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Presas de Franco

comisarios: Sergio Gálvez Biesca Fernando Hernández Holgado diseño y maquetación de la exposición: Pável Durán Quesada diseño y maquetación del catálogo: Enrique Cordero Pérez

Organiza:

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Colabora:
Club de Amigos de la UNESCO de Madrid

Unidad Civica por la República

Procedencia de las fotografías.
Archivos públicos y de entidades privadas: Archivo Alfonso @VEGAP 2007, Archivo Central de Melilla (ACML), Archivo del Centro Penitenciario de Segovia (ACPS), Archivo del Centro Penitenciario Victoria Kent (ACPVK), Archivo de Ex-Presos y Represaliados Políticos Antifranquistas, Archivo General de la Administración (AGA), Archivo General de la Guerra Civil Española (AGGCE), Archivo Histórico del Partido Comunista de España (AHPCE), Archivo del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), Archivo Regional de la Comunidad de Madrid (ARCM), Archivo del Tribunal Territorial Segundo, Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona-Arxiu Fotogràfic (AHCB-AF), Arxiu Històric de Les Corts (AHLC), Arxiu Nacional de Catalunya (ANC), Biblioteca de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (BDGIIPP), EFE, Asociación Matilde Landa. Prensa: Arriba, Redención, Memorias del Patronato de Redención de Penas por el Trabajo, Mujeres Antifascistas Españolas, La Vanguardia. Archivos personales: Isabel Blas, Enriqueta Borrás, Mari Campos, Isabel Coll, Mari Carmen Cuesta, Trinidad Gallego, Ángeles García-Madrid, Carlota Leret O’Neill, Sagrario Merodio, Familia López Landa, Pablo Iglesias Núñez, Soledad Real, María Salvo, Nieves Torres, Josefina Amalia Villa.

AGA. Sección Cultura.. Vista interior de una galería de la prisión de Ventas, 1933.

AGA, Sección Cultura, 1933.

ANC. Generalitat de Catalunya (Segona República). Casas i Galobardes.

EFE. Presas de Quiñones cosiendo.

La galera de Madrid ocupaba un antiguo convento de la calle de Quiñones, cerca de San Bernardo. Hacia diciembre de 1931 eran setenta las mujeres encerradas allí con sus hijos, todos ellos menores de siete años.

La cárcel barcelonesa de Amalia o Presó Vella, situada entre la Ronda de San Pau y las calles Lleialtat y Reina Amalia, fue inaugurada en 1839 en el antiguo convento de los Paúles. En un principio albergó a hombres, mujeres y niños: sólo con la apertura de la Prisión Modelo en 1904 quedaría reservada para mujeres en calidad de Galera.

ANC. Generalitat de Catalunya (Segona República). Brangulí. Comunión de reclusas en la capilla de la prisión de Reina Amalia.

Las reformas republicanas tuvieron, sin embargo, un alcance limitado, en el contexto historico en el que se llevaron a cabo. La propia Victoria Kent tuvo que enfrentarse con la poderosa casta de los directores y altos funcionarios del Cuerpo de Prisiones, procedentes del anterior régimen monárquico. No lo consiguió y, privada del apoyo de su propio gobierno, en junio de 1931 dimitió como directora general. Poco más de un año después la cárcel de Ventas, uno de sus proyectos más queridos, pudo por fin ser inaugurada.

La galera de Barcelona, en cambio, continuó ejerciendo su función hasta el estallido de la guerra civil. Cerrada por el pueblo que combatió a los golpistas, en octubre de 1936 fue demolida: su destrucción fue un acto político de tan alta significación simbólica como lo fue en Madrid el levantamiento de Ventas, ocupando las primeras planas de los diarios.

La Vanguardia, 30-10-1936.

AGA. Mundo Gráfico, 20-3-1925. Foto: Merletti, hijo. «Ya antes del estallido de la guerra, la cárcel de mujeres se hallaba en ruinas y contituía un verdadero obstáculo para continuar la urbanización de la Ronda San Pablo».

ANC. Generalitat de Catalunya (Segona República). Brangulí. «Obras de derribo de la prisión de mujeres. Ronda de Sant Pau, Barcelona», 30-10-1936.

Archivo Alfonso. @VEGAP 2007. Traslado de las presas de Quiñones a Ventas, 9-9-1933.

La nueva prisión de mujeres de Barcelona fue un antiguo colegio para «señoritas descarriadas» incautado. El asilo del Bon Consell se transformó en el nuevo Correccional General de Dones, que estuvo en activo durante toda la guerra: la llamada prisión provincial de Les Corts, que -al igual que la de Ventas- sería reutilizada por el Nuevo Estado franquista en 1939.
AHLC. Vista de la prisión de Les Corts, con el huerto en primer plano.

ARCM. Corpus en Ventas, junio de 1939. La procesión del Corpus recorrió todo el recinto externo de la cárcel de Ventas y se internó en la enfermería, con el fin de purificar un espacio mancillado por la «barbarie roja».

Ventas no fue más que el reflejo femenino del castigo al Madrid Heroico, la capital que había soportado más de tres años de asedio como frente de combate. De ahí que fueran tan numerosos los ingresos de mujeres no ya pertenecientes a organizaciones políticas o sindicales, sino enfermeras y trabajadoras de la retaguardia republicana. Según algunos testimonios, hacia el 21 de abril eran unas tres mil quinientas las mujeres encarceladas.

Josefina Amalia Villa (León, 1918-Madrid, 2006). Trabajó como enfermera durante la guerra. Detenida en abril de 1939, en Madrid. Comunista, permaneció encarcelada durante cerca de diez años. Testimonio: entrevista de Fernando Hernández a Josefina Amalia Villa, 11 de enero de 2001.

A la procesión asistió la hermana mayor del general José Millán Astray, María, la escritora de la familia, que durante la guerra había sido encarcelada y posteriormente canjeada. Los testimonios refieren que María Millán Astray se entrevistó con la antigua jefe de servicios republicana Matilde Revaque, a la sazón encarcelada. Matilde sería ejecutada el 13 de agosto de 1940.

Redención, 10 de junio de 1939.

Biblioteca de la DGIIPP. María Topete durante una visita de autoridades a la prisión maternal, ubicada por ese entonces en Ventas. s/f.

El régimen franquista se concentró en publicitar la presunta «bondad» del tratamiento que recibían los niños en la prisión maternal de San Isidro, así como la instrucción de sus madres en las labores propias de su sexo, según el discurso patriarcal dominante.

Redención, 30 de octubre de 1943.

ARCM. Fondo Santos Yubero. Escuela del Hogar en la Prisión de Madres Lactantes, 1955.

Redención, 23 de enero de 1943.

Solamente en tres ocasiones especiales, Navidad, Reyes y la fiesta de la Virgen de la Merced, patrona de las prisiones -el 24 de septiembre- se permitía la visita de niños durante varias horas en el recinto carcelario. En el caso de las cárceles de mujeres, eran precisamente esas imágenes las preferidas por el régimen a la hora de publicitar su gestión penitenciaria, ya que se servía de un material enormemente valioso: el sentimiento sincero de las presas madres.

AHCB-AF Pérez de Rozas, 1952. . En la imagen aparecen varias gitanas, disfrutando de la visita de sus hijos. Las monjas son de la orden mercedaria, las sucesoras de las Hijas de la Caridad en la prisión barcelonesa de Les Corts a partir de 1941.

Biblioteca de la BDGIIPP. Prisión de Ventas, s/f. Foto Reflejos. Posiblemente realizada a mediados de los cuarenta, ésta es una de las escasas fotos “oficiales” que rebosan naturalidad, transmitiendo la alegría de las madres al recibir la visita de sus hijos el día de la Merced. Y el primer sorprendido parece ser el propio director de Ventas, a la derecha de la imagen.

ARCM. Fondo Sánchez Yubero. Reclusas con sus hijos en la Prisión de Madres Lactantes instalada en Ventas, 1955.

A la prisión especial de Calzada sucederían muchas otras, que salpicarían los cuatro puntos cardinales de la geografía española: Gerona, Tarragona, Puig (Valencia), Aranjuez, Santander, Alcalá de Henares...

Las Adoratrices y Oblatas del Santísimo Redentor fueron las órdenes religiosas femeninas que más presencia tuvieron en este tipo de prisiones, dada su especialización en la «reforma y regeneración de la mujer caída».

Memoria del Patronato de Redención de Penas de 1941. Redención, 21 de agosto de 1943. ARCM. Fondo Santos Yubero. Prisión Especial de Calzada de Oropesa, 1941.

Memoria del Patronato de Redención de Penas de 1941. ARCM. Fondo Santos Yubero. Prisión Especial de Calzada de Oropesa, 1941.

Memoria del Patronato de Redención de Penas de 1941.

El primer taller textil de la cárcel barcelonesa de Les Corts fue creado a finales de los cuarenta.

Hasta entonces las reclusas que podían redimir pena trabajaban, aparte de en sus destinos o cargos -mandantas, maestras, enfermeras- en la granja-huerto regentada por las monjas, un trabajo considerado especialmente duro por la dirección de la cárcel.

Memoria del Patronato de Redención de Penas de 1945.

Pese a su publicación en la Memoria del Patronato de Redención de Penas del año 1945, la presencia de una Hija de la Caridad con su toca característica sugiere que la fotografía es anterior, de los primeros años de la cárcel franquista. Las Hijas de la Caridad administraban la granjahuerto con la correspondiente venta de productos y gestionaban el economato de la prisión, cuyos precios abusivos llegaron a provocar algún enfrentamiento con la dirección de la cárcel.

Memoria del Patronato de Redención de Penas de 1952.

El extenso huerto era otra imagen recurrente a la hora de publicitar Les Corts. En estas dos fotografías, publicadas en una Memoria del Patronato de Redención de Penas de 1945, aparecen varias reclusas trabajando en los campos. Al fondo se distingue el campanario de la iglesia del Remei, en la plaza de la Concordia.

Solidaridad: “comunas” o “familias”
Las presas políticas solían organizarse en grupos llamados «familias» o «comunas» para corregir los desequilibrios que pudieran darse entre compañeras que recibían paquetes del exterior y compañeras menos afortunadas, de peor situación económica o procedentes de lugares lejanos, cuyos parientes se veían imposibilitados de visitarlas u ofrecerles ayuda. Cada «familia» elegía a una «madre» que ponía los paquetes en común y los repartía según las necesidades de cada una.

ACPVK. Expediente penitenciario de María Sánchez Arbós.

Antonia Hernández Nieves Torres Emilia Recio

María Sánchez Arbós (Huesca, 1889 - Madrid, 1976), destacada pedagoga institucionista, profesora del Instituto Escuela de Madrid, aportó asimismo su experiencia para ayudar a las presas más jóvenes de Ventas, durante su encierro de septiembre a diciembre de 1939. Así la recuerda Nieves Torres, una de las compañeras de las Trece Rosas:

Nieves Torres (Venturada, Madrid, 1918). Trabajó para las Juventudes Socialistas Unificadas durante la guerra. En 1939 fue condenada a muerte y encarcelada en Ventas, donde coincidió con las Trece Rosas. Conmutada la pena por treinta años, pasó diecisiete en diversas prisiones: Durango, Saturrarán, Amorebieta, Segovia y Alcalá de Henares. Reside actualmente en Madrid.

Entrevista a Nieves Torres Serrano por Fernando Hernández, Madrid, 27 de marzo de 2001.
Archivo personal de Nieves Torres. Saturrarán, 10 de junio de 1942.

Archivo personal de Nieves Torres. En la imagen del cuadro artístico titulado Si las mujeres mandasen..., representado en Saturrarán, Nieves Torres aparece retratada junto a Antonia Hernández –Toñi- y Emilia Recio, de su misma «comuna» en esa cárcel. 24-9-1941.

el deporte
Las imágenes deportivas constituían una referencia obligada en las publicaciones oficiales sobre el universo carcelario. Para el caso de las mujeres, el baloncesto era el deporte más frecuente, considerado como «femenino». La formación de equipos reflejaba también la capacidad organizativa de las reclusas, a la vez que significaba un estímulo para sobrevivir a la prisión. Pero, para las presas políticas, incluso un partido de baloncesto podía convertirse en un acto de subversión. Equipo de baloncesto de la prisión provincial de Les Costs, 1942. Archivo personal de María Salvo. María ha recordado en alguna entrevista el grito subversivo de las presas que animaban a su equipo, el de la banda colorada: «¡Que ganen las rojas!».

En 1942, la religiosa jefe de servicios de Ventas, la Superiora Sor María de los Serafines, sorprendió a varias presas celebrando la fiesta del Primero de Mayo. Como castigo, cinco fueron inmediatamente trasladadas a la prisión de Santa Cruz de Tenerife y dieciséis más fueron sancionadas.

cuadros artísticos
La representación por parte de las presas políticas de «cuadros artísticos» o piezas de teatro significaba un estímulo para hacer más llevadera la prisión y no dejarse vencer por el desánimo. La alegría se convertía así en mecanismo indispensable de supervivencia y factor constituyente de la orgullosa identidad de la militante-presa antifranquista.
María del Carmen Cuesta (Madrid, 1922). Afiliada a las Juventudes Socialistas Unificadas, ingresó en Ventas en 1939, con dieciséis años. Compañera de expediente de las Trece Rosas, fue condenada a doce años y un día de prisión. Pasó por las cárceles de Ventas, Gerona y Ocaña. Reside actualmente en Valencia.

AGA. Expedientes Gubernativos, Sección Justicia, Caja 41/11940.

Archivo personal de Mari Carmen Cuesta. Cuadro artístico de la prisión de Gerona, octubre de 1939.

A veces, las festividades y eventos improvisados adquirían un carácter netamente político y militante, como cuando las presas tejían suéteres con los colores republicanos que lucían cada 14 de abril, o como cuando celebraban, en la medida de sus posibilidades, el Primero de Mayo.

La dirigente comunista Matilde Landa Vaz (Badajoz, 1904-Palma de Mallorca, 1942) dejó una huella imborrable en las mujeres que la conocieron durante su encierro en 1939 en Ventas y posteriormente en Palma de Mallorca. Estando condenada a muerte, consiguió el permiso de la directora Carmen Castro y se ocupó de organizar una «oficina de penadas» para atender a las compañeras que se encontraban en esa situación. Con la ayuda de un puñado de jóvenes, tramitó y solicitó indultos para presas analfabetas, gestionó peticiones de informes favorables e intentó desesperadamente conseguir la conmutación de sus penas de muerte. Pero, sobre todo, la «oficina de penadas» supuso un apoyo psicológico inestimable para estas mujeres: las hizo sentirse menos solas y les regaló una esperanza.
Prisión de Palma, 1942. Señalada con un círculo, Matilde Landa.

Archivo Familia López Landa. Retrato de Matilde Landa, 1938.

La actividad de Matilde como dirigente del Socorro Rojo durante todo el período de la guerra civil fue incansable, organizando la red de asistencia a los refugiados. Pocos días antes de la huida de la mayor parte de la cúpula del PCE al exilio, Matilde fue nombrada máxima responsable del partido en el interior –el 25 de febrero de 1939- y detenida por las autoridades franquistas el 4 de abril del mismo año.

Tras su traslado a Palma, y una vez conmutada su sentencia de muerte por la de treinta años de prisión, las autoridades franquistas la sometieron a una presión intolerable para que se bautizase. La conversión pública de una dirigente tan prestigiosa como ella habría significado un éxito publicitario para el régimen y un duro golpe para la resistencia antifranquista. Algunas compañeras en Palma sostienen que llegaron incluso a chantajearla con mejorar la alimentación de los hijos de las presas a cambio de su bautismo. Sea como fuere, la presión llegó a resultar excesiva para Matilde, que en la tarde del 26 de septiembre de 1942 -cuarto aniversario de su encarcelamientose suicidó arrojándose al vacío desde una galería.

ANC. Fons Generalitat de Catalunya (Segona República). Documento firmado por Matilde como Secretaria Femenina del Socorro Rojo. Barcelona, 2 de junio de 1938 (Comitè Central d’Ajuts als Refugiats. Correspondència amb Socorro Rojo Internacional). AGGCE. «Matilde Landa Vaz enrolada en las milicias voluntarias del Quinto Regimiento».