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La maldición gitana

Viajando de pueblo en pueblo, con ropas harapientas y carretas tiradas por caballos,
prediciendo la fortuna, estafando y ejecutando hipnóticas melodías con sus violines, ésta gente
de ficción conocida como Gitanos, nunca dejó de empañar el más idilico de los paisajes de
cuentos de hadas.

¿Qué viene a la mente cuando se nos pregunta por los gitanos?: quiromantes, adivinos, bolas
de cristal, bailarines, músicos, de trajes largos. Estos son algunos términos positivos. Entre los
negativos encontramos: poco confiables, ladrones, raptores de niños, promíscuos, con el poder
del mal de ojo, etc...etc..

Tan prevalescientes han sido estas imágenes, que aún hoy en día se piensa en ellos como el
equivalente de estos estereotipos, inspirados en los personajes de ficción de las historias
medievales. Si le preguntamos a cualquier persona sobre los gitanos, nos hablarán de las
historias de cine o del folcklore tradicional, pero muy pocos conocen a la gente real.

¿Es posible separar la verdad de la ficción sobre esta gente incomprendida y misteriosa?
¿Quienes son los verdaderos gitanos?
El pueblo conocido como gitano es una raza antigua y definida que conforma el llamado
"pueblo romaní", definido por una lengua y una cultura.
Debido a su color de piel, ojos oscuros y extraño vestir, los romaníes fueron tomados como
egipcios por los europeos medievales y de la misma manera en que Colón confundió a los
nativos de America con indios, el poco apropiado nombre de "gitanos", fué pasando de
generación en generación.

Actualmente, hay entre 8 y 12 millones de romaníes esparcidos por los cinco continentes.
Aunque casi siempre residen en comunidades separadas, a veces estan integrados a la
población general.

Hay muchos tipos de gitanos, a pesar de que todos tienen el mismo orígen definido y de un
modo u otro, están relacionados entre sí. De hecho, muchos romaníes alegan que en cualquier
momento y en cualquier lugar, pueden reconocer a uno de su raza.

La mayoría son de piel y ojos oscuros, cabello crespo y comportamiento y forma de vestir
similares. Cuando un romaní se encuentra con otro, lo primero que le pregunta es: "¿Se um
rom?", lo que significa "¿Erés romaní?".
Tradicionalmente un pueblo nómade que llegó por primera vez a Europa en el siglo XIV, los
gitanos son un pueblo sin patria y una cultura sin país. Mantienen su identidad étnica
viviendo en cerradas comunidades y preservando su lengua -la romanica-, así como su éstilo
de vida y sus tradiciones.
Es muy díficil describir a los gitanos, porque ellos se han mantenido tan ocultos y la literatura
esta tan llena de información errónea, que a menudo la gente tiene opiniones equivocadas
sobre ellos.
La misma naturaleza romaní ha contribuido a la plétora de mitos y recelos que se han tejido a
su alrededor. De hecho, ya no existen registros escritos, porque su historia y su cultura se han
transmitido por vía oral y casi toda la información que se encuentra en libros o en los medios,
ha sido generada por gente ajena a ellos.
Viendo a los extraños con desconfianza, ellos se han encerrado en sí mismos, mientras las
falsas concepciones que surgían en los no gitanos, a quienes ellos llaman "gadjés" -extranjero-,
continuaban multiplicándose.
Usualmente tienden a permenecer juntos y no confiar en otras culturas, pués gracias a su
reserva, aún existen. Esta reserva tiene base en el instinto de supervivencia.
A través de los siglos, los romaníes han sido extraños indeseables en casi todos los países por
donde han pasado.
En la edad media, en algunos lugares, eran cazados como animales y legalmente esclavizados
hasta mediados del siglo XIX.
Durante la segunda guerra mundial, fueron capturados por Hitler y su solución final y
exterminados en los campos de concentración nazis. Este odio persiste hasta nuestros días en
Europa del este.

Hermanos romanies

Incluso en los EEUU del nuevo milenio, los romaníes viven y trabajan codo a codo con la gente
del pueblo norteamericano, temerosos de revelar su verdadera identidad.
No hay un período en la historia en el que no los hayan perseguido. Pero este pueblo es un
superviviente y en eso, tienen más experiencia en el mundo que cualquier otro pueblo.
Siglos de información errónea acerca de los gitanos, su propia naturaleza reservada y el
insuficiente material escrito acerca de ellos, se combinaron para hacer que la búsqueda de la
verdad sea realmente díficil.
Un velo de misterio los envuelve....¿Porqué han sido víctimas del odio y la persecución donde
quiera que van?..¿Cómo se originaron todos estos estereotipos alrededor de ellos?...¿Cúales
son las exclusivas prácticas culturales que se han reservado?....
Y la pregunta más desconcertante de todas: ¿Dónde iniciaron la larga travesía que duró más
de mil años y continúa hasta nuestros días?
" Ojos míos:
el fuego que me confunde por dentro
cuando pienso en aquellos que amo
y que están tan lejos, lloro"

Poema romaní del siglo XIX

Algunas canciones y poemas tradicionales gitanos, están matizados de añoranza, con la


nostalgia de un anhelo profundamente arraigado. Pero.. ¿Dónde está la patria lejana que
puede que ellos no recuerden y aún veneran en sus canciones?
Se ha discutido por mucho tiempo sobre el orígen de los gitanos: ¿Son de Europa, de Persia o
del Antiguo Egipto -como lo sugiere el nombre de gitano-?
Se dice que a sí mismos se llamaban en lengua Kaló -un dialecto indio maharata- ( para otros
en lengua romaní), Ruma Calk, que significaría "hombre de los llanos" o "corredor de los
llanos". También se dice que se llamaban a si mismos el pueblo rhom, romaní, rroomanò thèm,
romà o romi, que significaría "hombre que hace música". Al parecer en alguna parte de la
Europa oriental se habría dividido el pueblo en tres grupos que se repartieron por todo
territorio europeo.

De hecho, la lengua romaní es la clave que desentraña el acertijo. Trazando las raíces de la
lengua, pelando y examinando sus numerosas capas, se puede rastrear la historia del lenguaje
y el orígen de las palabras aísladas y así, descubrir un virtual mapa de la ruta de los gitanos y
un inesperado lugar de partida.
Su lengua se basa en el antiguo sánscrito y por eso sabemos que provienen de la India.
La lengua romaní se asemeja mucho al hindí, al cunjabi y a otras lenguas de la region.
Adicionalmente, otras pruebas de tipo genético, revelaron similitudes físicas entre la gente de
herencia romaní y las castas guerreras actuales del norte de la India.

Luego de siglos de controversia y debate, finalmente hay un concenso en torno al hecho de que
los gitanos modernos, comenzaron su larga travesía en el noroeste de la India. Más adelante
veremos que además de su cultura, su espiritualidad tambien esta muy ligada a las prácticas
de esta zona de Asia.

Actuamente pueden encontrarse grupos de gitanos en sitios tan diverosos como Turquia,
medio oriente, Europa, America, Australia y parte de Africa.
Pese a que no hay dos grupos iguales de gitanos, todos comparten similares lenguas nativas y
muchas costumbres y creencias comparables entre sí.
Por tradición, se ha discutido mucho sobre la fecha en que los romaníes partieron de la India.
La razón por la que abandonaron su patria, es una pregunta que ha creado más debate que el
momento de partida.
Una teoría muy aceptada se basaba en un poema épico histórico del "Sha Nema" persa o Libro
de los reyes, que describe a un grupo de diez mil músicos y artistas con sus familias, los
cuales fueron otorgados como regalo al Sha en el año 439 D.C. De acuerdo con el poema, a
estos artistas, llamados Sobs o Luti, se les ordenó viajar con su espectáculo y "ahora
deambulan por el mundo, buscando trabajo, asociados con perros y lobos y robando en los
caminos, de noche y de día".
Sin embargo, ésta teoría no explica la principal migración de la India, que probablemente
ocurrió hace unos 500 años.

El Dr. Ian Hanckok -médico romaní residente en EEUU- dice que "en años pasados hemos
estudiado muy de cerca las claves de la lengua y pese a que es claramente hindish, no puede
relacionarse con un sólo grupo de dialéctos hindúes. Tiene algunos elementos de ellos y ésta
cuestión nos sugiere que la población original pudo haber hablado más de una lengua, pero
luego, estas lenguas se unieron de alguna manera y por alguna razón".
Pero, ¿Cúal pudo haber sido éste misterioso propósito?
En ese momento de la historia, los musulmanes se encontraban en el climax de sus intentos
por conquistar el mundo. Se expandían de oriente a occidente, entrando por la fuerza en las
tierras del norte de la India.
¿Fueron acaso los ancestros de los gitanos, una fuerza de guerreros especializados, llamados
rajgut, quienes -enviados por los reyes hindues- debían alejar a los invasores musulmanes de
sus fronteras?

Se podría imaginar una población de orígenes étnicos mezclados, que se unificó para expulsar
a los musulmanes de la India, sácandolos de allí y que luego se unificó para hacer frente a la
expansión islámica. Al pasar el tiempo, se conformarían como un pueblo indio, fuera de la
India.

La evidencia del lenguaje parece apoyar ésta hipótesis militar porque el modo linguístico del
romaní contiene gran cantidad de lenguaje bélico. Por ejemplo: Gadje, término que designa a
las personas que no son gitanas, literalmente significa "civil", o sea, que "no es militar"; dass,
otro término que designa a un extraño, se traduce como "prisionero de guerra". Otras palabras
originales de la lengua, incluyen términos como "espada", "grito de guerra" y "lanza".

Hayan partido como guerreros hindues o por otras razones como la hambruna y la
persecución, los gitanos dejaron un mapa virtual de su ruta, en la cantidad de palabras
extranjeras que añadieron a su lengua a través de los años. Eso nos da una idea de la ruta
migratoria que tomaron.

Principales rutas de migración de los romanies

Los ancestros de los romaníes prodecían del norte de la India, viajaron en línea recta a través
de la costa del Mar Caspio, pasaron por territorio de habla persa, avanzaron por las
estribaciones de las montañas del Cáucaso hacia la costa norte del imperio bizantino (región
de la actual Turquia) y luego sobrevino su travesía hacia Europa.
Según el músico y compositor romaní, Yale Storm -especialista en la historia de la música
yiddish-: "...ellos eran deambulantes, a veces porque así lo querían, pero más por nesesidad,
porque se los consideraba parias y mientras deambulaban, aprendían a sobrevivir con su
ingenio, tomando elementos de las culturas autóctonas con las que convivian..."
A lo largo del camino, las nuevas adiciones a la música romaní sugieren la duración de su
estadia así como de qué manera pudieran haber sobrevivido y por eso sabemos que
permanecieron un largo tiempo en Persia, donde un estrato de palabras agrícolas fué agregado
a su vocabulario. Los términos de orígen armenio, sugieren que su primer contacto con el
cristianismo, pudo haber ocurrido allí. Más de 200 términos grecobizantinos indican que allí
adoptaron los trabajos de mentalistas -en los que se volvieron especialistas-, un oficio que
podían llevarse con ellos si se veían obligados a partir nuevamente.

Es durante la época del imperio bizantino -donde permanecieron al menos 100 años-, que
aparecen registros describiendo a los gitanos como seres que vivían por medio de las
predicciones del destino, la curación con hierbas y variados oficios de entretenimiento.
"..A aquellos que andan con osos, se les llama cuidadores de osos; colocan hilos teñidos en la
cabeza y cuerpo del animal, luego cortan esos hilos y los ofrecen junto con partes del animal,
como amuletos y cura para enfermedades..."
Pero ningún amuleto podía proteger a los gitanos de su próximo sufrimiento: la violenta caída
de Constantinopla y del Imperio bizantino.
Los musulmanes se expandían en varias direcciones, ocuparon bizancio y siguieron hasta los
Valcanes y Europa oriental, empujando a los gitanos, que iban moviendose como en la cresta
de la ola. Asi fué que los romaníes llegaron a Europa occidental.
Pero si los gitanos pensaron que habían tenido unos primeros 300 años muy duros, ésta
primera parte empalidecería en comparación con el destino que les aguardaba entre los
pueblos arios.
A comienzos del siglo XIV, la mayor parte del mundo estaba convulsionada. El victorioso
Imperio Otomano volvía su vista hacia Occidente y el Imperio Mongol y su terrible ejército
tártano (la orden de oro BatuKan), lentamente se abría paso hacia el sur. Con la caída del
otrora poderoso Imperio Bizantino, los gitanos no tenían lugar adonde ir excepto dirigirse a las
montañas de los Valcanes en Europa oriental, las cuales -por la época- parecían ofrecer un
refugio seguro.

Los primeros arribos los colocaron en una sociedad agrícola, tecnológicamente atrasada. Aquí
llegan los romaníes con importantes habilidades, principalmente en la metalería y se vuelven
esenciales para la economía, por lo cual se promulgan leyes para que estos empleados se
conviertan en propiedad.

Para la época en que la invasión otomana había alcanzado Transilvania y Hungría, algunos
romaníes ya habían sido esclavizados por los turcos y otros ya habían sido atrapados por el
sistema feudal de Europa y forzados a la servidumbre. Finalmente se los esclavizó totalmente,
cuando los terratenientes comenzaron a depender fructuosamente de sus destrezas.

Este sólo sería el comienzo de la larga y trágica historia de los gitanos en Europa oriental.
Durante siglos, se les daba tierras según reglas de opresión, discriminación y esclavitud.
Mientras tanto, algunos lograron escapar de la trampa feudal de los territorios del este y
continuaron su lenta incursión hacia occidente.
Su llegada provocó impresión en los pueblos de la Europa medieval. Eran de piel oscura y
hablaban una lengua desconocida. El europeo se horrorizaba de su apariencia y por el hecho
de que no eran sirvientes de nadie, así que los romaníes se vieron en la obligación de explicar
quiénes eran ellos.

Deseosos de prevenir que se repitiera la esclavitud de los Valcanes, muchos grupos romaníes
parecen haber descubierto la única e inteligente manera de explicar su llegada a occidente.
Los cristianos europeos de la edad media, eran devotamente cristianos y los gitanos, en su
paso por el Imperio Bizantino, habían visto que estos peregrinos religiosos, siempre los
trataban con respeto y les obsequiaban limosnas, refugio y alimentos. Asi fué que los
romaníes -en un principio- habían sido bienvenidos...porque los europeos creyeron que eran
peregrinos de Egipto o del medio oriente y aunque ellos no tenían nada que ver con Egipto,
pensaron: "bueno, que piensen lo que quieran, asi no me molestarán y podré criar a mis hijos en
este campamento".

Este comportamiento pudiera parecer un tanto extraño, pero los romaníes tienen una forma de
sobrevivir que se basa en el hecho de saber que decir y cuando decirlo. Por ende, estos viajeros
que dejaron su patria en la India hacía 400 años, llegaron a ser conocidos por los europeos
como egipcios o gitanos. Y los romaníes utilizaron esta identidad errónea para beneficio propio.
A comienzos del siglo XV, Europa ardía en rumores sobre grupos organizados de gitanos que
ostentaban titulos de rey, conde, duque o príncipe. Aunque nunca existieron éste tipo de
titulos entre los romaníes, estos grupos llegaron a Alemania, Francia, Italia y España,
portando con ellos cartas de salvoconducto otorgados por el Papa, ordenando que sus
portadores fuesen tratados con toda amabilidad y respeto, debido a que eran penitentes
religiosos. Algunas veces, éstas cartas eran reales; otras, eran claramente una copia o
falsificación.

El historiador medieval Sebastian Nunster, escribió en uno de sus postulados que "se decía
que sus ancestros del bajo Egipto habían abandonado la fé cristiana para transformarse al
paganismo, pero trás su arrepentimiento, se les impuso una penitencia segun la cual, algunos de
sus miembros debían deambular por el mundo, expiando sus pecados.."
Frecuentemente, los viajeros alegaban ser penitentes religiosos en viaje nómade. Incluso
incorporaron costumbres religiosas locales a la intrincada red de creencias que habían traído
de la India, para facilitar su incerción en las tierras y costumbres extrañas con las que se
encontraban.
Si iban a un país protestante, se convertían en protestantes; si iban a un país católico, se
convertían al catolicismo. Sin embargo, conservaban algunos de sus íconos personales y
celebraban el Onomástico (algo parecido al aniversario, cosa que no se corresponde con la
tradición cristiana tradicional) que podía ser de algún pariente que nació hace 300 años....Pero
generalmente, adoptaban la religión del país anfitrión.

Durante algunas décadas, la historia de los peregrinos religiosos pareció funcionar. Pese a que
en general no eran muy bienvenidos por los europeos, se los trataba con el mínimo de respeto
y mucha dosis de curiosidad. Asi se transladaban de un pueblo a otro, estableciendo una
parada en los campos, quizás trabajando como hojalateros o artistas o adivinando la fortuna a
cambio de alimentos y limosnas. Tambien resultaron ser maestros en el arte de la medicina
herbal, al punto que un gitano tenía la fama de haber curado al mismo rey de Escocia.
Sin embargo, por esa época, un cronista aleman de pseudónimo Albertino, publicó unos
escritos acerca de los gitanos: " Esa raza de ladrones, la escoria de varios pueblos, que viven
en la frontera del imperio turco y de Hungría, empezaron a deambular por nuestras provincias
bajo el comando de su Rey Síndelo y por medio del robo, el asalto y las predicciones de la
fortuna, obtienen impunenmente el sustento (..) Ellos relatan que son de Egipto y que estan
condenados al exilio por adorar a los dioses, pero yo he aprendido por experiencia que sólo son
traidores y espias..."
Ya se puede divisar perfectamente la atmósfera de odio e intolerancia que se estaba
diseminando desde hacia varias décadas.
Entre mediados del siglo XV y comienzos del XVI, comenzaría el lento deterioro de la actitud de
los europeos hacia los gitanos visitantes.
Otras muestra nos viene dada por un escritor del Siglo XIX, Demófilo que en martinetes
escribió:

Los gitanos del puerto


Fueron los más desgraciados
Que a las minas de azogue
Se los llevan sentenciaos
A otro día siguiente
Les pusieron una gorra
Con alpargate de esparto
Que el sentimiento me ahoga
Al otro día siguiente
Les pusieron un maestro
Que a to el que no andaba listo
De un palo lo echara al suelo.
"En un mundo donde todos tienen su espacio, los romaníes
no tenemos adonde ir, no tenemos un territorio. Por años,
sólo nos quedó mudarnos de un lugar a otro, sin pertenecer
a ninguno. Esta es la gran maldición,
la que pesa sobre nosotros mismos"
Dr. Ian Hanckock, integrante de la Union Internacional Romaní

Para mediados del siglo XVI, la curiosidad europea por los gitanos, se había vuelto un amargo
sentimiento de recelo, odio y prejuicio. Los romaníes eran sospechosos de lucir diferente,
vestirse diferente, hablar una lengua que nadie conocía y poseer supuestos poderes mágicos.
Existía además la existencia de prejuicios raciales, visto que en ciertos informes se hacía
referencia a la piel oscura y a los ojos negros, razón por la cual se los involucraba con el
pecado, siendo que el dogma cristiano medieval fundamentalista, hacía una clara asociación
entre la claridad con la pureza y la oscuridad con lo siniestro.
Sin más fundamento que éste, en toda Europa se establecieron leyes contra los gitanos, a los
cuales se agrupó en la conglomeración de "individuos tratamundos, sin hogar, mendigos,
vagabundos y clarocitenases de las afueras de la ciudad y los pueblos".
La legislación prohibía a los romaníes detenerse en cualquier parte, comprar provisiones e
incluso extraer agua de los pozos de las villas. Como consecuencia, muchos se vieron
obligados a robar para sobrevivir y quienes los condenaban por esto, eran las mismas
personas que los habían obligado a vivir como proscriptos.

Así, los rumores sobre los gitanos como ladrones, se fueron arraigando en la tradición local
europea. Se decía que eran adictos a robar niños de las aldeas y que se los adoctrinaba en el
maligno estilo de vida gitano. Otras variantes nos presentan a los gitanos cocinando bebés en
los guisos y comiéndoselos en la cena, motivo por el cual se promulgaron leyes según las
cuales, cualquier ciudadano podía volcar el caldero de un campamento gitano, para constatar
si adentro había trozos humanos....y ésa podía ser la única comida del día para una familia
romaní..pero sucedía.
Estas exageraciones se abrieron paso en el folcklore y literatura medieval y persisten hasta
nuestros días.
En términos psicológicos, las historias sobre los gitanos ladrones de niños parecen ser un tipo
de autoproyección por parte de los europeos. En realidad, muchas leyes contemplaban que los
niños gitanos menores de 14 años, fueran separados de su familia -lógicamente por medio de
la fuerza-, para ser vendidos como esclavos.
Tristemente, durante el siglo XVI, un niño romaní podía ser vendido por el equivalente actual
de U$s 0,48.-

Anuncio de una venta de esclavos gitanos el 8 de mayo de


1852: 18 hombres, 10 niños, 7 mujeres y 3 niñas, "in conditie
fina" (en buena condición).

Con el tiempo, los edictos contra los gitanos se volvieron -además de opresivos- mortales.
Hasta comienzos del siglo XVII, directamente era ilegal ser gitano; se los perseguía y
capturaba, asesinando y masacrando a familias enteras. En muchas partes de Europa se les
podía dar cacería y exterminar como a los animales salvajes.
En 1547, el rey Eduardo VI de Inglaterra, promulgó una ley declarando que los gitanos debían
ser marcados con una letra "T" en el pecho y reducidos a la condición de esclavos por el
término de dos años. Si escapaban y eran capturados, serían esclavizados para toda la vida.
En otros países, se los secuestraba y exportaba como esclavos a las colonias del nuevo mundo,
incluyendo EEUU.
Frecuentemente, las gitanas jovenes eran tomadas por los hombres europeos con propósitos
procreativos y los hijos de estas uniones, inmediatamente se convertían en esclavos. Los
hombres gitanos eran castrados, para que así no representaran una amenaza para las mujeres
a las que servían.
Buscando la explicación a estos hechos, vemos que al no estar los romaníes relacionados con
un trozo de tierra o a alguno de los feudos de la región, su comportamiento era demasiado
sospechoso; eran intentos que tenían como finalidad proscribir su vida, en un afán por
asentarlos e impedir que se movilizaran.
Asi fué como la palabra 'zíngaro' -nombre dado a los gitanos en la Europa oriental- se convirtió
en sinónimo de esclavo.

Cacerio de romanies

Pero a pesar de los años de persecución y esclavitud, los romaníes sobrevivieron y a medida
que la Edad media se fundió con los últimos siglos del segundo milenio, los gitanos del mundo
occidental, se encontraron viviendo en una sociedad que cambió radicalmente debido a los
rápidos avances tecnológicos.
La revolución industrial se vislumbraba en el horizonte, asi como tambien una ola de revueltas
sociales que estaban a punto de azotar Europa.
En Rumania, los romaníes valaquios y moldavios que habían sido esclavizados por la Iglesia y
la corona por más de 500 años, se econtraron con el fin del feudalismo.
En 1864, luego de la guerra de Crimea, el principe Juan de Souza garantizó oficialmente la
liberación de 2000 esclavos romaníes. En ese momento hubo una serie de movimientos para
salir de Rumania, de parte de los esclavos que aún permanecían en situación de servidumbre
y todos aquellos que asi pudieron, escaparon a América.
La política de apertura norteamericana permitió el establecimiento de miles de romaníes
húngaros y rumanos. Algunos continuaron su vida itinerante, otros conformaron confortables
comunidades en lugares como New York y California. Cuando llegaron a America, alzaban sus
tiendas junto al río y preguntaban a los granjeros si podían quedarse; las mujeres leían la
fortuna si la gente se detenía y los hombres hacían reparaciones y luego se iban.
Pero sólo un pequeño porcentaje de romaníes viajaron al nuevo mundo; la mayoría emigró a
lugares de Europa donde sus hermanos ya eran libres y encontraron maneras de adaptar su
estilo nómade a los vaivenes económicos y sociales que retumbaban en Europa.
En Inglaterra, los negocios de platonería, caldelería, entretenimiento y adivinación, les fueron
útiles hasta el final del feudalismo. Cuando la revolución industrial entró en escena, los
romaníes encontraron métodos prácticos de adaptación, añadiendo nuevas variantes a las
ocupaciones en las que se habían destacado por más de 800 años.
Por ejemplo, hacían estacas de un pedazo de sauce, al tiempo que toda la familia sacaba flores
de crisantemo del aliso y entraban en los poblados. La mujer gitana iba con una cesta bajo el
brazo, llena de estacas, flores y cintas, tocaba la puerta de las casas del área, adivinando la
fortuna y vendiendo su mercancía. Después decía que su esposo estaba del otro lado con su
amoladora afilando cuchillos y asi obtenían el sustento.
El comercio de caballos, la albañilería y otros trabajos manuales -como el reciclaje de
chatarra-, eran otras formas de empleo. Ninguno requería de una ubicación permanente para
proveer el ingreso adecuado.

Mercader de burros romaní

A medida que estos romaníes modernizados se transladaban de un lugar a otro, sus medios de
transporte tambien comenzaron a cambiar. Para finales del siglo XIX, las legendarias siluetas
de las caravanas gitanas, comenzaron a aparecer en los suburvios y hasta en los parques de
las grandes ciudades.
Estas caravanas pintorezcas y rigurasamente decoradas, asi como el éstilo de vida nómade de
los gitanos, contrastaban con el clima triste y opresivo de la revolución industrial e impulsaron
otro cambio en la percepción de los romaníes, por parte de los gadjés.

La depresiva vida europea, llevó a una especie de angustia y añoranza muy bien reflejada por
los escritores y pintores de la época, que soñaban con épocas pasadas y más sencillas. Esta
corriente de pensamiento se denominó romanticismo. Y para su desgracia o no, los gitanos
fueron la personificación de tal anhelo, porque vivían fuera, en los campos y bosques...
atrapando conejos.
Pero la realidad es que se los idealizaba y en éste toque romántico, se les denomino "los
buenos salvajes". La mayor parte de ésta literatura describía a los gitanos como seres
deshinibidos, aficionados a lo oculto y hábiles ladrones.
Imagen idealizada de una gitana y su hijo, pintada
por William-Adolphe Bouguereau en el siglo XIX.

Durante estos años rápidamente cambiantes, los audaces y adaptables gitanos, lograron
resistir la mágnetica fuerza que arrastraba a hordas a otros trabajadores, hacia el trabajo
asalariado en las oscuras fábricas de Europa.
Con el advenimiento del siglo XX, la crísis económica mundial y los enfrentados intereses de
las potencias en sus colonias, se desataron las grandes guerras de la primera mitad de siglo.
Y aunque han pasado más de cincuenta años desde que termino la segunda guerra mundial,
las atrocidades del holocausto aún son tan dificiles de aceptar, como lo fueron el día que los
primeros soldados aliados entraron en Auschwitz.
El odio ciego, la ignorancia irracional y los prejuicios extremos que permitieron que ocurriera
lo inconcebible, no comenzaron con los nazis. Fueron la resultante de los eternos temores
humanos que pasan de generación en generación, como un gen canceroso.
Es algo inherente al credo del hombre, tener que culpar a alguien por los males del mundo y
los dos mayores chivos expiatorios de Europa fueron los judios y los gitanos. Estos dos
grandes pueblos, convertidos en los grandes parias de Europa, compartirían un trágico lugar
en la historia mundial.
La Gran Diáspora

Desde su llegada en el siglo XV, los romaníes nunca estubieron a salvo en Alemania y para
finales del siglo XIX, la adversión por los gitanos se había convertido en un popular tema de
discurso entre los líderes nacionalistas, intelectuales y pseudocientificos.
Ya en 1860, un escritor alemán acuño una frase dirigida a judios y gitanos: "son vidas que no
merecen vivir". Su argumento se basaba en que hay personas que ciertamente estan vivas, son
entes humanos, pero que no merecen vivir porque no son seres humanos. Esta frase hizo eco
durante años y en 1925, a razón de una conferencia sobre la "cuestión gitana", las leyes
alemanas exigieron que todo aquel individuo de sangre romaní, debía ser registrado por el
gobierno. Esto significaba -entre otras cosas-, sacarlos de sus casas, saquearlos, violarlos,
quemarlos y asesinarlos. A los que eran capturados, se los llevaba a campos especiales de
trabajo, que en realidad eran laboratorios de la siniestra Oficina de Investigación para la
higiene racial y la biología de la población.

Gitanos esperando órdenes de sus captores nazis, camino al campo


de concentración de Belzec.

Diez días antes de que los nazis ascendieran al poder, en 1933, el gobierno alemán abolió los
últimos derechos civiles del pueblo romaní. Cuando Adolf Hitler fué nombrado Canciller,
resurgió la famosa frase "vidas que no merecen vivir".

Los médicos nazis veían a los romaníes como parásitos y alimañas; para ellos, sólo se trataba
de ladrones y criminales que engendraban la criminalidad. Su director general, el Dr. Robert
Ritter, estaba decidido a comprobar que el comportamiento criminal o asocial, tenía orígen
racial y era puramente hereditario.

Ritter y enfermera sacando sangre a un gitano


Su informe final recomendaba que todos los gitanos, puros o mezclados, debían ser deportados
o esterilizados: "la cuestión gitana sólo puede resolverse cuando las futuras crías de esta
población de sangre mezclada, se impida de una vez por todas".

En Diciembre de 1938, Henri Himmler firmó la Solución Final para el problema gitano. Los
romaníes se refieren a esto como la "paroyhamos", que significa: la destrucción.

Henri Himmler

En Junio de 1940, el primer genocidio del holocausto tubo lugar, cuando 250 niños romaníes
fueron asesinados en Vuhenvaitt. Ellos habían sido los conejillos de indias, en la exhibición de
los cristales Ciclón-B, elemento utilizado luego en las cámaras de gas.

Latas de ciclón-B

Sin embargo, la perversa fascinación nazi con la imágen romántica de los romaníes, incitó a
que algunos argumentaran en contra de su total exterminio. Henri Himmler, famoso por su
frase: "Todo el mundo tiene un judio favorito", fantaseaba acerca de preservar un puñado de
gitanos puros, en una especie de zoológico humano.
El Dr. Josef Menguele, conocido como El Angel de la Muerte, tambien tenía inclinación por los
gitanos, a quienes buscaba como material para sus inconcebibles experimentos humanos. El
Dr. Menguele se había ganado el afecto de los niños romaníes con su desvergonzado encanto.
Cuando recorría el campamento gitano en Virckenhautt, los niños se aglomeraban a su
alrededor, a pesar de que los pequeños se encontraban entre su material favorito para utilizar
en los laboratorios.
Más cuando la guerra se acercaba a su fin, la desesperación de los nazis tubo el mismo efecto
en los romaníes capturados, como lo tubo en sus vecinos judios. El 1 de Agosto de 1944, 4.000
romaníes fueron ejecutados en Auschwitz.

Cámara de gas; la más pequeña y una de las pocas que no fue destruida por los propios alemanes
Crematorio

Hasta el día de hoy, es díficil estimar el número de pérdidas, porque muchas veces, no se
guardaba registro de los romaníes que eran enviados a los campos. La S.S. simplemente se
llevaba a las familias. Algunas veces se contaba la muerte de romaníes deacuerdo al número
de muertes de los judios. Los estimados van desde 600.000 a 1.500.000 víctimas.

Durante los juicios por los crímenes de guerra, los nazis intentaron justificar el exterminio de
los romaníes, declarando que ellos habían sido castigados por criminales, no por cuestiones de
raza. Con todo, nadie testificó en Nüremberg en nombre de las víctimas romaníes y éste pueblo
jamás recibió indemnización alguna por su calvario.
De los cientos de millones de dolares desembolsados para las víctimas del holocausto, los
5.000 sobrevivientes romaníes no recibieron nada.
Recientemente, las autoridades han comenzado a honrar publicamente a los gitanos
asesinados por Hitler, mientras algunos activistas romaníes continuan su campaña para
obtener compensaciones.
Pero el fin de la 2° Guerra Mundial no les traería la paz a los pueblos romaníes. Les acarrearía
más cambios perturbadores.
Mientras que algunos emigraron a EEUU, Sudamerica y Europa Occidental, la mayoría regresó
a la única patria que conocía: las naciones de Europa Oriental.
Durante los años comunistas, las leyes represivas de la Unión Soviética obligaron a los
romaníes a abandonar su cultura e intentaron asimilarlos a la corriente principal. Aún asi, les
garantizaban trabajos regulares, salarios fijos y lo más importante, protección de la
discriminación y el hostigamiento.
Pero luego de la caída del muro de Berlin, el antisemitismo y el odio a los gitanos persistían
arraigados, aunque ya no estaba permitido legalmente proclamarlo a viva voz o publicarlo en
los periódicos.

En la actualidad, el odio que existe en Europa hacia los romaníes nos recuerda los días de la
esclavitud de la Edad Media. La nueva ola antigitanos impide a los romaníes detenerse,
muestra marchas de los cabezas rapadas y pasa por alto los asesinatos de ciudadanos
romaníes, a plena luz del día.
A diferencia de los judios, que tambien han sido víctimas de la nueva violencia racial, los
gitanos no tienen un Israel al cual acudir en busca de salvación. El hostigamiento, la pobreza
y el desempleo en Europa oriental, están haciendo que una nueva oleada de romaníes busque
asilo en nuevas tierras, especialmente en América. Pero de la mayoría de los lugares los están
deportando, porque emigran en manadas hacia donde puedan escapar y porque todavía se les
considera criminales. Pero los romaníes nunca han violado niños y la mayoría, obedece la ley.
Esto sin tener en cuenta que todos los integrantes de un grupo cultural no pueden ser
criminales.

En medio de este clima de miedo y desesperación, surge un nuevo orden: durante los años
60´y 70´, muchos jóvenes emprendedores romaníes, rompieron con los patrones tradicionales
de su pueblo y buscaron dominar el sistema legislativo de los gadjes. Contrario a lo que
plantean los estereotipos, existen individuos romaníes profesionales.
Estos intelectuales, formaron la Union Internacional Romaní y comenzaron a impartir
congresos a nivel mundial. Era la primera vez en la historia de este pueblo, que diversos
grupos de romaníes, se habían unido para crear un ente con poder político. En 1979, fueron
admitidos como miembros de las Naciones Unidas (ONU) y actualmente ofrecen una fuerte y
clara resistencia contra la discriminación, las atrocidades y el racismo en todo el mundo.
Según ellos, no sólo tienen el trabajo de educar a los gadjes, sino a su propio pueblo.

Una posible solución que surge en épocas recientes, es el establecimiento de una patria para
los gitanos, un Israel romaní. Queda claro que éste proyecto llevaría tiempo, dinero y sobre
todo, un lugar para llevarlo a cabo, por eso, ellos hablan de "Romanistán" como algo que se
lleva en el corazón.

Pero, sin un lugar al que llamar propio: ¿Es posible para una antigua cultura nómade,
sobrevivir en un mundo de trabajo sistematizado y a distancia, comunicación satelital y
superautopistas de la información?
Su camino es largo, pero los gitanos siempre han escogido el prospecto de una travesía. Ellos
no van a asimilarse, tampoco van a escapar...ellos van a sobrevivir. Son muy fuertes.

"Ser romaní está en el corazón, es lo que uno es. Dondequiera que este y dondequiera que vaya
llevo el amor por mi familia, por las tradiciones de mi pueblo. He renunciado al estilo de vida,
pero no a mi sangre gitana". (Dr. Ian Hanckock).

Aunque siguen siendo parias en todo el mundo, perseguidos por el estereotipo de que todos los
de la raza son criminales y artistas estafadores, los gitanos siguen luchando contra la
maldición, pero la fuerza de un superviviente puede superar siglos de privaciones.

Desde su lejana tierra en la India, a la esclavitud en Rumania; desde los campos de


concentración nazis al hemiciclo de las Naciones Unidas; los romaníes han preservado la
integridad de su cultura y lenguajes antiguos, la solidaridad de sus grupos familiares y quizá,
lo más increible de todo: su propio espíritu inquebrantable, que le ha servido de escudo
protector contra todo aquel que ha querido echar una maldición sobre los gitanos.