de Voegelin. Sin embargo, aunque admite del lector, y 2} que degenere en impresionismo metodológico.
que «la poesía (pueda ser definida) como una subclase de la Riffaterre introduce su punto de vista para minimizar los
lengua» (pág. 44e), mantiene insistentemente el punto de efectos de la intuición gratuita. El lector atento o lingüista
vista tradicional de los lingüistas de «que una descripción debe permitir- conscientemente ser dirigido por las
gramatical no necesita acomodarse a los mensajes poéticos». realidades del texto; su tarea exige que describa las carac-
Mientras Voegelin proporciona avances en los delicados pro- terísticas formales de cada segmento del discurso que haya
blemas de lingüística y crítica literaria, Saporta cierra las provocado una reacción (normalmente un juicio de valor) en
líneas hasta las antiguas demarcaciones y termina por de- el lector'. Si, en algún punto concreto, el lingüista descubre
fender el statu quo. una particularidad estructural, debe concluir que la reacción
del lector estuvo «motivada» por un rasgo estructural aislado.
5.2. La estilística de Rif faterre Si, por otra parte, no descubre ningún rasgo estructural
característico, el lingüista concluye que que la motivación fue
Otro intento que utiliza la dicotomía norma/desvío, aun- provocada por otras causas diferentes que las lingüísticas.
que no está representado en Estilo del lenguaje, merece Los ragos «estructurales» constituyen el objeto del análisis
mención aquí, ya que ofrece un punto de partida provechoso estructural, tal como se aplica en literatura; podemos
para una reconciliación más convincente entre la lingüística y identificarlos como muchas «claves» que intercaló dentro del
el análisis literario dentro de una teoría general y específica del texto el autor, quien, en consecuencia, «controla» el
estilo (la estilística). Nos referimos al debate sobre el estilo de desciframiento de su texto y, de ahí, que solicite la «cola-
Michael Riffaterre, tal como lo expresó en varios artículos boración» del lector.
teóricos y en un importante estudio que publicó en forma de El contexto estilístico, desde el punto de vista de Riffaterre,
libro'. El estilo, según Riffaterre, es una función de un texto varía según los textos. Rechaza la dicotomía tradicional
dado, o contexto, que se va a someter a examen. También es norma/desvío, porque considera la «lengua» del escritor,
una función del lector. Riffaterre se sirve de un principio clave tomada más que como un todo abstracto, como una
de la crítica moderna cuando hace depender su sistema de la desviación de él, como una «lengua general» aún más abs-
colaboración recreadora del «autor» y el «lector» (cifrar y tracta (es la simple aplicación de la oposición de 5aussure
descrifar un texto), quienes conjuntamente hacen el texto langue/parole). Cada texto constituye su propia norma esti-
(mensaje). Esto nos recuerda no sólo el dinamismo de los lística: «El contexto estilístico es un modelo lingüístico, roto
transformalistas, sino también la doctrina de las lecturas súbitamente por un elemento que no se pudo predecir, y el
«correctas» o «incorrectas» (aunque posiblemente variantes) de contraste resultante de esta interferencia es el estímulo lin-
I. A. Richards (Estilo del lenguaje, págs. 24-52), puesto que güístico» («Critexia for Style Analysis») que sugiere el juicio de
Riffaterre defiende que el principio (flexible) de lecturas valor antes mencionado. El giro que Riffaterre da al par
«correctas» está determinado por el texto tal y como opera norma/desvío es muy- significativo, y creo que indica la di-
sobre el lector. Pero, ¿qué son lecturas realizadas rección general que toma la investigación reciente -la escuela
«correctamente»? Riffaterre halla que la crítica literaria se basa post-praguense- en el análisis literario y lingüístico, a saber,
en la pura intuición; intuición que puede fácilmente cambiar una especie de «funcionalismo». «Norma» y «desviación» para
de un momento a otro, según la disposición de ánimo del Riffaterre, corresponden a categorías funcionales, no a priori
lector,4 y que estando sujeta a interpretación psicológica, puede
Aparte de su artículo de Style in language, indicaremos Le Styte abstractas. La «norma» funciona como tal, solamente cuando
des «Pleiades» de Gobineau; Essai d'application d' une méthode sty- contrasta
5 con una «Vers
Ver de Riffaterre, «desviación» quelingu'istique
la Définition es una desviación
du style», por la
resena
listIque, Ginebra-París, 1957, «Stylistic context», Word. XVI (1960), y de Style in language, en Word, XVII, en especial págs. 320 y ss.
varios artículos más, aparecidos en Romanic Review, Romance Phi-
tology y word. Traduzco o parafraseo aquí unas cuantas expresiones del mismo.

182 183
se-, ninguno es estilísticamente operativo. Sin embargo, de expresión. A pesar de que la inclinación de Riffaterre por
«norma» y «desviación» funcionan dialécticamente una res- la literatura -terreno de posiciones notablemente cambian-
pecto de la otra; ambas están determinadas por el contexto tes- no le pudo permitir la generalización última que Baliy
y pertenecen al «significado» del texto. Por poner un ejem- intentó conseguir en sus resultados, sigue siendo fiel a la
plo, el uso meridional de un verbo en imperfecto de sub- interpersonalidad. Ésta se manifiesta en su deseo de «obje-
juntivo en un texto coloquial francés puede constituir una tivar» en lo posible la descripción de los dominios sobre los
«desviación» dentro de los límites de la norma coloquial y que descansa el edificio entero de los efectos estilísticos. Para
contextual, pero cuando su efecto -ironía, humor, ridiculez- él, la interpersonalidad sería una función de la colectividad
se entiende en relación con las tensiones del contexto; deja de lectores. En cierto sentido, opera en cada caso con «un
de ser «desviación». En el nivel del significado se reincorpora mensaje idealmente cifrado» -«interpretación correcta» en
dentro del significado o sistema de valores que representa el Richards- y debe suponer que, a pesar de las «lecturas
texto. El principio norma/desvío no es más que un recurso variantes», sus descubrimientos apuntan hacia el mensaje
analítico; en modo alguno constituye un punto definitivo de ideal, o se aproximan íntimamente a él.
llegada. Si podemos clasificar a Riffaterre -al menos provisio-
Con el riesgo de alguna simplificación excesiva, se puede nalmente- como el reverso de Bally, la razón deberíamos
decir que la originalidad de Riffaterre, con respecto a las buscarla en su inequívoca intención de colocar el análisis
otras teorías más ampliamente consideradas, consiste en la lingüístico al servicio de la literatura. Aquí tocamos de paso
manera en cómo reconcilia el análisis lingüístico y literario, el segundo nivel de su procedimiento analítico o, más exac-
al apelar a un sistema puramente subdividido en dos niveles. tamente, el proceso sintetizador en que la «desviación», ya
El primero, el nivel de impresión y descripción analítica, descrita, se reintegra dentro de la «norma» en el nivel del
dependiente del par norma/ desviación e inventado para significado. Citando su artículo, la declaración de Wellek de
describir específicamente las complejidades textuales. Este que «una obra de literatura es, por su naturaleza, una
nivel es el más propiamente lingüístico, porque, aunque el totalidad de valores que no se adhieren meramente a la es-
proceso está realzado por un juicio crítico de valor, se tructura, sino que constituyen su propia naturaleza» (Estilo
caracteriza por la mayor objetividad posible y se interesa por del lenguaje, pág. 419), Riffaterre exige, con considerable
el lenguaje que opera como recurso. Recordamos a Bally, justificación, que su método satisfaga estas condiciones: el
quien describió la estilística literaria como la «observación de efecto estilístico no lo juzga prescindiendo del valor estruc-
las significaciones del estilo», y quien, en su estilística tural de la obra; por el contrario, parte de una valoración
general de la expresividad lingüística, fundamentó original y la reincorpora dentro de una valoración artística
invariablemente su estudio en la comparación de la «lengua general concerniente a la obra. Lo que hemos llamado los dos
ordinaria» (es decir, discurso ideal, o neutro, inexpresivo) con niveles del estilo y de la significación, él los llama res-
el discurso cargado de expresividad. La «lengua ordinaria» de pectivamente análisis estilístico y crítica metaestilística. La
Riffaterre es, por supuesto, su norma contextual, y ambas «estilística literaria» de Wellek (que opone a la «estilística
funcionan de la misma manera. (En realidad, no existe gran general» de Bally), al centrarse en «los usos estéticos de cada
diferencia entre el punto de partida «afectivo» de Bally y el recurso lingüístico» (pág. 418), corresponde en esencia a lo
«efecto estilístico» inicial de Riffaterre; Bally, pionero en su que Riffaterre realiza, a pesar de que pone algún reparo a la
campo, pone más énfasis en el lado psicológico del problema, naturaleza arbitrariamente fragmentaria, señalada por
en tanto que Riffaterre lo da por supuesto). Sin embargo, el Wellek. La distinción de Wellek es todavía válida en tanto que
criterio de uso en Bally, como opuesto a la regla abstracta sirve para distinguir entre objetivos muy diferentes, los
gramatical, señala ya el camino hacia el realismo textual de intentados por Bally y los estilistas literarios.
Riffaterre. Este es un sistema complementario del original de La inclinación literaria de Riffaterre es evidente, en la
Bally, dado que aplica sus doctrinas más fundamentales a la medida en que lo es el carácter lingüístico de su método. Lo
literatura y admite abiertamente su interés, no por la que sigue siendo difícil de captar es su intención lingüística,
91 185
del análisis lingüístico al servicio de los estudios literarios o entre el estructuralismo lingüístico de Praga y Ginebra y la
moderna crítica literaria, tal como está representada en los
espera que la misma lingüística -la ciencia del lenguajese Estados Unidos por Wellek y Warren y los antecedentes del
beneficie también de su experiencia? Surgen un número de New Criticism.
posibilidades. Primero, la tan traída discusión de la adap- Desafortunadamente, el espacio no nos permite una más
tación de la dicotomía norma/desviación de Riffaterre de- amplia discusión de los escritos teóricos contenidos en Estilo
muestra que ha rechazado el concepto de «lenguaje literario», del lenguaje que versan sobre el problema general del
al menos tal como lo han venido usando los lingüistas e lenguaje y literatura desdeel punto de vista de dualismos
historiadores literarios, indistintamente. Esto implica: 1) que como los que hemos observado en Voegelin, Hill, Saporta y,
el estilo es una función del intento estético en el dominio de la también, en Riffaterre (quien, recordamos, no está repre-
obra de arte; 2} que el lenguaje como un tono -no una sentado en el volumen). De todas formas, hemos subrayado la
subdivisión del mismo- es responsable del empleo estilístico. notable vitalidad de los diversos intentos dualistas de análisis
Además, puesto que el estilo lo define como la configuración lingüístico-literario contemporáneo, así como las principales
formal de la literatura, accesible al lingüista, se sigue que, en direcciones que estos intentos han tomado. De los cuatro
literatura, se pueden hallar usos a los que se aplica el puntos de vista considerados, el de Voegelin v Riffaterre
lenguaje, que no se hallan en cualquier parte o que no se -aunque en forma diversa- tienen la suerte de preparar el
encuentran en el mismo grado, ya cualitativo, ya cuantitativo. camino de los avances significativos en el campo. Ambos
Según nuestros conocimientos, Riffaterre no elabora este ofrecen esquemas para trabajar en ellos. Se desearía, por
punto con detalle alguno significativo. Parece darlo también ejemplo, que su inclinación exclusivamente sincrónica
por supuesto. Pero la resuelta incorporación de la literatura pudiera ser modificada para acomodarla también a la
dentro del campo de la lingüística general ensancha la esfera diacrónica. Lo más importante es que Voegelin y Riffaterre
de la actividad corrientemente considerada como pertinente a tienden a hacer crecer el campo de la lingüística como una
la lingüística, y se constituye a sí misma como inmediata disciplina, y, por esto, deberíamos estarles agradecidos.
beneficiada. No obstante, quizá es todavía más significativo el
posible resultado práctico, para la lingüística, de un estudio 5.3. La nueva visión de la métrica
estilístico adecuado. Tal como lo ha definido Riffaterre, el
estilo puede ser considerado como un punto focal indicador Otros colaboradores de Estilo del lenguaje sirven de tes-
de la conversión de algún rasgo lingüístico específico timonio de actividad de ciertas ramas de la investigación
-fonético, morfológico, sintáctico, lexicológico- en un efecto lingüístico-literaria en América. La parte que versa sobre
dado, también significativo. Por esto, mientras muchos métrica lo pone particularmente de manifiesto. El portavoz
análisis lingüísticos descriptivos tienden inevitablemente lingüístico de las conferencias, Fred W. Householder, declaró
hacia la compartimentación- incluso el análisis de un nivel que un convenio general entre los lingüistas y los críticos
morfológico implica una mínima especialización cuando se literarios «en todos los puntos esenciales» (pág. 346) lo
compara con la totalidad de las posibilidades lingüísticas- el mostraron los trabajos de John Lotz («Metric Typology»),
estudio del estilo, dirigido y organizado según unos fines Seymour Chatman («Comparing Metrical Styles»), John Hol-
estéticos, ofrece un microcosmos que despliega un amplio haz lander («The Metrical Emblem»), W. K. Wimsatt y Monroe C.
de rasgos puramente lingüísticos. Un solo soneto puede y Beardsley («The Concept of Meter: An Exercise in Abs-
debe entrañar en la práctica un comentario de gran alcance traction»). «On Free Rhythms in Modern Poetry», de Benjamín
lingüístico, basado sobre la complejidad y variedad de los Hrushovski, se consideró como una excepción.
recursos usados. En cierto sentido, el análisis lingüístico La aportación de Lotz (págs. 135-148) es modélica en va-
puede funcionar idealmente como una especie de laboratorio rios aspectos: es abiertamente «lingüística» en la forma de
de prueba para la práctica y teoría lingüísticas diversificadas. tratar el problema -Householder la considera «como una
Sin embargo, se puede probar su utilidad, al subrayar de las mejores y más claras introducciones a la métrica ge-
relaciones más amplias interdisciplinares: el mismo Riffaterré neral que se haya visto nunca» (pág. 346)- y se empeña en
92 187
levantar una tipología; las clasificaciones tipológicas cons- nológicos, la silabificación, que es universal, es claramente el
tituyen una de las principales ocupaciones de la lingüística más importante; el tono, intensidad y duración son sig-
contemporánea americana. Además, Lotz, un americano con nificativos en algunos sistemas. Sin embargo, la métrica,
una amplia educación europea, personifica los matices pre- recordamos, nunca utiliza «todos los rasgos fonológicos útiles
viamente notados de las dos modernas tendencias estruc- para el verso» (pág. 139); normalmente, hay una correlación
turalistas en el campo de la métrica. Los contactos entre la entre los «rasgos métricamente relevantes» y los «rasgos
investigación americana y europea se han multiplicado, a fonológicamente distintivos», aunque la «distinción
partir de la Segunda Guerra Mundial y, por ahora, han sellado subfonológica» entre alófonos silábicos y no-silábicos sea
indeleblemente ambos campos. también métricamente relevante. Sintácticamente, frase, pa-
Lotz no se interesa por el estilo, ni siquiera su trabajo labra y período parecen ser consistentemente relevantes.
implica una valoración crítica inmediata; es tan resueltamente Otros elementos fonológicos y sintácticos (asonancia, rima,
descriptivo como las escuelas fonológicas, cuyos métodos verso, etc.) sirven para poner de relieve la estructura métrica,
utiliza en el contexto de la métrica. El metro lo define como «el pero no son de importancia primaria, pues también funcionan
uso del lenguaje más deliberadamente 'formulado y en prosa: Lotz aplica estos criterios a las estructuras métricas
experimentalmente variado» (pág. 135); está «numéricamente existentes y concluye que «tenemos básicamente dos tipos
regulado» (de ahí su idoneidad para un análisis cuantitativo). puros de métrica» (pág. 140): e1 metro silábico puro
Lotz depende en gran parte de la teoría de la escuela de Praga: (completamente basado en el «número de sílabas dentro de los
por tanto, verso y prosa se consideran como «polos opuestos», contextos sintácticos»; verso mordviniano) y el metro silábica-
como un par «marcado/no marcado» (página 137). Dado que el prosódico, que desglosa en tres subclases: de duración (el del
«verso es una noción puramente formal» referida al «signo griego y latín clásicos), el dinámico (el contraste silábico que
lingüístico sin referencia a la función»', concluye que la cuenta una sílaba larga y otra breve, como el del inglés y el
métrica entra plenamente dentro de la competencia de la del alemán) y el tonal (oposiciones distintivas de grado de
lingüística» -conclusión justificada solamente si se considera tono; el del chino clásico). Hay también un número de «tipos
la métrica, por lo menos temporalmente, como una ciencia intermedios» (francés, griego-bizantino). Lotz pone de relieve lo
descriptiva, semi-independientes. Lotz hace concretamente que parece ser un rasgo universal de la métrica: que «los
esto, ya que su posición exige subrayar aquellos aspectos del elementos fonológicos están agrupados dentro de dos clases
lenguaje que son relevantes en el metro; lo hace muy de base, nunca más» (página 140); demuestra que en inglés
brillantemente, formulando el «principio de relevancia métrica hay evidentemente más de dos niveles importantes, lo mismo
por analogía con el principio de relevancia de los análisis que en el chino clásico había «nueve (o seis) tonos
gramatical y fonológico» (páginas 137-138). Su tipología entera fonológicos», aunque la oposición sigue siendo binaria en
se funda en este principio (ignorando deliberadamente la ambos casos (en inglés, largas o breves; en el chino clásico,
manera en que «la lengua material usada en el verso pudo tonos iguales o desiguales).
diferir del uso "normal" de la lengua»). Divide el estudio Lotz presenta un esquema gráfico-tipológico extremada-
lingüístico del metro en dos partes: «A) el estudio de los mente elegante (pág. 142) sobre la base de estas caracterís-
constituyentes lingüísticos y B) el estudio de la ticas esenciales con un considerable gran riesgo. Siguen unos
superestructura métrica». El primero está subdividido, breves análisis-muestra de cada tipo. En la parte que versa
aunque no sorprendentemente, en constituyente fonológico y sobre «el tipo dinámico», hemos hallado que, entre los
ti La «función» está mejor descrita aquí como una «función total»,
puesto que el mismo Lotz subraya otro tipo de función (página 146): «el constituyentes lingüísticos, las clases silábicas base son
número en aumento de dos sílabas breves contiguas simboliza fonológicamente largas o breves. Este sistema permite gran
claramente la creciente tensión y el temor del niño en Erlkonig de
Goethe». Este es un ejemplo evidente de la función métrica con relación libertad a diferentes clases base (pág. 145). Las palabras, los
a las exigencias específicamente semánticas del poema en cuestión. cola y las oraciones sintácticamente son posibles. En lo que
toca a la estructura métrica, raras veces se permiten más de
dos bases breves o largas en «sucesión inmediata». Los niveles
188 189
tipos de versos según la distribución posicional de largas o fonológico de «relevancia métrica» proporciona la piedra
breves: isosilábicos e isodinámicos. «Los versos del mismo angular para su sistema completo. Este principio elegante y
poema muestran frecuentemente una diferencia en el número efectivamente genuino parece aplicable también a otros
contextos, por ejemplo, a la delicada materia del simbolismo
de sílabas breves añadidas al final del verso, corrientemente fónico o a la sinestesia. Además, Lotz no se ocupa en este
de cero a uno (catalexis). » Finalmente, una breve descripción artículo de un problema clasificado tradicionalmente como
métrica nos la proporcionan algunos versos de «The Ancient puramente lingüístico. Utiliza medios lingüísticos para
Mariner»; está realizado mediante la elección y enumeración delimitar frecuentemente un conocimiento más claro de los
del número de «breves contiguas» en cada verso y la rasgos relevantes del verso y del lenguaje que muchos
indicación de su presencia o ausencia al comienzo y final de lingüistas (pág. 137, n. 5), dando a entender su mayor interés
línea. Así (pág. 146): profesional por estas cuestiones. La métrica es mucho menos
un rasgo inherente del lenguaje que un uso convencional al
que el lenguaje se somete. Por esta misma razón, el metro en
It is an ancien Mariner 11r zo poesía es más una convención que un rasgo inherente. El éxito
o fracaso de las obras poéticas no depende de la ausencia o la
Aunque incompleto, este resumen de la «Metrical Typo- presencia del metro; consiste plenamente en la manera en que
logy» de Lotz pone de manifiesto el tipo de regularidad que el el metro está usado en el poema de que se trata. En resumen,
la métrica representa para la lingüística general lo que ésta
estudio tipológico puede realizar, una regularidad valo para la crítica y teoría literaria, un lazo evidente y existente
rable por su propio fin, pero también de más amplio interés, entre las dos. Esto, en parte, explica el innegable éxito de Lotz
ya que tiende a resumir la teoría antecedente y esclarecer el desde los puntos de vista de la lingüística y de los estudios
terreno de la futura especulación. Una tipología palpable, que literarios, y puede alentar solamente experimentos similares
da a conocer un esquema objetivo y altamente organizado de (tipológicos u otros) en áreas análogamente ambivalentes '.
investigación en un campo, puede influir decisivamente en la Numerosos lingüistas y literatos americanos contempo-
práctica subsiguiente, incluso en áreas algo tangenciales a las ráneos han encontrado varias técnicas y procedimientos lin-
tratadas por la tipología. Así, por ejemplo, comentando la güísticos, tan indispensables como aptos, para los estudios
contribución de Lotz, Riffaterre llega a indicar que la literarios. A pesar de que han explorado quizá estas técnicas
definición que Lotz hace de la regularidad de los diferentes no tan completa ni sistemáticamente como Lotz (quien se
metros, «implica una tipología de los contrastes posibles con limitó al metro), han ido frecuentemente más allá de los límites
respecto a cada uno» (cfr. el artículo de Riffaterre), lo que recomendados por la Teoría literaria de Wellek. En cierto
sería, por supuesto, significativo de su estilo. Hemos indicado, sentido, el lingüista representa un papel, con respecto a estos
además, que la concepción de Lotz de la función puramente críticos, semejante al de una doctrina como el freudianismó
lingüística de esquemas métricos (citando las rimas y con respecto a estudios de cierta crítica psicológica, esto es, un
ejemplos de códigos legales versificados, niega que el verso instrumento analítico extremadamente importante. El objetivo
sirva exclusivamente para la función estética; ver el continúa siendo, sin embargo, la explicación formal y
comentario de Jakobson, pág. 359). Esta noción defunción semántica y la clasificación de la literatura, no primariamente
difícilmente es compatible con la mayoría de los puntos de el estudio del lenguaje. Entre los
vista tratados por los críticos literarios, quienes estaban más
dispuestos a poner de relieve la función en términos de valores
simbólicos (por ejemplo, Lotz cita a pie de página el Erlkónig
de Goethe). El término función necesita evidentemente
revisión si los dos puntos de vista quieren juntarse, como
debiera hacerse, dado que ninguna diferencia real los separa ' No quiere decir que implique que una aproximación lingüística a la
en este problema. métrica debe entrañar una actitud no cualificada por parte de la crítica
La aplicación, por parte de Lotz, de los principios fono- literaria. En su ensayo y en sus notas, ambos en Style in Zanguage
(págs. 194 y ss., 200 y ss.), W. K. Wimsatt y Monroe Beardsley critican
lógicos a la teoría métrica ofrece un auténtico ejemplo de la las teorías en controversia, adelantadas por G. L. Trager v H. L. Smith
transferencia de un tipo básico de metodología lingüísti en Outline of English Structure, Washington, 1957. Así sucede que las
técnicas de Lotz son «relevantes».
ca a un campo diferente que el asignado. Su principio

94
colaboradores de Estilo del lenguaje, D. H. Hymes («Phono- éstos sonetos» (pág. 111 e y ss.). Householder rechaza el
logical Aspects of Style: Some English Sonnets», páginas 109- método; Wellek parece aceptarlo cautamente sobre la base de
sus resultados.
131) representa esta tendencia. Hace uso y aplica estas
Josephine Miles, una erudita (y poetisa), no incluida en
técnicas previamente elaboradas, especialmente por J. J.
Estilo del lenguaje, ha usado técnicas paralingüísticas y es-
Lynch («The Tonality of Lyric Poetry: An Experiment in
tadísticas en numerosos estudios literarios (por ejemplo
MetlZOd», Word, 1953, págs. 211-224) y, en un grado menor,
Eras And Modes in English Poetry (Berkeley, 1957) -ver-
por Pierre Guiraud (Langage et versification d'aprés 1'oeuvre
también PMLA, LXX, 1955- y Renaissance, Eighteenth-
de Paul Valéry [París, 1953]). También aplica métodos de
Century, and Modern Language in English poetry: A Tabular
rigurosa descripción fonética y de análisis estadístico cuando
View, Berkeley, 1960). Éstos tratan principalmente de la
estudia el problema del simbolismo fónico de veinte sonetos
dicción poética, pero Miles ha realizado recientemente
de Wordsworth y Keats. Lynch ha intentado usar los datos
estudios del género épico orientados gramaticalmente, ha-
que proporciona la ciencia lingüística para «proponer un
ciendo diferencias entre las diversas formas (por ejemplo,
método de análisis lingüístico que... no solamente contribuya
Tasso, la Canción de Roland), por medio del análisis
al conocimiento de poemas específicos, sino que también
cuidadoso y objetivo de los modelos distribucionales: número
sugiera otros medios para construir un puente de unión entre
de verbos en relación con el de nombres y los adjetivos, etc.
la lingüística y los estudios literarios». Analiza datos poéticos
Su trabajo no parece reflejar una filosofía lingüística
con miras a descubrir\el «efecto total de la eufonía de un
sistemática; procede empíricamente, pero forma parte de la
poema, tonalidad o mu$llicalidad» («la orquestación» de
corriente literario-lingüística general que hemos estado
Wellek). Por ello, tiene ~n cuenta el valor métrico, la
discutiendo. Ella relaciona los rasgos gramaticales
«importancia» de la «prosa» o ale la expresión «mental» y la
predominantes en las obras de épocas dadas con cuestiones
«distinción debida a expresiones reiterativas»; los relaciona
más amplias de la «historia poética». En «Parts of speech in
con la «estructura metafórica del soneto, y a continuación con
periods of poetry» (PMLA, LXXIII, 1958), el lingüista an-
su forma prosaica». Hymes va mucho más lejos qué Lynch,
tropólogo A. L. Kroeber intentó «llevar más lejos y afinar quizá
porque, como él mismo observa, «la organización total puede
su acercamiento» al problema de las épocas estilísticas
operar en niveles superiores e inferiores a los del fonema»
correlativas y los rasgos verbales cuantitativamente descrip-
(pág. 130). Citando a Wimsatt y Hatzfeld en el sentido de que
tibles, presentes en las composiciones literarias. Igual que
la «complejidad» y la «unidad» son dos criterios esenciales de
Lynch y Hymes, Miles se ocupa algo incidentalmente «del
valor poético, Hymes alega que su método puede indicar
estilo» en cuanto tal y asume las materias estilísticas dentro
convenientemente las maneras de cómo el poema individual
de los esquemas históricos o culturales. Su obra más
es «complejo» y «unificado». Sin embargo, no pretende que los
reciente, sin embargo, presenta una orientación más esti-
resultados de esta aproximación constituyan ellos mismos
lística (Style and proportion: the language of prose and poetry,
criterios de valor.
En sus respectivas declaraciones finales, Householder y 5.4. La poética de Roman Jakobson
Wellek parecen estar en desacuerdo con el valor de la técnica
de Hymes. Householder concluye que, en su forma Una vez más, las limitaciones de tiempo y espacio no nos
presente, «es una pérdida de tiempo» porque la relación permiten entrar en más detalles en relación con esta
estadística de las frecuencias fonológicas fue artificialmente tendencia típica e importante de la erudición lingüística y
calculada, teniendo en cuenta las conclusiones que pudieron literaria. Hemos intentado dar razón de la variedad de los
haber sido alcanzadas por medios más simples (pág. 343 y puntos de vista ampliamente discutidos, pero es necesario
siguientes). Wellek, por otra parte, habla de que Hymes «ha ahora preguntar a Estilo del lenguaje qué sistematizaciones
vuelto a examinar el problema (del sonido simbólico) sen- provisionales se vislumbran como posibles. Permítasenos un
sitivamente», y aunque en desacuerdo con ciertas conclu- breve resumen en este sentido. Cada uno de los sis
siones, alaba su talento en el uso de la estadística «en un
95 193
13
temas implícitos en las teorías de Voegelin, Saporta y Riffa- Strauss, el «protoformalismo» de A. A. Potebnja y su propio
terre, así como la aplicación sistemática de la especulación pensamiento lingüístico, tal como fueron expresados en obras
ontológica a las necesidades de la descripción métrica en la y artículos como Fundamentals o f Language (1956, con
tipología de Lotz, se caracterizan por la parcialidad de sus Morris Halle; cfr. en especial, el cap. V, «The Metaphoric and
objetivos. Saporta desea determinar «las cualidades literarias Metonymic Poles»). Sus comentarios se fundan en unos
mediante razonamientos muy concretos; Riffaterre intenta cuantos principios y descripciones. «La poética se ocupa
establecer una ciencia independiente del estilo (cfr. la principalmente del problema siguiente: ¿qué hace que un
«estilística literaria» de Wellek) y Lotz, por supuesto, se limita mensaje sea una obra .de arte?» (Estilo del lenguaje, página
solamente al metro. Voegelin es quien presenta unas 125 e). La poética se ocupa también de los problemas de
perspectivas más amplias, pero su punto de vista sigue an- estructura verbal; forma parte de «la teoría total de signos, es
clado en la teoría descriptiva de tradición americana, y no se decir, de la semiótica general» (pág. 1261). La crítica y estudio
ocupa especialmente del estilo y la literatura. Por otro lado, de la literatura no deben ser confundidos: «La etiqueta "crítico
Roman Jakobson proporciona, sin duda, el mejor ángulo literario" aplicada a un investigador de literatura es tan
desde el que resumir y completar la presente parte del errónea como lo sería aplicar "crítico gramatical o (lexical) a
estudio con el trabajo bastante largo «Concluding Statement: un lingüista» (pág. 128 e). La preocupación de Jakobson es,
Linguistics and Poetics» (en el capítulo de Estilo del lenguaje por tanto, «científica» y «académica», pero al contrario que
titulado «From the viewpoint of linguistics», páginas 125-173 Wellek y Warren, su meta no se limita a la literatura en
e). Jakobson asume el papel de un científico lingüista, al cuanto tal, sino que se ocupa de los signos verbales y de
menos desde sus primeros días del formalismo ruso y la señalar sus funciones. «El análisis lingüístico de la poesía no
escuela estructuralista de Praga, demostrando- un largo y puede limitarse a la función poética» (pág. 130 e). Él, sin
firme interés por las materias literarias. Sin embargo, embargo, reconoce, como también veremos, el carácter
teniendo que vivir en los Estados Unidos durante muchos particular de la literatura. Sigue siendo lingüista, aunque
años, participó plenamente con sus enseñanzas y escritos en rehúsa conceder que su posición de lingüista se limite a las
las investigaciones lingüísticas, hasta el punto de llegar a ser materias no-literarias: «linguista sum, linguistici nihil a me
considerado como un erudito americano. Tras viajar por
alienum puto» (pág. 172 e). Esta capacidad para elevarse
Europa, emigró a América, donde continúa empapado de las
sobre el sectarismo «poético» y «lingüístico» parece ser un
tradiciones modernas de la poética y de los estudios
rasgo muy característico del pensamiento europeo central y
lingüísticos, tal como se desarrollaron en el este, en el centro $ Jakobson comparte otros rasgos de tipo modernista de Vossler,
y en el oeste de Europa; por esto, simboliza el cosmopolitismo como se pone de manifiesto en las frases siguientes: «La poeticálidad
intenso que ha caracterizado la vida intelectual americana, no es una suplementación del discurso por adornos retóricos (la forma
ornata de Croce), sino una total revaluación del discurso y de todos
especialmente a partir de la Segunda Guerra Mundial. E1 sus componentes» (pág. 337). Sus técnicas de análisis demuestran la
ejemplo de Jakobson prueba que la erudición nacional no orientación de la escuela de Praga a la que, por supuesto, también
contribuyó en gran medida. Así, en «Sur la langue poétique», que es
puede ser apreciada adecuadamente sin una referencia una sección de la tesis en Travaux du Cercle Linguistique de Prague, I
directa a su contexto internacional. Estos hechos, más el (1929), encontramos la «función poética» de Jakobson: «Resulta de la
interés extraordinario e intrínseco de «Linguistics and poetics» teoría que sostiene que el lenguaje poético tiende a poner de relieve el
valor autónomo del signo, que todos los planos de un sistema
de Jakobson hace de esta contribución programática una lingüístico, que no tienen en el lenguaje de comunicación ("el habla
base casi ideal para este resumen. interpersonal") más que una función de servicio, toman, en el lenguaje
poético, unas valores autónomos más o menos considerables» (pág.
Jakobson aporta su experiencia total y amplia preparación 18). La Literaturwissenschaf t (como opuesta a la pura «crítica») y la
para implantar su análisis, que Yakov Malkiel alaba poética lingüística constituyeron los dos focos disciplinares utilizados
abiertamente como una «joya» (op. cit., pág. 281); utiliza la por los cultivadores de la escuela de Praga de Mukarovsky («La
phonologie et la poétique», en Travaux, IV (1931), págs. 278-288, esta
Sprachtheorie de Karl Bühler, la aproximación estructuralista proyectado en este sentido). Por un lado, la teoría fonológica es
en el análisis de los cuentos de V. I. Propp, los formalistas «esencial para el análisis del lado
rusos (Osip Brik), John Crowe Ransom y el New Criticism, la
96 195
fidelidad a una categoría superior de interpersonalidad e blante respecto de lo que se dice; la conativa está enfocada
individualismo: para Vossler, «la ciencia lingüística general» hacia el oyente (es vocativa, imperativa); la fática se ocupa del
considerada desde el nivel de la expresión; para Jakobson, contacto (comprueba si el medio de comunicación establecido
entre el hablante y el oyente funciona); la función
«una teoría general del signo verbal». E1 lenguaje es un todo metalingüística examina el código empleado en la comuni-
unificado de elementos aparentemente dispares -el punto de cación:
partida de Jakobson es, por consiguiente, el ideal de llegada
de Voegelin- y la poética debe ser considerada una parte de
Recordemos lo§ dos modelos básicos que se utilizan en una
este todo. conducta verbal, la selección y la combinación. Si el tema del
Jakobson estudia los problemas del lenguaje y la poética mensaje fuera «niño», el hablante seleccionaría uno entre los
desde el ángulo de las funciones, no desde las categorías nombres existentes más o menos similares y, hasta cierto
punto, equivalentes: niño, chico, jovencito, párvulo. Después, al
estilísticas. Adopta el siguiente esquema de los factores in- comentar el tema, puede seleccionar uno entre los verbos
volucrados en la comunicación verbal: emparentados desde el punto de vista semántico, tales corno
CONTEXTO duerme, cabecea, dormita, sestea. Ambos términos elegidos se
combinan dentro de la cadena de la lengua. La selección tiene
lugar sobre la base de la equivalencia, similitud, desigualdad,
HABLANTE MENSAJE OYENTE CONTACTO sinonimia y antonimia, mientras que la combinación, el en-
tramado de la secuencia, se basa en la proximidad. La función
poética proyecta el principio de la equivalencia del eje de la
CÓDIGO selección sobre el eje de la combinación (pág. 138 e).

Cada uno de los factores entraña una función corres-


pondiente y/o un ajuste de funciones: En consecuencia, la poética surge en cierto sentido «como
aquella parte de la lingüística que trata de la función poética
REFERENCIAL y la relación que tiene con las demás funciones del lengua
je». Pero en «un sentido más amplio de la palabra», la poética
EMOTIVA POÉTICA CONATIVA FÁTICA «trata de la función poética no solamente en poesía, donde
esta función se superpone a las demás funciones del
lenguaje, sino también fuera de la poesía, donde otras fun-
METALINGfrÍSTICA
ciones se anteponen a la función poética» (pág. 359). Como
categoría, la «poesía» posee, para Jakobson, un tipo de status
Esta descripción de los factores y de las funciones, que
arbitrario, derivado de su propia naturaleza; su última «de-
señala las subcategorías y su importancia, permite una pre-
finición» de poesía no resulta clara. Sin embargo, a través de
sentación combinada analítica y sintética de los elementos de
la «poética», la poesía existe en dos planos analíticos e
la comunicación y de su interacción. Los factores y funciones
independientes, es decir, como literatura y como una parte
corresponden, en cierto sentido, a la vieja dicotomía forma-
integral del lenguaje general. El problema de la semiótica
contenido, pero en vez de poner de relieve la oposición entre
aparecerá nuevamente más tarde, cuando Jakobson ilustre
ambas, Jakobson es capaz de resaltar su unidad esencial. La
las operaciones del signo con un ejemplo tomado de la poesía
función emotiva se ocupa de la actitud del ha
fónico de la obra literaria de arte» (y las obras literarias en general); por popular rusa. Tomando el verso que, traducido, significa: «Un
otro lado, el avance que representa este estudio lo puede realizar impetuoso caballo se aproxima a galope hacia el patio»,
también la lingüística: «una lengua funcional (poesía) que tiene por analiza una «conexión semántica» ambigua, resultante de un
meta 1a desatomatización de los medios de expresión, una lengua o los
elementos lingüísticos, incluso los que habitualmente se notan menos, recurso metonímico:
Esto sugiere una comparación entre el novio que se acerca y
puede tener un valor de procedimiento netamente teleológíco, y debe el caballo que galopa; pero al mismo tiempo, la parada de éste
proporcionar materiales inapreciables a todo análisis fenomenológico en el patio anticipa, de hecho, la aproximación del héroe a la
del lenguaje» (pág. 288). casa. De esta forma, antes de presentar

97 197
al jinete, y a la casa de su prometida, la canción evoca nerales y estudiadas por medio de la teoría de los signos. La
imágenes contiguas y metonímicas del caballo y del patio; la relación entre la poesía y la realidad -un tema constante de la
posesión en lugar del poseedor, el aire libre en vez del crítica moderna- es un problema que concierne «no solamente
interior... «el impetuoso caballo», que aparece en el verso al arte verbal, sino a todos los tipos actuales de discurso», y
precedente en una posición sintáctica ,y métrica similar a la
del «valeroso compañero» en otro verso citado anteriormente: últimamente el problema debe «salirse de los límites de la
«un valeroso compañero caminaba hacia el porche», figura a poética y la lingüística general». Jakobson parece rechazar la
la vez como un símil y como una representación de la creencia común del New Criticism de que la poesía disfruta de
posesión de este hombre... (pág. 158 e). una relación especial con la realidad; por supuesto, no opera
con la polaridad ciencia-poesía como el New Criticism hizo,
Estas estructuras metonímicas subrayan una equivalen- sino que, en cierto sentido, él y ellos no hablan exactamente
cia esencialmente poética («el eje de combinación»). La manera de las mismas cosas. En lo que respecta a la «valoración»,
dualista de Jakobson (función/factor) de describir su hipótesis punto central para la «ciencia literaria» de Wellek y Warren,
pone de manifiesto su capacidad ,y disposición para Jakobson hace contrastar la crítica de valoración normativa
determinar la complejidad formal de la exprésión lingüística, con la ciencia literaria (la poética), rechazando, para su
pero los resultados, así descritos, están claros y hablan por sí propósito, la aplicación de modos de valoración a la ciencia
solos. Siguen otros ejemplos: Jakobson discute valores literaria, justamente porque no acepta la imposición de la
puramente fonológicos: «En una secuencia, donde la similitud gramática normativa sobre teoría y descripción puramente
se antepone a la contigüidad, dos secuencias fonológicas lingüísticas. Este punto parece bien asumido en el sentido de
similares, próximas una a la otra, son propensas ' a asumir que, al sustituir «el conocer más» por «el conocer
una función paronomástica» (pág. 159 e). Jakdbson continúa absolutamente», Jakobson hace posible el descubrimiento de
ilustrando este axioma con un brillante análisis de unos nuevos caminos de abordamiento de los estudios, de muchos
cuantos versos de El Cuervo (The Raven) de Allan Poe (los asuntos nuevos y fascinantes, hasta ahora recalcitrantes al
versos comienzan así: «And the Raven, never flitting, still is análisis crítico y sistemático. Jakobson, sin embargo, hace
sitting, sti11 is sitting», etc.). Su traducción es: «Y el cuervo, hincapié en el carácter transitorio de las formas literarias y
nunca fugaz, aún está posado, todavía está posado.» Con esto, modas críticas, sin llegar a negar su necesidad. No obstante,
Jakobson demuestra que «la importancia del nexo significado- parece que una reconciliación de los estudios literarios y
sonido es un simple corolario de la superposición del nivel de lingüísticos que resultan de la incorporación de aquellos
la similitud sobre el de la contigüidad» (página 160 e). dentro de la lingüística (a pesar de fundamentar ampliamente
«Significado» y «sonido» -distinguidos normalmente como dos el baldón que la lingüística puede ser) debe conllevar la
niveles separados y estudiados, ya independientes, ya como supresión del interés por el valor. (Ya hemos visto que el tipo
entidades completas en relación la una con la otra- están aquí de lingüística aceptable para Wellek y Warren es muy
asumidas dentro de una categoría más alta, aunque común, reducido.) Finalmente, Jakobson se rebela contra las
de signos. Dentro de esta estructura-signo del poema, su restricciones «ilícitas» a las que han sometido el campo de la
reciprocidad semiótica puede verse claramente (de ahí la lingüística los «lingüistas fanáticos» y los partidistas teóricos.
insistencia de Jakobson, en este ejemplo, sobre los términos Procura ser realista en su propia aproximación, demostrando
extrafonéticos y extrasemánticos contigüidad y similitud). que «el sistema de códigos» está hecho actualmente de un
Las palabras que siguen tienen relación con la orientación «sistema de subsistemas interrelacionados entre sí» (pág. 129
disciplinar dada a estas teorías. Jakobson, al comienzo de su e), queriendo decir que la exclusividad mal dirigida no tiene
ensayo, contesta a quienes no querían incluir la poética exigencia alguna en lingüística en el momento de dictar la
«como una parte integral de la lingüística». La transposición última palabra sobre cualquier asunto. (El rechazo de los
de las obras poéticas dentro de otro medio artístico (cine, «factores secundarios» emotivos del habla, por Martín Joos,
ballet) prueba que la poesía, como discurso verbal, puede ser «es un experimento radical de reducción -de reductio ad
asumida dentro de las operaciones semióticas ge absurdum» [página 130 el).
98 199
Estas observaciones, en particular las que versan sobre los del contexto lingüístico de Jakobson. Además, los críticos
factores y funciones lingüísticas, demuestran que, en realidad, literarios pueden profundizar y completar sus propios có-
Jakobson está abogando por una innovación tanto de la nocimientos. Por esto, Jakobson repite sus observaciones
lingüística como de las perspectivas literarias. Desde el punto previamente publicadas concernientes a la metáfora y a la
de vista de muchos lingüistas que participaron en 1958 en el metonimia. La metáfora -tal como lo demostró temprana-
Congreso de Bloomington, Jakobson es probablemente «tan mente en la sección que versa sobre el New Criticism- ha
radical» como parecen ser muchos críticos literarios. Muchos atraído en consecuencia a los estudiosos de las figuras lite-
de sus comentarios constituyen una crítica solapada -y a veces rarias; su inclinación pár el estudio de la metáfora está en
directa- nivelada por ciertas corrientes,, algunas de ellas función de su interés por el verso y la poesía, y esto ha
fosilizadas, del tradicionalismo descriptivo americano. Sin implicado un descuido de la «literatura realista», íntima-
embargo, sus innovaciones son bastante menos que las que mente unido con el principio metonírnico, (que) todavía de-
parecen; resume lo que ha hecho él y otros muchos, y -quizá safía la interpretación. Jakobson alega que «la misma me-
esta sea su mayor originalidad- se contenta simplemente con todología lingüística, la que usa la poética cuando analiza el
subrayar la importancia disciplinar de esta obra pasada, las estilo metafórico de la poesía romántica, es completamente
posibilidades que encubre. Su larga y brillante discusión aplicable a la literatura metonímica dé la prosa realista»
especulativa sobre Gerard Manley Hopkins dentro de las (página 167 e). La objetividad lingüística parecería compen-
estructuras de la poesía («la ciencia del lenguaje poético», pág. sarse, en parte, por la tendencia algo deformadora del ins-
139 e) y su entusiástica aceptación de ciertas afirmaciones que pirado gusto crítico.
hicieran críticos como John Crowe Ransom y William En efecto, «La lingüística y la poética» de Jakobson cam-
Empson, parecían destinadas —a poner de relieve lo que los bia de arriba abajo las advertencias y recomendaciones de
modernos lingüistas y los comentaristas literarios poseen en una disciplina para la otra. Por esto, parece estar dirigiéndose
común. La teoría de Hopkins del paralelismo poético lleva a a los lingüistas, en particular, cuando insiste en que en poesía
Jakobson a declarar: «La equivalencia del sonido, proyectada «la forma interna de un nombre, es decir, el peso semántico de
dentro de 1a secuencia como su principio constitutivo, implica sus constituyentes, recobra su pertinencia» (pág. 170 e).
inevitablemente una equivalencia semántica, y, en cierto nivel Poetas y literatos t9ndrían prisa por explotar (y ciertos
lingüístico, cualquier constituyente de esta secuencia sugiere lingüistas la tendrían por despacharlo) el hecho de que la
una de las dos experiencias correlativas que Hopkins define palabra cocktails recobre su primitivo parentesco con «con
claramente «como fundamento de similitud» y «motivo de plumaje» en estos versos de Mac Hammon: «The ghost of a
comparación de una disimilitud» (pág. 156 e y ss.). Jakobson Bronx pink lady/With orange blossoms afloat in her hair» y
adopta esta formulación y la aplica al análisis de distintos en «O, Bloody Mary,/The coktails have crowed not the cocks!
rasgos de canciones de boda (cfr. pág. 156 e). Su análisis es ». Jakobsón concluye que un lingüista ciego a los problemas
puramente lingüístico, probando la identidad esencial de de la función poética del lenguaje y un estudioso de la
espíritu entre su aproximación y la de Hopkins. Más tarde, literatura indiferente a los problemas lingüísticos son
admite la noción fundamental del New Criticism: la igualmente anacronismos flagrantes (pág. 173 e).
ambigüedad -«las maquinaciones de ambigüedad se Las proposiciones de Jakobson concernientes a la lin-
encuentran en las mismas raíces de la poesía» de Empson güística y a la literatura son, pues, de más alcance en sus
(Seven Types of Ambiguity)-, y declara que es «un carácter efectos que los examinados extensamente en este capítulo. En
intrínseco e inalienable de cualquier mensaje que fija la cierto sentido, incluyen las otras proposiciones siempre que
atención en sí mismo, es decir, un corolario de rasgos de la éstas hayan tendido a ampliar las perspectivas de la
poesía» (pág. 160 e y ss.). Esto se halla explicado en términos lingüística, tal como es practicada hoy (los de Voegelin y Lotz,
de su esquema de funciones como sigue: «la supremacía de por ejemplo) y siempre que favorezcan la reconciliación de los
función poética sobre la función referencial no anula la estudios literarios y lingüísticos. Por otro lado, rechazan
referencia, sino que la hace ambigua». Los ejemplos ilustran proposiciones -como las de Saporta- que restringen
este principio, que incorpora satisfactoriamente la teoría de arbitrariamente los campos de la lingüística y de la
Empson dentro

99 2l)1
literatura. Los comentarios de Rifaterre son interesantes en consideradas en sí mismas como «objetos de investigación»
este contexto «profesional». En su artículo está sustancial- intedependientes. En este momento, pues, representa una
mente de acuerdo con las teorías de Jakobson, prefiriendo, conclusión lógica de la concepción general moderna. Hemos
sin embargo, el estilo o estilística a la Poética de Jakobson. visto que, desde Condillac, uno de los principales dogmas de
Argumenta que si la función poética está orientada hacia el la lingüística moderna es que cualquier elemento lingüístico
mensaje como signo y si su proyecto es dirigir las ope- puede ser literario, esto es, puede ser asumido para el uso
raciones de ciframiento del mensaje, propondría utilizar su literario. La antigua jerarquía de los estilos no tiene validez
propio término función estilística, puesto que función poética funcional mayor, que la establecida distintivamente dentro de
es difícil usarla sin «prematuros juicios de valor» (página los géneros literarios. Nosotros hemos observado que a la
239). Tiene razón hasta donde llega, es decir, en la medida tradicional polaridad interpersonal-individual, que aplicaron
que sigue estando dentro de los límites de su método, pero de diferentes modos muchos eruditos para distinguir entre el
uno sospecha que va demasiado y poco lejos a la vez. El lenguaje de la lingüística y el de la literatura, nunca le ha
sistema entero de Riffaterre es un sistema estilístico, re- sido concedido reconocimiento por los más grandes lingüistas
concilia el estudio lingüístico y literario por medio de la del pasado, ya que, en realidad, es una cuestión de énfasis.
creación de una nueva disciplina, ideada para cumplir cier- E, incluso, la reciente erudición literaria, la que representa
tos propósitos concretos. Su estilística, en cuanto sistema, Wellek y Warren, ha rehusado mantener absolutamente la
es monolítica, no presta la debida atencióp a cómo deter- polaridad. Muchos eruditos contemporáneos parecen
minarla precisamente, es también' un objeto en sí misma, eliminar completamente el problema, al operar con categorías
difiere por fuerza de la poética «integradora» de Jakobson, que no son ni estáticas ni absolutas, sino que están más bien
una parte del todo más grande. Recíprocamente, la estilística encaminadas hacia la solución de problemas de tipo
de Riffaterre es un asunto muy limitado, mientras que la específico. Para Riffaterre la literatura, vista como texto y
poética de Jakobson, al ser una parte integral de una teoría estilo, y determinada inicialmente por juicios de valor, resulta
más amplia, refleja necesariamente este todo. No obstante ser un uso al que se aplica el lenguaje, y, como tal, puede ser
las similitudes aparentes, que Riffaterre claramente señala, descrito lingüísticamente. Para Jakobson, el arte verbal
la estilística suya y la poética de Jakobson son dos cosas continúa siendo verbal (está de acuerdo con Ransom en que
muy diferentes; la discusión no carece de significado. Cua- «la poesía es un tipo de lengua», página 377, y es indicio de
litativamente, los dos estudiosos hablan un lenguaje seme- que pocas veces se refiere a la literatura como una categoría,
jan,te, cuantitativamente distan millas uno del otro. prefiriendo los términos función poética o poesía); de ahí que
La lingüística de Jakobson es una empresa global. Parece se dedique al análisis de cierto tipo de discurso verbal que no
agrupar el mayor número de teorías examinadas como muy depende más de afirmaciones críticas de valor que las
distantes -Saussure, Bally, Vossler, Bloomfield- y, en 'un descripciones lingüísticas.
grado significativo, las supera a todas. La justificación nace Esta discusión no ha agotado en modo alguno «los pun-
de su penetrante dinamismo. La dinámica lingüística ha tos de vista lingüísticos» de las actividades escolares consa-
tenido una parte importante y característica en todas las gradas a la solución de los problemas del lenguaje y de la
teorías modernas, pero, en Jakobson, el punto de vista literatura. Apenas hemos mencionado algo de las implica-
dinámico (podría decirse fenomenológico) domina cada parte ciones literarias de la gramática tranformaciunal; tampoco
y con menos riesgo de disolución (menos, en actualidad, que hemos examinado las largas series de disertaciones estilís-
la teoría y práctica monolíticas de Vossler). Sus «temas» ticas preparadas en la Universidad Católica de América bajo
-tanto de imaginaria poética, teoría fonológica, como inter- la dirección de Hatzfeld; hemos desechado traer a colación
pretación- son, en última instancia, ilustraciones de los numerosos estudios aislados y reunir producciones que, co-
y Para una exposición fascinante de sus ideas en relación con la su «On Linguistic Aspects of Translation», en el importante libro On
traducción --tema importante para este trabajo, puesto que según Translation, ed. Reuben Brower, Cambridge, Mass., 1959, páginas 232-
Jakobson la traducción es un proceso semiótico fundamental- ver 239.

100 203
mas específicos y algunos de relevancia general -como los América. Al mismo tiempo, las indicaciones de los especia-
problemas más amplios de lingüística, psicología y antro- listas en otros campos -el de la literatura, filosofía- parecen
pología, que han adquirido gran auge en los Estados Unidos ser bien acogidas e, incluso, tenidas en consideración, dentro
(lo testifica la obra de Boas, Sapir y Kroeber), o el problema de unos límites. Para bien de la ciencia lingüística y de la
de los campos específicos (el románico, germánico, eslavo, ciencia literaria, es de esperar que estos contactos se
etc.) y sus características contribuciones. Hemos sido continuarán con una intensidad mayor en el futuro.
incapaces de delimitar el punto de vista unificado americano
concerniente a lingüística y el estudio de la literatura; la
verdad es que no existe ninguno- al menos ninguno tan
extendido como el idealismo alemán de la preguerra. Sin
embargo, hemos intentado demostrar que la erudición lin-
güística americana está siendo testigo de un renacimiento del
interés por la literatura y por las obras literarias. El hecho de
que haya tenido que inventariar una diversidad más amplia
de opiniones es, por sí mismo, revelador; la diversidad, la
oposición de ideas y la experimentación son los límites de una
disciplina', esplendorosa. La demasiada uniformidad tiende a
enranciar la convencionalidad. A1 permitir a unos pocos
eruditos representativos hablar de ellos mismos, hemos
observado que numerosas corrientes -algunas de ellas
altamente originales y, pensamos, significativas- han ganado
fuerza y, en algún caso, han comenzado a producir fruto.
Hemos intentado mostrar su génesis y su dirección general.
¿Cuál es, pues, la conclusión de todo esto? Primero, que
teoría y práctica lingüística -a pesar de ciertos obstáculos e
ideas recibidos- han hecho un esfuerzo, no solamente para
conocer el material literario, sino también para renovar su
aproximación al mismo. Algunas veces tímidamente, otras
audazmente, se ha hecho un intento voluntario por empezar
de nuevo un diálogo interrumpido hace años. (Aquí radica el
considerable interés del formalismo de los simposios como el
de Style in language, colecciones como la de Essays on the
Language o f Literature.) La lingüística ha demostrado ser
todavía capaz de revisar los procedimientos esenciales para
fortalecer su posición en este diálogo. Nadie puede acusar a
Voegelin, Lotz, Riffaterre o Jakobson de traicionar los valores
lingüísticos de los informes que se han reseñado aquí. Es
importante que hayamos visto que un contacto claro con el
complejo mundo del lenguaje que la literatura representa, ha
conducido en varios ejemplos, a una provechosa especulación
en torno a una teoría unificadora del lenguaje. Estos hechos
subrayan la vitalidad de la lingüística tal como se practica en
los Estados Unidos, una vitalidad tan grande como la de los
días heroicos de la fundación de la Sociedad Lingüística de

101 20S
CAPÍTULO V I

CONCLUSIONES

6.1. Técnicas

Es el momento de recopilar las implicaciones de todo lo


que hasta ahora hemos observado y de fundamentar cons-
tructivamente las tendencias que hemos examinado. De
acuerdo con la serie Ford-Princeton Humanities, limitamos
nuestro comentario a las relaciones entre los estudios lin-
güísticos y literarios en América. ¿Qué sugerencias concre-
tas se pueden ofrecer? ¿Cuál parece ser el futuro de la co-
laboración entre estas disciplinas? Mejor que «contestar»
exhaustivamente estas preguntas, esbozaremos
meramente algunas posibilidades.
El estudio precedente ha demostrado que, en los Esta-
dos Unidos, la lingüística y la erudición literaria tienen la
misma categoría en cuanto materias universitarias, pero ni
una ni otra se han manifestado definitivamente respecto a
su propósito, extensión o método. Es muy posible que tal
descripción resulte fútil e incluso contraproducente. Así, el
carácter fundamental de cada disciplina parece haber sido
determinado con cierta consistencia, pero el problema de
la relación esencial sigue estando sin solucionar.
Cualquiera que sea su orientación concreta, la erudición
literaria y la ciencia lingüística implican siempre un
método y un objeto material; lo que tienen en común ha
requerido constantemente la cooperación interdisciplinar.
Por ejemplo, numerosos estudiosos parecen favorecer
ahora el establecimiento de una «ciencia literaria» basada
en la lingüística descriptiva revisada y en un análisis
literario de carácter estructural. Esta «ciencia» se
divorciaría del interés exclusivo por la gramática pura y
evitaría los juicios estéticos de valor. Jakobson sostiene
que esta ciencia literaria, en unión con una teoría
102
renovar provechosamente ciertos aspectos del estudio del lista -aunque proliteraria y estética- del New Criticism y la
lenguaje, ahora en peligro de estancamiento. erudición académica aliada. Del mismo modo, en Europa, la
Los eruditos que han intentado sugerir la colaboración dicotomía positivista-idealista (Saussure y Bally contra
sistemática entre la lingüística y la crítica literaria, normal- Vossler y Spitzer) indicaba que el principio parecía también
mente caen dentro de dos grupos -los que creen en la «cen- vencer allí la realidad, aunque, como sabiamente ha señalado
tralización» y los que presentan una aproximación «desceri- Malkiel en su artículo de Estilo del Lenguaje, «la diferencia
tralizada». Los primeros favorecen la posibilidad de unir la crítica entre estos dominios es simplemente una distancia
lingüística tradicional y la crítica moderna dentro de una temporal principalmente peculiar de una fase de evolución
extensión más amplia que la de una sola tendencia; este » (pág. 286). Sin embargo, el divorcio nunca fue tan completo
grupo, del que Jakobson es portavoz, busca una teoría ge- en América como en Europa y, desde la Segunda Guerra
neral del funcionamiento del signo que refleje las po°si- Mundial, el trabajo ejemplar de Stephen Ullmann (Style in
bilidades técnicas y el uso. El estudio de los «lenguajes» de la the French Novel, Cambridge, 1957) y de otros muchos
lingüística y de la literatura se reconoce más como com-
jóvenes eruditos (Zumthor, Bousoño, Barthes, Fónagy)
plementario que como opuesto. La segunda corriente -la
demuestra que la actividad para acabar con la «laguna» no ha
descentralizadora- pone de manifiesto las reconciliaciones
disminuido en el viejo continente. Mientras tanto, en los
parciales en ciertos niveles. Algunos eruditos se oponen a la
Estados Unidos ciertos «Nuevos críticos» sintieron desde el
naturaleza monolítica de muchas investigaciones lingüísticas
principio la necesidad de describir «cuestiones lingüísticas»;
y literarias, declarando, por ejemplo, que las técnicas
antes de la Segunda Guerra Mundial han aparecido
rigurosamente estructuralistás, aptas, digamos, para el aná-
numerosos estudios destacables sobre la prosodia, la
lisis poético formal o morfofonológico, no se aplican del
metáfora y el estilo. Esta tendencia la fortalecieron y la
mismo modo a la etimología, a la estilística, a la semántica y sistematizaron los nuevos eruditos literarios académicos y le
que, sin embargo, éstos siguen siendo campos legítimos de dieron vida muchos especialistas recién llegados de Europa.
investigación. Sobre este nivel descentralizado más o menos Coincidiendo con esto, los lingüistas, que trabajaron en
ad hoc, la cooperación entre la lingüística y el análisis campos «marginados» o un poco fuera de moda, se vieron
literario ha resultado ser más fructífera. Sin embargo, des- obligados a atenuar o modificar algunos usos prácticos de
centralización y centralización no constituyen en realidad «pura» descripción lingüística. Las necesidades de los eruditos
tendencias irreconciliablemente opuestas: ofrecen dos modos románticos son tales que no pueden ignorar por mucho
de enfocar el mismo problema básico. tiempo el dialecto literario, del mismo modo que sí pueden y
Superficialmente, pues, las relaciones de los estudios lin- deben hacerlo sus colegas interesados por las lenguas
güísticos y la crítica literaria parecen ser anárquicas. Las indígenas americanas. En consecuencia, por e1 momento, la
razones de esta aparente «anarquía» están claras; reflejan la antigua cuestión de la unidad disciplinar la tenemos de
historia de las dos disciplinas dentro de la evolución am- nuevo delante de nosotros. Característicamente, los lingüístas
pliamente revisada de la doctrina lingüística moderna. Por interesados por la «antropología cultural» y, sobre todo, por el
esto, intentamos describir las dos teorías modernas de ex- inglés, idioma de «prestigio», están más avanzados que los
presión-comunicación, la una inclinada sintética y estética- americanos nativos, quienes se han interesado más por la
mente, tal como la sugirió Coleridge, y la otra, inclinada ana- descripción de la literatura.
lítica y lingüísticamente, tal como la representó Condillac. La fragmentación disciplinar a mediados del siglo pasado,
Con el paso del tiempo, el modo de enfoque llegó a tener sentida especialmente en los años 30 y 40, ha sido resultado
prioridad sobre la unidad inicial. Las frecuentes distinciones del enfoque y objetivos metodológicos. Pero la inestabilidad y
metodológicas entre interpersonalidad/individualidad pro- el relativismo característicos del pensamiento moderno, en
vocaron las rupturas temporales de disciplinas que al mismo general, constituyen el fondo de esta fragmentación. Los
tiempo amenazaron el principio de las concepciones unifi- términos lenguaje y literatura están en crisis: cada uno de
cadoras. La ruptura fue más palpable en América por la los modos de abordarlos tiende a definirlos como desea. La
209
208
14
siquiera un discípulo de Wellek reconocería como enteramente bería intentar la lingüística preservar su naturaleza científica,
legítima la «historia literaria» de Taine. Esta crisis dado que cierra serenamente sus ojos a áreas enteras de la
terminológica probablemente continuará, puesto que, en el realidad del lenguaje. Los contactos entre los dos abor-
contexto contemporáneo, el valor que reciben los términos damientos del problema deben cultivarse con vistas a trans-
depende casi totalmente de su función dentro del enfoque de formar ambas disciplinas, sobre la base de unos niveles más
la disciplina. Por lo cual, aquí hemos hablado principalmente altos que los que cada una, en forma esencial, está
del tipo de «crítica literaria», a l que nos referimos acostumbrada a operar.
frecuentemente como «poética», término común en el este de La «anarquía» prevaléciente en la investigación lingüística y
Europa, aunque Wellék en «The Main Trends of Twentieth- literaria contemporáneas es, sin embargo, más aparente que
Century Criticism» (Yale Review, 1961, págs. 102-18), real. A pesar de las divergencias de perspectiva, el
delimita numerosas aproximaciones críticas, esencialmente, espíritu de unidad reside en el mismo corazón de nuestras
no lingüísticas (psicoanalíticas, marxistas, organicistas, for- teorías modernas del lenguaje y la expresión. Debiéramos
malistas, etc.). Pocaq palabras, como hemos visto, han sido darnos cuenta ahora de que la «lingüística» y la «crítica
sometidas a una interpretación tan múltiple como el término literaria» se definen mejor como «modos de abordamiento».
estilo; los abismos disciplinares fueron evidentes en el Con- Este hecho caracteriza todos los tipos de investigación y ha
greso de Bloomington. \ llegado a tener más importancia que lo que estos «modos de
Una tendencia muy peligrosa de hoy -encontrada en los abordamiento» intentaban implicar. Las realidades del
diversos tipos de «crítica literaria» y «lingüística descriptiva»- lenguaje pueden ser consideradas, "desde luego, a través de
consiste en anexionar una porción, y no más, de la disciplina los prismas disciplinares, pero nadie considera seriamente los
rival. Wellek elogia la voluntad reconocida de Spitzer por resultados de tal examen como una expresión absoluta de la
subordinar los fines lingüísticos a los de verdadera realidad. Lo que cuenta es la intencionalidad y relevancia de
elucidación literaria (explicación de textos). Si se extendiera, la visión. Numerosos eruditos han llevado a cabo este punto
tal acercamiento podría conducir a hacer de ese tipo de importante. Su obra -y hemos intentado señalar ejemplos
investigación lingüística (Stil f orschung) una especie de específicos de la erudición reciente- demuestran que la
«lingüística literaria». A1 revés, los representantes de la cantidad y la calidad de tal experimentación en los Estados
tradición bloomfieldiana se han mostrado dipuestos a des- Unidos han sido impresionantes desde la Segunda Guerra
cribir los textos literarios y sus muchas ramificaciones, so- Mundial. Ahora, quisiéramos preguntar -y contestar
lamente después de eliminar mucho de lo que, en realidad, experimentalmente- esta cuestión: ¿Hasta cuándo y por qué
haría «literario» un discurso dado. La generación contextual de medios las relaciones entre los estudios literarios y
significados, a menos que se correspondan específicamente lingüísticos se pueden sistematizar ampliamente para reflejar
con rasgos gramaticales o, quizá, gramático-sintácticos, se más exactamente las exigencias intelectuales de nuestra
considera un proceso «extralingüístico» y, por lo mismo, época?
ignorado. La doble analogía de Abernathy entre la lingüística y 6.2. Estructura
la química orgánica, por un lado, y la poética y la zoología, por
otro, ilustra esta actitud. En resumen, «la integración» Durante el siglo xx, las formulaciones estructuralistas co-
disciplinar sigue siendo ideal, mientras que la realidad que, en munes a los estudios literarios y al análisis lingüístico han
el caso del uso poético, cruza tales fronteras, se pierde a proporcionado las bases sobre las que tuvo lugar el encuentro
menudo en el desorden. (Aún más triste, desde luego, es la de los cultivadores de estas actividades sin perder su
actitud oscurantista de los estetas que protegen valores identidad disciplinar peculiar. Los conceptos interdisciplina-
epirituales mediante el cultivo de sus impresiones, y res como el del «estilo» han reunido también a los eruditos.
rehusando, en principio, cualquier formulación científica Cuando se toma en el sentido esencialmente sincrónico de la
organizada.) La poética o la crítica literaria no deberían abrir escuela de Praga, con connotaciones a la vez psicológicas v
sus puertas a los métodos y objetivos lingüísticos para «objetivamente» gráficas, la noción de «estructura» ha
dado vida a las representaciones que comunican efectiva- Durante el siglo xx, recordamos, los estudiosos de la len-
mente uno de los conocimientos de las operaciones lingüís- gua y de la literatura describieron esencialmente conceptos
ticas y literarias. La «estructura» también proporciona las históricos. La historia fue interpretada corrientemente como
categorías que en ciertos niveles incluyen relaciones entre una cadena de causas y efectos, y frecuentemente, bajo la
tales operaciones. Como hemos visto (cfr. pág. 24 d, línea 9), influencia de las ciencias biológicas, de una forma determi-
han sido «cerrados» en cuanto estructuralismos y «finalmente nista. El estructuralismo del siglo xx constituye una reacción
abiertos». Sin embargo, las configuraciones estructurales contra el historicismo y los «abusos» que se hacen en su
siguen siendo gratuitas. En realidad, no son inherentes ni a nombre. (La refutación de Claude Lévi-Strauss a LévyBruhl
las novelas ni a las lenguas. Traducen la «interpretación» que es un ejemplo clásico de tal reacción.) Los más tempranos
el erudito hace del «lenguaje» o de la «novela» y, en cierto propulsores de lo que, por fin, llegaría a ser el es-
sentido, están destinadas a pintar gráficamente la relevancia tructutralisrno, se esforzaron, sin embargo, por reconciliar
de la interpretación. Sin embargo, el pensamiento su nueva orientación «psicológica» con el mejor de los his-
estructuralista está invariablemente unido a presuposiciones toricismos más tempranos. Así, Sapir, en este país, inter-
ideológicas más amplias. pretó nuevamente los fenómenos del lenguaje en términos de
Los efectos del estructuralismo han sido muy beneficiosos. estructuras -su «sistema fonético» es casi un inventario
Las doctrinas de `la escuela de Praga sobre la lengua «poética» fonológico de la generación última. Pero Sapir también hizo
y «literaria», ~'por ejemplo, apenas las han agotado los un inventario de las «tendencias», es decir, de las estructuras
eruditos interesados \por los problemas de la forma y ex- «que evolucionan» con el tiempo, que no se «reajustan»
presión literaria. El estrúcturalismo ofreció la primera base repentinamente. Retuvieron la dimensión temporal «del llegar
comprensiva y pertinente para expresar objetivamente -con a ser». Además, como vimos, Sapir empleaba la noción de
«modelos»- la actividad humana que se ocupa de los «signos» «cultura» a fin de reconciliar el creador individual y la
en sí mismos. Era -y sigue siendo- la rama activa de la sociedad en que vivía, su lenguaje y el uso que hacía del
semiótica. mismo. «La cultura», en el sentido de Sapir, ofrece medios de
Sin embargo, basta con contrastar el «estructuralismo» de relacionar dialécticamente la creatividad poética y la forma
un Wellek con el de un Jakobson, para señalar la vulne- lingüística en la historia, ya diacrónica, ya sincrónicamente.
rabilidad de sus abordamientos del probema. Wellek admite Los estructuralistas posteriores desdeñaron la historia, es
que las «obras literarias» son estructuras de signos lingüís- decir, redujeron los conceptos históricos al estado de ca-
ticos -como lo hace Jakobson-, pero no quiere negar, por tegorías puramente analíticas. No hay nada verdaderamente
supuesto, ni siquiera temporalmente, su formalismo estético. histórico en la fonología diacrónica de la escuela de Praga, por
La «obra literaria» de Wellek está concebida ejemplo, a menos de que se acepte el hecho de que los
monumentalmente, como una cosa en sí, de una forma a prio- sistemas lingüísticos existen en un «llegar a ser» muy abs-
ri formalística. Su estructuralismo está colocado al servicio de tracto. Los cambios profundos tienen lugar y los «maneja» el
una «literatura» abstraída del tiempo y del espacio. El sistema, que los ajusta «inmediatamente» en conformidad. La
concepto de «literatura» se mantiene, pero su presentación es historia se convierte en una metáfora sin vida. Se ha aceptado,
arbitraria. Jakobson se ocupa menos, por supuesto, de la como un hecho, que los fenómenos «históricos» se describen
noción de literatura en cuanto tal, pero coma Wellek señala totalmente en términos de categorías analíticas, no
en Estilo del lenguaje, su punto de vista lingüístico amenaza dependientes de un punto de vista genuinamente histórico,
con descomponer la literatura en una teoría más amplia, pero sino más bien de actitudes propias de la disciplina misma. Por
igualmente abstracta de signos. Lo que sí es verdaderamente analogía, el New Criticism repudió también la «historia».
«literario» lo desechan los lingüistas que operan, como Dante, Donne, Pascal y Milton son «contemporáneos»
lingüistas, con el discurso literario. Además, las frases auténticos. La cultura se abstrae de la dimensión histórica.
gramaticales con las que el estructuralismo trabaja Sin embargo, la proliferación de los «puntos de vista» en la
normalmente son de tipo muy amplio y son a menudo lingüística y la crítica literaria -algunos completamente
105 213
nuevo concepto de los propósitos de la investigación. Lo que tradice el principio innato, como se ha dicho, conduce sólo a
cuenta es la actividad empleada en un trabajo erudito y su la formulación de un «principio innato» mejor. Lo que
«relevancia». Las formulaciones estructuralistas valoran más importa aquí, entonces, es la actividad que Katz asocia con la
la interpretación, interpretación que transforma la naturaleza «filosofía». Rechazando un tipo de estructuralismo, aporta
de la «realidad» estudiada. Debemos juzgar si la una forma de seguir siendo fiel al espíritu que animaba la
transformación es útil o no. La actividad se valora por sí investigación estructuralista anterior, es decir, a la relevancia
misma y por su capacidad de generar un entusiasmo colectivo y a la opinión mejor informada.
y una actividad similar en otras personas. La actitud erudita Ahora, en conexión' con lo que hemos dicho sobre la es-
latente de lo que hemos denominado estructuralismo refleja tética de Wellek y que recuerda la valoración del lenguaje y la
una libertad concebida literalmente; se ha confiado más en la literatura mucho más fundamentada de Sapir, nos pre-
opinión liberal que en un sistema a priori. Esto es modernismo guntamos si la «dignidad» de la literatura no podría ser mejor
puro, si se quiere: la conclusión lógica de una forma de pensar y estar servida más acordemente mediante el reemplazo de la
cuyas raíces se remontan al Renacimiento. Por esto, parece identificación arbitraria de la literatura con la estética, por
que la eficacia genuina de una teoría general del lenguaje en el un concepto de cultura más estrictamente definida. La
sentido platónico, aristotélico 0 incluso cartesiano, no depende «liberación de la poesía» de la dependencia del lenguaje -es
de esto. Sin embargo, los elementos de ló~que quizá se decir, la vieja retórica- ya no es aplipable hoy en día, como ha
denominarían tradiciones platónicas, aristotéh as o admitido Wellek al criticar a Coleridge. La distinción de
cartesianas reaparecen constantemente en las actitudes Hegel entre «la exterioridad accidental» (accidentellere
"\coherentes -no en los sistemas- que resumen el pensamiento Aeusserlichkeit) del lenguaje y «la representación interior»
moderno sobre el lenguaje. que es el alma de la poesía, cualquiera que sea su validez, va
Permítasenos ilustrar este punto. Jerrold J. Katz en su en contra totalmente de los medios que poseemos de
obra * The Philosopley of Language (Nueva York, 1966) re- aproximarnos a la poesía -medios que, por sí mismos, deben
chaza la visión de la adquisición del lenguaje puramente em implicar el lenguaje. No tenemos la intención de sugerir que el
rírica y behaviorista y el estructuralismo taxonómico (bloom- estructuralismo técnico de Jakobson -su semióticaes
fieldiano) que lo acompaña. Katz defiende la gramática ge- suficientemente amplia como para incluir adecuadamente la
nerativa de Chomsky, un nuevo «estructuralismo» basado, literatura; su uso, como él mismo se dio cuenta, es pri-
recordemos, en la teoría racionalista de la conceptualización mariamente científico o provisional. Opone técnicas nota-
-las ideas innatas. Declara que «la dotación genética de un ser blemente útiles de análisis, además de recoger y clasificar
humano, en cuanto ser humano, es el único rasgo invariable de -dentro de los límites del círculo de Praga- la información
los contextos de la adquisición del lenguaje que pueden dar concerniente a la lengua «política» y «literaria». Pero mucho
razón casualmente de la adquisición, por parte de niños en el de lo que es la literatura se escapa al análisis, como dice con
período de hablar, de una interiorización de lenguas que mucha razón Wellek. La «cultura», sin embargo, en el sentido
tienen las propiedades descritas en la teoría del lenguaje» de Sapir, es un concepto más dinámico y es, creemos,
(pág. 273). La doctrina cartesiana «funciona»: ¿Qué hay esencialmente más relevante para la literatura que para la
acerca del problema del conocimiento a priori? Discutiendo «semiótica» o «estética». Permite la reincorporación de la
esta cuestión, Katz acierta con la esencia de la libertad historia auténtica dentro de la problemática de la literatura.
estructuralista: su «objetividad» -y la naturaleza de la Este, por supuesto, es el sentido de la tradición literaria de la
«opinión informada» sobre la cual se basan sus informaciones: civilización del mundo occidental. Tomando dos ejemplos
«Que cualquiera de los principios de la teoría del lenguaje es a extremos, Dante y Rousseau, participan en sus obras de un
priori, pues, una consecuencia del éxito empírico de la contexto que es más adecuadamente descrito como cultural
explicación de la adquisición del lenguaje que lo emplea y, por que como filosófico y, formalmente, sus obras son
ello, le confiere el status de principio innato» (pág. 282, la esencialmente literarias. Sin embargo, está justificado hablar
cursiva es nuestra). La evidencia que con de Rousseau en términos estéticos, mientras que en el caso de
Dante, no.
* Existe traducción española que publicó E. Martínez Roca, 1971. (N.
del T.)

106 215
cuentran condiciones para solucionar los problemas filosóficos.
De ahí, que si existen las bases teóricas de una teoría del
lenguaje que encuentre las condiciones para solucionar
6.3. Cultura algunos problemas filosóficos, y si el soporte empírico en
términos de evidencia lingüística es bastante fuerte, estas
bases deben ser, pues, una solución aceptable para los
En el primero y segundo capítulos de este estudio habla- problemas filosóficos (pág. x y ss.).
mos con alguna extensión de Dante y Rousseau, en particular,
sobre su énfasis en las funciones simbólicas del lenguaje: el Reconocemos en estas palabras ciertos problemas fun-
uno, dentro de las antiguas tradiciones medievales de Europa; damentales, que hemos esbozado repetidamente en nuestra
el otro, dentro del contexto «histórico» de la Ilustración. Cada discusión previa. Katz está comprometido con la «verdad
uno escribió sobre el lenguaje y cada uno vio claramente la objetiva» -por ejemplo, las «soluciones» de las dificultades
importancia de articular un punto de vista coherente sobre el filosóficas-, pero su compromiso compite con el reco-
lenguaje dentro de los límites de las posibilidades que se le nocimiento de que su actividad -y la de otros- es primaria en
ofrecían. Los dos ilustran la tendencia occidental de asociar tales materias. La consecución de soluciones es simbólica de
una teoría del lenguaje con amplias concepciones intelectuales su actividad, y debe valorarse dentro de los límites de su
-una cosmovisión, una «filosofía», un sentido coherente de la relevancia disciplinar, esto es, de sus resultados con respecto a
realidad. Sin embargo, nuestra revisión -en los capítulos la actividad «filosófica» de los otros. No obstante, la obra
siguientes- de las actividades disciplinares que surgieron del titulada La filosofía del lenguaje, de Katz, es pionera y, ante
pensamiento moderno y que describen el lenguaje ,y la todo, una «filosofía de la filosofía». En consecuencia, el énfasis
literatura, mostró la exigencia de una tendencias,a considerar que pone sobre el lenguaje y la lingüística es doblemente
la teoría lingüística como la piedra angular sobre la cual se significativo. En primer lugar, la «producción» lingüística está
basa la activa participación de la realidad que\,parece exigir la unida con la creatividad humana y, en segundo lugar, el
moderna actividad intelectual en todos los dominios estudio del lenguaje proporciona el paradigma para toda
intelectuales humanísticos. La teoría lingüística proporciona investigación formal dentro de la naturaleza y propósito de tal
corolarios objetivos para tal creatividad, dado que se puede creatividad. El «análisis» aristotélico es, así, asumido y
construir, en efecto, como constituyente de la teoría de la regulado por el «simbolismo» platónico, pero éste es
«controlado», a pesar de todo, por aquél, ya que, repetimos, la
misma. En el siguiente pasaje de La filosofía del lenguaje, J. J. disciplina de Katz es la «filosofía». Como vimos, Katz
Katz ejemplifica esta tendencia (Se han podido usar otros propone una «estructura» de la adquisición del lenguaje que,
textos, pero éste es tan claro como cualquier otro): a su modo de ver, da cuenta más adecuadamente que otras
propuestas, de la naturaleza de ese fenómeno. Su estructura
La teoría del lenguaje es una declaración de universales afirma la existencia de las ideas innatas -o describe el
lingüísticos, es decir, de los rasgos que todos los idiomas mecanismo basado en tales ideas- y, como señalamos, esta
naturales tienen en común. Formula los principios que estructura conduce al éxito empírico al ocuparse de
determinan la forma necesaria v el contenido de las lenguas numerosas cuestiones -de ahí su validez.
naturales y define la noción de «lengua natural». Desde el No es ninguna exageración decir que la proliferación de las
punto de vista de la lingüística, las bases teóricas de una
teoría del lenguaje están destinadas a proporcionar el aparato modernas «aproximaciones» a la realidad ha generado en
formal de representación de los rasgos que son invariable de nuestros días una cultura de nuevo signo. La «relevancia
una lengua natural a otra. Por otro lado, desde el punto de disciplinar» de Katz tiene importantes ramificaciones cul-
vista de nuestro acercamiento a la filosofía del lenguaje, estas turales. Cualquiera que sea la perspectiva implicada y la
bases teóricas proporcionan el medio para construir naturaleza de la actividad, los intentos intelectuales con-
soluciones adecuadas a los problemas filosóficos. Según esto,
a diferencia del lingüista que pregunta solamente si estas temporáneos se centran sobre los signos y su ordenación. En
bases son adecuadas para servir a la función científica para la lugar de la eficaz tradición gramatical heredada de la Edad
que fueron destinadas, el filósofo del lenguaje debe Media, nuestro ambiente cultural exige, sin embargo,
preguntarse también si se en activamente, gramáticos creadores, esto es, principios de

107 217
orden análogo, para los propósitos del análisis empírico, esos constituyen factores importantes de sus obras, porque estos
que nosotros «descubrimos» en el lenguaje. Estos «gramáticos» escritores las elaboraron dentro de la fábrica de su arte.
varían desde las nomenclaturas especializadas y la sintaxis de Recíprocamente, las convicciones religiosas de Aristóteles son
varias ciencias hasta las retóricas particulares de los poetas y una cuestión de poco interés para el lógico, a quien no
algunos filósofos. El tipo de verdad útil para un filósofo como interesa la obra de Aristóteles como literatura. La Divina
Katz difiere de esa utilidad de un poeta, como Wallace Steven, Comedia eleva a la categoría poética la experiencia de Dante y
solamente dentro del análisis y síntesis apropiada para el la lengua de su tiempo. Lo que ordena nuestra intención es
discurso de cada obra. A1 comprender sus «gramáticas» precisamente el procéso poético: cómo se lleva a cabo la
respectivas, aprehendemos la identidad -o la carencia de gramaticalización, cómo funciona, qué relevancia se le
identidad- de sus intuiciones. Las diferencias profundas atribuye.
conciernen a las hipótesis fundadas, ya en una creencia, ya De la misma manera que no es posible ninguna descrip-
en la historia. El hecho de que la gramática subyace a todo ción «completa» de ninguna lengua, así, de forma similar, no
discurso, lo conocemos, pero nuestras técnicas de descripción es posible ninguna «crítica total» de Dante. Pero espe
de la actuación -el cómo v el porqué- de estos principios del ramos descripciones Importantes del proceso lingüístico, v,
uso siguen siendo rudimentarios.
por analogía, un análisis literario pertinente. La lengua de la
Dante identificó los principios que fundamentan su poe-
crítica literaria debe ser lo suficientemente poderosa como
sía en la lengua vulgar. Nos sentimos tentados a revisar la
para formular categorías de análisis que conduzcan adecua-
teoría estructural y concluir que, a pesar de que todos los
sistemas de signos poseen cierto grado de «literatura», es damente a las relaciones gramaticales simbolizadas en los
conveniente, desde el punto de vista del análisis, asociar «la textos y a la creatividad del poeta, es decir, su «uso» de la
literatura» con el 'discurso que nos llame la atención sobre lengua. Es en el uso de la lengua -en los textos concretosen
cómo funcionan las, posibilidades gramaticales generales al donde el proceso poético se desarrolla.
combinarse. A1 fin y 'al cabo, creemos, el criterio de «natura- La literatura, tal como hemos sugerido, participa más
leza ficticia» de Wellek (Theary of Literature) es menos sa- directamente de la cultura occidental que cualquier otra
tisfactorio que éste, ya que no resuelve el hecho incontrover- forma de discurso; esto ha sido tradicionalmente así y pen
tible de que las Confessions o los Discours sur 1'inégalité de samos que continuará siendo hoy. (Un experimento científico
Rousseau son, en este sentido, tan «ficticios» como su o un silogismo pueden extrapolarse fuera del tiempo y del
Nouvelle Héloise. Nuestro concepto, puede objetar el puro espacio con menos deformación que un poema u obra de
lingüista, amplía excesivamente la noción de «gramática». Esta teatro o novela.) La razón reside en lo que constituye la
objeción puede hacerse al citar una vez más la naturaleza del literatura, esto es, la llamada de la atención del lector sobre
acercamiento moderno a la literatura -que es común a todas su propia organización. El discurso literario es, por natu-
las modernas aproximaciones a la misma y, por tanto, a la raleza, lingüísticamente simbólico. Cuando está hecho para
realidad-, es decir, que en el orden gramatical del lenguaje someterse a un control analítico, basado en otras formas del
descubrimos analogías que permiten la descripción pertinente discurso, es un mero instrumento de la «filosofía», la «ciencia»
de la literatura. Ello no dejará que confundamos los o «la historia». Hemos observado que Dante conoció
resultados. La literatura existe «por» y «en» el lenguaje en un
sentido más profundo que, por ejemplo, la escultura existe en claramente la naturaleza simbólica de la poesía. En
la piedra. El estudioso de la literatura debe ocuparse de las consecuencia, la variedad de formas, de aspiraciones y de
relaciones del signo que no solamente se basan en la «materia experiencias que constituyen la cultura se manifiestan en su
prima» lingüística (el inglés, francés, latín), sino que también forma más pura. Nuestros mitos básicos y las actitudes
incluyen otros componentes: estructuras genéticas, sociales y sociales más profundas y éticas, con todas sus contradiccio-
contextos sicológicos, valores, etc. La vehemencia de las nes, constituyen el verdadero objeto de la literatura. Es por
convicciones de Rousseau y la profundidad de la fe religiosa esto por lo que, a despecho del autoenfoque del discurso
de Dante literario, asociamos buenamente lo literario con lo real. Hasta
el siglo xvm, la estrecha relación entre literatura y cultura se
dio por supuesta, pero con la llegada de los tiempos
modernos esta relación se hizo problemática. Solamente,

218
219
hace poco, se ha hecho imperativo restablecer la relación. En con una concepción estática del «francés», están coartadas.
nuestra opinión, una nueva formulación general de la Sin embargo, dados los objetivos expresivos de los filósofos de
dialéctica entre la expresión literaria y el valor cultural que su tiempo, Rousseau resulta revolucionario. Su uso es
tenga por finalidad el análisis del significado debe basarse en totalmente innovador; convierte en mito, dentro de los límites
las categorías lingüísticas. estéticos, las categorías analíticas del pensamiento y discurso
En tal reformulación, el «lenguaje» se divide evidentemente de la Ilustración. Pero cuando describe- los procesos, las
en dos partes distintas. El uso lingüístico -el discurso- de las discusiones exhaustivas no ofrecen ninguna duda. Así,
formas literarias entraña este proceso cultural; la «forma» mientras teóricamente resulta posible hacer un recuento de
lingüística, es decir, el lenguaje, aprehendido por todos los neologismos introducidos dentro del uso francés del
procedimientos de análisis formal, proporciona las categorías siglo xviii, es completamente imposible -y falto de propósito-
necesarias sobre las que se debe basar la aproximación. El indicar todas las implicaciones culturales de una obra
estudioso debe estar suficientemente experimentado en las literaria dada. (Así, ningún fonetista ha soñado con descubrir
técnicas de análisis formal, no simplemente para aplicarlas, «todos» los matices «fonéticos» del fonema inglés /i/, tal como
sino más bien para captar las posibilidades que contienen. se pronuncia actualmente.) Uno elige uno de los corpus -el
Ninguna «escuela» de investigación lingüística es en sí misma texto o textos, o el problema- y trabaja con ellos; la actividad
ni por sí misma autosuficiente. Por otro lado, la experiencia consiste en valorarlos de acuerdo con su grado de relevancia.
moderna de investigación lingüística, en todas sus variedades Un examen estricto de la estructura temporal de un poema
deslumbrantes, ofrece unos puntos de partida medieval románico puede llevar a estudios que profundicen
verdaderamente importantes. A lo menos, entre las ventajas, nuestro conocimiento de las construcciones verbales, de las
está la de haber sido puesto de relieve por numerosos técnicas narrativas y el sentido de la realidad que describe el
er~Zditos de cuya obra hemos dejado constancia antes, el poema en términos muy concretos (por ejemplo, Tiempo y
hecho de que la investigación o actividad lingüística es formas temporales en el «Poema del Cid», de Stephen Gilman,
acumulativa. El principio del estudio colectivo se basa sobre Madrid, 1961). De forma similar, cuando origina medios co-
sus técnicas. Sin embargo, la importancia del uso, en cuanto herentes para estudiar algunos textos, el análisis de una
tal, sigue siendo básico. Penetrar las construcciones construcción mítica -como el amour-passion en la obra
simbólicas que constituyen la esencia de la literatura no es L'amour et 1'óccident (1939) de Denis de Rougemont- puede
suficiente como para describir elegantemente las estructuras iluminar muy bien los rasgos relevantes de los textos y de su
puramente formales ni materia alguna. Si todo discurso, lenguaje. La complementacíón final de tales estudios estará
como Jakobson nos recuerda, es intencional, está sobre todo determinada por la luz que derramen sobre la naturaleza y
ello el propósito simbólico del texto literario que exige la cantidad de las posibilidades expresivas abiertas a la cultura
atención del estudioso, las operaciones dinámicas que -o culturas- que puedan estar implicadas.
regulan la función de los« componentes» provisionalmente
aislables que, en un contexto dado, pueden incluir materias 6.4. Teoría literaria y lingüística
variadas como la rima, el tema, personajes, situaciones,
imágenes y otros similares. Las valoraciones anteriores no En la mitad del capítulo IV de este libro sugeríamos que
son corrientes, ya que, a menos que uno sepa de qué se trata, quizá pueda justificarse, a la vista de las posibilidades de un
lo que puede parecer transparente en una obra literaria dada, nuevo trivium, una nueva teoría del lenguaje, que incluya una
puede convertirse de pronto en un asunto de gran gramática, una retórica y una dialéctica aptas para nuestra
complejidad. E inversamente, lo que parece a primera vista época. La elaboración detallada de esta teoría está
hermético, puede en realidad constituir un medio de alcanzar evidentemente más allá del alcance de este volumen. La tesis
luz. de este estudio, sin embargo, ha sido que la historia de
Hemos insistido en la« cultura» como proceso porque es nuestras actitudes ante el lenguaje -la de nuestras hipótesis
completamente obvio que una visión estática de ella se estila lingüísticas más fundamentales -no tolera por mu
109 221
cho tiempo los conceptos fragmentarios que han relucido a numerosas y maravillosas implicaciones que se derivan na-
veces. Además, dado que se han hecho resúmenes de los turalmente de este estudio.
desarrollos recientes en teoría literaria, filosófica y lingüís- Quizá sea más difícil, aunque no tan desafiante, el espinoso
tica, en América, donde la especialización es normalmente problema de acoplar los resultados de las investigaciones
una materia de curso, se ha avanzado gracias a una identidad individuales dentro de logros históricos mayores
de valores, técnicas y aspiraciones. Hemos indicado la y más significativos. Los peligros de abstracción y de dis-
importancia fundamental de la investigación gramatical en torsión son grandes. No contamos con ningún refugio ni
todos los campos que tratan con signos lingüísticos; hemos defensa. La teoría de la «literatura» e «historia lingüística»
advertido una creciente voluntariedad por parte de los debe formularse, por lo mismo, como una obra realizada con
estudiosos en prestar una mayor atención al uso real, al éxito a lo largo de estas líneas o como algo hecho que da
lenguaje en toda su vitalidad; finalmente, hemos intentado cuenta explícitamente del tipo de cooperación que hemos
insinuar la necesaria y estrecha relación entre las hipótesis discutido. Por lo demás, los ensayos de la especialidad son
filosóficas y la ciencia lingüística y teoría literaria: una re- demasiados como para mentarlos a todos.
lación que los eruditos de tendencias intelectuales más di- Permítasenos concluir estas observaciones algo disemi-
vergentes están cada día más dispuestos a admitir. nadas siendo plenamente conscientes de la escasa cobertura
Si, como hemos dicho, el más amplio contexto para la que hemos dado a muchos temas tratados aquí. Aunque
discusión de las operaciones en conexión más íntima con una hemos intentado proporcionar un bosquejo histórico, lo hemos
visión unitaria del lenguaje es el contexto del proceso cultural, realizado así para subrayar ciertas ramificaciones teóricas de
se sigue que, puesto que la crítica literaria y la lingüística las tendencias y modas discutidas. Somos conscientes de que
están relacionadas, el área de cooperación más fértil, al menos muchos de nuestros colegas -lingüistas y estudiosos de la
literatura- no comparten nuestro optimismo, ni en algunos
inicialmente, debe ser la que ofrece la historia. El casos nuestro entusiasmo. Es posible que muchos se sientan
refortalé.cimiento de la lingüística y la historia literaria ha obligados a rechazar nuestras conclusiones y quizá las
llegado 'a ser un imperativo en nuestros días. El concepto de premisas -históricas u otras- sobre las que se basan. Es como
proceso cultural entraña la noción de historia. Nuestro interés tiene que ser. Solamente cuando hay discusión se puede
ha ido más allá de los problemas filológicos prácticos, que remediar el pensamiento deficiente y formular perspectivas
exigían legítimamente la mayor parte de la investigación del más adecuadas. En realidad, se puede estar agradecido de que
siglo xix, y es por este motivo por el que tenemos hoy nuestras el clima intelectual predominante ahora en los Estados Unidos
técnicas y métodos de observación de la realidad. Sin favorezca la libre discusión de las ideas concernientes al
embargo, posiblemente debamos afinar nuestros medios de lenguaje y a la literatura; hay voluntad de tomar tal discusión
trabajo y nuestra visión mediante la presentación a en serio.
consideración de la tarea concreta de interpretar
significativamente la dinámica y dialéctica real entre el uso
lingüístico, en su forma más interesante y pura, y las
posibilidades ofrecidas a ese uso. Lo cierto es que conti-
nuamos aprendiendo una cantidad considerable de cosas
sobre la «creatividad», al observarlas íntimamente y pro-
piamente en la «creación». Esto nos parece la verdad irre-
ductible de la posición del humanista. Las funciones de la
creatividad las podemos describir tan pertinentemente en la
constitución de «una palabra familiar» del español antiguo
como dentro de las complejidades de la lírica del Barroco; en
ambos casos, el lenguaje está directamente implicado y se
aplican los mismos principios analíticos. En relación con esto
esperamos no tener que detenernos en las
223
222
A pesar de que vivimos en una época de intensa espe-
cialización, no deberíamos perder de vista el hecho de que
muchos estudiosos de campos distintos se interesan por
pro
blemas afines. La serie de trabajos, de la que forman parte
el volumen y estudio presentes, abarcará eventualmente el
área de la reciente investigación humanística en América.
«Humanismo» y «erudición» son aquí dos factores unifica-
dores; reclaman de manera muy particular la atención de
numerosos especialistas, estudiantes y lectores cultos que,
aunque representan posiciones intelectuales muy
diferentes, sin embargo dan importancia al saber humano.
Esta obra trata de «teoría literaria» y «lingüística», de por
sí ya un tema híbrido. Los problemas no se presentan
desde el punto de vista de un especialista. El estudio se di-
rige a lectores informados e interesados en trabajar princi-
palmente en otras disciplinas, aunque se destine también
a lectores eventuales de «literatura» o «lingüística». Aunque
nos limitamos a la investigación americana contemporánea
-sus perspectivas, características, éxitos y fracasos-, sin
embargo serán provechosas unas palabras preliminares de
explicación.
Hoy el hecho básico continúa siendo que lingüística y
estudios literarios gozan por separado de un status como
dos ramas independientes del saber. Esto no ha sido siem-
pre así. La literatura moderna, su estudio, y las ciencias
lingüísticas son actividades humanas que poseen
profundas raíces en el pasado, y que están muy
difundidas. A menos que nosotros tomemos conciencia de
ciertas tradiciones culturales y filosóficas, y consideremos
los puntos de vista americanos en conexión con las
tendencias europeas legadas, caeremos en el riesgo de
falsificar las fuentes. Deberíamos, por ejemplo, estar
obligados a presentar la investigación lingüística y literaria