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EL ERROR EN MEDICINA Y LA SEGURltDAD DURANTE

LA WO$PITAILIZACION

Carlos Humet

INTRODUCCION obligación de ofrecer a los enfermos un


ambiente seguro, prevenir el error y en
El error se produce en medicina como consecuencia, minimizar el riesgo. Para
en cualquier otro ámbito de la actividad ello es imprescindible abordarlo de una
humana. El desarrollo del sistema sani- forma honesta y científica a la vez.
tario junto a sus grandes avances, lleva Reconocer su existencia, identificarlo,
aparejado la aparición de efectos no analizar sus causas y tomar las medidas
deseables de la propia actividad médica. necesarias para evitarlo. De la actitud
de los profesionales y de las organiza-
La actividad sanitaria es compleja en sí ciones dependerá, en buena medida,
misma. Diferentes profesionales que conseguir unos hospitales seguros para
necesitan trabajar coordinados, una el enfermo.
gran amplitud de los conocimientos
que requiere la parcelación y especiali- En esta monografía diferentes especia-
zación, una tecnología en constante listas tratan, desde diversos puntos de
evolución, la aparición de nuevas técni- vista, del error de medicación. Se trata,
cas que precisan una actualización con- seguramente, del error más frecuente en
tinua de los conocimientos y de las los hospitales, aunque pocas veces se
habilidades personales y un ambiente traduzca en la pérdida de una función o
de incertidumbre en muchas de las cause la muerte del paciente.
actuaciones médicas por las limitacio-
nes de la propia medicina. Pero ade- Antes de abordar el tema haremos un
más, el acto médico continua siendo un somero repaso de la situación actual del
acto artesanal, hecho por personas y sector sanitario y los previsibles cam-
para personas y por tanto con una gran bios en el futuro inmediato que nos
carga de apreciación subjetiva que se permitan conocer el marco en el que se
demuestra tan importante en el resulta- desarrolla la actividad sanitaria y su
do final como la propia actuación obje- evolución en el futuro.
tiva. Y esta actividad se desarrolla en el
seno de instituciones complejas como
son los hospitales, lo que añade nuevos EL SISTEMA SANITARIO Y
factores de riesgo. Todo ello configura EL CONSUMISMO
un escenario donde el error se produce.
El desarrollo de la medicina en las últi-
Los profesionales sanitarios, tanto los mas décadas ha supuesto un gran avan-
clínicos como los gestores, tenemos la ce en el bienestar de los ciudadanos.
' C. Humet

Vivimos en un país desarrollado, con que corroboran el amplio margen para la


un sistema sanitario bueno y con unos mejora y que suponen un ejercicio de
indicadores de salud envidiables. humildad y reflexión ante la prepotencia
arrolladora del aparato sanitario.
La asistencia sanitaria en nuestros días
se caracteriza por la cultura del "más es La infección nosocomial, según los
mejor", de tal forma que asistimos a una datos del Estudio de Prevalencia de las
verdadera eclosión de la utilización de Infecciones Nosocomiales en España
los servicios sanitarios. Parece que es (EPINE),S es todavía un problema
mejor ingresar en un hospital que ser importante aunque va mejorando en los
atendido ambulatoriamente; acudir a últimos años. La estancia media de los
los servicios de urgencia por cosas enfermos en nuestros hospitales y la
banales que ser atendido por el médico productividad de nuestros quirófanos
de cabecera; someterse a multitud de son mejorables cuando los comparamos
exploraciones o análisis, que una buena con patrones de otros paises de nuestro
anamnesis y exploración física; usar y entorno. La variabilidad de la práctica
abusar de los medicamentos, que una ha sido ampliamente estudiada por
política racional en torno al medica- Wennberg. Delgado7 recoge algunos
mento. Y tantos ejemplos que ponen de casos de variabilidad publicados en la
manifiesto que la cultura consumista literatura médica, analiza sus causas y
del "fast food", más y más rápido, se ha las estrategias para disminuirla.
extendido a la asistencia sanitaria.
Son ejemplos que ponen de manifiesto
Por otra parte, algunos autores se han aspectos de la asistencia clínica y de la
dedicado a analizar cómo se realiza la gestión sanitaria del día a día. Nuestra
práctica asistencia1 y qué resultados realidad no tiene por qué ser diferente a
obtenemos, lo cual es todavía una prác- la de los paises que han medido y cuan-
tica incipiente en nuestro país. De la tificado, antes que nosotros, estos
lectura de estos trabajos parece dedu- aspectos. Hay, por tanto, grandes opor-
cirse que el margen para la mejora es tunidades de mejora y un gran futuro
amplio y el camino por recorrer largo. para los programas de mejora de la cali-
dad de la asistencia sanitaria.
Lorenzo1 en una revisión de los trabajos
publicados en España sobre el uso ina-
propiado de la hospitalización, encuen- LA PARTICIPACION
tra una cifra de ingresos inadecuados DEL CIUDADANO
entre el 15% y el 30% y la de estancias
inadecuadas entre el 30% y el 40%. Hay señales evidentes de la participa-
ción del ciudadano en la asistencia
Algunos autores como Leape, Steel y sanitaria. El desarrollo del consenti-
Brennan,z-5 a los que más adelante nos miento informado, el cuidado de los
referiremos, han sido pioneros en la des- aspectos relativos a la privacidad o a la
cripción de los errores en medicina, mos- intimidad de los enfermos en los cen-
trando realidades de la atención sanitaria tros asistenciales, las reclamaciones,
El error en medicina y la seguridad durante l a hospitalización

12.Anuario EL PAIS 1999;398-408. Escovitz A, Pathak D S, Scheineder PJ (eds).


13. Alan Dever GE. An epidemiological Pharmaceutical Products Press. New York, p
model for health policy analysis. Soc Ind 39-43.
Res 2, 1976;453-466. 17.Wilson RM, Runciman WB, Gibberd RW
14. JCAHO. Sentinel Events: Evaluating et al. The quality in Australian health care
cause and planning improvement. 1998. study. Med J Aust 1995;163: 458-471
15. Orozco R. Errores en la osteosíntesis. 18.Classen DC, Pestotnik SL, Evans RS et al.
Masson, Barcelona 1993. Computerized surveillance of adverse drug
16.Cohn V. Adverse drug events: a patient's events in hospitalized patients. JAMA 1991;
right to know. En: Improving the quality of 266: 2847-51.
the medication use process. Error preven- 19. Saul N Weingart et al. Epidemiology of
tion and reducing adverse drug events. medical error. BMJ; 320: 774-777.
C. Humet

Debemos forzar un cambio cultural en BIBLIOGRAFIA


la profesión médica y sanitaria en gene-
ral, de tal forma que la actitud ante el 1. Lorenzo S. Revisión de la utilización de
error sea una actitud positiva, de análi- recursos: estudios realizados en España.
sis científico y de búsqueda de solucio- Rev Calidad Asistencial 1997;12:140-146.
2. Leape L. Error in medicine. JAMA 1994;
nes sistemáticas que lo minimicen.
272: 1851-1857.
Reconocer el error, trabajar en su análi- Steel K et al. Iatrogenic illness on a general
sis y en la prevención, buscar sus cau- medical service at a university hospital. N
sas básicas, reorganizar los sistemas. Engl J Med 1981;304: 638-642.
3, Brennan TA, Leape L, Laird N et al.
Como dice el profesor Maurice E. Incidence of adverse events and negligence
Müller:l6 "El cirujano, que debe apren- in hospitalized patients: results of the
der a conocer las posibilidades de cada Harvard Medical Practice Study 1. N Engl J
intervención con los medios a su dispo- Med 1991;324: 370-376.
4. Leape L, Brennan TA, Laird N et al. The
sición, posee cierto derecho al error. nature of adverse events in hospitalized
Con la sola condición de reconocerlo, patients; results of the Harvard Medical
de comprender su origen y de rectifi- Practice Study 11. N Engl J Med 1991;324:
carlo en la medida de sus medios. A lo 377-384.
que no tiene derecho es a perseverar en 5. Prevalencia de las infecciones nosoco-
el error. (...) Si la documentación está miales en los hospitales españoles. EPINE
en orden, su dossier radiológico com- 1990-1997.Sociedad Española de Medicina
pleto y su autocrítica es objetiva, pron- Preventiva, Salud Pública e Higiene, 1998.
6.Delgado R. La variabilidad de la práctica
to descubrirá cómo mejorar los resulta-
clínica. Rev Calidad Asistencial 1996; 11:
dos" (sic). 177-183.
7. Iglehart JK. The american health care sys-
También la sociedad en general y los tem. Expenditures. N Engl J Med 1999;340:
medios de comunicación en particular, 48, 70-76.
deberán participar de este cambio cul- 8. López-Casasnovas G,Casado D. La finan-
tural. El error no debe ser tratado ni con ciación de la sanidad pública española:
frivolidad ni con sensacionalismo. aspectos macroeconómicos e incidencia en
Habrá que hacer el esfuerzo necesario la descentralización fiscal. Economía i
Finances, 1999;123-152.
para el tratamiento riguroso, serio y 9. Barea J, Fuentes Quintana E. El déficit
constructivo de estos acontecimientos. público de la democracia española. Papeles
de Economía Española 1997; 68. FIES
Este libro que tienen en sus manos sig- Madrid.
nifica un esfuerzo en este sentido. 10. Blanco A, De Bustos A. El gasto sanita-
Profesionales de distintos ámbitos de la rio público en España. Diez años de sistema
asistencia analizan científicamente uno nacional de salud. Un método de análisis
de los errores más frecuentes en la prác- basado en la contabilidad nacional y previ-
siones hasta el año 2000. D. G. De
tica clínica con el objetivo de que su Planificación. Ministerio de Economía y
conocimiento y estudio permita un Hacienda, 1996.Doc. de Trabajo nQ96003.
enfoque más constructivo de esa reali- 11.The goals of medicine: setting new prio-
dad sanitaria que tanto nos cuesta reco- rities. Special Supplement. Hastings Center
nocer. Report. November- December, 1996.
El error en medicina y la seguridad durante la hospitalización

Prevención de los errores rediseñando Nuestra sociedad está asumiendo un


los sistemas de forma que minimicen la papel cada vez más protagonista en los
posibilidad de error. Propone mecanis- temas de salud. Y dentro de no mucho
mos como: reducir la confianza en la tiempo se nos obligará a presentar
memoria, disponer de listas de compro- resultados de los distintos aspectos de
bación, protocolos, ayudas informatiza- la asistencia que prestamos en nuestros
das, etc.; mejorar el acceso a la informa- centros. Y, seguramente, un aspecto de
ción, informatización de la documenta- especial interés y relevancia para los
ción clínica; estandarizar siempre que ciudadanos, será conocer el nivel de la
sea posible; formar y educar, de tal iatrogenia y los planes para su dismi-
forma que el profesional sanitario sea nución en cada uno de los estableci-
consciente de la posibilidad de error, mientos sanitarios.
de cómo prevenirlo y esté convencido
de que la práctica segura es tan impor- Este autor se manifiesta categóricamen-
tante como la práctica eficaz. te a favor de reconocer el error, a infor-
mar bien y de forma adecuada a los
Absorción de los errores. Partiendo de pacientes, a desmitificar la "seguridad"
la base de que es imposible prevenir de las actuaciones médicas y de los
todos los errores, deben diseñarse siste- medicamentos y a hacer partícipes a los
mas amortiguadores, de modo que los ciudadanos de que toda actuación
errores se detecten y corrijan antes de médica, todo tratamiento farmacológico
que lleguen al enfermo. conlleva un riesgo que hay que conocer
y en caso de que sea necesario, asumir.
Precursores psicológicos. Serían aque-
llas situaciones laborales, ambientales,
de estilo de mando, que favorecerían el CONCLUSIONES
trabajo en tensión o en malas condicio-
nes y por tanto la aparición de error. El análisis del error en medicina
entronca con el objetivo de mejora de la
Institucionalización de la seguridad. calidad asistencia1 que a su vez y dadas
Los hospitales, las asociaciones profe- las circunstancias de nuestro sistema
sionales, las asociaciones científicas, sanitario, es una de las herramientas
etc., deben imponerse como objetivo la con la que los profesionales sanitarios
práctica de una medicina cada vez más podemos colaborar en hacer el sistema
segura. más eficiente y mejor, contribuyendo a
frenar el crecimiento del gasto sanitario.
Cohnl' dice que la sociedad norteame-
ricana empieza a interesarse por las Por otra parte tenemos la obligación de
comparaciones entre las diferentes trabajar por la seguridad de nuestros
compañías aseguradoras, en los resulta- pacientes. Debe ser un objetivo institu-
dos de las intervenciones quirúrgicas y cional y de cada uno de los profesiona-
tratamientos entre distintos centros, en les proporcionar a los ciudadanos una
los resultados con el uso de los medica- medicina no sólo efectiva, sino cada
mentos y en los errores de medicación. vez más segura.
C. Humet

alarma social. Periódicamente los visto, estigmatiza al profesional y


medios de comunicación se hacen eco, puede llevar con frecuencia a la desho-
a menudo con gran sensacionalismo, de nestidad intelectual de esconder las
errores médicos, la muerte de una equivocaciones en lugar de reconocer-
paciente aplastada por un aparato de las y corregirlas.
radiología, el suministro equivocado de
gases medicinales, la condena a un En nuestro ámbito sólo unos pocos pro-
ginecólogo por una muerte maternal, la fesionales intelectualmente honestos,
caída de un ascensor en un edificio valientes y avanzados a su tiempo, han
hospitalario, la muerte de una paciente trabajado de una manera científica
en la sala de espera de un servicio de sobre el error. Así J. Llorens Terol, ya
urgencia, etc., y sin embargo ninguna en la década de los ochenta, con su ini-
publicación científica aborda estos u ciativa de análisis de los errores en el
otros sucesos similares, ni se analizan y tratamiento antibiótico en pediatría.
publican mecanismos correctores, ni se Orozcol6 publicó en 1993 un tratado
trata no solo de estos errores tan espec- sobre errores en la osteosíntesis donde
taculares, sino ni siquiera de los que recoge el trabajo de años anteriores de
ocurren en la práctica clínica diaria y revisión sistemática de los casos trata-
que tienen poca trascendencia para el dos por varios profesionales, tras el
paciente. análisis de una documentación rigurosa
y completa, con el objetivo de aprender,
Leapez en un magnífico trabajo sobre el corregir y en definitiva de mejorar sus
tema, señala cuatro razones para justifi- resultados.
car la poca preocupación del sector por
un tema tan frecuente e importante. En Leapez señala que la anestesiología,
primer lugar la dispersión. Los errores como especialidad, es la excepción en
se producen en lugares muy alejados el ámbito de la asistencia sanitaria: Al
unos de otros por lo que pueden pasar ser las consecuencias del error en anes-
desapercibidos sin crear alarma ni lla- tesia muy graves y aparentes, los anes-
mar la atención. En segundo lugar la tesiólogos han diseñado sistemas segu-
mayoría de los errores no tienen conse- ros para la práctica de la anestesia, de
cuencias graves para el enfermo, lo que tal forma que han conseguido reduccio-
limita su trascendencia. En tercer tér- nes drásticas de la mortalidad por anes-
mino la amenaza por demandas por tesia en tan sólo unos años.
mala práctica hace que los profesiona-
les tengan tendencia a esconder los El mismo autor aboga por las modifica-
errores por miedo a la denuncia o a la ciones sistemáticas destinadas a redu-
reclamación. cir las lesiones en los hospitales basán-
dose en los siguientes puntos:
Pero como factor principal señala la
cultura de la práctica médica. Se ha Descubrimiento de los errores. La iden-
educado al médico y a los profesionales tificación eficiente y rutinaria de los
sanitarios en general, en una cultura de errores debe formar parte de la práctica
infalibilidad donde el error es mal hospitalaria.
El error en medicina y la seguridad durante la hospitalización

En el Harvard Medical Practice Study495 errores graves de medicación, es decir,


se estudiaron algo más de 30.000 episo- efectos adversos por fármacos más el
dios de hospitalización de pacientes potencial de efectos adversos por fár-
ingresados en los hospitales de New macos, en un 7,3%.
York durante el año 1984, excluidos los
hospitales psiquiátricos. Se encontraron Steel3 analiza 815 hospitalizaciones
efectos adversos en el 3,7% de las hospi- consecutivas en un servicio de medici-
talizaciones, de los que el 27,6% fue na interna de un hospital universitario,
debido a negligencia. El 69% de las encontrando iatrogenia en el 36% de
lesiones fueron producidas por errores. los casos. En un 2% de los casos la
En el 70,5% las lesiones duraron más de iatrogenia contribuyó a la muerte del
seis meses, en el 2,6% quedaron secue- paciente.
las permanentes y en el 13,6% las lesio-
nes condujeron a la muerte. El error más Estos estudios muestran la importancia
frecuente fue el de medicación en el del error en medicina y la elevada fre-
19% de los casos, seguido de la infec- cuencia con que se presenta. Incluso se
ción de herida en un 14%. En el 48% de dice que estas cihas estarían infravalo-
los casos la iatrogenia estaba asociada a radas al tratarse de estudios realizados
una intervención quirúrgica. retrospectivamente en base a la revisión
de historiales clínicos, con lo que aque-
En un estudio sobre la calidad de la llo que no estuviera registrado no se
asistencia sanitaria australiana,l* se podría contabilizar.
revisaron las historias clínicas de
14.179 admisiones de 28 hospitales de La JCAHO tiene recogidos 870 sucesos
Nueva Gales del Sur y el sur de centinela, desde enero de 1995 hasta
Australia en el año 1995. Ocurrió un mayo de 2000. El más frecuente, 19,4%
efecto adverso en el 16,6% de las admi- es el suicidio, seguido del error de
siones, que derivó en incapacidad per- medicación que representa un 13,6%.
manente del 13,7% de pacientes y la Al tratarse de sucesos centinela se
muerte del 4,9%. El 51% de los efectos entiende que se trata de errores con gra-
adversos se consideraron previsibles. ves consecuencias para el paciente.

Classen et al19 concluyeron que los Sorprende ver recogidos sucesos como
efectos adversos por fármacos se produ- el error en el lugar de la intervención
cían en un 1,7% de las admisiones. quirúrgica, el retraso en el tratamiento,
Bates et al encontraron que los efectos la muerte maternal, etc. acontecimien-
adversos por fármacos ocurrían en el tos poco frecuentes, pero que habitual-
6,5% de los pacientes y los efectos mente se ocultan y en consecuencia se
potencialmente adversos de fármacos investigan poco desde el punto de vista
ocurrieron en el 5 3 % de pacientes de la organización sanitaria.
ingresados en dos hospitales universi-
tarios de Boston. De los efectos adver- A pesar de la frecuencia con que se pro-
sos por fármacos, el 28% fueron debi- duce, se habla poco del error en medi-
dos a errores, lo que elevaba la tasa de cina y cuando se hace es por motivos de
C. Humet

La Joint Cornmission on Accreditation Error quirúrgico.


of Health-Care Organization (JCAHO)l5
define como error la desviación de lo Representan también una parte impor-
que es correcto o adecuado, es decir, tante de todos los errores médicos que
respecto a una norma esperada. Esta producen sucesos centinela y reclama-
desviación puede conducir o no a resul- ciones por negligencia médica. Entre
tados negativos o a sucesos centinela. ellos: cuerpos extraños olvidados, ciru-
gía en parte equivocada del cuerpo,
Define como suceso centinela una intervención quirúrgica mal realizada,
variación o acontecimiento inesperado cirugía innecesaria, retraso en la inter-
con resultado de muerte o seria lesión vención quirúrgica, gestión inadecuada
física o psicológica o su riesgo, con pér- del paciente quirúrgico y la falta del
dida de extremidad o de función. El tér- consentimiento informado para la
mino de "centinela" viene dado por su intervención quirúrgica.
condición de situación excepcional que
debe alertar sobre sus causas. No existe Errores relacionados con el uso de
consenso sobre la taxonomía del error en equipamiento médico
asistencia sanitaria. La JCAHO describe
las siguientes categorías clínicas de Por funcionamiento defectuoso del
error: equipo, por problemas técnicos no cau-
sados por el usuario o por funciona-
Error de medicación miento defectuoso causado por el usua-
rio. Dentro de este apartado se descri-
Es una de las causas más frecuentes de ben otros problemas como el uso de
iatrogenia. Es el objeto de esta mono- equipos no adecuados a la circunstancia
grafía que en los capítulos siguientes se que se quiere medir; la utilización inco-
trata ampliamente. rrecta de equipos en buenas condicio-
nes, manipulando alarmas, valores, etc.;
Error de diagnóstico la utilización de los equipos más allá de
lo que sería su periodo de vida útil; pro-
Significa una alta proporción de todos blemas de compatibilidad o integración
los errores médicos que provocan suce- de diferentes equipamientos; problemas
sos centinela, así como una alta propor- relacionados con el usuario, el entorno,
ción de reclamaciones.15 Las autopsias el ambiente de trabajo, etc.
han revelado índices del 35% al 40%
de diagnósticos erróneos relacionados Otros errores
con la muerte del paciente.2
Se trata de errores menos estudiados
Entre ellos se señalan: no diagnosticar relacionados con los suministros vita-
una condición existente, hacer una les (oxígeno, gases medicinales) o la
prueba diagnóstica inadecuada, indicar seguridad física especialmente relevan-
procedimientos terapéuticos incorrec- te en las unidades de psiquiatría, el
tos, retrasar el diagnóstico u omitir el nido, recién nacidos sin patología, y los
consentimiento informado. servicios de urgencias.
El error en medicina y la seguridad durante la hospitalización

LA MEJORA DE LA ASISTENCIA, tados en términos de salud en la mano,


HACER BIEN LO ADECUADO el gasto sanitario de algún país que se
suele utilizar como paradigma de la
En la era de la eficiencia, la gestión buena medicina, no se justifica a tenor
sanitaria se debe dirigir a conseguir los de esos resultados. Debemos denunciar
objetivos de calidad con un adecuado el "papanatismo" hacia esos sistemas.
consumo de recursos. Disponemos de Y debemos identificar los intereses
muchos recursos que debemos justifi- (ilegítimos?) de la potente industria
car y hemos de plantear la duda razo- paramédica que seguramente vería con
nable de sí es o no adecuada su distri- buenos ojos que el gasto sanitario en los
bución entre los diferentes agentes del paises europeos se acercase al 15% del
sistema. Sospechamos que se puede PIB. Y debemos también denunciar la
conseguir más con menos o mucho más estrategia a muy corto plazo de una
con los mismos recursos. Los recursos industria farmacéutica más preocupada
son finitos, pero una adecuada distribu- de sus resultados inmediatos que de la
ción puede contribuir a optimizar los viabilidad y sostenibilidad del sistema
resultados obtenidos en términos de sanitario y de la mejora de la salud de la
producto sanitario o de ganancia de población.
salud para la población.
La calidad asistencial, que ha sido un
Más no es mejor, incluso puede ser objetivo tradicional de la medicina, se
peor. Si hace unos años el objetivo de ha convertido, no sólo en un instru-
los gestores fue el de crecer para mejo- mento esencial de la gestión, sino
rar la productividad y rentabilizar la incluso en un elemento estratégico
empresa sanitaria, a partir de ahora clave para la planificación y la gestión
debemos concentrarnos en hacer bien eficiente de los servicios sanitarios.
lo que es adecuado, medir los resulta-
dos de la actuación sanitaria, incorpo-
rar el concepto de mejora continua, pre- EL ERROR EN MEDICINA
sentar resultados y prepararnos para su
publicación. El reconocimiento de los avances en la
asistencia sanitaria no debe ser obstácu-
Se trata de frenar el crecimiento del lo para el ejercicio de revisión de nues-
gasto sanitario mejorando la calidad tro trabajo y la consiguiente identifica-
asistencial. Si, como dicen destacados ción de aquellos aspectos susceptibles
economistas, este crecimiento es fruto de mejora. Entre ellos el error en medi-
de la intensificación de los servicios, cina. Ya hace años algunos autores
corresponde al propio sector proponer señalaron que junto con el progreso
las medidas para su racionalización. No médico y la solución de problemas clí-
podemos ignorar o mirar hacia otro nicos cada vez más complejos, se pro-
lado, cuando desde diferentes ámbitos ducían efectos no deseados de aquella
se denuncia como inviable el creci- actividad, la iatrogenia, buena parte de
miento de los últimos años. Ni pode- la cual es debida a los llamados errores
mos dejar de denunciar que, con resul- médicos.
C. Humet

cia sanitaria en grado exagerado. En salud; el entorno (social, físico y psico-


cambio la combinación del envejeci- lógico) que lo haría en un 19%; el esti-
miento más la intensificación de los lo de vida (empleo, riesgos ocupaciona-
servicios médicos, sociales y de enfer- les, pautas de consumo y riesgo de las
mería, es lo que realmente marca la actividades de ocio) al que asigna el
diferencia. El gran reto de la economía 43%; y el sistema de salud (restaurador,
de la salud es establecer un sistema preventivo y curativo) que contribuiría
objetivo para medir los resultados de la en un 11% a la salud de la población.
actividad sanitaria en términos de
salud: disminución de la mortalidad, Analiza a continuación los recursos
años de vida ganados, etc., de tal forma empleados en ese Estado para cada uno
que sea posible la mejor distribución de de estos grupos que son del 6,9%
los recursos económicos. (incluyendo la investigación), l,6%,
1,5% y 90% respectivamente. Es decir,
El Estado dedicó a Sanidad en 1999 el sistema sanitario, que utilizaría el
algo más de cuatro billones de pesetas, 90% de los recursos, contribuiría tan
cerca del 12% del presupuesto.13 De solo en un 11% a la salud de los ciuda-
ellos cerca de una cuarta parte corres- danos en los términos estudiados por
ponde a gastos de farmacia. Mucho Dever según el modelo por el aplicado.
dinero. Por el contrario en el sector se
ha extendido lo de los "recursos esca- Dato para la reflexión y seguramente
sos". En teoría económica significa que para desmitificar buena parte de las
las necesidades son más que los recur- argumentaciones económicas del sector
sos disponibles, lo cual se produce en el de la asistencia sanitaria.
sector sanitario y en otros sectores de la
economía. Pues bien, hay quién desde En resumen, el sector de la asistencia
el mundo sanitario entiende que dispo- sanitaria es económicamente fuerte y
nemos de poco dinero y de ahí se justi- grande y es un plato apetitoso para la
ficarían los déficits del sector o el mal industria paramédica entre la que se
funcionamiento de algunos aspectos. incluye la farmacéutica. Nos debatimos
entre los que apuestan por un sistema
Sobre la distribución de los recursos ultraliberal, con pocos controles y cuya
sanitarios, es buena la reflexión a pro- única guía es el crecimiento, los benefi-
pósito de un trabajo de Dever.14 Analiza cios económicos rápidos y a corto plazo
como se utilizan los recursos económi- y un aumento del gasto sanitario al esti-
cos en las trece enfermedades que cau- lo de EE.UU. y los que defienden un
san mayor mortalidad en el estado de modelo de racionalización del consu-
Georgia. Aplica un "modelo epidemio- mo sanitario, de análisis de los resulta-
lógico" propio que en cuatro grupos dos de la asistencia y la consiguiente
presenta los distintos factores que aplicación de sistemas de mejora conti-
influyen en la salud de la población: la nua de la calidad y que conlleve un cre-
biología humana (envejecimiento, siste- cimiento económico siempre que se
mas internos complejos, herencia gené- acompañe de beneficios, en términos
tica) que contribuiría en un 27% a la de salud, para los ciudadanos.
El error en medicina y la seguridad durante la hospitalización

buena parte de las cuales se explican taria. El gasto sanitario crece en todos
por una deficiente información, la los paises de la Comunidad Europea a
medición del grado de satisfacción y partir de la década de los setenta, lle-
expectativas de los pacientes, el inci- gando a finales de los noventa a límites
piente desarrollo de las "directrices que han provocado declaraciones que
previas", son buena prueba del papel cuestionan la viabilidad del sistema
protagonista que paulatinamente, sanitario en sus actuales planteamien-
enfermo y ciudadano, van asumiendo. tos y del estado del bienestar.

Y cambiará más en el futuro, con un Embobados por el modelo de EE.UU.


doble alcance. Por una parte el pacien- que gasta 3.925 dólares por persona $
te como enfermo quiere saber qué le año en 1978 (unos 3.600 euros) y repre-
pasa, quiere decidir sobre su tratamien- senta alrededor del 15% del PIB,nues-
to y quiere decidir en quién deposita su tros responsables políticos y buena parte
confianza. Como ciudadano querrá de los clínicos, parecen abocados a
intervenir en la organización del siste- copiar del sistema americano, muy pró-
ma de salud, decidir sobre las priorida- digo en difundir los buenos resultados,
des, sobre la asignación de los recursos pero parco al analizar sus deficiencias.
y sobre el sistema de valores que desde
la sociedad, deberán impregnar tam- López Casasnovas y Casado9 en un
bién el sistema sanitario. reciente trabajo en el que analizan otros
dos de Barea y Fuentes Quintana10 por
La participación del ciudadano abre a una parte y de Blanco y De Bustos11 por
la vez grandes esperanzas y grandes otra, atribuyen la responsabilidad del
incógnitas. ¿Será la participación del crecimiento del gasto sanitario público,
ciudadano en los temas de salud un aci- hasta 1986, al incremento de los precios
cate para la racionalización del sistema sanitarios como factor principal. Mien-
o por el contrario un impulso al consu- tras que, entre los años 1987 y 1995, fue
mismo sanitario? El mejor conocimien- el aumento de la "prestación real
to de los temas médicos y el mayor media" o intensidad de utilización de
nivel de exigencia a la que nos somete- los servicios, la causa responsable de
rá ¿significará un estímulo para la mejo- ese crecimiento. Factores como el enve-
ra de los resultados o provocará la jecimiento, factores demográficos, la
cerrazón, el ocultismo, la defensa a tasa de cobertura o el índice de precios
ultranza de los profesionales, en defini- sanitarios, habrían jugado un papel
tiva, la medicina defensiva? menos importante. En la proyección
que hacen para los próximos años,
seguirá siendo la "utilización de servi-
EL GASTO SANITARIO cios" el principal factor del crecimiento
del gasto sanitario.
El crecimiento del gasto sanitario ha
sido en los últimos años un elemento Autores de EE.UU.12 señalan que el
de especial preocupación de políticos y envejecimiento de la población, como
responsables de la administración sani- tal, no aumenta los costes de la asisten-