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SENTIDO Y ALCANCE DEL CONCEPTO DE

MALTRATO HABITUAL

Elena Andrade Pizarro.

Tesis para optar al grado de licenciado en Ciencias Jurídicas.

La Serena, Noviembre 2007


SENTIDO Y ALCANCE DEL CONCEPTO DE
MALTRATO HABITUAL

Elena Andrade Pizarro.

Tesis para optar al grado de licenciado en Ciencias Jurídicas.


La Serena, Noviembre 2007
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
“Agradezco sinceramente a Dios por estar conmigo
en cada momento, especialmente en los difíciles.
A mis padres, hermanos y a mis hijos por la infinita
confianza y amor depositada en mí.
A mis amigos, compañeros, profesores
que me acompañaron y guiaron
durante mi paso por la universidad.
INDICE
......................................................................................................................... ..........1

......................................................................................................................... ..........4

INDICE.............................................................................................................. .........9

FISCAL NACIONAL DEL MINISTERIO PÚBLICO............................................... ...144


INTRODUCCION

La familia, núcleo fundamental de la sociedad, que tiene por objeto esencial


procurar y velar el desarrollo más pleno de cada uno de sus integrantes y su
integración en la sociedad, en la actualidad atraviesa por una crisis
importante en la historia de la humanidad.

De este modo la violencia en el interior de la familia se encuentra inserta en


una estructura social, donde el poder que se pretende sustentar esta basado
en la aceptación de las relaciones sociales.

En un contexto más próximo, la familia y las historias personales tienen un


rol predominante en la configuración de los tipos de relación y resolución de
conflicto.

En la dimensión de la violencia intrafamiliar, el maltrato hacia la mujer es


aquel que más repercusiones ha tenido a nivel mundial. Ello a llevado que
los países y en especial el nuestro adopten las medidas pertinentes para
su prevenir, erradicar y sancionar la violencia contra el genero femenino.

La investigación va dirigida analizar y determinar el sentido y alcance del


concepto del delito de maltrato habitual que se encuentra contemplado en
la ley sobre violencia intrafamiliar.
CAPITULO I
DISEÑO TEORICO

1.1.- Mi idea de investigación

Mi tesis se va a desarrollar en un tema que hoy en día se encuentra en la


contingencia nacional que es la “Violencia Intrafamiliar”, un tema complejo,
por ser difícil de detectar por la reticencia de las victimas a revelar un asunto
familiar privado. Por consiguiente este hecho es considerando socialmente
como un tema privado, ajeno al debate publico o al estudio.

Dentro del ámbito de la violencia intrafamiliar podemos encontrar diversas


situaciones que merecen nuestro análisis jurídico y social, pero mi estudio
se enfocara en forma exclusiva a un delito nuevo que es el “Maltrato
Habitual”

Mi idea de investigar sobre este tema en especial surge, por que en los
últimos meses en nuestro país, se ha visto envuelto en un en escenario
vergonzoso y desgarrador, que son lo numerosos homicidios de mujeres en
manos de sus parejas que la prensa sensacionalista a denominada
“femicidio”, que no es más que el ultimo eslabón de la violencia habitual.

Hoy en día en nuestro país una de cada cuatro mujeres son maltratadas
física y sicológicamente, mujeres que tienen que lidiar día a día con este
flagelo. Cada golpe o maltrato contra la mujer incumbe a toda la sociedad,
ya que es un problema de carácter público
Por lo tanto es esencial conocer e identificar en que casos estamos frente a
este delito.

1.2.- Planteamiento del problema

Sentido y alcance del concepto de Maltrato Habitual en la ley sobre Violencia


Intrafamiliar
.
1.3.- Justificación

El tema de la violencia habitual a través del tiempo se a convertido en un


problema de carácter social que produce consecuencias físicas culturales,
sociales, económicas y psicológicas.
En los últimos años a nivel mundial se ha producido un aumento
desbordante en las causas de violencia generando un efecto negativo en la
ciudadanía en los diferentes países de la orbe, por lo cual ha sido necesario
establecer un legislación que regule este tema tan trascendente.
Nuestro país no a quedado al margen de este problema por el cual a
establecido un tipo penal que sanciona con presidio los actos habituales
violento.
El delito del maltrato habitual esta contemplado en el articulo 14 de la ley
sobre violencia intrafamiliar y establece “El ejercicio habitual de violencia
física o psíquica respecto de algunas personas referidas en el articulo 5º de
esta ley se sancionara con la pena de presidio menor en su grado mínimo,
salvo que el delito sea constitutivo de un delito de mayor gravedad, caso en
el cual se aplicara la pena asignada por la ley a este.”
El Concepto dado por el legislador en primer lugar, es un concepto residual,
es decir, será maltrato el uso de violencia física en contra de una persona,
que no alcance a ser constitutivo de lesiones y demás delitos que la
suponen, así como también las agresiones verbales o no verbales aptas para
causar una perturbación psíquica en la víctima. Se trata de un delito de mera
actividad, pues lo que se castiga es el solo empleo de la violencia, por lo que
no requiere que exista ningún resultado externo. En segundo lugar, su
configuración sólo procederá, cuando exista un ejercicio habitual o reiterado
de aquellos actos, ¿pero cuando es habitual? En tercer lugar, es muy
amplio, por que no especifica que actos físicos o psicológicos lo constituyen.
Por último del tenor de lo expresado en la ley se colige que no son sujeto
de protección de la ley aquellas relaciones afectivas en las cuales no exista
convivencia ni hijos comunes, pero existan fuertes lazos de afectividad que
apuntan a la construcción del concepto de familia.

1.4.- Preguntas

1-¿Que entendemos por maltrato habitual?

2-¿Cómo se determina la habitualidad?

3-¿Cuantos actos se requieren para que la conducta sea habitual?

4-¿Se requiere la convivencia diaria entre sujeto pasivo y activo?

5-¿Se pueden sumar los actos de violencia física como los psicológicos a

la hora de configurar el delito?

6-¿Para la configuración penal se tomara en cuenta la suma de los actos

violentos o el contenido de estos?

1.5.- Objetivos

1.5.1.- Objetivo General


Describir y analizar el delito de maltrato habitual, como una institución
nueva dentro del Derecho Penal Chileno.

1.5.2.- Objetivos Específicos

1.5.2.1.-Analizar los principales aspectos del delito de maltrato habitual.


1.5.2.2.-Determinar como los órganos involucrados en la violencia e
intrafamiliar establecen la habitualidad.
1.5.2.3.-Determinar que actos son considerados para la configuración del tipo
penal.
CAPITULO II
MARCO TEORICO

2.- Teorías Explicativas

El mayor problema para el hombre es y ha sido el hombre mismo. El hombre


es un ser complejo que a diferencias de los animales que una vez que nace
su pauta de vida esta prefijada por la naturaleza y solo tiene que
abandonarse a ella ciegamente, siguiendo sus instintos especifico, el hombre
ha de hacerse su vida.
La conducta de los hombres se pone de manifiesto en su personalidad y
revela los estados en que se encuentra.
La problemática de la violencia familiar se produce por múltiples causas,
ocasionando la ausencia de una teoría explicatoria unificada y comúnmente
aceptada, la fragmentación de las estrategias de intervención que puedan
llegar a elaborarse, siendo por lo tanto menos efectivas.
Las distintas formas de abordaje o perspectivas teóricas dependen de los
autores (1). Pero sólo aportan algunas explicaciones inacabadas e
hipotéticas, siendo necesario analizar éstas últimas así como las soluciones
brindadas por ellas, con la finalidad de obtener una intervención más
adecuada, a cuyo fin presentaremos una breve descripción de éstas teorías:

1
() Medina Andrés, Tchimino Marcela, Arredondo Miguel Ángel, “Prevenir la violencia intrafamiliar”,
manual de apoyo, Santiago Chile, estos autores establecen tres modelos que son las cusas genéricas de
la violencia son modelo basado en la personalidad, modelo biológico, modelo intergeneracional,
modelo basado en los factores sociales julio 2000, Pág. 185
2.1.- Modelo psiquiátrico o individual

El enfoque psiquiátrico entiende que las causas de la violencia están ligadas


a la persona del sujeto agresor, siendo la conducta agresiva una conducta
patológica de una persona psíquicamente (2) perturbada.
Este enfoque supone que no existirán determinantes externos en el proceder
agresivo o violento, sino más bien su facilitación. En este sentido, no
contempla los aspectos culturales, sociales ó económicos y analiza la
violencia como una problemática individual.
Se ha señalado con acierto32 que la deficiencia principal de este modelo es
su rigidez e inconsistencia ya que no explica la mayoría de las situaciones de
violencia y avalaría además, el mito de que la víctima provoca la situación.
Este criterio también ha sido criticado por pretender ocultar la verdadera
magnitud del problema ya que, al presentar al maltrato como la consecuencia
de una anormalidad psicológica éste, por lo tanto, afectaría únicamente a
una íntima minoría.

2.2.- Modelo Psico-Social

Este tipo de modelo se basa en el análisis de variables personales y de


algunos factores sociales como determinantes de ciertas conductas
agresivas.
Asimismo, relaciona la violencia que las personas han sufrido en sus familias
de origen con la violencia que luego sufren y actúan en sus relaciones de
pareja.(3)
Este análisis parte de considerar que los modelos agresivos observados son
luego repetidos ya que se trata de aprendizajes por imitación y por el

2
( Gutiérrez Ana Maria Relaciones posibles e imposibles. Sistematización de un programa de
intervención Santiago 1994
3
() www.gracielamedina.com/archivos/libros/pdf/l_000011.pdf
resultado. Es decir que la agresión constituye, para esta postura, un medio
por el cual el agresor quiere obtener ciertos resultados.
En éste sentido, el modelo incluye diversos esquemas teóricos a saber: 1) La
agresión es el resultado de cierta interacción entre los cónyuges que,
tratándose de formas de comunicación, conducen a los estallidos de
violencia. De esta manera el maltrato asume el carácter de síntoma de una
dinámica distorsionada; 2) La relación estrecha entre la violencia que los
protagonistas vivieron durante la infancia y la sufrida en la relación conyugal.
Con éstos alcances señala Gelles, “si un individuo aprende que la violencia
constituye un comportamiento apropiado frente a la frustración o a la
irritación, la agresión se convertirá en el modo de adaptación al stress” ( ).

2.3.- Modelo sociocultural

Para esta teoría la violencia es el resultado de las dinámicas y estructuras de


la sociedad global, que se constituye por diferencias en las relaciones
socioculturales, tomando como variables socioeconómicas, la distribución del
poder dentro de la sociedad y la familia.
Esta teoría entiende que la violencia en el ámbito familiar no puede ser
adecuadamente comprendida a menos que se tengan en cuenta las
diferentes variables de la estructura social, los roles y expectativas sociales,
partiendo de la premisa de que la violencia de la sociedad es un presupuesto
de la acaecida en el ámbito doméstico.

2.4.- Modelo ecológico

Este modelo está integrado por diferentes niveles de análisis a fin de explicar
la violencia doméstica, los cuales son:
2.4.1.- Nivel del microsistema: Este nivel tiene en cuenta el contexto más
amplio de organización social, sistema de creencias, formas de vida,
concepciones culturales, sistema económico, político, etc.

2.4.2.- Nivel del ecosistema: Es el segundo nivel y se integra por la


comunidad más próxima, compuesta por las instituciones intermedias (la
escuela, la comisaría, las asociaciones barriales, el cura o pastor, las
instituciones recreativas, etc.) que actúan como mediadoras entre el nivel de
la cultura y el individuo.

2.4.3.- Nivel del microsistema: Este nivel toma en cuenta elementos


estructurales de la familia, los patrones de interacción familiar y las historias
personales de sus miembros ya que, generalmente en las familias violentas,
se estructuran de forma autoritaria y la distribución del poder se ordena a
través de estereotipos culturales.

2.4.4.- Nivel individual: En éste nivel se tiene en cuenta cuatro dimensiones


psicológicas que son interdependientes35, las cuales describiremos
brevemente:

2.4.4.1.- Dimensión cognitiva: Comprende las estructuras y los esquemas


cognitivos, las formas de percibir y conceptualizar el mundo que configuran el
paradigma o estilo cognitivo de la persona.

2.4.4.2.- Dimensión conductual: Abarca el repertorio de comportamientos a


partir de los cuales una persona se relaciona con el mundo.

2.4.4.3.- Dimensión Psico-Dinámica: hace referencia a la dinámica


intrapsíquica, en sus distintos niveles de profundidad, desde emociones,
ansiedades y conflictos conscientes hasta manifestaciones del psiquismo
inconsciente.

2.4.3.4.- Dimensión Inter-Raccional: Alude a pautas de relación y


comunicación interpersonal. Habiendo analizado muy brevemente las
diferentes teorías y niveles, enfoques, ideologías o paradigmas asumidos
frente a la problemática de la violencia que nos ocupa, vemos que en la
actualidad ninguno de los modelos teóricos descriptos pueden dar cuenta
comprehensivamente de todas las dimensiones del fenómeno de la violencia
dentro del ámbito familiar.
Esto se debe, entre otras cosas, a la complejidad de la temática en sí misma,
a la multicausalidad de los factores que la producen (culturales, históricos,
sociales, individuales, vinculares y económicos), al impacto que la práctica
produce en los equipos interdisciplinarios que abordan la temática, a las
transformaciones continuas de la demanda y las características de la
sociedad actual que se observan a partir de cambios socioeconómicos,
mayor tratamiento de la temática en medios de difusión, incremento de los
servicios de atención específica y modificaciones en el imaginario social.

2.2 .-Investigación en la problemática familiar

A fines de la década del 60 y la década del 70 hubo un importante


incremento de la investigación en la problemática de la violencia familiar.
Este desarrollo se dio en un principio en Estados Unidos, Europa y Canadá y
posteriormente a partir de la década del 80 comienza a manifestarse en
América Latina. En la actualidad existen en el mundo estudios que han
analizado en profundidad diversos aspectos de la violencia en el hogar.
Las primeras formas de violencia en el interior de la familia que se describen
al maltrato infantil. Dentro de las publicaciones del maltrato infantil la más
significativa es de Henry Kempe y colaboradores, quienes en 1962 describen
el “Síndrome del niño golpeado”4, en un intento por delimitar un cuadro de
traumatismo físico.
En lo años siguientes se describieron otras formas de maltrato a niños en el
ámbito familiar, que van desde la negligencia hasta la muerte, pasando por el
abandono y el maltrato social, llegándose a la denominación de “Síndrome
del niño maltratado”.
Diez años más tarde, en 1971, se comienza a hablar de un nuevo tipo de
violencia familiar: las mujeres golpeadas. En este hecho tuvo gran influencia
la creación en Inglaterra el año 1971por Erin Pizzey del primer refugio para
mujeres maltratadas por sus parejas 5,.
En 1974, por iniciativa de Pizzey se publico el libro “Scream quitly or the
Neighbours Hill hera”, en donde se muestra al aislamiento de las mujeres
golpeadas y la dificultad de la sociedad para dar una respuesta a este
problema.
En 1974 Gelles realizo el primer estudio sobre violencia entre cónyuges, este
estudio explorativo concluía que la violencia conyugal tiene una mayor
frecuencia de lo que se acepta en la opinión publica.
En 1977-1978 Straus Gelle y Steinmetz realizan importantes estudios
cuantitativos sobre el empleo de la violencia física entre los cónyuges y la
violencia de los padres con sus hijos. En dicha investigación se administro
un instrumento de medición llamado “Escala táctica de conflicto” a una
muestra representativa de 2.143 familias norteamericana. El estudio permitir
establecer la frecuencia con que se producen los abusos en la pareja y

4
Kempe Henry, “ Battered child ayndrome” (Síndrome del niño maltratados) estableció que “
síndrome de niño maltratado es aquel que presenta una lesión ósea, con una lesión cutánea del tipo
equimosis, magulladuras, quemaduras, en la misma región y cuya causa no hubiera podido ser
especifica. Pág., 51.
Araya Cristian, psicólogo clínico señala que el síndrome del niño maltratado “Es un conjunto de
actitudes lesivas llevadas a cabo en contra de menores por parte de padres naturales o adoptivos, este
síndrome comprende le daño físico al psíquico.”Universidad de Chile,
www.psicologiadelaemergencia.cl
5
Manual de Trabajo “Perspectiva Sico-Social y Jurídico de la Violencia Intrafamiliar”, Universidad de
Chile, Servicio Nacional de la Mujer, Pág.50 a 62, Santiago 1994.
enfatizo que la violencia en la familia estaba sustentada por un trama de
estructuras sociales.
De las investigaciones realizadas se comienza a plantearse la complejidad
que implica el problema de la violencia intrafamiliar, considerando que esta
constituye un problema social en la que interactúan factores personales,
culturales, económicos y familiares.
En al año 2005 se realiza el primer estudio sobre la violencia doméstica
realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) pone de manifiesto
que la ejercida por la pareja es la forma de violencia más común en la vida
de las mujeres, mucho más que las agresiones o violaciones perpetradas por
extraños o simples conocidos. En el estudio se describen las gravísimas
consecuencias para la salud y el bienestar de las mujeres que tiene en todo
el mundo la violencia física y sexual ejercida por el marido o la pareja, y se
expone el grado de ocultación que sigue rodeando este tipo de violencia.

"Este estudio demuestra que las mujeres están más expuestas a la violencia
en el hogar que en la calle, lo que tiene graves repercusiones para la salud
femenina," afirmó el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS, en el
acto de presentación del estudio, celebrado en Ginebra. "También pone de
relieve la importancia de sacar a la luz en todo el mundo la violencia
doméstica y de tratarla como un grave problema de salud pública."6

2.3.- Investigación sobre el tema de violencia intrafamiliar en América


Latina

La investigación sobre el tema comienza en la década de los 80. Los


primeros estudios lo realizan principalmente los Organismos no
Gubernamentales agregando así a las dificultades del tema, el difícil acceso

6
Informe realizado por Organización Mundial de la Salud, “Campaña Mundial en la prevención de la
violencia”,www.who.int/mediacentre/news/realeases/2005/pr62/es/index.html
a los datos oficiales. En 1989- 1990, Isis Internacional con el apoyo del
Fondo de desarrollo de las Naciones Unidas Para la Mujer efectuó un
diagnostico del avance de la investigación y las políticas en América Latina y
el Caribe, recogiendo los antecedentes de 22 países.
Las investigaciones realizadas hasta el año 1990 en América Latina y el
Caribe son de carácter descriptivo. Se ha utilizado como metodología al
análisis de casos, la revisión de expedientes judiciales, médicos.
El problema que surge con este tipo de investigación es que no determina la
frecuencia del maltrato en la población.

2.4.- Investigación en Chile sobre la violencia intrafamiliar

En Chile al igual que en el resto de América Latina, los datos que se


disponen sobre violencia son parciales y limitados a las mujeres de sectores
socioeconómicos bajío. Sin embargo existen algunas investigaciones que
describen las características de las mujeres golpeadas.
El primer estudio publicado en Chile es el realizado por Cooper. Es una
investigación de carácter descriptivo que se realiza en una comuna de
Santiago, con el fin de detectar el tipo de conflicto familiar predominante.
El análisis de la información concluye en que el conflicto familiar más
importante es la violencia entre la pareja, los hijos suelen participar como
espectadores.
La investigadora concluye que el conflicto familiar se asocia a las siguientes
variables socio-económicas y culturales. La existencia de una subcultura
machista, el alcoholismo del cónyuge o conviviente y la cesantía o el trabajo
inestable.
En 1987 Ahumada y Álvarez, realizan un estudio de casos sobre violencia
conyugal. Hacen una revisión de los antecedentes de mujeres golpeadas en
postas hospitalarias y comisarías de policías. Concluyen que la mayoría de
las mujeres golpeadas no hacen la denuncia en al policía, en los juzgados
respectivos y ponen en evidencia el desconocimiento que existe en el
personal que trabaja en las distintas instituciones que tienen relación con la
mujer golpeadas sobre la problemáticas.
En 1988 se realiza un estudio piloto de violencia familiar en una comuna de
Santiago, se analizan 700 casos de violencia denunciados en los Juzgados.
Los resultados señalan que de las mujeres que acudieron al medico legista,
el 74% fue por agresión de la pareja. El texto dispone que señalan tres
causas como las principales que motivan la agresión: hábitos culturales,
ausencia de argumentos y enfrentamiento con una agresora verbal.
En al año de 1992, la Red de información de los Derechos de la mujer,
realiza una investigación sobre violencia familiar en 4 sectores poblacionales
de Santiago.
El objetivo que se planteo la investigación, es realizar un estudio sobre
incidencia de la violencia domestica, sus formas, características,
manutención y sus relaciones con variables socio-económicas.
En el mismo año se realizo la investigación denominada “Violencia familiar;
situación de la mujer en Chile”, cuya investigadora principal es Soledad
Larrain y fue financiada por la Organización Panamericana de la Salud.
Los resultados de la investigación establecieron que la violencia familiar
ocurre en uno de cada cuatro hogares de la Región Metropolitana, la mujer
es golpeada por la pareja.
La alta frecuencia es una evidencia de la magnitud del problema y se plante
ala necesidad de incorporarlo como un problema social.
La abogada Nelly González en un estudio de carácter jurídico realizo un
análisis de las sentencias de violencia intrafamiliar concluyendo que “Al igual
que en otros países la violencia domestica aeta cubierta por un velo de
silencio, no es denunciada y es aun un problema no reconocido
socialmente”.
El primer estudio que se realizo para medir la frecuencia de los actos de
violencia fue en el año 1993 que comprendió la Región Metropolitana y otras
6 ciudades, la muestra no seleccionada con un criterio estadístico cde
representatividad, el cuestionario se envió a mujeres que pertenecían a
organizaciones sociales de sectores poblacionales.
Se estableció que las agresiones más frecuentes que se mencionaban son:
cachetadas, puñetes, patadas, empujones etc.
Las primera investigaciones que se realizaron en Chile se basaron
fundamentalmente en el análisis de las denuncias en postas, tribunales,
comisarías. De acuerdo a los estudio realizados en Chile como en el los
otros países, hay un consenso en que las mujeres no denuncian estos
hechos.
Sin embargos las investigaciones realizadas a la fecha han tenido un
impacto en la opinión publica, han generado conciencia del problema y han
demostrado que la violencia familiar tiene una alta incidencia en nuestro país.
CAPITULO III
MARCO CONTEXTUAL

3.1.- Historia de la ley

El Presidente de la Cámara de Diputados presentó una indicación sustitutiva


a la moción parlamentaria que introduce modificaciones a la Ley Nº 19.325
que "Establece normas sobre procedimiento y sanciones relativos a los actos
de violencia intrafamiliar" de las diputadas María Antonieta Saa Díaz y
Adriana Muñoz D'Albora en actual tramitación parlamentaria, estableciendo
una nueva regulación sobre la materia. La finalidad principal de este cambio
es superar las dificultades observadas en la aplicación de la mencionada ley,
a fin de dotar al sistema jurídico de une regulación eficaz y operativa que de
respuestas integrales y oportunas frente al problema de la violencia en la
familia

Un importante aporte de este Proyecto es que se tipifica y sanciona como


ilícito penal el maltrato habitual, producido en el contexto de la familia, que
causa grave o irreparable daño a la víctima.7

El 7 de diciembre de 2001. Oficio N º003003 La honorable Cámara de


Diputados, por oficio de 6 de noviembre pasado y de conformidad a lo
establecido en el artículo 74 de la Constitución Política de la República y 16
de la ley Nº 18.916, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional remitió a
la Corte Suprema, su informe, copia de la indicación sustitutiva formulada
por su Excelencia el Presidente de la República al proyecto de ley -iniciado
en moción que modifica la ley Nº 19.325, que establece normas sobre
procedimiento y sanciones relativas a los actos de violencia intrafamiliar.8

7
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
8
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
EL Tribunal Pleno de la Corte Suprema presidido por su titular don Hernán
Álvarez García y con la asistencia de los ministros señores Jordán, Garrido,
Ortiz, Benquis, Tapia, Gálvez, Chaigneau, Rodríguez, Cury, Álvarez
Hernández, Espejo, Kokisch, Juica y la señorita Morales ,el día 30 de
noviembre último respecto de la materia consultada, acordó informar lo
siguiente:
El Tribunal sólo le corresponde emitir opinión en lo relativo a la competencia
y al procedimiento que regula el proyecto de ley que se examina.
La Corte Suprema señalo que no existen observaciones que formular a las
normas que regulan el procedimiento, contenidas en los artículos 5º al 18º
del proyecto de ley, salvo que se considera conveniente que se deje expresa
constancia que en contra de las sentencias que se dicten no procederá el
recurso de casación.
El Presidentes señor Álvarez García y los ministros señores Gálvez, Espejo,
Kokisch y Juica, fueron de opinión de informar desfavorablemente el
proyecto de ley que se examina, porque, en su concepto, los conflictos a que
da origen la comisión de maltrato constitutivo de violencia intrafamiliar,
atendida su naturaleza, no es una materia que deba quedar radicada en los
juzgados que conocen de asuntos de orden civil.
Posteriormente La Comisión de Familia informo, el primer trámite
constitucional, sobre el proyecto de ley de la referencia, originado en una
moción de las Diputadas señoras María Antonieta Saa Díaz y Adriana Muñoz
D'Albora, el cual fue aprobado. Donde se tipifica el delito de maltrato habitual,
consistente en ejercer habitualmente violencia física, psíquica o ambas, en
contra de alguna de las personas amparadas por el artículo 2° de la ley en
proyecto, del cual derivare grave o irreparable daño a la víctima, siéndole
aplicable la pena de presidio menor en sus grados mínimo a medio, a menos
que el hecho merezca una pena mayor.9
9
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
Señalaron también que en el delito de maltrato habitual, que fue recogido de
legislación penal española y que sanciona lo que allá denominan "actividad
no familiar", la habitualidad es un concepto jurisprudencial. Es decir,
corresponde al tribunal determinar si existe o no existe habitualidad, para lo
cual tendrá que considerar caso a caso al contexto de violencia o agresión
permanente en que viven la o las víctimas (según se trate de una persona
individual o de un grupo familiar).Hicieron presente, por último, que este es
un delito y, por tanto, el ofendido puede ejercer directamente la acción que le
concede la norma, sin necesidad de haber ejercido otras acciones previas
para transformarse en un legítimo sujeto activo de acción.

La Comisión estimó que esta figura constituye un gran aporte a la ley de


violencia intrafamiliar, porque protege especialmente la integridad psíquica
de las personas que han estado sometidas a malos tratos durante un periodo
de tiempo más o menos prolongado. Asimismo, valoró el hecho de que la
habitualidad no esté sujeta a la existencia de condenas anteriores, pues ello
facilitaría la persecución de este tipo de delitos.

No obstante lo anterior, sus miembros expresaron la necesidad de modificar


esta norma a fin de establecer que el fundamento del tipo penal en debate
será el de ejercer violencia física o psíquica en contra de alguna de las
personas a que ella alude, en forma habitual, continua o permanente, pero
sin exigir de dicha violencia un resultado concreto de daño, razón por la cual
es menester eliminar la referencia a éste

En consideración a lo anterior, las Diputadas señoras Ibáñez, Saa,


Sepúlveda y Vidal, y el Diputado señor Barros, formularon una indicación
para introducir en este artículo las siguientes modificaciones:

1. Cambiar el epígrafe de este artículo por el de "delito de violencia


intrafamiliar", en el entendimiento de que esta nueva denominación refleja
mejor la gravedad de la conducta que se sanciona y tiende a evitar que los
jueces hagan exigible, para configurar el delito, la existencia de una o más
denuncias previas contra el querellado.

2. Reemplazar el adverbio "habitualmente" por las expresiones "habitual,


continua o permanentemente", debiendo darse a éstas el sentido que les
atribuye el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua;

3. Eliminar la frase "y de ella derivare grave o irreparable daño a la víctima" y


la coma (,) que le sigue, a fin de excluir la exigencia de un resultado concreto
para que se configure el delito.10

4. Sustituir la expresión "a menos" por "sin perjuicio de".

Puesta en votación la indicación precedente, fue aprobada en forma


unánime, como también el artículo con ella, pasando éste a ser artículo 8°.

En la Cámara de Diputado el 1 de julio de 2003 en sesión ordinaria se


procedió a acelerar la aprobación de las modificaciones legales, tan
importantes para la tranquilidad de las familias violentadas.

La macabra y cotidiana ocurrencia de casos de violencia intrafamiliar nos


recuerda que el crecimiento como sociedad tiene íntima relación con la
adecuación de nuestras conductas y valores a la dignidad de los seres
humanos. Sin seres humanos dignos no hay opción de desarrollo.
La violencia física y psicológica desgarra a la persona y la despoja del
sentido de humanidad básico para relacionarse con los demás. Por eso,
siempre detrás de un agresor hay un ser humano menoscabado.
La nueva ley, que reemplazará a la anterior, hará responsables y sancionará
a los agresores.

10
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
Estamos dando un nuevo paso que renovara las esperanzas de las víctimas
de violencia intrafamiliar, la nueva ley, que subsana los defectos de la actual,
como las conciliaciones falsas, avenimientos inexistentes en que el
integrante proveedor de la familia dicta las pautas forzosas bajo las cuales se
consiguen acuerdos en tribunales, dejando a las víctimas en una sola
posición: la de seguir callando y soportando las reiteradas conductas de
maltrato a cambio de la provisión de las necesidades de la familia.
Este proyecto define de manera muy clara el concepto de violencia
intrafamiliar y, en tal sentido, avanza muchísimo en relación a la ley vigente.
Además se establece el simple delito de violencia intrafamiliar, que será
conocido por el juez competente de la judicatura penal, estableciéndose
pena privativa de libertad menor en sus grados mínimo a medio.

De lo dicho, no queda más que señalar las ventajas del proyecto, a fin de
poner al alcance de la ciudadanía una judicatura especializada y tendiente a
generar, de una vez por todas, jueces, funcionarios, tribunales y partes que
persigan la dignidad del individuo por medio de la negación de la violencia,
que en un Estado democrático de derecho viene dado por la aplicación de
fuerza sólo por los tribunales establecidos de conformidad con la ley.

La Cámara de Diputado en sesión 4 de noviembre de 2003, estableció el


articulo Nº 8 que prescribe el delito de violencia intrafamiliar. El que habitual,
continua o permanentemente ejerza violencia física, psíquica o sexual, sobre
una persona que tenga a su respecto alguna de las calidades referidas en el
artículo 2°, será castigado con la pena de presidio menor en sus grados
mínimo a medio, sin perjuicio de que el hecho revista caracteres de un delito
de mayor gravedad. Para efectos de lo dispuesto en el inciso anterior, se
entenderá por violencia sexual cualquier acto de significación sexual no
comprendido en los párrafos 5°, 6° y 9° del Título VII, del Libro Segundo, del
Código Penal, del Libro que vulnere la integridad física o psíquica de la
víctima.11

EL 5 de noviembre de 2003 se da cuenta del proyecto al Presidente de la


Republica de las modificaciones a la ley N º9325 del cual el ejecutivo no le da
urgencia al proyecto para su despacho. El 5 de noviembre del año 2003, el
Senado de la República, envía a la Corte Suprema el proyecto de ley que
introduce modificaciones a la ley N°19.325, sobre procedimiento y sanciones
relativas a los actos de violencia intrafamiliar, correspondiente al Boletín N°
2318-18 respecto del cual S.E. el Presidente de la República no ha hecho
presente urgencia para su despacho. El objeto de tal remisión es la Corte
Suprema informe, al tenor de lo que expresa el artículo 74 de la Constitución
Política de la República, respecto de modificaciones que el proyecto de ley
contiene acerca de atribuciones de los tribunal. La finalidad de las reformas
propuestas se dirige a determinar claramente la ilicitud de la conducta
tipificada como violencia intrafamiliar,
El Tribunal al analizar el proyecto establece que recae en cierta inexactitud
cuando en el inciso tercero del articulo 2 se indica que en los casos que los
hechos de violencia intrafamiliar importen una de las faltas que contémplale
Código Penal en el articulo 494 en sus números 4,5,14, 16, les serán
aplicables las sanciones que indica esta ley y si fueran constitutivas del
articulo Nº 8 tipifica el delito de violencia intrafamiliar el juez remitirá los
antecedentes al Ministerio Publico Por ultimo el Tribunal señala que no es
posible informar otra cosa sobre el proyecto enviado, en la medida que no
contiene normas claras sobre los tribunales que serían competentes para
conocer de las faltas y del nuevo delito creado, por el cual la Corte no emite
pronunciamiento.

11
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
Posteriormente en el 2005 presenta su informe La Comisión de
Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaído en el proyecto de
ley, en segundo trámite constitucional,
Al iniciar la sesión emite su opinión la señora Ministra del Servicio Nacional
de la Mujer, quien explico los objetivos del presente proyecto
La Comisión iniciativa solamente en general, donde se establecieron algunas
dudas respecto de la tipificación,, ya que el proyecto es insuficiente para
solucionar la violencia. Por otra parte resulta necesario que el Gobierno
considere la conveniencia de aportar recursos que permitan operar en el
sentido propuesto.
La Comisión coincide, por unanimidad, en la importancia se aprueba en
general el proyecto con 30 votos favorables.La Comisión de Constitución,
Legislación, Justicia y Reglamento emite su segundo informe, relativo al
proyecto de ley , en segundo trámite constitucional,
Se Establece que la disposición que regula los delito de violencia son
normas de quórum calificado.12
El 7 de Julio del 2005 en sesión ordinaria la Cámara de Diputado presidida
por el señor Romero, La Comisión de Constitución consigna que, en todas
las modificaciones introducidas al texto fueron acordadas por la unanimidad,

Los artículos 6º; 7º; 9º; letra a); 13; 14, y 21 son normas constitucionales, por
lo que requieren para su aprobación el voto conforme de 26 senadores.así
se acuerda (31 votos afirmativos); el proyecto queda aprobado.

12
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
El 9 de junio de 2005 se comunica a su Excelencia que el Senado aprobó
al proyecto de ley proveniente de Cámara de Diputado, que introduce
modificaciones en la ley Nº 19.325.13
El 15 de junio del 2005 La Comisión de Familia da a conocer su informe a fin
de que ésta se pronuncie acerca de las modificaciones introducidas por el
Senado, sin son conveniente para su aprobación o su rechazo. En esta sesión
asistió la Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer, doña Cecilia
Pérez Díaz; la abogada Jefe del Departamento Situación Jurídica de la Mujer,
señora Patricia Silva Meléndez, y el abogado asesor del mismo, señor Marco
Antonio Rendón, ambos del Sernam.

El precepto aprobado por la Corporación tipifica el delito de violencia


intrafamiliar, sancionando con la pena de presidio menor en sus grados
mínimo a medio al que habitual, continua o permanentemente ejerza
violencia física, psíquica o sexual sobre una persona que tenga a su respecto
alguna de las calidades referidas en el artículo 2°, que ha pasado a ser 5º,
sin perjuicio de que el hecho revista caracteres de un delito de mayor
gravedad.

Al llegar a esta etapa de el proyecto consecuencia se produce un cambio en


el criterio que inicialmente inspiró el proyecto en el aspecto penal, en lugar
de introducir en el ordenamiento jurídico la definición de nuevos delitos, el
Senado, a instancias del Ejecutivo, optó por modificar las normas punitivas
del Código del ramo, incorporándoles circunstancias que califican las
respectivas figuras, imponiendo una sanción más gravosa a los delincuentes
que tienen una relación con su víctima que determina que el hecho
constituya, además, un caso de violencia intrafamiliar. La Comisión considera
insuficiente castigar con mayor severidad los delitos comunes derivados de

13
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
actos de violencia intrafamiliar, como propone el Senado al configurar éstos
como circunstancia agravante de aquéllos, pues cuando el maltrato se hace
habitual, continuo y permanente, aunque no deje huellas físicas, altera
profundamente las relaciones al interior de la familia, inhibiendo a las
víctimas de denunciar la situación durante años y contribuyendo a deformar
los patrones culturales que se inculcan a sus miembros más pequeños, lo
que más tarde incide negativamente en sus relaciones sociales,
acrecentando los problemas de delincuencia e inseguridad ciudadana que el
Estado está empeñado en combatir. Por ello, estima indispensable insistir en
la creación del tipo penal descrito en la norma primitiva.14

EL 6 de septiembre de 2005 en sesión ordinaria se produce una


preocupación entre los parlamentarios respecto de cómo habrá que entender
la habitualidad en el delito de violencia intrafamiliar. El proyecto señala que
para apreciarla, se atenderá al número de actos ejecutados, así como a la
proximidad temporal de los mismos, con independencia de que dicha
violencia se haya ejercido sobre la misma o diferente víctima.

El hecho de definir la habitualidad resulta bastante difícil, pero podremos


saber si hay maltrato habitual si se cuenta con un registro de condenas, de
denuncias en contra del agresor y de la proximidad en el tiempo que éstas
tengan. Creo que estos dos elementos van a permitir dilucidar este aspecto a
los jueces de garantía, a los jueces orales y al Ministerio Público.

El mismo 6 de septiembre de 2005 ante la presencia del Vicepresidente


señor Gasmuri se da a conocer el informe de la Comisión Mixta el cual es
aprobado.
EL 7 de septiembre de 2005 se comunica al Presidente de la Republica que
el Congreso Nacional a aprobado el proyecto que fija la ley sobre violencia

14
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
Intrafamiliar y deroga la ley N° 19.325. Donde establece en el artículo 14.
Delito de maltrato habitual. El ejercicio habitual de violencia física o psíquica
respecto de alguna de las personas referidas en el artículo 5º de esta ley se
sancionará con la pena de presidio menor en su grado mínimo, salvo que el
hecho sea constitutivo de un delito de mayor gravedad, caso en el cuales
aplicará sólo la pena asignada por la ley a éste. Para apreciar la habitualidad
se atenderá al número de actos ejecutados, así como a la proximidad
temporal de los mismos, con independencia de que dicha violencia se haya
ejercido sobre la misma o diferente víctima. Para estos efectos, no se
considerarán los hechos anteriores respecto de los cuales haya recaído
sentencia penal absolutoria o condenatoria. El Ministerio Público sólo podrá
dar inicio a la investigación por el delito tipificado en el inciso primero, si el
respectivo Juzgado de Familia le ha remitido los antecedentes, en
conformidad con lo dispuesto en el artículo 90 de la ley N° 19.968.
El 13 de septiembre de 2005 se envía al Tribunal Constitucional el proyecto
para que se le realice el control constitucional.
El 20 de septiembre el proyecto es aprobado por el Tribunal Constitucional.
El 21 de septiembre de 2005 se comunica al Presidente de la Republica
que el Tribunal Constitucional se pronunciado en la materia, en la cual
declara que el proyecto de ley en cuestión, es constitucional. En
consecuencia, y habiéndose dado cumplimiento al control de
constitucionalidad establecido en el artículo 82, Nº 1, de la Constitución
Política de la República, corresponde promulgarlo.
El 1 de octubre de 2005 se publico la Ley Nº 20.066 bajo el gobierno don
Ricardo Lagos Escobar.

3.2.- Legislación sobre violencia Intrafamiliar


En nuestro país el fenómeno de la violencia se fue poniendo en la agenda
pública a partir de la época de los 80, mediante el trabajo de organizaciones
gubernamentales donde se establece la necesidad de promover una
legislación adecuada para enfrentar situaciones de violencia contra la
mujer.15

En el año 1991 se presento proyecto de ley de relativo al tema, en la


Cámara de Diputados. Sin embargo solo en el año 1994 se promulgo la Ley
Nº 19.325, sobre Violencia Intrafamiliar, hecho relevante para erradicar este
flagelo familiar.

La labor del Estado en la prevención de la violencia intrafamiliar, se


entiende entonces a partir el compromiso y la responsabilidad que le cabe,
de proteger los derechos y necesidades fundamentales de las y los
ciudadanos, velando por establecer las condiciones necesarias de regulación
y atención a toda persona que desea victima de maltrato
Fue así como en el año 1994 se promulgó la Ley N° 19.325 sobre Violencia
Intrafamiliar, que vino a resguardar lo derechos de las mujeres que estaban
siendo agredidas por sus parejas en el seno familiar
La ley tenia como objetivo erradicar la violencia de los hogares, no solo a
través de medidas eficaces, sino además introduciendo elementos
educativos con la finalidad de que la persona que ejerce violencia sienta el
reproche hacia su conducta.
Los principales aportes del a ley Nº 19.325 fueron:
1- El Estado adquiere un compromiso como garante de los bienes jurídicos
que protege esta ley.
2- Deja de ser un tema privado y propio de cada familia, pasa a ser un
problema social publico.

15
Medina Andrés, Tchimino Marcela, Arredondo Miguel Ángel, “Prevenir la violencia intrafamiliar”,
manual de apoyo, Santiago Chile, julio 2000, Pág. 204 a 206
3- Se establecen procedimientos de carácter cautelar, ya que se define las
medidas de protección.
4- Los procedimientos son breves y concentrados.16
La legislación de la época presento algunos problemas como :
1- Conceptualiza la violencia intrafamiliar como un ilícito de menor gravedad
(falta).
2- Los jueces civiles no son los más idóneos para el tratamiento de esta
materia.
3- El concepto en que se sustenta la ley de violencia intrafamiliar otorga
primacía a la unidad familiar que a los daños de la persona afectada.17

3.3.- Normas Internacionales que regulan la violencia

En el ámbito internacional han contribuido en esta materia, “ La declaración


Universal de los Derechos Humanos señala que todos los hombres nacen
libres e iguales en dignidad y derechos, por lo tanto no hay distinción de sexo
Por su parte en 1889 nuestro país ratifico La Convención sobre la
Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer (ONU 1979)
señala que los estados parte en los pactos Internacionales de Derechos
Humanos tienen la obligación de garantizar al hombre y a la mujer, la
igualdad en el goce de todos los derechos económicos, sociales, culturales,
civiles y políticos. Señala a la vez que las convenciones internacionales se
han concertado bajo el auspicio de las Naciones Unidas.18
Asimismo la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar Violencia contra la Mujer afirma que “La violencia contra la mujer
constituye una violación a los derechos humanos y la libertades
fundamentales y limita total o parcialmente a la mujer el reconocimiento, y
16
Medina Andrés, Tchimino Marcela, Arredondo Miguel Ángel, “Prevenir la violencia intrafamiliar”,
manual de apoyo, Santiago Chile, julio 2000, Pág. 206a 207.
17
Maturana Camila “Marco Jurídico actual en violencia intrafamiliar”, corporación Humana
,www.asociatividad.cl
18
Convención de toda forma de Discriminación contra la Mujer ,www.ohchr.org/spanish/law/cedaw
goce y ejercicio de tales derechos y libertades”. Agrega además que
eliminación de la violencia es indispensable para su desarrollo individual y
social y su plena e igualitaria participación en todas las esferas de la vida.19
Años más tarde se ratifica es la Convención De Belem Do Para que tiene
como objetivo esencial prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la
mujer. Afirmando que la violencia contra la mujer constituye una violación de
los derechos humanos y a las libertades fundamentales y limita total o
parcialmente a la mujer el reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos
y libertades. Por lo tanto convencidos de que la eliminación de la violencia
contra la mujer es condición indispensable para su desarrollo individual y
social y su plena e igualitaria participación en todas las esferas de la vida.

El tema de la mujer maltratada en nuestro país ha adquirido gran


preocupación en los últimos años, lo que tiene directa relación con el
progresivo aumento de las denuncias, solo en el año pasado ingresaron al
Ministerio Público 30.998 casos de esté tipo de violencia, donde las victimas
eran mayores de edad y el 85% eran mujeres. Los casos denunciados van
desde homicidio, amenazas, lesiones y diversas formas de maltrato habitual,
esto ha llevado a la necesidad de preocuparse de problemas de toda índole
que afectan a este grupo de personas, y que si bien han existido siempre,
sólo ahora se manifiestan en toda su magnitud.

3.4.-Ley Nº 20.066 Sobre Violencia Intrafamiliar

19
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujer
www.oas.org/cim/Spanish/ConvencionViolencia.htm
La actual legislación fue aprobada el martes 6 de septiembre de 2005 por
el Congreso y promulgada por el Presidente Ricardo Lagos el 1 de octubre
del 2005, publicada en el Diario Oficial 7 de Octubre 2005.
La nueva ley sobre Violencia Intrafamiliar, que derogo la ley anterior
produjo, una serie de modificaciones en el Código Penal, la Ley N° 18.216
(sobre cumplimiento de penas) y la Ley N° 19.968 (creación de Tribunales de
Familia)20

3.5.- Objetivos de la ley Nº 20.066

El objetivo esencial de la ley lo establece el articulo Nº 1 señalando “ esta


ley tiene por objeto prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar
y dar protección a las victimas de las mismas”. En esta nueva etapa se
entiende la violencia en un sentido integral, estableciendo un explícito deber
del Estado en la prevención y protección de las víctimas y en la sanción de
los agresores.
La violencia intrafamiliar esta definida en el articulo 5 prescribe “todo
maltrato que afecte la integridad física o síquica de quien tenga o haya tenido
respecto del agresor la calidad de cónyuge o una relación de convivencia; o
que sea pariente por consaguinidad o por afinidad en toda la línea recta o en
la colateral hasta el tercer grado inclusive. También habrá violencia
intrafamiliar cuando dicha conducta recaiga en ”menores de edad o
discapacitados que se encuentren bajo el cuidado o dependencia de
cualquiera de los integrantes del grupo familiar”.

3.6.- Aportes de la ley

20
Biblioteca Congreso Nacional Ley Nº 20066 “ Sobre Violencia Intrafamiliar”
1- Consagra la obligación del Estado adoptar políticas orientadas a prevenir
la violencia intrafamiliar y prestar asistencia a las victimas.

2- Establece la obligación del Servicio Nacional de la Mujer, de proponer al


Presidente de la Republica las políticas publicas para el cumplimiento de los
objetivos de la ley, debiendo formular anualmente un plan nacional de acción

3- Distingue violencia intrafamiliar de competencia de Juzgado de Familia y


la violencia intrafamiliar constitutiva de delito, esta ultima de conocimiento del
Ministerio Publico, de los Tribunales de garantía y los Tribunales de Juicio
Oral

4- Se establece una serie de medidas accesorias las que deberá aplicar el


juez en la sentencia de los juicios por actos de violencia intrafamiliar.

5- Reestablece la obligación del condenado de pagar a la victima los


desembolsos y perjuicios de carácter patrimonial que se hubieren
ocasionado con la ejecución del o los actos de violencia intrafamiliar. Estos
perjuicios serán determinados prudencialmente por el juez.

Esta figura es una institución nueva dentro del Derecho Penal y su principal
aporte es el hecho que por primera vez se tipifica como delito el maltrato
habitual físico y psíquico que se produce en el interior de los hogares,
contemplando una pena presidio menor en su grado mínimo esto es de 61 a
540 días de reclusión, si no hay un delito de mayor gravedad caso en el cual
se aplicara la pena asignada para el delito cometido. En la práctica, por
primera vez, permite sancionar penalmente al agresor por su conducta
agresiva reiterada hacia la victima causándole un daño psicológico y
físico.21

21
Biblioteca Congreso Nacional Ley Nº 20066 “ Sobre Violencia Intrafamiliar.
Se establecido que este tipo penal es una figura residual, puesto que si bien
la violencia ejercida es un hecho este no debe constituir otro tipo de delito ,
en el caso e violencia física lesiones graves o menos graves y en el cado de
violencia psicológica amenazas .

3.7.- Análisis del proyecto de ley que modifica el artículo 14 de la ley Nº


20.066
El articulo 14 de la ley en su inciso 3 prescribe “El Ministerio Publico solo
podrá dar inicio a la investigación por el delito tipificado en el inciso primero,
si el respectivo Juzgado de Familia le ha remitido los antecedentes, en
conformidad con lo dispuesto en el articulo 90 de la ley Nº 19.968.”
En la actualidad existe en el Congreso un proyecto de ley que tiene por
objeto sustituir el inciso tercero argumentando lo siguiente:
En primer lugar se establece que los Tribunales de Familia deben remitir los
antecedentes al Ministerio Publico en aquellos casos que constituyan delito,
previa calificación de los hechos. El hecho que los Tribunales de Familia
conozcan de estos eventos provoca un obstáculo en el acceso a la justicia,
ya que es el Ministerio Publico el órgano encargado de investigar los
hechos constitutivos de delitos.
En segundo lugar los Tribunales de Familia en la actualidad se encuentran
con una carga de trabajo importante que no les permite dar solución a los
problemas de violencia que constituyen delito.
En tercer lugar el proyecto tiene como objetivo esencial que el órgano
persecutor inicie la investigación del delito, cualquiere fuere la manera en
que tomare conocimiento de este.
Por lo tanto el proyecto de ley contempla un artículo único que prescribe:
"El Ministerio Público podrá dar inicio a la investigación del delito tipificado en
el inciso primero, por cualquiera de las formas establecidas en el artículo 172
del Código Procesal Penal22, sin perjuicio de lo dispuesto en el en el artículo
90 de la ley N° 19.968".23

3.8.- Análisis Proyecto de Ley que introduce modificación a los sujetos


de protección y la determinación de la habitualidad

22
Código Procesal Penal articulo Nº 172 “ La investigación de un hecho que reviste el caracteres de
delito podrá iniciarse de oficio por el Ministerio Publico, por denuncia o querella”
23
Ley que crea los Tribunales de Familia articulo 90 “Remisión de los antecedentes si el hecho
denunciado reviste carácter de delito. En caso que los hechos se fundamenten la denuncia o la
demanda sean constitutivo de delito, el juez deberá enviar de inmediato los antecedentes al Ministerio
Publico”
El proyecto de ley, tiene entre sus objetivos, proponer una revisión de los
actuales sujetos protegidos por la norma, en orden a ampliar su espectro de
aplicación. La ley actual, el artículo 5 de la Ley N° 20.066 establece una gran
gama de relaciones familiares a las cuales le es aplicable. En efecto, la ley
aplica la sanción al maltrato producido entre personas unidas o que hubieren
estado unidas por matrimonio, en una relación de convivencia, o sin que
exista convivencia tengan hijos en común.
Por lo tanto no son sujeto de protección de la ley aquellas relaciones
afectivas en las cuales no exista convivencia ni hijos comunes, pero existan
fuertes lazos de afectividad que apuntan a la construcción del concepto de
familia.
De lo señalado se establece que los actos de violencia no solo se producen
en el contexto de la familia, sino que en relaciones menos estables y
duraderas.
El proyecto señala Intercálese en su artículo 5, a continuación de la
expresión “relación de convivencia con él” la siguiente: “o esté o haya estado
ligada a éste por una relación equivalente de afectividad aún sin
convivencia,”

3.9.- Análisis del artículo 153 del Código Penal Español

El articulo 153 del Código Penal Español prescribe “El que por cualquier
medio o procedimiento causare a otro una lesión no definida como delito
dentro de este titulo o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle
lesión, cuando en ambos casos el ofendido fuere una de las personas a las
que se refiere el articulo 173.2, será castigado con la pena de prisión de tres
a seis meses o trabajos de beneficio a la comunidad de treinta y uno a
ochenta días y, en todo caso, privación del derecho a la tenencia y porte de
arma de uno a tres años.

El que habitualmente ejerza la violencia física o psíquica sobre quien sea o


haya sido su cónyuge o sobre persona que este o haya estado ligada a èl en
forma estable por análoga relación de afectividad o sobre los hijos propios
o del cónyuge o conviviente, pupilos ascendientes incapaces que con el
convivan o que se hallen sujeto a la potestad, tutela, cúratela, acogimiento
de guarda de hecho de uno u otro, será castigado con la pena de prisión de
seis meses a tres años, sin perjuicio de las penas que pudieren
corresponder a los delitos o faltas en que se hubieran concretado los actos
de violencia física psíquica.

Para apreciar la habitualidad que se refiere el párrafo anterior, se atenderá


al numero de actos que resulten acreditado, así como a la proximidad
temporal de los mismos con independencia de que dicha violencia se haya
ejercido sobre la misma o diferente victima de las comprendidas en este
articulo, y de que los actos violentos hayan sido o no objeto de
enjuiciamiento en procesos anteriores.” 24

En función a la norma el legislador se puede desglosar ciertos aspectos:

El primero se refiere a los supuestos en los que el sujeto pasivo del delito
“sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada (al autor) por
una análoga relación de afectividad aún sin convivencia”, o sea “una persona
especialmente vulnerable que conviva con el autor”. De lo expuesto por los
legisladores que debe entenderse por “análoga relación de afectividad aún

24
www.unifr.ch/ddp1/derchopenal/legislaciòn/es/Codigo_ penal_act.pdf
sin convivencia” podría incluirse el supuesto de que la víctima fuera una
novia o ex novia del autor. Cabe decir que para el legislador español por
análoga relación de afectividad se ha venido entendiendo que se refería a las
parejas de hecho heterosexuales.

El segundo del art. 153 Código Penal Español contempla a los sujetos
pasivos del delito. 25

3.9.1.- Bien Jurídico Protegido

El bien jurídico protegido por el tipo del reformado art. 153 del CP fue una de
las cuestiones más polémicas y controvertidas. Desde posturas doctrinales
que mantenían que el bien jurídico era la integridad física y psíquica, hasta
posturas que defendían que el bien jurídico había que fundamentarlo la
dignidad humana, pasando por posturas mixtas, ya que junto a la salud o
integridad física de las personas se tutela, también, la pacífica convivencia y
armonía en el seno del grupo familiar, estando configurado por figuras
reiteradas que aisladamente consideradas no son constitutivas de lesión o no
van a constituir un menoscabo a la salud física o mental.26

3.9.2.- Habitualidad

La esencia del delito de malos tratos radica en la sistematicidad de la


agresión dirigida contra personas con las que se mantienen o se han
mantenido ciertas relaciones de carácter familiar o análogo

25
Ministerio de la Presidencia, España, www.boe.es
26
Santiago Leganes Gómez “ La evolución del delito de malos tratos en el ámbito familiar y el
tratamiento de los agresores”www.porticolegal.com
En el vigente Código Penal no existe una definición de habitualidad que
tenga una validez general. El artículo 94 CP aporta un concepto de
habitualidad, pero tan sólo a efectos de aplicación del régimen de sustitución
y suspensión de penas.

3.9.3.- Criterio legal acerca de la habitualidad

Los autores señalan que por primera vez se establecen pautas para apreciar
la habitualidad.

1- Criterio numérico: número de actos de violencia que resulten acreditados.

2- Criterio cronológico: proximidad temporal entre las agresiones.

3-Variedad de sujetos pasivos del delito: independencia de que los actos de


violencia se hayan ejercido sobre la misma persona o cualquier otra de las
comprendidas en el párrafo primero del precepto.

4- Independencia del enjuiciamiento o no de las conductas anteriores.

3.9.4.- Presupuestos del artículo 153 del Código Penal Español

1.- Repetición de actos de violencia: para la configuración del tipo se requiere


de actos acreditados, pero surge un problema porque no establece el
numero de ellos es indeterminado.

La doctrina y jurisprudencia española han señalado que deben concurrir a


lo menos tres actos así establecido en una circular de la Fiscalia General
del Estado del año 1998. Algunos autores españoles como Tamarit señala
que el criterio numérico no pude operar de modo automático, sino que
deberá excluirse la aplicación del tipo cuando los distintos hechos no
respondan a una cierta unidad de contexto y proximidad temporal.
Los Tribunales con el transcurso de los años han ido perfilando sus
resoluciones conforme a ese criterio.

2- La proximidad temporal: Otro de los criterios que ofrece el vigente art. 153
del Código Penal para apreciar la habitualidad es la proximidad temporal
entre los diferentes actos de violencia. Lo que sí resulta evidente es que
debe existir una cierta cercanía entre los diferentes episodios de violencia
aunque la ley no señala espacio temporal, hecho por el cual se produce
inseguridad jurídica, de tal manera que el transcurso de largas temporadas
de convivencia normal rompe la habitualidad.

La jurisprudencia ha sido diversa por ejemplo Sentencia de 29 de abril de


1999 35 se condena por la existencia de varias agresiones dentro de un
mismo año, en sentencia de 24 de junio de 2000, condenándose por distintas
agresiones durante dos años, así como la Sentencia de 22 de enero de 2002
en la que se condena al acusado por cuatro agresiones en menos de dos
años. Por su parte, la Sentencia de 20 de diciembre de 1996 38 habla de la
habitualidad como la repetición de actos de idéntico contenido, con cierta
proximidad cronológica, siendo doctrinal y jurisprudencialmente consideradas
como tal siempre que existan al menos agresiones cercanas.

En definitiva, cabría entender con Olmedo Cardenete, que el plazo máximo


de tres años puede resultar razonable, esto es, si los actos de violencia están
espaciados en más de ese tiempo debería tal vez llegarse a la conclusión de
que no existe la habitualidad y, por tanto, el delito de malos tratos.

3- Independencia de la persona del sujeto pasivo: un punto interesante es la


pluralidad de sujetos en que puede recaer el delito.

Los diferentes actos de violencia pueden tener, pues, unos destinatarios


distintos, pero siempre deben pertenecer al ámbito familiar, ya que el objeto
de la ley preservar el bien jurídico protegido, que no es otro que la tutela de
la dignidad de la persona humana en el seno de la familia.

4-Independencia de su anterior enjuiciamiento. El principio non bis in idem :


Se trata del último de los presupuestos que se establecen en el art. 153 para
integrar el concepto de habitualidad el hecho que no tiene la relevancia del
enjuiciamiento anterior de los actos de violencia. Ello significa que aunque
tales conductas hayan sido objeto de un proceso anterior, e incluso de una
condena, las mismas se estiman igualmente válidas para configurar la
habitualidad que exige el delito de malos tratos.27

3.9.5.- Carácter público del delito de malos tratos en la legislación


española

El delito de malos tratos en España es de carácter publico y deberá


perseguirse de oficio, aunque en el ámbito que suele producirse, exija
normalmente la cooperación d la victima o la persona que convivan con ella.o
de algún vecino o amistad que lo hubiere presenciado o tenga conocimiento
del delito. Esto significa que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán
denunciar el caso que hayan presenciado, sin necesidad de que denuncie la
víctima, o a través del testimonio de cualquier persona testigo del caso.
también señalar que en los delitos y faltas flagrantes, aunque no se haya
presentado denuncia, pueden y deben practicarse diligencias urgentes o a
prevención, e incluso llegaría la detención.

El Código Español en el artículo 639.2 establece “La ausencia de denuncia


no impedirá la práctica de diligencias a prevención pero, en caso de negativa
a denunciar el hecho por parte de la víctima (y/o su representante, en el caso
de menores o incapaces) no se podrá proceder a su investigación o
descubrimientos.”

27
Sanjuán Raúl,” La habitualidad en el delito de Malos Tratos”, www.derecho.com
CAPITULO IV

DESARROLLO DE LA INVESTIGACION

4.1.- Conceptos

La palabra violencia viene del latín “Vislatus”, significa fuerza y Latus es un


participio pasado del verbo “Ferus” cuyo significado es llevar o transportar
La violencia se define como acción y efecto de violentarse. Manera de actuar
contra el natural modo de preceder, haciendo el uso excesivo de la fuerza.
Acción injusta que se ofende o perjudica a alguien. Coacción física ejercida
sobre una persona para viciar su voluntad y obligarla a ejecutar un acto
determinado.

4.2.- Concepto Violencia Familiar

Se define la violencia familiar un fenómeno social que ocurre en un grupo


familiar, sea este el resultado de una unión consensual o legal y que consiste
en el uso de medios instrumentales por parte del cónyuge o pareja para
intimidar psicológica, física, intelectual y/o moralmente a su pareja, con el
objeto de disipar según su arbitrio y necesidad, la vida familiar.28
La violencia intrafamiliar se presenta como un problema social que aparece
como una forma endémica, paulatina, negada y silenciada teniendo su mayor
desarrollo de violencia intrafamiliar hacia las mujeres en su espacio familiar
que incluye manifestaciones de agresión física, económica, agresión sexual y
psicológica, cuyas causas radica en la socialización general de genero; es
decir, en una construcción cultural de lo masculino y femenino basados en
una distribución asimétrica del poder, en esa perspectiva la expresión mas
grave de estas relaciones es la violencia contra de la mujer por parte de su
pareja o cónyuge afectando sistemáticamente al desarrollo psicosocial por
este fenómeno “violencia intrafamiliar”.

También se indica, que es difícil de estimar de forma exacta la violencia


intrafamiliar, ya que es silenciada por la pareja de la mujer. Este hecho es
considerando socialmente como un tema privado, ajeno al debate publico o
al estudio.

Algunos autores definen la violencia familiar como “Toda conducta que


produce daño físico, psicológico, sexual a los miembros de la familia, llámese
padres, madres, abuelos, hijos, sobrinos, cónyuge, hermano que se

28
Sobre este punto Borgoña Melaba señala que la violencia intrafamiliar es una de las manifestaciones
más cruda de poder, dado que conserva raíces y lazos comunes con la violencia sociopolítica del país.,
“Cinco formas de violencia contra la mujer, Pág.,40
encuentren bajo su dependencia y cuidado del grupo familiar que viven bajo
el mismo techo.”

Para Jorge Cursi la “Violencia familiar es un ejercicio de poder que supone


el empleo de la fuerza y , por lo tanto, en situaciones de desigualdad, de
desequilibrio, y de poder. Estos desequilibrios no son necesariamente
evidentes para un observador; a veces basta con que las victima crea en
la fuerza o poder del otro para que esto se produzca.”

4.3. - Naturaleza de la violencia

La naturaleza de la violencia hacia la mujer pude ser de diversa índole


podemos señalar las siguientes:

-Violencia Física: golpes, cortaduras, etc.

-Violencia Psicológica: Insultos, amenazas, gritos

-Violencia Sexual: violación. 29

4.4.- Causas de la Violencia

Las causas de la violencia se explican por distintos modelos, según el caso,


podrá ser un solo modelo o la combinación de varios.

4.4.1- Modelo basado en el factor de Personalidad: Este tipo de modelo,


describe a la persona violenta como un individuo con una débil autoestima y
que a integrado estereotipos de roles de hombres y mujer. Esta persona cree
igualmente que su compañero le debe algo.

29
www.monografias.com
4.4.2- Modelo Intergeneracional: este modelo sugiere que la persona
violenta viene de una familia en la cual sus padres vieron o viven una
problemática de violencia. La persona entonces, asocia la violencia un modo
eficaz de comunicación y la considera un medio rápido de resolver
problemas.

4.4.3- Modelo basado en Factores Sociales: atribuye las causas de la


violencia a falta de equidades, ha estereotipos y a ciertos valores insertos
en la sociedad. Más aun, existe un nivel de tolerancia bastante alto hacia la
violencia en general y a aquellas que afecta a las mujeres en particular.
Algunas personas valoran la violencia como un medio eficaz de control en
cambio otras, le confieren valor por la opinión a sus pares.
30

4.5.-Premisas de la violencia

En las familias que se origina agresión de carácter física, psicológica y


sexual a las mujeres, hijos, hijas, se da una dinámica constante entre sus
miembros que influye cabalmente y progresivamente en el desarrollo de ella.

Podemos señalar las siguientes:

1- La violencia es un acontecimiento que se produce como resultado de una


relación, no es un proceso de comunicación, no es un acontecimiento

30
Medina Andrés, Tchimino Marcela, Arredondo Miguel Ángel, “Prevenir la violencia intrafamiliar”,
manual de apoyo, Santiago Chile, julio 2000, Pág. 185
individual, debido a que es el resultado de un proceso de comunicación
particular entre dos o más personas.

2- En una relación, todos los que están involucrados, están comprometidos


en el resultado de la misma, de hecho quién provoca es a su vez provocado
dependiendo de la respuesta que emite quien devuelve.

3-Todo individuo adulto con capacidad suficiente para vivir de manera


autónoma, es el garante o responsable de su propia seguridad o sus propios
hechos, y si no asume a esta responsabilidad, se alimenta una relación de
carácter violento en la cual se produce se produce una lucha de poder pasivo
o activo, que convierte la relación en un circulo vicioso , hay caso que hay
pareja que la mujer dice en hora de llegada e su esposo, esta frase: " Espero
que esta noche no me golpee", esta mujer cede la iniciativa de su marido
actúa violentamente y se prepara para tolerar y recibir.

4- La violencia y la no violencia, mas que conductas contrarias, así mismo


hay que diferencial la persona violenta por naturaleza de aquella en que su
violencia aparece según su ambiente en el que se rodea.

La violencia es ejercida en la mayoría de los casos contra las mujeres, no es


un fenómeno desvinculante de un contexto social que se refuerza y
reproduce en orden social. 31

4.6.- Consecuencias de la Violencia en el interior de la familia

Las consecuencias de la violencia en el hogar son dolorosas para las


mujeres, tanto en el plano físico como psicológico. La violencia pude
31
Londoño Melba “Cinco formas de violencia contra mujer” señala que el 80 por ciento de las
mujeres que soportan el maltrato como algo normal y rutinario, debido en parte a la dependencia
económica o afectiva o a la vergüenza.
conducir a problemas de salud física, como fracturas, quemaduras
cortaduras, problema s ginecológicos, enfermedades de transmisión sexual,
pudiendo incluso llegar al la muerte.
Las repercusiones en la salud mental son importantes aislamiento social,
depresión, ansiedad, estrés, abusos de sustancias toxicas, insomnio y
reducción en la capacidad intelectual y baja en el rendimiento.
Para el agresor, en tanto , las consecuencias de su agresividad son las de
ser prisionero de la expresión de sus emociones que lo llevan a sentirse
despreciable y culpable, lo sitúa frente a la incapacidad de vivir una intimidad
gratificante con su pareja, lo entrena en una forma de comportamiento
compulsivo, aquel en que no ve ninguna otra alternativa, lo deja pasivo a un
arresto, una condena, ala posibilidad de perder su pareja.32

4.7.- Maltrato Habitual en materia de Violencia Intrafamiliar

4.7.1.- Concepto

De acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española


maltratar consiste “En tratar mal a alguien de palabra u obra”. Por su parte
maltrato se define “Acción o efecto de maltratar”.33

4.7.2.- Tipos de Maltrato

32
Medina Andrés, Tchimino Marcela, Arredondo Miguel Ángel, “Prevenir la violencia intrafamiliar”,
manual de apoyo, Santiago Chile, julio 2000, Pág. 170
33
Real Academia Española,www.rae.es
Dentro del tema de la violencia podemos encontrar diversos tipos de
maltratos, y estoa en función de los actos cometidos por el agresor y no en
función de sus consecuencias

Maltrato Físico
Maltrato Psicológica o emocional
Maltrato Sexual
Maltrato Económico

1- Maltrato físico: Es el uso de la violencia, prepositiva, repetitiva y cuya


finalidad es causar dolor, generalmente producida como consecuencia de
una conducta negativa, real o imaginaria y que tiene como finalidad causar
un daño corporal.
2- Maltrato psíquico o psicológico: Es mas sutil, pero no menos doloroso,
su característica principal es provocar malestar (dolor) emocional, existen
dos modalidades fundamentales, la activa, que humilla y degrada a la
victima, produciéndole sentimientos de desesperanza, inseguridad, y pobre
autoestima, esta se manifiesta por insultos o apodos desagradables. Este
tipo de violencia no produce un impacto social y hace que la victima tarde
mucho tiempo en pedir ayuda.

3- Maltrato sexual: Imposición de actos de carácter sexual se produce


cuando se fuerza a la mujer a mantener relaciones sexuales contra su
voluntad, cuando se ve obligada a consentir para evitar males mayores o
34
cuando se le imponen conductas sexuales humillantes para su dignidad.

34
Sobre este punto Londoño Melba señala que “El fenómeno de la violación sexual tiene relación
directa con la educación y con la forma de socialización de las personas, que hacen de la mujer, la
victima perfecta del maltrato y al hombre, el victimario lógico por ejercer poder sobre quienes
considere de su propiedad privada: por eso somete a la hembra por la fuerza.”
4- Maltrato económico: No cubrir las necesidades básicas de la persona y
ejercer control a través de recursos económicos. 35
En la actualidad, se considera que dentro de los tipos de violencia más
ejercida a nivel nacional y mundial es la violencia, así consta en los diversos
estudios.

4.7.3.- Categorías de maltrato de acuerdo con el tipo de conducta del


agresor

Generalmente no se encuentra ninguna forma "pura" de maltrato, pero se


han diferenciado principalmente cinco categorías de acuerdo con el tipo de
conductas del agresor:

Maltrato físico activo: Es cualquier acción no accidental por parte de


familiares o instituciones, que cause daño físico, psicológico o social o lo
ponen en grave riesgo de padecerlo, implica el uso de la fuerza para
provocar daño físico e incluye todos los daños resultantes de castigos físicos
severos y agresiones deliberadas con instrumentos o sin ellos.

Maltrato físico pasivo o negligencia: Aquella situación crónica donde las


necesidades físicas básicas de alimentación, vestido, higiene, protección y
vigilancia en situaciones potencialmente peligrosas, educación y/o cuidados
médicos o de salud no son atendidas temporal o permanentemente,

Maltrato psicológico activo: Es el hostigamiento verbal, actitudes y


comportamientos que implique un detrimento sistemático de su autoestima o
cause o pueda causar trastornos en su desarrollo emocional, social e
intelectual..

35
Sarasua Belén, Zubizarreta Irene, “Violencia en la pareja”, Málaga 2000, Pág. 23
Maltrato psicológico pasivo o abandono emocional: Consiste en la falta
persistente de respuesta a las señales, expresiones emocionales y
conductas procuradoras de proximidad y, en general, la privación crónica de
sentimientos de amor, afecto y seguridad. Incluye conductas tales como no
tocarlo, no demostrarle amor, falta de afecto y atención, no darle tiempo
suficiente, o no escucharlo.

Abuso sexual: cualquier clase de contacto o actividad sexual con una


persona menor de 18 años, por parte de una persona que se encuentra en
una posición de poder o autoridad, con el fin de estimularse o gratificarse
sexualmente, no importando que se realice con el consentimiento de la
víctima, pues ésta carece de los conocimientos necesarios para evaluar sus
contenidos y consecuencias. Se utiliza la relación de confianza, dependencia
o autoridad que el abusador tiene frente a la mujer.
Cuando hablamos de maltrato contra la mujeres, debemos considerar que
existen diversos factores que hacen que la sea más vulnerable a este
tipo de actos podemos señalar los siguientes :
- Pérdida de rol social
- Baja autoestima
- Niveles de dependencia.
Bajos niveles de ingreso, lo que les obliga a vivir con otros o a depender
económicamente de ellos.

4.7.4.- Características del maltrato

Gran parte del conocimiento de las características de las victimas de maltrato


se adquiere de las propias mujeres que acuden a los diversos servicios
públicos.
A pesar de la intensidad y de la frecuencia con que se producen los actos
violentos, la duración de la relación es de más de 10 años por termino medio.
Además, en muchos casos, han intentado romper con la relación con
anterioridad sin conseguirlo.
En primer lugar el maltrato comienza normalmente desde el principio de la
relación, desde el noviazgo o en los primeros años de convivencia.
En segundo lugar en las primeras etapas suele ser de tipo psicológico.

En tercer lugar con el paso del tiempo aparecen los primeros episodios
violentos y son frecuentes las agresiones sexuales dentro del matrimonio. La
violencia física requiere a menudo atención y cuidados médicos.
Los actos de violencia se intensifican durante el embarazo.36

4.7.5.- Perfil de maltratador

1.- Características sociodemográficas

En general los maltratadores son hombres jóvenes, casados o emparejados


y con hijos. Han cursado estudios primarios y secundarios, tienen un nivel
socioeconómico medio bajo y se encuentran laboralmente activo.
La mayor parte de los maltratadotes no suelen tener un comportamiento
violento fuera del hogar y alrededor de un tercio de los casos han
experimentado maltrato en su familia de origen.

36
Sarasua Belén, Zubizarreta Irene, “Violencia en la pareja”, Málaga 2000, Pág. 23
2.-Características sicológicas

Los expertos en violencia están de acuerdo en afirmar que los maltratadores


no suelen presentar trastornos psicopatológicos, aunque se detectan
algunos rasgos de personalidad acentuada.

Rasgos del maltratador:


Ansiedad.
Indiferencia.
Hostilidad.
Falta de control de la ira.
Impulsividad.
Celos.
Déficit de autoestima.
Un punto interesante en el tema es el hecho que el maltratador mantiene las
creencias equivocadas sobre3 los roles sexuales ( inferioridad, indefensión,
sumisión, y pasividad de la mujer ) y, por otra parte mantiene la visión
distorsionada de que el uso de la violencia es un medio eficaz de resolver
conflictos
4.7.6. - Consecuencia sicológicas del maltrato

El maltrato es una situación estresante que provoca un impacto psicológico


importante en la mayoría de las victimas.
Los síntomas psicopatológicos que presentan surgen como consecuencia de
los acontecimientos vividos y no de un desequilibrio anterior. En general, las
secuelas psicológicas más frecuentes, independiente del tipo de maltrato
experimentado, son los siguientes:
Ansiedad.
Depresión.
Perdida de autoestima y sentimientos de culpa.
Aislamiento Social.
Trastornos psicopáticos.
Trastorno sexuales.37

4.7.7.- Educación de la mujer

En Chile, casi la mitad de las mujeres reconoce haber sufrido episodios de


violencia durante su vida, el 90% de los casos ha sido ejercida por sus
parejas o ex parejas, y, cada semana al menos una mujer es asesinada por
su pareja o ex pareja. Cualquier forma de violencia intrafamiliar constituye
una grave violación a los derechos humanos de las mujeres

Al relacionar la violencia en l victima de maltrato el nivel educacional de la


mujer se constatan diversos aspectos:

No existe una relación gradual en que a un aumento de un nivel educacional


siga una disminución, más bien se observa la existencia de un umbral que
está dado por la posesión de educación superior que reduce la exposición a
la violencia. Así las mujeres con educación superior presenta una tasa de
prevalecía de la violencia conyugal del 40 %, menores a aquellas observadas
en los grupos de mujeres con enseñanza media (50.6%) o enseñanza media
incompleta (48.4%).

Las diferencias de violencia conyugal observadas entre las mujeres que


poseen altos niveles educacionales (educación superior) y las restantes, se
explican básicamente por los menores índices de violencia física y sexual
que experimentan las mujeres de nivel educacional alto (27.1% de
prevalencia) respecto de aquellas con educación media completa (34.8%) o
media incompleta (39.8). Los índices de violencia psicológica son en general
similares para la mayoría de las categorías de nivel educacional.
37
Sarasua Belén, Zubizarreta Irene, “Violencia en la pareja”, Málaga 2000, Pág. 45 a 50
4.8.-Delito Maltrato Habitual

Durante mucho tiempo este problema había estado ausente de las


memorias colectivas y de las instituciones especializada en el tema de la
violencia.
Sin embargo existía la necesidad de establecer un tipo penal específico que
sancionara los actos violentos que se efectuaban en el interior de la familia.

4.8.1.-Concepto de delito

El delito es definido como una conducta, antijurídica y culpable contraria a


Derecho y culpable. Supone una conducta infraccional del Derecho penal, es
decir, una acción u omisión tipificada y penada por la ley..38

4.8.2.- Elementos del delito

Acción u omisión.

Antijuricidad.

Tipicidad.

Condiciones de Punibilidad (algunos sectores doctrinales lo agregan).

4.9.- Delito Maltrato Habitual

La ley de Violencia Intrafamiliar tipifica el maltrato habitual en el articulo 14 y


prescribe “El ejercicio habitual de violencia física o psíquica respecto de
algunas de las personas referidas en el articulo 5º de la ley se sancionara
con la pena de presidio menor en su grado mínimo, salvo que el hecho sea
constitutivo de un delito de mayor gravedad, caso en el cual se aplicara solo
la pena asignada por la ley a este.
38
Garrido Montt Mario, “ Nociones Fundamentales de la Teoría del Delito”,Pág. 29
Para apreciar la habitualidad, se atenderá el numero de actos ejecutados, asi
como a la proximidad temporal de los mismos, con independencia de que
dicha violencia se haya ejercido sobre la misma o diferente victima. Para
estos efectos no se consideraran los hechos anteriores respecto de los
cuales haya recaído sentencia penal absolutoria o condenatoria.

El Ministerio Publico solo podrá dar inicio a la investigación por el delito


tipificado en el inciso primero, si el respectivo Juzgado de Familia le ha
remitido los antecedentes, en conformidad con lo dispuesto en el articulo 90
de la ley Nº 19.968.”39

4.9.1.-Sujetos activo y pasivo del delito

De acuerdo a lo que establece al articulo 1440 de la ley sobre Violencia


Intrafamiliar podemos señalar que los sujetos de este delitos las personas
que se refiere el artículo 5 estos es : El cónyuge del ofensor,.persona que
mantiene una relación de convivencia con el ofensor, pariente por
consanguinidad por toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer grado
del ofensor o de su cónyuge, pariente por afinidad por toda la línea recta o
en la colateral hasta el tercer grado del ofensor o de su cónyuge y el actual
conviviente. Es decir entre sujeto activo y el sujeto pasivo se requiere un
vinculo determinado, deben formar parte del núcleo familiar.

4.9.2.- Tipo

El tipo penal es la descripción hecha por la ley del comportamiento humano


socialmente relevante y prohibido (acción u omisión ), en su fase subjetiva y

39
Biblioteca Congreso Nacional Ley Nº 20066 “ Sobre Violencia Intrafamiliar
40
Ley Nº 20.066 “Sobre Violencia Intrafamiliar” articulo 14 “ El ejercicio habitual de violencia física o
psíquica respecto de algunas de las personas referidas en el artículo 5º de la ley se sancionara con la
pena de presidio menor en su grado mínimo, salvo que el hecho sea constitutivo de un delito de mayor
gravedad, caso en cual se aplicara solo la pena asignada a este.”
objetiva. Por lo tanto ilícito penal corresponde al hecho de ejecutar actos
violentos que causen consecuencias físicas y psicológicas la victima.41

Dentro del tipo penal podemos distinguir dos fases, Fase Objetiva y la Fase
Subjetiva. “El ejercicio habitual de violencia física o psíquica respecto de
algunas de las personas referidas en el articulo 5º de la ley se sancionara
con la pena de presidio menor en su grado mínimo, salvo que el hecho sea
constitutivo de un delito de mayor gravedad, caso en el cual se aplicara solo
la pena asignada por la ley a este.

4.9.2.1.- Fase Objetiva

La conducta consiste en el ejercicio habitual de violencia física o psíquica en


contra El cónyuge del ofensor., persona que mantiene una relación de
convivencia con el ofensor, pariente por consanguinidad por toda la línea
recta o en la colateral hasta el tercer grado del ofensor o de su cónyuge,
pariente por afinidad por toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer
grado del ofensor o de su cónyuge, actual conviviente.

4.9.2.2.- Fase Subjetiva

Para la configuración de este ilícito penal se requiere el ejercicio habitual


de violencia física y psicológica de parte del agresor hacia la victima , por lo
tanto es necesario la existencia de una intención de dañar a la otra persona
intencionalidad, es decir dolo extendiese como la intención de causar daño a
otro.

4.9.3.- Tipos de maltrato que contempla la ley.-

41
Garrido Montt Mario, “ Nociones Fundamentales de la Teoría del Delito”,Pág. 45
Dentro de la violencia se pueden encontrar tres formas principales de
agresión en los comportamientos afectivos: violencia psicológica, violencia
física y violencia sexual, pero nuestra legislación solo contempla dos tipos
para la configuración del tipo penal maltrato habitual.

En un principio el proyecto de ley que tipificaba la violencia habitual como


delito contemplaba la violencia sexual, pero durante la tramitación del
proyecto fue eliminado.

El artículo 14 prescribe “El ejercicio habitual de violencia física o psíquica”,


podemos definirlas:

Maltrato físico: Es aquel maltrato en que se utiliza la fuerza ( u objeto), con


el fin de comprometer la integridad físico del otro. Por ejemplo:

Retener al/la otra/a por la fuerza.

Golpear con los puños o con patadas.

Amenazar con utilizar un arma.

Presionar al/ la otro/a contra un muro.

Hacer caer al/ la otro/a.

Lanzar u objeto hacia la otra persona.

Maltrato psicológico: este tipo de violencia es la que olvidamos con màs


frecuencia y es aquella que origina una baja en la autoestima que presentan
las victimas.

En este caso, se utilizan las amenazas, chantajes o control, como una forma
de remecer al otro y comprometer su persona. Por ejemplo:
Emplear un lenguaje grosero, con injurias y sobrenombres.

Atentar contra la reputación de la otra persona.

Utilizar las burlas, críticas y humillaciones, comúnmente frente a terceros.

Proferir amenazas de todo tipo, contra lamisca persona, contra, un tercero o


contra si mismo.

Ejercer un control social.

Prohibir a la otra persona frecuentar sus amistades.

Vigilar a la otra persona.

Obligar al otro a rendir cuentas de sus actos.

Ejercer un control económico.42

4.9.4.- Determinación de la Habitualidad

El concepto de habitualidad proviene del latín habitus. De acuerdo al


Diccionario de la Real Academia Española se define la habitualidad “Que se
hace, padece o posee con continuación o por hábito.”43 Conforme a lo que
establece la ley especial que regula el ilícito penal del maltrato la habitualidad
se va a preciar , en atención al numero de actos ejecutados, así como a la
proximidad temporal de los mismos, con independencia de que dicha
violencia se haya ejercido sobre la misma o diferente victima. Para estos
42
Medina Andrés, Tchimino Marcela, Arredondo Miguel Ángel, “Prevenir la violencia intrafamiliar”,
manual de apoyo, Santiago Chile, julio 2000, Pág. 183 a184
43
Real Academia Española,www.rae.es
efectos no se consideraran los hechos anteriores respecto de los cuales
haya recaído sentencia penal absolutoria o condenatoria. En consideración lo
establecido por la norma podemos establecer los siguientes parámetros:

Se atenderá al número de actos ejecutados.

La proximidad temporal de los mismos.

La existencia de independencia de la violencia que se haya ejercido sobre la


misma o diferente persona.

Con la excepción que no se tomaran en cuenta los hechos anteriores


respecto de los cuales haya recaído sentencia condenatoria o absolutoria.

Durante la tramitación del proyecto de ley que tipificaba el delito los


parlamentarios señalaron que la habitualidad es un concepto jurisprudencial,
es decir, corresponde al tribunal determinar si existe o no existe habitualidad,
para lo cual tendrá que considerar caso a caso al contexto de violencia o
agresión permanente en que viven la o las víctimas (según se trate de una
persona individual o de un grupo familiar). 44

Hicieron presente, por último, que este es un delito y, por tanto, el ofendido
puede ejercer directamente la acción que le concede la norma, sin necesidad
de haber ejercido otras acciones previas para transformarse en un legítimo
sujeto activo de acción

La habitualidad, que es un elemento descriptivo que ayuda para la


interpretación de la concurrencia del delito, no obsta a la aplicación de la
agravante de reincidencia si, después de haber sido condenado por este
delito, el hechor vuelve a cometer actos de maltrato contra alguna de las
personas que señala el art. 5° de la ley.

44
Biblioteca Congreso Nacional, Boletín 23-18 ( fecha de consulta 12 de noviembre de 2007),
www.bcn.cl
En otro orden de ideas, la exigencia de un acto que provoque afección la
integridad psíquica, normalmente requerirá de algún tipo de evaluación
psiquiátrica o psicológica de la víctima, como elemento necesario para la
acreditación del tipo penal, sea que se cuente con antecedentes previos de
diagnóstico o de tratamiento o que se obtenga a posteriori de la
denuncia.(Oficio FN Nº 551 Ministerio Publico 29 de septiembre de 2005 )

4.9.5 .- Sanción

La sanción establecida para el delito de maltrato habitual es de presidio


menor en su grado mínimo, es decir , 61 a 540 días de privación de libertad.
Esta sanción solo se va aplicar en aquellos casos que se configure este
delito, en caso que el hecho sea constitutivo de un delito de mayor
gravedad, se aplicara solo la pena asignada por la ley a ese delito.

4.10.- Servicio Nacional de la Mujer y la Violencia Intrafamiliar

En el año 1991 se crea el Servicio Nacional de la Mujer dicho organismo


asume el problema de violencia intrafamiliar como de gran magnitud,
además se implementan una serie de estrategias, dentro de los cuales se
crea el programa de prevención de violencia intrafamiliar

El Servicio Nacional de la Mujer es un órgano del Estado al que se le


encomienda por ley la elaboración de Propuestas de Políticas Publicas para
el cumplimiento de sus objetivos le corresponde igualmente la formulación
anual de un Plan nacional de acción , en coordinación y colaboración
órganos públicos y privados pertinentes. Para cumplimiento de ello, se le
encomiendan algunas funciones:

1- Impulsar, coordinar y evaluar las políticas gubernamentales en contra de la


violencia intrafamiliar.

2- Recomendar la adopción de medidas legales, reglamentarias o de otra


naturaleza para prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar.

3- Prestar asistencia técnica a los organismos que intervengan en la


aplicación de esta ley que así lo requieran.

4- Promover la contribución de los medios de comunicación para erradicar la


violencia contra la mujer y realzar el respeto a su dignidad. 45

4.11.- Ministerio Público y el delito de maltrato habitual

El Ministerio Publico solo podrá dar inicio a la investigación por el delito


tipificado en el inciso primero, si el respectivo Juzgado de Familia le ha
remitido los antecedentes, en conformidad con lo dispuesto en el articulo 90
de la ley Nº 19.968.”46

45
Maturana Camila “Marco Jurídico actual en violencia intrafamiliar”, corporación Humana
,www.asociatividad.cl
46
Ley que crea los Tribunales de Familia articulo 90 “ Remisión de los antecedentes si el hecho
denunciado reviste carácter de delito. En caso que los hechos se fundamenten la denuncia o la
demanda sean constitutivo de delito, el juez deberá enviar de inmediato los antecedentes al Ministerio
Publico”.
Remisión de los antecedentes si el hecho denunciado reviste carácter de
delitos. En caso que los hechos se fundamentan la denuncia o la demanda
sean constitutivos de delitos, el juez debiera enviar de inmediato los
antecedentes al Ministerio Publico.

Si tales hechos dieren lugar a una investigación criminal, constituyéndose


además un acto de violencia intrafamiliar, el juez de garantía
correspondiente, tendrá, asimismo, la potestad cautelar que establece esta
ley.

Como puede advertirse, se ha introducido un requisito previo o “de


procedibilidad” para la actuación del Ministerio Público en la materia, en la
idea de no recargar el sistema penal con denuncias manifiestamente
infundadas. 47

El Ministerio Publico de acuerdo a lo que establece el articulo 80 de la


Constitución Política de la Republica y el articulo 1 de la Ley Orgánica a
Constitucional del Ministerio Publico le corresponde en primer lugar la
dirección exclusiva de la investigación de los hechos constitutivos e delito, en
segundo lugar el ejercicio, en su caso, de la acción penal publica en la forma
prevista en la ley y en tercer lugar la adopción de medidas de protección de
victimas y testigos.
Por lo tanto es necesario establecer, que los tribunales de familia no están
facultado para realizar verdaderas investigaciones preliminares, debiendo
limitarse a los antecedentes probatorios que le exhiban las partes en la o las
respectivas audiencias.
Por otro lado, del claro sentido de esta norma queda totalmente en evidencia
que el requisito previo de que se trata, se aplica exclusivamente tratándose de
delitos de maltrato habitual.

47
Ministerio Publico Oficio Nº 551, septiembre, 2005.
No rige ni es exigible para otro tipo de delitos, aunque se hayan producido en
un contexto de violencia intrafamiliar, respecto de los cuales el Ministerio
Público debe continuar actuando de oficio o por denuncia de acuerdo con las
reglas generales.

4.11.1.- Criterio del Ministerio Público para establecer la habitualidad

Respecto de los criterios para evaluar la habitualidad del maltrato, los y las
fiscales entrevistadas señalan algunos elementos relevantes, además de los
elementos que señala la propia Ley 20.066 (número y proximidad temporal
de los actos):

Nivel de daño presente en la víctima: Diversos fiscales señalan que uno


de los factores relevantes para evaluar la habitualidad, dice relación con el
estado en que se encuentra la víctima, el menoscabo que ha experimentado,
tanto la víctima directamente como el grupo familiar.48

Elemento Temporal: La ley al establecer el maltrato habitual estableció en el


articulo 14 “ proximidad temporal”, pero para el Ministerio publico no significa
frecuencia.

Patrón se conducta: los sujetos agresores en el interior de su familia


mantienen un patrón de conducta que lo utilizan constantemente.

Existencia de condenas anteriores: la existencia de condenas anteriores


no es un elemento esencial para determinar la habitualidad , pero si es

48
Informe Centro General de Derecho Humanos y Justicia, proyecto “ el derecho a vivir una vida
libre de violencia” tiene como objeto determinar cuales son los criterios que utiliza el Ministerio
Publico en el ejercicio de la acción penal, Pág. 34-35, marzo 2007.
elementó relevante para determinar la peligrosidad del imputado , hecho por el
cual tiene relación con las medidas de protección hacia la victima.

4.12.- Tribunales de Familia y el delito de maltrato habitual

Los Tribunales de Familia su judicatura esta dada en el articulo Nº 1 de la


ley 19.96849, Crea los Tribunales de Familia.
El conocimiento de las causas de violencia intrafamiliar, cualquiera sea su
naturaleza, pero en aquellas situaciones que los actos de violencias sean

49
Ley Nº 19.968 “Crea los Tribunales de Familia” articulo Nº 1 Créanse los juzgados de familia,
encargados de conocer los asuntos de que trata esta ley y los que les encomienden otras leyes generales
y especiales, de juzgarlos y hacer ejecutar lo juzgado.
constitutivo de delito se remitirán los antecedentes al Ministerio Publico
articulo 90 ley Nº 1996850 y articulo 14 de la ley Nº 20.066.51CITA

4.12.1.-Percepción del delito en los Tribunales de familia

En los Tribunales de Familia se ha establecido un acuerdo tácito respecto del


conocimiento de los actos constitutivos de delito, donde se a señalado que se
reserva el conocimiento de causa relativas a violencias psicológica, hecho por
el cual serán sometido al procedimiento pertinente. En aquellos casos que los
actos sea de carácter físico, es decir, que causen lesiones serán remitido
los antecedentes al Ministerio Publico para que ejerza la acción penal
correspondiente, pero esto va a depender del criterio de cada juez. En
aquellas casos que los actos violento no dejen marcas en el cuerpo de la

4.12.2.- Criterio establecido para determinar la existencia del maltrato


habitual

Para la configuración del ilícito penal, los Tribunales de Familia han


establecido ciertos criterios que les permiten identificar su existencia:

Nivel de daño en la víctima: El daño de la víctima, precisado a través de


entrevistas con Consejeras Técnicas del tribunal, se considera por algunas
50
Ley Nº 19.968 “Crea los Tribunales de Familia” articulo Nº 90 Remisión de antecedentes si el hecho
denunciado reviste caracteres de delito. En caso que los hechos en que se fundamenta la denuncia o la
demanda sean constitutivo de delito, el juez deberá enviar de inmediato los antecedentes al Ministerio
Publico.
51
Ley Nº 20.066 “ Sobre Violencia Intrafamiliar” articulo Nº 14 El Ministerio Publico solo podra dar
inicio a la investigación por el delito tipificado en el inciso primero, si el respectivo juzgado de familia
le ha remitido los antecedentes, en conformidad del articulo 90 de la ley 19.968.
juezas como un factor determinante para definir la presencia de maltrato
habitual.

Denuncias previas por actos de violencia intrafamiliar: Se a considerado


que existe maltrato habitual cada vez que hay una segunda denuncia, pero
determinación no es absoluta , puesto que, algunos jueces establecen que
debe existir más de una denuncia previa que además sea consistente con el
relato de la persona.

Condenas previas por actos de violencia intrafamiliar: Respecto de este


punto existe ciertas diferencias, porque la única forma que existe para
calificar jurídicamente la existencia del maltrato habitual es la existencia de
condenas anteriores por violencia intrafamiliar.
Aquí surge una diferencia importante entre este presupuesto el principio
que rige el Derecho Penal nacional. al non bis in iden .52

4.12.3.- Formas de término de los casos de maltrato habitual en la justicia


penal

El Ministerio Publico puede poner termino a las causas de maltrato habitual a


través de tres formas:
Facultad de no iniciar investigación.
Archivo Provisional.
Principio de Oportunidad en sentido estricto.
52
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en su articulo 14-7 establece “Nadie podrá ser
juzgado ni sancionado por un delito por el cual haya sido ya condenado o absuelto por una sentencia
firme de acuerdo con la ley y el procedimiento penal de cada país”.
1.- Facultad de no iniciar investigación

Se encuentra contemplado en el articulo Nº 168 53del Código Procesal Penal


Respecto de la facultad de no investigar, el Código Procesal Penal señala
que el Fiscal puede hacer uso de esta facultad cuando los hechos relatados
en la denuncia no sean constitutivos de delito o la responsabilidad penal del
imputado se encuentre extinguida.54

2.- Archivo Provisional

Esta forma de termino se encuentra establecida en el articulo Nº 167 del


Código Procesal Penal55, es usual cuando las víctimas se retractan, no
concurren al Ministerio Público o no quieren continuar con la tramitación
penal. Esta situación (la retractación de las víctimas) es una de las
problemáticas que los y las fiscales identifican como una de más importantes
asociadas a este tipo de casos. Si bien algunos fiscales asocian este
fenómeno a factores de dependencia económica del agresor y las
particularidades propias de los ciclos de violencia, consideramos interesante

53
Código Procesal Penal articulo Nº 168 “En tanto que no se hubiera producido la intervención del
juez de garantía en el procedimiento, el fiscal podrá abstenerse de toda investigación, cuando los
hechos relatados en la denuncia no fueren constitutivo de delito o cuando los antecedentes y datos
suministrados permitieren establecer que se encuentra extinguida la responsabilidad p del imputado.”
54
Horvitz Maria Inés , López Julián, “ Derecho Procesal penal Chileno, establece que la ratio de esta
norma es , justamente es excluir lo más tempranamente posible del sistema aquellos casos en que el
Estado carece de fundamento para hacer actuar el ius puniendo, generando una selectividad oportuna
y racional que determina, además, un importante ahorro de recursos.”
55
Código Procesal Penal articulo N º 167 “En tanto no se hubiere producido la intervención del juez
de garantía en el procedimiento, el ministerio público podrá archivar provisionalmente aquellas
investigaciones en lasque no aparecieren antecedentes que permitieren desarrollar actividades
conducentes al esclarecimiento de los hechos.
Si el delito mereciere pena aflictiva, el fiscal deberá someter la decisión sobre archivo provisional a la
aprobación del Fiscal Regional.
La víctima podrá solicitar al ministerio público la reapertura del procedimiento y la realización de
diligencias de investigación. Asimismo, podrá reclamar de la denegación de dicha solicitud ante las
autoridades del ministerio publico.”
la aproximación dada por un fiscal, en relación con el impacto de la dilación
del proceso judicial en la decisión de la víctima.

3.- Suspensión Condicional del procedimiento

Respecto de la suspensión condicional del procedimiento, los y las fiscales


entrevistadas la señalan como una de las formas principales de término en
los casos de violencia intrafamiliar, incluyendo el maltrato habitual. Hacen
presente, además, que aunque el Código Procesal Penal sólo exige el
acuerdo entre el imputado y el fiscal, se le pregunta la opinión a la víctima en
estos casos.56
4.- Principio de Oportunidad

Los fiscales del ministerio publico cuentan con una herramienta importante
para racionalizar la persecución penal de los delitos, el principio de
oportunidad que se encuentra en el articulo N º 170 del Código Procesal
Penal.57
56
Código Procesal Penal articulo Nº 237 “ El fiscal, con el acuerdo del imputado, podrá solicitar al
juez de garantía la suspensión condicional del procedimiento.
El juez podrá requerir del Ministerio Público los antecedentes que estime necesarios para resolver.
La suspensión condicional del procedimiento podrá decretarse:
a) Si la pena que pudiere imponerse al imputado, en el evento de dictarse sentencia condenatoria, no
excediere de tres años de privación de libertad, y
b) Si el imputado no hubiere sido condenado anteriormente por crimen o simple delito.
La presencia del defensor del imputado en la audiencia en que se ventilare la solicitud de suspensión
condicional del procedimiento constituirá un requisito de validez de la misma.
Al decretar la suspensión condicional del procedimiento, el juez de garantía establecerá las
condiciones a las que deberá someterse el imputado, por el plazo que determine, el que no podrá ser
inferior a un año ni superior a tres. Durante dicho período no se reanudará el curso de la prescripción
de la acción penal. Asimismo, durante el término por el que se prolongare la suspensión condicional
del procedimiento se suspenderá el plazo previsto en el artículo 247.
La resolución que se pronunciare acerca de la suspensión condicional del procedimiento será
apelable por el imputado, por la víctima, por el ministerio público y por el querellante.2
La suspensión condicional del procedimiento no impedirá de modo alguno el derecho a perseguir por
la vía civil las responsabilidades pecuniarias derivadas del mismo hecho.”

57
Código Procesal Penal articulo Nº 170 “Los fiscales del ministerio público podrán no iniciar la
persecución penal o abandonar la ya iniciada cuando se tratare de un hecho que no comprometiere
gravemente el interés público, a menos que la pena mínima asignada al delito excediere la de presidio
o reclusión menores en su grado mínimo o que se tratare de un delito cometido por un funcionario
Existe un nivel mayor de controversia respecto de la aplicación del principio
de oportunidad a los casos de violencia intrafamiliar. Las cifras entregadas
por el propio Ministerio Público indican que es la forma en que termina
alrededor de un 10% del total de los casos de maltrato habitual. Esto resulta
de particular gravedad, toda vez que el principio de oportunidad se aplica en
los casos en que se trata de un hecho que no compromete gravemente el
interés público, lo que claramente se opone a las consideraciones que se
derivan de las obligaciones internacionales del Estado en la materia, ya
reseñadas en la primera parte de este informe, y que son recogidas en la Ley

4.14.- El Tribunal de Garantía y el Maltrato Habitual

Los Tribunales de Garantía son aquellos encargados de asegurar que no se


vulneren los derechos de los intervinientes en el procedimiento, incluidas las
víctimas, testigos e imputados58. La norma respectiva surge como una

público en el ejercicio de sus funciones”.

58
Código Procesal Penal , articulo Nº 10 inciso primero “En cualquiera etapa del procedimiento en
que el juez de garantía estimare que el imputado no está en condiciones de ejercer los derechos que le
otorgan las garantías judiciales consagradas en la Constitución Política, en las leyes o en los tratados
internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes, adoptará, de oficio o a petición de
parte, las medidas necesarias para permitir dicho ejercicio.”
herramienta de carácter general en protección de las garantías del
imputado.59
A los Tribunales de Garantía corresponde aprobar la decisión del Ministerio
Público de aplicar el principio de oportunidad y resolver sobre la suspensión
condicional del procedimiento. Igualmente, se realizan ante los Tribunales de
Garantía los procedimientos abreviados y simplificados. En consecuencia,
son estos tribunales a los que ha correspondido conocer, hasta ahora,
asuntos relacionados con el delito de maltrato habitual.

4.15.- El Maltrato y el último eslabón el Femicidio

El Femicidio que en nuestra legislación no esta tipificado como tal podemos


señalar que es el último eslabón de la violencia habitual en el interior de la
familia.
El Femicidio es una expresión de violencia que tiene diversas
manifestaciones según el espacio social donde ocurra y los rasgos del
perpetrador, ya sea por parte de una pareja o ex pareja en el espacio privado
o como punto final de la violencia.
Explican los autores, que para que se de el femicidio deben concurrir de
manera criminal, el silencio, la omisión, la negligencia y la colusión de
autoridades de prevenir y erradicar estos crímenes. Hay femicidio cundo el
Estado no da garantías a las mujeres y no crea condiciones de seguridad
para sus vidas en la comunidad, en la casa, ni en el espacio de trabajo de
transito y de esparcimiento. Mas aun, cundo las autoridades no realizan con
eficiencias sus funciones.
El femicidio dentro de la sociedad podemos distinguirlo en :
Femicidio Íntimo.
59
Horvitz Maria Inés, López Julián, “ Derecho Procesal Penal Chileno” la protección nace por la
preocupación de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado por el
caso de aquellas personas que, con posterioridad al hecho que se investiga, vean debilitadas sus
aptitudes, por lo consiguiente no puedan acogerse en plenitud a la garantía de un racional y justo
procedimiento wue le asegura la Constitución Política de la Republica.”
Femicidio Público.

Femicidio íntimo

Se ha conceptualizado el femicidio íntimo (Radford y Russell, 1992) como las


muertes de mujeres que ocurren en el ámbito privado provocadas por
parejas, ex parejas, convivientes o compañeros íntimos y se asocian a
antecedentes de violencia doméstica, es decir, aquellos homicidios basados
en relaciones de poder entre hombres y mujeres y, por lo tanto, se pueden
prevenir.

Femicidio en el ámbito público

El femicidio también puede darse en el ámbito público (feminicidio no íntimo),


luego de la violación de una mujer por parte de un extraño, el asesinato de
una trabajadora sexual a manos de un cliente, la muerte de mujeres en
conflictos armados o contextos de represión militar o policial. Asimismo, es
posible identificar el feminicidio masivo, por el que se entiende la muerte
masiva de mujeres, niñas y adolescentes
Entre las investigaciones realizadas, se destaca el informe de la
Organización Mundial de la Salud (2002), que reveló que América Latina es
la segunda región con los índices más altos de muertes de mujeres por
violencia, tanto en el ámbito rural como en el urbano.60

60
Ramírez Maria de la Luz , Aranda Verónica “¡Ni una más 1. El derecho a vivir una vida libre de
violencia para América Latina y el Caribe, CEPAL , PAG 65 A 69.
CAPITULO V

RESULTADO

Esta investigación se ha desarrollado en base de los antecedentes que se


recopilaron, y de esta compilación se procedió a analizar una situación que
afecta actualmente a las familias de nuestro país.

Se investigo el sentido y alcance del concepto de maltrato habitual, con el


transcurso de la indagación se puede determinar que es aquel acto violento
que se ejerce en forma constante y reiterada en contra de la mujer, estos
actos, pueden ser de carácter físico o psicológico, ambos tipos de
violencias están completados en la ley para la configuración del delito.

En cuanto a las personas objeto de protección del delito, son las que
establece el articulo 5 de la ley N º 20.066, esto significa que los sujetos
activo y pasivo tengan un grado de parentesco por consanguidad o afinidad,
o que exista convivencia o hijos comunes, dejando en la indefensión
aquellas personas que mantengan actualmente o hayan mantenido una
relación de afectividad con el agresor.

Por otra parte el tipo de violencia más ejercida en contra de la mujer es la


violencia psicológica, pero el problema de este tipo de violencia, es que no
deja huellas, por lo tanto, llegar a establecer su origen es de alta
complejidad y esto en razón a las personas, puesto no todos los individuos
reaccionamos uniformemente a ciertos tipos de agresiones. En cuanto a la
violencia física existen limites singulares , en cuanto los actos de violencia
no deben provocar daños que den pie a otro delito como las lesiones u otro.

En cuanto a la habitualidad la ley prescribe que “se atenderá a la


proximidad temporal de estos”, en la práctica es un elemento de difícil
determinación, pero las autoridades correspondiente han establecido
presupuestos que les permiten calificar la procedencia del delito y su
competencia. Respecto al número de actos necesario para procedencia del
delito no existe un cantidad numérica, sin perjuicio que en la Congreso
Nacional existe un proyecto de ley que tiene como objeto modificar la ley
actual y establecer el numero de actos que configuren el tipo, serian dos.
CAPITULO VI

CONCLUSION

La investigación ha estado enfocada a mostrar la realidad de un problema


muy grave que aqueja a la mujer y afecta a la familia y la sociedad en
general, cual es, la violencia en el interior de la familia.
La violencia es un tema que ha sido considerado históricamente como
privado, ya que invade los espacios más íntimos de la persona afectada.
Sin embargo, debido a los espacios que se ha ido creando con el transcurso
del tiempo la mujer en el ámbito social ha podido lograr establecer un
cambio en la forma de abordar este problema, ya que se ha dado cuenta que
su dignidad de mujer está por sobre el rol que ocupa en la relación de pareja,
y por lo tanto ha sido capaz de sacar esta problemática a la esfera publica.
Con este cambio que la mujer a logrado en la visión de este problema social,
se ha podido estudiar de mejor manera ,sin perjuicio de que el fenómeno,
no ha terminado y es necesario seguir entregando las herramientas
necesarias para que las victimas de violencia en el hogar sean capaces de
terminar con el flagelo.
Importante es el hecho, si bien se ha aportado el análisis a un tema
relevante como es el maltrato reiterado o habitual en la mujer existen
factores determinante en el problema, quizás no ha sido suficiente para
comprender el complejo fenómeno de la violencia.
Así mismo, las áreas sociales se complementaron al requerir la asistencia
de elementos correspondiente al servicio social y la psicología para poder
entender sistémicamente el fenómeno.
.
En ellos existe consenso acerca de como tratar la violencia, es decir, no
existe una postura que establezca la no operancia de la legislación ante esta
problemática.

De acuerdo con lo con lo expuesto, este investigador puede concluir:

Que efectivamente el delito de maltrato habitual es un tipo penal residual,


solo procede en aquellos actos violentos que no configuren otro delito.

Que en cuanto a los actos de maltrato psicológico quedan bajo la


competencia de los Tribunales de Familia, por el contrario en aquellas
situaciones que exista violencia física los antecedentes se remitirán al
Ministerio Publico para que inicie la investigación correspondiente.
En cuanto a la protección que otorga este delito solo procedera a favor de
las personas que establece el artículo 5 de la ley sobre violencia intrafamiliar,
por lo tanto no procede en aquellas relaciones afectivas que no exista
convivencia o hijos comunes.

Otro aspecto importante que es necesario destacar que dentro de los


diferentes organismos relacionados con la prevención, erradicación y sanción
existen determinados parámetro o criterio que le sirven de base para
configurar la existencia del tipo y así poder establecer con claridad e
imparcialidad la concurrencia del delito.

En cuanto a la habitualidad es un concepto complejo y corresponderá a las


autoridades competentes determinarlas según su propio criterio.

Que con los antecedentes recabados no fue posible determinar si a


consecuencia de la incorporación del tipo penal a la legislación nacional
se haya disminuido los actos de violencia en el interior de la familia.

CAPITULO VII

PROPUESTA

El problema de la violencia habitual que se producen en los hogares de


nuestro país es una realidad, que requieren de soluciones que permitan
gradualmente disminuir las cifras del maltrato.
El maltrato habitual en el hogar provoca un sin numero de consecuencia no
solo para las mujeres que la sufren, sino a los hijos que se envueltos en ella
como espectadores. Por lo tanto es necesario adoptar medidas no solo en
resguardo de las victimas ( mujeres), sino que de todos los miembros de la
familia.
De acuerdo con lo expuesto en el capitulo de las conclusiones, pueden
hacerse las siguientes propuestas.

1. Impulsar, fomentar en los colegios programas de educación para la no


violencia. Los niños a menor edad tienen una capacidad receptiva
impresionante, por el cual es conveniente que desde pequeño se le enseñe
que la solución de un conflicto no esta dada por la violencia sino que por la
comunicación.

2- Mejorar la comunicación entre los integrantes de la familia, las costumbres


familiares influyen en la forma como nos comunicamos, nuestra cultura en
que hemos sido criado es una cultura machista, donde el hombre tiene el
poder y la mujer debe doblegarse a ese poder absoluto. Por lo tanto hay que
librarnos de ese paradigma y comprender que el hombre y la mujer
tenemos los mismos derechos de vivir una vida sin violencia.

3- Hacer más ágil los procesos en que las causas sean de violencia
habitual, para no aumentar cifras de victimas en manos de su pareja.

4.- Promover a la realización de campañas masivas de sensibilización y de


difusión de información en colegios, universidades y al publico en general.

5.- Capacitar y aumentar la dotación de personal en los diversos órganos


encargados de velar por la protección y prevención de las victimas.
6.- Mejorar la coordinación y comunicación entre el Ministerio Publico y los
Tribunales de Justicia. involucrados en la violencia intrafamiliar.

7.- Proponer a los legisladores, que establezcan por medio de una ley , los
números de actos que constituyen la habitualidad , con el objeto de no dejar
al criterio de las autoridades, ya que se pueden dar situaciones que en
actos similares los pronunciamientos sean distintos.

8.- Proponer ampliar la categoría de personas que pueden ser victimas del
maltrato habitual, ya que en la actualidad la ley no ampara a ciertas personas
que mantiene una relación de afectividad.

BIBLIOGRAFIA

Referencias Bibliografías

Sonia Gimenes “Violencia Domestica” Como romper el ciclo, Primera Edición,


impreso en Colombia, abril 2001.
Belén Sarasua e Irene Zubizarreta “Violencia en la Pareja”.Ediciones Aljibe.
Impreso en Málaga, 2000.

Andrés Medina Retamal, Marcela Tchimino Nahmias, Miguel Ángel


Arredondo Jeldes, Manual de Apoyo “Prevenir la violencia Intrafamiliar”,
Impreso Gráficos Pucara S.A. Gobierno de Chile, julio 2000.

Rosa Entel “Mujeres en situación de violencia familiar”, Editorial Espacio,


Buenos Aires, año 2002.

Mario Garrido Montt, Derecho Penal III Parte Especial “Delitos contra la
Vida, Delitos contra la integridad física y la salud, Delitos contra el honor,
Delitos contra el orden de la familia, Delitos contra la honestidad.”, Primera
Edición, año1998, Editorial Jurídica de Chile.

Maria Inés Horvitz Lennon, Julián López Masle, “Derecho Procesal Penal
Chileno” Tomo I. Primera Edición, año 2002. Editorial Jurídica de Chile.

Melba Arias Londoño “Cinco formas de violencia contra la mujer, Editorial


Antropodos Limitada, Colombia, año 1990.

Marisol Báez, Sofía Rosales, tesis de Grado, Universidad Católica Del Norte,
“Análisis Comparativo entre la antigua ley y la nueva de Violencia
Intrafamiliar.”

Cristina Rivera, Tesis de Grado, Universidad Católica del Norte, “Análisis del
Régimen de Sanciones Relativo a los actos de Violencia Intrafamiliar.”

Nilsa Burgos Ortiz, Sara Sarta, Leda Trejo Correia, “La mujer en
latinoamericana: perspectivas sociales y psicológicas”.Editorial Hvmanitas,
Argentina, año 1988.

Ley Sobre Violencia Intrafamiliar Nº 20.066,2005.


Ley Sobre Violencia Intrafamiliar Nº 19325, 1994.

Documentos

Ramírez Maria de la Luz, Aranda Verónica “¡Ni una más 1. El derecho a vivir
una vida libre de violencia para América Latina y el Caribe, CEPAL.

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Convención sobre la Eliminación de toda la Forma de Discriminación Contra


la Mujer.

Convención Belem do Parà.

Informe Centro General de Derecho Humanos y Justicia, proyecto “ el


derecho a vivir una vida libre de violencia” tiene como objeto determinar
cuales son los criterios que utiliza el Ministerio Publico en el ejercicio de la
acción penal, marzo 2007.

Páginas de Internet

www.monografias.com

www.bcn.cl

www.sernam.cl.

www.ministeriopublico.cl

www.vlex.com

www.womenslinkworldwide.org

www.derecho.com

www.boe.es
www.rae.es

www.emergencias.cl

www.porticolegal.com

ANEXOS

ANEXO I
PROYECTO DE LEYQUE INTRODUCE MODIFICACIONES A LA LEY N°
20.066, QUE SANCIONA LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

ANEXO II
PROYECTO DE LEY QUE MODIFICA EL ARTICULO 14 DE LA LEY N°
20.066, SOBRE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, PARA FACILITAR AL
MINISTERIO PUBLICO EL INICIO DE LA INVESTIGACION DEL DELIT DE
MALTRATO HABITUAL.
BOLETINN° 5200-07

ANEXO III
PROYECTO DE LEY QUE MODIFICA LA LEY 20.066, QUE SANCIONA LA
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, EN SENTIDO DE AMPLIAR EL ÁMBITO DE
PROTECCIÓN

ANEXO IV
OFICIO Nº 551 MINISTERIO PUBLICO QUE SUSTITUYE LEY DE
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, MODIFICA EL CODIGO PENAL Y LEY QUE
CREA LOS TRIBUNALES DE FAMILIA

PROYECTO DE LEYQUE INTRODUCE MODIFICACIONES A LA LEY N°


20.066, QUE SANCIONA LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

ANTECEDENTES:
La actual legislación sobre violencia intrafamiliar recientemente aprobada el
año 2005, constituyó un significativo avance en la protección de las víctimas
de la violencia intrafamiliar. Sin embargo, a poco más de un año de su
entrada en vigencia, surgen a la luz diversos aspectos que nos llevan a
pensar en la necesidad de revisar y complementar sus actuales
disposiciones.
Si bien en Chile no existen muchos estudios que evalúen la prevalencia de la
Violencia intrafamiliar, los resultados obtenidos han sido concluyentes en
orden a demostrar que la agresión se vivencia cada vez en forma más
temprana al interior de la relación de pareja. En efecto, el estudio de
prevalencia de la Violencia intrafamiliar realizado por el Sernam el año 2001
con jóvenes entre 15 y 25 años arrojó que, de las mujeres que no convivían y
que tenían una relación afectiva en la Región Metropolitana, un 11.6% sufría
violencia psicológica y un 12.2% violencia física y/o sexual. Estas cifras
aumentaron significativamente cuando la pareja se unió en una relación de
convivencia o matrimonio.
Si bien la legislación ha endurecido las sanciones por actos de violencia
intrafamiliar y las medidas de protección a las víctimas y, consecuentemente,
las denuncias sobre el particular han aumentado, aún este fenómeno sigue
dándose fuertemente y afectando gravemente la convivencia al interior de las
familias. En efecto, durante el año 2005, se produjeron 43 femicidios y otro
tanto similar aconteció durante el año 2006.
CONTENIDO:
La moción que a continuación se somete a discusión, tiene entre sus
objetivos, proponer una revisión de los actuales sujetos protegidos por la
norma, en orden a ampliar su espectro de aplicación. En la actualidad, el
artículo 5 de la Ley N° 20.066 establece una gran gama de relaciones
familiares a las cuales le es aplicable. En efecto, la ley aplica la sanción al
maltrato producido entre personas unidas o que hubieren estado unidas por
matrimonio, en una relación de convivencia, o sin que exista convivencia
tengan hijos en común. Del tenor de lo expresado se colige que no son
sujeto de protección de la ley aquellas relaciones afectivas en las cuales no
exista convivencia ni hijos comunes, pero existan fuertes lazos de afectividad
que apuntan a la construcción del concepto de familia.
De acuerdo a lo recabado por los estudios de Detección y Análisis de la
Prevalencia de la Violencia Intrafamiliar realizados durante el año 2005, este
tipo de violencia se hace presente no sólo en las tipologías de relación
familiar recogidas en la ley, sino que también afecta otro tipo de uniones
menos estables, como lo son las relaciones de pololeo, que en el caso
puntual de la región de Los Lagos, donde se han realizado estos estudios
recientemente, se reportó en un 40% de casos.
De acuerdo al marco legal vigente, en estos casos, al ocurrir un hecho de
violencia, la legislación aplicable quedaría restringida al derecho penal, sin
posibilidad de aplicar una legislación especial, como lo es la ley de violencia
intrafamiliar. El derecho español, recoge estas reflexiones en su legislación,
concretamente en el artículo 153 de su Código Penal, al establecer como
sujetos protegidos no sólo aquellos respecto de los cuales existe o ha
existido convivencia. Coherente con lo anterior, se ha estimado pertinente en
esta iniciativa legal, asimilar en este punto nuestra legislación y dar un paso
más en la protección integral de todas las víctimas de violencia intrafamiliar,
al aceptar que la protección exista aún si la víctima no mantiene una relación
de convivencia con su agresor y ésta es su actual pareja.
Otro de los aspectos abordados por esta iniciativa dice relación con el
acceso a la justicia en aquellos casos en que se configura la causal de
maltrato habitual. La actual legislación limita el actuar del Ministerio Público,
toda vez que éste sólo puede conocer del delito de maltrato habitual cuando
el juzgado de familia le ha remitido los antecedentes. Esto implica en la
práctica, que la ley impide a las víctimas denunciar directamente ante el
Ministerio Público cuando estimen que son o han sido objeto de maltrato
habitual, exigiendo que un Tribunal de Familia haya calificado previamente lo
hechos, lo cual constituye un obstáculo al acceso a la justicia que no existe
en otro tipo de delitos y atenta gravemente contra el derecho al acceso
oportuno a la justicia.
Cabe tener presente que de acuerdo a los estudios existentes, una mujer
puede tardar entre 3 y 5 años en hacer una primera denuncia por maltrato y
que cuando lo hace, por lo general, es porque ya no soporta el dolor o estima
que su vida se encuentra en grave peligro. El hecho de someter la
declaratoria a un trámite adicional, como es la remisión de los antecedentes
al Ministerio Público por parte del Tribunal de Familia, constituye una dilación
innecesaria que puede poner en grave riesgo a la víctima o hacerla desistirse
del procedimiento.
Entrando ahora a los aspectos operativos de la norma, el efectuar la reforma
en este punto de la legislación, producirá un segundo efecto, que es la
descongestión del funcionamiento de los Tribunales de Familia, a contrario
sensu de lo que ocurrirá, presumiblemente, con el Ministerio Público.
Enfrentados a este dilema, se ha estimado pertinente obrar considerando los
intereses de la víctima por sobre los institucionales que puedan colisionar en
este punto.
Complementario con lo anteriormente señalado sobre el maltrato habitual,
surge una segunda interrogante no resuelta por la legislación vigente, y que
es cómo se debe determinar que estamos frente a un caso de maltrato
habitual. La actual redacción del artículo 14 de la Ley N° 20.066, establece
en su inciso segundo que, para apreciar la habitualidad, se atenderá al
número de actos ejecutados, así como a la proximidad temporal de los
mismos, con independencia de que dicha violencia se haya ejercido sobre la
misma o diferente víctima. Surge la pregunta entonces sobre cuántos actos
de violencia intrafamiliar deberá soportar la víctima para que se estime que
se está frente a un delito de maltrato habitual. ¿Dos, tres, diez, o más actos?
habida consideración que ocurrido un acto, el cual es susceptible de
sancionarse como falta, la víctima puede ser objeto de nuevos actos de
violencia destinados a desincentivarla de efectuar una futura denuncia, por lo
que puede que no alcance a denunciar una segunda agresión y no se llegue
a tener los suficientes elementos para aplicar la sanción correspondiente al
delito de maltrato habitual. La excesiva discrecionalidad de este artículo
atenta contra la debida protección que se debe brindar a la víctima y la
exponen a una suerte de doble victimización, primero frente a la ley y luego
frente al tribunal que debe calificar cuándo se dan efectivamente los
elementos para sancionar penalmente a su agresor.
La nueva redacción propuesta pretende acotar el concepto de habitualidad,
siendo suficiente la existencia de más de un hecho constitutivo de violencia
intrafamiliar. Esto tiene como justificación principal la dificultad que
representa para la víctima el atreverse a denunciar y la especial situación de
vulnerabilidad en que se encuentra al ser el victimario un sujeto vinculado
afectivamente a su persona y a su grupo familiar.
Un aspecto final abordado en este proyecto, se relaciona con las medidas
accesorias que puede decretar el tribunal. En este sentido se ha buscado
clarificar la extensión temporal que podrían tener dichas medidas cuando
impliquen que el agresor deba someterse a tratamiento terapéutico u
orientación familiar. En la actual redacción de la norma, si bien se establece
que su duración será determinado por la entidad especialista, no queda claro
si existe la atribución de establecer un plazo inferior a los 6 meses, fijado
como mínimo en la ley. En este sentido se ha precisado en la redacción que
el establecimiento del plazo, más allá de lo prescrito en la ley, para cada caso
en particular, se atenderá a lo sugerido por el ente técnico en su informe al
Tribunal.
PROYECTO DE LEY

Introdúcense las siguientes modificaciones a la Ley N° 20.066, que establece


la Ley de Violencia Intrafamiliar:
Intercálese en su artículo 5, a continuación de la expresión “relación de
convivencia con él” la siguiente: “o esté o haya estado ligada a éste por una
relación equivalente de afectividad aún sin convivencia,”
Reemplácese, en el artículo 9, la frase “y podrá prorrogarse” por la siguiente:
“pudiendo disminuirse o prorrogarse”
Sustitúyanse los incisos segundo y final del artículo 14 por los siguientes
respectivamente:
“Para apreciar la habitualidad, bastará la existencia de más de un hecho
constitutivo de violencia intrafamiliar, independiente de su proximidad
temporal y de que dicha violencia se haya ejercido sobre la misma o
diferente víctima. Para estos efectos, no se considerarán los hechos
anteriores respecto de los cuales haya recaído sentencia penal absolutoria o
condenatoria.”
“El Ministerio Público podrá dar inicio a la investigación por el delito tipificado
en el inciso primero, sin perjuicio de declararse incompetente y traspasar los
antecedentes al respectivo Juzgado de Familia cuando no se dieren los
supuestos para estimar que se ha configurado el delito.”
Intercálese en el inciso 2° del artículo 16, a continuación de la palabra
“prorrogarse” la frase “o disminuirse”.

CAMILO ESCALONA MEDINA


SENADOR

PROYECTO DE LEY QUE MODIFICA EL ARTICULO 14 DE LA LEY N°


20.066, SOBRE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, PARA FACILITAR AL
MINISTERIO PUBLICO EL INICIO DE LA INVESTIGACION DEL DELIT DE
MALTRATO HABITUAL.
BOLETINN° 5200-07

Antecedentes generales.

Durante los últimos veinte años aproximadamente, el tema de la violencia


intrafamiliar en general y de la violencia intrafamiliar contra la mujer en
particular, ha captado la atención de las diversas instituciones estatales. La
primera ley que reguló de manera integral y sistemática esta materia, es la
Ley 19.325, publicada en el Diario Oficial el 27 de agosto de 1994. Los
problemas prácticos configurados a consecuencia de las numerosas
falencias de que adolecía esta ley, motivaron una reciente reforma legislativa.
Estamos hablando de la Ley 20.066, publicada en el Diario Oficial el 7 de
octubre del año 2005 y que derogó expresamente la ley anterior. Es
indispensable tener presente, además, que en el año 1989, el Gobierno de
Chile ratificó la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra las Mujeres (CEDAW), incorporándola al ordenamiento
jurídico nacional, a través del Decreto Supremo N° 789, de 27 de 1989, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, publicado en el Diario Oficial el 9 de
diciembre del mismo año. Así las cosas, entonces, el Gobierno de Chile tiene
claras obligaciones internacionales de respetar las normas de dicha
convención y de avanzar paulatinamente hacia un sistema de protección
cada vez más justo e igualitario.

Desafortunadamente, el problema de la violencia intrafamiliar, tiene una


presencia no menor en las relaciones sociales nuestro país. Podemos
sustentar este aserto en los datos arrojados por ciertas estadísticas
recientes. En efecto, en el año 2006 hubo 95.829 denuncias por violencia
intrafamiliar, formuladas ante Carabineros de Chile61. Por otra parte, los
tribunales de nuestro país, en al año 2004, tuvieron que conocer 101.194

61
http://www.sernam.cl/basemujer/index.htm
causas sobre esta materia, de las que un 88, 3% llegaron a término, es decir,
un total de 89.309 causas62 . Sólo con estas dos referencias, es fácil
percatarse de la magnitud procesal del problema.

Idea matriz del proyecto.


Una de las novedades introducidas por la Ley 20.066, es la creación de un
tipo penal, denominado por ella misma maltrato habitual, contenido en el
artículo 14 de tal cuerpo legal63, atendido a que la ley anterior no consideraba
la violencia doméstica como un delito, sino sólo como una falta. Sin embargo,
el inciso final de la norma prescribe que la única forma en cuya virtud el
Ministerio Público puede iniciar la investigación de este delito es a través de
la remisión de los antecedentes que debe realizar el respectivo Juzgado de
Familia, en el evento de que considere la eventual existencia de maltrato
habitual, previa calificación de los hechos. Por lo mismo, se configura un
obstáculo al acceso a la justicia que no se justifica en este tipo de delitos y
una innecesaria y perjudicial excepción al principio de oficialidad, cuya
fundamento intrínseco "es la existencia de un interés público por que los
hechos punibles sean perseguidos penalmente, incluso en ausencia y contra
la voluntad de la víctima"64.
Por lo demás, el inciso final del artículo 14, es del todo inconstitucional,
porque contradice el artículo 83 de la Carta Fundamental, que concede al
Ministerio Público la facultad de dirección exclusiva de la investigación.

62
http://www.sernam.cl/basemujer/index.htm
63
Artículo 14 Ley 20.066.- Delito de maltrato habitual. El ejercicio habitual de violencia física o psíquica
respecto de alguna de las personas referidas en el articulo 5° de esta ley se sancionará con la pena de presidio
menor en su grado mínimo, salvo que el hecho sea constitutivo de un delito de mayor gravedad, caso en el cual se
aplicará sólo la pena asignada por la ley a
éste.
Para apreciar la habitualidad, se atenderá al número de actos ejecutados, así como a la proximidad temporal de los
mismos, con independencia de que dicha violencia se haya ejercido sobre la misma o diferente víctima. Para estos
efectos, no se considerarán los hechos anteriores respecto de los cuales haya recaído sentencia penal absolutoria o
condenatoria.
El Ministerio Público sólo podrá dar inicio a la investigación por el delito tipificado en el inciso primero, si el
respectivo Juzgado de Familia le ha remitido los antecedentes, en conformidad con lo dispuesto en el artículo 90 de
la ley N° 19.968.
64
HORVITZ LENNON/LÓPEZ MASLE, Derecho Procesal Penal Chileno, Tomo I (de un total de II publicados),
Editorial jurídica de Chile, Santiago, 2005, p. 150.
A mayor abundamiento, los Tribunales de Familia han tenido ciertas
dificultades para absorber debidamente la ingente cantidad de procesos que
se han sometido a su conocimiento, situación que adquiere una particular
gravedad respecto de los hechos constitutivos de violencia intrafamiliar,
hechos que, atendido a sus peculiares características, necesitan de una
rápida respuesta procesal. La dilación de los procedimientos configura
situaciones riesgosas para los ofendidos que deben ser evitadas.
La idea matriz de este proyecto consiste en permitir al Ministerio Público,
iniciar la investigación del delito de maltrato habitual, cualquiera fuere la
manera en que tomare conocimiento de la eventual ejecución del mismo, de
conformidad a las reglas generales sobre formas de inicio de la investigación
penal reguladas en los artículos 172 y siguientes del Código Procesal Penal,
y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 90 de la Ley 19.968, que obliga a
los Jueces de Familia a remitir al Ministerio Público, los antecedentes de los
procesos que conocieren en el evento de que estimen la probable
configuración de un delito en, general o del delito de maltrato habitual en
particular.
Es por eso que los diputados que suscriben, vienen en someter a la
consideración de este Congreso Nacional el siguiente:
Proyecto de ley

Artículo único: Sustitúyase el inciso final del artículo 14 de la ley 20.066


sobre Violencia Intrafamiliar, por el siguiente:
"El Ministerio Público podrá dar inicio a la investigación del delito tipificado en
el inciso primero, por cualquiera de las formas establecidas en el artículo 172
del Código Procesal Penal, sin perjuicio de lo dispuesto en el en el artículo
90 de la ley N° 29.968".
PROYECTO DE LEY QUE MODIFICA LA LEY 20.066, QUE SANCIONA LA
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, EN SENTIDO DE AMPLIAR EL ÁMBITO DE
PROTECCIÓN

FUNDAMENTOS

Perturba a la sociedad el importante aumento del maltrato contra la mujer,


incluso con resultado de muerte. A raíz del caso del reciente homicidio de
una joven estudiante, la Ministra del Servicio Nacional de la Mujer informó a
los medios que se trata de la mujer número 28 que ha muerto, en lo que ha
corrido del año, en manos de su pareja (o ex pareja), por lo que ha
instando a incluir este drama en la agenda pública.

Pareciera existir cierta discriminación en materia de justicia. Muchas mujeres


no se atreven a efectuar denuncias porque no obtienen los resguardos
suficientes. Un alto porcentaje no denuncia por sentirse discriminada al
exponerse como agredida.

La Declaración Universal de Derechos Humanos señala que todos los seres


humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, sin distinción alguna
y, por ende, sin distinción de sexo. La Convención sobre la Eliminación de
Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, señala que los Estados
Partes en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos tienen la
obligación de garantizar al hombre y la mujer, la igualdad en el goce de todos
los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos. Señala a la
vez que las convenciones internacionales se han concertado bajo los
auspicios de las Naciones Unidas y de los organismos especializados para
favorecer la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer y que dicho
instrumento nació al comprobar que a pesar de las declaraciones previas,
las mujeres siguieron siendo objeto de importantes discriminaciones. Su
objeto fue recordar que la discriminación contra la mujer viola los principios
de la igualdad de derechos y del respeto de la dignidad humana y dificulta la
participación de la mujer, en las mismas condiciones que el hombre, en la
vida política, social, económica y cultural de su país, constituyendo un
obstáculo para el aumento del bienestar de la sociedad y de la familia.

A su vez, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar


la Violencia contra la Mujer. Afirma que “la violencia contra la mujer
constituye una violación de los derechos humanos y las libertades
fundamentales y limita total o parcialmente a la mujer el reconocimiento,
goce y ejercicio de tales derechos y libertades”. Agrega que “la violencia
contra la mujer es una ofensa a la dignidad humana y una manifestación de
las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres”.
Por último, manifiesta que “la eliminación de la violencia contra la mujer es
condición indispensable para su desarrollo individual y social y su plena e
igualitaria participación en todas las esferas de vida”.

Quisiéramos hacer presente que el artículo 1° de la citada convención define


como violencia contra la mujer “cualquier acción o conducta, basada en su
género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a
la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.

El artículo 2° agrega que “se entenderá que violencia contra la mujer incluye
la violencia física, sexual y psicológica:

Que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra


relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el
mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otros, violación,
maltrato y abuso sexual;

Que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y


que comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de
personas, prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de
trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o
cualquier otro lugar, y

Que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, dondequiera que
ocurra.”
Las normas de protección a la mujer, proclamas de derechos e igualdades,
parecen haber quedado en el papel. Y la norma interna, no otorga
suficientes facilidades; ni cubre a todas las mujeres víctimas de maltrato. La
ley de violencia intrafamiliar, número 20.066, define el concepto de violencia
intrafamiliar en el artículo 5°. Dispone que “Será constitutivo de violencia
intrafamiliar todo maltrato que afecte la vida o la integridad física o psíquica
de quien tenga o haya tenido la calidad de cónyuge del ofensor o una
relación de convivencia con él; o sea pariente por consanguinidad o por
afinidad en toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer grado inclusive,
del ofensor o de su cónyuge o de su actual conviviente.

También habrá violencia intrafamiliar cuando la conducta referida en el inciso


precedente ocurra entre los padres de un hijo común, o recaiga sobre
persona menor de edad o discapacitada que se encuentre bajo el cuidado o
dependencia de cualquiera de los integrantes del grupo familiar.”

Pese a los avances logrados en el sentido de reconocer el amparo de dichos


derechos, el ejercicio complejo y en ocasiones denigrante, retrae a muchas
víctimas al minuto de ocurrir a la justicia. De acuerdo a la norma citada, son
competentes para conocer de violencia intrafamiliar los tribunales de familia y
de los delitos de maltrato habitual o delitos en contexto de violencia
intrafamiliar, la justicia penal. En este último caso la ley entiende por tal el
“ejercicio habitual de violencia, física o psíquica, en contra de alguna de las
personas protegidas por la ley de Violencia Intrafamiliar que se sancionará
con privación de libertad de 361 a 3 años.”

Si la calidad de “una relación de convivencia” entre ofensor y ofendida se ha


incorporado en esta ley, nada obsta a que las agresiones en contextos de
pareja en las que no media un hogar común, sean sancionadas por esta
misma disposición.
Parece sensato, atendidas las estadísticas de violencia contra la mujer
esgrimida por sus parejas, con independencia de la existencia de hogar
común, que se modifique la norma en comento, en sentido de ampliar la
figura del artículo 5° de la ley que sanciona la Violencia Intrafamiliar. En otro
sentido, sorprende que el maltrato constitutivo de violencia intrafamiliar se
sancione con una multa de media a quince unidades tributarias mensuales.
El tribunal también tiene el deber de aplicar en la sentencia una o más
medidas accesorias.

Impresiona el bajo avalúo que hace la norma del daño físico y psicológico de
las víctimas. Sin intentar poner un precio a algo incuantificable, parece
necesario elevar la suma de la multa, para que al menos la cifra intimide de
algún modo a los agresores. El juez, atendiendo la magnitud de los hechos
y la actitud del ofensor, podrá establecer otro tipo de apremio, tales como el
arresto. Hay que insistir en que las agresiones sancionadas por esta norma
son tan denigrantes como sus consecuencias inconmensurables.
Por tanto, atendidos los argumentos expresados, vengo en presentar el
siguiente

Proyecto de Ley:

ARTÍCULO 1°: Substitúyase el inciso primero del artículo 5° de la Ley


20.066, que sanciona la violencia intrafamiliar, por el siguiente inciso primero
nuevo:

“Violencia intrafamiliar. Será constitutivo de violencia intrafamiliar todo


maltrato que afecte la vida o la integridad física o psíquica de una persona,
que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica, en donde la víctima
tenga o haya tenido la calidad de cónyuge del ofensor, tenga o haya tenido
una relación de convivencia con él, o tenga o haya tenido otro tipo de
relación interpersonal de pareja, aunque no hayan compartido el mismo
domicilio.”

ARTÍCULO 2: Substitúyase el inciso primero del artículo 8° de la Ley 20.066,


que sanciona la violencia intrafamiliar, por el siguiente inciso primero nuevo:

“Sanciones. Se castigará el maltrato constitutivo de violencia intrafamiliar,


atendida su gravedad, con una multa de diez a treinta unidades tributarias
mensuales a beneficio del gobierno regional del domicilio del denunciante o
demandante, para ser destinada a los centros de atención de víctimas de
violencia intrafamiliar existentes en la región respectiva y que sean de
financiamiento público o privado. Sin perjuicio de la multa establecida, en
casos graves, el juez podrá imponer al infractor, como medida de apremio,
arresto hasta por quince días.”

CARLOS BIANCHI CHELECH


SENADOR

OFICIO FN Nº 551 /
ANT.: Ley Nº 20.066, que sustituye Ley de violencia intrafamiliar, modifica el
Código Penal y Ley que crea Tribunales de familia.
MAT.: Formula comentarios e imparte instrucciones

SANTIAGO, septiembre 29 de 2005


DE: SR. FISCAL NACIONAL DEL MINISTERIO PUBLICO

A: SRS. FISCALES REGIONALES Y FISCALES ADJUNTOS DEL PAIS

La ley Nº 20.066, ya promulgada y próxima a ser publicada, deroga y


sustituye íntegramente la ley Nº 19.325, sobre violencia intrafamiliar,
distinguiendo las materias de orden civil de aquellas de naturaleza penal,
para adecuarlas al nuevo sistema procesal penal vigente en el país,
instaurando un nuevo delito denominado de “maltrato habitual” y
modificando el Código Penal y ley Nº 19.968, sobre Tribunales de
Familia, en diversos aspectos que son del interés del Ministerio Público.

Su vigencia es a partir del 1 de octubre próximo, en forma coetánea con la


puesta en marcha de los Juzgados de Familia, los que actuarán aplicando
los nuevos procedimientos diseñados al efecto en la citada ley Nº 19.968.

Los cambios más importantes que introduce la nueva ley son los que se
señalan a continuación, divididos por temas, de acuerdo al propio orden de
la misma.

MATERIAS DE ORDEN CIVIL, DE CONOCIMIENTO DE LOS


TRIBUNALES DE FAMILIA.
Concepto de violencia intrafamiliar. Luego de precisarse el objeto de la
ley en el Párrafo 1, artículo 1º, en términos de prevenir, sancionar y
erradicar la violencia intrafamiliar y otorgar protección a las víctimas de la
misma, se asignan en los artículos 2 a 4 diversas obligaciones al Estado y
funciones al Servicio Nacional de la Mujer, para luego, en el Párrafo 2,
artículo 5º, definirse el concepto de violencia intrafamiliar de la siguiente
forma:
“Violencia intrafamiliar. Será constitutivo de violencia intrafamiliar todo
maltrato que afecte la vida o la integridad física o psíquica de quien tenga o
haya tenido la calidad de cónyuge del ofensor o una relación de convivencia
con él; o sea pariente por consanguinidad o por afinidad en toda la línea
recta o en la colateral hasta el tercer grado inclusive, del ofensor o de su
cónyuge o de su actual conviviente.
También habrá violencia intrafamiliar cuando la conducta referida en el
inciso precedente ocurra entre los padres de un hijo común, o recaiga
sobre persona menor de edad o discapacitada que se encuentre bajo el
cuidado o dependencia de cualquiera de los integrantes del grupo
familiar”
Como puede advertirse, el concepto es lo suficientemente amplio e incluye
todo tipo de agresiones físicas y síquicas efectuadas respecto de padres,
hijos, nietos, abuelos, hermanos, tíos, cuñados, sobrinos, carnales o
políticos, además de las producidas entre cónyuges, ex cónyuges,
convivientes y ex convivientes y los indicados parientes de éstos. Para estos
efectos, además, el adoptante y adoptado se entienden asimilados a los
ascendientes y descendientes, según así lo previene el artículo 24.
La protección se extiende también a los menores de edad y personas
discapacitadas que se encuentren bajo el cuidado o dependencia de
cualquiera de los integrantes del grupo familiar.

Este concepto, como se verá, reviste importancia porque tiene influencia en


el procedimiento penal que rige para el delito de maltrato habitual y los
restantes delitos que se produzcan en un contexto de violencia intrafamiliar.

De la violencia intrafamiliar de conocimiento de los Juzgados de


Familia.
De acuerdo con el artículo 6º, de los actos de violencia intrafamiliar que no
constituyan delito, esto es, de los ilícitos civiles, conocen los Juzgados de
Familia y no cabe intervención en esos procedimientos al Ministerio
Público ni a sus fiscales, salvo por derivación, en materia de delito de
maltrato habitual y de desacato, tratándose de incumplimiento de sentencias
condenatorias, medidas accesorias, de protección o cautelares, dictadas o
decretadas por estos tribunales. (Arts. 8, 10, 15, 16 y 17 de esta ley y 94 de
la ley Nº 19.968, ya citada)
En consecuencia, no corresponde que los fiscales realicen ningún tipo
de actuaciones ante los tribunales de familia, ni aún para los efectos de
la concesión de medidas de protección, como tampoco que las
Unidades de Víctimas y Testigos intervengan en los procedimientos
que ante ellos se desarrollen, bajo ningún respecto. Dicha Unidad
debe continuar prestando su asesoría y colaboración a los fiscales, y la
protección y atenciones directas a víctimas y testigos, en la misma
forma en que lo ha venido haciendo hasta ahora.
Enseguida, el artículo 7º de la ley, introduce una presunción, simplemente
legal, sobre el concepto de situación de riesgo inminente, en el ámbito de las
relaciones familiares, para los efectos de la ponderación del otorgamiento de
medidas de protección por los tribunales de familia.
Su tenor es el siguiente:
“Artículo 7°.- Situación de riesgo. Cuando exista una situación de riesgo
inminente para una o más personas de sufrir un maltrato constitutivo de
violencia intrafamiliar, aun cuando éste no se haya llevado a cabo, el
tribunal, con el sólo mérito de la denuncia, deberá adoptar las medidas
de protección o cautelares que correspondan.
Se presumirá que existe una situación de riesgo inminente como la
descrita en el inciso anterior cuando haya precedido intimidación de
causar daño por parte del ofensor o cuando concurran además,
respecto de éste, circunstancias o antecedentes tales como:
drogadicción, alcoholismo, una o más denuncias por violencia
intrafamiliar, condena previa por violencia intrafamiliar, procesos
pendientes o condenas previas por crimen o simple delito contra las
personas o por alguno de los delitos establecidos en los párrafos 5 y 6
del Título VII, del Libro Segundo del Código Penal o por infracción a la
ley N° 17.798, o antecedentes psiquiátricos o psicológicos que denoten
características de personalidad violenta.
Además, el tribunal cautelará especialmente los casos en que la víctima
esté embarazada, se trate de una persona con discapacidad o tenga una
condición que la haga vulnerable.”
Interesante resulta destacar que este concepto puede ser de utilidad,
también, para la apreciación que los fiscales, con la asesoría de la Unidad
de Víctimas y Testigos, deben realizar a propósito de la concesión o petición
de medidas de protección, en su caso, en los delitos en que les corresponda
intervenir.
A tales efectos, la División de Victimas y Testigos Unidad ha elaborado los
criterios y pautas de calificación que se insertan, para orientar los fiscales
con dicho objeto, diferenciando el maltrato que ocurre entre miembros de
una pareja, del que ocurre con respecto a menores de edad:65Próximamente,

65
División de Víctimas y testigos
Se distingue entre el maltrato de pareja del que afecta a menores, porque las
manifestaciones, dinámica de la relación y efectos en la víctima son distintos.

Se consideran como factores de riesgo de una nueva victimización en una relación de


pareja:
En violencia en la pareja:

El tiempo de maltrato (mayor tiempo de maltrato, mayor deterioro en la víctima)


Los tipos de maltrato hacia la víctima (agresión física en escalada y agresiones psicológicas
prolongadas son antecedentes de riesgo vitales y/o efectos devastadores para las víctimas,
incluso para quienes ejercen el maltrato)
Habitualidad del maltrato (se refiere a su frecuencia. Esta puede ser diaria, semanal,
mensual, semestral, anual. Es importante considerar que una frecuencia diaria, semanal o
mensual dice relación con un alto riesgo de reiteración del maltrato y probable riesgo vital)
El nivel de aislamiento social de la víctima y su familia, en relación a familiares, vecinos,
apoyo legal, laboral, entre otros.
El grado de dependencia económica de la víctima (a menor autonomía económica mayor
riesgo de reiteración del maltrato)
La edad de los hijos y el número de ellos (a mayor número de hijos y menor edad de los
mismos, existe más alto riesgo de reiteración del maltrato en escalada, tanto para la madre
como para los hijos)
la aludida División desarrollará un instrumento y orientaciones técnicas
específicas para facilitar la intervención orientada a la atención de víctimas, y
a la protección de víctimas y testigos de este tipo de delitos.
Intervención del Ministerio Público en casos de incumplimientos o
desacatos de resoluciones del orden civil familiar.
De acuerdo con los artículos 8º y 10º de esta ley y 94 de la ley Nº 19.968,
ya citada, los tribunales de familia deberán remitir los antecedentes de

Trastornos conductuales de quien ejerce la violencia, alcoholismo, drogadicción,


inestabilidad laboral, alto nivel de endeudamiento y negligencia en cubrir necesidades
básicas de la familia.
Presencia de violencia cruzada grave (ambos miembros de la pareja se agreden
mutuamente).
Violencia sexual (descalificación en el ámbito sexual, actos sexuales forzados, humillación
y/o degradación sexual)
Contexto de la violencia (particularmente, ejercicio de maltrato durante el embarazo de la
víctima, en estado de enfermedad, u otro similar que la sitúa en una condición de mayor
vulnerabilidad)
Existencia de otras víctimas directas del maltrato habitual (hijos, adultos discapacitados o
ancianos testigos de actos de maltrato y/o hijos, adultos discapacitados o ancianos
directamente maltratados)
existencia de peligro de homicidio o lesión grave (intentos de asesinato anteriores,
amenazas de muerte, uso de armas de fuego u otra en contra de la víctima, víctima ha sido
encerrada por horas/días por el ofensor, golpes múltiples con resultado de lesiones,
percepción de la víctima respecto de peligrosidad del agresor y de inminencia de nuevo
episodio de maltrato)

En violencia hacia menores de edad:

Para definir la gravedad de la violencia y el riesgo de que esta vuelva a ocurrir, una vez
confirmada una situación de maltrato habitual hacia un niño, niña o adolescente, hay que
tener en cuenta lo siguiente:

Evaluación de factores de riesgo de maltrato habitual en niños, niñas y adolescentes:


Características del incidente de maltrato:
tipo de maltrato: maltrato de carácter sádico, situaciones severas de maltrato o abandono en
niños menores de dos años.
Severidad y/o frecuencia del maltrato: existencia de un patrón crónico de maltrato con
resultado de lesiones en el niño.
Cercanía temporal del maltrato: período inferior a seis semanas respecto del momento en
que se conoce de él.
Presencia y localización de la lesión: existencia de lesiones físicas en zonas vitales o
cercanas (cara, nariz, cabeza, lesiones internas) u órganos sexuales (ano, genitales)
Constatación de que el agresor ha cometido anteriormente otros actos de maltrato grave o
de que se han producido situaciones de maltrato grave en la familia (con otros hermanos,
otros adultos, o el mismo niño)
incumplimiento de las resoluciones que imponen sanciones, medidas
accesorias, de protección y cautelares, al Ministerio Público, para los efectos
de lo previsto en el artículo 240 del Código de Procedimiento Civil.
En tales casos, lo que corresponderá será iniciar una investigación por el
delito de desacato contemplado en dicho artículo 240, conforme a las reglas
generales, sin perjuicio de insistir, eventualmente, en la adopción de las
mismas medidas de protección o accesorias ya decretadas por el tribunal de

Vulnerabilidad observable en el niño:


Accesibilidad del agresor al niño: acceso libre de parte del agresor al niño, inexistencia de
otro adulto que pueda defenderle ante nueva agresión o amenaza de ello.
Edad y visibilidad del niño en el entorno: niños de edades inferiores a cinco años,
especialmente los menores de un año, que no pueden ser vistos habitualmente por personas
ajenas al núcleo familiar, incapacidad de protegerse o cuidarse a sí mismos o de recurrir a
terceros solicitando ayuda.
Características de salud general, salud mental y desarrollo cognitivo del niño: recién nacido
con malformación o prematurez, niño con discapacidad física o psíquica o niño mayor con
discapacidad física o mental, niño con enfermedad crónica, niño con conducta difícil, niño o
niña no escolarizado o con bajo rendimiento escolar

Características del cuidador:


Posible patología psiquiátrica en los padres, historia de conducta violenta en su familia de
origen, presencia de incapacidad física, intelectual y/o emocional que limita totalmente, de
manera permanente o temporal la capacidad de atender necesidades de un niño.
Capacidades asociadas a la edad: madre o padre adolescente sin red social suficiente,
madre o padre adolescente que vive con su familia extensa pero donde nadie asume una
responsabilidad clara sobre el niño.
Padres con baja tolerancia al estrés, rigidez, baja autoestima.
Déficit severos en las habilidades del cuidador para la crianza del niño, desconocimiento de
necesidades de estimulación, aprendizaje y emocionales del niño.
Utilización de la violencia como método de disciplina y de castigo.
Utilización de la agresión verbal de manera constante.
Abuso de alcohol y/o drogas: incapacidad de parte del cuidador para ejercer rol parental y
atender adecuadamente al niño por su adicción a drogas / alcohol.
Ausencia de indicadores de apego entre el cuidador y el niño, percepción negativa constante
del niño.
Historia de conducta violenta, antisocial o delictiva en padres o cuidadores: comisión de
delitos por utilización de violencia o delitos sexuales contra menores o adultos anteriores.

Características del entorno familiar:


Relación de pareja: existencia de violencia de pareja en padres o cuidadores.
Presencia de un compañero o padre / madre sustituto que comete el maltrato.
existencia de condiciones básicas de habitabilidad (sanitarias, equipamiento, espacio)en la
vivienda, que constituyan peligro para la salud e integridad física del niño.
Inexistencia de red de apoyo familiar, aislamiento social
Ausencia de conciencia del problema en los padres.
Respuesta ambigua, agresiva o de rechazo ante el fiscal o profesionales que intervienen en
su situación.
familia u otras, para que sean dispuestas, esta vez, por los propios fiscales
o por los tribunales de garantía, a solicitud de los mismos, según
corresponda. Cabe tener en cuenta, eso sí, que según el artículo 10, el
tribunal de familia, junto con disponer la remisión de los antecedentes al
Ministerio Público, puede también imponer el arresto del infractor, hasta por
quince días, a título de apremio.
Las resoluciones judiciales incumplidas a que se alude, son aquellas
ejecutoriadas o que causen ejecutoria, condenatorias, que imponen
sanciones de multa (art. 8º); de medidas (sanciones) accesorias de
obligación de abandono del hogar compartido con la víctima, de prohibición
de acercarse a la misma, a su domicilio, lugar de trabajo o de estudio y de
prohibición de porte o tenencia de arma de fuego (art. 9º letras a), b) y c)) ; y,
aquellas que imponen cualquier tipo de medidas de protección o cautelares,
tales como las que enumera ejemplarmente, el artículo 92º de la ley 19.968,
entre ellas, la prohibición o restricción de la presencia del ofensor en el
hogar común, lugar de estudio o de trabajo de la víctima, las que disponen
la entrega material de los efectos personales de la víctima que optare por no
regresar al hogar común, las que establecen la prohibición de porte o
tenencia de arma de fuego y, las que disponen la reserva de la identidad del
tercero denunciante.
De otro lado, el artículo 10º, inciso final, impone a las policías la obligación
de detener a quienes sean sorprendidos en incumplimiento flagrante de las
medidas accesorias, de protección y/o cautelares.
Entendemos, por la ubicación de la norma y el contexto en el que está
inserta, que tal detención debe tener por objeto poner al infractor a
disposición del tribunal de familia, quién adoptará las medidas que
correspondan al respecto, que como hemos visto, podrán consistir en el
apremio y en la remisión de los antecedentes al Ministerio Público. Ello, sin
perjuicio de otras actuaciones que en el orden penal a éste puedan
corresponder, que se verán más adelante, producto de la comisión de
ilícitos penales y de las normas de la ley de tribunales de familia, que
asignan intervención derechamente al Ministerio Público.

Registro de sanciones.
Siempre en el orden civil, el artículo 12 establece que el Servicio de
Registro Civil e Identificación deberá llevar un Registro Especial de las
personas que hayan sido condenadas, por sentencia ejecutoriada, como
autoras de violencia intrafamiliar, así como de las demás resoluciones que la
ley ordene inscribir, para lo cual el tribunal de familia, ejecutoriada que sea
la sentencia, deberá oficiarle, individualizando al condenado y la sanción
principal y las accesorias aplicadas por el hecho de violencia intrafamiliar,
con excepción de la prevista en la letra d) del artículo 9°, sobre tratamientos
terapéuticos y de orientación familiar. Todas estas circunstancias deberán
constar en el respectivo certificado de antecedentes. Este Registro Especial
será puesto en conocimiento del tribunal a solicitud de éste, en los casos
regulados en la ley.
Esta norma es muy similar a la que actualmente contiene el artículo 8° de la
ley de Violencia Intrafamiliar en su artículo 8°.

MATERIAS DE ORDEN PENAL

El Párrafo 3 de la ley, artículos 13 y siguientes, aborda la violencia


intrafamiliar constitutiva de delito, creando un nuevo tipo penal, introduciendo
ciertas modificaciones al procedimiento penal y modificando el Código Penal
y Ley Nº 18.216, sobre Medidas Alternativas a las Penas Privativas o
restrictivas de Libertad.

Delito de maltrato habitual

El artículo 14 instaura este nuevo delito, en los siguientes términos:


“Artículo 14. Delito de maltrato habitual. El ejercicio habitual de
violencia física o psíquica respecto de alguna de las personas referidas
en el artículo 5º de esta ley se sancionará con la pena de presidio
menor en su grado mínimo, salvo que el hecho sea constitutivo de un
delito de mayor gravedad, caso en el cual se aplicará sólo la pena
asignada por la ley a éste.
Para apreciar la habitualidad, se atenderá al número de actos
ejecutados, así como a la proximidad temporal de los mismos con
independencia de que dicha violencia se haya ejercido sobre la misma o
diferente víctima. Para estos efectos, no se considerarán los hechos
anteriores respecto de los cuales haya recaído sentencia penal
absolutoria o condenatoria.
El Ministerio Público sólo podrá dar inicio a la investigación por el
delito tipificado en el inciso primero, si el respectivo Juzgado de Familia
le ha remitido los antecedentes, en conformidad con lo dispuesto en el
artículo 90 de la ley N° 19.968.”
Se trata, en primer lugar, de un tipo relativamente similar al del artículo 153
del Código Penal español, único antecedente de derecho comparado
conocido, subsidiario de delitos más graves, como los delitos de lesiones
graves y menos graves, amenazas del art. 296, Nos. 1 y 2 del inciso 1° e
inciso 2°, y las del art. 297; violación y abuso sexual mediante violencia o
intimidación; e, injurias, dado que todos ellos suponen ataques contra la
integridad física y psíquica constitutivos de delitos castigados con penas de
mayor entidad. De ahí que, para que pueda aplicarse el nuevo delito de
maltrato habitual, habrá que descartar previamente la comisión de cualquiera
de esos otros delitos.

El concepto de maltrato, en consecuencia, es un concepto residual, es decir,


será maltrato el uso de violencia física en contra de una persona, que no
alcance a ser constitutivo de lesiones66 y demás delitos que la suponen, así
como también las agresiones verbales o no verbales aptas para causar una
perturbación psíquica en la víctima. Se trata de un delito de mera actividad,
pues lo que se castiga es el solo empleo de la violencia, por lo que no
requiere que exista ningún resultado externo. Debe destacarse que el solo
hecho de sufrir dolor implica un daño psicológico, de manera que en el caso
de maltrato físico el daño es tanto físico como psíquico.
En el caso de maltrato puramente psicológico, éste se refiere a cualquier
sentimiento o emoción negativa provocado por el agresor, tales como el
miedo a sufrir algún daño físico en su propia persona o en la de algún otro
miembro de la familia, provocado por amenazas, o la humillación o
sentimiento de menoscabo de la propia valía, a consecuencia de insultos o
palabras descalificatorias, amén de sentimientos de rabia e impotencia ante
la imposibilidad de defenderse. Sin embargo, en la gran mayoría de los
casos tales conductas serán constitutivas de otros delitos más graves, lo que
nuevamente deja de manifiesto el carácter residual del nuevo delito.
En cuanto a la habitualidad, es preciso aclarar que un acto aislado de
maltrato no constituye todavía delito, de modo que para que el maltrato sea
punible se requiere una reiteración del mismo a lo largo del tiempo, pero
todos los episodios de violencia se castigan como un solo delito. Interesa
destacar que, conforme al inciso 2° del art. 14, no es necesario que el
maltrato se dirija siempre contra la misma víctima, pudiendo afectar a
cualquier otra persona perteneciente al círculo de sujetos pasivos que
prevé la ley.
La habitualidad, que es un elemento descriptivo que ayuda para la
interpretación de la concurrencia del delito, no obsta a la aplicación de la

66
Esto significa que para el maltrato bastan las vías de hecho, las cuales, según la doctrina
mayoritaria de nuestro país, no constituyen lesiones, por requerir éstas un menoscabo físico
perceptible por los sentidos (sobre este punto, véase el Derecho penal chileno, Parte
especial –Delitos contra el individuo en sus condiciones físicas, de los autores Grisolía,
Bustos y Politoff, Santiago de Chile, Ed. Jurídica de Chile, 1971, págs. 283 y ss.).
agravante de reincidencia si, después de haber sido condenado por este
delito, el hechor vuelve a cometer actos de maltrato contra alguna de las
personas que señala el art. 5° de la ley. Así se desprende de la oración final
del inciso segundo del art. 14, que sólo impide considerar los hechos
anteriores respecto de los cuales haya recaído sentencia penal absolutoria o
condenatoria para los efectos de apreciar la habitualidad, lo que equivale a
decir que los nuevos actos de maltrato serán constitutivos de un nuevo delito
de maltrato habitual.
En otro orden de ideas, la exigencia de un acto que provoque afección a la
integridad psíquica, normalmente requerirá de algún tipo de evaluación
psiquiátrica o psicológica de la víctima, como elemento necesario para la
acreditación del tipo penal, sea que se cuente con antecedentes previos de
diagnóstico o de tratamiento o que se obtenga a posteriori de la denuncia.
En este punto, debe tenerse en consideración que la ley N° 19.968, sobre
tribunales de familia, en su artículo 85, contempla que los profesionales de la
salud que se desempeñen en hospitales, clínicas u otros establecimientos
del ramo, al realizar los procedimientos y prestaciones médicas que hubieren
sido solicitados, deberán practicar los reconocimientos y exámenes
conducentes a acreditar el daño físico o psíquico ocasionado a la víctima,
debiendo además conservar las pruebas correspondientes. A tales efectos,
deben levantar acta, en duplicado, del reconocimiento y de los exámenes
realizados, la que debe ser suscrita por el jefe del establecimiento o de la
respectiva sección y por los profesionales que los hayan practicado. Una de
las copias le debe ser entregada a la víctima, o a quien la tuviere bajo su
cuidado y la otra, así como los resultados de los exámenes, se remitirá al
tribunal competente, si lo requiriere.No obstante, previniendo dificultades
normales de operación del sistema público de salud, especialmente de
oportunidad, para la participación o asistencia de sus profesionales como
peritos al juicio, adicionalmente será de gran importancia obtener cualquier
antecedente previo con que pueda contar la víctima y con la ayuda que
puedan entregar las Unidades de Víctimas y Testigos dentro del ámbito de
sus actuales funciones, para la comprobación del delito, junto con otros
medios probatorios que revistan visos de seriedad, de que pueda
disponerse.

Normas de carácter procesal.

Requisito de procedencia para la actuación del Ministerio Público.

Como aparece de la trascripción, en el mismo artículo 14 se establece,


excepcionalmente, que el Ministerio Público sólo puede dar inicio a la
investigación del delito de maltrato habitual, si el respectivo juzgado de
familia le remite los antecedentes, de conformidad con lo previsto en el
artículo 90 de la ley Nº 19.968, que les rige, cuyo inciso segundo es sustituido
por el artículo 22 letra a) de esta misma ley.
A tal efecto, se ha dispuesto que se sustituye dicho inciso segundo, por el
siguiente:
“Si de los antecedentes examinados en la audiencia preparatoria o en la
del juicio aparece que el denunciado o demandado ha ejercido violencia
en los términos establecidos en el artículo 14 de la Ley sobre Violencia
Intrafamiliar, el tribunal los remitirá al Ministerio Público.”
Como puede advertirse, se ha introducido un requisito previo o “de
procedibilidad” para la actuación del Ministerio Público en la materia, en la
idea de no recargar el sistema penal con denuncias manifiestamente
infundadas.
No obstante, dado que por disposición constitucional sólo a este Organismo
corresponde la investigación y persecución criminales, entendemos que a los
tribunales de familia les estará vedado realizar verdaderas investigaciones
preliminares, debiendo limitarse a los antecedentes probatorios que le exhiban
las partes en la o las respectivas audiencias, para adoptar la correspondiente
decisión.
Por otro lado, del claro sentido de esta norma queda totalmente en evidencia
que el requisito previo de que se trata, se aplica exclusivamente tratándose
de delitos de maltrato habitual.
No rige ni es exigible para otro tipo de delitos, aunque se hayan
producido en un contexto de violencia intrafamiliar, respecto de los
cuales el Ministerio Público debe continuar actuando de oficio o por
denuncia o querella, de acuerdo con las reglas generales.

Así deberá acontecer, por ejemplo, tratándose de parricidios, homicidios,


delitos de naturaleza sexual, lesiones, etc.
Por último, importante es mencionar que una vez cumplido el requisito previo
de la remisión por un tribunal de familia, los fiscales dispondrán de todas sus
facultades propias para efectuar la investigación y persecución penal,
conforme a las reglas generales, a excepción, exclusivamente, de las normas
procesales especiales que en esta misma ley se introducen y que se
examinan en este capítulo.

Ámbito de aplicación de las restantes normas procesales especiales.


Las restantes normas de tipo procesal, igualmente de carácter especial, están
contenidas en los artículos 15, 16, 17, 18, 19 y 20, del mismo párrafo 3º, que
se refieren a medidas cautelares, sanciones accesorias, condiciones para la
suspensión del procedimiento, desacatos, improcedencia de acuerdos
reparatorios y representación de las victimas.
Importante resulta dilucidar, en primer término, si tales normas especiales e
incluso aquella del artículo 21 que modifica el artículo 494 del Código Penal y
que impide calificar como leves las lesiones cometidas en contra de las
personas mencionadas en el artículo 5º de esta ley, así como las demás
disposiciones que los fiscales deben tener en consideración durante la
investigación, al formular la acusación y, en general, durante el ejercicio de
la acción penal, se aplican exclusivamente a los delitos de maltrato
habitual, o si alcanzan a todos aquellos que se cometen en un contexto
de violencia intrafamiliar.
La ley alude en estas disposiciones a “delitos constitutivos o que constituyan
violencia intrafamiliar”.
Teniendo en cuenta el amplio concepto de violencia intrafamiliar del artículo 5º,
en el que caben todas las agresiones físicas y síquicas constitutivas de otros
delitos tales como homicidios, lesiones, delitos de carácter sexual, etc., y la
circunstancia que el texto normativo alude a delitos que constituyan o
constitutivos de violencia intrafamiliar, concepto ya antes definido legalmente,
y no a los delitos del artículo 14 o a su nomen juris de “maltrato habitual”, nos
inclinamos por entender que dichas normas procesales especiales se aplican a
toda clase de delitos que se hayan producido dentro del contexto de violencia
intrafamiliar de que hablamos.
Apoya tal interpretación, también, el antecedente de que todas las
prescripciones de que se trata persiguen, manifiestamente, prevenir o impedir
nuevos hechos futuros de violencia intrafamiliar, sea a través de las medidas
de protección o cautelares, de las sanciones accesorias, de las condiciones
para la suspensión del procedimiento, de la “ejemplarización” vía inhibición de
acuerdos reparatorios y aumento de penas y, del fortalecimiento de las
posibilidades de defensa y protección de las mujeres, intencionalidad de la ley
que no se cumpliría a cabalidad si se restringiera tal aplicación al solo delito de
maltrato habitual, existiendo otros delitos de mucha mayor gravedad,
igualmente cometidos en el ámbito familiar o entre las personas a que se
refiere el artículo 5º , que obedecen a los mismos patrones y ameritan
idénticas medidas.
Lamentablemente hasta ahora, no se ha contado con la historia del
establecimiento de la ley, en su edición oficial, de manera que una vez que
ello ocurra, de ser necesario, se revisará esta interpretación.
Por lo pronto, se instruye a los Srs. Fiscales para que sustenten aquella
interpretación para todos los efectos, especialmente para ante los
tribunales con competencia en lo penal.

Necesidad de determinar si un delito común está relacionado con actos


de violencia intrafamiliar.
Al margen de lo anterior, dilucidar si un delito común se inscribe o no en
un contexto de violencia intrafamiliar, para determinar, a su vez, la
aplicación de estas normas especiales, es un tema de la mayor
trascendencia, pues es posible que algunos eventos delictivos se verifiquen
entre personas unidas por los vínculos de parentesco o convivencia previstos
en la ley, sin que importe, necesariamente, el contexto de violencia
intrafamiliar que se comenta, como cuando con ocasión de una riña o pelea
entre miembros de una misma familia se causan lesiones perseguibles
penalmente, sin que dicho evento se encuentre precedido por un historial de
violencia de este carácter o existan elementos de juicio que hagan prever su
repetición. Podría darse el caso, también, que, existiendo antecedentes de
otros eventos similares, no se acredite un contexto familiar de intimidación en
que se identifiquen situaciones de abuso o vulnerabilidad que hagan
necesaria la adopción de resguardos especiales para alguna víctima.
En términos generales, la materialización de una conducta punible entre las
personas aludidas en el artículo 5°, bastaría para estimar que concurre la
trama que hace procedente la aplicación de las disposiciones especiales de
la ley de violencia intrafamiliar. No obstante, en algunos casos particulares o
específicos, estas circunstancias pueden resultar insuficientes para estimar
que el delito se anota en un contexto de violencia como el requerido,
tornando inaplicables por innecesarias las medidas de protección especiales,
las restricciones a los acuerdos reparatorios y demás disposiciones
contempladas en la ley a este efecto.
En este sentido, el acceso al Registro de Condenas por Violencia
Intrafamiliar será fundamental para estimar el "contexto de violencia
intrafamiliar" en que eventualmente pueden ser cometidos los delitos
comunes. La acreditación de ese "contexto de violencia" es lo que hace
procedente la aplicación de medidas especiales de protección y,
fundamentalmente, la obligación de los fiscales de solicitar la imposición de
las medidas (sanciones) accesorias a que se refiere el artículo 16 de la ley.
La información del Registro, de existir condenas anteriores, tornará sencillo
acreditar dicho "contexto", sin que deba recurrirse a procedimientos más
lentos y engorrosos que sólo conseguirían retardar la reacción del sistema,
que en esta materia precisa ser ágil y oportuna para conseguir su eficacia.
En conclusión, para determinar si un delito determinado se ha cometido o no
en un contexto de violencia intrafamiliar, será necesario efectuar un análisis
particularizado, caso a caso, con arreglo a los criterios de evaluación de
riesgo y afines que desde el punto de vista teórico y científico se estudian en
la temática de la violencia intrafamiliar y que aporta la División de Víctimas y
Testigos.67 Como se señalara, la División de Víctimas y Testigos pondrá a

67
Las definiciones de violencia intrafamiliar ponen énfasis en dos conceptos centrales: el
concepto de relación y el de abuso.
El primero de ellos (relación) marca la diferencia existente entre los episodios aislados de
agresión, respecto de la instalación de la violencia como una forma de interacción de la
familia.
El segundo concepto (abuso) alude al tema del poder en las relaciones familiares. En este
sentido, Corsi señala que para que ocurra maltrato al interior de la familia, debe existir una
situación de abuso de poder. Desde esta perspectiva, una correcta definición del maltrato
debe considerar la función que ocupan estos actos en relación al establecimiento de poder o
control del ofendido.
En relación a lo anterior, es posible diferenciar el concepto de “maltrato” del de “agresión”, puesto que
sus resultados en el ofendido pudieran ser similares, sin embargo, la intencionalidad del autor u
ofensor es muy distinta.
El concepto de maltrato, como parte del fenómeno de la violencia intrafamiliar, aluda
cualquier acción u omisión de una persona, no accidental, que tenga un alto potencial de
causar daño a esa persona y donde existe una clara intención de causar daño y de ejercicio
de control sobre el ofendido.
Por el contrario, en la agresión, habría un sentido de definir el propio territorio, en donde la
agresividad tiene el sentido de “hacer valer su derecho.” El maltrato o la violencia
intrafamiliar, por el contrario, romperían los límites del propio territorio y del territorio de otra
persona, volviendo la relación confusa e invasiva.
disposición de las Unidades de su dependencia y fiscales los antecedentes
técnicos necesarios para facilitar esta labor, a la mayor brevedad.

Medidas cautelares.

El artículo 15, dispone lo siguiente” artículo 15.- Medidas cautelares. En


cualquier etapa de la investigación o del procedimiento sobre delitos
constitutivos de violencia intrafamiliar, y aun antes de la formalización,
el tribunal con competencia en lo penal podrá decretar las medidas
cautelares que sean necesarias para proteger a la víctima de manera
eficaz y oportuna, tales como las que establece el artículo 92 de la ley
Nº 19.968 y las aludidas en el artículo 7° de esta ley.”

Es de destacar que en esta materia la norma persigue ampliar el espectro de


medidas posibles, remitiéndose, sólo en vía ilustrativa, a aquellas medidas
cautelares o de protección que pueden imponer los tribunales de familia,
dentro del ámbito de su competencia.
Naturalmente, las medidas cautelares del artículo 92 de la ley de los
tribunales de familia, a que puede razonablemente entenderse efectuada la
remisión, son aquellas que presenten una naturaleza compatible con la
protección o amparo necesario en el ámbito penal, que deriva o se relaciona
con la naturaleza del delito cometido, por lo que no cabría al tribunal de
garantía incursionar en materias tales como la fijación de alimentos
provisorios o la prohibición de celebrar actos y contratos que apunte a

Así, ciertos resultados de afectación de la vida o integridad física o psíquica pudiesen ser resultado de
una “agresión”, y no de “maltrato”, como por ejemplo, en situaciones de riña por temas patrimoniales
entre hermanos adultos con resultado de lesiones, en robos o hurtos entre familiares consanguíneos,
entre otros. Estas situaciones no constituyen una relación de abuso, y por tanto, de cometerse estos
delitos, no consistirían en delitos de violencia intrafamiliar.
salvaguardar el patrimonio familiar sin que tenga relación alguna con el delito
investigado. Ahora, si guardare relación, podrán solicitarse e imponerse
como medidas cautelares reales que corresponden de conformidad con las
propias normas del Código Procesal Penal.
Tales providencias serían, entonces, las de la prohibición o restricción de la
presencia del ofensor en el hogar común, lugar de estudio o de trabajo de la
víctima, las que disponen la entrega material de los efectos personales de la
víctima que optare por no regresar al hogar común, las que establecen la
prohibición de porte o tenencia de arma de fuego, las que disponen la
reserva de la identidad del tercero denunciante y, todas las que guarden
relación con la protección de adultos mayores y personas afectadas por
alguna incapacidad o discapacidad, e incluso niños, niñas y adolescentes,
sin perjuicio de lo que en definitiva pueda resolver el tribunal de familia.
Por otro lado, como el artículo 7º de la ley, también incluido en la remisión, no
enumera medidas cautelares sino que solo alude a su adopción en
situaciones de riesgo, las que sí enuncia bajo la fórmula de una presunción,
como antes viéramos, cabría entender, entonces, esa referencia, a los
eventos habilitantes de la petición y concesión de arbitrios de amparo que
allí se contienen, los que no presentan una enumeración taxativa.
En consecuencia, las medidas cautelares posibles serán todas aquellas que,
como señala la ley, sean necesarias para proteger a la víctima de manera
eficaz y oportuna, y los tribunales de garantía, a petición de los fiscales (o
de las víctimas) pueden adoptar estas providencias o cualquier otra de
naturaleza personal o real que parezca adecuada al carácter o circunstancias
del delito, de conformidad con el Código Procesal Penal, arts. 139 y
siguientes, 155 y 157, aún antes de la formalización, y ello, sin perjuicio
de las medidas de protección que puedan adoptar los fiscales
directamente, como es lo habitual.

Medidas accesorias
El artículo 16 consagra sanciones accesorias o adicionales a las que en
carácter principal o accesorio contempla la ley penal sustantiva. Son las
mismas que deben imponer los tribunales de familia en los asuntos de
violencia intrafamiliar de naturaleza civil de que conozcan y están
consignadas en el artículo 9º de la ley.
“Artículo 16.- Medidas accesorias. Las medidas accesorias que
establece el artículo 9º serán aplicadas por los tribunales con
competencia en lo penal, cuando el delito constituya un acto de
violencia intrafamiliar, sin perjuicio de las sanciones principales y
accesorias que correspondan al delito de que se trate.
El tribunal fijará prudencialmente el plazo de esas medidas, que no
podrá ser inferior a seis meses ni superior a un año, atendidas las
circunstancias que las justifiquen. Dichas medidas podrán ser
prorrogadas, a petición de la víctima, si se mantienen los hechos que
las justificaron. En el caso de la letra d) del artículo 9º, la duración de la
medida será fijada, y podrá prorrogarse, tomando en consideración los
antecedentes proporcionados por la institución respectiva.”
“Artículo 9º.- Medidas accesorias. Además de lo dispuesto en el artículo
precedente, el juez deberá aplicar en la sentencia una o más de las
siguientes medidas accesorias:
a) Obligación de abandonar el ofensor el hogar que comparte con la
víctima.
b) Prohibición de acercarse a la víctima o a su domicilio, lugar de
trabajo o de estudio. Si ambos trabajan o estudian en el mismo lugar se
oficiará al empleador o director del establecimiento para que adopte las
medidas de resguardo necesarias.
c) Prohibición de porte y tenencia y, en su caso, el comiso, de armas de
fuego. De ello se informará, según corresponda, a la Dirección General
de Movilización, a la Comandancia de Guarnición o al Director de
Servicio respectivo, para los fines legales y reglamentarios que
correspondan.
d) La asistencia obligatoria a programas terapéuticos o de orientación
familiar. Las instituciones que desarrollen dichos programas darán
cuenta al respectivo tribunal del tratamiento que deba seguir el agresor,
de su inicio y término.
El juez fijará prudencialmente el plazo de estas medidas, que no podrá
ser inferior a seis meses ni superior a un año, atendidas las
circunstancias que las justifiquen. Ellas podrán ser prorrogadas, a
petición de la víctima, si se mantienen los hechos que las justificaron.
En el caso de la letra d), la duración de la medida será fijada, y podrá
prorrogarse, tomando en consideración los antecedentes
proporcionados por la institución respectiva.”
En cumplimiento del mandato de estas disposiciones, los fiscales habrán de
tener en cuenta estas sanciones accesorias al formular sus requerimientos y
acusaciones, instando por su imposición, cuando así corresponda.

Condiciones para la suspensión del procedimiento.

En esta materia, se ha ampliado la enumeración de las condiciones posibles


contempladas en el artículo 238 del Código Procesal Penal para los efectos
de las suspensiones de procedimiento, con las mismas circunstancias
previstas como medidas o sanciones accesorias en el artículo 9º, ya
transcritas. Esta ampliación, según la interpretación antes adoptada acerca
del alcance de las disposiciones procesales de carácter especial, debe
entenderse que rige para todos los delitos que se hayan cometido en un
contexto de violencia intrafamiliar.

Su texto es el siguiente:
“Artículo 17.- Condiciones para la suspensión del procedimiento. Para
decretar la suspensión del procedimiento, el juez de garantía impondrá
como condición una o más de las medidas accesorias establecidas en
el artículo 9°, sin perjuicio de las demás que autoriza el artículo 238 del
Código Procesal Penal.”
Cabe destacar el carácter imperativo de la norma transcrita, que importaría
que necesariamente al menos una de las condiciones del artículo 9º debe
imponerse para poder decretar la suspensión del procedimiento, sin perjuicio
o además de las contenidas en el artículo 238 del C. P. P.
Sin embargo, como las nuevas condicionantes introducidas, excepto
solamente la prohibición de porte y tenencia de arma de fuego, ya están
conceptualmente subsumidas en las contenidas en el referido Código y éste
también prevé que sea una o más las que se atribuyan, no deberían
suscitarse dificultades de interpretación en su aplicación.

Incumplimientos y desacatos.

Al igual que en el caso de los incumplimientos de las resoluciones de los


tribunales de familia, el artículo 18 previene, mediante una remisión al
artículo 10º, que la vulneración de lo resuelto por los tribunales en lo penal,
en cuanto a medidas cautelares, medidas (o sanciones) accesorias del
artículo 9º y, condiciones de la suspensión del procedimiento, dará lugar a
que el tribunal ponga los antecedentes en conocimiento del Ministerio
Público para lo previsto en el artículo 240 del C. P. C., sin perjuicio de la
medida de arresto como apremio.
El tenor de las normas es el siguiente:
“Artículo 18.- Sanciones. En caso de incumplimiento de las medidas a
que se refieren los artículos 15, 16 y 17, se aplicará lo dispuesto en el
artículo 10.”
Artículo 10.- Sanciones. En caso de incumplimiento de las medidas
cautelares o accesorias decretadas, con excepción de aquella prevista
en la letra d) del artículo 9°, el juez pondrá en conocimiento del
Ministerio Público los antecedentes para los efectos de lo previsto en el
inciso segundo del artículo 240 del Código de Procedimiento Civil, sin
perjuicio de imponer al infractor, como medida de apremio, arresto
hasta por quince días.
La policía deberá detener a quien sea sorprendido en quebrantamiento
flagrante de las medidas mencionadas en el inciso precedente.”
Podría surgir la duda acerca de la autonomía que podrían tener los fiscales
para investigar y perseguir estos desacatos, dada la remisión a la norma que
considera que el tribunal debe efectuar la comunicación.
No obstante, tratándose de infracciones de resoluciones dictadas por
tribunales en lo penal, normalmente producto del ejercicio de acciones y
pretensiones del propio Ministerio Público, que dan lugar a acción penal
pública para su persecución, no se requiere recibir la comunicación del
tribunal de lo penal para actuar. Por cualquier vía que se tome conocimiento
del incumplimiento de las anotadas resoluciones, inclusive de oficio, se dará
lugar al inicio de la investigación.
Lo mismo acontece respecto de las resoluciones del orden civil, sólo que en
tales casos, es altamente improbable que los fiscales tomen conocimiento de
ello, a menos que les sea denunciado.
Por otra parte, de conformidad con el inciso final del artículo 10, la policía
deberá detener a quien sea sorprendido en quebrantamiento flagrante de las
medidas mencionadas en el inciso precedente, que son las cautelares o
accesorias decretadas.
Esta facultad, primitivamente concebida para la vulneración de las señaladas
providencias, pero de carácter civil, la entendemos también aplicable a los
incumplimientos del orden penal, por efectos de la remisión íntegra que se
hace al artículo 10.

Improcedencia de acuerdos reparatorios.


El artículo 19 dispone, en términos absolutos, que en los procesos por
delitos constitutivos de violencia intrafamiliar no tendrá aplicación el artículo
241 del Código Procesal Penal.
Como señalamos antes, entendemos que esta limitación opera para todo tipo
de delitos que se inscriban en el concepto de violencia intrafamiliar,
delimitado caso a caso en la forma que antes se señaló.
Por consiguiente, ni aún en los casos de lesiones menos graves o de delitos
culposos, relacionados o constitutivos de violencia intrafamiliar, se podrá
convenir acuerdos reparatorios

Representación judicial de la víctima.

Finalmente, el artículo 20 prescribe lo siguiente:

“Artículo 20.- Representación judicial de la víctima. En casos calificados


por el Servicio Nacional de la Mujer, éste podrá asumir el patrocinio y
representación de la mujer víctima de delitos constitutivos de violencia
intrafamiliar que sea mayor de edad, si ella así lo requiere, para los
efectos de lo dispuesto en el artículo 109 del Código Procesal Penal.
Para el cumplimiento de lo dispuesto en el inciso anterior, el Servicio
podrá celebrar conveníos con entidades públicas o privadas.”

Tal como señalamos con antelación, no contamos aún con la historia fidedigna
completa del establecimiento de la ley, lo que nos impide hacer una
interpretación más definitiva del alcance de esta norma, cuya redacción fue
modificada en sucesivas ocasiones y finalmente su texto quedó fijado en
Comisión Mixta, en el último trámite.
Teniendo en cuenta el concepto de intervinientes que el C.P.P. consagró en el
artículo 12 y la estructura del procedimiento penal, que considera que la
víctima siendo capaz actúa por si misma, sin necesidad de constituir patrocinio
ni representación judicial, a menos que se querelle, en principio parecería
que la intervención del Servicio Nacional de la Mujer debería circunscribirse a
los casos en que la víctima resuelve presentar querella o ejecutar actuaciones
formales.
Sin embargo, la agregación de la oración “para los efectos de lo dispuesto en
el artículo 109 del Código Procesal Penal”, que finalmente se introdujo a este
texto, parecería perseguir otro sentido, cual sería que aquel Servicio Público
la pueda representar en toda clase de intervenciones y actuaciones, sin que
sea exigible la previa presentación de una querella.
Sin perjuicio de la interpretación que podamos intentar una vez que contemos
con mayores antecedentes, por ahora, atendiendo al sentido de la ley vigente y
principios básicos del nuevo proceso penal, en especial el de inmediación,
concluimos que el concepto de patrocinio y representación judicial que
contiene el artículo 20 en examen, referido a los efectos del artículo 109 del
Código Procesal Penal, debe necesariamente reflejarse en tramitaciones que
den naturalmente lugar a presentaciones formales, tales como las querellas,
ejercicio de acciones civiles, o peticiones muy concretas, pero no puede llevar
a sustituir físicamente a la víctima en las audiencias en que está prevista su
presencia, o ante el fiscal, por la necesidad ineludible de contar con su versión
o apreciación de los hechos y/u opinión, según los casos, precisamente por
tratarse de materias penales en las que debe intentarse reconstituir la forma de
ocurrencia de hechos pasados, de la cual dependerá la aplicación de una
sanción de la mayor entidad, cual es la afección en derechos básicos, a quien
se determine autor del delito.

En cualquier caso, mediando la voluntad expresa de la víctima mujer y mayor


de edad, como en cualquier evento, los abogados del Sernam podrán actuar
conforme a los procedimientos que el Código contempla, al igual que aquellos
con quienes él mismo convenga, sean de entidades públicas o particulares.
La disposición, más bien, apunta a habilitar a los abogados funcionarios de
aquel Servicio, que por principio de legalidad requieren de facultades expresas,
para intervenir en procedimientos judiciales y a la Repartición misma, por
idénticas razones, para celebrar convenios al efecto con instituciones públicas
y privadas.

MODIFICACIONES DE OTROS TEXTOS LEGALES.

1. El artículo 21, ubicado en el párrafo 4º, introduce las siguientes


modificaciones al Código Penal:

a) Intercala, en la circunstancia 4ª del artículo 11, a continuación de la


expresión “a su cónyuge,” las palabras “o su conviviente”, con lo cual se
incluye en la atenuante de responsabilidad de haberse ejecutado el delito en
vindicación próxima de una ofensa grave causada con antelación al autor o a
su cónyuge o parientes que allí se señalan, a la venganza de esas
características con respecto a las ofensas inferidas a los convivientes.
b) En el artículo 390, suprime la frase “sean legítimos o ilegítimos”, así
como la coma (,) que le sigue, y la palabra “legítimos” que sigue al término
“descendientes”, e intercala, a continuación del vocablo “cónyuge”, la
expresión “o conviviente”, de forma que junto con adaptar el texto del
parricidio a la nueva legislación civil en materia de parentesco, amplía tal
calificación incluyendo el delito de homicidio cometido en la persona del
conviviente.
c) Sustituye el artículo 400, por el siguiente:

"Artículo 400. Si los hechos a que se refieren los artículos anteriores de


este párrafo se ejecutan en contra de alguna de las personas que
menciona el artículo 5º de la Ley sobre Violencia Intrafamiliar, o con
cualquiera de las circunstancias Segunda, Tercera o Cuarta del número
1º del artículo 391 de este Código, las penas se aumentarán en un
grado.".
En consecuencia, el aumento de la pena para los delitos de lesiones
corporales contemplados en el párrafo 3º del Título VIII del Libro II, se
extiende a todos aquellos que afecten, o más bien, que se cometan entre
las personas de los integrantes del círculo que determina la violencia
intrafamiliar, señalados en el artículo 5º de la ley en comentario, esto es,
entre quienes tengan o hayan tenido la calidad de cónyuge del ofensor o
una relación de convivencia con él; o sean parientes por consanguinidad o
por afinidad en toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer grado
inclusive, del ofensor o de su cónyuge o de su actual conviviente.
Igualmente, procederá tal aumento de pena cuando la conducta referida
ocurra entre los padres de un hijo común, o recaiga sobre persona menor de
edad o discapacitada que se encuentre bajo el cuidado o dependencia de
cualquiera de los integrantes del grupo familiar del que forme parte o con el
que se relacione de la forma antes dicha el ofensor.
Ello, sin perjuicio de mantenerse, obviamente, el aumento de pena previsto
actualmente para las lesiones corporales del mismo párrafo, ejecutadas con
cualquiera de las circunstancias Segunda, Tercera o Cuarta del número 1º
del artículo 391 del Código.
d) Agrega la siguiente oración al final del N° 5 del artículo 494:
“En ningún caso el tribunal podrá calificar como leves las lesiones
cometidas en contra de las personas mencionadas en el artículo 5° de
la Ley sobre Violencia Intrafamiliar.”.

Tal modificación importa que los ilícitos de lesiones corporales provocadas


entre personas mencionadas en el artículo 5º de la ley, según enumeración
ya señalada, no podrán ser, bajo ninguna circunstancia y a pesar de la calidad
de los individuos y de las circunstancias del hecho, calificadas como leves y,
por lo mismo, nunca darán lugar a una falta penal, sino que
necesariamente, al menos, al delito de lesiones menos graves del
artículo 399.
2. Por su parte, el artículo 22 de la ley introduce las siguientes
modificaciones en la ley N° 19.968, que Crea los Tribunales de Familia:
a) Sustituye el inciso segundo del artículo 90, por el siguiente:
“Si de los antecedentes examinados en la audiencia preparatoria o en la
del juicio aparece que el denunciado o demandado ha ejercido violencia
en los términos establecidos en el artículo 14 de la Ley sobre Violencia
Intrafamiliar, el tribunal los remitirá al Ministerio Público.”
Como ya se comentara en el punto 2.1, a propósito de las modificaciones de
orden procesal que esta ley introduce, importa que para los efectos de la
investigación y persecución del delito de maltrato habitual, el tribunal de
familia debe remitir los antecedentes que estime sean constitutivos del
mismo al Ministerio Público, como requisito de procedencia para las
actuaciones de este último.
b) Reemplaza la primera oración del número 1 del artículo 92, por la
siguiente:
“Prohibir al ofensor acercarse a la víctima y prohibir o restringir la
presencia de tal ofensor en el hogar común y en el domicilio, lugar de
estudios o de trabajo de ésta.”.
Con ello se amplían los términos de la primera de las medidas cautelares
que tal disposición considera, actualmente referida solo a prohibir o
restringir la presencia del ofensor en el hogar común, lugar de estudios o de
trabajo de la víctima, para incluir la posibilidad de decretar la prohibición de
acercamiento a la víctima, en cualquier lugar, y en el domicilio de la misma,
no necesariamente el hogar común.
c) Sustituye el artículo 94, por el siguiente:
“Artículo 94.- Incumplimiento de medidas cautelares. En caso de
incumplimiento de las medidas cautelares, el juez pondrá en
conocimiento del Ministerio Público los antecedentes para los efectos
de lo previsto en el inciso segundo del artículo 240 del Código de
Procedimiento Civil. Sin perjuicio de ello, impondrá al infractor, como
medida de apremio, arresto hasta por quince días.”.
Esta modificación importa que el apremio necesariamente debe consistir en
arresto hasta por quince días, y no como se preveía anteriormente, en
arresto nocturno, sustituible por simple arresto solo en casos de
quebrantamiento.
3 Finalmente, el artículo 23, modifica la ley N° 18.216, sobre Medidas
Alternativas a las Penas Privativas o Restrictivas de Libertad,
intercalando en el inciso primero de su artículo 30, a continuación de la
expresión “Código Penal”, la siguiente oración, precedida de una coma (,): “o
de los delitos contra las personas que sean constitutivos de violencia
intrafamiliar”.
Ello importa que, tratándose de delitos cometidos en el ámbito de la
violencia intrafamiliar, en los términos ya precisados, el tribunal podrá
imponer como condición al condenado, para el otorgamiento de cualquiera
de los beneficios previstos en dicha ley, que no ingrese ni acceda a las
inmediaciones del hogar, establecimiento educacional o lugar de trabajo del
ofendido.
Es de destacar que el inciso cuarto de esta disposición, introducida por la ley
Nº 19.617, publicada en el D. O. de 12.07.99, prevé que tratándose de la
prohibición de ingresar o acercarse al hogar, el tribunal la revocará si la
víctima fuere cónyuge o conviviente del condenado y así lo solicitare, a
menos que el tribunal tuviere fundamento para estimar que la solicitud es
consecuencia de la coacción ejercida por el condenado o que la revocación
pudiere poner en peligro a menores de edad.

VIGENCIA DE LA LEY Y DEROGACIÓN DE LEY DE VIOLENCIA


INTRAFAMILIAR ANTERIOR .
Según el artículo 25, la presente ley comienza a regir el 1 de Octubre de
2005, misma fecha de la entrada en vigor de la ley Nº 19.968, que Crea los
Tribunales de Familia, conforme lo dispone su artículo 134.
También desde esa fecha, por disposición de su artículo 26, queda derogada
la ley Nº 19.325, actual Ley de Violencia Intrafamiliar, sin perjuicio que sus
normas de procedimiento subsistirán para la continuación de la
substanciación de las causas que de conformidad con lo dispuesto en el
artículo segundo transitorio de la ley Nº 19.968, se encontraren radicadas a
esa data en los tribunales con competencia en lo civil, las que se ajustarán a
las normas procesales vigentes a su inicio hasta la sentencia de término.
En consecuencia, en el orden civil, las materias de violencia intrafamiliar ya
radicada en tribunales civiles continuarán siendo substanciadas en ellos
conforme a la legislación procesal vigente a la fecha de su inicio y, aquellos
juicios por iniciarse, a partir del 1 de octubre, deberán substanciarse
conforme con la nueva legislación, ante los tribunales de familia, aunque se
refieran a hechos acaecidos con anterioridad.
En el orden penal, en cambio, es de recordar que por disposición del
artículo Trigésimo Sexto Transitorio de la Constitución Política de la
República, actual Octavo del Texto Refundido Coordinado y
Sistematizado fijado por Decreto N° 100, 2005, del Ministerio Secretaria
General de la Presidencia, en concordancia con lo previsto en los artículos 4º
transitorio de la ley orgánica constitucional del Ministerio Público Nº 19.640 y
483 y 484 del Código Procesal Penal, al Ministerio Público corresponde
intervenir exclusivamente respecto de hechos acaecidos con
posterioridad a su instalación y a la respectiva entrada en vigencia de la
Reforma Procesal Penal en las respectivas regiones del país.
Es más, es de advertir que incluso en el evento de detectarse por los
tribunales de familia en los procesos que se rigen por la nueva normativa de
la ley 20.066, hechos que revistan caracteres de delitos producidos en el
contexto de la violencia intrafamiliar, ocurridos con anterioridad a la entrada
en vigencia del nuevo proceso penal en las respectivas regiones del país,
estos deberán ser de conocimiento de los tribunales del crimen, de
conformidad con el sistema antiguo.
Ello, sin perjuicio, además, de que, naturalmente, el delito de maltrato
habitual y demás modificaciones de carácter penal, solamente podrán
aplicarse a hechos acontecidos con posterioridad a la entrada en vigor de
las normas que los introducen, el 1 de octubre próximo, habida excepción
únicamente de la aplicación de la norma más beneficiosa para el imputado,
de darse el caso.

Por último y según el mismo artículo 26, toda referencia legal o


reglamentaria a la Ley de Violencia Intrafamiliar, Nº 19.325, debe entenderse
hecha a la presente ley, de forma que las referencias a la misma contenidas
en la propia ley en informe quedan cubiertas por esta remisión.

ACTUACIONES DEL MINISTERIO PUBLICO CONTEMPLADAS EN LEY N°


19.968 QUE CREA LOS TRIBUNALES DE FAMILIA

1. Adopción de medidas cautelares.

El artículo 81 de esta ley, a propósito de la competencia y procedimiento


relativo a los actos de violencia intrafamiliar ante los tribunales de familia, en
los incisos segundo, tercero y cuarto contempla lo siguiente:

“En todo caso, cualquier tribunal que ejerza jurisdicción en asuntos de


familia, fiscal del Ministerio Público o juez de garantía según
corresponda, que tome conocimiento de una demanda o denuncia
por actos de violencia intrafamiliar, deberá, de inmediato, adoptar las
medidas cautelares del caso, aun cuando no sea competente para
conocer de ellas.

En caso de concurrir conjuntamente como víctimas de violencia


intrafamiliar personas mayores y niños, niñas o adolescentes, el
juez podrá siempre adoptar las medidas de protección en
conformidad a la ley.
El procedimiento por actos de violencia intrafamiliar se regirá por
las normas contenidas en este Párrafo y, en lo no previsto en ellas,
por el Título III de esta ley.”

Sin perjuicio que la redacción es claramente deficiente, porque alude a los


fiscales en la idea de funcionarios u órganos que ejercen jurisdicción y
resuelven la concesión de medidas cautelares, cuyo no es el caso,
naturalmente, intentando darle un sentido que apunte a que la norma
produzca sus efectos también respecto de los fiscales, pero sin sobrepasar
las funciones que constitucional y legalmente les corresponden, puede
interpretarse que, en los casos de que conozcan, deben procurar, con
prioridad, la adopción de las medidas de protección que estén a su alcance y
la solicitud al tribunal de garantía, de las medidas cautelares que
correspondan, de acuerdo con el Código Procesal Penal y artículo 92 de esta
ley.

2 Detenciones por flagrancia y controles de detención.

El artículo 83 prescribe lo siguiente:


“ARTICULO 83. Actuación de la policía. En caso de violencia
intrafamiliar que se esté cometiendo actualmente, o ante llamadas de auxilio
de personas que se encontraren al interior de un lugar
cerrado u otros signos evidentes que indicaren que se está cometiendo
violencia intrafamiliar, los funcionarios de Carabineros o de la Policía de
Investigaciones deberán entrar al lugar en que estén ocurriendo los hechos,
practicar la detención del agresor, si procediere, e
incautar del lugar las armas u objetos que pudieren ser utilizados para
agredir a la víctima.
El detenido será presentado inmediatamente al tribunal competente, o
al día siguiente si no fuere hora de despacho, considerándose el parte
policial como denuncia. Si no fuere día hábil, el detenido deberá ser
conducido, dentro del plazo máximo de 24 horas, ante el juez de garantía
del lugar, a fin de que éste controle la detención y disponga las medidas
cautelares que resulten procedentes, de conformidad con lo dispuesto en
el artículo 92 de esta ley.”Cabe recordar a estos efectos, que tanto la
definición legal del concepto de violencia intrafamiliar que contiene el artículo
1º de la ley Nº 19.325, vigente a la fecha de dictación de la ley Nº 19.968,
como el que actualmente se incluye en el artículo 5º de la ley Nº 20.066 que
motiva este instructivo, son de una amplitud tal que abarcan delitos y faltas
penales junto con ilícitos civiles.
La ley, además, no hace una clara distinción, a través de su articulado, las
competencias y atribuciones del orden penal y civil.

En consecuencia, la flagrancia de que se trata, puede no estar


necesariamente referida a ilícitos penales, puesto que incluso el nuevo delito
de maltrato habitual, que incluye la sola agresión sicológica, requiere de la
apreciación de elementos de carácter técnico y jurídico que las policías no
tendrán a su disposición o que no están llamadas a calificar.
Es más, por la excepcionalidad de la norma, que le asigna un carácter de
especialidad, debemos entender que habilita para practicar detenciones que
el propio C.P.P. no autoriza, como en casos de faltas penales, por ejemplo.
Ahora bien, como se está hablando de detenciones y de audiencias de
control de las mismas, es necesario determinar la participación que en éstas
puede caber al Ministerio Público.
Teniendo en cuenta las normas constitucionales y legales que gobiernan
imperativamente al Ministerio Público y le fijan sus atribuciones,
necesariamente tenemos que entender que su participación debe quedar
restringida al ámbito que le es propio, esto es el penal.
Así las cosas, las detenciones que se practiquen en situaciones de flagrancia
por hechos que no constituyan delitos o faltas penales, darán lugar a la
intervención de los tribunales de familia, quienes serán los competentes para
determinar la legalidad de las detenciones y la adopción de las medidas de
protección y/o cautelares que la misma ley N° 19.968 contempla, para lo cual
le asigna facultades expresas.
Ante tales tribunales, en audiencias y procedimientos por materias de
naturaleza civil, no cabe participación alguna al Ministerio Público.
En cambio, si en razón de tener que efectuarse dichas audiencias en días
en que no funcionan los tribunales de familia, deben celebrarse ante
tribunales de garantía, podrá caber en las mismas participación a los fiscales,
en la medida que los antecedentes de la flagrancia entreguen indicios de la
comisión de cualquier clase de delito penal, incluidas las faltas,
naturalmente, caso en el cual, contarán con todas las atribuciones y
obligaciones normales que el Código Procesal Penal les otorga y acuerda y,
con las especiales que derivan de la nueva ley de violencia intrafamiliar, Nº
20.066, especialmente en materia de medidas de protección y cautelares.
Obviamente, la apreciación de los antecedentes fundamentes de la
detención, deberán ser apreciados por los propios fiscales, como es lo
habitual, para determinar la participación que pueda caberles.

VI MODIFICACIONES A LA LEY DE MENORES Nº 16.618. DECLARACIÓN


DE DISCERNIMIENTO DE MENORES DE 18 Y MAYORES DE 16 AÑOS.
La ley Nº 19.968, cuya vigencia como se ha dicho es a partir del 1 de octubre
del presente año 2005, en su artículo 121, introdujo diversas modificaciones
a la ley N° 16.618, algunas de ellas de interés del Ministerio Público, que
son las siguientes:
1. Desde luego, dispuso la derogación de los artículos 18 a 27, que
corresponden al título III, sobre la Judicatura de Menores, su Organización y
Atribuciones, lo que resulta ser la lógica consecuencia de su substitución
por los tribunales de familia.
2. Sustituyó el artículo 28, sobre declaración de discernimiento, por el
siguiente:
"Artículo 28.- Cuando a un mayor de dieciséis y menor de
dieciocho años de edad se le atribuyere un hecho constitutivo de
delito, la declaración previa acerca del discernimiento será emitida
por el juez de garantía competente, a petición del Ministerio
Público, en el plazo de quince días. Con dicho objetivo, se citará a
una audiencia a todos los intervinientes, previa designación de un
defensor para el menor si no tuviere uno de su confianza, a la que
deberán concurrir con todos sus medios de prueba. Si se declarare
que el menor ha obrado con discernimiento, el proceso se regulará de
acuerdo a lo previsto en el Título I del Libro IV del Código Procesal
Penal, cualquiera sea la pena requerida por el fiscal.
Encontrándose firme la resolución del juez de garantía que
declare que el menor ha actuado sin discernimiento, la comunicará al
juez de familia, a fin de que este último determine si corresponde la
aplicación de alguna de las medidas contempladas en el artículo 29.
En el evento de que se declare que el menor ha actuado con
discernimiento, el fiscal podrá igualmente ejercer las facultades
contempladas en el Párrafo 1° del Título I del Libro II del Código
Procesal Penal o deducir los respectivos requerimientos o
acusaciones.".

Como se advierte, con ello se ha simplificado el procedimiento, radicando


todas las declaraciones de discernimiento en los tribunales de garantía, a
diferencia de la situación preexistente, en que según la pena asignada al
delito conocía de las mismas el tribunal de menores o el de garantía.
Igualmente se eliminó la obligación de oír al Servicio Nacional de Menores,
no obstante lo cual, igualmente puede acudirse a este organismo, para la
obtención de peritajes.
Sin embargo, dada la refundición del antiguo texto, que se aprecia que se
hizo, que distinguía las situaciones según el tribunal competente y la
gravedad de las penas, aparentemente se ha extendido la aplicación de los
procedimientos del Título I del Libro IV del C. P. P. a todos los casos que
afecten a menores declarados con discernimiento, cualquiera sea la pena
requerida.
Sin embargo, habrá de tenerse debidamente en cuenta que en el inciso
final, al reproducirse la facultad actualmente existente de los fiscales para
ejercer las facultades de archivo provisional, no iniciar investigación o de
aplicar principio de oportunidad, igualmente se alude a requerimientos o
acusaciones, con lo cual, se está controvirtiendo lo antes señalado sobre
aplicación de procedimientos simplificados, a todo evento.
Producida la contradicción en el propio texto, no cabe sino acudir a la
invocación del tenor de la norma actual, que demuestra que esa prescripción
estaba referida a los casos de hechos constitutivos de faltas o de simples
delito que la ley no sanciona con penas privativas o restrictivas de libertad, o
que no excedan de presidio o reclusión menor en su grado mínimo, cuya
declaración previa acerca del discernimiento era emitida por el juez de
garantía.
En cambio, ahora, es el mismo legislador del nuevo artículo 28, quien en el
inciso final alude, entre las facultades de los fiscales, una vez declarado que
el menor actuó con discernimiento, a las posibilidades alternativas de
formular requerimientos o acusaciones, con lo cual se demuestra que
también contempló la posibilidad de realización de juicios ordinarios y
abreviados.
Una interpretación diferente llevaría al absurdo de obligar a tramitar todos los
enjuiciamientos de menores declarados con discernimiento, bajo la forma del
procedimiento simplificado, aunque los ilícitos y las penas requeridas sean
de la mayor gravedad, como por ejemplo en crímenes de parricidios,
homicidios, lesiones graves, violaciones y demás abusos de carácter sexual,
robos con violencia, etc., lo que no solo afecta el ejercicio de la acción penal
sino que también limita el derecho a la defensa de los imputados.

Por otro lado, a pesar de que se omitió la referencia a la formalización previa


al discernimiento, que se contiene en el artículo 28 actual, lo que podría
eventualmente entenderse que reviste trascendencia, por el hecho que para
la obtención de medidas cautelares personales de prisión preventiva se
requiere de la formalización previa, especialmente respecto de delitos que
tienen pena asignada superior a presidio o reclusión menor en grado mínimo,
esto es los de mayor gravedad, en los cuales es normal que se solicite, se
estima que ello no es así, porque el trámite del discernimiento ante el mismo
juez de garantía no impide la formalización.

En efecto, el concepto jurídico y legal de la formalización en tanto simple


comunicación al imputado del hecho de estarse efectuando una
investigación, le da la posibilidad al mismo imputado de ejercer su derecho a
defensa.
Por lo demás, la misma norma en comentario considera que de optarse en
definitiva por el procedimiento simplificado, el requerimiento debe hacerse
una vez concluido el trámite del discernimiento, lo que deja en evidencia que
todo se gestiona en un mismo procedimiento.
Por eso, en concepto de este Fiscal Nacional, la formalización debe
efectuarse de todas maneras, en la misma audiencia en que se pide la
declaración del discernimiento, misma oportunidad en que, de proceder, por
la naturaleza y circunstancias del delito, se deben pedir las medidas
cautelares que correspondan.
Por último, se omitió también esta vez la mención expresa del recurso de
apelación, que antes estaba previsto respecto de las resoluciones del juez
de menores que declaraban la falta de discernimiento, que eran las
situaciones de mayor gravedad para el M.P., con lo cual las resoluciones del
tribunal de garantía quedarán ahora sujetas a las reglas generales.

En todo caso, igualmente de acuerdo con el artículo 370 del C.P.P., tal
recurso procederá respecto de las resoluciones que nieguen lugar al
discernimiento, desde que ponen término al procedimiento o harían imposible
su prosecución, máxime si ahora serán expedidas en el mismo
procedimiento en el que se tramita la formalización y se gestionan las
cautelares a que haya lugar.
Ratifica esta interpretación el mismo artículo 28 en comentario, pues en el
inciso segundo alude a que sólo una vez que la resolución que declara
que el menor ha actuado sin discernimiento se encuentre firme, se le
comunicará al juez de familia, para la aplicación de las medidas del artículo
29, esto es las de “seguridad”, protección o tratamiento que allí se
contemplan.
3. Se sustituye en el encabezamiento del artículo 29, la frase "En los casos
previstos en el artículo 26 Nº 10 de esta ley", por "En los casos
previstos en el artículo 8°, número 10), de la ley que crea los juzgados
de familia", lo que implica corregir la referencia para la aplicación de las
medidas de protección y /o de restricción o tratamientos a menores a
quienes se impute un hecho punible, que hayan obrado sin discernimiento.
4. Se reemplaza en el encabezamiento del artículo 30, la frase
"En los casos previstos en el artículo 26, N° 7°", por "En los casos
previstos en el artículo 8°, números 7) y 8), de la ley que crea los juzgados
de familia"., para adecuar la cita que permite la adopción de las medidas
de protección respecto de menores de edad gravemente vulnerados o
amenazados en sus derechos, respecto de los cuales se requiera adoptar
una medida de protección.
5. Se derogan los artículos 34, 35, 36, 37, 40 y 48 bis, que se refieren a
procedimientos antes los tribunales de menores.
6. Se suprimen en el artículo 65, los textos “dependiendo de la pena que
la ley asigne al hecho” y “o del juez de letras de menores”, para adaptar
su contenido a las modificaciones anteriores en materia de discernimiento,
quedando de la siguiente forma:
“Art. 65. Cuando en una investigación apareciere comprometido un
menor como autor, cómplice o encubridor, el Ministerio Público deberá
ponerlo a disposición del juez de garantía recabando la declaración
sobre el discernimiento cuando corresponda, sin perjuicio de lo
dispuesto en el inciso siguiente.
Las disposiciones de esta ley no impedirán la realización de
actuaciones de investigación por el Ministerio Público ni el ejercicio de
las facultades privativas de los tribunales ordinarios de justicia.”

VII. INCIDENCIA ESTADÍSTICA DE LA CALIFICACIÓN DE DELITOS DE


MALTRATO HABITUAL Y DE DELITOS COMUNES OCURRIDOS EN
CONTEXTO DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR.

La carencia de datos estadísticos debidamente clasificados en materia de


violencia intrafamiliar, fue una de las graves dificultades con que se enfrentó
la tramitación de esta ley, por carecerse de los elementos de juicio
necesarios para cuantificar la carga de trabajo que las innovaciones a
introducir representarían para el Ministerio Público, y en definitiva para todo
el sistema penal, así como ahora se dificultan también la adopción de
criterios de actuación y de medidas de administración, elementales, motivo
por el cual, existe la urgente necesidad y altas expectativas, de poder
contar con información confiable, de este carácter, en el nuevo esquema que
se presentará a partir del 1 de octubre, en el que al Ministerio Público cabe
una importante participación.
Por ende, será de gran trascendencia contar con registros adecuados y
confiables, que entreguen información oportuna, para el uso de este mismo
Organismo y eventualmente de otros integrantes del sistema penal y
autoridades en general.
Para ello, se deberá dejar debida constancia y registro de la circunstancia de
haberse cometido el delito en un contexto de violencia intrafamiliar. Dado el
grado de subjetividad y de tecnicismo que la calificación presenta,
necesariamente deberá ser efectuada por el fiscal a cargo de la
investigación o por el abogado asistente que le apoye.
Por ahora y mientras no se cuente con una funcionalidad específica en el
Sistema Computacional de Apoyo a los Fiscales (SAF), a contar del 01 de
octubre de 2005, las fiscalías locales deberán registrar de manera idónea los
delitos de maltrato habitual y los delitos comunes, tales como parricidio,
homicidio, lesiones, agresiones sexuales u otros, que los fiscales estimen
que se han producido en un contexto de violencia intrafamiliar, debiendo
regularizarse a posteriori la información en el SAF, tan pronto como dicha
herramienta lo permita y les sea oportunamente informado. En cualquier
caso, el registro provisorio que se implemente deberá permitir el rescate de
la información necesaria a nivel de casos, delitos y relaciones, para
estructurar informes estadísticos desde el primer día de vigencia de la nueva
ley.

VIII APOYO DE UNIDADES ESPECIALIZADAS


Finalmente, en consideración a la trascendencia, especialidad y
complejidad de las nuevas normas a que el presente texto se refiere, que
presentan grandes desafíos en su interpretación y aplicación, se
continuarán los estudios de esta legislación, que puedan servir de apoyo y
orientación a los fiscales y se organizarán seminarios especializados de
capacitación con la misma finalidad.
Junto con ello, una nueva Unidad Especializada en creación, y la División
de Víctimas y Testigos, darán preferencia en su quehacer a estas labores y
estarán a disposición de los fiscales y Asesores Regionales, para coordinar
la puesta en práctica de procedimientos y solución de las dificultades que
se vayan produciendo, propias de toda nueva legislación que cambia de
manera radical un sistema de administración de justicia.

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Agradeceré a los Srs. Fiscales Regionales distribuir este oficio a todos los
fiscales adjuntos y adoptar las medidas que procedan a fin que quienes
deban intervenir en investigaciones y procesos por delitos de maltrato
habitual y demás delitos comunes que sean generados o relacionados a un
contexto de violencia intrafamiliar, estén debidamente informados de la
nueva legislación a que se refiere este oficio y de los criterios generales de
actuación adoptados por este Fiscal Nacional, sin perjuicio de las
instrucciones específicas que les puedan ser impartidas por Uds. en sus
correspondientes territorios, en los casos concretos que les corresponda
intervenir o se les consulten.

Saluda atentamente a UDS.


GUILLERMO PIEDRABUENA RICHARD

FISCAL NACIONAL DEL MINISTERIO PÚBLICO