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Identidad Dominicana: Existe o no?

En todas partes del mundo se denota a cada ciudadano de un pas con su gentilicio correspondiente, por ejemplo, se denomina a las personas brasileos que tienen la nacionalidad de Brasil. Por supuesto lo mismo pasa con nosotros: Repblica Dominicana, dominicanos. Por ser ste ltimo un trmino tan amplio, cualquiera podra preguntarse cuales implicaciones debe tener quien se denote como dominicano. Todo ciudadano de nuestro pas est en contacto con sus orgenes a diario, conserva sus races pero sin embargo no las defiende. Por su parte, la historia nos afirma que somos el resultado de la unin de tres razas distintas: espaola, indgena y africana. Y por otra parte sabemos que las cosas cambian, evolucionan o se renuevan, por esta razn no existe ya referencia alguna de las costumbres, lenguaje y comportamiento de esas razas. Como prueba de esto tenemos el conjunto de hechos que ocurrieron ms adelante en nuestra historia, como ocupaciones y dictaduras entre otros, estos cambiaron y moldearon nuestra sociedad. Sin embargo de sta ltima tampoco sobrevivi mucho puesto que no hubo una transicin en la cual podamos identificar qu cambi por completo ni qu es lo que simplemente se renov. A diferencia de otros pases latinoamericanos, en el nuestro hubo un salto entre lo que era antes y lo que es ahora. En vista de lo anterior podemos establecer que nuestras races nunca estuvieron suficientemente arraigadas al suelo, siempre dbiles y fciles de arrancar. De ah la facilidad con que el dominicano imita el lenguaje y comportamiento de otras culturas. Dado ste ltimo suceso, que en realidad tiene por nombre transculturizacin, se han incorporado un sin fin de elementos ajenos a nuestros orgenes y, peor aun, los mismos han sido acogidos y transmitidos a las generaciones en crecimiento. Una identidad es el conjunto de circunstancias que distinguen un ser de otro por lo que debemos preguntarnos si nuestra caracterstica principal es poseer un poco de la identidad de los dems, o si en realidad el dominicano reconoce y defiende su patria como la propia y sin emular cualquier otra. En fin, una cosa si es cierta: somos toda una mezcla de culturas y saberes.