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Sin t no soy nada

Aquieta mi voz el murmullo del agua en un arroyo cercano, comprendo entonces que tenas t el lecho vacio de odios y desdnes , que nadie quema tus pertenencias , ni tus ramos , porque servistes fiel a mi caballo , no es montura de cobre ni de niquel , sino de seda y de lino , los que si te tienen miedo son los hombres qu e caminan en las noches y que deslizan sus sombras tras los muros enmohecidos de l encierro. Comprendes y lloras entregado al exlio del poder del dinero, como lla gas penetran tu alma y tu voz pura que llama ,entrate de mis honras y decros, no t e conocen de frente los herejes ,que llenan raudos sus alforjas por las armas ; de tu boca parten lcidas palabras de paciente espera, que luchas sin espadas que nutres de silencios a lo hombres que plidos tremlan, de conciencias entumecidas , de solares con grandes pastos y de cavernas sumdas en el estircol de vacas y de c erdmenes plagas. Paz y amor te pertenecen , nada ni nadie te rescata ni te apaga ,las costas de tu benditos cauces donde bendces el alma, la palma de los sutles oj os; desstes estar con ellos , no hay ya nubes ni sombras donde caminas, parte de t est claro y en parte de t han clavado las dagas del dolor y del escrnio. No veles ya por los chivos y palacios , ni por las urbes encercadas, pasestes por las call es de los hombres y no les tocstes nada , para que ellos los hombres; sufran dolo res de piel en sus caras, avergonzstes las almas de los pillos y supstes estar don de estabas, nada camina por m si no es a la par de mi zaga. Pala te di y no azada , no tienes trigo ni nada ,pero lo mismo te da que importa sin m eso no es nada. Palomas de ciegas nevadas nunca vendrn a t sobras, ni clavos duros de saa. Paz y terreno de mis ojos te doy y te salvan para que sigas creciendo, para que no quieras nada. los Hombres solos se van a tapiar en sus moradas pero te quedas despierto para que no quiten nada, de las hojas del destino T y yo somos algo pe ro sin t no soy Nada.-