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sistemas Econdmecos / - (24 ve GD T.H. ASTON y C.H.E. PHILPIN, eds. EL DEBATE BRENNER Estructura de clasés agraria y desarrollo econémico en la Europa preindustrial Traduccién castellana de ISABEL MOLL y PAULINO IRADIEL EDITORIAL CAITICA Grupo editorial Grijalbo ‘BARCELONA Ramses d wo PeROO te, A tenis sence ates fecanisro ne wp OF ee Robert Brenner 1. ESTRUCTURA DE CLASES AGRARIA Y DESARROLLO ECONOMICO EN LA EUROPA PREINDUSTRIAL * Las interpretaciones generales de los procesos de cambio econé- mico de larga duracién en Europa durante el petfodo comprendido entre el fin de Ia Edad Media y el inicio de la Edad Moderna, han continuado elaborindose casi exclusivamente en té:minos de-lo que libremente podtfan denominarse fuerzas cconémicas «objetivas», pat ticularmente las teferidas a las fluctuaciones demogréficas y al creci- miento del cometcio y de los metcados. Algunos modelos se han construido centréndose en este tipo de fuerzas. Pero cualquiera que sea la naturaleza exacta del modelo, y que el impolso para el eambio proceda de la urbanizacién, del crecimiento del comercid 0 de un [desarrollo demogréfico aviSnomo, normalmente_pata_propotciona: | clementos tedricos bisicos, se parte de un mecanismo de mercado de \ oferta y de demands. Asi, Ia respuesta de Ia economia agraria a las ~ presiones econdmicas, cualesquiera que sean sus origenes, cla, por sen. tado que, considerada su aparicién mAs o menos automitica, se debe * EL original de este artfeulo se present6 a Ia convencién anual de la Aimerican Historical Association, en diciembre de 1974. Una primera versién del mismo se discutié en el Seminario de Ciencias Sociales del Tnstitite for Advanced Study, Princeton, en abril de 1974. Deseo exptesar mi-apeadeci miento a Franklin Mendels, T, K. Rabb, Eleanor Seatle y Lawtence Stone por el tiempo y el esfuerzo que dedicaron a comentat descle una perspectiva cxitiea este trabajo, Tengo una deuda especial con Joel Singer por la gran ayuda que me ha proporcionado, tanto pot ew informacién coino por su andl sis, en el intento de cntender el desutrollo © desattollos alemanes Uerverne a ap RU Cen 5 Begs DSA, wpe a dle stare 4 Cuou owen coven ont ye I Rd pe Se de ofp Say here re en ein, ' 22 EL DEBATE BRENNER ESTRUCTURA DE CLASES AGRARIA 23 enfocar en una diteccién econémicamente determinada por las «leyes . de la oferta y la demanda». pivoses dd) En la construccién de estos modelos econémicos, el tema de la ed estructura de clases suele tratarse de formas diversas. Es habitual el 7 Imalfestar que, en prieplo, e hase abereciin de. e-crriourt social o estructura de clases en virtud de un procedimiento analitico aes mis conveniente.! Pero el hecho es que la efectividad de In explica- fromeot cién, es decir, de 1a aplicacién del modelo a procesos hist6rico-eco- ; némicos concretos, acostumbra a tratar de forma marginal la estruc- 2 tura de clases, 0 incluso se la supone. A veces, s¢ introduce su trata- enenie? miento en la medida que permite englobar curlgufer aspecto histérico< tyne que el modelo, no puede cubrit. Mas a menudo, sin embargo, cons- la ‘ciente o inconscientemente, la estructura de clases se integea en el ‘nodelo, definida esencialmente por fuerzas econémicas objetivas en tomo a las que el modelo se ha claborado. En otras formulaciones nds consistentes Ja estructura de clases tanto implicita como explici aj tamente no se acepta, entendiéndose el desarrollo econémico a largo » | plazo en términos de transformaciones de las relaciones de «intercam {pit | bie igual insttcionlizadas,relacones que se establecen entre in | viduos gue comercian con factoresn diferentes y relativamente esca- 0” |s0s bajo condiciones de mercado fuctuantes? : El propésito de este trabajo-consiste en argumentar que este’ tipo de intentos por constvuir modelos econémicos estin necesariamente condensds al fracaso desde sus comienos, ya que es Ja estructura de las felaciones de clase, del poder de clase, Jo que determina el modo y-el grado en que los cambios concretos que se operan desdé una perspectiva demogréfica o comercial afectan a la disiribucién de la renta y al desarrollo econémico a largo plazo, y no Jo contrario. La {xestructura.de clases, tal como pretendo utilizar “el trmino de aga adelante, presenta dos aspectos analfticamente diferenciables, pero he. histéricamenté’unificados? EF primero de ellos consiste en las rela Se cag, ie cast 1. Véase, pot ejemplo, infra, p. 27. M. M. Post Congrés International des’ Sciences Historiques, Pa 1950-1931), I, Rapports 2. Pata un intento reciente de splicireste tipo de interpretacidn del ‘cambio sgcioeeanémico en los perfodes medieval y moderno, véase D. C. Not 5 YR. B. Thomas, The Rise of the Western World, Cambridge, 1973. 3. Estas definiciones provienen, desde luego, de la obra de Karl Marx, especialmente del «Prefacion a Ie Comribucin a ta erltica de la economia “eMoyen Ages en X* "1950, 2 vols. (Pail, ciones de los productores directos tanto entre s{ como con la tierra y sus medios de produccién, es decir, lo que se denomina «proceso {de trabajo» 0 «fuerzas sociales de produccién». El segundo reside cen las de por si confictivas relaciones de propiedad; “garantizadas directa 0 indizectamiente por Ja fuerza; estas relaciones se definen | porque se extrae de los productores directos una parte del producto | que no se les paga, siendo los extractores la clase de no productores | | 6 improductiva; este tipo de relacién se califica como «relacién de | (propiedad a «relacién de extraccién del excedenter. Es en funcién (de la propiedad y/o a la relaci6n de extraccién del excedente como se \ definen Ins clases hegeménicas en ung sociedad:- por una parte, la(s) clase(s) de los productores directos y, por otra, la(s) clase(s) de los aque extracn el excedente o clase dirigente.* Mi argumentacién se fun- damenta en esta conceptualizacién y pretende defender que las dife-\ rentes estructuras de clase y més concretamente las arelaciones de | propiedad» o de «extraccién del excedenten, una vez establecidas, tienden a imponer posibilidades y mites estrictos, verdaderos mo- | delos de larga duracién del desarrollo econémico de una sociedad. Por | otra parte, pretendo argumentar que las estructuras de clase tienen | tuna gran propensi6n a la elasticidad a causa del impacto de las fuer- zas econéijicas, puesto que por regla general no estin determinadas, "ni tampoco suften alteracién alguna, por cambios en los comporta- | mientos cemogréficos y/o comerciales. Por consiguiente, puede dedu-' \citse que los cambios econémicos de larga duracién, y mas especi ‘mente el crecimiento econémico, no pueden analizarse convenien- temente en funcién del surgimiento de cualquier constelacién definidal de afactcres relativamente escasos», a menos que las relaciones de| clase hayan sido (previamente especificadas; claro esté, que los hechos? ‘opuestos pueden conducit al impacto de condiciones econémicas aps- ‘pallies, Wadd, 1970, ed, castellzna; eGénesis de Ja renta capitalista del fueloy y aRelaciones de distibuci6n-y felacones de produccién» en el tomo TIT Ge Et Capital, caps. XLVIL y LI, ed. castellana, México, 1966; y Ia «Introduc- idnw alos Grundrisse, ed, castellana, Barcelona, 197 "4. "Esto no supone necesariamente que las clases existan 0 hayan existido cen todas las sociedades, Lat clases, desde mi punto de vista, puede decirse Que existen s6lo cuando se da una eextricciGn de excedentes o relacién de propiedad cn el sentido especifico que agul se quiere decir, esto es, en el Gltimo andlisis como formas no consensuales y garantizadas, tanto directa como indirectamente, por Ja fuerza,