WALT WHITMAN POEMAS

Versión de Armando Vasseur F. Sempere y compañía, Editores VALENCIA Esta Casa Editorial obtuvo Diploma de Honor y Medalla de Oro en la Exposición Regional de Valencia de 1909 y Gran Premio de Honor en la Internacional de Buenos Aires de 1910. Imp. de la Casa Editorial F. Sempere y Comp.a—Valencia

Á MI HIJO HELIOS Armando Vasseur Walt Whitman Los poemas cuya adaptación castellana ofrezco á mis lectores fueron escritos entre los años 1854-1888. La primera edición de las Hojas de hierba, en modesto in octavo, no pasaba de cien páginas. El mismo Whitman, en su condición de antiguo tipógrafo, compuso su propia obra [1] . El poeta, que naciera en Long Island—isla sítuada frente á Nueva York—el 31 de Mayo de 1819, tenía entonces treinta y cinco años. Estimulado por los ensayos de Émerson, había soñado muchas veces en una forma lírica —capaz de descender á los más nimios detalles cotidianos y de remontarse á todas las plentitudes espirituales—, sin caer en la prosa ni en la poética tradicionales. Era un anhelo análogo al que describe Baudelaire en el prólogo de sus Poemas de prosa. La diferencia radica en los distintos temperamentos con que uno y otro tentaron su realización. Cláusulas de ritmo clásico, y sobria adjetivación en el francés; frases grandilocuentes, redundantes y bárbaras en el americano. Dicha forma no parecía tener más precedentes que ciertas jaculatorias de misales, algunas páginas aisladas de Chateaubriand, las sentencias de Kempis, los axiomas de los grandes pensadores franceses—Pascal y La Rochefoucauld—, rápidos y musicales como versos, y sobre todo, los versículos de la Biblia, y de los fragmentos de himnos órificos y védicos [2] , tal como circulan en las traducciones de los idiomas modernos. La «gran Idea» que Whitman se había forjado acerca de cómo debía ser el cantor de la democracia, no podía ser proyectada sobre las generaciones del nuevo mundo, después de deformarse á lo largo de las estrechísimas cañerías poéticas en boga. Había que comenzar por romper los moldes de la métrica medioeval. Había que revolucionar el antiguo régimen de las retóricas, á fin de dar al intelecto americano la libertad de creación y de expresión, como otros le habían dado ya la libertad política y civil. Para lograrlo era menester renunciar á la tradición poética europea; hacer tablarrasa de sus temas y de sus musiquillas verbales; volver á lo más antiguo, á lanzarse en lo desconocido...

Walt Whitman, guiado por su extraordinario instinto poética remontó á las fuentes mismas de los grandes Evangelios, verdaderas canciones de cuna de las razas. «El bardo de la democracia», según él se consideraba, no era un poeta más . Debía ser el evangelista del Continente en formación, creador de valores nuevos, héroe, profeta y compañero de los hombres. Guía de los guías, consolador de los afligidos, pánico de los despotas, maravilla de los niños, encanto de los jóvenes, amigo de las esposas, consejero de los padres, glorificador de la vida y de la muerte. Para él, vivir no es conservarse, según entendía Schopenhauer, ni defenderse para no perecer, como postula Darwin. Vivir es desarrollarse no á expensas de los demás y de sí —como diría Nietzsche un cuarto de siglo después—, sino de sí. Y ya que la vida individual arraiga en un substrátum egolátrico tanto más absorbente cuanto más imperiosa es la personalidad —hacer de suerte que el altruísmo—, ilumina sus más sórdidas profundidades. Walt Whitman llevaba en sí el afán de vida y de amor que Wágner encarnó en Sigfrido. Su genio floreció en plena juventud el grano de sabiduría que Fausto cosechara en la vejez: amar la vida sobre las imágenes de ella que se marchitan entre las hojas de los libros. Preferir la sonrisa de la hija del guardián á los tesoros ocultos en los sótanos bancarios. Proyectar de sí formidables amaneceres de soles para regocijo de las humanidades presentes y futuras. Después de haber estudiado á los más grandes maestros de las edades, anhelar que ellos pudieran venir á su vez á estudiarle. Manifestarse en todo como un Dios. Acertar con la forma literaria adecuada al tono y á los múltiples sentidos de su «buena nueva» era empresa antes la cual empalidecían todas las Hércules. Cuarenta años transcurrieron, densos, eléctricos, antes que Whitman moldeara definitivamente las intuiciones torrenciales y con frecuencia contradictorias de su genio. Cuarenta años de luchas con el verbo y el ritmo, de variantes y de refundiciones incesantes. Diez ediciones de las Hojas de hierba vieron la luz en vida de Whitman. Á cada nueva edición el libro crecía, se transformaba, tornábase de más en más monumental. Pero siempre era el mismo libro. La idea niveladora, el amor por los hombres comunes, el ennoblecimiento de todas las variedades del profanum vulgus , la pasión de la Naturaleza y de la libertad humana, el culto religioso del trabajo manual, estallando en himnos á todos los oficios, la apoteosis del sensualismo fecundo y de la belleza física, centellean en sus poemas como la espada del Arcángel á la entrada del Paraíso perdido de Milton. La música sinfónica que solivanta sus versículos es comparable á la de los más potentes acordes de Wágner. Ciertos pasajes de algunos de sus cantos sobrepujan en brío y en trascendencia á los más próceres de todos los timepos. Sólo Nietzsche en el poema de Los siete sellos alcanza la altura y el vuelo líricos del yanqui. Á pesar de su silencio al respecto, más de una vez he creído reconocer simientes de las Hojas de hierba reverdeciendo en las faldas de la montaña de Zaratustra. Los poemas de Walt Whitman eran conocidos en Alemania antes de 1868. El poeta Freiligrath había ya publicado un estudio acerca del aeda democrático en la Allgemeinen Zeitung . Nietzsche por esos días se hallaba en Léipzig. Aun no había sido nombrado profesor de filología en Bale (1869). Su primera obra, El origen de la tragedia ,

aprareció en 1872; la Gaya Ciencia , en 1882; Aurora en 1886; y la primera parte del Zaratustra la escribió en 1883. Las cuatro partes conocidas de dicha epopeya aparecieron de 1883 á 1886. Según el plan de Nietzsche inserto en la edición de sus Obras póstumas (t. XII), el Zaratustra debía constar de seis partes. El capítulo final de la sexta parte corta del modo más completo el viejo nudo de sus contradicciones. En él, Zaratustra anuncia á los hombres congregados á su alrededor que la lucha de clases ha concluído, lo propio que la moral de los dominadores. Afirma que en ese plano de la evolución, la especie humana tiene una sola tabla y un solo ideal. Tras reiterar su esperanza en la aparición del Superhombre, proclama su nueva fe: que la vida volverá á comenzar [3] . En seguida les pregunta: ¿Queréis todo eso una vez más? Todos contestan: ¡Sí! Y Zaratustra muere de alegría. En este extraño desenlace parécese percibir más la influencia del numen democrático de Whitman, que la del gran Fichte, de Hölderlin y de Émerson, autores predilectos de su juventud. El cosmos yanqui era, en su vida y en su naturaleza, lo que el poeta germano había soñado ser: la fuerza y la dulzura, la belleza y el desinterés. Walt Whitman ejerció de enfermero voluntario durante la guerra de Secesión. En los hospitales de Wáshington contrajo la enfermedad que minando su organismo titánico degeneró en treinta años de parálisis. Nietzche fué también enfermero durante la guerra francoprusiana (1870-71). Á las emociones de esa época y al abuso ulterior de cloral se atribuye la demencia que idiotizó sus últimos años. Ambos son, á mi juicio, los líricos máximos del siglo pasado. El alemán, con las limitaciones que le imponía sus criticismo filosófico y las complejidades de su gran cultura clásica. El yanqui con los deslumbramientos de su trascendentalismo religioso y las ingenuidades de su augusta autodidaccia. Aquél, concentrado y explosivo, á semejanza de los inflamables de los arsenales prusianos; éste, desbordante y por momentos monótono, como las cataratas de su patria. Á su lado, Hugo, Leconte de Lisle, Swimburne, Carducci, Junqueiro, Rapisardi, parecen poetas regionales. Poetas, en el sentido más convencional y europeo de la palabra. La influencia de W. Whitman es ya universal. Traducidas al italiano, al alemán, al francés, al castellano, sus imágenes y sus cópulas de adjetivos conservan el relieve primitivo. El verslirismo moderno es uno de los tantos efectos de su obra. Mætterlinck y Verhaeren en Bélgica; Rapisardi; D'Annunzio, los «futuristas» en Italia; Laforgue, Viele Griffin y los «poetas sociales» en Francia; Miers, Rossetti, Carpenter, en Inglaterra; Unamuno, y quizá Alomar, en España; Darío y Lugones en América, le deben diversas y profundas sugestiones. Yo podía haber seguido silenciosamente tan ílustres ejemplos sin exponerme á pasar por tradittore ... Me ha parecido más original correr este último albur... ¿Qué importa el individuo si quien guía es espíritu? Canta el poeta. ¡Bendita sea la tempestad de su arte, si logra airear la atmósfera literaria hispanoamericana, tan recargada de emanaciones gallináceas! A. VASSEUR. San Sebastián, Febrero 1912.

como un recuerdo de la tierra. la Inmortalidad. Kievldeergaard había escrito: El que desea recomenzar. Walt Whitman POEMAS En el mar. los pensamientos de los que navegan. la tierra firme la que aparece. bajo las innumerables estrellas. sobre las naves En el mar.Es la famosa idea del Retorno que Nietzsche creía haber sido el primero en imaginar (1881). en gran parte. el saludo de un Comienzo nuevo. Antes que él. No es sólo la tierra.Algunos poemas de W. Whitman. En otros se manifiesta como una reencarnación de Kalidassa . Whitman parecen escritos por la misma mano que grabara El Bhaghavat Glizta . el Desarrollo. El azul sin límites se extiende por doquiera. 2. veinte años antes. en distintos poemas. Quizá será leído por marineros jóvenes ó viejos.Leaves of Grass (Nueva York). desplegando sus blancas velas. repite la misma idea. de las grandes imperiosas ondas. Con los vientos que silban y la música de las ondas. O gozoso y lleno de fe. En plena concordancia con mi fin.NOTAS 1. W. 3. sentimos el ondulante puente debajo de nuestros pies. ó de noche. .. Broklin 1855. con leves variantes. En el barco que hiende el éter entre la espuma relampagueante del día.. En este libro—podrán decir entonces— También se extiende y arquea la cúpula del cielo.. en alguna barca solitaria. Para mí. llevada sobre el denso mar. la Continuidad. Detrás de todo Adiós se oculta. O bien. «He aquí nuestros pensamientos. la Transformación constituyen los temas y las significaciones capitales de la Naturaleza y de la Humanidad. sobre naves alveoladas de camarotes. ese es un hombre.

Ven á secundar á la musa. las sílabas líquidas que se derraman. ¡oh libro! cumple tu destino. A través de la tempestad ó de la calma. Sobre el gran azul ilimitado de los mares. ora lentas. Con tus linternas oscilantes en la noche. con cada navio que navega. con tu armadura. Este canto. hacia un fin que ignoro. en movimiento eterno del reflujo y de la ola. cuyo vaivén anima tus flancos á modo de lanzaderas. Con la borrasca y las ráfagas que tratan de rechazarte y la nieve que cae. para todos los marineros. tus cobres brillantes como el oro. Tu cuerpo negro y cilíndrico. el horizonte fosco y lejano están aquí En este poema del Océano. el vértigo de tus ruedas temblorosas. Tú que también eres como una barca solitaria. Tu gran reflector fijando en medio de tu negro frontal. La perspectiva ilimitada. Navega tú también en conserva. tus resortes y tus válvulas. libro mío! Despliega tus blancas velas. los he encerrado en cada una de estas hojas). tus bielas paralelas. Tú que no eres sólo un recuerdo de la tierra. hendiendo el espacio. ora rápidas. . Tu osatura bien ligada. ligeramente purpuradas. tal como ahora te contemplo.Sentimos la larga pulsación. que ora se agrandan. Las densas nubes negras que vomita tu chiminea. Tipo del mundo moderno—emblema del movimiento y de la potencia—pulso de continente. corriendo sin desfallecer. lleva de mi parte.» No titubees. el melancólico ritmo. ¡Belleza de voz feroz! Rueda á través de mi canto con toda tu música salvaje. y para todas sus naves. sobre las ondas imperiosas. ora decrecen á la distancia. el ligero crujimiento del cordaje. El olor. las vegas y vastas sugestiones del mundo oceánico. con las mudas linternas en tu frente oscilante. ¡Marcha bien. pues. Prosigue tu cántico y tu marcha. y no obstante llena de fe. Llévales mis cariños (para vosotros. Tu jadeo y tu gruñir rítmicos. la nieve que cae el día de invierno que declina. entre las borrasca que avanza. largas y pálidas. Con la risotada de tus locos silbatos que retumban despertándolo todo á semejanza de temblores de tierra. mi pequeña barca. tu acero límpido como plata. Con la campana que haces resonar para advertir tu paso durante el día. Tus pesadas barras laterales. queridos marineros. Tus oriflamas de vapor que flotan. Los acentos de misterio invisible. tu doble y cadenciosa palpitación y tu convulsivo latir. Á una locomotora ¡Tú serás el motivo de mi canto! ¡Tú. La procesión de vagones que te sigue obediente. Y por la noche. Tú. tal como te presentas en este instante. á amalgamarte en esta estrofa.

Esparciendo. ahora. apartado un tanto del tráfico. con su ropa usada y su largo delantal de cuero. Imaginándoos cuán feliz serías si me fuera dado estar á vuestra era. ligeramente apoyada. ni las tonterías de los pianos). A vos. fantasma que flota extrañamente. Mientras se desprenden. como si estuviera á vuestro lado.Nada más completa que la ley que te rige. quien se dará cuenta de mis poemas. Los relámpagos que emergen de la rueda. dedico estos cantos esforzándome por alcanzaros Cuando leáis esto. Los chicuelos atentos y recogidos. El ronco y sofocado chirriar de la piedra que gira. A alguien. y convertirme en vuestro camarada. Los lanzas más allá de las vastas praderas á través de los lagos. Inclinando sobre la piedra. ¡Hacia los cielos libres. afirma atentamente el acero contra ella. persistente de la calle. (No creáis demasiado que no estaré entonces á vuestro lado. que vivirá dentro de un siglo. miran algo que rodean. Yo mismo. en este instante. Entonces seréis vos. en cualquier número de siglos. en tanto como el pie y la rodilla La hace girar rápidamente. en el año ochenta y tres de estos Estados. la hoja de acero. proyectando á ambos lados. pues.) Canto de la vía pública . con un cuchillo entre las manos. donde terminan las losas Un afilador. El grupo (un punto perdido en el vasto maremágnum que circula). densa y visible. Las chispas que emergen de la rueda. Tus trinos de penetrantes gritos. en abundante lluvia de oro. detenido y absorto. denso y visible. que aun no habéis nacido. ni más recta (á pesar de sus curvas) que la vía que sigues: (La bonachona dulzura no es para ti. en minúsculas cascadas de oro. en el año cuarenta y uno de mi existencia. ahora Desbordante de vida. Contra el borde de la acera. las rocas y las colinas te los devuelven. con un movimiento igual. el sordo rumor altanero. Desbordante de vida. desenfrenados. con mis efluvios y mi fluidez. gozosos y fuertes! Chispas emergidas de la rueda En este barrio de la ciudad donde la multitud circula todo el día Me aproximo á un grupo de chicuelos que. yo que ahora soy visible me habré tornado invisible. ¡Cómo me cautiva y me conmueve esta escena con todos los detalles que la componen! El viejo afilador de faz triste y menton anguloso. quien se esforzará en alcanzarme. ni el lloriqueo de las arpas. Que sea.

hileras de casas! ¡Vosotras. los incultos uo son rechazados. Juro que no me es posible abandonarlos. (También por aquí llevo conmigo mi antigua y venturosa carga. todo me es simpático y agradable. sin preferencias ni repulsas. Estoy harto de las dolencias que huelen á cuartos cerrados. los criminales. no creo que seas lo único que hay por aquí: Creo que aquí existen igualmente muchas cosas invisibles.A pie. y basta. Sí. naves á lo lejos! ¡Vosotras. Nada puede ser prohibido. embaldosadas avenidas de las ciudades! ¡¡Vosotros. Los negros de cabezas lanudas. la pareja prófuga. el ebrio que titubea. de bibliotecas y de críticas fastidiosas. fachadas sembradas de ventanas! . No deseo que las constelaciones estén más próximas. no lloriquearé más. huello a la vía pública. El hombre matinal que anda por los mercados. y yo también paso indistintamente. la mudanza del que se ausenta para la ciudad. ¡Tú. Estoy lleno de ellos y quiero saturarlo á mi vez. objetos que pecáis del estado difuso y dais forma á cuanto quiero decir! ¡Tú. sólidos bordes de las aceras! ¡Vosotros. Franco y salubre el mundo se dilata ante mi. bancos! ¡Vosotras. Todo eso pasa. en tus delicadas ondas iguales para cada cual! ¡Vosotros. He aquí la lección profunda de la aceptación. vía por la que me encamino. se extienda hasta donde me plazca ir. yo mismo seré la suerte. con el corazón ligero. aire que me brindas al aliento para hablar! ¡Vosotros. urnas guarnecidas de madera en las que se encajan las chatas fluviales! ¡Vosotros.) Tú. el carro fúnebre. el carruaje del ricacho. Alegre y fuerte recorro la vía pública. En adelante. el grupo de obreros con sus carcajadas. Sé que ellas bastan á aquellos á quienes pertenecen. luz que me envuelves á mí y á lo demás. llevo los hombres y las mujeres. El adolescente que escapa. La tierra. Todo es aceptado. senderos trazados por los pasos en los altibajos irregulares al borde de las rutas! Creo que estáis penetrados de invisibles existencias. el mendigo que anda. En adelante no esperaré más la suerte. La mujer que alumbra. Sé que están muy bien allá donde están. el dandy. estacas y maderas de los muelles! ¡Vosotras. los llevo conmigo dondequiera que vaya. los enfermos. El largo camino de tierra bruna que diviso. no tendré más necesidad de nada. paseando las miradas á mi alrededor. la partida de la ciudad. la corrida en busca del médico. (¡Me sois tan queridos!) ¡Vosotras.

Pienso que todas las acciones heriocas fueron concebidas en pleno aire. Con vivos y con muertos habéis poblado vuestra impasible superficie. dar lo mejor de mi á las mujeres y á los hombres. que querría devolveros otro tanto. Aspiro grandes bocanadas de espacio. no por ellos me turbaré. Quiero. A la derecha y á la izquierda se extiende la tierra El cuadro es viviente. no tengo miedo de abandonarte. Iré donde me plazca. me sustraeré á los compromisos que quisieran detenerme. Me detendré. ventanas cuyos vidrios transparentes dejarían ver tantas cosas! ¡Vosotras. Dócilmente la música suena allí donde se la llama. lo propio que todos los libres poemas. fíate en mí! ¡Oh vía pública!—te contesto—. y sin embargo te amo. Pienso que yo mismo podría detenerme y realizar milagros. á lo largo de mi ruta. piedras grises de las calzadas interminables! ¡Vosotras. escrutaré. pórticos y puertas! ¡Vosotros. examinaré atentamente lo que dicen. y ahora querréis comunicármelo en secreto. aceptaré. el Norte y el Sur son míos. y que cualesquiera que me mire me amará.¡Vosotros. . Serás para mí más que mi poema. y calla donde no. Pienso que amaré todo lo que encuentre por la ruta. Gozosa es la voz de la ruta común. Me siento hollada por todos y nadie me contesta. meditaré Y suavemente. Escucharé á los otros. ¡Oh gran ruta que recorro! ¿eres tú quien me dice: No me abandones? Dices: No te inquietes. Si alguien me rechaza. Soy más grande y mejor de lo que había imaginado. cada una de sus partes se muestra en la mas clara luz. Quiero absorber fuerzas nuevas á lo largo de la ruta para mí y para vosotros. El Este y el Oesto son míos. A partir de ahora me liberto de los límites y de las reglas imaginarias. Quiero esparcir entre ellos una nueva felicidad y una rudeza nueva. techos y enrejados! ¡Vosotras. fresco y alegre es el sentimiento de la ruta. los espíritus de unos y de otros ahora quierrían manifestarme su presencia y amistad. Pienso que cuantos veo deben ser forzosamente felices. pisoteadas encrucijadas! De cuantos os han hollado creo que algo habéis conservado en vosotros. seré mi señor total y absoluto. Todo me parece admirable. No sabía que atesorara en mi tantas buenas cosas. Me manifiestas mejor de lo que yo mismo puedo manifestarme. con una irresistible voluntad. ¡Si me dejas te perderás! Dices: ¡Ya estoy pronta. Puedo repetir sin cesar á los hombres y á las mujeres: Me habéis hecho tanto bien.

Y sin embargo.Quienquiera que me acepte. no son preparados de antemano. objetos.) Aquí se pone á prueba la sabiduría. Comprende lo que en sí encierra. eso no me asombraría. Aquí es donde el hombre siente sus concordancias. Es la certidumbre de la realidad y de la inmortalidad de las cosas. frente al paisaje y á las aguas corrientes. Si ahora se presentaran un millar de mujeres de cuerpo admirable. será bendito y me bendecirá. Ahora analizo las filosofías y las religiones: Pueden parecer muy buenas en las salas de conferencias. Aquí es donde nos damos cuenta. la majestad. y permanece satisfecha. cualidades. á través de portales enguirnaldados de follajes provocando incesantes cuestiones. Es desarrollarse en pleno aire. ese ó esa. La sabiduría no se pone á prueba en las escuelas. cuando pasáis? ¿Conocéis la elocuencia de las pupilas que se vuelven para miraros? Aquí se expande el alma. El pasado. La expansión del alma emana de lo interno. Si ahora se presentaran un millar de hombres perfectos. ¿Por qué estos ímpetus? ¿Por qué estos pensamientos en las tinieblas? ¿Por qué existen hombres y mujeres hechos de tal suerte que cuando se hallan á mi lado el sol dilata mi sangre? ¿Por qué cuando me abandonan. Aquí hay sitio para la manifestación de un gran personalidad. es porque vosotros estáis vacíos de ello. eso no me sorprendería. ¿Sabéis lo que es ser amados. rechazan las autoridades y los argumentos coligados contra ella. La sabiduría es del resorte del alma. el amor. comer y dormir en compañía de la tierra. Porque ahora descubro el secreto que preside la formación de individuos superiores. ¿Dónde está el que arrancará la suya para vosotros y para mí? ¿Dónde está el que desenvolverá la estratagemas y deshará las envolturas para vosotros y para mí? Aquí es donde los afectos se manifiestan. mis llamas de alegría declinan blandas y chatas? . La sabiduría no puede ser transmitida por el que la posee al que no la posee. Lo único que nutre es la simiente oculta en el corazón de cada objeto. Se aplica á todos los grados. por extranjeros. es la excelencia de las cosas. ella misma es su propia prueba. Si eso suena á hueco en vosotros. no significar nada bajo las vastas nubes. (Semejante destino se apodera del corazón de toda la raza de los hombres. sumergen las leyes. no es susceptible de prueba. Hay algo en el móvil espectáculo del mundo que la hace emerger del alma. el futuro. sobrevienen de improviso.) La fuerza y la voluntad que difunde.

taciturna. jamás fatiga. ¡Vamos! Grandes serán las tentaciones. aquí está la felicidad.) ¿Qué es. donde se estrellen furiosamente las ondas. con osadía. no podemos aceptarla más que de paso. con entusiasmo. con orgullo y con curiosidad. no podemos quedarnos. continuamente. ¡en marcha conmigo! Viajando á mi lado encontraréis lo que nunca fatiga. que la frescura y la suavidad con que ella surge por sí. lo que intercambio tan repentinamente con los extranjeros? ¿Con ese cochero. son más bellas que lo pueden decirlo las palabras. y dejan caer siempre sus frutos cuando yo paso. Iremos donde soplen los vientos. por más calmosas que parezcan sus aguas. La tierra. Aquí se expande el imperio fluido de la simpatía. Las cosas divinas siempre yacen ocultas. ¡Vamos! Quienquiera que seáis. desde el fondo de sus raíces. Con salud. ¡Vamos! Con potencia y con libertad.¿Por qué hay árboles debajo de los cuales nunca me paseo sin que amplios y melodiosos pensamientos desciendan sobre mi? (Estoy por creer que quedan suspendidos de esos árboles invierno y verano. cuando me siento á su lado en el pescante? ¿Con ese pescador que arroja su anzuelo ó su red en la ribera. Por halagüeña que fuere la hospitalidad que nos brinden. No os descorazonéis. Hace filtrar gota á gota este encanto que se ríe de la belleza y de los talentos. Navegaremos mares inhollados y salvajes. (Las hierbas manatiales no germinan más frescas ni más suaves cada día. Suscita el deseo trémulo y doloroso del contacto. y el velero del yanqui vuele con todas sus velas desplegadas. continuad. que permanece en perpetua espera.) Presto los fluidos de la simpatía hacen trasudar de amor á los jóvenes y á los viejos. En este momento fluye en nosotros. El fluido carácter de la simpatía que crea la franqueza y la suavidad del hombre y de la mujer. Pero más grandes deberán ser los móviles que nos estimulen. con la tierra y con los elementos. La tierra es ruda. incomprensible al principio. Yo os juro que las cosas divinas ocultas en su seno. Creo que llena el aire. ya rebosamos de ella. La Naturaleza es ruda é incomprensible al principio. cuando pasando á su lado me detengo á contemplarle? ¿Qué es lo que hace que me sienta libremente abierto á la simpatía de un hombre o de una mujer? ¿Qué es lo que hace que estén libremente abiertos á mi simpatía? La expansión del alma es la felicidad. . Por resguardado que sea este puerto. ¡Vamos! No debemos hacer alto aquí. pues. no debemos echar el ancia aquí. ¡Por más gratas que sean las reservas aquí acumuladas. por más deleitosa que sea esta residencia.

observan las ciudades. para convertirnos en uno de ellos! También ellos siguen la ruta. Los que se detienen á contemplar las hierbas silvestres. los contempladores de las fosas recién abiertas. Los días que viviréis serán así: No acumularéis lo que se llama riqueza. ¡Vamos! ¡Más oídme antes! El que viaja conmigo ha menester una sangre óptima. Que confían en los hombres y en las muejres. como con otros tantos compañeros. y recorrido tantas leguas de tierra firme. esbeltos y admirables. las hembras. No se arriesguen los que han gastado lo mejor de sí. las flores. los podridos por el mal venéreo no serán de los nuestros. á la tierra prometida. Que han navegado sobre tantas naves. con su femenilidad. acarician tiernamente á los niños. Sólo pueden venir los que poseen un cuerpo puro y resuelto.¡Vamos! ¡Saltemos por encima de las fórmulas. y los laboriosos solitarios. ¡No permitiréis que os retengan algunos abran y tiendan los brazos con amor! ¡Vamos! ¡Junto con los grandes compañeros. No esperemos más para sepultarlo. Andando. majestuosas. . Andando. Convencemos con nuestra presencia! ¡Escuchad! Quiero ser sincero con vosotros. Apenas llegados á la ciudad. los frecuentadores de lejanísimas moradas. con comparaciones ni con estrofas rimadas. desde el fondo de su primera edad latente. sólo contestaréis con apasionados besos de adiós. y siempre. con su virilidad barbuda é impertérrita. gallardía y perseverancia. con su vejez sublima de hombre ó de mujer. oiréis las risas sarcásticas y las sangrientas burlas de los sedentarios y de los que queden detrás. Nadie ose acompañarme en la prueba si no posee coraje y salud. Que viajan durante estaciones y años consecutivos. Los enfermos. Andando. Los hombres. El cadáver putrefacto obstruye el paso. los alcohólicos. abrazan á la desposada. é inconsciente. clérigos materialistas de ojos de murciélagos. os brindo los rudos premios del presente. Andando. Si notáis algunos gestos de cariño. Dispersaréis con mano pródiga cuando ganéis con vuestro sudor ó vuestros méritos. Los soldados de la rebelión. con su juventud. insuperada. con los diversos aspectos de ellos mismos. y por momentos hacen de ayos. Que aman los mares tranquilos lo mismo que las olas tempestuosas. apenas instalados en una y otra á vuestro agrado. Andando. y las conchas playeras. cada uno de los cuales emerge del que le ha precedido. Los que bailan en las bodas. los que ayudan á bajar la ataúd. Entonces. No os ofrezco los fáciles premios del pasado. amplia. un ímpetu irresistible os esforzará á abandonarlas. ¡Yo y mis iguales no convencemos con argumentos. feliz. Estos curiosos amigos. Los viajeros de remotos países.

en este globo ó en cualquiera otro globo. por lejano que sea. turbulentos. A resumirlos en cada nueva etapa. las calles. A asir el espíritu de los hombres en el fondo de sus cerebros. los monumentos. A sufrir lo indecible en la laxitud de los días y en el reposo de las noches. El origen de todo arranca del viaje de las almas: Todas las religiones. Los edificios. A elegir lo mejor de la granja del colono. y los cariños en el fondo de su corazón. de las frutas de los vergeles. á medida que os crucéis con ellos. gozando de la fiesta sin sustraer un adarme de ella. ¡Todos van! ¡Van! ¡Yo sé que van. A anegarlo todo en la ruta que engloba los contrastes y los obstáculos. Que por larga que sea no se extienda para que la finalicéis. ante la procesión de las almas desfilando por las grandes rutas del universo Todos los demás viajes y progresos no son sino el emblema y la contraseña del viaje de las almas por las grandes rutas del universo.Veréz calmosa. A considerar el universo mismo com o una ruta. que no os sea dado vivir y preterizar. sea la de Dios ó de quienquiera. una universidad de rutas. Todo lo que fué y es. de las flores de los jardines. ¡Siempre vivos! ¡Adelante siempre! Graves. á disfrutar de todo sin trabajo ni compra. las artes y los gobiernos. . A no concebir tiempo. de las castas alegrías de los desposados. A llevar con vosotros las multitudes de las ciudades que atravesaréis. en partidas para más grandes viajes. en los días y en las noches del viajar. A no ver ni saber de cosa alguna que podáis alcanzar y ultrapasar. salid fuera! ¡Hombre ó mujer. las ruinas. A no contemplar posesión que no podáis poseer. altivos. de rutas para las almas migradoras. escarnecidos. A no alzar ni bajar nuestras miradas sobre ruta alguna que no se extienda para que la holléis. todas las cosas sujetas á la pesantez y á la gravitación. enfermos. orgullosos. que vosotros no podáis realizar. ni tuvo principio. dilatada. descontentos. ó la hubieran construído para vos. lo que ignoro es dónde van! ¡Sé que van hacia lo mejor! ¡Hacia algo grande! ¡Quienquiera que seáis. de la elegante villa del rico. ¡Vamos! Hacia lo que no tiene fin. A no ver existencia. melancólicos. aunque la hayáis construído con vuestras manos. avanzad! No debéis quedaros á dormir ó á tontear en casa. locos. aceptados y rechazados por los hombres. Se oculta en escondrijos y en rincones. débiles. llena de la augusta majestad del universo. amorosos. A llevaros vuestros amigos á lo largo de la ruta. Vejez que avanza libremente como soliviantada por la deliciosa y próxima libertad de la muerte. á pesar de que ellos permanezcan estacionarios donde los halléis. Desesperados.

el talle erguido. de las caras lavadas y teñidas. el disgusto y la desesperación Ni marido. En los vagones de los ferrocarriles. y en el lecho. deben surgir otras cosas y otras empresas. de baladas y de alegrías. mudo respecto de su persona. En las casas de los hombres y de las mujeres. yo la he recorrido. Hablando de todo en sociedad. silenciosos. en vez de prédicas ó de leyes. por todos lados: Se presenta correcto. la enemistad y el abandono! ¡Vamos! ¡La ruta se abre ante nosotros! Es segura. pero jamás de sí. cortés y dulzón en los salones. bajo las cintas y las flores artificiales. Un otro yo. engendradoras de mayores esfuerzos. Bajo las sábanas finas. . Yo engendro rebelión activa. en las reuniones públicas. y el libro sin abrir en su anaquel! ¡Queden las herramientas en el taller! ¡Quede el dinero sin ser ganado! ¡Quede la escuela en su sitio! ¡No hagáis caso de los gritos de maestro! ¡Que el predicador predique en el púlpito! ¡Que el abogado abogue en el tribunal! ¡Que el juez interprete la ley! ¡Camarada! ¡He aquí mi mano! Te doy me cariño. El que venga conmigo debe venir bien armado. Mi vocación es vocación de batalla. la pobreza. lo sé todo. ¡Vamos! ¡A través de las luchas y de las guerras! No podemos abandonar la conquista de la meta. ocultos. de las comidas y de las cenas populares Debajo de los trajes. sonriente. Anda amorfo y sin voz por las calles de las ciudades. ¿Habláis del éxito de las pasadas luchas? ¿Qué es lo que ha tenido éxito? ¿Vosotros? ¿Vuestra nación? ¿La Naturaleza? Escuchadme bien: la esencia de las cosas y las empresas es tal. mis pies la han probado cuidadosamente: ¡Que nada os detenga! ¡Queden las cuartillas vírgenes sobre el escritorio. ¡El que venga conmigo tendrá á menudo por compañeros el hambre. de las danzas. á pasos furtivos. en los vapores. ocultando y disimulando su ser. un doble de cada cual es el que. Mirad dentro de vosotros los estragos del reposo: A través de las risas. mi canto es toque de clarín. con la muerte en el pecho y el infierno debajo del cráneo. más precioso que el oro. Respetuoso de las costumbres. en la mesa. ni mujer. Te doy mi ser por completo. ni amigo. ¿Quieres darte á mí? ¿Quieres venir á viajar conmigo? ¡Seguiremos juntos y unidos tanto como duren nuestras vidas! Ciudad de orgías Ciudad de orgías. y los guantes. sea éste cual fuere. y os lo manifiesto. Mirad. de los ornamentos. son bastante seguros para escuchar la confesión. que á pesar de todo éxito recogido.¡Salid de los umbrosos retiros! ¡Salid de entre los cortinajes! Es inútil que protestéis.

Restaño sumariamente la sangre (el muchacho tiene el rostro blanco como un lirio). Dejo en él el germen de la rebeldía.Ciudad. Ni los desfiles en tus avenidas. A mis pies percibo más distintamente un soldado. ni asistir á fiestas y saraos. y el resto marcha sombríamente en retirada. en el que hacemos alto. Pero cuando paso. Los montones de víctimas y los montones de cuerpos ensangrentados que llenan la iglesia y el atrio. antes de irme. ni las naves de tus muelles. un perpetuo cortejo de amigos. el indispensable fuego!) Una marcha en las filas Una marcha en las filas con el enemigo que nos asedia. Penetro un instante en ella y veo un espectáculo que sobrepuja todos los cuadros y todos los poemas. y camillas. A su resplandor percibo vagamente grupos de formas humanas amontonadas de trecho en trecho. Eso me alegra y me satisface. (¡Oh derecho latente á la insurrección! ¡Oh el inextinguible. Sombras del negro más intenso. Las caras. Algunos sudando su agonía en los espasmos de la muerte. Nada de eso. No. Unos acostados sobre las losas. Que se cruzan con mis relámpagos. unas extendidas en el suelo. Ni el conversar con personas instruidas. basta para que me sienta retribuido. No son tus pompas. más opaco. Pasada la noche. por una ruta desconocida. Atravesamos un bosque espeso en cuyas tinieblas se apaga el ruido de los pasos. aclaradas apenas por bujías y lámparas portátiles que llevan de un lado á otro. ahora transformada en hospital. algún día ilustre porque yo he vivido y cantado en tu seno. la variedad de los grupos. los que me pagan mis cantos. otros sobre las tablas. Llegamos á un espacio descubierto en mitad del bosque. Y por una gran antorcha fija de resina que proyecta fantásticas llamas rojas y nubes de humo. junto al edificio de pequeñas luces. Luego. algunos muertos. ni las vidrieras llenas de mercaderías. relentes de éter mezclados con olor de sangre. Amigos. Nuestro ejército ha tenido grandes pérdidas en un combate. El himno que canto El himno que canto Hecho de contradicciones lo consagro á la nacionalidad. vislumbramos el resplandor de un edificio débilmente iluminado. Ni las interminables hileras de tus edificios. los enfermeros con las luces. Es una grande y vieja iglesia. Los cirujanos en tren de operar. construida en la encrucijada de los caminos. la mayoría de los yacentes sumergidos en la sombra. contengo de absorberla íntegra. otras sobre los bancos de la iglesia. abarco la escena de una ojeada. pagado. ¡oh Mannahattan! el frecuente y rápido relámpago de los ojos que me brindan afecto. tus cambiantes cuadros ni tus espectáculos. . casi un niño que agoniza desangrándose (ha recibido un balazo en el abdomen). las actitudes que desafían toda descripción.

y yo me lanzo á las tinieblas. y marchar. ¡Ciudad del mar! ¡Ciudad de los flujos precipitados y cambiantes! ¡Ciudad en la que las mareas pulsan sin cesar. un gemido ó un grito. que avanzan con libertad y autoridad. Para ocupar mi puesto. extravagante! De pie. cuya carne es fuerte y pura. llenos de una pasión nacida de la tierra. ¡oh ciudad! ¡Tú no has sido hecha para la paz solamente. los simples. rudos. los médicos que llaman ú ordenan en alta voz. marchar siempre bajo la noche. reveo los cuerpos. Aquellos á quienes anima una audacia indomable. No te sometas á otros modelos que los tuyos. Le pido el más copioso y estrecho compañerisno entre los hombres. Los de la América interior. Le pido que se eleven las briznas de hierba de las palabras. aspiro aquel olor. Los que siguen su camino.De rato en rato. los insumisos. de guerrera! No tengas miedo. Ciudad de los navíos ¡Ciudad de los navíos! ¡Oh los navíos negros! ¡Oh los navíos indómitos! ¡Oh los espléndidos vapores y los veleros de afilada proa! ¡Ciudad de los éxodos! Pues aquí concluyen todas las razas Aquí todos los países de la tierra colaboran. francos. Apartando con las manos la hierba de las praderas Apartando con la mano la hierba de las praderas y respirando su olor característico. los cierra serenamente. nutricios. Para seguir hollando la ruta desconocida. los despreocupados. con el torso recto. asoleados. ¡Encárname como yo te he encarnado! . Le pido concordancias espirituales. de los individuos. formar filas. los que preceden en vez de seguir. Después cierra los ojos. Los pequeños instrumentos de acero relucen al paso de las antorchas. Los del aire libre. Los que miran negligentemente en pleno rostro á los presidentes y á los gobernadores como para decirles: ¿Quién sois? Aquéllos. Todo eso lo vuelvo á ver al releer este canto. ¡oh ciudad! Mírame. limpia de manchas. entrando y saliendo en torbellinos sembrados de remolinos y de espuma! ¡Ciudad de los muelles atestados de almacenes y de mercaderías! ¡Ciudad de las fachadas gigantes de mármol y de hierro! ¡Ciudad altiva y apasionada! ¡Ciudad fogosa. recuerda tu verdadero destino. de los actos. sus ojos se abren y me sonrie á medias. en las filas que avanzan. De pronto oigo fuera la voz de los jefes: Formar filas. loca. Antes de salir me inclino hacia el niño que agoniza.

ó con los que han sobrepujado las vidas de la tierra. y la misma alma de siempre. Admiro la muerte. jamás te discuto. quiero elevarme á su altura. á lo largo de las edades. vieja causa! Tú. la vida no puede mostrármelo todo. deteniéndome de tanto en tanto á contemplar las estrellas. Ahora me siento en contacto con las vidas de otros mundos. incomparable. y la misma conformidad. les espera la hora de alcanzar análoga graduación. buena causa. Y la guerra. una gran guerra hecha por ti. austera. yo lo he adoptado! Buena ó mala. mientras me anegan los grandes pensamientos del espacio y de la eternidad. En contacto con las vidas que aguardan la hora de igualarnos. hasta el momento en que en medio del más puro silencio emergieron millones de orbes desconocidos. Fatigados. Canto y celebro todo lo que posees. Á ti. que acaso han llegado al mismo desarrollo que las vidas de la tierra. tan desenvueltas como la mía. Ahora. ferviente. Inmortal. y erifico las proposiciones. amo todo lo tuyo. vieja causa ¡A ti. implacable. Me paseo solo. Ahora me nutro de inmortalidad y de paz. hasta que he visto las maravillas de la noche! Creía en la suficiencia de nuestro Orbe. (Creo que todas las guerras de los tiempos pasados y todas las guerras futuras serán declaradas y hechas por ti. no condeno nada. los tendré tan presentes como mi propia vida.) . Ahora comprendo que debo esperar lo que me revelará la muerte. Paréceme que jamás las he comprendido como en estos instantes.No he rechazado nada de lo que me has ofrecido. La comida ha terminado. A partir de esta noche. A las vidas de la propia tierra. de las razas. Ahora veo que á semejanza del día. Pero no canto más la paz: En paz he cantado la paz. el fuego encendido á ras de tierra arde apenas. la roja guerra es el encanto que voy cantando por tus calles. dulce idea. Tú. ¡Pensaba que no hubiera nada más espléndido que el día. Lo que has adoptado. ¡Qué riqueza! ¡Qué espiritualidad! ¡Qué condensación! El mismo hombre. de las regiones. los inmigrantes duermen envueltos en sus mantas. las mismas aspiraciones de siempre. pero ahora el tambor de guerra es mi instrumento. Después de una guerra extraña y cruel. ¡oh ciudad! En las praderas Declina la tarde en las praderas.

hallé tu cuerpo. (Con vastas consecuencias que surgirán dentro de tres mil años. pasivo. este libro. perpendicular en medio de las cosas irracionales. Y te encontré helado en la muerte. los crímenes son menos importantes de lo que creía. Y lo propio que la lucha gira alrededor de tí. Sabré afrontar la noche. caíste á mi lado. la pobreza. las tempestades. Velada prodigiosa. hijo y camarada mío. como hacen los árboles y los animales. afirmándome cómodamente en la Naturaleza. haciendo la vida de cual quiera de los cultivadores de esos Estados. la felicidad. Largo. Y la mano que trataste de levantar del suelo en que yacías apenas si rozó la mía.) Estos versos son para tu gloria. mientras á mi alrededor el campo de batalla se extendía confusamente. sean cuales fueren las contingencias. preciosamente oculto! ¡tú. deliciosa velada. En seguida avancé en la batalla. Amo de todo ó señora de todo. en tu espíritu. Pues mi libro y la guerra son lo mismo. ó del litoral. . El viento nocturno pasaba fresco y ligero. ¡oh soldados! no sólo por ella misma.. allí. Tal como una rueda sobre su eje. Impregnado como ellas. en la noche queda y perfumada. los fracasos. Una extraña velada transcurrida en el campo de batalla ¡La extraña velada transcurrida en el campo de batalla! Cuando tú. orbe hecho de innumerables orbes! ¡Tú. al Norte extremo ó en el interior. el hambre. los accidentes. y que ahora van á manifestarse en este libro. ese día. pude volver al fin al sitio donde tú habías caído. ó del Canadá. muchísimas cosas disimuladas detrás de ella. centro! Alrededor de tu idea la guerra gira Con todo su violento y furioso juego de causas. relevado de mi puesto algo tarde en la noche..Estos cantos son para ti. Gira alrededor de tu idea. hijo e los besos dados y recibidos (jamás vueltos á dar sobre esta tierra). (Una guerra declarada. ó de los lagos. el ridículo. Imperturbable Imperturbable. Yo que estoy en los parajes del golfo de México. Minero ó pioner de los bosques. ó en el Manhattan ó en el Tennessee. silencioso como ellas. receptivo. la notoriedad. ¡Oh. para tu eterno avance. principio fervoroso! ¡tú. tú.. largo tiempo pasé allí velándote. Descubrí tu faz á la luz de las estrellas (singular era la escena). La silenciosa espera. Reconociendo que mi empleo. donde la lucha continuaba con iguales probabilidades. germen latente. Yo y mis poemas nos hemos amalgamado en ti. sino por muchas. En no importa qué lugar donde viva mi vida. No te dirigí más que una mirada á la que tus caros ojos contestaron con otra mirada que no olvidaré jamás. Hasta que. inconsciente de sí. camarada querido.

velada por ti. creo que volveremos á vernos seguramente). Envolví á mi camarada en su manta. con el menton hundido entre las manos. contigo. Sin una lágrima. de inflexibilidad. Discurriendo así. conservando las hojas y el musgo que pendía de ella. Proyectando año tras año sus alegres hojas. me mantuve á tu lado.) Sin embargo. al alejarme. deposié á mi hijo en su fosa toscamente abierta. Velada por el camarada muerto repentinamente. Terminando así mi extraña velada en el campo de batalla envuelto en sombras. y el musgo pendía de sus ramas. esta rama constituye para mí un símbolo precioso. Pensé cómo podría desplegar hojas tan alegres á pesar de su soledad. Vivo te amé rodeándote fielmente de todas mis solicitudes. la llevé conmigo hasta mi alcoba. en el momento preciso en que apunta el alba. me hace pensar en el afecto viril. En tanto que allí arriba los astros pasaban en silencío. Crecía alí. camarada querido. Replegando cuidadosamente la manta por debajo de la cabeza. . valiente hijo (no te pude salvar. y otros hacia al Oeste subían insensiblemente. al apuntar el día. enrollé bien su cuerpo. sin tener junto á él un amigo. tan pronto fué tu muerte. largo. sin una palabra. Pasando horas suaves. de ternura y de muerte. En estos últimos tiempos no hago más que pensar en ellos. Su aspecto de rudeza. Suprema velada por ti. Un roble en la Luisiana He visto un roble que crecía en la Luisiana: Erguíase enteramente solo. rompí una de sus ramas.Ni una lágrima cayó de mis ojos. Lo sepulté allí donde cayera. y aunque este roble fructifica. desplegando sus hojas verde-obscuras. completamente solo en un amplio espacio descubierto. un tierno camarada. A pesar de todo. me hizo pensar en mí mismo. (No es que haya menester de su presencia para acordarme de mis amigos. Velada de silencio. donde la coloqué visiblemente. Y allí bañado en el sol levante. Luego. ni un suspiro profundo exhaló mi pecho. de vigor. horas inmortales y místicas. sin tener á su lado un solo amigo (Yo sé que no podría imitarlo). Comprendo y reconozco que no podría imitarlo. Luego. sin ningún compañero. largo tiempo te contemplé. mi hijo y mi soldado. Levantándome de la helada tierra y envolviendo cuidadosamente al soldado en su manta. ni cómo. extendiéndome á medias sobre la tierra. y cuidadosamente bajo los pies. velada que jamás olvidaré. Y cuando se iban las últimas sombras de la noche. allá en la Luisiana. Pensamiento Pienso en los que han alcanzado altas posiciones.

Y en cada uno de ellos. está llena del infecto excremento de los gusanos. Semejantes á sonámbulos dormidos. (Para mí todo lo que han alcanzado se desprende de ellos. y á veces no pronunciando una palabra. hablando poco. te aventuras. es decir. riqueza. Explorar el vasto espacio que la rodeaba. y yo también. Que devanaba y tejía infatigablemente. una araña Silenciosa y paciente. yo la veía. una tarde de invierno al anochecer. inadvertido. Se salvó la unión de estos Estados. una araña. Un grupo de operarios y cocheros congregados alrededor de una estufa en la sala de un bar. excepto los resultados que dichas ventajas tienen para su cuerpo y para su alma. satisfechos. . el corazón de la vida. que andan tristes y precipitados por las tinieblas. Hasta que el ancla dúctil arraigue firmemente. aislada. Este polvo fue antaño un hombre Este polvo fue antaño un hombre. cada cual escarnece á los otros ó se escarnece á sí mismo ó á sí misma. De modo que frecuentemente se me aparecen descarnados y desnudos. en los infinitos océanos del espacio. Tú también. buscas las esferas para unirlas. estos hombres y estas mujeres pasan. Hasta que el hilo virginal que proyectas fuera de ti. de las chanzas. justo y resuelto. simple. y nada más.) Silenciosa y paciente. Aislada en un pequeño promontorio. los dos. y viene á sentarse á mi lado. Atentos á lo que les impone la costumbre. de las libaciones. bajo cuya prudente mano. contento de estrechar mi mano. Y en vez de enaltecer. de los juramentos. ¡oh alma mía! Cuadro Cuadro visto de una ojeada á través de un resquicio. Un joven que me quiere y yo estimo se aproxima en silencio. filamentos. sentado en un rincón. Meditas sin cesar. Largo rato. Sin saberlo. la felicidad. Y con frecuencia. Frente al crimen más abominable conocido en la historia de todos los países y de todas las edades. ante las verdaderas realidades de la vida iluminados por engañosas apariencias. Proyectando fuera de ella filamentos. Suave. en medio del ruido de las idas y venidas. felices de estar juntos. filamentos. Hasta que el puente que has menester esté construído. se enganche en algún lado. Quedamos allí. ¡oh alma! allí donde te hallas. Oprimida.Ceremonias. saber y demás ventajas.

habitante de los Alleghanjo. en sí propio). ¡Proyecto la historia del futuro! La Morgue A las puertas de la Morgue en la ciudad. Catedrales derrumbadas. Dejándote entrevar nos has dado una prueba infalible. ¡Mirad! He aquí que aparecen las rejuvenecidas facciones de la Libertad. ninguna Nación. de las colectividades. madre nuestra. (Una visión rápida como el rostro de tu madre ¡oh América! Un relámpago significativo como el de una espada. en sus propios derechos. Una vez esclavizada totalmente. España (1873-1874) De los negros flancos de enormes nubes. Me detuve curioso. palacios desmigajados. en persona. Que habéis explorado lo externo. Estado ó Ciudad de la tierra volverá á reconquistar su libertad. Cantor de la personalidad. Como anduviera ocioso tratando de aislarme del tumulto. Tomando el pulso de la vida que raramente se ha dejado ver (la gran altivez del hombre. Luce hacia ti. pues! Esta resaca de paria. considerándolo tal como en sí mismo.A los Estados A los Estados.) No creas que te olvidamos. es la servidumbre total. la superficie de las razas la vida que se deja ver. ¿Has quedado largo tiempo atrás? ¿Las nubes van á cerrarse de nuevo sobre ti? ¡Ah! pero ya te has mostrado á nosotros. ó á cualquiera de entre ellos. He aquí que aparece el mismo rostro inmortal. De ese antiguo osario que es la Europa entera de las mascaradas hechas polvo. obedece poco. Una vez admitida la obediencia sin protesta. ¡De que allí como en todos lados aguardas tu hora! A un historiador Vos que ilustráis el pasado. Una pobre ramera muerta que acaban de traer. . Entre los escombros del mundo feudal y los esqueletos amontonados de los reyes. tumbas levíticas. Ahora te conocemos. esbozando lo que aun está por nacer. Que habéis considerado al hombre como la criatura de la política. Yo. de los gobiernos y de los sacerdotes. le digo: Resiste mucho. ó á una ciudad cualquiera de los Estados. ¡Vedla.

El genio de los poetas del antiguo mundo. Estancia de amor difunta. Casa que nadie reclama. su cuerpo. Guerra de vida y muerte. O que todas las viejas catedrales de flechas altivas. Estancia de vida. yacente sobre el húmedo suelo de ladrillos. una guerra más larga y más grande que otra alguna Que contenía en mi libro. esa prodigiosa estancia. suscito bravos soldados. deteniéndome largamente en ellos. sombra altanera. con victorias diferidas é inciertas. Bella y terrible despojo—alojamiento de un alma—. La creación de verdaderos soldados?» «Sea—respondíle entonces—. para el cuerpo y para el alma eterna. Yo también. Desde meses. desde años atrás. No miro más que eso. Esa estancia ayer desbordante de pasión y de belleza.» ¡Oh capitán! ¡Mi capitán! . la fortuna de los combates. Considerando mis poemas. La mujer divina. Esta pequeña estancia es más que todo eso. muerta. estancia de locura y de crimen. Con marchas adelante y retiradas. no veo más que eso. Acepta una lágrima que vierto en tanto me alejo pensando en ti. por encima de todo. más suntuosa que todas las hileras de edificios construídos y por construir! O que el Capitolio de blanco domo rematado por una majestuosa estatua. esa delicada y espléndida estancia. (Sin embargo la victoria me parece segura. muerta. Señalando su índice sendos cantos inmortales. antaño llena de palabras y de risas. No veo más que su cuerpo. canto de guerra. Oíd: yo también he venido para cantar el canto de los combates. Ni el silencio tan glacial. estancia desesperada. Me dijo con voz amenazante: «Qué cantas tú? ¿No sabes que no hay más que un solo tema para los bardos inmortales? ¿El tema de la guerra. Mas ¡ay! pobre estancia. pero muerta. deshecha en polvo. Que mirándome con ojos de llama. ni el agua que fluye de la canilla. pobre estancia. ¡Sólo la estancia. esa ruina! Esa inmortal estancia. triturada. ya estabas muerta por entonces. con suertes diversas. que nadie ha reclamado. Un Fantasma de rostro desconfiado se levantó ante mí Terrible de belleza. eras una casa amueblada resonante. casa abandonada Acepta un soplo de mis labios trémulos. ó casi segura al fin). Yo también. alma ella misma. Como meditaba en silencio Como meditaba en silencio. teniendo el mundo por campo de batalla. de edad y de potencia.Depositan allí su cadáver. ni los olores cadavéricos me impresionan.

helado y muerto. El amo no había muerto. capitán! ¡Querido padre! ¡Deja pasar mi brazo bajo tu cabeza! Debe ser sin duda un sueño que yazgas sobre el puente. su travesía ha concluído. muda desde hace tiempo. no tiene pulso ni voluntad. donde mi capitán Yace extendido. Levántate. alegraos! ¡Sonad. A sus pies yace inútil un arpa real. helado y muerto. Extendido. Son para ti estos búcaros y esas coronas adornadas. Siguiendo con sus miradas la poderosa nave. ya oigo las campanas y el pueblo entero que te aclama. en el puente. Sábelo de una vez: el que lloras no está encerrado en esa tumba. el hijo que amas no había muerto en realidad. No continúes allí. ¡Ven. La nave. Es por ti que suenan los clarines. La nave ha salvado todos los escollos.. con la frente en tus rodillas. helado y muerto. campanas! Mientras yo con doloridos pasos Recorro el puente donde mi capitán Yace extendido. Oye un palabra. sana y salva. Es por ti que izan las banderas. ha resucitado joven y robusto en otra región. acurrucada sobre una tumba. Es hacia ti que se alzan sus clamores. antigua madre. Allá á lo lejos. Llorando sus esperanzas y sus herederos sepultados. Allá á lo lejos en una isla de maravillosa belleza. lívida y harapienta. la audaz y soberbia nave.¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha terminado. de vuelta de su espantoso viaje! ¡Oh playas. Antaño reina. ha arrojado el ancla. Sus viejos cabellos blancos caen en desorden alrededor de sus espaldas. sus labios siguen pálidos é inmóviles. Mas ¡ay! ¡oh corazón! ¡mi corazón! ¡mi corazón! No ves las rojas gotas que caen lentamente. Mi capitán no contesta. que se vuelven sus almas y sus rostros ardientes. ¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Levántate para escuchar las campanas. No permanezcas más tiempo acurrucada allí sobre la tierra glacial. solloza su dolor. Mi padre no siente el calor de mi brazo. También ella hace mucho tiempo que yace allí muda. hemos ganado el anhelado premio. Allí. . ¡La vencedora nave entra en el puerto. Próximo está el puerto. Fue una ilusión. Una antigua madre. Su corazón es el más henchido de dolor que haya sobre la tierra Porque es el más henchido de amor. hogaño tendida en tierra.. bajo el velo de tus viejos cabellos blancos en desorden. Es por ti que en las playas hormiguean las multitudes.

Acordándome. Dadme un árbol. Guarda los campos floridos donde zumban las abejas septembrales. Y sin embargo. sin embargo. ¡oh Naturaleza! tus sanas primitividades. el hacer de mí un hombre saciado. ¡oh ciudad! y siempre piso tus calles. Dadme los rostros y las calles. ¡Dadme las calles de Manhattan! ¡Dadme Broadway. permanezco atado á mi ciudad. El que lloras se ha evadido. Pido sin cesar que me sea dado eso. Los vientos le empujaban. restitúyeme. Me tienes encadenado.) Guardad vuestro espléndido y silencioso sol. una vida doméstica y campestre. tus campos de maíz y tus vergeles. los rechazo. Los días se suceden y los años pasan. Dadme un campo donde la hierba crece lujuriosa. Y hoy. necesito que todo eso me sea dado (harto de sobreexcitación incesante y torturado por la lucha guerrera).Mientras tú te lamentabas allí. junto á tu arpa caída en tierra. Dadme un hijo que me enorgullezca. rehusas dejarme partir. dadme. por mucho tiempo. con los soldados que desfilan! . ¡oh Naturaleza! y los recodos apacibles á orillas de los prados. en las que pueda elevar los ojos hacia los astros. y la mar le conducía. con su sangre renovada y en flor. muy lejos y apartado del mundo. Dadme el maíz y el trigo nuevos. dadme los racimos en el parral. Sí. enriqueciendo mi alma con los millones de rostros que constantemente me brindas. sobre su tumba. Conserva tus selvas. llenar de cantos espontáneos mi voluntaria reclusión. Dadme la soledad. que perfumen la aurora donde pueda pasearme tranquilo. Guarda tus campos de trébol y de centeno. dadme los animales que se mueven con serenidad. ¡Se mueve en un país nuevo! Dadme vuestro espléndido sol Dadme el espléndido y silencioso sol asaeteando en el total deslumbramiento de sus rayos. resisto á mis gritos. ¡Dadme los camaradas y los amigos á millares! Que todos los días se renueven. Dadme el jugoso fruto de otoño. ¡Dadme los fantasmas que desfilan incesantes é lo largo de las aceras! Dadme los ojos incontables. (Ahora veo lo que deseaba huir. Dejadme gorjear para mí solo. soliviantado de su tumba. ¡Que cada mañana mis manos estrechen nuevas manos amigas! Dadme espectáculos semejantes. y enseñan la conformidad. veo que mi alma pisotea lo que más reclamaba. lo pido á gritos que emergen de mi corazón. dadme la Naturaleza. recogido maduro y rojo en el vergel. á pesar de reclamarlo sin descanso. Dadme un jardín con magníficas flores. Dadme estas tardes de absoluto silencio que se espacían sobre las antiplanicies al Oeste del Mississipi.

¡Dadme la sonoridad de las trompetas y de los tambores! (Los soldados que desfilan por compañías. Retoño de mi semen. Para ver flamear la bandera al apuntar la aurora. flamee. Desbordante de vida. Torne á los altos aires donde ambos vuelven sus ojos. Canto de la bandera. Hijos de Adam Yo. Descienda á la tierra en que se hallan el padre y el niño. Ofreciendo estos Cantos. Gentes de todas layas y procedencias. Con la voz de la bandera. Que flamee. Anunciando la venida de cuanto es engendrado. dádmelos todos para mi. retorno á través de las edades. de los cafés. con voces fuertes. con tambores que redoblan como ahora. al amanecer El Poeta ¡Oh! un canto nuevo. de los music-halls . el gran Oeste de mi raza. El coro rumeroso y perpetuo (el resbalar y el chis-chás de los fusiles. ofreciéndo yo mismo. el poeta de los Cantos Adámicos. caminando sin fijarse en nada. se cierna en los aires. flamee con sonidos y voces siempre diversas. Bañando en el sexo mi ser y mis himnos. Con la voz del viento y los redobles del tambor. la vista misma de los heridos) ¡Las olas de Manhattan con su coro turbulento y músical! Los rostros y los ojos de Manhattan. inmortal. Un canto que vuleve á ras de tierra. un canto libre. con su pesada franja de negras naves! ¡Oh! ¡que todo eso sea para mí! ¡Oh. en oleadas mundiales. Las calles de Manhattan con su potente palpitación. poseedor de potentes y originales riñones. Ahora recorro el nuevo Edén. Mientras me abandono á mi delirio. llena hasta desbordar y diversa! ¡La vida de los teatros. Unos que parten ardientes y despreocupados.) ¡Dadme las riberas y los muelles. la vida intensa. Otros que han concluído su servicio y vuelven á las filas. por regimentos. jóvenes y no obstante viejos. la voz del niño. evoco sus capitales. de los hoteles enormes para mí! ¡La cantina del barco á vapor! ¡La multitud de los excursionistas! ¡Las procesiones nocturnas al resplandor de las antorchas! La brigada de densas filas que parte para la guerra seguida de furgones militares en los que se amontonan sus provisiones. perfectamente puro. ¡Palabras! ¡Libros hechos con palabras! ¿Qué sois? Nada más que palabras: para oir y para ver . la voz del mar y la voz del padre. con pasiones y espectáculos imponentes. Indestructible. fálico.

Sino aquel que viene invisible. Mira los vehículos repletos de mercaderías. Esos objetos deslumbradores en las casas vecinas. canta. lo llenaré de voluntad y de alegría. No dice nada. Mira. los entrelazaré. Ven á volar conmigo. canta. alma. el sol se eleva. bardo! ¡oh bardo! ¡Sube. Ni el espíritu que continuamente fustiga al cuerpo. infuniéndoles vida. entre las nubes y los vientos. en su púrpura rosada. y de pie!) Bañaré en ondas de sangre mi poema. Sí. sube. con estridor de trompetas: ¡De pie. El deseo del hombre y el deseo del niño. El viento avanza sobre el mar soplando hacia la tierra. tierno y querido niño. Ni el inmenso viento que fortifica. ¿qué es esa cosa. El Pendón ¡Sube. que comienzan a circular por las calles. Haré silbar las balas y las granadas. sube. á gozar conmigo en la infinita luz. eso. Gritaré.Debéis salir al aire libre en el que elevo mi canto. chiquillo. que me hace señas Con sus largos dedos? ¿Qué es lo que está diciendo? El Padre Eso que ves en el cielo es poca cosa. como un símbolo y una amenaza del futuro. El Niño Padre. Más. El mar ondula en el azúl lejano. ¡Oh. Mira cómo se aren las agencias comerciales. oh alma! Sube. hijo mío. no soy el mar ni el rojizo sol. Ni el viento con su risa de jovencilla. Y que patina tan levemente sobre las aguas levantando espumas de una blancura láctea. más bien. . eso sí que es precioso! ¡Cómo se trabaja por poseerlo! ¡Cuán envidiadas son tales cosas en toda la tierra! El Poeta Fresco. Introduciré en él la punta relampagueante de las bayonetas. allá en el cielo. cabalgando sobre sus amplias vías. El vasto y gallardo viento que sopla incansable del Oeste ó del Sudoeste. (Y proyectándolo en torno y á lo lejos. sube. Tejeré las cuerdas y las retorceré. Porque allí debo cantar Con la bandera y el pendón flameantes. ni el viento que fustiga. hasta el terror y la muerte. Y en seguida lo lanzaré al espacio por que rivalice Con la bandera y el pendón flameantes. y canta. y atención! ¡Atención.

El Niño ¡Oh padre! Esa cosa está viva—está llena de gentes—. muéstranos señoreando todo. . Que las aves de los bosques admiran por las mañanas y por las tardes. ¡oh bardo! del Sur y del Norte de Manhattan. La Bandera y el Pendón Habla el niño. no te entretengas en lo alto. ¿Pues qué otra cosa somos sino pedazos de tela. me desagrada mucho. me levanto y vuelo. Veo á lo lejos. sin más uso Que el de flamear al viento? El Poeta Yo siento y veo algo más que pedazos de tela. veo ciudades populosas con incalculables riquezas. Que las arenas de la playa conocen y las sonantes ondas. Yo la oigo—ella me habla—. ¡oh bardo! en nombre de Manhattan. qué maravilla! ¡Cómo se dilata—y se despliega y revolotea—.Que balbucea en los ríos. de Charleston. flamean. las estaciones de Boston. me cierno un momento sobre él. Lo propio que esa bandera y ese pendón Que allá en lo alto flamean. sin que sepamos la causa de ello. ¡Oigo la Libertad! Oigo resonar las trompetas y redoblar los tambores. Veo hileras de vagones que ruedan á lo largo de las vías férreas. que cubre todo el cielo. el inmenso dominio de los cereales. oigo el grito del centinela. Siento la marcha de los ejércitos. tiene hijos. Vuelo con las alas del pájaro marino. Yo mismo. Conságranos este día. Veo los almacenes. de Baltimore. oh padre mío! Y es tan amplia. ¡Oh. Veo granjas innúmeras. A todos nuestros hijos. veo campesinos trabajando en sus campos ó en sus granjas. en instantáneo ímpetu. Con las banderas y los pendones. Oigo el jubiloso clamor de millones de hombres. calla. te repito. por encima de todo. desciende sobre las maravillas de la tierra. Mira donde miran los demás. Lo que dices me llena de angustia. Me parece que ahora mismo habla á sus hijos. veo por todos lados edificios en construcción. loco hijo mío. Veo obreros en sus labores. Admira más bien la calzada ciudadosamente barrida y la solidez de los muros de las casas. en el Oeste. El Padre Calla. arrastrados por locomotoras. de Nueva Orleáns. y como desde una cumbre dirijo mis miradas hacia bajo: Yo no niego los preciosos resultados de la paz.

yo no amo ni quiero el dinero. padre querido. los canales. Sí. No sólo en el presente. los salarios ganados. El Padre Me llenas de angustia. más sonoro. en la altura. y los ríos ínfimos y grandes. alargado en forma de espada. Enviamos este canto al alma de un pobre y pequeño niño. ¡oh bardo! ¡Difúndete en el espacio y en el tiempo! Que nuestros hijos no crean que sólo significamos riqueza y paz. luego á las plantaciones del Sur. son nuestras. Significa no ganar nada. si lo queremos. terror y estrago—y tales somos ahora— Ahora no somos ninguno de estos espaciosos y soberbios Estados (ni cinco ni diez) No somos los mercados. También podemos ser. . realmente nosotros. sino por millones de años. Y las minas que existen debajo de ella. Somos todo eso y lo demás. sobre las capitales. veo las ganancias incalculables. las multitudes ocupadas. veo las naves que entran y salen. Como persiguiendo la paz por todos los mares y los continentes de la tierra. Nunca tendrán valor á mis ojos. Abarcando simultaneamente todo el Continente. Lo que yo querría es subir allá arriba. Ser ese pendón sería un destino demasiado espantoso. es menester que lo sea. y las naves que entran y salen—sobre todo eso—. explotados por su madera. hijo mío. luego hacia California. ¡oh bardo! en la vida y en la muerte. La Bandera y el Pendón Todavía más fuerte. Sobre los cuarenta millones de almas (ahora pasan de cien millones). sobre los tres ó cuatro millones de millas cuadradas. supremos aquí. al lado de mi bandera estrellada. la tierra inmensa y bruna. estar cabe la bandera que amo. Al lado de mi larga bandera azul. Y sobre todas estas cosas (¡Sí! ¡Sí!) mi pequeño y sutil pendón. Querría ser ese pendón. Nosotros. los depósitos ni los bancos de la ciudad. Nuestros los campos que riegan las cosechas y los frutos. Ignoras lo que significa en el día de hoy y eternamente. más alto.Vuelo hacia las selvas del Norte. Veo la identidad formada por treinta y ocho espaciosos y soberbios Estados (Y muchos otros en el porvenir). flotando. Nuestras las bahías. Sobre el dominio que se extiende á nuestra sombra. arriesgarlo y osarlo todo. Veo fortalezas en las costas portuarias. Nuestras son las ondas de los mares. El Niño ¡Oh padre mío! Las casas no me dicen nada. Asciende vivamente en señal de guerra y de desafío—ahora mismo lo han izado las drizas—.

Y el redoble de los tambores. ni todo ó parte de su prosperidad. Oigo de lo alto. con sus curvas y sus cascadas. ¡oh pendón de guerra! en tu irónico llamado Gritar: ¡Insensato! ¡Insensato! Sin embargo. Y todo lo que se extiende entre ambas costas.Significa destacarse en la vanguardia de las batallas. lo quiero todo en mi canto. Y el sol que diluvia sus quemantes rayos.) ¡Oh bandera! no eres dinero precioso. yo te canto. y las que avanzan sobre mi costa oriental. acapara. Mi oído y mi lengua me han sido restituídos (un pequeño niño me ha iluminado). Y mis campiñas del Illinois. Croando como cuervos en el viento. y el paso marcial de los soldados. Eres tal como yo te quiero. llenas de bienestar. no eres las casas pacíficas. ciego y sordo. tanto tiempo he esperado. tal como te veré en adelante . ¡oh bandera! En verdad. ni grato alimento material. Yo me escapo del reducto en que durante tanto. ni los carruajes. ¡Oh canto mío. Un placer nuevo y extáctico. Ni las máquinas. Si no meditas la destrucción de estas casas preciosas que se alzan tan sólidas. difúndete como un torrente! Sumerge bajo las ondas de todo. y mi Mississipi. Y las negras naves que combaten envueltas en ciclones de humareda. Ni las mercancías acumuladas. lo que interroga y lo que canta. Ni las soberbias naves impulsadas á vela ó á vapor. ni el comercio. ¿Entonces pueden levantarse en toda su solidez? Ni una hora. Funsiona. y del producto de todo. Y el Continente. ni producto de los trabajos industriales. ¡y en que batallas! ¿Qué tienes tú que ver con todo eso? ¿Con las pasiones demoníacas. ni las ganancias. sí. ni las que son descargadas de los vapores en los muelles. y mis campos de Kansas. de eterna corrinete. lejanísimo Norte. y mis vegas de Missouri. con las carnicerías y la muerte prematura? La Bandera Entonces lo que yo canto son los demonios y la muerte. Mezclarlo á los rumores de la pacífica tierra y á las marejadas del Océano. por encima de ellas y de todos. Y las olas que se estrellan en las playas de mi costa occidental. pendón de guerra en forma de espada. construídas á fuerza de tanto dinero. (Si es necesario te daremos cada una de estas casas para que las destruyas. yo te canto altanera y resuelta. todo. al fin se manifiesta el motivo de mi canto: Bandera tan vasta que surges de la noche. Lo acojo. afirmando su identidad sobre todo. sin olvidar un átomo. El Poeta Mis miembros y mis arterias se dilatan. que van á los países remotos en procura de cargamentos. á menos que tú también flamees dominadora. Y el frío glacial del lejano. y el zumbido de los cedros y de los pinos. y el afán que los niños balbucean. exige devóralo todo: Ya no hablamos con tiernos labios ni consonidos musisicales. irrumpimos guerramente en las tinieblas. Ya no más persuasivos.

La que divide el alba. sin precio. los jóvenes. queridos. tú que solo eres una idea. afanosamente predicando el eterno aborro. los mocetoues del Oeste. sobre quienes cuentan los demás. se lucha tan encarnizadamente. por encima de todo. tenemos que sostener el choque de los peligros. Seguidme en orden. nostotros. corta el aire. aprestad vuestras armas. Las máquinas. Desembocamos en un mundo nuevo y mayor. interrumpen su lección. un mundo diverso. llenas de fastidio. mundo de labor y de marcha. Tan impacientes. Os veo distintamente. no es nada. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Vosotros. señor de la altura. hijos presurosos. ¡el ahorro!) ¡Oh tú. alargar el paso en la vanguardia. cargamos con el fardo y la lección. ¡oh pendón tú que ondulas como una sierpe crujiendo tan extrañamente. ¡oh pendón guerrero! ¡Oh bandera tan amplia. corriendo el albur de una muerte sangrienta! ¡Oh pendón querido!—¡Tan querido!—¡Y tú. ¡Flameando al viento. que imperas donde no llega la mano. y exigiéndo todo (poseedor absoluto de todo). ¡Oh bandera! ¡Oh pendón! Yo también abandono todo lo demás. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Dejamos atrás todo el pasado. Tú. las casas. Por grande que sea El resto.. ¡Pioners! ¡Oh pioners! . no son nada. No las veo. tan ávidos de acción. ¡Pioners! ¡Oh pioners! ¿Las razas mayorazgas se han detenido? ¿Debilitadas. tan desbordantes de fiereza viril y de amistad. En tanto otros trabajan ó conversan. las jóvenes. Tenemos que seguir. á pesar de ello. del seno de la noche. allende los mares? Nosotros seguimos la eterna empresa. razas musculosas.. por quien. acaricia el sol y mide el cielo (Percibida y amada apasionadamente por un pobre y pequeño niño.(Surgiendo. allá en la altura! ¡Pioners! ¡Oh pioners! Vamos. ¿Tenéis vuestras pistolas? ¿Lleváis afiladas vuestras hachas? ¡Pioners! ¡Oh pioners! No podemos arrastrarnos aquí. de estrellas que aumentan sin cesar). bandera que anuncias el día con tus estrellas raptadas á la noche! Objeto invalorable. surcada de listas! Solo te canto á tí. imán de los ojos. Sólo te veo á ti. Nosotros. Tú. Incólumes y fuertes nos apoderamos de este mundo. mocetones del Oeste. con tu racimo de estrllas.

Siempre nos llegan refuerzos. ¡Pioners! ¡Oh pioners! ¡Oh. me regocijo en los transportes de amor que me inspiráis todos vosotros. detrás nuestro. si arriesgándonos á medida que hollamos las rutas desconocidas. mis osados hijos: Por las multitudes que talonean nuestra retaguardia. por encima de todos alzad la soberana estrella (inclinaos todos). ¡Pioners! ¡Oh pioners! Siempre más lejos avanzan nuestras compactas filas. hijos míos. los millones de fantasmas de las edades nos contemplan con ojos severos. de las altiplanices. impasible. Remontamos los ríos. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Somos los hijos del Colorado. jamás habremos de detenernos ni titubear. los del Mediodía y los del Norte. mi corazón! Me lamento y. la vida colma rápidamente los vacíos que nos hace la muerte. Estrechamos las manos de todos los camaradas. Pioners! ¡Oh pioners! Vamos talando las selvas primitivas. De las minas y de los barrancos. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Escuchad. la soberana austera. removemos la tierra virgen. sin embargo. de las grandes sierras. armada. venimos de seguir la pista de la caza. por los desfiladeros y hacia las cumbres de los arduos montes. Haced ondular bien alto la delicada soberana. abrimos minas. del Missourí. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Llevad bien alta la poderosa madre. atormentamos la tierra. morir yendo adelante! ¿Algunos de nosotros están por dejarse caer para morir? ¿Ha sonado su hora? . ¡Pioners! ¡Oh pioners! ¡Oh raza irresistible y sin reposo! ¡Oh raza querida en vosotros todos! ¡El tierno amor que le inspiráis tortura. Surgimos de la raza del Centro. Cuesta abajo. Llevad bien alto la soberana aquilina y guerrera. A través de batallas y de derrotas avanzamos sin detenernos jamás. profundamente. Allá á lo lejos. De los picos gigantescos. Deslindamos la vasta superficie. de Arkansas. Conquistadores. osando. La sangre del Continente se ha mezclado en nuestras venas. ¡Pioners! ¡Oh pioners! De Nebraska. la soberana. nos apropiamos todo. y nos empujan.Desprendemos destacamentos al paso doble.

¡Pioners! ¡Oh pioners! ¡Mirad. Ni los cojines. alineados. todos los justos y todos los malos. con mi alma y con mi cuerpo. Recorriendo estas riberas. somos nosotros los que abrimos el camino para el viaje. las madres y las esposas! Jamás debéis ser separadas. escogiendo y vagando por nuestra ruta. curioso trío. Todos laboran en la obra primordial y necesaria. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Los esplendores diversos y frondosos de la vida. Pronto os oiré venir cantando. Aislados ó agrupados. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Todos los infortunados que aman el silencio.Entonces. pronto os levantaréis para marchar con nostoros. la muerte que nos cuadra la encontraremos en marcha. en tanto detrás de ellos los que les seguirán aguardan. Todas las figuras y todos los espectáculos. embrionarios: Y somos nosotros los que vamos á la cabeza de la proceción del día. mientras nos asedian las apariciones. Todos los prisioneros en las prisiones. vuestra obra está acabada). podéis reposar en paz. los soles y los planetas. todos van con nosotros. todos los amos y todos los esclavos. . seguros de que el vacío que dejaremos será breve. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Esos nos pertenecen. ¡Pioners! ¡Oh pioners! ¡Oh vosotros. todos los obreros en su obra. están con nosotros. todos los dolorosos. entre las sombras. Iremos. ni las bestias de carga. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Yo también. todos los vivos y todos los muertos. todas las noches místicas. avanzando al paso doble en la vanguardia. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Ni las deleitosas dulzuras. el orbe rodante que hiende el espacio! Ved. los jóvenes y los mayores! ¡Oh vosotras. en nuestras filas marcharéis unidas. ni la paz estudiosa. Todos los marinos y todos los continentales. batir con el movimiento del Oeste. Todos los alegres. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Todas las pulsaciones del mundo Oídlas batir al unísono de nosotros. Todos los días deslumbradores. alrededor los orbes fraternales. hijos del Oeste! ¡Oh vosotros. ¡Pioners! ¡Oh pioners! ¡Rápsodas latentes en las praderas! (Bardos amortajados de otros países.

del mártir. sean para nosotros la dura pitanza y la frazada sobre la tierra. y un himno de introducción para los demás. Siempre el obscuro comienzo. ¡Imágenes! ¡Imágenes! Siempre la mudanza. La cumbre siempre y el derrumbe final (para resurgir fatalmente). como una luz para el resto. ¡Pioners! ¡Oh pioners! ¿Ha cerrado la noche? ¿Fué demasiado penosa la última jornada? ¿Nos hemos detenido en mitad de la ruta. Siempre el crecimiento. Pon. una hora de olvido. Que desdeñaba los matices y los objetos de este mundo. fuerza y belleza. La apariencia que se desvanece. los segmentos ni las partes yuxtapuestas. se desmigaja y se reintegra. las fábricas divinas. El canto de las imágenes. . muy lejos. la vuelta íntegra del circulo. los sentidos. No pongas más en tus cantos—me dijo— La hora ni el día enigmáticos. Siempre los talleres. dejando caer la cabeza? Entonces os concedo una hora fugitiva para hacer alto y descansar. ante todo. Para buscar imágenes. ni las dichas incoloras son para nosotros.Ni la riqueza segura y enervante. ¡Pioners! ¡Oh pioners! ¿Los golosos Trímalciones se divierten? ¿Los dormilones ahítos dormitan? ¿Han cerrado y atrancado sus puertas! No importa. Pioners! Oh pioners! Hasta que con un estallido de clarines Lejos. Los esfuerzos del guerrero. Los campos del arte y del saber. En realidad no construímos más que imágenes. Mujer ú hombre. Siempre la materia que cambia. retumbe el llamado del alba. ¡oíd! Altísimo y claro le oigo resonar. Estado. ¡Ved! yo ó vosotros. ¡Pronto! ¡A la vanguardia del ejército! —¡Pronto! De un salto ocupad vuestras filas. del héroe. desalentados. La substancia de un sueño de artista. ¡Pioners! ¡Oh pioners! Imágenes He encontrado un vidente. ó de los largos estudios del sabio. conocido ó desconocido. los placeres. Nosotros que parecemos construir riqueza compacta. Que engendran las imágenes.

Estos. son las imágenes. y los del pasado. En sus masas y en sus individuos existe únicamente para manifestar Las imágenes actuales. Que se inflan. plasmar siempre.Se reducen á plasmar su imagen. Asentada sobre las antiguas cumbres. adicionado. lo propio que en las más altas y nuevas. reunidas. Exaltado. El conjunto grande ó pequeño se halla recapitulado. confusa. . las fachadas. El sentido y el fin. las rocas. Los de los países desapercibidos. se desploman. El mundo actual y nuestro. la permanente vida de la vida. La densidad: la fecundidad. La vieja. No estén más que llenos de imágenes. cruzados antiguas. Conquistadores de antaño. Todo el espacio. controladas. las espantosas perturbaciones de los soles. los terrenos. Los océanos infinitos donde confluyen los ríos. Ni estos los Universos: son ellos los Universos. Levantadas por la ciencia y el análisis modernos. observador sagaz. Los estratos de las montañas. De toda vida humana (Las unidades. los árboles gigantes Que han nacido y desaparecerán en tiempos remotos. acaban realizando su destino largo ó breve). Las inumerables identidades libres y distintas como la vista. de todos los reinos de los reyes de ultramar. las imágenes. arrobado. En su imagen. plasmar todavía. Más allá de tus lecciones. Son imágenes que se unen. viejisima impulsión: las imágenes. sin omitir un pensamiento. en torbellinos. La América atareada. suparabundante. todo el tiempo (Los astros. No este el mundo. Coincida en la vieja. Lo visible no es más que la matriz de sus natales. Las miríadas silenciosas. sabio profesor Más allá de tu telescopio ó de tu espectroscopio. una emoción. en éxtasis. Más allá de todas las matemáticas. viejísima impulsión. Poseído de una tendencia cíclica al plasmar. La colosal imagen de la tierra. Ellos. Las verdaderas realidades. las imágenes. periplos de los viejos marinos. un acto). Viven largo tiempo sólo para dejar Imágenes eternas.

Envolviéndolo. Dios y las imágenes. más fuerte y más vasta de las intuiciones de los hombres y de las mujeres. una imagen. transfigurándolo todo. en todos los que concluyen por ser descubiertos. Las imágenes. tarde ó temprano. en los gobernadores. ninguno existe por si solo. de las sentencias emanadas de los funcionarios. las imágenes. como siempre fueron y son. Llevando el presente al porvenir infinito. en la elevación del sentimiento de la alta estima de Sí mismo y de la Personalidad. En el mandato pronunciado. Es una visión. Tu cuerpo permanente. en las Democracias resplandecientes en su totalidad.Más allá de la cirugía y de la anatomía del médico. Y tú. En su irradiación solar. reverdeciéndolo. . Tus propios cantos no están en tus cantos. Resultan del conjunto. Como los mediadores del mundo moderno Y de la Democracia. el yo real. de los códigos y de las escuelas. En los clérigos. gruñendo y lloriqueando (pronto serán abandonados por todos). Móviles y no obstante fijas. Están las entidades de las entidades: las imágenes. superior á todas las demás. En el declinar. con voz serena y fría (¡cuán impasible! ¡cuán segura y última!) En el Presidente. alma mía Tus dichas. Persistirán siempre. del respeto religioso. con el rostro pálido preguntándose en secreto: ¿Qué dirá al fin el pueblo? En los jueces frívolos. en las marinas que se ajustan á ellas. tus exaltaciones. cerniéndose Como la redonda y plena imagen de un Orbe. La única razón de ser de la forma que eres. No hay acentos únicos para cantar. te preparan de nuevo para recibir Tus compañeras. año tras año. en los alcaldes corrompidos. Pienso en el verdadero Nuevo Mundo. Tu aspiración ampliamente satisfecha al fin. en los diputados. En la elevación cada vez más alta. y se elevan al fin. Pensamientos Pienso en la opinión pública. interpretando para ambos. en su luz inherente. tu incesante inquietud. El cuerpo oculto dentro de tu cuerpo. las imágenes. Más allá del químico y de su Química. saturándolo. El profeta y el bardo Continuarán en las regiones siempre más elevadas. En la política. en los ejércitos. las imágenes.

junto con las armonías y las disonancias que despierta la menor pulsación. la ansiedad del cuerpo complementario! ¡Oh. He aquí la divina lista. el canto de la procreación. angustias que avergüenzan. para mí. (¡Escuchad en silencio. atentamente. Momentos genésicos. desde la cabeza á los pies. De la cópula de las aves. Substancias de mi ser sin la cual no sería nada. para cualquiera: El rostro. la visión del cuerpo perfecto. lo que ahora os susurro: ¡Os amo. Canta la erección del músculo y la fusión de los seres. El juramento de no separarnos jamás. el irresistible impetu! ¡Oh. Del furioso abalanzamiento de las ondas hacia la tierra: Sí. La forma femenina que se aproxima. Modulo ligeramente la overtura. todo el cordaje. los miembros. Canta el canto de la compañera de lecho (¡oh. para todos. caprichoso aventurero. aunque lo he buscado asiduamente durante años. El nadador desnudo en el agua ó flotando inmóvil. vuestro cuerpo complementario! ¡Ese cuerpo que os embriaga. salgo de vosotros para cantaros. el abandono total. aunque quede solo entre los hombres. todo lo abandono por vos! . ¡Lo arriesgo todo. arranca de tu mayor profundidad El canto del falo. os lo juro. Voz mía retumbante. renazco en la Naturaleza más brutal. dos peces nadando en el mar no serían más desenfrenados que nosotros!) La tempestad pulsa mis nervios y mis arterias. Canto el verdadero canto del alma. la locura de amor. tiemblo de pasión. Del aroma de las pomas y de los limones. perlas líquidas. irnos lejos. para vos. La felicidad de estar juntos. El delirio místico. que estoy allí.Hacia el Edén Prisioneras. y de lo que concuerda con ellos. libres de desenfrenados! Dos halcones en el cielo. quienquiera que seáis. sin excepción. y yo. muy lejos. que os enloquece. del abalanzamiento de las ondas. me poseéis por completo! ¡Ah si pudiéramos huir juntos de la multitud. todo eso llena mi canto. de amaros más que mi vida. saturo mis poemas. para vos. sobre todas las cosas de la tierra!) Hambre roedora que me devora noche y día. Busco algo que todavía no he encontrado. repaso en un preludio los motivos del canto. pensativo. dolorosas. de la humedad de los bosques. de espaldas. con mi sexo que se estremece y me daña. Canta la necesidad de engendrar hijos espléndidos—y por ellos—de espléndidos adultos. He resuelto glorificaros y lo haré. ó entre los animales. De ella y de ellos.

el reposo y los abrazos á vuestra compañera en la noche. sembradas con amor. ¿Cuál es el que ha sido más prudente? Porque yo he resuelto ser el más prudente. Los poemas en acción de los ojos. Los interminables besos en la boca y en los senos. sus dedos que se hunden en mi barba y en mi cabellera. que me pierda! ¡Vos y yo! ¿Qué nos importa lo que hacen ó piensan los demás? ¿Qué es para mí el resto del mundo? ¡Que nos baste con gozarnos mutuamente. La presión del sacro cuerpo á cuerpo que me embriaga y me llena de desfallecimiento. Para celebrarte. ¿Y cuál es más benévolo? Porque yo he resuelto prodigar más benevolencia que los demás. ¿Y cuál ha sido el más feliz? Paréceme que soy yo. ¿Cuál es el que ha sido más justo? Porque yo he resuelto ser el hombre más justo de la tierra. Todas las personas que os rodean y la ausencia de la que más habéis menester. Excelsior «Cuál es el que ha ido más lejos? Porque yo he resuelto ir más lejos. ¿Y cuál el que concibe los más vastos pensamientos? Porque yo he resuelto sobrepujar los más vastos pensamientos. Y vosotras. La victoria. Ella. El cuerpo que se arquea y se agarra en la angustia del goce. cuyas enhiestas techumbres rozan los cielos? ¿Y cuál ha sido el más audaz y leal? Porque yo he resuelto ser el más audaz y leal del Universo. acto divino. para celebraros. ¿Y cuál es el que lo ha prodigado todo? Porque yo he prodigado sin cesar lo más precioso de mí. que no quiere dejarme partir. El suavísimo roce de sus manos á lo largo de mi cuerpo. en que cae el rocío. los frecuentes suspiros que se exhalan en la soledad. Las temblorosas presiones de los brazos. ¿Y cuál ha sido el más altivo? Porque yo creo ser el más altivo de los vivientes—¿no soy hijo de una gran capital. La divina faena del esposo.¡Si es necesario perderme. aspirarnos y fundirnos! Sexo en cuya acción se maridan la cadena y la trama. de las manos. la obra maestra de la paternidad. de las caderas y de los pechos. Y yo que tampoco deseo irme (Espérame un instante. la mano que de nuevo extiende las mantas sobre el lecho.) Es la hora en que las estrellas brillan. proles ingentes. El aislamiento. No creo que nadie haya sido más feliz que yo. ¿Y cuál ha gozado y correspondido al afecto del mayor numero de amigos? Porque yo he gozado y correspondido como el que más al afecto apasionado de innumerables amigos. La hora en que huyo rápidamente de la noche y de la amada. volveré en seguida. . ¿Y cuál es el que posee un cuerpo intachable y enamorado? Porque no creo que exista alguien que posea un cuerpo más perfecto ni más enamorado que el mío. El contacto de costado. robustos riñones. amada mía.

de este aire. Nosotros. los discernidores. Con verdadera alegría te recuerdo ¡oh compañero! y al recordarte te saludo lo propio que á los que aparecieron antes que tú. Envueltos. sus diatribas. Pues cada átomo mío también puede ser de vosotros. el fiel de la balanza de los hombres comunes. Otorgo un armisticio á los credos y á las escuelas. Nacido aquí. No te apenes si muchos de los que te cantan hossannas no te comprenden. Escuchamos sus vocinglerías y sus tumultos. Lo que me atribuyo también quiero que os lo atribuyáis. . La desenfrenada Naturaleza con su energía original. Para todos laboremos el mismo surco. No obstante. los humanitarios. asaltados por sus divisiones. los que avanzamos en silencio en medio de las disputas y de las afirmaciones. Yo que no te canto ni te adoro. la recorremos de Norte á Sur. hasta imprimir nuestro imborrable sello en el tiempo y en todas las épocas. consciente de lo que son y de lo que significan. sin olvidarlo nunca. transmitiendo la misma heredad y la misma cosecha. Mi lengua. y á los que vendrán después de mí. comienzo estos himnos con la esperanza de continuarlos hasta en la muerte. A los treinta y siete años de edad. Nosotros. en los círculos voraginosos de sus comparsas. de padres cuyos abuelos y bisabuelos también nacieron. Nosotros. indiferente á los países y á las edades. Nosotros. por momentos. En seguida me brindo como un asilo al bien y al mal. y lo será. todas las castas. Del canto de mí mismo Me celebro y me canto. Mientras huelgo y paseo contemplando una brizna de hierba estival. de Este á Oeste. en perfecta salud. Los considero un momento á cierta distancia. Hasta que saturemos de nosotros el tiempo y las edades. dejo que tomen la palabra todos los azares. Poeta. cada molécula de mi sangre emanan de esta tierra.¿Y cuál es el que ha escrito los himnos más adecuados á la tierra y al porvenir? Porque me siento arrebatado por un loco deseo—hasta el éxtasis—de crear los himnos más gozosos para todas las tierras. avanzamos libremente por toda la tierra. invito mi alma al canto. á fin de que los hombres y las mujeres de las futuras razas se sientan y se confiesen hermanos y amigos como nosotros lo somos. mi espíritu se une al tuyo. sus celos. sin rechazar las personas ni las ideas. todas las teologías. te comprendo. rebeldes á todo yugo. Á Uno que fué crucificado Querido hermano. que abarcamos todos los continentes. la pequeña falange de los iguales.

los filamentos de seda. la raíz de amor. las ondulaciones. el olor del heno almacenado en los pajares. ¿Creíais que os bastarían cien hectáreas de tierra? ¿Creíais que toda la tierra era demasiado? ¿Hace mucho tiempo que estáis aprendiendo á leer? ¿Habéis sentido orgullo al penetrar el sentido de mis poemas? Quedaos un día y una noche conmigo. algunos abrazos. Nunca han habido otros comienzos que los que presenciamos cada día. Los iguales emergen de la sombra. Los ecos. Siempre la substancia y la multiplicación. La impulsión es la incesante procreadora del mundo. no sabe á esencias. que os impresionen por su propia virtud y según vuestra naturaleza. Siempre un tejido de identidades. El sonido de mi voz cuando aulla palabras y las arrojo en los remolinos del viento. Mi inspiración y mi respiración. La alegría de la soledad entre las muchedumbres arbóreas de los bosques ó en las apreturas multitudinarias de las calles. la sangre y el aire que acarrean mis pulmones. siempre impulsión. Poseeréis todo lo bueno que existe en la tierra y en el sol (también existen otros millones de soles).La atmósfera no es un perfume. El olor de las hojas verdes y de las hojas secas. historias de comienzos y de fines: Yo no hablo del comienzo ni del fin. la adoro locamente como á una amada: Iré al declive donde comienza el bosque. Es inútil refinar. los zarcillos y las cepas de las viñas. Para gozar su contacto. pecho á pecho. el de las negruzcas rocas á lo largo de la costa. y se desarrollan complementarios. El vaivén del sol y de la sombra sobre los árboles cuando las brisas mecen sus ramajes. . el himno de mediodía. la preñez y el parto de la vida. Impulsión. es inodora. poseeréis la esencia de todos los poemas. Ni más cielos ni más infiernos que los que existen en la actualidad. Algunos besos á flor de labios. He oído lo que narraban algunos juglares. me desnudaré. Pláceme la humedad de mi propio aliento. el latir de mi víscera. Más juventud ni más vejez que la hay en la actualidad. ni que miréis con mis ojos ni que recibáis las cosas como dádivas mías. y de diferenciaciones: Siempre la concepción. Quiero que abráis los oídos á todas las voces. La sensación de la salud. cultos é incultos lo comprenden por igual. el vago zumbar de los murmurios silvestres. me quitaré las ropas. Mi boca la aspira en vitales sorbos. Yo no quiero que continuéis recibiendo las cosas de segunda ó de tercera mano. el sexo siempre. más impulsión. mi canción matinal al levantarme de la cama y encontrarme de nuevo frente al sol. Nunca habrá más perfección que la de nuestros días.

compasivo. ora erguido. Posaste la cabeza en medio de mis rodillas. preocupado en saber en seguida. Dejándome canastos llenos de blancas lencerías que alegran la casa con su abundancia. y los de todo hombre puro y cordial. céntimo á céntimo á céntimo. Mira mirar el mundo por debajo. Entreabriste mi camisa. En seguida se esparcieron sobre mí la paz y la sabiduría que sobrepujan todos los argumentos de la tierra. El valor exacto de ambos. ora apoyado en un sostén seguro. Me siento feliz. . con las confidencias y las sugestiones de tu voz. que ha dormido A mi lado toda la noche. río. Mezclando al juego y á la vez fuera de él. Como tú no debes humillarte ante el otro. Ninguno de ellos debe serme menos familiar que los demás. bailo. luego voy á bañarme y á admirar mi cuerpo. músicas. y cuál de los dos resultará ganancioso? Mi yo real. se aleja á pasos furtivos al amanecer. observo y espero. volviéndote dulcemente hacia mí. Luego te alargaste adhiriéndote toda desde mi barba hasta los pies. hundiendo tu lengua. ni un átomo son viles. Como conozco la absoluta justeza y constancia de las cosas. Creo en tí. canto. faltarían los dos. Ven á soñar conmigo sobre la hierba. mira todo con curiosos ojos. Ni una pulgada de mi ser. alma mía. Cuando mi acariciante y afectuoso camarada. inaccesible á los tirones y á las sacudidas. así fueran las mejores. Deduce lo que será de lo que es. aunque impalpable. ¿Retardaré mi aceptación y mi cariño. pecho adentro hasta el corazón. Todas las épocas se han esforzado en valorar «lo mejor» y y en distinguirlo de «lo peor». rimas ni conferencias. ocioso. observándolo y maravillándose. satisfecho. Si faltara uno de los dos. Recuerdo una mañana límpida de estío tendidos sobre las hierbas. Gózase en su unidad. Supe que la mano de Dios era una promesa para la mía. y sea probado á su vez.Límpida y suave es mi alma. Lo invisible se prueba por lo visible. permanezco silencioso en medio de las discusiones. Bien venido sea cada uno de mis órganos y de mis atributos. Veo detrás de mí el tiempo en que erraba en la niebla entre verbosos y discutidores: Ya no derrocho burlas ni objeciones. No he menester palabras. Veo. vuelca en mis oídos los desbordamientos de tu garganta. Hasta que éste se haga invisible. el otro hombre que soy no debe humillarse ante ti. igualmente límpido y suave todo lo que no es mi alma. Me basta únicamente con tu arrullo.

. lo vi tambalearse y sin fuerzas: Fuí hacia el tronco de árbol en que se había sentado. llené un cubo de agua para su cuerpo sudoroso y sus pies desgarrados. Por la entreabierta puerta de la cocina. y cuanto les acompaña es bueno. hasta restablecerse y poder emigrar hacia el Norte. Y ella.Supe que el espíritu de Dios era hermano del mío. Y morir es muy distinto de lo que todos suponen y más feliz. no existen dos iguales. los astros son buenos. tan tristemente solitaria! La casa de ella es la más hermosa de la ribera. ¿Alguien ha pensado que nacer era una ventura? Me apresuro á manifestarle que morir es tan venturoso. Buena es la tierra. Lo sé. Yo agonizo con los moribundos y nazco con los que nacen. y cada cual es bueno. en tanto mi escopeta yacía en un rincón. Cuando llega el anochecer elijo un retiro para pernoctar. Así que le hube inspirado confianza. Comía conmigo en mi mesa. tan inmortales é insondables como yo. El suicida yace extendido sobre el piso ensangrentado de la habitación. Enciendo fuego.) El niño duerme en su cuna. Veintiocho jóvenes. Amo ir solo de caza por las soledades y las montañas Errar caprichosamente. (Ellos ignoran su inmortalidad. Soy el camarada de las gentes todas. Desde lo alto. la sé. Mi yo no está contenido por completo entre mis zapatos y mi sombrero. todo es progreso y desarrollo. lo cogí entre mis brazos. Recuerdo haberle aplicado cataplasmas en las desgarraduras de su cuello y de sus tobíllos. mi curiosa mirada los acompaña. y su actitud embarazada. y lo llevé adentro. Examino la multiplicidad de los objetos. veo el sitio donde ha caído el revólver. todos ellos compañeros y amigos. Una semana pasó á mi lado. El joven y la joven de empurpuradas mejillas se alejan por la espesura del ribazo. Yo no soy una tierra ni lo accesorio de una tierra. Que nada desaparece. deteniéndose en el umbral. Entreabro la muselina y le miro un rato. El esclavo fugitivo se aproximó á mi choza. con mi perro y mi fusil al lado. Observo los destrozados cabellos del cadáver. aso la caza recién muerta Y me adormezco sobre un montón de hojas. con sus veintiocho años de vida femenina. Veintiocho jóvenes se bañan en el río. y le di ropas limpias y abrigadas. Recuerdo perfectamente el deslumbramiento de sus ojos. pero yo la conozco. maravillado de mi ligereza y de mi alegría. Luego lo conduje á un cuarto contiguo del mío. luego silencioso espanto las moscas con la mano.

¡Los jóvenes no saben á quién salpican con vapor de agua! Bueyes que hacéis sonar andando el yugo y la cadena. Ignoran quién suspira y se inclina sobre ellos. Los otros no la ven. suspensa y encorvada como un arco. danzando y riendo. los que doman potros y los que cazan búfalos. ¡Loor á los que cayeron! ¡Loor á aquellos cuyas guerreras naves se hundieron bajo las olas! ¡Loor á cuántos se hundieron en los mares! ¡Loor á los generales vencidos en todas las batallas y á todos los seres muertos! ¡Loor á los innumerables héroes desconocidos. señora? ¡Aunque permanecéis oculta en vuestro cuarto noto que os sumergís allá. No sólo ejecuto marchas para los vencedores consagrados. Amo todo lo que se desarrolla al aire libre. ¿Dónde vais así. que las batallas se pierden en la misma intención en que son ganadas! Mi tambor redobla en loor de los muertos. sus blancos vientres se esponjan al sol. también las ejecuto para los vencidos y las víctimas. ¡Yo os digo que también es hermoso sucumbir. ¿qué es lo que expresan vuestros ojos? Parécenme expresar más que todas las líneas impresas que he leído en mi vida. hermosa bañista. Para ellos mi trompeta avienta sus notas más retumbantes y gozosas. semanas tras semanas. Los hombres que guardan tropas y rebaños. entre el estruendo de mis trompetas y de mis tambores. ó que reposáis á la sombra de los follajes. ¿A cuál de ellos amará la bella? ¡Ah! el menos hermoso de todos es magnífico para ella. Me complazco en su compañía. los que viven en plena selva. mas ella los ve. en el agua! Os veo avanzar por la ribera. Desciende temblorosa de sus sienes y de sus pectorales. Llego con potentes músicas.De la bella que elegantemente vestida observa á los bañistas á través de los visillos de su balcón. cada vez más inflamada de amor. Los jóvenes nadan de espaldas. Los que construyen y los que tripulan naves. no preguntan quién los abraza tan estrechamente. los que navegan por los océanos. Muchas veces habréis oído decir lo hermoso que es obtener las ventajas de cada jornada. iguales á los más famosos y sublimes héroes! . Una mano invisible se pasea sobre sus cuerpos. los que manejan el hacha y la azada. Las barbas y los cabellos de los jóvenes relucen con el agua que los empapa.

quiero que vos también os lo atribuyáis. ó después de diez millones de años. Y llegaré á mis fines. hoy mismo. después de todo? ¿Qué soy? ¿Qué sois? Cuanto refiero á mí mismo. Sé que la órbita que describo no puede ser medida con el compás de un carpintero. Soy el poeta de la mujer tanto como el poeta del hombre. igual es mi satisfacción. que la tierra no es más que podredumbre. ó dentro de diez mil años. Soy el poeta del Cuerpo y el poeta del Alma. . Si nadie lo sabe. Canto el himno de la expansión y del orgullo. Sé que las leyes elementales jamás piden perdón. Digo que la grandeza de la mujer no es menor que la grandeza del hombre. Yo me río de lo que llamáis disolución. ¿Cómo es posible que extraiga fuerzas del buey que como? ¿Qué es un hombre. raza de valetudinarios y de ortodoxos que buscan la cuadratura del círculo: Cuanto á mí. llevo mi sombrero según me place. Y si lo saben todos. grosero. Conozco la amplitud del tiempo. No torturo mi espíritu para defenderlo ni para que me comprendan. Sé que soy angusto. Si no hubiera equivalencia entre vos y yo. eso tampoco amarga mi satisfacción. Que el tiempo y la nada son sinónimos. sería inútil que me leyerais. eso me basta. Los segundos los traduzco en un idioma nuevo. que soy yo mismo. (Después de todo no me juzgo más soberbio que el nivel en que se asienta mi casa. Grantítico es el pedestral en que se apoya mi pie. Tropel gemebundo y rampante. Los placeres del Cielo me acompañan las torturas del Infierno: He multiplicado en mí el injerto de los primeros. ¿Orar? ¿Para qué? ¿A quién? Mi cabeza no está hecha para reverencias ni mi boca para zalemas. desnudo y místico. dentro como fuera. ó esperar con igual alegría. Digo que nada hay más grande que la madre de los hombres.) Existo tal cual soy. Sé que soy un inmortal. Sé que no me desvaneceré como el círculo de fuego que un niño traza en la noche con un tizón ardiente. Lo sabe un mundo—el más vasto de los mundo para mí—. Yo no lloriqueo como los que van lamentándose por el mundo. Puedo aceptar ahora mi destino con corazón alegre.¿Quién va ahí? Hambriento.

siempre prontas). contigo. ¡Yo soy consubstancial á ti. que nievan las ondas del río! ¡Tierra del gris límpido de las nubes. Llévame pronto hasta perder de vista la tierra. ¡Sonríe. noche de los grandes astros! ¡Noche silenciosa que me guiñas. ¿Qué pretende significar toda esa charlatanería acerca del vicio y de la virtud? El mal me impulsa. Salpícame de amoroso líquido. tierra voluptuosa de frescos hálitos! ¡Tierra de árboles adormecidos y vaporosos! ¡Tierra del sol poniente. aguarda que me desvista. mar caprichoso y adorable. yo haré lo mismo. Lanzo mis gritos á la tierra y al mar semienvueltos por la noche. Tenemos que hacer juntos un paseo. Soy el que camina en la dulzura de los anocheceres. tierra fértil cubierta de pomaredas! Sonríe. ¿Habéis sobrepujado á los demás? ¿Sois Presidente? Es una bagatela. noche de desnudos senos! ¡Ciñete fuertemente. indecible y apasionado! ¡Oye. la reforma del mal me impulsa. ¡Por eso te ofrendo el mío! ¡Oh Amor. avanzar siempre. Que ruges y te abalanzas en las tempestades. Mar que respiras con un jadeo largo y convulsivo. Méceme en tus muelles cojines. Desde la playa veo tus encorvados dedos que me llaman. ¡Ciñete fuertemente á mí. Mar de desplegadas olas. oh mar! Igualmente me abandono á ti. Mi actitud no es la de un censor ni la de un reprobador. pero no rehuso ser también el poeta del mal. desvanéceme en el columpio de tus ondas. pero yo permanezco indiferente. loca y desnuda. Paréceme que rehusas alejarte sin haberme acariciado.Demasiado hemos implorado y bajado la frente. más brillante y claro en homenaje á mi admiración! ¡Tierra curvada hasta perderse de vista. tierra de montañas cuyas cumbres se pierden en la bruma! ¡Tierra de la cristalina lechosidad tenuemente azulada del plenilunio! ¡Tierra de los rayos y de las sombras. cada cual debe ir más allá de eso. adivino lo que quieres decirme. Pródiga. Mar de la sal de la vida y de las tumbas que ninguna pala abre (y no obstante. yo también soy de una sola faz y tengo todas las fases! Soy el poeta del bien. Muestro que la grandeza no es sino desarrollo. noche estival. pues tu amante se aproxima. me has brindado tu amor. . noche magnética y nutricia! ¡Noche de vientos del Sur. Yo riego las raíces de todo lo que crece.

ó apartado de ellos. aquél maneja el escalpelo. Este es el geólogo.) Yo no soy modesto ni inmodesto. se unen á los prófugos. la libertad. Todo lo que se hace ó se dice concluye por rebotar contra mí. descifrador de antiguas inscripciones. El solo es puro. á los que se confabulan y á los que conspiran. favorecen á los hombres y á las mujeres potentamente organizados. de cedro y de floridas lilas: He aquí el lexicógrafo. Yo soy Walt Whitman. Turbulento. carnívoro. los primeros honores os corresponden! Los hechos que citáis. he aquí el químico. Me confio al Tiempo sin temor. ó que se conduzcan bien actualmente. sin embargo. ¡Destornillad las cerraduras de las puertas! ¡Destornillad las puertas de sus encajes! El que rechaza á un hombre cualquiera. un cosmos. que bebe. ¡Señores míos. no la discuto. que procrea. perfecto. ¡Mediante ellos no hago más que entrar en una parte de mi dominio! Las palabras de mis poemas no evocan las propiedades reconocidas de las cosas.Que se hayan conducido bien en el pasado. (No un sentimental. siempre veraz. Acepta la Realidad. me rechaza. que come. científicos ilustres. no uno de esos seres que se creen por encima de los hombres y de las mujeres. redondea y completa todo. Sólo esta maravilla desconcertante y mística lo completa todo. Comienzo y termino impregnándome de materialismo. la emancipación. Redoblan los tambores de la rebelión. . son útiles. No se preocupan de los casos neutros y determinados. sensual. nada tiene de asombroso: El prodigio perpetuo consiste en que pueda haber un hombre bajo ó un impío. ¡Desenvolvimiento infinito de las palabras en los tiempos! La mía es una palabra moderna: la palabra ¡multitud! Mi palabra supone una fe inextinguible. ¡Hurra la Ciencia positiva! ¡Viva la demostración exacta! En su honor que traigan y entrelacen ramas de pino. Evocan la vida no catalogada. un hijo de Manhattan [1] Note (1): Nombre indigena de la isla en que se asienta Nueva York. Estos marinos han guiado su nave á través de mares desconocidos. me es indiferente. Que se realice aquí ó en el porvenir. he aquí el lingúista. no son de mi dominio. estotro es matemático. sembrados de escollos. las observaciones que traéis.

También nosotros somos deslumbradores y formidables como el sol. de los manicomios. Las voces de los sexos y de las concupiscencias. cada partícula de mi ser es un milagro. cuyo velo entreabro. yo no pudiera proyectar fuera de mí un sol levante. formidable. gritos locos que yo clasifico y transfiguro. y en todo momento. son milagros. Deslumbrador. tocar. Yo transmito la contraseña de las edades. Hemos hallado lo que necesitábamos. Tanto por fuera como por dentro soy divino. ¡Pongo por testigo al Cielo! Nada aceptaré que los demás no puedan aceptar en las mismas condiciones. Voces de interminables generaciones de prisioneros y de esclavos. Mi cabeza es más que las iglesias. oir. De los hijos que unen á los astros del pecho de las madres y de la savia de los padres. El olor de mis axilas es más puro que la plegaria. del oprobio y del crimen. ¡oh alma mía! en la calma y la frescura del alba. Voces de enfermos y de desesperados. ¡Contemplar el amanecer! La tenue. Yo no pongo el dedo sobre mi boca. de ladrones y de decrépitos. Suben de mis profundidades las voces prohibidas.A través de mí. Voces indecentes. Voces de los ciclos de preparación y de crecimiento. tenuísima claridad desvanece las sombras inmensas y diáfanas. Voces de los imbéciles. Santifico lo que toco. Escucho el canto de la mágica «soprano». el surgimiento del sol me mataría súbitamente Si ahora. Una campanilla que azulea en mi ventana me satisface más que toda la metafísica de los libros. de las cárceles. Trato con la misma delicadeza las entrañas que la cabeza ó el corazón. Creo en la carne y en sus apetitos. de los hospicios y de los cuarteles. y cuanto me toca. (¿Qué es mi obra comparada con la suya?) . enseño el Credo de la democracia. Cuando subo la escalinata de mi puerta suelo detenerme para preguntarme si eso es cierto. Ver. Voces vagas como disueltas en invernales neblinas. de los despreciados. de los humildes. las biblias y los credos. pasa la inspiración. Suben de mis profundidades múltiples voces milenariamente mudas. bramidos primordiales. Voces de las encrucijadas. como por un desfiladero. Pasan á través de mí la corriente y la aguja indicadora. A mis ojos la cópula no es más grosera que la muerte. voces de los escarabajos. El sabor del aire place á mi paladar.

mi tráquea se estrangula mortalmente. En la lejanía se destacan las cumbres blanquísimas de las montañas. pierdo la respiración. Creo que una brizna de hierba no es inferior á la jornada de las estrellas. Al anochecer. acampo junto á la hoguera que alegra el vivac del conquistador. Ninguno se arrodilla ante otro ni ante alguno de sus congéneres muerto hace millares de años. Y la coyuntura más ínfima de mi mano desafía toda la mecánica. y como tal los acepto. y el huevo del reyezuelo. Me hacen volar sobre el mar cuyas ondas indolentes rozan mis pies. Y el renacuajo es una obra maestra comparable á las más grandes. . Me siento sumergido en un baño de morfina que sabe á miel. Suscita en mí locos ardores cuya existencia ignoraba. Yo lo que llamamos ser. me siento libertado para sentir el enigma de los enigmas. Me traen testimonios de lo que soy. renuevo la guardia que vela en el nido del cuervo. avanzamos por las avenidas de alguna gran ciudad en ruinas. Arrojo del lecho al marido y ocupo su puesto al lado de la esposa. No permanecen despiertos en las tinieblas llorando sus pecados.La orquesta me arrebata más allá de la órbita de Urano. me demuestran claramente que poseen los más altos valores. Pasamos ante las colosales vanguardias del ejército. Los bloques de piedra y los derruídos monumentos sobrepujan todas las capitales vivientes de la tierra. Una granizada aguda y furiosa me asaetea. la manía de poseer no los enloquece. Soy un libre enamorado. Podría ir á vivir con los animales. pasamos prudentemente en silencio. tanto me place su calma y su indolencia. No se amargan ni se lamentan por su destino. Y la vaca que rumía con la cabeza gacha sobrepuja cualquiera estatua. Permanezco horas enteras contemplándolos. Así me prueban su parantesco conmigo. y un grano de arena. Ninguno se muestra descontento. Ninguno de ellos vive con respetabilidad . A través de la atmósfera traslúcida mi vista abarca la prodigioaa belleza que me rodea. Y la zarza trepadora podría ornar el salón de los cielos. hacia ellas peregrinan los caprichos de mi imaginación. Y un ratón es un milagro capaz de conmover sextillones de incrédulos. hay luz suficiente para orientarnos. No se descorazonan con disputas acerca de sus deberes para con Dios. Nos acercamos á un gran campo de batalla en el cual pronto tendremos que combatir. Que la hormiga es tan perfecta como ellas. ninguno exhibe su infortunio á la curiosidad del mundo. Navegamos por el mar ártico. Al fin. subo al trinquete. el paisaje es visible en todas las direcciones. Pasan ante mis ojos enormes moles de hielo. O bien.

la gloria de los montaraces de Texas. Eran incomparables para cabalgar potros. Las municiones asesinas que la asatean como agujas las piernas y el cuello. amables. que cae en mitad de su fuga. vestidos con el típico traje de los cazadores. Cambio de agonías como de vestimentas. firmada por los jefes respectivos. Ya llegan hasta mi encierro. El coraje moderno y los corajes pretéritos. Copados por fuerzas enemigas nueve veces mayores que las suyas. á la vista de sus hijos. No pregunto al herido qué es lo que siente. Bellos. fueron conducidos por destacamentos y asesinados en masa. con sus cabezas libres del casco. Comprendo el vasto corazón de los héroes. Oigo el chocar lejano de sus picas y de sus palas.Toda la noche la oprimo ardientemente entre mis muslos y mis labios. Eran la flor de la raza. El esclavo. asoleados. emparapetándose detrás de sus bagajes. Sus llagas se ponen lívidas en mi cuerpo. yo mismo me convierto en el herido. generosos. para lizar. Bellas y blancas son las personas que me rodean. Cuando cayó su coronel y quedaron sin municiones. Estoy extendido en el suelo con mi camisa roja. Los muros al derrumbarse me han cubierto por completo. obteniendo una capitulación digna. Ninguno obedeció á la orden de ponerse de rodillas. todos callan á mi alrededor. El desdén y la calma de los mártires. Ninguno de ellos tenía más de treinta años. altivos. No sufro ni me desespero á pesar de mi agotamiento. perseguido como una presa. . cortejar las jóvenes. á principios de un admirable verano. Respiro humo y fuego. En la mañana del segundo domingo. cantar. Entonces parlamentaron. La madre de antaño condenada por bruja y quemada sobre haces de leña seca. mientras lo observo apoyando en mi bastón. Ahora narraré el asesinato de cuatrocientos doce jóvenes guerreros asesinados alevosamente. formaron un cuadrado. Barbudos. Soy el bombero con el pecho hundido bajo los escombros. divertirse. Todo eso lo siento y lo sufro como él. y me levantan suavemente. En seguida entregaron sus armas y siguieron á sus vencedores como prisioneros de guerra. oigo los angustiosos rugidos de mis camaradas. todo tembloroso y sudando sangre. Ya habían muerto á más de novecientos enemigos. turbulentos. El grupo arrodillado se desvanece con la luz de las antorchas.

Un valiente que no tenía diez y siete años cogió á su asesino y tuvieron que acudir dos más para arrancarlo de sus manos. con el olor de su cuerpo y de su aliento. su caballera. A las once comenzaron á quemar los cuerpos: Tal era la historia del asesinato de cuatrocientos doce jóvenes. Algunos cayeron á la primera descarga. hombres y mujeres lo acogen con simpatía. y viva con ellos. Era el anochecer cuando el buque enemigo nos saludó con el primer cañonazo. Los cañonazos del enemigo nos abrieron varias vías por debajo de la línea de flotación. Los tres quedaron con sus ropas en jirones. sus maneras ordinarias lo propio que sus emanaciones. los cañones llegaron á tocarse. les hable. Estos fueron ultimados á bayoneta limpia ó á culatazos. otros se mantuvieron firmes. del Oregón ó de California? ¿De las montañas. de las praderas. Desean que los ame. no. sin peinar. Unos pocos medio muertos trataban de huir rampando. Mi capitán tomó parte en la lucha como el más audaz de sus subalternos. inmóviles. y también irradian de sus miradas. los tripulantes de la fragata enemiga (me decía) Su obstinado y aguerrido coraje era el de los ingleses (No existe coraje más rudo ni más firme.Unos hicieron un esfuerzo desesperado y furioso. los toque. herido en las sienes ó en el corazón. ¿Quién es ese salvaje desbordante y cordial? ¿Es de los que están á la espera de la civilización. No eran cobardes. Los mutilados se escondían en el barro y los compañeros que iban llegando los percibían extendidos allí. sus palabras tan sencillas como las hierbas. . Nos abordamos en seguida. vivos y muertos yacían juntos. de los bosques? ¿Es un marino que ha recorrido los mares? Vaya donde vaya. rey de la risa y de la sinceridad. las vergas de los buques se entrecruzaron. Su lento andar. nunca ha existido ni existirá coraje mayor). Estas emergen del extremo de sus dedos en formas nuevas. Flotan en el aire que le rodea. Su conducta es tan arbitraria como la de los copos de nieve. empapados con la sangre del niño. ó habiéndola sobrepujado la dominan? ¿Es nativo del Sudoeste es uno de aquellos cuya infancia transcurriera al aire libre? ¿Es un canadiense? ¡Viene de la región de Mississipi? ¡Del Yowa. sus rasgos ordinarios. ¿Queréis que os describa un combate naval de los pasados tiempos? ¿Queréis saber quién victorioso á la luz de la luna y de las estrellas? Oíd la historia tal como me fuera narrada por el padre de mi abuela.

La media noche se extiende inmensa y silenciosa. al ver tantas caras extrañas. Su tiroteo continúa durante toda la acción. nuestras vías de agua iban en aumento (ya teníamos más de cinco pies). Sus ojos nos vierten más luz que las linternas de combate. cerca de la Santa Bárbara. Hacia las doce de la noche. Las llamas se asoman pro todos lados. para que se salvaran según pudieran. Así continuó el combate durante el crepúsculo y luego en las tinieblas. nuestro capitán apunta al palo mayor de la fragata enemiga. El capitán de armas hizo subir á los prisioneros encerrados en la cala de popa. Nuestra fragata se hunde lentamente. Ahora los que circulan por las pasadizos. Y la cara muerta de un viejo lobo de mar con sus largos cabellos blancos y las guías de sus bigotes cuidadosamente rizadas. barren los puentes. con el rostro blanco como un sudario. Junto á él yace el cadáver de un niño de nuestra tripulación. se nos rindieron. el incendio avanza hacia los polvorines. Se ven montones de cadáveres y cuerpos. A las diez de la noche. Desde las cofas. atentos á su consigna. En el extremo de la popa el capitán imparte sus órdenes fríamente. Un cañonazo hace estallar una de nuestras bombas de agua. Nuestra fragata arde por varios sitios. El enemigo nos grita: ¿Os entregáis? ¿Arriáis la bandera? Suelto la risa al oir la voz de mi capitán que contesta á toda voz: ¡No! ¡No la arriamos! ¡Ahora comenzaremos nosotros! No nos quedan más que tres cañones: Con uno. No se apresura. bajó el plenilunio. Los otros dos. Estos. cargados de metralla. . hacemos los preparativos por pasar á la que hemos conquistado. algunos tiradores secundan el fuego de nuestra pequeña batería. su voz es la misma de siempre. Dos grandes cascos yacen inmóviles en las tinieblas. matando á los que se hallaban á su alrededor. El pequeño capitán conserva su serenidad. Todos creen que nos hundimos.Dos cañones del primer puente de nuestra fragata estallaron al romper el fuego. ya no saben de quién fiarse. aislados pedazos de carne y miembros esparcidos. Se oyen las voces de dos ó tres oficiales. son detenidos por los centinelas. y hacen callar su mosquetería. bajo los rayos de la luna. Ni un instante de tregua: Las vías de agua vencen las bombas.

vieja coqueta: ¿qué quieres de mí? Detrás de esa puerta alguien agoniza. Tú solo iluminas las superficies. el relente que sabe á los juncos marinos y á los prados que bordean la ribera. negros é impasibles. todo lo irreparable. ¡Tierra! parece que buscas algo entre mis manos. Pláceme hacerles grandes y vivaces hijos. ¡Dormid! ¡Mirad! no os ofrezco sermones ni pequeñas caridades Me doy yo mismo cuando doy. un tremendo olor á carne quemada y á polvora. los supremos mensajes confiados á los sobrevivientes. Sé. Cuando despertéis mañana.Cordajes rotos. cuanto se ha dicho desde hace millares de años. no tengo necesidad de tu calor. Cojo entre mis brazos al moribundo. Os he cogido entre mis brazos. La brisa que llega en suaves hálitos. la sangre que fluye á chorros. (Siembro en ellas la substancia de futuras y arrogantísimas Repúblicas. Busco las mujeres aptas para la maternidad. Dios me es testigo de que no quiero que muráis! ¡Suspendeos de mí. ¡Dormid! ¡yo y mis amigos os velaremos hasta el alba! No temáis. Doy un beso familiar en la mejilla del esclavo que laborea en las plantaciones de algodón y en la del obrero que limpia las letrinas. Juro en mi alma que jamás renegaré de ellos. los dientes de acero que hieuden los tejidos vivos y los huesos: Respiraciones silbantes. Fuerzas de cuantos me aman y resisten las atracciones de la tumba. exceptuando lo que yo encierre en vosotros. Sol insolente y glorioso. restos de paquetes de pólvora. Lleno toda la habitación de fuerzas guerreras. ni lo que hacéis ó habéis hecho. aparejos que se balancean. Algunas grandes estrellas que brillan en la altura silenciosas y como enlutadas. Nada podéis hacer. Suspende tu trayectoria. expulso al médico y al sacerdote. No pregunto quién sois. he aquí mi cuello. . comprobaréis la verdad de lo que os digo. por haberlo oído hasta saciarme. Dime. sois mío. nada podéis ser. gritos instantáneos y locos. cloqueos agónicos. tiro los cobertores al pie del lecho. charcos sanguinolentos. con todo vuestro peso! Os dilato con un soplo formidable. El rechinamiento de la sierra del cirujano. Yo entro en su habitación. y el ligero entrechocar de suaves ondas Los cañones.) He leído cuanto se ha escrito sobre el Universo. largos y melancólicos gemidos: Todo eso se ve y se oye: todo eso es un combate naval. lo incorporo con irresistible voluntad. ¡Desesperado—le digo—. la muerte no se atreverá á rozaros con sus alas. yo ilumino las superficies y las profundidades.

Espero las respuestas de los oráculos. acorazada de hierro. saludo al sol. Desde ya integro el seno misterioso de la sombra. pero ¿y vuestra mujer ó vuestro amigo. abalanzándome más allá de las cuestiones. Creo que volveré sobre el haz de la tierra despuús de pasados cinco mil años. Los bomberos. relampaguea igualmente en ellos. Abarca los cultuos antiguos y los cultos modernos y todos los que fueron entre los antiguos y los modernos. No me opongo á las revelaciones especiales. opreso entre vuestros brazos? He aquí una negra nave. Reconozco en ellos á mis iguales. me resultan más prodigiosas que todo lo que se sueña.. metidos en sus cuellos y en sus trajes coludos Sé muy bien quienes son (no son gusanos ni pulgas). Lo sobrenatural no lo es más que de nombre. Cada idea que relampaguea en mí. y las miradas que irradian sus ojos? He aquí el cielo. de teologías.No es muy malo para lo que es. en esta puerta. yo no os deprecio. pero ¿y el tipógrafo? ¿y el aprendiz de la imprenta? He aquí fotografías admirables. mas ¿y vosotros? Está llena de sermones. de toda la tierra. con sus potentes cañones sobres sus torrencillas. no me parecen inferiores á los dioses guerreros de la antigüedad. Lo he hecho como una brusca interrogación. Yo mismo espero la hora en que seré uno de los seres supremos. en la de enfrente y al extremo de la calle? La historia está llena de santos y de sabios. mas ¿y el insondable cerebro humano? Y finalmente. el más débil y vacío es tan inmortal como yo. He aquí un libro impreso y encuadernado. Estos innumerables y buenos hombrecillos que trotan á mi alrededor.. pero ¿y lo que hay debajo de él. . no dejo por ello de escribirlos. Sé lo omnívoros que son mis versos. pero ¿es eso todo? Vengo para magnificar y para realizar. Lo que hago y digo les atañe igualmente. las inmundicias. Considero que una espiral de humo. Mi fe es la más vasta y tenue de las fes—es como la cauda de un cometa—. pero ¿y el coraje del capitán y de los mecánicos? He aquí las casas con las mesas puestas de sus comedores en la hora de la comida. Día vendrá en que yo haré tanto bien como los más grandes. honro á los dioses. Es estercolero. ¿qué es la razón? ¿qué es el amor? ¿qué es la vida? Sacerdotes de todos los tiempos. mi anhelo sería elevaros á mi propio nivel! Yo no he hecho mi poema con las palabras de la rutina. ó un vello del dorso de mi mano es tan admirable como cualquiera revelación. pero y ¿el señor y la señora de la casa. á fin de ponerlas al alcance de todos. enfocando las bombas ó subiendo por sus escalas. ¡Quienquiera que seáis. ¡Vedme! Desde ya me convierto en un creador. en que los igualaré en maravilla. Sé perfectamente hasta dónde llega mi egolatría. de credos. abarca todos los sistemas y las inmensidades zodiacales.

los fantasmas se inclinan detrás de mí. y después de esos. velando las latencias de mi porvenir. permanente é invisible. Inmensos han sido los preparativos de mi desarrollo. Me paseo en el teokallis manchado con la sangre de los sacrificios. Ayudo al lama ó al bracmán á preparar los lampadarios de sus altares. ¡Levantémonos! Dejo de lado todo lo conocido. . trenzando bailes litúrgicos á lo largo de los caminos. sin que me dañara el fétido carbono. Sé que he esperado. Soy uno de los que avanzan por el círculo de los círculos. en medio de los bosques. Acepto los Evangelios. A medida que me elevo. remando. realizo encantamientos con anillos mágicos. ó espero como muerto á que mi espíritu despierte. Infinidades de infinidades he permanecido latente. hombres y mujeres. sé que he pasado por él. acepto al que fué crucificado. Bebo el hindromiel en copas craneanas. Otros nacimientos nos traerán nuevas riquezas y diversidades nuevas. Me arrodillo durante la misa. reverencio el Corán. Han preservado en alumbrarme. Yo no llamo grande á esto ni pequeño estotro. esperando. ó gimnosofistas. trillones y trillones más. que es divino. sin duda alguna. Lejos. como piedras de la honda de mi propio yo! ¿El reloj marca la hora? mas ¿qué es lo que marca la Eternidad? Hasta ahora hemos agotado trillones de inviernos y de veranos. admiro los Shastas y los Vedas. Deliro y espumarajeo en un acceso de demencia. Los germinales nos han traído riquezas y diversidades. Soy una cumbre de cosas realizadas y soy el receptáculo de todo lo que será. Aun nos quedan trillones por agotar. sé. Lo que llena su período y ocupa su lugar es igual á cualquiera otra cosa. muy lejos. ó más allá de las losas y del paisaje. ó permanezco frecuentemente sentado en un banco de la Iglesia. percibo el enorme vacío primordial. remando siempre como gozosos bateleros. Ha llegado la hora de que me explique. en sus órbitas procesionales. He dado tiempo al tiempo. Vivo en la austeridad y en el éxtasis. Me incorporo á las procesiones fálicas. estrechamente comprimido. Paseo mis miradas sobre las losas y por el paisaje.Convierto que en fetiche la primera roca ó el primer tronco que encuentro á mi paso. Ciclos de edades han columpiado mi cuna. Fieles y amigos han sido los brazos que me han sostenido. ¡Adelante! ¡Hacia lo desconocido! ¡Os proyecto á todos. adormecido en litúrgicas brumas. redoblando un tambor hecho con una piel de serpiente. en lo más profundo. Las estrellas se han abierto á mi paso. ó me levanto para acompañar en la oración de los puritanos.

eso no tendría importancia á la larga. á la cumbre de un montículo. Conduzco á todos. á cuyo alrededor gira dócilmente. Soy el maestro de los atletas. paisajes. cortando en los bosques. Honra más mi estilo el que estudiándolo aprende á destruir al profesor. ¿quién podría apartarse de mií? . ¡Iríamos seguramente á las lejanías donde vamos. Y dije á mi espíritu: Cuando hayamos abarcado todos los orbes y saboreado el placer y la ciencia de todas las cosas que contienen. antes de nacer en molde humano. Las generaciones de vegetales. y después más lejos. Aquel que. ni filosofía. ¿nos sentiremos colmados y satisfechos? Y mi espíritu contestó: No. depositándolo delicadamente! Todas las fuerzas han actuado continuamente para mi perfección y mi encanto. enlazando con la mano izquierda el talle de mi acompañante. Enseño á los demás á apartarse de mí. Le muestro. Y ahora estoy aquí. y sin embargo. No tengo sillón. antes del amanecer. siempre más lejos! Sé que soy superior al tiempo y al espacio. con mi alma potente. ¡Y los saurios monstruosos lo transportaron en sus fauces. No hay reposo. con la diestra. Mi sol tiene su sol. muestra un pecho más ancho que el mío. y la ruta abierta para todos. vosotros y los mundos y cuanto existe dentro y sobre ellos quedáramos reducidos á una pálida y fletante neblina. Soy el vagabundo de un eterno viaje (¡venid á escucharme todos!) Me reconoceréis en mi blusa impermeable. Allí. subí una colina y contemplé el estrellado cielo. no lo habrá jamás: Si yo. La nebulosa se había cuajado en un orbe: Los estratos geológicos se apilaron unos sobre otros. Para que mi embrión se trocara en ser consciente. No llevo á nadie al hotel. continentes. ni iglesia. Y mayores sistemas giran alrededor de astros más grandes que contienen pequeñas manchas. hombres y mujeres. en mis recias botas y en mi bastón. sé que nunca he sido medido. Volveríamos seguramente al estado actual. que no lo seré jamás.Ya existía. habremos alcanzado esas alturas para sobrepujarlas y continuar nuestra marcha . Ninguno de mis amigos se arrellana en mi sillón. En verdad os digo que no puedo contestaros. por mi enseñanza. Hoy. vosotros mismos debéis encontrar y daros la respuesta. clorofiliaron la atmósfera. á la biblioteca ni á la Bolsa. Gira con sus camaradas en un círculo superior. prueba la amplitud de mi pecho. [1] Oigo bien los problemas que me planteáis ahora.

no tengo ninguna acerca de El. Digo que el cuerpo no es más que el alma. marcha envuelto en un sudario á sus propios funerales. seguiré vuestros pasos. . Digo que el alma no es más que el cuerpo. Veo á Dios en el rostro de los hombres y en el de las mujeres. Mi objeto.» Y el Zaratustra de Nietzsche agrega: Si esa ha sido la vida. El mancebo que trabaja en los campos siente una sensación de bienestar al arrullo de mi voz. encuentro cartas que Dios ha dejado caer. pueden comulgar conmigo. Note (5): «El que quiere el retorno vital—dice Kierkegaard—ese es un hombre. Amo pasar los días con los pescadores y los lobos del mar.) Oigo y veo á Dios en cada objeto. confunde la ciencia de todos los tiempos. vosotros. Nada. ¿Por qué he de tener deseo de ver á Dios mejor de lo que actualmente le veo? Veo algo de Dios en cada una de las veinticuatro horas.) Ninguna sala de herméticas ventanas. Mis palabras zarpan con los vapores. viva mosla una vez más. El obrero joven es el más íntimo de mis íntimos. Digo que no existe oficio ni empleo en cuyo desempeño el que se obstina no pueda convertirse en un héroe. el dominio de sí misma ante un millón de universos!» Y digo á la humanidad: «No seáis curiosos respecto de Dios. nostálgicas de todos los mares. quienquiera que seáis. Y lo que comprendo menos todavía. y en los espejos cuando reflejan mi faz. ni el mismo Dios. Digo que quienquiera que anda doscientos metros sin simpatía. ninguna escuela como no sea al aire libre.V. El leñador que lleva su hacha y su cántaro también me llevará con él. es más grande para cada cual que su propio ser. Y digo á cualquier hombre. el que mejor me conoce. confieso mi infinita incomprensión de Dios.» (Ningún lujo verbal podría expresar mi tranquilidad en lo que atañe á Dios y á la muerte. En las calles y en los campos. Más fácilmente que ellos lo consiguen los vagabundos y los niños. Y mirar con los ojos ú observar una habichuela en su vaina. Mis palabras clavarán sus aguijones en vuestras orejas. sin tener un céntimo en el bolsillo podemos adquirir lo más precioso de la tierra. hasta que las comprendáis. No obstante. que no pueda trocarse en eje de la rueda universal. es qué es lo que podría ser más prodigioso que yo mismo. por todos lados.— (A.En adelante. por vil ó endeble que parezca. y también en cada minuto. á cualquier mujer: «¡Que vuestra alma conserve su serenidad. y actualmente le veo? Veo algo de Dios en cada una de las veinticuatro horas. Yo que tengo tantas curiosidades. Y yo.

Sin embargo. Y soy tan montaraz como él. porque sea cual fuere el rumbo de mis pasos. sé que otras y otras llegarán puntualmente hasta mí.Cartas firmadas con su nombre y su rúbrica. ¿tenéis algo que decirme? Miradme á la cara en tanto aspiro la fluida caricia del anochecer. Hago repercutir mis salvajes ladridos por encima de los tejados del mundo. no os descorazonéis. nadie nos escucha. amargo abrazo de la cambiante materia. me acusa de facundia y de pereza. (Soy vasto. ¿cómo podría yo decir algo? Vosotros los que me escucháis.) El gavilán desciende como un dardo hasta rozar mis guedejas. Si no podéis alcanzarme en seguida. Arrojo mi carne á los remolinos. por los tiempos de mis tiempos. contengo multitudes. Me empujan mimosamente hacia la bruna y el crepúsculo. Nunca sabréis lo que soy ni lo que significo. la dejo aventarse en espumosas fibras. Si no me halláis en un punto. Me doy al barro para renacer en las hierbas que amo. para vosotros yo seré la salud. esperándoos! Canto del hacha I . y tan inexplicable. Cuanto á ti. antes de nacer esta vez. que dejo donde las hallo. Purificaré y fortificaré vuestra sangre. no puedo esperar más que un minuto.) ¿Qué murmuráis en las lejanías? ¡Oh estrellas de los cielos! ¡Oh soles! ¡Oh hierbas de las fosas! ¡Oh perpetuas transferencias y desarrollos! Si vosotros calláis. ¡Yo estoy en algún lado. ¡oh Muerte! y tú. ¡Oh Vida! no ignoro que eres el residuo de incalculables muertos.) ¿Estoy en contradicción conmigo mismo? De acuerdo. buscadme bajo las suelas de vuestros zapatos. sacudo mi cabellera blanca hacia el sol poniente. buscadme en otro. Si en adelante queréis volverme á ver. (Habladme sinceramente. es inútil que tratéis de alarmarme. es verdad que me contradigo. Los últimos resplandores del día se ofrecen á mis ojos. Proyectan mi imagen tras de las otras—tan verdadera como la que más—en el desierto invadido por la sombra. seguramente ya había muerto más de diez mil veces. Me alejo como el aire. (Yo mismo.

espectáculos y rumores viriles. La navegación de los que buscaron una nueva Inglaterra y la descubrieron. cada uno según su naturaleza: Bienvenidos los países del pino y de la encima. con tu único miembro de tu labio único. con sus mástiles rotos. de familias y de bienes. bienvenidos la tierra fecunda de los vergeles. países de rudos y viriles minerales. Cuya carne es de madera. los arenales. bienvenidos los de la uva. la bolsa de cuero para las travesías á caballo. la carabina. la carne flaca. Bienvenidos los países del oro. de Willamette. III Junto á la pila de madera hay una bola contra la cual está apoyada el hacha. del trigo y de los frutos. hase apaciguado después de la tempestad. El golpeteo irregular de la lluvia sobre las hojas. las brechas. Bienvenidos los países del limonero y de la higuera. Bienvenidos los países del algodón. de Ottawa. Se imagina su desumbarque. las pampas. Bienvenidas las tierras fértiles. Arma que se tira. Reposas entre la hierba que te rodea. Las imágenes y las narraciones que describen las travesías aventureras de hombres. tumbadas de costado. un pequeño espacio ha sido talado para trocarlo en jardín. las selvas. Pero tan bienvenidos sean los demás países de dura faz. del cobre. del plomo. Bienvenidos los países del azúcar. el lino. Larga serie variada y emblemática. la miel. sus comienzos. oficios. jirones de música. A su lado se eleva la choza silvestre: una viña trepa por encima de la puerta. Se recuerdan las enormes vigas de las cortijos de otros tiempos. Países de minas. la fundación de nuevas colonias. las praderas. De cabeza extraída de las entrañas de la madre. países de la materia de que es hecha el hacha. las planicies. del estaño y del cinc. Bienvenidos los países del trigo y del maíz. y el hueso de metal. tu mango nacido de una ínfima simiente que se sembró. Los establecimientos de Arkansas. Países del hierro. Tu hoja gris azulosa crecida en la hornaza calentada al rojo. y el cáñamo. Tan ricos como los países del oro. Países de la hulla. Bienvenidas las montañas. Piensan en naves cogidas por la tempestad. arma desnuda y pálida. y del arroz. Bienvenidos los partizales desmesurados. . Formas potentes y atributos de formas potentes. los de la papa blanca y de la batata. Dedos de organista mariposeando sobre las teclas del gran órgano II Bienvenidos todos los países. que bordean los ríos. y en la que uno se apoya. Los lentos progresos. Una lamentación gemebunda se deja oir por intervalos recordando la del mar. del Colorado.Arma de forma bella. el hacha.

Los equipos enfilados de albañiles con la llana en la diestra. La libre tendencia del carácter el relámpago á través de los tipos tomados al azar. asentados unos tras otros con una destreza tan segura. según el modo con que fueron preparadas. El breve y seco crujido de acero. La belleza de los montaraces y de los leñadores con sus claros rosros incultos. Los obreros que hacen los mástiles en los astilleros. entablando al sesgo el pino. ya hombres hechos. La belleza de la independencia. el fuerte trabajo de cada jornada. El empresario de construcciones trabajando en las ciudades ó en cualquier lado. Los copos. la cama hecha con ramas de pino. el alba en los bosques. de pie. la alegre canción. que vuelan en grandes astillas ó en cintas. El fuego que llamea al anochecer. los hombres á bordo de las goletas. del aserramiento. elevando rápidamente el largo muro que ya mide sesenta metros desde la fachada al fondo. las flexiones de sus miembros. agarrados á los postes y á los tirantes. posándolas regularmente. Sus aposturas. claveteando. Los seis carpinteros. la conversación. las actitudes de los obreros. . El ajustamiento de las grandes vigas. el mortero. al abatir de arriba abajo sus armas contra las planchas. Los leñadores en sus cuarteles de invierno. de la partida. á horcajadas en las vigas. dos en medio y dos en cada extremidad. Inclinados. llevando con precaución sobre sus espaldas un gran trozo de madera que servirá de travesaño. El montaje de las vigas que se colocan en su sitio. y fijados con un golpe de mango de la llana. la solidificación. El vaivén balanceado de sus hachas para tallar el cuadrado trozo de madera y redondearlo en forma de mástil. el continuo chischás de las llanas sobre los ladrillos. Sus espaldas que suben y bajan con agilidad. en las entalladuras. el almadiero. el pioner. las mezclas de cal y arena continuamente batidas por los operarios. Los ecos de sus golpes retumbando en el edificio vacío. color manteca. el gusto delicioso de la comida. El movimiento flexible de los brazos jóvenes y musculosos y de las caderas dentro de las blusas. Los entarimadores que ajustan las maderas del piso para clavetearlas después. Los martillazos. El desdén del americano por los decretos y las ceremonias. del amojonamiento. de la escuadría. los ribetes de nieve en las ramas de los árboles. la impaciencia ilimitada ante toda coerción. El trabajo preparatorio del garlopaje. y de tanto en tanto el ruido seco de un crujimientos. de las acciones que no se apoyan más que en ellas mismas. Sosteniéndose con un brazo mientras el otro maneja el hacha. Vuestra propia voz que suena clara y gozosa. El enorme almacén que construyen en la ciudad y que ya está muy adelantado. y la piel de oso. en enjambre de los aprendices. la vida natural en los bosques. El carnicero en el matadero.Y luego la belleza de todos los seres aventureros y audaces. Las pilas de materiales. Los ladrillos.

La lista de todos los hechos y de todas las plabras. El estrépido de las paredes que se minan y de los techos que se derrumban si el fuego arde debajo. El arma enhiesta. espasmódicos. El saqueo de una ciudad antigua. El bombero de las ciudades. Rugidos. el amigo y el enemigo que se precipitan. el cuerpo de pronto ablandado que se desploma. locura delirante. Las siluetas procesionales de los que se han servido de ella en el pasado. ¡Músculo y corazón para siempre! Lo que vigoriza la vida vigoriza la muerte. El que da forma al mango y la fija sólidamente en su engarce. Los chorros finos. la claridad violenta y las sombras espesas. El vigoroso mandato transmitido por los clarines. Los mercenarios y los partidarios que se precipitan furiosamente en el desorden. los gritos roncos. El pillaje de los tesoros en las casas y en los templos. los ancianos que se lamentan. Y el porvenir no es más cierto que el presente. El poder de la personalidad justa ó injusta. . los brazos que suben y bajan para traer el agua. Las pillerías y las depredaciones de los que marchan detrás de los ejércitos. la colocación de los ganchos y de las escaleras con sus accesorios. La fortaleza intimada á rendirse. de escolleras. los hombres que avanzan rápidos y osados. Los artistas primitivos y pacientes. los gritos de las mujeres abrazadas por los bandidos. el incendio que estalla de pronto en el barrio más poblado. Los vasallos insurreccionados que se aprestan al asedio resueltos á conquistar sus libertades. de un blanco azuloso. sangre. la truega y el parlamento. El alarido de muerte. el que la suelda y el que la templa. El que fabrica el hacha grande ó pequeña. de rompeolas. de diques. Pues la rudeza de la tierra y del hombre contiene tanto Como la delicadeza de la tierra y del hombre. los hachazos que resuenan sobre el casco que cubre la cabeza del enemigo. borracheras. llamas. el desplegamiento en línea de carga. La guerra infernal. los arquitectos y los ingenieros.El constructor de muelles. la crueldades de la fe. los hombres que corren. Los lictores romanos precediendo á los cónsules. El que sopla sobre el acero frío y prueba su filo pasándolo por el pulgar. El edificio asirio y el edificio de Mizra perdidos en las lejanías. El forjador en su forja y el que usa el hierro después de él. Los rostros iluminados de la multitud que observa. justas ó injustas. La llegada de las bombas. Y nada perdura excepto las cualidades del individuo. de puentes. El antiguo guerrero de Europa con su hacha. en los combates. Y los muertos progresan tanto como progresan los vivos. de almadías. la puerta asaltada. prohibidas bajo pena de muerte.

todo eso entretiene y satisface seguramente. Allí donde se eleva la ciudad de los amigos más fieles. por ellas es que bailan los danzantes y los músicos ejecutan. al silbido de la muerte. Ni el lugar donde incesantemente se saluda nuevos forasteros. pues. Allí donde el ciudadano es siempre la cumbre y el ideal. Ni el lugar donde la población es más numerosa. Aunque no poseyera más que algunas chozas miserables. Ni el lugar de los más altos y regios edificios. Allí donde la autoridad exterior nunca entra mas que precedida por la autoridad interna. aun sería la más grande de las ciudades del mundo.¿Qué es. Allí donde la esclavitud desaparece. Allí donde la igualdad de alma impera en los negocios. el alcalde. Allí donde se eleva la ciudad de la fuerza de los sexos. y el amo de esclavos desaparece. Allí donde no existe monumento alguno erigido á los hé roes si no en las palabras y en los actos de la comunidad. hasta que irradia un relámpago de desafío. Allí donde se levanta la ciudad que posee la raza más musculosa de bardos y de oradores. ni donde se levan anelas para los que parten. Allí donde se eleva la unidad que es adorada por ellos. Una gran ciudad es la que posee los hombres y las mujeres más grandes. ó los armamentos? ¡Quitad de ahí! Esas cosas no deben ser amadas por sí mismas. Allí donde las mujeres andan por las calles en procesiones públicas al igual de los hombres. donde el presidente. El cortejo pasa. El lugar donde se eleva una gran ciudad no es aquel que Posee extensos muelles. Allí donde el pueblo se subleva instantáneamente contra la imprudencia eterna de los elegidos. el gobernador y sus secuelas son agentes asalariados. almacenes de carga y descarga. lo que vosotros creéis que perdura? ¿Creéis que una gran ciudad subsiste? ¿O un estado manufrcturero desbordante de productos? ¿O una constitución elaborada? ¿O los vapores más sólidamente construídos? ¿O los hoteles de granito y de hierro? ¿O no importa qué obras maestras hechas por ingenieros? ¿O los fuertes. Ellas llenan un momento. Allí donde á los niños se les enseña á ser ellos mismos su propia ley. Allí donde los hombres y las mujeres se abalanzan á ellos. y que en gratitud los adora y los comprende. manufacturas y pirámides de productos. Allí donde los hombres y las mujeres dan poca importancia á las leyes. desencadena sus olas impetuosas. . ni el lugar donde el dinero abunda más. Como el océano. y de los comercios en los que se trafica con los productos de todas las demás partes del mundo. Ni el lugar de las mejores escuelas y bibliotecas. Allí donde la economía ocupa su lugar y la prudencia el suyo. Allí donde las especulaciones espirituales son estimuladas. Todo eso resulta negocio y ganancia. á no contar más que con sus solas fuerzas.

ha servido á los osados piratas del Báltico. cuando aparece. Ha servido para fabricar los timones de las galeras de placer y los de las galeras de combate. He aquí la mina. Un ser fuerte es la prueba de la raza y de las posibilidades del Universo. . Ha servido á las hendiduras artificiales. He aquí el fuego de la forja. vuestras tradiciones. Ha servido á los lejanos celtas. con sus pilares sin desbastar. Lo que siempre ha servido y sirve siempre. en tiempos imposibles de conjeturar. la licuación se opera. á los persas. ha servido á aquellos cuyos restos reposan en la América Central. Ha servido á los templos bretones levantados en los bosques. vuestros códigos? ¿Dónde están ahora argucias respecto del alma? Un estéril paisaje recubre el mineral. Ha servido á los que. de la luna. Ha servido para todas las grandes obras de la tierra y para todas las grandes obras del mar. de las ondas del Océano. Ha servido antes que á todos á los hombres venerables é inocentes de la Etiopia. y antes de los griegos Ha servido para construir edificios que han durado más que todos. ahora.Allí donde se eleva la ciudad de los padres más sanos. sobre las llanuras. Las viejas costumbres y las formulas viejas son confrontadas para renovarlas ó abandonarlas ¿Qué objeto tiene ahora vuestra búsqueda del dinero? ¿Para qué os podría servir ahora? ¿Qué significa vuestra respetabilidad? ¿Qué valen. vuestra teología. Ha servido a los hebreos. de lengua elegante é inteligencia sutil. que se ven en las nivosas colinas de Escandinavia. Ha servido para abrir las rutas por donde irrumpieron los godos. altas. Ha servido á los griegos. de las naves. á los indús de los tiempos más remotos. Hombre ó mujer. ¡Allí se levanta la Gran Ciudad! ¡Cuán miserables resultan los argumentos frente á un gesto de desafío! ¡De qué modo el florecimiento material de las ciudades se encoge ante la mirada de un hombre ó de una mujer! Todo aguarda ó se descalabra hasta que aparece un ser fuerte. he aquí los mineros. de las estrellas. Ha servido en los siglos medioevales y antes de los siglos de la Edad Media. Allí donde se eleva la ciudad de las madres de cuerpos más bellos. Nada ha servido mas útilmente que el hierro: ha servido á todos. ha servido á las tribus pastorales y á las nómadas. vastas. las materialidades se estremecen de respetuoso temor. está pronto. no lo hay más rico á despecho de su mísera apariencia. Ha servido á los que construyeron chozas de tierra en los bordes de Mississipi. vuestra sociedad. el hierro. vuestra enseñanza. silenciosas. y á los druidas. los forjadores están en sus puestos con sus tenazas y sus martillos. grabaron sobre muros de piedra esbozos del sol. Cesan las disputas sobre el alma.

pórtico. navio. café. carruaje. Capitolio de los Estados y Capitolio de la nación hecha de Estados. . el emblema de la potencia de mi raza. esfera. cala. Y se apoya sobre una pesada hacha. Veo descender los fantasmas de los cadalsos. tenazas. traidores. órgano. la más grande de las razas. No hacen correr más la sangre de los nobles de Europa. peregrinos de todos los mares. alfajía. Veo al verdugo de Europa. mesa. mango de prensa. enorme y amistoso. Tengo lo que tengo. horquilla. sala de exposición. instrumento de cuerda. vestido de rojo. jefes deshonrados. sin embargo. la cosecha no se grará jamás. rueda dentada. cuba. pico.) ¡El hacha rebota! La compacta selva tiembla de resonancias fluidas. Veo á los que. Cornisa. en todos los países. para enfermos. Azada. de soberanos descoronados. carreta. imponentes ringleras de edificios flanqueando las avenidas. yo os lo aseguro. Vapores y veleros de Manhattan. marco. Rara es su simiente. Largas. ala de molino. bastón. también ha servido para los muertos. verdugo de Europa? ¿De quién es esa sangre que os moja y os pringa tanto?) Veo el claro poniente de los mártires. de ministros acusados. lápiz. de reyes caídos. no tronchan más los cuellos de las reinas. ventanilla. academia. pilastra. envenenadores. horquilla. con sus piernas enormes y fuertes brazos desnudos. Rivales. rastrillo. y otros más. garlopa. Balaustrada. jalones. entonces como ahora. El hierro y la mancha están purificados. celosía. Veo. Ciudadela. Hospicios para huérfanos. Se yergue enmascarado. han muerto por la buena causa. sierra. cofre. ventana. paleta de locero. embarcadero. torrecilla. tablero mural. biblioteca. Balancín. Caja. palote.) Veo el hacha completamente lavada de la sangre que la cubría. Veo el cadalso desierto y enmohecido. armadura de edificio y todo lo demás. (¡América! No me jacto de mi amor por ti. se elevan y cobran formas: Choza. (¿Cuál es el último de los que habéis hendido. (¡Guay de vosotros. tienda. balcón. cielorraso. Ruedan y se prolongan. piso. oh reyes extranjeros. Fantasmas de señores difuntos. artesón. Veo al verdugo que se retira por inútil. mazo de madera. Silla.No sólo ha servido para los vivos. oh clérigos! La secha no se perderá jamás. no veo más al hacha junto al tajo. para pobres.

la forma de la cuna del infante. de remolcadores. Los barcos mismos sobre sus cascos. balleneros. pinta. El techo que resguarda la comida gozosamente preparada por la casta esposa. en las riberas del Gila. ¡Las formas se alzan! La forma del lugar en que se halla de pie el prisionero. de vastas armaduras. con sus ganancias y sus pérdidas diabólicas. las hileras de anda mios. La forma que se ha destacado en columnas. Los que habitan á lo largo del San Lorenzo. con la alegria de haber concluido bien la jornada. la azuela. de mercados. en columnas de cama. del Río Grande. lagos y rios. las reuniones cordiales. Formas de flotillas de chalanas. de rieles unánimes. los tipos y las diversiones. de arsenales. La formas del techo de la mansión donde habitan el hombre y la mujer. La forma del piso de la casa familiar donde conviven cordialmente los padres y los hijos. Sus herramientas esparcidas por todos lados. y gustada gozosamente por el esposo casto. Formas de durmientes. ¡Las formas se alzan! La forma que se mide. los pernos. de barcos hendiendo canales. la raíz de alerce para las curvas. jóvenes y felices. la barrenilla. junta. de arcos. en las columnas del techo de la desposada. el ancho taladro.¡Las formas se alzan! Formas de todas las cosas para las cuales sirve el hacha. el cepillo de carpintero. las dársenas. ó en los parajes del Fellwostone. la forma de la báscula. cepilla. ¡Las formas se alzan! Formas de manufacturas. La forma de la escalera vergonzosa é irritada al contacto de los pies que se esquivan bajamente. Pescadores de focas. las bordas de pino. ó al Norte. el cordel. y tantas bahías y zonas retiradas. el escoplo. Las carlingas de roble. Formas de travesaños de puentes. en la sala del tribunal. Los astilleros naveles. asierra. Los que habitan al Sur. los obreros trabajando dentro y fuera del casco. La forma de la mesa de juego. Los que habitan en cabañas en media de las montañas de California ó junto á los pequeños lagos ó en el Columbia. en el Canadá. La forma de la pequeña pila. marinos de las regiones árticas acostumbrados á abrirse paso entre los témpanos. la escuadra. el techo que recubre la pareja recién desposada. Los que talan los bosques y los que arrastran sus despojos hasta Penobscoto Kennebec. los que habitan en las costas y á lo largo de las costas. de vigas. de fundiciones. y de los que se sirven de ella y de cuanto les rodea. La forma del féretro en el que la muerte será acostada con su sudario. La forma del silencioso canapé donde se ha ocultado la miseria de la pareja adúltera. La forma del mostrador del bar sobre la que se apoyan el joven alcoholista y el borracho viejo. . y de los que están sentados. á lo largo de los mares del Levante y del Poniente.

La puerta por la que entró. ¡Formas que abarcan la tierra y abarcadas por toda la Tierra! Mira tú que reinas victoriosa Ahora que reinas victoriosa sobre las cumbres. Ella es silenciosa. cuyos innumerables sitios y asaltos resistieras. Por ello no es menos previsora ni menos amistosa. nada de ello le ofende. Cuando pasa conoce los pensamientos.La forma de la tarima junto á la horca. con poderosa frente. sin excepción. ¡oh Libertad! que inútilmente conspirara contra ti). En estas horas supremas para ti Mira lo que te ofrezco: No es un poema de continental orgullo. las palabras injuriosas no la ofenden ni las oye. y la cuerda que se balancea. Los juramentos. También ella es una ley de la Naturaleza. ni un himno extasiado y triunfal. cuando ella pasa. después de una larga y escandalosa ausencia. Ahora que avanzas con augustos pasos. y no hay ley más poderosa que ella. Acepta eso como lo aceptan las leyes de la Naturaleza. consumido. Las ordinarieces y las manchas entre las cuales se mueve no la tornan grosera ni sucia. nada le queda oculto. ¡Las formas se alzan! Formas de puertas dando paso franco á todas las entradas y las salidas. para el asesino ya juzgado y condenado. está llena de sí misma. Formas eternamente proyectadas de otras formas. sana. apresurada y palpintando al amigo. más protegida que nunca. Formas de amigos y de constuctores de hogares alrededor de la tierra. A un burgués ¿Qué es lo que pretendéis de mi? ¿Versos acaramelados? . La puerta por donde el hijo abandonó la casa lleno de confianza en sí. ¡Las formas capitales se levantan! Formas de la total Democracia y coronamiento de los siglos. y el asesino que sube á ella. La puerta que abre y cierra tras sí. el mundo (El mundo. fuerte y floreciente. pálida de contenida emoción. Y los salmos de los muertos. sin embargo. largo tiempo separado del amigo. suave. el alma Está menos protegida que nunca. no tiene por que temer ni nada teme. Te traigo un búcaro de estrofas. La forma se alza por sí misma. La autoridad á un lado en compañía de sus asesores. La puerta que deja pasar la buena ó la mala nueva. Ahora que culminas. dorada por el sol deslumbrador. ella es fuerte. las canciones entrecortadas de hipos. conteniendo las tinieblas nocturnas y las llagas arrasadas de sangre. despojado de su pureza y sus recursos. con el rostro huraño y los brazos liados. Formas de ciudades viriles y violentas. Es la más amada. enfermo. El mundo. las disputas. Desde las cuales contemplas. al otro lado la multitud silenciosa.

Que acompaña con su lenta lamentación y sus convulsivos sollozos los funerales del oficial). Un joven se me aproxíma. ¿Tendré que trocar mis triunfantes cantos? me dije á mí mismo. las gentes. y cojo su diestra en mi siniestra y su siniestra en mi diestra. mi romanza matinal. es él quien las cosecha. Y respondo por su hermano y por todos los hombres. trayéndome un mensaje de su hermano. ¿Qué significa para un hombre como vos. sin embargo. él lo posee. aquel en quien todos se bañan y en quien se vislumbran como envueltos en luz. él es el que todos acatan. Las mujeres admirables. ¿Cómo es posible que este joven conozca el sí y el cuándo de su hermano? Decidle que me mande los sinos que lo caracterizan. Una densa sombra se interpuso entre el sol y yo para entenebrecerme. El se sumerge en ellos como ellos se sumergen en él. El es el que aceptan. publico los signos del Poeta: Voy cantando de sol á sol por las granjas y las ciudades que se encuentran á mi paso. lo mismo que el Océano y sus remolinos (así publico mi romanza matinal). Año que tiemblas y vacilas ante mí ¡Año que tiemblas y vacilas ante mí! El viento de tu estio fué bastante cálido. el aire que respirábamos me pareció de hielo. la leyes. . Todos los goces y los bienes. adoro el himno fúnebre y marcial.Buscáis en mi obra las lánguidas y plácidas estrofas caras á los burgueses? ¿Os ha parecido tan difícil seguiurme hasta aquí? Pues bien: habéis de saber que no he cantado hasta ahora ni cantaré jamás de modo que podáis seguirme y comprenderme (Yo he nacido de los mismos elementos que han engendrado la guerra. La profunda tierra y sus atributos. Las mejores granjas que otros abonan y siembran penosamente. y por el que contesta por todos-el Poeta--. los paisajes. para mí el redoble de los tambores es una música inefable. los animales. las más soberbias naciones. y el dinero y cuanto se adquiere con dinero. un poeta como yo? Dejad. Su palabra es decisiva y final. ¿Tendré que aprender á cantar los fríos himnos fúnebres de Los vencidos? ¿Y los salmos sombríos de la derrota? Canto del Poeta Escuchad. pues. por lo mismo no podréis comprenderme jamás. Y me pongo frente á frente del joven. dejad mis cantos: Id á que os arrullen con lo que podéis comprender: aires de baile y tonadillas de piano: Yo no arrullo ni columpio á nadie. y envío estos augurios: El es el que todos esperan.

sacerdotes. Una parte no contradice la otra. cualquier hombre puede traducirla y traducirse igualmente. á lo que no puede contestar. él ve cómo se concilian. Es el que alegra el día y el que bendice la noche. hacia los hombres. placer. el ambiente. de tal guisa que los demas ya no puedan envilecerlas ni dominarlas. tanto de día como de noche. si son para alguien. filosofías. y un diputado dice á otro: Ved aparecer á nuestro igual. Y ambos lo comprenden y saben que habla como debe hablar. es el conciliador. los oficios. Posee el salvoconducto de los corazones. los parientes. un desafío. hermano. la estación ó el lugar. Los artesanos lo consideran artesano. toda cosa próxima ó lejana es para él. El es el Contestador. el que enseña lo que va y viene en todo sentido. los hermanos. Un hombre es una intimación. ni más universal que él. acción. los recuerdos. Nada hay para nadie más que para él. y la respuesta que anhelan las manos ansosas asidas al aldabón de las puertas. dicele con serenidad: ¿Cómo está usted. Se pasea con perfecta desenvoltura por el Capitolio. Con amor y plasticidad hace amanecer el día dentro de si. sin miedo. le dice: Buen día.Las ciudades más imponentes y lujosas que otros proyectan y edifican. Cualquiera que sea el sexo. y la entrega á los hombres. enseña cómo no puede contestarse. puede ir fresco. Fija el tiempo. él es quien las habita. (En vano trataríais de esquivaros. El día de recepción en casa del Presidente. ¿no oís sus burlas y sus risas? ¿No oís sus crónicos ecos?) Libros. la politica. son para él. Toda existencia tiene su idioma. A todo lo que puede contestarse contesta. Es el universal bienvenido. van y vienen en todos sentidos esforzándose en satisfacernos. todas las cosas tienen su idioma y su lenguaje. Circula entre los miembros de Congreso. orgullo. . las hermanas. dulce. amistades. el gran río de la belleza no es mejor acogido en parte alguna. El resuelve todas las lenguas en la suya. Los espectáculos y los cortejos que pasan por la tierra perpetuamente. los vapores distantes. amigo? Y al paria encorvado sobre su hoz en las plantaciones de cañas de azucar. Establece las cosas en sus actitudes. El es el que enseña en qué consiste y dónde se halla la satisfacción.

Entretanto. cantor de los salones. los rusos que es ruso. todos lo tienen por allegado. sólo el poeta es creador. Ennoblece sus personas. transfigura sus abyecciones.Los soldados presumen que es un soldado. el más sano es el más sabio. sean de los grandes lagos ó del Mississipí. Medito en las indicaciones y en las concordancias del tiempo. las palabras de los verdaderos poemas permanecen inexpresadas. Los escritores lo toman por un escritor. Los cantores son acogidos con agrado. cantor de amores. El creador de poemas establece la justicia. Cantor de los ojos. Los judíos opinan que es judío. Las palabras de los verdaderos poemas trascienden la distracción y el agrado de los auditorios. como en todos los tiempos. si mira á alguien. maestro de maestros. El tiempo avanza siempre dando lugar á nuevas formas. Los ingleses creen que su origen es inglés. cantor de las orejas. la realidad. El blasfemo. cantor de las elegancias. cantor de las cabezas. Su hímnica visión y su poderío. lo creen de su oficio y de su región. el marinero. cantor de fantasías y de otras cosas. el furioso. cada uno de ellos lo juzga compatriota suyo. Cualquiera que sea la obra. podría encontrar en ella hermanos y hermanas. Los leñadores reconocen que podría ser una de los suyos. son comprendidos en seguida. la inmortalidad. por un artista. abarcan todas las cosas y las razas humanas. el Contestador. pero el de cada uno de ellos es un nombre de cantor. el mendigo. . Entre los filósofos. la maestría se mide según la potencia de la salud. Los cantores no crean. Cualquier que fuera la nación. Raro es el día y más raro aún el lugar en que nace el creador de poemas. cantor de las noches. la ramera. los marinos creen que ha hecho vida de mar. El mecánico. del Hudson ó del estrecho de Paumanok. Las palabras de los cantores son las horas ó los minutos de la luz y de la sombra. éste lo considera de los suyos. Los cantores de los momentos sucesivos de los siglos suelen poseer nombres ilustres. pero las palabras del creador de poemas son la totalidad de la sombra y de la luz. es el grupo de entusiastas cantores que le rodea. del San Lorenzo ó del Sacramento. En el café lleno de viajeros. Constituye la gloria y la esencia de las cosas y de las razas. Italianos y franceses. Lo que revela al Poeta. alemanes. Los artistas. semejante día no amanece en cada siglo ni en cada período de cinco siglos. aparecen con frecuencia. A pesar de todos sus nombres insignes. se reconocen en sus maneras cuando él da en imitarlos. españoles é insulares cubanos. es el que debe realizarla ó el que ya la ha hecho. El gentilhombre de pura sangre reconoce su sangre perfecta. ninguno por extranjero.

existen subyacentes el marino. A pesar de preparar para la muerte. muerto en 1870. sino un comienzo. las razas. solaz. Son los reyes augustos de la belleza. Las palabras de los verdaderos poemas os dan más que muchos poemas. el químico. la belleza sigue sus huellas gozosa y apresurada. pureza atmosférica. escenas incorpóreas. todas las formas de quietud. aislamientos. Equilibran las jerarquías. meditaba en una suerte de espera.Los poetas verdaderos no son los esclavos de la belleza. . el psicólogo y el artista. Nostalgia de sus palabras. en el Contestador. bochorno. conducta. no lo dejan en un estado de satisfacción y de plenitud. languideciente de amor. En el creador de poemas. que epitafio suspenderemos debajo de tu nombre. Las palabras de sus poemas son el coronamiento de los heroísmos. todas estas variedades típicas existen subyacentes en el creador de poemas. Apartándose de todos los modelos de heroísmo y de todos los monumentos de los héroes. Fuera de los años que has pasado traficando. religiones. para revelarle el mundo de las significaciones. no son una conclusión. el jubileo de la ciencia. la de los hijos. Alegría. visiones proféticas y espirituales. A nadie conducen á término alguno. en el Contestador. el anatomista. Su verbo acuña las tres grandezas. mezclado con corredores y agiotistas. Aquel de quien se apoderan lo arrebatan con ellos al abismo para contemplar la eclosión de los astros. para recorrer los infinitos círculos y arrojar para siempre. salud. oh millonario? Ignoramos la vida que has vivido. los credos y los sexos. es ésta la que se esfuerza en merecerlos. el viajero. Surgieron en una fantasmagoría (como las auroras boreales en la noche) Cuadros fugaces como la llama. tales son algunas de las palabras de sus poemas. que legó diez y siete millones y medio de dólars para diversas fundaciones. Lejos del heroísmo de la guerra y de la gloria. á través de las perspectivas interiores. ensayos vida cotidiana y lo demás. No se esfuerzan por alcanzar la belleza. el geómetra. Para volar con absoluta fe. paz. amplitud de visión. Con las pupilas bajas. política. Como sidéreos lastres. historia. potencia corporal. ¿Qué podremos cantar en loor del que yace acostado en esta tumba? ¿Qué tabletas. Inscripción para una tumba Á Gorge Peabody. Entonces. el constructor. Instinto divino. Silenciosa mi alma. razón legisladora. la de los padres y la de las madres. los colores. Os brindan elementos para que vosotros mismos concibáis poemas. guerra.

techo y cama y afecto para los desamparados. con toda la vida que hormiguea en ellas. estaban sentadas Conversando y cosiendo. matizadas de sol. el gimnasio.En uno de ellos aparecía en una calle de una ciudad el alojamiento de un obrero. de revistas. de modales honestos y coridales. el baño. un trio admirable: Una abuela. Leían ó conversaban Así fueron desfilando ante mi todos los espectáculos de la vida obrera: Los de la ciudades y los de los compos. unidas tanto por el cariño como por la sangre. Una madre venturosa alumbraba felizmente en niño perfecto. Estaban sentados un plácido matrimonio en compañía de sus hijos. Era al anochecer. los picos de gas ardían en la pureza del aire. En otra vivienda realizábase el sagrado drama del alumbramiento. los colegios. En aquélla. niño ó niña. padres para los huérfanos. Veíase la alfombra pulcramente barrida y el fuego en la cocina ardiendo alegremente. Grupos de estudiantes. en una sucesión de imponentes salas. los patios de recreo. El trabajo y la fatiga. de á tres. con su hija y su nieta. ¡oh Connecticut! Ni entre las tuyas. los de los hombres y los de los niños. las casas y las habitaciones amuebladas. En otra. Sus necesidades satisfechas. Bienhechor prodigioso. que igualas á la tierra en munificencia y en amplitud. Hacia una escuela rematada por una gran cúpula. de diarios. viejo Támesis. en marcha hacia la inistrucción. de cuadros y de objetos de arte. calzado para los descalzos. Alimentos para las hambrientos. Los cuidados prodigados á los enfermos. El escolar. (Intenciones perfectas y divinas cuya realización detallada correspondería á la humanidad. Cuyo nombre es como un continente con montañas. con fértiles llanuras y corrientes de aguas. En otra visión. las calles.) Hombre que yaces en esta tumba. Por ti nacieron en mi mente esas escenas. las bibliotecas. Forradas de libros. No sólo á orillas de nuestras ondas. Encaminándose por distintas calles y caminos y senderos. de á dos. la vivienda resplandecia de limpieza. de obreros jóvenes y ancianos. . ¡oh ríos! debe perdurar su nombre No sólo entre tus riberas. alrededor de un abundante desayuno. y de alegría. los de las mujeres. Los matrimonios. En otra. eran procesiones de niños. las manufacturas. las granjas.

Deja tus añejas rapsodias excesivamente admiradas. sino fundar. oh musa! emigra de Grecia y de Jonia. Se trata de acarrear de muy lejos lo que ya fuera hallado. Sino más allá de los océanos. Respiro la deliciosa y adorada fragancia de sus hálitos. Ni por las del Hudson. De obedecer. virgen imperio te espera y te llama. Pon Se alquila en los muros de los castillos de Alemania. ni las miríadas de recuerdos. Pon Se alquila por mudanza en las rocas de tu nevado Parnaso. Respondiendo á nuestro anhelo. ¡Ella. su labor lo aproxima en secreto á Dios: A El. lo mismo que de mandar. nuestra propia personalidad ilimitada y libre. y en los Museos de Italia: Y vente al más vasto. Unido á una natural é irresistible gravitación. la Reina de las Reinas! ¿Será posible que tus templos antiguos. cuánto más grande y más antiguo el Viejo Mundo! De largo tiempo atrás la hierba ha crecido. No sólo entre vuestras riberas debe perdurar su nombre. ni por las tuyas. la cólera de Aquiles. aceptar y rehabilitar. Da al olvido la historia de Troya. de seguir más bien que guiar. activo y nuevo de tus dominios: un grande.Ni por las tuyas. el amoroso obrero á través del espacio y del tiempo. de poemas. hasta donde mi inspiración proyecta su memoria. Patapsco. ni por las del interminable Mississipí. ¡Ven. De no rechazar ni destruir. de amadas compañías de antaño hayan podido magnetizarte y suspender tus pasos. ¡Oh. ¡Hela aquí. SEGUNDA PARTE Canto de la Exposición (¡Ah. y más grande. sus ojos curiosos abarcando la inmensidad de esta escena. tus clásicas esculturas no hayan podido retenerte? Que ni las sombras de Virgilio y de Dante. qué poco caso se hace del que trabaja! Sin embargo. Aunque aun sea muy poca cosa el Nuevo. De imprimirle nuestro carácter. De largo.) Después de todo. de Francia. Potomac. . de España. De largo tiempo atrás la lluvia ha venido cayendo. que riegas la tierra que hollara Wáshington. muy largo tiempo atrás el globo está girando. no se trata de crear ni de fundar solamente. O más bien á un deseo largo tiempo incubado. que viene! Oigo el frou-frou de su falda. Haz lo propio en Jerusalén sobre la puerta de Jaffa y en el monte Moriak. Tal es lo que enseña el Nuevo Mundo. los afanes de Eneas y los viajes de Ulises. De infundir una llama religiosa y vital en la materia turbia y grosera. Admiro su andar divino.

Enmudeció para siempre la inspiración de Calíope. yo veo á la ilustre emigrada (verdad es que ha viajado y cámbiado indeciblemente. Las marejadas guerreras de los cruzados son como fantasmas de media noche que se desvanecen antes del alba. Ese extraño mundo. Melpómene. sus tocas y sus joyeles. ¡oh Columbia! . del heroísmo. Que habiendo agotado la serie de sus temas primitivos Viene hacia nosotros impulsada por todas sus evoluciones. Arturo y sus caballeros hnse desvanecido. Oliverio. Permitidme ¡oh amigos! que os lo diga: Yo la veo claramente aunque vosotros no la percibáis. Ya no resuena el gallardo ritmo de Una y de Oriana. silenciosas todas aquellas seculares ininteligibles tumbas. Talía. Acabaron para siempre las epopeyas de Asia. Con sus reyes soberbios. mundo fantasma. á través del tumulto de las multitudes. Tancredo. Sus temas antiquísimos sirven de ornamento de sus temas actuales: Ya se ha extinguido. que se instala entre la batería de cocina! ¿Mas qué digo? ¿no estoy á punto de olvidar mi gentileza? Permite que te presente á la Extranjera (acaso para otra cosa vivo y canto yo). Y su canto fúnebre la suave y melancólica poesía de Tennyson. han desaparecido. los gasómetros y los abonos artificiales. Mudos yacen los carcomidos labios de la Esfinge de Edipo. concluída es la búsqueda del Santo Graal. con sus leyendas y sus mitos originales. Lanceloto y Galahael. ya no existen De Palverino y el Orco no quedan sino sus nombres. disueltos en el aire como vapor. ¡Hela aquí. Sonriente y bienaventurada. ¡Muertos! ¡Muertos! Lejano y para siempre muerto ese mundo un día tan potente. tan desenfrenado. sus sacerdotes. Ahora yace en la criptas de las catedrales con sus coronas. inanimado. sus guerreros feudales y sus cortejadas castellanas. Sin espantarse ni desconcertarse ante los acueductos. si bien continúa siendo la misma de siempre) Dirigirse hacia nosotros. Amadís. tan deslumbrador. sus armaduras. Sus blasones son las páginas de púrpura de Shakespeare.Que Ella lo haya abandoado todo y ahora esté aqui. Carlomagno. Rolando. muertas vacen Clío. rumbo á esta cita. Del estrépito de las maquinarias. con la clara intención de detenerse. del agudo silbar de las locomotoras. Merlino. sepultada en los tiempos su voz que cantaba sobre la fuente de Castalia. de la belleza. desaparecieron los guerreros de Europa y el canto primitivo de las musas. dormidas yacen las torres que se reflejaban en las aguas del Usk. Dejadme repetiros ¡oh amigos! que aunque vosotros no la percibáis. ahora vacio. Jerusalén es sólo un puñado de cenizas arrojadas al viento dispersas. Es el mismo espíritu inmortal de la tierra. La encarnación de la actividad.

Una raya insólita. El mismo viejo amor. Complázcome en detallar sus múltiples pisos y secciones. Con su cúpula dorada sobre la que deberán flotar bajo tu bandera. por encima de todas esas antigüedades. los grandes alumbramientos prácticos de la civilización. desde los más antiguos á los modernos.Bienvenida seas tú en nombre de la Libertad. No sólo el mundo de los trabajos. Viejo Mundo. desgranado. Más bella que los templos de Grecia y de Roma. Como en una lúcida visión. Más pintoresca que los torreones del Rhin. ni en realidad nos separamos de ti. desde este día. ¡oh inmortal! Unid vuestras manos. (Moderna maravilla de la Tierra que sobrepuja las siete de la Historia. Más altiva que la catedral de Milán con sus estatuas y su flecha. también los obreros del mundo deberán estar representados. Y á partir de este instante honraos como amorosas hermanas. Alrededor de un palacio más bello y más amplio que todos los de las pasadas épocas. la misma dentro y fuera. ¡oh Industria! La Gran Catedral de las invenciones prácticas y de la vida. Y sin embargo. . te circundan. ¡oh Libertad! Los pendones de los Estados y las banderas de todos los pueblos. Son los mismos corazones. hilado y tejido. púrpura. (¿Querría un hijo separase de su padre?) Mas volviendo las miradas á tu pasado. secado. oh Musa. Allí podréis seguir en todos sus cursos. azul. Y diligentes transformaciones. carmesí. Luego. bronceado. El algodón será cosechado como en su propio campo. de los oficios y de los productos habrá de exponerse allí. recorriendo tus trabajos y tus grandezas. embalado. Allí. original en sus singularidades. las mismas aspiraciones. los mismos sentimientos. verde mar. Al par de mi canto veo elevarse el nuevo prodigio. nada temas! Nuevos días y vidas nuevas te acogen. No formulamos censuras coutra ti. te rodea. haciendo las veces de diadema. Pensamos edificarte. viéndote construir y crear á lo largo de las edades. la materia mágicamente cambiará de forma. la misma belleza y los mismos usos. Veréis á los operarios usar todos los métodos. los mismos rostros. ¡Tú. algo más pequeños. Más soberbia que las tumbas de Egipto. sino tu Gran Catedral. es la misma antiqísma raza humana. Sentimos ahora la voluntad de construir y de crear. lila. Y una pléyade de palacios esplendorosos. A lo largo del interior de sus muros se exhibirán todos los objetos y los utensilios inventados por el humano ingenio. No una tumba más. con sus fachadas de hierro y de cristal Alumbrando al sol y al cielo con las variedades de sus matices. ante vuestros ojos.) Surge majestuoso piso tras piso. limpiado.

el clavo serán hechos ante vosotros. Y el alto y clarísimo resonar de tus clarines. ¡tan innumberables! que no trabajan. Basta de versos de amor azucarados de rimas.) Los hombres y las mujeres. todas habrán de ser estimuladas y honradas. ¡Basta de temas guerreros! ¡Basta de guerras! ¡Desaparezcan de mi vista. (¡Oh América! Estos palacios serán tus Pirámides y tus Obeliscos. tus jardines de Babilonia. ¡oh América! ¡Parati. la aguja. la vida de los animales. Otos serán dedicados á las diversas Artes. Observaréis con estupor la prensa Hoe. para ambos la gloria: Provecho y gloria para todos. cantos de la vida del pueblo. Veréis el arte del tipógrafo y aprenderéis á componer. Ninguna será olvidada. de protagonistas y de dramas copiados de las cortes extranjeras. sus desarrollos y sus metamorfosis. la fabricación de las harinas y la cocción del pan. Para ambos será el provecho. ¡Basta de fábulas antiguas! Basta de novelas. La fotografía. impregnados de paz. En otros.Veréis todas las variedades de cereales. Engrandecidos. tendrán los suyos. propio de tigres selváticos y de lobos hambrientos. para nunca más verlos. Un majestuoso Oratorio será la Sala de Música. Tu templo de Olimpia. Sustitúyelos con tus fructíferas campañas. potentísimas matronas! Allí. las vegetaciones. cuando giran sus cilindros proyectando las hojas impresas con un movimiento rápido y continuo. de segura y entusiasta paz. iluminados. Con tus estandartes de humo desplegados al viento. los tendales de cadáveres mutilados y ennegrecidos! Aquel desenfrenado infierno ávido de sangre. En otos. Cantos de paz y de fecundo esfuerzo. En vastos y tranquilos «halls» un magnífico museo desarrollará la lección inacabable de los minerales. antes que de seres racionales. más ilimitados que todos los de antaño. Tu faro de Alejandría. las plantas. Veréis los minerales brutos de California y de Nevada fluir y refluir por las cañerías. Y de allí—para que los ecos los dilaten allende los más remotos siglos— Cantaréis en cantos diversos y altivos los novísimos temas. en vuestros más vastos dominios. de intrigas y aventuras de ociosos. hasta trocarse en lingotes. Para ti. . el modelo. Vendrán aquí á rozarse con los que laboran tanto. coreados por los propios pueblos. el reloj. Musa inmortal! ¡Allí habitaréis vosotras. los animales. ¡oh Industria! Con tus ejércitos y tus máquinas impertérritas. la Enseñanza y las Ciencias. las maderas.

Y nuestra propia esfera. Con la Victoria á tu izquierda y la Ley á tu derecha. el cable trasatlántico. Tú. De sastre. los túneles del monte Cenis. íntegro. la limpieza. del Hoosac. Y tú. Cuanto lo ayuda á orientar su vida hacia la salud y la felicidad y plasma su alma. la infancia. las libaciones. Sofocados por los perfumes. los frutos. La vía férrea del Pacífico. de sastra. . de modelador. Y con todo ello. con los descubrimientos y las comunicaciones internacionales. La familia. las legumbres. cuidar los árboles. todas las grandes ó infimas funciones. el puente del Brooklin. lo mismo que cada mujer.Propias de los banquetes nocturnos en los que los danzantes se deslizan á los adormecedores acordes de la música. que fusionas. El alimento y su conservación. ¡oh verecundas y sanas hermanas! Alzo mi voz reclamando para los poetas y para el Arte temas más puros y grandiosos: Temas que exalten la realidad y el presente. las labores manuales: labrar. Estimular sus aficiones de carpintero. de sangre pura. de pintor decorativo. palafranero y comisionista. En homenaje vuestro. Insanos placeres. Yo te traigo. Manejar el martillo y el serrucho (la sierra de doble mango). el sano trabajo. Unión. todos los oficios. los grandes expresos. El trabajo. tú te alzas más alta todavía. á través de todos los mares. Verdaderos triunfos de nuestro tiempo. el gas el petróleo. fuerte. el individuo perfecto y longevo. sembrar. para simplificar el lavado. la parentela. el canal de Suez. absorbes y toleras todo. el marido. escardar. extravagancias y deleites de los menos. Toda la tierra convertida en un hormiguero de vías férreas y de derroteros navales. las viejas cargas prácticas. la casa misma y todos sus pertenencias. este mundo astronómico y su bullir cotidiano. Inventar alguna pequeña cosa ingeniosa. Que aconsejen á todos. Que enseñen á los hombres del pueblo la gloria de su destino y de sus oficios cotidianos. sin reposo. Tú eres la que yo canto ahora y siempre. Que canten la canción de la actividad y de la química de la vida. No ser esclavo de la vieja rutinaria creencia que reputa deshonrosa la «ayuda propia» en tales faenas. La viejas. Velar para que cada hombre haga algo en realidad. Ofresco á tus ojos el vapor. Todo lo que contribuye á formar al hombre y á la mujer de la clase media. el color y las lumiarias de los deslumbrantes plafones. con todos los modernos vínculos. los intereses y las alegrías. El bienestar de los hogares. tú imperas por encima de todos. que hace sudar infinito. que todo lo contienes. sin excepción. la mujer. enfermero. ¡oh musa! todas las actualidades de esta tierra. la cocina. del Gottardo. las flores. Para la eterna vida real del porvenir. ¡oh América! Por altos que se yergan tus hijos. la química inclusive.

Mira por doquiera el genio de la inventiva multiplicar las patentes de invención. el Mediodía y el Sur. Tus talleres y tus fundiciones ya edificadas. Mira allá cabe la hornaza y alrededor del yunque El martillear de tus hercúleos herreros. ciudades y Estados. con una sola lengua mundial. Los racimos que maduran en tus viñedos. Tus montes. en el distante Norte y al Oeste. Todo eso es tuyo. tu carbón. tus trenes de mercancías y tus depósitos repletos. y las que están en construcción. Mira allá en el Oregón. Mira en los lagos el timonear de tus pilotos. Los variados productos del Ohío. de Pensilvania. Mira el desbordamiento anual de tus cosechas: de trigo. Mira sus foscos y ondulantes penachos de humo. inmensas. Y un solo destino común. Mira las naves que hienden el tropel ilimitado de sus olas. Transformadas por ti en una sola existencia. aceite. del Este y del Oeste. las selvas y las montañas lejanas. Blandiendo el hacha. múltiples. Mira cómo se reuerce el fresno entre sus brazos musculosos. los alegres leñadores de tus bosques. ¡oh temida madre! . pues. del Misourí. jornada tras jornada. minas.Tú también. los ademanes de tus remeros. granjas. Mira fluir las altas llamaradas de sus hornos en torrentes de fuego. azúcar. Yo evoco y encarno mis temas. lejanas. allá. maíz. las manzanas de tus pomaredas. tus papares. tus rebaños. ¡oh América! (Mira tú también. al levantar en alto y al abatir rítmicamente sus mazas que repercuten Como un tumulto de risas. tu oro. en el lejano Norte y hacia el Este. y los hago desfilar ante ti. Avanzan en procesión. arroz. Con todas tus regiones. Mira el movimiento de sus brazos. Mira. Mirad! Los campos y los granjas. tú eres un mundo. Todo te lo dedicamos. de Tejas y de los demás. tus piaras. Mira en el Manic. manufacturas. tu plata. plantaciones. El mismo mar viene hacia nosotros. Mira tus innumberables granjas hacia el Norte y hacia el Sur Tus opulentos Estados. inefable huésped y hermana). ¡oh sacra Unión! Flotas. diversas. cáñamo y lúpulo. He aquí que para ambas avanzas tus aguas y tus tierras. Y el inagotable hierro de tus minas. Mira los vapores que llegan y los que parten. de Georgia. Mira en la lejanía las velas blancas hinchadas por el viento tachonando la verde y azul inmensidad. Y con el encanto que infundes á tus convencidos ministros del trabajo. Tus trojes.

nada. Ninguna cosa segura. ¿Pues qué es la sangre de los hijos sino sangre materna? Y las vidas y las obras. ni la gloria. ¡oh bandera! Todo ello en adelante será para ti. ni la felicidad. indisolublemente unidas á Ti. lo hacemos por Ti. madre querida. te prodigas á todos y á cada cual.¡Tú. constituye el latido de todos los corazones y de todas las vidas del mundo. nada de lo que hoy existe estaría seguro. nosotros y Tú somos una misma cosa. sin embargo. ¡oh musa Universal! ¡Y tú estás aquí por eso! ¡De aquí en adelante. ¡Y tú. Te confesamos que las poseemos todas y cada una de ellas. Y oprimida con desesperada mano contra el pecho de un joven alférez. belleza mía. No intacta ni límpida ni florida como ahora en tu seda inmaculada. por eso. No creas que mi Canto y la Exposición se preocupen exclusivamente de la abundancia de los productos y de la cuantía de las ganancias. Reina venturosa. Sí. . oh Unión! Ninguno se separará de Ti. tuyas son las ciudades y los Estados! Nuestra Libertad se apoya en Ti. Emblema que ondulas por encima de todo! También tengo una palabra para ti (acaso podrá serte útil. ¡Los hemos hecho por Ti. Que vos y yo y todos perseguimos siempre sin alcanzarlo nunca. sucios de fango. toda la obra y todos los obreros son tuyos. Hundiéendote y apareciendo de nuevo entre las masas de furiosos demonios que surgían jugándose la vida á cada paso. En Ti confían nuestras vidas. Yo te he visto tremolar en escenas muy distintas de la actual. ni ahora ni nunca. baluarte de todas las cosas! Pues bien sabemos que tú. Que no es el saber. Anhelada y defendida con salvaje rabia en mortales cuerpos á cuerpos. las flores y los frutos de la paz. protectora absoluta! ¡Tú. El enigma Ese algo que estos versos y cualesquieras otros versos no pueden asir. ni naves. te he visto en medio de locos entreveros. al fin. entre el tronar de los cañones. de los alaridos de dolor y las secas y ásperas descargas de los fusiles. sino rutas que conducen á la fe y á la muerte? Si ahora reseñamos nuestras desmesuradas riquezas. Que sin Ti. ¡qué son. el clamoreo de las injurias. ni hogares. Yo te he visto colgar en pedazos de una asta rota. enrojecidos de sangre. Te vi. Que. ni minas. cosechas é invenciones las poseemos en Ti. y para que como ahora pudieras flamear en paz allá en lo alto. Que el oído más fino no puede oir. ni tierras. por el alma eléctrica y espiritual que hay en Ti! ¡Granjas. Yo he visto enterrar muchos bravos. Ahora todo lo que aquí vemos. ¡Oh delicada belleza mía! Recuerda que no has sido siempre como ahora. ni la riqueza. son tuyos. generosa como Dios. de los gemidos. que el ojo más clarividente ó el espíritu más sagaz no puede hacerse una imagen. completamente nada.

en el seno de la multitud. han atraído las miradas de los hombres. . Seguramente hemos vivido juntos una vida gozosa. desde el principio al fin. He comido y he dormido contigo. ó en las estrellas vespertinas. de mi pecho y de mis manos. Que en vano los poetas se esfuerzan en poner en verso y los historiadores en prosa Que los escultores nunca han esculpido. con el cielo. Que los cantores no han cantado nunca. Sin preocuparse del sitio. Compañero de las calles más agitadas de la ciudad. es el enigma de Dios. Ese algo impera y proyecta sus radiaciones. Hemos crecido juntos. tu cuerpo ha dejado de ser únicamente tuyo. en todos los tiempos y países. de tu carne. maduros. todos son justificados por él! Las fascinantes llamas que de él emergen. no sé dónde. ¡O como las claridades inalcanzables y silenciosas de la media noche septentrional! Vago. afectuosos. en los lugares públicos como en las viviendas privadas ó en la soledad. Dos palabras. Dos palabras. pero en ellas se engloba todo. de tu rostro. ¡Cuán ardientemente lo perseguieron los hombres! ¡Cuántas naves navegaron y se hundieron en su búsqueda! ¡Cuántos viajeros abandonaron su hogar y no tornaron más! Qué suma de genio hase arriesgado por él! Qué reservas incalculables de belleza y de amor perdidas por él! ¡Las acciones más espléndidas realizadas desde que el mundo es mundo se refieren á él! Los horrores.Que está expuesto á la luz del día y permanece secreto. realidad de las realidades. y los mismos cielos también. eras un varón ó una niña. las batallas de la tierra. Á un extranjero ¡Extranjero que pasas! No sabes tú el deseo ardiente con que te miro. Todo esto revive en el mismo instante en que rápidamente nos cruzamos. Que no cuesta nada. dos pequeños soplos lo comprenden. ni los oradores y actores recitado. ni los pintores pintado. no he permitido á mi cuerpo ser únicamente mío. Y me das el placer de tus ojos. O extrañamente. en los féretros donde yacen los muertos. castos. Detrás de la montaña ó del bosque. Suntuosas como una puesta de sol en las costas de Noruega. las islas y las escarpadas riberas. Análoga á cierta ligera película de sueños que se evapora. fluidos. y no obstante ningún hombre es su poseedor. En las miradas de los niños inconscientes. titubeando en desaparecer. y á pesar de ello fantasma. El alma existe por El. la tienen todos. Ese algo es lo que invoco aquí y que exijo conteste al reclamo de mi canto. y sin embargo cierto. el Universo visible es su obra. Ese algo se oculta. O en las visiones del alba. en el momento de cruzarnos. y tomas en cambio el de mi barba. ó la que buscaba (paréceme recordarlo como á través de un sueño). Seguramente debes ser el que yo buscaba. los males.

bajo sus velos de crespón. Con las innumberables teas ardientes. con las ciudades tendidas de negro. y que nos falta por conocer aún lo verdaderamente real (¡Cuántas veces estas cosas se desprenden de ellas mismas como para confundirme y burlarme! ¡Cuántas veces pienso que yo ni hombre alguno sabemos la menor palabra de ello!). los hombres. Quizá todas esas cosas no son (lo son seguramente) sino apariciones. pienso que quizá somos juguetes de una ilusión. Y entonces. no dudando que nos encontraremos otra vez. los colores. Cuando el aire sutil. no pregunto nada. semejantes á mujeres de pie. indiferente me siento contento. y que ellas so serían (seguramente resultaría así) tales como me parecen ahora. quizá no serían nada consideradas con criterios enteramente distintos. Los cielos del día y de la noche. Con el reposorio que aguarda y los rostros sombríos. . las aguas brillantes y corrientes. trataré de no perderte. El que oprime mi mano me ha serenado y satisfecho. nos rodean y nos invaden. por encima del océano de las cabezas descubiertas. Esperaré. La duda terrible de las apariencias Pienso en la duda terrible de las apariencias. para mí estas cuestiones y otras del mismo orden son curiosamente resueltas por los que me aman. Que acaso la identidad de ultratumba sólo es una bella fábula. mis caros amigos: Cuando el que amo camina conmigo ó está sentado junto á mí. Entonces me siento poseído de una sapiencia inaudita é indecidble.No te diré una palabra. las formas. Con las iglesias pálidamente iluminadas y las lamentaciones de los órganos. mas pensaré en ti cuando me halle solo ó cuando despierte de noche. Pudiera ser que las cosas me parecieran lo que son (seguramente no son sino aparentes) según mi criterio presente. permanezco silencioso. Que avanzas noche y dia bajo la gran nube negra que entenebrece la región. las colinas. lo impalpable. las plantas. Que acaso la esperanza y la fe no son más que especulaciones. No puedo resolver el problema de las apariencias ni el de la identidad de ultratumba. oprimiendo largo rato mi mano con la suya. los animales. Del canto al Presidente Lincoln Féretro que avanzas por las calles y los caminos. Con la pompa de las enlutadas banderas. Con las procesiones largas y sinuosas y las nocturnas antorchas. Quizá las cosas que percibo. el sentido que las palabras y la razón no expresan. Con todas las voces doloridas del coro fúnebre alrededor del féretro. Con los himnos fúnebres que estremecen la noche. En la incertidumbre en que nos hallamos. las densida des. Con los millones de voces que se expanden fortísimas y solemnes. Con el espectáculo de los Estados. Pero me paseo ó me detengo. Sin embargo.

Acércate. Que soplan del mar Oriental y del mar Occidental. Toma. ¡Oh muerte sana y sagrada! hace tiempo que quería dedicarte un canto tan fresco como el alba. Loado sea el insondable universo. hormigueante de edificios con sus enhiestas y humosas chimeneas. de las granjas y de las moradas? Con las puestas de sol de las tardes de Abril y sus traslúcidos esplendores. Y las escenas de la vida. Con la hierba amarilla y suave bajo nuestros pies. Para perfumar la tumba del que amo. tañen. muéstranos tu serena frente. mágico fulgurante. Yo deposito flores y verdes ramas sobre todos los féretros que pasan. Por la vida y la alegria que nos brinda. acércate. hasta arremolinarse allá. destacándose en el cielo. todas las escenas de los talleres. Con las marejadas de oro amarillo del sol que ceaparece. Y los promontorios de las riberas. muerte adorable y balsámica! Ondula alrededor del mundo. Te cubro totalmente de rosas y de lirios precoces. muerte delicada. (No es para tu cadáver sólo. y el follaje verde claro de los árboles prolíficos. Mas ahora te brindo las lilas primerizas. La canción de la Muerte ¡Ven. ¡Oh muerte! te ofrezco búcaros de rosas. sin olvidar á nadie. Día y noche. Te ofrezco mi rama de lilas. féretro que pasas lentamente. Y por el amor—¡el delicioso amor!— . Y con los brazos cargados de ellas. ¿Qué colgaré en los muros del panteón funerario? ¿Qué cuadros colgaré en los muros Para adornar el mausoleo del que amo? ¿Colgaré los cuadros de la primavera que pasa. Rompo las ramas de los florecidos arbustos. Y la ciudad próxima. en las praderas. y la ciencia de ellos. Y el luciente río rizado de trecho en trecho por la brisa. y los gestos de los obreros que vuelven á su hogar.Entre el doblar de las campanas que tañen. indolente. Te los brindo á ti y a todos tus féretros. Tales serán mis aromas y con ellos el soplo de mi canto. ¡oh muerte!) ¿Cómo habré de cantar para este muerto amado? ¿Con qué ornaré mi canto en homenaje al alma grande y dulce que se ha ido? ¿Qué aroma esparciré sobre la tumba del que amo? Los vientos del mar que soplan de Oriente y de Occidente. por los objetos. tañen.

La vida y las campiñas. Mas veo que lo que reservaba. y la enorme noche llena de recogimientos. la gran idea. os corresponde Tanto como á cualquiera de ellos. La reservaba para algún héroe. del Sioux de piel bruna. La noche silenciosa bajo las palpitantes estrellas. Y el alma que se vuelve hacia ti. reconocido contra ti. de la inmensidad solitaria. Algún bravo afrontador de déspotas. que se estrecha.¡Loada seas! ¡loada! ¡loada! ¡Oh muerte. Bañados en las ondas de tu beatitud. bajo los plenos cielos. Las costas océanicas y las ondas de murmurios confidenciales. Alguien que hubiera servido la vieja y buena causa. ¡Elevo esta canción hacia ti. . Propongo danzas para festejarte. Región de los barrancos salvajes. ¡oh hmuerte! buscando tus labios bajo los velos de tu crespón. retumba por azar el clamor de los clarines en loor de unos héroes. algún audaz rebelde. orador ó general. empavesamientos y fiestas en tu honor. ¡oh muerte! De mí á ti revuelan gozosas serenatas. Para ti. del silencio. el progreso y la libertad de la raza. y el frío y seguro abrazo de tus manos! Sombría madre que te deslizas á nuestra vera con apagados pasos. De lo más hondo de las gargantas del Dakota (25 Junio 1876) De lo más hondo de las gargantas del Dakota. por encima de los campos y de las praderas inmensas. oh muerte! ¡Con alegría! ¡Con alegría! Á cierta cantante Tomad esta estrofa. Yo canto forzosamente á los muertos que me traes. Por encima de todas las ciudades compactas y amontonadas. ¿Nadie te ha cantado todavía un canto de entusiasta bienvenida? Si es así déjame que te glorifique sobre todas las cosas Que te ofrezca un canto para decirte que cuando vengas lo hagas sin desfallecer. Canto el océano de amor que los lleva en sus ondas. por encima de los puertos y de las avenidas hormigueantes. fortísima libertadora. Acércate. Y el cuerpo. los espectáculos al aire libre. Se alzan hoy por azar fúnebres gemidos. como los que arrullaran mi niñez. Por encima de las ondas que suben y bajan. Por encima de los susurrantes bosques elevo mi canción hacia ti.

más tarde feliz chiquillo. (No puedes engañarme con tu silencio. cuyos leonades cabellos flotaban en las batallas. soberano! ¡Te habla el más agradecido de tus hijos. una esperanza que rompiera la espesa negrura de la edad. bastaban para mi felicidad. á quien yo viera antaño. El mar próximo de roncos silbidos. ¡oh sol! . He aquí que terrible y glorioso. sus sombras y su inmensidad azul. Con sus leonados regueros. parapetados detrás de sus caballos muertos. astro cenital. Aunque no contesten con palabras. He aquí que surge. tus rayos. es una estrofa alegre y triunfal). los árboles oyen su voz. su astucia triunfa. forman un círculo fatal. los cielos. Te aniquilas tú mismo. Lo que la vida tiene de más sublime exaltado por la muerte. Yo sé que la Naturaleza se inclina ante el hombre digno. la vieja tradición de nuestra raza. La vida eléctrica anima siempre el centro) ¡Y reluce el surco de un relámpago! Tú. ¡Oh Lección oportuna! ¡Cuán grata al alma mía! Mientras solitario y triste en estos días sombrios yacía sentado buscando en vano un replandor. una prueba repentina y salvaje (Allá. mientras te dirijo mi invocación. y tú la oyes. En el centro del pequeño círculo. de regiones inesperadas. ¡Oh sol replandeciente del mediodía! ¡Es para ti este canto singular! ¡Escúchame. Tú. He aquí que apagas bravamente en la muerte el ardos espléndido de tus hazañas (No es un himno fúnebre el que te canto. Dejando tras de ti una memoria grata á los soldados. ardoroso mediodia de Octubre! Que inundas de devorante luz la arena gris de la playa. avanzar siempre en primera fila. empuñando la espada.He aquí la crónica de la batalla: Los indios han preparado una emboscada. más glorioso que nunca en la derrota. solo á la orilla de un bosque. Del mediodía á la noche estrellada ¡Tú. en toda la potencia de tu deslumbramiento! Tú. Así continúa la vieja. el sol caliente aún. alta la frente. el que siempre te ha adorado! De pequeñueulo me arropaba en tu manto. tal como te muestras hoy. has sido para mí. Custer cae con todos sus oficiales y sus soldados. con sus lejanas perspectivas y sus espuumas escalonadas. acariciándome de lejos. Las tropas de caballería combaten hasta el fin con el más inflexible heroísmo. aunque oculto. más terrible. La antigua bandera sostenida indefectiblemente. Después de tantos combates en los que nunca entregaste un cañón ni una bandera. en el centro. en la plenitud de mis fuerzas. Y joven ó viejo.

de tempestades y de noches de invierno. se desvanecen.) ¡Jonnondio! ¡Jonnondio! —Desaparecen sin que nadie los recuerde. sobre las herbosas llanuras de Tejas. ciudades. ¡Jonnondio! [1] Esta sola palabra es un poema. en todos tiempos. en largas torrenteras y montañas negras. dora mis sombras que se alargan. un himno fúnebre. Los comprendo porque yo también conozco esas llamas y esas perturbaciones. Atraviesa estos cantos. significaba lamentación. Difúndete. visiones de desiertos. los continentes y los mares. Sus sílabas me evocan cuadros extraños y brumosos. brillante en el espacio. pueblos. Note (1): Vocablo iroqués. Cuán caros y temibles son para la tierra. á tus perturbaciones. Sobre el Mississipí de interminable curso. ¡Jonnondio! —Veo á lo lejos. á través de mí y de mis poemas. Cómo la ganacia es igual para ellos que para los demás —por paradójica que parezca su edad—. de los amplios espacios y de las cataratas. ningún poema. (Raza de las selvas. difúndete. raudas como espectros crepusculares multitudes de jefe robustos. á tus inesperados abismos y á tus gigantescos dardos de llamas. Tú que lo envuelves todo imparcialmente. usinas. Reserva también algo para el día avanzado de mi ser. Como todas las epocas eligen mal los objetos de su adulación y de su recompensa. Fuertes y veladas vibran un instante las sílabas autóctonas la palabra lamentación pasa en el aire Y se hunde en el silencio para siempre jamás. Sobre las miriadas de granjas. Cómo hay algo de implacable en su destino. sobre las selvas de Canadá Sobre la tierra toda que vuelve su rostro hacia ti. Tú que te prodigas á los racimos y á las hierbas locas y las florecillas los campos. de brujos y de guerreros. Prepara mis noches estrelladas. granjas. sin que los evoque nadie.Cuanto á tus espantosos dolores. á pesar de no conocerlos. No limites á ellos solamente tu esplendor sutil y tu potencia. Ningún cuadro. de rocas. La actualidad se esfuma ante ellos. Y cómo el mismo precio inexorable debe ser pagado todavía para la misma grande adquisición. ningún relato te legará al futuro. hacia el Norte ó al Oeste. Por las cuales se deslizan. . dedícame uno solo de los rayos fugitivos de tus millones de millones. sobre las tierras y las aguas del Norte y del Sur.) Tú que difundes tu calor y tu luz fructificadoras. Iniciadores Pienso cómo la tierra (donde aparecen por intervalos) está provista de ellos. Cómo la multitud responde a su llamado.

Que el mundo.. ¿No han arrojado sobre mis poemas la acusación de inartísticos? ¿Que no han sido creados según leyes rítmicas y delicadas? .Los Estados Unidos á los criticos del Viejo Mundo Aquí comenzamos por ocuparnos de los deberes del presente. abundancia. Hacia alguna parte Mi sabia amiga. Estos picos temerarios que pretenden escalar el cielos. hacia quién sabe dónde. la raza. y á cuya querida memoria dedico esta página). maravillada. alma mía.» Media noche He aquí tu hora. cada uno á su modo. construcciones. de todas las intuiciones profundas —Geología. espíritu salvaje—somos viejos amigos. Te conozco. la muerte y las estrellas. Es que todos avanzamos. eterno y vasto de los edificios. esta desnuda frescura. Espíritu que has plasmado esta naturaleza (Escrito en el cañón del Colorado) Espíritu que has plasmado esta naturaleza. Un día terminó así nuestra conversación: «El resumen de todo lo que sabemos. Riqueza. más de tres veces hemos comulgado juntos—. Emerges de tu estuche. meditando los eternos y predilectos motivos: La noche. Estas gargantas. la vida es una marcha sin fin. Que la vida. Las flechas fortísimas y altivas. orden. avanzamos lentamente. las flechas enhebradoras de estrellas.. divinamente silenciosa. Esta arquitectura bárbara y caótica. andando el tiempo. la marcha de un interminable ejército [1] (sin descanso posible). la hora en que emprendes el vuelo á través des éxtasis sin palabras. los universos en el espacio y en el tiempo Están en marcha. lejos del arte y de las arduas jornadas. pero seguramente hacia algún lado. estos riachos turbulentos y claros. el sueño. cap. Historia. Estos ásperos y rojos amontonamientos de derrumbadas rocas. Del que se elevarán. vías férreas. Astronomía y Metafísica—. mi más noble amiga (Sepultada ahora en una tumba inglesa. las lecciones prácticas. Note (7): Ver Bergson: L'Evolutión Creactrice. ¡Oh! Lejos de los libros. ordenada según sus propias leyes. que todos mejoramos. las cúpulas orgullosas. el alma. III. 294. pág. En mí también impera esta arquitectura bárbara regida por sus propias razones. productos. escuchamos. Reforzamos los cimientos del más variado.

» No dijo más. La nieta. Hacia mí. espíritu salvaje que te revelas aquí. ilumina esta escena. tan maravillosas son las cosas que ves ó que has visto? Luna hermosa Baja tus miradas. atravesando los mares. Vierte piadosamente las ondas de tu rumbo nocturno Sobre estos rostros fantasmales. que á las órdenes del esforzado Sherman marchaba en dirección al mar. Mis cantos no te han olvidado. hinchados. te adelantaste hacia mí. Que tú. Yo pensaba: ¿qué tienes. el negrero bárbaro. que casi no pareces humana? ¿Por qué sacudes tu cabeza bajo el turbante rojo. Ora inclinándose ante los regimientos que pasaban. tendidos de espaldas. luna hermosa. sus nietas lo han tejido en la rueda familiar. El sol pone un largo rayo de oro sobre su anciana cabeza blanca. bajo el umbroso soportal de la granja.) «Señor. Luego. tus anchos y desnudos pies? ¿Qué haces erguida al borde del camino? ¿Saludar la bandera? (Fué mientras nuestro ejército costeaba los arenales y los pinares de la Carolina. Niñita. mujer fatal. me desembarcó aquí. La madre ennoblecida de los hombres. Sobre muertos. Ora sacudiendo su fiera cabeza y dilatando sus ojos de tinieblas. La tela de su amplio vestido es color crema. saliendo del umbral de tu cabaña. con sus armas caídas lejos de ellos. su faz es más límpida y más bella que el firmamento.¿Que habían dado al olvido la cadencia de los líricos. Está sentada en un sillón. me cogieron como se cogen las fieras salvajes. mujer de negra faz. hace cien años me robaron á mis padres. tan vieja que casi no pareces humana? Con tu blanca y lunosa cabeza envuelta en un turbante. Espíritu que has plasmado esta naturaleza. la gracia de los templos clásicos con sus columnas y sus arcos pulidos? Pero á ti. ¡Vedla! Parece la melodiosa alegría de la tierra. La abuela del Poeta Os mira bajo su cofia de cuáquera. más allá de la cual la filosofía no puede ni quiere ir. Sus nietos han cultivado el lino con que ha sido hecha. Etiopía. . La Etiopía saludando á la bandera ¿Quién eres. pero permaneció allí todo el día. amarillo y verde? ¿Tan extrañas. violáceos.

en un pontón sin mástiles. mágica como el firmamento! Bello es que la guerra y todas sus carnicerías sean con el tiempo totalmente abolidas. Te hice una confesión. la seguridad. Desbordante de muchedumbres locas. Símbolo de las aspiraciones ideales. del divino y furioso amor por la libertad. la Muerte y la Noche. Porque mi enemigo ha muerto. un hombre divino como yo ha muerto. No me preocupo ni me he preocupado nunca de la experiencia. que infundo á los demás análoga enemistad. no sólo de Francia. tiernas y constantes. Terror de los clérigos y los tiranos! . semisumergidas. Orbe. armas mortales. de las precauciones. la misma que ahora te repito: Sé que soy enemigo del reposo. Sin saber si seremos victoriosos ó totalmente vencido y aniquilados. Símbolo de la lucha. Que las manos de las dos hermanas. inmóvil. el bienestar y todas las leyes establecidas. Me siento más resuelto desde que todos me han renegado que lo que habría podido estarlo si todos me hubieran aceptado. de tu fuerza y de tu gloria Fueras. símbolo también de mi alma y de sus más caras esperanzas. sin conciencía clara respecto de la finalidad de nuestro viaje. ¡Oh estrella de Francia! (1870-71) ¡Oh estrella de Francia. de los sueños de fraternidad vivificados por los entusiastas. como la nave capitana de una flota. apoyada mi cabeza en tus rodillas. furiosas. durante tanto tiempo. Cuando estaba á tu lado Cuando estaba á tu lado. Y la atracción de lo que llaman cielo no existe para mí. de las mayorías ni del ridículo. La amenaza de lo que llaman infierno no es nada para mí. Sin timón ni timonel! ¡Estrella obscurecida. este mundo maculado. Y miro el sitio en que yace extendido. ¡Querido Compañero! Confiesa que te arrastro conmigo no sé adónde. compañero. de la audacia. superior á todas las palabras. Porque atacan la paz. laven y relaven. El resto de un naufragio azotado por los trocado ahora En hurancanes. dentro de su féretro.¡Vuelca los replandores de tu nimbo inmensurado. luna sagrada! Reconciliación ¡Oh palabra. Sé que mis palabras son armas de doble filo. Me aproximo á él y me inclino hasta rozar con mis labios el rostro pálido de mi enemigo. Que en la plenitud de tu esperanza.

Como fueron sus ciudades. entre tus hermanas—que laceraras titánica á los mismos que te avergonzaban—. ¡Esplenderá inmortal! Países sin nombre Naciones que fueron diez mil años antes que estos Estados. Como atendieron y practicaron la esclavitud y la libertad. orbe en desgracia! ¡Oh nave. quizá superiores á todos los héroes. Cuáles de entre ellos fueron prudentes y espirituales. no quiero aumentarte ahora. gigante. sus tribus pastorales y nómadas. Racimos copiosos de edades durante las cuales hombres y mujeres semejantes á nosotros crecieron. Sus matrimonios. ¡Oh nave de Francia! ¡también tú así continuarás el tuyo! El tiempo barrerá las nubes de tu cielo. y sendas veces diez mil veces antes de estos Estados. Para proseguir su curso bajo sol. ¡oh Francia! tu bella luminosa estrella. por no haber querido sobrellevar las habituales cadenas. Por haber sido la única. ¡Es por todo ello que ahora te vemos lívida. lo que pensaron de la muerte y del alma. Por no haber podido. sus ordenadas Repúblicas. más deslumbrante que nunca en la paz del firmamento. . Un día alumbrarás el fruto de tus largas preñeces. frívola y burlona. prosigue tu crucero! Tan firme como la nave que nos lleva á todos. Por haber despertado arrasada en lágrimas. más pura. Por no haber querido venderte—fuere cual fuere la suma ofrecida—. Extraña región. Estrella agonizante sobre una región de muerte. de tus crímenes. sus mentalidades. Como fueron sus anales. durmiendo la vejez de Europa (Emularás gozosa á nuestra América—la reflejarás en un como remoto dúo—) De nuevo tu estrella. ¡Te han sacramentado! Es por haber mirado siempre alto y lejos—por encima de tus errores—. Como fueron sus leyes. sobre una región heroica. sus costumbres. sus tradiciones. crucificada Y con la lanza hundida en el costado! ¡Oh estrella! ¡oh nave de Francia tanto tiempo desorientada y zozobrante! ¡Valor. de cuyos vastos y furiosos espasmos emergían al fin en su absoluta potencia y hermosura. en mitad del sueño en que te sumergiera el narcótico imperial. ¡Desventurada! A pesar de tus errores. ¡Entonces! Renacida. sus héroes.¡Estrella crucificada—vendida por traidores—. lucharon y desaparecieron. su constitución física. Hija del Caos y del Fuego mortales. sus riquezas. de tus vanidades. de vastas proporciones. Tus dolores y tus angustias actuales han borrado todas tus manchas. como la misma Tierra. sus gobiernos. apasionada. sus artes.

Cuáles, bellos y poéticos, cuáles torpes y atrasados: Nada sabemos de ellos, no dejaron huella ni testimonios escritos, y sin embargo todo queda. Sé que aquellos hombres y aquellas mujeres tuvieron su razón de ser sobre la tierra, lo mismo que la tenemos nosotros Sé que forman parte del plan del mundo, tanto como nosotros formamos parte actualmente. Su gran lejanía en el tiempo no impide que yo lo vea cerca de mi. Los hay cuya faz ovalada refleja calma y sabiduría, Los hay desnudos y salvajes, en multitudes semejantes á enormes nubes de insectos, Los hay bajo tiendas, pastores, patriarcas, caballeros, en familias y en tribus, Los hay merodeando por las selvas, Los hay que viven en la paz de sus granjas, que saturan las tierras, siembran, cosechan, Otros atraviesan pavimentadas avenidas, entran en los templos, en los palacios, en las bibliotecas, en las fábricas, en las salas de exposiciones, en los tribunales, en los teatros. ¿Será posible que tantos millones de hombres hayan realmente desaparecido? ¿Será posible que esas mujeres llenas de la antigua experiencia de la tierra hayan desaparecido? ¿Será posible que sus existencias, sus ciudades, sus artes no tengan más tumbas que las de nuestra memoria? ¿Será posible que no hayan conquistado nada para ellos mismos? Yo creo que todos aquellos hombres y aquellas mujeres que poblaron los países sin nombre, continúan existiendo aquí ó allá, invisibles para nosotros, Continúan existiendo según sus pretéritas normas vitales, de acuerdo con lo que entonces sintieran, pensaran, amaran, odiaran y obraran. Creo que no desaparecieron totalmente aquellas naciones ni ninguno de los que formaban parte de ellas, como no desaparecermos totalmente mi nación ni yo; De sus idiomas, gobiernos, matrimonios, literaturas, productos, juegos, guerras, costumbres, crímenes, prisiones, esclavos, héroes y poetas, Sospecho que algo subsiste y espera pacientemente en el mundo aun invisible, algo equivalente á lo que se ha agregado á ellos en la esfera sensible; Sospecho que un día me será dado encontrarlos no sé dónde, Junto con todas las antiquísimas particularidades de aquellos países sin nombre. Un espectáculo en el campo Un espectáculo que he visto en el campo, al alba gris y confusa: Como saliera demasiado temprano de mi tienda, por no poder dormir, A pasos lentos, en el aire fresco del amanecer, llegué junto á la ambulancia, Entonces percibo tres cuerpos acostados en parihuelas, que yacían allí sin que hubiera nadie á su lado; Cada uno de ellos está cubierto por un amplio cobertor de lana obscura; Un gris y pesado cobertor lo envuelve y recubre todo. Me detengo un momento en silencio;

Luego, delicadamente, levanto á la altura de la cabeza el cobertor del primero, del más próximo: —¿Quién eres, hombre maduro, tan descarnado y espantoso, con tus cabellos grises y tus ojos hundidos? ¿Quién eres, querido camarada? En seguida me acerco al segundo:—¿Y tú, quién eres, hijo mío, mi pequeño hijo? ¿Quién eres tú, delicioso niño de mejillas todavía en flor? Después paso al tercero. Su rostro no es el de un niño ni el de un anciano; muy sereno, de un soberbio marfil blanco amarillento. —Joven—le digo—, creo reconocerte. Paréceme que esta faz es la faz de Cristo, De Cristo muerto y divino, hermano de todos, y que reposa aquí de nuevo. La cantante en la prisión ¡Oh visión de piedad, de vergüenza y dolor! ¡Oh pensamiento horrible! ¡Un alma aprisionada! Vibraba el estribillo de un extremo al otro de la nave de la prisión y hendiendo el techo se elevaba á los cielos, En ondas de melodía tan pensativas, tan suaves, tan fuertes, que nunca se habían escuchado otras iguales, Volaban á lo lejos, hasta los oídos de los centinelas y de los guardianes armados, los cuales se detenían en sus rondas, Invadidos por un éxtasis y un temor solemnes que detenía el latir de sus corazones. Un día de invierno, cuando el sol declinaba ya en el horizonte, por un estrecho corredor, en medio de ladrones y bandidos del país (Los hay á centenares, sentados allí, asesinos de rostro endurecido, falsificadores reincidentes, Reunidos los domingos, junto á la capilla de la prisión, y rodeados de numerosos guardianes, sólidamente armados, que los vigilan), Una dama avanzó serenamente, llevando por la mano dos inocentes niños, Que hizo sentar á su lado, en taburetes, sobrer un estrado; Luego, sentándose á su vez, tras un preludio quedo y melodioso del piano, Comenzó á cantar, con voz superior á todas las voces, un himno añejo y singular: —Un alma aprisionada por barrotes y ligaduras Clama: «¡Socorro! ¡A mi!» retorciéndose las manos, Sus ojos ya no ven, su pecho sangra, Y no puede obtener perdón ni bálsamo de paz. Sin cesar, recorre y cava su prisión, ¡Oh día de aflicción! ¡Oh noches desesperadas! Ni una mano de amigo, ni una cara afectuosa, Ni un gesto de bondad, ni una palabra de gracia. No fuí yo quien cometió el crimen, Fué el cuerpo implacable quien me forzó á ello;

Largo tiempo resistí con coraje, Pero el cuerpo fué más fuerte que yo. Cara alma aprisionada, defiéndete de nuevo, Porque tarde ó temprano vendrá, vendrá el perdón; Para libertarte y restituirte á tu hogar, La muerte, celeste perdonadora, un día llegará. ¡No eres prisionera, no más vergüenza ni angustia! ¡Parte, alma libertada por Dios! La cantante calló, La mirada de sus claros ojos tranquilos recorrió todos los rostros anhelantes, El mar extraño de esos rostros de presidiarios, un millar de rostros hipócritas, brutales, cicatrizados y bellos, En seguida, levantándose, avanzó entre ellos á lo largo del corredor. (Su vestido, cuyo fru-frú rompía el silencio, les rozaba al pasar.) Y desapareció con los dos niños en la obscuridad. Entretanto, sobre todos, detenidos y guardianes armados, antes que hicieran el menor movimiento, (Los detenidos olvidando su prisión, los guardianes sus pistolas cargadas), Un minuto prodigioso de silencio y de emoción cayera Cortado de sollozos semiosofocados, de llantos de criminales estremecidos en lo profundo, y convulsivos suspiros de jóvenes, anegados por los recuerdos de hogar, Recuerdos de la voz de la madre cantando los cantos familiares, de los cuidados de la hermana, de la infancia feliz; Sus espíritus, de tiempos atrás cerrados, a abríanse de pronto á las reminiscencias. Minuto indecible aquel. Y más tarde, en las noches solitarias, para muchos, muchísimos de los que allí estaban Años después, hasta la hora de la muerte, el estribillo, arrasado de tristeza, la tonada, la voz, las palabras, Vibrarían de nuevo, de nuevo la grande y tranquila dama pasaría á lo largo del estrecho corredor, De nuevo sollozaría la melodía, y la cantante de la prisión cantaría: ¡Oh visión de piedad, de vergüenza y dolor, «¡Oh pensamiento horrible! ¡Un alma apasionada!» Orillas del Ontario azul A orillas del Ontario azul Meditaba en los tiempos de la guerra y en la restaurada paz, Y en los muertos que no vuelven, Cuando un fantasma, gigante y soberbio, me abordó con severa faz: Cántame —me dijo— el poema que irrumpe del alma de la América, Cántame el canto de la Victoria, Las marchas de la Libertad, las más potentes marchas; Cántame antes de desaparecer el canto de los dolores de la Democracia. (La Democracia, la conquistadora que con sonrisas de miel rodean labios traidores,

Que á cada paso que de la acechan la muerte y la deslealtad.) Una nación se anuncia ella misma: Yo constituyo el único desarrollo según el cual puedo ser estimado; No rechazo á nadie, acepto todo, y luego lo reproduzco según mis propias formas. Somos una raza cuya virtud se incuba en el tiempo y en los actos, Somos lo que somos, seres cuyo alumbramiento es una contestación á todas las objeciones, No blandimos como se blande un arma, Somos potentes y terribles para nosotros mismos. Somos ejecutivos, y suficientes en la diversidad de nosostros mismos, Somos los más admirables para nosotros mismos y en nosotros mismos. Nos mantenemos en equilibrio sobre el centro de nosotros mismos extendiendo nuestras ramas sobre el mundo, Del fondo del Missorí, del Nebraska ó del Kansas acogemos los ataques con risas de desdén. Nada es criminal para nosotros fuera de nosotros mismos, Sobrevenga lo que sobrevenga, sea lo que fuere lo que se nos manifiesta, sólo somos admirables ó criminales en nosotros mismos. (¡Oh madre, o hermanas queridas! Si nos perdemos, no será un vencedor extranjero el que nos habrá destruído Por nosotros mismos descenderemos en la noche eterna.) ¿Pensáis que no puede existir más que un solo soberano? Pueden haber infinitos soberanos: uno no neutraliza al otro, Como un ojo que no ve no neutraliza el otro, ó una existencia no neutraliza la otra. Todo es accesible á todos. Todo es para los individuos, todo para vosotros: Ninguna condición os está vedada, ni la de Dios, ni ninguna otra. Todo viene por intermedio del cuerpo, sólo la salud os pone en communicación con el Universo, Haced grandes individuos, los demás vendrá. Toleramos á los que quieren practicar la piedad y la ortodoxia, Toleramos á los que desean ser pacíficos, obesos y sumisos, Cuanto á mí, soy el que abruma de invectivas hombres mujeres, y naciones, empujándolos irresistiblemente; Soy el que les grita: «¡Saltad de vuestros sitiales, luchad por vuestra vida!» Yo soy el que recorre los Estados con una lengua dentada, interrogando á cuantos encuentro: ¿Quiénes sois vosotros que solamente pedís un libro para desposarlo con vuestra tontería? (Con espantos y con gritos como si fueran tuyos,

se suspende á su cuello con incomparable amor. Se matiene á distancia. . la ha recibido de su padre y de su madre. Desconfiad de la madurez mortal de la Naturaleza que avanza. Nosostros tenemos que realizar nuestra obra. la América defiende los suyos á todo evento. los animales. el agua. la civilización Temed la muelle dulzura. sino una Nación hormigueante de naciones. la diversidad. sana. la igualdad. Su fondo común está construído igual. Aquí no se contempla solamente una Nación. pues él encarna su propio país. ofrezco estos furiosos clamores. el instinto combativo que exalta el alma. Aquí las acciones de los hombres corresponden á las múltiples realidades de día y de la noche.) ¡Oh países míos! ¿querríais ser más libre que todos los que han sido? Venid á escucharme: Temed la gracia. Sus elementos primordiales son las substancia. Acepta la lección con tranquilidad. contempla el cadáver que llevan lentamente de la casa. Aquí están los rudos y los pulidos. equilibrada. que exaltan el alma. de los hombres y de los Estados. La América trae sus constructores y los estilos que la caracterizan. los árboles. la tierra. la amistad. con sitio para todo. No rechaza el pasado ni lo que han producido bajo sus formas. Cómo su vida ha pasado al robusto heredero que se aproxima. Desconfiad de cuanto corroe la rudeza. la delicadeza. inaugurando el verdadero uso de las cosas anteriores. sea próximo ó remoto. Los inmortales poetas de Asia y de Europa han realizado su obra y pasado á otras esferas. Estos Estados consituyen el más vasto de los poemas. Las edades. Aquí las ondas continuas de un cortejo. espaciosa. Aquí aparece lo que se mueve en masas espléndidas sin preocuparse de los detalles. Viendo cómo lo detienen un instante en el umbral y considerando cuán proporcionado era á su época. sobrepujando cuanto han hecho. Hunde su músculo gential en sus virtudes y en sus defectos. los antepasados han acumulado de largo tiempo atrás materiales sin dirección. la miel que se pega al paladar. El cual también será el más proporcionado á su época. Llena de curiosidad por los caracteres extranjeros. Ha recibido de su estirpe la expresión de su faz.¡Oh madre de innumerables hijos! A una raza audaz. ¡Pueblo de los pueblos y de los bardos que los confirmarán! He aquí uno de ellos que levanta hacia la luz un rostro nutrido por el Oeste. Acostumbrado á despreocuparse de los demás países. Lo atrae hacia él en cuerpo y alma. la elegancia. aquí las multitudes.

Abarca la agricultura en sus múltiples formas. con sus crecientes anuales y sus cambiantes saltos. La frescura y la sinceridad que emanan de sus rostros. Celebra su manera de ser. del naranjo. sus vestimentas. está en contacto con todo lo que existe entre ambos. el furor que manifiestan ante cualquier injusticia. Emergen de él retoños equivalentes á los del pino. Abarca la esencias de las cosas reales.Hace de modo que hablen por su boca sus cuidades. embriones de grandeza y de vigor. del roble. La flota soberbia. el Noroeste. los desmontes. las bestias salvajes. los cazadores. el libre cambio. de la acacia. de la magnolia. del abeto negro. propios de quienes nunca han conocido la sensación de hallarse ante superiores. la temperatura. los ojeadores. las minas. Que se extienda la costa del Atlántico ó que se extienda la costa del Pacífico. el establecimiento de la Constitución. elástico. sus fuerzas. el maquinismo que reduce la «mano de obra». las instalaciones. la resolución y la abundancia de sus cerebros. el plan simple. el Nordeste. sus amistades. la amplísima afectuosidad. Los Estado distintos. Se entrelaza el bálago en él tan compactamente como en cualquier juncal ó patano. El pintoresco descuido de sus aposturas. sus diversidades. está abierto al bien y al mal. su generosidad. Su verbo fácil. el fluido moviemiento de la población. siempre pululante de individuos que la denigran y siempre segura é inasible. Abarca el ardor y el espíritu de iniciativa que prevalecen. sus comienzos. las tribus de pielesrojas que se acban de descubrir. del cedro. Fuera de él se dilatan campos de pastoreo tiernos y naturales. del castaño. Hace de modo que sus ríos. de la garza real y del águila: Su espíritu abarca el espíritu de su país. El Congreso que se reune anualmente en Diciembre. del nogal. Las naves azotadas por la tempestad. sus selvas del Norte cubiertas de un mantel de trasparente hielo. el Sudoeste. las islas. La Unión. las pesquerías. las cabañas hechas con derribados troncos. El interior inexplorado. Las cuidades bordeadas de muelles. su buen humor. con todos sus miembros que llegan de los puntos más distantes del territorio. los inmigrantes. Está tallado á semejanza de las montañas. todos los elementos que constituyen su carácter. él que se extiende con ella hacia el Norte y hacia el Sur. sus peripecias. la alegría que les produce la música su curiosidad. del álamo. de los antiguos tiempos y de la hora actual. sus bahías desemboquen en él. ls vías férreas y los vapores entrecruzándose por doquiera. sus gestos. las búsquedas del oro. Abarca los obreros y los aldeanos con su carácter noble. sobre todo los jóvenes. los desmbarcos. con sus flancos y sus cumbres. El Mississipi. Abarca las riberas. La absoluta igualdad de la mujer y del hombre. . El altanero desafío del Año Uno. torbellinos gritos. los nuevos Estados en gestación. el Columbia. Las manufacturas. el Niágara y el Hudson. como los de las sabanas y de las praderas. sus lagos. Abarca el espacio que media entre ellos el Este y al Oeste. la vida comercial. la guerra. que contestan á los del quebrantahuesos. la paz. se derraman amorosamente en él. A través de él pasan y se elevan vuelos. la pesca de la ballena.

Del fanfarrón de ayer. Otros ornan el pasado. son los más necesitados de poetas. Es inútil mantener unidos á los hombres mediante una carta. Los grandes bardos nativos capaces de fundir estos Estados en el compacto organismo de una nación. Sólo es fecunda la unión de los hombres cuando la anima un principio vital. Entre todas las razas y las edades. Del que. Y tu pie encima del cuello del que te amenazaba—del enemigo totalmente aplastado bajo tus plantas—. los trueques del yanqui peri llán. en su locura. Con tu mirada inextinguible. un sello ó la violencia. Trocado hoy en un despojo muerto—abrumado por el desprecio de toda la tierra— En una repugnante inmundicia arrojada á los gusanos del estercolero. de los epantos y de las debilidades que transmite!) Al borde del Ontario yo escuchaba al Fantasma. Como las llamas de la guerra y los surcos caprichosos de los relámpagos? ¡Oh Libertad! Te veo erguida en una inmutable actitud. empuñando el puñal asesino. yo construyo para ti. Un día deberán poseer los más grandes. Con mano amiga yo conduzco el presente hacia el porvenir. y ofrece nuevas perspectivas.) Otros consideran que el edificio ya está concluído. ¡días del presente! ¡Oh días del futuro! también creo en vosotros. lleno de arrogancia y del amenaza. ebrio de orgullo y de confianza. ¡Sus presidentes más voceros resultarán mudos en comparación de lo que sus poetas llegarán a ser! . pero la República está siempre en construcción. Las esclavitud—la conspiración traidora y criminal uridida para instaurarla sobre los escombros del resto de la Unión— ¡El épico «excelsior» la lucha cuerpo á cuerpo! ¡Asesino! ¡No más tregua! ¡Tendrás que morir ó moriremos nosotros! ¡Mirad! Allá en lo alto del cielo.Los bomberos de Manhattan. como el que organiza los miembros del cuerpo ó las fibras de los vegetales. en pleno día. de los dolores. es por vos otros que me aislo. estos Estados desbordantes de arterial savia poética. La libertad que retorna conquistadora del campo de batalla. (¡Aplausos para cuantos en impetus de amor ofrecen hijos sanos al futuro!) ¡Maldición al que se espasma sin preocuparse de los virus. yo os orno á vosotros. Oía su voz que se elevaba invocando á los bardos. y tu extendida diestra. avanzara á grandes pasos hacia ti. y tratarlos como á los más grandes. ¿No veis la nueva aureola alrededor de su frente? ¿Aureola de fulgor relampagueante y terrible. ¡Oh queridos canteros! yo voy á la cabeza de aquellos que con decidida y sabia voluntad trazan los planes. la vida en las plantaciones del Mediodia. ¡Oh Améric! porque construyes para la humanidad.

¡Oh hermanos! es la misión de los poetas. excéntricas. Viven en los sentimientos de los jóvenes y de las mujeres más grandes. a través del combate. estéril?) El poeta es el hombre constante y armónico de estos Estados. construyendo cuidades populosas. Cantos para armarse y para marchar. del alma. es el sostén más sólido de la guerra. (¡Airado trapo que he visto izar tantas veces! Torno de nuevo á verme bajo la lluvia de las balas que saludaran tus crujientes pliegues. cada palabra que pronuncia ensangrienta. Flote el estandarte guerrero de la Gran Idea. Da lo que debe ser dado. El aplica á cada objeto ó cualidad las proporciones que la convienen. En tiempo de paz el espíritu de la paz habla por su boca. Con su inquebrantable fe retiene los años que se extravian por los senderos de la infedelidad. Pues nada es bueno cuando no está en un sitio. que las cosas parecen grotescas. No discute. arrastra una artillería más eficaz que la de los ingenieros. sino como el sol que ilumina un objeto impotente. sin plentitud ideal. las artes. el comercio. guarda silencio. ¿por cuánto tiempo aún continuarás estéril. (Por algo es que las cabezas mas indomables de la tierra siempre han estado prontas á caer en aras de la Libertad. excepto en esto. juzga (la Naturaleza lo acepta absolutamente). El es el árbitro de las diversidades. y en lugar del pendón que conocemos. Que tengan siempre cantos de implacable desafío. activo. Su actitud reconforta á los esclavos y horroriza á los déspotas extranjeros. Posee la fe más firme. y para reflejar el mundo! ¡Ah! madre prolífica y ubérrima en todo lo demás. nada es malo cuando ocupa su lugar. mientras vuelas y me haces señas. idea de individuos integrales y libres. No juzga como juzgan los jueces.(¡Alma de amor y lengua de fuego! ¡Ojo hecho para penetrar los más profundos abismos. rechaza lo que debe ser rechazado. guiando á los guías. Su Eternidad la ve en los hombres y en las mujeres. es la llave. jamás podrá retroceder la Igualdad. Jamás podrá extinguirse la libertad. En las discusiones acerca de Dios y de la Eternidad. de la inmortalidad. Profeta de la Gran Idea. del gobierno. Amplio. No presiente la Eternidad como un drama con su prólogo y su desenlace. ni más ni menos. de la salud. sino cuando falta él. Es el justiciero de su tiempo y de su país. ¡oh el combate rabiosamente disputado! .) Luchar por la Gran Idea. Te canto por encima de todo. No es por él. porque en visión es la más telescópica. Sus pensamientos son himnos en loor de las cosas. El bardo marcha á la vanguardia de su época. opulento. Para que sea arriada la bandera de la paz. Ilustrando el estudio del hombre. En tiempo de guerra. Estimulando la agricultura.

fortificarse. por tu preciosa vida.Los cañones abre sus bocazas vomitando un rosado relámpago. de los políticos y de los literatos de la raza ene miga? . su geografía. su política. las balas rasgan el aire con un grito.) ¿Querriais ser el poeta de estos Estados? Augusto es el empleo. su fiereza. flexibilizarse. El que pretendiera enseñar aquí tiene que comenzar por ejercitar bien su cuerpo y su espíritu. Ahora los cuerpos caen convulsionados en tierra. Fríos. El centro de la batalla desaparece entre la humareda. ratificado por los Estados y leído por Wáshington ante el ejército? ¿Poseéis la Consitución Federal? ¿Observáis bien á los que han dejado tras sí todas las operaciones y los poemas de un mundo feudal para atribuirse los poemas y las empresas de la Democracia? ¿Sois leal con las cosas? ¡Difundís lo que enseñan la tierra y el mar. las luchas salvajes? ¿Sois verdaderamente robusto? ¿Sois completa y verdaderamente del Pueblo? ¿No pertenecéis á un círculo? ¿A una escuela? ¿A una secta? ¿Estáis cansado de las críticas y de juicios que se emiten respecto de la vida? ¿Es la vida misma la que ahora os anima? ¿Habéis ido á fortificaros en las ubres maternales de estos Estados? ¿Poseéis la antiquísima y siempre joven indulgencia? ¿La viviente imparcialidad? ¿Sentís la misma simpatía para los que se encaminan á la endurecida madurez? ¿Por los reciennacidos? ¿Amáis igual á los pequeños que á los grandes? ¿Y á extraviados? ¿Qué traéis de nuevo á mi America? ¿Lo que aportáis. sus idiomas y sus costumbres? ¿Lo conocéis en su organismo. Porque seguramente yo le interrogaré y numerosas y severas serán mis interrogaciones. Oíd. su amistad? ¿En sus fundamentos y en sus fines? ¿Habéis meditado el pacto orgánico celebrado el primer día del primer año de la Independencia. su independencia. el amor y los furores heroicos? ¿Habéis peregrinado al través de las costumbres efímeras y de los objetos del favor popular? ¿Os sientís capaz de resistir todas las seducciones las lo curas. endurecerse. Trapo airado que veo saltar y crujir allá en la altura. firmado por los Comisarios. armarse. helados de muerte. por ti. Tiene que examinarse. ¿Quién sois vos para pretender dirigiros y cantar á la América? ¿Habéis estudiado á fondo su país. A las salvas de los cañones contestan las descargas cerra das de los fusiles. resuena la palabra ¡Cargad! Ahora es el entrevero y los rugidos salvajes que enloquecen. los torbellinos. el cuerpo del hombre y el de la mujer. su cerebro. está de acuerdo con mi país? ¿Es algo que antes haya sido mejor dicho ó hecho? ¿Es algo importado en algún barco de ultramar? ¿No será un cuento? ¿O rimas? ¿O bonituras? ¿Está contenida en ella la buena y vieja Causa? ¿No es algo que se han cansado de golpear los talones de los poetas. arduas las condiciones.

Sólo irá al encuentro de aquellos que reconozca plasmados á su imagen. los juglares. de filosofías. chapuceros. de óperas autóctonas. tan significativos en su apatía como la instantaneidad de sus afectos? ¿Considera el fracaso final. del Oeste y del Mediodía. satifacen ó tienen un saber evidente. La grandeza personal habrá de ir aparejada á los más grandes y originales y prácticos ejemplos. para el progreso y las ciudades de América? ¿Para Chicago. prejuiciosas. toda vez que han solicidado el concurso de la América? ¿Es alguna humorada. . En mi país la muerte carece de sorpresas. Y los demás son despreciativamente arrojados lejos del camino. sólo la vida las tiene incessantes. con voz tonante de trompetas. Ningún difraz logrará engañarla. con sus bellas maneras. Si aparecen un día sus poetas. y después de muertos continuaréis siedo espléndidos. las capacidades y los hechos? ¿Qué signífican para los individuos. Dadle tiempo y la América se justificará á si misma. convertidas en cenizas. lo que ha acontecido siempre á todos los contemporizadores. Las rimas pasan junto con los miradores. su impasibilidad iguala su perspicacia. La sangre del fuerte que perdura está extenta de violencia. ¿Poseéis un cuerpo espléndido? ¿Vivís y procedéis con esplendidez? Si es así. su labor y su influjo han concluído. alarmistas. Los admiradores. logrando que renazca en mi fuerza. en mi faz? ¿Colabraron en ello los oficios reales? ¿Más que simples copias son creaciones originales? ¿Tienen en cuenta los descubrimientos modernos. (No los aceptará como suyos hasta que su país los haya absorbido tan amorosamente como ellos lo hubieran absorbido y espiritualizado. sabrá reconocerlos. el Canadá. los sumisos. en mi andar. Una raza indolente que emerge en silencio. burlona y desdeñosa? Sea lo que fuere. Y se muestra por las calles. el Arkansas? ¿Vislumbra detrás de los guardianes aparentes los verdaderos guardianes en actitud silenciosa y amenazadora? ¿Los obreros de Nueva York. escépticos. Ya se trate de poemas.) ¿Qué importa el individuo si quien guía es el espíritu? El más deleitoso es el que eterniza la dilección. no temáis que pueda equi vocarse. Los labios del pueblo no saludan más que á los que hacen. Pronto concluirán los sacerdotes. Pasan las multitudes reflejas. el camino está sembrado del polvo de los esqueletos. la orgullosa victoria de la Unión en la guerra del Norte contra Sur? ¿Lo que traéis resistirá la confrontación de las playas de la plena Naturaleza? ¿Podré asimilarlo como asimilo los alimentos y el oxígeno. lo mismo que los poemas calcados ó sugeridos por otros poemas. divinas. de artes navales ó de otras empresas. aman. los importadores.¿Lo que traéis afirma la existencia de cosas notoriamente desaparecidas de estas regiones? ¿Responde á universales necesidades? ¿Mejorará las costumbres? ¿Celebra. estiércol de las literaturas. espléndida será vuestra muerte.

Con los pequeños. H odiado á los tiranos. la salud. ó estoy en vías de serlo. á mí mismo. (¿Di. y tomad lo demás. A medida que crezca la simpatía hacia mi persona. He amado la tierra. He ido de las ciudades á los campos de los campos á las ciudades. muchos cuerpos postrados). en suscitar individualidades. El orbe americano reposa por completo sobre los individuos. restablecido. En recorrer los poemas. un hombre típico como yo. las teorías. He andado libremente con los seres poderosos é incultos. no importa quién. Sin rechazar á nadie. La grandeza consiste en recorrer rápidamente las civilizaciones. preparan la vía con una irresistible potencia.) . ¡oh Madre! no he sido siempre fiel á tus designios? ¿No os he tenido presentes á ti y á los tuyos durante todos los días de mi vida. aceptando á todos. El grande soy yo. aceptando por compañeros hombres oriundos de todos los Estados (Más de un soldado moribundo exhaló su postrer suspiro apoyado contra mi pecho. alineaos detrás mío! He aquí un hombre—ante todo y ante todos—. Dadme el pago que me corresponde. los gobiernos. Juro que conmienzo á percibir el sentido de estas cosas. Jamás he reclamado nada pars mí que no lo hubiere escrupulosamente reclamado para los demás. He dado limosna á cuantos me la han pedido. La grandeza no radica en la tierra ni en la América. Detrás de las cosas y de sus apariencias existen los individuos. mi trabajo y mi corazón. He rechazado todo lo que ofendía mi alma ó ensuciaba mi cuerpo. Os he visto al fin rehusaros á todo trato ambiguo. He sido paciente y tolerante con el pueblo.La justicia. (¡Madre! Amada de vuestro sentido implacable y sutil. sois vosotros. Toda la teoría del Universo remota infaliblemente en un solo individuo en cualquiera. Dejadme cantar los cantos de la Gran Idea. quienquiera que seáis. he desdeñado la riqueza. en pleno aire. el alto aprecio de si. los espectáculos. han alimentado. No me he descubierto ante lo conocido ni ante lo desconocido. he defendido á los imbéciles. las pompas. os he visto tratando directamente con los individuos. á los locos. consolado. acerca de Dios. Esperaré que vayan comprendiéndome. los he puesto á prueba frente á los árboles. Esta mano este brazo. ¿Cómo es que os atrevéis á hacer pasar cualquier cosa antes que un hombre? ¡Estados. esta voz. Cuanto ignora ó simula ignorar a los individuos carece de valor para mí. he repartido mi bolsa. el sol. no he discutido. á los torpes. Me ha leído estos cantos. con los humildes y con las madres de familia. con la desnuda espada en la diestra. á los astros y á los ríos. los animales.

he ahí el fondo de todo. Justificar la ciencia y el progreso de la igualdad. las convenciones. las mujeres.El origen. de las posesiones. El pasado. Yo no quiero dejarme intimidar por las cosas irracionales. Sus crímenes. Como en un relámpago veo que esta América sólo existe para vos y para mí. Lo esencial es la expresión del afecto que inspiran los hombres y las mujeres (Ya estoy harto de las maneras débiles y mezquinas de expresar el afecto que mis semejantes me inspiran. por pía ó impía que sea. Estoy con los que avanzan de frente por toda la tierra. (Decid lo que os plazca. Lo natural y lo artificial somos vos y yo. sus funcionarios. de la América. Juro que nada me cautiva excepto la originalidad. sus armas lo constituímos vos y yo. el presente. De los hombres y de las mujeres cuyo carácter nunca ha sido domeñado. De aquellos á quienes las teorías. jamás podrán domeñar. el lenguaje. Su Congreso. las ciudades. sus flotas somos vos y yo. A partir de hoy expresaré á mi modo el afecto que siento rebosar en mí por los hombres y por las mujeres. . Los hombres. sus robos. las jerarquías. de la Naturaleza. Su potencia. su testimonio. descubro otras lecciones. no sabría renegar de ningún aspecto de mi ser. La guerra (esa guerra tan sangrienta y sombría. La libertd. las leyes. Fortificar la sangre del poderoso favorito del tiempo. los temperamentos. para mí existe mi ser.) Detrás de la lección de las cosas. los poemas los oficios somos vos y yo.) Juro que exaltaré en mí cada una de las cualidades de mi raza. Equilibrar los rangos. para vos existe el vuestro (siempre la misma vieja monótona canción). Juro que me mantendré fiel á mi naturaleza original. No sabría ni podría sustraerme á la necesidad de edificar para quien edifica para la humanidad. los credos y los sexos. sus capitolios. de los gobiernos. buena ó mala. sus ejércitos. el porvenir somos vos y yo. con los que renuevan el hombre á fin de renovar todos los hombres. Ni de ninguna zona ó característica. sus deserciones están en vos y en mí. por encima de todo. yo afirmo que lo que más conviene á estos Estados son individuos cuyas maneras estimulen su audacia y su turbulencia sublimes. esa guerra que en adelante quiero olvidar) somos vos y yo. las naciones son bellas por lo que deben á su origen. sus mentiras. Yo no reniego. Detrás de todo. Amo entre todos y soy de los que nunca han sido domeñados. Las infinitas gestaciones de sus nuevos Estados somos vos y yo. de los espíritus.

ocultos para todos. y me convierto en vuestro amo. empollando el mundo. sólo sé que á través de la guerras. inclina hacia mí tu faz. ¡Oh! extasiadas estrofas. Los bardos que invoco están aún por nacer (mi país los aguarda. Formas rudas y terribles. estas guerras. Para que esos sublimes bardos vinieran á orillas del Ontario. rival del sol. Ahora que la guerra ha concluído. Veré si carezco de sentido cuando hasta las casas y los vapores lo tienen. quiero volver contra ellas sus más agudos sarcasmos. de las incertidumbres. Veré si los peces y las aves deben bastarse á sí mismos y si yo no debo bastarme á mí mismo. Y con tu inmenso manto. es por mí. adormecidos de largo tiempo atrás.. Te he visto. Veré si no poseo tanta majestad como ellos. Atraídos por el salvajismo de mi canto. malvada. . parir inmortales hijos. animales. de los crímenes. ¡oh madre! tu alma inmensa en la esfera. Temblando de potencia y arrebatado por el encanto de mi tema. Ignoro cuál será el resultado del goce. Y vi las almas libres de los poetas. trémulos llamados míos. estos retardos. Así á orillas de Ontario azul. ¿qué son exceptuándome á mí? Ahora sé por qué la tierra es grosera. á todos os absorbo en mí. montañas. he aquí la summa poética que á mi vez enseño. tu obra continúa y continuará. Y para confortar. plantas. He ahí lo que he aprendido en América. Hombres grandes y extraños. serenísima. Los más sublimes bardos de los edades pasaron ante mí. La América aislada y que no obstante lo encarna todo. ¿qué es fuera de mí mismo? Estos Estados.. os acepto y os elijo especialmente para haceros mías. yo contrastaré los espectáculos del día y de la noche. Los aguarda para que entonen marchas cada vez más triunfales. Quiero que las ciudades y las civilizaciones respeten la esencia de mi persona.) Sí. Veré si no soy tan sutil y real como ellos. Pongo mi espíritu en uno de los platillos de la balanza y en el otro el vuestro. se revelaran á mis ojos. marchas de «excelsior» y de vanguardia. Madre. no os burléis de mí! No os he clamado para invocar los bardos que fueron. Por ingentes que seáis. (¡Oh democracia! mientras de todas partes milliones de armas se aguzaban contra tu pecho. Los mortales tejidos que me retienen parecieron romperse dentro de mí. Ignoro qué finalidad persiguen estas confabulaciones. y el campo está desbrozado). árboles. Veré si debo serles inferior. martirizadora.Quiero penetrarlas de humanidad. Mientra los vientos me acariciaban y los ondas se atropellaban hacia mí.

la Libertad exige nuestro esfuerzo. no promete nada. del Canadá. Los jóvenes. Cuando ya no subsista ningún recuerdo de los mártires y de los héroes. .) La batalla arrecia. de millones de soldados en expectación. Los héroes conocidos ó anónimos pasa á otros mundos. bardos de la guerra! Mi canto es para vosotros. Soy el poeta juramentado de todos los audaces y rebeldes de la tierra. El filisteo triunfa ó se imagina que triunfa. Poca cosa es quien se doblega ante uno ó dos fracasos ó ante muchos desastres. á pesar de todo. Aguardando pacientemente su día y su hora. Aguarda que todos se hayan ido y sale defendiendo su retirada. al encontrarse bajan sus miradas. Aquello en que creemos continúa en invisible y perpetua espera á través de todos los continentes. los cadalsos. las balas no están ociosas. Cuando la Libertad abandona un lugar no es la primera en abandonarlo. las horcas.¡Bardos de la Gran Idea! ¡Bardos de las invenciones de la paz! (¡Pues la guerra ha concluído!) ¡Bardos de ejércitos latentes. las más potentes gargantas se sienten Como si su propia sangre las ahogara. ó ante cualquier deslealtad. bardos de la California. ni la segunda. La Causa dormita. ajeno al temor y al descorazonamiento. (¡Mis cantos no son solamente de lealtad También son cantos de insurrección. vegetan roídos de amargura y de nostalgia en tierras lejanas. Los grandes oradores y escritores son desterrados. prontos á toda hora! ¡Bardos cuyos himnos parecerán nacidos de carbones ardientes ó los zigzagueantes surcos del relámpago! ¡Bardos del amplio Ohío. A pesar de todo ello la Libertad no ha abandonado su puesto ni el filsteo goza la penitud de su victoria. Aquel que me acompaña deja detrás de sí la paz y la rutina Arriesga su vida á cada instante. suceda lo que suceda. Ante los cañones. positivo dueño de sí. los grilletes. permanece en la luz ó en la sombra. estremecida por múltiples y contagiosas alarmas. bardos del interior. Á un revolucionario europeo vencido ¡Valor. El que se descorazona ante la indiferencia ó la ingratitud del pueblo. O ante los bandidos que se apoderan del poder. los soldados y los códigos penales. Las prisiones. hermano ó hermana mía! Obstinaos siempre. ni la tercera. por furiosas cargas y frecuentes retiradas. No invita á nadie. para vosotros mi invocación.

Hasta en la derrota. Ha llegado mi hora. hermanos míos. la hora de mi fin. también es grande. pues. insurrecto ó insurrecta de Europea! No debéis reposar hasta que todo se haya consumido. Ignoro cuál sea vuestra misión (yo mismo no sé por qué estoy aquí ni por qué existen las cosas). Cayendo en murmurios de sus hojas miradarias. lo es. A pesar que los espíritus del bosque salidos de sus cuevas milenarias corearan el canto funeral. pues también hay grandeza en tales trances. Empero me esforzaré cuidadosamente en aclarar dichos enigmas. ¡Valor. aguas vecinas. . un pensamiento inasible y respirable como el aire. en la pobreza. En el aire salino que llega del mar. Los conductores de oreja fina no lo han oído. ¿Pensábamos que la victoria es grandiosa? En efecto. La voz de un árbol gigante que muere en la espesa selva de sequoias: «Adiós. De su copa altiva enseñoreándose á sesenta metros de la tierra. Un coro de driadas que se desvancen ó de hamadriadas que se alejan.Cuando todas las vidas y las almas de los hombres y de las mujeres hayan sido desterradas de cualquier región de la tierra. pero ahora se me ocurre que la derrota. Cuando sobreviene irremediable. adiós. ni los aserradores. Con el sordo y ronco susurro de las ondas á modo de acompañamiento. en la hostilidad. Los leñadores no lo han oído. Adiós. tierra y cielo. Canto del Sequoia ¡Un canto de California! Una sugestión y una profecía indirectas. Una voz titánica y mumurante. Sólo entonces la Libertad ó la idea de la Libertad será desterrada de esa región. en la prisión. Y el filisteo disfrutará la plena posesión de su victoria. Hasta más acá de la ribera rodeada de rocas y de grutas. Que la sepultura y la muerte también son grandes. Con el repiqueteo de los hachazos de musicales resonancias—de las hachas movidas por fuertes brazos—. Ni los que manejan las cadenas de arrastre. He oído al majestuoso árbol cantar su canto de muerte.» A lo largo de la costa nórdica. una voz fatídica surgida de la tierra y del cielo. las tiendas de los campamentos no han devuelto sus ecos. aun vencido como vos lo estáis ahora. Pero yo en mi alma lo he oído claramente resonar.

y pacíficamente sedimentados desde entonces. á ti. ¡Oh las grandes alegrías rudas y pacientes. estas tierras de la riberas del Oeste. estos picos de montañas. ¡Nuestra hora ha sonado. las divinidades del Oeste. alegrías inocentes y venerables. yo también estoy dotado de conciencia. majestuosos hermanos. Con la serena conformidad de la Naturaleza. Sino emergidas de los largos é inocentes partos de la Naturaleza. hombre espiritual y común fin de todo. Alegrías de la vida adecuadas á mi ser y al de mis hermanos. El canto se elevó.» «Luego. Y vosotras. dando leyes sin recibirlas de nadie. con miasmas de guerra y de cadalso que flotan todavía por doquiera). Vida inagotable y audaz con sus encantos bajo las lluvias y los soles de tantas estaciones. nuevo imperio. estos valles. Y les cedemos nuestra parte de sol. Y todas la rocas y todas las montañas tienen la suya. Tú.» «Por ellos. esta amplitud. más extático. más fiero. No están pálidas de haber reflejado los ídolos del Asia. Ni rojas de la sangre vertida en los viejos mataderos dinásticos de Europa (Dominio de celedas de asesinos. lo propio que toda la tierra). equilibrado sobre ti mismo. las Nevadas. Por una raza más grande que á su vez llenará noblemente su existencia. Por ellos abdicamos y en ellos sobrevivimos. y las noches.De su tronco y de sus ramas reventando de robustez. Y la blanca nieve. Vibró este canto en el que revivían las estaciones y el tiempo. las plenas alegrías de mi alma. creciendo sus acentos. Como si los herederos.» «Vosotras. Saludamos á aquellos para quienes hemos trabajado desde el fondo del pasado. Absorbidos y asimilados por ellos. Uniendo sus altaneras voces participaran en él. Estas moles roqueñas. Estas vírgenes tierras. el Joesmita lejano. . con una inmensa y silenciosa alegría. Que al hombre nuevo que se yergue. anunciado desde hace tanto tiempo. ¡oh rey de la selva! Para ellos serán este cielo y estos aires. que nadie ha relatado. damos en rehenes y consagramos. Nosotros que hemos llenado noblemente nuestra existencia. anunciados desde hace tanto tiempo. y los locos vientos. de identidad. ha llegado nuestro fin!») «Pero no desaparecesmo lúgubremente. preparadas por los tronos. A ti. profundas y ocultas voluntades. este canto preñando de pasado y de porvenir: «Vida mía. de su corteza ancha como una muralla. indiferentes al hombre (Pues habéis de saber que yo también tengo un alma. hendidas de precipicios enormes. el Shasta.

los campos de la Naturaleza esperan en barbecho la silenciosa y cósmica química ó laborado. El estruendo de los troncos y de las ramas que se abaten con un grito ensordecedor y un gemido. el sonar de las cadenas y la música de las hachas de los leñadores. Sus tierras que baña un aire más puro. aquí puede colmar su existencia Para caer á su hora. continuados con tenacidad. inmortales. designios del pasado y del presente. la visión de la humanidad futura. Todos estos dominios. Vosotros. el Idao lejano y el Utah. Muestra su drama súbito y opulento. per siempre atenta. luego de cumplir sus funciones (olvidado al fin) y desaparecer y servir. artes. Tú. temblorosas. Aquí puede reir con la tempestad y el sol. aquí puede expandirse (sin restricción ante ajenos formulismos). el hombre de vuestra raza característica. sus valles y las rocas de sus montañas. Preparados de largo tiempo atrás. Tú.Tú. gérmenes vitales. puro y gigantesco. Aquí puede crecer osado. Entre los ecos de la llamadas de los conductores. estableceos aquí guerreramente. Oí esas palabras caer del espacio como si voces extáticas añejas. voluntad nacional oculta en el fondo de tus abismos.» «El hombre que surja de vosotros. soberana y fuente de todo. cantaran retirándose. á lo largo de la costa nórdica. plasmáis y moldeáis el Nuevo Mundo ajustándolo al tiempo y al espacio. Sin sentirse encerrado por los muros y los techos. que estáis en el fondo de todos los credos. mujer divina. aquí puede culminar con las proporciones de la Naturaleza. Cediendo su puesto á las modernas divinidades. . que á veces conocidos y las más de las veces desconocidos. Vosotros. Vosotros. Abandondando sus retiros de los bosques y de la montañas. se fundieran en una sola. estas tierras de las riberas del Oeste. invisibles y centenarias. invisible. la amplitud de sus asoleadas tierras. Aquí puede no procuparse más que de sí. exaltarse y endurecerse pacientamente. más precioso y más sano. establecimiento de los colonos y todas sus características Deslumbrante y dorada. de la que surgen la vida y el amor y todo lo que emana de la vida y del amor. acaso sin tener conciencia de vosotros mismos. la California irradia su esplendor. códigos. Como si las driadas.» Así. os las damos en rehenes y os las consagramos. universales. Su variada extensión donde el Estrecho hasta el Colorado. literaturas. Así sorprendí en los bosques del Mendocino Ese coro y esas sugestiones. Aquí puede escalar los vastos y límpidos espacios. Que todos los errores pasajeros las perturbaciones de la superficie no han podido apartaros de vuestra vía. Contruíd aquí vuestros hogares. invisible esencia moral de todas la vastas materiali dades de la América (las edades tras las edades laboran en la muerte tanto como en la vida). De la cadena de la cascada hasta Wahsatch.

más. á la Naturaleza. Rápida como centella. Surgen ciudades populosas. en todo vuestro oro. y hasta en vuestro aire vital. y la Australia y los millares de islas paradisíacas del Pacífico. los ricos metales han ido lamiándose debajo. del fondo de su cubil decrépito y soñoliento —cubil de esclavos—. más que en vuestros árboles imperiosos y potentes. La verdadera América. pagados para cegar al Pueblo. Veo el genio moderno. En el hombre que nazca de vosotras habrá más que los picachos de las montañas. del roído salario del pobre que se deja robar ingenuamente. De todos los ámbitos de la redonda tierra llegan naves. pero preparado de largo tiempo atrás. hijo de lo real y de lo ideal. ha saltado. oíd esto: A pesar de las agonías. segura para el porvenir. En la mujer. batiendo la lana. A pesar de los hurtos principescos en todas sus bajas formas. hasta estrangular las gargantas de los reyes. la promesa de millares de años Que os fuera hecha para realizarse un día en nuestra raza. tierras de las riberas del Oeste (Esas cosas sólo son medios. los vapores llenan los ríos. heredera del grandioso pasado.Lentas y continuas las edades han sufrido. el trigo. y otras zarpan hacia todos los climas. llena los espacios el rumor de colmena de las prósperas granjas. vosotros. dotadas de las invenciones más recientes. desbrozar el terreno para una renovada humanidad. de los desenfrenos innumerables. Veo en vosotras la sociedad nueva proporcionada al fin. ¡El Pueblo desdeña la ferocidad de los reyes! . ¡En marcha hacia un porvenir más grandioso! Europa En el año 72 y 73 de estos Estados (1848) De pronto. las cabezas de los nobles no han sido segadas. óyese por todos lados la pulsación de las máquinas. los locomotoras relampaguean por las vías férreas. hacia la China. Hacia la India. mentirosos. A pesar de tantas promesas juradas y violadas por bocas regias. y en vuestras viñas. Al fin llegan los nuevos. ¡Oh esperanza y fe! ¡Oh esas dolorozas agonías de los patriotas desterrados! ¡Oh tantos corazones empapados de desesperación! ¡Volved vuestras miradas á aquellos tiempos y luego concentraos! Y vosotros. A pesar de todos esos crímenes. mucho ás. almácigos). de los asesinatos. Pisoteando cenizas y andrajos. los racimos y el oro amarillo de las minas. la desocupada superficie ha madurado. herramientas. Pero yo creo más en vosotras que en todas esas cosas. Una raza pululante y activa se instala y se organiza. Veo en vosotras. Recién venido en un mundo nuevo. se arrogan la posesión de todo. semiespantada de sí misma.

La cuerda de la horca pende pesadamente. la cual á su vez madurará millares de simientes Que los vientos esparcen y siembran á lo lejos. Esos mártires que oscilan en las horcas. reaparecen de nuevo. de cobradores de impuestos. aparece esto: Un idice simbólico por encima de la cabeza. advirtiendo! ¡Libertad. precedidos por cortejos de verdugos. ¡oh esposo y esposa!) . una forma se eleva. sus mensajeros no tardarán en llegar! Una hora de alegría y de locura ¡Una hora de alegría y de locura! ¡Oh furiosa alegría! ¡Oh. no os canséis de mirar: ¡Pronto estará de vuelta. Vaga como la noche. cuerpos ensangrentados de hombres en plena juventud. ¡oh reyes! Reviven en hermanos prestos de nuevo á desafiaros. Ni una fosa de los que mueren asesinados por la tiranía deja de fecundar una simiente para la libertad. Fuera de su manto. vueltos de su fuga y de su terror. Ningún espíritu puede ser arrancado de su envoltura carnal por las armas de los tiranos ¡Sin que invisiblemente recorra toda la tierra. No obstante. la frente y el cuerpo en una vestidura escarlata de interminables pliegues. en fosas recién abiertas despotan cadáveres. esos corazones atravesados por las balas. un dedo encorvado que es como la cabeza de un áspid. Una silueta cuyo rostro y cuyas pupilas nadie ha podido ver. con una vitalidad más fuerte que las cuerdas y las balas. Por fríos é inmóviles que parezcan reviven en otros seres. Entretanto. de su manto rojo solviantado por uno de sus brazo. instruídos y exaltados. detrás de todas esas amenazas y latrocinios. ¿qué es lo que late en ti para desencadenarte ne mi ser de esta suerte? ¿Qué son mis clamores en medio de los relámpagos y de los vendavales? ¡Ah! ¡beber el delirio místico más que hombre alguno! ¡Congojas tiernas y salvajes! (¡Os las dejo en herencia. no me retengáis! Corazón de las tempestades. de sacerdotes. de soldados. que otros deseperen de ti. Os las narro por muchos motivos. legistas. yo jamás desesperaré de ti! ¿Han cerrado la casa? ¿El amo está ausente? Aguardad. Los monarcas. señores. murmurando. carceleros y sicofantes. Purificados por la muerte.Fué la dulzura de su piedad la que preparó su amarga ruina. hijos míos. acosejando. Reaparecen con gran pompa. todas estas cosas son buenas! Esos cadáveres de jóvenes. Reviven en otros jóvenes. que las lluvias y las nieves fecundan. las balas de los reyes silban en los aires. los poderosos ríen á carcajadas: ¡Y todas estas cosas maduran sus frutos. cubierta la cabeza.

¡Oh, abandonarse á vos, quienquiera que seáis! ¡abandonaros á mí, con desprecio del mundo! ¡Oh la vuelta al paraíso! ¡Oh, la femenina y la tímida! ¡Oh atraeros hacia mí, imprimir en vuestra boca virgen los labios de un hombre resuelto! ¡Oh, el enigma, el triple nudo, el estanque negro y profundo, todo lo que se desanuda y se ilumina! ¡Oh, abalanzarse en busca de espacio y de aire! ¡Libertarse de los lazos y de las convenciones anteriores, yo de los míos, ovs de los vuestros! ¡Hallar una despreocupación nueva, inimaginada, capaz de poner á prueba la mayor fortaleza! ¡Desenmordazarse la boca! Tener el sentimiento—hoy ó cualquiera otra día— de que me basto á mí mismo, tal como soy. ¡Sentir algo no sentido aún! ¡En espasmo, en angustia, en éxtasis! ¡Escapar integramente de las anclas y de los garfios ajenos! ¡Bogar libremente! ¡Amar libremente! ¡Abalanzarse temerario y amenazador! ¡Buscar la destrucción!, insultándola, invitándola! ¡Subir, cernerse en el mediodía del amor como en una revelación! ¡Volar con el alma ebria! ¡Perderse si es necesario! ¡Alimentar el resto de mi vida con una sola hora de plenitud y de libertad! ¡Con una breve hora de locura y de felicidad! Canto el cuerpo eléctrico Canto el cuerpo eléctrico, Los ejércitos de aquellos que amo me circundan y yo los circundo, No me dejan partir, quieren mi compañía y mi respuesta, Quieren ser purificados y ennoblecidos con confidencias del alma. ¿Os habéis preguntado si los que corrompen su cuerpo puede ocultarse? ¿Si los que deshonran cuerpos vivientes no son tan criminales como los que deshonran muertos? ¿Si el cuerpo no desmpeña exactamente las mismas funciones que el alma? Pues si el cuerpo no es el alma, ¿qué es el alma? El amor del cuerpo humano desafía toda descripción, el cuerpo mismo desafía toda descripción, El del hombre es perfecto, el de la mujer es perfecto. La expresión del rostro supera toda descripción, La expresión de un hombre gallardo no se manifiesta en su rostro solamente, Se revela en sus miembros y en sus movimientos, en sus caderas y en sus muñecas, Se revela en su andar, en la actitud de su cabeza, en su talle y en sus rodillas—su traje no la oculta—, La indole dulce ó fuerte que le caracteriza atraviesa el algodón y la lana,

Verle pasar impresiona tanto como el más grande de los poemas, acaso más; Cautiva contemplar su espalda, su nuca y el doble reposorio de sus hombros. Los rollizos infantes que gatean, el pecho y la cabeza de las mujeres, los pliegues de sus vestidos, sus actitudes al ir por las calles, la línea longitudinal de sus siluetas, El nadador desnudo á flor de agua, hendiendo el verde lúcido y transparente, ó extendido de espaldas mecido en silencio por el agua que solivianta, El doblarse hacia adelante y hacia atrás de los remeros en la canoa, el caballero en su silla, Las jóvenes, las madres, las caseras, en todas sus ocupaciones, El grupo de trabajadores sentado al mediodía aldrededor de sus meriendas, y sus mujeres que esperan, La mujer que adormece á un niño, la hija del campesino en el jardín ó en la huerta ó el establo de la granja, El mocetón desgranadao maíz, el cochero del trineo conduciendo sus tres yuntas de caballos á través de la multitud, Episodios de un asalto entre luchadores aprendices jóvenes, vigorosos, qu al declinar el día después de concluír su faena arrojan por tierra sus sombreros y sus blusas, se entrelazan sin maldad, en un abrazo lleno de cariño y de resistencia, Se cogen por debajo ó por encima del talle mientras sus desordenados cabellos caen sobre sus ojos cegándolos; El tránsito de los bomberos, el juego de los músculos viriles que se dibuja á través de sus ceñidos pantalones y de sus talles Su vuelta después del incendio, cuando se detienen de pronto al oír resonar de nuevo la campana de alarma, La naturalidad, la diversidad, la perfección de sus actitudes, con el cuello y la cabeza inclinadas, Yo adoro todo eso, me engrandezco, me diversifico; estoy con el niño en el pecho de su madre, nado con los nadadores, lucho con los luchadores, marco el paso con los bomberos, y como ellos me detengo, escucho y reflexiono. Conocí un hombre, un simple campesino padre de cinco hijos, Padre éstos de hijos venideros, los cuales á su vez serían padres de otros hijos. El vigor, la belleza corporal, la calma de aquel hombre eran prodigiosos, El contorno de su cabeza, la blancura de sus cabellos y de su barba, la insondable expresión de sus ojos negros, la riqueza y la amplitud de sus maneras, Todo era admirable, y yo solía ir á verle para admirarlo; Era tan majestuoso como prudente, Tenía seis pies de alto, más de ochenta años, Sus hijos eran macizos, intactos, barudos, de rostro curtidos, espléndidos, Era tan adorado por sus hijos como por sus hijas, Cuantos le veían lo amaban, No lo amaban por consideración, lo amaban con un afecto realmente personal, No bebía más que agua, la sangre fluía escarlata bajo la piel morena y clara de su faz; A menudo, cuando iba de caza, de pesca, él mismo timoneaba su barco, un bello barco que le había regalado un constructor amigo, Cuando iba de caza ó de pesca en compañia de sus cinco hijos y de sus numerosos nietos se le reconocía entre todos como el más bello y el más fuerte; Sentíais deseos de permanecer largo tiempo á su lado, de oírle de mirarle, de tocarle mientras el barco avanzaba bajo su dirección.

Permanecer al lado de los que me agradan basta para hacerme feliz, Pasar las tardes con ellos, disfrutar juntos de los anocheceres, Sentirme rodeado de seres jóvenes, bellos, curiosos, rientes, Andar entre ellos, rozarlos de tanto en tanto, pasar un instante mi brazo alrededor del cuello de éste ó aquélla; No pido otras alegrías, nado en ellas como en un mar de encantos, Estar rodeado de hombre y de mujeres, comtemplarlos y ser contemplado por unos y otras; en su contacto y en sus exhalaciones hay algo que regocija el alma. Muchas cosas agradan el alma, pero ésta agrada sobre todas. Aparece la forma femenina, Una divina aureola la circunda de la cabeza á los pies. Atrae, con furiosa, irresistible atracción; Sus hálitos me absorben como si fuera un impotente vapor: todo desaparece excepto ella y yo; Libros, artes, religión, tiempo, la tierra visible y compacta, todo los que esperábamos del cielo, y lo que temíamos del infierno; Emergen de ella filamentos de locura, indomables descargas eléctricas que suscitan en nosotros análogos reacciones, Cabellos, pechos caderas movimientos de las piernas, manos que penden con negligencia, temblorosas, mis manos que tiemblan al insinuar caricias, Marea descendente brutalmente rechazada por las ondas flujo azotado por el reflujo, carne de amor que palpita lancinante y gozosa, Limpidos surtidores de amor, cálidos y torrenciales, treému la crema de amor, champagne hirviente y delirante, Noche de amor del esposo, noche de horizontales asaltos cuerpo á cuerpo en la dulzura del amanecer, En el día que consiste y se adelante á través de la revuel ta cabellera sobre sus cuerpos y sus carnes olorosas. He aquí el núcleo: después que el niño nace de la mujer, el hombre á su vez nace y renace en la mujer; Este es el baño del nacimiento, la amalgama de lo ínfimo y de lo máximo, y la nueva salida. No tengáis vergüenza, ¡oh mujeres! Vuestro ser contiene todo lo demás; sois oasis germinal, y noche buena; portal del cuerpo y portal del alma. La mujer posee y combina todas las cualidades, Se mueve en todas partes con astral equilibrio, Es todas las cosas veladas, pasiva y activa alternativamente, Está hecha para concebir hijas tan bien como hijos, hijos tan bien como hijas. Así como veo mi alma reflejada en la Naturaleza, Como suelo ver á través de un velo de bruma un ser de indecible salud, belleza y plenitud, Veo á la mujer con la cabeza inclinada y los brazos cruzados sobre su pecho. Igual y á semejanza de ella, el hombre es alma y ocupa su lugar,

sólo aquí por fin sumerge la sonda. brazos y piernas poderosas. voluntad. (Dónde arroja la sonda fuera de aquí?) El cuerpo del hombre es sagrado. espina dorsal y cuello flexibles. Por grandes que sean las sumas ofrecidas. el máximum de la alegría y del dolor le vienen como de medida. En él y debajo de él palpitan los materiales para crear héroes. El Universo es procesional. contemplad este prodigio. lo mismo yo que vos. continuamente. el orgullo es todo suyo. Sentidos agudos. Sea cual fuere la tierra que ha de mensurar. Para hacerlo tal cual es. Examinad estos miembros.El también posee todas las cualidades. jamás podrán igualar su valor. los apetitos y la arrogancia le sientan mejor. coraje. (Todo es cortejo. aunque se trate del cuerpo del más mísero de los parias. sagrado es el cuerpo de la mujer. La destreza flexibiliza sus tendones y sus nervios. es acción y es potencia. Los desnudaremos para que podáis apreciarlos mejor. Cada uno y cada una tiene su sitio en el cortejo. el universal vencedor. sea rico ó pobre. los ciclos y sus revoluciones se han desenvuelto fiel. Carne firme. el muy canalla ignora su negocio. El desprecio le sienta bien. La riqueza del Universo conocido está en él. el cuerpo es sagrado. el agua fluye y los vegetales crezcan Unicamente para vos. La exaltada altivez del hombre es un calmante y una gloria para el alma Ama la sabiduría. Bloque de músculos pectorales. avanza en un movimiento mesurado y divino. ojos vitalísimos.) Quienquiera que seáis ¿sabéis acaso bastante como para tratar de ignorante al más cretino? ¿Pensáis tener más derecho que otro para ocupar un buen lugar? ¿Creéis que la materia ha ido soldificando sus brumas pri mitivas. negros ó blancos. Las pasiones más vastas y fogosas. y no para éste ó para aquélla? Venden en subasta pública el cuerpo de un hombre (Antes de la guerra solía yo ir al mercado de esclavos á observar las ventas). rojos. . Yo ayudo al comisrrio rematador. Señores.que la tierra cubre su superficie. Hállase acá ó no importa dónde. todo lo juzga con la medida de su individualidad. Sea quien sea el poseedor. En esta cabeza está el cerebro. O el de uno de esos inmigrantes de cara idiotizada que acaba de desembarcar. el océano y la barca. el mundo ha ido preparándose durante quintillones de años sin que creciera una planta ni un animal. Para hacerlo tal cual es.

¡La misma vieja sangre! ¡la misma sangre roja! Allí dentro. un corazón se hincha y se contrae. vidas surgirán de él. es el cuerpo humano. Es el punto de arranque de populosos Estados y florecientes Repúblicas. Dentro de estos tesoros visibles. en todos los tiempos y en todas las naciones de la tierra? Si existe algo sagrado. Todos ellos constituyen el alma. ¿Pretenderéis saber desde ya los retoños que nacerán de sus retoños en los siglos de los siglos? (De quién resultaréis descender. potente. músicos del porvenir! No es el día de hoy quien debe justificarme. atlética. y expresar por qué estoy aquí. Lo que constituye la gloria de un hombre es la evidencia de una inmaculada virilidad. es la madre fecunda de las madres. continente más grande que todas las razas conocidas hasta la fecha. Poetas venideros ¡Poetas del porvenir! ¡Oradores. si pudierais remontar el curso de los siglos?) En subasta pública venden el cuerpo de una mujer: Tampoco ella es únicamente ella. cantantes. las aspiraciones (¿Creéis que no existen porque no son formuladas en salones ó en ateneos?) Este que veis aquí no es solo un hombre. no sólo con las partes y los poemas del cuerpo. todos tus aspectos. ¿Nunca habéis amado el cuerpo de una mujer? ¿Nunca habéis amado el cuerpo de un hombre? ¿No habéis notado que éstos son iguales para todos. con sus encarnaciones y sus alegrías innumerables. . ¿Habéis visto al loco que prostituye su cuerpo? ¿O la loca que prostituye el suyo? Ya sé que no se ocultan. Deben mantenerse íntegras. ¡Oh mi cuerpo! ¡Encarnación de mi alma! Todas tus partes. es la más bella faz.Y las maravillas que circulan dentro. Todas ellas. es el padre de otros cuyos hijos serán padres á su vez. todos los deseos. la sangre fluye. en mí. musculoso. todas tus arbitarias divisiones fisilógicas y anatómicas. como en los demás. Innumerables. vosotros mismos. inmortales. aunque quisieran no podrían ocultarse. allí dentro yacen comprimidas todas las pasiones. un cuerpo sano. autóctona. las tendencias. Son los poemas y los aspectos visibles del alma. desde la cabeza á los pies. Tanto en el hombre como en la mujer. Sois vosotros los de la raza nueva. Lleva en sí á los que se desarrollarán hasta ser los compañeros de las madres. totales.

el amancer y durante toda la mañana. lleno de árboles y de simientes. las orejas y los cabellos. hacer el canto más desbordante de alegría! ¡Lleno de las ocupaciones comunes.» Un canto de alegrías ¡Oh. ¡Oh las alegrías del bombero! . paseando sin deterse en parte alguna. Arroja una mirada hacia vosotros y luego vuelve el rostro.¡Levantaos! ¡Es necesario que me justifiquéis! Yo no hago más que escribir una ó dos palabras futuristas. con la celeridad y el equilibrio de los peces! ¡Anegar sus estrofas con primaverales gotas de lluvia! ¡Estremecerlo todo con el movimiento de las olas y la presencia del sol! ¡Oh la alegría de mi espíritu aleteando lejos de su jaula! ¡Miradle hendir el espacio como un relámpago! No me bastan este mundo y estos tiempos. las locas risotadas! ¡Soltar los frenos con impetu irresistible. Soy un hombre que. Salvo algunos chispazos entrevistos de vez en cuando. gozando con el aire fresco que os azota. Reservándoos lo fundamental. La deliciosa fragancia de la tierra. ¡Quiero millones de mundos y la totalidad de los tiempos! ¡Oh las alegrías del maquinista! ¡Volar sobre una locomotora! ¡Oir todos tonos del vapor. Me limito á adelantarme un instante para retornar de prisa á las tineblas. Dejándoos el cometido de explicarla y de definirla. el grito penetrante y gozoso. ¡Oh las alegrías del caballero y de la amazona! Galopar apoyados firmemente. abalanzarse á toda velocidad! ¡Oh paseos encantadores por campos y collados! Las hojas y las florecillas de la hierbas más comunes. el fresco y húmedo silencio de los bosques. animarlo con los gritos de los animales. Que para mi propio uso trato de recordar aquí. murmurando. en la silla. el gran silbido. Cuando yo mismo á menudo pienso que no sé nada O poco menos que nada de mi vida real. ¡Oh. Cuando leí el libro Cuando hube leído la célebre biografía Cerré el libro y me dije: «¿Es esto lo que el autor llama una vida de hombre? ¿Alguien escribirá así mi vida después que yo haya muerto y desaparecido? Como si hubiera alguno que realmente supiera algo de mi vida.

vengo con mi gardaña para coger anguilas.¡Oigo la señal de alarma en mitad de la noche! ¡Oigo los gritos. y me pongo en marcha á pie sobre el agua helada. me precipito hacia el foco ardiente! ¡La vista de las llamas me enloquece de placer! ¡Oh la alegría del atleta de sólidos músculos. de las hierbas marinas. en compañía de curtidos compañeros. ¡Oh la alegría de crecer de restablacerse. Yo también vengo con mi azada y mi rastillo en busca de gaburones. Miradme partir alegremente ó regresar al atardecer. ¡Oh navegar por los ríos! . De viriles y de adolescentes compañeros cuyo mayor encanto es estar á mi vera. reciamente abrigado. remando entre los flotadores que señalan la ubicación de los canastos retenidos en el fondo del agua mediante gruesas piedras! Me veo izando oblicuamente los canastos de mimbre en cuyo interior las langostas verdinegras se agitan desesperadadamente al ser extraídos de su elemento. el pescador de gaburones. Otras veces en verano zarpo con los vapores que van á la pesca de langostas de mar. de los arenales. En la baja mar me uno á los rastreadores de conchas que recorren las playas. consciente de su potencia. Gozar de los relentes húmedos y salinos. los insomnios. de las lagunas y caletas ó á lo largo de la costa! Seguir viviendo y trabajando allí toda la vida. Para recorrer de nuevo la casa y el establo. la paciencia. el precioso amor. ¡Oh haber crecido á orilla de las bahías. En invierno cojo mi cesto de guardar anguilas. en seguida remo hacia la costa. las campanas! ¡Hiendo la multitud. para dormir á mi lado. de pacificar. La alegría de calmar. Con ellos trabajo bromeando y riendo al igual de los jóvenes más risueños. Recorro así todas las playas. Contemplar la faena de los pescadores. Introduzco clavijas de madera en la abertura de sus uñas. ansioso de vencer á su adversario! ¡Oh la alegría de esa vasta y elemental simpatía que el alma humana es la única capaz de engendrar en ondas constantes é ilimitadas! ¡Oh las alegrías maternales! Las veladas. la huerta y los campos. el heroísmo del alumbramiento. la alegría de la concordia y de la armonía! ¡Oh retornar á las tierras natales! Para oir cantar los pájaros en los nidos de antaño. mi garduña y mi hachilla de agujerear de hielo. De día. que se asolean en los bajamares. el pescador de an guilas. Para hollar una vez más los viejos caminos. que se presenta en medio de la palestra. ¡Oh las delicias de las madrugadas de Mayo. Donde en una vasta olla llena de agua hirviente. la angustia. para trabajar conmigo. de noche. las langostas son cocidas hasta ponerse escarlatas.

agónica ya. agrandando la herida. De nuevo nos alejamos apresuradamente. en seguida descendemos como locos.Descender el San Lorenzo. ¡Oir el estruendo de la artillería. su alta y tosca techumbre. remolcándonos de nuevo. ¡Oh revivir las alegrías del soldado! ¡Sentir la presencia de un bravo oficial que manda sentir su simpatía! Ver su calma. que tornan á hundir. ver la bayonetas y los cañones de los fusiles relampagueando al sol! ¡Ver á los hombre caer y morir sin quejarse! ¡Sentir el gusto salvaje de la sangre. Veo la sangre que anzoja al reaparecer de nuevo. Veo la lanza que hunden en su mole. La vuelvo á ver emergiendo para respirar. mis barbas y mis cabellos blancos. el líquido hirviente que vierten y se derrama. las almadías cargadas de maderas que pasan de tanto en tanto. el ancho espacio abrigado. calentarse al calor de su sonrisa! Marchar á la batalla. veo el arma partir como una centella de su robusto brazo. la veo nadar en círculos de más estrechos. veo la mole montañosa sumergida en un sopor letárgico. la ballena herida que se hunde y nada á favor del viento. mis nietos. en el centro del círculo. cortando vivamente al agua. las brisas del Atlántico me abanican. De un salto convulsivo. Las pequeñas cabañas de la almadías con el penacho de humo que se eleva de ellas al anochecer cuando preparan la cena. Veo rápidamente en la lejanía del océano. los vapores que van y vienen. ¡Oh mi vejez. la más noble de mis alegrías! ¡Mis hijos. . Veo al arponero de pica. remamos hacia el punto donde se halla nuestra presa. de nuevo remamos hacia ella. La hornalla. (¡Oh dadme algo pernicioso y terrible! ¡Algo distinto de toda vida mezquina y devota! ¡Algo no probado todavía! ¡Algo nuevo en un éxtasis! ¡Algo arrancado del enclaje y que flote libremente!) ¡Oh laborear en las minas. gozando la visión soberbia del paisaje. la fundición misma. Salto á la embarcación que han botado el mar. vuelve á caer alargada é inmóvil entre la espuma enrojecida de sangre. Oigo de nuevo el grito arrojado de lo alto del mástil: ¡—Allá sopla! De nuevo subo á los obenques para mirar con los demás. La veo morir. la veo sumergirse otra vez. Las mil islas. oir el estridor de los clarines y el redoblar de los tambores. ser un demonio! ¡Alimentarse ávidamente con los heridos y los muertos del enemigo! ¡Oh las alegrías del ballenero! ¡He aquí que renuevo mis viejos cruceros! Siento debajo de mis pies el moviemiento de la nave. Nos aproximamos furtiva y silenciosamente. los almadieros con sus inmensos remos. ó forjar el hierro! La coladura de la fundición.

del Kansas. Labrar la tierra en la primavera para la siembra del maíz. aventar de sus pulmones y de su garganta el mágico trueno de la voz. cautivando á todos? ¡Oh las alegrías del orador! Dilatar el pecho. la similtitudes y la memoria. no sentir miramientos. por el tacto. dle Missourí. á la luna y á las nubes fugitivas. la pronunciación. ¿Conoces las admirables alegrías del adolescente? ¿La alegría de los compañeros queridos. grita. Mirar con serena mirada ó en relampagueantes ojeadas. podar los árboles. Mi cuerpo no quiere oir hablar las materialidades. no preocuparse por ningún tirano conocido ó desconocido. hacerle llorar. superior á la flor de la juventud? ¿En qué consiste esta belleza que desciende sobre mí y de mí se eleva. del Wisconsin. ¡Oh la alegría de sentirse viril! No inclinarse ante nadie. del Iowa. el sol. ¡Que claridad la de mi cerebro! ¡Que universal respeto hacia mi persona! ¿En qué consistirá esta fuerza de atracción. Confrontar vuestra personalidad con las demás personalidades de la tierra. del Canadá. domar la América con su lengua potente. Ahora poseo la incontestable prueba de que no son mis ojos materiales los que perciben. soy la más venerable de las madres. la inconmensurabilidad de todo. Labrar la tierra en otoño para sembrar los trigos invernales. Elevarse mezclándose al firmamento. coger las manzanas otoñales. Inflamar al pueblo con la furia que le exalta. de las palabras gozosas y de las caras risueñas? . Cuidar las huertas. mi calma. De que no es mi cuerpo material en que ama. por la razón. recibiendo la identidad por intermedio de la cosas materiales. anda.Mi amplitud. del Oregón! Levantarse al amanecer y entregarse en seguida á sus faenas. ¡Oh las alegrías del campesino! Las alegrías del campesino del Ohío. rie. como si se formara parte del ellas. ni mi vista de mis ojos materiales. desear. superior á todas mis fuerzas anteriores? ¿Qué flor de vejez es esta. Caminar erguido. correr desnudo á lo largo de la playa! ¡Oh concebir el espacio! La superabundancia de todo. La vida real de mis sentidos y de mi carne sobrepuja mis sentidos y mi carne. del Illinois. acaricia y procrea. odiar. Hablar con voz plena y sonora surgiendo de un amplio cofre. coronamiento de mi larga vida! ¡Oh alegría de la madurez femenina! ¡Oh felicidad al fin lograda! Tengo más de ochenta años. ¡Oh bañarse en una piscina de natación ó en una limpia ensenada á lo largo de la costa! ¡Salpicar el agua! ¡Andar por la arena hundiéndose hasta los tobillos. absorbiéndolos. observando los tipos. mi majestad. Adoctrinar el Continente. amándolos! Mi alma que vuelve hacia mí en la vibraciones que me transmitió por los ojos. con pasos ágiles y elásticos. por los oídos. ¡Oh la alegría de mi alma en equilibrio sobre ella misma.

del agua y de la tierra. adelantaree ante los cañones de los fusiles con perfecta indiferencia! ¡Ser verdaderamente un Dios! ¡Oh hacerse á la mar en un velero! Abandonar esta tierra firme. Que nada de lo exterior me dominará jamás. intolerable. del espíritu inclinado pero altivo.¿La alegría del día irradiando felicidad y luz. afrontar indomablemente á los enemigos! ¡Estar absolutamente solo contra ellos. la alegría de las salas de baile. sin spleen . de las aceras. ¡Oh á quién le fuera dado atraer por algo más que por simple atractividad! Ignoro cómo será posible tal atracción. vacío. á quienes quiero demostrar que mi alma es inasible. y sin embargo atrae magnéticamente! ¡Oh luchar contra aplastadoras superioridades. á los eternos usos de la tierra. ¡oh tierra inmóvil! y zarpar en un velero Para bogar. tanto aquí como en las demás esferas que recorrerá. ya no es nada para mí. nunca defensivo. Contra esas altaneras leyes de la atmósfera. de las grandes esferas del Tiempo y del Espacio? ¿Las alegrías proféticas pensando en mejores. en más elevados ideales de amor. retorna al polvo. no su esclavo! ¡Afrontar la vida como potente conquistador! Sin irritación. en el camarada puro. bogar. Alejarse de las calles. bajo cuyo esplendor luminoso giran las parejas de danzantes? ¿La alegría de las comidas abundantes. Es ofensivo. ¡oh alma mía! ¿Conoces las alegrías del pensamiento y sus ardientes tristezas? ¿Las alegrías del corazón libre y abandonado. la alegría de los juegos en los que se respira con amplitud? ¿La alegría de las músicas arrebatadoras. ¡oh alma! ¡Oh! ¡mientras exista. la alegría de las meditaciones solemnes durante días y noches? ¿Las alegrías del pensamiento de la muerte. á las purificaciones. bogar eternamente. hecho polvo ó enterrado. del corazón tierno y amargado? ¿Las alegrías del paseo solitario. Mi cuerpo externo. para medir mejor nuestra resistencia! ¡Mirar frente á frente torturas. Me desprendo de mi cuerpo excrementicio. del combate? ¿Las agonías de la lucha atlética. también canto las de la muerte! El contacto admirable de la muerte que calma y entorpece instantáneamente. eterno. del sufrimiento. en la divina esposa. los éxtasis. perfecto? Alegrías que te pertenecen ¡oh imperecedora! alegrías dignas de ti. ser el amo de la vida. Mi cuerpo real me pertenece. que será quemado. sin quejas ni críticas desdeñosas. de las casas y de su abrumadora monotonía. ¡No canto solamente las alegrías de la vida. prisiones. mas ved: Es algo que no obedece más que á sí propio. Abandonarte. rencores populares! ¡Subir al cadalso. . de las fiesta familiares y de la embriagueces? Sin embargo.

Africa y Europa.¡Oh trocar nuestra vida en un poema de nuevas alegrías. gritar. Oigo el plañir del copto al sol poniente. los volcanes. correr. Curiosamente. Oigo á lo lejos los gritos de los niños y de los animales en la aurora. con su voz musical. eslabonadas unas con otras. Dentro de mí se dilatan las zonas. giran las extremidades del eje. Dentro de mí alumbra el más largo de los días. desplegadas al sol y al viento. ¿Qué es lo que se amplifica dentro de ti. lleno de ricas palabras. el sol gira en círculos oblicuos. saltar. rápido y sonoro. Oigo las langostas de Siria al arrasar bajo el aluvión de tus terribles nubes las cosechas y los herbajes. Walt Whitman! ¡Comienza el desfile de las maravillas. cayendo melancólicamente en la sombra de la madre vasta y venerable del Nilo. están al Este. recitar antiguos poemas. las cataratas. la América ha recibido en herencia el gran Oeste. en marcha hacia todos los puertos. en su insomnio de varias meses. palmotear. Danzar. Walt Whitman? Oigo el canto del obrero y la canción de la aldeana. Oigo los continuos rumores del Támesis. Oigo el tumulto clamoroso de los australianos persiguiendo potros salvajes. Ardiendo dentro de mí. Oigo los salvajes himnos de libertad que vienen de Francia. Cada una de ellas las representa todas. bajo la sombra de los castaños. Oigo los bailes y las castañuelas españolas al son del rabel y de la guitarra. el sol de media noche se eleva un punto sobre el horizonte para hundirse de nuevo.) ¡Un velero. los archipiélagos. cada cual comparte la tierra con los demás. al Norte y al Sur. Ser el velero mismo! (Mirad estas velas. Asia. exaltarse. enlazados amistosamente? ¿Qué ríos son esos? ¿Cuáles son esas selvas y esos frutos? ¿Cómo se llaman esas montañas que se destacan más altas que las nubes? ¿Cuáles son esos archipiélagos de hogares llenos de habitantes? La latitud se ensancha. Walt Whitman? ¿Qué ondas y qué colinas emergen? ¿Qué climas? ¿Quiénes son esta cuidades y estas gentes? ¿Quiénes son estos niños que dormitan y estos otros que juegan? ¿Quiénes son estas jóvenes? ¿Quiénes son estas madres? ¿Quiénes estos ancianos que se alejan en lentos grupos. la longitud se extiende dentro de mí. de los espectáculos. dejarse mecer y flotar siempre. la Polinesia y las grandes islas de las Indias Occidentales. de los estruendos! Esta mallas se enlazan interminablemente. Oigo el cantar del bracero mexicano y las campanillas de su mula . ¿Qué oyes. Ser un marinero mundial. Ciñendo la hinchazón de la tierra arde el cinturón ecuatorial. La Malasia. cargado de alegrías! Saludo mundial ¡Dame la mano. Oigo al batelero. las selvas.

Veo distintamente los Himalayas. Oigo á los sacerdotes cristianos en los altares de sus iglesias. Oigo la hindú enseñar á su alumno favorito los amores. la espléndida bahía de Nagasaki. los precepto extraídos de los poetas que escribieron hace más de tres mil años y transmitidos integralmente hasta nuestros días. de Kasbek y de Bazardionzi. prisiones. Oigo el grito de los cosacos y la voz del marino que zarpa en Okhortsk. chozas de bárbaros. los Balkanes. palacios. cementerios. del golfo de Bothnia.Oigo al almuédano árabe llamar á los fieles desde lo alto de la mezquita. otros haciendo sus guardias nocturnas. minúsculos. Veo países remotos tan reales y tan próximos para sus habitantes como el mío lo es para mí. Algunos arrastrados por las corrientes. los Ghattes. ¿Qué ves. Walt Whitman? ¿Quiénes son esos á quienes saludos y que uno tras otro te saludan? Veo una grande y redonda maravilla que rueda á través del espacio. el Atlántico y el Pacífico. ruinas. los Cárpatos. Veo los Pirineos. y del lado otro la zona iluminada por el sol. las riberas británicas y el golfo de Gascuña. Veo las cumbres gigantes de Elbrour. el golfo de Méjico. Oigo al hebreo leyendo sus salmos y sus anales. la cordillera de los Andes. y hacia el Norte los Dovrefjeld y en alta mar el monte Heda. Veo abundantes aguas. otros infectados de enfermedades contagiosas. el mar de Brasil y el mar de Perú. La amplitud de los mares Bálticos. Oigo las silbantes respiraciones del rebaño de esclavos en marcha. Veo el Vesubio y el Etna. Las aguas de ciñen el Japón. Veo. rodeada de montañas. los Thian-Chan. Veo los océanos superiores y los océanos inferiores. usinas. Oigo la historia de la vida divina y de la muerte sangrienta del bello Dios Cristo. Oigo al bajo y á la soprano que les contestan. Las aguas que bañan el Indostán. granjas. encadenados unos con otros por los tobillos y las muñecas. Oigo los armoniosos mitos de los griegos y las férreas leyendas de los romanos. barracones. tiendas de nómadas. de Arabia y de Asia. El mar Caspio y el mar de Groenlandia. Veo los curiosos y rápidos contrastes de la luz y de la sombra. los montes de la Luna y las Montañas Rojas de Madagascar. Percibo todos los marineros del mundo. las guerras. Veo los Alpes Stisianos y los Alpes Cárnicos. esparcidos por la superficie. El Mediterráneo de claros soles y sus islas. el mar de China y el golfo de Guinea. los Altais. Veo de un lado la zona obscura donde yacen los que duermen. . los rudos camaradas desfilando de á dos y de á tres. Unos azotados por las tempestades. caseríos. Veo los enormes y temibles icebergs del océanos Antártico y del Artico. Veo las cumbres de las montañas. Veo los desiertos de Libia.

tras sucesivas transformaciones. Veo los telégrafos eléctronicos de la tierra. Otros costean el extremo de Dondrah. Marsella. Aguardan en Liverpool. Veo las sinuosidades del Volga. Distingo los rieles de las vías férreas del mundo. en Buenos Aires. otros penetran en el golfo de Wash. Otros recorren el estrecho de Calais. otros el Indus. otros los cabos Guardafay. el estrecho de la Sonda. Veo la caída del Ganges en lo alto de Sankora. Veo al toscano recorrer el Arno y al veneciano seguir el curso del Po. la idea de divinidad nace encarnada en formas humanas. los del Danubio. . el Paraguay. el Yang-tsé-kiang y el Sikiang. el Amor. de las muertes. muftís. en Glásgow. surcan el golfo de Méjico. Veo los cuatro grades ríos de la China. Veo los bosques de Mona. predicadores. en Panamá. el Plata. Veo las largas cintas de los ríos del mundo. Veo los templos donde yacen los cuerpos de los dioses muertos. unos aglomerados en los puertos. Los hay que doblan el cabo de las Tormentas. Algunos continúan inflexiblemente su derrotero á través de los témpanos del Norte. del Ródano y los del Guadalquivir. en Montevideo. los del Loira. del Oder. Veo los de Inglaterra y los del resto de Europa. sabios. el Brahmaputra y el Mekong.Distingo todos los veleros y los vapores de los mares. otros en plena travesía. Otros surcan el Níger y el Congo. Veo el Amazonas. veo los más arcaicos símbolos. Burdeos y Copenhague. Veo los dominios del antiguo imperio de Asiria. avanzan á la vera de Cuba y de Haiti por la bahía de Hudson la bahía de Baffin. Veo los de Asia y los de Africa. Dublin. Bremen. fruta para el viaje en los puertos de Australia. Otros atraviesan el Escalda. de las pérdidas. Aguardan en Valparaíso en Río de Janeiro. Otros vienen y van por Gibraltar ó los Dardanelos. Nápoles. Veo los parajes en los cuales se han ido sucediendo todos los sacerdotes de la historia. sacrificadores. Otros bajan ó remontan el Obi ó el Lena. Lisbos. de las ganancias y de las emociones de mi raza. Veo los parajas que recorre el Sena. otros costean el cabo Cleor y el cabo Land's End. el cabo Lopatka y el estrecho de Behring. del Dnieper. Veo los parajes donde. Otros aguardan con los fuegos encendidos. mjes. caros á los druidas con sus muérdagos y sus verbenas. augures. bracmanes. el Amarillo. Otros doblan el cabo de Hornos. otros el cabo Verde. los de Persia y los de la India. Veo al marino griego abandonar la bahía de Egiria. Veo los hilos por donde se transmite las nuevas de las guerras. Bon y Bojador. en el golfo Solwray. Hamburgo. lamas.

Veo al samoyedo y al finlandés de penetrantes miradas. Vuelvo á la celeste esfera donde cada uno de vosotros retornará á su tiempo. Veo las planicies surcadas de despeñaderos. puedan abandonando su encierro contemplar las galopantes ondas y saturarse de huracanes. para que los espíritus de los muertos. Veo á los cazadores de marsoplas. al bien amado Hermes diciendo al pueblo en su agonía: No lloréis por mi. Veo el gaucho recorrer las pampas maravilloso caballero revolveando el lazo. Veo los campos de trébol y las extensiones de esmeralda y de oro. restos de los anales desconocidos de la tierra. Veo pacer rebaños de cabras. veo las higueras. Veo los países. el caballo salvaje. Veo al siberiano en su raudo trineo arrastrado por perros. Veo innumerables monumentos sin leyendas. Veo las regiones de la nieve y del hielo. mensajes venerables de acontecimientos y de los héroes. las tiendas de los Kalmuros y de los Baskiros. Esta no es mi verdadera patria. Véole galopar detrás de las bestias salvajes. los Veo el país de los Sagas. Veo al florecido Knept. Los bloques de granito y las escarpadas riberas. Veo los túmulos de Mongolia. los tamarindos. hartos de la inmovilidad tumbal. para sacarles el cuero. los verdes prados y los lagos. la avutarda. de inmensidad. Sus altas moles de piedras á orillas del océano eternamente agitado. testigos de la ópima é inocente vida y del desdichado destino del hijo nocturno. Distingo los abetos y los pinos retorcidos por las tormentas de nieve. el antílope y el lobo que acecha. del espléndido y estatuario Baco. los datileros. Veo los parajes donde el fuerte y divino Hércules trabajó incansablemente y donde luego muriera. veo las selvas y los desiertos. Veo al boyero brasileño. Veo las estepas de Asia. de libertad y de agitación. con su corona de plumas en la cabeza. la oveja de ancha cola. Veo los caminos seguidos por las invasiones antiguas y por las modernas expediciones. Distingo todos los campos de batalla de la tierra: en ellos germinan las hierbas. las flores y el trigo. . Veo al pescador de focas afirmando la lanza desde su barca. Veo el camello. Veo las tierras altas de Abisinia. vestido de azul. Veo los dólmenes funerarios de los guerreros escandinavos. ahora retorno á su seno. he vivido desterrado lejos de ella.Veo al Cristo comer el pan de la Cena en medio de jóvenes y de ancianos. veo los balleneros del Sur del Pacífico y los del Norte del Atlántico. Veo al boliviano que escala el Sorata. Veo las tribus nómadas con sus tropas de bueyes y de vacas. Veo al irreprochable.

Benarés. observo los largos inviernos y las soledades. Soy de Adelaida. de Barcelona. Veo las procesiones de los seres defectuosos. de Melbourne. de Sidney. los locos. de Oporto. luego me elevo y prosigo mi vuelo. Veo al kóumano en su choza y al dahomeyano en la suya. de Stutgard. Veo á todos los prisioneros en sus prisiones. Veo las ciudades africanas y las asiáticas. los jorobados. de Berna. de Brístol. Los ciegos. los sordomudos. Cracovia. Veo las cosechas de la perseverancia y de la industria de mi raza. Argelia. Veo las grandes capitales de la tierra. Trípoli. de Cristianía. de Limerick. los glaciares. los viejos y las viejas abandonadas. Cantón. los negreros de la tierra. de Cadíz. Veo la límpida fraternidad de los filósofos. Formo parte de Moscou. grabados en tabillas de asperón ó en bloques de granito. su cuello inclinado. y la civilización. Delhi. Contemplo al decaído tebano. los piratas. y Medina. sus manos cruzadas sobre los pectorales. hija ó hijo de Inglaterra! ¡Vosotros de los potentes pueblos eslavos y de sus imperios! ¡Vosotros rusos de Rusia! . Distingo las historias escritas son tijeras de piedra. de Mánchester. Calcuta. Varsovie. Veo las necrópolis subterráneas de Menfis con sus momias embalsamadas y envueltas en sus sudarios. Veo los escalones y los colores. Veo las hormigueantes multitudes de Pekín. Soy un habitante de Viena.Veo las rocas de los precipicios. Derna. veo las pirámides y los obeliscos. ó de Iskoutsk en Siberia. de Constantinopla. Descendiendo en todas esas ciudades. Monzorvia. Veo á Egipto y á los egipcios. Lo veo todo y en todo me mezclo indistintamente. y los valles de Suiza. los asesinos. Y envío mi saludo á todos los moradores de la tierra. de Francfort. Tombouctou. la barbarie. de Berlín. los traidores. los torrentes. Los ladrones. Veo las intuiciones geniales de mi raza. los anales de los conquistadores y de las dinastías. los arenales que las separan y las caravanas que caminan penosamente. de Florencia. Por todos lados veo hombres y mujeres. Soy de Madrid. ¡Vosotros quienquiera seáis! ¡Vos. acostadas allí millares de años ha. de Edimburgo. de Lyón. Tokío. ora de otras. de Bruselas. Mascate. ó de alguna calle de Irlanda. Soy un verdadero parisiense. sus ojos de anchas pupilas. de San Petersburgo. Veo la labor de todos lo parias de la tierra. y me hago ciudadano ora de unas. Soy de Londres. Veo las multitudes pintorescas de las ferias de Khiva y las de Heral. Mogador. de Turín. Veo al turco fumando opio en Alepo. Veo Teherán. ó de Stockolmo. los cretinos. Los huerfanillos.

de piel negra y de alma divina. obreros! ¡Vosotros sardo! ¡bávaros! ¡suavos! ¡sajones! ¡valcos! ¡búl garos! ¡Vosotros romanos! ¡napolitanos! ¡griegos! ¡Vosotros ágiles toreros de Sevilla! ¡Vosotros libérrimos montañeses del Taurus y del Cáucaso! ¡Vosotros búkaros. que de Suez á Bab-el-Mandeb. del Weser! ¡Vosotros también. en igualdad conmigo! ¡Vosotros noruegos! ¡suecos! ¡daneses! ¡irlandeses! ¡vosotros prusianos! ¡Vosotros españoles de España! ¡Vosotros portugueses! ¡Vosotros francesas y francesas de Francia! ¡Vosotros belgas! ¡Vosotros de los Países Bajos. de Europa. de Damasco ó del Tiberíades! ¡Vosotros japoneses y japonesas! ¡Vosotros los que vivía en Madagascar. que destiláis gotas de sudor. en todos los lugares que no concreto.¡Vosotros africanos de obscura ascendencia. formas nobles y espléndido destino. cada uno de vosotros. los de los futuros siglos cuando me leáis! ¡Y vosotros. Borneo! Todos vosotros los de Asia. de Africa. Ceylán. guardianes de jumentos y de sementales! ¡Vosotros persas de cuerpos admirables. Sumatra. ¡poco importa la latitud! ¡Vosotros todos. que aguardáis vuestos Mesías! ¡Vosotros armenios que ensoñáis á la orilla de una curva de Eufrates! ¡Vosotros los que pasáis las miradas entre las ruinas de Nínive! ¡Vosotros que escaláis el monte Ararat! ¡Vosotros peregrinos de rotos pies que saludáis los minaretes de la Meca brillando en la lejanía! ¡Vosotros padres y abuelos. cada cual posee sus derechos de hombre ó de mujer sobre la tierra. grandes de hermosas cabezas. gotas de sangre! ¡Vosotros formas humanas. pastores de caballos. dispersados en las islas innumerables de los archipiélagos del mar! ¡Y vosotros. amantes de la Libertad! (¡Vosotros de cuya raza he nacido yo!) ¡Vosotros sólidos austriacos! ¡Vosotros lombardos! ¡bohemios! ¡aldeanos de Hungría! ¡Vosotros ribereños del Danubio! ¡Obreros del Rhin. para hollar un día la de Palestina! ¡Vosotros los demás judíos e todas las naciones. de Australia. que tenéis la insondable y asombrosa fisonomía de las bestias! . del Elba. Cada uno participa de los designios eternos de la tierra. pero incluyo! ¡Salud á todos! ¡Recibid mis amistades y las de América! Cada ser es inevitable. con el claques de vuestro paladar! ¡Vosotros hordas de lanosa caballera! ¡Vosotros dominados por amos ó caciques. gobernáis familias y tribus! ¡Vosotros que recogéis las olivas y cultiváis los campos de Nazareth. esclavas de vuestras faenas! ¡Vosotros judíos que peregrináis hasta vuestra vejez por todas las tierras. jinetes centáuri cos que flecháis á la carrera! ¡Vosotros chinos y chinas de China! ¡Vosotros tártaros de Tartaria! ¡Vosotros mujeres de la gleba. ¡Cada uno de nosotros está aquí de una manera tan divina como la del mejor! ¡Vosotros hotentotes. Cada uno de nosotros es ilimitado.

Camino de las Indias Orientales ¡El canal que conduzca más allá de las Indias! . con sus labios mudos. Levanto perpendicularmente mi diestra. También creo haber soplado con vosotras. rojos. yo también penetro.) Mi espíritu ha recorrido la tierra. todo lo demás hace tiempo ha desaparecido de mi memoria. Sólo recuerdo aquella mujer que se enamoró apasionadamente de mi. En nombre de América. Todavía la veo. de pie. sus curiosidades.¡Vosotros porbres koboos.. nos despedimos. ¡oh aguas! Creo haberme cernido en los aires y penetrado en todos los estrechos del globo. y los ha encontrado igualmente dispuestos en todas las tierras. en la que penetran la luz y el calor. pintarrajeados de labios gruesos. para recordarlas más tarde. con fortaleza y humanidad. de balbuceo y mente vacilantes. que os arrastráis como reptiles! ¡Vosotros cafres. Hago el sublime. yo también vuelo hacia ella. extraños. desolada. bereberes. no queriendo dejarme partir. nos amamos. Caboul y el Cairo! ¡Vosotros vagabundos del Amazonas. compadecidos por las especies más míseras! ¡Vosotros enanos de Kamtchatska. temblorosa. inmortal Ademán Para todos los hogares y las viviendas humanas. Atravesé antaño una cuidad populosa. De nuevo me retiene entre sus brazos. A pesar de ellos. ahora sólo recuerdo una mujer encontrada allí por azar. de Groenlandia. patagones! ¡Indígenas de Fidji! Yo no antepongo los demás á vosotros. sus tradiciones. ¡oh vientos! Creo haber acariciado las riberas con vosotros. sudaneses! ¡Vosotros beduínos soberbios. de Laponia! ¡Vosotros negros australes. De nuevo erramos juntos. yo he zarpado con vosotros hacia los continentes lejanos. que me retuvo porque me amaba. imprimiendo en mi cerebro. para todos vosotros. Atravesé antaño una cuidad populosa. Toda isla hacia la cual vuelan las aves. ¡Creo que alguna divina concordancia me iguala á ellos! Vapores de los mares. Creo haber recorrido las penínsulas y escalado los más altos acantilados para exclamar desde cada uno de ellos: —¡Salud al mundo! En toda cuidad. Nankín. Día tras día y noche tras noche estábamos juntos. no profiero una sola palabra contra vosotros. contra mi pecho. por más que yazgáis semicultos en tales lejanías (Yo sé que cuando suene la hora avanzaréis para colocaros á mis lados. desnudos. he anclado en los puertos y bajado á las cuidades. ignorantes! ¡Vosotros enjambres pestíferos de Madras. sus costumbres. Ha buscado iguales y amigos. sus monumentos..

Navega. Rendido de fatiga. Bloqueado por el mar y por negras cumbres enemigas Desde hace dos tristes meses. campos y bosques! ¡De vosotras. á punto de morir. y nosotros. ¡Oh riberas sembradas de restos de esqueletos de los que en vida no pudieron abordaros! ¡El canal que conduzca más allá de las Indias! ¡Oh secreto de la tierra y del cielo! ¡De vosotras. no refrenes tus ímpetus! El canal que conduzca a vuestras riberas. comiendo y bebiendo como bestias. ríos y riberas sinuosas! ¡De vosotros. anciano arruinado. Recorro las costas de la isla .¡Oh alma mía! ¿Tus alas son bastante fuertes para vuelos tan lejanos? ¿Has sido hecha para travesías como estas? ¿Eres capaz de bogar por aguas tan ignotas? ¿Puedes hundir tu sonda más allá de donde la han hundido el sanscrito y los Vedas? ¡Si es así. Hace demasiado tiempo que nos entenebrecemos y nos idiotizamos sobre las páginas de los libros. y todo. navega por las aguas más profundas. alma mía! ¡Leva anclas al instante! ¡Corta las amarras—despliega tu velamen! Demasiado tiempo hemos yacido aquí como árboles arraigados á la tierra. potentes montañas de la tierra! El canal que conduzca más allá de vosotras. siempre más allá! La plegaria de Colón Anciano náufrago. Que la audacia te guíe—yo contigo y tú conmigo—. astros del misterio! ¡Oh partir. Ahora que arriesgamos la nave. ¡Oh valiente alma mía! ¡Oh más lejos. ondas del mar. Perdido en esta costa salvaje. lejos. Sirio y Júpiter! ¡Hacia todos vosotros. ensegnida! ¡Sólo pensarlo hace arder mi sangre! ¡En marcha.¡oh praderas y rocas grises! ¡Oh púrpruas matinales! ¡Oh nubes! ¡Oh lluvias y nieves! ¡Oh días y noches! ¡El canal hacía vosotros. emasiado tiempo hemos rampado aquí. muy lejos del país. Ahora que vamos hacia regiones que ningún marino ha osado surcar todavía. de angustia. más lejos todavía! ¡Oh dicha temeraria y resplandeciente de fe! ¿Acaso no son de Dios todos los mares? ¡Oh navega más allá. ¡oh viejos y altaneros enigmas! El canal que haga posible descubriros á fondo. más allá aún.

los viejos y desbordantes países pudieron expandirse. los seres groseros que conozco. podrán elevarse á una nobleza y á una cultura dignos de Ti. Aquel ardor irresistible. Acaso las innumerables alimañas humanas. Gracias á ellos y á mí. Antes de haber respirado y haberme bañado en tu gracia. aquí podrá reflorecer y fructicar de nuevo! ¡Un esfuerzo más! ¡Este arenal desierto será mi altar! ¡Dios mío! tú has iluminado mi vida Con un rayo de luz inefable. ni beber. Mis cálculos y mis planes los realicé pensando en Ti. la Empresa fué. Sabes la constancia de mis votos. los designios y las ímpetus. la Cruz muerta de Europa. Conoces las plegarias y las veladas de mi juventud. ¡Dios mío! No puedo comer. como viniedo con razón de Ti. . Aquellos angurios celestes ue me cuchicheabas hasta en sueños. Gracias á mí. los hemisferios fueron explorados y unidos. Recorrí las tierras y los mares para publicar tu gloria. Más allá de los signos. Aquellos ímpetus que me empujaban adelante. Sabes que nunca perdí la fe ni la esperazna en Ti. nunca murmuré. es todo tuyo. Conoces todos los años los años de mi vida. Estoy seguro que mis impuslos emanaban de Ti. antes de emprender cualquiera empresa te consagraba la intención y los resultados. Antes de haberme confesado una vez más á Ti. aherrojado. Grande ó pequeño—lo ignoro—acaso tan vasto como estas tierras. caédo en desgracia. Todo lo acepté como si emanara de Ti. Acaso las espadas que conozco podrán ser aquí fundidas y trocadas en útiles civilizadores. tuyos fueron los resultados. Mi larga vida de constante labor. la fidelidad de mi culto.Desahogando las amarguras de mi corazón. continuo —Luz indecible y preciosa que iluminaba la luz misma—. aquella voluntad interior más potente que las palabras. no de pura adoración. Antes de haber elevado á Ti mi plegaria y mi ser. de la descripciones y de los idiomas. El fruto de mi Empresa. ¡Me abruma demasiado dolor! ¡Acaso no viviré más de un día! No puedo hallar reposo. Todas mis empresas las abordé religiosamente henchido de Ti. ¡Quizá la Cruz reseca que conozco. Conoces las meditaciones visionarias y solemnes de mi madurez. Sabes que siempre. Gracias á mí. ni dormir. que yo no veré madurar. tan vasto como estos países. Encarcelado. Si fueron mías las intenciones. lo desconocido incorporado á lo conocido. Traplantados aquí.

Mas aunque mi cuerpo se deshaga en pedazos. ¡Me abismaré en Ti. ¡oh Dios! permite que aquí. el domingo último al pasar por la mañana frente á la iglesia. vejez y noche Juventud amplia. he oído vuestros largos y desolados suspiros al atravesar los bosques al anochecer. amorosa. cuando todo yacía en silencio. ¿Ignoras que la vejez puede seguir tus huellas con tanta gracia. en Ti. de fuerza. ¿Qué significaron estas cosas insólitas? ¿Qué manos divinas desvendan mis ojos en pleno milagro? ¿Qué son esas formas umbroasas que pueblan los aires y me sonríen? ¿Y esas flotas con banderas de todos los pueblos que avan zan hacia aquí? ¿Y esos himnos que me saludan en lenguas desconocidas? Os he oído. de la acción. La noche te sigue de cerca con sus millones de soles y su sueño y sus reconfortantes tinieblas. mediodía. Sombras cambiantes pasan ante mis ojos. Solitario pájaro de las nieves . He oído en la ópera los cantos del tenor italiano y los de la soprano en mitad de un cuarteto. ¡oh Dios! Aunque las olas me rechacen. de la ambición. pobre. robusta. suaves y solemnes armonías del órgano Os he oído. señor! La nubes se ciernen sobre mí. ¡Corazón de mi amada! También te he oído á ti cantar como á la sordina á través de uno de sus brazos posados debajo de mi cabeza. paralítico. juventud llena de gracia. ¡Yo no quiero disociarme! Me enlazaré estrechamente á Ti. con sus partos y sus cosechas. á quien conozco! ¿Qué es lo que ahora anuncio? ¿La intuición del profeta ó las fantasmagorías de un delirante? ¿Qué sé de la vida? ¿Qué sé de mí mismo? Nada sé.Por todo ello. Vientos de otoño. suaves y solemnes armonías del órgano. Visiones de mundos nuevos y mejores. ¡Anoche. Mi atormentado cerebro se extravía. día de sol. nada conozco de mi labor pasada ó actual. Mis manos y mis miembros se entumecen. cantaban en mi oído las campanillas de su latir! Juventud. de rodillas. de la risa inmensa. fuerza y fascinación como tú? Día pleno y espléndido. viejo. con supremas palabras te solloce: — ¡Gracias. de fascinación. Visiones imprecisas que me turban y parecen burlarse de mí.

esto que tienes entre las manos no es un libro. el que ahora me asalta —Un pulso agónico. no me olvidéis. Os lo doy especialmente á vos. ¡oh vida y muerte! vuestros símbolos. pájaro solitario! Yo también celebraré gozosamente las sábanas de nieve arrasadas de lágrimas de frío. Grave y titubeando Grave y titubeando Escribo estas palabras: Los muertos. Y yo la aparición. Ahora sufro una de mis numerosas transformaciones. yo el fantasma. acepto tu fe y cumplo tu ley. resonando en la soledad. El frío más glacial. . toca un hombre.) De los «Cantos de Adiós» Camarada. un cerebro sin vida—. No solamente exalto los zonas estivales. Una esfera desconocida.) Llenando mi garganta con igual alegría. paso por uno de mis infinitos «avatares». más real y directa de los que yo mismo imaginara. ¡Imitaré tu ejemplo. Con corazón alegre en tono estos cantos. sí. concluída su jornada. la muerte es la que me envía. los poemas de la juventud ó las cálidas corrientes del mediodía. Amigo querido. La grabo en mi corazón hasta el último Adiós. recibid un ósculo. fría.(¡Más allá de los ochenta y tres grados—hacia del Norte—el explorador Greely oyó el canto de un solitario pájaro de las nieves. ¡oh cuán fría!) Estos cabellos blancos. con esa alegría venida de las frías y desnudas regiones árticas. los únicos reales. abrumado bajo el nevar de los años. guía mis pasos. Salto de las páginas á vuestros brazos. y la muerte la cosecha. Aunque bloqueado por perezosos témpanos nórdicos. reposa un instante. La vejez bloqueada por invernales neveras (fría. También he reconocido en ellos. Para afrontar y embellecer mi invierno polar. Me siento como alguien que. estos brazos trémulos. la vida es la siembra. según los que se fué. quienquiera que seáis. Quien vuelve sus hojas.) Mirando labrar Mirando al labrador labrar. (¿Es de noche? ¿Estamos solos los dos?) Soy yo el que os abraza y á quien abrazáis. O al sembrador sembrar los campos. estos pies helados. (La vida. ó al segador segar. Pues los muertos están vivos (Quizá son los únicos vivos.

— Adiós! ¡Acordaos de mis palabras.) INDICE INDICE — Dedicatoria — Prólogo — Detrás de todo Adiós — En el mar.— (A. una araña — Cuadro — Este polvo fue antaño un hombre — A los Estados — España (-) — A un historiador — La Morgue — Como meditaba en silencio — ¡Oh capitán! ¡Mi capitán! — Allá á lo lejos — Dadme vuestro espléndido sol — Hijos de Adam — Canto de la bandera. sobre las naves — A una locomotora — Chispas emergidas de la rueda — Desbordante de vida.V. Os amo aunque me aleje de la materia. triunfante. muerto! FIN Note (1): Es la idea del Retorno. ¡Y sea ya como un ser incorpóreo. vieja causa — Imperturbable — Una extraña velada trascurrida en un campo de — batalla — Un roble en la Luisiana — Pensamiento — Silenciosa y paciente. pudiera ser que yo tornara de nuevo [1] . ahora — Canto de la vía pública — Ciudad de orgías — El himno que canto — Una marcha en las filas — Apartando con las manos la hierba de las praderas — Ciudad de los navíos — En las praderas — A ti. clave cardinal de la Teosofía—idea multimilenaria— que F. al amanecer — ¡Pioners! ¡Oh pioners! — Imágenes . Nietzsche creía haber pensado antes que nadie. — Pensamientos .

vejez y noche . mediodía. suaves y solemnes armonías del órgano — Juventud.— Hacia el Edén — Excelsior — A Uno que fué crucificado — Del canto de mí mismo — Canto del hacha — Mira tú que reinas victoriosa — A un burgués — Año que tiemblas y vacilas ante mí — Canto del Poeta — Inscripción para una tumba — Segunda Parte — Canto de la Exposición — El enigma — A un extranjero — La duda terrible de las apariencias — Del canto al Presidente Lincoln — La canción de la Muerte — A cierta cantante — De lo más hondo de las gargantas del Dakota — Del mediodía á la noche estrellada — Iniciadores — ¡Jonnondio! — Los Estados Unidos á los críticos del Viejo Mundo — Hacia alguna parte — Media noche — Espíritu que has plasmado esta naturaleza — La abuela del Poeta — La Etiopía saludando á la bandera — Luna hermosa — Reconciliación — Cuando estaba á tu lado — ¡Oh estrella de la Francia! — Paises sin nombre — Un espectáculo en el campo — La cantante en la prisión — Orillas del Ontario azul — A un revolucionario europeo vencido — Canto del Sequoia — Europa — Una hora de alegría y de locura — Canto el cuerpo eléctrico — Poetas venideros — Cuando leí el libro — Un canto de alegrías — Saludo mundial — Atravesé antaño una ciudad populosa — Camino de las Indias orientales — La plegaria de Colón — Os he oído.

Price. editors . Ed Folsom & Kenneth M.— Solitario pájaro de las nieves — Grave y titubeando — Mirando labrar — De los Cantos de Adiós © 1995–2010 Walt Whitman Archive.

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