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Los mandalas para niños Dolores Hernández

Los mandalas para niños

De un tiempo a esta parte se ha producido un fenómeno expansivo de


ofertas con la temática “mandala”. En las librerías podemos encontrar
varios títulos de libros con mandalas para colorear, agendas y textos con
fundamentos del mandala. También hay varias páginas Web que ofrecen
teoría, técnica para el dibujo y mandalas para pintar. En el caso de los
niños es importante dedicar un tiempo para elegir dibujos sencillos, con
una estética apropiada y que se adapten a cada edad. Personalmente me
siento más cómoda con los trabajos de Sutra Ress y Marie Pré. Ambas
tienen varias publicaciones y algunas de ellas dedicadas a los niños más
pequeños. En cuanto a las páginas Web www.free-mandala.com ,
www.geschichteinchronologie.ch/ps/mandalas y www.mandalaz.free.fr
son algunas de las muy variadas alternativas que contienen una amplia
variedad de dibujos para colorear además de presentarlos en forma
ordenada y dentro de un contexto que ayuda a optimizar el uso de este
recurso.

Sobre las bondades de los mandalas, podemos decir que favorecen la


atención y potencian la concentración. Al colorear atentamente, los niños
suelen centrarse, mostrarse más calmos y serenos. La actividad es útil
también porque nos ofrece a todos la posibilidad de meditar a un nivel
profundo con un correlato material externo, lo cual es muy valioso
especialmente en nuestra cultura occidental que es más extrovertida que
la oriental. En el caso de los niños el ingreso al mundo mágico es más
sencillo; sin embargo, podemos a través de los mandalas, favorecer la
estimulación del hemisferio cerebral derecho donde rige la creatividad y la
intuición. Por medio de estos dibujos, nos dirigimos a este centro
integrador y promovemos a su vez el equilibrio y la armonía interior. Los
mandalas geométricos favorecen además la comunicación entre ambos
hemisferios. En el aula se transforman en un recurso útil para la
relajación y la creatividad desde la autonomía del niño.

La primera aproximación a los mandalas para niños podemos realizarla a


través de los dibujos de patrones para colorear que podemos fotocopiar o
imprimir desde alguna página Web. Para que el trabajo sea fructífero,
podemos presentar varias hojas con mandalas, una variedad también
amplia de colores para elegir y acompañar el estímulo con una música
instrumental o canciones suaves. Mi maestro me ha enseñado a
comenzar a pintar los mandalas desde el centro y desparramar el color
por todo el círculo de adentro hacia afuera, esta modalidad favorece la
búsqueda del propio centro. También es recomendable comenzar el
mandala y terminarlo antes de pasar a otro. El ambiente puede ser
cualquiera; el jardín, la plaza, el aula de clases, el taller o la habitación; lo
mismo es aplicable para la postura corporal que puede elegirse libremente
mientras que sea cómoda. Los materiales de trabajo son innumerables:
lápices, marcadores, acuarelas, témperas, brillantina, telas, semillas,

www.helixmontessori.blogspot.com
Los mandalas para niños Dolores Hernández

hojas, pétalos, trozos de papel de revistas o arena como los mandalas de


los rituales de los monjes budistas del Tíbet.
En una segunda instancia podemos avanzar hacia el dibujo propiamente
dicho. Los niños pueden realizar producciones personales que guarden
cierta simetría y colorearlas o copiar alguna estructura natural orgánica
como por ejemplo un caracol o una fruta partida al medio. En el caso de
los niños más pequeños podrían trabajar con collage en espacios
concéntricos con hojas de una amplitud considerable. Ya siendo mayores
pueden comenzar con el uso del compás, realizar construcciones más
complejas, tallar, modelar, copiar -por ejemplo los rosetones de una
iglesia- o elaborar una rueda medicinal con hilos, plumas, cintas, piedras,
etc.
Por último el recurso del patrón circular, es decir la producción dentro de
un espacio circular sin el uso necesario de la dimensión geométrica,
permite la expresión de sentimientos y emociones. A través de la
realización de una seguidilla de trabajos, los pequeños podrán intuitiva e
inconscientemente canalizar y buscar vías saludables para sus conflictos.
En este tipo de producción es importante que al terminar cada dibujo el
niño le ponga un nombre y luego pase al siguiente.

Los mandalas pueden convertirse en una herramienta de trabajo personal


para nosotros y una riqueza para el desarrollo armónico de los niños que
nos han sido encomendados. Con probar nada se pierde y acaso
podamos encontrarnos frente a frente con el propio misterio oculto a
nuestros ojos.

Dolores Hernández

www.helixmontessori.blogspot.com

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