Está en la página 1de 11
Héroes del Antiguo Testamento - Libro para colorear
Héroes del Antiguo
Testamento
- Libro para
colorear
Dios me dio el don de saber escucharle. También me dio la fe para creer
Dios me dio el don de saber escucharle.
También me dio la fe para creer lo que me
decía, por disparatado que pareciera.
Por eso tuve la fe para construir el arca con
la que salvé del Diluvio a mi familia y los
animales.
Noé

También me dio el don de comunicarme bien con los animales. Ellos sabían que los quería, y se fiaban de mí.

En Génesis 6 al 8 puedes ver cómo escuchaba y obedecía Noé a Dios, y
En Génesis 6 al 8 puedes ver cómo escuchaba y obedecía
Noé a Dios, y pudo salvar así a su familia y a muchos
animales en el Diluvio.
Después de que me encontró la hija del Faraón, mi mamá me siguió cuidando y
Después de que me encontró la
hija del Faraón, mi mamá me
siguió cuidando y me inculcó fe
en Dios. Más tarde, en el palacio
del Faraón, me enseñaron las
costumbres de los egipcios.

Moisés

Muchas de

esas

costumbres

eran

contrarias a

las de

Dios.

esas costumbres eran contrarias a las de Dios. Puedes leer sobre la infancia de Moisés en

Puedes leer sobre la infancia de Moisés en Éxodo 2:1-15. Más tarde, pasó cuarenta años de pastor en el desierto aprendiendo lecciones que el Señor le quería enseñar de humildad, de paciencia y de seguir Sus indicaciones. En Éxodo 3:1-17 puedes leer cómo Dios llamó a Moisés a servirlo y sacar a Su pueblo de Egipto.

La verdad y la fe en Dios que me inculcó mi madre cuando era pequeño no dejaron de guiarme toda la vida.

Yo era profetisa y jueza en Israel. Dios me dio mucha fe para guiar a
Yo era profetisa y jueza en Israel.
Dios me dio mucha fe para guiar a
Su pueblo a la guerra contra
nuestros enemigos.
Dios me dijo que nos ayudaría a derrotarlos, y lo hizo. Entonces
entoné una canción para alabarlo por habernos salvado.
La alabanza es la voz de la fe.
Alabar al Señor te da más fe.
Débora

Puedes leer más sobre Débora en Jueces 4 y 5

Yo fui bisabuela de un rey. Amaba mucho a Dios y enseñé a mi hijo
Yo fui bisabuela de un rey.
Amaba mucho a Dios y
enseñé a mi hijo Obed a
amarlo también.
Rut
Rut

Rut

Booz

Isaí

La historia de Rut la encontrarás en el libro del Antiguo Testamento que lleva su nombre.

Cuando Obed fue mayor y se casó, tuvo un hijo que se llamó Isaí. Este, a su vez, tuvo ocho hijos, el más joven de los cuales se llamaba David, y más tarde fue rey. ¡Así, me convertí en bisabuela de un rey!

Obed

David

Me crié en el templo, y allí me enseñaron la Palabra de Dios y a
Me crié en el
templo, y allí me
enseñaron la
Palabra de Dios y a
servirlo.
Samuel
En la Biblia se cuenta que yo oía la voz de Dios y hacía lo
En la Biblia se cuenta que yo oía
la voz de Dios y hacía lo que me
decía. Se podía servir de mí
porque lo obedecía.
Lee en 1º de Samuel 1-3
la historia de Samuel,
que se crió en el templo,
y de la primera vez que
oyó y obedeció la voz de
Dios.
Habla, que
tu siervo
escucha.
Cuando era joven ayudaba a mi padre a pastorear sus ovejas.
Cuando era joven ayudaba
a mi padre a pastorear sus
ovejas.

David

Ya desde joven, Dios me preparaba para servirlo y ser rey de Israel. De muchacho me enseñó lecciones de fidelidad y valentía guardando las ovejas de mi padre (1º de Samuel 16:11-13). ¡A ti también se te está preparando con vistas a que hagas grandes cosas para Dios! Muchas veces, Él nos capacita para tareas importantes haciendo que aprendamos a ser constantes en tareas aparentemente de poca importancia.

Se me pidió que tocara el arpa y le cantara al rey Saúl. Dios también se valió de eso para enseñarme (1º de Samuel 16:18-23)

Naamán era el jefe del ejército sirio. Como estaba muy enfermo, le dije a su
Naamán era el jefe del ejército sirio. Como
estaba muy enfermo, le dije a su mujer que
Dios lo podía sanar. Ella no creía en Dios
como yo, así que no sabía si me creería.
Entonces Dios sanó a Naamán
cuando fue desde Siria hasta el río
Jordán y se lavó allí como le había
dicho el profeta Eliseo.
Soy la
muchacha
israelita sirvienta
de la esposa de
Naamán.
La Sierva
Israelita
Me hizo falta mucha
fe para decirle a la
mujer de Naamán que
Dios lo podía curar.
Pero me creyó, y se lo
dijo a su marido.
Puedes leer cómo se sirvió el Señor
de esta muchacha israelita para
curar al jefe militar Naamán en 2º
de Reyes 5:2-15
leer cómo se sirvió el Señor de esta muchacha israelita para curar al jefe militar Naamán
Yo todavía era adolescente cuando Dios me pidió que proclamara la verdad al pueblo de
Yo todavía era adolescente cuando Dios
me pidió que proclamara la verdad al
pueblo de Jerusalén y de Judá.
Le dije a Dios que
no sabía si tenía
edad suficiente
para ser el testigo fuerte que Él
necesitaba. Pero Él sabía que la
tenía. Me ayudó a ser un profeta
que decía la verdad con valentía,
y me llenó el corazón de amor por
Su pueblo.
Jeremías
Dios me pidió que transmitiera a los judíos el mensaje de que debían permitir que
Dios me pidió que transmitiera a los judíos el mensaje de que
debían permitir que Babilonia se adueñara de su país. Les advertí que
dejaran sus malos caminos y volvieran a Dios.
Muy pocos creyeron y obedecieron el mensaje que les dio Dios por
medio de mí. Hasta me metieron en la cárcel porque no les gustaba
ese mensaje. A pesar de eso, seguí proclamando fielmente la verdad al
pueblo.
Nadie es demasiado pequeño
para servir a Dios. En
Jeremías 1:5-8 puedes leer
cómo llamó el Señor a
Jeremías para que lo sirviera.
Cuando éramos unos muchachos, me llevaron con mis amigos Sadrac, Mesac y Abed-nego a Babilonia
Cuando éramos unos
muchachos, me llevaron
con mis amigos Sadrac,
Mesac y Abed-nego a
Babilonia para
enseñarnos las
costumbres de allí.
Muchos años después,
me echaron al foso de
los leones por orar a
Dios. En los dos casos,
Él nos salvó
milagrosamente
Puedes leer más
sobre cómo dieron
la cara por sus
creencias Daniel y
sus amigos en los
capítulos 1 al 3 y 5
de Daniel.
Teníamos que dar la cara por
nuestras convicciones, y a
veces no era fácil. Sadrac,
Mesac y Abed-nego fueron
echado al horno de fuego
porque no se quisieron
Daniel
postrar ante la estatua del
rey Nabucodonosor.
En Daniel 2 se cuenta una
historia fascinante de cómo
interpretó un sueño del rey.
Era una tarea muy difícil,
¡porque el rey ni siquiera se
acordaba del sueño para
contárselo a Daniel! Pero Dios
se lo contó a Daniel, y además
le dio la interpretación.
For more free children’s stories, coloring pages and videos, visit www.freekidstories.org © The Family International

For more free children’s stories, coloring pages and videos, visit

© The Family International