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La oración: La clave de la vida y el ministerio

Traducido y adaptado del libro de Henry T. Blackaby y Norman C. Blackaby

Los discípulos que Jesús escogió eran hombres de oración. Habían crecido en una cultura que valoraba y
practicaba la oración. Sus corazones estaban dispuestos y abiertos al llamado de Dios para poder dejar
todo y seguirle. A pesar de eso, una vez que empezaron a seguir a Jesús encontraron que sus oraciones
y estilo era diferente al de EL, y que su vida de oración era profunda. En la presencia de estos doce
hombres Jesús enseño y modelo una vida de oración que capturo su atención. Los vemos en Lucas 11:1,
Jesús estaba orando, cuando termino unos de sus discípulos le dijo, Señor enséñanos a orar. Fueron
testigos de algo mejor de lo que ellos sabían y desearon la misma realidad y vitalidad de la oración de
Jesús en sus vidas.

Jesús les enseño, pero lo vivió con ellos

El Centro de su Vida

Jesús les motivo a que siempre oraran y no desfallecerán (Lucas 18:1), a orar día y noche (18:7), a
buscar, pedir y tocar con seguridad y confianza en el amor del Padre (Mateo. 7:7-11). Oyendo esto no se
olvidaban que aun cuando le predicaba a las multitudes, se apartaba para orar solo (Lucas 5:16). Fueron
testigos de sus oraciones muy temprano en la manan, antes que fuera de día (Marcos 1:35). Conocían
que su Maestro se quedaba orando toda la noche, vigilando (Lucas 6:12).

La conclusión es que la vida de oración de Jesús fue la clave su vida y ministerio. A través de la palabra podemos ver como la
oración es una de las características principales de la vida de Jesús. En cada situación, momento de decisión lo encontramos
orando.

Al principio de su ministerio cuando estaba siendo bautizado mientras oraba vemos como el espíritu descendía sobre El, mientras
escuchamos la voz del Padre quien era (Lucas 3:21–22). De la misma manea al final de su vida lo vemos orando (Mateo.27:46;
Lucas 23:34, 46).

Cada fase de la vida de nuestro Señor esta centrada y guiada por su comunicación continúa con el Padre.

En su Humanidad

Muchas veces cuando leemos acerca de Jesús, no vemos la conexión entre su ejemplo y nuestra propia experiencia. Desde la
perspectiva de Dios, sin embargo las características de la vida de oración de su hijo deben ser las mismas en cada creyente y en
cada iglesia.

Dejamos su ejemplo a un lado con la excusa que al ser el hijo de Dios, pues asumimos que su vida de oración por supuesto seria
excepcional, pero con nosotros, nos excusamos diciendo que solo somos humanos, no podemos esperar tener la misma vida de
oración que El.

Hay muchos pasajes que nos hablan de lo contrario, uno de los mas impactantes es Hebreos 5:7-9, el cual describe la intensidad y
los resultados de la oración ofrecida por Jesús. Estos versículos nos llevan a ver con claridad la esencia de la vida de oración de
Jesús y nos permiten experimentar su intimidad con el Padre.

El pasaje introduce la naturaleza humana de Jesús, lo relaciona directamente con nosotros, teneos un Salvador que puede
identificarse con usted, dejando su naturaleza divina para ser tal como usted, dejando sus privilegios (Fil. 2:7-8). Mientras
estudiamos su vida de oración, lo de vemos en su humanidad delante del Padre, de la misma manera que nosotros podemos orar.

Antes de estos versículos leemos que Jesús es nuestro Supremo Sacerdote quien puede simpatizar con nuestras debilidades por
que el mismo fue tentado en toda manera posible (Hebreos 4:15). La debilidad, las fallas y el cansancio que hemos experimentado
en nuestra vida de oración, Cristo lo entiende, el fue tentado en su vida de igual manera, y solo El sabe como ayudarnos a resistir
esas tentaciones de la misma manera que El lo hizo.
Entregando el Corazón

En el pasaje que hemos estado viendo vemos como Jesús oraba con intensidad
(Hebreos 5:7). El hijo de Dios oraba con intensidad y constancia, con oraciones y Si Jesús estaba convencido que su
suplicas diversas, donde clamaba a su Padre. vida y ministerio dependían solo de
su vida de oración y comunicación
con el Padre, nosotros también
El entendió la seriedad de su comunicación con el Padre, el decidió que nada se debemos entregar nuestros
interpondría entre su Padre y su relación intima con El. corazones a la oración y la
comunicación intima con nuestro
Padre, por que la oración no es solo
¿Qué podemos decir de nuestra propia vida de oración y comunicación intima y
la clave para nuestro ministerio
constante con nuestro Padre. Si hemos entendido la importancia de la oración y de
pero nuestra vida y es el propósito
mantener una comunicación constante con nuestro Padre sobre todo lo demás, no
de Dios para nosotros.
permitiendo que nada nos distraiga, estamos siguiendo su ejemplo. De no ser así, hoy
Henry Blackaby y Norman Blackaby
tenemos la oportunidad de comprometernos a cambiar nuestra vida de oración y
decidir que lo más importante de nuestra vida es nuestra comunicación y relación
intima con Dios.

Si Jesús estaba convencido que su vida y ministerio dependían solo de su vida de


oración y comunicación con el Padre no debe ser diferente con nosotros.

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