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COMPILACIÓN DE RESÚMENES NORMATIVOS DE LA

JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO


2008 T.S.P.R. 1 a 2008 T.S.P.R. 53
enero a abril de 2008

ABOGACÍA

Aceptación o rechazo de una representación profesional


De ordinario, ningún abogado tiene la obligación de representar a determinado cliente. Por tanto, es derecho
del abogado aceptar o rechazar una representación profesional, por lo que en su gestión debe obedecer siempre los
designios de su propia conciencia y no los de su representado. In re León Malavé, 2008 T.S.P.R. 27

Actividades incompatibles con la abogacía


El abogado no puede dedicarse ya sea, directa o indirectamente al negocio de fianzas, ni a ninguna otra
actividad que fuere incompatible con el ejercicio de la profesión. No es una actividad propia de la buena práctica de la
profesión, la participación de un abogado en negocios o actividades de venta de bienes u otros servicios comerciales
propios o pertenecientes a otras personas, si tal negocio o actividad tiene el fin directo o indirecto de proporcionarle
trabajo profesional lucrativo que de otra forma el bufete no hubiese obtenido. Si el negocio no genera servicios legales
adicionales para el abogado, no existe tal violación. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2
Un abogado puede libremente dedicarse a actividades ajenas a su profesión siempre y cuando no realice dicha
actividad con el fin directo o indirecto de proporcionarse trabajo profesional lucrativo que de otra forma no hubiese
obtenido. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

Apariencia de conducta impropia


La apariencia de conducta impropia puede resultar muy perniciosa al respeto de la ciudadanía por sus
instituciones de justicia y por la confianza que los clientes depositan en sus abogados. En consecuencia, todo abogado,
tanto en su vida privada como en el desempeño de su profesión, debe evitar la apariencia de conducta impropia. In re
Irizarry Pérez y Reyes Dávila, 2008 T.S.P.R. 45
Habida cuenta de que la práctica de la abogacía está revestida de un alto interés público, los abogados deben
actuar con el más escrupuloso sentido de responsabilidad que impone la función social que ejercen. Ello implica que
todo abogado tiene el deber de desempeñarse con dignidad y alto sentido del honor y aunque ello conlleve ciertos
sacrificios personales, deberá conducirse en forma digna y honorable, tanto en la vida privada como en el desempeño
de su profesión. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

Atención órdenes judiciales


La naturaleza de la función de abogado requiere de una escrupulosa atención y obediencia a las órdenes del
Tribunal Supremo o de cualquier foro al que se encuentre obligado a comparecer. Desatender las órdenes judiciales
constituye un serio agravio a la autoridad de los tribunales e infringe el Canon 9 de los de Ética Profesional. In re
Acevedo Defilló, 2008 T.S.P.R. 14

Atención órdenes del Tribunal Supremo en el ejercicio de su jurisdicción disciplinaria


La naturaleza y práctica de la abogacía requiere una escrupulosa atención y obediencia a las órdenes del
Tribunal Supremo, particularmente en la esfera de conducta profesional.
Por ello, la desatención a las órdenes de dicho foro constituye una violación al Canon 9 del Código de Ética
Profesional, en lo relativo a la exigencia de respeto hacia los tribunales. In re Cruz Bonilla, 2008 T.S.P.R. 13
El compromiso de todo abogado de mantener y contribuir a un orden jurídico íntegro y eficaz, con el propósito
de lograr la más completa confianza y apoyo de la ciudadanía, se extiende no sólo a la esfera de la litigación de causas,
sino a la jurisdicción disciplinaria del Tribunal Supremo. De ahí que independientemente de los méritos de las quejas
presentadas en contra de un abogado, éste tiene la obligación ineludible de responder prontamente a sus
requerimientos. In re Cruz Bonilla, 2008 T.S.P.R. 13; In re Rodríguez Morales, 2008 T.S.P.R. 25
La renuencia a cumplir con las órdenes del Tribunal Supremo en el ejercicio de su jurisdicción disciplinaria
conlleva la suspensión temporal o indefinida del ejercicio de la abogacía. In re Cruz Bonilla, 2008 T.S.P.R. 13
No atender las órdenes del Tribunal Supremo en el ejercicio de su jurisdicción disciplinaria hace al abogado
indigno de continuar desempeñando el ministerio que ostenta como miembro de la profesión legal. In re Acevedo
Defilló, 2008 T.S.P.R. 14
La naturaleza y práctica de la abogacía requiere una escrupulosa atención y obediencia a las órdenes del
Tribunal Supremo, particularmente en la esfera de conducta profesional. Por ello, procede la suspensión del ejercicio de
la abogacía cuando un abogado no atiende diligentemente sus requerimientos y se muestra indiferente ante los
apercibimientos de sanciones disciplinarias. Dicha conducta constituye una falta separada e independiente de la que
motivó la queja. In re Radison Caraballo, 2008 T.S.P.R. 16
Los abogados tienen el deber de responder con premura y diligencia a los requerimientos del Tribunal
Supremo relacionados con las querellas sobre su conducta profesional. El patrón de incumplimiento y dejadez a las
órdenes de dicho foro en la esfera disciplinaria es incompatible con el ejercicio de la profesión de abogado. In re Cid,
2008 T.S.P.R. 17
El incumplimiento por parte de un abogado con las órdenes emitidas por el Tribunal Supremo en un
procedimiento disciplinario, constituye una falta ética separada y distinta a los méritos de la queja, que conlleva la
imposición de sanciones disciplinarias severas. La dejadez e incumplimiento con las órdenes de dicho foro en la esfera
disciplinaria es incompatible con el ejercicio de la abogacía. In re Rodríguez Morales, 2008 T.S.P.R. 25
Los abogados tienen la ineludible obligación de responder con diligencia a las órdenes del Tribunal Supremo y
a los requerimientos del Colegio de Abogados con respecto a quejas presentadas en su contra. El incumplimiento con
tales órdenes conlleva la imposición de severas sanciones disciplinarias ya que constituye una falta independiente de la
que motivó la queja. In re Servera Ramos, 2008 T.S.P.R. 26
Todo abogado tiene el deber y obligación de responder con diligencia a los requerimientos y órdenes del
Tribunal Supremo, particularmente cuando se trata de procedimientos sobre su conducta profesional. Procede la
suspensión del ejercicio de la abogacía cuando un abogado no atiende con diligencia sus requerimientos y se muestra
indiferente ante los apercibimientos de imponerle sanciones disciplinarias. In re Laboy Ramos, 2008 T.S.P.R. 28; In re
Giráldez Iñesta y otros, 2008 T.S.P.R. 44; In re Ortiz McWilliams, 2008 T.S.P.R. 50
Los abogados tienen que responder con premura y por escrito a los requerimientos relacionados a quejas por
conducta profesional. Hacer lo contrario puede conllevar severas sanciones disciplinarias, incluyendo la suspensión del
ejercicio de la profesión, ya que ello constituye un serio agravio a la autoridad de los tribunales e infringe el Canon 9 de
los de Ética Profesional. In re Cuebas Vargas, 2008 T.S.P.R. 29
Desatender las órdenes del Tribunal Supremo en el curso de un procedimiento disciplinario, revela una gran
fisura del buen carácter que debe exhibir todo miembro de la profesión legal. Se trata de un acto de indisciplina,
desobediencia, displicencia, falta de respeto y contumacia hacia el Tribunal Supremo que no habrá de tolerar. In re
Cuebas Vargas, 2008 T.S.P.R. 29

/Deber de respeto a los tribunales


La desatención de las órdenes del Tribunal Supremo constituye
un acto contumaz de indisciplina y una violación al Canon 9 del Código de Ética Profesional, relativo a la exigencia de
respecto hacia los tribunales. In re Radison Caraballo, 2008 T.S.P.R. 16
Incumplir con las órdenes del Tribunal Supremo en el ejercicio de su jurisdicción disciplinaria constituye una
violación al Canon 9 del Código de Etica Profesional en lo relativo al deber de todo abogado de observar hacia los
tribunales una conducta que se caracterice por el mayor respeto. In re Servera Ramos, 2008 T.S.P.R. 26

Atención requerimientos del Procurador General y órdenes del Tribunal Supremo en procedimientos
disciplinarios
Es deber ineludible de los abogados contestar los requerimientos del Procurador General y las órdenes del
Tribunal Supremo en cuanto a quejas presentadas en su contra. El incumplimiento con este deber, conllevará la
suspensión del ejercicio profesional. In re Irizarry Maldonado, 2008 T.S.P.R. 7

Baja voluntaria de la abogacía. In re Mancini García, 2008 T.S.P.R. 18 (resolución); In re Santiago Ortiz, 2008
T.S.P.R. 39 (resolución); In re Irizarry Pérez, 2008 T.S.P.R. 40 (resolución); In re Berríos Pérez, 2008 T.S.P.R. 49
(resolución).

Cambio de dirección
Incurre en una violación a la Regla 9 (d) del Reglamento del Tribunal Supremo de Puerto Rico el abogado que
no brinda su dirección actualizada a la Secretaria del Tribunal Supremo. In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 12
El incumplimiento de la obligación de mantener al día su dirección física como postal es suficiente para
decretar la separación indefinida de la abogacía. In re Ortiz McWilliams, 2008 T.S.P.R. 50

Código de Ética Profesional


El Código de Ética Profesional y los Cánones contenidos en éste no representan una guía taxativa de las
obligaciones que todo abogado tiene para con sus clientes, los tribunales, la profesión y la sociedad puertorriqueña. Más
bien establecen unas pautas mínimas que deben guiar a los abogados en el desempeño de su profesión. In re León
Malavé, 2008 T.S.P.R. 27

Conflicto de intereses
El conflicto de intereses dispuesto prohibido por el Canon 21 de Ética Profesional presenta tres situaciones
que deben ser evitadas por todo abogado: (1) que en beneficio de un cliente se abogue por aquello a lo que el letrado
debe oponerse en cumplimiento de sus obligaciones para con otro cliente; (2) que un abogado acepte la representación
de un cliente en asuntos que puedan afectarse adversamente cualquier interés de un cliente anterior; y (3) que un
abogado acepte una representación legal, o que continúe en ella, cuando su juicio profesional pueda ser afectado por sus
intereses personales. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2
Basta con que el conflicto sea uno potencial para imponer al abogado la obligación de renunciar a la
representación del cliente afectado. La situación no varía por el hecho de que alguien crea que dicha posibilidad es, o
no, altamente especulativa. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2
La prohibición sobre conflicto de intereses requiere la existencia de una relación de abogado-cliente dual. De
ser así, se debe determinar si ello implica representar intereses encontrados o incompatibles, o que puedan serlo
potencialmente. En consecuencia, es imprescindible determinar inicialmente si existe una relación abogado-cliente. In
re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2
La relación abogado-cliente es una relación sui generis que responde en gran medida a las inexorables
exigencias éticas de la profesión. Esta relación comienza cuando el cliente acude al abogado a requerir sus servicios
profesionales para que lo asesore o le represente en algún asunto. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

/Conflicto de intereses personales y conflicto de obligaciones El conflicto de intereses proscrito por el


Canon 21 de Ética Profesional comprende tanto el conflicto de intereses personales como el conflicto de obligaciones.
La primera vertiente sostiene que el conflicto existe cuando los intereses personales del abogado interfieren con la
representación adecuada y efectiva del cliente, al ser éstos incompatibles entre sí; dificultando de este modo, el deber de
lealtad hacia su cliente. El conflicto de obligaciones existe cuando las representaciones simultáneas o sucesivas están
en conflicto con el deber de guardar confidencias que ostenta el abogado con cada uno de sus clientes. In re Santiago
Ríos, 2008 T.S.P.R. 2
Es deber de todo abogado cerciorarse de que no represente intereses encontrados o incompatibles entre sí.
Además, el abogado tiene que cuidarse de que sus actuaciones no den margen a la más leve sospecha de que promueve
o defiende intereses encontrados con los de su cliente. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

/Representación sucesiva de clientes


La representación sucesiva de clientes con intereses adversos presenta el peligro especial de que el abogado
viole el principio de la confidencialidad, privilegio que subsiste aún luego de finalizada dicha representación. In re
Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

/criterios para determinar si existe la representación sucesiva


Para determinar si existe un conflicto por representación sucesiva se tiene que demostrar una relación
sustancial o adversa entre la controversia legal en la que el abogado comparece actualmente en su contra y la materia o
causa de acción en la que dicho abogado representó inicialmente. Sin embargo, el criterio de relación sustancial no
requiere probar una violación actual al principio de confidencialidad por lo que cobija cualquier violación potencial
dentro del marco de dicha relación. Es decir, basta probar que la controversia en el pleito actual está relacionada
sustancialmente con la materia o causa de acción anterior. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

Convicción por delito grave


Un abogado convicto por delito grave o menos grave que implique depravación moral, está incapacitado para
el ejercicio de la profesión. In re Castillo Martínez, 2008 T.S.P.R. 43

/Conspiración para poseer con la intención de distribuir cocaína


Los delitos de conspiración para poseer con la intención de distribuir cocaína así como el de conspiración
suponen la existencia de depravación moral. Por ello, el abogado que resulta convicto de estos delitos será suspendido
del ejercicio de la profesión. In re Castillo Martínez, 2008 T.S.P.R. 43

Cuota de colegiación
El incumplimiento con la obligación de satisfacer la cuota anual del Colegio de Abogados demuestra una total
indiferencia hacia las obligaciones mínimas de la profesión legal por lo que conlleva la suspensión inmediata e
indefinida del ejercicio de la abogacía. In re Giráldez Iñesta y otros, 2008 T.S.P.R. 44; In re Ortiz McWilliams, 2008
T.S.P.R. 50

Deber de competencia
Cuando un abogado asume una representación legal, debe realizar toda gestión a su alcance, dentro del marco
de la ley y la ética, para adelantar los intereses de su representado. In re León Malavé, 2008 T.S.P.R. 27

Deber de lealtad
El abogado tiene la obligación de representar a su cliente con total lealtad, ejercer un criterio profesional
independiente y desligado de sus propios intereses, no divulgar los secretos y confidencias que el cliente haya
compartido durante el transcurso de sus representaciones pasadas y presentes. En consecuencia, los abogados no sólo
deben evitar el conflicto de intereses actual, sino también el potencial. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2
El deber de lealtad exigido profesionalmente a los abogados en el Canon 21 de Ética Profesional se quebranta
cuando se representan intereses encontrados o se entremezclan intereses personales con aquellos sustancialmente
relacionados con el ministerio de la representación legal. Para ello, es esencial distinguir entre la relación abogado-
cliente y las otras actividades que con frecuencia los abogados desempeñan. Conforme a ello, para que el Tribunal
Supremo ejerza su jurisdicción disciplinaria, la conducta en cuestión tiene que desarrollarse dentro de una relación que
haya adquirido la naturaleza de abogado-cliente. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

Deber de puntualidad
Todo abogado tiene el deber de ser puntual en su asistencia y en el trámite de las causas que sus clientes traen
a su atención. Además, deben exhibir todas las diligencias necesarias para asegurarse de no causar dilaciones
injustificadas en la tramitación y solución de los casos en que intervengan. In re León Malavé, 2008 T.S.P.R. 27
La incomparecencia de un abogado a una vista debidamente citada y notificada, denota su falta de respeto y su
irresponsabilidad para con sus clientes y el foro. No obstante, no puede penalizarse a un abogado por no comparecer a
una vista de la que nunca se le notificó o de la que tampoco se enteró por otro medio. In re León Malavé, 2008 T.S.P.R.
27

Deberes de sinceridad y honradez


La conducta de los abogados ante los tribunales, para con sus representados y en las relaciones con sus
compañeros debe ser sincera y honrada. No es sincero ni honrado el utilizar medios que sean inconsistentes con la
verdad; no se debe inducir al juzgador a error utilizando artificios o una falsa relación de los hechos o del derecho. In
re Oliveras López de Victoria, 2008 T.S.P.R. 15
El abogado no puede proveer al tribunal información falsa o que no se ajuste a la verdad, ni puede tampoco
ocultarle información certera que deba ser revelada. In re Oliveras López de Victoria, 2008 T.S.P.R. 15
Ante una imputación de violación del Canon 35 de Etica Profesional, sobre los deberes de sinceridad y
honradez, no es defensa el que no se haya obrado de mala fe o deliberadamente, ni con la intención de engañar o
defraudar. Tampoco importa que no se haya causado daño a un tercero. In re Oliveras López de Victoria, 2008 T.S.P.R.
15
Viola los deberes de sinceridad y honradez el abogado que con conocimiento de que su cliente ha fallecido
promueve el retiro de fondos consignados a favor de éste sin informar al tribunal del deceso. In re Oliveras López de
Victoria, 2008 T.S.P.R. 15
El abogado tiene un deber de sinceridad y honradez ante los tribunales, hacia sus representados y hacia los
demás abogados. El abogado no puede proveer al tribunal información falsa o que no se ajuste a la verdad, ni puede
tampoco ocultarle información certera que deba ser revelada. In re Irizarry Pérez y Reyes Dávila, 2008 T.S.P.R. 45
Para incurrir en violación a los deberes de sinceridad y honradez no se requiere que se haya faltado a la verdad
deliberadamente o de mala fe, con la intención de defraudar o engañar. Tampoco es necesario que se produzca un
perjuicio a tercero. No obstante, estas circunstancias podrían, junto con otras, ser pertinentes a la hora de determinar la
sanción disciplinaria que ha de imponerse al abogado. In re Irizarry Pérez y Reyes Dávila, 2008 T.S.P.R. 45

Defensa intereses del cliente


Los abogados tienen la obligación de defender los intereses del cliente diligentemente, desplegando en cada
caso su más profundo saber y habilidad, y actuando en aquella forma que la profesión jurídica en general estima
adecuada y responsable. In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 12
Un abogado no debe asumir la representación legal de un cliente cuando entiende que no tiene la capacidad
para rendir una labor idónea y competente. In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 12
Aquella actuación negligente que pueda conllevar o, en efecto conlleve, la desestimación o archivo de un caso,
infringe el Canon 18 de Ética Profesional. In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 12
Incurre en violación al Canon 18 de Ética Profesional (defensa diligente de los intereses del cliente), el
abogado que asume la representación de un cliente nueve meses después de dictada la sentencia en el caso y su única
gestión consiste en
presentar tardíamente una moción de relevo de sentencia ya que su gestión era totalmente infructuosa e inconsecuente.
En tal situación no le era posible rendir sus servicios de manera idónea, efectiva y competente. In re Santos Rivera,
2008 T.S.P.R. 12
Los abogados no deben asumir la representación legal de un cliente cuando sean conscientes de no poder
realizar una labor idónea y competente, o de no poder prepararse adecuadamente para defender las causas de éste sin
aumentar irrazonablemente sus gastos o los del sistema de justicia. Además, todo abogado debe defender los intereses
de sus clientes con la mayor diligencia, demostrando en cada una de sus intervenciones su más profundo saber y
habilidad. Así, debe satisfacer y esmerarse por exceder aquella medida que la profesión jurídica estima como la
más adecuada y responsable. In re León Malavé, 2008 T.S.P.R. 27
El abogado tiene el deber de desempeñarse de forma capaz y diligente al defender los intereses de sus clientes,
desplegando en cada caso su más profundo saber y habilidad y actuando en aquella forma que la profesión jurídica en
general estima adecuada y responsable. Este deber se incumple cuando se asume una representación legal consciente
de que no se puede rendir una labor idónea competente, o que no se puede preparar adecuadamente para el caso sin que
ello apareje gastos o demoras irrazonables a su cliente o a la administración de la justicia. In re de León Rodríguez,
2008 T.S.P.R. 41
Los abogados tienen el ineludible deber de defender los intereses de los clientes con el compromiso de emplear
la mayor capacidad, lealtad, responsabilidad, efectividad y la más completa honradez. La gestión profesional debe
llevarse a cabo aplicando en cada caso sus conocimientos y habilidades y su desempeño profesional debe ser siempre
uno adecuado, responsable, capaz y efectivo. In re de León Rodríguez, 2008 T.S.P.R. 41
Los abogados, como oficiales del tribunal, tienen una función revestida de gran interés público que genera
obligaciones y responsabilidades duales para con sus clientes y con el tribunal en la administración de la justicia. Ello
les impone el deber de asegurarse que sus actuaciones dentro de cualquier caso en que intervengan estén encaminadas a
lograr que las controversias sean resueltas de una manera justa, rápida y económica. En consecuencia, este deber de
diligencia profesional del abogado es del todo incompatible con la desidia, despreocupación y displicencia. In re de
León Rodríguez, 2008 T.S.P.R. 41

/Desestimación o archivo de un caso


Aquella actuación negligente que pueda conllevar o en efecto conlleve, la desestimación o archivo de un caso,
se configura violatoria del Canon 18 de Etica Profesional. In re de León Rodríguez, 2008 T.S.P.R. 41
El deber de diligencia del abogado requiere salvaguardar el derecho a recurrir de una determinación adversa
para el cliente; con lo cual, permitir que expire el término de apelación entraña necesariamente una violación al deber
de diligencia que tiene todo abogado. El hecho de que el abogado haya indemnizado a su cliente, no le exime del
trámite disciplinario por infracción al Código de Ética. In re de León Rodríguez, 2008 T.S.P.R. 41

Depravación moral
En lo referente a la abogacía, la depravación moral es un estado o condición del individuo, compuesto por una
deficiencia inherente de su sentido de la moral y la rectitud, en que la persona ha dejado de preocuparse por el respeto y
la seguridad de la vida humana y todo lo que hace es esencialmente fraudulento, inmoral, vil en su naturaleza y dañino
en sus consecuencias. Un abogado incurre en depravación moral cuando hace algo contrario a la justicia, la honradez,
los buenos principios o la moral. In re Castillo Martínez, 2008 T.S.P.R. 43

Diferencias de criterios cuando dos abogados representan un mismo cliente


Cuando dos o más abogados encargados conjuntamente de una causa no puedan llegar a un acuerdo en cuanto
a cualquier asunto de vital importancia para su cliente, éste debe ser informado francamente de dicha diversidad de
criterio para que adopte la decisión que estime más conveniente. La decisión del cliente debe ser aceptada a no ser que
la naturaleza de la diversidad de criterios le impida al abogado cuya opinión ha sido rechazada su cooperación efectiva
en los trámites posteriores del caso. Ante tal situación, este abogado tiene el deber de solicitar del cliente que le exima
de continuar en el asunto. In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 12

Diligencia en tramitación de casos


Habida cuenta de que los abogados son una parte esencial del proceso de impartir justicia, tienen la ineludible
encomienda de desempeñar su labor con la mayor diligencia, responsabilidad e integridad, evitando entorpecer la
resolución de los mismos. In re López Montalvo, 2008 T.S.P.R. 42
Exaltación del honor y dignidad de la profesión
Los abogados tienen el deber de esforzarse, al máximo de su capacidad, en la exaltación del honor y de la
dignidad de la profesión, aunque el así hacerlo conlleve sacrificios personales. In re Oliveras López de Victoria, 2008
T.S.P.R. 15
Los abogados tienen la responsabilidad de evitar hasta la apariencia de conducta profesional impropia ya que
ello tiene un efecto dañino sobre la imagen, confianza y respeto de la ciudadanía hacia la profesión. In re Oliveras
López de Victoria, 2008 T.S.P.R. 15
Habida cuenta de que todo miembro de la clase togada es un espejo en el cual se refleja la imagen de la
profesión, los abogados deberán esforzarse al máximo de su capacidad, en la exaltación del honor y dignidad de la
profesión, aunque el así hacerlo conlleve sacrificios personales y debe evitar hasta la apariencia de conducta profesional
impropia. Por ello, todo abogado, tanto en su vida privada como en el desempeño de su profesión, debe conducirse en
forma digna y honorable. In re Cid, 2008 T.S.P.R. 17
Los abogados tienen el deber de exaltar el honor y dignidad de la profesión. Sus actos forman la concepción
que la comunidad tiene, no solamente del abogado en particular que actúa, sino de toda la clase profesional, la cual
debe representar con limpieza, lealtad y el más alto sentido de responsabilidad. In re Irizarry Pérez y Reyes Dávila,
2008 T.S.P.R. 45

Información al cliente
El abogado debe mantener siempre informado a su cliente de todo asunto importante que surja en el desarrollo
del caso que le ha sido encomendado. De ahí que dictada una sentencia en un caso que pone fin, parcial o totalmente a
la causa de acción, es obligación del abogado informar a su cliente sobre lo acaecido. In re de León Rodríguez, 2008
T.S.P.R. 41

Interferencia con representación profesional de otro abogado


Todo esfuerzo, directo o indirecto, encaminado a inmiscuirse de cualquier forma en la gestión profesional de
otro abogado, es indigno de aquellos que deben ser hermanos en el foro. No obstante, se puede aconsejar debidamente,
sin temores ni favores, a aquellas personas que acuden a solicitar servicios en busca de algún remedio, especialmente
cuando la deslealtad o negligencia de otro abogado está envuelta. Ante este supuesto, el abogado debe primero intentar
comunicarse con el abogado contra el que se formule la queja, siempre que sea posible. In re Santos Rivera, 2008
T.S.P.R. 12

Naturaleza de la relación abogado-cliente


La relación abogado-cliente es una de naturaleza fiduciaria y está fundada en la honradez absoluta y en el
deber de lealtad y de confidencialidad de todo abogado para con su cliente. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

Opinar sobre méritos de reclamación


No incurre en violación ética alguna un abogado que le brinda a su cliente una opinión con sosiego y
prudencia sobre los méritos de su reclamación y las oportunidades de prevalecer. In re León Malavé, 2008 T.S.P.R. 27

Presentación de demandas que no tienen mérito


Si un abogado llega a la conclusión de que la demanda que ha radicado no tiene méritos, debe informarle
oportunamente su criterio al cliente y renunciar formalmente a su representación legal. In re Santos Rivera, 2008
T.S.P.R. 12

Procedimiento disciplinario
Un cliente que presenta una querella por el mero hecho de no obtener el resultado esperado en un pleito, sin
más, no aduce hecho alguno que requiera de la intervención del Tribunal Supremo. In re León Malavé, 2008 T.S.P.R.
27

/Carga probatoria
El criterio a utilizarse en los casos disciplinarios es el de prueba clara, robusta y convincente, no afectada por
reglas de exclusión ni a base de conjeturas. Ello porque en casos disciplinarios contra miembros del foro está envuelto
el derecho de estos a ganarse el sustento como abogados. In re Irizarry Pérez y Reyes Dávila, 2008 T.S.P.R. 45

/Criterios a considerar al imponer sanción


Al imponerse una sanción disciplinaria deben tomarse en cuenta los siguientes factores: la buena reputación
del abogado en la comunidad, su historial previo, si ésta constituye su primera falta y ninguna parte ha resultado
perjudicada, la aceptación de la falta y el sincero arrepentimiento, si se trata de una conducta asilada, el ánimo de lucro
que medie de su actuación, el resarcimiento al cliente y, cualesquiera otras conmiseraciones, ya bien atenuantes o
agravantes, que medien a tenor de los hechos. In re de León Rodríguez, 2008 T.S.P.R. 41

/Determinaciones de hechos del Comisionado Especial


El Tribunal Supremo no habrá de alterar las determinaciones de hechos del Comisionado Especial, salvo en
aquellos casos donde se demuestre parcialidad, prejuicio o error manifiesto. In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 12; In re
León Malavé, 2008 T.S.P.R. 27
El Tribunal Supremo concederá deferencia a las determinaciones del Comisionado Especial en un trámite
disciplinario ya que está en mejor posición de aquilatar la prueba presentada. In re Santiago Ríos, 2008 T.S.P.R. 2

Reinstalación al ejercicio de la abogacía. In re Irisarri Castro, 2008 T.S.P.R. 21 (resolución); In re Rivera Torres,
2008 T.S.P.R. 33 (resolución); In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 51.

Relación abogado-cliente
/Lealtad y honradez
Habida cuenta de que la relación de abogado y cliente debe fundamentarse en la absoluta confianza entre
ambos, requiere un trato profesional caracterizado por la más devota lealtad y la más completa honradez. In re Cid,
2008 T.S.P.R. 17

/Naturaleza fiduciaria
La naturaleza fiduciaria de la relaciones entre el abogado y su cliente exige que las mismas estén fundadas
sobre la honradez absoluta. Exige al abogado, además, total transparencia, particularmente cuando de asuntos de
índole económica se trate. In re Cid, 2008 T.S.P.R. 17
El abogado debe dar pronta cuenta del dinero u otros bienes del cliente que vengan a su posesión y no debe
mezclarlos con los suyos ni permitir que se mezclen. In re Cid, 2008 T.S.P.R. 17

Renuncia de representación legal


Al ser efectiva la renuncia a la representación legal, el abogado debe hacerle entrega inmediata del expediente
y de todo documento relacionado con el caso a su cliente, además de reembolsar inmediatamente cualquier cantidad
adelantada que le haya sido pagada en honorarios por servicios que no se han prestado.
La devolución del expediente no puede estar sujeta a ninguna condición, pues los abogados no tienen un gravamen ni
derecho de retención sobre los documentos del cliente. In re Santos Rivera, 2008 T.S.P.R. 12

Respeto a los tribunales


La práctica de la abogacía exige hacia los tribunales constante respeto. Este deber no se limita al
comportamiento y lenguaje utilizado durante los procesos o en los escritos judiciales. Es más bien la responsabilidad
que tiene todo abogado o abogada de asumir un compromiso de vigilancia constante por la calidad de la justicia que se
imparte en los tribunales y de actuar para asegurar el buen orden en la administración de la justicia. Esta obligación
ocasiones trasciende la relación puramente privada entre el abogado y el cliente. In re López Montalvo, 2008 T.S.P.R.
42

/Obediencia a las órdenes judiciales


Habida cuenta de que los abogados tienen el deber de observar para con los tribunales una conducta que se
caracterice por el respeto y la diligencia, se les requiere una escrupulosa atención y obediencia a las órdenes que emiten
los tribunales, así como también a cualquier foro al que se encuentren obligados a comparecer. La desatención a dichas
órdenes constituye un grave insulto a la autoridad de los tribunales ya que la buena marcha del proceso judicial del país
es responsabilidad ineludible de todo miembro de la profesión legal. In re de León Rodríguez, 2008 T.S.P.R. 41

Retención fondos del cliente


La retención de fondos pertenecientes a un cliente amerita una sanción, aunque el abogado los hubiera
devuelto, o aun cuando los hubiera retenido sin la intención de apropiárselos. Además, la dilación en la devolución es
igualmente reprochable por lo que amerita se tomen medidas disciplinarias contra el abogado que así actúe ya que tal
actuación demuestra menosprecio hacia sus deberes como abogado. In re Cid, 2008 T.S.P.R. 17
Actúa impropiamente un abogado que retiene, bajo el subterfugio de un préstamo, fondos pertenecientes a sus
clientes. Tal actuación constituye el aprovechamiento de la relación profesional con sus clientes como medio para
levantar fondos para su uso personal y, además, lesiona la imagen de la profesión de abogado. In re Cid, 2008 T.S.P.R.
17

Tribunal Supremo
/Facultad inherente para reglamentar el ejercicio de la abogacía
Como parte de la facultad inherente del Tribunal Supremo de reglamentar el ejercicio de la abogacía, dicho
foro puede desaforar o suspender a aquellos miembros de la profesión que no estén aptos para desempeñar tan delicado
ministerio. Tal autoridad no se limita a causas que surjan con motivo del ejercicio de la profesión sino que se extiende a
toda conducta desplegada por el abogado que afecte sus condiciones morales y que lo haga indigno de ser miembro del
foro. In re Castillo Martínez, 2008 T.S.P.R. 43

CONFINADOS

Clasificación de confinados
La clasificación de confinados es esencial para la eficacia de todo sistema correccional ya que busca separar de
manera sistemática y evolutiva a los confinados en subgrupos, luego de considerar las necesidades de cada individuo, y
las exigencias y preocupaciones de la sociedad. Sirve para coordinar la custodia física de los confinados con los
programas y recursos disponibles dentro del sistema correccional. Se atiende, además, el interés en la protección social,
dado que los sujetos más peligrosos son mantenidos bajo controles mayores. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

/Reevaluación de custodia
Las revisiones periódicas de clasificación tienen el fin de determinar si el plan responde a las necesidades del
confinado y si deben hacérsele ajustes. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8
La función principal de la reevaluación de custodia es supervisar la adaptación del confinado y prestarle
atención a cualquier situación que pueda presentarse. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

Comité de Clasificación y Tratamiento


Para lograr la rehabilitación de los confinados y ofrecerles un tratamiento individualizado, la Administración
de Corrección creó un Comité de Clasificación y Tratamiento que toma todas las decisiones fundamentales respecto del
confinado. Su responsabilidad es: evaluar la situación del confinado para determinar el plan de acción a seguir en cada
caso y medir el progreso alcanzado por éste, con el fin de garantizar su rehabilitación y la seguridad de la sociedad.
Para ello, el Comité de Clasificación evalúa las necesidades, las capacidades, los intereses, las limitaciones y el
funcionamiento social del confinado, en pos de estructurarle un plan institucional de tratamiento sujeto a evaluaciones
periódicas. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8
La jurisdicción del Comité de Clasificación y Tratamiento incluye, entre otras cosas: el tipo de custodia; el
alojamiento; las oportunidades de trabajo, estudio o adiestramiento vocacional; y el tratamiento de condiciones
especializadas. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8
El Comité de Clasificación y Tratamiento no puede intervenir cuando se emiten órdenes por el tribunal como
resultado de recursos legales que el confinado ha llevado o cuando se toma cualquier acción inmediata con un
confinado al amparo de disposiciones del Reglamento Disciplinario. Tampoco puede intervenir cuando el confinado
solicita ser aislado por razones de seguridad o en aquellas situaciones en que por reglamento se dispone la abstención.
López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8
El Comité de Clasificación y Tratamiento de una institución penal puede intervenir con el caso de un
confinado, de forma no rutinaria, tras cesar las sanciones impuestas por violación de las normas disciplinarias
institucionales. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

Reglamento de Procedimientos Disciplinarios para Confinados


El Reglamento de Procedimientos Disciplinarios para Confinados y Participantes de Programas de Desvío y
Comunitarios, Reglamento Núm. 6994 del 29 de junio de 2005, se promulgó con el fin de propiciar un ambiente de
seguridad y orden en las instituciones correccionales del país. Para lograrlo, provee un mecanismo que permite
imponerle sanciones disciplinarias a aquellos confinados que infrinjan las normas y procedimientos de la institución.
López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

/Acciones a tomar por el Comité de Disciplina


/recomendación de cambio de custodia
Entre las acciones que pueden tomar tanto el Comité de Disciplina como el Oficial Examinador se encuentra
el recomendar cambios de custodia al Comité de Clasificación a manera de sanción. López Leyro v. E.L.A., 2008
T.S.P.R. 8
En todos los casos de actos prohibidos de Nivel II, el Comité de Disciplina tiene la obligación de referir su
determinación al Comité de Clasificación para que este último evalúe si la situación del confinado sancionado amerita
cambios en su nivel de custodia. No obstante, de desestimarse la querella disciplinaria, se retira del expediente del
confinado y no puede utilizarse la información de ésta en la evaluación del caso por el Comité de Clasificación. López
Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

CONTRATOS

Compraventa simulada
Cuando se otorga un documento titulado compraventa en que las partes no tuvieron la intención de comprar y
vender un inmueble, sino que su verdadero propósito fue garantizar un préstamo preexistente, se trata de un contrato
simulado ya que el negocio jurídico real es el de préstamo con garantía personal. Por ende, quien adquiere dicha
garantía no tiene la potestad de transmitir el dominio de la propiedad a terceras personas, aun cuando sus deudores
incumplieran con su obligación de pago. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

Contrato de corretaje
El contrato de corretaje es uno de naturaleza sui generis, que a pesar de no estar regulado de forma expresa en
nuestro Código Civil está íntimamente relacionado al contrato de mandato y se rige por las disposiciones del Código
Civil relativas a dicho tipo de contrato especial. Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3
El contrato de corretaje es uno atípico, innominado, principal, consensual y bilateral, a través del cual las
partes se imponen obligaciones recíprocas basadas en la prestación de los servicios de corretaje. Meléndez Guzmán v.
Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

/Término prescriptivo para reclamar el pago de la comisión


Un corredor de bienes raíces es un "agente" (agente de negocios) para efectos del artículo 1867 del Código
Civil y, como consecuencia, le es de aplicación el plazo trienal allí establecido para reclamar el pago de sus comisión y
otros haberes por sus servicios. Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

Contrato de garantía personal


Al igual que en el caso de la prenda y de la hipoteca, en el contrato de garantía personal el acreedor no puede
apropiarse de la cosa dada en garantía ante el incumplimiento del contrato garantizado. Delgado Rodríguez v. Rivera
Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

DERECHO ADMINISTRATIVO

Centro de Recaudación de Ingresos Municipales


/Término para la presentación de recurso apelativo cuando el CRIM es parte en el litigio
A pesar de que el Centro de Recaudación de Ingresos Municipales se creó como una entidad municipal,
independiente y separada de cualquier otra agencia o instrumentalidad del Gobierno del Estado Libre Asociado, por sus
fines eminentemente públicos, como institución, se asemeja a una agencia gubernamental típica. De ahí que cuando el
CRIM sea parte en un caso ante el tribunal de primera instancia, el término para la revisión de la sentencia será el de
sesenta días para todas las partes involucradas en el pleito.
Plaza Las Américas, Inc. v. Centro de Recaudación de Ingresos Municipales, 2008 T.S.P.R. 37

Departamento de Asuntos del Consumidor


/Consumidor
Para fines del Departamento de Asuntos del Consumidor, "consumidor" es toda persona natural, que adquiere
o utiliza productos o servicios como destinatario final. Incluye toda otra persona, asociación o entidad que por
designación de ley está facultado para presentar su reclamación en el Departamento. Está excluida de dicha definición
cualquier persona o entidad que adquiere bienes o servicios con motivo de lucrarse en una posterior reventa. Amieiro
González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Inclusión de un tercero en el proceso administrativo


Para adjudicar eficientemente los derechos de los consumidores es preciso que el procedimiento
administrativo sea flexible, ágil, rápido, y libre de las trabas procesales de los tribunales de justicia. De ahí que la
inclusión de un tercero en el proceso administrativo debe ponderarse cuidadosamente a los fines de evitar que la
demora perjudique al consumidor y dé al traste con la flexibilidad que caracteriza dichos procedimientos. La
responsabilidad que pueda tener el tercero que se interesa incluir frente al querellado o ante el querellante puede
dilucidarse mediante litigación ordinaria. De esta manera, se evita la dilación en los procedimientos administrativos y
se le garantiza al consumidor un proceso rápido y sencillo, y la pronta solución de la querella presentada ante DACO.
No obstante, la inclusión de un tercero sería mandatoria si su exclusión le privase de su día en corte. Amieiro González
v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Jurisdicción del D.A.C.O.


La jurisdicción de D.A.C.O. depende, esencialmente, del reclamo de un consumidor en oposición a una
persona o entidad que provee productos o servicios. Cónsono con ello, la agencia carece de jurisdicción para entender
en una querella presentada por una parte que no pueda calificarse como un consumidor. Amieiro González v. Pinnacle
Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Ley para la Reducción de los Riesgos Provocados por la Pintura a Base de Plomo en Viviendas
Residenciales
En una querella instada ante el D.A.C.O. contra un corredor de bienes raíces bajo las disposiciones de la Ley
para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces, dicha agencia no puede asumir jurisdicción sobre las vendedoras de la
propiedad en virtud de la Ley para la Reducción de los Riesgos Provocados por la Pintura a Base de Plomo en
Viviendas Residenciales, cuando se determina que la propiedad está contaminada con asbestos, toda vez que el corredor
no se considera un consumidor en relación al vendedor de la propiedad. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate
Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces y la Profesión de Corredor, Vendedor o Empresas
de Bienes Raíces
La Asamblea Legislativa delegó al D.A.C.O. la facultad para supervisar el negocio de bienes raíces en Puerto
Rico como la venta en Puerto Rico de bienes ubicados fuera de esta jurisdicción. Amieiro González v. Pinnacle Real
Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52
La Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces (Ley Núm. 10 de 26 de abril de 1994, 20 L.P.R.A. sec.
3025 et seq.) le prohíbe a toda persona sujeta a las disposiciones de la misma incurrir o inducir a otra persona a no
suministrar a las partes, al momento de consumarse una transacción de bienes raíces, toda la información necesaria
para la misma y todos los documentos que exigen las leyes y los reglamentos aplicables. Asimismo, el estatuto
proscribe ocultar deliberadamente información esencial sobre las condiciones de una propiedad, con el ánimo de
inducir a una de las partes a concluir la transacción en unos términos que, de conocerlos, no hubiese realizado la
transacción o hubiese pagado un precio menor. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R.
52
La Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces (Ley Núm. 10 de 26 de abril de 1994, 20 L.P.R.A. sec.
3025 et seq.) excluye de su aplicación a los propietarios de bienes inmuebles localizados en o fuera de Puerto Rico que
vendan o enajenen bienes inmuebles propios cuando no se dediquen habitualmente a la venta de bienes raíces. Amieiro
González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Propósitos
El Departamento de Asuntos del Consumidor fue creado con el fin primordial de vindicar e implementar los
derechos del consumidor. Por ello, la ley habilitadora de DACO le confirió a su Secretario la facultad de atender,
investigar y resolver las quejas y querellas presentadas por los consumidores de bienes y servicios adquiridos o recibidos
en el sector privado de la economía. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

Interpretaciones jurídicas de agencias administrativas


En la interpretación judicial de interpretaciones jurídicas de las agencias administrativas no se trata de aplicar
con lógica mecánica determinada interpretación, sino de formular aquélla que sea cónsona con las necesidades
contemporáneas de la sociedad y con la intención original de la ley según fue aprobada. López Leyro v. E.L.A., 2008
T.S.P.R. 8

Poderes delegados a las agencias administrativas


Una agencia administrativa sólo puede llevar a cabo las funciones que se le han encomendado
legislativamente y aquéllas que surgen de su actividad o encomienda principal. Si la actuación de la agencia
administrativa excede los poderes delegados por la Asamblea Legislativa, será considerada ultra vires y, por ende, nula.
Amieiro González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52
Una agencia administrativa no puede asumir jurisdicción sobre situación alguna que no esté autorizada por
ley; es decir, ni la necesidad, ni la utilidad, ni la conveniencia pueden sustituir al estatuto en cuanto a fuente de poder
de una agencia administrativa. Es por ello que cualquier duda en cuanto a la existencia de dicho poder debe resolverse
en contra del ejercicio del mismo. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

Reglamentos administrativos
La función final de los reglamentos es atender una gran variedad de casos mediante normas de aplicación
general que puedan ser empleadas e interpretadas por funcionarios de la propia agencia. López Leyro v. E.L.A., 2008
T.S.P.R. 8
Cuando la delegación a una agencia administrativa es amplia y está matizada por criterios generales, la
aprobación de reglamentos sirve para definir los límites y contornos de la autoridad delegada. López Leyro v. E.L.A.,
2008 T.S.P.R. 8
Una vez el organismo administrativo ha definido los contornos de su acción a través de reglamentos
debidamente promulgados, le corresponde aplicarlos celosamente. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

/Deferencia judicial a la interpretación de la agencia sobre ley orgánica o reglas y reglamentos


Habida cuenta de que las agencias cuentan con un peritaje vasto en relación con la materia objeto de su
gestión rutinaria, la interpretación de la ley orgánica y los fundamentos que aducen en apoyo de la misma, resultan de
gran ayuda para los tribunales al pasar juicio sobre la corrección de las decisiones administrativas. Por ello, los
tribunales han de darle gran deferencia a las aplicaciones e interpretaciones que las agencias hagan de sus propios
reglamentos y de las leyes que administran. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

/Interpretación administrativa de sus reglamentos


Como de ordinario los reglamentos crean un estado de Derecho que protege a quienes actúan bajo sus
disposiciones, las agencias administrativas no pueden ignorar sus propias reglas y fundamentar sus actos en una
autoridad interpretativa superior debido a su particular experiencia. Por esto, las interpretaciones que las agencias
realicen de sus propios reglamentos deben ampararse en la razón y en la afinidad con sus leyes habilitadoras. López
Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

Reglas o reglamentos administrativos


Una regla o reglamento es cualquier norma o conjunto de normas de una agencia que sea de aplicación
general, que ejecute o interprete la política pública o ley, o que regule los requisitos de los procedimientos y prácticas de
una agencia. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8
Las reglas administrativas pueden ser de tres tipos: las que formulan política pública (reglas sustantivas o
legislativas), las que ejecutan o interpretan la ley (reglas interpretativas) o las que establecen procedimientos (reglas
procesales). López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

DERECHO CONSTITUCIONAL

Debido proceso de ley


Como la esencia de protección del debido proceso de ley es que el procedimiento seguido sea justo y
equitativo, ello se determina a partir de las circunstancias de cada caso. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur,
Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

/Aseguramiento de sentencia
/orden de hacer o desistir
Habida cuenta de que el principio fundamental del debido proceso de ley es el derecho de toda persona a ser
oído antes de ser despojado de un interés protegido, no se vulnera esta disposición en una solicitud de injunction en
aseguramiento de sentencia bajo la Regla 56 de Procedimiento Civil en un pleito de injunction para hacer valer una
servidumbre en equidad cuando: se le provee a la parte demandada amplia oportunidad para presentar su prueba y
enfrentarse a la prueba presentada por la parte demandante; se celebra una inspección ocular en la cual el tribunal
escuchó los planteamientos de los peritos de las partes; el tribunal examinó la naturaleza de los daños que las partes
sufrirían de concederse el remedio provisional solicitado; auscultó la probabilidad de que la demandante prevaleciera
en los méritos; consideró la probabilidad de que la reclamación se tornase académica de no concederse el injunction
preliminar; y analizó el posible impacto que el remedio tendría en el interés público. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

Derecho a intimidad
El derecho a la intimidad es un derecho de la personalidad, y faculta a su titular a impedir o limitar la
intervención de terceros -sean particulares o poderes públicos- contra la voluntad del sujeto. Vigoreaux Lorenzana v.
Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
Ante el reclamo de violación al derecho a intimidad por una publicación, la cuestión central es si la persona
tiene un derecho razonable a abrigar, donde sea, dentro de las circunstancias del caso específico, la expectativa de que
su intimidad se respete.
Es decir, lo que constituye un ataque abusivo o una intromisión a la intimidad dependerá de las circunstancias
particulares en que se manifiesta la acción estatal o personal, y la naturaleza del interés privado que se quiere proteger.
Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
/Acción en daños
Dada la primacía y la envergadura del derecho fundamental de intimidad, el mismo opera ex proprio vigore y
puede hacerse valer entre personas privadas, eximiéndolas así del requisito de acción estatal necesario para activar los
derechos constitucionales de los ciudadanos. Tal protección es necesaria no tan sólo para que se pueda lograr una
adecuada paz social o colectiva, sino para alcanzar una calidad mínima de la vida humana, al mantener un reducto de
ésta fuera del alcance de terceros. Es por ello que el derecho a la intimidad se puede hacer valer mediante una demanda
por daños al amparo del artículo 1802 del Código Civil de Puerto, de forma tal que se pueda resarcir al agraviado por
los perjuicios causados al violar el deber de no intervenir con la vida privada de los demás. Vigoreaux Lorenzana v.
Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Derecho a la propia imagen


/causa de acción
A diferencia de la difamación, la causa de acción por violar el derecho a la propia imagen no está
condicionada a la naturaleza falsa de la expresión imputada. Es decir, la verdad no es defensa en acciones de
responsabilidad civil de esta índole. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/causa de acción por apropiación indebida del nombre e imagen de una persona para propósitos
comerciales
El derecho a la intimidad incluye una causa de acción contra todo aquél que se apropia indebidamente del
nombre, imagen, o parecido de una persona para propósitos comerciales. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc.,
2008 T.S.P.R. 38

/derecho a la propia imagen de un legislador en publicación con fines lucrativos


Aunque la expectativa de intimidad de un legislador es limitada por su condición de figura política, le ampara
el derecho a la propia imagen cuando se realiza la publicación de una fotografía suya para fines estrictamente lucrativos
si no ha mediado autorización suya, sin que medie ninguna expresión artística o transformativa, o alguna de las causas
de justificación reconocidas. Además de la publicación constituir una infracción al derecho subjetivo de la personalidad
el acto también constituye una violación de naturaleza patrimonial por lo que el agraviado tiene derecho a participar
económicamente en la comercialización de su propia imagen, su nombre o su parecido, conforme al valor de tasación
de tal imagen en el mercado de publicidad al momento de los hechos. Además, tiene derecho a la concesión de daños
morales por haber sufrido una violación del derecho a la intimidad, en la vertiente subjetiva de su derecho a la propia
imagen. No obstante, dada la expectativa de intimidad limitada por ser una figura política al momento de la
publicación del anuncio, los daños morales son accesorios y marginales, por lo cual no deben ser mayores a los daños
económicos que en su momento determine el tribunal de instancia. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008
T.S.P.R. 38

/diferencias entre la acción en daños derivada de la violación al derecho a la propia imagen y el


libelo
Si bien la libertad de expresión es una defensa oponible a los casos de derecho a la propia imagen y a los casos
de libelo, pues su ejercicio legítimo consiste en una causa de exclusión de antijuridicidad que elimina la culpa, existen
rasgos distintivos entre la acción en daños derivada de la violación al derecho a la propia imagen y el libelo: (i) no se
trata de una publicación en ejercicio de la libertad de prensa, pues es una persona o entidad particular quien promueve
la publicación; (ii) la acción en daños por violación al derecho a la propia imagen no requiere que la reproducción
tenga impacto ofensivo alguno, y; (iii) la verdad no es defensa. De ahí que la sátira, la parodia y la hipérbole retórica
sólo han sido reconocidas en casos de libelo, y no en casos de violación al derecho a la propia imagen ni en casos de
expresión comercial. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/excepciones
Se considera como "imagen" la proyección o representación de la figura humana mediante cualquier
procedimiento o técnica de reproducción. A su vez, la imagen propia constituye un atributo fundamental con el cual se
individualiza socialmente a la persona; es decir, es parte integral de la identidad del sujeto representado y es una
vertiente del derecho de intimidad. De ahí que toda persona tiene derecho a controlar dónde, cuándo y cómo se le toma
una fotografía o se reproduce de cualquier forma su imagen. No obstante, se admite la publicación de fotografías hechas
sin petición del interesado en las siguientes circunstancias: en la esfera llamada de historia contemporánea no referida a
la vida privada, o cuando reproduzcan reuniones, manifestaciones u otros actos públicos semejantes o sucesos o
localidades públicos en los que la persona fotografiada sea una figura accesoria; cuando así lo justifique un interés
público o un serio interés artístico; cuando el derecho constitucional a la libertad de expresión del demandado
prevalezca sobre los intereses del sujeto fotografiado; o cuando la toma de la fotografía haya violado intereses dignos de
una protección predominante. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/toma de fotografías
La publicación o la toma de fotografías como medio para difundir la historia contemporánea, cuando no se
trate de la vida privada del objeto del individuo, no conllevará responsabilidad extracontractual ya que entiende que el
derecho a la propia imagen cede ante el interés público apremiante de acceso a la información y la divulgación de
ideas. Además, se permite tomar o publicar la fotografía de una persona, aun sin su consentimiento, cuando ésta sea
una figura accesoria en alguna reunión, manifestación u otro acto o suceso público. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's
Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Expresión para fines lucrativos y comerciales


Aunque la expresión para fines lucrativos y comerciales se encuentra bajo el ámbito de protección
constitucional ésta puede ser regulada sustancialmente por el Estado con mayor facilidad. El propósito fundamental de
este tipo de expresión es promover una transacción comercial, no necesariamente el libre intercambio de ideas. Por
tanto, la expresión comercial está sujeta a una protección constitucional menos rigurosa que otras formas de expresión,
como lo es la expresión política. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
La libertad de expresión se puede aducir en pleitos entre particulares, resultando necesario sopesar los intereses
envueltos la libertad de expresión y el derecho a la intimidad- para determinar cuál derecho prevalece a base de las
circunstancias particulares de la controversia. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

Detención preventiva
Cuando el imputado no puede prestar la fianza que le fue impuesta, queda sometido a detención preventiva
durante el período anterior al juicio. Es decir, permanece sumariado en espera de que se celebre el proceso criminal en
su contra. Pueblo v. Paonesa Arroyo, 2008 T.S.P.R. 34

/Inicio del juicio


Para fines de la cláusula de detención preventiva, es suficiente el inicio del juicio antes de que se cumplan los
seis meses de prisión preventiva. Esto es, no se requiere la celebración de la totalidad del juicio dentro de los seis meses
desde que el acusado fue detenido preventivamente. Pueblo v. Paonesa Arroyo, 2008 T.S.P.R. 34
Para fines de la cláusula constitucional sobre detención preventiva, el juicio comienza con la juramentación
preliminar del jurado bajo la Regla 119 de Procedimiento Criminal. Pueblo v. Paonesa Arroyo, 2008 T.S.P.R. 34
Aunque el tomar el juramento preliminar al jurado, en ocasiones tiene el único propósito de asegurar que el acusado
permanezca detenido, el acusado no queda huérfano de remedios ya que, una vez se lleva a cabo la juramentación
preliminar, bajo el derecho a un juicio rápido, el tribunal no se puede cruzar de brazos. Una dilación excesiva entre el
voir dire y la juramentación definitiva del jurado es una violación al derecho a un juicio rápido que puede conllevar la
desestimación de la acusación. Pueblo v. Paonesa Arroyo, 2008 T.S.P.R. 34

/Propósito
La cláusula de que la detención preventiva antes del juicio no excederá de seis meses tiene como propósito
evitar que, una persona a quien ampara la presunción de inocencia, sea restringida por el estado en el ejercicio de su
poder de custodia con el único propósito de hacerle comparecer a juicio y, además, pretende evitar que se convierta en
un castigo anticipado por un delito no juzgado. Pueblo v. Paonesa Arroyo, 2008 T.S.P.R. 34

Libertad de expresión
/Expresión política
La expresión política debe recibir el más alto grado de protección constitucional ya que el libre intercambio de
ideas, opiniones e información sobre los procesos gubernamentales y políticos permite que la toma de decisiones se
realice de manera democrática. Por tanto, la expresión política tiene preeminencia dentro de la protección
constitucional a la libertad de expresión.
Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
El valor superior otorgado a la libertad de expresión no supone una irrestricción absoluta, de forma que no
pueda subordinarse a otros intereses cuando la necesidad y conveniencia pública lo requieran. No obstante, las
limitaciones a la libertad de expresión serán interpretadas restrictivamente, de manera que no abarquen más de lo
imprescindible. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Figura pública
La condición de figura pública no priva por completo al individuo de su expectativa a la intimidad, ni su
personalidad es de dominio público para propósitos comerciales. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008
T.S.P.R. 38

/Hipérbole retórica
La figura de la hipérbole retórica es una expresión alegadamente difamatoria que no es accionable si se utiliza
en un sentido figurativo, flexible y no necesariamente por su significado literal. Es decir, la hipérbole retórica es una
defensa oponible a las imputaciones de falsedad o mendacidad de una expresión alegadamente libelosa. Vigoreaux
Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Libertad de expresión como defensa


En casos de daños y perjuicios derivados del derecho a la intimidad, la libertad de expresión puede ser una
defensa, pues el ejercicio legítimo de un derecho es una causa de exclusión de antijuridicidad que elimina la culpa.
Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Parodia
Una parodia es aquella expresión que utiliza algunos elementos de la composición original para crear una
obra nueva que, por lo menos en parte, comente o se burle directamente de la obra original. El mero acto de insertar
unas palabras burlescas sobre una fotografía de una persona no es suficiente para crear una obra nueva bajo la doctrina
de parodia de propiedad intelectual. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Sátira
El humor, sea en forma de sátira, parodia, chistes, etc., rinde una función dual al entretener y servir de crítica
social simultáneamente. Como tal, amerita una protección especial en nuestra sociedad. Vigoreaux Lorenzana v.
Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
La sátira es una composición poética u otro escrito cuyo objeto es censurar acremente o poner en ridículo a
alguien o algo. Utiliza la obra original sin alteración o transformación significativa para criticar otro elemento social,
no relacionado necesariamente con la obra original misma. Por tanto, la sátira tiene una protección constitucional de
menor jerarquía que la parodia, especialmente cuando se utiliza para propósitos lucrativos y comerciales. Vigoreaux
Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
Rama Legislativa
/Facultad de la Asamblea Legislativa para requerir a la Rama Ejecutiva información cuya
confidencialidad está dispuesta por una ley. Aponte Hernández v. Sánchez Ramos, 2008 T.S.P.R. 53 (sentencia).

DERECHO DE CONSUMIDORES

Departamento de Asuntos del Consumidor


/Consumidor
Para fines del Departamento de Asuntos del Consumidor, "consumidor" es toda persona natural, que adquiere
o utiliza productos o servicios como destinatario final. Incluye toda otra persona, asociación o entidad que por
designación de ley está facultado para presentar su reclamación en el Departamento. Está excluida de dicha definición
cualquier persona o entidad que adquiere bienes o servicios con motivo de lucrarse en una posterior reventa. Amieiro
González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Inclusión de un tercero en el proceso administrativo


Para adjudicar eficientemente los derechos de los consumidores es preciso que el procedimiento
administrativo sea flexible, ágil, rápido, y libre de las trabas procesales de los tribunales de justicia. De ahí que la
inclusión de un tercero en el proceso administrativo debe ponderarse cuidadosamente a los fines de evitar que la
demora perjudique al consumidor y dé al traste con la flexibilidad que caracteriza dichos procedimientos. La
responsabilidad que pueda tener el tercero que se interesa incluir frente al querellado o ante el querellante puede
dilucidarse mediante litigación ordinaria. De esta manera, se evita la dilación en los procedimientos administrativos y
se le garantiza al consumidor un proceso rápido y sencillo, y la pronta solución de la querella presentada ante DACO.
No obstante, la inclusión de un tercero sería mandatoria si su exclusión le privase de su día en corte. Amieiro González
v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Jurisdicción del D.A.C.O.


La jurisdicción de D.A.C.O. depende, esencialmente, del reclamo de un consumidor en oposición a una
persona o entidad que provee productos o servicios. Cónsono con ello, la agencia carece de jurisdicción para entender
en una querella presentada por una parte que no pueda calificarse como un consumidor. Amieiro González v. Pinnacle
Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Ley para la Reducción de los Riesgos Provocados por la Pintura a Base de Plomo en Viviendas
Residenciales
En una querella instada ante el D.A.C.O. contra un corredor de bienes raíces bajo las disposiciones de la Ley
para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces, dicha agencia no puede asumir jurisdicción sobre las vendedoras de la
propiedad en virtud de la Ley para la Reducción de los Riesgos Provocados por la Pintura a Base de Plomo en
Viviendas Residenciales, cuando se determina que la propiedad está contaminada con asbestos, toda vez que el corredor
no se considera un consumidor en relación al vendedor de la propiedad. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate
Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces y la Profesión de Corredor, Vendedor o Empresas
de Bienes Raíces
La Asamblea Legislativa delegó al D.A.C.O. la facultad para supervisar el negocio de bienes raíces en Puerto
Rico como la venta en Puerto Rico de bienes ubicados fuera de esta jurisdicción. Amieiro González v. Pinnacle Real
Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52
La Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces (Ley Núm. 10 de 26 de abril de 1994, 20 L.P.R.A. sec.
3025 et seq.) le prohíbe a toda persona sujeta a las disposiciones de la misma incurrir o inducir a otra persona a no
suministrar a las partes, al momento de consumarse una transacción de bienes raíces, toda la información necesaria
para la misma y todos los documentos que exigen las leyes y los reglamentos aplicables. Asimismo, el estatuto
proscribe ocultar deliberadamente información esencial sobre las condiciones de una propiedad, con el ánimo de
inducir a una de las partes a concluir la transacción en unos términos que, de conocerlos, no hubiese realizado la
transacción o hubiese pagado un precio menor. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R.
52
La Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces (Ley Núm. 10 de 26 de abril de 1994, 20 L.P.R.A. sec.
3025 et seq.) excluye de su aplicación a los propietarios de bienes inmuebles localizados en o fuera de Puerto Rico que
vendan o enajenen bienes inmuebles propios cuando no se dediquen habitualmente a la venta de bienes raíces. Amieiro
González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

/Propósitos
El Departamento de Asuntos del Consumidor fue creado con el fin primordial de vindicar e implementar los
derechos del consumidor. Por ello, la ley habilitadora de DACO le confirió a su Secretario la facultad de atender,
investigar y resolver las quejas y querellas presentadas por los consumidores de bienes y servicios adquiridos o recibidos
en el sector privado de la economía. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

DERECHO INMOBILIARIO REGISTRAL

Tercero de buena fe
No goza de la protección del tercero registral quien no adquiere una propiedad del verdadero dueño de la
misma. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/Requisitos
Toda persona que adquiera de buena fe y a título oneroso algún derecho de quien en el registro aparezca con
facultad para transmitirlo, será protegida en su adquisición una vez inscriba su título en el Registro de la Propiedad.
Así, el tercero recibe la protección de la buena fe registral, aun cuando se invalide el título del transferente, siempre que
las causas de nulidad no surjan expresamente del registro. Además, el tercero debe poseer buena fe al momento de
adquirir para ser acreedor de la protección provista por la fe pública registral. Esta buena fe, a su vez, consiste en el
desconocimiento, por parte del tercer adquirente, de la inexactitud del Registro. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio,
2008 T.S.P.R. 30

DERECHO LABORAL

Despido discriminatorio
/Compensación por daños económicos
La compensación por daños económicos en una acción por despido discriminatorio dependerá, en gran
medida, de si el empleado puede ser reinstalado a su trabajo. Por ello, cuando proceda la reposición en el empleo, la
compensación en concepto de salarios dejados de recibir se limita a los salarios que hubiese recibido el empleado desde
su despido hasta dictada sentencia. Por el contrario, cuando la reposición no sea posible, el empleado podría ser
acreedor a una compensación adicional en concepto de daños por la pérdida de ingresos futuros. Mestres Dosal v.
Dosal, 2008 T.S.P.R. 20

/Despido discriminatorio por razón de edad


La Ley Núm. 100 de 30 de junio de 1959, según enmendada, 29 L.P.R.A. secs. 146-151, no establece una
edad específica hasta la cual una persona está cualificada para trabajar. Mestres Dosal v. Dosal, 2008 T.S.P.R. 20
Habida cuenta de que la edad del empleado no es criterio de relevancia para determinar si se está o no
cualificado para un empleo, se configura el discrimen por razón de edad cuando el patrono despide a una persona
cualificada para realizar sus labores, por razón de su edad. Mestres Dosal v. Dosal, 2008 T.S.P.R. 20

/remedios
En una reclamación de discrimen por edad instada bajo la Ley Núm. 100 de 30 de junio de 1959, según
enmendada, 29 L.P.R.A. secs. 146-151, por una persona mayor de 65 años, probado el discrimen, el trabajador
discriminado tendrá derecho a todos los remedios que la ley reconoce, incluyendo la reposición en el empleo, y si ello
no fuere posible, a una compensación en concepto de daños por la pérdida de ingresos futuros. Mestres Dosal v. Dosal,
2008 T.S.P.R. 20

/determinación de la compensación
Para establecer la compensación por la pérdida de salarios futuros los tribunales deben determinar, en primer
lugar, si el empleado despedido tiene una probabilidad real de obtener otro empleo similar y, de concluirse que no existe
tal probabilidad, procede vislumbrar si la entidad para la cual trabajaba mantenía o no una política legítima de retiro
obligatorio. Cuando se determine que el empleado despedido no tiene una probabilidad real de conseguir otro empleo
similar y el empleado discriminado trabajara en una entidad que mantuviera una política legítima de retiro obligatorio,
la edad establecida por dicha política sería la determinante al momento de computar la compensación por la pérdida de
ingresos futuros. Ello así, ya que alcanzada dicha edad, el empleado vendría obligado a retirarse. Mestres Dosal v.
Dosal, 2008 T.S.P.R. 20
Para establecer la compensación por concepto de pérdida de salarios que ha de recibir un empleado que no
tiene una probabilidad real de conseguir otro empleo comparable, será necesario establecer la edad hasta la cual, con
mayor probabilidad, dicho empleado estaría cualificado para realizar las labores de su empleo y en efecto las hubiese
realizado de no haber sido despedido. Esta es una determinación que se tomará caso a caso, pues los factores que
inciden sobre dicho asunto son múltiples y variados lo que impide que se designe una edad fija de antemano o se
establezca una fórmula rígida a ser aplicada en todo caso. El estado de salud de la persona, sus hábitos de trabajo, la
ocupación que ostenta o naturaleza del trabajo que desempeña, son sólo algunos de los factores que influyen en esa
determinación. Mestres Dosal v. Dosal, 2008 T.S.P.R. 20

/Propósito
La Ley Núm. 100 de 30 de junio de 1959, según enmendada, 29 L.P.R.A. secs. 146-151, tiene como propósito
la erradicación de las prácticas discriminatorias en el empleo propiciando así mayor igualdad de oportunidades en el
empleo. A tales fines, impone responsabilidad civil al patrono que incurra en conducta discriminatoria por una suma
igual al doble de los daños que el acto discriminatorio cause al empleado. El estatuto no establece limitación alguna en
cuanto al tipo de daño que ha de resarcirse, por lo que el empleado tiene derecho a que se le compensen tanto los daños
emocionales como los económicos, incluyendo una partida por la pérdida de ingresos. Además, el empleado
discriminado tiene derecho a la reposición en el empleo en aquellos casos que se estime apropiado. Mestres Dosal v.
Dosal, 2008 T.S.P.R. 20

DERECHO PENAL

Asesinato
/Elementos
Bajo el artículo 82 del Código Penal de Puerto Rico de 1974, el asesinato en primer grado requiere, aparte de
la malicia premeditada, el elemento de deliberación; mientras que en el asesinato en segundo grado la muerte es
maliciosa y premeditada, pero la deliberación está ausente. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46

/malicia premeditada
/deliberación
La malicia premeditada, que es el elemento mental requerido en el delito genérico de asesinato, implica la
ausencia de justa causa o excusa y conciencia al ocasionar la muerte de un semejante. Por otro lado, la deliberación es
la resolución o decisión de matar, después de darle alguna consideración. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R.
46
Cualquier período de tiempo, por corto que sea, será suficiente para que pueda tener lugar la deliberación.
Incluso, ese lapso puede ser tan rápido como el pensamiento. Esto es, tanto la deliberación como la malicia
premeditada no requieren necesariamente un plan previo ni que se conciban con mucho tiempo de antelación a los
hechos. No tiene que transcurrir determinado período de tiempo entre la intención de matar y la muerte misma ya que
ambos elementos pueden concebirse en el momento mismo del ataque. La premeditación y la deliberación pueden
formarse en un instante antes del acto, y pueden existir no obstante la rapidez con que el acto se haya realizado. Pueblo
v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46
Tanto la deliberación como la malicia son elementos subjetivos cuya existencia, en la mayoría de los casos,
sólo podrá ser determinada mediante una inferencia razonable de los hechos. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008
T.S.P.R. 46

Homicidio
El homicidio presupone que el autor de la muerte actuó movido por una provocación adecuada de tal
naturaleza que lleve a una persona ordinaria a perder su dominio y actúa bajo impulsos mentales causados por cólera,
pendencia o emoción violenta. Si no existe esa provocación o si habiendo existido la misma no es lo suficientemente
grave y la actuación del matador está fuera de toda proporción con el grado de provocación, el acto de dar muerte
constituye asesinato aunque el acusado no hubiese preconcebido la idea. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46

/Elementos
Bajo las disposiciones del artículo 85 del Código Penal de Puerto Rico de 1974, los elementos del delito
homicidio son: 1. dar muerte a un ser humano; 2. como consecuencia de una súbita pendencia o arrebato de cólera; 3.
causado por una provocación adecuada de parte de la víctima. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46

DERECHO PROBATORIO

Medios de prueba
En vista de que la simulación contractual implica la existencia de un negocio fingido y otro verdadero,
tradicionalmente, la contradeclaración se perfila como el medio de prueba que recoge la voluntad real de las partes. La
contradeclaración refleja la verdadera intención de la partes, mostrando o que un contrato no ha existido o que existió
otro diferente o entre personas distintas. Indudablemente entonces, la prueba de simulación se facilita cuando existe un
documento que recoja la contradeclaración. Sin embargo, de no existir la contradeclaración las partes pueden acudir a
cualquier medio de prueba, incluyendo la prueba oral. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30
Al adjudicar acciones de simulación contractual presentadas por terceras personas que no han participado del
contrato simulado, el promovente de la acción puede valerse de presunciones y prueba testifical para cumplir con su
carga probatoria. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30
La admisión judicial o extrajudicial del demandado mediante la cual éste reconoce la existencia de un negocio
simulado y aparente, es un medio probatorio eficaz para establecer la simulación contractual y rebatir la presunción de
existencia de causa en el negocio aparente o simulado. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

Peso de la prueba
En términos probatorios, le corresponde a quien impugna un negocio, presentar prueba tendente a establecer
la simulación. Así, una vez establecida la simulación o la existencia de un contrato simulado, se crea una presunción
absoluta contra el negocio disimulado que compete al gestor rebatir mediante la existencia de una causa verdadera y
lícita. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

DERECHO PROCESAL CIVIL

Apelación
Habida cuenta de que el derecho a apelar una convicción criminal es uno de naturaleza estatutaria y no
constitucional, la Asamblea Legislativa tiene el poder de establecer las formas en que se puede ejercer tal derecho. En
consecuencia, el derecho a apelar no es automático sino que depende de que los litigantes cumplan con las normas
legales y reglamentarias a los fines de perfeccionar el recurso. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31

/Desestimación de un recurso apelativo como sanción


Una parte puede solicitar en cualquier momento la desestimación de un recurso apelativo, cuando, entre otras
cosas, el mismo no se ha presentado o proseguido con diligencia o buena fe. Además, puede solicitarse la
desestimación cuando el recurso es frívolo y surge claramente que no se ha presentado una controversia sustancial o
que ha sido interpuesto para demorar los procedimientos. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
El incumplimiento con las disposiciones reglamentarias sobre los recursos a ser presentados, tanto en el
Tribunal de Apelaciones como en el Tribunal Supremo podría conllevar la desestimación del recurso o eliminar las
alegaciones de una parte. No obstante, habida cuenta del interés de que las controversias se resuelvan en los méritos y
de que exista fácil acceso al proceso apelativo, es necesario establecer un balance entre el deber de las partes de cumplir
con las leyes y reglamentos procesales y el derecho estatutario de los ciudadanos de que su caso sea revisado.
Para lograr tal balance el mecanismo procesal de la desestimación, como sanción, debe utilizarse como último recurso.
Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
La desestimación de un recurso apelativo como sanción, debe prevalecer únicamente en situaciones extremas
en las cuales haya quedado demostrado de manera clara e inequívoca la desatención y el abandono total de la parte con
interés y luego que otras sanciones hayan probado ser ineficaces en la administración de la justicia. Además, no debe
procederse a la desestimación sin un previo apercibimiento a la parte. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
Sólo procede que se desestime un recurso apelativo por incumplimiento al Reglamento del Tribunal de Apelaciones,
cuando se haya provocado un impedimento real y meritorio para que el tribunal pueda atender el caso en los méritos.
Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
Tanto en casos civiles como en criminales, el Tribunal de Apelaciones debe utilizar, en primer término,
medidas menos drásticas que la desestimación para propiciar que se perfeccionen diligentemente los recursos ante su
consideración. Únicamente, cuando el incumplimiento de la parte interesada impida que el tribunal pueda atender el
caso en los méritos, o cuando el abandono de la apelación por la parte sea tal que resulten ineficaces las sanciones
menos extremas, puede procederse a la desestimación del recurso, siempre luego de que la parte fuera apercibida e
informada de la desestimación y sus consecuencias. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31

/Término para la presentación cuando el Estado es parte Cuando el Estado, sus funcionarios,
sus instrumentalidades o los municipios sean partes en el pleito, el término para la revisión de sentencias es el de
sesenta días a partir del archivo en autos de copia de la notificación de la sentencia. La única excepción a esta norma,
es en el caso de las corporaciones públicas, que sólo cuentan con un término de treinta días para solicitar revisión de las
sentencias dictadas en los casos que sean partes. Plaza Las Américas, Inc. v. Centro de Recaudación de Ingresos
Municipales, 2008 T.S.P.R. 37
A pesar de que el Centro de Recaudación de Ingresos Municipales se creó como una entidad municipal,
independiente y separada de cualquier otra agencia o instrumentalidad del Gobierno del Estado Libre Asociado, por sus
fines eminentemente públicos, como institución, se asemeja a una agencia gubernamental típica. De ahí que cuando el
CRIM sea parte en un caso ante el tribunal de primera instancia, el término para la revisión de la sentencia será el de
sesenta días para todas las partes involucradas en el pleito.
Plaza Las Américas, Inc. v. Centro de Recaudación de Ingresos Municipales, 2008 T.S.P.R. 37

Aseguramiento de sentencia
/Orden de hacer o desistir
La Regla 56 de Procedimiento Civil faculta a los tribunales a expedir una orden de hacer o desistir de hacer,
como orden provisional en aseguramiento de sentencias en todo tipo de pleito, sin importar la naturaleza de la
obligación de la que se trate. Esta orden, en esencia, cumple un propósito análogo al del injunction preliminar. Esto
es, pretende mantener el status quo, mientras se dilucida el pleito en sus méritos. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
La parte afectada por una orden de hacer o desistir de hacer, tendrá derecho a una notificación adecuada y a la
celebración de una vista. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc.,
2008 T.S.P.R. 47

/celebración de vista
El propósito de una vista de remedio provisional es atender un incidente dentro de un pleito, conforme a los
intereses de las partes y a los hechos del caso. Como corolario de ello, al celebrar la vista, le corresponde al tribunal
hacer un balance entre los intereses del peticionario y el daño que una orden de injunction preliminar puede causarle a
la parte que la sufre. En esta tarea, el tribunal posee discreción para limitar el tipo de evidencia que se admitirá en la
vista, siempre que le provea a las partes una oportunidad justa y adecuada de presentar prueba y argumentar.
Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
Conforme a la naturaleza de una orden provisional en aseguramiento de sentencia, la determinación de si el
tribunal debe recibir prueba oral dependerá de los hechos sustantivos del caso y de la prueba documental que obra en el
expediente. Por tanto, ante un planteamiento de violación al derecho a presentar prueba en una vista de injunction
preliminar bajo la Regla 56 de Procedimiento Civil, corresponde evaluar si las partes tuvieron una oportunidad
adecuada de esbozar sus planteamientos y de presentar prueba. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v.
Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

/debido proceso de ley


Habida cuenta de que el principio fundamental del debido proceso de ley es el derecho de toda persona a ser
oído antes de ser despojado de un interés protegido, no se vulnera esta disposición en una solicitud de injunction en
aseguramiento de sentencia bajo la Regla 56 de Procedimiento Civil en un pleito de injunction para hacer valer una
servidumbre en equidad cuando: se le provee a la parte demandada amplia oportunidad para presentar su prueba y
enfrentarse a la prueba presentada por la parte demandante; se celebra una inspección ocular en la cual el tribunal
escuchó los planteamientos de los peritos de las partes; el tribunal examinó la naturaleza de los daños que las partes
sufrirían de concederse el remedio provisional solicitado; auscultó la probabilidad de que la demandante prevaleciera
en los méritos; consideró la probabilidad de que la reclamación se tornase académica de no concederse el injunction
preliminar; y analizó el posible impacto que el remedio tendría en el interés público. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
/notificación a la parte adversa; orden ex parte
Bajo la Regla 56.5 de Procedimiento Civil no se concederá ninguna orden para hacer o desistir de hacer
cualquier acto específico, sin una notificación a la parte adversa. Sin embargo, procede expedirse una orden ex parte,
cuando se acredite mediante declaración jurada, que el peticionario sufrirá daños o pérdidas irreparables si se notifica y
celebra una vista. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008
T.S.P.R. 47

/prestación de fianza
La Regla 56.3 de Procedimiento Civil autoriza la expedición de un remedio provisional sin necesidad de
prestar fianza cuando surja de un documento público o privado, firmado ante una persona autorizada para administrar
juramento, que la obligación es legalmente exigible; cuando se trate de un litigante insolvente exento por ley del pago
de aranceles y derechos; o cuando se gestione el remedio luego de dictada la sentencia. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
No procede la prestación de fianza en una solicitud de remedio de injunction en aseguramiento de sentencia
en una demanda para hacer valer una servidumbre en equidad cuando obran en autos
la escritura pública que evidencia la existencia de la servidumbre en equidad y las certificaciones registrales del predio
en controversia ya que constituyen documentos públicos que acreditan la existencia de una obligación legalmente
exigible. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

Certiorari
/Notificación de petición de certiorari
/declaración jurada para acreditar notificación. Meléndez Vega v. El Vocero de Puerto Rico, 2008
T.S.P.R. 24 (resolución).

Costas
La parte interesada en recobrar los gastos necesarios incurridos en la tramitación del pleito debe presentar, en
un término improrrogable de diez días a partir de la notificación de la sentencia, un memorándum juramentado que
incluya las partidas correspondientes. Si no hubiere impugnación, el tribunal aprobará el memorándum de costas, y
podrá eliminar cualquier partida que considere improcedente, luego de conceder al solicitante la oportunidad de
justificar la misma. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

Honorarios de abogado
Procede la imposición del pago de honorarios cuando una parte ha incurrido con temeridad o frivolidad en la
tramitación del pleito. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32
Para fines de la imposición de honorarios de abogado, el concepto de temeridad se refiere a las actuaciones de
una parte que hacen necesario un pleito que se pudo evitar o que provocan la indebida prolongación del mismo. Colón
Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32
La imposición de honorarios de abogado y su cuantía es una determinación discrecional del tribunal
sentenciador, sólo revisable ante indicios de abuso de discreción por parte del juzgador. Sin embargo, una vez
determinada la existencia de temeridad, la imposición del pago de honorarios de abogado es mandatoria. Colón Santos
v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

Injunction
No se expedirá una orden de injunction bajo la Regla 57.1 de Procedimiento Civil sin antes notificar a la parte
adversa y sin que medie la prestación de fianza, por la cantidad que el tribunal considere justa, para el pago de las
costas y daños en que pueda incurrir o que haya sufrido cualquier parte que haya resultado indebidamente puesta en
entredicho o restringida. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc.,
2008 T.S.P.R. 47
Procede un injunction para evitar daños irreparables o una multiplicidad de procedimientos. El concepto de
evitación de daños irreparables o de una multiplicidad de procedimientos constituye un aspecto de la regla básica de
que procede un injunction cuando el remedio existente en el curso ordinario de la ley es inadecuado.
Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

/Requisitos para expedir injunction preliminar


La concesión de un injunction preliminar depende de los siguientes criterios: a) la naturaleza de los daños que
pueden ocasionárseles a las partes de concederse o denegarse el injunction; b) su irreparabilidad o la existencia de un
remedio adecuado en ley; c) la probabilidad de que la parte promovente prevalezca en los méritos; d) la probabilidad de
que la causa se torne académica; y e) el posible impacto sobre el interés público. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

/Servidumbres en equidad
En los casos en que se vindican las disposiciones de una servidumbre en equidad mediante un injunction
permanente, no es necesario probar daños reales o perjuicios sustanciales ya que es el remedio adecuado para hacer
valer las disposiciones de una servidumbre en equidad. Sólo se debe probar la violación a la restricción para que el
promovente tenga derecho al remedio interdictal, sin considerar si la parte está expuesta a sufrir un daño irreparable o
si la parte carece de un remedio adecuado en ley. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de
Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
En un pleito de injunction permanente para vindicar las disposiciones de una servidumbre en equidad
debidamente inscrita en el Registro de la Propiedad, una solicitud de injunction preliminar debe tramitarse al amparo
de las disposiciones de la Regla 56 de Procedimiento Civil como remedio de aseguramiento de sentencia. De ahí que no
tiene que cumplirse con el estándar de adjudicación de un injunction preliminar al amparo de la Regla 57 de
Procedimiento Civil. No obstante, los tribunales deben tomar en cuenta la naturaleza de los daños que pueden
ocasionárseles a las partes; la probabilidad de que la parte promovente prevalezca en los méritos; la probabilidad de que
la causa se torne académica y el posible impacto sobre el interés publico. Además, los tribunales deberán examinar el
tiempo que tardó el peticionario en presentar su reclamo y el efecto del tiempo en los intereses de las partes según la
justicia sustancial. Al emitir un injunction preliminar, el tribunal debe examinar si el daño al que está expuesto el
peticionario no se podrá prevenir de forma eficaz luego de un juicio en los méritos. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

Oferta de sentencia
Si la sentencia que obtuviere finalmente la parte a quien se le hizo una oferta no fuera más favorable, ésta
tendrá que pagar las costas, gastos y honorarios de abogado incurridos con posterioridad a la oferta. Colón Santos v.
Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

Procedimiento para darse por notificado de una sentencia, orden o resolución


La parte que intente darse por notificada de cualquier orden, resolución o sentencia debe firmar en el original
del documento, haciendo constar la fecha en que se ha dado por notificada. La parte que intente darse por notificada no
viene obligada a anotar la fecha en que firmó, sino que meramente debe escribir cuando se dio por notificada. In re
Irizarry Pérez y Reyes Dávila, 2008 T.S.P.R. 45

DERECHO PROCESAL PENAL

Descubrimiento de prueba. Pueblo v. Miró Castañeda y Medina Boria, 2008 T.S.P.R. 11 (resolución).

Discreción del Departamento de Justicia sobre a quién acusar. Pueblo v. Miró Castañeda y Medina Boria, 2008
T.S.P.R. 11 (resolución).

Instrucciones al jurado
En vista de que el jurado, de ordinario, está compuesto de personas desconocedoras de las normas jurídicas
vigentes en nuestro ordenamiento jurídico, el magistrado que preside el proceso tiene el deber ineludible de instruir a
los miembros del jurado sobre el derecho aplicable al caso y de velar que las instrucciones impartidas sean correctas,
precisas y lógicas. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46
El acusado tiene derecho a que se le transmita al jurado todos los aspectos de derecho que, bajo cualquier
teoría razonable, pudieran ser pertinentes en las deliberaciones, ello aunque la prueba de defensa sea débil,
inconsistente o de dudosa credibilidad. Lo indispensable es que, al momento de aquilatar la prueba, el jurado tenga a su
disposición las instrucciones apropiadas, pues sólo así el veredicto será, cualquiera que fuese, uno justo. Pueblo v.
Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46

/Instrucciones sobre delito menor


Entre los distintos aspectos que deben incluirse en las instrucciones al jurado, se encuentran los elementos de los
delitos inferiores al imputado o comprendidos dentro de éste. Sólo procederá impartir instrucciones al jurado sobre
dichos elementos cuando la prueba así lo justifique. Esto es, una instrucción sobre delitos inferiores no le será
transmitida al jurado de forma automática, sino que, es necesario que exista evidencia de la cual el jurado pueda
razonablemente inferir que el acusado es culpable del delito inferior. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46
No incurre en error un juez que deniega una instrucción sobre un delito menor incluido cuando estima que la
evidencia, aun pudiendo ser creída por el jurado, resulta insuficiente en derecho para establecer la comisión del referido
delito. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46

/Instrucciones de homicidio voluntario en un proceso por asesinato


En un proceso por el delito de asesinato, procede impartir instrucciones sobre el delito de homicidio únicamente si
de la prueba surge alguna evidencia que justifique un veredicto de homicidio, aun cuando ésta sea débil o escasa.
Mientras haya alguna prueba pertinente a la cuestión de homicidio, la credibilidad y peso de la misma es cuestión a ser
determinada por el jurado y no una de derecho a ser resuelta por el tribunal. No obstante, ello no implica que los
tribunales vengan obligados a impartir instrucciones sobre el delito de homicidio voluntario cuando no hay nada en la
evidencia que pueda justificar tal veredicto. Pueblo v. Rodríguez Vicente, 2008 T.S.P.R. 46

Juicio rápido
/Demoras institucionales
Aunque las tardanzas atribuibles a un calendario de trabajo congestionado, por sí solas, no justifican la
posposición de un señalamiento del juicio, no constituye un mero reclamo de trabajo excesivo cuando se acomodar en el
calendario de una sala un caso proveniente de otra sala, cuando ya se estaba ventilando otro en la misma. Pueblo v.
Paonesa Arroyo, 2008 T.S.P.R. 34
Habida cuenta de que las demoras institucionales, de ordinario atribuibles al Estado, no tienen de forma
alguna el propósito de perjudicar a la persona imputada o acusada, serán tratadas con menos rigurosidad que las
intencionales, cuyo fin es entorpecer la defensa del imputado. Aún cuando ello no implica que tales demoras justifican
la inobservancia de los términos de juicio rápido, las mismas deberán ser evaluadas conforme los hechos de cada caso
en particular. Pueblo v. Paonesa Arroyo, 2008 T.S.P.R. 34

Procesamiento selectivo. Pueblo v. Miró Castañeda y Medina Boria, 2008 T.S.P.R. 11 (resolución).

Sentencia suspendida
/Libertad a prueba concedida bajo el artículo 404(b) de la Ley de Sustancias Controladas
En la libertad a prueba concedida en virtud del artículo 404 de la Ley de Sustancias Controladas, el probando
acepta que, de ser acusado de cometer un delito grave, se celebre conjuntamente con la vista de determinación de causa
probable por el nuevo delito imputado, la vista sumaria inicial de revocación de libertad a prueba. La determinación de
causa probable de la comisión de un nuevo delito es causa suficiente para, en ese momento, revocar provisionalmente
los beneficios de libertad a prueba. Pueblo v. Acevedo Ramos, 2008 T.S.P.R. 35

/Revocación de libertad a prueba


Bajo la Ley de Sentencias Suspendida, para la revocación de la libertad a prueba de un probando, deben
cumplirse los siguientes requisitos: el tribunal, previa solicitud, debe celebrar un vista ex parte para evaluar si existe
causa probable para creer que el probando ha violado las condiciones de la probatoria. El juez determinará, en el
ejercicio de su discreción, si ordena el arresto del probando en ese momento o lo cita para una vista posterior. De no
ordenarse el arresto inmediato del probando, se deberá celebrar una vista sumaria inicial de carácter informal. En dicha
vista, el probando tiene la oportunidad de ser oído y presentar prueba a su favor. Puede, además, confrontar al oficial
sociopenal promovente, al oficial o encargado de la institución o programa a cargo de la rehabilitación del probando y a
los demás testigos adversos disponibles en ese momento. Pueblo v. Acevedo Ramos, 2008 T.S.P.R. 35

/comisión de nuevo delito


/consolidación de vista de causa probable con la vista sumaria inicial
Como condición a la libertad a prueba, la persona consentirá a que, de ser acusado de cometer un delito grave,
se celebre conjuntamente con la vista de determinación de causa probable la vista sumaria inicial. La determinación de
causa probable de la comisión de un nuevo delito es causa suficiente para, en ese momento, revocar provisionalmente
los beneficios de la libertad a prueba. Pueblo v. Acevedo Ramos, 2008 T.S.P.R. 35
Cuando al probando se le imputa la comisión de un delito grave o se encuentra disfrutando de libertad
condicionada según dispuesta en la Ley de Sentencias Suspendidas, o de la libertad a prueba concedida en virtud del
artículo 404(b)(1) de la Ley de Sustancias Controladas o de la Regla 247.1 de Procedimiento Criminal, se celebrará la
vista sumaria inicial junto con la vista de determinación de causa probable del delito imputado. El tribunal podrá, en
ese momento, revocar provisionalmente la libertad del probando. Luego de celebrada la vista sumaria inicial, si se
decreta la revocación provisional y el encarcelamiento del probando, deberá celebrarse un vista final. Pueblo v.
Acevedo Ramos, 2008 T.S.P.R. 35

/consolidación de vista sumaria inicial y final


La vista sumaria inicial y la final se pueden consolidar en las siguientes circunstancias: (1) si la vista inicial se
suspendiera a petición o por causas atribuibles al probando; (2) a solicitud del abogado del probando; o (3) cuando el
ministerio fiscal no solicite o no logre obtener el arresto y encarcelación del probando. Pueblo v. Acevedo Ramos, 2008
T.S.P.R. 35

/vista final de revocación


La vista final de revocación de sentencia suspendida tiene el propósito de revocar definitivamente el beneficio
de sentencia suspendida. Es por ello que el probando tiene derecho a recibir notificación escrita previo a la celebración
de dicha vista, como también a estar representado de un abogado. Igual que en la vista sumaria inicial, en dicha vista
final el probando puede confrontar la prueba en su contra y presentar prueba a su favor. El peso de la prueba le
corresponde al ministerio público y la decisión del juez será mediante la preponderancia de la prueba. Además, el juez
deberá formular determinaciones de hecho por escrito y justificar la revocación, según sea el caso. Dicha determinación
debe notificarse tanto al ministerio público como al probando. Pueblo v. Acevedo Ramos, 2008 T.S.P.R. 35

/ausencia del probando


Procede celebrar la vista final de revocación de probatoria en ausencia del probando de determinarse que ésta
constituye una renuncia voluntaria a estar presente. Pueblo v. Acevedo Ramos, 2008 T.S.P.R. 35

DERECHO DE PROPIEDAD

Servidumbres en equidad
En los casos en que se vindican las disposiciones de una servidumbre en equidad mediante un injunction
permanente, no es necesario probar daños reales o perjuicios sustanciales ya que es el remedio adecuado para hacer
valer las disposiciones de una servidumbre en equidad. Sólo se debe probar la violación a la restricción para que el
promovente tenga derecho al remedio interdictal, sin considerar si la parte está expuesta a sufrir un daño irreparable o
si la parte carece de un remedio adecuado en ley. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de
Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
En un pleito de injunction permanente para vindicar las disposiciones de una servidumbre en equidad
debidamente inscrita en el Registro de la Propiedad, una solicitud de injunction preliminar debe tramitarse al amparo
de las disposiciones de la Regla 56 de Procedimiento Civil como remedio de aseguramiento de sentencia. De ahí que no
tiene que cumplirse con el estándar de adjudicación de un injunction preliminar al amparo de la Regla 57 de
Procedimiento Civil. No obstante, los tribunales deben tomar en cuenta la naturaleza de los daños que pueden
ocasionárseles a las partes; la probabilidad de que la parte promovente prevalezca en los méritos; la probabilidad de que
la causa se torne académica y el posible impacto sobre el interés publico. Además, los tribunales deberán examinar el
tiempo que tardó el peticionario en presentar su reclamo y el efecto del tiempo en los intereses de las partes según la
justicia sustancial. Al emitir un injunction preliminar, el tribunal debe examinar si el daño al que está expuesto el
peticionario no se podrá prevenir de forma eficaz luego de un juicio en los méritos. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
EMPLEADOS Y FUNCIONARIOS PÚBLICOS

Ley para el Servicio Público


La Ley para el Servicio Público (Ley Núm. 45 de 25 de febrero de 1998, 3 L.P.R.A. sec. 1451 y ss.) tuvo el
propósito de conferir a los empleados públicos que no estén cubiertos por la Ley de Relaciones del Trabajo (Ley Núm.
130 de 8 de mayo de 1945, 29 L.P.R.A. sec. 61 y ss.) el derecho a organizarse para negociar sus condiciones de trabajo
conforme a tres criterios esenciales: (1) acomodar, dentro de las realidades fiscales en que se desenvuelve el Gobierno,
el costo correspondiente del mejoramiento de las condiciones de trabajo de los empleados públicos; (2) evitar
interrupciones en los servicios que prestan las agencias gubernamentales; y (3) promover la productividad en el servicio
público. A tales fines, reconoció a los empleados de las agencias centrales tradicionales el derecho a organizarse y
afiliarse en organizaciones sindicales de su elección. Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008
T.S.P.R. 23

/Empleado confidencial
Conforme a la Ley para el Servicio Público (Ley Núm. 45 de 25 de febrero de 1998, 3 L.P.R.A. sec. 1451 y
ss.), "empleado confidencial" es aquél que cumple con alguno de los siguientes tres criterios: tiene conflicto de
intereses; participa significativamente en la formulación e implantación de política pública; está en una relación de
confidencialidad con las personas que formulan o implementan la política pública general de la agencia o que tienen
acceso y/o conocimiento de ésta; o realiza labores directas o indirectas en torno a las relaciones obrero-patronales.
Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

/Supervisor
Conforme a la Ley para el Servicio Público (Ley Núm. 45 de 25 de febrero de 1998, 3 L.P.R.A. sec. 1451 y
ss.), "supervisor" es
cualquier empleado que, ejerciendo su discreción, tenga autoridad para hacer recomendaciones efectivas sobre la
imposición de medidas disciplinarias; o que tenga la responsabilidad habitual de asignar o dirigir el trabajo, si tales
responsabilidades surgen de una ley, de un reglamento o de la descripción de deberes de su puesto, independientemente
de que su nombramiento sea uno de carrera, confianza, transitorio, probatorio, provisional, irregular, por jornal o por
contrato. Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

/Unidad apropiada
Para fines de la Ley para el Servicio Público (Ley Núm. 45 de 25 de febrero de 1998, 3 L.P.R.A. sec. 1451 y
ss.), están excluidos de la unidad apropiada, entre otros: empleados con nombramientos de confianza, transitorios,
irregulares, por jornal y empleados confidenciales; y los supervisores de todas las agencias, según definido en la ley.
Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

/criterios para la determinación


Para la determinación de los que constituyen unidades apropiadas a los fines de la Ley para el Servicio Público
(Ley Núm. 45 de 25 de febrero de 1998, 3 L.P.R.A. sec. 1451 y ss.) se considerarán los siguientes criterios: a)
comunidad de intereses entre los empleados; b) evitar el fraccionamiento excesivo de las unidades; c) patrones actuales
de organización formal e informal de los empleados; d) protección del pleno disfrute de los derechos reconocidos en la
ley; e) viabilidad de las negociaciones; f) similitud funcional en requerimiento o condiciones del trabajo;
g) sistema de personal establecido y planes de clasificación y retribución implantados en la agencia; y h) acuerdo entre
las partes. Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

/Departamento de Estado
Los puestos pertenecientes a las clases de Oficial de Asuntos Internacionales y de Contador Ejecutivo,
adscritos al Departamento de Estado, están excluidos de la unidad apropiada debido a que están en una relación de
confidencialidad con los que formulan o implantan la política pública general del Departamento de Estado o tienen
acceso y/o conocimiento de la misma. Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

EXPROPIACIÓN

Justa compensación
La obligación del Estado de pagar una justa compensación se puede manifestar de las siguientes maneras: (1)
mediante el ejercicio directo del poder de dominio eminente, instando un recurso de expropiación; (2) por medio de su
reglamentación; y (3) cuando ocurre una incautación de hecho al afectar sustancialmente el uso de la propiedad
físicamente. Autoridad de Carreteras y Transportación de Puerto Rico v. Adquisición de 8554.741 Metros Cuadrados
en el Barrio Canas del Término Municipal de Ponce, 2008 T.S.P.R. 4
Para fines del procedimiento de expropiación forzosa, la justa compensación es aquélla que ponga al dueño en
una posición pecuniaria tan buena a la que estaría si la propiedad no se hubiese expropiado. Autoridad de Carreteras y
Transportación de Puerto Rico v. Adquisición de 8554.741 Metros Cuadrados en el Barrio Canas del Término
Municipal de Ponce, 2008 T.S.P.R. 4

/Naturaleza de la determinación de justa compensación


La determinación de una justa compensación es esencialmente un ejercicio judicial y no legislativo. La
legislatura puede determinar qué propiedad privada se necesita para propósitos públicos -ésta es una controversia de
carácter político y legislativo; pero cuando se ha ordenado la expropiación, la controversia sobre la compensación es
judicial. Autoridad de Carreteras y Transportación de Puerto Rico v. Adquisición de 8554.741 Metros Cuadrados en el
Barrio Canas del Término Municipal de Ponce, 2008 T.S.P.R. 4

/Pago de intereses cuando existe una diferencia entre la suma consignada y la justa compensación
determinada judicialmente
El pago de intereses es una parte integral de la justa compensación al amparo del mandato constitucional de
justa compensación. Autoridad de Carreteras y Transportación de Puerto Rico v. Adquisición de 8554.741 Metros
Cuadrados en el Barrio Canas del Término Municipal de Ponce, 2008 T.S.P.R. 4

/tasa del interés


Cuando existe una diferencia entre la suma fijada por la parte que solicita la expropiación y la cantidad que
determine el tribunal como justa compensación, procede el pago de intereses a razón del tipo de interés anual que fije
por Reglamento la Junta Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras y que esté en vigor al momento de
dictarse la sentencia. No obstante, en los casos donde el período entre la incautación y el pago total del Estado exceda
un semestre, el tribunal debe considerar las variaciones en las tasas de interés durante los distintos semestres.
Autoridad de Carreteras y Transportación de Puerto Rico v. Adquisición de 8554.741 Metros Cuadrados en el Barrio
Canas del Término Municipal de Ponce, 2008 T.S.P.R. 4
En los casos de expropiación forzosa en que el período entre la incautación y el pago total del Estado excede
un semestre, el tribunal tiene que considerar las variaciones en las tasas de interés durante los distintos semestres,
según surgen del Reglamento 78-1 de la OCIF. El tribunal debe tomar la diferencia entre la incautación inicial y el
valor final y añadirle al mismo la cantidad que resulte de aplicarle a dicho valor la tasa de interés anual prevaleciente
en el correspondiente semestre, según se establece en el documento que emite la OCIF (Reglamento 78-1), por los
correspondientes meses hasta el final del semestre. Al valor que resulte se le aplica la tasa de interés anual
prevaleciente en el siguiente semestre, según se establece en el documento que emite la OCIF (Reglamento 78-1), por
los correspondientes meses del semestre. Este proceso se repite hasta la consignación final del valor de la propiedad
expropiada que así resulte. Autoridad de Carreteras y Transportación de Puerto Rico v. Adquisición de 8554.741
Metros Cuadrados en el Barrio Canas del Término Municipal de Ponce, 2008 T.S.P.R. 4

INTERPRETACIÓN DE ESTATUTOS

Función judicial
Un tribunal no está autorizado, bajo el pretexto de buscar la intención legislativa en un estatuto, a adicionarle
limitaciones o restricciones que no surgen de su texto. Tampoco puede un tribunal eliminar mediante legislación
judicial cualquier parte de una ley, no importa cuál pueda ser la opinión del tribunal respecto a la conveniencia de la
misma. Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

Interpretaciones jurídicas de agencias administrativas


En la interpretación judicial de interpretaciones jurídicas de las agencias administrativas no se trata de aplicar
con lógica mecánica determinada interpretación, sino de formular aquélla que sea cónsona con las necesidades
contemporáneas de la sociedad y con la intención original de la ley según fue aprobada. López Leyro v. E.L.A., 2008
T.S.P.R. 8

Texto claro de la ley


Cuando la ley es clara y libre de ambigüedad, debe aplicarse tal como la misma rece, sin que pueda
válidamente menospreciarse su letra so pretexto de cumplir su espíritu o de alguna forma buscar la intensión legislativa
fuera del propio texto de la ley. Esto es así, ya que cuando el legislador se ha manifestado en lenguaje claro e
inequívoco, el texto de la ley es la expresión por excelencia de toda intención legislativa. Departamento de Estado v.
Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

LEYES ESPECIALES

Ley para la Reducción de los Riesgos Provocados por la Pintura a Base de Plomo en Viviendas Residenciales
En una querella instada ante el D.A.C.O. contra un corredor de bienes raíces bajo las disposiciones de la Ley
para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces, dicha agencia no puede asumir jurisdicción sobre las vendedoras de la
propiedad en virtud de la Ley para la Reducción de los Riesgos Provocados por la Pintura a Base de Plomo en
Viviendas Residenciales, cuando se determina que la propiedad está contaminada con asbestos, toda vez que el corredor
no se considera un consumidor en relación al vendedor de la propiedad. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate
Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces y la Profesión de Corredor, Vendedor o Empresas de Bienes
Raíces
La Asamblea Legislativa delegó al D.A.C.O. la facultad para supervisar el negocio de bienes raíces en Puerto
Rico como la venta en Puerto Rico de bienes ubicados fuera de esta jurisdicción. Amieiro González v. Pinnacle Real
Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52
La Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces (Ley Núm. 10 de 26 de abril de 1994, 20 L.P.R.A. sec.
3025 et seq.) le prohíbe a toda persona sujeta a las disposiciones de la misma incurrir o inducir a otra persona a no
suministrar a las partes, al momento de consumarse una transacción de bienes raíces, toda la información necesaria
para la misma y todos los documentos que exigen las leyes y los reglamentos aplicables. Asimismo, el estatuto
proscribe ocultar deliberadamente información esencial sobre las condiciones de una propiedad, con el ánimo de
inducir a una de las partes a concluir la transacción en unos términos que, de conocerlos, no hubiese realizado la
transacción o hubiese pagado un precio menor. Amieiro González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R.
52
La Ley para Reglamentar el Negocio de Bienes Raíces (Ley Núm. 10 de 26 de abril de 1994, 20 L.P.R.A. sec.
3025 et seq.) excluye de su aplicación a los propietarios de bienes inmuebles localizados en o fuera de Puerto Rico que
vendan o enajenen bienes inmuebles propios cuando no se dediquen habitualmente a la venta de bienes raíces. Amieiro
González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

OBLIGACIONES Y CONTRATOS

Causa falsa
La expresión de una causa falsa en los contratos dará lugar a la nulidad, si no se probase que estaban fundados
en otra verdadera y lícita. De ahí que un contrato simulado será válido si se prueba que el negocio encubre una causa
verdadera y lícita. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/Simulación contractual
La simulación contractual implica una contradicción entre la voluntad interna y la voluntad declarada. De
esta contradicción nace un negocio jurídico que se califica de aparente. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008
T.S.P.R. 30

/acción declarativa
La acción declarativa de simulación contractual tiene como fin desvelar la simulación e imprimirle validez
jurídica al contrato verdadero y disimulado, siempre que concurran los elementos necesarios para su validez. Mediante
esta acción judicial, se pretende aclarar la divergencia entre la verdadera voluntad de las partes y la expresada en el
negocio jurídico aparente. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/acción legitimada
En un caso de simulación relativa, la acción se dirigirá, en primer lugar, a obtener la declaración de la
falsedad del contrato aparente o simulado, y en segundo lugar, aunque simultáneamente, a la declaración de que existe
otro contrato, oculto o disimulado, cuya validez o nulidad deberá quedar establecida en la sentencia. Delgado
Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/clases de simulación
/simulación absoluta
Existen dos tipos de simulación: la relativa y la absoluta. En la absoluta, las partes crean la apariencia de un
negocio jurídico, pero en realidad no realizan un negocio real. En este tipo de simulación las partes no alteran la
situación jurídica anterior. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/simulación relativa
La simulación relativa consiste en disfrazar un acto: en ella se realiza aparentemente un negocio jurídico,
queriendo y llevando a cabo en realidad uno distinto. Los contratantes concluyen un negocio verdadero, que ocultan
bajo una forma diversa, de tal modo que su verdadera naturaleza permanezca secreta. De esta forma, bajo la falsa
apariencia se encubre un negocio realmente querido que los contratantes desean sustraer de la curiosidad e indiscreción
de terceros. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/compraventa simulada
Cuando se otorga un documento titulado compraventa en que las partes no tuvieron la intención de comprar y
vender un inmueble, sino que su verdadero propósito fue garantizar un préstamo preexistente, se trata de un contrato
simulado ya que el negocio jurídico real es el de préstamo con garantía personal. Por ende, quien adquiere dicha
garantía no tiene la potestad de transmitir el dominio de la propiedad a terceras personas, aun cuando sus deudores
incumplieran con su obligación de pago. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/imprescriptibilidad de la acción
Las partes que han participado en la simulación tienen legitimación para levantarla en el foro judicial puesto
que mediante ella persiguen validar su verdadera intención. Habida cuenta de que la acción para declarar la simulación
procura hacer efectiva la realidad jurídica frente a una realidad aparente que nunca ha existido, la misma no prescribe.
Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/medios de prueba
En vista de que la simulación implica la existencia de un negocio fingido y otro verdadero, tradicionalmente,
la contradeclaración se perfila como el medio de prueba que recoge la voluntad real de las partes. La contradeclaración
refleja la verdadera intención de la partes, mostrando o que un contrato no ha existido o que existió otro diferente o
entre personas distintas. Indudablemente entonces, la prueba de simulación se facilita cuando existe un documento que
recoja la contradeclaración. Sin embargo, de no existir la contradeclaración las partes pueden acudir a cualquier medio
de prueba, incluyendo la prueba oral. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30
Al adjudicar acciones de simulación contractual presentadas por terceras personas que no han participado del
contrato simulado, el promovente de la acción puede valerse de presunciones y prueba testifical para cumplir con su
carga probatoria. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30
La admisión judicial o extrajudicial del demandado mediante la cual éste reconoce la existencia de un negocio
simulado y aparente, es un medio probatorio eficaz para establecer la simulación contractual y rebatir la presunción de
existencia de causa en el negocio aparente o simulado. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/peso de la prueba
En términos probatorios, le corresponde a quien impugna un negocio, presentar prueba tendente a establecer
la simulación. Así, una vez establecida la simulación o la existencia de un contrato simulado, se crea una presunción
absoluta contra el negocio disimulado que compete al gestor rebatir mediante la existencia de una causa verdadera y
lícita. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

/presunciones
El hecho que el contrato impugnado por simulación se consigne en una escritura pública no impide declarar
su simulación pues, si bien existe una presunción legal a favor de la veracidad de los hechos consignados en una
escritura pública, tal presunción no es concluyente y puede ser rebatida por la correspondiente prueba de hechos
contrarios a los consignados en dicha escritura. Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

Contrato de garantía personal


Al igual que en el caso de la prenda y de la hipoteca, en el contrato de garantía personal el acreedor no puede
apropiarse de la cosa dada en garantía ante el incumplimiento del contrato garantizado. Delgado Rodríguez v. Rivera
Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

PALABRAS Y FRASES

Consumidor
Para fines del Departamento de Asuntos del Consumidor, "consumidor" es toda persona natural, que adquiere
o utiliza productos o servicios como destinatario final. Incluye toda otra persona, asociación o entidad que por
designación de ley está facultado para presentar su reclamación en el Departamento. Está excluida de dicha definición
cualquier persona o entidad que adquiere bienes o servicios con motivo de lucrarse en una posterior reventa. Amieiro
González v. Pinnacle Real Estate Group, PSC, 2008 T.S.P.R. 52

Depravación moral
En lo referente a la abogacía, la depravación moral es un estado o condición del individuo, compuesto por una
deficiencia inherente de su sentido de la moral y la rectitud, en que la persona ha dejado de preocuparse por el respeto y
la seguridad de la vida humana y todo lo que hace es esencialmente fraudulento, inmoral, vil en su naturaleza y dañino
en sus consecuencias. Un abogado incurre en depravación moral cuando hace algo contrario a la justicia, la honradez,
los buenos principios o la moral. In re Castillo Martínez, 2008 T.S.P.R. 43

Empleado confidencial
Conforme a la Ley para el Servicio Público (Ley Núm. 45 de 25 de febrero de 1998, 3 L.P.R.A. sec. 1451 y
ss.), "empleado confidencial" es aquél que cumple con alguno de los siguientes tres criterios: tiene conflicto de
intereses; participa significativamente en la formulación e implantación de política pública; está en una relación de
confidencialidad con las personas que formulan o implementan la política pública general de la agencia o que tienen
acceso y/o conocimiento de ésta; o realiza labores directas o indirectas en torno a las relaciones obrero-patronales.
Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

Hipérbole retórica
La figura de la hipérbole retórica es una expresión alegadamente difamatoria que no es accionable si se utiliza
en un sentido figurativo, flexible y no necesariamente por su significado literal. Es decir, la hipérbole retórica es una
defensa oponible a las imputaciones de falsedad o mendacidad de una expresión alegadamente libelosa. Vigoreaux
Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

Justa compensación
Para fines del procedimiento de expropiación forzosa, la justa compensación es aquélla que ponga al dueño en
una posición pecuniaria tan buena a la que estaría si la propiedad no se hubiese expropiado. Autoridad de Carreteras y
Transportación de Puerto Rico v. Adquisición de 8554.741 Metros Cuadrados en el Barrio Canas del Término
Municipal de Ponce, 2008 T.S.P.R. 4

Parodia
Una parodia es aquella expresión que utiliza algunos elementos de la composición original para crear una
obra nueva que, por lo menos en parte, comente o se burle directamente de la obra original. El mero acto de insertar
unas palabras burlescas sobre una fotografía de una persona no es suficiente para crear una obra nueva bajo la doctrina
de parodia de propiedad intelectual. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

Reglas o reglamentos administrativos


Una regla o reglamento es cualquier norma o conjunto de normas de una agencia que sea de aplicación
general, que ejecute o interprete la política pública o ley, o que regule los requisitos de los procedimientos y prácticas de
una agencia. López Leyro v. E.L.A., 2008 T.S.P.R. 8

Sátira
La sátira es una composición poética u otro escrito cuyo objeto es censurar acremente o poner en ridículo a
alguien o algo. Utiliza la obra original sin alteración o transformación significativa para criticar otro elemento social,
no relacionado necesariamente con la obra original misma. Por tanto, la sátira tiene una protección constitucional de
menor jerarquía que la parodia, especialmente cuando se utiliza para propósitos lucrativos y comerciales. Vigoreaux
Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

Supervisor
Conforme a la Ley para el Servicio Público (Ley Núm. 45 de 25 de febrero de 1998, 3 L.P.R.A. sec. 1451 y
ss.), "supervisor" es
cualquier empleado que, ejerciendo su discreción, tenga autoridad para hacer recomendaciones efectivas sobre la
imposición de medidas disciplinarias; o que tenga la responsabilidad habitual de asignar o dirigir el trabajo, si tales
responsabilidades surgen de una ley, de un reglamento o de la descripción de deberes de su puesto, independientemente
de que su nombramiento sea uno de carrera, confianza, transitorio, probatorio, provisional, irregular, por jornal o por
contrato. Departamento de Estado v. Unión General de Trabajadores, 2008 T.S.P.R. 23

PRESCRIPCIÓN

Acciones reales sobre bienes inmuebles


Las acciones reales sobre bienes inmuebles están sujetas al término prescriptivo de treinta años. Delgado
Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

Prescripción extintiva
En la prescripción extintiva la ley fija un límite de tiempo para el ejercicio de los derechos, transcurrido el
cual establece una presunción de renuncia o abandono de la acción para reclamarlos. Cuando transcurre el período de
tiempo que fija la ley se extingue la acción para hacer efectivo el derecho en cuestión y el deudor queda liberado de su
obligación en tanto puede negarse a cumplir con la misma bajo el fundamento de que ésta fue reclamada tardíamente.
Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

/Requisitos
Para que se configure la prescripción extintiva deben concurrir los siguientes requisitos: (1) la existencia de un
derecho que se pueda ejercitar, (2) la falta de ejercicio o inercia por parte del titular y (3) el transcurso del tiempo
determinado en la ley. Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

Simulación contractual
Las partes que han participado en la simulación tienen legitimación para levantarla en el foro judicial puesto
que mediante ella persiguen validar su verdadera intención. Habida cuenta de que la acción para declarar la simulación
procura hacer efectiva la realidad jurídica frente a una realidad aparente que nunca ha existido, la misma no prescribe.
Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

Términos prescriptivos
Las acciones personales, que no tienen señalado un término especial de prescripción, prescriben a los quince
años. Prescriben a los tres años las acciones para el cumplimiento de la obligación de pagar los honorarios, gastos y
desembolsos que hayan realizado los jueces, abogados, notarios, peritos, agentes y curiales en el desempeño de sus
cargos. Dicho plazo comenzará a contarse desde la fecha en que dejaron de prestarse los servicios pactados. Meléndez
Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

/Interrupción términos prescriptivos


Los términos prescriptivs se entienden interrumpidos cuando el titular del derecho lleva a cabo gestiones que
demuestran su interés en reclamar su acreencia. La prescripción de las acciones se interrumpe por ejercicio ante los
tribunales, por reclamación extrajudicial del acreedor y por cualquier acto de reconocimiento de la deuda por el deudor.
Una vez el término queda interrumpido, comenzará a computarse nuevamente desde el momento en que se produce el
acto interruptor. Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3
No existen requisitos de forma para una reclamación extrajudicial, por lo cual, ésta puede ser verbal o escrita,
siempre que sea efectuada dentro del término prescriptivo. Sin embargo, para que surta un efecto interruptor, la
reclamación extrajudicial debe ser una manifestación inequívoca de quien, amenazado con la pérdida de su derecho,
expresa su voluntad de no perderlo. Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

/reclamación extrajudicial
Los requisitos para que una reclamación extrajudicial interrumpa un término prescriptivo son los siguientes:
(1) que se realice antes de la consumación del plazo; (2) que se haga por el titular del derecho o acción; (3) que el
medio utilizado sea adecuado o idóneo; y (4) que exista identidad entre el derecho reclamado y aquél afectado por la
prescripción. Le corresponde al titular del derecho demostrar el cumplimiento con dichos requisitos. Meléndez Guzmán
v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3
Habida cuenta de que la reclamación extrajudicial es un acto de declaración de voluntad de naturaleza
recepticia, debe ser dirigido al sujeto pasivo del derecho y debe ser recibido por éste. De aquí que no pueda reconocerse
eficacia interruptiva a los actos de afirmación de un derecho que no sean dirigidos al obligado o sujeto pasivo de la
acción, sino a terceros, a personas distintas, a la generalidad. Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

/Servicios prestados por profesionales


El crédito para cobrar la acreencia de servicios prestados por un profesional prescribe a los tres años desde que
cesaron los servicios, mientras los servicios prestados por no profesionales prescriben a los quince años. Meléndez
Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3
/corredor de bienes raíces
Un corredor de bienes raíces es un "agente" (agente de negocios) para efectos del artículo 1867 del Código
Civil y, como consecuencia, le es de aplicación el plazo trienal allí establecido para reclamar el pago de sus comisión y
otros haberes por sus servicios. Meléndez Guzmán v. Berríos López, 2008 T.S.P.R. 3

PROCEDIMIENTO APELATIVO

Apelación
Habida cuenta de que el derecho a apelar una convicción criminal es uno de naturaleza estatutaria y no
constitucional, la Asamblea Legislativa tiene el poder de establecer las formas en que se puede ejercer tal derecho. En
consecuencia, el derecho a apelar no es automático sino que depende de que los litigantes cumplan con las normas
legales y reglamentarias a los fines de perfeccionar el recurso. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31

/Desestimación de un recurso apelativo como sanción


Una parte puede solicitar en cualquier momento la desestimación de un recurso apelativo, cuando, entre otras
cosas, el mismo no se ha presentado o proseguido con diligencia o buena fe. Además, puede solicitarse la
desestimación cuando el recurso es frívolo y surge claramente que no se ha presentado una controversia sustancial o
que ha sido interpuesto para demorar los procedimientos. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
El incumplimiento con las disposiciones reglamentarias sobre los recursos a ser presentados, tanto en el
Tribunal de Apelaciones como en el Tribunal Supremo podría conllevar la desestimación del recurso o eliminar las
alegaciones de una parte. No obstante, habida cuenta del interés de que las controversias se resuelvan en los méritos y
de que exista fácil acceso al proceso apelativo, es necesario establecer un balance entre el deber de las partes de cumplir
con las leyes y reglamentos procesales y el derecho estatutario de los ciudadanos de que su caso sea revisado.
Para lograr tal balance el mecanismo procesal de la desestimación, como sanción, debe utilizarse como último recurso.
Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
La desestimación de un recurso apelativo como sanción, debe prevalecer únicamente en situaciones extremas
en las cuales haya quedado demostrado de manera clara e inequívoca la desatención y el abandono total de la parte con
interés y luego que otras sanciones hayan probado ser ineficaces en la administración de la justicia. Además, no debe
procederse a la desestimación sin un previo apercibimiento a la parte. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
Sólo procede que se desestime un recurso apelativo por incumplimiento al Reglamento del Tribunal de Apelaciones,
cuando se haya provocado un impedimento real y meritorio para que el tribunal pueda atender el caso en los méritos.
Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31
Tanto en casos civiles como en criminales, el Tribunal de Apelaciones debe utilizar, en primer término,
medidas menos drásticas que la desestimación para propiciar que se perfeccionen diligentemente los recursos ante su
consideración. Únicamente, cuando el incumplimiento de la parte interesada impida que el tribunal pueda atender el
caso en los méritos, o cuando el abandono de la apelación por la parte sea tal que resulten ineficaces las sanciones
menos extremas, puede procederse a la desestimación del recurso, siempre luego de que la parte fuera apercibida e
informada de la desestimación y sus consecuencias. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R. 31

/Término para la presentación cuando el Estado es parte Cuando el Estado, sus funcionarios,
sus instrumentalidades o los municipios sean partes en el pleito, el término para la revisión de sentencias es el de
sesenta días a partir del archivo en autos de copia de la notificación de la sentencia. La única excepción a esta norma,
es en el caso de las corporaciones públicas, que sólo cuentan con un término de treinta días para solicitar revisión de las
sentencias dictadas en los casos que sean partes. Plaza Las Américas, Inc. v. Centro de Recaudación de Ingresos
Municipales, 2008 T.S.P.R. 37
A pesar de que el Centro de Recaudación de Ingresos Municipales se creó como una entidad municipal,
independiente y separada de cualquier otra agencia o instrumentalidad del Gobierno del Estado Libre Asociado, por sus
fines eminentemente públicos, como institución, se asemeja a una agencia gubernamental típica. De ahí que cuando el
CRIM sea parte en un caso ante el tribunal de primera instancia, el término para la revisión de la sentencia será el de
sesenta días para todas las partes involucradas en el pleito.
Plaza Las Américas, Inc. v. Centro de Recaudación de Ingresos Municipales, 2008 T.S.P.R. 37

Apreciación de la prueba por instancia


En ausencia de pasión, perjuicio, parcialidad o error manifiesto del tribunal de instancia, el foro apelativo no
intervendrá con la apreciación de la prueba hecha por instancia.
Delgado Rodríguez v. Rivera Siverio, 2008 T.S.P.R. 30

Certiorari
/Notificación de petición de certiorari; declaración jurada para acreditar notificación. Meléndez Vega v.
El Vocero de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 24 (resolución).

Tribunal de Apelaciones
/Facultad para la imposición de sanciones
El Tribunal de Apelaciones está autorizado a imponer sanciones económicas en todo caso y en cualquier etapa a una
parte o a su abogado por la interposición de recursos frívolos, o que se presentan para retrasar los procedimientos, o por
conducta constitutiva de demora, abandono, obstrucción o falta de diligencia en perjuicio de la eficiente administración
de la justicia. Será discrecional del tribunal decretar a favor de quién serán los fondos provenientes de la sanción
económica, es decir, a una parte, su abogado o abogada, o en beneficio del Estado. Pueblo v. Rivera Toro, 2008 T.S.P.R.
31
PROCEDIMIENTOS LEGALES ESPECIALES

Injunction
No se expedirá una orden de injunction bajo la Regla 57.1 de Procedimiento Civil sin antes notificar a la parte
adversa y sin que medie la prestación de fianza, por la cantidad que el tribunal considere justa, para el pago de las
costas y daños en que pueda incurrir o que haya sufrido cualquier parte que haya resultado indebidamente puesta en
entredicho o restringida. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc.,
2008 T.S.P.R. 47
Procede un injunction para evitar daños irreparables o una multiplicidad de procedimientos. El concepto de
evitación de daños irreparables o de una multiplicidad de procedimientos constituye un aspecto de la regla básica de
que procede un injunction cuando el remedio existente en el curso ordinario de la ley es inadecuado.
Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

/Requisitos para expedir injunction preliminar


La concesión de un injunction preliminar depende de los siguientes criterios: a) la naturaleza de los daños que
pueden ocasionárseles a las partes de concederse o denegarse el injunction; b) su irreparabilidad o la existencia de un
remedio adecuado en ley; c) la probabilidad de que la parte promovente prevalezca en los méritos; d) la probabilidad de
que la causa se torne académica; y e) el posible impacto sobre el interés público. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

/Servidumbres en equidad
En los casos en que se vindican las disposiciones de una servidumbre en equidad mediante un injunction
permanente, no es necesario probar daños reales o perjuicios sustanciales ya que es el remedio adecuado para hacer
valer las disposiciones de una servidumbre en equidad. Sólo se debe probar la violación a la restricción para que el
promovente tenga derecho al remedio interdictal, sin considerar si la parte está expuesta a sufrir un daño irreparable o
si la parte carece de un remedio adecuado en ley. Asociación de Vecinos de Villa Caparra Sur, Inc. v. Asociación de
Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47
En un pleito de injunction permanente para vindicar las disposiciones de una servidumbre en equidad
debidamente inscrita en el Registro de la Propiedad, una solicitud de injunction preliminar debe tramitarse al amparo
de las disposiciones de la Regla 56 de Procedimiento Civil como remedio de aseguramiento de sentencia. De ahí que no
tiene que cumplirse con el estándar de adjudicación de un injunction preliminar al amparo de la Regla 57 de
Procedimiento Civil. No obstante, los tribunales deben tomar en cuenta la naturaleza de los daños que pueden
ocasionárseles a las partes; la probabilidad de que la parte promovente prevalezca en los méritos; la probabilidad de que
la causa se torne académica y el posible impacto sobre el interés publico. Además, los tribunales deberán examinar el
tiempo que tardó el peticionario en presentar su reclamo y el efecto del tiempo en los intereses de las partes según la
justicia sustancial. Al emitir un injunction preliminar, el tribunal debe examinar si el daño al que está expuesto el
peticionario no se podrá prevenir de forma eficaz luego de un juicio en los méritos. Asociación de Vecinos de Villa
Caparra Sur, Inc. v. Asociación de Fomento Educativo, Inc., 2008 T.S.P.R. 47

RESPONSABILIDAD CIVIL EXTRACONTRACTUAL

Actos u omisiones de menores de edad


/Negligencia comparada de los padres
A un niño pequeño no se le puede imputar responsabilidad por sus actos u omisiones porque carece de
prudencia, atención y discreción. Ello no impide, sin embargo, que se realice una alegación de negligencia comparada
en contra de los padres del menor cuando éstos puedan ser responsables, en todo o en parte, de la ocurrencia del acto
dañoso. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

Causalidad adecuada
En Puerto Rico rige la teoría de la causalidad adecuada, según la cual no es causa toda condición sin la cual
no se hubiera producido el resultado, sino la que ordinariamente lo produce según la experiencia general. Colón Santos
v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

Derecho a intimidad
El derecho a la intimidad es un derecho de la personalidad, y faculta a su titular a impedir o limitar la
intervención de terceros -sean particulares o poderes públicos- contra la voluntad del sujeto. Vigoreaux Lorenzana v.
Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
Ante el reclamo de violación al derecho a intimidad por una publicación, la cuestión central es si la persona
tiene un derecho razonable a abrigar, donde sea, dentro de las circunstancias del caso específico, la expectativa de que
su intimidad se respete.
Es decir, lo que constituye un ataque abusivo o una intromisión a la intimidad dependerá de las circunstancias
particulares en que se manifiesta la acción estatal o personal, y la naturaleza del interés privado que se quiere proteger.
Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Acción en daños
Dada la primacía y la envergadura del derecho fundamental de intimidad, el mismo opera ex proprio vigore y
puede hacerse valer entre personas privadas, eximiéndolas así del requisito de acción estatal necesario para activar los
derechos constitucionales de los ciudadanos. Tal protección es necesaria no tan sólo para que se pueda lograr una
adecuada paz social o colectiva, sino para alcanzar una calidad mínima de la vida humana, al mantener un reducto de
ésta fuera del alcance de terceros. Es por ello que el derecho a la intimidad se puede hacer valer mediante una demanda
por daños al amparo del artículo 1802 del Código Civil de Puerto, de forma tal que se pueda resarcir al agraviado por
los perjuicios causados al violar el deber de no intervenir con la vida privada de los demás. Vigoreaux Lorenzana v.
Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Derecho a la propia imagen


/causa de acción
A diferencia de la difamación, la causa de acción por violar el derecho a la propia imagen no está
condicionada a la naturaleza falsa de la expresión imputada. Es decir, la verdad no es defensa en acciones de
responsabilidad civil de esta índole. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/causa de acción por apropiación indebida del nombre e imagen de una persona para propósitos
comerciales
El derecho a la intimidad incluye una causa de acción contra todo aquél que se apropia indebidamente del
nombre, imagen, o parecido de una persona para propósitos comerciales. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc.,
2008 T.S.P.R. 38

/derecho a la propia imagen de un legislador en publicación con fines lucrativos


Aunque la expectativa de intimidad de un legislador es limitada por su condición de figura política, le ampara
el derecho a la propia imagen cuando se realiza la publicación de una fotografía suya para fines estrictamente lucrativos
si no ha mediado autorización suya, sin que medie ninguna expresión artística o transformativa, o alguna de las causas
de justificación reconocidas. Además de la publicación constituir una infracción al derecho subjetivo de la personalidad
el acto también constituye una violación de naturaleza patrimonial por lo que el agraviado tiene derecho a participar
económicamente en la comercialización de su propia imagen, su nombre o su parecido, conforme al valor de tasación
de tal imagen en el mercado de publicidad al momento de los hechos. Además, tiene derecho a la concesión de daños
morales por haber sufrido una violación del derecho a la intimidad, en la vertiente subjetiva de su derecho a la propia
imagen. No obstante, dada la expectativa de intimidad limitada por ser una figura política al momento de la
publicación del anuncio, los daños morales son accesorios y marginales, por lo cual no deben ser mayores a los daños
económicos que en su momento determine el tribunal de instancia. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008
T.S.P.R. 38

/diferencias entre la acción en daños derivada de la violación al derecho a la propia imagen y el


libelo
Si bien la libertad de expresión es una defensa oponible a los casos de derecho a la propia imagen y a los casos
de libelo, pues su ejercicio legítimo consiste en una causa de exclusión de antijuridicidad que elimina la culpa, existen
rasgos distintivos entre la acción en daños derivada de la violación al derecho a la propia imagen y el libelo: (i) no se
trata de una publicación en ejercicio de la libertad de prensa, pues es una persona o entidad particular quien promueve
la publicación; (ii) la acción en daños por violación al derecho a la propia imagen no requiere que la reproducción
tenga impacto ofensivo alguno, y; (iii) la verdad no es defensa. De ahí que la sátira, la parodia y la hipérbole retórica
sólo han sido reconocidas en casos de libelo, y no en casos de violación al derecho a la propia imagen ni en casos de
expresión comercial. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/excepciones
Se considera como "imagen" la proyección o representación de la figura humana mediante cualquier
procedimiento o técnica de reproducción. A su vez, la imagen propia constituye un atributo fundamental con el cual se
individualiza socialmente a la persona; es decir, es parte integral de la identidad del sujeto representado y es una
vertiente del derecho de intimidad. De ahí que toda persona tiene derecho a controlar dónde, cuándo y cómo se le toma
una fotografía o se reproduce de cualquier forma su imagen. No obstante, se admite la publicación de fotografías hechas
sin petición del interesado en las siguientes circunstancias: en la esfera llamada de historia contemporánea no referida a
la vida privada, o cuando reproduzcan reuniones, manifestaciones u otros actos públicos semejantes o sucesos o
localidades públicos en los que la persona fotografiada sea una figura accesoria; cuando así lo justifique un interés
público o un serio interés artístico; cuando el derecho constitucional a la libertad de expresión del demandado
prevalezca sobre los intereses del sujeto fotografiado; o cuando la toma de la fotografía haya violado intereses dignos de
una protección predominante. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/toma de fotografías
La publicación o la toma de fotografías como medio para difundir la historia contemporánea, cuando no se
trate de la vida privada del objeto del individuo, no conllevará responsabilidad extracontractual ya que entiende que el
derecho a la propia imagen cede ante el interés público apremiante de acceso a la información y la divulgación de
ideas. Además, se permite tomar o publicar la fotografía de una persona, aun sin su consentimiento, cuando ésta sea
una figura accesoria en alguna reunión, manifestación u otro acto o suceso público. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's
Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

/Expresión para fines lucrativos y comerciales


Aunque la expresión para fines lucrativos y comerciales se encuentra bajo el ámbito de protección
constitucional ésta puede ser regulada sustancialmente por el Estado con mayor facilidad. El propósito fundamental de
este tipo de expresión es promover una transacción comercial, no necesariamente el libre intercambio de ideas. Por
tanto, la expresión comercial está sujeta a una protección constitucional menos rigurosa que otras formas de expresión,
como lo es la expresión política. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38
La libertad de expresión se puede aducir en pleitos entre particulares, resultando necesario sopesar los intereses
envueltos la libertad de expresión y el derecho a la intimidad- para determinar cuál derecho prevalece a base de las
circunstancias particulares de la controversia. Vigoreaux Lorenzana v. Quizno's Sub, Inc., 2008 T.S.P.R. 38

Elementos
Para que prospere una acción por daños y perjuicios extracontractuales es necesario que se pruebe la
ocurrencia de una acción u omisión culposa o negligente que ocasiona un daño y la existencia del nexo causal entre
ambos. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

Impericia médica
/Dar de alta a pacientes sin que sean atendidos por médicos. Díaz Ríos v. Hospital Santo Asilo de Damas,
2008 T.S.P.R. 10 (resolución).

/Expedientes médicos. Díaz Ríos v. Hospital Santo Asilo de Damas, 2008 T.S.P.R. 10 (resolución).

Negligencia comparada
La imprudencia concurrente del perjudicado no exime de responsabilidad, pero conlleva la reducción de la
indemnización.
El efecto de la negligencia comparada es atenuar la responsabilidad de la parte demandada de acuerdo al grado de
negligencia desplegado por la parte demandante que contribuye a la producción de sus propios daños. Colón Santos v.
Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32
En casos donde existe una alegación fundamentada de negligencia comparada, el tribunal viene llamado a
individualizar las indemnizaciones por daños, colocando el rigor económico en las partes conforme a la proporción de
su descuido o negligencia. El juzgador debe determinar el monto de la compensación y el porciento de responsabilidad
que corresponde a cada parte, restando de la compensación total la fracción de responsabilidad correspondiente a la
parte demandante. En esta tarea, el juzgador debe analizar todos los hechos y circunstancias particulares de cada caso
y hacer referencia a precedentes o guías comparables que sirvan como base para la distribución de responsabilidad en el
caso ante su consideración. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32
Cuando la víctima de un accidente es causante de sus propios daños, a sus causahabientes se les reducirá su
compensación en la proporción de la culpa de la víctima. Ello, tanto en relación con la acción de daños heredada del
patrimonio de la víctima, como en aquella que los causahabientes ejercitan por sus propios daños a raíz de la muerte de
su pariente. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

/Actos u omisiones de menores de edad


Habida cuenta de que el demandado no debe responder en exceso de su grado de culpa en un caso en el que la
víctima de un accidente es un menor inimputable cuyos daños son causados, en parte, por un miembro de su círculo
familiar íntimo, procede, en este tipo de caso, disminuir la cuantía total de la indemnización concedida en proporción
de la negligencia del codemandante culposo. Esta norma se extiende a los casos en que un menor, víctima directa del
hecho dañoso a quien no se puede imputar negligencia, figura como demandante junto a su padre, cocausante del daño.
Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32
Cuando un menor sufre daños en parte a causa de la culpa o negligencia de un miembro de su círculo familiar
íntimo, procede descontar la proporción de negligencia de dicho familiar del monto total de los daños adjudicados a
favor de la parte demandante. Independientemente de que ello implique disminuir la indemnización del menor que
sufrió los daños. De esa forma se evita una posterior acción de nivelación de la parte demandada en contra del
miembro de la familia del menor que haya incurrido en negligencia ya que ello sería contrario a la doctrina de
inmunidad interfamiliar. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32

Responsabilidad de los padres cuando sus hijos sufren accidentes mientras están bajo su supervisión
La imputación de 50% de responsabilidad a los padres de un menor que sufre un accidente mientras estaba
bajo la supervisión de uno de los padres quien se descuidó momentáneamente para conversar con un vecino es
excesiva. En tal situación a la madre del niño no le es imputable ningún grado de negligencia, toda vez que al momento
del accidente el menor se encontraba bajo el cuido y supervisión del padre. A base del precedente establecido en
Ramos Acosta v. Caparra Dairy, 113 D.P.R. 357 (1982), al padre le sería imputable sólo un 15% de responsabilidad
por los daños sufridos por su hijo. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32
No procede la desestimación de la causa de acción de los padres de un menor que sufre un accidente quienes
fueron, en parte, responsables de la ocurrencia del acto dañoso sino que lo procedente es, a base de la doctrina de
imprudencia concurrente del perjudicado, la reducción de la indemnización. Colón Santos v. Cooperativa de Seguros
Múltiples de Puerto Rico, 2008 T.S.P.R. 32