20 | tiempo argentino | investigación | año 2 | n·459 | domingo 21 de agosto de 2011

Investigación
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AcusAdo de “espiAr” y cAndidAto A presidente de BocA
El Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar (Aleara) denunció que el empresario del sector y jefe del PRO-radicalismo, Daniel Angelici, “espió” a delegados del Bingo Ramallo. Angelici, quien propició el desembarco en el macrismo de José Luis Giusti y otros ex Franja Morada, es el candidato escogido por Mauricio Macri para competir por la presidencia del club Boca Juniors.

Señalan a la Secretaría de Hacienda y Administración

Denuncian irregularidades en la UBA por la contratación de obras
Una empresa acusó a funcionarios de la universidad de haberla excluido de tres licitaciones al no aceptar supuestas maniobras fraudulentas. El gerente de la compañía aseguró haber presentado las ofertas más bajas.

Manuel Alfieri malfieri@tiempoargentino.com.ar

C

ada año, la Universidad de Buenos Aires (UBA), una de las casas de estudios más reconocidas de Latinoamérica y la más importante de la Argentina, dispone de un presupuesto que ronda los 2000 millones de pesos. Esos fondos públicos son manejados por la Secretaría de Hacienda y Administración de la UBA, que se ocupa del pago de sueldos y otros gastos corrientes, así como de los llamados a licitación y la contratación de empresas. Se trata de un

El gerente Gabriel Muñiz aseguró que a su empresa le pidieron “dejar ciertos beneficios internos”.
área estratégica, que desde 2009 dirige el ex candidato a legislador macrista José Luis Giusti y que ahora está en el centro de una acusación por supuestos manejos irregulares en la adjudicación de una serie de obras millonarias. Así se desprende la denuncia hecha ante Tiempo Argentino por la empresa Indeco Sudamericana SRL, que responsabilizó a la secretaría que dirige Giusti de haberla excluido injustificadamente de tres licitaciones. La compañía aseguró que en todos los casos sus ofertas fueron las más económicas, pero que terminaron desestimadas por haberse negado a “dejar

Rectorado - En la UBA, el secretario de Hacienda Giusti (arr.) maneja un presupuesto anual de $ 2000 millones. En 2009, fue candidato a legislador porteño del PRO.

ciertos beneficios internos” (ver recuadro). La historia comenzó a finales de 2009, cuando se llamó a licitación para la renovación de instalaciones eléctricas en el Hospital de Clínicas, dependiente de la Facultad de Medicina de la UBA, y ocho firmas se presentaron para pujar por la adjudicación. Una de ellas fue Indeco –dedicada a la ejecución de obras electromecánicas–, que se posicionó en el primer puesto en cuanto al monto presupuestado, $ 5.047.002, mejorando las ofertas de sus competidores. A esto se sumaban los buenos antecedentes que la empresa había

mostrado en tareas realizadas con anterioridad para la UBA, según se desprende de la evaluación hecha

LA CIFRA

900 mil
pesos es la diferencia entre el presupuesto que el denunciante había presentado para realizar refacciones en el Hospital de Clínicas, y la oferta, más alta, que resultó adjudicada por la Secretaría de Hacienda y Administración de la UBA.

por los inspectores de obra de la universidad. De acuerdo al relato del gerente general de Indeco, el ingeniero Gabriel Muñiz, en mayo de 2010 el subsecretario de administración de Hacienda, Adolfo Reichemberg, se comunicó telefónicamente con representantes de la empresa para informar que se les había preadjudicado la licitación. Sin embargo, a los pocos días y de forma sorpresiva para Muñiz, las tareas fueron asignadas a otra firma. Efectivamente, la obra resultó adjudicada a Green SA que, según consta en el expediente 28345/09, ofertó $ 5.920.232, es

decir, casi 900 mil pesos más que la compañía de Muñiz. En un comunicado enviado a la Secretaría de Hacienda el 30 de agosto del año pasado, Indeco sostuvo que la empresa adjudicataria cotizaba algunos valores hasta 7,5 veces más caros. Luego del episodio del Clínicas, otras dos licitaciones de la UBA en las que Indeco participaba y donde también hizo la mejor propuesta económica, resultaron preadjudicadas a otras firmas. Uno de los casos fue en la Facultad de Psicología, en el marco de un llamado a concurso público para la renovación de la instala-

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Licitación y polémica - En 2009, la UBA llamó a concurso para renovar la instalación eléctrica en el Hospital de Clínicas.

Negocios - En una consultora y una empresa constructora, Giusti es socio de otros funcionarios de la UBA.

ción eléctrica. En esta licitación, la compañía denunciante ofertó $ 1.783.352, pero de acuerdo al expediente 0018539/09, la tarea fue preotorgada a la contratista Coinal SA, que para las mismas refacciones pedía $ 1.867.572. Otra vez, Hacienda escogió una opción que demandaba mayores gastos, en este caso, $ 84.220. Otro tanto pasó en los pabellones “Uballes” y “Genética” de la Facultad de Agronomía, donde la UBA dispuso realizar similares tareas de mantenimiento que en Psicología y en el Hospital de Clínicas. Nuevamente y de acuerdo al expediente 13452/10, Indeco hizo la oferta más baja: $ 1.295.414, pero volvió a quedar en el camino. La preadjudicación resultó ser, otra

vez, para Coinal SA, que había tasado la obra en $ 1.493.000, casi 198 mil pesos por sobre lo propuesto por Indeco. Si se suman los montos de los casos objetados por Muñiz, la diferencia entre lo que presupuestó su compañía y la opción escogida por la universidad

En 2006, de la mano del operador macrista Daniel Angelici, Giusti pegó el salto a la arena política.
alcanza $ 1.155.036. Y si bien Indeco impugnó estas tres licitaciones, sólo obtuvo respuesta por una: la del Clínicas, donde la Comisión Evaluadora de la UBA sostuvo que su estructura operativa resultaba “insuficiente” en cuanto a la “capacidad requerida para plazo de obra”.

En el resto de los casos, ya en las actas de evaluación la Secretaría de Hacienda había sostenido que la firma poseía malos antecedentes como contratista de la universidad. Sin embargo, la documentación aportada por Muñiz indica que las tareas hechas fueron calificadas positivamente por los funcionarios de la Dirección General de Construcciones Universitarias (DGCU), dependiente de la UBA. Así fue en una instalación eléctrica realizada en 2007 para la Facultad de Odontología y en otras tres obras que datan del año 2009: el remplazo de transformadores en la Facultad de Ciencias Exactas, la “optimización eléctrica” en la Dirección General de Salud y Asistencia Social y la remodelación de baños en el edificio de Ciencias Económicas. En cuanto a la obra en Económicas, donde Indeco y la UBA rescindieron de mutuo acuerdo su contrato, la empresa obtuvo de todas formas la mejor calificación en cuanto a “calidad de los trabajos ejecutados, materiales utilizados y detalles de la terminación”, según consta en un informe de la DGCU fechado en diciembre de 2010.
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Giusti y el shuberoffismo
El actual secretario de Hacienda y Administración de la UBA, José Luis Giusti, creció bajo el protectorado del fallecido ex rector Oscar Shuberoff, al que respaldó incondicionalmente, incluso en medio de denuncias por casos de corrupción. En 1998, a raíz de informes publicados por la Auditoría General de la Nación (AGN) y la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), el entonces senador Mario “Pacho” O’Donell reveló casos de compras inexistentes y despilfarros de enormes cantidades de dinero. Según el diario La Nación, Giusti, que en aquel momento también era secretario de Hacienda en la UBA, sostuvo que “las irregularidades detectadas le corresponde a cada una de las unidades académicas que incurrieron en los gastos”, un argumento que aligeraba la carga de las denuncias a Shuberoff. La gestión del rector finalizó en 2001 y con otro escándalo, cuando una investigación periodística publicada en la revista La Primera

Ex rector - Oscar Shuberoff.

lo denunció por irregularidades en sus declaraciones patrimoniales, relacionadas con nueve viviendas en las ciudades norteamericanas de Washington y Virginia, y varios tiempos compartidos en el Caribe. La denuncia la tomó luego la Oficina Anticorrupción y el fiscal Carlos Stornelli, pero recién seis años después, en 2007, cuando Shuberoff iba a ser sometido a juicio por “omisión maliciosa”, fue sobreseído dada la lentitud del trámite judicial que hizo prescribir la causa.

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Para Muñiz, todos estos elementos v ienen a confirmar su acusación. Y las sospechas que pueden surgir de su relato son las mismas que suelen escucharse hacia el interior de la propia institución universitaria. Así quedó registrado en diálogos informales entre personal jerárquico de la DGCU a los que accedió este diario. En esas charlas, es común escuchar frases como “todos sabemos que están pidiendo guita”; “hay empresas que tienen ocho obras, se dice que son amigos, que son socios, pero bueno… siempre pasó”; o “me hicieron firmar una licitación que no sé de qué era, me agarraron en un rincón y me apretaron”. Tiempo intentó contactarse con Hacienda para escuchar su versión sobre los dichos de Indeco, pero al cierre de este artículo no había obtenido respuesta. En esa cartera, el secretario Giusti está secundado por otros dos funcionarios que, al igual que él, se encuentran ligados al sector privado de la construcción y con los que incluso compar-

Para el empresario Muñiz, “direccionan las propuestas”
soledad quiroga

Desde mayo del año pasado, el ingeniero Gabriel Muñiz (51), gerente general de Indeco Sudamericana SRL, viene denunciando una serie de irregularidades en la Secretaría de Hacienda y Administración de la UBA. Según el relato de Muñiz, el hecho se desencadenó luego de una conversación con el subsecretario de Administración, Adolfo Reichemberg, a quien responsabiliza por la negativa a adjudicarle obras a su compañía. –¿Cómo comienza la historia? –Empieza a fines de 2009. La UBA llamó a licitación para la obra del Hospital de Clínicas y nos posicionamos primeros en base a la oferta realizada. Unos meses más tarde, el subsecretario de Administración del área de Hacienda, Reichemberg, se comunicó telefónicamente con nosotros para decirnos que nuestra empresa había sido preadjudicada. Sin embargo, a los pocos días, la obra fue preadjudicada a la empresa que se encontraba en el tercer puesto dentro del proceso de licitación. –¿Por qué cree que sucedió? –Después de hablar por teléfono y asegurarnos la preadjudicación, En primera persona - “Es parte de una maniobra muy turbia que me llena de tristeza”, sostuvo el gerente. Reichemberg nos cita en su oficina. Le llevé la documentación y él dió la póliza. Es decir, el 15%. Y nos estábamos viendo. Todo está debi- nas rayan lo absurdo. Todo es parte me dijo que, debido a que nuestro negamos rotundamente. Desde damente documentado. Pero nun- de una maniobra muy turbia que me balance no era del todo suficiente, entonces, jamás pudimos volver a ca tuvimos respuestas concretas. llena de una profunda tristeza. iba a pedir una contra garantía. Le comunicarnos. Esto demuestra que la Secretaría –Según la Secretaría de Hacienda, dije que no había – ¿Qué sucedió des- de Hacienda de la UBA direcciona su empresa tenía malos antecedenproblema. Pero pués? las propuestas. Hagamos lo que ha- tes en la UBA. cuando le lleva- Las otras dos obras gamos, no nos van a adjudicar más –Eso es una mentira atroz. Tenemos mos el borrador en las que Indeco se una obra, por no haber entrado en todos los documentos firmados de lo solicitado, encontraba primera esta maniobra. por los directores de las obras en me dice: “Mirá, en la licitación, fue- –¿Nunca les contestaron las impug- las que participamos, que señalan vos no entendisron preadjudicadas naciones que realizaron? que nuestra empresa ha obtenido te nada. Acá hay a otras empresas. –Sólo contestaron la primera, la del la máxima calificación en las obras que dejar ciertos Hicimos las impug- Clínicas. Es muy difícil admitir que que desarrollamos. A pesar de las beneficios internaciones del caso y se adjudique a una empresa que es- presiones que sufren los inspectonos. Con esto no los pedidos de au- tá 7,5 veces por encima de nuestros res, jamás nos han objetado técnihacemos nada”. diencia ante las au- precios. Tampoco han contestado camente nada. Nuestro problema –¿A qué se refetoridades de la UBA, en los otros dos casos. Las contra- es muy sencillo: nos oponemos a ría? como producto de dicciones que manifiestan en sus participar de maniobras que no –Reichemberg pilas anomalías que análisis son tan notorias, que algu- sean claras. rada presentada por Giusti ante la Oficina Anticorrupción (OA), la empresa se especializa, justamente, en “residencias universitarias”. Tiempo pudo ratificar la información al comunicarse con la sede de Inmu-Ideas, en el segundo piso de Montevideo 711. En cuanto a Reichemberg, que se desempeña como subsecretario de Administración, conoció a Giusti en los años noventa, en la Facultad de Ciencias Económicas. De hecho, ambos ocuparon la Secretaría de Hacienda de dicha institución. Pero no sólo comparten el manejo de las arcas universitarias, sino que también son socios de la compañía Estrategia y Gestión SA, dedicada a la consultoría. Reich-

Tiempo intentó contactarse con el área de Hacienda para escuchar su versión, pero no obtuvo respuestas.
te negocios: Adolfo Reichemberg y Eduardo González Feilberg. Giusti, que fue nombrado en julio de 2009 por el rector Rubén Hallú, es un economista de 43 años, formado políticamente al calor de Franja Morada, la agrupación universitaria del radicalismo. Con el tiempo, sin embargo, fue acercándose al PRO, tanto que en 2009 fue candidato a legislador porteño por el partido del jefe de gobierno Mauricio Macri. Se quedó afuera del parlamento por apenas un lugar en la lista: ingresaron once y él tenía el puesto número 12. Luego de esa frustración electoral, llegó a la gestión académica. Hoy, al tiempo que controla las finanzas y las obras que se licitan en la UBA, Giusti integra el directorio de Inmu-Ideas SA, dedicada a la construcción “por medios de licitaciones públicas o privadas en el país como en el extranjero”. Según figura en la declaración ju-

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El dato

SOCIEDADES
Tanto el secretario José Luis Giusti, como quienes lo acompañan en la mesa chica del área de Hacienda, Adolfo Reichemberg y Eduardo González Feilberg, se dedican en forma privada al rubro de la construcción. En ciertos casos, incluso están asociados. emberg, además, es parte del directorio de otra consultora, Nexo Económico SA, y como Giusti, participa de sociedades vinculadas a la construcción: Broker Energético SA, Energix SA y Emana SRL, abocada al “mercado electrónico de gas”. La mesa chica de la Secretaría de Hacienda la completa González Feilberg, otro funcionario que reparte sus horas de trabajo entre la actividad pública y la privada. Según la tarjeta con la que él mismo se presenta, Feilberg es “asesor de instalaciones termomecánicas” del Estudio GF Instalaciones SRL,

firma dedicada a “proyectos y dirección técnica de obras civiles, industriales y de equipamiento”. En la UBA, Feilberg ocupa un cargo similar: “asesor de instalaciones termomecánicas y especiales” en la comisión evaluadora dependiente del Rectorado. Se trata del organismo que desestimó a Indeco en la licitación del Hospital de Clínicas. Si bien Giusti y la mayoría de quienes lo acompañan en la toma de decisiones llegaron a los cargos actuales junto con Hallú, sus antecedentes se remontan a la gestión del rector Oscar Shuberoff, una de las más cuestionadas y salpicadas de escándalos en la UBA. Giusti, en especial, creció bajo el protectorado de Shuberoff. Ya había manejado las finanzas de la universidad entre 1998 y 1999, cuando se intentó arancelar el ingreso y la institución comenzó a adaptarse, cada vez más, a los intereses del mercado (ver recuadro). Su militancia en Franja Morada lo llevó a conocer al actual secretario de bienestar estudiantil de Ciencias Económicas, Emiliano Yacobitti, uno de los jefes de la ju-

Armador - Angelici maneja el PRO-radicalismo y es referente de Macri en Boca.

ventud radical porteña. Durante su presidencia en el Centro de Estudiantes de Económicas, entre 1998 y 2000, Yacobitti fue denunciado por la agrupación Tontos pero No Tanto (TNT), que lo acusó de perseguir a estudiantes de otros espacios políticos. Actualmente, Yacobitti y Giusti comparten el directorio de la men-

cionada constructora Inmu-Ideas SA, donde también figura Sergio Ricardo, un profesor universitario que fue parte de Franja Morada y hoy dirige el área de asistencia técnica y pasantías en Económicas. Ricardo también está ligado al rubro de la construcción, mediante las firmas Areco Brokers SA, Verdes del Interior SA y Construccio-

nes Lorest SA. “Giusti, a través de Yacobitti y Ricardo, controla la Facultad de Económicas”, aseguró un estudiante y militante universitario, quien pidió estricta reserva de su identidad para resguardarse de “prácticas patoteriles”. En 2006, de la mano de Daniel Angelici –el empresario del juego que Macri postula como presidente de Boca Juniors–, Giusti pegó el salto a la arena política, como parte del armado radical que se integró a las filas del PRO en la Capital Federal. En 2007, ya con Macri en el poder, el economista fue nombrado director de Autopistas Urbanas SA (AUSA), más tarde recaló en el Instituto de la Vivienda (IVC) y, por último, dirigió la Unidad de Coordinación de Planes Estratégicos del gobierno de la ciudad. Después le llegaría la decepción en los comicios legislativos de 2009 y su posterior desembarco en la Secretaría de Hacienda de la UBA. Ahora, en ese cargo estratégico y como ya le sucedió en los tiempos del shuberoffismo, Giusti vuelve a quedar en medio de polémicas y denuncias. <

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