EDITORIAL

ste año se está cumpliendo un cuarto de siglo exacto de la Base Científica Antártica Artigas. El acontecimiento merece ser recordado con todo énfasis por cuanto significa la continuidad de la determinación nacional respecto de un asunto en el que se envuelven nociones estratégicas y de futuro gravitantes para el país. La actividad desarrollada en todo este período, la experiencia acumulada y el talento puesto a trabajar al servicio de la investigación y del desarrollo activo de la soberanía constituyen bienes que invitan a reflexionar sobre la importancia y peso que tiene favorecer este frente de la realidad que no siempre es visto con el protagonismo que objetivamente tiene. Hay, en efecto, todo un caudal de actividades y de contribuciones que forman parte fecunda del horizonte de la investigación nacional. Si solamente fuera eso, sería suficiente el orgullo y propicia la oportunidad para la conmemoración, pues no hay duda que uno de los frentes en los que el Uruguay debe crecer y fortalecerse es precisamente en los dominios del conocimiento, y en particular en el campo de la investigación avanzada con fines productivos. Algo que, fuera de toda duda, nuestra presencia allí ha alentado y estimulado por todos los medios y con la mayor convicción. Pero no es sólo eso, no es únicamente la oportunidad que se abre al saber, a la ciencia, al futuro productivo, sino que además está el valor de la presencia como acto de soberanía, como modo de formar parte con legítimo título de ese singular espacio del planeta administrado por pocas naciones. Uruguay es miembro del Tratado Antártico; Uruguay es una voz, un voto, una porción de soberanía de ese continente; y por lo tanto es actor que participa de su destino, de los muchos deberes que implica su conservación, de las posibilidades racionales que supone el desarrollo de las potencialidades científicas y de todo orden que promete ese helado rincón del mundo. Esa pertenencia, esa identidad es mandato y también

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es alta responsabilidad que tiene y tendrá por siempre nuestro Estado; algo que ya es parte constitutivo de los deberes nacionales y que nadie, en ningún momento, podrá desconocer sin violentar derechos y principios de nuestro ordenamiento. Para nuestra revista, fundada en la misión de reflejar el quehacer, los valores y el hondo sentido de servicio patriótico que caracteriza a la familia militar, se comprenderá que este aniversario tiene un especial relieve. Han sido militares los primeros que izaron la enseña nacional en aquellos hielos, militares los que construyeron la base Artigas, militares quienes la administran, militares quienes la sustentan aun en los terribles inviernos, militares muchos de los investigadores, militares, también, los que en su momento tuvieron la visión de porvenir y plantearon la necesidad de asumir la Antártida como compromiso nacional. Por eso es que la cobertura principal de este número la dedicamos a la fecha y a lo que ella contiene, es decir, a la rica experiencia de los hombres que estuvieron allá en los momentos más difíciles, cuando no había sino adversidades con las que tratar, cuando las comodidades eran ínfimas, cuando no siempre se comprendía el sentido de tanto sacrificio empeñado y de tantas esperanzas puestas en ese destino. También incluimos la evolución de los aspectos jurídicos e institucionales que definen la participación de Uruguay en la Antártida, y, con no menos interés, presentamos el aporte de civiles que trabajaron en los varios temas de investigación y de institucionalidad de la Antártida. Lo que con esto buscamos es favorecer la escritura de una historia veraz y agradecida que muestre el carácter visionario de aquellos que supieron ver antes y ver más lejos a la hora de tomar decisiones, y también de los que, cumpliendo con honor su misión, sucesivamente dieron y siguen dando lo mejor de sí para que avanzar en este compromiso que ya firmemente está enraizado en los deberes de nuestra soberanía.
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LA MEJOR PRUDENCIA
os pasos que viene dando el gobierno actual no difieren de los pasos que dio el gobierno anterior. Sólo que ahora se practica una retórica diferente; ahora se anuncia algo, se lo defiende con buenos argumentos y luego se lo desecha por impracticable o por políticamente inconveniente. El gobierno anterior, en cambio, tomaba por el atajo y directamente no anunciaba aquello que no quería hacer. Son estilos, se dirá; pero en los estilos, y más que nada, en el contenido de los mismos, se encierran realidades que no son menores para el país y para los superiores intereses de la Patria. No es igual, por ejemplo, afirmar que la Ley de Caducidad, aprobada por una nítida mayoría parlamentaria y dos veces ratificada por el soberano de manera directa y expresa, deba mantenerse en vigencia, que decir que no estaría mal contribuir a su supuesta derogación. Tampoco es igual decir que es moralmente bueno alejarse del espíritu revanchista y rencoroso y favorecer la prisión domiciliaria para las personas mayores de setenta años, y que –añadimos nosotros, tratándose del caso de los camaradas injustamente tratados, purgan penas indebidas– que afirmar que ahora no es deseable hacer lo que se considera bueno o necesario. Para que el país recupere la confianza en sus actores principales y la paz finalmente alcance un esta-

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tuto no de mera tregua sino de situación natural en una República libre y honradamente administrada, es imprescindible que la coherencia se siente a la mesa, que no se excluya nunca la concordancia de las palabras con los hechos, de las premisas con las conclusiones, de la voluntad con el pensamiento. Queremos creer que pasadas las euforias naturales de estos primeros meses de gestión, el gobierno acabará por comprender que hay temas con los que no se puede jugar, que no está bien que se los invoque si no hay detrás del llamado una actitud resuelta para llevarlos adelante. Porque la lógica de la política del Estado no puede ser la lógica del Truco ; en los naipes un guiño, un requiebro, un gesto diversionista, pueden ser decisivos para el triunfo. Pero en la vida nacional, en los asuntos que hacen al bien de la Patria, a la paz, a la recuperación de la confianza entre todos los orientales, es justamente lo contrario lo que hace falta: se necesita claridad, se necesita constancia, se necesita firmeza a la hora de actuar. Hay momentos en la historia de los países en los que la mejor prudencia consiste en el mayor arrojo para enfrentar los problemas; momentos que reclaman el esfuerzo de compromisos que a veces trascienden los intereses o aplausos de ocasión.

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OPERACIÓN ANTARKOS: MISIÓN CUMPLIDA
Cnel. (Av.) Roque Aita
Egresó de la Escuela Militar de Aeronáutica en 1959 con el grado de Alférez (Pam). En 1984 fue Jefe de la primera misión aérea a la Antártica, inaugurando la Base Científica Antártica Artigas. Integró la directiva del Instituto Antártico Uruguayo desde 1968 hasta 1996. En la actualidad es miembro de la Asociación Antártica Uruguaya, de la cual fue fundador en 1994.

EL APORTE DEL CORONEL AVIADOR ROQUE AITA
Tras muchos años de insistir sobre el Coronel (Av.) Roque Aita y otros actores principales en la “Aventura Antártica Uruguaya”, se pudo finalmente componer la historia verdadera de la experiencia uruguaya con nombres propios y con fechas exactas, a los efectos de que en el futuro nadie pueda tergiversar tan magnífica epopeya. Hubo que vencer la modestia y el recato natural de este oficial entregado al servicio y en nada dado a los protagonismos para obtener el excelente material de esta página, que es, a no dudarlo, uno de los insumos centrales que permitirán forjar con el debido honor y con la enorme gravitación que tiene un capítulo no siempre del todo bien recordado de la memoria nacional. Entre las muchas malas costumbres que desde hace un buen tiempo está mostrando el país está la del olvido selectivo, es decir, el acto de velar o distorsionar episodios u omitir nombres de la llamada historia reciente que aparentemente no encuadran con los discursos políticamente correctos que se han impuesto quienes están construyendo la ficción de un pasado imposible. Para que no se siga escondiendo la historia, para que el silencio decretado en torno a determinadas verdades no sea unánime, esta nota del Coronel (Av.) es un material imprescindible desde todo punto de vista. Permitirá medir hasta qué punto la mirada estratégica formulada con solvencia y en el momento exacto consiguió los mejores resultados para los superiores intereses de la Patria. General Manuel I. Fernández Vergara

l pasado 21 de enero visitaba las frías tierras del Continente Antártico el entonces Sr. Presidente de la República Dr. Tabaré Vázquez, dejando plasmado, en este hecho, el interés que nuestro País tiene en el futuro del Continente. Con éste acontecimiento, la labor iniciada por la Fuerza Aérea el

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30 de octubre de 1964 y por la cual pasaban a tomar un papel protagónico las Fuerzas Armadas, tenía el aval de todo el espectro Político Nacional, puesto que desde 1985 a la fecha los Sres. Presidentes, Mandos Superiores de las Fuerzas Armadas, se hicieron presentes en una zona del Planeta de

gran importancia Geo-política y Estratégica para nuestros intereses. De ésta forma el Dr. Luis A. Lacalle (en 3 oportunidades, una como Senador y 2 como Presidente, además de presentar como Diputado en 1973 un Proyecto de Ley sobre la Antártida), el Dr. Julio M. Sanguinetti (en una) y la
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última del Dr. Tabaré Vázquez, demostraban con su presencia el consenso de todo el Sistema Político, avalando la actuación de las Fuerzas Armadas. Lo dicho es la consecuencia o el resultado final de una historia que comenzó, cómo indicábamos más arriba, hace ya 45 años y para ello cabe citar lo documentado por el Historiador Tte. 1º (Av.) (R) Juan Maruri en el Segundo Tomo de Historia de la Fuerza Aérea páginas 292 y 293. “El 30 de octubre de 1964 sale publicado en la Orden de la I.G.F.A ( Inspección General de la Fuerza Aérea ) Nº 987 un “Proyecto de Ejecución de un Vuelo al Polo Sur” que oportunamente presentara para su estudio el Tte.2º (P.AM) Roque A. Aita a la Inspección General. El Sr. Inspector General Brig. Conrado A. Sáez, con su característica sensibilidad, visión y ejecutividad para todos los temas trascendentes, que muchos podían calificar de exagerados por la dimensión de nuestra Fuerza Aérea, pero que a la larga resultaron no tan inalcanzables (un ejemplo claro fue el nuevo edificio de la Inspección General en “Boiso Lanza”, realizado en tiempo récord y con pocos medios) resolvió que se constituyera una Comisión a los efectos de que estudiara el citado vuelo, estudio que recién daría sus frutos en 1984, veinte años después cuando se logró llegar a la Antártida en el Fairchild FAU
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• 19 de enero de 1982, Cnel. (Av.) Roque Aita y Cnel. (Nav.) Bernabé Gadea, histórico momento en que el pabellón nacional es izado por primera vez en el Polo Sur.

572, siendo el Cnel.(Av.) Roque A. Aita el jefe de esta misión. Este fue el primer paso hacia el nacimiento de la vocación antártica de la Fuerza Aérea, y podemos decir sin temor a equivocarnos, que esa fue la primera vez que una institución del Estado, dejó sentado por escrito que se realizara un estudio sobre la posibilidad de que nuestro país comenzara la conquista de la Antártida.” Por tal motivo vamos a recordar hechos acaecidos en el pasado que culminaron en la “decisión final” que tomaron las FF.AA para llevar a cabo una Misión con medios propios a fin de pisar suelo Antártico. Vamos a relatar los hechos vividos durante estos 20 años apelando a nuestra memoria que no tiene por que coincidir con la memoria de otros actores, pero sí es así podremos llegar a la verdad

histórica de lo sucedido, que es finalmente lo que se pretende con esta publicación. Desde el punto de vista histórico podemos establecer que la Antártida antes de ser descubierta pasó por distintas etapas, fue en su momento el continente ignorado, deseado, explotado y finalmente explorado con el objeto de mostrar al mundo los secretos guardados, durante millones de años, debajo de esa capa de hielo. Se pueden distinguir cuatro épocas bien determinadas en las que nosotros los seres humanos intervinimos para llegar hasta nuestros días. La primera, la de los descubrimientos transcurre desde que el Cap. Gabriel De Castilla en 1603 avistara lo que se supone era parte de la Península Antártica hasta el primer año polar en 1882/ 83. La segunda, la época heroica desde 1882/ 83 hasta la realización del primer vue-

lo en el Continente realizado por Sir Hubert Wilkins en 1928. La tercera, la época moderna con el uso, que trasformaría la investigación Antártica del elemento aéreo y los trineos motorizados, hasta la realización del Año Geofísico Internacional (A.G.I.) 1957/ 58. La cuarta y última, que podríamos denominar de internacionalización y cooperación científica entre las distintas Naciones, que va desde esa fecha hasta nuestros días, incluyendo la firma del Tratado Antártico y el Protocolo de Madrid. El Tratado Antártico fue firmado por doce países: Argentina, Chile, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Bélgica, Inglaterra, Estados Unidos, Rusia, Japón, Noruega y Francia. En lo que respecta a nuestro País, cuando se citan los datos históricos que nos relacionan con el Continente Antártico, desde la fundación de Montevideo hasta nuestros días, no se distinguen épocas sino que se anotan los distintos hechos que nos vincularon con el Continente Helado. Por tanto, entendemos que la fecha clave para buscar un punto de

partida que nos vincule con la Antártida es el 23 de Junio de 1961, fecha en la cual los doce países signatarios del Tratado Antártico ratifican el mismo. Por lo cual, podemos establecer que hay un antes y un después a partir de esa fecha, es decir los argumentos históricos hereditarios y sucesorios de la Corona Española a sus Colonias, por denominarlo de alguna manera, quedaban en suspenso y debíamos pensar obligatoriamente en construir, edificar y concretar hechos que determinarán una presencia permanente de nuestro País en el Continente. El primer acontecimiento destacable, es el trabajo presentado por el Profesor Julio C. Musso con el fin de crear una Comisión de Estudios Antárticos, la cual si bien no prosperó fue un anticipo de lo que después sería el Instituto Antártico Uruguayo. El segundo acontecimiento que podemos destacar a nivel oficial, el cual se origina en un orga-

nismo del Estado, siendo el primero en el cual se manifiesta cómo hacerlo. Dicho hecho es la mencionada Orden 987 emanada en la entonces I.G.F.A con fecha 30 de Octubre de 1964. Aún cuando nos corresponden las “Generales de la Ley” creemos que es necesario relatar cómo sucedieron los hechos a fin de complementar el relato asentado en el libro “Historia de la Fuerza Aérea Uruguaya”. A posteriori del 10 de marzo de 1964, fecha de presentación de la solicitud, la cual preveía un estudio para realizar un vuelo al Polo Sur, recibimos el apoyo de dos colegas: Cap.(PAM) Ing. José Villanueva y Tte.1º (PAM) Elio Cufré, los cuales se sumaron a la idea. Después de distintas reuniones, decidimos plantear la idea a un Señor Oficial General, recientemente ascendido, al cual considerábamos un excelente profesio5

nal con la capacidad y sabiduría para aconsejarnos en la empresa que nos proponíamos. Ese Oficial General era el Brig. Gral. Danilo E. Sena, a quien le solicitamos una entrevista a fin de plantearle la propuesta, quedó con el tema a estudio y se comprometió a darnos una respuesta. Por cordón separado y en forma personal, solicitamos consejo sobre la idea a distintas personalidades de la Aviación y del ámbito civil, a saber como el Gral. Tydeo Larre Borges (pionero mundial de la Aviación), el Brig. Gral. Juan C. Jorge y al Profesor Enrique Rodríguez Fabregat (figura importante como representante uruguayo en Naciones Unidas en la obtención de la Independencia de Israel). Transcurrido un corto lapso de tiempo, y en una reunión social el Brig. Gral. Danilo E. Sena, nos manifestó públicamente que la idea que le habíamos presentado le parecía muy buena y que estaba dispuesto a asesorarnos. En sucesivas entrevistas y con datos acumulados que servían para el cumplimiento de la misión prevista, él mismo redacta un proyecto de orden interna, en el cual nos mostró y nos pidió que le indicáramos los nombres de los oficiales que integrarían la Comisión a designar, la cual estudiaría el tema. Debemos destacar la deferencia de un Señor Oficial General, considerado sumamente “exigente”, hacia unos Oficiales Subalternos que le presentaban una idea
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difícil de realizar y que, de su puño y letra, redactara un Proyecto de Orden Interna de la Fuerza, no sólo nos consultó por los nombres de quienes integrarían esa Comisión, sino que además se presentó en el Comando General a solicitar la publicación de la misma, a defenderla y a justificarla ante el Inspector General Brig. Gral. Conrado A. Saez y el Jefe de Estado Mayor Brig. Gral. Remo Laporta, y como bien dice la publicación “Historia de la Fuerza Aérea Uruguaya”, la sensibilidad, audacia y coraje del Brig. Gral. Saez se conjugaron para publicar la misma. Se fueron acumulando datos y planificando de diferentes formas las posibilidades de semejante vuelo, incluso nos trasladamos a Buenos Aires, por gestión del Comando General a entrevistarnos con integrantes de la Fuerza Aérea Argentina a fin de obtener datos de su basta experiencia adquirida en operaciones aéreas antárticas. Si bien no obtuvimos los resultados que se esperaban, no abandonábamos la idea en pos de ese objetivo “la Patria presente en el Continente Helado”. Es así que decidimos contactarnos con el Sr. Julio C. Musso, el cual tenía una audición en el Sodre sobre la Antártida y había fundado, con fecha 9 de enero de 1968, el “Instituto Antártico Uruguayo”. Después de varias reuniones nos invita a integrar el Instituto como Consejeros.

En el correr de ese año, y estando en el I.A.U. tomamos conocimiento de un Proyecto de Ley presentado por el Sr. Diputado Luis Alberto Salgado del Partido Nacional, en el cual se creaba una Comisión que no tenía en cuenta a la totalidad de las Fuerzas Armadas, puesto que le asignaba la Secretaría de la mencionada Comisión a la Armada Nacional. Ante este hecho consideramos pertinente informar a nuestro Comando de tal situación a fin de tratar de modificar dicho Proyecto. En ese período ocupaba el cargo de Inspector General el Brig. Gral. Danilo E. Sena quien nos ordena realizar un informe al respecto. Lo eleva con un oficio al Señor Ministro de Defensa Nacional, solicitándole que se tuviera en cuenta la representación de las Fuerzas Armadas en ese Proyecto de Ley. Si bien la Ley no fue aprobada quedaba el espíritu y la intención de que las Fuerzas Armadas debían estar presentes en las futuras acciones a tomar con respecto a este tema. El I.A.U. no tenía Sede y nos reuníamos en el comercio del hermano del Sr. Musso en la calle Colón y la Rambla, hasta que por intermedio de una gestión realizada por el Sr. Leslie Crowford, perteneciente a la “Administración Nacional de Puertos”, el Directorio nos cede un pequeño despacho en el sexto piso de dicha Institución. A principios de 1970 el Profesor Julio C. Musso propone una

reunión, a la cual concurren todas aquellas Instituciones Gubernamentales y no Gubernamentales que tenían interés en que el País intervenga en la Antártida. Es así que se organiza la primera Convención Nacional Antártica y en dónde intervienen numerosos compatriotas, los cuales se dividen en distintas Comisiones, trabajando a fin de exponer sus conclusiones. En lo que respecta a nuestro trabajo, preparamos y sometimos a consideración del Inspector General de la Fuerza Aérea, Brig. Gral. José Pérez Caldas, la realización de un vuelo hasta la Antártida en un FH 227 provisto de tanques suplementarios a fin de ser presentada en la Comisión que trabajaría en el Área operativa. Se autorizó dicho proyecto y, junto al May.(PAM) Enrique Nassutti, el cual nos acompañó como representante de la Fuerza Aérea, fue presentado y aprobado por la Comisión para ser tratado en el Plenario para su consideración. El mismo fue aceptado, quedando, junto a otras resoluciones, para ser presentado ante las autoridades pertinentes para su ejecución. Dentro de las mismas, se dispuso la concurrencia de un delegado como observador a la reunión del SCAR (Comité Científico de Investigación Antártica) a realizarse en Oslo – Noruega. Asimismo otros dos delegados realizaron una visita al Instituto Antártico Chileno en Santiago.

Se aprobó además, por parte del Plenario, el Proyecto de un vuelo hasta la Antártida tal como se había propuesto por parte de la Comisión que trabajó en el Área Operativa. Asimismo, se le solicitó al Comando de la Fuerza Aérea un avión FH 227 para tal evento. A los pocos días, nos convocó el Comandante en Jefe de la Fuerza, Tte. Gral. José Pérez Caldas a fin de que dispusiera de un C 47 con el objetivo de ponerlo en condiciones para realizar un vuelo hasta la Antártida. De inmediato nos pusimos en contacto con el entonces Alf.(CT) Heber Bustos a cargo de mantenimiento del Grupo de Aviación Nº3 para iniciar los preparativos, los cuales no se pudieron concretar dadas las necesidades de disponer de todos sus aviones por parte de la Fuerza Aérea para el cumplimiento de otras misiones. Si bien el resultado no era el esperado, tal cual lo pensábamos, obtuvimos algunas señales, de parte de las autoridades nacionales, que nos obligaba a redoblar esfuerzos para lograr lo que nos proponíamos en primera instancia, llegar al territorio antártico con medios propios. A nivel gubernamental se nombra una Comisión de Estudios Antárticos que funcionó en la órbita del Ministerio de Relaciones Exteriores, en la cual intervinieron, como delegados del I.A.U., el Prof. Julio C. Musso y el May.(PAM) Roque A. Aita, si

bien no se obtuvo un resultado inmediato, significó un aporte para la futura solicitud de adhesión al Tratado Antártico. El 23 de marzo de 1973 se crea el Comité Antártico Conjunto, dependiente del Estado Mayor Conjunto y, posteriormente, el 25 de agosto de 1975 el I.A.U. pasa a depender del Ministerio de Defensa Nacional.

• Sr. Julio Musso fundador, el 9 de enero de 1968, del "Instituto Antártico Uruguayo".

El trabajo y los logros se suceden lentamente hasta que a fines de 1979 la Cancillería nombra una Comisión, que preside el Embajador Julio César Lupinacci y a la cual concurren como delegados del I.A.U. el C/N Germán Lariau y el Tte. Cnel. (PAM) Roque Aita, con la finalidad de redactar y presentar la solicitud de adhesión del Tratado Antártico. La misma es presentada en Washington y Uruguay es aceptado el 11 de enero 1980 como país adherente.
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Se había logrado, sin lugar a dudas, dar un gran paso que nos acercaba a las puertas de la Antártida. No queremos pasar a otro punto, de este relato, sin destacar aquellos que fueron Presidentes del I.A.U. entre 1975 y 1981: Brig. Gral. Hebert Pampillon, Cnel. Hilario García, Cnel. Manuel G. Rey, Cnel. Luis A. Bertalmio y Cnel. Hugo Ferreira. A fines de 1981, llega al I.A.U. una invitación de la N.S.F. (Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos) para que dos integrantes del Instituto concurran en la temporada 1981/ 82 a visitar la Bases operadas por ellos a fin de tomar contacto in-situ y vincularnos con los responsables de la Operación de dichas Bases. El Cnel. Hugo Ferreira, Presidente del I.A.U., pone a consideración de los miembros del Consejo la mencionada invitación, la cual es aceptada, designando, luego de diversas consideraciones, a dos titulares y dos suplentes, recayendo las mismas en: Cnel.(Av.) Roque A. Aita, Cnel.(Nav.) Delco Almada, CF Mario Fontanot y Cap.(Nav.) Bernabé Gadea. Dado que el mando de la Armada designa al CF Mario Fontanot para cumplir una misión en el buque de la Armada Británica HMS Endurance, es sustituido por el Cap.(Nav.) Bernabé Gadea. No vamos a relatar los pormenores de la misión por ser ya conocidos, pero sí a destacar que el 19 de enero de 1982 es izado el
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Pabellón Nacional en el Polo Sur Geográfico, en una demostración palpable del interés de la Nación en participar activamente en el quehacer antártico. Quiero hacer notar que así como en la gesta de la Independencia, manos femeninas bordaban los Pabellones Nacionales, nosotros le solicitamos a mi esposa Dra. Adriana España, en forma simbólica, que depositara el Pabellón Nacional junto a las pertenencias que llevábamos para nuestro largo viaje. A nuestro regreso se constituye una Comisión en la cual participan integrantes del Estado Mayor Conjunto y el I.A.U., con la finalidad de estudiar los medios a utilizar para realizar un periplo hasta la Antártida en un área que había demarcado el Estado Mayor Conjunto en las Shetltand del Sur, al sur de los 60º LS. Dichas reuniones se realizaban en la sede del I.A.U. y con participación de los Señores Oficiales Superiores asignados por el ESMACO. Después de varias reuniones, debimos alejarnos de la misma dado que fuimos designados para cumplir una misión en los Estados Unidos. Durante nuestra estadía realizamos diversas comunicaciones telefónicas con el Cnel. (Nav.) Delco Almada y el Cap.(Nav.) Bernabé Gadea para recordarles la propuesta de considerar la utilización de un FH 227 a fin de cumplir con el objetivo establecido por el

Estado Mayor Conjunto. Con la finalidad de minimizar los costos, dado que en caso de utilizar otro tipo de aeronave encarecería la misión, teniendo en cuenta que ese otro tipo debería ser un C-130 con un costo demasiado elevado. A nuestro regreso nos enteramos que las soluciones propuestas eran tres: una con medios marítimos, otra con medios aéreos, y la tercera con la combinación de ambos. La aeronave a utilizar era un C-130 siendo el costo previsto, según constaba en el informe, U$S 7 millones. Por tal motivo, nos presentamos ante el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Tte.Gral. Manuel E. Buadas y le solicitamos realizar un estudio con el fin de incluir la utilización del FH 227 en lugar del C-130. Nos autorizó a realizar el mismo, previo a una llamada que nos ordenó el propio Comandante al Cnel. Santiago Michaus, Secretario del Consejo Nacional de Seguridad, para retirar de la agenda el informe que se había elaborado el cual iba a ser tratado próximamente. Durante un fin de semana nos reunimos, en la sede del Comando General, un grupo de pilotos, los cuales elaboramos un informe sobre la utilización del FH 227, provisto de tanques suplementarios, con un costo que no superaba los U$S 30 mil. El mismo se elevó para ser adjuntado al informe, ya elaborado, sobre los tres cursos de acción. Posteriormente, en la tercera y úl-

tima reunión, frente al Primer Mandatario, los Comandantes en Jefe y Señores Ministros, expuso, el CN Hugo Lluberas, las conclusiones que había arribado la Comisión. Se escuchó el informe y nos retiramos, quedando a la espera de una resolución del Mando Superior. De cualquier forma, internamente la Fuerza Aérea dispuso el estudio y realización de un sistema de tanques suplementarios en un FH 227, así como dotarlo de mejores medios de navegación. Como complemento se trasladan en la temporada 1982/ 83, en coordinación con las Autoridades de la Fuerza Aérea chilena, el May.(Av.) Athos Pallas y Cap.(Av.) Adolfo Pereira a la Base “Tte. Marsh” en la Isla Rey Jorge, con el objeto de evaluar una futura operación con un FH 227. También concurre a Nueva Zelanda el Tte. Cnel. Omar Porciúncula a fin de visualizar las necesidades logísticas que podríamos tener visitando la Base “Scott” y la Estación “Wanda”, con el objeto de evaluar nuestra propia instalación. En el correr del año 1983, se concurre por primera vez a una Reunión Consultiva del Tratado Antártico (ATCM) realizada en Hobart, siendo designados el Cnel. Hugo Ferreira y CF Mario Fontanot, asimismo concurre a Alemania, a la reunión del Comité de Investigación Antártica (SCAR), el Cnel.(Nav.) Delco Almada.

Desde el punto de vista científico, concurren por separado el May.(Nav.) Bernabé Gadea y el Dr. Balbino Álvarez a fin de realizar una evaluación de nuestras posibilidades.

LA DECISIÓN
En forma simultánea con esos acontecimientos y durante el segundo semestre de ese año, la Fuerza Aérea concluye la preparación de un sistema de tanques auxiliares, diseñado y desarrollado por técnicos propios, a fin de ser instalados en el FH 227. Una vez concluido y probado el sistema fuimos invitados, los Consejeros del I.A.U, por el May. (Av.) Athos Pallas, Jefe del Gpo. de Aviación Nº 4 de Transporte Aéreo, para ver como funcionaba el sistema. Tuvimos la oportunidad de apreciar algo innovador y comprobar la voluntad y el deseo de cumplir con la Misión cuando el Mando Superior la ordenara. Posteriormente se instaló en el avión, probándose en vuelo, funcionando sin problemas. A mediados del mes de diciembre nos visita el Pte. del Instituto Antártico Chileno C/N Pedro Romero Julio con el fin de entablar relaciones con nuestro Instituto, durante su estadía se realiza una reunión de trabajo en nuestra sede, durante la cual nos invita formalmente a realizar un reconocimiento de la Isla Rey Jorge y poniendo a nuestra disposición las instalaciones de la Base Tte. Marsh.

Después de despedir formalmente y agradeciendo su visita al Pte. del Instituto Antártico Chileno el Cnel. Hugo Ferreira, en presencia de los demás Consejeros y luego de intercambiar algunas ideas, dispone que al día siguiente consultemos al Cte. de la Fuerza Aérea sobre la posibilidad de utilizar el FH 227 572 a fin de realizar un vuelo a Isla Rey Jorge. En las primeras horas de la mañana nos trasladamos al Comando de la Fuerza Aérea para solicitar una entrevista con el Tte. Gral. Manuel E. Buadas, quien nos recibe en su despacho. Después de escuchar con atención nuestro planteamiento realizado en nombre del I.A.U su respuesta no se hizo esperar. Aun teniendo conocimiento de que el avión estaba disponible, la Fuerza Aérea no iba a tomar unilateralmente la realización de ese vuelo. Comprendiendo su posición, sin la aprobación de las otras Fuerzas y del Mando Superior de las FF.AA el avión no decola, lo consultamos sobre qué curso de acción nos aconsejaba. El único camino posible era una consulta formal en la última reunión que quedaba por realizar, antes de fin de año, con el Sr. Pte. de la República. Por tanto una vez informado de lo actuado ante el Cte. de la Fuerza Aérea el Cnel. Hugo Ferreira como Pte. del I.A.U decide remitir un oficio al MDN Dr.
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Alonso Leguisamo, el cual fue avalado por los Sres. Consejeros del I.A.U, solicitando la utilización del FH 227 para cumplir un vuelo a la Antártida. El oficio fue entregado en forma personal, quedando a la espera de la resolución. La misma no se hizo esperar dado que el Sr. Ministro en consulta con el Pte. de la República, Tte. Gral. Gregorio Álvarez, decidió autorizar el vuelo, no sabemos el tenor de la conversación pero sí sabemos que parte de sus palabras fueron “no quiero más planteamientos sobre este tema hace meses que deberían estar en la Antártida”. Una vez impartida la orden por los canales del mando se iniciaba la cuenta regresiva para la partida. El objetivo principal era la Operación con medios propios, evaluar futuras operaciones y buscar un lugar donde instalar una Base, esas eran las directivas. Restaba nombrar la delegación, informar de la misma al MDN, lo cual, junto a la tripulación designada por la Fuerza Aérea, daría lugar a la designación en Misión Oficial y a la publicación por Boletín del MDN de los integrantes, los cuales pasamos a nombrar: tripulación Tte. Cnel. (Av.) Eduardo Aguirre, Tte. Cnel. (Av.) Jorge Méndez, May. (Av.) Athos Pallas, Sgto. 1º Arol Sánchez y Sgto. Aldo Ferrari; miembros del I.A.U Tte. Cnel. Omar Porciuncula, Tte. Cnel. (Nav.) Delco Almada,

C/F Mario Fontanot, May.(Nav.) Bernabé Gadea, Dr. Elías Puceiro, Dr. Pedro Dragonetti, Lic. Alberto Márquez y Cnel. (Av.) Roque A. Aita como Jefe de Misión. Una vez culminada la etapa administrativa, fuimos convocados por el Sr. Ministro a su despacho, al cual concurrimos acompañados por otros integrantes de la delegación. El Dr. Alonso Leguisamo nos recibió junto al Vice Ministro Dr. Héctor Frugone para despedirnos, desearnos suerte y nos entregó la cantidad de U$S 10 mil para solventar los gastos de la delegación dado que íbamos sin viáticos individuales. Agradecimos los buenos augurios y le aseguramos que a nuestro regreso nos presentaríamos para informarle el resultado de la misión dispuesta. Es necesario destacar que al regreso de la Antártida se devolvieron al MDN U$S 4500. Obtenida la indumentaria adecuada cómo para soportar las bajas temperaturas de aquella región, solo restaba obtener los permisos de vuelo necesarios y establecer la fecha y hora de decolaje. El plan de vuelo era Montevideo, Santiago de Chile (con pernocte), Punta Arenas, Isla Rey Jorge. Finalmente después de un largo camino podíamos afirmar que hasta aquí llegamos y el 28 de enero de 1984 el tren de aterrizaje del FAU 572 tocaba por primera vez suelo Antártico dando inicio

a la OPERACION ANTARKOS. Hace pocos días finalizó en Punta del Este la XXXIII Reunión Consultiva del Tratado Antártico y XII de Medio Ambiente, la cual inauguró el Canciller Dr. César Almagro y refrendaron, con su presencia, el MDN Sr. Luis Rosadilla y el Presidente de la República Sr. José Mujica. Hoy podemos decir con orgullo que ese acontecimiento fue el resultado de la Utopía que comenzó ese grupo de hombres. En tal sentido sabido es que frente a la Utopía, como en la guerra, hay siempre dos clases de posicionamientos, el teórico, de reflexión, de exaltación y arenga y la otra de aquellos que, en la primera línea de combate, han ofrecido en la historia de la civilización, hasta su vida por la Utopía o, en Cumplimiento del Deber; no están aquí para contarnos que sintieron, no suelen ser quienes disfruten los laureles del objetivo cumplido. Por el contrario, en nuestro caso, la actitud constructiva de carácter permanente, la búsqueda de la armonía en la misión asumida, nos permite disfrutar, desde el lugar en que la vida nos sitúa, en nuestro presente con los logros obtenidos y, aquellos Camaradas que trascendieron hacia lo eterno, igualmente sonríen complacidos al contemplar de lo que son capaces los Hombres y Mujeres de Buena Voluntad.

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ANTÁRTIDA: UN SISTEMA DEL SIGLO XXI CREADO EN EL SIGLO XX
Dr. Daniel Vignali Giovanetti
Profesor Adjunto Grado 3 de Derecho Internacional Público en la Facultad de Derecho de la UDELAR y Máster de Derecho Constitucional Europeo de la Cátedra Jean Monet de Derecho Constitucional Europeo, otorgado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada, España. Docente de Derecho Internacional Público en la Escuela Militar, Escuela Naval y en el CALEN. Docente de Derecho Internacional Público y Humanitario de la Cátedra de Estrategia en el IMES.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS
acia fines del siglo XIX, luego de haber culminado el reparto de África y quedando cada vez menos espacios libres en el mundo, las zonas polares comenzaron a despertar el interés en la comunidad internacional, fundamentalmente, por el valor estratégico que las mismas podían revestir para el futuro. Y fue así, que en los años 1882-1883 se realizó el “Primer Año Polar Internacional”, el cual contó con la cooperación de doce naciones, complementándose este esfuerzo cincuenta años más tarde (1932-1933) con el “Segundo Año Polar Internacional”, que tuvo la participación de cuarenta y cuatro países (el doble que el anterior), evento internacional que arrojó notables progresos en el campo de la cooperación científica internacional. Y prosiguiendo esta senda, en el año el 1950 surgió la idea de organizar el “Tercer Año Polar Internacional” (que se desarrollaría durante los años 19571958), encomendándose su organización a una entidad científica privada y no gubernamental, el Consejo Internacional de Organizaciones Científicas (CIOC). Y fue precisamente la Asamblea General de dicha organización, que en el año 1952 decidió cambiar de nombre al “Tercer Año Polar”, designándolo como el “Año Geofísico Internacional”, desarrollándose el mismo entre los años 1957-1958, con la participación activa de sesenta y siete Estados.1

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El “Año Geofísico Internacional” fue un programa destinado, pura y exclusivamente, a investigaciones científicas, habiéndose ejecutado bajo el claro entendimiento de que todas las actividades realizadas durante su duración no tendrían carácter político y tampoco afectarían las reclamaciones territoriales. La importancia del trabajo científico desarrollado en el Continente Antártico (aportaron conocimientos de aplicación práctica para toda la Humanidad, como por ejemplo, los relativos a radiocomunicaciones y pronóstico del tiempo) y, en particular, la estrecha cooperación que existió entre científicos de distintos países, causaron un gran impacto.2 Y fue bajo esta coyuntura, que Estados Unidos aprovechando el momento de cooperación internacional y de buenas relaciones que se había abierto en el continente austral, invitó a once países que tenían distintos intereses en el Continente Antártico (Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Sudáfrica, Reino Unido y la Unión Soviética, todos ellos participantes del Año Geofísico Internacional) a la Conferencia de Washington sobre la Antártida que se celebró el 15 de octubre de 1959, la cual culminó con la aprobación del Tratado de Washington el día 1º de diciembre de 1959.

CREACIÓN DEL TRATADO ANTÁRTICO
Tal como fuera expresado, el Acuerdo fue negociado entre doce Estados que tenían disímiles intereses en la Antártida: siete de ellos reivindi11

caban derechos de soberanía exclusiva sobre alguna porción del Continente helado (Argentina, Australia, Chile, Francia, Gran Bretaña, Noruega y Nueva Zelanda); otros dos, si bien no reclamaban tales derechos exclusivos y aparecían como propicias a la internacionalización, se reservaban los derechos que pudieran corresponderles (la ex Unión Soviética y los Estados Unidos); y sólo tres Estados, si bien estaban interesados en el Continente, no reclamaban en ese momento ninguna porción específica del mismo (Bélgica, que sólo había hecho reclamaciones de índole privadas; Japón, que renunciara a todas sus reclamaciones por el Tratado de Paz de 1951; y Sud África).3 Existían dos objetivos básicos que Estados Unidos pretendía alcanzar respecto a la Antártida: En primer lugar, lograr la “libertad de investigación científica” en dicha zona y, en segundo lugar, el “uso pacífico” de la Antártida. Y fue entonces en el marco de esos dos objetivos que se centró la negociación, hoja de ruta que fuera expresamente indicada por el propio Presidente de Estados Unidos Dwight D. Eisenhower (en el año 1958, antes de la finalización del Año Geofísico Internacional) cuando, refiriéndose del Continente Antártico, expresara: “Los Estados Unidos son partidarios del principio de que los vastos e inhabitados espacios de la Antártida sean usados para propósitos pacíficos. No deseamos que la Antártida se convierta en un campo de conflictos políticos... Proponemos que la Antártida sea abierta a todas las naciones para realizar allí actividades científicas u otras de carácter pacífico. También proponemos que se realicen arreglos administrativos conjuntos”.4 Y luego de largas y arduas negociaciones que se desarrollaron en la ciudad de Washington, las partes intervinientes arribaron finalmente a un acuerdo, suscribiendo con fecha 1º de diciembre de 1959 el llamado “Tratado de Washington”, instrumento jurídico mediante el cual se creó el Sistema Antártico.
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Por medio de dicho Tratado, no sólo se alcanzaron los principales objetivos que se procuraban, esto es, el uso pacífico del Continente y la cooperación científica en las actividades que en él se realizaren, sino que además, se logró excluir los puntos conflictivos en lo que respecta a reivindicaciones territoriales sobre la Antártida, logrando las partes una base común de coincidencia mediante la técnica del “congelamiento” de reclamos, no perjudicándose así ninguna posición al respecto. Por último y, antes de entrar a analizar los objetivos del Tratado Antártico, se debe destacar que dicho Tratado delimitó claramente la zona que queda comprendida dentro del Sistema Antártico, indicando que sus disposiciones “se aplicarán a la región situada al sur de los 60° de latitud Sur, incluidas todas las barreras de hielo”, sin perjudicar, ni afectar, en lo más mínimo, el estatuto general de las zonas marítimas de esa región (Art. VI).

PRINCIPALES OBJETIVOS DEL TRATADO ANTÁRTICO
Tal como se expresara ut-supra, en el Tratado se plasmaron los dos grandes objetivos que se procuraba lograr en dicho Continente: el “uso pacífico” de la Antártida y la “libertad de investigación científica”. Así, el Art. I dispone como norma básica que “...la Antártida se utilizará exclusivamente para fines pacíficos...”, prohibiéndose toda medida de carácter militar (“...establecimiento de bases y fortificaciones militares, la realización de maniobras militares, los ensayos de toda clase de armas”), salvo en lo que respecta al empleo de personal militar o equipos militares “...para investigaciones científicas o para cualquier otro fin pacífico”; mientras que el Art. II establece, “...la libertad de investigación científica en la Antártida y la cooperación hacia ese fin...” Por lo tanto, se puede concluir que en estos dos artículos se encuentra la base fundamental

XXXIII REUNIÓN CONSULTIVA DEL TRATADO ANTÁRTICO
Durante los días 3 al 14 de mayo de 2010, se desarrolló por primera vez en Uruguay (Punta del Este) la “XXXIII Reunión Consultiva del Tratado Antártico”, que reunió a los 28 Estados que son “Miembros Consultivos” del Tratado Antártico (Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Chile, China, Ecuador, Finlandia, Francia, India, Italia, Japón, la República de Corea, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Perú, Polonia, Rusia, Sudáfrica, España, Suecia, Ucrania, Reino Unido, Estados Unidos y Uruguay), así como también, a varias Organizaciones Gubernamentales y No Gubernamentales invitadas. La realización de dicha Reunión en nuestro país fue altamente exitosa y efectiva, destacándose entre otros logros, la firma del “Acuerdo Sede” que se suscribió entre los Estados Miembros del Sistema del Tratado Antártico y la República Argentina, mediante el cual se instaló, definitivamente, la Secretaría del Tratado Antártico en aquel país. A este respecto, debe subrayarse el protagonismo que tuvo el Uruguay en este acuerdo, no sólo porque fue el país donde se celebró el mismo, sino porque además, fue nuestro compatriota, el Dr. Roberto Puceiro Ripoll (Asesor jurídico del Instituto Antártico Uruguayo), quien en su carácter de Presidente de la “XXXIII Reunión Consultiva”, asumió la representación de todos los Estados Miembros del Sistema del Tratado Antártico (28 Estados), suscribiendo dicho Tratado conjuntamente con el Canciller Argentino, Sr. Jorge Taiana. Pero además, debe destacarse que todas las Delegaciones de los Estados que concurrieron a Punta del Este, resaltaron y felicitaron expresamente al Uruguay por la organización de dicha Reunión, destacando muy especialmente, no sólo la atmósfera de cordialidad y amistad que imperó durante todo el desarrollo de dicha Reunión, sino además, la calidez humana y el clima de afectuosidad de todo el personal uruguayo que estuvo a cargo del citado evento internacional,

sobre la cual va a funcionar todo el Sistema Antártico. Sin perjuicio de ello, existía otro gran problema que las Partes debían de solucionar: el vinculado con las reclamaciones territoriales que efectuaban varios Estados basados en distintos modos de adquisición de territorio. Y fue ahí, donde las propias Partes que suscribieron el Tratado lograron alcanzar “un acuerdo sobre el desacuerdo”5 , estableciendo una solución tan peculiar, como ingeniosa: el “congelamiento” de todas las reclamaciones territoriales mientras se mantenga en vigencia el Tratado: “...No se harán nuevas reclamaciones de soberanía territorial en la Antártida, ni se ampliarán las reclamaciones anteriormente hechas valer, mientras el

presente Tratado se halle en vigencia.” (Art. IV, nal. 2, in fine) Pero dicha solución para que fuera eficaz tuvo que ser complementada, necesariamente, con dos principios cardinales del sistema antártico: I) Ninguna disposición del Tratado se interpretará: a) Como una “renuncia” o “menoscabo” por cualquiera de las Partes Contratantes a sus derechos de soberanía territorial o a sus reclamaciones territoriales en la Antártida, ya sea realizadas precedentemente, ya sea que pudieran eventualmente tener bajo cualquier fundamento (como resultado de actividades estatales propias o de sus nacionales, o por cualquier otro motivo); b) Como perjudicial a la posición de cualquiera de las Partes, en lo que respecta al reconocimiento (o no), tanto del dere13

cho de soberanía territorial, como de una reclamación o un fundamento de reclamación de soberanía territorial, de cualquier otro Estado en la Antártida. (Art. IV, nal. 1, lit. a, b y c)

tíficos sobre la Antártida, los cuales estarán disponibles libremente.” 7

b) Régimen de informaciones - Por medio del Art. VII, Num. 5, se establece que toda Parte Contratante deberá de informar, por adelantado, II) Ningún “acto o actividad” que se lleve a cabo a las otras Partes Contratantes, sobre “a) toda en la Antártida, “constituirá fundamento para hacer expedición a la Antártida y dentro de la valer, apoyar, o negar una reclamación de soberanía Antártida en la que participen sus navíos o territorial” en dicho continente, “ni para crear derenacionales, y sobre todo las chos de soberanía” en dicha expediciones a la Antártida región. (Art. IV, nal. 2) que se organicen o partan Por lo tanto, mediante esta No se harán nuevas de su territorio; b) todas las técnica del “congelamiento” de reclamaciones de soberanía estaciones en la Antártida todas las reclamaciones territerritorial en la Antártida, ocupadas por sus nacionatoriales se logró arribar a una ni se ampliarán las les; c) todo personal o equisolución salomónica entre las reclamaciones anteriormente pos militares que se proyecpartes, a los efectos de poder hechas valer, mientras el te introducir en la desarrollar adecuadamente presente tratado se halle en Antártida,…”, de conformitodo el sistema antártico bajo vigencia... dad con las disposiciones los dos objetivos cardinales del del Tratado.8 mismo (uso pacífico y libertad de investigación científica), sin afectar en lo más mínimo los eventuales derechos que los Estados Partes pudiesen tener en el territorio antártico. c) Régimen de inspecciones - Y a los efectos de promover los objetivos del Tratado y asegurar su aplicación, en el numeral 1 del Art. VII, se estableció el derecho a las Partes Consultivas de designar “observadores” para realizar “inspecciones”, gozando éstos de “entera libertad de acceso, en cualquier momento,… a todas las regiones de la Antártida, y todas las estaciones, instalaciones y equipos que allí se encuentren, así como a todos los navíos y aeronaves en los puntos de embarque y desembarque de personal o de carga en la Antártida…” (Art. VII, numerales 2 y 3); por lo tanto, todos estos lugares están abiertos, en todo momento, a recibir “inspecciones”, incluyéndose también la “observación aérea” (Art. VII, Num. 4).9

OTRAS CUESTIONES DE DESTAQUE DEL TRATADO
Deben destacarse además determinados “principios” o “medios” 6 que se incorporaron al Tratado, precisamente, para el buen cumplimiento de los dos objetivos cardinales que procuraba el mismo: a) Régimen de intercambios - El Art. III (Num. 1, literales a, b y c) obliga a las Partes Contratantes a realizar un régimen de intercambios entre ellas a “fin de promover la cooperación internacional en la investigación científica”, consistiendo el mismo, tanto en lo que respecta al intercambio de información “sobre los proyectos científicos en la Antártida, a fin de permitir el máximo de economía y eficiencia en las operaciones, como en lo respecta al intercambio de “personal científico entre las expediciones y estaciones” de dicho continente e intercambio “de observaciones y resultados cien14

INGRESO DE URUGUAY AL SISTEMA ANTÁRTICO
Con fecha 11 de enero de 1980, Uruguay ingresó como Miembro adherente del Tratado Antártico, siendo finalmente aceptado como “Miembro Consultivo” el día 7 de octubre de 1985.

A este respecto, se debe destacar que existen dentro del Sistema Antártico dos clases de miembros: a) Los “Miembros Consultivos”, que son aquellos Estados Miembros que están habilitados para participar activamente (con voz y voto) en las Reuniones Consultivas que anualmente se desarrollan en el territorio de alguno de ellos (Art. IX, Num. 1); y b) Los “Miembros Adherentes”, que son aquellos Estados que, si bien se adhirieron al Tratado Antártico, no tienen legitimación como para participar en la formación del consenso de las Reuniones Consultivas.10 Por lo tanto, son los “Miembros Consultivos” los responsables de llevar adelante la política del Sistema Antártico, atento precisamente a que son los únicos que pueden adoptar medidas obligatorias (“recomendaciones” usando la terminología del Tratado) dentro de dicho Sistema (Art. IX, Num. 1 y 4).

Jiménez de Aréchaga, Heber Arbuet Vignali y Roberto Puceiro Ripoll): “…Para los países amantes de la paz y la cooperación internacional, entre ellos Uruguay, el Sistema Antártico es, en las actuales circunstancias, el marco más propicio para defender sus intereses en o por el área y para el mantenimiento de una zona de armonía y seguridad internacional.” 11 Finalmente, resta decir que para que un “Miembro Adherente” pase a ser “Miembro Consultivo” (como fue el caso de nuestro país), se necesita que el mismo demuestre un “…interés en la Antártida mediante la realización de investigaciones científicas importantes, como el establecimiento de una estación científica o el envío de una expedición científica” (Art. IX, Num. 2), teniendo luego que ser aceptado por parte de todos los “Miembros Consultivos”, en una Reunión Consultiva Especial.

Y es por esa razón, que se debe de valorar Como conclusión final y, ante la antesala de que debidamente la importancia que tiene para nuestro se realice en nuestro país, por pequeño país ser parte inteprimera vez en su historia, la grante de un Sistema tan “XXXIII Reunión Consultiva importante, no solo en el “…Para los países amantes de la del Tratado Antártico” (del 3 al marco de la comunidad interpaz y la cooperación internacional, 14 de mayo del 2010), se puede nacional, sino además, en el entre ellos Uruguay, el Sistema decir que el Sistema Antártico marco del propio desarrollo Antártico es, en las actuales logra aglutinar para sí princide la humanidad (no debe circunstancias, el marco más pios básicos y fundamentales olvidarse que las innumerapropicio para defender sus que la comunidad internaciobles investigaciones científiintereses en o por el área y para el nal, siempre los ha procurado a cas que se desarrollan en la mantenimiento de una zona de lo largo de toda su historia (la Antártida se realizan pensanarmonía y seguridad internacional.” mayoría de ellos), o son de redo en el bien de la humaniciente aparición dada la impordad); debe de aquilatarse adetancia que los mismos revisten: cuadamente que el Uruguay sea “Miembro Consultivo” del Sistema Antártico, puesto que no muchos países en el mundo han logrado tal distinción. Tal como muy bien lo expresara el Dr. Roberto PUCERIO RIPOLL, en su trabajo denominado: “Las Zonas Polares” (Tomo III, del curso de “Derecho Internacional Público” de Eduardo a) “Solidaridad” y “cooperación” entre todos los Miembros del Sistema; b) “libertad” absoluta de investigación científica; c) “uso pacífico” de la región; d) “preservación del medio ambiente” Antártico; e) “confraternidad” entre todos sus Miembros, para el logro y la defensa de los propósitos básicos del Sistema.
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CONCLUSIÓN

Y atendiendo a que estos principios son fundamentales para el futuro desarrollo de la humanidad, es que denominamos al presente trabajo bajo el título de: “Antártida: Un sistema del Siglo XXI, creado en el Siglo XX.
1. ARBUET VIGNALI, Heber; PUCEIRO RIPOLL, Roberto; GARRE COPELLO, Belter. “ANTARTIDA: Continente de los más para los menos”. Montevideo: F.C.U., 1979, p. 77-78.

Ob. Cit., p. 86. Ob. Cit., p. 27. 4. Ob. Cit., p. 88. 5. JIMENEZ DE ARECHAGA, Eduardo; ARBUET VIGNALI, Heber; PUCEIRO RIPOLL, Roberto. “DERECHO INTERNACIONAL PUBLICO”. Montevideo: F.C.U., 1992, Tomo III, p. 62. 6. Ob. Cit., p. 61. 7. Ob. Cit., p. 61-62. 8. Ob. Cit., p. 62. 9. Ob. Cit., p. 62. 10. Ob. Cit., p. 66-67. 11. Ob. Cit., p. 83.
3.

2.

CONDECORACIÓN A LAS TROPAS URUGUAYAS EN EL CONGO
El 25 de enero del presente año, el Comandante de la Fuerza en el Congo, Tte. Gral. Babacar Gaye (Senegal), hizo entrega de las medallas de Naciones Unidas al Batallón Uruguay 4, por los servicios prestados en MONUC. La oportunidad fue propicia para relevar la actuación del Batallón, en éste último año, donde se hicieron 69 despliegues en el terreno a distancias muy alejadas de la Base, en plena selva, totalizando 884 días de empleo. Asimismo se recordó al Oficial uruguayo Tte. Cnel. Gonzalo Martirene trágicamente fallecido en el terremoto de Haití.
El Tte. Gral Babacar Gaye saluda a las tropas uruguayas. El Force Commander Tte. Gral. Babacar Gaye, de Senegal, junto al Cnel. Marcelo Montaner, Jefe del Batallón Uruguay 4.

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LAS BASES JURIDÍCAS DE NUESTROS DERECHOS Y DEBERES
Embajadora Ma. Cristina Figueroa

l continente Antártico, los Mares Australes Las Fuerzas Armadas brindan el apoyo logístico y la zona de convergencia constituyen un área del necesario a través de la Fuerza Aérea y los aviones planeta de gran interés científico, con oportunidades Hércules C-130; la Armada Nacional con sus barcos de investigación de fenómenos y sistemas, procesos en la campaña antártica como plataforma logística y que los constituyen en el labodel Ejército Nacional con su ratorio de la humanidad. Para participación al sostenimiento Uruguay su valor está dado no operativo de la Base. Las Fuerzas Armadas brindan el sólo por su carácter científico El Ministerio de Educaapoyo logístico necesario a través sino además por su valor estración y Cultura ofrece asistende la Fuerza Aérea y los aviones tégico y geopolítico, por sus cia científica con sus proyecHércules C-130; la Armada intereses económicos y sus víntos de investigación en sus diNacional con sus barcos en la culos geográficos y versas disciplinas, el estableoceanográficos. campaña antártica como plataforma cimiento de una Estación logística y del Ejército Nacional Es una fuente muy imCientífica o el envío de expeportante de recursos como el con su participación al diciones especializadas. agua, recursos vivos y no visostenimiento operativo de la Base. El Ministerio de Relaciovos, los minerales y un nuevo nes Exteriores, conduce el tipo de riqueza, actualmente relacionamiento internacional con los Organismos valorada, como es el turismo antártico. Internacionales y los países Miembros del Tratado MARCO JURÍDICO Antártico. • Legislación Nacional: Decreto 555/994, reglamenta la organización y el funcionamiento del Instituto Antártico Uruguayo. Objetivo: el IAU es un organismo dependiente del Ministerio de Defensa Nacional encargado de programar y desarrollar las actividades científicas tecnológicas y logísticas antárticas a los efectos de establecer el Programa Antártico Nacional, dentro de la competencia de la normativa vigente, acorde a lo dispuesto en el Sistema del Tratado Antártico y a las directivas que emanen del Poder Ejecutivo. Organización: el órgano de Dirección es el Consejo Directivo integrado por 6 Consejeros representantes de los Ministerios de Defensa •Legislación Internacional. Tratado Antártico (Ley 14.971/12/979 aprobación del Tratado de Washington sobre la Antártida) Con sólo 14 artículos, es el instrumento jurídico internacional que regula la actividad y administración de este Continente y cuyo propósito, es asegurar en “interés de toda la humanidad que la Antártida continúe utilizándose siempre exclusivamente pare fines pacíficos y que no llegue a ser escenario u objeto de discordia internacional”. El 1 de diciembre de 1959, los doce países que habían llevado a cabo actividades científicas en la
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E

INTRODUCCIÓN

Nacional, Relaciones Exteriores y Educación y Cultura.

Antártida y sus alrededores durante el Año Geofísico Internacional (AGI) de 1957-1958 firmaron en Washington el Tratado Antártico. El Tratado entró en vigor en 1961 contando actualmente con 48 países Partes, existiendo dos categorías de Miembros: los Consultivos (28) y No Consultivos (20). Algunas disposiciones importantes del Tratado son: • La Antártida se utilizará exclusivamente para fines pacíficos (Art l). • La libertad de investigación científica en la Antártida y La cooperación hacia ese fin (...) continuarán (Art. II). • Las Partes Contratantes acuerdan proceder (...) al intercambio de observaciones de resultados científicos sobre La Antártida, los cuales estarán disponibles libremente (Art III).1 • A fin de promover los objetivos y procurar la observancia de las disposiciones del Tratado, “todas las regiones de la Antártida, y todas las estaciones, instalaciones y equipos que allí se encuentren (...) estarán abiertos en todo momento a la inspección” (Art. VII)2

Antártida, ni para crear derechos de soberanía en esta región. No se harán nuevas reclamaciones de soberanía territorial en La Antártida, ni se ampliaran las reclamaciones anteriormente hechas valer, mientras el presente Tratado se halle en vigencia. Esta redacción alivió en aquellos momentos

las tensiones políticas y congeló las reclamaciones territoriales, sin pretender resolverlas. Existen acuerdos conexos al Tratado Antártico a saber: * Convención para la Conservación de Focas Antárticas (CCFA) * Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) * Convención Internacional para La Regulación de la Caza de Ballenas y La Convención para la Conservación de las Focas Antárticas * Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, firmado en Madrid el 4 de octubre de 1991 y entra en vigor en 1998, designa a la Antártida como una “reserva natural dedicada a la paz y a la ciencia” (Art. 2). Artículo 3, establecen los principios básicos aplicables a las actividades humanas en la Antártida.

SITUACIÓN DE ALGUNOS SIGNATARIOS
Entre los signatarios del Tratado hay siete países (Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelandia y el Reino Unido) con reclamos territoriales, que en algunos casos coinciden en parte. Otros países no reconocen ningún reclamo. Estados Unidos y Rusia consideran que tienen “fundamentos para reclamar”. Todas estas posiciones están explícitamente previstas en el artículo IV que mantiene el statu quo: Ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras el presente Tratado se halle en vigencia constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial en la
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Artículo 7 prohíbe todas las actividades relacionadas con los recursos minerales excepto las que tengan fines científicos. Hasta 2048 el Protocolo puede ser modificado solamente mediante el acuerdo unánime de las Partes Consultivas del Tratado Antártico. La prohibición relacionada con los recursos minerales no puede revocarse a menos que esté en vigor un régimen jurídicamente obligatorio sobre las actividades relativas a los recursos minerales antárticos (Art. 25.5)3 .

denominadas las Partes Consultivas, se reúnen “con el fin de intercambiar informacion, consultarse mutuamente sobre asuntos de interés común relacionados con la Antártida, y formular, considerar y recomendar a sus Gobiernos medidas para promover los .principios y objetivos del Tratado” (Art. IX). Este foro es la Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA) y allí se congregan los Miembros Consultivos (28) y No Consultivos (20), en el cual sólo los veintiocho primeros) en sus calidades de miembros Consultivos, actuando en base al principio de igualdad: adoptan sus decisiones mediante consenso.

URUGUAY Y EL TRATADO ANTÁRTICO
El Uruguay ingresó como miembro adherente el 11 de Enero de 1980 y fue aceptado como Consultivo el 7 de Octubre de 1985 Al adherirse al Tratado Antártico, Uruguay ha manifestado su interés y su voluntad de reservar los derechos que en un futuro pudieran corresponderle en la Antártida acorde al Derecho Internacional, sin tener aspiraciones de oponer títulos soberanos sobre su

URUGUAY Y SUS BASES
La Base Científica Antártica Artigas (BCAA) en la Isla Rey Jorge, en el área del Tratado Antártico mantiene durante todo el año, una presencia constante desarrollando investigación científica.

Un sentimiento conmovedor y de orgullo, ver como toda nuestra gente de la Base se unió. No como un equipo, sino algo más fuerte, como una familia...

territorio.

Ha logrado mantener dicha calidad en base a lo establecido en su Artículo IX, es decir debiendo demostrar su interés en la Antártida mediante la realización de investigaciones científicas significativas, como el establecimiento de una estación científica; envío de expediciones científicas; operación de un buque Antártico, cumpliendo con lo expresado en su solicitud de ingreso. El Sistema del Tratado Antártico cumple sus objetivos y principios a través de diversos foros internacionales de diversa naturaleza, tanto jurídica como técnica, en los que Uruguay participa. Todos los años los doce signatarios originales del Tratado y las Partes que demuestren su interés en la Antártida mediante la realización de investigaciones científicas importantes, en conjunto

La estación ECARE, en el continente, en La Bahía Esperanza se pone en funcionamiento durante el verano austral, dependiendo de los recursos.

ASÍ NACIÓ NUESTRA ECARE
En el Archivo Diplomático de la Cancillería hemos encontrado una nota del 8 de julio de 1997, dirigida al Presidente del IAU, General J. C. Ruggiero, de las autoridades británicas competentes donde expresaban: “En nuestro reciente encuentro durante la Reunión de Consulta del Tratado Antártico en Christchurch, le prometí que le enviaría una carta poniendo por escrito la medula de nuestra conversación.” Según lo que le comuniqué en esa oportunidad, tenemos el placer de confirmar que el Reino Unido está dispuesto a transferir al Instituto
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Antártico Uruguayo la propiedad del refugio ubicado en la Bahía Esperanza en La Antártida, dicho refugio es actualmente propiedad del Consejo Investigador del Medio Natural Británico (el cuerpo madre del British Antartic Survey) Desearía sugerir que una manera adecuada de efectuar la transferencia podría ser per medio de un relativamente simple Memorándum de Entendimiento. Dispondré que se redacte un borrador a corto plazo y que le sea enviado a través de nuestra Embajada en Montevideo, para su consideración…”

MI VISITA A LA BASE ARTIGAS, TODA UNA EXPERIENCIA
Un recuerdo imborrable, el viaje en el Hércules, el arribo a la Base, las sonrisas que nos recibían y el entorno blanco de esa nieve que tocaba el horizonte. Una emoción muy profunda ver nuestra Bandera y el Busto de Artigas en ese rincón del mundo. Un sentimiento conmovedor y de orgullo, ver como toda nuestra gente de la Base se unió. No como un equipo, sino algo más fuerte, como una familia, para afrontar tareas tales como la desobstrucción-congelamiento de las cañerías donde corre el agua que surte a la Base, con temperaturas bajo cero y vientos muy fuertes.

Una experiencia nueva, cuando todos sin distinción tuvimos tareas asignadas que cumplir que se realizaron con naturalidad. Todos hacíamos de todo en un clima de solidaridad, compañerismo y muy buen humor. Una oportunidad de conocernos, aprender a convivir, compartir experiencias de vida y laborales. Un asombro sentir ese silencio, esa paz que nos invade, ese mundo blanco de nieve y hielo por doquier, esa no polución impecable, toda una experiencia!!

1. 2.

Secretaría del Tratado Antártico www.ats.aq Secretaría del Tratado Antártico www.ats.aq 3. Secretaría del Tratado Antártico www.ats.aq

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INSTALACIÓN DE LA BASE CIENTÍFICA ANTÁRTICA ARTIGAS
Cnel. Emilio G. Álvarez
Coronel del Arma de Infantería, egreso de la Escuela MIlitar en el año 1965. Entre los años 1984 y 1989 estuvo afectado a tareas en el Instituto Antártico Uruguayo, siendo designado para integrar el primer contingente que concurrio a la BCAA. Fue Jefe de la misma de octubre de 1987 a diciembre de 1988.

a experiencia capitalizada en primera misión oficial de la Fuerza Aérea Uruguaya a la Antártida en enero de 1984, permitió concluir que era posible el establecimiento de un flujo aéreo regular con la Isla Rey Jorge, en la Isla Shetland del Sur, que en ese lugar se podía establecer una instalación Antártica uruguaya que prestara apoyo logístico al esfuerzo científico, como forma de marcar presencia de manera tal que colocara a nuestro país en condiciones de intentar el ingreso al tratado Antártico como miembro pleno.

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INTRODUCCIÓN

ESTUDIOS PRELIMINARES
En el año 1982 el Instituto Antártico Uruguayo estudiaba la problemática de la presencia uruguaya en la Antártida, luego de valorar la situación, entró a considerar la posibilidad de encarar una campaña antártica, aunque fuese por un corto período de tiempo. Es así que ante una invitación del Instituto Nacional de Nueva Zelanda, fue designado el entonces Tte. Cnel. Omar Porciúncula para concurrir a la zona de operaciones de ese país en la Antártida, con la misión de recoger experiencias que permitieran elaborar los Planes para la construcción de una base en el continente. En el marco de los planes elaborados por el Instituto Antártico Uruguayo en el mes de enero de 1984, se realiza la primera misión oficial antártica en un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya, con el fin de concretar la aproximación del país al continente
• Material desembarcado en la playa.

helado y activar el mecanismo que colocara a nuestro país en una posición que le permitiera velar por sus legítimos intereses en la Antártida. Esta operación demostró que era posible establecer un flujo aéreo con la Isla Rey Jorge en la Shetland del Sur y la existencia de un área adecuada donde instalar los medios para la prestación del apoyo logístico al esfuerzo científico para el desarrollo de los proyectos a encarar, camino elegido
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para intentar el ingreso como miembro pleno al Tratado Antártico, con un margen razonable de éxito. Habiendo realizado el primer vuelo histórico a la Isla Rey Jorge, sin mayores contratiempos se abre el camino para iniciar las tareas de preparación para poner en práctica los planes de la construcción de la base. El Ejército Nacional, habiendo comprendido la trascendencia e importancia de la posibilidad histórica, del ingreso de Uruguay al Tratado Antártico, impulsa decididamente su participación en el tema apoyando al Instituto Antártico Uruguayo, con personal superior a nivel de dirección, planificación y ejecución, personal subalterno a nivel de ejecución, medios materiales, equipos y recursos financieros. En esos momentos el I.A.U. carecía de los más elementales medios humanos y materiales para emprender este desafío, siendo el Ejército el que proporciona lo necesario para tal fin. Es así, que en el Comando de la B. I. N° 5, funciona el centro logístico, a cargo de un Jefe de ese Comando. Con personal del mismo, tenía la misión de reunir y preparar los medios para su posterior envío a través de la F.A.U. a la Isla Rey Jorge. Los recursos financieros no permitían cubrir toda la operación, por lo que fue necesario usar la imaginación para abaratar costos. Es así que por ejemplo, algunas cosas menores se compraban en los remates como herramientas, estufas, menaje, etc. las que eran recicladas por personal militar y puestas en funcionamiento. Una consideración especial merece el equipo del personal para trabajar en un medio tan hostil. No existían en el país posibilidades de conseguir trajes adecuados y tampoco recursos para su adquisición. Es así que en la calle Colón de Montevideo fueron comprados los primeros equipos antárticos uruguayos, a saber; calzoncillos largos de franela, camisetas afelpadas, pantalón de franela negros, camisas de tartán, buzos de lana gruesos, medias de lana y se
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• Tte. Cnel. E. Techera y Sr. F. Gelmini con un Vehículo Militar C J 5.

completaba con botas cortas de Infantería sacón USA modelo 65 y capa Renner como abrigo, provistos éstos por el Servicio de Intendencia del Ejército. La comida fue provista por el S.I.E. en forma de ración de combate, queso y dulce de membrillo. El equipamiento mayor y más pesado, caso de los módulos comprados en N. Zelanda y un tractor Ford 600, materiales de construcción y equipamiento fueron comprados y embarcados en Punta Arenas, en el Piloto Pardo, un buque de la armada chilena. Un oficial del Ejército, personal y técnicos viajan en é1 con el mismo destino

PIONEROS
La dotación seleccionada fue sin lugar a dudas a través del conocimiento personal por parte del jefe de la misma. La empresa a encarar así lo exigía. De hecho, no existía en esa gente experiencia ni preparación para tan difícil misión. Los augurios no eran buenos y los comentarios generales sobre esta operación eran que estaban todos locos, que sucumbirían en el intento y que el fracaso sería el resultado final. Por supuesto no fue así y si bien muchas veces la fortuna dio una mano, el ingenio, voluntad, y espíritu de sacrificio, hicieron posible esta hermosa realidad. El contingente inicial estaba integrado por: Tte. Cnel. Omar Porciúncula - Jefe de dotación Tte. Cnel. Heber Cappi Tte. Cnel. Eduardo Techera May. Emilio Álvarez

Cap. Jorge Rosales Cap. Daniel Gordillo Alf. Carlos Pinasco Alf. Carlos Sánchez Cbo.1º Derseo Da Costa Cbo.2º José Acosta Tte.1°Pier Avelino - Medico Sdo.1 ° Sergio Corrales Arq. Carlos Pisoni Sr. Emiliano Martínez - Técnico electro-mecánico Sr. Ferdinando Gelmini - Mecánico

Con el apoyo de la base rusa Belliwgshausen, el primer traslado se hace con un anfibio de ese país, luego en dos embarcaciones Sodiac Mark 3 con motores fuera de borda, en un trabajo propio de hormigas. De a poco se traslada el resto de tan voluminosa carga. El día 13 de diciembre se inicia la construcción del primer módulo que dará refugio al contingente uruguayo ya que hasta ese momento en el lugar de emplazamiento de la base solo existía un pequeño refugio chileno, para cuatro personas.

La aventura que significaba este Es de hacer notar que en aquellas latitudes, en emprendimiento por sí sola fue una poderosa moesta época del año, hay luz solar prácticamente toda tivación ya que no existía la posibilidad del cobro la noche, por lo que se podía trabajar en cualquier de viáticos por ningún concepto y tampoco al horario, las nevadas y ventisregreso al país una licencia cas daban un respiro a este extraordinaria como compengrupo de pioneros antárticos. En esos momentos el I.A.U. sación. El primer módulo sirvió carecía de los más de dormitorio, comedor, sala elementales medios humanos CONSTRUCCIÓN de recibir visitas, dependieny materiales para do de la hora del día, de la En los primeros días del emprender este desafío, noche o de las condiciones memes de diciembre de 1984 llesiendo el Ejército el que teorológicas. De inmediato se ga el Piloto Pardo a la bahía proporciona lo necesario armó un galpón de uso genedonde se realizaría la descarpara tal fin. ral y depósito y otro más pega de los elementos para consqueño para ser usado como truir la base. Después de no laboratorio. pocas dificultades con el apoyo de una embarcación menor y una chata chilena, FUNCIONAMIENTO INICIAL se logra poner el cargamento en la playa, lugar De enero a diciembre de 1984 se desarrollan distante unos kilómetros del lugar seleccionado para todas las tareas que concluyen con la construcción las construcciones. Por las condiciones del terreno, en dos semanas de la primera base uruguaya en la la época de deshielo y no contar con vehículos Antártida. adecuados, el trayecto hasta el lugar elegido se hacía por el mar. Sin lugar a dudas, existían muchas carencias, el agua se extraía de un riacho de deshielo con una En un refugio improvisado con paneles para la bomba que andaba poco y mal, los caños de construcción de los módulos y cajones en la playa plastiducto se congelaban, se tenía un solo generador de Base Marsch los uruguayos campeaban el temde energía, que era necesario apagar en las horas de poral antártico y se deleitaban con el guiso de porodescanso, no había baños se usaban los químicos y to enlatado templado en calentadores individuales otras muchas más, pero todo esto era superado por de alcohol, a la espera que las condiciones del un enorme espíritu de cuerpo y la ejemplarizante tiempo permitieran el traslado del equipo al lugar conducción del jefe de esta expedición. elegido para construir la base.
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• Vista de la Base.

El 22 de diciembre de 1984, se izan por primera vez las banderas patrias en mástiles improvisados y se realiza una sencilla ceremonia de inauguración, formados frente a ellos y dando la cara hacia el norte donde estaba la Patria. Diecisiete uruguayos entonan, a viva voz, en esa inmensa soledad el Himno Nacional. Eran las 10 de la noche y el sol brillaba en todo su esplendor dando la bienvenida a este grupo de orientales. Con el vuelo del día 22 de diciembre llega a la Base entre otras muchas cosas el equipo de radio ya que hasta ese momento no existía forma de comunicación con el Uruguay. Para los entendidos, era un pequeño trasmisor receptor de frecuencia variable a cristal y un enorme amplificador a válvulas con tanto consumo de energía que no se podía encender ni una lámpara cuando estaba funcionando. El 24 de diciembre a las 11 horas de la noche, se logró la primera comunicación con el país a través de la red internacional del Ejército. Por este medio y por el sistema fone-pach aquellos pioneros antárticos saludaron a sus familiares en noche buena, primera comunicación de la Base Antártica a la República Oriental del Uruguay. Para festejar la Navidad, un almuerzo criollo al medio día al pie del glacial Colling fue el motivo para una amena reunión de camaradería a la intemperie.
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Los trabajos continuaron y ya en enero la base tenía un segundo módulo mucho más amplio, tenía baño, con agua caliente y los científicos ya habían iniciado sus trabajos. En esa primera campaña de verano de cinco meses de duración se hicieron progresos significativos. A mediados de este período la Base ya tenía tres generadores de electricidad, cantidad imprescindible para el funcionamiento de una estación permanente en aquel continente. El arribo de profesionales universitarios y técnicos permitió dar forma inicial a los proyectos científicos. Ya próximo a terminar la campaña de verano, aparece la posibilidad de invernar, es decir ocupar la base de manera permanente. A pesar de que el hecho de cerrar la base implicaba interrumpir las actividades hasta el siguiente verano austral (1985-1986) se optó por esta última línea de acción en razón de preverse dificultades de magnitud en los abastecimientos en el caso de mantenerla abierta. Durante esa campaña de verano la Base recibió la visita de la televisión uruguaya, Canal 12 con el periodista Julio Alonso y se da a conocer a todo el mundo. Modesta, pero con mucho calor humano la Base Uruguaya era una realidad en la Isla Rey Jorge Shetland del Sur. No estando preparados para pasar el invierno, se cierra en el mes de Abril de 1985. En Octubre de ese año, la Comunidad

Antártica reconoce el esfuerzo de Uruguay y recibe a nuestro país como miembro pleno del Tratado Antártico, en la XIII reunión consultiva del Tratado Antártico. El 5 de Diciembre de 1985 se iza nuevamente el pabellón nacional en la Base Científica Antártica Artigas y a partir de ese momento en forma ininterrumpida con su sol y nueve franjas cobija a los uruguayos hasta el presente en el continente helado.

en el tema, se constituyeron en verdaderos pioneros Antárticos, asumiendo de antemano la responsabilidad de un eventual fracaso. Un eficiente empleo de los medios humanos y materiales disponibles, aseguraron las mejores condiciones de ejecución, compatibles con las circunstancias, la mayoría adversas en ese momento.

El 22 de diciembre de 1984, se izan por primera vez las banderas patrias en mástiles improvisados y se realiza una sencilla ceremonia de inauguración, [...]. Diecisiete uruguayos entonan, a viva voz, en esa inmensa soledad el Himno Nacional. Eran las 10 de la noche y el sol brillaba en todo su esplendor ...

CONCLUSIONES
La sola mención, de la construcción de una base en la Antártida, puede no despertar la imaginación, en cuanto a las reales dificultades y sacrificios que fue menester desarrollar para que el éxito coronara tales esfuerzos. Por lo que, el personal superior, personal subalterno y técnicos, que actuaron involucrándose

La absoluta inexperiencia en una temática, no solo novedosa para el país sino, además inédita, fue superada pese a la carencia de recursos específicamente antárticos, de tal magnitud, que harían impensable la tarea para quienes no hubiesen captado el sentido y la grandeza que tiene la actividad antártica como forma de proyección externa. Fue así, que en el relativamente corto lapso de dos semanas, la Base Científica Antártica Artigas era una hermosa y palpable realidad.

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LA PATRIA VARIOS GRADOS BAJO CERO
ANÉCDOTAS DE UN MÉDICO VETERINARIO
Tte. Cnel. (SVR) Dr. Balbino Álvarez
Médico Veterinario militar que desarrolló proyectos de investigación en la Antártida, aprobados por el SCAR, referentes al comportamiento de los pingüinos. Formó parte del grupo fundador de la Base Científica Antártica Artigas.

uando tomé contacto con el Instituto Antártico Uruguayo, en torno a 1981, éste se hallaba instalado en la Av. 8 de Octubre No. 3022, frente al Hospital Militar. Verdaderamente era una casa pequeña donde estaba el Instituto de “Paso de Frontera”. Por disposición Superior, le dieron al Instituto Antártico una habitación, que era el despacho del Sr. Director y luego ocupábamos algún pasillo. En un salón central (no grande) se apretaban un Sr. Oficial y dos o tres funcionarios de “Paso de Frontera”, todas sus pertenencias como máquinas de escribir, muebles, archivos, colección de boletines, etc., estaban en el lugar donde ahora ocupamos nosotros; a eso se sumaban los dos integrantes del I.A.U., Alférez Carlos Sánchez y un abnegado escribiente, que debía esperar le prestaran la máquina del otro Instituto para hacer sus trabajos. Ese salón también era sala de reunión para los dos institutos. No se disponía de vehículo alguno, por lo que todo se transportaba en nuestros autos particulares o favores de distintas reparticiones del Ejército, esta situación duró años, hasta que se pro26

C

dujo el traslado a la calle Buenos Aires esquina Alzaibar. Mi razón de vínculo con el I.A.U., fue su primer Director el Coronel Hugo Ferreira, que anteriormente había sido mi primer Jefe al ingresar, el suscrito, al Servicio Veterinario y de Remonta, donde él prestaba servicio. Por esa causa pasé a integrar las dos instituciones cumpliendo doble horario, pero muy feliz a pesar del recargo de trabajo y de la pérdida de otra actividad como veterinario en una firma particular de plaza. Estamos hablando de fines de 1981 y comienzó de 1982, en que se me asigna, como tarea central, lograr proyectos científicos para realizar en la Antártida. En esos años ya se habían realizado intentos de conseguir científicos pero se tropezaban con grandes dificultades, ya que nadie tenía experiencia de campo en ese continente. Para los científicos uruguayos todo era una nebulosa y la

duda de cómo desenvolverse allí. Intentar hacer algo y no conocer las necesidades, y nuestras propias reacciones en el medio, aún sin saber que compensación se tendría, era ofrecer trabajo y grandes responsabilidades sin tener idea de remuneración. En lo personal, sólo me podría vincular con veterinarios, algún médico y biólogos. La otra gran dificultad consistía encontrar investigadores, no era suficiente con ser profesional universitario y por último no se puede olvidar, que en esos años, y por años posteriores, había gran desorden interno en toda la Uni-

versidad debido a reincorporaciones, despidos y nuevas ubicaciones personales; no era un momento de serenidad para investigar y tener tiempo de meditar. Para la tarea científica, es imprescindible contar con recursos económicos, de personal capacitado y lugares de trabajo en la Antártida y en el país, para procesar los materiales que se lograran estudiar. Verdaderamente se trataba de una empresa casi imposible; y lo expliqué a los responsables del I.A.U., como repuesta siempre se terminaba en la única respuesta: “Usted sabe que las exigencias internacionales son tener una Base, disponer de un vehículo para ir y venir y por último una actividad científica antártica y anti belicosa”. El tiempo seguía pasando y los puntos de la actividad científica no se lograban superar, mientras tanto yo me enteraba de los otros problemas no científicos, también con dificultades pero se lograban superar lentamente; era una tarea de verdaderos esforzados y tesoneros luchadores. Desde fines de 1982 a fines de 1983 se cumplen varias Misiones Oficiales. El Teniente Coronel de Infantería Omar Porciuncula viaja para concretar y ver necesidades de una Base Antártica a Nueva Zelandia; la Fuerza Aérea cumple una misión, el Sr. Coronel Roque Aita y el entonces Mayor Bernabé Gadea viajan a la Antártida para deter-

minar el lugar de instalación de la posible Base. Finalmente el Ejército me manda a visitar algunas Bases chilenas, con la finalidad de ver como se desenvuelven los científicos en ellas. Esta última misión, fue Montevideo–Santiago en avión de línea, Santiago–Punta Arenasen avión militar chileno y Punta Arenas a bases antárticas; en el barco “Capitán Alcázar” –del Instituto

logía animal o vegetal, en la Universidad Estatal de Santiago o en la Católica y también en los proyectos internacionales se disponía de apoyo en Centros de Estudios Extranjeros. Las posibilidades de recursos eran tan diferentes que asustaba, ver todo lo que se debía lograr para tener esos medios y relaciones, superaba a cualquier persona, era tarea de una comisión. En los primeros días de noviembre de 1984 salíamos en dirección a la Antártida. En el segundo vuelo del avión Fairchild No. 572; que haría una escala en Territorio argentino y en Punta Arenas (Chile) y de acuerdo a pronóstico del clima realizaría el salto a la isla Rey Jorge, donde se instalaría la Base “Artigas” de nuestro país. Uno de los factores constantes desde el inicio de esta tarea antártica fue la falta de recursos, yo diría de todos los recursos económicos, de medios logísticos y científicos e incluso humanos. Así fue que gran parte de los hombres que fuimos en la primera operación, es decir 1984-85 (fundación de la Base Artigas) lo hicimos renunciando o donando nuestros viáticos, por el tiempo que durará la operación, con la finalidad de que los recursos económicos alcanzaran para lo mínimo necesario del objetivo. Durante 1983; se recurrió a todos los medios para lograr el
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... gran parte de los hombres que fuimos en la primera operación, [...] lo hicimos renunciando o donando nuestros viáticos, por el tiempo que durará la operación, con la finalidad de que los recursos económicos alcanzaran para lo mínimo necesario del objetivo.

Antártico Chileno– donde ya transportaban científicos para la campaña 1982-83. Durante ese recorrido se pudo valorar los recursos que necesitaban los países que hacían ciencia en la Antártida con instalaciones pre-fabricadas para instalarse dos o tres personas por uno o dos días en cualquier lugar, mientras un barco espera para retirarlos a los “Refugios” (instalaciones fijas), también para poca gente y, por fin las Bases, terminando la cadena de instalaciones ya fuera para bio-

apoyo de científicos, y tener proyectos de investigación. Así fue que recibí la sugerencia de hacer un trabajo científico que requería aprobación del CONICIT y del SCAR, es decir, en lo nacional y en lo internacional. En lo nacional, fue evaluado por científicos uruguayos y en lo internacional por el SCAR que es el comité científico que dirige toda la actividad de ciencia en el continente, aceptando o no el trabajo, para que no se superpusiera o fuera a interferir con los otros países ya instalados. Estas condiciones exigieron un gran esfuerzo de conocimiento y de comunicaciones internacionales. Para ese entonces; la Dirección de I.A.U. constaba de un presidente el Sr. Coronel Ricardo Galarza y un consejo, uno de los consejeros, el Ingeniero Julio Riet consiguió prestada la sede se la Asociación de Ingenieros, en la calle Cuareim; se trataba de una asociación muy elegante y allí se recibió al representante del SCAR, un científico inglés que vino al Uruguay expresamente saliendo de una gira que estaba haciendo, ya que tenía noticias del esfuerzo que se realizaba aquí y deseaba conocernos personalmente. Esta visita, fue toda una distinción, se trataba de una autoridad del SCAR, profesor de una Universidad inglesa y asesor de la Reina; a él se le presentó todo el proyecto a ejecutar, donde estaba incluida la actividad científica.
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Para mí mostrar el trabajo significó lo más importante y me llenó de satisfacción que lo viera y que, aprobándolo, le diera respaldo, conversamos sobre el desarrollo del mismo, hizo sugerencias, se mostró entusiasta diciendo que era el único de esas características.

EL VIAJE A LA ANTÁRTIDA
Salí en el segundo viaje desde la Base Aérea No. 1 Carrasco, allí en una sala de espera de la Base, nos íbamos encontrando los que viajaríamos en el avión; no todos nos conocíamos, estábamos con nuestras familias. En esta sala que quedó repleta con gente de todas las edades, niños de pocos meses hasta ancianos, cuando se dio la orden de partir, en una fila más o menos ordenada, el abrazo a la señora, besos a todos y cargando valijas, cajones y mochilas, pasábamos por una puerta que nos ordenaba y estrechaba la fila haciendo que pasáramos con dificultad por la carga; inmediato a la puerta había una balanza con plataforma donde nos paramos con toda la carga y al grito del kilaje alguien llenaba una planilla con el nombre, para confirmar que subía al avión. En un estado de mucha tensión nerviosa, besos y saludos, ya dejábamos a nuestras familias y pertenencias en el Uruguay. Ahora, la carga la llevaba una camioneta que iba y venía y dejaba todo amontonado en el suelo, junto al avión, nosotros mirando y saludando a los que dejábamos, nos

fuimos caminando hasta el Fairchild; verdaderamente había comenzado el viaje, al terminar el recorrido de una o dos cuadras integramos un pasa manos para subir la carga, alguien daba la orden de qué bulto se subía; todos sin distinción de grado u oficio integraban una cadena de trabajo. Después subimos nosotros, por supuesto encima de la carga, de cualquier forma, sentados con las piernas entre los cajones incluso algunos acostados. Cuando llegamos a Punta Arenas (unas ocho horas de vuelo) se repitió la operación pero esta vez de descargar los bultos, ya que el avión no podía quedar cargado. Luego trámites aduaneros y el viaje en turnos (eran pocas las camionetas para el traslado) al hotel. Al otro día, el pronóstico del tiempo fue bueno y pudimos salir rumbo a las islas Shetland del Sur, a isla Rey Jorge – Base Chilena Teniente March. Emocionados vimos, el cruce del Estrecho de Drake, donde hacíamos exclamaciones por los gigantescos iceberg, el contacto con el medio antártico, el aterrizaje y de inmediato bajar por cuarta vez toda la carga y lo personal, llevarlo hasta un Hangar donde nos registrábamos. Puedo afirmar que no hubo un solo lamento, a lo sumo profundo silencio. No sabíamos cuanto tiempo se tardaría para llegar al lugar de trabajo. Se disponía de un tractor que arrastraba una chata (cuatro rue-

das y un chasis con piso de tabla, de un ómnibus chico), detrás de la chata caminábamos nosotros, así llegamos a reunirnos con quienes habían realizado la “avanzada” o primer “salto”. El camino fue penoso pero entretenido, el tractor se deslizaba hacia atrás, en las subidas no podía con el peso, no por falta de fuerza sino porque le faltaba agarraderas al suelo, se trataba de que se sostuviera en el hielo, ciertamente no era un vehículo para aquellos lugares.

calzoncillos largos (ropa gruesa). Aún recuerdo el griterío y los disparates que se le gritaban al que quería salir, pisando a veces a alguien ya que estaba acostado en el piso, y ni que hablar de lo que se le oía decir a la persona al abrir la puerta y dejaba entrar el aire helado y nieve con el viento. Allí el sentimiento de amistad se sentía, de orgullo también, era común oír que se hablara de los jefes por el grado o sólo por el apellido y alguna vez hasta por el apodo. Todos respondían con la mejor buena voluntad a la orden que le era trasmitida, desde una distancia de una cuadra o más, pasada de boca en boca. En esa forma se armó un galpón que fue sala de máquina para el primer generador eléctrico y luego también para el segundo. En el extremo donde estaban los generadores también se había hecho un resguardo para que fuera cuarto de baño de todos. De cada generador salía un caño de escape, y a poca distancia un silenciador, luego ramificaciones del caño de salida. Alambres atados a los caños formaban casi una red. Allí colgábamos la ropa que lavábamos. También tachos de distintos tamaños (alguna olla

grande, que aún no podíamos usar) con grandes piedras de hielo, de esa forma se derretían, luego la hervíamos para tomarla. Como la actividad científica era rigurosamente civil y apartada de cualquier otra función (así lo establece el SCAR) incluso en las nóminas que se distribuían para las otras Bases, figuraba un doctor veterinario, con funciones de biólogo que no figuraba como integrante de la dotación pero sí en forma expresa como científico.

CONSTRUCCIÓN DE LA BASE
Finalmente llegamos a la “Base Artigas”, fue un encuentro muy alegre, feliz, estábamos todos juntos. Encontramos un refugio pequeño de chapas pintadas de rojo, era un refugio chileno para pasar el día cuando iban a esquiar, con capacidad para dos cuchetas; junto a la puerta había una estufa de kerosene con dos mechas, en una hervía agua para el mate y en la otra borboteaba guiso del que había venido en latas de ración individual (ración de combate). Terminado de construir el primer wanigan, que se armó en treinta y seis horas, sirvió para dormir todos bajo techo. En ese momento y con nuestra llegada, no tengo ni idea del número de personas, pero esa noche quedó el piso tapizado de colchonetas y frazadas; todos en camisetas y

Verdaderamente todo el mes de enero me desenvolví como un obrero más, ayudando a uno o a otro en las tareas. En los primeros días noté que mi equipo de trabajo no se veía, pudiendo estar amontonado con todas las pertenencias de la base en la costa de la base chilena. No quise molestar y esperé unos días
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más, hasta que personalmente hablé con el Jefe. No era fácil encontrar algo aunque fuera mediano o grande, dentro de aquel montón de cosas, todas diferentes y que día a día se mezclaban más. Para dar una idea estaban los comestibles tirados sobre paneles del “wanigans” o tablas sobre arena mojada. Así era que nadie se quejaba nunca por encontrarlo anormal, pero cierto es que mate con yerba mojada durante días por agua muy salada del mar no era muy apetecible, es así que el primer mate en general nadie lo tomaba, lo mismo con otros alimentos como la carne o harina de maíz; al final los encontrábamos muy buenos. Ciertamente que cualquiera que viera rollos de alambre, estacas y herramientas (para hacer corrales o apartes para los pingüinos) no le daba importancia, debido a la gran demanda y reclamos de necesidades que hacía a diario la Base Artigas a Montevideo. Mi equipo estaba aún en Carrasco, se me iba el tiempo, lo plantié en esos términos y como afortunadamente había un vuelo en esos días, me pude reunir con ellos y el 28 de enero de 1985 comencé a trabajar en el área científica. Una de las funciones que cumplía, no solamente yo, era traer las famosas “ayuyas”, unas galletas tiernas y sabrosas que hacían los cocineros chilenos. Cuando se iba expresamente se hacía a pie, evitando los pozos, los veía30

mos o adivinábamos ya que con la nieve todo queda nivelado; la verdad significaba una ida de seis kilómetros e igual de regreso, lo que hacía que termináramos mojados, helados y embarrados (el barro era el resultado de las rocas volcánicas en descomposición que ensuciaban el hielo). Debido a mi grado del S.V.R. y habiendo finalizado en el IMES un curso que me habilitaba el ascenso a Teniente Coronel, si bien no tenía gran amistad con los Jefes de la dotación (a todos los vi por primera vez unos meses antes del vuelo), la causa era que todos los jefes y oficiales pertenecían al Arma de Infantería, con la que no tenía ninguna relación el Servicio Veterinario al que yo pertenecía, a pesar de ello yo recibía un trato muy amistoso, integrado al grupo como científico, creándose una comprensión amable, fuera el Mayor o el científico al que se dirigían. Durante el primer tiempo y hasta nuestro regreso, todo siguió igual, el que tenía jerarquía y responsabilidad ordenaba, con la ubicación que le correspondía a su nivel; pero en el trabajo de oficio, que se requería para construir la Base, el Jefe no usaba la jerarquía, era un obrero más, así lo vimos ayudar a levantar un panel, o al electricista y hacer la higiene. Ejemplos de este tipo hacían que hasta el más humilde se sintiera importante en el conjunto. Así era que nadie se escondía en las tareas domésticas y hasta hacía as-

paviento gritando que todo iba a salir mejor porque lo hacía él. Los equipos de ropa fueron adquiridos con todas las restricciones económicas, como mencioné al comienzo de este relato, estábamos bien abrigados con ropa particular y calzados con botas de infantería (bota corta). Al principio todo iba bien, pero pasado unos cuantos días el calzado se fue mojando, con la acción del hielo, el agua salada y el uso constante, la suela se fue desprendiendo de la capellada, se veían las medias mojadas y en ocasiones los dedos al descubierto. Ni así había quejas, algunos cosieron las suelas con alambre, otros pusieron en uso sus zapatos de paseo o particulares, los cuales tampoco aguantaron. El trato con los chilenos lo vi siempre muy cercano, como de hermanos, en esos días vino de visita el Jefe chileno, el Coronel Fusloger, a tomar el té con nuestro Jefe y con algunos de nosotros en el único wanigan que teníamos. Sin duda el jefe chileno vio como estábamos calzados, estimo que no dijo nada, hizo la visita y se fue. Pasado unos días, me tocó ir a buscar las galletas (ayuyas), como no era necesario hacer trámites ni saludos, fui directo a la cocina, traté con el cocinero y este me informó que su Jefe deseaba comunicarse conmigo, no con otro de los uruguayos. Fui al despacho del Coronel, se alegró al verme, me invitó a sentarme y, sin preguntarme, sirvió el té para los dos.

Mientras se movía de un lado al otro comenzó a hablar diciendo: “Entiendo perfectamente cual es su posición en el grupo que usted integra, es por eso que deseaba hablarle a solas, vi que tienen dificultad con el calzado, si yo le hago un ofrecimiento o un regalo a su jefe no sólo no lo aceptará, sino que hasta puede ofenderse, por lo tanto recurro a su buena voluntad y a su proximidad con él, para pedirle tenga a bien recibir como obsequio mío, unas bolsas de calzado que aparté de mi personal (había zapatos bien gruesos, botas y calzado de esquiar)” Acepté el obsequio (sin saber si había hecho bien o no), había pasado un buen momento y volvía en la camioneta del jefe chileno. Nuestro Comandante, enterado y habiendo visto la carga, se asomó al Wanigan y ordenó que pusiéramos ese calzado encima de unos cajones que estaban en la cocina, junto al baño, y avisaran que al que le quedara bien se los podía llevar. Nosotros comimos una o dos galletas; hablamos del camino, la camioneta calefaccionada y no comentó más nada, es más hasta hoy pienso que procedí bien. Seguro de que tendría el equipo en fecha, mi preocupación cada día se hacía mayor por concretar la responsabilidad científica. Así fue que aún no se había efectuado mi reunión con mis pertenencias y plantié aclarar el lu-

gar de trabajo, la respuesta fue de que ya se habían hecho dos solicitudes, por un refugio que pudiéramos llegar en una lancha, pero no había llegado ninguna respuesta por lo que había que insistir. El proyecto era muy ambicioso, se trataba de un conjunto de trabajos, que nos explicaran la etología y la ecología de los Pygosceles papúas (pingüino papua). Al final del proyecto se lograrían reglas o normas que nos permitieran vivir juntos los pingüinos y los hombres, sin perjudicarnos unos a otros.

a la costa. Tampoco yo sabía trabajar en el mar. Por lo tanto sólo quedaban los pingüinos, no volaban y anidaban fuera del agua, sobre rocas o hielo. Determinar estos dos puntos me había costado mucho tiempo, es decir especie animal con la que pudiera trabajar y el objetivo a determinar. El desarrollo del trabajo había sido aprobado, ahora sólo quedaba hacerlo.

La Base crecía día a día, y cada momento se notaba más lo que faltaba. Así era que por momentos a todos nos cubría la desesperación, cuando quedó el galpón terminado había que emAl principio todo iba bien, pero pezar por hacer un tablero elécpasado unos días el calzado se fue trico para fijar a la pared y fue mojando con la acción del hielo, el Martínez o Gelmini el que me mostró un pedazo de panel; diagua salada y el uso constante, la ciéndome que el carpintero le suela se fue desprendiendo, se diera o dijera dónde había taveían las medias mojadas y en blas para reforzarlo y no se hunocasiones los dedos. Ni así había diera con las llaves de luz, se quejas, algunos cosieron las suelas fabricaba todo, hasta los tablecon alambres... ros de luz. Debo explicar esta elección por los pingüinos, se justifica como la única posibilidad de trabajar con animales en la Antártida. Antes de decidir fui descartando cada especie animal, en este continente no hay vida si no es en el agua, además del suelo de rocas o hielo (no hay tierra) queda el aire como medio de transporte. Contábamos con dos lanchas a motor, con muy pocas posibilidades para trabajar en el mar, debía ser junto En esos días, en la Base Chilena, se fundió un motor de la torre de controles, habían venido de visita y ese fue tema de conversación, nosotros le debíamos muchas atenciones así fue que nuestro Jefe le ordenó a Martínez que los visitara y viera si podía hacer algo. Se fueron juntos Martínez y Gelmini, cuando volvieron traían un motor de mediano tamaño, un rollo de cinta de género de muy poco grosor y goma laca. Habían
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DEL PROYECTO CIENTÍFICO ETO-ECOLOGÍA EN PYGOSCELES PAPUAS (PINGÜINO PAPUA)
– Posterior a la primera campaña fueron colaboradores los Doctores Toribio Fros, Juan Puig, Juan Sánchez, Ingeniero Agrimensor Manuel Toyos, en ese entonces bachilleres Ernesto Brugnoli, Sebastián Álvarez Banda y Leonardo Latorre. – Durante la presidencia del Sr. General Ricardo Galarza, en 1988, viajé a Corea del Sur (Seúl), para exponer el trabajo en el “Primer Congreso de Biología Antártica de Asia” donde fue muy bien recibido y publicado en inglés (primer trabajo uruguayo publicado en inglés) – Durante la presidencia del Sr. General Yelton Bagnasco y siendo segundo jefe el Coronel Jacinto Acuña, se recibió el pedido de ayuda para un proyecto que llevaba adelante la Universidad de Kiel, se solicitaba colocar en el lomo de pingüinos los últimos trece chips antes que emigraran, se deberían capturar en la próxima estación. Los mencionados chips contaban con memorias para distintos registros, y no se había logrado apresar a los pingüinos portadores de ellos, en un total de setenta. Dado el apoyo y confianza de los mencionados Directores, se aceptó el pedido, se logró recapturar a siete de ellos. El trabajo alemán y nuestra colaboración terminó con la incógnita de donde van o emigran los pingüinos en invierno. – En la temporada 1997-98 fue la última que se trabajó y se dio por finalizado el mismo.

encontrado que el motor estaba fundido, el bobinado alterado y ellos se proponían rebobinar el motor con lo que trajeron. Nadie dijo nada, tampoco en la Base chilena, que ya habían pedido un motor de repuesto a Santiago, ya que la torre de control estaba inoperante. Pasaron muy pocos días, tres o cuatro, no hicieron otra cosa que trabajar en el motor que estaba en pedazos de rollos de
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alambre eléctrico. Valía la pena verlos trabajar, cantando algunos tangos y oyendo maldiciones del “Tano Gelmini”, pensábamos que no iban a terminarlo más, pero no, terminaron, hicieron pruebas y no había corto circuitos. Colgaron el motor en corriente de aire, cerca de los generadores, secaban bien, después fueron lo colocaron en la torre de control y esta funcionó nuevamente, vol-

vieron felices los tres, el comandante, el electricista y el mecánico. Los chilenos no podían creer que con las manos y una pinza se pudiera rebobinar un motor como aquel. Habían ganado cartel de fenómenos. A mí me habían encargado juntar piedras grandes para apretar las chapas del galpón que formaban las paredes externas contra el suelo, para impedir que

el viento las arrancara. Es de recordar que vientos de cincuenta kilómetros por hora eran comunes. Lo que no se había visto era que siendo cantos rodados de buen tamaño, estaba uno apoyado en otro y el espacio que pudiera quedar entre ellos estaba ocupado por hielo cristalizado, que actuaba como un muy buen cemento. Este hielo cubría la piedra y los espacios entre ellas pero también con las de abajo, ya que veríamos en otras temporadas que llegaban al metro de profundidad. Despegarlas era un trabajo titánico, que no existía espacio entre una y otra y el tamaño en profundidad no se podía calcular, fue necesario irlas sacando con una inmensa barreta de acero que permitiera hacer palanca, ya que el pico no penetraba y se rompía el mango. Nuestras espaldas y hombros estaban empapadas por la nieve que nos caía y por la traspiración del cuerpo. A eso se agregaba el trasladar una por una esas rocas e irlas colocando. Este trabajo duró varios días y fue necesario ir rotando gente por el trabajo pesado y monótono.

Se usaba la red internacional del Ejército y podíamos comunicarnos con nuestros familiares, el sistema era fone pack. Este es un capítulo muy importante, la radio estaba ubicada en el primer wanigan, y era muy lento por lo que se podía hablar poco (cada uno unos pocos minutos), como la llamada no tenía una hora fijada, el operador de Montevideo trataba de hacerlo al domicilio de cada uno y en la Base Artigas no se sabía cuando nos llamarían, por varios motivos, estar ocupado el teléfono o no estar nuestra esposa. No todos teníamos llamadas. Los días de comunicaciones íbamos en grupos y resultaba que nos enterábamos de lo que pasaba en cada casa. En el sistema fone pack se habla por turnos y se escucha lo que hablan las dos personas, demás está decir todas las interpretaciones que nos dábamos, pobre de aquel que lo agarrábamos en algo mal intencionado. En la misma forma cualquier cosa desagradable de alguien, entristecía a todos, por ejemplo, era períodos de exámenes y todos recordábamos las pruebas de los hijos de los demás, si perdían todos a decirle al compañero “hay cada profesores que no los conforma nada”. Pero si salvaban la prueba eran felicitaciones y no faltaba alguno que le preguntara si era hijo de él, ese tan inteligente. La cena fue con caras felices, frente a la comida muy abundante, un brindis con whisky y algunos

con coñac ANCAP y bebidas en lata. Al final vaya a saber por qué mal encanto se terminó todos, sin excepción bailando a lo indio, levantando las rodillas y uno tras otro golpeando fuertemente las latas de bebida y cantando cada cual lo que quería, llorando y todos hablando de la familia. En los primeros días de 1985, llegó de visita el Sr. Presidente del I.A.U. Coronel Ricardo Galarza y unos acompañantes entre los que estaba el tesorero Coronel Delco Almada. El Coronel Galarza que conversaba con todos, me informó de la gestión sobre los refugios, explicándome que los argentinos tenían uno en muy malas condiciones, casi inhabitable que él descartaba salvo que los chilenos no nos dejaran otro que, en ese momento y hasta fin de mes, estaba ocupado en isla Ardley. A él le preocupaba lo mismo que a mí –¿el tiempo que quedaba, permitiría cumplir con el compromiso científico?, la verdad es que yo tampoco lo sabía, había que llevar algo para publicar esa actividad aunque fuera sencillo, para lo que sería la primer publicación del I.A.U.

LLEGÓ EL 31 DE DICIEMBRE DE 1984
Fue un día tormentoso, los cocineros preparaban la cena, todos estábamos muy atentos a la comunicación por radio, hacía pocos días se disponía de ese gran adelanto.

LA EXPERIENCIA CIENTÍFICA
Después de irse las autoridades, de tener la satisfacción de ver que la Base Artigas cumpliría con su primera etapa, en un ambiente de camaradería el Comandante me invitó tres o cuatro veces a recorrer y observar las cons33

trucciones desde los cerros que bordeaban la Base. De una manera informal fui a visitarlo al wanigan al terminar la jornada de trabajo y a hacerle algunos planteos tales como necesidades de abrigo, comida, y otras cosas necesarias para vivir, en este momento la situación estaba revertida, si bien no sobraba nada, me podía dar respaldo en forma cómoda. Solicité ir a visitar a los chilenos en el refugio. Se ofreció ir conmigo el Mayor Techera, fuimos en lancha, cruzando la bahía Collins. Si bien estaban alertados, los ocupantes del refugio no nos conocían, nos presentamos y les trasmitimos la intención de pasar el día y la noche con ellos, para tener una idea terminada de cómo era aquello. La verdad es que los chilenos estaban empacando todo con mucha tranquilidad; habían terminado su temporada. Les expliqué cual era mi trabajo y que pensaba ocupar el refugio hasta el regreso al Uruguay. Recorrimos la isla Ardley, es un islote de unos dos o tres kilómetros de largo por uno y medio de ancho, en sí es una sucesión de cerros, la isla no tiene una parte llana más que los bordes de la costa. Vimos los nidales de pingüinos, donde yo tendría mi lugar de trabajo, recorrida toda la isla el lanchero se vuelve a la Base Artigas. Fuimos muy bien atendidos, además tenían recursos, varias estufas, fuego para cocinar, seis
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cuchetas y abundante abrigo. Al otro día, después del almuerzo nos despedimos y nuevamente una lancha nos llevó a encontrarnos con nuestros semejantes, nuestros amigos que a los gritos y haciendo bromas nos esperaban. Entregamos novedades y prontos para continuar. A los pocos días, me avisaron que el Comandante me llamaba, de inmediato me dirigí a él, lo encontré y me comunicó que podía partir cuando quisiera, pero tenía algunos problemas. El primero era no disponer de acompañante y no veía como solucionarlo incluso en el futuro, los hombres que tenía los necesitaba a todos hasta el final. Los otros problemas eran más chicos, no teníamos medios de transporte por unos días, eso se solucionaría pronto con el tractor. Al principio me pareció imposible todo aquel planteo, estaba en contra de los reglamentos antárticos, trabajar solo algunos días sin equipo humano, días que a veces se prolongaban. Indudablemente éste era el mejor momento que vivía la actividad científica desde que se inició la inquietud por ella. Por ese motivo contesté que todo estaba bien y que largábamos apenas pudiera salir. El Alférez Sánchez fue el encargado de preparar un bolso. Se trataba de un cilindro de tela de más de cincuenta centímetros de diámetro, la longitud era la de mi altura y tenía dos asas, una a cada lado del cierre metálico que

llegaba casi a las puntas (no sé quién sería el propietario). Llevarlo agarrado de las asas como una valija era imposible por el largo, así que tenía que ser como mochila en posición vertical y las asas daban paso a los brazos y se apoyaban en los hombros. El inconveniente estaba en la marcha, no se mantenía vertical se iba para un lado u otro. Casi toda la carga eran latas de comida – ración de guerra, un sobre de dormir (me consta que era el mejor que había en la Base Artigas), alguna frazada mora, ropa interior gruesa, un poncho, una bolsa de agua caliente, termo, mate y un paquete de yerba. Para comunicarme con el radio operador se dejaba establecido un horario a la mañana y a la tarde, llevaba un waki talkie, que necesitaba pilas especiales las que se recargaban en la Base. El peso del bolso era considerable y pensar que lo cargué algo así como diez kilómetros subiendo y bajando cerros nevados; salí de la Base despidiéndome sólo del Comandante y del radio operador. Cuando logré cruzar el tombo, dejé el bolso en la tierra, ya estaba en la isla Ardley. Ahora debía encontrar el refugio, que desde ese lugar no tenía idea donde estaba. Salí a buscar el refugio, lo mejor era subir al cerro más alto de una costa de la isla y desde ese punto ver si aparecía, de lo contrario estaba en la otra costa, una vez encontrado el refugio volví por el bolso, cuando llegué gol-

peé y luego entré. ¡Qué sorpresa!, estaba abandonado se habían ido; yo estaba sólo. Recorrí los dos ambientes del refugio, estanterías caídas y ni una colchoneta, de inmediato impulsado quien sabe por qué, comencé por distribuir lo que traía en el bolso, trabajé en ordenar todo a velocidad, elegí la misma cucheta que había usado pocos días antes, realicé una distribución del contenido del bolso. Habían dos puntos críticos: combustible y fuentes de calor y el otro, abrigo. Encontré una caldera aboyada, un primus a kerosén y una alcuza en el piso, en un ángulo trapos y papeles tirados, dos sillas y un banco de madera como de tres metros de largo (ban-

contré, luego ropa que no le daría uso inmediato, y por último el sobre de dormir. El combustible del “primus” sería para calentar agua del mate, para la comida el alcohol sólido de las latas de ración, no había otra solución y tampoco me hacía problema, al fin estaba en el lugar que necesitaba para la función que únicamente me pertenecía a mí y que era uno de los puntos que tenía el I.A.U. internacionalmente. Todo salía a pedir de boca, preparé el mate y calenté la cantidad justa de agua para el termo (nieve la tenía al abrir la puerta en forma permanente pero además nevaba fino lo que es un aviso de nevada prolongada). Salí, hice una recorrida por los nidales próximos, cubierto por un poncho y un gorro de lana, termo y mate. Sufrí dos desilusiones, la primera: no se podía tomar mate, estaba siempre frío, así que para hacer que no se enfriara lo cebaba debajo del poncho y ni así lograba mantenerlo caliente, a pesar de que el agua estaba hirviendo y aunque tomara los mates seguidos, apenas estaban tibios cuando nevaba. Y el segundo problema era sobre el trabajo y muy serio: tenía necesidad de hacer varios cercos de alambre fino a grupos de nidales, había pen-

sado en sostener el alambre con estacas, pero todos los nidos estaban sobre suelo de grandes rocas cubiertas de nieve o hielo no muy grueso por lo que no se podía clavar estacas. De regreso al refugio, lo primero era pasar novedades, la respuesta fue que se esperara dos o tres días en que pasaría el tractor a buscarme en la baja marea y si las condiciones climáticas lo permitían, otra orden era que no saliera nevando ya que no había nadie para ayudarme y era suficiente una rodada o torcedura de tobillo para no poder regresar al refugio. Para ahorrar batería ya se había acordado que apretar el botón del waki talkie una sola vez a intervalos prudentes era llamar la atención, dos veces seguidas a intervalos significaba tengo problemas y tres era está todo bien o una despedida. La batería para la comunicación era toda una preocupación para ambos lados, el frío las descargaba y el aislamiento sería absoluto, por esa razón al acostarme las ponía dentro de medias y junto a la bolsa de agua caliente, cuando el agua se enfriaba, la fuente de calor era yo dentro del sobre de dormir. El Jefe tenía el pronóstico del tiempo por la Base Rusa y durante dos días hubo un blizard constante (Blizard es el viento arrastrando la nieve en hojitas pequeñas y finas, pero como si volara horizontalmente).
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co de cocina de dos patas, una en cada extremo). Este banco me servía para sentarme con una pierna a cada lado, el resto del largo era escritorio o mesa, todo lo demás se ponía en el piso. Los papeles primero sobre la parrilla de la cucheta, encima todos los trapos y géneros que en-

Esto tenía el inconveniente de que cuando se estaba de frente al viento (es decir de ida o de venida, de cualquier lado) la nieve se pegaba a los cristales de los lentes y sin ellos no se podía caminar debido al frío en los ojos. El refugio tenía una sola ventana fija de dos vidrios o más bien de vidrios dobles (por seguridad, por si el frío o el viento rompía uno) de un tamaño de cincuenta por cincuenta centímetros, era la única fuente de luz, en los dos días que pasé encerrado, ya que la nieve y el viento fue continuo, fueron de muy pocas horas de mala luz. Yo había llevado dos libros de comportamiento animal, una gran libreta con los trabajos a realizar. Montado a caballo en el banco, a pesar de las pocas horas de luz, tuve mucho tiempo para ajustar o cambiar cosas que pensaba como posibles y ahora en el lugar se veían diferentes. También imaginé otras, luego en años siguientes pude hacerlas. Es de comentar que formaba parte del diario vivir las necesidades de un baño y más con ese clima tan ventoso y frío. El refugio no lo tenía, había que trasladarse más de cien metros, a un refugio argentino que había sido muy bueno pero que ellos no usaban y el baño, por ejemplo tenía la puerta caída y el piso estaba cubierto de hielo, donde a parte del frío era muy fácil caerse. Pasé dos noches y dos días y medio, en algún momento salí al
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aire libre y llegué a correr y trotar alrededor del refugio, dentro de él, caminaba en diagonal los dos ambientes para hacer más largo el recorrido y en lugar de pensar en voz baja lo hacía en voz alta, incluso leer, de esa manera me acompañaba yo mismo. La mañana del tercer día, sentí que golpeaban muy fuerte la puerta; me fijé por la ventana y vi un lindo día, se había terminado la nevada, antes de abrir pregunté quién era y respondió que era el Comandante Salaverri, segundo jefe de la Base Teniente March. Yo no lo conocía, pero abrí. Venía acompañado por dos más, habían venido en lancha, la cual ahora podía ver. Me ofreció excusas por no estar el refugio en condiciones, me preguntó como me había arreglado con tan poco combustible, y vi que estaba enterado de las novedades que yo había pasado, se lo pregunté y lo confirmó. Me traía comida (milanesas y bebida embotellada) recuerdo que charlamos y me invitó a ver los nidales de pingüinos. Realmente fue la visita de un amigo, muy oportuno y providencial. Me alcanzó comida, venía después de dos días que no hablaba con nadie y estaba lleno de dudas con respecto al trabajo, lo que era para mí un compromiso tremendo. Se fue avisándome que en Base March quedaba una guardia permanente para ayudarme si yo lo pedía. (Estuvo un mes más en la

Base, fue relevado por razones de salud y uno o dos años después me enteré que había fallecido. Hoy aún recuerdo la sensación de tristeza y de deuda que me dejó la noticia). En la tarde llegó una lancha de nuestra Base; fue una alegría ver al Mayor Emilio Álvarez y a Emiliano Martínez que también era muy buen lanchero. Llegaron a los gritos y abrazos; desde el refugio al borde del agua había más de cincuenta metros y una bajada bien marcada y costosa de recorrer (una barranca de rocas). La lancha venía cargada, pasaron novedades a la Base de su arribo y de que yo estaba a la vista. La orden era de regresar rápido: Traían para una persona abundante abrigo, combustible, dos estufas, menaje, linterna con pilas, un farola kerosene y una lata de cinco litros para derretir hielo y algunas otras cosas. Se pasó novedades de salida de la isla y nos fuimos. En éste regreso pude valorar una reglamentación antártica, como es la de navegando sobre las costas, no se debía hacer con menos de dos lanchas, así fuera solo un hombre por lancha, nosotros lo hacíamos con una sola. Es decir que como no hay auxilio y las distancias son muy grandes, debía llevarse siempre el auxilio. En este caso nos alejábamos bastante de la costa, pero era una bahía, si bien la mitad la formaba la isla Ardley que estaba

deshabitada (realmente era todo océano) y los uruguayos la cruzaban con una sola lancha y el riesgo de un sólo motor. Esa única lancha diariamente iba a la Base chilena y traía dos hombres y kilos o bultos que se pudieran equilibrar sobre ella hasta la Base Artigas.Eramos los únicos que viajábamos así, agregado que en ese momento teníamos un refugio del otro lado de la bahía, un punto más de traslado de gente y materiales. En caso de emergencia, como nos pasó más de una vez, cambio de bujías o ruptura de una chaveta que sostenía la hélice, o alguna otra cosa que no dejara arrancar, el motor se arreglaba en la misma lancha. Lo único que se podía hacer era llamar a la Base y desde allí el comandante buscaba ayuda en las Bases más próximas. Tengo conocimiento que llegamos a usar un motor de la Base Coreana, durante el tiempo que no disponíamos del nuestro. Realmente había que interpretar que todo aquel movimiento rápido no era otra cosa que retirarme de aquel lugar donde tenía tan pocos recursos para vivir. Las preguntas se repetían: cómo hacía con el frío, la comida, la soledad y yo resaltaba la falta de luz dentro del refugio y la imposibilidad de conversar con alguien. Comenté varias veces la dificultad de hacer los apartes o sectores de nidales por no poder colocar o clavar estacas en ese suelo. Lo que yo no sabía era que

eso se iría repitiendo entre todos, hasta que el Cabo Derseo Da Costa se acerca y me dice que él tenía la solución, que era muy fácil, que antes de ser militar había sido alambrador; que sustituyera las estacas por triángulos de madera y con un ejemplo me lo mostró, el alambre mantendría parado el triángulo de tres palos (de cualquier madera que se consiguiera) y a su vez el triángulo sostendría estirado y alzado el alambre. Se lo hice saber al Comandante, tanto la solución como quien me la había dado. Feliz de terminar con mis problemas, una de las formas de volver a la vida normal allí era trabajar con los demás y así lo hice. Al segundo día consulto para saber si al otro día (el tercero) en la mañana podría regresar a la pingüinera, el jefe me contesta que tenía dificultades, que si yo esperaba un día o dos más le hacía un favor. La verdad es que no tenía ni una posibilidad de decir lo contrario. Él mismo me sugirió que los triángulos de madera los podía hacer en la Base, o llevar la madera cortada, que me comunicara con el Mayor Emilio Álvarez. Cuando subimos a la lancha, al cuarto o quinto día para regresar a la isla Ardley, éramos cua-

tro, el lanchero que iba y se venía, mientras que el Mayor Álvarez, Derseo y yo nos quedaríamos a preparar algunos “gallineros”, como llamaban todos a los grupos de nidos que iban a quedar cercados, con una sola puerta o dos, al pasar novedades de última hora el lanchero cruzaría solo nuevamente para traer a Emilio Álvarez y Derseo Da Costa.

La operación “gallineros” fue perfecta y así se cumplió con lo planeado, quedándome yo solo nuevamente en el refugio. Como novedad los chilenos habían llevado en ese tiempo una mesa chica y dos o tres asientos individuales, hechos con madera de construcción. Como todo el trabajo era de observación se necesitaba buscar los pingüinos marcados con pintura, que resaltara sobre el plumaje negro del lomo, para poderlos ver desde lejos. Eso requería caminar durante todo el día por la isla e ir tomando nota (los trabajos desde
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el punto de vista científico están descriptos en las publicaciones que año a año tiene que hacer el Instituto Antártico, para mantener enterados a cada uno de los países que integran el SCAR y sus respectivos científicos). Significaban muchos kilómetros y repetir la búsqueda cuando no se encontraba el animal, era un problema e interpretar que había sucedido. Todo trascurría bien con buen tiempo pero cuando caía nieve o agua nieve que mojaban, el trabajo era sumamente penoso, porque no contábamos con impermeables. En uno de los retornos a Base Artigas, al segundo día, fui a la Base chilena, y de regreso me entero que en ese tiempo el Comandante Porciúncula al bajar del tractor se había fracturado una pierna. La causa era de suponer, las piernas en el tractor van expuestas al frío esto ocasionaba la pérdida de sensibilidad por lo que no se debía bajar de un salto, los primeros pasos siempre parecían que los dábamos en zancos, o una rodada sobre hielo cristalizado. Casi todos continuaban con su trabajo y yo hice lo mismo, trataba de enterarme pero no iba al wanigan. Próximo a la cena, ya todo en calma, fui a visitarlo, se habló del accidente y que lo iban a atender los médicos rusos, que eran especialistas traumatólogos, que también se habían ofrecido para la atención y habían venido en esas horas, decidiendo verlo en un día

o dos después, a coordinar. Teníamos que ir a Belliwgshausen, la Base rusa, donde tenían una muy buena enfermería, un ambiente para internación con tres o cuatro camas y un pequeño quirófano. El viaje a la Base rusa la hacíamos por nuestros medios, el tractor tirando de la chata, el tractorista era Gelmini y sobre la chata iban el médico Pier Avelino, el enfermo y yo. En la Belliwgshausen pasamos varias horas, todo fue apacible, antes, durante y después de la internación. Lo que fue un drama fueron los viajes de ida y vuelta. El Comandante iba sentado en un sillón acolchonado tapizado, de capacidad para una persona. Este sillón lo habían afirmado al piso de la chata en la parte posterior, delante del sillón se pusieron dos o tres cubiertas (atadas entre ellas) y en el agujero central que formaban las cubiertas una tabla inclinada, la parte más alta hacia delante, la tabla era para llevar sostenida la pierna. Sentados en el piso, el médico y yo, uno de cada lado. Como a esa altura la chata no tenía amortiguadores que funcionaran, por chico que fuera el desnivel siempre se rebotaba. Era así que se veía al paciente quedar en el aire más alto que los brazos del sillón; y nosotros ir de lado a lado y en el aire por arriba de la chata. Lo máximo fue al regreso cuando Avelino se cayó de la chata y Gelmini y yo lo ayudamos a subir.

El jefe debió hacer la quietud correspondiente para su recuperación, y yo iba y venía de la isla tratando de que mi regreso fuera en días feriados o fines de semana. La verdad era que la “Base Científica Artigas”, se había construido y yo había completado observaciones de comportamientos en Pygosceles Papuas, lo suficiente para una primera publicación. Se había cumplido con las obligaciones del medio de transporte Nacional, tener una Base en la Antártida y un trabajo científico de naturaleza pacífica y no contaminante del medio ambiente. El regreso a nuestro país fue bien al caer la tarde, el Fairchaild 572 cruzó el Río de la Plata y contactó la margen uruguaya en el Río Santa Lucía, todo el mundo gritaba y daba vivas, a mí me llegó una copa con vino, y en unos minutos se enredaban los brazos para hacer brindis y augurios de felicidad. Se había cumplido con la misión, todos sabíamos que la Base Artigas no estaba terminada, le faltaban años de trabajo, disponíamos de un solo vehículo de transporte, el heroico Fairchaild y el trabajo científico, en la próxima temporada, se vería acompañado por más trabajos. Fue un acto de fe, lo que ahora dábamos por finalizado, fe en los compañeros, ninguno fracasaría en ningún momento, la fuerza que nos impulsó no fueron los beneficios materiales, fue el amor a la Patria.

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TRABAJOS DE BUCEO EN LA ANTÁRTIDA UNA NUEVA EXPERIENCIA
Cnel. Orosmán Pereira
Egresó de la Escuela Militar en 1967 como Alférez del Arma de Infantería. Integró en 1984 el contingente durante la Segunda Campaña Antártica que puso en funcionamiento la Base Científica Artigas. Fue Jefe de la B.C.A.A. en el año 1987 y Jefe de tareas, construcciones y asesor del comando de la B.C.A.A.. Fue Jefe de Curso de capacitación de dotaciones antárticas y Jefe de Operaciones y Logística del Instituto Antártico Uruguayo entre los años 1991-1994. Es coautor del primer libro nacional sobre la Antártida: “Uruguay y uruguayos en la Antártida”.

entro de las tareas planificadas para llevar a cabo los trabajos para dotar a la Base Científica Antártica Artigas, de un sistema de abastecimiento de agua potable y evacuación de aguas servidas, estaban las de buceo. La toma de agua para abastecer el sistema se encontraba en el Lago Uruguay distante a trescientos metros aproximadamente de la Base. El espejo de agua era de forma casi rectangular, de trescientos metros de largo por unos ciento cincuenta de ancho, se alimentaba con agua de deshielo de las alturas que lo rodeaban.

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• Saludo previo a la inmersión bajo el hielo. De izq. a der. Igor Melnikov, May. Orosmán Pereyra, Cabo Wilfredo Vera.

Ubicado el lago, de este a oeste y casi paralelo a la línea de costa, estaba separado de los terrenos que ocupaba la Base, por unas alturas de 26 metros y un pequeño valle por donde corría una cañada, primera fuente de abastecimiento cuando se fundó la Base en 1984 y de la primera invernada en 1986. Para ubicar la toma de agua, se debería contemplar dos requisitos, estar cerca de la orilla del lago, para permitir la construcción de un muelle que soportara una caseta portadora de la bomba de extracción de agua, y una profundidad mayor a tres metros, para asegurar el abastecimiento continuo de agua en estado líquido durante todo el año ya que la información que se poseía, era que el lago se congelaba, formando una capa sólida de hielo de dos metros de espesor.

La primera tarea era entonces, buscar y encontrar distancia y fondo adecuado; es así que el 17 de marzo a las diez de la mañana nos encontrábamos el Buzo y el Lanchero de la Armada, Cabo Wilfredo Vera y yo a orillas del lago, para comenzar el trabajo. Para poder operar en condiciones de temperaturas extremas, teníamos equipos especiales de buceo, trajes secos que mantienen al cuerpo del buzo completamente seco y aislado del agua y de su frialdad. El entorno fuera del agua se presentaba con una temperatura apenas por encima del 0º y poco viento, el agua, al igual que el medio ambiente exterior que nos rodeaba, tenía una temperatura también por encima del 0º. El lago era de agua dulce, y bajo la superficie era clara y había buena visibilidad, el fondo estaba compuesto por material
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de arrastre de iguales características que el que se encontraba al pie del glaciar. Formado por tierra fina sedimentaria y piedra bien compactada, sin vegetación, hasta los ocho metros de profundidad aproximadamente, después, a medida que se aumentaba la profundidad, el fondo se cubría de vegetación acuática y pequeños crustáceos rojizos llamados copépodos similares al famoso krill. Cumplida esta primera etapa, y ubicado el lugar en cuanto a distancia y profundidad, dimos por finalizado este primer buceo. En los días posteriores se comenzaría con la construcción del muelle, a cargo del Segundo Jefe de la Base, Capitán Luís Tártaro del arma de Ingenieros, que cumplió con total éxito la misma. En esta etapa, nuevamente debimos realizar trabajos debajo del agua. La construcción del muelle de metal finalizaba en la parte más profunda de la zona, y sobre él se construiría una caseta que contendría la bomba, por lo tanto, debería estar firmemente asentada toda la estructura sobre el fondo de la laguna que se presentaba con una fuerte pendiente de más de 60º situación, que nos obligó a cavar en el suelo del fondo, un área horizontal para poder asentar unas platinas que soportarían los tubos del muelle. Este trabajo fuera del agua, desgastar una superficie en declive para hacerla horizontal, era sencillo pero, debajo del agua, fue bastante engorrosa por la constitución del suelo, el estado de ingravidez que provoca la flotabilidad, sin puntos de anclaje, para hacer fuerza cuando se usan las herramientas, y la disminución de visibilidad por el desprendimiento de material. Luego de unas horas el trabajo quedó concluido, y la estructura metálica del muelle, como premio al esfuerzo, surgía fuera de la superficie plateada del agua del lago, incorporando una nueva fisonomía hecha por la mano del hombre, al paisaje natural.
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Durante los días de la construcción detallada, y a medida que transcurrían, la temperatura, los alrededores del lago y su superficie fueron cambiando. La superficie del agua se fue solidificando convirtiéndose en hielo, fino y quebradizo al principio, hasta incrementar su espesor y consistencia, con el paso de los días. El contacto con el frío, y el agua helada fue incrementando la experiencia que no

• Preparando la inmersión bajo el hielo.

poseíamos y fue en forma empírica, que comprobamos que no debíamos sacar fuera del agua a la segunda etapa de los reguladores de aire, los que van directamente a la boca, ya que al contacto con el aire se congelaban y dejaban de funcionar con normalidad, debíamos dejarlos siempre cubiertos de agua, a resguardo del aire. Estas tareas especiales de buceo, llevadas a cabo por nosotros, fueron seguidas con interés por nuestros vecinos de la base de la Bellingshausen de la URSS y, propusieron, por ese motivo, realizar un trabajo de buceo de carácter científico en el área, con la finalidad de medir temperaturas, sacar muestras del fondo, vegetación y agua. La actividad de buceo nuestra consistía en apoyo operativo a la actividad que desarrollaría como científico el Dr. José Pedro Dragonetti, por la parte rusa la interven-

ción de buceo y científica sería llevada a cabo por el submarinista soviético Igor Melnikov de la Academia de Ciencias del Instituto Oceanográfico de la URSS. En la mañana del día nueve de abril se procedió con la actividad de buceo prevista, salvo que en esta oportunidad las condiciones ambientales, de temperatura y viento, habían cambiado drásticamente. La superficie del lago se había congelado, y presentaba una superficie sólida de hielo de veinte centímetros de espesor, cosa que obligó a hacer un orificio en el hielo de sesenta centímetros para poder ingresar al agua, debiéndose mantener la misma en movimiento con un trozo de madera, para que no se volviera a congelar. Nosotros empleamos los trajes secos señalados anteriormente, pero cabe describir como un hecho anecdótico, el traje empleado por el buzo ruso. El mismo era de tela engomada y de una sola pieza, es decir que la capucha que en nuestro equipo era independiente del traje, en el de él estaba incorpo-

rado sobre la superficie helada del lago, barrida por el viento y algo de ventisca, parecía un personaje salido de la novela de Julio Verne “Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino”. Prontos para iniciar la tarea, nos sentamos a la orilla del agujero realizado en el hielo, nos saludamos para desearnos suerte y de a uno fuimos entrando al agua. El buzo Cabo Wilfredo Vera, iba unido a su cintura con una línea de vida que nos conectaba con la superficie, debajo del agua nuevamente el silencio, el soplo del viento no se sentía había quedado, afuera de este mundo, solamente nos acompañaban nuestras propias respiraciones, que en racimos de burbujas subían a la superficie, quedando el aire atrapado por el hielo formando grandes y palpitantes bolsones. Descendimos hasta unos diez metros donde se tomaron fotos, muestra de agua, plantas, suelo y se midió la temperatura del agua. Desde el fondo y mirando hacia la superficie, no se podía distinguir el orificio por donde habíamos ingresado, sin la línea de vida como guía, era difícil percibir la salida a la superficie. El hielo de la superficie se presentaba como un enorme cristal esmerilado. Una hora aproximadamente duró la inmersión, y de a uno fuimos saliendo del agua, al contacto con el aire exterior nuestros trajes de neopreno negro quedaron de color gris al congelarse el agua que los mojaba. Satisfechos con la tarea, una reunión social como es costumbre en este aislado paraje, cerró la actividad. En ella el especialista ruso Igor Melnikov, manifestó que éramos los primeros buzos en la Antártida, en haber buceado bajo hielo en aguas interiores.

• Antes de la inmersión en Lago Uruguay. De izq. a der.: Cabo Wilfredo Vera y May. Orosmán Pereyra.

rada formando una sola pieza, de pies a cabeza, y el cristal del visor poseía en su interior, un pequeño limpiaparabrisas para poder quitar el vapor de agua que se condensaba sobre su superficie interior. Pa-

La última actividad de buceo, que realizamos con el Cabo Wilfredo Vera fue en el mes de octubre, en mar abierto, después que se descongeló el mar. Elegimos una zona próxima a los restos de un naufragio que existe sobre la costa, donde se ubica la Base Artigas. El lugar es rocoso y profundo, con un fondo de arena blanca y
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núcleos de rocas desperdigadas. En esta oportunidad sumamos al equipo que ya habíamos usado, bastones de esquiar, como armas de defensa ante posibles ataques de depredadores, en particular, la foca leopardo, que según manuales existentes en la base, podía provocar algún incidente desagradable. El buceo fue muy distinto al desarrollado en Lago Uruguay, la visibilidad era asombrosa, llegando a alcanzar en forma horizontal tal vez unos ochenta metros, lo que permitía ver formaciones rocosas en todos sus de• Construcción del muelle en Lago Uruguay a cargo del talles, a esto se sumaba la cantidad de seres Capitán de Ingenieros Luis Tártaro, 2º Jefe de BCAA. vivos que se podían apreciar kriles nadando armoniosamente, erizos y estrellas de mar, medurealmente un gran animal de unos cuatro metros sas y algún pez. de largo, piel moteada grandes y redondos ojos Todo transcurría normalmente hasta que mienque nos miraban fijamente y con una enorme boca tras tomábamos la temperatura del agua, percibí en forma de herradura provista de grandes dientes. una presencia, observé en nuestro entorno y hacia Llegamos a la superficie hasta una gran piedra de arriba, y allí encima de nosotros a unos diez meforma plana, pero el peso de los cinturones de tros en la superficie, una foca leopardo giraba en plomo que llevábamos como lastre, dificultaba torno a las burbujas de aire que delataba nuestra que nos pusiéramos de pie. En esta posición estupresencia. Por señas advertí al Cabo Vera que vimos unos cuantos minutos hasta que logramos teníamos compañía, retrocediendo, colocamos ponernos en pie, en cuanto lo hicimos, la foca sacó nuestras espaldas contra una pared de piedra y su enorme cabeza oval, nos observó con atención comenzamos a ascender lentamente. Mientras eso por un momento y luego girando sobre sí misma, hacíamos, la foca leopardo comenzó su descenso se marchó nadando mar adentro, en busca de otras hacia nosotros colocándose muy cerca, con los presas, supongo. bastones tratábamos de mantener la distancia. Era

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VALORACIÓN ESTRATÉGICA DEL ÁREA DE JURISDICCIÓN Y PRESENCIA DE LA ARMADA NACIONAL
Armada Nacional - RRPP

ctualmente nuestro mar jurisdiccional tiene una dimensión de aproximadamente el 82% de la superficie terrestre. Acorde a lo reclamado ante las Naciones Unidas, al amparo del Artículo 76 de la Convención de los Derechos del Mar, se incrementaría nuestra soberanía sobre los recursos naturales de lecho marino y subsuelo, así como los recursos vivos que se desplacen en contacto continuo con el fondo marino, en unos 100.000 km2. En esa instancia pasaríamos a tener un área jurisdiccional marítima mayor que la terrestre. En este escenario la Armada custodia aproximadamente 1.400 kilómetros de costas, de los cuales el 70% constituyen límites internacionales. El 70% de la población del País se concentra en el litoral costero sur, abarcando los departamentos de Rocha, Maldonado, Canelones, Montevideo, San José y Colonia, por lo cual se puede inferir que un porcentaje aún mayor se concentra en zonas costeras fluviales, considerando el Río Uruguay y todos los cursos de agua que recorren el interior del País. Si hablamos del área de responsabilidad que el País tiene acorde a los compromisos internacionales contraídos en relación a la Búsqueda y Rescate en el mar, podemos destacar que la misma representa una superficie de 1:337.000 km2, casi 10 veces la superficie terrestre del País.

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ESCENARIO MARÍTIMO

En breve comenzarán las exploraciones en nuestra plataforma en búsqueda de yacimientos petrolíferos o reservas de gas y la Armada deberá brindar seguridad y protección a las plataformas de prospección.

RECURSOS ICTÍCOLAS
La demanda mundial de pescado es, en la actualidad, de 80 millones de toneladas, se estima que pasará a 115 millones en el 2015. El Banco mundial estima que la capacidad de captura de la flota pesquera mundial, excede la sustentabilidad de la mayoría de especies comerciales. Nuestra ZEE y la Zona Común de Pesca conforman una de la 5 mayores cuencas pesqueras del mundo y la Armada debe proteger esta riqueza así como velar por el cumplimiento de las medidas de preservación dictadas por la DINARA, para preservar el recurso y mantener la fuente de trabajo de los pescadores locales. El mayor depredador de nuestra riqueza ictícola son los lobos marinos, que para su supervivencia consumen anualmente el doble del total capturado por toda nuestra flota pesquera. De continuar preservando la especie lobera, sin control, nuestro país debería gestionar ante los organismos mundiales reguladores una compensación por las pérdidas de aproximadamente 300 millones de dólares anuales.

RECURSOS ENERGÉTICOS
Es necesario controlar el mar para preservar las potenciales reservas energéticas. Más de un tercio de las reservas del petróleo del mundo, descubiertas hasta el presente, se encuentran en los fondos marinos.

TRANSPORTE MARÍTIMO
La seguridad y prosperidad globales dependen del tráfico marítimo. Este es sólo una parte de un sistema multimodal complejo de distribución de bienes que abarca puertos, ferrocarriles y carrete43

ras, en el cual, en medida creciente, la unidad fundamental es el contenedor transportado por una amplia variedad de medios. A fin de tener una idea del tránsito global, se estima que cada contenedor, promedialmente, da 8.5 vueltas al mundo por año. La Armada brinda seguridad y protección al tráfico marítimo que atraviesa nuestra zona de influencia, nos referimos a un promedio de 16.000 buques anuales, resultando importante destacar que aproximadamente un 75% del comercio exterior de nuestro país, es realizado por vía marítima. Es imprescindible saber que está pasando en nuestra área de dominio, a fin de tomar las medidas que puedan corresponder ante ilícitos e infracciones a las legislaciones vigentes, así como para prevenir incidentes de contaminación. El tráfico de cargas peligrosas, puede poner en riesgo la seguridad de nuestro país y su sociedad, ese es el caso del narcotráfico. Se estima que el comercio de drogas en el mundo, tiene un rédito financiero que supera los 500 billones de dólares por año, más que el comercio mundial de petróleo. El consumo de estas sustancias sicotrópicas por nuestra población afecta el orden institucional y la seguridad de la sociedad en su conjunto. La Armada ha interceptado en este último año más de 2 toneladas de cocaína y varios cientos de kilos de marihuana.

dragado, efluentes contaminantes, etc., destacándose la contaminación biológica que se produce al descargar aguas de lastre conteniendo especies exóticas invasivas ajenas al ecosistema (como por ejemplo el mejillón dorado que ha causado serios problemas en la central hidroeléctrica de salto grande y en todas las embarcaciones que navegan nuestro Río Uruguay y afluentes). Otros convenios de singular importancia ratificados por el País y que la Armada debe supervisar su cumplimiento son los referidos a la seguridad marítima, tanto del personal como de los buques y a la titulación y formación de nuestra Gente de Mar.

• Tripulación del Buque “Instituto de Pesca Nº 1”.

En suma, la Armada Nacional a través de su rica historia constituye el instrumento que garantiza el ejercicio de la ley uruguaya en el mar, asegurando que se cumplan las normas en materia de pesca, prevención de la contaminación e introducción ilegal de mercaderías. Provee tranquilidad en las costas y playas y socorre vidas amenazadas, mientras mantiene señales y corredores seguros de navegación. Contribuye activamente apoyando logísticamente en el continente antártico, proporciona efectivos para tareas de mantenimiento de la paz y apoyo humanitario en aquellos lugares requeridos por las Naciones Unidas o donde el desastre natural impacte y el gobierno lo disponga y mantie-

MEDIO AMBIENTE
La Armada supervisa la aplicación del convenio MARPOL, del cual nuestro país es signatario. Esta norma regula todas las actividades que pueden producir contaminación en las aguas por hidrocarburos, ya sea por su alijo, limpieza de sentinas, carga y descarga en terminales. Existen otro convenios internacionales que refieren a la descarga de aguas de lastre, material de
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Entre el 26 de noviembre de 1956 y el 30 de marzo de 1957, los entonces Teniente de Navío (CG) Ruben R. VARELA (F), a bordo del rompehielos A.R.A. Gral. San Martín y el Alférez de Navío (CG) Héctor W. Bomio, a bordo del buque A.R.A. Bahía Aguirre, participaron en la XXI Campaña Antártica Argentina. En 1964 el Alférez de Navío (CG) Jorge Nossei, participa de una expedición británica en el Cabo Primavera (Islas Shetland del Sur), escribiendo un diario que sirve como referencia para futuras exploraciones.

ne una constante participación en los diferentes proyectos de construcción y reparación naval. Reconocidos académicos han estimado que si la historia nos hubiera privado de acceso al mar, nuestro PBI sería la mitad. Haciendo un análisis del PBI Marítimo, observamos que desde el año 2004 hasta el año 2009 el mismo pasó de 700 a 1.800 millones de dólares, creciendo notoriamente la actividad portuaria, los volúmenes de pesca e intensificándose el uso de las márgenes fluviales y marítimas como fuentes de recreación y turismo. Donde hay agua debe estar la Armada y eso es motivo de orgullo y a la vez de enorme responsabilidad por habérsenos confiado la mitad de aquello que nos hace el País que somos y de alguna manera contribuyentes al destino material de nuestra economía y por lo tanto de la calidad de vida de nuestros compatriotas. Por eso, siendo fieles custodios del rico patrimonio marítimo nacional, nos proyectamos hacia el futuro con rumbo firme en el timón, conscientes que nuestra actividad es en beneficio de todos. Luego de esta introducción, hemos querido dejar para el final algunas referencias históricas y reflexiones sobre la importancia estratégica que tiene para el mundo el continente antártico. El continente blanco es una vasta reserva ecológica de

incalculables recursos. La Armada Nacional, como sustancial exponente del poder marítimo de la nación, contribuye en forma permanente para que el País tenga una activa y proficua participación dentro del Sistema del Tratado Antártico. El continente Antártico, los Mares Australes y la zona de convergencia conforman un área del planeta de enorme interés científico, un campo fértil para la investigación. Los fenómenos y procesos evolutivos de su biodiversidad convierten esta amplia vastedad, en un laboratorio viviente para la humanidad. La interrelación del océano, atmósfera y la criósfera hacen de la Antártida un elemento clave en la generación de rápidos cambios climáticos en varias escalas, así como en la vulnerabilidad de la fauna marina y su ecosistema. El Uruguay, vinculado históricamente a la Antártida desde su pasado colonial, donde el Apostadero Naval de Montevideo, era la puerta de entrada al continente, mantiene un interés por ella no exclusivamente por su importancia a nivel científico, sino también por sus valores estratégicos y geopolíticos, así como por sus potencialidades económicas, y sus vínculos geográficos y oceanográficos. Constituye una fuente muy importante de recursos, es la más grande reserva de agua dulce del planeta, su biodiversidad es inigualable, su potencialidad en
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recursos minerales y energéticos aún sin evaluar; la grandiosa belleza de sus paisajes que deberá explotarse responsablemente por los emprendimientos turísticos, bajo la premisa de conocer para preservar ese rico patrimonio de la humanidad. El Uruguay ha logrado consolidar hace casi 25 años, su carácter de Parte Consultiva del Tratado Antártico, a partir del compromiso asumido formalmente, realizando actividades científicas continuas, estableciendo una estación científica permanente, realizando expediciones y operando anualmente un buque Antártico, dedicación y esfuerzo interinstitucional que le permitió ser aceptado como Miembro Pleno en la Reunión Consultiva llevada a cabo en Bruselas el 7 de octubre del año 1985. Al adherirse al Tratado Antártico, el País ha manifestado su interés y la voluntad de reservar los derechos que en un futuro pudieran corresponderle en la Antártida acorde al Derecho Internacional, sin aspiraciones de reclamar títulos soberanos sobre su territorio.

• Campañas Navales 90/91 y 91/92 ROU 24 Cdte. Pedro Campbell.

del Mar de Weddell. En estas circunstancias, desde Montevideo, se lanzó una expedición de rescate, a cargo del Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety, con el buque “Instituto de Pesca No. 1”. Este navío fue el primer buque de casco metálico, en navegar en el Océano Antártico, logró hacerlo hasta unas 20 millas de la Isla Elefante, retornando luego de no poder avanzar en el campo de hielo en latitud 60° 42' S y longitud 54° 46' W. El Uruguay integra el Sistema del Tratado Antártico con una participación activa, continua y autónoma y en ese marco la Armada Nacional contribuye con sus capacidades para el cumplimiento de los objetivos permanentes de apoyar a la actividad científica en forma segura y proteger el medioambiente antártico. Lo hace en forma activa, porque utiliza sus medios humanos y materiales, no como elementos de ocupación logística o científica de sola presencia, sino en procura constante de realizar sus tareas cumpliendo las guías y recomendaciones del Consejo de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP) y del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR). Teniendo siempre presente el espíritu del Tratado Antártico se buscan nuevas áreas donde realizar investigaciones y generar conocimientos, especialmente en aquellos lugares con baja o nula densidad de información.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS NAVALES DE URUGUAY VINCULADOS AL ÁREA DEL TRATADO
En 1916, Sir Ernest Shackleton, famoso explorador irlandés, intentaba realizar el primer cruce del continente antártico, cuando su buque, el Endurance quedó atrapado en la Isla Elefante entre los hielos

• Beechcraft B200T en Ia Isla Rey Jorge en apoyo al buque.

Lo hace en forma continua, porque con sus operaciones de sostenimiento anual en el área

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Las expediciones marítimas que se realizan anualmente desde el año 1990 como parte integral de la gestión naval antártica incluyen: Actividades Operativas: Apoyo a la búsqueda y rescate, despliegue de personal científico al continente antártico, islas y diferentes áreas estratégicas de interés para el Instituto Antártico, apoyo a la seguridad marítima y colaboración técnico/científica a organismos y programas antárticos, así como la preservación del medio ambiente y lucha contra la contaminación. Actividades Logísticas: Aprovisionamiento de más de 240 toneladas de carga consistente en combustibles, lubricantes, víveres y materiales en general. Retiro y transporte de más de 15 toneladas de residuos del área Antártica hacia el continente para su disposición final en cumplimiento de la normativa ambiental. Más allá de este aprovisionamiento, se realiza el transporte de carga específica que permite mejorar las capacidades operativas de la Base Científica Antártica Artigas (BCAA) y de la Estación Científica Antártica Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety (ECARE), por ejemplo: generadores, tanques de combustible y materiales de construcción de las nuevas instalaciones edilicias. Actividades Científicas: Apoyo y participación en conjunto con la comunidad científica en la ejecución de programas y proyectos de investigación y monitoreo (tareas en el área de la oceanografía operacional, relevamientos hidrográficos, censo, estudio de la vida Marina Antártica y estación meteorológica marina móvil embarcada), todos enmarcados en programas y recomendaciones de foros del Sistema Antártico. Todas estas actividades, realizadas por Unidades de la Armada Nacional contribuyen a bajar los costos operativos, permitiendo así reasignar los
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• ROU 4 “General Artigas” en la E.C.A.R.E.

antártica, contribuye a la participación en el Sistema y a sus foros de administración y decisión. La autonomía se cumple mediante el empleo de medios navales propios, tal cual se incluyó en los documentos de adhesión e ingreso al Tratado.

LA IMPORTANCIA DE LA ARMADA NACIONAL PARA LOS INTERESES URUGUAYOS EN LA ANTÁRTIDA
Bajo estos conceptos la Armada Nacional conjuntamente con el Instituto Antártico Uruguayo, como responsable de llevar a cabo el Programa Nacional Antártico, establecen sus políticas de apoyo para el desarrollo de las actividades científicas y logístico operacionales. La Armada Nacional dentro de su Plan General dispone el apoyo operativo, logístico y científico a las actividades antárticas, a través del Comando de la Flota, de la Dirección General de Material Naval y de la Dirección General de Personal respectivamente. Proporciona personal calificado, medios navales y aeronavales (utilizando el binomio buque– helicóptero), los que aseguran anualmente su participación en las actividades mencionadas precedentemente.

recursos presupuestales en apoyo a la actividad científica y a la mejora del material. Personal Superior de la Armada ha participado en diferentes foros del Sistema del Tratado Antártico con una destacada actuación, siendo considerados como referentes institucionales, y nominados para ocupar puestos clave dentro del Sistema.

• ROU 04 en Campos de Hielo en la Península Antártica.

Dicho Personal, contribuye profesionalmente en la dirección y manejo de grupos de especialistas en las áreas de: • Seguridad. • Entrenamiento Antártico. • Operaciones Marítimas. • Proyectos y Programas Especiales. Estas actividades se enmarcan dentro del Consejo de Programas Nacionales Antárticos y contribuyen a aumentar el prestigio internacional del Uruguay como miembro adherente. Por iniciativa internacional y en reconocimiento a la continua actividad y presencia de la Armada Nacional en la Antártida, se ha materializado con éxito, la incorporación al “vocabulario geográfico antártico”, incluido en las publicaciones de toponimia oficial, los siguientes nombres: • «Caleta del Vanguardia», en honor al lugar donde se realizó, el primer desembarco desde el ROU 26 “Vanguardia” para actividades científicas. • “Baliza Uruguaya», refiriendo a la instalación de la ayuda a la navegación en Punta Suffield, que facilita el tránsito de las naves en proximidades de la base uruguaya. • “Estación Científica Antártica TN Ruperto Elichiribehety”, (ECARE) al refugio uruguayo de Bahía Esperanza, brindándole merecido homenaje a quienes a bordo del buque “Instituto de Pesca Nº
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1” intentaron con sus precarios medios el rescate de la expedición de Sir Ernest Shackleton.

QUÉ IMPORTANCIA TIENE LA ANTÁRTIDA PARA LA ARMADA NACIONAL
La Armada Nacional, más allá de su Misión esencial, cumple tareas de acción marítima, que tienden a alcanzar y cumplir los objetivos e intereses nacionales respectivamente en su ámbito de responsabilidad. Es así que para la Armada Nacional uno de los Productos Estratégicos es contribuir a la presencia nacional en la Antártica mediante el apoyo al Instituto Antártico Uruguayo. Para la Institución Naval, la Antártida es un Área de Operaciones de singulares características, donde se exige un adiestramiento operativo al más alto nivel,

• El ROU 26 navegando en aguas antárticas.

• El ROU 26 realizando maniobra anual de combustible para consumo en BCAA.

para contribuir eficazmente y con el mayor grado de seguridad, al desarrollo de los estudios científicos. En este tema podríamos agregar, que este teatro de operaciones no solamente permite que el marino reciba conocimientos específicos, sino que también lo obliga a interiorizarse del Marco Legal Internacional vigente que regula al continente antártico, a través del Sistema del Tratado Antártico y del protocolo de medio ambiente. El apoyo al Instituto Antártico Uruguayo con personal para la dotación permanente de la BCAA (personal técnico en electricidad y personal del Grupo de Buceo), meteorólogos, oceanógrafos e hidrógrafos, así como la operativa del personal integrante de las dotaciones de las Unidades flotantes y aeronavales que cumplen con las tareas de reabastecimiento por mar de sus instalaciones, y búsqueda y rescate, es un desafío permanente, ya que se debe actuar eficientemente en un medio hostil con elevado nivel de riesgo.

En el extremo sur del mundo la Armada Nacional renueva en cada acción, la histórica sentencia del heroico marino oriental TN Don Ruperto Elichiribehety:
“IMPONER A LA DURA IMPENETRABILIDAD DE LOS HIELOS LA TENACIDAD PERSEVERANTE DE NUESTRA SANGRE”

Bibliografía:
• Tratado Antártico - Secretaría del Tratado Antártico www.ats.aq • Documento de ingreso del Uruguay al Tratado Antártico. Informe final ATCM 1985. • Manual del Tratado Antártico. • Plan Quinquenal de Actividades del IAU 2006-2010. • Plan General de la Armada 2010. • Guías y Recomendaciones del Comité Científico de Investigaciones Antárticas www.scar.org • Guías y Recomendaciones del Consejo de Programas Antárticos www.comnap.aq • Instituto Antártico Uruguayo página web www.iau.gub.uy • Armada Nacional página web oficial www.armada.mil.uy

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EL EJÉRCITO NACIONAL EN LA ANTÁRTIDA
Ejército Nacional l Tratado Antártico Internacional entró en vigencia en el año 1961 y nuestro país ingresó al mismo como miembro adherente en 1980, aumentando de esta forma la actividad antártica nacional, transformándose en Miembro Consultivo con voz y voto a partir de 1985. Desde que el Uruguay tomó la decisión de incorporarse al Tratado Antártico, durante la década de 1970, el Ejército Nacional comenzó a involucrase particularmente en el tema y algunos de sus integrantes quedaron afectados al Instituto Antártico Uruguayo, presidiendo su Consejo Directivo desde que dicho Instituto fuera oficializado el 28 de agosto de 1975. Este Tratado Antártico proporcionó un nuevo marco legal que alivió las tensiones políticas existentes entre algunos países, congelando las reclamaciones territoriales, regulando a su vez las actividades en el continente blanco, el cual quedó dedicado a las actividades de paz y ciencia en un régimen de cooperación. En este entorno es que la participación del Ejército Nacional cobra un protagonismo esencial, aportando la iniciativa y los recursos humanos y logísticos que permitieron la instalación de la
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Base Científica Antártica Artigas (BCAA) en el mes de Diciembre de 1984, en el área del Tratado Antártico, al sur del Paralelo 60º Sur. Con este hecho nuestro país pudo concretar el sueño largamente anhelado de tener presencia en el continente helado y además ser aceptado como miembro pleno del Tratado Antártico.

personal subalterno a nivel de ejecución, medios materiales, equipos y recursos financieros.” Históricamente las tareas logísticas de la base han sido realizadas por personal del Ejército que se ha ocupado de la cocina, el mantenimiento vehicular, mantenimiento de infraestructuras, así como de otras tareas puntuales, según las necesidades. En 1997 se decidió aceptar la cesión por parte del Reino Unido de una antigua estación en desuso, ubicada en Bahía Esperanza. Eso significó la instalación de una segunda Base Uruguaya, requiriendo para ello grandes esfuerzos para llevar a cabo los reconocimientos necesarios, refaccionarla y ponerla en funcionamiento. De esta manera se hace realidad la operación simultánea de ambas bases (BCAA y ECARE).

Desde que el Uruguay tomó la decisión de incorporarse al Tratado Antártico, durante la década de 1970, el Ejército Nacional comenzó a involucrase particularmente en el tema y algunos de sus integrantes quedaron afectados al Instituto Antártico Uruguayo...

La crónica que hace la Asociación Antártica Uruguaya en ese período dice: “El Ejercito Nacional, habiendo comprendido la trascendencia e importancia de la posibilidad histórica, del ingreso de Uruguay al tratado Antártico, impulsa decididamente su participación en el tema apoyando al Instituto Antártico Uruguayo, con personal superior a nivel de dirección, planificación y ejecución,

PARTICIPACIÓN DEL EJÉRCITO EN LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA ANTÁRTICA
Apenas fundado el IAU en 1968, un integrante del Ejército, el reconocido naturalista, Cnel. (R) Juan Pedro Torres de la Llosa, integró el Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo y cumplió

funciones como Coordinador del Grupo Científico Ecológico; desde su columna periodística en el Diario el País se encargó en distintas oportunidades, de divulgar las actividades antárticas del Uruguay.1 Durante la Primera Convención Nacional Antártica de 1970, varios representantes del Ejército Nacional participaron en las diversas comisiones que se conformaron. Entre ellas podemos destacar la Comisión Científica que presentara una ponencia titulada: “Fundamentos históricos de los derechos del Uruguay en la Antártida”.2 Posteriormente y una vez establecida la BCAA varios proyectos científicos fueron liderados o contaron con la participación de integrantes del Ejército Nacional; en 1985-86 el primer proyecto científico, un estudio para “Encontrar normas o reglas zootécnicas del comportamiento animal con la finalidad de hacer compatible la vida entre el hombre y animales dentro del ecosistema”. El Servicio Geográfico Militar (SGM), inició sus actividades antárticas en la campaña 1986-87, conduciendo un relevamiento topográfico en la zona de Caleta Marion (isla Rey Jorge, Shetland del Sur) con la finalidad de proporcionar un documento cartográfico básico para los trabajos de geofísica, geología y geoquímica en el área. Posteriormente, desde el año 1995, el SGM ha continuado reali-

zando en forma ininterrumpida Observaciones Satelitales (GPS) en la BCAA en cada verano austral como parte del Programa Internacional GIANT / SCAR-KGIS / EPOCH.3

...la presencia permanente del Ejercito Nacional en el Continente Antártico, es considerado como objetivo estratégico para la Fuerza.

PROYECCIÓN DE FUTUROINTERÉS ESTRATÉGICO
Para muchos la Antártida es percibida cada vez más frecuentemente, como un espacio donde se pueden encontrar y explotar ciertos recursos cuya carencia aumenta en el resto del mundo. Por lo tanto, de espacio neutral de interés científico, la Antártida puede transformarse en un escenario de intereses económicos y ambientales variados, complejos y de creciente envergadura y alcance, donde los aspectos relacionados con la soberanía podrían verse afectados. Esto implica, fortalecer la imprescindible presencia del País dentro del ámbito del sistema del Tratado Antártico, contribuyendo al equilibrio del sistema internacional de cooperación en el área y con ello asegurando el ejercicio de nuestros derechos actuales o la reserva de futuros, tal cual lo estipula la misión del Instituto Antártico Uruguayo (I.A.U.)

En este sentido se destaca que la presencia permanente del Ejército Nacional en el Continente Antártico, es considerado como objetivo estratégico para la Fuerza4. A los efectos de cumplir con este objetivo, además de mantener la presencia ya descripta, el Ejército Nacional debe prever estar en condiciones de continuar apoyando los proyectos del IAU, potenciar la base ECARE y/o abrir una nueva base continental, en latitudes mucho más al sur de donde hoy estamos operando. En resumen, el Ejército Nacional deberá prever contemplar en su actividad antártica futura, aspectos tales como: 1. Mantener personal de la Fuerza en apoyo al IAU en cumplimiento de las distintas funciones de dirección, planificación y ejecución. 2. Formar personal especializado en tareas de guía para instalación de campamentos científicos en lugares de especial interés para los objetivos de investigación del programa antártico nacional. 3. Capacitar personal en operaciones en climas fríos para participar como Guías de expediciones científicas y en tareas de Búsqueda y Rescate terrestre en casos de accidentes, que pudieran involucrar a expediciones científicas nacionales o en apoyo a expediciones de otros paises.5 4. Participación con medios de transporte y logísticos que per51

mitan mantener la capacidad operativa de la Base Científica Antártica Artigas. 5. Proporcionar medios de transporte, maquinaria y material de campamento para la instalación de futuras bases o campamentos, al interior del continente antártico y al sur del Paralelo 70º sur.

ser la actividad destinada a perdurar, que sirve para sentar bases sólidas que luego sean aprovechadas para edificar en las otras áreas del quehacer antártico.

CONCLUSIONES
“La sola mención de la construcción de una base en la Antártida puede no despertar la imaginación en cuanto a las reales dificultades y sacrificios que fue menester desarrollar para que el éxito coronara tales esfuerzos. Con lo que se quiere destacar que el Personal Superior y Subalterno a que se alude ha incursionado en el tema como verdaderos pioneros y asumiendo plenamente y de antemano las responsabilidades de un eventual fracaso. Una tradición que es muy cara al Ejército Nacional. Como también lo es la de un eficiente empleo de los medios que aseguren las mejores condiciones de ejecución, compatibles con las circunstancias, que como en este caso pueden resultar adversas, cuando no hostiles, al menos parcialmente”.6 La actividad del Ejército Nacional en la Antártida ha sido silenciosa y productiva, como debe

La actividad del Ejército Nacional en la Antártida ha sido silenciosa y productiva, como debe ser la actividad destinada a perdurar, que sirve para sentar bases sólidas que luego sean aprovechadas para edificar en las otras áreas del quehacer antártico.

dad el Ejército Nacional, ha estado siempre presente desde que los pioneros se lanzaron a la aventura inicial hasta los actuales antárticos, los cuales mantienen ondeando el Pabellón Nacional en aquellas australes latitudes, cooperando sustancialmente con la política exterior del Estado, cumpliendo una misión a favor de la paz y los avances científicos, con capacidad, audacia y dedicación, aportando con su esfuerzo para cumplir con el mandato del Prócer de: “Sean los Orientales tan ilustrados como valientes.”

Indudablemente el decidido apoyo del Ejército Nacional, particularmente entre 1982 y 1984 concretó la instalación de una base antártica, que se planificaba desde 1961, lo que posibilitó el ingreso de nuestro país como Miembro Consultivo del Tratado Antártico. En lo científico, el Servicio Geográfico Militar ha desempeñado un rol protagónico desde 1986, produciendo cartografía y datos de interés científico que son apreciados y empleados por la comunidad antártica como un referente. Han transcurrido 25 años desde la fundación de la BCAA y del ingreso del Uruguay como miembro pleno del TA y en esta activi-

1. Torres de la Llosa, Juan Pedro. La Antártida Uruguaya. EN SU 12º ANIVERSARIO DE LA BASE CIENTÍFICA ANTARTICA GENERAL ARTIGAS (B.C.A.A.). En: EL PAIS, Montevideo, 1 de noviembre de 1997. 2. Actas de la PRIMERA CONVENCIÓN NACIONAL ANTARTICA - MONTEVIDEO – URUGUAY 24 al 27 de abril de 1970 3. PROYECTOS: GIANT / SCAR-KGIS / EPOCH Jefe de Proyecto: Tte. Cnel. Gustavo Lacuesta - SERVICIO GEOGRÁFICO MILITAR http://www.iau.gub.uy/proyectoscientificos/proyectos2008/sgm-giant-scarepoch.htm 4 . O.C.G.E. Nº 10519 “CONCEPTO DEL COMANDANTE EN JEFE DEL EJÉRCITO”, Precisiones de ejecución para el año 2007 y de planificación para el período 2008 – 2010), Objetivo Estratégico Nº 3, que menciona la “presencia permanente en el Contingente Antártico”. 5. www.ats.aq/documents/ATCM32/wp/ ATCM32_wp047_s.doc Taller antártico internacional de “Búsqueda y Rescate” http:// www.nuestromar.org/noticias/antartida/ 10_11_2009/26976_taller_antartico_ internacional_de_busqueda_y_rescate 6. Presencia del Ejército Nacional en la Antártida. En: Revista Ejército, Año 1, No. 1, Julio - Septiembre de 1986: Pág. 86.

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LA ANTÁRTIDA Y SU FUTURO
LA VISIÓN DE LA FUERZA AÉREA URUGUAYA
Fuerza Aérea Uruguaya

l Uruguay siempre estuvo vinculado con el tema antártico, en 1916 el T/N Ruperto Elichiribehety inició el primer contacto con este continente, al intentar infructuosamente el rescate de la tripulación del explorador inglés Sir Ernest Shackleton, la cual había quedado varada en la Isla Elefante. También podemos destacar que por esa misma época un pionero de la aviación nacional el entonces Tte. 2do. Cesáreo L. Berisso, planifica una incursión por el sur del continente, con los aviones disponibles en esa época, que su construcción era de tela, su idea era llegar lo más al sur posible, lamentablemente no pasando más de un mero anhelo, pero marcando desde entonces una tendencia que en el devenir de la historia se fue acentuando, con una participación estrecha de la Fuerza Aérea. El 7 de enero de 1982 invitado por la NSF (Fun-

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INTRODUCCIÓN
• Distintivo de la primera Misión del Instituto Antártico Uruguayo a la Antártida. Realizada en aeronave Fairchild FAU 572. Verano austral de 1984.

En este punto y de acuerdo a sus principales características, el empleo del medio aéreo, a través de nuestra Fuerza Aérea, interviene para llevar adelante el proyecto de la planificación y posterior establecimiento de la Base Científica Antártica Uruguaya. Es así que el 28 de enero de 1984 se realiza el primer cruce a la Isla Rey Jorge, en una aeronave Fairchild FAU 572, en un intento por evaluar las posibles zonas para la instalación de la Base.

En diciembre de ese mismo año se realiza el segundo cruce ya con materiales y personal para la instalación definitiva de la misma, siendo así que el 22 de diciembre de 1984 se izó por primera vez el Pabellón Nacional en nuestra Base Científica Antártica Artigas (B.C.A.A.), cumpliendo así con los requisitos de marcar presencia auténtica, continua y activa que establece el Tratado para lograr el status de país consultivo. Este hecho derivó que en la XIII Reunión Consultiva del Tratado Antártico, el 7 de octubre • Helicóptero Bell 212 FAU 031 Sobrevolando la Isla Rey Jorge. de 1985, Uruguay sea aceptado como Miembro Consultivo, interviniendo desde entondación Nacional de Ciencia) de los Estados Unidos, ces activamente en la elaboración de normas que dos uruguayos, Cnel. (Av.) Roque Aita y el Cap.(Nav.) aseguren el pleno derecho y fortalecimiento de la Bernabé Gadea hacen flamear el pabellón Nacional en letra del Tratado. el Polo Sur, en la Base Admunsen y Scott.
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realizar un vuelo logístico en pleno invierno antártico (agosto). El 22 de diciembre de 1997 es donada al gobierno de la República Oriental del Uruguay por parte del Gobierno del Reino Unido, una vieja estación científica en el continente llamada hasta entonces “Trinity House” y rebautizada por Uruguay como “Estación Científica Antártica T/N Ruperto Elichiribehety” (ECARE), ubicada en Hope Bay (Bahía Esperanza) en la península antártica. Manteniendo durante los períodos de verano enlace logístico con la B.C.A.A. a través de un helicóptero Bell 212.

• Fairchild FH 227D FAU 570. Una aeronave igual a la de la imagen fue la primera en aterrizar en la Isla Rey Jorge, en el archipiélago de las Shetland del Sur, en 1984.

Durante todo el proceso de investigación, análisis y posterior puesta en práctica de la Campaña Antártica, la Fuerza Aérea se ha mantenido alineada con las políticas llevadas adelante por el Instituto Antártico Uruguayo. (I.A.U.). Estas políticas le ha permitido al I.A.U. mantener a través de la F.A.U. líneas logísticas constantes, así como personal abocado a tareas específicas tales como meteorología, comunicaciones y en su oportunidad un helicóptero Bell 212 para operaciones de enlace, científicas, evacuaciones aeromédicas, etc. En período de verano, entre los años 1992 y 2001, con el soporte logístico que esta plataforma implica. A través de los años, el medio de enlace con la BCAA ha ido cambiando, acompasado con la modernización tecnológica de la FAU, es así que mientras en los inicios de la campaña, el puente aéreo con la Isla Rey Jorge se realizaba con aeronaves Fairchild y C 212 Aviocar, con la adquisición de aeronaves con mucha mejor performance, desde diciembre del 1992 hasta la fecha el mismo se realiza en aeronaves C 130, mejorando así las capacidades de operación y suministro, al punto tal que se logra en el año 1999,
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¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL CONTINENTE ANTÁRTICO PARA NUESTRO PAÍS?
Podemos considerar que para un país como el Uruguay, que tiene en razón de su poderío y sus posibilidades, que impulsar la paz y la cooperación internacional, el Sistema Antártico, le resulta el medio más idóneo para llevar adelante sus intereses, manteniendo así en la zona, la armonía y la seguridad internacional tan necesaria para el desarrollo.

• Aeronave C-130B sobrevolando los pabellones nacionales en Base Artigas.

Y obviamente no debemos olvidar que la Antártida es, hoy por hoy, la mayor reserva mundial de agua dulce. Ella almacena un volumen total del hielo superior a los 25 millones de kms3. Esta cifra representa alrededor de un 90% de todo el hielo existente en nuestro planeta, equivalente al 72% de la totalidad del agua del Planeta Tierra. Los países miembros convinieron en marcar una moratoria voluntaria en 1988 para la explotación de tales riquezas, a • Aviocar C-212-200 También participó en las campañas antárticas, efectos de evitar acciones unilaterales por sumando capacidad de carga y experiencia aeronáutica. parte de los países reclamantes, pero es materia pendiente la implementación de Es posiblemente previsible, que dentro de un un régimen que regule en un futuro tales plazo no muy lejano, la aprobación de una Convenactividades. ción sobre el Derecho del Mar, pueda precipitar la definitiva determinación del Estatuto Jurídico de la Antártida, incluyendo y destacando especialmente el carácter científico, ecológico, económico y estratégico. Desde el punto de vista económico, es de público conocimiento que la Antártida encierra enormes riquezas, donde se habla de grandes yacimientos de oro, cobre, zinc, cromo, níquel, titanio, platino, plata, cobalto, carbón, hierro y uranio, así como también petróleo y gas. En las zonas marinas adyacentes hay importantes recursos vivos, como ser la merluza negra y el “Krill” (pequeño plancton de gran valor proteico, y que una captura anual representa un valor superior al total de la pesca mundial de todas las especies en todos los mares del planeta), además de otros. No se debe olvidar que para muchos países, la pesca, además de ser una actividad comercial, es una excusa para marcar presencia en la zona antártica, ya que en forma indirecta con dicha presencia se está ejerciendo cierta soberanía. Otra factible fuente de riqueza será la utilización y explotación de energía eólica.
• Vista de las facilidades de apoyo sobre los hielos azules en las Montañas Ellsworth.

Es un motivo más a considerar, ya que nuestra presencia en el “Continente Blanco”, nos permitiría asegurar ser incluidos dentro de los países que en su momento puedan reclamar ese privilegio. Ser integrantes del Tratado Antártico con status de Miembro Consultivo, permite a Uruguay ser actor de primer nivel en esa comunidad, encontrándonos dentro de los 28 países miembros, en donde en todas las reuniones y/o todas las decisiones se tiene voz y voto, pudiendo debatir en igualdad de condiciones con cualquier país integrante, potestad ganada legítimamente.

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provocadas por el creciente turismo, dado quizás por el fácil acceso con medios aéreos y navales, lo que podría conducir al establecimiento de más y nuevas áreas protegidas. Este escenario impulsa la necesitad de considerar como una importante alternativa la Base ECARE o incluso el establecimiento de una nueva Base Científica Antártica en la costa de la Antártida Continental. La nueva Base nos permitiría un punto de apoyo muy importante en nuestro • Aeronave IL76M. Operando en las Montañas Patriota. camino permitiéndonos en una segunda Potestad que se debe tratar de mantener, instancia alcanzar los hielos azules de Patriot Hills, fortaleciendo la posición de Uruguay como Miembro donde encontramos superficies aptas para la Consultivo, siendo siempre partícipe y tener constanoperación de vuelos de gran porte. Quedando al te interacción en todos los Ámbitos Políticos del alcance de la mano la ruta al Polo Sur. Sistema Antártico, ya sea en el SCAR (Comité En este punto debemos considerar el medio Científico de Investigación Antártica), en el COMNAP aéreo, a través de nuestra Fuerza Aérea, como (Consejo de Programas Nacionales Antárticos), etc., elemento de proyección hacia el interior del asegurando así los derechos adquiridos y los futuros continente, ya que la misma, gracias a sus en función de los intereses de nuestro país. características de penetración y profundidad hace Es aquí donde podemos formularnos la siguiente pregunta: posible esta idea. Este desarrollo y ampliación de los objetivos nacionales permiten a nuestro país, y de acuerdo a los tratados vigentes, fortalecer su posición frente a reclamos que se pudieran presentar y sobre todo aumentar nuestra capacidad operativa

¿POR QUÉ NUESTRO PAÍS DEBE PROFUNDIZAR GEOGRÁFICAMENTE EN EL CONTINENTE ANTÁRTICO?
Es de resaltar, la acertada decisión tomada en su momento por el gobierno uruguayo, de aceptar la donación de la Base ECARE, dado que, y hablando específicamente de la Isla Rey Jorge, isla en donde se encuentra ubicada la B.C.A.A., está siendo fenómeno de una creciente saturación de actividades. Las mismas tienen como consecuencia una sobrecarga del medio ambiente, el agotamiento de los proyectos científicos y las interferencias mutuas entre abundantes programas, así como también aquellas
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• Aeronave C-130B dotación de la FAU en la pista de la Base Presidente Frei, perteneciente a la FACH.

ante los integrantes del Tratado Antártico y la Comunidad Internacional toda. Tras 26 años del inicio de la campaña antártica, con 20 años de experiencia en la operación de multimotores en todos los escenarios del mundo, con más de 30 años de experiencia en plataformas de alas rotatorias en las mismas condiciones, con experiencia recogida y transitada por todas las fases en operaciones de mantenimiento de la • Aeronave Bell 212 de la FAU en vuelo sobre la Isla Rey Jorge. paz, nuestra Fuerza se encuentra a la fecha en condiciones de poder SAR llevadas adelante en forma combinada con proyectarse hacia el interior del Continente Antárotras naciones. Apoyar con personal y equipos a las tico, ampliando los horizontes de nuestra fuerza y comunicaciones, área ésta imprescindible para el nuestro país en este impulso. normal desarrollo de las actividades. La capacidad Es importante resaltar que con los medios de realizar estudios fotogramétricos, permitiendo actuales con los que contamos la Fuerza es capaz así tener datos y coordenadas precisas del terreno. de mantenerse entrenada y capacitada para llevar Y de ser necesario proveer apoyo con capacidad y adelante los objetivos que se plantean, pero estos control de espacio aéreo. medios deberían ser adecuados y modernizados para una empresa de estas características. Además de las actividades relacionadas con el medio aéreo propiamente dicho la FAU se encuentra capacitada y entrenada para apoyar en tareas tan importantes como el análisis meteorológico, fundamental para desarrollar actividades aéreas, científicas, logísticas, etc. Colaborar con las actividades Esta decisión de establecernos permanentemente en el Continente permitiría, en un futuro, ser considerados dentro del contexto de naciones operantes en la zona continental, evitando así una posible discriminación, que obviamente se reflejaría en la no contemplación en forma equitativa de nuestros intereses.

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EL URUGUAY Y SUS 25 AÑOS DE PERMANENCIA EN EL CONTINENTE ANTÁRTICO
LA IMPORTANCIA DE SER MIEMBRO CONSULTIVO
Gral. Domingo A. Montaldo
Presidente del Instituto Antártico Uruguayo

os antecedentes del Uruguay con la gestión antártica se remontan al siglo XVIII, cuando en 1775 la Real Compañía Marítima de Maldonado comienza a explorar la riqueza pesquera de los “Mares del Sur” a través del otorgamiento de patentes de pesca para la captura de ballenas, cachalotes y lobos marinos a operadores nacionales e internacionales; posteriormente en 1776 el Almirantazgo Español crea el Apostadero Naval de Montevideo pues, la posición geográfica fue el factor que influyó en la proyección austral de nuestro territorio, transformado a Montevideo, en el umbral a la Antártida. En 1916, nuestro país realiza su primer expedición austral; al producirse el naufragio del buque que transportaba a la expedición del británico Sir Ernest Shackleton quien requirió ayuda y nuestro País respondió para esa misión con un buque de pesca, el “Instituto de Pesca Número 1” al mando del Señor T/N Don Ruperto Elichiribehety (razón por la cual se le asignó ese nombre a nuestra Estación Científica Antártica Continental, reabierta en el mes de febrero de 2009). Por lo expresado la República Oriental del Uruguay, como
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país situado geográficamente en el Atlántico Sur y vinculado históricamente con las áreas adyacentes del Continente Antártico, percibió claramente que no podía autoexcluirse como país y como sociedad de los beneficios y eventuales derechos que le podrían corresponder al ser miembro del Sistema del Tratado Antártico.

mento en el cual junto al Documento de Adhesión se declinan las aspiraciones de soberanía territorial y se hace una Reserva de Derechos que le pueda corresponder en la Antártida.

En ese sentido y con esta simple introducción, trataré de desarrollar mi exposición, señalando que el eje principal de la misma será destacar los 25 años de la presencia nacional en este Continente, realizando desde sus inicios, investigaciones científicas permanentes a través de su BCAA y de • El T/N Ruperto Elichiribehety estuvo a su apéndice continental, la cargo del rescate del naufragio britanico en 1916. Estación Científica Antártica T/N Ruperto Elichiribehety Finalmente desde el 7 de oc(ECARE) así como también, la participación continua y autóno- tubre de 1985, somos con mucho ma del Uruguay dentro del Siste- orgullo, uno de los 28 Miembros ma del Tratado Antártico, firma- Consultivos, con participación do en Washington el 1 de diciem- plena en todas sus instancias. bre de 1958; vigente desde 1961; Los antecedentes del mismo ratificado por Uruguay el 11 de se retrotraen a la década del 50, diciembre de 1979. cuando el mundo apenas salía de Fuimos Miembro Adherente una conflagración mundial; el Conal T.A. en Enero de 1980, mo- tinente blanco ofrecía a la comuni-

dad internacional una posición geográfica única con condiciones muy especiales; los mares del sur y la zona de convergencia constituían y aún lo siguen siendo, un área de interés científico de gran potencial para la investigación ya que son el hábitat de organismos únicos adaptados a un medio ambiente demandante; su propia relevancia biológica son consignatarios de datos que explican la evolución y aportan elementos a la bio ciencia moderna; además de ser una fuente importante de recursos naturales no renovables de alto valor y una área de vital influencia climática, ecológica y estratégica. La tendencia de algunos Estados de privilegiar el interés vernáculo por encima y en desmedro de otros, generó la discordia y se vislumbró una nueva amenaza a la estabilidad internacional, que surge como consecuencia de lo expresado anteriormente. Por un lado Australia, Argentina, Chile, Francia, Gran Bretaña, Noruega y Nueva Zelandia, reivindican soberanías territoriales basadas en diferentes fundamentos jurídicos, que en ciertos casos sobreponían las áreas territoriales reclamadas y no todos reconocían mutuamente sus pretensiones. Por otra parte, encontramos países como Bélgica, Japón, Sudáfrica, Unión Soviética y Estados Unidos que se declaran con interés en el área, pero sin reconocer formalmente ningún reclamo territorial.

En el año Geofísico Internacional de 1957-58 los 12 (doce) Estados involucrados se unieron y realizaron una convocatoria para realizar investigaciones en la Antártida; como resultado se obtuvo un adecuado y coordinado trabajo en un clima que favoreció el propósito político para materializar un acuerdo que permitiera seguir trabajando juntos; acordándose incluso, la posibilidad de instalar Estaciones Científicas en cualquier ...la posición geográfica fue el factor que influyó en la proyección austral de nuestro territorio, transformando a Montevideo, en el umbral a la Antártida. lugar sin tener en consideración las reclamaciones territoriales u otro tipo de intereses o conflictos. A la luz de estos estudios surgieron numerosos Proyectos de Investigación y se percibió la necesidad de crear un Tratado Marco. Este Tratado es el instrumento político-jurídico que proporcionó el Marco Legal que alivió las tensiones políticas, que congeló las reclamaciones territoriales, sin pretender resolver el problema en forma definitiva y no reconociendo nuevos reclamos durante su vigencia; regula las actividades en el Área del Tratado, la que queda dedicada a las actividades de paz y ciencia en un régimen de cooperación. A pesar de que la idea del conflicto bélico subyacía latente

en el pensamiento de sus gestores, la realidad no resistía el menor análisis a la idea de que la proyección de un país con estas especiales características, era imposible llevarlo adelante sin el apoyo de las FF.AA respectivas, lo que queda en evidencia y a texto expreso se establece, en la redacción del Artículo 1° del Tratado: a.- La Antártida se utilizará exclusivamente para fines pacíficos. Se prohíbe, entre otras, toda medida de carácter militar, tal como el establecimiento de bases y fortificaciones militares, la realización de maniobras militares, así como los ensayos de toda clase de armas. b.- El presente Tratado no impedirá el empleo de Personal o Equipos Militares para investigaciones científicas o para cualquier otro fin pacífico. El Tratado establece entre otras especificaciones: las categorías de los Estados integrantes (Consultivos o Adherentes); el Área de Aplicación (al Sur de los 60º de Latitud Sur); la prohibición de toda explotación nuclear y la eliminación de desechos radioactivos en toda la región; la libre investigación científica en régimen de cooperación e intercambio de información; el régimen de Inspecciones y solución de Controversias. En un clima de inseguridades e incertidumbres globalizadas que se manifiestan en el mundo, el Sistema del Tratado Antártico en estos
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50 años ha demostrado ser constructivo, eficiente y visionario, porque permitió que un Continente (el 4to. después de Asia, América y África,) pasara gradual pero rápidamente de ser escenario de eventuales conflictos internacionales a un Continente de reservas naturales destinadas a la Paz y a la Ciencia; demostró también ser flexible y dinámico al poder aglutinar en su seno a países con muy distintas concepciones y peso político, con intereses diferentes que a veces colindan con los de sus pares en otras áreas y con sustanciales diferencias en su potencial, a todos los conjuga en una estructura estable y efectiva, que avala lo trascendente que significa formar parte –en el status más privilegiado– de este Foro Internacional y de poder acompañar la evolución de ese Sistema de Cooperación Internacional que paulatinamente se transformó en una Administración Internacional Compartida, de especialización creciente en un Continente con indiscutida importancia geopolítica, donde puede decirse que hablamos un mismo idioma, aún practicando lenguas diferentes. Sobre la futura explotación de los recursos minerales en la Antártida que deberían ser utilizadas o aprovechados adecuadamente para el beneficio de las futuras generaciones, los Estados Parte deberían ir adquiriendo conciencia desde ahora sobre cual deberá ser el régimen jurídico más
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apropiado que permita regular una más equitativa explotación de los mismos y en consonancia con la protección ambiental en un esquema de desarrollo sustentable. La BCAA en el mes de diciembre próximo pasado cumplió sus primeros 25 años de vida. Uruguay ya como Miembro Consultivo, se instaló definitivamente en el Continente desarrollando desde sus inicios, investigaciones científicas permanentes, participando de forma activa, continua y autónoma en la Zona del Tratado. Esta realidad responde a muchos años de esfuerzo compartido

En un clima de inseguridades e incertidumbres globalizadas que se manifiestan en el mundo, el Sistema del Tratado Antártico, en estos 50 años, ha demostrado ser constructivo, eficiente y visionario...

Empresas del Estado y Organismos privados con aportes en otras áreas; por la conducción inteligente de los Jefes de Base, de los Presidentes y Consejeros del Instituto Antártico Uruguayo, por el empuje de esa comunidad científica que aporta su talento para las investigaciones antárticas y que es recomendable fomentar e incentivar; finalmente y no menos importante, el abnegado espíritu de sacrificio de las sucesivas Dotaciones, quienes optaron por pasar meses y meses lejos de su país, de su familia y de su hábitat natural, para convivir en condiciones extremas de aislamiento, bajo un clima inhóspito e inmersos en una naturaleza tan peligrosa como bella. Aunque hablemos del Continente helado, no deberíamos quedar congelados en este tema, porque de ser así se terminará dudando de la propia labor previa, al no poder cumplir cabal y solventemente con los roles específicos que establece el Tratado para sus Miembros Consultivos y observaríamos con desazón, que los referentes iniciales se quedaron mucho más lejos de nuestras posibilidades al no poder acompañar oportunamente, la aceleración de los cambios. No poder concretar lo expresado arriesgaría nuestra legitimación ante la sociedad internacional y podría eventualmente afectar el privilegiado status de Miembro Consultivo.

por aquellos visionarios que impulsaron la investigación científica antártica; por el de los pioneros que debimos encarar la instalación de la Base; por la comprensión, el compromiso y el apoyo de las sucesivas administraciones de gobierno que han creído en el Programa Antártico Nacional, por el apoyo del MDN y sus FF.AA que ofrecen el soporte funcional y logístico; por otras Instituciones y

NUEVOS HORIZONTES DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
Dr. B. Ángel Grillo
Doctor en medicina y científico uruguayo de relevancia mundial. Obtuvo el Gran Premio Nacional de Medicina en 1979 y en 1990 y la Mención Gran Premio Nacional de Medicina en 1989. Pionero en el estudio en la Antártida, descubriendo el Omega3.

El interés de nuestro país en el Continente Antártico trae consigo el gran desafío de promover y ejecutar investigaciones científicas en la más inhóspita región de la Tierra. Consecuentemente con sus aspiraciones y consciente de los compromisos contraídos, el país ha realizado grandes esfuerzos para posibilitar que los investigadores enfrentaran la difícil tarea emprendida. El espíritu que anima a los responsables de esta publicación es el contribuir a la divulgación e intercambio científico existente en el marco del Tratado Antártico. Nuestro trabajo desea favorecer un mayor conocimiento del continente antártico, que contribuya a mejorar las condiciones de vida en nuestro planeta. l 12 de marzo de 1968, hace más de 40 años, un gigante de la medicina uruguaya, el Profesor Hermógenes Álvarez, junto a la calidez de un apretón de manos, me entregaba el título de Doctor en Medicina. Recuerdo también, nítidamente además, las palabras del Profesor diciéndome... a partir de ahora empiezas una nueva vida... Casi simultáneamente completábamos un trabajo que nos reportó una beca a Italia para iniciar una especialización en el campo de la neurorradiología. Digo iniciar y digo bien, porque esta rama de la medicina es inmensa y poco menos que inabarcable.

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En aquellos tiempos la Antártida era motivo recurrente en todos los ámbitos porque suponía ingresar a un mundo casi de fantasía, desconocido, repleto de misterio pero también de posibilidades para incursionar en investigaciones científicas, de cuyos resultados podrían alcanzarse logros capaces de modificar, cambiar y hasta mejorar las condiciones de vida de los seres humanos. Estos esperanzados pronósticos fueron prontamente superados y si bien obteniendo grandes avances, ninguna en grado tan superlativo como la medicina. Si bien es cierto que la Antártida representa una posibilidad única para las investigaciones

COMITÉ CIENTÍFICO PARA LA INVESTIGACIÓN ANTÁRTICA SCAR (Scientific Committee on Antartic Research)
Se estableció en el año 1958. Se trata de una Organización no gubernamental constituida por científicos y cuyos objetivos son promover y coordinar la investigación científica que se desarrolla en la Antártida. Es además el órgano asesor en materia científica del Tratado Antártico. Esta constituido actualmente por 34 países (30 como miembros de pleno derecho –siendo Uruguay uno de ellos– y 4 como miembros asociados, cada uno de los cuales tiene su correspondiente comité nacional).

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PROGRAMA CIENTÍFICO ANTÁRTICO NACIONAL AÑO 2010 PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
1- Determinación de la prevalencia de STEC, en fauna Antártica. JEFES DE PROYECTO: Dr. Felipe Schellotto, Co Investigadora Lic. Mariela Di Cristófaro. Caracterización de mecanismos de Resistencia al frío en especies de musgos antárticos. Dra. Ma. del Pilar Gadea, Dra. Rosario Alonso. - Instituto de Higiene/ Facultad de Medicina. 2 - Estudio Molecular de comunidades microbianas diazotrofas en la Antártida Marítima. JEFES DE PROYECTO: Dra. Silvia Batista, Dra. Susana Castro. Perfil de resistencia a antibióticos de microorganismos aislados de suelos de la Isla Rey Jorge e identificación de mecanismos de transferecia horizontal. Dra. Silvia Batista, Lic. Verónica Antelo. Diversidad de secuencias del Gen 16S ARNr en consoricios microbianos dominados por cianobacterias de la Isla Rey Jorge. Dra. Silvia Batista, Lic. Cecilia Callejas. Producción de proteasas activas a bajas temperaturas por Microrganismos de la Antártida. Dra. Susana Castro, Lic. Cecilia Martínez - Instituto Clemente Estable 3 - Estudio de las características psicológicas del hombre para su inserción en el medio ambiente antártico. JEFE DE PROYECTO: Lic. Ángela Quartarolo - IAU 4 - Evaluación de las alteraciones del film lacrimal y de los epitelios conjuntival y corneal frente a condiciones extremas. JEFE DE PROYECTO: Dr. Fernando De Santiago Clínica de la Visión 5 - Censo de vida antártica marina y
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cetaceos uruguay. JEFE DE PROYECTO: Lic. María Nube Szephegyi, Lic. Cecilia Passadore - Facultad de Ciencias. 6 - Selección y caracterización de cepas de interés biotecnológico en ecosistemas de la Antártida para la producción de enzimas biopolímeros y metabolitos. Producción de ácidos grasos poliinsaturados omega 3 (PUFAs) por bacterias antárticas. JEFE DE PROYECTO: Dra. Hermosinda Varela, Lic. Lilian Loperena, Lic. Verónica Soria, Ing. Quím. Elena LLuberas. - Facultad de Ingeniería. 7 - Caracterización ambiental de la Cuenca del Lago Uruguay. Variación espacio-temporal de la biomasa de USNEA SP. en Península Fildes (Isla Rey Jorge, Antártida). Identificación, de indicadores físico químicos y biológicos de calidad ambiental. JEFE DE PROYECTO: Dra. Gabriela EGUREN, Co investigadores Lic. Leónidas Carrasco, Lic. Verónica Piñeiro, Lic. Natalia Zaldúa, Lic. Claudia Fosalba. - Facultad de Ciencias. 8 - “Estudio y evaluación de los restos marinos en aéreas de muestreo de la CCRVMA e identificación de estructuras de poblaciones de mamíferos marinos pinnípedos en la costa del Estrecho de Drake, Isla Rey Jorge, Antártida insular.” JEFE DE PROYECTO: Msc. Oscar D. Pin, Co investigadores Lic. Alberto Ponce de León y Lic. Ernesto Chiessa - DINARA 9 - La conexión Antártico-Magallánica: Diversidad y Biogeografía de Microturbelarios Intersticiales del Arco de Escocia. JEFE DE PROYECTO: Mag. Odile Volonterio, Co-investigador: Lic. Rodrigo Ponce de León - Facultad de Ciencias

ACTIVIDADES DE INVESTIGACIÓN
1- Meteorología Marina Móvil. Responsable: C/N Orestes Pereira Integrantes: Nominados por el Señor Jefe de acuerdo a cronograma de la actividad. Servicio de Oceanografía, Hidrografía y Meteorología de la Armada. 2 - Relevamiento de Emisiones Electromagnéticas en la BCAA. Responsable: G/M (RN) Rafael Fraga. Instituto Antártico Uruguayo. 3 - Programa de Infraestructura Geodésica en la Antártida (GIANT) y Observaciones Satelitales (EPOCH). Responsable: Teniente Coronel Gustavo Lacuesta Integrantes: Son nominados de acuerdo a cronograma dispuesto por el responsable de la actividad. Servicio Geográfico Militar. 4 - Estudio de Mareas Oceánicas en la BCAA. Responsable: C/N Orestes Pereira Integrantes: Nominados por el Señor Jefe de acuerdo a cronograma de la actividad. Servicio de Oceanografía, Hidrogeografía y Meteorología de la Armada.

científicas, es igualmente cierto que nuestro país ha hecho comprobaciones notables en algunas especies animales (en especial el pingüino) llegando a la conclusión que el progreso y la rapidez de los estudios dependen en gran medida de los recursos económicos disponibles que permitan el equipamiento moderno de máquinas e instrumental.

Decir esto no es novedoso, pues si bien es necesario en todos los ámbitos del quehacer humano y científico, particularmente en el caso de la investigación médica adquiere relevantes proporciones pues ellas tienen incidencia decisiva en la vida misma de las personas. Nuestro equipo encontró el Omega3.

ACTIVIDADES INSTITUCIONALES
1 - Relevamiento de desechos Instituto Antártico Uruguayo. 2 - Relevamiento de restos históricos del naufragio de Punta Suffield. Responsable: Esc. Rubén Álvarez Instituto Antártico Uruguayo 3 - Investigación Meteorológica en la Antártida. Responsable Brig. Gral. (R) Ariel Pérez Integrantes: Nominados por la Dirección Nacional. Dirección Nacional de Meteorología 4 - Caracterización Ambiental Biolóqica de la BCAA Responsable: Lic. Rodrigo Ponce de León Integrantes: Lic. Carina Ojeda Martínez, Lic. Cecilia Delgado, Lic. Ana Gelos. Facultad de Ciencias

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Estas pocas líneas han generado, sin exageración, grandes bibliotecas, pues el Omega 3 es uno de los grandes acontecimientos por los grandes beneficios que reporta a la salud humana... actúa muy bien sobre el sistema inmunológico, las inflamaciones, es rico en proteínas, es analgésico, ayuda a superar los efectos de la radioterapia y podría seguir largamente pues sus beneficios alcanzan a una gran cantidad de aspectos que normalizan y mejoran la salud.

El Ministerio de Educación y Cultura estimula las investigaciones en la Antártida, conoce perfectamente bien los beneficios que reporta a la cultura nacional y además conoce el éxito de médicos e investigadores uruguayos. El propio Ministerio ha valorado como corresponde la favorable impresión alcanzada en algunos países europeos y en Asia fundamentalmente, sin olvidar las publicaciones especializadas, tanto en periódicos como en revistas, que han recogido artículos de nuestros profesionales y que tanto prestigio nos confiere.

SOCIOS QUE ALCANZARON LA CATEGORÍA DE HONORARIOS Y PROTECTORES
Período junio 2009 – abril 2010
En oportunidad de conmemorarse nuestro 107º aniversario, con enorme satisfacción, tuvimos el honor de recibir y agasajar a aquellos Señores Socios que computaron en el período, 40 años ininterrumpidos de afiliación a nuestra Institución. En tan significativa oportunidad quisimos expresarle, en nombre de toda la Masa Social, nuestro sincero agradecimiento por el invalorable apoyo recibido a través de tantos años y fundamentalmente por su adhesión a una causa, que trasciende lo meramente material y confirma valores y principios, inmutables e intangibles. Su ejemplo renueva la energía de los que hoy tenemos el honor de conducir a este Centro Militar, pero fundamentalmente se convierte en un claro mensaje para las generaciones futuras, transmitiéndoles el sentimiento de pertenencia a esta Institución que nos alberga social y espiritualmente.

SOCIOS HONORARIOS Gral. don Juan C. Couture CN don Angel H. Antoniello Cnel. (Av.) don Héctor S. Fernández Cnel. don Walter H. Balbi Cnel. (Av.) don Ariel R. Miguez CN don Ariel J. Chiossi Cnel. don Hugo J. Molins Cnel. don Enzo F. Castro Cnel. don Ariel V. Santana Cnel. don Uber C. Jara Cnel. don Luis A. Maurente Cnel. don Eduardo Durañona Cnel. don Ederley Porciúncula Tte. Cnel. (BM) don Adan S. Machado Tte. Cnel. don Carlos A. Warschun Tte. Cnel. don Boris Mazzullo May. (BM) don Julio A. Olariaga May. don Carlos A. Serio May. don Eilen Rodríguez May. (QF) doña María Rosa Camacho Eq. May. (O) don Alberico Silva
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SOCIOS PROTECTORES Gral. don Juan J. Córdoba Cnel. don Santiago Gadea Cnel. don Julio R. Dellapiaza Cnel. don Víctor D. Pertusatti Cnel. don Sergio P. Safi Cnel. don Leonardo A. García Cnel. don Armando R. Lerma Cnel. don Pedro M. Gómez Cnel. don José F. Varela Cnel. don Sergio Duarte Cnel. don Julio C. Argañaraz Cnel. don José L. Parisi Cnel. don Adhemar A. Felipe Cnel. don Jorge R. Spinelli Cnel. (Av.) don Antonio R. Ruik Cnel. don Rivera F. Duarte Cnel. don Alejandro E. Bremermann

CONCEPTOS OPERATIVOS
Cnel. Wallace P. Franz
Coronel de la Reserva del Ejército fue director de Teoría de Combate en la Escuela Superior de Guerra del Ejercito Carlisle Barracks. Pensilvania. Se graduó en 1972 de la ECEM y también de la Escuela Superior de Guerra del Ejército. Sirvió como asesor de las unidades de Reserva del Ejército; fue miembro de la Facultad Consultora de la ECEM y director del Departamento de Simulaciones y Juegos de Guerra en la Escuela Superior de Guerra del Ejército. Military Review, Edición hispanoamericana, Vol. LXIV, Noviembrediciembre 1984, Nº 11-12: pág. 81-93.

stas declaraciones, que aparecen en el manual del Ejército FM 100-5, Operaciones, explican la relación entre un concepto operativo y la doctrina. Los comentarios son de dos comandantes que lograron éxito durante la Segunda Guerra Mundial -Eric von Manstein y Heinz Guderian- y reflejan el enfoque de los alemanes para la doctrina. La concesión de esa independencia a los comandantes subalternos presupone, lógicamente, que todos los miembros de la jerarquía militar están imbuidos de ciertos axiomas operativos o tácticos. Me imagino que se puede decir que sólo la escuela del Estado Mayor General alemán ha producido una perspectiva tan lógica.1 Quizá el aspecto más importante del Cuerpo de Estado Mayor General radica en el hecho de que sus miembros fueron entrenados para juzgar eventos y hacer apreciaciones, tanto operativas como tácticas, de acuerdo con un sistema definido y uniforme... asegurar la unidad de los procedimientos tácticos y operativos (doctrina). 2 Las últimas dos observaciones indican la importancia de una doctrina común basada en conceptos operativos viables. Se podría decir que los conceptos operativos del “blitzkrieg” alemán como lo aplicaron estos dos generales fueron: • Kesselschlachten - combates de envolvimiento y aniquilamiento. • Schwerpunkt - punto de empuje por el centro de gravedad.

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• Einheitsprinzip - integración de las armas combinadas y descentralización del control. • Auftragstaktik - mando y control enfocados en la misión -la responsabilidad de cumplir con el concepto de la misión de su oficial superior. • Beweglichkeit - flexibilidad, agilidad mental y la habilidad para improvisar. Los conceptos operativos del Ejército de los EE.UU en la actualidad son: • Iniciativa - dictar los términos del combate mediante la acción. • Profundidad - en tiempo, espacio y recursos. • Agilidad - actuar más rápidamente que el enemigo. • Sincronización - combinar las ideas de economía de fuerza y de unidad de esfuerzo. Estos conceptos constituyen la base de la doctrina de la Batalla Aeroterrestre -una doctrina diseñada para la guerra móvil en cualquier parte del mundo. La doctrina militar es una guía para la acción, y uno de sus objetivos es servir de base para una acción inmediata y armoniosa por los comandantes subalternos de una fuerza grande, de acuerdo con las intenciones del comandante superior. La doctrina evoluciona de los principios. La doctrina también es una guía para la aplicación de los principios -por ejemplo, los principios de la guerra. Por lo general, lo que resulta difícil es la aplicación de los principios y no su comprensión. De esta manera, la doctrina ayuda a facilitar la dificultad entre la com65

grande empeñada en hostilidades; es un elemento indispensable de mando y un preludio esencial para obtener un éxito rotundo en la guerra.3 En los conceptos operativos estadounidenses y alemanes, hay mucho campo para la interpretación y ejecución individuales dentro del marco doctrinal. Hay un ejemplo excelente de lo que Guderian llamó “juzga los eventos y haz apreciaciones -de acuerdo con un sistema definido y uniforme- asegura la unidad de los procedimientos tácticos y operativos.” Esta es la sorprendente similitud entre dos operaciones alemanas realizadas en mayo de 1942 -una en la Unión Soviética y la otra en el Norte de África. Estas dos batallas de la Segunda Guerra Mundial -Gazala en África y Kerch en la Crimea- ilustran la naturaleza común de la doctrina alemana. Fueron episodios importantes en las campañas para reconquistar a Libia oriental y conquistar a Crimea.

• Figura 1.

prensión y la aplicación de los principios (Figura 1). El Comodoro Dudley W. Knox Jr. resumió estas ideas así: Debe ser claro y motivo de una reflexión profunda de parte de nuestros oficiales, que la acción concertada por una fuerza grande empeñada en hostilidades requiere como base, doctrinas comunes comprendidas y aceptadas universalmente, y que la falta de una doctrina constituye un peligro grave para cualquier fuerza militar, especialmente frente a otra, como en toda probabilidad haremos frente, dado el caso, a un enemigo cuyo personal posee tal lazo de entendimiento mutuo. Por fuerza uno llega a la conclusión de que la formulación y promulgación de doctrina, así como su aceptación por todos los interesados, es un elemento práctico y esencial en los preparativos para la guerra que tienen lugar en tiempos de paz. Se espera que lo anterior haya mostrado que: (a) Una doctrina militar es distinta a un principio, regla o método militar y tiene una función militar totalmente diferente. (b) Una doctrina concreta emana de un concepto de la guerra que se basa en una combinación de principios específicos. (c) Una doctrina común da origen a métodos, reglas y acciones que armonizan. (d) Resulta necesario un entendimiento aceptación universal de doctrinas comunes antes de que sea posible una acción concertada por una fuerza
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GAZALA
Las dos situaciones eran algo similares. Erwin Rommel en África y Von Manstein en la Unión Soviética afrontaban el mismo problema, el de lanzar una ofensiva contra fuerzas numéricamente superiores para lograr la libertad de acción contra una fortaleza enemiga. El concepto de operación, como se desarrolló de una apreciación de la situación en cada caso, se basó en los conceptos doctrinales de Kesselschlachten y Schwerpunkt. La ejecución del plan involucró los conceptos de Einheitsprinzip, Auftragstaktik y Beweglichkeit. Primeramente estudiaremos el esquema general de estas dos operaciones históricas y luego consideraremos las similitudes entre ambas. Esta operación por Rommel era la segunda fase de su contraofensiva para recapturar a Libia oriental de manos del octavo Ejército británico. La primera fase había terminado con un alto provisional de las operaciones a lo largo de las defensas británicas de Gazala hasta Bir Hacheim (Figura 2).

Ambos bandos pasaron unos tres meses en reconstituir sus fuerzas para poder reanudar la ofensiva. El General de División F.W. von Mellenthin hace una apreciación de las fuerzas británicas: Rommel hablaba confiadamente de tomar a Tobruk, pero afrontaba una tarea de mucha dificultad. El Octavo Ejército Británico era una fuerza bien entrenada y bien organizada; sus comandantes de CE y de división tenían mucha experiencia en operaciones en el desierto; el estado mayor estaba plenamente familiarizado con los problemas de la guerra móvil, y los servicios de transmisiones y abastecimiento eran típicamente británicos por su extravagancia normal. El estado de ánimo y el espíritu combativo de las tropas no podían ser mejores; el asunto de la cooperación aérea había sido considerado seriamente y la Fuerza Aérea del Desierto estaba en posición de brindar un apoyo fuerte. El frente del Octavo Ejército que se extendía desde Gazala hasta Bir Hacheim estaba protegido por inmensos campos minados, a una escala y de una complejidad nunca antes vista en la guerra, y en la retaguardia de la línea estaban las fuertemente defendidas fortalezas de Tobruk, Knightsbridge y El Adem. El hecho de que en un plazo de tres semanas desde el lanzamiento de nuestra ofensiva, este grandioso ejército británico había quedado reducido a un estado de derrota completo debe considerarse como uno de los logros más grandes en los anales militares alemanes.4 Las posiciones de Gazala se extendían por 72,4 kilómetros en el desierto y estaban ocupadas por siete brigadas, apoyadas por dos brigadas blindadas localizadas justo detrás de las líneas del frente. El Octavo Ejército constaba de los XIII y XXX Cuerpos de Ejército. Bajo el mando del XXX Cuerpo estaban tres divisiones de infantería, una brigada de infantería

y dos brigadas blindadas. Estaba encargada de las tres cuartas partes al norte de la línea de Gazala y Tobruk. El XIII Cuerpo tenía bajo su mando a dos divisiones blindadas y tres brigadas motorizadas. Era responsable por la cuarta parte sur de la línea de Gazala y debía funcionar como fuerza móvil para contrarrestar las maniobras de Rommel. En términos generales, las fuerzas británicas estaban organizadas alrededor de los puntos de resistencia de brigada y aéreas de reunión. Su empleo se efectuaba por brigada, en vez de por división.

• Figura 2.

Por otra parte, las fuerzas del Ejército Panzer en África se empleaban en forma general por CE. (Vea la Figura 3 para el concepto de las operaciones de Rommel.) Debido a que el octavo Ejército estaba disperso por el área de elementos de brigada y el mando británico no podía coordinar la maniobra de varias brigadas a la vez, Rommel esperaba concentrar sus divisiones mecanizadas contra una brigada británica tras otra. He aquí su concepto de la operación. La 15ª Brigada de Fusileros (parte de la 90ª División Ligera) y el X y XXI CE italiano debían de atacar
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Ejército Panzer en África se trasladó de su área de reunión en dirección al ataque de retención. Tan pronto esta fuerza fue observada por aviones de reconocimiento británicos regresó al área de reunión bajo el manto de la noche.5 Rommel atacó el 26-27 de mayo pero, igual que en todas las campañas, la operación no progresó como se había planificado. Los alemanes habían subestimado el tamaño del Octavo Ejército y no estaban al tanto de los campos minados al norte de Bir Hacheim. El resultado fue la extensión del tiempo y del costo necesario para derrotar a los británicos. Debido a lo cruento del combate, Rommel no tenía fuerzas que fueran lo suficientemente fuertes para cerrarles totalmente el paso a las grandes unidades británicas que se replegaban hacia la frontera egipcia. En la mayoría de los casos, las unidades de infantería del Octavo Ejército eran motorizadas, por lo que a menudo podían evitar un envolvimiento. La mayor parte de la infantería italiana y de la 15ª Brigada de Fusileros alemana no era motorizada. Una gran parte de la 50ª División británica se abrió paso a través de las líneas italianas al oeste de las posiciones de Gazala, se movió al sur de Bir Hacheim, giró al este para luego dirigirse a la frontera egipcia. El 15 de junio, el Afrika Korps llegó a la costa y, aunque la mayor parte del Octavo Ejército se había fugado, su fuerza blindada había sido destruida. Rommel tomó varios días en la eliminación de las fuerzas británicas del área antes de capturar a Tobruk el 21 de junio. Aunque los británicos superaban al ejército de Rommel en hombres y pertrechos y tenían la ventaja de posiciones defensivas, perdieron. Sencillamente no pudieron concentrar la fuerza requerida en el punto decisivo. Ni el cuartel general del CE ni el de la división tenían un control efectivo del combate. Para los británicos era una batalla de brigadas contra CE. Rommel

• Figura 3.

por el frente de la línea de Gazala que era retenida por la 1ª División Sudafricana y la 50ª División británica. Rommel encabezaría el Afrika Korps, la División Blindada de Ariete y la 90ª División Ligera en una marcha nocturna alrededor de Bir Hacheim para atacar a los británicos por la retaguardia. La 90ª División Ligera y los batallones de reconocimiento de las divisiones alemanas avanzarían sobre El Adem para desarticular los suministros británicos y proteger el flanco oriental del ejército de Rommel. La División Motorizada Trieste de Italia penetraría el campo minado que contaba con pocos efectivos al norte de Bir Hacheim. Rommel usó el engaño para hacer que los británicos pensaran que su ataque sería contra la parte norte de la línea de Gazala. Se agregaron regimientos Panzer de sus divisiones blindadas a la infantería que efectuaba el ataque de retención. Durante la noche, estos regimientos regresaron a sus unidades de pertenencia. En algunos casos, esto significaba un viaje de 24 a 32 kilómetros. Antes del anochecer, parte del
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y dos y media divisiones rumanas, organizadas en tres CE. Los dos ejércitos soviéticos contaban con un total de unas 18 divisiones de fusileros, dos divisiones de caballería y cuatro brigadas blindadas. Los soviéticos ocupaban posiciones defensivas en profundidad y superaban en número al Undécimo Ejército en proporción de más de 2 a 1. ¿Cómo podrían derrotar y destruir a estos ejércitos soviéticos? Von Manstein explica: Una cosa estaba clara: ni un empuje frontal contra los dos ejércitos enemigos ni aún una sencilla penetración nos llevaría a ningún lugar. Si luego de perder sus posiciones de Parpach, el enemigo pudiera reconstituir su frente en cualquier otro lugar, nuestra operación se detendría inevitablemente. Mientras más ancha se tornara la Península de Kerch al dirigirnos hacia el este, mayores serían las posibilidades de que el enemigo hiciera sentir su superioridad numérica. Nuestro total de seis divisiones alemanas podrían bastar para un ataque por la brecha de sólo 17,5 kilómetros en Parpach, donde el enemigo no podría colocar todas sus fuerzas simultáneamente, ¿pero cómo nos iría más al este cuando tuviéramos que combatir en un frente de 40 kilómetros? Por lo tanto, el objeto tiene que ser no sólo el de penetrar el frente enemigo de Parpach y lograr una penetración en profundidad, sino destruir también el grueso de la fuerza o por lo menos una parte substancial de sus formaciones en el momento de efectuar la primera penetración. En este sentido, el enemigo mismo nos ofreció una oportunidad. En su sector del sur, entre el Mar Negro y Koy-Assan, el grueso de sus fuerzas aún se encontraba en las poderosas defensas preparadas en su frente original de Parpach. Por otra parte, su frente del norte se proyectaba más allá de este último en una curva amplia que se extendía al oeste hasta Kiet, desde que el enemigo arrasó
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• Figura 4.

concentró casi toda su fuerza móvil para el movimiento alrededor del flanco izquierdo británico, una fuerza de tres divisiones alemanas y una división italiana. Cinco divisiones de infantería italianas débiles y una brigada de infantería alemana permanecieron al frente de las posiciones de Gazala. Por lo menos las tres cuartas partes de la potencia de combate del Ejército Panzer en África participaron en la maniobra de flanco.

LA RECONQUISTA DE LA PENÍNSULA DE KERCH
Esta contraofensiva por Von Manstein vino después que los alemanes habían detenido los esfuerzos soviéticos de recapturar a Crimea a principios de 1942 (Figura 4). Las líneas se habían estabilizado a través del istmo de Parpach (Figura 5). Mientras Von Manstein cubría a Sebastopol con un mínimo de fuerzas, concentró su Undécimo Ejército para el ataque contra los Quincuagésimo Primer y Cuadragésimo Cuarto Ejércitos soviéticos. Las fuerzas de Von Manstein contaban con seis divisiones alemanas (una división Panzer)

con las 18 divisiones rumanas. Era obvio que el comandante soviético había considerado la posibilidad de que nosotros trataríamos de cerrar este bolsón, por la forma como había distribuido sus tropas. De acuerdo con nuestros informes de inteligencia, había concentrado las dos terceras partes de sus fuerzas (tanto en la línea del frente como en reserva) en su sector del norte o detrás de éste. Sin embargo, en el sur sólo había tres divisiones en la línea del frente y dos o tres en reserva. Es muy posible que la razón de estas disposiciones haya sido el ataque por la 22ª División Panzer que tuvo lugar anteriormente y cuya meta había sido aislar el frente enemigo en la región al oeste de Koy-Assán. Esta era la situación en la que el Decimoprimer Ejército basaba su plan de asalto para la Operación “Bustard”. Nuestra intención era efectuar nuestro empuje decisivo, no inmediatamente en el área por donde el frente sobresalía había el oeste, sino en el sector del sur, a lo largo de la costa del Mar Negro. En otras palabras, por donde menos lo esperara el enemigo.6 El plan de Von Manstein contemplaba un ataque de detención en el norte por la 46ª División de Infantería y el VII Cuerpo de Ejército rumano, un ataque por el flanco al otro lado del Mar Negro desde Feodosiya, y el ataque principal en forma de una penetración justamente al norte de la costa por el XXX CE. Una vez fueron penetradas las posiciones defensivas soviéticas, la 22ª División Panzer avanzaría al norte al Mar de Azov para cerrarle el paso al Quincuagésimo Primer Ejército soviético. Al mismo tiempo, una fuerza ad hoc conocida como la Brigada Grodek avanzó hacia el este en lo profundo de la zona de comunicaciones soviética. Este movimiento evitó que los soviéti-

cos efectuaran su defensa desde posiciones defensivas preparadas en la retaguardia. Es evidente que no esperaban una operación tan osada por esta pequeña unidad móvil alemana. Después de comenzar la operación ofensiva, la 170ª División de Infantería se movió de su posición en el flanco izquierdo de Von Manstein al flanco derecho, y se empeñó por el área de la penetración en esta zona del frente. Se utilizaron en forma extensa medidas de engaño para hacer creer a los soviéticos que el ataque principal se lanzaría por los sectores norte y central. Aparentemente, mensajes inalámbricos fingidos, preparaciones fingidas de artillería y movimientos de tropas apenas disimuladas detrás de esos sectores engañaron a los soviéticos en cuanto al punto del ataque principal. Las reservas soviéticas permanecieron detrás de la parte norte del frente. Después de cuatro días de combate, las unidades principales de los dos ejércitos soviéticos fueron rodeadas en el istmo de Parpach. En la semana siguiente, la Península de Kerch fue despejada de fuerzas soviéticas, y se capturaron

• Figura 5.

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el flanco y la retaguardia, debido a que un mango más largo permite una mayor acción de palanca. De esa manera es posible lograr el éxito con una fuerza que hubiera sido insuficiente de usarse contra el frente.7 Este concepto se puede expresar gráficamente como se hace en las Figuras 6 y 7. La Figura 7 representa la aplicación de fuerza contra el frente, flanco y retaguardia de un ejército enemigo. El ataque profundo que amenaza las líneas de comunicaciones de la mejor acción de palanca. El significado de los conceptos operativos de profundidad y sincronización del Ejército de los EE.UU. puede verse en estos ejemplos tal como se aplican en el texto de la maniobra, la maniobra de unidades grandes. Ambos generales planificaron contener en el norte, atacar por el sur donde la defensa era débil, mediante una combinación de ataque, penetraciones de flanco, para luego envolver a toda la línea enemiga desde la retaguardia, usando las divisiones Panzer como puntas de lanza en el envolvimiento. Ambos usaron las tres formas de maniobra: ataque frontal, ataque de flanco y penetración. Rommel y Von Manstein emplearon medidas de engaño, tal como el despliegue de unidades en el área del ataque de contención, para luego enviarlas al ataque principal en el sur. Ambos usaron sus aliados menos efectivos (italianos y rumanos) en el norte para efectuar el ataque de contención. Ambos emplearon todas sus fuerzas en forma simultánea y concentraron una fuerza arrolladora en el punto decisivo. No se mantuvo ninguna reserva operativa (cuando se tiene la iniciativa, hay menos necesidad de una reserva en los niveles estratégicos y operativos). Las 15 ª y 21 ª Divisiones Panzer de Rommel y la 170ª División de Infantería de Von Manstein son ejemplos de unidades empleadas en esta forma.
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• Figura 6.

170.000 prisioneros en un periodo de 10 días. Muy pocos soviéticos pudieron escapar, de modo que podía decirse que dos ejércitos se habían aniquilado en una batalla Kesselschlachten. Obsérvese la concentración de fuerzas. De las seis divisiones alemanas, cuatro se usaron al comienzo para la penetración, mientras que una división adicional de infantería se empleó en el área de penetración después de iniciarse el ataque. Por lo menos se usó el 80 por ciento de la potencia, de combate del Decimoprimer Ejército en la penetración y en las demás maniobras de flanco.

SEMEJANZA ENTRE LAS BATALLAS DE GAZALA Y DE KERCH
Cada una de estas operaciones a nivel de ejército se inició en mayo de 1942 como una contramovida a un ataque enemigo que se había detenido a lo largo de un frente estabilizado. Gazala duró poco más de dos semanas (18 días), mientras que Kerch duró sólo 10 días. Los dos generales alemanes planificaron batallas de aniquilamiento contra fuerzas enemigas superiores, atacando en lo profundo de la retaguardia de estas fuerzas para lograr una acción de palanca. Karl von Clausewitz enfatizó la importancia del ataque profundo así: En la mayoría de los casos, los refuerzos son mucho más eficaces al aproximarse al enemigo por

Tanto Rommel como Von Manstein emplearon fuerzas de menor tamaño que el de división para proteger en forma agresiva su flanco oriental durante la penetración de la zona de comunicaciones del enemigo. En ambos casos, los alemanes libraban una guerra móvil contra ejércitos cuyo propósito era apoyar las fortalezas de Tobruk y Sebastopol. Estos ejércitos tenían que derrotarse antes de que los alemanes pudieran destruir las fortalezas. Tanto las fuerzas británicas como las soviéticas fueron empleadas una a una. Las unidades que estaban en las fortalezas no se podían usar para ayudar a los ejércitos de operaciones. Las unidades, que se mantenían en reserva no se empeñaron a tiempo y fueron derrotadas una a una. Finalmente, Rommel y Von Manstein recibieron el grado de mariscal de campo al concluir estas campañas. En el caso de los británicos, se desplegaron brigadas como apoyos de las posiciones de Gazala y Tobruk. Aunque el Octavo Ejército era motorizado y por lo tanto debió de ser más móvil que las fuerzas de Rommel, no lo fue. El despliegue y el empleo de fuerzas por los británicos se basaban en un pensamiento a nivel táctico, que es común en un ejército que se entrena y opera al nivel de unidad pequeña. Los CE y aun las divisiones se consideraban más como unidades administrativas que operativas. La potencia de combate de los británicos no se podía usar eficazmente porque estaba dispersa por toda el área de operaciones. En el caso de los soviéticos, lo angosto del frente obviaba el empleo de un alto porcentaje de su potencia de combate. Sus reservas estaban concentradas, y fue esta concentración lo que ayudó a los alemanes a envolver la masa de fuerzas soviéticas. El engaño y la rapidez de ejecución de Von Manstein evitaron el despliegue oportuno de las grandes reservas soviéticas.

• Figura 7.

Resulta vital percatarse de que en ambos ejemplos, todas las fuerzas alemanas se emplearon durante toda la batalla, mientras que sólo se empleaban a la vez partes de las fuerzas británicas y soviéticas. También debemos recordar que los soviéticos, en esta etapa de la Segunda Guerra Mundial, no estaban en capacidad de efectuar maniobras complicadas, ni de tomar decisiones y ejecutar sus acciones con celeridad como lo hacía el ejército alemán. Los conceptos operativos de iniciativa, profundidad, agilidad y sincronización del Ejército de los Estados Unidos suministran esta base, lo que justifica la educación y el entrenamiento en estos conceptos.

1. Erich von Manstein. Lost Victories. Henry Regnery Co., Chicago. III. 1958. pág. 383. 2. Heinz Guderian, Panzer Leader. Zenger Publishing Co. Inc. Washington. D.C. 1979, pág. 480. 3. Dudley Knox, United States Naval Institute Proceedings, marzo-abril de 1915, pág. 16. 4. F.W. von Mellenthin, Panzer Battles. A Study of the Employment of Armor in the Second World War. 5. Hubo un vendaval el 26 de mayo y aparentemente no fue posible el reconocimiento aéreo. Los británicos ya sabían de Ultra, que un ataque era inminente. El 4° Regimiento de Caballería de África del Sur también observo el movimiento de Erwin Rommel la noche del 26-27 de mayo. 6. Von Manstein. op. cit., pág. 234. 7. Karl von Clausewitz, On War. Princeton University Press, Princeton. N.J., 1976.

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BALAKLAVA Y LA CARGA DE LA BRIGADA LIGERA
EL VALLE DE LA MUERTE (GUERRA DE CRIMEA, 1853-1856)
Cnel. Aníbal Vernengo.
Se graduó como Alférez de Caballería en 1955. Diplomado en Estado Mayor se desempeño como jefe del Curso de Caballería en la ex Escuela de Armas. Fue Director de Defensa Civil y de la Escuela de Comando de Estado Mayor.

Reseña histórica en memoria de los Cabos Alcides Rivas y Roberto Gómez y los Soldados Pedro Quitero, Isabelino Pereira, Omar Martínez y Juan Tomas Sánchez, pertenecientes al entonces Reg. C. 9, y caídos en Acto del Servicio el 9 de Abril de 1920 en Paso Belastiquí, en ocasión de realizar un pasaje de curso de agua durante las maniobras de la Unidad.

radicionalmente, el Imperio Ruso se consideraba sucesor del Bizantino, al que sus Zares soñaban restablecer avanzando hacia el Mediterráneo y recuperando para la fe ortodoxa los Santos Lugares de Jerusalén en poder de los turcos desde la Edad Media. El Imperio Otomano no se había adaptado a la modernidad del siglo XIX y sus vastos territorios resultaban una codiciada presa para varias potencias, entre ellas Rusia, que bajo el Zar Nicolás I decidió capturar el estrecho del Bósforo y ocupar Grecia y los Balcanes. En 1853 el Zar exigió al Sultán turco que le cediera la protección sobre todos los ortodoxos que habitaban el Imperio Otomano. El Sultán se negó a aceptarlo y así estalló la guerra ruso-turca. Los turcos atacaron en el Danubio, pero fueron destrozados por los rusos, muy superiores en entrenamiento y armamento, que además le hundieron su flota dejando al Imperio Otomano con sus costas indefensas. Napoleón III de Francia, que se consideraba “protector” de los cristianos católicos en el Imperio Turco, pidió a Rusia que se retirara y entablara negociaciones de paz, al tiempo que, junto al Reino Unido, enviaban una flota a los Dardanelos para obligarla a negociar. Las grandes potencias de Europa se reunieron para llegar a un acuerdo sobre el conflicto y obligar a Rusia a ceder algo de terreno impidiendo la debacle del Imperio Turco. Las pro-

T

PROLEGÓMENOS

• Mapa general de la región.

puestas rusas fueron aceptadas por Austria y Prusia, pero rechazadas por Turquía, el Reino Unido y Francia. Rotas las conversaciones sólo quedó una salida al conflicto: la guerra. El 25 de marzo de 1854 Francia, el Reino Unido y el Reino de Piamonte declaraban la guerra a Rusia. El 5 de setiembre partió del puerto de Varna, en Bulgaria, una flota franco-británica que el 14 del mismo mes comenzó a desembarcar 61.400 infantes, 1.200 jinetes y 137 cañones en la bahía de Kalamita (ver Mapa 1) para capturar la base naval y
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La defensa interior eran cinco reductos sobre Causeway Heights separados 450 m. entre sí, al que se agregaba otro en Canrobert’s Hill que cubría el ala derecha británica. El reducto N° 1 en Canrobert’s Hill tenía 3 cañones navales de 12 libras y 600 turcos de guarnición; los reductos 2, 3 y 4 tenían 2 cañones iguales y 300 turcos de guarnición cada uno; y los reductos 5 y 6 (en el extremo occidental de Causeway Heights), estaban sin terminar y desarmados. La defensa exterior estaba dada por el 93° Regimiento de Highlanders (93° H) y artillería de campaña en el poblado de Kadikoi, al norte de Balaclava, apoyados por Royal Marines, artillería en las alturas del puerto y tropas turcas adicionales. Además, lord Raglan, Comandante en Jefe británico, disponía de 1.500 hombres de la División de Caballería de lord Lucan, acampados en el extremo oeste del valle Sur, y tropas de la Real Artillería Montada; en total 4.500 hombres y 26 cañones para la defensa inmediata de la base británica en Balaclava. Cuando los aliados comenzaron a bombardear Sebastopol, los rusos empezaron a mover sus reservas hacia Crimea, a la cabeza de las cuales estaba la 12ª División de Infantería del 4° Cuerpo, al mando del General Pavel Liprandi. En cuanto llegó a Crimea, recibió la orden de Menshikov de atacar la retaguardia aliada desde el pueblo de Chorgun y marchar ha• Gral. Liprandi. cia Balaclava. Procedió entonces a ocupar dicho pueblo, desde donde podría reconocer los reductos aliados en Causeway Heights. El 23 de octubre, el General Liprandi ordenó atacar los Reductos N° 1, 2 y 3 y tras capturarlos ocupar Fedioukine Heights.

• Mapa 1: La Marcha a Sebastopol. 1

fortaleza rusa de Sebastopol, ubicada 53 km al sur. Comenzó entonces una marcha de flanqueo hacia la península de Chersonese, la que el General ruso Menshikov intentó detener, pero fue totalmente derrotado el 20 de setiembre en la Batalla de Alma. Poco después los aliados sitiaban Sebastopol sin intentar tomarla, ya que no estaban preparados para atacarla por el norte. Por lo tanto, se limitaron a atrincherarse frente a la ciudad dando a los rusos tiempo suficiente para preparar sus defensas y organizar las fuerzas necesarias para quebrar el asedio. Fuera de ese perímetro defensivo, se encontraba el puerto de Balaclava que necesitaba defensas propias. La carretera de Woronzov, Vorontzov o Woronzoff (ver Mapa 2), que unía Balaklava con sus atrincheramientos delante de Sebastopol, corría desde Sapoune Ridge bordeando el Causeway Heights y dividiendo la llanura en dos secciones, el valle Sur y el valle Norte.
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LA BATALLA
El 25 de octubre, camuflados por la niebla del amanecer, los rusos atacaron el perímetro defensivo de Balaklava, ocupando los reductos que dominaban la ruta de abastecimiento aliada; la Batalla de Balaclava había comenzado. De inmediato sonó la alarma en los campamentos franceses y británicos, situados a cinco kilómetros. La primera en reaccionar fue la División de Caballería inglesa, a la que lord Raglan, envió al valle del Norte, sin infantería, para cubrir la retirada de los turcos. Cuando se dio la orden de montar, los caballos no habían bebido y los hombres estaban sin comer. Esta División al mando de lord Lucan, estaba integrada por: • Brigada de Caballería Ligera, a órdenes de sir James Scarlett: – 4° Reg. de Dragones Ligeros (4° DL) – 13° Reg. de Dragones Ligeros (13° DL) – 17° Reg. de Lanceros (17° L) – 8° Reg. de Húsares (8° H) – 11° Reg. de Húsares (11° H) • Brigada de Caballería Pesada, a órdenes de lord Cardigan: – 4° Reg. de Dragones Irlandeses de la Guardia (4° DG) – 5° Reg. de Dragones de la Guardia (5° DG) – 6° Reg. de Dragones de Inniskilling (DI) – Scots Grey (SG) – 1er Regimiento de Dragones Reales (1° DR) Desde la cima de Sapoune Ridge, que dominaba el teatro de operaciones, lord Raglan, y su estado mayor observaban el asalto de la caballería rusa contra los Highlander, el que fue rechazado con solo dos descargas. La Brigada Pesada, reducida a 600 hombres por enfermedades, estaba en una hondonada (ver Mapa 2) que le impedía aproximarse al enemigo que era seis veces mayor. 3.500 jinetes rusos formaron a metros de

los Scots Grey y de los Inniskilling y cargaron al paso, pues el terreno no permitía galope ni trote. En el cuerpo a cuerpo los británicos lograron abrir una brecha en filas rusas, mientras los Regimientos 4° y 5° Dragones de la Guardia cargaba sobre sus flancos desordenándolos aún más. Este éxito marcó el final de las acciones en el valle Sur. Tras una tregua, el combate se reinició en el Norte.

• Mapa 2 Batalla de Balaclava2

Lord Raglan, creyendo que el enemigo quería llevarse los cañones de los reductos en Causeway Heights, quiso impedirlo enviando a Lucan la siguiente orden: «Lord Raglan desea que la Caballería avance rápidamente, persiga al enemigo, e intente impedir que retire sus cañones. La artillería montada puede acompañarle. La Caballería francesa se encuentra a su derecha. De inmediato». Ante la gravedad de la situación, envió la orden con el Capitán Luis Nolan del 15° de Húsares, y no con el ayudante de campo de servicio. Desde su posición, Lucan no veía la maniobra rusa que sí podía observarse desde el puesto de mando de Raglan en Sapoune Ridge, por lo que pidió aclaraciones a Nolan, quien señalando a la artillería
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• Diagrama 1: El ataque de la Brigada Ligera. 3

rusa emplazada a 2,5 km de distancia, en el extremo del valle del Norte, dijo a Lucan: «Ahí están el enemigo y sus cañones, milord.». Era una operación suicida, ya que jamás se había ordenado a la caballería atacar a la artillería sin apoyo de la infantería pero Lucan sólo podía obedecer, por lo que encomendó la misión a la Brigada Ligera al mando de su cuñado Cardigan, dejando a la Brigada Pesada en reserva. A las 11:13 horas del soleado 25 de octubre de 1854, cumpliendo con la orden recibida, lord Cardigan atacó con su Brigada Ligera a lo largo del valle Norte, al que más tarde Lord Tennyson en su poema La Carga de la Brigada Ligera inmortalizaría con el nombre de Valle de la Muerte. Eran 2,5 km. a recorrer entre una línea de colinas en forma de media luna al norte y una pequeña altura al sur, con un ancho de unos 1.500 m, aunque los escuadrones se desplegaron menos de 300 m, expuestos al fuego cruzado de artillería y fusilería enemiga. Cuando Raglan y su estado mayor vieron lo que ocurría quedaron consternados y rápidamente enviaron mensajeros hacia el valle, pero ya era demasiado tarde. La carga se realizó cumpliendo a rajatabla con el reglamento de Caballería, que disponía partir al paso, después pasar al trote y finalmente cerrar con el enemigo al galope. Esto permitió a la artillería rusa efectuar nueve disparos de balas o metralla
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sobre la Brigada mientras se encontrara entre los 900 y 500 m de distancia; dos balas o tres botes de metralla entre los 550 y 180 m, y en los últimos 180 metros disparar dos veces metralla. El 70 por ciento de los proyectiles utilizados fueron balas, el proyectil más eficaz y seguro, ya que una sola podía destruir un carro, y disparada contra una columna, abría una brecha a lo largo de varias filas de jinetes. Como se ve en el Diagrama 1, Cardigan (1), jefe vanidoso pero valiente, encabezó la carga, prohibiendo que se le sobrepasara. Los rusos, que habían confiado en detener a la Brigada con su artillería, al ver a la caballería británica a pocos metros y con sus lanzas en “ristre”, buscó ahorrar segundos realizando la última descarga de metralla sin limpiar antes los cañones, lo que ponía en peligro la vida de los servidores de las piezas. Los jinetes del 17° de Lanceros (2) y del 13° de Dragones Ligeros (3) llegaron en cabeza, sableando furiosamente a los rusos. El 11° de Húsares (4) y los Dragones Ligeros (5) los seguían a 350 m, obstaculizados en su carga por los muertos y heridos, y los enloquecidos caballos de los jinetes caídos. El 8° de Húsares (6), situado al final, fue el único que llegó ordenadamente sobre las baterías rusas, pero la humareda era tal que apenas podían ver lo que tenían delante; además, carecían de medios para sacar de batería los cañones enemigos.

Mariscal de Campo FitzRoy James Henry Somerset, 1er Barón de Raglan, conocido como lord Raglan. Soldado desde los 15 años, era un líder popular, veterano de Waterloo, donde había perdido su brazo derecho. Se le criticó por no dar órdenes coherentes y oportunas en las batallas provocando numerosos errores; así como su ciega ignorancia de la rivalidad entre lord Lucan y lord Cardigan, de trágicas consecuencias en la batalla. En las batallas de Balaclava y de Inkerman evidenció desconocimiento táctico al enviar pequeñas unidades a enfrentar fuertes contingentes rusos. Pese a su incompetencia, gracias al resultado de la batalla fue ascendido a Mariscal.

había logrado romper la línea rusa de Fedioukine Heights. En 20 minutos todo había terminado. Aunque la Brigada no fue destruida totalmente, sufrió terribles pérdidas; de los 673 jinetes que cargaron, 118 resultaron muertos, 127 heridos y 362 caballos se perdieron. Lo inútil de la acción y su coraje imprudente hizo afirmar al General francés Bosquet: «C’est magnifique, mais ce n’est pas la guerre» 4 La reputación de la Caballería británica aumentó con esta carga, no así la de sus mandos. Finalmente, el Ejército ruso se retiró de las posiciones cercanas a Balaclava, contabilizando la batalla como una victoria táctica debido a las ingentes pérdidas que le causó a la Brigada en su carga; sin embargo, en lo estratégico, la victoria fue de los aliados, que lograron mantener sus posiciones de asedio alrededor de Sebastopol. En 1855, la coronación del zar Alejandro II partidario de la paz, y la ocupación de Sebastopol por los aliados, gestaron al tratado de París de 1856; Rusia reconocía la integridad del Imperio otomano, renunciaba a sus exigencias territoriales y aceptaba

Los sobrevivientes sobrepasaron los cañones y cargaron contra la caballería formada tras estos, la que retrocedió asustada pese a ser superiores 5 a 1. Cuando sus oficiales vieron el escaso número de británicos que salían de la humareda y recompusieron sus fuerzas, los restos de la Brigada Ligera se reagruparon bajo la metralla, rehicieron filas y hostigados por los cosacos del ala derecha rusa y por el fuego de los reductos, emprendieron la retirada cubiertos por el Regimiento 4° de Chausseurs d’Afrique (CDA) que

Carga de la Brigada ligera Cuadro Resumen Fecha: 25 de octubre de 1854 Lugar: Balaclava, a poca distancia de Sebastopol Resultado: No decisiva. Beligerantes: Reino Unido Francia Comandantes: Richard Somerset Jacques Leroy de Saint Arnaud Fuerzas en combate: 4.500 (al inicio) 22.000 (al final) Bajas: 350 británicos 250 franceses. 1.000
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Imperio Ruso

Pavel Liprandi 23.000 (al inicio) 65.000 (al final) 78 cañones.

la neutralidad del mar Negro. El Sultán, por su parte, se comprometía a mejorar la situación de sus súbditos cristianos. Pero el tratado no duró; Turquía no hizo las reformas prometidas y Rusia aprovechando la guerra franco-prusiana denunció la cláusula de neutralidad del mar Negro. La “Cuestión de Oriente” constituiría un problema europeo hasta la GM I.

vo orgullo de tres hombres: lord Raglan, lord Lucan y lord Cardigan. Se ha discutido si el error de la carga fue del que dio la orden o del que la ejecutó; al parecer el momento y la forma estuvieron mal elegidos, con lo que la culpa sería de lord Raglan, que ordenó cargar sin apoyo de infantería en un terreno inadecuado. Esto demostró, una vez más, que las Armas básicas, necesitan del apoyo de las demás para lograr ganancias tácticas, algo que no se asumió en su totalidad hasta mediados del siglo XX. También quedó en evidencia que la caballería tradicional comenzaba a perder su papel secular ante la aparición de nuevas armas, lo que se evidenció en la GM I, cuando las grandes concentraciones de jinetes dispuestas por ambos bandos se limitaron a cumplir misiones de exploración o permanecer inmóviles a la espera de una explotación del éxito que las propias características del conflicto hicieron imposible. Sólo a partir de entonces se planteó seriamente el futuro de la caballería clásica y a hablarse de mecanización. En Gran Bretaña, la incompetencia de los mandos y los reveses sufridos motivaron reformas y una mejora de las condiciones de servicio en el ejército.

CONSECUENCIAS:
La lentitud de las comunicaciones marítimas hizo que el desastre no se conociera en Londres hasta tres semanas después. Los informes de los jefes británicos se publicaron en una edición extraordinaria de la London Gazette el 12 de noviembre de 1854. Lord Raglan criticaba a lord Lucan por la carga, diciendo que «Por su incomprensión de la orden de avance, el teniente general (lord Lucan) consideró que debía atacar a cualquier precio, y ordenó al mayor general Cardigan avanzar con la Brigada ligera».
Teniente General George Bingham, 3er Barón de Lucan, conocido como Lord Lucan. Compró su comando en el 17° de Lanceros. Demostraba extrema rigurosidad en cuanto a la vestimenta y disciplina, era incansable y valiente, pero mediocre. Odiado por los oficiales por su mezquindad y por su tropa por los castigos que ordenaba a la ligera. Logró no ser condenado por la carga, y en julio del mismo año fue hecho miembro de la Orden del Baño. Aunque no volvió al servicio activo, fue ascendido a general en 1865 y a Mariscal un año antes de su muerte.

INNOVACIONES
La de Crimea, puede ser considerada como la primera guerra moderna de la historia donde los adelantos técnicos prevalecieron sobre los demás aspectos de la guerra, incluso los tácticos: 1) En ella se usaron por primera vez rifles con cañón estriado, en lugar de los mosquetes de ánima lisa. 2) Fue el primer conflicto bélico a gran escala donde el teatro de operaciones se vio dominado por el uso masivo de trincheras. 3) Por primera vez se usaron trenes y globos aerostáticos con fines bélicos; como dijo Murphy; «en la guerra de Crimea se vio el triunfo de la tecnología militar sobre la táctica». 4) Como dijo J.A.S. Grenville, fue «la última guerra donde se produjeron más muertos por

En marzo de 1855, lord Lucan fue llamado a Gran Bretaña y a su regreso, la carga se convirtió en objeto de grandes controversias y debates públicos. Él rechazó la versión de lord Raglan, tratándola de «imputación que ensombrece seriamente mi carácter profesional». En un intercambio público de correspondencia mantenida a través de las páginas del diario Times de Londres, lord Lucan atacó a Raglan y al fallecido Capitán Nolan, y realizó su defensa ante la Cámara de los Lores el 19 de marzo. En esta carga jugaron un papel dominante la enemistad, los celos, la desconfianza y el conflicti78

LOS PERROS DE LOS HÚSARES EN BALACLAVA
Los mejores amigos del hombre, en una guerra remota, junto a su Regimiento El relato de la mitológica carga que acabamos de realizar omite a dos protagonistas: Jimmy y Boxer, dos bravos perros que ese día también cargaron contra los cañones rusos. Mascotas de los Regimientos 11° y 8° de Húsares, habían sido llevados desde Inglaterra por sus amos. Ese 25 de octubre de 1854 estaban en los campamentos de sus Regimientos, cuando ordenaron cargar a los húsares del 11° y 8°. Jimmy y Boxer, como siempre lo hacían en maniobras y desfiles, se ubicaron al lado de sus amos, prontos a avanzar al paso de los caballos. Pese a que les ordenaron, a viva voz, irse de allí, desoyeron la orden, dispuestos a transitar el “Valle de la Muerte” junto a “su Regimiento” como dos soldados más. Cuando los trompas hicieron sonar el toque de “marcha”, los perros emprendieron la marcha junto a la tropa, primero al paso, luego al trote, y remataron al galope cuando sonó el toque de “a la carga” en medio del intenso cañoneo y la explosión de las granadas que derribaban caballos y jinetes. Jimmy y Boxer corrían imperturbables junto a los soldados «hasta las fauces de la muerte» y hasta «la boca del infierno» como dijo Kipling. A quienes no estén familiarizados con la conducta de los animales les parecerá inverosímil que dos perros, que sólo veían fuego y estruendo a su alrededor, pudieran acompañar a sus amos hasta la muerte misma, entreverándose entre los húsares mientras lanceaban a los artilleros rusos y caían bajo el fuego de la metralla. Después, cuando todo estaba perdido, regresaron junto a los cansados sobrevivientes, con los húsares, ya sin cabalgadura, que caían exhaustos o heridos por la fusilería enemiga. Fueron dos kilómetros y medio interminables, que Jimmy y Boxer recorrieron de ida y vuelta junto a sus amos. Boxer llegó ileso, pero Jimmy fue herido por una esquirla. Ambos terminaron la campaña y al final de la guerra regresaron a Inglaterra donde murieron ya viejos, en pleno goce de la admiración y honrados por los hombres de sus Regimientos. Este apunte lo dedico a la memoria de Percutor, noble compañero de los Cadetes y cuyo saludo a la Bandera en los crepúsculos de Zapará, a mediados de los años 50, aún acude a nuestra memoria.

enfermedades y epidemias que por la acción del enemigo». El temido invierno ruso, las enfermedades y epidemias -mayormente cólera y tifusmal atendidas por la patética ineficacia logística de los aliados, llevaron a que el 80% de las muertes fueran por heridas mal atendidas, enfermedades y epidemias; a tal punto que el gobierno británico debió recurrir, por primera vez, a un cuerpo de 38 enfermeras al mando de la célebre Florence Nightingale, dando considerable impulso a la emancipación femenina, ya que hasta ese entonces, la enfermería era tarea específica de hombres bajo mando militar.

Teniente General James Brudenell, 7° Barón de Cardigan, conocido como Lord Cardigan. Comandante del 11° de Húsares y Mayor General al momento de la batalla, carecía de experiencia de combate, pues había hecho toda su carrera comprando los cargos. Dueño de un extravagante y pintoresco carácter, se diferenciaba de su cuñado por el fuerte sentimiento de lealtad que despertaba entre sus soldados pese a ser entusiasta de las castigos a sus hombres y aislarse de sus oficiales, pues vivía a bordo de su yate en las afueras de Balaklava. Su hermana estaba casada con lord Lucan, quien, según Cardigan creía, la destrataba, lo que llevó a que se distanciaran.

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5) En ella la armada rusa usó, por primera vez en la historia, proyectiles explosivos en lugar de macizos. 6) En las acciones en el Mar Báltico se estrenaron las minas marinas. 7) Fue el bautismo de los barcos acorazados, iniciando la era de las primeras baterías flotantes de este tipo. 8) Fue el primer conflicto bélico al que acudieron corresponsales de guerra. 9) Contó con testigo de lujo: León Tolstoi, que relató, en su prolijo estilo, los sufrimientos de las tropas rusas durante los 11 meses de sitio a Sebastopol.

• Montgomery, Mariscal: Historia del Arte de la Guerra, Editorial Aguilar, 1968. De INTERNET: • “Historia de la fatal Carga de la Brigada Ligera” de Paul Woodham. • “Jinetes del Infierno: la Carga de la Brigada Ligera” de Ferry Brighton. • “Battle of Balaclava” en http://en.wikipedia.org/wiki/ Battle_of_Balaclava, consultada a la hora 17.46 del 29 de enero de 2010.

Bibliografía:
• Brighton, Ferry: Hell Riders. • MacDonald, John: Enciclopedia Visual de las Grandes Batallas de la Historia del Mundo, tomo 2, Editorial Rombo.

1. Mapa tomado del libro, The Dangerous Book for Boys, de Gonn Iggulden y Hal Iggulden, en la sección: Batallas famosas, Parte 2, citado en The Battle of Balaclava, http:// www.britishbattles.com/crimean-war/balaclava.htm, consultado a las 14:59 del 29 de enero de 2010. 2. Macdonald, John. Grandes Batallas de la Historia del Mundo. Barcelona: Rombo, 1994, pág. 82-85. 3. «Es magnífico, pero eso no es la guerra».

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18 DE MAYO GLORIAS Y MISERIAS DE UNA FECHA MAGNA
ue la violencia ha sido una constante en los conflictos armados no es novedad. Ya a mediados del siglo XIX, Clausewitz la reconocía como un componente básico de la guerra, a la que si algo la caracteriza, no es precisamente el humanitarismo de sus protagonistas. Las guerras de emancipación americana no escaparon a esa realidad, el mismo Eduardo Acevedo señala que las prácticas violentas, «…corrían triunfantes de uno a otro extre• Batalla de Las Piedras, obra del artista plástico uruguayo Diógenes Hequet. mo del continente, provocando en todas partes la hecatombe de prisioneros y de La Banda Oriental no fue ajena a toda esa una manera general el exterminio de los enemigos. violencia y crueldad, como lo evidencia El TelégraEn esa lucha desesperada no se respetaban sexos fo Mercantil del 16 de agosto de 1801, al relatar el ni edades. Las mismas mujeres tenían que marchar saqueo del pueblo de las Víboras por una partida de con los ejércitos y concurrir a la salvación común, quince y veinte hombres al mando del capitán Palopara librarse de las garras de los que las degollamino y su segundo Martín Pereyra (a) Curú. Estos, ban sin piedad al sorprenderlas en el desempeño de al finalizar su tropelía y partir hacia la estancia de sus tareas de madres o de encargadas de los hoga1 Francisco Albín con similar fin, anunciaron que res abandonados por los hombres.» . volverían para llevarse a las mujeres, al asaltar la Claro ejemplo de esto, según el Dr. Vicente López estancia de Albín, fueron sorprendidos por un gruen su Historia de la República Argentina, fue “la loca po de vecinos y Blandengues que mataron a Palode Chacabuco”, una nativa de Rancagua que tras mino y a dos de sus hombres y capturaron a otros guiar a San Martín en el cruce de los Andes perdió la diez, logrando el resto huir. razón por los horrores de la guerra a tal punto, que tras la batalla de Chacabuco, fue vista volteando cadáveres en busca de un capitán responsable de cruentos hechos en su ciudad. Esa mujer, para Acevedo representa «la exteriorización del sentimiento de espanto que, de un extremo al otro del continente en armas, producían el derramamiento de sangre y el exceso de crueldades en que rivalizaban patriotas y realistas, estimulados por los hombres de pensamiento, por las cabezas directrices, por los que daban impulso y orientación al movimiento»2 . Conducidos a Buenos Aires, los prisioneros fueron enjuiciados por «haber asaltado y robado el pueblo de las Víboras, robado la casa de don Francisco Albín, hecho resistencia a una partida de tropa de Blandengues de esta frontera que los aprehendió, y otros excesos que cometieron», siendo nueve de ellos condenados «a que sufran la pena de ser ahorcados y descuartizados y se pongan por los parajes y caminos donde cometieron los delitos». El restante fue sentenciado a 200 azotes y 10 años
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Su pensamiento humanitario se evidenció en la Batalla de las Piedras ocurrida el 18 de mayo de 1811, la que, según Alberto Zum Felde, resultó decisiva, pues sin ella, tras las derrotas de Belgrano en Paraguay y el Paraná, «la Revolución de Mayo hubiera sido ahogada a los pocos meses de [su] pronunciamiento»5 . Por otra parte, fue el primer triunfo relevante de los revolucionarios en esta Banda Oriental, que marcó el nacimiento del Ejército Nacional, Era sin dudas, un tiempo violento, que EduarInstitución que a través de la historia sabría cubrirse do Acevedo describió como de gloria en los campos de ba«viciado por el robo, por el talla nacionales y extranjeros, saqueo, por las confiscaciomuchas veces combatiendo fie…Artigas envió al padre nes, por las violencias admiramente y muchas otras manValentín Gómez a recoger la nistrativas, por la indiscipliteniendo la paz bajo la bandera espada y dar auxilio a los na y por la relajación milide la Sociedad de Naciones priheridos y, fiel a sus tar», producto de una época, mero, y luego de las Naciones principios de respeto por al decir de la profesora Ana Unidas. quienes habían combatido Ribeiro «…en que poco se En su bautismo de fuego, defendiendo una causa que visualizaba al otro y sus derelas Armas de la Patria, al mancreían justa, ordenó: chos, y en que la violencia do del Gral. Artigas, sumaron “Clemencia para los andaba suelta,…» Es por eso 1.000 hombres, muchos de vencidos, curad a los que, abunda la investigadora, ellos gauchos orientales que heridos”, demostrando no sólo «resulta extraña la existencia habían adoptado el nombre de su respeto a la vida y al honor misma de prisioneros y el can“tupamaros”, por Tupac del enemigo, sino también su je de ellos»4 en esa época. Amarú, descendiente de los absoluta falta de rencor… Fue en medio de tanto incas que en 1781, tras ser proarrebato y obcecación que nació y se formó el Gral. Artigas, que estaría llamado a gestar cambios radicales en el trato del enemigo. Pese a haber convivido desde su más tierna infancia con la crueldad legada por el Terror de la Revolución Francesa, sabía que la violencia inherente a la guerra, propicia hechos y actitudes que exceden lo que puede ser el combate, para derivar en actos de crueldad impensables en tiempos de paz. Fue así que, pese a que el destino lo hizo protagonista de una guerra civil, -la más cruel y sanguinaria de todas- tuvo la grandeza de espíritu
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de presidio. El Virrey aprobó la sentencia haciendo las salvedades de «que el reo principal Martín Pereyra (a) Curú, debería únicamente ser descuartizado, y que a los demás reos comprendidos en la causa, se les debe cortar la cabeza y manos, para que colocadas unas y otras en las entradas y salidas del pueblo de las Víboras, en las inmediaciones de la estancia de don Francisco Albín, y en los principales caminos desde la Colonia hasta el pueblo de santo Domingo de Soriano y capilla de Nuestra Señora de Mercedes, sirvan de público escarmiento a otros malhechores»3

suficiente para hacer respetar la vida de los prisioneros y cuidar a los heridos del enemigo como si fueran propios.

clamado rey del Perú, fue descuartizado por los españo6 les . Los “godos”, por su parte, sumaban unos 1.230 efectivos, de los cuales unos 200 cambiaron de bando en mitad del combate, y combatieron al mando del C/F José Posadas, jefe de las fuerzas regulares que guardaban la plaza fuerte, el que instaló su cuartel general en San Isidro Labrador de Las Piedras, cerca de Montevideo, mientras que el Gral. Artigas lo hacía en la villa de Nuestra Señora de Guadalupe. La batalla duró varias horas y hacia las 5 de la tarde los españoles estaban derrotados; Posadas izó

la bandera blanca y se rindió en un episodio que inmortalizaría Blanes. Se dice que clavó su espada en un pequeño montículo de arena sobre la colina donde se encontraba; Artigas envió al padre Valentín Gómez a recogerla y dar auxilio a los heridos, y fiel a sus principios de respeto por quienes habían combatido defendiendo una causa que creían justa, ordenó: «Clemencia para los vencidos, curad a los heridos», demostrando no solo su respeto a la vida y al honor del enemigo, sino también su absoluta falta de rencor, pese a que su primo Manuel, había sido el primer oficial patriota del Río de la Plata muerto en combate por la causa revolucionaria; razón por la cual, por orden de la Primera Junta Gubernativa de Buenos Aires, su nombre está inscripto en una placa de bronce colocada sobre el lado oeste de la Pirámide de Mayo. Con su frase, el General Artigas evidenció que consideraba a «la vida humana un bien demasiado valioso como para librarlo a las veleidades del accionar humano, cargado de las pasiones, odios y rencores que medran en todo proceso revolucionario»7 , una concepción que, lejos de ser espontánea, como señala Zubillaga Barrera, tiene «tras de sí, un rico venero documental que avala su vigencia»8 . Esto lo testimonian sus palabras al inaugurar el Congreso de Abril, cuando al insistir sobre el valor de la vida señaló: «Cenizas y ruinas; sangre y desolación, he aquí el cuadro de la banda oriental, y el precio costoso de su regeneración… Orientales visitad las cenizas de vuestros conciudadanos; ah! Que ellas desde lo hondo de sus sepulcros no nos amenacen con la venganza de una sangre que vertieron para hacerla servir a nuestra grandeza!...»9 Estas palabras resultarían premonitorias más de un siglo y medio después, cuando en la década de 1960 el país fue testigo de un nuevo estallido de violencia, -solo que ahora inspirada en ideas foráneas

y desatada contra una democracia vigente e instalada por voluntad popular- que daría pié a un enfrentamiento en el que al decir del “Ché” Guevara, primó «... el odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar»10 . Fue en ese marco que, en diciembre de 1967, los tupamaros, en su primer documento público, declararían virtualmente la guerra a los integrantes de la Policía, el Ejército y demás fuerzas armadas de la Nación. En lo que al Ejército respecta, la amenaza se concretó el aciago 18 de mayo de 1972 en el marco del Plan 72, que según el tupamaro Marcelo Estefanell, tenía como propósito «…pasar a una etapa superior. Ya no se trataba de enfrentar a la

Policía, sino de enfrentar al Ejército, incluso en dos etapas. Primero, no enfrentarlo directamente, sino empezar a desarmarlo, a “tocarles el culo”, (sic) como quien dice, para, cuando reaccionara, sí enfrentarlo…»11 . Ese día, en el que además de festejarse un nuevo aniversario de la Batalla de Las
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El ataque a los soldados ha sido narrado ya tantas veces, que volver sobre sus detalles a poco y nada conduce; el Tte. Gral. Juan C. Curutchet en su alocución del 18 de mayo de 1995 identificó su esencia en forma por demás elocuente: «...murieron sin razón y sin opción», algo que fue reconocido hasta por integrantes de la banda armada; así lo reconoció el sedicioso Hugo Wilkins, cuando sostuvo: “…nunca se me ocurrió poner bombas como en el Bowling. O como pasó el 18 de mayo de 1972, ametrallar a cuatro milicos que estaban haciendo una guardia, que no esperaban nada, que no estaban Ese día, según el mencionado Estefanell combatiendo…”17 ; y también el tupamaro Carlos «…pudo haber sido una masacre. Iban a morir Liscano, quien manifestó: “…No tuve nada que muchos más si hubieran salido todas las emboscaver con ese atentado, aundas que estaban prontas o los que sí sé cómo fue y cómo se desarmes que estaban pronhizo. Las armas salieron de tos»13 . Los fundamentos de la …Se conmemoraba el Día del mi casa, las preparé yo acción los dio el tupamaro Ejército, fueron ejecutados porque nadie sabía prepaHenry Engler, en una entrecuatro custodias del Comandanrarlas, las llevé también. vista de Gerardo Tagliaferro te en Jefe del Ejército, en una Advertí que era el día del publicada en Crónicas del 17 acción nacida de la convicción soldado, una fecha de noviembre de 2006: sediciosa de que en el Uruguay importantísima para la tro«… elegimos cuatro o cinco estaban dadas las condiciones pa. Advertencia inútil. Fue puntos de Montevideo donde subjetivas para la revolución… un error grave. Fue tan íbamos a atacar a grupos de grave que ni siquiera estaba soldados que sabíamos que planificado que acabara iban a estar presentes ese día. Por diferentes razocomo acabó. Allí no iba a haber muertos. Pero nes fueron fallando las operaciones; teníamos una los hubo. Acabó en asesinato, cuatro…”18 compañera que era el enlace entre varios grupos, Piedras, se conmemoraba el Día del Ejército, fueron ejecutados cuatro custodias del Comandante en Jefe del Ejército, en una acción nacida de la convicción sediciosa de que en el Uruguay estaban dadas las condiciones subjetivas para la revolución, por lo que, como expresara Mauricio Rosencof, era preciso dar un salto cualitativo hacia «una mayor generalización de la guerra, al hostigamiento y destrucción directos de las fuerzas armadas del enemigo, por tanto, a un aumento de la polarización, a una radicalización mayor del proceso y a un uso más pleno de las armas y la gente disponible»12 que se cayó de una moto y se mató. Entonces, todas esas operaciones que debían ser coordinadas, que iban a salir una detrás de la otra, se detuvieron, porque ella no apareció14 . La única operación que salió fue esa. La orden que partió de la dirección era entablar combate contra los soldados…»15 . Quedaba una vez más demostrado que, tal como señalara el ex montonero Pablo Giussani, «el narcisismo revolucionario necesita de un modo visceral y como componente de su propia identidad, situaciones de violencia. Violencia practicada y violencia padecida16 .
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Dicha acción, recordatoria de los horrores de la guerra que tarde o temprano terminan azotando tanto a agredidos como a agresores y en las antípodas del ideario artiguista, disparó la inmediata respuesta de las FF.AA. nacionales y llevó a los sediciosos a recibir, como ellos mismos admiten en su documento Río de Janeiro, «…uno de los golpes más duros de nuestra historia, si no el más»19 . Es que, como señalara el ex Secretario General del Partido Socialista José Díaz, «El Ejército uruguayo es una de las instituciones más sólidas del país, con una moral institucional que

viene del fondo de la historia»20 ; una visión confirmada por Vivián Trías, el que en Las Vísperas de la Dictadura, afirmó que «…Las Fuerzas Armadas son parte de la sociedad y las leyes que rigen a la sociedad no se detienen en las puertas de los cuarteles. Nuestra oficialidad no se recluta en las filas de la oligarquía, no hay casos notorios de encumbrados oficiales ligados al latifundio o a poderosos consorcios capitalistas. Son parte del pueblo y su encuadramiento en la lucha ideológica es fundamental para el destino de la revolución uruguaya»21 . Es así que en el 18 de mayo recordamos hechos magnos para la Patria como la Batalla de Las Piedras y para nuestro Ejército, como el día de su nacimiento; pero también otros luctuosos para la memoria de los uruguayos, como la muerte de los cuatro Soldados. Por lo tanto, en una fecha tan significativa para todos los orientales, queremos expresar nuestro más ferviente deseo de que en el futuro se expanda el espíritu artiguista de grandeza para con el adversario; que no se olviden las palabras de José Díaz y Vivián Trías que rescatan la esencia de nuestras FF.AA., y por último, que aquellos orientales que buscan su inspiración en el pensamiento del Ché Guevara, no lo recuerden por su llamado al odio como factor de lucha, sino por sus palabras en la Universidad de Montevideo, cuando manifestó: «Ustedes tienen algo que hay que cuidar, que es precisamente la posibilidad de expresar sus ideas; la posibilidad de avanzar por cauces democráticos hasta donde se pueda ir; la posibilidad, en fin, de ir creando

esas condiciones que todos esperamos algún día se logren en América, para que todos podamos ser hermanos…». Que así sea!

1. ACEVEDO, Eduardo: José Artigas. Jefe de los Orientales y Protector de los Pueblos Libres. Su Obra Cívica. Alegato Histórico., pág. 202. 2. Citado ibídem, pág. 203. 3. Citado ibídem, pág. 208. 4. RIBEIRO, Ana. Los Tiempos de Artigas, tomo 1: El estallido revolucionario, publicado por el diario El País, págs. 81. 5. ZUM FELDE, Alberto. Evolución Histórica del Uruguay. Montevideo 1945, pág. 44. 6. Ibídem, pág. 360 7. Artigas a Elío; Campamento de Las Piedras, 20 de Mayo de 1811. Citado por Carlos A. Zubillaga Barrera en su artículo Consideraciones sobre el derecho a la vida en la doctrina artiguista, publicado en Boletín Histórico del Ejército Nº 106-107, pág. 179. 8. Rondeau a Elío; Cuartel General del Miguelete, junio 1º de 1811. Citado ibídem. 9. Oración de Abril; alojamiento de Artigas delante de Montevideo, Abril 5 de 1813. Citado ibídem. 10. De La Subversión Las FF.AA. al Pueblo Oriental, Tomo I (1a Parte), Mensaje del “Ché” Guevara a la Tricontinental, pág. 201. 11. LESSA, Alfonso: La Revolución Imposible pág. 256. 12. Citado ibídem pág. 228. 13. Ibídem, pág. 257. 14. La sediciosa, de nombre Roxana Leal Rovira fue trasladada tras el accidente al hospital clandestino del MLN-T donde falleció, siendo su cuerpo trasladado en un ropero a otro local de los sediciosos donde fue enterrada con una cubierta de cemento. Posteriormente se pretendió hacer creer que estaba desaparecida, pero confesiones de sediciosos detenidos permitieron ubicar su cadáver en avanzado estado de putrefacción el 16 de julio. Ver Testimonio de una Nación agredida, pág. 348 y De la Subversión. Las FF.AA. al Pueblo Oriental Tomo I (2a Parte), núm. 1957, pág. 744. 15. Extractado de: Recordando una Infamia, publicado en la revista El Soldado N° 172 del C.M., de mayo de 2007. 16. GIUSSANI, Pablo: Montoneros, La Soberbia Armada, pág. 43; citado por Alfonso Lessa en La Revolución Imposible, pág. 46. 17. ALDRIGHI, Clara: Memorias de insurgencia, Montevideo: EBO, 2009, pág. 248. 18. Ibídem, pág. 135 19. LESSA, Alfonso: La Revolución Imposible, pág. 228. 20. LESSA, Alfonso: La Revolución Imposible, pág. 265. 21. Citado por Alfonso Lessa en La Revolución Imposible, pág. 253.

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LOS DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN MILITAR UNA VISIÓN DESDE LA ARMADA
Capitán de Navío (CG) Diego Rombys
Jefe de la División Planes del Estado Mayor de la Dirección General del Personal Naval y Coordinador del Proyecto de revisión del Sistema Integral de Enseñanza Naval. Paralelamente se encuentra cursando la Maestría en Educación de la Universidad ORT. Cursó el Liceo Militar General Artigas en 1980, siendo contemporáneo en el egreso de la Promoción “Centenario” de la Escuela Militar.

s un “lugar común” manifestar la necesidad de cambio. La educación y particularmente la educación militar no escapan a estos enfoques. Algunos especialistas de “comportamiento organizacional” consideran a las FF.AA. y a las Instituciones religiosas, como los paradigmas de “no cambio”. De estar en lo cierto, y más allá de la consideración negativa que conlleva, también implica un factor de fuerza, el cual lamentablemente sólo es evidenciado y valorado en situaciones críticas, ocasiones en las cuales otras organizaciones van perdiendo su capacidad de acción. Esto puede percibirse claramente a nivel de las Misiones de Paz, elemento coyunturalmente fundamental en la construcción de la denominada “conjuntez”. La evaluación del desempeño en condiciones reales o lo más parecidas a ellas, observando aciertos, pero particularmente “oportunidades de mejora”, son claves a la hora de observar el rol de la
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educación militar. Quienes operan fuera de fronteras, al igual que en el sinnúmero de tareas que cumplimos en nuestro territorio (del cual evidentemente también forma parte nuestro mar), son formados en las aulas y campos

allá del horizonte” temporal de la actividad de quienes tienen responsabilidades a nivel del Sistema de Enseñanza actual. En dicho entorno, definir, hacer, medir y corregir son elementos esenciales.

Otro de los aspectos singulares de la educación miliLa complejidad que enfrentan tar y quizás uno de los más significativos, es que la casi el sistema de enseñanza naval, totalidad de los Instructores y puede ejemplificarse en el un buen número de Profesosiguiente concepto: en nuestras res, conocen por experiencia aulas se capacitan los propia el empleo que los alumGuardiamarinas como Oficiales nos harán de los conocimiende Guardia de Puente y Oficiatos, destrezas y actitudes bales de División, así como inisadas en los valores que buscian su formación nuestros camos impartir. De hecho mufuturos Almirantes. chas veces tenemos la “suerProbablemente este enfoque sea te” de comandar a antiguos aplicable a las demás Fuerzas alumnos, en su acepción más cambiando la denominación de simple, es decir, “corremos la las Jerarquías y perfil de egreso. suerte de lo que educamos e inculcamos a nuestro personal”, situación que torna únide entrenamiento de nuestras ca a la profesión militar en sus Fuerzas. diferentes ramas, en relación a Debido a su complejidad y otras Instituciones del Sistema alcance, los aciertos y errores en Educativo Nacional. materia de educación tienen enRetomando la perspectiva tonces un impacto que va “más temporal, la revisión educativa

parte del supuesto que no todo lo anteriormente desarrollado fue erróneo, ni todo lo “moderno” es útil y aplicable a nuestra realidad. Por ello es necesario además de tener una clara visión de futuro, observar con detenimiento la evolución de nuestro Sistema de Enseñanza. Quienes nos precedieron tuvieron las mismas buenas intenciones que podemos tener nosotros y seguramente las mismas o mayores limitaciones que enfrentamos, por lo que entender cómo y porqué llegamos a los actuales factores de fuerza y debilidad, es la base para su proyección. Con tal fin se realizó la mejor aproximación posible en razón del tiempo disponible del desarrollo del Sistema de Educación de la Armada, consultando la bibliografía disponible y a un buen número de actores en actividad y retiro, de la cual podemos destacar lo siguiente1 :  Desde el período colonial hasta la consolidación de la República, primaron las premonitorias palabras de Lord John Ponsomby “… los orientales por largo tiempo no tendrán marina …”; por ello los esfuerzos educativos fueron poco consistentes.  La creación de la Comandancia de Marina y el advenimiento de las cañoneras a fines de la década de 1880, trajo consigo lo que podemos deno-

minar “La Marina de a bordo” donde incluso las clases teóricas eran dictadas en dichos buques.  Acompañando el desarrollo marítimo del país a comienzos de 1900 y la organización inicial de la Armada, se establecen las bases orgánicas de nuestra Educación, evidenciada en la creación de la Escuela Naval, nacida en el seno de la Escuela Militar que la albergó por diez años.  La Segunda Guerra Mundial y la posguerra, marcaron la época de la capacitación orientada a la Seguridad Hemisférica, lo cual determinó un salto cualitativo en materia de educación, acercándonos a medios y conocimientos modernos a través del “Plan de Ayuda Mutua Interamericana” (PAMI) y a las maniobras navales combinadas, pero no siempre orientadas a nuestros propios intereses.  A partir de mediados de la década de 1970, comienza la “época de los manuales y la cultura de los PON” (Procedimientos Operativos Normales, equivalente de los PPO del Ejército Nacional) en procura de consolidar los avances anteriores.  Con los cambios de la situación internacional y la consiguiente redefinición de intereses y roles, aún en evolución, el nuevo milenio trajo consigo el comienzo de una actualización doctrinal que

también involucró a la enseñanza. Se generó el denominado Sistema Integral de Enseñanza Naval (SIEN 2000) con el objetivo de reafirmar el concepto de enseñanza continua e integrada, procurando incorporar conceptos modernos de gestión de calidad. Respecto al futuro de la educación del Personal Naval, el Sr. Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Oscar P. Debali de Palleja, en oportunidad de asumir su cargo en febrero pasado, manifestaba el compromiso de la Armada para: “...incentivar su formación técnico-profesional a todos los niveles, sustentando y fortaleciendo la misión básica de nuestro Sistema Integral de Enseñanza Naval: capacitar técnicamente a nuestros hombres para cumplir con las tareas asignadas y profesionalmente para comprender y resolver lo imprevisto; apelando a la inteligencia racional y creativa en el área académica, y procurando generar una actitud proactiva de liderazgo en el área profesional en todos los niveles…” Concurrentemente, la visión del Sr. Director General de Personal Naval, Contralmirante Alberto L. Caramés - Mando que entre otras responsabilidades regula los aspectos de Enseñanza Naval -, está orientada a procurar “… lograr prestigio y excelencia en la preparación del Cuerpo de Oficiales de la Armada Nacional, de acuerdo a ac87

tuales y futuros requerimientos institucionales, a la luz del Sistema Educativo Nacional y en el marco de los desafíos derivados de los cambios en la sociedad del siglo XXI y la educación militar moderna.” La “operacionalización” de los mencionados desafíos, requiere entonces percibir la dirección en que se mueve la educación, y en dicho marco y más específicamente, sobre el subconjunto asociado al área militar y por extensión, lo marítimo-naval. Como también menciona el propio Director de Personal Naval, es necesario observar los desarrollos educativos externos, desde una perspectiva adecuada, “lejos de incluirnos entre aquellos que importan modelos no siempre aplicables a nuestras realidades, pero también convencidos que tampoco podemos dejar de aprovechar la oportunidad de analizarlos, para eventualmente aprovechar sus potencialidades y aplicarlas inteligentemente a un sistema educativo propio que satisfaga nuestras necesidades.” Posicionados a partir de las visiones mencionadas, reconociendo que también es una observación perfectible con el aporte de puntos de vista complementarios de quienes compartan intereses y valores similares2 , se perciben las siguientes tendencias:
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 Importancia creciente de la formación de grado y posgrado, así como la utilidad de las actividades de investigación y extensión propias del ámbito universitario, posicionándolos como “motores” de innovación, adaptación y cambio, así como impulsores del “pensamiento doctrinal propio”, consolidando y potenciando los esfuerzos que se han venido desarrollando a nivel de la formación de nuestros Uno de los retos de la educación Oficiales. naval, consiste en la búsqueda  Progresiva dificuldel punto de equilibrio entre los tad para mantener equilibrios objetivos de capacitación y dentro de cada Plan de Estuformación a lo largo de la dio, por las “presiones tecnocarrera, y su orientación a las lógicas” de constante tareas asignadas y por extensión profundización en la capacial futuro desarrollo de nuestros tación Materias – Asignatuintereses nacionales ras técnico-profesionales, frente a la también creciente necesidad de formación genérica y transversal asociada principalmente a los cambios, incrementos e incluso “desdibujamiento” de roles3 del Personal a educar. Ello afecta los perfiles a lograr al finalizar cada instancia educativa, cuyas modificaciones obligan a revisar las instancias previas y condicionan a las siguientes, situación que claramente afecta la transversalidad y educación continua del Personal, afectando también el equilibrio entre Planes de Estudio a lo largo de la carrera.

 Evolución de los modelos de aprendizaje, en los que se observa un “corrimiento” que va de los enfoques “docente-céntricos” asociados a la transmisión magistral de conocimientos, a enfoques “alumno-céntricos” que procuran un mayor compromiso y participación de los alumnos, lo cual implica una fuerte apuesta al perfeccionamiento docente de forma de prepararlos para el desarrollo de estos roles.

Sistema Educativo Nacional e incluso extranjeros, afines a nuestras áreas de interés.

 Necesidad de incrementar el relacionamiento con otros componentes educativos externos de forma de adquirir y actualizar conocimientos y disminuir la natural tendencia a desarrollarse “mirándose solo a sí mismo”. Este aspecto lleva a observar de cerca, el creciente rol de los sistemas de acreditación centrados en los logros educativos de los alumnos, así como las oportunidades de apoyar y ser apoyado por los niveles equivalentes de los restantes componentes del

 Necesidad de constante actualización y empleo de Tecnologías de Información y Comunicaciones (TICs) como forma acortar la creciente brecha tecnológica con países de mayores recursos, así como de forma de apoyar la actividad docente, el desarrollo o incorporación simuladores, laboratorios y talleres, así como el incremento de la Educación a Distancia como base de la educación continua de los Alumnos. Parte de estos desafíos no son nuevos como lo señala un experto en educación naval de la Armada Argentina4 , ni tampoco demasiados innovadores como puede observarse en un artículo del Cnel. (R) Lic. Daniel Locatelli en la propia Revista “El Soldado” 5 , entre otros muchos enfoques similares. Lo significativo en este caso, es que son producto de un esfuerzo sistemático para revisar al Sistema de Educación Naval como un todo, tarea evidentemente también parcial e inconclusa, pero necesaria de cara a los desafíos que por su parte planteará la consolidación del mencionado concepto de conjuntez. En dicho marco, también fueron considerados especialmente los esfuerzos a nivel del denominado espacio europeo de educación superior (EEES), que a partir de los “Acuerdos de Bolonia” de 1999, dan lugar a un proceso que involucró múlti-

ples actores, como por ejemplo el denominado “Proyecto Tuning”, congregando a cientos de universidades europeas y miles de profesionales universitarios. En él se propone una educación basada en competencias y centrada en el aprendizaje, cuya evaluación determina los créditos de los alumnos, los cuales son un indicador normalizado que permite la “movilidad” de los mismos a lo largo y ancho del EEES. Al respecto tenemos la gran ventaja de que existe una similitud cultural y en cuanto a enfoques educativos con Europa, en la cual particularmente España oficia de “primera línea de traducción y prueba” de estos aspectos. De hecho, y como lo muestra un reciente artículo6 , estos conceptos están impactando directamente a nivel de su educación militar, y no sólo a nivel de la Armada7 . Las aproximación asociada al Proyecto Tuning, tiene la ventaja que está siendo tomada por actores universitarios de nuestro Sistema Nacional de Educación y que en un esfuerzo también importante a nivel de Latinoamérica, se realizo una adaptación del proyecto, acercándolo a nuestra idiosincrasia. No todas son flores en este camino. Parafraseando a Sócrates, a medida que avanzamos nos percatamos de otros caminos desconocidos que se abren, a la vez que cobra mayor impor-

tancia el asesoramiento de los expertos educativos que nos apoyan. También crece el convencimiento de la importancia de buscar equilibrios que permitan actualizar nuestra enseñanza, preservando la esencia de los conocimientos, destrezas y valores que nos identifican en lo específico como marinos y en lo conjunto como militares, particularmente a medida que avanzamos en la carrera. Retomando la línea argumental inicial y tratando de cerrar este complejo pero sin duda desafiante enfoque, a modo de resumen se mencionarán concretamente los grandes ejes sobre los que se articula la revisión del Sistema de Educación Naval en el corriente año; a saber:  Actualización de los fundamentos educativos del SIEN (revisión de los principios, estructuras y funcionamiento general del sistema, perfeccionamiento docente y otros fundamentos).  Revisión de los contenidos de la educación del Personal Superior (Planes de Estudio de la Escuela Naval, Escuela de Guerra Naval y Centro de Instrucción de la Armada). Mientras que paralelamente y en forma complementaria, se planifica para el próximo año un proyecto de “Profesionalización del Personal Subalterno”, para lo cual la experiencia de las restantes Fuerzas, será de gran valor, particularmente en razón del de89

sarrollo de la Escuela Técnica de Aeronáutica, así como de la Escuela de Suboficiales del Ejército. Para el cumplimiento de estos fines, y como se mencionara inicialmente, tenemos la gran ventaja que la mayor parte de nuestros docentes se formaron en las mismas aulas y ellos mismos serán quienes mejor contribuyan a la definición de los objetivos educativos, concurrentes a las políticas que determine el Mando Superior y luego midan en la acción, la formación y capacitación de las nuevas generaciones. Realizarlo exitosamente, más que un desafío, constituye una obligación 8 , en la que respetando al

pasado, miremos juntos claramente al futuro.
1 . La versión completa del artículo “Evolución de la Educación en la Armada” puede consultarse en la Revista Naval Nº 62 de Diciembre 2009, ejemplar que fue orientado en forma monotemática hacia la “Educación Militar”. 2. Al respecto y entre otros conceptos, Yuri Gramajo mencionaba en un artículo publicado en la mencionada Revista Naval: “La Educación Militar, … exige un abordaje multidimensional que procure dar respuesta al conjunto de factores que inciden en el tema…asimismo ...como toda forma de educación, conlleva en su formulación mucho más que la simple elaboración de programas y contenidos, siendo su concepción la matriz formativa que definirá los perfiles profesionales de los egresados del sistema educativo y simultáneamente impactará en el modelo mismo de la organización…” R. Naval Nº 62, Pág. 83 “Educación Militar y Valores”. 3. Como constantemente ocurre en nuestras misiones de Paz, en donde en un corto espacio geográfico y de tiempo existe un cambio notorio de roles, pasando de ayuda humanitaria a disturbio civil y eventuales situaciones de combate, tal como menciona el

General de Infantería de Marina Charles Krulak en su artículo “The Strategic Corporal: Leadership in the Three Block War”, En: “Marines Magazine”, Enero de 1999. 4. Dr. Alfil A. Puglisi, en su artículo titulado “La educación naval”, publicado en la Revista Naval Nro 62, Pág. 47 refiriéndose a la diferencia de los modelos de formación aplicados por Atenas y Esparta como ejemplo de la necesidad de buscar equilibrios. 5. “El rol de la educación en la profesión militar: La participación del Arq. Eduardo Magnano”, Año XXXII, Nº 173, Noviembre 2007. 6. “El Proceso de Bolonia y la Formación de Oficiales. ¿Éxito o Fracaso?”, publicado por Aniceto ROSIQUE NIETO, en la Revista General de Marina, Ene-Feb 2010. 7. España lleva recorrido un largo trecho en materia de conjuntez, como lo ejemplifica la formación docente y el manual de metodología de la enseñanza en uso. 8. La denominada Ley de Educación Nacional (18.437) aprobada a fines de 2008, y de implementación pendiente en varios aspectos, establece en su artículo 105, la creación de una comisión integrada por el Ministerio de Educación y Cultura, el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio del Interior, la Administración Nacional de Educación Pública y la Universidad de la República, con el cometido de elaborar un proyecto de ley de rediseño integral de la educación policial y militar, poniendo como plazo el 1 de enero de 2012.

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A PROPÓSITO DEL TANGO
LA ARMONÍA ENTRE MÚSICA Y POESÍA
Nelson Pilosof
Empresario y filósofo uruguayo. Presidente del World Trade CenterMontevideo.

a poesía y la música son creaciones del espíritu, inspiradas en su relación emotiva con los valores estéticos. Desde los tiempos más remotos, aquellos hombres que de manera prolija procuran decir bien y con ritmo lo que sienten con palabras, se tornan por ello mismo en poetas. En la propia enunciación de lo que crean, se unen las ideas con su musicalidad expresiva. Hay una forma de armonía • Av. 18 de Julio y Andes. La Giralda, allí Roberto Firpo estrenó La Cumparsita musical en el bello decir de lo del Uruguayo Gerado Mattos Rodríguez. que transmiten. El contenido que brindan, nos llega mejor y nos toca más íntimade totalmente alcanzar por separado. mente por la armonía con que lo elabora el alma del Así acontece en todos los géneros donde bardo. conviven y se proyectan el poeta y el músico. Es la Un poema es pensamiento y música. Tiene interna música especial cuando su creador busca la rima. Extrae del idioma una fuerza especial comunicativa, que despierta el deleite del equilibrio musical y el pensamiento pleno de significado y mensaje. Cuando el poeta se asocia al músico, se realza la vibración artística. Pero no es arte fácil. Se trata no solamente de los mundos interiores de cada uno de los artistas, que, al asociarse, pasan a ser dos testimonios conjugados. Deben lograr confluir en convergencia el equilibrio interhumano de dos creadores que sienten y piensan con afinidad, sobre el tema que los convoca. Se establece una verdadera sinergia, esto es, logran juntos lo que ninguno puebella arquitectura de lo invisible pleno de misterio, que se destina a las almas de quienes saben nutrirse de la calidad que caracteriza la vida del espíritu. Cuando nos referimos al mundo particular del tango, nacido y compartido en la cuna común del Río de la Plata, letra y música abrevan en una especial fuente de experiencias propias de nuestra región, cargada de historias y testimonios, evocativos de épocas ya pasadas, una veces, y de verdaderas raíces existenciales vigentes en todos los tiempos, muchas otras. Por eso disfrutamos del tango enraizado en épocas pretéritas, que nos informa y nos hace comprender lo que entonces aconteció, y lo que vivieron sus protagonistas. Y sentimos también el tango permanente, que nos mantiene
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entroncados en el tiempo concreto que nos toca vivir, y que nos dice un lenguaje asumido en el presente de cada quien, pero proyectado al ser humano de todos los tiempos y latitudes. Quizás esto nos ayude a entender mejor el fenómeno actual de abarcante penetración del tango en todas las regiones del mundo. En ellas puede interesar o no nuestro pasado. Pero con seguridad, provoca emociones y vocaciones ligadas a todo lo que en común tenemos los hombres de todos los tiempos, tan sólo por ser humanos. No se trata, a mi modo de ver, de un fenómeno circunstancial y efímero. Este tango universal de hoy vino para quedarse en cualquier sitio donde se le reconozca su poderosa fuerza espiritual. Incluso está preparado para rescatarlo del olvido de muchos rioplatenses.

Mientras muchos ritmos contemporáneos separan a quienes los bailan, al punto casi de no provocar miradas compartidas, el tango une, estrecha, e integra a los danzarines. Es una manera antigua de hablar a la gente de hoy, disuelta en la incomunicación, en los placeres superficiales y en las evasiones de la propia intimidad. No hay forma de integrarse al tango sin integrarse a su ritmo. En otras palabras, el tango nos penetra por los poros del cuerpo y por los poros del alma. Quien no lo siente así, pierde su tiempo buscando en la “moda” del tango, escapes a otras realidades. El tango al que accedes hoy, es el tango permanente.

Tan fuerte es la integración entre poeta y músico en el tango, que no es suficiente con escucharlo y pensarlo. Hay que bailarlo. Por eso surgen cientos de academias en este planeta globalizado de nuestros tiempos. Por la armonía de poeta y músico que llega a los incipientes bailarines de otros confines, no siempre se entienden las palabras, y no siempre aparece el interés por traducirlas al • Av. 18 de Julio y Andes. Muchos inmigrantes se instalaron en esta idioma personal. Pero por su equilizona donde desarrollaron sus actividades. brada interrelación indisoluble, se alcanza a comprender por el alma lo que no se Entras en su mundo, y lo traes a tu mundo. Si tan sólo entiende por la razón. La música baña a la palabra, te excita su “moda”, y actúas por reflejo imitativo, y la palabra se sumerge en la música. Es lo que aunque bailes tango con coreografías aprendidas, ni acontece con el silencio verdadero. Siempre nos siquiera rozará tu piel. Se irá tan de prisa como llegó. dice algo, y algo casi siempre profundo. Aquello Nada dejará. que nos atrapa es lo que nos hace sentir intensaEl Tango extrae su fuerza y magnetismo del mente. Son vibraciones que despiertan en nuestros sentir cotidiano de la gente, y particularmente de la cuerpos y en nuestras almas las ansias de asumirlo gente que reside en los barrios de la ciudad, en totalmente. Es un imperioso llamado a disfrutar especial, de los más humildes. La vida, sus temas y entonces de las gimnasias que generan en nuestros sus problemas, sus grandezas y sus miserias, sus cuerpos, abrazos, miradas y respiraciones con senfracasos y sus perspectivas, sus emociones y sus sualidad y energía. desafíos, nuestra comarca y nuestra visión del mun92

do actual. Todo cabe bajo el manto atrapante del Tango. La música del Tango penetra por osmosis en la carne sensible de sus cultores y de quienes se van incorporando a sus sones en todo el mundo. Cuando la sientes en tus oídos, llega inevitablemente a tus venas. Se instala en tu sangre. Te circula en el cuerpo. Acabas por experimentar una envolvente sensación que te recorre totalmente. Puedes llegar a sentir que el tango es sanguíneo. Por sus especiales características, el barrio y su papel trascendente en el mundo compartido de las ciudades del Río de la Plata, siempre fue un tema recurrente del tango. Despierta dulces e imborrables evocaciones, valores y estilos que no deben perderse. Evoca también penurias, miserias, sueños y esperanzas. Son crisoles culturales donde se integran inmigrantes de las más variadas regiones del mundo, con sus culturas y peculiaridades, en un proceso de integración sin perder sus respectivas identidades. Gratitudes que hacen sentir bien a sus protagonistas. El barrio no marca solamente un entorno geográfico de la ciudad. Es una manera de vivir, que influye en una manera de ser. Es un acceso a las bondades que se sienten cuando la gente convive con la gente, sin ignorarse ni usarse. Es una manera de convertir al otro en prójimo, a la modestia en estilo de vida, al amor en una manera sencilla de compartir destinos, a la convivencia en la expresión cotidiana y simple de personas que se identifican por su rostro y su nombre. Cuando ya no están quienes modelaron el barrio y le dieron estilo particu-

lar, y quienes vienen a ocupar sus lugares cambian de forma de convivir, el barrio deja de serlo, para pasar a ser una acumulación avejentada e inexpresiva de casas, donde viven vecinos que se ignoran entre sí. ¡Qué conjunto de soledades inexpresivas! Hay barrios bien típicos. San Telmo en Buenos Aires, la Ciudad Vieja en Montevideo. El modernismo avasallante no podrá desfigurarlos fácilmente. Su propia estructuración, sus postreros empedrados clasificados por vías remanentes de tranvías que no volverán, la permanencia de casas y esquinas irrepetibles, el sonido melancólico de sus bandoneones y el eco elocuente de su pasado, siempre despertarán evocaciones, imaginación y sentimientos.

• “London París”. Emblemática tienda que simbolizó la prosperidad y el buen gusto de otras épocas.

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El Tango prioriza enfáticamente al amor. Más aun: la mujer en el amor. Nos habla de la mujer que varios tangos destrataron. Pero esencialmente rinde homenaje a la mujer que ama y trabaja, la que transmite la vida y da sentido a la existencia. La que ocupa y debe ocupar siempre un lugar de respeto, cariño, amor, reconocimiento, y es referente de las mejores sensaciones que al hombre hacen vibrar, para sentirse verdaderamente hombre. El hombre sin machismo.

• Av. 18 de Julio y Julio Herrera y Obes. La Ciudad era un crisol de culturas que abrió sus brazos a todos los pueblos del mundo.

La proyección mundial del Tango recibe hoy reconocimientos y disfrutes universales. Del tango regional al tango permanente. Del tango nostálgico y tristón, al tango con mensaje con optimismo y fe en el ser humano. Un retorno a sus viejas raíces, para lograr trascenderse a sí mismo.

Vemos con alegría que el Tango envuelve más y más nuestro planeta. Es un patrimonio rioplatense, que compartimos con las gentes de todos los confines del mundo. Por todo cuanto palpita en sus entrañas, el Tango es cada día más vigoroso, más expresivo, más universal… ...y más nuestro.

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RASGOS BIOGRÁFICOS DEL GENERAL DE DIVISIÓN FRANCISCO BORQUES:
JEFE FUNDADOR DEL BATALLÓN “ITUZAINGÓ” DE INFANTERÍA Nº 7
Lic. Alberto del Pino Menck
Licenciado en Historia, Miembro del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay y del Instituto de Investigaciones Históricas “Coronel Rolando Laguarda Trías”. Investigador especializado en las áreas de historia militar e iconografía militar antigua, ha prestado asesoramiento para la elaboración de reglamentos de uniformes del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

l 12 de abril de este año, el Batallón “Ituzaingó” de Infantería Nº 7, de larga guarnición en la Ciudad de Salto, cumplió su primer centenario de vida institucional. Con este artículo, extractado del libro centenario publicado con motivo de tan importante efeméride, nos sumamos a los homenajes a la Centenaria Unidad de Infantería, brindando la biografía del destacado infante que fuera su jefe fundador en 1910.

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EL COLEGIO MILITAR Y SUS PRIMEROS AÑOS DE OFICIAL
El General de División Francisco Borques, nació en Montevideo, el 5 de julio de 1872, siendo sus padres don Baldomero Borques, oriental y doña María Destrain, francesa. Fue bautizado en la Iglesia Matriz de Montevideo el 18 de noviembre de 1872 (Libro 37 de Bautismos, folio 291). Ingresó al Colegio Militar, como alumno-cadete, el 7 de abril de 1890, egresando del instituto de formación castrense con el grado de Subteniente de Infantería el 22 de febrero de 1894, pasando el 7 de mayo siguiente como agregado en la 2ª Compañía del Batallón de Artillería de Plaza, donde obtuvo los ascensos de Teniente 2°, en enero 7 de 1897 y Teniente 1°, el 8 de julio de 1898. En junio de 1897 fue instructor de clases y cadetes en el Batallón de Artillería de Plaza y encargado del material de la 2ª batería. El 10 de agosto de ese año, participa en las operaciones en campaña, marchando al mando de su Jefe, Coronel Zenón de Tezanos, desde su cuartel en Montevideo, en perse-

cución de los revolucionarios de Aparicio Saravia hasta la celebración de la paz.

ACTUACIÓN EN EL BATALLÓN 2º DE CAZADORES
Luego de la participación del batallón de Artillería en los sucesos revolucionarios de julio de 1898, la Unidad, en castigo, fue convertida en el Batallón 2º Cazadores. Al cambiar de arma el cuerpo en que servía (8 Agosto), pasa a ser comandante de la 2ª compañía del Batallón 2º Cazadores, ascendiendo en este destino a Capitán graduado el 29 de diciembre de
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1899; y a Capitán efectivo de infantería el 24 de agosto de 1900. El 25 de agosto de 1902 ascendió a Sargento Mayor graduado, pasando al Estado Mayor del Ejército, donde desempeñó el cargo de ayudante; y el 19 de marzo de 1903, volvió a su antigua Unidad como segundo Jefe del Batallón 2º de Cazadores, Unidad con la que entró en operaciones de guerra desde el 1º de enero de 1904. En la madrugada del 1º de enero de 1904, el batallón bajo el mando del Coronel Pedro Quintana y del mayor graduado • Mayor graduado Francisco Borques, 2º Jefe del Batallón 2º Francisco Borques, se moviliza al teatro de de Cazadores. Fotografía tomada durante la campaña de operaciones desde su cuartel “33 Orienta1904 (colección Alberto del Pino Menck). les” de las calles Carmen (hoy Víctor Daymán (2 de marzo), y de los Olimares (20 de Haedo) y República, junto a los batallones 3º y 4º mayo). de Cazadores y una sección de artillería, embarcánEn el combate de Tarariras (22 de junio de dose en tren en dirección a Mansavillagra. 1904), formó parte del grueso del Ejército del Sur, Borques con su batallón, se halló siempre forformando en el centro del dispositivo gubernista, mando parte de la vanguardia del Ejército del Sur al entrando en combate en las últimas horas de la tarde mando del Coronel Pablo Galarza, encontrándose de ese día. Un día después tuvo lugar la sangrienta en los encuentros de Puntas de la Ternera, y batalla de Tupambaé (23 junio), volviendo a ocupar Mansavillagra y en las batallas de las Sierras de el batallón, el centro de la línea gubernista, tocándole Illescas (15 de enero), y del Paso del Parque del conquistar y ocupar un gran cerro que estaba a su frente, donde posteriormente se instaló la artillería y las ametralladoras, coadyuvando de esta manera al triunfo de las fuerzas legales. El 11 de agosto de 1904, Borques fue promovido al empleo de Sargento Mayor de Infantería, obteniendo en la misma fecha el grado de Teniente Coronel con antigüedad del 14 de enero de 1904. El 20 de octubre, el Batallón 2º de Cazadores vuelve a su cuartel “33 Orientales” de la Ciudad de Montevideo, y el 31 de diciembre, medio batallón (1ª y 3ª compañías), es destacado a Maldonado con el Teniente Coronel graduado Borques al mando.

• Jefes y Oficiales del Batallón 2º de Cazadores luego de la campaña militar de 1904. El Teniente Coronel Borques era entonces 2º jefe del 2º de infantería (Revista Militar ¡Alerta!. Colección Cnel. Ángel Corrales Elhordoy).

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En febrero de 1905, las compañías del 2º de Cazadores se reúnen en Salto, quedando de esta forma de guarnición en la ciudad del litoral. El 1º de marzo de 1906, Borques fue promovido al empleo de Teniente Coronel de Infantería, y vuelto el batallón en diciembre de ese año a su guarnición en Montevideo. Desde el 15 de diciembre de ese año, se desempeñó como miembro del tribunal de exámenes de fin de curso de la Academia General Militar.

EL CORONEL FRANCISCO BORQUES
El 25 de agosto de 1908, obtuvo el grado de Coronel, separándose del Batallón 2º de Cazadores, siendo destinado poco después (12 de setiembre) como Jefe de División del Estado Mayor del Ejército. A fin del año 1908 (15 de diciembre), es designado nuevamente como miembro del tribunal de exámenes de fin de curso de la Academia General Militar y Escuela. Naval. Es por esa misma fecha en que eleva al Estado Mayor del Ejército, conjuntamente con el Teniente Coronel Graduado Roberto P. Riverós, un proyecto de creación de Escuela de Oficiales. El 10 de mayo de 1909 es designado Jefe por comisión del Parque Nacional por ausencia del titular, desempeñándose desde el 10 de noviembre del mismo año como miembro del tribunal de exámenes de fin de curso de la Academia General Militar. El 12 abril de 1910, fue nombrado Jefe del batallón de Infantería Nº 8 (hoy Bn “Ituzaingó” de I Nº 7), unidad de nueva creación que pasa a guarnicionar San Eugenio (hoy Ciudad de Artigas). Al frente de su batallón entra en operaciones de guerra desde el 14 a 21 de noviembre de 1910, con mando de brigada constituida con fuerzas concentradas sobre el paso de las Piedras del Arapey Grande. Al frente del 8º de infantería, fue promovido al empleo efectivo de Coronel el 11 de febrero de 1911. En noviembre de 1914, fue miembro de los Tribunales de exámenes de fin de curso de la Es-

• Coronel Francisco Borques, Jefe fundador del Batallón de Infantería Nº 8, hoy Bn. “Ituzaingó” de Infantería Nº 7.

cuela Militar y Naval; y el 25 febrero de 1915, es nombrado ayudante de la Embajada Brasilera enviada con motivo de la transmisión del mando presidencial; el 3 de agosto de 1915, fue nombrado miembro de las mesas de exámenes de los alumnos de 5º año de la Escuela Militar y Naval; y el 9 de octubre de 1917, elegido para formar parte como Vocal de la Comisión de la Intendencia General del Ejército y la Armada. En el 1918, formó parte de la Comisión Militar que fue a Europa en misión de observación y estudio, retornando el 19 de marzo de 1919 al comando del Batallón de Infantería N.° 8. En enero de 1920, fue Miembro del Tribunal de exámenes para comprobar las aptitudes de los oficiales para el mando, y también miembro del tribunal de exámenes de oficiales aspirantes a llenar, vacante por concurso. El 28 de marzo de 1920,
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fue jefe de un destacamento de instrucción constituido con fuerzas de las tres armas a los efectos de las pruebas de competencia que habrán de ratificar los oficiales en el Campo Militar Nº 1.

EN EL ESTADO MAYOR DEL EJÉRCITO
Segundo jefe del Estado Mayor del Ejército desde el 31 de mayo de 1920, se alejó definitivamente del comando del batallón que supo crear y organizar 10 años antes. Desde julio de 1920 se desempeñó como director de la Sección del Estado Mayor de la Revista Militar y Naval. El 31 de octubre DE 1920, por ausencia del Jefe titular, se le nombra Jefe del Estado Mayor del Ejército, desempeñándose además como miembro de la Comisión observadora de las pruebas de los tiros de fusil y ametralladora con ayuda de un visor automático de origen francés (12 de noviembre). El 19 de marzo de 1921 se le encargó del despacho del Estado Mayor del Ejército, y el 5 de setiembre de 1922, comandó las fuerzas que tributaron honores al Sr. Marcelo T. de Alvear, Presidente electo de la República Argentina, a su paso por Montevideo. Al comenzar el año 1923, funge como Jefe del Estado Mayor del General Pintos. Recibe un testimonio de satisfacción de parte del Presidente de la República por la colaboración que le ha prestado durante su gestión gubernativa destacada por intensa labor en el desempeño del cargo de 2º Jefe y encargado del despacho del Estado Mayor del Ejército en cinco períodos y en las comisiones extraordinarias de Vocal de la Intendencia General del Ejército y la Armada y delegado militar de la Embajada enviada a la República Argentina. El 20 de marzo se vuelve a encargar del despacho del Estado Mayor del Ejército. Desde el 6 de noviembre de 1923 se le designó Jefe de la Zona Militar N° 1 con asiento en la Ciudad de Salto y que comprendía los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro. Por impedírselo la atención de su nuevo destino, el 15
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• 25 de agosto de 1928. General de Brigada Francisco Borques, comandante de las fuerzas que desfilaron cuando la inauguración del monumento al General Eugenio Garzón, obsequiado por el pueblo del Perú al gobierno uruguayo (Colección Alberto del Pino Menck).

de noviembre de 1923, cesa en el desempeño de las comisiones de revisión de los Reglamentos Tácticos y de servicios vigentes, de redacción de los Reglamentos interno y de Servicios en Campaña, interventora en la adquisición de materiales como también en el destino de Director de los cursos de perfeccionamiento de Mayores y Capitanes.

EL GENERAL BORQUES
El 26 de febrero de 1926 fue ascendido a General de Brigada, y el 21 de febrero de 1927 fue nombrado Miembro de la Comisión Calificadora de Servicios Militares e Inspección de Armas, con retención del cargo de Jefe de la Zona Militar N.º 1 hasta nueva orden. Jefe del Estado Mayor del Ejército desde el 8 Marzo de 1927, fue además miembro de la

Comisión encargada de la representación de la República en el acto de la inauguración del monumento al General Mitre a realizarse en Buenos Aires en julio del mismo año. En noviembre asiste a las grandes maniobras que realiza el Ejército Argentino en la Provincia, de Mendoza; retornando a su regreso al cargo de Jefe del Estado Mayor del Ejército. En 1928 se le designa miembro del Consejo Superior de Guerra y Marina, y el día 25 de agosto de ese año, comanda el gran desfile realizado con motivo de la recepción e inauguración del monumento al General Eugenio Garzón.

para el Ejército, y el 16 de marzo de 1932, agregado al Estado Mayor. El 20 de mayo de 1933, es nombrado Jefe interino de la Zona Militar III con asiento en Durazno, en sustitución del Teniente General Pablo Galarza. Esta Zona Militar, tenía jurisdicción sobre los departamentos de Soriano, Durazno, Colonia, Flores y Florida. El 1º de marzo de 1934, Jefe interino de la Región Militar N III por tomar esa denominación la Zona Militar III (Bol. E. 758, 1º de marzo de 1934), y el 2 de julio de 1934, cesa en el comando de la región (Bol E Nº 804, 2 de julio de 1934), al volver a su cargo el Tte. Gral. Pablo Galarza. Dejaría Borques el comando directo de fuerzas militares, pasando a ocupar desde entonces distintas comisiones entre las que fungió como miembro de la Comisión Calificadora de Servicios Militares (9 de julio de 1934); de la Comisión Calificadora para Generales (3 de octubre de 1934); Consejo Supremo de Guerra y Marina (23 de octubre de 1935); Comisión Revisora del Reglamento de Servicio Interno para Unidades del Ejército (14 de noviembre de 1935).

• Mercedes, 5 de noviembre de 1933, General Borques, Jefe interino de la Zona Militar Nº III en visita de inspección al Batallón de Infantería Nº 12 (hoy Bn “Asencio” de I Nº 5) , junto al Tte. Cnel. Eduardo Zubía, Jefe del batallón, 2º jefe,, oficiales y amigos de la Unidad (cortesía Tte. Cnel. Gustavo Figueredo).

Posteriormente, es renovado como Miembro de la Comisión Calificadora de Servicios Militares para Coroneles y Generales (OIGE Nº 71, 27 de diciembre de 1935 y Nº 154, 5 de noviembre de 1936).

El 11 de abril de 1930 (Bol. E. 129 del 27 de abril de 1930), fue promovido al grado de General de División, máxima jerarquía del generalato en aquel entonces, al haber sido suprimido el rango de Teniente General por la nueva ley de situaciones militares, pasando a situación de disponibilidad el 1º de marzo de 1931 al ser relevado del cargo de Jefe del Estado Mayor (Bol. E. 242). Por decreto del 9 de diciembre de 1930 (Bol E Nº 213), el general Borques es nombrado presidente de la Comisión para Adquisiciones de Material

Presidente de la Comisión de Adquisiciones de Material para el Ejército desde el 14 de diciembre de 1936, este sería el último cargo de su vida militar activa, pasando el general Borques a situación de retiro el 5 de julio de 1937, siendo confirmado en los siguientes cargos: Miembro Consejo Supremo de Guerra y Marina; Miembro Nato del Comité Ejecutivo de la Caja de Pensiones Militares; y Presidente de la Comisión de Adquisiciones de Material para el Ejército. En retiro, sigue prestando ingentes servicios al Ejército Nacional. El 25 de julio de 1937 es nom99

PRESIDENTE DEL CENTRO MILITAR
El Gral. Francisco Borques fue electo en dos oportunidades como Presidente del Centro Militar. En setiembre de 1936 es elegido por primera vez, presentando renuncia en setiembre de 1937. En octubre de 1942 es electo nuevamente Presidente pero su deteriorado estado de salud lo obliga a renunciar definitivamente en abril de 1943.

• 14 de mayo de1937. El Inspector General del Ejército Gral. José M. Gomeza visita el Centro Militar con la propuesta del Presidente Gabriel Terra de ceder el Palacio Santos para sede de la Institución. Sentados de der. a izq: Gral. Alejandro Sandoval; Gral. Manuel Troncoso; Gral. José M. Gomeza, Inspector Gral. del Ejército; Gral. Francisco Borques, Presidente del Centro Militar y Cnel. León Muñoz.

brado Miembro de la Comisión Calificadora para Generales; y el 5 de agosto de 1938, asume como miembro de la Suprema Corte de Justicia para revisión de causas y procesos militares. El 31 de octubre de 1938, cesó como presidente de la Comisión para Adquisiciones de Material para el Ejército, cesando en sus funciones de presidente, al declararse culminados los cometidos de la misma, integrando desde el enero de 1939, la Comisión Calificadora de Servicios Militares para Coroneles. Desde el 9 de marzo de 1942, asume como Miembro del Consejo de Estado, cesando en este último cargo con fecha 12 de febrero de 1943, pasando a integrar un día después, la Suprema Corte de Justicia el 13 de febrero de 1943, y el 26 de abril del mismo año, la comisión creada para reunir en un solo cuerpo la parte vigente del Código Penal

Militar, Código de Organización de los Tribunales Militares y Código de Procedimiento Penal Militar. Víctima de una enfermedad mortal, el General Borques dejó de existir en Montevideo el 29 de octubre de 1951 a los 79 años de edad. Había casado con doña Asunción Bonino, y ostentaba en su uniforme la medalla de Oficial de la Orden Nacional de la Legión de Honor, condecoración concedida por la República Francesa. En sucinta reseña quedaron pues descriptos, los aspectos más relevantes de su vida militar que siempre honró con la ejemplar conducta que debe ser el norte de la vida de todo soldado.1
1. Fuentes: ARTURO SCARONE Uruguayos Contemporáneos. Nuevo Diccionario de Datos Biográficos y Bibliográficos, Montevideo, Casa Barreiro y Ramos S.A., 1937, pp. 74-75; AEME, Sección Oficiales Legajo 241 Carpeta 4 General de División Francisco Borques; y Jefes del Estado Mayor del Ejército en la Primera Centuria de la Independencia 1829-1930, Estado Mayor del Ejército. Comisión Militar de Historia y Archivo, Montevideo, Imprenta Militar, pp. 183-187

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LA PATRIA Y EL EJÉRCITO
Bajo este título el General Manuel Fernández respondió a principios del mes de abril del presente año a las declaraciones del Presidente de la República de Costa Rica, Oscar Arias. Este mandatario afirmó, en dos oportunidades y ante diferentes destinatarios, que Uruguay debería prescindir de sus Fuerzas Armadas. La respuesta del General Fernández se publicó inicialmente en el diario “Últimas Noticias” y luego trascendió a varios medios de prensa nacional e internacional, obteniendo amplia y favorable repercusión en ámbitos periodísticos, políticos y militares de diversos países del continente. e visto con asombro y también con indignación que el Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, propone que en el Uruguay, al igual que en su país, desaparezcan las Fuerzas Armadas, y en un acto de intromisión impropio de quien debería exhibir con lucidez su condición de Premio Nóbel de la Paz, alienta a que los uruguayos cometamos el mismo error. Como ciudadano de un país libre y soberano que mantiene lazos de amistad y de respeto con Costa Rica, como Soldado del Ejército Nacional y como Presidente del Centro Militar me siento en todo punto agredido por esas destempladas declaraciones de Arias. Considero que este señor no tiene título, ni ciencia ni virtud para entender en los asuntos de nuestra República; considero que sus fines, al declarar lo que declaró, distan mucho de ser límpidos: sabemos a qué intereses sirve el señor Arias, cuáles son sus amigos, sus aliados estra-

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tégicos, a quién obedece en materia de política internacional. Y, por eso, lejos de infundirnos confianza, nos carga de recelo y de molestia verlo inmiscuirse en los soberanos asuntos de la Patria Oriental. Costa Rica no tiene ejército porque tiene obediencias y alianzas que le ahorran la intemperie y el honor de defender soberanamente sus intereses. La Guardia Nacional Costarricense es para uso exclusivo en los asuntos internos de Costa Rica, sea como Policía, sea como Ejército. Si analizamos los inventarios seguramente es más poderosa que nuestro Ejército. ¿Será para asegurar el orden interno o para defender los intereses de las multinacionales del café? Los Estados Unidos de América están ahí, a un paso y enmarcados con Costa Rica en una alianza que les permite ir subrogando un deber que es propio de las naciones libres y

celosas de su independencia; están, como estuvieron desde hace ya más de cien años, para cumplir funciones de defensa regional mientras personajes como Arias se pasean por el mundo dictando amables cátedras de excelencia gubernativa a otros gobiernos. El Dr. Luis Alberto de Herrera escribió, hace ya unos cuantos años, algo que es verdad en todos los tiempos y lugares y que muchos costarricenses se deben plantear no sin turbación: “Cuando la seguridad de una nación depende de la benevolencia de otra nación, su autonomía también es fruto de la ajena benevolencia”. Pero allá Costa Rica con su destino. Le deseamos, sin reservas, la mejor de las suertes porque le tenemos respeto y aprecio a su pueblo. Ha de quedar bien nítido que en verdad no nos incumbe cómo afronta y resuelve ese país sus muchos problemas. Lo que sí nos incumbe y nos
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agravia no tiene que ver con Costa Rica, sino con la ignorancia de Arias, con su prepotente modo de sentarse a una mesa en la que no ha sido invitado; porque si hay algo que es claro, es que en el Uruguay no hay espacio para sus juegos ni ambiente para sus intenciones o mandados. En los foros internacionales, de los que es abonado, el señor Arias podrá pontificar sobre todos los temas que le parezca, podrá cumplir con todos los favores que se le exijan desde los centros de poder, pero esos malabarismos se paran en nuestra frontera. Aquí, por más cordiales que sean las normas del protocolo, decimos las cosas sencilla y terminantemente: usted, señor Arias, no sabe de qué está hablando y no tiene derecho a hacerlo sin incurrir en atropello o en ofensa. La carta que envía al Presidente de la República, es inadmisible por muchas razones, pero principalmente lo es porque se funda –quiero creer– en la más pura ignorancia y no en olvidos manipuladores. Este confundido señor centroamericano no puede desconocer que el actual Presidente Mujica dejó de lado la lucha armada y es en la actualidad el Presidente Constitucional de la República Oriental del Uruguay, electo en elecciones libérrimas con pluralidad de
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Partidos Políticos, para desempeñarse dentro de un sistema republicano, democrático y representativo de gobierno; ya no es el guerrillero que siguiendo órdenes de Fidel Castro se lanzó a una aventura que derivó en una guerra civil. El presidente Arias olvida que fue el comunismo internacional y sus compañeros de ruta quienes nos declararon la guerra,

gún guerrillero estaría en este mundo, porque el lema de ellos era y es: “guerrillero bueno es el guerrillero muerto”, la única forma que conocen para ganar una guerra es: “aniquilando al Enemigo”. Es francamente irritante el manantial de destrato que descarga sobre la dignidad de nuestras Fuerzas Armadas. En su esfuerzo por demostrar lo indemostrable

siendo que en ese momento nuestro país era un ejemplo dentro de las democracias del mundo, con un gobierno constitucional republicano y democrático. Asimismo, debe saber el Presidente de Costa Rica que gracias al Ejército Uruguayo, Mujica y todos los integrantes de las organizaciones sediciosas están vivos; si eventualmente hubieran intervenido en nuestra guerra los aliados del señor Arias, hoy nin-

habla, por ejemplo, de “indefensión” como la mejor política para la Seguridad Nacional. La historia y la realidad, no le dan la razón; está demostrado que la “disuasión” es la mejor y más neta defensa, aquello que pone a buena distancia las intenciones del enemigo los bienes que un Estado soberano tiene la obligación de tutelar. En Uruguay sabemos muy bien de esto y los soldados nos hemos preparado

profesional y moralmente para precisamente responder donde y cuando es necesario con el propósito de poner a salvo bienes que nadie más está dispuesto a cuidar por nosotros. Las hipótesis de guerra y de conflicto hasta ahora en el Uruguay, las determinábamos los que por mandato constitucional, por vocación y por juramento de honor, tenemos como misión la defensa de la Soberanía y de la integridad territorial. Nuestro credo y nuestro compromiso es “matar y morir por la Patria”. Hace poco tiempo, ante la inminencia de un ataque a la Planta de Botnia por parte de fuerzas irregulares argentinas, acatando una orden del Presidente Vázquez, el Batallón de Infantería Mecanizado de la guarnición de Fray Bentos, en 15 minutos desplegó sus efectivos en condiciones de repeler cualquier agresión a través del Río Uruguay. Eso se llama disuasión. Quienes nos conocen saben que peleamos y que lo hacemos bien. Por lo tanto es falso, es ridículo decir que estamos en una carrera armamentista respecto de alguien. En lo que estamos es en lo que estuvimos siempre, desde los albores de la Patria, desde las gloriosas jornadas de 1811: preparados para defender la soberanía y el honor de la Patria. Todo el esfuerzo de la formación militar en Uruguay no tuvo ni tiene

otro propósito ni otro impulso que el de ese sagrado servicio. Y eso nos llena de orgullo. Darlo todo por la patria, por más que el señor Arias piense diferente, no es un defecto, ni una falta, sino un timbre de honor que los orientales llevamos con la frente muy en alto. El señor Oscar Arias es un pacifista profesional, es decir alguien que ante un conflicto trata de desarmar el derecho del que tiene razón, alguien que pone en pie de igualdad al agresor y al agredido, alguien que desconoce la nobleza de cualquier causa y la legitimidad de cualquier defensa; un pacifista profesional es un ser moralmente neutro: piensa que un secuestrador o un terrorista que pone bombas es equivalente a un soldado que cumple con la ley y sirve con toda lealtad a las autoridades de su país. Por eso, mucho de lo que dice el señor Arias, muchas de sus inicuas intervenciones no son de recibo y están plagadas de errores, y en nada contribuyen a estrechar la amistad entre los pueblos. Mal servicio le hace a la causa de la paz, alguien que desconoce las condiciones y la verdadera naturaleza de la paz, y que no conforme con eso, se permite dar lecciones al resto del sistema solar. Sólo para mostrarle que en esta República no necesitamos de su cátedra acerca de la guerra y la paz y que más bien

rechazamos por indebida e insolvente su entrometida prédica, le recomendamos al señor Arias, que pretende conocer tanto a nuestro país como para marcarle el rumbo, que lea las siguientes palabras de José Enrique Rodó, nuestro maestro de juventudes, que a principios del Siglo XX ya le estaba contestando a ideas tan peregrinas y peligrosas como las que sustenta este Premio Nóbel. Rodó escribió lo que sigue en su ensayo “Guerra y Paz” y constituye, todavía hoy, una autorizada referencia para quienes verdaderamente aman la paz, que no son precisamente los pacifistas profesionales, sino los buenos soldados, los que entienden que la guerra es el último recurso, pero en tanto recurso, tiene la misión de ser eficaz: “Querer la paz por incapacidad para la guerra; querer la paz por el sentimiento de la propia debilidad, por el temor de la superioridad ajena es condición miserable de los pueblos que no tienen en sí mismos la garantía suprema de su persistencia y de su dignidad. Querer la paz por comprenderla hermosa y fecunda; querer la paz con la voluntad altiva del que tiene conciencia de sus fuerzas y reposa tranquilo en la confianza de que lleva en su propio brazo la potestad fidelísima que le tutela y escuda,
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es la condición de los pueblos nobles y fuertes. Para desear eficazmente la paz, es menester la aptitud para la guerra. Los pueblos débiles no pueden proclamar la paz como un ideal generoso, porque para ellos es, ante todo, un interés egoísta, una triste necesidad de su desvalimiento. Sólo en los labios del fuerte, es bella y gloriosa la afirmación de la paz. Vergüenza es que un pueblo se habitúe a que le llamen «débil», o a llamarse «débil» a sí mismo. No hay pueblo débil, sino el que se rebaja voluntariamente a serlo; porque la fortaleza de los

pueblos se mide, no por su capacidad para la agresión, sino, por su capacidad para la defensa, y cada pueblo encuentra infaliblemente en la medida de sus recursos materiales, los medios proporcionados para su defensa, cuando él pone del suyo el elemento fundamental de su energía y de su previsión. Desconoce su deber para, consigo mismo y para con la obra solidaria de fundar el orden y la paz estable en el mundo, el pueblo que no cuida de mantener su fuerza material en proporción relativa al desenvolvimiento de su riqueza y de su cultura”.

Esperamos que el gobierno nacional tome nota del exceso del señor Arias y lo ponga en su lugar; esto es: tratarlo con el respeto que merece el jefe de un Estado amigo, pero no permitirle injerencia en nuestros asuntos. Que el señor Arias haga todos los experimentos que quiera en su país, pero que no se meta en los temas que son de incumbencia y responsabilidad exclusiva de los orientales. Ningún premio ni título le da asiento en nuestra soberanía.

Gral. Manuel I. Fernández Vergara

PATRIA
La Patria no es sólo el lugar donde nacimos, donde nacieron nuestros hijos, donde están sepultados nuestros antepasados. Claro que es esas cosas, pero al mismo tiempo la Patria es una tradición histórica como condición capital, una voluntad política que garantiza la acción en conjunto y una cultura como condición indispensable de la acción colectiva. Todo ello conjugado en una misma legua que produce la unión íntima de los elementos de la nación y vitalizado por una pujante voluntad de vida y progreso común, bajo cuyo influjo se comprenden y se confunden los conciudadanos en una espontánea fusión con el propósito desinteresado y firme de engrandecerla más y más.

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