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universidad de buenos aires

facultad de medicina

departamento de humanidades mÉdicas


instituto y cÁtedra de historia de la medicina

director: prof. dr. abel agüero

“salud como objeto de mercado”


monografÍa de la materia: bioética

por: ricardo Ángel la valle.


doctor de la uba. médico.

adscripto al departamento de: salud pública


aÑo: 2004
salud como objeto de mercado 2

tabla de contenidos:

introducciÓn................................................................................................................................
origen del neoliberalismo...........................................................................................................
con la democracia se come, se cura, se educa….......................................................................
la salud. un derecho con destino torcido...................................................................................
medicina basada en la eficiencia................................................................................................
conclusiÓn...................................................................................................................................
bibliografía:.................................................................................................................................

dr. ricardo Ángel la valle


salud como objeto de mercado 3

introducciÓn

la salud se ha convertido en un bien de consumo en una sociedad que, además de tener una
población cada vez más crónica y envejeciente, padece la expansión de la oferta de servicios
médicos encarecidos por la tecnología, la mala praxis y el abuso de la seguridad social. otra
víctima de esta situación es la justicia distributiva que es permanentemente atacada por el
discurso y la praxis de las concepciones neoliberales de mercado.

según mainetti1:
“la medicina es la nueva pandora de la sociedad industrial; revestida de todos los dones
y a la vez fuente de muchos males, ella alimenta la esperanza de la humanidad en la
ambrosía, el pan de la salud y la amortalidad que se trasforma en el pan de la
enfermedad y la locura. cajas de pandora suelen ser emblemáticamente las unidades de
cuidado intensivo, donde el deseo de los hombres de combatir la muerte termina con la
expropiación de ésta, con baja calidad de vida y altos costos (20% de los gastos
hospitalarios). el imperativo tecnológico de la actual medicina produce ambiguos
beneficios y en ocasiones conduce a situaciones trágicas que replantean los fines de la
medicina, y que la llamada bioética intenta racionalizar apelando a los principios
morales de autonomía, beneficencia y justicia”.

la medicina siempre ha ejercido una función de control social, poder normalizador que se
incrementó desde la modernidad en la medida que el positivismo se constituyó en
pensamiento hegemónico. la medicalización de la vida y del lenguaje son, a la vez, la
evidencia y la expresión del poder que tiene el discurso médico. la medicina medicaliza la
vida a través del lenguaje y de esta forma organiza la experiencia y construye el mundo. el
lenguaje técnico médico que influye, o contamina, otras disciplinas como la economía tan
afecta al uso de metáforas médicas.

el discurso médico se ha centrado en la racionalidad y se ha visto fuertemente influenciado


por la epistemología y la ética anglosajona de tal suerte que un discurso que influía en la
economía, terminó siendo cooptado por este discurso. un discurso fuertemente racionalista,
con una carga muy importante de positivismo, con una anhelo nunca disimulado de

1 mainetti ja. la medicalización de la vida y del lenguaje. citado el 07/02/2005. disponible en:
http://www.cuadernos.bioetica.org/doctrina23.htm
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salud como objeto de mercado 4

compararse con las ciencias duras terminó divorciándose de la gente y su mundo, en tanto
que, el discurso económico, con un fundamento más pragmático, buscando siempre
argumentos de “venta” y merodeando los factores de poder, terminó apropiándose de las
decisiones fundamentales de la salud.

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salud como objeto de mercado 5

origen del neoliberalismo

en los años que siguieron inmediatamente a la segunda guerra mundial se produjo en los
estados unidos un renacimiento del interés por el concepto de empresa o del mercado libre. el
origen de estas ideas fue un redescubrimiento del mundo elaborado por bentham en el siglo
xix tal como fue aplicado a la política económica por los economistas clásicos. en 1944
recibió un nuevo espaldarazo académico con la publicación de camino de servidumbre de f. a.
von hayek, obra que según galbraith2 constituye, “un opúsculo alarmante contra el socialismo
y el estado que, como indica su título, equipara en gran parte con la servidumbre”.
esta doctrina alcanzó en los años siguientes una gran reputación académica gracias a que
varios estudiosos (casi evangelizadores) se agruparon, con von hayek, en la universidad de
chicago contando con influencia intelectual en otros centros académicos. este grupo poseía un
profundo e incluso impresionante dominio de la teoría económica a la cual el mercado tan
bien se presta. se encontraban sólidamente establecidos en la línea intelectual que parte de la
más antigua tradición del pensamiento económico occidental. la de adam smith, david ricardo,
john stuart mill y alfred marshall. la economía, como el derecho, respeta a sus profetas.
la restauración del mercado se extendió rápidamente fuera de los límites del mundo
académico. fue calurosamente adoptada por los medios, por escritores de editoriales
periodísticos y redactores de periódicos financieros como: fortune, the wall street journal, etc.
muchos socialistas se encontraban en aquellos años en retirada frente a stalin. para sus
defensores, el mercado, equivalía a decir que las decisiones sociales importantes no serían
tomadas por unos hombres falibles, egoístas y crueles sino por un mecanismo absolutamente
impersonal. cualquier cosa que excluyese de forma tan eficaz un culto de la personalidad era
un instrumento de la libertad. partiendo de estos orígenes, la restauración del mercado entró
en el campo político.

la teoría de la restauración del mercado sostenía, en su manifestación académica, la eficacia


social de un mercado sin controles. distribuía los recursos: el trabajo, el capital, el talento
directivo y técnico, entre los distintos empleos de acuerdo con las directrices últimas y
definitivas del consumidor. cualquier interferencia lesionaba esta eficacia distribuidora. el
estado era el elemento más peligrosamente perturbador. el estado podía interferir en el libre
movimiento de los precios; también podía introducir unos servicios propios que no habían
podido superar las exigencias del mercado. la prueba de la fe que se tenía en el mercado, por

2 galbraith j. k. la sociedad opulenta; barcelona, planeta-agostini: 1985.


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consiguiente, era el rigor con el que se procuraba minimizar el papel del estado.
en el mundo académico existió cierta preocupación por la interferencia privada, por parte de
grandes corporaciones como la general motors, en el mercado. en principio, tales empresas
debían ser desmembradas, así como la condena a la intervención gubernamental debía ser
absoluta. no sólo debían recaer sobre la legislación de un salario mínimo y sobre la
construcción pública de viviendas y sobre la defensa de los convenios colectivos de trabajo,
que desaprobaban naturalmente los políticos y hombres de negocios conservadores, sino
también sobre el sistema de la reserva federal (el banco central de los estados unidos) y las
subvenciones al transporte aéreo. no obstante estas dudas sobre las grandes corporaciones y
de aquellos servicios prestados por el estado que eran necesarios para los hombres de
negocios no eran, en conjunto, dañinas para la restauración del mercado. los académicos
consiguieron dar la impresión de que esta parte de su programa era litúrgica, de que el
entusiasmo más profundo se encontraba en la defensa del mercado y de que el ataque se
cifraba contra las formas más inicuas de la interferencia gubernamental, tales como el sistema
de previsión social o la ayuda a la educación pública. a medida que se fue desplazando hacia
el mundo menos estricto del periodismo y penetró en la política, la restauración del mercado
se consolidó en una sencilla prescripción en contra de los servicios del gobierno. la única
excepción fue la actividad para luchar o resistirse contra el comunismo. si se tenían en cuenta
los efectos que producían los gastos en defensa (en estados unidos) sobre la economía,
existían muchos motivos de satisfacción de que las cosas fuesen así.
como dice galbraith3 “si uno es rico o incluso acomodado e inclinado al amor propio,
cualquier doctrina que haga que los servicios públicos (y, por lo tanto, los impuestos) sean
antieconómicos, políticamente regresivos y tal vez inmorales, podrá parecer benigna.
cualquier cosa que sea tan conveniente tiene que ser correcta”. esta es la razón por la que se
produjo una demanda considerable de profetas del mercado que propalaron su evangelio.
las circunstancias históricas (la miseria de los años treinta, los racionamientos y controles de
la época de guerra) hicieron que los estados unidos fueran un campo propicio para el
renacimiento del mercado. mucha gente estaba dispuesta a aceptar la idea de que un estado
intrusor y obstructivo estaba haciendo deliberadamente la vida difícil. durante la segunda
guerra mundial, los portavoces de los hombres de negocios se arrogaban todos los méritos de
la excelente marcha industrial de la economía. el éxito se atribuyó al virtuosismo natural de la
empresa americana y al sistema americano de mercado y no a la existencia de una fuerte
demanda aunada a un proyecto de planificación. este proceso condujo al afianzamiento en el

3 Ídem 1.
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salud como objeto de mercado 7

público general de la idea de que el gasto público era un problema equiparable al de una
amenaza contra la libertad. por consiguiente las advertencias conservadoras de que los gastos
del estado dedicados a la educación pública, la vivienda pública, una mejor higiene, el control
de la corrupción del aire y del agua y la mejoría del medio ambiente constituían una amenaza
contra la libertad, encontraron un campo fértil para su aceptación.

esta concepción hegemónica de la economía se extendió por el mundo especialmente durante


la década de los ochenta y los noventa. baste recordar como ejemplos, el gobierno de margaret
tatcher en el reino unido y la experiencia argentina con alfredo martínez de hoz durante la
última dictadura militar y de domingo cavallo durante la presidencia de carlos menem.

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salud como objeto de mercado 8

con la democracia se come, se cura, se educa…

el avance arrollador de esta concepción hegemónica basada en la omnipotencia del mercado


se hizo sentir en todos los órdenes de la vida social. gilles lipovetsky4 en “la era del vacío”
realiza una descripción magistral de la sociedad contemporánea. plantea “la conmoción de la
sociedad, de las costumbres, del individuo contemporáneo de la era del consumo masificado,
la emergencia de un modo de socialización y de individualización inédito, que rompe con el
instituido desde los siglos xvii y xviii”.
la sociedad actual, llamada por algunos posmoderna y por otros tardomoderna, se caracteriza
por su hedonismo, permisividad, anomia, privatización ampliada, erosión de las identidades
sociales, abandono ideológico y político. esta es una sociedad flexible, basada en la
información y en la estimulación de las necesidades, el sexo, el culto a lo natural, a la
cordialidad, anómica, con el mínimo posible de austeridad y el máximo de deseo, con la
menor represión y la mayor comprensión posible. la sociedad posmoderna, significa la
retracción del tiempo social e individual, la hiperinformación, el aumento de la velocidad,
avidez de identidad, de diferencia, en este contexto se produce la disolución de la confianza y
la fe en el futuro, la gente quiere vivir en seguida, aquí y ahora, conservarse joven y no ya
forjar el hombre nuevo. esta es la sociedad del desencanto y de la monotonía de lo nuevo
produciendo el cansancio de una sociedad que consiguió neutralizar en la apatía aquello en
que se funda: el cambio. dice lipovetsky5

“la sociedad posmoderna no tiene ídolo ni tabú, ni tan sólo imagen gloriosa de sí
misma, ningún proyecto histórico movilizador, estamos regidos por el vacío, un vacío
que no comporta sin embargo, ni tragedia ni apocalipsis… estamos destinados a
consumir, aunque sea de manera distinta, cada vez más objetos e informaciones,
deportes y viajes, formación y relaciones, música y cuidados médicos. eso es la
sociedad posmoderna; no el más allá del consumo, sino su apoteosis, su extensión hasta
la esfera privada, hasta en la imagen y el devenir del ego llamado a conocer el destino
de la obsolescencia acelerada, de la movilidad, de la desestabilización. consumo de la
propia existencia a través de la proliferación de los mass media, del ocio, de las
técnicas relacionales, el proceso de personalización genera el vacío en technicolor, la
imprecisión existencial en y por la abundancia de los modelos, por más que estén

4 lipovetsky g. la era del vacío. ensayos sobre el individualismo contemporáneo. barcelona; anagrama: 1986.
5 Ídem 4.
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amenizados a base de convivencialidad, de ecologismo de psicologismo”.

este cambio operado en el mundo tuvo su correlato en nuestro país y eso es lo que explica
cómo, una sociedad que en 1983 votaba masivamente un slogan que rezaba “con la
democracia se come, se cura, se educa...”, y en 1989 una promesa de “salariazo”, en tan sólo
una década vivió una transformación brutal que mutó un estado de bienestar en un estado
marásmico y ausente con la privatización de casi todos sus servicios públicos y el
desmantelamiento de los servicios básicos como salud y educación. pero luego tantos años de
estado de bienestar, la semilla plantada por domingo faustino sarmiento y otros fundadores de
la educación en nuestro país, surtieron efecto y la población se opuso a la privatización de la
enseñanza pública, tal es el caso de las movilizaciones en contra de la reducción del
presupuesto universitario que provocó la caída del ministro lópez murphy durante la
presidencia de de la rúa.

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la salud. un derecho con destino torcido

el 10 de diciembre de 1948, las naciones de un mundo cansado de la guerra aprobaron y


proclamaron la declaración universal de los derechos humanos6. dispusieron que fuese
"distribuida, expuesta, leída y comentada en las escuelas y otros establecimientos de
enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios".

el artículo 25 de esta declaración7 consagra el derecho a la salud:


1. toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así
como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el
vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios;
tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad,
invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia
por circunstancias independientes de su voluntad.
2. la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales.
todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho
a igual protección social.

el concepto de salud es complejo y contempla, además de los aspectos biológicos, los


psíquicos y los sociales tal como queda claro en la declaración antecitada y en la definición de
salud del mismo organismo. nuestro país ha sufrido un proceso donde todos estos aspectos
que conforman los elementos indispensables para que la población goce de salud han sido
abandonados en pos de obtener una “sociedad de mercado”. este tipo de modelo socio-político
sólo asegura la marginalidad, la exclusión, el aumento alarmante de la violencia, el deterioro
de todos los niveles educativos con un crecimiento inédito en nuestro país del analfabetismo
total o funcional y el deterioro de todos los indicadores de salud.

la salud debería ser un derecho, tal y como lo consagra la declaración universal de los
derechos humanos, sin embargo ante la ausencia o connivencia de un estado garante se
constituyó en un gran negocio para prepagas, laboratorios y empresarios médicos que hicieron
sus grandes agostos. los organismos internacionales jugaron un rol perverso en este proceso
ya que con la excusa de la eficiencia escondieron una política cuyo objetivo es aumentar el
campo de los negocios para el capital y disminuir el rol del estado en la defensa del derecho a
la salud.

6 organización de naciones unidas. declaración universal de los derechos humanos. resolución de la asamblea
general 217 a (iii) del 10 de diciembre de 1948. disponible en http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm el
16/02/2005.
7 Ídem 6.
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las políticas impulsadas por los organismos internacionales no fueron exclusivas de nuestro
país, también afectaron a latinoamérica y a otros países tratando de transformar la concepción
del proceso salud-enfermedad-atención en una mercancía a adquirir8. este proceso también fue
resistido, baste para ello recordar la lucha por la liberación del pago de patentes de las drogas
para el sida en brasil y sudáfrica.

8 capuano c. la salud como derecho (i). argenpres.info disponible en


http://www.argenpress.info/nota.asp?num=014589 el 09/03/2005.
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salud como objeto de mercado 12

medicina basada en la eficiencia

la medicina es una parte integral de la sociedad y como tal está atravesada por todas las corrientes de
pensamiento, por todos los conflictos, y por todas sus luchas de poder. el discurso hegemónico que se
apoderó de la sociedad tuvo su representante fiel en el campo de la salud, este es el discurso de la
eficiencia, término eminentemente económico y un baluarte para sostenerlo tal como es la medicina
basada en la evidencia (mbe).
la concepción positivista de la medicina implica que debemos ser observadores no comprometidos con
el proceso salud enfermedad, que este proceso se limita a sus componentes biológicos, que los
aspectos psicológicos y sociales son efectos colaterales indeseables que aceptamos de mala gana por
ser innegables pero que competen a otras disciplinas y que nosotros, los médicos, debemos ser
objetivos e imparciales. esta concepción genera la ilusión de que los aspectos ideológicos, las luchas
de poder, la política, son asuntos ajenos a nuestra actividad.

los argumentos que justifican la utilización de la mbe son:


• existen numerosos trabajos científicos con graves problemas de diseño desde el punto de vista
metodológico. estos trabajos muchas veces son refutados por trabajos posteriores generando
confusión y desconcierto. hay una creciente preocupación en el ámbito de la investigación
moderna acerca de que los hallazgos de la mayoría de los artículos publicados contenga
hallazgos falsos9.
• el mejor diseño para un trabajo científico es el ensayo clínico controlado y aleatorizado.
• es necesario criticar constantemente los métodos que utilizamos, ya que, esta es la mejor
forma de encontrar mejores estrategias para los tratamientos.
• la medicina basada en pruebas, que no en la evidencia - en español la palabra evidencia no
tiene el significado de prueba o indicio, que tiene la "evidence" inglesa-, es la manera de
abordar los problemas clínicos, utilizando para solucionar éstos los resultados originados en la
investigación científica. en palabras de sus precursores "es la utilización concienzuda, juiciosa
y explícita de las mejores pruebas disponibles, en la toma de decisiones sobre el cuidado de
los pacientes". en la práctica médica habitual se siguen medidas introducidas de modo
empírico y que se aceptan sin crítica aparente. lo que pretende la medicina basada en pruebas,
es que esta práctica se adecue a la investigación clínica disponible de modo que, una vez
localizada y evaluada por el médico, sea aplicada para mejorar el cuidado de sus pacientes y
su propia práctica.

podemos aceptar que algunas de estas afirmaciones tienen cierto correlato con las necesidades
de la actividad médica. también es cierto que existen muchas razones para limitar el cariz

9 ioannidis jpa. why most published research findings al false. plos med 2005; 2 (8): 696-701.
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salud como objeto de mercado 13

hegemónico que ha adquirido la mbe. algunos de ellos son:


• la medicina actual ha tomado un cariz reduccionista al limitar su modo de pensamiento
a una postura hegemónica que le impide nutrirse del conocimiento posible desde otros
enfoques.
• el abordaje probabilístico de las situaciones clínicas es útil cuando se trata de
poblaciones. esta visión no reduce la incertidumbre, sólo permite valorarla. en un sutil
pase mágico, favorecido por la mano de la ignorancia, este intento de manejar la
incertidumbre termina convirtiéndose en certeza, certeza que se parece bastante al
fundamentalismo.
• no es correcto pensar que existen mejores tipos de diseños de trabajos clínicos que
otros. el objetivo de la ciencia es generar conocimiento y el de un trabajo científico es
responder preguntas, por lo tanto, el mejor diseño es el que sea más adecuado para
responder esa pregunta.
• la solidez de los ensayos clínicos controlados y aleatorizados, quintaesencia de la
medicina basada en la evidencia, está amenazada por la escandalosa la relación entre
las compañías farmacéuticas y los editores de las publicaciones científicas más
serias10. estas publicaciones son subvencionadas por dichas compañías directamente, a
través de la publicidad de sus productos, e indirectamente por los “reprints” de los
“clinical trials” diseñados y ejecutados por ellas, generalmente sin que se conozca el
origen del financiamiento, que son distribuidos entre enorme cantidad de colegas
influyendo poderosamente en su conducta prescriptora. tal es esta influencia que un
importante editor de la bmj, richard smith11, ha llegado a afirmar que “lo que está
sucediendo es que la mayor invención científica, el trabajo aleatorizado, está siendo
degradado por razones de mercado”. tal es el grado de infiltración y corrupción que
provoca esta situación que algunos editores anglosajones se preguntan: “¿quién paga
por la pizza?”12 esto los lleva a plantearse que “no hay más almuerzos gratis”13 y
piensan seriamente en que todos los médicos deberíamos renunciar a todo
financiamiento proveniente de los laboratorios farmacéuticos.
en este nuevo y confuso mundo en que vivimos, por lo menos los que nos hemos criado en el
mundo de la modernidad, lo que predomina es la incertidumbre y las pistas sutiles de intereses
10 smit r. medical journals are an extension of the marketing arm of pharmaceutical companies. plos med 2005;
2 (5); 364-366.
11 smith r. medical journals and pharmaceutical companies: uneasy bedfellows. bmj 2003; 326: 1202-1205.
12 moynihan r. who pays for the pizza? redefining the relationships between doctors and drug companies. 1:
entanglement. bmj 2003; 326: 1189-1192.
13 abbasi k, smith r. no more free luches. bmj 2003; 326: 1155-1156.
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salud como objeto de mercado 14

espurios enmascarados de cientificismo. en este nuevo mundo atravesado por la pluralidad


podemos decir que todas las afirmaciones precedentes son ciertas. son verdad y son, como
todas las verdades, parciales y relativas. todos tienen parte de la razón, pero el defender
cerradamente una postura, impide realizar lo que propugna la vieja dialéctica hegeliana, tesis,
antítesis y síntesis. como dice el viejo refrán, a río revuelto...

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conclusiÓn

trataremos ahora de aportar algunos elementos para esta síntesis:

los médicos tenemos poca o ninguna formación en disciplinas humanísticas, en


epistemología y metodología de la investigación. es difícil, por no decir imposible, apreciar
los defectos y virtudes de una teoría si uno no tiene una formación que abarque las distintas
concepciones existentes sobre la temática. es muy difícil apreciar las consecuencias, que
inevitablemente repercuten en la actividad diaria, de los postulados de una teoría si uno piensa
que es ajeno a las áreas de debate de la sociedad. la mbe, tal como dicen algunos, es una
herramienta y como tal no porta ideología. los que portan ideología son las que imponen su
utilización como práctica hegemónica. todos sabemos que una herramienta está diseñada para
un determinado fin y que resulta inútil cuando uno intenta utilizarla para otro destino. este es
el caso de la mbe cuando se intenta utilizarla como única respuesta para toda pregunta
posible. esta concepción eminentemente probabilística de la práctica médica conduce a la
deshumanización y al desprecio del “arte de la medicina”. esta falta de formación nos ha
alejado del debate “grande” acerca de los temas que no son estrictamente técnicos, del debate
social acerca del rol de la salud, de entender qué le pasa a la gente y por qué no entienden
todos nuestros esfuerzos para mejorar su salud. esta falta de debate nos aparta de las
decisiones a la hora de elegir el modelo de sistema de salud, de la discusión acerca de la
distribución de recursos y de determinar las prioridades en materia sanitaria. quedamos fuera
de esta polémica, quedamos excluidos como actores sociales a la hora de opinar, quedamos
excluidos como parias que no entienden el rumbo de los acontecimientos y así somos fáciles
víctimas de aquellas tendencias a las que decimos oponernos. como víctimas ingenuas
“compramos” que la salud es un objeto de mercado que puede comprare y venderse, nos
arrebataron los pacientes dejándonos inermes ante los clientes, nos convencieron que no
merecemos los derechos sociales como la relación de dependencia, aguinaldo, vacaciones y el
derecho a enfermarnos. nos compraron con moneditas, con la suscripción a algún congreso,
lapiceras, cenas lujosas a cambio de la eficacia de la mirada descarnada de un administrador
que nos hace esclavos de la eficiencia del gasto para preservar un beneficio que siempre es
ajeno a nosotros y a los pacientes. es muy gráfica la expresión de juan gérvas14, cuando
comenta un artículo del médico rural uruguayo juan carlos macedo15: “los médicos generales

14 gérvas j. la dignidad del trajo clínico existe allí donde ejerce un médico cercano, científico y humano.
disponible en: http://www.imacedo.org.uy/juancarlos/dign_trabajomed.pdf el 03/02/2006.
15 macedo hc. comentario editorial. sobre la viabilidad-legitimidad del trabajo clínico: elementos para el
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salud como objeto de mercado 16

(o de familia) que dudan de que su trabajo sea digno pues miserablemente pagado y/o se
lleva a cabo alejado de todo lo que se considera brillante...”.
no se si esta situación es reversible. lo que si se es que si no debatimos a fondo y nos hacemos
escuchar acerca de estos temas no hay esperanza. lo que si se es que no podemos permitirnos
ser una hoja en la tormenta mientras otros deciden. lo que si se es que no quiero vivir en un
mundo donde la salud sea un objeto de mercado.

diálogo. compendio revista médica 1979; 2 (2) disponible en:


http://www.imacedo.org.uy/juancarlos/editorial.htm el 03/02/2006.
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salud como objeto de mercado 17

bibliografía:
1. galbraith j. k. la sociedad opulenta; barcelona, planeta-agostini: 1985.
2. mainetti ja. la medicalización de la vida y del lenguaje. citado el 07/02/2005. disponible
en: http://www.cuadernos.bioetica.org/doctrina23.htm.
3. olivieri f. val a. ganopol g y col. cátedra de medicina preventiva y social. buenos aires;
eudeba: 1986.
4. lipovetsky g. la era del vacío. ensayos sobre el individualismo contemporáneo. barcelona;
anagrama: 1986.
5. mazzáfero v. y col. medicina y salud pública. buenos aires; eudeba: 1999.
6. organización de naciones unidas. declaración universal de los derechos humanos.
resolución de la asamblea general 217 a (iii) del 10 de diciembre de 1948. disponible en
http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm el 16/02/2005.
7. Ídem 6.
8. capuano c. la salud como derecho (i). argenpres.info disponible en
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=014589 el 09/03/2005.
9. ioannidis jpa. why most published research findings al false. plos med 2005; 2 (8): 696-
701.
10. smit r. medical journals are an extension of the marketing arm of pharmaceutical
companies. plos med 2005; 2 (5); 364-366.
11. smith r. medical journals and pharmaceutical companies: uneasy bedfellows. bmj 2003;
326: 1202-1205.
12. moynihan r. who pays for the pizza? redefining the relationships between doctors and drug
companies. 1: entanglement. bmj 2003; 326: 1189-1192.
13. abbasi k, smith r. no more free luches. bmj 2003; 326: 1155-1156.
14. gérvas j. la dignidad del trajo clínico existe allí donde ejerce un médico cercano, científico
y humano. disponible en: http://www.imacedo.org.uy/juancarlos/dign_trabajomed.pdf el
03/02/2006.
15. macedo hc. comentario editorial. sobre la viabilidad-legitimidad del trabajo clínico:
elementos para el diálogo. compendio revista médica 1979; 2 (2) disponible en:
http://www.imacedo.org.uy/juancarlos/editorial.htm el 03/02/2006.

dr. ricardo Ángel la valle

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