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ASTRAEA

PLATAFORMA NACIONAL DE LOS


DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y
CULTURALES DE LAS LESBIANAS EN EL
PERÚ
Para las lesbianas del Perú, la situación de invisibilidad, desigualdad, discriminación y
exclusión que padecen las mujeres a lo largo de su vida, en especial las campesinas y
las trabajadoras del hogar, las indígenas amazónicas, las andinas y afrodescendientes,
entre otras hermanas, tiene como base los sistemas de jerarquización y desigualdad;
de dominación, subordinación y control de las identidades; de la sexualidad, la
reproducción y el erotismo; de los territorios, los recursos naturales y energéticos; de
los medios de producción: la tierra, la tecnología y el trabajo formal e informal; de los
medios de comunicación e información; entre otros bienes y recursos indispensables
para gozar de una vida digna caracterizada por el ejercicio de autonomía plena al
servicio de la felicidad.

Estos sistemas, que se retroalimentan entre sí, constituyen trenzas o telares tupidos
de dominación, subordinación y control que operan desde antes de nacer y
sistemáticamente a lo largo de nuestra vida, atentando contra nuestra identidad y
capacidad de desear y hacer para lograr la justicia.

Estos sistemas también nos convierten en nuestras propias carceleras cuando


perversamente reproducimos relaciones de poder tradicional como mandato, orden,
imposición, negación del deseo y la voluntad de la otra; por ende, reproducimos la
misma violencia física, psicológica y sexual que nos ha dolido y dañado, impidiéndonos
ser personas, sujetas de derecho y lesbianas felices.

Estos sistemas y la violencia nos reducen en su gran mayoría a objetos materia de


transacción económica, mano de obra acosada y barata, esclavas de la industria
exportadora agrícola, textil y conservera; asimismo, de la industria sexual que trafica y
explota los cuerpos desde la infancia, lo que resultando en cuerpos y mentes
dislocados, disociados, desintegrados, angustiados, solitarios, desolados, sin
esperanza, descreídos y desconfiados. Es admirable como las mujeres brillamos a
pesar de todo, venciendo el dolor, el miedo y el estigma.

Estos sistemas de jerarquización y desigualdad tienen:

1. Nombres y apellidos, y organizaciones.

2. Normas jurídicas, morales y religiosas.

3. Instituciones como la familia y el Estado patriarcal, masculinas, patrimonialistas, y


en el caso estatal, clientelares; así como el matrimonio civil y religioso que impone la
doble moral, la heteronormatividad y la monogamia para las mujeres.

4. Prácticas y costumbres que se instauran a nivel individual, colectivo y desde lo


local, como la corrupción y la impunidad; y otras, aparentemente inocuas, como los
deportes, los juegos, la música, la moda e inclusive la alimentación dependiente de
insumos foráneos.

5. Saberes y discursos que los dotan de argumentos para convertirlos en aparentes


verdades científicas.

6. Representaciones sociales, íconos, estereotipos, prejuicios, leyendas y mitos, tales


como las que sostienen que las mujeres son débiles, menos inteligentes, asexuadas,
vírgenes o putas, mentirosas, vividoras, madres abnegadas o desnaturalizadas,
madres santas incapaces de dañar a su prole.

7. Sistemas de organizar la producción y distribución de la riqueza que impone una


división sexual y de género del trabajo; que no toma en cuenta la reproducción y el
cuidado del hogar y la comunidad, trabajo que no es remunerado; que restringe
oportunidades de estudio, ingresos y trabajo, condenando a un sector de las mujeres a
la prostitución forzada desde la infancia, inclusive por los que deberían ser nuestros
aliados, como los trabajadores en los lavaderos de oro, entre otros.

Estos sistemas tienen dueños, operadores y defensores, a quienes encontramos en las


familias dueñas de empresas nacionales socias de transnacionales y de máximas
autoridades estatales; en los medios de comunicación; en la jerarquía católica y los
grupos conservadores católicos; en nuestros hogares y familias, y en nuestros
corazones ambivalentes y contradictorios.

Estos sistemas tienen poderosos instrumentos y mecanismos de control como la


violencia sexual (violación sexual antes, durante y después de las guerras,
desnudamientos forzados, tortura sexual, acoso sexual y abuso sexual incestuoso) y
de vulneración de nuestro derechos reproductivos (embarazos y abortos forzados,
esterilizaciones forzadas, partos sin respeto de las costumbres culturales, etc.).

El movimiento lésbico feminista ha identificado, denunciado y luchado social, cultural y


políticamente por la erradicación de estos sistemas: el patriarcado, el machismo, el
racismo, el sistema sexo-género y el capitalismo neoliberal patriarcal.
Una herramienta poderosa de lucha ha sido desarrollar un pensamiento propio sobre
los derechos humanos y contribuir a su fortalecimiento tanto en los contenidos como
en los mecanismos de protección. Sin desligarlo de la lucha contracultural, del derecho
a la legítima defensa y la insurgencia, de la movilización social, de la lucha contra la
criminalización de la protesta social que reprime formas de pensamiento que
cuestionan las políticas económicas y sociales y los poderes del Estado, así como,
contra la misoginia, la lesbofobia y toda forma de violencia represora del erotismo, la
sexualidad, la afectividad y la solidaridad lésbica.

ESTAS SON NUESTRAS DEMANDAS

1. Exigir que los gobiernos centrales, regionales y locales garanticen los derechos
de las lesbianas a la dignidad, la igualdad y no discriminación; a la libertad, que
supone el libre desarrollo de la personalidad; a la identidad e integridad física,
psicológica y moral; a la seguridad y el acceso a la justicia; a la participación
política; a los derechos económicos, sociales y culturales; a los derechos
sexuales y reproductivos, libres de toda forma de discriminación y violencia,
como parte de la lucha por la vigencia de todos los derechos humanos y la
democracia, teniendo en cuenta nuestras necesidades, malestares y demandas
lésbicas específicas, así como nuestra visión política del Estado, el desarrollo, la
sociedad y la cultura a la que aspiramos.

2. Para ello, deberán aprobar las leyes y las ordenanzas, las políticas públicas, los
planes, programas, servicios y presupuestos, no discriminatorios; cumpliendo
con los tratados internacionales de derechos humanos que el Perú ha ratificado,
en particular la Convención para Eliminar toda Forma de Discriminación contra
la Mujer y la Convención Belém do Pará, Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, así como apoyar las
iniciativas internacionales que reconozcan los derechos de las lesbianas como
derechos humanos (Resolución OEA, Resolución de Naciones Unidas propuesta
por el Brasil).

3. Exigir al Poder Judicial y al Ministerio Público garantizar la protección efectiva


de las lesbianas, tramitando con la debida celeridad sus denuncias por el delito
de discriminación por orientación sexual. Si estos organismos consideran que el
delito de discriminación no incluye sanción penal en los casos de discriminación
sexual e identidad de género, les demandamos que envíen al Congreso de la
República un proyecto de ley para modificar el delito de discriminación, de
modo que incluya el supuesto de discriminación por identidad de género de
manera expresa. Esperamos contar con el apoyo de la Defensoría del Pueblo en
este caso.

4. Exigir a los poderes del Estado el respeto del principio constitucional de laicidad
del Estado; es decir, la independencia entre el Estado y la Iglesia como base
para una democracia radical que respete la libertad de creencias, acabando con
la dictadura de la jerarquía católica.

Con relación al trabajo digno:

1. Exigir que el Estado garantice una política económica y laboral que genere
acceso a empleo e ingresos dignos, libre de discriminación por orientación
sexual e identidad de género. Esto supone identificar y erradicar aquellos
patrones socioculturales que hacen que las lesbianas tengan como opción
preferencial el trabajo independiente, que les niega el acceso a la seguridad
social y otros derechos laborales.

2. Asimismo exigimos que se garantice el derecho a la elección, formación y


ejercicio de profesión u oficio independientemente de la orientación sexual y la
identidad de género.

3. De igual manera exigimos el reconocimiento a las parejas lésbicas para recibir


los beneficios de la seguridad social: prestaciones de salud y jubilación
derivadas del empleo.

4. Exigimos al Congreso de la República apruebe la Ley General del Trabajo y


ratifique el principio de no-discriminación por orientación sexual; asimismo, que
establezca mecanismos de supervisión especiales a cargo del Ministerio de
Trabajo, debido a los problemas de estigma que impiden a las lesbianas
víctimas de discriminación y hostigamiento realizar una denuncia. Otro
mecanismo que deberá aprobar es la inversión de la carga de la prueba en los
procesos que se generen a partir de denuncias por discriminación por
orientación sexual e identidad de género.

5. Exigimos al Ministerio de Trabajo garantice el derecho a percibir igual salario


por un trabajo de igual valor.

6. Exigimos a todos los organismos públicos con iniciativa legislativa presentar y apoyar
proyectos de ley relacionados con estas demandas.

Con relación al derecho a un estándar de vida adecuado:

1. § Que el Estado garantice el derecho a un nivel de vida digno para las lesbianas
y sus familias; a alimentación, vestido y vivienda adecuados y a una mejora
continua de las condiciones materiales y subjetivas de su existencia.

2. Asimismo, a través del Ministerio de Vivienda, reconozca el derecho de las


lesbianas y sus parejas a acceder a los programas de vivienda del Estado.

3. Demandamos al Congreso de la República el reconocimiento constitucional y


civil de los diferentes tipos de familia y uniones afectivas que existen en la
sociedad, que generan derechos y obligaciones. Asimismo, el reconocimiento
constitucional del derecho de las lesbianas a la maternidad y la adopción.
También exigimos el reconocimiento legal de los derechos de las parejas
lésbicas para cuestiones de herencia, régimen patrimonial, leyes de migración,
seguros privados, beneficios tributarios, sociales y de pariente más cercana.

4. Demandamos a los poderes del Estado, garanticen el derecho a expresar afecto


públicamente sin coacción ni sanción alguna.

5. De igual manera exigimos que a través de los Ministerios de Agricultura y Medio


Ambiente, se garantice el derecho a la alimentación, la seguridad y soberanía
alimentaria mediante una política agraria sostenible de las peruanas para las
peruanas, protegiendo nuestras semillas sin alteración genética y promoviendo
el acceso a la tierra, al agua y el crédito de mujeres campesinas lesbianas.
6. Exigimos al Ministerio del Interior y a las municipalidades garanticen nuestro
derecho a la seguridad y la recreación tanto en espacios públicos como
privados.

7. Exigimos al Ministerio de la Mujer incorporar a los Planes de Igualdad de


Oportunidades y en el nuevo Plan contra la Violencia hacia las Mujeres,
campañas públicas contra el estigma, el odio y la discriminación hacia las
lesbianas, en convenio con los medios de comunicación públicos y privados.

Con relación al derecho a la educación:

1. Exigimos al Estado que a través del Ministerio de Educación garantice el


derecho a recibir educación gratuita y de calidad, laica, científica, libre de
fanatismos, estigmatizaciones y prejuicios relativos a la sexualidad, la
orientación sexual e identidad de género.

2. Exigimos que el Ministerio de Educación y las UGEL cumplan con incorporar en


la currícula la enseñanza de los derechos humanos, que incluye la no
discriminación por orientación sexual e identidad de género. Asimismo, cumplir
con aplicar la Ley de Educación Sexual Integral, incorporando la consejería a
todas las/los estudiantes sobre su derecho a la orientación sexual e identidad
de género, informando a la APAMAFA de estos derechos.

3. También exigimos que garantice el derecho a no ser maltratadas física y


psicológicamente ni ser expulsadas del sistema educativo por su orientación
sexual.

4. Asimismo que garantice el derecho de las/los estudiantes a no ser


discriminadas/os y maltratadas/os física y psicológicamente en la escuela, por
ser hijas/os de lesbianas.

5. Exigimos a la Defensoría del Pueblo y sus oficinas descentralizadas las visitas a


establecimientos públicos y privados educativos para garantizar el derecho de
las y los estudiantes a no ser discriminados por su orientación sexual e
identidad de género.

Con relación al derecho a la salud:

1. Exigimos al Estado que a través del Ministerio de Salud y las DIRESAS garantice
el derecho a acceder a la salud, libre de discriminación y violencia por
orientación sexual e identidad de género, aprobando protocolos de atención
especializada a la salud física, mental y ginecológica para lesbianas; por
ejemplo, incorporando en la historia clínica la orientación sexual e identidad de
género, invirtiendo en instrumental ginecológico no violento, sensibilizando y
capacitando a todo el personal de salud, especialmente gíneco-obstetra para un
tratamiento de calidad y calidez, libre de violencia y discriminación. En especial,
exigimos la urgente aprobación del protocolo de atención al aborto terapéutico,
teniendo en cuenta que el aborto inseguro es causa la muerte y lesión de las
peruanas, en particular de las zonas rurales y adolescentes.

2. Asimismo, que garantice el derecho a acceder a información especializada sobre


la salud de las lesbianas, servicios médicos y hospitalarios de la mejor calidad,
especialización y calidez posible.
3. De igual manera que garantice el derecho a acceder a métodos de inseminación
artificial y otros de fecundación asistida que existan.

4. Exigimos a los poderes del Estado garanticen el derecho a no ser sometidas, sin
libre consentimiento, a tratamientos médicos o científicos para modificar la
orientación sexual.

5. También que lleve a cabo campañas de salud sexual y reproductiva, así como
campañas preventivas de enfermedades de trasmisión sexual y VIH para todas
las ciudadanas, no sólo para sectores que consideran vulnerables.

6. A su vez, que garantice el acceso a la más amplia gama de métodos de


protección para el ejercicio del placer sexual de las lesbianas y todas las
mujeres.

7. Exigimos al Estado incorporar en la currícula de carreras universitarias


relacionadas con el derecho a la salud, temas sobre atención a lesbianas.

Con relación al derecho a la participación:

1. Demandamos al Poder Judicial y al Ministerio Público que se garantice nuestro


derecho a la asociación o reunión pacífica con cualquier objeto lícito; por
ejemplo, el derecho a la reunión con fines recreativos y deportivos. Asimismo,
exigimos sanción administrativa y penal a quienes nos niegan los trámites para
poder llevar a cabo eventos públicos lícitos. También exigimos garanticen
nuestro derecho a la libertad de opinión, expresión e información.

2. Demandamos a la Defensoría del Pueblo garantice que nuestras peticiones sean


debidamente tramitadas, así como obtener audiencia ante las autoridades
competentes con el objeto de exigir respeto, protección y defensa de los
derechos como personas con una orientación sexual determinada.

3. Exigimos a los poderes del Estado que garanticen nuestro derecho a participar
libremente en la vida pública, ejerciendo los más altos cargos de la función
pública libres de discriminación; asimismo nuestro derecho a participar en la
elaboración de políticas públicas o propuestas legales sobre temas directamente
relacionados con la orientación sexual.

4. Exigimos al Jurado Nacional de Elecciones garantice nuestro derecho a elegir y


a ser elegidas libres de discriminación por ser lesbianas.

¡LUCHANDO AL LADO DE TODOS LOS PUEBLOS Y LAS MUJERES DEL PERÚ,


LUCHANDO POR NUESTROS DERECHOS, LUCHANDO POR NUESTRO
BIENESTAR, RESPETO Y FELICIDAD!

LIFS – Lesbianas Independientes Feministas Socialistas , Asociación GLBTI de


la Libertad, CEDAL, Milenia Radio, Programa Democracia y Transformación
Global, Movimiento el Pozo, DEMUS - Estudio para la Defensa de los Derechos
de la Mujer, GLA – Grupo de Lesbianas de Arequipa, Vulvamemories.com,
Warmi Kullay.

Lima, 13 de Octubre del 2008

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