Está en la página 1de 123
DERECHO CONSTITUCIONAL I ESTADO DE DERECHO Y DEMOCRACIA DE PARTIDOS LECCION 1 : EL ESTADO, ORIGENES Y ELEMENTOS 1)Antecedentes: Las formaciones políticas preestatales ! ! ! ! ! Imperios Orientales: Caracterizados por la naturaleza despótica del poder y el fundamento religioso del mismo. Polis Griega: Comprendía la población de diversas aldeas que giraban en torno a la polis matriz. En la polis, el hombre lograba una autosuficiencia. Era una comunidad de hombres libres. El orden político fue progresivamente desvinculándose de las tradiciones religiosas. Civitas Romanas: Fue distinguiendo entre lo público y lo privado. Evoluciono hacia el Imperio. Termino concediendo, primero, Libertad y después, Derecho de Ciudadanía a todos los habitantes del Imperio. Feudalismo: En el Medievo se produjo una estructura política plural en cuanto a los centros del poder. No había una administración propiamente dicha, sino feudatarios pertenecientes a la nobleza y el clero. No había relación entre el Rey y los súbditos por las instancias intermedias: Los señores feudales. Solo la Iglesia presentaba una organización monista del poder. La organización política estatamental En la baja edad media el incremento del comercio provoco un nuevo estilo de vida en concentraciones urbanas (Burgos), cuyos habitantes (burgueses) obtuvieron libertad de comercio y circulación frente a la rigidez del orden feudal. Esto se tradujo en la organización estatamental de la participación política Tres ordenes integraban el Reino y colaboraban con el Rey: nobleza, clero y estado llano. Dos centros de poder: el Rey y los Estados Generales (donde están representados los tres elementos mencionados). Del pluralismo feudal se ha pasado al dualismo estatamental. 2) Origen del Estado Entre los siglos XV y XVI el mundo se transforma: ! Se confía en que el hombre pueda dominar la naturaleza y el arte social y político ! El mercado se amplia, los gobiernos explotan los recursos naturales y fomentan el comercio. ! Aparece la libertad de contratación y la competencia en los mercados. ! Revolución en la ciencia, se inventan la brújula y la imprenta. ! Surge la libertad de pensamiento. ! La utilización de la pólvora revoluciona el arte de la guerra. ! Aparece la diplomacia en las relaciones entre los gobierno. Aparición de la forma Estatal: La monarquía desde la baja edad media fue la gran constructora del Estado. Los Reyes llevaban a consejo a los señores territoriales con jurisdicción y mas tarde a los ciudadanos los cuales mandaban a sus representantes. En España, a partir de los Reyes Católicos, los consejos se utilizan para crear y renovar instituciones. El resultado de todo este movimiento institucional es la construcción de una maquinaria administrativa como instrumento de gobierno del Rey. Unificación del Derecho y Administración Regia: La recepción del Derecho Romano aporto la seguridad jurídica en un mundo económicamente complejo. No obstante, el Rey no esta sometido a Derecho porque no reconoce superior. La Iglesia presentaba una asombrosa organización unitaria que sirvió de modelo a los Reyes para erigirse en una pieza técnica esencial del ejercicio del poder. Los funcionarios sustituyeron a esos poderes y quedaron en una organización personal y centralizada: la Administración del Rey. El termino Estado: Maquiavelo preciso su acepción y difundió su uso: Una forma política caracterizada principalmente por su estabilidad, por la continuidad en el ejercicio del poder, apoyada en sus propias armas. 3)Concepto de Estado. Presupuestos materiales y elementos Cada autor ensaya su definición Kelsen, destaca el elemento jurídico identificándolo como un ordenamiento jurídico Otros, como Max Weber se fijan en el elemento poder. Engels atiende al poder y al fin que cumple. Modernamente se distingue entre Estado como institución y como comunidad. El primero es el conjunto de instituciones de gobierno de un país. El segundo es la sociedad soporte de ese aparato institucional. En esta distinción reside la clave: un concepto exclusivamente comunitario del Estado, destacara como sus elementos el pueblo y el territorio, el enfoque institucional pondrá acento en el poder y el dinero. El Estado es la organización institucional del poder político de una comunidad nacional. Sus elementos formales son el Derecho y el poder político El pueblo y el territorio son sus presupuestos materiales. 4)El pueblo Se distinguen dos facetas: 1) Como pueblo gobernado (destinatario del poder estatal y de sus normas). 2) Como pueblo gobernante (el mismo crea o contribuye a crear normas, instituciones y órganos estatales). En teoría democrática, ambas facetas son inescindibles: el pueblo se somete al poder y al Derecho estatal porque y en la medida que los ha producido el mismo. Del otro lado, es usual distinguir los conceptos de pueblo y nación: Su diferenciación respondió a una manipulación de ambos conceptos en los inicios del Estado constitucional. 5) El territorio Podemos concebir el territorio como el ámbito espacial de validez del orden jurídico estatal o al que se extiende el poder del Estado. Incluye: 1) La tierra firme y las aguas interiores. 2) El mar territorial. 3) El subsuelo. 4) El espacio aéreo La noción moderna de frontera es propia del Estado, el cual se reviste de dos cualidades: la clausura y la impermeabilidad. 6)El poder Poder social y político Institucionalización del poder: El poder es capacidad de decisión e influencia, capacidad de hacer por si mismo y de determinar que otros hagan. Para ello se necesita fuerza (quien dispone de los medios necesarios) y/o autoridad (quien es reconocido como titular para emplear esos medios. En un principio el poder político estuvo muy personalizado y fundido con el religioso y económico La paulatina diferenciación del poder político ha llevado a su institucionalizaciones Consiste esta, en la distinción entre el titular del poder, las funciones y competencias en que esta se manifiesta, el sujeto ejerciente de cada una de ellas y la organización política-comunitaria en la que todo ello se inscribe. Legitimidad: Por institucionalizado, racionalizado y justificado que este el poder, le es inherente el concepto de la fuerza. No suele necesitarse su uso pero se debe poseer y saber ejercerla en el caso necesario. La autoridad, la legitimidad, descansa, en esta ultima instancia, en la conformidad del poder con las creencias de los gobernados, bien respecto de su origen, forma de ejercicio o de ambos. A mayor conformidad, mayor legitimidad tiene el poder y menor será la fuente de conflictos En la cultura occidental no hay mas legitimidad que la democracia. El Poder estatal: Soberanía: El Estado se formo en torno a un poder personalizado que se impuso en el interior de la comunidad nacional y se opuso al exterior. Este poder fue expresado con diversas locuciones, prevaleciendo la de Soberanía Soberanía es el poder del Estado que se manifiesta como supremo en el orden interno e independiente en el externo. Transcurrió mucho tiempo de la separación del poder estatal del poder religioso (los monarcas absolutos jamas renunciaron al fundamento religioso de su poder). La Reforma fue decisiva en su independencia. La Soberanía es única, unitaria, requiere la unidad de su titular, aunque sus funciones sean ejercidas por varios órganos Dilucidar quien es el titular de ese poder supremo es el problema de la determinación de la soberanía en el estado. El segundo problema es propio del Derecho interno: será soberano quien tenga el poder de decisión ultima en el establecimiento del régimen y en las relaciones internacionales. 7)El Derecho Traza cauces, lineas de conducta, pautas organizativas y establece sanciones, quedando el poder prendido en la trama jurídica Según sea la relación entre el poder y el Derecho así será el régimen establecido.El Derecho estatal debe ser entendido como Ordenamiento, como sistema de normas que esta integrado por subsistemas (ordenamientos parciales) y piezas individuales (normas concretas). El Estado moderno se consolido de la mano de una cierta institucionalización jurídica del poder. A todo ello contribuyo el Derecho canónico y la recepción del Derecho Romano. LECCION 2: DEL ESTADO ABSOLUTO AL REGIMEN CONSTITUCIONAL 1) El estado en el pensamiento político de los siglos XVI y XVII Maquiavelo y la razón de estado: a) Maquiavelo, teórico de la acción política: Tiene un fin concreto: convencer y estimular a un príncipe virtuoso en favor de la unidad italiana. Los hombres son leales al estado solo cuando lo necesitan, pero no en la adversidad. Dos ingredientes básicos del acontecer político: la fortuna y la virtud. La fortuna es la fuerza externa que nos presiona de modo casi incontenible. La virtud es calcular y saber aprovechar la ocasión, anteponerse a la fortuna. La política es ajena a la moral. b) El estado. La razón de Estado: El orden es el principio y la meta del Estado. Esto se alcanza con un plan racional y metódico que consiga que aquella primaria población dispersa actúe como un ejercito. La religión es un orden primerísimo de cohesión social. El orden estatal exige y consiste en razón de Estado. La sabiduría política consistirá en el conocimiento de esa razón y en aceptar sus correctas conclusiones como guía para la acción El paso del orden político europeo medieval a los Estados nacionales independientes supuso toda una época de crisis, complicada por la escisión de la Iglesia por la Reforma. El Estado se erige en institución salvadora del caos social y político europeo. La Contrarreforma va a afectar de manera clara a la doctrina de la razón de Estado, encontrándose entremezclados la ratio status y la ratio confessionis. La soberanía absoluta en el pensamiento de Bodino y Hobbes: a) Bodino: Su soberanía esta apoyada en las ideas de unidad e independencia del Estado con las siguientes características: 1) Un poder incondicionado. 2) No delegado de otro poder ni responsable ante ningún otro que le sea igual, inferior ni superior. 3) Indivisible, inalienable, imprescriptible y perpetuo. 4) Es una soberanía subjetiva, en el sentido de que es personal del monarca. 5) Es también una soberanía objetiva, es la cualificación del poder del Estado. Bodino concede después que existen limites que condicionan esa soberanía: 1) Dios y la ley natural: el magistrado debe desobedecer las ordenes del monarca que contraríen la ley natural. 2) Leges imperii: son las que regulan la sucesión al trono y las que protegen los bienes de dominio publico. 3) La propiedad privada: todo lo que afecte a la propiedad tiene que ser consentido por los Estados Generales. La teoría política bodiniana se nos muestra inconsistente pero pedirle mas hubiera sido demasiado a principios del siglo XVI. b) Hobbes: Da su carácter autocrático a su modelo político Los hombres son iguales, egoístas, todos buscan lo mismo haciendo del estado de naturaleza el reino de la soledad y la barbarie. Debe frenarse la situación mediante un poder incontestable, al que los individuos ceden todo el suyo sin reservarse ninguno. Es mediante el pacto como surge tanto el Estado como la sociedad. La multitud se llama Estado, el que asume el poder se llama soberano y cualquier otro es súbdito El poder del soberano es absoluto, ilimitado, inalienable e indivisible. El hecho se impone al Derecho, el cual vale lo que vale la fuerza que lo sostiene. 2) El paso de la monarquía absoluta al parlamentarismo oligárquico: Locke y la Revolución Gloriosa Locke: Locke, en su obre “Dos tratados sobre el gobierno civil”, refleja las demandas políticas de la sociedad y la opinión pública que combatía el absolutismo. Locke parte del estado de naturaleza y su total inseguridad. El estado de naturaleza está regido por la ley natural. Conforme a ella, el individuo tiene derecho a castigar el crimen, protegerse a sí mismo y a los demás y obtener reparación del daño. Pero esto mismo lo hace inseguro. El único medio de conservar los derechos con seguridad es la unión de los hombres en sociedad, mediante un pacto con el cual se construye un cuerpo político con suficiente autoridad para salvaguardar los bienes y los derechos de todos. Nadie puede tomarse la justicia por su mano. Pero Locke entiende que no es necesario entregar todo el poder a la autoridad constituida. De manera que, cuando la autoridad actúa de forma contraria a su misión, el pueblo es libre para instituir una nueva. Por tanto, el poder está vinculado al fin para el que fue instituido: la salvaguarda de los derechos naturales. Estos son, fundamentalmente, la vida, la libertad y la propiedad. Además, el poder se ejerce sobre todo el territorio de la comunidad. Así pues, Locke distingue tres funciones o poderes en un Estado constituido: legislativo, judicial y ejecutivo, en ocasiones se habla de legislativo, ejecutivo y federativo. La Revolución Gloriosa: El siglo XVII inglés es el del reinado de los Estuardo, interrumpido por la única experiencia republicana del país y liquidado por la Gloriosa Revolución, que instaura la dinastía Orange. Esos ochenta y cinco años son la historia de la conquista de determinados derechos por parte de los hombres libres, paralela a la emergencia del Parlamento como poder político equiparado al Rey y, dentro de él, el ascenso de la Cámara de los Comunes hasta el nivel de la de los Lores. La petición de Derechos, en 1628, significó una seria restricción del poder regio y declara la necesidad de consentimiento parlamentario para el establecimiento de tributos. En 1641 son abolidos diversos tribunales de prerrogativa y se ejecuta a un ministro del Rey tras juicio y condena por el Parlamento. Un año mas tarde el Parlamento reclama una posición preferente frente al Rey y su Consejo, desencadenándose la guerra civil. Terminada ésta, el Rey Carlos I es ejecutado y el Parlamento proclama la República. Durante elle, fue adoptado el Instrumento de Gobierno (1653) que pasa por ser la primera constitución escrita de la historia. La restauración monárquica tuvo lugar en 1660 y, con ella, de nuevo la tensión entre el Parlamento y el Rey. En 1679 se aprueba la Ley de Habeas Corpus, que prohibe la detención sin mandato judicial y ordena la inmediata presentación de todo detenido ante el juez para su superior decisión. En 1687 Jacobo II suspende las leyes aprobadas por el Parlamento en defensa de la Iglesia Anglicana. Este respondió pidiendo a Guillermo de Orange que interviniera para establecer las libertades. Un año después, el Parlamento depone a Jacobo y proclama a Guillermo. Esta es la Gloriosa Revolución, llamada así por su desarrollo pacífico e incruento a pesar del cambio trascendental que significó. Pero el triunfo del Parlamento no significó la instauración de un régimen democrático sino de un parlamentarismo oligárquico puesto que una de las Cámaras era nobiliaria y en la otra tenía asiento una representación de la alta burguesía, instrumentada mediante un sistema electoral sin sufragio universal. El régimen instaurado era liberal política y económicamente hablando, por estar basado en la propiedad y en las libertades de trabajo, industria y comercio, y en sentido político proclamó la libertad individual, la libertad religiosa y de prensa, la judicatura independiente, la limitación de la Monarquía y un incipiente parlamentarismo oligárquico que fue asentándose y democratizándose paulatinamente hasta el siglo XX. Se consolidan dos partidos políticos: Tory y Whig. 4) Las revoluciones francesa y americana: inicio del régimen constitucional En el último cuarto del siglo XVIII, dos acontecimientos cambian la faz del mundo: la independencia de las colonias británicas y la Revolución Francesa. Revolución Americana: Las colonias habían manifestado reiteradamente sus quejas por la desigualdad con que les era aplicado el Derecho en comparación con la metrópoli. En 1765 rechazaron con éxito un impuesto por no haber sido aprobado por sus representantes. En 1774 el Congreso reunido en Filadelfia une en sus reivindicaciones las leyes naturales, la Constitución británica y las Cartas otorgadas a las colonias; exige de nuevo su consentimiento de los tributos y suspende el comercio con la metrópoli. Dos años mas tarde, un segundo Congreso declaró la independencia de las colonias apelando a las leyes naturales y divinas, y a derechos inalienables como la vida, la libertad y la búsqueda de la propia felicidad. Algunas colonias se dotaron de una Constitución y todas formaron una Confederación. La confederación ganó la guerra pero evidenció carencias y debilidades. El movimiento para su reforma concluyó, en 1787, en un proyecto de Constitución federal, que fue aprobado y ratificado por la mayoría de los Estados. La Constitución de los Estados Unidos fue saludad en Europa con entusiasmo. Era la prueba incontestable de que: 1) Un pueblo podía celebrar un pacto constituyente con respeto del Derecho natural. 2) Era posible una república sobre un territorio extenso si éste se estructuraba federalmente. 3) Era factible la división de poderes y la existencia de frenos y contrapesos entre ellos. La Constitución fue aprobada sin una Declaración de Derechos, que se le uniría en seguida con las primeras enmiendas. Revolución Francesa: La Revolución Francesa significa el origen del régimen constitucional. La Declaración de los derechos del Hombre y del Ciudadano hecha en Francia en 1789 está formulada con pretensiones de universalidad e intemporalidad. Los Estados Generales no se reunían en Francia desde 1614. Cuando la presión irresistible obligó a su convocatoria, se había dado ya el primer paso revolucionario. Reunidos los representantes de la Asamblea Nacional, los hechos se precipitaron en Julio de 1789 con la toma de la Bastilla. La Declaración se hizo un mes mas tarde. En ella se marcan las ideas esenciales del régimen constitucional liberal: 1) Soberanía nacional. 2) Estado representativo 3) División de poderes. 4) Garantías de la libertad. 5) Derechos individuales frente a los poderes públicos: libertad, propiedad, seguridad y resistencia a la opresión, pero no el derecho de asociación. 6) Principio de legalidad: la ley, como expresión de la voluntad general, es el criterio de la libertad, de la igualdad y de la seguridad. La Revolución significó: 1) El fin del absolutismo: principio de legalidad. 2) El fin de la sociedad cimentada en el privilegio: principio de igualdad. 3) El fin de las justicias señoriales: Ordenamiento jurídico único y Poder Judicial único. 4) Pérdida de influencia de la Iglesia: Estado laico. Con diversos altibajos, estas pautas se van confirmando en la última década del siglo y Napoleón terminó de perfilar el nuevo Estado como centralista y servido por una Administración uniforme. 5) El régimen constitucional durante el siglo XIX Diversas versiones de la ideología liberal: 1) El liberalismo conservador y contrarrevolucionario de Burke , de Maestre, Bonald, etc., que busca su entronque con la tradición. 2) Liberalismo doctrinario, nacido en Francia, se opone al cesarismo napoleónico pero también huye de un sistema representativo basado en el sufragio universal. Lo que se entiende como razonable es el reconocimiento del derecho de sufragio únicamente a los propietarios. 3) El liberalismo utilitarista, hunde su raíz en Locke y encuentra en Inglaterra su principal desarrollo. De raíz acentuadamente individualista fue impregnándose de los problemas sociales. 4) En España hubo un liberalismo radical o doceañista llamado así en recuerdo y homenaje de la Constitución de 1812, que reivindicaba los principios revolucionarios: soberanía nacional, sufragio universal, monarquía limitada, división de poderes. 5) En otro orden de consideraciones, se distingue el liberalismo económico, que preconiza la propiedad, la libertad total de mercado de bienes y trabajo y el abstencionismo estatal y el liberalismo político que pone su acento en la libertad de resistencia y la libertad de participación política. El régimen constitucional decimonónico: El régimen liberal, como régimen constitucional, estableció límites al poder público y se ubicó en una perspectiva garantista de los derechos individuales. La Constitución escrita, el principio de legalidad y el proceso codificador al que inmediatamente abocó contribuyeron poderosamente a fortalecer la seguridad jurídica y a conformar lo que a partir de 1832 se llamaría Estado de Derecho. No obstante, los elementos del Antiguo Régimen tardaron en desaparecer por completo. El problema religioso, el institucional y el económico añadieron dificultades a la consolidación del constitucionalismo. Al Imperio napoleónico sucedió en Francia la Restauración, y toda una época moderadamente contrarrevolucionaria en buena parte de Europa, con un pie todavía en el absolutismo. En España y en Alemania estuvo vigente el principio monárquico. Aunque las revoluciones de 1830 y 1848 significaron en Francia un reequilibrio de poderes entre el Rey y el Parlamento, en España, salvo el bienio progresista (1854-1856), hubo que esperar a la revolución de 1868, pronto fracasada; de ahí nuestro retraso de un siglo en la evolución del régimen liberal. Esta evolución estuvo acompañada de la irrupción de los nacionalismos propiciada por el principio de la soberanía nacional, la mistificación del concepto de nación y la reacción frente a las invasiones napoleónicas. La Administración fue engrosándose progresivamente. Por una desviada interpretación del principio de división de poderes como separación, rigió durante mucho tiempo el no sometimiento de la Administración al Poder Judicial. LECCION 3: EL ESTADO SOCIAL Y DEMOCRATICO DE DERECHO 1) El Estado de Derecho Tensión dialéctica entre poder y Derecho: El poder político pretende siempre presentarse cómo legitimo ante la opinión del ciudadano y ante la opinión publica mundial. Una relación de poder no alcanza estabilidad mas que cuando el elemento jurídico se impone al de denominación, controlándolo. El derecho regula las relaciones políticas y sociales. Es un factor de estabilidad y organización. El poder crea o define al Derecho, necesita de el para imponer un orden y queda prendido en ese mismo orden y por ese mismo Derecho. Pero el Derecho envejece ante la nueva realidad social y política, necesita del poder para renovarse. Así sucesivamente reteje la vida social mediante la tensión dialéctica entre poder y Derecho, entre innovación y estabilizaciones Evolución teórica del problema hasta el nacimiento del Estado constitucional: En la historia del pensamiento existen posiciones favorables a la limitación del poder y otras que han apoyado un carácter incondicionado. Platón prefiere el gobierno del filosofo sin cortapisas formales. El poder se manifiesta con pureza en un rol directivo por encima de las leyes. Aristóteles es mas decidido partidario de un equilibrio inestable entre el poder del monarca y su subordinación al Derecho. Santo Tomas distinguió entre la fuerza coactiva y la directiva del Derecho. Con el nacimiento del Estado se construye la doctrina de su razón. El gobernante ha de plegarse a esa razón o sucumbir. Para Bodino, el poder del Estado esta por encima de las leyes, es absoluto. Frente a esa doctrina de la soberanía absoluta, la escolástica española, construye la doctrina de la soberanía como poder supremo, pero no absoluto. El Rey se obliga a las mismas leyes que promulga. Locke marca el inicio de lo que será el Estado Constitucional y representativo y pone las bases teóricas del Estado liberal. Corcocet habla del respeto a los derechos humanos. Kant confía mucho mas en el Derecho que en la moral para contener al poder político La idea inicial de Estado de Derecho: La expresión “Estado de Derecho” fue consagrada por Van Mohl en 1832 en un contexto impropio. Ha llegado a nuestros días con influencia de la doctrina francesa de la supremacía de la ley y de la iglesia del gobierno del Derecho. Es una teoría conectada a los valores liberales predemocráticos, unida a la idea de la garantía de los derechos individuales civiles y políticas, fundiendo así legalidad y legitimidad. Son los derechos “naturales” de la burguesía decimonónica garantizados por ciertos mecanismos constitucionales. El único principio incomodo para esa burguesía, la soberanía del pueblo, se había ya transformado en soberanía de la nación 2) Evolución del Estado liberal al Estado social Primera corrección del modelo liberal: el régimen administrativo de servicio publico: La burguesía liberal disociaba la realidad en dos regiones antagónicas: el Estado y las sociedad civil. La instancia teórica e ideológica es el modelo estatal astencionista no debe ocultar la realidad de que el Estado liberal fue siempre lo fuerte que la sociedad burguesa necesito que fuera. Llegado el momento acudió a la política proteccionista, de orden publico o bélica La democracia fue identificada por los conservadores con el socialismo por la lucha de los menos favorecidos en participar de las decisiones sociales. Postulaban un orden político que los liberara de los obstáculos sociales y económicos Con el cambio de los tiempos (El manifiesto comunista de Marx y Engels, la comuna de 1879, etc.) se da la primera corrección del modelo liberal, el llamado en Francia, “régimen administrativo de servicio publico”. La doctrina del Derecho publico acusa el impacto. A fin de 1880, el Estado interviene en materia de enseñanza, de arte, de industria, de comercio, en todos los fines de la vida colectiva. El Estado deviene en un “sistema de servicios públicos”. El Estado social de Derecho: Nacimiento y consolidación: Aparece en la República de Weimar en oposición al estado liberal y al totalitarismo. Trata de responder a la crisis del modelo europeo de sociedad del primer tercio del siglo XX. Esta nueva concepción tiene reflejo en su acceso a los bienes y derechos sociales, económicos y culturales (bajo el punto de vista del ciudadano). Desde la óptica del poder publico, el Estado social no espera a que el mercado autoregule su funcionamiento, sino que lo dirige el mismo. La superficie de los tiempos siguió ofreciendo perfiles poco apropiados al abastecimiento estatal. Luego de la II guerra mundial el estado social ha derivado en “Estado de bienestar social”. Pretende una economía organizada, concretada, dirigida o planificada si fuese preciso. La soberanía económica aparece como condición para que el Estado pueda cumplir dos funciones esenciales: conservarse a si mismo y asegurar el orden y el bienestar de la sociedad que lo sustentaEl estado liberal burgués busco mediante su conformación como Estado social, adaptarse a las condiciones de la sociedad industrial y posindustrial cifrándose dicho intento en una política sistemática y consciente de dirección de la sociedad y de la economía Un tipo diferente de Estado: Una de sus consecuencias es el nuevo diseño de las relaciones entre el Parlamento y el Gobierno. El Estado buscaba y busca una estabilidad institucional con la que poder llevar dicha política a termino. El Parlamentarismo liberal es visto como un peligro que solo puede evitarse fortaleciendo el gobierno. Para unos el Estado Social sigue creciendo hasta convertirse en una amenaza para la libertad, para otros es menos estado cuanto mas social es, porque se hace mas permeable a las organizaciones sociales y pierde capacidad decisoria. El Estado social responde a una idea estatal que busca conjugar jurídicamente su crecimiento con la libertad de los individuos y de los grupos, su magnitud y complejidad con su eficacia, su permeabilidad respecto de las organizaciones sociales con su ejercicio legitimo de la soberanía 3) Crisis y defensa del Estado de Bienestar social La crisis energética en 1973 fue de estancamiento económico mas inflación. Esto termino afectando al propio modelo de estado de bienestar. Se produce una generalizada vuelta al liberalismo económico El sector publico no debe asumir actividades que pueda desempeñar el privado. La curiosidad de este neoliberalismo es que se practica en defensa del Estado de bienestar para volver a el lo antes posible. En la escasez no podrá hablarse de estado de bienestar, pero si de Estado social, si al menos hay justicia distributiva. Es de interés mundial que los Estados demoliberales de cierto desarrollo ayuden a otros Estados y a los inmigrantes que llegan de ellos. El Estado de bienestar ha ido saliendo airoso gracias a la bonanza económico de los países desarrollados desde mediados de los años noventa. 4) Proceso de incorporación de la Democracia al Estado constitucional La recepción constitucional del adjetivo democrático se produjo en la constitución francesa de 1848, aunque hay que esperar a la segunda posguerra mundial para su generalización Algunas ideas de esa novedad democrática: 1- Adopción del principio de soberanía del pueblo como presupuesto formal de legitimación 2- Participación ciudadana, responsabilidad de los poderes públicos y reversibilidad de las opciones políticas 3- Igualdad. Anudando lo democrático y lo social. 4- Garantías efectivas de los derechos de todos los ciudadanos. 5- Ampliación del derecho de voto hasta la consagración del sufragio universal. 6- Institucionalización de la oposición politica.. 7- Incorporación de instituciones de participación directa del pueblo. 8- Pleno sometimiento de la Administración a la ley y al poder judicial. 5) La Democracia como régimen propio del Estado de Derecho El concepto de Estado de Derecho ha ido pasando desde una aséptica acepción de Estado en el que los poderes públicos respetan el ordenamiento jurídico hasta otra mas valorativa, conforme a la cual se entiende como gobierno respetuoso de las libertades publicas y contrario al absolutismo, al despotismo y al totalitarismo. Para que un Estado sea de Derecho, debe ser en los dos sentidos del termino: ! En sentido objetivo: de norma. Exige que el ordenamiento jurídico sea limite y cauce del poder. ! En sentido subjetivo: como derechos y libertades. Ese ordenamiento debe incorporar los derechos y libertades de las personas. Unicamente hay garantía de ello si el ciudadano participa en su creación, lo que solo sucede en la democracia. Solo en una democracia puede realizarse plenamente el Estado de Derecho. 6) Concepto unitario de Estado social y democrático de Derecho Ni solo es Estado de Derecho, ni solo Estado social, ni solo democracia, cada uno de esos enunciados condiciona y nutre a los demás. El Estado social y democrático de Derecho representa un estadio en el que a la vieja aspiración de la limitación jurídica del poder (tesis) se une la de que, sin embargo, ese poder actúe e incida en la sociedad para remodelarla (antítesis), lo que solo puede hacer lícitamente ese poder (síntesis) si esta legalizado democráticamente Consiste en un sistema de solidaridad nacional, gestionado por los poderes públicos con participación ciudadana efectiva y con respeto a la primacía del Derecho y de los derechos. 7) Los fines del Estado social y democrático de Derecho El Estado se justifica por los fines plurales que cumple. A lo largo de la historia se ha intentado denominar con único nombre comprensivo todos ellos. Entre otros ejemplos, Aristóteles hablo de buena vida, los filósofos ilustrados de progreso, desde hace mas de medio siglo se habla de bienestar social y la expresión mas reciente es la de calidad de vida. Debe quedar claro que no se trata de un fin concreto que pueda oponerse a otros sino que se trata de un concepto. Se debe considerar: -Que estamos ante un conjunto de valores. -Que su respeto y fomento responde a las exigencias humanas. -La falta o merma de uno de los valores del conjunto resiente a los demás. -Debe existir equilibrio y armonía en la búsqueda de esos fines políticos -La idea directriz es la obtención del “máximo de cada uno de estos valores que no obstaculice o perjudique a otro mas que el mínimo inevitable. -Deben proponerse objetivos posibles, pero que la politica es hacer posible lo necesario. -Debe haber un orden de prioridades: lógicas, axiológicas e históricas -Los programas políticos deben ser coherentes si quieren ser creíbles El Estado social y democrático de Derecho se orienta a la igualdad y a la justicia. Se propone como fin político la profundización el la igualdad hasta donde se una con la libertad efectiva. Del estado limitado se ha pasado al estado responsable del orden social. Den un Estado social y democrático se puede y debe esperar que respete los derechos y libertades pero también que los promueva, favoreciendo la información, creando escuelas y financiando instituciones. Todos los fines mencionados son valiosos, pero no todos lo son de igual forma. La libertad es el valor supremo en si mismo, respecto del cual todos los demás son valores instrumentales. LECCION 4: EL ESTADO DE PARTIDOS 1) El pluralismo como hecho y su recepción por el Derecho Breves notas históricas: La ideología pluralista sostiene la existencia de diversos polos del poder y de diferentes ordenamientos jurídicos frente a quienes hablan del Estado como único dotado de poder y único creador del Derecho. Es un principio estructural de la sociedad de los siglos XX y XXI, concretamente en los regímenes demoliberales. La organización del publico político se ha realizado históricamente en Europa, a través, principalmente de la representación El régimen liberal profeso, en un principio, un individualismo incompatible con la existencia de los fuerzas sociales organizadas. A partir del crecimiento del Estado, la única posible defensa del individuo se ha buscado en las ocasiones y organizaciones sociales. Para algunos, el pluralismo este reñido con la concepción clásica de la soberanía, otros pluralista llamaron la atención sobre el hecho que el individuo requiere cada vez mas la organización y el apoyo de grupos sociales. Desde el punto de vista jurídico el Estado no tiene el monopolio de la creación del Derecho: toda asociación crea su propio derecho interno, habiendo tantos ordenamientos como asociaciones e instituciones integrados en un Ordenamiento jurídico global. Recepción jurídica del hecho pluralista: El pluralismo, al articular y agregar intereses, legitima las decisiones políticas que han sido tomadas, teniendolos en cuenta, dandoles participación y actuando con sujeción a las reglas establecidas. El sistema político pluralista es entendido como un proceso de negociación que conduce al compromiso, al menos en cuanto a las reglas del juego, que deben estar definidas en la Constitución Su constitucionalizacion expresa no ha tenido lugar hasta 1976, con la Constitución portuguesa con su precedente de 1947 en la Consitucion italiana. En España se hizo un parcial reconocimiento con el advenimiento de la monarquía luego de la prohibición de las principales manifestaciones del pluralismo por parte de Franco Bahamonde. 2) Los partidos políticos como expresión del pluralismo La Constitución española centra fundamentalmente en los partidos el pluralismo político, estableciendo la libertad de su creación Si los partidos no logran agotar el pluralismo ideológico y político en un país, tampoco logran satisfacer plenamente a sus propios militantes planteandose el problema de su “pluralismo interno”, es decir, si deben admitir en su seno corrientes internas jurídicamente formalizadas. Sin embargo, los partidos tienden a configurarse como unidades de acción y de funcionamiento, si están permanentemente divididos no son propiamente partidos ni serán considerados como tales por sus propios electores. El partido debe profesar una ideología flexible, pero unitaria. Su unidad de acción debe ser clara para el ciudadano elector. Si a los partidos políticos se les exige pluralismo interno, también se les debe dejar bastante autonomía para cuidar su carácter unitario. 3) Constitucionalización de los partidos políticos Etapas da la institucionalización jurídica de los partidos: Los partidos tuvieron su origen en comités electorales, eran partidos burgueses y casi exclusivamente canalizadores del sufragio. Un mayor grado de cohesión tuvieron los subsiguientes partidos étnicos y confesionales y por ultimo los clasistas. A esta evolución sociopolitica le corresponde una evolución de su tratamiento jurídico Cuatro fases de evolución: antagonismo, ignorancia, legalización e incorporación al sistema político El régimen liberal nace con una fuerte impronta individualista que no reconoce el derecho de asociación Avanzado el siglo XIX es reconocido este derecho. El reconocimiento de los grupos parlamentarios se inicio a partir de fracciones esporádicas formadas en el seno de la Cámara en torno a algún problema. Luego de mucho tiempo estos grupos fueron reconocidos como organizaciones estables y para que los partidos políticos fueran tenidos en cuenta por los Ordenamientos jurídicos En España su reconocimiento en la Constitución no ha tenido lugar hasta la vigente Formulas de institucionalización: Las formulas que depara el Derecho comparado presenta tres niveles. Esto es máximo en Alemania, dandoles casi relevancia de órgano Constitucional, notable en España, reconociéndoles personalidad jurídica y fragmentario en Italia, donde solo tienen consideración de asociación Cabe destacar la parquedad de la referencia a los partidos políticos en la Constitución francesa y la profusión de menciones que hace de ellos la Constitución portuguesa. Pueda señalarse la prohibición constitucional italiana de reorganización del partido fascista y la disolución de los partidos neonazi y comunista en Alemania. La formula española inserta preceptos dedicados a los principios políticos fundamentales. 4) El problema de su regulación jurídica: naturaleza, financiación, democracia interna y control de los partidos Naturaleza jurídica: Algunos sostienen que los partidos se han transformado en órganos del Estado, otros entienden que siguen siendo asociaciones privadas, no faltan quienes dictaminan que son de naturaleza mixta, según su actitud son asociaciones privadas o instituciones de Derecho publico. En el Ordenamiento español su naturaleza jurídica en la de asociaciones privadas investidas de funciones publicas. Se puede añadir que tienen relevancia constitucional. Financiación: ! ! ! Privada directa: Mediante cuotas de los militantes, rendimientos de actividades económicas, aportaciones de simpatizantes, etc. Publica directa: Principalmente con ocasión de la celebración de elecciones La financiación de los partidos y de las campañas electorales coinciden en parte muy importante. Publica indirecta: Cesión gratuita de espacio en medios de comunicación públicos, vallas publicitarias, etc. Sobre todo durante las elecciones. Las democracias actuales financian a los partidos en reconocimiento de las funciones publicas que cumplen para facilitarles su decisivo papel en el funcionamiento del sistema político Democracia interna y control: Primeramente se invistió a los partidos de funciones publicas y se les reconoció explícitamente como en las constituciones. Los partidos adoptan decisiones que la Administración hace suyas. El Ordenamiento jurídico les responde prerrogativas y controles. El propio Estado esta muy interesado en financiar los partidos limitando las enormes desigualdades que se producirían si dependieran de los fortuna de sus militantes. El Estado se obliga a retirar los fondos cuando el partido no cumple con sus funciones o los emplea ilegalmente. Dependencia por dependencia, se entiende la del Estado como mas neutral. De ahí las exigencias de que los partidos se atengan al método democrático ! ! ! La participación política se canaliza hoy fundamentalmente a través de los partidos. Abstracto principio de voluntariedad. Nada impide a los ciudadanos participar de un confrontación electoral sin la cobertura de un partido, pero los ordenamientos jurídicos suelen dificultar esta situación hasta su disuasión El Estado no puede permanecer indiferente a que esas importantes funciones políticas estén desempeñadas por partidos antidemocráticos. La democracia interna de un partido exige: ! ! ! ! ! ! Temporalidad y electividad de los cargos mediante sufragio activo y pasivo de sus militantes. Supremacía de la Asamblea General sobre los demás órganos del partido. organización de un sistema de justicia interna garante de los derechos de los militantes. Garantía de libre funcionamiento, sin discriminación de las corrientes internas. Participación efectiva de las bases en la redacción de los programas. Igual participación en la confección de las candidaturas. La regulación jurídica y el control de los partidos viene a depender de la concepción que el propio Ordenamiento jurídico sustente de ellos. Su control puede ser preventivo (a la hora del registro del partido) o sucesivo (en relación con la actividad del partido). En España el control preventivo es puramente formal y en cuanto al sucesivo no se ha practicado hasta 2003. La Ley Orgánica de Partidos de 2002 establece causas de ilegalización cuando la actividad de los partidos esta ligada al crimen organizado y terrorismo. 5) El régimen demoliberal como democracia de partidos Transformación de la democracia actual por los partidos: El Parlamento fue en su inicio una agencia representativo, esto es presentarle demandas, peticiones y quejas al Rey. En 1789 el Parlamento paso de ser el que golpeaba la puerta del poder del Estado a situarse en su seno. El Estado ya no era el Rey, sino el Rey en ParlamentoDurante mas de un siglo la sobernía nacional ha sido lisa y llanamente soberanía parlamentaria. El Parlamento era ahora el Estado, dejando vacía una función que antes el mismo cumplía, las demandas sociales y sus presentaciones ante el poder. Esa zona paso a cubrirla ese ente político nuevo, el partido. En las actuales internas parlamentarias, el pueblo esta políticamente organizado por la intersección de dos estructuras: el Estado y los partidos políticos Son los partidos quienes toman las decisiones que depués quedan formalizadas por las Cámaras parlamentarias. El Estado de hoy es un Estado de partidos, el resultado de una intersección entre el sistema estatal el sistema de partidos. Transformación de los partidos en la democracia actual: Su constitucionalizacion ha comportado la exigencia de la legalidad y constitucionalidad de sus estatutos y, de democracia en sus estructura y funcionamiento; y su financiación publica ha determinado el establecimiento de un sistema de control, por tenue que fuera. Su financiación presenta un aspecto positivo (el sistema político sostiene y defiende el pluralismo) y uno negativo (están cada vez mas cerca del aparato estatal y mas lejos de la sociedad civil). El fenómeno de la desideologizacion de los partidos es general. Los partidos, en fin, han de velar por sus representados y al mismo tiempo por la suerte del Estado dejando atrás una zona política donde hierven los problemas del hombre concreto. Esto empieza a ser tapado por Asociaciones de vecinos, asociaciones feministas, sindicatos, etc. Los partidos están a medio camino entre el aparato del Estado y las demandas sociales. Si logra atender los dos frentes, habrán ganado su batalla mas decisiva. LECCION 5: EL ESTADO INTERNACIONALMENTE INTEGRADO 1) La apertura del estado a organizaciones supranacionales Sociedad y política transnacionales: Asistimos a una mundialización de los problemas que requieren soluciones a nivel planetario o cuanto menos supranacional. Han aparecido procesos sociales que se desarrollan fuera del ámbito tempo-espacial del Estado a los que este no puede estar ajeno. Podemos señalar por ejemplo, la mundialización del mercado, de los derechos humanos, de la información o la degradación del medio ambiente. En la actualidad ha cobrado consistencia la sociedad transnacional constituida por agentes que rebasan las fronteras. Esto les abre las posibilidades a los Estados participando en decisiones comunes y a la vez les dificulta el control sobre elementos de su propia sociedad nacional. La independencia estatal ha sido sustituida por todo un sistema de interdependencias en el que, claro esta, unos Estados son mas dependientes que otros. Crisis y supervivencia de la nación: La crisis del estado nacional se manifiesta en la convicción de su pequeñez para abordar ciertos problemas y de su desmesurado tamaño para resolver otros. Hoy, finalizado el sistema de bloques en las relaciones internacionales, están sucediendose en Europa nuevos brotes de nacionalismo independiente que se han convertido en una de las principales fuentes de conflicto en nuestro continente, junto con la globalización y la inmigración masiva. Unos factores apuntan al desdibujamiento de las fronteras y otros al surgimiento de otras nuevas, contradicción de la crisis mundial de nuestros días Limitaciones de la soberanía en el orden internacional: La Asamblea general de las Naciones Unidas reviso el principio de no injerencia en 1988, revisión que se confirmo en 1990, en plena crisis del golfo pérsico desencadenada por la invasión irakí por parte de Kuwait, Esto ha determinado la crisis del principio de soberanía interna de los Estados, no ya por la intervención armada (para desalojar a Irak) sino por las consecuencias posteriores: 1) El consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el derecho de injerencia de estas cuando la violación de los derechos humanos en el interior de un estado constituya una amenaza para la paz y la seguridad internacional. 2) La “lucha contra el terrorismo internacional” se ha globalizado pudiendo habilitar la invasión de un país sobre otro. 3) La “Conferencia de seguridad y cooperación europea” se ha autoconferido el derecho de intervención en los países miembros, sin su consentimiento. 4) Se abre paso la tesis de que la disponibilidad de un Estado respecto de sus propios recursos esta limitada por el orden económico mundial. Estamos ante un factor limitativo del ejercicio de la soberanía que se caracteriza por ser voluntariamente buscado por los Estados, basado en el pacto y sometido a reglas del Derecho. 2) La recepción del Derecho internacional en los ordenamientos jurídicos estatales Desde hace dos siglos y medio, por lo menos, los tribunales ingleses aplican el Derecho internacional como Derecho de Inglaterra. En otros países europeos se ha venido siguiendo un comportamiento parecido, teniendo lugar su constitucionalización en 1919 con la Constitución de Weimar. En España, el problema es silenciado por los textos fundamentales hasta el de 1931, el cual obligaba al Estado español a acatar las normas universales del Derecho internacional incorporándolas a su Derecho positivo. Las constituciones de nuestro siglo suelen contener normas acerca de la incorporación de los tratados al Derecho interno. Normas que siguen uno de los dos modelos hasta ahora desenvueltos: el de la recepción automática del tratado desde que es internacionalmente obligatorio, o el de la incorporación mediata, a través de su propia conversión en Derecho interno por un acto normativo del órgano constitucional competente. En los regímenes demoliberal, por lo común, los Gobiernos tienen la iniciativa en la negociación y en la ultimación del texto, en tanto los Parlamentos intervienen en la fase de conclusión, bien prestando ellos mismos el consentimiento estatal, bien autorizando al Gobierno o al Jefe del Estado a hacerlo. Esto último es lo que dispone la Constitución española. Nuestra Constitución, en su art. 96.1, recoge un principio tan básico como el de que las disposiciones de los tratados sólo pueden ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho internacional. Tras su publicación, los tratados deben ser ejecutados. La Constitución española asigna a las Cortes Generales o al Gobierno, según los casos, la garantía de cumplimiento de los tratados en los que se atribuya a una organización o institución internacional el ejercicio de las competencias derivadas de la Constitución, así como también la garantía del cumplimiento de las resoluciones emanadas de los organismos internacionales o supranacionales que sean titulares de dicha cesión. El problema del rango normativo de los tratados presenta una doble cara. En el plano internacional, es indudable la prevalecía del tratado sobre las normas internas de los Estados Partes, pero en el orden interno, tampoco cabe duda de su subordinación a la Constitución, salvo, acaso, en Holanda. Así es, desde luego, en España, donde los tratados son impugnables por inconstitucionalidad al Tribunal Constitucional y tienen, por tanto, el nivel jerárquico de la ley. Ahora bien, si el Estado español incumple o denuncia un tratado por inconstitucionalidad, puede incurrir en responsabilidad internacional. Por eso, lo normal será negociar de nuevo su texto o reformar la Constitución si lo primero entraña mayores dificultades. 3) La pertenencia española a la Comunidad Europea España había seguido a lo largo del siglo XX una política de aislamiento y relativa neutralidad, que le permitió soslayar los horrores de las dos guerras mundiales, pero que le impidió beneficiarse del Plan Marshall y participar en la reconstrucción y despegue europeos. El régimen de Francisco Franco pretendió, de modo reiterado como infructuoso, el ingreso en la Comunidad Europea, a la que únicamente pueden pertenecer Estados con régimen democrático. La transición a la democracia ha marcado el comienzo de su integración supranacional. En 1977 ingresó en el Consejo de Europa, si bien el Convenio de Roma no fue ratificado hasta 1979. En 1981 se integró en la OTAN. En 1986, en la Comunidad Europea. Posteriormente, en el UEO y en el grupo Schengen. Y, dentro de la Comunidad Europea, es uno de los miembros que mas decididamente apuesta por la unión política. La propia Constitución ha facilitado jurídicamente esta política de integración: 1) El art. 93 prevé y regula la eventual cesión de ciertos aspectos del ejercicio de la soberanía (no la titularidad de esta) a organismos internacionales. 2) El art. 96.1 dispone que los tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, forman parte del Ordenamiento interno y no se pueden derogar, modificar ni suspender sino por la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales de Derecho internacional. Este tratamiento constitucional integra los tratados en el Ordenamiento jurídico interno: son Derecho español y, por tanto, de aplicación obligatoria por parte de la Administración y de los órganos jurisdiccionales. Mas aún: como la Comunidad Europea crea Derecho, este Derecho comunitario es Derecho español. Los reglamentos son directamente aplicables por los órganos españoles; las directivas obligan al Estado español a acomodar a ellas su legislación. En caso de colisión entre un reglamento comunitario y el Derecho interno prevalece aquel, y el incumplimiento de una directiva faculta a la Comisión de las Comunidades Europeas para emplazar al Estado español ante el Tribunal de Justicia en virtud del art. 169 del Tratado de la CE. El 25 de julio de 1991 se produjo la primera sentencia del citado Tribunal que anula una ley estatal por violación del Derecho comunitario. Se trata de la Merchant Chipping Act británica, de 1998, por la que se imponían determinados requisitos para el registro de barcos, contrarios al Derecho comunitario. No es el principio de jerarquía el que rige las relaciones entre el Derecho comunitario y el de creación estatal, sino el principio de competencia; al menos, en el caso español. El Derecho comunitario se aplica con preferencia porque el Estado le ha cedido a la Comunidad la regulación de determinadas materias; dicha aplicación preferente se circunscribe a esas materias tasadas y no permite una expansión no consentida de las competencias comunitarias a costa de las estatales. LECCION 6: CONCEPTO DE CONSTITUCIONAL 1) Terminología La Revolución francesa consagro el termino de “Constitución”, utilizado por el pensamiento ilustrado. Luego la restauración (también francesa) utilizo el de “Carta”, de sabor rancio a tradición histórica En España se empleo el de “Estatuto” en 1834. Durante el régimen de Franco se utilizo el de “Leyes fundamentales”. Superados los escrúpulos ideológicos todos estas expresiones son intercambiables, apuntando a un contenido y función similar. Las leyes constitucionales se llaman también fundamentales porque son el apoyo, el cimiento, el fundamento, del edificio social. 2) Concepto jurídico- Formal de Constitución Concepto liberal garantista de Constitución: El régimen Constitucional nace como aquel en el que el poder político esta limitado por el Derecho (encabezado este, por la Constitución) y ello a fin de garantizar la libertad de los personas, como hombres y como ciudadanos. El concepto moderno de Constitución es pues, jurídico, liberal y garantista. El régimen Constitucional nació por oposición al absolutismo. Ha variado la idea de división de poderes, han aparecido otros distintos de los montesquinos (poder constituyente, poder moderador del Rey, etc.) se ha enriquecido la tabla de los derechos de las constituciones vigente pero sea con uno u otro matiz alla donde hay limitación jurídica del poder y garantía de los derechos hay Constitución y alla donde no la hay, no. La Constitución como fundamento jurídico de la organización estatal: Podemos definir sistemáticamente la Constitución como Derecho fundamental de organización de un régimen político Esta idea de superley fundamental puede ser rastreada históricamente: 1) En la idea, procedente de Grecia, de una ley natural superior al Derecho positivo. 2) En las “Leges imperii” medievales, donde se apreciaba una importancia superior a las demás porque eran las concernientes a la organización política de la comunidad. 3) En el “common law” ingles, considerando como Derecho superior al emanado por el Rey y el Parlamento. 4) En el “pacto constitutivo” entre el Rey y el Reino. 5) En la doctrina del “pacto social” mediante el cual un agregado de personas pasa del estado de naturaleza al civil constituyéndose una comunidad politica. La Constitución como norma: Tuvo su mas cabal desenvolvimiento en la Constitución de los Estados Unidos, en 1787, considerándose a si misma como el “Derecho supremo de la Tierra” y establece que los jueces les están vinculados por encima de las constituciones y de las leyes de los Estados miembros. Mientras en Estados Unidos se desenvolvió un sistema de control de la rigidez y de la supremacía constitucional frente a la ley, en la Europa Continental no se tuvo nada semejante hasta después de la Primera Guerra Mundial, cuando se abrieron paso los principios de normativa directa y supremacía de la Constitución Por lo que se refiere a España, la tradición histórica arranca en 1837 y no ofrece otras excepciones que las de 1931 y la vigente. La Constitución de la II República estableció un sistema de aseguramiento de su supremacía: se creo un órgano al efecto, el Tribunal de Garantía Constitucional (aunque luego tuvo desquiciada trayectoria). El régimen de Franco no fue propiamente constitucional, dicto dos leyes fundamentales utilizando prerrogativas dictatoriales. La Constitución vigente entronca con el breve precedente de 1931, estableciendo su propio valor normativo y vinculante directo, junto con sendos sistemas de rigidez y de jurisdicción constitucionales como garantía de la norma suprema. 3) Movimiento Constitucional y falseamiento de las constituciones El movimiento constitucional tuvo su origen en la ilustración francesa, cuyos representantes partían con el concepto de que la ley y la instrucción eran los factores de cambio hacia el progreso, la libertad y el ejercicio de los derechos. La idea se extendió al punto de que en poco tiempo en toda Europa estar dotado de Constitución era algo así como prueba de incorporación a la libertad y al progreso. En ninguna de las naciones que la ha alcanzado, ha dejado de darse una Constitución escrita, aunque luego el funcionamiento del sistema político no fuera ni liberador ni progresista. Por tanto “el falseamiento constitucional” comenzó ya en los propios orígenes del constitucionalismo. 4) Constitución y régimen político Concepto jurídico de Constitución y concepto socio-político de régimen: El termino Constitución alude primariamente a estructura y solo de forma derivada a la norma que expresa o pretende expresar mediante la estructura política de un Estado. El termino régimen evidencia una etimología jurídica, que procede de la raíz (reg-, regla, Derecho). Con el tiempo, Constitución se preña de contenido jurídico tanto objetivo (Constitución = Norma jurídica) como subjetivo (explicando los derechos). Se ha juridificado. El de régimen se ha nutrido de contenidos sociales y económicos y ha perdido connotaciones jurídicas Se ha sociologizado. La Constitución como expresión jurídica del régimen político: La Constitución es o debe ser, la expresión jurídico-formal del régimen político de un país. Esto podría llevarnos a la conclusión lógica de que, combinando el régimen forzosamente debe cambiar el texto constitucional, o incluso a la inversa. Sin embargo esta correlación conceptual no es tan estrecha. Desajustes entre la Constitución y el régimen: Todo país esta dotado de un régimen político sea antiguo o nuevo, democrático o autocrático Precisamente al nuevo régimen se le llamo constitucional por oposición al absoluto. Por otro lado el movimiento constitucionalista desde sus orígenes, por sus racionalistas pretensiones mesiánicas y proselitistas, estuvo viciado de la dualidad entre la norma constitucional y la realidad política Por eso muchas veces, el estudio de una Constitución no nos depara el conocimiento del régimen de su país Si todo país tiene su régimen, no todo país tiene Constitución en el sentido jurídico de este termino. La Constitución en el sentido plano del régimen constitucional solo tiene existencia real en la Democracia. En un Autocracia, solo es simulación y disimulo. Este divorcio entre Derecho y política, entre Constitución y régimen se da desde los propios orígenes del Estado Constitucional y representativo en el que vivimos. Muy a menudo el grupo dominante de un país otorga o simula pactar una Constitución para después operar políticamente por cauces distintos, nunca iguales o convergentes. Otras veces se pretendió aprovechar la rigidez de la Constitución con fines revolucionarios. Para eso, para conocer su régimen político hemos de indagar siempre mas alla de la norma constitucional y preguntar quien manda, como manda y para que lo manda. Para contestar dichas preguntas es necesario acudir a: 1) Otras normas (legislación electoral, reglamentos parlamentarios, etc.) 2) A la practica constitucional (convenciones, usos, etc.) 3) A los poderes fácticos y fuerzas realistas operantes (partidos políticos, grupos de presión, etc.) 4) Al sistema económico imperante. 5) Concepto material de Constitución Diversas formulaciones de dicho concepto a) F.Lasalle afirmaba la existencia de dos constituciones en cada país Una la real (donde residen los verdaderos factores de poder) y otra la escrita (la cual si ni traduce fielmente esa estructura-social no tiene valor alguno mas que el de encubridora de la real. b) Los liberales doctrinarios españoles acogieron la idea de Constitución histórica o interna de los franceses, con la que querían expresar el conjunto de instituciones históricamente consolidadas en un país c) Cercana a ambas concepciones esta la de Balmes, el cual identificaba la Constitución real de un país con sus fuerzas sociales. La Constitución como norma debe ser un reflejo de la Constitución social. d) El comunismo soviético sustento un concepto parecido de “Constitución balance”, el cual llevaba implícita la necesidad de sucesivas reformas a fin que reflejaran los progresos del régimen e) La doctrina italiana pone el acento en el concepto de “Constitución material”. La Constitución es la estructura orgánica fundamental de una sociedad, haciendo alusión de una parte a las fuerzas instituciones políticas y de otra, a los fines reales que persiguen esas fuerzas y a los principios funcionales que estas citan o conciertan. f) Kelsen cifraba la Constitución desde un punto de vista lógico-jurídico, como el acto material de instauración de un órgano creador de la Constitución Constitución seria el acto de creación de un Parlamento. g) C.Schmitt distingue entre Constitución y leyes constitucionales. Estas son el conjunto de preceptos que regulan el procedimiento de formación de la voluntad estatal. La Constitución es algo previo y determinante. Insuficiencias del concepto material de Constitución: Todas estas concepciones tienen en común la relativización de su juridicidad. La Constitución, antes que norma jurídica, es para ellos estructura social, fuerzas políticas, instituciones históricas y el texto constitucional escrito tendrá valor y vigencia real en función de su mayor o menor ajuste con lo existente. Estaríamos ante una abdicación del Estado de Derecho, del régimen constitucional; incluso abocaríamos al vaciamiento y consiguiente inutilidad del propio concepto de Constitución En conclusión, estamos situados teóricamente ante el inesquivable problema de que las constituciones suelen ser textos estereotipados cuya relación con la vida política efectiva es a menudo escasa. El jurista debe despejar estas incógnitas y no quedarse en el mero precepto constitucional. En la Ciencia del Derecho no siempre lo real es jurídico ni lo jurídico real; la tarea del jurista es ponerlo de manifiesto, no confundirlo. 6) Contenido de la Constitución Descripción general del contenido de la Constitución: Con una u otra denominación de la Constitución ha sido, si no idéntico, si al menos análogo desde el siglo XVIII: un sistema de normas jurídicas que organiza el poder político estatal y define la relación entre la esfera de la libertad y la de ese poder político. Para que esa organización política merezca el nombre de Constitución, debe contener un estatuto jurídico de los gobernantes, es decir una definición de sus competencias, de los procedimientos de adopción de las decisiones políticas y de los fines principales de su actuación. La Constitución contiene el título de legitimidad para la actuación de los poderes públicos porque expresa cuales son las competencias de cada uno. La Constitución, al tiempo que habilita a los gobernantes para actuar, los limita al obligarlos a mantenerse dentro de su estricta esfera funcional. Puede la Constitución no estar articulada en un texto escrito sin que ello desdiga su carácter jurídico. Viceversa, puede suceder que un texto escrito y solemnemente promulgado carezca por completo de sustancia jurídica. Habrá Constitución cuando, revista la forma que revista, sea norma jurídica, y no la habrá cuando, a pesar de su apariencia externa, no obligue a sus destinatarios: gobernados y gobernantes. No sucede sólo que la Constitución es norma, y norma suprema, sino que se erige en fundamento y limite del resto del Ordenamiento jurídico del país. En su virtud. a) Establece un sistema de fuentes del Derecho. b) Señala los órganos competentes y los procedimientos para la producción de dichas fuentes. c) Impone al ordenamiento jurídico los valores fundamentales en los cuales debe inspirarse y a los cuales debe servir. d) Establece los principios técnicos-jurídicos a través de los cuales debe instrumentarse toda esa orientación teológica. Relatividad de la distinción entre la parte dogmática y la parte orgánica: Tradicionalmente se distingue entre una parte dogmática y otra orgánica. Se identifica como parte dogmática los preceptos constitucionales que formulan los valores, los principios básicos del régimen y los derechos y libertades de los ciudadanos; y parte orgánica la integrada por los preceptos relativos a la organización, competencias y funcionamiento de los poderes públicos. Sin embargo la parte orgánica debe estar en función de la parte dogmática. La idea de un régimen constitucional remite a la limitación del poder político por la esfera de libertad de los ciudadanos y, consiguientemente, también a la idea de orientación de la actividad de ese poder por unos fines y valores conexos con los derechos y libertades. Así, pues, la organización de los poderes públicos debe estar realizada de manera que, evitando el abuso y la irresponsabilidad del poder, facilite y garantice un ámbito de libertad e incluso la promueva. La parte orgánica es, por tanto garantía de la parte dogmática. Esa es la finalidad última de instituciones como la reserva de ley, la justiciabilidad de la Administración, es el juicio por jurados, la jurisdicción constitucional o, incluso, la moción de censura al Gobierno. LECCION 7: FUENTES DEL DERECHO CONSTITUCIONAL. INTERPRETACION. TIPOLOGIA DE LAS CONSTITUCIONES 1) Fuentes del derecho constitucional Introducción: El Derecho constitucional es inconcebible sin el poder, este solo adquiere sentido estatal por su vinculación el Derecho. De ahí la importancia del estudio de las fuentes del Derecho Constitucional, esto es, de los tipos de normalización jurídica que integran la Constitución formal. El derecho escrito: El principio de escritura parece responder mejor a la exigencia de seguridad jurídica y a la concepción garantista de la Constitución Esta génesis histórica, propicia la formulación escrita y solemne del mas preciado trofeo de la revolución: la Constitución Una vez promulgada no hay otros textos escritos que integren la Constitución formal mas que los de reforma constitucional. Configurada de una u otra manera, la Constitución escrita es la fuente suprema del Derecho Constitucional y ello es así incluso, frente a lo que suele decirse, en sistemas Constitucionales flexibles. La jurisprudencia: Los órganos judiciales, al explicar la Constitución, la interpretan, fijan o aclaran sus preceptos mas oscuros, la adaptan a las circunstancias sociales y políticas del momento. Pero esta labor es de mayor alcance cuando se inscribe en la función de jurisdicción constitucional. La jurisprudencia emanada en el ejercicio de tal función integra, junto con otras fuentes, el Derecho Constitucional del país. En nuestro piase, al existir jurisdicción constitucional se produce una “judicializacion” del Ordenamiento jurídico, pues todas las normas tienen su fundamento y sus limites en la Constitución y esta, a la postre, es lo que los jueces dicen que es. El fundamento jurídico de la sentencia (no el fallo) queda adherido al presupuesto constitucional que interpreta. Esta, pues, en franca dependencia de este, pero se impone a la ley. La costumbre: Es definida por el Tribunal Supremo español como “la norma jurídica elaborada por la conciencia social mediante la repetición de actos realizada con intención jurídica”. La costumbre no es fuente del Derecho si no hay una norma del Ordenamiento jurídico que le confiere tal carácter. Debe reunir los rasgos de: reiteración y creencia en su obligatoriedad. Las costumbre constitucionales no son “populares” sino “orgánicas”, no se producen en el comportamiento social espontáneo, sino en el de los poderes públicos, que son los operadores jurídico-constitucionales habituales. Cumple funciones como colmar lagunas, adaptar preceptos a situaciones nuevas, etc. El problema surge cuando una costumbre modifica sustancialmente la aplicación de una norma escrita, mas aun si esta tiene una redacción inequívoca Es “jerárquicamente inferior al Derecho escrito, en el plano de validez de las normas y en el sistema jurídico continental europeo. Mientras la COSTUMBRE contraria a la Constitución consiste en practicas positivamente vulneradoras del texto fundamental, el DESUSO de una competencia es un no-ejercicio que solo viola la Constitución si mas que de competencia, se trata de actos debidos. Ejemplos de desuso: 1) El no ejercicio secular del “voto regio” en las monarquías parlamentarias respecto de las leyes aprobadas por las Cámaras 2) El procedimiento de declaración de guerra y firma de paz (las guerras se hacen, no se declaran, por tanto, no hay paces que firmar). Hay una intrínsica debilidad de la costumbre como parte del Derecho constitucional. a) La transgresión de una costumbre constitucional no suele traducirse en una intervención de la jurisdicción constitucional. b) Es dudoso que llegado el caso prosperase la impugnación por la labilidad del soporte normativo y por la proclividad de dicha jurisdicción a soslayar ciertas cuestiones mas políticas que jurídicas, que deba encontrar solución en la vía parlamentaria o electora. Las convenciones: Son acuerdos, expresos o tácitos, entre órganos constitucionales que buscan regular el ejercicio de sus respectivas facultades y relaciones mutuas en aquellas facetas no previstas por la norma escrita. Su obligatoriedad es asumida libremente por estos, pero es de difícil exigencia jurisdiccional. Las convenciones constitucionales son vivero continuo del que nacen normas consuetudinarias y de Derecho escrito, sobre todo en el ámbito parlamentario. En cada Ordenamiento jurídico pueden cobrar distinta significación En el Europeo continental se han manifestado diversas posiciones: 1) Son normas jurídicas, bien que carentes de sanción. 2) Son normas perjudicas o meramente sociales. 3) Son normas jurídicas dependientes de la cláusula “rebus iu stantibus” (de que se mantengan las circunstancias en las que se produjeron) 4) No faltan quienes consideran el problema irrelevante o meramente académico En la realidad política habrán prevalecido convenciones sobre normas de la Constitución formal, produciéndose “mutaciones constitucionales”, pero desde el punto de vista jurídico, una tal convención es, en el momento de su puesta en practica una violación de la Constitución 2) Interpretación Constitucional y unidad del Ordenamiento jurídico Concepto y caracteres: Es el conjunto de procesos lógicos a través de los cuales se atribuye un significado a una norma o se describe el sentido de un enunciado. Caracteres: 1) Es siempre necesaria en el mundo del Derecho. 2) Es una operación contextualizada. Tiene lugar en unas condiciones sociales e históricamente determinadas. 3) Constituye un proceso unitario. No hay diversos tipos de interpretación, sino distintas formas de un único proceso, gramático, lógico, histórico y sistemático 4) Es una forma de actividad creadora. De razonamiento practico que no se reduce a inferencias lógico-formales. Métodos de interpretación: Los cuatro métodos interpretativos de Savigny. 1) Literal, apenas es interpretación 2) Lógica, sin prescindir de elementos ni literal, ni histórico ni sistemático 3) Histórica, para el conocimiento del porque y como de la creación normativa. 4) Sistemática, incluye los otros tres métodos, el valor de los términos, el origen histórico del precepto, su ubicación en el texto global y en el Ordenamiento jurídico, así como su relación con otros preceptos del mismo cuerpo normativo y otros mas del Ordenamiento. A decir verdad, la interpretación sistemática incluye también el elemento teleológico, pues los fines, los valores y las opciones políticas también forman parte de la Constitución, están en su articulado e informan sus preceptos. Toda la interpretación constitucional queda informada por la idea de pacto, para facilitar su estabilidad o incremento e impedir o dificultar su ruptura. Tenemos también, el principio de “interpretación favorable a la libertad”, esto es, la Constitución y las leyes deben ser interpretadas de la forma mas favorable a la efectividad de los derechos y a la maximacion de su contenido, inversamente, las limitaciones de los derechos deben ser interpretadas de forma restrictiva. Unidad del Ordenamiento jurídico: Solo con las operaciones descritas pueden superarse las posibles antinomias que se nos presenten, propiciando de tal manera la tarea de depuración y coherencia del Ordenamiento facilitada por los principios jurídicos El interprete busca y selecciona el material normativo y el material hermenaútico y, según sea la selección de uno y otro, así será la interpretación resultante. En diferentes ordenamientos existen normas para la interpretación de las normas. Todo el Ordenamiento jurídico queda impregnado de “sentido constitucional”, pues recibe de la Constitución su fundamento y legitimidad, así como también, sus limites. La unidad del Ordenamiento jurídico exige la de la Constitución La Constitución forma un todo en el que cada precepto encuentra un sentido pleno valorándolo con los demás. Cuestión diferente es la posición de los órganos estatales respecto de la interpretación oficial de la Constitución En España, el tribunal Constitucional ha negado que las leyes fueran interpretativas, es decir no que se basen en una interpretación que el legislador haga de la Constitución sino que tengan estructura normativa interpretativa. 3) Tipología de las Constituciones Constituciones escritas y consuetudinarias: Seria mejor decir escritas y consuetudinaria puesto que únicamente la del Reino Unido se presenta con un notable contingente de costumbres junto a algunos textos escritos. El constitucionalismo escrito es el que se ha difundido por todo el mundo y sobre el que casi exclusivamente se ha construido la Teoría de la Constitución, con los imprescindibles recordatorios de las excepciones inglesas. Constituciones rígidas y flexibles: Las reformadas por el procedimiento legislativo ordinario son flexibles y las que establecen requisitos mas exigentes son rígidas Flexible no significa que sea fácilmente reformable puesto que, los poderes públicos prefieren extremar las posibilidades de eficacia de un texto antes de afrontar su reforma. Ademas, aunque el procedimiento sea el legislativo ordinario, el hecho es extraordinario y se refleja en todo el proceso. Las Constituciones que silencian el proceso encuentran autores que las interpretan como intangibles. En el supuesto que la intangibilidad absoluta tuviera cabida en el régimen constitucional seria tan excepcional que no cabe suponerla si no esta declarada expresamente. Constituciones originarias y derivadas: Son completamente originarias las que han iniciado un modo de regulación, una forma política; y parcialmente originarias las que han creado una institución o han establecido un principio funcional. Son derivadas en caso contrario. Completamente originarias son la del Reino Unido (por su carácter consuetudinario y convencional), la de Estados Unidos (por su federalismo), la de Suiza (por su democracia directa) y el histórico constitucionalismo soviético Parcialmente originarias son las constituciones mexicanas (por su tabla de derechos económicos y sociales), la alemana, la portuguesa y la española de la II República (por la forma regional del Estado). Un fenómeno interesante es la existencia de “familias” constitucionales a partir de un texto que ha sido imitado por otros muchos. Ejemplos son: Los países de la Commonwealth (parlamentarismo británico), los países del antiguo Imperio francés, Iberoamérica (importando el federalismo y presidencialismo de Estados Unidos) y las democracias populares (adoptando los rasgos de la URSS) Tipología de Loewenstein: Su clasificación se denomina “ontológica” y las distingue por su grado de normatividad y eficacia y su grado de concordancia con la realidad política de un piase 1) Normativas: Las que regulan eficazmente el proceso político 2) Nominales: Las que muestran desajustes con la realidad política, que escapa a su normativa. 3) Semánticas: Son aquellas que no rigen en absoluto y no son sino fachada simuladora de una realidad política autocrática Esta clasificación tan citada es terminológicamente disparatada, ninguna Constitución es enteramente normativa ni enteramente nominal. Llamarla ontológica implica un uso discutible de dicho adjetivo. Llamar semánticas a las del tercer tipo es no decir nada, pues todas las constituciones lo son, todas tienen su semántica LECCION 8: REFORMA DE LA CONSTITUCION 1) La reforma Constitucional y sus limites La Constitución, entre la permanencia y el cambio: a) La rigidez como síntesis de continuidad y cambio: Vocación de firmeza y de permanencia no significan pretensión de inmutabilidad. La historia lo demuestra. Todas las Constituciones envejecen. Fue preciso abandonar la tesis de inmutabilidad para asegurar la de permanencia. La síntesis se encontró en la “rigidez constitucional”, posibilidad de cambio para permitir la evolución del régimen, pero con dificultades de procedimiento para impedir que cualquier grupo político aproveche una transitoria mayoría parlamentaria a fin de cambiar los fundamentos del régimen y las reglas del juego. El procedimiento de reforma constitucional esta regulado en la propia constitución Es un instrumento de garantía y no un ataque a esta. b) Supremacía, rigidez y control constitucionales: Tres problemas que deben ser bien diferenciados: el de la supremacía de la Constitución, el de su rigidez y el del control de constitucionalidad de las leyes. 1) Una Constitución es superior a las leyes por el hecho de ser Constitución y no ley (supremacía). 2) Una Constitución flexible es superior a la ley aunque se pueda modificar por procedimiento legislativo ordinario. Su reforma se iniciara, se tramitara y se promulgara como reforma constitucional (rigidez). Ni la supremacía constitucional es una cualidad derivada de su rigidez, ni la rigidez de una norma es expresión de su naturaleza constitucional ni de su supremacía, ya que puede haber también rigidez legal. 3) En la relación entre supremacía, rigidez y control, el control es la garantía (no la causa) de la rigidez y de la supremacía Sin un sistema de control de constitución de las leyes, la Constitución es suprema, incluso puede que sea rígida, pero no tiene garantizado su respeto por parte de las leyes. Por su parte, la Constitución flexible es superior a las leyes pero no puede defenderse de ella por carencia de un procedimiento para ello (control). El problema de los limites de la reforma constitucional. Referencia a la Constitución española: a) Planteamiento del problema: Aunque el texto constitucional no mencione la existencia de los mismos, se planteara la cuestion. Es el caso de la Constitución española, en la que esta expresamente admitida la posibilidad de su propia revisión total, sin existir cláusula alguna de intangibilidad de ninguno de sus preceptos. Sieyes planteo el problema: “La nación existe ante todo. Su voluntad es siempre ley, es la ley misma y no solamente la nación no esta sometida a una Constitución, sino que no puede estarlo y no debe estarlo”. Desde primera hora hubo constituciones que contenían limites al poder de reforma, bien materiales, bien temporales. También existen otros limites temporales como son los referentes a momentos y situaciones de anormalidad constitucional La doctrina ha abogado en ocasiones por la existencia de dichos limites pero siempre ha sido bien consciente de la ineficacia practica de los mismos. b) Derecho comparado: El constitucionalismo de la segunda posguerra se inclino decididamente por la formulacion de clausulas de intangibilidad. 1) La Const. francesa de 1946 y 1958 prohibe el cambio de la forma política republicana. 2) La Const. noruega de 1962 prohibe los cambios que vulneren el espíritu constitucional. 3) La Const. alemana no permite la revisión de la forma federal y del principio de dignidad humana entre otras. 4) No siempre se protegen los valores democráticos: la ley de Principios Fundamentales del Movimiento del régimen franquista declaraba a estos permanentes e inalterables “por su propia naturaleza”. c) ¿Que valor tienen los preceptos de intangibilidad?: Una norma que niega la soberanía popular (a eso equivale la intangibilidad constitucional) no tiene cabida en un Estado democrático Una tal prohibición no es norma jurídica, sino una declaración política, no debiendo prevalecer sobre este claro dictamen la torpe argucia de incluir tal declaración en el texto constitucional. Ni la eternidad, ni la metafísica, ni las definiciones religiosas son materia jurídica. A lo mas son deseos o declaraciones políticas d) Referencia a la Constitución española: La Constitución española admite su propia reforma total y no contiene ninguna cláusula de intangibilidad. Pero estos se combina con una protección reforzada de ciertos bloques normativos, cuya reforma, aunque expresamente prohibida se hace muy difícil si no hay un amplio consenso nacional sobre su conciencia. Esta escasez del texto constitucional español dista mucho de ser contradictorio, aunque puede ser desacertado. e) Unico limite de la reforma: 1) Introducir cambios en la Constitución: es una actividad jurídica licita que únicamente ha de someterse al procedimiento establecido en la propia norma suprema. 2) Cambiar de Constitución: es menos frecuente pero igualmente licito si cumple con las formalidades escritas. Sigue habiendo garantía de la libertad, control y responsabilidad del poder. 3) Cambiar a un régimen no-constitucional: Es éticamente ilícito y tampoco es jurídicamente constitucional. Estaremos entonces ante un cambio político, un cambio de régimen (de democrático a un totalitarismo). Lo mas frecuente es que no haya disposiciones constitucionales advirtiendo de la intangibilidad de los verdaderos limites constitucionales, suelen ser implícitos, derivados del “principio democrático”, en tanto que los explícitos suelen ser letra muerta a no ser que coincidan con las exigencias del principio mencionado. 2) El poder Constituyente y la reforma constitucional Consideraciones históricas: La primera construcción teórica solida es debida a Sieyes, que en su obra-manifiesto “¿Que es el tercer estado?” defiende la existencia de un poder constituyente distinto de los clásicos poderes montesquinianos (legislativo, ejecutivo y judicial). El poder constituyente es trasunto de la nación, se dota de una Constitución, los otros poderes están regulados por esta. Debe abstenerse de ejercer otros poderes distintos. Esta limitación funcional de la Asamblea Constituyente no es fácil de cumplir, principalmente en procesos revolucionarios o de vacío de poder. La evolución decimonónica rescato la idea del pacto entre Rey y Reino y cifro en el, el poder constituyente. La doctrina democrática del poder constituyente reapareció en Francia en la revolución de 1830. El constitucionalismo democrático se extiende por Europa después de la primera guerra mundial con notables retrocesos en las décadas subsiguientes. Concepto y caracteres del poder constituyente: Dos conceptos: 1) Amplio y neutro: El poder de decisión sobre la Constitución 2) Estricto: Unicamente el democrático pues solo este puede realmente limitar el poder y garantizar la libertad. Como trasunto directo de la soberanía cuanta mayor y mas directa sea la intervención del pueblo en su ejercicio, mayor frescura democrática alcanza a la constitución y al régimen que instaura. Los caracteres del poder constituyente se infieren de su concepto y del de soberanía popular: 1) Poder originario: Si tiene raíz en el propio pueblo sin instancia intermedia. 2) Es extraordinario: Actúa solo en momentos fundacionales o de cambio político de entidad. 3) Es permanente: Aunque de ejercicio discontinuo. 4) Es unitario e inescindible: En la medida en que lo es su titular. 5) Es inalienable: Como lo es la soberanía y todo elemento del Estado. 6) Su ejercicio no tiene mas condición que la democracia: Se trata de una condición de naturaleza estrictamente lógica, el pueblo ha de tener alguna intervención y el objeto ha de ser una Constitución que instaure o sostenga la Democracia. Tipología: Poder Constitucional originario es el primero, aquel del cual pueden predicarse todos los caracteres antes enunciados. Poder constitucional constituido es el segundo, llamado derivado o poder de revisión constitucional. El primero es previo a la Constitución (la hace), el segundo es obra de la misma. 3) Evolución histórica del instituto de la reforma constitucional Las Constituciones contienen cláusulas para su propia reforma. La incorporación de estos preceptos ordenadores de la reforma constitucional a los textos fundamentales tuyo polémica doctrinal y política. Se inició en Estado Unidos apoyada en la doctrina del poder constituyente del pueblo y de la correspondiente superioridad de la Constitución sobre los poderes constituidos. No han sido sustituidos unos preceptos por otros sino que los nuevos se han agregado a los anteriores mediante enmiendas. Una vez introducido el control de constitucionalidad de la ley, el desarrollo de la Constitución y su adaptación a las nuevas circunstancias se hizo preferentemente por medio e la interpretación, no de la reforma. En Europa cabe distinguir cuatro periodos: 1) Correspondiente al constitucionalismo revolucionario, se parte de las mismas premisas ideológicas que en el americano (supremacía del poder constituyente y rigidez de la Constitución), pero esta rigidez era llevada a tal extremo que lo que se pretendía realmente era impedir la reforma, no el facilitar la adaptación de la Constitución a las nuevas circunstancias. 2) Durante el siglo XIX y hasta la Primera Guerra Mundial en las que conviven principios absolutistas y constitucionales. Este equilibrio es proporcionado por el pacto entre las fuerzas sociales y políticas que sustentan al régimen. Rey y parlamento aseguran la adaptación de la Constitución a los nuevos tiempos. De ahí que muchos textos, entre ellos los españoles de 1837, 1845 y 1876 carecieran de cláusulas de reforma. 3) El entreguerras, que responde ya a un constitucionalismo democrático. Las constituciones de la época no pretenden ser meros “instrumentos de gobierno” sino que hacen opciones fundamentales definidoras del régimen político que instauran; por eso un sector de la doctrina se inclinó a estimar como irreformables los preceptos. 4) constitucionalismo de la segunda posguerra. Se generalizó en este período la formulación de limites al poder de reforma, debido a la pasada experiencia de las destrucciones constitucionales operadas por los regímenes fascista y nazi. En este período, la institución de la reforma constitucional ha llegado a significar en Europa algo parecido a lo que significa en Estados Unidos: una garantía de utilización escasa, porque mediante la interpretación se consigue la adaptación progresiva de la norma suprema a las exigencias de la nueva realidad. Lo deseable es, dice Loewnstein, que una Constitución pueda adaptarse a los cambios sociales sin necesidad de modificar el texto: ése es el secreto de la longevidad de algunas. Pero en el constitucionalismo actual la teoría de la reforma se ha desproblematizado y no preocupa tanto como antaño; sobre todo porque dicho instituto es más que una amenaza, una garantía de la Constitución. 4) Delimitación conceptual: reforma, suspensión, supresión, quebrantamiento, destrucción y mutación de la Constitución En un sentido amplio, se habla de reforma constitucional siempre que, por la vía que fuere, queda alterada la norma fundamental. Pero la doctrina distingue diversos conceptos: 1) Reforma: variaciones parciales del texto constitucional realizadas según el procedimiento establecido en el mismo. 2) Supresión: cuando la modificación es total, pero el procedimiento es también el fijado (La española, art. 168, para este caso emplea el término revisión). 3) Suspensión: cuando uno o varios preceptos son declarados provisionalmente no vigentes. La Constitución española autoriza la suspensión de determinados derechos en los estados de excepción o de sitio, así como la suspensión de algunos de ellos para personas concretas en el curso de investigaciones sobre bandas armadas o terrorismo. Para ambos supuestos se exige ley orgánica. 4) Quebrantamiento: violación ocasional de la Constitución, sin alterar formalmente su vigencia. Sin embargo, si el supuesto concreto está previsto y autorizado por la propia Constitución, no cabe hablar de quebrantamiento, sino de un precepto singular que excepciona otro general, ambos igualmente constitucionales. Como ejemplo de caso de Quebrantamiento en España encontramos el decreto-ley de expropiación del grupo de empresas “Rumasa”, cuando el art. 86 prohibe a este tipo de normas afectar a los derechos y libertades regulados en el Título I de la Constitución. 5) Destrucción: si lo que hay es un cambio total de Constitución y un cambio del propio poder constituyente. Si aceptamos dicha tesis es lo que ha ocurrido, en dos tiempos, en la transición española: la Ley para la Reforma Política modificó parcialmente las anteriores Leyes Fundamentales e instituyó un nuevo poder constituyente; apoyadas en ello, las Cortes democráticas, surgidas de las elecciones de 1977, produjeron un texto totalmente distinto e hicieron explícito el nuevo poder constituyente: el pueblo español. 6) Mutación Constitucional: a veces el Ordenamiento constitucional sufre alguna modificación en su vigencia y aplicación práctica sin que el texto escrito haya experimentado alteración alguna. El Derecho comparado confirma la producción de mutaciones constitucionales de diversos modos: a) Unas veces se debe a que la práctica política camina por lindes distintas de las del texto en algún punto concreto, aunque sin violarlo abiertamente. b) Otras veces ocurre por desuetudo o desuso de una facultad o competencia, de manera que se generaliza el entendimiento constitucional de su decaimiento. c) Otras, se debe a una evolución de la interpretación constitucional. En fin, podemos decir que la reforma constitucional es subsidiaria de la mutación: sólo es necesaria cuando no hay posibilidad de adaptar el texto constitucional a la nueva situación mediante una mutación. 5) Procedimientos de reforma. Referencia a la reforma constitucional española Hay Constituciones modificables por el procedimiento legislativo común y otras que exigen procedimientos especiales. Las primeras fueron llamadas constituciones flexibles, las segundas, rígidas. Son muy variados el grado y la forma de rigidez constitucional. La especialidad del procedimiento de reforma puede residir en la intervención de órganos creados o habilitados al efecto, o bien en la exigencia de unos trámites distintos de los requeridos en el procedimiento legislativo: 1) Los órganos especiales de reforma constitucional más habituales en el Derecho comparado son: a) Las asambleas constituyentes. b) La reunión conjunta de las dos Cámaras del Parlamento. c) Las cámaras de los llamados Estados miembros de un Estado federal. 2) Las diferencias de tramitación respecto del procedimiento legislativo pueden consistir bien en la exigencia de mayoría cualificadas, o bien en el requisito de una doble aprobación, que puede tener lugar en momentos sucesivos de una misma legislatura o en dos legislaturas. 3) Mención aparte merece la exigencia de referendo para la aprobación de reforma. Puede ser obligatorio o facultativo. La constitución Española vigente se ha revestido de una fuerte rigidez. Es la más rígidas de todas nuestras Constituciones, salvo la de 1.812. Establece el titulo X dos procedimientos de reforma: a) Reforma ordinaria: aquella que, por ser parcial y no afectar a ciertas zonas del texto fundamental, sigue un procedimiento no excesivamente costoso: aprobación por dos tercios de cada Cámara y referendo facultativo (articulo 167). b) Reforma agravada (art.168):, protege especialmente algunas partes de la norma suprema y a ésta como totalidad, Requiere: 1. Aprobación de la decisión de reforma por dos tercios de cada Cámara. 2. Disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones. 3. Nueva aprobación de la decisión de reformar por cada Cámara de las Cortes elegidas. 4. Aprobación del texto de reforma por dos tercios de cada Cámara. 5. Referendo Obligatorio. LECCION 9: CONTROL DE LA SUPREMACIA DE LA CONSTITUCION 1) Origen y fundamento de la justicia constitucional Origen anglosajón: El punto de partida para la instauración de un sistema de justicia constitucional es el de la supremacía de la constitución como norma, concepción cuyos primeros esbozos pueden detectarse en el iusnaturalismo puritano y en el “common law”. Los constituyentes americanos construyeron un sistema parlamentativo sin ubicar soberanía ni en el Parlamento ni en la ley, sino haciendo decir a la Constitución de si misma que es el Derecho Supremo de la Tierra. Las reconstrucciones históricas dejan sin explicación el hecho de que, en un sistema de la Jurisprudencia como fuente del Derecho, el juez esta supraordinado a la ley y subordinado a la Constitución y no en los mismos niveles. Ni tampoco que el triunfo del sistema de soberanía parlamentaria (imperante a un lado y otro del canal) de origen en el Continente a la supremacía del derecho escrito y coexiste en la isla con un sistema consuetudinario, convencional y judicial. Recepción europea continental: La explicación de su inexistencia en la Europa Continental hasta la primera guerra mundial no es mas consistente: el principio de división de poderes no impidió que uno de ellos fuese superior a los demás (el Legislativo) por su legitimidad democrática, el juez quedo sometido a la ley, como el juez tenia que aplicarla, la Constitución quedo mediatizada por esta y solo regia a través de la ley, no al margen de ella. Cuando se abandono esta tesis y la voluntad general se identifico con la de mayoría, se hizo necesario impedir que esa mayoría violara la Constitución, instaurandose el control de Constitucionalidad de las leyes. Critica de las usuales explicaciones doctrinales: a) Infalibilidad del Parlamento oligárquico: El control de la Constitucionalidad d ellas leyes no fue necesario mientras la “infabilidad” parlamentaria estuvo asegurada por su naturaleza oligárquica y fue necesario cuando el Parlamento se democratizo y con ello, perdió “infabilidad”. En Europa, la Declaración de Derechos de 1788 contenía en sus Preámbulos expresiones acerca de que los derechos naturales deben ser conservados y son limites de ley. En Estados Unidos, otro factor importante fue el federalismo. b) Falibilidad del Parlamento democrático: El Parlamento, a medida que se democratiza, deja de ser considerado infalible. La inflación del régimen político demoliberal tuvo tres factores complementarios: 1) Solo cuando la mayoría puede ser distinta de los intereses dominantes, tiene sentido “racionalizar” al Parlamento y reforzar al ejecutivo. 2) Por si no fuera suficiente esa “racionalización” se instituye una segunda por la que su principal potestad, la legislatura, pueda ser sometida a la razón del Derecho, encarnada por un “Tribunal Constitucional”. 3) Se rescatan de la historia las instituciones de “Democracia directa”, con modo de sostener al Parlamento o corregirlo en esa misma potestad legislativa. Se trataba de recuperar todo o parte del poder que se creía perder con la “concesión” del sufragio universal. La jurisdicción constitucional es producto de necesidades sociales y políticas concretas, que va adquiriendo perfiles propios según las incitaciones tanto internas como externas. c) El federalismo y otros factores: El factor históricamente mas determinante. Tiene distinta evolución en Estados Unidos y Europa debido a sus concepciones política-ideológicas diferentes. En el origen estadounidense de la institución hay que situar la necesidad de arbitrar soluciones a los problemas competenciales situados entre la Unión y los llamados Estados miembros. Tras la Segunda Guerra Mundial, el Parlamento cambia en Europa por la reacción frente al totalitarismo. Es por eso que Estados de acreditada experiencia democrática no haya sentido la urgencia de dotarse de una jurisdicción constitucional como garantía de esta ultima. 2) Modelos clásicos de Jurisdicción Constitucional Modelo Estadounidense: El Poder Legislativo del Congreso, dice la sentencia del caso “Marbury contra Madison”, ha sido definido y limitado y para que estos limites no puedan ser falseados u olvidados, la Constitución ha sido fijada por escrito. La Constitución es la ley suprema que no puede ser variada por medios ordinarios o esta en el nivel de las leyes ordinarias o hay solución intermedia. La consecuencia es que el juez debe aplicar la ley inconstitucional. No puede anularla porque ello seria función legislativa que solo al Congreso compete. Este modelo fue denominado de “Jurisdicción difusa” porque el control corresponde a los jueces y tribunales, si bien el Tribunal Supremo lo ejerce con efectos a todo el territorio de la Unión cuando aborda problemas generales. Modelo Kelseniano: Kelsen construyo el de “Jurisdicción concentrada”, en el cual el control de las leyes queda atribuido a un solo órgano creado a tal efecto: el Tribunal Constitucional. Como el juez es ejecutor de la ley, esta vinculado a ella y no puede aplicarla. Era necesario un órgano no inserto en el Poder Judicial a fin de controlar la constitucionalidad de las leyes e invalidarlas si a ellos hubiera lugar. Ese órgano es el Tribunal Constitucional. El principio de separación de poderes queda conformado de un modo distinto del clásico: el poder legislativo reside en dos órganos: el Parlamento, al que se le atribuye la legislación positiva (hacer leyes) y el Tribunal Constitucional, al que corresponde parcialmente la negativa (anularla las mismas). Evolución convergente de los dos modelos: El modelo americano evoluciono hacia la protección de los derechos y libertades, el sistema kelseniano dio entrada al “recurso indirecto de inconstitucionalidad” que es aquel que se suscita en el curso de un proceso concreto ante el juez ordinario. Ni el constitucionalismo posbélico ni el mas reciente han acogido al sistema kelseniano, solo por lo que se refiere a la concentración de la jurisdicción En general puede hablarse de una cierta convergencia entre ambos, mas por aproximación del kelseniano al estadounidense que viceversa. 3) Funcionalidad y legitimidad de la jurisdicción constitucional Razón jurídica, pasión política y “tribunal de la historia”: Esta jurisdicción ha recibido muchas críticas, desde su institución, tanto en Francia como en Estados Unidos; si ello se une al origen y pretendida funcionalidad de la justicia constitucional en Europa, dudosamente democráticos, se explican sobradamente las actitudes críticas a esta institución. Pero el “tribunal de la historia”, al que García De Enterría apela a favor de esta jurisdicción, no significa su deseable erradicación de los sistemas políticos actuales, ya que nos quedaríamos sin democracia representativa, de orígenes y evolución no menos turbios. La funcionalidad no consiste en que únicamente los tribunales constitucionales tratan los problemas políticos con criterios jurídicos, poniendo la razón del Derecho donde los órganos políticos ponen sólo pasión y garantizando la libertad de las minorías frente a los abusos de la mayoría. Estos argumentos son simplistas pues todos los órganos de poder hacen a la vez política y Derecho. La instauración de la jurisdicción constitucional ha innovado profundamente el sistema jurídico. Equilibrio constitucional: La jurisdicción constitucional ha arraigado porque cumple una función de mantenimiento del equilibrio constitucional. Ello ha dado lugar a que el régimen demoliberal de la segunda mitad del siglo XX tenga unos perfiles distintos de los anteriores a 1945: 1) La jurisdicción constitucional ha contribuido notablemente a la integración de al Constitución en el Ordenamiento jurídico, exigiendo que se le sometan todos los poderes públicos, incluido el Parlamento. 2) Los Tribunales Constituciones son los protectores últimos de los derechos y libertades, fiscalizando incluso a los órganos judiciales. Debe resaltarse la muy importante función que realizan dichos tribunales de uniformación de la jurisprudencia de los órganos judiciales en materia tan relevante y delicada como los derechos y libertades, lo cual afianza la seguridad jurídica del sistema. 3) La jurisdicción constitucional, al interpretar la Constitución, se convierte en válvula de adaptación de Derecho a las cambiantes necesidades sociales y políticas. 4) En fin, contribuye a dar soluciones jurídicas a conflictos políticos, principalmente en Estados federales y autónomos, en los que toda extralimitación competencial de un órgano político es una violación de la Constitución. Esas son su funcionalidad y su legitimidad actuales, que son siempre relativas. La experiencia de más de cuarenta años evidencia que en el Estado social y democrático de Derecho tienen cabida piezas tan aparentemente encontradas como un Parlamento elegido por sufragio universal y un Tribunal Constitucional que, aunque más distanciado de la frescura de las urnas, puede legítimamente anular la legislación de aquél y amparar los derechos de los ciudadanos frente a todos los demás poderes públicos. Limites y peligros: A pesar de su formidable poder, los Tribunales Constitucionales son, menesterosos, porque no actúan de oficio sino a instancia de parte, sea de un ciudadano, sea de otro órgano estatal o de un contingente de miembros de las Cámaras. Por otra parte, deben tenerse en cuenta los siguientes riesgos: 1) Cuanto más ambiguo sea el texto fundamental, más se coloca el Tribunal Constitucional en posición creadora. 2) La labor del Tribunal se resentirá si los poderes públicos y las fuerzas políticas recurren sistemáticamente a él, trasladándose los problemas que no han resuelto en el ámbito de competencia. 3) Finalmente, todo depende también del propio autocontrol del Tribunal Constitucional para no dejarse llevar al terreno de las fuerzas políticas. 4) Naturaleza de la jurisdicción constitucional. Referencia al Tribunal Constitucional Español ¿Estamos ante una función política o jurisdiccional? La doctrina se sitúa a partes iguales en una u otra posición, o bien en tesis intermedias o ecléctica. Entre estas últimas podemos señalar: a) La que estima que un Tribunal Constitucional es un órgano jurisdiccional por su procedimiento y político por su función. b) La que sostiene que es de naturaleza irreducible a los clásicos poderes montesquinianos. c) La que detecta en él elementos jurisdiccionales (resoluciones en forma de sentencias) y políticos (sistema de selección de sus miembros). Los argumentos a favor de la exclusiva naturaleza jurídica de los Tribunales Constitucionales adolecen de una concepción negativa de lo político como terreno propio de los enfrentamientos partidistas. La diferencia reside en la regulación de sus formas de actuación y de los efectos de sus decisiones. Otra diferencia reside en la presencia de partes interesadas en el proceso judicial y su ausencia en la actuación de los otros órganos constitucionales. Pero nada de ello desdice la naturaleza política de todas estas funciones estatales, como tampoco de su necesaria instrumentación jurídica, si estamos ante un Estado de Derecho. Un Tribunal Constitucional es un órgano de cierre del sistema político al ser la suprema garantía del Ordenamiento. La supremacía de la Constitución como norma jurídica que vincula a todos los poderes públicos, incluido el Parlamento, ha significado, el paso del Estado legal de Derecho al estado constitucional de Derecho, que no niega a aquél sino que lo perfecciona. Puede decirse que los preceptos que instauran el Tribunal Constitucional culminan el Estado de Derecho porque constituyen el máximo intento de someter jurídicamente al poder político. No le falta razón a H.P. Schneider cuando habla de la naturaleza poliédrica de los Tribunales Constitucionales, que pueden parecernos órganos judiciales especiales, o bien órganos de modos operativos políticos, o bien un cuarto poder. Según la tesis que se adopte se situará la jurisdicción constitucional por encima, por debajo o al mismo nivel de los otros órganos constitucionales. El único antecedente español de la jurisdicción constitucional es el Tribunal de Garantías Constitucionales de la II República. La Constitución española vigente ha optado por un órgano especial, separado del Poder judicial, para residenciar en él la jurisdicción constitucional en sentido estricto. Su regulación constitucional y legal lo ha configurado como jurisdiccional y político, e intérprete supremo de la Constitución. Le corresponde: a) El control de constitucionalidad de las leyes y normas con rango de ley. b) La resolución de los recursos de amparo, c) La resolución de los conflictos de competencias entre los poderes centrales y los autónomos; d) La resolución de los conflictos entre órganos constitucionales (Gobierno, Congreso, Senado, etc.) 5) Tipos de control de constitucionalidad Los tipos de control existentes en el Derecho comparado obedecen fundamentalmente a tres criterios: a) Momento en que se realiza el control: 1) Control represivo, también llamado reparador y sucesivo, tiene lugar después de promulgada la ley. 2) Control preventivo o previo, se realiza antes de su promulgación y, por tanto, no enjuicia propiamente una norma sino un proyecto. En España ha desaparecido el que había para las leyes orgánicas (proyectos, mejor) y sólo subsiste para los tratados, antes de su ratificación. b) Por la vía de impugnación utilizada. El control represivo puede ejercitarse: 1) Por vía de acción, estamos ante el recurso de inconstitucionalidad, también llamado control abstracto de constitucionalidad. En él se somete la ley a un examen de su constitucionalidad por impugnación de quien esté legitimado para ello, haya habido o no aplicación de la ley en la que hubiera podido apreciarse su desajuste con la Constitución. 2) Por vía de excepción, estamos ante la vía incidental, excepción de inconstitucionalidad o cuestión de inconstitucionalidad. Surge en el curso de un litigio ante un órgano judicial cuando éste duda sobre la constitucionalidad de una ley que ha de aplicar en el caso que está resolviendo. Como no puede dejar de aplicar la ley ni puede aplicarla si es inconstitucional, eleva la cuestión al Tribunal Constitucional y, según éste decida, aplicará o no la ley en su sentencia. Ni el recurso ni la cuestión proporcionan un juicio de valor sobre la oportunidad de la ley; su función se circunscribe a determinar la conformidad o no de la ley impugnada con la Constitución. c) Por el aspecto de la norma impugnado: 1) Control formal, se enjuicia si el procedimiento seguido en la producción normativa es el establecido en la Constitución y demás normas que regulan dicho procedimiento, como los reglamentos parlamentarios. 2) Control material, se aprecia la conformidad o disconformidad del contenido de la norma enjuiciada con los preceptos constitucionales y con otras normas a los que la Constitución remite la regulación de una materia. El conjunto de estos preceptos que sirven de parámetro o canon se acostumbra a llamar bloque de la constitucionalidad. LECCION 10: DERECHOS Y LIBERTADES 1) Las primeras declaraciones de Derechos La antigüedad clásica y el medievo: En el mundo griego y romano hay reflexiones sobre la justicia y sobre los limites del poder, pero no sobre los derechos del individuo en cuanto persona. La libertad no se disfrutaba como derecho sino como condición natural. Es durante la baja Edad Media cuando comienzan a reivindicarse como derechos y a formularse como tales. Aunque aun se conciben como solo de quienes tienen la condición de hombres libres y en función de su orden social. La idea del orden social como natural determino que se aceptase la licitud de la esclavitud en el terreno filosófico y político Aun así el reconocimiento a ciertos estamentos de su estatus jurídico proporciono a estos un cierto “derecho de resistencia” frente a injerencias ilegitimas del poder. El Renacimiento y la Reforma: El humanismo renacentista fue unido a la reclamación de libertad de comercio y contratación La imprenta difundió la cultura y la libertad de pensamiento. La Reforma genero una nueva exigencia humana frente al poder: La opción religiosa. Dicha potencialidad fue producto de tres facetas: 1) Como exigencia del respeto de una esfera de vida personal intima ante la que el poder publico debe inhibirse. 2) El libre examen proclamado por las Iglesias reformadas propicio la reivindicación de esa libertad en el ámbito del pensamiento. 3) La dimensión colectiva de la religión es igualmente la génesis de derechos de reunión y asociación Documentos ingleses del siglo XVII: La “Petición de Derechos (1628)”, la Ley de Habeas Corpus (1679)” y el “Bill de Derechos (1869)” son tres galones de la historia inglesa del siglo XVII en su marcha hacia un régimen constitucional Entre los derechos cuyas garantías mas fuertemente exigía se encontraba el de propiedad y frente al poder era el consentimiento de los impuestos por los representantes de los propietarios en el Parlamento (esto fue el origen del Parlamento). Las declaraciones americanas del siglo XVIII: Son con estas cuando comienza efectivamente la historia de los derechos humanos. Las declaraciones de Virginia (1776) y de otros cinco Estados proclamaban como derechos mas importantes la libertad, la propiedad, la seguridad y la libertad religiosa. Ademas se proclamaba la igualdad de los hombres, la libertad de las elecciones y libertad de imprenta. La Declaración de Independencia (4 de Julio de 1776) considera derechos inalienables la vida, la libertad y la búsqueda de la propia felicidad. También contienen estos documentos principios políticos del régimen que instauran (principalmente la soberanía nacional y el gobierno de la mayoría). 2) La Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano Esta hecha con un aliento racionalista, dogmático, universalista y mesiánico que evidencia la plena conciencia de sus redactores de estar alumbrando una nueva era. 1) El sujeto de los derechos es el hombre, el ciudadano de cualquier Estado, son derechos naturales, inalienables e imprescriptibles. 2) Estos derechos son anteriores a la sociedad y al Estado. La finalidad de estos es conservarlos. 3) El Estado debe adoptar la forma de organización acorde con dicha finalidad. Aparecen como inexcusables: la soberanía nacional y la división de poderes. 4) La ley es la voluntad general. Se erige en criterio de la libertad. A ella le esta reservada la regulación de ñas derechos. 5) La libertad del hombre no es abstracta, se proyecta en un haz de “libertades concretas”. 6) Los hombres no son libres, sino también iguales. La ley debe ser la misma para todos (principio de igualdad ante la ley). 3) Evolución posterior de las declaraciones de derechos: los derechos económicosociales El problema de la esclavitud y de los derechos de la mujer: Los sectores revolucionarios franceses habían llamado la atención de la hipocresías que significaba proclamar los derechos del hombre y del ciudadano y no considerar hombres a los esclavos ni ciudadanos a las mujeres. La trata de esclavos fue prohibida en 1794, pero restablecida en 1802. En 1883 fue prohibida en Inglaterra, en España subsistió hasta 1880 (en Cuba). En EE.UU. fue abolida en 1865. Los derechos políticos de la mujer se hicieron esperar hasta el siglo XX. Otros como los laborales, económicos y culturales están alcanzando plena efectividad en el actual Estado social y democrático de Derecho. Las “generaciones” de derechos: Tres generaciones de derechos desde la perspectiva de su constitucionalización: 1) Integrada principalmente por derechos individuales. Su fundamento reside en la concepción de hombre como individuo abstracto y la humanidad como genero integrado por individuos aislados. Es la concepción propia del régimen liberal del siglo XIX. 2) La revolución de 1848 influyo en varias cuestiones de la segunda mitad del siglo. Se extiende el derecho de sufragio y las libertades de mas fuerte contenido político, las libertades publicas. La libertad de asociación termina siendo reconocida. Estamos ante una primera y parcial democratización del régimen liberal. 3) Constituida por los derechos económicos-sociales y por la transformación de otros derechos en derechos de prestación en los que el Estado debe aportar las condiciones y elementos necesarios para su real efectividad. 4) Es posible sostener que, desde el constitucionalismo de los años setenta para acá y cada vez con mayor fuerza, asistimos a la emergencia de una nueva “generación” de derechos. Podríamos denominarlos derechos de la solidaridad. Son los derechos ecológicos, la extensión de la Seguridad Social a todos los ciudadanos y la profundización de la igualdad mediante la protección más intensa de los sectores secularmente desprotegidos: la infancia, la vejez , la mujer, los minusválidos, las minorías étnicas. La progresiva constitucionalización y eficacia de estos derechos significará la plenitud del Estado social y democrático del Derecho. 4) Fundamento y naturaleza de los derechos Fundamento de los derechos: a) El fundamento iusnaturalista y el histórico-sociológico: La terminología utilizada en textos nacionales, extranjeros e internacionales a la hora de definir el fundamento de los derechos, gira en torno a la dignidad. También, con frecuencia, se habla del libre desarrollo de la personalidad como fundamento de los derechos. Y, por lo que se refiere a éstos, las calificaciones que se le otorgan son las habituales en el iusnaturalimo histórico: derechos naturales, innatos, inherente, humanos, inviolables, inalienables, imprescriptibles, sagrados, esenciales. A las que unen otras más recientes: derechos fundamentales, iguales, legítimos... PÉREZ LUÑO propone la diferenciación entre derechos humanos y derechos fundamentales. Son derechos humanos las exigencias de la dignidad, de la libertad y de la igualdad humanas que deben ser reconocidos jurídicamente. Y derechos fundamentales, los ya organizados por el Ordenamiento. Ante la evolución de estos derechos tenemos que aceptar su historicidad. Las primeras declaraciones de derechos individuales responden al despliegue vital de la burguesía y de los obstáculos que encontró. A poco sensibles que seamos ante la evolución de los derechos habremos de aceptar su historicidad. La libertad es una variable histórica cuyo objetivo depende de los fines de la clase política activa en una época, y su contenido, de los obstáculos que se encuentre en el despliegue de tales objetivos. Los denominados derechos humanos son aspiraciones del hombre, afirmación de fines humanos que han de realizarse en el futuro, demandas del hombre en la historia, exigencias éticas del hombre en su vida social, que varían con la historia. El fundamento iuspositivista y el estado democrático de derecho: (Se corresponde con epígrafe 4.2 – a) Derechos públicos subjetivos) Una declaración de derechos tiene mucho de manifiesto político. Mientras no sean positivados con garantías específicas y exigibilidad ante los tribunales, no habrán pasado del estadio ético a la naturaleza de derechos públicos subjetivos. Es diferente el fundamento de un derecho que se tiene y el de un derecho que se querría tener: el primero se encuentra en el Derecho positivo, mientras que lo único que se puede hacer con el segundo es buscar las razones de su justificación y tratar de convencer con ellas al legislador. En un estado democrático de Derecho es a través de la ley, como la dignidad y los derechos adquieren toda su cimentación, toda su eficacia jurídica. A su vez, únicamente podemos hablar de Estado democrático de Derecho cuando el Ordenamiento jurídico incorpora como derechos públicos subjetivos las demandas sociales más importantes, cuando el régimen político hace de los derechos y libertades su propia esencia. En pocas palabras: Los derechos y libertades son la esencia del Estado democrático y éste la garantía de aquellas; no hay derechos sin Estado democrático de Derecho, ni viceversa. Una vez incorporados al Ordenamiento jurídico y dotados de las garantías habituales en el Derecho comparado, son derechos públicos subjetivos y en su virtud: 1) Tienen eficacia inmediata sin necesidad de previo desarrollo legislativo 2) Vinculan a todos los poderes públicos 3) Son ejercitables ante los órganos judiciales. 4) Son limitados, no absolutos; pero sus limitaciones y restricciones deben estar reguladas por la propia Constitución o por la ley, dejar siempre a salvo su contenido esencial y ser medidas necesarias en una sociedad democrática. 5) La mayoría de ellos tienen por sujeto a las personas físicas, pero los hay susceptibles de ser ejercidos por personas jurídicas. 6) Tienen por sujeto lo mismo al nacional que al extranjero. Se excepciona el derecho de participación política, normalmente restringido a los nacionales, salvo que un tratado o acuerdo internacional disponga otra cosa, siempre con la condición de reciprocidad. 5) Clasificación de los derechos No hay consenso en la doctrina a la hora de clasificar los derechos. Torres del Moral ha ensayado una clasificación igualmente generalizable. Distingue cuatro grupos: derechos civiles individuales, libertades publicas, derechos políticos y derechos de prestación Les antepone unos presupuestos para el ejercicio de los derechos y les pospone aquellos principios de actuación política o mandatos a los poderes públicos que aún no han adquirido la naturaleza jurídica de derechos públicos subjetivos. 1) Presupuesto para el disfrute y ejercicio de los derechos: ! La vida. ! La nacionalidad. ! La mayoría de edad. 2) Derechos civiles individuales: Conforman la esfera de la vida privada de las personas y repudian la injerencia de los poderes públicos. Son: ! Derecho a la integridad física. ! Derecho a la integridad moral: honor, intimidad personal, social, propia imagen. ! Derecho a la libertad y a la seguridad personales. ! Derecho a la igualdad. ! Derecho a un ámbito de desenvolvimiento idóneo de esa libertad y seguridad personales (derecho a la inviolabilidad del domicilio, - derecho al secreto de las comunicaciones privadas y – libertad de residencia, de circulación y entrada-salida del territorio nacional) ! Derecho a contraer matrimonio. ! Libertad de elección de profesión u oficio. ! Derechos procesales del detenido y del procesado ! Derechos penitenciarios ! Derechos a la propiedad y la herencia. ! Libertad de empresa. 3) Libertades públicas: Manifestación exterior de la libertad humana. Se ejercen en relación a los demás, aunque no necesariamente de forma colectiva, y aspiran a una repercusión externa. Son: ! Libertad ideológica (- Libertad de convicciones, de religión y de culto, Libertad de expresión y de difusión del pensamiento, - Libertad de educación) ! Libertad y producción y creación intelectual, tanto científica como artística. ! Derecho a comunicar y a recibir información. ! Libertad de reunión y de manifestación. ! Libertad de asociación. ! Derecho a dirigirse a las autoridades públicas o derecho de petición. ! Derecho de fundación. ! Derechos y negociación laboral colectiva. ! Derecho a adoptar medidas de conflicto colectivo, incluida la huelga. 4) Derechos políticos: ! Derechos de participación (- Derecho de sufragio activo, - Derecho de sufragio pasivo, Derecho de iniciativa legislativa popular, - Derecho de acceso a las funciones y cargos públicos). ! ! Libertad de asociación política. Libertad de reunión y manifestación política 5) Derechos de prestación: Se trata de derechos que, aparte de su contenido concreto, exigen de los poderes públicos la creación de condiciones y la remoción de obstáculos para poder hacerlos efectivos. Son: ! Derecho a la igualdad, teniendo los sectores de relativa inferioridad una atención preferente). ! Derecho a la instrucción, como derecho de acceso a los centros docente. ! Derechos procesales (- a un proceso sin dilaciones, - a asistencia letrada de oficio, - a litigar gratuitamente si se reúnen las condiciones, - a interprete en determinados supuestos). ! Derecho de la persona condenada a penas privativas de libertad o sometida a medidas de seguridad a que le sean facilitadas actividades de reeducación y reinserción social. Derecho de los condenados a prisión a un trabajo remunerado y a la Seguridad Social, así como a los medios de acceso a la cultura y de desarrollo de su personalidad. ! Derecho al medio ambiente y a una política dirigida a su preservación y mejora. 6) Principios rectores de la política social y económica: ! Régimen público de la Seguridad Social. ! Protección de la familia. ! Pleno empleo. ! Protección de la salud. Sanidad Pública. ! Fomento y servicio de la cultura. ! Vivienda y urbanismo. 6) Garantías de los derechos Concepto: Galeotti define las garantías constitucionales como los mecanismos jurídicos de seguridad que el Ordenamiento constitucional establece para salvaguarda y defensa y la integridad de su valor normativo. Un derecho vale jurídicamente lo que valen sus garantías. De ahí que los textos constitucionales acompañen los derechos y libertades con garantías tendentes a dotarlos de efectividad. Principales garantías de los derechos: A) Garantías frente a los poderes públicos: Podemos señalar las siguientes fórmulas como las más extendidas: 1) Unas veces, un derecho garantiza a otro y otros (p.e. la libertad de asociación, además de ser un derecho en sí mismo, confiere efectividad al derecho de participación). 2) En ocasiones, la garantía consiste en la exención de obligación; así, la no obligación de declarar la propia religión. 3) Otras veces la garantía viene formulada como prohibición de cierta actuación de los poderes públicos, como la de censura previa de las publicaciones. 4) O bien, reside en la exigencia de ciertos requisitos de procedimiento en dichas actuaciones; verbigracia: la necesidad de mandamiento judicial para la entrada en un domicilio privado. Merece especial mención la exigencia de ley para la regulación del ejercicio de los derechos y para la fijación de sus limites, que ha sido y sigue siendo una pieza fundamental del Estado de Derecho. 5) Merece mención la exigencia de la ley para la regulación del ejercicio de los derechos y para la fijación de sus limites, que sigue siendo una pieza fundamental del Estado de Derecho. 6) En nuestro Ordenamiento, el procedimiento agravado de reforma constitucional si afecta a los derechos antes mencionados. 7) El ordenamiento confiere asimismo ciertas acciones para instar la actuación de los órganos de naturaleza jurisdiccional, como el procedimiento de habeas corpus (el detenido exige ser puesto inmediatamente a disposición judicial para que resuelva sobre su inculpación o su libertad). B) Instituciones de garantía de los derechos: A veces el Ordenamiento crea instituciones con el cometido exclusivo o principal de la defensa o protección de los derechos, como ocurre entre nosotros con el Defensor del pueblo. También el Ministerio Fiscal tiene atribuidas, entre otras, dicha misión. Y, en un sentido todavía más lato, debe darse por sobrentendida la inclusión en este apartado tanto del Poder Judicial como del Tribunal Constitucional. Por otra parte, el Parlamento, al controlar al Gobierno y a la Administración, también ejerce una función de defensa de los derechos ciudadanos. Refiriéndonos especialmente a la primera institución, su actual conformación entronca con la institución del Ombudsman, de origen escandinavo. La Constitución española caracteriza al Defensor del Pueblo como alto comisionado de las Cortes Generales, española caracteriza al defensor del Pueblo como alto comisionado de las Cortes Generales, designado por éstas para la defensa de los derechos comprendidos en el Titulo I, a cuyo efecto podrá supervisar la actividad de la Administración, dando cuenta a las Cortes. La Ley Orgánica a la que dicho precepto constitucional remite su regulación fue proclamada en 1981. C) Garantías de los derechos en las relaciones entre particulares: En las relaciones entre particulares los derechos constitucionales están revestidos de varios tipos de garantías: 1) En ocasiones el problema suscitado consiste en una colisión de derechos fronterizos (p.e libertad de expresión y derechos al honor). La legislación proporciona acciones de índole civil y criminal para intentar la reparación del daño. 2) Otras veces se dota al derecho de una garantía esgrimible frente a todos, como hace nuestra Constitución con la no obligatoriedad de declarar sobre la propia ideología o religión. También debe incluirse en este tipo de garantías el secreto profesional de los informadores y la cláusula de conciencia (de indemnización por despido por cambio de línea ideológica del medio de comunicación). Lo mismo puede decirse del derecho de rectificación que tiene toda persona a que el medio de comunicación que haya publicado una información que ella considera inexacta y lesiva, la publique una rectificación de la misma. 7) Suspensión de los derechos Las situaciones de crisis constitucional: Una Constitución está redactada con vistas a su vigencia y aplicación en situaciones de normalidad. Pero estas condiciones pueden cambiar en grado tal que los mecanismos constituciones no sean suficientes para garantizar ni el ejercicio de los derechos ni el funcionamiento de las instituciones. Ante estas situaciones de crisis, las constituciones han optado históricamente bien por preverlas e incorporar medidas excepcionales, bien por siléncialas. Si se escoge esto último, los Parlamentos se ven obligados a otorgar una ley de exención de responsabilidad de los gobernantes en tales actuaciones; es decir, se legaliza la situación a posteriori. La primera solución incorpora a la Constitución esos regímenes excepcionales: el Derecho de excepción, que tiene dos modelos básicos: el estado excepcional y la dictadura constitucional. Tienen en común su transitoriedad y su finalidad de restablecer lo más pronto posible la normalidad constitucional. Se diferencian en que en la dictadura constitucional se concentran todos los poderes en una sola magistratura y no se regulan distintas situaciones o grados de gravedad de la crisis, caracteres que se dan en sentido inverso en el estado excepcional. La Constitución española determina la posibilidad de suspensión de algunos derechos en los estados de excepción y de sitio, y remite a una ley orgánica la regulación de estos estados más el de alarma. Se distinguen, pues, tres tipos de estados excepcionales, pero no se describen las circunstancias en que procede declararlos. La ley orgánica reguladora de dichos estados es de 1981. A ellos hay que unir el estado de guerra, que la Constitución diferencia del de sitio y que supone la mayor gravedad aún, si bien no ha sido objeto de referencia alguna en la ley mencionada. La Constitución española también faculta al legislador para que regule la forma y los casos en que pueden ser suspendidos ciertos derechos y garantías a personas determinadas que estén relacionadas con elementos terrorista o con bandas armadas, o bien los encubran o hagan apología de ellos. Los estados de excepción y de sitio: Procede declarar el estado de excepción en caso de grave alteración del libre ejercicio de los derechos o del normal funcionamiento de las instituciones o de los servicios públicos esenciales. La declaración del estado de sitio requiere causas aún más graves, como la insurrección armada o un acto de fuerza contra la soberanía o contra la integridad territorial del Estado. Las Constituciones que optan por esta fórmula especifican los derechos susceptibles de suspensión en las diferentes situaciones de crisis constitucional. Igualmente determinará la duración máxima de los mismos y el procedimiento que ha de seguirse para su prórroga en caso necesario. La declaración de uno de dichos estados debe incluir todos estos puntos, así como ámbito territorial afectado pro la misma. El estado de alarma, previsto en la Constitución española, no da lugar a suspensión de derechos. LECCION 11: ORGANOS Y FUNCIONES DEL ESTADO 1) Formulación clásica de la teoría de la división de poderes: Locke y Montesquieu a) Pensadores: Es posible remontarse hasta Aristóteles y Platón. Todos los pensadores antiguos y medievales que especulan sobre el “gobierno mixto” tiene conciencia de la existencia de diversas fuerzas en el seno de la comunidad que conviene conjugar en una síntesis armónica. Así se percibe con nitidez en Polibio y Cicerón cuando exponen el sistema romano republicano. Mas cercano a los albores del régimen Constitucional deben ser mencionados Marsilio de Padua, nuestro Francisco de Eximenis y el ingles Harrington. b) Locke: Su esquema es el siguiente: 1) Los órganos Ejecutivos y Legislativo deben separarse, pero el Ejecutivo y el Federativo deben estar unidos y no hay inconveniente en ello. 2) El superior de los poderes instituidos es el Legislativo. Ademas de hacer la ley, controla su ejecución y también la actuación del poder Federativo. 3) El Ejecutivo puede convocar y disolver al Legislativo y actúa permanentemente, en tanto que este lo hace de modo discontinuo y breve. 4) El Rey conserva la “prerrogativa”, un poder discrecional que ejerce ante circunstancias imprevistas y sin norma previa. c) Montesquieu: Establece en su esquema relaciones interorgánicas que permitieran el funcionamiento del estado: 1) El Rey participa del poder legislativo con su iniciativa, sanción y veto. 2) El Parlamento debe ser bicameral, con una Cámara nobiliaria y otra popular. 3) Los ministros pueden pertenecer a alguna de las Cámaras 4) El Parlamento influye en el nombramiento regio de los ministros. 5) Estos deben justificar su conducta ante el Parlamento. 6) El ejecutivo convoca al Parlamento y suspende sus sesiones. 7) La Cámara Alta debe tener algunas funciones judiciales, concretamente en los casos civiles relacionadas con el ejercicio de los derechos políticos, ademas de que los nobles solo comparecen ante el Tribunal de sus pares. Su esquema teórico pretende ser mas de colaboración entre los poderes estatales que de rígida reparación Ese equilibrio se vence bastante de lado del Rey y de la Cámara nobiliaria. Postula pues, una monarquía limitada. 2) Interpretaciones posteriores y recepción en el Derecho positivo Rousseau critico la doctrina de la división de poderes como incompatible con la unidad de la soberanía Helvecio, por considerarla clasista, Mirabeu la ve insuficiente para explicar el funcionamiento del Estado. Kant, en cambio, hace de ella el núcleo de todo Estado republicano, los tres poderes constituyen una triada de entes con competencias propias en lo que se resuelve la personalidad jurídica del Estado. Esta teoría erigió en guía de los padres fundadores americanos y de los revolucionarios franceses: (CITAR LOS 8 ANTECEDENTES - AQUÍ) Esto nunca significo una división del poder estatal, que servia tanto como una división del Estado, sino solo la organización de su funcionamiento. La soberanía sigue siendo una. LECCION 12: TIPOLOGIA DE LAS FORMAS POLITICAS. LOS REGIMENES POLITICOS 1) Tipología de sus formas políticas Ausencia de una terminología común: La terminología utilizada por la doctrina ha variado a lo largo del tiempo, siendo frecuente que los autores hablen indistintamente de formas de Estado, sistemas de gobierno, regímenes políticos y sistemas políticos A lo mas que se puede aspirar es a convenir una terminología inteligible y atenernos a ella para facilitar el trabajo. 2) Evolución histórica de la tipología de las formas políticas Necesaria perspectiva histórica de este estudio: Cuando los clásicos hablaban de las formas de gobierno veían en ellas no solo el numero de titulares del poder, sino también la organización total de la sociedad. Así por ejemplo: la monarquía era el gobierno de un solo, pero también una forma de ordenación social al estar toda la sociedad afectada por dicha formación política Calificada con una terminología actual tendríamos que hablar de autocracia y todavía los pensadores clásicos diferenciaban una forma correcta de monarquía y otra degenerada o viciosa (tiranía). En cuanto a la Democracia repetimos mecánicamente un concepto etimológico de gobierno del pueblo o bien que el titular del poder es todo el pueblo. Pero eso significaba hace doscientos años que todo el poder correspondía al pueblo, que lo ejercía directamente. El pueblo por lo tanto, era ejecutivo y legislativo. Tipología clásica: Herodoto abarco las diferentes formas de organización política de griegos y bárbaros y les agrupo en tres formas correctas: monarquía, aristocracia y democracia e implícitamente, y otras tres incorrectas que son las mismas cuando se corrompen. Platón en “La República” hace una clasificación de cinco tipos: cuatro degenerados: timocracia, oligarquía, democracia y tiranía y uno solo correcto: la aristocracia o monarquía En “El Político” acertó a hacer una doble clasificación trimembre: de un lado las tres formas correctas de gobierno: monarquía, aristocracia y democracia moderada y del otro lado las tres incorrectas: tiranía, oligarquía y democracia inmoderada. Aristóteles enriqueció tal clasificación con subdivisiones teniendo en cuenta no solo el numero de titulares del poder y su corrección o incorrección, sino también el fundamento o titulo en que se apoya el poder. La sucesión cíclica de las formas políticas y la forma mixta de gobierno: La teoría de las formas políticas se completo desde su inicio con dos reflexiones: 1) Su evolución circular: Los pensadores clásicos de la forma política sostienen que estas no solo cambian, sino que se suceden unas a otras cíclicamente 2) La búsqueda de un gobierno mixto perfecto, que reuniese las excelencias de todas las correctas y excluyera sus vicios y riesgos. Platón ponía su esperanza en el gobierno absoluto del rey filosofo y propone un gobierno mixto de monarquía y aristocracia mientras aquel ideal fuera inteligible Aristóteles busca conjugar los títulos de numero y mérito en una sola forma mixta de democracia y aristocracia. El ideal de la forma mixta se encuentra en Santo Tomas de Aquino, nutre la especulación sobre la “división de poderes” de Locke y Montesquieu y el concepto que este ultimo sustenta de gobierno moderado (fue el camino seguido por la monarquía británica, por el constitucionalismo norteamericano y con avances y retrocesos por el europeo). Clasificación de Maquiavelo: Maquiavelo se hace eco unas veces de la clasificación trimembre de las formas y otras veces hace una clasificación dictonómica conforme a la cual los Estados son “principados” o “repúblicas”. La clasificación maquiavélica encierra la tipología clásica de monarquía, aristocracia y democracia con el añadido del gobierno mixto. Pero lo notable, es la relación que establece entre las dos formas políticas principales y la “estructura de la sociedad”. La forma republicana se asienta mejor en una sociedad donde reine la igualdad entre sus gentes, en cambio, la forma monárquica fragua mejor donde haya desigualdad entre los gentilhombres y el resto de los súbditos. Clasificación de Montesquieu: Tres tipos de gobiernos fundamentales: monarquía, república y despotismo, con dos subtipos en la república: aristocracia y democracia. El enfoque montesquiano caracteriza los tipos de gobierno por su naturaleza y por sus principios. La naturaleza de los gobiernos viene determinada por los titulares del poder y por su distribución en órganos El principio de cada gobierno en es el motor que lo anima, la pasión o actitud que lo hace moverse. Así, el motor de la república es la virtud, la virtud cívica y política que hace a los ciudadanos internarse en los problemas de la comunidad por encima de los propios, el de la monarquía es el honor, el sentimiento que tiene de su honor y de sus hábitos. Se trata de tipos ideales, de modelos teóricos que no se dan puros en la realidad pero que intentan poner de relieve el rasgo definidor de cada gobierno para un mas adecuado análisis de sus leyes y del espíritu de las mismas. Clasificación de Rousseau: Parte del principio incuestionable de que el pueblo es el soberano, si es que se trata de una forma de gobierno legitima, no degenerada. Por tanto, el poder legislativo la corresponde siempre. Es decir: las formas de gobierno legitimas se diferencian solo en función del poder ejecutivo, nunca del legislativo, que corresponde siempre al pueblo. Rousseau hace una drástica reducción del significado de la expresión “forma de gobierno” que alude solamente al poder ejecutivo: la monarquía lo confiere a uno solo: la aristocracia, a uno solo, la democracia, al pueblo. Dicho proceso semántico reductivo se ha mantenido hasta nuestros días, ello se ha debido a la progresiva aceptación del punto de partida del gobierno: la soberanía popular. Evolución posterior: Ya en el siglo XIX B. Constant, hace su clasificación de las formas políticas en cinco: monarquía, aristocracia, democracia, gobierno mixto y sistema representativo. Esta ultima aparece como una forma política nueva, diferenciada de la democracia, porque todavía Constant entiende la democracia al modelo tradicional, como democracia directa. La doctrina actual atiende al sistema político concreto, al régimen político efectivo. Opone frontal e idealmente a la democracia y a la autocracia, con todos los puntos intermedios que la realidad políticas nos depara. 3) Distinción entre las diversas tipologías actuales En la actualidad se suelen hacer clasificaciones especificas que hacen referencia a un aspecto concreto de la conformación político global, sea la organización territorial del poder, sea la jefatura del Estado, sean las relaciones entre el Parlamento y el Gobierno. Formas de la Jefatura del Estado: Proponemos llamar formas de la Jefatura de Estado a la monarquía y a la república En una democracia, el Rey no tiene poderes efectivos, sino solo funciones simbólicas No dirige la acción del Gobierno, por eso difícilmente la monarquía pueda ser llamada forma de gobierno. De igual modo, la república es una mera forma de la jefatura del estado, caracterizada por su electividad y temporalidad. Formas territoriales del Estado: Se le suele aludir en tratados y monografías como formas de Estado a las formas políticas unitaria, federal o regional. En ellas se establece una forma de organización territorial del poder, que puede ser unitaria o compuesta y en este caso, con una descentralización políticas mas o menos acertada. Sistemas de gobierno: Los dos tipos básicos son el sistema parlamentario y el presidencial, a los que debemos añadir el convencional o de asamblea. Del sistema parlamentario hay varios modelos, como el gobierno de Gabinete y el de Canciller. Del sistema convencional se ha derivado en Suiza, el directorial. Regímenes politices Sistemas políticos: Son sus dos tipos esenciales la democracia y la autocracia. Esta distinción es aquella que descansa en una concepción básica acerca del puesto del hombre en la comunidad política, acerca de las relaciones entre la libertad y la autoridad, entre el individuo y el todo social. II – LOS REGIMENES POLITICOS: DEMOCRACIA Y AUTOCRACIA 4) Conceptos descriptivo y prescriptivo de la democracia Los conceptos descriptivos son los que se centran en los procedimientos de gobierno. Ponen de manifiesto elementos del régimen democrático También lo son, aquellos que identifican la democracia por oposición a la autocracia, como los que se fijan en el pluralismo y en las elecciones. Un concepto elemental de democracia es el que la cifra en la identidad entre gobernantes y gobernados, en el autogobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo. Se ha elaborado también una concepción prescriptiva, que la define por los valores a los que se vincula. Desde esta, se afirma que la Democracia es una cultura, una forma de vida basada en la participación y la tolerancia. Casi todos los autores enfrentan entre si ambas concepciones y destacan sus pros y sus contras. Existen posiciones intermedias entre las que se encuentran los regímenes demoliberales de hoy: 1) Reconocen amplia libertad de expresión y manifestación, con limite a sus excesos. 2) Definen tipos delictivos para quienes actúan contra el Ordenamiento Constitucional y las personas y sus bienes. 3) Se manifiestan renuentes a ilegalizarlos por considerar que con ello podrían vulnerar el pluralismo político y con el, la misma democracia. 4) Es que posible que las posturas de democracia militante se refuercen ante el surgimiento de un “terrorismo mundializado”. 5) Elementos de la Democracia como método ! ! ! ! ! ! ! Soberanía popular: Es expresión de la única legitimidad cohonestable con la democracia y compatible con formas de influencia popular indirecta en el poder. Indica la prioridad de la sociedad sobre el Estado. Participación: Dos formas, directa: el referendo y la iniciativa popular en sus múltiples variantes e indirecta: se manifiesta fundamentalmente mediante sufragio universal libre, directo y secreto en elecciones periódicas Pluralismo: Muchas variantes: social, cultural, étnico, religioso, etc. El de partidos es el que mas directamente afecta al funcionamiento del sistema institucional. Sin pluralismos no puede haber libre competencia política, ni libres elecciones. Uno de los mas importantes problemas de la democracia es conseguir que la configuración de partidos se haga, a su vez, por procedimientos democráticos Consenso: Si la autocracia se basa en el temor, la democracia no apoyarse sino en el consenso de sus ciudadanos acerca de los valores básicos sobre los que se asienta o debe asentarse y sobre las reglas del juego político. El consenso no excluye el conflicto, que coexiste siempre con aquél en proporciones variables. Principio de Mayoría:Este principio encierra una toma de posición en orden a los valores fundamentales de la dignidad humana y de la igualdad; es por lo que todos son admitidos a los diversos modos de participación política (sufragio universal) con un peso o influencia parejo (sufragio igual). Los votos no deben ser sometidos a control de calidad. Todos valen igual porque todos los ciudadanos valen igual. No hay, pues, otro criterio democrático de adopción de decisiones colectivas que el cuantitativo, el de contar votos y hacer valer como decisión del colegio de votantes el señalado por la mayoría de sufragio. Esta solución cuantitativa comporta la única valoración cualitativa compatible con la democracia: el valor igual de todos y cada uno de los ciudadanos. El principio admite variantes. El requisito de mayoría absoluta – o incluso más cualifica: tres quintos, dos tercios...para ciertas decisiones se establece como garantía de las minorías, pues, para alcanzar una votación tan elevada, se hace necesario normalmente contar con ellas. Tiene, sin embargo, el inconveniente de que puede bloquear decisiones necesarias o urgentes. Respeto de las minorías: La opción política: Tanto peso como la regla de las mayorías tiene el respeto de las minorías en la definición de la democracia. La toma en consideración de la minoría implica la institucionalización, directa o indirecta, de la Oposición política. En la democracia de partidos, la real y efectiva división de poderes es la que se establece entre el partido o coalición mayoritaria que gobierna y la minoría que se opone. La Oposición es la conciencia crítica, el freno del Gobierno. Así, pues, Gobierno y Oposición son igualmente necesarios par la democracia. Principio de reversibilidad: Un acto de soberanía popular que tenga por objeto su propia supresión a manos de un grupo totalitario sólo puede ser entendido como democrático de modo inconsistente. Aunque ese acto haya sido adoptado por mayoría, si comporta la irreversibilidad de la situación creada, si cierra toda posibilidad de cambio, está negando todo nuevo acto de soberanía popular y la alternancia en el poder; es decir: está impidiendo la democracia como método. Un régimen apoyado por una Mayoría que elimine la Oposición y niegue a la Minoría, es autocrático porque la Mayoría está erigiéndose en todo el pueblo para siempre, impidiendo ! ! ! con ello que otra parte del pueblo pueda alcanzar alguna vez gobernar, y esto, es contradictorio con el concepto de democracia como método. División, control y responsabilidad del poder: El poder estatal es único pero diversificado en sus manifestaciones o “poderes”. Si un órgano o “poder” no tiene el freno de otro, tiende al abuso. De ahí la necesidad de la Oposición. El control del poder es la clave del régimen constitucional. Hay controles interorgánicos, como los existentes entre Parlamento y Gobierno, o el del Poder Judicial sobre la Administración, e intraorgánicos, como el que practican entre si los grupos parlamentarios en el seno de una Cámara. El cometido de la Oposición es controlar al Gobierno y, en su caso, exigirle responsabilidad con vistas a una posible alternativa política. En una democracia, donde hay poder hay responsabilidad y donde hay responsabilidad hay poder. Viceversa: donde no hay poder no puede haber responsabilidad y donde no hay responsabilidad no puede haber poder. Publicidad: Régimen de opinión publica: Sin publicidad no hay democracia. La libertad de comunicación pública en su más rica diversidad garantiza la existencia de la opinión pública, sin la cual no puede haber un régimen democrático. Porque el control del poder público y la función de oposición política se hacen fundamentalmente de cara al electorado y con vistas a influir en su voto en la próxima confrontación electoral; en esa labora son indispensable los medios de comunicación social, la fluidez de la información y la libertad de expresión. Primacía del Derecho:Sin primacía del Derecho no hay democracia, sin democracia no hay primacía del Derecho. 6) El régimen autocrático Concepto: La autocracia se define por oposición a la democracia. La autocracia perfecta seria aquella en la que faltaran todos los elementos que hemos apreciado en la democracia, y por entero. En la autocracia lo esencial es la concentración del poder en una persona, en un grupo étnico o religioso, en un partido o “movimiento”, y la correspondientes merma o anulación de la libertad de los ciudadanos. Totalitarismo: El régimen totalitario es aquel en el que el hombre no es tratado como un fin en sí mismo sino como una pieza del todo, un medio instrumentalizable, caracterizado por la carencia o represión del estatuto jurídico de los derechos. Según Mussolini: “todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado”. Regímenes totalitarios recientes han sido el nacionalsocialista alemán, el fascista italiano, el franquista en España, el corporativista portugués y el comunista en la URSS y en las llamadas democracias populares. Algunos politólogos han elaborado un modelo pretendidamente intermedio entre la democracia y el totalitarismo: el régimen autoritario, como el régimen actual turco, el franquista español y el de los coroneles en Grecia. Dictadura: Cuando enfocamos el problema bajo el prisma del Gobierno, esté o no diferenciado de la Jefatura del Estado, la autocracia reviste la forma de dictadura, término que también se emplea para designar un régimen (dictadura franquista, dictadura del proletariado). Si el dictador es Jefe del Estado, puede que asuma la dirección del Gobierno, o puede que nombre uno de su completa confianza. Si la dictadura se establece en el nivel gubernamental, o bien hay un Jefe del Estado o el propio dictador promueve el nombramiento como jefe del Estado de una persona enteramente dependiente. LECCION 13: FORMAS DE LA JEFATURA DEL ESTADO 1) La Jefatura del Estado Pretender distinguir entre formas de gobierno y formas de Estado a la hora de conceptuar la monarquía o la república resulta un tanto bizantino. Solo tomando Estado en sentido amplio y gobierno en sentido restringido, pudo Bodino decir que las formas de Estado se identificaban por la titularidad de la soberanía Por eso, dice M. Aragón que la monarquía unicamanete puede ser forma de Estado cuando es absoluta y que a medida que la monarquía deje paso al principio democrático, evoluciona de ser forma de Estado a ser forma de Gobierno. Puede decirse que hoy, los reyes, en las monarquías parlamentarias tienen menos que ver con el gobierno que con el Estado. La monarquía es hoy una “forma de la Jefatura del Estado”. Es monárquica la Jefatura del Estado y parlamentario el sistema de gobierno. La lógica de proceso racionalizador del poder político que se produce en el Estado constitucional exigía suprimir la Jefatura del Estado como magistratura separada del gobierno de la nación, de manera que las funciones de aquel, deberían distribuirse entre los órganos de la democracia parlamentaria. Es históricamente explicable, sin embargo, la permanencia de dicha magistratura por razones de inercia y por la falta de confianza de la sociedad civil en sus posibilidades de autodirección. 2) Evolución histórica de la monarquía desde su forma absoluta hasta la monarquía parlamentaria Monarquía frente a democracia: En la pureza de los modelos clásicos, es evidente la distancia infinita entre la monarquía y la democracia. El principio monárquico en su sentido fuerte significa: 1) Que la soberanía reside en el Rey, que el Rey es la cúspide del Estado, incluso el Estado. 2) Que todo existe, se hace y funciona por el poder regio, por delegación suya, en su nombre. 3) Que el Rey es la suprema justicia, que esta por encima del Derecho, no obligado por este. Opuestamente al principio democrático entraña: soberanía popular, participación, electividad y temporalidad de los cargos, igualdad, responsabilidad de los poderes públicos y Estado de Derecho. Con el tiempo, ambos principios, han ido convergiendo históricamente hasta su compatibilidad actual. Monarquía preestatal: La monarquía esta informada por dos elementos esenciales: su extensividad al sistema político y la unidad que proporciona a este nuevo sistema. El Rey da unidad al sistema, pero no pertenece a el, sino que lo precede y trasciende. La Corona integro gentes, tierras, derechos y poderes en una unidad precursora de la idea de Estado. Esta monarquía era todavía “feudal”, asentada en un contacto con la nobleza ademas de en los anteriores fundamentos. Estamos ante una versión temprana de monarquía limitada. También lo es en la monarquía estamental, en la que el interlocutor del Rey, el Reino, esta integrado por la nobleza, el clero y los ciudadanos. Monarquía absoluta: Significa la plenitud del principio monárquico que hemos descrito anteriormente y que estudiamos bajo el concepto de soberanía como uno de los rasgos definidores del Estado moderno. Pérez Serrano distingue en ellas varios subtipos: 1) La monarquía religiosa o confesional (encarnada por el español Felipe II). 2) La monarquía palatina o cortesana (simbolizada por Luis SVI de Francia). 3) La monarquía ilustrada o despotismo ilustrado (representado por Federico de Prusia). Monarquía limitada: Es la que adaptándose a los tiempos a logrado sobrevivir a la Revolución francesa. El Rey conserva la titularidad del poder ejecutivo y comparte con la “nación” el legislativo y el constituyente. Ahora es la nación la que comparte y limita el poder representado por el Parlamento. El régimen político se asienta fundamentalmente por el principio monárquico por mas que aparezca limitado por el Parlamento. El régimen no pasaba de ser una monarquía moderada o semiabsoluta. El Rey tiene iniciativa legislativa y veto de las leyes aprobadas por el Parlamento, que no lo son propiamente sin la sanción y promulgación regias. Tiene el Rey poder constituyente, bien en exclusiva con las constituciones otorgadas, bien compartido con el Parlamento como las constituciones pactadas. Monarquía orleanista: Cuando la posición de los pactantes, Rey y nación, se hace más equilibrada, las instituciones derivan hacia una mayor limitación de la preponderancia regia. a) Va perfilándose un Gobierno como órgano colegiado, a cuyo frente se sitúa un Primer Ministro como único interlocutor del monarca. b) El refrendo traslada paulatinamente la decisión de los actos regios al ministro refrendante. c) La responsabilidad penal de los ministros deriva hacia una responsabilidad política. Los ministros necesitan de una doble confianza: la del Rey y la del Parlamento. Esta monarquía es conocida como orleanista por su realización y desenvolvimiento en Francia bajo la Casa de Orleáns, 1830 a 1848. En España se evolucionó hacia ese modelo y a partir de 1869 el sistema de doble confianza fue consagrado constitucionalmente. La monarquía parlamentaria como monarquía democrática: Es la monarquía parlamentaria en la que se produce la síntesis entre la prerrogativa regia y la soberanía nacional. La necesaria irresponsabilidad e inviolabilidad del Rey y el consiguiente requisito del refrendo para la validez de sus actos ha derivado en beneficio del principio democrático. Así pues, es el principio monárquico el que ha ido cediendo ante el democrático: 1) El soberano no es el Rey sino el pueblo. 2) Los poderes políticos efectivos no los ejerce el Rey sino los órganos directa o indirectamente representativos de la soberanía nacional. Se han conservado algunos rasgos del carácter excepcional de la monarquía: a) La excepción el orden sucesorio común. b) La excepción del principio general de la responsabilidad de los poderes públicos. c) El propio estatuto jurídico de los demás miembros de la Familia Real, que excepciona del Derecho común de la familia. El refrendo es una de las máximas sutilezas del Derecho constitucional contemporáneo. En el sistema parlamentario, es fundamental una limitación material del poder regio porque quien refrenda asume íntegramente la responsabilidad de dicho acto. En conclusión, el monarca parlamentario “reina pero no gobierna”. Ejerce una magistratura de autoridad e influencia, una magistratura equilibradora, simbólica e integradora, una magistratura que goza de la confianza del pueblo. De ahí su óptima situación para animar, estimular, sugerir, aconsejar el funcionamiento de la máquina del Estado y permeabilizar todas las instituciones. Hoy día, las monarquías que se opusieron a convertirse en “monarquías de la reforma social” han desaparecido con cuatro excepciones: Tailandia, que es una monarquía absoluta, y Arabia Saudita, Jordania y Marruecos, que son monarquías absolutas teocráticas. Las otras siete que han sobrevivido (Reino Unido, Suecia, Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica y Japón), mas la española, de nuevo instaurada, son monarquías parlamentarias democráticas. Todos los demás Estados son repúblicas o dictaduras. Casos curiosos asimilables: 1) Los Principados de Mónaco y Liechtenstein. 2) El Principado de Andorra, que es una diarquía, cuyos copríncipes son extranjeros, y uno de ellos, Jefe de un Estado republicano 3) El Ducado de Luxemburgo. 4) Una monarquía electiva: El Estado de la Ciudad del Vaticano. 5) La república como forma de la Jefatura del Estado En el pensamiento político, la república parece que ha carecido de identidad, lo que no es el caso de la monarquía. Cuando Maquiavelo clasifica las formas políticas en monarquía y república, incluye en ésta la aristocracia y la democracia. Se pone a un lado la monarquía y a otro lo que no es monarquía. La república era la no monarquía y se identificaba no por si misma, sino por oposición a la monarquía. Durante los siglos XVI y XVII hay otro uso del término república para significar la comunidad política, el Estado. Todavía el término Estado no era usual y se prefería utilizar la expresión república. Al menos desde la Revolución francesa, la identificación de la república por oposición a la monarquía no era realmente indefinición porque apuntaba de modo inequívoco a la democracia. Por eso, también durante mucho tiempo se han empleado como sinónimos los términos de república y democracia. Con el advenimiento del régimen constitucional de forma republicana experimentó una fuerte expansión, con la correlativa retracción de monarquía, pues amplios sectores de la burguesía la preferían a la monarquía como forma política de la libertad y de la igualdad. La república se erigió en símbolo: frente al mito político-religioso de la Corona, la república simbolizó la razón, el laicismo, la ley, el progreso. Sin embargo después de la evolución experimentada por la monarquía, es insostenible la sinonimia democracia = república. 6) Designación del Presidente, duración del mandato y renovación Designación: La doctrina recoge que la jefatura republicana del Estado es electiva. Sólo hay elección propiamente dicha cuando hay varios candidatos y resulta designado el que alcanza más sufragios. Cuando los candidatos son sucesivos y puede bastar el primero, hay designación mediante votación, pero no elección. Existen distintos métodos: a) Elección popular: La elección popular confiere al Presidente de la República una fuerza política parangonable a la del Parlamento, sobre todo si es elección directa. Este procedimiento suele corresponderse con una figura presidencial, pero su correlación con el sistema presidencialista no se cumple siempre. En el sistema presidencialista por excelencia, el de Estados Unidos, el Presidente todavía es elegido de modo indirecto, mediante compromisarios de cada uno de los dos partidos políticos más importantes elegidos popularmente. En Francia, el Presidente es elegido por sufragio popular directo y, sin embargo, el sistema de gobierno es parlamentario. Igual ocurre en Portugal. En Austria y en Irlanda, es el mismo procedimiento, pero sus presidentes tienen menos preeminencia. b) Votación parlamentaria: Este modo de designación suele corresponderse con sistemas de gobierno parlamentario: del Parlamento procede tanto el Gobierno como la Jefatura del Estado. c) Votación por un colegio mixto: Algunas Constituciones prevén un órgano mixto, integrado por parlamentarios y otros miembros cuya designación ha podido tener lugar por sufragio universal (II República española) o por otros órganos colegiados, como los Consejos regionales italianos o los Parlamentos de los Länder alemanes. Duración del mandato y reelección o renovación: a) La duración del mandato diverge entre los cuatro años en Estados Unidos y los siete años en Francia e Italia. b) En cuanto a la posibilidad de reelección o renovación, la constitución francesa no la limita, pero, dada la duración del mandato, no es previsible, en la practica, más de una reelección. El Presidente italiano es igualmente renovable, pero hasta ahora ninguno lo ha intentado. La Constitución de Estados Unidos no prohibía la reelección indefinida, pero se siguió, como costumbre constitucional, la pauta marcada por Washington de no intentar un tercer mandato, costumbre quebrantada por Franklin D. Roosevelt, que fue elegido cuatro veces. Hoy día no se puede ser presidente en EEUU mas de diez años. 7)Poderes, funciones y responsabilidad en la república Poderes y funciones: Se acostumbra a diferenciar entre los poderes y funciones del Presidente de la República según se trate de un sistema presidencialista o parlamentario. a) En el sistema Parlamentario: El Presidente de la República en un sistema parlamentario neto tiene una posición institucional similar a la del monarca parlamentario: le están referidas muchas funciones estatales pero su ejercicio efectivo está vaciado de contenido por la existencia de un gobierno parlamentariamente responsable. 1) El presidente le la República nombra la Presidente del Gobierno y, a propuesta de éste, a los ministros. Igualmente formaliza su cese. Pero en uno y otro caso, su poder está condicionado por la realización de fuerzas en el Parlamento y por los procedimientos de exigencia de responsabilidad política del Gobierno. 2) En relación con el Parlamento, es frecuente que le esté atribuida su disolución así como la sanción y promulgación de las leyes. 3) La política exterior es dirigida por el Gobierno. Aunque al presidente le corresponda recibir y acreditar embajadores, ratificar tratados e incluso declarar la guerra y firmar la paz. b) En el sistema presidencialista: El Jefe del Estado de una república presidencialista tiene la posición de líder de la nación y es tan representativo de la voluntad popular como el parlamento, pero con la ventaja de su condición unipersonal. 1) El presidente de los Estados Unidos, dice la Constitución, es el titular del poder ejecutivo, con la principalísima función de dirección política, sin por ello haber abandonado la dirección de la Administración, que también le concierne. 2) Protagoniza la política exterior, a pesar de las competencias del Senado. 3) Es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. 4) Dirige mensajes al Congreso, los cuales no equivalen a iniciativas legislativas pero ejercen gran influencia en la adopción de iniciativas propiamente parlamentarias. 5) Finalmente, puede oponer un veto suspensivo a las leyes del Congreso, que ha de ser motivado. Si pasados diez días desde la aprobación de la ley el Presidente no opone veto ni sanciona, la ley es eficaz automáticamente. Responsabilidad: La irresponsabilidad de la Jefatura del Estado no es privilegio de los reyes. También los presidentes republicanos son políticamente irresponsables, pero les alcanza la responsabilidad penal por cierto tipo de delitos, lo que está excluido en las monarquías. En las Repúblicas parlamentarias la irresponsabilidad del jefe del Estado se corresponde con la institución del refrendo. En las repúblicas presidencialistas responde a la severa separación de poderes constitucionalmente establecida. Por lo demás es difícil que se den las circunstancias y condiciones para el procesamiento criminal de un Jefe de Estado. Lo más normal y pragmático es la presión para que dimita sin ulterior proceso, con lo que la responsabilidad penal se resuelve en una atípica responsabilidad política, como le ocurrió a Nixon en 1974. LECCION 14: FORMAS TERRITORIALES DEL ESTADO 1) Estado unitario y compuestos Existe su división con un criterio territorial, distinguiendo entre “poderes” (órganos) centrales y locales. Cuando esto sucede nos encontramos ante Estados compuestos. En caso contrario, ante un Estado unitario. En la actualidad es políticamente tan normal una organización territorial del poder como otra dentro del ancho origen entre el Estado unitario y el federal, no obstante, sigue siendo cierto que la Teoría del Estado se hace habitualmente desde la óptica unitaria. En el Estado unitario existe un centro único de impulsación política y una sola estructura jurídica del poder. Existe una sola Constitución y un Ordenamiento Jurídico simple y uniforme. El Estado comenzó siendo unitario como forma de separación del policentrismo feudal. Cabe un cierto grado de descentralización dentro del Estado unitario. Junto al centro único de impulsión política puede haber entes territoriales con reconocida capacidad de gestión y administración de servicio (son por ejemplo: municipios y provincias). El paso de la descentralización administrativa a la política determina la aparición del concepto de autonomía y del modelo de Estado compuesto. Con el hay varios centros de impulsión política y una estructura institucional compleja (en la que coexisten órganos de poder generales, centrales y locales). A su vez el Ordenamiento jurídico es también complejo, habiendo una Constitución nacional y constituciones de los llamados Estados miembros, mas normas jurídicas emanadas por los órganos correspondientes, pero todo esto integra un solo Ordenamiento Jurídico Por definición a un Estado le corresponde un Ordenamiento único y coherente. 2) Precedentes teóricos y origen histórico del federalismo Altusio construye una teoría de las uniones federales en los sucesivos niveles de comunidad. Para Altusio, los pueblos son una federación de familias, las provincias, una federación de pueblos, el Reino, una federación de provincias y el Imperio, una federación de Reinos. Este lazo de unión es lo que hay que entender como “confederación Grocio comparte dicho concepto. Montesquieu enfoca el problema con ribetes mas actuales. Expresa el principal estimulo que siempre tuvo el federalismo: la defensa común. La federación dice, debe estar compuesta por Estados de la misma naturaleza y sobre todo republicanos, expresando dos requisitos pretendidos en toda federación: homogeneidad y forma republicana de gobierno. Rousseau concibe la forma federal como la única que evita los peligros de los Estados grandes y la debilidad de los pequeños, permitiendo el autogobierno o democracia directa. El Estado federal hace su entrada en la historia con la Constitución americana de 1787. Una vez decidida la unión, la organización política resultante fue el precipitado de todo lo anterior y del cruce de intereses que se daba entre los Estados pactantes: grandes frente a pequeños, de economía agrícola frente a otros de industria parcialmente desarrollada, etc. 3) Concepto, caracteres y naturaleza del Estado federal La Federación es una permanente tensión dialéctica de dos tendencias: a la unidad y a la diversidad. La tendencia a la unidad se ve propiciada por dos factores: unos preexistentes (de índoleindole cohesiva, por ejemplo: similitud de formas políticas) y otros objetivos (históricamente la defensa común pero han pesado también los económicos). Los caracteres que se suelen señalar de la Federación vienen todos a incidir en el hecho de que establece un modo distinto de división de poderes y pretende realizar una unidad de lo vario. Naturaleza de esta forma política territorial: 1) Hay quienes niegan que sea solo un Estado, entendiendo que lo son solo sus miembros. 2) Para otros, solo es Estado la Federación 3) La mayoría defiende una naturaleza estatal, destacando que la organización política es única La diferencia clara para entender los modelos territoriales de Estado es la existente entre soberanía y autonomía Soberanía es el poder supremo interno del Estado y el poder independiente de este en sus relaciones internacionales. Autonomía es la potestad de dictar normas propias que pasan a integrar el Ordenamiento jurídico del Estado. Si la soberanía reside en la Federación, ella es el único Estado. Los llamados Estados miembros no lo son actualmente y menos lo serán en el futuro. A pesar de tener poder constituyente (el Estado miembro), se trata de un poder constituyente constituido, no originario, ademas de limitado. 4) Nacimiento y principios jurídico-políticos del Estado federal Su nacimiento puede tener lugar de dos modos: 1) Por la unión de varios Estados hasta entonces independientes (normalmente un tratado internacional formaliza la unión y la Constitución sella la inescindible unidad política resultante). 2) Por la federalización de un Estado hasta entonces unitario (resulta aun mas evidente que su origen y fundamento jurídico es la Constitución). Sus tres principios son: 1) Principio de unidad: Una sola soberanía y un solo Ordenamiento Jurídico 2) Principio de autonomía: Una federación implica la unión de comunidades políticas, individualizadas y distintas que disponen de órganos políticos: Gobierno, Parlamento y Poder Judicial. 3) Principio de participación: Los entes federados intervienen en los órganos federales, igualmente en el Parlamento y a su través en la dirección política de la Unión 5) Relaciones jurídicas entre la unión y los entes miembros Son de coordinación, de jerarquía y de cooperación Las tres se complementan entre si. 1) De coordinación: Se plasman fundamentalmente en la distribución de competencias y en un Parlamento bicameral. 2) De jerarquía: Sus manifestaciones mas relevantes son: a) El poder constituyente de los entes federados ha de sujetarse a lo dispuesto en la Constitución federal, b) El Derecho federal tiene primacía sobre el de los entes territoriales, c) La Federación se reserva una acción coercitiva, d) Se establece una vigilancia federal sobre las funciones de los miembros. 3) De cooperación: Se pone de relieve en la participación de los entes territoriales, en la formación de la voluntad general de la Unión, en sus direcciones políticas y en la reforma de la Constitución federal. 6) Estructura institucional Los órganos federales. Referencia especial al bicameralismo: a) El Poder Ejecutivo puede responder a varios tipos: al modelo parlamentario de Canciller, bien al presidencial o bien al colegial. b) Del Parlamento suele decirse que el bicameralismo es consustancial a los Estados federales. Se trata de una verdad a medias ya que nada impide que en un Parlamento monocameral tenga cumplida aplicación el principio de participación si su composición y la regulación de su organización y funcionamiento son los adecuados al efecto. Es frecuente la diversidad de procedimientos de designación de los miembros de la Cámara territorial: elección por sufragio universal directo, elección por sistemas diferentes según los entes federados, designación por las Asambleas legislativas o por los diferentes gobiernos y sistemas mixtos. Se repite asimismo que. mientras la Cámara Baja representa a los ciudadanos de la Unión, la Cámara Alta representa a los entes miembros. En una democracia de partidos, estos homogenizan las actitudes de sus grupos parlamentarios en una u otra Cámara, de manera que los problemas de la organización territorial del Estado se ventilan en la Cámara en la que tengan escaño los líderes de los principales partidos. c) Un Tribunal Federal superior dirime los conflictos entre los entes miembros y entre estos y la Federación, así como los problemas suscitados por la aplicación del Derecho federal. Estructura institucional de los entes miembros: Suelen dotarse de una estructura paralela a la federal, con la única variante de que sus Parlamento son monocamerales. Están regidos por verdaderos gobernantes, no por meros funcionarios administrativos ni delegados de órganos federales. 7) Distribución de competencias 1) Materia de legislación federal exclusiva: En ella cabe que la ejecución de esa legislación comprenda también a la Federación 2) Materias de legislación exclusiva de los entes miembros: Puede comprender a ellos mismos o a la unión 3) Se habla de competencias compartidas cuando los órganos de uno y otro nivel tienen competencias diferentes dentro de una misma función estatal. 4) Si unos órganos y otros son competentes en una misma materia pero ateniendo a diversos aspectos de ella estamos ante competencias concurrentes. 5) Se habla también de competencia indistinta: Las cuales admiten la actividad de uno y otros órganos en condiciones de igualdad e incluso simultáneamente, exigiéndoles solo la debida condición para no entorpecerse. 8) Estado federal y confederación de Estados Es científicamente necesaria la diferenciación de formas y modelos para, desde ellos, poder mejor analizar la realidad política. Las diferencias más apreciables entre Federación y Confederación son: 1) La Confederación es una unión de Estados de Derecho internacional, basada en un tratado y formada para coordinar su política en las concretas cuestiones acordadas. La Federación es una unidad (no mera unión) de Derecho constitucional. 2) En la Confederación todos los Estados integrados siguen siendo soberanos y sujetos del Derecho Internacional. En la Federación, sólo lo es el Estado federal, que es el único que ejerce soberanía. 3) La Confederación, no tiene los elementos formales del Estado (poder soberano, Ordenamiento jurídico), ni tampoco sus presupuestos físicos (pueblos, territorio). En cambio unos y otros existen en una Federación, por esos eso es Estado. Debe ser resaltada la diferencia de las normas emanadas de una y otra: las normas federales obligan directamente a los ciudadanos, las confederales han de transformarse previamente en normas estatales. 4) Finalmente, la Confederación no puede modificar el tratado que la originó (lo que corresponde al unánime acuerdo de los Estados miembros), y por el contrario, no suele ser necesaria tal unanimidad de los entes federados para reformar una Constitución federal. A pesar de todo, a veces se da el paso de la Confederación a la Federación de manera poco perceptible y sin cambiar de denominación, como aconteció en Suiza, que, siendo un Estado federal desde 1874, continúa llamándose Confederación Helvética. 9) Estado federal y Estado regional El Estado regional es una forma política reciente. Data de la II República española, cuya Constitución (1931) lo denominaba Estado integral, acaso para indicar la autonomía que se reconocía a las regiones no rompía la unidad e integridad territorial. Únicamente Cataluña aprobó su Estatuto de Autonomía en tiempo de normalidad constitucional (1932). El País Vasco y Galicia lo hicieron ya desatada la guerra civil. La Constitución española vigente, sobre el precedente mencionado, ha instaurado, una organización regional del poder que ha sido bautizada por la doctrina y la jurisprudencia como Estado autonómico. Se reconoce la autonomía política – que no soberanía – de las distintas regiones y nacionalidades, denominadas Comunidades autónomas, en relación dialéctica de los principios de unidad nacional y de superior jerarquía de los poderes generales y centrales, e igualmente orientada por los principios de solidaridad y de cooperación. En 1983 terminaron de aprobarse todos los estatutos, asumiendo unos autonomía plena y otros limitada. La diferenciación entre los Estados federal y regional podría cifrarse en las mayores competencias de los entes federados. Es preferible, pues, guiarse por criterios formales: 1) Las regiones o comunidades autónomas no tienen poder constituyente. Los entes federados, si, aunque constituido y limitado. 2) Un estatuto de autonomía regional debe ser aprobado por el Parlamento aunque en su elaboración hayan tenido las regiones un protagonismo decisivo. En cambio, la Constitución de un ente federado es aprobada por éste con el único limite de no vulnerar la Constitución federal. 11) Perspectivas actuales de las formas territoriales compuestas en el Estado social e internacionalmente integrado La insuficiencia del Estado nacional como marco de la política, su dimensión excesiva para la rápida y eficaz solución de ciertos problemas es una de las razones de las experiencias descentralizadoras y regionalizadoras del siglo XX. Su pequeñez y debilidad para afrontar otras cuestiones (defensa, mercado), ha motivado su superación en organizaciones supranacionales. De estas dos tendencias, es más fuerte la segunda, que debilita la primera. Las exigencias del Estado social juegan a favor del fortalecimiento de los poderes centrales. El crecimiento de un sentimiento nacional gana terreno a la reivindicación de la diversidad, como sucede en Estados Unidos y en Alemania. En cambio, este último no se da en un Estado como España, que, siendo menos descentralizados, experimentan en su seno fuertes nacionalismos. Veamos sucintamente la incidencia de los dos primeros fenómenos: a) La integración de Estados federales y regionales en una organización supranacional comporta uniformidad entre los diversos Estados integrados. Ejemplo: la Unión Europea, cuyo Ordenamiento es aplicable en cada Estado integrado en ella, sin necesidad de modificar formalmente su estructura territorial compuesta. b) Por su parte, el Estado social también tiende a la uniformidad y a la centralización, porque responde de esa manera a acuciantes demandas sociales. Tiene difícil explicación, desde los presupuestos del Estado social, que servicios sociales ineludibles se presten en condiciones muy diferentes según sea la región, comunidad o land competente. La interdependencia económica, militar y tecnológica del mundo actual ha motivado un crecimiento del peso específico del poder central y un consiguiente debilitamiento de las regiones y entes federados. El poder financiero reside principalmente en los órganos centrales, los cuáles, o prestan el servicio si son competentes para ello, o ayudan financieramente a los poderes locales para que lo atiendan. Dicho muy rotundamente, el principio de igualdad, propio del Estado social, se está imponiendo al de autonomía, propio del Estado compuesto. LECCION 15: DEMOCRACIA REPRESENTATIVA Y DEMOCRACIA DIRECTA 1) Principio de soberanía popular Soberanía equivale a supremacía, es el poder del Estado que se manifiesta como relativamente supremo en el orden interno e independiente en el externo. En un Estado democrático el sujeto titular de ese poder no puede ser otro que el pueblo. Evolución histórica de este principio: Los términos nación y pueblo fueron sinónimos en el s. XVIII, pero a partir de la Revolución francesa de 1.791 se diferencian ambos conceptos, escribiendo Nación, con mayúscula, como concepto jurídico-político titular de la soberanía; y pueblo, con minúscula, como concepto sociológico equivalente al agregado o suma de los franceses. El liberalismo conservador se adueño del concepto mítico y místico de nación y estampó en las constituciones la expresión “soberanía nacional” al tiempo que excluía a la mayor parte de la población del ejercicio de la soberanía, mediante el sufragio censatario, en razón de su renta, de su rango, de su cargo o estudios. Los movimientos sociales del s. XIX le opusieron otra mística: la del pueblo humilde y soberano que reclama y conquista el sufragio universal, que hoy día se ha enseñoreado de los regímenes demoliberales. A lo largo de la historia constitucional española, la evolución del concepto de soberanía ha sido como sigue: ! La Constitución gaditana y la de 1869 hablan de soberanía nacional. ! El Estatuto Real de 1834, de soberanía tradicional monárquica. ! Las Constituciones de 1845 y1876, e incluso la de 1837, tienen soberanía compartida por el Rey y las Cortes. ! El proyecto de Constitución de l la I República y en la Constitución de la II República hallamos la idea de soberanía popular. ! Con Franco Bahamonde, soberanía personal. ! La ley para la Reforma política restableció la soberanía popular. ! La Constitución vigente hace sinónimos entre soberanía nacional y popular. Soberanía nacional y soberanía popular: a) La Tópica teoría diferenciadora: Es usual oponer soberanía nacional y soberanía popular por entender que pueblo y nación son conceptos diferentes. La nación no es el conjunto de habitantes de un país, sino que incluye las generaciones pasada, presentes y futuras, incluye la cultura, los sentimientos, los intereses colectivos y se termina identificando nación con los intereses económicos, por tanto nación sería el conjunto de propietarios. Por tanto la soberanía nacional no requiere sufragio universal sino sólo censatario (restringido a los propietarios). b) Su insuficiencia: No se trata de que los pensadores demócratas prefieran las expresiones pueblo y soberanía popular y los menos demócratas nación y soberanía nacional, sino que unos y otros utilizan indistintamente esas expresiones, pues ambas aluden al “conjunto de los ciudadanos”; pero para los demócratas los ciudadanos son todas las personas y para los otros, sólo unas pocas personas por razón de renta, de rango, de su cargo o de sus estudios. c) Restablecimiento de la identidad entre pueblo y nación en el régimen democrático: Hoy en día, seguir diferenciando soberanía popular y soberanía nacional es un verdadero destino, pues equivale a renunciar a unas expresiones nobles y entregárselas a los enemigos de la democracia, que aparecen así como los únicos “habitantes”y patriotas. 3) Modelos históricos de representación política En la Edad Media la participación política de personas distintas del monarca y de sus allegados, comienza con la incorporación de los mayores propietarios de tierras (nobleza y clero) a los asuntos importantes del Reino. Los señores feudales, por su aportación militar y económica al monarca, obtienen de éste compensaciones tributarias y otras de la administración de justicia; los burgueses empiezan a comprar tierras o cargos y obtienen el derecho de ciudadanía (comerciantes, funcionarios y letrados). El mandato imperativo fue el modelo de representación adecuado a este planteamiento; los dueños del territorio o de la renta de país, hacían oír sus voces políticas directamente o a través de portadores. Dicho modelo fue construido sobre la figura iusprivatista del contrato de mandato. El mandante o representado ordenaba al mandatario o representante un comportamiento político ajustado a las instrucciones que le entregaba y se reservaba el poder de revocarlo en cualquier momento. El mandado representativo buscaba la independencia de representante. Este objetivo se instrumentó jurídicamente con la prohibición de las instrucciones y de la revocación. Cuando, con la Revolución francesa, la burguesía alcanzó una representación política paritaria a los estamentos privilegiados, la consiguió de la mano del principio de soberanía nacional y del mandado representativo. 5) Nacimiento de la democracia representativa No es la democracia lo que anhelaba Montesquieu, ni De Lolme, ni Sieyès. Tampoco lo pretendían los fundadores de los Estados Unidos; antes al contrario, buscaron proteger el régimen de la influencia del “populacho”. Porque la democracia era entendida como autogobierno directo del pueblo y, como tal, un sistema político viciado. ¿Por qué, entonces, se ha terminado hablando de democracia representativa, si en los orígenes del Estado constitucional aparecen democracia y representación como conceptos contradictorios y excluyentes? Se debió a dos manipulaciones semánticas operadas con los conceptos de pueblo-nación y de democracia: 1) El fundamento económico de la representación no varió con el paso del mandato imperativo al representativo: con el sufragio censatario votaban sólo los propietarios y categorías sociales asimiladas a ellos. 2) De otro lado, se comenzó a llamar democracia al gobierno representativo, basándose en que gobernaban los representantes de la nación. El primero en utilizar democracia representativa fue Condorcet, por el año 1787. Paine maneja el concepto aunque no la denominación, cuando considera preferible la representación incorporada a la democracia que la democracia simple. Los constitucionalistas del x. XIX, con titubeos, ya comenzaron a llamar democracia al gobierno representativo y en el XX ya no se habla de otra forma de democracia. 6) Evolucion de la democracia representativa en el Estado de partidos Entre la representación decimonónica y la actual media un abismo, el que va desde el sufragio censatario al universal. Ahora cuando el pueblo está mejor representado en el Parlamento, éste ha dejado de ser el órgano decisivo del sistema político; hoy el centro de decisión se ha desplazado al Gobierno y a la Administración. La función mediadora entre el electorado y el poder que tenía el Parlamento, ahora es cumplida por los partidos políticos. La representación produce un distanciamiento entre la titularidad de la soberanía (que reside en el pueblo) y su ejercicio por parte de los representados, los cuales, de hecho, la ejercen movidos por los partidos. El mandato representativo ha entrado en crisis en el Estado de Partidos, ya que los representantes tienen una rígida disciplina en su comportamiento político, especialmente en las votaciones en que intervienen. Ello evidencia la distancia entre representación y democracia en sentido originario, pero también es cierto que la evolución de este régimen, sobre todo desde la conquista del sufragio universal, ha hecho de él el que históricamente ha permitido una mayor influencia popular en el poder, ha aportado a éste una mayor legitimidad y le ha exigido una mayor responsabilidad. Es decir: ha terminado siendo, en efecto, una democracia representativa, aun con todas sus limitaciones. 7) Las instituciones de democracia directa como complemento de la democracia representativa en el Estado de partidos La idea de combinación de democracia directa y representativa quedó eclipsada durante más de cien años, unas veces porque el régimen existente repelía toda forma participativa, otras porque los instrumentos de participación directa fueron utilizados al servicio de la autocracia. Los rasgos que ha caracterizado la utilización (manipulada) política de la participación directa son: ! Antipartidismo. ! Antiparlamentarismo. ! Autoritarismo. ! Conservadurismo La introducción de formas de participación popular directa, dice Carré, no pretende únicamente dar satisfacción a las aspiraciones democráticas, sino que se inscribe en un movimiento de reacción frente al parlamentarismo absoluto, pretendiendo limitarlo, de un lado, mediante la dotación al Ejecutivo de poderes independientes; de otro, a través del control de la constitucionalidad de las leyes, y, finalmente, confiriendo a los ciudadanos facultades de participación directa en la potestad legislativa mediante el referendo y la iniciativa popular. Hoy, con la generalización del sufragio y el protagonismo de los partidos, las instituciones de democracia directa adquieren una significación diferente de la mera crítica radical del régimen representativo; con ciertas condiciones de democraticidad estas instituciones pueden ser funcionales para el Estado constitucional, en el que el referendo popular es crecientemente utilizado para la adopción de decisiones sobre soberanía territorial o sobre textos legislativos que precisan un especial consenso y como procedimiento excepcional para corregir disfuncionalidades parlamentarias. El rasgo tradicional antipartidista puede ser corregido ya que los partidos son los que más fácilmente pueden promover una iniciativa popular o enfrentarse dialécticamente en una campaña de referendo. El Concejo Abierto es sólo una forma de participación directa en el nivel municipal. La Cibernética y la informática hacen posible en nuestros días la celebración de referendos con la frecuencia que se quiera. LECCION 16: ELECCIONES. SISTEMAS ELECTORALES 1) Significación política de las elecciones Son una institución jurídico-política a través del cual conectan entre si el Estado-aparato y el Estado-comunidad. Cuando se consigue el sufragio universal se alcanza la “racionalización de la representación”. En el Antiguo Régimen apenas puede decirse que las elecciones tuvieran una función de legitimación, ya en en el Nuevo Régimen durante bastante tiempo se restringieron los derechos políticos a una minoría Para ser democrático, se requiere que esas elecciones sean: 1) Libres: Elegir en un acto libre de la voluntad. 2) Diputados: Requiere el previo reconocimiento jurídico del pluralismo político y la posibilidad de alternativa. 3) Periódicas: Sin prejuicio de que, por necesidades del juego institucional, puedan ser adelantados al ser disuelto el Parlamento. 2) Aspectos sociológicos de la no participación electoral El elector racional, que decide el sentido de su voto a solas, con su conciencia y después de leer los programas electorales, es una pura abstracción que no se da en la realidad. El ciudadano persigue siempre su interés, lo mismo en el mercado económico que en el político Niveles de participación electoral: La participación suele ser mas alta en momentos de interna politización que en una prolongada normalidad democrática y en elecciones generales mas que en locales. Lipset ha señalado varios tipos de condicionamientos sociales que favorecen la participación electoral, ellos son: 1) La mayor influencia directa del resultado electoral en los intereses del grupo, 2) La mayor información de los miembros del grupo sobre los problemas generales, 3) La presión ambiental del grupo. Variables del comportamiento electoral: Las variables estructurales mas estudiados son: 1) Sexo: El comportamiento de la mujer respecto al hombre suele ser (aunque con el tiempo en sentido decreciente): a) Mayor indice de abstención, b) Mayor tendencia al voto conservador, c) Mas inclinación al llamado voto respeto. 2) Edad: a) Mayor abstencionismo del joven, por causas coyunturales (viajes por ejemplo) y de contestación ideológica al sistema. La participación electoral entra en función directa de la social y económica efectiva y la de los jóvenes, es evidentemente menor, b) El voto joven suele ser mas progresista que conservador. Se traduce como una orientación genérica antigubernamental. 3) Religión: a) En los países pluriconfesionales y con libertad religiosa, no parece ser un factor decisivo, b) En los países con libertad religiosa y predominio de una religión suele darse una cierta identificación hacia esta. El voto propiciado por la misma suele ser mas conservador, c) Cuando en un país se ha vivido la religión como problema el factor religioso puede ser determinante, d) En países con minoría religiosa discriminada también puede ser decisivo, e) En EE.UU., los católicos votan generalmente a demócratas y los judíos según la actitud del candidato hacia Israel. 4) Raza: Las étnicas suelen votar a la izquierda, como forma de forzar la apertura del sistema político y la igualdad. 5) Variaciones geográficas: Sirven para confeccionar mapas electorales útiles a los partidos políticos para sus campañas, designación de candidatos, etc. 6) Clase social: La “ley social del centro de gravedad” consiste en que la posición social elevada esta relacionada con la mayor información política lo cual facilita una sensibilización respecto a los problemas y estimula la participación Se espera que las personas de elevada posición-social voten mas a los partidos conservadores en tanto que los sectores de la base de la pirámide social voten a partidos que propugnan el cambio. 3) El sistema electoral: Conceptos y elementos Se lo puede definir como el conjunto de reglas y procedimientos conforme a los cuales se convocan y celebran las elecciones, se asignan los escaños a tenor de los votos obtenidos por las candidaturas y se resuelven los recursos a que todo este proceso tiene lugar. Sus elementos mas importantes son: 1) Derecho de sufragio, 2) Censo electoral, 3) Campaña electoral, 4) Forma de voto, 5) Circunscripción electoral, 6) Formula de escrutinio, 7) Recursos. 4) El derecho de sufragio En un Estado social y democrático de Derecho, la soberanía popular se traduce en el sufragio universal como “derecho publico subjetivo” sin que deje de ser una función constitucional que corresponde al “cuerpo electoral”. La Constitución española caracteriza el sufragio como universal, libre, igual y secreto. Para todas las elecciones (salvo las provinciales), es ademas directo). La Ley Electoral añade que es personal y singular. a) Sufragio universal: “Un hombre, un voto”. Ha sido una conquista del siglo XX. El voto femenino es reciente, se alcanza en general en el periodo de entreguerras. Con la irrupción del marxismo, el voto femenino se convierte en una reivindicación de los partidos de izquierda, a medida que se observa su tendencia conservadora, se siguió defendiéndolo pero ya, por motivos éticos y de coherencia ideológica Los únicos requisitos para el ejercicio del derecho de sufragio son: 1) Mayoría de edad: Hay tendencia generalizada a reconocer el sufragio activo y pasivo, masculino y femenino a los dieciocho años, 2) Inclusión en el censo electoral: Es la relación de electores de cada circunscripciones No puede votar quien no figure inscrito en el, 3) Nacionalidad: Sin embargo, hay tendencia a admitir el derecho de sufragio de extranjeros en las elecciones municipales, 4) Pleno disfrute de los derechos políticos: La perdida del derecho de sufragio es una decisión grave que únicamente puede adoptar la autoridad judicial bien en forma de resolución expresa o de sentencia. b) Para que el sufragio sea libre, es preciso que este reconocido el mas amplio pluralismo político y garantizadas las libertades de expresión, reunión y manifestación, entre otras. c) Sufragio igual significa que todos los votos tienen igual valor e inciden en igual medida en la conformación de la Cámara representativa. Para que el sufragio sea verdaderamente igual es preciso que la atribución de escaños a las circunscripciones electorales sea estrictamente proporcional a su población (o a su centro electoral) que nunca lo es. d) El sufragio es directo cuando la elección se sustancia con una sola votación Es indirecto cuando el elector vota a “electores de segundo grupo” o compromisarios, los cuales, ulteriormente, votan al titular del cargo en disputa. e) El carácter secreto del voto es condición esencial en toda elección libre. Para garantizarlo se confeccionan papeletas, sobres y se instalan cabinas en los colegios electorales. f) El sufragio personal excluye su delegación en otra persona, pero admite el voto por correo. g) Sufragio singular significa que solo se puede votar una vez en cada elección 5) La circunscripción electoral Se funda en tres principios íntimamente ligados, pero con frecuencia antagónicos: 1) La igualdad de sufragio, las circunscripciones electorales deben tener, en lo posible, un número igual de electores por diputado. 2) La delimitación de circunscripciones debería apoyarse en otras ya existentes, administrativas o políticas. 3) La revisión de los límites de las circunscripciones en función de los movimientos de población (fórmula demográfica). La delimitación de los distritos con criterios demográficos (un diputado por cierta cantidad de ciudadanos o de electores) cumple mejor el principio de igualdad del sufragio que otros criterios. 6) La formula de escrutinio Se trata de interpretar los datos numéricos de la elección como base de la distribución legítima de los escaños. Formulas de mayoría: Producen una sobrerepresentación de los partidos fuertemente implantados en todo el territorio nacional y de los partidos regionales si la circunscripción electoral es idónea. Puede ser mayoría relativa y a una vuelta, como en Inglaterra, o mayoría absoluta y a dos vueltas, como en Francia. La variante de mayoría absoluta busca representantes incontestablemente respaldados por su circunscripción. Acaso dé resultados más proporcionados, pero aplicada en su pureza puede beneficiar paradójicamente a los partidos pequeños. La variante mayoría relativa, vigente en países anglosajones, tiene su lado más positivo en su enorme sencillez y en la relación directa que provoca entre elector y candidato en el momento electoral y entre ciudadano y diputado durante la legislatura. Aunque suele primar, de hecho, el partido más votado, puede suceder y ha sucedido que gane la elección en escaños el partido que la ha perdido en votos. Formulas proporcionales: Consiguen una representación más precisa de la voluntad general, ya que tienden a suprimir el “voto inútil”. Estas ideas (justicia y utilidad de los votos) constituyen su lado positivo. El negativo reside en la falta de inmediatez en la relación elector-candidato. En general todas las fórmulas electorales conceden a los partidos más votados un número de escaños superior al proporcional, e inferior a los menos votados. Hay dos tipos de fórmulas de proporción: la del resto mayor y la de la media mayor. De esta última, a su vez, se emplean dos variantes: la de D’Hont (utilizada en España) y la de Santa Lagüe. Hay más tipos pero veremos estos dos y el sistema alemán: a) Fórmula del resto mayor: 1) Se divide el número de votos (votos válidos y expresos; esto es: no nulos ni blancos) por el número de escaños en litigio. Se obtiene así que: Cociente electoral = votos /escaños. 2) Obtenido el cociente electoral, se dividen por él los votos de las candidaturas. Los nuevos cocientes equivalen a los escaños que cada uno gana. 3) Si no quedan repartidos todos los escaños, los sobrantes son adjudicados a las candidaturas que hayan quedado con mayores restos en la anterior operación. Ejemplo: sea una circunscripción de 10 escaños y 100.000 votos válidos y expresos, habiendo obtenido cada candidatura los siguientes: A:42.000; B:33.000; C: 19.000; D: 6.000. El cociente electoral es: Y el reparto de escaños se hace así: Candidatura A: 42.000 ------------- = 4 (Resto: 2.000) 10.000 33.000 ------------- = 3 (Resto: 3.000) 10.000 19.000 ------------- = 1 (Resto: 9.000) 10.000 6.000 ------------- = 0 (Resto: 6.000) 10.000 100.000 ------------- = 10.000 10 Candidatura B: Candidatura C: Candidatura D: Quedan adjudicados ocho escaños. Los dos sobrantes se atribuyen a las candidaturas C y D por sus mayores restos. El reparto final es A:4; B:3; C:2 y D: 1. b) Fórmula de la media mayor en su variante de “D`Hondt”: Se aplica en España en todas les elecciones salvo en las del Senado. En grandes circunscripciones ofrece una buena proporcionalidad, pero en pequeñas perjudica notablemente a los partidos menores. 1) Se dividen los votos obtenidos por cada candidatura entre la serie natural de los números hasta el de los escaños en litigio (de hecho, no son precisas tantas operaciones si vemos que los votos están muy repartidos). 2) Se ordenan los cocientes de mayor a menor hasta el número de escaños de la circunscripción. 3) Cada candidatura gana tantos escaños como cocientes suyos hayan sido incluidos en esa selección. Con el mismo supuesto anterior, opera así: 1 2 3 4 5 6 7 A: 42.000 42.000 21.000 14.000 10.500 8.400 7.000 B: 33.000 33.000 16.500 11.000 8.250 C: 19.000 19.000 9.500 6.333 D: 6.000 6.000 3.000 No es necesario agotar las operaciones. Los diez cocientes más elevados figuran subrayados. El reparto queda así: A: 5 escaños; B: 3; C: 2 y D: 0. c) Fórmula de la media mayor en su variante de Santa Lagüe: Es utilizada en Escandinavia. Favorece partidos medianos y mayores, desde luego, perjudica a los pequeños porque el primer numero divisor es muy elevado. Se opera como en la variante anterior pero con los números: 1’4, 3, 5, 7, 9, 11, etc. Ej. (siguiendo con los mismos datos de partida de los ejemplos anteriores): 1’4 3 5 7 9 --------------------------------------------------Candidatura A: 42.000 30.000 14.000 8.500 6.000 4.666 “ B: 33.000 23.571 11.000 6.600 4.714 3.666 “ C: 19.000 13.571 6.333 3.800 “ D: 6.000 4.285 2.000 El resultado final es: A: 4; B: 4; C: 2 y D: 0. Como puede observarse, con los mismos resultados, tres fórmulas de escrutinio arrojan tres distribuciones distintas de escaños, por lo que es de suma importancia en el funcionamiento del sistema electoral y de la democracia representativa. d) La Fórmula Alemana (A.B.W.R.): Es un pseudo-sistema mixto, utilizado en Alemania. Es una adaptación del sistema, llamado así en honor de A. Brake y Weil Raynar (dos de sus principales estudiosos franceses), pero ideado en 1924 por el socialista austriaco Frederic Adler. Se trata de un sistema de representación proporcional pero con elementos próximos al sistema de mayoría. El elector utiliza dos papeletas: con una vota una lista o partido de su Land; con la otra, a un candidato de su distrito, que puede ser de partido diferente al votado con la primera. Cada candidatura alcanza un número de escaños proporcional a los votos obtenidos (salvo que no supere el mínimo establecido). Pero a la hora de determinar la composición individual de la Cámara, tienen escaño asegurado los candidatos personalmente más votados en cada distrito de los 331 en los que, al efecto, se divide el país (éste es el elemento próximo al sistema de mayoría). 7) Sistemas electorales y sistema de partidos El decreto de convocatoria debe precisar la fecha de la votación y de los sucesivos actos intermedios (presentación de candidaturas, proclamación de las mismas, apertura de la campaña electoral, etc.). El censo electoral se publica con la suficiente antelación para permitir la interposición y resolución de los pertinentes recursos por parte de los ciudadanos afectados por los posibles errores u omisiones. 8) El proceso electoral en la democracia de partidos Las candidaturas: Poco a poco se va extendiendo el monopolio de los partidos políticos en la presentación de candidaturas debido a que les da mas facilidades que a los ciudadanos y agrupaciones de electores. En distritos uninominales no caben más candidaturas que las individuales; en las circunscripciones plurinominales pueden presentarse candidaturas o listas, según disponga la ley. Las listas con cerradas cuando contienen tantos candidatos como escaños en liza (y alguno más como suplentes), de manera que el elector no puede incluir ningún nombre de otra candidatura diferente. Son bloqueadas si, además, determinan el orden de prelación de los candidatos, lo que lleva a trasladar el momento decisivo de las elecciones a una fase previa: la confección de las candidaturas por los partidos políticos. Como ello no ocurre con la participación de los militantes y con transparencia, es de ahí de donde proviene una de las más graves grietas entre el Estado de partidos y el Estado social y democrático de Derecho. Realizadas las comprobaciones oportunas por la Administración, se hace la proclamación de las candidaturas. Contra ésta puede recurrir quien se considere improcedentemente excluido y quien (partido o candidato) pueda sentirse perjudicado por la proclamación de un adversario. Las campañas electorales y su financiación: La campaña electoral está integrada por los actos de los candidatos y de los partidos y agrupaciones que presentasen candidaturas en los cuales se solicita el voto de los electores. Tiene un tiempo prefijado y suele terminar a las cero horas del día anterior a la votación, ese día se llama jornada de reflexión. Uno de los problemas más importantes de resolver a la hora de velar por unas elecciones libres y disputadas con criterio de igualdad es el de su financiación. Las fuerzas económicas consiguen, frecuentemente, alterar sensiblemente el comportamiento del electorado al volcar su apoyo a favor de determinada candidatura; si esto es grave más lo es el desprestigio que ello significa para el sistema político por cuanto los ciudadanos se acostumbran a ver en los candidatos y elegidos una dependencia inhabilitadora para representar a la nación. Los procedimientos puestos en práctica en este siglo para controlar la financiación de las campañas electorales pueden ser clasificados en cinco modos: 1) Prohibición de cierto tipo de contribuciones. 2) Limitación de las contribuciones electorales del propio bolsillo del candidato, de su familia y allegados y de sus partidos. 3) Publicidad de las contribuciones. 4) Limitación de los gastos. 5) Financiación estatal. Votación y escrutinio: Abiertos los colegios electorales, el elector vota una vez comprobada su personalidad y su inscripción en el censo electoral. Se anota su participación para evitar la repetición del voto. Tras la votación se procede al escrutinio de los sufragios. Durante la votación y el escrutinio pueden estar presentes interventores de las candidaturas, que velan, al igual que los componentes de las mesas electorales, por la pureza de todo el procedimiento. El Acta con el resultado se remite a la Administración Electoral, entregándose copia a los interventores que lo soliciten. LECCION 17: EL PARLAMENTO (1): DERECHO PARLAMENTARIO. ESTRUCTURA CAMERAL DEL PARLAMENTO 1) Origen y fuentes del derecho parlamentario Puede remontarse a las practicas, costumbres y privilegios de los Estados Generales y Parlamentos medievales. En Inglaterra fueron las facultades judiciales de la Cámara de los Lores las que proporcionaron las primeras normas y usos de procedimiento para otros trabajos parlamentarios. En Francia se dotaron de nuevas normas de organización en 1789, en plena Revolución, para comenzar la actividad parlamentaria. En España se utilizaron usos parlamentarios ingleses y españoles hasta que se encaro a su Comisión un reglamento parlamentario. En cuanto a las fuentes hay acuerdo en dos puntos: 1) Su fuente especifica es la denominada “reglamento parlamentario”. 2) Que el Derecho parlamentario no se agota en ella sino que se nutre de otras formas de mas variado rango formal. 2) El principio de autonomía parlamentaria La cuádruple autonomía parlamentaria: Las Cámaras Legislativas han disfrutado de ciertas prerrogativas cuyo fundamento era preservar su independencia. Consisten en el reconocimiento de su autonomía en cuatro esferas: 1) Normativa (Las Cámaras establecen sus propios reglamentos). 2) Presupuestaria (Aprueban sus presupuestos). 3) De gobierno (Eligen sus Presidentes y mesas). 4) Administrativa (Regulan el estatuto del personal a su servicio). Evolución histórica del principio de autonomía parlamentaria y de su fundamento jurídico-político: Cuando el Parlamento ingles alcanzo una posición política preeminente fue asumido como un principio básico del constitucionalismo británico, el de la “soberanía del Parlamento”, este no encontró obstáculo para actuar con plena autonomía El principio de autonomía parlamentaria fue asumido por el “Estado liberal” como uno de sus elementos esenciales. Solo ha sido interrumpido donde y cuando el régimen el régimen liberal fuera sustituido por otro autocrático o al menos, no tan liberal. En España, la regla general ha sido su reconocimiento tanto en las constituciones moderadas como en las progresistas, en las monarquías como en las repúblicas En un Estado social y democrático de Derecho hay que fundamentar la pervivencia de este principio en la “funcionalidad” que aun prestan al sistema político, esta consiste en la conservación y defensa de la independencia del Parlamento. Como dicha autonomía no tiene otra justificación que la instrumental al servicio de las funciones de la Cámara, debe tener este mismo limite. 5) Origen y evolución del bicameralismo El origen remoto del bicameralismo nos lleva a los Parlamentos medievales de Polonia, Hungría, Bohemia y, sobre todo, de Inglaterra, donde una Cámara incluye a la alta nobleza y al alto clero, mientras que la otra incluye a los demás estamentos privilegiados. Su origen próximo se encuentra en la Constitución de los EEUU de 1787, basada en la representación especial (mal llamada territorial) que asume la Segunda Cámara. La fundamentación teórica puede encontrarse ya en la doctrina montesquiniana de la división de poderes, en la que el Parlamento, como órgano de poder mas importante, debía estar dividido en dos Cámaras que se frenaran mutuamente e integraran en su seno estamentos distintos, poderes sociales y políticos diferentes. El bicameralismo ha evolucionado al compás del sistema social. Pero la Cámara Alta siempre conservo el carácter de freno de la representación popular. Durante el s. XIX el paulatino avance del principio democrático no pudo sino repercutir en la concepción de la Segunda Cámara. De estar integrada por la nobleza y el alto clero, pasó a estarlo, además, por la oligarquía terrateniente, financiera y, en algunos casos, industrial, en tanto accedía a la Cámara Baja el resto de la ciudadanía censataria 7) El bicameralismo en el constitucionalismo actual La transformación de las segundas Cámaras y el principio bicameral: La transformación de las segundas Cámaras tuvo lugar de distintos modos: 1) Homogeneización de su representatividad con la de la Cámara Baja, aunque sin duplicarla y para ello se modifica ciertos elementos del sistema electoral. 2) La Cámara Alta va a ser de representación de intereses sociales y económicos. 3) Se disminuye sus atribuciones políticas por lo que queda subordinada a la Baja. Ha habido una novación del régimen liberal y de sus valores, de donde ha derivado la de sus instrumentos técnico-jurídicos, entre los que el bicameralismo ocupaba un lugar principal. En el demoliberalismo actual la Segunda Cámara, como dice Chueca, deja de ser contrapeso de la primera para pasar a ser su complemento, ambas integrantes de un órgano unitario de estructura completa: el Parlamento. En la complementariedad de las dos Cámaras ha tenido un importante papel la emergencia de los partidos políticos a la superficie del Ordenamiento jurídico y su progresiva incorporación a los órganos y funciones estatales. La disciplina que éstos imprimen a sus miembros en el comportamiento parlamentario hacen que únicamente en casos de bicameralismo perfecto y no coincidencia de las mayorías parlamentarias pueda darse un conflicto entre las Cámaras. Cuando el bicameralismo es perfecto, ambas mayorías suelen ser homogéneas y cuando es imperfecto el criterio de una Cámara se impone a la otra. En el constitucionalismo actual el bicameralismo estructural deja paso al procedimental. Es decir, se va alumbrando un bicameralismo que busca su justificación en la funcionalidad que aporta al régimen democrático sin contradecir sus fundamentos. Que no sería posible sin la disciplina que imprimen los partidos políticos a través de los grupos parlamentarios. También se ha dado una segunda novación del “principio bicameral” mediante la adopción de ciertos mecanismos constitucionales que cumplen, en cierto modo, la función de freno y prudencia atribuida a la segunda Cámara dando garantías frente a la Mayoría Gobernante: 1) Organización y funcionamiento del parlamento unicameral en Comisiones. 2) Exigencia de mayorías cualificadas para la aprobación de algunas leyes o ciertas resoluciones. 3) Referendo popular para la aprobación de determinados proyectos. 4) Existencia de una jurisdicción constitucional. 5) Moción de censura. Las segundas Cámaras de representación territorial: La denominación de las segundas Cámaras de representación territorial experimenta una inflexión considerable en función del sistema de designación de los miembros de la Cámara Alta: 1) La designación por los entes federados hace a dicha Cámara muy apegada a los intereses locales. 2) Con sufragio universal directo, los senadores de los Estados Unidos se independizan más de los interese locales que los miembros de la Cámara de Representantes. 3) El sufragio indirecto y territorialmente compensado hace aparecer la Senado francés como una Cámara de representación de intereses agrícolas. 4) En Italia, con sufragio universal directo, el senado es tan representativo del pueblo italiano como la Cámara de Diputados. Dos tercios de los Parlamentos del mundo son monocamerales; si desde la Segunda Guerra Mundial han desaparecido una veintena de segunda Cámaras y se han creado muchas menos (entre ellas el Senado español). Pero nada de esto parece afectar a las Cámaras de representación territorial, sino solo a las conservadoras o de segunda lectura. 8) Monocameralismo y bicameralismo en la historia constitucional española Puede decirse que en la historia constitucional española ha prevalecido la opción monocameral en los períodos revolucionarios y la bicameral en los conservadores, con algunas excepciones. La Constitución de Cádiz de 1812, consagró el monocameralismo en su articulado. El Estatuto Real convocó Cortes bicamerales. A partir de este momento, el bicameralismo fue la opción constitucional hasta la II República, salpicada por intentos y proyectos monocamerales. La Constitución de 1837 era bicameral, lo mismo que la de 1845, el proyecto de1856, y la de 1869; la de 1873 mantuvo el bicameralismo, pero por otros motivos: el Senado estaba concebido como Cámara Federal. Tras la suspensión de la Constitución en 1923, el proyecto primorriverista preveía una solución monocameral no obstante su carácter fuertemente conservador. También la II República optó por unas Cortes monocamerales, como las del régimen franquista. En éste, las Cortes fueron monocamerales, pero un sector de procuradores, los consejeros nacionales del Movimiento, podían reunirse por separado y tenían alguna competencia propia. Finalmente, la Ley para la Reforma Política de 1977, volviendo a la tradición constitucional española, estableció una Cortes bicamerales, con un bicameralismo imperfecto, en el que el Senado es elegido por un sistema electoral diferente y tiene disminuidas sus funciones legislativa y de control. Hay que destacar que usualmente los proyectos de ley son debatidos cinco veces: Comisión y Pleno del Congreso, Comisión y Pleno del Senado, y de nuevo el Pleno del Congreso para pronunciarse sobre las enmiendas introducidas por el Senado. LECCION 18: EL PARLAMENTO (2): ORGANIZACION Y FUNCIONAMIENTO 1) Organos rectores de las Cámaras: el Presidente y la Mesa Diversos órganos internos facilitan el funcionamiento de la Cámara Se distingue entre ellos a los órganos rectores (ponen mas el acento de sus ediciones en la neutralidad de la aplicación del reglamento) y los representantes de los grupos parlamentarios (son portavoces, llevan a la junta la decisión de sus grupos, su decisión final recae mas en criterios de confrontación o de transacción políticas). La posición del Presidente se ve reforzada cuando cuenta con la mayoría de la Cámara, que suele reflejarse en la mayoría de la mesa. El Presidente es elegido por los miembros de la Cámara y su mandato suele extenderse a toda la legislatura. Entre sus funciones destacan: 1) Representación de la Cámara 2) Dirección de los debates. 3) Ejercicio de la “disciplina parlamentaria” sobre los miembros de la Cámara 4) Ejercicio de la autoridad administrativa sobre el personal de la Cámara y de orden publico en el recinto parlamentario. 5) Participación junto a la mesa en la fijación del orden del día del pleno. 6) En España, dirige las consultas regias previas a la propuesta de candidato a la Presidencia de Gobierno y la referenda. La Mesa es un órgano colegiado integrado por el Presidente, los Vicepresidentes y los Secretarios de la Cámara (variando en numero de un país a otro). Sus funciones mas usuales son: 1) Asistencia al Presidente. 2) Participación en la fijación de la orden del día 3) Calificación de los escritos que se presentan a la Cámara 4) Distribución del trabajo parlamentario entre las diversas comisiones. 2) El pleno y las comisiones Solo con las comisiones puede hacerse frente al abundante trabajo parlamentario. Los reglamentos parlamentarios determinan: 1) El carácter permanente y no meramente coyuntural de las Comisiones mas importantes. 2) Una comisión de las Comisiones que refleje proporcionalmente la relación de las fuerzas de los grupos parlamentarios en el pleno. 3) La no publicidad de sus sesiones, frente a lo que sucede con las del pleno. El pleno es el principal titular de las funciones de la Cámara A las Comisiones les incumben los trabajos preparatorios para una mas ágil decisión del pleno. Junto a su labor legislativa, las Comisiones conocen de todos los asuntos que les encomienda la Mesa de la Cámara 3) Las diputaciones permanentes En los periodos interlegislaturas se echa en falta un interlocutor parlamentario del Gobierno de entidad. En el Derecho comparado se observan varias soluciones: 1) La reunión automática de las Cámaras en situación de crisis Constitucional (Francia, Bélgica, Portugal, España). 2) La prolongación de las funciones de la Cámara disuelta, o cuyo mandato haya concluido hasta la toma de posesión de la nueva (Italia, Alemania). 3) El ejercicio de ciertos poderes de la Cámara por un órgano colegial emanado de su seno (solución preferida en ciertos momentos en España). Hay que cifra su origen en el texto constitucional de 1812, que luego se extendió a Iberoamérica, incorporada también a constituciones europeas de entreguerras y acogida por la Ley Fundamental de Bonn en 1976 y las Constituciones de Grecia y Portugal mas actualmente. La Constitución española vigente instaura una Diputación Permanente de cada Cámara en vez de una sola de las Cortes Generales. Son, por consiguiente, órganos de continuidad parlamentaria que se subrogan en algunas funciones de sus respectivas Cámaras como garantía durante los periodos en que no están reunidas. 4) Funcionamiento interno de las Cámaras Actúan conforme a unas reglas que el Derecho Parlamentario ha decantado de una manera bastante similar en los países de régimen demoliberal. Los tiempos parlamentarios: a) Legislatura: Es el tiempo de mandato de la Cámara Se inicia con la elección de los miembros y expira por la consunción del tiempo constitucional establecido o por la disolución anticipada de la Cámara por el gobierno. b) Periodo de sesiones: El tiempo durante el cual la Cámara actúa. c) Sesión: Es la reunión de la Cámara para tratar un orden del día Pueden ser ordinarias (en los periodos establecidos) y extraordinarias (convocada por el Presidente de la Cámara o a petición del Gobierno o un contingente de miembros del mismo). Normas de funcionamiento: a) Orden del día: Es el programa de trabajo de la Cámara que figura en la convocatoria de la sesión y al que se atiene esta normalmente. b) Quórum: Es el numero de parlamentarios presentes exigido para que la Cámara pueda actuar. c) Votación: Los reglamentos españoles admiten los siguientes modos: 1) Por asentimiento a la pregunta del presidente. 2) Ordinaria: se realiza desde el escaño (electrónicamente o levantándose los parlamentarios cuando el Presidente requiera los votos a favor, en contra y la abstención). 3) Nominal: Puede ser publica o secreta. d) Cortesía parlamentaria: Se denomina así a la observancia de ciertas pautas de comportamiento en las sesiones. e) Disciplina parlamentaria: Corresponde al Presidente de la Cámara su facultad en el transcurso de las sesiones. Obstrucionismo: Son los medios que utilizan los parlamentarios para retrasar un debate y la votación final. Con fines obstrucionistas se multiplican las enmiendas a un proyecto de ley. Los reglamentos parlamentarios recientes combaten el obstrucionismo: 1) Guillotina: Fijación de tiempos escritos para una deliberación concreta. 2) Canguro: Selección de enmienda, votándose únicamente las mas importantes. 3) Clausura: Poner termino a una deliberación y pasar a la votación 5) La publicidad parlamentaria en la democracia de partidos El Parlamento es el mas importante club de opinión de cada país No se limita a deliberar, realiza un inmenso trabajo legislativo y de control político. A excepción de las sesiones reglamentarias, declaradas secretas, lo mas frecuente en el Derecho comparado es la publicidad de las sesiones plenarias únicamente, en España también asisten representantes de los medios de comunicación acreditados a las comisiones. La publicidad parlamentaria es una pieza esencial en el Estado de partidos. Los grupos minoritarios conocen de antemano la derrota de sus propuestas. Solo la publicidad mantiene la utilidad de su actividad parlamentaria: el electorado lo conocerá y tomara nota de cara a las elecciones siguientes. El parlamentarismo actual tiene una coloración marcadamente electoralista. 6) Estatuto de los parlamentarios: concepto, derechos y deberes, incompatibilidades y fuero especial Es el conjunto de normas que regula la condición de miembros de la Cámara: 1) El Parlamentario tiene el derecho y el deber de asistir a las sesiones del Pleno y a las de las Comisiones de las que es miembro. Esta obligado ademas a respetar el Reglamento, el orden y la cortesía parlamentaria. 2) La inteligibilidad es la incapacidad para ser candidato, la incompatibilidad consiste en la prohibición al parlamentario del ejercicio de ciertas funciones comprometedoras de sus mandato electoral, debiendo optar por esta o por aquellas. Esto persigue la independencia en el ejercicio del mandato. 3) El fuero especial no siempre favorece al parlamentario. Las causas penales que se siguen contra el parlamentario se residencian en una única instancia en un alto órgano judicial o asimilado. Esto solo lo beneficia en caso de absolución, pero perjudica si es condenado. LECCION 19: EL PARLAMENTO (3): ORGANIZACION Y FUNCIONAMIENTO (CONTINUACION) 2) Constitución, composición personal y extinción Se formaliza con la comunicación al Presidente de la Cámara y con su publicación en el Boletín Oficial de ésta. La comunicación debe expresar el nombre del grupo, la relación nominal de sus miembros firmada por éstos y los nombres de quien actuará como portavoz de sus eventuales sustitutos La inscripción de los parlamentarios en un grupo es voluntaria. En España, quienes no se inscriban en uno quedan incorporados al Grupo Mixto. Hay un número limitado de parlamentarios para formar un grupo. Los Grupos Parlamentarios deben tener una cantidad mínima de miembros. En España los estatutos del Senado han mantenido la cifra de 10 como mínimo. En cambio, el número ha cambiado varias veces en el Congreso. Hay dos clases de miembros: 1) Los inscritos, que normalmente militan en el partido. 2) Los adheridos, que no pertenecen al partido y a los que no se les exige una disciplina total En Francia hay un tercer tipo: el afín, del cual sólo se requiere un simple acuerdo con la tendencia política del grupo. Los Grupos Parlamentarios se pueden extinguir por las siguientes causas: 1) Por disolución, debida bien a un acuerdo de sus miembros, o bien por abandono de alguno de ellos, quedando entonces el grupo parlamentario por debajo del límite permitido. 2) Por término de la legislatura, en España se dispone de cierta supervivencia de los mismos a los exclusivos electos del funcionamiento de las Diputaciones Permanentes. 3) Funciones Las funciones que cumplen los grupos en las Cámaras afectan a todo el funcionamiento y organización de éstas. Generalizando, compete a los grupos parlamentarios: 1) 2) 3) 4) El estudio de los proyectos antes de su discusión en el Pleno o en la Comisión. La solicitud de debates. La iniciativa legislativa. Todas las funciones atribuidas a los miembros parlamentarios individuales. El Derecho constitucional clásico atribuía a los miembros individuales de la Cámara la iniciativa legislativa, pero este principio evolucionó. La Constitución española no habla explícitamente de la iniciativa legislativa de los grupos parlamentarios; pero los estatutos de las Cámaras extienden a ellos la iniciativa que corresponde a éstas. 4) Naturaleza jurídica Los grupos parlamentarios son asociaciones privadas investidas de funciones públicas. Lo determinante de su naturaleza jurídico-privada es precisamente esa voluntariedad de su constitución, conservación y extinción, difícilmente armonizable con la naturaleza de los órganos estatales. Sin embargo, el Grupo Mixto, no se constituye libremente, sino por mandato estatutario y alberga a parlamentarios pertenecientes a partidos políticos enfrentados y puede pervivir con menos miembros del mínimo permitido para los demás grupos. RESCIGNO considera a este grupo, más que como grupo, como un mero expediente técnico idóneo para obviar los inconvenientes de la no agrupación de todos los miembros de la Cámara. 5) La junta de Portavoces Asiste al Presidente de la Cámara y tiene relevantes funciones para la determinación del orden el día y para la organización del trabajo parlamentario. La incidencia de la Junta de Portavoces tiene un lado positivo, ya que agiliza y mejora el trabajo parlamentario, favoreciendo la práctica del parlamentarismo de transacción, y un lado negativo, ya que desplaza los debates parlamentarios desde la sala de sesiones a la Junta de Portavoces, a puerta cerrada y sin publicidad. 6) La representación parlamentaria en la democracia de partidos: mandato representativo y disciplina de partido Democracia de partidos y parlamento grupal: Hoy el Parlamento es grupal. Los grupos parlamentarios constituyen la pieza clave los sistemas parlamentarios,. Así sucede en España en todas las Cámaras representativas: Congreso, Senado, Parlamentos autonómicos, Diputaciones Provinciales y Ayuntamientos La relación representativa y la disciplina de partido desde el punto de vista jurídico-formal: El mandato representativo está jurídicamente vigente. El parlamentario, de hecho, puede comprometerse a defender un programa y votar en la Cámara de acuerdo con las directrices del partido en cuyas candidaturas se presentó a las elecciones y del grupo parlamentario en el que se haya inscrito. Esto es lo más frecuente. La disciplina de voto es muy alta en los grupos parlamentarios europeos, al contrario de lo que sucede en el Congreso de los EEUU. Fuera de fenómenos aislados de transfuguismo, el parlamentario español actúa y vota en las Cámaras alineado con su grupo y comandado por el portavoz. Los preceptos constitucionales que prohiben el mandado imperativo no significan otra cosa importantísima, sin embargo, que una garantía que protege al parlamentario individual en el supuesto de que se separe de la disciplina de su grupo e incluso de que lo abandone para integrarse en otro. Las consignas de los partidos políticos a través de los grupos parlamentarios vienen a equivaler a las instrucciones del antiguo mandato imperativo y que la indisciplina se paga con la exclusión de las candidaturas en las siguientes elecciones. Jurídicamente hablando, el partido político y el grupo parlamentario no pueden cesar a “sus” diputados, ni directamente ni expulsándolos antes del partido, como lo ha expresado el Tribunal Constitucional, no sólo por el derecho que asiste al representante de mantenerse en el cargo por toda la duración del mismo sino también en razón al derecho de los electores de que su representante no pueda ser removido el cargo para el que ellos lo han elegido. La relación representativa, en los términos jurídico-formales actualmente vigentes, se establece entre el electorado y el diputado. Parlamento, democracia de partidos y mutación constitucional: Las pautas en la relación representativa desde el punto de vista político son: 1) Los partidos presentan el las elecciones programas y candidatos y permanecen durante los periodos interelectorales abiertos a las demandas sociales. 2) Los electores orientan sus votos por esos programas y equipos personales más que por los candidatos individualmente, y más si son listas cerradas y bloqueadas como en España. 3) La excepción existe en las elecciones municipales, donde tiene mucha relevancia la personalidad de los candidatos a alcaldes. 4) Se espera que el diputado elegido sea coherente con todo el proceso preelectoral y electoral Se habla de crisis del Parlamento, pero lo que se está produciendo es una verdadera mutación constitucional en la relación representativa desde el punto de vista político, debido a la supremacía de los partidos, la “partidocracia”, que dicen que significa la expropiación del poder institucional por los partidos políticos. El Parlamento ya no pretende ser el templo de la razón, como en el decimonónico, sino el escenario de una “representación” política en la que los individuos y los grupos interpretan un “papel” dirigido abiertamente al electorado para intentar captar su voto, de ahí la importancia de la publicidad y de los medios de comunicación social. 7)La representación como reflejo y como identificación política Cumplen las elecciones una importante función de integración del ciudadano y de los grupos en la democracia representativa, con la correspondiente aceptación de las reglas del juego. La representación, el correcto funcionamiento del sistema representativo, requiere del Parlamento que refleje a escala la opinión pública, la voluntad general, pero también debe aspirar a que esa opinión pública se reconozca en ese espejo. Dicho de otra manera: que a la pura objetividad aritmética de los escrutinios electorales hay que añadirle un elemento subjetivo consistente en la apreciación, en la íntima convicción, por parte del electorado, de que la Cámara es emanación suya. Por eso la actuación de los grupos parlamentarios y de los diputados trata de captar a ese ciudadano cada vez más alejado y esquivo. Dicho sentimiento de identificación no depende únicamente de la fórmula electoral, sino también de otras muchas variables del sistema político: - Pluralismo político. - Estatuto de la Oposición. - Reglamentos parlamentarios. - Protección del parlamento individual. - Neutralidad de los poderes públicos. - Funciones legislativas y controladoras de la Cámara. - Regulación y control de la democracia interna de los partidos políticos. LECCION 20: EL PARLAMENTO (4): FUNCIONES LEGISLATIVAS, PRESUPUESTARIA Y CONTROLADORA 1) La función legislativa en el Estado social de partidos Desde que fue alcanzado el sufragio universal y las capas de la sociedad antes marginadas comenzaron a tener representación en el Parlamento, éste inició su desplazamiento en una nada casual coincidencia. Se produjo una inteligente literatura en torno a las deficiencias de esta institución, a su inadaptación a las exigencias del Estado actual, a la falta de preparación técnica de sus miembros, al carácter falible de sus decisiones, a la necesidad de dificultar las mociones de censura, a la no menor necesidad de controlar la constitucionalidad de las leyes. Como consecuencia, aunque desde el origen del régimen constitucional se considera que es el Parlamento, como representante de la voluntad general, el único legitimado para legislar, su función legislativa ha sufrido una considerable transformación en el Estado social de partidos. Como Estado Social, ha de atender demandas perentorias que no pueden esperar el ritmo parlamentario de producción legislativa; por eso se habilita al Gobierno para dictar normas con rango de ley. Como Estado de Partidos, la dialéctica política se establece entre el partido que domina el Parlamento con su mayoría y que ocupa el Gobierno y el partido que queda en minoría, en la Oposición. El partido del Gobierno dirige al Parlamento, casi monopoliza la iniciativa legislativa. Pero si el Estado social de partidos es un Estado democrático de Derecho, las normas gubernamentales con fuerza de ley (decreto-ley y la legislación delegada) deben ser excepción a la regla de la legislación parlamentaria y, además, someterse a un muy estricto control por parte de la Cámara. 4) Funcion presupuestaria Origen y evolución: La competencia exclusivamente parlamentaria para la aprobación del Presupuesto está en el origen del parlamentarismo. El punto de partida fue el principio de consentimiento del impuesto, consentimiento atribuido a los representantes de los contribuyentes. “Ninguna contribución sin representación” era la fórmula utilizada en la vieja tensión entre el Rey y el Parlamento británicos. Este principio estuvo en el origen de los EEUU; al menos, fue utilizado como justificación formal de la insurrección frente a la metrópoli. El principio de legalidad tributaria estaría en la parte dogmática de la Constitución y el de legalidad presupuestaria en su parte orgánica. Principios del Presupuesto: 1) Anualidad: Este principio exige no sólo la aprobación de un Presupuesto cada año, sino también su ejecución anual, aunque los pagos puedan retrasarse. 2) Unidad y universalidad: El Presupuesto debe ser un documento único, para así facilitar su conocimiento y el control de que su ejecución gubernamental haga el Parlamento. Corolario de la unidad es la universalidad del Presupuesto: éste debe incluir la totalidad de los gastos del sector público estatal, con la previsión de ingresos. 3) Materia tasada: La Ley de Presupuesto no debe incluir más de lo referido, no siendo permisible en un Estado democrático de Derecho (aunque sucede frecuentemente) aprovechar el procedimiento legislativo especial del Presupuesto para regular una materia ajena. 5) La oposición política y la función controladora del Gobierno La Oposición política: a) Evolución histórica: La oposición organizada, la Oposición como institución estatal, es propia del régimen constitucional representativo. En Inglaterra se la puede encontraren el s. XVIII, en la confrontación entre los partidos “tory” y “whig”. En el Continente no la hay hasta el s. XIX. Es con la institucionalización jurídica de los grupos parlamentarios y la posterior de los partidos políticos cuando podemos decir que la Oposición adquiere carta de naturaleza en el régimen constitucional. b) Tipología: Dependiendo del grado de consenso o de conflicto existente en la sociedad y de la aceptación o represión del disenso por parte del poder establecido: 1) Si hay consenso sobre el sistema de valores socialmente vigente y sobre las reglas del juego político, la oposición versará sobre la acción política concreta y sobre los gobernantes (regímenes demoliberales). 2) Cuando el disenso alcanza a los ámbitos antes mencionados, la oposición está proyectada a un cambio del régimen e incluso del modelo de sociedad (regímenes totalitarios). Concepto de Oposición de gobierno: Aquella que compartiendo los valores fundamentales y los procedimientos políticos establecidos en le Estado social y democrático de Derecho, discrepa de la mayoría en el poder y ofrece su programa político como alternativa para constituirse en mayoría de gobierno o, de no conseguirlo, controlar la acción de gobierno e influir en ella. La oposición aporta: 1) La representación de opiniones y demandas sociales, por el momento minoritarias. 2) Control de gobierno. 3) Una alternativa al gobierno. 4) Llamar la atención del electorado sobre dicha alternativa en busca de su futuro voto Institucionalización jurídica: La más acabada ha tenido lugar en el Reino Unido, cuando, en la Ley del Gobierno de la Corona, de 1937, se regula la Oposición a su Majestad. No siendo preciso que exista una ley para que la Oposición esté institucionalizada. La Institucionalización jurídica de la Oposición ha podido hacerse por vía indirectas, como son: 1) La constitucionalización de los partidos políticos y/o de los grupos parlamentarios. 2) La regulación de éstos últimos en los estatutos parlamentarios. 3) La legislación sobre partidos políticos, bien sobre su creación, estructura y funcionamiento, bien sobre su financiación. 4) La legislación electoral, que suele hacer de los partidos los protagonistas principales de las elecciones. 5) La regulación constitucional y estatutaria de la función de control parlamentario del Gobierno. La función controlizadora del Gobierno: a) Concepto de control político: Tradicionalmente se ha considerado la potestad parlamentaria de control al Gobierno como aquella que examina la actividad de éste y exige, llegado el caso, su responsabilidad política, de la que puede derivarse su remoción. b) El control como examen: Propiamente, la actividad del control parlamentario sobre el Gobierno consiste en examinar la actuación de éste para comprobar si se ajusta o no a lo que el Parlamento considera correcto. El control político se dirige fundamentalmente al electorado para que valore y extraiga consecuencias en orden a su futuro comportamiento ante las urnas. Los controles pueden ser necesarios o eventuales, según que vengan exigidos por el Ordenamiento o sean potestativos del órgano controlador. Sin embargo, el control parlamentario por excelencia es el control de oportunidad, aquél que se apoya en una valoración política de la actuación gubernamental sin sujetarse a criterios jurídicos establecidos. Se diferencia el control político de la facultad de exigir información en que ésta queda cumplida con su oportuna aportación, mientras que controlar comporta el examen y valoración de una actuación previa. No cabe duda que el órgano controlador influye en la actuación del controlado, puesto que éste, el Gobierno, sabedor de que su actividad habrá de sufrir examen, la acomodará a unos criterios que pueda compartir el Parlamento o a aquellos criterios que crea que comparte el electorado, juez futuro de unos y otros. Elementos en los que se apoya el control: 1) Exógeno: la publicidad, que comporta un desgaste político. 2) Endógenos: la actividad examinada, el examen y el patrón. c) El control como exigencia de responsabilidad: La potestad controladora del Parlamento sobre el Gobierno existe porque éste depende de la confianza de aquél. Los mecanismos de ruptura de la relación fiduciaria o de confianza entre ambos órganos constitucionales no son una potestad parlamentaria distinta de la de control. No hay dos potestades diferentes del Parlamento sobre el Gobierno, el control y la privación del oficio, sino una sola: el control, con la eventual consecuencia final de privación del oficio. Fundamento de la potestad controladora: En un Estado democrático de Derecho, únicamente la Constitución, como norma suprema del Ordenamiento jurídico, tiene el fundamento democrático de la soberanía nacional. La relación entre el Gobierno y el Parlamento desde el momento de la investidura aboga porque sea éste quien controle a aquél y pueda, en su caso, liquidar dicha relación retirando su confianza al Gobierno. El Gobierno dirige la política, y adopta iniciativas legislativas, a las cuales responde el Parlamento con su función legisladora, rechazándolas o enmendándolas y aprobándolas como leyes; el círculo se cierra mediante el control parlamentario de esa ejecución gubernamental, exigiendo al Gobierno su responsabilidad política, a lo que éste puede responder, en algunos países, con la disolución de las Cámaras. LECCION 21: EL GOBIERNO Y SUS RELACIONES CON EL PARLAMENTO (1): LOS SISTEMAS DE GOBIERNO 2) La función de gobierno: dirección política y función ejecutiva. Referencia a la Constitución española La función del gobierno, lejos de reducirse a la mera ejecución de las leyes, se vierte en una actividad continua de dirección política general. Dirigir la política es programarla. Esta actividad se desglosa a su vez en: 1) 2) 3) 4) 5) Señalar unos objetivos. Determinar los medios idóneos para alcanzar esos objetivos. Idear una estrategia de actuación. Promover iniciativas legislativa. Ejecutar la ley aprobada por el Parlamento e inspeccionar y valorar los resultados Hay que añadir, al menos en los sistemas parlamentarios, el ejercicio de las funciones que otrora correspondían a las facultades arbitrales de los monarcas, como son: disolución de las Cámaras, convocatoria de referendos, mando del ejercito y la defensa nacional, hacer frente a las situaciones de excepción, etc. El art. 97 de la C-E dice así: “El Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado. Ejerce la función ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo con la Constitución y las leyes. 3) Relaciones entre el Gobierno y el Parlamento: los sistemas de gobierno Los diversos modos de relación entre los dos poderes clásicos, el Parlamento y Gobierno, configuran los diferentes sistemas de gobierno. Los tipos principales son el sistema parlamentario, el presidencialista y el convencional o de asamblea: 1) El sistema convencional se apoya en un único centro de impulsión política, el Parlamento, del cual derivan el Gobierno y la Jefatura del Estado como órganos enteramente dependientes de aquél. Adopta su nombre del hecho de que el Parlamento, reunido en asamblea o convención, concentra en sí los poderes legislativo y de dirección política. Ej.: Suiza. 2) El sistema presidencialista se apoya en dos centros de impulsión de igual o similar legitimidad electoral, el Presidente de la República y el Parlamento y funciona sobre una bastante nítida separación de poderes. Se le llama así porque su modelo principal, EEUU, ha terminado girando en torno al liderazgo nacional del Presidente. 3) El sistema parlamentario se singularizó históricamente por funcionar sobre dos centros de impulsión política de diferente legitimidad, el Rey y el Parlamento, con la consecuencia de que el Gobierno dependía de dos relaciones de confianza, la regia y la parlamentaria. Los tres sistemas mencionados responden a formas diferentes de organización y distribución del poder: concentración (sistema convencional), separación (presidencialista) y relación o interacción (parlamentario). 4) El sistema parlamentario: evolución histórica, caracteres y modelos actuales Evolución histórica: El sistema parlamentario puede ser oligárquico o democrático. Inglaterra accedió al primero muy tempranamente, con la Revolución Gloriosa, y a partir de 1832 comenzó a democratizarse. En el Continente apenas hubo sistema parlamentario antes de la democratización del régimen, lo que ocupó parte de la segunda mitad del s. XIX. a) En Inglaterra: Triunfante la Revolución, el Parlamento inglés va a tener el mismo rango que el Rey, aunque este conservaba, como poder inherente a su prerrogativa, el nombramiento y separación de los ministros, pero se dejaba orientar por los resultados electorales. Durante la dinastía Orange (1689-1714), terminaron despachándose los asuntos gubernamentales en un comité reducido el Consejo Privado del Rey: el Gabinete. A lo largo del s. XVIII se consolidó la facultad parlamentaria de exigir responsabilidad a un ministro, primero penal, luego política. A lo largo del siglo XVIII se limitó el poder del Rey para el nombramiento de los ministros a aquellas personas que tenían el respaldo de la Cámara. A partir de la mitad del siglo: 1) El Gabinete es cada vez más homogéneo. 2) Uno de los ministros es líder del equipo y despacha habitualmente con el Rey. 3) El Rey actúa con refrendo y responsabilidad de ministro. 4) El Gabinete comienza a responder colegiada y solidariamente ante el Parlamento A partir de 1832 y durante un siglo, la progresiva ampliación del sufragio, hasta su universalización, y la pérdida de poder de la Cámara de los Lores significaron la democratización del sistema parlamentario, que aún se completaría en 1949 con el último recorte de las facultades de la Cámara Alta. b) En el Continente: Tras la Revolución Francesa, la Restauración significa el restablecimiento de la soberanía regia, aunque se hable de soberanía compartida. El movimiento revolucionario de 1830 fragua un sistema parlamentario dualista, cuyo mejor exponente fue la Constitución belga de 1831, y que funciona sobre la doble confianza, regia y parlamentaria, que necesita el Gobierno. Aunque la revolución de 1848 acentúo la democratización del régimen, en muchos países apenas tuvo reflejo, como por ejemplo en España o en Alemania. Otras monarquías europeas evolucionaron hacia un sistema parlamentario, que se democratizó con el reconocimiento del sufragio universal. Francia constituyó su III República, de carácter parlamentario, que duró hasta la segunda guerra mundial. Otras repúblicas introdujeron con escasa fortuna el sistema de doble confianza, como la Constitución alemana de 1919 y la española de la II República. En nuestros días se tiende a limitar y condicionar el poder del Parlamento y a fortalecer la posición del Gobierno, es lo que se denomina “racionalización” parlamentaria. Caracteres del sistema parlamentario: El único elemento esencial de este sistema es la relación fiduciaria o de confianza entre el Gobierno y el Parlamento. Estamos ante un sistema de unión dinámica de poderes: 1) Del cuerpo electoral procede el Parlamento, y en ocasiones, el Jefe del Estado. 2) Si el Parlamento es bicameral y una de las Cámaras no es de extracción democrática, ésta no tiene facultades relevantes en relación con el Gobierno. 3) Cuando el Jefe del Estado es elegido por sufragio universal no es ilógico que tenga poderes importantes, sin embargo en ningún caso le corresponde al Presidente exigir la responsabilidad del Gobierno. 4) Menos aún poseen esta facultad los monarcas y los Presidentes de República no elegidos popularmente. 5) Especialmente en la las monarquías, la intervención del Jefe del Estado en el Gobierno tiene más carácter simbólico y de representación. 6) Se ha destacado como un carácter del sistema parlamentario el Ejecutivo dualista (Jefe del Estado y Gobierno), esto sólo es cierto hoy en Francia, donde el Presidente de la República preside el Consejo de Ministros y tiene facultades de dirección, sobre todo en política internacional y puede bloquear el trabajo del Gobierno. 7) Los Jefe de Estado son políticamente irresponsables y sus actos han de ser refrendados por un miembro del Gobierno, que asume la responsabilidad. 8) Todos los órganos constitucionales participan en la dirección política del Estado, pero el órgano propio de dicha función es el Gobierno. 9) Dos facultades importantes de la dirección política son la elaboración de los Presupuestos y la iniciativa legislativa. 10) Al Parlamento le corresponde aprobar las leyes del Gobierno, con lo que legitima su política. 11) El Gobierno, como órgano colegiado, responde solidariamente ante el Parlamento. 12) El Gobierno tiene la facultad de disolver el Parlamento. Modelos actuales del sistema parlamentario: a) Reino Unido: Encarna el patrón del sistema parlamentario y los demás son variedades del mismo. El fortalecimiento de los partidos políticos ha sido el verdadero eje de la política británica, respondiendo el Gobierno a la línea de un partido; los ministros han de actuar colegiadamente y es el Premier el que asegura esa unidad. El Gabinete ha terminado ejerciendo casi totalmente las prerrogativas de la Corona. El Rey no nombra ni separa libremente al Premier, puesto que este es elegido por el pueblo a través del Parlamento, siendo nombrado el líder del partido vencedor. El Parlamento sostiene al Premier con su confianza. El Gabinete inglés, dirigido por el Premier, es un órgano bastante autónomo en el funcionamiento del sistema político, aunque jurídicamente dependa de la confianza parlamentaria. b) Francia: Podemos hablar de un modelo abierto y móvil, que se define cada vez en función de la correlación de fuerzas políticas. Desde la reforma constitucional de 1962 hasta 1986 práctica constitucional se basó en la identidad política entre el Jefe del Estado y la mayoría de la Asamblea Nacional, deparando un modelo que podemos denominar como gobierno del Presidente, en el cual el Gobierno dependía de la doble confianza del Jefe del Estado y de la Asamblea Nacional. Las elecciones legislativas de 1986 provocaron un cambio profundo en las relaciones institucionales. El Presidente, ante el revés sufrido por su partido, prefirió no dimitir y nombró Primer Ministro al líder de la coalición política adversaria. Durante dos años éste pasó a dirigir la política nacional, pero en la internacional hubo que contar con el Presidente. El Presidente presidía los Consejos de Ministros pero éstos ya iban con los asuntos decididos. El Presidente negó su firma a ciertas ordenanzas en materia social y económica. Las elecciones de 1988 dieron un fuerte respaldo al Presidente pero su partido no tuvo mayoría absoluta. El Presidente se caracteriza por las siguientes atribuciones: 1) No necesita investidura, sino solo no ser derrotado por una moción de censura o en una cuestión de confianza. 2) Tiene potestad reglamentaria amplísima, que reduce el ámbito de la ley a materias tasadas. c) Alemania: Se aprecia el papel preponderante del Canciller y el carácter meramente representativo del Presidente de la República. El Canciller es propuesto por el Presidente a la Cámara Baja y necesita la investidura por mayoría absoluta; de no obtenerla, la Cámara puede investir a su propio candidato. El Canciller elegirá libremente a los ministros. Además existen muchas dificultades parlamentarias para exigir responsabilidad política, ya que se requiere que la moción de censura incorpore un candidato alternativo y sea aprobada por mayoría absoluta. Existe la posibilidad de disolver la Cámara en caso de perder una cuestión de confianza. El Canciller dispone de todos los mecanismos formales necesarios para desempeñar su función de dirección política y de cabeza efectiva del Gobierno. Todo lo cual se ve facilitado por un sistema de partidos muy sólido y estable, el cual contribuye decisivamente a la estabilidad gubernamental. d) Italia: La Constitución optó por al parlamentarismo pero la práctica ha deparado un claro perfil partidocrático. El Presidente de la República se corresponde a un Jefe de Estado, con funciones representativas y simbólicas. Es designado por un colegio mixto con neto predominio parlamentario (todos los miembros de las Cámaras más electores regionales). La acusada personalidad de los dos últimos Presidentes ha influido en la vida política del país, habiéndose producido, por sus extralimitaciones, un verdadero problema. El Gobierno se ve sometido a la confianza de las dos Cámaras, pero la persistente ausencia de mayoría absoluta homogénea en ellas ha deparado continuos Gobiernos de coalición, muy inestables y netamente independientes de los partidos que la integran. En la actualidad, se intenta crear un movimiento favorable a la reforma constitucional para adoptar un sistema presidencialista. e) España: En el sistema establecido por la Constitución, el Rey no tiene propiamente poderes sino más bien funciones simbólicas y representativas que se traducen en actos debidos necesarios de refrendo. El Gobierno español se acerca más al modelo alemán que a los demás reseñados, con la clara primacía del Gobierno sobre el Parlamento y del Presidente del Gobierno sobre los ministros. Esto se apoya en los siguientes mecanismos constitucionales: 1) Investidura del Presidente del Gobierno, no del Gobierno. 2) Selección libre de los ministros por el Presidente. 3) Exigencia de candidato alternativo a la Presidencia en las mociones de censura. Los rasgos “presidenciales” del sistema se robustecen cuando gobierna un partido político cohesionado, con un líder respetado y con mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados: 19821989. Después, la pérdida de la mayoría absoluta y la menor cohesión interna del partido gobernante forzó a este a buscar apoyos en grupos externos, debilitando su posición y fortaleciendo a algunos grupos minoritarios. Las elecciones del 2000 volvieron a dar mayoría absoluta. 5) Sistema presidencialista Este sistema no obedece a un esquema teórico previo, sino que su teoría ha sido sacada de la práctica de los EEUU: 1) El sistema presidencialista tiene dos centros de impulsión política de igual o similar legitimidad electoral: el Presidente y el Parlamento. 2) Esta igual legitimidad avala una igualdad de poderes. El poder ejecutivo corresponde al Presidente, no al Gobierno, que no existe, sino que son secretarios del Presidente, designados por éste entre personas no pertenecientes a las Cámaras. 3) El Presidente no tiene iniciativa legislativa: los mensajes que dirige al Congreso intentan llamar la atención de éste sobre la necesidad de legislar sobre determinados asuntos y en la dirección deseable. 4) El Congreso puede conferir una delegación legislativa al Presidente para la regulación de materias determinadas. 5) El Presidente tiene de derecho de veto sobre las leyes aprobadas por el Congreso, que éste no puede superar sino con una mayoría de dos tercios, difícil de alcanzar. 6) El Senado ha de aprobar el nombramiento presidencial de los más altos cargos públicos, incluso el de los Magistrados del Tribunal Supremo. 7) El Senado tiene asimismo importantes facultades en política internacional y al Congreso le corresponde la declaración de la guerra y la conclusión de la paz. 8) El Presidente no puede disolver el Congreso, ni una de sus Cámaras y éstas no pueden exigir responsabilidad política a aquél ni a los secretarios. Sí la penal y ante el Congreso (acusa la Cámara de Representantes y juzga el Senado) mediante el procedimiento de impeachment. 9) Es frecuente que el Presidente y la mayoría parlamentaria sean de diferente partido, e incluso difieran los de una y otra Cámara; en ocasiones el sistema se bloquea, pero se prefiere buscar salidas pragmáticas, facilitadas por la ausencia de disciplina de voto de los partidos en las Cámaras. 10) La rígida separación de poderes ha dado paso a una colaboración entre ellos. 11) Las relaciones dependen de la personalidad del Presidente y del liderazgo nacional que ejerza, de su capacidad para comunicarse directamente con el electorado y generar una opinión pública favorable a su política. 6) Sistema de asamblea o convencional Es un sistema de concentración de poder en el Parlamento, él dirige la política y legisla. El Parlamento nombra un comité encargado e ejecutar sus decisiones, con delegación de funciones ejecutivas, pero no la titularidad de las competencias. No es pues, un Gobierno como órgano político diferenciado. Este órgano es enteramente dependiente de la Asamblea. Este sistema encuentra su acomodo en procesos constituyentes revolucionarios. Fue el sistema de gobierno durante la Convención Nacional francesa y el que ésta estableció en la Constitución en 1793. Fue igualmente el sistema imperante durante las etapas constituyentes francesas de 1848 y 1871. Las Constituciones suizas de 1848 y 1874 lo establecieron. Esta última vigente en la actualidad, ha adoptado una interesante variante del sistema, caracterizada por los siguientes rasgos: 1) Mantiene el elemento básico de la designación del Ejecutivo (Consejo Federal) por el Parlamento (Asamblea Federal) para un período de cuatro años. 2) Propiamente, no existe Jefatura del Estado como órgano diferenciado sino que le corresponde colegiadamente al Consejo Federal. A efectos de representación, la Asamblea Federal designa cada año, de entre los miembros del Consejo Federal, un Presidente o Canciller de la Federación. 3) El Consejo Federal no responde políticamente ante la Asamblea Federal (tampoco, obviamente, puede disolverla). 4) Su nombre de gobierno directorial lo toma del Directorio francés de 1795, caracterizado por la resolución colegiada de todos los asuntos. Sin embargo, desde la reforma de 1914 existen verdaderos departamentos ministeriales con competencias propias. 5) El federalismo y la democracia directa contrarrestan la supremacía de la Asamblea, por lo que, en suma, hay en Suiza cierto equilibrio de poderes. El Consejo Federal, integrado en coalición por los partidos más relevantes, ha terminado dirigiendo la política, lo cual sitúa a este modelo en línea con lo que ocurre en el resto de las democracias. LECCION 22: EL GOBIERNO Y SUS RELACIONES CON EL PARLAMENTO (2): REFERENCIA ESPECIAL AL SISTEMA PARLAMENTARIO 1) Formación del Gobierno en el sistema parlamentario Procedimiento: El procedimiento de formación del Gobierno varía de un Estado a otro. Podemos distinguir dos modelos principales, en torno a los cuales se detectan diversas variantes: 1) Nombramiento directo, con inmediata entrada en funciones del Gobierno: Con una consulta electoral o con la dimisión del Presidente del Gobierno, el Jefe del Estado puede encargar la formación de un nuevo Gobierno al líder de la formación mayoritaria de la Cámara o persona capaz de obtener el apoyo de una coalición. Articulado un equipo de gobierno es propuesto al Jefe del Estado para su nombramiento. El Gobierno entra en funciones de inmediato sin necesidad de recibir explícitamente el respaldo de la Cámara. Ej. Francia, la monarquía inglesa, noruega y holandesa. 2) El nombramiento fraccionado en dos fases, una de consultas y otra de investidura: El Jefe del Estado abre un periodo de consultas. En España las consultas las hace el Rey con la mediación y el refrendo no escrito del Presidente del Congreso de los diputados. Terminadas las consultas, el Rey propone al Congreso un candidato a la presidencia del Gobierno, el cual solicita la investidura de esta Cámara. Después será nombrado por el Rey y propone a éste el nombramiento de los demás integrantes del Gobierno. En Italia, Portugal y Bélgica la formación del Gobierno por su Presidente es previa a la investidura. 3) Otro modelo es el de Suecia y Japón, que han reducido la monarquía a mero simbolismo y representación. ¿Existe un contrato de legislatura?: Las Constitución portuguesa obliga al Gobierno a solicitar la investidura sobre un programa en el que figuren medidas políticas y donde los miembros queden vinculados a tal programa. No existe en los demás regímenes demoliberales norma parecida. En Portugal lo más que puede hacer el Parlamento en caso de incumplimiento del programa es remover al Gobierno mediante una moción de censura. Pero esto es algo que puede hacer siempre aunque el cumplimiento programático haya sido exquisito. 3) Origen del principio de responsabilidad política del Gobierno De la responsabilidad penal a la política: Los principales mecanismos de la responsabilidad política gubernamental son: la moción de censura, la cuestión de confianza y la disolución de las Cámaras El juego dialéctico de estos mecanismos se orienta hacia un cierto equilibrio de poderes. Desde el S.XIX para acá el principio de responsabilidad política del Ejecutivo ante el Legislativo se erigió en uno de los soportes esenciales del sistema parlamentario, de manera que no cabe hablar de éste sin aquél. El primer voto de censura tuvo lugar en España en 1822 y fue aprobado contra el gobierno de Bardají, el cual fue cesado poco después. Durante la vigencia del Estatuto Real fueron regulados, a través de los reglamentos de las Cámaras, los procedimientos de acusación penal de los ministros; pero la práctica parlamentaria originó verdaderos procesos de confianza política en los que fue ganando terreno la idea de que el Gobierno necesitaba la confianza del Estamento de Procuradores y que debía dimitir en caso contrario aunque tuviera la confianza regia. Posteriormente se practicaron votos de censura y, en general, puede decirse que a partir de entonces el Gobierno era responsable ante las Cortes. Así: - En 1835, con Mendizábal, el Gobierno era responsable ante las Cortes. - Los textos constitucionales de 1837 y 1845 ya hablan de la facultad de disolución de las Cortes por parte del Ejecutivo. - En la constitución de 1869, el Gobierno tenía que contar con la confianza del Rey y de las Cortes, pues el Rey lo nombraba y separaba libremente y las dos Cámaras tenían la facultad de censura. Aprobado un voto de censura, el Gobierno podía dimitir o proponer al Rey la disolución de las Cortes. Responsabilidad solidaria: Si en épocas anteriores la responsabilidad de los ministros, por ser sólo penal, era exclusivamente individual, la evolución posterior la responsabilidad política dio entrada a la solidaridad del Gobierno en dicha suerte. Este principio refuerza la unidad, organicidad y cohesión del Gobierno como órgano colegial y a la unidad de la dirección política estatal. De él se derivan reglas convencionales como la obligación de mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros. En España, en la actualidad, el liderazgo del Presidente hace que la responsabilidad de los ministros sea finalmente asumida por el propio Presidente mientras los mantenga en el cargo. Art. 108 C.E.: “El gobierno responde solidariamente en su gestión política ante el Congreso de los Diputados.” 4) La pseudorracionalización parlamentaria en el constitucionalismo de los siglos XX y XXI Constitucionalismo del período de entreguerras: Tras la Primera Guerra mundial una nueva corriente se abre paso entre los constitucionalistas y entre los constituyentes, torpemente denominada parlamentarismo racionalizado, persiguiéndose con ello una mayor estabilidad del Gobierno que le permita gobernar realmente. La articulación jurídica de esta concepción consistió en una superposición de trabas procesales a la exigencia parlamentaria de responsabilidad política gubernamental, tales como: 1) El requisito de una iniciativa colectiva para la moción de censura. 2) La fijación de un plazo entre la presentación de la moción y su votación. 3) La exigencia de una mayoría absoluta para su aprobación. 4) Las limitaciones temporales para presentar nuevas mociones de censura Esto dio lugar a un modelo de responsabilidad política condicionada. Se da a entender que el Parlamento es una asamblea irracional y el Gobierno parece ser en sí mismo la encarnación de la razón. Durante la vigencia de la Constitución de 1919, la pseudorracionalización parlamentaria acabó en dictadura presidencial y la confianza parlamentaria fue realmente sustituida por la del Jefe del Estado Constitucionalismo posterior a la Segunda Guerra Mundial Constitucionalismo posterior a la Segunda Guerra Mundial: El constitucionalismo inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial discurrió por dos tendencias contrapuestas: 1) Francia e Italia optaron por el sistema parlamentario. 2) Alemania acentuó mecanismo restrictivos de la responsabilidad política gubernamental. Durante la III y IV Repúblicas Francesas, el Gobierno utilizó con demasiada frecuencia la cuestión de confianza. La Ley Fundamental de Bonn ha instaurado un nuevo modelo de moción de censura, adoptado ahora por la Constitución española, consistente en que dicha moción debe incluir un candidato alternativo a Canciller. La doctrina mayoritaria alemana y española denomina a dicho modelo moción de censura constructiva, apoyados en el argumento de que con ella no se destruye un Gobierno, sino que se construye uno nuevo. Lo que viene a significar que todos los sistemas parlamentarios conocidos en el mundo, menos el alemán y el español, viven en la irracionalidad, ya que lo que no es constructivo, lo destructivo, es negativo, peligroso e irracional. 5) Moción de censura Derecho comparado: Es un procedimiento de exigencia de responsabilidad política del Gobierno en el que la iniciativa parte del Parlamento. Formalmente, tiende a provocar un cambio de equipo gobernante, pero, en la actual democracia de partidos, sólo intenta realmente poner en aprietos al Gobierno, obligarse a defender públicamente su programa y llamar la atención del electorado sobre las deficiencias de dicho programa, ya que con el sistema bipartidista y la disciplina de los actuales partidos, es muy difícil que una censura prospere. Salvo el Reino Unido, por fidelidad al parlamentarismo tradicional, los demás Estados suelen introducir correcciones debilitadoras de la moción de censura. En Francia la moción de censura se ajusta a las siguientes condiciones: 1) Debe ser presentada por la décima parte de los miembros de la Asamblea Nacional. 2) No puede ser votada hasta transcurridas cuarenta y ocho horas desde su presentación. 3) Requiere mayoría absoluta de la Cámara para su aprobación. 4) Sus firmantes no pueden suscribir otra moción igual durante el mismo periodo de sesiones. 5) En caso de ser aprobada, el Primer Ministro debe presentar su dimisión y la del Gobierno al Presidente de la República. Referencia al modelo alemán y español: La Constitución alemana ha establecido la mal llamada moción de censura “constructiva”: 1) La moción debe presentarse en la Cámara Baja, con la firma de, al menos, la cuarta parte de sus miembros. No se impide a los firmantes presentar otra durante el mismo periodo de sesiones. 2) Ha de incorporar un candidato alternativo. 3) Hay un periodo intermedio de negociación de 48 horas antes de la votación. 4) La aprobación requiere la mayoría absoluta de la Cámara Además el Canciller puede anticiparse y plantear en la Cámara Baja una cuestión de confianza y, perdiéndola, puede proponer al Presidente de la República su disolución o la declaración del estado de emergencia legislativa por un período de seis meses, durante el cual interviene en el proceso legislativo únicamente la Cámara Federal. Este efecto sólo puede evitarse si antes de votarse la cuestión de confianza la Oposición presenta una moción de censura que resulte aprobada. Esa es la formula acogida por la Constitución Española (art. 113 y 114.2), con sólo dos variantes: 1) La proporción exigida de diputados firmantes es la décima parte. 2) No cabe la operación reseñada del Canciller. La preocupación española fue dotar al Gobierno de la máxima estabilidad, pues si ya es difícil la aprobación de una moción de censura “clásica” debido a la disciplina de los grupos parlamentarios, más improbable aún es que acuerden el apoyo a un candidato a la Presidencia. La doctrina más acreditada pone de relieve que, en el Estado de partidos, los mecanismos constitucionales son menos decisivos que la solidez y coherencia del sistema de partidos existente en el país y su traslación disciplinada a la Cámara a través de los grupos parlamentarios. Este modelo, según Solé Tura, produce un verdadero equilibrio de debilidades: un Gobierno minoritario que ejerce el poder en condiciones precarias y un Parlamento adverso incapaz de generar una alternativa viable. 6) Cuestión de confianza La cuestión de confianza es un instrumento de control extraordinario del Gobierno por el Parlamento en el que es el propio Gobierno el que toma la iniciativa y somete su continuidad a la aprobación, por parte de aquél, de un proyecto de ley o de cualquier otra declaración o decisión política, según permita la Constitución. Por consiguiente, es un mecanismo de presión del Gobierno sobre el Parlamento con el riesgo de un resultado negativo. Se comprende que su utilización sea más propia de los Gobiernos de coalición y de los minoritarios, no de los homogéneos que cuenten con mayoría absoluta en la Cámara. Modelos que ofrece el Derecho comparado: a) Francia: El Primer Ministro francés puede presentar una cuestión de confianza sobre la votación de un proyecto de ley. Se considera aprobado el texto y concedida la confianza si la Oposición no presenta dentro de las 24 horas siguientes una moción de censura. b) Alemania: El Canciller la presenta sobre un proyecto de ley, una modificación de su programa de gobierno o una declaración de política general. Para ser otorgada la confianza solicitada, se requiere una mayoría de los miembros de la Cámara. Si no es aprobada la cuestión, el Canciller puede dimitir o proponer la disolución de la Cámara o proponer la declaración del estado de emergencia legislativa al Presidente Federal. c) España: - No puede versar sobre un proyecto de ley sino sólo sobre el programa del Gobierno o sobre una declaración de política general. - Si la confianza es denegada (esto es si no alcanza ni siguiera mayoría relativa en el Congreso de los Diputados), el Gobierno ha de dimitir obligatoriamente sin que pueda disolver la Cámara para convocar lecciones. Con estas especialidades de su regulación la Constitución española ha debilitado la naturaleza de esta institución como instrumento de acción recíproca entre Parlamento y Gobierno, lo que merma casi toda su importancia política y hace vaticinar su escasa utilización; hasta ahora ha sido puesta en práctica sólo dos veces: en 1980 y 1990. 7) Disolucion del Parlamento por el Gobierno Variantes del Derecho comparado: En el diálogo institucional entre el Gobierno y el Parlamento, la facultad de este para exigir la responsabilidad política de aquél se ve correspondida por la del Gobierno para disolver la o las Cámaras. La disolución es un acto del Gobierno mediante el cual se pone fin anticipado al mandato del Parlamento y se convocan nuevas elecciones. No en todas las constituciones de regímenes democráticos está prevista la utilización de este mecanismo constitucional, encontrándose en el Derecho comparado tres variantes: 1) La Constitución de Estados Unidos no reconoce la facultad de disolución gubernamental del Parlamento en reciprocidad a que éste no puede remover a aquél. 2) Otras atribuyen esta facultad al Jefe del Estado (V República Francesa). 3) Otras, como la del Reino Unido o Italia, atribuyen esta facultad al Primer Ministro o Presidente del Gobierno. Este último modelo es el que siguen Alemania y España, que únicamente se diferencian de los anteriores en que sus respectivas constituciones prevén casos de disolución automática en el supuesto de incapacidad para investir a un Presidente del Gobierno. Significado actual: En la actualidad, la disolución tiene fundamentalmente el significado de arma en manos del Gobierno para ser estratégicamente utilizada en el momento electoral más conveniente. También sirve para restablecer la representatividad del Parlamento, si se entiende que se ha debilitado. Esto puede ocurrir: - Cuando emergen problemas políticos de importancia no debatidos en elecciones anteriores. - Cuando se quiere operar una reforma sustancial del programa de gobierno. - Cuando los resultados de elecciones locales y regionales evidencian una pérdida de apoyo popular al partido o coalición del Gobierno. 8) Control, responsabilidad y Estado de partidos El Control Político como dialéctica Gobierno-Oposición: Hay un desplazamiento de poder desde el Parlamento al Gobierno y desde éste a su Presidente, que suele ser el líder del partido de ocupación del poder. El Gobierno -su Presidente- dirige la política, dirige la legislación, ejecuta las leyes y controla la actividad controladora de la Oposición a poco que los reglamentos parlamentarios le ofrezcan resquicio para ello. No tiene más poder,ciertamente, el Jefe del Estado en un sistema presidencialista democrático. No son vacíos ni inútiles los preceptos constitucionales que regulan en términos de GobiernoParlamento el debate político. Ellos son el fundamento jurídico del funcionamiento real del sistema. En un sistema parlamentario con democracia de partidos, jurídicamente tienen facultades de control todos los grupos parlamentarios e incluso todos lo miembros individuales de la Cámara, pero el control del Gobierno es ejercido, en Término políticos operativos, por la Oposición Es cierto que la Mayoría parlamentaria también fórmula preguntas, presenta interpelaciones y forma parte de los comisiones de investigación. Pero en estas últimas su labor es de defensa del Gobierno o de estudio y colaboración, y sus preguntas e interpelaciones no apuntan nunca más allá de advertir al Gobierno sobre su obligación de cumplir el programa del partido. La Oposición sí está interesada en colocar al Gobierno en posición política difícil y en hacerlo cesar si pudiera. Apenas consigue lo primero y casi nunca lo segundo, porque una mayoría disciplinada puede abortar todas las consecuencias jurídicas negativas de la actividad de control. El Parlamentarismo actual frente al decimonónico: Hoy, los Gobiernos, en los sistemas parlamentarios, siguen necesitando de la confianza del legislativo, pero el Gobierno, dirige e incluso vigila de cerca al que se la otorga, el Parlamento. El Parlamento ha dejado de ser un órgano de decisión para ser controlador y legitimador de las decisiones gubernamentales. El Parlamento decimonónico no era elegido por sufragio universal, el Gobierno somete al Parlamento. El Parlamentarismo actual es diferente, pero no peor: 1) El Parlamento es elegido por sufragio universal. 2) 3) 4) 5) Las elecciones están menos viciadas por el caciquismo. El Parlamento se reúne durante dos períodos de sesiones. Hay reservadas ciertas materias al procedimiento legislativo. El Gobierno no es del Rey sino que debe su mandato a la confianza del Parlamento Publicidad y electoralismo: En la actividad rogatoria, la Minoría no sólo dirige sus críticas contra el Gobierno, sino contra la Mayoría en general, poniendo de relieve la existencia de programas alternativos y proponiendo políticas distintas al electorado. En sede parlamentaria, la Minoría es sistemáticamente derrotada por la Mayoría, pero lo preocupante no es que la Oposición pierda las votaciones parlamentarias; lo realmente preocupante sería que las ganase. Por eso el destinatario real de su actividad es el elector, siendo para ello indispensable la publicidad. Cuando la Oposición presenta una moción de censura busca persuadir al electorado, busca el desgaste del Gobierno. Hoy el funcionamiento del sistema parlamentario en las democracias de partidos es – dicho sea sin carga peyorativa alguna - electoralista. En el voto del electorado se inicia la legitimidad del Parlamento y del Gobierno. En el voto del electorado se cifra la continuidad y el cambio de la Mayoría que gobierna y legisla. Lógico es que la actuación de unos y otros tenga como norte preferente la captación y el mantenimiento de ese electorado. CONSTITUCIONALISMO HISTORICO ESPAÑOL TEMA XV (Capítulo 1 de CHE) 1) Introducción Superficialidad del constitucionalimo español: Se caracteriza el constitucionalismo español, según Sánchez Agesta por su superficialidad. Adicionalmente, se puede hablar de inestabilidad. Cuando cambiaba el grupo de poder, se modificaban los objetivos y se sentía la necesidad de cambiar la Constitución, que era falseada en su aplicación, ya que las estructuras sociales y económicas no podían transformarse automáticamente. Otras Constituciones no pasaron de proyecto, o no fueron promulgadas o se aplicaron sólo en grandes ciudades. La Constitución de 1.845 fue redactada conforme al procedimiento de reforma establecido en la anterior Constitución de 1.837, lo cual resultó ser la excepción. Al no haber habido en España una revolución burguesa y ser España un país desarticulado políticamente, las clases dominantes en 1.808 recelaban del movimiento constitucionalista, al que identificaban con la Revolución francesa. La invasión francesa motivó que se viera el liberalismo como afrancesamiento y traición y el absolutismo borbónico como patriotismo. Unos autores hablan de revolución burguesa en España y la datan entre 1808-1814; otros en la primera época isabelina; otros con el sexenio revolucionario. Todos hablan de burguesía dominante, de régimen liberal y monarquía constitucional. Los deseos de reforma fueron sentidos por la clase política, pero el diagnóstico de la decadencia española había que buscarla para los hombres del s. XVIII en la vida económica y para los del XIX en el Gobierno. En el s. XVIII los esfuerzos se centraban en las reformas económicas y culturales. La Ilustración española fue un movimiento aristocrático con un programa burgués, que no cuestionó el régimen político de la Monarquía absoluta. Al final del s. XVIII la Revolución francesa provocó una fuerte retracción en el Gobierno español, tratando de convertir los Pirineos en muralla fumigada que evitara filtraciones y contagios. Las estructuras sociales y económicas eran arcaicas y rígidas: El comercio era escaso, salvo en Cataluña; el nivel técnico rudimentario, la población activa eminentemente agrícola, la propiedad privada concentrada en pocas manos y se unía a todo ello un régimen estamental y señorial que impedía la libertad de comercio. Cien años más tarde el panorama era diferente; la sociedad del Nuevo Régimen se asentaba en la igualdad de los ciudadanos. La transformación la podemos percibir en varios frentes: la abolición del régimen señorial, que se llevó a cabo en tres gases: durante las Cortes de Cádiz, en el trienio Constitucional y en la minoría de edad de Isabel II. De otro lado se procedió a la supresión o desvinculación de los mayorazgos, lo que hizo las propiedades enajenables y por último la desamortización de las propiedades eclesiásticas y municipales (En tiempos de Carlos IV se hizo la 1a desamortización; en el periodo 1836-1841 la 2a con Mendizábal y en 1815 Madoz llevó a cabo la 3a, más amplia que la anterior). 2) Periodos del régimen constitucional español Los conflictos sociales y las Constituciones: Los conflictos sociales a lo largo del S. XIX presentan básicamente dos vertientes: 1) El conflicto de la burguesía frente a los privilegios del antiguo régimen. 2) El conflicto de hegemonía entre las diversas burguesías existentes Desde 1833 fue produciéndose un conflicto de hegemonía entre las diversas burguesías existentes, principalmente, por un lado, la terrateniente y financiera, y, por otro, la industrial y comercial. Después de cada golpe de estado triunfante el jefe militar o el partido beneficiario pronunciaban su verdad política y hacían su Constitución. Como el litigio se daba en sectores de la burguesía, las diferencias no lo eran tanto y así las variaciones constitucionales se daban en torno a unos pocos principios: ! El titular de la soberanía, así como el alcance del derecho de sufragio. ! El órgano de poder de mayor jerarquía constitucional: las Cortes o el Rey. ! La estructura mono o bicameral de las Cortes. ! El régimen más o menos abierto de los derechos y libertades. ! La cuestión religiosa. M. Artola sostiene que, en el fondo, sólo existió entre 1837 y 1931 un único texto constitucional, dice que el esqueleto de la Constitución de 1837 se mantuvo y las diferencias mas importantes hay que verlas no en los textos constitucionales sino en otros elementos del sistema político, como son, la ley electoral, el régimen local y las libertades de imprenta, de reunión y de asociaciones La poca consistencia de nuestros partidos políticos históricos es algo comúnmente admitido. Solo había grupos de notables con clientela electoral y vida política exclusiva en la Corte y las Cortes. En cuanto a la duda de si existió verdaderamente un Estado en la España de 1808 a 1931, quiere apuntarse con ello la desvertebración política del país y su sustitución por el caciquismo como real estructura político-administrativa del España. El foralismo y el caciquismo fueron en realidad dos manifestaciones de un mismo fenómeno: la falta de vertebración de España como Estado. Los periodos de nuestra historia constitucional: a) Orígenes del constitucionalismo: 1808-1833 Destacamos dos textos: 1) El llamado Estatuto de Bayona, de 1808, que no llegó a estar realmente vigente. 2) El de Cádiz, de 1812. Tuvo fases de fugaz vigencia entre los largos trechos del absolutismo, que terminan a la muerte de Fernando VII. Fue una Constitución liberal avanzada para su época y modelo de liberalismo para Europa. b) Período isabelino: 1833-1868 Abarca el reinado de Isabel II y está presidido por tres textos: El Estatuto Real de 1834, la Constitución de 1837 y la Constitución de 1845. Hay que añadir las reformas de esta última y la Constitución no promulgada de 1856. Se trata de un periodo enteramente dominado por el doctrinarismo. c) Sexenio revolucionario: 1868-1874 Fue un intento de liberalismo democrático en el que se destronó a Isabel II y se entronizó la dinastía nueva: la de Saboya. Derivó a una República y acabó en una Dictadura. El texto fundamental de este periodo fue la Constitución de 1869, que la República no llegó a aprobar. d) Restauración: 1874-1931 Su texto es la Constitución de 1876 que busca una solución política controlada al modo inglés implantando el bipartidismo y el turno en el Gobierno. Conservadora (doctrinaria) en materia de derechos y libertades, aunque permitió el avance liberal de estas. A la muerte de Cánovas y Sagasta este régimen hace crisis, acentuado por el excesivo protagonismo de Alfonso XIII. Desembocó en la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), a cuyo término el régimen se disuelve rápidamente. e) Segunda República 1931-1936 (o 1939) Fue un nuevo intento de régimen liberal democrático, con una organización territorial abierta a autonomías regionales. Su texto fundamental, la Constitución de 1931, nació con un apéndice, la Ley de Defensa de la República, que la desvirtuaba parcialmente, y no llevó su vigencia más allá de la sublevación militar de 1936. f) Régimen personal de Franco Bahamonde: 1936 (o 1939)-1975 Fue un poder personal, no constitucional. Estuvo jalonado por siete Leyes Fundamentales, pero hubo otras varias, de rango ordinario o incluso inferior, realmente más definitorias de este régimen, que algunos llamaron dictatorial, otros meramente autoritario y otros totalitario o fascista. 3) El estatuto de Bayona Elaboración y caracteres del texto: Tras el motín de Aranjuez y la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando, Napoleón percibió que podía hacerse con el trono español sin esfuerzo. Napoleón convocó a la familia real a Bayona y la hizo someterse a su tutela, entregándole el trono a su hermano José. A continuación, Napoleón convocó en Bayona una Asamblea de 150 diputados procedentes de la nobleza, clero y estado llano, así como de provincias aforadas, y les presentó un proyecto de Constitución que fue enmendado por la Asamblea y después aprobado por él, promulgado el 6 de Junio de 1808 y jurado por José Bonaparte dos días después. Es un texto de 146 artículos distribuidos en 13 títulos, cuya naturaleza era de Carta otorgada, no la de Constitución. El Rey la decreta, pero lo hace “oída la Junta Nacional congregada en Bayona por orden de Napoleón”, el poder otorgante residía en el Emperador. El texto tenia una redacción poco cuidada: Abundan las frases de amor y lealtad a Napoleón, lo cual sobra, el articulo de mayoría de Edad del Rey se repite dos veces, entre otros ejemplos. Principios políticos: El texto profesaba una cierta ideología liberal, domeñada por el autoritarismo napoleónico, con ciertas concesiones a la tradición española. a) Liberalismo: En cuanto al liberalismo, relativo, se pone de relieve en el tratamiento de los derechos y libertades y la división de poderes: libertad personal, seguridad personal, inviolabilidad del domicilio, libertad de imprenta, supresión de los privilegios de exportación e importación de las colonias, así como de los tributarios. Cabe mencionar también la abolición del tormento: el rigor y el apremio en prender, detener o ejecutar debe estar autorizado por ley, delinquiendose en caso contrario. Y la publicidad del proceso criminal. b) Confesionalidad religiosa del Estado: El articulo 1 de la Carta de Bayona proclama que la religión católica es la del Rey y de la nación, no permitiéndose otra. c) Alianza perpetua con Francia: Expresa la verdadera naturaleza del régimen: no era otra que implantar una Monarquía satélite de Francia. Significado del Estatuto de Bayona: El texto de Bayona es una mezcla de liberalismo, corporativismo del Antiguo Régimen y pragmatismo napoleónico. Se separaba del absolutismo borbónico anterior. Produce una corte en nuestra historia y sirve de estimulo para la redacción de otra Constitución, la de 1812. Sólo un siglo más tarde se empezó a abrir paso la duda de si no hubiera sido preferible el honesto José a Fernando VII, si no hubiese sido preferible evitar la guerra de la independencia, si no hubiese sido preferible un liberalismo matizado a la opresión absolutista de Fernando VII. 4) Constitución de 1812 De las Juntas locales a las Cortes de Cádiz: Después de la batalla de Bailén y la salida de Madrid de José Bonaparte, el Consejo de Castilla quiso hacerse con el poder, pero el desprestigio por su trayectoria hizo que surgieran diversas Junta Locales y Provinciales, que llenaron un vacío el poder, enfrentándose a la Central, que al final quedó como mera delegación de aquellas que asumían la representación de la nación. El ejército francés había empujado a la Junta Central a Sevilla y más tarde a Cádiz, donde finalmente se disolvió. Se acordó convocando Cortes constituyentes con la participación de la nobleza, el clero y el estado llano en una sola Cámara. Proceso constituyente y caracteres de la Constitución: Las Cortes nombran una Comisión redactora del proyecto de Constitución. Aunque el trabajo constituyente duró todo el año 1.811, la Constitución no se promulgó hasta el 19 de Marzo de 1.812. El texto es muy extenso y cerró toda posibilidad de vuelta del absolutismo. Son 384 artículos distribuidos en diez títulos. La Constitución de Cádiz (al igual que la de Bayona) se declara temporalmente pétrea: hasta pasados ocho años de hallarse en vigor en todas sus partes, no podía proponerse su reforma y pasado ese tiempo se necesitaba la firma de veinte diputados y su aprobación por tres diputaciones por mayoría de dos tercios. Tampoco contiene, al igual que la de Bayona, un titulo especifico sobre derechos y libertades. Al mismo tiempo que el texto fundamental, fue redactada y aprobada una justificación del mismo que aparecerá como Discurso preliminar. Destacable por su extensión y principalmente por el esfuerzo en justificar el texto constitucional y presentarlo como una actuación de las leyes fundamentales españolas violadas por el absolutismo. La obra de Martínez Marina avalaba la coincidencia de las antiguas leyes españolas con el pensamiento revolucionario francés. Se trataba de recuperar la libertad perdida ante el absolutismo trayendo al presente las instituciones anteriores a dicha perdida. Dice Arguelles, la Constitución es nacional y antigua en la sustancia, nueva solamente “en el orden y método de disposición”. La Constitución de la Monarquía española podría ser, como debía, un sistema completo y ordenado. Alude el discurso también, a la división de poderes, de la que el texto constitucional hizo acusada recepción. Casi todo fue sacado de la tradición española demostrando poca audacia, comenta Fernández Almagro, sin embargo la define como una inyección del espíritu de las luces en la democracia castellana. Principios políticos: Soberanía nacional y mandato representativo; la democracia representativa: El talante democrático de la Constitución se manifiesta en el principio de soberanía nacional, que a su vez se instrumenta mediante el sufragio universal. Los diputados, el 24 de septiembre de 1810, aprobaron que en las Cortes residía la soberanía nacional. Más tarde reconocieron como rey a Fernando VII. La nación española es libre e independiente y no es ni pude ser patrimonio de ninguna familia ni persona. Nación española es sinónimo de pueblo español y soberanía nacional, de soberanía popular, contra lo que suele decirse. El Rey lo es por gracia de Dios y de la Constitución y queda obligado a guardarla y hacerla guardar. División de poderes: La Constitución consagra la división de poderes que busca únicamente moderar la Monarquía haciéndole compartir el Poder Legislativo con las Cortes. La forma de gobierno es una Monarquía moderada. ! Las Cortes ejercían la potestad legislativa, compartida con el Rey. Se optó por unas Cortes monocamerales. Los diputados tenían un mandado de dos años y el cargo era incompatible con el de Ministro; los protege la prerrogativa de la inviolabilidad y prohibe la deliberación en presencia del Rey, siendo su funcionamiento bastante autónomo. Se constituye una Diputación Permanente para salvar los interregnos de la Cámara. ! El Rey es el jefe del ejecutivo y el primer magistrado de la nación; su persona es inviolable y sagrada, no sujeta a responsabilidad que se transmite mediante la técnica del refrendo. En el orden legislativo sancionaba o vetaba las leyes y las promulgaba. En el ejecutivo la conservación del orden público y la seguridad exterior del Estado, especialmente: Expedir decretos y reglamentos, nombrar y separar a los secretarios de Estado y de Despacho y declarar la guerra, hacer la paz y mandar los ejércitos. Las Cortes instituyeron un Consejo de Estado, que era el único órgano consultivo del Rey. ! La administración de justicia se regía por los siguientes principios: Exclusividad, Unidad, Inamovilidad y responsabilidad de los jueces. Se crea un Tribunal Supremo como centro común del sistema comercial. ! En la Administración local rige el principio de electividad de los Ayuntamientos y el doble gobierno de las provincias: un jefe superior, predecesor de los gobernadores civiles y el gobierno económico confiado a la Diputación. Derechos y libertades fundamentales: La Constitución contiene una declaración general en el articulo 4º, de sabor netamente liberal, pero no dedica un titulo especifico a los derechos y libertades sino que los regula en diversos pasajes del texto. Debemos destacar los siguientes: ! Libertad y seguridad personales. ! Inviolabilidad del domicilio. ! Libertad de expresión y de pensamiento. ! Abolición de las penas de tormento, apremio y confiscación de bienes. ! Derecho de sufragio. ! Principio de igualdad. ! Unidad religiosa y confesionalidad del Estado: queda prohibido el ejercicio de toda religión distinta de la católica apostólica y romana. Mas tarde fue abolida, en 1813, la Inquisición por ser incompatible con la Constitución. Significado y vigencia de la Constitución de 1812 La primera etapa del régimen constitucional español: 1812-1814 La guerra de la independencia tuvo un profundo significado en nuestra historia política y constitucional: se creó un nuevo nacionalismo, pero estigmatizó a doce mil familias exiladas por su afrancesamiento (generalmente los más preparados); significó la bancarrota del país, su desmantelamiento económico, junto al inicio de la pérdida de América. Desde la promulgación de la constitución de 1812 hasta el regreso de Fernando VII, la Constitución apenas tuvo una vigencia efectiva por causa de la guerra y de la ausencia del monarca. El regreso del Rey fue marcado por la ambigüedad, ya que no parecía querer liquidar el régimen constitucional, pero dictó el decreto de 4 de mayo de 1.814, consecuencia del Manifiesto de los Persas de diputados disidentes, que fue el primero de una serie de pronunciamientos que jalonan nuestra historia constitucional. Fue la primera ruptura del régimen constitucional. Tras el Decreto de 4 de Mayo de 1814, el rey declaró nulos la Constitución y los decretos de las Cortes, comenzando así el gobierno de la camarilla del Rey y regresando el absolutismo. El regreso al absolutismo: 1814-1820 La vuelta lisa y llanamente al Antiguo Régimen no iba a resultar tan sencilla. La tarea de reconstrucción de España desde el absolutismo era seguramente imposible. Se hacia necesario el concurso de la burguesía comercial, industrial y financiera. El retorno de los privilegios sufrió alguna excepción en favor de la libertad de comercio y en 1816 acabo la persecución política. Fernando VII de nuevo se acomodaba a las circunstancias y permitía una cierta suavización tecnocrática de su política. Aquel siempre se ha adaptado a las circunstancias para obtener partido de ellas y resulta bastante difícil defender su sinuosa trayectoria. El Trienio liberal: 1820-1823 El liberalismo derrotado se organizó en sociedades secretas (masonería), principalmente en el Ejército y conspiraban diariamente; las intentonas se sucedieron entre 1814 y 1820. El primer día de 1820 el Teniente Coronel Riego se levantó en Cabezas de San Juan (Sevilla) y proclamó la Constitución de 1812, extendiéndose la rebelión por otros destacamentos del Norte y triunfo ante la indiferencia del pueblo. Fernando VII, adaptándose nuevamente decide jurar la Constitución. La historia española entre 1814 y 1840 es la lucha entre absolutistas y liberales por el poder. El liberalismo estaba dividido en dos: la moderada, que pretendían una reforma en la Constitución y la radical o de los “exaltados”, “doceañistas” irreductibles con mas fuerza y presencia en todos los estamentos en ese momento. En este periodo que sólo duró tres años, conocido como trienio liberal, se restauró la obra legislativa reformadora de Cádiz, añadiéndose medidas económicas liberalizadoras, algunas de las cuales apuntaban contra el poder económico de la iglesia, se promulga el primer Código Penal y se reformo el Ejército. Este liberalismo se extendió fuera de España y Europa, esta última, conservadora después de la derrota de Napoleón, envió a España un ejército: “Los Cien Mil Hijos de San Luis”, de acuerdo con Fernando VII, que ocupó el país ante la pasividad de la población. La Década ominosa y la cuestión sucesoria: 1823-1833 Consumada la operación, Fernando VII declara nula la Constitución y restaura el absolutismo. A este nuevo periodo absolutista se le denomina: la década ominosa. Consumada esta operación, el Rey inició una represión terrible para que nadie dudase de quien tenía la soberanía. Hasta 1825 y solo en el territorio de la Audiencia de Barcelona, se tramitaron 1828 sentencias de muerte. Aprendiendo la lección, Fernando VII no restableció la Inquisición y procuro no ahuyentar del todo al poder económico y financiero. En 1829 se promulgó el Código de Comercio, procurando no ahuyentar al poder económico y financiero, haciendo entrar al crédito extranjero; los medios financieros de Londres y París exigieron una mayor liberalización del régimen, derivando en un despotismo ilustrado. Esto provocará una nueva oposición, los absolutista extremos. El nuevo matrimonio de Fernando VII, que dio como fruto a su hija Isabel, vino a plantear la cuestión sucesoria. La legislación tradicional española permitía el reinado de las mujeres, pero Felipe V había implantado la Ley Sálica, que las excluía. Fernando VII, ante su posible descendencia femenina, publicó una “Pragmática Sanción”. Enfermo Fernando VII, la Reina cedió ante la amenaza de guerra civil y derogó la Pragmática Sanción, pero sus partidarios acudieron a los liberales mas moderados para impedir el paso al trono de los absolutistas y Fernando VII restableció la Pragmática Sanción y con ella los derechos sucesorios de su hija, que fue jurada princesa de Asturias por la cortes convocadas al efecto. La muerte del Rey dejó planteado el problema carlista, que produjo tres guerras civiles a lo largo del siglo, junto al restablecimiento del régimen constitucional, que, sin embargo, ya no podría ser el de 1.812. TEMA XVI (Capítulos 2 y 3 de CHE) 2) El Estatuto Real Proceso de elaboración y caracteres: El Gobierno de Martínez de la Roca elaboró un texto, El Estatuto Real, que fue un proceso de elaboración gubernamental, siendo sancionado por la Reina Gobernadora Doña María Cristina (viuda de Fernando VII) el 10 de abril de 1834. Un mes mas tarde se convocaban las Cortes Generales, se fija el sistema electoral para la Cámara Baja, son designados los miembros de la Alta y se publican los reglamentos de ambas. Caracteres: Es un texto breve, de cincuenta artículos, incompleto puesto que no regula los derechos y libertades, por lo que no se puede llamar Constitución, puesto que ni garantiza la libertad ni establece la división de poderes. Es flexible como se desprende del silencio que guarda respecto de su posible reforma. Naturaleza jurídica: No parece que sea una Carta otorgada, como la francesa de 1.814, porque no las hay y las que pudiera haber no son Constituciones; es pues un documento fundacional, acaso intencionadamente restaurador de un orden político pretérito pero que objetivamente tuvo un significado de más trascendencia, y que fue utilizado, a veces a su tenor literal, como cobertura jurídica para la liquidación del Antiguo Régimen. El Estatuto Real regula la composición, funcionamiento y competencias de las Cortes. Principios políticos: Son dos los principios políticos fundamentales: 1) Soberanía regia. 2) Colaboración entre los órganos estatales. La Corona solo cede competencias de segundo orden las cuales, hacen de los órganos estatales que las desempeñan, no órganos de poder sino colaboradores de la Corona. Por ello se establece un Consejo de Ministros, se hacen compatibles los cargos ministerial y parlamentario, se dispone el concurso de las Cortes para ciertos asuntos y se atribuye a la Corona las facultades de convocar, suspender y disolver la Cámara Baja. ! El Rey nombraba y cesaba a los ministros y al Presidente del Gobierno, nombraba también a los miembros de la Cámara Alta, que no lo fueran de modo nato, de entre determinadas categorías sociales. El veto regio era absoluto. ! El Estatuto adoptó la estructura bicameral. El sistema electoral fue regulado por decreto de 20 de mayo de 1834. El mandado de los procuradores era de tres años, pero nunca se agotó por ser disueltas las Cámaras. Cuando fue aprobada una moción de censura, por primera vez, (contra el Gobierno Istúriz, 1836) se procedió a la disolución de la Cámara Baja. Significado y vigencia: A pesar de sus limitaciones, el Estatuto tuvo también sus méritos, aunque muchos no fueron gracias a él, sino a los políticos que colmaron sus lagunas y forzaron una interpretación con espíritu liberal y parlamentario del que el Estatuto se aparta ostensiblemente. Principalmente fueron los siguientes: 1) Pone fin al régimen absolutista en España. 2) Introduce instituciones parlamentarias que sólo existían en las naciones europeas más avanzadas políticamente: El Consejo de Ministros y el Presidente, el derecho de disolución, el control parlamentario del Ejecutivo, los reglamentos de las Cámaras. 3) Celebración de las primeras elecciones directas en España. En Septiembre de 1835 es llamado al Gobierno Mendizábal, que había vuelto del exilio londinense. Pronto emprendió una operación político-económica, la desamortización, con la que pretendía: 1) Crear una capa de medianos propietarios fieles al liberalismo. 2) Obtener medios para la guerra civil. 3) Debilitar el poder de la Iglesia Los dos objetivos finales fueron alcanzados más o menos, pero no ocurrió así con el primero. Mendizábal se mantuvo en el poder hasta el año 1836 siendo sustituido por el conservador Istúriz. El gobierno de Istúriz quiso también modificar el Estatuto Real, o mas bien sustituirlo por una nueva Constitución, también doctrinaria, fracasando en su intento. 3) Constitución de 1837 El proceso constituyente: Las juntas revolucionarias exigían el restablecimiento de la Constitución de Cádiz para proceder a su sustitución por otra más acorde con las nuevas circunstancias. El levantamiento terminó con el motín de La Granja en que la Regente fue obligada a restablecer la Constitución de 1812, y llamó al Gobierno a Calatrava, quien puso a Mendizábal de Ministro de Hacienda, continuando así su labor desamortizadora. Se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes, y el triunfo electoral fue para los progresistas. Las nuevas Cortes designaron una comisión, cuyos presidente y secretario eran, respectivamente, Argüelles y Olózaga, y esta comisión elaboró unas Bases para la reforma constitucional, que tuvieron como precedente a la Constitución francesa de 1830 y belga de 1831, y que establecían como objetivos: 1) El aligeramiento del texto de 1812. 2) El bicameralismo. 3) El refuerzo de los poderes de la Corona. 4) Un sistema electoral para el Congreso de los Diputados. La constitución fue aprobada por las Cortes en Mayo de 1837 y aceptada y jurada por la Reina Gobernadora, en nombre de su hija, el 18 de junio. Estaba integrada por 77 artículos más 2 adicionales, resultando no tan breve por un posterior decreto que declaraba subsistentes las disposiciones del título V de la Constitución de 1812, en lo que no hubiesen sido derogadas por la nueva Constitución. Caracteres: Era completa, por contener una regulación de los derechos y libertades cuanto la de los poderes públicos, flexible, no establece órgano ni procedimiento especial de reforma y pretendía ser elástica, siendo una Constitución de consenso. Principios fundamentales del texto: Se pueden resumir en cuatro sus principios fundamentales: 1) Soberanía compartida: Es entre el Rey y las Cortes la que informa la Constitución de 1837, por varias razones. La contradicción flagrante que significa que el representante (las Cortes) despoje de poder al representado (el pueblo) al eliminar el sufragio universal del sistema político que construyen. Las Cortes resultantes, por tanto, no eran representativas de la soberanía nacional, sino solo de una parte de la población, y ni siquiera tienen la potestad legislativa, sino que la comparten con el Rey. Las Cortes decretan y sancionan la Constitución, la Regente acepta de conformidad, frente a ello poco valor tiene la invocación del preámbulo a la soberanía nacional. 2) La división de poderes: que establecía no tenia el carácter rígido que en la Constitución de 1812. Antes bien, propiciaba la colaboración e interacción de los órganos de poder. 3) El principio de libertad individual: Se plasma en la magra declaración de derechos contenida en el titulo I, todos ellos de claro signo liberal. 4) La tolerancia religiosa: Frente a la unidad religiosa y confesionalidad del Estado proclamadas en la Constitución de 1812, esta nueva, se acoge a una ecléctica tolerancia religiosa. Significado y vigencia: Originada en un acto de violencia contra la Corona, no fue, sin embargo, una Constitución impuesta, sino que templo sus disposiciones de manera que le fueran aceptables a aquella y a las fuerzas mas conservadoras. Los Constituyentes sabían que debían despegarse del texto de 1812 por el recelo de los gobiernos extranjeros y también por una evolución de su propia ideología La aceptación del sufragio universitario es acaso la muestra mas reveladora de la confluencia doctrinal entre moderados y progresistas En la parte dogmática de la Constitución se recogen principios progresistas, mientras que en la parte orgánica se recogen principios moderados. Sin embargo satisfizo a pocos, principalmente a los moderados, que se avenían a mal con las limitaciones del poder regio y con el carácter electivo del Senado y los Ayuntamientos. No fue desarrollada por la legislación ordinaria y fue continuamente violada. Destacamos tres características que revelan la anormalidad del régimen constitucional de 1837: Vertiginosa sucesión de Gobiernos, el término precipitado y anormal de las dos Regencias y la anticipación inconstitucional de la mayoría de edad de la Reina. Hay muchas desavenencias entre progresistas y moderados a partir de 1840, entre otras, el conflicto debido al proyecto de Ley Municipal, una autentica batalla por los Ayuntamientos donde se jugaban las elecciones generales. Si eran los moderados quienes lo conseguían, lograrían un monopolio total del poder. Los Ayuntamientos progresistas y la Milicia Nacional se rebelaron y consiguieron el apoyo de Espartero. La Regente renunció y se exilió, quedando Espartero como Regente interino. Se crea entonces una coalición antiesparterista de moderados y progresistas que derriban al Regente interino. El nuevo Gobierno convoca elecciones, que dio como resultado equilibrado de moderados y progresistas. Más tarde se produciría la caída de los progresistas y el comienzo de un largo predominio moderado bajo la dirección de Narváez: la década moderada. Los enfrentamientos entre moderados y progresistas habían de llevar a la postre a la reforma constitucional de 1845, nada transaccional. El fracaso de la Constitución de 1837, según Varela, fue el resultado de la ausencia de una amplia base social que viese ligado sus intereses al nuevo régimen de libertades, objetivo a que no contribuyó la operación desamortizadora. 4) Constitución de 1845 Proceso constituyente y caracteres: A medida que los conservadores habían ido desplazando a los progresistas, en unos cundía la idea de reformar la Constitución y en otros de mantenerla vigente. Triunfó la tesis intermedia de reformar el texto de 1837. Fueron disueltas las Cortes y convocadas elecciones que arrojaron una considerable mayoría moderada. Como la Constitución era flexible, se podía proceder a la reforma sin requisitos especiales, con el concurso de las Cortes y la Corona. Aprobada la reforma en las Cámaras, se demoró su sanción y promulgación 4 meses, que se produjo finalmente el 23 de mayo de 1845. Aunque tramitada como reforma de la Constitución de 1837, la doctrina la ha considerado como una Constitución nueva de 1845. La nueva Constitución corrigió excesos progresistas, tales como los relativos a la cuestión religiosa, al Senado, a las limitaciones del poder regio, al juicio por jurado, a los Ayuntamientos y sobre todo las aluciones preambulares acerca de la soberanía nacional. El texto de 1845 se escoro aun mas hacia el conservadurismo, tanto en materia política como económica Caracteres: Igual que su precedente es breve, completa, elástica y flexible. Principios políticos: La Constitución de 1845 siguió los siguientes principios: 1) Soberanía compartida entre el Rey y las Cortes. Discrepa en la superficie y coincide en el fondo respecto a la texto anterior. 2) Menguó la autonomía de las Cámaras y aumentó la influencia de la Corona sobre ellas. 3) El principio de libertad es asumido más restrictivamente por lo que sea refiere a la libertad de imprenta. 4) El texto establece una explícita confesionalidad católica del Estado, al asumir esta los hechos consumados de la desamortización frente a la tolerancia religiosa del texto anterior. Como consecuencia: ! Se retocaron algunos preceptos relativos a la sucesión de la Corona, desapareciendo algunas limitaciones parlamentarias del poder regio. ! Las Cortes no se reunían ya automáticamente, sino una vez al año para aprobar los Presupuestos, salvo convocatoria por el Rey y se reformó el Senado, lo que permitió al Rey asegurarse su concurso en las discrepancias con el Congreso. ! El Poder Judicial pasó a llamarse Administración de Justicia, desapareciendo el mandato de instaurar los Jurados. ! Se suprimió la Milicia Nacional y la elección de los Alcaldes, que pasaron a ser nombrados por el Gobierno. Significado y vigencia: La Constitución de 1845 no hizo concesión alguna a principios políticos que no fueran los del Partido Moderado. Más que en la letra, se diferenciaba de la de 1837 en su espíritu, o mas bien en su falta de espíritu parlamentario, encontrándose mas cercana en esto, al Estatuto Real. Era una Constitución de un partido contra otro partido. Dictadura de Narváez y proyecto de Leyes Fundamentales de Bravo Murillo: El régimen de 1845 se inició con una fuerte represión que dio lugar a nuevos movimientos carlistas y a las primeras escaramuzas republicanas, a lo que se respondió con la utilización del Ejército y de la Guardia Civil, de reciente creación para sustituir a la Milicia Nacional. En el Partido Moderado aparecieron dos fracciones; a la puritana se sumó más tarde Cánovas, que proponía el turno pacífico de partidos en el Gobierno. El Partido Progresista también estaba dividido, lo que, unido a la marginación a que los sometía la Corona, les abocó a buscar el poder mediante pronunciamientos. Los esfuerzos de los moderados se centraron en la modernización económica y administrativa del país con la reforma tributaria de Mons, la educativa de Moyano y las de obras públicas y administración provincial de Bravo Murillo. En 1847 se inicia el Gobierno de Narváez, que poco después adquiere carácter dictatorial, haciendo aprobar las Cortes una ley de poderes extraordinarios por la que se suspendieron las garantías constitucionales en toda España. Desemboca su gobierno en una dictadura de un liberalismo truncado, que pretende seguir siéndolo en materia económica pero no en la política. Durante la década moderada no hubo expansión económica, la población estaba ocupada en el campo, había una débil industria y un débil sector de servicios. El sucesor de Narváez fue Bravo Murillo, que presentó a las Cortes Generales un proyecto de Constitución y ocho proyectos de leyes orgánicas complementarias, de fuerte carácter involucionista, pretendiendo legalizar y estabilizar la dictadura del Ejecutivo, sobre las siguientes bases: Silenciar las más importantes libertades públicas, reducir el cuerpo electoral crear dos clases de senadores: hereditarios y natos, ignorar el principio de autonomía parlamentaria, establecer las sesiones parlamentarias a puerta cerrada y declarar permanente el Presupuesto Estatal. Ante la fuerte oposición a su proyecto, se encontró con la perdida de confianza del Rey y el fin de intento tan contrario al régimen constitucional. El bienio progresista y la Constitución nonata de 1856: a) Revolución de 1854 y proceso constituyente: El Partido Moderado se resintió del fracaso constitucional de Bravo Murillo, pero la Corona lo mantuvo en el poder. Una de las revueltas, la de 1854, llegó a término, siendo un pronunciamiento de generales conservadores, apoyados por políticos civiles y acompañado de una revuelta popular. Espartero y O’Donnell, hombres fuertes del Gobierno, pusieron en marcha reformas políticas y económicas y se exilió a doña María Cristina, acusada de intromisiones políticas. De esta manera se puso fin al gobierno moderado y se dio paso a los progresistas. Se convocan Cortes Constituyentes y se nombra una Comisión, que formula unas bases para la redacción de la Constitución. El debate constituyente se terminó a final de 1855, presentando el texto un claro perfil progresista, pero las Cortes no decretaron la Constitución para que la Corona no las disolviera. La promulgación de la Constitución se aplazó hasta que estuvieran aprobadas siete leyes orgánicas. En la primavera de 1856 en vez de un poder indisoluble había tres: el regio, el de las Cortes mientras fueran constituyentes y el de los generales, que eran realmente los que detentaban el poder. Concluyó la redacción de las leyes orgánicas pero la Constitución tampoco fue aprobada. La Reina y O’Donnell provocaron la dimisión de Espartero y su sustitución por aquél. Ello determinó el fin del bienio progresista y el olvido del texto constitucional aprobado, que no llegó a nacer como norma positiva; de ahí el apelativo con que se la denomina. b) Caracteres de la constitución nonata: Era un texto completo, con la más extensa declaración de derechos formulada hasta entonces en España y al mismo tiempo rígido ya que su reforma requería ser aprobada por dos Cortes sucesivas de naturaleza constituyente. En síntesis, es: Extensa, compleja, tomó como modelo la Constitución de 1837 y es rígida, la reforma requería ser aprobada por las Cortes. c) Principios políticos: Proclama el de la soberanía popular pero no extrae después el sufragio universal, sino que todavía se mueve en el doctrinarismo del sufragio censitario. En la declaración de derechos citada se pone énfasis en el principio de igualdad, erradicando el requisito de nobleza para obtener distinciones y empleos y se abole la pena de muerte para los delitos políticos; se vuelve a la tolerancia religiosa del texto de 1837, con una formulación diferente, a lo que se opuso Roma alegando que vulneraba el Concordato de 1851, lo que terminó con la ruptura de relaciones diplomáticas con el Vaticano. En síntesis: Soberanía nacional (pero no sufragio universal), división de poderes, extensa declaración de derechos (principio de igualdad), tolerancia religiosa. e) Significado: Es un Texto Constitucional no promulgado, de ideología progresista sin llegar a aceptar las tesis del Partido Demócrata. En conjunto, la corta duración de este período impidió no sólo el efectivo cambio constitucional sino la aplicación plena de la legislación económica. Fue un segundo breve paréntesis en los treinta y cinco años de hegemonía moderada del reinado de Isabel II. La era O’Donnell, el Acta Adicional de 1856 y la Ley Constitucional de Reforma de 1857: Después de sustituir a Espartero, O’Donnell llena diez años de gobierno, sostenido por un partido de reciente formación, la Unión Liberal, integrado por los sectores más próximos de progresistas y moderados, siendo su credo político nada dogmático. Se restablece la vigencia de la Constitución de 1845 pero con un Acta Adicional claramente inconstitucional y de brevísima vigencia, ya que el relevo de Narváez por O’Donnel significó su derogación. Volvió O’Donnell al Gobierno en 1858 y se mantuvo hasta 1863 mediante el fraude electoral, realizando una política cada vez más conservadora. Cuando consumió su Gobierno se sucedieron varios, uno de los cuales, el de Mon (1864) obtuvo la derogación de la Ley de Reforma de 1857 y, por consiguiente, el restablecimiento íntegro de la Constitución de 1845. La crisis económica de 1866 evidenció el agotamiento del régimen, que vendría a morir a manos de la Gloriosa, que marca el comienzo del sexenio revolucionario. 1) Crisis constitucional de 1868 El régimen político había entrado en una fase de descomposición: La reina había perdido el respeto y la estima por su ligereza de su vida pública y privada, la clase política estaba desprestigiada, el sufragio estaba falseado, la vida parlamentaria estaba en vía muerta. Se oponían abiertamente al régimen isabelino: los carlistas, el partido demócrata y el partido progresista. Los gobiernos sucesivos de Narváez, O’Donnell y González Brabo no sabían reaccionar ante los acontecimientos sino con un recrudecimiento de la represión. Se produjo la alianza de demócratas y progresistas, que ignoraron las elecciones convocadas por O’Donnell en 1865 y se inclinaron por una política conspiratoria, tendente a un levantamiento militar dirigido por el General Prim, que fracasó en su levantamiento de 1866. La muerte de O’Donnnell y la de Narváez precipitó definitivamente la caída de la Monarquía isabelina. El intento definitivo se inició en Cádiz en septiembre de 1868, extendiéndose por Andalucía, Levante y Cataluña. La derrota del Ejército gubernamental en las inmediaciones de Córdoba determinó la marcha de Isabel II a Francia. El levantamiento encontró eco popular, que se plasmó en la constitución de juntas revolucionarias que exigían más libertades que las que el Gobierno Provisional, constituido en Madrid bajo la presidencia de Serrano y con Prim en el Ministerio de la Guerra, estaba dispuesto a conceder. Los objetivos del levantamiento de Prim fueron: 1) Lograr el respeto de los derechos de los ciudadanos. 2) El reconocimiento de la soberanía nacional y del sufragio universal. 3) La decisión de las Cortes Constituyentes elegidas con tal sufragio sobre el futuro del país. 2) Constitución de 1869 Proceso constituyente y caracteres del texto: El Gobierno Provisional constituido en Madrid, bajo la presidencia de Serrano y con Prim iba a dar rápido cumplimiento a las promesas revolucionarias concernientes a las libertades públicas y a los derechos políticos, regulando las libertades de enseñanza, de imprenta, de reunión y asociación; se tomaron medidas en cuanto a la libertad religiosa, se reconoció el sufragio universal masculino y se convocó elecciones a Cortes Constituyentes para enero de 1.869. El Gobierno apostó por la Monarquía y empezó a romperse la coalición revolucionaria, separándose un sector de los demócratas constituyendo un Partido Republicano, bajo la dirección de Pi y Margall, que además profesaba el federalismo. Las elecciones municipales dieron el triunfo a los republicanos en muchas provincias. La insurrección cubana fue el problema capital: mala administración de los territorios de ultramar en manos de capitanes generales con poder absoluto y con una economía basada en mano de obra esclava y sobre todo las continuas injerencias de Estados Unidos. Las elecciones a Cortes dieron mayoría relativa a los progresistas, que junto a los escaños de los unionistas, contaban con mayoría absoluta. Tras las elecciones se forma nuevo Gobierno, presidido por Serrano, y se nombra una Comisión Constitucional integrada por progresistas, unionistas y demócratas. El texto de la Constitución se aprobó el 1 de Junio, siendo promulgado el 6 siguiente por las propias Cortes. Era de extensión media y se le adicionó la Ley de 10 de junio de 1870 relativa a la elección del Rey. Hija de mil padres la Constitución de 1869 nace huérfana, cada grupo político se oponía a unos preceptos diferentes. Caracteres del texto: Extensión media, influencia foráneas de las Constituciones de Estados Unidos y Belga, la primera, en materia de derechos y libertades y la segunda, en la regulación de la Corona, influencia general de la Constitución española de 1812. Principios políticos: Pueden fijarse tres principios políticos fundamentales de la Constitución de 1.869: democracia, iusnaturalismo racionalista y Monarquía parlamentaria. a) Democracia: El principio democrático se plasma en el reconocimiento de la soberanía nacional y el sufragio universal (masculino). En los debates constituyentes Cánovas combatió el sufragio universal, pues para él no era un derecho natural sino una función, acusando a la mayoría de excluir a la mujer, al menor, al demente y al criminal y no hacerlo con el mendigo y con el ignorante. La mayoría de edad electoral se fija en veinticinco años. b) Iusnaturalismo racionalista: El rasgo más sobresaliente de la Constitución era su declaración de derechos, que en el debate constituyente puso de relieve la oposición de dos posturas: a) La de Cánovas, para quien “los derechos individuales tienen que tener límites precisos y regulados por leyes técnicas”, era la clásica posición doctrinaria. b) La triunfante, acusaba un iusnaturalismo racionalista, conforme al cual “los derechos individuales son naturales como la respiración: son ilegislables” (no susceptibles de restricciones por la ley ni de medidas preventivas que dificultaran su ejercicio). En cuanto a las libertades públicas, el texto de 1869 formaliza por primera vez las de reunión y asociación. Se prevé la suspensión temporal de las garantías concernientes a ciertos derechos: la libertad personal, inviolabilidad de domicilio, libertad de residencia, de expresión, de reunión y de asociación. El derecho de propiedad aparece igualmente rodeado de garantías. Mención aparte merece la libertad de cultos. En el ambiente religioso la revolución tuvo sus más profundas consecuencias. Las juntas revolucionarias “renovaron las tradiciones anticlericales de la izquierda española”, con demoliciones de conventos incluidas; el Gobierno extinguió todos los monasterios y casas de religiosos posteriores a 1837, además de que ilegalizó la Compañía de Jesús. La Iglesia española se negaba a aceptar nada que no fuese el mantenimiento del Concordato de 1851. Finalmente el articulo 21 intentaba contentar a todos obligándose al mantenimiento del culto y de los ministros de la religión católica, precepto que quiebra el racionalismo inspirador del título I de la Constitución. Aprobado este articulo, los carlistas se ausentaron de las Cortes Constituyentes. c) Monarquía parlamentaria: Una vez apostado por la Monarquía se discutía el tipo de ella, que tenía que ser democrática y parlamentaria. La Corona quedó regulada como un poder constituido más, separando y nombrando libremente a sus Ministros, por lo que los Gobiernos de Amadeo I prefirieron negociar con el Rey la disolución de las Cortes antes que ajustarse a un más estricto parlamentarismo, como en el régimen anterior. ! El Rey es el titular del Poder Ejecutivo, pero es el Gobierno quien lo ejerce a través del refrendo. Las Cortes ejercían un control político sobre el Gobierno. Mientras se encontraba un Rey las Cortes designaron Regente al General Serrano. Fue en noviembre de 1870 cuando Don Amadeo de Saboya dio su conformidad y las Cortes acordaron su elección como Rey con menos votos de los que la ocasión aconsejaba, preludio de las dificultades que iba a encontrar. ! Las Cortes adoptaron el bicameralismo, entre otras cosas por potenciar los intereses locales en el Senado, renovándose cada tres años, siendo sus funciones la legislativa y la de control del Gobierno entre otras menores. Se suprime el veto regio, por lo que la sanción y promulgación de leyes eran actos debidos, no facultades del Rey. ! La Constitución atribuyó el Poder Judicial a los Tribunales exclusivamente, reforzando su independencia y potenciando el ingreso por oposición de los jueces, estableciendo como reverso la responsabilidad de los jueces por infracción de la ley. En 1870 se aprobó la Ley Orgánica del Poder Judicial, que ha estado vigente más de un siglo. También prevé la Constitución el juicio por jurados. 3) Crisis de la monarquía democrática y proclamación de la primera república La monarquía democrática entró en crisis debido a las siguientes causas: La prematura desaparición de Prim y la doble guerra (carlista y cubana), la fuerte oposición de los republicanos, la falta de consenso de los partidos que apoyaban el régimen, el desconocimiento que el Rey tenía del país y de la clase política, la inestabilidad gubernamental y la defectuosa aplicación de la Constitución. El 11 de febrero de 1.873 entregó el Rey a Ruiz Zorrilla, Presidente del Gobierno, un mensaje al Congreso en el que renunciaba a la Corona por sí y por sus hijos y sucesores. Ello fue motivado por el ambiente republicano que existía, por lo que las Cortes, en sesión conjunta, aceptaron la abdicación y posterior proclamación de la República, ya que no era cuestión de iniciar una nueva búsqueda de Rey por Europa. Fue la primera vez que se producía un cambio de régimen sin violencia, sin un solo disparo; consistió simplemente en la aprobación de la proposición que presentaron varios diputados y rezaba así: “La Asamblea Nacional resume todos los poderes y declara como forma de gobierno de la nación la República, dejando a las Cortes Constituyentes la organización de esta forma de gobierno”. La República no fue traída por unas Cortes republicanas, sino monárquicas: en ellas, los republicanos auténticos eran una mera facción del Partido Demócrata En marzo se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes. Las dos notas reseñables de la convocatoria eran el unicameralismo y la fijación de la mayoría de edad a los veintiún años. La abstención llegó al 60%, ya que los carlistas seguían en la lucha armada y los monárquicos optaron por el retraimiento, igual que los radicales. Por tanto la mayoría en dichas elecciones fue republicana, con una abstención electoral del 60%. 5) Crisis de la primera República El legalismo y la falta de decisión de Pi y Margall facilitaron el enfrentamiento de los federales extremistas al proyecto constitucional, su retirada de las Cortes Constituyentes y la insurrección cantonal, que tuvo lugar preferentemente en Andalucía y Levante. Las Cortes, hasta la suspensión de sus funciones el día 20 de septiembre, se ciñeron a las cuestiones de la guerra y de la mencionada insurrección. Los generales Pavía, Martínez Campos y López Domínguez reprimieron duramente el cantonalismo. El último gobierno de esta fase republicana, el de Castelar, reconstruyo el ejercito, suspendió las garantías constitucionales, cerró periódicos extremistas, propició la formación de un Partido Republicano Unitario. Fue objeto de una dura crítica por ser dictatorial. Castelar, en este tiempo sin Cortes, se escoró más a la derecha y en la sesión de reanudación de las mismas fue derrotado en el Congreso. El General Pavía (Capitán General de Madrid) sacó las tropas a la calle y rodeó el Congreso, y entró en él disolviéndolo, entregando el Gobierno a Serrano, que puso en marcha las siguientes medidas: Declaró disueltas las Cortes Constituyentes, disolvió los Ayuntamientos y Diputaciones republicanas, deportó a destacados cantonalistas y federales, restableció las quintas y el impuesto de consumos, limitó el ejercicio de la libertad de asociación, disolvió la Internacional y suspendió la constitución de 1869 durante el tiempo necesario para la pacificación del país. 6) Significado del sexenio revolucionario La no consolidación del régimen: La Constitución de 1.869 era marcadamente liberal, de las más avanzadas de Europa en aquella fecha, pero no satisfizo a casi nadie. El mismo hecho de nacer sin Rey y sin dinastía no fue un factor de estabilización y consolidación del régimen. Y cuando hubo dinastía ya las fuerzas políticas del régimen habían roto su consenso. La Constitución fue objeto de un desarrollo normativo considerable en poco tiempo (Ley Electoral, Ley de Orden Publico, Ley Orgánica del Poder Judicial, Código Penal, Leyes Municipal y Provincial, etc.), pero las reformas sociales y económicas no sufrieron variación notable. La búsqueda de un Rey fue también motivo de división en el seno de la coaliciones Don Amadeo de Saboya declino el ofrecimiento en un primer momento y solo acepto mas tarde. Pero no contaba con el apoyo de los tres partidos de la revolución ya que los unionistas no disimulaban su disgusto por esta elección regia y tampoco contaba con Prim, que murió asesinado antes de llegar. Los Gobiernos se sucedieron rápidamente. Las Cortes fueron disueltas demasiadas veces para que el Gobierno de turno se fabricase su mayoría parlamentaria. En 1872 la Unión Liberal se distanció de la Monarquía y hubo un nuevo levantamiento republicano. El final no podía ser otro que la abdicación del Rey. Muchos creyeron que la República era la solución de los problemas, también un sector de la burguesía que, bajo la bandera de un federalismo intransigente, habría de protagonizar la insurrección cantonal, con lo que se inclinaría aún más la pendiente por la que se iba despeñando la “Gloriosa Revolución”. La República fue traída por la clase política monárquica y tolerada por el Ejército, también monárquico. El Partido Radical se ponía al lado de la República, pero nada más. A esta falta de consenso político auténtico, que no fuera simplemente antimonárquico, explica la debilidad de la Primera República desde su propio origen. A ello podemos agregar también: ! La estructura estatal era conservadora. ! El ejercito era monárquico. ! La economía estaba en crisis. ! Había dos guerras simultáneas, la carlista en el norte y la cubana. ! Existía una conspiración alfonsina, efizcamente dirigida por Canovas. ! La república no consiguió su reconocimiento internacional. El caso es que el primer Gobierno republicano, presidido por Figueras, estaba ya en crisis antes de transcurridas dos semanas. “La revolución en la revolución” no pudo entrar con peor pie. En conclusión, la Constitución de 1.869, que pretendió formalizar un nuevo régimen, netamente liberal, tuvo una vigencia escasa, entrecortada, cuestionada e incierta. Escasa, puesto que breve fue este periodo revolucionario de nuestra historia. Entrecortada, porque no estuvo completamente vigente mientras faltó un Rey coronado, porque hubo alguna suspensión de las garantías constitucionales y porque quedó parcialmente liquidada con la proclamación de la República. Cuestionada por todas las muchas fuerzas de oposición al régimen. E incierta, por cuanto no fue normalmente derogada por la República e incluso fue reivindicada al tiempo que suspendida sin término; en definitiva, ya no sería aplicada de nuevo. TEMA XVII (Capitulo 4 de CHE) 1) Restauración de la monarquía Los generales Pavía, Martínez Campos y López Domínguez acudieron a acabar con el cantonalismo andaluz, valenciano y cartagenero. Pero Martínez Campos, que se había impuesto a los internacionalistas de Barcelona, proclamó en Sagunto Rey de España a Alfonso XII el 29 de diciembre de 1.874. La Restauración monárquica y dinástica fue aceptada por regla general, salvo por los republicanos y carlistas, ya que el régimen anterior se había agotado por completo. Mientras, los monárquicos borbónicos presionaron a Isabel II para abdicara en su hijo Alfonso, lo que obtuvieron a mediados de 1.870. En 1872 Cánovas asumió plenos poderes en el movimiento restaurador. Tras el pronunciamiento de Sagunto, Cánovas constituyó un Ministerio-Regencia, presidido por él mismo, hasta la llegada de Alfonso XII, y que fue confirmado por el Rey a su venida. Durante año y medio, Cánovas ejerció un férreo ejercicio del poder, casi dictatorial, con censura y prohibiciones a la prensa, para controlar el proceso constituyente. Dicho proceso, junto con el final de la guerra carlista, contribuyeron a la rápida aceptación de Alfonso XII por muchos protagonistas del sexenio revolucionario. 2) Constitución de 1876: Propósitos y proceso constituyente: Construcción de un sistema bipartidista: Cánovas buscó construir un régimen asentado en una “cierta conciliación” entre las dos grandes corrientes políticas del siglo XIX español. Para ello: 1) Mantuvo al margen del régimen a Isabel II y a los isabelinos puros. 2) Capto a los liberales, intentando restar fuerza a la oposición republicano-democratica. 3) Galanteó, por la derecha, con las “honestas masas carlistas” y con sus aliados en la Iglesia, consiguiendo que un buen sector de la derecha católica entrara en el régimen 4) Fortaleció el poder civil frente al militar. Se trata de configurar un sistema parlamentario apoyado en un bipartidismo a la inglesa, con dos partidos abiertos que polarizaran todas las tendencias y que se hallaran cerca entre si. Sagasta que comandaría la Izquierda mientras que los seguidores de los hermanos Pidal, la Iglesia jerárquica y la aristocracia católica, la derecha. Cánovas seria el centro, pero eso no fue posible, ya que al ala liberal quedaba demasiado favorablemente colocada y Cánovas tuvo que encabezar el ala conservadora. Su política consistía en satisfacer a medias y por turnos a los dos bandos. Elaboración de la constitución: Se quería una Constitución que fuera la base jurídica del régimen bipartidista. Cánovas no quería que la Constitución fuera de partidos, como había ocurrido en otras ocasiones, por lo que reunió a 600 antiguos parlamentarios, que aceptaron las ideas básicas de la nueva Constitución y se designó una Comisión, que realizó el proyecto que el Gobierno hizo suyo, pues Cánovas influyó decisivamente. La Convocatoria de Cortes Constituyentes se hizo por sufragio universal, estando los republicanos en el exilio, por lo que el resultado monárquico estaba asegurado de antemano, ganaron los canovistas como estaba previsto. Las Cortes Constituyentes dictaminaron pronto y el proyecto fue aprobado por el Congreso el 24 de mayo de 1.876 y por el Senado el 22 de junio. Fue promulgada el 30 de junio y publicada en la Gaceta de Madrid el 2 de julio. Caracteres: Es una Constitución breve, flexible y elástica y por ello los liberales pudieron, durante quince años, hacer una política progresista bajo el amparo de una Constitución doctrinaria. 3) Principios políticos La Constitución interna y la soberanía compartida: Cánovas decía no oponerse a una soberanía nacional, pero la matizaba diciendo que la legitimidad monárquica era histórica y no dependía de la Constitución Para unos la Constitución interna es el puro hecho sociológico de la preponderancia de ciertas clases e instituciones. Para otros, es aquello en lo que están conformes todos. Cánovas recordaría el preámbulo de la Constitución de 1845, en el que se fijaba el principio de la Constitución interna sustituyendo al de soberanía nacional: la Corona y las Cortes como instituciones históricas preexistentes, son el supuesto mismo de la Constitución escrita porque son el poder soberano y constituyente en el que esta ha de basarse. Ambas instituciones se reclaman mutuamente, se contraponen y se equilibran. Para Cánovas las Cortes Constituyentes no pueden deliberar acerca de la institución monárquica y las amplias facultades del Rey sobre las Cortes, no siendo estas más que un órgano estatal colaborador que, de no someterse al Ejecutivo, al Rey, serían disueltas o suspendidas sus funciones. La doble confianza y el turno de partidos: Según Sánchez Agesta, existen por tanto tres niveles constitucionales: La constitución interna (que es previa), define una Monarquía hereditaria y las Cortes, La constitución escrita, define una Monarquía Constitucional y las prácticas y usos constitucionales, o “Constitución consuetudinaria”, perfila un sistema parlamentario inspirado en el modelo inglés, cuyos principios esenciales son la doble confianza y el turno de partidos.En esta Monarquía constitucional, el Gobierno debía contar no sólo con la confianza regia sino también con la parlamentaria. A la desconfianza parlamentaria en el Gobierno el Rey podía responder con la disolución de las Cámaras o con la suspensión de sus funciones. Este control parlamentario podía dar lugar a un cambio del partido en el poder. Estos principios venían exigidos por lo que se denomina Constitución consuetudinaria, que eran unas prácticas y usos constitucionales deseados al concebir el modelo político, pero los usos reales y efectivos fueron lo contrario. Como dice R. Sánchez Férriz, mientras aquellos usos y prácticas se mantuvieron también continuó en pie el texto constitucional, pero cuando fueron desvirtuados, su degeneración y ruina llevó aparejada la de la Constitución escrita. Doctrinarismo transaccional en materia de derechos y libertades: Cánovas era mas transaccional que doctrinario, no reconocía el sufragio universal, pero posibilitaba su incorporación al sistema político mediante ley ordinaria, y si no apoyaba la libertad religiosa plena tampoco la religión única. A primera vista, la declaración de derechos es similar a la de la Constitución de 1869, pero presenta diferencias importantes: a) Tolerancia religiosa: Cánovas intentó contentar a todos pero no satisfizo a nadie. Se incluyó un artículo 11 muy impreciso y flexible, de manera que su interpretación se inclinaría a un lado u a otro según fuera el Gobierno en ejercicio, ya que el alcance de la tolerancia fue regulado por órdenes ministeriales. Pero mientras desde el bando conservador se apuntaba que la Constitución interna comprendía, junto a Monarquía y Cortes, la unidad religiosa, desde el liberal se entendía que lo tradicional en España era la tolerancia. Finalmente transigió la Iglesia con el régimen canovista e incluso colaboró estrechamente con el Partido Conservador. b) Libertad de enseñanza: La Constitución de 1869 reconocía libertad para fundar y mantener centros de enseñanza, la de la Restauración añadía “con arreglo a las leyes”, lo que permitía a la mayoría gubernamental reducirla , y reservaba al Estado la expedición de títulos profesionales y la fijación de las normas para su obtención. c) Derecho de sufragio: Con ciertas limitaciones ya surgían cuestiones como ¿Tienen derecho a votar los impuestos quienes no los van a pagar? ¿Tienen derecho a participar quienes ni conocen ni entienden? . El sufragio universal se consideraba que representa la voluntad caprichosa de un momento, es el domino de los ignorantes, sin embargo no consagro el sufragio censitario, como habían hecho las de 1837 y la de 1845, sino que remitió su regulación a una ley futura. Este silencio y remisión era una puerta abierta a la supresión del sufragio universal como ocurrió con el reconocimiento censitario en la Ley Electoral de 1.878 y otra al retorno del sufragio universal con la Ley Electoral de 1.890, propiciada por un Gobierno liberal. d) Otros derechos y libertades: ! Al amparo de la libertad de asociación nace la Unión General de Trabajadores en 1.888. ! La libertad de cátedra se redujo y se impuso la adecuación de la enseñanza en el dogma católico y al sistema monárquico, lo que llevó a muchos profesores universitarios a abandonar sus cátedras; uno de ellos fue Fernando Giner de los Ríos que fundaría, como réplica, la Institución Libre de Enseñanza. A partir de 1.881 la interpretación liberal sería menos rígida y la derogación del decreto, lo que permitió la vuelta de aquellos profesores a sus puestos. ! Libertad de prensa reducida, estando excluidos de toda crítica el Rey, las autoridades y la religión. e) Garantías constitucionales: El Gobierno podría acordar la suspensión de las garantías constitucionales cuando no estuvieran reunidas las Cortes y el caso fuere grave y de notoria urgencia. Estas amplias facultades al Ejecutivo permitieron en algún momento una verdadera dictadura del Gobierno, pues hemos de recordar que entre 1876 y 1917 hubo diecinueve suspensiones de los derechos mas importantes y que a partir de 1917 el estado de excepción fue la situación habitual del pais. 5) Significado de la Restauración y de su Constitución Insuficiencia del doctrinarismo: Para Pérez Grandes, la Constitución de 1.876 ofrece un cierto claroscuro proveniente de unos esfuerzos (el doctrinarismo) tendentes a conservar el Antiguo Régimen, y de algunos rasgos heredados del sexenio, si bien el barco (dice) se escoró del lado de aquéllos. Pero ahí mismo radica su insuficiencia: el doctrinarismo carecía precisamente de doctrina y consistió casi sólo en pactar y transigir para mantener la situación establecida; y por carecer de doctrina, no podía ser interlocutor del marxismo creciente ni serviría para consolidar los intereses que quería defender. No dotó al Estado de los mecanismo idóneos para afrontar la entonces denominada “cuestión social”. El doctrinarismo cerro puertas a necesarias interrogaciones de nuevas fuerzas sociales. Funcionamiento del bipartidismo: Cánovas creía que el modelo inglés era envidiable: dos partidos que condensaran la ideología y los intereses del país y realizaran políticas distintas en el marco de la Constitución. Cánovas formó el suyo con elementos procedentes del moderantismo, de la Unión Liberal y de los “neocatólicos” y tendría su base en la aristocracia rural y la madrileña, los terratenientes y ciertos sectores de la clase media. El partido de Sagasta, que se llamaría sucesivamente constitucional, fusionista y liberal, acabó atrayendo a los centralistas de Alonso Martínez a los progresistas-democráticos de Cristino Martos y a los demócratas-monárquicos de Moret. Su base social se encontraba entre comerciantes, industriales y profesionales. Ambos son partidos burgueses. El Partido Conservador pudo desarrollar su programa, que apenas era otro que el mantenimiento y la consolidación de la Monarquía. El Partido Liberal, por su parte, suavizó algunos conflictos, y acabó con la situación entre partidos legales e ilegales. La diferencia entre conservadores y liberales dejaba de ser programática y sólo lo era de talante en el ejercicio del poder. Pi y Margall, andando el tiempo podía diagnosticar: “Lo que ha sucedido es lo que Cánovas pretendía: un solo partido con dos nombres distintos se ha sucedido por mitades en el disfrute del poder, y eso ha mantenido un equilibrio que no ha pasado de aparente ...” No eran partidos muy organizados sino un conjunto de seguidores políticos de unos líderes, que se desintegraron al desaparecer éstos. Conforme avanza el siglo XX los dos grandes partidos se van fraccionando y aparecen o se estabilizan otros, principalmente en torno al regionalismo y al socialismo. La política española camina hacia el pluripartidismo, con lo que quedaba falseado un sistema que pretendía seguir siendo bipartidista. El turno en el poder: Cánovas entregó el poder a los liberales en 1.881 y puso en marcha el sistema. Los partidos dinásticos se anticiparon a las decisiones del cuerpo electoral del siguiente modo: acordaban entre ellos el relevo o presionaban a la Corona para que cambiara el encargo de formar Gobierno; entonces, el partido entrante presentaba al Monarca un decreto de disolución de las Cortes y convocaba elecciones, las “dirigía”, las ganaba y comenzaba a gobernar con la confianza de la Cámara; esto tenía un elevado coste y era el divorcio entre la España real y la oficial. Era una ficción que aparentemente funciono durante los primeros años. Cuando los partidos se fraccionaron y comenzaron los Gobiernos de coalición y de concentración, la prerrogativa regia de nombramiento del Presidente de Gobierno y de disolución de las Cortes se volvió peligrosa para el propio Rey. Oligarquía y caciquismo: Como vemos, era una realidad constitucional muy distinta de la descrita en el texto de 1.876. Era un sistema que funcionaba de arriba abajo y sólo con el control y manipulación del sufragio, lo que corría a cargo del cacique. El político en Madrid, el cacique en cada comarca, el Gobernador Civil en cada provincia, como dice Jover, son las tres piezas claves en el funcionamiento real del sistema, y si incluimos en el cuadro al Capitán General y al Obispado nos quedará más completo e inteligible. La limitación de miras de la clase política de la Restauración resulta evidente: no sólo no rompió esa estructura oligárquica y caciquil, sino que la alimentó y se apoyó en ella. Ausencia de alternativa y de modernización: En los primeros meses del Gobierno liberal se hizo una legislación progresista en materia de derechos y libertades y en la cuestión social, dándose además respuesta a las demandas regionales mediante el mantenimiento del Derecho foral por el flamante Código Civil y más adelante la creación de mancomunidades regionales. No obstante, las demandas sociales y regionalistas superaban con mucho la capacidad de respuesta del sistema. A partir de 1.898 se suceden las crisis, y a partir de 1.917 fue una continua crisis. Lo curioso, apunta J. Linz es que no surgiera una fuerza política que capitalizara los errores del sistema. Surgieron si, partidos nuevos: el Radical, el PSOE, partidos regionalistas o nacionalistas periféricos Pero ninguno con capacidad de movilización de masas por el momento. Ello puede deberse a múltiples causas: 1) El establecimiento del sufragio universal masculino significo su agrarización y este electorado no estaba sensibilizado con los procesos democráticos 2) Los movimientos regionales tampoco encontraron su identidad, entre izquierda y derecha. 3) La corrupción electoral no habría permitido que un nuevo partido se hiciera con suficientes escaños como para remover la política oficial. La otra gran fuerza obrera, la CNT, con rápido crecimiento no aceptó la vida política ordinaria. 4) Los republicanos históricos no tienen fuerza. 5) El regeneracionismo es más bien un movimiento de intelectuales heterogéneos que no pasó en realidad de una postura de denuncia. 6) El efecto que todo ello producía en el electorado no fue el apoyo a la alternativa, sino el de la abstención La Monarquía, decía Ortega en 1.931, era una sociedad de socorros mutuos que habían formado unos cuantos grupos para usar del poder público: los grandes capitales, la alta jerarquía del Ejército, la aristocracia de sangre, la Iglesia. Aquellos grupos, concluía, nunca se fundieron en la nación, sino que la supeditaron siempre a sus particulares intereses. Cánovas construyo una obra de arte política que no se sustentaba ni en una ideología, ni en el pueblo, ni en nada. 6) Propuestas de reforma constitucional Los años de reinado de Alfonso XII, había dos partidos con predominio del conservador. Durante la regencia de María Cristina se dio una cierta apertura progresista. Es en el reinado de Alfonso XIII cuando se empieza a manifestar una iniciativa de reforma constitucional, principalmente en la segunda década del siglo XX, cuando ya el edificio canovista amenazaba ruina por los motivos endógenos explicados junto al intermitente doble acoso del movimiento obrero y el regionalista. Aparte de la izquierda no monárquica (republicanos y socialistas), fue el Partido Reformista el que, desde posiciones monárquicas, asumió de modo más explícito y decidido la necesidad de una reforma constitucional. Fundado en 1.912 e integrado por destacados miembros de la burguesía ilustrada, como Galdós, Posada, Pérez de Ayala y Azaña, estaba dirigido por Gumersindo de Azcárate y Melquíades Álvarez. En su asamblea de 1918 aprobó un programa que incluía: El reconocimiento implícito del poder constituyente exclusivo de las Cortes, la secularización del Estado (no de la sociedad, se añadía cautamente), la limitación de las facultades gubernativas en las suspensiones de garantías constitucionales, la electividad íntegra del Senado sobre la base de una representación de intereses, la limitación de la prerrogativa de la Corona, fundamentalmente en orden a la suspensión y disolución de las Cortes y a sus relaciones con las Fuerzas Armadas y una reforma regional, e incluso la adopción de un precepto sobre la reforma de la Constitución, que estaría atribuida exclusivamente a las Cortes extraordinarias convocadas al efecto. El Partido Reformista al entrar en el Gobierno liberal de García Prieto en 1922 moderó mucho su propuesta, desaprovechándose, una vez más, la oportunidad por la intransigencia y el alarmismo de los grupos sociales que habitualmente se sentían amenazados: la Iglesia, la clientela senatorial y ciertos sectores de la alta burguesía. 7) Agotamiento y liquidación del sistema: La dictadura de Primo de Rivera A partir de 1917 el régimen fue una continua crisis. El régimen pudo perdurar aún unos años, debido más a las disidencias y contradicciones internas de los partidos de la oposición que a su propia fuerza. En 1.916 el Gobierno declaró el estado de sitio y suspendió las garantías constitucionales ante la movilización de la UGT y CNT, a lo que estas contestaron con una huelga general. Sectores inquietos del Ejército constituyeron entonces Juntas de Defensa para hablar con el Gobierno, obteniendo el reconocimiento de este un año más tarde. El General Primo de Rivera, Capitán General de Cataluña, dio un golpe de Estado el 13 de septiembre de 1923, aceptado inmediatamente por el Rey, el cual le entregó plenos poderes a la vista de que el golpe tenía el apoyo de casi todo el Ejército, de la Iglesia, de la burguesía terrateniente y de amplios sectores de la burguesía industrial catalana. Primo de Rivera, nada más tomar el poder, disolvió las Cortes, suspendió las garantías constitucionales e instauró un Directorio Militar con facultad de dictar decretos con fuerza de ley. En 1924 creó la Unión Patriótica, como movimiento político único, con células locales y directorios a nivel provincial y nacional y con el Dictador como jefe nacional. La Dictadura quiso institucionalizarse e incluso dotarse de Constitución propia, para lo cual a finales de 1.925 sustituyó el Directorio Militar por un Gobierno, con participación de políticos civiles pero de similares facultades. En 1927 crea la Asamblea Nacional, órgano consultivo del Gobierno y encargado de redactar un anteproyecto constitucional, con las siguientes características: 1) Declaraba la soberanía del Estado, próxima a tesis totalitarias. 2) Optaba por una organización territorial unitaria en un Estado monárquico constitucional. 3) Decidía igualmente la instauración de unas Cortes unicamerales de composición tripartita y desigual: la mitad de los diputados serían elegidos por sufragio universal, treinta serían designados por el Rey y tendrían carácter vitalicio y los demás debían ser de representación corporativa. 4) Declaraba la religión católica como la oficial del Estado, pero con tolerancia de cultos. 5) Creaba un Consejo del Reino, verdadera novedad en el constitucionalismo español. Tenía este órgano miembros natos por razón de su cargo, otros designados por el Rey y otros elegidos por varias vías. Este anteproyecto fue recibido con indiferencia por la clase política no instalada en el poder. Los días del Dictador estaban ya contados. Concitaba la oposición de casi todos, incluida ahora la oligarquía financiera y ya no contaba completamente con el Ejercito. Consciente de ello, el Dictador, retiro el anteproyecto y días mas tarde presento su dimisión al Rey y se exilio a Francia. Las ideas e instituciones de su anteproyecto serian utilizadas por el régimen de Franco Bahamonde. La vuelta a una aparente normalidad constitucional no fue ya sino una pendiente hacia la II República. TEMA XVIII (Capítulos 5 y 6 de CHE) 1) Instauración de la Segunda República Elecciones municipales del 12 de abril. Su carácter plebiscitario: El 16 de febrero cae el Gobierno de Berenguer. El Rey encomendó al almirante Aznar un Gobierno de concentración monárquica que incluyera representantes de todas las fuerzas políticas de la Restauración, no descartándose la reforma constitucional. El Gobierno Aznar ideó un escalonamiento electoral que comenzara por las elecciones municipales y culminara con las generales. Fijo para aquéllas el 12 de Abril, pero dada la coyuntura jurídico-política, adquirió un carácter plebiscitario, de confianza o censura a la institución monárquica y a su titular. Interpretación del resultado. Toma del poder por el comité Revolucionario: Fue el voto de los profesionales, de las clases medias urbanas y del proletariado industrial el eje decisorio del cambio de régimen. El pueblo se había lanzado a la calle en manifestaciones republicanas, haciendo huelga general el día 14 y procediendo a proclamar la República en diversas ciudades. Aunque el cómputo de concejales electos fue favorable a las candidaturas monárquicas, los líderes republicanos supieron hacer valer su victoria en las grandes capitales, que fue absoluta en Madrid. En Madrid, los integrantes del Comité revolucionario esperaron inútilmente varias horas a que el Gobierno de Aznar le transmitiera oficialmente el poder; se dirigieron al Ministerio de Gobernación sin encontrar a nadie para el protocolario acto, habiendo de hacerse cargo del poder en presencia del pueblo de Madrid. Mientras, el Rey había salido camino de Cartagena y le entregó al conde Romanones un Mensaje al país en el que con todo realismo decía: “Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo”. El Rey cumplió con su deber retirándose y no utilizando al Ejército en contra del pueblo. El Gobierno Provisional representaba las fuerzas de oposición a la Monarquía: republicanos (laicos y católicos), socialistas y regionalistas. Quedaban fuera las fuerzas monárquicas y las situadas a la izquierda del PSOE. 2) Constitución de 1931 y Leyes de Desarrollo El proceso constituyente: Proclamada la República, se encontró ante un ingente numero de problemas (el económico y el regional principalmente), todos ellos heredados, pero otros nuevos o agravados con ocasión del cambio de régimen, como el religioso, el catalán y el pánico financiero. El Gobierno Provisional dictó un decreto conteniendo su propio estatuto jurídico, cuyos principios básicos eran: 1) Responsabilidad del Gobierno Provisional ante las futuras Cortes Constituyentes. 2) Depuración de las responsabilidades por la disolución del parlamento en 1923 y por la subsiguiente Dictadura. 3) Respeto a la libertad de creencias y de cultos, así como reconocimiento de los derechos individuales (al menos de los plasmados en anteriores Constituciones), sindicales y corporativos. 4) Garantías de la propiedad privada y revisión del Derecho agrario. 5) Posibilidad de fiscalización gubernativa de los derechos en defensa de la República Otro decreto concedía una amplia amnistía para los delitos políticos, sociales y de imprenta. Más tarde se revisó el sistema electoral: Se rebaja la edad electoral a veintitrés años, se declaran elegibles a los sacerdotes y a las mujeres y se fija la circunscripción provincial salvo las capitales de más de 100.000 habitantes. Se convocaron elecciones para el 28 de junio y la investidura de las Nuevas Cortes para el 14 de julio, en conmemoración de la toma de la Bastilla, inicio de la Revolución francesa. Las Cortes constituyentes son más progresistas que el país, ya que se retrae la derecha. Desde el 6 de mayo había venido trabajando la Comisión Jurídica Asesora, dentro de la cual se formó una Subcomisión de 13 miembros que elaboró un anteproyecto de Constitución, que el Gobierno no adoptó como proyecto. El texto debatido fue elaborado por la propia Comisión de las Cortes Constituyentes, que se separaba de aquél en bastantes puntos. La Constitución se promulgó el 9 de diciembre de 1.931, tomando asiento en las Cortes Constituyentes calificados representantes de la ciencia y de la cultura, lo que dio lugar a un lenguaje culto, resultando un texto de ajustado estilo jurídico y, en general, buena técnica legislativa, constando de 125 artículos y dos disposiciones transitorias que dan a la Constitución una extensión media, con influencia de la constitución alemana, la austríaca y la mexicana. Jiménez de Asúa la describió como una Constitución de izquierda, no socialista, democrática, liberal, de gran contenido social y que aspiraba a ser conservadora de la República. Leyes de desarrollo: El cuadro normativo se completa con ciertas leyes de singular incidencia en la vida política de la II República: 1) La Ley de Defensa de la República, de 22-10-1931, que fue elevada a rango constitucional por la disposición transitoria segunda del texto fundamental. 2) La Ley de Reforma Agraria, de 1932, revisada a su vez por la comúnmente conocida como Ley de Contrarreforma Agraria, de 1935. 3) Decreto de Disolución de la Compañía de Jesús y confiscación de sus bienes (1932), Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas (1933), etc. 4) La reforma del Ejército fue emprendida inmediatamente, sin esperar a la Constitución. Después de ésta continuó la reforma con tres leyes de 1932 regulando aspectos estrictamente técnicos, con la abolición de la Ley de Jurisdicciones y con la supresión del Consejo Supremo de la Guerra y Marina, creándose una Sala especial en el Tribunal Supremo para asuntos de los cuerpos armados. 5) El problema regional fue regulado en el título I de la Constitución, cuyo desarrollo consistió en los estatutos de autonomía catalán (1932) y vasco (1936), no llegándose a promulgar el gallego. 6) La Ley del Tribunal de Garantías Constitucionales, de 1932 y Los reglamentos de las Cortes, uno provisional en 1932, sustituido por el de 1934. 3) Principios políticos Podemos cifrar en cinco los principios básicos de la Constitución republicana: democracia, liberalismo político, regionalismo, laicismo y economía mixta. Democracia: El principio democrático se refleja en la titularidad popular de la soberanía, en el sufragio universal, en las formas de participación directa y en las instituciones políticas representativas. a) La Constitución de 1931 se sitúa en la tradición progresista de la “soberanía nacional”. Los constituyentes prefirieron el termino de “pueblo”. Por eso dice el artículo 1o que los poderes de todos los órganos del Estado “emanan del pueblo”. (Soberanía popular (nacional), los poderes de todos los órganos del Estado emanan del pueblo, un pueblo español o nación española pero no Estado español). b) El sufragio universal deriva directamente del principio de soberanía nacional (o popular) cuando este no esta manipulado. Fue laboriosa la incorporación femenina por la resistencia ofrecida por el PSOE, que objetaba el pronóstico de la tendencia conservadora del voto de la mujer. Finalmente, el articulo 36 reconoció la igual de derechos electorales de hombres y mujeres mayores de 23 años. (Sufragio universal, igualdad de derechos electorales de hombres y mujeres mayores de 23 años) c) La Constitución dice que potestad legislativa reside en el pueblo y que la ejerce por medio de las Cortes o Congreso de Diputados, estableciendo con ello una democracia representativa. (Participación política directa, a través de los plebiscitos). Liberalismo político; garantía de los derechos y división de poderes: Se plasma en: a) La declaración de derechos, recogiendo tanto los civiles como los políticos, los derechos relativos a la familia, a la economía y a la cultura. En el sistema de garantías de los derechos destaca el mandato constitucional al legislador de que cree “tribunales de urgencia” para hacer efectivo su amparo. Los derechos relativos a la libertad personal, de circulación y residencia, de emigración e inmigración, de expresión, de reunión y manifestación, de asociación, y sindicación y la inviolabilidad del domicilio podían ser suspendidos totalmente o en alguno de sus aspectos en todo el territorio nacional o en parte de él mediante decreto del Gobierno cuando así lo exigiera la seguridad del Estado en casos de notoria e inminente gravedad, con una duración de no más de treinta días y su prórroga necesitaba previo acuerdo parlamentario. b) Distribución orgánica del poder político: Los constituyentes de 1931 actuaron movidos por dos fuertes estímulos: el recuerdo negativo del régimen anterior los llevaba a preferir casi unánimemente el fortalecimiento y la hegemonía del Parlamento frente al Gobierno y a la Jefatura del Estado; pero en segundo lugar, las exigencias del creciente intervencionismo estatal los persuadía de la necesidad de un Ejecutivo ágil y no excesivamente dependiente de la alquimia parlamentaria. El Gobierno se hallaba sometido así a una difícil doble confianza: la de las Cortes y la del Presidente de la República. Por lo demás, la Jefatura del Estado veía muy limitada su actuación por las Cortes y por el Gobierno. Regionalismo: El principio regionalista estaba incorporado al nuevo régimen desde su primer balbuceo. Maciá proclamó la República catalana el mismo 14 de abril, lo que llevó al Gobierno a hacerse con la situación restableciendo la Generalidad e iniciando el proceso autonómico catalán, cuyo Estatuto fue aprobado en refrendo, modificado por las Cortes y promulgado en los inicios de la vigencia de la Constitución. Las fórmulas alumbradas de autónomas políticas regionales pretendían equidistar del Estado unitario y del federal, denominándoselo Estado integral, cuyas ideas rectoras eran: 1) Igualdad de todos los españoles en las diversas regiones. 2) Superioridad del Derecho estatal. 3) Los estatutos de autonomía debían ser propuestos por los Ayuntamientos de las provincias interesadas, aprobados en referendo regional y de nuevo aprobados por las Cortes. 4) La autonomía era una facultad, no una obligación; renunciable, además, no ya sólo por parte de la propia región, sino incluso de cualquiera de las provincias que la compusieran, que podía así volver al régimen de vinculación con el poder central. 5) Prohibición de las federaciones de regiones autónomas. 6) El reparto de competencias quedaba del siguiente modo: a) La Constitución contenía una lista de materias cuya legislación y ejecución correspondía al poder central exclusivamente. b) Incluía otra en la que la legislación tenía el mismo titular exclusivo, pero cuya ejecución podía ser recabada por las regiones en sus respectivos estatutos de autonomía. c) Había además dos cláusulas residuales: Por la primera se facultaba a las regiones para asumir la competencia exclusiva para legislar y ejecutar en materias no comprendidas en las dos listas anteriores. Por la segunda se reputaban de competencia de los poderes centrales las materias no incluidas explícitamente en los estatutos de autonomía. No obstante, dichos poderes centrales podían transmitir por ley a las regiones facultades en tales materias. d) Las Cortes podían fijar por ley las bases a las que debía ajustarse la legislación de las regiones autónomas entre los intereses locales y el interés general de la República. Se necesitaba para ello la apreciación de tal necesidad por parte del Tribunal de Garantías Constitucionales y la aprobación de la ley por una mayoría de dos tercios de la Cámara. Sólo llegaron a término los procesos autonómicos catalán y vasco; este último tuvo dificultades pues se descolgó Navarra y estuvo a punto de hacerlo Álava y no pudo ser aprobado y promulgado hasta iniciada la guerra civil. Laicismo: El problema religioso siempre ha sido un factor de diferenciación y polarización política a lo largo de nuestra historia constitucional. A la altura de 1931 la Iglesia (la jerarquía) era lamentable: demasiada vinculación a las clases dominantes y al poder civil anterior, cómoda instalación secular en el cesaropapismo o constantinismo, bienes económicos no tanto excesivos cuanto mal conocidos, casi monopolio de la enseñanza de las clases media alta, control de la enseñanza moral y religiosa en todo el país y una nueva marcada coloración monárquica, antiliberal y antisocialista, cuando no ultraderechista. Antes del mes proclamada la República ya había libertad de cultos y creencias, anuncio de un sistema laico en las escuelas, introducción del divorcio, quema de conventos (sin víctimas) pero con pasividad del Gobierno, proclamación del Cardenal Segura como persona no grata y salida de España, negativa vaticana del “placet” al nuevo Embajador español, etc. El Vaticano protestó por las violaciones del Concordato de 1851, pero no se oponía a ciertas cuestiones, como: La separación entre la Iglesia y el Estado, el sometimiento de las confesiones y órdenes religiosas a una ley especial de asociaciones y acaso la extinción del presupuesto del clero. Sin embargo, no iba a transigir con otros preceptos del mismo artículo: 1) La disolución de las órdenes religiosas que imponen un voto de obediencia a autoridad distinta a la legítima del Estado; la norma estaba formulada en términos demasiado alusivos a la Santa Sede y a la Compañía de Jesús. 2) La prohibición a las ordenes religiosas del ejercicio de la enseñanza. 3) La nacionalización de los bienes de las órdenes religiosas. Estos preceptos fueron juzgados intolerables y rechazados incluso por Alcalá Zamora y Maura, que dimitieron y provocaron la primera crisis ministerial. Una vez más, la cuestión religiosa fue lamentablemente el principal problema político. Economía mixta: La economía española no había aprovechado la favorable coyuntura de la primera guerra mundial para modernizar sus estructuras. Debido al aislamiento internacional español, la crisis económica mundial tuvo aquí menos incidencia. Con una población semirrural, con la mitad de la renta en manos del 1% de los españoles, con casi la mitad de la población activa ocupada en el sector primario y con un analfabetismo superior al 40%, la estructura económica era, si no precapitalista, si meramente protoindustrial. El sistema económico de la Constitución no era socialista pero si avanzado, jugando contra el Gobierno el momento histórico, pues unos años más tarde sería práctica común en los países capitalistas lo que en 1931 hubiera sido (y fue) considerado como comunismo. Una reforma agraria excesivamente formalista no supo impedir el espontaneísmo de ciertos movimientos agrarios de ocupación de fincas, siendo por ello catalizadora de posturas ideológicas y alineaciones políticas como si de una revolución se hubiera tratado. Destacamos cuatro preceptos básicos del modelo económico español en la II República: 1) La riqueza del país está subordinada a los intereses de la economía nacional, pudiendo ser expropiada o socializada, era un Estado interventor y socializador, pero no confiscador. 2) Se garantiza por el Estado la riqueza artística nacional. 3) Protección del trabajo y un amplio espectro de seguros sociales, aunque no se llegó a un completo sistema de seguridad social. 4) Programa de política agraria. Se trata de un proyecto de Estado de bienestar social, con relaciones laborales controladas por el Estado, con participación limitada de los trabajadores en la gestión de la empresa y con salario mínimo. 4) Organos constitucionales Las Cortes: a) Monocameralismo: La Constitución de 1931 establecía una sola Cámara volviendo al modelo monocameral de la de 1812. Esto seguidamente fortalecía las Cortes, pero se preveía la elección presidencial por sufragio universal directo para robustecer también la Jefatura del Estado y compensar el efecto anterior. Pero en el pleno se suprimieron los consejos técnicos y la elección popular del Presidente de la República, sustituyendola por una elección semiparlamentaria, quedando así descompensados los órganos de poder. b) Composición, organización y funcionamiento: Las Cortes Constituyentes se decidieron por: 1) Sufragio universal de los ciudadanos mayores de 23 años. 2) Circunscripciones plurinominales. 3) fórmula electoral de mayoría con sufragio restringido El mandato es representativo y dura cuatro años. Las Cortes se reunían dos veces al año. Las sesiones podían ser suspendidas por el Presidente de la República pero con ciertas condiciones: 1) Que la suspensión no excediera de un mes en el primer periodo de sesiones ni de quince días en el segundo. 2) Que los periodos de sesiones fueran inferiores a los mínimos antes mencionados. Las Cortes podían ser disueltas por el Presidente de la República, con ciertas condiciones: 1) No podía disolverlas más de dos veces durante su mandato. 2) Debía acordarlo en un decreto motivado. 3) Debía acordarlo por decreto motivado con una convocatoria de elecciones en plazo máximo de 60 días, en caso contrario, las Cortes eran automáticamente repuestas. 4) En caso de segunda disolución, el primer acto de las nuevas Cortes seria resolver sobre la necesidad de dicha disolución, llevando anejo el voto desfavorable nada menos que la remoción del Presidente de la República c) Funciones: Sus tres funciones fundamentales eran la legislativa, la presupuestaria y la de control político La iniciativa legislativa le estaba reconocida a las Cortes y al Gobierno, la fase central del proceso legiferante (deliberación y aprobación) correspondía naturalmente a las Cortes y al Presidente de la República, la promulgación de la ley. De otro lado, la Constitución permitía la delegación legislativa en el Gobierno, aunque con fuertes limitaciones y cautelas. Por lo que se refiere a la función presupuestaria, la elaboración del proyecto de Presupuesto era competencia del Gobierno y su aprobación, de las Cortes. En cuanto a la función de control, la Constitución estableció la obligación de los miembros del Gobierno de asistir a la Cámara cuando fueran requeridos para ello asistencia que posibilitaba las preguntas y las interpelaciones. Asimismo, el Gobierno era responsable solidariamente ante las Cortes. Y, en fin, el Presidente de Gobierno y los miembros eran individualmente responsables en el orden civil y en en el criminal. El Presidente de la República: Tenía reconocidos ciertos poderes o facultades, pero se les sometía a un régimen cautelar tan estrecho que los desnaturalizaba. Era elegido por colegio electoral compuesto por todos los diputados y un número igual de compromisarios, elegidos por sufragio universal directo. Se le exigía ser español, mayor de 40 años y no ser militar en activo, eclesiástico ni miembro de las antiguas casas reales. La duración de su mandato era de 6 años, y sus atribuciones más importantes eran las siguientes: 1) Nombramiento y separación libre del Presidente del Gobierno y, a propuesta de éste, de los ministros. 2) Adopción de las medidas urgentes que exigiera la defensa de la integridad o de la seguridad de la nación, dando cuenta inmediata a las Cortes. 3) Promulgación de las leyes y derecho de veto suspensivo. 4) Aprobación, a propuesta y por acuerdo unánime del Gobierno, de decretos-leyes de urgencia. 5) Suspensión y disolución de las Cortes Su responsabilidad política era exigida por las Cortes y también era criminalmente responsable en el ejercicio de sus obligaciones, según los artículos 81, 82 y 85. El Gobierno: Se componía de un Presidente y de los ministros. El nombramiento y separación de los mismos se hace por el Presidente de la República. El Presidente del Gobierno dirigía y representaba la política general de éste. Las funciones del Gobierno eran las siguientes: 1) El Presidente del Gobierno dirigía y representaba la política general. 2) Corresponde al Congreso de Ministros la elaboración de los proyectos de ley y del proyecto de Presupuesto, la aprobación sobre los asuntos de interés público y la suspensión de las garantías constitucionales. 3) A los ministros les compete la dirección y gestión de los servicios públicos. El Gobierno era políticamente responsable ante las Cortes y jurídicamente lo eran sus miembros ante el Tribunal Supremo en lo civil y ante el Tribunal de Garantías Constitucionales en lo criminal. Relaciones entre las Cortes, el Presidente de la República y el Gobierno: Nombrado el Gobierno por el Presidente de la República, no necesitaba una votación de investidura, sino que se suponía la confianza parlamentaria. La escasa disciplina de los partidos de la II República permitió que el Jefe del Estado vetara algunas veces la propuesta del Presidente del Gobierno lo que lo llevó a desdibujar su figura. El Gobierno estaba sometido a una doble confianza, la del Jefe del Estado y la parlamentaria; esta se regulaba por varios preceptos y ello motivó una grave diferencia de interpretación por parte del PSOE, que lo que pretendía era derribar al Gobierno Lerroux sin sujetarse a las formalidades del art. 64 (regulaba el voto de censura), lo que consiguió después de la correspondiente votación. El único procedimiento para retirar la confianza en el Gobierno es el voto de censura: 1) Debía ser propuesto por 50 diputados en escrito motivado. 2) No podía ser votado hasta pasados 5 días de su presentación. 3) Su aprobación necesitaba el voto favorable de la mayoría absoluta de la Cámara. El Presidente de la República necesitaba que sus actos fueran refrendados por el ministro correspondiente, sin lo cual eran nulos. Por ello el error constitucional consistía en exigir refrendo ministerial de los actos presidenciales y, no obstante, hacer de la Presidencia de la República una magistratura políticamente responsable, extremos estos lógicamente incompatibles entre sí. Las cortes estaban frenadas por el Presidente que podía suspender sus sesiones o disolverlas, pero tras la segunda disolución el Presidente sería juzgado. Administración de Justicia: La justicia se administraba en nombre del Estado e inspiraba su regulación en los siguientes principios: 1) Principio de independencia de los jueces. 2) Principio de unidad de fuero, con la limitación de la militar. 3) Principio de gratuidad para los económicamente débiles. 4) Principio de participación popular en la Administración de Justicia a través del Jurado. La Administración de Justicia tenia como cabeza orgánica al Tribunal Supremo, cuyo Presidente estaba dotado de una curiosa iniciativa legislativa en materia procesal y de reforma judicial. Los tribunales debían suspender el procedimiento y dirigirse en consulta al Tribunal de Garantías Constitucionales cuando hubieran de aplicar una ley que estimaran inconstitucional. Tribunal de Garantías Constitucionales: Fue creado novedosamente en España y muy probablemente para compensar la falta de una segunda Cámara territorial. Estaba compuesto por: 1) Un Presidente, designado por las Cortes. 2) Los Presidentes del Consejo de Estado y del Tribunal de Cuentas. 3) Dos diputados, designados por las Cortes. 4) Un representante de cada región autónoma. 5) Dos miembros elegidos por los Colegios de Abogados. 6) Cuatro miembros elegidos por las Facultades de Derecho de España de entre sus profesores. Tiene jurisdicción en todo el territorio nacional y competencias para conocer de: 1) Recurso de inconstitucionalidad de las leyes. 2) Consultas de inconstitucionalidad de las leyes que hagan los Tribunales. 3) El recurso de amparo. 4) La necesidad de que las Cortes dictaran leyes de bases armonizadoras a las que habrían de ajustarse las leyes regionales. 5) Conflictos de competencia entre poderes centrales y autonómicos. 6) Los poderes de los compromisarios coelectores del Presidente de la República. 7) La responsabilidad criminal de Jefe de Estado, de los miembros del Gobierno, del Presidente y de los Magistrados del Tribunal Supremo y del Fiscal de la República. 6) Significado de la Constitución y del Régimen El sistema de partidos y su funcionamiento: Salvo el PSOE y más adelante la CEDA, los partidos republicanos eran simples conjuntos de notables sin mayor consistencia. Se empezó a estabilizar en el año 1933 con la hegemonía de la CEDA en la derecha y con la política de alianzas electorales de la izquierda, que la llevarían a la conformación del Frente Popular. Como ha estudiado S. Varela, cuatro fueron los principales factores de la fragmentación partidista: La actitud respecto a la legitimidad del régimen republicano, la cuestión religiosa, el problema regional y los problemas sociales y económicos A falta de una mayoría parlamentaria homogénea las coaliciones hubieron de establecerse sobre los mismos planos o factores, dando lugar más bien a cuatro formas distintas de mayoría parlamentaria, según fuera el problema debatido: 1) Una mayoría republicana (toda la izquierda más los radicales y la derecha republicana de Alcalá Zamora y Maura). 2) Una mayoría laica en el primer bienio (la izquierda y los radicales) y una mayoría religiosa en el segundo bienio (el PNV, la CEDA y de nuevo los radicales). 3) Una mayoría regional en el primer bienio (los partidos regionales y la izquierda, pero no la Agrupación al Servicio de la República; también votaron a favor del Estatuto Catalán los radicales) y una mayoría estatal en el segundo bienio (CEDA y los radicales). 4) Una mayoría económica, de distinto signo en cada bienio, alineándose Esquerra Catalana con la izquierda, la Lliga con la derecha y basculando el PNV de un lado a otro en busca de apoyo para el Estatuto Vasco. Las crisis gubernamentales podían ocasionarse en cualquier momento y ello explica las diecisiete crisis durante cinco años. El quebrantamiento del sistema parlamentario: El juego parlamentario quebró con demasiada frecuencia: era aceptado y reivindicado en el triunfo y rechazado en la derrota. El primer quebranto fue con la aprobación del art. 26 que hizo que la derecha se ausentara de la Cortes y que Alcalá Zamora dimitiera como Presidente del Gobierno, seguido por Maura como Ministro del Interior. La segunda crisis se produjo cuando en el segundo bienio (la derecha volvió cuando ganó las elecciones) se derogó todo lo legislado en el primero y las leyes que verdaderamente volvían a regir eran las de la Monarquía, cuando no las de la Dictadura. La sección juvenil de la CEDA, la JAP (Juventudes de Acción Popular), era abiertamente fascista. Entre sus 19 puntos de su programa aparecen los siguientes: 2) Disciplina, los jefes no se equivocan, 6) Fortaleza de la raza, educación premilitar, 13) Antiparlamentarismo, antidictadura. El pueblo se incorpora al gobierno de un modo orgánico y jerárquico, no por la democracia degenerada, 14) Reconstrucción de España, guerra a la lucha de clases... Es destacable el abandono del hemiciclo de las izquierdas en 1935, así como las derogaciones o suspensiones del Partido Radical en el segundo bienio a normas que se habían aprobado con su voto en el primero. Por tanto la falta de un sistema de partidos, sólido, coherente y disciplinado perjudico el prestigio del sistema parlamentario. La actitud de la izquierda a estos ataques al sistema parlamentario inclinó a Alcalá Zamora a encargar la formación del Gobierno, en 1933, al Partido Radical y no a la CEDA, que había obtenido el mayor no de escaños. Al año la CEDA accede al Gobierno (sin ocupar la Presidencia) y la izquierda movilizó las masas populares desencadenando la revolución de octubre. Se vivió el desmoralizador episodio, desde una perspectiva constitucional y política, de la destitución presidencial en 1936; hubo fraccionamiento y turbulencia en las Cortes e inestabilidad gubernamental. Todo ello llevó a ofrecer absurdas razones a los enemigos del Parlamento, de las libertades y de la democracia. Periodos del Régimen: La República pasó por cuatro períodos diferenciados: a) Los meses de Gobierno Provisional: fueron de labor constituyente y desaprovechamiento del calor popular para hacer profundas reformas. b) Gobierno de la izquierda durante dos años a partir de la promulgación de la Constitución: se intentó llevar a cabo un programa moderado de reformas republicano-burgués, que suscitó, sin embargo, una oposición desproporcionada de la oligarquía tradicional. Este intento se apoyó en una coalición republicano-socialista que representaba una alianza de clases. Con Tamames podemos recapitular la dinámica de este bienio en los siguientes puntos: ! Frecuentes alteraciones del orden público. ! Conflictivas relaciones Estado-Iglesia. ! Reforma inacabada del ejercito. ! Tensiones regionalistas, especialmente en Cataluña. ! Insuficiencia en la aplicación de la reforma agraria. ! Falta de una política de pleno empleo y distanciamiento creciente del proletariado. ! Amenaza latente de autoritarismo por parte de la derecha Se aspiro a reformar, pero se equivoco la estrategia y la intensidad, forzando los problemas ideológicos (Estado-Iglesia) y descuidando los estructurales (reforma agraria, banca, régimen fiscal). c) El llamado bienio negro o de la derecha: Gobierno de la derecha durante otros dos años largos, desde las elecciones de noviembre de 1.933 hasta las de febrero de 1.936. El equilibrio de clases dio paso a la lucha de clases, cuya fuerte represión unida a escándalos de corrupción del sistema, crearon en la Oposición una conciencia de unidad, acordando un programa de 14 puntos sobre el que se formó el Frente Popular. Volviendo con Tamames, podemos resumir la dinámica de este bienio radical-cedista en siete puntos: ! No mejora el orden público. ! Mejoraron las relaciones Estado-Iglesia, que no cristalizaron, sin embargo, en un nuevo Concordato. ! Suspensión de algunas reformas militares de Azaña. ! Empeoramiento del problema regional. ! Contrarreforma agraria, provoca tensiones en Andalucía y Extremadura. ! Política económica más conservadora. ! El peligro de autoritarismo dejó de ser una amenaza latente para comenzar a presentarse como realidad. d) Gobierno del Frente Popular: El acuerdo de Frente Popular se ultimó el 15 de enero de 1.936 y sustancialmente consistía en: ! Restablecimiento del imperio de la Constitución y revisión de la Ley del Tribunal de garantías constitucionales. ! Promulgación de leyes orgánicas. ! Revisión de la Ley de Orden Público, con mayores garantías al ciudadano. ! Reorganización de la Justicia, con restricción del fuero militar. ! Aceleración de la reforma agraria y mejor política crediticia y fiscal para el campo, sin nacionalización de la tierra. ! Política industrial proteccionista para superar la depresión. ! Programa de obras públicas para sustituir la falta de iniciativa de los empresarios privados. ! Mayor intervención estatal en el Banco de España y mayor control de la banca privada, sin llegar a su nacionalización. ! Reforma fiscal. ! Revisión de la legislación social. ! Aceleración de la inversión en la enseñanza Se trata de un programa reformista, no revolucionario. Pero las oposiciones políticas se radicalizaron, tanto en la derecha como en la izquierda. De todos modos, la conspiración contra la República ya estaba en marcha: pudo cristalizar al día siguiente de las elecciones y lo hizo cinco meses mas tarde con una larga guerra civil, que dio el triunfo a las fuerzas totalitarias. EL REGIMEN POLITICO FRANQUISTA 1) Evolución histórica del Régimen Podemos destacar cuatro etapas: 1) Período Bélico-Totalitario: 1936-1942: a) Organización Política: El régimen republicano, vencido, dejaba un vacío institucional que el vencedor de la guerra tenía que llenar conforme a un nuevo esquema ideológico. Pero los vencedores no procedieron a la elaboración de una Constitución. Se contaba con una estructura mínima de poder, para ir definiendo el “nuevo Estado”, concentrado en el general Franco Bahamonde, y a partir de aquí se fueron dictando normas de diverso alcance jurídico-político. La estructura básica de los primeros momentos fue el Ejército, y militares los hombres más próximos al poder. Militar fue el primer órgano de poder de los insurrectos, la Junta de Defensa Nacional que, mediante un decreto de 29/9/36, nombró a Franco Bahamonde Jefe del Gobierno del Estado Español y Generalísimo del Ejército, otorgándole todos los poderes del nuevo Estado. La Ley de 1/10/36 creó la Junta Técnica que lo auxiliaba en la gobernación. El Decreto de Unificación, de 19 de abril, integró a todas las fuerzas políticas que le apoyaron en una sola organización: Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que se llamó Movimiento, siendo nombrado Jefe del Movimiento y luego Caudillo. Las leyes de 30/1/38 y 8/8/39 reafirmaron la potestad legislativa del Jefe del Estado y perfilaron un Gobierno que sustituyó a la Junta Técnica. Estas leyes y el Decreto de Unificación, que no tuvieron rango de fundamental, fueron la verdadera “Constitución” durante cuarenta años. b) Política social y organización sindical: El Fuero del Trabajo, promulgado por simple decreto en 1938, elevado posteriormente a rango fundamental, era la expresión de la ideología socioeconómica del nuevo régimen, inspirada en “la tradición católica de justicia social y alto sentido humano que informó nuestra legislación del Imperio”. Se prohibieron las huelgas y los sindicatos obreros, creándose una única organización sindical, obligatoria, de patronos y obreros, inspirada en los principios de “Unidad, Totalidad y Jerarquía”. c) Derechos y libertades: La Ley de Prensa, de 1938, acentuó el carácter antiliberal y totalitario del régimen, controlando todos los órganos de prensa sobre los que se ejercía una estricta censura previa y nombraba y destituía a sus directores. La Ley de Responsabilidades Políticas, de 1939, llenó las cárceles y lanzó al exilio a lo más granado de la intelectualidad española. La Ley de Seguridad del Estado, de 1941, respondía al mismo talante represor. Los rasgos esenciales del régimen político fueron: 1) El monismo político. El movimiento no pudo imponerse con claridad a la Iglesia ni al Ejercito, como tampoco sucedió lo contrario. 2) El poder en un Caudillo que se presenta como carismático y que se proclama políticamente irresponsable. 3) El control absoluto de los medios de comunicación. 4) Se paso en la guerra mundial, de la neutralidad a la denominada “no beligerancia”. 5) Se buscó el apoyo de la Iglesia cediéndola actuaciones buscando con éxito su apoyo. 2) Periodo Pro-Aliados: 1942-1955: Con la victoria aliada en la guerra mundial, el Caudillo teme represalias e inicia una política de acercamiento a los aliados, retirando la División Azul en 1943 y volviendo a posiciones de neutralidad. No obstante el régimen siguió cifrando en el anticomunismo uno de sus caracteres esenciales, lo que le fue rentable a medio plazo. a) Legislación fundamental y creación de instituciones: Progresivamente fue creando instituciones que, sin mengua de su poder absoluto, presentaran una faz menos totalitaria del régimen. A este respecto son de mencionar: 1) Ley constitutiva de las Cortes de17/7/42, configurándolas como órgano colaborador del Caudillo, pero la potestad legislativa continúa en la Jefatura del Estado. 2) Fuero de los Españoles, de 1.945: determinó un nuevo guiño a las potencias aliadas, presentado como una declaración de derechos, pero con demasiadas particularidades: No constituía una norma directa aplicable, seguía sin reconocer el derecho de asociación política ni sindical ni el derecho de huelga, tampoco reconocía la libertad religiosa y la vigencia de muchos de sus preceptos podría ser suspendida por simple decreto-ley, sin control político alguno. 3) Ley de Refrendo Nacional, que hacía de esta forma de participación directa un mecanismo en manos del Jefe del Estado. 4) Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado. Fue la repuesta del Caudillo a las pretensiones de D. Juan de Borbón, hijo de Alfonso XII, que había organizado en torno a sí una corriente de opinión favorable a la restauración monárquica en su persona. Esta Ley declaraba que el Estado se constituía en Reino y lo definía como católico, social y representativo, creando dos órganos; el Consejo del Reino y el de Regencia. Por último confería rango de Leyes Fundamentales a si misma, a las tres mencionadas anteriormente y al Fuero de Trabajo, con lo que se quería presentar el régimen como dotado ya de una Constitución b) El aislamiento internacional y su progresiva superación: Con la negativa de la incorporación de España a la ONU y la aprobación por ésta, en 1946, de una resolución recomendando a sus miembros la retirada de Embajadores de España, comienza una década de aislamiento internacional. Respondió Fanco de dos formas: hacia adentro, con magnas concentraciones de adhesión a su persona y hacia fuera con el doble arma del anticomunismo y del catolicismo, lo que le llevó a aliarse con EE.UU. en su política anticomunista. En 1950 se rompió el bloqueo internacional y en 1953 se firmaron pactos económicos y militares con Estados Unidos, firmándose también el Concordato con la Santa Sede. Ambos éxitos diplomáticos, sobre todo el primero, determinaron el ingreso de España en la ONU en 1955. 3) Periodo de desarrollo económico e institucional: 1955-1966: a) Crecimiento económico y proceso de desideologización: Hubo una crisis interna motivada por quienes querían acelerar su aproximación a un régimen constitucional y quienes seguían defendiendo el monismo político. Ganaron los primeros y miembros de Falange fueron desplazados del Gobierno y entraron tecnócratas desarrollistas, muchos de ellos vinculados al Opus Dei. El ingreso de capital extranjero, el incremento del turismo y las divisas de los emigrantes favorecieron la inversión. Tras el Plan de Estabilización se elaboraron varios Planes de Desarrollo hasta el final del régimen. El valor ideológico proclamado ahora es el de la racionalidad, con ella debe organizarse y administrarse una sociedad permeable, que permite el ascenso de una clase a otra mediante el trabajo. El crecimiento económico existe, aunque sea desordenado, especulador e inflacionista. b) Legislación básica de este periodo: El modelo al que apuntaba el tecnocratismo demandaba algo de la racionalidad que proclamaba, modernizándose (modestamente) la Administración, y se terminó liberalizando algo el régimen de prensa, culminando la legislación fundamental con la Ley Orgánica del Estado. 1) Ley de Principios Fundamentales del Movimiento: quería aparentar la petreidad del régimen frente a la inestabilidad liberal justo en el momento en el que se comenzaba a hacer la política económica de un capitalismo dependiente y, poco después, se solicitaba el ingreso en la Comunidad Económica Europea. No es más que una coartada política para la etapa de relativa liberalización que se proponía a cabo el Caudillo. 2) Legislación administrativa: Se modernizo la administración, a ello respondieron las siguientes leyes: Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso–Administrativa de 1956, Ley del Régimen Jurídico de la Administración del Estado (1957), Ley de Procedimiento Administrativo (1958), Ley del Régimen Jurídico de las Entidades Estatales Autónomas (1958), Ley General Tributaria (1963). 3) Legislación política: Trato de cohonestar el modelo económico y la demanda de liberalización de un sociedad española en cambio con la idea de que el régimen era inconmovible. Así, la Ley de Asociaciones, de 1964 y la Ley de Prensa, de 1966 (esta última ciertamente liberalizadora del régimen de prensa hasta entonces vigente) fueron, sin embargo, precedidas de la Ley de Orden Publico de 1959 y de la que creaba el Tribunal de dicho nombre de 1963. 4) Ley Orgánica del Estado: Esta Ley corona el proceso de institucionalización del régimen, Ley fundamental votada en diciembre de 1.966, modificaba las Leyes Fundamentales anteriores (principalmente la Ley de Cortes), eliminaba los párrafos más declaradamente totalitarios del Fuero del Trabajo y fortalecía el papel del Consejo del Reino. 4) Crisis del Régimen: 1967-1975: El régimen se debate entre la necesidad del cambio y el recelo que éste despertaba en la mayor parte de sus cuadros, incluidos los tecnócratas, ya que había que poner a punto las instituciones para cuando muriera Franco y dar cierta credibilidad al ingreso en la Comunidad Económica Europea. Este proceso de modernización terminó por ser incontrolable, llevándolo a resultados no deseados. El capitalismo salvaje, el éxodo rural y el desordenado crecimiento de las ciudades y áreas metropolitanas favoreció el surgimiento de una clase obrera industrial y de servicios que planteaba más problemas de los que el régimen podía resolver, entre otros el sindical. Se puso de relieve el desfase entre economía y política y entre sociedad y aparato estatal, y los artífices de la dictadura franquista han preparado la caída del régimen que pretendían consolidar, ya que estas se deslizan por la pendiente al tratar de edificar las bases de una sociedad de consumo conforme al modelo occidental. La legislación de desarrollo de la Ley Orgánica del Estado quedó a medio camino y lo mismo sucedió con otros proyectos de regulación de asociaciones políticas ya firmados por Franco. Este era más liberal que su régimen. Desde 1956 a 1975 el régimen estuvo en permanente estado de excepción, puesto que el Fuero de los Españoles fue suspendido en once ocasiones. La Iglesia Católica, siguiendo el espíritu del Concilio Vaticano II, se fue distanciando del aparato estatal y ciertas organizaciones católicas y parte del clero se mostraban críticos con el régimen. En 1970 la Conferencia Episcopal criticó la Ley Sindical y en 1974 el Obispo de Bilbao amenazó de excomunión al Gobierno si lo deportaba. Institucionalmente se dieron dos pasos importantes. En 1969 el Caudillo designó como sucesor, como Rey, a Don Juan Carlos de Borbón y en 1973 se desdoblaron la Jefatura del Estado y la Presidencia del Gobierno, nombrando al Almirante Carrero Blanco para esta última, siendo asesinado seis meses más tarde, lo que precipitó el proceso de descomposición del régimen. Las huelgas se sucedían y la pérdida de horas de trabajo era muy superior a la de muchos países europeos. Su más grave crisis se produjo en Octubre de 1.975 con ocasión de la ejecución de varias penas capitales en medio de una fuerte presión internacional. El régimen parecía volver a los días de 1946. Un mes más tarde moría Franco. Derecho Constitucional I - Curso 2008-2009 (Ius Nico: http://iusnicoderecho.blogspot.com/)