Primer viaje (3 de agosto de 1492-15 de marzo de 1493

)
Primer Viaje de Colón

Salida del puerto de Palos, obra de Evaristo Domínguez, en el Ayuntamiento de Palos de la Frontera.

Primer viaje.

Llegada de Cristóbal Colón a América.Primer desembarco de Cristóbal Colón en América, por Dióscoro Puebla.1862

Cristóbal Colón ante los Reyes Católicos en la corte de Barcelona (V.Turgis, siglo XIX). Finalizados todos los preparativos, la expedición salió de Palos de la Frontera (Huelva) el 3 de agosto de 1492, con las carabelas La Pinta y La Niña, y con la nao Santa María con una tripulación de unos 90 hombres. En diversas pinturas y otras obras artísticas se ha reflejado la presencia de algún sacerdote o religioso, sin embargo en esta primera expedición no viajó ningún clérigo entre la tripulación. Estuvo en las Islas Canarias hasta el 6 de septiembre, concretamente en La Gomera (visitando a Beatriz de Bobadilla y Ossorio, gobernadora de la isla) y en Gran Canaria, arreglando el timón de La Pinta y sustituyendo sus velas triangulares originales por unas cuadradas, lo que la convirtió en la carabela más rápida de la flotilla. La expedición no resultó fácil para nadie y durante la misma hubo varios conatos de motines. Entre el 13 y el 17 de septiembre experimentaron el efecto de la declinación magnética.144 El 22 de septiembre envió Colón su carta de navegación a Pinzón. La noche del 6 al 7 de octubre se produce un intento de motín en la Santa María que fue sofocado con la ayuda de los Pinzón. Sin embargo entre el 9 de octubre y 10 de octubre el descontento se extiende al resto de la expedición, tomando los capitanes la determinación de que se volverían en el plazo de 3 días de

no divisar tierra. El 12 de octubre, cuando la tripulación ya estaba inquieta por la larga travesía sin llegar a ninguna parte, el grumete Rodrigo de Triana dio el famoso grito de: "¡tierra a la vista!". Sobre este episodio también existe controversia entre los historiadores, ya que los reyes habían ofrecido 10.000 maravedís al primero que avistara tierra, sin embargo este premio lo recibió Colón quien, según su diario de a bordo, habría visto "lumbre" unas horas antes que Rodrigo de Triana. Llegaron a una isla llamada Guanahani, a la que rebautizó como «San Salvador», en el archipiélago de las Bahamas. También desembarcó en la isla de Cuba y en La Española. En las orillas de ésta, el 25 de diciembre de 1492, se hundió la nao capitana, la Santa María. Sus restos fueron usados para construir el Fuerte de La Navidad, constituyendo así el primer asentamiento español en América. Las dos carabelas, al mando de Colón, regresaron a España. En el viaje de regreso sufrieron una fuerte tempestad que hizo que las naves se separasen, llegando la Pinta en primer lugar a Bayona el día 1 de marzo de 1493 y la Niña hizo lo propio llegando el día 4 de marzo a Lisboa. El día 9 de marzo, Colón se entrevistó con el rey de Portugal para convencerle de que la expedición no interfería con sus propiedades atlánticas y después partió para Andalucía. Finalmente, el 15 de marzo arribaron al puerto de Palos ambas naves con una diferencia de pocas horas una de otra. A los pocos días falleció Martín Alonso Pinzón, el principal socio de Colón en este viaje, que fue enterrado probablemente en La Rábida, según era su voluntad. Se sabe que tanto Pinzón como Colón enviaron noticias de su llegada a los Reyes, que se encontraban en Barcelona.154 En esta ciudad apareció impresa, probablemente a principios de abril, una carta de Colón anunciando el Descubrimiento dirigida a Luis de Santángel fechada a 15 de febrero, cuando todavía estaban en alta mar. Una semanas más tarde se imprimió en Roma una carta muy similar, dirigida al tesorero Gabriel (o Rafael) Sánchez y traducida al latín por Leandro de Cozco. Esta obra se difundió rápidamente por toda Europa y fue traducida al italiano y al alemán. Escudo de armas concedido por los Reyes Católicos. En abril de 1493, Colón fue recibido por los Reyes Católicos en Barcelona, donde explicó su llegada por el oeste a lo que él creía era la India. Varios años después los europeos irían dándose cuenta de que las tierras a las que había llegado Colón no estaban conectadas por tierra con Asia, sino que formaban un continente aparte al que se le empezó a llamar "América" a partir de 1507. El 20 de mayo los reyes, entre los premios y dignidades otorgados a Colón le concedieron esta ampliación de su escudo de armas primitivo: El Castillo de color dorado en campo verde, en el cuadro del escudo de vuestras armas en lo alto a la mano derecha; y en el otro cuadro alto a la mano izquierda un Leon de purpura en campo blanco rampando de verde, y en el otro cuadro bajo a la mano derecha unas islas doradas en ondas de mar, y en el otro cuadro bajo a la mano izquierda las armas vuestras que soliades tener.

Las cuales armas seran conocidas por vuestras, e de vuestros fijos e descendientes para siempre jamas. Escudo usado motu proprio por los Colón a partir de 1502. El escudo concedido por los reyes fue modificado pronto por los Colón, si bien estas modificaciones fueron hechas de "motu proprio", así en 1502 en la publicación del Libro de los Privilegios se imprime en la portada un nuevo escudo. Este presenta las siguientes diferencias con el escudo oficial: las armas del primer y segundo cuartel fueron modificadas para representar las de Castilla y León, las islas del tercer cuartel fueron modificadas acompañándolas de una "tierra firme" en punta, con el fin de añadir las nuevas tierras continentales ya descubiertas, y el cuarto cuartel colocaron cinco anclas para señalar su dignidad de Almirante, pero no derechas, sino tumbadas hacia la derecha; las armas primitivas, las que "soliades tener" según el decreto real, fueron trasladadas a un "entado" inferior. Las naves del primer viaje Para el primer viaje Colón utilizó tres naves, dos carabelas y una "nao", aunque comúnmente se conocen como las "Tres Carabelas": la Santa María, la Pinta y la Niña. La Santa María La Santa María no era una carabela, en contra de lo que la apelación colectiva tradicional de las "Tres Carabelas" afirma. Se trataba de una carraca (nao en el lenguaje náutico español de la época). Con sus tres palos era una carraca menor construida, al parecer, en Galicia (razón por la cual fue llamada originalmente La Gallega) y era propiedad de Juan de la Cosa. De acuerdo con las normas de estiba de entonces, la Santa María podía llevar una carga de 106 toneladas de la época (51 toneladas actuales). En el palo mayor aparejaba dos velas cuadradas: la mayor con una cruz roja en el centro y una vela de gavia. El trinquete portaba una sola vela cuadrada y el palo de mesana aparejaba una vela triangular latina. Del bauprés colgaba una vela de cebadera. La Santa María se hundió en aguas del Caribe durante el primer viaje. Réplicas de la Pinta, la Niña y la Santa María en el Muelle de las Carabelas de Palos de la Frontera. La Pinta La Pinta había sido construida en los astilleros de Palos pocos años antes del primer viaje. Fue elegida por Martín Alonso Pinzón por sus cualidades náuticas, ya que él mismo la había alquilado anteriormente. La costeó el concejo de Palos. Su nombre hizo pensar a algunos historiadores que pertenecía a la familia Pinto, pero en realidad fue

alquilada a los armadores Gómez Rascón y Alonso Quintero, que fueron en ella a América como marinos. Probablemente su verdadero nombre fuera La Pintá. Era una carabela nórdica de velas cuadradas con un velamen muy sencillo. Los palos de mesana y mayor iban aparejados con una vela cuadrada de grandes dimensiones, en tanto que el trinquete portaba una vela latina. La principal característica de esta carabela era su velocidad, hasta el punto que Colón, en su diario de a bordo, hacía referencia a que en una noche había navegado a 15 millas por hora (una milla de la época equivale a 0,8 millas náuticas actuales, por lo que su velocidad sería de unos 11 nudos, la misma que un carguero medio de la actualidad).

La Niña
La Niña era una carabela de velas latinas que pertenecía a los hermanos Niño de Moguer, de ahí su nombre. Antes de formar parte de la expedición su denominación era la Santa Clara. Esta embarcación se construyó en los antiguos astilleros del puerto de la Ribera de Moguer entre 1487 y 1490. Fue elegida por los Pinzón por ser muy maniobrable. También la costeó el concejo de Palos. Las velas de la Niña carecían de rizos, por lo que no tenían sistema de cabos que permitiera reducir la superficie en caso de fuerte viento. Las jarcias que sostenían los palos estaban enganchadas en los costados del buque. La carabela carecía de castillo de proa, mientras que el alcázar era bastante pequeño. Al llegar a las Islas Canarias se le cambió el velamen y se le pusieron velas "redondas" en lugar de las tradicionales "latinas" que portaba. Es posible que, durante el primer viaje, la Niña fuera convertida en carabela de velas cuadradas durante la escala en Canarias. Posiblemente formó parte también del segundo y tercer viaje de Colón, recorriendo en el transcurso de sus viajes más de 25.000 millas náuticas en total. Datos técnicos de los tres navíos Santa María Tipo Carraca de tres palos

La Pinta

La Niña

Carabela de velas Carabela de cuadradas velas latinas Sin fechar 115,50 22,75 6,60 1,85 25 Sin fechar 100,30 21,40 6,28 1,78 20

Fecha de 1480 construcción Desplazamiento 223,88 máx. (t) Eslora (m) Manga (m) Calado (m) Tripulación (hombres) 29,60 7,96 2,10 39 4 bombardas de 90 mm; culebrinas de 50 mm; ballestas y espingardas sin determinar.

Armamento

Segundo viaje (25 de septiembre de 1493-11 de junio de 1496)
Segundo viaje. Partió de Cádiz y desembarcó en la isla de Puerto Rico el 19 de noviembre. El objetivo de este viaje fue explorar, colonizar y predicar la fe católica por los territorios que habían sido descubiertos en el primer viaje, todo ello bajo el amparo de las bulas alejandrinas que protegían los territorios descubiertos de las reclamaciones portuguesas. De las 17 naves que participaron en este segundo viaje (3 carracas, 2 naos grandes y 12 carabelas), sólo se conoce el nombre de unas pocas, entre las que se cuentan la Niña, participante del primer viaje, y la Marigalante o Santa María, homónima de la malograda en el primer viaje, la carabela Cardera y la carabela San Juan, de la que era piloto el roteño Bartolomé Pérez, que en el primer viaje, fuera en la Niña. En su segundo viaje a la isla La Española, observó el eclipse lunar del 14 al 15 de septiembre de 1494 y, comparando sus horas del comienzo y fin con las registradas en las observaciones de Cádiz y Sao Vicente (Portugal), dedujo definitivamente la esfericidad de la Tierra ya descrita por Claudio Ptolomeo. En 1493 descubrió la isla de Guadalupe, ubicada a unos 480 km (300 millas) al sudeste de Puerto Rico y que era conocida por los indios caribes como Karukera ("isla de las aguas hermosas"). Tras fundar la ciudad de La Isabela el 6 de enero de 1494, dispuso el retorno a España de 12 buques de su flota, quedándose sólo con las carabelas Niña -ahora llamada Santa Clara (su primitivo nombre)-, San Juan, Cardera y algunas otras. En junio de 1496 Colón regresó de su segundo viaje a bordo de la Niña, acompañado sólo de la India, el primer buque construido en las Nuevas Tierras. Tercer viaje (30 de mayo de 1498-25 de noviembre de 1500) Tercer viaje.

Mapamundi de Juan de la Cosa de 1500. El Nuevo Mundo aparece en la parte superior (en verde) y el Viejo Mundo en la parte central e inferior (en blanco). En este viaje, Colón partió desde Sanlúcar de Barrameda capitaneando seis barcos y llevando consigo a Bartolomé de Las Casas, quien después proporcionaría parte de las transcripciones de los Diarios de Colón.

La primera escala la realizó en la isla portuguesa de Porto Santo, de donde procedía su mujer. De allí partió hacia Madeira y llegó el 31 de julio a la isla Trinidad. Desde el 4 al 12 de agosto exploró el golfo de Paria, el cual separa Trinidad de Venezuela. En su reconocimiento de la zona llegó hasta la desembocadura del río Orinoco, navegó por las islas de Chacachare y Margarita y renombró Tobago ("Bella Forma") y Granada ("Concepción"). Inicialmente, describió las tierras como pertenecientes a un continente desconocido para los europeos, pero luego se retrajo y dijo que pertenecían a Asia. El 19 de agosto retornó a La Española para encontrar que la mayoría de los españoles allí asentados estaban descontentos, al sentirse engañados por Colón sobre las riquezas que encontrarían. Colón intentó repetidas veces pactar con los sublevados, los taínos y los caribes. Algunos de los españoles que habían retornado acusaron a Colón ante la corte por mal gobierno. Los reyes enviaron a La Española al administrador real Francisco de Bobadilla en 1500, el cual a su llegada (23 de agosto) detuvo a Colón y a sus hermanos y los embarcó hacia España. Colón rehusó que se le quitaran los grilletes en todo su viaje a España, durante el cual escribió una larga carta a los Reyes Católicos. Al llegar a España recuperó su libertad, pero había perdido su prestigio y sus poderes. Los viajes menor o andaluz Pese a la intención de Colón de reservarse el monopolio de la conquista y colonización de las tierras a las que había llegado, la Corona no tenía esas ideas. De esta forma capituló las condiciones de nuevos viajes, cuyo objetivo era descubrir tierras desconocidas para los europeos y en ningún modo colonizarlas. Estos viajes se desarrollaron entre 1499 y 1519. Entre ellos cabe destacar los siguientes:

Alonso de Ojeda y Américo Vespuccio (el que a la postre daría el nombre al continente) llegaron hasta la actual Venezuela en 1499 y recogieron noticias sobre riquezas. Estas noticias fueron investigadas por otros marinos, que al final encontraron depósitos de perlas. Su intento de evadir el puerto andaluz para no declararlas les costó una condena. En el mismo año, 1499, Vicente Yáñez Pinzón se convirtió en el primer europeo en llegar al río Amazonas y, según diversos historiadores, se le debe considerar el verdadero descubridor del Brasil. Volvió a la península el 30 de septiembre de 1500 con un cargamento de una madera muy cotizada denominada palo brasil. En una nueva capitulación, firmada con Fernando el Católico el 5 de septiembre de 1501, le nombran capitán y gobernador de Santa María de Consolación hasta la desembocadura del río Amazonas, pero no volvió a la zona. En el año 1508 volvió al Caribe con la misión de buscar un paso al Océano Pacífico, exploró toda la costa de Centroamérica y de la península de Yucatán, estableciendo el primer contacto con la civilización azteca. Estos viajes, si bien fueron limitados en sus objetivos, aportaron gran información a la Corona.

Cuarto viaje (11 de mayo de 1502-7 de noviembre de 1504) Cuarto viaje. Nuevamente partió de Cádiz. Exploró las costas de las actuales Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, así como el golfo de Urabá en la actual Colombia. Desde este golfo intentó retornar a La Española, pero una tormenta lo hizo desembarcar en Jamaica, donde permaneció hasta 1504.176 En 1503, en su último viaje por las Antillas Mayores, descubrió las islas llamadas actualmente Caimán Brac y Pequeño Caimán (pues Colón nunca vio la isla de Gran Caimán), que recibieron el nombre de Las Tortugas. Se les dio ese nombre por la gran cantidad de tortugas que había en ellas y en sus alrededores. Regresó en 1504 a Sanlúcar de Barrameda. Relaciones con los indígenas Relaciones entre los indígenas americanos y los conquistadores europeos Siguiendo las costumbres vigentes en esos tiempos, las relaciones de Colón y sus hombres con otros pueblos y tierras se regían por las posibilidades de conquistarlas para el reino al que representaban. Pensando que se hallaban en las tierras del Gran Kan, intentaron tomar posiciones militares defensivas y entablar contacto con algún rey, pero no encontraron nada parecido y comprobaron poco a poco que poseían una gran superioridad armamentística sobre los indígenas y que éstos desconocían las palabras "Gran Kan". Atribuyeron ese desconocimiento a un muy bajo nivel cultural de los indígenas y fueron asumiendo la facilidad de conquista del nuevo territorio. Así lo demostraron en los comunicados a sus monarcas. El gobierno de los hermanos Colón en La Española no cumplió con las expectativas de los monarcas españoles. No sólo se enfrentaron a los españoles de la isla, sino que, al no conseguir las riquezas que habían previsto, agredieron a los indígenas y vendieron a algunos como esclavos, desobedeciendo así las órdenes expresas de Isabel la Católica, que había dejado clara su voluntad de que se tratara a los indígenas como súbditos de Castilla.177 Por este motivo, el primer Virrey, Almirante y Gobernador de América fue arrestado y enviado con cadenas ante la reina por el pesquisidor Francisco de Bobadilla.178 No correspondía el comportamiento de Colón con el que España proponía en sus leyes,n. 15 aunque la distancia, entre otros motivos, propiciaron conductas similares a la de Colón con los indígenas, las cuales fueron denunciadas por Fray Bartolomé de las Casas y reprobadas por las Leyes Nuevas. Su testamento y entierro

Casa Museo de Colón en Valladolid.

Placa en homenaje a Colón en el V Centenario de su muerte. Está puesta en la pared de un moderno edificio que ocupa el lugar donde antaño estuvo el convento de franciscanos.

Tumba de Cristóbal Colón. Catedral de Sevilla.

Estatua de Cristóbal Colón en Santo Domingo, obra del escultor francés Ernesto Gilbert. El 19 de mayo de 1506, un día antes de su muerte en Valladolid, Cristóbal Colón redactó su testamento ante Pedro de Inoxedo, escribano de cámara de los Reyes Católicos. Dejó como testamentarios y cumplidores de su última voluntad a su hijo Diego Colón, a su hermano Bartolomé Colón y a Juan de Porras, tesorero de Vizcaya. En ese documento aparece citado como almirante, virrey y gobernador de las islas y tierra firme de las Indias descubiertas y por descubrir. El testamento dice: Yo constituí a mi caro hijo don Diego por mi heredero de todos mis bienes e ofiçios que tengo de juro y heredad, de que hize en el mayorazgo, y non aviendo el hijo heredero varón, que herede mi hijo don Fernando por la mesma guisa, e non aviendo el hijo varón heredero, que herede don Bartolomé mi hermano por la misma guisa; e por la misma guisa si no tuviere hijo heredero varón, que herede otro mi hermano; que se entienda ansí de uno a otro el pariente más llegado a mi linia, y esto sea para siempre. E non herede mujer, salvo si non faltase non se fallar hombre; e si esto acaesçiese, sea la muger más allegada a mi linia. De donde se entiende que tiene dos hijos, Diego y Fernando, y que el heredero es el primogénito, según la costumbre al uso. Cita también en el testamento la poca cantidad (un cuento de maravedíes) que los Reyes Católicos pusieron para la empresa del descubrimiento, debiendo él mismo poner una cantidad para el viaje.

Cita asimismo a doña Beatriz como la madre de Fernando, lo que atestigua que nunca se casaron. Tras su muerte, su cuerpo fue tratado con un proceso llamado descarnación, mediante el cual se quita toda la carne de los huesos. Se le enterró inicialmente en Valladolid y, posteriormente, sus restos fueron trasladados al Monasterio de la Cartuja en Sevilla. Por deseo de su hijo Diego, fueron trasladados de nuevo en 1542, esta vez a Santo Domingo. Tras la conquista de la isla de Santo Domingo en 1795 por los franceses, se trasladaron otra vez a La Habana y, tras la guerra de la independencia de Cuba en 1898, sus restos fueron trasladados por última vez (de momento) por el crucero Conde de Venadito hasta la Catedral de Sevilla, donde reposan en un suntuoso catafalco. Discusiones sobre su enterramiento Posteriormente, se produjo una controversia sobre el destino final de los restos de Cristóbal Colón, tras aparecer en 1877, en la Catedral de Santo Domingo, una caja de plomo que contenía fragmentos de huesos y que llevaba una inscripción donde se leía "Varón ilustre y distinguido Cristóbal Colón". Esos restos permanecieron en la catedral de Santo Domingo hasta 1992, año en el que fueron trasladados al Faro a Colón, un monumento faraónico construido por el gobierno dominicano para conservar los restos que se suponen también de Colón. Al parecer, en el momento de exhumar el cuerpo de la catedral de Santo Domingo no estuvo muy claro cuál era exactamente la tumba de Cristóbal Colón, debido al mal estado de las tumbas, con lo que resulta al menos probable que sólo se recogieran parte de los huesos, quedando la otra parte en la catedral de Santo Domingo. Todavía faltan estudios que sean más concluyentes al respecto. Para averiguar cuáles eran los verdaderos restos se propuso tomar muestras de ADN de ambos esqueletos: el de Sevilla y el de Santo Domingo. Los estudios debían acabar en mayo del año 2006, pero en enero de 2005 las autoridades dominicanas pospusieron la apertura de la tumba. En el estudio preliminar se detectó una probable vinculación filial entre los huesos enterrados en la catedral de Sevilla y los de su hijo Diego. El 1 de agosto de 2006 el equipo de investigación dirigido por José Antonio Lorente, médico forense y director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, que estudia los huesos atribuidos al almirante que están en la catedral de Sevilla desde 1898, confirmó que "sí son los de Cristóbal Colón". Esta afirmación está basada en el estudio del ADN comparado con el de su hermano menor Diego y con los de su hijo Hernando. Según los estudios de ADN, se determina que Cristóbal Colón era varón, de entre 50 y 70 años, sin marcas de patología, sin osteoporosis y con alguna caries. Mediterráneo, medianamente robusto y de talla mediana. Todavía se espera que las autoridades de la República Dominicana permitan el estudio de los restos atribuidos al Almirante que están en ese país, lo cual permitiría completar la historia en torno a esta cuestión. Pero este estudio ya no es determinante para identificar los restos del descubridor. Se estima que pueda haber restos en otros lugares, ya que los que hay en la capital andaluza no llegan al 15% de la totalidad del esqueleto, por lo que podría resultar que los que están en Santo Domingo también correspondan al descubridor de América.

En la cultura popular Faro en homenaje a Colón en Santo Domingo. A raíz de la revolución que supuso el descubrimiento capitaneado por Colón, su figura y su nombre, así como sus variantes, aparecen en muchos sitios y lugares, tanto en las artes como en la cultura. Incontables plazas y calles llevan su nombre, así como esculturas y monumentos relacionados con él. La figura de Colón se ha convertido en un icono mundial. Con todo, como no podría ser de otra manera, presenta la dualidad entre la admiración, por haber llevado a cabo el llamado descubrimiento de América y la animadversión, por los abusos cometidos a los pueblos indígenas después de dicho acontecimiento. En diferentes países se conmemora el día del descubrimiento de América por parte de Colón el 12 de octubre de 1492. La fecha del descubrimiento se ha convertido en día festivo y reivindicativo en muchas zonas. En España se ha adoptado esta fecha, 12 de octubre, como Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad, en los Estados Unidos de América se celebra el Columbus Day, en diferentes países de América latina: Argentina (desde el año 1917), Venezuela (1921 - 2002), México (1928) y Chile (1931), celebran el Día de la Raza (en España mantuvo la misma denominación hasta el año 1957, en que pasó a denominarse a Día de la Hispanidad). En Venezuela, el presidente Hugo Chávez cambió la denominación de Día de la Raza por Día de la Resistencia Indígena, asimismo el Consejo Nacional Indio, en representación de las 36 etnias indígenas venezolanas, solicitó que se quitaran las estatuas de Cristóbal Colón y que las mismas fueran sustituidas por la del cacique Guaicaipuro que resistió la invasión española. Ese mismo día un grupo de activistas indígenas derribó la estatua de Colón ubicada en Caracas. Aspecto del Monumento a Colón en el Golfo Triste en Caracas, Venezuela, luego de que la estatua fuera derribada durante las celebraciones del Día de la Resistencia Indígena. (12 de octubre) de 2004. Sobre la toponimia, el nombre de Colón es utilizado ampliamente por toda la geografía terrestre: Colombia debe su nombre al Almirante, así como diferentes regiones, ciudades y ríos como, por ejemplo, varias capitales de Estados Unidos (Columbia en Carolina del Sur, Columbus en Ohio o el Distrito Federal de Columbia donde se sitúa la capital federal). Otros ejemplos son la provincia canadiense de la Columbia Británica (British Columbia), el río Columbia en los Estados Unidos, y la Ciudad de Colón en Panamá, así como la provincia homónima. En Argentina hay dos ciudades denominadas Colón, una en la provincia de Buenos Aires y otra en la de Entre Ríos). En Cuba también existe una ciudad denominada Colón, en la provincia de Matanzas. Puerto Colón (en Paraguay), Ciudad Colón (Costa Rica), Colón (México), San Juan de Colón (Venezuela), San Marcos de Colón (Honduras). Asimismo, el archipiélago de las Islas Galápagos, recibe oficialmente el nombre de "Archipiélago de Colón".

Como excepción está la ciudad de Colombo en Sri Lanka ya que este topónimo no deriva del nombre del almirante; en el Atlas Catalán de Abraham Cresques de 1375 ya aparece así mencionada dicha ciudad. Asimismo, en los Estados Unidos, el referente femenino similar al Tío Sam es nombrado Columbia. La unidad monetaria de Costa Rica es el colón, también lo es en El Salvador, aunque en éste último país el colón salvadoreño está prácticamente sustituido por el dólar estadounidense, gracias a la entrada en vigor de la "Ley de Integración Monetaria" de 1 de enero de 2001. En España, concretamente en la provincia de Huelva, existe la ruta histórico-artística en torno a la figura de Colón, los hermanos Pinzón y los hechos que rodearon el descubrimiento. Esta ruta se denomina "Lugares colombinos" y fue declarada conjunto histórico-artístico de la provincia. El huevo de Colón El DRAE define el huevo de Colón como: «Cosa que aparenta tener mucha dificultad pero resulta ser fácil al conocer su artificio». El origen de este dicho está relacionado con una anécdota publicada por Girolamo Benzoni en el libro Historia del Nuevo Mundo (Venecia, 1565). Esta nos sitúa en un juego entre Colón y un grupo de nobles. Como respuesta a una pregunta sobre el descubrimiento, Colón pidió un huevo e invitó a los nobles a intentar que dicho huevo se mantuviera derecho por sí solo. Los nobles no fueron capaces de mantener derecho el huevo y cuando éste volvió a sus manos, Colón golpeó el huevo contra la mesa, rompiéndolo un poco y propiciando que el huevo quedara en pie. Si bien es probable que esta anécdota sea una leyenda, se ha hecho muy popular.

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