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ALPINISMO NII

FEDERACIÓN DE MONTAÑISMO DE LA REGIÓN DE MURCIA

SIERRA NEVADA, DEL 19 AL 22 DE MARZO DE 2009

ALPINISMO NII FEDERACIÓN DE MONTAÑISMO DE LA REGIÓN DE MURCIA SIERRA NEVADA, DEL 19 AL 22
ALPINISMO NII FEDERACIÓN DE MONTAÑISMO DE LA REGIÓN DE MURCIA SIERRA NEVADA, DEL 19 AL 22
INDICE
INDICE

Página

Introducción

4

Material y Mantenimiento

6

Maniobras de cuerda. Seguridad y movimiento

11

Aseguramiento en roca

15

Anclajes para roca Reuniones en roca Aseguramiento Aseguramiento en hielo

27

Anclajes de hielo Reuniones en hielo Aseguramiento La cadena de seguridad

34

Progresión en cordada

38

Relevos Ensamble Graduaciones

41

Aludes

45

Tipos de avalanchas Comportamiento en terrenos de avalanchas Actuación ante una avalancha Utilización del D.V.A. Encordamiento en terreno glaciar Cordada de dos Cordada de más de dos

51

La marcha. Rescate en terreno glaciar El accidentado puede colaborar El accidentado no puede colaborar

55

Polipastos

59

INTRODUCCIÓN

El alpinismo es la modalidad deportiva de los deportes de montaña más compleja y completa que existe por la cantidad de técnicas y elementos que el alpinista a de conocer y dominar. Nos exigirá una concentración constante durante la práctica deportiva desde su comienzo hasta su final. Su complejidad reside en la gran cantidad de técnicas diferentes que debe conocer y dominar el alpinista, el ambiente de montaña donde se ponen en práctica, altura, frío, insolación intensa y cambios rápidos y constantes del tiempo, y la duración habitual de estas actividades, desde ocho diez horas a varios días. El alpinista debe desenvolverse con soltura sobre terrenos nevados de toda inclinación, dominando desde las técnicas básicas de progresión con y sin crampones, llegando hasta las más comprometidas de progresión frontal empleando las puntas frontales en ambientes intimidadores. No podrá olvidar el dominio de las técnicas de escalada en roca de autoprotección, emplazar los anclajes en fisuras y rocas de todo tipo. Conocer y entender el medio natural interpretando los indicios que nos indican cambios climatológicos, estabilidad de la nieve, la estabilidad de un puente de nieve y otros muchos. Aun podemos aumentar la complejidad de la actividad si añadimos el dominio de técnicas de esquí de montaña. Actividad recomendada si deseamos realizar actividad alpinística en invierno o intentar realizar ascensiones a montañas como el Denali. Recomendamos no tener prisa para dominar tantas técnicas para alcanzar un nivel de solvencia bueno. Un buen progreso sería comenzar en ascensiones clásicas de marcha sobre pendientes nevadas no pronunciadas, menores de 40 grados de inclinación, probar ascensiones clásicas en alturas superiores a 4000 metros y llegar a las vías más comprometidas de mixto en ambiente alpino. Todo esto sazonado con la práctica en diferentes macizos montañosos. Sirva este documento de apoyo para recordar técnicas y maniobras complejas, aquellas que realizadas una o dos veces es insuficiente para recordar y dominar con soltura. Su lectura no excluye la asistencia a un curso de formación donde

el técnico explicará el por qué de cada una de ellas y el procedimiento para realizarlas. Los contenidos, imágenes y esquemas tienen diferente procedencia, desde otros libros, otros compañeros de gran solvencia y conocimiento como Luis Solla y Carlos Carracedo, y la producción propia de años de experiencia formando todo tipo de personas. Desde este momento solo nos queda comenzar a dar pasos por montaña, y lo más importante, disfrutar en todo momento del alpinismo como deporte y especialmente en el ambiente donde se practica, grandioso y espectacular.

Xosé Manuel Pérez Prego Guía de Alta Montaña afiliado a la UIGMA Director Técnico de la FMRM

MATERIAL Y MANTENIMIENTO

Introducción
Introducción

El alpinismo es una actividad que nos exigirá el conocimiento y uso de gran

cantidad y diverso material deportivo y protección. Una de las características básicas del alpinismo es que se practica en el medio natural, medio en constante cambio y que nos demanda respuestas continuas a sus condiciones, como la protección ante el frío, la adaptación de nuestro ritmo de marcha al estado de la nieve, introducir más o menos un tornillo en función de la calidad y cantidad de hielo, y otras muchas más a valorar en cada momento. Para hacer frente al cambio constante de las condiciones y la dificultad del itinerario que hemos decidido escalar tenemos que proveernos del material adecuado en calidad y cantidad. Esta provisión de materiales y prendas nos obliga a desarrollar la actividad siempre cargados y con nuestros movimientos restringidos por la cantidad de prendas nos vemos obligados a vestir. Para minimizar al máximo los efectos del peso y la dificultad de movimientos nuestro material debería cumplir estas simples características:

Materia deportivo de alpinismo Todo el material debe ser lo más ligero posible. El ahorro de un solo kilo es importante

o

En los mosquetones es mejor los de brazo de acero. Acumulan menos nieve en los cierres y son más ligeros Buscar el tamaño más adecuado a nuestra estatura desestimando piolets grandes o Las cuerdas deben tener tratamiento hidrófugo. No se helarán ni pesarán más.

o

o

Prendas o Se ajusten a nuestro tamaño. Evitaremos fugas de aire caliente y que la ropa nos dificulte la visión de los pies y nuestro material en el arnés.

o Ligera, obvio, muy dúctil, facilitará todos nuestros movimientos durante la escalada. Fácil para ponérsela y quitársela

o

Mantenimiento

Cuerda y material auxiliar

Revisar después de cada salida posibles daños ya que utilizamos mucho material de hierro afilado que lo pueden dañar. Si la cuerda, cordinos y cintas están húmedas, secarlo a la sombra y a ser posible con corriente de aire, evitar los rayos de sol directos, los ultravioletas deterioran todo este tipo de material. Los cordinos y cintas planas tienen el mismo tipo de mantenimiento. En las cintas planas revisaremos los cosidos antes y después de cada salida. En los cordinos desharemos los nudos y procuraremos guardarlos no plegados, mejor sin orden concreto para que las fibras no se plieguen constantemente en el

mismo lugar.

Mosquetones

Limpieza en agua caliente por inmersión de la arena y el barro de las partes

móviles. Secado con papel y al aire. Engrasado de las partes móviles, gatillos y cierres de seguridad, empleando aceite para máquinas, limpiar el sobrante. La mejor técnica para la lubricación es mediante el goteo. Revisión del estado, fisuras, muescas y muelle del brazo. Nunca golpear, mosquetón golpeado, mosquetón descatalogado. Los mosquetones con el brazo de cable requieren un mantenimiento menor y son menos sensibles a la acumulación de porquerías.

Empotradores - fisureros

Los puntos a revisar son los cables o cintas, y las muescas de las cabezas especialmente en los números pequeños. En los cables controlar las hebras, el

remache del cable y dobleces. Los de cordino o cinta, sustituir periódicamente, no esperar a que presente mal aspecto. En los números pequeños atención a las muescas en el empotrador.

Friends - Empotradores mecánicos

Limpiar las partes móviles con agua caliente por inmersión, secar bien con papel y al aire. Sustituir periódicamente los cordinos y/o cintas planas, en caso de estar anudados, revisar el estado de los nudos. Engrasar los muelles y los ejes de las partes móviles con aceite de máquina, como en los mosquetones el mejor sistema es por goteo. Limpiar bien el aceite sobrante para que no actúe de foco de atracción del polvo y arena. Algunos modelos venden repuesto de los tiradores de las levas, se deterioran con el uso, hay recambios caseros empleando cuerda de raqueta.

Clavos de roca

Tanto en los blandos como en los duros, vigilar la aparición de fisuras en las

cabezas y cuerpo. Los clavos blandos se pueden enderezar, pero su vida útil se acorta a medida que los enderezamos. Desechar los clavos con fisuras o cabezas muy castigadas.

Tornillos de hielo

Pocas acciones podemos hacer en este tipo de material, es muy fácil alterar su rendimiento por errores en el mantenimiento. Podemos afilar sus dientes con una lima circular o triangular y con sumo cuidado siguiendo el torneado original. Esto debe hacerse con sumo cuidado pues la alteración de la rosca modifica la capacidad de penetración en el hielo. Durante la práctica deportiva prestar especial atención a los golpes en la rosca y dientes especialmente al introducirlos en el hielo. Vaciando el hielo nunca golpear los pasos de rosca y los dientes de ataque. Durante el transporte es recomendable llevar los dientes protegidos para evitar romper la ropa, herirse las manos o dañar el propio

tornillo. Los tornillos de acero se pueden guardar impregnados con un poco de aceite, o envueltos en un paño de algodón impregnado en aceite.

Crampones

La atención principal se centrará en el afilado de las puntas, las puntas romas de los crampones reducen la eficacia y aumentan nuestro gasto energético durante la escalada alpina. Realizaremos el afilado siguiendo la forma de la punta y lo haremos desde atrás hacia delante empleando una lima, no utilizar sistemas de afilado que eleven la temperatura del crampón, podrían alterar el templado del material. Podremos ser un poco más exigentes en el afilado cuando pensemos escalar en hielo de cascada. Revisar tornillos, si tiene, sustituir los oxidados. En los automáticos vigilar los cierres y estado de la uniones con la bota. Revisaremos el estado de los antizuecos, sustituimos los deteriorados. Limpiar los restos de arena en las partes de unión con agua caliente y luego secar bien. Durante el transporte en la mochila el crampón debe ir siempre protegido con una funda o con protectores de goma. Guardarlos impregnados en aceite y envueltos en un paño sin los protectores de goma puestos.

Piolet

El mantenimiento a seguir es muy similar a lo hecho con los crampones. Después de cada salida revisar el afilado de la hoja, es muy probable que demos golpes a rocas mellando el filo, del regatón tendremos el mismo mantenimiento, y en los modulares haremos revisión de los anclajes de las piezas. Hay que procurar mantener los tornillos sin óxido. El afilado de la hoja se hará en la dirección de su lado ancho y lo suficientemente desde atrás para que la punta no sea muy agresiva. El afilado lo haremos con lima plana controlando la temperatura de la hoja por el temple, evitar las piedras de afilar. La punta de la hoja debe quedar recta y en ángulo respecto del mango, ver imagen. Cuanto más técnico sea el uso que vallamos a hacer del Piolet, más exigentes seremos con el afilado, no es igual una ascensión por nieve helada que una escalada de

cascada sobre hielo duro. Para este último caso es muy útil biselar la hoja reduciendo ligeramente el ancho en la zona dentada para facilitar la extracción, los modelos actuales ya tienen resuelto este problema porque el biselado lo trae la hoja de fábrica. Guardaremos el piolet con la cabeza impregnada de aceite y envuelta en un paño en ambiente sin humedad.

α
α

MANIOBRAS DE CUERDA. SEGURIDAD Y MOVIMIENTO

EL RAPEL
EL RAPEL

Es una maniobra de ejecución sencilla, pero requiere mucha concentración ya

que hay muchos accidentes graves relacionados con ella. Lo más eficaz es realizarla siguiendo un protocolo que reduzca al mínimo la posibilidad de cometer algún error.

  • A. Buscaremos posibilidades alternativas a esta maniobra. Informarnos de rutas de descenso a pié. Lo mejor es dejar el rapel como última alternativa de descenso.

  • B. Si nos vemos obligados a rapelar, debemos valorar los riesgos objetivos del terreno de descenso. Realizaremos el menor número de rápeles posible.

  • C. Siempre revisaremos los anclajes de la instalación de rapel, que serán dos como mínimo. Reforzaremos la instalación y sustituiremos los cordinos o cintas si es preciso. Durante el rápel dependemos totalmente de la instalación, si falla no tenemos alternativa. Llevaremos con nosotros maillones y cordinos para abandonar en caso necesario.

  • D. Siempre estaremos anclados a la reunión, desde el principio nos colocaremos un cabo de anclaje. Mucha atención al momento de desencordarse para instalarnos en el rapel. Atención especial al factor 2 de caída en los momentos que estemos anclados a la reunión, nunca sobrepasaremos la reunión cuando nos encontremos anclados a ella.

  • E. Siempre rapelaremos autoasegurados. La opción más sencilla es utilizar un nudo autobloqueante colocado por debajo del descendedor, recomendado el machar bidireccional, cuidando que la separación entre ambos sea la suficiente para que el nudo bloquee antes de tocarlo. Rapelaremos controlando nuestra velocidad apretando o aflojando nuestra mano sobre el nudo autobloqueante.

F. Prestaremos especial atención al nudo de unión de cuerdas. Poco volumen para reducir la probabilidad de encastre y que nos arroje piedras durante la recuperación de las cuerdas.

PLACA DE FRENO O DESCENDEDOR

F. Prestaremos especial atención al nudo de unión de cuerdas. Poco volumen para reducir la probabilidad

Mejor utilizar sólo la placa de freno, eliminaremos otros elementos de nuestro arnés. Ligereza

F. Prestaremos especial atención al nudo de unión de cuerdas. Poco volumen para reducir la probabilidad

Rapel autoasegurado con machard.

El

nudo

está

por

debajo

del

rapelador

que

se

aleja

para

dejar

funcionar el machard.

F. Prestaremos especial atención al nudo de unión de cuerdas. Poco volumen para reducir la probabilidad

NUDO

AUTOBLOQUEANTE

ASCENSO POR CUERDA FIJA CON MATERIAL DE FORTUNA

Es una técnica básica para las maniobras de autorrescate como las caídas en grietas o auxilio a un compañero en accidente escalando en pared. También es aplicable para momentos como cansancio extremo escalando de segundo, siempre podremos poder subir aunque no sea escalando. El ascenso por cuerdas con medios de fortuna exige dos nudos autobloqueantes situados uno por encima del otro. En vez de nudos podemos emplear otras alternativas como dos mosquetones y un nudo, un freno autobloqueante y un nudo, u otras combinaciones, que aumentarán el rendimiento del sistema. El autobloqueante superior, estará anclado al arnés con una longitud ligeramente inferior a la de nuestro brazo estirado. Hay que extremar la atención con la longitud del cordino para que el autobloqueante quede siempre al alcance de nuestra mano. El autobloqueante inferior lo montamos con un estribo o pedal para poder elevarnos con una pierna. Ambos autobloqueantes irán anclados al arnés empleando mosquetones de

seguro. La longitud de los cordinos de los autobloqueantes al arnés debe estar ajustada para movernos con comodidad y que ninguno de los dos autobloqueantes nos quede fuera de nuestro alcance. Secuencia de movimientos para el ascenso por cuerdas:

Empujamos el autobloqueante superior la longitud total del cordino que une el autobloqueante a nuestro arnés. La longitud será la correspondiente a la de nuestro brazo menos un poco, y dejamos descansar todo nuestro peso sobre el este autobloqueante. Colgando del autobloqueante superior, subimos el autobloqueante inferior, acompañado de estribo y pié, hasta que toque el superior. Irguiéndonos sobre el estribo del autobloqueante inferior, subimos de nuevo el autobloqueante superior y volvemos descansar sobre él. Repitiendo esta secuencia de movimientos iremos ascendiendo poco a poco los metros que necesitemos.

Autobloqueante superior Cintura

Autobloqueante superior Cintura Montaje para ascender por cuerda fija con dos machards. Los dos unidos nudos
Autobloqueante superior Cintura Montaje para ascender por cuerda fija con dos machards. Los dos unidos nudos

Montaje para ascender por cuerda fija con dos machards.

Los

dos

unidos

nudos

deben

cuerpo

al

progresión

estar

con

distancias bien medidas para

que

la

cómoda.

sea

Autobloqueante

inferior

Pie

ALPINISMO NII - FMRM

14

ASEGURAMIENTO EN ROCA

ANCLAJES NATURALES PARA ROCA

Es un tipo de anclaje que nos encontraremos durante la progresión por terreno rocoso y que nos ofrece la morfología de la roca o las plantas. Como norma deberemos comprobar su fiabilidad tanto visualmente como por tacto, pese a su aspecto inicial puede haber grandes sorpresas. Los anclajes naturales más habituales son los árboles, los cuales tenemos de todos los tamaños y si están bien enraizados y vivos uno solo es suficiente para montar una reunión en el. Los derivados de la morfología de la roca son los grandes bloques, los bloques de piedra empotrados y los puentes de roca. En estos casos siempre hay que comprobar el estado de cada uno de ellos. Los bloques de piedra empotrados no son una garantía de calidad, incluso los puentes de roca pueden ser más débiles de lo previsto.

ANCLAJES ARTIFICIALES PARA ROCA

Anclajes fijos
Anclajes fijos

Una vez instalados no se pueden extraer. Se instalan introduciéndolos en la roca, los más frecuentes son los paraboles y los spits. Para su instalación utilizamos taladros mecánicos o manuales. Tanto el parabol como el spit funcionan por expansión, pero los más fiables y resistentes son los paraboles, no obstante, como norma comprobaremos su estado ya que se han encontrado paraboles sin expandir. Cuando nos encontremos con un spit siempre tendremos que tener en cuenta que no es totalmente fiable ya que existe diferencia entre la resistencia del casquillo y el tornillo de la placa. Puede darse la situación de encontrarnos con un tornillo en buen estado, pero el casquillo

interior puede estar oxidado o incluso rajado por exceso de par de apriete del tornillo. Los buriles son otro tipo de anclajes fijos que actualmente no se emplean, pero nos los podemos encontrar en itinerarios antiguos, especialmente en aquellos que tienen tiradas de escalada artificial. Funcionan por expansión al entrar a martillazos. Son muy poco fiables y hay que comprobarlos siempre. Si los encontramos en reuniones que no podemos reforzar, hay que unirlos todos con una cinta o cordino. Los químicos son un tipo de anclaje fijo que difícilmente nos encontraremos en itinerarios de alpinismo. Aunque son los más resistentes, no dejaremos de comprobar su estado, pues las resinas pueden haber fraguado incorrectamente por las condiciones ambientales en el momento de su instalación y el rendimiento del anclaje será menor del esperado.

SPIT BURIL
SPIT
BURIL
PARABOL QUÍMICO Anclajes móviles Como su nombre indica los podemos instalar y desinstalar todas las veces
PARABOL
PARABOL
PARABOL QUÍMICO Anclajes móviles Como su nombre indica los podemos instalar y desinstalar todas las veces
QUÍMICO
QUÍMICO

Anclajes móviles

Como su nombre indica los podemos instalar y desinstalar todas las veces que deseemos o aguanten. Los empleamos en nuestra progresión para nuestra protección o progresión en artificial. Los habituales son los clavos y los empotradores mecánicos – friends o pasivos.

Clavos

Se introducen por golpeo en las grietas de las rocas, y su función puede ser de

protección o progresión, o ambas. Se dividen en dos grandes grupos, los blandos y duros. Los blandos funcionan por deformación adaptándose a la forma interna de las grietas. Su rendimiento es muy bueno en rocas blandas de fractura irregular como las calizas. Los formas más habituales de este tipo de clavos son las “universales”, las “ús” y los planos. Los duros trabajan por compresión sobre los lados de las fisuras. Funcionan muy bien en rocas duras con fractura regular como el granito, la arenisca, etc Los más característicos son las “uves” y formas planas. En este grupo de clavos existe un tipo muy especial de clavos destinados a la progresión en escalada en

artificial como las RUP’S y otros, no aptos para ser empleados como anclajes de las reuniones. La colocación de ambos grupos de clavos es idéntica, necesitamos usar un martillo. Empezamos con golpes suaves para introducir el clavo en la grieta hasta casi la mitad de su longitud. Luego golpeamos con fuerza agarrando el martillo desde atrás para aumentar la fuerza de la pegada. Durante la introducción del clavo el sonido debe ser cada vez más agudo. Dejaremos de golpear si el sonido cambia de repente o si la cabeza toca la roca. Es mejor colocar clavos pequeños a fondo que clavos grandes a medio meter. Evitaremos poner dos clavos cercanos en la misma grieta. La cabeza del clavo debe estar mirando siempre que podamos hacia abajo, excepto en los clavos universales que no tienen orientación de la cabeza. En ocasiones se pueden emplazar dos clavos juntos formando una flor de clavos, solo para la progresión o seguro durante la progresión, no como anclaje en una reunión. La extracción es con golpes laterales moviendo la cabeza del clavo de lado a lado. Si tenemos tacto podremos darnos cuenta que existirá un punto donde podremos extraer el clavo con la mano. Cuidado al final que no salte y lo perdamos.

artificial como las RUP’S y otros, no aptos para ser empleados como anclajes de las reuniones.

Clavos

blandos

a

la

izquierda

y

duros

a

la

derecha

Empotradores pasivos

Anclajes direccionales, es decir, debemos instalarlos pensando en el sentido de la posible tracción en caso de ser solicitados. Una vez colocados en el emplazamiento deseado es recomendable darles un pequeño tirón para

encastrarlos un poco y que ganen estabilidad. Trabajan gracias a su diseño en forma de cuña por simple empotramiento encajándose en las partes estrechas de las fisuras, por lo tanto su colocación debe ser desde zonas anchas hacia las estrechas, procurando que esté en contacto la mayor superficie posible de la cabeza con la roca. La extracción se realiza de forma inversa al recorrido seguido para su emplazamiento, habitualmente tendremos que utilizar un sacafisureros para poder extraerlos de su emplazamiento. Algunos diseños que pueden trabajar por rotación en fisuras horizontales como

los “excéntricos” en algunas posiciones, los “tricam” solución para las fisuras horizontales son los friends.

...

,

aunque hoy día la mejor

Empotradores pasivos Anclajes direccionales, es decir, debemos instalarlos pensando en el sentido de la posible tracción

Empotradores troncocónicos arriba y excéntricos abajo

Troncocónico Excéntrico empotrado Excént rico en rotación Empotradores mecánicos de levas – friends Estos empotradores funcionan

Troncocónico

Excéntrico empotrado

Excéntrico en rotación

Empotradores mecánicos de levas – friends

Estos empotradores funcionan por apertura de las levas al ser solicitados por la carga que ejercen presión sobre las paredes de la roca, aunque existen modelos que pueden trabajar pasivamente como los empotradores, son aquellos friends con doble eje. Igual que los anteriores son direccionales. Su funcionamiento es óptimo en las fisuras de lados paralelos (sin estrechamientos) y rocas duras como el granito. Para fisuras ciegas o que se estrechan existen friends con las levas desiguales. La colocación se hace tirando del gatillo, se retraen las levas y los introducimos en la fisura de manera que entre con cierta holgura. Al soltar el gatillo debe quedar bien asentadas todas las levas procurando que trabajen en los rangos medios de apertura, los que proporcionan mayor estabilidad, rendimiento y más facilidad para la extracción. Empujarlos desde el final del vástago hacia el interior de la fisura es una mala práctica, no podemos verificar el estado del emplazamiento y será más complicado extraerlo después.

Juego completo de friends Vástago doble Friends con doble eje posibilidades de funcionamiento como empotradores pasivos

Juego completo de friends Vástago doble

Juego completo de friends Vástago doble Friends con doble eje posibilidades de funcionamiento como empotradores pasivos

Friends con doble eje posibilidades de funcionamiento como empotradores pasivos

Aumento de posibilidades de colocación

Modelo de vástago doble y simple

Óptimo Friend en rango medio de expansión Deficiente Friend demasiado abierto REUNIONES EN ROCA Montar una

Óptimo Friend en rango medio de expansión

Óptimo Friend en rango medio de expansión Deficiente Friend demasiado abierto REUNIONES EN ROCA Montar una

Deficiente Friend demasiado abierto

REUNIONES EN ROCA

Montar una reunión en roca debería cumplir los siguientes requisitos:

Un emplazamiento lo más cómodo posible. Si podemos estar de pié mejor que colgados, y si cabemos todos los miembros de la cordada mejor. Protegida de caídas de piedras y materiales. Protegido por un resalte o fuera de la línea de escalada.

Podamos ver el largo siguiente y el anterior, o gran parte de el.

El número mínimo de anclajes artificiales de una reunión en roca deberá ser dos, cuando son seguros fiables del tipo parabol, y un mínimo de tres cuando no son anclajes fijos. Si dudamos de la solidez de los anclajes, reforzaremos la reunión. Hay casos de anclajes naturales, como árboles y resaltes de roca, que por su solidez solo es necesario un único anclaje. La reunión debe ser multidireccional, es decir, que funcione igualmente tanto hacia arriba como hacia abajo. Una vez colocados los anclajes debemos garantizar que las cargas se repartan lo más equitativamente posible entre todos los anclajes que forman la reunión. Para conseguir el reparto equitativo de las cargas utilizaremos el sistema de triangulación. No es el único sistema que lo permite, sin embargo es el más sencillo en su realización. Para realizar el sistema de triangulación utilizaremos una cinta plana cosida, un cordino anudado de no menos de 7 mm de diámetro o la misma cuerda. Observaremos que el ángulo formado en el punto central por la cuerda, cinta o cordino de unión de los puntos de anclaje no sea superior a

60º.

Reunión triangulada Se han empleado cintas cosidas. El alpinista está unido al centro de la triangulación
Reunión
triangulada
Se han empleado
cintas cosidas.
El alpinista está
unido al centro de
la triangulación y
realiza un reenvío
a un anclaje.
Asegurando al
compañero con un
nudo dinámico.
Reunión en línea Se emplea la propia cuerda para unir todos los anclajes. Los puntos de

Reunión en línea

Se emplea la propia cuerda para unir todos los anclajes.

Los puntos de anclaje están señalados con fechas.

Observar como la cuerda que une los puntos de anclaje está tensa.

Flecha verde: cabo de anclaje del alpinista a la reunión. Utiliza la misma cuerda.

EL ASEGURAMIENTO

Previa a cualquier maniobra de aseguramiento al compañero nos autoaseguraremos nosotros en la reunión de la siguiente manera. Cuando lleguemos al lugar de la reunión, escogido por nosotros o marcado por la presencia de seguros ya instalados, lo primero que haremos es unirnos mediante un nudo en ocho a uno de los anclajes ya existentes o que nosotros hemos colocado, anclaje móvil. Luego instalamos el resto de los seguros, si no están instalados, y los unimos mediante el sistema que ya conocemos, triangulación. Al centro del triángulo le colocamos un mosquetón de seguro tipo HMS y a el nos unimos mediante un nudo ballestrinque. Ahora debemos estar en esta situación, un nudo ballestrinque al centro del triángulo y un nudo en ocho a otro de los anclajes de la reunión, esto se conoce con el nombre de reenvío. Los mosquetones a emplear en los anclajes deberán ser de seguro y no necesariamente tipo HMS. Es mejor unirse a la reunión empleando la misma cuerda, pero no podemos excluir el uso de cabos de anclaje tipo cinta probadora, pero ojo porque estaremos empleando elementos sin capacidad de absorción de energía por dinamismo. El modo de asegurar al compañero que está en cabeza de cuerda será utilizando un sistema de freno dinámico. Escalando con doble cuerda, muy frecuente y recomendado en alpinismo, la placa de freno tipo autobloqueante es la opción más recomendable. El método a seguir es el siguiente:

Primero anclaremos la placa al anillo ventral de nuestro arnés utilizando un mosquetón de seguro tipo HMS Iremos dando cuerda de forma regular según la demanda de nuestro compañero. Debemos acostumbrarnos a interpretar el movimiento de la cuerda, nos puede dar información sobre si está escalando, parado o bien se encuentra montando la reunión. No soltaremos la mano que da entrada a la cuerda al freno nunca, aunque tengamos un buen montón de cuerda a nuestro lado. Por ello es muy importante ordenar las cuerdas para evitar que se líen.

Nuestro compañero pasará los cabos de cuerda que van de nosotros a él por uno de los anclajes de la reunión para evitar el factor dos. Nosotros actuaremos como elemento dinámico de absorción de energía en caso de caída de nuestro compañero por tener el freno de seguridad anclado directamente a nuestro arnés. Soltaremos el sistema de seguro cuando nuestro compañero nos indique que ya ha montado la siguiente reunión y se encuentra autoasegurado. Cuando queramos asegurar al segundo o segundos el sistema recomendado es empleando una placa autobloqueante colocada en el centro de la triangulación. Es una elección que nos permite recoger cuerda independientemente de cada uno de ellos, pero tiene sus limitaciones si deseamos dar cuerda. Si estamos empleando un sistema unido a nuestro arnés, como la situación de asegurar al primero de cuerda, entonces reenviaremos las cuerdas por el punto central para que los tirones que nos deán las cuerdas sean hacia arriba, en el sentido de la reunión.

Nuestro compañero pasará los cabos de cuerda que van de nosotros a él por uno de
Nuestro compañero pasará los cabos de cuerda que van de nosotros a él por uno de

Aseguramiento al 2º con placa autobloqueante

Aseguramiento al 1º con placa autobloqueante

ASEGURAMIENTO EN HIELO

ANCLAJES NATURALES EN HIELO

Además de los comentados en el apartado de roca, en hielo nos podemos encontrar puentes formados por las columnas de estalactitas. Deberemos comprobar la solidez independientemente de su aspecto, ya que el hielo puede cambiar su estado en cuestión de minutos dependiendo de la temperatura y el grado de humedad ambiental. Salvo gran solidez, columnas de gran tamaño y bien soldadas en la parte superior e inferior, no deberemos emplearlas para montar las reuniones.

ASEGURAMIENTO EN HIELO ANCLAJES NATURALES EN HIELO Además de los comentados en el apartado de roca,

Reunión en hielo montada con anclajes naturales. Se ha empleado dos abalakov y se ha triangulado

Hielo en buenas condiciones, buen espesor y temperatura ambiental baja

ANCLAJES ARTIFICIALES PARA HIELO

No existe una gran variedad de anclajes artificiales para hielo. Si bien en los inicios de la escalada en hielo había mayor variedad de tornillos para hielo como los troncocónicos, “snarg”, sacacorchos, etc., actualmente prácticamente solo utilizamos un tipo, los tornillos tubulares, y otros como auxiliares, los ganchos de hielo y los propios piolets.

Tornillos de hielo

Actualmente el más utilizado es el conocido como tubular, su forma es cilíndrica, son huecos y poseen un marcado paso de rosca con un dentado agresivo en la punta para facilitar su penetración en el hielo. Su longitud es variable y abarca desde los 12 a los 21 centímetros. Se introducen y extraen a rosca manualmente. Son el tipo más polivalente y el que se está imponiendo en todos los terrenos. Actualmente están sustituyendo los otros tipos de tornillos en todos los terrenos. Podremos encontrarnos otros tipos menos utilizados como los troncocónicos. Tienen forma piramidal y relieve en espina. Se meten a martillazos con la cabeza orientada a las y cuarto, es decir, formando noventa grados con la dirección de la máxima pendiente, después se les da un cuarto de vuelta en sentido entrante para orientar la cabeza hacia abajo. Su extracción se realiza desenroscándolo como cualquier tornillo. Otros como los cónicos ya están totalmente en desuso y no es fácil encontrarlos, su forma es cónica y el paso de rosca muy fino. El “snarg”, cilíndrico y hueco, con fino paso de rosca y sin dientes al final, puede llegar a verse, pero también se encuentra en desuso por la incomodidad de su emplazamiento. Se introducen a martillazos y se extraen a rosca. Útiles para hielos homogéneos.

Ganchos de hielo Tornillos tubulares El disponer de manivela facilitará mucho la colocación en momentos apurados

Ganchos de hielo

Tornillos tubulares

El disponer de manivela facilitará mucho la colocación en momentos apurados

Son similares al pico de un Piolet con la parte final sobredimensionada para poder golpear y en la parte inferior disponen de un alojamiento para una cinta plana. Se colocan a martillazos, preferiblemente en agujeros previos del piolet. No son buenos anclajes de protección, solo son útiles como puntos de reposo o protección puntual de movimientos expuestos. La colocación de los tornillos será siempre en lugares con buen hielo, buscando las zonas cóncavas y después de haber saneado la zona superficial para eliminar la capa frágil. Hay que procurar que entren completamente, es mejor un tornillo corto a fondo que uno largo a medias. El ángulo de entrada tomaremos como norma que sea perpendicular a la superficie del hielo evitando los ángulos positivos o negativos. Este ángulo de emplazamiento es el más polivalente en todo tipo de hielos. En las situaciones que no podamos introducir el tornillo de hielo hasta el final, lo abrazaremos con un cordino y nudo ballestrinque. Un nudo de alondra produce efecto aplastamiento sobre el tubo y en consecuencia reduce su capacidad de resistencia. Una vez lo hayamos extraído de su emplazamiento hay que vaciar el hielo de su interior, si este permanece unido a las paredes del tornillo, puede llegar a inutilizarlo porque seremos incapaces de volver a enroscarlo. Ojo durante el vaciado de no dañar el paso de rosca y los dientes de ataque, no soplar al tornillo porque correremos el riesgo de que se nos quede pegado a los labios.

Es muy importante la calidad de los materiales, usaremos siempre tornillos homologados (certificación C.E.). Los más cortos, para protecciones en hielos muy finos, pueden no tener homologación

REUNIONES EN HIELO

Siempre las haremos con un mínimo de dos tornillos largos, de más de 17 cm de longitud, a no ser que sea imposible debido al espesor del hielo. Ambos tornillos deben encontrarse desplazados en su posición horizontal y vertical si trazásemos una línea recta para unirlos, para ello haremos lo siguiente. Uno de los tornillos lo colocaremos por encima de nuestra cabeza, y el segundo por debajo a unos 50 - 60 cm de distancia y desplazado lateralmente alrededor de 30 cm respecto al superior. De esta manera hemos formado una “L” de unos 60 por 30 cm cada brazo. Este emplazamiento de los tornillos es para evitar que las líneas de fractura que se forman en el hielo por la penetración de los tornillos lleguen a unirse y debiliten nuestra reunión. Unimos los tornillos mediante un sistema de triangulación empleando cinta plana o un cordino anudado de no menos de 8 mm de diámetro. Gracias al desplazamiento entre si de los tornillos y la longitud de la cinta o el cordino, el ángulo central que se consigue es de unos 30º aproximadamente, lo que significa un buen reparto del esfuerzo entre los anclajes. Luego centramos la dirección de la tracción y realizamos un nudo de bloqueo ya que nunca tendremos la certeza total de que ninguno de ambos tornillos saldrá de su emplazamiento ante una posible caída. Si colocamos un tercer tornillo haremos como al instalar los dos primeros, no lo alinearemos con los dos anteriores respetando una distancia de seguridad aproximada de 30 o 40 cm. con los otros dos. Prestaremos atención al estado de los tornillos en caso de que el sol pueda calentarlos. Los piolets y los ganchos de hielo nunca los usaremos como anclajes de reunión, no ofrecen ninguna garantía de

resistencia ante fuertes tracciones, como sería la parada de una caída de nuestro compañero. La situación de la reunión será siempre desplazada de la línea de ascenso para evitar accidentes al asegurador por caída de materiales, trozos de hielo, rocas, nieve, o caída del compañero sobre la reunión. Podremos mejorar nuestra reunión si antes de su montaje instalamos ya un primer tornillo alrededor de un metro por encima de donde hemos previsto montar la reunión. El tornillo deberá encontrarse en la línea de ascenso de nuestro compañero, desplazado de la reunión y aproximadamente a ese metro de distancia comentado. Después de montar este primer tornillo bajaremos ese metro para instalar los seguros de la reunión tal y como hemos comentado en los párrafos anteriores. Con este sistema siempre evitaremos el peligroso factor dos sobre la reunión.

ESQUEMA DE LA DISPOSICIÓN DE LOS ELEMENTOS EN UNA REUNIÓN SOBRE HIELO

TORNILLO SUPERIOR ZONA VERDE
TORNILLO SUPERIOR
ZONA VERDE

MÁRGENES DE SEGURIDAD

EVITAR LA ZONA ROJA

ZONAS DE FRACTURACIÓN DEL HIELO

TRIANGULO

BLOQUEADO

TORNILLO INFERIOR

PUNTO DE ANCLAJE DE LA TRANGULACIÓN

ALPINISMO NII - FMRM

32

ASEGURAMIENTO

Asegurar al compañero se realiza de la misma manera que en roca, pero procurando ser más dinámicos en la frenada ya que los anclajes en hielo nunca son tan sólidos como en roca. Si podemos instalar algún seguro intermedio en roca además de los de hielo, aumentará la solidez de la cadena de seguridad.

ASEGURAMIENTO Asegurar al compañero se realiza de la misma manera que en roca, pero procurando ser

LA CADENA DE SEGURIDAD

Se denomina cadena de seguridad a todos los elementos que forman parte e intervienen en la detención de una eventual caída. Todos los elementos que forman parte de la cadena de seguridad deben de estar en consonancia, es inútil una cuerda de elevada fuerza de choque ante anclajes de dudosa calidad, o emplear frenos automáticos con poco dinamismo con anclajes poco fiables. Uno de los objetivos de la cadena de seguridad es la reducción de la fuerza de choque que llega al escalador o alpinista. En las caídas se produce energía cinética por la transformación de la potencial a consecuencia de la fuerza de la gravedad terrestre. La cadena de seguridad tiene como misión principal disipar esa energía, transformarla, de forma que al escalador y alpinista le llegue la menor cantidad posible.

Elementos que componen la cadena de seguridad

Los anclajes

Su papel principal es sostener al escalador o alpinista en caso de caída. Evidentemente su característica más importante será la resistencia que oponen a la extracción. Siempre es el valor que más preocupa a un alpinista y escalador. Los estudios realizados del efecto de la fuerza de choque sobre ellos están orientados para evitar su extracción. Debemos tener siempre presente su resistencia nominal.

El sistema de freno

Es el elemento que seleccionamos para detener la caída de nuestro compañero. En el alpinismo debe ser siempre un aparato que frene la caída dinámicamente para disipar parte de la energía cinética de la caída por dos efectos fundamentales rozamiento y calor. Debemos evitar los sistemas de freno

automáticos no dinámicos, muy utilizados en la escalada deportiva con anclajes

fijos de probada resistencia. En la escalada alpina es recomendable unir el sistema de freno al arnés y así aumentar el dinamismo del sistema por emplear parte la energía en levantarnos al actuar como contrapeso durante la frenada de la caída. Si conseguimos aumentar la distancia de frenado, conseguiremos disipar energía durante el frenado y que esta parada se haga más dinámica.

La cuerda

Por sus características y la función que realiza, la podemos definir como el elemento más importante de la cadena de seguridad. Conecta a todos los elemento entre si, y la asegurador con el escalador. La elasticidad es una característica fundamental pues gracias a su elongación disipa parte de la energía cinética de la caída; cuanto más dinámica es, más capacidad de disipación dispondrá. Es muy importante conocer su fuerza máxima de choque ya que es la que transmitirá al escalador en caso de caída. Esta fuerza está medida en condiciones de laboratorio, nunca será igual a las real porque el material pierde capacidades dinámicas con el envejecimiento. Las cuerdas de

mayor diámetro suelen tener una mayor fuerza de choque y son más duraderas al desgaste. Todas aquellas caracter ísticas que tienden a aumentar la resistencia a la ruptura aumentan la fuerza de choque, aunque día a día estas características mejoran sin aumentar la fuerza de choque. La fuerza de choque está relacionada con la cantidad de cuerda desplegada, cuanta mayor cantidad de cuerda desplegada tengamos, menor será la fuerza de choque.

Cintas disipadoras

Son cintas planas diseñadas para absorber energía por la rotura de costuras o bien porque se deslizan sobre plaquetas metálicas. Están especialmente pensadas para unirse a los primeros anclajes del largo, los más próximos a la reunión. En caso de caída en las proximidades de la reunión parte de la energía se disiparía descosiendo la cinta o haciéndola correr por la plaqueta metálica.

Los mosquetones Su función principal es conectar el anclaje con la cuerda y crear un sistema cerrado. En la disipación de la energía actúan por rozamiento con la cuerda, transformando parte de la energía en calor. Hay que vigilar su posición evitando los apoyos incorrectos contra la pared, fuerzas de palanca incorrectas. En las reuniones nuestros mosquetones deberán ser de seguridad para evitar aperturas inesperadas y sorpresivas. Los mosquetones tipo HMS pueden utilizarse para asegurar al compañero con nudos dinámico, en esta situación el mosquetón se utiliza con sistema de freno.

Factor de caída.

Es un número, un cociente entre los metros de caída y los metros de cuerda desplegada desde el asegurador al escalador en caso de caída libre. Nos indica el esfuerzo que le vamos a exigir a los elementos dinámicos de la cadena para disipar la energía, la cuerda y sistema de freno. Teóricamente en escalada no puede ser mayor de dos. El factor es el caso de una caída sobre la reunión sin

seguros intermedios. Cualquier factor en escalada por encima de uno es peligroso. Para reducirlo el escalador debe poner un seguro inmediato al salir de la reunión, los siguientes se pondrán a poca distancia, aumentándola progresivamente a medida que se aleja porque la longitud de cuerda desplegada aumenta a medida que progresamos.

Cálculo de factor de caída:

  • 20 m. de caída

1’2 m. de caída

----------------------------- = 2

-------------------------- = 2

  • 10 m. de cuerda

0’6 m. de cuerda

6 m. de caída ---------------------- = 0,6 10 m. de cuerda

Durante el frenado de una caída los rozamientos entre los diferentes elementos y la cuerda, la elasticidad de las cintas, aunque poca, puede suponer hasta 1/3 del total de la energía a disipar. Durante la colocación de los anclajes deberemos velar que el recorrido de la cuerda sea lo más rectilíneo posible. Los rozamientos excesivos disminuyen la posibilidad de elongación de la cuerda y en consecuencia provocan una parada menos dinámica en caso de caída.

PROGRESIÓN EN CORDADA

Los componentes de la cordada progresan en terreno alpino unidos por una cuerda, la progresión podrá ser en ensamble, se mueven todos a la vez, o bien por relevos, un compañero está en la reunión asegurando al compañero que progresa. La progresión en ensamble o por relevos viene determinada por la dificultad del terreno, longitud del terreno a recorre y la experiencia – habilidad de cada uno de los miembros de la cordada. Progresar en ensamble por terrenos difíciles y con un dominio de las técnicas de alpinismo deficientes, es un riesgo que no se debe asumir.

Progresión en relevos y uso de doble cuerda

Es la progresión más habitual en terreno alpino de dificultad. Dadas las características del terreno alpino el uso de doble cuerda es el más aconsejado, aunque podemos escalar cascadas de hielo utilizando cuerda simple. Utilizaremos dos cuerdas de homologación ½. No hablaremos de diámetros porque la investigación y mejoramiento de la fabricación de cuerdas ha generado cuerdas con diámetros reducidos e incluso con doble homologación, para uso en simple y doble. La colocación de las cuerdas dobles en los seguros intermedios será la siguiente. En el primer seguro colocaremos ambas cuerdas, y después de forma alterna, procurando reducir el rozamiento, y mantener las dos líneas lo más independientes posible, sin cruzarse. En algunos momentos hasta puede ser aconsejable asegurar dos veces seguidas con la misma cuerda. Puede darse la situación en que sean tres los integrantes de la cordada, en este caso el esquema varía. Dado que el cambio de “primero” implica el cambio de cuerdas y es una maniobra peligrosa que requiere atención y cuidado, la opción más aconsejable es que cada escalador haga varios largos seguidos de primero. Para hacer el cambio de cuerdas, el que pase a ser “primero” se atará

el cabo del otro “segundo” quien previamente se habrá atado uno de los cabos del que fue de primero hasta ese momento, con mucho cuidado de no quedar en ningún momento suelto. De esta manera evitamos que se formen rizos en las cuerdas y hacemos que los tramos que llegan en último lugar a la reunión sean los primeros en salir, como en una cordada de dos.

Progresión en ensamble

Es una progresión rápida ya que se mueven todos los integrantes de la cordada al mismo tiempo. Utilizamos este sistema de progresión sobre terreno alpino fácil entre tramos difíciles, en aristas, en terrenos finales sin dificultad y en pendientes nevadas homogéneas aunque sean de fuerte inclinación. Requiere mucha concentración por los integrantes de la cordada y un nivel técnico homogéneo. Las distancias entre los integrantes de la cordada no son siempre iguales, hay casos en que puede ser conveniente atarse a poca distancia por ejemplo en las aristas y pendientes de nieve de baja dificultad, y hay otras situaciones en que la distancia puede ser larga como en fuertes pendientes de nieve homogéneas. Nos atamos a los extremos de una única cuerda con un nudo ocho y recogemos gazas de cuerda en bandolera alrededor del cuerpo de manera que la distancia entre ambos sea de unos 15 metros. Rematamos las gazas con un nudo simple sobre una coca larga y pasamos el resto de la coca por los puntos de encordamiento del arnés de arriba a abajo, para hacer un as de guía sobre la cuerda que va hacia el compañero, ajustándolo bien al arnés para que si hay caída el tirón sea lo más bajo posible. El primero de cuerda llevará gazas en una de sus manos en forma circular y la última de ellas un poco ajustada a la mano. El segundo nunca llevará gazas. Esto le permitirá dar cuerda rápidamente en caso necesario y a su vez mantener el contacto con el compañero. Durante el desplazamiento la cuerda deberá ir tensa entre ambos.

No debemos desechar nunca la posibilidad de colocar seguros intermedios; lo ideal seria que en todo momento hubiese dos o tres. En zonas de bloques pasaremos la cuerda entre ellos aumentando el rozamiento de la cuerda. El uso del ensamble se restringe a terrenos fáciles y siempre con máxima atención ya que puede crear una falsa sensación de seguridad. Requiere soltura en las maniobras de retención de caídas.

GRADUACIONES

En terreno alpino de alta montaña las graduaciones solo nos ofrecerán una información orientativa ya que las condiciones de la montaña influirán directamente sobre la potencial dificultad de los itinerarios. Un largo de hielo de 70 grados de inclinación puede ser más difícil escalarlo un año u otro dependiendo la calidad del hielo, sin embargo la inclinación será la misma y la información habitual será la correspondiente a su inclinación. Cuanto más precisa sea la información sobre las dificultades que nos vamos a encontrar en una ascensión alpina, mejor podremos prever nuestras necesidades de material, necesidad conocimientos técnicos y dominio de habilidades deportivas. Los sistemas de graduación nos ayudarán aportando información lo más estándar posible e intentando eliminar la carga de subjetivad habitual en las graduaciones de montaña. Debido a que en los terrenos alpinos podemos encontrarnos largos de escalada puramente de roca, o hielo o mixtos, los sistemas de graduación deben hacer referencia a cualquiera de ellos o todos a la vez. La información que nos aportan los sistemas de graduación es más precisa cuando se trata de itinerarios de menor envergadura o localizados en ambientes prealpinos, como cascadas de hielo en cotas bajas muy clásicas en Canadá, Noruega y Escocia. Estos itinerarios están menos expuestos a la variación de las condiciones ambientales de la montaña, y por lo tanto la dificultad se mantienen dentro de un rango más estable. Las graduaciones de los largos de escalada en roca siempre son más precisas por la estabilidad propia de la roca. No obstante no podemos obviar la posibilidad de que el largo se encuentre húmedo, mojado o con hielo; en estas circunstancias el mismo largo presenta niveles de dificultad muy diferentes. El grado de insolación también será determinante en el momento de escalar el largo. Podemos concluir que en terreno alpino la información sobre la dificultad siempre será orientativa y nunca precisa.

GRADUACIÓN DIFICULTADES EN ROCA

En los itinerarios alpinos suele emplearse el sistema UIAA de dificultad. No obstante, en los largos de escalada alpina de roca suele utilizarse el sistema francés de graduación de dificultad proveniente de la escalada deportiva, o el americano. En países de Europa Central el sistema de graduación sigue siendo el UIAA tanto en las zonas de escalada deportiva como en la alpina. Guías de escalada alpina de Dolomitas solo veremos dificultad expresada según el sistema UIAA.

GRADUACIÓN DIFICULTADES EN ROCA En los itinerarios alpinos suele emplear se el sistema UIAA de dificultad.

GRADUACIÓN DE HIELO

El sistema que se ha impuesto es el canadiense, que tiene en cuenta tanto la dificultad propiamente dicha como el nivel de exposición de un itinerario longitud, altura, dificultad de acceso, aislamiento, peligros objetivos .... Considera que el itinerario se ha recorrido en su totalidad en libre, sin reposos ni ayudas en los anclajes y piolets. En itinerarios no específicamente de hielo corredores, ascensiones técnicas ... es frecuente el uso del sistema canadiense para la exposición y el UIAA para la dificultad global. En algunos casos podemos encontrar información sobre el tipo de hielo:

cascada de hielo, WI, y hielo alpino como A.

Sistema canadiense

Grado de exposición

Abarca de I a VII, se tiene en cuenta la continuidad, el compromiso, el

aislamiento, la dificultad del descenso un itinerario alpino.

...

todos los elementos que caracterizan

I

Escalada corta, con breve aproximación, buen descenso y buenas reuniones.

II

Escalada un poco más larga, con algún peligro e iguales condiciones que la anterior.

III

Varios largos, o bien aproximación larga que requiere conocimientos

IV

invernales. Descenso poco complicado. Varios largos en altura o acceso complicado, algún peligro potencial. Descenso algo complejo.

V

Escalada larga en alta montaña con peligros objetivos y que exige buen nivel. La aproximación y el descenso pueden ser largos y complicados.

VI

Itinerario largo de más de un día, con peligros objetivos y los problemas característicos de la montaña invernal y el aislamiento.

  • VII Grado máximo de exposición, escaladas de muy alto nivel.

Grado de dificultad técnica

De 1 a 7, lo da la inclinación del largo más difícil, teniendo en cuenta otros

factores como son: la posibilidad de protección, la calidad del hielo y la seguridad de las reuniones.

  • 1 Rampa con crampones.

  • 2 Un largo de 60º-70º. Buen hielo y protección. Algún resalte.

  • 3 Muros de 70º-80º. Buen hielo.

  • 4 Largo de 75º-85º. Buen hielo.

  • 5 Largo técnico alrededor de 90º. Buen hielo.

  • 6 Largo muy sostenido y técnico. Hielo y reuniones dudosas.

  • 7 Largo muy técnico sobre hielo escaso y de mala calidad. Protección pésima.

GRADUACIÓN DE MIXTO

Prácticamente solo se utiliza para el mixto deportivo, dry tooling, o el mixto alpino de alta dificultad. Se indica con la letra M seguida de un número, M1,

M2

la dificultad empieza en torno al M4. Para el mixto más clásico se usa la

... graduación UIAA indicando que se trata de un tramo mixto. Existen algunos escaladores que han establecido equivalencias entre la dificultad de la escalada mixta y la escalada libre en roca. Estas siempre son muy orientativas pues estamos ante actividades muy diferentes.

AVALANCHAS - ALUDES

Todos los científicos que estudian cómo se desencadenan las avalanchas han llegado a la misma conclusión, no existe ninguna fórmula que podamos aplicar para concluir si se va a producir o no una avalancha. No son nada fáciles de prever y es sumamente fácil equivocarse sobre el nivel de estabilidad del manto nivoso de una pendiente. La nieve se deposita sobre la superficie de la montaña formando estratos, la cohesión entre estos estratos es la que determina el grado de estabilidad del manto. Es imprescindible conocer lo más posible sobre las condiciones en que podemos encontrar la nieve en la zona de montaña donde escalaremos, seguir unas pautas de actuación ante el peligro de avalanchas o si estas se producen. Existen puntos de información para conocer el riesgo de avalancha, utilicémoslos y hagámosle caso, ante las avalanchas solo podemos actuar preventivamente. Debemos recordar que la nieve desde el momento que llega al suelo comienza a transformarse, metamorfismo de la nieve, y según la evolución de esta transformación se producirá un manto más o menos estable.

Tipos de avalanchas

Nieve polvo

Es nieve seca, ligera y sin cohesión. Se producen inmediatamente después de grandes nevadas o en los días sucesivos si el tiempo se mantiene frío y la nieve

no trasforma. En nuestro hemisferio, el norte, el peligro se mantiene más tiempo en las caras norte, todo lo contrario en el hemisferio sur; atención pues a la latitud en la que se encuentra nuestra montaña. Tienen aspecto de aerosol, avanzan a gran velocidad, más rápidos cuanto más baja es la temperatura de la nieve y el aire, y forman frentes bastante amplios precedidos por una onda de choque por la compresión que genera la nube de polvo en el aire. Su peligro principal es la asfixia y el impacto de la onda expansiva u objetos arrastrados.

Es un tipo de alud que no suele producirse en nuestras montañas, pero nos lo podemos encontrar en otras cordilleras con temperaturas bajas más extremas.

Placa

Se producen por la ruptura de capas del manto nivoso con elevada cohesión de los granos de nieve, pero con escasa cohesión con la capa inferior por la existencia de una superficie de deslizamiento. Suelen producirse en las vertientes abiertas y convexas. Dejan una cicatriz de salida muy marcada y acumulaciones de nieve en forma de bloques; señales que nos indican con claridad las condiciones de riesgo. Son bastante rápidos y los que causan más accidentes al provocarlos el propio alpinista.

Placa de viento

Se forman en las zonas de sotavento, generalmente debajo de cornisas, por la acumulación de granos de nieve transformados en granos finos por la ruptura de los cristales y posterior compresión de nieve. Suelen tener forma lenticular y los cristales están fuertemente cohesionados. Son placas rígidas y quebradizas sin cohesión real y que suenan como hueco al pisarlas. Son los aludes más frecuentes entre esquiadores de montaña y alpinistas, debemos conocer bien los criterios de identificación con el fin de evitarlos. Especialmente peligrosas cuando ascendemos por palas con salidas a aristas con cornisa. Cuando veamos cornisas debemos suponer siempre la existencia de placas de viento.

Nieve de fusión

Se producen a consecuencia de que la nieve está a 0 grados durante bastante tiempo, se humedece y aparece el agua. La presencia de agua puede ser por calentamiento del manto nivoso, por aumento brusco de la temperatura, o por efecto de la lluvia. El agua incrementa el peso de la nieve debilitando los puentes de unión existentes, o aumenta la lubricación entre las capas por llegar a un estrato impermeable, superficie de rehielo o suelo, por donde circula. Son aludes lentos y muy pesados que no son muy peligrosos si se ven venir. Típicos

de primavera, cuando las horas de insolación aumentan. Dejan un surco sobre la nieve y una acumulación amorfa cuando se paran; se compactan muy rápido una vez se detienen. Su mayor peligro es el peso.

Si el deslizamiento es sobre el lecho del manto hierva, roca

...

se les llama aludes

de fondo. También se pueden producir desprendimientos por caídas de serac y cornisas. La caída de cornisas puede provocar el desprendimiento de la capa de nieve que se encuentra debajo de ella. Atención por tanto a las ascensiones por sotavento y a la presencia de alpinistas por encima.

Comportamiento en terrenos de avalanchas

La planificación de la ascensión debe hacerse teniendo en cuenta el riesgo de avalanchas del terreno, que evaluaremos en base a los siguientes criterios:

Información del estado de la nieve por los partes de riesgo de avalanchas

con especial atención al nivel de riesgo existente, escala del nivel 1 al 5. Análisis de la morfología del terreno para localizar las zonas de mayor peligro:

o

laderas de entre 30º y 45º de pendiente

o

pendientes convexas

o

grandes canales y valles estrechos entre grandes laderas

o

orientación de la ladera, en las caras sur el asentamiento de la nieve es

o

más rápido, pero en días calurosos la transformación de la nieve es más rápida y aumenta la inestabilidad. Recordar en que latitud se encuentra nuestra montaña tipo de base sobre la que sea sienta el manto nivoso; si es hierva,

planchas de roca, zona de fondo

bloques...

que nos informará del anclaje de

Atención al viento dominante en los últimos días, localización de cornisas y

posibles placas de viento. En las zonas de alta montaña hay que recordar el efecto Foehn Evolución de las temperaturas en los últimos días

Hay que llevar siempre el material de seguridad: detector de víctimas de avalanchas D.V.A., o A.R.V.A. en francés, sonda y pala. Sobre el terreno podemos hacer catas de nieve para ver las capas y el tipo de nieve. Una vez en la ascensión, si tenemos que atravesar zonas especialmente peligrosas debemos tomar una serie de precauciones:

Pasar de uno en uno si el tramo es pequeño, o a la vez pero separados si es una distancia grande. Mantendremos la vigilancia sobre los compañeros por si se produce una avalancha. Ir abrigados con las vías respiratorias tapadas o Todo el material que nos pueda impedir movimientos o aprisionar lo llevaremos lo más suelto posible. o Solo nos reuniremos en sitios seguros espolones rocosos, grandes bloques de roca, aristas .... En zonas de avalancha de placa no haremos zig-zag, subiremos lo más de frente posible para no provocar cortes. Atención a la sobrecarga de las placas. El ir encordados puede es peligroso al reducir la movilidad y provocar arrastres en grupo.

o

o

o

o

Actuación en una avalancha

Si

a

pesar

de

todas

las

precauciones

se

produce

la

avalancha y nos

encontramos en la línea de la avalancha, el protocolo de actuación será el siguiente:

En primer lugar debemos intentar escapar en diagonal descendente y si no

es posible buscar un refugio piedras, árboles .... Intentaremos mantenernos lo más en superficie posible con movimientos de

tipo natatorios. Nos taparemos boca y nariz. En los aludes de nieve en polvo es fundamental.

Cuando notemos que la avalancha se empieza a detener intentaremos crear

una cámara de aire delante de la boca y encogernos para perder el menor calor posible. Una vez parados intentaremos localizar la superficie, para ello lo mejor es

dejar caer saliva por la comisura de los labios que nos indicará si estamos orientados hacia la superficie o cabeza abajo. Salir antes de la compactación de la nieve.

De vez en cuando gritaremos por si nos oyen desde la superficie.

Procuraremos mantener la calma.

Si alguien es arrastrado, el resto del grupo debe tener en cuenta que el factor más importante en el rescate es la rapidez.

El protocolo de actuación es el siguiente:

Comprobar cuanta gente fue arrastrada.

Localizar, si es posible, el punto de desaparición de las víctimas y la

dirección de arrastre. Marcar el punto con algún elemento.

Poner un vigía que nos alerte ante otras posibles avalanchas.

Buscar elementos en la superficie mochilas, esquís, ropa

...

que pueden

llevarnos a una localización rápida. Iniciar la búsqueda con D.V.A., es el único método realmente rápido para localizar víctimas enterradas. Detenerse de vez en cuando a escuchar y llamar, procurando en general trabajar en silencio. Buscar ayuda.

Utilización del Detector de Víctimas de Avalancha (DVA – ARVA)

Realizaremos el control del DVA en el momento de la salida, todos los DVA deben emitir y recibir bien. Mantener en buen estado las pilas, la propagación de las ondas de un DVA enterrado se reduce. Durante la ascensión el DVA debe estar en todo momento en emisión y bien colocado entre la primera y segunda capas de abrigo, nunca al exterior, lo más próximo posible a nuestra boca, en el pecho es una buena opción. Si se produce un alud, a aquellos que no les ha atrapado realizarán la búsqueda del compañero dividida en dos fases. Se inicia con la búsqueda primaria, desde el punto de desaparición del compañero, si se conocen, pondrán los DVA en recepción y buscaremos una primera señal al máximo de intensidad. Si no conocemos el punto de desaparición comenzaremos la búsqueda desde el punto superior o inferior de la avalancha. Si la avalancha es estrecha, máximo por debajo del alcance real del D.V.A. que dispongamos y buscaremos progresando por el centro. Si es ancha y hay un único buscador, haciendo zigzags de lado a lado con una separación en vértices de un máximo 40 metros. Si hay varios buscadores repartiéndose el frente de la avalancha a una distancia máxima de separación de unos 20 metros, de uno a otro, y 10 metros del que está en línea con el recorrido de la avalancha. Una vez localizada señal realizaremos la búsqueda utilizando el sistema que empleamos habitualmente, por cruces o bien por el método direccional. Buscando la línea de máxima intensidad, determinada por el volumen del aparato eliminando las de menor intensidad. Una vez hemos llegado al mínimo volumen posible, pasaremos a realizar la búsqueda fina. El aparato lo desplazaremos por la superficie de la nieve y en esta fase nos ayudaremos de la sonda para la localización precisa de la víctima. Si este lleva el DVA próximo a la cabeza es probable que sea la parte del cuerpo que primero se desentierre y pueda respirar. La mayoría de las víctimas de avalanchas mueren por asfixia.

ENCORDAMIENTO EN TERRENO GLACIAR

Siempre que progresemos por un glaciar lo haremos encordados, sea verano u otra época, no importa la sensación de poca nieve y fácil localización de las grietas. Normalmente utilizaremos un arnés de cintura, que ofrece la ventaja de un anclaje bajo, pero tendremos riesgo de bascular al permanecer colgado con una mochila. El tipo de encordamiento está determinado por el número de integrantes de la cordada, la experiencia de los mismos y la cantidad de material disponible.

CORDADA DE DOS. ENCORDAMIENTO EN N

Es la más peligrosa ya que solamente hay una persona para retener la potencial caída del compañero al interior de una grieta. Cada uno de los miembros de la cordada se ata al tramo central de la cuerda a una distancia aproximada uno de otro de 14 ó 15 metros. La cuerda sobrante hacia los dos cabos deberá ser al menos 4 ó 5 metros más larga que el tramo que nos une, es decir unos 20 metros de longitud, y la llevaremos plegada en bandolera o en la mochila. Podemos hacer nudos intermedios en la cuerda que une a los miembros de la cordada para que hagan de empotradores en la nieve en caso de caída, cuatro o cinco serán suficientes. En el caso de hacer nudos intermedios habrá que dejar más cuerda intermedia para garantizar la distancia de seguridad. El encordamiento se hará con un nudo de ocho o un dinámico fugado sobre un mosquetón HMS colocado en el anillo ventral. Un metro por delante de este mosquetón colocaremos un machard bien apretado y anclado directamente al anillo ventral con otro mosquetón por debajo del anterior, de manera que el metro de separación forme una gaza que cuelgue entre los dos nudos. Esta gaza debe permanecer durante toda la marcha ya que es el elemento que nos permitirá transferir la carga en una caída una vez la hayamos detenido.

Si se produce una caída, el nudo machard será el que la retenga. Una vez detenida, deberemos montar una instalación lo más rápido posible (por ejemplo un piolet horizontal), y transferir el peso desde nuestro cuerpo a esa instalación para poder quedar libres y así auxiliar a nuestro compañero. En nuestro portamaterial del arnés, llevaremos en cada lado, izquierda y derecha, un tornillo de hielo para poder instalar un anclaje como inicio de nuestra reunión para el rescate o ayuda al compañero.

Si se produce una caída, el nudo machard será el que la retenga. Una vez detenida,

CORDADA DE MÁS DE DOS

Es más segura al haber más capacidad de retención. La distancia de encordamiento puede bajar ahora a 12 ó 13 metros. El anclaje en los extremos no cambia respecto al caso anterior salvo que ahora no dispondremos de tanta cuerda sobrante, aunque debemos garantizar al menos 5 metros. Los compañeros atados en el medio lo harán a distancias iguales unos de otros con nudos de ocho.

CORDADA DE DOS. ENCORDAMIENTO EN N TRUNCADA

Se realiza cuando la cordada es competente y porta dos cuerdas. Uno de los miembros de la cordada lleva gazas de la cuerda que une a ambos, alrededor del pecho o en la mochila, el otro miembro de la cordada porta la otra cuerda. De esta manera cada uno de los integrantes de la cordada lleva la cantidad de cuerda suficiente para hacer un rescate.

LA MARCHA
LA MARCHA

Durante la marcha sobre el glaciar debemos mantener tensa la cuerda que nos une con el compañero de delante, no puede producirse la comba clásica de una cuerda poco tensa. Ninguno de los dos miembros portará gazas en la mano. El paso del grupo debe acomodarse al más lento y estar atento a las curvas y giros de quien vaya delante. El alpinista más experto en movimiento por terreno glaciar debe ir delante para ir marcando del itinerario más seguro. Nuestra marcha debe ser tal que siempre nos enfrentaremos a la grieta perpendicularmente a su labio. No olvidaremos que nos podemos encontrar grietas perpendiculares o paralelas a nuestro sentido de marcha. En ambas

condiciones adaptaremos la disposición de la cordada para que nos encontremos siempre perpendiculares a las grietas. Podremos hacer aseguramientos puntuales para proteger pasos concretos saltos de grietas, puentes dudosos, etc. con riesgo de caída. En caso de que caigamos a una grieta podemos quitarnos la mochila y dejarla colgando del arnés para evitar bascular, además deberemos intentar relajar el peso sobre nuestro compañero colocando un anclaje y colgando de él. La solución pasa por instalar un tornillo en la pared que tengamos enfrente de nosotros y anclarnos ahí, y trasladar el material como mochila y esquís.

RESCATE EN TERRENO GLACIAR

En la caída a una grieta hay muchas variantes, aunque básicamente hay dos situaciones claramente diferenciadas en lo que a rescate se refiere, que el accidentado pueda o no cooperar. Recordar que en caso de pérdida de consciencia del accidentado nuestra actuación deberá ser rápida, el quedarse colgado en sobre un arnés sin consciencia puede llevar a un shock de consecuencias graves para el accidentado.

EL ACCIDENTADO PUEDE COOPERAR

Puede escalar por la grieta

Puede salir por sus medios del interior de la grieta. En una cordada de dos, si la

cuerda que retuvo la caída puede circular le aseguramos con ella con un nudo dinámico, atención a los nudos de empotramiento. Si no circula porque se encuentra empotrada en la nieve, le mandamos la cuerda de reserva y le aseguramos con ella. En una cordada de más de dos integrantes le mandamos la cuerda que queda entre el compañero que retuvo la caída y el último del grupo.

Puede salir por el fondo de la grieta

Si la grieta se cierra poco más abajo y se puede salir hacia un lado, le descolgamos hasta el fondo para que pueda salir caminando. Cuidado con el roce de la cuerda en el labio superior de la grieta que puede tirar trozos de hielo o nieve sobre nuestro compañero que está en el interior de la grieta.

No puede escalar pero puede remontar por cuerda fija

El compañero sube por la cuerda con nudos auotobloqueantes sobre la propia cuerda o bien sobre la cuerda de reserva. Aquí el inconveniente está en la

salida por si la cuerda está muy incrustada en el labio de la grieta o bien hay nudos intermedios de retención de la caída.

Puede cooperar pero no puede salir solo

Si la cuerda que retuvo la caída no está trabada podemos trabajar con el método de cuerdas alternas. Lanzaremos la cuerda de reserva con un nudo de ocho de tamaño justo para que quepa la bota del accidentado. Este se pasará esta cuerda por el cinturón del arnés hasta el pie, con el fin de conseguir que la subida sea más sencilla por estar más próximo a las cuerdas. Arriba pondremos un nudo bloqueante bidireccional en cada una de los cabos que tenemos. Coordinados con el accidentado recuperamos alternativamente la cuerda que va al pie cuando el accidentado flexione la rodilla, y la que retuvo la caída cuando estire la pierna y se ice sobre el estribo. Es trabajoso pero es efectivo si estamos bien coordinados.

EL ACCIDENTADO NO PUEDE COOPERAR
EL ACCIDENTADO NO PUEDE COOPERAR

Montaje en cabecera

de

un

sistema de

cuerdas alternativas.

Recuperamos alternativamente en

un machard otro.

y

en

el

En estas situaciones todo se complica ya que en algunos casos habrá que bajar hasta el accidentado para unirlo a la cuerda de reserva porque él no puede, y a partir de este momento comenzar con las maniobras de izado. Al bajar hasta el compañero accidentado podremos realizar una evaluación de sus lesiones, no excluiremos la necesidad de solicitar ayuda para el traslado de nuestro compañero. Para izarlo emplearemos polipastos montados en la cuerda de reserva.

Polipasto montado. Lo más interesante es utilizar la cuerda de reserva que no estará clavada en
Polipasto montado. Lo más interesante es utilizar la
cuerda de reserva que no estará clavada en el labio

En todos los casos hay que evitar que la cuerda de reserva se clave en el labio de la grieta colocando algo que lo impida, un piolet, una mochila, unos esquís, etc. Este elemento hay que asegurarlo para que no pueda caer si cede el borde o si la cuerda lo mueve hacia el borde. En algunos casos el sistema de remonte hay que reenviarlo desde el otro lado de la grieta para salvar la bóveda que pueda haber.

Protección en el labio de la grieta. Este elemento (piolet, mochila ...) debe estar sujeto para

Protección en el labio de la grieta. Este elemento

(piolet, mochila

...)

debe

estar sujeto para evitar que

caiga accidentalmente

El alpinista que coloca el elemento de protección lo hará asegurado y no como en la ilustración

Protección en el labio de la grieta. Este elemento (piolet, mochila ...) debe estar sujeto para

Reenvío de la cuerda de reserva desde el otro lado de la grieta.

POLIPASTOS

El polipasto es un mecanismo de poleas utilizado para la recuperación de cargas que debido a su peso no son fáciles de subir empleando una polea simple. Físicamente un polipasto consiste en reducir la fuerza de tracción aumentando el recorrido, es decir, hacemos menos fuerza a costa de una recuperación muy lenta de la cuerda. Cuanto mayor sea la desmultiplicación, más longitud de cuerda tenemos que recuperar. El sistema se basa en la combinación de poleas fijas y móviles, cuantas más poleas móviles coloquemos menos fuerza tendremos que hacer, pero el trabajo se puede hacer muy lento. Nosotros tendremos un problema severo con los rozamientos que siempre va en nuestra contra, además de los sentidos de la tracción que no se encontrarán en el mismo plano disminuyendo la eficacia del sistema. Pero si no tenemos ayuda externa, deberemos montar un sistema de desmultiplicación eficaz independientemente de todas las pérdidas que tenemos.

POLIPASTO SIMPLE O EN “N”

Es el sistema más sencillo en el que se combina una polea fija con una móvil. Sería suficiente en la mayoría de los casos, siempre y cuando halla más de una persona para tirar de la cuerda de recuperación, pues las pérdidas por rozamiento por material inadecuado y tracciones en diferentes planos son elevadas. Teóricamente de este modo para levantar un peso de 900 N tendríamos que hacer una fuerza de solo 300 N, relación 1: 3. En la práctica los rozamientos, el dinamismo de las cuerdas y la tracción en un diferente plano que la carga aumentan la fuerza necesaria, y el rendimiento del polipasto es mucho menor de 1:3. Para la instalación de un polipasto simple, una única polea móvil, necesitamos dos bloqueadores. Trabajaremos sobre un único punto de manera que sobre el

cabo de tracción se tira hacia arriba, así tampoco sobrecargaremos la reunión. El bloqueador de la polea fija, localizado en la reunión, retiene la cuerda en sentido de descenso y el de la polea móvil en sentido de ascenso de manera que al recuperar nos sirve de apoyo, el otro bloqueador retiene la carga durante los reposos. Cuando la polea móvil alcanza a la fija dejamos de traccionar y volvemos a desplazarla a lo largo de la cuerda de recuperación lo más abajo posible, momento en el que la carga cuelga de la polea fija.

POLIPASTOS MULTIPLES

Existen infinidad de sistemas para montar polipastos múltiples, aquí mostraremos dos, que a nuestro juicio son los más interesantes por rendimiento y facilidad de montaje.

Polipasto doble a dos puntos fijos

Este polipasto necesita dos puntos de anclaje y un cordino auxiliar largo de 3 ó 4 metros por lo menos. Es bastante sencillo de instalar y su manejo es igual de cómodo que el del polipasto simple. Su relación es 1: 5. El cordino auxiliar se instala sobre otro punto se une a la cuerda de recuperación mediante un autobloqueante, y el extremo restante vuelve al cabo de cuerda que utilizamos de tracción para recuperar al compañero.

Reunión A Reunión B Cuerda de tracción Bloqueadores Cordino auxiliar Accidentado ALPINISMO NII - 60
Reunión A
Reunión B
Cuerda de tracción
Bloqueadores
Cordino auxiliar
Accidentado
ALPINISMO NII -
60

Mariner doble

Es muy parecido al anterior, la única diferencia es la colocación de un tercer bloqueador a la salida de la primera polea, en el que pondremos el cordino auxiliar, con lo que volvemos a tener un único punto fijo. Es más recomendable que el anterior ya que no sobrecarga la instalación. Su relación es 1: 7.

La instalación de un polipasto debe hacerse en un lugar que nos permita trabajar con comodidad para traccionar y en el que tengamos posibilidad de amplitud de movimientos. Las tracciones de recuperación deben ser largas y suaves para evitar tirones en la instalación y en la carga. Deberemos procurar realizar las fuerzas de tracción de recuperación de espaldas a la reunión de forma que no sobrecarguemos la reunión.

Polipasto simple (derecha) y mariner doble con polea de autorrescate y tibloc (izquierda). ALPINISMO NII -

Polipasto simple (derecha)

y

mariner

doble

con

polea

de

autorrescate

y

tibloc

(izquierda).

Práctica de rescate en grieta de glaciar

Sistema de desmultiplicación:

Mariner doble con cordino y poleas de rescate

Gracias al bajo rozamiento por el uso de poleas, una única persona puede rescatar al compañero

Práctica de rescate en grieta de glaciar Sistema de desmultiplicación: Mariner doble con cordino y poleas