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Eduardo Galeano
1771
Capítulo 09 • Defender, elogiar...
Pedagogía (entre paréntesis)• Daniel Brailovsky
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jagogía (entre paréntesis) Daniel Brailovsky
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_______________Capítulo ___:_
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sugiere o
Jere además dos sentidos entrelazados. Por un lado, la del "tiemp Así, el tiempo de la escuela sería un tiempo libre que caracteriza a los
1berado para ...". Por otro, la del "tiempo liberad o de ...". En el primer hombres libres que pueden disponer de él (Martínez, 2015). La idea de
:aso ' el tiempo se dedica, se dirige a un quehac er (para el que en ge- tiempo libre, finalmente, desplaza al tiempo una cualidad (la libertad)
. , . , . que es de los sujetos, los que habitan con libertad el tiempo haciéndo
neral nadie se haría un tiempo concreto, s1stemat1co) y cuya umca
lo propio. Por eso, la idea de la escuela como una operación de libera
finalidad es la premisa (filosófica, existencial) de volverse una mejor ción de tiempo es una reivindicación emancipadora.
persona, de orientarse mejor en el mundo, de �onrar la_ �ida_ recibi
da. El "para" es amplio y trascendente, no especifico y ut1htano. Pero Un ejercicio que me gusta pensar a partir de allí toma ese significado
también puede entenderse la liberación del tiempo como un lugar del de la palabra escuela y lo enfrenta a lo que el sentido común le dicta
o
que el tiempo es quitado, salvado, recuperado. El tiempo es liberad a cualquiera (y, especialmente, a cualquier niño en edad escolar), es
s ve
de sus prisiones usuales de las que el trabajo productivo, mucha decir: que el tiempo libre es el que comienza al salir y no al entrar a
a
ces alienado, es quizás la que mejor justifica la necesidad de la escuel la escuela. Y enfrentarlo también, especialmente, a la idea utilitaria
de liberar el tiempo. de que la escuela debe formar para el tiempo futuro, el del desempe
ño. Un poco en relación con aquel doble sentido de la idea de utilidad
"·Somos solo lo que el tiempo hace con nosotros o, también y decidi que señalábamos páginas atrás, como utilidad vital, genérica (desde la
dGamente, lo que nosotros hacemos con el tiempo?", se pregunta Skliar vivencia de la escolaridad) y como utilidad específica, curricular, sis
(2017, p. 57 ). Pues si es lo segundo, la escuela tiene algo que hacer res témica, como utilidad al servicio de un modelo productivo. El tiem
pecto de ese acto de ocupar y habitar el tiempo, en tanto po libre, así, es un tiempo liberado de otras tareas y finalidades, pero
también de otros deseos y pasiones, tomo vimos en el Capítulo 3, en
El sentido del gesto de educar es recibir al otro sin cuestiones, sin pregun el relato de Sara y los ángulos2, donde el tiempo del ejercicio liberaba
tas, sin sospechas y sobre todo sin juzgar, para entablar una conversación a los alumnos del deseo de salir al recreo. Podríamos agregar que la
propia dinámica de clases y recreos instala un ritmo que, aun en su de
a propósito de qué haremos con el mundo y qué haremos con nuestras
nunciada analogía con los tiempos fabriles, acompaña ese ejercicio de
vidas (Skliar, p. 20).
los "esfuerzos fecundos", al decir de Alfredo Aguayo. Y también se em
parenta con el carácter de tiempo liberado que, como vimos, Simons y
Masschelein reconocen en el tiempo de estudio previo a un examen.
y para eso hace falta tiempo. No un tiempo productivo _Y eficie�te,
os
sino un tiempo detenido, sustraído precisamente de los 1mperat1� Lo anterior nos lleva, finalmente, a la cuarta operación sobre los suje
de la época. Siguiendo un texto de Rancie re, Walter Kohan exphca
tos, dirigida a convertirlos en atentos, a volverlos capaces de atender
el sentido histórico de esa etimología griega de la palabra "escuela" a aquello que, en ese tiempo liberado, es pllesto sobre la mesa. Esto se
como tiempo libre, como ocio: logra con cierta forma de disciplina capaz de atraer la atención hacia
algo, donde no debe entenderse el término "disciplina" en el sentido
La escuela era un lugar de separación de dos usos o experiencias diferen de la moralina escolar, de las penitencias, etc., sino "como una prácti
tes del tiempo: dentro de la escuela, la experiencia de los que tienen tie111 ca para habilitar" (Simons y Masschelein, 2014), similar a la disciplina
po libre, tiempo para el ocio, para el aprendizaje, para el
estudio, ticm a la que se someten los deportistas cuando entrenan. Esa atención,
po para perder o para experimentar por sí mismo y no por ninguna ou ,1 acto que pone en marcha a esa inteligencia bajo la presión absoluta,
cosa fuera de la experiencia misma. Fuera de la escuela, la experiencia clrl como dice Ranciere en El maestro ignorante, es clave para comprender
tiempo productivo, de los que emplean su tiempo por lo que pueden obt(• la idea de una igualdad de las inteligencias. La diferencia entre la inte
·· vannedy, 2015, p. 215; el destacado es nuestro). ligencia y la estupidez está en la atención. El inteligente no es más que